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Recortes de Prensa     Martes 5 Septiembre  2006

Así se enseña en el País Vasco
EDITORIAL Libertad Digital 5 Septiembre 2006

El informe que ha presentado el Partido Popular del País Vasco vuelve a poner de relieve un asunto que, no por tristemente usual, es menos preocupante. Los libros de texto con los que estudian los niños vascos están plagados de mentiras, imprecisiones e ideología. Así, por ejemplo, España no sólo ha desaparecido del mapa en los libros de Geografía sino que hasta ha perdido su nombre en los de Historia. A cambio, a los estudiantes de esta Comunidad Autónoma se les somete a un inmisericorde bombardeo ideológico. Se insiste en la concepción étnica de Euskal Herria, que, como es bien sabido, carece de fundamento histórico alguno.

Pero no sólo eso. A los escolares vascos se les enseña que Navarra, un pedazo de Burgos y parte de Francia son tan vascas como la comunidad regentada por el PNV desde hace un cuarto de siglo. Esto, que para los adultos no es más que ideología, expuesto de manera tan cruda ante los ojos infantiles puede desencadenar en el futuro efectos no previstos y seguramente traumáticos. Euskal Herria ni existe ni ha existido nunca. Es un delirio enfermizo de los prebostes nacionalistas que gobiernan en el País Vasco.

Hace tiempo que venimos advirtiendo de la nociva influencia que los nacionalismos están teniendo sobre la educación. Para ellos no es más que adoctrinamiento y una coartada inigualable para emplearse a fondo en el modelado de mentes que están en fase de aprendizaje. Lo peor es que nadie parece querer escuchar las voces de alarma y, cuando se quiera reaccionar, ya será tarde. El nacionalismo más montaraz está auspiciando una generación criada en el aldeanismo, el irredentismo y el odio. La factura, más tarde o más temprano, habrá que pagarla.

GOLPE CONTRA EL ESTADO
Editorial  minutodigital 5 Septiembre 2006

Cada vez es más evidente que el 14 de marzo el PSOE consumó un auténtico golpe contra el Estado, no de estado. Los golpes de estado tienden a cambiar un gobierno por otro, o una forma de gobierno por otra, pero en sí no tienen como finalidad propia la desaparición del Estado. Sin embargo, lo que pasa en España a raíz del 14 de marzo es bien diferente: lo que pretende el PSOE es la ruptura total del Estado, la desaparición de España como nación.

Desde hace varios meses son varias las voces que alertan sobre el peligro de la ruptura territorial de España, pero son menos las que llaman la atención sobre la ruptura de la unidad como pueblo, como colectividad humana. Y es que es grave la situación de lo que se ha dado en llamar la España periférica. Sin embargo, más grave aún es la ruptura de la unidad espiritual como pueblo. Cualquier nación puede verse amenazada por el peligro de cierta desmembración, por la pretensión de algunas partes de su territorio de pasar a ser entes políticos independientes. Este fenómeno, con ser doloroso, no afecta en sí mismo a la vida del ente superior al que pertenecen. Así, por ejemplo, España pudo perder sus territorios americanos, lo cual sin duda fue un duro revés, sin embargo, esto no supuso el colapso y la muerte de España como agente histórico. Disminuyó su influencia, cercenó su integridad territorial, pero nada más.

No obstante, lo que está ocurriendo en España es bien diferente. Aquí, junto al intento de ruptura territorial, se está produciendo algo más grave: el asesinato de España como ente histórico. El PSOE está utilizando el poder no para gestionar los interés públicos, sino para inocular arsénico en sus venas. El enfrentamiento constante con la derecha, la negativa a colaborar con ella siquiera en lo más necesario para la defensa del interés común, la descalificación a la que la somete, llegando a sugerir que el actual sistema político llegó a pesar de la derecha y sólo gracias a la labor política de la izquierda, poco a poco va propalando entre la población de izquierdas la idea de que las gentes de derechas sobran, que se les puede obviar en la acción política. Lo mismo pasa con la Iglesia, que se ha convertido en una institución a batir. Esto en cuanto al presente.

En cuanto al pasado, se quiere romper todo lazo de unión. Por eso, con anuencia de los socialistas se aprueban estatutos falsarios de la historia, se obliga a los niños y jóvenes a estudiar en los colegios, y hasta en las universidades, una historia de la que se puede decir que cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Y no se trata de interpretaciones más o menos discutibles de hechos históricos. Se trata de la falsificación, pura y dura, de estos.

Finalmente, en cuanto al futuro, al deseo de hacer cosas en común también ha quebrado. Y es que actualmente nos movemos en una preocupante ausencia de proyecto político, pues para el Gobierno no existe más que un pasado que borrar y un presente al que inocular disolución a raudales. Adónde va el Gobierno en materia de inmigración, el principal problema de este principio de siglo... nadie lo sabe; adónde va en materia económica... a la simple prolongación, sin perspectiva de futuro, del modelo económico del PP, eficaz en su momento pero hoy totalmente agotado; adónde va en política internacional.. al ludibrio de España por la inconsecuencia y volubilidad de su actuación.

Sin duda, pues, no es que estemos ante el más nefastos de los Gobiernos de nuestra historia, es que estamos ante el único patológicamente antinacional: ante el único Gobierno suicida de nuestro acontecer como nación. Sin duda, hoy se puede decir de nuevo ¡Españoles, no tenemos patria!

Algo que reformar
IGNACIO CAMACHO ABC 5 Septiembre 2006

ESPAÑA debe de ir muy bien, porque los dos grandes partidos parlamentarios han abierto el curso con sendas propuestas de reforma constitucional, que no parece un clamor ciudadano. La de Zapatero, además, es bastante cínica, porque ya ha reformado la Constitución por su cuenta y de matute, a través de los estatutos de autonomía; el catalán sobre todo, pero también los que vienen detrás, cada uno con su paquetito de competencias blindadas. La oferta de Rajoy parece más sensata, ya que al menos la remite a la próxima legislatura, con programas electorales de por medio. Aunque sería mejor que el PP fuera pensando en algunas otras proposiciones más cercanas, porque el pueblo no está en las calles pidiendo a gritos la reforma constitucional. Claro que tampoco pedía nuevos estatutos, y ahí los tenemos haciendo cola en el registro del Congreso, o aprobaditos y en vigor, como el de Cataluña, juguete de una clase dirigente que presume de haber convertido en «residual» al Estado.

En todo caso, si hay que reformar la Constitución es menester avisar antes. Para eso están las legislaturas constituyentes; se plantea la reforma, se debate en la campaña y, si se obtiene la mayoría necesaria, se acomete y se lleva a efecto. (Acotación al margen: eso implicaría una legislatura de 2008 muy corta, porque si se retoca el título de la Corona hay que convocar un referéndum y disolver las Cortes.) Lo que no vale es sacarse de la chistera in media res, en pleno mandato, el conejo de un cambio en la arquitectura política de la nación, porque ese debate no se le ha planteado a los ciudadanos en condiciones para decir sí o no. Menos decente es todavía hacerlo de tapadillo, a través de leyes de rango menor como son los dichosos estatutos, y luego abrir en público el melón para darle carta de naturaleza al birlibirloque. Eso es un truco de trileros.

Como no va a haber consenso -baza providencial que dejaron sentenciada los constituyentes para impedir el manoseo coyuntural de la Carta Magna-, tampoco habrá reforma en esta legislatura. Lo que está por ver es si la podrá haber en la siguiente, porque la propuesta de Rajoy de blindar el Estado ante la rapiña autonómica va en sentido contrario a la política del actual Gobierno. Necesitaría entenderse con el otro PSOE, el del proyecto nacional, que vete tú a saber si existe todavía.

Y todo ello en contra de los nacionalismos, uff, qué difícil. Amén de que, de aquí a dos años, entre lo que se han reservado los catalanes y los valencianos, lo que se van a llevar los andaluces, lo que se quieren quedar los gallegos y lo que habrá que darles a los vascos, en 2008 no va a quedar Estado para blindar, ni para forrar siquiera. Haciendas propias, relaciones bilaterales, inversiones exclusivas y hasta ríos en poder de las autonomías. Con todo eso, la Constitución queda en papel mojado; en materias de blindajes se puede conformar Rajoy con que las taifas no expropien la División Acorazada.

Velatorio del maragallismo
Por VALENTÍ PUIG ABC 5 Septiembre 2006

UN último decreto simbólico habría de dictaminar en qué lugar deben ser aventadas las cenizas del maragallismo. Puede ser el Carmelo, el Raval, el Fórum de las Culturas. El maragallismo siempre ha sido un capricho urbano. No encaja darle el último adiós desde Montserrat, Poblet o cualquier cima de la mitología catalanista. Quizás lo mejor sería que, en virtud de su tesis del residualismo del Estado en Cataluña, las cenizas políticas del maragallismo político fuesen esparcidas desde un vuelo del puente aéreo, en un punto intermedio entre España y el vacío histórico, entre el ser y la nada. Los trances del maragallismo no han sido divertidos sino penosos, incluso para quienes erróneamente pensábamos que Maragall era una suerte de regeneracionista que, aún pudiendo ser más perjudicial que el pujolismo, iba a aligerar Cataluña del esencialismo nacionalista. No se culpe unívocamente a Esquerra Republicana de los errores de bulto del gobierno tripartito catalán: en última instancia no existe otro responsable que Pasqual Maragall. Incluso Rodríguez Zapatero se dio cuenta.

La fórmula que aunó las energías y posibilidades electorales del PSOE y del socialismo catalanista logró acumular una hegemonía desorbitada, primero como poder municipal y luego con la guinda de la Generalitat. El objetivo estratégico del PSC-PSOE se cumplía pero -como en el Ayuntamiento de Barcelona- contando con los comunistas y los independentistas. Vinieron el nuevo Estatuto, la ruptura del tripartito y la anticipada convocatoria de elecciones autonómicas para noviembre.

Sale Maragall; entra Montilla. Ni tan siquiera Clos preserva su podio municipal. Ahora empieza el goteo maragallista, comenzando por la baja de su esposa, Diana Garrigosa, como militante del PSC. Ernest Maragall, hermano del «president», ya anda teorizando sobre la vasta debacle dinástica. Eso fue la «beautiful people» a la catalana, los que tenían al pujolismo por un puñado de tenderos, los pijos de Sant Gervasi que -afincados en la extinta asociación de «Ciutadans pel Canvi»- iban a convertirse en el Camelot kennediano de la Cataluña postpujolista para demostrar que el futuro del socialismo estaba mejor en sus manos que en las de los «charnegos» del PSOE que mandaban en el cinturón industrial de Barcelona. Todo eso ha durado poco.

El racimo de intelectuales maragallistas está a punto de ser pisado por pies plebeyos en el lagar del socialismo español. En cuestión de segundos, todos zapateristas. «Sic transit gloria mundi». Los empresarios que confiaron en Maragall cantan hoy las excelencias de Montilla y suspiran por el pacto socioconvergente en noviembre. Por dura que sea la política, también tiene sus niños mimados. Maragall lo ha sido. Cada ocurrencia se le celebraba, como si fuese el alumbramiento de un sistema. Al final también resultó ser prepotente, atrabiliario, hasta el punto de que en los fines de semana en el Ampurdán los últimos maragallistas murmuran sus plegarias como una secta en descomposición.

Hay políticos que crean su circunstancia y otros solo son consecuencia de una circunstancia. Eso ha sido Pasqual Maragall, por el momento. Sus déficits de coherencia han sido permanentes. Pisó en falso entre el pebetero olímpico y la presidencia de la Generalitat. En algún momento pareció que andaba a la busca de «su» clase media. Desaparecidos tanto la vieja burguesía como el proletariado tradicional, no existen -dice Dahrendorff- grupos sociales sobre los que construir organizaciones duraderas como el viejo sistema de dos partidos. Ahí chocan la Ilustración y los populismos. Curiosamente, en algún sector del socialismo catalán se capta una alarma: un Maragall que se siente víctima de tanta alevosía pudiera decir algo a favor de «Esquerra» en la fase crucial de las elecciones. Ciertamente, Pasqual Maragall es capaz de salir de un funeral y entrar en un bautizo. A este hombre se le podría pasar por la cabeza fundar otro partido político. El carné número uno se lo merece su esposa.       vpuig@abc.es

Reformas ilegítimas de la organización territorial
POR GRACIÁN ABC 5 Septiembre 2006

EN días anteriores argumentamos que no toda reforma constitucional sería legítima, aunque se realizara por cauces legales preestablecidos. Que los principios contenidos en el artículo 2 de nuestra Constitución son preconstitucionales e inmodificables, al menos sin una decisión expresa del pueblo soberano, y que esos principios encierran unas exigencias que tampoco pueden ignorarse ni alterarse.

Hoy, bajando un peldaño más desde las consideraciones generales, podemos, en consecuencia, sostener que menoscaban el artículo 2 de la Constitución, y serían por tanto ilegítimas, las siguientes reformas:

-La que privara al Estado de algún poder o facultad que es esencial para el mantenimiento de lo que es, al menos, una Federación. Como lo es la existencia de un Tribunal Supremo, de jurisdicción nacional, al que puedan acudir los ciudadanos cuando consideren que las decisiones de tribunales inferiores no respetan la legislación estatal (el recurso clásico de casación). Y no se respetaría ese poder estatal esencial cuando simplemente se dejara al Tribunal Supremo el llamado recurso de casación para unificación de doctrina, pues en dicho recurso el acceso sólo cabe cuando hay dos sentencias contradictorias de tribunales periféricos, no cuando el ciudadano discrepe con la sentencia. Realmente es un recurso para dirimir discordias entre los poderes judiciales locales. Es, pues, típicamente «confederal»; y de hecho ese recurso representa un porcentaje insignificante, incluso despreciable, en relación con las actuales funciones casacionales del Tribunal Supremo.

-La que estableciera que las competencias propias del Estado hubieran de ejercerse mediante consenso o acuerdo con las comunidades autónomas. Existiría entonces una inconstitucionalidad ordinaria, como sentenció el TC en su Resolución sobre la Loapa, pues ni siquiera la Ley Orgánica pueda alterar el reparto competencial de la Constitución. Pero, además de ello, existiría una ilegitimidad más acentuada, ya que entonces esas competencias no serían propias del Estado, sino, al menos en parte, de los poderes inferiores. En línea confederal. (Lo cual viene practicándose en España desde hace más de una década). Importa destacar aquí que esa violación de la esencia de la nación española, por tanto ilegítima, podría venir por la vía, aparentemente inocente, de la reforma del Senado, si se acentuara en dicha Cámara la representación de las comunidades autónomas y se mantuviera alguna competencia exclusiva del Senado (sin necesidad de aprobación definitiva del Congreso, como lo es la de aprobar la intervención del Estado en una comunidad), o si se le otorgaran otras competencias que no necesitaran el acuerdo del Congreso.

-La que estableciera que el reparto de competencias o medios financieros entre el Estado y las comunidades derivara de negociaciones entre ellos. Porque ello implicaría que el Estado recibe sus poderes o funciones de esas comunidades inferiores, no de la norma o de la Constitución, y ello es confederal.

-La que privara al Estado de una Administración propia para desarrollar ante los ciudadanos, directamente, las competencias que retiene de carácter ejecutivo, interponiendo como órgano ejecutivo necesario para la relación con la ciudadanía a las comunidades autónomas. El sistema de la llamada Administración Unica, situado en las autonomías, supone también ignorar la existencia de una nación española, al impedir que el Estado correspondiente a esa nación actúe respecto de sus nacionales.

-Las que desconocieran o supusieran la inexistencia de un interés nacional español, de una cultura española. Porque no hay nación española sin interés español y cultura española.

-Las que supusieran pérdida por el Estado de su capacidad como sujeto de Derecho Internacional.

-Aquellas que, aun siendo en sí mismas correctas, unidas a otras circunstancias concurrentes, impidieran que el Estado tenga el peso o poder mínimo para ejercer funciones de supremacía.

El Estado, incluso el federal, además de las funciones esenciales necesita otras para poder ejercer la supremacía sobre las comunidades integradas. Y esos Poderes que la Constitución atribuyó al Poder Central han sido menoscabados sustancialmente, por violaciones de las normas nunca planteadas al T.C., por la filosofía privatizadora y por las transferencias a la Unión Europea. Hoy los verdaderos poderes del Estado español, aunque se mantenga una costosa y bastante hueca parafernalia ministerial, son ya muy pequeños. Y manifiestamente insuficientes para ejercer la supremacía respecto de las comunidades. Seguramente la única modificación competencial en la que hoy cabe pensar razonablemente sea la centrípeta. Transferir o compartir más facultades del Estado, aunque no sean de las esenciales, consolidará un modelo confederal, querido por los grupos nacionalistas periféricos, pero contrario a los principios del artículo 2 de la Constitución.

Cualquier reforma constitucional que produjera esos resultados, sería ilegítima; probablemente aunque se llevara a referéndum y fuera votada a favor por la mayoría del electorado concurrente, pero sin duda si no contara con la decisión expresa del pueblo español titular de la soberanía; equivaldría a una revolución o golpe de Estado, y dejaría abierta la vía subversiva de oposición, que recibiría su apoyo, nada menos, del mismo acuerdo del pueblo español cuando aprobó la Constitución de 1978 y declaró indisoluble e indivisible la nación española. La ilegitimidad resultaría más flagrante si esa reforma constitucional, habilidosa y fraudulentamente, dejara de tocar al artículo 2 de la Constitución, con lo cual evitara el procedimiento agravado de reforma del artículo 168 y se consiguiera por el procedimiento más suave del artículo 167 de la Constitución, por simple decisión de los representantes parlamentarios del pueblo en una legislatura constituida con carácter normal. Y esa ilegitimidad aún sería más profunda y seria si ni siquiera se produjera por el sistema previsto para la reforma constitucional del artículo 167, sino que se operara de forma encubierta, mediante reforma de Estatutos de Autonomía, que atacaran realmente a la Constitución, pero que se aprobarían mediante mayorías parlamentarias nacionales sensiblemente más reducidas.
(*) Colectivo que reúne a 60 intelectuales y profesores de reconocido prestigio

Las guerras de Zapatero
Por EDURNE URIARTE ABC 5 Septiembre 2006

Si tenemos en cuenta que el principal factor de la victoria socialista en 2004 fue su eficaz manipulación del atentado del 11-M como una consecuencia de nuestro papel en Irak, las nuevas manipulaciones socialistas sobre el Líbano son especialmente relevantes. Para desmontar el pasado y para explicar el presente. El PSOE en la oposición movilizó a media España contra «las guerras de Aznar», pero ahora, en el gobierno, se ha implicado en unas «guerras de Zapatero» totalmente equiparables en términos de uso de la fuerza militar y de riesgos para los soldados y para España. Con dos diferencias políticas esenciales, que se hacen con mentiras y, aún peor, sin una clarificación de las posiciones y objetivos políticos del gobierno en esos despliegues militares.

La mentira es lo de la paz, obviamente, lo del «orgullo por la misión de paz y no de guerra» al que se refería Zapatero el domingo. La resolución 1.701 es para el uso de la fuerza militar, y, si la ONU cumple todos sus términos, puede implicar el enfrentamiento, armado, evidentemente, con Hizbolá, e incluso, con Siria y con Irán. La resolución pretende un objetivo esencial que es la extensión del control militar del gobierno libanés sobre todo su territorio y dos caminos imprescindibles para lograrlo: el desarme de Hizbolá y la prohibición de cualquier envío de armas a este grupo terrorista. No los menciona, pero el envío de armas se refiere a Siria a Irán.

Sabemos que Hizbolá no tiene la más mínima intención de desarmarse voluntariamente. Y también que el gobierno libanés no sólo no es capaz de controlar a Hizbolá, como ya lo demostró antes y durante la guerra, sino que, después, aún está más en sus manos. Véanse, si no, las ambiguas y temerosas declaraciones del primer ministro libanés en las últimas semanas. Y nadie tiene la más mínima duda de que Siria e Irán seguirán colaborando con Hizbolá. La consecuencia es sólo una, que son las fuerzas militares de la ONU, incluidas las de España, las que tendrán que neutralizar ese poderosísimo ejército terrorista.

Y a muchos nos parece bien, pero siempre que se diga la verdad de la misión. Y una vez que el gobierno aclare de una vez su estrategia militar en el campo internacional. Aznar comprometió a España en la lucha contra el terrorismo islamista y en la persecución de estados peligrosos, Irak, que no cumplieron las resoluciones de Naciones Unidas. Y a muchos también nos pareció lo correcto. ¿Pero cuáles son los objetivos de las guerras de Zapatero? Envía soldados a Afganistán a combatir a los talibán, pero dice que el fundamentalismo se afronta con el diálogo de civilizaciones. Ahora los envía al Líbano a desarmar a Hizbolá pero aún piensa que el culpable de la guerra fue Israel. Y lanza mensajes de apoyo a Irán, vía Felipe González o Máximo Cajal, justo en el momento en que la comunidad internacional está a punto de llegar a un enfrentamiento con ese país comparable al que tuvo con Irak.

Carta al Presidente
Antonio Jaumandreu  Periodista Digital 5 Septiembre 2006

Excelentísimo Señor Presidente,

En lo que se refiere al diálogo con ETA, somos muchos los ciudadanos que nos hallamos en la tesitura de recordar el famoso monólogo de Marco Antonio en el Julio César de Shakespeare: nos dice el Presidente que no habrá precio político, y pese a que todo indica lo contrario, yo he de creerle porque el Presidente es sin duda un hombre honrado.

Pero ni vivimos en una representación teatral, ni en política son exigibles actos de fe ciega en la actuación de los gobernantes. Y es que por más que uno se empeñe en repetirse que, siendo el Presidente un hombre honrado, lo que nos dice ha de ser forzosamente verdad, el sentido común arroja serias sombras sobre lo que está sucediendo o a punto de suceder.

No estoy conforme en absoluto, vaya ello por delante, con la idea de que el fin (la paz, según usted lo denomina; el fin de la violencia terrorista en expresión que me parece más ajustada) justifique los medios. Pero voy a hacer un momentáneo esfuerzo de abstracción para olvidar que su partido se ha reunido abiertamente con un grupo que la Unión Europea y el Tribunal Supremo tienen catalogado como terrorista. Y olvidaré también, en lo que a este escrito se refiere, la insultante equiparación que desde su partido se hace entre Batasuna – ETA y el principal partido de la oposición, en un muy medido intento de situar al Partido Socialista en un supuesto punto equidistante y equilibrado entre los “extremismos”. Me voy a limitar a formularle unas preguntas, abstrayéndome como le digo de todo eso, que sin embargo me subleva.

Primera. Si no ha de haber negociación de contrapartidas políticas, porque usted así nos lo ha prometido y usted es un hombre honrado, ¿de qué se va a hablar con ETA – Batasuna? ¿Se va a hablar del perdón de los presos, de la remisión de las condenas? Vaya por delante que eso, en las circunstancias actuales y para mí, ya es un precio político, pero supongamos que hacemos nuevamente la vista gorda y lo catalogamos en otro apartado: ¿es éste el tema a tratar: perdón a cambio de no más crímenes? Peligroso, porque es un mensaje clarísimo en el sentido de que el crimen, en caso de organizarse y de buscarse una coartada política, acaba saliendo casi gratis. Pero en fin, reitero la pregunta, ¿es ése el único tema de discusión?

Segunda. Por las declaraciones de los dirigentes de ETA – Batasuna, parece claro que ellos sí están convencidos de haber iniciado una negociación política, y no se cansan de repetir que no han renunciado ni a uno solo de sus postulados: autodeterminación, integración de Navarra y el País Vasco francés en Euskadi, libertad para los presos, derogación de leyes que, como la de partidos, consideran agresivas para sus aspiraciones. Nuevamente he de creer en la palabra del Presidente, porque es un hombre honrado. Pero supongamos por un momento que no hubiese más remedio que entrar en una negociación política porque se considerase que el “proceso” peligra en caso contrario: ¿qué margen de negociación tenemos? Euskadi tiene una autonomía amplísima: capacidad legislativa, policía propia, concierto económico, enseñanza transferida, prácticamente todas las competencias estatales están en manos de la administración autonómica. Y a nadie se le oculta que los terroristas no están en lo que están desde hace cuarenta años por un quítame allá esa competencia. ¿Qué margen queda entonces, que no sea precisamente el que ellos reivindican y que ha constituido su única razón de ser: la autodeterminación, la anexión de Navarra, etc.? Si para eso han matado, y de eso se acaba hablando en cuanto dejan de matar, ¿no es lícito suponer que, en definitiva, se han salido con la suya? Aquí sí vale la propiedad conmutativa: “mato si no me das” es exactamente lo mismo que “no mato si me das”.

Tercera. La principal, que probablemente encierre la respuesta a las otras dos y que ha de tener una respuesta muy sencilla, por más que yo no se la he escuchado. Señor Presidente, ¿qué está usted dispuesto a darles a los terroristas de ETA – Batasuna a cambio de que dejen de matar? Porque a cambio de nada no será: para eso no haría falta negociación ni diálogo, sino una simple entrega de armas y sumisión a los tribunales de justicia. El Presidente es un hombre honrado, y hemos de confiar en su palabra. Pero si no hay nada inconfesable, no existirá inconveniente para que nos diga pública y claramente dónde está su línea roja. Es simple: si se plantea el caso, ¿aceptaría el Presidente reconocer el derecho de los vascos a la autodeterminación? Si se plantea el caso, ¿estaría dispuesto el Presidente a aceptar que Navarra forme parte de Euskadi? Si se plantea el caso, ¿estaría el Presidente por la labor de presionar a Francia para que incorpore el País Vasco francés al “proceso”? Si se plantea el caso, ¿estaría el Presidente a favor de que los terroristas no cumplan sus condenas a cambio de no matar más?

Señor Presidente, si se plantea el caso, ¿defenderá usted la Constitución en todos sus extremos, tal como prometió hacer en su toma de posesión?

Sin duda sabrá disculparme lo directo del planteamiento. Yo estoy convencido de que el Presidente es un hombre honrado. He de estarlo, porque es el Presidente de mi país. Pero aclararía mucho las cosas y disiparía dudas de los descreídos que tuviese a bien responder de forma clara, directa y concreta (insisto: de forma clara, directa y concreta) a las preguntas anteriores, que en definitiva son tan enormemente sencillas que admiten, casi exigen, un sí o un no.

Respetuosamente,

ZP, el PP y la guerra
Irak tabú
Cristina Losada Libertad Digital 5 Septiembre 2006

Koestler lo descubriría al reflexionar sobre el duelo propagandístico que libraron los nazis y los soviéticos en torno al incendio del Reichstag. Entonces no podía saber que aquel enfrentamiento era una pantalla, pero la observación del ex comunista y autor de El cero y el infinito mantiene su validez. Lo que percibió fue que "en el campo de la propaganda, las verdades a medias eran armas superiores a la verdad misma y estar a la defensiva equivale a ser derrotado". Y de ahí infería que una democracia se halla siempre en inferioridad de condiciones frente a un adversario totalitario. El razonamiento es impecable, pero puede añadirse una apostilla: quienes siguen las reglas del juego democrático se sumirán en posición aún más desventajosa si renuncian a combatir las medias verdades y las mentiras, y a exponer tantas veces como puedan la verdad.

En todo el mundo y, en particular, en España, la guerra de Irak es un caso de libro de una operación propagandística encaminada a la manipulación de la opinión pública para designios que nada tienen que ver con la preocupación por el pueblo iraquí o por la paz, ni con el combate contra el terrorismo o el conflicto israelo-palestino. Hay quienes se han opuesto a la guerra contra Sadam por esas razones, discutibles, pero respetables. Sin embargo, no fueron tales motivos los que impulsaron la campaña internacional de movilizaciones ni los que indujeron al PSOE de Zapatero a sumarse a ella. ZP y sus compañeros en ese viaje se subieron a aquel tren con el fin de lanzarlo contra su principal, y entonces electoralmente temible, adversario político. Esa sería toda la historia, y no merecería más comentarios, si no fuera porque el cuento continúa. Y por otro detalle: prosigue, paradójicamente, gracias al PP. Gracias a un silencio que grita: ¡soy culpable!, aunque no sepa, el que calla, muy bien de qué.

Cada vez que aparecen ZP y sus escuderos con el estandarte de la guerra de Irak y su triple lema –ilegal, ilegítima e inmoral– para clavarlo cual pica sobre los lomos del PP, en las gradas de la derecha se oye el rumor del disgusto y poco más. Les molesta, parece, lo repetitivo del número. A lo sumo, intentan devolver la pelota con el manido "es que no tienen otro argumento". Y eso formula, aunque incompleta, una verdad. Pues, en efecto, no tienen otro argumento. Pero no porque carezcan de imaginación, sino porque con la bicha de Irak les ha ido de maravilla. Y les irá. Sobre todo, si el PP continúa evadiendo el golpe, guiado por el tacticismo, más bien oportunismo, de no dar ocasión para reavivar la polémica, un deseo que en cuanto flota sobre la arena política puede darse por no concedido. Un partido rival se dedicará sistemáticamente a hacerlo trizas. ¿Por qué iba a privarse de hurgar en una herida que el adversario quiere cerrar? Cuando el atacado desea mirar al futuro, le indica al atacante que debe mirar al pasado. A ese concreto pasado del que el otro no quiere oír hablar.

Para que ZP deje de engañarnos sobre Irak de aquí a las próximas elecciones, alguien tiene que recordarle que prefería que se mantuviera en el poder un dictador sanguinario, que poseía armas químicas y financiaba a terroristas, antes que colaborar en su derrocamiento y en la construcción de una democracia. Alguien tiene que replicarle a Blanquito que España no mandó tropas a esa guerra, pero que sí las envió, y de reemplazo, cuando gobernaba González, ese fraternal amigo del brutal régimen represivo de Irán. Alguien debe de confrontar al PSOE con la realidad de los cientos de miles de cadáveres de kurdos, por cuyo genocidio se está juzgando a Sadam. Y alguien debe señalarle a Rubalcaba, a cada mentira sobre el 11-M que se descubre, la falsedad de la ecuación sobre la que triunfó la operación de propaganda, la que proclamaba que las bombas de Bagdad estallaron en Madrid.

Ese alguien debería ser el PP, principal, pero no único perjudicado. Mientras para ese partido, Irak siga siendo tabú, no lo hará. Y lo perverso del caso es que cuanto más lo sea, más será aquella guerra un tótem para el PSOE de Zapatero.

Rio Cabe
Visitando a Tamorlán
Serafín Fanjul Libertad Digital 5 Septiembre 2006

Una de las preocupaciones recurrentes de los monarcas, dignatarios y sabios de la Baja Edad Media fue la búsqueda del Gran Khan. Las noticias, fragmentarias o falsas, que corrían sobre Asia y el este de África inducían a soñar con el Preste Juan –naturalmente se le imaginaba cristiano–, con el emperador de la China y con otros personajes más o menos legendarios. Los relatos de los escasos viajeros contribuían a incrementar las fantasías abriendo perspectivas políticas, alianzas diplomáticas ficticias y cálculos comerciales que se concretaban en poco o en nada: el viaje de Colón fue el sello final de tales embelecos. El objetivo primordial de aquellos intentos era atrapar en tenaza a los países musulmanes del Oriente Próximo y en especial al rampante poder turco, a partir de datos históricos ciertos: primero los mongoles de Gengis Khan y Hulagu y después Tamorlán habían aplastado a los temidos imperios y sultanatos islámicos, contribuyendo indirectamente a la supervivencia de la cristiandad. Los resultados prácticos de tales escarceos fueron reducidos pero nos quedaron las relaciones de viaje de unos cuantos comerciantes, diplomáticos o frailes, un tesoro documental valioso.

En 1403, el madrileño Ruy González de Clavijo, saliendo de Sevilla, emprendió por encargo de Enrique III una embajada para visitar al Gran Tamorlán con vistas a eventuales pactos e intercambios en la línea que más arriba señalábamos. Como en otros casos, las consecuencias tangibles brillaron por su ausencia: la distancia, la imposibilidad de comunicación fluida, la misma muerte de Tamorlán en 1405 y, sobre todo, lo quimérico de establecer semejantes planes en el vacío, frustraron una vez más el provecho material del viaje. En estos días, otro fautor de grandiosos proyectos –Rodríguez– comisiona, al parecer, a un miembro de su partido para girar visita al Gran Khan, por supuesto en procura de sustanciosos apoyos y pactos maravillosos con los que apabullar a Europa, a Estados Unidos y a Trinidad y Tobago, si se tercia. Aunque, eso sí, reconozcamos humildemente nuestra incapacidad para doblegar al gobierno de Malta, potencia famosa, por ejemplo, en la crisis de los inmigrantes recogidos por el pesquero de Santa Pola.

Con tal bagaje en la mochila, González ha visitado al Gran Khan de hogaño –el persa Ahmadin Eyad–, que anda merodeando por el Oriente para imponer su hegemonía, como en tiempos lo hicieran Tamorlán y otros muchos. Ahora no se trata de aliarse contra el islam sino de abrazarse a él para dar pataditas en la espinilla al Satán de nuestros días, los Estados Unidos. Y mientras, disciplinadamente, estos sabios hispanos envían tropas a cualquier lugar que la Unión Europea o el amigo americano lo manden, pero juegan a romper el frente de solidaridad occidental ante la amenaza nuclear, nada imaginaria, que día tras día va conformando el régimen medieval de Irán, con sus ejecuciones masivas de homosexuales, sus lapidaciones de mujeres más o menos casquivanas y sus shadores encasquetados a toda fémina que desembarca en Teherán, sea de la religión y nacionalidad que sea. Shadores que son aceptados con seráfica mansedumbre por las viajeras, quienes no tolerarían la más mínima objeción a su derecho de entrar en short y bragas al aire en una catedral pero tragan sin rechistar la pañoleta islámica para pasear por la calle, porque el shador es antiimperialista y, por consecuencia, de lo más guay. Y aplaudamos la embajada de González, personaje canonizado como menos malo gracias a las nieblas del tiempo y el olvido y, sobre todo, por el contraste con la miserabilidad alcanzada con Rodríguez.

A estas alturas rayaría en ingenuidad incurable sorprenderse por el giro, al menos aparente, de González y su partido ante la configuración política del Cercano Oriente: quienes sostienen el derecho de Irán a poseer armas atómicas, curiosos pacifistas, apoyaron la intervención americana –y de qué manera– en la zona, actitud que halló su culmen en la guerra del 91 contra Irak. Olvidado todo esto, se llenan la boca con la foto de las Azores (otro día hablaremos de esa imagen) y con la supuesta ilegalidad del platónico concurso español para desalojar del poder a Sadam Husein, uno de los tiranos más repugnantes del siglo XX. El "Donde dije digo..." ya está inventado, con lo cual de sorpresas, nada. Más bien nuestra preocupación debe centrarse en la eficacia –mera farfolla– de estos gestos, incluso de cara a impresionar a Estados Unidos. Hasta Solana ha desautorizado la maniobra ("González no está negociando nada ni en nombre de nadie": Entonces, ¿a qué ha ido?); el gobierno de Rodríguez ni desmiente ni deja de hacerlo; y la posibilidad de que González esté tiroteando a Rodríguez para ponerle en evidencia ante la comunidad internacional tampoco es desdeñable.

En toda esta vergonzosa reedición del Viaje a Samarcanda de Clavijo dos factores relucen más que el sol: el desprecio absoluto de Rodríguez por los intereses españoles frente a nuestros vecinos y aliados naturales y la despreocupación frívola ante un gravísimo problema universal como es la nuclearización del régimen iraní. Persuadidos de que el conflicto, por la lejanía, sólo atañe a Israel y, si acaso, a la "penetración imperialista" americana (que tanto juego da en la demagogia pacifista de Rodríguez), se inhiben del rearme de uno de los conglomerados socio-políticos más feroces del momento. Es hermoso hablar de Alianza de Civilizaciones con quienes se niegan a dar la mano a las mujeres (Reina Sofía incluida) porque les contaminarían de impureza, mientras se juega una tonta partida de cartas en la cual los faroles de Rodríguez terminan aportando tropas con diligencia y sumisión, las mismas que gastaba González en el 91 para aplaudir los bombardeos sobre Irak. Carentes de ningún proyecto duradero, exterior o interior, aparte de contentar a corto plazo al sector más cerril de su clientela (el régimen iraní habrá manejado bien la imagen de González rindiendo pleitesía al fanático terrorista), se limitan a prodigar gestos, contradictorios y estériles, mera publicidad para radicales convencidos. De todo este carnaval no sobrevivirá nada bueno: al menos del viaje de Clavijo quedó una relación estupenda, algo impensable cuando se recuerde el paso de Rodríguez por la historia del España.

España: el Estado putrefacto
Francisco Rubiales  Periodista Digital 5 Septiembre 2006

"El Mundo" publica hoy la segunda parte de la entrevista a Suárez Trashorras. En ella implica a ETA en la masacre del 11 M de 2004 y lanza acusaciones formidables sobre la policía y los agentes del CNI (inteligencia del Estado). Es un documento sobrecogedor que genera indignación y rebeldía en cualquier demócrata. Sin embargo, nos sentimos tan a gusto en la pocilga que ni siquiera percibimos cuando el agua está putrefacta. Estamos tan acostumbrados a vivir en esta democracia degradada y corrompida que ni isquiera percibimos la putrefacción del Estado.

Si las acusaciones que publica el periódico El Mundo son una mentira, que vayan a la carcel los responsables de esa publicación y se castigue al que acusa en falso. Pero si las acusaciones de Suárez Trashorras son ciertas, que se declare el estado de emergencia y que entremos todos en capilla porque resultará evidente que el Estado de derecho español está podrido hasta la médula.

No es admisible que en España pase de todo y no pase nada Ya basta de confundir y manipular a los ciudadanos. Ya no es posible aguantar más detritus desde la dignidad y el decoro. Si el Estado español está putrefacto, que se limpie, que lo limpiemos los ciudadanos, si los políticos son la parte corrupta. No es posible que una sociedad democrática admita sin clamar al cielo y sin rebelarse que un tipo llamado Suárez Trashorras denuncie una conspiración, acuse de corrupción al juez y a la policía y vomite ante la sociedad que los atentados del 11 de marzo, con un balance de doscientos muertos y casi dos mil heridos fueron un montaje policial en el que los terroristas islamistas también fueron víctimas.

Y no pasa absolutamente nada.

Nada hay más corrupto que la indiferencia, ni nada más inmoral y cobarde que el silencio frente al delito. No es admisible que no pase nada, que se viertan vómitos sobre el rostro de la sociedad española sin que la ciudadanía reaccione. ¿Donde están los ciudadanos? ¿Dónde está el liderazgo? Dónde la Justicia?, ¿Dónde la vergüenza? ¿Quien va a dimitir? ¿Quién tiene razón? ¿Dónde está la verdad?

Necesitamos ver a personas con decencia al frente del Estado. ¿Donde están?

La peor desgracia para una sociedad es mantenerse indiferente ante la mierda, el acido y la putrefacción del Estado.

¿Es que en este país nadie ve la luz? ¿Es que puede permanecer todo en calma cuando se ha desvelado la ignominia?

¿Fue el 11 M una maniobra para arrebatar el poder al PP? Si lo fué, ¿quién es el responsable?, ¿Quién va a entrar en la carcel? ¿Quién va a decidir que se repitan las elecciones? ¿Queda alguien con honra y honor en la política de este país? ¿Hay algún juez con conciencia democrática? ¿Quien va a salvar el sistema? ¿Quién va a devolver la confianza a los ciudadanos? ¿Es que acaso no saben que la democracia es, precisamente, confianza, en el Estado, en las instituciones y en las personas que asumen la responsabilidad del gobierno? Si no lo fue, ¿por qué no cesan las mentiras y se encarcela a los que esparcen ácido corrosivo sobre la confianza y la esperanza ciudadanas? ¿Qué coño está pasando aquí?

Sin confianza, el poder es siempre una dictadura solapada. Sin confianza no hay democracia. Sin justicia no hay dignidad y sin dignidad la vida no merece la pena, aunque seamos ricos, aunque nos invadan las pateras de indigentes envidiosos.

¡Maldita sea! ¿Donde está la vergüenza de este país? ¿Para que sirven los partidos políticos? ¿Y el Parlamento? ¿Y la Constitución? ¿Y el Rey?        www.votoenblanco.com

Líbano
No a la guerra
José García Domínguez Libertad Digital 5 Septiembre 2006

Ellos nunca dan puntadas sin hilo. Jamás. Por eso, Felipe González ya no encuentra motivo alguno en el mapa de Oriente Medio para que los huérfanos inconsolables de Jomeini no dispongan de una bomba atómica. O de cien. O de mil, qué más da. A fin de cuentas el anhelo de barrer a los judíos de la faz de la tierra supone una opción tan legítima como cualquier otra. Tan legítima como apelar a la suprema razón de Estado para permanecer en la OTAN. Tan legítima como repudiarla con asco cuando así convino al sagrado interés electoral del partido. Tan legítima como, en nombre de la paz, bombardear a Sadam durante la primera contienda de Irak.

Tan legítima como amotinarse contra la guerra frente a la no participación de España en la segunda. Tan legítima como abrir los telediarios llamando a la deserción de todos los ejércitos que combaten al islamismo en tierras del Profeta. Tan legítima como cerrarlos después ocultando que nadie arriesga más soldados que Zapatero en los mil frentes de la Yihad. Tan legítima como haber enviado efectivos al Líbano a espaldas del Parlamento Y tan legítima, claro, como volver a salir corriendo, otra vez, en cuanto empiece el goteo continuo de féretros con crespón negro en horario de máxima audiencia. Que de ahí esas delicadísimas puntaditas preventivas de Felipe en las sayas de los ayatolás.

Pues quién mejor que el viejo rey de los tahúres, si de lo que se trata es de jugar a dos barajas sin descomponer ni la estampa ni la estampita, no vaya a ser que los membrillos descubran dónde está la sota. Porque igual que esa bomba nunca se podría armar con licencia de la ONU, tampoco habrá de ser desactivada merced a un mandato de Siria, Libia, Corea del Norte, Cuba, Venezuela, el sátrapa de turno con asiento rotatorio en el Consejo de Seguridad y el resto de ese club de autócratas cleptómanos que piadosamente llaman comunidad internacional. Como siempre, deberán inutilizarla los mismos que llevan salvando a Occidente de sí mismo desde los tiempos en que el cabo Hitler diera en emplearse como animador de tertulias por las cervecerías de Berlín.

Y cuando ese día llegue, que llegará, el Partido de Dios tampoco esperará a la bendición de Kofi Annan para hacer blanco en sus azules dianas. Entonces, todo el mundo buscará coartadas con que estar a la altura de las circunstancias. Todos, salvo Zapatero, que ya dispondrá de la suya para alejarse au dessus de la mêlè:la certera puntada de Felipe ante los vicarios del Misericordioso en Persia. Ese divino derecho a aparear protones contra la Civilización, violado, una vez más, por el imperialismo yanki y sus cómplices domésticos, los belicistas del PP. Ya se pueden ir preparando en las sedes. Pero antes, a votar sí en el Congreso. Sin falta.

LA DECISIÓN DEL PRESIDENTE FUE "PREMATURA" Y "RECHAZABLE"
El Foro de Ermua dice que ETA ha obtenido un millón de euros con la extorsión desde que declaró la tregua
La asociación que preside Mikel Buesa ha hecho público su tercer informe sobre la verificación del "alto el fuego permanente" de ETA. Zapatero emprendió el diálogo con los terroristas al considerar que la tregua era real, sin embargo, los datos recogidos por el Foro de Ermua demuestran que no es así. El documento indica que los empresarios han recibido hasta cuatro oleadas de cartas exigiéndoles cantidades entre 18.000 y 60.000 euros, lo que habría reportado a las arcas de ETA hasta un millón de euros. La banda también sigue con su actividad logística en Francia y se han contabilizado 89 actos de terrorismo callejero. Pinche AQUÍ para leer el informe.
Libertad Digital 5 Septiembre 2006

El informe del Foro de Ermua, titulado "ETA en alto el fuego: el terrorismo que no cesa", recuerda que el Gobierno ha concluido en que se cumplen "las condiciones requeridas para el inicio del 'diálogo'" con la banda basándose en unos informes de verificación que "no han sido nunca publicados, por lo que se desconoce completamente su contenido". Asimismo, recuerda, "no se han mencionado en ningún lugar las fuentes de información".

Ante esta situación, el Foro de Ermua ha hecho público su tercer informe de verificación de la actividad terrorista de la banda después de que anunciara que dejaba la violencia. Para su elaboración, se han basado en las noticias aparecidas en los distintos medios. A la luz de los datos que han recopilado, la asociación considera que "sigue sin verificarse la condición de cese completo de la violencia" que estableció el propio Zapatero en 2005 para que se abriera un proceso con la banda. Por lo tanto, opinan que el presidente incumplió "sus compromisos" y adoptó una "decisión prematura y rechazable" al emprender el diálogo con los terroristas que "debilita al Estado y cuyas consecuencias pueden ser muy negativas".

Bonos y cartas de extorsión
El primer apartado del documento está dedicado a la extorsión a los empresarios vascos y navarros. Según detalla el presidente de la asociación, se han detectado "cuatro oleadas de cartas" que podrían haber llegado a "dos centenares de empresarios". Las cantidades exigidas oscilarían entre los 18.000 y los 60.000 euros. Aunque, como indica el documento, no se conoce si cedieron, calculan que la banda podría haber recaudado hasta un millón de euros.

El Foro de Ermua también indica que la banda recauda dinero por otros medios, puesto que continúa en marcha la emisión de bonos (unos 1.200) para que los simpatizantes de ETA colaboren con los terroristas con hasta 60 euros. Para su difusión, continuarían contando con la red de herriko tabernas y la colaboración de Ekin. El documento también destaca que habrían obtenido dinero mediante rifas en fiestas patronales de localidades vascas o coaccionando a los comerciantes para que les den un donativo.

Respecto al terrorismo callejero, el Foro de Ermua ha contabilizado hasta 89 actos de violencia "de diferente significación y consecuencias destructivas" hasta el 31 de agosto. Empresas, medios de comunicación, cargos públicos o sedes de partidos han sido los objetivos de estos ataques. La asociación recuerda que su cuantía "ha de considerarse mínima" pues "se tiene noticia de otras acciones de acoso a cargos electos,
en especial del Partido Popular, que aquí no se han tenido en cuenta por no haber sido documentadas en los medios de comunicación".

Lo que quieren los presos
El documento también se refiere a las actividades logísticas de la banda, que continúan en Francia, donde han contabilizado 21 robos de coches, el descubrimiento de un arsenal de explosivos y de diez refugios de terroristas. Además, el foro de Ermua se refiere a la desobediencia civil, que continúa vigente tras el alto el fuego a través del empleo del DNI vasco.

Sobre las detenciones, enfatiza que en el primer trimestre de 2006 "la lucha antiterrorista se encontraba prácticamente paralizada en España, lo que seguramente respondía a razones de naturaleza partidaria". Una tendencia que se corrigió después, con la detención de trece personas en España y doce en Francia bajo el impulso de los jueces y con "poca colaboración" desde el ministerio del Interior.

El informe concluye con la actitud de los presos etarras durante este tiempo. El Foro de Ermua cita un documento de Instituciones Penitenciarias en el que habrían constatado que "el apoyo, sintonía y aceptación de la decisión del alto el fuego" de los 491 presos de ETA. Sin embargo, el Foro de Ermua demuestra, basándose en otros informes, en noticias de prensa y en la actitud que los propios etarras han mostrado en los juicios, que la aceptación del alto el fuego no es, ni mucho menos, tan alta.

Citan un informe refiriéndose a los presos en Andalucía que "un 30 por 100 se oponen" a la tregua "propugnando la continuidad de la realización de atentados, y el 20 por 100 restante no se pronuncia". "Los presos de ETA no muestran signos de arrepentimiento ni deseos de solicitar el perdón de sus víctimas ni voluntad alguna de reconciliación", concluyen.

EL FORO ERMUA EXIGE QUE SE LLEVEN A CABO LAS INVESTIGACIONES NECESARIAS PARA IMPEDIR LA CELEBRACIÓN DE LA ASAMBLEA NACIONAL DE BATASUNA
COMUNICADO DE PRENSA DEL FORO ERMUA 5 Septiembre 2006

Bilbao a 5 de septiembre de 2006. El FORO ERMUA ha solicitado al Juez Garzón la prohibición de la Asamblea Nacional de BATASUNA que, según informa el diario El Mundo, tendrá lugar en Alsasua el próximo sábado día 9 de septiembre. Asimismo, ha solicitado que se lleven a cabo las investigaciones necesarias y propias de las operaciones antiterroristas y no investigaciones superficiales y carentes del rigor policial exigible.

Siendo BATASUNA una organización terrorista, la justicia no puede limitarse a actuar únicamente cuando la propia organización realice sus actos de manera expresa y pública. Por definición, toda organización terrorista trata de actuar clandestinamente y ello conlleva la necesidad de realizar investigaciones exhaustivas que vayan más allá de la mera recopilación de información que la organización terrorista espontánea o voluntariamente facilite. Estas investigaciones en profundidad eran lo ordinario en esta materia hasta hace poco tiempo y permitieron, entre otras muchas cosas, la suspensión en vía penal del frente político del terrorismo: HB/EH/BATASUNA.

Limitar las investigaciones al elemento superficial dosificado por los propios terroristas es vaciarlas de contenido y dar una mera apariencia de legalidad a decisiones que de facto establecen una permisividad absoluta con la actuación de una asociación incluida en las listas de organizaciones terroristas de los EE.UU. y de la U.E., declarada terrorista por el Tribunal Supremo y también por la Audiencia Nacional en fase de instrucción.

Ni la tregua ni ningún otro acontecimiento político deben influir en la aplicación estricta de la ley. BATASUNA no puede continuar actuando como una fuerza política más, ni convertirse en legítimo interlocutor. El Foro Ermua, por tanto, emprenderá cuantas acciones judiciales sean necesarias para tratar de evitar que los terroristas actúen con impunidad en nuestra sociedad, aunque determinadas fuerzas políticas se empeñen en legitimarles.

Reciba un cordial saludo.   Foro Ermua

SU MISIÓN ERA LOGRAR "SU CONTROL ABSOLUTO"
Alcaraz responde a Peces Barba que su "mala relación" se debe a que quiso "comprar el silencio de las víctimas"
El presidente de la AVT ha contestado a las críticas que el Alto Comisionado para las víctimas del terrorismo le dedicó este lunes. Gregorio Peces Barba dijo que tiene una "mala relación" con Alcaraz "porque él quiere". Sin embargo, el presidente de la asociación opina que el conflicto tiene una causa muy distinta: el intento de Peces Barba de "comprar el silencio de la voluntad de las víctimas en el proceso de rendición ante Batasuna-ETA". La misión del alto comisionado, a su juicio, era el "control absoluto" de las personas a las que representaba. Por ello, Alcaraz se ha felicitado porque, al final, su gestión "haya sido un fracaso".
Europa Press Libertad Digital 5 Septiembre 2006

El rector de la Universidad Carlos III, que dejará su cargo como Alto Comisionado de las víctimas del terrorismo durante este mes, se había referido este lunes a la "mala relación" que tiene con Francisco José Alcaraz. Según él, porque el presidente de la AVT "quiere". Sin embargo, en otra ocasión Gregorio Peces Barba reconoció que tiene "obsesión por este señor".

Alcaraz, en declaraciones a Europa Press, respondió a las últimas críticas del alto comisionado, aclarando que el motivo que les ha llevado a dicha "mala relación" es el intento de Peces de "comprar el silencio de la voluntad de las víctimas en el proceso de rendición" ante "Batasuna-ETA". Y se felicitó porque, finalmente, su gestión "haya sido un fracaso" al no lograr su objetivo de lograr "el control absoluto" sobre ellas.

Subrayó la intención de las víctimas de luchar por "no asumir ni el proceso de rendición ni el incumplimiento de sus promesas". Además, recordó que Peces Barba "prometió que iba a cambiar la Ley para las Víctimas del Terrorismo en el mes de marzo, luego dijo que en junio y estamos en septiembre y se va sin cumplir ninguno de sus objetivos". Por último, consideró que con las críticas del lunes, el rector "queda en evidencia" al "atacar más a una víctima del terrorismo, como el presidente de la AVT, que a los propios terroristas".

La AVT denuncia ante la Audiencia la celebración de una asamblea de Batasuna
EFE | MADRID ABC 5 Septiembre 2006

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha pedido hoy a la Audiencia Nacional que prohíba un acto el próximo sábado en Alsasua (Navarra), cuya comunicación están estudiando los servicios jurídicos del Gobierno para determinar si existe alguna relación con la ilegalizada Batasuna.

A juicio de la AVT, esta convocatoria "pone de manifiesto, una vez más, la absoluta impunidad con la que Batasuna -ETA actúa vulnerando la legalidad vigente" lo que constituye "una afrenta a la memoria de las víctimas del terrorismo y un insulto a todos los españoles de bien".

Señala además que "la actividad llevada a cabo por Batasuna -ETA en las últimas fechas únicamente resulta posible en virtud de la absoluta dejación, y por lo tanto de la connivencia, de los miembros del Gobierno".

Según la delegación del Gobierno en Navarra, sus servicios jurídicos estudian la comunicación presentada para celebrar este sábado un acto en Alsasua mientras que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado "recopilan información" al respecto.

Un grupo de personas, que se presentaron ayer ante los periodistas como militantes de la izquierda abertzale, anunciaron una manifestación en Alsasua para la tarde del próximo sábado en favor del reconocimiento y ejercicio de "los derechos nacionales de Euskal Herria".

Según publica hoy el diario El Mundo, la localidad navarra acogerá este mismo sábado una asamblea nacional de Batasuna que los dirigentes de la Mesa Nacional de la formación "han precipitado" con el fin de "unificar doctrina sobre su legalización o no".

Para la AVT "las manifestaciones atribuidas a la dirección de Batasuna -ETA" en relación a este acto "evidencian que existe un proceso de cesión y de pago de precio político a la banda terrorista, consistente en la legalización de Batasuna como primer paso al que seguirán en un futuro próximo nuevas concesiones como el acercamiento y excarcelación de presos".

España se cae de los libros de texto vascos
Las ikastolas reinventan el mapa de la Península con Euskal Herria, los «países catalanes», Galicia y los «países españoles»
Iker Moneo  La Razón 5 Septiembre 2006

Otro libro recoge este cartel en Usurbil: «Cuidado. somos euskaldunes»

BILBAO- El ideario nacionalista, con las ficciones que alberga, inunda y manipula peligrosamente los libros de texto que estudian los niños en el País Vasco. La alusión a España brilla por su ausencia y la Comunidad Autónoma vasca es sustituida por un ente imaginario en términos geográficos y políticos como es Euskal Herria -conformada por el País Vasco, Navarra y el País Vasco francés y aspiración de todo inpendentista-. Ésta es la constatación que ha realizado el PP vasco mediante un informe que ha elaborado bajo el título «El adoctrinamiento nacionalista entre los ocho y los doce años» y que recoge el contenido de los libros publicados por cinco editoriales sobre la asignatura Conocimiento del Medio.

El estudio señala, además, que muchos de los textos aludidos fueron aprobados cuando los socialistas ocupaban la cartera vasca de Educación, en la etapa en la que compartieron gobierno con el PNV. El parlamentario popular Santiago Abascal denunció ayer en Bilbao «la burda manipulación nacionalista» de lo aprendido en Primaria por los niños vascos, que se encuentran en sus libros con mapas en los que «prácticamente desaparecen las referencias cartográficas a la Comunidad Autónoma Vasca o a España» y que son sustituidos por «la realidad nacional de Euskal Herria que no se apoya ni en la Historia ni en la realidad institucional». Se trata, según explicó, de un contenido «delirante y ficticio» que el Partido Popular ha pedido que sea corregido. Para ello se ha dirigido al Ministerio de Educación y a la Delegación del Gobierno en el País Vasco para que actúe la Alta Inspección de Educación, cuya «paralización» denunció, y revise los contenidos de carácter tendencioso.

La responsabilidad de la «tergiversación y ocultación» en los libros de texto no sólo se dirigió al Ejecutivo vasco, que les ha dado el visto bueno, sino también «al entreguismo de los socialistas». «Sólo así se puede explicar que se haya llegado hasta este punto en la manipulación de los libros de texto para convertirlos en instrumentos de adoctrinamiento político», apuntó. Abascal avanzó asimismo que su grupo parlamentario en la Cámara vasca exigirá al Gobierno los datos relativos a la distribución para poder conocer la dimensión del «daño causado» en los escolares vascos. El informe elaborado por los populares se centra en el segmento de edad de los ocho a los doce años por ser «el más vulnerable a la manipulación desde el punto de vista del adoctrinamiento político» y analiza las cinco editoriales que más demandan los libreros. Las que ofrecen una manipulación más clara son, según apuntó Abascal, Erein -que utiliza 21 mapas de Euskal Herria frente a dos de España y ninguno de la Comunidad autónoma vasca- y Elkarlanean -que ofrece 19 mapas del ente ficticio y cero de la comunidad o el país-. Edebé también presenta algún mapa de las supuestas siete provincias vascas para abordar la realidad de milenios atrás y Anaya -que no incluye ningún mapa irreal pero alude a Euskal Herria como espacio en el que viven los vascos y hablan euskera- pecan de realizar» concesiones al ideario nacionalista». Por último, Santillana aporta unos «contenidos correctos y ciertos», si bien en algunos de sus libros aparecen ikurriñas y en ningún momento la bandera de España.

Abascal consideró que estos contenidos en los que se confunde al alumno «al ocultarle que Navarra es otra comunidad, que mayoritariamente niega ser parte de Euskal Herria y que el sur de Francia pertenece a otra nación» pueden inducir a los jóvenes al terrorismo «al encontrarse con una realidad que no es la que les han enseñado». Asimismo, señaló que queda en evidencia el «alineamiento político e ideológico» de algunas editoriales que han contado con el beneplácito del Gobierno vasco y en las que la palabra España está proscrita. «Habría que analizar hasta que punto es un hecho delictivo», apuntó tras constatar que el futuro no es muy halagüeño: «Sólo se atisba más entreguismo socialista y una radicalización nacionalista de los contenidos».

El juez Garzón cita como imputados a los convocantes de la manifestación de Alsasua
El escrito también hace referencia a la posible celebración de una Asamblea Nacional de Batasuna
EFE El Mundo  5 Septiembre 2006

MADRID.- El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha citado para el próximo viernes, en calidad de imputados, a Blanca Esther A. Mendia y al dirigente de Batasuna Juan Cruz Aldasoro, convocantes de una manifestación el próximo sábado en Alsasua (Navarra) con el lema "Euskal Herriak autodeterminazioa".

La dirección de Batasuna ha organizado esta manifestación con el fin de ocultar la celebración de la Asamblea Nacional del partido ilegalizado, según informó EL MUNDO.

Garzón adoptó la decisión de citar a los convocantes en una providencia dictada después de recibir sendos escritos de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y de la plataforma Dignidad y Justicia en los que le solicitan que recabe informes policiales sobre el acto y ordene su prohibición.

En su resolución, Garzón requiere a la Unidad Central de Información (UCI) de la Policía y al Servicio de Información de la Guardia Civil "para que en el plazo de 48 horas informen exhaustivamente sobre la manifestación en cuestión y su convocatoria".

Además, y como un informe del instituto armado que ya obra en su poder señala que la marcha ha sido convocada por Blanca Esther A. Mendia, cita a ésta a las 10.00 horas del próximo viernes "para que preste declaración como imputada".

El mismo día, pero media hora más tarde, deberá comparecer también como imputado en el Juzgado el dirigente de Batasuna Juan Cruz Aldasoro, al que en el mismo informe se cita "como participante en la rueda de prensa anunciadora de la manifestación".

El escrito de Garzón también hace referencia a "la posible realización de una convocatoria para la celebración de una Asamblea Nacional de Batasuna" en la misma localidad navarra.

Por ello, pide a las Fuerzas de Seguridad que procedan "a la constatación de tal convocatoria y a la identificación de aquellos responsables de Batasuna, caso de que sea real dicha convocatoria y respecto de quien lo sea, a fin de tomar las medidas a que hubiera lugar en derecho respecto de los que convoquen y actúen en la representación de la organización suspendida judicialmente".

Antes de la intervención del juez, los servicios jurídicos de la delegación del Gobierno en Navarra ya estudiaban la comunicación presentada para celebrar la manifestación en Alsasua a fin de determinar si existe alguna relación con la ilegalizada Batasuna.

Fuentes de la delegación del Gobierno precisaron que mientras se analiza "el contenido" de esta comunicación desde el punto de vista legal, también las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado "recopilan información" al respecto, por lo que aplazaron al resultado de esta investigación el facilitar más información sobre la naturaleza del acto.

Fue ayer cuando un grupo de personas, que se presentaron ante los periodistas como militantes de la izquierda abertzale, anunciaron una manifestación en Alsasua para la tarde de este próximo sábado en favor del reconocimiento y ejercicio de "los derechos nacionales de Euskal Herria".
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