AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 7 Septiembre  2006

La lengua viva
Las voces del nacionalismo
Amando de Miguel Libertad Digital 7 Septiembre 2006

Es claro que las palabras van asociadas a los sentimientos. Ese enlace se refleja muy bien en el asunto del nacionalismo, la gran irracionalidad de nuestro tiempo. Lo que no entiendo es que, si algunos nacionalistas odian tanto lo que aquí se escribe, por qué pierden el tiempo en leerme y escribirme. Quizá necesiten ese desahogo. En ese caso "La lengua viva" pude servir de terapia, no solo de teratología.

Tomás (seguramente un profesor de Literatura en Cataluña) critica mi afirmación de que en Cataluña se haya deteriorado la enseñanza del castellano durante la última generación. Razona así el anónimo crítico: "Tengo que decirle que, viendo la tendencia del medio en el que está escrito [LD], me parece una forma muy poco elegante de seguir con la línea editorial, barata –gratuita, mejor dicho–, sensacionalista y dañina. De tanto repetir la mentira sobre el deterioro de la enseñanza del castellano en Catalunya consiguen que la gente les crea. Y eso no es bueno. Sé que con este email no conseguiré que deje de lanzar ataques sin fundamento a cualquier zona de España, pero consideraba un deber mostrarle mi disconformidad". Vamos a cuentas.

Primero y principal, yo no ataco a las "zonas de España" sino que critico la política allá donde se produzca con consecuencia negativas para los españoles. Segundo, la política lingüística de la Generalidad de Cataluña me parece nefasta para los catalanes. Afirmo que no solo se produce un deterioro del castellano en Cataluña sino que se promueve su erradicación. Eso es un verdadero genocidio cultural que me preocupa como español. No sé por qué esta opinión mía (y la de muchas otras personas) pueda ser tachada de sensacionalista y dañina. Al menos no es cobarde: va firmada con mi nombre y apellido.

A propósito de mi interpretación de la letra K en el vascuence (que procede de Unamuno), Jokin Martínez me escribe airado: "Soy vasco y estoy orgulloso de serlo. Y lo más importante, no necesito ser nacionalista o votar al PNV para considerarme [como] tal. No me produce urticaria pronunciar la palabra España en lugar de la tontería del estado español y considero la independencia del País Vasco un suicidio en masa. Sin embargo, le aseguro que su cerrilismo intransigente es capaz de contagiarme y sacar de mí la parte más burra, haciéndome desear que Cataluña, Euskal Herria (sí, Navarra incluida) y Galicia se independicen, acompañadas, a ser posible, de la Comunidad Valenciana, simplemente para que se quede con cara de tonto". ¡Qué español me parece el alegato de don Jokia! Por otra parte, qué mezquindad la de no desear que también se independicen las Baleares o las Canarias. ¿Y Asturias o Andalucía? Lo de desear la independencia del País Vasco, sin ser nacionalista, "simplemente para que se [me] quede cara de tonto" me parece una sinsorgada de campeonato, valga la expresión vasca. Reitero mi tesis de que, si el vascuence prescindiera de la estupidez de eliminar la letra C, su salud cultural estaría más segura. Y yo me sentiría más satisfecho, puesto que el vascuence es parte de mi patrimonio cultural. No sé qué pueda haber de "insulto o desprecio" en mi argumento, según dice don Jokin. Insiste el hombre: "No deseo entrar en ningún tipo de polémica. Lo único que le pido es que no insulte a los que no piensan como usted, Sabino Arana incluido". Otra vez, qué español es eso de no querer entrar en polémica. ¿Es que es malo polemizar? A mí me encanta. Lo del insulto es muy subjetivo. Pero, sujeto soy y no objeto, como decía Unamuno. Por cierto, los dos escritores del siglo XX que he leído con mayor deleite son Miguel de Unamuno (de Bilbao) y Pio Baroja (de San Sebastián). El tal Sabino Arana me produce una reacción parecida a la del filósofo que vio comer higos a un borrico. ¿Sabino Arana? Un chocholo.

José Mª Navia-Osorio, abierto a mil curiosidades, me pregunta si el tal Breogán de los gallegos tiene algo que ver con el mítico San Barandán. No soy ducho en mitos, pero algo puedo recordar. El mito céltico de San Barandán (originalmente en gaélico Brénaind, y luego en inglés Brendan o Brandan) es el de un monje irlandés que vivió en el siglo VI. Fue sobre todo un viajero que seguramente visitó las Islas Británicas fundando monasterios. De su vida real sabemos poco o nada. En el siglo VIII fue el héroe de un poema épico Navigatio Brendaní que se tradujo al latín en el siglo X. En el poema sus viajes se extienden por el Atlántico, quizá hasta las Azores y las Canarias. La leyenda de San Barandán inspiró a Cristóbal Colón el deseo de navegar por el Atlántico hasta descubrir otras tierras.

Un personaje mítico paralelo fue el rey irlandés Brian Boru del siglo X. Su nombre procede de la voz céltica brig (= castillo). Una adaptación de ese personaje legendario es Breogán, que los nacionalistas gallegos consideran como el padre milenario de una difusa nación céltica en Galicia. Es más, los nacionalistas gallegos más románticos entienden que el tal Breogán partió de La Coruña para conquistar Irlanda. Naturalmente, se trata de una fantasía. De la Galicia precristiana no queda ningún vestigio documental. Las piedras de los castros y las pallozas no aseguran nada sobre la realidad de Breogán y su tribu. Mas no importa. Los nacionalistas necesitan mitos fundacionales, a poder ser protohistóricos.

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Zapatero está atado a ETA en tres mesas diseñadas por Otegi y Zabaleta
Pascual Tamburri  elsemanaldigital 7 Septiembre 2006

Para Arnaldo Otegi –ustedes ya saben esto- el "proceso de paz" de Zapatero está ahora mismo en una situación de bloqueo. Estas palabras, dichas y aclaradas inmediatamente después de que el Gobierno socialista hubiese mostrado su optimismo ante la situación vasca, son una severa advertencia para La Moncloa. "Las cosas no están bien, las cosas están bloqueadas".

Zapatero es un hombre listo y hábil, que ha llegado a creer que es inteligente y lungimirante. Su habilidad le permitió firmar el Pacto Antiterrorista con el PP de José María Aznar y a la vez alentar los encuentros preliminares entre socialistas y etarras batasunos. Su olfato táctico le ha hecho sacar un inesperado rédito electoral de la cobardía de una parte de la sociedad española y de los deseos de paz de todos; y quiere más: por el mismo camino que la demagogia iraquí le llevó al poder pretende que la demagogia nacionalista le perpetúe en él. Pero en el independentismo vasco ha encontrado un interlocutor que le supera en la firmeza y en los plazos largos.

Para Otegi, Zapatero ha pretendido "cambiar los objetivos" de la negociación para convertirlo en un proceso de "rendición" de los terroristas. Batasuna tiene claro que el diálogo entre ETA y el Estado, por un lado, y entre las fuerzas políticas, por otro, tiene contadas vías de salida: o Zapatero cede a las peticiones básicas del nacionalismo, y lo reconoce en unos preacuerdos a los que seguiría una negociación sobre los tiempos y los modos de la entrega, o ETA volverá a las andadas. O Zapatero hace que el Estado se rinda, o ETA se niega a rendirse.

La "hoja de ruta" de la que hablan a menudo tanto Zapatero y Patxi López como los portavoces nacionalistas –sí, aunque ustedes no lo hayan notado, aún quedan nacionalistas que no son batasunos, aunque desde luego pintan cada vez menos a la hora de la verdad- no es una lista de contenidos, sino un camino hacia la consecución de unos objetivos a los que ETA y Batasuna no van a renunciar. Es decir, normalización (léase legalización politica de ETA y sus objetivos más liberación de sus presos), territorialidad (léase entrega de Navarra, y por supuesto de Treviño y demás minucias) y autodeterminación (o sea, independencia sin forzar las formas).

Unos y otros hablan ahora de la "frustración" como del peligro más temible; es decir, de la posible reacción del nacionalismo armado si Zapatero no cumple. Pero es que Zapatero va a ser llevado –y no hará falta arrastrarlo- a cumplir. Una mesa de paz en la que ETA hablará de sus cosas y sus presos. Una mesa de partidos en la que todos menos el PP y UPN están dispuestos a buscar la manera de vender a la gente la mercancía de Batasuna como si fuese la piedra filosofal. Una mesa para Navarra, como sugiere Patxi Zabaleta, para engordar el orgullo provinciano pseudoforal y hacerlo rentable. "Tres mesas paralelas pero autónomas" predica con realismo el caudillo de Aralar. Zapatero no puede permitirse el riesgo de una "frustración", carece de coraje y de convicciones para negar a ETA lo que a él le pueda hacer ganar las siguientes elecciones. Está atado a las mesas de los etarras, pero aunque fuese libre seguiría sentado a ellas. En tan peculiar banquete, Navarra es el primer plato: ahora tienen que cazarla para que la tragedia prosiga.

El Gobierno fantasma
Por IGNACIO CAMACHO ABC 7 Septiembre 2006

AL final no va a haber más remedio que reconocerle a Zapatero sus dotes de innovador de la ingeniería política. Suya es, por ejemplo, la patente de la deconstrucción constitucional, invento ciertamente novedoso que consiste en atribuirle a instituciones y leyes de rango menor, como las autonomías y los estatutos, la propiedad de modificar las de rango mayor, como la Constitución y el propio Estado. Esto no se le ocurre a cualquiera. Pero ahora acaba de superarse a sí mismo con dos nuevas figuras inéditas en la experiencia de poder en España: los ministros «in pectore» y la crisis por goteo.

El Ministerio «in pectore» es una idea que revoluciona el organigrama político tradicional, superando al clásico Ministerio sin cartera, posteriormente denominado Ministerio horizontal, esto es, carente de competencias específicas. Al anunciar, sin consumarlo, el nombramiento de Joan Clos como ministro de Industria, el presidente ha logrado el asombroso efecto de disponer de su propio Gobierno en la sombra, con un reserva calentando en la banda mientras el titular espera el relevo. No contento con este singular desdoble, que causa desconcierto en un sector estratégico de la Economía -¿qué valor tienen los proyectos de un ministro con fecha de caducidad impresa?-, ayer se anunció la designación de Trinidad Jiménez para una Secretaría de Estado aún no creada en el Ministerio de Exteriores, fantasmal maniobra que deja en el aire, de rebote, la candidatura a la Alcaldía de Madrid. Política virtual en la que los nombres no tienen cargo y los cargos no tienen nombre.

Pero he ahí, además, a dos ministros pendientes de un relevo más o menos anunciado. El de Justicia lleva, bien a su pesar, el marchamo de candidato autonómico en Canarias, y la de Sanidad aspira a dirigir la OMS para acosar a los fumadores a escala planetaria. Como ninguno de estos tránsitos tiene una fecha inmediata, un tercio del Gobierno se halla en estos momentos en estado de provisionalidad, como una comisión de servicio. Si a ello se suman los ministros desaparecidos -Caldera, Magdalena Álvarez, Espinosa, Trujillo, Sevilla, Cabrera-, estamos ante un equipo de espectros que explica la hiperactividad de la vicepresidenta De la Vega, único referente corpóreo, junto a Rubalcaba, entre tanta evanescencia.

Con este curioso procedimiento de crisis por goteo, el Gabinete ministerial parece un grifo que se quedó mal cerrado en abril, cuando el presidente movió el monomando tan rápido que se dejó el desagüe del baño sin tapar. Ahora unos tienen un pie dentro y otros un pie fuera, y hay por ahí gente que no sabe si pronto tendrá los dos en seco o en remojo. Frente al hermético cuaderno azul de Aznar, Zapatero anota los nombres en un libro de arena, como Borges, borroso y movedizo. Así, en este Gobierno de transición consigo mismo no son todos los que están ni están todos los que son. El presidente nos ha salido un existencialista confuso.

No hay que defraudar a ETA antes de hora
EDITORIAL Libertad Digital 7 Septiembre 2006

Días después de que ETA amenazara, una vez más, con volver a la "lucha armada" si no se atienden sus exigencias soberanistas y los compromisos adquiridos con el Gobierno del 14-M, y horas después de que Otegi protestara por la situación de bloqueo de las negociaciones, se ha sabido, por unas declaraciones de Zapatero al diario alemán Die Zeit, que "en las próximas semanas" tendrán los primeros contactos, "exploratorios y preliminares", con la organización terrorista. Si bochornoso es que los españoles nos tengamos que enterar de estas cuestiones por las filtraciones de un diario alemán, no lo es menos la mentira del presidente al decir que se tratarán de los primeros contactos con la organización terrorista.

En cualquier caso, lo importante es señalar que estas declaraciones de Zapatero bien pueden servirle para ganar tiempo y para calmar a sus ansiosos y chantajistas compañeros de viaje, por mucho que ello favorezca la interpretación que los terroristas hacen de la "paz": no como su derrota, sino como el reconocimiento de su victoria.

Dar esperanzas a ETA, por indigno y contraproducente que sea, no es lo mismo que satisfacerlas. José Luis Rodríguez Zapatero ha sido el presidente de Gobierno que más indignas y explosivas esperanzas ha generado en la organización terrorista con tal de lograr el anestésico de una tregua que hiciera admisible la creación de un frente anti-PP con las formaciones separatistas y un gancho electoral disfrazado con los ropajes de la "paz" con la que concurrir de nuevo a las elecciones.

Fue mucho lo que Zapatero prometió –"tenga el alcance que tenga"– y mucho lo que cedió por lograr una tregua; véanse las cenizas de facto del acoso policial y legal a ETA-Batasuna, de la Ley de Partidos o del Pacto Antiterrorista. Más tendrá que pagar para lograr nuevas dosis del anestésico si pretende que le dure hasta las próximas elecciones. Este miércoles, en un diario alemán, Zapatero ha tranquilizado a ETA recordando, simplemente, su disposición a seguir pagando.

Zapatero miente otra vez, dice que la enésima reunión con ETA es la primera.
Antonio Javier Vicente Gil  Periodista Digital 7 Septiembre 2006

En unas declaraciones a una revista alemana, Zapatero ha soltado otra mentira más y unas cuantas majaderías y digo majaderías porque me han dicho que no se puede decir gilipolleces, que si no serian eso.

La enésima mentira de Zapatero ha sido precisamente denominar a la enésima reunión que van a tener sus chicos con ETA como “que en las próximas semanas comenzarán los primeros contactos”. Tras cinco años de reuniones la próxima reunión será el primer contacto.

La mentira n + 1 le vale para tomarnos por imbéciles al calificar como “preliminar” a la reunión que va a tener con ETA tras 5 años de reuniones con ETA. Si con esta mentira cree el gran Zapatero el mendaz que vamos a olvidar su vida de mentiras va dado.

Vayamos ahora al inventario de majaderías, que hemos quedado que no puedo calificar de gilipolleces.

Majadería 1 que no puedo tildar de gilipollez. Los asesinos terroristas de ETA que Zapatero había mutado en “izquierda abertzale” ahora solo son “vascos radicales”. Un hombre capaz de semejante sandez es un hombre al que debemos temer porque es capaz de dislates más terroríficos. Como ven Zapatero quiere convencernos de que no negocia con asesinos, no hace concesiones a terroristas, el solo pacta y negocia con vascos radicales.

Majadería número 2 que no puedo calificar de gilipollez. Este desatino es sangrante, creo yo que digno de ser considerado como delito de apología del terrorismo. Zapatero dice con esa boca hecha para la mentira que los casi mil asesinatos de ETA, más los cientos de miles de delitos de terrorismo que han cometido solo han sido un “error”. Si, han leído bien, un error, pues dice

"Serán exploratorios, contactos preliminares. Se necesita tiempo. En ese proceso se debe proceder con gran tranquilidad. Quien por convencimiento llega a pensar que la violencia puede ser útil también necesita mucho tiempo para salir de su error"

Majadería número 3 que no oso llamar gilipollez. El santo Job se ha revuelto en su lugar en la historia al leer que para Zapatero hay una nueva clase de paciencia, la “paciencia democrática” que es aquella que debemos tener a los españoles que considera como incapaces mentales para esperar que haga el numerito de negociar con ETA lo que ya tiene pactado con ETA.

Majadería número 4 que se las trae a pesar de no llamarla gilipollez. “El jefe del Ejecutivo subraya que ETA ha representado 35 años de violencia”. Ya tenemos una parte de los contenidos de los futuros libros de historia, cuando se le pregunte a los examinandos de esa asignatura ¿Qué fue ETA?, la respuesta que dará derecho a puntuar como válida será ETA fue la representante de 35 años de violencia.

Majadería número 5 que dejo en majadería. “la democracia es "un gran sistema" y puede superar situaciones difíciles y dar respuestas a problemas que han causado graves daños”. Ya sabíamos que 1000 asesinatos eran solo un error, pero lo que jamás habríamos podido llegar a intuir es que esos casi 1000 terribles asesinatos por parte de ETA solo han sido una situación difícil y un problema que ha causado graves daños.

Vemos que ha rebajado la actividad terrorista que ha matado a casi 1000 personas al nivel de la rotura de una cañería en la planta quinta de un edificio, un problema que causa graves daños en sus vecinos de abajo.

Ultima majadería, terrible gilipollez. Esta última consiste en decir de la concesión que hará a ETA sobre la autodeterminación que “la identidad vasca permanecerá, crecerá y seguirá evolucionando”.

La hoja de ruta de Zapatero al infierno incluye la beatificación de la banda terrorista ETA y de sus integrantes y la asunción de la terminología de los terroristas. Como ven lo hace de maravilla.

Un Estado más marginal
Por FERNANDO FERNÁNDEZ ABC 7 Septiembre 2006

La discusión presupuestaria marca la agenda económica a la vuelta de las vacaciones. Mi buen amigo Urbaneja se me ha anticipado y no me queda más que suscribir su columna de ayer y, por eso de ser original, añadir una reflexión de economía política. En un contexto de clara recuperación europea y ligero repunte adicional en España, el Gobierno sabe que tiene que presentar unos presupuestos restrictivos. Sabe también que las circunstancias políticas, y los compromisos del presidente, le obligan a una cierta expansión del gasto nominal. El resultado será una política moderadamente pro cíclica, sin ambición ni talante para hacer reformas.

Y ese sería el mal menor. Porque existe una tentación latente, compartida incluso por parte del equipo económico, de pagar el precio político en especie y no en dinero, alterando las reglas de juego y asumiendo compromisos que no afectan al gasto inmediato sino que cambian el modelo de relaciones económicas. Es un resultado desgraciadamente previsible porque complace al ala política y económica del Gobierno. Los primeros ven fortalecida su apuesta por la España plural y la exclusión de todo acuerdo con los populares. Les permite además vender su conversión nacionalista en las próximas elecciones en Cataluña, cediendo la gestión del aeropuerto y comprometiendo inversión pública, en nombre del desarrollo estatutario. Los segundos tranquilizan su conciencia porque cierran la legislatura con una balance cuantitativo presentable, un superávit presupuestario que saben insuficiente pero que esgrimen con orgullo para denunciar la falacia de la equiparación entre socialismo y despilfarro fiscal.

Y todos contentos, mientras el país se licua, la unidad de mercado se resquebraja, la agencia tributaria se despieza, los costes del comercio interior aumentan, la complejidad administrativa se dispara, las políticas se territorializan y se imponen las cuotas cantonales. Pero como la economía y el empleo siguen creciendo, nadie se escandaliza porque un ministro nonato anuncie que viene a trabajar por una ciudad concreta. ¿Se imaginan a la ministra de Deportes diciendo que viene a trabajar por el Ribadeo club de fútbol, o a la de Educación, que ya sé que es la misma, por la Universidad Complutense?

Ese es el resultado previsible de la discusión presupuestaria. Unas cuentas básicamente saneadas merced a la inflación que, con el consumo, engorda la recaudación tributaria, algún gancho populista con más impuestos para los ricos especuladores o perversos contaminadores, un entorno más difícil para hacer negocios y un poco menos de competitividad. Un Estado más marginal, en suma, sin posibilidad de hacer política económica. Pero no como dice Alfonso Guerra, y efectivamente nos gustaría a los liberales, por pequeño y eficiente, sino por descentralizado, en manos de insaciables caciques locales que utilizan el agravio relativo como fenómeno emocional para captar votos y repartir prebendas.

La negociación con ETA, bloqueada
Pablo Sebastián  Estrella Digital 7 Septiembre 2006

El presidente Zapatero, enredado como parece en una crisis de Gobierno que está resultando más compleja de lo que parecía a simple vista y a la que se ha incorporado Trinidad Jiménez como nueva secretaria de Estado para Iberoamérica, ha vuelto a hacer de las suyas y ha anunciado en declaraciones a un semanario alemán, Die Zeit, que en los próximos días se iniciarán las negociaciones oficiales entre los representantes del Gobierno y de la banda terrorista. Una afirmación del presidente con la que se burla una vez más del Parlamento y de la oposición y que ha sido desmentida ayer mismo por Otegi, quien asegura que las negociaciones con ETA están bloqueadas, porque según el jefe de Batasuna el Gobierno pretende sustituir la negociación por una rendición.

Dos declaraciones encontradas que dan idea de las dificultades que adornan el llamado proceso de paz en el que hasta el momento ETA y Batasuna han llevado la iniciativa y han conseguido importantes concesiones del Gobierno de Zapatero, como el práctico reconocimiento de Batasuna tras aceptar un encuentro entre esta organización ilegal y el PSE que dirige Patxi López, o la vista gorda permanente del fiscal general del Estado, Conde-Pumpido, ante las iniciativas de Batasuna, que en contrapartida a estos gestos del Ejecutivo no ha aceptado disolverse y cambiar de siglas para aceptar la Ley de Partidos tal y como lo pretendía Zapatero, sino que insiste en permanecer en sus posiciones a la espera de que el PSOE dé nuevos pasos en su favor, como la constitución de la llamada mesa de partidos para que la negociación con ETA sea simultánea y paralela a otra de carácter político sobre el futuro del País Vasco.

Sin embargo, en el palacio de la Moncloa saben que en este curso electoral, y mientras se mantenga implacable la oposición del PP a la negociación con ETA, el Gobierno y el PSOE no pueden dar pasos en falso, y mucho menos en este año electoral que tiene a la vista los comicios autonómicos de Cataluña, donde hay mucho en juego. De ahí que, a pesar de las insistencias y advertencias de Otegi, nada permite supone que Zapatero y su equipo negociador vayan a permitir nuevas concesiones a los etarras y a su entorno si ellos no mueven ficha, recordándole de paso a Batasuna que si no está legalizada en los próximos meses difícilmente podrá participar en las elecciones municipales del 2007.

Además Zapatero no descarta una nueva entrevista con Rajoy en los próximos días para sondear al líder del PP y de la oposición sobre un posible cambio de actitud de cara a la negociación con ETA para no correr solo todos los riesgos. Un encuentro que ha sido lanzado a la opinión pública por los medios afines al Gobierno, para ver qué cara ponen en el PP, donde están hartos de los encuentros en Moncloa en los que habitualmente el jefe del Gobierno miente a su interlocutor o no cumple nada de lo que promete, como ya ocurrió con el proceso de reforma de los Estatutos de Autonomía o con el proceso de la negociación con ETA.

Sin embargo Zapatero insiste en que los contactos oficiales con la banda se iniciaran en los próximos días, y alguna información al respecto deberá tener, a sabiendas de que en esa agenda de primeros contactos está no sólo la exploración de los posibles pasos para la disolución de la banda y la entrega de las armas, sino la situación a corto, medio y largo plazo de los presos de ETA, que se han convertido en la tercera pata de la mesa de negociaciones, en compañía de Batasuna y de los jefes de la banda, y que según las últimas noticias estarían más cerca del pesimismo de Otegi que del optimismo habitual del presidente Zapatero.

Lo cierto es que la negociación sufre retrasos y puede que un bloqueo, pero ello al día de hoy, y a pesar de los últimos y amenazantes comunicados de ETA, no supone que en los próximos días todo el proceso que lleva preparándose dos años se vaya a derrumbar. No en vano por parte del Gobierno se insiste en que ETA tiene ante sí una última y a la vez buena oportunidad para salir de la violencia, lo que le impide volver a matar. Y por parte de Batasuna y de ETA son conscientes que si Zapatero fracasa en este intento ello le puede costar al PSOE una derrota electoral y el regreso del PP al poder, lo que haría de todo punto imposible cualquier modelo de pacto político, judicial y policial en torno a ETA y a sus presos. La negociación, si no está bloqueada, sí está estancada; pero habrá que esperar a los próximos días y semanas para comprobar si en la polémica vigente es Zapatero quien acertó u Otegi el que dice la verdad.

Rubianes
Editorial ABC 7 Septiembre 2006

PEPE Rubianes es un actor y director teatral más conocido por sus insultos a la unidad de España en un programa de la televisión catalana que por estar en posesión de una reconocida trayectoria profesional. Su montaje «Lorca eran todos» se estrenará el próximo 19 de septiembre dentro de la programación del Teatro Español, dependiente del Ayuntamiento de Madrid. No se trata en ningún caso de cuestionar la calidad del espectáculo, ni de perderse en disquisiciones artísticas sobre la obra en cuestión, sino de plantear una reflexión serena sobre la conveniencia de que una institución cultural, dependiente de una administración pública, ceda su espacio a una persona que ha dado muestras sobradas de no estar a la altura de la convivencia democrática y ha hecho gala de un comportamiento contrario a los más elementales valores de la ética, la educación y la cultura.

Las declaraciones de Pepe Rubianes fueron mucho más que desafortunadas: su gravedad se sustancia en el hecho de que revelan un sectarismo contrario a los valores que encarnan la democracia, por encima de criterios ideológicos. Ahora, el actor y director teatral pliega velas y asegura que cuando dijo aquello de que «la unidad de España me suda la polla por delante y por detrás... Que se metan a España ya en el puto culo, a ver si les explota dentro y le quedan los huevos colgando del campanario...» no pretendía ofender a la «España democrática». No es cuestión de preguntar al señor Rubianes qué entiende por «España democrática», pero esa «España democrática» a la que se refiere seguro que de manera muy mayoritaria se sintió ofendida e indignada por el alud de términos escatológicos que empleó para tratar, gratuitamente, de vilipendiarla, y no comprendería que quien no sabe de respeto ni de tolerancia saliera dentro de unos días a escena, con el aval y apoyo del Ayuntamiento de Madrid. En esa España «constitucional y de progreso» a la que ayer se refirió Rubianes para tratar de salir al paso de la polémica creada por la selección de su montaje, no caben comportamientos como el suyo.

Cierto es que estamos ante una «discusión extrateatral», argumento con el que el director del teatro, Mario Gas, trató ayer de justificar su inclusión en la programación. Pero precisamente porque estamos ante una cuestión de valores que trasciende al mundo del espectáculo, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, debería considerar si con estos antecentes procede abrir las puertas del Teatro Español a quien España y lo español sólo le merecen desprecio.

LIBERTAD DE EXPRESION
Santiago Casero  minutodigital 7 Septiembre 2006

El talante tolerante y democrático del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz, va a permitir que, con los impuestos con que nos agobian a todos los madrileños de “segunda”, engorden las cuentas corrientes de un gallego maleducado llamado Pepe Rubianes quien, hasta su calamitosa actuación en TV3, solo era conocido por una exigua minoría por su interpretación de Makinavaja, el famoso personaje de cómic creado por Ivá, en una serie televisiva que pasó con más pena que gloria por la pequeña pantalla. Lo que no sé es que argumentarán cuando escuchen la reacción de los españoles insultados por este individuo durante los días 19 a 23 de Septiembre ante el teatro Español. Quizás se rasguen las vestiduras ante el cavernario espectáculo de gritar y promover su españolidad y su rechazo ante quienes les insultan grosera e impunemente.

Parece ser que uno de los habituales estados de coma etílico que caracterizan a este conocido dipsómano, y hallándose invitado en TV3, la televisión que pagan con sus impuestos los catalanes de “segunda”, se dedicó a “cagarse en la puta España” entre las risas hilarantes del conductor del programa y los aplausos fervorosos del público que atendía las indicaciones de los animadores del bodrio. Fue un “glorioso” ejemplo de lo que es la libertad de expresión en un régimen democrático.

Pues bien, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y a rebufo de esos quince minutos de efímera fama que gozó el sujeto, una musa se posó en su resacoso cerebro y le iluminó con lo justo para crear, lo que anticipo será un libelo político más, una obra de teatro que titula con el pretencioso título de “Lorca somos todos”. Mal momento cuando estamos ante el estreno de un documental que desmitifica la muerte del famoso poeta hasta reducirla a un sucio ajuste de cuentas por parte de unos primos suyos debido a un trasfondo de viejas rencillas familiares adornada con tintes homófobos.

Pero eso no es problema para el nuevo “intelectual”. La concejala de las artes de Madrid, Alicia Moreno, cuyo único mérito es ser hija de la conocida progre de izquierdas Nuria Espert, ha considerado oportuno financiar la obra y estrenarla, con todo el bombo y platillo que se merece, en un teatro municipal que, paradójicamente, atiende al nombre de Teatro Español. El alcalde constructor ha dado su beneplácito y aquí paz y después gloria.

La libertad de expresión me ha permitido escribir este artículo sobre Pepe Rubianes. Los progres podrán argumentar que esto no hubiera sido publicado en tiempos de la dictadura franquista. Que esto es libertad. Lo que no sé es que argumentarán cuando escuchen la reacción de los españoles insultados por este individuo durante los días 19 a 23 de Septiembre ante el teatro Español. Quizás se rasguen las vestiduras ante el cavernario espectáculo de gritar y promover su españolidad y su rechazo ante quienes les insultan grosera e impunemente. Quizás aduzcan que con ese ataque contra la legítima libertad de expresión de un “actorazo” como Rubianes, los de siempre, están resucitando el guerracivilismo. Quizás...

Es España
Alfredo Casquero Algarra  minutodigital 7 Septiembre 2006

Pues resulta que tras todo este tiempo de silencio he ido acumulando mucha decepción, rabia, desánimo y tristeza, mucha tristeza. Tanta tristeza que a veces pienso si no es mejor dejar a un lado la resistencia pacífica, el artículo crítico, el comentario en la radio, las noches oscuras de reflexión sobre la cuestión nacional, y mirar a otro lado, pasar la maldita página que Aznar pasó, y mirar lejos, y mirar fuera, o mirar dentro, y asumir que España, y los propios españoles, han optado por aceptar finalmente que una nación se construye el fin de semana. Que hacer Nación sólo depende de llegar a final de mes, tumbarse frente a la caja imbécil y deleitarse en la basura de los otros que venden sus vidas y su intimidad, que España se construye desde el individualismo egoísta del disfrute personal, del chanchullo diario, de la supervivencia diaria. Miro a España, sacada recientemente de un verano convulso. De un verano incendiado por la apatía y dormido en la siesta de ETA y el pacto oscuro. Miro a los españoles. Y veo un patológico desdén por la cosa nacional. Veo un afán preocupante por someterse a los designios ya escritos de quienes han conseguido, a fuerza de ficción y sangre, cambiar nuestra historia. O cambiar nuestras vidas.

Decido no mirar más. Pero en el último segundo de mi renuncia, en el instante final de mi desidia, más de mil muertos recientes, el trabajo de mis padres, el futuro de los pequeños, la labor silenciosa de los que de verdad esperan en un futuro mejor, me obligan a contener mi indolencia. Y creo en ellos. Y pienso entonces en cómo la historia va serpenteando las vidas de los mediocres, de los cobardes, de los traidores, de los abúlicos, de los ciegos, de los aprovechados... Y cómo la historia, la propia, va conformando a pesar suyo, a pesar nuestro, la realidad de que España es, incluso conociendo que son muchos quienes no quieren que sea, o quienes lo ignoran .

Es entonces cuando entiendo imprescindible cada palabra que frene, cada gesto que evite, cada ejemplo que enseñe, cada eco que retumbe; vital no ceder ante la terrible presión de políticos manchados, de plurales vendidos, de prisas pagadas o centristas marchitos. No se precisa una voz bronca, tan mesiánica que asusta. No una conspiración mediática. Ni una falsa convocatoria a la no dispersión. Es todo. Es unión sin pacto. Es lucha sin arma. Es el convencimiento de que la Verdad, como la Belleza, es finalmente triunfante. No es otra cosa. Somos todos. Es España.

Carta al Presidente
Antonio Jaumandreu  Periodista Digital 7 Septiembre 2006

Excelentísimo Señor Presidente,

En lo que se refiere al diálogo con ETA, somos muchos los ciudadanos que nos hallamos en la tesitura de recordar el famoso monólogo de Marco Antonio en el Julio César de Shakespeare: nos dice el Presidente que no habrá precio político, y pese a que todo indica lo contrario, yo he de creerle porque el Presidente es sin duda un hombre honrado.

Pero ni vivimos en una representación teatral, ni en política son exigibles actos de fe ciega en la actuación de los gobernantes. Y es que por más que uno se empeñe en repetirse que, siendo el Presidente un hombre honrado, lo que nos dice ha de ser forzosamente verdad, el sentido común arroja serias sombras sobre lo que está sucediendo o a punto de suceder.

No estoy conforme en absoluto, vaya ello por delante, con la idea de que el fin (la paz, según usted lo denomina; el fin de la violencia terrorista en expresión que me parece más ajustada) justifique los medios. Pero voy a hacer un momentáneo esfuerzo de abstracción para olvidar que su partido se ha reunido abiertamente con un grupo que la Unión Europea y el Tribunal Supremo tienen catalogado como terrorista. Y olvidaré también, en lo que a este escrito se refiere, la insultante equiparación que desde su partido se hace entre Batasuna – ETA y el principal partido de la oposición, en un muy medido intento de situar al Partido Socialista en un supuesto punto equidistante y equilibrado entre los “extremismos”. Me voy a limitar a formularle unas preguntas, abstrayéndome como le digo de todo eso, que sin embargo me subleva.

Primera. Si no ha de haber negociación de contrapartidas políticas, porque usted así nos lo ha prometido y usted es un hombre honrado, ¿de qué se va a hablar con ETA – Batasuna? ¿Se va a hablar del perdón de los presos, de la remisión de las condenas? Vaya por delante que eso, en las circunstancias actuales y para mí, ya es un precio político, pero supongamos que hacemos nuevamente la vista gorda y lo catalogamos en otro apartado: ¿es éste el tema a tratar: perdón a cambio de no más crímenes? Peligroso, porque es un mensaje clarísimo en el sentido de que el crimen, en caso de organizarse y de buscarse una coartada política, acaba saliendo casi gratis. Pero en fin, reitero la pregunta, ¿es ése el único tema de discusión?

Segunda. Por las declaraciones de los dirigentes de ETA – Batasuna, parece claro que ellos sí están convencidos de haber iniciado una negociación política, y no se cansan de repetir que no han renunciado ni a uno solo de sus postulados: autodeterminación, integración de Navarra y el País Vasco francés en Euskadi, libertad para los presos, derogación de leyes que, como la de partidos, consideran agresivas para sus aspiraciones. Nuevamente he de creer en la palabra del Presidente, porque es un hombre honrado. Pero supongamos por un momento que no hubiese más remedio que entrar en una negociación política porque se considerase que el “proceso” peligra en caso contrario: ¿qué margen de negociación tenemos? Euskadi tiene una autonomía amplísima: capacidad legislativa, policía propia, concierto económico, enseñanza transferida, prácticamente todas las competencias estatales están en manos de la administración autonómica. Y a nadie se le oculta que los terroristas no están en lo que están desde hace cuarenta años por un quítame allá esa competencia. ¿Qué margen queda entonces, que no sea precisamente el que ellos reivindican y que ha constituido su única razón de ser: la autodeterminación, la anexión de Navarra, etc.? Si para eso han matado, y de eso se acaba hablando en cuanto dejan de matar, ¿no es lícito suponer que, en definitiva, se han salido con la suya? Aquí sí vale la propiedad conmutativa: “mato si no me das” es exactamente lo mismo que “no mato si me das”.

Tercera. La principal, que probablemente encierre la respuesta a las otras dos y que ha de tener una respuesta muy sencilla, por más que yo no se la he escuchado. Señor Presidente, ¿qué está usted dispuesto a darles a los terroristas de ETA – Batasuna a cambio de que dejen de matar? Porque a cambio de nada no será: para eso no haría falta negociación ni diálogo, sino una simple entrega de armas y sumisión a los tribunales de justicia. El Presidente es un hombre honrado, y hemos de confiar en su palabra. Pero si no hay nada inconfesable, no existirá inconveniente para que nos diga pública y claramente dónde está su línea roja. Es simple: si se plantea el caso, ¿aceptaría el Presidente reconocer el derecho de los vascos a la autodeterminación? Si se plantea el caso, ¿estaría dispuesto el Presidente a aceptar que Navarra forme parte de Euskadi? Si se plantea el caso, ¿estaría el Presidente por la labor de presionar a Francia para que incorpore el País Vasco francés al “proceso”? Si se plantea el caso, ¿estaría el Presidente a favor de que los terroristas no cumplan sus condenas a cambio de no matar más?

Señor Presidente, si se plantea el caso, ¿defenderá usted la Constitución en todos sus extremos, tal como prometió hacer en su toma de posesión?

Sin duda sabrá disculparme lo directo del planteamiento. Yo estoy convencido de que el Presidente es un hombre honrado. He de estarlo, porque es el Presidente de mi país. Pero aclararía mucho las cosas y disiparía dudas de los descreídos que tuviese a bien responder de forma clara, directa y concreta (insisto: de forma clara, directa y concreta) a las preguntas anteriores, que en definitiva son tan enormemente sencillas que admiten, casi exigen, un sí o un no.

Respetuosamente,

La unidad de España como bien moral
Por Carlos Ruiz Miguel Suplemento Iglesia de Libertad Digital 7 Septiembre 2006

¿Qué relación existe entre España y el cristianismo? El asunto puede ser analizado desde dos perspectivas: política o moral. Desde el punto de vista político, el debate sería en qué medida el cristianismo, la unidad católica, es un bien político para España. Desde el punto de vista cristiano, la cuestión es la de si España, como unidad política constituye un bien moral.

La primera perspectiva es la propia del debate, muy importante en el pasado, pero hoy preterido, de cuál es el papel del Cristianismo en la conformación de España como nación. La segunda perspectiva, es más reciente. La festividad de Santiago Apóstol, patrón de España y el debate suscitado en la Conferencia Episcopal Española por los cardenales Rouco y Cañizares son dos buenos motivos para reflexionar sobre esta cuestión: ¿es la unidad de España un bien moral?

La verdad como bien moral
Cualquier reflexión cristiana sobre España debe partir de una primera premisa y es el respeto a la verdad. Sin verdad no hay cristianismo. La sentencia evangélica –"la verdad os hará libres" (Jn. 8, 32)– constituye un presupuesto no negociable para cualquier reflexión cristiana. Y ese presupuesto existe para la moral privada y también para la moral pública. Así lo dijo la Conferencia Episcopal Española: "la vida política tiene también sus exigencias morales".

Partiendo de esta idea hay que sentar una segunda premisa: independientemente de cómo se la califique políticamente ("Nación", "Estado", "patria", "país",...), España es una realidad y no una invención. Es más, se trata de una realidad reconocida en la mismísima Sagrada Escritura. San Pablo, en su Carta a los Romanos, por dos veces, menciona a España (Hispania), al anunciar un viaje de evangelización (Rom 15:24 y 15:28). En consecuencia, el respeto a la verdad exige reconocer que España existe desde los tiempos apostólicos.

Las palabras de la Sagrada Escritura son las mismas Palabras de Dios convertidas en palabras del hombre. Las Sagradas Escrituras por ser sagradas para el cristiano, poseen una confiabilidad por la cual nosotros podemos poner toda nuestra confianza sobre lo que debemos creer y cómo debemos de actuar. Esta confiabilidad está basada sobre lo que la Iglesia llama inerrancia. Pío XII lo dejó bien claro:

"escritos [los libros de la Biblia] bajo la inspiración del Espíritu Santo, tienen a Dios por autor, y como tales fueron confiados a la misma Iglesia... [esta es] doctrina católica, que para los libros enteros con todas sus partes reivindica una tal autoridad divina, que está inmune de cualquier error"

Los nacionalismos y separatismos españoles a la luz de la moral
Las dos premisas anteriores no suponen, de momento, que la unidad política de España sea un bien moral, pero sí implican que una actuación moralmente buena no puede mentir o falsear que España existe. Ahora bien, estas premisas constituyen un criterio moral para analizar las ideologías de los nacionalismos y separatismos que han surgido en España. En este momento del razonamiento, no podemos, aún, dictaminar que los nacionalismos o separatismos sean, en sí mismos, moralmente malos. Ahora bien, sí podemos dictaminar que aquellos nacionalismos o separatismos que niegan la existencia de España son moralmente malos, por rechazar una verdad. Siguiendo el razonamiento establecido hasta aquí, aquellas ideologías que no sólo pretenden la independencia de determinados territorios, sino que además, niegan que España exista o haya existido, son moralmente malos.

A este respecto, junto al análisis de los textos fundadores de esos nacionalismos o separatismos, el lenguaje habitual es un indicio importante para evaluar la moralidad de los proyectos separatistas. Allí donde, deliberadamente, se oculta la palabra "España" siendo sustituida, sistemáticamente, por otras palabras o expresiones (como el "Estado", sin siquiera la adjetivación de "español"), existe un discurso moralmente malo por cuanto rechaza conscientemente la verdad. El ejemplo más elocuente de ello es el discurso del nacionalismo vasco donde no sólo se pretende la independencia de las provincias vascas, sino que se evita, sistemáticamente, mencionar la palabra "España". Los obispos de las diócesis vascas tienen así la grave responsabilidad de denunciar el silenciamiento consciente de la verdad. ¿Se habrá llegado en alguna celebración religiosa en las diócesis vascas a omitir o mutar la palabra "España" cuando haya cumplido leer en un acto religioso la Carta de San Pablo a los Romanos?

El hecho de que algunos nacionalismos, los que niegan la existencia de España, puedan ser calificados de inmorales, no deja aún resuelta la cuestión de la calificación moral de aquellos nacionalismos que pretenderían la independencia política de determinados territorios sin negar la existencia de España en otras dimensiones. Desde este punto de vista, cabría analizar la moralidad de las propuestas que negasen a España el calificativo de "Nación" pero no su existencia bajo otro tipo de calificativo. Un tal planteamiento, de darse, equipararía estos nacionalismos separatistas a los nacionalismos de los Estados-nación europeos que afirman la existencia de sus naciones sin negar, en ningún momento, por respeto a la verdad, que forman parte de Europa.

Conviene observar, a este respecto, que los Estados-nación europeos, que reconocen la existencia de sus naciones, pero también de Europa, impulsan el proceso de unidad europea, por considerar que el mismo es bueno. Sin embargo, nada impediría reconocer la existencia cultural de Europa y, sin embargo, oponerse a su unidad política. Lo que resultaría inmoral, por cuanto falso, sería el negar la unidad cultural europea por esas entidades políticamente independientes.

De aquí se extrae una primera conclusión. En este momento del razonamiento, los nacionalismos o separatismos surgidos en España podrían ser lícitos en cuanto pretendan una independencia política, pero resultarían inmorales en cuanto nieguen, oculten, tergiversen o falsifiquen la unidad cultural española.

La unidad de España como bien moral
Sentados las ideas que permiten calificar como moralmente aceptables o inaceptables las ideologías nacionalistas, la siguiente cuestión es la de considerar si la afirmación de España como unidad, no sólo cultural, sino también política, es buena moralmente.
La historia de España, se convierte, así, en un criterio indispensable para este juicio moral. ¿Ha sido la unidad de España un bien moral para la Iglesia?

El primer gran momento de nuestra historia en donde esto ha podido verse fue el III Concilio de Toledo, celebrado el 8 de mayo de 589. Este acontecimiento, hoy tan silenciado, ha sido calificado, no sin razones, por algunos, como el acta de nacimiento de la Nación Española. En aquel momento, España era una unidad políticamente independiente. El poder político utilizó la unidad para favorecer la ortodoxia de la Iglesia Católica, lo cual hubiese sido notoriamente más difícil de no haber existido un poder político centralizado. En el III Concilio de Toledo, vemos las dos perspectivas apuntadas al inicio de este escrito: por un lado, el poder político obtuvo un reforzamiento de su posición gracias al apoyo que le brindó la Iglesia Católica... pero, por otro, la Iglesia Católica pudo más eficazmente combatir las doctrinas heteredoxas gracias al hecho de que hubiera una unidad política.

Lo mismo ocurrió en el momento de la Reconquista. Vista desde los intereses de la Iglesia (y no desde la perspectiva política), la expansión de la fe católica se vio notoriamente favorecida cuando los reinos independientes existentes en España actuaron concertadamente. El caso más señalado fue, sin duda, la batalla de las Navas de Tolosa, 1212. Igualmente, y desde la perspectiva cristiana (y no política), la derrota del islam en Lepanto (1571) fue posible porque España era una unidad política. De no haberlo sido, las dificultades para reunir una flota suficiente quizá habrían hecho imposible la victoria.

Conclusión
Antes se hablaba de lo que España debe al cristianismo, que es ciertamente mucho. Pero sólo ahora, cuando se ha producido una aceleración vertiginosa del proceso de desmembración territorial se ha planteado la cuestión de lo que la Iglesia debe a España. El hecho de que España haya sido una unidad, y que esa unidad haya sido puesta al servicio de los intereses de la Iglesia, ha permitido a ésta logros que, de estar España fragmentada políticamente, hubiesen sido altamente improbables. Por tanto, la unidad de España, indiscutiblemente, ha sido un bien moral. Ahora, la lectura de ciertos preceptos de los nuevos Estatutos catalán y andaluz nos revela que el proceso de desmembración parece ir paralelo a un debilitamiento de la convergencia de las leyes con las exigencias de la moralidad católica. En consecuencia, hoy en día, podemos afirmar que la unidad de España es un bien moral. Que España como unidad política pueda o no ser en el futuro moralmente buena para la Iglesia es algo que sólo el tiempo dirá.

El miedo paraliza la capacidad de defensa de la presa y también su reacción contra el peligro.
Doctor Shelanu  Periodista Digital 7 Septiembre 2006

El terrorismo árabe-iraní / musulmán – islamista que desde hace un siglo se está ejerciendo sobre los “infieles” occidentales y no occidentales, focalizándose y centrándose contra Israel, pero no exclusivamente en él, no podemos olvidar el genocidio yihadista turco contra los cristianos armenios, que entre 1894 y 1897 se produjeron las llamadas "masacres hamídicas", por el nombre del sultán que las ordenó, Abdul-Hamid II, conocido como el "Sultán Rojo". El número de víctimas armenias en las matanzas hamídicas fue calculado por el etnógrafo William Ramsay en unas 200.000. Una década después, entre el 14 y el 27 de abril de 1909 tuvo lugar una segunda oleada de matanzas, conocidas como "masacres de Cilicia" o "masacres de Adana". En ellas se calcula que murieron unos 30.000 armenios.

El Islam se dedicaba en el país más liberal del mundo del Islam a masacrar cristianos.
Durante el gobierno de los Jóvenes Turcos en el Imperio Otomano, desde 1915 hasta 1917, durante la Primera Guerra Mundial los musulmanes más “tolerantes”, “moderados” y “liberales” del mundo del Islam se dedicaban a masacrar, en lo que es conocido como Genocidio armenio (también conocido como Holocausto armenio o Masacre armenia) que se refiere a la deportación masiva y a la muerte durante la misma de de civiles entre 1.325.000 y 2.100.000 armenios.
Entre los panarabistas destacó Amin Al Husseini, tío-abuelo de Yasser Arafat, como oficial en la matanza de cristianos armenios en 1915, que posteriormente fue el Mufti –cargo religioso musulmán- en Jerusalem, que creó la División Hanzar de tropas musulmanas nazis de Bosnia en 1943.

Este genocidio armenio fue un Yihad, y también el que hicieron los panarabistas e islamistas árabe-palestinos contra la población judía en Tierra Santa, antes de la independencia de Israel. Amin Al Husseini quería exterminar a todos los judíos de Tierra Santa durante ls Segunda Guerra Mundial, no fue tan "eficiente" como los alemanes pero levantó a las turbas musulmanas que mataron judíos.

El Yihad se ha ido extendiendo a todos los continentes, ha paralizado las defensas y la capacidad reactiva de Occidente en general y Europa en particular. Actualmente los líderes del Yihad son los dirigentes de Al Qaeda, patrocinados por parte de la familia real de Arabia Saudita, los Hermanos Musulmanes, El Yihad Islámico, Hamas, Jisbulá, y el Irán de los ayatolás, con su presidente Ahmadineyad como vocero de los yihadistas chiítas.

A pesar de que la capacidad defensiva y destructiva de Occidente en el plano militar convencional es claramente favorable a Occidente por su avanzada tecnología y preparación y calificación técnica que no tiene parangón con el subdesarrollo social, cultural, técnico y científico del mundo árabe-iraní y/o musulmán, el panarabismo y el islamismo han sabido utilizar sus armas ventajosamente gracias a:

1. El mundo árabe-iraní musulmán tiene en su subsuelo los dos tercios del petróleo y gas, “la sangre” de la economía. Los líderes yihadistas de Irán amenazan con elevar el precio del crudo, como los países árabes hicieron después de la Guerra de Yom Kippur,del 6 al 25 de octubre de 1973, que cuadruplicaron el precio del petróleo y embargaron a los países que defendieron a Israel en las Naciones Unidas, como Dinamarca y Holanda.

2. A la creciente implantación de numerosas comunidades árabe-musulmanas en el seno de la Unión Europea. Por el creciente número de inmigrantes que Europa recibe del mundo árabe-musulmán, por la alta tasa reproductiva de esta comunidad europea, mucho más alta que el resto, y por las conversiones al lslam de europeos de “origen” cristiano.

3. Por el fenómeno de la parcelación del territorio que puede sugerir que estamos entrando en una nueva Edad Media, fenómeno que enmascara y encubre un proceso de colonización territorial, proceso que choca frontalmente con las utopías izquierdistas de “mestizaje cultural”

4. La misma izquierda, con la estúpida colaboración de la derecha, pervierte el lenguaje y denomina a esta parcelación territorial con el apelativo de “ghettos”, cuando el ghetto era la zona que los cristianos relegaban y obligaban a vivir confinados entre muros, del cual no se permitía salir –sin salvoconductos-, a los judíos. Gracias a Napoleón Bonaparte, que destruyó los ghettos, los judíos pudieron emanciparse.

5. La no reciprocidad en el comportamiento con el extranjero que presentan Occidente y el mundo musulmán.
En Occidente la religión es un asunto privado, que es de obligado respeto por el estado, y cada día los estado europeos devienen más laicos, y los musulmanes pueden hacer proselitismo, mientras que en el mundo musulmán, ya de si históricamente poco receptivo a la libertad, se prohíbe la creación de nuevas iglesias, la practica del cristianismo y el proselitismo cristiano. En Arabia Saudita, Afganistán –la actual, sin los talibanes-, Sudán, Irán, etc. el proselitismo cristianos está castigado con la pena de muerte. La Sahraia condena a muerte al apostata musulmán y al que se convierte a otra religión.

6 .La cobardía europea que no exige nada a los regímenes árabe-iraní sobre la reciprocidad en la conducta oficial y real hacia el extranjero.

7. El complejo de culpabilidad del occidental sobre su pasado colonialista contrasta con la exaltación del Yihad en el mundo musulmán. Este último no tiene ningún complejo de culpabilidad ni remordimiento por su pasado colonialista, que se inició ya con el Yihad guerrero-religiosos-militar-terrorista de Muhammad hasta la fecha, ni tiene ningún complejo de culpabilidad por los diversos genocidios que han practicado, contra los cristianos armenios, cristianos sudaneses, judíos israelíes, etc.

8. Los occidentales, muchísimos de ellos ignorantes sobre el Islam, creen que el Islam es una religión más en el “mercado” de las ideologías y creencias. Ignoran que el genio del Corán no reside en su espiritualidad religiosa o profundidad de pensamiento, que es casi inexistente, lo único elaborado intelectualmente que posee es una copia del judaísmo o del cristianismo. El genio del Corán y del Islam reside en que constituye el mejor tratado de estrategia de conquista geopolítica de la humanidad. Hay que reconocer que el Corán supera con creces las obras y tratados militares de todas las épocas.

9. El Yihad de Muhammad es el modelo a seguir, a imitar, por los musulmanes que vuelven a las bases coránicas y a los fundamentos del Islam. Tal como indica la Sharia es un deber de todo musulmán llevar el Yihad –combate contra los no musulmanes-.

Los moderados quieren implementar la Sharia por etapas. Inicialmente, cuando son minoría, son “relativamente” tolerantes. Sus dirigentes dicen querer respetar las leyes del país occidental que los ha recibido y la laicidad.

LA LAICIDAD ES TOTALMENTE INCOMPATIBLE CON EL CORÁN, pues el Corán no acepta otro derecho más que el derecho coránico o jurisprudencia islámica (FIQH).

Progresivamente se van elevando voces que demandan para los musulmanes un derecho especial. Aunque inicialmente camufla y enmascara sus intenciones a los no musulmanes, los occidentales infieles. Este camuflaje es una obligación religiosa musulmana.

En otra etapa, cuando los efectivos musulmanes han crecido lo suficiente, por el mayor crecimiento vegetativo, por las incorporaciones de nuevos inmigrantes musulmanes en Occidente, más las conversiones de los occidentales “autóctonos”, es cuando Europa será declarada “tierra de conquista” por el Islam.


Este proceso de los “moderados” tiene tres tiempos:

En un primer tiempo, la comunidad musulmana instalada en un territorio extranjero, al encontrarse en minoría, debe practicar el “Dar al-Sulh”, la paz momentánea, para que todos los infieles, en su ignorancia e ingenuidad, permitan el proselitismo islámico en su propio territorio, sin exigir ninguna reciprocidad en tierras musulmanas. Es la etapa que vivimos actualmente en Europa. Que hace creer que es posible un Islam laico y europeizado.

Los dirigentes musulmanes en Occidente, como Tariq Ramadan, y los que son considerados “moderados”, en ningún momento piden reciprocidad a los regimenes árabes y/o musulmanes, nunca exigen que los países musulmanes permitan la conversión al cristianismo, o que en Arabia Saudita se permita la entrada a los judíos, o que se permita la apostasía o que se respete a las minorías, a los homosexuales.

Las peticiones de los “moderados” sólo son unidireccionales, que los occidentales “entiendan”, respeten”, “comprendan” las susceptibilidades de los musulmanes, que no les irriten y “respeten” como en el caso de las caricaturas sobre Muhammad, nunca estos “moderados” piden contención a los musulmanes que viven en Occidente, ni a los que viven en las tierras musulmanas, ni exigen a los yihadistas de Ahmadineyad y otros clérigos y líderes que respeten a sus minorías, que no hagan escarnio sobre las víctimas judías del Holocausto, estos “moderados” no critican nada importante o relevante del mundo musulmán.

Estos “moderados” critican, y con razón, el colonialismo europeo, el proselitismo forzoso que el cristianismo practicó durante siglos, especialmente contra los judíos, la Inquisición, que se escarneció especialmente contra los judíos, las Cruzadas, pero nunca critican el colonialismo del Islam, que en pocos años se expandió desde la península arábiga hasta los océanos atlántico e indico. Estos “moderados” nunca han criticado la dhimmitud, ni el trato de inferioridad que se ha dado siempre en el mundo musulmán a los judíos y musulmanes. Estos “moderados” nunca han criticado el espíritu guerrero del Islam, desde el inicio empezando por Muhammad. Estos “moderados” nunca critican los castigos de la Sharia, como lapidaciones, amputaciones de manos y pies, ni critican la pena de muerte que se aplica en tierras musulmanas al apostata, ni critican la poligamia, ni la Guerra del Yihad, ni las conversiones forzosas que se practican en tierras musulmanas, ni critican la esclavitud “encubierta” en Arabia Saudita, ni las matanzas de negros que llevan a cabo los musulmanes de Sudán, ni critican las matanzas de cristianos del sur de Sudán por los norteños musulmanes de ese mismo país, ni critican que Ahamdineyad quiera destruir a Israel y convertir todo Occidente al Islam. Estos “moderados” consideran que no ocuparon ni conquistaron por las armas Al-Andalus (España y Portugal), sino que la población cristiana occidental, particularmente la que habitaba la península ibérica se convirtió con ilusión al Islam.Igual que los dos periodistas occidentales que recientemente se han convertido al Islam en Gaza, que fueron secuestrados por árabe-palestinos islamistas.

En un segundo tiempo, cuando la implantación de la comunidad islámica está confirmada, entra en juego el imperativo coránico de la conquista y de la violencia. Es el “Dar al-Harb”, donde la tierra de la infidelidad se convierte en “zona de guerra”, y en la cual toda resistencia a la implantación del Islam debe ser aplastada, ya que su número suficiente hace posible que los musulmanes abandonen la prudencia de los primeros tiempos de conquista. Esta fase se está vislumbrando, como en la intimada otoñal en Paris y Francia, Bélgica, donde hordas de norteafricanos musulmanes quemaban coches al grito de Alláh Al Bar y los jóvenes se frenaron por la petición de sus clérigos musulmanes.

Los musulmanes “moderados” criticaron la “injusticia” y la “falta de interés” de los franceses por la integración de los jóvenes norteafricanos. En ningún momento comentaron que las sumas pagadas por buena parte de los contribuyentes franceses a favor de acciones sociales diversas dirigidas hacia las jóvenes generaciones descendientes de la inmigración (reinserción, preferencia de empleo, ayuda material a las familias…) son cuatro veces más importantes, per capita, que las sumas consagradas a los jóvenes franceses de nacimiento.

En ningún momento, ni los “musulmanes moderados” ni sus colaboracionistas izquierdistas quisieron ver que la causa profunda de esta explosión de la delincuencia es la llegada a la pubertad de una generación numerosa nacida de la inmigración, que rechaza la integración en la sociedad liberal judeo-cristiana occidental y que manifiesta una actitud voluntariamente agresiva, fundada sobre un sentimiento mixto de revancha y de resentimiento, pero también de fascinación por el modelo consumista al cual estiman tener derecho de acceder y sin esfuerzos y sin reciprocidad social.

El tercer tiempo es aquel en el que los musulmanes acaban por dominar. Es el “Dar al Islam”, el reinado del Islam”. Los judíos y los cristianos son tolerados como minorías, ((al dhimmi –judío o cristiano- se le “tolera”, se le permite vivir, y no se le elimina)), sujetos a un derecho inferior como “dhimmis” ((“protegidos”, realmente protegidos de la violencia asesina del Islam contra el infiel)), que les sustrae la mayor parte de sus derechos civiles; los paganos politeístas (“idólatras”) y los ateos son perseguidos, y toda la población debe someterse a las reglas sociales del Islam. Los no-musulmanes no pueden beneficiarse de una posición social dirigente.

Es el caso de la República Islámica de Irán, al principio d la Revolución los islamistas necesitaron a los comunistas del Tudeh, cuando los islamistas fueron fuertes fusilaron a los comunistas por ateos.

Esto pasará con los social-comunistas que son laicos o ateos, aplauden con las orejas a los islamistas, el gobierno socialista español envía al expresidente del anterior gobierno socialista, Felipe González, de visita y vasallaje a Irán, para rendir pleitesía ante Ahmadineyad, y en hipotético caso caso de que los dos países de la península ibérica, España y Portugal fuesen conquistados por el Islam, los primeros en ser ahorcados serían los social-comunistas.

10. Para muchos actuales líderes islámicos mundiales, el objetivo declarado es imponer en Occidente la ley de Dar al-Islam. El Islam es un universalismo absoluto y absolutista y proselitista con vocación imperativa de conquistar toda la tierra.

La teoría irano-islamista de Dialogo de Civilizaciones, copiada por Zapatero con el nombre de Alianza de Civilizaciones es impracticable.

La doctrina de la cohabitación de civilizaciones es inaplicable al Islam, al igual que al comunismo. El Islam, cuando es medianamente fuerte, es visceralmente anticomunitarista y opuesto a todo derecho a la diferencia.

Intrínsecamente, el Islam se piensa a si mismo como la única comunidad legitima, la Umma –la comunidad de creyentes-, que posee el monopolio de la existencia y de la expresión, y donde las otras comunidades no pueden beneficiarse sino de un estatus inferior y tolerados como inferiores, de segunda clase.

Los islamistas chiítas de Irán se creen la única comunidad legítima, como el ayatolá Ali Meshkini, presidente de la Asamblea de Expertos de Irán ha declarado hace menos de una semana que: “entre los estados del mundo, el único y legítimo aprobado por Dios es la República de Irán”…”todas las instituciones del Estado de la República Islámica, o sea, el Parlamento, el Gobierno, el Poder Judicial, las Fuerzas del Orden Público y los Imames de los viernes, todas están bajo el control y las órdenes del Líder Supremo designado por Dios, algo que les ha revestido de legitimidad.

11. Para el Islam, una sociedad plural es fundamentalmente impía; no es más que una etapa transitoria para conseguir la dominación de duna comunidad –la musulmana- sobre las otras, preludio para su eliminación o conversión.

12. Occidente va a la deriva, sin norte ni rumbo. Espera que el tiempo lo solucione todo. Europa está dormitando. No tiene voluntad de existir ni tiene claros sus objetivos. Europa no quiere pagar el precio de la libertad.

13. Los islamistas tienen perfectamente claro hacia donde quieren ir, y tienen la voluntad para imponer sus criterios y la ruta que se han trazado. Su objetivo es el de imponer a toda la tierra el Islam. Su pensamiento queda explicitado en el eslogan de “El Islam es la Solución”.

14. La condescendencia occidental es considerada por los islamistas como debilidad y decadencia de la civilización occidental.

15. La debilidad occidental le hace ser incrédulo anta las amenazas explícitas e implícitas del Islamismo.

16. A medida que el mundo occidental recula y cede el mundo islámico se vuelve más arrogante y se fortalece. Actualmente lo vemos en los tira y afloja de las negociaciones entre Irán y La Unión Europea y la ONU sobre la carrera armamentística nuclear iraní, el silencio de Europa ante las amenazas neonazis de Ahamdineyad contra la existencia de Israel.

El ecumenismo jamás ha funcionado entre católicos, protestantes, judíos, ¿Cómo va a ser posible con el Islam?

Hoy es posible en Occidente, y en Europa la convivencia entre estas tres religiones,( católicos, protestantes y judíos), puesto que el catolicismo y el protestantismo han abandonado la voluntad de imponerse a los otros, y el judaísmo nunca ha sido proselitista, nunca ha tenido interés hegemonísta. Por eso es fácil la convivencia entre ellas.

El Islam mantiene la voluntad de imponerse a los otros, persiste su carácter hegemonista y no acepta la diferencia –sólo la acepta cuando es débil-.

El Islam emplea el Yihad en su lucha proselitista.

Occidente tiene que exigir e imponer que los gobiernos musulmanes respeten la alteridad en sus propios territorios y que los islamistas renuncien al Yihad.

En caso contrario, al enemigo no se le convence, se le vence.

Israel es la vanguardia de este espíritu de libertad que no quiere ceder ante el totalitarismo islámico. No es ninguna casualidad que todos los dictadores y sistemas totalitarios han sido y son antisemitas, judeofóbicos. Israel ama más que nadie la libertad, y sabe cual es el precio. Siempre ha estado en el ojo del huracán del totalitarismo.

Europa está perdiendo su interés y amor por la libertad, -que tan difícil ha sido conseguir- si no se revierte esta tendencia, Europa será dominada por la intolerancia y el totalitarismo islamista.

Europa tiene que apoyar a Israel, no sólo como acto de solidaridad con la que fue víctima de la intransigencia y totalitarismos que anidaron en Europa, sino por interés propio. Apoyando a Israel, se apoya la Libertad frente a la barbarie y la dictadura.

Líbano: donde Zapatero se engaña
Por RAFAEL L. BARDAJÍ ABC  7 Septiembre 2006

... Puede que el presidente crea que la ONU es un organismo para la paz, pero eso no significa que sea un organismo pacifista. La ONU no condena la guerra, condena la agresión injustificada...

PUEDE que el actual presidente del Gobierno esté movido por su «infinita ansia de paz» y busque con el despliegue español que él personalmente ha impulsado lo mejor para el Líbano. Pero, de momento, los argumentos que ha ido empleando para justificar su decisión sólo parecen ir destinados a su peculiar guerra contra la oposición del Partido Popular y, además de simples, son engañosos.

El razonamiento de José Luis Rodríguez Zapatero puede resumirse brevemente: «Yo envío tropas al Líbano porque, a diferencia de Aznar, que obedecía a Bush, a mí me lo ha pedido el secretario general de la ONU; a diferencia del PP, yo envío tropas para la paz, no a la guerra; la ONU es una organización para la paz, que no hace guerras; y, a diferencia del PP, yo envío tropas con el respaldo de la ONU, no a una guerra ilegal». Todas frases dichas en las últimos días por él mismo o por sus portavoces en el Gobierno o el PSOE. Todas falaces.

A decir verdad, resulta sorprendente tanto su fe en las Naciones Unidas como su profundo desconocimiento de esta organización. Rodríguez Zapatero no siempre, como ahora quiere hacernos creer, ha sido un fervoroso seguidor de la ONU.

Ni siempre ha acatado y respetado sus decisiones. Más bien todo lo contrario. Por ejemplo, él sigue diciendo que lo de Irak fue una intervención ilegal, pero no puede aportar ni una sola indicación de las Naciones Unidas en ese sentido. Simplemente porque no hubo resolución alguna del Consejo de Seguridad que lo apuntara. Ni siquiera la más mínima discusión. Es más, como Rodríguez Zapatero no podía aceptar esa ausencia de condena mientras él corría a ponerse tras la pancarta una y otra vez en contra del Gobierno del PP, nunca hizo caso de la resolución 1.483, de 22 de mayo de 2003, esto es, apenas dos meses del inicio de la intervención, votada sin que nadie, ni siquiera Siria, se opusiera y por la que se le daba a la coalición internacional el estatus legítimo y legal para gobernar Irak a la vez que se reconocía el consejo interino de gobierno iraquí puesto en pie con la ayuda de la coalición. Es decir, la ONU reconocía lo que Zapatero se negaba a aceptar: en contra de lo que gritaba en la calle -y sigue sosteniendo- Naciones Unidas legalizó la intervención militar contra Sadam.

Pero hay más. Rodríguez Zapatero, al poco de ganar las elecciones, dijo que retiraría las tropas si no se producía un traspaso de poder de la coalición a los iraquíes bajo control de la ONU, si no había una resolución del Consejo de Seguridad al respecto en un tiempo razonable. Pues bien, a pesar de conocer las discusiones y avances al respecto en el seno de la ONU, no le importó tragarse sus propias condiciones y ordenó la salida de Irak sin esperar la nueva resolución. La 1.546, de 8 de junio de 2004, por la que se cedió la autoridad al Gobierno transitorio iraquí, poniendo final a lo que el presidente español llamaba «ocupación militar». Pero Rodríguez Zapatero tampoco quiso reconocer este nuevo paso de la ONU.

Con esta trayectoria de desacato hacia las decisiones onusianas, no deja de sorprender el actual fervor del actual presidente de Gobierno por ejecutar la resolución 1.701 sobre el Líbano. De hecho, las perlas con las que nos regala los oídos día sí y día no legitiman la pregunta de si sabe en realidad lo que está haciendo. Dice Rodríguez Zapatero que el PP no distingue entre la paz y la guerra y que él hace uso de los militares en misiones de paz, porque la ONU no hace la guerra. Más engaños. Que se sepa, las tropas españolas que fueron a Irak no participaron en las acciones ofensivas. No estaban allí, sencillamente. El Gobierno nunca lo autorizó. Lo primero que hicieron fue prestar ayuda humanitaria, y luego, intentar mejorar las condiciones de seguridad para la población. Otra cosa es que su misión se complicara producto del empeoramiento de la situación sobre el terreno. ¿Pero es que acaso las tropas españolas que están en Afganistán por designio de este Gobierno no están sufriendo el empeoramiento de la seguridad en la zona donde están desplegadas? Las misiones de paz de las que se vanagloria el presidente a veces exigen acciones que trascienden con mucho su visión querubínica de las mismas. ¿Cómo explicaría si no Rodríguez Zapatero la reciente «operación Medusa» realizada por la OTAN en Afganistán, que se ha saldado con doscientos guerrilleros talibanes y cuatro soldados canadienses muertos? La misma OTAN y la misma misión en la que están los soldados españoles. Los militares, incluidos los nuestros, no están únicamente para repartir mantas y levantar hospitales o trazar alcantarillados.

En fin, puede que el presidente crea que la ONU es un organismo para la paz, pero eso no significa que sea un organismo pacifista. La ONU no condena la guerra, condena la agresión injustificada, pero se guarda el derecho de poder lanzar una intervención militar en defensa de la paz y la estabilidad internacional. Rodríguez Zapatero debería leerse el título VII de la Carta de San Francisco. O leer algo de Historia. Por ejemplo, fue Naciones Unidas la que autorizó la intervención americana en Corea; o más recientemente, la que aprobó, con su famosa resolución 683, la guerra del Golfo de 1991; o, por si quedan más dudas, la que solicitó a la OTAN su intervención en los Balcanes a mediados de los 90.

La paz, como bien saben los miembros de la ONU, suele ser el resultado de una guerra, y el loable afán de poner fin a las hostilidades cuanto antes, antes incluso de que se hayan resuelto los problemas de fondo, suele conducir a mayores estallidos, sólo que más tarde. El problema de Rodríguez Zapatero es que cree en la ONU pero no en sus miembros, los estados nacionales que la forman. Se ha creído que el secretario general de la organización es un miembro más de la misma, incluso un miembro con más legitimidad y autoridad que los propios estados miembros. Y no lo es. Además de portavoz oficial, Kofi Annan es una persona de carne y hueso, con sus intereses y debilidades personales. Y a Annan se le han ido encontrando demasiadas de estas últimas. Se puede entender que Rodríguez Zapatero le deba mucho al actual secretario de la ONU- al fin y al cabo, se ayudan en la propuesta de Alianza de Civilizaciones- pero eso no quita para reconocer que con Kofi Annan ha reinado la corrupción en la sede de Manhattan. Kofi Annan, de haber estado sometido a los controles de cualquier jefe de Gobierno, habría sido censurado y obligado a dimitir por la perversión del programa «petróleo por alimentos» y por haber ocultado que su propio hijo se vio beneficiado con sus gestiones. Y no hay que olvidar tampoco que el dinero que fue a parar a manos de los corruptos lo había sacado Sadam Husein de las partidas para comprar comida infantil y medicinas. No estamos hablando de carreteras que no se construyeron jamás, sino de la salud y supervivencia de los más desvalidos. Es un dinero manchado de sangre. Pero Annan, lejos de dimitir, ha hecho cuanto ha podido para tapar los escándalos que le rodean. El actual secretario de la ONU nies un santo ni tiene el don de la infalibilidad. Lo que cuenta de verdad en la ONU es lo que piensan, dicen y hacen sus miembros. Particularmente, los cinco con asientos permanentes y capacidad de veto en el Consejo.

Con todo, Rodríguez Zapatero cree ahora oportuno hacer cumplir los términos de la resolución 1.701 y el alto el fuego en el Líbano. Y para ello manda a 1.100 soldados a desplegarse a aquella zona. No hay razón alguna para que lo haga. La 1.701 no es producto de un ansia infinita de paz, sino del miedo y del error. Miedo a que Israel pudiera acabar con Hizbolá y provocara al mundo árabe y a su patrón, Irán; error del Gobierno israelí por detenerse antes de lograrlo. La resolución de la ONU es engañosa. Culpa a Hizbolá de la guerra, pero no se propone que los cascos azules vayan a desarmarla, eso lo deja en manos de un anómico ejército libanés y de un Gobierno en el que se sienta la propia organización terrorista. Lo que pide la 1.701 es reforzar a la Finul y para eso, 1.100 soldados son muchos. Aunque demasiado pocos para hacer lo que se debería hacer, ayudar a construir un Líbano próspero y democrático, libre de influencias sirias y del extremismo islámico. Y eso pasa, necesariamente, por desarmar a Hizbolá con los medios que sean necesarios. Rodríguez Zapatero puede que se engañe a sí mismo, pero el resto de nosotros no deberíamos ser tan crédulos.

La españa convertida al islam
Por VALENTÍ PUIG ABC 7 Septiembre 2006

OCCIDENTE es un accidente, según llevan tiempo diciendo los profetas del islam radical. Desde este punto de vista, Occidente es el problema; el Euroislam, la solución. «The Wall Street Journal» editorializaba ayer sobre los nuevos disidentes de Europa. Ya no son disidentes bajo la presión soviética, sino ante el acecho islamista. Ese fue el pecado de Theo Van Gogh. En Alemania, la abogada Seyran Ates, de origen turco, ha cerrado su despacho de Berlín por amenazas. Se dedicaba a combatir los matrimonios impuestos por coerción familiar y cultural, los asesinatos que el islam considera por honor, los malos tratos a la mujer. La Europa de la Ilustración tiene más que razones para comenzar a enfrentarse con el comunitarismo diferencialista.

En «La España convertida al Islam», la profesora Rosa María Rodríguez Magda analiza el renacer del islamismo en España, en la doble vertiente de los conversos -empeñados en la tesis del Al-Andalus- y de la inmigración, hasta los efectos de una confluencia totalitaria que ha desembocado en la práctica del terrorismo. La trama del islamismo radical, con todas sus ramificaciones y desvíos, resulta casi increíble, por lo que algunos dan prueba de enorme listeza al suponer que la reciente alarma en los aeropuertos de Londres pueda ser una exageración. Muy al contrario, es difícil hacerse una idea de la dimensión de las redes del islamismo, de su eficacia financiera y de su capacidad de penetración en una Europa desbordada y sin fuerza reactiva. Es que no queremos aceptar que la lucha entre los servicios de inteligencia de Occidente y el hihadismo no conoce treguas.

En un extremo, el uso del terror; en el otro, el aprovechamiento de las políticas comunitaristas de Europa para infiltrarse y condicionar otras políticas. Es el ejercicio discursivo del comunitarismo que -como dice la profesora Rodríguez Magda-, en virtud de la libertad de los estados democráticos, reclama un estatuto diferencial, en cuyo seno no se respeta la libertad democrática que lo ha hecho posible. Así, en vez de ser una ampliación de la libertad, la erosiona y debilita. De ahí la posición reacia de unos pocos pensadores europeos que -frente a los espejismos de la Alianza de Civilizaciones- alertan de los riesgos de una democracia débil, chantajeada por el victimismo de grupos concretos, por la doctrina multiculturalista que genera compartimentos estancos ajenos a la idea de libertad y de igualdad ante la ley.

El capítulo de «La España convertida al Islam» sobre la Alianza de Civilizaciones es muy ilustrativo, prácticamente sin que hiciera falta que el embajador Máximo Cajal -comisionado para la Alianza- abundase en el derecho iraní a disponer de la bomba atómica. Precedió a Zapatero la propuesta del ayatolá Jatamí: lo que no queda subrayado en todos sus postulados buenistas es que ni el islam moderado comparte la dimensión occidental de los derechos humanos. Así ve Rosa María Rodríguez Magda la Alianza de Civilizaciones: asume cierta culpabilidad imperialista; cierra los ojos ante el integrismo a fin de frenar el terrorismo; promueve en suelo europeo un multiculturalismo más tolerante con el llamado islam moderado, sin querer ver hasta qué punto eso incorpora el germen integrista que lleva a la violencia. En fin: la Alianza de Civilizaciones relativiza los valores occidentales y nos hace más vulnerables.

El desvarío del Al-Andalus como recuperación de la Europa auténtica tiene sus terminales y sus núcleos de acción. Por lo menos está probada su concomitancia con las tesis más extremas del nacionalismo andaluz, por extrapolación del pensamiento tercermundista que en sus tiempos más rumbosos fue asumido por parte de la izquierda. Ahora andan matizando sobre la ambición nuclear iraní, si no es que la niegan. Por ahí incluso pululan teólogos de la liberación ya desahuciados. Incluso en este siglo XXI hay ideólogos para todo.
vpuig@abc.es

El filósofo Gabriel Albiac, en el punto de mira de una web islamista
C. S. Macías  La Razón 7 Septiembre 2006

MADRID- Las amenazas islamistas en la red han alcanzado también al filósofo y escritor Gabriel Albiac, colaborador de LA RAZÓN. En webislam.com, en un artículo titulado «Anti-judío o anti-musulmán, ¿acaso no es lo mismo?», firmado por Abdennur Prado, presidente de Junta Islámica Catalana, se tacha a Albiac de «antimusulmán» e «islamofobia», después de comparar textos calificados de «anti-judíos» con otros artículos, entre ellos un texto del filósofo publicado en 2002 con motivo del aniversario del 11-S. En aquel texto, Albiac hacía un resumen de tres citas coránicas que a continuación transcribía con sus capítulos correspondientes.

En esta misma web el portavoz de Exteriores del PP, Gustavo de Arístegui, fue llamado «enemigo del islam» hace unas semanas, amenaza que fue recogida por otra web de Arabia Saudí relacionada con Al Qaeda.

Las amenazas llegaron como consecuencia de un artículo publicado por Yusuf Fernández en webislam, en el que acusaba a Arístegui de «islamofobia».

Días después, en otra web aparecía otro artículo firmado desde España por Mohamed Al Moaddem, un posible pseudónimo, en el que se hacía eco de la «denuncia» de Fernández, y citaba la obra «La Yihad en España» de Arístegui para tacharlo de «hereje». Arístegui ya había sido amenazado en páginas abiertas, pero nunca en una web « encriptada» como es la de Arabia Saudí. Esta web sirve de «manual de instrucciones» entre radicales islamistas de todo el mundo. A él se ha unido, entre los «señalados» por los islamistas, el escritor Jon Juaristi, tachado de «antisemita».

Separatismo
COVIVENCIA CIVICA CATALANA Y UNIVERSITARIOS LIBERAL DEMÓCRATAS PRESENTARAN ESTA SEMANA EN BARCELONA UNA DENUNCIA CONTRA EL AYUNTAMIENTO DE CORNELLÁ DE LLOBREGAT POR LA COMISIÓN DE VARIOS DELITOS CONTRA LOS DERECHOS FUNDAMENTALES
Pese a ver la habilitación del Parlament de Catalunya, y oír todos los argumentos de los miembros de la mesa, por orden directa del responsable en ese momento de la Policía Local de Cornellá, y con dudoso fundamento jurídico, se procedió a multar a las asociaciones (por venta ambulante)
Minuto Digital 7 Septiembre 2006

El pasado viernes día 1 de septiembre la Comisión Promotora de la Iniciativa Legislativa Popular a Favor de la Enseñanza en Lengua Materna y el Bilingüismo Escolar, que está recogiendo las 50.000 firmas necesarias para que se tramite una Ley en el Parlamento de Cataluña que garantice que los padres puedan escoger la lengua vehicular de enseñanza de sus hijos, sea ésta castellano o catalán, colocó la mesa de recogida de firmas en la Rambla Anselm Clavé de Cornellá, cerca del Ayuntamiento.

Miembros de las dos asociaciones promotoras, Convivencia Cívica y ULD, se encontraban en dicha mesa recogiendo firmas de los ciudadanos de Cornellá, cuando, hacia las 8 de la tarde, se acercó a ellos un radical independentista en actitud violenta. En primer lugar comenzó por insultar a los allí presentes con consignas tales como “PUTOS CHARNEGOS, VOLVEROS A LA PUTA ESPAÑA, HIJOS DE PUTA, LOS ANDALUCES SOYS ESCORIA, PUTOS FACHAS DE MIERDA...” (traducido del catalán al castellano). Al observar que su actitud no solo no hacia desistir de firmar a los allí presentes, sino que provocaba la reacción contraria, pasó al uso de la violencia. Destrozó a patadas la mesa de recogida de firmas y el cartel publicitario de la campaña y, además, agredió a uno de los miembros de la recogida causándole diversas lesiones leves. Por último, para concluir su actuación, robó dos pliegos de firmas, rellenados por ciudadanos que habían mostrado su apoyo a la iniciativa, y huyó a toda prisa en su ciclomotor.

El hecho ha sido denunciado ante la Policía Nacional de Cornellá y se espera que las investigaciones de la Policía den con el responsable, especialmente para recuperar los Pliegos firmados, que son hojas selladas y numeradas por el Parlament de Catalunya, lo que agrava la acción cometida por el presunto autor a la categoría de delito.

Unos minutos más tarde apareció la Guardia Urbana de Cornellá que, en vez de prestar su apoyo al agredido y preocuparse por lo sucedido, procedió a ordenar que se dejaran de recoger firmas y se desmontara la parada de inmediato, atendiendo ordenes de su superior jerárquico que fue informado en todo momento de la actuación llevada a cabo. Pese a ver la habilitación del Parlament de Catalunya, y oír todos los argumentos de los miembros de la mesa, por orden directa del responsable en ese momento de la Policía Local de Cornellá, y con dudoso fundamento jurídico, se procedió a multar (por venta ambulante) y ordenar a los miembros de la mesa que dejasen de recoger firmas y se disolvieran.

El Ayuntamiento de Cornellá, con esta acción viola directa y totalmente lo establecido en la Constitución y las Leyes que regulan los derechos fundamentales del Ciudadano, cometiendo varios delitos tipificados en el Código Penal, que denunciarán esta semana ante los Juzgados de Barcelona. Las asociaciones agredidas consideran que estas actuaciones, más propias de regímenes dictatoriales, son totalmente condenables en un país democrático como es España

Boicot
LAS VENTAS DE CAVA CATALÁN CAYERON UN 7,9% EN 2005
Minuto Digital 7 Septiembre 2006

El cava ha dejado de vender 6,6 millones de botellas en el mercado español. Entre las exportaciones y las importaciones el saldo para la industria catalana es de un aumento en la venta de botellas de un 0,46%, la peor cifra desde el año 2000. Una caída que tiene responsables políticos.

La industria del cava ha hecho sus cuentas y el año 2005 ha sido el peor desde 2000. La venta de botellas sólo aumentó un 0,46% respecto al ejercicio precedente. El mercado español ha rechazado 6,6 millones de botellas fabricadas en Cataluña; la industria ha evitado una caída total de las ventas porque el mercado extranjero creció. Las empresas catalanas han vendido un 7,9% menos que en 2004.

Los productores españoles vendieron el año pasado 222,4 millones de botellas de cava, de las cuales 93,5 millones (42% del total) se destinaron al mercado nacional, mientras que 128,9 millones (58%), se exportaron a Alemania, Reino Unido y Estados Unidos y otros países. De los 93,5 millones de botellas compradas por los españoles, 90,8 millones salieron de las bodegas catalanas, un 7,9% menos que en 2004, mientras que el resto, 2,6 millones, se produjeron en bodegas afincadas en otras regiones, lo que supone un aumento del 93,12% respecto al ejercicio anterior.

El saldo total presentado ayer por el presidente del Consejo Regulador del Cava, Gustavo García Guillamet, registra que la venta de botellas de cava se incrementó el año pasado un 0,46% respecto a 2004, el aumento más reducido desde 2000, cuando las ventas cayeron el 14,66% debido al freno de las exportaciones.

El descenso de las ventas en España, el mercado tradicional del cava, es el mayor desde 1993, cuando la disminución fue del 7,81%, según los datos del Consejo Regulador. Guillamet, que representa a 268 empresas de toda España, ha atribuido esas pérdidas al boicot.

El presidente del Consejo reconoció que varias empresas vitivinícolas del resto de España compraron 306.000 unidades procedentes de bodegas catalanas para incluir su etiquetado, práctica permitida por la normativa.

El consejero de Agricultura de la Generalitat, el socialista Antoni Siurana, comparó el boicot a los productos catalanes con el que promueven sectores radicales del mundo musulmán contra las mercancías de Dinamarca en represalia por la publicación de unas caricaturas de Mahoma en la prensa de este país. Añadió que en 2004 las autoridades del Tripartito catalán se tomaron el boicot “como una anécdota” y que ahora se lo tomarán “más en serio” para “convencer de la calidad y de la bondad de este producto”.

Sin embargo, el problema del cava catalán no es de calidad, sino de la política nacionalista.

ETA ordena crear nuevos «comandos» de «kale borroka» para presionar a Zapatero
J. P. MADRID. ABC 7 Septiembre 2006

Las Fuerzas de Seguridad han detectado en determinadas zonas del País Vasco y Navarra movimientos sospechosos que apuntan a que se están organizando nuevos grupos proetarras con la misión de practicar la «kale borroka», que se sumarían a los seis «taldes» que ya actuaban con anterioridad a que ETA anunciara el pasado mes de marzo el alto el fuego permanente.
Fuentes de la lucha antiterrorista consultadas por ABC aseguran que estos indicios se centran en las comarcas guipuzcoanas del Goyerri y San Sebastián, así como en la vizcaína Margen Derecha del Nervión, en lo que respecta al País Vasco.

En Navarra, los movimientos sospechosos han sido detectados en la zona de influencia de Pamplona. El hecho de que se estén formando nuevos grupos al mismo tiempo para abarcar supuestamente diferentes zonas de actuación indicaría que detrás hay una coordinación. Sin embargo, el complejo ETA parece haber cambiado el «modus operandi» que tradicionalmente ha empleado para dirigir estos grupos, previsiblemente, con el objetivo de blindar a los nuevos responsables ante el acoso judicial. Hace años sus estrategas eran elementos de la Koordinadora Abertzale Sozialista (KAS). Pero ahora, no se ha podido comprobar, al menos de momento, la conexión de miembros de Ekin, que también ha conseguido reconstituirse, con la nueva estrategia etarra de «kale borroka».

Sondear y presionar
Los mismos medios sospechan que tras el anuncio del alto el fuego permanente, la dirección de la banda mantuvo «durmientes» durante aproximadamente un mes a los seis «taldes» de los que ya disponía. Transcurrido este plazo de tanteo, ordenó su reaparición progresiva y calculada, con un doble objetivo: sondear la reacción del Gobierno ante los nuevos actos de «kale borroka» y, al mismo tiempo, que éstos metieran presión al Ejecutivo de Rodríguez Zapatero en un intento de sacar de los continuos bloqueos al proceso en ciernes.

Los expertos antiterroristas sostienen que los terroristas han percibido que el Gobierno ha ido rebajando el listón de sus exigencias, en el sentido de que asume actos de la «kale borroka» como algo inherente al proceso de negociación, al menos en sus fases preliminares. Para los estrategas etarras, según estas fuentes, el momento propicio para dar un nuevo salto cualitativo era a partir de que Rodríguez Zapatero anunciara, el pasado 29 de junio, el inicio de las conversaciones con la banda.

El caso es que a partir de ese momento se ha producido un auténtico rebrote del terrorismo callejero y, lo que a juicio de los agentes antiterroristas es más preocupante si cabe, se ha detectado la formación de nuevos grupos. La estrategia etarra, según pronostican los expertos, sería aumentar progresivamente la tensión en la medida en que el proceso de negociación se pueda estancar. La banda criminal considera remota la posibilidad de que el terrorismo urbano, ejecutado de manera más o menos calculada, pueda llevar al Gobierno a romper el proceso, cuando, en plena campaña de ataques, el propio Zapatero dice que avanza e incluso anuncia la proximidad de la negociación con ETA. Ayer mismo, el jefe del Ejecutivo declaraba al semanario alemán «Die Zeit» que en las próximas semanas comenzarán los primeros contactos con la banda que, según sus palabras, serán «exploratorios, preliminares».

El caso es que una reactivación de la «kale borroka» desanimaría a una ciudadanía, la vasca, a la que se le han creado, desde el mismo Gobierno, excesivas expectativas de un pronto final del terrorismo y, sobre todo, provocaría honda frustración en los cargos públicos amenazados, deseosos de un escenario en el que puedan prescindir de sus escoltas. La banda considera que unos y otros, ciudadanos y cargos electos, presionarían al Ejecutivo de Zapatero para que desbloqueara la situación.

Parón estratégico
Pero si preocupante resultan los fundados indicios de una reorganización de la «kale borroka», más lo puede ser la ausencia de resultados en la lucha antiterrorista dirigida a desmantelarla. Hace prácticamente un año que ni la Ertzaintza, ni la Guardia Civil ni la Policía Nacional desarticulan un «talde» en operaciones previamente diseñadas. Agentes antiterrorista consultados por ABC reconocen que, en efecto, hay una ralentización, cuando no un «parón táctico» de este tipo de operaciones. El caso es que desde que la banda terrorista anunció el alto el fuego permanente, ni un solo terrorista callejero ha sido puesto a disposición de la Audiencia Nacional. Desde medios gubernamentales se atribuye la ausencia de detenciones de pistoleros al hecho de que los «comandos» de «liberados» están replegados y no actúan. No es el caso de los «taldes» de «kale borroka», que están activos.
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