AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 9 Septiembre  2006
Un caos buscado
EDITORIAL Libertad Digital 9 Septiembre 2006

La discusión sobre la desmilitarización de la Guardia Civil y su integración con la Policía Nacional es de las que nunca acaban de resolverse del todo, pues la desaparición del cuerpo y su integración en la Policía es, en principio, una cuestión práctica y no ideológica que tiene, sin duda, ventajas e inconvenientes. Entre las primeras cabe destacar la eliminación de la descoordinación entre ambos cuerpos, patente en muchos casos. Entre las segundas, la desaparición de un cuerpo que es requerido para misiones en el exterior por nuestros aliados precisamente por su carácter militar.

Sin embargo, no hay ninguna toma de decisión respecto a esta discusión por parte del Gobierno, tal y como ha quedado patente hoy. Poner a un mismo director general al frente no significa caminar hacia la unificación, paso que debería empezar, si de verdad se quiere tomar, por la desmilitarización de la Guardia Civil. Por tanto, si no hay ninguna intención de fondo hay que pensar que se ha llevado a cabo esta reorganización de la cúpula policial por razones mucho más pedestres.

Ana Torme ha acusado a Rubalcaba de estar buscando "acabar con todos los responsables de la investigación del atentado del 11-M y salir al paso de los escándalos de las últimas fechas en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, como el chivatazo policial que ahora investiga el juez Baltasar Garzón". Lo cierto es que es un momento crucial para hacer cambios de esta magnitud. No sólo porque Telesforo Rubio, cesado por medio de la patada hacia arriba al estilo de Joan Clos o Trinidad Jiménez, estaba a cargo de la investigación del 11-M sino porque el ejecutivo se ha embarcado en un proceso de rendición ante la banda terrorista ETA que exige tener atados y bien atados todos los cabos policiales. Incluyendo a aquellos que hayan participado en el chivatazo a la banda terrorista.

El que fuera desde la comisaría que dirige Telesforo Rubio desde donde se produjo el aviso a ETA debería haber llevado a su dimisión inmediata e irrevocable si éste hubiera sido un funcionario honorable aunque torpe. El problema es que Rubio era un comisario político, alguien que ayudó a la confección del programa que llevó el PSOE a las elecciones generales, que fue nombrado jefe de la lucha antiterrorista sin experiencia previa alguna en el campo, que preparó en la sede de Gobelas su comparecencia en la Comisión del 11-M y que hizo los informes ex profeso que empleó Zapatero para afirmar con rotundidad ante esa misma comisión que "todo estaba claro". Así que parece que se ha querido apartarle de primera línea de fuego antes de que se pueda saber algo más sobre un caso que supone el mayor escarnio para la Policía desde los GAL.

Si se tratara de otro ministerio y no el del Interior, y de otro ministro que no fuera Rubalcaba, podría pensarse que estas medidas responden a la improvisación, las prisas y las chapuzas que tienden a caracterizar la acción de gobierno de este ejecutivo. Pero descabezar la Policía y cesar a varios de los subordinados en puestos clave mientras se somete a la Guardia Civil a la incertidumbre e inquietud sobre su futuro que supone el mando único sólo puede tener dos motivos: o buscar el caos o el control total, convirtiendo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en una reedición de la Brigada Político Social. En ambos casos, con los mismos objetivos a corto plazo en mente: que no se sepa nada del 11-M y que a nadie se le ocurra ser demasiado eficaz en la lucha antiterrorista. Porque, aun en el supuesto de que no fuera eso lo que buscaba Rubalcaba, eso es lo que va a conseguir. Y resulta poco creíble, a estas alturas, alegar ingenuidad en su caso.

El laberinto de Interior
Editorial ABC 9 Septiembre 2006

EL Consejo de Ministros decidió ayer crear un mando único para la Guardia Civil y la Policía Nacional, cuyo primer titular es Joan Mesquida, máximo responsable hasta ahora del instituto armado. Tanto la vicepresidenta primera como el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, presentaron esta reestructuración de la seguridad del Estado como una culminación de otras reformas previas emprendidas por el anterior titular del Departamento, José Antonio Alonso, actual ministro de Defensa, aparentemente al margen de estos cambios. De esta forma, la creación de la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil estaría, a criterio del Gobierno, dentro de la más absoluta normalidad y, además, respondería al compromiso electoral del PSOE de unificar el mando de ambos cuerpos de seguridad. Sin embargo, no todo es tan claro como lo pinta el Gobierno: esta misma decisión fue descartada por el Ejecutivo en abril de 2004, a las pocas semanas de que el PSOE llegara al poder y a la vista de que la unificación de los mandos entrañaba más perjuicios que beneficios. Tan inminente era la aprobación del nuevo organismo que desde el Ejecutivo se dio el nombre de Víctor García Hidalgo, el hasta ayer director general de la Policía, como seguro titular del cargo. Finalmente, no hubo mando único, pero se crearon organismos con funciones de coordinación operativa de ambos cuerpos, como el Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista (que integra también al CNI) y el más explícito Comité Ejecutivo del Mando Unificado de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Por tanto, sobre el papel, la coordinación de la Policía y de la Guardia Civil estaba garantizada institucionalmente, con organismos creados precisamente como alternativa al mando único, sin olvidar la figura del secretario de Estado de Seguridad, verdadero responsable de que entre ambos cuerpos no existan colisiones ni fricciones y al que la nueva Dirección General -verdadero núcleo duro del Ministerio- deja sin gran parte de su peso político y de su autoridad interna. Si no ha sabido ejercer sus funciones (y la creación del nuevo organismo permite presumirlo), la consecuencia ya se sabe cuál habría de ser.

Lo que no ha explicado el Gobierno es qué ha cambiado desde 2004 hasta la actualidad para ejecutar un compromiso electoral descartado entonces y que no había necesidad de recuperar. Más bien parece que la decisión del Ejecutivo tiene que ver con la compleja coyuntura del Departamento de Interior, con el escándalo del «chivatazo» a un presunto colaborador de ETA sin resolver -cerrado en falso con el cese del responsable de la Comisaría de Información-, con una crisis migratoria creciente y en pleno proceso de negociación con la banda terrorista, que si realmente se acerca a «momentos trascendentes», como anunció misteriosamente el presidente del Gobierno, hace de esta reorganización de la seguridad del Estado una decisión realmente inoportuna. No le faltaba razón al responsable de Justicia e Interior del PP, Ignacio Astarloa, al criticar que el mando único para Policía y Guardia Civil se haya implantado en este preciso momento y, además, sin la más mínima información previa a la oposición, algo recomendable, por sentido común, para conservar un elemental sentido de Estado en la política de seguridad. Tampoco hay nada nuevo en este comportamiento del PSOE, que también designó sin consenso al actual director del Centro Nacional de Inteligencia.

Por tanto, falta una explicación convincente de una reforma que tiene mucha más trascendencia que la transmitida ayer por el ministro del Interior, sobre todo porque cuando se planteó hace dos años estuvo rodeada de polémica por la posible desmilitarización de la Guardia Civil y su fusión con la Policía. La coordinación de cuerpos de seguridad ya tenía sus responsables bien definidos, al igual que el intercambio de información antiterrorista, por lo que la estructura del Departamento empieza a parecerse a un laberinto. Si hay otras razones, deben conocerse, porque en ningún país occidental se están acometiendo nuevas políticas de seguridad sin explicarlas a los ciudadanos ni a la oposición.

Rubalcaba
El asalto político a la Guardia Civil
GEES Libertad Digital 9 Septiembre 2006

No por esperada es menos escandalosa la noticia del asalto político a la Guardia Civil. Era esperada porque el gobierno de la paz abomina de todo aquello que le recuerde, no ya la guerra, sino la propia institución militar. En el camino arrollador del gobierno de Zapatero, el carácter militar de la Guardia Civil molesta porque su progresismo ve en cada uniforme a un sospechoso. Para el pacifismo belicista de Zapatero, acabar con la Guardia Civil y su carácter militar ha sido siempre una obsesión ideológica. Esa es su paz.

Conviene recordar ante todo que la fusión de los mandos de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía es sólo el primer paso; la integración total de ambos cuerpos en una policía civil al servicio del partido será sólo cuestión de tiempo. En la recámara de este gobierno siempre ha estado acabar con la Benemérita, vía fusión con el Cuerpo Nacional de Policía, y someter a la policía al control escrupuloso de comisarios políticos del Gobierno. Y ello porque Zapatero ha desembarcado en la Moncloa con la pretensión de cambiar el régimen democrático español, y con el objetivo de controlar en su totalidad todos los resortes del Estado, incluidas principalmente las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Este dominio total le es necesario ya a corto plazo. El carácter militar de la Guardia Civil y la excelente preparación y organización de sus miembros le han convertido en punta de lanza en la lucha contraterrorista. Sus miembros han soportado las dentelladas terroristas, y se han enfrentado directamente con los comandos etarras. Su historia reciente ha sido la de la defensa a ultranza del Estado de Derecho y del imperio de la ley ante ETA y ante el islamismo. Es decir, justo lo contrario que está haciendo Zapatero, que está pactando con ETA suavizar la lucha contra los asesinos de cientos de guardias civiles. Además, la obsesión de Rubalcaba por castrar la obligación lógica de la institución antiterrorista a investigar los pormenores del 11-M ha decidido al gobierno a iniciar ya la desarticulación de las Fuerzas de Seguridad.

Para desactivar toda lucha antiterrorista, el gobierno debe antes desactivar la Guardia Civil, y someter a sus miembros a la asimilación ideológica y a la sumisión al pactismo con ETA. Desde luego que Zapatero no paga así ningún precio político; la aniquilación de la Benemérita está en su política antimilitar y pacifista, y ahora sólo acelera, ante la presión de ETA y ante la obsesión ocultista respecto al 11M. Es parte del programa político de Zapatero de controlar férreamente todos los resortes de seguridad del Estado. Es el primer paso, pero no será el último.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Silencio en la República de las Letras
Por EL MARQUÉS DE TAMARÓN ABC 9 Septiembre 2006

El silencio de casi todos los intelectuales ante las amenazas de muerte que se ciernen sobre uno de ellos, el autor de un libro veraz e incómodo para los asesinos, es un sigilo no exento de extraños ecos.

El libro se titula «La Yihad en España». La obsesión por reconquistar Al-Ándalus, y su valeroso autor -ya se sabe, hay épocas y lugares en que decir lo evidente es un acto tan subversivo como esforzado- es Gustavo de Arístegui. Del contenido y tono de la obra da idea uno de sus primeros párrafos: «El islamismo radical es la ideología que alimenta al terrorismo yihadista; su primera víctima es el islam y los musulmanes moderados».

Se conoce que revelar al público general cosas que los bien informados ya sabían o columbraban ha disgustado a algunos como Yusuf Fernández, que llamó «islamófobo» a Arístegui en un artículo del 27 de junio. En ciertos medios eso no es ninguna broma, como lo indican las subsiguientes exhortaciones en la Red al «derramamiento de sangre», hechas en la página cerrada de un grupo yihadista.

La callada por respuesta de los intelectuales españoles ante esta incitación al crimen contra quien tan sólo ha ejercido su derecho constitucional a la libre expresión, se debe sin duda en buena parte al bochorno veraniego, que priva a muchos de noticias, papel y pluma. Pero tal vez en más de un caso se deba a otro bochorno, el del miedo. Entiéndase, no sólo el miedo físico a las consecuencias de solidarizarse con un perseguido, sino, aún más, el miedo a parecer políticamente incorrecto y poco moderno. Pues, ¿no es Arístegui diputado del PP? ¿No se opuso a la ETA? ¿No se estará oponiendo ahora a un enriquecedor futuro multicultural? Entonces...

No creo que el autor esperase mucho apoyo moral en la República de las Letras, pues en este mismo libro escribió: «Quienes eligen mirar a otro lado están jugando con nuestra libertad y seguridad».

Y están jugando, añadiría yo, con nuestra Historia, pasada y futura. Sobran ejemplos de culturas que desaparecieron por falta de fe en ellas mismas y en su propio sistema de valores. Y ese vacío moral y hasta físico (falta de pulso, hubiera dicho Ortega) puede revestir formas tan trágicas como la indiferencia ante el mal, y tan cómicas como ciertos melindres de la corrección política. Pero siempre estará presente un punto de inconfesable cobardía, que en este caso impide a algunos mirar con serenidad a los posibles asesinos y decirles ««La Yihad en España», de Gustavo de Arístegui, es un libro documentado, serio y valiente, y yo estaría orgulloso de haberlo escrito y firmado».

Peor aún, esta inacción, según acabamos de saber, ha animado a los fanáticos a acusar también de «islamofobia» a otros dos ensayistas de sólido prestigio, Jon Juaristi y Gabriel Albiac. ¿A qué esperan los intelectuales de la postmodernidad para decir algo? ¿A que la lista alcance cien nombres? ¿O diez muertos? ¿O es que piensan como Carl Schmitt en 1941, citando a Macrobio, que no se puede escribir contra quien puede proscribir?

Las tierras de Galicia, calcinadas por el nacionalismo del BNG
Enrique de Diego  elsemanaldigital 9 Septiembre 2006

Por mucho que se empeñe el presidente del Ejecutivo gallego, la gestión de los incendios ha sido pésima. Sin contar el por qué de ello: la exclusión de los no afínes al nacionalismo.

9 de septiembre de 2006. Emilio Pérez Touriño, sin que se le cayera la cara de vergüenza, ha dicho que el gobierno gallego estuvo a la altura de las circunstancias en agosto y que, por tanto, nadie ha de dimitir ni nada hay que investigar. Claro, que un descendiente de los vándalos, más que de los suevos, alto cargo de la Xunta, resumió con filosofía mostrenca que ¡no se ha quemado el 98%! Todo se andará con gente tan inútil.

Con esa tendencia innata a la propaganda en vez de a la racionalidad ilustrada, los nacional-socialistas gallegos se inventaron eso de la trama que no han sido capaces de demostrar. Aunque resulta difícil hacerse con los datos globales, pues esta España es un caos administrativo, un alto porcentaje de los pocos detenidos han sido puestos en libertad, otros han entrado en un psiquiátrico y unos pocos siguen en cárcel preventiva.

En realidad, sí se conocen las causas del desastre gallego. El gobierno autonómico desmanteló las Brigadas por un criterio nacionalista y clientelista, de forma que fueron despedidos los que no contaban con uno de esos títulos en torno a los cuales se montan entramados subvencionados para que sean viveros de nacionalistas con vocación de funcionarios. Además, existía un convenio con el Ejército español –téngase en cuenta los dos términos: ejército y español- que había dado muy buenos resultados. Los militares empezaban a vigilar en mayo aquellos bosques y zonas con mayor peligro, y ejercían una sana función preventiva y, además, estando en el sitio, apagaban los incendios antes de que se propagaran. Este año se suspendió el convenido. Los nacionalistas no soportaban que hubiera una colaboración con gentes a las que consideran fuerzas de ocupación, y los socialistas –que sólo piensan en términos de poder y que ya carecen de convicciones, al menos nacionales- se plegaron. Todavía la izquierda ha tenido la desfachatez de organizar una manifestación para culpar al PP. Eso ya es propaganda para besugos e ignorantes de la vida.

Galicia alcanza así la categoría de parábola de lo que está sucediendo con el conjunto de España, incendiada políticamente por los cuatro costados. El prejuicio se impone sobre la eficacia. Me dice un amigo que en Cataluña algunos se resignan a que, al fin y al cabo, una Cataluña independiente sería viable económicamente. ¡Cómo se equivocan! El nacionalismo es la indigencia moral y el totalitarismo. Es, también, aunque sea cuestión menor al lado de la anterior, la ruina económica.

La Paz del presidente
Federico Quevedo El Confidencial 9 Septiembre 2006

“En la Zona Cero, el rayo golpeó, irrevocable: no hay un más allá en la historia milenaria y cotidiana, sucia a la vez que heroica, y tránsida como siempre de ruidos y furias. No salimos de la tragedia: Orestes y Hamlet, Antígona, Ifigenia y Crésida siguen siendo para siempre nuestros contemporáneos”. Las palabras de Glucksmann (Occidente contra Occidente, editorial Taurus) desgarran el recuerdo de lo que hace cinco años ocurrió en Nueva York, imagen que conservamos impresa en nuestra retina, y que sin embargo hemos querido borrar del imaginario colectivo, quizás avergonzados de que el hombre sea capaz de tanta crueldad, quizás recelosos de nosotros mismos, quizás resignados a un destino implacable. Es la cruda realidad: los terroristas se han arrogado el derecho de matar a quien sea. Podemos situarnos del lado de quienes luchan en defensa de la libertad, o hacerlo del lado contrario. Y las medias tintas, el sentarse a esperar y ver, la actitud complaciente, en definitiva, también supone situarse en el otro lado, porque eso es, precisamente, lo que los defensores del nihilismo quieren que hagamos.

Lo vimos el jueves, con toda la carga de brutalidad y desprecio hacia la vida y la libertad que fue capaz de desprender el terrorista Iñaki Bilbao en la sala de la Audiencia Nacional en la que se celebraba su juicio. Los terroristas no quieren un arreglo, quieren ganar su particular guerra, su particular batalla contra la sociedad democrática y la libertad. En esa guerra, en esa batalla, tiene que haber vencedores, ellos, y vencidos, nosotros. Iñaki Bilbao apuntaba con su dedo hacia la nuca del presidente de la Sala, mientra Rodríguez Zapatero hablaba de paz. Habló de paz por la mañana, al lado de Koffi Annan. Habló de paz por la tarde, cuando el Congreso aprobó el envío de tropas a una misión de la que el Gobierno no ha querido contarnos nada. Rodríguez gobierna a golpe de mentiras y ocultaciones de la verdad, entre otras cosas por que su ‘paz’, su falsa paz, no es más que la paz de los vencedores en una guerra en la que los muertos los han puesto otros.

Una guerra contra la libertad que, hoy por hoy, no sé si vamos perdiendo, pero desde luego no vamos ganando. Ni la vamos ganando en el terreno internacional, ni la vamos ganando de puertas para adentro. Mucho se ha escrito de la famosa foto de las Azores, casi siempre en contra de sus tres protagonistas, hoy, sin duda, en horas bajas. Pero les diré algo que muchos de ustedes no compartirán, entre otras cosas porque, por desgracia, hemos aprendido a vivir traicionando aquellas cosas que antes eran importantes, que durante siglos constituyeron la esencia de nuestra convivencia. Esos tres líderes, Bush, Blair y Aznar, tenían claro que ante el ataque despiadado y cruel del terror, no cabía otra opción que la de defender los principios sobre los que se levantó la civilización occidental. Civilización o nihilismo. La elección, tal y como la plantea Glucksmann, es terrible, pero vivimos gobernados por una ideología resultante de la fusión del relativismo y el determinismo que ha conseguido disuadir a buena parte de la sociedad de sus convicciones morales, y eso ha hecho posible que frente a unos pocos defensores de los principios, los enemigos de nuestra civilización hayan logrado importante victorias gracias a la apatía general.

Zapatero, en el fondo, es un convencido nihilista. Su paz se fundamenta en la victoria implacable de su concepción totalitaria del poder. Es evidente que, como estratega, como perfecto producto de marketing, no tiene desperdicio. Cuando afirma ante un auditorio entregado –no podría repetir esa frase en un debate parlamentario- que el PP quiere la guerra y que su Gobierno busca la paz, consigue llegar al ánimo superficial de miles de personas engañadas por una frase efectiva que encierra una aberrante mentira: no es el PP el que quiere la guerra, sino que quien lleva dos años y medio provocando tensiones y conflictos, es decir, guerra aunque en otro estadio menos violento, es precisamente Rodríguez Zapatero. Su ‘paz’ se fundamenta en la destrucción del contrario, nunca en el acuerdo. Y esto forma parte de una esencia ideológica muy simple, pero muy común en una izquierda que, tras perder la referencia del Muro de Berlín, la encontró de nuevo en la lucha contra la globalización, las posiciones antisistema y la supuesta defensa de la naciones oprimidas y los pueblos marginados.

Cuando todo el mundo creía en pleno siglo XIX que el nacionalismo estaba en decadencia, hoy se ha convertido en una fuerza poderosa y peligrosa, como denuncia Isaiah Berlin. Ese nacionalismo surge como la falsa interpretación de un supuesto daño de una nación sobre otra, de un pueblo sobre otro, de una civilización sobre otra. Todos los terrorismos han emergido sobre los cimientos de un nacionalismo violento y excluyente. Da igual que se trate de ETA, que de Al Qaeda, que del IRA o que de los movimientos de liberación latinoamericanos o Hizbulá. Se trata de derrotar al gran enemigo que, según esa errónea –pero consentida- concepción nacionalista de su lucha, es la democracia occidental. Los terroristas que hicieron estrellas los aviones sobre la Torres Gemelas eran nacionalistas, tan nacionalistas como Iñaki Bilbao y Arnaldo Otegi, tan nacionalistas como Chávez, Castro o Morales, tan nacionalistas como Ahmadineyad o Bin Laden. Todos ellos luchan contra un enemigo común, que no es otro que la libertad individual y la democracia liberal.

Zapatero quiere una paz fundamentada en los principios que han hecho posible la resurrección de un nacionalismo excluyente y determinante. Su ‘paz’ es la paz de ETA, la paz que busca la derrota de los demócratas. Su paz es la paz de Castro, Chávez y Ahmadineyad, unidos en un frente común contra la civilización occidental. Su paz es la paz de Bin Laden y Hizbulá, empeñados en una Guerra Santa contra Israel y Estados Unidos. Su ‘paz’ es una paz sostenida por un efectivo buenismo que es, si me apuran, mucho más dañino para nuestra supervivencia que la propia violencia desatada por los terroristas. Lo es porque, como explica Hayek, no existe una “bondad natural” inherente a la sociedad, sino que hemos aprendido a ser libres precisamente restringiendo la libertad de aquellos que podían atacarla. Ese fue el principio que hizo posible que en los últimos años del Gobierno del PP practicamente se lograra el objetivo de acabar con ETA. Ese es el principio que el Gobierno ‘buenista’ de Zapatero ha laminado provocando el resurgir de una ETA exultante y victoriosa frente a sus propias víctimas y el resto de la sociedad.

Miren, yo no sé si son ustedes conscientes de lo que, de verdad, se está negociando en la ultratumba de los contactos entre el nacionalismo vasco radical y violento, y el Gobierno de Rodríguez Zapatero. ETA ha puesto sus condiciones, y el Ejecutivo ya ha accedido a ellas. Lo que se está negociando son los tiempos y las formas, la manera en que se van a presentar ante la opinión pública unos acuerdos que suponen la victoria definitiva de los enemigos de la libertad, por el simple hecho de que Zapatero coincide con los mismos fines y objetivos que tiene ETA. Lo dije hace una semana, y lo repito de nuevo: Zapatero ha demostrado, y los que son como Zapatero a lo largo y ancho del mundo –los Koffi Annan que pueblan la complacencia general- también, que matar es rentable. ¿Alguien piensa, seriamente, que quienes han obtenido la mayoría de sus aspiraciones matando, van a dejar de hacerlo pudiendo obtener aún más? Glucksmann, de nuevo, nos enfrenta a nuestros propios temores: “Manhattan nos ha recordado brutalmente que el tiempo no trabaja a favor nuestro, que no hay un happy end garantizado para la aventura humana, que el fin del mundo es posible, desnudo, sin mañana. Y que la resposabilidad de semejante acontecimiento nos incumbe”. Tómenselo en serio, por favor.      fquevedo@elconfidencial.com

¡Pobre Rubianes!
Por CARMEN MARTÍNEZ CASTRO ABC 9 Septiembre 2006

La extrema derecha se ha cobrado otra víctima en la persona del desvalido y vilipendiado Pepe Rubianes. El actor, siempre tan delicado y sensible, ha renunciado -¿estamos obligados a creernos tan diplomática versión?- a presentar en el Teatro Español de Madrid su último montaje ante «el agresivo y desmesurado ambiente creado». Mario Gas, el otro artista metido a gestor que tuvo la feliz ocurrencia de contratarle, se está pensando renunciar al sueldo que le pagamos los madrileños preocupado por «la fragilidad de la libertad de expresión» y Alicia Moreno, responsable política de la avería, lejos de pedir disculpas la ha emprendido contra los medios de comunicación por haber suscitado semejante estado de crispación. Estamos ante un prometedor trío dispuesto a unirse al coro de víctimas que hasta ahora tenía en Suso de Toro su solista principal.

Supongo que a esta hora los previsibles abajofirmantes ya han suscrito el previsible manifiesto de apoyo al actor; volverá la España negra, la temible Inquisición, la brigada político-social y, por supuesto, los asesinos de Lorca, el muerto al que mayor rendimiento le han sacado una tropa de vivos. Pero Lorca no tiene nada que ver con esto: jamás insultó a España y Rubianes sí. En TV3 no le habían preguntado por los asesinos del poeta, sino por el Estatuto de Cataluña, y más concretamente por quienes se oponen al proyecto. Ese y no otro era el contexto de sus palabras. La «puta España» y todo lo que vino detrás en el famoso rebuzno, no sé si cómico pero indudablemente «agresivo y desmesurado», no estaba dedicado a un bando de la guerra civil sino a millones de ciudadanos que defienden el principio constitucional de la unidad de España.

Sus disculpas posteriores -hemipléjicas y cobardes- sólo sirvieron para confirmar la perversión del discurso: pidió perdón exclusivamente al pueblo español «progresista». Quienes superamos ese sarampión mental hace años seguimos por tanto ofendidos.

Declaraciones como las de Rubianes y otras menos agresivas y desmesuradas aunque igualmente sectarias cebaron los episodios de violencia durante la campaña del referéndum del Estatuto catalán. Representantes del Partido Popular y Ciudadanos por Cataluña tuvieron que realizar sus mítines protegidos por la policía, pero nadie se alarmó entonces ante la fragilidad de la libertad de expresión. Ahora Rubianes reconoce que no «puede trabajar mientras en la puerta hay reventadores con banderas». Mariano Rajoy y Arcadi Espada deberían enviarle ahora mismo un telegrama con este escueto texto: «Bienvenido al club».

Los ataques que sufrieron los populares y los intelectuales no nacionalistas en Cataluña fueron tan reales como los insultos de Rubianes en TV3, sin embargo la violencia que ahora denuncian el actor y sus mentores es tan vaga e imprecisa como sus disculpas.

Nuestros artistas acaban de estrenar un nuevo espectáculo: «La persecución imaginaria».

El absceso
Por XAVIER PERICAY ABC 9 Septiembre 2006

Lo más triste de todo el jaleo provocado por la suspensión del montaje de Pepe Rubianes «Lorca eran todos» -más triste incluso que el hecho de que una obra teatral, en pleno siglo XXI, sea censurada o retirada de la programación por las amenazas recibidas- es que el jaleo no sólo era previsible, sino inevitable. Como lo viene siendo todo cuanto acontece en España desde que el Gobierno decidió resucitar a los muertos y dedicar el año en curso a eso que algunos han bautizado como la «memoria histórica». Porque, de no darse esa circunstancia, es muy difícil imaginar que Rubianes, en aquella sobremesa de enero en TV3, hubiera dicho lo que dijo.

Aquellas palabras, pronunciadas en el curso de una entrevista realizada precisamente con motivo del estreno de su montaje sobre Lorca, ya eran fruto de semejante contexto. De igual modo, sus declaraciones del pasado miércoles, pretendidamente exculpatorias, en las que distinguía entre diferentes Españas y diferentes españoles y aseguraba que aquel día aciago de enero se refería a la «España que «paseó» a miles de demócratas y llenó el país de fosas comunes», sólo se explican por la mirilla ideológica con que han sido proyectadas. Para Rubianes, todos los demócratas estaban en un bando y únicamente hubo «paseos» y fosas comunes en el otro bando. El problema, con todo, no es Rubianes; Rubianes, al cabo, no es más que un absceso. El problema es que el mal, en estos momentos, está tan extendido que hasta los periódicos recrean la guerra civil a golpe de esquelas.

Líbano
¡Al suelo, que viene la ONU!
Pablo Molina Libertad Digital 9 Septiembre 2006

Dice Moratinos que Koffi Annan le ha dado una gran altura moral a la ONU. En efecto, si todos los dirigentes socialistas mediterráneos de mediados de los noventa hubieran recalado en las Naciones Unidas tras huir de la justicia, es difícil que la organización hubiera alcanzado mayores cotas de virtud que con sus actuales dirigentes.

Si por algo se ha distinguido la ONU desde su creación, ha sido por su condescendencia hacia las tiranías y su escrupulosa censura de las democracias liberales más acosadas por ellas. Desde 1948, una cuarta parte de sus resoluciones han ido destinadas a sancionar, advertir, castigar y condenar enérgicamente al estado de Israel. Por el contrario, hasta la fecha tan sólo cuatro estados árabes han merecido la reprimenda onusina. Viva la equidistancia.

Pero en el caso de las guerras entre el Líbano e Israel, la muchachada de Annan ha superado todas las plusmarcas en materia de indecencia. Ahora que el Padre Koffi nos lleva de excursión por aquellas tierras, bueno será recordar los principales hitos de la ONU en el sempiterno conflicto libanés.

Las tropas de interposición de la ONU entre el Líbano e Israel (UNIFIL) han estado operando en la frontera durante 28 años. En todo este tiempo, los cascos azules no han interceptado ni una sola de las infiltraciones de Hezbolá en suelo israelí para cometer atentados. En el año 2000, las cámaras de vigilancia dispuestas por las tropas onusinas grabaron el secuestro de tres soldados israelíes por parte de terroristas de Hezbolá ante las narices de la UNIFIL, sin que ninguno de sus soldados moviera un sólo dedo. Para mayor ultraje, los terroristas llevaban uniformes de la UNIFIL, que no es algo que se venda normalmente en las tiendas de Beirut. Cuando Israel descubrió que el secuestro había sido grabado por sus cámaras, solicitó a la ONU la entrega de las cintas con el fin de identificar a los culpables. Koffi, desde su altura moral, se negó en redondo a entregar las grabaciones hasta que fue obligado por una resolución casi unánime del Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica, que vinculaba la colaboración de la ONU en la investigación al mantenimiento del apoyo financiero norteamericano. Finalmente, Koffi accedió a la entrega de las cintas (la pela es la pela, especialmente en la ONU), no sin antes manipular las imágenes para que no fueran reconocidos los rostros de los culpables. En 29 de enero de 2004, los terroristas de Hezbolá devolvieron a Israel los cuerpos de los tres soldados asesinados. Misión cumplida.

Como es conocido, el pasado mes de julio terroristas de Hamás y de Hezbolá se infiltraron en territorio israelí, asesinando a varios soldados y secuestrando a un joven cabo y otros dos militares. En respuesta a la agresión, el ejército israelí desató una operación militar en la franja de Gaza y el Líbano. Como siempre, la izquierda internacional desató su habitual campaña contra Israel por su escasa capacidad de diálogo con los "milicianos" árabes. La ONU, para no ser menos, exigió también el cese de las operaciones militares. A juicio de Koffi Anan, las exigencias de la resolución 1701 son garantía suficiente de que Israel no será de nuevo atacado desde el Líbano. La mencionada resolución establece la prohibición de que el Líbano compre armas y munición a ningún país extranjero sin la aprobación de su gobierno. Al parecer, al bueno de Koffi le ha pasado desapercibido el hecho de que Hezbolá forma parte del gobierno democrático del Líbano, por lo que difícilmente va a negarse a sí mismo ninguna autorización.

Pero vayamos al meollo de la cuestión ¿Qué dice la doctrina de la ONU en materia de secuestros? Para conocerlo no hay más que leer con atención el documento "Convención Internacional contra la toma de rehenes" fechado en 1979, que reza: "Cualquier persona que rapte o detenga, y amenace con matar, herir o seguir reteniendo a otras personas con el fin de coaccionar a una tercera parte, a saber, un Estado, una organización internacional intergubernamental, una persona natural o jurídica o un grupo de personas, para que actúe o se inhiba de actuar como condición explícita o implícita para la liberación del rehén, incurre en la ofensa de toma de rehenes según la definición de esta Convención".En el caso de que el secuestro se produjera por parte de una organización de un país extranjero, "el Estado soberano del territorio del cual fue tomado el rehén tomará cuantas medidas considere oportunas con el fin de mitigar la situación del rehén, y en concreto asegurar su liberación, y tras su liberación, facilitar, cuando sea relevante, su partida". Se les escapó añadir "...salvo que los rehenes sean judíos, en cuyo caso el estado soberano del cual fue tomado el rehén deberá limitarse a aceptar la agresión sin más".

Y mientras tanto, el Partido Popular sigue prisionero de su complejo hegeliano. Al parecer, el razonamiento de los cerebros del partido ha sido el siguiente: 1.- Grupos terroristas secuestran y asesinan a varios soldados de Israel. 2.- La izquierda española se pone inmediatamente de parte de los agresores. Posición del PP: Darle todos los votos al PSOE para que contribuya a la inmoral equidistancia patrocinada por la ONU. Es decir, tesis, antítesis y síntesis. Hegel en estado puro. Y todo para que la Historia evolucione a través de esta curiosa dialéctica.

Lo que no parece entrar en la cabeza de los dirigentes populares, es que cuanto más "evoluciona" la política, más se aparta de los principios que supuestamente a ellos les toca defender. Si es que remotamente creen que les corresponde defender alguno, que esa es otra.       Pablo Molina es miembro del Instituto Juan de Mariana

Muerto por el odio
Cartas al Director ABC 9 Septiembre 2006

Seguirá matando hasta que muera o hasta que le maten. Confesiones de un terrorista en la Audiencia Nacional. Lo que el muy iluso no sabe es que no será necesario llegar a esos extremos, porque él ya está muerto.

El terrorista Bilbao murió el día que decidió dedicar su vida al asesinato y al terror, y vació su alma de ser humano para llenarla de odio contra sus vecinos. Nadie que dedique su existencia y su aliento al asesinato y al terror contra sus semejantes puede considerarse que esté vivo, por muchas amenazas e insultos que dedique a un magistrado. Aparentará estar vivo, pero un ser sin alma y sin buenos sentimientos no puede ser otra cosa que un muerto, por muy animado que lo veamos.

Porque no se engañe nadie, que todo ser vivo sin alma no es más que un muerto, aunque no esté bajo tierra. El día que Bilbao decidió sembrar de dolor y de llanto cientos de hogares en paz, ese día perdió su vida, y al igual que él, el resto de miembros de ETA no son personas, sino muertos vivientes, pues tan sólo hay un objetivo en sus vidas, que es odiar para así poder matar mejor. Quien a hierro mata a hierro muere, pero no por un hierro ajeno, sino por su propio hierro y por su propia mano, porque ningún asesino sobrevive a su víctima, y porque sólo un muerto que no sabe lo que significa estar vivo puede despreciar la vida y por tanto matar a un ser vivo. Sólo un muerto como el terrorista Bilbao desprecia aquello que por voluntad propia ha perdido, y no le queda otra cosa que su propio odio para justificar su estado de muerte en vida. Y como náufrago perdido, se aferra a su odio para seguir a flote, porque nada más le ha quedado después de su travesía de terror. Quienes a gritos piden justicia, ya la han encontrado, porque el terrorista Bilbao hace tiempo que por su propia mano encontró su muerte.
Francisco Faz Olivencia. El Ejido (Almería)

DÍAZ DE MERA CALIFICA EL MANDO ÚNICO DE "MANIOBRA MAQUIAVÉLICA"
Un ex director de la Policía afirma que Telesforo Rubio conoce un informe sobre las conexiones entre ETA y el 11-M
El ex director de la Policía y actual europarlamentario del PP ha declarado en la COPE que el responsable de la Comisaría General de Información, Telesforo Rubio, destituido y "ascendido" por el ministro Rubalcaba este viernes, tiene en su poder un informe sobre las conexiones entre la banda terrorista ETA y los atentados terroristas del 11-M. Según Agustín Díaz de Mera, si ese documento saliera a la luz, sería un duro revés para los que han intentado ocultar las pruebas del 11-M. Según el político popular, Telesforo Rubio sabe donde está ese informe y también "con cuántas llaves está sellado". Sobre la creación del mando único de la Policía y la Guardia Civil, el parlamentario considera que ha sido una “maniobra maquiavélica” de Rubalcaba.
Libertad Digital 9 Septiembre 2006

El ex director de la Policía con el Gobierno del Partido Popular y actual europarlamentario, Agustín Díaz de Mera, ha declarado en los micrófonos de la cadena COPE que la Comisaría General de la Información, que dirigía hasta este pasado viernes Telesforo Rubio, tiene en su poder un informe sobre las “conexiones” entre los atentados del 11-M y el terrorismo de ETA.

Aunque ha reconocido que no se puede probar la existencia de ese informe, Díez de Mera ha asegurado que el documento secreto es de dominio común en la Secretaría General de Información. Para Díaz de Mera si el documento saliera a la luz, sería un duro revés para los que han intentado ocultar las pruebas del 11-M. El europarlamentario también ha manifestado que que el Comisario General de Información sabe donde está ese informe y también con cuantas llaves está cerrado.

Por otro lado, Díaz de Mera, ha calificado como “maniobra maquiavélica” el golpe del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en la cúpula policial y la creación de un mando único de la Policía y la Guardia Civil. También ha asegurado que se trata de una maniobra, realizada para tapar los agujeros existentes en el ministerio de Interior.

El eurodiputado popular ha lamentado que el Gobierno de Zapatero no haya ofrecido una explicación convincente sobre las sorpresivas reformas en la cúpula policial.

Varios encapuchados tratan de incendiar un autobús en San Sebastián
EFE | SAN SEBASTIÁN ABC 9 Septiembre 2006

Un grupo de encapuchados trataron de quemar anoche un autobús arrojando líquido inflamable contra el vehículo cuando hacía su recorrido hacia el Monte Igeldo, en San Sebastián, mientras que en Vitoria varios individuos colocaron una barricada y le prendieron fuego en una carretera de acceso a la ciudad.

Según fuentes del departamento vasco de Interior, el primero de los incidentes ocurrió hacia las 20.45 horas de ayer cuando desconocidos comenzaron a arrojar líquido inflamable contra un autobús que realizaba su ruta por la calle Cristóbal Balenciaga. El ataque no causó ningún desperfecto al vehículo ni produjo heridos.

Además, hacia las 23.30 horas varios individuos colocaron siete neumáticos sobre la calzada de la calle Portal de Arriaga en Vitoria y a continuación los prendieron fuego, lo que motivó la intervención de los bomberos y la limpieza de la vía.

ENTRE 30 Y 40 NUEVOS TERRORISTAS AL AÑO, SEGÚN LA POLICÍA
Cataluña provee la mayoría de los yihadistas reclutados por Al Qaeda en España
Según ha informado este sábado el diario El Periódico de Catalunya, Al Qaeda capta una media de tres jóvenes musulmanes al mes, nacidos o criados en España, la mayoría en Cataluña, para que actúen como kamikazes en Irak o para que reciban entrenamiento terrorista en Afganistán, Bangladesh, Pakistán, Yemen y Somalia. Según un responsable de la Brigada de Información del Cuerpo Nacional de Policía (CNP), citado por el mismo diario, existe "un goteo constante" de voluntarios musulmanes. "Al año, la cifra de muyahidines españoles oscila entre las 30 y 40 personas que desaparecen de entornos radicales".
Libertad Digital 9 Septiembre 2006

La mayoría de kamikazes que Al Qaeda recluta en España provienen de Cataluña. Una media de tres jóvenes musulmanes al mes, nacidos o criados en España, abandonan el país para acometer ataques suicidas en Irak, o recibir entrenamiento terrorista en Afganistán, Bangladesh, Pakistán, Yemen y Somalia. El responsable de la Brigada de Información del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) ha declarado que, al año, "la cifra de muyahidines españoles oscila entre las 30 y 40 personas que desaparecen de entornos radicales y a las que se detecta en Irak o en rutas hacia países con campamentos terroristas".

Los reclutadores son salafistas llegados de Francia y Bélgica, "que funcionan de forma itinerante por todo el territorio español", ha explicado un responsable de la lucha antiterrorista. Éstos se encargan de captar muyahidines, principalmente mediante contacto directo o vía Internet. Los reclutados son mayoritariamente jóvenes con problemas de marginación y desarraigo.

Círculos radicales salafís tienen gran influencia en Cataluña
Según ha dicho un agente extranjero al Periódico de Catalunya, como los reclutados en España carecen de formación militar, conocimiento de explosivos o de guerrilla urbana, principalmente "se les manda para acciones kamikaze", o se les "instruye" en acciones militares. "El peligro –señalan fuentes de la Policía Nacional y de la Guardia civil– es que, una vez formados como terroristas en esos campos o curtidos en combate en Irak, se les mande de vuelta a Europa a estar latentes hasta que les llegue la orden de activarse". Además, un agente secreto extranjero aseguró que "Cataluña es el lugar de origen de muchos de ellos, debido sobre todo a la influencia que círculos radicales salafís tienen en esa región".

El perfil del joven reclutado según la Policía "se trata de un joven, a veces adolescente, hijo de inmigrantes musulmanes, sobre todo marroquíes". Chicos que, a partir de los 13 años, ya no se relacionan con chicos españoles y que sienten una gran atracción por el "rol vengador de Al Qaeda". "No es raro que tengan en su habitación un póster de Bin Laden o del 11-S".

Tras el adoctrinamiento inicial, según relata El Periódico, la red gestiona su traslado a Irak o, si la persona está especialmente capacitada, a un campo de entrenamiento. Desde Ceuta y Melilla, células extremistas paquistaníes consiguen billetes de avión desde Málaga, vía Londres o París, hasta Siria, Turquía o Arabia Saudí. Una vez allí los reclutados tienen acceso a Irak.

Amenazan en páginas web a políticos y escritores españoles por «islamófobos»
LUIS ORDÓÑEZ. MADRID ABC 9 Septiembre 2006

«Su fin está cerca si Alá lo desea». «A infieles como éste hay que degollarlos». Gustavo de Arístegui, portavoz de Exteriores del PP, asegura que estas dos amenazas están reflejadas en webs islamistas radicales «a las que sólo se tiene acceso con ciertas claves, por lo que no tienen la función de servir de coacción sino de medio de comunicación seguro entre yihadistas».

En España, personas relacionadas con el mundo árabe dispusieron de las citadas claves y pudieron comprobar la existencia de las amenazas. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, confirmó al diputado del PP que sus Servicios de Información pudieron autentificar dichas amenazas.

Todo empezó cuando Yusuf Fernández, portavoz de la Federación Islámica de España, catalogó a Arístegui como uno de los «personajes más representativos de la islamofobia en España», palabras recogidas más tarde por Mohamed al Moadem en un periódico electrónico árabe, donde se le acusa de «enemigo del Islam». «Este artículo de Moadem -comenta Arístegui-, se escribió el 22 de agosto. Al día siguiente, las amenazas en las páginas web islámicas se sucedieron» por personas que se hacen llamar «El carnicero de Siria» o «La falange del miedo», con palabras luego reproducidas en varios chats islámicos.
«He escrito en medios árabes donde digo lo mismo que en mis libros y he recibido muchas críticas, insultos y amenazas en el pasado en webs islamistas radicales, abiertas y en inglés, francés o español. Normalmente desaparecían a los pocos días», indica Arístegui al tiempo que subraya el hecho de que estas amenazas se dan en «webs a las que no se puede acceder, que son sólo para islamistas radicales, cerradas y siempre en árabe».

Días después de las acusaciones de Mohamed al Moadem, en la misma página web, han aparecido otros nombres españoles a los que se les tacha de antimusulmanes e islamófobos, entre los que se encuentran los escritores Jon Juaristi y Gabriel Albiac.

Aznar en el punto de mira
Según un periodista relacionado con el Islam y que traduce algunas de estas páginas al español, estas amenazas se dan a menudo en varias webs islámicas, algunas más preocupantes e insistentes que otras. Asegura el reportero que las más inquietantes son las que tienen como objetivo al ex presidente del Gobierno José María Aznar: «Estas son muy serias», aseguró.

"ESTOS NO PUEDEN SER LOS PROTAGONISTAS DE UN PROCESO DE PAZ"
Acebes repudia la distinción entre terroristas "psicópatas" y sanos y recuerda que "ETA sólo tiene un rostro"
El PP repudia la última doctrina del Gobierno sobre ETA: distinguir entre terroristas "psicópatas" y terroristas sanos. La diferencia la estableció este viernes el ministro del Interior para intentar adecentar la negociación con la banda terrorista, en medio de las graves amenazas e insultos del pistolero Ignacio Bilbao a un magistrado, durante un juicio en la Audiencia Nacional. El secretario general del PP, Ángel Acebes, señala que, a pesar de que el Gobierno "intenta hacer ver" que negociar con ETA no es hacerlo con terroristas como Txapote, Amaia, De Juana Chaos o Bilbao, "el verdadero rostro de ETA" siempre acaba mostrándose a los ciudadanos. El terrorismo callejero, que también forma parte de ese rostro, ha vuelto a actuar este fin de semana, como prólogo de una nueva manifestación impune de Batasuna-ETA por la autodeterminación y la amnistía, esta vez en Navarra.
Efe Libertad Digital 9 Septiembre 2006

El secretario general del PP, Angel Acebes, denunció este sábado en Barcelona que el Gobierno intenta "hacer ver" que negociar con ETA no es hacerlo con los terroristas que últimamente han mostrado una actitud violenta y desafiante ante los tribunales que los juzgan.

Acebes, en un acto preelectoral, recordó que en las últimas semanas los ciudadanos han podido ver "el verdadero rostro de ETA", como es el del etarra Iñaki Bilbao, quien amenazó al juez con arrancarle "la piel a tiras", y el de Txapote, enfrentándose a los familiares del concejal asesinado del PP Miguel Angel Blanco.

"Esos no pueden ser los protagonistas de un proceso de paz. Eso es una auténtica vergüenza para presentar ante cualquier ciudad civilizada, libre, democrática y moderna", dijo Acebes, quien lamentó que, por contra, "se ve cada día a una Batasuna más crecida, más desafiante y más protagonista".

El dirigente del PP se preguntó qué pensarán los socios europeos cuando después de tantos esfuerzos que han permitido a España incluir a Batasuna en la lista de organizaciones terroristas, ahora ven a esta formación "todos los días paseándose por las calles, manifestándose, haciendo actos públicos o convocando ruedas de prensa".

Según Acebes, el Gobierno "ha querido hacer ver que negociar con ETA no es hacerlo con los que vemos en la televisión". Está, aseguró, queriendo "lavar la cara" de lo que ha estado viendo la ciudadanía en televisión", y que es "el verdadero rostro de ETA".

"Este es el auténtico rostro de ETA y por lo tanto no se puede presentar como un interlocutor pacífico que lo único que busca es la paz", apostilló el dirigente del PP.

AUGURA LA EXISTENCIA DE "AUTÉNTICOS ANALFABETOS POLÍTICOS"
El PP denuncia que "las editoriales más sectarias han sido las más apoyadas por la Administración vasca"
El portavoz de Educación del PP vasco, Iñaki Oyarzábal, denunció este viernes que "las editoriales más sectarias han sido las más apoyadas en los últimos tiempos por la Administración vasca", lo que les ha servido para "ganar cuota de mercado". El dirigente del PP se refirió al informe que, bajo el título "El adoctrinamiento nacionalista entre los ocho y los doce años", presentó hace escasos días su compañero de partido Santiago Abascal, y auguró que la politización de la educación va a crear "auténticos analfabetos políticos".
Europa Press Libertad Digital 9 Septiembre 2006

En una rueda de prensa en el Parlamento vasco, en Vitoria, Oyarzábal indicó que "hay editoriales que se imponen por parte de la Federación de Ikastolas en toda su red concertada", pero añadió que "también en la escuela pública hay otras que han empezado a ganar cuota de mercado", bien porque recibían ayudas concretas, bien porque había cierto interés, por parte de determinados sectores del profesorado, de "introducirlas e imponerlas para ir aparatando a otras".

El representante popular agregó que "muchas veces las administraciones, cuando han puesto en marcha un programa de gratuidad de libros, han tenido la intención de utilizar el sistema educativo como herramienta de adoctrinamiento político". "Y aquí algunos no nos dan toda la confianza", apostilló.

En este sentido, añadió que "tratan de condicionar a las editoriales, algunas de las cuales introducen doctrina en sus libros" y "han sido respaldadas por parte de la administración o de determinados organismos", insistió. "Las editoriales más sectarias han sido las más apoyadas en los últimos tiempos por la administración vasca y han ganado cuota de mercado", lamentó, antes de indicar que su denuncia tiene como objetivo "que los padres sean conscientes de ello".

Tras afirmar que "quien trata de manipular desde la educación está cometiendo un atentado muy grave contra el futuro de un país", Oyarzábal mostró su confianza en el hecho de que "siempre que una administración ha tratado de introducir doctrina con la educación al final se ha vuelto contra ellos". Asimismo, indicó que "muchas veces los padres no se enteran de lo que estudian sus hijos", por lo que desde el PP se quiere denunciar que "esto no es admisible".

En relación con los currículos educativos, el parlamentario recordó que el Gobierno vasco "tiene la capacidad, según la ley, de marcar el diseño curricular del 55% de cada asignatura", pero añadió que el otro 45% tienen que ser asignaturas comunes que permitan a cualquier alumnos vasco "estudiar fuera y competir en igualdad de condiciones" con el resto de estudiantes del Estado.

"En este país va a haber auténticos analfabetos políticos", auguró Oyarzábal, antes de concluir anunciando que su formación pretende denunciar este asunto a través de iniciativas en el Parlamento vasco, con el fin de "garantizar la verdad, el conocimiento de la realidad política y el pluralismo".

El programa del PSC incluye facilitar el aprendizaje del castellano
MARÍA ANTONIA PRIETO ABC 9 Septiembre 2006

BARCELONA. El candidato socialista a la presidencia de la Generalitat, José Montilla, concurrirá a los comicios del 1 de noviembre con un programa que, al menos en apariencia, apuesta por el bilingüismo. Una filosofía que choca frontalmente con la política lingüística aplicada por CiU durante sus 23 años de gobierno y que contrasta también con la ambigüedad de los dos años de gobierno de Pasqual Maragall quien quedó preso de las exigencias de ERC. Aunque el programa de Montilla -que todavía debe ser sometido a debate interno- constata que el catalán es una lengua «amenazada» y anuncia medidas para fomentar su uso, propone también iniciativas para devolver su estatus al castellano.

Según consta en el documento que presentó ayer Ernest Maragall, secretario de Programas del PSC, «el catalán y el castellano forman parte de la realidad catalana, son las lenguas compartidas por sus ciudadanos». En otro de los párrafos se afirma que «el castellano es también lengua de Cataluña y su avance no debe ser visto como un impedimento para el catalán».

Los socialistas se comprometen «a promover y facilitar el aprendizaje del catalán y del castellano» entre la población inmigrante. Incluso, anticipan que destinarán recursos a las escuelas de adultos para satisfacer la demanda de aprendizaje de la lengua castellana. En el ámbito de la cultura, el PSC subraya que «en el apoyo a la creación, no se producirá discriminación, por motivo de la lengua utilizada». En cuanto a la educación, el programa del PSC apuesta por revisar, para adaptarlo a la nueva realidad, el proceso de inmersión lingüística.

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