AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 17 Septiembre  2006

Zapatero. Nuevos tiempos, viejos métodos.
Vicente A. Carrión Martínez  Periodista Digital 17 Septiembre 2006

Ha sido un discurso de un narcisismo y auto complacencia digno del que se siente como tocado por la gracia de los dioses. Un Zapatero ¿razonablemente satisfecho?, no, orgullosamente satisfecho de todo lo que su gobierno y él, es decir, él (su gobierno es un cero a la izquierda), llevan haciendo en estos dos últimos años.

¿Y tiene razones para estar satisfecho?. Sinceramente creo que no, sino todo lo contrario.

- Ha hecho un Gobierno de intromisión en la vida privada, en la libre empresa, coaccionando el libre mercado con el apoyo descarado y ruin a la OPA de Gas Natural sobre ENDESA, de la que luego Europa le ha hecho renegar y dar marcha atrás.

- Ha convertido a España en un país "no alineado" con el apoyo hacia regímenes totalitarios, saliéndose voluntariamente de nuestra posición natural de cooperación con los USA y nuestros socios europeos.

- Ha sido el responsable de la mayor avalancha humana hacia España, por el efecto llamada de su ministro Caldera, y la ley para la regularización,"papeles para todos".

- Ha resucitado los viejos fantasmas de una guerra civil, con una Ley de memoria histórica que quiere borrar, por decreto, todo vestigio de una etapa de la vida española, como si nunca hubiera pasado, y rehacer la Historia adaptada a sus sueños.

- Ha promocionado los Estatutos independentistas, favoreciendo la creación de un mapa de "nacionalidades dispersas e insolidarias", empezando por el nuevo Estatuto de Cataluña, pendiente de resolución de inconstitucionalidad.

- Ha creado un ambiente de crispación y enfrentismo con la AVT, porque no se dejaban manipular, les ha negado su autoridad moral y ha minusvalorado sus reivindicaciones, sobre todo ante lo que claramente es una rendición a las exigencias de los terroristas de ETA.

- Ha iniciado un proceso mal llamado de Paz, que no es otra cosa que la cesión a las pretensiones de los terroristas, sin exigir contraprestaciones, ni arrepentimiento, ni abandono de las armas, ni acatamiento del órden democrático establecido de un modo claro y contundente.

En cuanto a las exigencias de ETA, ni una palabra.Ha sido un discurso en el que ha obviado condenar el terrorismo actual de ETA en la calle con la quema de autobuses, cajeros, manifestaciones pro libertad de los terroristas encarcelados, cartas de extorsión a los empresarios vascos, etc. Sencillamente, para él no existe ese terrorismo, para el que sin embargo pide que no haya "impaciencia" y que se necesitará tiempo. Posiblemente el suyo se le acabe en las próximas elecciones, si ETA no se encarga de acortárselo por la vía rápida de los actos. La impaciencia es la que se apodera del colectivo de los terroristas presos y de ETA. Una Euskalherría en la que Navarra se da ya por anexionada con la participación sumisa y entusiasta del PSN.

El resto del discurso ha sido de un vacío de propuestas y reproches , cin citarlo, al PP, al que quiere culpar de todos los males que él no es capáz de resolver, por la incompetencia manifiesta de muchos de su Gobierno y de él mismo. Se apoya en una economía que está siguiendo a duras penas la inercia de los impulsos que le dio el PP durante sus ocho años de mandato. Se apoya en un manejo de los medios de comunicación, ahogándose la pluradidad y arrinconándose a los pocos que se oponen a este desgobierno.

Han sido tres días de Congreso, de auto bombo, incluso con la creación de una nueva Televisión por Internet, el último juguete de Pepiño. Dicen que son nuevos tiempos, sí, pero permanecen los viejos métodos. Los viejos rockeros nunca mueren.

El que resiste, gana
José García Domínguez Libertad Digital 17 Septiembre 2006

“El que resiste, gana” no es una frase de Cambó sino de Cela. Y quien la acaba de repetir ante dos mil catalanes no ha sido Montserrat Nebrera sino Gotzone Mora. Y no la ha pronunciado en un lugar cualquiera sino en el Palau de la Música Catalana. En el mismo mausoleo sagrado del nacionalismo del que, a mediados de los ochenta, los hijos putativos del santón de la Lliga expulsaron -a patadas y puñetazos- a los primeros disidentes que osaran profanarlo, repartiendo allí unas octavillas en defensa del bilingüismo. Han pasado muchos años desde aquello. Los suficientes como para poner muy nerviosos a todos los nietos del abuelo. Porque resulta que el tiempo les está dando la razón a Cela y a Gotzone: el que resiste, gana.

Porque, tras un cuarto de siglo construyendo afanosamente su sueño y nuestra pesadilla, es decir Matrix, resulta que dos de cada tres catalanes menores de 21 años reconocen como lengua propia el castellano. Y porque, tras un cuarto de siglo esperando a Godot, esa otra Cataluña, que además de ser la real se sabe la mayoritaria, ha dejado de mirar a Madrid, de donde ya no aguarda nada. De ahí que se haya lanzado a caminar sola. Que Piqué siga, pues, pidiendo perdón por no ser nacionalista, el Partido de los Ciudadanos no piensa hacerlo. Que Piqué siga negándose a utilizar la lengua mayoritaria de los catalanes en el Parlament, el Partido de los Ciudadanos no se avergüenza de ella y sí lo hará.

Que Piqué siga ofrendando sus votos a los arquitectos de Matrix para garantizarles que nada cambiará. Pues sí cambiará porque ya ha cambiado. Que Piqué siga impávido cuando la Generalidad tire a la basura cincuenta millones de pesetas regalando himnos nacionalistas; el partido de los Ciudadanos lo denunciará, tal como acaba de hacer Albert Rivera. Que Piqué siga pidiendo perdón por haber nacido, el Partido de los Ciudadanos no lo acompañará al psiquiatra. Y que en Génova continúen pensando que el sentido común consiste en que los catalanes se sacrifiquen otra vez por el gusto de verlos a ellos sentando sus reales en La Moncloa. Que continúen así.

Y que sigan sin atreverse a decir en voz alta, aquí, en Casa Nostra, que quienes tienen derechos son las personas, no los territorios. Que sigan, porque el que lo gritará será Albert Rivera, tal como todos le hemos oído en el Palau. Que no se aventuren a vocalizar jamás que las lenguas son de la gente y no de los mapas. Que no se arriesguen, por favor, que ya lo hará por ellos Antonio Robles, el secretario general del Partido de los Ciudadanos. Que persistan muy atentos a las momias del Círculo Ecuestre, que ya Francesc de Carreras se encargará de enfrentarse al establishment del oasis. Que permanezcan calladitos, como hasta ahora, cuando esos cursis, capullos y mangantes, Boadella dixit, se llenen la boca con el nombre de la patria. Que sigan así, porque Ciutadans ya ha demostrado que no lo hará. Ah, y que después intenten abarrotar el Palau de la Música con dos mil almas ansiosas por aplaudir a Piqué, al camarada Vendrell y a doña Montserrat Nebrera.

Madariaga
Por JON JUARISTI ABC 17 Septiembre 2006

EN principio, me resulta difícil creer que Eguiguren o cualquier socialista vasco con dos dedos de frente recurra a Julen Madariaga para ponerse en contacto con la dirección de ETA. Yo, a Madariaga, no le encargaría ni entradas para Alatriste. Mucho menos, gestiones delicadas que exijan un mínimo de sigilo. Pero, obviamente, no soy Eguiguren, ni socialista, e incluso creo que tengo felizmente caducada la identidad vasca. O sea, que no voy a poner la mano en el fuego por nadie.

Dicho esto, no me parece de recibo exigir al PSOE que demuestre que nunca acudió a Madariaga en demanda de mediación ante la banda. El peso de la prueba recae sobre el propio Madariaga. Si éste no aportara otros testimonios que su palabra de honor, lo más sensato, conociendo al personaje, sería olvidarse del asunto. No insinúo que los socialistas merezcan más crédito que Madariaga, ojo. Merecen exactamente el mismo, pero, por esta vez, ellos son los acusados y es el acusador quien debe probar que no miente.

Los socialistas podrían aprovechar la incidencia para sacar alguna lección útil, pero no lo harán. Lo que deberían aprender se refiere a la extrema vulnerabilidad de su posición. Supongamos que la acusación -exactamente la misma acusación- no hubiese partido de Madariaga, sino de la propia ETA. Es indudable que el PSOE habría salido mucho más tocado del trance. Que no ha salido indemne lo demuestra el súbito descenso del entusiasmo de sus valedores mediáticos, alguno de los cuales admitía, esta semana, que el «proceso de paz» puede terminar fracasando, como fracasaron (son sus palabras) las dos tentativas anteriores: las conversaciones de Argel, durante el Gobierno de Felipe González, y los contactos entre ETA y el Gobierno de Aznar, durante la mal llamada «tregua» de la organización terrorista, en 1998-1999.

La comparación no se sostiene. En ninguno de estos casos se habló de «proceso de paz», ni se crearon expectativas infundadas. Se trataba solamente de sondear a los dirigentes de ETA para cerciorarse de si, efectivamente, existían indicios de una voluntad de disolución. La diferencia es clara. El actual Gobierno y, en particular, su presidente han alardeado repetidamente de contar ya con indicios suficientes para poner en marcha el «proceso». A estas alturas, ni los partidarios de éste creen en tales indicios y argumentan desde dos conjeturas básicas: que ETA sólo puede elegir entre el «proceso» o la cárcel, y Batasuna, entre el «proceso» o la marginalidad. Ahora bien, salvando las distancias, el Gobierno de Rodríguez no está en una situación mucho más cómoda. O se pliega a las exigencias de ETA/Batasuna o no hay «proceso» que valga y, por tanto, el Gobierno y el PSOE se hunden en el descrédito y en el ridículo, si no en algo peor.

Hay que recordar, no obstante, que los gobiernos de González y de Aznar encararon las conversaciones con ETA desde posiciones morales distintas: los socialistas, desde una confianza mayor en la fuerza del Estado que en la superioridad del Derecho (entre los interlocutores de Txomin Iturbe había incluso algún jefe del GAL); los populares, exactamente al revés.

Lo más piadoso que se puede decir del Gobierno actual es que no parece confiar demasiado en una ni en otra, sino en el ansia infinita de paz de su presidente. En esto del infinito, ni González ni Aznar se excedieron, aunque fue inevitable que desarrollaran variedades personales de lo que los griegos llamaban hybris y que nuestros clásicos traducían por desmesura (en las democracias, la desmesura se pone, paradójicamente, al servicio de la limitación: gracias a ella, nos libramos de los gobernantes en sistemas que, como el nuestro, no ponen límite temporal a sus mandatos). Aznar, como buen jansenista, tomó la precaución de marcarse un tope. Con todo, no pudo eludir un destino trágico paralelo al de González. Ilimitado e infinito por naturaleza, Rodríguez tendrá un final diferente, previsiblemente cómico, pero temo que ya no nos quedarán ganas de reírnos.

EL País mete la pata, afirma que el proceso con ETA tiene una pata política.
Antonio Javier Vicente Gil  Periodista Digital 17 Septiembre 2006

Que Zapatero ha mentido a mansalva en relación con la paz de pacotilla con ETA es algo ya demostrado hasta la nausea.

Que Zapatero ha mentido cada vez que ha manifestado que había constatado que ETA había dejado la violencia, es algo que un autobús ardiendo, además de casi un ciento de acciones de kale borroka confirman.

Que Zapatero ha mentido cada vez que ha dicho que no hablarían con ETA hasta que ETA dejase de practicar el terrorismo, lo sabíamos.

Que Zapatero nos ha mentido cada vez que ha declarado que no haría ninguna concesión política a ETA es algo que hasta El País confirma.

Hoy, El País, estampa en la frente cargada de ignominia de Zapatero el marchamo de calidad mendaz

Primera gran mentira de Zapatero confirmada por El País, Zapatero soltará a los presos de ETA, a pesar de haberlo negado, aunque a eso, con toda la caradura del mundo, lo llamen reinserción de presos de la banda.

El Gobierno y ETA iniciarán antes de un mes las conversaciones formales sobre el fin de la violencia y la reinserción de los presos de la banda

Segunda gran mentira de Zapatero confirmada por El País. La paz de pega tendrá a cambio para ETA concesiones políticas, pero para poder decir que no se hacen concesiones a ETA, han inventado la mesa de partidos en la que se harán concesiones a ETA, bueno a la parte que se legalizará de ETA Batasuna. Se le ha escapado a El País el calificar a esa mesa de una sola pata como la pata política del proceso.

El bloqueo surgió cuando la cúpula de ETA decidió en julio, en coordinación con Batasuna, al poco de que Zapatero anunciara las conversaciones entre el Gobierno y la banda para el verano, retrasar el inicio de las mismas y fijar como prioridad el reconocimiento de la mesa de partidos, la pata política del proceso.

Tercera gran mentira de Zapatero confirmada por El País, Zapatero nos mentía cada vez que peroraba diciendo que había constatado que ETA había dejado la actividad terrorista, incluida la kale borroka, cosa que es falsa de toda falsedad, como gusta decir a Zapatero, pues la tal kale borroka sigue activa y goza de buena salud.

la representación gubernamental exigirá a ETA el cese del rebrote de la kale borroka,

Cuarta gran mentira de Zapatero confirmada por El País, a pesar de su numerosos desmentidos, el PSOE y ETA llevan reuniéndose hace tiempo.

Lo que acordaron el PSE y ETA, en las reuniones previas,

Gracias le doy a Jesús Polanco por esta confirmación del hatajo de mentiras que Zapatero nos ha endilgado en cumplimiento de su hoja de ruta al infierno.

Si El País dice que Zapatero miente no seré yo quien lo ponga en duda.

EL CIUDADANO ENEMIGO
Gustavo de Arístegui  Periodista Digital 17 Septiembre 2006

Los atentados frustrados en Londres por los servicios de inteligencia y seguridad británicos, ponen alarmantemente de relieve el altísimo grado de inconsciencia, anestesia, irresponsable incredulidad y tendencia al apaciguamiento que tiene la sociedad occidental. ¿Creemos de verdad que si no hacemos nada nos dejarán en paz? Recordemos la cobarde declaración del extravagante alcalde de Londres Ken Livingston tras la masacre del 7-J en Londres: “dejadlos en paz”, refiriéndose al Mundo Islámico. Si es que ése no e el problema, pues ni todos los errores de Occidente, que si duda los hemos cometido, ni su/nuestro pasado colonial, ni ningún otro pretexto esgrimido por el islamismo radical y su brazo terrorista el yihadismo pueden justificar un solo asesinato, mucho menos el asesinato en masa de miles de inocentes. Occidente tiene que despertar de su letargo y darse cuenta que el islamismo no es el Islam, que el yihadismo no representa salvo a quienes quieren dominar el mundo islámico y de paso a resto del mundo y en definitiva que los yihadistas y sus cómplices no tienen el más mínimo escrúpulo, y que eso nada tiene que ver con las excusas esgrimidas ad nauseam por estos fanáticos.

En Occidente en general y en Europa muy en particular, el problema del islamismo radical no es ya una cuestión de política exterior, es cada vez más un problema de política interior. Tenemos un número importante de ciudadanos procedentes del mundo islámico y un creciente número de conversos al Islam, que son creyentes moderados y pacíficos, pero hay una minoría fanática, que no nos engañemos crece de manera exponencial, que desde dentro quiere destruir, o como poco desestabilizar a nuestras democracias, y que no pararán hasta conseguirlo. Es muy probable que no lo logren nunca, pero ésa no es razón suficiente para no actuar. Por otra parte conviene recordar que varias generaciones de musulmanes, especialmente en algunos países en la mente de todos, han sido educados en el más feroz odio a Occidente y todo lo que representa, el contenido de algunos libros de texto pone los pelos verdaderamente de punta, destilan desprecio, odio y violencia. Ése es un problema que las autoridades de los países islámicos moderados, o por lo menos aliados de Occidente, deben enfrentar con decisión y contundencia.

Por otra parte existe un creciente número de ciudadanos occidentales, ya sea conversos o musulmanes de origen, que odian a las sociedades en la que viven y trabajan, que detestan el sistema democrático y les repugnan sus valores y estilo de vida. Son los ciudadanos que se autoproclaman enemigos de su sociedad y de su país. Estos ciudadanos-enemigos se esconden en no pocas ocasiones detrás de la máscara y el disfraz de la más absoluta normalidad, se hacen pasar por moderados o por personas perfectamente integradas. Otros son abierta y públicamente hostiles a Occidente, Europa o a su país. Personajes como Omar Bin Bakri, que dijo “usaremos vuestras democracias para destruir a vuestras democracias” vivía y predicaba el odio y la muerte en Londres desde la más absoluta impunidad, hasta que un terrible día de julio las autoridades británicas decidieron expulsarle. Ahora está el Líbano pendiente de extradición para enfrentarse a graves acusaciones, entre otras, la incitación al asesinato. Otros como Abu Jamsa Al-Masri y Abu Qatada, están ya en prisión cumpliendo largas condenas por delitos similares. Una vez mas se pone de manifiesto que reaccionamos tarde y mal.

Hay quien dice, con razón, que ha fracasado el multiculturalismo y sin embargo lleva décadas fracasando antes nuestros propios ojos. Y es que la izquierda debe entender por fin que no hay nada más confesional y retrógrado que el multiculturalismo, que representa la vuelta a la Edad Media o al Imperio Otomano: leyes y tribunales diferentes según la comunidad o religión de cada individuo, pura y simplemente un disparate. Sin embargo no conviene olvidar que también han fracasado los intentos del laicismo militante de asimilar y borrar toda referencia a la religión, o de los sentimientos religiosos de los ciudadanos, y hay que tener en cuenta que las creencias, o la ausencia de las mismas, es una cuestión básica en la identidad de las personas. Por ello la única salida real y viable que nos queda es, sin duda, la integración, fundamentada en el carácter aconfesional del Estado, que debe proteger y garantizar las creencias religiosas (o la ausencia de las mismas) de sus ciudadanos, fomentado e impulsando una verdadera integración. Pero lo que no podemos hacer es cruzarnos de brazos, mirar para otro lado o escondernos, en la esperanza de que el monstruo pase de largo y no nos coma.

Éste es un problema de todos, es hora ya de despertarse y de actuar.

El Gobierno Residual
Javier Orrico  Periodista Digital 17 Septiembre 2006

En un Estado residual, como muy bien lo ha definido Maragall, el Gobierno no puede ser otra cosa que residual también. Todo lo que hemos sufrido este verano, la exhibición de incompetencia seguramente más fastuosa desde el bichito de la colza, la abducción de ZP y sus ministros, la inercia de un país descompuesto que ardía por un costado, era invadido por el otro, permitía a todas las mafias instalarse cómodamente ante la práctica desaparición de los mecanismos de control, o volvía a acudir a las rogativas como único instrumento ante una sequía devastadora, es la metáfora de esa fragmentación que nos va devorando.

Y todo, mientras, paralelamente, asistimos a la multiplicación de una burocracia cada día más inútil, más aplastada por su propio crecimiento y por la desmoralización de quienes la sirven. El Estado español, señores, en efecto, se está yendo a tomar por saco sin que nadie quiera verlo, dirigidos por ese hombre providencial que es ZP, el optimista.

Un ejemplo más: unifican la dirección de la Policía y la Guardia Civil, pero autorizan el despliegue cada vez mayor de las policías nacionalistas, de las que se puede esperar cualquier cosa menos colaboración. Y por supuesto, con tales ejemplos de desigualdad en el trato (las policías autonómicas se las pagamos todos), y ante la ausencia del Estado como garante de la seguridad, las demás ‘naciones’ se ven obligadas a crear sus propios cuerpos policiales, perentoriamente exigidos por los ciudadanos que, sobre todo en las zonas rurales, son víctimas de agresiones y robos permanentes. Y así, como Penelope cretina, el PSOE de ZP unifica por un lado aquello cuya disgregación multiplicada propicia por el otro.

Los gobiernos anteriores, aun gravemente responsables también, asintieron a las presiones y chantajes nacionalistas a regañadientes. González, el mismo que sonreía hace poco al dar la mano a uno de los gobernantes más siniestros del planeta, el persa chiita Amadhineyad, quiso ordenar, con el apoyo de AP, el desastre con la LOAPA, que incluso amputada por esa desgracia para España que ha sido el Tribunal Constitucional, puso algún freno a la parcelación iniciada. Luego, el malvado Aznar intentó sensatamente dar por terminadas las transferencias –el proceso eternamente abierto en el que se basan los nacionalistas para mantener su imperio- y se le echaron en la yugular, la izquierda la primera, bajo las acusaciones de españolista, centralista, franquista y reencarnación de Robespierre en facha. Ejemplar.

Pero al contrario que sus antecesores, lo que distingue a la gobernación sonrisiva de ZP es que es él quien dirige y alienta, con su alegría de colegio mayor progre, la desmembración del Estado, hasta convertir su Gobierno, efectivamente, en residual. Canarias y Galicia constituyen auténticos modelos de lo que nos pasa. El nazionalismo gallego del BNG, apoyado en un socialismo tan nacionalista o más, según el modelo catalán que se va imponiendo en todos los psoes, asiste impasible a la quema de Galicia que ha provocado con su exigencia de que las brigadas contra el fuego hablen gallego (esto no debe contarse por Europa, porque, además de deshuevarse, aumenta su convicción de que lo mejor que podían hacer es echarnos de la Unión), hasta que tienen que acudir a la ayuda del ‘ejército de ocupación’ del mismo Estado del que anhelan separarse.

Lo mismito que el nacionalismo canario, que también se sueña nación, pero que quiere ahora que compartamos su invasión los ‘godos hediondos’ colonialistas de la Península. Como ejemplo, los quinientos menores ilegales que se van a repartir por aquí, cuando atenderlos es obligación excusiva de ellos. ¿No apoyaron a ZP? ¿De qué se quejan? ¿No asintieron a la derogación insolidaria del trasvase del Ebro? ¿Cómo pueden venir ahora a pedirnos solidaridad?

Pero lo más significativo de todo son las consecuencias que ya empezamos a disfrutar del Estatuto catalán. Frente a todos los tontos que decían que España no se rompía, como si se fueran a abrir simas en las rayas de los mapas, confundiendo al país con el Estado que lo vertebra, Maragall siempre dijo y sigue diciendo la verdad. Por eso lo detestan los suyos, porque los pone en evidencia, porque con la sinceridad y el orgullo que le son propios no esconde todo lo que él ha conseguido para Cataluña a costa de los demás. Y, sobre todo, no esconde que España es hoy prácticamente la que el catalanismo soñó: un Estado confederal, residual (ya sólo controla el 20% del dinero público en Cataluña), por tanto, en cuanto a competencias, en el que la Generalitat ocupa una situación de privilegio al haberse convertido en interlocutor igualitario del propio Estado.

Y eso, señores de la izquierda plural, es bastante singular: que les han dado ustedes el poder para determinar la pasta que van a sacar de la caja de todos. En suma, que ellos, los más ricos, deciden cuánto quieren y por ley. Da igual que sea CiU o un PSC que, desgajado hace muchos años del propio PSOE, negocia hasta los presupuestos como el gobierno de coalición que es en la práctica, y que en la próxima legislatura tendrá incluso grupo parlamentario propio, en un claro salto adelante, hasta 1979, que es, en el fondo, donde vive un ZP que sueña ser el Suárez rojo ante el espejo de la Transición.

Y entretanto, como al socialismo andaluz se le va a ver el culo si se aplica a todos el mismo criterio de reparto según el PIB, Chaves exige que a ellos se les invierta por población. O sea, que aquí cada uno se sirve en el self-service de ZP. Si eres socialista, bien sur. ¿A que no sospecha nadie dónde van a dejar de ir las inversiones del Estado? ¿Quiénes seguirán sin trenes, sin juzgados, sin policías?

En fin, que el Estado que soñábamos como garantía de libertad, de igualdad, de redistribución de la riqueza, de seguridad y defensa, es hoy una inmensa maquinaria repartida a pedazos, quebrados los engranajes y, por tanto, carísima e inútil. Al punto de que, como hemos podido comprobar estos últimos meses, da igual que tengamos gobierno como que no. Sólo es un residuo guiado por una máscara.

ETA se reunió en agosto con el Gobierno para exigir la autodeterminación
La negativa de Zapatero a atender las exigencias etarras bloqueó el llamado «proceso de paz»
Inmaculada G. Molina  La Razón 17 Septiembre 2006

Madrid- Los interlocutores del Gobierno socialista y los dirigentes de la banda terrorista ETA se reunieron en agosto, «al menos en una ocasión», días después del anuncio del presidente Zapatero del inicio oficial de negociaciones, según confirman a LA RAZÓN fuentes gubernamentales. En ese contacto no se analizó qué salida se dará a la población reclusa etarra ni la legalización de Batasuna.

Los miembros de la banda pusieron encima de la mesa sólo dos cuestiones irrenunciables para el éxito del actual diálogo y relacionadas entre sí: el reconocimiento del derecho a la autodeterminación del pueblo vasco y la puesta en marcha inmediata de la mesa de partidos políticos vascos, que debía caminar en paralelo a la de negociación del Gobierno con ETA.

Los etarras pretendían arrancar de los mediadores del Gobierno un compromiso de reconocimiento del derecho a la autodeterminación que les sirviera como «justificación ante sus bases de una simbólica entrega de las armas, tras tantos años de conflicto», aseguran estas mismas fuentes.

Como percha para el desarrollo de esta histórica reivindicación, demandaron al Ejecutivo la puesta en marcha de la tan traída y llevada mesa de partidos, con la intención de incluir en la reforma del Estatuto de Guernica el derecho a decidir de los vascos.

Independencia
ETA, en esta ocasión, no reclamó la independencia de los territorios vascos (Iparralde, Euskadi y Navarra). Consciente de que nunca llegará a ejercerlo, se limitó a reivindicar el derecho a decidir del pueblo vasco, confirman estas fuentes. «Es improbable por no decir imposible que en un referéndum sobre la autodeterminación los ciudadanos de Navarra e Iparralde votaran favorablemente a la independencia de sus respectivos Estados, el español y el francés. Por eso los terroristas anhelan la consecución de este reconocimiento como un gesto sin más de que el Gobierno de Zapatero cede ante sus históricas vindicaciones», resaltan.

La negativa contundente del Ejecutivo a atender estas exigencias etarras provocó el bloqueo inmediato del denominado «proceso de paz» desde agosto pasado hasta la fecha. José Luis Rodríguez Zapatero, que lleva directamente las riendas de las negociaciones, no está dispuesto a transigir en estas dos cuestiones. El presidente ha mostrado en reiteradas ocasiones en público sus cartas negociadoras: presos y regreso a la legalidad de Batasuna previo cumplimiento de la Ley de Partidos.
Eso sí, siempre ha expresado su rechazo a vincular el devenir de las negociaciones con ETA a las decisiones de una mesa política. Y su oposición a pasar por el aro de reconocer el derecho a la autodeterminación del pueblo vasco, recuerdan las mismas fuentes.

La respuesta de la banda terrorista ETA a la férrea oposición del Ejecutivo a satisfacer sus demandas no se hizo esperar este verano. La organización terrorista hizo público un comunicado el 18 de agosto en el que alertaba del estancamiento y de la crisis que sufría el proceso. Acto seguido, el País Vasco asistió a un rebrote de la «kale borroka». Todo ello aderezado con las continuas advertencias de dirigentes de la ilegalizada Batasuna del bloqueo de las negociaciones y de la imposibilidad de llegar a un acuerdo.

Mensaje optimista
Sin embargo, el proceso ha sufrido un nuevo giro gracias a nuevos contactos entre los interlocutores del Gobierno y ETA. De hecho, José Luis Rodríguez Zapatero lanzará hoy en la clausura de la Conferencia Política del PSOE un mensaje optimista, desde la prudencia, de la evolución del «proceso de paz», según fuentes monclovitas. Incluso no se descarta que el presidente del Ejecutivo vaya más lejos y anuncie algún avance en las conversaciones con la banda etarra.

En este contexto, el Gobierno cumplirá su compromiso y el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, informará a finales de septiembre o principios de octubre a los distintos grupos parlamentarios de los contactos con los terroristas etarras, así como del rebrote de la «kale borroka».

ALBERT RIVERA APARECERÁ DESNUDO Y "SIN COMPLEJOS" EN LOS CARTELES ELECTORALES
Ciutadans se presenta como alternativa a un PP que "mendiga" al nacionalismo y un PSC xenófobo
El partido Ciutadans ha presentado este sábado ante 2.000 personas en Barcelona a su candidato a las elecciones autonómicas, Albert Rivera, desnudo en los carteles electorales, como símbolo de "transparencia y sencillez" de la formación, que "no tiene complejos". El presidente del partido, que fue elegido en junio, tiene 27 años y es licenciado en Derecho. La presentación del candidato contó con manifestaciones de apoyo y simpatía de Fernando Savater, Rosa Díez, Gotzone Mora y Arcadi Espada y Albert Boadella, entre otros. Arcadi Espada, co-fundador, criticó la oferta del PP y el PSC. A los primeros puso como ejemplo de "sumisión" al sistema catalanista, "rogando y mendigando un pacto con los nacionalistas, a los que dicen combatir". Del candidato socialista, José Montilla, dijo que "ha separado a los inmigrantes de los ciudadanos de Cataluña".
Europa Press Libertad Digital 17 Septiembre 2006

Con la frase Sólo nos importan las personas como lema de campaña, Rivera advirtió que "es una tontería" decir que su formación, de carácter anti nacionalista catalán, opta a la presidencia de la Generalitat, aunque sí que pretenden "dar voz a mucha gente". Aseguró también que su partido nace de la "necesidad", ya que hay "una gran distancia entre la política y la ciudadanía".

El candidato criticó la campaña del PSC que dice que Ahora es la hora de los catalanes y preguntó "hasta ahora de quién era la hora". También criticó "el sentido común" de la que la campaña del PP hace gala y el que, según Rivera, "brilla por su ausencia".

El candidato de Ciutadans criticó que "cada cuatro años los políticos catalanes digan lo que la gente quiere oír y no lo cumplen". Aseguró que las propuestas de ambos partidos, PSC y PP, están extraídas del manifiesto de formación de su partido. "Esperaba que nos votasen personas de sus partidos, lo que no esperaba es que ellos mismos me votasen", apuntó.

Rivera manifestó que en su formación "están hartos" de que los políticos negocien sobre "matrículas y burritos" y puso en duda si en los últimos tres años haber obtenido el nuevo Estatuto supone "haber conseguido algo". "Prefiero no ser tanta nación y que la gente de Catalunya sea la que mejor vive de Europa", opinó.

El candidato propuso también medidas concretas, como la reducción del 50% a los jóvenes en las tarifas de los transportes públicos en Barcelona, listas electorales abiertas o que se proporcione información sobre el trabajo legislativo en el Parlamento semanalmente. "Con los políticos que han estado gobernando hasta ahora, puede que tuviéramos información nueva cada 4 o 5 meses", bromeó.

El partido también presentó su canción de partido, que está compuesta por Loquillo y Sabino Méndez. En el acto, presentado por el actor valenciano, Toni Cantó, también se presentaron el resto de los candidatos del partido para las elecciones.

En el acto participaron varios simpatizantes y fundadores del partido, entre los que destacaron la militante socialista, Gotzone Mora, y los periodistas, Arcadi Espada e Ivan Tubau. No acudieron Rosa Díez, de quien se leyó un mensaje escrito, ni Albert Boadella y Fernando Savater, que animaron a la formación en sendos videos.

Críticas a Rubianes
Tubau realizó en su discurso una mención a las polémicas palabras del actor Pepe Rubianes y repitió sus palabras contra la España franquista proyectadas hacia Cataluña.

Para Tubau, Rubianes hizo las polémicas declaraciones para "hacerse perdonar" porque, a pesar de llevar tantos años en Catalunya, ha nacido en Galicia,"y es incapaz de hablar en catalán".

Arcadi Espada: PP "sumiso" y PSC xenófobo

Por su parte, Arcadi Espada criticó a otros partidos, entre ellos el PP, como ejemplo de "sumisión" al sistema político catalán, "rogando y mendigando un pacto con los nacionalistas, a los que dice combatir". También criticó al candidato del PSC a las elecciones, José Montilla, por "separar a los inmigrantes de los ciudadanos de Catalunya".

Arcadi aseguró en este sentido que es ciudadano catalán "todo el que trabaja y paga los impuestos en Catalunya" y la formación de la que él es fundador no sólo busca los votos de los anti nacionalistas, sino de "las personas honradas y los ciudadanos libres". "Por vez primera voy a poder votar en las autonómicas sin una pinza en la nariz", manifestó.

En el acto también se presentó al resto de candidatos de la formación para las elecciones autonómicas por Girona, Lleida, y Tarragona.

Boadella: la política catalana, un "desierto cerebral"
El director teatral Albert Boadella, impulsor de Ciutadans-Partit de la Ciutadania, consideró que los políticos catalanes son "cursis", "capullos" y "mangantes".

En su misiva específica para este evento, escrita en castellano para "compensar" el que considera un "aumento de la presión nacionalista" en Cataluña, Boadella ha afirmado que hoy en día la política catalana es "sólo un conglomerado de cursis y capullos con la justa proporción de mangantes en nombre de la patria".

"En este desierto cerebral, por no haber no hay ni políticos diabólicos", ha resaltado.
A Boadella le parece "injusto que, por culpa de unos estafadores especializados en falsificaciones patrióticas y sentimentales, tengamos que acabar en la intoxicación terminal o con el sistema digestivo y el hígado destrozados", por lo que ha pedido el voto para el nuevo partido antinacionalista catalán.

Rosa Díez: "Mis amigos, mis colegas, mis cómplices"
Por su parte, Rosa Díez se ha dirigido igualmente a los presentes en el acto a través de una carta, en la que les ha asegurado que, pese a ser "adversarios electorales de mi partido", el día después de los comicios "querré que seáis mis compañeros, mis amigos, mis colegas, mis cómplices políticos".

Díez ha alertado de que podría "extenderse" a Cataluña la "irracionalidad que en el País Vasco ha conducido a que las listas de los partidos constitucionalistas haya que hacerlas con los que se dejan y no con los que están objetivamente en mejores condiciones para obtener la confianza de los ciudadanos".

"Si bien en Cataluña no hay terrorismo, sí existe un nacionalismo que se asemeja demasiado al nuestro y que pudiera terminar funcionando como una suerte de nacionalismo obligatorio", ha advertido.

En el transcurso del acto han habido referencias críticas hacia el actor Pepe Rubianes, centro de la polémica en los últimos días y cuya simple mención ha motivado los silbidos y gritos en contra de buena parte de los asistentes al acto de presentación del candidato de Ciutadans.

Nuevos episodios violentos en Navarra y País Vasco
Otr - Madrid.-  La Razón 17 Septiembre 2006

Esta madrugada se produjeron nuevos episodios de violencia callejera en Navarra y País Vasco, donde varias entidades bancarias fueron atacadas, así como los juzgados de la localidad navarra de Tafalla. Además, la pasada noche varios encapuchados intentaron llevar a cabo un sabotaje a un tren, en el barrio bilbaíno de Deusto. Afortunadamente, todos estos episodios causaron pequeños daños materiales y no se ha contado con daños personales, a pesar de que algunos vecinos de una de las entidades bancarias, atacadas en Vitoria, tuvieron que ser evacuados de sus casas hasta que el incendio se sofocó. El Gobierno vasco condenó estas acciones, a las que encuadró dentro de la violencia de la 'kale borroka' y quiso recordar a los autores que estos sucesos "son un delito terrorista que conlleva la cárcel".

Por segundo día consecutivo, el País Vasco fue víctima de la violencia callejera. Esta noche, varios encapuchados intentaron llevar a cabo un sabotaje contra una unidad de Euskotren en el barrio de Deusto. Según informó la Ertzaintza, el primer ataque se produjo a las 22:45 horas de ayer, cuando un vagón recibió el impacto de varios 'cócteles molotov'.

El propio maquinista del tren se encargó de sofocar el incendio con un extintor, sin que se registraran mayores incidentes. Vitoria también sufrió ataques. Un grupo de encapuchados arrojó pequeños explosivos contra un cajero de la Vital Kutxa en torno a las 23:20 horas, que dejaron el cajero inutilizado sin provocar más daños. El humo hizo que los bomberos tuvieran que evacuar a los vecinos del edificio, por precaución, hasta que las llamas fueron sofocadas.

Tras los sucesos, el Gobierno vasco condenó hoy los ataques de 'kale borroka' y advirtió de que "quienes organizan y ordenan llevar a cabo éstos actos, probablemente no les han dicho a quienes los ejecutan que la violencia callejera lleva tras de sí años de cárcel y reclusión". El Ejecutivo planteó que se podrá poner "cualquier excusa" para justificar la violencia callejera, pero descartó que se pueda decir que se practica "en favor de la paz, ni a favor de la normalización política", porque "¿quién puede creerse que la violencia es una aportación positiva al proceso de paz?", preguntó.

También en Navarra
En Navarra, los sucesos se produjeron de madrugada, cuando varios desconocidos lanzaron cócteles molotov contra el edificio de los nuevos juzgados de la localidad de Tafalla. Los daños provocados fueron de escasa consideración, consistentes en un ennegrecimiento de la fachada, según informó la delegación del Gobierno, que calificó los hechos de "absolutamente reprobables".

Sobre estos episodios violentos, también quiso pronunciarse el secretario general de UPN, Alberto Catalán, quien expresó hoy el "total rechazo" de su formación a este atentado, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de "uno de los servicios públicos más importantes, garante del sistema democrático y del Estado de derecho". Catalán destacó que, "a pesar de que se habla tanto del mal llamado proceso de paz", el atentado evidencia la "cruda realidad", esto es, que "continúan las coacciones, presiones y amenazas".

Objetivo cero, el mejor confidente en ETA
Un libro de Jesús María Zuloaga, subdirector de LA RAZÓN, revela la historia del colaborador de Galindo que facilitó la operación de Bidart
La Razón 17 Septiembre 2006

Madrid-Un papel, oculto entre los enseres que visitantes del preso etarra Juan Carlos Balerdi Iturralde sacaron de la cárcel de Ocaña, dio la pista para que la Guardia Civil, al mando del entonces teniente coronel Enrique Rodríguez Galindo, asestara el golpe más formidable que ha sufrido la banda terrorista en su historia.

Galindo se había entrevistado unos meses antes, en la localidad de Lourdes, con uno de sus mejores confidentes, Luis Casares Pardo, antiguo laguntzaile del «comando Eibar», que le había entregado el papel.

Ésta y otras importantes revelaciones están contenidas en el libro «Objetivo Cero. La historia del etarra confidente de la Guardia Civil que entregó a Artapalo, la cúpula de Bidart», que se pone a la venta el próximo martes y del que es autor Jesús María Zuloaga, subdirector de LA RAZÓN. Ha sido prologado por el propio Rodríguez Galindo.

En solitario
Casares, cuyo nombre se revela porque falleció hace diez años y porque actuó en solitario, sin que su familia ni sus allegados colaboraran con él ni supieran nada de lo que hacía, fue, hasta su muerte, el mejor confidente que ha tenido la Guardia Civil dentro de ETA. Por una serie de circunstancias que se narran en el libro, decidió cambiar de bando y entregó al «comando Eibar» de 1989, del que formaban parte el citado Balerdi, Jesús María Ciganda y Fermín Urdiaín. Al ser desarticulada esta célula y siguiendo los consejos de Galindo, huyó a Francia, donde facilitó numerosos datos que permitieron la detención de importantes cabecillas etarras y de «comandos» de la banda en España.

Reproducimos algunos párrafos del capítulo en el que se narra el comienzo de la operación que culminó con la detención del colectivo «Artapalo» en Bidart, el 29 de marzo de 1992:

«Juan Carlos Balerdi había propiciado, junto a sus dos compañeros del comando Eibar, la decisión de Luis Casares de cambiar de bando. Apenas dos años más tarde otra iniciativa de Balerdi iba a conducir, por una serie de curiosos vericuetos, a la desarticulación de la cúpula de ETA, integrada en aquellos momentos por Francisco Múgica Garmendia, José Arregui Erostarbe y José Luis Álvarez Santacristina, más conocidos como Pakito, Fiti y Txelis.

Balerdi, encerrado en el centro penitenciario de Ocaña, se aburría, según parece, de las largas horas de inactividad forzosa.

Esta situación, lejos de llevarle a reflexionar sobre el daño que había hecho y la obligación moral de reparar a sus víctimas, le había servido para ir madurando un plan de fuga. No iba a ser, por otra parte, su primer intento: ya había tratado de escapar hacía muy poco tiempo serrando unos barrotes, pero fue descubierto.

Si este primer plan era un tanto clásico y peliculero, el nuevo tampoco constituía precisamente un alarde de imaginación: un helicóptero, previamente secuestrado por otros miembros de la banda terrorista, se posaría en el patio de la prisión y les sacaría, a él y a sus compañeros José Miguel Latasa Guetaria, Fermín, y Jesús María Echevarría, Gohierri, camino de la libertad.

La intentona requería, no obstante, la aprobación de los cabecillas de ETA, que debían disponer todos los preparativos y ordenar a uno de sus comandos que perpetrara la acción delictiva. No era tarea sencilla: había que establecer contactos y reunir en Francia a los pistoleros a los que se iba a encomendar un plan tan temerario. La apuesta era arriesgada, pero si salía bien podía subir la moral de los presos de la organización, que tras la ruptura de la tregua (de 1989) se encontraban muy desanimados.

Galindo acababa de entrevistarse con su colaborador (Luis Casares) en el aparcamiento de Lourdes, donde le había entregado un auténtico «tesoro»: precisamente, la nota con los planos y los planes que Balerdi y sus compañeros de fuga habían conseguido sacar de la prisión. En este papel explicaban cómo podía ser la evasión y, sobre todo, daba una serie de indicios, entre ellos la fecha de una cita en Francia para los integrantes del comando que iba a ejecutar la acción. La nota había salido de la cárcel escondida, como de costumbre, entre los enseres que los presos habían entregado a sus familiares tras recoger los alimentos y ropas de vestir que éstos les habían llevado a prisión. Después había sido entregado a un correo, una persona muy próxima a Luis, que se lo entregó para que a su vez se lo hiciera llegar a otra persona, la cual se la daría al responsable de makos (cárceles) de la banda, José Luis Álvarez Santacristina. Aunque su apodo corriente era Txelis, para estos menesteres utilizaba el alias de «Violeta».

Luis había conseguido reunirse unos minutos, breves pero suficientes, con Galindo, quien después de fotocopiar la nota se la devolvió a Luis para que la hiciera llegar, sin demora y para evitar sospechas, a su destinatario.

Plan a seguir
De vuelta a Intxaurrondo, Galindo iba trazando el plan a seguir. Había que establecer, de inmediato, una vigilancia en el lugar marcado para la cita, la iglesia de la pequeña localidad de Guéthary, cerca de San Juan de Luz. El coche camuflado del teniente coronel, en el que viajaba a solas con su conductor, recorría la carretera que une Lourdes con Pau. Tomaría después la autopista hasta Bayona y, desde allí, iría directo a San Sebastián. La ruta se encontraba cubierta de nieve, por lo que el automóvil se desplazaba a escasa velocidad.

Esto dio tiempo a Galindo para repasar la situación y analizar el contenido de la entrevista que acababa de mantener con Luis. El año 1992 estaba a punto de empezar y en España se iban a desarrollar tres importantes acontecimientos que atraerían la atención del mundo entero: los Juegos Olímpicos de Barcelona, la Exposición Universal de Sevilla y la capitalidad europea de la cultura en Madrid. No había que ser un lince para saber que ETA estaría ya trazando algún plan siniestro para provocar la mayor desestabilización posible en un escenario en el que cualquier acción terrorista tendría repercusión internacional. Una fuga de presos entraba dentro de las posibilidades aunque, como se verá más adelante, ETA había pensado en operaciones de más calado. De momento el jefe de Intxaurrondo había pedido a Luis que se mantuviera más atento que nunca a cualquier noticia o rumor que se produjese en el seno de la banda.

Una vez de regreso en San Sebastián, se reunió con los dos capitanes del SIGC, Diego Bravo, que utilizaba el nombre clave de «Mic», y Bonsai, en el lenguaje convenido que utilizaba el Servicio. Este «idioma», cuyo aprendizaje requiere meses de trabajo, hace ininteligibles las conversaciones policiales para los terroristas y otros delincuentes que interceptan las emisoras de las Fuerzas de Seguridad.

Galindo ordenó la vigilancia de la citada iglesia. Una primera observación del lugar demostró la dificultad de la misión, ya que estaba en lo alto de una colina y la carretera que conducía al templo terminaba en una pequeña plazoleta en la que apenas se podían aparcar tres coches.

El 22 de diciembre, cuando la inmensa mayoría de los españoles estaba pendiente del sorteo de Navidad de la Lotería Nacional, en Intxaurrondo cayó un «premio» inesperado. Todos las personas que, en principio, resultaban sospechosas y que se acercaban por la iglesia, eran investigadas. Todas las matrículas, anotadas para conocer el nombre de sus dueños».

Nunca sospecharon nada
Luis Casares murió en marzo de 1996 en Francia. ETA le homenajeó como lo que pensaba que era: un fiel y eficaz militante. En el libro se narran aquellos momentos.

«El antiguo laguntzaile y más tarde eficacísimo colaborador de Galindo murió en Bayona el 25 de marzo de 1996, devorado por el cáncer de estómago que padecía. El mundo de ETA, ajeno por completo a su fructífera colaboración con España a través de la Guardia Civil, celebró homenajes en su memoria, publicó esquelas y difundió comunicados recordando su labor en pro de la independencia vasca. Y, sobre todo, convirtió su funeral en un acto de apología del terrorismo.

El traslado, el día 28, de los restos mortales de Luis desde Bayona a Placencia se convirtió en otro acto de exaltación etarra.Los funerales tuvieron lugar el día 29. Durante el mismo dos encapuchados enarbolaron una bandera de ETA. También se recibió una corona con la leyenda «Tus amigos que nunca te olvidarán», remitida de forma anónima por la Guardia Civil, que de manera tan estrecha había trabajado con Luis Casares. Los asistentes a las exequias se preguntaron sorprendidos quiénes serían esos amigos, ya que en el pueblo nadie sabía nada del tema».

Resulta curioso comprobar -subraya el libro de Zuloaga- que, pese a los años transcurridos desde la detención de la cúpula etarra en Bidart, el verdadero origen de esta espectacular operación sigue siendo un misterio para la mayoría. Hasta ahora. La Guardia Civil dio como versión oficial el seguimiento de Txelis, que había llevado a una serie de arrestos en cadena. Sin embargo, había algunos puntos débiles en esta argumentación cuyo principal objetivo era, por supuesto, proteger a Luis Casares. Durante años ETA ha desarrollado hipótesis y más hipótesis en un vano intento de dar con la verdad. Etarras detenidos en aquella operación y en otras elaboraron innumerables informes y excusas, pero a pesar de la imaginación de sus teorías, nunca sospecharon, ni siquiera remotamente, cuál era la realidad. Tal vez no cabía en su cabeza que la falta de tacto de un comando que abusó de la hospitalidad de un laguntzaile fuera el error capital que llevó a la banda a su descabezamiento y constante decadencia. Nunca sospecharon de Luis Casares.

La Guardia Civil, gracias a los datos facilitados por Casares, vigiló y detuvo a los miembros del «comando Eibar». La fotografía de la izquierda, en la que están Ciganda y Urdiain, demuestra lo cerca que estaban de ellos sin que se dieran cuenta de la presencia de los agentes. Sobre estas líneas, la primera ficha policial que realizó el Servicio de Información sobre Luis Casares.
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