AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 29 Septiembre  2006

El domingo en Sevilla
Por CARLOS HERRERA ABC 29 Septiembre 2006

SI los delicados manifestantes que el domingo están convocados en Sevilla por la AVT para mostrar su disconformidad con la política del Gobierno de Rodríguez Zapatero tienen la osadía de elevar la voz más de la cuenta y de atentar, consecuentemente, «contra el civismo debido y la convivencia ciudadana», todo el peso de la ley en forma de regañina del fiscal general del Estado caerá sobre sus cabezas y sobre el buen nombre de sus familias. Y algo más, probablemente. Una «actitud vociferante» no es lo que se espera de una víctima del terrorismo, que debe manifestarse de forma cabizbaja, como salía de la puerta de atrás de las iglesias vascas, como llegaba a los aeropuertos de Andalucía o Extremadura, como se escondía y se esconde en los pueblos en los que se han quedado a vivir. A dos militantes del PP les detuvieron por orden política del delegado del Gobierno en Madrid, aquella lumbrera, por increpar a un ministro del Gobierno en una manifestación de carácter parejo a la de pasado mañana en Sevilla, pero los policías que cumplieron la orden fueron condenados por sentencia judicial. Tranquilos por ese lado. Éstos piensan que una madre de un guardia asesinado o un hermano de concejal muerto no tienen que manifestarse con la misma actitud de un miembro de Batasuna: cada uno a lo suyo, la víctima a callarse y el asesino a chillar.

La Subdelegación del Gobierno en Sevilla ha advertido muy seriamente a la Asociación de Víctimas del Terrorismo: esa manifestación convocada para expresar la disconformidad de sus asociados con las políticas gubernamentales que afectan a la gestión de la tregua no podrá ocupar toda la calzada del trazado asignado -deberá dejar un par de carriles para el tráfico-, deberá ajustarse a las normativas acústicas de la ciudad y deberá haber aportado previamente el número de manifestantes que esperan convocar. Que el ruido de la calle no moleste a mi señor, ha dicho el funcionario electo, el que señaló el dedo del poder para velar por la seguridad de todos. Me pregunto si el propio subdelegado irá escoltando la manifestación con un medidor de ruidos accionado en su mano izquierda: «¡A aquél, detengan a aquél, que ha gritado por encima de lo permitido!».
Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía autorizó en su día al sindicato de Policía y Bomberos a utilizar los medios acústicos que consideraran necesarios en una manifestación. El Ayuntamiento de Sevilla -donde regía el mismo que hoy es subdelegado-, que no había permitido efectos sonoros, recurrió y perdió. Por lo tanto, que vayan tranquilos todos los manifestantes este domingo al Paseo de las Delicias y griten lo que quieran hasta hartarse. Y lleven bocinas y matracas y altavoces si les da la gana. Y ocupen toda la calle y corten el tráfico y no le hagan ni puñetero caso a nadie. Ni siquiera al subdelegado se le ocurrirá ordenar a la Policía que cargue contra las madres, los hermanos y los hijos de los muertos, cosa que creo tampoco harían aunque se les dijese, por cierto. Que las víctimas del terrorismo reivindiquen su derecho a manifestarse en tiempos en que resulta políticamente incorrecto hacerlo por aquello de que hay un Gobierno que «lucha por la paz» y al que no se le debe obstaculizar. Las víctimas tienen, de momento, el mismo derecho que Batasuna a ocupar las campas sin que nadie les ladre: hace unos días, en Oyarzun, tres pistoleros tomaron posesión de la tierra sin que el Estado hiciese acto de presencia a pesar de estar cerca sus responsables de seguridad. ¿Y van ahora a decirle a las víctimas críticas con este Gobierno que no griten y que vayan por la acera? ¡Anda ya!

Todos a Sevilla pasado mañana. Que si aquí el tráfico lo corta cualquier colectivo de mojones ¡cómo no lo van a cortar ellos!

AVT
Todos a Sevilla
Agapito Maestre Libertad Digital 29 Septiembre 2006

Con un título parecido publiqué el lunes pasado un artículo en El Mundo de Andalucía. Aunque intentaba darme algunas razones que justificaran mi participación en la manifestación del domingo, creo que era más un sentimiento, una pasión, digna de ser racionalizada, la que me empujaba hacia Sevilla. La palabra que describe ese sentimiento está muy ajada por la utilización villana que de ella hace el Gobierno en particular, y los socialistas en general, pero aún merece la pena defenderla. Se llama solidaridad. Sí, el domingo estaré en Sevilla para solidarizarme con las victimas del terrorismo. Iré a la manifestación convocada por la Asociación de Victimas del Terrorismo contra la política “terrorista” del Gobierno. Participaré para protestar contra un Gobierno que no sólo desprecia a las víctimas, ojalá sólo fuera eso, sino que las persigue; por lo tanto, bien sé que me expongo a ser detenido, o importunado, por la policía política de Zapatero por asistir a esta manifestación.

Pero, aunque sólo sea por darme el gusto de protestar, merece la pena correr el riesgo de ser molestado por la policía política de Zapatero, que después quizá sea recompensada con medallas por detener a sencillos militantes de partidos democráticos y a honrados ciudadanos que ejercen “libremente” su derecho a manifestarse. En fin, como decía en la columna citada, porque no me resignaré jamás a lo que el Gobierno socialista ha consentido a los verdugos de ETA, a los asesinos de cientos de españoles, estaré el día 1 de octubre en Sevilla. Protestaré para que no se confunda a la víctima con el verdugo. Para no desesperarme por el trato político otorgado por el Gobierno a los violentos, a los individuos que ejercen la violencia sistemática para alcanzar objetivos “políticos” irracionales, iré a la manifestación del próximo domingo en Sevilla. Protestaré contra la desesperación de un Gobierno carente de legitimidad moral y política para negociar con asesinos. Y porque no quiero un Apocalipsis sin mañana, sin futuro, iré a Sevilla a exigir que los verdugos paguen la pena impuesta por el Estado de Derecho.

Un nuevo sentimiento, reciente, me impulsa a manifestarme en Sevilla. Estoy convencido de que lo comparto con otros millones de españoles. Sí, somos muchos los que hemos podido experimentar, en los últimos meses, un sentimiento imposible de ocultar ante las condescendencias del Gobierno con el terrorismo. El comportamiento consentidor del Gobierno con el terror nos ha hecho detestar menos la violencia que las instituciones de la violencia. La indignación dentro de nosotros tocó fondo, cuando el Gobierno declaró que la violencia de ETA había desaparecido. Para canalizar moralmente ese sentimiento de indignación estaré en Sevilla.

Pero, sobre todo, estaré en Sevilla, porque me convoca una columna vertebral de la democracia española, la Asociación de Víctimas del Terrorismo. He ahí la verdadera razón del corazón, de la pasión política, para manifestarme contra el Gobierno. Mientras otras instituciones del Estado se derrumban ante su poderío moral, la AVT, una genuina asociación representativa de la sociedad civil, mantiene intacto su poderío moral y político, entre otras razones, porque nunca ha pretendido que el castigo de los verdugos suponga la multiplicación de las víctimas. Porque la grandiosa generosidad de la AVT, que nunca contempló la venganza como resarcimiento de su pena, libera también a sus verdugos, estaré en Sevilla. Pocas son las organizaciones civiles que pidan tan poco y ofrezcan tanto como la AVT. Ésta sólo nos pide compañía, pero a cambio nos da solidaridad y cobertura para que crezcamos en capacidad política para desarrollarnos como ciudadanos. La AVT quiere pasear con los ciudadanos por las calles de Sevilla. Quiere cogerse de nuestras manos para gritar contra la rendición del Gobierno a ETA. A cambio nosotros, los ciudadanos, recibimos un impulso político, una energía ciudadana, que de ningún modo podríamos extraer de otro lugar de la sociedad civil.

Cuatro verdades sobre ETA, Zapatero y el claudicante proceso de paz
José Javier Esparza elsemanaldigital 29 Septiembre 2006

El "proceso de paz" con ETA atraviesa por malos momentos. Pero hay algo peor: la autoridad del Estado atraviesa por momentos aún delicados. Sería el momento de osar una rectificación.

29 de septiembre de 2006. Han pasado seis meses del "alto el fuego" de ETA. La banda terrorista ha escenificado la efeméride en el conocido episodio de Oyarzun, con sus pistoleros anunciando a tiros la vigencia de la lucha armada. El Gobierno, en recompensa, llevará al Parlamento Europeo la negociación con ETA, como si se tratara de un problema entre dos potencias de la Unión. Mientras tanto, las víctimas, que se manifestarán en Sevilla, son públicamente amenazadas por el jefe de la policía gubernamental. Es difícil imaginar un bochorno mayor. ¿Nos dejarán decir cuatro verdades?

Una: Esto no es un "proceso de paz". No puede hablarse de "paz" cuando los terroristas siguen con sus extorsiones, su guerrilla urbana y, sobre todo, con sus armas en la mano. Que no maten es un alivio, pero el alivio se disipa al constatar que la amenaza persiste. Aquí hay, desde el principio, un grave error de concepto. Cualquier acercamiento negociador a un grupo terrorista exige tratarlo como a tal, y no como a una potencia hostil. Eso implica, entre otras cosas, que los terroristas entreguen las armas como paso previo a cualquier pacto formal: el desarme solemniza gráficamente la renuncia al uso de la violencia. Si los terroristas no entregan las armas, entonces se les está reconociendo tácitamente el derecho a usarlas, lo cual es tanto como equiparar al terrorista con la propia fuerza pública. El fondo del problema no es práctico (¿de qué sirve entregar unas armas si pueden guardarse otras?) ni formal (¿qué más da lo que hagan si dejan de matar?), sino que se trata de una cuestión fundamental de legitimidad del Estado: un Estado no puede tolerar que una banda terrorista aparezca a ojos de nadie como interlocutor parigual en una mesa de negociaciones, porque entonces la autoridad del Estado quedaría gravemente erosionada. Y cuando la autoridad del Estado mengua, también –y sobre todo- mengua su legitimidad, pues ésta descansa en la capacidad del Estado para proteger a sus súbditos. Si el Estado aparece como más débil, entonces su posición no será la de quien negocia una paz, sino la de quien claudica ante un enemigo.

Dos: El Gobierno se ha liado en su propia red y no sabe cómo salir. Zapatero ha intentado una trenza: enhebrar el problema territorial con el problema terrorista, diluir las reformas estatutarias en una suerte de proceso de pacificación general, apoyar la "salida política" de ETA en una ampliación del autogobierno y, a la vez, apoyar la confederalización del Sistema de 1978 en la solución del problema terrorista. En eso, a lo que parece, ha venido consistiendo la gran jugada con la que ZP quería pasar a la Historia. Ahora bien, para que saliera la trenza debían comparecer dos requisitos: uno, que ETA estuviera efectivamente dispuesta a una claudicación con salida política; dos, que los nacionalistas catalanes, vascos y gallegos se dieran por satisfechos con la revisión estatutaria. Y lo que estamos viendo, al contrario, es esto otro: ETA endurece sus exigencias (y con razón, pues aún tiene las armas en la mano) y los nacionalistas, por su lado, amplían el límite de sus reivindicaciones hasta el umbral de la autodeterminación y la transformación de España en un Estado plurinacional. Lo lógico sería que el Gobierno abandonara la trenza, pero entonces tendría que confesar el fracaso de su principal proyecto político. Por eso la situación del Gobierno es tan patética: liado en su propia trampa, lanzando garrotazos absurdos contra las víctimas del terrorismo, sospechoso de ocultar hipotéticas conexiones etarras con los atentados del 11-M… Es como si el Gobierno no estuviera trabajando para hacer a España más segura y libre, sino para contentar a ETA y a los nacionalistas. Es demencial.

Tres: ETA está sacando ventaja y España está perdiendo el paso. Por el momento, el balance del "proceso" no puede ser más negativo para España y los españoles. Cada día que pasa, la presencia social y política de ETA es mayor. Hace dos años era una banda criminal con su capacidad operativa muy disminuida, sus bases sociales fuera de la ley y su presencia política reducida a cero. Hoy la tenemos por todas partes, sus portavoces hablan y se manifiestan sin rubor, incluso de forma provocadora, y se ha llegado al dislate de elevar "su problema" al Parlamento Europeo. En dos palabras: el proceso ha legitimado a ETA. Incluso si esta situación fuera reversible, los daños causados a la solidez del Estado tardarán años en enmendarse.

Cuatro: Es urgente rectificar. El sentido común debería llevar al Gobierno a invertir la corriente y plantear nuevas exigencias a ETA –entrega de armas y renuncia expresa a la violencia- si quiere continuar con su "proceso". Y tendría que ser capaz de utilizar la fuerza del Estado –policía y tribunales- para mantener su autoridad. El Gobierno no debe temer una reacción negativa de la opinión pública. Si lo que está en juego es –y lo es- la dignidad nacional, nadie reprochará al Ejecutivo que dé marcha atrás aunque sea contra las falsas expectativas que él mismo había creado. En todo caso, el coste electoral que la rectificación pueda acarrear a los socialistas siempre será, objetivamente, menor que el coste político y moral que supondría para la nación seguir adelante en estas condiciones. ¿Es tan difícil un ejercicio de patriotismo?

El Estatuto en el Constitucional
EDITORIAL Libertad Digital 29 Septiembre 2006

Ya apuntábamos hace dos meses la imperiosa necesidad de que el único partido de oposición se hiciese cargo de llevar a las más altas instituciones del Estado el atropello del Estatuto catalán. El esperado recurso ante el Constitucional llegó tarde, a finales de julio, un día antes de dar comienzo las vacaciones estivales, pero el esfuerzo ha terminado valiendo la pena: ayer fue admitido a trámite por el alto Tribunal.

Los populares recurrieron 112 artículos del texto, nueve disposiciones adicionales y tres disposiciones finales, es decir, más de la mitad del texto. Este recurso es el más ambicioso, pero no el único. Otras tres instituciones se han pronunciado contra el engendro jurídico nacionalista. Enrique Múgica, Defensor del Pueblo, presentó uno por entender que existen indicios de inconstitucionalidad. Los gobiernos autonómicos de Valencia y Murcia hicieron lo propio porque alguno de sus artículos entran en conflicto con la Constitución española, especialmente los que atañen a la legislación de los recursos hídricos y a la gestión del territorio.

Pese a todo, nos siguen pareciendo pocos. Ante un texto aberrante, que no ha creado más que polémica y que fue aprobado por la mínima en el referéndum de junio sorprende la tibiedad de muchos que se llenan la boca defendiendo la Carta Magna. O peor aun, que reclaman la vuelta a la legalidad republicana de 1931 pero que permanecen impasibles y son incapaces de mover un dedo por preservar la democracia nacida al calor de la Constitución de 1978.

El Estatuto catalán, que no por estar plenamente en vigor deja de ser total y absolutamente inconstitucional, fulmina muchas de las certidumbres jurídicas sobre las que se asienta la España actual. Pero no sólo eso, políticamente es un disparate intervencionista que consagra al Estado como rector exclusivo de la vida pública y envía al más severo ostracismo a los que disienten de la nueva Cataluña del Estatut, una Cataluña nacionalista por decreto, creada a la imagen y semejanza de sus actuales gobernantes. Esto es lo realmente novedoso y lo tristemente nocivo del Estatuto. Los artículos recurridos ante el Constitucional no son más que las herramientas legales imprescindibles para que los políticos que parieron el Estatuto puedan perpetuar su poder.

Ahora todo depende de que los magistrados del Tribunal Constitucional quieran hacer su trabajo. Si de verdad ejercen de jueces y se preocupan de cotejar el Estatuto con la Constitución, el texto salido del parlament en olor de multitudes y refrendado en la calle con más pena que gloria, tiene los días contados. Mal que le pese a Zapatero, auténtico responsable de todo el desaguisado. Esta es la última oportunidad para que la razón se imponga al sinsentido. Si los jueces del Constitucional fallan, si no saben o no quieren ver semejante desafuero podremos decir, con toda la razón de nuestro lado, que la Constitución está definitivamente muerta.

ETA pone su pica en Estrasburgo
EDITORIAL Libertad Digital 29 Septiembre 2006

Tal y como el experto en política antiterrorista, Fernando Reinares, manifestó en 2001 refiriéndose a los contactos con ETA en Argel entre enero y abril de 1989, “la banda armada obtuvo con ese proceso un importante reconocimiento interno e internacional al ser aceptada como interlocutora válida por un gobierno democrático cuyas funciones asumía en aquellos momentos el Partido Socialista Obrero Español. Muy probablemente era eso lo que pretendían los terroristas y, en tal sentido, lograron satisfacer su objetivo”.

Pues bien. Ahora ya no se trata de insistir en el error de convertir en interlocutor válido a una organización terrorista -disposición que ya mostró Zapatero en el Congreso nada más llegar al gobierno y sin que todavía ETA le hubiera suministrado el anestesiante comunicado de tregua; Ahora se trata de reforzar todavía más el carácter internacional de ese reconocimiento tratando la negociación con ETA en un ámbito tan históricamente ambicionado por los terroristas como es la Eurocámara.

El mismo ámbito europeo que - gracias a la política de firmeza estrenada por Aznar, había integrado a Batasuna en la lista europea de organizaciones terroristas-, es el que ahora, gracias a una infatigable labor diplomática del gobierno del 14M, se pretende que dé su visto bueno a un ilegítimo proceso, que, al margen del Estado de Derecho, convierte en interlocutor válido, no ya a Batasuna sino a los propios pistoleros de la banda. Todo ello instigado por un gobierno que, a diferencia de los de González y Aznar, pretende sumarse a los partidos separatistas de Estella para acabar con el actual estatuto de autonomía vasco.

Los etarras puede mostrarse doblemente satisfechos por este reconocimiento internacional de lo que ellos llaman “conflicto vasco”, pues la Eurocámara lo va a abordar además en octubre, siguiendo así el calendario exigido hace unas semanas por el dirigente batasuno, Joseba Álbarez.. Eso por no hablar, de la nueva manifestación de la “ilegalizada” batasuna que impunemente se va a celebrar el sábado, con el bochornoso visto bueno del fiscal. Y todo ellos gracias al gobierno de Zapatero.

Será interesante, en cualquier caso, ver como los eurodiputados socialistas franceses –que desde luego se niegan a que su gobierno emprenda “proceso de paz” alguno con ETA- legitiman que el Gobierno español se comporte de tan distinta manera y vuelva a dar a ETA un reconocimiento internacional mucho más criticable que el que ya denunciara en 2001 el que ha sido, hasta la llegada de Rubalcaba, asesor en política antiterrorista de nuestro ministerio del Interior.

La «selecció»
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 29 Septiembre 2006

La gente, las gentes... pensaban que, una vez conseguido el Estatuto, el gran bloque catalanista se daría por satisfecho. Pobrecillos. Después de haber tenido que sufrir tan de cerca a los nacionalistas durante estas tres últimas décadas, no han terminado de conocer la naturaleza insaciable de estos. No se han percatado, en definitiva, de que la conquista del Estatuto y el reconocimiento de Cataluña como «nación» es tan sólo el anuncio, la promesa... de todo lo que esperan conseguir. ¿La independencia como Estado? En el caso de que les convenga, ya que, como he escrito en otras ocasiones, los nacionalistas catalanes son hamletianos en este punto. Depende de lo que les recomiende el «seny» o adónde les pueda conducir la «rauxa».

Así que algunos creían -ingenuos- que todo era cuestión de unos millones de euros, de unos privilegios económicos. Incapaces ellos mismos de moverse por ideales, pensaban que los demás tampoco los tienen, sin darse cuenta de que, aunque enfermizo y perverso, todo nacionalismo se envuelve en ideales y que éstos no perdonan ninguno de los campos en los que se pone en juego la reafirmación de lo propio y la negación del «otro». Por ejemplo, el deporte. Así que las gentes hispánicas que pensaban que con el Estatuto se terminaría esta batalla cansina de la competitividad se encuentran con el problema de la «selección nacional».

Nada menos que «nacional» y nada menos que «selecció». Un objetivo clave para la autoestima y para la victoria sobre el otro. Para el desarrollo del odio. ¿De qué valdría el Estatuto, qué sería de Cataluña como hecho diferencial, qué de la nación catalana, qué de la batalla contra la negadora España, la imperial España, la enemiga España si, al final, los jugadores catalanes quedaran subsumidos en la marca española? ¿En qué quedaría el plurinacionalismo del Estado?

Ha sido una desgracia de consecuencias impredecibles el reconocimiento de la Nación catalana en el nuevo Estatuto, pero es aún más desmoralizador comprobar que las gentes ni siquiera han tomado conciencia de lo sucedido y, por lo mismo, siguen desarmadas ante las iniciativas que de forma incansable seguirá teniendo el bloque social-nacionalista.
El «spot» publicitario -indecente, inmoral- de la «selecció nacional» es una muestra más de la estrategia del nacionalismo catalán. ¿Acaso no han sido sacrificados los derechos humanos vinculados a la lengua común?

Cuando se es «nación» se puede aspirar a todo lo que ésta entraña.

Batasuna gana en Estrasburgo
Editorial ABC 29 Septiembre 2006

EL empeño del PSOE por llevar al Parlamento Europeo el proceso de negociación con ETA carece de justificación jurídica y política. A efectos de la Unión Europea, ETA es una organización terrorista cuya única presencia ante las instituciones comunitarias debería situarse en el marco de la cooperación policial y judicial. Por otra parte, la Cámara de Estrasburgo no está pensada para servir como eco amplificador en los asuntos internos de cada país miembro. De hecho, los eurodiputados que se empecinan en plantear cuestiones de interés particular ante sus colegas suelen ser relegados a una posición secundaria por los grupos parlamentarios, que no en vano están organizados por familias ideológicas y no por orígenes nacionales. Sin embargo, el Grupo Socialista ha conseguido su objetivo al trasladar a la Cámara Europea un «proceso de paz» de cuyo desarrollo aún no ha informado el Ejecutivo en el Congreso de los Diputados, sede de la soberanía nacional, pese a las promesas que en este sentido hizo el propio José Luis Rodríguez Zapatero.

Es ahí donde debe plantearse el debate sin buscar la cobertura externa de un Parlamento Europeo que, sin pretenderlo, está sirviendo a los intereses y a la estrategia de ETA/Batasuna. La tesis del PP sobre la inconveniencia del debate debería haber prevalecido en el seno del centro-derecha europeo, que se ha limitado a formular en la Conferencia de Presidentes -equivalente a la Junta de Portavoces en nuestras Cámaras- algunas objeciones menores en relación con el calendario. Pero incluso en este terreno simbólico sale ganando la tesis de Batasuna: el próximo 25 de octubre está fijada la fecha para una sesión parlamentaria que consagra la internacionalización de un asunto interno, otorga un estatus que no merece a una organización terrorista que sigue activa y plantea un lenguaje de «diálogo» y «pacificación» que sólo favorece a quienes se sitúan en contra de la democracia constitucional.

El presidente del Gobierno incumplió su palabra de comparecer ante el Parlamento al exponer antes del verano sus intenciones en una rueda de prensa celebrada en el edificio del Congreso. Esta misma semana ha utilizado una pregunta pactada casi sin debate posterior para seguir manteniendo su confianza -poco fundada- en los planes y expectativas del «proceso». Cumplido el plazo que había fijado el propio Ejecutivo, el ministro del Interior no ha informado a los portavoces parlamentarios y ya ni siquiera se aventura a fijar un nuevo plazo. El secretismo se apodera de una materia que exige por definición que se informe con lealtad a la oposición y que se transmita a la opinión pública un mensaje con la garantía de que no habrá concesiones inaceptables. Es una mala noticia que el Parlamento Europeo sea utilizado como cámara de resonancia mientras el Congreso de los Diputados sólo sirve como decorado para hacer declaraciones sin derecho a réplica.

Desnacionalizar
José Javaloyes Estrella Digital 29 Septiembre 2006

De qué pueden quejarse los nacionalismos con este Gobierno? Objetivamente, de nada, puesto que la causa primordial de cada uno —entrar en la rampa de lanzamiento a su anhelada condición final de Estado— es la premisa mayor de la política en curso. Aunque mientras no se llegue a la desiderata de la estatalización de los mitos nacionalistas, José Luis Rodríguez les regala eso de que España es “nación de naciones”, tal como conceden también algunos percebes en los barrios más confortables de la derecha.

Son cosas en la misma longitud de onda desnacionalizadora, la internacionalización de las pretensiones del nacionalismo vasco y el fin de la contienda sobre Gibraltar; es decir, la renuncia a la batalla política y procesal, concediendo a los gibraltareños la condición de parte en el litigio, tal como un día sucedió y luego vino a fructificar, abdicando esta diplomacia de la reclamación del istmo sobre el que está construido el aeropuerto de la colonia, fuera y al margen del Tratado de Utrecht. El escenario diplomático es muy rico en oportunidades para toda desnacionalización de la política española. Lo propio ocurre en el Parlamento Europeo, donde la Moncloa y Ferraz han logrado, por vía de la Internacional Socialista, que se dé alas a la pretensión batasuna de que se hable allí de lo suyo… O sea, que en las instituciones europeas tenga acogida y consideración la trampa del proceso famoso de “paz”, con lo que HB verá trocado el percal de su terrorismo por la seda de la honorabilidad política.

Los milagros del presidente Rodríguez siguen así progresando, en el despliegue universal de su ignorancia intelectual y afectiva sobre lo que es la nación (española) y su voluntad de elevar a los altares de otra Constitución las “naciones” imaginadas por cada uno de los particularismos nacionalistas. Particularismos reforzados por las ocurrencias de almanaque propias de todas las izquierdas imaginables.

Más acá del carrusel que esta política le ha montado en Europa al nacionalismo vasco de izquierda —de lo que medra igualmente el nacionalismo vasco de derecha, apellidado como democrático—, la marcha triunfal del zapaterismo se ha topado ahora con la admisión a trámite, por el Tribunal Constitucional, del recurso de inconstitucionalidad presentado el 31 de julio pasado por el Partido Popular contra el Estatuto de Cataluña —por quebrar “los principios de libertad e igualdad entre los españoles”—; recurso al que siguen los interpuestos por el Defensor del Pueblo y el del Gobierno murciano contra el “blindaje” del Ebro.

Mientras otras Comunidades Autónomas se sumarán a la procesión de recurrentes, no habría que descartar la posibilidad —si, por ejemplo, cayeran los navarros en el mismo despropósito político-fluvial— de que en Pamplona “blindasen” también, a su vez, el Arga y el Aragón: ríos suyos que “hacen al Ebro varón”, al darle cuerpo y estatura crítica. La dinámica desatada por este cantonalismo estúpido y profuso con las aguas es susceptible de alcanzar cotas por ahora inimaginables. Y todo por el numen de este personaje, presidente por accidente, que imagina una España en la que aquella de Pí Margall era un modelo de dictadura centralista.

Pero ¿qué habrá querido decir Rodríguez con eso de que lo relevante será el fallo del Tribunal Constitucional y no el hecho de que haya admitido el recurso del único partido de la oposición, que representa el parecer y el sentir de media España? La ficción de que el Estatuto de Cataluña es conforme a Derecho corre pareja a la otra de que el “proceso” del norte es una marcha hacia la paz y no un camino de claudicación a la beocia terrorista, tan fértil para otros.

jose@javaloyes.net

El PSOE vuelve a equivocarse con ETA, esta vez en Estrasburgo
Editorial Elsemanaldigital 29 Septiembre 2006

El Grupo Socialista en el Parlamento Europeo ha promovido y apoyado que las negociaciones del Gobierno español con ETA, a las que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero llama "proceso de paz", se debatan fuera de nuestras fronteras. El próximo 25 de octubre en el pleno del legislativo europeo se discutirá sobre el terrorismo español. El punto de partida será una pregunta oral del líder socialista Martin Schulz, que pedirá que las instituciones superiores de la Unión Europea se pronuncien sobre la posibilidad de un final negociado de ETA.

Cuando Schulz, con el apoyo de toda la izquierda europea y de los grupos nacionalistas minoritarios, inicie ese debate, la presidencia de turno de la Unión –en este caso, Finlandia- y la Comisión Europea tendrán que dar su veredicto sobre nuestro terrorismo nacionalista. Sea cual sea la opinión de ambas instituciones y de los distintos grupos parlamentarios, se trata de una victoria sin precedentes del movimiento abertzale, que durante décadas ha pedido una "internacionalización" del conflicto. Los anteriores intentos, de la mano de personajes internacionalmente desacreditados como el premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel, el ex presidente italiano Francesco Cossiga, la líder radical Rigoberta Menchú o el ex terrorista Gerry Adams, parecen bastante poco ante este logro insólito en el corazón de Europa. Por voluntad de Zapatero, ETA y sus objetivos adquieren una dimensión supranacional.

ETA y Batasuna deseaban fuertemente una concesión de este tipo. Ya el pasado 13 de septiembre el líder de Batasuna Joseba Álvarez anunció que el "proceso de paz" se iba a debatir en el Parlamento Europeo, y que el debate tendría lugar en octubre. Punto por punto el Grupo Socialista, a instancias de sus miembros españoles, ha cumplido los deseos de los etarras.

Otros grupos terroristas europeos, ya extinguidos o agonizantes, jamás han tenido semejantes honores. Italia aplastó a las Brigadas Rojas y nunca se pensó en debatir en Bruselas ni la política antiterrorista italiana ni mucho menos los objetivos y razones de aquella banda de criminales. La Fracción del Ejército Rojo ya es sólo historia de Alemania, sin que los Gobiernos federales, fuese cual fuese su composición, concediesen a los terroristas el honor de un debate parlamentario internacional. Incluso el IRA, que ha tenido sus propios portavoces en la Eurocámara, nunca ha conseguido que el Estado británico acceda a discutir con interlocutores ajenos asuntos que son estrictamente internos, y que afectan a la soberanía nacional. Zapatero ha querido ser diferente.

La gravedad de la concesión no se oculta para los observadores más avisados. Este paso legitima como tal el "proceso de paz" y a sus interlocutores ilegales, otorgándoles una legitimidad de la que carecen. Los parlamentarios europeos han accedido a debatir sobre crímenes y criminales. Como acertadamente ha declarado el parlamentario europeo del PP, Jaime Mayor Oreja, "esto es una manera de dar una satisfacción política a Batasuna" .

Si el Partido Popular está "sorprendido, indignado y asqueado" por la participación de un terrorista de ETA en el Gobierno venezolano de Hugo Chávez, con más razón debe estar molesto y preocupado por la capacidad de los terroristas de obtener estas concesiones de Zapatero. El PP tendrá en el debate en cuestión una oportunidad de mostrar toda su firmeza y determinación contra el terror. Hará bien en conseguir también más claridad de sus socios del Partido Popular Europeo –al que en tiempos perteneció el PNV, que dejó allí buenos amigos-, ya que las confusas declaraciones del portavoz del PPE Hans-Gert Poettering, declarando a lo largo del día de ayer "estamos a favor de una discusión en noviembre", contribuyeron a la alegría de los terroristas. Que ayer tuvieron un buen día gracias al presidente del Gobierno.

Quo vadis, España?
Por Manuel Ramírez ABC 29 Septiembre 2006

... Estamos de nuevo ante el peligroso riesgo de volver a ese particularismo denuciado por Ortega. Y para evitarlo, lo que urge es no olvidar el principio de solidaridad que nuestra propia Constitución establece en su artículo segundo...

O, a mejor decir, ¿adónde te llevan? Casi de pronto y unos y otros. Desde la adecuada distancia y entiendo que también desde la objetiva reflexión, hay tres afirmaciones difíciles de negar que configuran estos últimos años de nuestra actual democracia. En primer lugar, nuestra ciudadanía disfrutó «alegre y confiada» una etapa de legítimo optimismo en el tiempo que siguió a nuestra transición. El difícil obstáculo había sido vencido. Ya podíamos tirar por la ventana la larga y peligrosa pregunta de «y después de Franco, ¿qué?». Porque aquello de «todo atado y bien atado» se prestaba a múltiples interpretaciones y especulaciones. En realidad, y por testimonios posteriores, parece que el mismo General nunca pensó que habría «un franquismo sin Franco». E igualmente hay que reconocer que, como apuntaran valiosos estudios hace años, en el éxito final contribuyó no poco la circunstancia de que el régimen autoritario que desaparecía careció siempre de una sólida y bien estructurada ideología. El ahora tan pregonado fascismo es algo que el mismísimo Azaña se encargó de negar. El éxito de la transición, con el Rey y Suárez como principales protagonistas encargados de hacerse eco del sentir de la ya potente clase media española, trajo sosiego y esperanzas. Hasta el dichoso punto de, una vez más, intentar la exportación del modelo «dando una lección al mundo». En esto hemos pecado no pocas veces, cuando, en realidad, el gran hecho europeo de nuestra política, donde estuvo fue en la Constitución gaditana de 1812. Todo lo que vino después fueron vaivenes...

En segundo lugar, estimo también difícil de negar que el panorama anterior es completamente distinto en los momentos actuales. Algo precipitadamente y por diversas razones, vivimos una etapa de cierta desilusión con lo establecido. De no poca inquietud por el mañana. De dudas y recelos. Y hasta de un porcentaje creciente y para mí incomprensible de violencia de la sociedad. Quizá todo puede concurrir en alguna proporción: claro apunte de partitocracia, no muy buen ejemplo de la clase política, preocupación y algo de temor en el fenómeno de la inmigración que resulta agobiante porque no sabemos todavía cuál sería una solución para el mismo, tanto en el caso de nuestro país como en el de la Unión Europea, dudas ante el denominado proceso de paz y el coste que pueda suponer, etc., etc. La ciudad «alegre y confiada» de antes bien puede ser ahora la ciudad algo irascible y bastante preocupada.

Y, por último, también me parece plena de certeza la constatación de que, en este cambio radical, están influyendo con fuerza los nuevos planteamientos del tema autonómico, por vía de las reformas de Estatutos. Es probable que la etiología de este punto estuviera ya en el hecho de que la misma Constitución, por una parte y en su texto o en sus interpretaciones, premiara la concesión de competencias en algo tan discutible como era y es «el hecho diferencial». Lo diferente obtenía mejor trato, olvidando que es algo que todo el mundo puede tener (diferentes nos hacen desde el simple hecho de nacer). Y «lo diferente» se tenía o se ha inventado con artificio. Y, por otra, el hecho de dejar permanentemente abierto el proceso de concesión de competencias a tenor del incomprensible número 2 del artículo 150: se podía transferir o delegar todo lo que fuera susceptible de transferencia o delegación. Es decir, todo o nada. Quizá tuvo que ser así para obtener el ansiado consenso.

Pero lo cierto es que está siendo en estos meses cuando el tema se ha hecho harto preocupante. La reforma del Estatuto de Cataluña ha dado el pistoletazo de salida. Y, desde ese instante, el aquelarre de demandas no solamente ha crecido hasta senderos muy próximos a la inconstitucionalidad, sino que se está convirtiendo en auténtica guerra de exigencias en casi todo el territorio hispánico. Todos quieren ser nación, en el preámbulo, en el texto o en los símbolos. O nacionalidad histórica. O algo similar. Nadie quiere ser o tener un poco menos que el vecino, circunstancia que ha estado siempre en nuestra forma de ser. Y se habla de bloquear por esto o aquello. De llevar al tribunal Constitucional por esto o aquello. De defender y ensalzar «lo propio» y no lo común. Y esto de lo propio llega, claro está, a lo constitucionalmente imposible. Leo una explícita declaración aparecida en prensa: «El PNV reitera que la normalización del País Vasco pasa por reconocer el derecho de autodeterminación». ¿No va esta auténtica batalla entre partes de lo que por historia y por ley es la única Nación existente a perturbar muy seriamente al ciudadano medianamente pensante que hasta ahora creía e incluso juraba defender una Patria común? ¿Qué te está pasando, España? Creo que quien ha hablado de «Estado residual» para Cataluña hasta se ha quedado corto. Allí y fuera de allí lo que estamos presenciando es una especie de desguace del Estado, precisamente en momentos en que el resto de Europa lo que requiere es justamente lo contrario: Estados muy sólidos para la lógica competencia.

Por todo ello, lo que uno teme es que se esté repitiendo el trágico veredicto que Ortega escribiera hace un siglo en su «España invertebrada»: la esencia que preside las relaciones de la España actual es un «acentuado particularismo». Y «la esencia del particularismo es que cada grupo deja de sentirse a sí mismo como parte y, en consecuencia, deja de compartir los sentimientos de los demás». Y finaliza: «Hoy es España más bien que una nación, una serie de compartimentos estancos». ¡Qué cantidad de descalificaciones recibiría el mismísimo Ortega si escribiera esas frases en los momentos actuales! ¿Es a eso adonde nos llevan?

Estamos de nuevo ante el peligroso riesgo de volver a ese particularismo denuciado por Ortega. Y para evitarlo lo que urge (y se ha hecho bien poco en estos años) es socializar a la ciudadanía en todo lo contrario. En no olvidar el principio de solidaridad que nuestra propia Constitución establece en su artículo segundo. En reforzar los lazos, símbolos y sentimientos que hagan primar, por encima de todo, el legítimo sentimiento de la españolidad. Desde la escuela hasta la tumba. Sin reparo. Hasta con cierto orgullo, como ocurre en otros lares que incluso tienen una estructura federal. ¿O es que, otra vez, vamos a presumir de que España es diferente? ¿No tuvimos ya bastante con el escarmiento de nuestro inmediato pasado?Ahí quedan estas «inocentes» preguntas.

MANUEL RAMÍREZ, Catedrático de Derecho Político, Universidad de Zaragoza

Valores comunes en la lucha contra el terrorismo
POR JOHN REID. Ministro del Interior británico ABC 29 Septiembre 2006

NECESITAMOS recordarnos a nosotros mismos por qué estamos inmersos en esta lucha contra el terrorismo. No es, y nunca lo ha sido, una guerra contra el islam; es una lucha contra el extremismo, el terror y la intolerancia. Luchamos contra quienes no aceptan los valores de nuestra humanidad compartida; de nuestra interpretación compartida del derecho a la vida, a la igualdad, a la justicia y a la oportunidad. Los principios de devoción a la familia y a la sociedad, a la fe y a las buenas obras no se limitan al islam; son los valores de Gran Bretaña, y los que hoy defendemos con firmeza.

De modo que, ¿cuáles son los valores por los que luchamos? Mis amigos musulmanes me dicen que del Corán podemos extraer una serie de derechos. Por lo que yo entiendo, el Corán nos garantiza, entre otras cosas, el derecho a la vida, el derecho al respeto y a la equidad, el derecho a la justicia, el derecho a la libertad, el derecho a adquirir conocimiento, el derecho a las necesidades básicas, el derecho a la intimidad.

Pero el problema es que la percepción pública de la fe islámica ha sido secuestrada con demasiada frecuencia por quienes toman esta religión pacífica y compasiva y la tuercen y distorsionan para apoyar sus fines violentos. Aclaremos una cosa: no hay democracia ni imparcialidad en los valores de los terroristas, no hay principios de igualdad, justicia u oportunidad para todos, y no hay visión de una sociedad pacífica con los no musulmanes. Bin Laden y sus seguidores representan la antítesis de lo que las personas decentes se esfuerzan por proteger: los derechos de los pobres, los derechos de las mujeres y el derecho a la justicia.

No creo que estos terroristas puedan ser musulmanes en el verdadero sentido de la palabra. Son militantes que intentan alcanzar sus objetivos por la fuerza del terror y la violencia. Envuelven su lenguaje en la retórica de las enseñanzas islámicas, pero su comportamiento contradice los mismísimos principios de la fe islámica. Creen que Occidente encarna el mal y que todos los valores modernos corrompen a los musulmanes cuando, de hecho, son ellos los perversos y crueles y los que están corrompiendo la mente de los jóvenes musulmanes. Son ellos los que intentan destruir la paz y el entendimiento entre los distintos grupos étnicos y confesiones de este mundo.

Y de eso trata la lucha contra el terrorismo. Es un conflicto de valores y no de religiones. Es un conflicto entre los valores islámicos y los valores arcaicos e intolerantes. Es una lucha contra el extremismo, la intolerancia y el terror. Y, a pesar de las afirmaciones de que su guerra es una yihad (guerra santa) contra los infieles, la mayoría de las víctimas de Al Qaida son musulmanas. Sus ataques han masacrado a musulmanes inocentes en Indonesia, Turquía, Egipto, Jordania y Argelia. Y, por supuesto, los musulmanes asesinados en Londres el año pasado.

Los terroristas están librando una guerra violenta e indiscriminada y no podemos limitarnos a esperar a que ataquen para después reaccionar. Todos debemos permanecer atentos y ayudar a evitar cualquier tragedia futura. Y por eso todos debemos mantenernos alerta y tener el valor de decir lo que pensamos.

Estos terroristas están empeñados en destruir nuestra solidaridad y en crear divisiones donde no tiene por qué haberlas. Por lo tanto, las personas decentes tienen que mostrarse igual de decididas y ser igual de listas. Tenemos que demostrarles que somos una sociedad integrada y unida. No debemos permitirles que nos dividan. Estos terroristas están dispuestos a aprovecharse de nuestros jóvenes, a privarnos de nuestros derechos y a restringir nuestras libertades. Y no se equivoquen: no tendrían clemencia. Sustituirían el derecho a la vida por el derecho a la vida sólo para su tipo de musulmanes; sustituirían el derecho a la igualdad por los derechos sólo para los hombres; sustituirían el derecho a la justicia por interpretaciones extremistas de las leyes hudud; harían retroceder el reloj de la historia, y depondrían a gobiernos legítimos y democráticos. Y no pararían de asesinar a musulmanes y no musulmanes. Desde su perspectiva no existe el acuerdo, y su mente no prevé la paz entre musulmanes y no musulmanes.

Se acabaron los días de enterrar la cabeza en la arena. Los extremistas se presentan con sus pensamientos llenos de odio, empiezan por proscribir a las mujeres e intimidar a la mayoría musulmana y luego lavan el cerebro a los jóvenes. Abusan de su versión pervertida del islam y nos convertirían a todos en víctimas.

Tenemos mucho trabajo por hacer para combatir la amenaza del terrorismo. Pero una cosa es cierta: no podemos hacerlo solos. La amenaza del terrorismo es una amenaza común para todos. Las bombas asesinas no discriminan entre viejos y jóvenes, soldados y civiles, hombres y mujeres, musulmanes, cristianos, judíos o aquéllos sin confesión religiosa. Sólo podremos plantar cara y finalmente derrotar al enemigo común que nos amenaza a todos mediante el esfuerzo de todos los que perseguimos un propósito común.

Los abertzales avistan tropas españolas
Lorenzo Contreras Estrella Digital 29 Septiembre 2006

El mundo abertzale ha comenzado, a través de sus publicaciones, a llamar la atención sobre las maniobras militares del Ejército en territorio vasco. Aparte de que eso significa que los independentistas dan a entender una especie de profanación de su suelo, concretamente un ensayo de invasión, cuando no la invasión misma, también implica una especie de justificación de sus propios alardes de violencia armada. La diferencia estriba en que los militares españoles no disparan contra blancos humanos ni objetivos materiales civiles, en contraste con los atentados de todo tipo que ETA perpetra, aunque por ahora tenga declarado un “alto el fuego permanente”,

Este jueves, el diario abertzale Gara ha titulado una información sobre prácticas militares del Ejército de la siguiente manera: “Cientos de militares españoles hacen gala de sus armas en territorio vasco”. Es como dar a entender que se sienten, en cuanto tales vascos, agredidos y amenazados. No de otro modo cabe interpretar la expresión “hacen gala”. Vienen a decir: “Están aquí y nos advierten que en cualquier momento nos van a meter en cintura”.

Pero no caerá esa breva. En realidad, los independentistas de obediencia etarra hacen victimismo y tratan de justificarse cuando exhiben su “potencia de fuego”, que no duraría ni cinco minutos si efectivamente el Ejército tomara cartas en el llamado conflicto. Ningún Gobierno español, incluso en situación límite, será capaz de ordenar una represión militar contra los abusos del separatismo y los excesos de la banda terrorista, tanto si mata como si destruye. Eso ni siquiera ocurrió en tiempos menos tolerantes que los actuales, cuando ETA atentó contra cuarteles o sencillamente asesinó a militares de toda graduación, sobre todo de la más alta.

No es la primera vez que estas notas periodísticas de “denuncia” sobre los alardes del “invasor español en prácticas” ven la luz en las páginas de las publicaciones más significativas de la órbita etarra o proetarra. Según informó Urola Kostako Hitza, en la comarca guipuzcoana de Cestona “se pudo ver un amplio despliegue de soldados marchando por la carretera entre Azpeitia y el mar”. Añade que en Anardi, cerca de la localidad de Cestona, los militares —españoles, por supuesto— “realizaron prácticas con sus lanzagranadas”. Es decir, los suyos, porque los de la banda terrorista quedan a buen recaudo en los arsenales del crimen. Y para más detallismo en la descripción, los delatores de la “invasión” militar añaden que mientras los lanzagranadas escupían sus proyectiles, los camiones aguardaban junto a la playa de Gaztetape, en Guetaria. Otra profanación territorial. ¿Qué habría dicho Juan Sebastián Elcano, que nació en Guetaria precisamente y, aparte de ser el primer navegante que dio la vuelta al mundo, se consideró toda su vida español y al servicio del Rey de España, que era entonces Carlos I.

Los espías o escudriñadores de los movimientos militares dijeron también que en Elorrio fueron vistos sobre las siete de la mañana en las inmediaciones del supermercado de Eroski, por cierto un establecimiento comercial que “ha invadido” el territorio español, Madrid incluido. ¡Ah!, pero también los militares fueron observados en otros lugares de Vizcaya, como la carretera entre Berriatua y Ondarroa o en los alrededores de Abadiño, donde se detectó la presencia de helicópteros. Nada menos. Y en Álava hubo aviones que sobrevolaron Vitoria y “se vieron numerosos soldados y vehículos en Laudio y Zigoitia”.

Una organización cuyas siglas son ANV “mostró su repulsa ante estas “demostraciones de fuerza realizadas por los invasores, los vencedores de la guerra del 36 y sus sucesores y colaboradores”. Pero he aquí que ANV subrayó que a pesar de tales demostraciones “Euskal Herria sigue avanzando hacia la soberanía”. Faltaría más.

El pasado 24 de septiembre, el diario Gara tuvo la deferencia de informar a sus lectores de que la Brigada Paracaidista, junto con unidades de la Brigada de Infantería Ligera San Marcial V, iba a desarrollar maniobras en Álava, Vizcaya y Guipúzcoa, además de hacerlo en Burgos. O sea, que había violado la frontera.

Gara se hacía eco además de una información de la Delegación del Gobierno español —español, claro— en la Comunidad Autónoma Vasca según la cual la finalidad de los ejercicios consistía en “fomentar la iniciativa de todos los escalones de mando en zonas de orografía complicada”. Según el periódico abertzale, en tales ejercicios se efectuarían lanzamientos paracaidistas en apertura manual y automática, y, posteriormente, se realizarían desplazamientos a pie, combinados con helitransportes de tropas y movimientos en vehículos militares.

Como se puede apreciar, los independentistas vascos están atentos a los movimientos del enemigo. El último episodio ha consistido en unas maniobras de paracaidistas del ejército en la playa de Getxo, Vizcaya.

El islamismo y los ingenuos
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 29 Septiembre 2006

Unas caricaturas provocaron oleadas de furia, una palabras del Papa, en absoluto agresivas, tan solo afirmaba algo tan sensato como que la fe y la religión no pueden imponerse por la violencia , parecieron convertirle en culpable y obligarle a repetidas excusas, ahora una opera berlinesa suspende una obra de Mozart no sea que se vayan a enfadar los fanáticos musulmanes. ¿Qué es todo ello? Pues algo tan simple y tan absurdo como rendir los principios democráticos, la libertad de expresión, la libertad de pensamiento ,ante los postulados de una teocracia totalitaria.

Como si el Renacimiento no hubiera abierto el camino de liberación del hombre ante los yugos religiosos, como si la Ilustración y la Declaración Universal de Derechos Humanos no hubiera costado esfuerzo , como si toda la filosofía y el pensamiento desde Kant a Descartes, de Voltarie a Rousseau y de Hegel a Marx hubiera de tirarse a la basura y enterrar en la memoria que hubo siglos de batalla, hogueras e inquisición por liberarse de una tiranía para ahora claudicar ante una nueva, tan solo porque en vez de sotanas lleva chilabas y no nos vayan a acusar de poco progres o de xenófobos.

Una par de curtidos políticos socialdemócratas daneses, hombre y mujer, conocidos por su tolerancia y apertura de mente han saltado a la palestra europea con un libro que espero ver traducido cuanto antes en nuestras librerías. Se titula ,”los islamistas y los ingenuos” y es un demoledor alegato contra ese pensamiento ya no débil, sino estúpido, como mucho de esos clichés “políticamente correctos” que acaban dando vivas Hibzula “el partido de Dios” por parte de quienes se presumen de izquierdas, contrasentido tan absurdo como el del movimiento feminista radical encantado con la consideración del mundo islámico hacia la mujer y la ceguera ante las mutilaciones sexuales de tan impuro ser.

Los socialdemócratas daneses, o la presidenta alemana, la democristiana Merkel han elevado estos días su voz en una misma dirección. Sin complejos han dicho que los valores democráticos han de defenderse y que la integración no pasa por rendirlos ante los teócratas ni someterlos a la censura de la tiniebla medieval y el fanatismo islámico. Que el respeto no es claudicación, que la tolerancia no es sumisión, que la integración no debe producirse a costa de la libertad, los derechos y los valores democráticos sino en el seno de ellos y que lo que debe extirparse es a quienes desde el totalitarismo pretenden la imposición de sus fés ,creencias o dogmas. Cualquiera de esta sean y se apelliden nazismo, estalinismo o islamismo. “Hemos ido demasiado lejos con la multiculturalidad” dicen los daneses y so pretexto de ella no pueden arrumbarse los valores democráticos, los derechos humanos y ,en suma, la libertad. No puede el fanatismo imponernos su intolerancia, no podemos nosotros confundirnos de tal forma que asumamos el recorte de nuestros derechos y libertades para no molestar a los teócratas.

Los progres españoles, los de manual y pegatina, deberían leer a los daneses. Bueno ,en realidad, deberían leer algo aunque fuera a Voltaire a Rouseau o Marx. A lo mejor caen en la cuenta que ser progresista en pensamiento y obra es precisamente lo contrario de lo que suponen y de lo que alardean.

En manos de un "kamikaze"
Sancho Michell de Diego Periodista Digital 29 Septiembre 2006

Hasta la fecha, el Estatuto de Cataluña ha sido recurrido ante el Tribunal Constitucional por el Defensor del Pueblo, por el Gobierno de Murcia, y por el propio Partido Popular, recurso de inconstitucionalidad este último admitido a trámite, tras su presentación este verano; debido a su diverso contenido, cada uno de los mencionados recursos habrá de ser resuelto por separado.

Lo que sí está más que claro es que el Estatuto no es tal, sino más bien una Constitución paralela, invasora de las competencias estatales, de las competencias exclusivas del Estado definidas expresamente en el artículo 149 de nuestra Constitución; de hecho, este precepto es vulnerado de forma flagrante por numerosas disposiciones.

Hasta tal punto llega el asunto, que el propio Joaquín de Fuentes, el superior jerárquico de los Abogados del Estado, remitió hace algún tiempo un escrito a las diferentes sedes ministeriales, en el que se reconoce que la entrada en vigor del Estatuto catalán establece un nuevo modelo constitucional de reparto de competencias.

Rodríguez Zapatero ha convertido a Cataluña en una nación dentro de una nación, con un autogobierno basado en derechos históricos y símbolos nacionales propios. Esto es lo que tiene estar en manos de un irresponsable, un descerebrado y un “kamikaze”.

La segunda cuestión sería ese deber que los Montilla, los Maragall, y demás gentuza se sacaron de la manga, imponiendo a los ciudadanos en general, y a los funcionarios en particular, de conocer (y practicar, naturalmente) la lengua catalana. Éste es un punto en el que incide especialmente el Defensor del Pueblo.

En estos momentos, no nos queda otra que apelar a las convicciones éticas y profesionales de los Magistrados que dirimirán al respecto, haciendo un serio examen de la letra y el espíritu de un texto que no sólo hemos de tildar de inconstitucional, sino de desvertebrador e insolidario con el resto de los españoles.

Etarras en Venezuela
Las cobardías de un ministro
Ignacio Villa Libertad Digital 29 Septiembre 2006

Decir que la política exterior del Gobierno Zapatero es de tercera división no es novedoso. Decir que el Ministro Moratinos no tiene peso político es una evidencia. Decir que España con el actual Ejecutivo no pinta nada en los organismos internacionales es una realidad. Decir que el presidente del Gobierno nos ha situado en la marginalidad salta a la vista. Decir que Cuba, Venezuela, Bolivia y Marruecos son nuestros principales aliados son datos más que contrastados.

Pero lo que ha pasado con el etarra Cubillas y su mujer, que como se ha conocido trabajan para el Gobierno de Hugo Chavez, forma parte de la realidad española en el mundo. Esta información, que llegaba a España el pasado miércoles, significa una auténtica burla para el Gobierno español, para el Estado de Derecho, para la democracia, para la libertad y muy especialmente para las víctimas del terrorismo.

Y lo que es muy grave es que esta historia fuera conocida desde hace semanas por el embajador de España –el inefable Morodo– y por el propio Ministerio de Exteriores y nadie hizo nada. Esa actitud de esconder la cabeza, de huir de los problemas, de no dar la cara, de escaparse de la realidad, de no ser valientes y de no defender los intereses de España inhabilitan al más pintado. En este caso es el ministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos quien ha vuelto a demostrar su ineptitud, su cobardía, su incapacidad y su irrelevancia a la hora de afrontar los problemas. Este hombre, que en poco más de dos años ha laminado la política exterior española, parece que ha perdido ya el más mínimo decoro. La simpleza le ha llevado a pensar que con el silencio la historia pasaría desapercibida, pero eso sólo pasa en los régimenes de sus amigos Chavez, Castro y Morales. Aquí, en España, todavía desde los pocos medios de comunicación libres que quedan se ha descubierto el pastel. Y Moratinos, ante la gravedad de la situación y la negligencia cometida, debe tomar medidas.

La primera sería su propia dimisión, algo que desde luego no hará. Su gusto por el coche oficial, la moqueta y el avión se lo impiden. Pero al menos debería cesar a Morodo, que desde su llegada a Venezuela ha sido el protagonista de una larga cadena de despropósitos, empezando por el desprecio a muchos españoles que viven en aquellas tierras desde hace años. Y por supuesto, lo ocurrido requiere una petición de explicaciones a Venezuela; algo difícil de ejecutar cuando el servilismo de Moncloa hacia su "amigo no alineado" no se lo permite.
Esta es la España de Zapatero, esta es la política exterior de este Gobierno. Bolivia confisca a empresas españolas, Marruecos nos torea como quiere y cuando quiere y Venezuela contrata a etarras y familiares en puestos de relevancia del Gobierno. Y el Ejecutivo español, rebasado por todas partes, es un auténtico saco de patatas donde se coleccionan los problemas de la ineptitud por su incapacidad para gestionar. Zapatero ha devaluado el valor de España en el mundo y parece que no tiene límites.

Incitación al odio
Sucios anuncios
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 29 Septiembre 2006

Tiene varias capas de suciedad el anuncio antiespañol que Daniel Sirera, en nombre del PP, va a llevar a los tribunales. Primero está lo de los niños, recurso al alcance de cualquier compañía de seguros. Los no nacionalistas son infinitamente más finos; cuando han de desnudar a alguien con fines promocionales, desnudan a su presidente y no a unos preadolescentes: el spot de las selecciones sería calificado de obsceno si en vez de vender resentimiento contra España vendiera champú o patatas fritas; de su ilegalidad pedófila no dudaría el CAC.

Si todos en Cataluña tuviéramos similar falta de escrúpulos y parejos fondos para publicidad (¿quién financia el odio de la enfermiza fantasía erótica?) organizaríamos una campaña de ricuras rubias riñendo a sus padres: ¿Por qué habéis votado este estatuto? ¿Qué asfixiante futuro queréis para nosotros? ¿Por qué no puedo estudiar en el idioma que hablamos en casa? Etc. Qué asquito, ¿no? Pues eso.

La segunda capa de roña es la deportiva. Desprovista de referentes culturales, de lecturas, de conocimientos históricos, de una educación de calidad, esta sociedad no es capaz de declararse una guerra intelectual como Dios manda, donde podamos arrojarnos a gusto a Jaime el Conquistador y a Batet, a Pau Casals y a Dencàs, a Pla y a Aribau. Está el fútbol, donde los catalanes (a quienes guste) ya están representados por la selección española. Que por cierto es un churro, según cuentan.

Una tercera capa de la porquería demagógica viene en la utilización de símbolos, casi tan grave como la de niños. Suele el diletante abominar de banderas e himnos. Bien, pero de todos. Si hay que hacer excepciones, no juego. El niño despechado del anuncio luce un brazaletito cuatribarrado y ofendido. Esto ya no es fútbol; es la vida toda del pobre catalán profesional, oprimido y postergado: un negocio fabuloso.

Con los símbolos no se juega. Alberto Fernández, harto de ver edificios públicos donde sólo ondea una bandera, descubrió con agrado que en uno de ellos se agitaba también la española. La miró mejor y comprobó que la habían colocado con el escudo boca abajo. El popular obligó a la policía local a arriarla y volver a izarla correctamente, con todos los honores. Sólo por eso ya votaré al PP en las municipales. En las autonómicas no puedo porque hay que llevar al Parlament al desnudo Rivera. Y a la vista de lo que Piqué ha metido y sacado de las listas, tampoco quiero.

El miedo de Europa al islam
Editorial ABC 29 Septiembre 2006

LAS sociedades europeas, tanto o más que sus autoridades políticas, deberían preocuparse muy seriamente por la debilidad intelectual y moral que les aqueja cada vez que se sienten amenazadas por el integrismo musulmán. La autocensura que la Ópera de Berlín se ha aplicado para suspender la representación de una cruenta versión de «Idomeneo» es un nuevo reflejo de ese mal europeo, ya exhibido en la lamentación colectiva por la publicación de unas viñetas sobre el profeta Mahoma o en la falta de respuesta -y de convicción en la respuesta, cuando la hubo- para defender la forma y el fondo del discurso de Benedicto XVI en Ratisbona. No sólo debería preocupar este encogimiento europeo ante el islam, sino el doble rasero que aplican los portavoces del multiculturalismo y del diálogo entre confesiones, sólo preocupados de las reacciones islamistas, pero indiferentes, cuando no complacidos, ante las protestas, pacíficas y sin amenazas, de muchos católicos por la película «El Código Da Vinci» o de otras obras artísticas que se recrean en ofender la sensibilidad cristiana.

Evidentemente, no se trata de defender el valor creativo de una versión operística en la que decapitan a Jesucristo, Buda y Mahoma, sino de reivindicar tanto el derecho a la libertad de expresión y de creación como el valor de los mecanismos legales que existen en los estados de Derecho europeos para resolver, con la ley en la mano, los conflictos sociales. En esto mismo, en la capacidad de las sociedades libres para regularse legalmente con criterios racionales -se compartan o no-, reside una diferencia fundamental con quienes defienden la interpretación del islam como un código integral de conducta, personal y colectiva, social y política, lo que, a todas luces, es incompatible con la separación religión-Estado en que se basa la organización de las democracias occidentales.

La automutilación europea frente al islam no responde tanto a una contención libremente decidida para preservar el respeto a todas las religiones, sino, pura y simplemente, al miedo a la violencia integrista. Si los sectores más radicales del mundo musulmán no lanzaran continuamente sus amenazas contra Occidente; si el terrorismo integrista no fuera un peligro inminente y grave para los ciudadanos de cualquier país europeo; si Nueva York, Washington, Madrid y Londres no hubieran sufrido el golpe islamista, y si las comunidades musulmanes estuvieran realmente integradas en el código de valores políticos occidentales -de los que legítimamente se benefician, empezando por la libertad de culto-, es seguro que la dirección de la Ópera de Berlín nunca habría retirado «Idomeneo» de su cartel.

No cabe esconder bajo la apariencia de una actitud de respeto al islam lo que es una cesión por miedo a ser agredidos, unida a las inexplicables aversiones de una parte de la sedicente inteligencia europea a reconocer la aportación del cristianismo a la construcción de Europa. La canciller Angela Merkel y otras autoridades alemanas han denunciado los riesgos de la autocensura y hacen bien, porque si se apela al diálogo como prevención de conflictos entre religiones y civilizaciones, difícilmente ese diálogo será fructífero si una de las partes ha interiorizado el miedo a la otra. Tampoco será así como Europa fomente a los grupos musulmanes moderados, que han hecho oír tímidamente su voz en la polémica sobre «Idomeneo» mostrándose dispuestos a asistir a la representación de la ópera de Mozart. Pero no es suficiente.

El problema de la convivencia entre democracia e islam no se disputa sólo en Irak o en Afganistán. También empieza a tomar cuerpo en algunas ciudades europeas, donde comunidades musulmanes, como la turca en Alemania, han formado auténticas «sociedades burbuja» en las que imperan reglas propias que han desplazado a las que rigen para el resto de los ciudadanos, para quienes su identidad política como ciudadanos europeos es compatible con su fe religiosa.

DEBATE EUROPEO
POR RAMÓN PI El Ideal Gallego 29 Septiembre 2006

El socialista español señor Borrell, presidente del Parlamento Europeo, ha dispuesto que el día 25 de octubre se celebre un debate en aquel foro sobre el proceso largo, duro y difícil que los socialistas españoles llaman de paz , y que muchos otros llaman de rendición del Estado a la banda asesina ETA.

Confieso que esta decisión me causa perplejidad. ¿Es competente el Parlamento Europeo en este asunto? Si lo es, ¿qué documentación recibirán los europarlamentarios al respecto, para poder intervenir con conocimiento de causa? Estas preguntas no son gratuitas, porque costó Dios y ayuda incluir a la ETA y todas sus ramificaciones (como Batasuna y sus diferentes seudónimos, por ejemplo) en la lista de organizaciones terroristas, y aún hoy son muchos en la Unión Europea los que llaman a la banda organización nacionalista , organización secesionista , organización radical y cosas así.

La iniciativa ha partido del Grupo Socialista del Europarlamento, a petición, obviamente, de los socialistas españoles. ¿Qué pretenden con eso? ¿Acaso se trata de una burda maniobra de carácter electoralista con el auténtico objetivo de convencer a los votantes españoles de que Europa aboga por las negociaciones con los asesinos, en lugar de perseguirlos, detenerlos, juzgarlos y, si llega el caso, meterlos en la cárcel?

Más de una vez he dicho y escrito que con actitudes como ésta no se consigue más que fabricar fascistas, que atribuyen a la democracia lo que no es sino su perversión. Las votaciones no lo resuelven todo, ni lo pueden resolver. Ahora, por ejemplo, estamos en la historia de que, con una votación suficiente, los hombres pueden transformarse en mujeres, contra lo que indica el ADN. Esto podrá valer para hacer leyes, pero la transformación sólo será aparente, y los que lo saben tendrán la fuerte tentación de pensar que si la democracia ha de servir para negar la realidad, lo mejor será prescindir de la democracia. ¿Eso es lo que quieren nuestros socialistas?      ramon.pi@sistelcom.com

La CIA en política
Por RAFAEL BARDAJÍ ABC 29 Septiembre 2006

La izquierda mundial denunció sin poder demostrarlo que los gobiernos que derrocaron a Sadam Hussein habían manipulado sus informes de inteligencia para justificar la guerra. Con la filtración de unas frases de la Estimación Nacional de Inteligencia americana (NIE) bien podría pensarse lo contrario: que la CIA y la izquierda están aliadas contra la administración Bush.

En primer lugar por el hecho de que un texto del pasado mes de abril salga a la luz precisamente ahora, tras unas semanas en las que el presidente Bush ha recuperado la iniciativa y su imagen está siendo mejor valorada. Justo también a pocas semanas de las elecciones del mid-term de noviembre. George W. Bush es el presidente de la guerra contra el terrorismo y la filtración buscaba interesadamente dañarle en ese terreno.

¿Qué es lo que se destacaba del estudio de la Estimación Nacional de Inteligencia? Que la guerra en Irak había contribuido a incrementar el campo del radicalismo islámico. Nadie se hacía eco, no obstante, de su principal conclusión: que la victoria en Irak sería un duro golpe para el yihadismo en Irak y en el resto del mundo.

En todo caso quien quiera creer que la intervención occidental en Irak ha exacerbado el riesgo del terrorismo islámico (y seguro que muchos en la Agencia Central de Inteligencia lo piensan) deberían tener en cuenta algunas cosas. En primer lugar, por ejemplo, que no ha sido la intervención del 2003 lo que ha inspirado al yihadismo. La célebre fatwa de Bin Laden de 1998 en la que declaraba la guerra a los americanos ya hablaba de Irak, pero de otra guerra, la de 1991.

En segundo lugar, los yihadistas no necesitan ninguna guerra para justificar sus acciones. Una ópera de Mozart les vale, como también les sirve un discurso del Papa Benedicto XVI, una película como Sumisión, o un libro como el de Gustavo de Arístegui. Al Andalus, la reconquista y 1492 no son figuras míticas, sino obsesiones que todo lo justifican.

Y, en todo caso, aunque sea cierto que Irak es un factor más de la actual radicalización de los islamistas, está lejos de ser claro lo que eso significa. De momento supone que cientos de terroristas se explotan allí en lugar de volarse por los aires entre nosotros. La policía francesa sabe de medio centenar de franceses cuyo destino ha sido ese. Y para los radicales que viven en España la situación no debe de ser muy distinta. Lejos de exportar la violencia, Irak está siendo un agujero negro para los terroristas.

En fin, hay quien dice que el mundo tiene tres enemigos mortales: Osama bin Laden, el Departamento de Estado y la CIA. Tras la polémica interesada del NIE no sabría en qué orden colocarlos.

¡Qué asco!
 minutodigital Ernesto Ladrón de Guevara 29 Septiembre 2006

Nunca España ha estado tan cerca de África y tan alejada de la civilización occidental que se basa en la seguridad jurídica y, por tanto, en la ley nacida en la soberanía nacional como principio esterilizador del “Estado de la naturaleza” que consiste en la ley de la selva. Nuestras raíces greco-romanas han sido sustituidas por un cainismo más parecido a las razias bárbaras que trajeron oscuridad, tribalismo y sometimiento feudal en las fases preliminares del medioevo.

Lo anterior es expresión de la efervescencia de mi ánimo indignado ante el retroceso producido en la lucha por las libertades desde que llegó un baldón llamado Zapatero por accidente.

Quien no tenga desazón, hastío, o sensación de que ese alma colectiva que forma parte del subconsciente de las gentes que poblamos eso que se llama España está ya en estado de ruina, o es que no tiene ya sensibilidad ante las cosas o que no forma parte de la autoestima nacional y no merece tener el DNI.

Viene esto a cuento de esta pantomima insulsa y con la lógica trastocada que nos están ofreciendo del llamado “proceso de paz” como si estuviéramos en una guerra a la que hay que buscar una situación de armisticio. Los que vivimos en el País Vasco no sólo por ser vascos sino por propia voluntad de seguir ejerciendo los derechos ciudadanos no permitiendo que se salgan con la suya de vaciar esta tierra de gente de bien, vemos cómo se agudiza y se extiende la llamada “kale borroka” –traducido “lucha callejera”- (hasta en el lenguaje hemos caído en la sumisión más absoluta a los trogloditas cavernarios).

El pasado fin de semana se celebró un encuentro en Oyarzun con motivo de la celebración del “Gudari Eguna” –día del soldado vasco- (otra patada al noble concepto de la milicia como prevención de la guerra). Y aparecieron tres pistoleros con fusiles “Cetme”, que es el arma clásica del ejército español -arma fabricada en España-, escenificando en pura simbología metafórica a la yihad islámica disparando al aire siete tiros, uno por cada herrialde de la pretendida nación étnica modelo alemán de los años treinta que pretenden.

Lo curioso del tema es que las fuerzas de seguridad se encontraban en los alrededores, “controlando” la llegada de los asistentes. Y no sólo permitieron un acto ilegal de raíz, de una organización ilegalizada (SEGI), sino que unos terroristas dispararon al aire con armas con exhibición de un delito de tenencia ilícita de armas y presentándose como miembros de ETA. Es decir, que esas fuerzas de seguridad, en lugar de impedir el acto dejaron en absoluta impunidad a unos terroristas sin detenerlos, lo que cabría interpretar como colaboración para la comisión de delitos claramente tipificados en el Código Penal, si no son erróneas las informaciones de, por ejemplo, el diario “La Razón”.

Nos situamos en un claro escenario de vuelta a las acciones terroristas. O si no, ¿qué es el terrorismo de “baja intensidad” llamado kale borroka? ¿Y por qué los terroristas aparecen con armas largas disparando al aire? Nos lo tendrán que explicar el Sr Rubalcaba –ministro de Interior- y el Departamento de Interior del Gobierno Vasco. Y el Sr. Zapatero nos debiera dar alguna razón de cómo hemos perdido dos años en la persecución a los terroristas y en la acción de la justicia sobre ellos, permitiendo que se reorganicen, y que Batasuna vuelva al escenario público pese a ser una organización terrorista.

Las argucias del mundo proetarra son muy claras. Mientras unos arrasan por las calles con todo lo que pillan en una clara muestra de salvajismo al que nos tienen acostumbrados, en su expresión mafiosa característica, los otros aprovechan los recovecos de la debilidad gobernante para sacar tajada. Es por ello que Joseba Álvarez (apellido muy euskaldun el suyo), miembro de la Mesa “nacional” de Batasuna ha analizado el gesto armado de la Banda en Oyarzun diciendo que su grupo no tiene vocación de ser clandestina e ilegal. ¡Claro! Y yo no tengo vocación de ser ni siervo, ni deportado, ni gaseado en su Serbia euskariana con referencias en Pol-Pot. Y eso, ¿cómo se arregla?.

Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación, Procurador en las Juntas Generales de Alava
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Un gobierno que no mienta, para mentir nosotros en el Gobierno
Alfredo Casquero Algarra minutodigital 29 Septiembre 2006

Por más vueltas que se le de, y mejor intención que uno tenga, la presencia de Rubalcaba en el Gobierno de España indica que Zapatero pretende darnos una de cal y otra de arena. De cal, RuCALcaba, sabe bastante. No en vano fue el artífice de arrojar paletadas de cal a las informaciones que lanzaba El Mundo sobre las paletadas de cal que arrojaban los socialistas sobre algunos etarras, y otros que no eran. La cal, cuyas propiedades son indispensables para la protección del suelo y los bosques, es utilizada también para nuestras aguas. Y como las aguas del Estado van sucias, desde que el socialismo llegó al poder, (y me refiero a la etapa democrática, porque la otra, tiene más cal que arena), habrá que convenir en la bondad de la presencia de este gran mentiroso de nuestra política.

Como la banda ETA amenaza con romper la tregua, RuCALcaba ha de ser más diligente y más contundente en encalar la portada de El Mundo para evitar nuevos sustos como el de la semana pasada. Porque podemos imaginar sin demasiado esfuerzo el supuesto de que ETA ayudó en la masacre de Madrid. ETA, tras las conversaciones mantenidas a través de su brazo político con el PSOE, ofrece al Gobierno una salida digna para sus presos y para sus reivindicaciones. A cambio, ETA no dará ninguna pista de esta participación en el 11-M. El Gobierno que miente sale ganando y la banda que mata también. Pero ni siquiera el Gobierno que miente ni la banda que mata tenían todos los flecos controlados. Las aguas residuales tienen estos inconvenientes. De vez en cuando algún putrefacto elemento se escapa del control y puede atorar desagües nada convenientes.

De los rumores nada disimulados sobre un presunto conocimiento previo del atentado por parte de algunas personas cercanas al PSOE, nada se puede decir hasta que se demuestre si son ciertos o no. Yo, personalmente, no digo que me lo creo. O que no me lo creo. La historia del PSOE da para mucho. Y para mucho malo. Tiempo habrá, y portadas habrá, para definirse en ese aspecto. Pero la conjura inquisitorial contra el PP, el nada desdeñable apoyo de PRISA, (¿quién manda en el PSOE, Sr. Gabilondo, Polanco, usted, o Zapatero?), y el agonizante empujoncito de ABC, no impedirán que la verdad salga a la luz.

Nadie recuerda cómo El País y CIA encalaron la verdad de los GAL, fondos reservados, Juanito Guerra, etc, etc, etc, Pues eso, al final la lentísima y politizada justicia hará su trabajo. Puede que sea la última mentira del hombre que violentó democráticamente la jornada electoral. La última mentira del que acusó al Gobierno anterior de mentir, con la secreta (o conocida) esperanza de que él podría mentir en breves fechas de nuevo. Otra vez en el Gobierno.

Teoría de la conspiración
Adolfo Careaga minutodigital 29 Septiembre 2006

Asi se llama por los medios de difusión adictos a la línea política del gobierno del Partido Socialista, la investigación que el diario El Mundo viene desarrollando en torno a los atentados terroristas del 11 de marzo del 2004 en la estación de Atocha, en Madrid.

Esa investigación ha puesto de manifiesto una serie de falsedades e incongruencias en la versión oficial de los hechos y ha dejado en evidencia la lamentable actitud del Parlamento de la Nación, que ha rechazado contundentemente las solicitudes de aclaración presentadas, al respecto, por el Partido Popular. Porque podrá ponerse en duda la veracidad de los testimonios prestados por determinados individuos que, según parece, tienen causas pendientes con la justicia, pero cuando un político honrado y cabal como Jaime Ignacio del Burgo, que ha seguido minuciosamente el asunto como miembro de la comisión parlamentaria de investigación, denuncia tajantemente que hay un complot para evitar que se conozca la verdad, a nadie le debe caber duda de los turbios manejos que el Gobierno socialista ha puesto en marcha para que el gran crimen no se aclare.

Hay cosas que sorprenden a cualquiera. Así el ABC cuenta que la noche del 28 de Febrero, es decir una semana antes del atentado criminal, sale de Asturias a Madrid una expedición de los terroristas islámicos. Y en esa misma noche, y también haciendo el mismo recorrido, va otra caravana de etarras. Pero que la coincidencia en el tiempo y en el camino es puramente casual. Que no hay ninguna relación en el viaje de unos y otros. ¿Puede haber alguien tan ingenuo que admita que entre las dos bandas de criminales no había ninguna conexión cuando en la antevíspera del atentado se desplazan ambas con la carga explosiva hacia el lugar del crimen?

Pero es que, además, el ABC añade que los agentes de la Comisaría General de Información sí encuentran un nexo entre las intenciones de los dos grupos terroristas: su deseo de perpetuar un atentado en plena campaña electoral de las elecciones que se celebraron el 14 de Marzo de 2004. Entonces ya la incoherencia de toda esta narración desborda los límites de la cordura más elemental.

Hay más. Un dia el ministro Rubalcaba anuncia rotundamente en el Congreso de los Diputados que no hay informe alguno de los órganos de la policía nacional que detecte una conexión de ETA con los atentados del 11 de Marzo.

Dias después el diario El Mundo reproduce un dictamen, firmado por tres funcionarios, en el que se sugiere una posibilidad de que la citada organización esté relacionada con aquellos crímenes. Y resulta que el dictamen, que había sido solicitado por el juez, no llega a sus manos, porque la superioridad de los funcionarios que lo firmaron dicidió sustituirlo por otro en que no aparece la posible conexión de ETA con los terroristas islámicos.

Y el ABC, haciendo el juego a las tergiversaciones gubernamentales, asegura ahora que el primer informe era un simple borrados y sólo el segundo era oficial. Negar este carácter a un documento firmado formalmente por los tres funcionarios que lo redactaron y debidamente inscrito en el registro correspondiente, y asegurar que no era sino un pobre borrador, parece una lamentable manera de querer engañar a la gente.

Resulta sorprendente e inexplicable la actitud del diario ABC en esta "tehoría de la conspiración". Históricamente ha sido el gran rotativo de la derecha española. Y ahora, de repente, se pone al servicio de los turbios designios del gobierno del partido socialista. Y la emprende contra la COPE, que es la emisora de radio de la Conferencia Episcopal y, por tanto de los oyentes en general de las clases conservadoras. Y denigra a los Sres. Acebes y Zaplana, figuras eminentes de Partido Popular, que con tanta entereza desarrollan su labor de oposición en el Congreso de los Diputados. Y agrede al locutor y periodista Federico Jiménez Losantos, que es escuchado y leído por una gran parte de la gente que en este país compra el periódico u oye la radio.

Las consecuencias, por supuesto, no se hacen esperar. Y así resulta que el ABC cae en picado en sus cifras de distribución, mientras que la Razón y El Mundo van en continuo aumento. El orgullo y resentimiento de la dirección de ABC, que de ser el segundo periódico nacional, después de El País, ha bajado al tercer puesto, cediendo su lugar al diario de Pedro J. Ramirez, lleva a la exasperación al clásico de los Luca de Tena.

Entretanto la ciudadanía contempla perpleja el nauseabundo escpectáculo de la chulería y la provocación sin límites de los criminales de ETA. Y frente a ellos, la debilidad y el entreguismo del Gobierno de la Nación, dispuesto, al parecer, a darles todo, con tal de llegar a firmar un papel que convierta al Presidente Zapatero en el pacificador y le asegure así el disfrute por cuatro años más de la poltrona presidencial.

Islam y libertad de expresión
El miedo preventivo
GEES Libertad Digital 29 Septiembre 2006

¿Cómo quiere esta Europa que alguien la tome en serio? Mientras se reúnen una y otra vez para debatir sobre ampliación, inmigración, seguridad, futuro….olvidan lo más importante: nuestros valores y nuestra cultura. ”

Un nuevo fantasma recorre Europa: el miedo preventivo. La vergonzosa decisión de la Deutsche Oper de Berlin de retirar de su programación de otoño la ópera Idomeneo de Mozart por razones de seguridad, ha sido algo más que una triste noticia; prolonga en nuestro Viejo Continente la mentalidad de impotencia y rendición frente a los musulmanes fanáticos y extremistas. La directora de la ópera ha justificado el cierre porque “supone correr grandes riegos y todos han visto las consecuencias de las viñetas danesas”. Cualquier pretexto es bueno para dar un paso hacia atrás y no herir la sensibilidad de los fundamentalistas. Pero, por cierto, ¿dónde están las protestas de católicos, budistas o griegos? Las cabezas cortadas que aparecían en el montaje eran las de Mahoma, pero también las de Poseidón, Buda y Jesucristo.

En estos años Europa no ha aprendido nada. No ha querido aprender, que es lo más grave. Si la condena a muerte de Salman Rushdie en 1989 cogió por sorpresa a los europeos –no se esperaban que un régimen islámico pudiera prometer el cielo a cualquiera que muriera matando a un ciudadano británico por un libro que narra la historia de dos hindúes musulmanes– diecisiete años después apenas reaccionan ante las fatuas que condenan a muerte al Papa por sus palabras en un foro universitario. Si ya fue bastante humillante la súplica del perdón de Javier Solana –en nombre de todos los europeos– por las viñetas de Mahoma, esta vez, y como ha denunciado Barroso, ni un solo líder europeo ha tenido el valor de alzar su voz para decir que el Papa tiene derecho a expresar su opinión, y que además sus palabras no son el problema, sino la reacción de los extremistas. Es el miedo preventivo.

¿Cómo quiere esta Europa que alguien la tome en serio? Mientras se reúnen una y otra vez para debatir sobre ampliación, inmigración, seguridad, futuro….olvidan lo más importante: nuestros valores y nuestra cultura. Capitulan ante los que les pisotean la libertad de expresión y de pensamiento, la democracia, la razón, el respecto mutuo. Son precisamente estos principios los que teóricamente alejan a Europa de ser un simple concepto geográfico. Pero desgraciadamente parece que los europeos están perdiendo la memoria. Todo lo más que cabe esperar, en el mejor de los casos, son más buenas palabras, cuando lo que se necesitan son hechos, bien tangibles y reales.

El 250 aniversario del nacimiento del genial Mozart se ha convertido en una nueva derrota para Occidente por miedo a las represalias islamistas. O nos defendemos o nos convertimos, porque dentro de poco bastará con no ser musulmán para faltar al respeto al Profeta. Puede que a Rodríguez Zapatero no le importe demasiado y esté dispuesto a sacrificar Falla, Velázquez o al mismísimo Cervantes. Pero a los que seguimos considerándonos españoles, sí debería importarnos. Claro, que el silencio de nuestro presidente se explica porque en esta ópera autocensurada no cantaba su mujer.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

ERC
"Som com som", ERC dixit
Antonio Robles Libertad Digital 29 Septiembre 2006

Este será el lema de la precampaña de “Esquerra Republicana de Catalunya”: Somos como somos. ¡Y se han quedado tan anchos! Es el lema más reaccionario, inmovilista y alejado de la civilización que imaginarse pueda. Cuántas veces habrán oído ustedes decir a un amigo o a un encantado de haberse conocido: “Es que yo soy así”. ¡Y te has de aguantar! A partir de la declaración de principios, todo lo que haga está justificado: “Es que soy así”, o sea “soy como soy”, en plural: “Somos como somos”, en catalán “Som com som”.

No se da cuenta el pagado de sí mismo de que si nos ponemos todos a ser como somos, no habrá dios que nos aguante. “Loli, que gorda te has puesto este verano”. La loli: “ay qué desagradable te pones, Isabel”. “Parece mentira que me digas eso, sabes que siempre digo la verdad, aunque te duela. Yo soy así, ya sabes, no puedo cambiar, cada cual es como es”, insiste. Seguramente para Loli la sinceridad de Isabel se la podía haber dejado en casa, pero está tan orgullosa de ser como es; en este caso, tan sincera…

“Se me fue la mano”, dice el maltratador a la asistente social. “No me pude contener”. “Pero hombre, has de controlar tu mala leche”. “Sí, ya lo sé, pero es que yo soy así”.

En realidad, “Som com som” es la coartada perfecta para no estar obligados nunca a hacer lo que se debe, para corregirte o crecer moralmente sino para imponer a los demás las deficiencias propias o el interés incontrolado por encima de la educación o el respeto debido a los demás. Ese mecanismo de defensa nos justifica lo injustificable, nos hace cómodos y egoístas, perezosos y crueles, inútiles y deslenguados, impertinentes, canallas, irresponsables, “es que soy tan despistado”. ¡Recórcholis!, pues pon más atención, apúntate la hora, programa el despertador o haz lo que quieras, pero no me vuelvas a tener en el portal esperándote una hora.

ERC es la encarnación de la fuerza de la naturaleza, del destino. Como es como es, puede ir a la plaza San Jaime y agredir a Ciudadanos pacíficos; como es como es, puede ir a Nueva York a intentar que no le den la sede de los juegos olímpicos a Madrid; como es como es, puede cobrar porcentajes a los funcionarios públicos de su partido… Pobrecitos, no habremos de importunarlos, no sea que rompamos su ser.

Abandonan la civilización, el esfuerzo de la educación y el altruismo para centrarse en la biología. Es como si el ADN nos hubiera fijado para siempre y no pudiéramos cambiar o cultivarnos ni hacernos más humanos o capaces. Sé perfectamente que la física es dura y las matemáticas más, pero como nos empeñemos en que eso no es lo nuestro, nunca lo será. Asumida la carencia o la suficiencia, nada ni en ningún momento nos podrá hacer cambiar. Una fatalidad arcaica y perezosa nos impide esforzarnos más, o ser menos agresivos con los demás.

Me suena esta frase a esta otra: “Nosaltres som diferents” (Nosotros somos diferentes). Con el cuento del “hecho diferencial”, se saltan la fila y se quedan con el mejor pescado. “Es que no he venido a esta vida a aguantar colas de “gens de fora”. Y con el cuento de ese insidioso racismo latente, excluyen también a los vecinos de toda la vida que no son como deberían ser. ¿Han visto ustedes a alguien bajito, grasiento y con cara de estúpido reivindicar la diferencia? Yo a ninguno. Sólo quien se siente superior se atreve a proclamar la diferencia.
“Som com som”, además, carece de contenido político. Puede vender lo uno y lo contrario. No tiene contenidos ni estará sujeto a reclamación alguna. Pondrán diez frases sujetas al “som com som” y como son como son, lo enunciado será inapelable, por encima del bien y del mal y por lo mismo nunca podrán ser cuestionados. Es lo que tiene ser patriotas...

antoniorobles1789@hotmail.com

La lengua viva
Vascos y catalanes
Amando de Miguel Libertad Digital 29 Septiembre 2006

Pedro Ugarte discrepa de mi calificación de lenguas regionales para el vasco, el catalán, etc. Incluso me refiero a las hablas regionales para incluir otros dialectos más las variantes locales del castellano. Don Pedro arguye que una amiga suya de Bayona (Francia), vascoparlante, se sentiría molesta si le dijéramos que habla una lengua regional española. Tendría razón, pero se puede comprender que mi terminología es a efectos domésticos, o si se prefiere, nacionales. Simplemente es un dato estadístico que el castellano lo hablan, o por lo menos lo entienden, casi todos los habitantes de España, por lo menos los naturales. En cambio, hay otras lenguas, hablas y modalidades lingüísticas que solo las entienden los habitantes de determinadas regiones, y no todos. Así pues, a esas otras lenguas, hablas y modalidades lingüísticas las llamo regionales. Nadie tiene que ofenderse.

Estoy de acuerdo con don Pedro en que "un injerto euskaldún en la lengua castellana tampoco podrá ser jamás un barbarismo". Esa es precisamente otra característica de lo que llamo "hablas regionales", que todas ellas se fecundan entre sí y con el castellano. Esa es la realidad lingüística de España. Luego el hecho de que el vascuence lo hablen unos pocos franceses o el castellano domine en una veintena de países es otro cantar.

Don Pedro me proporciona algunos ejemplos de vasquismos muy expresivos, algunos aceptados fuera del País Vasco. Selecciono algunos:

  • ondaquines (= restos de comida en el plato o en la mesa). Se dice en el castellano de Bilbao. En vascuence hondakinak quiere decir "restos". Aprovecho para recordar la palabra de mi familia de origen para indicar los restos de comida en el plato o en la mesa: hurmientos. Es una metonimia de los trozos de masa de hacer pan que se preservan como levadura.
  • siquiñoso (= sucio). Se utiliza en Guipúzcoa. En vascuence "zikina" es "sucio".
  • aranes (= arándanos o endrinos). En vascuence baso (= silvestre). De ahí pacharán o endrino silvestre.
  • baldarra (= vago, indolente)
  • Ochanduri, pueblo de La Rioja. En vascuence otz (= frío), handi (= grande), uri (= población).

Joan Sanz (Barcelona) me agradece muy vivamente la ayuda que supone esta seccioncilla para mejorar el dominio de su segunda lengua, que es "el Español". Hombre, no hace falta que se refiera al idioma "español" con mayúscula. Es un nombre común. Don Joan es "firme defensor de la independencia de Cataluña" y entiende que los nacionalismos no son malos. Se pregunta por qué el nacionalismo catalán va a ser malo cuando se supone que el nacionalismo español es bueno. Yo no lo supongo. No creo que quepa una escala de bondad (o maldad) para los nacionalismos. En todo caso, la maldad está en que esa actitud sea disgregadora, excluyente y en definitiva se cargue de odio. Un nacionalista español no necesita odiar a Cataluña para serlo, pero un nacionalista catalán necesita odiar a España o por lo menos tratar de ignorarla.

Collbató recuerda la anécdota que contaba yo aquí sobre el precio extra que ponían en el menú de la boda en una ciudad cantábrica. Por cierto, me equivoqué en el dato. Realmente el restaurante añadía ocho euros al menú si se exigía cava de Rueda y no catalán. Equivocadamente dije que se incrementaba el precio en un 8% La anécdota viene a corroborar la eficiencia comercial de los empresarios catalanes. El señor o la señora Collbató añade: "Sin embargo, a mí me parece mucho más graciosa la política empresarial de un amigo hotelero que solo emplea personal catalanoparlante, a costa incluso de tener que pagar un 20% más de salario que a los monolingües hispanos" (= castellanoparlantes).

Sobre la cuestión de las lenguas en Cataluña me llegan distintas opiniones. Transcribo la de J. Mas (Barcelona) con la tesis de que las dos lenguas conviven beatíficamente. Es decir, los catalanes dominan tanto el catalán como el castellano. Por desgracia para don o doña J. Más su texto está lleno de incorrecciones. Señalo las faltas más llamativas con un sic. Aparte está la sintaxis, verdaderamente abominable. Pero, en fin, su testimonio es muy interesante:

Lo repiten tanto que hasta se lo creen de verdad. Estan intentando intoxicar con lo del idioma castellano en Catalunya. Si no me cree a mi [sic] o a otros que por activa y pasiva le dicen QUE NO HAY PROBLEMA DE LENGUAS EN CATALUNYA . Yo le pediria " por favor " que haga [sic] una prueba muy sencilla, que venga un mes de Junio [sic] a cualquiera de los Institutos de Bachillerato que hay en Catalunya, y haga 2 cosas, la primera que oiga a los alumnos que han acabado el último curso, observará que hablan perfectament [sic] tanto Catalán como Castellano, (porque así lo han estudiado) y segundo los [sic] oiga hablar "entre ellos de cosas triviales" y verá que hablan indistintamente los 2 idiomas, sin problemas, sin coacciones y sin nada. Esa és [sic] la prueba definitiva. Aparte y además hay un servicio perfecto y exclusivo para hijos de extranjeros, si usted viera a chicos y chicas de 8 a 11 años (chinos, marroquíes, pakistaníes, etc. etc. etc.), hablar con toda libertad Catalán y Castellano. Eso son pruebas.

Creo que hace o hacen Vds. un mal servicio a la Sociedad, al decir constantemente este tipo de mentiras. No se puede decir que el Castellano esté ni perseguido, ni que haya un genocidio.

Yo puedo entender, que su política o voz en las ondas, sea la de criminalizar al gobierno, porque no compartan sus ideales políticos (Capitalismo burgués - Socialismo - pueblo llano), entiendo que quieran defender un modelo de sociedad que actualmente va camino de ser anticuado (Reyes - Ejército - PP - España - etc. etc. etc. ), pero creo que para hacer eso, no hace falta criminalizar [sic] una gran parte de la población que NO PIENSA IGUAL, que defiende otras ideas y que por el hecho de sentirse Catalanes o de otro sitio, haya que crear una gran mentira con lo de la lengua, porque no hay el valor de decir, que todos deberíamos creer como unos robots en algo tan insustancial como es España.

Lamento sus ataques, no son justos y són [sic] una gran mentira, se la pueden creer, però [sic] si [sic] le puedo asegurar que NO SOMOS ROBOTS, hoy en dia no existe este jacobinismo (si acaso en USA y por el petróleo, que el dia que no tengan ya veremos), España es una "cosa" residual y sólo unos pocos iluminados creen en ella, cada vez hay más diferencias entre unos y otros,y eso sí son diferéncias [sic], pero de eso a quererlo equiparar con la lengua hay mucha diferéncia [sic].

Lo siento porque leo todos sus artículos, y creo que se ha dejado engañar.

No sé qué contestar ante tan disparatado alegato. Desde luego, España no es una "cosa residual", algo "insustancial" que solo interesa a "algunos iluminados". Claro que se trata de una opinión. En cambio, no es opinable el hecho de que don o doña J. Mas no sabe escribir en castellano. Francamente, yo hubiera preferido que don o doña J. Mas me escribiera en catalán. Por cierto, ni "castellano" ni "catalán" se escriben con mayúscula. Tampoco "la sociedad" va con mayúscula. Siento una gran vergüenza ajena al decir todo esto, la vergüenza que no experimente don o doña J. Mas. Una pregunta final, aunque pueda resultar reiterativa: ¿Por qué es tan corriente que los textos de los catalanistas se amparen en el anonimato o disfracen sus nombres?

María Luisa Montalvo me remite la protesta que envió a la Caixa de Barcelona:

El pasado 8 de agosto, en una viaje que realicé a Barcelona, junto con mis hijas, de 10 y 11 años y unos familiares residentes en Barcelona (en total 8 personas), decidimos visitar el planetario. Acudimos a la sesión de las 6 de la tarde (proyección que se realiza en catalán).
 

Cuál no sería mi sorpresa al comprobar que había cascos, que realizan la traducción simultánea a otros idiomas, pero incomprensiblemente no estaba disponible la traducción al castellano. Es decir, si eres inglés o francés, y viajas a Cataluña, sí que tienes posibilidad de escuchar y entender la narración pues lo traducen. Si eres español NO, aún a pesar de estar en tu propio país. Como ciudadana española y además como cliente de la Caixa, quiero manifestarles mi indignación ante esos hechos, que considero cuanto menos discriminatorios, si no ilegales (aspecto éste último en el que no voy a entrar, pues conlleva un análisis político que no viene al caso). Lamento mucho mucho que una entidad financiera como la Caixa lleve a cabo esta política contra el castellano, y por ello, dejaré de ser cliente de la misma. Es lo único que puedo hacer a nivel personal como forma de protesta, además de remitirles este mensaje.

Atentamente.

La respuesta telefónica del servicio de atención al cliente de la Caixa fue que doña María Luisa "estaba demasiado sensibilizada por el tema". Fantástico.

Xabier de la Maza Aramburu (San Sebastián) me comunica que en la página electrónica del Congreso de los Diputados figura el rótulo de "vascos" para los diputados del PNV, que son solo una minoría de los diputados del País Vasco. Igualmente denomina como "catalanes" a los diputados de Convergencia y Unión.

El TC admite el recurso contra el Estatut
El Alto Tribunal asegura que la impugnación del PP es un «asunto prioritario» y promete que resolverá «con la máxima celeridad». ERC sospecha que el PSOE intentará influir en la decisión, ya que «es un órgano de características políticas»
F. Velasco / M. Pardeiro La Razón 29 Septiembre 2006

Madrid/barcelona- El Tribunal Constitucional ha admitido a trámite el recurso del Partido Popular contra el Estatut, con lo que se pronunciará sobre el fondo de las impugnaciones formuladas. Antes de ello, deberá resolver la recusación presentada contra el magistrado Pablo Pérez Tremps, al entender que había participado en los trabajos previos a la redacción del Estatut. El Alto Tribunal ha concedido un plazo de quince días para que Congreso, Senado, Gobierno -a través del Ministerio de Justicia- Parlament de Cataluña y Ejecutivo autonómico puedan personarse en el proceso y formular alegaciones al recurso.

Antes, el Estatuto valenciano
La pretensión del TC es resolver el recurso, según señaló ayer su presidenta, María Emilia Casas, «con la mayor rapidez posible», aunque no quiso determinar plazos. En todo caso, sí destacó que se trata de un «asunto prioritario» para el Tribunal. El próximo año, previsiblemente en el primer semestre, puede estar la sentencia que ponga fin a las dudas de constitucionalidad del Estatut. En todo caso, será posterior al fallo de los dos interpuestos contra el Estatuto valenciano.
El recurso del PP se basa, entre otros motivos, en considerar que el Estatut es una «Constitución paralela, en el empleo del término «nación», el tratamiento que recibe la lengua catalana, al concebirse como un deber impuesto, la regulación de un Poder Judicial propio y la distribución de competencias.

Ninguna de estas cuestiones, que constituyen la columna vertebral del texto, preocupan aparentemente a la Generalitat de Cataluña, que ayer manifestó su «máxima tranquilidad» ante la vía que se inicia. El portavoz del Ejecutivo catalán, Joaquim Nadal, pidió «dejar trabajar al TC» hasta que emita su conclusión. Entretanto, recordó que el Estatut está en vigor, por lo que sentenció que «la ley es la ley y está hecha para cumplirla y para hacerla cumplir». Otro miembro de la Generalitat, el consejero Joan Saura, no expresó duda alguna de que el TC dará luz verde al nuevo marco legal catalán, aunque advirtió que, de no ser así, «España y la Constitución tendrían un problema».

El líder de CiU, Artur Mas, alertó de que «una amputación» del TC sería «dramática y decepcionante». «El problema no sería el Estatut, sino la Constitución, que habrá quedado estrecha», sentenció Mas, dejando entrever que una sentencia contra el Estatut abriría una crisis institucional sin otro remedio para los nacionalistas que impulsar una reforma de la Carta Magna.
Un firme partidario de hacerlo como el secretario general de ERC, Joan Puigcercós, prefirió centrarse en la pugna política que precede al fallo del Constitucional entre los dos grandes partidos españoles. El dirigente de Esquerra advirtió al PSOE de que «no puede utilizar la presión del PP para hacer una interpretación restrictiva del Estatut». Así, insinuó que los socialistas podrían condicionar la sentencia del TC porque, al fin y al cabo, «no deja de ser un órgano de características políticas» por la designación de sus miembros. Subrayó, además, que «sería un fracaso para el PSOE y para Zapatero» que prosperase el recurso porque los socialistas aseguraron que era constitucional.

Por su parte, Mariano Rajoy consideró que la admisión a trámite del recurso es «un primer paso muy importante que nos reconforta mucho», porque «dice que lo que hemos hecho no es algo erróneo de raíz». El presidente del PP se mostró «muy satisfecho» y espera que el tribunal «decida con la independencia propia de un organismo como el Constitucional si esto se adecua o no a la Carta Magna».

A ZAPATERO NO LE PARECE "NI NOTICIA"
El Tribunal Constitucional admite a trámite el recurso del PP contra el Estatuto catalán
El recurso de inconstitucionalidad que presentó el Partido Popular contra el Estatuto catalán ha sido admitido a trámite este jueves en el Tribunal Constitucional. El PP alegaba en el recurso, que interpuso este 31 de julio, que la reforma estatutaria "quiebra los principios de libertad e igualdad entre los españoles que establece la Carta Magna". Ahora, a través de una providencia, el Constitucional inicia la tramitación del recurso, algo que Zapatero ha considerado "lógico". Según él, "no es ni noticia", pues la novedad será su resolución. Rajoy, mientras, se ha manifestado "muy satisfecho" y ha manifestado su deseo de que se resuelva pronto y con "independencia".
Agencias Libertad Digital 29 Septiembre 2006

En concreto, el recurso del PP que el Tribunal Constitucional ha admitido a trámite se presentó contra 112 artículos del texto, nueve disposiciones adicionales y tres disposiciones finales. El Tribunal da cuenta de su decisión al Congreso y al Senado, así como al Gobierno, para que en un plazo de quince días puedan personarse en el proceso y formular las alegaciones que estimen convenientes.

José Luis Rodríguez Zapatero se refirió a esa admisión a trámite en una breve comparecencia ante los periodistas tras reunirse en Valladolid con el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera. Al ser preguntado por la admisión a trámite de ese recurso, Zapatero dijo que eso no le parecía "ni noticia" y "era lógico" que eso ocurriera. Para él, lo que será relevante y noticia será, en su día, la resolución del Tribunal Constitucional ante ese recurso.

Rajoy: "Esta decisión nos reconforta mucho"
Momentos después de que se conociera la noticia, el líder del PP, Mariano Rajoy, señaló que está "muy satisfecho" con la admisión a trámite del recurso presentado por su partido. Recordó que "hace escasas fechas" presentó otro "el Defensor del pueblo", al que se pueden sumar los de otras comunidades autónomas. "Si estas cosas se hicieran pactadas, habladas", dijo en referencia al Estatuto catalán, "nos hubiéramos ahorrado problemas".

"No he sido yo el que se ha negado" a hablar, señaló. "Ahora espero que decida con independencia" si la norma catalana "se adecua a la Constitución", manifestó antes de decir que "este primer paso es muy importante". Según Rajoy, les "reconforta mucho" porque significa que lo que han "hecho no es erróneo de raíz". "Espero que se resuelva pronto", añadió.

Dos problemas de forma
El Tribunal Constitucional ya ha recibido tres recursos contra el Estatuto de Cataluña: el de los diputados populares, el del Defensor del Pueblo y el presentado por el Gobierno murciano, que se dirige contra el "blindaje" del río Ebro. Otras cuatro comunidades, la Valenciana, Baleares, Aragón y La Rioja han anunciado asimismo que recurrirán el texto ante el TC, mientras que el Gobierno Castilla-La Mancha señaló que también estudiaría esa posibilidad.

La providencia pide a los recurrentes que solucionen dos problemas formales. Por un lado, da diez días a los cien diputados que firman el recurso para que acrediten que éste se dirige contra la Ley Orgánica 6/2006 del Estatuto de Autonomía de Cataluña, ya que en la documentación que han aportado figura como norma recurrida la "Propuesta de Reforma" del citado estatuto. La otra salvedad formal se refiere a la recusación presentada por el PP contra el magistrado Pablo Pérez Tremps, que los populares creen que colaboró en los análisis previos a la redacción del estatuto.

El Pleno del TC, en otra providencia en la que aparecen los nombre de once magistrados –todos menos el propio Pérez Tremps–, recuerda a Trillo, en su calidad de comisionado de los recurrentes, que debe aportar un poder especial para ese trámite, tal y como marca la ley, y le recuerda que si no lo hace en el plazo de diez días podría inadmitirse la recusación.

El PP combatirá en la UE la negociación política con ETA
Rajoy califica de «cesión» que el PSOE promueva un debate en Bruselas
C. Morodo La Razón 29 Septiembre 2006

Madrid- La internacionalización del llamado «conflicto» -en terminología etarra- ha sido siempre una exigencia permanente de ETA y de Batasuna, a la que el Gobierno de Aznar, como se recuerda ahora desde el PP, respondió con una «implacable política exterior» que consagró el «aislamiento» de la banda y de su «brazo político», que sigue figurando, por cierto, en la lista de organizaciones terroristas de la UE. El PSOE dio entonces su apoyo a Aznar en el desarrollo de esta ofensiva.
Mariano Rajoy denunció ayer que la decisión del PSOE de promover en el Parlamento Europeo un debate sobre «eso que ellos llaman el “proceso de paz”» rompe con lo que había sido la «política de todos los Gobiernos de España desde la Transición, que consistía en no aceptar la tesis de ETA de que había que internacionalizar eso que ellos llaman el conflicto».

Ni hay «conflicto» ni hay que «internacionalizar nada», según el PP, sino que lo que hay es una organización terrorista que «ha decidido imponer sus tesis a tiros, que ha matado, que ha chantajeado, que ha privado a la gente de su libertad y que pretende hacer por métodos no democráticos lo que estima oportuno y conveniente». Por eso, el principal partido de la oposición considera un «grave error» la decisión del PSOE de llevar el alto el fuego al Parlamento Europeo, además de -en palabras de Rajoy- una «cesión absolutamente injustificada a algo que con una chulería sin límites había en su día manifestado Batasuna». El líder del PP aludía así a las declaraciones del dirigente «abertzale» Joseba Álvarez, del pasado día 13, en las que ya adelantó que el debate en Bruselas sobre el «proceso» iba a ser en octubre.

Analizada la situación, y pese a su disconformidad con trasladar esta cuestión al Parlamento Europeo, el PP contraatacará con una resolución propia que recoja los ejes básicos de su posición contra la negociación política con ETA. Esa resolución se presentará en Bruselas la semana previa a la celebración del debate, y se consultará, lógicamente, con la dirección nacional del partido.

Por otra parte, el PP ha decidido volver a llevar al Parlamento la política antiterrorista, en concreto, al Senado, donde se han registrado cinco preguntas orales al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, relacionadas con el acto terrorista de Oiartzun. Asimismo, también se ha formalizado una solicitud de documentación relativa a los datos sobre el «terrorismo callejero». El PP quiere saber si el Gobierno tenía conocimiento previo de la citada provocación de ETA, qué medidas se adoptaron para impedirla o si se interpreta que se dan las condiciones de ausencia de violencia que exigió el Congreso para el inicio del diálogo con ETA.

Entrevista: JOSÉ ALCARAZ
"Se que los andaluces estarán a la altura y defenderán la dignidad de todos lo españoles en este proceso de rendición"
Redacción minutodigital 29 Septiembre 2006

- Se acerca la hora en que PSOE y ETA deberán poner las cartas sobre la mesa, ¿cree que la última demostración armada de ETA es un aviso al gobierno para sacarle lo máximo posible?
- Las cartas llevan años puestas sobre la mesa; la actitud de ETA responde a la presión al Gobierno para que cumpla en plazos los acuerdos adoptados. ETA exige que no se demore más y siga pagándole lo que acordaron.

- Poco más se puede decir sobre la negociación con ETA que ya no se haya dicho. Sin embargo aún muchos españoles siguen embobados con el anzuelo de la paz. La hermana del asesinado Jiménez Becerril ha sido muy clara: "No es tan importante que nos maten o no, sino la libertad". ¿qué diría a los que aún no comprenden que la paz de Zapatero tiene un precio que España y las víctimas no pueden pagar?
- Solo les pediría que por un solo momento se pongan en nuestro lugar, que piensen como se sentirían si a sus hijos les violasen o asesinaran, y esos violadores o asesinos negocian con el gobierno y se beneficiaran o se les premiara amparándose en sus delitos.

Creo que la MEMORIA, DIGNIDAD Y JUSTICIA, están por encima de cualquier opción partidista; están los valores humanos que cualquier persona digna tiene que defender frente a los intereses políticos

- Zapatero ha llevado la negociación con ETA al Parlamento Europeo. ¿se trata de otra operación de propaganda en beneficio propio para reforzar su precaria posición de cara a la opinión pública?
- Es un éxito de ETA y un pago del Gobierno al chantaje de ETA. Todo el trabajo y dedicación que tanto ha costado para lograr que Europa reconozca a Batasuna-ETA como una banda terrorista, Zapatero ha destruido con esta propuesta.

Zapatero es el Embajador de ETA y su proyecto al llevar a Europa la hoja de ruta que Otegui lanzó en Anoeta.

- ¿Cree que se ha cerrado en falso la investigación del 11-M al remitir ya el sumario a la sala de lo penal de la Audiencia Nacional o aún será posible en el acto del juicio oral esclarecer los puntos oscuros de la investigación?
- Hay una gran voluntad en dar todo por cerrado lo antes posible. Quieren que se deje de hablar e investigar el 11-M, y me pregunto ¿Qué temen o que deben para tener tanto miedo?

Confio y creo que si no toda, la mayor parte de la verdad la conoceremos.

- Esta vez la AVT lleva su defensa de España y la dignidad de las víctimas de ETA a Andalucía. ¿Esperan que los sevillanos y los andaluces respondan tan bien como cuando las manifestaciones se celebran en Madrid? Por cierto, la amenaza de los decibelios se ha rectificado o el gobierno sigue manteniendo tal estupidez.
- Se que los andaluces estarán a la altura y defenderán la dignidad de todos lo españoles en este proceso de rendición.

Confío en que el sentido común y la razón se imponga por encima de los intereses del proyecto que los terroristas tienen con nuestro gobierno.

EN MAYO YA ADMITIÓ OTRO PRESENTADO POR 50 DIPUTADOS DEL PP
El Constitucional suspende la Ley de Comunicación Audiovisual de Cataluña al admitir un recurso del Gobierno
El Tribunal Constitucional ha decidido admitir a trámite el recurso de inconstitucionalidad presentado por el Gobierno contra más de medio centenar de artículos de la Ley de la Comunicación Audiovisual de Cataluña, que quedan así temporalmente suspendidos. El pasado mes de mayo de este mismo año, el TC admitió a trámite otro recurso contra la misma Ley, presentado por más de cincuenta diputados del PP, que consideran que la norma vulnera diez artículos de la Constitución, desde el que consagra la libertad de información hasta el que establece que el español es la lengua oficial del Estado.
EFE Libertad Digital 29 Septiembre 2006

En una providencia en la que da a conocer su decisión de tramitar el recurso, el TC recuerda que el Gobierno invocó en el mismo el artículo 161.2 de la Constitución, que supone que las normas autonómicas que lleve ante ese tribunal queden en suspenso de forma automática.

Ahora, el TC, en un plazo máximo de cinco meses, tendrá que decidir si mantiene esa suspensión hasta que dicte sentencia sobre el fondo del asunto -lo que puede demorarse varios años- o permite su aplicación hasta entonces.

En la providencia, el Constitucional da quince días al Congreso, al Senado, al Parlamento catalán y al Ejecutivo de esa comunidad para que puedan personarse en el proceso y formular alegaciones si lo creen conveniente.

55 artículos
En total, el Gobierno impugnó diversos puntos e incisos de 55 artículos y tres disposiciones transitorias de la ley, que fue aprobada por el Parlamento de Cataluña el 20 de diciembre de 2005 con los votos a favor de todos los grupos excepto el popular.

La ley prevé sanciones de hasta 300.000 euros y suspensiones de la actividad de un operador en caso de infracciones muy graves y establece que "la información difundida por los medios audiovisuales ha de ser veraz". Además amplía las funciones del CAC y plantea que cualquier cambio en la estructura accionarial o empresarial de los medios de comunicación audiovisual requiera de la autorización del CAC.

El recurso del Gobierno se dirige contra buena parte de los aspectos sustanciales de la Ley catalana. Así, se recurrieron las obligaciones "con relación a la presencia de la lengua y cultura catalanas y del aranés en la comunicación audiovisual", las funciones y potestades del Consejo Audiovisual de Cataluña y parte del régimen de inspección y sanciones por el incumplimiento de la norma.

Además, se impugnaron las obligaciones de los sujetos privados que prestan servicios de comunicación audiovisual, parte de los límites establecidos para la concentración de medios, la regulación de las modificaciones de estructura accionarial de los medios, todos los artículos relativos al régimen de licencias y los que se refieren a las obligaciones de los distribuidores de los servicios de comunicación audiovisual.

El pasado mes de mayo de este mismo año, el TC admitió a trámite otro recurso contra la misma Ley, presentado por más de cincuenta diputados del PP, que consideran que la norma vulnera diez artículos de la Constitución, desde el que consagra la libertad de información hasta el que establece que el español es la lengua oficial del Estado.

El euskera se extenderá en las señales de tráfico de Navarra
BEGOÑA LÓPEZ ABC 29 Septiembre 2006

PAMPLONA. El Gobierno de Navarra ha decidido acometer un nuevo plan para regular el uso del vascuence en la Administración de la Comunidad Foral. El plan se confeccionará a lo largo de las próximas semanas y se someterá a la aprobación del Parlamento foral.

Entretanto, se han establecido nuevas instrucciones en cuanto a la señalización de la red de carreteras de Navarra, con objeto de normalizar su rotulación y adecuarla a las diferentes áreas lingüísticas de Navarra que establece la Ley del Vascuence de 1986.

En la zona vascófona, toda la señalización irá en bilingüe, como hasta la fecha. En cuanto a la señalización en los tramos de carretera correspondientes a la zona mixta se incorporará la denominación bilingüe de las localidades que cuenten con dicha denominación oficial. Por último se dispone que los carteles de señalización de inicio y final de población de las localidades de la Comunidad Foral cuya denominación oficial sea bilingüe se rotulen de esta forma, tanto si están ubicadas en la zona mixta como en la no vascófona de Navarra.

Estos criterios de rotulación se irán aplicando en la colocación de nuevos carteles de señalización en próximas obras y en las labores de reposición y conservación periódica de la red de carreteras. Una vez se apruebe el nuevo Plan de Actuaciones en materia de Vascuence y se confirme este procedimiento de rotulación, se llevará a cabo un inventario de la situación de la señalización en el conjunto de la red de carreteras de Navarra.

Baja Navarra
Nota del Editor 29 Septiembre 2006

Si, Navarra baja, la Baja Navarra se deja dominar por los nacionalistas empeñados en erradicar el idioma español, y empeñados en crear un feudo vasco donde puedan seguir con sus tropelías.

Artículo 3º de la Constitución Española: 1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.

Por tanto, cualquier señalización en lengua regional está fuera de lugar, primero porque ningún ciudadano tiene el deber de concerla, y segundo porque los que la conocen y quieran utilizarla, tienen el deber de conocer la lengua española.

Es inadmisible, que por deseo de algunos ciudadanos que no quieren cumplir con el deber constitucional de conocer el idioma español y pretenden no conocerlo, que el Gobierno de Navarra, utilice la lengua regional en la señalización de su red de carreteras.

Si esos ciudadanos que pretenden no conocer el idioma español, hubieran seguido un proceso en lengua regional para obtener el carnet de conducir, el estado tendría que instalar controles en los límites de Navarra, para comprobar que los conductores que pretendiesen salir, tuvieran un conocimiento suficiente del idioma español para poder circular fuera de su idílico paraíso vascófono.

Esos inexistentes derechos a vivir en lengua regional, que no pueden reclamar en cuanto dan un paso fuera del feudo nacionalista, implican un aumento importante de riesgo para los ciudadanos que sí cumplen con el mandato constitucional de conocer el idioma español, pues cuando conducen por ese dominio, se les obliga a esperar la aparición del correspondiente mensaje en el idioma español, mientras les muestran el mensaje en lengua regional que no tienen deber alguno de conocer.

Art. 18. Otras obligaciones del conductor.
1. El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión
y la atención permanente a la conducción que garanticen su propia seguridad....

El Artículo 138 del código de la circulación es claramente anticonstitucional:  Idioma de las señales.
Las indicaciones escritas que se incluyan o acompañen a los paneles de señalización de las vías públicas, e inscripciones, figurarán en idioma castellano y, además, en la lengua oficial de la comunidad autónoma reconocida en el respectivo estatuto de autonomía, cuando la señal esté ubicada en el ámbito territorial de dicha comunidad.
Los núcleos de población y demás topónimos serán designados en su denominación oficial y, cuando fuese necesario a efectos de identificación, en castellano.

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