AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 5 Octubre  2006

Garzón, a sabiendas de lo que hace
EDITORIAL Libertad Digital 5 Octubre 2006

Podemos estar equivocados, pero creemos que Garzón es perfectamente consciente tanto de lo que hace como de lo que ha dejado de hacer desde que remplazó al juez Marlaska. Este entusiasta defensor del mal llamado "proceso de paz" y del diálogo "hasta con el diablo" parece empecinado en distorsionar la investigación sobre la bochornosa falsificación de los informes sobre el ácido bórico, insistiendo en arrogarse unas competencias que no tiene para esclarecer ese tipo de delito; un delito del que, encima, ha acusado precisamente a los peritos que se atrevieron a denunciarlo. Más le valdría dedicar sus energías a combatir la impunidad con la que los batasunos se saltan a la torera la Ley de Partidos o a esclarecer, de una vez por todas, la autoría de la clamorosa colaboración con banda armada perpetrada por los autores del "chivatazo" a ETA.

El auto que este miércoles ha dictado la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional no ha podido ser más claro al confirmar su decisión de remitir el caso a los Juzgados de Instrucción de Madrid, que son los que tienen competencias para la investigación de este tipo de delitos. Garzón, sin embargo, ha hecho nuevamente oídos sordos de este auto y mantiene las diligencias de "su investigación" insistiendo en volver a interrogar a los peritos el próximo día 18.

Llegados a este punto, ya no se trata de tener presente las denuncias y las querellas que, contra este juez, han interpuesto los propios peritos o el sindicato "Manos Limpias"; ni siquiera es cuestión de tener que esperar a los resultados que obtenga el Servicio de Inspección del CGPJ respecto al presunto maltrato dado por Garzón a los tres peritos que declararon ante él, sin abogados y como testigos, el pasado jueves. Se trata tan sólo de constatar si el juez Garzón sólo pretende un inmerecido respaldo del Poder Judicial frente a las legitimas críticas que le dirigimos cada vez más medios de comunicación o también pretende arrogarse una "independencia" frente a un auto que, como el ya emitido por la Sala Penal de la Audiencia Nacional, debía ser para él de obligado cumplimiento.

Garzón podrá proseguir su huida hacia delante, pensando que no hay mejor defensa que un buen ataque. Se siente sin duda arropado por comunicadores próximos a la jubilación que pretenden la censura de la prensa libre. Sin embargo, así sólo debería lograr que la denegación de amparo por parte del CGPJ se convierta en una más que merecida apertura de expediente disciplinario.

Claro que la desfachatez de algunos siempre cuenta a su favor con los complejos de los demás.

Zapatero regala a ETA una "mesa de paz" a la que Puras llevará Navarra
Pascual Tamburri elsemanaldigital 5 Octubre 2006

Juan José Ibarretxe y Patxi López, con Zapatero de comadrona, asisten al nacimiento de una "mesa de diálogo" concebida adulterinamente en la matriz de la democracia vasca, que morirá en el parto. El padre puede ser, según versiones, Arnaldo Otegi o Josu Ternera. Sea niño o niña, la criatura se va llamar Navarra. No son suposiciones: lo han dicho los sonrientes autores de la hazaña, mientras en la boca de Blair –uno de los cuatro de las Azores, innombrable antes- se han puesto los mayores dislates con acento irlandés. Entre tanto, los terroristas despliegan su organización militar, mientras Zapatero se muestra dispuesto a acceder a todas sus exigencias, y Navarra está siendo subastada al mejor postor. Batasuna -Pernando Barrena y Ainara Armendáriz- ya recordó el sábado pasado en Pamplona, otra vez, que "es imposible la paz sin Navarra".

José Luis Rodríguez Zapatero quiere llegar a las siguientes elecciones presentándose como "el hombre que acabó con ETA". No importa cómo, y pagará el precio que ETA siempre ha pedido y que no quisieron pagar ni Francisco Franco, ni Luis Carrero Blanco, ni Carlos Arias Navarro, ni don Juan Carlos hasta ahora, ni Adolfo Suárez, ni Leopoldo Calvo-Sotelo, ni Felipe González, ni José María Aznar. Esta "paz" pudo traerla, con más facilidad y a menor coste, cualquiera de los anteriores, y ninguno lo hizo. Zapatero actúa en consecuencia con su análisis de los hechos. Desea la paz a cualquier precio por sus cálculos políticos y por su indiferencia ante España; en consecuencia se prepara para ir dando lo que ETA pide.

Ante todo, los presos
La cárcel de Pamplona es pieza clave en la rendición. El miércoles 27 de septiembre se anunció que el Gobierno de Zapatero financiará íntegramente la nueva prisión de Pamplona, pese a que previamente había pretendido que el gobierno de Navarra aportase al menos los terrenos para construirla. En el proyecto de Presupuestos Zapatero cede; cede cicateramente, la verdad, porque el dinero para construir la cárcel es el que no se da para modernizar el aeropuerto ni para extender el AVE. Pero se trata sobre todo de una cesión política. Una nueva cárcel, grande y en condiciones modernas, es necesaria para que los presos etarras puedan ser trasladados a Navarra, la vieja exigencia número uno de ETA. Los presos en Navarra –en un futuro en el que el PSOE prevé un gobierno foral con participación nacionalista- con las competencias penitenciarias transferidas es tanto como decir los presos en la calle. Su ministro de Justicia, hoy Juan Fernando López Aguilar y ya veremos quién dentro de poco, tendrá una faena de difícil explicación.

Después, la legalización política de ETA
Batasuna fue ilegalizada en marzo de 2003 por el Tribunal Supremo en cumplimiento de la Ley de Partidos Políticos por su apoyo a la violencia y al terrorismo. El Ministerio de Interior de Alfredo Pérez Rubalcaba, el hombre de Zapatero para las alcantarillas, legalizará un partido con un nuevo nombre y las funciones de siempre a tiempo para participar en las elecciones municipales de mayo de 2007. Los chicos de Patxi López –ya saben ustedes, el amigo de Arnaldo Otegi- harán su parte de la tarea en Álava, Guipúzcoa y Vizcaya. Me juego una cena con Pernando Barrena a que esto es así; y fíjense que es mucho jugarse, pero pagaría con gusto la apuesta en el improbable caso de perderla.

Y Navarra, claro
Antes de la autodeterminación, es decir, de la futura independencia suavizada y edulcorada para hacerla cómoda e indolora a la mayor parte posible de sujetos pasivos, llegará la hora de Navarra. Sobre Navarra no hay dudas: a partir de ahora no hay más que encuestas. Si en 2007 la izquierda a-nacional o anti-nacional (PSOE más los comunistas de IU) puede sumar junto a los nacionalistas de todo pelaje (Eusko Alkartasuna, Aralar, PNV y Batzarre en Nafarroa Bai encabezados por Patxi Zabaleta, y la neo Batasuna por su lado) más parlamentarios navarros que los defensores de la Navarra foral y española, Navarra será sometida al proyecto abertzale. Fernando Puras, tranquilizando conciencias y adormeciendo inquietudes, aspira a ser presidente de Navarra gracias al nacionalismo, que pasea hoy por nuestros montes con fusiles de asalto. Si llegase a suceder podríamos ver escenas deliciosas de afecto entre Juan José Lizarbe y Joseba Permach, entre Carlos Chivite y Josu Ternera, entre Iñaki de Juana Chaos y Helena Berruezo; y si no están dispuestos a que esto suceda jamás ¿por qué no lo dicen?

Pero qué limpios son
Cristina Losada Libertad Digital 5 Octubre 2006

Los fabricantes de ácido bórico ya pueden darles las gracias al gobierno y a sus periódicos de cabecera. Seguro que las ventas del producto van a subir. Sobre todo entre los lectores de El País. Después de leer sus reportajes, la pregunta que emerge no es para qué tenían el ácido unos etarras y un implicado en el 11-M, sino cómo hemos podido prescindir usted y yo de tan útil sustancia. En la cocina y en el baño, no puede faltar. Y no se impacienten: la cloratita está en estudio. Ya veremos. Pero, de momento, no perdamos un minuto más. Vayamos a la ferretería a por la imprescindible bolsa de ácido. Que si matar cucarachas, que si desinfectar la piel y los "órganos íntimos" (sic), que si combatir el malhadado olor de pies. La publicidad del periódico, astutamente presentada como información, no puede ser más convincente. Además, no vamos a ser menos que los terroristas. Menos limpios, quiero decir. Si ellos se preocupan tanto de su higiene como se deduce del reportaje, ¿a qué esperamos? Aunque, en fin, bueno sería que dieran ejemplo y adquirieran este Mister Bórico, que desbancará al otro, para el botiquín de El País.

Siguiendo las revelaciones de ese periódico, hemos de concluir que los de ETA y el del 11-M eran muy limpios, sí, pero un pelín descuidados. Qué digo un pelín. Una gran cantidad de pelos es lo que se encontró mezclado con el bórico en el piso franco, según cuenta el mismo diario, que con su habitual discreción elude elaborar sobre el tipo de cabellos. Y no digamos más, que eso debe de estar bajo secreto de sumario. Lo que sí podemos decir es que el canto de El País a las virtudes higiénicas del bórico es muy bueno, y hasta divertido, pero no responde en modo alguno a la cuestión relevante: por qué los superiores de los peritos falsificaron su informe. Por qué la alusión a ETA que llevaba causó revuelo y fue suprimida, llegándose a aplicar el tippex al registro. Por qué la policía científica, en un caso de terrorismo, debía silenciar que el bórico sirve para enmascarar explosivos. Y por qué el juez no debía de saber que terroristas de ETA y del 11-M guardaban la misma sustancia.

Ah, los jueces, Prisa y el PSOE. Mucho matagérmenes necesitarán para eliminar las suciedades. Que quienes lincharon al juez Marino Barbero, hasta que el pobre murió, y a Liaño, hasta que lo echaron, que quienes le han sacado tarjeta roja a Del Olmo y han presionado a Marlaska hablen del respeto a la Justicia y a los jueces sólo corrobora su indecencia estructural y su desvergüenza para pasearla en público. Cuando los mismos que persiguieron con saña a Liaño, y no lo mencionan nunca sin agregarle el adjetivo "prevaricador" se destapan con una encendida defensa de Garzón y dicen que nunca se había acusado de prevaricar a un juez de una manera tan clara, hay que encargar, por lo menos, un camión de productos higiénicos. Y no llegará, porque la independencia del poder judicial se la cargó el PSOE en los tiempos, gloriosos para ellos y ruinosos para el país, de González y Guerra, el célebre sepulturero de Montesquieu. Como para que venga ZP a pedir respeto por la Justicia. O sea, respeto por lo que ha hecho Garzón con el "chivatazo" a ETA: sepultarlo en el cajón; y con los peritos: convertir en falsificadores a quienes sufrieron una falsificación. Tanta porquería no se quita con publirreportajes sobre el bórico.

La pistola del carpintero
Por IGNACIO CAMACHO ABC 5 Octubre 2006

HAY una autonomía en el País Vasco que gestiona nueve de cada diez euros del Estado en esa comunidad. Hay un Parlamento vasco elegido de manera democrática por los ciudadanos, del que incluso forma parte un partido-chalupa fletado bajo bandera de conveniencia por Batasuna. Hay un Tribunal de Justicia vasco, un Defensor del Pueblo vasco, una Hacienda Foral vasca, una enseñanza vasca, unas televisiones públicas vascas, una Policía vasca. Hay un concierto económico que exime al País Vasco de contribuir a la cohesión financiera española. Hay, en suma, un poder vasco con competencias próximas a las de un Estado federal. Pero todo ese enorme aparato político no tiene, por lo visto, legitimidad para discutir sobre el conflicto -léase terrorismo- vasco. Hace falta una Mesa. Una mesa sin respaldo electo en la que los partidos -los legales y la ilegal Batasuna- se arroguen la potestad de decidir el marco político según el guión de ETA. Una mesa sin legitimidad democrática a la que los Gobiernos legítimos del País Vasco y de España van a conceder la potestad de tomar las decisiones políticas del «proceso de paz». Al margen de las instituciones que, sin embargo, están dispuestas a someterse a su criterio.

Al aceptar esa Mesa de inminente constitución, el Gobierno se dispone a cumplir una de las principales exigencias de ETA, que siempre han impugnado las instituciones democráticas. Ya es llamativo que el propio poder autonómico vasco se deslegitime a sí mismo de esa manera, aunque eso forma parte del contradictorio esquema de un nacionalismo que, en el fondo, comparte los objetivos de la autodeterminación y la independencia. Pero el Gobierno de España no puede moralmente aceptar el marco político propuesto por los terroristas orillando el principio de soberanía. No puede sin traicionar su propia esencia de institución representativa surgida de leyes y mecanismos democráticos, y sujeta a ellos.

Y, sin embargo, eso va a ocurrir. Los carpinteros de esa Mesa ilegal e ilegítima están dando los últimos toques de barnizado para ponerla en el centro de la escena. Ocurre que hay truco. Mientras unos la construyen con herramientas de ferretería política, otros han clavado las puntillas con las culatas de sus pistolas. Amartilladas.

El último zutabe de ETA habla ya abiertamente de volver a atentar si continúa el bloqueo del «proceso». La crecida del terror callejero señala la dirección de esa voluntad coactiva. Y el Gobierno, tras meses de vacilación, ha decidido ceder, apelando a esa «creatividad» de la que hablaron el martes Zapatero y Blair. Un Blair que fue muy creativo y pragmático en Irlanda, pero que mantuvo siempre la tesis esencial de que era el Estado el que fijaba las condiciones del proceso.

Zapatero, por contra, parece haber aceptado el papel de un auxiliar de carpintería, aplicado a construir, bajo el proyecto de ETA, una mesa fantasma con la madera desguazada del Estado de Derecho.

ESE POLÍTICO DE APELLIDO GARZÓN
Editorial minutodigital 5 Octubre 2006

Y de nombre Baltasar se siente agredido por la prensa y pide amparo al Consejo General del Poder Judicial. Por un minuto se ha acordado que es juez instructor de la Audiencia Nacional y no un fiel militante del PSOE.

El magistrado basa su petición en los "ataques sistemáticos e injustificados, gravemente atentatorios a la independencia del Poder Judicial", que según él está sufriendo por parte de determinados medios y el diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo. También ha solicitado amparo frente al vocal conservador del CGPJ José Luis Requero por "la injerencia, con su denuncia injustificada ante la inspección del Consejo, en la actividad jurisdiccional, con lo que ello implica de ataque a la independencia judicial del solicitante de amparo". Requero había pedido al Servicio de Inspección del Consejo que abriese una información previa para investigar si Garzón ha vulnerado los derechos de los peritos que realizaron el mencionado informe, a los que imputa un delito de falsedad en documento público.

El valiente juez, tan decidido a ensañarse con los tres funcionarios sobre los que ha descargado su ira el cada vez más enloquecido Gobierno socialista, debiera haber pensado primero las consecuencias de sobrepasar su jurisdicción. La sombra de la prevaricación ahora le persigue. No parece por tanto muy inteligente andar pidiendo amparo a sus superiores al tiempo que los desobedece. Suena a tomadura de pelo. Y es que ayer, sin ir más lejos, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional emitía un auto por el cual trasladaba el caso a los Juzgados de Instrucción de Madrid al no ser competente este órgano para investigarlo. Pero Garzón no se ha dado por aludido y mantiene sus actuaciones. Los peritos tienen que pasar por la parrilla socialista como sea. No sólo para darse Rodríguez un respiro, sino también para mandar un aviso a futuros navegantes del 11-M. Y tratándose de ayudar al inquilino de La Moncloa, el brazo ejecutor de Baltasar no duda ni se detiene ante nada. El Ministerio de Justicia espera. O al menos eso le han prometido a ese político de apellido Garzón.

La debilidad moral de España
Francisco Rubiales Periodista Digital 5 Octubre 2006

La mayor crisis actual de España no es política, sino moral. La sociedad española ha perdido la mayoría de sus valores y hoy está pavorosamente desarmada, lo que genera efectos muy graves en la vida política, en la educación, en el trabajo y en la convivencia. La desmoralización de España se plasma en aspectos concretos como el envilecimiento de la vida política, el descrédito del sistema, la desconfianza ciudadana ante los poderes públicos, el fracaso escolar, el desconcierto ante la inmigración, el aumento de la delincuencia y un enrarecimiento generalizado de la convivencia, basado en la pérdida de seguridad y confianza.

La política es la gran culpable del desarme moral de España. Los políticos de la democracia han despedazado la estructura de valores que heredaron de la dictadura, de manera frívola e imprudente, sin tener en cuenta que aquel régimen, políticamente condenable porque impedía las libertades, sí poseia una saludable estructura moral, con altas dosis de valores como la honradez, la lealtad, el esfuerzo y el sentido de unidad y de formar parte de un mismo pueblo. Un entramado de valores aquél, muy superior en algunos aspectos al que puede exhibir hoy la desgastada democracia española.

La debacle de los valores se remonta a los primeros tiempos de la democracia, cuando el nuevo régimen se concibió como un "regalo" a los ciudadanos, hecho por las élites políticas, y no como una conquista. A partir de entonces, los ciudadanos fueron percibiendo que una casta sustituia a otra en la cúspide del poder y que esa nueva casta, parapetada en los partidos políticos, demostraba una voracidad insaciable de poder y de privilegios.

Un momento especialmente delicado en la carrera hacia el desarme fue cuando el ministro Solchaga, expresando todo el espíritu de "nuevos ricos horteras" que tuvo el Felipismo, afirmó aquello de que "España es el país donde uno puede hacerse rico más fácilmente". Aquella sentencia, pronunciada en un ambiente de corrupción y de expolio de lo público (recuérdese el robo de Roldán, nada menos que el "jefe" de la antaño impecable Guardia Civil) fue interpretada por muchos españoles como una invitación a hacer lo mismo que estaban haciendo los políticos, "robar todo lo posible".

El segundo gran embate contra los valores, casi tan mezquino y dañino como el del Felipismo, fue protagonizado por el PP, cuando los gobiernos de Aznar optaron por estigmatizar y demonizar a sus adversarios, sin permitirles defenderse. Aquel método, tan eficaz e inhumano como antidemocrático, fue interpretado por muchos españoles como una invitación a la mentira, como la consagración de la falsedad. Con ese comportamiento político quedaban consagrados estilos y métodos ya antes practicados por los socialistas: "en política vale todo" y "el fin justifica los medios". La decisión de ir a la guerra de Irak, en contra de la opinión mayoritaria de los españoles, fue un golpe duro del "aznarismo" a la moral nacional, que consagraba el valor de la mentira política y que degradaba peligrosamente el valor de la democracia.

Pero, seguramente, el peor embate contra los valores es el protagonizado en el presente por el Gobierno Zapatero, que se ha atrevido a llegar más lejos que cualquier otro anterior al dinamitar la unidad de España; al enfrentarse a "tanques" de moral como la Iglesia Católica, las víctimas del Terrorismo y otros; al imponer "sin contemplaciones" y sin estilo democrático alguno, políticas rechazadas por la mayoría, como el Estatuto de Cataluña o la débil negociación con ETA; al doblar la rodilla ante los nacionalismo extremos y fraguar alianzas electorales con gente que la mayoría de los españoles ni siquiera dejaría entrar en sus hogares; al mentir reiteradamente desde el poder; al separar a España en dos bandos políticos irreconciliables y al introducir cambios drásticos en la legislación, sin consultar a la opinión pública y pese a quien pese, como el matrimonio gay y la adopción de hijos por parejas homosexuales, entre otros muchos.

La política de Zapatero ha sido interpretada por la ciudadanía como la constatación de que en España no existe democracia y de que el poder político es, simplemente, una dictadura de partidos. También ha visto el pueblo como se entronizan desde el poder la falsedad, la mentira y el deshonor, o cómo se quiere reescribir la historia, cuando ya estaba asumida, o cómo se pretende desenterrar fantasmas del pasado que ya habían sido desterrados, o cómo se avanza, frívolamente, de la mano de los políticos, hacia la crispación y el enfrentamiento entre derechas e izquierdas.

Los elementos más moralizadores del país han sido liquidados, sin contemplaciones, por el poder político. La lealtad ha sido canjeada por la sumisión y el servilismo y la verdad, que es la gran fuerza moral de una sociedad, por el engaño, mientras que el mayor de los valores de la democracia, la igualdad, ha sido convertida en un fraude por gente que utiliza el poder para acumular privilegios e imponer su voluntad de "nuevos amos".

La situación de la enseñanza es el paradigma de la degradación moral de un país. En España, los profesores han sido despojados de su autoridad y la violencia ha penetrado en las aulas, mientras que el fracaso se dispara. El poder político reacciona recomendando a los profesores aprobar a mansalva, eliminando el esfuerzo de las aulas, y erradicando la religión, que es, precisamente, la asignatura que más valores para la convivencia, transmite. ¿Se imaginan los valores que se transmiten a los niños sólo con los Diez Mandamientos? Basta con explicarles bien el cuarto, el quinto y el sexto. Hay en ellos, sólo desde el punto de vista humano, más valores ciudadanos que todos los que se puedan transmitir con materias especiales, como esa "Educación para la Ciudadanía" instaurada por el poder socialista.

Podrían citarse cientos de ejemplos que demuestran el enorme pozo de degradación en el que ha sido sumergida la sociedad española por su perverso e inutil liderazgo político, pero los límites de un artículo de blog (post) no lo permiten.

Pero es suficiente con afirmar que los que han permitido, desde el poder político, que la democracia despedace la sociedad y dinamite nuestros valores han sido toda una plaga para este pueblo, culpables del peor pecado que puede cometerse desde el liderazgo: el de perjudicar y degenerar el país y la sociedad que tenían la obligación de enaltecer.

www.VotoenBlanco.com

Un nacionalista y patriota
Carlos Juan Gómez Martín Periodista Digital 5 Octubre 2006

Un patriota, según el diccionario de la Real Academia, es aquella persona que ama a su patria y busca lo mejor para ella. Ser patriota no es contradictorio con ser nacionalista, en la primera acepción de la Real Academia, “apego de los naturales de una nación a ella y a cuanto le pertenece”, creo que estas acepciones son perfectamente lógicas y creo que todos tenemos apego a una nación, la diferencia surge en cuanto a que consideramos nación y en la negación de los otros en defensa de “lo nuestro” y aquí podríamos aplicar la segunda acepción de nacionalismo, “ideología que atribuye entidad propia y diferenciada a un territorio y a sus ciudadano, y en la que se fundan aspiraciones políticas muy diversas”, es decir, convertir el amor a la nación en una ideología, con lo que convertimos a los que no piensan como nosotros en traidores a esa nación y, como corolario lógico, antipatriotas.

Así durante la época de Franco quién estuviese contra el régimen era un antipatriota y hoy día los nacionalistas excluyentes catalanes y vascos, consideran traidores y anticatalanes o antivascos a quienes no comulgan con su ideología nacionalista. Esta línea argumental goza de aceptación y se excluye sin pudor al no nacionalista sin que ello parezca contrario ni a la libertad ni a los derechos humanos. Pero, ¿qué ocurre si uno se define como patriota o nacionalista español?, pues que uno es un fascista, que uno es un excluyente y un radical, está mal visto y además es repudiado por todo el amplio espectro político y social imbuido de lo políticamente correcto. En conclusión, se puede ser nacionalista, ideológicamente, catalán, gallego, vasco, letón o somalí, pero, ¡vive Dios!, no español. Poco importa que el nacionalista español sea un patriota que quiere lo mejor para su Patria, España, incluida Cataluña, Galicia, País Vasco o Andalucía, que no sea ideológicamente nacionalista sino, de acuerdo con la ya mencionada primera acepción de la Real Academia, apegado a la nación y a cuanto ella pertenece, o sea a todo el conjunto, que no sea excluyente y esté abierto a los demás, ¡pues no!, nadie se declara nacionalista español porque eso es “fascismo”, nadie se declara patriota español porque eso es sospechoso, se puede ser todo eso de cualquier región pero no del conjunto de España.

Pues bien, yo me declaro nacionalista español según la ya mencionada primera acepción y patriota, me reconozco en quienes defendieron a España contra la invasión musulmana o francesa, en quienes llevaron nuestros valores al continente americano, asiático, africano u oceánico y me reconozco en Isabel y Fernando, en Legazpi o en Elcano, por cierto vascos estos últimos, también en Roger de Flor o en el Padre Feijoo, en Lope de Vega, en Vives y en Ausías March, me defino español, nacionalista y patriota, creo en la unidad de España, en sus valores cristianos, asumo su historia, buena o mala así como su diversidad que no pluralidad y creo en una España fuerte, libre y democrática que, sin complejos, asuma su papel entre las naciones y coadyuve firmemente a una Europa que reconozca sus valores judeocristianos y actúe en consecuencia en la política mundial. No me siento constreñido por las críticas de los verdaderos totalitarios que son aquellos que desde su nacionalismo cutre y paleto quieren excluir a los demás ni por esos “progres” de medio pelo que desde su cobardía y corrección política niegan la Patria común por complejos o intereses. Creo en España y en su futuro, asumiendo su pasado y por ello termino con un ¡Viva España!.

Decálogo incorrecto para la paz y la libertad en el País Vasco
Raúl González Zorrilla Periodista Digital 5 Octubre 2006

Según acaba de afirmar recientemente la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, "tenemos que tener claro cuáles son los caminos que nos van a conducir a la normalización política" del País Vasco. Ante esta utilización del plural por parte de la vocero del Ejecutivo autónomo, y aunque obviamente nadie ha pedido mi opinión, me atrevo, humildemente, a proponer algunas medidas que nacionalistas y socialistas, desde sus respectivas responsabilidades en Madrid y Vitoria, podrían acordar para consolidar la paz y la libertad en el País Vasco.

- Impulsar, nuevamente, la detención de los terroristas etarras y contribuir a vaciar las calles vascas de quienes, amparados en la alegalidad más absoluta, forman parte, según sentencia judicial, de la organización terrorista y atentan reiteradamente contra la integridad física o las propiedades de los ciudadanos vascos no nacionalistas.

- Rendir tributo a las víctimas del terrorismo, ayudarlas en sus necesidades materiales, colaborar en la recuperación de su memoria histórica, reconocer públicamente su dolor y convertirlas en el eje de la urgente regeneración moral que debe emprender la sociedad vasca.
Propiciar el regreso al País Vasco de los miles de ciudadanos no nacionalistas que han tenido que abandonar Euskadi por las amenazas y las coacciones de la banda terrorista ETA y de sus colaboradores.

- Trabajar firmemente para que ningún delito de terrorismo quede en la impunidad.

- Impulsar la regeneración democrática de la sociedad vasca, especialmente en el ámbito educativo. Más de treinta años de terrorismo nacionalfascista de ETA han provocado que prácticamente tres generaciones de ciudadanos vascos hayan crecido contemplando cómo el asesinato indiscriminado, el secuestro, la extorsión, las amenazas y las algaradas callejeras se han considerado desde los ámbitos nacionalistas como una forma “errada pero comprensible” de actividad política. La sociedad vasca vive en un estado prepolítico, premoderno y convulso desde el momento en que la banda terrorista ETA cometió su primer asesinato y la mayor parte de los ciudadanos vascos miró hacia otro lado.

- Asumir públicamente que los derechos civiles de cada uno de los ciudadanos vascos son siempre superiores a cualquier presunto derecho colectivo.

- Garantizar, a través de los recursos de que disponen las instituciones autonómicas, que los ciudadanos vascos no nacionalistas puedan ejercer sin ningún impedimento, sin problemas para su integridad física o de las sus familias, sin amenazas o intimidaciones terroristas, sus derecho elemental a la libertad de expresión.

- Comprometerse a no utilizar el euskera como una herramienta de exclusión de los ciudadanos no nacionalistas y aceptar, definitivamente, que Euskadi es una comunidad bilingüe en el que conviven dos lenguas que han de contar desde las instituciones autonómicas con el mismo trato y respeto. Corolario: Aceptar y comprender que la cultura vasca está formada por aquellos productos literarios o audiovisuales que nacen en Euskadi, independientemente del idioma en que éstos se expresen. Cultura vasca no es sinónimo de producto cultural “hecho” en euskera.

- Promulgar en la sociedad vasca una auténtica cultura de la paz y de la libertad: instruyendo en la tolerancia y en el respeto a los que piensan de una forma diferente; educando en la bondad de la reflexión intelectual en contraposición a la enseñanza en la urgencia del grito nacional e, instruyendo en que las instituciones son la cara visible, y por lo tanto más respetable, de los valores de democracia, libertad y justicia que constituyen las esencia de cualquier país democrático.
Blog de Raúl González Zorrilla http://gonzalez-zorrilla.blogspot.com/

Salir en la foto
Luis del Pino Libertad Digital 5 Octubre 2006

Muy significativas las palabras de ayer, en relación con el 11-M, de un eurodiputado del Partido Popular, que contaba en la Cope cómo algunos presidentes de Gobierno europeos confiesan en privado que prefieren no salir en demasiadas fotos con Zapatero, ante la creciente posibilidad de que Zapatero termine por tener que abandonar su cargo de manera ignominiosa.

¿Es ésa la explicación del creciente aislamiento de Zapatero en Europa? Podría ser, porque lo cierto es que las fotos con otros líderes europeos escasean cada vez más desde hace ya mucho tiempo. La foto de Blair con Zapatero nos ha costado tener que reconocer de facto la legitimidad del gobierno de Gibraltar como interlocutor en las posibles negociaciones, cosa que rompe toda la política exterior española de las últimas décadas con respecto al peñón. Esperemos que Zapatero no compre a costa de España muchas más fotografías.

Por lo demás, ayer conocimos una noticia de profundo calado: la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional quita la razón a Del Olmo y admite por primera vez que no sabemos lo que explotó en los trenes (como venimos denunciando desde hace tiempo) y habrá que efectuar nuevas diligencias. Se trata de un auto importantísimo, porque nos viene a dar la razón a quienes venimos sosteniendo que se ha pretendido basar todo el caso en supuestas "pruebas" aparecidas por arte de magia fuera de los trenes. Lo único que dice la Sala es que, aunque las diligencias son pertinentes, tendrán que hacerse más adelante, porque éste no es el momento procesal oportuno (lo cual es bastante opinable, por cierto).

Me temo que esta noticia marca el inicio del desmoronamiento de la versión oficial, puesto que las acusaciones que representan a las víctimas usarán ese mismo auto como argumento para exigir que esas diligencias se practiquen antes o después. A partir de ahora, las blancas sólo pueden comprar tiempo. Y lo saben. Y a lo mejor por eso están tan nerviosas.

Porque no habíamos visto tan furibundos (y tan pueriles) ataques contra los medios que investigan el 11-M desde hace ya mucho tiempo. Que alguien le de un Relaxul a Gabilondo, porque si con lo que ha salido hasta el momento se pone nervioso, en las próximas semanas le podría dar una apoplejía. Permanezcan atentos a sus pantallas.

Defensa de la nación española.
Pío Moa Libertad Digital 5 Octubre 2006

Se presentó ayer la Fundación Defensa de la Nación Española. Como señalaron sus promotores, en ningún país democrático haría falta algo así. Pero en España son ya muchos años de ataque, sin apenas respuesta, al normal sentimiento patriótico por parte de la coalición ideológica de terroristas, separatistas y socialistas. Su indisimulable odio a España. Resultado es un serio debilitamiento de la nación española. Y de la democracia, ligada a ella.

De las intervenciones, floja, rayando en la bobería, la del vicepresidente segundo de la Comunidad de Madrid. Las demás, excelentes. Destacaría la de Paco Caja, que definió como golpismo las actuaciones del gobierno y los secesionistas. Y la de Amando de Miguel cuando advirtió de que la ruptura de las leyes propicia la guerra civil.

Estamos ante un gobierno golpista, que pisotea la Constitución, legaliza y premia el asesinato, colabora con los objetivos de los terroristas etarras e islámicos, y, por todo ello, propicia la guerra civil o la violencia en otras formas. Solo los enteradillos que siempre dan las catástrofes por imposibles pueden mostrarse frívolos al respecto.

Y un par de toques al rey, de los que este debiera tomar nota. Alfonso XIII quiso congraciarse con sus enemigos, a costa de sus amigos. Perdió a estos y no se ganó a los otros. El resultado lo sabemos.
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Cabe preguntarse si el apoyo de Blair a Zapo y a la ETA tendrá alguna relación con el entreguismo del iluminado en relación con Gibraltar… Un premio a la traición.
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Los musulmanes no vienen a España a adaptarse a nosotros, sino a imponerse. Ahora están con las fiestas de moros y cristianos. No las quieren. Hay que cambiarlas para “no ofenderles”, o renunciar a ellas. En nombre de la democracia”, dicen, de “la convivencia”. Si sabrán ellos…

Y nuestras autoridades… Pertenecen ya al Islam, a la sumisión.


VIDAL QUADRAS, EL MÁS APLAUDIDO
Unas mil personas abarrotan la presentación de la Fundación Denaes:
"No vamos a permitir que España se rompa"

Cerca de mil personas abarrotaron el patio central de la Real Casa de Correos para asistir a la presentación de la Fundación Denaes, para la Defensa de la Nación Española. En palabras de su presidente, Santiago Abascal, hoy es más necesario que nunca "recuperar nuestra conciencia de Nación". Uno de los más aplaudidos fue el eurodiputado del PP, Alejo Vidal Quadras, que con su habitual ironía señaló que estaba orgulloso de estar "entre lo más granado del centro político, ese centro comprometido y valiente del que me siento formar parte". Abascal subrayó que la Fundación está abierta a todos aquellos que al margen de sus preferencias ideológicas compartan que España "tiene que ser defendida" y la convicción de que "no vamos a permitir que se rompa".
Libertad Digital 5 Octubre 2006

La asistencia de cientos de personas desbordó las previsiones de la Fundación Denaes, y muchos de los asistentes tuvieron que seguir el acto de pie, llenando "hasta la bandera" el patio central de la Real Casa de Correos de Madrid.

Los patronos honor de la Fundación presentes en el acto tuvieron un papel destacado en la presentación. Alejo Vidal Quadras, Amando de Miguel, Francisco Caja, Jaime Larrinaga, Cristina López Schlichting y Gabriel Cisneros enviaron un mensaje unívoco, criticando la falta de legitimidad de la reforma del Estatuto de Cataluña, la negociación con ETA y destacando la importancia de la Fundación Denaes para que España deje de ser un caso único entre las naciones civilizadas y democráticas del mundo, en la que el patriotismo y la defensa de la Nación son vistos con desdeño por buena parte de las elites políticas, culturales, mediáticas y financieras.

Joan Juaristi, Adolfo Prego de Oliver, Fernando García de Cortázar, Sabino Fernández Campo y Gustavo Bueno, también miembros del patronato de honor de la Fundación no pudieron estar, po diversos motivos, en la presentación.

La periodista Isabel San Sebastián presentó un acto, en el que la bienvenida corrió a cargo del vicepresidente segundo de la Comunidad de Madrid y consejero de Interior, Alfredo Prada, que en consonancia con los objetivos de la Fundación Denaes llamó a favor del "cultivo del patriotismo". También acudieron otras personalidades de la política como Ana Botella y Gustavo de Arístegui y destacados intelectuales como Pío Moa y Serafín Fanjul, entre otros.

El discurso central de la presentación lo pronunció el presidente de la Fundación Denaes para la Defensa de la Nación Española, Santiago Abascal. En él señaló que Denaes "ha nacido porque creemos que la nación española merece ser defendida. Y porque hoy, además de merecerlo, lo necesita". Aunque dejo claro que España "no se va a romper" ni "lo vamos a permitir", reconoció que "todo lo que está pasando nos preocupa. Nos preocupa como a muchos otros millones de españoles".

Abascal explicó que "se ha abierto una revisión general de la estructura territorial de España sin saber dónde puede desembocar", impulsado por los nacionalismos y avalada "por la dirección de una elite del poder –no sólo política: también mediática y cultural, incluso financiera– que no se siente solidaria con la idea de España".

Ante esto, concluyó su intervención "necesitamos recuperar nuestra conciencia de Nación. Necesitamos recuperar la satisfacción y el orgullo de ser españoles. Necesitamos recuperar el mejor sentido de la palabra patriotismo. Necesitamos, en fin, defender a la nación española, nuestros derechos y libertades como españoles. Ese es el objetivo, titánico, osado, de esta humilde Fundación", entre los aplausos de los presentes.

Vidal Quadras fue recibido con una larguísima ovación. El eurodiputado del PP dejó claro que "en el momento en el que no pudiese ser español tampoco querría ser catalán". El que fuera líder del PP catalán destacó que "España es un espacio de Libertad" y "defendiendo lo mejor que tiene España, defendemos lo mejor que tenemos nosotros mismos".

Al igual que Vidal Quadras todos los patronos de la Fundación recibieron el cariño de los asistentes, con sonoros aplausos. Amando de Miguel alertó de la situación que vive España ya que, en su opinión, "vamos a tener una guerra civil" si se pretende cambiar el marco constitucional "contra con la "decisión de todos los españoles" y, además, "una banda terrorista decide por todos sus nacionales". El sociólogo y colaborador de Libertad Digital concluyó con un mensaje más optimista recordando que España ya superó situaciones similares, y "lo superaremos una vez más", aunque dijo, "de momento un cambio de régimen". Francisco Caja recordó que la Constitución "fue aprobada por el pueblo español y no puede ser modificada sin consultarle". Cualquier cambio necesita "el refrendo de todo el pueblo" y si no hace como en el caso del Estatuto de Cataluña, que modifica de facto la Constitución explicó, estamos ante "un golpe de Estado".

La multitudinaria presentación, en la que se presentó un vídeo realizado por Iñaki Arteta, tuvo a las notas del himno nacional español como emotivo broche de oro.

DISCURSO ÍNTEGRO DE SANTIAGO ABASCAL
Presentamos la Fundación para la defensa de la nación española. Huelga decir que esta Fundación ha nacido porque creemos que la nación española merece ser defendida. Y porque hoy, además de merecerlo, lo necesita.

1. La situación de España.
España no se rompe. España no se rompe así como así. No somos especialmente catastrofistas: no pensamos que estemos caminando hacia el abismo, ni que España vaya a quedar disuelta mañana. Tenemos muchos siglos de Historia, muchos siglos de un extraordinario camino colectivo que ha inscrito el nombre de España en la Historia universal, y eso no se borra de un día para otro ni desaparece en una legislatura.

Pero todo lo que está pasando nos preocupa. Nos preocupa como a muchos otros millones de españoles. Y la Fundación quiere tomar la palabra para expresar esa preocupación y, más aún, para ver cómo podemos ponerle remedio.

Nos parece evidente que los pasos de nuestro país en los últimos años son extremadamente graves: se ha abierto una revisión general de la estructura territorial de España sin saber dónde puede desembocar, lo cual coloca a nuestra Nación en una situación de extrema fragilidad.

Pero el problema no acaba ahí, sino que además el paisaje se agrava por dos razones. La primera; que este proceso –fundamentalmente- es impulsado por fuerzas abiertamente hostiles a la unidad nacional, fuerzas que por mor de la aritmética parlamentaria gozan de una influencia desmedida en el gobierno del Estado, y que nunca han ocultado que su fin último es la descomposición de ese mismo Estado y la negación de la Nación que le da vida.

La segunda razón que agrava el paisaje es que todo esto ocurre bajo la dirección de una elite del poder –no sólo política: también mediática y cultural, incluso financiera- que no se siente solidaria con la idea de España, que relativiza explícitamente la condición nacional de España, que considera viable una desnacionalización del Estado si, a cambio, se apacigua el panorama político o –digámoslo todo- si conviene a sus propios cálculos de poder.

Todos estos elementos han venido a converger, como vectores en una pizarra, sobre un único punto: hoy la idea de España como nación se ha convertido en algo precario, debilitado. De todos aquellos factores de quiebra que Ortega dibujó en España invertebrada, hace nada menos que ochenta y cinco años, éste del problema territorial, la presión de la periferia, ha terminado siendo decisivo.

Ahora sería el momento de cuestionar determinados asuntos a los que la vida pública española, con muy pocas excepciones, ha dado la espalda. Por ejemplo, sería el momento de preguntarse si un Estado puede asentar un sistema político estable sobre la base de la cesión perpetua a fuerzas que no se reconocen en ese Estado y que quieren disolverlo; o si es posible alcanzar una mínima conciencia nacional, en el plano colectivo, cuando todos los factores de reconocimiento en la nación, desde los símbolos hasta la historia, son sistemáticamente desdeñados.

Porque aquí están, en buena medida, las fuentes de los problemas que hoy padecemos. La España democrática ha construido un sistema político muy encomiable, que nos ha permitido gozar del mayor periodo de paz con libertad de toda nuestra Historia. Eso es algo que debe enorgullecernos. Pero, al mismo tiempo, parece claro que tenemos una asignatura pendiente: la solidez de la conciencia de pertenecer a un proyecto común, la solidez del patriotismo, de la conciencia nacional. Y si suspendemos esa asignatura, nos exponemos a suspender en todo lo demás.

2. Lo que la Fundación pretende.
No hemos venido a lamentarnos: como dijo alguien, todos los lamentos, -por definición-, siempre llegan demasiado tarde. Hemos venido a proponer una rectificación, hemos venido a hacer algo. Para eso ha nacido la Fundación para la Defensa de la Nación Española. Nos hemos atribuido un objetivo que podemos definir así: constituir una plataforma que sirva de punto de encuentro para todos cuantos deseen trabajar por la unidad nacional, para todos cuantos deseen contribuir a esa tarea, fabulosa, de lograr que España sobreviva como agente nacional en la historia universal. Porque no nos engañemos: al final, consiste en eso, es decir, en saber si queremos que mañana, y pasado mañana, siga existiendo una nación llamada España, con su cultura y su idioma propios, con su territorio íntegro, con su consenso constitucional que es su verdadera unidad social, con sus instituciones políticas libremente elegidas y, por tanto, con su futuro abierto. Es eso –nada menos que eso- lo que está en juego cuando hablamos de la nación.

Este es el mensaje que queremos transmitir: somos españoles, tenemos un gran país, una gran historia y una gran cultura, y es natural amar a España, es natural, es bueno, es conveniente considerarse un patriota. Sin embargo, vivimos en un país –lo sabemos bien- donde el propio planteamiento de la palabra “patriotismo” ya resulta sospechoso, como vergonzante.

No discutiremos que ciertos abusos del término puedan haberlo hecho antipático, pero, por encima de eso, nos parece que este mismo hecho, la mala fama de la palabra “patriotismo”, ya es un mal síntoma: algo malo pasa cuando en un país no está bien visto ser patriota. Nosotros queremos combatir ese mal. Y para empezar, proponemos liberarnos de ese complejo que nos atenaza. No sólo reivindicamos la palabra patriotismo, sino, sobre todo, reivindicamos el patriotismo como virtud cívica. Y en nuestro caso, el patriotismo español como necesidad civil de los españoles para mantenernos cohesionados y unidos.

En este contexto, todos los debates de carácter más o menos académico acerca del concepto de nación nos parecen secundarios. Estos debates son, con frecuencia, apasionantes, pero, sinceramente, sirven de bien poco si ya no queda nación sobre la que debatir.

De manera que, para lo que nosotros nos proponemos, nos parece poco relevante saber si hay que definir España como nación étnica, como nación cultural o como nación de ciudadanos, y mucho menos relevante nos parece aún explorar la “dimensión teorética” de la nación. Los estudios sobre la naturaleza de España, su identidad y su historia son de gran interés; forman parte de las reflexiones que animan nuestro trabajo y, de hecho, algunos miembros de la Fundación han aportado contribuciones extraordinarias a esta materia. Pero juzgamos que lo que las hace interesantes –cruciales hoy en día- es precisamente el ayudarnos a entender quiénes somos, por qué somos españoles y no otra cosa.

Con esto quiero decir que la Fundación no va a aportar una idea original, o menos aún, excluyente de la nación, sino que nos atenemos a la nación real, a la que tenemos hoy, a la que existe y sentimos como propia: esta España democrática, de larga historia y riquísima –y variada- tradición cultural, cuyo camino consideramos como nuestro, porque somos sus hijos. Y ello manteniendo al mismo tiempo la noción y la conciencia de ser valenciano o castellano, catalán o navarro, vasco o gallego o andaluz, porque todos esas también son formas determinadas de ser España, formas que, precisamente, sólo siendo España tienen sentido en la Historia.

3. El trabajo de la Fundación.
No somos –ni queremos ser- un partido político, ni siquiera un grupo de presión cerca de tal o cual partido. Creemos que todos, de derechas o de izquierdas, liberales o socialistas, conservadores o progresistas, pueden apostar por España; creemos que una nación es, por definición, un proyecto común, que a todos implica. Una nación que sólo fuera de derechas o de izquierdas sería una nación hemipléjica. Aspiramos, pues, a hacer llegar nuestro mensaje a todos los ciudadanos –con independencia de sus posiciones políticas- y en todos los puntos de la vida pública. Y creemos que todos, sin distingos, pueden sentirse atraídos por un proyecto así. Con tal profundidad lo creemos que uno de los objetivos de la Fundación –hoy ilusorio- es el fomento de la cohesión de la sociedad española, y de un gran acuerdo de los grandes partidos españoles en torno a la unidad de España y a la fortaleza del Estado español.

Hemos escogido como campo de acción el terreno de la opinión pública, de los principios, de los valores, pero también el de aquellos ámbitos donde los principios y los valores se actualizan, donde se hacen realidad. Queremos defender – en algunos casos ya estamos defendiendo- el nombre de España allá donde sea atacado, ya sea en las palabras de un cómico desaprensivo, ya en el desdén hacia las banderas que simbolizan la unidad nacional en los lugares públicos, ya en las aulas donde se niega el derecho a la enseñanza en castellano, nuestro idioma común. Estamos presentando proyectos para afianzar la conciencia nacional española, por ejemplo, en las escuelas, donde consideramos prioritario familiarizar a los niños con los símbolos nacionales de España.

Estamos promoviendo, para dentro de algunos meses, un encuentro de intelectuales de primer nivel para examinar la cuestión nacional en España y proponer una primera plataforma de ideas; ideas que puedan ser acogidas por la sociedad española, no sólo por sus líderes, sino también por cualquier ciudadano, en orden a recuperar la conciencia nacional. Del mismo modo, estamos trabajando con el movimiento cívico en todas aquellas iniciativas que juzgamos de pura justicia y necesarias para la nación, desde el apoyo a las víctimas del terrorismo hasta la oposición de unas reformas estatutarias que amenazan con convertir el Estado de las Autonomías, que respetamos, en un mosaico de egoísmos absolutamente inhabitable.

Desde que nos lanzamos a esta aventura, muchos españoles nos han prestado su apoyo. Nuestros socios, los Amigos de la Nación, han crecido a un ritmo de cien afiliados por mes. Esto es muy relevante si tenemos en cuenta que nuestra Fundación se financia exclusivamente con las aportaciones de estos socios, de los Amigos de la Nación. Gracias a su esfuerzo es posible este acto, los actos semejantes que hemos celebrado en otras ciudades de España o el mantenimiento de nuestra página web, nacionespanola.org, donde todos los días comentamos la actualidad de nuestro país. También serán una realidad, en breve, los Observatorios de la Nación Española, que a modo de clubes de opinión y acción, en cualesquiera puntos de España, examinarán problemas concretos en sus localidades, problemas vinculados con la problemática nacional; los darán a conocer al resto del país y, de esta manera, permitirán que lo nacional vuelva a estar presente en la opinión pública.

Creemos, en fin, que una iniciativa como la nuestra es necesaria. España necesita recobrar su conciencia nacional. Miremos a la calle: la gente, la España de a pie, saca sus banderas ante un acontecimiento deportivo, pero sus gobernantes sugieren que España no es una nación; cientos de miles de ciudadanos vibran con una película como Alatriste, que recoge grandes episodios de nuestra Historia, pero una buena parte de quienes detentan la opinión se recrean en una versión insidiosa de la leyenda negra. Esto que nos pasa aquí no ocurre en ningún otro lado. Y todo esto se traduce después en esa especie de malestar, de debilidad, de enfermedad de la nación que hoy vemos por todas partes, y cuyas consecuencias sobre nuestra vida individual y colectiva pueden ser muy nocivas.

Necesitamos recuperar nuestra conciencia de Nación. Necesitamos recuperar la satisfacción y el orgullo, -todo lo críticos que se quiera-, pero sanos y positivos, de ser españoles. Necesitamos recuperar el mejor sentido de la palabra patriotismo. Necesitamos, en fin, defender a la nación española, nuestros derechos y libertades como españoles. Ese es el objetivo, titánico, osado, de esta humilde Fundación.

Movimiento cívico
SE PRESENTÓ LA DENAES EN MADRID
Cristina López Schlichting :"...estamos buscando dos o tres socialistas para ver si se vienen con nosotros y montamos la verdadera Fundación para la Defensa de la Nación Española"
Redacción minutodigital 5 Octubre 2006

Se presentó ayer la Fundación para la Defensa de la Nación Española en Madrid, en la Puerta del Sol, en un acto auspiciado por la carismática Esperanza Aguirre, aunque ella no asistió.

La líder del PP puso en marcha la maquinaria popular madrileña para conseguir que la presentación de DENAES en Madrid no se pareciese en nada a las realizadas en Bilbao y Salamanca que se saldaron con una pobre asistencia de público.

A la llamada de la dirigente madrileña acudió la "plana mayor" del PP madrileño logrando, como ya anunciamos en Minuto Digital, dar un enfoque absolutamente partidista a la Fundación que desde hoy se vinculará aún más al Partido Popular, impidiendo de esta forma la constitución de un organismo verdaderamente transversal en defensa de la Nación Española.

LOS POLÍTICOS QUE SE DEDIQUEN A LA POLÍTICA
En Minuto Digital avisamos, hace un par de semanas, que una fundación como DENAES liderada por un político profesional en activo, sea del partido que sea, es contraproducente a la vez que inviable éticamente, ya que su presidente se debe a sus votantes y a su partido, que es quien, en última instancia, sitúa al político en ese puesto de responsabilidad que le permite cobrar un suculento sueldo acompañado de esas jugosas dietas. Vivir de la política en definitiva.

¿Qué apoyará Abascal el día que el PP y DENAES defiendan posturas diferentes sobre algún tema determinado? ¿Dejará su escaño? ¿Dejará la Fundación? Nos parece que la respuesta es evidente.

Si las suspicacias del ciudadano ya son elevadas al ofrecer su confianza a un político profesional, aumentan más aún cuando se observa que DENAES tiene un apoyo explícito de un concreto sector del PP y ninguno de otras organizaciones políticas, pues no hay que olvidar que en política existen máximas no escritas entre las que se encuentra la de no seguir a un político de una formación distinta a la propia.

DENAES, UN OBJETIVO MÁS
Todo esto queda evidenciado en la noticia que publicaba el día de ayer el diario digital socialista El Plural. La noticia demuestra que DENAES nunca podrá ser una organización transversal. Así comienza el artículo escrito en El Plural:

Se hace llamar asociación cívica pero no la presiden ciudadanos, de hecho es la única asociación de este tipo dirigida por un político. El diputado del PP en el País Vasco Santiago Abascal presenta esta tarde en Madrid la Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES).

Desde luego, para un recorrido tan corto no hacían falta alforjas. Finaliza de esta forma la ilusión de muchos españoles que han visto como otro proyecto ilusionante acaba en la cuneta o sirve a intereses distintos de los inicialmente previstos.

NO SE LO CREEN NI ELLOS
Resulta evidente el malestar en determinados círculos populares en relación con DENAES. Políticos consultados por nuestro periódico muestran su malestar por lo que consideran "una especie de organización paralela de la que no conocemos casi nada". Lo que parece evidente es que algunos de los patronos de la Fundación tampoco lo tienen muy claro.

En la tertulia de ayer (04/10/2006) del programa de la periodista Cristina López Schlichting pudimos escuchar lo siguiente:

"...estamos buscando dos o tres socialistas para ver si se vienen con nosotros y montamos la verdadera Fundación para la Defensa de la Nación Española"

La frase no tendría más importancia si no fuera porque define perfectamente lo que debería ser una organización de este tipo -capaz de agrupar a todas las sensibilidades del arco político español-, y porque muestra claramente el sentir de sus propios miembros: no acaban de creer que esto funcione.

Islam
ESPAÑA AMEDRENTADA POR EL ISLAMISMO
Villena, Elda, La Vila Joiosa, Caudete, Cocentaina, Petrer, San Vicente del Raspeig, San Blas...
Redacción minutodigital 5 Octubre 2006

Algunas localidades valencianas han decidido cambiar algunos actos en sus fiestas tradicionales, en los que por ejemplo se hacían estallar muñecos que representaban al profeta Mahoma, porque podrían ofender a los musulmanes. La costumbre tiene una gran raigambre popular pese a lo cual muchos ayuntamientos han tomado medidas para eliminar la posibilidad de que la sensibilidad de los musulmanes de vea afectada. Curiosamente ninguna medida similar se toma por los municipios en época de carnaval, donde las parodias y disfraces ofensivos para los católicos abundan.

En Bocairent, ya el año pasado decidieron dejar la costumbre de hacer estallar la cabeza del muñeco que representa a Mahoma con una traca, en unos momentos en que en Dinamarca se vivía la airada respuesta de los musulmanes a la publicación de unas viñetas en las que se representaba al profeta del islam.

El alcalde de Beneixama, Antonio Valdés, dijo también que hacer explotar el muñeco de Mahoma, como también ocurre en su localidad, era ofensivo. "No se trataba de un acto esencial, y como podía herir la sensibilidad de algunas personas decidimos evitarlo", afirmó.

Las fiestas de moros y cristianos rememoran la reconquista de España de manos de los moros, celebrándose en distintas ciudades y pueblos españoles del este peninsular, como la Región de Murcia, Castilla-La Mancha, y especialmente la Comunidad Valenciana, sobre todo en la provincia de Alicante, donde hoy en día se concentran el mayor número de ciudades y poblaciones que celebran este tipo de festejos. También se celebra en algunas ciudades de Cataluña, Andalucía y Aragón.

Hay datos documentados que demuestran la antigüedad de estas fiestas. Algunas llegan a celebrarse incluso antes de la total Reconquista de España (en 1150 en Lérida, en 1426 en Murcia y en 1463 en Jaén) y conmemoran la liberación del dominio musulmán de dichas localidades. A lo largo de los siglos XVI y XVII se extienden las fiestas conmemorativas en el reino de Valencia, especialmente en Alicante y llegan a su apogeo en el siglo XIX, momento en el cual se asientan como tradición popular y festiva que ha llegado a obtener la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional en Alcoy, pero también cabe enumerar, entre otras, a Villena, Elda, La Vila Joiosa, Caudete, Cocentaina, Petrer, San Vicente del Raspeig, San Blas etc.

Movimiento cívico
YOLANDA COUCEIRO MORÍN: "NO NOS FIAMOS DE GARZÓN"
La Coordinadora general de Plataforma España y Libertad, compuesta por 45 asociaciones de toda España, señaló que están desarrollando una amplia ofensiva judicial encaminada a "saber la verdad y a defender la democracia y el estado de derecho"
Redacción minutodigital 5 Octubre 2006

Ayer se personaba en la Audiencia Nacional la Plataforma España y Libertad al objeto de ratificar la denuncia presentada en relación a la falsificación de documentos sobre el 11M que publicó "El Mundo"

La coordinadora general de la plataforma España y Libertad, Yolanda Couceiro Morín, acudió al juzgado de Garzón acompañada por uno de los letrados de la Plataforma, Javier Pérez Roldán, y presentó un escrito en el que asegura que este magistrado no es competente para investigar la presunta comisión de un delito de falsedad en documento público.

Además, Morín anunció que su plataforma se querellará por prevaricación contra este juez y, quizás, contra la Fiscalía, si el magistrado mantiene su decisión de investigar la presunta falsificación de los informes del 11-M. En su opinión, Garzón intenta hacer "con la sociedad civil lo mismo que hizo con los peritos, nos está intentando amedrentar". "España y Libertad no lo va a consentir", sentenció.

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 había citado a Morín para que le informase sobre si ratificaba la denuncia presentada ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por la plataforma.

La Coordinadora general de Plataforma España y Libertad, compuesta por 45 asociaciones de toda España, señaló que están desarrollando una amplia ofensiva judicial encaminada a "saber la verdad y a defender la democracia y el estado de derecho"

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