AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 16 Octubre  2006

Proceso de rendición
Vamos a contar mentiras
José Vilas Nogueira Libertad Digital 16 Octubre 2006

De la chanza a la abyección. "Vamos a contar mentiras" se proponían los niños en la vieja canción popular. Y los niños crecieron y convirtieron la mentira en la primera de las fuerzas que mueven el mundo (Jean-François Revel). Ahora, si dices la verdad eres un "fascista". Al menos, eso te llama el Gobierno de la nación y la progresía, que con tanta eficacia se alimentan recíprocamente.

Como en España, aunque no tantos como para ganar las elecciones, quedan todavía muchos "fascistas", los zapatéticos han ido a buscar apoyos a Estrasburgo. A poco que el Borrell discurra, el éxito es probable. Debería invitar, inmediatamente antes de la sesión, a los parlamentarios a una comida regional, que siempre crea ambiente. Una choucroute alsaciana, con su profusión de codillo, salchichas y otras menudencias, y el generoso acompañamiento de cerveza que tanta solidez alimenticia requiere. Los próceres europeos, si no cantaban "Asturias, patria querida" sería que no se la saben, pero es posible que dictaminasen que Miguel Angel Blanco fue una víctima colateral de un conflicto armado y que Irene Villa es uno de los líderes de una de las facciones en contienda. Una especie de general Millán Astray en femenino, pues la paridad se impone hasta entre los "fascistas".

Buena parte de la clase política europea "se la coge con papel de fumar" respecto de genocidios y otros crímenes políticos del pasado. No de todos, claro. Hablar bien de Stalin, el socio vencedor, no es delito. Hablar bien de Hitler, el socio perdedor, es un crimen. Pero, digan lo que digan, el proceso de "paz" zapatético-etarra es de la misma naturaleza, aunque sus dimensiones y sus accidentes sean muy diferentes, que la solución nazi del "problema judío".

Con la sola excepción de los GAL, no ha habido, ni hay, a diferencia de Irlanda del Norte, bandos ni bandas en conflicto. Es bien revelador que los herederos del Gobierno de Felipe González, desde el que se organizó aquel grupo criminal, se perezcan por llegar a un acuerdo con la ETA. Comparten el mismo talante moral. Al margen de esa penosa vicisitud, lo que ha habido es un enfrentamiento de una banda terrorista con el Estado. Entre las víctimas de esa banda, muchas eran miembros de las fuerzas armadas o de seguridad del Estado, pero no fueron muertos o heridos en combate, sino asesinados como conejos. Otras víctimas fueron familiares suyos o gente elegida por un desgraciado azar. Ya pueden cantar, hasta la afonía, el himno al soldado vasco, ya se pueden proclamar muy "militares"; los etarras no pasan de matarifes.

Tampoco es verdad que el País Vasco haya estado sometido a España, como Irlanda estuvo sometida a Inglaterra. En la construcción de la España moderna los vascos jugaron un papel decisivo y hegemónico. Sintéticamente, no fue la explotación española la que alumbró el nacionalismo vasco (y el catalán). Fue el fracaso del liberalismo decimonónico el que alimentó los piojos reaccionarios refugiados en las casullas sucias del clero rural de aquellas regiones. En el XIX, Bilbao resistió el sitio de los bárbaros y cerriles caseros. Paradójicamente, desde finales del XX los "progresistas" se han puesto a sus órdenes.

Ahora que Zapatero y compañía han llevado su proceso de "paz" a Estrasburgo (recuerden el entusiasmo zapatético por la vieja Europa; qué pronto ha pasado, una vez ha dejado de tener utilidad contra Aznar), quizá mejor que invocar argumentos de moral y decencia sea apelar al común interés ante el peligro común. Si yo fuese el portavoz popular me limitaría a recitar a Martin Niemöller: "cuando los nazis apresaron a los socialistas, no dije nada, porque yo no era socialista/ cuando encarcelaron a los sindicalistas, no dije nada, porque no era sindicalista/ cuando se llevaron a los judíos, no proteste, porque yo no era judío/ cuando al fin vinieron a buscarme a mí, no había ya nadie que pudiera protestar". De te fabula narratur, particularmente, en el caso de la ETA, si eres francés.

José Vilas Nogueira es profesor emérito de la Universidad de Santiago de Compostela

Patxi ETA
EDITORIAL Libertad Digital 16 Octubre 2006

De Juana Chaos, el hombre que celebra con champán los asesinatos de sus correligionarios, asesino de veinticinco españoles, enfermaba por una extraña huelga de hambre en la que comía unas raciones que hubieran envidiado en su día muchos presos del Gulag soviético. En lugar de dejarlo morir, si ese era realmente su deseo, el Gobierno ordena la a Fiscalía que rebaje su petición de pena de 96 a 6 años, no sea que su deceso sea un obstáculo para el "proceso de paz". Esa es casi toda la información que cualquier persona medianamente instruida debería saber para darse cuenta de la disposición de Zapatero de ceder, ceder y ceder hasta que no quede nada que colme las apetencias de la banda.

Patxi López ha dado hoy un paso más en este proceso al proponer Québec como una posible solución. Se ve que no están satisfechos con la analogía del modelo irlandés, que de seguirse al pie de la letra hubiera obligado al Gobierno a dejar morir a De Juana como Thatcher dejó morir al mucho menos sanguinario terrorista irlandés Bobby Sands y sus compañeros en el 81, y llevaría a retirar competencias al parlamento vasco para igualar a las de Stormont, además de suspender la autonomía cada vez que se produce una extorsión o un episodio de terrorismo callejero. Amén de que una segunda banda terrorista debería estar asesinando y justiciando sus crímenes en nombre de la nación española.

Pero los socialistas (o los etarras) no proponen modelos esperando que la gente los analice completamente, sino que escojan sólo las partes que les interesan y desechen todo lo demás. Así pues, cuando hablan de "modelo irlandés" se refieren única y exclusivamente a la cesión política a cambio del abandono de las armas. Y cuando Patxi López ha hablado de Québec, no lo ha hecho pensando en que en Canadá no hay terrorismo y que es un país más joven aún que el PNV, sino única y exclusivamente en los dos referéndum sobre la independencia que han tenido lugar y la intención de los secesionistas de convocar más en cuanto se hagan con el poder, hasta que al fin en alguno gane el sí.

No obstante, el hombre que renunció a su apellido no hace sino explicitar con claridad lo que ya dijo el presidente del Gobierno cuando anunció por la puerta de atrás en el Parlamento el inicio oficial del proceso de rendición. Su reconocimiento al "derecho a los vascos a decidir su futuro" nunca fue otra cosa que un eufemismo ya empleado por el nacionalismo vasco para referirse a la "autodeterminación", es decir, a la independencia. Patxi López y José Luis Rodríguez Zapatero han abierto la puerta a la concesión de la reivindicación por la que la banda terrorista lleva asesinando durante todos los años de la democracia. El príncipe de la paz premia la violencia contra inocentes. Y Patxi ya no se limita a sentarse con los etarras; ahora asume sus pretensiones políticas. A eso ha quedado reducido el antaño heroico socialismo vasco.

La actitud de los amigos
Por GERMÁN YANKE ABC 16 Octubre 2006

ATRIBUYEN a Pío Cabanillas aquello de «no se sabe quién, pero ganaremos», y cuenta otro Pío (Baroja esta vez) la anécdota de aquel médico que respondió a las monjas que atendía -y que tras el triunfo del Frente Popular preguntaban qué había pasado- diciendo «ya ven, hermanas, ayer pensaba que íbamos a ganar las derechas y esta mañana ha resultado que hemos ganado las izquierdas».

Este curioso modo de poner buena cara ante los acontecimientos va a resultar imposible con el famoso «proceso». Más bien al contrario. Si se frustra y ETA vuelve a las andadas -aunque nunca ha estado quieta-, malo. Si sigue como hasta ahora se dibuja, malo también, porque la estrategia se ha establecido para diseñar las condiciones en que ETA y Batasuna se encuentren cómodas (todo ello con una suerte de disimulos acumulados) y no para asegurar, sin terrorismo y violencia, las condiciones democráticas que los españoles se han dado a sí mismos.

¿Qué esperamos? Cesiones para mantener vivo el «proceso», atrabiliarias «mesas» al margen del diálogo institucional parlamentario, desigualdad entre los ciudadanos para compensar el «alto el fuego», aproximaciones a una concepción étnica de la política, aunque se maquille con la igualmente absurda y totalitaria «voluntad mayoritaria del pueblo vasco», legalizaciones sin exigir una actitud moralmente solvente ante la violencia, etcétera.

El pasado sábado, con motivo del centenario de Hannah Arendt, la cadena franco-alemana Arte emitió algunas de las entrevistas concedidas por la pensadora al final de su vida. En una de ellas, rememorando el triunfo electoral de Hitler en Alemania, Arendt explicaba que el juicio sobre los nazis no cambió al ganar las elecciones -ya sabía antes que eran los enemigos de la libertad-, pero si evidenció un problema moral: cuál era e iba a seguir siendo la actitud de los amigos. ¿Cederían? ¿Seguirían luchando contra el enemigo? ¿Callarían?

Salvando las distancias (entre las que no está, por cierto, la pertenencia de unos y otros a las doctrinas totalitarias), el «proceso», aún triunfante, no convertirá en demócratas a los terroristas de ETA y sus partidarios. Lo sabemos, pase lo que pase, y lo vienen demostrando incluso en su versión más «dialogante», que no es otra cosa que una apariencia estratégica y que no implica modificación alguna de su vieja doctrina.

El nuevo drama es que, por lo que sabemos, lo que en el mejor de los casos podemos esperar de algunos amigos, los que están ahora en el Gobierno, es que, ante las reclamaciones de Batasuna y ETA, den con fórmulas lo suficientemente ambiguas, es decir, que eviten el escándalo pero que no impidan la cesión. Lo que sabemos es que, más allá de la voluntad de arrumbar al PP, pretende así construir el futuro del País Vasco sobre pivotes entre los que está Batasuna, que nunca ha dejado de ser enemiga de la libertad.

España: ¿quiere el gobierno liquidar lo que resta de sociedad civil?
Francisco Rubiales Periodista Digital 16 Octubre 2006

Cualquier seguidor de la actualidad política española ha podido leer o escuchar análisis de expertos que proclaman la creciente debilidad de la sociedade civil española y el cada día más fuerte poder del gobierno. Ese desequilibrio entre Estado y sociedad, cada día mayor en la etapa del gobierno de Zapatero, está poniendo en verdadero peligro la democracia española.

No conozco un sólo gobierno democrático que admita públicamente que la sociedad civil es su principal adversario. Todos afirman, hipócritamente, que la sociedad civil es importante y que la apoyan, pero todos ellos hacen lo posible, desde la trastienda, sin luz ni taquígrafos, por debilitarla. Todo político es consciente de que la sociedad civil es el principal instrumento ideado por la democracia para limitar y controlar el insaciable poder de los partidos políticos y los gobiernos.

La debilidad extrema de la sociedad civil española está constatada por la mayoría de los expertos y por numerosos estudios e investigaciones. Su debilidad se basa en que el gobierno la ha invadido y ocupado, controlado a sus principales instituciones: medios de comunicación, universidades, sindicatos, cajas de ahorros, asociaciones, fundaciones, religiones, empresas, clubes, etc. El control del poder político se ejerce, principalmente, a través de la infiltración, colocando políticos en esas instituciones, o a través de los presupuestos y subvenciones, controlándolas.

Al gobierno de la España actual, encabezado por el socialista Rodríguez Zapatero, un personaje que detrás de su talante tolerante y su rostro sonriente esconde claros rasgos autoritarios e intervencionistas, nunca igualados en la jóven democracia que nació tras la muerte de Franco, no le parece suficiente debilitar la sociedad civil sino que parece aspirar a colocarla en estado de coma y a convertirla casi en un recuerdo histórico.

El estilo de gobierno impulsado por Zapatero, capaz de gobernar al margen de la opinión pública mayoritaria, y a veces en contra, como ha demostrado con los Estatutos de Cataluña y de Andalucía, o cuando pacta con ETA a cambio de concesiones que la mayoría de los ciudadanos rechazan, exige que el poder político domine la opinión pública, lo que implica tanto el control de los medios de comunicación como la desarticulación de cualquier capacidad de influencia por parte de la sociedad civil.

La exaltación de retales tan dramáticos de la historia de España como la II República o el afan de desenterrar la nefasta Guerra Civi y sus muchos cadáveres, con especial predilección por los de los perdedores, algo que alimenta el espíritu de revancha, sólo revela que el gobierno actual pretende enfrentar a unos españoles con otros, para controlar todavía más los resortes del poder.

Pero, para lograrlo, necesita que la sociedad civil, ese colchón de seguridad vital para la convivencia y la paz, resulte dinamitada por el poder político.

Y nada destruye más a la sociedad civil que su división y enfrentamiento, asignaturas en las que España obtiene actualmente un claro y triste sobresaliente.         Voto en Blanco

Más cesiones tras la huelga de hambre trampa.
Román Cendoya Periodista Digital 16 Octubre 2006

Tenemos un gobierno entregado a los terroristas. Ante la huelga de hambre trampa del mayor asesino en serie de España, fuentes bien informadas aseguran que, el Ministro del Interior llamó al Obispo de San Sebastián (siempre con los malos) para que hiciera de mediador con la familia del terrorista y negociara lo que Iñaki de Juana Chaos pedía para abandonar su dieta. Tenemos un gobierno que miente a la sociedad. Habla de respeto a la legalidad y hace exactamente todo lo contrario. El gobierno utiliza todos los instrumentos del Estado para atender solícitamente las peticiones de los terroristas. La cesión más vergonzante de las que el Estado ha hecho a un terrorista ha sido lo ocurrido con Iñaki de Juana Chaos. Por un delito de graves amenazas, hace poco más de un año, merecía 96 años de cárcel como impetuosamente destacaba el verborreico Ministro de Justicia. Hoy, como la organización tiene cogido al gobierno por las pelotas, el mismo delito sólo merece seis años. Patético final para un Ministro de Justicia que tiene a la Fiscalía al servicio de las exigencias que los terroristas imponen al gobierno Rodríguez. En la vergonzante defensa que hacen los amanuenses del gobierno de esta política de rendición, lo que era un delito de amenazas y servía para transmitir la tranquilidad de que el gobierno no iba a ceder ante los terroristas, ahora es considerado un simple delito de opinión. ¿A dónde se ha ido la tranquilidad de que el gobierno no se iba a rendir? La Sala de la Audiencia que celebrará la vista tiene en sus manos la demostración de que la Justicia es un poder independiente.

Otra prueba más de las cesiones del gobierno a ETA es el debate sobre el mal llamado “proceso de paz”, que el PSOE ha programado para el 25 de octubre en el Parlamento Europeo. Ni es la primera, ni será la última. El gobierno está sometiendo a la sociedad a todo tipo de humillaciones ante los terroristas. Ha verificado un alto el fuego inexistente, ha regalado a los terroristas una humillante fotografía que vulnera la Ley de Partidos, permite que celebren manifestaciones y convoquen y realicen ruedas de prensa, cambia la tipificación de los delitos desde la fiscalía y consiente que algún policía llegue a avisar a los terroristas de que hay preparada una operación policial. Por si esto fuera poco, Rodríguez satisface la demanda de nazionalistas y terroristas de internacionalizar el inexistente conflicto vasco. Atentos que ya avisa Rodríguez de que va a legalizar a ETA-Batasuna sin que condenen la violencia. Y sin que la dejen, que esta noche han vuelto a atentar en Euskadi.

ETA se empeña en el terror
Raúl González Zorrilla Periodista Digital 16 Octubre 2006

A veces, cuando se leen las informaciones que publican algunos periódicos sobre la marcha del “proceso de paz” impulsado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, uno tiene la sensación de estar leyendo la descripción de una Euskadi irreal, conmovedora y pasmosa en la que el fin de la violencia terrorista es un hecho sin vuelta atrás y en la que solamente faltarían unos "pequeños ajustes" para que, definitivamente, se abriera el nuevo escenario de paz, libertad y concordia en el que dentro de muy poco tiempo vamos a vivir todos los ciudadanos vascos.

En esta comunidad autónoma virtual que dibujan las informaciones periodísticas filtradas por el Gobierno, los constantes actos de terrorismo callejero que se están produciendo desde hace varias semanas son solamente simples disfunciones que no ponen en peligro el “alto el fuego permanente” decretado por los etarras; la huelga de hambre (¿o mejor tendríamos que decir la cura de adelgazamiento) emprendida por el asesino Iñaki de Juana Chaos simplemente ha sido un bache en el desarrollo del gran plan de pacificación diseñado por el Presidente y, por supuesto, el hecho de que, hasta el momento, ni la ilegalizada Batasuna ni la banda terrorista ETA hayan dado un solo paso que apunte a una clara renuncia de la violencia y, mucho menos, a un reconocimiento de la inutilidad de los crímenes terroristas solamente es un “fleco pendiente” que habrá de solucionarse brevemente.

En este contexto, la pregunta es clara: si en las constantes conversaciones que están llevando a cabo el Partido Socialista de Euskadi (PSE) con la ilegalizada Batasuna, y que a su vez están manteniendo estas dos organizaciones con el PNV, se está dando una respuesta absolutamente favorable a la mayor parte de las exigencias reclamadas por los terroristas, ¿por qué “el proceso” sigue estancado?.

La respuesta hay que buscarla en una doble constatación que algunos no cejamos de reiterar y que, en mi opinión, es el elemento clave que tiene muchas posibilidades de arrastrar el “proceso” a su más rotundo fracaso: por un lado, está el hecho de que Arnaldo Otegi y los demás dirigentes de la ilegal Batasuna que están liderando el desarrollo de las negociaciones se encuentran absolutamente supeditados a las directrices que se marcan desde la banda terrorista ETA; y, por otra parte, hay que tener en cuenta que los criminales etarras, estén liderados o no por Josu ‘Ternera’, cosa que cada vez parece más discutible, aún no han interiorizado, ni remotamente, la urgencia de abandonar las armas, la necesidad de renunciar a la actividad terrorista y, mucho menos aún, el deber de reconocer el inmenso daño causado a la sociedad vasca y española a lo largo de más de tres décadas de asesinatos indiscriminados. Que nadie tenga duda: hasta que los criminales etarras no asuman esta realidad no llegará la paz a Euskadi y, en el momento en el que éstos amaguen con volver a utilizar la violencia, tendrán nuevamente el apoyo integral y sin fisuras de la ilegalizada Batasuna al completo. Al completo.

Este y no otro es el gran drama del presidente Zapatero y del Partido Socialista y, por extensión, es el desastre al que el Gobierno nos ha abocado a todos los españoles: el de constatar cómo, a pesar de haber humillado a las víctimas, despreciado a las instituciones democráticas, insultado a la dignidad política más básica y desatendido los principios éticos más elementales con el fin de contentar a los terroristas y a los nacionalistas más radicales, los liberticidas continúan aún empeñados en hacer lo único que saben hacer: asesinar, secuestrar, extorsionar, amenazar y delinquir.
Blog de Raúl González Zorrilla http://gonzalez-zorrilla.blogspot.com/

La ultra, ese aliado de separatistas y del izquierdismo antipatriótico
Santiago Abascal elsemanaldigital 16 Octubre 2006

Entre quienes niegan que España exista o, a lo sumo, la consideran un grave error histórico, y quienes se envuelven en su bandera con afán de exclusividad, surte a veces un extraño maridaje.

16 de octubre de 2006. Parece que la defensa de la nación española, la apelación al patriotismo desde posiciones moderadas e integradoras, encuentra resistencias incomprensibles, críticas virulentas y despierta odios cainitas nada más proponerse. No se escucha, no se atiende, no se observa con buena fe. Ésa es nuestra historia contemporánea y parece que nuestra historia presente. Porque la defensa de la nación española siempre encuentra los mismos obstáculos, siempre topa con los mismos obstinados enemigos –entre los propios compatriotas- que la zancadillean, la examinan y la caricaturizan. Ayer y hoy; tales enemigos no han variado. Ahí sigue la izquierda antipatriótica en maridaje con la ultraderecha patriotera obstaculizando una defensa de España en la que todos quepan y nadie sea extraño.

La izquierda antipatriótica constituye el primer obstáculo en la defensa de la nación española y en la promoción de cualquier patriotismo español, por muy descafeinado y constitucional que sea. Esa izquierda divina, cuyo reino no es de este mundo, no ve legítimo referirse a España como patria o nación pero concede tales títulos a cualquier región o Comunidad Autónoma en la que lo demande más de un 5% de la población. Esa izquierda tilda de ultraderechista a cualquiera que ose pronunciar la palabra España, esa izquierda apátrida o cuya patria es la humanidad, esa izquierda relativista, esa izquierda que ve nuestra historia colectiva como un cúmulo de despropósitos. Esa izquierda antinacional que, a lo sumo, concede que España –si existe- es únicamente un error de la Historia.

Pero esa izquierda cuenta con un aliado inestimable, que le hace el caldo gordo, que la alienta en su rechazo a lo nacional, a lo patriótico, a lo español. Ese aliado no es otro que la ultraderecha cafre y patriotera, el extremismo pistolero e iletrado que ve en España sólo una bandera, un símbolo, un fetiche del que puede apropiarse para ser más y mejor que los demás. Esa ultraderecha que siempre ha patrimonializado lo nacional, que da y quita carnés de españoles, que se envuelve en nuestra bandera y que provoca que otros iletrados, acomplejados, sientan deseos de escupirla. Y que no acepta que otros –que no sean ellos- defiendan la nación.

La Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES), un proyecto cívico que cuenta con el respaldo de personas de la talla intelectual de Gustavo Bueno, Fernando García de Cortázar, Gabriel Cisneros, Adolfo Prego, Sabino Fernández-Campo y Alejo Vidal-Quadras, entre otros, se ha topado con ambos obstáculos desde el día de su constitución recibiendo andanadas desde el ámbito de la izquierda antipatriótica (no toda la izquierda es así) y desde los lares de la ultraderecha camuflada en algunos movimientos cívicos y en alguna prensa digital.

Tales ataques de la coalición de ultraderechistas y de izquierdistas antinacionales no hacen sino facilitar un diagnóstico: nuestra lepra nacional se encuentra en tales minorías, en ambos grupúsculos. No hay mayor cómplice de los antiespañoles que los ultras cavernícolas e ignorantes que dan lecciones de españolidad, y que se dividen cuando son más de ocho. No hay aliado más estrecho de la izquierda antipatriótica que la ultraderecha patriotera. Eso es algo que –sin duda- sabe, desde el minuto uno, la Fundación para la Defensa de la Nación Española, que quiere y va a defender la España de todos, una España por encima de los bandos y de los cafres que quieren dividirla, sean estos ultraderechistas, separatistas o ultraizquierdistas.

CUIDADO CON LOS CONVERSOS DE IZQUIERDA
Editorial minutodigital 16 Octubre 2006

La derecha, como siempre tan confiada y pánfila, ha recibido con autentico embelesamiento a personas y formaciones, que desde la izquierda por fin se han dado cuenta de que el patriotismo tiene su importancia.

La unidad nacional supone la base de una convivencia democrática, solidaria e igualitaria para todos los ciudadanos. A base de escarmentar en cabeza propia debido a las discriminaciones que han podido sufrir en Cataluña e incluso cosas peores en Vascongadas, por fin algunos izquierdistas han llegado a la conclusión de que es posible en España, al igual que en el resto del mundo, una izquierda que defienda con el mismo énfasis que la derecha la idea de nación.

Desde luego celebramos con gozo que esta cultura del patriotismo comience a calar dentro de la izquierda. Pero parece ser que estos conversos, con quien más cuentan para formar una izquierda nacional no son con sus correligionarios de filas. En vez de intentar atraer y convencer a quienes antaño eran sus compañeros y su público natural, han optado por lo fácil, al acomodarse en la calurosa acogida que desde medios y gentes de la derecha se les ha brindado y aprovechar esa seducción para pastorear a las mismas derechas.

Y no deberían olvidar que las lecciones de patriotismo se las han de dar a otros, no a los que llevamos toda la vida en trinchera correcta, luchando para que lo que hoy sucede no llegase a producirse, mientras ellos contribuían activamente a que la amenaza se materializase. Algo que no deberían olvidar esas bases de la derecha, tan proclives a ese mal tan español que consiste en dar más crédito y gloria a los de fuera que a los de casa. Porque estos nuevos conversos vienen a descubrir y a predicar hoy lo que los viejos patriotas ya descubrieron hace 25 años, aunque su predica cayese en el desierto, debido a que el dinero, el poder y los medios nunca les prestasen atención.

Los votos con los que han de crecer formaciones que nacen desde la izquierda como Ciutadans de Catalunya-Partit de la Ciutadania, han de ser los votos de las gentes de izquierda a la que por fin caiga la venda que llevan en los ojos. Eso sería lo auténticamente útil. No con votos de gentes de derecha que ya están archiconvencidos de la necesidad de defensa de la patria. Para las personas de la derecha que no están satisfechas con un PPC tibio y poco comprometido, o con la falta de cercanía de los populares a las cuestiones sociales, hay formaciones alternativas de derecha, sin necesidad de acudir a partidos izquierdistas. Ahí está la Plataforma Adelante Cataluña.

Recientemente joven pupilo de Arcadi Espada, Albert Rivera, candidato de Ciutadans acudió a entrevistarse con el director de El País. Aunque en algunos haya suscitado suspicacias, a nosotros nos parece muy correcto. Es allí, en su medio natural, donde se tiene que abrir paso esta incipiente izquierda nacional, y no a costa de la derecha, ya que aunque pueden contar con toda nuestra simpatía y comprensión, nuestro apoyo y esfuerzo ha de quedar en casa propia.

Del síndrome de Estocolmo al estallido social.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 16 Octubre 2006

Tras leer las encuestas de este fin de semana en las que el PSOE aventaja al PP en 3 puntos y pico y leer opiniones que hablan de lo incomprensible de la situación teniendo en cuenta las barrabasadas y disparates hechos por el PSOE, me he venido preguntando la razón de tal fenómeno, y anoche se me hizo la luz.

Muchos millones de personas que votaron a Zapatero el 14 de marzo de 2004 sienten, aunque no perciben, que el presidente ha secuestrado su voto, que esta haciendo con él lo que no habían pensado que haría, ni les habían dicho en la campaña electoral y son incapaces de asumir el hecho y sus consecuencias, por ello intentan, como si padeciesen el síndrome de Estocolmo, seguir al lado del secuestrador pensando que se porta muy bien con ellos, que les da un trato humanitario, que les comprende.

No se paran a pensar, por temor a ver la realidad, en lo que Zapatero ha hecho con su voto secuestrado, con su alma democrática confiscada, con sus sueños de futuro contaminados de locura ávida de poder.

Se aceptan las más increíbles razones que explican las más abyectas actuaciones. Zapatero, por ejemplo, nos dice que los responsables del 11M han sido los islamistas, llamados terroristas internacionales para no romper el síndrome escandinavo, y sin embargo todos los días vemos al presidente postrado ante el islamismo, igual da que sea el iraní, que el marroquí, que el sirio. Transmite sin cesar el mensaje de que todo lo musulmán es bueno y lo cristiano y occidental no tanto y que si por lo que sea los musulmanes hacen algo perverso lo hacen por la culpa de la Iglesia Católica que los masacró en las cruzadas o de los países occidentales.

Consigue que miles y miles de ciudadanos españoles hayan asumido e interiorizado que ETA y Batasuna son los buenos, merecedores de todo el humanitarismo que se les pueda proporcionar, y que esos cientos de miles de españoles estén en estos momentos defendiendo a los asesinos y sus derechos y asumiendo que las víctimas son todas seres con el alma herida pero vendidos al inhumano Partido Popular y por tanto merecedoras de mayor de los ninguneos. Acallan así la razón y sus conciencias pues todo lo que las víctimas del terrorismo dicen son solo palabras puestas en su boca por Rajoy.

Si las víctimas dicen que no les parece justo que el gobierno obstaculice la investigación del atentado del 11M, no paran a preguntarse qué motivos tienen para tal cosa, solo son unos vendidos a Rajoy y por tanto digan lo que digan ya no les importa una higa.

Sería para ellos terrible levantarse una mañana y descubrir que han estado dando cobertura democrática al más horrible encubridor del más horrendo atentado de nuestra historia. Lógicamente antes que asumir tal cosa prefieren hacer como los científicos a los que Galileo pedía que mirasen por su telescopio para ver ciertos cuerpos celestes orbitando alrededor de otro planeta y no del sol y que no quisieron mirar. Todo el que no orbita alrededor del PSOE es un satélite del PP.

Antes que reconocer que su voto y su apoyo ha servido para que Zapatero rindiese a toda una nación a un grupo terrorista prefieren asumir que los tales ya no son terroristas y que no lo son porque llevan 3 años sin matar, y que si Zapatero pacta con ellos a cambio de lo que siempre han pedido es porque este país no se puede permitir un muerto más, sin preguntarse porqué han muerto antes de Zapatero mil compatriotas si hace 25 años se podría haber hecho la paz con las mismas concesiones que hace ahora Zapatero.

Sobre todo son incapaces de ver que Zapatero les ha mentido y les sigue mintiendo y aunque aparezcan en primera página de los diarios unas declaraciones de Patxi López diciendo que "habrá que admitir parte de las razones del adversario" y entre esas habla del modelo de referéndum por la independencia tipo Québec. El que Zapatero dijese que no haría absolutamente ninguna concesión política a ETA y hoy salga Patxi diciendo que si se van a hacer y eso no les haga poner el grito en la Moncloa y el puño en algún sitio más sensible, es un signo más de lo que estoy diciendo.

Como ven son muchos muertos los que tendrían que cargar sobre sus miserias, eso es una carga tan pesada que ni se lo plantean, la solución es negar la realidad, nada de lo que pasa ha pasado, nada de lo que dicen que Zapatero ha hecho con su voto lo ha hecho.

Zapatero vela por ellos, se preocupa por ellos, los trata con talante y ellos solo piden que nadie les abra los ojos. Prefieren amar a su secuestrador.

Todo el que intenta hacer que vean la cruel realidad es tratado como un provocador que solo busca enfrentar españoles contra españoles, y si eso lo hace un partido como el PP, este es merecedor de la ilegalización. Ya empiezan a oírse voces que proclaman que habría que legalizar a ETA Batasuna e ilegalizar al PP, responsable no solo de dividir a nuestro país sino también de los 600.00 muertos de Irak, cifra mágica que nadie sabe de donde ha salido pero que han hecho suya con hambre de ciego.

Por cierto, si les ha extrañado el hecho de que Zapatero no quiera modificar ni derogar la Ley de Partidos para que ETA se puede legalizar a su gusto, sepan que si la leen verán que con ella en la mano y declarando al PP partido antisistema y de extrema derecha será muy fácil ilegalizar a la derecha española.

Es tan solo mi opinión, la opinión de alguien que sigue preguntándose, ¿qué pasará el día que muchos de los que padecen ese síndrome recuperen su libertad, descubran la realidad, asuman el engaño, se percaten de los hechos que no quisieron ver y sean conscientes del lugar al que nos lleva Zapatero?. No hablo del cambio del voto, hablo de algo más preocupante, hablo de un estallido social.

Este país no se merece un gobierno que lo lleva al desgobierno, ni un presidente de gobierno que miente hasta cuando parece que dice la verdad.

Historia
Sobre la biografía de Lluís Companys
José García Domínguez Libertad Digital 16 Octubre 2006

Lo confieso: hasta hace sólo unas horas, seguía convencido de que el catalán moderno que fabricara el ingeniero Pompeu Fabra constituía una delicada, precisa y muy sutil maquinaria gramatical que servía para todo, salvo para contar la verdad. Sí, lo admito: hasta hace un rato, estaba firmemente persuadido de eso; de que, en Cataluña, la famosa normalización lingüística sería una quimera irrealizable, por los siglos de los siglos; otra fantasía absurda de cuatro iluminados. Pues la normalización del idioma no reside, como ordenan los escribas la edición regional de El País, en que Montilla aprenda a usar correctamente los pronombres débiles. Sino en que los hablantes transcriban lo que piensan con acentos abiertos, ces cerillas y eles geminadas; lo que piensan, no lo que por el bien de la tribu deben pensar.

Pero el catalán normativo, que ha sido un idioma capaz, por ejemplo, de producir una poesía notable y una narrativa más que correcta, sin embargo, un día dejó de ser útil para, simplemente, expresar la verdad. Eso sucedió una mañana de primavera, a mediados de los años cincuenta del siglo pasado, dentro de una gran sala de la Abadía de Montserrat. Aquella mañana, otro ingeniero, aunque no industrial como el primero sino de almas, fundaría Crist i Catalunya, el germen aún embrionario de lo que después sería Matrix. El joven ingeniero de las letras y los fonemas se llamaba Jordi Pujol, y por entonces presidía la Cofradía de la Madre de Dios del Virtèlia. El colegio en el que ya bajo su batuta espiritual se forjaban, entre otras futuras glorias domésticas, los alumnos Pasqual Maragall, Federico Mayor Zaragoza, Josep Maria Trias de Bes, Xavier Rubert de Ventós o Daniel Giralt-Miracle.

Claro que la buena nueva se habría de difundir más tarde –y durante años– en la espaciosa residencia del patricio Joan Reventos, el fundador del PSC. Pero fue aquella mañana, allí, en Montserrat, cuando se marcó por primera vez el limite infranqueable de lo, desde entonces, se podría decir y escribir en catalán. A saber, que jamás hubo una guerra civil, sino que la de 1936 fue una carnicería entre la civilizada Cataluña y la gárrula España. Ya nunca más habría, pues, catalanes malos, ni castellano bueno. Y, de paso, el catalán dejaría de ser un idioma y pasaría a transformarse en el arma arrojadiza que sigue siendo hoy.
De ahí, primero el asombro, después la perplejidad y más tarde la admiración, al dar uno en leer "Lluís Companys. La veritat no necessita màrtirs". Que el viernes, coincidiendo con el setenta y cuatro aniversario del Seis de Octubre, Enric Vila, un catalán catalanista –es decir, nacionalista– haya osado publicar la verdadera historia de aquel pobre hombre, y en catalán, es un acontecimiento memorable. Sobre todo, para los filólogos. Que permanezcan muy atentos a la pantalla los de ese gremio: el catalán parece que está a punto de convertirse en una lengua viva. Por fin.

Conflicto de intereses
k.aulestia@diario-elcorreo.com KEPA AULESTIA El Correo 16 Octubre 2006

La actuación del presidente Rodríguez Zapatero en la tramitación del Estatut dejó entrever que su objetivo no es otro que el de asegurarse una mayoría parlamentaria en Madrid que cierre las puertas a la alternancia popular durante las dos o tres próximas legislaturas. El acta notarial que recoge la negativa de CiU a pactar con el PP tras los comicios del 1 de noviembre concede al PSOE un margen de actuación tan amplio que no sólo resta verosimilitud al retorno del PP a La Moncloa. Incluso podría anunciar la apertura de un largo ciclo de dominio 'sociovergente' no ya sobre la política catalana, sino sobre la española en su conjunto.

La promesa de Mas persigue e induce la neutralización política de Rodríguez Zapatero ante la liza electoral entre CiU y el PSC. La impresión de que al presidente le resulta indiferente el resultado electoral en Catalunya cobra peso en la opinión pública. Tanto que podría lastrar las perspectivas de Montilla para el tramo final de la campaña. La arremetida de CiU contra el primer secretario de los socialistas catalanes, a través del enjuiciamiento documental del tripartito, tiene una difícil réplica en tanto se perciba que el argumento de la cinta es compartido por el presidente del Gobierno.

La llegada de Pasqual Maragall al Palau de la Generalitat fue uno de los peldaños sobre los que se asentó la victoria socialista del 14 de marzo de 2004. Pero resulta poco probable que la presencia de Zapatero en La Moncloa devuelva aquel favor a la candidatura de Montilla. La falta de sintonía entre los intereses que mueven al socialismo catalán y los objetivos que persigue la actual dirección del PSOE no parecen haberse superado sacrificando a Maragall. Las diferencias calan más hondo. Entre otras razones, porque si bien el PSC necesita de un PSOE gobernante, la recíproca no está nada clara. A Rodríguez Zapatero le valdría la victoria de Mas porque así podría recabar el apoyo de prácticamente todos los escaños catalanes en las Cortes Generales. Desde el punto de vista del PSC, la ventaja que las encuestas conceden a CiU debería ser más abultada en las urnas para que Montilla renunciase a la reedición del tripartito, aun «en otras condiciones».

Pero, en cualquier caso, es probable que Rodríguez Zapatero no se entusiasme con la eventualidad de que la entente PSC-ERC-ICV vuelva a empujar a CiU a la oposición si los convergentes obtienen más escaños que los socialistas catalanes. Entre otras razones, porque ese supuesto invalidaría políticamente el compromiso suscrito por Artur Mas ante notario.

Vascos presos
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 16 Octubre 2006

Los gobiernos españoles no tienen suerte con los relatores especiales sobre la tortura de las Naciones Unidas. Cada informe que emiten supone una condena a la democracia española y una puesta en cuestión de las garantías legales y jurídicas que los detenidos tienen en nuestro país. Las denuncias -la mayor parte de ellas procedentes del entorno político de ETA- tienen mucha más credibilidad que las explicaciones del Gobierno español, que, como ocurre con el último informe conocido la semana pasada, ni se tienen en cuenta ni se mencionan.

Si los informes del relator sobre la tortura fueran imagen fiel del estado de este delito en el mundo, España sería el país en el que más se vulneran los derechos humanos con diferencia. El informe del año 2002 dedicaba a España 34 páginas y 185 párrafos, que suponían el 10% del documento referido a todos los países del mundo. Sirva como comparación que a Marruecos le dedicaban tres párrafos y a Rusia, 42. Las protestas diplomáticas españolas no tuvieron mucha suerte porque en el siguiente informe la cosa fue a peor, ya que se dedicó 225 párrafos a España, que suponían un 11% del total, distribuidos en 55 páginas de las 412 que ocupaba el documento.

La semana pasada se conocía un nuevo informe en el que España compartía cartel con otros diez países, entre ellos Uzbekistan, Azerbaijan, Rusia o Turquía. El nuevo relator calificaba a los miembros de ETA encarcelados de presos políticos y asumía la terminología de la izquierda abertzale en cuyas denuncias, de manera clara, está basado el documento.

«De los 518 presos vascos encarcelados en las prisiones del Estado español, tan sólo once están en el País Vasco», señala el documento de Naciones Unidas, poniendo de manifiesto que este Gobierno ha tenido el mismo éxito que el anterior, o sea ninguno. Ni siquiera ha sido capaz de explicarle al relator la diferencia entre preso de ETA y preso vasco y que presos vascos son la mayoría de los que llenan las cárceles de Basauri, Martutene o Nanclares, aunque en ellas no abunden los etarras.

Si no es posible persuadir al relator de un dato evidente como ése, mucho más difícil va a ser hacerle creer que España no es el paraíso de la tortura, como difunden los miembros de la izquierda abertzale. Ahora que tanto interés existe en dar una dimensión internacional al 'conflicto', no estaría de más que el esfuerzo se volcara en los organismos de las Naciones Unidas de Ginebra, donde el entorno político etarra tiene más influencia que la diplomacia española. No hay que olvidar que la última vez que se vio a Josu Ternera en público fue en el Palacio de las Naciones Unidas de la ciudad suiza, el 30 de octubre de 2002.       f.dominguez@diario-elcorreo.com

Confidencialcat
Marejada en el oasis
Pablo Molina Libertad Digital 16 Octubre 2006

El vídeo con que Convergencia y Unión acaba de inaugurar la campaña electoral catalana es un magnífico barómetro para comprobar la presión atmosférica en el famoso oasis. Recomiendo ver el cortometraje (no tan corto) por lo revelador que resulta de la arquitectura moral de todos los que en él intervienen, incluidos sus propios creadores.

Tomemos como ejemplo el fragmento que dedican a la sesión de cafelitos entre Carod Rovira y la ETA en Perpiñán. Igual que en el resto de apartados, el hilo conductor de la trama consiste en declaraciones de dirigentes de Convergencia con el añadido de Durán y Lérida, el nacionalista catalán de origen oscense, que desde su atalaya ética tras una trayectoria sin tacha (cuando estaba en el poder hubo semanas en que no explotó ningún escándalo de corrupción en las filas de su formación, casi protozoica), apostilla una y otra vez a su colega sobre cuestiones de moral pública.

En ese trozo, titulado "el último tango en Perpiñán" (no sabemos si con mantequilla o tal vez sobrassada), don David Madí, a la sazón director de la campaña electoral de CIU, se escandaliza por la famosa reunión allende los pirineos, mientras la voz en off desgrana los adjetivos de "irresponsable", "imprudente" y "desleal". Pero avanzando la grabación descubrimos que lo escandaloso para el señor Madí, y suponemos que para su partido, no es el hecho de que un demócrata (je) se reuniera con una banda terrorista para pactar una tregua en Cataluña, aspecto sobre el que no hacen ni un sólo comentario más allá de calificar la decisión como un "error", sino el riesgo que la policía francesa hubiera intervenido en ese momento y hubiera acabado arrestando también a Carod. "Una cosa terrible para la historia institucional de Cataluña", según Madí.

Es decir, a los autores del vídeo no les parece mal el hecho en sí, sino el descrédito para Cataluña si los telediarios nocturnos (me refiero a los del resto de España, no a los de Cataluña, claro) hubieran abierto con la imagen del presidente de la Generalidad en funciones desfilando en un furgón policial camino de la comisaría. Hombre, en todo caso la deshonra hubiera sido para el tripartit, no para Cataluña, realidad telúrica que, como Murcia o Extremadura, es ajena a los enjuagues de su clase política, por más nacionalista que se proclame. Pero en el oasis catalán no importa la porquería que haya bajo el agua, sino tan sólo que el hedor no trascienda.

Los encargados de la campaña electoral de "Ciutadans" lo tienen ahora muy fácil. Sólo tienen que poner en sus espacios electorales el vídeo de Convergencia, que tan brillantemente retrata a todos sus rivales, y añadir al final una sola frase: "Hay motivo". Más barato imposible.

Pablo Molina es miembro del Instituto Juan de Mariana

«Confidential cat»
Por MIQUEL PORTA PERALES ABC 16 Octubre 2006

El pistoletazo de salida de las elecciones catalanas está marcado por el DVD del delito en el que Convergencia i Unió -de forma truculenta: punto de intersección entre el género de terror, la propaganda a la manera de «Nunca máis» y la descalificación casi al modo de la ultraderecha mediática- pone a caldo al tripartito y sus líderes.

Pero, si quieren que les diga la verdad, «Confidencial Cat» -ese es el título del DVD- tiene, por así decirlo, su mérito. Sus méritos. En primer lugar, hay que reconocer que las críticas que se esparcen a lo largo del documental -la romería de Josep Lluís Carod Rovira a Perpiñán, el asunto de la corona de espinas, el hundimiento del Carmelo, la crisis del tres por ciento, el informe sobre los medios de comunicación, la incapacidad del tripartito, etc...- se fundamentan en datos objetivos de la realidad.

En segundo lugar, el documental pone en evidencia que la política catalana, lejos del pudor y la bondad que le atribuye el nacionalismo ídem, resulta tan impúdica y tunante como cualquiera otra. El documental de Convergencia -que pretende consolidar el propio electorado y recuperar el voto perdido de quienes se «equivocaron» votando a ERC en las pasadas elecciones autonómicas- tiene la virtud de desvelar que en la Cataluña política también se cuecen habas.
Un paso más en el desenmascaramiento del llamado «oasis catalán».

Corea del Norte tiembla ante la ONU
EDITORIAL Libertad Digital 16 Octubre 2006

La Organización de las Naciones Unidas ha vuelto a demostrar su inutilidad como vía de resolver los problemas que afronta el mundo libre. Los fan del multilateralismo se han apresurado a dar la bienvenida a la resolución adoptada contra Corea del Norte porque se ha logrado por "consenso". Desgraciadamente, el consenso no es ni ha sido jamás una herramienta útil por sí sólo, ni dentro de nuestras fronteras (¿recuerdan el Pacto por la Justicia?) ni fuera de ellas.

La única salida real al problema causado por las ambiciones nucleares de Kim Jong Il es el fin de la dictadura norcoreana, que gobierna sobre 22 millones de personas hambrientas con un ejército de un millón de integrantes y cuenta con 200.000 hombres, mujeres y niños acusados de "crímenes políticos" en su Gulag particular. Campos de concentración en que los niños son forzados a trabajar hasta morir, los presos empleados como cobayas humanas para experimentos de armas biológicas a lo Mengele y los guardas aleccionados para no tratar a los prisioneros como seres humanos.

Una resolución que excluye explícitamente el uso de la fuerza y que ni siquiera impone un embargo total de armas no merece ser tomada en serio como herramienta para conseguir el fin del sangriento régimen comunista de Pyongyang. Al otro lado de la frontera, en el sur, la población ya ha dado la espalda a la política de apaciguamiento con el norte y pide mayoritariamente armarse con bombas nucleares. En otra parte del globo, los ayatolás toman nota de otro ejemplo de la incapacidad del mundo libre de detener las amenazas que se ciernen sobre él. En un escenario tan peligroso, no cabe duda de que la resolución 1718 es mucho más útil como comprobación de la escasa utilidad de la ONU que como solución al problema norcoreano.

Eje del mal
Corea es la bomba
GEES Libertad Digital 16 Octubre 2006

No matan las armas sino quienes las empuñan. Los hay que son letales incluso sin nada que llevarse a las manos. Por eso hay cárceles y manicomios hasta en los mejores países. Como régimen el de Corea del Norte pertenece a ambas instituciones por derecho prioritario. El problema es que la humanidad aún no ha llegado al punto de levantar las correspondientes instalaciones para regímenes demencialmente canallas. Y algunos de los que desde hace más de medio siglo ostentan el privilegio de ejercer, llegado el caso, de loqueros y carceleros en interés de todos, no están por la labor por conveniencias propias, como ahora sucede con Rusia y China. Eso agrava enormemente las cosas y dificulta cualquier intento de arreglarlas, pero el problema en sí es ponerle el cascabel al gato, porque este animal es a la vez explosivo e implosivo y cualquier acción puede hacerlo detonar.

"Convénzase joven –le dijo Kissinger a un bisoño colaborador en el Consejo Nacional de Seguridad americano– hay problemas que no tienen solución". No se estaba refiriendo al llamado "país eremita" pero éste hubiera sido un ejemplo egregio. Esa es la cuestión. No hay garantías de que nada de lo que se haga no pueda tener efectos secundarios deplorables, no sabemos si mejores o peores que el mal que se quisiera atajar. No estamos seguros de si provocaremos la explosión o la implosión. Pero cualquiera puede originar la otra.

Hay ocasiones en que hay que elegir entre lo muy malo y lo pésimo. Para los que miran desde la barrera es difícil ver, y muy fácil fingir que no se ve, que lo primero pueda ser lo mejor. Es una paradoja, no una contradicción. Ciertos países forman el eje del mal precisamente porque esa es la disyuntiva que ofrecen. Irak no sólo parecía el más fácil sino que probablemente lo era, y ahí lo tenemos. Respecto a la Corea atroz y atómicamente mafiosa no quedan ilusiones por hacerse. El camino que se emprenda respecto a ella deberá ser el menos malo, pero con lo pésimo como referente. Y con ese género hasta al más consumado de los vendedores se le cae el alma a los pies. Los profesionales del antiamericanismo y su séquito de amateurs pueden hacer su agosto denunciando con razón los peligros de cualquier medida y silenciando arteramente los riesgos de dejar que las cosas sigan su curso o que la diplomacia apaciguadora las exacerbe aún más.

De momento lo que el Consejo de Seguridad nos ofrece es un acuerdo de duras palabras y, para la magnitud de las circunstancias, mínimas medidas. Enhorabuena a Pekín, satisfecha con una resolución, según sus propias palabras, "descafeinada". Y más que lo va a estar, porque estos multeralistas de maduras pero no de duras ya han anunciado que no participarán en las inspecciones de los barcos que salgan o lleguen al paria nuclear. Pero en todo caso no olvidemos que el problema de Corea y su bomba no es que la tenga sino que lo sea.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

"NOS HAN DADO LA CALLADA POR RESPUESTA"
El PSOE lleva meses negando una reunión al Foro de Ermua mientras Patxi López mantiene encuentros con Batasuna-ETA
El colectivo que preside Mikel Buesa formó en febrero de 2005 las Comisiones de la Diáspora Democrática. Transcurrido más de un año, este lunes comienzan las reuniones con los grupos parlamentarios para que conviertan en proposición de ley su propuesta de incluir en el censo electoral vasco a quienes han tenido que abandonar el País Vasco y Navarra por la amenaza terrorista. Desde mayo, el Foro no ha conseguido cerrar un encuentro con el PSOE. Su líder en el País Vasco, Patxi López, sí que mantiene reuniones con Batasuna-ETA pese a que continúan las amenazas en forma de pintadas en las sedes de su partido. Buesa ha insistido en que "es hora de terminar con esta anomalía democrática de limitar el efecto de ETA sobre los resultados electorales".
Libertad Digital 16 Octubre 2006

El Foro de Ermua pone en marcha este lunes, con IU y el PP por separado, las primeras reuniones de la comisión. Son encuentros con el objetivo de presentar una iniciativa legislativa que corrija las alteraciones del censo electoral producidas a lo largo de más de treinta años de terrorismo de ETA. También, matiza el colectivo, consecuencia de la política excluyente del nacionalismo vasco, que "ha apoyado deliberada y continuamente esa marcha de las personas o de familias enteras que no están del lado del nacionalismo", en palabras de Mikel Buesa.

En las reuniones que se ponen en marcha este lunes el Foro de Ermua solicitará a los grupos parlamentarios que conviertan la propuesta en una proposición de ley. De momento, no hay encuentro fijado con el PSOE. "Nos han dado la callada por respuesta", ha denunciado Buesa: "Hay una secretaria, que es la única que se pone al teléfono, que está actuando como un cancerbero con respecto a que nosotros podamos contactar con el grupo socialista y expresarles la naturaleza de este proyecto".

Buesa considera que "si se pretende, como afirma el Gobierno, conocer "la voluntad de los vascos", se deben corregir los efectos del terrorismo sobre el censo electoral". Y cifra en al menos 150.000 los vascos que viven "un exilio obligado".

"Nosotros hemos sido expulsados por la acción directa o indirecta del terrorismo, pero no renunciamos, como desearían ETA-Batasuna y los nacionalistas, a opinar sobre los asuntos que afectan a nuestra tierra", ha apuntado. Por eso defiende una iniciativa que termine "con esta anomalía democrática de limitar el efecto de ETA sobre los resultados electorales. Es hora de que la democracia tome medidas para que todos los que nos hemos visto forzados a marcharnos podamos participar activamente en la toma de decisiones políticas en el País Vasco. Tanto más, cuanto que nos podemos encontrar ante un proceso de reformas estatutarias de hondo calado".

«Cuando el PP gobierne paralizará la mesa de negociación con ETA»
IGNACIO ASTARLOA / Secretario de Libertades Públicas, Seguridad y Justicia del Partido Popular
C. Morodo La Razón 16 Octubre 2006

MADRID- El eje de la desafección del PP ante el «proceso de paz» es lo que ustedes llaman el «pago de un precio político». Pero, de momento, no se ha oficializado ninguna de las grandes cesiones, ¿no? Ni Navarra, ni legalización de Batasuna, ni «mesa de partidos», ni autodeterminación...
-Si alguna vez hubo un «proceso Zapatero» en relación con ETA, hoy estamos ante el «proceso de ETA». El presidente del Gobierno está dispuesto a hacer lo que sea para llevar adelante una negociación y todo el aparato del Estado de Derecho está paralizado en la lucha contra el terrorismo. Después de siete meses de tregua, Zapatero no ha cumplido ninguno de los compromisos que ha ido adquiriendo ante los ciudadanos, y no sólo eso, sino que a lo largo del verano ETA le ha dicho que para iniciar el diálogo tenía que asumir unas condiciones, y la primera de ellas es constituir la «mesa de partidos». Ante esto, los hechos nos demuestran que su decisión ha sido huir hacia adelante y llevar el proceso de cesiones hasta sus últimas consecuencias. Por eso, la Fiscalía modifica peticiones de pena de 96 años a 6 años, por eso estamos a dos minutos de que se constituya la «mesa de partidos», por eso se internacionaliza el «conflicto», que es lo que ETA lleva pidiendo desde hace 40 años...

-Si el Estado de Derecho está «paralizado», ¿las Fuerzas de Seguridad han sido entonces desactivadas en la lucha contra ETA?
-No se ha detenido a un solo terrorista en año y medio. Y las detenciones que hemos conocido han sido ordenadas por jueces. En concreto, son fruto de la colaboración de la Justicia francesa y española. Además, en el único caso en que se han producido, alguna autoridad policial frustró el desarrollo de la operación ordenada, llegándose a la situación de que se tuviese que apartar de la investigación al jefe de la lucha antiterrorista. Esto es, probablemente, una de las cosas más graves que han ocurrido en España en los últimos 40 años. A lo que hay que unir el currículum de la Fiscalía, ya que el señor Conde-Pumpido se ha convertido en uno de los principales artífices de la desmantelación del Estado de Derecho. España era el Estado de Derecho más potente del mundo en la lucha contra el terrorismo hace dos años y medio, pero hoy es un Estado inane.

-¿También en la Justicia hay complicidades con el proceso?
-En líneas generales, la actuación de los jueces con el terrorismo no ha respondido a los cantos de sirena que se han hecho desde el Gobierno y desde la Fiscalía. Dicho esto, resulta incomprensible que jueces que tienen máximas responsabilidades estén haciendo declaraciones políticas en las que se sitúan del lado del proceso, es decir, de parte de la flexibilización y de la condescendencia del Estado de Derecho en la lucha contra el terrorismo. Los jueces no tienen que hacer declaraciones, sino hablar en sus sentencias y aplicar la ley.

-¿Se refiere al señor Garzón?-Entre otros.
-Cuando hubo el primer atentado del terrorismo callejero contra un concejal de UPN en Barañain, todo el mundo se llevó las manos a la cabeza, hasta Batasuna, que habló de «hechos muy graves». Ahora ni ustedes montan escándalos porque se haya normalizado la continuidad de la «kale borroka».

-Se supone que todo este proceso se monta sobre la base del cese de la violencia y, de hecho, se aprueba una resolución en el Congreso en la que el diálogo se condiciona a ese extremo. Desde el primer momento hemos dicho que ETA ni ha cesado en la violencia ni ha hecho manifestación alguna de querer hacerlo en el futuro, todo lo contrario. Y al tiempo que el PP y una inmensa mayoría de la sociedad española le está preguntando al Gobierno cómo es posible que se negocie con ETA mientras se mantiene la violencia, éste se ha limitado a hacer un esfuerzo increíble por disimular la verdad. ETA ha explicado con claridad que, en tanto se la quiera aplicar la ley, continuará existiendo el terrorismo urbano. Seguir disimulando, seguir mintiendo y seguir quitando significación e importancia a los actos de violencia es negar la realidad.

-¿Qué puede hacer el PP ante la anunciada legalización de Batasuna, aparte de criticarla?
-La legalización de Batasuna sólo pone de relieve que la iniciativa la llevan los señores de las capuchas y las pistolas. El Gobierno ha hecho llegar a los etarras el mensaje de que con unos mínimos trámites formales estaría dispuesto a su legalización, y lo tremendo no es sólo que el Gobierno le diga al criminal «legalízate que me olvido de lo demás», sino que para colmo el criminal le ha contestado «no me da la gana». Aun así, el Ejecutivo está decidido a proceder a la legalización cuanto antes porque teme las consecuencias del rechazo a la cesión.

-Ya, pero, ¿qué margen de maniobra tiene su partido?-Usaremos todos los medios políticos y jurídicos a nuestro alcance para que lo que es ilegal siga siendo ilegal y para que no se produzca la inmensa cacicada de que sin que haya desaparecido la organización terrorista pueda operar en democracia su rostro político.

-¿Otegi y los demás miembros de la dirección de Batasuna pueden liderar legalmente un partido nuevo con otros estatutos?-No. La ley es clarísima en ese punto ya que ha previsto no sólo el procedimiento para declarar la ilegalidad de un partido, sino también el fraude de los terroristas, que han estado cambiando de nombre, de estatutos y hasta de rostros para burlar su disolución. La Ley de Partidos estableció que con independencia del nombre, de las caras, del estatuto y de todo lo demás, el mismo sujeto, si se acredita que es el mismo sujeto, no puede volver a legalizarse. Es decir, si son los mismos señores, con el mismo ideario, sin condena del terrorismo, con las mismas sedes y sistemas de financiación, no basta cambiar el nombre, el rostro o los colores de una campaña electoral. Esto se ha aplicado y ha funcionado hasta que llegó Conde-Pumpido a la Fiscalía y permitió que el Partido Comunista de las Tierras Vascas se presentara a las elecciones.

-La «mesa de partidos», según explican fuentes del Gobierno, podría servir para perfilar una reforma del Estatuto de Guernika, y la presencia del PSE, y de ustedes si quisieran, garantizaría la constitucionalidad de sus acuerdos.
-Eso es una falsedad de niño pequeño porque cualquier persona con dos dedos de frente sabe que le están engañando.
Durante cuarenta años el PSOE ha estado diciendo, igual que el PP, que no procedía ningún movimiento del marco político hasta que no hubiera cesado el terrorismo. Las cosas se olvidan, pero es que hasta hace muy poco tiempo el PSOE defendía con la misma fuerza de voz que nosotros que los terroristas no iban a condicionar ningún movimiento del sistema político. Y ahora, en medio de la presión terrorista que exige una mesa de negociación, se decide dar pasos para constituirla, al tiempo que los líderes del País Vasco advierten que en el plazo de unos años se habrá conseguido el gran objetivo del nacionalismo, es decir, la alteración del marco político. Zapatero tiene que asumir la responsabilidad de haber roto la unidad de acción para lanzarle al terrorismo el mensaje de que matando no iba a conseguir nada.

-¿La «mesa» es un camino sin retorno hacia la independencia?
-Abrir una «mesa» de negociación con los terroristas para hablar de sus objetivos políticos es, sin duda, el peor camino sin retorno que se puede emprender.

-Entenderá que resulte imposible de creer que ante un asunto de tanta trascendencia como éste no haya ningún canal de diálogo abierto entre los dos principales partidos, aunque sea soterrado e informal.
-No hay ninguna vía. Y no es que no la haya, sino que el Gobierno ha hecho todo lo posible para impedir que existiera.

-Si ustedes ganasen las elecciones generales y se encontrasen con el «proceso» abierto como ahora, ¿lo paralizarían?
-Si los ciudadanos nos dieran su confianza, nos ajustaríamos en todo a las líneas rojas que hemos establecido. Es decir, haríamos lo mismo que le pedimos al PSOE. No nos sentaríamos en una mesa de negociación, la Fiscalía y la Policía volverían a actuar como hace dos años y medio... Y a partir de ahí, si los terroristas quieren gestionar el final, pues gestionaríamos el final; y si no, conseguiríamos el final con la fuerza del Estado de Derecho.

-¿Pero aceptarían al menos un contacto con ETA para constatar de primera mano si quiere entregar las armas?
-No se da ni una sola condición, no ya del PP, sino del Congreso de los Diputados, para dialogar con ETA. ETA ya ha dicho que no cesará hasta que no haya una «mesa» de negociación y se acuerde un precio político.

-Por cierto, da la sensación de que siguen ustedes jugando al reparto de papeles en la estrategia de oposición en materia antiterrorista y que los principales dirigentes miden sutilmente los acentos. ¿Por qué?
-No hay ningún reparto de papeles. Los ciudadanos están recibiendo un mensaje muy claro que lidera el presidente del partido. Además, nos sentimos muy arropados porque el número de personas que se oponen a cómo marchan los acontecimientos no ha hecho más que crecer.

-¿Tanto como para que la tregua sea la tumba electoral de Zapatero?
-Yo nunca hago ese tipo de juicios. Sí estoy seguro de que siendo el terrorismo el problema «número uno» para la convivencia, recibirá el castigo que le corresponde un presidente del Gobierno que ha cometido tantos errores, que ha producido una división tan grande y que nos ha metido en un lío tan gordo.

-Por cierto, ¿en qué explica el clima de acoso a su partido en Cataluña?
-En esa comunidad se están produciendo unos brotes de violencia muy serios que ya no son sucesos aislados. Los comportamientos violentos y nazis son absolutamente opuestos a los principios básicos de una democracia y es muy preocupante que algunos retomen el camino de la violencia en un país como el nuestro, en el que se ha llegado al asesinato político, ahí está el caso del País Vasco. Hay una segunda dimensión del problema no menos importante, la de la responsabilidad de las autoridades públicas para impedir que los violentos impongan su ley a la sociedad. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad tienen la obligación de garantizar que los actos de libertad política, como un mitin, se desarrollen sin boicots. Y eso está fallando porque el aparato del Estado no está cumpliendo con sus responsabilidades. La doctrina Rubalcaba, con episodios emblemáticos como la toma del aeropuerto de El Prat o la cancelación de una cumbre de ministros de la UE, es un inmenso error y debe corregirse cuanto antes porque los violentos están frotándose las manos.

-¿Se fían del ministro Rubalcaba?
-A estas alturas ya ha demostrado que su gestión es mejorable. Ni siquiera está haciendo nada para resolver problemas muy graves como el de la inseguridad ciudadana o el de la inmigración ilegal.

-Lo que le pedía era una valoración que fuese un poco más allá del juicio sobre la mera gestión.
-Nuestra impresión es que se ha impuesto un modelo de actuación que nos recuerda momentos de la historia de España que nos gustaría olvidar. Ahí están episodios tan chuscos como que se tenga que apartar al jefe de la lucha antiterrorista en el curso de una investigación de un chivatazo a ETA, o que no se dé ninguna explicación sobre las primeras detenciones ilegales de militantes del principal partido político de la oposición producidas desde que se inició la democracia. Está probado que no se usa el Ministerio de Interior para mantener la ley y el orden dentro del Estado de Derecho, sino que aparece como el responsable de todas las oscuridades que se están produciendo últimamente en España. Es como si nos estuviésemos retrotrayendo a la peor etapa que hemos conocido y espero que este clima no se consolide porque, como ya le he dicho, sería tanto como regresar a una página muy negra de la historia de España.

-Pero que comparen el actual contexto político con los tiempos del GAL puede parecer algo exagerado.
-Los hechos que están ocurriendo y la falta de explicaciones recuerdan, sin duda, a esa etapa. Y resulta que al frente de Interior está uno de sus principales protagonistas.

El preacuerdo entre el PSE, el PNV y Batasuna recoge el «derecho a decidir»
ABC 16 Octubre 2006

MADRID. En las negociaciones entre el PNV y el PSE con Batasuna y en los «contactos indirectos» entre el Gobierno y la banda ETA se ha fraguado un preacuerdo cuya viabilidad depende de la declaración de los terroristas de abandonar definitivamente las armas y que, de producirse así, se discutiría en la mesa política que se pondría en marcha de inmediato. Los contenidos de ese preacuerdo, según fuentes de toda solvencia a las que ha tenido acceso ABC, aseguran que se ha buscado una fórmula lo suficientemente ambigua acerca de la reclamación nacionalista y etarra de que se reconozca el derecho de autodeterminación. Según estas fuentes, tanto el PSE como el PNV, con el respaldo de una Batasuna ya legalizada, estarían de acuerdo en que esa exigencia nacionalista quedara recogida con la denominación «derecho a decidir», que se incorporaría al nuevo Estatuto político del País Vasco, cuya reforma debe ser sometida a referéndum.

La imposibilidad del Gobierno y de los partidos de satisfacer la cuestión de la territorialidad que exige ETA se sustanciaría con la creación de una eurorregión que incluiría el País Vasco, Navarra y las tres provincias vascas del Departamento francés de los Pirineos Atlánticos: Lapurdi, Benavarra y Zuberoa. Para crear esta eurorregión -similar a la que ya dispone Cataluña- el Gobierno cree que contaría con la «comprensión» del Ejecutivo francés, y en cuanto a Navarra dependería de las próximas elecciones en la Comunidad foral: la derecha del Viejo Reino no lo admitiría, pero los socialistas, de vencer en los comicios, aceptarían la fórmula. Finalmente, tanto el PSE como el PNV apoyarían un órgano común de cooperación con Navarra. Todas estas cuestiones serían debatidas en la mesa de partidos políticos que se constituiría después de que ETA dé el «paso público y definitivo» que pide el Gobierno.

El Ejecutivo, en esta nueva fase del llamado «proceso de paz», está contando con la máxima colaboración del PNV -en particular de Josu Jon Imaz, que ha logrado reducir las diferencias con el lendakari y con Joseba Egibar- y la «labor» de Arnaldo Otegi, que, según las fuentes consultadas por ABC, se ha convertido en el «hombre clave» para lograr el acuerdo dentro de Batasuna. En la banda terrorista este papel lo juega Josu Ternera.

Precisamente, la suerte penal que puedan correr los dirigentes de Batasuna preocupa seriamente en la organización ilegal, desde la que se exige al Gobierno una clarificación definitiva de este asunto. De hecho, tanto Otegi como otros líderes abertzales quieren tener despejado el futuro y la garantía de que las causas penales que hay contra ellos no les devolverán en ningún caso a la cárcel.

Fin de la «doctrina Parot»
El Gobierno ya ha advertido de que está dispuesto a desarrollar algunas «políticas», siempre con la condición de que se produzca un fin definitivo del terrorismo. Fuentes consultadas por ABC aseguran que los fiscales serán «instruidos» para solicitar las penas más bajas e incluso solicitar absoluciones; también confía el Gobierno en que la llamada «doctrina Parot» (inaplicación de los beneficios penitenciarios en determinadas circunstancias) establecida por la Audiencia Nacional para evitar la salida de grandes criminales terroristas sea anulada por el Tribunal Constitucional y se permita así acortar las condenas a algunos de ellos que esperan salir pronto de las cárceles; el Ejecutivo, con criterio selectivo, haría igualmente uso de sus facultades de indulto.

En los contactos «indirectos» entre el Gobierno y ETA la banda ha explicitado el nerviosismo de los familiares de los presos, que ven cómo la reivindicación de su excarcelación se ha pospuesto. La respuesta gubernamental es clara: «Primero, el abandono definitivo de la violencia». La cuestión de los reclusos etarras, sin embargo, no será materia de la mesa política extraparlamentaria, sino de las conversaciones formales y directas que se establezcan entre los dirigentes de la banda y los representantes gubernamentales una vez -insisten con reiteración las fuentes consultadas-que ETA haya hecho la declaración que el Ejecutivo espera para las próximas semanas.

La independencia... en juego
Cataluña y País Vasco aprovechan los deportes minoritarios y los resquicios legales para buscar el reconocimiento internacional de sus «selecciones nacionales»  La Generalitat se refugia en disciplinas tan exóticas como el korfball
Enrique Fuentes La Razón 16 Octubre 2006

madrid- Domingo, 8 de octubre, seis y media de la tarde. Los altavoces del Camp Nou atacan las primeras notas de «Els Segadors» y 50.000 gargantas enfervorecidas responden a la llamada. Las banderas esteladas se mezclan con las ikurriñas, los carteles de «euskal presoak» y ese «Catalonia is not Spain» que ya se ha convertido en un clásico de las grandes citas en el estadio blaugrana. Cataluña y Euskadi juegan un partido amistoso, de esos en los que lo de menos es el resultado. En realidad, hoy lo de menos es el partido. Lo de más, hacer que el pueblo reclame a voz en grito y pancarta la independencia de ambas «naciones», ya se ha conseguido.

El pasado domingo, el fútbol fue sólo la excusa para engrasar la correa del nacionalismo en dos comunidades que han convertido la reivindicación de sus «selecciones nacionales» en una pieza clave del puzzle independentista. De hecho, la del Camp Nou es sólo la penúltima batalla de una guerra que el País Vasco y Cataluña libran desde hace tiempo. Entrar en la fase de clasificación para una Eurocopa de fútbol sería algo así como traspasar la última frontera, pero mientras se hace camino, los responsables de la Generalitat y la Lendakaritza no le hacen ascos a ningún «deporte» en el que se pueda conseguir presencia internacional, bien aprovechando resquicio legal o gracias a la escasa entidad de disciplinas como el korf ball o el «pitch and putt».

En esta carrera en pos del reconocimiento deportivo, los catalanes le sacan varios cuerpos de ventaja al País Vasco. La Generalitat nunca deja pasar cualquier oportunidad para colocar el nombre de Cataluña en los titulares de la prensa deportiva. Esa oportunidad llegó en 2004, cuando la asamblea de la Federación Internacional de Patinaje (FIRS) otorgó el permiso a la Federación Catalana de Patinaje para participar en competiciones internacionales en pie de igualdad con el resto de selecciones. El hockey sobre patines catalán demostró su fortaleza en el Mundial B de la especialidad celebrado en octubre de ese año en Macao, donde se ganó una plaza para disputar el Mundial A... Y de paso la posibilidad real de enfrentarse a España en el torneo. La tormenta no tardó en estallar: la Federación Española recurrió la decisión de la Internacional, varios políticos catalanes montaron el numerito en el Congreso. Ante el cariz que tomaban los acontecimientos, la FIRS decidió rectificar. El rechazo no sentó bien al líder de ERC, Josep Lluis Carod Rovira, que llamó a todas las instituciones catalanas a boicotear la candidatura olímpica de Madrid 2012.

Había que devolver el golpe como fuera, y para conseguirlo la Generalitat se fijó en un deporte semidesconocido: el korfball. La disciplina, que guarda similitudes con el baloncesto, está reconocida por el Comité Olímpico Internacional. Dicho y hecho. En octubre de 2005, la Federación Internacional de Korfball (FIK) admitía como miembro de pleno derecho a la Federación Catalana (FCK). Por primera vez Cataluña contaba con un equipo reconocido por el COI y había que explotar políticamente la victoria.

La experiencia del korfball enseñó una valiosa lección a los dirigentes catalanes: «da igual que el deporte sea irrelevante; lo importante es la reivindicación». Así que en marzo de este año volvieron a repetir el esquema y Cataluña se convirtió en miembro fundador de la recién nacida Federación Internacional de «Pitch and Putt» (Fippa), una especie de golf en versión más reducida y económica.

Deportes de la «raza vasca»
Si Cataluña se ha especializado en abrazar todo tipo de disciplinas exóticas, en el País Vasco han optado justo por lo contrario: cuidar y promocionar los deportes propios de la «raza vasca». Esa apelación a lo autóctono es el banderín de enganche del «Plan Estratégico de Herri Kirolak (deportes de la tierra) 2006-2010» impulsado por la Consejería de Cultura para elevar el caché de las disciplinas vascas. El equipo del lendakari, al igual que la Generalitat, también está muy atento a la ausencia de federaciones nacionales españolas específicas para «colar» a las selecciones vascas en deportes tan minoritarios en España como la soka-tira -típico juego de los campamentos de verano- o el softbol, muy parecido al béisbol. Pero el descenso continuado de licencias federativas asociadas a los «deportes de la tierra» en las tres provincias vascas y Navarra ha hecho que Ibarretxe dedique un esfuerzo especial a cuidarlos. Los calendarios anuales de cada disciplina o la colaboración de la iniciativa privada son medidas para relanzar con fuerza la Olimpiada de Herri Kirolak. En estos «juegos», el atletismo, la natación o la gimnasia cederán el protagonismo a la recogida de mazorcas, el levantamiento de fardo o el arrastre de piedras.

Encuestas y optimismo
Luis del Pino Libertad Digital 16 Octubre 2006

Curiosos los resultados de la encuesta que hoy publica El Mundo sobre el 11-M:

1. 2 de cada 3 españoles piensan que no se conoce "lo esencial" sobre el 11-M. Sólo un 25% piensa que sí lo conocemos.

2. Un 46% cree que el Gobierno tiene interés en que se conozca la verdad sobre el 11-M frente a un 43% que cree lo contrario

3. Al ser preguntados sobre quién ha tenido más interés en investigar, un 43% responde que la Prensa, un 16% que la Justicia, un 10% que la Policía y un 8% que el Parlamento

4. 3 de cada 4 españoles quieren que la Prensa siga investigando. Sólo un 21% cree que la Prensa no debería investigar.

5. Un 50% cree que no se sabe qué explosivo se usó en los trenes, frente a un 29% que cree que sí y un 20% que no sabe o no contesta.

6. Con respecto al tema del informe del ácido bórico, ganan por 3 a 1 los españoles que creen que los falsificadores son los superiores de los peritos, frente a los que creen que los que falsificaron el documento fueron los peritos. Un 52% no sabe o no contesta.

7. Respecto de la vinculación de Marruecos con el 11-M, opiniones encontradas: 28% que no, frente a un 26% que sí y un 45% que no sabe o no contesta.

8. Más claro tiene la gente el tema de ETA: el 53% cree que no participó en los atentados, frente a un 32% que cree que sí y un 15% que no sabe o no contesta.

9. Sin embargo, el 39% cree que la Policía y la Justicia no han seguido convenientemente la pista etarra, frente a un 35% que cree que sí y un 25% que no sabe o no contesta.

Llaman la atención las contradicciones internas que la encuesta hace aflorar. Parecen contradecirse entre sí las respuestas a las preguntas 1 y 2: según esas respuestas, hay un 13% de españoles que cree que el Gobierno quiere averiguar la verdad y que, a la vez, afirma que no sabemos la verdad. ¿Quiere eso decir que esos españoles piensan que el Gobierno no ha podido averiguar la verdad, a pesar de que quería hacerlo?

También parecen contradictorias las respuestas a las preguntas 8 y 9. Según la encuesta, hay un 14% de españoles que piensan que ETA no está involucrada en el 11-M, pero que sin embargo afirman que la Justicia y la Policía no han investigado la pista etarra lo suficiente.

También resulta interesante comprobar el altísimo grado de personas que no contestan a la pregunta en cuanto se desciende a ciertos detalles: explosivo de los trenes, informe de los peritos, vinculaciones con Marruecos. Lo que quiere decir que falta información sobre el 11-M entre una gran parte de la población.

En cualquier caso, lo que sí resulta abrumador son los datos que apuntan a que hay que seguir investigando: sólo 1 de cada 4 españoles cree que sabemos "lo esencial" del atentado y sólo 1 de cada 5 se opone a que la Prensa siga investigando.

Conclusión: parece que las dudas sobre el atentado son compartidas por mucha más gente de lo que le gustaría a los defensores de la versión oficial. Buen síntoma.

EL 75 POR CIENTO PIDE QUE CONTINÚE LA INVESTIGACIÓN PERIODÍSTICA
Una encuesta revela que la mayoría cree que todavía no se conoce la verdad sobre el 11-M
La revelaciones periodísticas han puesto sobre la mesa que son demasiados los interrogantes sobre el 11-M y que la versión oficial no puede sostenerse. Esto es lo que piensa un mayoritario 67,5 por ciento de los encuestados por El Mundo. Más son todavía, 75 por ciento, los que consideran que la prensa debe seguir investigando; sobre todo, para esclarecer qué explotó en los trenes. La encuesta de Sigma Dos refleja también que un 39 por ciento opina que "se han desdeñado los indicios" relacionados con ETA, porcentaje muy similar de los que consideran que fueron los mandos los que falsificaron el documento que vinculaba a los etarras con la masacre. Sólo un 12 por ciento sostiene que los culpables fueron los peritos.
Libertad Digital 16 Octubre 2006

La encuesta de Sigma Dos para El Mundo refleja que el 67,5 por ciento de los españoles cree que aún no se conoce la verdad sobre los atentados del 11-M. Y son todavía más los que consideran que la prensa debe seguir investigando. Este porcentaje se eleva al 75 por ciento.

Cuenta el diario que dirige Pedro J. Ramírez, en una información que firma Victoria Prego, que también los votantes socialistas coinciden en que no se sabe lo sucedido (55,1 por ciento), frente al 36, 3 por ciento de los que así lo creen entre los votantes de izquierda. El dato es abrumados cuando los preguntados son votantes del PP. El 84,2 por ciento "no está satisfecho con los resultados de la investigación y quieren "saber más".

Una circunstancia que lleva a la mayoría, el 75 por ciento, a apoyar que la prensa siga investigando lo ocurrido el 11-M. Incluso este sentir es mayoritario entre los seguidores socialistas (67,2 por ciento). Una investigación que, a tenor de lo que revela el sondeo, debería centrarse especialmente en tratar de esclarecer qué explosivo fue utilizado en la masacre. Para el 50,4 por ciento de los encuestados no ha quedado claro qué fue lo que explotó en los trenes. Es llamativa la elevada abstención ante esta cuestión: un 20,4 por ciento.

La mayoría, con los peritos
Tras el escándalo judicial con la imputación de los peritos del ácido bórico por parte de garzón, declarado incompetente para el caso, el 35,5 por ciento de los encuestados cree que quienes falsificaron el documento que vinculaba a ETA con el 11-M fueron los mandos policiales a los que exculpó el magistrado.

Sobre esa posible vinculación de los etarras con los islamistas, el 32,9 por ciento considera que "la Policía y los jueces han desdeñado sistemáticamente todo indicio que pudiera vincular los acrónimos ETA y 11-M. Un 35,5 por ciento "opina todo lo contrario".

Ante la pregunta de si existe alguna relación entre el atentado y los servicios secretos de Marruecos, se impone la respuesta "no sé" (44,9 por ciento). De las otras dos posibilidades, sí o no, se impone la segunda. "Otra cosa es la pregunta en torno a la posible relación entre ETA y el 11-M. Aquí el porcentaje de quien no sabe o no contesta es relativamente bajo (15,2 por ciento) pero la mayoría (52,3 por ciento) piensa que esa relación no ha existido.


TRES EDICIONES DE DE LA NOCHE A LA MAÑANA EN MENOS DE UNA SEMANA
Losantos dice que ha contado el milagro de la COPE para "mucha gente que no entiende" la soledad de la derecha liberal
El nuevo libro de Federico Jiménez Losantos, De la noche a la mañana. El milagro de la COPE, ha agotado su primera edición de 30.000 ejemplares en 24 horas. La Esfera de los Libros prevé renovar los escaparates a un ritmo de una nueva edición cada dos días. En La Razón, el director de La Mañana y editor de LIBERTAD DIGITAL, explica este domingo que la cadena de la Conferencia Episcopal "se ha convertido en un fenómeno tan importante en los últimos dos años que a sus oyentes les debíamos la historia real de esta casa".
Libertad Digital 16 Octubre 2006

El periodista y escritor Federico Jiménez Losantos conversa con La Razón sobre su nuevo libro, De la noche a la mañana. El milagro de la COPE, best-seller desde el primer día de su llegada a las librerías, el pasado 10 de octubre.

Escrito entre Miami y España, su autor lo considera su mejor libro, "el que mejor me ha salido, y el que más me ha costado".

Jiménez Losantos cuenta en De la noche a la mañana "la historia real" de COPE, "que es muy superior, en lo bueno y lo malo, a lo que cualquiera puede imaginar". Sostiene, en sus declaraciones a La Razón, que la cadena de radio "tiene un problema: está sola" en se sector de la comunicación, como referencia de la derecha liberal.

La amenaza de cierre, con la que el poder político fantasea cada cierto tiempo, agrava esa soledad. "Lo malo es que si cierras un medio has cerrado la manera de comunicación de media España, prácticamente. El error de Antonio Herrero, José María García cuando estaba, Luis y mío fue el no hacer una cadena paralela", reconoce el director de La Mañana.

Su motivación al escribir este libro ha sido explicar el éxito de la COPE y, al mismo tiempo, su soledad como único canal radiofónico de la opinión liberal conservadora. "Lo he hecho porque mucha gente no entiende cómo la derecha está en el terreno mediático como está. La historia de la COPE muestra eso y cómo se puede arreglar todo", señala Federico Jiménez Losantos.

En el libro, que se presentará en sociedad en noviembre aunque ya está disponible en las librerías, se analiza el estado de la profesión periodística, que, para el autor de Lo que queda de España es, simplemente, inexistente.

"El periodismo en sí no existe, hoy en día es una especie de secta progre con algunos disidentes de derechas". Una situación que atribuye a la "rendición intelectual" de Occidente a la Unión Soviética y a la izquierda. "Cayó la primera, pero el poder de la segunda en los medios sigue igual", observa.

Su visión de España no es mucho más optimista y se corresponde con la de un liberal escéptico. No cabe otra actitud, a su juicio, si se siente un mínimo respeto por la verdad. "Cómo no vas a serlo" –pesimista– "viendo al presidente del Gobierno presumiendo de que va a legalizar a la ETA".

"En España, por desgracia", comenta el autor de De la noche a la mañana. El milagro de la COPE, "el único cambio que estamos viendo es el de la liquidación de la nación y el régimen constitucional y cuando nos demos cuenta ya tendremos encima los cascotes".

DE LA NOCHE A LA MAÑANA. EL MILAGRO DE LA COPE
Milagro, y de verdad
Por César Vidal Libertad Dgital 16 Octubre 2006

Cuando se publiquen estas líneas estoy seguro de que el último libro de Federico Jiménez Losantos: De la noche a la mañana. El milagro de la COPE, andará por la segunda o la tercera edición, y de que no concluirá el mes sin que haya salido a la venta la quinta. El hecho (fácil de constatar) dejará de manifiesto que, con enorme diferencia, Jiménez Losantos no sólo es más escuchado sino mucho más leído que los petimetres –verdaderos exponentes del raquitismo intelectual de la progresía– que se dedican a intentar vilipendiarlo por ondas, papel y antenas.

No queda ahí la cosa, claro. Me permito modestamente recomendar la lectura de la obra por tres razones. La primera es que, de entrada, el libro está magníficamente escrito. Mientras devoraba sus páginas –y no he dejado de hacerlo incluso cuando no podía salir de la cama, atrapado por un virus despiadado– me he reído a mandíbula batiente, me he emocionado, he abierto la boca como una criatura a la que sorprende un prodigioso número circense, me he indignado, incluso tengo que reconocer que se me han saltado las lágrimas. Federico es un maestro de la ironía (esa que él dice que no funciona en la radio, precisamente cuando la domina como nadie), un mago de la adjetivación y un narrador de primer orden, y en este libro se ha superado.

La segunda razón la constituye su magnífica trama. Desde el encuentro de Aznar con Luis Herrero y Federico para pedir la cabeza de Antonio Herrero, pasando por las querellas de Polanco y Gallardón contra el director de La Mañana, nos encontramos, entre otros, prodigios con la bruja que debía aojar a José María García, con un Apezarena que hundió por dos veces (que ya es decir) La Linterna, con un don Bernardo que adquiere categoría de personaje de Alejandro Dumas, con un PSOE gangsteril y chulesco empeñado en machacar a la COPE y, sobre todo, con personajes valientes, amantes de libertad y de España, y magníficamente profesionales, que salvaron vez tras vez a la cadena COPE de hundirse, privando de una enorme alegría a la izquierda, a los nacionalistas e incluso a la derecha que no puede tolerar que no se la sirva sin rechistar.

A lo largo de casi 700 páginas, Federico cuenta no menos historias, y hay que reconocer que la carga humana, documental e histórica que presenta de lo que ha sido la defensa de la libertad desde la COPE es difícilmente superable.

La tercera razón es el enorme arrojo de Federico al llamar a las cosas por su nombre. No se corta ni al presentar a Aznar en sus miserias de controlador –fallido– de los medios, ni al relatar la inmundicia moral de nacionalistas catalanes como ese desdichado de Guardans cuyo abuelo apoyó económicamente el alzamiento del 18 de julio o de Montilla, el inefable muñidor de créditos y chanchullos varios. Tampoco lo hace al señalar que existe un biotipo nefasto, el de los ejecutivos de las empresas de lo audiovisual, que suelen equivocarse siempre, que ni escuchan su radio ni ven su TV y que jamás reconocen sus fatales errores, desde la excelencia de sus enmoquetados despachos. O al relatar las luchas contra el mal sin el respaldo de los primeros que deberían brindárselo, o al decir con cierta nostalgia que tras la marcha de don Bernardo Herráez concluye una época –gloriosa– de la COPE.

Con determinados personajes pasados y presentes, con todos los acosos de que ha sido y es víctima, con la pérdida de algunos de sus mejores profesionales, no cabe duda de que la supervivencia de la COPE en estos años ha constituido un milagro.

Sólo una reflexión final. Junto con todo lo dicho antes, hay que indicar un aliciente más para leer este libro, y es que de sus páginas emerge no sólo un retrato real, fidedigno e innegable de la España de los últimos años y de su lucha por la libertad, sino una radiografía muy bien perfilada del propio Jiménez Losantos.

Federico es un profesional agudo, incisivo –listo como un demonio, dice un antiguo profesor mío de geografía–, brillante, ingenioso, culto y, sobre todo, insobornable. Sé desde hace años que Federico –a diferencia de tanto maestro apócrifo de moralina estomagante– no se mueve por dinero, que si actuara guiado por el vil metal se habría marchado de la COPE hace años y que su motor cotidiano para actuar como actúa es un insaciable e inquebrantable amor a la libertad, la suya y la de los demás. Eso es lo que tenemos que agradecerle –y hay millones que lo hacen– cada mañana, y eso es lo que explica en no escasa medida eso que él denomina tan acertadamente "el milagro de la COPE".

FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS: DE LA NOCHE A LA MAÑANA. EL MILAGRO DE LA COPE. La Esfera (Madrid), 2006; 662 páginas.

Benigno Blanco: «La objeción de conciencia es la única opción que nos han dejado»
M. ASENJO ABC 16 Octubre 2006

«La objeción de conciencia es el mecanismo jurídicamente más correcto ante una intromisión ilegítima en un derecho constitucional básico como es la libertad de enseñanza». Así justifica el vicepresidente del Foro Español de la Familia, Benigno Blanco, la decisión de su organización para oponerse a la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía, cuyos contenidos definitivos todavía no se han cerrado y aún pueden modificarse. El Foro ha creado el Observatorio sobre la objeción de conciencia para asesorar a los padres que se oponen a esta nueva materia.

-¿Qué les ha llevado a recurrir a la objeción de conciencia?
-Los contenidos de Educación para la Ciudadanía, a juzgar por los borradores que conocemos, tienen una peligrosa carga de filosofía de género respecto a modelos de matrimonio, de familia y de orientación afectivo sexual. Eso ha incrementado nuestras dudas iniciales de que puede ser un instrumento para la ideologización y el adoctrinamiento de nuestros hijos.

-¿En qué consiste su iniciativa?
-Al realizar la reserva de plaza o al formalizar la matrícula para el próximo curso, los padres que entiendan que el contenido de esa asignatura lesiona el derecho de educar a sus hijos podrán plantear mediante una comunicación por escrito que su hijo no va a cursar esa materia porque ejercen la objeción de conciencia.

-¿Cómo lo piensan articular?
-Desde el Observatorio para la objeción de conciencia vamos a ofrecer a los padres a través una página web los formularios jurídicos para hacer esa objeción, que es un derecho constitucional no una desobediencia civil. Pretendemos que no sea para ellos una carga y que no tengan que buscar un abogado y pagarlo.

-¿Y si no surte efecto?
-Estamos dispuestos a llegar hasta el Tribunal Constitucional, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y donde sea necesario. Advertimos al Gobierno que si rectifica no habrá confrontación pero si mantiene la intromisión en la conciencia no nos quedaremos con los brazos cruzados.

-¿Una medida como la que han tomado no puede el normal desarrollo de la vida escolar?
-Sí, es posible. Pero el Gobierno será responsable de que se produzcan consecuencias incalculables para la paz escolar si consuma este atentado contra la libertad de enseñanza,

-¿Y no había otro camino?
-No, porque si dejas que un atropello de este calibre se consuma durante un curso escolar es muy difícil volver atrás. Por eso, nos parece que hay que reaccionar con toda tranquilidad pero también con toda claridad desde el primer momento. No nos dejan otra opción.

-Ustedes advierten que desde el Obervatorio van a vigilar el desarrollo de la asignatura, ¿cómo?
-Vamos a estar muy pendiente del desarrollo estatal y del autonómico.Tampoco dejaremos de vigilar cómo se diseñan los texto y cómo imparten los profesores las clases.

-¿Por qué?
-Puede ocurrir que el Ministerio de Educación haga unos contenidos mínimos asépticos y que una determinada comunidad autónoma introduzca algún tema relacionado con la filosofía de género. Además, pueden producirse intromisiones o intentos de ideologización en las otras dos fases.

-¿Que contenidos exigen?
-Debe enseñar cuestiones que no afecten a convicciones profundas ni a los conceptos de sexualidad y familia o al papel de la religión en la sociedad. Por ejmeplo, se deben explicar derechos humanos y normas de convivencia pero no invadir el ámbito moral.

CULTURA
Diez millones de escolares brasileños estudiarán castellano dentro de cinco años
La iniciativa del Gobierno de Brasilia genera grandes expectativas para las empresas españolas, en especial en el sector editorial
CÉSAR COCA c.coca@diario-elcorreo.com/BILBAO El Correo 16 Octubre 2006

Lo dijo una vez Fernando Henrique Cardoso, siendo presidente: «Brasil es un país entre el español y el mar». Y puesto que el mar va a seguir ahí, Brasil ha decidido aprender español. En apenas cinco años, 10 millones de estudiantes de Secundaria lo tendrán como asignatura. A mediados de la próxima década, unos 30 millones de brasileños hablarán castellano con fluidez. La revolución del español se ha puesto en marcha en un país que según todos los pronósticos será una de las grandes potencias de este siglo. Las oportunidades económicas que se abren son tan grandes como las expectativas de aproximación entre culturas.

En el interés de Brasil por el español hay una fecha esencial: 1991, el año de constitución del Mercosur, una organización económica en la que también están Argentina, Paraguay, Uruguay y Venezuela, que se incorporó más tarde. El peso de Brasil en el Mercosur es muy grande, dado que su economía equivale a la suma del resto del continente, pero sus dirigentes pronto vieron que era conveniente compartir un idioma y que ése debía ser el español. No sólo porque Brasil tiene una tradición de décadas de cultura popular muy relacionada con la lengua de Cervantes, sino también porque a los habitantes de su país no les es difícil comprenderla, al menos en un nivel básico. Gráficamente, al portugués hablado en esa parte de América del Sur se le llama 'portuñol'.

El plan para extender el aprendizaje del español es muy ambicioso, pero pudo haberlo sido aún más. La intención del Gobierno brasileño era introducirlo como asignatura obligatoria en el equivalente a la Secundaria. Sin embargo, la presión de los 'lobbies' inglés, francés y alemán y el hecho cierto de que iba a ser imposible disponer a medio plazo de un mínimo de 200.000 profesores para llevarlo a la práctica, rebajó el proyecto inicial. La ley finalmente aprobada recoge la obligatoriedad de ofrecer la asignatura a los alumnos como optativa. Los ritmos de implantación serán fijados por los estados federados, que son los que tienen la competencia de aplicar la norma federal. El más importante en términos de población, Sao Paulo, ya se ha puesto en marcha, y ha firmado un acuerdo con el Instituto Cervantes para formar a 45.000 profesores, una operación financiada por el Grupo Santander.

La aproximación cultural y el negocio se dan la mano. Por eso, algunas editoriales españolas, y no sólo las especializadas en el libro escolar, están presentes en Brasil. Santillana optó por comprar Moderna, una de las más importantes del país. SM ha preferido abrir una filial. Planeta, Océano y Anaya (aunque esta última forma parte del grupo francés Lagardère) también tienen filiales brasileñas. Todas ellas han tomado posiciones para atender las necesidades de esos diez millones de alumnos que en breve deberán adquirir libros, diccionarios, cedés, DVD y otros materiales de aprendizaje.

Un mercado difícil
«Las editoriales españolas estamos haciendo un esfuerzo para acceder a los concursos de compras públicas de material, pero no es fácil. Hay que tener experiencia en aquel mercado y adaptar muy bien el contenido de los libros a los requerimientos que se plantean», explica Antonio Navarrete, subdirector de SM y responsable del área internacional. Una dificultad añadida es la enorme diferencia que existe en el propio diseño del sistema educativo, en el que llama la atención que los autores de los libros de texto tienen gran relevancia (frente a la preponderancia de la editorial, que es aquí la norma) y que algunos sellos se dedican incluso a la gestión de centros escolares. Por eso, los hay que sólo publican con destino al mercado de compras públicas, y otros que lo hacen sólo para el particular, algo impensable en España, apunta Navarrete.

Además, el sector editorial brasileño está viviendo transformaciones importantes por la aparición de nuevos espacios en su mercado. Es la consecuencia más visible de la política seguida por los gobiernos de Henrique Cardoso y Lula da Silva, empeñados en reducir drásticamente el analfabetismo. Hoy quienes no saben leer son apenas el 13% de la población, mientras que a comienzos de los ochenta eran una cuarta parte.

La presencia en el país parece imprescindible porque, hoy por hoy, las exportaciones son escasas. Antonio M. Ávila, director de la Federación de Gremios de Editores, explica la aparente contradicción que supone el interés creciente por el español y la caída de las ventas de libros en esta lengua. «A mediados de los noventa hubo unos coleccionables que tuvieron muchísimo éxito. Luego, se acabaron y las ventas volvieron a bajar». En 2005 se produjo un ligero repunte, basado sobre todo, comenta Ávila, en la difusión de libros técnicos entre los universitarios (se traduce mucho más al español que al portugués, y son más baratos que los editados en inglés) y en un apenas incipiente interés por la literatura española. Con todo, las exportaciones a Brasil, 5,3 millones de euros en 2005, son una sexta parte de las que van a Italia y Francia y un cuarto de las que se dirigen a Portugal.

Ese mercado debe explotar y no sólo se preparan para ello las editoriales. El Instituto Cervantes, que apoya la instalación de éstas en el país, también está en plena fase de crecimiento. Hoy dispone de dos centros, uno en Sao Paulo y otro en Rio. A comienzos de año abrirán sus puertas cuatro más (Brasilia, Salvador de Bahia, Curitiba y Porto Alegre) y otros tres lo harán antes de que finalice 2007. Se trata, explican fuentes del Instituto, de tener una presencia muy visible en el país que, a medio plazo, contará con el mayor número de estudiantes de español en el mundo.

Pero no todo es cultura o aledaños de la misma. Uno de los efectos que siempre produce compartir una lengua es el aumento del interés por todo lo que atañe al país de origen, y aquí entran empresas de otros sectores. «El idioma nunca fue una barrera para hacer negocios entre nosotros, pero el mayor conocimiento del español facilitará mucho las cosas», vaticina Ibrahim Joao Elias, delegado del grupo MCC. De momento, según datos del Instituto Cervantes, el 45% de los directivos de las grandes empresas brasileñas habla razonablemente bien el castellano. En una generación, ese porcentaje debe ser muy superior.

Otras industrias
A finales de la pasada década y comienzos de ésta, España llegó a ser el primer inversor extranjero en Brasil, por efecto de la participación de algunas grandes empresas en el programa de privatizaciones. Pero ese hecho no se traduce en un gran aprecio por los productos 'made in Spain'. Coinciden en ello Elias y Koldo Saratxaga, un directivo con gran experiencia en aquel país -acumulada en su etapa en la cooperativa Irízar, de la que fue coordinador general- y lo avalan las cifras: pese al importante contrato de Gamesa para suministrar componentes aeronáuticos a Embraer, España vende a Brasil la mitad de lo que le compra. Otro dato ilustrativo: en lo que va de 2006 y pese a su gran potencial, Brasil ocupa el lugar 25 en la lista de clientes españoles, con unas exportaciones inferiores a las que se han dirigido por ejemplo a Argelia.

La industria española está obligada, por tanto, a exprimir la ventaja que supondrá en el futuro el amplio conocimiento del idioma. «Lo que a ellos les mueve a aprender castellano es vender más en los mercados que les rodean, pero la industria española debe aprovechar para aumentar sus exportaciones», sostiene categórico Saratxaga. El reto está en no dejar pasar una oportunidad histórica. Y en no caer en la trampa de los 'falsos amigos': convendría que ningún empresario español presumiera en Brasil de poder ofrecer productos de calidad 'exquisita', porque esta palabra significa allí justo lo contrario que para nosotros. De ahí la importancia de compartir un idioma.

Alianza de Civilizaciones
AMENAZADO DE MUERTE UN PROFESOR FRANCÉS POR RECORDAR LA VERDADERA VIDA DE MAHOMA
Redacción minutodigital 16 Octubre 2006

El terrorismo islámico crece imparable en Europa. En Francia, un profesor vive escondido por las amenazas de muerte recibidas por sus opiniones sobre Mahoma y los islamistas y en Gran Bretaña, cerca del castillo real de Windsor, un grupo de musulmanes ha impedido que cuatro oficiales que han combatido en Afganistán alquilasen una casa.

En España ha pasado desapercibido el ‘caso Raderek’: ‘Le Figaro’ publicó el 15 de septiembre un artículo de Robert Radeker, profesor de filosofía en un liceo de Lyon, cuyo título era “Frente a las intimidaciones de los islamistas: ¿qué debe hacer el mundo libre?”. Inmediatamente, los musulmanes reaccionaron con su habitual tolerancia y grupos de ‘incontrolados’ empezaron a perseguir al autor.

En algunas páginas web aparecieron condenas de muerte contra el autor y hasta fotos suyas y planos de su domicilio. La Policía, de momento, le protege. Sin embargo, la clase política, sindical e intelectual ha vuelto a mostrar sus sentimientos canallescos. Los sindicatos de la enseñanza, controlados por la izquierda, se han mostrado renuentes a solidarizarse con él. El ministro de Educación, Pilles de Robien, afirmó que “un funcionario ha de mostrarse moderado y prudente en toda circunstancia”. Y el MRAP, un movimiento contra el racismo justificó las amenazas de muerte: “La provocación genera lo inaceptable”. La veda contra el profesor francés la levantó el habitual imán o ulema que vive en Occidente y cobra de los contribuyentes y de las dictaduras islámicas. En este caso fue el jeque Youssef Al Qaradawi, quien el 20 de septiembre, en la cadena de televisión Al Yazira calificó a Redeker de “islamófobo del momento”.

El artículo implicó que la edición de ‘Le Figaro’ en que se publicó no se distribuyese en Egipto y Túnez por la censura de las dictaduras que gobiernan esos países.

Extraemos algunos párrafos del clarividente artículo de Radeker, cuya persecución y abandono demuestran lo acertado que está:

“Como sucedía con el comunismo, el Occidente se encuentra bajo vigilancia ideológica. El islam se presenta, a imagen del difunto comunismo, como una alternativa al mundo occidental. A semejanza del comunismo de antaño, el islam, para conquistar los espíritus, toca la cuerda sensible. Se engríe con una legitimidad que perturba la conciencia occidental, pendiente del otro: ser la voz de los pobres del planeta. Ayer, la voz de los pobres pretendía venir de Moscú, ¡hoy vendría de La Meca! Hoy de nuevo los intelectuales encarnan este ojo vigilante del corán, como ayer encarnaron el ojo vigilante de Moscú. Excomulgan por ‘islamofobia’ como ayer lo hacían por ‘anticomunismo’.”

“Exaltación de la violencia: jefe guerrero despiadado, saqueador, masacrador de judíos y polígamo, tal se revela Mahoma a través del corán.”

Estamos esperando a que los intelectuales que propensos al islam o admiradores de él, como Juan Goytisolo, Antonio Gala, Bernabé López, Juan Luis Cebrián, Ignacio Ramonet o Gema Martín Muñoz, que se pronuncien en contra de la persecución totalitaria contra Raderek. También esperamos las condenas difundidas por la página de información de los musulmanes españoles www.webislam.com, que se ha ocupado de Minuto Digital varias veces.

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