AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 19 Octubre  2006
ESPAÑA Y LIBERTAD SE CONCENTRARÁ EL PRÓXIMO LUNES EN BRUSELAS
Nota de prensa Plataforma España y Libertad 19 Octubre 2006

Igualmente España y Libertad contactará durante esta semana con los eurodiputados, en nombre de la ciudadanía española, para explicarles que el proceso de paz es en realidad un proceso de rendición, y para ello pondrá como ejemplo el comportamiento que el gobierno del PSOE ha tenido en el caso de De Juana Chaos

Madrid, 18 de octubre de 2006.- Plataforma España y Libertad, con la adhesión de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), se concentrará el próximo día 23 de octubre a las 18.30 horas ante la sede del Parlamento Europeo en Bruselas para mostrar su rechazo al proceso de negociación del gobierno de Rodríguez Zapatero con ETA, con motivo del debate que tendrá lugar la semana próxima sobre esa cuestión en la Eurocámara en Estrasburgo.

España y Libertad considera que ninguna negociación con terroristas puede pasar por ceder a sus imposiciones, y que la idea de proceso de paz que el PSOE quiere vender en Europa, esconde la realidad de un pacto en el que el actual gobierno español, movido por intereses partidistas, concede a los terroristas gran parte de los objetivos que perseguían conseguir matando. Tales como el reconocimiento del derecho a la autodeterminación, la modificación del mapa de España con la incorporación de Navarra al País Vasco, la excarcelación sin cumplimiento integro de sus penas a los terroristas responsables de cientos de muertes y la concesión de status político a los miembros de la banda terrorista Batasuna-ETA.

Nadie está en contra de ningún proceso de paz, que ponga fin al terrorismo en España, pero el mismo, en caso de iniciarse, debe efectuarse bajo la condición de no ceder de ninguna manera a las exigencias políticas y judiciales que pongan los terroristas. Lo contrario supone, ni más ni menos, que justificar las prácticas terroristas y sus asesinatos, contribuyendo a que la violencia como arma política triunfe, ya que el mensaje que Europa transmitirá será que los terroristas pueden rentabilizar sus matanzas. Por ello lo que el PSOE plantea en realidad es que la Eurocámara apoye un proceso de rendición ante el terrorismo.

Igualmente España y Libertad contactará durante esta semana con los eurodiputados, en nombre de la ciudadanía española, para explicarles que el proceso de paz es en realidad un proceso de rendición, y para ello pondrá como ejemplo el comportamiento que el gobierno del PSOE ha tenido en el caso de De Juana Chaos, terrorista responsable de 25 asesinatos al que el Ministerio Fiscal, tras las presiones terroristas, ha rebajado la petición de pena de 96 a 6 años, facilitando que salga de prisión tras haber cumplido tan solo una condena efectiva de 18 años. Igualmente España y Libertad entregará un escrito al Presidente del parlamento Europeo instándole a que no permita la presencia en el debate del 25 de octubre de ningún miembro de la banda Batasuna, organización incluida en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea.

Más información: Yolanda Morín, Coordinadora General
902.445.450 GSM: 678 61 61 77
info@e-libertad.es, http://www.e-libertad.es

Enrique Múgica y el TC
Tiro al blanco institucional
Aurelio Alonso Cortés Libertad Digital 19 Octubre 2006

El Tribunal Constitucional, en sentencia de 13 de septiembre, conocida la semana pasada, considera que un decreto de junio de 2001, dictado por el Gobierno vasco, vulnera las competencias del Estado español al imponer el conocimiento del lenguaje euskera a los jueces, fiscales y secretarios que ejerzan en Vascongadas. Tal exigencia –llamada eufemísticamente "perfil lingüístico"– ha sido anulada por el alto tribunal, que lo mantiene solamente para el personal auxiliar de la Justicia de aquella autonomía.

No es novedosa pues está en la línea con otras anteriores. Pero, al coincidir con la confrontación abierta por el Estatuto catalán, ha provocado la apertura de la caja de los truenos desde que su firma pudo ser conocida por los grupos políticos; allá en septiembre, un mes antes de su publicación. ¿Pueden extrañar las filtraciones en un TC cuyos miembros son designados por los partidos, incluidos los nacionalistas? En este lapso han menudeado recusaciones y reprobaciones de magistrados y hasta de miembros de instituciones españolas tildados, paradójicamente, de "españolistas". Tanto que ello justifica rotular de "tiro al blanco" este comentario.

La mencionada sentencia del "perfil lingüístico" también da pie a vislumbrar el posible alineamiento político de los vocales oficiantes del rito constitucional, de cara a los recursos promovidos contra Estatuto catalán. Por de pronto asoman la oreja con su voto particular –al que tienen sin duda derecho– los vocales juristas de procedencia mediterránea Pablo Pérez Tremps y Eugenio Gay Montalvo. Para ellos el decreto vasco no debía haberse declarado inconstitucional ya que "encaja perfectamente en el principio de colaboración que debe inspirar el funcionamiento del Estado de las Autonomías". ¡Qué cuernos de colaboración! Lo que está en juego es el prevalente principio de unidad nacional y el de solidaridad entre regiones.

Y no por casualidad empiezan las recusaciones en todo lo alto. La Generalitat ha acordado recusar al magistrado del TC Roberto García Calvo –éste perteneciente a la carrera judicial– achacándole "falta de imparcialidad" para resolver el recurso interpuesto por el PP contra el Estatuto catalán. Los de Maragall se agarran al clavo ardiendo del voto particular que emitió en un auto del pasado mes de marzo cuando el TC resolvió no admitir el anterior recurso del PP –digamos que "preventivo"– contra la tramitación del Estatuto en el Congreso. Dentro de un escrito lleno de improperios razonan que el señor García Calvo se permitió discrepar de la sentencia calificando el Estatuto de grave atentado a nuestra Carta Magna. O sea, lo que la gran mayoría de españoles opinamos.

Esta gente, enloquecida en sus sueños independentistas, es capaz de trastornarnos a todos. Ya no tienen ni en cuenta que los jueces están obligados por ley a fundamentar sus resoluciones. A este paso se les impedirá igualmente ejercer su deber de dictar sentencia cuando su fundamentación desagrade. O se les recusará en juicios futuros en función de las opiniones expresadas en enjuiciamientos precedentes. Imagínense a un inquilino recusando al juez que le desahucia por falta de pago basándose que en el pasado ha sentenciado desalojando por morosos a otros inquilinos.

Los más benevolentes considerarán esta recusación como una reacción, o quizá represalia, por otra precedente. La recusación del citado magistrado Pablo Pérez Tremps. La presentó el PP el pasado 27 de septiembre como anejo al escrito del recurso principal de inconstitucionalidad contra el Estatuto de marras. No se ha dado a conocer la motivación pero puede intuirse. ¿Intentará prevenir un posible alineamiento del señor Tremps con el recurrido Estatut por motivos de procedencia o pertenencia?

En todo caso aquel magistrado que dude de su imparcialidad debe dar el ejemplo de abstenerse. Como hizo el magistrado de carrera del TC Javier Delgado Barrio en la sentencia del "perfil lingüístico" que abre éste mi comentario. En su elegancia se descartó tan solo por haber informado sobre la materia, años antes, cuando presidió el Consejo del Poder Judicial.

Tanta recusación tiene origen en el intento de control político de los partidos sobre TC. ¿Qué imparcialidad cabe esperar de sus doce vocales, cuando ocho de ellos son nombrados a propuesta del Congreso y del Senado, dos más a propuesta del Gobierno, y únicamente los dos restantes a propuesta del Consejo del Poder Judicial, es decir, de quien es y gobierna la Justicia?

Pero sin duda el disparo más grave propiciado por las maniobras para cambiar el modelo de Estado es el perpetrado contra las instituciones en la persona del Defensor del Pueblo; precisamente por haber presentado ante el TC otro recurso de inconstitucionalidad contra el susodicho Estatuto catalán.

Enrique Múgica es el primer Defensor reprobado en los veinticinco años de la Institución, siendo así que ha sido el único reelegido por su brillante actuación anterior y, además, ¡por consenso entre el PSOE y el PP! La propuesta de su reprobación y de cese procede de la Izquierda Unida del tal Llamazares, que con ésta y otras bufonadas hace ruido para aparecer como jefe de la grand armeé; un napoleón de pacotilla cuyos seguidores caben en un taxi. Tira la piedra pero se sabe quien impulsa su mano. Es quien pretende que el Estatuto catalán salga adelante "como sea", y que sirva de modelo y locomotora –como ya es– al vasco y al gallego.

Hubo tiempos mejores. Por ejemplo, cuando el Defensor del Pueblo congregó a gobierno y partidos en el recurso de inconstitucionalidad que terminó en la sentencia estimatoria de 1 de febrero pasado. Anuló el articulado de la ley de la función pública vasca que eximía a los profesores de ikastolas de titulación vulnerando así los principios de mérito y capacidad. Lo sorprendente e imitable es que el recurso lo presentó el Defensor en 1998 "arrejuntando" a los senadores del Grupo Parlamentario Socialista con el presidente del Gobierno que, en aquella fecha, si no me equivoco, ¡era José María Aznar! Entonces, el partido en el gobierno y el de la oposición se esforzaron juntos para garantizar la unidad de España. Hoy el PSOE va en dirección contraria. ¿Hasta estrellarse y estrellarnos?

Acoso al Defensor del Pueblo
Editorial ABC 19 Octubre 2006

EL apoyo del PSOE a que se debata una propuesta de Izquierda Unida para reprobar y destituir al Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, por haber recurrido el Estatuto catalán ante el Tribunal Constitucional es un escarnio personal para este digno socialista y víctima del terrorismo -ETA mató a su hermano Fernando- y una nueva embestida contra el sistema institucional. La posterior matización efectuada por el portavoz socialista en el Congreso de los Diputados de que el PSOE no votará a favor de la reprobación o revela el desconcierto de su grupo parlamentario, que no sabe lo que vota, o es un ejercicio de doble moral, propio de quien tira la piedra y esconde la mano. Esta segunda opción es la más coherente, pues, por más que ahora el PSOE procure enjugar el despropósito de este ataque a la persona y a la institución del Defensor del Pueblo, no hay que olvidar que quien levantó la veda contra Múgica fue el ahora candidato socialista a la Generalitat, José Montilla, quien llegó a afirmar que el recurso contra el Estatuto era una actitud política que se explicaba «porque me imagino que perder a un hermano a manos de la banda terrorista ETA es algo que marca de por vida».

No aclaró Montilla qué le llevó a asociar el recurso contra el Estatuto catalán con la banda terrorista, pero su reflexión fue un intento -pues no ofende quien quiere- de humillación intolerable al titular de una institución encargada de velar por los derechos de los ciudadanos.

Por desgracia, el acoso a Enrique Múgica no es un acto aislado, pues responde a esa política de intimidación verbal que se ha instalado en la vida pública. Lo grave, por encima incluso del daño a la persona, está en el deterioro que con acciones de este tipo se provoca en las instituciones del Estado, en este caso concreto en la del Defensor del Pueblo, organismo que debería ser preservado en su independencia por la clase política.

Sin embargo, parece claro que ciertos sectores de la izquierda radical, avalados en no pocas ocasiones por el PSOE, parecen dispuestos a embarcarse en una peligrosa estrategia para doblegar al discrepante. Ahora, la intimidación ha saltado directamente a las relaciones institucionales con esta propuesta de reprobación y cese del Defensor del Pueblo, todo un aviso de lo que puede llegar a pasar si a los magistrados del Tribunal Constitucional se les ocurre en los próximos meses declarar la inconstitucionalidad del Estatuto catalán.

Zapatero prefiere darse por no enterado
EDITORIAL Libertad Digital 19 Octubre 2006

Las cesiones políticas y judiciales que Zapatero está promoviendo en favor de ETA-Batasuna han sido las principales protagonistas de la sesión de control al Gobierno, tanto en el Senado como en el Congreso. La reacción del Gobierno del 14-M en ambas Cámaras ha sido la de ignorar todo lo que se le preguntaba para, en lugar de responder, acusar al principal partido de la oposición de una actitud "irresponsable" y "sin precedentes".

Vaya por delante que lo que no tiene "precedentes", ni en España ni en el mundo occidental, es la forma en que el PSOE llegó al poder –colaborando con la estrategia política de los terroristas del 11-M, con la excusa de que eran islamistas–, así como la forma con la que Zapatero pretende perpetuarse, más infame que irresponsable, que no es otra que su disposición a pagar políticamente a ETA una tregua electoral que favorezca un frente anti-PP también en el País Vasco.

En cualquier caso, Zapatero ha preferido dar "por no dichas" algunas de las cosas que, acreditadamente, le ha reprochado el senador popular García Escudero, tales como que "hasta el Código Penal y la Fiscalía parecerían estar en tregua" o que Zapatero ya traicionaba el Pacto por las Libertades y consentía contactos previos con la banda al tiempo que ETA asesinaba a compañeros suyos de partido, como Joseba Pagazaurtundúa.

No sabemos si en esas fechas el nihilismo moral y político de José Luis Rodríguez Zapatero ya había dado tanto de sí. De lo que tenemos constancia es de que uno de los primeros en calar las enormes "posibilidades" del entonces candidato socialista a la Presidencia del Gobierno de la nación fue su socio, el separatista Carod Rovira, que consensuó con ETA en Perpiñan "estrategias conjuntas para la desestabilización del Estado español", utilizando como cebo una "paz" tan claudicante y falsa como la que ahora el Gobierno del 14-M le alquila a ETA y pretende vendernos a todos los españoles.

Por otra parte, los contactos secretos mantenidos por Eguiguren y Otegi recordados por García Escudero, dan, efectivamente, una idea de lo pronto que se inició la deriva moral y política de los socialistas teniendo como líder nacional al decapitador político de Redondo Terreros.

En cualquier caso, la traición a la memoria, a la dignidad y a la justicia de las víctimas es un imperativo moral y político que no tiene caducidad, y, menos aún, la que le pretenden imponer las treguas de los terroristas. Aunque Zapatero simule una condescendiente cortesía al preferir no darse por enterado de la deserción que le ha reprochado García Escudero, lo hace precisamente para que nadie más se entere de la misma. Ese, y no otro, es el objetivo del secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, cuando ha manifestado que estará "vigilante con los periodistas" para que denuncien la postura del PP.

También Patxi López dio por "no dichas" o escritas las duras y justificadas palabras que hace un año le dirigió, precisamente, la madre de Pagazaurtundúa, quien le recordó que quien "pacta con un traidor se convierte en traidor" o que "Patxi, dirás y harás más cosas que me helarán la sangre". Cosas como las que Rajoy y Acebes también le han reprochado brillantemente a Zapatero en el Congreso, como el respaldo presidencial a un fiscal que beneficia penitenciariamente a los criminales, o que hace la vista gorda ante la Ley de Partidos, o su visto bueno a los preparativos de la mesa de partidos con quienes no piensan condenar la violencia pero sí volverse a presentar a las elecciones. Cosas, en definitiva, que deberían "helar la sangre" a todos los españoles, y que hay que denunciar alto y fuerte, por mucho que Zapatero prefiera darse por no enterado.

No nos peguen
EDITORIAL Libertad Digital 19 Octubre 2006

Puede resultar aburrido leerlo una vez más, pero lo cierto es que en Cataluña no se ha hecho la transición a la democracia. La campaña electoral se centra, por tanto, no en la gestión de gobierno sino en la identidad, no en la confrontación de ideas sino en acallar por la fuerza a la nota desafinada de ese concierto de pensamiento único.

Después de calificar las palabras como agresiones, hipócritamente se lavan las manos cuando los militantes contestan con violencia. Alguno habrá que simule llevarse las manos a la cabeza. Cuentos para que en el resto de España los votantes sesteen como si nada ocurriera. En Cataluña ni eso hace falta; basta con que los medios del régimen lo silencien y justifiquen. "No nos peguen", ha pedido Zaplana en el Congreso de los Diputados. "Ya no hace falta", podría haber contestado la vicepresidenta. Y es lo más estremecedor, que no sea necesario y lo sigan haciendo. Qué haría el Gran Hermano sin su Goldstein y sus minutos del odio, en los que se llama "hijos de puta" a los del PP, se muele a pedradas el autobús de Josep Piqué o se dice que "quieren follarse a la derecha".

La única manera de desterrar este régimen infame es enfrentarse a él. Quizá no se consiga destruirlo, pero al menos no se vivirá con la infamia de no haberlo intentado. Recordar a los designados como ciudadanos de segunda que no tienen por qué serlo. Que pueden romper las cadenas con las que les han atado a la insignificancia. Eso es lo que debería hacer Piqué y no hace. Es lo que sí hace Ciudadanos. De ahí que sea la posible presencia de Albert Rivera y los suyos en el Parlamento catalán el único cambio de importancia real que pueden traer estas elecciones. Ese, y que el PPC sea dirigido por gentes que no se avergüencen de ser del mismo partido que aquellos que los defienden en Madrid de las agresiones.

Moraleda
Vuelve la prensa del Movimiento
Ignacio Villa Libertad Digital 19 Octubre 2006

El secretario de Estado de Comunicación, en los pasillos del Senado y en presencia del presidente del Gobierno, ha recuperado para uso y disfrute de todos los españoles a la prensa del Movimiento. Hacía un rato que había terminado la sesión de control al Gobierno en la Cámara Alta. El presidente Zapatero había respondido a una pregunta del portavoz del PP, Pío García Escudero, que le había recordado que un PSOE todavía en la oposición negociaba con ETA mientras los terroristas mataban a Joseba Pagazaurtundua. Zapatero calló, pero lo cierto es que esta afirmación causó un importante enfado en Moncloa y la reacción vino de manos del inefable Fernando Moraleda.

Moraleda, sin micrófonos pero con su sectarismo a pleno rendimiento, ha animado a los periodistas allí presentes a que denunciaran la posición del PP ante las negociaciones con ETA. La razón –excusa– es que la oposición está haciendo daño a la democracia lo que significa, en el lenguaje totalitario de los socialistas, que está haciendo daño al PSOE, como debe. Estas palabras no deberían sorprendernos mucho en él, conociendo su trayectoria, pero deberían llevar a cualquiera a una reflexión. Un político puede ser crítico, muy crítico, con el adversario pero no puede decir a los periodistas qué deben decir o cómo tienen que informar. El que un político pretenda imponer a la prensa los contenidos de la información marca el regreso a los viejos tiempos de la prensa nacional del Movimiento, que ahora podríamos llamar la prensa nacional del régimen. Volvemos a la imposición, a la coacción, al pensamiento único, a la información oficial y al mensaje homogéneo. A Cataluña, vamos.

El secretario de Estado, no contento con eso, y aprovechando que el presidente del Gobierno estaba tomando un café con un grupo reducido de periodistas en el bar del Senado, se ha dirigido a él y ha proferido esta poco sutil amenaza: "Estaré vigilante con los periodistas para ver hasta dónde llega el veneno del PP". ¿Es este el talante que con tanto fervor predicaba Zapatero? ¿Es esta la forma de entender la política de comunicación en Moncloa? ¿Es este el ambiente de libertad que dicen en el Gobierno que están creando alrededor de los medios?

Moraleda puede hablar mucho del veneno del PP, pero lo que se percibe detrás de esas palabras es que deberíamos centrar esa búsqueda tóxica en el recinto de la Moncloa. Es un veneno destructivo de la libertad de expresión, un brebaje ponzoñoso en el que se disuelve la pluralidad, una pócima demoledora con la democracia. Si en Moncloa se destila semejante bilis, casi sobran los comentarios. Pero siempre es bueno tomar nota.

Más muertos
Por EDURNE URIARTE ABC 19 Octubre 2006

De todas las justificaciones de la negociación política con los terroristas, la más deleznable me parece ésta, la del supuesto deseo de evitar más muertos. Por la forma torticera en que enmascara tanto el miedo a los terroristas como la comprensión de sus objetivos políticos y por la descalificación que encierra de la resistencia antiterrorista y de todos los muertos que ya lo están. Con esa expresión, el fiscal general del Estado no se refirió el lunes a su decisión de encarcelar a los terroristas que andan sueltos para evitar que asesinen. Ése sería el único objetivo democráticamente compatible con el deseo de que no haya más muertos. Pero hablaba de otra cosa, de la facilitación de las contrapartidas políticas y judiciales preparadas por el Gobierno para contentar a los terroristas.

No se trata sólo del fiscal general. Bastantes ciudadanos apelan a su deseo de evitar más muertos cuando argumentan en favor de la negociación. Imaginan que una frase tan compasiva y humanitaria puede eludir los profundos problemas éticos y democráticos contenidos en la negociación. Pero no sólo no los elude sino que los hace aun más visibles. ¿Quieren decir que el gobierno debió negociar con ETA para evitar la muerte de Miguel Ángel Blanco? ¿Que los gobiernos anteriores debieron ofrecer las tres contrapartidas políticas que ya ha negociado éste y que quizá hubieran evitado cientos de muertos, además de Miguel Ángel Blanco? Ese es el problema, que la evitación de más muertos no es un deseo inocente en sí mismo. Su bondad y su deseabilidad democrática dependen del cómo.

En Rusia, por ejemplo, acaban de ser asesinados una periodista, Anna Politkóvskaya, y un gerente de una agencia de noticias, Anatoli Voronin. Aún están oscuros los móviles del asesinato de Voronin, pero probablemente son los mismos que los causantes del crimen de Politkóvskaya y de otros periodistas, destapar demasiados trapos sucios, denunciar los abusos del poder, condenar crímenes, exigir controles democráticos. No he escuchado ni leído a un solo demócrata occidental pidiendo una negociación con sus asesinos para evitar más muertos o sugiriendo a los periodistas que se callen, porque así tampoco habrá más muertos. Al contrario, hasta Conde-Pumpido pensará probablemente que los periodistas rusos deben seguir ejerciendo su libertad de expresión aunque les cueste su propia vida. Aunque haya más muertos.

Todos aquellos a los que Conde-Pumpido atribuía el lunes ganas de que haya más muertos están cuestionando precisamente el cómo. Por eso dejaron, dejamos todos los españoles, que Miguel Ángel Blanco fuera asesinado, por eso no evitamos aquella muerte. Toda la historia de la lucha antiterrorista es la historia del cómo. Es decir, de los principios democráticos inalienables por los que fueron asesinados todos los muertos del pasado. Lo que ha cambiado ahora es el cómo; para algunos. Y nada tiene que ver con la compasión.

La mujer de Carod
Me lo dijo Pérez
José García Domínguez Libertad Digital 19 Octubre 2006

Primero habló el loco de la colina –y de Terra Lliure–. "Pues nosotros también queremos exterminaros, que caray. Divirtámonos hasta morir que la guerra, a cara descubierta, ya ha empezado". Después le tocó el turno a la hoja parroquial del señor Conde de Godó. "Recuerden que la ordenanza de civismo de Barcelona prohíbe la práctica de la prostitución en según qué supuestos. Por tanto, mejor que vengan sin sus madres". Más tarde se pronunció el intelectual políglota. "Me cago en la puta España". Luego dio el do de pecho el teniente de alcalde. "Elvira Lindo no puede leer el pregón porque lo hará en español".

Tras él apareció el compañero López, de Martorell; el malhadado compañero López, que en mala hora daría en buscarse la ruina durante la fecha de autos, de tan seguro como estaba de atarse la concejalía acertándole con una colleja a Acebes. (Resignación, López, mucha resignación, y recuerda: sic transit gloria mundi). En fin, después del defenestrado compañero López, en vez del Diluvio, que hubiera sido lo suyo, nos visitó el Payaso de Micolor, que llegó en plan misionero, a alfabetizar charnegos. "¿Me puede escribir la primera estrofa del Virolai? ¿Sabe cómo termina El zoo d´en Pitus?". Bien, creerá el lector que ya estábamos todos. Pues no, señor. Aún nos faltaba la verdulera, con perdón de las verduleras.

Y es que si resulta cierto eso tan machista de que tras todo gran hombre hay una gran mujer, el alter ego de un pájaro como Carod tenía que ser cosa fina; pero fina, fina; vaya, de ponte en Maruja Torres y empieza a tirar hacia abajo. O sea, que ningún lector de La Vanguardía soñaba con atesorar vocabulario para acceder al Cuerpo Diplomático al toparse con la entrevista a doña Teresa Comas. Pero de ahí a descubrir que esa dama es capaz de brillar a más altura aún que su marido había un trecho. Y ese trecho se lo salta tal que así la doña: "A mí me la trae floja (...) Me dije: Los hijos de puta del Partido Popular no harán que coja una depresión porque no me da la gana".

Al parecer, a Teresa no la altera ni lo más mínimo algo que habría hundido en el abatimiento moral y psíquico al mismísimo doctor Freud de Viena. A saber, que el acomplejado de su marido se haya agenciado un guión ful para diluir el estigma aragonés del Carod enlazándolo con el autóctono Rovira, dando en inventarse ese fantasioso Carod-Rovira que luce en las tarjetas. Por lo visto, tamaña patochada de vergüenza ajena se la trae floja. Y, sin embargo, diríase que la llevó al borde del suicidio la mera posibilidad de que alguien diese pábulo a la especie de que un tipo así hasta sería capaz de plantarse en el Registro con tal de deshacerse de un Pérez. ¿Porque nuestro Llosep Lluís jamás se apellidó Pérez? ¿O sí?

Terrorismo eres tú
Por IGNACIO CAMACHO ABC 19 Octubre 2006

MIRA, Fernando Parrena, o como te llames, te voy a explicar lo que es el terrorismo, para que lo tengas clarito y no te líes. Te lo voy a poner sencillito, pinta y colorea, para que lo entiendas, que ya se ve que eres cortito de entendederas y hay que contarte las cosas como en Barrio Sésamo. No, Petete no, no te compliques que luego te duele la cabeza.

Es muy fácil, hombre. Terrorismo es que un coleguita tuyo, pongamos Txapote, le pegue un tiro en la nuca, a cañón tocante, a un muchacho arrodillado con las manos atadas con un alambre. Terrorismo es que un matrimonio sevillano vaya tan tranquilo por la calle, camino de su casa, y se le acerquen dos valientes por detrás y los dejen secos a él y a ella allí mismo, y que tres niños dormidos se amanezcan huérfanos al día siguiente. Terrorismo es que un peluquero de Granada vaya a trabajar en autobús y de repente se le cuele el infierno por la ventanilla, porque un coche ha explotado junto a la acera. Terrorismo es que un médico esté en su consulta y dos tíos que no lo conocen lo acribillen sobre el escritorio. Terrorismo es que un político socialista, pongamos Fernando Buesa -¿te suena?-, ande paseando por un parque y le estallen al lado unos cuantos kilos de titadyne. Terrorismo es que una muchacha se quede sin piernas porque unos amiguetes tuyos han puesto una bomba a la hora del desayuno. Terrorismo es que un hombre pase 500 días, con sus noches, encerrado en un agujero inmundo.

Terrorismo es que un cocinero arranque su automóvil una mañana y su cabeza vuele hasta un primer piso. Terrorismo es que un concejal esté tomando café en un bar y se le acerquen dos prendas para agujerearle el cerebro por la espalda. Terrorismo es que unos hijos de guardias civiles no lleguen a crecer porque les han tirado unas granadas por la ventana de la casa cuartel. Terrorismo es que miles de empresarios reciban cartas de tus cofrades pidiéndoles dinero bajo amenaza, y que esos muchachotes que tú conoces se dediquen a quemar autobuses, contenedores y cajeros. Terrorismo, a ver si te enteras, es que esos camaradas a los que te niegas a condenar hayan matado a más de 800 personas mientras tú y otros como tú miran para otro lado o lo celebran, como De Juana Chaos, pidiendo cava y pasteles. Terrorismo, en fin, no es sólo matar gente, sino ser cómplice y amigo de los que asesinan, y beneficiarse políticamente de sus crímenes. Sí, hombre, sí, terrorismo eres tú, y además lo sabes.

De manera que no te hagas el tontito, que ya lo eres bastante sin simularlo, con el asunto ése de la guerra de Irak y otras zarandajas. Terrorismo es la extorsión, el chantaje, la violencia y la infamia de la que en Batasuna lleváis viviendo la tira de años, y que ahora pretendéis convertir en una actividad honorable porque habéis dado con un presidente que es un bizcocho. Si no queréis pedir perdón, no lo hagáis, pero no nos toméis por idiotas. Porque, para qué vamos a engañarnos, por mucho que lo pidáis sin arrepentiros tampoco os íbamos a perdonar.

ETA agranda el foso entre PSOE y PP
Editorial HERALDO DE ARAGÓN 19 Octubre 2006

LA vida política española viene padeciendo desde que se inició la legislatura una tensión entre Gobierno y oposición que adquiere caracteres preocupantes. La bipolaridad, dado que en la práctica no hay otra oposición que la del PP, agudiza la obligada crítica de éste al Gobierno, aunque es infortunado que en temas de Estado cruciales -terrorismo y Constitución- el enfrentamiento sea tan implacable e irrestricto. Ninguna de las partes cede un ápice. El resultado, criticable y entristecedor, es que los ciudadanos viven entre atónitos y descorazonados ante la tensión que va agrandando un ancho foso entre dos fuerzas que representan a la mayoría del electorado español, dato fundamental en la sociología política.

El del terrorismo es un tema de Estado, en el que siempre hubo consensos. Hasta ahora. Negociar con ETA se ha intentado siempre, pues todos los Gobiernos han querido acabar con esa lacra. Pero en esta ocasión existen matices nuevos: la gran debilidad de la banda lograda por años de constancia en la lucha de todos los Gobiernos democráticos, el exceso de confianza de un Rodríguez Zapatero que ha mostrado ligereza en otros asuntos importantes, sus decisiones al margen del PP y el intenso deseo de éste de castigar a toda costa y a cualquier precio al Gobierno socialista. Ayer, en el Senado y en el Congreso, los populares hicieron acusaciones graves, espoleados por su decisión de encontrar un sustituto al asunto de los atentados del 11-M y ante la expectativa de que Europa debata el "diálogo con ETA", que la oposición considera un éxito de la banda servido en bandeja por Zapatero, aunque nadie puede aún predecir en qué términos se pronunciará finalmente el Parlamento Europeo. Zapatero se mostró perseverante en sus objetivos: "En política no hay nada más noble que salvar vidas y garantizar la libertad de nuestros compatriotas". Fórmula muy cierta, pero que abre nuevos interrogantes sobre el límite de los medios que desea poner al servicio de ese propósito. Y, más, a ojos de la oposición.

Condiciones democráticas
Editorial El Correo 19 Octubre 2006

La dificultad que encuentra el Gobierno para mostrar ante la opinión pública algo más que vagas palabras y un propósito firme de aplicar lo previsto en la resolución del Congreso alimenta el escepticismo e incluso la indiferencia con la que una parte creciente de la ciudadanía ha ido percibiendo las vicisitudes del llamado 'proceso de paz'. El dato incontrovertible de que han transcurrido más de tres años sin atentados mortales no es suficiente a la hora de minimizar el problema que representa la persistencia del terrorismo callejero, el inmovilismo de la izquierda abertzale y la total ausencia de signos de arrepentimiento entre los presos de la banda. Resulta excesivo que, en este clima, el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero solicite de la sociedad algo semejante a una confianza ciega avalada por su buena disposición o por el presumible conocimiento de causa que acredita a todo gobierno. El Ejecutivo es, en la parte que le toca, responsable del desconcierto que genera la situación descrita, cuando nada menos que 120 días después del anuncio formal del inicio de contactos con ETA, justificados por la verificación del 'alto el fuego', y contra lo que se anunció en aquel momento, las formaciones parlamentarias no tienen constancia de avance alguno en ese sentido.

Pero por merecida que sea la crítica a la actuación del Gobierno, ésta no puede basarse en un juicio de intenciones que ponga en cuestión el ánimo democrático del presidente Rodríguez Zapatero o proclame la rendición del Estado de Derecho frente a las pretensiones etarras. Es cierto que la mención al «largo, duro y difícil» proceso de paz no puede servirle al Gobierno para justificar sus silencios o la emisión pública de mensajes cifrados que suscitan dudas respecto a la firmeza del Ejecutivo. En este sentido, la decisión del Partido Popular de elevar el tono de su confrontación con la gestión gubernamental del 'alto el fuego' de ETA, que tuvo ayer un claro reflejo en la doble sesión de control en el Senado y el Congreso, en nada favorece un seguimiento crítico que contribuya a corregir los excesos y defectos en los que pudiera incurrir el Ejecutivo. Como tampoco ayudan a la normalidad en las relaciones entre las instituciones conflictos colaterales como el suscitado por el Gobierno vasco al advertir al Tribunal Superior de Justicia de Euskadi de que el procesamiento del lehendakari por su entrevista con dirigentes de Batasuna «no le saldrá gratis». A la luz de las resistencias que plantean ETA y la izquierda abertzale para avenirse a las reglas de la convivencia y dar por acabado el largo período de acoso terrorista y ante la controversia y la división que el tema provoca entre los partidos resulta imprescindible y urgente la clarificación de las condiciones democráticas del proceso de paz. Bastaría con recordar y ceñirse a cuatro reglas: ETA ha de renunciar definitivamente a la violencia y disolverse como poder fáctico; esa renuncia no puede cobrarse ningún precio político, ni directo ni inducido, a favor de las tesis defendidas por ETA; el diálogo político no puede realizarse bajo la presión, tutela o fiscalización de la banda terrorista; y la recuperación de la legalidad por parte de la izquierda abertzale ha de recorrer el camino trazado por la Ley de Partidos y por las sentencias que ilegalizaron Batasuna.

Rendición y negociación
Pablo Sebastián Estrella Digital 19 Octubre 2006

Intensa y bronca sesión parlamentaria la de ayer en el Congreso de los Diputados y el Senado, donde los primeros portavoces del PP, Rajoy y García Escudero, utilizaron su más directo y duro discurso político acusando a Zapatero de graves responsabilidades en relación con el terrorismo de ETA camino, como dijo el líder del PP, de rendir el Estado a los pies de la banda terrorista, o de haber consentido conversaciones del PSE en los mismos días en los que la banda mató al militante socialista Pagazaurtundua, según el portavoz popular en el Senado. ¿Qué más se le puede decir al jefe del Gobierno desde la oposición? Zapatero responde ante semejantes acusaciones que seguirá con el proceso de negociación con ETA, para defender la vida y la libertad, y que daba por no oídas las acusaciones de García Escudero sobre la muerte de Pagaza, declarando en la Cámara Baja que muy pronto se oirán voces en el PP discrepando del duro discurso de los más notorios líderes de la oposición.

Llegados a este punto y a la espera de lo que pase en la negociación con ETA se puede decir que uno de los dos, Zapatero o Rajoy y sus respectivos partidos políticos, se va a estrellar de manera espectacular. El presidente del Gobierno y el PSOE si ETA vuelve a matar —lo que descartan en la Moncloa—; y el jefe de la oposición y el PP, si continúa el diálogo con la banda y ETA ofrece alguna señal de que el fin de la violencia terrorista es real y definitivo. Zapatero decía que pronto habrá movida en el seno del PP contra Rajoy, y no se sabe bien si eso es lo que le gustaría al presidente, o si Zapatero tiene en la manga algún dato más que desconocemos.

Muy pronto, cuando? En círculos políticos y policiales de Madrid se espera con sumo interés un posible comunicado de ETA para los próximos días en el que la banda podría decir cual es su posición en el momento actual del proceso negociador. Un comunicado tan deseado o más como aquel en el que se anunció el alto el fuego (marzo de 2006), y que con tanta ansiedad estuvo esperando el Gobierno para poder continuar con su mas que arriesgado proceso negociador. Sin embargo, los observadores del entorno etarra no son muy optimistas sobre la posible nueva declaración de la banda —con o sin capucha— que podría elevar el tono de sus amenazas y mas exigencias al Gobierno en la línea del discurso actual de Batasuna, mientras otros analistas del Gobierno esperan una señal que les permita un respiro y avanzar. Veremos.

Lo cierto es que, mientras tanto y mientras se deteriora el ambiente político y judicial, la oposición aprieta el acelerador y lanza sus más destructivos obuses dialécticos contra el presidente, en pos de una reacción electoral de la opinión pública, y a sabiendas todos los protagonistas de esta alta tensión —que ha dinamitado definitivamente los puentes entre el gobierno y el PP— que todo ello está teniendo y tendrá importante repercusión en las cercanas elecciones autonómicas de Cataluña.

De las que se harán sus lecturas interesadas y entre otras la correspondiente sobre la política nacional. Por ejemplo ¿Qué apoyos populares recibirá en Cataluña la dura oposición del PP o el proceso negociador de Zapatero? Aunque la lectura más lógica sería la autonómica, eso no ocurrirá. De ahí que sorprende que, en vísperas del final de la campaña catalana, el PP haya sacado en Madrid su más pesada artillería a sabiendas de la repercusión que tendrá en Cataluña y del efecto electoral que puede tener sobre el liderazgo catalán de Piqué, que algunos dirigentes del Partido Popular querrán borrar de manera fulminante si no obtiene unas notas razonables, porque nadie piensa que puedan ser excelentes o espectaculares. A lo mejor, y al margen de la tensión política por los últimos acontecimientos de la actualidad en torno a la negociación con ETA, en el PP se ha decidido subir el tono de su discurso en Madrid para movilizar así a todo su posible electorado catalán (el de los comicios generales), pero semejante apuesta les puede salir mal o regular.

O puede que las cosas sean mas sencillas, que el PP va a por todas y está decidido a no ocuparse solo de políticas autonómicas o sectoriales, como la inmigración, sino a otras cuestiones mas contundentes como la conspiración del 11M o la negociación con ETA, sobre la que han acusado a Zapatero de rendición ante la banda, mientras el presidente recuerda que cuando Aznar intentó la negociación el le apoyó, a pesar de que entonces se excarcelaron a varios etarras y se acercaron presos al País Vasco. Rendición contra negociación, he ahí el fondo del duro debate mientras se esperan noticias y resultados y puede que también un comunicado de ETA dando su versión sobre el llamado proceso negociador.

Ahora bien, nada de lo que ocurre o de lo que pueda ocurrir justifica el deterioro y el menosprecio del Gobierno sobre el poder judicial, la fiscalía o el Defensor del Pueblo. Ningún fin, ni el de ETA, justifica que el Estado de Derecho se pueda vulnerar.

ESPAÑA
El revisionismo histórico llega a las esquelas
Jacobo Corujeira El Confidencial 19 Octubre 2006

Dirigentes socialistas se afanan estos días en asegurar que tanto en las revueltas de 1934 como tras el golpe de 1936, Rodríguez Lozano, el abuelo de Zapatero, actuó con fidelidad a las órdenes de sus superiores, y que fueron éstos los que en un momento dado decidieron sublevarse contra la República. Dicen en el PSOE que en un lugar llamado Collado Aralla, entre León y Asturias, una placa colocada por los mineros recuerda al abuelo del presidente, y que tanto éste como su esposa están enterrados en el también muy minero pueblo de Pola de Gordón. En estos días, los socialistas se afanan en dar explicaciones... explicaciones por una polémica esquela aparecida en El Mundo. Sí, han oído bien, una esquela.

Justo cuando parecía que el negocio publicitario de las esquelas se estaba diluyendo, llegó la que parece la última batalla de la Guerra Civil y, de un plumazo, ha salvado a este género tan clásico. La misma discusión sobre si la recuperación de la memoria histórica es una extensión de los derechos a los afectados de la Guerra Civil y la dictadura (como reza el nombre oficial de la ley aprobada a tal efecto este verano) o una reinvención de nuestro pasado más negro ha saltado a las esquelas, ese género publicitario que hasta ahora servía solamente para recordar a las personas queridas, pero que ahora parece haberse convertido en un arma arrojadiza más en la contienda política.

El pasado lunes, una esquela publicada en el diario El Mundo lanzaba un envenenado dardo contra José Luis Rodríguez Zapatero al sugerir que si el capitán Rodríguez Lozano, abuelo del presidente del Gobierno, hubiera fallecido en una emboscada de varios mineros durante las revueltas de 1934 en Asturias, la historia habría sido completamente distinta “y la situación política de España hoy también lo sería” (ver esquela). La esquela estaba dedicada a Carlos González Álvarez, “socialista y minero del Concejo de Mieres” muerto en dichos altercados por la citada columna militar capitaneada por Rodríguez Lozano, que había sido enviada por Franco desde León.

Necrológicas de uno y otro bando
La nota aparecida en El Mundo se puede enmarcar en esta nueva batalla y sirve de respuesta a otras que han aparecido en distintos medios a lo largo de los últimos meses, coincidiendo con el 70º aniversario del golpe y del fallecimiento de muchas víctimas de ambos bandos. La del capitán del Ejército republicano Virgilio Leret y otros dos alféreces, aparecida como anuncio a media página en El País el pasado septiembre, fue una de las más sonadas.

Hasta entonces, las únicas relacionadas con personajes clave de la contienda que solían publicarse regularmente en la prensa nacional eran las que la Fundación Francisco Franco dedicaba cada 20 de noviembre al dictador (ver esquela) y a Primo de Rivera en la sección ad hoc del diario ABC, una de las de mayor solera en cuanto a publicación de este tipo de notas. En medios más pequeños, la pasión expresada en los textos parece igual de descarnada: una publicada en la revista comarcal de Valdepeñas Canfali, explica cómo Gregorio Crespo Serrano fue “asesinado junto a otros cuarenta y siete valdepeñeros por las Hordas Rojas” mientras pedía clemencia (ver esquela).

Para unos, todo este revuelo de necrológicas responde a un deseo del Gobierno de instrumentalizar la memoria histórica, pero otros creen que las políticas de la administración Zapatero han hecho posible el poder recordar públicamente y con orgullo a familiares fusilados y enterrados en las fosas comunes que durante décadas permanecieron en el olvido. En cualquier caso, el debate acerca de la gran batalla entre españoles que dominó nuestra historia durante el siglo XX tiene un elemento más de discusión.

Dios vuelve a ser vasco por si Otegi gana y remata a Pagazaurtundúa
Pascual Tamburri elsemanaldigital 19 Octubre 2006

Eusko Alkartasuna tiene un secretario de Organización de lujo, el parlamentario alavés Rafael Larreina, que además resulta ser uno de los vicepresidentes del Parlamento vasco. Un hombre culto, educado, suave en las formas, que se define en su excelente web "políticamente incorrecto, probablemente inoportuno". Montañero, lo que lo hace particularmente grato para mí en especial; no ajeno a la gramática española, cosa muy de agradecer en estos días. Y católico practicante que no oculta serlo, uno de los convencidos como carisma específico de la llamada universal a la santidad.

Precisamente tal acumulación de virtudes sobrenaturales y méritos terrenales hace especialmente llamativos sus deméritos, y los de quienes le rodean, asesoran, inspiran, comprenden o toleran. Es un hombre capaz de basar su acción pública en la afirmación de que "Euskal Herria existe, otra cosa es que ahora mismo no tenga entidad política", un independentista que dice "no soy español. Mi identidad nacional es vasca, nada más". Grandes palabras, que culminan en el sofisma de "que las víctimas hay que tenerlas en cuenta, pero es muy importante sacarlas del tráfico partidista" –dicho para laicos sin graduación, las víctimas que molesten serán silenciadas-. Y que "la kale borroka no es un obstáculo para dejar de hablar". Es verdad que Eguiguren negociaba con ETA en nombre de Zapatero mientras asesinaban a Joseba Pagazaurtundúa, pero ni ETA ni el PSOE dicen ser católicos, y Larreina y unos cuantos más sí.

A mí –bautizado, pecador, mal católico y malpensado, qué duda cabe- me tienen que explicar las jerarquías eclesiásticas, regulares, seculares y mediopensionistas cómo puede ser esto. Porque Sus Eminencias y sus respectivas curias saben que no estamos en Irlanda, ni en Quebec, ni hay dos bandos equiparables, ni el nacionalismo falaz es un mal menor; y si no lo saben yo se lo explico en persona antes del Adviento. Pero me sorprende ver al frente de los enemigos de España y de la libertad a católicos cualificados y no desautorizados, y más aún verlos progresivamente respaldados entre nubes de incienso.

¿He dicho enemigos de la libertad? Sí, reverendos padres, sí. Porque "la verdad os hará libres" sigue siendo un precepto evangélico, y desde la mentira sólo hay esclavitud. Al menos, así era en el Astete que se estudiaba antes de monseñor Uriarte. Así que, teniendo en cuenta que el nacionalismo vasco a día de hoy se fundamenta en la mentira sobre el pasado y el presente, lo que tan distinguidos eclesiásticos nos preparan, o no impiden a sus fidelísimos laicos como Larreina, es un futuro de esclavitud.

Mentira. Qué palabrota, padres. Porque quien dice mentira afirma que existe una verdad, objetivamente reconocible. Y hete aquí que el profesor Alfredo Cruz, libérrimo compañero de espiritualidad de Larreina, se ha lanzado a publicar en Tecnos lo que pretende ser un alegato contra el nacionalismo, y termina siendo una defensa poco velada del subjetivismo relativista. Más aún: Nuestro Tiempo –que no era precisamente Gara- ha glosado con entusiasmo la idea. Como si "uno y otro lado" fuesen equidistantes de la verdad, lo que en este caso es tanto como negar la verdad. Algo parecido a un relativismo claudicante hacia el nacionalismo vasco está surgiendo a orillas del río Sadar, en una Universidad que nació agnóstica y crecerá abertzale, y en otra que nació confesional y evoluciona pragmática. Bueno, al fin y al cabo allí se forjaron egregios pensadores de la vanguardia antiespañola como Ignasi Guardáns i Cambó y Daniel Innerarity, el nacionalista vasco de El País. Me ahorro dolorosos detalles del séquito.

Es una singular alianza a tres bandas. Por un lado el nacionalismo vasco que afirma su proyecto totalitario sin matices salvo para los crédulos que quieran comulgar con ruedas de molino. Por otro los que dicen ser, y tal vez crean ser, liberales, pero no dejan de servir como útiles compañeros de viaje preñados de indiferencia, como si el rancio liberalismo doctrinario del siglo XIX fuese un pasaporte para colocarse más allá del bien y del mal. Por último, católicos reconocidos que confunden la universalidad del mensaje de la Iglesia para olvidar su defensa de la verdad objetiva allí donde se encuentre, y de paso preparan sus instituciones para cualquier nuevo régimen que pueda venir. Dios nos proteja a los navarros, en especial.

Un notable católico, no menos militante que los anteriores y en cierto e importante sentido más caracterizado que ellos, me recuerda que el nacionalismo se combate con el patriotismo, y el relativismo subjetivista con la afirmación de la verdad objetiva. Pero bueno, es que esto lo dice el catecismo y lo han repetido todos los Papas hasta Benedicto XVI. Parece ser de San Agustín la idea de que el amor de Patria debe ser inferior al debido a Dios, pero puede ser superior incluso al debido a los padres.

Los equívocos son peligrosos, pero las confusiones interesadas lo son aún más. Yo entiendo que los franciscanos de Aránzazu cobijen el montaje Baketik para atraer clericales y tontos útiles de matriz católica al proyecto secesionista de Ibarretxe, en nombre de la "paz". Yo asumo que, pese a los méritos como soldado de España del capitán Íñigo de Loyola, sus hijos de Indauchu se acuerden más del pobre Pedro Arrupe. Andan por allí todos los anteriores, y gente dudosamente católica del pelaje de Iñaki Gabilondo, Victoria Camps, Herrero de Miñón o Mayor Zaragoza. Era de esperar, no es más que volver a aquellos maravillosos años setenta en los que los curas llenaron las filas de ETA y Herri Batasuna mientras que vaciaron las parroquias. Pero que esa tentación llegue ahora a los entornos de Ayete, Belagua y Moncloa, que se hable impunemente de "ilegitimidad democrática" de España en determinadas latitudes, suena a grave despiste de Bruno Buozzi o a prudente cálculo de futuro. En cualquier caso, motivo de escándalo para los católicos, malo para España y Navarra y peor para la Iglesia y sus partes más implicadas.

Montilla entrevistado
Germán Yanke Estrella Digital 19 Octubre 2006

Como seguramente no podía ser de otro modo, la entrevista del economista Sala i Martín al candidato Montilla —publicada en La Vanguardia y transcrita en todos sus términos en la página web del entrevistador— acapara la atención de los curiosos. La verdad es que puede leerse como un chiste (un poco largo, la verdad) y también como una tragedia. Quizá sea por ello una muestra de lo tragicómica que se ha vuelto la política catalana.

El esperpento —es decir, la entrevista— termina con el enfado de Montilla que se levanta para irse pidiendo una copia de lo grabado, llamando sectario a Sala i Martín y preguntándole “¿Pero tú que te has creído?”. La pregunta final me recuerda una broma inteligente del iconoclasta Christopher Hitchens que, en uno de sus textos, dice que cuando a uno le preguntan “¿quién te has creído que eres?” la respuesta debe empezar con otra pregunta: “¿quién me lo pregunta?”. Lo anoto no como sugerencia fuera de tiempo para Sala i Martín sino como elogio del entrevistado, al que, aunque sea por una vez, la indignación le hace parecer ingenioso. De todo el texto reproducido de la conversación, las preguntas, los comentarios y las afirmaciones punzantes del entrevistador parecen la repetición constante de una suerte de “¿quién te has creído que eres, Montilla?”.

Porque Sala i Martín se coloca en la posición del académico ante el ignorante, del poseedor de fórmulas perfectas ante el ministro ineficaz, del catalán de verdad ante el inmigrante, del poseedor de una lengua ante el que la aprende afanosamente, del niño repelente que se cree que ha cazado al adulto e insiste una y otra vez con su impertinente retahíla. Quizá el ex ministro, cuando repose y se tranquilice, pueda repensar en esta paradójica inclinación de los nacionalistas —los catalanes y los de cualquier otro lugar— a inventarse una especie de paranoico pedigrí. Quizá así su campaña electoral para las elecciones del próximo 1º de noviembre verse más sobre aspectos ideológicos y propuestas concretas y menos sobre el empeño de mostrarse, ¿cómo decirlo?, como más catalán que los catalanes, más catalanista que los catalanistas, y héroe de las esencias de la nueva nación. Es decir, que lo que se hecha en falta, en la entrevista y en la política catalana (y española) del momento es que a la pregunta “¿quién se ha creído usted?” se respondiera “un ciudadano, ¿y usted?” para terminar el diálogo con otro “también un ciudadano”.

Por cierto, Xavier Sala i Martín es una de las figuras de FAES, la fundación próxima al PP y presidida por José María Aznar. “No dejen de leer este magnífico texto”, decían los responsables de FAES acerca de una conferencia sobre la globalización y la libertad de mercado. Lo señalo como coda porque, tras evidenciarse —una vez más— el particular nacionalismo del economista, tenemos aquí otro síntoma: la derecha, muy a menudo, cree que con un argumento parcial y casi siempre economicista con apariencia liberal puede darse por satisfecha. O dicho de otro modo, que muy frecuentemente adolece de una ordenada, serena y completa concepción de una política de ciudadanos y para ciudadanos.

DE NUEVO, EL TOPÓNIMO
ROBERTO ROMEO SIERRA CARTAS AL DIRECTOR La Voz 19 Octubre 2006

El Sr. Méndez Romeu acaba de dar una muestra de buena voluntad y su intención de negociar el topónimo de La Coruña, y para ello propone que se denomine “Coruña”, sin artículo. Lamentable y ridícula propuesta, que se puede considerar equivalente a “A Coruña”, por lo innecesaria, ya que lo lógico, lo racional, sería declarar legal y en igualdad de condiciones a los topónimos “La Coruña”, en español y “A Coruña” en gallego. De esta manera se acabaría el conflicto que por lo menos ha hecho perder unos cincuenta mil votos al B.N.G., en esta ciudad (no hay mal que por bien no venga). El P.P. se ha mostrado favorable a esa equiparación en el Parlamento gallego, pero los del no, los de siempre, los totalitarios e impositores de la lengua gallega, por boca del Sr. Bieito Lobeira, del B.N.G. han calificado una propuesta conciliadora, que elimine conflictos lingüísticos innecesarios y contraproducente, como innecesaria y se remiten a la ley de normalización lingüística, que evidentemente es de rango inferior a la Constitución y que debería ser derogada de inmediato, por anticonstitucional, antidemocrática y por servir a los proyectos separatistas y antiespañoles de los correligionarios del Sr. Lobeira, el que, además, calificó de irresponsable la propuesta del Sr. Méndez Romeu.

El totalitarismo de los independentistas, que cada vez exhiben con más descaro, desprecia a una parte importante de los habitantes de la ciudad de La Coruña, porque tratan de imponer forma antidemocrática un topónimo que se han sacado de la manga. No se pueden ni imaginar la aversión que despiertan, en algunos casos odio, por este abuso que se perpetra sobre los que crecimos con el nombre de nuestra ciudad, que data del siglo XII. Y más recientemente, existen mapas en la Capitanía General del tiempo de Felipe II, en los que se muestra “La Coruña”. Que ahora, unos separatistas antiespañoles pretendan cambiar ese nombre y marginarlo, a pesar de estar en la lengua española que señala la Constitución como la lengua del Estado, demuestra su totalitarismo y afán de llegar a galleguizar totalmente nuestra Comunidad Autónoma. Sinceramente, no creo que lleguen a conseguirlo jamás, por mucho empeño que pongan en ello. La irracionalidad de las propuestas nacionalistas y el uso torticero de algunas leyes creadas con su orientación, como la que debería llamarse de “Anormalización Lingüística” no tienen futuro, porque más pronto o más tarde el sentido común, la lógica elemental y la verdad acabarán por imponerse a tanta barrabasada.

Esa Ley tan sectaria, dictada en una época y condiciones que todos conocemos, podría ser derogada si el P.P. y el PSOE, llegasen a un acuerdo. Pero el Sr. Touriño no manda en su casa, está a merced de los nacionalistas, un 15 por ciento, como mucho, de la población gallega y no va a colaborar en resolver este conflicto, ya muy enconado y que genera continuos enfrentamientos entre muchos gallegos afectados por este tema. Y digo que no va a resolver nada el Sr. Touriño porque, por ejemplo, no se manifestó respecto de la retirada de la bandera de España por parte de su vicepresidente bloquero, en un acto político celebrado en Argentina, lo que a mi modo de ver agrava el acto despreciable propio de un renegado y no de un vicepresidente de la Xunta. Esta falta, en mi opinión, muy grave, requeriría el cese inmediato de Anxo Quintana, al que estamos manteniendo todos con nuestros impuestos. Pero el Sr. Touriño está hipotecado, mediatizado y le falta el valor político necesario para poner orden en su propia casa, que si fuese un circo iría derechito al fracaso, al ver crecer a los enanos y pese a disponer en plantilla de algún que otro magnífico payaso.

Rajoy invoca la decencia del Estado para pedir el cese de Conde-Pumpido
Zapatero ignora la ofensiva del PP contra la negociación con ETA y promete que «perseverará» en el intento para «salvar vidas»  El colectivo marroquí de El Ejido cree que su voto podría determinar el signo político del Ayuntamiento, dependiendo de la abstención de los autóctonos.
E. L. Palomera / C. M. La Razon 19 Octubre 2006


Madrid- ETA, la actuación de la Fiscalía, la primacía de la Ley, la decencia del Estado, los principios democráticos, la rendición a una organización terrorista, la cesión ante los violentos... El Parlamento fue ayer, de nuevo, escenario de confrontación política como consecuencia de la negociación del Gobierno con la banda asesina. El PP había decidido, al hilo de las noticias que llegan sobre la mesa de partidos en el País Vasco y los cambios de criterio de la Fiscalía en la petición de penas para los etarras, incrementar la ofensiva parlamentaria a este respecto. Y, lejos de inmutarse por la crítica, el presidente del Gobierno optó por una nueva exhibición de buenismo, una retahíla de grandes palabras y un amago de recordatorio de la hoja de servicio del PP en materia antiterrorista. Todo para prometer que perseverará en su intento de poner fin al terrorismo porque «en política el empeño más noble es salvar vidas y garantizar la libertad de nuestros compatriotas».
El presidente del PP, Mariano Rajoy, le había requerido una explicación sobre el cambio de criterio de la Fiscalía al haber rebajado en 90 años su petición de prisión para el etarrra De Juana Chaos por un delito de amenazas. Quería saber, también, si el presidente compartía la reciente afirmación de Cándido Conde-Pumpido de que «algunos están esperando que haya muertos» y si iba a pedir al Fiscal General alguna responsabilidad por todo esto. «Yo ya lo hubiera cesado», dijo.

«Zapatero censuró al rival por su pregunta, y se quejó de que fuera la undécima que le formulaba en la Cámara Baja sobre política antiterrorista. Pero Rajoy espetó que no hablaba ayer de eso, sino de «la decencia del Estado y sus instituciones» por la presión de una presunta huelga de hambre del citado etarra. Ante el silencio presidencial, el «popular» advirtió de que el presidente va camino de «rendir el Estado democrático a una organización terrorista» y homologó la actuación de la Fiscalía con una «cesión de ETA a la vista de todos». Las palabras cesión y rendición tronaron, de nuevo, entre los escaños. Pero, el presidente esquivó las preguntas. Sólo dijo que en un Estado de Derecho, la Fiscalía y los jueces tienen tasadas sus competencias legalmente y que el «Gobierno las respeta». Fue su defensa de Conde Pumpido. Luego advirtió que le sería muy fácil hablar de las excarcelaciones , de los terceros grados y de los acercamientos de presos entre 1996 y 2004, pero eligió, «por sentido de la responsabilidad», recordar al PP que «su Gobierno no hizo ningún cese, sino que recibió el apoyo de todos en su intento de acabar con la violencia». Luego añadiría, también sobre el País Vasco y en respuesta al portavoz peneuvista, Josu Erkoreka, que el Gobierno no tiene intención de transferir las competencias de prisiones.

Acebes y De la Vega
Después, siguieron con el mismo asunto Ángel Acebes y la vicepresienta Teresa Fernández de la Vega. El primero adelantó que el PP revocará todos los acuerdos «ilegítimos e ilegales» de la ya célebre mesa de partidos vascos. Su diagnóstico es que el instrumento para sentar a la ilegal Batasuna en la negociación política es «un ataque frontal a la dingidad, a la decencia, la liberta, a la democracia y al régimen constitucional». Todo, concluyó, en respuesta a la amenaza de ETA. De la Vega recordó la legalidad vigente al tiempo que llamó al PP, en general, a cesar su «ruindad y maledicencia» y a Acebes, en particular, a «no utilizar jamás, si es que tiene decencia democrática, a no utilizar el dolo y el terror de forma partidaria». Y así acabó una tarde parlamentaria casi monográfica sobre ETA.

Horas antes, había sido el portavoz del PP en el Senado, Pío García Escudero, quien había descolocado al Gobierno, provocando incluso una reacción fuera de lugar por parte del secretario de Estado de Comunicación, al echarle en cara a José Luis Rodríguez Zapatero que hubiese estado negociando en secreto con Batasuna no ya sin tener en cuenta el Pacto por las Libertades, sino que los terroristas continuaban cometiendo atentados.

Los socialistas iniciaron los contactos con Batasuna en el año 2002, y en febrero de 2003 la banda terrorista mataba al socialista Joseba Pagazaurtundua, mientras que en mayo de ese mismo año asesinaba a dos policías nacionales en la localidad navarra de Sangüesa. Lo que hasta ahora nadie había puesto negro sobre blanco lo hizo García-Escudero, rompiendo así con los estereotipos sobre ese supuesto reparto interno de papeles entre «duros» y «moderados».

ETA, asfixiada
Tras destacar que en 2004 ETA se encontraba «al borde de la asfixia total» -«con el pacto antiterrorista, la ley de partidos, las actuaciones de las Fuerzas de Seguridad, de la Justicia, la colaboración internacional, la presión social y el apoyo de las víctimas»-, proclamó: «Y en marzo de 2004 se encontró usted una situación ideal para haber terminado con ETA, pero lo que los españoles no sabíamos entonces es que dos años antes usted ya tenía una estrategia que estaban fraguando los socialistas Eguiguren y Egea con los batasunos Otegi, Barrena y Díez Usabiaga, en unos contactos que usted conocía y consentía, mientras firmaba el pacto antiterrorista, votaba la Ley de Partidos y ETA asesinaba a su compañero de partido, Joseba Pagazaurtundua».

Las palabras alusivas al asesinato de Pagazaurtundua provocaron las protestas desde los escaños socialistas. Zapatero replicó con la admomición de que el Partido Popular pagará en las urnas su posición ante el «proceso».

«Será después de que hablen los ciudadanos cuando el PP hará una reflexión autocrítica sobre su actitud ante el proceso de paz. El horror está cada vez más lejos y la paz cada vez más cerca», concluyó el jefe del Ejecutivo.

La AVT reprocha por carta al fiscal jefe de la Audiencia las «trabas» a su trabajo en defensa de las víctimas
Ricardo Coarasa La Razon 19 Octubre 2006

Madrid- Las relaciones entre la principal asociación de víctimas y la Fiscalía de la Audiencia Nacional no parecen atravesar su mejor momento. El presidente de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), Francisco José Alcaraz, remitió ayer una carta al fiscal jefe de la Audiencia, Javier Zaragoza, en la que se queja de que, por parte del Ministerio Público, «todo son trabas para la asociación en defensa de las víctimas». La AVT recuerda que, cuando llegó al cargo, Zaragoza se reunió con ellos y se comprometió a apoyar a las víctimas «en las necesidades que se venían teniendo habitualmente, asegurando la celeridad en la información y en la comunicación con la Fiscalía».

Alcaraz se refiere, sobre todo, a la información necesaria (localización de sumarios, sentencias y de la autoría de determinados hechos delictivos, entre otras cuestiones) para ejercitar sus acciones penales. «Con gran pesar -añade- nos hemos encontrado con que desgraciadamente esto no ha sido así», pues se ha creado, lamentan, «una inmensa burocracia y paralización completa de las gestiones habituales que esta asociación venía realizando». Durante 17 años, explican, muchas de esas gestiones ante la Fiscalía se han venido haciendo en un mismo día, sin que a la AVT «se le hayan puesto trabas en ningún momento». Ahora, por contra, «hay que pedirlas por escrito, la supervisión es realizada por un fiscal, que si a bien tiene, contesta». Pero, lamentan, «el plazo es indeterminado y la contestación deja indiferente a la víctima que llama a esta asociación para ver qué es lo que se puede hacer».

El presidente de la AVT también se queja de que en alguna ocasión, la Fiscalía se pone en contacto directo con los afectados para facilitarles la información sobre señalamientos o sentencias, «a pesar de tener abogado y procurador designados (...) soslayando a la dirección técnica de esas acusaciones y poniéndolas en una difícil situación ante las víctimas y creando una imagen de los profesionales de falta de interés».

Por su parte, fuentes de la Fiscalía eludieron valorar por ahora las quejas de la AVT. «La Fiscalía -aseguraron- no tiene ningún deseo de polemizar con las víctimas. Estudiaremos el documento y nos pronunciaremos una vez analizado su contenido».

Radicales independentistas atacan de nuevo una caravana del PP en Cataluña
El Gobierno expresa su condena y los populares claman de nuevo por la libertad de expresión
Marcos Pardeiro / E. L. Palomera La Razon 19 Octubre 2006

barcelona/madrid- El PP parece condenado a desarrollar su oferta electoral entre incidentes. El último se produjo en la madrugada del miércoles en Tarragona, cuando uno de sus autobuses de campaña fue objeto de varios destrozos y pintadas gigantescas en las que se podía leer «fascistas, fuera», «no sois catalanes» y «ninguna agresión sin respuesta». Según los indicios, la autoría de estas fechorías corresponde, otra vez, a radicales independentistas, pues, además de sus ofensas, también rotularon en el autocar algunas «estelades» (banderas separatistas de Cataluña).

Los populares denunciaron la agresión ante la Policía y emitieron un comunicado de inmediato en el que reclamaron, tal y como reza su eslogan en estas autonómicas, «sentido común». Y no sólo eso, sino que también pidieron «serenidad en el ambiente político» tras las agresiones (físicas y verbales) sufridas en las últimas semanas. «Desde el PP, creemos en la libertad de expresión, en la palabra como instrumento para defender las ideas y convicciones, en contra de aquellos que se dedican a ofender, insultar y hacer gamberradas totalmente reprobables», proclamó el partido de Josep Piqué.

Vandalismo contra los autobues del PP, agresiones a Piqué y Acebes, los incidentes en el pregón de la Mercè, pronunciado por Elvira Lindo, la suspensión de la cumbre de ministros europeos de vivienda..., el PP no cree que se trate de hechos aislados. Así que ayer llevó la cuestión al pleno del Congreso de los Diputados, por boca de Eduardo Zaplana, que acusó a los socialistas de hacer uso del «todo vale» para alcanzar el «poder y mantenerse», y de enviar a sus militantes a «pegar» a los dirigentes populares. El portavoz popular entiende que «no condenar» este tipo de agresiones «próximas al matonismo político» es de enorme gravedad. Por eso preguntó a la vicepresidenta primera del Gobierno si está en condiciones de garantizar el pleno y libre ejercicio de los derechos y libertades constitucionales o si, por el contrario, «a nosotros también van a terminar suspendiéndonos los actos para no activar a los agresores. Le ruego, en todo caso -concluyó-, no envíen más militantes a pegarnos».

La respuesta de Teresa Fernández de la Vega fue rotunda. De hecho, la más categórica que se ha escuchado desde el Gobierno sobre este asunto. «Resulta indigno en un Estado democrático que se intente acallar la voz a nadie por la fuerza. Es intolerable que nadie se arrogue el derecho a agredir a quien piensa de una manera diferente. Por eso, mi condena es sin paliativos contra las actuaciones que ustedes sufrieron el otro día», afirmó con contundencia. Eso sí, el «victimismo» -que observó en el compartimiento de Zaplana- «no es creíble», enfatizó la vicepresidenta.

ENTRE LOS PONENTES SE ENCONTRABAN GOTZONE MORA Y LUIS DEL PINO
El PP de Huesca ofrece su sede al Foro El Salvador tras censurar la Diputación una conferencia sobre terrorismo
La Diputación de Huesca, a cuyo frente se encuentra el socialista Antonio Cosculluela, prohibió al Foro El Salvador la utilización de su Sala de Conferencias para la celebración de un coloquio sobre el terrorismo etarra. En estas charlas estaba prevista la participación de la concejal socialista Gotzone Mora y del periodista Luis del Pino. Por ello, desde el PP se ha expresado su "máxima preocupación por someter una actividad social y cultural a la censura previa". Los populares han puesto a disposición su sede "para que concejales socialistas vascos e intelectuales con espíritu crítico puedan expresar libremente sus opiniones y vivencias sobre la violencia terrorista".
Libertad Digital 19 Octubre 2006

El pasado mes de septiembre, el Foro El Salvador, inscrito en el Registro Nacional de Asociaciones y nacido en defensa de las víctimas del terrorismo y del pluralismo social, presentó una solicitud en la Diputación Provincial de Huesca para celebrar un ciclo de conferencias en su salón de actos. Entre los ponentes se encontraban la concejal socialista en el Ayuntamiento de Getxo, Gotzone Mora, o el periodista Luis del Pino.

La solicitud, debidamente registrada, detallaba el contenido de la programación, que incluía presentaciones y debates sobre la tregua de ETA o el ejercicio de los derechos y libertades constitucionales en el País Vasco. La instancia, sellada el 21 de septiembre en el Registro de la institución provincial, tuvo respuesta oral, a través de una llamada telefónica, tres días después. El propio Foro, mediante sus propios portavoces, ya manifestó su sorpresa y malestar por un doble motivo: la denegación del permiso en sí misma, aludiendo a un supuesto reglamento regulador de usos que ni siquiera ha sido aprobado, y la carencia de una respuesta escrita y razonada del presidente de la Diputación.

El portavoz del PP en la corporación provincial, Antonio Romero, ha expresado su "máxima preocupación" por el hecho sin precedentes de someter una actividad de interés social y cultural a una censura previa "rompiendo unos criterios que, en la Diputación Provincial, fueron siempre extremadamente respetuosos con la libertad de expresión". Romero ha manifestado que pedirá explicaciones sobre lo que considera "una actitud partidista que ha roto unilateralmente el consenso y que, en la práctica, impide el deseable pluralismo que debe regir todo debate social. La Diputación de Huesca está al servicio de la sociedad, y eso incluye el derecho a la libre expresión que asiste a todo colectivo legalizado. Anular voces supuestamente discrepantes con el poder implica una postura antidemocrática que, hasta la fecha, era desconocida en esta institución".

El Partido Popular, en consecuencia, exigirá que se concedan los permisos oportunos "sin esconderse en un rigor administrativo que, a estos efectos, es insólito en la Diputación Provincial". Por todo ello, Romero ha registrado tres preguntas dirigidas al presidente de la Diputación. En ellas se interesa por los motivos que fundamentaron la denegación del permiso y reclama una relación de las solicitudes de uso del salón de actos provincial, aprobadas y denegadas, desde 2004 hasta el momento.

Por su parte, el secretario provincial del PP, Roberto Bermúdez de Castro, ha adelantado que el partido pondrá su sede a disposición del Foro, "para que concejales socialistas vascos e intelectuales con espíritu crítico puedan expresar libremente sus opiniones y vivencias sobre la violencia terrorista". Bermúdez considera que "es inaudito y contrario a todos los valores democráticos que el presidente de la Diputación no reconsidere de inmediato su decisión, antes de confirmar que la libertad de expresión se ha perdido en la máxima institución provincial".

«Pagaza» advierte que la impunidad ideológica es tan nociva como la judicial
B. TORQUEMADA ABC 19 Octubre 2006

MADRID. La contundente intervención de Pío García Escudero ayer en el Senado coincidió ayer con la difusión del último número de la revista de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, en el que la presidenta de esta entidad, Maite Pagazaurtundúa, denuncia en un esclarecedor artículo, una vez más, que la impunidad no supone un riesgo que haya de ser únicamente considerado en el ámbito judicial, sino también en el social, en el de los amigos y encubridores de los terroristas a lo largo de tres décadas de horror y chivatazos. Así, la hermana de Joseba «Pagaza» (a quien García Escudero se refirió ayer, al reprochar al presidente del Gobierno que mientras ETA lo asesinaba el PSE tendía puentes a Batasuna) escribe en esta publicación que «un Estado serio promueve la tolerancia cero para la propagación de las ideas que armaron los cerebros de los asesinos. Esto es, actúa con tolerancia cero para la apología del terrorismo». Una afirmación que entronca con lo que ya manifestó inmediatamente después del «alto el fuego» de ETA: que nadie dejó de ser a partir del 24 de marzo lo que era antes de esa fecha.

Añade después «Pagaza» en su artículo que «una sociedad a la altura de esas víctimas que no se han vengado exige justicia» y aduce que «la impunidad ideológica no es peor cosa que la judicial». «A veces, pensando sólo en que no haya más muertos -argumenta-, podemos olvidarnos de que la impunidad ideológica de los fanáticos termina encadenando a las sociedades en las que se enseñorea».

Pero la postura inequívoca aunque prudente de Maite Pagazaurtundúa en nombre de la FVT (una entidad nacida del pacto antiterrorista que aglutina a todas las asociaciones de víctimas) no interfiere en las movilizaciones que cada colectivo quiera plantear por su cuenta.

«Rebelión cívica» de la AVT
De hecho, la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Francisco José Alcaraz se ha declarado en «rebelión cívica» y ha organizado una batería de movilizaciones con motivo del debate del «proceso» en el Pleno del Parlamento Europeo, una «indignidad», en palabras de Alcaraz, que «exige echarse a la calle cuantas veces sea preciso». Así, el lunes 23 la AVT secundará una concentración en Bruselas contra «esta «internacionalización» que sigue fielmente la agenda establecida por ETA», y el martes ha convocado una concentración ante la sede del Parlamento Europeo en Madrid, en el paseo de la Castellana. Finalmente, el miércoles 25, fecha fijada para la polémica sesión de la Eurocámara, representantes de esta asociación de víctimas estarán en Estrasburgo.

El presidente de la AVT considera «crucial» la convocatoria de Madrid el día 24 y cree muy alentador el hecho de que «desde que hemos llamado a esa «rebelión cívica» nuestra página web ha pasado de una media de 70.000 visitas diarias a momentos «punta» de 280.000». Y otras protestas sucederán a las vinculadas al pleno de la UE: «El 27 nos concentraremos en la Audiencia Nacional», en un llamamiento de rechazo a la actitud del Fiscal General del Estado, Cándido Conde Pumpido, y a la «rebaja de penas» del etarra De Juana.

El Parlamento de Galicia exige que sepan hablar gallego también las teleoperadoras
ÉRIKA MONTAÑÉS ABC 19 Octubre 2006

SANTIAGO. Unanimidad entre las tres fuerzas políticas con representación en Galicia para reclamar que la Xunta inste al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio que las empresas de telefonía que operan en esa Comunidad exijan el gallego como «idioma de referencia» en todas las operaciones, de modo que también se reclame su conocimiento a todas las personas que dan respuesta a las llamadas de consulta o atención al cliente.

Eso sí, cada grupo aportó sus propios matices, siendo el Bloque Nacionalista Gallego -impulsor de la proposición no de ley que recibió el visto bueno unánime de la Cámara autonómica- el más contundente, pues advirtió que a día de hoy se produce un «efecto perverso» que impide en la práctica la posibilidad de que los gallegos sean atendidos en su idioma, según el diputado Fernando Blanco Parga.

El parlamentario nacionalista fue más allá al aseverar que la proposición auspiciada por su formación reclama también la apertura de un proceso de negociación con las compañías de telefonía que operan en Galicia encaminado al mantenimiento de los actuales «call center» -centros de llamadas- en la Comunidad, debido al paulatino proceso de deslocalización que están padeciendo este tipo de empresas y que dejó sin trabajo, sin ir más lejos, en La Coruña y el pasado verano a más de 600 empleados. Según argumentó Blanco Parga, estos hechos vienen motivados porque las grandes operadoras telefónicas deciden realizar sus servicios desde terceros países en los que el mercado de trabajo está «menos regularizado» y donde los costes salariales son ínfimos. A colación mentó a Marruecos, Argentina o Perú.

Comunicar el traslado de datos
Por otro lado, según los datos que maneja el Bloque Nacionalista Gallego, el perfil de los teleoperadores no es homogéneo, sino que responde a gente joven con estudios medios y que encuentra dificultades para integrarse en el mercado laboral, o bien a titulados universitarios que compaginan el trabajo con la preparación y estudio de oposiciones; así como mujeres de edades superiores a los 45 años que compatibilizan el trabajo telefónico con las obligaciones familiares.

Tanto Blanco Parga como el socialista Francisco Cerviño o el popular Ángel Bernardo Tahoces coincidieron en que el proceso de liberalización y privatización de servicios que prestaban directamente las operadores está precarizando el trabajo y deslocalizando los servicios, por lo que otra de las medidas que la Xunta pedirá al Ministerio que encabeza Joan Clos será la de que sea obligatorio, por parte de las empresas, comunicarle a los clientes el traslado de sus datos personales a terceros países ante los cambios en la ubicación de los servicios de telemarketing.

En su intervención, Cerviño sí criticó la proposición como «voluntarista», al considerar que la deslocalización es un fenómeno que afecta realmente «a todos los países y nadie tiene la solución». El popular Bernardo Tahoces prefirió fijarse en que es «razonable» que el Parlamento gallego pida poner vetos a empresas que recurren a una «huida generalizada» que puede provocar la pérdida de su empleo a entre 8.000 y 10.000 personas en Galicia.

ESPAÑA
Gobierno y ETA han levantado acta por escrito de todo lo hablado en sus cuatro reuniones secretas de Ginebra y Oslo
Óscar López-Fonseca El Confidencial 19 Octubre 2006

Gobierno y ETA han levantado acta por escrito de todo lo hablado en sus cuatro reuniones secretas de Ginebra y Oslo

Un discreto y hermoso palacete del siglo XIX enclavado en la localidad suiza de Ginebra es la caja fuerte donde reposan las actas que emisarios de Moncloa y dirigentes de ETA han levantado de los cuatro encuentros secretos que han celebrado hasta el momento. Dicho palacete, situado a orillas del lago de la ciudad, es la sede de la ONG Centro Henri Dunant para el Diálogo Humanitario, que ejerce el papel de mediador en el proceso de paz.

Así lo han confirmado a El Confidencial fuentes conocedoras de los entresijos de las conversaciones, que aseguran que dichos documentos recogen de manera “escueta y sin literatura” las propuestas de ambas partes en dichas reuniones. Todas las actas están escritas en castellano, ya que, como adelantó este diario el pasado 21 de julio, los representantes de la ONG suiza fijaron que éste sería el idioma utilizado tanto en los encuentros como en los documentos que se manejasen en las mismas.

Siempre según estas fuentes, las delegaciones de Gobierno y ETA que mantuvieron los encuentros -encabezadas respectivamente por el presidente del PSE, Jesús Eguiguren, y el número uno de la banda armada, José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, Josu Ternera- también tienen en su poder copias de dichos documentos, cuyos contenidos se han comprometido, ante los representantes del Centro Henri Dunant, a no hacer públicos.

Escuetas actas, largos encuentros
La brevedad de los documentos contrasta, sin embargo, con la larga duración de los cuatro encuentros de los que dan fe -tres de ellos celebrados antes del anuncio del “alto el fuego permanente” de la banda armada y cuya existencia fue desvelada por El Confidencial el pasado 10 de julio-. Las fuentes consultadas aseguran a este diario que la primera reunión, que tuvo lugar en el verano de 2005, se celebró a lo largo de dos días en Ginebra, en el mismo palacete que custodia ahora las actas.

Más larga fue la segunda, que también tuvo lugar en la ciudad suiza durante los meses de estío del año pasado. En esta ocasión, la cita se prolongó por espacio de cuatro días, con el histórico edificio de nuevo como escenario. En estos dos primeros encuentros ambas partes pernoctaron “por separado”, según las fuentes conocedoras de los detalles de los mismos.

Tras dichas reuniones, tanto el Gobierno como ETA decidieron no centrar en un solo lugar los contactos directos por razones de discreción, y acordaron trasladar las reuniones a Noruega. El Ejecutivo de este país se mostró desde el primer momento dispuesto a facilitar el diálogo y su Ministerio de Interior se encargó de buscar en los alrededores de Oslo un lugar donde los interlocutores de ambos lados pudieran pasar totalmente inadvertidos. Así, a comienzos de otoño del pasado año, los representantes de la banda armada y de Moncloa celebraron su último encuentro antes de la tregua, que duró cerca de una semana.

Una reunión ‘técnica’ tras la tregua
La última reunión secreta entre ambas partes tuvo lugar de nuevo en los alrededores de la capital noruega, ya con la tregua de ETA en vigor. Celebrado en la segunda quincena de julio, la reunión sirvió para que ambas partes pusieran sobre la mesa “cuestiones técnicas” para allanar el camino al inicio de las conversaciones formales, como adelantó El Confidencial el pasado 18 de septiembre.

Entre éstas se encontraba la petición de los dirigentes etarras de que Moncloa les diese garantías de que no serían detenidos cuando acudieran desde su refugio al lugar donde se celebrase el encuentro. De nuevo, dos representantes del Centro Henri Dunant levantaron acta. De nuevo, ésta voló hasta Ginebra, donde permanece custodiada por la ONG suiza junto a las otras tres.
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