AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 1 Noviembre  2006

Con estos pelos
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 1 Noviembre 2006

Del Ebro para acá nadie ha querido darse cuenta de que estas elecciones catalanas son las primeras que se celebran con el nuevo Estatuto, es decir, con una Cataluña ya reconocida como «nación». La ceguera ante este hecho hace que no se haya entendido la campaña en toda su dimensión (en toda su gravedad).

Del mismo modo que a lo largo de este último cuarto de siglo no se han valorado suficientemente, desde Madrid, el avance del nacionalismo y los retrocesos de lo «español», ahora tampoco se acaban de percatar del nuevo tiempo, de la nueva dimensión marcados por la «conquista» del Estatuto. Así que para ellos, estas elecciones se celebran en el Primer Año de la Nación catalana.

Sólo a partir de ahí, del reconocimiento de esa realidad tal como es vivida por los catalanistas, el cronista puede entender lo que ha sucedido estos días. por ejemplo, el carné por puntos para los emigrantes. Se intuye -y con razón- que estamos ante una propuesta inmoral propuesta por Mas: inmoral, peligrosísimo desde el punto de vista étnico, pórtico de la nueva era abierta por el Estatuto. Con el carné por puntos, CiU pretende estar a la altura de la nueva situación, que abrió Maragall.
Por lo mismo, los analistas tampoco acaban de entender que, en esa nueva situación, Montilla se presente como el nuevo tipo de ciudadano: el del que ha venido de fuera y ha asumido plenamente todas las condiciones que, con toda justicia le impuso, en su día, la abierta y solidaria sociedad que le acogía, a él, charnego, y, no obstante, catalano-parlante y catalanista...

Pero ni siquiera se podría entender la violencia de la campaña sin tener en cuenta la nueva situación de Cataluña. Ya se dio en la campaña del referéndum, es decir, en el parto del Estatuto. La de entonces y la de ahora es la violencia de quien se sabe «reconocido» y establece las diferencias y los límites. Para los nacionalistas (incluido el PSC, obviamente) debe quedar claro que los Rajoy y los Acebes son gentes del «Estado» a los que conviene colocar en su sitio. Y una forma de hacerlo es la aplicación de una cierta «dureza»... Se trata para ellos de recordar su condición al forastero.
Y esto, esta sensibilidad, es la que hoy va a ganar en las urnas. La que va a barrer. Y nosotros, con estos pelos.

Zapatero y mis cinco balas
Por Salvador Ulayar Mundiñano ABC 1 Noviembre 2006

Hace tiempo que, con dolor, doy vueltas a lo que de legitimación de los terroristas supone este oscurantista, «largo y difícil» «proceso» de «diálogo» de Rodríguez Zapatero, el de la promesa de transparencia. Diálogo, diálogo... un término en positivo, claro. El celofán que envuelve el engaño de llamar a las cosas «con el nombre que no es». ¿Verdad Pilar Ruiz? No nos tomen el pelo. No se dialoga con terroristas para tomar café.

Se trata de negociar, de ceder ante quienes pretenden amedrentar y doblegar a la sociedad española a base de cientos y cientos de muertos, miles de heridos. Tiros, bombas y amenazas.Así que, si el presidente está dispuesto a hacer concesiones (políticas o no... y ¿cuáles no lo son en este caso?) en la negociación con el terror, deduzco que vive en la perversa creencia de que los etarras tenían alguna fracción considerable de razón cuando acribillaron a tiros a mi padre, justamente la parte de razón que nos quita a mi madre y hermanos. Una parte que legitima a los de la capucha como interlocutores en esa negociación. Patxi López dijo en "Gara" que no descartaba llegar a gobernar con apoyos batasunetarras. Ahora añade que «habrá que admitir parte de las razones del adversario». (A nuestro asesinos los llama así, adversarios.) De lo contrario, el presidente no estaría dispuesto a «premiar» a los asesinos por no matarnos; sin necesidad, que precisamente los teníamos al borde del abismo.

«No no no, señoras y señores víctimas, ustedes no tienen toda la razón, nadie la tiene», nos viene a decir nuestro presidente. Esa parte de razón que nos niega usted la necesita para el terrorista Otegi, para los Barrena, Permach y la patulea de voceros de la banda terrorista: los del tiro en la nuca, los del asesinato de casi treinta niños, los que sin piedad matan padres ante la mirada de sus hijos, los que celebraron con champán los asesinatos. De Juana Chaos decía: «Me encanta ver las caras desencajadas que tienen las víctimas... Con esa ekintza ya he comido yo para todo el mes».

Presidente, dudo que le importe, pero las víctimas sufrimos como hace tiempo, camino a los 80. Me duele sin remedio el crío de trece años que era yo en los tiempos del «algo habrá hecho» ¿recuerda?. Tirotearon a mi padre en mis narices por decirse vasco, navarro y español. Ahora tengo 41. Pero aquel crío en ocasiones se desgaja y se empeña en vivir aparte de mí, como en un tiempo paralelo que le permite visitar 1979. Escapa corriendo calendario atrás y lo tengo en la acera de casa de aquel entonces, contemplando con horror cómo matan a tiros a su padre. Tras aquellos momentos de espanto e impotencia y entre llantos, el crío se agacha y busca. Busca en el suelo y busca en la pared, donde quedó empotrado uno de los proyectiles, y busca en aquel cuerpo inerte de padre. Busca las cinco balas que escupió la pistola del terrorista Vicente Nazábal.

El crío, tenaz en su triste búsqueda, ha encontrado las balas. Las cuenta mentalmente: una, dos, tres, cuatro y cinco. Sí, eran cinco disparos. Aún suena su eco. Y ¿sabe? lo tengo desconsolado en aquella maldita acera observándolas una y otra vez, preguntándose cuál de ellas será. Tal vez la que impactó en la pared porque no se manchó con la sangre de Jesús Ulayar. O tal vez la primera que mordió la carne de aquel hombre bueno. O la última, que ya casi se alojaba en un muerto. ¿Cuál de aquellas cinco balas se acogerá a la parte de razón que ahora se quiere conceder a los asesinos?

Terrorismo callejero, extorsiones... y usted calla o hace declaraciones huecas, juegos de palabras. La cuestión es «no ofender a los asesinos». En el caso de Pilar Elías en Azkoitia, sus principios no le empujaron a un pronunciamiento categórico y decente. Tener que apelar a la moral, los principios y la decencia, no dice nada bueno de la actual situación que usted ha propiciado. Tal vez Azkoitia sea el paradigma del tiempo «pos-ETA», adonde nos conducirán las «ansias infinitas de paz» de José Luis Rodríguez Zapatero y su negociación basada en afirmaciones tan inquietantes como las que escribió en el prólogo de un libro. Dice: «Si en el dominio de la organización de la convivencia no resultan válidos ni el método inductivo ni el método deductivo, sino tan sólo la discusión sobre diferentes opciones sin hilo conductor alguno que oriente las premisas y los objetivos, entonces todo es posible y aceptable, dado que carecemos de principios, de valores y de argumentos racionales que nos guíen en la resolución de los problemas». Nos sentimos desprotegidos y cuando nos quejamos, sus corifeos dicen que somos títeres del Partido Popular. Usted no desciende a esas tareas sin talante. Tiene gente que se mancha las manos por usted. Usted sueña la fotografía de futuro con quienes nos matan.

Pero volvamos a mi crío. De cuclillas y con las balas en la mano, se repite una y otra vez la cruel pregunta de cuál de esos cinco metales que acaban de atravesar a su padre se acoge a la parte de razón que asiste a los asesinos. Señor presidente, don José Luis, venga, agáchese junto a él y, si su estómago lo aguanta, tenga la indecencia de decirle cuál de esas balas estuvo justificada.

Hijo de Jesús Ulayar, asesinado el 27 de enero de 1979 en Echarri Aranaz (Navarra)

Proceso de rendición
Un muñeco sin capacidad de reacción
Ignacio Villa Libertad Digital 1 Noviembre 2006

Es difícil saber qué más necesita el Gobierno para aceptar que los terroristas etarras han roto el alto el fuego. Zapatero debería haber aceptado ya lo que resulta evidente para todos; esto es, que el proceso de rendición iniciado públicamente el pasado mes de marzo es un auténtico desastre. ¿Para qué quiere más apoyos internacionales cuando el problema real es que la banda terrorista ETA lo tiene en sus manos? ETA ha robado cuatrocientas pistolas en Francia, rompiendo así cualquier posible ensoñación sobre sus buenas intenciones. Lo cierto es que los terroristas se están rearmando; un proceso que no ha cesado estos meses y que se ha realizado de diversas maneras.

Después de la confirmación del Gobierno francés, de la nueva confirmación de las fuerzas de seguridad francesas y del operativo antiterrorista español; después de encontrar dos coches utilizados en el robo de las casi 400 pistolas, ¿qué más quiere Zapatero para reconocer la dura realidad? Pues no, el presidente del Gobierno no quiere darse por enterado. Sería ingenuo pensar que es porque no es consciente de la realidad; parece más bien que prefiere mirar hacia otro lado esperando que esto se prolongue lo suficiente.

Zapatero se ha puesto, voluntariamente, una venda en los ojos. Prefiere hacer como que no ve que los etarras no respetan la ley, que están rearmándose y que se encuentran en una posición de fuerza frente a un Gobierno debilitado y entregado a las exigencias de los terroristas.

Mientras la opinión pública se pregunta qué clase de tregua es ésta en la que los terroristas roban armas, el inefable ministro Moratinos ha entrado en escena para reconocer que el presidente del Gobierno piensa llevar a la próxima Cumbre Iberoamericana de Montevideo una moción de apoyo al proceso de negociación con los terroristas etarras, afirmando que todos los apoyos son buenos. Ciertamente, Moratinos al menos ya no es capaz de distinguir entre buenos y malos apoyos. Por eso es bueno para él que Zapatero busque el sostén de populistas o dictadores como Morales, Chávez o Castro para rendirse ante ETA. Aunque ciertamente a personaje s como Chávez, que facilita empleo a etarras en su propio Gobierno, no le puede extrañar demasiado dicha petición. Es de esperar que así crean borrar la mancha que la división en el Parlamento Europeo ha creado a un proceso al que sólo se oponía, según ellos, un irresponsable PP.

Pero esta no es más que una de las muchas novedades que se producen a diario en el proceso de rendición. Ya todas ellas nos parecen normales. Zapatero ha demostrado haberse convertido en un muñeco a merced de los terroristas, sin capacidad de reacción. Todo sea por llegar así a las elecciones.

11-M, juicio abierto
EDITORIAL Libertad Digital 1 Noviembre 2006

Casi mil días han pasado desde la triste jornada de dolor del 11 de marzo de 2004. Durante todo este tiempo el juez del Olmo ha estado instruyendo un sumario muy accidentado en el que no ha ganado para sustos, porque lo que sólo horas después de los atentados parecía claro como el agua ya no lo es tanto. Gracias a las investigaciones periodísticas –que no policiales– de algunos medios de comunicación, la versión oficial de los hechos se encuentra totalmente desautorizada y pendiente de una revisión completa, de principio a fin.

Este martes la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional ha acordado abrir el juicio oral contra los 29 procesados del 11-M. La AVT había pedido que el sumario se devolviese al juez instructor si se producían revelaciones inesperadas. No ha sido así, la Audiencia no contempla esa contingencia, pero a cambio abre la posibilidad de que se abran otros sumarios que, eventualmente, podrían llevar a la suspensión del juicio. Esto es de vital importancia dados los descubrimientos que ha realizado la prensa en los últimos meses. Nada hace pensar que esta importantísima labor vaya a detenerse, por lo que es fundamental que el juicio del 11-M no sea un compartimento estanco, impermeable a las nuevas investigaciones.

La Audiencia ha rechazado, asimismo, imputar en la causa al ex presidente del Gobierno José María Aznar, y a sus ministros Ángel Acebes y Federico Trillo. Este extremo, solicitado a través de una acusación particular, pone de manifiesto que Aznar y su Gobierno fueron víctimas de la tragedia y no verdugos, tal y como la mayor parte de la izquierda ha querido hacer ver a lo largo de los dos últimos años. Junto a esto, la Audiencia ha decidido no imputar a los peritos que vincularon a ETA en la masacre a través de un informe. Sus superiores, los que falsificaron el documento, sí lo están, aunque no por la Audiencia Nacional sino por el Juzgado de Instrucción número 35 de Madrid.

Pasando por encima de los detalles jurídicos y del procesamiento de los 29 individuos que serán juzgados por los atentados del 11-M, lo que parece claro es que, pasada la instrucción del sumario, ahora este asunto va muy en serio. Debe darse por concluida la charlatanería y toda la impostura que se ha dado cita durante la instrucción. El tercer poder ha de serlo más que nunca en este juicio abierto a los responsables de la mayor matanza de nuestra historia reciente. La hora de las presiones políticas y de las componendas ha pasado. Es preciso, por justicia, que se llegue hasta el final y los españoles podamos saber finalmente quién ha sido.

Cataluña necesita al PP
Editorial ABC 1 Noviembre 2006

FUE necesario llegar al último día de campaña electoral para que en los discursos de los mítines finales se reconociera toda la dimensión política y nacional de las elecciones que hoy se celebran en Cataluña. Tanto Mariano Rajoy como Rodríguez Zapatero emplazaron a sus seguidores a votar pensando ya en las consecuencias que puede tener el resultado de las votaciones sobre las próximas elecciones generales. Y no es para menos que consideren de esta manera la cita que hoy tienen los catalanes. El tripartito presidido por Pasqual Maragall desde octubre de 2003 fue la vanguardia de una estrategia general de ruptura y radicalización, puesta en práctica a escala nacional por Rodríguez Zapatero tras la victoria electoral de marzo de 2004. Cataluña ha sido el campo de experimentación de lo que, con eufemismo mal disimulado, se llamó «segunda transición», cuando realmente ha sido una ruptura dolorosa del consenso constitucional de 1978 y su suplantación por un nuevo modelo de Estado, que cuestiona incluso el régimen político basado en la unidad nacional, la soberanía del pueblo español y la monarquía parlamentaria. Además, la aprobación del nuevo Estatuto catalán -con menor respaldo del que obtuvo el de 1979- añadió al proceso de quiebra constitucional una muy peligrosa faceta social, manipulando el sentido legal de un estatuto de autonomía para convertirlo en herramienta de imposición de un modelo de sociedad nacionalista y de izquierda, marcado por el intervencionismo público, el monolingüismo y la uniformidad cultural.

La directa responsabilidad del PSC y el PSOE, junto con los demás partidos nacionalistas y de izquierda catalanes, en esta crisis constitucional, provocada de forma deliberada, hace del voto al Partido Popular el único que responde a una verdadera intención de cambio político, tanto en Cataluña, como, por elevación, en el resto de España. El apoyo que hoy expresa ABC al Partido Popular de Cataluña se fundamenta en el reconocimiento de que ésta es la única formación que, de forma coherente, ha defendido la vigencia del orden constitucional, el mantenimiento del Estado autonómico y, sobre todo, la unidad nacional de España. Y lo ha hecho en un ambiente político que le es hostil desde hace muchos años, no sólo en esta campaña electoral y por culpa de la presión antidemocrática de sectores extremistas de la izquierda y el nacionalismo, animados, entre otras razones, por la ausencia de un repudio claro y terminante a su violencia por parte de los demás partidos catalanes. Sólo cuando éstos interpretaron que la violencia contra el PP podía tener consecuencias electorales decidieron condenarla, de mala gana y deslizando culpas a los agredidos.

Por eso, el voto de cambio y de coraje -el útil y el valiente- es el que reclama el Partido Popular, el único que puede decir que no tapó el escándalo del barrio del Carmelo -con motivo del cual, conviene no olvidarlo, Josep Piqué presentó una moción de censura contra Maragall-, ni el del «tres por ciento», ni el de la presunta extorsión a los funcionarios por parte de un dirigente de Esquerra Republicana. A la hora de juzgar a cada cual por sus responsabilidades, es importante tener claros estos antecedentes, como también debe importar a los ciudadanos de Cataluña que desean un cambio político cuál será la eficacia de su voto si no va a ser a favor de una candidatura nacionalista ni socialista. La dispersión del voto que busque una alternativa al régimen establecido en el último cuarto de siglo es un riesgo temerario cuando los márgenes de maniobra son estrechos y se aspira a tener una influencia determinante en la orientación del próximo gobierno de la Generalitat. El PP es el partido en mejores condiciones para recibir el apoyo de los ciudadanos de Cataluña que quieran rescatar a su comunidad de un camino basado en la quiebra de consensos, la radicalización nacionalista y la deslealtad socialista hacia la Constitución.

El pp necesita al PP
Nota del Editor 1 Noviembre 2006

Desde que Aznar vendió la cabeza de Vidal-Quadras a los nacionalistas, el PP no ha demostrado tener interés alguno en Cataluña y consiguientemente en España.

El problema del PP es que, a pesar de las apariencias, no es un partido al que le preocupe España, sino un partido cuyo principal interés es conseguir el poder, y de paso mantener sus baronías.

En Cataluña, el discurso del PP, es absolutamente nacionalista; en Galicia, lo mismo, no podemos olvidar a Fraga el normalizador, laminador de los derechos de los ciudadanos castellano-hablantes, como a sus sucesores en línea aún más feudal. Hoy, estas horas a punto de terminar las elecciones, ya puedo criticar al nuevo partido, Ciudadanos (pocas veces aparece el nombre en castellano), que impulsa el bilingüismo obligatorio, no como mal menor ante el monolingüismo catalán, sino convencidos de que Cataluña tiene que ser bilingüe y cualquiera que quiera vivir allí tendrá que pasar por el aro del catalán: si tiene la paciencia de leer su manifiesto sobre los derechos lingüísticos se dará perfecta cuenta de la incoherencia de sus planteamientos, salvo para una Cataluña donde no se puede ser castellano-hablante, español. Incluso que otro partido de reciente aparición, Alternativa Española, manifiesta en su decálogo " Reconocemos la variedad regional, lingüística y tradicional de los pueblos de España, que necesita de protección y difusión", nada de la defensa del español como eje garante de  la igualdad de los ciudadanos en sus derechos políticos y ciudadanos, del derecho al libre establecimiento en cualquier parte de España y de la elección de la lengua vehicular en toda la enseñanza.

Bertolt brecht en Zarautz
TONIA ETXARRI EL Correo 1 Noviembre 2006

La cosa no está para juegos pero, después del inquietante capítulo de los espías de Zarautz, propongo una adivinanza. Si leen atentamente frases como éstas: «es fascismo puro y duro; es como volver a la época de Hitler», «saberse espiado, inquieta», «los chivatos que espían a concejales y los que roban las pistolas son quienes ponen obstáculos al proceso de paz», se creerán que forman parte del 'copyright' del PP, que es, al fin y al cabo, quien se suele quejar de que en el entorno de ETA siguen sin cambiar de costumbres, a pesar del 'alto el fuego'. Tan insistentes han sido las quejas del PP, que al socialista Pastor le resultaban molestas, tanto que llegó a decir que el partido de María San Gil «dramatiza hasta extremos grotescos» la situación.

Pero no va por ahí la respuesta de la adivinanza. Parece, pero no es. Frío, frío. Esta vez se han quejado los nacionalistas de las inquietantes costumbres de los amigos de Batasuna. Acusan el golpe porque 'lo grotesco' de la situación es que el espionaje del entorno terrorista, detectado en datos recopilados en la herriko taberna, iba dirigido hacia ediles nacionalistas y policías municipales.

La poesía de Bertolt Brecht, de nuevo, se ha hecho carne y ha golpeado a la puerta del PNV y EA. Y eso acogota. Y duele. Indigna, incluso. Y los mismos partidos que, en tantas ocasiones, han omitido gestos de solidaridad y condena por los ataques sufridos por los populares, esta vez, han dirigido las descalificaciones que se merecen quienes se dedican a espiar los movimientos del vecino con intenciones nada pacificadoras, en una tierra en donde la banda terrorista ETA sigue resistiéndose a desaparecer. Y no sólo les han llamado fascistas, sino que ahora se dan cuenta de que el obstáculo al llamado proceso de paz no es otro que el de los propios terroristas. Les ha costado llegar a la conclusión a la que llegaron hace tiempo tantos otros ciudadanos escarmentados con anteriores procesos que comienzan a parecerse cada vez más al presente. Para eso, ha tenido que golpear el poema de Brecht a su puerta.

Pero desde el PNV y EA deberían extraer una conclusión de este capítulo: en la manifestación que convocaron, no estaba Batasuna, ni los de Amalda Bilgunea, lógicamente, pero sí estaba María José Usandizaga; la que dijo, en la anterior tregua, que ETA no mataba pero que no les dejaba vivir. Y estaba el PP porque, a diferencia del protagonista del poema de Brecht («cuando finalmente vinieron a por mí, no quedaba nadie para protestar») sigue estando en la resistencia. El mismo partido a quien, un mal día, ETA quiso hacerlo volar por los aires, desde el mismo cementerio. Mientras tanto los socialistas, en la campaña de Cataluña, llamándoles «derecha extrema». Ironías e injusticias de la época que nos ha tocado vivir.

t.etxarri@diario-elcorreo.com

Elecciones catalanas
Realidad nacional, realidad de partido
José María Marco Libertad Digital 1 Noviembre 2006

Se suele oír que lo que más desean los socialistas españoles es que al Partido Popular le salga un competidor por la derecha. A falta de eso, los socialistas se han dedicado últimamente a hablar de "derecha extrema", siendo así que la "derecha extrema" estaría formada por el único partido nacional (el PSOE dejó de serlo hace mucho tiempo, como demuestra el PSC) y el único que defiende la Constitución de 1978, las instituciones nacionales y la libertad que estas están encargadas de proteger. Lo mismo que se comprometió a defender el actuar presidente de gobierno, por cierto.

Para seguir con las paradojas, al Partido Popular le salió hace algunos meses un competidor donde menos se lo podía esperar el PSOE: no a la derecha, sino a la izquierda. Claro que ese competidor lo es en una parte de España, que es Cataluña. Estoy hablando, obviamente, de Ciudadanos.

En una situación más o menos normal, Ciudadanos no debería competir en el terreno electoral con el PP. Presenta un programa de izquierda templada que podría parecerse bastante a la que defendería un PSOE actualizado. Y como los socialistas han abandonado cualquier proyecto nacional español, en particular en Cataluña, Ciudadanos debería entrar en competencia con ellos, es decir, con esos socialistas que han abrazado la causa nacionalista. No debería ser un peligro para un centro derecha que a día de hoy es el único partido nacional.

No es así, y esa es la siguiente paradoja. El Partido Popular sabe que Ciudadanos le puede hacer daño en las elecciones catalanas. No en el terreno ideológico, en el que las diferencias, aunque relevantes, se han ido difuminando en las últimas semanas, sino en el punto fundamental de la defensa de la nación española.

Es aquí donde las cosas se le complican al PP. Si los dirigentes del Partido Popular hubiera mantenido en Cataluña una actitud más clara y más sólida en defensa de la nación española, que es tanto como decir de la libertad en España, ahora el PP sumaría votos con Ciudadanos y Ciudadanos, a su vez, no se los restaría a él. Tal vez ni siquiera existiría Ciudadanos. Es cierto que los militantes y los afiliados del Partido Popular en Cataluña –y muchos de sus cuadros– no se merecen lo que puede ocurrir; que Ciudadanos recoja los votos de los descontentos con la confusión del PP y que el voto a la nueva formación acabe convertido no en el voto de castigo o de alternativa contra el PSOE, sino contra un Partido Popular en el que algunos de sus dirigentes no han hecho suyo el papel que les correspondía.

Por eso, sea cual sea el resultado de las elecciones, los populares catalanes no deberían olvidar la angustia que han pasado estos últimos días ni su significado. No estaría de más que reflexionaran en profundidad acerca de la posición de sus dirigentes ante la cuestión esencial a la que se enfrenta la sociedad española, como es el desmantelamiento de la nación y el desplome de las instituciones constitucionales. La única realidad del Partido Popular es la realidad nacional española y la libertad de sus ciudadanos, llámenlas como quieran llamarlas los socialistas.

La hora de los ciudadanos
Luis del Pino Libertad Digital 1 Noviembre 2006

Decepcionante auto el emitido ayer por la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Lo es, en primer lugar, porque no resulta de recibo despachar con unas breves líneas escritos de más de 80 folios donde las acusaciones particulares han desgranado sus peticiones y las razones que existen para seguir investigando. Alguno de esos escritos se presentó muy poco antes de que la Sala emitiera su auto de apertura de juicio oral. ¿De verdad han tenido tiempo material los señores magistrados para estudiar esos escritos y desdeñar la solicitud de que se realicen nuevas diligencias? ¿O es que la decisión de rechazar la práctica de nuevas diligencias estaba ya tomada antes de la presentación de los nuevos escritos?

Decepcionante también porque se sigue atentando contra el sentido común. Toda la investigación sobre la supuesta trama terrorista se ha basado en elementos encontrados fuera de los trenes y seguimos sin saber, dos años después, qué explosivo se utilizó para asesinar a 192 personas. ¿Cómo puede irse a juicio sin haber siquiera investigado el arma del crimen? El Gobierno sigue ocultando los informes de análisis de los explosivos y hete aquí que una nueva instancia judicial se desentiende y permite, con un auto que rechaza entrar en el fondo de las cosas, que a los ciudadanos se nos sigan ocultando esos informes.

Decepcionante, por último, al contemplar la secuencia de hechos que ha precedido a este auto:

* Primero se mantuvo la instrucción en secreto durante dos años, impidiendo así a las acusaciones solicitar diligencias de prueba con una mínima solidez jurídica. ¿Os acordáis del argumento que se utilizaba? Nos decían continuamente que "a lo mejor en la parte no conocida del sumario hay datos que aclaran todas las incógnitas". Luego se demostró que no había dato alguno, pero el tiempo ya había pasado mientras tanto.

* Después, el juez Del Olmo desestimó una a una las solicitudes de diligencias presentadas por las acusaciones. La primera petición a Del Olmo para que se reclamaran los informes de las explosiones de los trenes tiene fecha de noviembre de 2005, hace ahora un año. Del Olmo desestimó todas las peticiones diciendo que eran "impertinentes, inútiles y dilatorias". ¿Dilatorio preguntar qué explosivo se usó en los trenes? ¿Inútil conocer qué explosivo usaron los asesinos? ¿Impertinente saber si el explosivo de los trenes coincide con el de la mochila de Vallecas, que es la prueba sobre la que han querido construir todo el caso?

* Más tarde, la Sala de lo Penal, al resolver los recursos contra el auto de procesamiento, confirmó que no sabemos qué explotó en los trenes. Pero volvió a rechazar las peticiones indicando que no era el momento procesal oportuno. ¿La instrucción del sumario no es el momento procesal oportuno para averiguar qué explotó en los trenes? ¡Toma castaña!

* Ahora, otra sección de la Sala de lo Penal vuelve a desestimar las peticiones, remitiendo a las pruebas que se puedan solicitar durante el juicio oral. Con lo que dan por concluida la instrucción de un sumario basado en pruebas que ya hemos demostrado falsas y todo ello mientras comienzan en otros juzgados las acciones penales contra policías acusados de falsificar informes de ese mismo sumario.

No sé si el auto dictado ayer será jurídicamente impecable, pero desde el punto de vista del sentido común es un auténtico desvarío. Se dice que se podrá seguir investigando, pero no se aclara ni cuándo ni dónde vamos a poder preguntar por los explosivos de los trenes. Hay que recordar que Del Olmo ha abierto una causa paralela en la que ha tomado declaración a Sánchez-Manzano sobre esa materia: pues bien, en esa causa todavía no han permitido a las acusaciones particulares personarse.

Así pues, no se puede preguntar por los explosivos en la causa principal del 11-M. No se puede preguntar por los explosivos en la causa paralela. Entonces, ¿dónde .... narices se puede preguntar?

Y todo esto nos lo tratan de vender diciendo que hay que celebrar el juicio cuanto antes, para que los presuntos culpables no salgan a la calle. ¡Y eso nos lo dicen en el país donde los juicios duran eternamente, donde los archimillonarios dilatan durante lustros sus causas, donde hay juicios que se celebran quince años después de los hechos! Pero ese juicio, el del 11-M, hay que celebrarlo cuanto antes, sepamos o no qué explosivo se utilizó en los trenes.

Otra instancia judicial más, por tanto, que echa balones fuera. Parece que ni Del Olmo, ni la Fiscalía, ni la Sala de lo Penal van a mover un dedo para averiguar qué narices se encontró en los focos de explosión del 11-M. Los partidos siguen a su bola, muy ocupados en redactar nuevos estatutos de autonomía, así que no tienen tiempo para dedicar a minucias como la investigación del 11-M. Las asociaciones de víctimas, por su parte, están en una situación comprometida: no pueden dejar de acusar a los actualmente procesados aún cuando tengan todas las dudas del mundo sobre su culpabilidad, y tampoco pueden iniciar una catarata de denuncias que les enfrenten con todos los poderes del Estado. En cuanto al Gobierno, no sólo no moverá un dedo, sino que hará todo lo posible para que no conozcamos qué fue lo que explotó en aquellos cuatro trenes.

¿Es que vamos a tener que ser otros los que tomemos la iniciativa? ¿Vamos a tener que ejercer personalmente los derechos que como ciudadanos nos corresponden, entre ellos el de exigir a la Justicia que nos aclare qué explosivo se utilizó el 11 de marzo? ¿Es que las personas normales sólo contamos con nosotras mismas incluso a la hora de exigir a la Justicia que actúe? ¿Es que sólo nos quedan los ciudadanos?

Pues entonces quizá tengamos que aplicarnos la frase que daba título a un conocido libro: "Si no hay viento, habrá que remar".

P.D.: Mañana jueves estaré, a pesar de las censuras previas, en Huesca, para dar una conferencia sobre los enigmas del 11-M, organizada por el Foro El Salvador. Tendré mucho gusto en saludar a los peones aragoneses que quieran acercarse.

Chaos y Gaztelu, dos caras de la derrota
JOSÉ MARÍA CALLEJA El Correo 1 Noviembre 2006

La impostada cara de corderito bueno desplegada por el 'eusko-killer' De Juana Chaos y la histriónica arrogancia escenificada por el también asesino García Gaztelu en la 'pecera' de la Audiencia Nacional son dos facetas de una misma realidad: la derrota de ETA. Veinte años de cárcel y el evidente riesgo de pasarse entre rejas otra decena han trocado la expresión brutal de De Juana, este asesino de 25 personas, le han convertido en un declarado escritor compulsivo y le han hecho decir ¿en español! que se está quitando.

Es imposible que alguien tan sanguinario como De Juana se convierta en bueno de la noche a la mañana, pero la eficacia terapéutica de la cárcel para las enfermedades graves de odio le ha obligado, al menos, a no mostrarse en toda su brutalidad, asearse y querer dar otra impresión distinta a la que le definió cuando decía que nuestras lágrimas eran sus éxitos y brindaba por la muerte ajena. El que este sujeto se vea obligado a portarse bien demuestra hasta qué punto ha asumido que portarse mal no sale gratis y trae consecuencias nefastas.

Lo cierto es que De Juana ha optado por una salida individual, se ha desmarcado de un colectivo de presos que la banda quiere borreguil. Lo hizo al empezar esa huelga de hambre mediopensionista y lo ha hecho ahora, al mostrarse como si fuera bueno. Él, que hace años ponía el grito en el cielo porque otros conmilitones tenían 'vis a vis' mientras él se cocía en la celda de castigo y reconocía que no era de duraluminio. El más bruto de entre los brutos sabe ahora que tiene que mostrarse pastueño. Un síntoma de su derrota.

García Gaztelu, de otra generación, la que vio en De Juana el modelo a seguir, impostó en la misma 'pecera' toda la soberbia y el matonismo que define a tantos miembros de la banda. Cualquiera que tenga una mínima noción de psicología pudo ver en aquel despliegue de testosterona una clara manifestación de impotencia. La impotencia del que ha sido jefe de la banda y ve cómo la vida sigue indiferente mientras él se pudre en la rutina carcelaria, sin la adrenalina de la calle, la acción, los atentados y otros ingredientes que configuran la panoplia narcisista de todo asesino.

Francisco Múgica Garmendia dirigía la ETA de los ochenta, la que pensaba que asesinando a unos cuantos generales el Estado español se rendía, negociaba y les daba territorios, presos y satisfacía sus delirios políticos. Hace tiempo que se cayó del caballo, gracias, otra vez, al valor didáctico de la cárcel, administrada en dosis de larga estancia. Ahora sostiene lo que casi todos los etarras pasados los cincuenta: hay que dejar de matar y ponerse a hacer política. Semejante tardía lucidez le ha costado ser expulsado de la banda.

A pesar de síntomas inquietantes -no se pueden robar armas de fuego si antes se ha declarado un alto el fuego-, creo que el proceso de final del terrorismo desembocará en la conclusión definitiva de los asesinatos. ¿En qué baso esta optimista apreciación? Pues en que buena parte de la dirección de la banda ha llegado a las mismas conclusiones que algunos de los que fueron sus dirigentes -hay que dejar de matar y hacer política-, en las ganas de hacer política de gentes tan significativas como Arnaldo Otegi, en la certeza de que el tiempo de los asesinatos ha concluido y en la evidencia de que el clima internacional -IRA disuelto, atentados del 11-S, 11-M y 7-J- hacen extraordinariamente difícil una vuelta a las andadas asesinas.

No creo que la banda ETA vuelva a asesinar, pero si lo hiciera ellos serían los más perjudicados de una decisión que resultaría catastrófica para todos: más cárcel, más encorajinada persecución y el rechazo de la inmensa mayoría de la población vasca, incluidos aquellos votantes de la izquierda abertzale que se abstuvieron de forma contundente cuando la banda volvió a matar después de la anteúltima tregua.

El Gobierno de España debe ser consciente, si no lo es ya, de que tiene enfrente un mundo sectario, amasado con sangre y odio durante muchos años, que no percibe la realidad como la gente civilizada. Cualquier gesto, cualquier guiño puede ser interpretado por los violentos no como una actitud de generosidad que debe ser correspondida, sino como un síntoma de debilidad o un estímulo para seguir pidiendo más. El fin del terrorismo tiene límites y si Batasuna quiere hacer política democrática debe asumirlos. Los límites son las leyes; también la Ley de Partidos. Los límites son la paciencia de las víctimas, tantos años contenidas.

El PP, o al menos sus portavoces habituales, hace tiempo que se han despeñado por el discurso de que los terroristas ganan; que España, el Estado, la democracia pierden. Y con este argumentario, repetido hasta la saciedad, pretenden gestionar la irritación, las críticas o las dudas de parte de los españoles, para convertirlas en un arma electoral que acabe descabalgando al PSOE del poder y devolviéndoles una Moncloa de la que siguen pensando que se les expulsó injustamente. Deberían contestar, estos estajanovistas del 'cuanto peor mejor', a unas sencillas preguntas: si el PP llegara al poder, ¿sus dirigentes le dirían a la banda que volviera al punto anterior a la declaración de alto el fuego? ¿A qué punto querría el PP en el Gobierno remontar la estrategia para acabar con el terrorismo?

Este proceso está siendo duro, desagradable y muy costoso en afectos y relaciones personales, pero creo que finalmente desembocará en el fin del terrorismo, a partir del cual podremos alcanzar la libertad, desterrar el odio y el miedo y construir una sociedad vasca en la que pensar distinto no esté criminalizado. Éste es el objetivo y a él deberíamos todos contribuir.

Silenciar a las Víctimas del Terrorismo
Miguel Barrachina Periodista Digital 1 Noviembre 2006

El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero está intentando silenciar a las víctimas del terrorismo, su opinión sobre las históricas reclamaciones de sus asesinos, entre ellas la creación de una mesa de partidos al margen del parlamento, la legalización de Batasuna, o la internacionalización de su causa, son, sin duda, molestas para él.

El hecho de que la Audiencia Nacional vaya a investigar a Carlos López Aguilar, hermano del Ministro de Justicia, como autor de un posible delito de “enaltecimiento o justificación, por cualquier medio, de los delitos de terrorismo” al haber ejercido la despiadada crítica contra las víctimas, descubre una operación de mayor calado.

La asfixia presupuestaria de la AVT es la primera manifestación de este intento fallido de amordazamiento. Así, esta entidad, que tiene asociadas 3.050 víctimas y familiares de primer grado –reconocidas como tales por el Ministerio de Interior- y que está declarada de Utilidad Pública, todavía no ha recibido un céntimo de lo mucho prometido por el gobierno para este año que ya finaliza.

El último golpe económico conocido es el de el reparto de lo que los contribuyentes dedicamos con nuestra crucecita a “otros fines de interés social” del IRPF, en ella el Ministro Caldera va a dar 50.000 euros a la AVT, la quinta parte de lo que concedía anualmente el gobierno de Felipe González y la décima de lo que otorgaba el de José María Aznar. Y ya pueden dar gracias, que en el pasado ejercicio no les tocó un céntimo, a pesar de figurar las víctimas del terrorismo como uno de los objetivos expresos de la convocatoria de ayudas.

El comportamiento caciquil en la distribución de ayudas de este ministerio es extraordinario, y mientras a las víctimas en dos ejercicios, a través del IRPF, se les concede 50.000€, el asilo del pueblo del ministro es el primer “proyecto local” atendido de toda España con 2.115.000 es decir cuarenta y dos veces más para el municipio de Béjar que para la AVT.

El gobierno socialista, además de por la vía económica, también intentó enmudecer a las víctimas creando el Alto Comisionado de Peces Barba para que ejerciera como portavoz de éstas, pero fracasado el intento van a desmontar el costoso juguete -más de treinta empleados- con el que Zapatero pretendía entretenerlas.

El tercer eje de presión sobre la AVT, junto al Comisionado y al económico, era el periodístico, con la mala suerte de que desde una página pro Zapatero y bajo pseudónimo, el hermano de un ministro, les llamó “Asociación de Venganza Talibán” y dijo de su presidente, el "tarado" Francisco José Alcazáz que “le tocó la lotería cuando mataron a su hermano”.

SOBRE LA TREGUA DE ETA Y EL 11-M
Luis del Pino abre este jueves el ciclo de conferencias que fue censurado por la Diputación de Huesca
Huesca acoge desde de este jueves un ciclo cultural bajo el titulo "La negociación con ETA y la investigación del 11-M: visiones críticas" que arrancará con la conferencia "Los enigmas del 11-M" del colaborador de Libertad Digital, Luis del Pino. Tras sufrir la censura de la Diputación de Huesca que negó sin motivo justificado la sala de conferencias al organizador Foro El Salvador, otros colectivos cívicos como la AVT, Ciudadanía Democrática y Peones Negros aunaron esfuerzos para que finalmente se pueda llevar a cabo. La conferencia tendrá lugar en el salón de actos de Genaro Pozas de FEACCU, calle Barbastro 1 a las 19.00 horas.
Libertad Digital 1 Noviembre 2006

Para disgusto de la socialista Diputación de Huesca el ciclo de conferencias organizado por el Foro El Salvador, bajo el título "La negociación con ETA y la investigación del 11-M: visiones críticas" comienza este jueves en Huesca. La institución presidida por el socialista Antonio Cosculluela denegó el uso de su sala de conferencias al Foro El Salvador alegando que en su reglamento, que ni siquiera está aprobado, no contempla que dicha sala, de conferencias, sea utilizada para estas actividades, conferencias.

A pesar de esta intento de censura el Foro El Salvador con la colaboración de la AVT de Aragón, Ciudadanía Democrática y el colectivo ciudadano Peones Negros –surgido del blog de Luis del Pino en Libertad Digital– ha seguido adelante con la iniciativa. De esta forma el próximo jueves, día 2 de noviembre, a las 19.00 horas tendrá lugar en el salón de actos Genaro Pozas de FEACCU, calle Barbastro 1 de Huesca, una conferencia a cargo de Luis del Pino titulada "Los enigmas del 11-M" que abrirá el ciclo.

Una semana después, el día 9 de noviembre, José Marco Jalle, delegado en Aragón de AVT; Jaime Larrínaga, expárroco de la localidad vizcaína de Maruri y presidente de Foro El Salvador; y José Luis Orella, profesor de la Universidad San Pablo-CEU de Madrid, presentarán el libro "La tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas", dirigido por el profesor Orella y que recoge textos de diversos autores sobre el tema.

Por último, el día 30 de noviembre se celebrará un mesa redonda sobre "Derechos y libertades vulnerados en el País Vasco" que tendrá como ponentes a la concejala del PSE en Guecho, Gotzone Mora, y a Ernesto Ladrón de Guevara.

Los organizadores pretenden con este ciclo cultural "ofrecer a la ciudadanía una visión del fenómeno terrorista y la negociación con la banda ETA basada en la experiencia personal de los ponentes". Además, añaden que "también se analizará el estado actual de las investigaciones periodísticas que cuestionan cada vez más la veracidad de la versión oficial de los atentados del 11-M".
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