AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 10 Noviembre  2006

Si es que van provocando
EDITORIAL Libertad Digital 10 Noviembre 2006

Pese a que ya creíamos excedida toda nuestra capacidad de sorpresa, Piqué continúa elevando el listón de la indecencia, sin descanso ni, por lo visto, rubor alguno. Ya superó los récords de salto de altura el descaro con que mostró en la noche del 1 de noviembre lo que espera de los medios de la derecha: el servilismo más absoluto, el cierre de filas incondicional, al modo catalán o, mejor dicho, nacionalista catalán, que no es lo mismo. Pero aquello se esperaba; de no producirse, se hubiera pensado que se debía sólo a ese mito llamado seny. Lo que ya no resultaba tan previsible ha sido su capacidad de cambiar de deporte en una semana y pasar a batir todas las marcas del salto con pértiga con la misma soltura de siempre.

Los resultados del PP catalán en la última contienda fueron razonablemente dignos, porque los votantes que le quedan tienen en su mayoría una relación larga y esforzada con el partido y con sus militantes, la que mantienen entre sí los judíos en Alemania, los kulaks en Ucrania, los miopes en la Revolución Cultural. Algo así no se deja tirado fácilmente en la cuneta, por más que el líder de la formación se sienta mucho más cerca de los verdugos nacionalistas que de las víctimas que persisten inusitadamente en no renunciar a sus derechos como ciudadanos y como españoles. Puede que a Piqué le parezca que perder presencia en el Parlamento regional cuando tenía la mejor oportunidad que se recuerda para ganarla le reivindica. Hasta es posible que en Génova se lo crea alguien más, aconsejado por el Arriola de turno. Pero resulta difícil mantener la ficción cuando pasa de despreciar a insultar directamente a sus propios votantes.

Si al señor Piqué le parece una provocación hablar en castellano en el Parlamento catalán, en el que se representa a unos ciudadanos que tienen mayoritariamente ese idioma como lengua materna, no hay problema. En CiU lo acogerán con los brazos abiertos, a él y a sus colegas Vendrell y Millo; el nacionalismo catalán ha sido tradicionalmente generoso con los herejes arrepentidos. O con los submarinos poco o nada disimulados. Por defender que sí se debe hablar en castellano es por lo que las bases y los votantes son recibidos al grito de fachas y abusados y golpeados por las camisas negras del nacionalismo. Y Piqué acaba de darles la razón a los agresores. No se entiende, por tanto, que pretenda seguir ostentando la representación de los agredidos. O se entiende demasiado.

Piqué
Una difícil relación con la realidad
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 10 Noviembre 2006

De lo publicado sobre Ciudadanos por algunos nacionalistas sensibles se infiere qué novedad les ha resultado más dolorosa: la feliz irrupción de la sinceridad en Matrix. En concreto, y sin contar esos tres escaños como tres soles, el sapo más difícil de tragar ha sido la promesa espadiana y boadellesca de "restablecer la realidad".

Se desconoce cuántas voces deben alzarse en la denuncia de la discriminación del castellano para que el establishment catalán acepte lo evidente. Cualquier padre o madre sabe de las restricciones escolares –vehiculares, programáticas, fácticas– al idioma más hablado de Cataluña. Toda persona informada conoce las multas a los comercios que rotulan en castellano. Si uno tiene oídos y ojos, y pisa Cataluña, asiste a la evidencia del bilingüismo real en la calle, constata que la primera opción de los catalanes al ir al cine es el doblaje al castellano y la primera elección al comprar la prensa ídem de ídem... en tanto que la vida parlamentaria transcurre exclusivamente en catalán, con la ya vieja excepción de Alberto Fernández y Julio Ariza. Restablecer la realidad en Cataluña significa pues, entre otras cosas, que el bilingüismo llegue a las instituciones y que políticos, periodistas y profesores se recuperen de su sordera.

Tiene toda la razón del mundo Josep Piqué cuando dice que sería una impostura que él hablara castellano en el Parlament. Se refiere a la segunda acepción de "impostura": fingimiento o engaño con apariencia de verdad. A estas alturas nadie ignora el espacio de lo real (aquí verdadero) que ocupa don Josep; exactamente el mismo que Mas, Carod, Saura y Maragall (el honorabilizable Montilla no ocupa ninguno pues todo en él es impostura).

Si Piqué hablara en castellano en la Ciudadela estaría fingiendo, y hace muy bien en advertirlo. Así nos evita equívocos y contribuye a definir la línea separadora de las dos realidades, permaneciendo él, por siempre, en la virtual. Es decir, en la de los que representan a todos los catalanes pero, para las cosas serias, usan sólo uno de sus dos idiomas. La cosa se llama diglosia: "Bilingüismo, en especial cuando una de las lenguas goza de prestigio o privilegios sociales o políticos superiores." (RAE)

Por Piqué, si fuera del PP, me daba de baja.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 10 Noviembre 2006

Cuando en la Dinamarca ocupada por Hitler se decretó que los judíos portasen un brazalete con la estrella de David, el rey de Dinamarca se puso el brazalete y salió a pasear por Copenhague y sus compatriotas le siguieron imitándolo.

Cuando en la Cataluña bilingüe se ha dejado de hablar en su parlamento en castellano por una imposición de los nacionalistas, vienen los representantes Ciudadanos y dicen que ellos hablarán en castellano en el parlamento catalán, para que como decía Suárez, sea normal en ese parlamento lo que es normal en las calles de Cataluña y para oponerse a las imposiciones dictatoriales nacionalistas.

Piqué en lugar de apoyar esa decisión de Ciudadanos aparece en todos los titulares diciendo que hay que evitar la provocación y la confrontación lingüística, y para más muestra de cobardía moral remacha que sería una impostura y una muestra de oportunismo político el que se pusiese él a hablar castellano en el parlamento.

Cuando se está en minoría y perseguido, la valentía es una de las armas más eficaces para conseguir algo en política. La valentía de Ciudadanos les hará progresar, la cobardía de Pique hundirá al PP. Al leer la noticia me he sentido estafado, y he pensado que yo fuese miembro del PP hoy me daría de baja y me afiliaría a Ciudadanos.

Piqué, con su actitud demuestra que es un cobarde cargado de contemplaciones con los nacionalistas, pero lo peor es que al mantenerlo Rajoy en el cargo se le traslada a él esa sensación de estar acogotado frente a los nacionalistas. A partir de ahora se dejará de utilizar la comparación con la actuación de Cagancho en Almagro y se sustituirá por la de “Quedar peor que Piqué en el parlamento de Cataluña” como muestra de cobardía.

Piqué, en la Dinamarca ocupada, seguro que en lugar de ponerse el brazalete con la estrella de David se haría colaboracionista y diría que apoyar a los judíos portando un brazalete con la estrella de David sería una muestra de oportunismo y una impostura.

Al final eso es lo que es Piqué, un simple colaboracionista de los nacionalistas catalanes, bueno apurando más se puede decir que es un colaboracionista de los nacional-socialistas catalanes.

Gobierno y ETA
La evidencia de la rendición
Ignacio Villa Libertad Digital 10 Noviembre 2006

Cuando estamos a pocos días de cumplir ocho meses desde el inicio del alto el fuego de ETA, el escepticismo ha alcanzado incluso a aquellos que lo celebraron emitiendo las primeras campanadas del proceso en su televisión pública. Ya incluso en las órbitas del Gobierno este proceso –que es un claro proceso de rendición– se comienza, en ocasiones, a no denominarlo como de "paz". Cada vez es más utilizado el simple término de "proceso"; el subconsciente le puede a quienes están colaborando estrechamente en la indigna venta de la libertad de todos los españoles, comerciada al por menor por Zapatero.

No hay un día que pase en que Zapatero no nos deje alguna que otra perla sobre –sigamos la moda– el "proceso". Aunque carezca de claridad y coherencia en lo formal, sobre el fondo no hay dudas de ningún tipo: está cediendo sin rechistar a todas las exigencias de ETA. Son tantas cosas las que han sucedido durante este tiempo que ya nadie cuestiona que el Gobierno, con los socialistas vascos como intermediarios, esté negociando con ETA lo que ningún Gobierno digno de tal nombre debería negociar jamás, y menos con una banda de asesinos.

Se acaba de saber de la existencia de unas actas que recogen las reuniones de los socialistas con los terroristas, en las que se habría negociado sobre el referéndum de autodeterminación y Navarra. Son una prueba más de la rendición a la que este Gobierno está dispuesto a someter a España, pero ciertamente la actitud política del PSOE llevaba mucho tiempo anunciando lo mismo. El Ejecutivo permanece indolente ante las continuas pruebas de actividad de la banda y siempre complaciente con las exigencias de los terroristas; pero lo más preocupante es el acoso sistemático a la justicia.

Los silencios del Gobierno ante las amenazas de los terroristas y sus portavoces por las condenas, las advertencias de Zapatero sobre las sentencias que pueden perturbar el "proceso", las actuaciones furibundas del Fiscal General del Estado ante la aparición de jueces y fiscales que siguen tratando a los terroristas como tales, la propaganda oficial del Gobierno para hacernos creer que De Juana y Otegi son hombres de paz, las descalificaciones desde el Ejecutivo a aquellos magistrados que aún aplican la doctrina legal sobre el terrorismo, el fomento de un estado de opinión en que aquellos que sólo piden justicia contra los terroristas son "derecha extrema" o la orden del Gobierno de no "molestar" judicialmente a los etarras son algunas de las pruebas contundentes de que Zapatero y los suyos sólo se preocupan de dos cosas: mimar a los terroristas y atacar a quienes sólo buscan la defensa de la libertad.

Pero, por encima de todo, la actitud acobardada del Ejecutivo ante las amenazas de ETA y todo su entramado es la señal más claro de que está entregado a las exigencias terroristas, noqueado por sus propios errores y atado por sus cobardías. Un Gobierno incapaz de responder a Otegi y sus amenazas, ¿hasta dónde podría llegar con los terroristas? Pues a donde algunos supusimos desde el principio. A la rendición.

Maquillar el chantaje y denigrar a la Justicia
EDITORIAL Libertad Digital 10 Noviembre 2006

La verdad es que tanto el Gobierno del 14-M como ETA tienen toda la razón al destacar, uno con más claridad que el otro, la incompatibilidad de lo que ambos llaman "proceso de paz" con el normal funcionamiento del Estado de Derecho. La única diferencia está en que, mientras ETA lo reconoce abiertamente al tildar de "represión" al imperio de la ley o exigiendo que "ningún ordenamiento jurídico o Constitución sea obstáculo", Zapatero tiene que presionar al poder judicial de forma solapada y engañosa, para no descubrir la naturaleza chantajista de esta "paz" y no anular su utilidad anestésica y electoral.

No obstante, Zapatero no puede correr el riesgo de defraudar, antes de hora, a sus chantajistas compañeros de viaje, y ha tenido que atender –tanto antes como después del "alto el fuego"– muchas de sus exigencias respecto a la neutralización del Estado de Derecho. Tal fue el caso, ya en tiempos de la negativa de Zapatero a que la Fiscalía actuara contra el equipo suplente de Batasuna, como, también antes del alto el fuego, cuando criticó la "muy restrictiva Ley de Partidos" mientras defendía una ilegal celebración congresual de la propia Batasuna. El mismo día del comunicado del "alto el fuego", Conde Pumpido hizo un llamamiento a jueces y fiscales para que tuvieran en cuenta las "nuevas circunstancias". Recientemente, este servil fiscal general ha sido más explicito al pedir que "la Justicia no sea obstáculo" para el desarrollo de un proceso que, ciertamente, ni siquiera se puede concebir si no se está dispuesto, por lo pronto, a burlar el imperativo legal de detener a los prófugos de la Justicia con los que se quiere "dialogar" en la clandestinidad.

El pulso del proceso de paz contra el Estado de Derecho ha sido tan fuerte que, hace ya meses, el presidente de la Audiencia Nacional, Carlos Dívar, se atrevió a denunciar, en unas silenciadas declaraciones, que "se nos está pidiendo que prevariquemos". Eso, por no recordar el linchamiento parlamentario al que nacionalistas y socialistas sometieron al presidente del Tribunal Supremo por la sentencia que negaba las pretensiones, tanto de la Fiscalía como de la defensa del sanguinario Henri Parot, proclives ambas a una pronta excarcelación.

Ahora el caso de De Juana Chaos –cobarde y criminal etarra donde los haya– ha servido nuevamente de excusa para que tanto Otegi como Zapatero vuelvan a presionar a la Justicia. Mientras que Zapatero, fiel a su estilo, ha dicho que la condena de este etarra "pone en dificultades el proceso", el chantajista de Otegi, mucho más claro, ha advertido que, con hechos como este, "resulta imposible construir un proceso de paz". ¡Y eso que la condena ha sido bochornosamente reducida y ha obligado al anterior y digno fiscal, Jesús Alonso, a renunciar al caso!

No hay que extrañarse, por ello, del hartazgo de lo que queda del Estado de Derecho ante tanto "trabajo sucio" que le encarga el Gobierno de Zapatero. Así lo ha denunciado valientemente el vocal del CGPJ, José Luis Requero, aunque lamentablemente haya muchos jueces y fiscales que, como Cándido Conde Pumpido, no tengan reparos en "ensuciar sus togas con el polvo del camino".

En cualquier caso, que nadie se engañe. El pulso del "proceso de paz" contra el Estado de Derecho, del que ya advertimos en estas mismas páginas desde mucho antes del "alto el fuego", ha de recrudecerse, necesariamente, mucho más. No hace falta haber asistido a las secretas conversaciones de socialistas y etarras previas al "alto el fuego" – de las que, por cierto, acabamos de conocer nuevos datos–, para conocer el público compromiso del Gobierno de Zapatero de dar "solución a la situación de los presos", tal y como, el 22 de mayo de 2005, "fuentes socialistas" ofrecían en páginas de El País por una "tregua cuanto antes". Eso, por no recordar lo que reveló la bienintencionada candidez de Fernando Savater...

Téngase en cuenta, además, que no es sólo la total impunidad de ETA lo que está en juego en este, siempre mal pero nunca peor llamado, proceso de paz. Es también los inconstitucionales objetivos separatistas, a los que el Gobierno de Zapatero también giñó el ojo con su pública oferta de cambiar, con los separatistas de Estella, el estatus jurídico-político del País Vasco. Si a esas clamorosas ilegalidades se comprometió públicamente Zapatero, imagínense el "oro y el moro" que ofreció bajo cuerda como ahora le reclaman los chantajistas e insaciables criminales que él ha elegido por compañeros de viaje.

Proceso de rendición
Zapatero impone y la sociedad traga
Agapito Maestre Libertad Digital 10 Noviembre 2006

Astarloa se escandaliza porque Zapatero use los argumentos de ETA contra la justicia. El Mundo dice que Zapatero no puede ceder ante la trampa de la huelga de hambre. Estoy de acuerdo con estas opiniones, pero reconozco que caen en los análisis de las buenas intenciones. La cosa es mucho más grave. Estamos ante un proceso totalitario con el que se puede acabar sólo mediante la movilización de la sociedad contra Zapatero y con la resistencia de los jueces cumpliendo la ley. Hay muchas formas de engañarse, pues, ante el proceso totalitario impuesto por Zapatero en su negociación con ETA, y, desde luego no es la peor la utilizada por el diario El Mundo, en un reciente editorial, cuando conminaba al Gobierno a no ceder ante la huelga de hambre del terrorista De Juana Chaos.

Hay, pues, peores formas de autoengaños, pero, sin duda alguna, esa apelación "moralista" se engaña. El planteamiento resulta ingenuo, o peor, imposible de aceptar, porque el Ejecutivo ya se ha puesto en lo fundamental al lado de los terroristas, o sea, negocia en términos políticos con ETA al margen del Estado de Derecho. Sí, impone un proceso al margen de lo que dice la sociedad civil, especialmente las víctimas del terrorismo; sí, al margen del Parlamento, especialmente de los criterios de la oposición del PP; y, sobre todo, al margen de la justicia. Es difícil ceder más. En verdad, ya no deberíamos hablar de cesión. La cesión es ya una etapa pasada. Zapatero no cede ante ETA, sino que nos impone a todos que cedamos ante los criminales.

Sin embargo, los bienintencionados analistas de El Mundo, situados en el orden nebuloso de los deseos, insisten en que la huelga de este criminal es un chantaje "ante el que Zapatero ni puede ni debe ceder"; pero la ineluctable realidad, o sea, los pasos y declaraciones que hace el jefe de Gobierno, nos muestra todo lo contrario. Más aún, sospecho que si Zapatero no hubiera criticado que la sentencia a De Juana Chaos dificulta el proceso de paz, el criminal y su banda no habrían hecho de la huelga de hambre de aquél un ataque frontal al Estado de Derecho. Por lo tanto, sólo en este contexto despreciativo del Estado de Derecho en el que nos ha situado Zapatero puede comprenderse el envalentonamiento de Otegi, quien ha increpado al Gobierno para que se deje ya de remilgos y cumpla lo pactado.

¿Cuánto tiempo tardará Zapatero en ejecutar su plan, o sea, cumplir lo pactado? Eso dependerá, reitero, de la capacidad de resistencia que tengan los jueces, o sea, de mantener su independencia, de la capacidad de movilización del PP y, sobre todo, de la capacidad de movilización de la sociedad que, por ahora y como en las peores épocas de la historia de España, sigue dormida o con los ojos cerrados disfrutando de su "barriga llena". Zapatero, en cualquier caso, hace tiempo que dio el paso decisivo, a saber, hacer depender la legalización de ETA de la voluntad política del Ejecutivo. Por eso, precisamente, la obsesión de Zapatero porque el proceso jurídico se someta a lo político, es decir, a su capricho, es aún más totalitario que el comportamiento criminal de ETA. Ya no se trata de que Zapatero acepte más o menos los planteamientos de ETA en determinados aspectos, cosa que está haciendo, por supuesto, cuando manda a Patxi López a negociar cuestiones concreta con los criminales, sino que él está convencido de que lo jurídico y lo social tiene que estar penetrado por su principal consigna política: la paz de cementerio por encima de la libertad, la justicia y la democracia.

El león dormido
Por César Alonso de los Ríos ABC 10 Noviembre 2006

Los malos críticos de ZP dicen que éste no sabe hacia dónde va, que avanza a trompicones, que va al rebufo de los nacionalistas... Lo que sucede en realidad es que ellos siguen negándose a reconocer los terribles objetivos de ZP ya que ello les obligaría a echar mano de los principios.

ZP quiere que sean reconocidas cuatro naciones además de la española. Quiere romper la unidad jurisdiccional. Quiere que deje de hablarse el castellano en Cataluña, Galicia y, en la medida que se pueda, en el País Vasco. Quiere llevar adelante su pacto de hierro con los nacionalistas de tal manera que la derecha no tenga posibilidades de llegar al poder y en el caso de que lo consiguiera no pueda gobernar «realmente» frente a los Estatutos catalán y, en su día, el gallego ya que por lo que se refiere al País Vasco está dispuesto a llevar adelante el «proceso de paz» que debería desembocar en la autodeterminación...
ZP tiene muy claro lo que quiere. Otra cosa es que lo consiga. De hecho, está reconociendo públicamente que el «proceso de paz» está encontrando dificultades, si bien no llega a admitir que aquel esté bloqueado como aseguran los dirigentes de ETA.

Más aún, ZP ha llegado a acusar al poder judicial (al Supremo, a Manos Limpias...) de obstruir el camino hacia la paz. La condena a De Juana Chaos le parece una provocación, al igual que la investigación en las Herriko Tabernas... Que se paren los mecanismos defensivos del Estado de Derecho. Que se ceda al chantaje de ETA. Que sin dejar esta las armas (e incluso acrecentando esta su arsenal de forma escandalosa) se le concedan los beneficios de quien, al rendirse, trata de demostrar su buena voluntad...

Lo que realmente llama la atención es la audacia de ZP al suponer que la sociedad española tiene una conciencia democrática tan adormecida, inexistente en realidad. Es cierto que han sido muchas las ocasiones en las que se ha podido sacar la conclusión de que la nación española está catatónica, pero la apuesta de Zapatero es tan arriesgada, tan temeraria, que cabe esperar que el león español, como decía Jacinto Verdaguer, llegue a despertarse. Otra cosa es que ZP no sepa qué es lo que quiere.

La sátira
Rivera, Domingo y Robles
Fray Josepho Libertad Digital 10 Noviembre 2006

Albert Rivera, José Domingo y Antonio Robles son los tres diputados al Parlamento catalán que ha conseguido sacar Ciutadans, el Partido de la Ciudadanía. Todos los comentaristas han subrayado la importancia de que unos "aficionados" rompan el cerco que los medios de comunicación catalanes y el establishment político de esa región les han puesto. Y que lo hagan, además, en tiempo récord. Es evidente que los nacionalistas, aunque todavía no los ven como unos enemigos peligrosos, los odian. Por el momento, el odio generalmente se trasluce en desacreditarlos, en calumniarlos o en fingir que no existen ni ellos ni sus denuncias ni sus propuestas, cosa que cada vez van a tener más difícil. O en mandarles a los paniaguados energúmenos a que los agredan y les boicoteen los actos públicos, honor que comparten los Ciutadans con el PP. Lo llamativo es que Piqué, que debería ser su aliado natural –no sólo por la mera fraternidad emocional entre apestados políticos, sino también, desde un punto de vista práctico, para tratar de hacerse con su apoyo en las elecciones generales– es quien con más saña los ataca.

En fin, con el ovillejo que va a continuación quiero saludar la llegada a la vida política española de este grupo de valientes ciudadanos.

– ¿Quién a Montilla exaspera?
– Rivera.

– ¿Quién le hace a Mas dar respingo?
– Domingo.

– ¿Y a Piqué asesta mandobles?
– Robles.

Son tres, son libres, son nobles,
son un soplo de ilusión,
son Ciudadanos, y son
Rivera, Domingo y Robles.

Zapatero, en manos de Otegi y Carod
Pablo Sebastián Estrella Digital 10 Noviembre 2006

Zapatero está desconcertado y puede que asustado de sus proezas, que le han llevado a la curiosa situación de que la estabilidad de su Gobierno está, en este momento, en manos de dos personajes tan peculiares como Otegi y Carod, por extraño que parezca. Sin los votos de ERC en el Congreso de los Diputados Zapatero perdería la mayoría, una vez que CiU le ha retirado su colaboración. Mientras que la posible ruptura de la tregua de ETA provocaría una fulminante reacción de la ciudadanía contra el temerario proceso negociador que Zapatero ha emprendido por su cuenta, sin suficiente apoyo político y social, y al parecer prometiendo a los terroristas la suspensión temporal del Estado de Derecho y la suplantación de las instituciones democráticas por una mesa negociadora en la que se podría pactar el futuro político del País Vasco.

Sólo si esto es así, si el presidente se ha situado fuera de la ley y de la democracia con semejantes ofrecimientos a ETA a cambio del alto el fuego, se podría entender lo que le ha dicho ayer Otegi a Zapatero, afirmando que la nueva condena judicial al etarra De Juana Chaos hace imposible el proceso de paz. “Así no hay proceso”, ha declarado el jefe de Batasuña, que añadió que esto “Zapatero lo sabe perfectamente”, lo que invita a preguntar: ¿qué es lo que sabe perfectamente el presidente?, o ¿hasta dónde ha llegado Zapatero en sus promesas a ETA, que son imposibles de cumplir, ni en el plano político ni en el judicial? Y finalmente, ¿qué bromas son esas de Otegi cuando dice a Zapatero que debe tener ambición histórica para solucionar el conflicto y que se debe encarar con los jueces y los medios de comunicación?

Lo grave de todo esto no es sólo lo que dice ETA, y el posible pacto secreto y promesas de Zapatero a la banda, lo grave es que el presidente se declare sorprendido porque los jueces apliquen la ley y haga comentarios tan inverosímiles como cuando dijo en el Senado, sobre la condena al etarra De Juana Chaos, que la decisión “dificulta” la marcha del proceso negociador, lo que constituye una inaceptable presión del presidente a los jueces que además no le va a servir para nada, porque la ley se va a respetar, incluso aunque los fiscales pro gubernamentales —algunos han dejado su puesto— estén hoy dispuestos a prevaricar en vez aplicar la ley tratando a todos los delincuentes por igual. Palabras desafortunadas del presidente, como cuando decía que De Juana era favorable a la negociación, como si eso fuera un eximente jurídico.

El famoso proceso negociador se le está escapando como agua entre las manos al presidente. Tanto del lado de ETA como del lado de la Justicia, la política y la opinión publica, que ya empieza a estar cansada del discurso justificador de que ETA lleva más de tres años sin matar. Debería llevar cuarenta, porque ni siquiera la dictadura justificaba sus crímenes y horribles ejecuciones. Lo que tiene que decir ETA es que renuncia de una vez por todas y para siempre a la violencia, que depone las armas y que, tras pedirles perdón a las víctimas, están dispuestos a acatar la legalidad. Y si hacen esto, el Estado y la sociedad española serán generosos para facilitar la reinserción social de la banda.

Y si no hacen nada de esto Zapatero debe empezar a rectificar y atenerse a lo que pueda ocurrir en la política española, como ha tenido que adaptarse al renacer, inesperado por él, del Gobierno tripartido de Cataluña, que le otorgan a Carod y a ERC una capacidad ilimitada de presión y de control tanto sobre el futuro presidente Montilla como sobre el de Zapatero en Madrid. Dos situaciones que revelan —como ocurrió con la candidatura del PSOE a la Alcaldía de Madrid— que el famoso optimismo antropológico de Zapatero y su presunta baraka o buena suerte carecen de resultados y de continuidad. Más bien dejan al descubierto políticas temerarias y mal fundadas que su propio partido ha tenido que seguir a la fuerza —a igual que sus medios afines de comunicación— sin saber hacia dónde les pueden llevar ni las consecuencias que pueden tener. El presidente está hoy desconcertado y aturdido con Otegi y con Carod, y en su mirada perdida y cada vez más escasa sonrisa se esboza una mueca de gran preocupación.

ZP se enfrenta a los jueces
Lorenzo Contreras Estrella Digital 10 Noviembre 2006

La nueva huelga de hambre iniciada por el etarra Iñaki de Juana ha deteriorado la atmósfera política que Zapatero trataba de crear en torno a su proyecto de pacificación tras los compromisos establecidos por el Gobierno con la organización terrorista ETA. El presidente ve en peligro la operación ideada y puesta en marcha inicialmente para asegurarse el gran éxito hiostórico de haber acabado con la violencia mortal de la banda y, de paso, de asegurarse así el supremo argumento electoral para las generales del 2008. Y ahora, a la vista de la actitud del poder judicial con ETA en general y no sólo con De Juana, incrementando la implacable aplicación de la ley penal y penitenciaria, Zapatero intenta curarse en salud, si es que es posible, arrojando sobre el mundo de la toga la gran responsabilidad del fracaso político presentido. Los jueces, a su vez, se defienden arguyendo que no les corresponde a ellos asumir la práctica del “juego sucio” que la política del Gobierno quiere desarrollar. Un sistema de actuación que consistiría en ir reduciendo condenas, suavizando penas y creando el clima preciso para que ETA y su mundo se sientan “recompensados” por el “gesto” de haber declarado el alto el fuego “permanente”.

Zapatero inició su estrategia de apaciguamiento represivo alejando al juez Grande-Marlaska del protagonismo dentro de la Audiencia Nacional, donde ocupaba interinamente la titularidad del Juzgado número 5 en ausencia de Baltasar Garzón. El famoso “juez estrella”, cuando crecía la severidad de su suplente hasta grados alarmantes para el Gobierno, retornó o fue retornado a su despacho, donde ha sabido alternar la dureza y la blandura según las conveniencias oficiales o tal vez los impulsos de su especialísimo criterio. En todo caso, el resultado o balance de su recuperada titularidad ha sido para Zapatero y sus colaboradores directos una especie de alivio relacionado con la necesidad de mantener con ETA determinados niveles de diálogo y negociación.

La mayor claridad en tal actitud suavizadora o contemporadizadora con la banda terrorista ha venido expresada por el primer secretario del PSE, Patxi López. Una claridad no exenta de cólera, mediante la cual manifestaba plena identificación con la línea de Zapatero en el sentido de acomodar la acción judicial al superior interés de una pacificación cuyos precios se sospechan pero no se conocen en todo su alcance.

La división en el mundo judicial es ostensible, del mismo nivel que muestra el ministerio público, donde los fiscales no siempre se resignan a obedecer las consignas jerárquicas que reciben. El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, trata de imponer la norma que su relación estrecha con Zapatero, más que con el ministro de Justicia, López Aguilar, hace gravitar sobre sus criterios. El señor Conde-Pumpido ha hecho recordar a no pocos observadores políticos los comportamientos de su antecesor en los tiempos de Felipe González y Barrionuevo, conocido sobre todo por su apelativo de “el pollo del Pinar”, sobrenombre deportivo ganado a pulso, nunca mejor dicho, con la práctica de la lucha libre canaria.

El caso de Iñaki de Juana, regresado a la huelga de hambre en un órdago de consecuencias imprevisibles, pone en manos de ETA un arma de presión que el espíritu improvisador de Zapatero se encargará de administrar a su modo. todo menos renunciar a mantener con la banda ese diálogo invisible pero efectivo que le permite, con compromisos crecientes, preparar un terreno de conquista para las aspiraciones independentistas a cambio de una violencia sin sangre. Todo sea por la llamada pacificación, cuya traducción electoral futura no escapa a la percepción de los expertos. Y mientras tanto, atención a una cuestión esencial: la renovación del Consejo General del Poder Judicial y el uso estrátegico del Boletín Oficial del Estado.

Cuatro verdades sobre el peligro que nos acecha (que no es sólo ZP)
José Javier Esparza elsemanaldigital 10 Noviembre 2006

Y ¿por qué ZP quiere romperlo todo: nación, familia, educación? Porque tiene un proyecto mesiánico. Un proyecto que no empezó con él, pero del que él es agente. Miradle a los ojos.

10 de noviembre de 2006. Mirad a los ojos de Zapatero y tal vez veáis lo que yo veo: un tipo convencido de haber hallado la piedra filosofal. Porque Zapatero tiene un proyecto, y ése es precisamente el problema. Todo lo que estamos viviendo en estos años puede parecer una mezcla absurda de irresponsabilidad y azar, pero no lo es. Al contrario, tiene un sentido. En el zapaterismo han venido a confluir las peores emanaciones de la actual izquierda europea y de la vieja izquierda española. El resultado es de pesadilla. ¿Nos dejarán decir cuatro verdades?

Una: El zapaterismo es un caso práctico de "ideología de la cancelación". Siniestro palabro, ¿verdad? Pero en realidad es muy sencillo. Hay que cancelarlo todo: patria, familia, moral, educación, identidad, porque todo eso es vestigio de un mundo retrógrado y oscuro. Hay que liquidarlo como se liquidan las existencias de una tienda –por cierre del negocio. Y hay que sustituirlo por unos dogmas nuevos de aliento progresista, "la revolución que nunca pudimos hacer", ahora con la anuencia de unos poderes financieros que ya no se sienten amenazados y que, aún más, están dispuestos a pagar la fiesta. Nihilismo y progresismo terminan siendo una única cosa. Por supuesto, el problema no es sólo nuestro: la "ideología de la cancelación" funciona en toda Europa. Pero sólo aquí se extiende desde el poder institucionalmente y sin resistencia. Todo lo que el Gobierno Zapatero está haciendo en España es pura ideología de la cancelación: un proyecto quizá descabellado, pero coherente, y que se ha convertido en horizonte único de la izquierda radical tras la caída del Muro de Berlín. Si no entendemos esto, no entenderemos nada de lo que vemos a nuestro alrededor.

Dos: A ZP le mueve una alucinación mesiánica, típica de la vieja izquierda española. Porque junto a esa "ideología de la cancelación", la zapateridad recoge, vulgarizada, una vetusta tradición de nuestra izquierda, a saber: que toda la Historia de España es un error gigantesco, que aquí no levantaremos cabeza hasta que haya una revolución como la francesa, que España no será un país digno hasta que la izquierda lo modele y que por eso, en fin, la izquierda tiene una misión providencial. Para esta visión de las cosas, si hay separatismo es porque la unidad nacional ha sido algo funesto, y si hay terrorismo, es porque la vieja España nunca ha sabido entender a los irredentos. La culpa siempre la tiene España, identificada todavía con el Imperio y la Contrarreforma, o sea "la derecha". Poco importa que haya habido revoluciones, constituciones y transiciones: estamos ante una interpretación mesiánica de la Historia que sencillamente prescinde de la realidad. Y así, bajo esta sugestión mesiánica, la disgregación del país no será tal, sino que aumentará la concordia, y el pacto con los terroristas no será claudicación, sino mensaje de paz. Patológico.

Tres: El objetivo supremo del poder, hoy, en España, es aniquilar cualquier vestigio de corte tradicional. Ya sea en la educación o en la estructura familiar, ya sea en la religión o en la identidad nacional, la política del PSOE marcha expresamente orientada al exterminio de todo lo que recuerde a la sociedad "vieja", de todo lo que pueda representar un obstáculo para la sociedad "nueva". Este proceso no ha empezado ahora: lleva muchos años en vigor. Pero sólo ahora se ha convertido deliberadamente en programa de gobierno. Se trata de dar la vuelta al mundo tal y como lo hemos conocido. Así se privilegiará a los transexuales y homosexuales antes que a las familias, a las minorías musulmanas antes que las mayorías católicas, a los que denigran a España antes que a los patriotas, a los terroristas antes que a las víctimas, a los alumnos incapaces antes que a los capaces, a los partidarios del aborto y la eutanasia antes que a los defensores de la vida, y todo ese largo etcétera de inversiones que nos está poniendo el mundo cabeza abajo.

Cuatro: Es urgentísimo tomar conciencia de lo que tenemos enfrente. No es sólo el programa pasajero de un Gobierno elegido por cuatro años. Es un proyecto muy amplio de ingeniería social. Esta gente quiere crear una sociedad nueva edificada sobre tópicos ideológicos considerados como dogmas de fe. Y como son dogmas, poco les importa que sean racionalmente infumables. A la tarea de expandirlos por todas partes se emplean no sólo los políticos, sino también la orquesta mediática afín, los funcionarios de altos organismos internacionales y una nutrida legión de fanáticos semi-ilustrados que creen combatir por el "progreso". Tan fuerte es su presión que no sólo se ejerce desde la izquierda, sino también, con frecuencia, desde la derecha. Hoy mandan. En realidad, llevan mucho tiempo mandando. Va siendo hora de plantear una resistencia.

Simpática nota de un lector: "Es que usted sólo critica, pero no propone soluciones". Respuesta en dos tiempos. Uno: para curar la enfermedad que nos aqueja, es imprescindible conocer antes cómo y por qué se ha contraído. Dos: el tratamiento, con su permiso, a partir de la semana que viene. Pero a más de uno no le va a gustar la receta.

Profesores ultrajados y sistema educativo, una relación muy estrecha
José Luis Barceló elsemanaldigital  10 Noviembre 2006

Por todas las Comunidades Autónomas se vienen produciendo protestas inconexas de los profesores, conscientes de un sistema educativo que ni les ampara ni les valora.



De ser alguien querido y respetado, el maestro ha pasado a recibir menosprecios de alumnos y padres como si no se jugasen el fracaso escolar y vital.

10 de noviembre de 2006. Se han manifestado en Barcelona alrededor de un millar de profesores de colegios e institutos, hartos de que sus alumnos les pierdan el respeto, les insulten y hasta les casquen. Representaban a otros miles, hartos de insultos, golpes e improperios por parte de sus propios alumnos y hasta de sus propios padres.

Antaño el profesor o maestro –palabra denostada hoy porque nadie piensa que haya un prójimo que sepa más que uno- era un personaje respetado, con autoridad moral, querido, tratado y al que se acudía incluso en busca de consejo. Hoy el maestro o profesor se ha convertido en una especie de monigote que no cuenta con el apoyo ni de las instituciones públicas ni tampoco, desgraciadamente, de los padres.

Sorprendentemente los profesores catalanes se quejaban por las cadenas de televisión hablando en español, probablemente porque pensaban que de esta manera llegaban con sus quejas a un mayor público que les oyera o atendiera. Entre este público estarían probablemente algunos de esos padres que les da lo mismo lo que se cuente en clase, ni lo que le ocurra al profesor o profesora de turno. El padre sólo quiere que su hijo esté a gusto y lleve unas notas más o menos aceptables, aunque sea a costa de golpes y amenazas.

Una profesora reclamaba mayor respeto hacia los profesores por parte de los progenitores, a los que imploraba que no dieran siempre la razón a sus hijos. El problema es que si un profesor regaña o echa de clase a un alumno revoltoso o broncas, resulta que igual le da una patada en la espinilla y le enseña el dedo corazón para que se lo meta por algún sitio. Y a esa rebeldía sigue la de otros compañeros que comienzan a reírse, agitarse y contaminarse por la situación insolente hasta el descontrol y el descrédito total del profe humillado.

La mayor parte de los alumnos que acuden hoy a colegios e institutos no solamente no estudian, suspenden, no rinden o acaban en fracaso escolar, sino que encima no permiten que los pocos que sean capaces de culminar esta etapa fundamental de la formación de una persona, la finalicen adecuadamente.

Es muy posible que alguien no termine siendo persona si no acaba esta etapa correctamente, y así tenemos que el fracaso escolar se traduce en fracaso vital, y se transmuta en paro, violencia e incapacidad social. Oí a otra profesora decir por la tele que lo que pasa en los colegios e institutos es fiel reflejo de cómo anda la sociedad. Y no le faltaba razón.

Todo esto lo escuché por la tele de los profesores, como digo, en español. Es posible que muchos de los que estaban allí fueran de Cáceres o Burgos, los pobres.

Cela decía que el castellano es un dialecto del español, y lo justificaba sosteniendo que él había escuchado españoles chilenos, argentinos, o canarios muy bonitos y diferentes del castellano castizo, y que todos ellos eran españoles. El peruano resulta para mí uno de los españoles más cultos de cuantos se hablan comúnmente por la calle, con recovecos del español antiguo que se perdieron en la noche de los tiempos americanos, procedentes quizás de Trujillo, Mérida o Cáceres, esta última una ciudad que se durmió en pleno Renacimiento, cuando otras se despertaban.

Pero esto es otra historia, otra historia que ya ni siquiera aparece en los libros de Historia….

Zapatero y Otegui coinciden una vez más
Francisco Rubiales Periodista Digital 10 Noviembre 2006

Son ya demasiadas las veces que Arnaldo Otegu, adalid del terrorismo etarra, y el presidente del ¿democrático? gobierno de España, José Luis Rodriguez Zapatero, coinciden en sus opiniones. La gente sensata suele sentirse estupefacta ante esas incomprensibles coincidencias entre un proetarra y un dirigente ¿democrático?. Pero la última coincidencia entre ellos va más allá de lo imaginable y de lo democráticamente asumible: ambos coinciden en criticar a la Justicia porque está aplicando la ley.

Muchos de mis amigos y colaboradores me han expresado que esa última coincidencia entre Otegui y Zapatero es la mayor aberración que han conocido en la ¿democracia? española desde la muerte del dictador. Dos de esos amigos, juristas, me hablan de "invitación a la prevaricación" por parte del presidente del gobierno. Yo me inclino más por interpretar esa amenazante coincidencia como producto de la inmadurez de un mediocre que, como consecuencia de la degeneración de la democracia española, ha llegado a la Moncloa.

Los jueces que aplican la ley en España son hoy la "ultima playa" de la ¿democracia? española. Ellos ya son, probablemente junto a la Iglesia Católica y a unos pocos islotes de prensa libre, el último bastión que les queda por conquistar a esos partidos políticos españoles, que lo han invadido y ocupado todo, incluso algunos tribunales superiores. Si consiguen doblegar a esos jueces que, como es su deber, aplican la ley, nuestra ya desvencijada democracia se habrá transformado en una oligocracia de partidos políticos o en una dictadura disfrazada de las castas políticas profesionales.

La realidad española actual supera la ficción ante un presidente del gobierno que presiona a los jueces para que dejen de ser justos y se adapten a lo que él llama "el proceso de paz". Jurídicamente, una aberración; democráticamente, un drama.

Ignacio Camacho dedica hoy su columna de ABC a este tema. Merece la pena leerla. Pulsa aquí http://www.abc.es/20061109/opinion-firmas/letania-incomprendido_200611090254.html si quieres hacerlo y reflexiona sobre la hoja de ruta siniestra que nos impone ese extraño ser que habita hoy el palacio de la Moncloa.

ETA aprieta las tuercas a Rodríguez
Román Cendoya Periodista Digital 10 Noviembre 2006

Las reacciones ante la condena al terrorista Ignacio de Juana Chaos ha puesto en evidencia una vez más al Gobierno. Negocia con ETA y adquiere compromisos que luego no puede cumplir. No por su voluntad, sino porque en España todavía existe la separación de poderes. Está claro que Rodríguez y los negociadores con ETA no tienen nada claro qué es eso de la separación de poderes. Además, la declaración de Rodríguez diciendo que hay actuaciones judiciales que “dificultan el proceso de paz.” demuestra que miente permanentemente a la sociedad española.

Esas palabras sólo tienen sentido si se está negociando con los terroristas. ¿Qué proceso? Si como nos dicen, una y otra vez, no hay nada, ninguna sentencia puede dificultar lo que no existe. El Gobierno está, según él, en un periodo de verificación de que ETA, de forma inequívoca, ha abandonado la violencia. Rigurosamente falso.

El abandono de la falsa huelga de hambre del asesino, gracias a la negociación auspiciada por el Ministro del Interior con el obispo Uriarte de intermediario, supuso la claudicante actuación del Ministerio Fiscal. El Gobierno, una vez más, hizo todo lo que pudo a favor de los terroristas.

En su lógica totalitaria los terroristas no entienden que todo un Gobierno de España no pueda controlar todos los resortes de un Estado. No saben lo que es la democracia. Y ni el Gobierno, ni los líderes del socialismo vasco o español, se esfuerzan en hacer didáctica democrática. Ni con los hechos, ni con las declaraciones.

La reacción de Ignacio de Juana volviendo a lo que él llama huelga de hambre y las amenazas de Olano ponen en evidencia a Rodríguez. Son muy importantes las declaraciones de Otegi dirigidas a Rodríguez:

“Sabe perfectamente que lo ocurrido con de Juana y otras muchas cosas están agravando permanentemente la situación.”

Lo importante de esa declaración es lo ocurrido y “otras muchas cosas”. ETA está cansada de los “incumplimientos del Gobierno” que Otegi convirtió en “sobreentendidos”.

Otegi, de forma contundente, ha exigido al Gobierno español que apueste por desbordar el Estado de Derecho

“si tiene ambición histórica para solucionar el conflicto.”

Y el Gobierno sigue sin atreverse a suspender sus negociaciones con ETA. Ningún Gobierno de la historia democrática de España ha instrumentalizado de forma tan partidaria el terrorismo. A ningún Presidente del Gobierno de España le ha tenido que decirle el Consejo General del Poder Judicial que sus declaraciones sobre la actuación de la justicia respecto a los terroristas de ETA son "injustas e inconvenientes". ETA aprieta las tuercas a Rodríguez y lo malo es que todo apunta a que, una vez más, intentará ceder.

¿Y lo bien que se queda uno hablando castellano en el Parlament?
Javier Dorado Periodista Digital 10 Noviembre 2006

Ciutadans ha asegurado que sus tres diputados hablarán castellano porque les apetece. Bien por ellos. Piqué, en cambio, ha optado por utilizar el catalán, bien también. Esa es, precisamente, la riqueza del bilingüismo y la democracia, cada uno habla el idioma que más le plazca.

Francesc Vendrell, vicesecretario del PPC, siempre ha destacado por haber utilizado ambas lenguas en el Parlament, también lo hizo en su momento Alberto Fernández Díaz, que ha sabido trasladarlo al Pleno del Ayuntamiento de Barcelona.

Tal y como hoy recuerda Losantos en su columna diaria, mientras el hoy portavoz municipal del PPC se manifestaba en castellano ante el hemiciclo, Puyol daba puñetazos en la mesa. Un gesto que recuerda actitudes más propias de figuras dictatoriales como es el caso de Hitler o Mussolini cuando los aliados se les subían a las barbas.

Al margen del oportunismo que pueda suponer que Ciudadanos se expresen en español, este será sin duda alguna una actitud que represente a cientos de miles de catalanes ansiosos por observar, aunque sólo sea por el simple gesto, como un portavoz parlamentario no se corta un pelo a la hora de expresarse en la lengua madre de gran parte de los habitantes de Cataluña.

Este gesto dista mucho de ser un elemento provocador ni mucho menos, sino que tendrá que ser algo normal, como lo es escucharlo en las calles y en los barrios de la Cataluña real.  javidoradopd@yahoo.es   www.javierdorado.tk

George W. Bush
Lo mejor está por llegar
Álvaro Martín Libertad Digital 10 Noviembre 2006

El escritor británico Christopher Hitchens dice que apoya la ocupación de Irak incluso más ahora que en un comienzo y tanto más cuanto peor van las cosas. Estoy de acuerdo. Y otro que está de acuerdo es el presidente Bush. Irak es el conflicto central en la Guerra por la Civilización. Este presidente va a seguir combatiendo hasta el 20 de enero de 2009.

Tengo mis diferencias con la Administración americana. Me fastidia la posición de Bush sobre inmigración. Me horroriza su política fiscal. Pero, francamente, aquí y ahora, el mundo se divide entre Churchill y Chamberlain. Entre Lincoln y McClelan. Entre Nancy Pelosi y George W. Bush. Abraham Lincoln fue, en vida, el presidente más impopular hasta... en fin, hasta el actual, y los demócratas de la época, llamados Peace Democrats porque su "ansia de paz" era perfectamente conciliable con la esclavitud y la secesión de la mitad sur del país, también ganaron las elecciones de 1862 sobre esa plataforma y hubieran arrebatado la presidencia a Lincoln dos años después de no ser porque Sherman tomó Atlanta a tiempo. ¿Quieren guerras impopulares para el público americano? ¿Qué tal la que ganó George Washington en 1783? ¿Y la que acabó en Appomatox? Comparada con los conflictos que alumbraron Estados Unidos, la Guerra de Irak es muy popular. Y al presidente Bush le sobran la lucidez, la determinación y la decencia como para no batirse en retirada.

Dicen que el pueblo norteamericano ha enviado un mensaje en las elecciones del 7 de noviembre para que la Administración abandone su política...¿ cómo era?... ilegal, ilegítima e injusta contra los indefensos iraquíes. Los españoles no somos muy buenos en idiomas, así que quizá sea mejor no traducir tan libérrimemente. Si unos cuantos cientos de votos en determinadas circunscripciones hubieran cambiado de signo, los republicanos hubieran mantenido ambas cámaras, hecho, por cierto, que habría representado un acontecimiento sin precedentes desde los tiempos de Roosevelt y, en el caso de los Republicanos, desde los tiempos de la Reconstrucción (1865-1876). Es aburridamente convencional que los electores norteamericanos depositen el control del Congreso a los pies del partido de la oposición después de seis años de una determinada Administración.

Ah, sí... la guerra. Nancy Pelosi, la próxima presidenta del Congreso, dice, en el momento dulce del triunfo contra Bushhitler, que en ningún caso la mayoría demócrata va a cortar la financiación de la ocupación. Teniendo en cuenta que piensa, como toda persona de bien, que Bush debiera ser enjuiciado como criminal de guerra y que la ocupación de Irak es la segunda encarnación de la matanza de los inocentes, ¿alguien cree que si hubiera recibido de los electores un mandato tan claro de oposición a la guerra no se juzgaría en el caso de cortar el grifo financiero? Es probable que termine haciéndolo, pero de tapadillo, precisamente porque ese supuesto mandato pacifista no es, en absoluto, una realidad. Es verdad que el resultado electoral es una censura de la impotencia de la Administración en el teatro de operaciones, pero no necesariamente, ni siquiera secundariamente, un voto por la retirada. Muchos candidatos del Partido Republicano hicieron una pésima campaña, rehusando debatir, al modo maricomplejín, el tema central de la campaña, es decir, la guerra y huyendo de la compañía pestilente del cuarto jinete del Apocalipsis, llamado Bush, porque lo que tocaba, según sus cálculos, era distanciarse y pedir la cabeza del secretario de Defensa y demostrar que ellos son tan críticos como Cindy Sheehan y por eso merecía la pena reelegirles. Pero para este viaje, mejor elegir el modelo y no la copia.

Es profundamente injusto que Donald Rumsfeld, el mejor secretario de Defensa desde Henry Knox (y éste lo fue entre 1789 y 1793), salga con oprobio del Pentágono. Me habría gustado que Bush lo hubiera hecho de otra manera. O, mejor dicho, que no lo hubiera hecho en absoluto. Y, sí, es una concesión de importancia. Con las cámaras en manos de la oposición, el triángulo suní ha llegado a Washington y ahora toca aplicar las técnicas iraquíes de consenso en el Capitolio, también conocidas como "política". Claro que las algaradas callejeras son más fáciles cuando se trata de desgastar al que está en el poder, pero cuando uno es el que está en el poder, no se puede manifestar contra sí mismo, y menos si de lo que se trata es de que nuestra Hillary mantenga sus centristas expectativas de alcanzar la Casa Blanca. Por supuesto que la nueva mayoría convertirá la vida del presidente en una estancia de dos años en Fallujah, pero para eso hay un busto de Abraham Lincoln en el Despacho Oval. Nadie dijo que sería fácil pasar a la posteridad.

No soy de la opinión de que la Administración Bush acaba aquí. Al contrario, ahora es cuando empieza a gobernar para la historia (es decir, para que haya una historia y que todos nosotros lo podamos contar). Liberado de la obligación de presentarse a las elecciones e imposibilitado de llevar a cabo agenda legislativa alguna, el único punto en el Orden del día es la Guerra contra el Terror y la única competencia real es la de comandante en jefe. Bush no es Lincoln, a pesar de que yo me empeñe. Pero es la única pareja de baile de la civilización occidental y, si intuyo una cosa o dos sobre el presidente, creo que va a bailar hasta el final.

PIQUÉ PIDE A CIUDADANOS QUE EVITE "PROVOCAR" CON EL CASTELLANO
El tripartito catalán deja la política lingüística en manos de Carod Rovira

A pesar de la polémica que suscitaron las decisiones en materia lingüística que se tomaron durante la primera edición del tripartito catalán, el nuevo Gobierno liderado por Montilla ha entregado el control de la política lingüística al independentista Carod Rovira. Durante el mandato de Maragall, un padre canario residente en Barcelona, Carmelo González, se puso en huelga ante el intento infructuoso de escolarizar a su hija en castellano. Además, se castigó con multa a los locales con letreros en castellano. Ante la intención de Ciudadanos de que se oiga de nuevo el español en la Cámara, Piqué ha advertido que "hay que evitar la provocación y la confrontación lingüística".
Europa Press Libertad Digital 10 Noviembre 2006

La política lingüística en Cataluña vuelve a estar en manos de los nacionalistas. El gobierno tripartito que encabeza el ex-ministro de Industria, José Montilla, ha dejado en manos del nacionalista José Luis Carod Rovira, las competencias en política Lingüística de la Generalidad Catalana. Rovira será el encargado de designar al secretario responsable de poner en práctica las decisiones que, en este ámbito, tome el nuevo vicepresidente del Gobierno catalán. No obstante, fuentes de Esquerra han advertido de que el nombramiento del secretario competente será consensuado con el PSC.

Las respectivas comisiones negociadoras continúan repasando la estructura de las futuras Consejerías una a una, así como la adscripción de organismos y empresas autónomas. El objetivo es que la representación de los tres partidos socios del nuevo Gobierno sea lo más proporcional posible a su representación parlamentaria.

En esta línea, la adjudicación de algunos organismos a una u otra Conselleria de diferente color político ha ido variando con el paso de las horas. Los ejemplos más públicos serían el caso del Instituto Catalán del Sol (Incasòl), que inicialmente se había atribuido ICV-EUiA y que podría acabar dividida entre las Consejerías de Medio Ambiente y Vivienda y la de Política Territorial y Obras Públicas.

El mismo caso sería el del Instituto Catalán de Asistencia y Servicios Sociales (ICASS), que en principio se adjudicaba a la Consejería de Salud, en manos del PSC, y que finalmente se mantendrá en Bienestar bajo gestión de ERC.

Esta situación se repite con numerosos organismos, muchos de ellos dependientes de la Consejería de Presidencia y que en la definición del nuevo organigrama de la Generalidad se habían dispersado para luego volver a su adscripción original.

Entrevista: ANTONIO MARÍA AGUIRRE
Histórico miembro del socialismo vasco, ha desempeñado diversos cargos de responsabilidad dentro del PSE. Es miembro de Foro Ermua y ha sido expedientado por su partido por ser uno de los firmantes de la querella presentada contra Patxi López por reunirse con Batasuna.
Redaccion minutodigital 10 Noviembre 2006

Usted es un histórico militante del PSE al que ahora se le ha abierto expediente de expulsión ¿Qué ha ocurrido?
Apoyé y presenté, como vocal de la Junta Directiva del Foro Ermua, la querella contra Patxi López y Rodolfo Ares por reunirse con la organización terrorista BATASUNA. Querella que sido admitida a trámite por el TSJPV.

En todo caso usted defiende sus derechos e incluso ha pedido la dimisión de toda la ejecutiva del PSE de Vizcaya ¿Es así?
En efecto. En el expediente se me acusaba además de "aprovecharme del nombre del Partido para mi lucro personal". Esa injuria sólo la pueden cometer unos incompetentes, indecentes y mezquinos y por eso pido la dimisión de todos ellos.

Usted entiende que la reunión de Patxi López con Batasuna fue un despropósito. Incluso ha pedido que se le descuente la parte proporcional de su cuota de partido que sirvió para pagar aquella reunión.
Así es. Solicité el descuento porque con mi dinero y el de mi familia no estoy dispuesto a financiar supuestos actos delictivos, y en todo caso inmorales por cobardía y traición, de mi propio partido. En todo caso el dinero de la cuota está depositado ante notario a nombre del PSOE a la espera de una contestación a mi solicitud.

Los informes que elabora Mikel Buesa sobre la evolución de la "tregua" indican que ETA no ha detenido su maquinaria en ningún momento ¿Nos puede valorar la situación actual del proceso de negociación?
La situación actual es de un constante pago de un "precio político" a ETA porque deje de matar. Se paga un precio cuando Zapatero califica al criminal Otegui como "hombre de paz"; cuando al asesino de 25 personas, Iñaki de Juana Chaos, le define como una persona que está a favor del "proceso de paz" sin haber pedido perdón por sus terribles asesinatos; cuando Patxi López dice que hay que reconocer parte de razón a ETA (lo que significa que ETA tenía algo de razón cuando asesinaba y los asesinados tenían algo de culpa para merecer la muerte) o cuando el propio Patxi López dice que BATASUNA puede volver a ser "legalizada" sin "condenar la violencia", y así un largo etcétera...

En los últimos días se ha atacado varios locales del PSE por parte de la kale borroka ¿Es esto una estrategia de presión al PSOE por parte del entramado etarra?
Sin duda. Y la respuesta del PSE es caer de nuevo en lo que yo llamo el "síndrome de Estocolmo político" y cede ante sus amenazas en vez de enfrentarse a ellos.

Son varios los dirigentes socialistas que como usted han mostrado su preocupación por la deriva del PSOE ¿Nos podría valorar el grado de oposición que pudiera existir entre las bases socialistas a la negociación con ETA y al actual proceso?
El grado de oposición es alto en muchos socialistas, pero también el miedo a perder sus cargos públicos u orgánicos salvo en honrosas excepciones como las de Rosa Díez, Nicolás Redondo, Maite Pagazaurtundua, Gotzone Mora y algunos otros.

¿Qué opina usted de la irrupción de ciudadanos de Cataluña? ¿Es posible su implantación en el País Vasco?
Lo encuentro positivo en Cataluña, pero en Euskadi su presencia podría hacer perder votos y escaños entre los que se han jugado su vida por defender la democracia, la libertad y el Estado de Derecho y, debido a la ley electoral, eso podría beneficiar al nacionalismo.

¿Ha encontrado la solidaridad de sus compañeros de partido ante el intento de expulsión del que está siendo objeto? ¿Dónde ha encontrado un mayor grado de solidaridad?
 

Sí la he encontrado, y a veces en los sitios más insospechados. Por supuesto en mi familia, en mis amigos, en mis compañeros del Foro Ermua, en compañeros socialistas de muchas agrupaciones, en mis compañeros de estudios y de trabajo, en personas de toda España que me transmiten su apoyo, en mis propios compañeros de la UGT de la que también soy afiliado desde hace muchos años y en mucha gente del PP de Euskadi y del resto de España.

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