AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 23 Noviembre  2006
Encrucijada judicial
Editorial ABC 23 Noviembre 2006

LA situación actual del proceso de negociación con ETA se ha vuelto definitivamente confusa y contradictoria como consecuencia de la falta de sinceridad del Gobierno sobre el pasado y el presente de los contactos con los terroristas y su entramado batasuno. Tras la confirmación de que ETA robó en Vauvert el arsenal de armas cortas y las informaciones de la Policía francesa sobre la plena operatividad de los etarras, la sensación general es de que no hay una verdadera tregua como preludio de la desaparición de la organización terrorista, sino un mero paréntesis estratégico para rearmarse, tantear la posibilidad de alcanzar sus objetivos tradicionales y sembrar la discordia entre los demócratas. El bloqueo del proceso de negociación con ETA es explicable en la medida en que ha llegado al punto en que los etarras reclaman su plena justificación histórica mediante el reconocimiento político de su violencia, que exige la aceptación de la territorialidad y de la autodeterminación, así como la impunidad de sus miembros. Simplemente, nada de esto pueden obtener sin hacer saltar por los aires la estructura del Estado. Que ETA se esté limitando o no a demandar del Gobierno que cumpla esos compromisos previos que propiciaron la tregua no cambia el resultado, aunque sí el juicio de responsabilidad política que podrá recaer sobre un Ejecutivo que quizás haya insinuado promesas que nunca estará en su mano hacer cumplir.

En este contexto de confusión, se percibe cada día con mayor claridad el protagonismo principal de los tribunales de Justicia -que es lo propio de un Estado de Derecho que quiere erradicar el terrorismo sólo con la ley-, protagonismo reforzado por las torpes declaraciones con las que el Gobierno y algunos dirigentes socialistas pretenden que sean los jueces los que legitimen el diálogo con los terroristas mediante la inaplicación de la legalidad vigente. Esta actitud, aparte de inaceptable en un Estado basado en la división de poderes y la independencia judicial, es incongruente con el mensaje oficial de que «no hay proceso» porque aún hay violencia. Si es así, los jueces no entorpecen ningún diálogo ni tienen que adaptar sus decisiones a unos tiempos que no son nuevos porque ETA es la misma. En este sentido, ha resultado muy desconcertante el informe del Ministerio Fiscal a la Sala Especial del Tribunal Supremo, en el que la Fiscalía se opone a la liquidación del patrimonio de las «herriko tabernas» como trámite de ejecución de la sentencia que disolvió a Batasuna. Hasta ahora, la Fiscalía nunca dudó de que las «herriko tabernas» componían una red imprescindible para la financiación de ETA y Batasuna, ni tampoco de que las personas titulares de las mismas -fueran físicas o jurídicas- eran meras «pantallas» de los terroristas. Las dudas suscitadas por el Ministerio Fiscal, aunque respondan -en la mejor de las interpretaciones- a un escrúpulo garantista, llegan unos cuantos años tarde, todos los que ha requerido la investigación judicial para llegar a la conclusión -avalada y defendida por la Fiscalía de la Audiencia Nacional- de que era el entramado batasuno el que dirigía la red de «herriko tabernas» y se aprovechaba de su actividad. Este cambio de criterio no es compatible con el principio de unidad de actuación que rige en la Fiscalía, que, además, habría permitido al fiscal trasladar a la Sala Especial del TS todos los datos que obran en el sumario instruido por Garzón sobre la financiación de ETA. Decir ahora que no está acreditado que entre las «herriko tabernas» y el entramado batasuno haya relación patrimonial es un golpe no sólo al proceso instruido al amparo de la Ley de Partidos Políticos, sino también a las causas penales incoadas contra la red financiera de ETA y Batasuna.

Sea cual sea la influencia final del informe de la Fiscalía sobre las «herriko tabernas», lo cierto es que el Supremo -tanto la Sala Especial como la Sala Segunda en el recurso de casación sobre la organización juvenil Segi/Haika/Jarrai- y la Audiencia Nacional tienen en sus manos la culminación de un largo trabajo judicial contra ETA. Por eso es injusto y muy peligroso -por lo que pueda pasar en el futuro- que esta responsabilidad judicial sea interpretada por el Gobierno y el PSOE como una encrucijada moral y política de los jueces, a los que se les ha puesto en el dilema de aplicar la ley aunque desagrade a ETA -y reste posibilidades a la negociación política- o dar paso a una interpretación oportunista de la ley que blanquee el diálogo con quienes ante el ordenamiento jurídico siguen siendo sólo terroristas.

Proceso de rendición
Cuando un Gobierno pasa por encima de la ley
Ignacio Villa Libertad Digital 23 Noviembre 2006

No hace muchos días algunos pensaron, quizá con demasiada candidez, que el Gobierno estaba rectificando en el proceso de rendición ante ETA. Aquellas declaraciones en las que parecía que estaba reculando tuvieron lugar poco después de que dos policías municipales estuvieran a punto de ser quemados en Bilbao. La tímida reacción que suscitó en el Gobierno de Zapatero fue un modo de parar el golpe que a la imagen del proceso –y por tanto a sus expectativas electorales– podía ocasionar ese atentado terrorista que, aunque al final quedó en nada, pudo terminar de la peor manera posible. Pero no tardaron en volver por donde solían, es decir, por el camino de la rendición ante el terrorismo de ETA, derribando todos los obstáculos que encuentran a su paso. Y el principal es algo tan imprescindible para una democracia como el Estado de Derecho.

El Gobierno ha puesto en marcha una ofensiva por tierra, mar y aire para intimidar al máximo a la Justicia de modo que sus decisiones, en lugar de ajustarse a la jurisprudencia desarrollada durante todos estos años de lucha contra el terrorismo, se ajusten a las necesidades políticas del guión de Zapatero. Con el apoyo de los medios de comunicación amigos y las malas artes del Fiscal General del Estado, llevan meses torpedeando a los jueces con el mensaje de que la ley, la aplicación de la ley, no puede entorpecer la negociación con ETA. Dicho de otra forma, están diciendo que, ante la rendición, el Estado de Derecho debe pasar a un segundo lugar. El presidente del Gobierno ha vuelto a ponerlo de manifiesto en el Congreso cuando ha justificado la actitud de Cándido Conde Pumpido "en la interpretación que está haciendo de la ley".

Zapatero está respaldando así, en un gesto poco presentable en una democracia, a todos aquellos magistrados que cierran los ojos y, por el bien de un proceso impresentable, miran hacia otra parte para no poner "inconvenientes" a las necesidades del Gobierno ante las exigencias de la banda terrorista ETA.

Ejemplos en estas últimas horas no han faltado. El grupo musical Sociedad Alkoholica, que en sus letras hace apología del terrorismo, ha sido absuelto; el etarra Aitor Herrera ha sido también absuelto pese a haberse autoinculpado de un atentado terrorista; la decisión del Supremo sobre la pertenencia a la banda de distintas organizaciones juveniles etarras se ha dejado para enero y, además, el Fiscal General del Estado dice que no hay pruebas que confirmen que las herriko tabernas pertenecen a Batasuna. En definitiva, el mundo al revés.

Cuando un Gobierno pasa por encima de la ley, cuando un Gobierno acomoda la ley para ajustarla a unos objetivos políticos se está destruyendo la misma base de la democracia. Y eso es justo lo que está haciendo Zapatero.

Cualquier prueba es "insuficiente" si es contra ETA
EDITORIAL Libertad Digital 23 Noviembre 2006

Hay veces que la digna resistencia de algunos jueces a las presiones del Gobierno del 14-M posibilita resoluciones justas que, lógicamente, contrarían a ETA, al Gobierno y a cuantos en nombre de la falsa y sucia "paz" de Zapatero, piden a la Justicia que no sea "obstáculo". Y decimos que "hay veces" porque, desde luego, no vamos a hacer nuestra la miope, suicida y falsa proposición de que "todas las resoluciones judiciales son merecedoras de igual respeto".

Prueba de ello es que, en los últimos dos días, el mal llamado "proceso de paz" ha hecho un avance innegable en su pulso que mantiene contra el imperio de la Ley –"y esas zarandajas"–, tal y como evidencian algunas escandalosas decisiones de otros jueces y fiscales que, como el propio Fiscal General, sí están dispuestos a "ensuciar sus togas con el polvo del camino".

Tal es el caso, para empezar, del evidente y bochornoso cambio de criterio de la Fiscalía que ahora se niega a reconocer la acreditada pertenencia de las herriko tabernas a la estructura financiera de la ilegalizada Batasuna. El exhaustivo informe de los peritos que, desde 2003, investigaron el patrimonio de la ilegalizada representación política de ETA no podía ser más contundente a la hora de concluir que estos locales, formalmente destinados a hostelería y actividades culturales, "pertenecen" a la formación ilegalizada, "forman parte activa de su organización" y "son instrumentos para su financiación". El mismo Ministerio Público que hace menos de dos años consideraba que estos locales estaban directamente vinculados a la financiación de la banda terrorista es el que ahora, para alivio del gobierno y satisfacción de ETA, considera que "no hay pruebas suficientes".

Los que por simpatía, complicidad, nihilismo o simple y bienintencionada estupidez celebran junto a ETA esta decisión de la Fiscalía también podrán celebrar con ella la bochornosa impunidad con la que la Audiencia Nacional ha resuelto la evidente apología del terrorismo perpetrada por los integrantes de Sociedad Alkoholika. Por lo visto que se cante "¡Explota cerdo! Algún día reventarás. Huele a esclavo de la ley, zipaio, siervo del rey. Lameculos del poder, carroñero coronel" deja de ser un enaltecimiento del terrorismo si el destinatario de los insultos y del deseo de asesinato es un "chivato policial"...

No menos contribuirá al mal llamado "proceso de paz" la increíble absolución del etarra Aitor Herrera de un delito de estragos terroristas por su implicación en el atentado contra el aeropuerto Maliaño-Camargo de Santander en 2003. El terrorista, que se ha negado a interrumpir sus juegos y alegres charlas con otros acusados mientras se supone que era juzgado, sólo ha accedido a contestar a su abogado. Lo grave, con todo, es que el presidente del Tribunal que lo ha absuelto ha pasado por alto que el acusado había confesado previamente su delito tanto a los agentes de la Ertzaintza como, posteriormente, ante el propio juez. El Tribunal, sin embargo, ha querido tapar sus vergüenzas apelando a una jurisprudencia que, ciertamente, no considera suficiente como prueba de cargo la declaración autoinculpatoria si no es corroborada por datos objetivos. En ese caso, sin embargo, no se entiende el escaso interés del tribunal por esclarecer una evidente maniobra de obstrucción a la Justicia como sería que un individuo inocente contribuyera a la impunidad de un delito haciéndose pasar fraudulentamente por el culpable.

No menos preocupación nos merece, finalmente, el tiempo de prórroga que se ha tomado el Supremo para dilucidar si las ya declaradas "ilicitas" asociaciones juveniles proetarras Jarrai-Haika-Segi deben ser además consideradas "terroristas". Evidentemente el terrorismo callejero perpetrado por estos alevines de ETA es de naturaleza distinta a los asesinatos perpetrados por la banda. Pero la vinculación y funciones de complemento a la organización terrorista de estas organizaciones debían ser ya una evidencia para la Justicia, si verdaderamente está comprometida con la lucha contra el terrorismo y no con los bochornosos y contraproducentes intentos de apaciguarlo.

En cualquier caso, a la vista está que en esta "sucia paz", Zapatero no es el único al que le parece "insuficiente" cualquier prueba si es contra ETA.

Rearme de ETA
Ceguera voluntaria
GEES Libertad Digital 23 Noviembre 2006

El Gobierno está justificando la drástica reducción de detenciones de miembros de ETA tanto en España como en Francia durante el actual proceso de negociación con la banda en la imposibilidad de ver al enemigo, dado que ETA no actúa. Esta ausencia de actividad por parte de la banda terrorista justificaría que hayamos pasado de los 130 miembros detenidos en 2005 a tan sólo 51 en el presente año.

La realidad sin embargo parece la contraria a la descrita por el Ministerio del Interior. Desde la declaración del alto el fuego permanente el pasado mes de mayo los terroristas se mueven y actúan más que antes. En el País Vasco, los actos de terrorismo callejero se han multiplicado por tres en el presente año, desde los 72 contabilizados en 2005 hasta los 183 detectados desde la declaración de la supuesta tregua.

En Francia, los servicios antiterroristas galos han puesto de manifiesto que la banda está más activa si cabe que antes de la tregua. El responsable de la Subdirección Antiterrorista de la Policía Judicial (SDAT) confirmó esta semana que el robo de 340 pistolas en una armería de Nimes fue obra de un comando etarra y lo enmarcó en un proceso de rearme de la banda. Para la policía francesa, la actividad de ETA en Francia continúa desarrollándose de forma normal, como antes de la declaración del alto el fuego. En 2006 se ha detectado el robo de 49 coches por ETA, de los que 31 fueron sustraídos a partir de la declaración de tregua. Todos esos vehículos, una vez utilizados para traslados de etarras o de material, han sido hallados quemados para destruir pruebas y eliminar huellas.

Frente a este aumento del terrorismo callejero y de la actividad de ETA en Francia, la única operación antiterrorista desarrollada en nuestro país ha sido la que desmanteló el pasado junio una red de extorsión para la financiación de la banda. No obstante, esta operación venía de años atrás y era consecuencia de investigaciones judiciales. A esta operación tan sólo se puede añadir la detención de otros tres etarras: dos vendedores de bonos para financiar a la banda y un terrorista relacionado con el un asesinato perpetrado en 2000. Por el contrario, ente los años 1998 y 1999 se desarticularon 15 comandos de la banda terrorista, incluyendo operaciones tan importantes como la detención durante la misma de "Kantauri", máximo dirigente entonces del aparato militar.

Es evidente que ETA está aprovechando el actual periodo de distensión que propicia el proceso de negociación abierto por Rodríguez Zapatero para recomponer sus maltrechas estructuras y rearmarse. Resulta inquietante que tras el robo de las pistolas en Nimes aún no se haya podido identificar y detener a sus autores. Eso significa que hay una parte de ETA descontrolada en Francia, lo que contradice las palabras del ministro del Interior sobre el seguimiento de los movimientos de la banda terrorista en nuestro país vecino. Este rearme de ETA incrementa de forma sustancial los riesgos potenciales del actual proceso de distensión.

Junto a ello, es un hecho constatable la disminución de la presión policial sobre la banda. La cifra de 16 detenciones de miembros de ETA en España en 2006 contrasta con los 77 capturados en 2005; 79 en 2004; 137 en 2003; 138 en 2002; o un total de 152 en 2001. Parece claro que la explicación de este drástico descenso no es tanto que las Fuerzas de Seguridad no puedan ver a su enemigo, sino que el Gobierno de Zapatero no quiere que lo vean.

Cataluña
Un gran futuro a nuestras espaldas
José García Domínguez Libertad Digital 23 Noviembre 2006

Que hay progresistas y que forman legión, eso, señores, es una evidencia incontestable. Sin embargo, inferir de ello que en la Historia se haya dado alguna vez la entelequia que llaman "el Progreso" constituiría una majadería absoluta. Tal quimera ni existe ni ha existido nunca. Por lo demás, ya en su día Pla aclaró la confusión semántica que reina desde hace dos siglos en torno a esa cacareada fantasía. Decía el maestro que tal vez cabía admitir algún progreso gracias, por ejemplo, a la invención del cuarto de baño (la gente se ducha por las mañanas, las damas disponen del bidet…) y otros ingenios por el estilo. Pero en cuanto a la perfectibilidad moral de los hombres no había ni una sola prueba fáctica –certificaba con lucidez– de que hubiésemos avanzado un milímetro desde el Paleolítico inferior hasta la fecha.

Al contrario, basta con ojear cualquier periódico para constatar que lo que se da es justo lo opuesto; es decir, el regreso. Así, para consuelo de tontos, ahí al lado vuelve a reinar Luis XV: "¿No te asombra –escribe Revel– que se haya logrado crear, doscientos años después de la Revolución, una sociedad idéntica a la del Antiguo Régimen? La Administración de alto rango equivale a la nobleza de corte, los funcionarios a la baja nobleza, los subvencionados culturales al clero, los grandes empresarios a los mercantilistas, los profesionales liberales a los togados, y los asalariados del sector privado al Tercer Estado. Con las mismas tensiones e idéntica esclerosis, pero con menor espíritu y elegancia." En tres líneas, el retrato perfecto de la gran paradoja de la France qui tombe.

Allí, Luis XV, y aquí, Alfonso XII. Porque cada día nos llegan señales de cuán lejos nos habrá de impulsar ese gran sueño zapateril de la España plural: a la Restauración. Eso sí, con una novedad. Entonces, en la de 1874, las fuerzas vivas de Cataluña, Vascongadas y Castilla pactaron echarse a dormir una siesta de cincuenta años a la sombra del arancel textil. Y en la de ahora, los caciques del revival, es decir la PSOE y sus realidades nacionales satélites, se librarán de los fríos vientos de la competencia acurrucaditos bajo la manta de las lenguas vernáculas.

De ahí que una tal Laia Cañigueral, que se dice portavoz de Educación de ERC en el Parlamento, acabe de anunciar otra buena nueva: les ha llegado su turno a los profesores universitarios. Sí, al fin, los maestros ciruela de la Esquerra lo han logrado: en nombre del progresismo, van a colar en la Ley Orgánica de Universidades las consabidas barreras idiomáticas de cada pedanía, igualito que en la difunta Secundaria. ¡Viva el Progreso! Y a esperar la cuarta guerra carlista, que dicen que también volverá un día de éstos.

Ni Gallardón ni Aguirre: los navarros quieren a María San Gil
Pascual Tamburri  elsemanaldigital  23 Noviembre 2006

Mala cosa, si es verdad, la cizaña sembrada entre alcalde y presidenta. Tal y como están las cosas todo lo que divida o debilite a la derecha española beneficia sólo a sus enemigos. Y sabemos qué quieren éstos. Por eso no fue una casualidad, y si lo fue resultó muy grata, la visita de ayer tarde de María San Gil a Navarra y su acto público en Azagra junto al presidente Miguel Sanz. Un soplo de aire fresco muy necesario. Porque los navarros no podemos creernos invulnerables, y necesitamos ayuda de todos los españoles si queremos seguir siendo en paz lo que somos.

La verdad es que, digan lo que digan los supuestos ilustrados de la órbita del PSOE y pague lo que pague el PNV a sus apesebrados académicos y políticos Navarra es lo que es, una comunidad objetivada en la historia, legitimada aún más en la voluntad popular y en sus éxitos colectivos. De los tres elementos citados ayer por Sanz ante San Gil es importante que se recuerde a los dos lados del Ebro lo que no siempre se dice con claridad: Navarra no es España o deja de serlo porque las urnas digan una cosa u otra. Navarra se defiende hoy en las urnas, pero de las urnas depende la convivencia pacífica en democracia, que es otra cosa.

Nuestro futuro pende de un hilo o, lo que es peor, de un puñado de papeletas y de un puñado de políticos profesionales. El PSOE, esencialmente, está en una encrucijada que va a llevar a su anulación política o a una crisis sin precedentes en nuestra tierra. Todo depende, pues, del PP, mientras los socialistas estén así.

Patxi López ha basado la política del PSE en la declaración que Batasuna realizó en el velódromo de Anoeta hace dos años: en sustancia, "paz por soberanía y territorios". Lo demás son lloriqueos de los moderados o exigencias de los radicales recogidas en el diario abertzale Gara: "España debe hacer su Anoeta". De ese lado, para los navarros, sólo problemas: todos los partidos menos el PP y UPN están sentados a una mesa sobre la que quieren poner Navarra.

Por eso los navarros no necesitan ninguna polémica más. Bastante angustioso es ver cómo los socialistas, a los que durante tanto tiempo nuestros bienpensantes consideraron españoles leales, están pactando con los independentistas. Si Navarra cede el programa nacionalista máximo será posible; y si llega el caso será España la que afronte un cambio de régimen y de forma. Ante eso, quien piense en riñas de patio de colegio entre quienes han jurado defender España no puede ser amigo de Navarra. Unidad y coherencia, pues. María San Gil y Miguel Sanz, juntos, representan hoy esa esperanza de una Navarra foral y española en paz. Que tengan suerte y que den ejemplo.

Sociedad Alkoholika
La matanza del zerdo
Cristina Losada Libertad Digital 23 Noviembre 2006

Una Sala de la Audiencia Nacional acaba de llegar a la conclusión de que celebrar el despanzurramiento de chivatos de la policía roza el delito de apología del terrorismo, pero no lo comete. A partir de ahora ya saben los soplones que no gozarán de la consideración de víctimas del terrorismo ni del respeto a ellas debido en el caso de que salgan volando en pedazos por efecto de algún bulto raro bajo su coche, como narran las inspiradas letrillas del grupo Soziedad Alkoholika. Los magistrados han trazado tal principio después de haberlas leído con la guía y ayuda de sus autores, quienes en presencia de la autoridad judicial y ante la amenaza de cárcel, se envainaron las convicciones que con tanta claridad como kas y zetas expresan en sus temas, y como buenos chicos, juraron y perjuraron que para nada les mola, en general, la actividad destripadora de la ETA. Sólo les tienen tirria a los chivatos, ratas de cloaca que merecen, por lo visto, el mismo destino que el zerdo en otoño, pero por la vía de la dinamita.

Han razonado los magistrados que desear musicalmente que exploten los delatores no ensalza el terrorismo ni justifica las acciones de la banda ni supone desprecio alguno a las víctimas del terrorismo y ello por una sola razón: no se refieren a un policía, sino a un soplón de la policía. Lo dicho. Bueno es saber que desde la judicatura se tiene en tan poca estima a aquellos que, en más de una ocasión, habrán evitado un atentado terrorista. Por no hablar de los infiltrados. Y suerte que los de S.A. no manejan los sinónimos y no les dio por referirse a los gorrinos, apelativo cariñoso con que los de ETA denominan a los socialistas. Menudo compromiso.

Pero el aspecto más ignominioso de esta sentencia es que ignora, y sólo puede ignorarse deliberadamente, que la categoría de "chivato" ha servido a ETA para justificar sus crímenes. El de Ramón Baglietto, por ejemplo. Tan cerca como en febrero pasado uno de sus asesinos lo decía con la sinceridad y el desparpajo que han evitado los miembros de S.A. en el juicio, ante la cámara oculta de Telecinco: "Era un chivato, ¿cómo me va a dar pena?". Lo mismo que dijeron de aquel empleado de una tienda de bicis de San Sebastián, padre de dos hijos, que recibió un tiro en la nuca en 1997. Y así de cientos. "Algo ha hecho" y "es un chivato" son los estribillos que desde hace décadas acompañan al asesinato terrorista en España. Lo sabe todo el mundo. No lo han querido saber estos togados.

Si hubieran recurrido a la sagrada libertad de expresión para absolver al grupo, sería discutible, pero menos ridículo y afrentoso. Sin embargo, conscientes de que aquella libertad tiene límites, han tenido que entrar en el pozo de las letras y limpiarlas con mucha agua y más jabón para acabar sacando de la ciénaga un producto tan grotesco como absurdo. Tanto que ni siquiera se dan por aludidos cuando dice la letrilla: "hueles a esclavo de la ley, zipaio, siervo del rey (…) explota zerdo". Claro que hay magistrados que no se consideran esclavos de la ley, sino amos de la misma para hacer con ella lo que les venga en gana. A esa clase deben de pertenecer éstos. Como también los que ahora aducen que no está probado que las herriko tabernas formen parte del entramado de ETA. Ah, claro, son locales dedicados a la tradicional y noble labor de financiar y celebrar, si llega el caso, la matanza del puerco.

Zapatero y el dios Eolo
Lorenzo Contreras Estrella Digital 23 Noviembre 2006

Hasta ahora el último acto de la comedia que da forma a las relaciones del Gobierno con el mundo etarra ha sido el informe del Fiscal General del Estado, Cándido Conde Pungido, contra el embargo de las “herriko tabernas” dedicadas según todas las evidencias disponibles a facilitar la financiación de Batasuna, brazo político ilegalizado de ETA. Según la previsión del Tribunal Supremo, en auto del 19 de octubre, ese embargo es procedente como medida cautelar, pero Conde-Pumpido niega que tal relación entre los citados locales y Batasuna esté probada. Lo más que admite el Fiscal General es una “afinidad ideológica”, según los términos que él mismo ha “inspirado” a la Fiscalía del Tribunal Supremo, pero nunca una relación de carácter patrimonial. Este “nunca” está expresado con estudiada provisionalidad, a juzgar por el dictamen de la Fiscalía cuando dice que, aparte de afinidad ideológica, existe “incluso una identidad de pensamientos”, de lo cual “no puede inferirse la conclusión de que uno y otro —el mundo de las “herriko” y el mundo batasuno— son la misma cosa, al menos de momento”.

Esta cláusula de estilo —“al menos de momento”—, esta no evidencia de identidad “hasta ahoga” según la Fiscalía, ha sido valorada por el mundo abertzale como “una espada de Damocles” sobre las “herriko tabernas”, ya que —piensan en ese ámbito proetarra o simplemente etarra— todo va a depender en el futuro de la “evolución del proceso”, de manera que el Supremo se reservaría una herramienta para condicionar la situación política.

La verdad es que en este asunto, el único que condiciona la situación política, aparte de ETA y sus esbirros, es el Gobierno del señor Zapatero. Conde-Pumpido lo único que cumple con exactitud y escrupulosidad son las órdenes e instrucciones que recibe “de arriba”. A Zapatero, naturalmente, le asiste el aplauso o la complacencia de sus disciplinados compañeros con cargos y capacidad de disciplina, como es el caso destacado de Patxi López, secretario general del PSE o Partido Socialista de Euskadi. Patxi López, refiriéndose al reciente registro de las “herriko”, manifestó que no ha contribuido al adecuado avance del famoso “proceso”. Casi simultáneamente, el presidente del Gobierno, en la sesión de control parlamentario de esta última semana, ha instado al líder del PP, Mariano Rajoy, para que tenga en cuenta la necesidad de respetar las interpretaciones de la ley por parte del Fiscal General del Estado.

Claro que Rajoy no se atiene a esa demanda de obediencia o de llamada al orden, ya que en esa región de control parlamentario del Gobierno acusó al Fiscal General de interpretar la ley “según sopla el viento”. No sabíamos que Zapatero fuera, como el dios Eolo, dueño de la dirección de los vientos. A fin de cuentas es él, desde su soberanía política, quien emite los soplidos orientadores. Pero Rajoy no estaba para metáforas y dijo lo que dijo.

El presidente del Gobierno no ha tenido empacho en declarar enfáticamente que “los jueces cumplen su tarea (…) con respeto y respaldo del Gobierno”. ¿Y quién lo duda? Sobre todo es muy ilustrativo el concepto de “respaldo”. Y por si Rajoy no sabía extraer la enseñanza político-moral del mensaje, Zapatero añadió que “respetar cómo interpreta la ley el Fiscal General del Estado forma parte integrante del adecuado funcionamiento del Estado de Derecho”. Una hermosura doctrinal.

Es obligado quedar a la espera del destino que se dé al sumario que venía instruyendo Garzón y que asumió cuando el “juez estrella” se tomó una excedencia, su compañero Grande-Marlaska. Se sabe que ahora Garzón, ya retornado a su Juzgado de la Audiencia Nacional, se quejó contra el auto del Supremo y respaldó la crítica de su amigo, que no siempre lo fue, Cándido Conde-Pumpido. Adiós sumario y no menos adiós a las investigaciones ordenadas contra las “herrikos” por Grande-Marlaska.

Justicia de chicle
Por Ignacio Camacho ABC 23 Noviembre 2006

TENGO que preguntarle al profesor Sosa Wagner si hay en la Universidad de León alguna escuela de relativismo jurídico en la que haya podido Zapatero aprender que el Derecho es como un chicle que se estira, se pliega, se modela a voluntad del político, se hace con él un globito y se le estalla en la cara a cualquier juez antes de dejarlo pegado en la pared o en las pesadas cortinas carmesíes del Tribunal Supremo. Porque esta cantinela de las leyes interpretables según las coordenadas del momento político, es decir, a la mejor conveniencia del poder de turno, no figura aparentemente en la doctrina convencional del ordenamiento democrático, y tiene que ser cosa de alguna eminencia incógnita, de algún «pater conscriptus» como aquel Anselmo Carretero de cuya fuente intelectual manaba la nación de naciones, de algún Suso de Toro con toga capaz de reinventar a Montesquieu con fecunda creatividad republicana. A esa minerva, si existe, hay que ingresarla ya mismo en la Academia de Ciencias Morales y Políticas, y nombrarla cuanto antes miembro del Consejo de Estado.

Según esta teoría relativista al uso, los tribunales deben ser permeables a las sensibilidades políticas dominantes, y ajustar su criterio al del Gobierno con precisión de vasos comunicantes. El paladín idóneo de tan elástica concepción jurídica es por supuesto el fiscal general, Conde-Pumpido, capaz de elongar o disminuir las peticiones de penas con la flexibilidad de un melancólico bandoneón porteño, y transformar 96 años de cárcel en una docena con la simple mediación de una sugerencia presidencial. Así han de ser los juristas de este tiempo prometedor: dúctiles y transigentes, atrevidos y pragmáticos, con el instinto de un sioux para detectar los vientos situacionistas y la cintura de un extremo izquierda para sortear los obstáculos.

Lástima que sean tan escasos los hombres así en una sociedad anquilosada por las viejas pautas de un orden caduco y estático, que atribuye a los hechos una condición de juridicidad por sí mismos, al margen de las circunstancias y con una rancia obsesión por las evidencias. En la vieja mentalidad, tan anclada en nuestras instituciones judiciales y políticas, si en una herriko taberna hay, por ejemplo, huchas para financiar a Batasuna, y si en ellas se reúnen los miembros de Batasuna, y si sus dueños o gestores forman parte de Batasuna, y si su recaudación engrosa el aparato financiero de Batasuna, se trata indefectiblemente de un instrumento de Batasuna, y debe aplicársele la misma ley que a Batasuna. Sólo espíritus imaginativos y fértiles como Conde-Pumpido o su jefe Zapatero pueden alcanzar a atisbar que esa aparente esencia determinante puede transformarse en circunstancia contingente, y por tanto es susceptible de interpretarse, a la luz de necesidades de superior rango objetivo como es la «pazzzzzz», como una coincidencia casual merecedora del beneficio de la duda. Duda que, llegado el caso, puede extenderse a la proposición intelectual de que Batasuna sea, en efecto, Batasuna.

Estos tíos son unos artistas. Incomprendidos, pero unos artistas. De circo.

Los que actúan contra el PSOE
Luis del Pino Libertad Digital 23 Noviembre 2006

La escalada verbal contra Alcaraz, contra la AVT y contra las víctimas en general continúa. El objetivo no es otro que intentar transmitir a las propias bases socialistas la idea de que la manifestación del sábado es una manifestación contra el PSOE. Se intenta con ello evitar, de un lado, que los votantes socialistas se sumen a los manifestantes y se trata también, por otro lado, de ir preparando el terreno para la "interpretación" posterior que trasladarán a los medios tras el éxito de la manifestación. Mejor vender que esa multitud de manifestantes son "peperos" recalcitrantes, que permitir que llegue a la opinión pública lo que realmente es ese gentío: un conjunto de españoles de todas las ideologías que se han echado a la calle para defender a las víctimas frente a un Gobierno que se ha unido a los verdugos.

Es cierto que quienes estarán presentes el sábado van a protestar contra un Gobierno, éste, que está haciendo todo lo posible porque los terroristas consigan sus objetivos. Pero nadie va a manifestarse contra el PSOE. De hecho, muchos votantes de ese partido nos acompañarán el sábado por las calles de Madrid, igual que en las últimas concentraciones de la inciativa "11 de cada mes" hemos contado con la presencia de algún ex-alcalde socialista. Muchos votantes del PSOE, tanto circunstanciales (los que cambiaron su voto el 14-M por la manipulación del atentado), como habituales (que han respaldado elección tras elección a un partido que en teoría defiende los ideales en los que ellos creen), unirán su voz el sábado a la de quienes defienden la memoria, la dignidad y la justicia para tantos mlitantes socialistas asesinados por los nuevos amigos de Zapatero.

Porque quien en realidad lleva ya mucho tiempo actuando contra el PSOE es el actual Gobierno, que ha traicionado las ideas de ese partido, que lo ha convertido en un cómplice involuntario de los asesinos, que ha faltado a las promesas que el PSOE hizo en su programa electoral, que ha lanzado a alguno de sus dirigentes a escupir en la cara de las víctimas, llevando al PSOE a cotas de ignominia que ningún militante hubiera podido prever.

Quien actúa día a día contra el PSOE es esa casta corrupta y no sabemos si golpista que se hizo hace mucho tiempo con las riendas del partido, que ha puesto a ese partido al servicio de un conglomerado político-mafioso-empresarial que ha usurpado y prostituido el discurso de la izquierda y que ha llevado al partido hasta el límite de hacer que defienda, en la actualidad, Leyes encubiertas de Punto Final para los genocidas etarras. Quien actúa contra el PSOE es ese grupo de profesionales del medro que han acabdo expulsando, aislando o ninguneando a tantos militantes socialistas vascos que no estaban de acuerdo con la estrategia de batasunización ordenada por Zapatero.

El sábado, muchos militantes socialistas saldrán a manifestarse codo con codo con las víctimas. Y saldrán por muchas razones, pero una de ellas es, precisamente, que quieren defender al PSOE de quien se está empeñando en hacerlo caminar de la mano de una banda terrorista.

Tristes guerras
Ramón Farré La Opinión 23 Noviembre 2006

Recibí un e-mail en el que un profesor de Lengua Castellana en un instituto de Ferrol me informa de que la inspección ha abierto expediente disciplinario a todos los miembros del departamento por haber redactado en castellano la programación anual.

El pretexto legal de este abuso que nuestras autoridades están decididas a cometer creando artificialmente un conflicto que no existía -otra triste guerra-, es un decreto (el decreto 247/1995) que se basa en un acuerdo parlamentario.

Y llegados aquí, no dejo de preguntarme cómo pueden los políticos -estos o aquellos políticos- alcanzar acuerdos parlamentarios que despojen a los ciudadanos de sus derechos. En este caso, del derecho que asiste a los ciudadanos de Galicia para elegir la lengua que quieran emplear. Para elegir el gallego o el castellano, recogidos ambos como cooficiales tanto en la Constitución Española como en el Estatuto de Autonomía de Galicia. Referencias legales de rango superior a cualquier decreto. Obviamente.

De otra parte, me pregunto también quién amparará al ciudadano que las autoridades desamparen o atropellen. Porque uno se asombra de que este abuso parezca un atropello, pero mucho más todavía del afán totalitario de la nueva cruzada, de su celo franquista. Probablemente, sólo una cortina de humo para velar la infame realidad de la enseñanza pública y -seguro- otro despropósito de esta jarca de políticos que padecemos. En el gobierno y en la oposición. De esta jarca que es ya el principal problema de la ciudadanía y que será pronto también su mayor preocupación.

De esta jarca dispuesta a hostigar al ciudadano desde el gobierno. Al ciudadano respetuoso con las leyes. Al ciudadano que paga sus impuestos. Al creyente y al agnóstico como al librepensador. Al trabajador por cuenta ajena y al cuentapropista. Al ciudadano, en fin, que hubiera podido ser socialista si la destricia de los Sres. Blanco y Rodríguez Zapatero no lo hubiera disuadido.

De esta jarca al asalto de nuestro patrimonio común, lo que es de todos. De esta jarca que saquea el idioma. Como las arcas, de tanto en tanto.

De esta jarca que, con afán inquisitorial, se atreve hoy a tildar de fascista -la derecha extrema- y poner bajo sospecha al ciudadano que no pertenece a ningún colectivo minoritario -homosexual, musulmán, nacionalista...-, al ciudadano del que nada esperan porque nada les debe, al ciudadano corriente, al ciudadano libre, al insumiso.

Para que otros vengan mañana a pedirle cuentas de aquellos a quienes pasearon sus abuelos. O para orlar su nombre con una diana en los muros de las ciudades humilladas.

Al cabo -me aseguran-, ya dijo el Sr. de Toro que ésta es "la hora de los nietos".

Otra guerra triste, sin duda... Mas de ser, será mañana.

Traslado al margen de la ley
Editorial ABC 23 Noviembre 2006

LA Sala Tercera del Tribunal Supremo ha declarado la nulidad del real decreto por virtud del cual se determinó el traslado a Barcelona de la Comisión Nacional del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT). El pleno de la Sala de lo Contencioso-administrativo ha estimado, por tanto, el recurso interpuesto por la Comunidad de Madrid y por un amplio grupo de trabajadores de la institución. Según el Ejecutivo que preside Esperanza Aguirre, se trataba de una decisión estrictamente «política», que excede la potestad discrecional del Gobierno e incurre en desviación de poder, causando una «convulsión» en un sector estratégico para la economía nacional. En la práctica, la CMT funciona hace ya tiempo en Barcelona, ocupando cuatro plantas dispersas en un edificio de oficinas situado en la Villa Olímpica. Es evidente también que se causó un notable perjuicio a buena parte de los trabajadores del organismo, ya que sólo un 40 por ciento de los 130 empleados actuales aceptó el traslado desde Madrid. En espera de conocer en su integridad las razones que justifican el fallo, parece ser que el alto Tribunal estima insuficientes con arreglo a la ley los informes previos a la decisión adoptada. Se trata, sin duda, de un elemento muy significativo del acuerdo. Las prisas de Rodríguez Zapatero por satisfacer sus compromisos con el primer tripartito forzaron una ejecución precipitada, lo que obligó a inclumplir el procedimiento administrativo y a obviar los informes preceptivos. El Tribunal Supremo restablece así la legalidad vulnerada, lo que exigirá que el Gobierno se pronuncie de nuevo una vez cumplidos todos los trámites.

Las reacciones en contra de la sentencia no se han hecho esperar. El departamento que dirige Joan Clos se ha apresurado a quitar importancia al fallo judicial. Ya se sabe que la doctrina de Montesquieu no goza de buena salud en determinados ambientes ideológicos, pero es evidente que el Ministerio de Industria está obligado a ejecutar en sus propios términos la decisión de los jueces, sin que le sirva de nada mirar para otro lado. Aunque el nuevo tripartito haya puesto el grito en el cielo y reclame al ex alcalde de Barcelona que «arregle» pronto el asunto, el Estado de Derecho no admite componendas partidistas para vulnerar las normas jurídicas, de manera que el Gobierno tendrá que acatar la sentencia aunque se molesten sus socios de ERC. José Montilla, próximo presidente de la Generalitat, dejó mucho que desear como gestor durante su etapa ministerial. Entre otras cosas, su sucesor tendrá que poner orden en el procedimiento para que la CMT pueda funcionar en Barcelona con todos los requisitos legales, y también -si fuera posible- con una sede propia que ofrezca menos aire de precariedad.

La lengua viva
Otras lenguas
Amando de Miguel Libertad Digital 23 Noviembre 2006

El método comparativo sirve muy bien para calibrar la especificidad de cada lengua. Luis Mingueza (Sabadell, Barcelona) hace un ejercicio de repasar algunas peculiaridades de otras lenguas vecinas. Le gusta la eufonía de idraulico con que se conoce en Italia al "fontanero". En Francia, para ridiculizar a alguien que habla mal el francés, se dice que "parle comme une vache espagnole". En Francia y en España, la exageración de un conflicto se expresa como "hacer una tormenta en un vaso de agua". En Inglaterra eso mismo se convierte en "una tormenta en un vaso de té". El "tomar el pelo" de los españoles se transforma en el "tirar de la pierna" de los ingleses. Gesto por gesto, resulta más expresivo el de acariciar el pelo con ánimo adulador o histriónico.

Luis Ferreras precisa que el nombre de Beijing, en lugar de Pekin, es el resultado de la escritura normalizada del chino mandarín (pinyin) con caracteres latinos. Aun así, según los datos que aporta don Luis, la pronunciación de Beijing sería algo así como "Peichin", pero con una ch parecida a la de los canarios. Por otro lado, señala don Luis que el nombre de China se escribe parecido a Zhongguo, pero pronunciado algo así como Dehung-guo.

El infatigable José María Navia-Osorio comenta ahora el suceso maravilloso del ladino, el español del siglo XV conservado milagrosamente por los sefardíes o hispanojudíos en distintos países. Don José María anima a Jaime Lerner y a otros libertarios para que nos ilustren sobre esa peculiaridad léxica del español. Se pregunta el asturiano si los sefardíes escriben con caracteres latinos o hebreos y en qué circunstancias. Sigue: "¿Cómo se las arreglan para hacer la transcripción fonética? ¿Hay más ejemplos de idiomas con doble grafía?". Espero respuestas.

Jaime Lerner (Tel Aviv, Israel) nos cuenta la historia de la ciudad alemana de Fürth. Desde el siglo XV albergó la comunidad judía más grande de Alemania. Fue exterminada en 1938 por los nazis. Don Jaime recuerda que los judíos han tenido siempre un destacado papel en el fútbol alemán. Era una forma de que la raza aria dominante aceptara a los judíos. Un notable jugador de fútbol de Fürth, Heinz Alfred Kissinger, logró escapar de la persecución nazi. Con el tiempo llegó a ser el todopoderoso secretario de Estado (Asuntos Exteriores) de los Estados Unidos. En 2004 recibió el título de socio honorario de su antiguo club, el Spielvereinigung Fürth.

Moshé Yanai me escribe una documentadísima misiva sobre el ladino, el idioma sefardí o judeoespañol. "Es mucho más que una antigua jerga hablada por un sector dado de judíos. Es de hecho una suerte de emblema, que enarbolan los que lo hablan, como para exclamar: ¡Soy sefardí y con mucha honra!". Desgraciadamente ese idioma va hoy "hacia un posible ocaso", y bien que lo lamentamos todos. Algo habrá que hacer para conservar ese tesoro. Don Moshé me envía algunos deliciosos arcaísmos de esa lengua:

* aldikera (= bolsillo, faltriquera).
* muchigar (= multiplicar).
* chapeo (= sombrero) [Recuérdese el famoso soneto de Cervantes "Al túmulo de Felipe II"].
* agora (= ahora).

El ladino acude también a la gramática hebrea, como el sufijo –im para el plural: ladronim (= ladrones) o el ut para el femenino: haraganut (= haragana).

Adrián Pastrana me dice que hay una nueva lengua artificial, sucesora del esperanto, que es el ido. Felicidades. Permítaseme solo una pequeña cautela. El ido no pasará de ser una lengua muerta, aceptada por una minoría de personas cosmopolitas, sin literatura posible. Pero, en fin, bienvenida sea la iniciativa.

Pedro Manuel Araúz (Manzanares de la Mancha, Ciudad Real) se pregunta por qué se dice Milan al equipo de la ciudad de Milán o Milano. "Incluso algunos locutores dicen Mailan, horror". Tengo entendido que el equipo famoso se dice Milan, voz grave, porque así se lo puso el fundador, que fue un inglés. Por la misma razón nosotros decimos Athlétic de Bilbao o incluso fútbol.

Las víctimas cargan contra el fiscal general por desvincular las «herrikos» de Batasuna
El vocal del CGPJ para el País Vasco afirma que la actuación de Pumpido causa «perplejidad»
F. Velasco La Razon 23 Noviembre 2006

Madrid- La petición de la Fiscalía del Supremo de pedir que «por el momento» no se proceda a liquidar al patrimonio de las herriko tabernas, al entender que no existen «pruebas suficientes» que acrediten su vinculación con la ilegalizada Batasuna, provocó ayer las iras de las víctimas del terrorismo y las críticas del vocal del Consejo General del Poder Judicial para el País Vasco, Juan Pablo González, quien denunció que «da la sensación de que la fiscalía actúa guiada por motivos de oportunidad política y no de legalidad, al no explicar las razones jurídicas por las que ha cambiado de criterio» en relación con las consideradas sedes sociales de Batasuna.

La Asociación de Víctimas del Terrorismo aseguró que la fiscalía, con ese criterio, «ha dado un paso más en la estrategia de rendición ante el terror» y que la tesis reflejada en su escrito es «inaudito», porque en 2005 sostuvo en la Audiencia Nacional que ETA-Batasuna «controla» las herriko tabernas, y aseguraba entonces que éstas «constituyen un conjunto organizativo controlado por HB, con una apariencia disociada que obedece a una estrategia de ocultación del sistema de financiación de ETA».

Por su parte, el vocal del CGPJ para el País Vasco, Juan Pablo González, además de pedir a la fiscalía que explique los motivos por los que se aparte del criterio de los liquidadores -quienes sí han establecido una clara vinculación de las herriko tabernas con Batasuna-, denunció que, en este caso, «da la sensación de que el Gobierno sigue empeñado en dar un trato de favor a determinados grupos políticos y que en esa estrategia la fiscalía pudiera actuar como instrumento al servicio del “proceso” de negociación con ETA».

Había «material convincente»
Por su parte, el teniente fiscal del Tribunal Supremo, Juan José Martín Casallo admite en su informe que entre las herriko tabernas y los partidos ilegalizados -HB, Euskal Herritarrok y Batasuna- existe una «afinidad ideológica, e incluso una identidad de pensamiento con todos y cada uno de los objetivos que han prestado su apoyo a ETA. Sin embargo, asegura, «no puede inferirse la conclusión de que uno y otro son la misma cosa, al menos por el momento».

Por este motivo, se opone a que la Sala 61 del Tribunal Supremo decrete el embargo y clausura de los bienes pertenenecientes a las herriko tabernas, «por no existir pruebas suficientes que acrediten su efectiva vinculación a los partidos ilegalizados en su día».

Sin embargo, el presidente del TS y, por tanto, de esa Sala, Francisco Hernando, reconoció recientemente que en los registros efectuados se habían encontrado un «material verdaderamente convincente sobre la ligazón que existe» entre ETA y Batasuna. «Ya lo habíamos dicho así, que ETA y Batasuna son la misma cosa en un campo político y en un campo terrorista», afirmó.

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