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Recortes de Prensa     Lunes 27 Noviembre  2006
LOS PREÁMBULOS DE LOS ESTATUTOS NO SON RETÓRIA VACÍA
Por Manuel Jiménez de Parga ABC 27 Noviembre 2006

ES cierto que la palabra «retórica» tiene varios significados en la lengua española. Según el Diccionario de la Real Academia, puede ser el arte del buen decir, pero también se aplica la misma palabra para calificar el raciocinio sofisticado carente de validez en su ámbito. Cuando en la literatura jurídica se afirma que algo es pura retórica se suele entender que es un enunciado sin eficacia, algo que no obliga en derecho. Desde hace unos meses se está poniendo sobre el tapete esta última acepción de la retórica. El motivo son los textos nuevos de los Estatutos de las Comunidades Autónomas, algunos todavía en tramitación. En los Preámbulos de esos documentos se incluyen expresiones anticonstitucionales. Sus promotores las intentan justificar advirtiendo que son pura retórica, o sea que con su vaciedad jurídica no colisionan con los principios y normas de la Constitución de 1978.

He aquí una interpretación errónea, a mi juicio, de los que son los Preámbulos de los Estatutos de Autonomía.

Ha contribuido a crear el confusionismo presente la equiparación de los Preámbulos de los Estatutos a las Exposiciones de Motivos que normalmente encabezan las leyes. Se trata, sin embargo, de dos clases distintas de textos. En las Exposiciones de Motivos, como su nombre indica, el legislador explica las razones que le han llevado a elaborar las nuevas normas. El Preámbulo, por el contrario, anticipa las ideas que han de configurar el sistema, el régimen estatutario, debiendo manifestar las opiniones en las que la mayoría está de acuerdo.

La infravaloración de los Preámbulos ha sido rechazada por notables juristas que se han interesado por el tema. Y los «máximos intérpretes» de la Constitución, en importantes países, se han pronunciado ya con claridad. Lo dicho sobre las Constituciones es aplicable en España a los Estatutos de Autonomía, que son parte integrante del bloque de constitucionalidad.

En Francia, hasta fecha relativamente reciente, se discutió acerca del valor normativo del Preámbulo de la actual Constitución de 1958. Se mantuvieron tesis diversas al respecto. Pero el 19 de junio de 1970 el Consejo Constitucional inició una notable jurisprudencia, según la cual el Preámbulo es «una disposición jurídica fundamental», que limita la actividad de todos los órganos del Estado, incluido el legislador. Gracias al Preámbulo la declaración de derechos de 1789, el complemento de la misma que figura al comienzo de la Constitución de 1946 y los principios fundamentales reconocidos por las leyes de las tres primeras repúblicas, integran hoy el derecho vigente. En virtud de este reconocimiento del valor jurídico del Preámbulo por el Consejo Constitucional de París, se ha podido afirmar, como lo ha hecho el decano Favoreu, que el derecho público anterior a 1970 es el viejo derecho público de Francia.

Ese viejo derecho público es, curiosamente, el que ahora se sigue profesando en España, y no precisamente por los catedráticos veteranos.

En los Estados Unidos de América, el Preámbulo de la Constitución es el auténtico «credo» que cualquier ciudadano recita sin titubear: «Nosotros, el pueblo de los Estados Unidos, a fin de formar una unión más perfecta ...». Pero no se piense que sólo es un texto de pedagogía cívica, aunque esta función la cumpla efectivamente. Toda declaración de la Constitución norteamericana posee «la más fuerte fuerza vinculante», jurídicamente hablando, o, para decirlo con palabras del Tribunal Supremo de Washington, en una famosa sentencia de 1958, «las declaraciones de la Constitución no son adagios gastados por el tiempo ni unas consignas vacías de sentido. Son principios imperecederos, vivos, que otorgan y limitan los poderes del Gobierno de nuestra Nación. Son reglas para gobernar».

En la época en que yo estudiaba en París, a principios de los años cincuenta, mi maestro Georges Vedel nos enseñaba que con el Preámbulo «se podía introducir un cierto orden en el caos», mientras que otros profesores ilustres afirmaban que «el Preámbulo tiene una importancia capital para determinar la naturaleza y la inspiración del régimen», al ser «la expresión
de la conciencia colectiva de la Nación en un momento dado» y también, «la expresión de las ideas sobre las que la mayor parte de los espíritus están de acuerdo» (R. Pelloux).

Esta valoración del Preámbulo de las leyes gana muchos puntos al tratarse de leyes constitucionales, en nuestro caso Estatutos. La Constitución no es una simple norma jurídica, sino una norma jurídico-política. Quiero con esto indicar que el intérprete de ella ha de utilizar unos criterios que sean fieles a la voluntad del constituyente, la cual ha quedado manifestada en el Preámbulo. Por ejemplo, en la Constitución Española de 1978, leemos: «La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de...».

Esa voluntad de la Nación española es la que, como pórtico, define el edificio.

Los Preámbulos de los Estatutos de autonomía, en suma, son «disposiciones jurídicas fundamentales», vale decir «reglas para gobernar», las cuales, además, sirven de guía a los intérpretes. En los Preámbulos se puede condensar lo que ese estatuyente quiere regular. Un Preámbulo bien redactado reduce las dudas y las incertidumbres que frecuentemente generan los documentos normativos.

Los Preámbulos de los Estatutos de autonomía ya aprobados, o en trámite de elaboración, no introducen un cierto orden en el caos, sino que aumentan la confusión. ¿Qué ha de entenderse por «realidad nacional»? ¿No será, acaso, como ha escrito en esta misma página el rector Pedro González-Trevijano, una denominación de difícil concreción constitucional y de contornos
politológicos difusos? La retórica puede ser el arte del buen decir, pero en los Estatutos que nos están fabricando predomina el carácter de cosas mal hechas, desordenadas y de mal gusto.

MANUEL JIMÉNEZ DE PARGA DE LA REAL ACADEMIA DE CIENCIAS MORALES Y POLÍTICAS

Proceso de rendición
Sobre la muerte, la estafa
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 27 Noviembre 2006

Es comprensible que Rodríguez se abrace un poquito al PP, el mismo partido cuya legitimidad viene negando con hechos y palabras. Es lógico, dada su posición, que se agarre a un clavo ardiendo, siendo el clavo un mendaz recordatorio al respetable: en materia de terrorismo, dice, los socialistas se manifestaron siempre junto a los populares, no frente a ellos. Como el 13-M, vamos. Junto a ellos, plantados en sus sedes para mostrar solidaridad.

Llega esta escapatoria retórica y desesperada después de que las víctimas, arropadas de nuevo por multitudes, vuelvan a demostrarle al gobierno lo que hay (dignidad, hartazgo, memoria, indignación, vigilancia) y lo que no hay (la menor posibilidad de que se callen). ¿Y por qué iban a callarse? Rosa Díez pronunció días antes palabras esclarecedoras sobre el cuento de los tres años sin muertos; le preguntó públicamente a una viuda: ¿Cuántos años llevas tú con un muerto? A, ante, bajo, cabe, ¡con! Con un muerto, con mil. Con, Rodríguez, con. Y no le estoy hablando en francés, no sea malpensado. A ver si establecemos algunas obviedades que, no por serlo, se han librado del olvido o de la elipsis: Uno, los muertos están ahí para siempre. Dos, el perdón en su acepción moral es asunto de confesionario, y en su acepción ética y civil es inalcanzable por razón del punto uno: los muertos callan. Tres, todos los sinónimos del perdón que puedan manejarse en el debate político deben ceñirse a lo establecido por las leyes (Código Penal, Ley de Partidos, Constitución...); Rodríguez puede hacer lo que pretende desde la ley, aunque todo siga siendo estratégica o moralmente erróneo. Cuatro, no se alcanza a comprender la posible relación entre los manoseados sinónimos del perdón y la autodeterminación del País Vasco o la anexión de Navarra, salvo que tales sinónimos sean la estafa que uno de los interlocutores del proceso superpone a los asesinatos del otro.

Que derogue Rodríguez la Ley de Partidos, que reforme el Código Penal, que defienda abiertamente una reforma constitucional en el sentido deseado por los comprensivos compañeros del PSE y los taimados aliados nacionalistas, que indulte a sus interlocutores, que haga lo que se le antoje dentro de la ley, pero que no siga devaluando el Estado de Derecho. Sin imperio de la ley no hay reglas de juego, no hay nada, hay actos de fuerza disfrazados o desnudos, con sonrisas o a patadas, negados o reconocidos, pero puros actos de fuerza. Intolerables. Especialmente cuando los perpetra el poder. En cuanto al PP, sigue intachable en su apoyo a las víctimas en los foros y en las calles, con el micrófono y con el megáfono. Por fortuna, no da muestras el partido de Rajoy de sufrir sus conocidos vértigos en este asunto, aunque se haya quedado solo. Porque el hecho que nos consterna y entristece es, sí, que nadie le acompaña en el arco político. Está solo con sus diez millones de votantes y sus setecientos mil militantes. Y con las víctimas.

Un Gobierno que no escucha
EDITORIAL Libertad Digital 27 Noviembre 2006

La ciudadanía española ha vuelto a salir a la calle para defender a las víctimas del terrorismo. Centenares de miles de personas, provenientes de toda España, sabían que tenían que estar en Madrid, dando su apoyo moral a quienes son doblemente víctimas. Primero del terrorismo y después del desprecio del Gobierno.

José Luis Rodríguez Zapatero se ha arrogado una legitimidad que no le corresponde: la de poner la Constitución y las instituciones españolas sobre la mesa de negociación con ETA. Con ello, le ha otorgado un poder y una legitimidad a la banda asesina que tampoco le corresponde. El Gobierno y ETA han creado la ficción de que tienen la capacidad de hacer borrón de las instituciones españolas, para sustituirlas aún no se sabe por qué.

Zapatero, que está cegado por su oscura ideología progrerradical, ha trazado su plan de acción sin saber atenerse a la realidad de las cosas. Según su plan, se apoyaría en ETA para finar la transición española e instaurar un nuevo régimen que enlazara directamente con la Segunda República, aquella que nació con la voluntad sectaria de dejar al margen a media España. Pero no ha contado con que ETA tiene sus propios objetivos, a los que jamás ha renunciado, y sus propios métodos, que conocemos perfectamente. Y tampoco ha contado con los españoles, la mayoría de los cuales no están dispuestos a observar de brazos cruzados cómo un pacto ilegítimo les roba su democracia. Son muchos los que han salido a la calle a mostrar su oposición a la entrega de España a la banda terrorista; pero son muchos más los que se sienten representados por quienes se manifiestan en defensa de la dignidad de las víctimas y no por este Gobierno.

La situación de Zapatero comienza a ser desesperada. Pero en lugar de escuchar a los españoles, replantearse lo que está haciendo, dar un puñetazo en la mesa de negociación y decir que hasta aquí hemos llegado, Zapatero ha decidido huir hacia delante. Dice que no rectificará, así se manifiesten los españoles en su contra, y pone como excusa "la paz". Es una excusa arcana, como los objetivos e intereses del propio Zapatero, porque no nos ha dicho cuáles son las condiciones para esa paz. Le dice a los españoles: "No nos van a torcer en nuestra voluntad de intentarlo". ¿Nada le va a hacer cambiar? ¿Ni el clamor de millones de españoles a quienes les duele ver a la ETA de tú a tú con su Gobierno? ¿Ni la decisión de la banda asesina de reforzarse para, cuando llegue su momento, redoblar su actividad criminal? No. Nada. El de Zapatero es un Gobierno que no escucha, una camarilla liderada por un iluminado que tiene la intención de suplantar la realidad española, que desconoce y desprecia, por otra surgida de su enferma imaginación.

Por todo ello es necesario que los españoles hagamos uso de las libertades que nos quedan para detener este proceso de demolición de las instituciones, que tiene de paz la que quiera permitir la mafia de ETA. Por ello es tan encomiable la decisión de tantos españoles de no guardar en sus casas su indignación, para mostrarla, junto con la solidaridad con las víctimas, en la calle.

Manifestación de la AVT
La luz de las víctimas
Agapito Maestre Libertad Digital 27 Noviembre 2006

Me llaman un par de amigos de fuera de Madrid comentándome mi intervención en la manifestación del sábado. Dicen haberla oído entera por la COPE. Sin embargo, un poco más tarde, me llama otro desde Barcelona y me insiste en que únicamente han dado las palabras de bienvenida a los manifestantes. No sé qué pensar. Quizá los primeros han confundido la bienvenida con el discursito, o quizá el segundo sólo oyó el comienzo, porque se cortó la emisión en Cataluña por alguna extraña razón.

¿Ya han empezado hacer de las suyas el tripartito? Tampoco tiene tanta importancia. En todo caso, para sacar a mis amigos de la confusión les digo que lean entero el discursito en Libertad Digital y yo les dejo aquí la bienvenida y el cierre. Una y otra, como el resto de mi intervención, sospecho que no gustaron a los melifluos analistas de la política que están cercanos a los abrevaderos del poder. Unos te descalifican por el tono y otros por estulticia. Así es la vida. Lo cierto es que el sábado fue un día histórico para los seres libres de España, gracias a la lucha política de la Asociación de Víctimas del Terrorismo.

En fin, a la llegada de la cabecera de la manifestación dije: "Buenas tardes, gracias, y enhorabuena. Bienvenidos a este gran acontecimiento ciudadano. Gracias por responder con generosidad a la convocatoria de las víctimas del terrorismo.

Enhorabuena por participar en este acto de rebelión cívica, de contestación ciudadana, contra la claudicación del Gobierno ante el terror. Pero, sobre todo, expreso mi agradecimiento a las víctimas por darnos la oportunidad de canalizar nuestro sentimiento de indignación contra un Gobierno que equipara la víctima al verdugo. La víctima no es una parte de un problema. Es la base moral y política de la democracia española.

Porque el destino de la democracia española va del brazo del destino de la víctima, doy las gracias a la AVT por invitarnos a participar en este acto de contestación cívica, o sea, político, a favor de la democracia, que es el principal objetivo criminal de los terroristas. Gracias, pues, a las asociaciones de víctimas, porque pocas son las organizaciones civiles que pidan tan poco y ofrezcan tanto. Sólo nos piden compañía, pero a cambio nos dan solidaridad y libertad para que crezcamos como ciudadanos de España. Sed todos bienvenidos y gritemos por la memoria de las víctimas:Rendición, en mi nombre, ¡no!

Gracias por este grito persuasivo y desgarrado, vital y apasionado. Grito de víctima. Grito político."

Después del discurso de Francisco José Alcaraz, lleno de nostalgia y emoción por lo sucedido, cerré el acto con estas palabras:

"Muchas gracias a todos. Gracias por participar en este grandioso acontecimiento cívico. Político. Esta inmensa reunión de ciudadanos españoles termina ahora, pero su espíritu permanecerá en la memoria política de todos los hombres de bien. Gracias, otra vez; el acto termina, pero el espíritu de la rebelión cívica continúa. ¡No dejéis que muera!"

Manifestación de la AVT
Censores de la rebeldía social
Isabel Durán Libertad Digital 27 Noviembre 2006

Rodríguez Zapatero y sus burdos censores mediáticos, visiblemente preocupados y ahítos del auténtico clamor contra la política de reparto de nueces del inquilino monclovita, boicotearon, manipularon y censuraron una vez más sin rubor alguno la concentración del sábado. Casi a la misma hora en que José Alcaraz encabezaba el quinto y más importante estallido de
protesta de las víctimas del terrorismo contra un presidente del Gobierno, Zetapé, contraído el rostro, contraprogramaba la multitudinaria advertencia con una nueva serie de lugares comunes y una reiteración de sus decisiones: todo va a seguir igual, no hay marcha atrás.

Con lo que no cuentan, sin embargo, ni el presidente ni sus ayudantes de recolección de los medios es con que la rebeldía social es ya una constatación irreversible. El cambio político va a fundamentarse precisamente sobre ella. Rajoy nunca se ha sentido más líder que en la concentración del sábado. Nunca como ahora el dirigente popular hubiera creído que los gritos de "presidente, presidente" fueran algo más que un deseo. Fueron en realidad una exigencia masiva que reclama la restauración de la libertad, de los valores democráticos y de la conciencia patriótica.

No ha sido una manifestación más. Un millón largo de almas anunciando un movimiento de rebeldía social, no puede ser tomado en balde. Pero con Zapatero es exactamente lo que va a ocurrir. Tal actitud acabará pasándole factura. Ya es Zapatero el presidente con menor credibilidad de la reciente historia. Ni siquiera los suyos confían en él. A partir de ahora se abre una nueva etapa en la que probablemente Zapatero no solamente desoirá sino que intentará criminalizar a los protagonistas de este nuevo clamor social.

Primero lo hizo con el PP y con las víctimas, después con la Justicia, ahora le toca el turno a los millones de ciudadanos representados por los manifestantes de la rebeldía social del 25-N. Los anatemas de la libertad, promotores y recolectores del régimen a expensas de los pistoleros, censores de la rebeldía social, no pueden evitar a estas alturas que el cambio haya
comenzado.

El PSOE vuelve a cargar con las víctimas
Editorial Elsemanaldigital 27 Noviembre 2006

El secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, ha iniciado una polémica nada justa al declarar respecto a la manifestación del sábado en Madrid que "no estaban todas las víctimas de ETA pero sí todo el PP". El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo por su parte que el PSOE estando en la oposición se manifestó "en muchas ocasiones" contra el terrorismo, pero siempre "al lado del PP, nunca enfrente", añadiendo que "sería muy conveniente alguna ayuda" de cara al llamado proceso de paz, pero que "no nos van a torcer en nuestra voluntad de intentarlo".

Ayer domingo el PSOE reunió a 2.500 simpatizantes para presentar a Miguel Sebastián como candidato a la Alcaldía de Madrid. En el curso del acto, que fue presidido por Zapatero, los socialistas gritaron reiteradamente "¡En mi nombre sí!" en respuesta al lema principal de la manifestación de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, que se celebró el pasado sábado contra la negociación política con ETA para pedir "¡Negociación, en mi nombre NO!". Hay división de opiniones entre los demócratas, y es una buena noticia para los terroristas; pero de esa división no pueden ser culpados ni los dirigentes del PP, que han sostenido las políticas de consenso mientras que el PSOE las abandonaba, ni mucho menos las víctimas de ETA, que se limitan a reclamar justicia. El PSOE ha decidido emprender un camino que para muchos españoles rompe con el consenso, con la unidad y con la justicia, y ahora se enfrenta a las consecuencias.

Importan poco las cifras de manifestantes, e importa aún menos que se reconozcan en público o no. Tanto los convocantes de la manifestación del sábado como los líderes de PSOE y PP saben que millones de españoles se niegan a pagar un precio político a cambio de los crímenes de ETA, y el Gobierno tendrá que tener en cuenta ese hecho en su diálogo. Otra cosa es que a Zapatero le incomode la situación, pero se trata de la opinión popular.

No han sido ni la AVT ni el PP quienes han roto la unidad entre las fuerzas democráticas. Esa unidad estaba consagrada en un pacto cuya aplicación había llevado a ETA al borde de la extinción. Para el secretario general del PP, Ángel Acebes, esa ruptura se decidió por Zapatero atendiendo a sus intereses políticos de partido, creyendo que podría traer sin esfuerzo el fin del terrorismo. Son ya cinco grandes manifestaciones, indiscutiblemente multitudinarias, las que han pedido reflexión al presidente. Al cabo de unos meses de tregua, es cierto que tenemos "un Gobierno más débil y una ETA más fuerte". Pero esas manifestaciones no se hacen por cálculo político, para derribar el Gobierno, sino para hacer recapacitar a sus responsables.

La Policía francesa ha reconocido públicamente estar encontrando señales crecientes de actividad de ETA, con reaprovisionamiento y ocultación de elementos necesarios para el terrorismo. Si las negociaciones de Zapatero van mal y es de temer una ruptura del alto el fuego es hora de que el presidente del Gobierno lo explique a los españoles. En cualquier caso los ciudadanos tienen derecho a saber, y a que se tomen las decisiones conforme a sus intereses. Los primeros de éstos son la justicia y la unidad.

"¡Zapatero, embustero! ¡Zapatero, dimisión!"
Antonio Martín Beaumont elsemanaldigital 27 Noviembre 2006

Desde el cuartel general socialista de Ferraz se emiten señales de cansancio. Las encuestas no marchan y la imagen de radicalidad del partido agita a la "vieja guardia" felipista y enreda a la Happy pandy zapateril. La Legislatura se ve demasiado cuesta arriba ahora. Las tropas de José Luis Rodríguez Zapatero miran de reojo la ventana de su jefe en La Moncloa tratando de percibir cuándo será el momento de remangarse para afrontar unas nuevas elecciones generales que, casi nadie lo duda, se van a anticipar.

Eso sí, en todos los corrillos, los dirigentes del PSOE reconocen que la fecha de la cita con las urnas la marcará un "proceso de paz" que ha vuelto a movilizar en Madrid, pese a la lluvia y el viento, a más de un millón de ordenados españoles quejosos de la manera que lleva el presidente sus tratos con los terroristas de ETA.

En realidad, las víctimas, las personas convocadas en la calle Velázquez y las que no estuvieron presentes pero piensan del mismo modo, el sábado dijeron lo que vienen diciendo desde hace años los españoles: contra el terrorismo, ni un paso atrás. La gran diferencia –y preocupación- en estos momentos es que a la cabeza de este tipo de manifestaciones no está el Gobierno.

Los gritos de "Dignidad, Memoria y Justicia" junto a los de "Zapatero, dimisión" y "Zapatero, mentiroso", bajo los multicolores paraguas, deben haber tronado en los oídos del jefe del Ejecutivo. Es una lástima que una marcha contra el terrorismo y a favor de las víctimas deba ser frente al presidente de todos los españoles. Tal vez el líder socialista se preguntará si acertó -ahora que su camino se ha convertido en "Vía Crucis"- cuando rechazó la mano tendida de Mariano Rajoy para hacer solo su entrada en Jerusalén. El presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, convocante de la manifestación, anuncia cargado de razones que "la rebelión cívica es imparable".

España, en la calle en una nueva ocasión que contará la historia
Santiago Abascal elsemanaldigital 27 Noviembre 2006

Una vez más los intereses de las víctimas del terrorismo han vuelto a confluir con los de la nación española. Precisamente porque las víctimas de ETA son hoy su más genuina encarnación.

27 de noviembre de 2006. Ya van seis. Y una tras otra, cada vez de un modo más nítido, se percibe la sublevación civil de los españoles en defensa de la unidad nacional. Sí, ya sé que la manifestación la convocan las víctimas del terrorismo (la asociación que representa a la inmensa mayoría de ellas), pero también sé una vez más (como todos los que allí estuvimos) que existe una marea rojigualda encrespada, exasperada y sublevada frente a un Gobierno al que se percibe como un obstáculo –cuando no un enemigo- en el mantenimiento de la integridad territorial de España y de la unidad del cuerpo social de la nación española.

Efectivamente, la millonada de españoles volvió a inundar como una riada las calles de Madrid para demandar respeto a la memoria y a la dignidad de las víctimas del terrorismo. Pero por encima de esa intención, o en paralelo a ella, flotaba en el ambiente una preocupación por el futuro de España como nación. "España, unida, jamás será vencida", canturreaban a coro jóvenes, niños y abuelos. El flamear de las miles y miles de banderas españolas, como la que portaba la madre de Irene Villa en su silla de ruedas, decían mucho del malestar que aqueja a millones de españoles, decían todo de la preocupación esencial del pueblo español; la nación, la unidad.

Y las víctimas, como catalizador de esa inquietud nacional, como máximos exponentes de la Nación, como encarnación de ella, han sabido conducir al pueblo a una sublevación cívica masiva, permanente, repetida y sin precedentes históricos, frente al propio Gobierno de la nación, al que cada vez más se percibe como un gobierno traidor, como un adversario de la nación, como una traba en la defensa de los intereses nacionales, y como un agente dispuesto a rendirse o aliarse con el mayor enemigo de España: el nacionalismo terrorista.

Es probable que esta sexta manifestación tampoco consiga apear al presidente del Gobierno de su caballo desbocado que arrastra, dando tumbos, al carruaje del pueblo español. Es posible que no se logre el objetivo deseado por convocantes y asistentes. Sin embargo, para algunas cosas ya ha servido esta nueva riada humana; en primer lugar, ha demostrado que la nación española sigue viva a pesar de que sus instituciones agonicen; en segundo lugar, ha servido como válvula de escape de una exasperación social que se hace insostenible, ha servido para que nos sintamos acompañados, para que nos reconozcamos como comunidad; y en tercer lugar; ha supuesto un nuevo testimonio histórico que nos trascenderá a todos nosotros.

Cuando la pesadilla de Zapatero haya pasado, y la nación española vuelva a respirar tranquila, alegre y vigorosa, llegará un día en que los niños estudien en las escuelas aquellas periódicas inundaciones humanas que se resistieron a la felonía de unos sátrapas a los que no les importaba despedazar España para mantenerse en el poder.

EL PUEBLO CONTRA ETA
Editorial minutodigital 27 Noviembre 2006

Nuevamente hemos comprobado que hay una parte muy importante de la sociedad española que sólo piensa en acabar con ETA y no en pactar con los terroristas separatistas. El gobierno del PSOE, sectario y egoísta como nunca se había conocido en la democracia española, ni por un momento se ha parado a reflexionar en el por qué cientos de miles de personas acuden una y otra vez a las manifestaciones que convoca la AVT en contra de su negociación con ETA.

El PSOE y sus mamporreros mediáticos sólo piensan en la manera de desprestigiar a la AVT, quitar importancia a sus manifestaciones y en extender la idea de que Alcaraz actúa al servicio del PP y no como representante de la absoluta mayoría de las víctimas de ETA. Ese es su único afán, porque Zapatero actúa guiado no por criterios de interés nacional, sino por criterios de oportunidad política. Su afán no es terminar con ETA. Para acabar con los violentos hay que derrotarles y extirpar de la sociedad vasca las raíces del mal que han conseguido extender. No se trata de ceder ante muchas o algunas de sus reivindicaciones a cambio de que no maten más para vender a la opinión pública que ya no va a haber más muertos, eso a lo sumo es un empate entre la democracia y los terroristas. Y eso es lo que está haciendo Zapatero. Y desde luego a separatistas y ultraizquierda les perece muy bien, todos sabemos porque. Pero estar contra ETA es otra cosa, y como una gran parte del pueblo percibe que Zapatero no esta contra ETA, al final está contra él.

Alcaraz ha recordado los últimos episodios de este no estar contra ETA del gobierno y ha pedido que no se apliquen "las condenas en función del régimen alimenticio que lleven a cabo los asesinos como De Juana Chaos". Ha pedido que "no digan ahora que intentar quemar a dos policías es un acto de gamberrada". Ha reprochado al gobierno que pongan en duda "constantemente a los empresarios amenazados". Y le ha recordado a Patxi López "que no puede salir calificando de artículos de opinión, lo que el asesino De Juana Chaos utiliza como amenaza a los funcionarios de prisiones".También ha recordado al presidente del Gobierno, que ahora está defendiendo "como hombres de paz a los terroristas y asesinos como Otegi y De Juana Chaos", mientras que "desde su Gobierno y aledaños emprenden una campaña de insultos y desprecio a las víctimas del terrorismo".

Si en el PSOE fuesen capaces de una reflexión mínimamente objetiva, dejando el sectarismo aparcado, se darían cuenta del por qué los ciudadanos que están contra ETA también están contra ellos.

Con las víctimas en la calle
Luis del Pino Libertad Digital 27 Noviembre 2006

ETA declara un "alto el fuego permanente". Zapatero anuncia que abrirá conversaciones con ETA siempre que haya ausencia total de violencia.

ETA continúa chantajeando a los empresarios. Zapatero pone en duda que los matasellos de las cartas sean posteriores al alto el fuego. Se confirma que ETA sigue mandando cartas de extorsión y la propia ETA, en un comunicado, afirma que piensa seguir financiándose de esa forma. Zapatero no adopta ninguna medida contra ETA, pero empieza a presionar a los jueces para que sean benévolos con los asesinos.

ETA hace arreciar la campaña de terrorismo callejero, con un número de ataques que supera ya los dos centenares. Queman cajeros, autobuses. Atacan sedes de partidos, comercios de concejales no nacionalistas. Intentan quemar vivo a un policía municipal. Zapatero no adopta ninguna medida contra ETA, pero manda a varios dirigentes de su partido a insultar a las víctimas.
ETA roba 350 pistolas. Zapatero dice que no está confirmado que haya sido ETA y que, de confirmarse, habría consecuencias. Francia confirma que ha sido ETA. Preguntado por las consecuencias, Zapatero responde que las consecuencias consistirán en que los que han robado las pistolas irán a la cárcel. Zapatero, de nuevo, no adopta ninguna medida contra ETA. En su lugar, mantiene una reforma del código penal que pretende extinguir las responsabilidades penales de numerosos etarras, por el procedimiento de cambiar los criterios de prescripción de los delitos.

ETA chantajea, ETA amenaza, ETA destruye, ETA se rearma. Y Zapatero pavimenta el camino para que las huestes del terrorismo etarra puedan avanzar más fácilmente: ataca a las víctimas, presiona a los jueces y fiscales, trata de modificar las leyes, impide que las fuerzas policiales golpeen a ETA.

ETA continúa con su campaña de terrorismo de baja intensidad, mientras prepara el salto cualitativo siguiente. Ya tiene las armas y los explosivos, las matrículas dobladas y las troqueladoras. Ya tiene los nuevos comandos listos. Ya tiene la nueva estructura. Ya tiene, sobre todo, un buen amigo en la Moncloa, dispuesto a facilitarle la tarea.

Ayer, en las calles, vivimos una manifestación histórica. Bajo la lluvia y el frío, una impresionante multitud cubrió la calle Velázquez de principio a fin. Muchas banderas españolas. Gente de toda edad y condición. Mucho cariño a las víctimas.

Ayer, España estaba escuchando a las víctimas de esos etarras que tanto consiguen de Zapatero últimamente. Zapatero ha perdido la batalla de la opinión pública y ha perdido la batalla de la calle. Piensa que puede recuperar la iniciativa con una ruptura pactada de la tregua. Se equivoca. Ya se le pasó el tiempo de las manipulaciones. España es una nación, no el rebaño que le gustaría a Zapatero.

Terroristas arrepentidos y el caso de Zapo
Pío Moa Libertad Digital 27 Noviembre 2006

Como obedeciendo a una consigna (probablemente obedeciéndola), desde los círculos próximos al poder se me presenta sistemáticamente como "ex terrorista", incluso como "terrorista". A veces, también, como "terrorista arrepentido", con propósito denigratorio.
Un "terrorista arrepentido", por usar esa expresión algo absurda, es quien ha protagonizado, o alentado, o colaborado activamente en atentados, pero que, por reflexión o experiencia, termina detestando tales métodos y haciendo cuanto esté en su mano por denunciarlos y contrarrestarlos. Mario Onaindía, Teo Uriarte y muchos otros, un modesto servidor incluido, ilustran el caso.

¿Es, en cambio, el caso de los etarras, aplicados a destruir la Constitución y el estado de derecho en contubernio con el actual gobierno? De ningún modo. Los etarras están muy orgullosos de sus crímenes, se sienten justificados plenamente y disfrutan de lo lindo con los premios que les conceden los "gorrinos", como llaman a quienes ustedes saben.

¿Y Zapo? Ayer se produjo en el blog una polémica sobre si se podía considerar terrorista a Zapo. Desde luego, el actual presidente pertenece a un partido que ha aplicado ampliamente el terrorismo en el pasado y lo ha alentado o justificado en otras ocasiones. Alguien ofrecía este argumento: Zapo, en su condición de alto cargo del PSOE cuando éste practicaba el terrorismo desde el poder, puede ser considerado partícipe de él, es decir, terrorista. Máxime cuando nunca usó su cargo para denunciar u oponerse a dicho terrorismo (ni a la corrupción).

Otro argumento de peso: desde que llegó al poder, incluso desde antes, este personaje no ha dejado de favorecer, estimular y premiar ya sea al terrorismo islámico o al etarra. Como no ha dejado de hostigar, dividir y desacreditar a las víctimas más directas de él. No parece haber el menor arrepentimiento en su caso.

Frente a estas evidencias argüían otros que se trataba de un presidente elegido por mayoría, y que llamarle terrorista equivalía a insultar a millones de españoles. No parecen argumentos sólidos. La gente, engañada o por otras causas, puede votar mayoritariamente, en un momento dado, a personajes sumamente indignos, corrompidos o violentos. No faltan casos en la historia. Y pretender que al decirlo se insulta a los votantes refleja una ignorancia básica sobre la democracia. Con nuestro voto ocasional, que puede cambiar de unas elecciones a otras, no nos identificamos en modo alguno con el uso fraudulento o golpista que puedan hacer del poder los políticos votados. Hasta ahí podríamos llegar.

El proceso de paz de Zapatero, como La estaca de Lluis Llach
Alfonso Basallo elsemanaldigital 27 Noviembre 2006

Esto se rompe. La rendición ante el terror, mal llamado proceso de paz, se empieza a parecer a La Estaca de Llach (segur que tomba, tomba, tomba…) cada vez más.

26 de noviembre de 2006. Huele a clima de ruptura. El espejismo del proceso de paz, vendido por el zapaterismo está a punto de romperse. Hasta en la manifestación de ayer de las Víctimas se percibía sensación de fin de un ciclo. "Podía ser la última manifestación… si se hace justicia" llegó a decir Alcaraz. Los gritos "Zapatero dimisión" tenían más fuerza y convicción que las cinco veces anteriores. Era como La estaca de Lluis Llach (Si jo l´estiro fort per aquí / i tu l´estiras fort per allà / segur que tomba, tomba, tomba / i ens podrem alliberar) pero en el madrileño barrio de Salamanca.

Analicemos el complejo escenario que tenemos delante, y que desconcierta al ciudadano.

1. El proceso "no avanza" (De la Vega)... "no termina de arrancar" (Rubalcaba). ¿Por qué? Porque ETA se rearma y no renuncia a la violencia ("robar pistolas es violencia" explica pedagógica la vicepresidenta). Porque se oye ruidos de sables al otro lado de la frontera. Y porque ETA-Batasuna no se apea del burro de la autodeterminación y de la territorialidad.
¿Y qué esperaba el Gobierno? ¿Creían que los etarras iban a renunciar a todo por lo que han luchado y para lo que fueron creados hace cuarenta años? ¿No sabían que el mal llamado proceso de paz era un viaje a ninguna parte?

2. Hay peligro de ruptura. Los expertos advierten que las dos partes están al borde del precipicio. Pero, si se aplica la lógica, se deduce rápidamente que a ninguno de los dos actores le interesa cortar. A los etarras porque seguirían pudriéndose en la cárcel o en la clandestinidad, sin ver cumplidos sus anhelos de poder. El propio Otegi ha advertido que costaría generaciones poner en marcha otro proceso, si este se interrumpe. Y al Gobierno porque el coste político y de imagen se llevaría por delante a Zapatero y su proyecto de encastillarse per secula en la Moncloa. El fin de la tregua serviría en bandeja al PP la revancha política.

3. "Extrema preocupación"... El Ejecutivo multiplica los mensajes de pesimismo que parecen tener como misión poner la venda antes de la herida. Tremendamente significativo: El País señalaba esta misma semana que debería restablecerse "sin más demora la comunicación directa de Zapatero con Rajoy, sin descartar la vuelta al Pacto Antiterrorista". ¿Quién lo hubiera imaginado hace unos meses cuando todo era euforia en el diario de Polanco ante esta especie de Ulster-2?

Pero para este viaje no hacían falta alforjas. Porque estamos donde el 22 de marzo, y lo peor de todo es que no sólo no se ha avanzado, sino que la banda criminal ha aprovechado la tregua para armarse hasta los dientes.

4. Aún así, algunos especialistas creen que el cruce de mensajes (el Ejecutivo mostrando su pesimismo y ETA envalentonado con sus órdagos y su lista de peticiones imposibles) forma parte del propio lenguaje del proceso. Es un modo que tiene el Gobierno de fijarle los límites a ETA, para que sepa hasta donde ésta debe tensar la cuerda... que (no lo olvidemos) a ninguno de los dos, en el fondo, le interesa cortar. Y el otro bando no puede dejar de lanzar órdagos con un doble destinatario: Zapatero y… también sus propias bases. Ayer se vio uno: la alternativa Orain presentada por los proetarras en Pamplona. Con la irritante retórica al uso: una oportunidad para la "resolución del conflicto" (Pernando Barrena)… Traducción: oportunidad para cambiar el traje a rayas de presidiario por el Armani y la moqueta de concejal.

5. Negociar con el diablo: es lo que tiene. Un cuento de Slawomir Mrozek, irónico escritor polaco, explica como el diablo terminó enredando en sus mentiras a un párroco. Este se lo encontró un día en su casa y como vio que no hacía nada malo ni le daba guerra, optó por coexistir pacíficamente. Pensó que lo inteligente era el pacto de no agresión. Craso error: aquello terminó como el rosario de la aurora. Mrozek se refería al colaboracionismo con los soviéticos... pero el cuento tiene resonancias universales.

Es tentador pactar con el mismísimo diablo. Sobre todo si uno se cree más listo que sus antecesores en el Gobierno y pretende pasar a la Historia. Pero siempre se paga caro.

¿Qué falla en el mal llamado 'proceso de paz' de Zapatero?
Francisco Rubiales Periodista Digital 27 Noviembre 2006

Muchos socialistas y ciudadanos españoles honestos no afiliados a partido político alguno se preguntan por qué razón hay tanta resistencia en España a lo que ellos llaman el "proceso de paz" y, sin entender esa oposición feroz a un objetivo tan positivo como la búsqueda de la paz y el fin del terrorismo, se revuelven con rabia contra el Partido Popular, al que acusan de oponerse a todo con tal de desgastar al gobierno.

Son gente que ha sido permeable a los argumentos de Zapatero y de su equipo, según los cuales merece la pena realizar un gran esfuerzo para alcanzar una paz que ahora es posible, como lo fue en su día en Irlanda y en otros países que lograron eliminar un terrorismo que, sin embargo, persiste en España.

¿Tienen razón los que apoyan al gobierno en su "proceso" o los que lo critican porque dicen que la negociación con los terroristas es débil, indigna y motivada más por razones ocultas o tal vez electoralistas, porque Zapatero está convencido de que sólo ganará las próximas elecciones si sirve a los españoles la ansiada paz en una bandeja de plata?

El debate está servido y está llevando la temperatura política española hasta muy cerca del punto de ebullición.

En apariencia, los argumentos del gobierno son más fuertes que los de la oposición y apoyar la paz parece más noble y justo que obstaculizarla. Sin embargo, hay claves que no se revelan y que deben conocerse y valorarse antes de adoptar un criterio definitivo.

Cuando se pone a Irlanda como ejemplo y se dice que también allí él gobierno tuvo que ceder para alcanzar la paz, se oculta que los terroristas del IRA, antes de enfilar la ruta de la negociación, fueron obligados a desarmarse y a pedir perdón, sin que el proceso se iniciara hasta que una comisión internacional verificó que las armas habían sido destruidas.

También se oculta que en Italia, Alemania y otros países que también negociaron, aunque en menor escala, para erradicar sus respectivos terrorismos, la clave de aquellas negociaciones fue la figura del "arrepentido", que era un antiguo asesino que se arrepentía, pedía perdón y colaboraba con la policía para desarticular su banda, a cambio de lo cual recibía beneficios penitenciarios y, en algunos casos, hasta la libertad.

El problema de España, lo que diferencia el "proceso" de Zapatero de los demás conocidos, incluído el tan evocado de Irlanda, es que aquí los terroristas no se han arrepentido, ni han pedido perdón, ni se han desarmado, ni han dejado de extorsionar y de practicar la violencia y el chantaje, una diferencia que no es superficial, sino sustancial.

Cualquier gobierno con experiencia en asuntos terroristas se sorprende ante la "generosidad" de Zapatero y sus adláteres, ante un proceso que casi se pone de rodillas ante el terror y que, sin haber obtenido previamente el arrepentimiento o la entrega de las armas del terrorismo, se atreva, incluso, a ordenar a las fuerzas de seguridad que no detengan a los asesinos y a pedir a los jueces que suavicen sus condenas a esos asesinos con sus manos manchadas por casi mil muertos.

Recientemente, un amigo español, socialista, que acababa de regresar de Alemania, me contó cómo sus colegas le había comentado, en un congreso, que no entendían por qué la democracia española era tan generosa y tan debil frente a una banda como ETA, que, según todos los informes fiables, sigue reorganizándose y rearmándose en Francia, sin arrepentirse, sin pedir perdón y sin haber ofrecido a la negociación otro gesto que el de dejar de matar temporalmente, claramente insuficiente.

Nosotros también creemos que el "proceso" de Zapatero es insólito e inexplicable, por no tener precedentes en el mundo y porque está haciendo a los terroristas demasiadas concesiones valiosas, de índole política, judicial y de imagen pública, sin recibir a cambio prácticamente nada, salvo amenazas, extorsión y una arrogancia que produce vómitos a los españoles de bien.

La Iglesia Católica española acaba de emitir un documento que introduce luz y sensatez en ese "proceso" que unos defienden desde el gobierno y otro llaman "cobarde" desde la oposición. La jerarquía católica afronta la clave de la cuestión cuando afirma que los terroristas merecen que el Estado sea clemente y magnánimo con ellos, pero sólo si piden perdón y se arrepienten, dos factores decisivso que faltan en la "proceso" de Zapatero.

Y que conste que arrepentirse no es hacer lo que hace el asesino De Juana Chaos, al que el gobierno Zapatero considera indignamente como un hombre de paz, que sólo ha dicho que él está separado de la lucha armada, sino pedir perdón en público, arrepentirse y colaborar intensamente con la Justicia para que la banda asesina en la que antes militó sea policialmente desarticulada.     www.VotoenBlanco.com

El PSOE como ilusionista
Por Germán Yanke ABC 27 Noviembre 2006

LOS prestidigitadores tienen la habilidad de concentrar nuestra atención en una mano para que no reparemos en lo que hacen con la otra, que es la que lleva a cabo el truco. Ocurre a menudo en la política, actividad en la que, además se suele dar la paradoja de que el prestidigitador consiga que atendamos su mano más activa para disimular que no hace nada con la otra. El Gobierno del PSOE, después de ganar con sorpresa las últimas elecciones generales, podía haber iniciado las reformas necesarias para la regeneración de la democracia en España. En algunos de sus documentos electorales y en algunas de las más llamativas declaraciones de sus líderes, el actual presidente Rodríguez Zapatero incluido, se aludía a ello. Pero el prestidigitador político -y sus ayudantes en el escenario- agitan una mano, la izquierda, para que, en medio de la vorágine, no nos demos cuenta de que, de lo prometido, nada.

En el pozo de los deseos (y de las necesidades) imposibles parece estar la necesaria reforma del sistema electoral para que la proporcionalidad no quede, al menos, tan dañada como en la actualidad. Y también para que los nacionalismos periféricos, que sin duda precisan una justa representación en el Congreso, no sean beneficiados hasta el absurdo. En ese mismo pozo, o en otro cercano, ha quedado también la ya demasiado urgente reforma de la Justicia para evitar su politización y, sobre todo, para asegurar su independencia. La organización de la Justicia en España ha devenido en una vergüenza dependiente de la política en la que los cambios se pelean para poder colocar en los puestos claves a quienes avalen las políticas gubernamentales. Hablar de la independencia de la Fiscalía General del Estado y de sus criterios profesionales, más allá del color del Gobierno, es una hipocresía. Tampoco hemos podido dotarnos de órganos de control (como la Comisión Nacional del Mercado de Valores, o la de la Energía, o tantas otras similares) que funcionen sin estar atrapadas por la política gubernamental. Quien accede al Gobierno domina un Parlamento atrofiado en sus procedimientos y dominado por la partitocracia y domina el Poder Judicial. La separacion de poderes es, como ya nos explicaron (no podemos engañarnos), el sueño de un teórico ya fallecido.

Pero podíamos esperar que la sorpresa del triunfo socialista, y la consiguiente necesidad de avalarlo con una política novedosa que atendiese a nuestros graves déficits, diera lugar a este tipo de reformas. El PP había sido incapaz de afrontarlas aludiendo, en la primera legislatura, a la falta de una mayoría necesaria y, tras conseguir la absoluta, sin aludir a nada, que para eso la habían conseguido. La decepción que ahora conlleva la política socialista en estas materias hace que llueva sobre mojado.

Me temo que, a falta de un proyecto político verdaderamente regenerador, nadie quiere cambiar los procedimientos por los que llegó al poder ni los instrumentos que pueden servir para perpetuarlo. A lo largo de los últimos decenios, se nos prometen una y otra vez medidas de regeneración de la democracia, que sólo sirven para debates bizantinos. Tan bizantinos que unos, los que gobiernan, se quieren olvidar de ellas y otros, los que ejercen la oposición, tratan de que se olvide que mientras gobernaron no se ocuparon de ellas.

El ilusionismo hoy vigente agita la mano, nos habla de la República como el antecedente de su política, se embarca en una interesada remoción del pasado inmediato (la guerra civil y el franquismo), se empeña en otras reformas para las que se pone en juego todo el aparato propagandístico del Gobierno e intenta que, distraídos con esas cosas, no nos demos cuenta de que la regeneración de nuestra democracia ha sido olvidada. La otra mano no se mueve. Lo que oculta la que llama nuestra atención es que la otra no hace nada. Interesa el poder, incluso el poder compasivo y benefactor, pero la democracia verdadera se presenta en la práctica como una ensoñación de inconformistas exagerados.

Y se agita de tal modo la única mano que se mueve que no sólo se olvida la regeneración democrática, sino también los pactos básicos con los que se dio carta de naturaleza a la Constitución de 1978 y su desarrollo fundamental. No es de extrañar que sea así si la mano en la que tenemos que fijarnos es precisamente la que, para disimular otras carencias, presenta a la oposición conservadora como la derecha franquista, suma de todos los males del inmovilismo antidemocrático. Todo responde al mismo objetivo: mantener el poder, conservar las circunstancias en que se accedió a él. La regeneración de la democracia, que podía haber sido un proyecto que colocara al PSOE más allá de aquellas particulares circunstancias, queda a un lado. El desarrollo de una arquitectura constitucional que contara con los conservadores es un absurdo en semejante estrategia.

Y mientras estábamos tan distraídos, nos enteramos de que PSOE y PP han logrado un acuerdo para nombrar un presidente de RTVE con el consenso de ambos. Hay un poco de fatalismo en el mismo (se oye decir a los conservadores que si no daban su apoyo no tendrían los cuatro consejeros que ahora nombraran). Hay también un tanto de trampa en este consenso porque lo conveniente no es que se repartan los consejeros equitativamente -incluso con la consiguiente generosidad socialista, que tendrá que pactar ahora con sus socios-, sino que elijan de mutuo acuerdo a profesionales prestigiosos e independientes de las disciplinas partidistas. Pero, en todo caso, celebremos este pequeño apunte de regeneración de las instituciones.

Porque se trata de celebrar que, en el momento en que se paraliza la mano del PSOE agitada contra el PP, se haya llegado a un acuerdo más conveniente para los ciudadanos que la situación anterior. Convendría hacer lo mismo en asuntos incluso más importantes como, por ejemplo, la política para acabar con ETA o los graves problemas (y las oportunidades) que plantea la inmigración. Dejar el ilusionismo no ayuda a las tácticas alicortas para mantener el poder, pero resuelve cuestiones, tranquiliza el ambiente y, seguramente, todo ello ayuda a repetir el voto. No todo debe ser circo en la política.

AMBOS SE MERECEN
POR ANTONIO PéREZ HENARES El Ideal Gallego 27 Noviembre 2006

Este Gobierno se merece esta oposición y esta oposición se merece este Gobierno. Se merecen mutuamente. Pero no nos los merecemos los españoles que hemos de soportarlos a ambos. ¿O si? Porque al fin y al cabo no sólo les hemos votados sino que no faltan los que les secundan y hasta les desbordan. Pepiño se merece a Zaplana. Zaplana se merece a Pepiño. Acebes se tiene bien ganado un Rubalcaba y Rubalcaba llevaba impresa en sus pecados la penitencia de un Acebes.

Este Rajoy se merece este Zapatero, tan blando con las ortigas de los nacionalistas, con los pinchos de independentistas, y tan duro con las espigas, tan inmisericorde con las víctimas y tan sobrado con quienes sabe que comulgarán con sus ruedas de molino. Este Zapatero, que heredó una ETA semihundida, cuyos cachorros no se atrevían a asomar la nariz y cuyos tentáculos financieros, sociales e internacionales eran cortados, es ahora una ETA revivida que ha vuelto a enseñorearse de las calles, que se rearma, que chantajea, que se chulea de jueces, que amenaza hasta la memoria y las familias de sus asesinados, que exige Navarra, que se rinda la ley y que sean los asesinos los que se dicten judicialmente libertades y homenajes. ¡Coño con la ETA derrotada! Ha resucitado a caricias y vuelve con el palo.

Este Zapatero se merece este Rajoy que sabe por dónde ir, pero que no se atreve, que no tiene la grandeza de reconocer la estupidez de Irak, la de la foto de las Azores, al que siguen encharcando en el 11-M, este Mariano a quien le ensombrecen las sombras alargadas, las dudas y los miedos, que no nos demuestra el cuajo de soltarle un soplamocos a un voceras que pretende radio-dirigirle. Este Rajoy, que habrá de hacernos creer que sus últimos días de centros y firmezas, son su único camino.
Este PP se merece este PSOE. La corrupción de los unos es el reflejo en el espejo de la corrupción de los otros. Ciempozuelos, por los unos, y Telde, por los otros, y en medio un océano podrido de ladrillos con el que unos cuantos se han forrado a costa de robar, que es robar esa estafa de políticos, inmobiliarios, especuladores de que las gentes para comprar una vivienda hayan de empeñar su vida. Para que los que están en el negocio se den la vida padre.

Este PSOE de Moratinos y ZP con su mema alianza de civilizaciones, más inútil que la más inútil resolución de la ONU, más fofa y cursi que un discurso de una miss, se merece este PP que alardea de los pies en la mesa de un Bush, de tanques triunfales en Bagdad antes de que empezaran a segar cuellos los empecinados. Empatan hasta en rencores. No hay ninguno comparable al de Felipe a no ser que tropecemos con el de José María.

Se merecen. Y si un día España empieza a ver que Rajoy no se merece este Gobierno, que su sentido común no se merece ciertos tratos, es cuando tal vez se empiece a perfilar alternativa y entonces sí pueda merecer la victoria y la Moncloa. Por hoy, cada uno se merece lo que tiene.

La falsa contrición del Lehendakari (el arrepentimiento tardío siempre es interesado)
Raúl González Zorrilla Periodista Digital  27 Noviembre 2006

Más de treinta años después de que la banda terrorista ETA cometiera su primer asesinato al mismo tiempo que los nacionalistas vascos miraban hacia otro lado, el lehendakari Ibarretxe, el mismo que en su día consintió que el etarra Josu “Ternera” estuviera presente en la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco, ha intentado algo parecido a una petición de perdón hacia las víctimas del terrorismo. Juan José Ibarretxe, que en su momento también tuvo la desfachatez de convertir una manifestación de duelo por el asesinato de Fernando Buesa en un acto de homenaje a sí mismo, ha reconocido el pasado viernes día 24 de noviembre de 2006, en Córdoba, a varios centenares de kilómetros del País Vasco, que las víctimas del terrorismo han sufrido abandono por parte de las instituciones y pide a éstas perdón por la soledad que han tenido que padecer.

Siempre es positivo el arrepentimiento, aunque éste resulte chusco, falso e inexistente cuando el Lehendakari afirma, dirigiéndose a las víctimas, que “el dolor era tan fuerte y la presión de la violencia tan insoportable que no permitía que pudierais sentir, e incluso aceptar, nuestra solidaridad”. Es decir, que la culpa de la indolencia, del abandono y de la desidia de muchos ciudadanos hacia las víctimas del terrorismo no es, una vez más, del Lehendakari ni de los nacionalistas vascos, sino de los familiares asesinados por la banda terrorista ETA que, como consecuencia de su sufrimiento, no pudieron entender el apoyo que les brindaban las instituciones vascas.

En fin, de cualquier modo aceptemos que lo de Juan José Ibarretxe el otro día en Córdoba fue algo parecido a la atrición. Hace ya bastantes años que Primo Levi, quien había estudiado en profundidad este tipo de contriciones repentinas, advirtió que el reconocimiento tardío del daño causado y las retractaciones morosas de los errores cometidos, no pueden considerarse como una compunción verdadera, sino como una rectificación producto del interés o de la oportunidad. En este sentido, la pesadumbre que ahora expresa el Lehendakari solamente es una ficción que intenta edulcorar las conversaciones políticas con los criminales y que trata de amparar el hecho cierto de que, a medio plazo, habremos de contemplar a los asesinos paseándose por las calles de Euskadi.

Si Juan José Ibarretxe quiere de verdad que alguien crea en su súbito interés por acercarse a las víctimas sería conveniente que hiciera sus declaraciones de apoyo a éstas en el País Vasco, y no en Andalucía ni en ningún otro lugar de España. Más que nada porque él es el presidente de los vascos y porque en Euskadi es donde la banda terrorista ETA ha provocado más de la mitad de sus víctimas.

Otros pasos importantes para que Juan José Ibarretxe lograra evitar toda sombra de sospecha en sus palabras, serían los siguientes: que el máximo responsable del Gobierno Vasco hiciera un acto público de reconocimiento a las víctimas del terrorismo; que dijera ante la concurrencia vasca que la violencia ejercida por ETA siempre ha carecido de motivaciones políticas; que afirmara ante todos los ciudadanos que cada hombre, mujer y niño asesinado por los criminales ha sido una ataque cruel a la democracia y a la libertad; y que, además, proclamara todo esto en un homenaje institucional organizado por las formaciones nacionalistas y retransmitido, con el énfasis que las víctimas se merecen, por la televisión pública vasca.

De cualquier forma, la mejor manera que el Lehendakari Ibarretxe, y el resto del nacionalismo vasco, tiene de acercarse a las víctimas es reconocer, definitivamente, que la banda terrorista ETA solamente es una organización de delincuentes, es admitir que los etarras a los que tanto han protegido y defendido son únicamente unos psicópatas criminales, y es, en definitiva, aceptar que Euskadi es una comunidad absolutamente plural en la que los únicos ciudadanos que sobran son los asesinos, los que justifican a los asesinos y quienes contemplan los asesinatos como si éstos simplemente fueran otra forma de decir las cosas. Esta sí que sería una auténtica petición de perdón.
Blog de Raúl González Zorrilla

El «proceso», en tierra de nadie
POR CHARO ZARZALEJOS ABC 27 Noviembre 2006
MADRID. A Mariano Rajoy le gusta recordar que eso de que el PP no ha apoyado al presidente no se ajusta a la verdad. «¿Cómo que no le he apoyado? Cuando dijo que no le avisé que iba a contar nuestra reunión, le avisé y ni puso pegas. No hurgué, no traté de sonsacar información. Nada. Sólo le dije: tienes mi apoyo para hablar con ETA y verificar sus intenciones. ¿Esto es no apoyar?».

Han pasado los meses y miles y miles de ciudadanos se sienten desconcertados. No creen que el Gobierno se haya rendido puesto que no está vigente ni una sola de las aspiraciones de ETA, pero no entienden que a estas alturas ni el Gobierno tenga la certeza de la auténtica voluntad de ETA. Esto les ocurre a los muchísimos ciudadanos que salieron a la calle el sábado y a muchos más que se quedaron en sus casas. Unos resuelven la cuestión indicando que «hay que dejar hacer al presidente» o bien recordando que «Aznar también negoció», pese a que aún hoy nadie haya sido capaz de concretar qué es lo que se negoció porque no se negoció nada. «Una negociación política con ustedes es ilegítima», dijo uno de los representantes del anterior Gobierno a los interlocutores de ETA. Así consta en las actas publicadas a las que muchos han dado una insólita credibilidad.

Otras treguas
Cada experimento de diálogo ha tenido sus circunstancias y su contexto. Los dos anteriores tenían en común que no se sabía que ETA era batible. Tuvo que llegar el Pacto Antiterrorista y la Ley de Partidos para que la ciudadanía percibiera que sí, que ETA era batible e incluso vencible y que si se había llegado a ese punto era porque así lo habían elegido los terroristas, que siempre habían desaprovechado -y lo siguen haciendo- cualquier intento de final dialogado.

Ahora estamos en tierra de nadie porque ni hay pacto ni el proceso arranca, según palabras del ministro de Interior. Estamos en tierra de nadie porque resulta ridículo que se anuncien consecuencias si se confirmara la autoría de ETA del robo de armas y estas consencuencias, aunque suene a broma, es que los autores van a ser detenidos. Bien está el empeño por la paz, pero cuando lo sublime lleva al ridículo se abre el espacio de la inquietud. Máxime cuando de Francia llegan noticias nada halagüeñas y la peligrosísima respuesta del Gobierno es minimizarlas.

Si el Gobierno no se ha rendido, si el presidente mantiene abierta la expectativa, ¿por qué no comparte, en la medida de lo posible, el viaje que inició en solitario y en solitario continúa? No tiene por qué dirigirse al PP si no quiere. Basta con que se dirija a la ciudadanía y que le hable con la misma claridad con la que dijo que Otegi es un «hombre de paz» o que De Juana «esta con el proceso».

La marcha del «proceso» va a compartir espacio con las cuestiones electorales. Ayer, Miguel Sebastián celebró su primer mitin y esta misma semana cae bajo la tutela de José Blanco, que es de los que cree que en Madrid es posible dar la batalla. La campaña de Sebastián va a ser de «alcalde contra alcalde», pero Gallardón ha dicho que no, que él compite con Zapatero que es quien ha colocado a su rival.Cree el PSOE que puede sumar diez nuevas alcaldías de otras tantas capitales y aunque Sebastián va de independiente, la marca PSOE dará sombra a todos sus pasos. De eso se encarga José Blanco.

Diez ediles
De las alcaldías de las que no se habla son de las vascas. Batasuna va a comparecer a las mismas y, según algunas estimaciones, en San Sebastián, por ejemplo, podría alcanzar nada menos que 10 concejales. Del País Vasco nadie se atreve a hablar. Ni el PSOE ni el PP, que alentado por la última encuesta del CIS y en la confianza de recuperar posiciones en las municipales, tiene la vista en las generales. «Mariano puede ser el próximo presidente. Tenemos que trabajar mucho, pero puede serlo», auguran en Génova.

Ni el Pacto funciona ni arranca el proceso _ ¿Por qué Zapatero no se dirige a la ciudadanía a la que tanto alaba? _ Según algunas estimaciones Batasuna podria lograr hasta 10 concejales en San Sebastián

Para ser buena persona «hay que hablar euskera»
Una campaña del Gobierno vasco insta a «contagiarse» del «virus» de esta lengua como clave para «favorecer la convivencia»
Iker Moneo La Razón 27 Noviembre 2006

Reproducción de tres «fotogramas» del anuncio del Gobierno vasco en el que presenta el «virus Ukan» del que propone contagiarse «para favorecer la convivencia». En el segundo aparece una frase de Fernando Pessoa que además está tergiversada.

Vitoria- «Una buena persona sólo puede ser, con placer y provecho, bilingüe». Éste es uno de los reclamos que emplea el Departamento vasco de Cultura en su última campaña a favor del euskera. Llama la atención que además de asociar el aprendizaje de esta lengua con ser buena persona, se tergiversa un texto del poeta portugués Fernando Pessoa. El apunte del escritor del país vecino reza «un verdadero hombre, sólo puede ser, con placer y provecho, bilingüe» y se enmarca en un alegato al dominio del inglés como lengua «científica y general, que hay que convertir en el latín del mundo entero», junto a la lengua materna que, en su caso, es el portugués.

«Virus saludable»
El Gobierno vasco no sólo sustituye el inglés por el euskera, sino que reemplaza el «verdadero hombre» al que hacía referencia Pessoa por una «buena persona». Matices aparte, en la campaña el euskera aparece representado como un virus llamado Ukan -que significa «tener»- del cual propone «contagiarse» a la población «para favorecer la convivencia». En la web del Ejecutivo vasco aparece recogida la presentación de la campaña con este enunciado: «Un nuevo virus se está propagando por toda Euskal Herria. Sus descubridores lo han llamado Ukan y se trata del primer virus saludable de la historia». Hasta ahí la metáfora. Pero resulta que la presentación oficial de esta campaña corrió a cargo de científicos tales como el físico Pedro Miguel Etxenike, la doctora en microbiología de la Universidad del País Vasco Adelaida Umaran y el biólogo y rector de la misma institución, Juan Ignacio Pérez. Por supuesto, todos bilingües.

La web explica que el «efecto favorecedor de la convivencia» que posee el virus, sólo opera mediante «impulsos positivos a favor del euskera: la lengua más necesitada de apoyo social». Tras aclarar que no se rechazan las «demás lenguas» que conocen los vascos, se plantean una serie de actos para que el virus se multiplique y que incluye conciertos y animación callejera en las tres capitales vascas hasta el próximo 3 de diciembre.

La campaña asegura que este nuevo virus es «un agente biológico que, sin perjudicar en absoluto al organismo que lo alberga, produce llamativos y beneficiosos efectos en la psique del individuo en cuestión, especialmente en las áreas relacionadas con la comunicación y las relaciones interpersonales».

El Partido Popular vasco salió al paso de una campaña que su parlamentario y secretario general del partido en Álava, Iñaki Oyarzabal, consideró la más impactante realizada desde las instituciones vascas, ya que bajo «una estética peculiar y aparentemente inofensiva» traslada un mensaje subliminal que indica que para ser «una buena persona hay que conocer las dos lenguas». «Traslada la idea de que si no sabes euskera, no eres vasco de primera», subrayó. Oyarzabal denunció que los nacionalistas diseñen este tipo de campañas en las que utilizan el euskera como «arma arrojadiza» contra quienes no lo dominan. «La mayoría de los alaveses no debemos ser buenas personas porque el 90 por ciento no habla euskera», ironizó.

El virus de la «intolerancia»
Las campañas realizadas hasta ahora a favor del euskera desde el Gobierno vasco no han resultado tan ofensivas como esta última del virus. La de 2004 combinó la promoción del multilingüismo al traducir a varios idiomas la frase «Digas lo que digas, euskera», con una invitación abierta a aprender este idioma según se desprende de un cartel con el lema «Los que son y los que no son -¿vascos?- que hablen euskera».

Al margen de las campañas el diputado popular Iñaki Oyarzabal criticó que se trate de «discriminar» a quienes no hablan euskera incluso para poder trabajar en la Administración vasca. «No hay más que ver como la mayor parte de los puestos dependientes del Gobierno vasco están ocupados por guipuzcoanos -provincia en la que predominan los euskaldunes-. Al final para ser profesor en la Rioja alavesa, donde no se habla euskera, hay que ser guipuzcoano porque no hay igualdad de condiciones para acceder a los puestos públicos».

Oyarzabal, que señaló que el virus que realmente existe es el de la «intolerancia», recordó que durante años han aparecido en los colegios públicos carteles que rezan: «Si matriculas a tu hijo en el modelo A -el que se imparte en castellano con el euskera como asignatura- será un analfabeto». Y puso un caso más reciente.

En la última reunión del Consejo Escolar del País Vasco afirmó que algunos profesores o inspectores de educación proponían euskaldunizar el sistema educativo «a pesar de la voluntad de los padres». «Su objetivo no es que este país sea bilingüe, sino monolingüe», concluyó el diputado popular.

CONTABILIZA NUMEROSOS ROBOS DE VEHÍCULOS
La Policía francesa vuelve a constatar un notable incremento de la actividad de ETA en el centro-sur del país
La Policía francesa ha constatado en las dos últimas semanas un notable incremento de la actividad de ETA en el centro-sur de Francia y ha contabilizado al menos quince robos y abandonos de vehículos por parte, presuntamente, de varios "taldes" de la organización terrorista, es decir, de grupos de unas tres personas con funciones concretas dentro de un comando. Según El Correo, que cita a un investigador sin desvelar su identidad, la Policía francesa desconoce cuál es el "estado de ánimo" de la banda, si estos grupúsculos "están haciendo vigilancias para asestar un golpe o pasan por ahí en el marco de la clandestinidad".
Europa Press Libertad Digital 27 Noviembre 2006

Citando a los servicios regionales de la Policía Judicial de Toulouse (Mediodía-Pirineos) y de Clermont-Ferrand (Auvernia), El Correo afirma este domingo que la policía del país vecino ha llegado a la conclusión de que son varios los "taldes" de ETA que se mueven estos días por los departamentos de Aveyron, Tarn y Cantal. Sólo en Cantal, agrega, ha habido cinco coches robados por presuntos etarras esta semana, casi todos ya recuperados.

Según el diario, los autores del último hurto conocido, el de una furgoneta Citroën Berlingo cometido a primera hora del jueves en la localidad de Lassouts (Aveyron), consiguieron eludir durante dos días (jueves y viernes) el dispositivo desplegado por la Gendarmería para detenerles.

El viernes localizaron el vehículo en una granja perteneciente al término municipal de La Selve, a 74 kilómetros al sur del mismo departamento y levantaron el dispositivo al poco tiempo al comprobar que el automóvil llevaba varias horas abandonado en el lugar. Los registros practicados en la granja y una residencia secundaria anexa no han establecido, precisó El Correo, que los fugitivos pernoctaran en la explotación agrícola. Especialistas de la policía científica y técnica han buscado huellas dactilares y genéticas para identificar a los ladrones.

Siempre según el diario, los investigadores barajan como hipótesis que los autores del robo sean los dos activistas que tenían alquilada desde hace dos meses una casa rural en Montjaux, otro municipio de Aveyron. La vivienda fue abandonada por sus inquilinos, dos hombres de entre 25 y 30 años, el viernes de la semana pasada tras vaciarla y limpiarla de elementos comprometedores.

"Estado de ánimo" de la banda Según un investigador citado por el diario sin desvelar su identidad, la Policía francesa desconoce cuál es el "estado de ánimo" de la banda, si estos "taldes" "están haciendo vigilancias para asestar un golpe o pasan por ahí en el marco de la clandestinidad". "Lo que es seguro, afirmó, es que, en los últimos tiempos, roban y abandonan numerosos vehículos".

Según otra fuente policial mencionada por el rotativo, ya han sido identificados los dos etarras que a mediados de mes superaron un control de la Gendarmería en Belmont-sur-Rance (Aveyron). Los agentes se quedaron con sus carnés españoles falsificados a la espera de que pasaran por la brigada local a presentar los papeles del vehículo, que no llevaban a bordo.

TRAS LA QUERELLA DEL FORO DE ERMUA CONTRA IBARRETXE
Jueces vascos denuncian las presiones del Gobierno del PNV para que no se investiguen sus contactos con Batasuna-ETA
El presidente del Tribunal Superior del País Vasco ha reprochado al Gobierno de Ibarretxe un intento de deslegitimar las decisiones judiciales. "Cuando se afirma que abrir causa penal contra una autoridad política deslegitima al Poder Judicial", dice Fernando Ruiz Piñero en un artículo firmado en El Correo junto a otros jueces del País Vascos, el mensaje que se transmite es que "no se reconoce la legitimidad" de los jueces para aplicar la Ley. Los autores del artículo Por una Justicia templada, expresan su malestar por las críticas que el poder nacionalista ha dirigido a los jueces que han aceptado a trámite la querella del Foro de Ermua contra Ibarretxe, por un presunto delito de desobediencia, al reunirse con representantes de ETA-Batasuna.
Efe Libertad Digital 27 Noviembre 2006

Reclaman que finalicen las críticas vertidas desde las instituciones vascas contra las resoluciones judiciales ya que "erosionan" el Estado de Derecho. El texto, titulado Por una Justicia templada, no se refiere expresamente a ninguna de las causas abiertas a cargos políticos vascos, pero recoge que "cuando se afirma que la decisión de un tribunal de abrir causa penal contra una autoridad o cargo público deslegitima al Poder Judicial", el mensaje que se quiere transmitir es que "no se reconoce la legitimidad del órgano judicial para adoptar esa decisión".

Las criticas a la labor de los jueces "favorecen la erosión injustificada de la estructura institucional del Estado de Derecho", alerta el artículo, que recuerda a los cargos públicos "el deber de no atribuir intenciones espurias a los jueces y magistrados" cuando dictan "resoluciones que sujetan a alguna autoridad" a cargas procesales o les declaran incursos en responsabilidades jurídicas.

Los jueces finalizan reiterando que "la legitimación social del sistema institucional de Justicia constituye uno de los requisitos imprescindibles para la vertebración y consolidación de una cultura democrática en la sociedad vasca".

Junto a Ruiz Piñeiro, el documento está rubricado por el presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJPV, Juan Luis Ibarra, los presidentes de las Audiencias Provinciales de Guipúzcoa y Alava y el decano de los jueces de Bilbao, Alfonso González-Guija, entre otros.

Miguel Sanz afirma que pactará con el PSOE «si lo requiere el interés
general»

BEGOÑA LÓPEZ ABC 27 Noviembre 2006

CORELLA. El presidente del Gobierno de Navarra y de UPN, Miguel Sanz, anunció ayer en Corella, su pueblo, durante la celebración del Día del Partido que está dispuesto a pactar con el Partido Socialista en las elecciones de mayo de 2007 «si así lo requiere el interés general de Navarra, el sentido común y la responsabilidad».Otra cosa, dijo, «es que los socialistas estén dispuestos».

La formación congregó en el Polideportivo Miguel Induráin a 2.500 afiliados y simpatizantes bajo el lema «Ahora más que nunca. Unidos por Navarra». «Lo más probable es que los socialistas digan que no, porque sólo sabemos que pactarán del mismo modo con UPN-CDN o con Nafarroa Bai en virtud de las circunstancias», manifestó Miguel Sanz, quien destacó que «votar a UPN es votar a Navarra, votar a Nafarroa Bai es votar a Euskadi, pero votar al Partido Socialista de Navarra es no saber si los votos irán a Navarra o a Euskadi, sino dejar a Zapatero que haga lo que le convenga, al igual que en Cataluña y Galicia».

Miguel Sanz destacó la importancia de las elecciones de 2007 «en el futuro de los navarros y de Navarra», e indicó que es necesario «conseguir el apoyo emocional de los que se sientan orgullosos de ser navarros».

«Navarra es España»
A juicio del líder regionalista, decir que Navarra será lo que quieran los navarros es engañoso y manifestó que no contempla «una Navarra integrada en otra comunidad que no sea España, porque Navarra es España», recalcó. «No entenderé el afán del Gobierno Zapatero de mantener vivo el debate sobre el estatus de Navarra en el proceso de negociación política emprendido con la banda terrorista», manifestó Sanz.

En opinión del jefe del Ejecutivo autonómico, «sería relativamente sencillo que Zapatero dijera a los interlocutores de ETA que el régimen foral no va a tocarse ni ahora ni después de las elecciones, y que no va a dar ningún paso para modificar el estatus político e institucional de Navarra».

A los dirigentes socialistas navarros, «colocados desde Madrid, no le reconocemos capacidad de decisión sobre esta cuestión, porque desconfiamos de sus intenciones y observamos escasa firmeza y nulo peso político en el comité federal para expresar sus opiniones sobre Navarra». «Desde donde deciden en el PSOE es desde Madrid», indicó.

En cambio, «no es necesario que yo vaya al notario a decir que no voy a pactar con los nacionalistas, porque la gente me cree y porque el modelo de los nacionalistas para Navarra nos impide a UPN alcanzar pactos con quienes no defienden la Navarra del Amejoramiento», reiteró Miguel Sanz como ya había señalado hace unos días a ABC.

Por otro lado, el candidato a la reelección como presidente del ejecutivo foral calificó de «incomprensible» que Rodríguez Zapatero acepte la negociación con quienes pretenden separar a Navarra de España, «con quienes dicen que con la Constitución no hay acuerdo», apostilló.

Un conflicto inexistente
En esta línea, apuntó que «se quiere hacer ver que lo que ellos llaman conflicto persiste porque hay una separación de Navarra con las provincias vascongadas, cuando Navarra nunca ha sido un problema». Por ello, «nunca vamos a ser el pago para ninguna solución política que pretenda terminar con el terrorismo».

«Ya basta de mesas de diálogo, de órganos comunes, de acuerdos transversales y de capacidad de decisión», que son, a su entender «eufemismos para ocultar que ETA estaría dispuesta a abandonar las armas a cambio de Navarra», subrayó. Mientras tanto, dijo, los socialistas en Madrid «guardan silencio para llegar a mayo en las mejores condiciones».

Club Minuto Digital
CONFERENCIA GUSTAVO DE ARÍSTEGUI
Gustavo de Arístegui realizó una encendida defensa de la libertad y la democracia en España y Europa
Redaccion minutodigital 27 Noviembre 2006

El pasado 23 de noviembre el Club Minuto Digital presentó, dentro del círculo de conferencias que se vienen desarrollando en los últimos meses, a Gustavo de Arístegui en el Hotel Silken Puerta de Castilla de la capital de España.

Realizó la introducción el periodista y director de periodistadigital.com, Alfonso Rojo, que relato alguna esperiencia pesonal con el padre de Gustavo Arístegui, recordando especialmente la detención sufrida en Nicaragua y la intervención de Pedro Manuel de Arístegui, que en aquella época ejercía de embajador de España en el país iberoamericano, que logró sacarlo de las cárceles somocistas a "empujones" ante la perplejidad de sus captores. Recordó Alfonso rojo que diez años después, Pedro Manuel de Arístegui era asesinado en Libano. Tal como afirmó Rojo, Gustavo de Arístegui ha heredado muchas de aquellas virtudes de su padre.

La presencia de Arístegui se retrasó unos minutos debido al tráfico madrileño, pero el diputado popular y portavoz de su partido en la comisión de exteriores del Congreso de los Diputados no defraudó en absoluto, ya que demostró su profundo conocimiento sobre el problema del islamismo radical y desgranó de forma brillante multitud de claves sobre el asunto.

El diputado popular afirmó que cuando se habla de yihadismo, "estamos hablando una amenaza real contra Europa y por lo tanto, lo que tratamos es defender la libertad de Europa frente al integrismo. Tal como apuntan los líderes yihadistas Europa es ahora el nuevo escenario de la guerra yihadista", y enlazó este asunto con la entrada de conocidos miembros de grupos radicales en Europa y España: "Este asunto no sólo debería tener una responsabilidad política, ya que se debería estudiar la presunta responsabilidad penal de l gobierno socialista".

Arístegui se refirió a su blog en periodistadigital.com y afirmó que "he sufrido el acoso y las amenazas de personas que lograron desactivarme en septiembre, pero desde hoy mismo regreso al blog, pese a las amenazas. No van a lograr desactivarme". El anuncio arrancó los aplausos del público asistente que entendió las palabras de Arístegui como otro acto de valentia ante las amenazas y la ya conocida condena a muerte desde webs cercanas a Al-Qaeda.

El diputado popular anunció lo que será su próximo libro al que titulará "Alianza Antisistema". Aristegui recordó que este tema lo había comentado con el ex-presidente Aznar y éste le había animado a hablar sobre ello.

Según Arístegui se ha producido una alianza antisistema entre los movimientos antiglobalización, movimientos antisistema, izquierda radical y los gobiernos populistas de reciente aparición. Pero lo verdaderamente peligroso, afirmó Aristegui, "esla alianza de éstos con el islamismo radical" ya que han creado un sólido bloque de lucha contra la libertad y la democracia. También recordó que en las últimas manifestaciones contra Israel en Madrid, se manifestaron juntos, de la mano, cargos del PSOE e Izquierda Unida con miembros o personas cercanas a las tesis de Hamas.

La conferencia finalizó con un animado turno de preguntas y la firma de libros y autógrafos por parte de nuestro invitado.

Prensa
EL PAÍS QUIERE UN ESTADO FEDERAL
En nustros país ese federalismo contribuye no a la construcción nacional de España, sino a su destrucción, una taréa a la que El País lleva tiempo dedicado.
Redaccion minutodigital 27 Noviembre 2006

El diario de PRISA destapa abiertamente cuales son las intenciones del oligopolio respecto a la forma de estado que debe adoptar España. Su nuevo director, Javier Moreno, apuesta por un estado federal "En Europa, la solución se ha llamado federalismo, y no hay nada en la genética de los españoles que excluya ex ante esa posibilidad entre nosotros". Más burocracia administrativa, más desigualdad de trato, más fracionamiento que repercute negativamente en la coordinación y eficacia y mayor coste, han llevado al estado federal por antonomasia en Europa, Alemania, a plantearse la reducción del estado federal, y eso que cuenta con el triple de población de España, el problema de la reunificación y no tiene separatismos deseosos de aprovechar cualquier birzna de poder para trabajar en un proceso de deconstrucción nacional.

Quizás en PRISA piensen lo que el negocio de 17 mini estados puede dar de sí. El caso es que El País enmienda la plana a Zapatero por lo torpe que es a la hora de llevar a efecto sus instrucciones para reformar el estado, en las que parece que la opinión del pueblo no cuenta mucho. "La pésima gestión que del proceso de reordenación territorial necesario para construir la España del siglo XXI ha hecho el presidente Rodríguez Zapatero ha proporcionado (...) pólvora de sobra a los modernos trabucos que (...) tratan de evitar, una vez más, la modernización del país, al tiempo que organizan de forma efectiva la resistencia frente a todo cambio", dice el nuevo director del reotativo de Polanco.

Ya saben el fedrealismo es moderno y progre y la unidad de España carca y reaccionaria. Pero a diferencia de la idea que quiere transmitir El País, el federalismo o el centralismo no son en sí mismos reaccionarios o “progresistas”. Es más, el federalismo ha sido usado precisamente para articular la unión de nuevas naciones a partir de varios estados anteriormente independientes o autónomos, justo lo contrario de lo que sucede en España, donde el federalismo supone un claro retroceso historico a etapas medievales en teoría ya superadas. En nustros país ese federalismo contribuye no a la construcción nacional de España, sino a su destrucción, una taréa a la que El País lleva tiempo dedicado.

"Algunos compañeros me tratan peor que a Otegui, que es un asesino"
Periodista Digital  27 Noviembre 2006

La eurodiputada del socialista señaló que el PSOE cambió al PP por unos socios nacionalistas que nunca han querido derrotar a los terroristas. En una entrevista concedida al programa A Fondo de Radio Intereconomía confesó que es “muy difícil ser un insumiso dentro del partido político al que se pertenece”.

[Rosa Díez] En el programa que dirige Enrique de Diego, la eurodiputada añadió que

Nos ningunean los nuestros. A mí me tratan peor compañeros de mi partido que a Otegui, que es un asesino, ¿Cómo se puede soportar eso?

NACIONALISMO INSACIABLE
Díez confesó que le indigna que aquellos “que dicen que soy del PP para tratar de insultarme son los que llaman hombres de paz a los terroristas”.

La dirigente socialista señaló además que se siente dolida cunado no ve reaccionar a su presidente de partido y además jefe del ejecutivo y quiso dejar claro que el PSE “no mueve ni una coma si no lo decide antes Ferraz”.

Rosa Díez reiteró que el nacionalismo ha demostrado que es insaciable “tanto el que mata como no” y que lo que ha debilitado extraordinariamente a ETA ha sido la firmeza y no la política de apaciguamiento,

Pactar con quien quiere negociar con ETA, mate o no, es un error. Es un auténtico fracaso.

GARANTÍA
Rosa Díez señaló que la única garantía para deslegitimar a ETA es que los dos grandes partidos, PP y PSOE, hagan la misma política antiterrorista y que la banda reciba ese mensaje.

El PSOE cambió de estrategia y cambió el socio de la firmeza, que era el PP, para pactar con aquellos partidos minoritarios, nacionalistas e IU, que siempre han estado en contra de todas las decisiones que se adoptaron en Europa y España para la lucha del terrorismo.

Además, la eurodiputada socialista consideró que los nacionalistas nunca han querido derrotar a los terroristas,

Han cobrado comisión mientras ETA mataba y quieren cobrar comisión también si la banda deja de matar.

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