AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 2 Diciembre  2006

Gotzone Mora en La Coruña: la hora de la resistencia civica
Nota del Editor 2 Diciembre 2006

Ayere viernes, 1 de diciembre, a las 20:30 hs, pronunció una conferencia-coloquio con el título " Defender la democracia en España: nos queda la palabra", Dª Gotzone Mora, profesora de sociología en la Universidad del Pais Vasco, experta en flujos migratorios y movimentos sociales.

Gotzone Mora es concejala el Ayuntamiento de Getxo (Vicaya) por el partido socialista (aunque pendiente de la resolución de un expediente que podría determinar su expulsión por criticas a determinadas politicas de dicho partido). Miembro de la plataforma ciudadana Basta Ya y fundadora de la agrupación Ciudadanos para la Libertad, dentro del movimiento cívico de defensa de los valores constitucionales.

La conferencia, promovido por la AVT (Asociación de victimas del terrorismo) y por Coruña Liberal (asociación civica para la defensa de los valores constitucionales) , fue un regalo para el público, con una importante cantera juvenil,  que abarrotaba el moderno salón de actos de la Fundación de la Caja de Ahorros de Galicia en el Cantón Grande. El acto se suma al ciclo iniciado este año en la ciudad herculina con la proyección del reportaje cinematográfico Trece entre mil, de Iñaki Arteta, las conferencias de Luis del Pino, periodista de investigación, Gabriel Moris, vicepresidente de la AVT y Ernesto Ladrón de Guevara, estudioso de los efectos sociales de las politicas de normalización lingüistica.

En la mesa, Fina Saavedra, delegada de la AVT en Galicia; y el secretario de Coruña Liberal actuaron de anfitriones, y tras muy breves y oportunos comentarios pasaron la palabra a  Dª Gotzone Mora, que al contar como transcurre la vida cotidiana de las personas que no creen el separatismo, amenazados, silenciados, atacados permanentemente, en un ambiente hostil donde el estado no ejerce sus obligaciones con los ciudadanos que piensan que los soportes básicos de la sociedad son la libertad y la justicia, conmovió a todos los asistentes.

Después de proyectar un emotivo video dedicado a los escoltas, en un corto coloquio, los asistentes mostraron su apoyo a la defensa de la libertad y los valores cívico-constitucionales, afirmándose en su posición de que es el momento de hacer que la política resuelva problemas en vez de crearlos, y de la necesidad de tomar la calle para demostrar a los políticos que su momento ha pasado, que no podemos contar con ellos, pues su objetivo es conseguir y mantenerse en el poder, no para gobernar sino para beneficiarse a costa de los ciudadanos constitucionalistas, y que carecen de principios éticos, que con tal de conseguir sus objetivos, incumplen sistemáticamente todos los artículos de la Constitución Española y de la Declaración de los Derechos Humanos, y más grave aún, han conseguido que el sistema educativo sea un sistema doble de atontamiento y adoctrinamiento, donde los separatistas han creado su particular feudo en el que no existe la libertad para los que no creen en su doctrina.

Posteriormente,  un numeroso grupo de simpatizantes de Agli, Coruña Liberal, Fundación para la Defensa de la Nación Española y Peones Negros, tuvimos el placer de compartir una animada tertulia en un afamado hotel.

Nuestra fiesta
Fernando Savater El Correo 2 Diciembre 2006

El otro día escuché un debate radiofónico entre María San Gil, Josu Jon Imaz y Patxi López, no exento de cierta virulencia y en el que se dijeron –como no podía ser menos- algunas cosas interesantes. Sin embargo, me extrañó que ninguno de los tres (si no me equivoco) mencionase en ningún momento la Constitución. Y ello es tanto más extraño cuanto que San Gil abogó con elocuencia por la necesidad de derrotar a ETA y López, con vehemencia, sostuvo su derecho a buscar un acuerdo de convivencia pluralista para los vascos, en ausencia de violencia, eso sí. Pero da la casualidad de que precisamente la Constitución es la fórmula que responde a ambos planteamientos. Derrotar al terrorismo –o hacer que el terrorismo reconozca su derrota- no pasa por exterminar a nadie sino que consiste, sencillamente, en que la Constitución cobre plena vigencia allá dónde hoy está cortocircuitada por amenazas y coacciones. Y el plan de convivencia pluralista, democráticamente acordado, que reconoce la posibilidad de discutir todos los proyectos políticos excepto el de quienes pretenden aumentar su peso real en la sociedad vasca por medio de la violencia, ya existe y se llama Constitución, sobre la que se apoya nuestro Estatuto actual y cualquier otro futuro. A lo mejor es cosa ya sabida y que no merece la pena molestarse en repetir, pero a mí francamente me gusta volver a oírlo… por razones pedagógicas.

Imagínense ustedes que les propongo un tema de investigación científica: busquemos algún tipo de energía capaz de iluminarnos y calentarnos que sustituya a las velas, al fuego de leña e incluso al gas combustible. Tendría la ventaja de dar mejor rendimiento con menor peligro de incendios y explosiones, podría prestar otros servicios de comunicación, etc… Supongo que no se sentirán ustedes demasiado motivados por mi genial proyecto, puesto que ya está inventado hace mucho y funcionando con bastantes buenos resultados: se llama electricidad. Pues la misma sensación de familiaridad siento yo cuando alguien dice que hay que buscar un “acuerdo de convivencia” que siga, culmine o permita el final de la violencia (táchese lo que no interese) y que para eso es inexcusable crear una mesa de partidos políticos. Porque ese acuerdo de convivencia pluralista y democrático existe ya desde hace décadas y se llama Constitución. No se instituyó como pago por el final de la violencia, sino como compromiso contra ella y a pesar de ella. Y no necesita ninguna mesa suplementaria para dar gusto a quienes no aceptan la legalidad vigente o quieren pescar en río revuelto, porque tiene ya sus sedes institucionales que son el Parlamento vasco y el estatal. Negarse a aceptar sucedáneos dudosamente legales del Parlamento no es “fetichismo”, como dice algún tonto con ínfulas, sino mero sentido común democrático.

Algunos se empeñan en repetirnos que primero debe acabar la violencia y luego será la hora de la política. Pero es que cuando ETA renuncie definitivamente a todo tipo de terrorismo de mayor o menos intensidad, el llamado “proceso” habrá tocado a su fin. En el País Vasco se ha hecho política a pesar de la violencia y se seguirá haciendo cuando acabe: pero no de forma excepcional, sino gracias precisamente a las instituciones constitucionales. Después del terrorismo no hay que “inventar” nada políticamente nuevo –como quisieran los que lo han utilizado hasta ahora- sino recuperar la normalidad democrática cuyo ejercicio se ha visto obstaculizado por los delincuentes. Y por supuesto nada de lo vigente, es decir, de lo que hemos defendido y defendemos frente a la violencia, debe ser suspendido o puesto entre paréntesis: ni la aplicación normal de las leyes (cuyas sentencias no siempre gustan a todo el mundo: precisamente para eso están los jueces, en caso contrario la legalidad sería proclamada de nuevo cada día a mano alzada y en la plaza pública), ni por supuesto la Constitución, que es la expresión del derecho a decidir de todos los ciudadanos españoles. Fuera de eso, caben pocas concesiones y ninguna bajo amenazas de volver a las andadas: a tal efecto es muy útil el video informativo del PSOE sobre la tregua-trampa del 98, porque muestra un recital de actitudes de buena voluntad por parte de aquel Gobierno que estuvo bien intentar hace casi una década pero sería del género bobo repetir y aún menos ampliar ahora.

En el País Vasco, somos muchos los que tenemos esperanza hoy: igual que la tuvimos ayer y por eso salimos a la calle contra la imposición terrorista, igual que la tendríamos mañana si volvieran de nuevo los crímenes, ojalá nunca más ocurra. No es una esperanza de paz, porque en paz estamos ya hace casi treinta años, gracias al acuerdo establecido en la Constitución democrática. Es la esperanza de librarnos de una vez por todas de ETA y sus secuaces, obligándoles a renunciar definitivamente a la violencia y esperando que se resignen a defender su proyecto político por vía parlamentaria y sin esperar ningún trato de favor. Esta victoria es posible, claro que lo es: pero además de esperanza hay que tener coraje, no ganas de descansar o de hacer componendas oportunistas.

Para empezar, es importante salir el 6 de diciembre a la calle para celebrar nuestra fiesta, la fiesta de la Constitución, es decir la fiesta real de la paz democrática. Una fiesta que no excluye a nadie sino a quienes aún pretenden robarnos la ciudadanía y forzarnos a la unanimidad de la tribu o al exilio. Creo que cada vez son menos, pero en cualquier caso los demás no debemos ceder terreno y tenemos que estar ahí. Que se nos vea y que se nos oiga: en paz, con ánimo festivo, pero presentes.

El nombre de la cosa
POR EDURNE URIARTE ABC 2 Diciembre 2006

Los españoles nos pasamos años quejándonos amargamente por el tratamiento dispensado por los medios extranjeros a ETA. Y resulta que ahora el problema lo tenemos en casa. Me refiero a la asombrosa facilidad con la que bastantes medios de comunicación han adoptado la terminología propagandística del Gobierno. Sobre todo una expresión, la sustancial en este debate, «proceso de paz».

El fin de semana pasado, varios medios afirmaban que la AVT se había manifestado contra el proceso de paz. Así, sin comillas, sin las comillas que le había puesto la propia AVT, y con el resultado obvio del mensaje consiguiente para los ciudadanos, que la AVT está en contra de la paz. El mensaje se reitera incansablemente todos los días; el Gobierno trabaja en el proceso de paz, luego, el Gobierno desea la paz y se esfuerza por la paz, y el PP y las asociaciones de víctimas están en contra del proceso de paz, es decir, no quieren la paz.

Es comprensible que el Gobierno se haya pertrechado tras esta expresión para sustentar su negociación con ETA ante la opinión pública. Pero lo que es mucho menos comprensible es que los medios asuman un eslogan puramente publicitario cuando existe un concepto bien preciso, negociación, para describir la situación.

Muchos lo hemos explicado una y otra vez. Las palabras «proceso de paz», que son las utilizadas por la propia ETA, implican reconocimiento de la existencia de un conflicto, de dos partes enfrentadas y de una violencia terrorista derivada del conflicto. Y, consecuentemente, otorgan legitimidad a ETA como una de esas dos partes del conflicto. Eso lo sabe el Gobierno y también los medios. No se trata de un problema de desconocimiento o de confusión de conceptos sino de una decisión deliberada de asumir el mensaje político del Gobierno.

Y tampoco están libres de manipulación algunos que han adoptado esa otra expresión más matizada del «proceso para el fin de la violencia». Como si la palabra negociación quemara o corrompiera a quien la usa. Como si tuvieran miedo a reconocer la desasosegante realidad moral que designa, el diálogo con asesinos. Que es de lo que se trata, aunque se quiera ocultar evitando el nombre de la cosa.

Sin duda, el PSOE está en el poder
EDITORIAL Libertad Digital 2 Diciembre 2006

Uno de los mayores reproches que cabe hacerle a Aznar durante los ocho años que estuvo en el poder fue el haber incumplido sus promesas de regeneración democrática. Se limitó, y no fue poco visto lo que fue el felipismo, a eliminar de la administración central la corrupción, que pasó de ser una de las mayores preocupaciones de los españoles a ocupar uno de los últimos escalafones en las encuestas. Sin embargo, el PP renunció tanto a limpiar las cloacas del Estado como a tirar de la manta y dejar al descubierto las miserias del PSOE, una actitud que alcanzó su punto álgido con la negativa a desclasificar los papeles del CESID relativos al terrorismo de estado del GAL.

Aznar consideró que con cuidarse de que su Gobierno fuera honrado era suficiente, y no tuvo en cuenta la necesidad de poner en marcha los necesarios cambios en las instituciones que dificultaran que aquello volviera a pasar. De modo que no es de extrañar que nos encontremos ahora, tras dos años y medio desde que Zapatero accediera al poder, con policías condenados por detener ilegalmente a dos militantes del partido (único) de la oposición, con los mandos de la Policía Científica imputados por falsificar informes sobre el 11-M o con otros policías imputados por obstruir la labor de la Justicia en la investigación de la corrupción socialista de Ciempozuelos.

Este primer viernes de diciembre ha sido especialmente prolijo en información concerniente a este nuevo clima de la era Zapatero, un ambiente que recuerda mucho a los mejores momentos del felipismo, cuando parecía que se robaba a todos los niveles del Estado, desde los ayuntamientos hasta el Banco de España, cuando se espiaba desde el Rey hasta los compañeros desafectos del partido, cuando se asesinaba por orden del Gobierno. Hemos sabido que desde la comisaría dirigida por Miguel Ángel Santano pudieron filtrarse informes a los abogados del PSOE, un uso partidista de las instituciones que no por habitual debería dejar de escandalizar a la opinión pública. Y también han tenido lugar más detenciones de una red policial de tráfico de explosivos que, mire usted por dónde, trataba con Goma-2 ECO, la dinamita que apareció en la mochila de Vallecas, y en la que están implicados agentes que estuvieron destinados en la misma comisaría donde milagrosamente se descubrió esa bolsa que nunca estuvo en los trenes.

Que el PSOE de 2006 es el mismo o peor que el de hace diez años podría demostrarse sólo con la presencia de Rubalcaba como ministro de Interior. Pero si los voceros del Partido fuera los sinceros socialdemócratas que aseguran ser no deberían dejar de preguntarse cómo es posible que el clima moral en las instituciones del Estado se degrade siempre tanto y a tanta velocidad cuando los suyos llegan al poder. La izquierda española no parece haber hecho la transición a la democracia y, como la de Azaña, considera que el poder le pertenece por derecho propio y que todo Gobierno de derechas es una usurpación dictatorial. Con ese clima mental, no es extraño que todo abuso se considere legítimo; la ideología es la dispensa moral más poderosa que ha creado el hombre. Tienen permiso para todo. Son los buenos. Y precisamente por eso la corrupción y la destrucción de las instituciones florece con los gobiernos del PSOE.

Zapatero, suicida
Federico Quevedo El Confidencial 2 Diciembre 2006

Ocurrió esta semana, pero quedó relegado al ostracismo mediático por culpa de vídeos, libros, ETA y otros asuntos de máximo interés informativo. Y, sin embargo, es de una trascendencia que, sin duda, supera con mucho otras cuestiones meramente coyunturales –no me refiero a ETA, obviamente- porque afecta a los principios sobre los que se construyó el Estado tal cual lo conocemos hoy, uno de cuyos aspectos esenciales fue la búsqueda del consenso para poder llevar a cabo la Reforma y garantizar para siempre el respeto a la Constitución, al Estado de Derecho y al modelo territorial que los españoles aprobaban el 6 de diciembre de 1978, hace ya casi treinta años. Pues bien, el pasado miércoles el PSOE aceptó en la Ponencia que analiza la nueva Ley Orgánica del Tribunal Constitucional una enmienda de los nacionalistas de CiU y ERC, e Izquierda Unida, para que los cuatro magistrados del TC que corresponde nombrar al Senado sean designados por las Comunidades Autónomas. Es decir, el mismo PSOE que se había hartado de decir que el Estatuto Catalán solo era de aplicación en Cataluña y que no tendría consecuencias más allá del marco jurídico catalán, admite ahora que eso era una cortina de humo y da carta de naturaleza a la pretensión nacionalista de formar parte en el proceso de designación de magistrados del TC, rompiendo la costumbre del necesario consenso con el que, hasta ahora, se había venido haciendo la renovación de cargos.

Zapatero ha dicho que sí –ya lo dijo hace tiempo-, a la modificación clandestina de la estructura del Estado y sus instituciones. Desde que ganara las elecciones el 14 de marzo de 2004 su única obsesión ha sido excluir al PP de cualquier clase de acuerdo que pueda otorgarle a la derecha liberal carácter de alternativa de gobierno. En esa clave, además de la de destrucción del Estado, es en la que hay que comprender esta cesión sin precedentes a las ambiciones nacionalistas. Es cierto que el PP gobierna en muchas comunidades autónomas, pero la intención de la enmienda nacionalista aceptada por el PSOE es que tengan más peso las comunidades que no son del PP en esta designación, una fórmula que, por otra parte, altera las competencias del propio Senado.

Pero a Zapatero no le importa vulnerar la ley si con eso da un paso más en sus pretensiones totalitarias. Yo no sé si el PSOE es consciente del riesgo, pero lo que está haciendo el presidente Rodríguez es conducir a su partido a un suicidio colectivo, en la medida que no siempre va a estar él al frente –si la cordura vuelve a este país, más pronto que tarde- y el PSOE se las va a ver difíciles para volver a retornar a los tiempos del consenso, y eso si es que queda algo sobre lo que poder sentar las bases del diálogo.

Lo que pretende Zapatero es, como bien señalaba ayer el secretario general del PP, Ángel Acebes, cambiar las reglas del juego de la institución encargada de preservar, precisamente, las reglas del juego democrático y los derechos y libertades fundamentales de todos los ciudadanos. Es un paso más en su proyecto de deconstrucción del Estado que surgió de la Reforma y la Constitución de 1978. Hace casi treinta años los españoles se comprometieron en un proyecto común de convivencia, y para hacerlo se aceptó como fundamental la búsqueda del consenso sobre aquellos asuntos que parecían esenciales a la hora de garantizar ese proyecto. Entonces se aceptó un modelo de Estado que, comparado con otros ejemplos de descentralización de nuestro entorno, asumía las ventajas de los modelos federales sin sus inconvenientes, y garantizaba la pervivencia de la Nación unitaria sobre la base de su pluralidad.

Hoy, dos años y medio después de que Rodríguez accediera al poder, el Estado es más débil y su presencia es cada vez más residual, pero no por que se estén aplicando principios liberales de retroceso del Estado a favor de la iniciativa privada, que no sería criticable, sino porque se está cediendo en asuntos esenciales para la convivencia a favor de los intereses nacionalistas. De ahí que la recuperación del consenso deba ser una exigencia que en el próximo proceso electoral se dirija a los partidos políticos por parte de la mayoría de los ciudadanos.

El PP lo ha entendido así, y de hecho la Conferencia Política que comenzó el viernes va a hacer hincapié en esa necesaria recuperación del consenso político, aunque también es evidente que con el actual Gobierno y, sobre todo, con su presidente, es absolutamente imposible intentar llegar a ninguna clase de acuerdo que favorezca el interés general. Una imposibilidad que no es trasladable al resto del PSOE, a pesar de que se equivocan quienes, como ayer Zaplana, consideran “insólito” que la izquierda haya abandonado el modelo de la Transición decantándose por la traición a la España Constitucional.

El PP ha conseguido llegar a acuerdos sobre algunos estatutos de autonomía, evitando así que se acelerara el proceso de deconstrucción del Estado, y lo ha hecho con el PSOE, lo cual indica que no es imposible el diálogo al margen de Rodríguez. Pero no hay que perder de vista que la trayectoria histórica de la izquierda es, precisamente, la de la traición a los modelos constitucionales. Lo fue en la Segunda República y lo es ahora, por lo que no podemos considerar insólito lo que ahora está haciendo Rodríguez. Lo insólito fue que, en un momento dado de nuestra historia, prevaleciera el sentido común sobre sus ambiciones de poder.     fquevedo@elconfidencial.com

El catetismo catalán
POR M. MARTÍN FERRAND ABC 2 Diciembre 2006

AUNQUE Josep Lluís Carod-Rovira, vicepresidente constitucional del Gobern de la Generalitat, se refiere a España como «país vecino», mirando hacia nuestra muy española Cataluña, no se sabe si merece más admiración la capacidad de sus líderes para el despropósito o su contumacia en la aplicación de normas esperpénticas. Son dos caras de una misma moneda que, en lo que se me alcanza, no coinciden con la sosegada actitud de la ciudadanía. Ahora, por ejemplo, la Ag_ncia Catalana de Consum ha expedientado a cuatro compañías aéreas, habituales en El Prat, por no utilizar el catalán en los billetes, las etiquetas de las maletas y las tarjetas de embarque.

No consigo entender cómo la región española pionera en la apertura al mundo, avanzada en el cosmopolitismo y delicadamente acogedora con cuanto de nuevo llegaba a ella se ha convertido en algo tan paleto y escaso. Un aeropuerto con ínfulas de internacionalidad, sin más razones que las que establece la liturgia del poder autonómico, rechaza el idioma oficial del Estado, que conocen cientos de millones de personas, y el inglés, acostumbrado en la navegación aérea, habitual para otros tantos cientos de millones, en beneficio de otro respetabilísimo, pero que sólo hablan y escriben, exagerando, diez millones de almas. No será de esa manera, levantando fronteras de incomprensión, como los más conspicuos nacionalistas y/o separatistas de Cataluña consigan afianzar esa «identidad» que tanto les preocupa y, en cambio, parece seguro que esa conducta excluyente les empuja por el camino aldeano de la pobreza y la incultura.

Después de que el PSOE haya olvidado el sentido de su histórica sigla -la gran obra de José Luis Rodríguez Zapatero-, sólo el PP, aún con los malos ejemplos que se observan en las Autonomías en que gobiernan sus líderes, tiene entre sus prioridades la del sentido nacional español. Precisamente este fin de semana el equipo de Mariano Rajoy celebrará un cónclave para estudiar, con vistas a su próximo programa electoral, la posibilidad de que algunas competencias transferidas a los Gobiernos autonómicos vuelvan al Estado. Es meritoria la intención; pero, ¿el problema cabe en el saco de un solo partido político?

Zapatero, tan amigo de profundizar en sus errores, no parece el protagonista ideal para, después de haber promovido un Estatuto como el que ya rige en Cataluña, se avenga a razones y componga con las mejores cabezas del Congreso una mesa de trabajo que revise y reconduzca los excesos y las carencias que, a punto de cumplir los treinta años, afectan a nuestra Constitución. Si no lo hace se lo demandará la Historia. Mientras tanto, bueno es, aunque sólo sea como testimonio, que el PP señale sin complejos lo que constituye un gran error colectivo y es amenaza real para nuestra convivencia. Una tarjeta de embarque en catalán no es algo inocente.

Me apunto a la tesis de El País
Luis del Pino Libertad Digital 2 Diciembre 2006

La trama de tráfico de explosivos se complica. El País inicia hoy el contraataque, secundado por El Paisillo, para tratar de embarrar el terreno de juego, como hiciera con el tema de los tres peritos. Pero esta vez hay una diferencia: mientras que en el caso de los tres peritos estaba claro desde el principio que los medios oficiales estaban intentando linchar mediáticamente a tres policías honestos para defender a los presuntos responsables de falsificar un informe del 11-M, en este caso nos hallamos en lo que parece ser una versión a la española de la película "Entre pillos anda el juego". Cuando saltó a la prensa la incautación a un gitano de 5 kg de Goma-2 ECO en agosto, ya dije que la jugada me olía mal. Con lo que conocemos hoy, me ratifico: la jugada huele fatal. Aunque en todas las variantes el actual gobierno sale muy mal parado.

Recordemos la secuencia de acontecimientos: fue El Mundo el que destapó la incautación de la Goma-2 ECO en agosto y el que desveló hace tres días la existencia de esa trama de tráfico de explosivos.

Merece la pena leer el artículo que El País dedica hoy al tema, para entender en qué consiste el contraataque. El País sostiene que, en realidad, ese grupo de policías formaba una banda de tráfico de heroína, y que la entrega de explosivos de agosto era un montaje preparado por los agentes policiales. ¿Con qué objeto? El País no lo dice explícitamente, pero algunos de los párrafos de la noticia resultan esclarecedores. Dice El País textualmente que "Fuentes policiales y judiciales conocedoras de la investigación indicaron que los policías, a sabiendas de que tenían el teléfono intervenido, contactaron con el diario El Mundo para ofrecerles la historia".

Es decir, que el montaje, según el propio periódico El Pais, tenía por objeto ofrecerle una falsa historia al periódico El Mundo para que quedara grabada esa historia gracias a la previa intervención del teléfono (de la que estaban al tanto los propios policías). ¿Está sugiriendo El País que alguien (¿el Gobierno?) trató de tender una trampa al periódico El Mundo, utilizando para ello a una banda de policías que se dedican al tráfico de drogas y explosivos?

Decididamente, Rubalcaba y sus terminales mediáticos están de capa caída. ¿Se dan cuenta de las implicaciones de lo que están diciendo? Vamos a dar por buena la tesis de El País y a ordenar los hechos conocidos:

1. Alguien (¿el Gobierno?) ha usado a una banda de policías-delincuentes para tender una trampa a El Mundo.
2. Esa banda tenía acceso a Goma2-ECO, puesto que es con ese explosivo con el que preparan el montaje.
3. Al menos dos miembros de esa banda estaban destinados el 11-M en la Comisaría de Puente de Vallecas, en la que apareció la famosa mochila 13 con 10 kg de Goma2-ECO.

Teniendo esto en cuenta, ¿debemos concluir que los mismos que han ordenado ahora ese montaje para pillar a El Mundo en un renuncio fueron los que ordenaron a esa misma banda suministrar 10 kg de Goma-2 ECO para montar la falsa mochila de Vallecas? Porque eso es lo que parece desprenderse de los hechos.

¿Están fumados los que han elaborado la información para El País? Porque yo, desde luego, me apunto a la tesis que están exponiendo, que es mucho peor para la versión oficial que la tesis de la simple trama de tráfico de explosivos.

De todos modos, dejando las bromas aparte, en realidad no me apunto a ninguna de las tesis. Aquí hay todavía más tomate del que incluso El País permite entrever. En concreto, hay varios aspectos de las noticias que han pasado prácticamente desapercibidos:

1. Según publicaba anteayer Fernando Lázaro, el padre del gitano detenido está en la cárcel por tráfico de armas y de drogas y ya fue anteriormente investigado por su presunta relación... con los GRAPO. Parece que estamos rozando los bordes más turbios de las cloacas del Estado.

2. Además de los 4 policías, del gitano y de su mujer, hay un séptimo detenido, que según El País sería un conocido abogado. Ese abogado no es un cualquiera, como se puede comprobar fácilmente, sino una persona muy bien relacionada. Las derivaciones del caso pueden ser muy curiosas.

3. Entre los siete detenidos iniciales no está Adolfo R. R., la persona que supuestamente habría entregado los 5 kg de Goma-2 ECO al gitano en agosto. Esta persona, al ser identificada en agosto por la Policía, se encontraba en compañía de un guardia civil, al que al parecer no se llegó siquiera a llamar a declarar. Si esto es así, la trama podría no estar circunscrita a la Policía, lo que apunta a una coordinación de más alto nivel.

En resumen: que se coja por donde se coja el tema, la cosa apesta. No me extraña que Rubalcaba tenga mala cara.

En cualquier caso, con montaje o sin él, el Gobierno debe responder inmediatamente a cinco preguntas: ¿De dónde sacaban esos policías la Goma2-ECO? ¿Quiénes son Adolfo R. R. y el guardia civil que presuntamente entregaron la dinamita a uno de los detenidos? ¿Quién daba las órdenes a toda la banda? ¿Por qué no se detuvo inmediatamente a ninguno de los policías en agosto, al destaparse la entrega de la dinamita? ¿Ha participado alguno de los policías en alguna diligencia policial relacionada con el 11-M?

La extraña rendición
Juan Carlos Escudier El Confidencial 2 Diciembre 2006

Inexplicablemente, dado su avanzado estado de rendición ante ETA, el Gobierno ha decidido esta semana detener al responsable último del robo en Francia de 350 pistolas y a dos de sus colaboradores, descabezando de paso el denominado aparato logístico de la banda. Si algo prueba la operación es que Zapatero es tan torpe que no sabe ni rendirse. Al parecer, la Policía española tenía controlados a los etarras desde hacía cuatro meses, un grave error sin duda porque en ese tiempo lo que tocaba era bajar la guardia y pactar la autodeterminación de Euskadi. Como se siga por ese camino, ETA se va a poner digna y no nos va a aceptar ni Navarra.

De vuelta a una prosa algo más seria, la acción del pasado miércoles demuestra que esa organización, que, según el PP, se había fortalecido gracias a las cesiones de los socialistas, está completamente agujereada e infiltrada por una fuerzas de seguridad capaces, incluso, de practicar detenciones a la carta. Si el robo de las pistolas sólo podía ser entendido como una provocación y no como un rearme –es de suponer que de pistolas no era de lo que ETA andaba más escasa-, las arrestos han de ser interpretados como el mensaje de vuelta: o se pone fin a la violencia o se rompe la baraja.

En eso de romper la baraja está precisamente el Ejecutivo o, al menos, en establecer un paréntesis que alivie la presión que el PP y sus satélites de comunicación han desatado sobre el proceso de paz. Ante la ausencia de avances, el recrudecimiento de la violencia callejera y la constatación de que ETA ha reanudado algunas de sus actividades, incluida la compra de componentes para sus bombas, el Gobierno y el PSOE se preparan para una retirada estratégica, con las elecciones municipales y autonómicas de mayo como telón de fondo.

Diversos hechos avalarían esta tesis, el último de ellos la divulgación del polémico vídeo sobre el comportamiento de Aznar en la tregua de 1998. El más significativo, en cambio, fue la presencia del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en una reunión de la dirección socialista para explicar la marcha del proceso. Lo reseñable no estuvo en lo que dijo sino en que el tema se abordara, porque desde hacía muchos meses la Ejecutiva del PSOE no debatía el asunto de ETA por tratarse de un tema que Zapatero había colocado bajo su competencia directa y exclusiva. Por esas mismas fechas, el PSE había decidido interrumpir sus conversaciones con Batasuna y las reuniones en Loyola de Jesús Eguiguren y Rodolfo Ares con Otegi y compañía, tal y como ha relatado este mismo viernes en El Confidencial Oscar López-Fonseca, el periodista que mejor está radiando el proceso.

En esta maniobra de distanciamiento ha sido determinante la actitud de firmeza de Rubalcaba, al que el entorno abertzale considera ya un obstáculo. El ministro, al que adornan otros muchos méritos, debería, no obstante, evitar caer en la tentación de la mentira. Esta semana protagonizó un incidente en el Congreso con un redactor de la agencia Europa Press, que había conocido con antelación la operación que se preparaba contra ETA. El periodista le preguntó el miércoles si la noticia era cierta y Rubalcaba lo negó. Era una mentira de patas muy cortas, además de innecesaria. Hubiera bastado con que Rubalcaba le pidiera discreción y se comprometiera a pagarle el favor más adelante, algo habitual en este tipo de informaciones sensibles. Parafraseándole, los periodistas tampoco se merecen un ministro del Interior que les mienta.

Lo más llamativo de la situación actual es que se puede estar en la antesala de la ruptura a pesar de que se hayan producido claros avances en las reuniones preparatorias de la futura mesa de partidos, en la que habría de sentarse una Batasuna legalizada. Por el contrario, la negociación que se presumía menos complicada, la que se debía mantener con ETA, interrumpida desde antes del verano por el supuesto inmovilismo del Gobierno, es la que ha hecho encallar el proceso.

El Ejecutivo trata ahora de salir del callejón, alarmado por unas encuestas que no le son favorables. Ni Zapatero, por muy ‘bobo’ que Rajoy le pinte, lo es tanto como para hacerse el harakiri a tan solo unos meses de las elecciones. Pero se resiste a escenificar la voladura del puente con el argumento de que eso sería tanto como dar carta blanca a los terroristas para volver a los atentados. La estrategia futura pasa por responsabilizar de la crisis primero a ETA y luego al PP, que ya ha recibido una primera andanada en forma de DVD que no será la última.

Para los socialistas es muy importante que el PNV, al menos el sector dirigente que representa Josu Jon Imaz, le acompañe en su paso atrás. La sintonía entre Zapatero e Imaz ha sido especialmente evidente en los contactos exploratorios con Batasuna, para alarma de la mitad más soberanista del nacionalismo vasco. Es probable que estemos asistiendo al final de la política de bloques en Euskadi. La confirmación, en mayo.    escudier@elconfidencial.com

Setién, el Jomeini de ETA
Eduardo García Serrano minutodigital 2 Diciembre 2006

El documento de EL MUNDO TV emitido en Antena-3, titulado “En el nombre del padre, nos mostró una Iglesia vasca que no es más que una gorrinera de obispos intrigantes y de curas traidores vendidos a ETA. Un montón de mierda, en fin, coronado por el alzacuello de Setién, el jomeini de ETA, padre espiritual de la doctrina que equipara a víctimas y verdugos y líder de todos los curas malnacidos que se niegan a oficiar misas por los españoles asesinados por ETA.

Lo cierto es que, siendo un convencido partidiario de la separación Iglesia-Estado, cuando escucho a Setién y a su recua de cabestros con sotana vomitar azufre no puedo más que echar de menos aquellos tiempos en que los papas gobernaban la Cristiandad como auténticos césares.

Dice Setién que “para hablar con ETA no es imprescindible que deje de matar”. O sea que entre asesinato y asesinato, conversación. Entre un guardia civil de Cáceres zurcido a balazos y otro de Murcia cosido a tiros, negociación. Setién es un sofista ultramontano cuyas meditaciones no son más que reflexivas crueldades esparcidas mediante la vieja técnica de persuasión desde el púlpito y la sutil eficacia del susurro en el confesionario. Sus homilías y cartas pastorales son un brebaje venenoso compuesto de verdades distorsionadas, medias verdades, mentiras, propaganda, prejuicios y conveniencias políticas separatistas, vertidas allí donde el asesinato es el pan nuestro de cada día en el nombre del padre. Del padre de Sabino Arana.

La escandalosa colaboración de ciertos elementos de la Iglesia con ETA se remonta a los tiempos embrionarias de esta organización de asesinos.

Conviene no olvidar que ETA nace en una sacristía de una parroquia vasca y que su primer atentado lo perpetra después de haber consultado con un sacerdote, según cuenta el jesuita e historiador Fernando García de Cortázar en su libro El Nacionalismo Vasco.

Hay ejemplos de esta colaboración entre curas trabucaires y terroristas de ETA capaces de amotinar la sangre del católico más templado, y de llenar de espanto el espíritu de los feligreses más leales a la jerarquía de la Iglesia:

Roger Idart, conocido como el Obispo Rojo de Sarre, participó en el secuestro en 1970 del cónsul alemán en San Sebastián. Francoise Garat, párroco de Expélete, ha sido reiteradamente detenido por cobijar a etarras huídos de España tras perpetrar asesinatos en nuestro país. Otro de los sacerdotes filoetarras es Martín Carrere, cura francés vigilado estrechamente por la policía por sus caridades para con todo tipo de terroristas desamparados. El párroco de Socoa, Pierre Larzábal, ha afirmado en más de una ocasión que “el País Vasco está bajo ocupación extranjera, igual que lo estuvo Francia bajo los alemanes. Esta es una guerra como la II GM. Luego, hay que matar.

El fraile capuchino Eustaquio Mendizábal, alias Chiquía, comenzó pasando etarras a Francia, estructuró el frente armado de ETA, participó en robos y atracos y, finalmente, murió abatido a tiros por la Guardia Civil. Otro curita de su escuela, Fernando Arburúa, fue más activo que el fraile Chiquía: asesinó a un guardia civil retirado en Irún con una sangre fría espantosa, lo remató con siete disparos en la cabeza. Cuando este piadoso angelito fue detenido, la Guardia Civil encontró en su mesilla de noche 38 balas del calibre 9 mm Parabelum, munición habitualmente utilizada por sus feligreses de ETA.

Juan Martín Arrecibitia, párroco de Gorriti (Navarra), colaboró activamente en el atentado que pulverizó la central telefónica de Rios Rosas en Madrid. Su misión consistió en robar dos coches para transportar la Goma-2 para este atentado. Se presentó al Senado por HB, fundó una revista financiada por ETA, se negó siempre a casar a ningún guardia civil, y se inventó un juego para niños, parecido al Monopoli, en el que se ganaban puntos financiando a ETA y matando guardias civiles: El cura Juan Echave, miembro de la plana mayor de ETA, declaró al defender al pueblo vasco de la Policía y de la Guardia Civil”. Y el arcipreste de Irún fue detenido y condenado por haber dado cobijo, refugio y cobertura en la iglesia del Santo Cristo de Artiga a los etarras Recarte y Galarza cuando huían la policía después de haber asesinado a tres personas en Santander.

La Iglesia Vasca se niega a celebrar funerales por las víctimas de ETA mientras ampara a los asesinos. ¿Y el Papa y la Conferencia Episcopal Española, que hacen?. Mi fe ni tiembla ni se tambalea pero no gracias a ellos, sino a pesar de ellos. Mi fe no flaquea en la duda porque me niego a traicionar a la mujer que acunó mi infancia con sus oraciones. Era mi madre.

Eduardo García Serrano
Periodista. Director de "La quinta columna" en Radio Intercontinental

La policía no puede seguir siendo fuente de escándalos
Editorial Elsemanaldigital 2 Diciembre 2006

La detención por tráfico de explosivos de cuatro policías nacionales, dos de la comisaría de Móstoles y dos de la de Villa de Vallecas, es un suceso de tal gravedad que ha llevado al sindicato mayoritario del Cuerpo, el Sindicato Unificado de Policía (SUP), a afirmar que "nos encontramos ante un hecho sin precedentes de terroristas infiltrados en la Policía". La investigación, dirigida por el magistrado de la Audiencia Nacional Juan del Olmo y conducida por la Brigada Provincial de Información de Madrid del propio Cuerpo Nacional de Policía, apunta a que podría existir una verdadera trama de tráfico de armas y de drogas, con agentes implicados incluso en alguna muerte.

El SUP no utiliza a la ligera el término "terroristas" en su nota de prensa. Estas detenciones no se pueden desligar de un contexto, el marcado por los atentados del 11 de marzo del 2004 de Madrid, en el que los mismos elementos que aparecen en la presente investigación –tráfico de estupefacientes y de explosivos– estarían vinculados a la preparación de la masacre. Además, a los policías ahora detenidos se les relaciona con la aparición este verano en Leganés de un paquete con el mismo explosivo que, según la versión oficial de los hechos, se usó en los atentados madrileños.

Al margen de especulaciones que sería imprudente aventurar en un escenario tan enmarañado, hay algo que sí se puede afirmar con seguridad: en un país democrático desarrollado como el nuestro de ningún modo cabe aceptar en silencio que casi todas las semanas salte a la luz pública un caso delictivo en el que se hallan implicados miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Y el hecho es que desde la llegada al poder del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, una serie de escándalos que empieza a ser ya demasiado larga se ha cebado sobre todo del Cuerpo Nacional de Policía, enturbiando de forma injusta la imagen de unos servidores del orden apreciados y respetados por los ciudadanos.

Con cada nuevo escándalo policial se agrava la responsabilidad política del Gobierno por la situación, y muy particularmente la del actual ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Su actitud resulta cada vez más difícil de entender, pues no sólo se resiste a ofrecer explicaciones de los hechos, sino que ni siquiera intenta defender la imagen del Cuerpo cuyo mando superior tiene encomendado. Para ello sería imprescindible la depuración con toda la energía necesaria de los elementos torcidos que puedan existir en aquél y dar seguridades a los ciudadanos de que se tomarán medidas efectivas para evitar la reproducción de este tipo de casos.

Si el creciente deterioro de la seguridad ciudadana preocupa a la opinión pública, esta verdadera crisis policial no va a servir precisamente para aportar tranquilidad. Y menos todavía en un momento en el que hay certeza de que ETA se rearma, mientras el entorno batasuno eleva el tono de sus amenazas.

A Egibar le tira más lo que le une a Txeroki
Miguel Ángel Orellana elsemanaldigital 2 Diciembre 2006

Es lógico que los del "cocidito madrileño" nos sigamos haciendo cruces con los guisos del "marmitaco de Sabino Arana". Es imposible, por ejemplo, mirar hacia otro lado si, como el que no quiere la cosa, el fallido aspirante a suceder a Xabier Arzalluz, Joseba Egibar, asegura sin empacho que "ETA tendrá razones para matar si el PSOE no le da garantías".

Da la sensación de que en el agrio pleito familiar entre el nacionalismo que gobierna y el nacionalismo que acojona, es al PNV al que ahora toca mear más alto. Se demuestra descaradamente con la delirante proclama de Egibar. De cómo el terror puede diluirse en los plácidos atenuantes del discurso político. Se integra en el paisaje y el drama pasa a ser asunto de menor cuantía. El terrorismo como parte del debate sin otros límites que el mero hecho de asentir o discrepar.

Así ha planteado siempre el nacionalismo vasco la supresión de una vida humana, la de muchas, la de cientos. Como si formara parte del paisaje, como si fuera una posibilidad más del debate entre demócratas de toda la vida. Así lo quieren los nacionalistas: que el atentado, la bomba lapa, el coche bomba, el secuestro, la extorsión, el aplastamiento de vidas y libertades, sean vistos simplemente como secuela inevitable de una cuenta pendiente de Euskadi con España. Saldarla es lo prioritario. Al menos para Egibar.

Al fin y al cabo, en la hoja de ruta del PNV está la llamada "construcción nacional". Y eso une mucho. Es más fuerte que lo que les separa de ETA. Dos formas de ejercer el nacionalismo. Se equiparan ellos en su objetivo, aunque sean dispares en los medios. A Egibar, pero también a Josu Jon Imaz, a Juan José Ibarretxe, lo que les causa pánico es una eventual guerra entre nacionalistas y cada día que pasa ven más difícil evitarla. Y juegan a estar en dos sitios a la vez: retienen los beneficios del respeto formal a la ley y ayudan a ETA-Batasuna.

En todo caso, estremece pensar que Joseba Egibar, que quien habla de la previsible ruptura del proceso en esos términos, siga siendo para muchos el llamado a liderar el PNV en un futuro.

Los policías, convertidos en esbirros
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 2 Diciembre 2006

De mis lecturas del Capitán Trueno y el Jabato aprendí una palabra: esbirro. El significado que más le cuadra es el siguiente: Secuaz a sueldo o movido por interés. Por desgracia, parece que en las Policías que pagamos los españoles hay muchos esbirros.

Abro un periódico digital y dos noticias me dejan clavado en la silla:

--Detenciones de policías por una trama de funcionarios corruptos que vendían explosivos en Madrid y que estaban destinados en la comisaría de Vallecas donde apareció la falsa mochila que llevó al piso de Leganés y a la supuesta célula islamista. Noticia que se agrava con la detención de dos policías más por revelación de secretos.

--El comisario Santano, sospechoso de pasar informes policiales al PSOE sobre la corrupción urbanística en Ciempozuelos.

Además, hoy nos enteramos de que la Policía Nacional de Mérida estuvo molestando a una chica que había colgado del balcón de su domicilio una bandera rojigualda y una pancarta con lemas sobre el 11-M. Parece que en Mérida los policías consideran sospechosos a quienes cuelgan en las fachadas de sus casas la bandera a la que ellos han jurado obediencia, en vez de perseguir a los inmigrantes ilegales, los narcotraficantes o los ladronzuelos.

Gracias a la COPE –no sé si esta noticia la han dado esos modelos de ética periodística que son la SER y El Periódico de Cataluña- sabemos también de que dos matones separatistas agredieron a Francisco Caja por recoger firmas para una iniciativa legislativa popular sobre el bilingüismo y que los Mossos de Escuadra se negaron a levantar un atestado de la agresión.

Y de antes vienen la imputación de Santano, comisario general de la Policía Científica, nombrado por el PSOE para ese cargo, y otros altos mandos policiales por la falsificación de un informe sobre la relación entre islamistas y etarras a cuenta del ácido bórico, así como un soplo a un etarra al frente de la red de extorsión.

También nos enteramos esta semana de que un juez de Bilbao ha denunciado que la Ertzaintza le ocultó datos que le impidieron perseguir como un delito de terrorismo unos incidentes, producidos el 10 de noviembre, en los que un grupo de proetarras roció con gasolina a un agente de la Policía Municipal y trató de quemarle.

Ya conocíamos casos de jefes de la Ertzaintza que impedían a los policías vascos cumplir con su deber de detener a etarras y proetarras o ejercían de txibatos, pero la situación en el País de ZP es aterradora. Si los policías españoles, sean del Cuerpo Nacional de Policía, de la Guardia Civil, de la Ertzaintza o de los Mossos, dirigen su actuación por el criterio de la supeditación a los objetivos de sus jefes políticos antes que al cumplimientos de las leyes y la protección de los ciudadanos, entonces estamos bajo una banda de maleantes.

Los enemigos de los esbirros y sus señores somos quienes tenemos dudas sobre el 11-M y quienes se oponen a la hegemonía de los separatismos que respaldan al Bobo Solemne para que pacte con ETA y convierta España en una confederación.

Como así están las cosas, es legítima nuestra rebelión para recobrar la libertad.

ESTUVO EN LA COMISARÍA DE VALLECAS LA NOCHE DEL 11-M
Uno de los policías de la mafia de la Goma 2 nació en Marruecos y se le conoce como El Moro
Uno de los funcionarios detenidos este viernes en la operación contra una mafia policial dedicada al tráfico de dinamita y drogas nació en Nador y es conocido entre sus compañeros como El Moro, según revela El Mundo este sábado. José Antonio González Clares nació en la localidad marroquí y estaba destinado en la comisaría de Puente de Vallecas donde la misma noche del 11-M apareció la mochila con Goma 2 que reorientó la investigación sobre la masacre justo a tiempo de volcar a favor del PSOE las elecciones generales del 14 de marzo de 2004. Según el diario que ha descubierto la trama policial formada por "terroristas infiltrados" –en palabras del sindicato progubernamental SUP– , González Clares estaba fuera de servicio la noche del 11-M, pero se presentó en su puesto. El PP ha pedido "explicaciones totales" a Rubalcaba sobre el "descontrol absoluto" del Ministerio el Interior.
Libertad Digital 2 Diciembre 2006

El Mundo aporta este sábado otro dato más de la trama mafiosa incrustada en la Policía para el tráfico de dinamita y drogas. Según la investigación interna y judicial que ha corroborado los datos del periódico, sus integrantes podrían estar implicados, además, en un asesinato.

Uno de los detenidos este viernes, José Antonio González Clares, nació en Nador y, aunque de nacionalidad española, es conocido entre sus compañeros como El Moro.

"Se da la circunstancia", indica El Mundo, "que este agente estaba destinado en la comisaría de Puente de Vallecas cuando apareció la mochila décimo tercera que permitió abrir líneas de investigación para desentrañar la matanza de Madrid".

"De hecho", añade el diario, "aquel día estaba fuera de sservicio y, como muchos policías de aquellas dependencias, se presentó en su puesto de trabajo".

La conocida como mochila de Vallecas es la pieza clave de la versión oficial sobre el 11-M. Su aparición en el escenario de la masacre y su custodia policial durante las horas posteriores al atentado presentan evidencias de contradicción o manipulación que han sido probadas por LIBERTAD DIGITAL y El Mundo.

Así, tal y como repasa este sábado el diario dirigido por Pedro J. Ramírez, "El responsable del control de los objetos recuperados en las zonas de los atentados denunció en una carta a sus mandos que la cadena de custodia, la vigilancia sobre todos los objetos, había sido rota".

Otra evidencia es un informe elaborado por la Unidad Central e Información Exterior, conjuntamente con la Unidad Central de Información, en el que se indica "la posibilidad de que la famosa bolsa hubiera sido manipulada. De hecho", recuerda El Mundo, "hay un perfil de ADN recogido del asa de la bolsa que aún está por identificar".

Lucha antiterrorista
Detenidos en Francia tres etarras acusados de suministrar explosivos a la banda
La Gendarmería andaba tras su pista desde que a mediados de noviembre fueron sorprendidos por una patrulla con un coche robado
La Policía Judicial francesa ha detenido esta mañana en una pequeña localidad del departamento de Cantal a tres presuntos miembros de ETA a los que se acusa de tener como misión el robo de automóviles para la organización terrorista y participar en el suministro de explosivos para la banda. Los investigadores llevaban varias semanas detrás de los sospechosos que han sido identificados como Eneko Bilbao Aresti, Zorion Salsamendi Abad y Borja Gutiérrez Elorduy.
AGENCIAS BAYONA El Correo 2 Diciembre 2006

Los tres etarras se encontraban armados en el momento de su detención, pero no ofrecieron resistencia. La captura, que tuvo lugar en la localidad de La Besserette a las once y media de la mañana, ha puesto fin a tres meses de andanzas de la célula etarra que ha estado operando durante ese tiempo a caballo entre los departamentos de Cantal, Aveyron y Tarn.

Las actividades de los tres detenidos relacionadas con el aprovisionamiento de explosivos y material, según ha señalado el ministro español del Interior, hace sospechar que se encuentren encuadrados dentro del aparato de logística de la banda, aunque la pista que ha llevado a su localización y captura no procede del arresto del jefe de esta estructura, Zigor Garro, que se produjo el pasado miércoles en Lozere, otro departamento contiguo a los mencionados. Al parecer, la captura habría sido posible como consecuencia de investigaciones derivadas del robo de 350 pistolas que tuvo lugar el pasado 23 de febrero en la localidad de Vauvert.

Bilbao, Salsamendi y Gutiérrez tenían alquilada una casa de turismo rural en la pequeña localidad de La Besserette, al sur de la ciudad de Aurillac, casi en el límite del Departamento de Aveyron. Al igual que los tres cabecillas del aparato logístico detenidos el miércoles, el comando de "robacoches" había elegido un pequeño municipio de unos cientos de habitantes para esconderse.

Además de las armas personales de los tres arrestados, en la casa había otras armas cortas y un fusil, pero no se trata de un arsenal, dijeron las fuentes. También se han encontrado ordenadores, documentos falsos y documentación, indicaron las fuentes. Asimismo había dos coches robados.

Con la policía en los talones
Esa norma -elegir núcleos rurales de poca población- parece ser el criterio de actuación de los tres etarras durante los últimos tres meses en los que han merodeado por los tres departamentos citados de Tarn, Cantal y Aveyron, dejando a su paso un rosario de coches robados, de alojamientos abandonados precipitadamente y con la policía pisándoles los talones, hasta el punto de que en dos ocasiones han estado a punto de arrestarlos.

La presencia en la zona, en la que habrían robado alrededor de una docena de coches, podría estar relacionada con la preparación de un robo de explosivos en el polvorín de una empresa de obras públicas ya que fueron detectados cuando merodeaban por los alrededores del almacén.

La primera pista de la presencia de los tres etarras en la comarca se remonta al pasado 12 de septiembre, día en el que roban una furgoneta Renault Scenic en la localidad de Rabastens (Tarn). Diez días más tarde, el 22 del mismo mes, dos etarras con documentación española alquilan una vivienda en la pequeña aldea de Montjaux, de apenas 388 habitantes, en la que van a permanecer instalados durante los dos meses siguientes.

Robo de armas
La célula etarra se encontraba alojada en Montjaux cuando, el 23 de octubre, se produjo el robo de las armas de Vauvert, localidad de departamento de Gard situada a 177 kilómetros de la casa que ocupaban los tres miembros de ETA. La policía francesa está investigando si los tres intervinieron en el robo, pero al menos, según la versión del ministro del Interior, el asalto proporcionó a la policía la pista que ha conducido a su localización.

El 14 de noviembre, dos de los etarras circulaban en la Renault Scenic por la localidad de Belmont sur Rance (Aveyron), cuando se toparon con un control de tráfico de la Gendarmería que detuvo al vehículo y solicitó la documentación correspondientes. El conductor y su acompañante presentaron los respectivos DNI españoles, pero dijeron a los gendarmes que la documentación correspondiente la furgoneta la tenían en un camping en el que estaban alojados.

Los policías retuvieron los documentos de identidad de los dos automovilistas y les dejaron marchar con la condición de que horas más tarde se personaran en el cuartel de la Gendarmería con los papeles del coche. Al ver que no acudían, los gendarmes acudieron al camping y comprobaron que, en efecto, los sospechosos habían estado alojados en la instalación, pero se habían dado a la fuga poco después de ser detenidos en el control. Al tratar de comprobar la identidad se descubrió que los DNI españoles presentados eran falsos. La fotografía de uno de los carnés permitió identificar entonces a Borja Gutiérrez.

Deposito de explosivos
El camping, que se encontraba a apenas 40 kilómetros de la casa que habían alquilado un mes antes, tenía la peculiaridad de estar situado en las cercanías del depósito de los explosivos que utiliza una empresa de construcciones públicas. Por este motivo, y ante el temor de que estuvieran planeando un robo, se dio la alarma en toda la región y se estableció un dispositivo de búsqueda que se ha mantenido durante dos semanas.

Pocas horas después del control, la Gendarmería encontró la Renault Scenic abandonada como consecuencia de un accidente de tráfico en la localidad de Alban (Tarn), a menos de 40 kilómetros del camping. Al parecer, los fugitivos robaron otro coche y continuaron la huida. En el interior del coche accidentado se encontraron sacos de dormir y diverso material de acampada.

Los etarras regresaron cuatro días más tarde a la casa que tenían alquilada y se llevaron todos sus enseres, rescindiendo el alquiler y alegando que les habían surgido problemas familiares. En la huida dejaron abandonado un coche robado.

Robo de una furgoneta
La pista de los etarras volvió a aparecer el día 23 en la localidad de Lassouts (Aveyron), a unos 90 kilómetros de la casa abandonada, cuando se detectó el robo de una furgoneta Berlingo con unas características que hacía sospechar que había sido cometido por miembros de la banda. Las autoridades galas activaron el Plan Epervier, que incluye el establecimiento de controles y la utilización de medios aéreos, para intentar localizar a los sospechosos.

Veinticuatro horas más tarde se encontró abandonada la furgoneta en la localidad de La Selve, a setenta y cinco kilómetros de donde había sido robada. Al parecer, los terroristas le habían cambiado las placas, la habían utilizado para un traslado y después la habían abandonado de nuevo.

Todo el operativo policial desplegado en los departamentos por los que se movía la célula etarra condujo a la localización, hace un par de días, de la casa en la que se habían ocultado. Tras someterlos durante este tiempo a vigilancia, los responsables de la lucha antiterrorista decidieron esta mañana proceder al arresto de los sospechosos y poner fin a sus andanzas por el sudeste francés.

CONDENA EL ATAQUE A FRANCISCO CAJA
DENAES exige medidas a la Generalidad para que cesen los ataques a los no nacionalistas
La Fundación DENAES, para la Defensa de la Nación Española, quiere expresar su más rotunda condena a la agresión totalitaria y brutal que ha sufrido Fraancisco Caja, patrono de honor de esta fundación y presidente de la asociación Convivencia Cívica Catalana por dos independentistas en Santa Coloma de Gramanet. Caja y algunos miembros de la asociación recogían firmas este miércoles a favor del bilingüismo en las escuelas. DENAES pide la condena inmediata de todas las instituciones catalanas ante lo que deja ya de considerarse como un hecho aislado y exige medidas inmediatas a la Generalidad para que ceses estos ataques.
Libertad Digital 2 Diciembre 2006

La Fundación DENAES, para la Defensa de la Nación Española, exige la condena inmediata del Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramanet, así como del Gobierno y el Parlamento catalán. Esta agresión a Francisco Caja no es un hecho aislado, ya que en los últimos años los partidos y movimientos cívicos no nacionalistas han sufrido ataques similares en reiteradas ocasiones.

Ante el acoso violento que sufren todos aquellos que plantan cara al nacionalismo excluyente en Cataluña, DENAES insta al Gobierno de la Generalidad y a los partidos catalanes a que de una vez por todas tome medidas para garantizar los derechos democráticos de quienes en Cataluña defienden a la nación española y los derechos de todos los españoles, como es el de recibir educación en castellano.

DENAES transmite toda su solidaridad a Convivencia Cívica Catalana y reconoce el trabajo que hace en Cataluña a favor de los derechos de todos los ciudadanos, en especial de aquellos que por no ser nacionalistas son marginados por las instituciones catalanas, como es la vulneración de los derechos de los padres a decidir en que lengua son educados su hijos, motivo por el que Francisco Caja recogía firmas.

Es especialmente grave que la espiral violenta contra los no nacionalistas haya coincidido con el debate y aprobación del Estatuto de Cataluña y debería mover al PSOE a una reflexión sobre su inexplicable apoyo al nuevo texto estatutario.

El País acusa a El Mundo de estar en un montaje sobre el 11-M
Agencias Periodista Digital 2 Diciembre 2006

Hay un viejo y perverso aforismo muy grato a los periodistas según el que "perro no come perro", pero está vez se ha roto la norma y el diario de Polanca carga sin ambages contra el de Pedrojota.

Afirma El País, con enorme titular en portada y gran despliegue interior, que el diario El Mundo caído -con entusiasmo y obsesionado por reforzar la tesis de que tras los atentados del 11-M hay una gran conspiración policial- en la celada montada por un grupito de agentes corruptos: los detenidos por la Brigada de Asuntos Internos por corrupción, simulación de delito y denuncia falsa en relación con un caso de tráfico de explosivos.

Según relatan J.A.Rodríguez y J.M. Romero en el diario del Grupo Prisa, los agentes montaron una entrega de Goma 2 ECO por parte de un confidente para que éste lograra beneficios para un familiar. El montaje fue descubierto.

Y ahí comienza lo bueno:

"A sabiendas de que sus teléfonos estaban pinchados, los policías contactaron con El Mundo, que vinculó ese delito simulado con la teoría conspirativa del 11-M para enmarañar la investigación".

Asuntos Internos detuvo este viernes en la comisaría de Móstoles a los agentes José Luis González Clares, español nacido en 1953 en Nador y apodado El Moro, y Luis López Hidalgo, conocido entre sus compañeros como El Rompepuertas, debido a su gran corpulencia.

Posteriormente fue arrestado el también policía Celestino Rivera Santos, considerado clave en la trama. Todos estuvieron antes destinados en la comisaría de Puente de Vallecas (los dos primeros hasta hace 20 días), donde fue hallada la única bomba desactivada en el 11-M.

El cuarto detenido es Antonio Jesús Parrilla Parrilla, ex agente de la Comisaría General de Información.

Además, también fueron detenidos los narcotraficantes Manuel Romero Moreno; su mujer, Isabel García Moreno, y el abogado Gerardo Hermoso Armada. Los agentes detenidos están acusados de tráfico de drogas, detención ilegal, tráfico de explosivos, denuncia falsa, simulación de delitos y revelación de secretos.

Esta "revelación de secretos" parece ser haber ido con el cuento a El Mundo, tratando de vincular la trama con el 11-M.

El diario de Pedrojota, en un editorial titulado "Una trama que estremece y la manipulación para taparla"(€), afirma textualmente:

En una nota divulgada anoche, Interior intentaba desvincular estas detenciones del 11-M. Su premura en hacerlo pone en evidencia la inconsistencia de la pretensión.

Interior dice en su nota que los siete detenidos están «implicados en distintas actividades propias de la delincuencia común». Poco antes de dar a conocer ese comunicado fuentes del Ministerio filtraban que dos de los agentes habían sido detenidos por «revelación de secretos»; o sea, por haber filtrado la información a El Mundo.

Jamás revelaremos nuestras fuentes pero si esto fuera así, pondría de relieve el rasero moral de los responsables de Interior, que estarían metiendo en el mismo saco a quien trafica con Goma 2 y a quien lo denuncia. Pero, sobre todo, evidenciaría una nueva operación para manipular a la opinión pública e intimidar a quienes se atrevan a denunciar la corrupción policial, muy similar a la realizada contra los peritos de la Policía Científica.

La cúpula de Interior ha perdido toda la credibilidad y, en vez de atajar por lo sano las irregularidades de su departamento, intenta sembrar la confusión con medias verdades y filtraciones interesadas. En lugar de tratar de averiguar quiénes hablan con los periodistas más le valdría poner algo de su parte para esclarecer qué policías le dieron hace ya seis meses el tristemente famoso chivatazo a ETA.


El Páis, que cuenta con fuentes privilegiadas en el Ministerio que dirighe el Pérez Rubalcaba, cuaneta que la investigación comenzó cuando dos de los agentes, en connivencia con el matrimonio y un abogado, supuestamente colocaron un paquete de drogas a una ciudadana rusa. El objetivo era quitarle la custodia de su hijo a la ciudadana rusa y otorgársela al abogado, con quien la víctima del montaje había estado casada. Tras lograr su objetivo, la relación entre el grupo corrupto se hizo estable.

El 15 de agosto, dos de los policías entregaron un paquete de 5,5 kilos de Goma 2 ECO a Manuel R., que hacía las veces de confidente de los agentes. La intención era que éste denunciara que el paquete iba dirigido a un musulmán al que no conocía. A cambio de la confidencia, los agentes se comprometían a lograr el traslado a Madrid desde una prisión de otra provincia a un recluso familiar del confidente y de su mujer.

En teoría, el confidente tenía que declarar no sabía que el paquete contenía explosivos, sino que pensaba que era droga. Y que al abrirlo y ver algo raro, llamaría a sus amigos policías. Éstos quedaron con él en la carretera de Carabanchel a Leganés y cuando, según contaron, vieron que se trataba de explosivo llamaron por teléfono al 091, lo que motivó una investigación de la Brigada Provincial de Información y del juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo, quien se encontraba en funciones de guardia.

Del Olmo dejó en libertad al confidente y a un segundo detenido, Adolfo R. R., quien negó ante el juez haber dado a Manuel R. el paquete de Goma 2, como sostenía el confidente. El asunto dejó inquieto al juez y a la policía, que decidió seguir con las pesquisas, para verificar si había una trama de tráfico de explosivos. La pesquisa permitió conocer la supuesta connivencia entre los policías, el matrimonio y el abogado y también que la entrega de los explosivos era un montaje. El juez Del Olmo autorizó pinchar los teléfonos de los policías investigados, extremo que éstos llegaron a conocer. La pesquisa permitió determinar que los agentes supuestamente colaboraban con una red de traficantes de drogas, heroína fundamentalmente, para perjudicar a una banda rival.

Lo relevante es lo que afirma a continuación El País, citando como fuente a policías y jueces "conocedores de la investigación".

Dice el diario del Grupo Prisa:

"Los policías, a sabiendas de que tenían el teléfono intervenido, contactaron con el diario El Mundo para ofrecerles la historia. Los agentes, según las fuentes consultadas, se prestan a contar el asunto al citado diario, tratan de pactar los tiempos de la publicación y, además, muestran interés en que el caso de los explosivos se vincule con el 11-M.

De hecho, El Mundo publicó el jueves pasado que se estaba investigando una trama policial por traficar con Goma 2 y se vinculaba la pesquisa con el 11-M, por el hecho de que es el mismo explosivo y porque uno de los agentes bajo sospecha trabajó en la comisaría de Puente de Vallecas, pese a que pertenecía a un grupo de investigación y en la noche del 11 al 12 de marzo ni estuvo en la comisaría ni tuvo nada que ver con el hallazgo de la única mochila desactivada, según fuentes de dicha comisaría y tal.

También consta en el sumario, donde se detalla qué agentes participaron en el hallazgo y traslado de la mochila bomba."

El uso del castellano dobla el del catalán en los patios de las escuelas
El 62% de los alumnos emplean la lengua castellana
s. Barcelona El País CATALUÑA  2 Diciembre 2006

El uso del castellano casi dobla el del catalán entre los alumnos en los patios de las escuelas, según una encuesta realizada por dos profesores universitarios en 52 centros catalanes. El estudio de los profesores
Xavier Vlla y Mireia Galindo recoge la frecuencia de uso de ambas lenguas entre los alumnos en los patios de los centros.

El 62,5% se expresan en castellano al acabar la primaria; el 35,6%, en catalán; el 1,6% alterna ambas lenguas, y el 0,3% usa idiomas extranjeros.

Los autores destacan que "la preeminencia del catalán en los usos institucionales de la educación primaria no se reproduce en las comunicaciones más individualizadas del alumnado". "En términos generales", añaden, "el catalán asume una posición secundaria por detrás del castellano en las conversaciones entre iguales".

El estudio lo acaba de publicar el Consejo Superior del Sistema Educativo, que preside el secretario en funciones de Universidades, Joaquim Prat. El trabajo de recogida de conversaciones en los centros se realizó entre 1996 y 1999 y es probable que "el uso del castellano haya aumentado en los patios de los centros" debido al empuje reciente de la inmigración, afirma Xavier Vila. Su compañera de estudio, Mireia Galindo, ha recogido el trabajo en una tesis doctoral leída el pasado curso.

Otro aspecto que destaca el informe es que los estudiantes catalanohablantes cambian con más facilidad al castellano de lo que lo hacen los castellanohablantes al catalán. "En los centros con menos del 30% de alumnado catalanohablante, casi el 94% de los turnos de palabra en los patios son en castellano". En sentido inverso, en las escuelas donde el 70% o más de los estudiantes son catalanohablantes, el uso del catalán no sube en la misma proporción, ya que el 82% de las conversaciones se desarrollan en catalán. Los expertos concluyen que "el uso del castellano suele ser superior a su demografía, mientras que el del catalán es inferior a su número de hablantes familiares".

El papel del entorno
Esto lleva a inferir a los autores que la docencia bilingüe en zonas donde la proporción de catalanohablantes es baja (igual o inferior al 30%) implica "la práctica desaparición del catalán como lengua entre iguale. Es decir, si el catalán no tiene un papel destacado en el entorno escolar, desaparece de los contextos informales''.

Los autores han comprobado que de los alumnos castellanohablantes tienden a usar más la lengua familiar que los catalanohablantes. "Cuatro de cada cinco turnos de palabra que emiten los castellanohablantes son en su lengua familiar, mientras que los catalanohablantes sólo pronuncian en su lengua familiar tres de cada cinco turnos de palabra" en sus conversaciones fuera del aula. El pequeño grupo de alumnos que usan indistintamente uno u otro idioma lo hacen en castellano en tres de cada cinco ocasiones.

Vila y Galindo afirman que "hay una norma de adaptación o de convergencia al castellano o de subordinación del catalán". Añaden que los catalanohablantes se inclinan por el catalán o el castellano en función de la lengua familiar de los otros participantes en la conversación. En cambio, los castellanohablantes "se sirven siempre del castellano independientemente del grupo lingüístico de pertenencia de los interlocutores".

Los autores concluyen que "aunque el catalán está presente en un buen número de patios de escuelas, para que su uso supere al del castellano es necesario que tenga un papel relevante en el entorno". En esta línea, Educación tiene en marcha planes para lograrlo.

Planes para que el catalán supere al castellano
Nota del Editor 2 Diciembre 2006

Nota de acompañamiento " Nos envían esta noticia... que seguramente será usada para victimizar aún
más al catalán y "fomentar" su uso (a base de prohibir el castellano, claro). ¿Cuando dejarán los politicatos catalanes de meterse en la laringe de los ciudadanos catalanes?"

España
El «dariya» y el hindú, patrimonio cultural de Ceuta
La Razón 2 Diciembre 2006

El Partido Popular ha incluido en su borrador definitivo del nuevo Estatuto de Autonomía de Ceuta el «dariya» (el término usado por los hablantes del árabe magrebí para designar las variantes dialectales en que se expresan), el hebreo y el hindú como patrimonio cultural de la ciudad autónoma que debe ser protegido y promovido, según informaron a Europa Press fuentes populares.

Desde hace dos años, cuando la Asamblea ceutí tomó el acuerdo en pleno de crear una Comisión para redactar con el consenso de todos los grupos políticos con representación institucional (PP, 19 diputados; PSOE, dos; los localistas, de electorado eminentemente musulmán, de la UDCE, tres, y el PDSC, uno), el lingüístico ha sido el principal escollo con el que se han encontrado los políticos a la hora de alcanzar un acuerdo definitivo sobre el Estatuto.

Así lo reflejan las actas de las reuniones de la Comisión de Redacción del Estatuto, en las que se constata el deseo de la UDCE y el PDSC de incluir el árabe dialectal que se habla en Ceuta como patrimonio cultural a promover y proteger. El Gobierno ceutí pactó con los grupos de la oposición tras el verano que PP y PSOE cerrarían un acuerdo previo sobre el nuevo Estatuto, que debe servir para convertir a Ceuta en Comunidad Autónoma, antes de trasladárselo a la UDCE y el PDSC y llevarlo a Pleno antes de que concluya el año.

Además de la del «dariya», que no se incluía en el primer texto que aportó el PP a la Comisión, los populares también han recogido en su último boceto de Estatuto otra de las propuestas de la UDCE, la de crear la figura del Defensor del Pueblo a nivel autonómico. Sólo el PSOE ha recibido hasta ahora el texto del PP, y ambos partidos pueden chocar por la «deuda histórica» de Ceuta.

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