AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 3 Diciembre  2006

Proceso de rendición
El tándem Zapatero-Rubalcaba
GEES Libertad Digital 3 Diciembre 2006

Confiando en una capacidad reconocida para enredar en la cocina de la política española, Zapatero nombró a Rubalcaba ministro de Interior para convertirlo en timonel de la negociación con ETA y comisario político de la Policía, la Guardia Civil y los medios de comunicación oficiales y oficiosos. Desde entonces, el desgaste de Rubalcaba ha sido evidente en materia de seguridad e inmigración. Y en relación con ETA, su desgaste se ha incrementado notablemente en la última semana. Y ello, por dos hechos, que han puesto de manifiesto que el pacto que Zapatero defiende, se pudra rápidamente.

En primer lugar, no se le ocurrió mejor cosa al tándem Zapatero-Rubalcaba que declarar que las detenciones en Francia eran las "consecuencias" que Zapatero anunció tras el robo de las pistolas. Gran error, que conlleva una pregunta evidente: ¿acaso de no haberse producido el robo de armas, Rubalcaba y Zapatero hubieran dejado a los tres etarras campar a sus anchas? ¿Creen que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado están para mandar recados a ETA cuando se porta mal? Para terminar de liar las cosas, López Aguilar anuncia que no, que el Estado de Derecho está siempre en guardia, con lo cual el ministro de Justicia pone más en evidencia a su presidente: confirmada por Francia la autoría de ETA, ¿cuáles son entonces las consecuencias que anunció Zapatero a bombo y platillo?

El segundo patinazo del tándem Zapatero-Rubalcaba fue provocado por las ya habituales bravatas de Batasuna. Ocurrió cuando Pernando Barrena se mofó del Gobierno anunciando que la anexión de Navarra está en las conversaciones entre el PSOE y ETA desde el principio. El diputado de UPN Jaime Ignacio del Burgo interpeló en el Congreso a Rubalcaba con un "por favor, sólo le pido que diga que Barrena miente como un bellaco". Rubalcaba se mostró en baja forma. Balbuceó que "Navarra no será nada que los navarros no quieran que sea", algo así como la versión de "la parte contratante de la segunda parte" en pleno proceso de paz. Todo menos responder a la pregunta: ¿está dispuesto Zapatero a meter al PNV, EA e incluso Batasuna en el Gobierno de Navarra? Rubalcaba ni sabe ni contesta. O sabe y por eso no contesta.

Rubalcaba ha dado muestras de despiste, de mal disimulo, incluso de cansancio. El reparto de papeles de Zapatero le está costando muy caro. El presidente se dedica a afirmaciones tan grandilocuentes como vacías de contenido. Que se verifica que ETA se rearma, Zapatero anuncia que se "extremará la verificación". Que ETA roba, extorsiona y atenta en las calles, Zapatero responde que "la expectativa va a transcurrir por camino largo, duro y difícil". Que ETA dice que se le ha prometido Navarra, Zapatero se niega a recibir a Miguel Sanz. Cada domingo, Zapatero suelta su homilía habitual ante la parroquia socialista, y desaparece entre la niebla, quedando Rubalcaba en evidencia.

Así, mientras Zapatero levita en la nube del ansia infinita de paz, Rubalcaba chapotea en el fango del día a día. Le toca transmitir a ETA que no pasa nada, y a los españoles que le perseguirá hasta el final. A ETA que se le pagará Navarra a plazos y a los españoles que no está en venta. Como es imposible contentar a ambos, el proceso va mal, muy mal, como ha quedado claro en el vídeo del PSOE. Y es que Rubalcaba y Zapatero parecen ser los únicos que no se han dado cuenta de que no se puede contentar al mismo tiempo a los españoles de bien y a quienes se dedican a ponerles bombas a la menor ocasión.    
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Las recetas del doctor Rajoy para un enfermo de muy difícil cura
Alfonso Basallo elsemanaldigital 3 Diciembre 2006

Más Estado y más consenso. El líder de la oposición afronta la recta final de la legislatura con un diagnóstico duro pero realista de la patológica deriva de España.

3 de diciembre de 2006. Más Estado y más consenso. Éstas son las recetas de Rajoy, que parece haber cambiado "puro, pantuflas y batín" (Blanco dixit) por el fonendoscopio y ha hecho un diagnóstico clínico de la deriva política.

Como siempre, el líder del PP ha estado acertado en muchas de sus apreciaciones, yendo derechamente a la raíz de la enfermedad. Pero como siempre, da la sensación de haberse quedado algo corto, como si no terminara de rematar la faena.

Asegura que con "retoques" en la Constitución bastaría. Pero tal como él mismo describe la evolución de la enfermedad, es de temer que hagan faltan reformas estructurales mucho más profundas.

Por ejemplo, apela el doctor sutil a la Transición, pero cada día que pasa parece más obvio que ésta requiere ya ir a la UVI para tapar las goteras que gentes como Zapatero están convirtiendo en vías de agua estilo Titanic.

Al menos la tilda de ingenua. Muy bien. Porque en la Transición y en la Carta Magna están esbozados dos de los virus que están destruyendo el sistema inmunológico del Estado: el centrifuguismo y el bisagrismo.

Si un indocumentado está desmantelando la laboriosa arquitectura levantada hace 30 años, con el esfuerzo de unos políticos y la generosidad de los españoles, es porque la partitura escrita entonces se lo permite. Lo que ha hecho Zapatero al convertir al Estado en algo residual ha sido aprovecharse del flanco más débil de la Transición: la cesión a los nacionalismos, a fin de acentuar las líneas centrífugas esbozadas en el Estado de las Autonomías.

El modelo de deconstrucción, que el líder popular denuncia, se escribió hace casi tres décadas, dictado por la debilidad frente a los insaciables nacionalismos vasco y catalán.

Así como Suárez tuvo visión histórica al admitir a los comunistas en la democracia como "compañeros de viaje", porque comprendió que el marxismo principiaba a declinar; los padres de la Transición se equivocaron de medio a medio con los nacionalismos, antigualla del siglo XIX, carcundia ideológica más pasada que un cura trabucaire de Baroja, bestia parda que parecía arrumbada para siempre en la cuneta de la Historia… pero que han resurgido en Europa como un monstruo de tiempos antediluvianos.

El propio Rajoy reconoce implícitamente la debilidad de la Constitución al pedir que se suprima la Disposición Transitoria Cuarta, referida a la posible adhesión entre Navarra y País Vasco. ¡Las orejas del lobo!

El problema es que el partido de Rajoy está pillado en sus propias contradicciones. Se opone a Cataluña-nación pero admite Andalucía-realidad nacional. Y no podrá frenar a sus barones autonómicos en sus respectivos órdagos filosoberanistas, si no quiere perder votos. La perversión de la cláusula Camps ("la cláusula atrapalotodo" en feliz expresión del malicioso Rubalcaba) se vuelve contra la credibilidad del propio PP.

Dice Rajoy que si no hubiera Autonomías habría que crearlas. ¿Seguro? Los gérmenes de partidos que comienzan a moverse entre el PP y el PSOE (como Ciutadans y sus franquicias extracatalanas y algún otro como Innovación Democrática) tienen un perfume jacobino que anuncian la recuperación del centralismo.

En cualquier caso, y mientras tanto, es acertada la propuesta popular de fijar techos, un "núcleo de competencias intransferibles", y evitar que el Estado termine siendo casi un cero a la izquierda frente al actual desparrame centrífugo.

¿Y el consenso? Eso, en la otra vida. Es decir, después de hacer morder el polvo a Zapatero y desalojarlo de La Moncloa, como ha sugerido el propio Rajoy. Ya que, hoy por hoy, ese consenso, gran conquista de la Transición, cimiento del tinglado, parece imposible. Porque el zapaterismo, por definición, es excluyente. Además de otras cosas.

Ideas para una Oposición sin ideología
EDITORIAL Libertad Digital 3 Diciembre 2006

La detención de otros tres terroristas por la Gendarmería francesa desnuda una ETA activa como siempre y armada como nunca. El "proceso de paz" se anunció el 22 de marzo de 2006 bajo dos estrictas premisas: verificar el cese de toda forma de violencia y pulsar la sinceridad del propósito de dejar las armas. Sin ambas, se dijo solemnemente al pueblo español, no se negociaría con la organización maligna. Las seis detenciones de los últimos días en suelo francés, que son una buena noticia, también ilustran sobre el fracaso de José Luis Rodríguez Zapatero en su intento de embridar al tigre y hacerlo pasar por un pony bajo la aduana electoral de la que depende su ambición de absolutismo, en un nuevo régimen a la medida del PSOE y los nacionalistas. Ésa ambición y ese método –cambiar de sistema de consuno con ETA– son la raíz y la esencia de la crisis de la nación española, y no un "factor de gravedad añadido" a la espita abierta de la reforma de los Estatutos, como erróneamente ha diagnosticado el Señor Rajoy este mismo sábado durante la clausura de la Conferencia del PP sobre Un Estado eficaz.

Mientras el PP siga sin percibir con claridad que es el objetivo de una operación que persigue excluirlo del Gobierno de España y reducir a sus 9,7 millones de electores –según la consulta popular legislativa de 2004– a coartada de legitimidad para que gobiernen siempre los mismos, las oportunidades de Zapatero de experimentar con el Estado seguirán renovándose. Su responsabilidad por el rearme de ETA y por la profunda fractura que vuelve a aquejar a la sociedad treinta años después de la reconciliación constitucional, seguirá en suspenso, aplazada por la constante oferta de consenso del PP, siempre dispuesto al rescate de un presidente de probada toxicidad para las instituciones y resuelta animadversión hacia la mitad de España que no es socialista ni nacionalista y vota al PP.

De hecho, las detenciones de etarras por la policía francesa y la agonía del llamado "proceso de paz" han activado el abyecto discurso de la culpabilidad del PP. Mientras Rajoy vuelve a tender la mano para una reforma pactada de la Constitución que permita blindar las competencias del Estado, Zapatero responde con la insidia de siempre: el PP, que nunca ha querido la paz, será el único culpable si se frustra el proceso.

No es tiempo de un nuevo chance sino de pedir cuentas. Las putrefacción de los estamentos del Ministerio del Interior encargados de la lucha antiterrorista representa un foco de alarma lo bastante serio como para que el PP se preocupe menos de encajar sus propias reformas de Estatutos en el caos general, y más de la semilla que ha puesto patas arriba el Estado y ha liquidado la libertad y la igualdad de los españoles. No es otra que la negociación con ETA. Su fruto mutante es una España sin libertad ni liberales, un simulacro de democracia populista y caribeña, gobernado a perpetuidad por la dinastía de Zapatero y sus compañeros de viaje, los nacionalistas.

La negociación con los terroristas no es un elemento más de la crisis, ni siquiera el más grave, como sugiere el presidente del PP. Los terroristas son el alma del proceso y Zapatero está dispuesto a arrojarles el alma de España: la libertad de todos los españoles iguales. Ya ha puesto a su servicio lo más negro de las cloacas del Estado. Policías que avisan a los terroristas; fiscales que fuerzan la Ley para beneficiarlos... No hay otro pacto que no sea con la verdad de esta siniestra alianza, ni más oposición que la de poner a este Gobierno frente a sus responsabilidades. ¿Qué es lo que Zapatero debe a los terroristas? ¿Desde cuándo? He ahí el único eje sobre el que hacer una oposición "útil" y "eficaz", ahora que el PP propugna una política sin ideología, es decir, una idea del Bien y el Mal en la que los principios y los valores van a ser sustituidos por nociones como "eficacia" y "utilidad".

Zapatero acusica: Yo no he sido, ha sido el PP
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 3 Diciembre 2006

Zapatero tiene ramalazos infantiles que debería evitar, siempre que algo le va mal porque lo hace mal sale con la misma cantinela “Yo no he sido ha sido el PP”, hoy en concreto se trata de escurrir el bulto, por no decir que quiere aparentar ser un cobarde valiente, en el asunto de la paz de coña y el proceso que para ese tema se trae entre manos con ETA al salirle los asesinos respondones y querer cobrar su factura por lo claro y sin subterfugios.

Ya empiezan a aparecer en los medios titulares como este

“Zapatero culpa al PP de la crisis del "proceso de paz" y le advierte que los españoles no olvidarán su deslealtad”

El presidente se prepara para el posible fracaso de sus tratos con ETA, culpando al PP. José Luis Rodríguez Zapatero ha desplegado oficialmente este sábado la estrategia que viene perfilándose en las recientes opiniones de portavoces socialistas. Si ETA rompe la tregua, la responsabilidad será del PP por no haber apoyado al Gobierno. "Quedará en la retina de los españoles durante mucho tiempo"

Zapatero ha sido y es tan cándido que siempre ha creído que nos convencería de que ETA haría la paz a cambio de nada.

Zapatero ha sido y es tan simplón que siempre ha creído que podría con sus martingalas de crío de colegio, burdas y previsibles, ganar la partida a unos tahúres asesinos que le dan mil vueltas.

Zapatero ha sido y es tan inocente que siempre ha creído que podría engatusar a ETA ofreciéndose a pagarles sus reivindicaciones con muchos si pero, con moneda de curso político no legal cargadas de subterfugios y en negro, mientras ETA le repite machaconamente que o se paga como hay que pagar, y todo a las claras o no hay paz.

Zapatero era y es tan incauto que siempre creyó que cuando ETA dijo que declaraba una tregua permanente y que podría no ser irreversible él, en su candidez, entendió que había conseguido ya la paz eterna y así se puso a predicarlo con sus famosas constataciones y verificaciones de pacotilla.

Zapatero ha sido y es tan infantil que cree que le basta el pensamiento mágico de querer conseguir la paz con talante y diálogo para domeñar a los asesinos.

Zapatero ha sido y es tan ingenuo que jamás ha asumido la realidad de ETA y sus reivindicaciones históricas, y que solo consiguiéndolas terminarían de matar de momento para siempre, hasta que volviesen a necesitar volver a asesinar.

Zapatero ha sido y es tan crédulo que creyó que halagando a los asesinos y sus villanos colaboradores llamándolos hombres de paz iba a conseguir convertirlos en hombres de paz.

Zapatero ha sido y es tan insensato que no asume las consecuencias del programa hecho público por ETA desde hace años y repetido por sus chicos hasta la saciedad en el que se dice que la historia de ETA no se termina con la independencia del País Vasco y la inclusión en el de Navarra, además de la liberación de sus presos, que ellos van a seguir en activo para imponer en ese país independiente una dictadura comunista revolucionaria, por ello jamás nunca abandonarán y aun menos entregaran sus herramientas de matar.

Zapatero ha sido y es tan tonto que ha querido pasar a la historia como un gran estadista acabando con ETA sin prever que ETA podría acabar con él en cuanto así lo quisiese, al ponerse en manos de esos asesinos vendía su alma al diablo pero sin saber que ese diablo a veces no cumple sus promesas.

Zapatero ha sido y es tan crío que va por la vida de acusica, a la mínima que le sale mal por sus ineptitudes, incapacidades, mendacidades, insolvencias, torpezas, ruindades y cobardía, sale con la salmodia tipo mantra “Yo no he sido, ha sido el PP, yo no he sido ha sido el PP.....”

En la hoja de ruta de Zapatero al infierno estaba previsto que debería actuar como un cobarde que no se hace nunca responsable de sus actos si salen fallidos, echándole el muerto al PP.

Tres eventos
Luis del Pino Libertad Digital 3 Diciembre 2006

Hace unos días, asistí en Jaén a la cena de entrega de premios de la asociación de víctimas del terrorismo Verde Esperanza. Jaime Mayor Oreja, uno de los galardonados con el premio "Voces contra el terrorismo", contó una anécdota que refleja hasta qué punto una sociedad puede sumergirse en la anormalidad y llegar a aceptar situaciones que, vistas desde fuera, resultan completamente aberrantes. La anécdota se la había contado a Mayor Oreja su buen amigo Mario Vargas Llosa.

En cierta ocasión, Vargas Llosa charlaba con un conocido suyo que vivía en Sarajevo en la época de los enfrentamientos étnicos en la antigua Yugoslavia. Vivir en Sarajevo equivalía a estar perpetuamente sometido al riesgo de ser tiroteado por cualquiera de los múltiples francotiradores que habían convertido las calles de la ciudad en una tétrica competición de tiro al blanco. Mario Vargas Llosa quería saber cómo podía su amigo vivir en esa situación de anormalidad perpetua. Su amigo, sin embargo, le decía que, pese a todo, la vida cotidiana en Sarajevo era perfectamente normal. "No puede ser normal", argumentaba Vargas Llosa. "Vivir con el perpetuo riesgo de que te metan un tiro no es vivir normalmente". "Pues yo te digo que vivimos una vida normal", contestaba su amigo. "Pero ¿cómo vais a tener una vida normal? ¡No seas ridículo!". "Pues te digo que mi vida es normal". La discusión se prolongó unos minutos. Al final, su amigo, harto de la insistencia de Vargas Llosa, le espetó: "¡Te digo que mi vida es perfectamente normal! ¡Lo único que tengo que hacer, cuando salgo a comprar por las mañanas, es vestirme de mujer!".

Las sociedades tiene una capacidad casi infinita de inmersión en la anormalidad. Sólo así se explica que en España continuemos mareando la perdiz con el tema del terrorismo etarra, incurriendo una y otra vez en los mismos errores. El jueves pasado, Francisco José Alcaraz daba una conferencia dentro del seminario sobre terrorismo organizado por el CEU. En esa conferencia, Alcaraz planteaba un símil tremendamente apropiado. Zapatero es como un médico al que un día acudimos, aquejados de una grave enfermedad [el terrorismo], y nos dice: "Vamos a aplicar un tratamiento [la negociación] que se ha demostrado completamente ineficaz todas las veces que lo hemos intentado en los últimos treinta años. De hecho, cada vez que hemos aplicado ese tratamiento, la enfermedad ha cobrado nuevos bríos y el brote infeccioso ha reaparecido con más fuerza después de interrumpir el tratamiento. Pero es que esta vez tengo el pálpito de que sí va a funcionar".

¿Qué pensaríamos de ese médico? Pues que está loco, ¿verdad? Saldríamos corriendo de la consulta y buscaríamos inmediatamente otro facultativo con un espíritu más práctico.

De hecho, el símil puede llevarse todavía más allá. Después de someternos numerosas veces a ese tratamiento incorrecto, habíamos encontrado por fin un médico [Aznar] que se decidió a aplicar una terapia distinta. Y el resultado fue que la enfermedad empezó a remitir hasta que los análisis revelaron que había quedado reducida a su mínima expresión. Y entonces llega el médico Zapatero, expulsa de su consulta al médico que había encontrado la terapia correcta, y vuelve a aplicar ese otro tratamiento que tan ineficaz se había demostrado anteriormente, con lo que la enfermedad vuelve a extenderse.

Podemos, incluso, llevar todavía más lejos el símil (y esto ya no es cosecha de Alcaraz, sino mía): España es un hospital donde una casta de médicos se ha alzado con el control de los principales servicios y ha hecho de la lucha contra esa enfermedad concreta un lucrativo negocio. Mientras la enfermedad exista, su puesto está garantizado. Acabar con la enfermedad implicaría que los enfermos, recuperado el vigor, podrían dar a esos incompetentes la patada en el culo que llevan treinta años mereciendo. Unos mueven el árbol, otros recogen las nueces y unos terceros han hecho de la existencia de ese problema su auténtico medio de vida.

Pero los enfermos tenemos la posibilidad de pensar en cómo se vive en Sarajevo. Y de darnos cuenta de que estamos completamente hartos de tener que vestirnos de señora. Y de que las cosas tienen que cambiar.

P.D.: El miércoles se celebró otra entrega de premios, los premios de CityFM a la libertad. Entre los galardonados estaba, cómo no, la AVT, y también los Peones Negros recibieron un galardón. Vayan desde aquí las gracias a una emisora que ha demostrado, desde que comenzó su andadura, estar siempre del lado de aquéllos que luchan porque todos seamos cada día un poco más libres.

Ni más ni menos autonomía, pero un Estado eficaz
Editorial Elsemanaldigital 3 Diciembre 2006

El PP ha propugnado en la Conferencia política celebrada este fin de semana bajo el título de Un Estado eficaz la adaptación a nuestro Estado de las Autonomía del mismo criterio que ha guiado la última reforma del federalismo alemán: ni más ni menos federalismo, sino un mejor federalismo. Se formula así la primera alternativa seria a los procesos de reforma estatutaria que amenazan con hacer inviable el Estado por la vía de convertirlo en una confederación de diecisiete voluntades a las que aquél se tendría que amoldar.

Ya durante el segundo mandato de José María Aznar en la presidencia del Gobierno, el PP se había decantado por el "cierre" del Estado de las Autonomías, en un doble sentido: poner fin a las inacabables reivindicaciones de mayor descentralización en un país que ya había alcanzado uno de los niveles de descentralización más altos en el ámbito comparado, y reforzar la función del Estado como garante de la igualdad de los ciudadanos, en un nuevo contexto que tendría que estar presidido por el perfeccionamiento de los mecanismos de cooperación y coordinación entre el poder central y las Comunidades autónomas. También se apostó entonces por prestar al mundo local la atención que hasta entonces se le había negado, con una "segunda descentralización" que debería ir de las Comunidades autónomas a las Administraciones locales.

Sin embargo, todo esto se vio frustrado, como tantas otras orientaciones políticas de los Gobiernos populares, por la llegada al poder del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero. Éste ha abierto la puerta a unos procesos de reforma estatutaria dirigidos en muchos casos, no a consolidar y perfeccionar el entramado institucional de las Comunidades autónomas después de veinticinco años de existencia de las mismas, sino a blindar a los grupos de poder periféricos a costa de la propia viabilidad del Estado y a espaldas de las verdaderas necesidades y aspiraciones de los ciudadanos.

Consumados o a punto de consumarse esos procesos, ya no basta con agarrarse al texto original de una Constitución que, en casos como el del nuevo Estatuto catalán, se ha visto impune y deslealmente ignorada por la mayoría parlamentaria de este momento, formada por socialistas y nacionalistas. Por eso el PP de Mariano Rajoy ha asumido en la Conferencia que terminó ayer que una reforma constitucional es la única manera de devolver racionalidad y viabilidad a un Estado de las Autonomías al que, por lo demás, no hay por qué renunciar.

Los populares proponen un decálogo de medidas que se pueden resumir en tres: consenso para la reforma de los Estatutos de Autonomía, con mayorías de dos tercios en los Parlamentos autonómicos y en las Cortes; reforzar el papel del Estado, tanto en lo que se refiere a las competencias irrenunciables que son inherentes a la soberanía, como en su papel de garante de la igualdad de todos los españoles; y cerrar el sistema impidiendo nuevas transferencias competenciales a las Comunidades autónomas y modificaciones del mapa autonómico contra la voluntad de los ciudadanos, como la anexión de Navarra al País Vasco.

profesores amenazados escriben a la Consejera de educación
Escrito por veintinueve profesores de lengua española  3 Diciembre 2006

Excma. Sra.:
Los profesores abajo firmantes, componentes de los departamentos de Lengua castellana y Literatura de los I.E.S. "A Xunqueira I", "Sánchez Cantón" y "Valle-Inclán" de Pontevedra, deseamos manifestar nuestro malestar y firme rechazo a las coacciones y amenazas que, a través del servicio de la inspección educativa, estamos recibiendo los profesores de Lengua y Literatura castellanas. Nos referimos a la orden de que las programaciones de nuestras asignaturas tienen que estar obligatoriamente en lengua gallega. Especialmente grave ha sido la actuación de la inspección en el IES "Saturnino Montojo" de Ferrol, donde todos los miembros del departamento de Lengua castellana y Literatura han sido amenazados con la apertura de un expediente disciplinario si no traducían su programación al gallego.

La razón esgrimida para este desafortunado comportamiento parece residir en el argumento de que una programación es un documento administrativo y dado que el Decreto 247/1995 de 14 de septiembre modificado por el Decreto 66/1997) de 21 de marzo, establece que "A Administración educativa de Galicia e os centros de ensino dependentes dela utilizarán, con carácter xeral, a lingua galega…", las programaciones deberán redactarse en gallego.

En primer lugar, y como usted no debe ignorar, los departamentos de los centros educativos son órganos pedagógicos y precisamente por ello, sus jefes forman parte de la comisión pedagógica. Es tarea de estos departamentos realizar una programación en la que, entre otros, entran aspectos como contenidos del curso, libros de texto, lecturas, terminología que se debe emplear, tipo de ejercicios, modelos de pruebas, etc. Se trata, por tanto, de un documento planificado y sostenido de un proceso de enseñanza, de una herramienta de trabajo que incide directamente e incluso forma parte fundamental en el desarrollo de las clases. Por ello está recogido en la legislación que los profesores adaptarán su actividad docente a las programaciones didácticas aprobadas por los departamentos. Y precisamente una de estas unidades didácticas que tenemos que desarrollar y explicar en 2º de Bachillerato es la referente a los textos jurídico-administrativos, con un análisis de sus tipos, características lingüísticas, rasgos morfosintácticos y semánticos o situaciones comunicativas en que se producen.

Pues bien, créanos que nada más alejado de un documento administrativo. Engañaríamos gravemente a nuestros alumnos si incluyéramos las programaciones dentro de este tipo de documentos. Nada tienen que ver ni formalmente ni en sus contenidos con los documentos administrativos, como pueden ser solicitudes, denuncias, notificaciones, instancias, convocatorias, diligencias, recursos, etc. Y no encontrará tampoco ningún rasgo o modelo que se asemeje ni en el "Manual de Documentos Administrativos" publicado por el Ministerio de Administraciones Públicas, ni en el "Manual básico de Documentos Administrativos" publicado por la Xunta de Galicia.

Llegados a este punto no puede por menos que asaltarnos una duda. Como usted bien conoce en las oposiciones a plazas de profesores de Lengua castellana y Literatura, una de las pruebas consiste en la presentación de una programación que los opositores deberán defender oralmente. ¿Tendrán que presentar estos candidatos su programación de Lengua y Literatura castellanas, en gallego? ¿Tendrán que realizar su defensa de la programación de Lengua castellana y Literatura igualmente en gallego? ¿Recibirán los tribunales instrucciones precisas para que rechacen estas programaciones en castellano?

En segundo lugar debemos esgrimir un criterio estrictamente pedagógico. Con toda razón la ley establece que la lengua gallega será impartida en su propia lengua y que los materiales educativos empleados estarán escritos normalmente en gallego. Por la misma razón, no parece difícil deducir que lo deseable para la mejor enseñanza de una de las lenguas oficiales lo sea también para la otra y, por tanto, las programaciones de la lengua y de la literatura castellanas, como documento fundamental para su enseñanza deberán estar redactadas en castellano.

En tercer lugar, y abundando en los criterios pedagógicos, debemos considerar que la riqueza que supone estar en una sociedad bilingüe, conlleva, sin embargo, algunas distorsiones que es necesario corregir. Nos estamos refiriendo a las lógicas y mutuas interferencias. Para evitarlas resulta indispensable establecer claramente la frontera formal que las delimite y los documentos que se manejen no deben presentar entremezcladas redacciones en ambas lenguas. Una programación de lengua castellana redactada en gallego sólo contribuiría a alimentar esta ceremonia de la confusión.

En cuarto lugar y moviéndonos también dentro de criterios estrictamente pedagógicos no acabamos de entender que unas programaciones pensadas normalmente en castellano, con referencias a autores y títulos normalmente castellanos, con presentación y análisis de estructuras y de fenómenos castellanos, con terminología lingüística y literaria castellana, tengan que traducirse al gallego. Si todos sabemos que, incluso en la mejor de las traducciones, es imposible mantener una total fidelidad al original, qué no ocurrirá si estamos manejando términos lingüísticos que no tienen equivalencia en ambas lenguas.

Como última consideración deseamos añadir que no consideramos que la mejor medida para defender y fomentar el uso de nuestra lengua, el gallego, sea la de tratar al castellano como si no fuera una lengua oficial. Ambas lo son y ambas son un fiel reflejo de la actual realidad de la sociedad gallega. Estamos en una sociedad bilingüe y defender ese bilingüismo es tarea de todos. También de las instituciones.
Pontevedra 21 de noviembre del 2006 Atentamente

A los español-hablantes, a los constitucionales y a los de matemáticas, que los parta un rayo
Nota del Editor 3 Diciembre 2006

A primera vista, podría parecer que algunos profesores se han plantado ante la imposición de la Junta de Galicia exigiéndoles la programación en lengua regional, y que deberíamos felicitarnos por ello, pero al entrar en el detalle de la carta, las razones aducidas, son sinrazones para otras personas. Aquí se olvida que el art. 3º de la Constitución española dice que sólo se tiene deber de conocer el español, por tanto cualquier normativa inferior que imponga cualquier lengua regional, es anticonstitucional; y nada dice de bilingüismo y menos olbigatorio

En segundo lugar, su defensa de la programación para la lengua española, per sé, implica que la de matemáticas les importa un rábano, e idem para cualquier otra asignatura.

En tercer lugar, y por la misma razón, la programación para la lengua inglesa deberían presentarla en inglés (lógico), y nunca en lengua regional.

En cuarto lugar, una sociedad no puede ser bilingüe, en una sociedad puede haber personas que conozcan en mayor o menor grado uno o varios idiomas.

"Defender" el bilingüismo implica machacar los derechos de otros que no tienen interés alguno en sufrir discriminación alguna por esa "defensa" que es sin duda una imposición, y que utilizan para seguir aprovechando la ventaja fraudulenta del conocimiento de la lengua regional para impedir que otros opten a ejercer labores docentes, administrativas o cualquier otra relacionada con los presupuestos locales, regionales o estatales en las que se exige y valora su conocimiento por encima de toda razón.

¿HEMOS PERDIDO LIBERTAD Y RESPETO A LOS DEMÁS CON LA DEMOCRACIA?
Por José Miguel Palop email 3 Diciembre 2006

Los que hemos vivido en un país que durante muchos años tuvimos un sistema político dictatorial, sabemos bien que al ser humano, le corresponden derechos y obligaciones, y, entre los primeros, libertad de expresión y libre decisión de elegir campos como son : la cultura, la religión o la política, - y el sistema mencionado -, no los favorecía.

Pero si en aquel sistema hubo cierta pérdida de esos derechos innatos a la persona, nunca sospeché que: quienes un día rompieron un lanza para que la situación pudiera cambiar, ahora, cuando algunos de ellos han llegado al poder, sus decisiones y formas de gobernar son más duras, fuertes y personales que las de antaño, dando muestras de prepotencia y denotando que la lección democrática no la han asimilado bien.

Y de forma individual, algunas personas, siguen ancladas a unas siglas que aprendieron en la infancia y que no han sabido evolucionar, disculpan los errores y tropelías de la forma más sutil e ingenua a la vez, de los que cree. Y no acaban de comprender que, cualquier otra persona, pueda tener ideas distintas, aunque su irá va en aumento, si además, tiene fama, la admiración que pudiera tenerle por sus cualidades artísticas, - súbitamente -, las abandona, porque no sabe separar ambas cosas.

Y todo esto, que se está acentuando, paradójicamente, se da más en una comunidad que siempre fue el espejo de España: Cataluña. Siempre fue en la que todos nos fijábamos y teníamos como ejemplo, y en la que el progreso, - tanto en bienes materiales como en cultura -, fue la más vanguardista y la de mayor explendor. Y sin embargo, hoy, debido a la mala gestión hecha por los últimos gobiernos, de algunas competencias cedidas por el gobierno central a la Generalitat, han perdido calidad y prestigio.

No es de extrañar que haya sido allí dónde naciera un nuevo partido: Ciudadanos. Esta agrupación, que con tan sólo tres escaños conseguidos en las últimas elecciones, - lo que no deja de ser un éxito, pero todavía nada decisorio -, ha creado más revuelo que el ganador, que además, no gobierna. Este partido nace como revulsivo para frenar los desmanes que allí ocurren, tanto en materia lingüística, económica, como política.

El partido se define como liberal y social-demócrata, con ideas antinacionalistas y con visión hacia España. Algunas personas se preguntan: ¿De donde proceden sus afiliados y simpatizantes? Pienso que de varios lugares: personas, que en algún momento, han pertenecido a la derecha y a la izquierda, pero desencantadas por la actuación de sus antiguas agrupaciones, nunca desahuciados; y también, jóvenes que llegan con nueva savia; pero sobre todo, muchos que nunca les convenció nadie.

Ciudadanos busca el acercamiento a todas las personas; se inclina por listas abiertas, para que se pueda votar al individuo, con lo cual, la responsabilidad de sus actos será propia, y así, se le pueda pedir cuentas; las listas cerradas solo sirven a la ideología de partido. Su mandato no podrá durar más de dos legislaturas.

En definitiva, Ciudadanos pretende ganar libertad y respeto para todos, siempre que seamos acreedores. De ahí, que merecen ser conocidos, seguirlos y si convencen: votarlos.

TESTIGO DEL VÍNCULO ENTRE ETA Y EL CHINO CONTADO POR TRASHORRAS
Uno de los detenidos en la operación contra la trama de la Goma 2 es uno de los investigadores clave del 11-M
Uno de los siete detenidos este viernes en una doble operación contra una mafia policial dedicada al tráfico de Goma 2 y contra agentes que, supuestamente, la investigaban es un funcionario "clave" en las investigaciones del 11-M. Según El Mundo, Antonio Jesús P. participó en las reuniones con José Emilio Suárez Trashorras. En uno de esos interrogatorios, Suárez contó "lo que Jamal Ahmidan, El Chino, le dijo en su día: que uno de los etarras detenidos en Cuenca con una furgoneta cargada con 500 kilos de explosivos era amigo suyo" . El juez Juan del Olmo empezará este lunes a tomar declaración a los detenidos. El PP ha exigido una "explicación total" porque "están pasando cosas que no ocurren en ninguna otra democracia".
Agencias Libertad Digital 3 Diciembre 2006

Uno de los agentes de policía detenidos este viernes está considerado como "un excelente profesional" de la lucha antiterrorista, según indica El Mundo, que cita fuentes de este sector de la Seguridad del Estado. Su papel en las investigaciones del 11-M fue "clave", señala el mismo diario este domingo. Fue testigo de cómo Suárez Trashorras contó que uno de los supuestos autores materiales de la masacre, El Chino, se declaró amigo de uno de los etarras detenidos con una furgoneta cargada con 500 kilos de explosivos. Esta confesión, expuesta en presencia de agentes del CNI y del policía ahora detenido, fue minimizada por la Comisaría General de Información en un informe solicitado por el juez instructor del Sumario del 11-M, Juan del Olmo.

"Nadie, ni la Policía ni el juez, reclamó el testimonio de este agente" ahora detenido, señala El Mundo. Sin embargo, el propio Suárez Trashorras confirmó aquella revelación de El Chino, en el transcurso de la entrevista concedida a este diario el pasado mes de septiembre. "Comuniqué a la Policía y a CNI que Jamal era amigo de uno de los etarras de Cañaveras", dijo el ex minero a El Mundo.

Según cuenta este diario, el agente detenido "también intervino directamente en las primeras actuaciones policiales tras la matanza".

"Su testimonio sería muy ilustrativo durante el juicio del 11-M para conocer con detalle la investigación oficial", apunta El Mundo.

Sobre este funcionario y sobre otro más pesa la acusación de revelar secretos del sumario por hablar con El Mundo.

Declaran ante el juez

El juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo comenzará mañana a interrogar a los cuatro policías y a los tres civiles detenidos el pasado viernes en Madrid por su presunta implicación en una trama de tráfico de explosivos y en distintas actividades de delincuencia común.

La operación que dio lugar a estas detenciones parte de una investigación abierta el pasado 15 de agosto y ha sido dirigida por el juez Del Olmo, que instruyó el sumario del 11-M, aunque, según informó la Policía, las actuaciones "no guardan relación con ninguna de las causas abiertas" en ese Juzgado.

Agentes de la Unidad de Asuntos Internos y de la Brigada Provincial de Información de Madrid se encargaron de detener a estas siete personas a las que se acusa de tráfico de drogas y de explosivos, entre otros delitos, aunque no han sido difundidos más detalles sobre sus actividades al haber decretado el juez el secreto de las actuaciones.

Dos de los policías detenidos están actualmente destinados en la comisaría de la localidad madrileña de Móstoles y con anterioridad uno había trabajo en la de Vallecas y el otro en la de Carabanchel, mientras que los otros dos agentes prestan servicio en la comisaría de Villa de Vallecas.

No todos los policías arrestados pertenecen a la Escala Básica del Cuerpo, ya que al menos uno de ellos juró recientemente, concretamente el pasado miércoles, su cargo como oficial del Cuerpo Nacional de Policía (CNP).

A raíz de estas detenciones se han practicado registros en los domicilios de los arrestados y en las taquillas de los agentes y no se descarta que aumente el número de detenidos, ya que la operación permanece abierta. EFE

España
¿Memoria histórica o ridículo histórico?
La negativa a anular los juicios sumarísimos impide a Zapatero llegar a un acuerdo con sus socios de IU y ERC , los impulsores de la Ley ? El texto se enfrentará antes de fin de año a las enmiendas de totalidad de tres grupos parlamentarios
Esther L. Palomera La Razón 3 Diciembre 2006

MADRID- Esta es la historia de un proyecto de ley del que se sabe cómo y por qué empezó, pero no cuál será su final. Aún hoy, cuando apenas faltan un par de semanas para que el Congreso de los Diputados debata las enmiendas a la totalidad del proyecto de Ley de Memoria Histórica, no se descarta siquiera la retirada del texto. Unos dicen que sí; otros, que no. Lo único seguro es que el acuerdo es imposible, y la erosión para el Gobierno, evidente. El disenso no es sólo con el PP. También ERC e IU-ICV, máximos impulsores de la propuesta, han hecho saber que no «tragan» con el documento que el Consejo de Ministros remitió a las Cortes el pasado mes de julio. Y la práctica totalidad de las asociaciones y foros de Memoria Histórica han pedido, por insuficiente, la devolución del proyecto. Así que el Gobierno no sabe cómo resolver el conflicto. Tanto es así que en Moncloa llegaron a considerar la posibilidad de dejar que durmiera el sueño de los justos en las dependencias del Congreso. Parece que, al final, no será así, pues el desgaste aún sería mayor para un Zapatero que hizo desde el primer día de mandato una cuestión de honor de la reparación moral, política y económica de las víctimas de la Guerra Civil y del franquismo.

Reabrir heridas
Motivos de supervivencia parlamentaria y razones personales le llevaron a reabrir viejas heridas con la Memoria Histórica. De un lado, en junio de 2004, IU y ERC, de cuyos votos entonces dependía en exclusiva la estabilidad del Gobierno, obtuvieron de Zapatero el compromiso de presentar el texto en un plazo no superior a seis meses. De otro, el inquilino «monclovita», ajeno a la estrategia seguida por los anteriores Gobiernos socialistas que se negaron a remover los ataúdes de la historia, encontraba la excusa perfecta para reparar la memoria que aún guarda el recuerdo de un abuelo fusilado por el franquismo.

Y así, en septiembre de 2004, se creaba la Comisión Interministerial para el Estudio de la Situación de las Víctimas de la Guerra Civil. Pero, un año después, y en medio de varias polémicas sobre la retirada de símbolos franquistas, no se conocían resultados. El Ejecutivo incumplía el plazo que le dio el Congreso para presentar sus conclusiones, y ERC e IU decidieron presentar en la Cámara Baja sendas proposiciones de ley para presionar al Gobierno. Ambas fueron rechazadas con el argumento de que el éste trabajaba en su propio texto. Se cumplían 30 años de la muerte de Franco, y la agenda política dejaba patente que la Guerra Civil era historia, pero historia reciente al fin y a la cabo. Además de en los libros, los testimonios de aquella tragedia seguían vivos en las vidas de los supervivientes de la contienda, pero también en el quehacer político de algunos partidos.

Sobre la mesa, en todo caso, se pusieron reivindicaciones como la anulación de los juicios sumarísimos, la identificación de miles de cadáveres o la eliminación de símbolos preconstitucionales. Y el Gobierno, de repente, cayó en la cuenta de que el asunto era extremadamente delicado y complejo y que, además, podría causarle importantes problemas. La memoria de un abuelo fusilado y las presiones de dos grupos minoritarios no eran motivos suficientes para revivir la vieja historia de las dos Españas.

Así que gracias al ingente trabajo de la vicepresidenta Fernández de la Vega, el texto que aprobó finalmente el Consejo de Ministros en julio rebajó considerablemente las pretensiones de algunos. El proyecto de ley incluía a víctimas de los dos bandos de la Guerra Civil para no levantar ampollas en la derecha, y no centrarse sólo en los republicanos que sufrieron la represión franquista. El documento que llegó a Cortes Generales incluía dos informes y un anteproyecto de la ley sobre la recuperación de la Memoria Histórica, que recortaba en gran medida las propuestas presentadas por ERC e IU-Iniciativa Per Catalunya, y se centraban básicamente en las compensaciones económicas a los afectados. El Ejecutivo renunciaba de este modo, y tras invocar la doctrina del Tribunal Constitucional, a revisar sentencias de los juicios celebrados durante la Guerra Civil y la dictadura, así como a la eliminación de los símbolos que aún recuerdan este triste periodo de nuestra historia en los espacios públicos. Pero se incluía una «fórmula de reparación» que rehabilitaba los derechos de los perjudicados. El argumentario para no entrar de lleno en la retirada de símbolos en calles, plazas y parroquias decía que no se podía obligar a la Iglesia a ocultar su patrimonio. El asunto se saldaba con una recomendación para evitar la exaltación de la parte vencedora del conflicto. El anteproyecto de ley, en cambio, sí proponía la concesión de indemnizaciones a las víctimas.

Ajustar cuentas
Era evidente, aunque no se reconocía el repliegue, que el Gobierno no deseaba abrir más frentes, y que se decantaba, finalmente, por un texto más asistencial que político para desmontar la teoría de quienes acusaban al presidente Zapatero de tener una especie de mórbido empeño en ajustar cuentas con los asesinos de su abuelo y reabrir las heridas de la guerra. Por eso decayeron los aspectos más controvertidos de la ley: nada de anular juicios sumarísimos; nada de pedir a las Iglesia que retirase de sus templos las placas de homenaje a los caídos del lado franquista y nada de rebautizar calles o plazas.

Ahora el problema lo tiene Zapatero, no tanto con la derecha (que también presenta enmienda de totalidad al proyecto) como con ERC e IU, los dos partidos que iniciaron junto al PSOE esta aventura de la llamada «memoria histórica». El lunes la coalición de Llamazares presentará una enmienda de devolución con texto alternativo. IU duda de la existencia de unos supuestos informes jurídicos que recomendaron al Gobierno no anular los juicios sumarísimos y presentará una exhaustiva documentación que demuestra lo contrario, en cuya redacción o asesoramiento han participado el ex fiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo, el magistrado del Supremo Martín Pallín o el juez Garzón. El Gobierno ya ha desistido de la negociación abierta con ERC y con IU para llegar a un acuerdo en la redacción de enmiendas parciales. Cuenta para salir del trance con la anuencia de PNV y CiU, algunos grupos del Mixto y CC. Pero, para este viaje, seguro, no habían hecho falta semejantes alforjas.

La «kale borroka» recorre todo el País Vasco en respuesta a los últimos arrestos
Los violentos atacaron un juzgado, incendiaron contenedores y destrozaron un «batzoki» del PNV
Iker Moneo La Razón 3 Diciembre 2006

vitoria- La aplicación del Estado de Derecho tiene consecuencias violentas directas, pese a la tregua declarada hace más de ocho meses por ETA. Y es que el alto el fuego está cada vez más en entredicho a la luz de los últimos acontecimientos. La «kale borroka» recorrió ayer las tres provincias del País Vasco como contestación a las detenciones de varios integrantes de ETA en el sur de Francia. Ya lo advirtió la propia organización terrorista esta misma semana cuando afirmó en su último boletín interno -Zutabe- que la violencia callejera es la «respuesta lógica» a las operaciones policiales y judiciales contra la izquierda abertzale y su entorno.

Dicho y hecho. Ayer los radicales actuaron a plena luz del día en San Sebastián. Cerca del mediodía incendiaron varios neumáticos en un puente ubicado en el barrio de Jai Alai por el que transcurren unas vías de Renfe, lo que provocó el corte del tráfico ferroviario durante diez minutos hasta que se lograron retirar las ruedas. Casi a la misma hora, los violentos quemaron varios contenedores que volcaron después sobre la vía pública de la calle Easo de la capital guipuzcoana, según informó el Departamento vasco de Interior. Pese a que los proetarras actuaron de día no se practicaron detenciones en ninguno de estos incidentes.

Un tercer ataque se produjo en la madrugada del viernes al sábado en Gernika (Vizcaya), cuando un grupo de radicales arrojó pintura roja contra la fachada y la puerta metálica de la entrada de los juzgados de esta localidad vizcaína ubicados en la calle Allende Salazar. Ya por la noche , en la localidad vizcaína de Markina, grupos de jóvenes atacaron con cocteles molotov cajeros de tres entidades bancarias, además de quemar varios contenedores.

Y para completar la geografía del terrorismo callejero, una decena de violentos con la cara tapada entraron a primera hora de la tarde en un «batzoki» (sede social del PNV) ubicado en la calle Cuadrilla de Vitoria. Los encapuchados rompieron el mobiliario, arrojaron pintura roja y amarilla y realizaron diversas pintadas -entre ellas alguna pidiendo la libertad de los últimos detenidos por la Policía- ante la atónita mirada de los clientes del establecimiento.

«Nada ha cambiado»
Los partidos vascos no tardaron en condenar los últimos episodios de violencia callejera. El presidente del PP de Vizcaya, Antonio Basagoiti, consideró que «demuestran que nada ha cambiado en el mundo de ETA-Batasuna». Según apuntó el dirigente popular en un comunicado, los violentos «han aprendido que pueden presionar al Gobierno de Zapatero para lograr réditos políticos y por eso mantienen estos ataques cada fin de semana». Por ello insistió en la necesidad de que el Estado de Derecho mantenga sus líneas de actuación y «permanezca firme en la prevención y erradicación del terrorismo callejero».

Por su parte, el portavoz de la Ejecutiva del PSE, Rodolfo Ares, instó a la izquierda abertzale a que «manifieste con toda claridad su voluntad de hacer política, sólo política, alejándose de la violencia». Tras asegurar que los últimos ataques «son incompatibles con el proceso de paz», advirtió de que «el camino que hay que recorrer no se construye ni robando pistolas, ni con violencia callejera, ni estableciendo presiones y chantajes al Estado de Derecho». Muy al contrario, indicó, tiene que haber ausencia total de violencia y voluntad de dejar la actividad terrorista por parte de ETA. «Quienes provocan este tipo de actos de kale borroka, quienes no se alejan de ellos, no están haciendo lo necesario para que podamos acabar definitivamente con la violencia y consolidar la paz, la libertad y la convivencia entre todos en Euskadi», añadió.

También reaccionó el presidente del PNV de Alava, Iñaki Gerenabarrena, que aseguró que los asaltantes del «batzoki» habían entrado «con el ánimo de aterrorizar a la gente, y esto en Europa y en todo el mundo se llama fascismo».
Ayer también fue día de movilizaciones en el entorno proetarra. Miembros de Batasuna, entre ellos Pernando Barrena, asistieron en Pamplona a una manifestación en favor de la autodeterminación en la que aseguraron que su formación no participará en ningún camino que suponga «alargar el conflicto».

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