AGLI

Recortes de Prensa     Martes 12 Diciembre  2006

La opacidad que exige una "paz" colaboracionista
EDITORIAL Libertad Digital 12 Diciembre 2006

El Gobierno del 14-M ya se comprometió públicamente con ETA a que "todo tuviera cabida, tenga el alcance que tenga", así como a dar "una salida a los presos" y llegar a un acuerdo con los separatistas –incluida la "izquierda abertzale"– para acabar con el actual "marco político-jurídico" del País Vasco sólo a cambio de una tregua "cuanto antes". Cabe pues imaginarse lo que este gobierno pudo llegar a comprometerse en la clandestinidad, sin testigos, sin eufemismos y sin riesgo de que nadie acusara a los representantes gubernamentales de ofrecer colaboración a la organización terrorista a cambio de un bien pagado "alto el fuego".

El caso es que ETA –tal y como hiciera con sus socios separatistas de Estella en el 98– ha advertido, insistentemente y desde el primer momento, de su compromiso de "volver a la lucha armada" si no se satisfacen sus totalitarias y delirantes exigencias territoriales y soberanistas, las mismas por las que han asesinado a casi un millar de españoles. La única diferencia con aquel entonces es que los terroristas en esta ocasión han prenegociado su "alto el fuego", por primera vez en la historia, con los representantes del Gobierno de la nación.

No seremos nosotros, precisamente, los que consideramos escaso el grado de colaboracionismo que, antes y después de "alto el fuego", este gobierno nihilista ha mostrado a la organización terrorista. No obstante, lo cierto es que gracias a la movilización civil, a las intermitentes pero presentes resistencias del Estado de Derecho y, en menor medida, del PP, Zapatero todavía no ha podido o no ha querido hacer realidad en su totalidad sus infames y contraproducentes "compromisos adquiridos" con la organización criminal.

Este frágil pacto entre criminales y mentirosos puede, por tanto, romperse antes de lo previsto –es decir, antes de las elecciones generales–, a no ser que Zapatero se vuelva a comprometer con los separatistas a poner en jaque mate y a corto plazo al actual marco constitucional del País Vasco en una maniobra que, si bien finalmente no saciará las explosivas esperanzas de ETA, quizá le permita a Zapatero ganar tiempo y llegar en "paz" a los comicios.

Con todo, y por muchas que sean las esperanzas que Zapatero les haya hecho recobrar a los etarras, a los terroristas se les está acabando la paciencia, tal y como pone de manifiesto el último zutabe interceptado y tal y como previsiblemente pondrá de manifiesto el próximo comunicado de la banda, que, suponemos, no tardará en llegar.

ETA no sólo quiere que el gobierno mantenga este colaboracionista "proceso de paz" sino que lo haga avanzar de manera visible. Pero Zapatero quiere llevar el proceso de manera clandestina. El "alto el fuego" ya se está perdiendo bastante poder anestésico y electoral por el incontrolable empecinamiento de ETA en dejar en evidencia su inequívoca voluntad de volver a la lucha armada si no obtiene la victoria de este "proceso de paz", como para que ahora vengan algunos "bocazas" del PSE, como José Antonio Pastor, a destapar la verdadera naturaleza del pacto y las exigencias de ETA para seguir manteniéndolo.

Esa es, en nuestra opinión, la única razón por la que Zapatero ha dado orden de que sólo él, la vicepresidenta y el sin par Rubalcaba puedan "informar" sobre este histórico proceso involucionista que todavía tienen la desfachatez de seguir denominando "proceso de paz".

REBELIÓN CÍVICA O REVELACIÓN CIVIL
Editorial minutodigital 12 Diciembre 2006

Desde hace un tiempo, ante la complicada situación política española, diversas organizaciones civiles están promocionando la llamada Rebelión cívica. Quizá sea la AVT la que haya popularizado esta postura. Algo así como la instauración de una resistencia activa. “ Si se quiere que la sociedad vuelva a ser dueña y señora de sus destinos, se debe fortalecer la Familia, pues la libertad civil no es posible sin la libertad de la Familia, primera institución política y fundamente de todas las demás. ”

La resistencia activa viene dada por la dejación de la sociedad del deber de control del poder político. La sociedad ha permitido que los políticos, ávidos de mayores cotas de poder, le arrebaten competencias que sólo a ella corresponden. Este proceso de absorción de la sociedad civil por parte de la sinarquía política se ha acentuado gravemente con la llegada del PSOE al gobierno nacional, que está aplicando nuevas tácticas de control social. La izquierda tradicionalmente practicó la conquista violenta del poder, que sólo triunfó en aquellos países en los que existía una situación social y política previa que hoy en día es imposible en los países occidentales. El caso modélico fue el que se dio en Rusia en la primera parte del siglo XX. Por eso, al no existir actualmente estas situaciones extremas las nuevas corrientes de izquierdas han optado por las técnicas que aplicó el fascismo europeo de los años 20 y 30: forzar la legalidad vigente hasta sacarla de quicio, pervertirla desnaturalizándola para amparar sus deseos. Así se mantiene un sistema político solo aparentemente legal. Algo que, por otra parte, es más antiguo, pues fue el sistema elegido por los primeros emperadores romanos, que no dudaron en mantener las Instituciones de la Roma republicana, si bien las vaciaron de contenido.

Así pues, la auténtica labor de la sociedad civil debe consistir en recuperar el poder que le corresponde y en devolver la vida a las Instituciones políticas, que deben garantizar la libertad. Esta labor, que por fuerza debe no sólo proponer soluciones sino imponerlas, tiene que ir precedida de un profundo proceso de concienciación ciudadana, de revelación, en el sentido de proporcionar indicios o certidumbres de la naturaleza despótica del nuevo poder instaurado tras el 11 de marzo. Por eso se hace cada vez más necesaria la creación de un Observatorio Político y Social que sea capaz de documentar y analizar la situación existente y proponer soluciones eficaces y prudentes.

Con carácter urgente se hace necesario recuperar el control de la educación por parte de la sociedad, privando a los Partidos Políticos de cualquier competencia a la hora de decidir los programas de estudios. La competencia de la Administración debe ser sólo subsidiaria. Igualmente, deberá suprimirse cualquier subvención pública e institucional a las Asociaciones civiles (ONGs, Asociaciones, etc.). Es la sociedad, organizada de forma natural, la que debe transmitir sus deseos a los gobernantes y no al contrario, como hace el sistema de subvenciones, que convierte a las Asociaciones en las correas de transmisión de los partidos. Y por último, si se quiere que la sociedad vuelva a ser dueña y señora de sus destinos, se debe fortalecer la Familia, pues la libertad civil no es posible sin la libertad de la Familia, primera institución política y fundamente de todas las demás.

Más sombras caen sobre el PSOE y el 11-M
Editorial Elsemanaldigital  12 Diciembre 2006

El 11-M volvió ayer a ser el centro de la actualidad política española. Elsemanaldigital.com ya informó, una semana después de los atentados de 2004, de que el ex secretario de Estado de Seguridad en la etapa de Felipe González, Rafael Vera, había informado a su partido al día siguiente de la masacre de que iban a producirse detenciones de sospechosos ligados al islamismo. No dejaba de ser llamativo que Vera, destacado miembro del PSOE condenado por los GAL, conservase relaciones dentro de las Fuerzas de Seguridad del Estado para estar informado antes y mejor que el Gobierno de José María Aznar en aquellas horas cruciales, y que estuviese en contacto directo con la jueza antiterrorista francesa Laurence Levert, que manejaba la misma información. Era una sombra aún pendiente sobre la versión oficial de los hechos.

Esa sombra recibió ayer un ulterior respaldo informativo. El diario El Mundo ha confirmado que había en el Ministerio del Interior funcionarios que informaban a Vera antes que al entonces ministro Ángel Acebes, y que esa información, pasando a través del presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, fue empleada desde la sede socialista de la calle Ferraz por Alfredo Pérez Rubalcaba para usar la situación en beneficio electoral del PSOE. Pero hay más: en la mañana del 11-M Vera, según la información del periódico, habría obtenido de Ibarra un despacho y un teléfono "seguros" en las cercanías de Mérida, desde los que poder hacer gestiones absolutamente secretas mientras toda España creía que ETA había puesto las bombas y mientras aún no se sabía ni siquiera el número exacto de asesinados.

La información, que tiene cuando menos fundamentos aparentemente sólidos, es de una gravedad inusitada. No sólo se trataría de una manipulación partidista de las investigaciones policiales, sino también de un empleo igualmente partidista de medios públicos, tanto de Interior como de la Junta de Extremadura. Si Vera tenía información adicional, y buscó un lugar secreto para comunicarlo al PSOE y a sus "fieles" en Interior, se explicaría que Acebes supiese de los hechos con doce horas de retraso respecto a Rubalcaba y al resto del equipo de José Luis Rodríguez Zapatero. Rodríguez Ibarra ha anunciado que pedirá la protección de la Fiscalía General del Estado por ser "un ciudadano decente" que estaría "indefenso ante un sinvergüenza como Pedrojota Ramírez". Lo cual no es exacto, ya que Ibarra no es un ciudadano cualquiera sino un representante del Estado con una responsabilidad política y unos medios públicos a su disposición, pero siempre dentro de la Ley y al servicio de los ciudadanos.

La pelota está en el tejado del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. No se trata de avanzar en ninguna hipótesis más o menos conspirativa, sino sencillamente de que los españoles sepan si Vera actuó con mejor conocimiento de los acontecimientos que las autoridades del momento, si Rubalcaba contó con datos desconocidos para el Gobierno al organizar la campaña radiofónica y callejera de aquellas horas y si la Junta de Extremadura presto su infraestructura al efecto. Se trata de una cuestión política que debe aclararse por el bien de nuestra democracia; no hacia el pasado, sino hacia un futuro en el que nadie desea que pueda volver a suceder nada semejante.

Los gritos ya no asustan
Ignacio Villa Libertad Digital 12 Diciembre 2006

La información que publicaba este lunes el diario El Mundo vuelve a poner encima de la mesa uno de los grandes interrogantes que nadie ha respondido sobre los atentados del 11 de marzo o, más bien, sobre la campaña de intoxicación mediática que culminó en la jornada de reflexión. No se sabe quién la organizó ni quién facilitó a Ferraz, y después a la Cadena SER, esos datos sobre los atentados que no tenía el Ministerio de Interior y que fueron tan eficaces a la hora de volcar a una parte importante de la opinión pública contra el PP. No sabemos quién fue el encargado de montar las pruebas falsas –la mochila de Vallecas, la Renault Kangoo o el Skoda Fabia– o quién inventó infundios como aquel de los "terroristas suicidas" con tres pares de calzoncillos. Estas y otras preguntas no han sido respondidas y nos llevan a concluir que hubo al menos un núcleo desde donde se organizó buena parte de esas maniobras.

¿Pudo ser Rafael Vera parte de ese operativo? No lo sabemos. Lo que sí sabemos son tres cosas. Vera conoce perfectamente las cañerías del Estado –no en vano fue el cerebro del Ministerio del Interior en la época del terrorismo de Estado de los GAL–, destilaba y destila bilis contra el Partido Popular y se movió de forma extraña durante aquellos días posteriores al atentado del 11 de marzo. Ibarra y el propio Vera han desmentido la información de El Mundo que indicaba que el ex secretario de Estado de Seguridad utilizó un despacho de la Junta de Extremadura en Mérida. Ciertamente, no podían hacer otra cosa. Pero nadie puede desmentir que, en la comisión de investigación parlamentaria sobre el 11 de marzo, Alfredo Pérez Rubalcaba confirmó que había hablado con Rodríguez Ibarra, que le informó de que Vera quería hablar con él; así lo hizo el actual ministro del Interior. Ibarra y Vera pueden intentar poner su escasa credibilidad como garantía de lo que afirman, pero lo cierto es que aquellas conversaciones existieron, como ha reconocido el propio Rubalcaba.

En todo caso, no hay duda de que el Gobierno y el PSOE cada vez tienen menos argumentos para intentar explicar lo inexplicable. Entre otras cosas, la ruptura sin precedentes del día de reflexión. ¿Pretenden los socialistas que nos sigamos creyendo que las manifestaciones del 13 de marzo delante de las sedes del PP fueron manifestaciones espontáneas? Aquello fue un auténtico golpe mediático alentado desde los medios de comunicación cercanos al partido socialista y que tenía como objetivo influir en los resultados electorales de las generales. Y seguramente alguien lo diseñó desde algún lugar concreto.

Estos hechos requieren una explicación por parte del Gobierno y del PSOE. Ya no asusta a nadie que Ibarra y Vera salgan como toros bravos corneando a diestro y siniestro; ya lo hicieron en la época de los GAL y de poco les sirvió. La época en que estaba bien visto amedrentar a la prensa desafecta ya ha terminado. Las mentiras ya no tienen más recorrido.

El PSOE fracasa con las víctimas
Editorial ABC 12 Diciembre 2006

DESDE que accedió al poder en 2004, el PSOE no ha perdido oportunidad para demostrar que las principales asociaciones de víctimas de ETA eran un producto de la política antiterrorista de Aznar y que en la medida en que esta política iba a ser sustituida por un «final dialogado», las víctimas debían asumir un nuevo papel, menos comprometido, menos llamativo. Los errores de este planteamiento no han dejado de producir consecuencias, cada cual más negativa que la anterior, hasta llegar a un estado de cosas en que la inmensa mayoría de las víctimas está claramente en contra del proceso de negociación con ETA por dos razones: la primera, porque temen que la impunidad de los terroristas y la legitimación de sus objetivos acaben siendo parte del precio que el Gobierno esté dispuesto a pagar por el cese de la violencia; la segunda, porque no se fían en absoluto de Rodríguez Zapatero.

Los intentos de dividir a las víctimas y enfrentarlas entre sí parecen no haber acabado, a la vista de los contactos mantenidos por cargos socialistas vascos relacionados con la Fundación Fernando Buesa con miembros de la AVT que puedan discrepar de la gestión de su presidente, Francisco José Alcaraz. El empeño ha sido en vano nuevamente, pues el PSOE sigue demostrando no conocer el verdadero estado de ánimo de la mayoría de las víctimas, creyendo que su posición frente al proceso de negociación es, simplemente, la respuesta a una instrucción del PP. Es evidente que el PSOE se equivoca. Seguir por este camino de discordia sólo le va a suponer al PSOE un mayor distanciamiento con las víctimas de ETA y, por tanto, una mayor deslegitimación de su proceso de negociación con los terroristas. Las víctimas deben ser tratadas como lo que son: un patrimonio moral de la nación y un concepto cívico sin ideologías, pero con un fuerte compromiso con los valores democráticos.

Con estos movimientos en la sombra para crear víctimas «afines», el PSOE asume una parte sustancial del fracaso del proyecto de Zapatero: la falta de apoyo de las víctimas, elemento imprescindible para que la sociedad se implique con serenidad en un proceso de diálogo con terroristas. Así no recuperará nunca el respaldo de la AVT, ni de otras asociaciones opuestas al proceso de negociación. No fue principalmente la reparación económica y política que recibieron del Gobierno de Aznar, sino el compromiso de no vaciar de contenido el sacrificio de los cientos de personas asesinadas y heridas por ETA, lo que hizo que las víctimas sintieran que, por primera vez, se estaba haciendo justicia con ellas. En la oposición al diálogo con ETA no hay seguidismo partidista por parte de las víctimas, sino una reacción de profunda desconfianza hacia un Gobierno del que temen que las devuelva al olvido para allanar el diálogo con los terroristas.

Vera y el 11-M
Bocazas Ibarra
Cristina Losada Libertad Digital 12 Diciembre 2006

Por la boca muere el pez, y si hubiera peces de secano, Rodríguez Ibarra sería uno de ellos. Cada vez que abre la suya, no sólo despide bilis contra quienes él reputa como adversarios o enemigos, condición que está regida por la veleta de un cobarde oportunismo: de archicrítico de Carod Rovira pasó a amigarse con él en aquel frutal programa de televisión que pastoreó sin éxito Julia Otero. Es que, además, sea por incontinencia verbal, por intencionalidad oculta o por ambas, sus imprecaciones se vuelven un arma de doble filo.

Así ocurre con aquellas declaraciones, en 2004, que recupera en su blog Luis del Pino, en las que aseguraba que la detención de la furgoneta de Cañaveras, con dos etarras y 500 kilos de explosivos, era un montaje del PP. O sea, un invento para hacer creer a la gente que ETA preparaba un gran atentado en Madrid y perjudicar de ese modo electoralmente al PSOE. Recuérdese el contexto: ello ocurría tras la fraternal charla de Carod Rovira, socio privilegiado del PSC, con Ternera en Perpiñán. Pues bien, la salida de Ibarra, extraña incluso en él, despide curiosos y siniestros destellos al contemplarse bajo la luz que arroja todo lo que hoy sabemos sobre los "montajes" que precedieron y sucedieron al 11-M. Y es que, en efecto, montaje pudo haber: el de una trampa para que el Ministerio del Interior se lanzara a culpar a ETA de la masacre de Atocha y quedara como mentiroso en los pocos días que faltaban hasta la cita con las urnas.

Oyera campanas el extremeño o se le ocurriera a él solito lo del montaje, ¿cómo pudo atribuirle a un Gobierno, sin prueba alguna que lo sustentara, la "fabricación" de la detención de unos terroristas con cargamento letal? Ibarra puede, porque le da la gana. Porque el bellotari actúa exactamente del modo que le reprocha al director del diario El Mundo: "dice lo que quiere todos los días y es inmune y nadie va contra él". Y más aún: "se le permiten cosas que a los demás ciudadanos no se le permiten". Tal vez hizo el canelo, para variar, el Gobierno de entonces, por no requerir de quien ocupaba un cargo institucional que demostrara su acusación o se retractara ipso facto. Pero vivimos en un país donde la consejera de Interior de la Generalidad afirma que el gobierno ha intentado dar un golpe de Estado y no pasa nada, oiga.

Ibarra, que se cree inmune y quizá lo sea; no está para dar cuentas, sino para pedirlas. Y sus maneras son muy reveladoras de cómo entienden las meninges de este viejo socialista la democracia y las libertades y derechos que han de acompañarla para que no sea una cáscara vacía. Es una constante que los dirigentes del PSOE identifiquen y reduzcan la democracia a la regla del gobierno de la mayoría, y eso cuando le resulta favorable, y que todo lo demás les sobra si obstaculiza sus planes. Pero pedir que "terminen con él de una vez", refiriéndose al director de un periódico, nos trae a la memoria escenas de la peor tradición socialista, empezando por la amenaza de Pablo Iglesias de recurrir al atentado personal contra Maura, quien, por cierto, lo sufriría días después. ¿A qué llama Ibarra? ¿Al asesinato civil? ¿De nuevo? A la censura, por supuesto. Si pudiera, mañana cerraba la prensa desafecta, la que publica informaciones sobre el 11-M, que es el grano que más le duele. En fin, podía haberse limitado a desmentir la información, pero su ataque desmesurado y grosero contra los medios volverá a tener, como aquella carta que le publicó el ABC, más de una lectura. Y, ojo, señor Ibarra, no se meta en el mismo saco que la jueza Le Vert, que la aparición de su nombre en esta historia se debe a la bocaza del secretario de Organización de su partido.

Vera y el 11-M
Las arcanas cerezas del Bellotari
José García Domínguez Libertad Digital 12 Diciembre 2006

Desde ayer empieza a estar claro que se trató de una nada velada amenaza. Aunque entonces nadie la entendió. Y eso que él había elegido airearla delante de todo el mundo. Porque la profirió ex profeso ante las cámaras de Televisión Española. En vivo, en directo y en horario de máxima audiencia. Pero nadie la entendió. Fue en el programa de la Otero. Ahora se van a cumplir justo dos años desde aquello.

Lo recuerdo con atónita nitidez. Primero miró fijamente a la cámara y, después, con ese verbo abrupto tan suyo, tan de filólogo asilvestrado, el Bellotari lanzó su aviso a navegantes: "Si se tirase de una cereza en el caso de Rafael Vera, caería todo el ramo, y yo no quiero que se hunda la democracia en España". Un alto dignatario del Estado revelando que las instituciones del Reino de España penden de un delicado ramito de rojas cerezas; y que si a algún indiscreto le diera por estirar demasiado de la cerecita Vera, el edificio entero se vendría abajo. Y nadie lo entendió.

Por lo demás, tampoco era la primera vez. Pues hubo otra, la del golpe de Estado del 23-F. Aquella en que Adolfo Suárez se acercó a Prado del Rey a transmitir un mensaje muy parecido: que no deseaba que la legalidad constitucional volviese a ser un paréntesis en nuestra historia. El drama de Suárez fue que le tomaron en serio demasiado tarde; y el de Ibarra, que era demasiado tarde para que nadie le tomase en serio.

Porque a Ibarra ya nadie se lo tomaba en serio cuando el abogado de Rafael Vera arreó con aquel maletín embutido de millones al objeto de que Paesa colaborase en la caza de Roldán. Ni cuando la mano derecha del mismo Vera, el coronel Hernando, abrazó el otro maletín repleto de más millones, el destinado a que Amedo colaborara en no colaborar con la Ley. Ni cuando él mismo dio en berrear que la caravana etarra de Cañaveras era un montaje propagandístico del Partido Popular.

Ni cuando el mismo otro, Hernando, retornó a la UCO dispuesto a tutelar de cerca a los moritos de Lavapiés. Ni cuando Roldán volvió a la calle. Ni cuando Galindo volvió a la calle. Ni cuando Vera volvió a la calle. Ni cuando Paesa volvió a la vida. Ni cuando, antes de que todos los pájaros echaran a volar, el PSOE volvió al poder desde ese teléfono tan seguro que guarda en Mérida. Ni siquiera cuando, señalando un delicado ramito de cerezas, le bramó a la Otero: "Defendiendo a Vera, defiendo a mi país".

Si es que se le entiende todo. Quién sabe, quizás por eso mismo siga sin querer entenderle nadie.

Los que faltaban
Antonio Jiménez Periodista Digital 12 Diciembre 2006

Al proceso de Zapatero con ETA le sobran consejeros y asesores propios, advenedizos, mediopensionistas y foráneos, y le falta lo único imprescindible que no es otra cosa que la voluntad clara y rotunda de los terroristas de entregar las armas y aceptar las reglas del juego democrático.

El camino emprendido por Zapatero para encontrarse con ETA fue equivocado y prueba de ello es que según una encuesta elaborada por el gobierno de Ibarretxe, hay mas vascos que piensan que el estancamiento y crisis del "proceso" es por culpa del Gobierno que no mueve ficha, que de la ilegal Batasuna por no condenar la violencia.

Los encuestados no parece que consideren prioritario que la formación pro etarra haga una declaración de rechazo al terrorismo y sí que el Ejecutivo de Zapatero vaya dando pasos.

ETA y su brazo político, mientras tanto, sin necesidad de renunciar a ninguno de sus postulados, incluidos los criminales, aguarda sin desgastarse en términos de opinión pública vasca.

A ello ha contribuido, sin duda, la estrategia de Zapatero y del PSOE , excesivamente condescendientes con Otegui y compañía, y la irrupción de colectivos, tipo Ecologistas en Acción, y sujetos como el "surafricano batasuno" Brian Currin, que con el pretexto de servir al "proceso" en calidad de impulsores del mismo o de mediadores, terminan sospechosamente oxigenando a ETA y a Batasuna.

Hasta Ecologistas en Acción, con la excusa de que su actividad está centrada en la "ecología social y por tanto implicada con toda la realidad social", ha considerado que no podía soslayar el conflicto vasco y ha tomado partido, qué casualidad, igual que el tal Currin, a favor de que la justicia se declare en tregua con el entorno etarra y de que el Gobierno haga concesiones políticas a ETA para que ésta abandone las armas.

A los alegres y combativos "ecologistas de salón", como a Currin, no les importa que su buenista e interesada petición choque frontalmente con las reglas de la democracia, con el Estado de Derecho y con unas víctimas, cada día que pasa, más alarmadas por el olvido y marginación a donde algunos quieren conducirlas, con tal de que sus verdugos nos perdonen la vida a los demás.

Quienes hemos nacido entre ríos y pinares y presumimos de serranía llevamos íntimamente prendido el sentimiento conservacionista y de protección del medio ambiente, sin necesidad de que ninguna asociación de ecologistas nos lo recuerde y menos desde posiciones contaminadas por un acusado sectarismo político. Hago esta declaración de principios por que si antes, Ecologistas en Acción, no me merecía crédito alguno, ahora mucho menos.

Rafael Vera, al aparato
Juan Cruz Osta Periodista Digital 12 Diciembre 2006

Los días 11, 12, 13 y 14 de marzo fueron asquerosos. Doscientos muertos de ETA; doscientos muertos de ETA o Al-Qaeda; doscientos muertos de Al-Qaeda; los mismos doscientos de Aznar. Muchas veces ha dicho el malhadado Zaplana que tenían la sensación de ir varias horas por detrás del PSOE. Casimiro García-Abadillo firma que no eran varias horas: Rafael Vera, desde la alcantarilla que le había preparado Rodríguez-Ibarra, les adelantaba días. Luego vinieron los premios.

Rafael Vera, la rata más grande del gobierno GAL, consiguió escaquearse de casi todos los sumarios relacionados con el crimen de Estado. Tuvo que ser por el secuestro del pobre Segundo Marey por el que se viera el tenebroso funcionario entre rejas. El secuestro y el robo de fondos reservados. Tanto monta. Pero, sin todavía cumplir la cuarta parte de su condena, este individuo fue excarcelado por el gobierno de Zapatero Presidente. ¿El premio?

En una Carta al Director de El Mundo titulada "Del GAL al 11-M" , el 27 de agosto de 2006, Pedrojota Ramírez se preguntaba:

"¿Quién está ahora realizando un último -o penúltimo- pago por el suyo? ¿Rubalcaba? ¿González? ¿Zapatero? Y, sobre todo, ¿qué es lo que ahora sabe y calla Rafael Vera?"

Este lunes, su mano derecha, Casimiro García-Abadillo, no ha hecho más que empezar a darnos las claves. La persona que fue adelantando al PSOE los pasos que daba la Policía en las horas inmediatamente posteriores al 11-M era Rafael Vera.

"Este ex secretario de Estado para la Seguridad de González, informaba telefónicamente a la dirección socialista. Lo hacía, apunta, desde un despacho que puso a su disposición el presidente de la Junta de Extremadura. Desde ahí, el 12 de marzo ya trasladó al PSOE que al día siguiente habría detenciones de islamistas. Su fuente, según el propio ex secretario de Estado, era la juez antiterrorista francesa Laurence Levert."

Federico Jiménez Losantos, que recibe todos los días una llamada antes de cenar del director de El Mundo, decía que nos vamos a ir enterando de más cosas. Y Losantos no habla al buen tuntún:

"La mañana del 11-M Rafael Vera le dice al presidente de la Junta de Extremadura que quiere un despacho con los teléfonos seguros para coordinar ¿qué?, pues no lo sabemos, pero nos iremos enterando".

Vera se confirma en el 11-M. Casimiro y sus compañeros lucharán contra viento y marea por darnos todas las claves. Nos iremos enterando. A pesar de muchos.

Víctimas Molestas
Miguel Barrachina Periodista Digital 12 Diciembre 2006

[Las víctimas se han movilizado ] Para que la negociación política con los terroristas fuera aceptada con la menor resistencia posible por la opinión pública española el gobierno de Rodríguez Zapatero se aprestó a realizar un esfuerzo ingente para acomodar la cruda realidad a sus caprichosos deseos.

En esa cruzada para crear un clima favorable a las cesiones ante los criminales de Batasuna-ETA, a las que convenientemente se las llama “proceso de paz”, los malos debían dejar de ser tan malos y los buenos, principalmente las víctimas, no debían serlo tanto.

Así de la misma forma en que los miembros de ETA se convierten en “hombres de paz”, regresan a las instituciones y se fuerza su reconocimiento internacional, las víctimas del terrorismo y sus opiniones llegan a ser una molestia para los planes zapateros.

El esfuerzo por dulcificar la imagen de la banda criminal llega en ocasiones al absurdo negando las evidencias. Varios informes de verificación en los que Rubalcaba afirmaba que ya no había actividad terrorista coincidían con la llegada de cartas de extorsión que eran ignoradas, se minimizaba la kale borroka y el gobierno dudaba de la autoría de ETA en distintos atentados. Al final el robo de las 350 pistolas arruinó el esfuerzo gubernamental por ocultar su actividad delictiva.

La otra parte de la campaña tampoco logra su resultado. Se ha disuelto el Alto Comisionado que pretendía silenciar la opinión de las víctimas, se ha encausado al hermano del Ministro de Justicia por llamar a la AVT, que presta atención a más de 500 familias cada año, “Asociación de Venganza Talibán” y los esfuerzos por dividir y debilitar a su principal entidad representativa están resultando baldíos.

Aún así el ejecutivo de Rodríguez Zapatero ha aplazado la resolución de las dos convocatorias de ayudas para 2006 a noviembre y diciembre. Para que esta asfixia económica no se vuelva a repetir el Grupo Popular ha planteado en el Congreso de los Diputados una Proposición para que las convocatorias de ayuda a las víctimas se resuelvan en el primer semestre de cada año y que su asignación atienda a criterios objetivos de representatividad y servicios prestados a sus familias.

Al final los arrogantes asesinos, son eso, arrogantes y asesinos, y sus inocentes víctimas son inocentes y víctimas, por eso los españoles están con éstas y contra aquellos.

El gobierno ha fracasado en el empeño de desvirtuar la tozuda realidad.

El colmo, Rubalcaba dice que Rubalcaba mintió
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 12 Diciembre 2006

Que el ministro de Interior de un país mienta reiteradamente, es en sí mismo motivo para la estupefacción, pero si ese ministro dijo cuando no era ministro y gobernaba el PP que este país no se merecía un gobierno que mintiese, tenemos ya todos los ingredientes necesarios para una pasmosa ensalada del horror que induce a la espantada como poco a Andorra o Gibraltar. Al menos sabemos por sus propias palabras que no merecemos tener un ministro tan mendaz como él. Si un ministro de la policía miente con semejante desparpajo podemos intuir de lo que es capaz.

Analicemos las mentiras de Rubalcaba tras su declaración en Antena 3:

1.- Primera mentira y la más gorda.

Dice el ministro en Antena 3

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, reconoció este lunes que no ha podido constatar "una voluntad inequívoca por parte de ETA de abandonar la violencia"

Si echamos mano de la hemeroteca y se busca lo que dijo Rubalcaba tanto a Zapatero como a los partidos políticos en el Congreso antes de que el presidente anunciase el inicio de las conversaciones con ETA veremos la magnitud de la mentira.

El 29 de junio de 2.006 el diario El Mundo informaba lo siguiente

Este jueves por la mañana, antes del anuncio del jefe del Ejecutivo, Alfredo Pérez Rubalcaba se ha reunido con los portavoces parlamentarios para hablar sobre la verificación del alto el fuego de ETA y la posibilidad de abrir el diálogo con la banda.

Según ha informado el portavoz parlamentario del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, el ministro del Interior le ha confirmado que las comprobaciones realizadas por los servicios policiales permiten concluir que "el alto el fuego es real, efectivo y que se dan las condiciones para iniciar estos contactos".

No podemos decir que sea un error del ministro, ya que hasta el ciudadano menos informado sabía en aquellos días de junio que ETA seguía con la violencia de la kale borroka, la extorsión a los empresarios y las coacciones a los mismos a quienes venían coaccionando desde siempre.

Por cierto, que cuando Zapatero dio por buenos los informes de Rubalcaba sabiendo que en la calle seguía la violencia etarra también mintió.

2.- Segunda mentira de Rubalcaba.

De nuevo en las declaraciones a Antena 3 dice Rubalcaba:

El ministro ha señalado también que el proceso de paz no "arranca, le cuesta despegar", ya que ha reaparecido la violencia callejera en el País Vasco aunque ha considerado que "estamos en buenas condiciones para vislumbrar el fin de la violencia".

Esta mentira es fácil de demostrar, pues el ministro dice que ETA va a terminar con la violencia, pero resulta que hace escasos días la propia ETA decía en su Zutabe 111 que no pensaba dar fin a la violencia, justo lo contrario, que iba a continuar con ella durante todo el proceso.

Zutabe 111, ETA dice:

“Ahora más que nunca, es únicamente la lucha la clave que guiará el proceso donde pretendemos"

Sabemos porque tenemos pruebas de ello, que Rubalcaba sabe leer, sabemos que a Rubalcaba le han pasado la traducción del Zutabe de ETA, sabemos que ha leído lo que ETA dice, luego sabemos que Rubalcaba miente como un bellaco de los de antes al decir lo contrario de lo que ETA dice, que son precisamente a quienes tiene que evaluar para constatar.

Rubalcaba dimite, pues debes ser coherente con tus palabras, este país según tu no te admite como ministro pues has mentido y muchas veces.

La hoja de ruta de Zapatero al infierno tiene solo dos pilares básicos, el engaño y la mentira, básicamente la mentira que niega la realidad y la oculta al país, son imprescindibles para intentar que no se vea el timo del proceso de paz de pacotilla que no hace concesiones a ETA, solo se les da todo lo que piden.

Dos hombres que sabían demasiado
Lorenzo Contreras Estrella Digital 12 Diciembre 2006

Hay dos datos que modulan el recital de hechos políticos con que nos “obsequia” la actualidad: uno viene dado por la versión según la cual el Gobierno intentó reunirse con representantes de ETA en agosto, pero la banda no quiso; el otro atribuye a Rafael Vera una información sobre detenciones de islamistas en Francia a propósito de los atentados del 11M.

La primera de estas versiones es sorprendente en la medida en que ETA insiste a cada paso sobre la necesidad del diálogo con el Gobierno de Zapatero, pese a lo cual el socialista vasco José Antonio Pastor “revela” que la banda dijo “no” en agosto. Pero en este caso es todavía más sorprendente el comentario de José Blanco, secretario de Organización del PSOE, cuando asegura que mucha gente habla de lo que no sabe y, en cambio, “los que sabemos no hablamos”.

El señor Blanco no tiene fama de lúcido y, por supuesto, ignora la habilidad a la hora de decir las cosas. Porque ya es grave que quienes saben todo o mucho acerca de las actitudes de ETA guarden silencio y, por consiguiente, mantengan en la duda, la ambigüedad o la ignorancia a quines necesitan saber lo que ocurre, entre ellos el Parlamento y, naturalmente, la oposición legal. Esta circunstancia alimenta y justifica la crítica contra un Gobierno que actúa subterráneamente mientras la sociedad en su conjunto se pregunta qué demonios pasa y, como suele decirse, por dónde van los tiros, sobre todo los que pueden venir, qué precios políticos están en juego y, en suma, cuáles van a ser las verdaderas condiciones de la paz o la marcha definitiva del llamado “proceso de pacificación”.

Cuando el Tribunal Supremo da por legales los contactos políticos con Batasuna por parte del Gobierno y de los miembros más distinguidos del PSOE, habrá que deducir que el poder político acaba de obtener una franquicia judicial y que, en estas condiciones, las negociaciones, diálogos, contactos o como quiera llamárseles jamás tuvieron oportunidad tan clara de entablarse. El señor Blanco lo sabe todo acerca de lo que está sobre la mesa de las posibilidades o de las realidades, pero he aquí que prefiere no decir nada, al parecer para no malograr el guiso político que se cocina, como tantas veces se ha advertido desde el propio Gobierno. Esto significa, lógicamente, que algún día, sin participar por vía de noticia en la preparación, nos encontraremos servido los españoles un menú que puede provocar vómitos en mucha gente. ¿Qué ingredientes van a constituir ese menú? ¿Hasta cuándo se va a aplazar su servicio?

Por su lado, el caso de Vera no puede ser presentado a estas alturas como una novedad o como exclusiva reporteril. Que el ex secretario de Estado para la Seguridad durante la etapa felipista avisó a Rubalcaba de que, según sus personales informes, los autores del 11M habían sido islamistas era asunto conocido, y quien firma esta crónica ya tuvo ocasión de anticiparlo en su día sin alharacas ni estruendo. Era natural que Vera, pese a sus circunstancias procesales o penales, supiera mucho de todo por la sencilla razón de que sus enlaces con el mundo de la seguridad o de la política no iban a perderse de la noche a la mañana. Si quiso informar o desinformar al PSOE y concretamente a Rubalcaba es otra cuestión. Motivos tenía para estar encolerizado, ya que el felipismo, que tanto supo de sus andanzas y tanto le autorizó, le dejó tirado en la cuneta cuando las cosas se torcieron. Felipe González, el señor “X” según Garzón, se encogió de hombros, y Vera no se lo perdonó y probablemente sigue sin perdonárselo. Eso no significa que el ex secretario de la Seguridad engañara por fuerza al partido. En realidad evitó que la hipótesis de la autoría etarra del 11M prosperara en la calle de Ferraz. Vera, en todo caso, era el hombre que sabía demasiado. Al PSOE y a González les conviene que no hable… todavía.

Babel, capital de España
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 12 Diciembre 2006

Sólo sé que no sé nada», decía el buen Sócrates y tenía más razón que un santo. Lo demuestra el hecho de que impartía sus clases gratis, cuando los sofistas ya habían generalizado en la Grecia clásica la costumbre de cobrar a sus alumnos por desasnarlos.

A veces da la impresión, mi querido presidente, de que el proceso negociador es un guirigay de tamaño considerable, como si todo lo hubiese organizado Pasqual Maragall. Esto es muy desmoralizador para la tropa: Si Sócrates, que era un sabio, no sabía nada, ¿qué sabrán estos que nos gobiernan? Repasemos: El portavoz de su partido en el Parlamento vasco dijo el sábado que el Gobierno que usted preside intentó reunirse con ETA, pero que el encuentro no fue posible porque ETA, como si fuera Bush, no se dignó devolverle la llamada.

Pastor, el Buen Pastor, debió de recibir algún toque porque muy poco después precisó que sus declaraciones eran a título personal, en una revelación sorprendente. Uno cree que había dicho la verdad y eso no es algo que requiera representatividad. La verdad es la verdad, la diga la asamblea de porqueros o el gran Agamenón en solitario. Y héte aquí que José Blanco le afeó la conducta de modo lapidario: «Hay mucha gente que no sabe de lo que habla y los que sabemos, no hablamos».

Otro error. Es obvio que Pastor sí sabe lo que dice. Tal vez no sepa cuándo debe callar, pero ése es otro concepto.

Más afinaba Txema Montero, que veía el proceso en globo en una entrevista de 'El Diario Vasco', donde exponía razonadamente su temor de que ETA vuelva a matar y opinaba que todos hablamos demasiado: «Tenemos que hacer un esfuerzo de lenguaje frente al exceso retórico. Recuerdo lo que decía El Quijote de los vizcaínos y, por extensión, de los vascos: 'cortos en palabras y largos en hechos'».

Incluso él. ¿Por qué dice que si el proceso descarrila, «la única responsable de su fracaso será ETA»? La banda será la única culpable de sus acciones terroristas y de sus crímenes, pero del éxito o del fracaso del proceso serán responsables quienes lo diseñaron, supongo. Por otra parte, lo que sí escribió Cervantes a propósito del caso que nos ocupa fue: «Al buen callar llaman, Sancho», pero la cita de Montero no es de Cervantes, sino de Tirso de Molina, que en el primer acto de 'La prudencia en la mujer' hace decir a don Diego López de Haro, fundador de Bilbao: «Vizcaíno es el hierro que os encargo,/ corto en palabras, pero en obras largo».

Hay mucho lío, presidente. Lo que debía haber sido una estrategia para confundir a los terroristas y a sus partidarios tiene confundidos a los propios dirigentes de su partido, como si hubiera vuelto Yavéh a practicar el truco del Génesis: «¿Ea pues!: descendamos, y confundamos allí mismo su lengua, de manera que el uno no entienda el habla del otro». Y en ello estamos.      s.gonzalez@diario-elcorreo.com

11-D, dolor y preocupación
Editorial HERALDO DE ARAGÓN 12 Diciembre 2006

AYER amaneció en Zaragoza un día de frío y niebla como el del fatídico 11 de diciembre de 1987. Los habitantes de la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza fueron arrancados brutalmente del sueño para entrar en el infierno de destrucción que ETA les había preparado. Además de los once muertos -seis de ellos, niñas-, docenas de afectados vieron sus vidas truncadas. Niños huérfanos de padre y de madre, privados de sus hermanas, hubieron de dejar su casa, sus colegios, sus amigos, sus recuerdos.

Los aragoneses no les olvidan, ni a ellos ni a ninguno de los asesinados vilmente en tantos años de infamia. Su recuerdo es un estímulo para perseverar en el objetivo de acabar con el terrorismo, desde la legalidad y con todos los instrumentos judiciales, policiales y políticos disponibles.

Esta esperanza colectiva se ve empañada, desde hace semanas, por noticias preocupantes sobre la marcha del proceso que se abrió en marzo con el anuncio de alto el fuego de ETA. El abogado Txema Montero, antiguo eurodiputado por HB y expulsado luego de ella por su rechazo a la violencia, no descarta incluso, en declaraciones al "Diario Vasco", la reanudación de los atentados en fechas próximas. Si la sangre vuelve, habrá de quedar claro que será en exclusiva por el incomprensible y ciego empecinamiento del complejo ETA-Batasuna en emplear la muerte y el terror para hacer política. Sólo con la condición de esa renuncia, que anhela toda la ciudadanía, podrá cumplirse la esperanza de la paz.

Comisión Baker
Lo que Irak de verdad necesita
GEES Libertad Digital 12 Diciembre 2006

Irak no necesita más recomendaciones ni grupos de notables reflexionando no sobre el futuro del país, sino sobre su propio futuro, que es lo que ha sido en realidad el ejercicio de la comisión Baker-Hamilton. Irak necesita, por el contrario, decisiones y actuaciones encaminadas a la victoria de la coalición y a la derrota de los terroristas, guerrilleros e insurgentes, sean del lado que sean.

El impacto letal que el informe de Baker y Hamilton puede tener es esparcir por todo Washington (y de ahí a amigos y enemigos) la sensación de que Estados Unidos es débil y está dispuesto a aceptar su derrota. No es un problema tanto de lo que se dice en el texto que, como hemos comentado en estas páginas, da un poquito a todo el mundo para contentara casi todos, como de lo que no dice. Porque lo que no plantea es una estrategia y unas medidas para la victoria. Posiblemente porque sus autores no crean en ella.

Y en algo tienen razón: la victoria con el planteamiento actual y en las circunstancias presentes no es imaginable. Pero eso no quiere decir, ni mucho menos, que no sea posible. Hoy, todos atacan a los neocons por haber llevado a Estados Unidos a una guerra imposible. Quienes en su día apoyaron la intervención saltan ahora del barco, convencidos de su inevitable naufragio. Conservadores y demócratas reviven el síndrome de Vietnam y sueñan con un Estados Unidos fortaleza, aislado de los vaivenes del resto del mundo. Se equivocan en todo.

La guerra en Irak no está perdida y se puede ganar, sólo que es necesario dejar de lado el derrotismo y encarar la situación de manera "realista". Los neocons han venido advirtiendo desde bien pronto (tan pronto como el verano del 2003) que eran necesarias más tropas sobre el terreno para instaurar el orden y garantizar la seguridad de los iraquíes. El Pentágono les desoyó y se produjo una de las más estériles disputas que tuvo a Rumsfeld como protagonista en lugar de Irak. Y no sólo los neocons abogaron por un aumento de la presencia de tropas americanas en suelo iraquí, también varios militares de alta graduación. Fred Kagan, del American Enterprise Institute ha fijado la cantidad requerida en 50.000 soldados más.

Sea como fuere, Irak necesita con urgencia una cosa: un redespliegue táctico que permita la concentración de más tropas en la capital, Bagdad. La seguridad allí exige unos 20.000 o 25.000 soldados más en sus calles. Pero no todo es cuestión de número. Las tropas necesitan modificar su misión y tienen que hacer de fuerzas del orden público que no dependan de la autorización del gobierno iraquí, sino de la evaluación del comandante sobre el terreno. Irak necesita más personal dedicado a la formación y entrenamiento de sus fuerzas de seguridad y ejército, así como mayores programas de equipamiento y de apoyo logístico. Irak, para resumir, lo que necesita son más medios para luchar contra la violencia. Por eso el Pentágono se plantea aumentar a sus soldados temporalmente. No está el horno para Baker, sino para más fuerza y resolución. Es decir, para más tropas.     GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Comisión Baker
Hablar con el enemigo
Jeff Jacoby Libertad Digital 12 Diciembre 2006

¿Debería Estados Unidos recurrir a Irán y Siria para que lo ayuden a reducir la violencia que está dejando ensangrentado Irak? El Iraq Study Group de James Baker, cuyo informe ha aparecido esta semana con sus recomendaciones ya filtradas, piensa que las negociaciones directas con Teherán y Damasco serían una buena idea. Yo también lo creo, siempre y cuando comiencen justo después de que esos gobiernos cambien de bando en la jihad global.

Tal y como están las cosas ahora, sin embargo, negociar con Irán y Siria sobre el futuro de Irak es una estrategia para evitar más derramamiento de sangre tan prometedora como lo fue negociar con Adolf Hitler el futuro de Checoslovaquia en 1938. Había eminentes "realistas" también entonces, muchos de los cuales estaban locos por cerrar un acuerdo con el Führer. Mientras Neville Chamberlain salía en la misión diplomática que culminaría en Munich, William Shirer registraba en The Rise and Fall of the Third Reich que el laureado poeta de Gran Bretaña John Masefield compuso unas loas en su honor. Cuando las negociaciones terminaron y Checoslovaquia acabó desmembrada, el primer ministro fue elogiado como un héroe nacional. FDR le saludaba en un telegrama de dos palabras: "Buen hombre". El Comité del Nobel no recibió una, ni dos, sino diez nominaciones proponiendo a Chamberlain para premio de la paz de 1939.

Pero 1939 no vio ni la paz ni el premio. Chamberlain y sus admiradores estaban seguros de que Munich traería "paz en nuestro tiempo". En su lugar, ayudó a abrir el camino a la guerra.

¿Cuántas veces tiene que ser reaprendida la lección? No hay apaciguamiento de lo inapaciguable. Cuando las democracias llegan a acuerdos con tiranos fanáticos, el mundo no pasa a ser un lugar menos peligroso, sino más.

Esa no era la opinión de moda en 1938, no obstante, y tampoco es muy popular hoy. Según una nueva encuesta de World Public Opinion, el 75% de los americanos está de acuerdo en que, para estabilizar Irak, Estados Unidos debe entrar en conversaciones con Irán y Siria. "Creo que debemos hablar con nuestros enemigos", ha declarado James Baker, "y no restringir las conversaciones a nuestros amigos".

Pero con regímenes totalitarios como los de Irán y Siria, el efecto de tales "conversaciones" normalmente será negativo. Permite a los totalitarios ganar tiempo y legitimidad, mientras profundizan su convicción de que Occidente no tiene estómago para aguantar la pelea. Nadie quedó más complacido con la diplomacia de Chamberlain que Hitler, que demostró que Alemania estaba al timón, controlando las democracias; que la fuerza estaba con Berlín, mientras que Londres y París flaqueaban. Las recomendaciones del panel de Baker ofrecen una satisfacción similar a Teherán y Damasco.

Poco después del 11 de Septiembre, el presidente Bush anunció en una frase que se hizo célebre que toda nación "tiene ahora una decisión a tomar: o está con nosotros o con los terroristas". Irán y Siria han estado siempre con los terroristas, sin ambigüedad ni remordimiento alguno.

Sobre su papel como principales patrocinadores mundiales de la violencia islámica radical, el Departamento de Estado informó en abril que "Irán y Siria proporcionan de manera rutinaria asilo, recursos sustanciales y asesoramiento a organizaciones terroristas". Mientras el régimen de Assad organiza asesinatos de políticos libaneses, el furibundo presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, llama abiertamente a la "muerte a América" y exige que Israel sea "borrado del mapa".

Siria fue el aliado más fiable de Saddam Hussein en Oriente Medio y casi desde el momento en que comenzó el terrorismo en Irak estuvo bien claro que Damasco estaba echando gasolina al fuego. También Irán trabaja a destajo para intensificar el derramamiento de sangre iraquí. ABC News informó hace unos días del descubrimiento de "pruebas evidentes de apoyo iraní a los terroristas en Irak: nuevo armamento recién fabricado de fábricas iraníes". Entre los descubrimientos: "dispositivos explosivos avanzados diseñados para atravesar blindajes y armas antitanque". En otras palabras, armas diseñadas para asesinar tropas norteamericanas.

No hay régimen sobre la tierra que tenga más que ganar con una derrota estadounidense en Irak que la teocracia de Irán y la dictadura de Assad en Siria. Tienen todos los incentivos para agravar esa inestabilidad en Irak que ha llevado ya a tantos norteamericanos a reclamar la retirada. "No hay pruebas que apoyen la presunción de que Irán y Siria quieran un Irak estable", escribe el editor del Middle East Quarterly Michael Rubin, cuya experiencia en la región viene de lejos. "En cambio, todas sus acciones muestran un deseo de obstaculizar a Estados Unidos y desestabilizar a su vecino. Más peligrosa aún... es la presunción inocente de que hacer concesiones al terrorismo u obligar a otros a hacerlas trae la paz en lugar de la guerra".

La guerra contra el Islam radical, de la que Irak no es sino un frente, no puede ser ganada mientras regímenes como los de Teherán y Damasco permanezcan en el poder. Son tan enemigos nuestros hoy como el Tercer Reich lo era antaño. Suplicar ayuda a Assad y Ahmadinejad en Irak solamente puede intensificar esa peste a retirada norteamericana que ya está en el aire. La palabra para eso no es realismo. Es rendición.

Jeff Jacoby, columnista del Boston Globe. Sus artículos pueden consultarse en su página web.

«El PSOE tendrá que responder por la legitimación de ETA»
Carmen Asiain / Ex dirigente del PSE y Juntera del PP en Álava
C. Morodo La Razón 12 Diciembre 2006

MADRID- ¿Cómo se está dejando sentir en el País Vasco la crisis que atraviesa el «proceso»?
-Hay desencanto, perplejidad y, por parte de algunos, una enorme preocupación porque la actuación del Gobierno y del PSOE ha permitido la legitimación de ETA-Batasuna. La pregunta es: ¿cómo vamos a salir de ésta y qué precio vamos a tener que pagar?

-¿Pero realmente se teme que ETA pueda volver a matar?
-ETA habla con claridad y en ningún momento ha dicho que renuncia al uso de las armas. -Los hechos recuerdan la etapa final de la tregua del 98, ¿no?-Es mucho peor.

-¿Por qué?
-El escenario es muy distinto porque la anterior tregua fue un acuerdo de los nacionalistas con ETA y no de los contactos mantenidos por el Gobierno de la Nación, como ocurre ahora. Tampoco entonces el Gobierno aceptó «mesas» extraparlamentarias en las que debatir la mal llamada normalización de Euskadi, una decisión que supone dinamitar las instituciones vascas. Ha habido demasiadas concesiones y algunas son muy graves. Como ejemplo le pongo la internacionalización de eso que ellos llaman «conflicto» al llevar el mal llamado proceso al Parlamento Europeo, cuando todos los gobiernos socialistas y populares se habían opuesto; la foto del dirigentes del PSE con miembros de la ilegalizada Batasuna; los guiños de Zapatero al derecho de los vascos a decidir...

-¿Qué es lo más grave?
-Me parece gravísimo que los ciudadanos no sepamos cuántos contactos ha mantenido el Gobierno con ETA o que desconozcamos en qué ha consistido la verificación del alto el fuego cuando está demostrado que los terroristas han aprovechado este tiempo para rearmarse.

-Álava ha sido siempre el bastión constitucionalista. ¿Ha resistido esta vez a Batasuna o también allí ha ganado la batalla de la calle y de la opinión pública?
-La insistente propaganda que se ha venido desarrollando desde antes de marzo de este año ha sido muy eficaz y la gente, también en mi provincia, ha acabado asumiendo que hay que hablar, que algo habrá que ceder para conseguir la paz. Yo no dejo de acordarme de cómo en 1998 era el PSE el que decía que la paz no tenía precio y que el problema no era la paz, sino la libertad.

-Usted conoce bien a la actual dirección socialista porque ha estado muchos años compartiendo partido con ella...
-Como usted dice he estado muchos años compartiendo partido, pero ha habido un cambio de estrategia promovido por Patxi López a instancias de una decisión de José Luis Rodríguez Zapatero. Creo que el giro a nivel nacional y en el País Vasco, impulsado en concreto por determinados sectores del PSE guipuzcoano, no tiene más razón de ser que el poder a costa del aislamiento del Partido Popular. Dicen los libros que existen conversiones, pues salvo que estemos en un momento de conversión colectiva de una serie de dirigentes no hay más explicación racional que ésta.

-¿El giro llega a tanto como para hablar de traición a los principios?
-Yo concurrí en 2003 en las listas del PP porque entendí que éste era el partido que mejor defendía los principios por los que yo había estado militando en el PSE desde el año 85.

-Parece muy defraudada.
-No me sorprende el comportamiento de dirigentes como Jesús Eguiguren, pero sí el de la dirección del partido. Oír a algunos de sus miembros defender todo lo contrario de lo que decían hace muy poco tiempo me produce una perplejidad tremenda.

-Bueno, pero el PSE, tradicionalmente, siempre ha tendido a los guiños a los nacionalistas, hasta el punto de perder la oportunidad histórica de gobernar por ceder la Lendakaritza al PNV.
-Aquella fue una decisión que se adoptó en el momento de la escisión de Partido Nacional Vasco y Eusko Alkartasuna... Es cuestionable, pero no es comparable a la situación actual ni por las características del PNV en 1986, que era un partido pactista y que consideraba que el Estatuto de Guernika era un triunfo, ni por la posición del PSE.

-La política muchas veces es el arte de la escenificación y quizás ahí podrían enmarcarse algunas decisiones del PSE. ¿Realmente teme que sus ex compañeros cedan en lo fundamental para mantener vivo el «proceso»?
-Ya se han hecho muchas cesiones y para nada, porque el «proceso» no puede llegar a ningún sitio con una ETA que no renuncia a ninguna de sus reivindicaciones tradicionales. Si llegase, sería a cambio de un precio político.

-Se ha especulado hasta con la posibilidad de que el PSE estuviese dispuesto a pactar con una izquierda «abertzale» legalizada.
-¿Un pacto a la catalana? Eso se ha ambicionado, pero creo que los hechos, la realidad y el tiempo no corren a su favor. Además, las elecciones provinciales y municipales son muy condicionantes del propio Gobierno vasco: la historia confirma que quienes gobiernan en la Lendakaritza tienen también el poder en las Diputaciones, que son las verdaderas recaudadoras. Me temo que, al final, esto tendrá que acabar como en Cataluña, con Zapatero jugando a entenderse con Convergencia i Uniò.

-En este caso, con el PNV.
-Efectivamente.

-Navarra está en el centro de la diana y quizás se está perdiendo de vista el peligro que corre Álava. ¿Espera que el PSE mantenga la alianza con el PP en esa provincia?
-No. Y, efectivamente, si el poder en las instituciones de Álava, tanto en la Diputación foral como en el Ayuntamiento de Vitoria, vuelve a manos del PNV, se despejará el camino para que los nacionalistas avancen en la imposición de su modelo de país.

-Desde fuera uno tiene la sensación de que el País Vasco avanza, política y sociológicamente, hacia la independencia. Usted, que vive el día a día, ¿la comparte?
-Sí.

-¿Y hay solución?
-Quiero creer que la hay, pero lo cierto es que la veo muy difícil. Para conseguirlo, todos los partidos deberían asumir su responsabilidad con una política honesta, leal a la Constitución, que es de donde nace su legitimidad. Y todos deberían interiorizar nuestra realidad histórica y política, de modo que hablar de la nación española dejase de ser un motivo para que te tachen de facha. Cuando hasta el PSE flaquea en algunas cuestiones trascendentales es difícil mostrarse muy optimista sobre el futuro del País Vasco.

-Escuchando un discurso tan realista es complicado entender qué les lleva a seguir librando una batalla que parece perdida.
-Yo he creído toda mi vida en la libertad. Tengo 56 años y he vivido la dictadura, los inicios de la Transición... Tengo pasión por la política, entendida como trabajo dirigido a contribuir a la realización de una sociedad de hombres libres y lo más iguales posibles. Siempre he pensado que frente a las tiranías de cualquier color, sean de un dictador o de un partido, hay que luchar porque prime el imperio de la ley consensuada. Esa pasión por la libertad y por la democracia es la que me lleva a seguir peleando.

-¿Cree que la Historia le exigirá alguna responsabilidad al PSOE por su política en relación al País Vasco?
-Es inevitable que los libros de Historia exijan responsabilidades y justificaciones al socialismo por haberse avenido a la aceptación implícita de las demandas y del lenguaje nacionalista, después de haber sido un partido que había hecho bandera de la lucha contra el terrorismo y en favor de las libertades.

-Es de suponer que conoció personalmente a Zapatero antes de dejar el PSE...
-Le conocí en el Congreso en el que se le eligió como secretario general. Puedo asegurarle que el discurso que pronunció no daba pie a augurar, ni mucho menos, su evolución tanto en el tema de ETA como en su alianza con el nacionalismo.

-Menos sorpresa debe haberle causado la evolución del señor López, a quien debe conocer más profundamente.
-Pues sí me ha sorprendido, como la del señor Rojo, que hasta hace muy poco tiempo era de un antinacionalismo de brocha gorda..., a veces, hasta me parecía excesivo porque no entraba en sutilezas ni en análisis. La vida da estas vueltas.

-Hay quien entiende que el bloqueo en el proceso puede deberse a que los interlocutores utilizados por el presidente, como el señor Eguiguren, han contraído, quizás por falta de consistencia o de experiencia, compromisos que ningún Gobierno puede asumir.
-Yo le devuelvo la pregunta. ¿Usted cree que un interlocutor de un Gobierno, en una situación tan delicada como ésta, da un paso o adquiere compromisos con ETA-Batasuna sin el conocimiento del presidente del Gobierno y secretario general de su partido? Yo creo que no.

-¿Pero da por hecho que han existido esos compromisos?
-Batasuna dice que los ha habido.

-Por cierto, en las últimas semanas han surgido informaciones sobre posibles seguimientos del entorno etarra a concejales vascos. ¿Usted ha percibido algún movimiento extraño en su entorno?
-Sí he tenido constancia de que el entorno, por decirlo de manera prudente, es más hostil.

-Rodríguez Zapatero, no obstante, mantiene sus esperanzas y sigue diciendo que estamos «mejor que antes».
-ETA no da un paso atrás ni para tomar impulso y mejor nos iría si esta máxima, que está probada empíricamente, no se olvidase. En el caso de que esto se agote, los terroristas no sólo estarán más fuertes que antes de anunciar el alto el fuego, sino que habrán dado varios pasos hacia adelante en el terreno político.

«Lo prioritario es rearmar la resistencia cívica»
-¿Qué coste tendrá que asumir la sociedad vasca si el «proceso» se rompe?
-La sociedad, en líneas generales, todavía está esperanzada, intentando, quizás, confundir la realidad con el deseo, aunque cada día se nota cómo baja la tensión y cómo tratan de conformarse unos a otros con aquello de que «oye, por lo menos no hay muertos». Eso lo empezó a decir el Gobierno y ha calado pese a que sea mentira que Rodríguez Zapatero pueda atribuirse el éxito de los tres años y medio sin asesinatos... En cualquier caso, de llegar la ruptura, lo más importante no es la decepción y el cansancio de la ciudadanía, sino el trabajo desandado en la lucha contra ETA y contra todo su entramado político que representa Batasuna

-¿Qué sería, a su juicio, lo más prioritario de confirmarse que la banda etarra da por terminado el alto el fuego que anunció en marzo?
-Es muy importante volver a rearmar al movimiento cívico de resistencia para no dejar otra vez solos a quienes son objetivo prioritario de los terroristas. El problema es que eso va a costar mucho una vez que ha sido el propio Gobierno quien ha normalizado la tesis de la claudicación y de que algo hay que ceder para conseguir la paz.

La mano derecha de Fernando Buesa
Carmen Asiain creció en política a la sombra del socialista Fernando Buesa, de quien llegó a ser su mano derecha. Buesa y su escolta murieron destrozados por una furgoneta bomba cuando caminaban desde su domicilio hasta la oficina del trabajo, en febrero de 2000. Aquel asesinato fue el inicio de un distanciamiento del PSE que terminó con una salida discreta del partido, del que era militante desde 1985, por discrepancias con el cambio de línea ideológica que certificó Patxi López.

Ella prefiere no entrar en polémicas, pero en su entorno hablan, por ejemplo, de su perplejidad y de su enfado al escuchar a Felipe González, poco después del atentado de Buesa, defender en Vitoria que el aliado natural del PSE sólo podía ser el PNV, y el adversario, el PP. Ella es una convencida de la doctrina que los socialistas defendían en 1999, es decir, de que la única solución posible para el País Vasco pasa por el desalojo de los nacionalistas del poder gracias al acuerdo constitucionalista. La «patada» a Redondo determinó su adiós al PSE. Se fue con discreción, y con discreción se unió a las listas del PP en 2003. Ejerce de profesora en un instituto y, a sus 56 años, proclama que su pasión por la libertad la obliga a seguir dando la batalla.

«No creo en diálogos ‘‘milagro’’ para acabar con ETA»
Madrid La Razón 12 Diciembre 2006

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo (FVT), Maite Pagazaurtundua, cuestionó ayer como forma de acabar con ETA la fórmula del «diálogo milagro», con la que la banda se acercaría a sus objetivos, «porque este final impediría que las víctimas puedan cerrar su duelo». Durante su intervención en el Fórum Europa, la concejala socialista vasca aseguró que si no se concluye el ciclo de la violencia con rigor y justicia, «no será posible construir un futuro razonablemente democrático». «El Gobierno puede, pero no debe abusar ni del voluntarismo del anhelo de paz sin contexto, ni del posibilismo, ni de la ingeniería social sobre la opinión pública», añadió.

Desde su punto de vista, no es viable un final de ETA mediante la activación «del fetiche del diálogo milagro, bajo la fórmula hablando se entiende la gente». Opinó que, en esta estrategia, ETA cuenta a su favor con los que «desean conseguir la paz como sea, porque no desean una víctima más; de los que creen en el poder mágico del diálogo y cierran los ojos a la realidad de los terroristas y su historial de búsqueda de poder y control político». En el coloquio posterior a su intervención, las víctimas tuvieron un protagonismo importante, porque para Pagazaurtundua resulta imposible «hacerlas invisibles». Reivindicó el derecho de los damnificados a hacer oír su voz y no dudó de que éstos mostrarán su posición ante cualquier final que intente buscarse al terrorismo.

La concejala del PSE en Urnieta defendió la teoría de lo que llamó «la gran revolución», consistente en que nacionalistas y no nacionalistas se pongan de acuerdo sobre unos mínimos fundamentales. Básicamente, los dos partidos nacionalistas, PNV y EA, deberían renunciar a la imposición del «nacionalismo obligatorio». Según Pagazaurtundua, si los nacionalistas pertenecientes a los partidos no violentos hicieran este «inmenso gesto democrático, los intolerantes quedarían sin auxilio ideológico», y estas dos formaciones obtendrían «el respeto de muchas víctimas». Pagazaurtundua advirtió a PNV y EA de que en el caso de obtener algún tipo de reconocimiento del derecho de autodeterminación y otras cuestiones políticas en un hipotético nuevo Estatuto de autonomía, deberían considerar que Batasuna «se prepara para otra presión». Así, cree que «aprovechando el peso del miedo atesorado sobre la colectividad en una fase post-terrorista», la formación ilegalizada promoverá un estado «monolingüe vasco» y vinculado a modelos de poder como el de Evo Morales.

ESPAÑA Y LIBERTAD PRESENTA DENUNCIA CONTRA RODRÍGUEZ IBARRA POR EL USO DE VERA DE DESPACHOS DE LA JUNTA DE EXTREMADURA
España y Libertad solicitará que como diligencias de investigación, se aclaren los motivos y fines para los que se utilizó ese despacho y los concretos contactos que se realizaron desde él.
Nota de prensa España y Libertad  12 Diciembre 2006

Los servicios jurídicos de  han elaborado una denuncia que se presentará mañana ante el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura contra José Luis Rodríguez Ibarra y Rafael Vera, para que se investigue el uso de despachos oficiales de la Junta de Extremadura por parte del mismo durante la crisis de los atentados del 11-M.

La cesión para usos particulares no relacionados con la administración pública de medios materiales de la misma, constituye un delito de malversación de fondos públicos, conforme dispone el art. 434 del C.P.

En este caso se desprende de las informaciones publicadas por el diario El Mundo que el presidente de la Junta de Extremadura facilitó a Rafael Vera un despacho en las dependencias de la Junta de Extremadura en Mérida, para instalar una especie de centro de operaciones para coordinar con seguridad sus actividades relacionadas con el atentado del 11-M.

Rafael Vera, en aquellas fechas, no solo era un particular ajeno a cualquier cargo público que le permitiese el uso de despachos oficiales, sino que además era una persona condenada por el secuestro de Segundo Marey y por malversar fondos reservados. Por ello España y Libertad considera que la cesión ilegal de tales medios materiales supone un grave perjuicio para la causa pública, ya que los mismos se habrían usado, no solo en beneficio de intereses particulares sino para interferir en la investigación de un hecho de tanta transcendencia como el 11-M.

España y Libertad solicita por tanto, que como diligencias de investigación, se aclare los motivos y fines para los que se utilizó ese despacho y los concretos contactos que se realizaron desde él.

Más información: Pelayo Uría, Prensa. 902.445.450, GSM: 678 61 61 77
info@e-libertad.es  http://www.e-libertad.es

"LAS CORTES NO SON NADIE PARA IMPONER SU VOLUNTAD"
Batasuna-ETA revela que "todos los agentes implicados" saben que "el proceso es impensable sin Navarra"
En un nuevo comunicado, Batasuna-ETA ha vuelto a dejar claras sus condiciones para que la negociación avance: Navarra. Según la formación ilegal de Otegi, "es una aberración" el "blindaje del actual estatus" de la comunidad foral. La insistencia en esta exigencia viene acompañada de una revelación: "Todos los agentes implicados" saben que sin Navarra, sencillamente, el proceso es impensable". Con esta advertencia, Batasuna-ETA vuelve a desafiar al Gobierno un día después de que Rubalcaba reconociera que la banda no ha mostrado una "voluntad inequívoca" de dejar las armas.
EFE Libertad Digital 12 Diciembre 2006

En el comunicado, Batasuna-ETA afirma que "el destino de Nafarroa no se va a escribir en Madrid" y precisó, en respuesta a distintas declaraciones de los últimos días, que "ni Rajoy, ni el presidente del Consejo de Estado, ni tampoco las Cortes Españolas son nadie para imponer su voluntad a nuestra sociedad".

"Estamos hartos de que se quieran dictar desde Madrid los límites a la decisión del pueblo vasco imponiendo fronteras y señalando de qué se puede hablar y de qué no", añade, y destaca que "la idea de blindar el actual estatus de Nafarroa supone una aberración desde el punto de visa democrático" porque "ninguna institución española tiene derecho a negar la palabra y la decisión a la sociedad vasca".
Exigen un referéndum

Indica así Batasuna-ETA que "la obsesión en imponer el actual marco, origen y fuente de alimentación principal del conflicto político que padecemos, no hace sino obstaculizar la puesta en marcha de un proceso de solución democrática", y por ello "emplazamos a UPN, PSN y CDN a asumir públicamente un compromiso por abrir cauces para que la ciudadanía navarra pueda ejercer sus derechos y pueda decidir libremente sobre su futuro".

Batasuna-ETA agrega que "sería una magnífica ocasión" para "comprometerse a respetar" la decisión democrática de los navarros el debate que se celebra este martes en el Congreso sobre Navarra y el diálogo con ETA y puntualiza que hacerlo supondría "dar pasos hacia la solución del conflicto".

"Sabemos que vamos a estar y estaremos"

También representantes del entorno de la banda han anunciado la celebración de un acto el próximo domingo en Pamplona para presentar el borrador del programa con el que pretenden concurrir a las elecciones municipales del próximo mes de mayo. Una iniciativa abierta a aportaciones ciudadanas y a cuyos promotores, dijeron, "no nos preocupan las dificultades legales" que pueda haber para presentarse a los comicios porque "sabemos que vamos a estar y estaremos", aseguró Expe Iriarte

Decenas de personas reclaman que no se abra el juicio oral del 11-M
REDACCIóN  A CORUñA El Ideal Gallego 12 Diciembre 2006

Decenas de personas se concentraron ayer convocados por la Plataforma Cívica Peones Negros para "mantener viva la memoria de las víctimas del 11-M", en apoyo a la AVT. Durante el acto expresaron su "malestar" por la decisión de decretar la apertura del juicio oral del atentado de Madrid ya que, aseguran, "existen muchas lagunas en la investigación en relación a temas tan importantes como la autoría intelectual, ejecutores materiales o explosivos empleados". Junto a la Delegación del Gobierno, los asistentes a la concentración encendieron velas en recuerdo de los fallecidos.

La plataforma repite este evento todos los días once de cada mes y simultáneamente en más de 36 ciudades de España. Esta iniciativa está apoyada por las siguientes organizaciones: AVT, Asociación Ayuda a las Víctimas del 11M, Ciudadanía Democrática o Cordobeses por la Libertad.

El Foro Ermua advierte que ningún auto ha avalado las reuniones con Batasuna
BILBAO EL CORREO 12 Diciembre 2006

El Foro Ermua ha señalado que la decisión del Supremo (TS) de no admitir a trámite la querella contra el Gobierno central por la reunión PSE-Batasuna «en nada afecta» a las causas abiertas por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) contra Juan José Ibarretxe, Patxi López y Rodolfo Ares.

La plataforma cívica, a través de una nota de prensa, apunta que el auto del TS «en ningún momento dice que reunirse con la asociación ilegalizada Batasuna sea legal», sino que «simplemente» afirma que en la actuación del presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, y los miembros del Consejo de Ministros «no hay indicio de delito».

En su opinión, los actos imputados por Manos Limpias a Zapatero son «totalmente diferentes» a los atribuidos por el Foro Ermua al lehendakari y a los miembros del PSE y de Batasuna, por lo que «su relevancia penal es totalmente distinta».

«El auto del TS manifiesta que el Gobierno central tiene entre sus cometidos constitucionales la dirección de la política interior y exterior y que, por tanto, mientras su actuación política no sea delictiva, no se puede pretender corregir dicha actividad mediante la acción penal. Esta doctrina es absolutamente irreprochable y en nada afecta a los procesos seguidos en el TSJPV derivados de las reuniones con Batasuna», añade.

El Foro Ermua explica que también hay diferencia entre los delitos tipificados y las personas querelladas, de lo que concluye que no se puede afirmar «que el auto del TS sea aplicable a dichos procesos ni que éstos deban ser archivados por su causa».

A su juicio, «la comparación realizada por miembros de la clase política de situaciones objetivamente diferentes tiene un objetivo meramente político», con el fin de «confundir a la opinión pública y aumentar la presión sobre el TSJPV». Asegura que es su labor realizar «el análisis riguroso y las consecuencias reales que se derivan del auto del TS, denunciando y desenmascarando aquellas interpretaciones interesadas y jurídicamente insostenibles».

Pagazaurtundua exige al «nacionalismo que no mata» un «esfuerzo» contra ETA
«El Gobierno puede, pero no debe, abusar del anhelo de paz», señala la presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo
AGENCIAS/MADRID El Correo 12 Diciembre 2006

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundua, animó ayer a «los nacionalistas vascos que no matan» a que «hagan un esfuerzo» en relación con el fin de ETA, al considerar que «la paz no puede venir de la mano de aceptar más nacionalismo». Pagazaurtundua, concejal del PSE en el Ayuntamiento de Urnieta, hizo estas declaraciones durante una conferencia en el Fórum Europa en Madrid y matizó que las suyas eran unas manifestaciones realizadas a «título personal», puesto que la entidad que preside «es pública y plural».

La edil, cuyo hermano Joseba Pagazaurtundua fue asesinado por la banda armada, advirtió que «ni ETA, ni HB admitirán fórmulas democráticas», por lo que centró la lucha contra el terrorismo en «la fuerza de la ley». A su juicio, el momento actual es «delicado» y hace aflorar serias dudas respecto a la eficacia de un «diálogo milagro». «El Gobierno puede, pero no debe, abusar del anhelo de paz», advirtió.

Por el contrario, Maite Pagazaurtundua exigió al Ejecutivo de Zapatero «dar ejemplo contra el sectarismo, el maniqueísmo y la propaganda». «Y tiene la obligación de hacerlo antes de quedar a merced de los terroristas, a los que interesa que seamos más manipulables que nunca por los mensajes milagro con trampa».

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo señaló que el Gobierno «ha intentado una vía de aproximación» en el camino de la ausencia de atentados mortales. Sin embargo, Batasuna «exige la impunidad moral», mientras ETA pretende utilizar «a su favor a los que quieren la paz como sea». Para evitar esto último, apostó por impedir «cualquier tipo de impunidad» a los terroristas y mantener como actitud «ineludible» el «reconocimiento del daño personal» a las víctimas para que «cierren su duelo. Difícilmente podrán hacerlo si no se les devuelve la dignidad personal y democrática que se les debe desde el corazón del propio País Vasco donde se han criado los fanáticos».

«Otro tipo de presión»
Pagazaurtundua planteó la necesidad de poner en marcha un modelo que una a nacionalistas y no nacionalistas -«con un fondo y un juego limpio»- y admitió que «el nacionalismo vasco ha realizado un intento de aproximación al corazón de las víctimas», aunque personalmente se encuentra «reñida» con este movimiento por no haber «liderado a la sociedad frente a los terroristas».

Los «nacionalistas que no matan» deberían asumir «muchos más compromisos» para unir «a la gran mayoría de la población vasca», destacó. Y al PNV y EA les envió el siguiente mensaje: en el caso de obtener algún tipo de reconocimiento del derecho de autodeterminación, ambos partidos deberían considerar que Batasuna «se preparase para otro tipo de presión», aprovechando «el peso del miedo atesorado sobre la colectividad en una fase postterrorista», con el fin de promover un estado «oficialmente monolingüe vasco, vinculado desde el punto de vista del modelo del poder al populismo intervencionista de Chávez o de Evo Morales».

Recortes de Prensa   Página Inicial