AGLI

Recortes de Prensa     Miécoles 20  Diciembre  2006

Español en Cataluña
165 minutos
José García Domínguez Libertad Digital 20 Diciembre 2006

En Madrit aún no se han enterado, pero en la Cataluña postnacionalista de Montilla se acaba de producir una mutación insólita, extraordinaria, sensacional. Trátase el fenómeno de uno de esos contados choques de las placas tectónicas de la conciencia que suelen desencadenarse una vez cada mil años. Y es que estamos asistiendo ni más ni menos a lo que los epistemólogos dan en llamar un cambio de paradigma. Así, para asombro de propios y escarnio de extraños, la parca álgebra del de Iznájar ha sido capaz de provocar por sí sola una revolución copernicana en el catalanismo.

La consecuencia más visible de ese inaudito terremoto espiritual es que, en apenas quince días, se ha sellado para siempre la centenaria sima del monólogo identitario. "¡Terminemos de una vez con el casposo debate de las esencias!", trinan jubilosas las más gloriosas plumas domésticas en el Avui y La Vanguardia. "¿A quién importa la eterna cantinela de la metafísica tribal?", claman entre risas burlonas los consellers de la Esquerra. "Ya esta bien de mirarnos el ombligo", no cesan de repetir los cosmopolitas de CiU. "Ha llegado la hora del catalanismo social", remachan sus iguales, esos descreídos volterianos del PSC.

Sin duda, acontece un auténtico giro de trescientos sesenta grados en la cosmovisión de las fuerzas vivas de Liliput. Prueba de ello es que, al fin, los problemas reales de la gente monopolizan la agenda de la Generalidad. Como muestra, un botón. Porque si algo angustia hoy a los catalanes es esa amenaza letal que pende sobre el futuro de sus vástagos, la llamada "tercera hora". Pues Madrit pretende imponer que nuestros niños sean expuestos durante nada menos que ciento sesenta y cinco minutos a la semana a la lengua de Castilla. Desde aquel siniestro genocidio de Felipe V contra el llorado orden medieval, no se recordaba agresión pareja ni canallada más vil. ¡Ciento sesenta y cinco minutos de español! A pelo, sin ni siquiera mascarillas de gas.

Se comprende que en las calles de Barcelona se formen corros espontáneos de gente indignada. Dicen que en Santa Coloma de Gramanet hubo más de un intento de suicidio a lo bonzo al saber los lugareños de la felonía. Nadie se extrañe, pues, de que en Cornellà las bases sindicales exijan a gritos la convocatoria de una huelga general indefinida. Ni de que en Hospitalet del Llobregat se formen largas colas para alistarse en las partidas que van a echarse al monte en el Tibidabo.

Mas que el Tripartito de Montilla, solidario con ese llanto desgarrado de todo un pueblo, barrunte ya recurrir el maldito decreto ante el Constitucional, es la señal inequívoca de que los tiempos están cambiando. Por fin.

Proceso de rendición
El espacio de encuentro
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 20 Diciembre 2006

Sumándose a los festejos zapaterinos de la memoria histórica, el entorno etarra rescata un lema guerracivilista muy del gusto de la progresía, aquende y allende las fronteras: "No pasarán". Al presidente rojo le encantará. Y a ver qué opina de la pistola que ilustra los inocentes cartelillos de Askatasuna. Quizá le sirva para verificar las buenas intenciones de la izquierda abertzale, siempre dispuesta a dejar las armas... a la vista.

Dada su disponibilidad a interpretar y aplicar la ley de acuerdo con instrucciones monclovitas, no es probable que jueces ni fiscales vean problema alguno en los afiches. Argüirán tal vez lo que esperan los convocantes de las 200 manifestaciones simultáneas: esa pipa no amenaza; describe. No representa un arma propia (¡malpensados!) sino ajena. Un arma de las fuerzas de ocupación. Aquí quien está verificando de verdad es la ETA, muy atenta al abandono de la violencia legítima que monopoliza el Estado. O los estados español y francés.

Rodríguez ha convertido a la banda en interlocutora legítima de nuestra evanescente democracia. Una vez aquella verifique que el Gobierno cumple sus condiciones mínimas –que, por cierto, están más allá de las posibles concesiones máximas–, dejará de enseñarnos la pistolita. Esta inversión del mando (y del mundo) se veía venir. En realidad era perfectamente previsible desde el momento en que el PSOE declaró abierta la subasta de España y transmitió a la ETA un mensaje fatídico, implícito y quizás explícito: existe un espacio de encuentro entre las exigencias (mesas suplantando al parlamento, derecho de autodeterminación, anexión de Navarra) y las restricciones (cumplimiento de la Constitución y de las leyes, unidad de España, persecución de los delitos). Pero tal espacio no existe.

De ahí lo vano de tanta humillación, de reconocer a los encapuchados una parte de razón. ¿O no tuvo siquiera que esforzarse, Patxi? De ahí lo inútil de tanta ignominia: ayer, el asesinato civil de un discapacitado; anteayer, los intentos de estrangulamiento financiero, división, inculpación y ninguneo de las víctimas. ¿O es que Rodríguez, Blanco, Peces, López y Rubalcaba han sentido algún placer inconfesable? ¿El cosquilleo de una familiaridad inesperada con los victimarios? El día menos pensado, Pepiño y Patxi se unirán al coro: "¡No pasarán!" Y serán los únicos en ignorar que se refieren a sí mismos.
Garzón prohíbe la protesta abertzale por estar detrás Askatasuna

Juristas por la rendición
Apoyos al terrorismo
Agapito Maestre Libertad Digital 20 Diciembre 2006

Zapatero ha llevado su proceso de negociación con ETA demasiado lejos. Ha hecho depender toda la legislatura de un apaño con la banda terrorista. Es un proceso lleno de mentiras, medias verdades y engaños en el que ha conseguido implicar a todos los cercanos al poder socialista, o sea, periodistas, intelectuales orgánicos e inorgánicos, militantes, publicitarios, compañeros de viaje, tontos útiles, etcétera. Nadie cercano al PSOE ha levantado la voz contra Zapatero. Por esta parte, nadie podrá decir que al Gobierno le ha faltado apoyo. Excepto Rosa Díez, nadie se ha movido. He ahí un Partido. He ahí un Grupo de Interés. He ahí una Mole al margen de la nación, la democracia y la historia de la dignidad de los caídos por el terror.

Pero, a pesar de tener todo tipo de apoyos "intelectuales", faltaba el de ese grupito famoso de los "juristas" que hacen siempre un "uso alternativo del derecho", o sea, un uso revolucionario para dinamitar desde dentro el Estado de Derecho. Sí, faltaba el grupo de juristas del terror, o sea, que apoyasen las exigencias terroristas. Y, finalmente, ha aparecido localizado en Cataluña. Para adornar el embeleco de Zapatero han escrito un manifiesto a favor del proceso de paz. Los abajo firmantes no se andan por las ramas y, como si fueran una filial de ETA, exigen la derogación de la Ley de Partidos. Y lo exigen qua juristas y no como ciudadanos que tienen opiniones políticas. Su facundia intelectual raya la desvergüenza.

Esta gente da miedo. Su identificación con ETA es absoluta. Están situándose fuera de toda lógica democrática y, sobre todo, se ríen del Estado de Derecho al exigir que se derogue las leyes que intentan protegernos del terror. Por supuesto, y de propina, los abajo firmantes apoyan también explícitamente exigencias concretas de la banda terrorista ETA, especialmente la que se refiere al acercamiento de los presos al País Vasco.

Entre los firmantes de este documento a favor de ETA, hallamos nombres como el de Carlos Jiménez Villarejo, ex fiscal anticorrupción y de reconocida filiación socialista, y más de 150 firmas de abogados. 17 de esas firmas son, en verdad, para alarmarse, porque corresponde a 17 magistrados y fiscales que están en activo en la carrera judicial. ¿Puede tener un ciudadano confianza en unos jueces y fiscales que piden la derogación de leyes que nos protegen contra el terror? ¿Quién le pide a esta gente que persiga las 200 manifestaciones que ha convocado ETA para este miércoles?

Épica, lírica y dramática
Ramón Farré La Opinión 20 Diciembre 2006

Hay en España nacionalismos para todos los gustos. Nacionalismos épicos, líricos y dramáticos. Me refiero a los nacionalismos periféricos, a los nacionalismos emergentes, porque, aunque lo hubieran necesitado para afirmarse, la verdad es que por aquí, salvo el Sr. Jorquera y algún simple que conozco, con dos carreras, ya nadie cree en el nacionalismo españolista, que de existir, sería tan sólo residual.

Todos, los épicos, los líricos y los dramáticos, camino de la independencia, convergen en la misma retórica: identidad, lengua, territorio y "derecho a decidir". Y en su defensa se apoyan fraternalmente, a pesar de que el vasco y el catalán aspiren a romper la solidaridad interterritorial española cuya quiebra perjudicaría gravemente a Galicia -a toda Galicia-, según la opinión de expertos de distinta procedencia ideológica, algunos próximos al PSOE, es decir, próximos a un gobierno que se ha esforzado más en coadyuvar a esa ruptura que en impedirla. Sin embargo, existen también importantes diferencias entre los nacionalismos españoles.

Dejando a un lado su actitud en la inminencia de la guerra civil, su vacilación a la hora de elegir los valores que debía defender, su trinchera; dejando a un lado las razones de esa elección y la tibieza de esa defensa; dejando a un lado su vergonzante rendición; dejando a un lado su confortable instalación durante la dictadura y a veces en la dictadura, a despecho de su discurso victimista; dejando a un lado que ETA fue una excrecencia suya como respuesta a ese acomodo; dejando a un lado que la democracia española otorgó a la Comunidad Autónoma Vasca un antidemocrático concierto -que puede acabar disolviéndola- para aplacar e implicar solamente al nacionalismo; dejando a un lado la doctrina sabiniana, el nazismo germinal del que procede; dejando a un lado su impronta fundamentalista católica -la "iglesia vasca" siempre compañera de los designios nacionalistas y demasiadas veces, también de sus crímenes-; dejando a un lado todo eso, el nacionalismo vasco, lejos de cualquier forma de racionalidad moderna, sigue pintando bisontes en las cavernas que habita. Pareciera no haberse despojado de su ropaje rupestre y continuar amarrado a un conocimiento mágico que fuera ajeno al descubrimiento de la gravitación universal y, ocasionalmente, en casos como el del Sr. Eguíbar, también ajeno al lenguaje articulado.

Un nacionalismo trágico, el vasco, porque asesina a quien no es nacionalista. Un nacionalismo vasco, que sería cómico si no fuera trágico. Un nacionalismo dramático, en cualquier caso.

El nacionalismo catalán es otra cosa. Con un timbre de modernidad que se exageró durante el franquismo, tuvo siempre las mismas aspiraciones pero, como si se hubiera creído aquella exageración, intentó alcanzarlas por medio de un procedimiento más civilizado, más abierto, más moderno y, desde luego, mucho más inteligente. Intentó alcanzarlas gobernando España. Desde dentro. Y la llamada operación Roca sería el último ejemplo -ya histórico- de esa voluntad.

Más atento al beneficio, con la impunidad clientelar de las listas electorales cerradas y bloqueadas y con los votos subsidiados constitucionalmente, la voracidad del nacionalismo catalán se desató en la era pujolista como el Sr. Maragall denunció en memorable sesión del parlament ("Ustedes tienen un problema. Su problema se llama tres por ciento") para cobijarse a continuación, con los restantes políticos catalanes, bajo la senyera y, entonando Els segadors, hacer la butifarra... a los ciudadanos que demandaban explicaciones. Modelo superior de nacionalismo trincón, el catalán. En la estela del más conseguido nacionalismo españolista cuyo icono dicen que fue Dª Carmen Polo de Franco entrando en las joyerías y las tiendas de antigüedades al grito de ¡Arriba España!

Modelo universal de nacionalismo épico, el catalán.

El nuestro, este pobre nacionalismo de esta pobre Galicia nuestra, al que no habrá despojado, al que no habrá abandonado a la intemperie el nacionalismo españolista precisamente, habrá de seguir creyendo en la lluvia. Tal vez aún por mucho tiempo.

Pero la lluvia "es un fenómeno del alma". Por eso es lírico el nacionalismo gallego. ¡Oh la lluvia! La lluvia, sí. ¡La lluvia... y la intemperie!

Puro lirismo.
Ausencia total de violencia
Luis del Pino Libertad Digital 20 Diciembre 2006

Cuando Zapatero anunció el siguiente paso en la estrategia conjunta acordada con ETA (el inicio de negociaciones), manifestó que dichas negociaciones se harían en ausencia total de violencia y que no se pagarían precios políticos. Por supuesto, muchos no le creímos.

Los hechos han venido a darnos la razón: mientras ETA se rearma, mientras el terrorismo callejero crece, mientras Batasuna continúa moviéndose impunemente en un limbo extraño donde un partido político puede convocar ruedas de prensa y organizar asambleas y manifestaciones a cara descubierta,... el Gobierno continúa con el desarme judicial, con los ataques a las víctimas, con el pago de precios políticos (oficialización de los encuentros con Batasuna, "internacionalización del conflicto" con la presentación de una moción en el Parlamento Europeo, aceptación de la mesa de partidos, discusión sobre Navarra) y, por supuesto, con la negociación.

Zapatero ha mentido una vez más (¿alguna vez no lo ha hecho?). Enfrentado a dos malas soluciones (ruptura pactada de la tregua o aceleración directa de las concesiones), parece que ha optado por exprimir al máximo el aguante de la opinión pública y tratar de acordar con ETA una prolongación de la tregua a cambio del próximo acercamiento de presos al País Vasco.

Habrá que esperar a las palabras de Rubalcaba, pero por lo pronto no se entiende muy bien en qué lugar queda la reunión del viernes con Rajoy. ¿Piensa informarle en ella Zapatero de lo que ya se ha filtrado a la opinión pública? Pues como que no parece muy elegante, ¿verdad?

De todos modos, esperemos acontecimientos. Porque quizá las cosas tampoco sean como nos las están intentado contar en este momento. En este juego de simulaciones en que se ha convertido el pacto de sangre PSOE-ETA, casi nada es lo que parece. Por lo pronto, Batasuna ha convocado hoy su jornada de lucha. Alguien está haciendo teatro.

P.D.: Esta tarde a las 19:30, en el Hotel Intercontinental de Madrid se presentará el libro "La eclosión liberal" de Juan Carlos Girauta, en un acto en el que intervendrán Esperanza Aguirre y Federico Jiménez Losantos.

Ni Zapatero ni ETA pueden romper la tregua: ambas partes se juegan demasiado en ese envite
Jesús Cacho El Confidencial 20 Diciembre 2006

El presidente del Gobierno ha invitado al líder de la oposición a tomar café con churros el próximo viernes en el Palacio de la Moncloa, justo un día después de que expire el plazo que ETA dio al Ejecutivo para dar por finiquitado el alto el fuego anunciado el pasado marzo. Y antes de que la buena nueva llegara a oídos del afectado, la propia Moncloa cantó la gallina a la prensa amiga, no a todo el mundo, claro está, lo cual es una falta de educación, que se decía antes, de aquí te espero, y todo un síntoma de la falta de disposición del presidente para llegar a algún tipo de acuerdo con el líder del PP, más allá de cubrirse las espaldas con la foto de rigor. Vamos, que de ese desayuno el día de la Lotería no va a salir ningún gordo capaz de premiar la voluntad de consenso que anima a tantos españoles.

Resulta curioso constatar como, camino ya de los tres años desde que se instalara en Moncloa, Zapatero está repitiendo milimétricamente con Rajoy, tal vez incluso multiplicados, los desplantes, desaires y malos gestos que José María Aznar dedicó a Zapatero cuando éste purgaba en el limbo de la oposición, de donde se infiere que algún bichito debe anidar en el palacete de la carretera de La Coruña que vuelve a sus inquilinos enfermos de petulancia y soberbia, aunque lo más probable es que se trate de una prueba más de la falta de urdimbre democrática de nuestros políticos, una muestra más, excelsa, eso sí, de la baja calidad de la democracia española.

Todo lo que el caballerete de la dulce sonrisa llegó prometiendo en justa electoral, ya saben, lo del talante y todo lo demás, se ha revelado una total impostura, un mero ardid electoral. Al contrario que Aznar, ZP no ha necesitado una mayoría absoluta para quitarse la máscara; le ha bastado pisar alfombra roja para mostrarse tal cual es: un político de izquierdas a la antigua usanza, más cercano a las tesis del castrismo y el chavismo que a los modos y maneras de un socialdemócrata europeo. Un decidido partidario, por ende, de la confrontación permanente, de la provocación, de la división social, idea que está en el frontispicio del marxismo, ya saben, la lucha de clases, el desafío permanente a la derecha explotadora, una lucha que hay que provocar y agudizar. Ello, naturalmente, sin perder nunca la sonrisa y el gesto galante, un detalle que se ha convertido en la verdadera aportación de nuestro Presidente a la teoría del pensamiento político.

Frente a la praxis de la confrontación con sonrisas, se yergue la idea radicalmente contraria de la concertación, de la colaboración, del consenso social, valores firmemente asentados desde hace tiempo en las sociedades avanzadas. Sólo un Gobierno que en el fondo desprecia los valores de la democracia liberal es capaz de utilizar los resortes del aparato del Estado en beneficio propio, en provecho del partido que lo sostiene. Sólo desde esta perspectiva cabe juzgar la detención ilegal de dos ciudadanos por el simple hecho de haberle gritado en la oreja a un ministro en una manifestación; sólo desde esta perspectiva cabe entender la intervención del teléfono del consejero de Interior del Gobierno balear en estos días. Se están poniendo en cuestión elementos básicos que distinguen el funcionamiento de un Estado de Derecho, el más elemental de los cuales es la existencia de una Ley igual para todos, incluido el presidente del Gobierno, y la renuncia radical a utilizar la policía o el aparato judicial en provecho propio, porque eso no es democracia, eso es otra cosa.

Desde el punto de vista de ese populismo izquierdista que preside su ideario (¡en un gesto deliciosamente naïf, típico ejemplo del Pensamiento Alicia, ZP acaba de prometer a la ONU la entrega gratia et amore de 528 millones de euros “para combatir el hambre en el mundo”, momento para la Historia en el que los discípulos de Kakofi Annan se han puesto a hacer palmas con las orejas, asegurando incrédulos que “no hay precedentes de una generosidad de tal magnitud”...!), todo vale en la tarea de alcanzar el poder y conservarlo, perspectiva fundamental para entender de qué va el juego de la negociación entre el Gobierno y ETA.

Y es que, en mi modesta opinión, ni ETA ni Zapatero se pueden permitir el lujo de fracasar en la senda emprendida. Por el lado de la banda, porque ETA no encontrará mejor ocasión en mucho tiempo para salir del hoyo de la marginalidad desesperanzada en que se encuentra, y se puede permitir cualquier cosa menos facilitar la vuelta del PP al poder. Por el lado de Zapatero, porque la paz con ETA se ha convertido en el gran issue de la legislatura, y en el único pasaporte con que cuenta para seguir gobernando, de modo que habrá que ceder lo que sea menester, firmar las letras a plazo fijo que sea necesario, todo antes que regresar de forma abrupta a la oposición. Estamos en un camino sin retorno para ambas partes, escoltado, eso sí, por escenificaciones más o menos puntuales y violentas de ruptura. Nuestro sonriente Príncipe de la Paz no puede permitirse perder esta guerra. Veremos lo que nos cuesta esta victoria.

Una entrevista con recelos
TONIA ETXARRI El Correo 20 Diciembre 2006

Parece lógico que la entrevista que van a mantener el presidente Zapatero y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, el próximo viernes, día de la Lotería, esté empañada de recelos. No es para menos. Teniendo en cuenta que, tras el último encuentro, el pasado 28 de marzo, el presidente del PP salió del Palacio de La Moncloa convencido de que se había tejido una red de colaboración entre los dos partidos en la lucha contra ETA y que se cayó del guindo en cuanto supo que los socialistas vascos se iban a reunir con Otegi, los populares ahora no se fían de las intenciones del Gobierno.

Puede que haya sido la presión de la opinión pública que no ha cesado de emplazarles para que recuperen el consenso democrático y que, de la necesidad, el presidente haya querido hacer virtud. El caso es que Rajoy, por si acaso y para evitar suspicacias, ya ha avisado que él está dispuesto a apoyar al Gobierno siempre que luche por derrotar a la banda terrorista y, para eso, deberá romper con Batasuna. Una situación realmente difícil de superar teniendo en cuenta que la presidencia de Gobierno ha optado por echarle una mano al conglomerado político de ETA con la intención de que corten el cordón umbilical con el terrorismo. Y, como no puede pagar precio político alguno, juega con la baza de la insistencia, a ver si ahora, aprovechando la debilidad en la que había caído ETA hace dos años, tiene suerte.

Pero parece que se vuelve a dar el síntoma conocido de otras negociaciones: que no hay capacidad en Batasuna para plantar cara a la banda terrorista. Lo reconoció ayer el propio Iñigo Urkullu al acusar a Batasuna de «someterse a lo militar». Las palabras de este nacionalista vizcaíno, aunque luego se hiciera un lío entre el derecho de opinión y el delito de amenaza terrorista al referirse a las cartas del preso De Juana Chaos, tienen la importancia de haber sido pronunciadas por quien conoce perfectamente las servidumbres del entramado político de ETA.

El alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, con más moral que la Real, emplaza a Batasuna a que condene la última quema de un autobús. Y si ,antes, sus portavoces respondían, sarcásticos, que las condenas no figuraban «en la agenda», ahora, ni eso. Por eso cabe pensar que el presidente Zapatero habrá llamado a Rajoy para algo más que para hacerse la foto. Porque si los socialistas vascos no perdonan que el PP les haya llevado a los tribunales por haberse reunido con Otegi y, para animar las fiestas, el PSOE de Blanco se dedica a regalar a los periodistas, con el consiguiente enojo de muchos de los afectados, el vídeo de la discordia sin haber tenido ni la delicadeza de retirar la foto de Loyola de Palacio, no hay demasiados síntomas de recuperación del diálogo entre los dos principales partidos. Y les conviene entenderse.

De la "tregua trampa" a la "foto con trampa" del viernes con Zapatero
Antonio Martín Beaumont elsemanaldigital 20 Diciembre 2006

Fotografiarse Rajoy ahora con el presidente en La Moncloa puede tener malos resultados para el PP. No hacerlo y rechazar el encuentro los tendría desastrosos. Así están las cosas.

20 de diciembre de 2006. Dicen que Mariano Rajoy peca de gallego; yo no lo creo así, porque ante la invitación de José Luis Rodríguez Zapatero no ha dudado, y pasado mañana viernes a las diez de la mañana estará en La Moncloa, se hará la foto y escuchará lo que el presidente del Gobierno tenga que decirle. Pero vamos a ver, ¿en serio se podía esperar otra cosa, o se le podía asesorar en otro sentido? No desde luego en un partido político moderado y democrático que aspira a representar a la mayoría de los españoles y a gobernar el país desde las próximas elecciones generales. Sean éstas cuando sean, que es otro tema, y no de los menores.

Desde luego, una cosa es segura, y conviene repetirla hasta que nadie pueda decir que lo ignora: es Zapatero el que necesita a Rajoy, su apoyo y la foto junto a él. El líder del PP, si mirase a su propia comodidad a corto plazo, podría hasta no ir a La Moncloa. Es el presidente del Gobierno quien necesita al líder de la Oposición, porque quiere compartir con él los líos en los que se ha metido el PSOE, las secuelas del Estatut de Maragall y de Montilla, la galerna autonómica, la tempestad de la Memoria Histórica, el escándalo de Air Madrid y ya veremos si el tsunami de la reforma constitucional. Ah, y no lo olvidemos: si ETA siguiese negociando, ha dejado muy claro que no le basta la palabra del PSOE y de Zapatero, sino que exige un compromiso del Estado español, gobierne quien gobierne, y eso quiere decir una implicación de Mariano Rajoy en el "proceso de paz".

Así las cosas, ¿por qué ir? Porque al centroderecha de Rajoy también le interesa estar en La Moncloa. A talante, talante y medio; y si alguien tiene que quedar como radical, divisor, enemigo de la concordia y rompedor de puentes, que sea el Gobierno de ZP, cada vez más lanzado por sendas extremistas que le penalizan ya en las encuestas. Rajoy, seriedad y firmeza, pero que el malo sea otro. Ya está bien de que la izquierda sea un lobo con piel de cordero, y el centroderecha en cambio una ovejita con pelleta de lobo feroz.

Y es que la cosa no es de broma: con el reparto de medios de comunicación el jefe de Génova debe ser inexorable en lo que dice pero también en sus gestos públicos. Hay tufo, y más que tufo, electoral, y si no que nos expliquen por qué Manuel Chaves tiene "suspendido" el referéndum estatutario andaluz. No vaya a ser que el presidente del Gobierno esté preparando algo para finales del invierno, y quiera coger al PP con el paso cambiado. Desde luego que lo de ETA ha sido, una vez más, una "tregua trampa", en la que Zapatero ha querido caer y ya veremos cómo sale si es que sale; pero lo del viernes es una "foto trampa", que Rajoy no debe rehuir, pero que debe aprovechar para que todo el mundo sepa qué cosas no se deben tocar: la unidad nacional, Navarra, la Constitución, la igualdad entre los españoles. Ir puede tener malos resultados; no ir los tendría desastrosos con certeza.

El proceso de idiotas y cobardes.
José Luis Palomera Ruiz Periodista Digital 20 Diciembre 2006

No hago ofensa, demuestro ¿Cómo es posible asumir que un gobierno, el cual representa a cuarenta millones de personas, mercadee con una organización terrorista, el derecho inalienable que tenemos a vivir, sin padecer el mismo Cobardía?

Proceso ¿qué proceso? Cómo es posible que periodistas, políticos y demás personajes de la vida pública española sigan hablando de proceso... Repito ¿qué proceso? , ¿de qué proceso hablamos? Yo sé bien de qué proceso, del proceso de la cobardía española, o mejor dicho de una parte de españoles, yo no acepto proceso alguno en defensa de que no me asesinen, el derecho a mi vida es del Cosmos y si han de asesinarme que me den la cara, que yo no voy a correr como corren ellos, cual cobardes ratas terroristas...

España me ha desilusionado..., hoy España es un pueblo de cobardes, al menos una parte, cuando España siempre fue furia, raza y casta.

¿Qué proceso hemos de hacer, para qué, en derecho de qué, a quién hemos asesinado los españoles de honor, qué les debemos?

Si quieren seguir matando que lo hagan, pero han de saber el compromiso del pueblo español por unir todas sus fuerzas para eliminarles en menos de un mes, en menos de un mes. Los terroristas han de saber que jamás de los jamases verán, por muchos siglos que continúen con sus atrocidades, hecho realidad los objetivos mientras continúen asesinando al pueblo inocente.

Ese es el proceso: eliminar al terrorista, apartarle de la sociedad para siempre.

Si desean la independencia que la pidan, que se pongan de acuerdo primero con sus colegas nacionalistas y demás y luego que la pidan en base a lo que consideran derechos, luego se verá que peso legal tienen los mismos. Ahora bien amenazar, coartar, eliminar, asesinar, meter miedo, no precede base alguna lógica para abrir el actual proceso, ni tan siquiera hablar del proceso, este proceso es un proceso de un gobierno cobarde, sustentado por otros cobardes y miedosos, un proceso donde hemos de rogar que no nos asesinen siendo nosotros muy superiores en número y la única parte que aplica legalidad...

Proceso de miedosos periodistas y otros personajes públicos interesados, en no tener que ir aguantando los excrementos cuando sienten un ruido a sus espaldas.

Proceso de cobardía y desprecio a las víctimas que dieron su sangre a favor de derrotar al terrorismo y no rendirse cobardemente como conejos asustándoos en una España cobarde y ruin.

Ivanla

COMISARIOS POLÍTICOS
José Donís Català Periodista Digital 20 Diciembre 2006

El tema es tan extenso que se necesitarían una decena de artículos sólo para enumerar a todos los que actualmente cumplen la función estalinista del "comisario político".

Así que he tenido que limitarme...

Dejemos las falsas denuncias del ex-ministro Bono (con policías negándose a aceptar las directrices impuestas sancionados por ello, y otros, delincuentes, premiados por lo contrario).

Dejemos las actuaciones del juez Baltasar Garzón prevaricando presuntamente al acusar a los testigos para salvar a los delincuentes en el caso "ácido bórico"; así como arrogándose una autoridad que no corresponde a la A.N.

Lo mismo para Del Olmo intentando tapar la trama de policías traficantes de explosivos mezclándola con un caso entre 10.000 de filtraciones a la prensa; también pretendiendo juzgar algo que ni es terrorismo ni tráfico de drogas como le corresponde.

Dejemos que como apuntaba ayer Periodista Digital, un señor del PP es multado con 600 euros... ¡POR TOCAR EL PITO! Mientras, junto a él, más de 200 sindicalistas repartían los pitos y armaban un estruendo "para el que estaban autorizados". De "actitud vociferante" hemos pasado a "actitud de Bartolo con la flauta".

Dejemos que en Barcelona los sindicatos tomen las pistas del Prat durante ¡TRES DÍAS! sin que intervenga ni un policía; y que al cabo de una hora de tener en las pistas de Madrid unas 80 personas de extracción humilde, inmigrantes colombianos que tras ahorrar durante años pretendían pasar la Navidad con sus familias, allí retenidos por la connivencia entre altos cargos del gobierno y Air Madrid (como destapa el Confidencial), la policía cargue contra ellos cual peligrosos delincuentes.

Hablemos para empezar de los COMISARIOS POLÍTICOS relacionados directamente con la masacre del 11-M.
He hecho un poquito de copy-pega:

1) En el desescombro del piso de Leganés se encontró documentación referida a un grupo etarra que operaba en Navarra. Dichos documentos fueron ocultados por la Policía en los sucesivos informes enviados al juez Del Olmo.La Comisaría General de Información, dirigida entonces por el COMISARIO POLITICO Telesforo Rubio, omitió toda mención de esos documentos en los exhaustivos informes en los que detallaba cada papel y cada libro encontrados después de la explosión del piso. Así, esos documentos no aparecen mencionados ni en el primer informe elaborado por la CGI en mayo de 2004, ni en el mastodóntico informe de 280 páginas que se elaboró en agosto de 2005 detallando toda la documentación encontrada en Leganés. Los abogados personados en la causa no han tenido la posibilidad de analizar dichos documentos, puesto que en la actualidad ni siquiera se encuentran custodiados en el juzgado de Del Olmo.

2) La mutilación de ese informe sobre el ácido bórico que tres peritos habían elaborado: la falsificación fue descubierta hace poco meses, cuando en julio el ministro Rubalcaba pidió todos los escritos sobre los explosivos utilizados en los atentados del 11-M. En ese momento, se descubrió en el servicio de documentación el "cambiazo" de informe. Rubalcaba señaló ante el Congreso el 13 de septiembre que no había informe alguno de la Policía sobre la relación entre ETA y los atentados

3)la Policía ocultó la aparición de un temporizador artesanal de fabricación etarra en el registro del piso de Mouhanad Almallah.

4) También se ocultó que en el registro del piso de Mohamed El Egipcio había aparecido un teléfono Alcatel One Touch manipulado como los que ETA ha utilizado en diversas ocasiones en sus artefactos explosivos.

5) No se han incorporado al sumario, por la oposición de la Fiscalía, las diligencias abiertas por el avistamiento de tres etarras en Madrid en las fechas del atentado.

6) El Gobierno sigue ocultando los informes de análisis del explosivo de los trenes.

7) El COMISARIO POLITICO Francisco Ramírez, jefe de la Sección de Análisis, pidió un nuevo análisis para así esconder el que ya habían realizado los tres peritos de la Policía Científica que entregaron el 21 de marzo de 2005 con las observaciones en las que se establecen posibles vínculos entre la banda terrorista ETA y los atentados del 11-M.
Dos documentos que prueban el hecho:
En el primero de ellos, el original con fecha 14 de marzo de 2005 y con número R.S. 6684, se pide un "Estudio, análisis e Informe Pericial" mientras que en el segundo, el que refleja la petición de un análisis "ficticio" ­–y que daría origen al informe falsificado sin ninguna de las observaciones sobre ETA de los tres peritos– sólo se solicita un "análisis de las muestras". Tiene además la misma fecha y número de registro que el anterior.

8) El informe realizado por los tres peritos en el que se mencionada los posibles vínculos entre ETA y el 11-M, salió de la Unidad Central de Analítica el 21 de marzo con destino de la Unidad Central de Información Exterior de la Policía Nacional (UCIE).

Tras conocer el contenido del informe, el COMISARIO POLITICO y jefe de la Sección de Análisis, Francisco Ramírez, informó al COMISARIO POLITICO y jefe de la Unidad Central de Analítica, José Andradas Herranz, de que se había mencionado el nombre de ETA. Ante esto, se comunicaron con el COMISARIO POLITICO Pedro Melida, jefe de la Secretaría Técnica, que reemplazaba al COMISARIO POLITICO Ángel Santano, comisario jefe de la Policía Científica, que se encontraba de vacaciones. Este último fue ubicado y le fue comunicado el contenido del documento. El pasado jueves, la Policía Científica señaló en el punto número 3 de su comunicado que cuando el "Comisario General fue informado del tema le pareció correcta la remisión del Informe íntegro, eliminando las observaciones, como así se hizo".

Tras realizar el "nuevo" informe, quitando toda observación sobre ETA, se tuvo que alterar también el libro de salida. Para eso, eliminaron el nombre del perito número 9 con "típex" para poner en su lugar el de Ramírez. Además se cambió con bolígrafo la fecha de salida dejando como nueva el 22 de marzo de 2005 (un día después del original). Pero el informe sólo fue remitido con una sola firma, la de Ramírez, cuando la la Ley de Enjuiciamiento establece que los informes deben ser suscritos por dos firmas para ser enviados al juez.

9) COMISARIO POLITICO: Jefe de la Policía Científica Miguel Ángel Santano, el mismo que preparó en la sede socialista de Gobelas, junto al COMISARIO POLITICO Telesforo Rubio, su comparecencia en la comisión y que se apresuró a contar al COMISARIO POLITICO Iñaki Gabilondo, uniformado, que el informe que vinculaba a ETA con el 11-M era un "borrador"

El 8 de julio de 2004, y ante los parlamentarios que investigaban en el Congreso el 11-M, Miguel Ángel Santano dijo que su personal "únicamente colaboró aquel día con la Comisaría General de Policía Científica en las labores de identificación de cadáveres. Nada que ver con la mochila... Ni la encontraron, ni tuvimos conocimiento de ello...". Hablaba ya como comisario de la Policía Científica, recién ascendido, aunque el día de la masacre era jefe provincial del departamento.
Los dos informes están en poder de Del Olmo desde el pasado mes de marzo a raíz de que el juez, el día 16, enviara un requerimiento "a todas las dependencias policiales" para que le remitieran toda la documentación sobre los atentados. Los dos documentos dejan claro que los inspectores "estuvieron directamente involucrados en todo el dispositivo montado alrededor de la mochila y que incluso fueron requeridos desde la Brigada Provincial".

10) Denuncia ante la Audiencia el 1º diciembre 2006:
la operación Nova fue un montaje de la Policía (UCIE) con pruebas falsas. Esa operación se llevó a cabo entre octubre y noviembre de 2004, supervisada por el COMISARIO POLITICO y juez Baltasar Garzón. Concluyó con 20 detenidos cuyo objetivo principal, según la acusación, era atentar contra los jueces Baltasar Garzón y Juan del Olmo con un camión cargado de explosivos con el que pretendían volar la Audiencia Nacional.

En la denuncia de Cartagena, el confidente acusa a los agentes de la Unidad Central de Información Exterior de fabricar pruebas falsas "para hacer creíble el atentado".

Hoy sabemos que "la operación NOVA" nunca existió.

11) La denuncia de Abdelkader Farssaoui, testigo protegido 11.304 (¡la fecha del atentado!) conocido en la Policía como Cartagena, se presentó el pasado viernes 1 de diciembre de 2006 en la Audiencia Nacional. Son 16 folios en los que sostiene, que fue presionado y coaccionado por agentes de la Unidad Central de Información Exterior para que ocultara a Baltasar Garzón y Juan del Olmo toda la información sobre las relaciones entre ETA y grupos mahometanos.

En la denuncia Cartagena expone que estos datos fueron transmitidos a la UCIE "en tiempo real" y que estos mismos agentes, dirigidos entonces por el COMISARIO POLITICO y comisario Mariano Rayón, le prohibieron trasladar esas informaciones al juez Baltasar Garzón. Lo mismo ocurrió con otra información que les facilitó sobre Mohamed Achraf, supuesto cabecilla de la operación Nova, que "había coincidido en la cárcel con el etarra que intentó asesinar al rey. Creo que se llama Rego Vidal y este le ofreció contactos con otros miembros de la banda por si necesitaba algo. Med Achraf me enseñó algunos números de teléfono supuestamente de etarras y me aseguró que es [sic] buena gente y de importancia".

Hay otro dato llamativo de la denuncia. Ahora se sabe que El Tunecino ofreció un piso al imán en Bilbao. Cuando Cartagena se lo trasladó a la UCIE, los agentes se negaron a que su confidente se trasladara a la capital vizcaína. Al final, según la denuncia, El Tunecino pidió a Cartagena que "no hablara con nadie de aquella oferta, y mucho menos del piso dúplex de Bilbao".

Jamal Ahmidam, El Chino, otro de los terroristas islamistas que apareció suicidado en Leganés, "también se movía con bastante facilidad por Bilbao y San Sebastián. Incluso tenía su almacén o centro de operaciones muy cerca de Bilbao, en un apartamento de Laredo (Santander)".

Siendo ya testigo protegido de Garzón, el magistrado Del Olmo le citó a declarar por el 11-M. Entonces volvieron las instrucciones de la UCIE:

"Me dicen que intente no declarar y que si me es obligatorio [sic] que le diga que acuda a mis declaraciones ante el juez Baltasar Garzón y ni un dato más (y eso es lo que yo hice)".
E insiste:
"Me llamaron varias veces para decirme nuevamente que no declarase".
Como imán de la mezquita de Villaverde pudo introducirse en el grupo que "preparó los atentados y saber cuáles eran las intenciones de Serhane ben Abdelmajik Fakhet, El Tunecino (muerto en Leganés) y Said Berraj (huido días antes del 11-M). Después, en Almería, Farssaoui contactó con el marroquí Mohamed Achraf, que se convirtió en el máximo dirigente de la operación Nova".

12) El 5 de marzo de 2004, seis días antes del 11-M, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Leganés interrogó a una vecina de este municipio madrileño a la que pidió que acudiera a prestar declaración con su vehículo. Las placas de la matrícula habían sido dobladas y el otro coche que las usaba había tenido un accidente esa misma noche. Los agentes le preguntaron si había estado en Aviles y si conocía a Suárez Trashorras o El Chino. Tras la masacre, ratificó su declaración ante la Unidad Central de Información Exterior de la Policía Nacional. La citó el 26 de marzo pero su testimonio no llegó a Del Olmo. Le entregaron una segunda declaración en la que no hubo preguntas sobre el ex minero asturiano y el supuesto suicida de Leganés.

13) El siempre diario del régimen, antes franquista hoy socialista, El País abre su portada con el siguiente titular:
"La policía descarta la participación de ETA en el 11-M tras ocho meses de investigación". Sin embargo, en los trescientos folios del informe de la Unidad Central de Inteligencia de la Policía no se descarta nada, puesto que nada se dice sobre ETA.

Rodríguez Zapatero tenía razón: no hay ningún dato en el sumario que apunte a ETA. Todos han sido cuidadosamente eliminados por sus COMISARIOS POLÍTICOS.

Los abuelos
POR CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 20 Diciembre 2006

José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy se reunirán el viernes para hablar de sus respectivos abuelos, republicanos ambos, fusilado el uno por militares que se alzaron con Franco y represaliado el otro por sus ideas republicanas, y más concretamente por haber colaborado en la redacción del fantasmal Estatuto gallego del 36.

¿Acaso cabe en cabeza humana que los dos políticos podrían dedicar la reunión a analizar el bloqueo del «proceso de paz»? Todos sabemos que Rajoy, a pesar de la llamada de la sangre paterna, no está por la legalización de ETA y la autodeterminación del País Vasco. Es verdad que ha aceptado la definición de Andalucía como una «realidad nacional» ante la insistencia de Javier Arenas y el temor a una derrota electoral en las autonómicas y también es verdad que ha dado luz verde a los Estatutos valenciano y balear, que, aun pudiendo ser considerados como justificaciones del catalán, no son anticonstitucionales. Por tanto, sus posiciones son claras. Como las de Fraga, que dice no ser nacionalista aunque proclama su devoción por Brañas, que sí lo fue. Y de qué modo. El padre del invento. Pero a las gentes que, como el de Villaba, tienen más amor por el poder que por las creencias, les parece bien todo lo que les favorezca en su carrera. En ese sentido, recomiendo la lectura del Brañas de Fraga. (Ed. La Xunta).

Y digo que Zapatero tampoco puede tener un gran interés en explicarle a Rajoy, el viernes, las razones por las que está bloqueado el llamado proceso de paz. Es más: pienso que ni siquiera las conoce él mismo. Le han dicho que Batasuna no acepta una legalización que le obliga a aceptar las condiciones que impone la Ley de Partidos. ¿Cómo podría rechazar los métodos de ETA cuando ella misma es ETA? Bien mirado, estos terroristas vascos, dentro de su inmoralidad, son más coherentes que muchos demócratas.

Así que Zapatero y Rajoy hablarán el viernes sobre sus abuelos. Es seguro que el primero animará al segundo a que siga el ejemplo federalista de Rajoy Leloup, pero, después de haber leído el texto de Durán y Dávila sobre el capitán Lozano, ¿qué podrá decirle Rajoy a Zapatero?

A los dos les recomiendo yo «Las abuelas», de Doris Lessing.

No, gracias
POR LAURA CAMPMANY ABC 20 Diciembre 2006

IMITANDO a Cyrano: ¿y qué tengo que hacer? ¿Celebrar con albricias que llegara al poder un hombre que podría no haberlo ni catado si un pueblo malherido no le hubiera votado? ¿Cantar las excelencias del ministro Caldera? ¿Hacerle un monumento con forma de patera? ¿O reírle las bromas a Pepiño «conceto»? ¿No hallar en sus discursos ni sombra de panfleto? ¿Aplaudir la finura de la ministra Calvo de poner a los frailes de las «frailas» a salvo? ¿O sentirme orgullosa del prestigio que dan el desprecio a Occidente y los guiños a Irán?

No, gracias. ¿O brindar porque, con su estatuto, avanza Cataluña hacia el caos absoluto? No, gracias. ¿O alegrarme, con una manzanilla, de lo bien que se pasa de extranjero en Sevilla? No, gracias, ¿O decirme que qué suerte tenemos de que este buen gobierno nos trate como a memos, pues si ayer nos libraba del tabaco en la mesa -y puede prepararse la pérfida hamburguesa-, con el nuevo artilugio del permiso por puntos, aquí ya somos todos culpables o presuntos? ¿Decirles simplemente que he puesto en la Salgado la fe que no merecen ni Dios ni mi cuidado?

No, gracias. ¿O afirmar que la mejor manera de acabar con la ETA es darle lo que quiera, y para que el proceso no se vaya al carajo, lo que han de hacer los jueces es no hacer su trabajo? ¿Creerme que robar dinamita o pistolas es como irse a los campos a coger amapolas? ¿Que merece la pena sentarse a negociar con unos pobres chicos que viven de matar? ¿Y que a todos los muertos que les dieron sentido les debemos, si acaso, la piedad del olvido? ¿Que somos un ejemplo para otras democracias? Lo lamento, señores. La respuesta es: no, gracias.

¿Ponerse en el lugar del otro en Euskadi?
JOSÉ IGNACIO CALLEJA /PROFESOR DE MORAL SOCIAL CRISTIANA El Correo 20 Diciembre 2006

Hace unos días los periódicos se hacían eco de esta noticia. Un parlamentario irlandés, antiguo militante del IRA, y autor reconocido del asesinato de un parlamentario inglés, se encontraba con la hija de este último, y hablaban de sus vidas y de cómo se sentían ante lo ocurrido. Ella, como hija de un asesinado por el IRA. Él, como asesino de su padre y, ahora, parlamentario en la política democrática. Los dos temían el encuentro, pero los dos lo deseaban, y los dos pensaron que había mucho de lo que hablar antes de mencionar la palabra perdón. Por encima de todo, querían entender los sentimientos y pensamientos del otro. Esto es lo que me llamó la atención. Los dos, al sincerarse, compartían su deseo de ponerse en el lugar del otro para entender su vida y sus decisiones. Hablaban de entender su vida, no de justificar. Son cosas distintas. Se suelen confundir.

Ponerse en el lugar del otro, conocer cuál ha sido su experiencia por nacimiento, familia y cultura, decían ellos, es fundamental. Probablemente, «de haber estado cada uno en el lugar del otro», habríamos pensado cada uno como el otro, reconocían ambos. Seguro que sí, decía la hija del asesinado, «seguro que sí, pero no de que la violencia haya sido necesaria, de que asesinar pueda estar justificado alguna vez». Seguro que sí, decía el ex militante del IRA, «sé que he mermado para siempre como persona por aquel asesinato que cometí, lo reconozco, pero quizá hay veces en que la violencia extrema es necesaria», concluía.

Destripando esta conversación, 'ponerse en el lugar del otro' me parece la pauta más imprescindible para entender las situaciones humanas más complejas y conflictivas. Alguien tan poco sospechoso como Fernando Savater dice, muy bien, que ponerse en el lugar del otro para comprender sus razones, si creemos que no tiene derechos, es fundamental. Ponerse en el lugar del otro, (¿es posible?, yo así lo creo), para comprender que, de tener sus experiencias, nuestras vidas seguramente habrían seguido otra dirección y habrían participado de otro modo de pensar. ¿Quizá el modo de pensar que ahora reprobamos! En concreto, ¿si usted o yo fuésemos euskaldunes y naturales del Goierri, piensa que seríamos los mismos que si somos de Navaridas, Vitoria o hemos venido a Barakaldo buscando trabajo? La experiencia personal, el recorrido de nuestras vidas, es fundamental para explicar nuestras posiciones sociales. Hay un condicionamiento en todo ello, no hablo de determinación, y es muy importante saberlo para entender las razones del otro. Pero aquí termina todo y empiezan mis diferencias con el ex militante del IRA del que hablaba.

Entender al otro supone reconocer sus razones y derechos, pero, también, ser correspondido, tener derecho a exigir los propios y, en el conflicto, concluir acuerdos democráticos sin violencia ni dogmas políticos o culturales. Me explico, nunca puede justificarse la violencia política en una democracia con el argumento de 'tú no lo entiendes; para mí era o es necesaria'. Ésta es la pretensión falsa de ETA y de quienes les apoyan o comprenden. Y obedece a una falsedad mayor: Que la experiencia de vasco euskaldun y nacionalista, la suya, es universal y obligatoria para todos, un punto de partida que traducido jurídicamente a 'autodeterminación y territorialidad' es indiscutible. Estos dos conceptos no se refieren ya a una propuesta legítima en una democracia, dispuesta a pactar según la diversidad de sus miembros un recorrido equilibrado y sin duda provisional, sino una condición previa para ser ciudadano vasco y hasta para tener con plena seguridad derecho a la vida. Por eso cuando se dice que 'la autodeterminación y la territorialidad' son la solución del problema, no deja de ser cierto, pero es la solución completa a la medida de aquéllos que no pueden ponerse en el punto de vista de nadie más, porque 'el punto de vista vasco' es suyo, de su propiedad.

Para mí, ésta es una de las mayores dificultades de nuestra convivencia: Si uno no sabe ponerse en lugar de los otros, ni lo intenta, ni lo cree necesario, ¿ni se lo enseñan en su casa y en la escuela!, ha perdido toda posibilidad de convivir como ciudadano. Mientras su sociedad sea homogénea en las convicciones culturales y políticas últimas, todo va bien, pero en cuanto no lo sea, pienso en el caso vasco, se convierte en un peligro social. 'Ponerse en el lugar del otro', para entender su vida, para comprender cómo se ha sentido y qué ha decidido con los años, es una necesidad vital. Eso sí, ¿con la condición de hacerlo todos, para entender lo fundamental todos de todos! Y con el condicionante seguro de que los acuerdos de convivencia, sigo pensando en el caso vasco, han de ser no violentos, profundamente libres y equitativos con sus diversos actores. ¿Y, también, provisionales? Dada la diversidad específica de nuestra sociedad, también.

El que no sabe ponerse en el lugar de los otros, y entender su posición libremente expresada, y crear en consecuencia caminos de pacto libre, prudentemente renovados entre todos cuando la población lo necesita, no es pacificador y tiene un problema democrático. Desde luego, el que amenaza con volver a la violencia o dice que, de suceder, lo justificaría o comprendería, no sólo tiene un problema democrático, sino un problema de terrorismo puro y duro. Vamos a ver si salimos ya de esa caverna cultural y ética.

El Gobierno reduce el último contacto con ETA a una reunión “técnica” entre intermediarios
Óscar López-Fonseca El Confidencial 20 Diciembre 2006

Gran enfado en el Palacio de la Moncloa. José Luis Rodríguez Zapatero y el reducido sanedrín que le asesora en el proceso de paz consideran que las informaciones periodísticas aparecidas esta mañana en dos diarios vascos -El Correo y Deia- en los que se asegura que emisarios del Gobierno mantuvieron la semana pasada un encuentro con ETA exageran la importancia de la misma y, sobre todo, su contenido. De hecho, miembros del Ejecutivo han comentado en privado que el encuentro, el cual ni confirmarán ni negarán, fue simplemente de carácter técnico y que en él intervinieron únicamente intermediarios.

Así lo ha podido confirmar El Confidencial en fuentes conocedoras del contenido de dicho encuentro, que añaden que, de hecho, dicha reunión estaba programada desde hace tiempo y que en ella se trataba de acordar el lugar, la fecha y la hora del aún no celebrado primer encuentro formal entre el Gobierno y ETA. Según estas fuentes, los intermediarios todavía no han alcanzado un acuerdo sobre estos detalles.

Este sería, por tanto, el segundo encuentro celebrado entre emisarios del Gobierno y la banda armada desde el anuncio el pasado 22 de marzo del “alto el fuego permanente”. El anterior, también de carácter “técnico”, tuvo lugar el pasado mes de julio poco después de la comparecencia de Zapatero en el Congreso para dar por abierto el proceso. A aquella reunión debería haber seguido el primer encuentro formal entre ambas partes en el mes de agosto, pero poco antes de éste, la organización terrorista aplazó sine die la reunión, y el Ejecutivo lo aceptó.

Antes de todo esto, emisarios del Gobierno ya habían mantenido tres encuentros con destacados dirigentes de la banda armada en Ginebra y en Oslo. Aquellos encuentros, previos a la tregua y cuya existencia fue adelantada en exclusiva por El Confidencial, se celebraron en el verano y el otoño de 2005.

Causas y futuro del terrorismo islamista
JUANJO SÁNCHEZ ARRESEIGOR /HISTORIADOR Y ESPECIALISTA EN EL MUNDO ÁRABE El Correo 20 Diciembre 2006

Para el español corriente, la crisis estructural total que sufre el mundo islámico es un tema recurrente de los medios de comunicación, pero muy poco más. Incluso tras la matanza de Atocha, la gente tiende a creer que el tema no les concierne. ¿Terrorismo islámico? Hubo un tiempo en el que ETA asesinaba a alguien todas las semanas. Eso sí que era una amenaza terrorista. ¿Cuántos atentados islamistas han tenido lugar en España en los últimos dos años y medio? ¿No nos hemos ido ya de Irak? ¿Pues no me cuente cuentos de miedo, amigo! Así es como piensan muchos, pero esta actitud escapista es un error como lo demuestran los recientes arrestos en Ceuta. Ellos siempre encontrarán excusas para atacarnos: la presencia de tropas españolas en Líbano y Afganistán, el contencioso territorial de Ceuta y Melilla o cualquier cosa que se le ocurra hacer o decir a nuestro Gobierno y que a los fanáticos no les parezca bien. Estos serán los pretextos, pero bajo ellos se ocultan fuerzas mucho más profundas y poderosas.

El Islam atraviesa la peor crisis de toda su historia. Hace medio siglo, cuando los países islámicos recuperaban su independencia y reafirmaban el control sobre sus recursos naturales, no parecía haber motivo alguno para el pesimismo. Salvo en Arabia Saudí, el integrismo era un fenómeno minoritario o inexistente. Ahora, regímenes tiránicos, corruptos e incompetentes se superponen a una crisis económica estructural, crecimiento demográfico galopante, crisis ideológica y desintegración social.

La crisis económica es la consecuencia lógica de una verdad evidente que muchos tiranos se han negado a ver, desde el Despotismo Ilustrado del siglo XVIII hasta la gerontocracia china del XXI: Una economía avanzada requiere una estructura social avanzada, lo que resulta imposible en un sistema político regresivo, cerrado e incluso arcaizante. Países como España, Corea del Sur, Chile o Turquía han demostrado que una nación puede desarrollarse mucho bajo un gobierno autocrático, pero llega un momento en el que la propia dinámica desarrollista tiene unas consecuencias sociales y culturales que implican la transformación del sistema político hacia formas más liberales. Los gobiernos que se resisten con éxito a esta evolución sabotean el desarrollo económico nacional porque se ven obligados a centrar todas sus energías en una guerra preventiva permanente de baja intensidad contra su propia población civil. Así sucedió en el bloque comunista y así ha sucedido en muchos países islámicos.

La crisis económica es la gasolina, pero la chispa procede de la crisis cultural. La sociedad tradicional se desintegra y nadie sabe lo que va a surgir en su lugar. Si el Islam tiene el petróleo y Occidente, no ¿por qué el Islam es tan pobre y Occidente tan rico? Si Dios ama tanto a los musulmanes y odia a los 'infieles', ¿por qué estos últimos prosperan mientras que los primeros se hunden cada vez más? La cultura occidental, liberal y hedonista, es a la vez fascinante y revulsiva para unos hombres y mujeres que se han criado en un sistema social cerrado y represivo. Los occidentales no comprendemos el espantoso terror que les inspiramos a muchos musulmanes. Irak era uno de los países centrales del Islam, con petróleo, industria, agricultura, una población importante y un ejército fuerte, pero Estados Unidos lo conquistó en cuestión de semanas. ¿Terrorismo islámico? Es el Islam el que está indefenso como se ha demostrado en Irak, Palestina, Chechenia, Cachemira, etcétera. Así es como lo ven ellos y esa visión, no la nuestra, es la que guía sus reacciones.

La elite tradicional tiene otros agravios más insidiosos. El primero es la simple envidia. Hace doce siglos el califato islámico era la suprema superpotencia mundial. Ahora el Islam está luchando por su misma supervivencia. Para los integristas, rodearse del ensueño del pasado es una tentación muy fuerte porque el presente es demasiado amargo y el futuro les parece una siniestra pesadilla. Les envenenan la amargura, el rencor y el deseo de revancha. Por otra parte, Occidente, por el mero hecho de existir y ser próspero, es un contraejemplo que desmiente en su totalidad el orden tradicional, demostrando que otro mundo es posible. Por lo tanto Occidente debe ser destruido. Como esto no es factible en la práctica, es preciso por lo menos causarles todo el daño posible.

A largo plazo es posible ser optimistas. La crisis social y cultural ha creado una clase política autóctona venida a menos que busca la confrontación exterior para mantener el orden social tradicional en casa. La crisis económica les proporciona numerosos reclutas y gracias a esta coyuntura favorable pueden parecer temibles y poderosísimos durante algún tiempo, pero es un espejismo. Los integristas nunca pueden ser la solución pues en realidad son parte del problema. Pueden reclutar legiones de terroristas pero no pueden arreglar el desempleo o la crisis demográfica. Pueden volar en pedazos las fábricas de Occidente pero no crear industrias en casa. Lo más importante es que el integrismo es una herejía aberrante dentro del Islam y muchos de sus postulados son abiertamente anti islámicos pues sus objetivos no son religiosos, sino sociales y políticos.

Existen muchos países islámicos y todos van a ritmos distintos. Turquía y Malasia ya se han escapado de la trampa y otros les seguirán pronto. Ellos marcarán el camino para los demás y eso será el principio del fin para el integrismo. Este es el pronóstico a largo plazo, pero a corto plazo, sin tapujos, sin eufemismos, ¿cómo va a terminar esto? En fuego, obviamente.

El Gobierno y ETA mantuvieron el jueves su primera reunión oficial
La entrevista, celebrada en un país europeo, ha devuelto el optimismo al Ejecutivo porque la banda no planteó romper la tregua
ÓSCAR B. DE OTÁLORA o.b.otalora@diario-elcorreo.com/BILBAO El Correo 20 Diciembre 2006

Delegaciones del Gobierno y ETA se reunieron el pasado jueves en un país europeo para intentar desbloquear el proceso de paz. La primera entrevista oficial entre representantes del Ejecutivo y de la banda ha permitido afianzar la tregua y superar la etapa de colapso que se vivía desde hace meses, según ha podido saber este periódico. Al parecer, ETA no planteó en ningún momento la ruptura del alto el fuego. Tras este contacto, fuentes gubernamentales esperan un «gesto significativo» por parte de la izquierda abertzale en las próximas semanas.

La primera consecuencia pública de esta reunión entre Gobierno y ETA se escenificará pasado mañana en el Palacio de La Moncloa. Una vez informado de los resultados del encuentro con representantes de la banda terrorista, José Luis Rodríguez Zapatero decidió citar a Mariano Rajoy para este próximo viernes. Aunque se ha intentado rebajar su importancia, el motivo principal que ha movido al presidente del Gobierno a conversar cara a cara con el líder del PP es informarle del desarrollo de la reunión con ETA y cumplir su compromiso de mantener al principal partido de la oposición al tanto de las conversaciones con la banda. Ayer mismo, durante una charla informal con periodistas, Zapatero admitió que aportará a Rajoy datos nuevos sobre la evolución de las negociaciones.

La entrevista entre el Ejecutivo y ETA se produce en un momento especialmente delicado para el proceso de paz, que se encontraba empantanado y sobre el que sobrevolaba la amenaza de ruptura. En su último zutabe -hecho público a primeros de noviembre-, la banda advirtió de que si antes de acabar el otoño no se producían «pasos visibles» a la hora de constituir una mesa de partidos, el proceso «se rompería». El próximo fin de esta estación y la llegada del invierno -este viernes- había generado una honda preocupación al considerarse como un ultimátum de la organización armada.

En dicho boletín interno, la banda señalaba además que, para «reconducir» el proceso, el Gobierno debía dar «respuesta positiva» a dos asuntos: «cumplir los compromisos que adoptó para dejar de lado la represión y cesar los ataques» -algo que se niega desde La Moncloa- y respetar «el resultado del proceso de Euskal Herria, es decir, la voluntad de los ciudadanos vascos». Se da la circunstancia de que el mismo jueves que las delegaciones gubernamental y de ETA se reunían por primera vez tras el alto el fuego, se hacía público que la Fiscalía pedía el archivo del 'caso Egunkaria' al no encontrar relación entre el grupo armado y el diario.

En todo caso, fuentes conocedoras del proceso recalcan que, en ese zutabe, ETA dejaba la puerta abierta al matizar que se mostraba dispuesta a «hacer un nuevo esfuerzo en el carril de la negociación que tiene abierto con el Gobierno de España» y «reconducir» el proceso. Ese «esfuerzo» sería la entrevista mantenida el pasado jueves. A partir de ahora, los responsables del Ejecutivo creen que la izquierda abertzale realizará un movimiento significativo durante las próximas semanas. Queda por saber si lo llevará a cabo ETA o Batasuna.

La reunión de la semana pasada llega con varios meses de retraso sobre el calendario establecido en un primer momento. En principio, debía haberse celebrado en agosto. Sin embargo, las esperanzas del Gobierno se vieron frustradas cuando, el día 18 de ese mes, la organización terrorista emitió un comunicado en el que advertía de que «si continúan los ataques contra Euskal Herria, responderá».

Nubarrones
A partir de ese momento, el proceso empezó a llenarse de nubarrones. A finales de septiembre, varios encapuchados armados con fusiles irrumpían en un acto de la izquierda abertzale en Oiartzun y proclamaban que la lucha armada seguirá hasta la independencia. Un mes después, un comando etarra robaba 350 pistolas y revólveres en una armería francesa. Mientras tanto, los episodios de kale borroka se han sucedido de forma continua. El último se vivió el pasado domingo en el barrio bilbaíno de Santutxu, cuando varios encapuchados quemaron un autobús urbano.

De forma paralela, quedó suspendida la firma de un preacuerdo que estaban a punto de suscribir PNV, PSE-EE y Batasuna para establecer los principios básicos de una futura mesa de partidos. Los contactos políticos a tres bandas entre estas formaciones también se han paralizado, aunque socialistas y jeltzales han seguido manteniendo reuniones al más alto nivel. La última, el lunes de la semana pasada entre Patxi López, Rodolfo Ares, Josu Jon Imaz e Iñigo Urkullu en Sabin Etxea. A pesar de que tanto el PSE como el PNV admitían el bloqueo que vivía el proceso, ambas partes consideraban que no había peligro real de ruptura.

Menos optimista ha sido la visión expuesta por la izquierda abertzale, cuyos principales dirigentes han dibujado durante las últimas semanas un escenario sombrío plagado de declaraciones destinadas a tensar la cuerda. Incluso, un día después de que el Gobierno y ETA se reuniesen, Arnaldo Otegi participó en una concentración frente a la sede del PSE en Bilbao en la que afirmó que «el proceso no es posible, es inviable en estos momentos». Zapatero le replicó que lo que debía hacer es trabajar por la paz en lugar de hablar de «vías muertas».

Ayer mismo, el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró que no prevé a corto plazo un comunicado por parte de ETA. «Aunque honestamente no lo sé, creo que no va a haberlo, pero es una pura especulación y, por tanto, no le daría más importancia a mi propia especulación», señaló en declaraciones a Onda Cero.

Los proetarras sacan las pistolas en los carteles que invitan a «una jornada de lucha»
R. Coarasa La Razón 20 Diciembre 2006

Madrid- La «Jornada de Lucha» convocada para hoy por la izquierda abertzale en el País Vasco y Navarra para reclamar la autodeterminación ha sido frenada «in extremis» por los tribunales. El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, a instancias de la Fiscalía y de la asociación Dignidad y Justicia (DyJ), ha instado a la Consejería de Interior del Gobierno vasco, Delegación del Gobierno de Navarra, Policía y Guardia Civil a impedir su celebración al considerarla ilegal.

Y es que son muchos los que criticaban y veían también una especie de tapadera el hecho de que Askatasuna haya empapelado las calles del País Vasco con numerosos carteles en los que puede verse con claridad la silueta de una pistola como uno de los reclamos para invitar a los ciudadanos vascos a participar en las jornadas de protesta.

Dentro de la citada arma, una de las balas se ve cómo está atravesando las imágenes de un agente de la Guardia Civil, la Justicia y una cárcel. El cartel invita a participar en una «jornada de lucha».

Según Garzón, la convocatoria formal es una «tapadera» para ocultar a sus verdaderos organizadores, las ilegalizadas Askatasuna y Segi. Del mismo modo, Garzón «recuerda» expresamente a dos de sus convocantes, Juan María Olano y Julen Larrinaga, portavoces del Movimiento Pro Amnistía (heredero de Askatasuna), la responsabilidad penal en la que incurrirán si se produden «daños y desperfectos en la vía pública» a consecuencia de las protestas.

Igualmente, les apremia a desconvocar la jornada y añade que si, pese a todo, ésta se celebra, la Guardia Civil y la Ertzaintza deberán detener a sus responsables como presuntos autores de un delito de integración en organización terrorista y desobediencia grave a la autoridad judicial.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional había pedido ayer al juez Garzón que prohibiese la protesta -que estaba previsto celebrar bajo el lema «No pasarán»- al considerar que detrás de esta movilización está la ilegalizada Askatasuna, el colectivo de apoyo a los presos etarras cuya actividad, al igual que la de Batasuna, se encuentra suspendida por orden judicial.

De esta forma, el Ministerio Público recogió los argumentos que fueron esgrimidos el pasado jueves por la asociación Dignidad y Justicia, que presentó un escrito solicitando a la Audiencia Nacional que impidiera la celebración de los 200 actos convocados en favor de la autodeterminación. Según el colectivo que preside Daniel Portero, detrás de esta iniciativa -y de la manifestación celebrada el pasado domingo en Pamplona- está la propia Batasuna.

Ex líderes batasunos
En su escrito, Dignidad y Justicia pedía que se cursara oficio a la Policía Nacional y a la Guardia Civil para que informara sobre los convocantes de los actos, su vinculación con la organización ilegalizada y el contenido de estos eventos. DyJ hacía hincapié en que en la convocatoria pública de esta jornada se encontraba, el pasado día 12, los portavoces del Movimiento Pro Amnistía, Juan María Olano y Julen Larrinaga, acompañados de ex líderes batasunos como Arnaldo Otegi, Pernando Barrena, Joseba Permach y Joseba Álvarez, entre otros.

En conclusión, aseguraban que se trata de actos ilícitos «por vulnerar la suspensión de actividades impuesta a la organización ilegalizada Batasuna».

También AVT y Foro Ermua
Según explicaron fuentes fiscales, después de examinar los informes remitidos por la Policía hay indicios suficientes (por ejemplo, los carteles y logotipos utilizados para llamar a la ciudadanía a secundar las manifestaciones) para colegir que detrás de la protesta se encuentra Askatasuna.

El PSOE y sus aliados tumban la iniciativa del PP en defensa de Navarra
J. L. LORENTE ABC 20 Diciembre 2006

MADRID. Por fin, el Pleno de Congreso pudo votar ayer (tres días antes de que se reúnan Zapatero y Rajoy en la Moncloa) la moción del PP en defensa de Navarra que no pudo debatirse la semana pasada por un error de la dirección del principal grupo de la oposición. El diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo subsanó la «pifia» -según sus propias palabras- de hace siete días y, esta vez, no llegó tarde a la sesión parlamentaria.

Tal y como estaba previsto la semana pasada, la propuesta del PP -debatida y votada ayer como proposición no de ley- fue rechazada por el PSOE y sus socios nacionalistas. La verdad es que ningún grupo se sumó a la iniciativa de los populares. Todos votaron en contra, salvo Coalición Canaria, que se abstuvo.

Los socialistas y sus aliados aprovecharon el debate para despacharse con duras críticas al primer grupo de la oposición, al que tacharon de «electoralista, alarmista y desleal», entre otros adjetivos. Pero la proposición no de ley, presentada por el PP como una «moción de censura» al llamado «proceso de paz», sólo pretendía instar al Gobierno a evitar la concurrencia de Batasuna a los comicios municipales, rechazar la constitución de una mesa de diálogo para debatir «con los apoderados de la banda» el futuro del País Vasco o Navarra, y negar toda opción a la internacionalización del conflicto.

Durante el debate, Del Burgo quiso dejar claro que el Congreso tenía la oportunidad de decir a los terroristas que la democracia española no está dispuesta a pagar el precio político que han puesto a la paz y menos a utilizar a Navarra como moneda de cambio. «Nuestra proposición no se dirige en modo alguno contra el Gobierno -matizo Del Burgo-; todo lo contrario. Sólo reclamamos claridad, congruencia y firmeza».

No se lo tomaron así los socialistas y el resto de los grupos. El diputado del PSOE Juan Moscoso reprochó a los populares «falta de lealtad institucional y sentido de Estado» por seguir haciendo oposición con la política antiterrorista y expuso su conclusión de que el PP y UPN «no quieren enviar un mensaje de tranquilidad a los ciudadanos, ni les preocupa lo más mínimo meter miedo», porque sólo les inquieta «no tener mayoría en las próximas elecciones autonómicas».

Recortes de Prensa   Página Inicial