AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 23  Diciembre  2006

Zapatero, en el laberinto de ETA
Editorial ABC 23 Diciembre 2006

EL encuentro que ayer mantuvieron José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy fue totalmente prescindible. El líder del PP -quien, no obstante, hizo bien en asistir- ya previno que nadie esperara sorpresas por su parte. El presidente del Gobierno, por la suya, dejó claro que la cita buscaba más un efecto estadístico en la contabilidad de las relaciones con la oposición que una ocasión para acercar criterios. Sin embargo, que la reunión no haya variado las posiciones del Gobierno y del PP no significa que no produzca efectos políticos y permita interpretaciones sobre la situación. Ni unos ni otras son positivos, pues al margen de que el desencuentro se mantiene porque este llamado proceso de «paz» es una pura y simple negociación política con un banda terrorista -y no el tramo final de su derrota incondicional-, el jefe del Ejecutivo trata algunas de las principales convenciones de la democracia con pasmosas vacuidad y ligereza. No se puede citar al líder de la oposición en pleno desconcierto informativo y social sobre los contactos del Gobierno con los terroristas para no decirle nada relevante, ni siquiera una confirmación o un desmentido formal de la reunión con miembros de ETA la pasada semana; y para no ofrecerle garantía alguna sobre las demandas principales que la mayoría de la sociedad comparte con el PP: no a la presentación electoral de Batasuna, no a la mesa de partidos y aplicación de la ley a la izquierda proetarra. Cabe preguntarse, entonces, para qué citó Zapatero a Rajoy y si realmente debe éste sentirse obligado a aceptar una futura cita similar si las condiciones siguen siendo las mismas.

Sin duda, el Gobierno, cada vez más perdido en el laberinto de las negociaciones con ETA, se equivoca si cree que, a estas alturas, la opinión pública mejora su percepción sobre el proceso sólo porque este encuentro se haya producido o porque una reunión con etarras haya oxigenado momentáneamente la situación. La sociedad española está más curtida, y de ninguna manera considera «ficticias» las condiciones de Rajoy para apoyar al Gobierno, ni da por hecho que el Ejecutivo las esté cumpliendo, porque ahí están la petición de archivo del «caso Egunkaria» hecha por el fiscal, la aceptación explícita de la mesa de partidos o las declaraciones temerarias de Zapatero sobre lo fácil que le resultará a la izquierda proetarra tener un partido legalizado si Batasuna cambia de nombre y presenta unos estatutos nuevos. El problema por el que este llamado proceso de paz está abocado al fracaso sigue siendo su vicio de origen. Se sigue basando en el reconocimiento a ETA como interlocutor político y en el repudio a la política antiterrorista desarrollada hasta 2004. Si este proceso fuera el del final de ETA sin condiciones y con forma expresa de derrota, hace tiempo que estaría cancelado por el Gobierno a la vista del rearme masivo de ETA y su continuidad operativa en Francia. Además, en menos de 72 horas, Batasuna y sus medios afines han dicho que es falso que el proceso esté encauzado tras el encuentro de la semana pasada, que sin Navarra no hay solución al «conflicto» y que todo está en vía muerta. Y para demostrarlo, la violencia terrorista urbana aumenta de modo ostensible.

Las declaraciones de Rajoy posteriores a la reunión con Zapatero expresan el grado de desconcierto que provoca la falta de rumbo del Gobierno. No hay certidumbres sobre lo que el Ejecutivo está dispuesto a hacer y a no hacer. Y esta situación es la más dañina para un Estado que debe seguir empeñado en la derrota de su principal enemigo, que es el terrorismo etarra. El tiempo no pasa en balde, la crisis de relaciones con el PP tampoco es reversible de la noche a la mañana, los cambios de criterio de la Fiscalía escaman y en Europa se ha sembrado la discordia donde antes había -por fin- unanimidad contra ETA. Es más fácil y se tarda menos en destruir una política antiterrorista que en construirla, y ETA está aprovechando esta tregua mucho mejor para sus propios intereses que el Gobierno para cumplir con su obligación inexcusable de poner fin al terrorismo etarra sin condiciones, ni precio político. Pedir a Rajoy -y a los millones de españoles que respaldan en esta situación al PP- que apoye esto que Zapatero llama proceso de «paz» sencillamente carece de toda lógica y sentido.

Para esto, mejor quedarse en casa
EDITORIAL  Libertad Digital 23 Diciembre 2006

Lo mejor que se puede decir de la reunión de Zapatero y Rajoy es que éste último no ha hablado de ninguna promesa realizada por el presidente del Gobierno, para luego ver truncado su cumplimiento a las primeras de cambio. Es de desear, por otro lado, que no haya sucedido lo mismo que en la anterior, cuando pactaron dejar de lado el asunto del terrorismo en el debate sobre el estado de nación para que al día siguiente el PSE anunciara una reunión con Batasuna. Por las palabras y el tono de Rajoy, posiblemente no sea así, pero el secreto con que se producen estas reuniones da para pensar que puede haber sucedido cualquier cosa.

Y es que por más que se empeñen algunos en presentar estos encuentros como algo propio de cualquier democracia sana, lo verdaderamente sano es que el gobernante y el opositor no hablen entre sí sin que los focos los iluminen y las grabadoras registren sus palabras. De no ser así, se da la impresión de que más que una democracia los ciudadanos viven gobernados por aristócratas que acuerdan entre sí los destinos de la nación sin que los individuos que la forman tengan siquiera el derecho a enterarse de cómo deciden su futuro. El presidente del Gobierno y el jefe de la oposición han de encontrarse en el Parlamento o, en su momento, en debates televisados. Nada más.

La máscara del talante tras la que se esconde la faz totalitaria de Zapatero le ha llevado, según sus palabras, a ofrecer esta reunión por obligación a unas formas que, como ya hemos destacado, tienen poco de democráticas. Y si de las palabras de Rajoy debemos fiarnos, no parece que se haya sentido obligado a nada más. Así pues, el jefe de la oposición sigue sin saber con certeza si el Gobierno y ETA se han reunido y para qué y con qué conclusiones. Tampoco ha logrado extraer la certidumbre de que el Gobierno hará cumplir la ley, obedecerá la Ley de Partidos y no alimentará los sueños imperiales de los terroristas nacionalistas vascos con la promesa de entregar Navarra a los independentistas. Esto casi permite confirmar que Batasuna se presentará de alguna manera a las municipales, que se pondrá en marcha la mesa de partidos con los proetarras, que se buscará la forma de incluir Navarra en los dominios nacionalistas y que el Fiscal General seguirá dejando que su toga se ensucie con el polvo del camino.

Nada nuevo, por tanto, tras una reunión que muy bien podría no haberse celebrado sin que nada hubiera cambiado. La visita de Rajoy al Palacio de la Moncloa habría tenido sentido si el líder del PP la hubiera empleado para su provecho, como sugerimos cuando se anunció que se iba a producir. Tampoco parece que los palmeros del proceso de rendición vayan a entusiasmarse con el resultado, puesto que Rajoy no ha quedado "convencido de que no tienen sentido alguno las catastróficas premoniciones de su partido sobre el proceso de paz", que era lo que deseaba el diario gubernamental que sucediera. Sin embargo, mientras no haya sucedido nada que no sepamos –algo que no debería pasar en una democracia digna de tal nombre–, no parece que la reunión haya tenido utilidad alguna. Para esto, mejor hubiera sido que ambos se quedaran en casa viendo el sorteo de la lotería de Navidad.

Reunión de Zapatero y Rajoy
Cuando la nada suena
José Antonio Martínez Abarca  Libertad Digital 23 Diciembre 2006

Para intentar convencer de algo a otro señor incluso mucho menos inteligente que Mariano Rajoy es necesario no el creerse la reparandoria uno mismo (ya decían aquello de que para ser Pontífice es preciso no creer en Dios, claro que eso fue antes de que llegase Juan Pablo II), sino que al menos ese algo convenza a los previamente convencidos, que son los más facilones. No es el caso. El "proceso de paz" con ETA es posible que aún se lo crean las niñas si es que no han dormido esa noche por no terminar de encajar en sus tiernas cabecitas la muerte de la mamá de Bambi, pero desde luego no su papá Zapatero, y mucho menos Rubalcaba. Qué vamos a decir de Mariano, que lo único que ha dicho al salir de Moncloa es que en todo esto no hay turrón.

Es como lo de los mítines: consisten, no en enardecer a las masas de incondicionales que ya vienen enardecidas de casa, sino en dominar el arte de callarse para no estropear el ambiente. Hitler era un gran orador no porque hablase alto, sino porque dominaba los silencios y empezaba las arengas de forma inaudible. A Zapatero le ha durado el cuento del proceso con ETA mientras había infinidad de previamente convencidos impresionados por su silencio, por lo inaudible, por la turbiedad, por la mítica un poco bastante cursilona de la Logia.

En cuanto han/hemos oído algo, en cuanto Rubalcaba ha puesto dos caritas exhaustas para explicar lo inexplicable y el diario El País dos emplastos de árnica llamando al apoyo mutuo o "rotario" entre demócratas, el "proceso" ya no hay quien se lo crea, ni los convencidos ni los inconvencibles, como no podría ser de otra manera. Se puede vender humo, pero no empaquetándolo en la jaula del gato pretendiendo que no escape. A lo único que el presidente del Gobierno puede aspirar es a que Rajoy se haya creído las pausas entre frases y a que el vaso de agua que le han servido en Moncloa no estuviera envenenado. Todo lo demás sobraba.

Recuerdo a un entrañable diputado que fue ministro dos veces con la UCD, Luis Gámir, que se sentía llamado a congelar al auditorio en los mítines que Aznar calentaba. Supongo que lo ponían allí precisamente porque como político era muy bueno pero como orador muy malo, y la majestad del líder debía brillar por comparación. Gámir largaba en los mítines mucho, largo y con datos equivocados. ¡Qué diferencia con Aznar, que sólo empleaba las pocas frases enigmáticas que había podido rescatar del cuello de su camisa!

Los ansiosos de la paz infinita confiaban en el "proceso" mientras no trataron de explicárselo, mientras no trataron de darle contenido, mientras sólo era una bonita palabra para el álbum de "recorta y pega". Ahora, Rubalcaba no sabe qué decir cuando comparece ante la prensa porque la verdad sobre el buen fin del proceso ya la hemos oído: ese zumbido del entrechocar de átomos que se conoce con el falso nombre de "la nada".

La papeleta y la pistola
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 23 Diciembre 2006

Esta semana pasada nos ha servido para saber qué quiere ETA. Es importante. ETA quiere la papeleta, quiere estar en las urnas, quiere recuperar su poder municipal. Es su prioridad y es la orden que ha dado a Batasuna. Es por ello, y por eso coincide en tiempo y plazos, por lo que le han dicho a los enviados del Gobierno que el alto el fuego se prorroga, que hasta marzo. Porque esa es la fecha en la que quieren tener asegurada la participación en las elecciones a los ayuntamientos. Lo ansían y con ello indican también donde le duele, cual su flanco en carne viva, por donde les aprieta el zapato.

Pero ETA quiere la papeleta sin soltar la pistola. Quiere llevar una en cada mano. Es ante ello donde surge en gran debate, el quid de la cuestión de la diferencia entre Zapatero y Rajoy. Porque ahora ya sabemos también lo que piensa y de donde no se mueve el líder del PP. No puede darse la papeleta a los terroristas si antes no sueltan la pistola. Así lo expresa, ese es su máximo argumento y en esa condición su separación con el Gobierno.

Porque todo indica que Zapatero si cree que debe darse la papeleta a Batasuna. No tendría mayor problema si estos se decidieran a pasar por la ventanilla y al menos hacer publica renuncia a la violencia. Pero es que ni eso. Así que se busca otro camino. Y puede encontrarse bien con alguna "sigla fantasma" como ya se hizo en el parlamento vasco o bien con candidaturas diferentes y cada una con su nombre, pero todas con lo mismos apellidos, el de su padre, ETA, y de su madre, Batasuna.. Pero aquí es donde al gobierno le entra otro temor. ¿Y si la Junta Electoral Central o, con mas probabilidad, el Tribunal Supremo les pega el revolcón y dice que vigente la ley de Partidos tal cosa no tiene cabida? Pues en ese dilema están y en ese devanarse los sesos buscando alguna solución presentable el equipo de emergencia de Moncloa, con Rubalcaba intentando ver algún resquicio que le alumbre.

Porque el presidente Zapatero considera que de una manera u otra todo lo que sea ir prolongando en el tiempo el alto el fuego lo hace a este más irreversible y que el hecho de querer la papeleta les impide utilizar la pistola. Piensa que ETA no podría en ningún caso cometer un crimen mortal con sus candidatos antes las urnas porque eso significaría su suicidio. Está en esa certeza y en que el proceso no tiene marcha atrás y que ETA lo sabe y es cuestión de tiempo, paciencia y tragar sapos que algunos abra de tragarse y gordos, bien seguro. Claro que cabe la pregunta ¿y el día después de tener ya las actas de conejal en los bolsillos y las varas de alcalde en las manos no cambia otra vez todo y el Gobierno se queda sin su baza esencial de jugar, su verdadero poder disuasorio que ahora tiene? Si no sueltan ahora la pistola porque quieren tener las papeletas, cuando tengan estas quien es el guapo que se la hace soltar?

Este pues y no otro va a ser de aquí a mayo el gran debate. Este es el dilema y estas dos son las alternativas que desde una lado y otro se plantean a los ciudadanos. Y de que se tome el camino que resulte el acertado va a depender mucho de nuestro futuro, de nuestra nación y has de nuestra propia dignidad como ciudadanos.

P.D. Unos descerebrados, y algo peor, han quemado un belén en mi ciudad, Guadalajara. Es la última, por ahora, de este estúpido sarpullido.
Pues bien, yo quiero felicitaros a todos, católicos, cristianos de cualquier confesión, budistas, musulmanes, hinduistas, animistas , ateos y agnosticos por igual, a todos la Navidad. No las fiestas, la Navidad. Y acabar con mi grito de guerra "Que vivan los Reyes Magos y que le den a Papa Noel"

«Rubalcabear», o el «ni confirmo ni desmiento»
GONZALO LÓPEZ ALBA ABC 23 Diciembre 2006

MADRID. «Ni confirmo ni desmiento» es el recurso sabido de los políticos cuando no quieren dar validez oficial a una información incómoda que ha escapado a su control, pero tampoco se atreven a desmentirla porque saben que los hechos los dejarían en evidencia. En este subterfugio tan antiguo como habitual se amparó el miércoles el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, cuando se desayunó en la portada de «El Correo» con la evidencia de que no todo lo puede tutelar y la opinión pública supo de una «reunión exploratoria» entre interlocutores de ETA y del Gobierno/PSE.

Desde aquel día, cuando sometió a un centenar de periodistas a la farsa de una «rueda de prensa» en la que todas las preguntas tenían la misma respuesta vacía de contenido, «rubalcabear» es sinónimo del juego de «ni confirmo ni desmiento», que, a juzgar por su reiteración, podría ser uno de los más vendidos para regalo de Reyes entre políticos y entre políticos y periodistas.

Un «Ni confirmo ni desmiento» fue lo que, según transmitió Rajoy, le tenía preparado ayer Zapatero como regalo navideño, aunque también salió del Palacio de la Moncloa con algún puro, si bien aseguran que no se atrevió a prenderle lumbre por respeto o temor a la «ley Salgado», cuya autora olisquea hasta en los baños de señoras del Congreso de los Diputados en «busca y captura» de infractores.

La entrevista, que hace el bíblico número 7 para sus protagonistas, fue, «como todas, cordial» en las formas. El líder de la oposición llegó unos minutos antes de las diez, la hora marcada para la cita, y el presiente del Gobierno bajó las escalinatas para recibirle. El movimiento de sus manos -Zapatero tendió la suya y Rajoy intentó envolvérsela- desvió el foco de atención hacia su aproximación corporal, pero en sus caras contrastaba la sonrisa-pantalla de Zapatero con el rictus serio de la boca de Rajoy y su mirada oblicua, que no ocultaba -o quería transmitir- un sesgo de desconfianza. Luego, entretuvieron el posado ante «los gráficos» comentando el sorteo de Lotería y el destino de sus vacaciones.

Más tarde, para sondear si el juego de «rubalcabear» es una moda pasajera o tiene fundamentos de convertirse en un hábito de la política nacional, se le preguntó a la portavoz del Gobierno si cree que la ciudadanía está en condiciones de «confirmar o desmentir» el apoyo a su estrategia en el «proceso de paz», visto que ni confirma ni desmiente el primer contacto con ETA. María Teresa Fernández de la Vega, que sortea las cuestiones espinosas con saltos de gacela, respondió que «no tengo nada que añadir a lo que dijo el ministro del Interior», y se fue a corretear al PP: «Cautela y discreción es la posición responsable del Gobierno, y los ciudadanos saben que el Gobierno está trabajando sin descanso por la paz, con arreglo a la ley y la resolución del Congreso, y también para que este camino se recorra con todos y el PP esté donde debe estar, que es con el Gobierno».

El PP no está donde el Gobierno quiere, pero, aun sí, De la Vega sostuvo que «la reunión ha ido bien», que «se comparte lealmente información» y que «Zapatero ha mantenido y mantiene un diálogo bilateral, personal y directo con Rajoy».
Ni confirmo ni desmiento.

La china del zapato de ZP
Por Edurne Uriarte ABC 23 Diciembre 2006

La filosofía política del «proceso de paz», que se entiendan las dos partes y dejen ustedes de dar la lata con eso de que una parte está compuesta por asesinos, tiene su necesario complemento en el canto al acuerdo entre Gobierno y oposición. La lógica argumental de ambos es la misma. Si en el «proceso de paz», la condición terrorista es un detallito que hay que obviar, en el «proceso de entendimiento» entre Gobierno y oposición, también da exactamente igual que una parte defienda la Ley de partidos contra ETA y la otra, la mesa de partidos con ETA.

Se trata de que nos quedemos con la mesa y nos olvidemos de la Ley. Y que el Partido P contribuya dejando de atosigar a Zapatero con el reiterado recordatorio de los principios democráticos. Que le deje en paz para lograr su paz. Porque el principal obstáculo para los planes de Zapatero, la irritante china de su zapato, no es ETA sino el PP. Así lo volvió a demostrar ayer en esa reunión en la que, al estilo Rubalcaba, contó a Rajoy que no tenía nada que contarle. Y que si lo tuviera, se lo contaría a otro, porque a la hora en que negaba a Rajoy cualquier información sobre la reunión con ETA, un periodista cercano a Moncloa publicaba todo tipo de detalles sobre ella.

Cuando Zapatero llegó al poder, tomó la decisión, no sólo de aliarse con los partidos nacionalistas, sino de llevar a término la negociación con ETA. Con una amplia y flexible disposición a acordar cuestiones políticas para cerrar también con los terroristas aquella transición para él inacabada. La magnitud y la inflexibilidad de las exigencias etarras han hecho dudar a muchos de la decisión de Zapatero de continuar con ese plan. Incluso se barajó la posibilidad de que pudiera pedir a Rajoy su apoyo para decir no a ETA.

Pero los acontecimientos de esta semana y el trato dado ayer al líder de la oposición muestran que la decisión de Rodríguez Zapatero de proseguir la negociación en cualesquiera condiciones y exigencias etarras es inquebrantable. Su interlocutor es ETA. Su objetivo, el acuerdo con ETA. Y su obstáculo, el PP.

'Playboys' de Navidad
TONIA ETXARRI El Correo 23 Diciembre 2006

Suele ocurrir entre nuestros políticos que critican los vicios que ellos mismos cometen. Y lo peor es que, tan rodeados de guardias pretorianas, acríticas, amorfas y pelotas, apenas se dan cuenta de sus propios errores. El presidente Zapatero, cuyo Gobierno ha repetido hasta la saciedad que no iba a avanzar la negociación con ETA mientras persistiera la violencia, se ha quedado algo descolocado tras publicar EL CORREO la noticia de la entrevista oficial entre delegaciones del Ejecutivo y la banda terrorista. Sobre todo porque, en este tiempo del partido, el ministro Rubalcaba seguía reconociendo que no tenía la garantía de que ETA iba a abandonar la violencia.

Una constatación que, por otra parte, no necesita de ninguna declaración especial ya que los hechos cantan por sí solos: Permach llevando la contraria a los optimistas, diciendo que «no hay proceso», mientras los incendiarios convertían en chatarra un autobús ante una ciudadanía impasible en el centro de San Sebastián.

Con este panorama, y en el revés del sorteo de la lotería, el presidente Zapatero y Rajoy mantuvieron su entrevista sin que se produjeran avances notables en su diálogo impostado. De qué otra forma se le podría llamar a un encuentro de hora y media en el que el líder de la oposición manifiesta su rechazo a que Navarra sea una moneda de cambio en la negociación, a que el entorno político de ETA se presente a las elecciones con listas 'blanqueadas', y a que se constituya la mesa extraparlamentaria, si Zapatero, como toda respuesta, le dice que el Gobierno cumplirá con la ley y, ni siquiera, le confirmó la entrevista entre el Gobierno y la banda terrorista.

Pero el que se lleva la palma en incurrir en la contradicción entre lo que él critica con más vehemencia y lo que hace es el lehendakari. Se escandaliza ante las descalificaciones políticas, se le abren las carnes si se cae en el insulto. Pero sus desencuentros parlamentarios con el PP, en el hemiciclo de Vitoria, le sacan su cara más oculta. Cuando María San Gil le recuerda que las mujeres de Ahotsak no le merecen ningún respeto porque están sometidas a la obediencia de los postulados de ETA-Batasuna (¿qué otra obediencia va a tener un colectivo donde Jone Goirizelaia es el 'alma mater'?) el lehendakari saca el músculo que dice que no quiere lucir para arremeter contra San Gil, que trae «la mentira, la infamia y la calumnia» (sic).

Pedazo de argumentación; sí señor. Toda una lección de dialéctica. Una contrarréplica de la socialista Gemma Zabaleta diciendo que en su colectivo «hay víctimas» pasó ciertamente inadvertida. Menos mal que no toca «exhibir músculo como el playboy playero», como dijo Ibarretxe. Si estuviéramos en plena exhibición acabaríamos viendo que en el Parlamento vasco se pide la ilegalización del PP. Al tiempo.         t.etxarri@diario-elcorreo.com

Del terror
JOSEBA ARREGI El Correo 23 Diciembre 2006

Ahora que el proceso de desaparición de ETA se encuentra en un momento de 'impasse', de bloqueo, o de replanteamiento, y mientras los medios y los periodistas conocedores de las fuentes nos informan de lo que piensan y dejan de pensar cada uno de los actores -a la espera de la continuidad y consecuencias que pueda tener la reciente reunión entre Gobierno y ETA-, es buen momento para reflexionar sobre la atmósfera que va caracterizando la situación y para analizar si se han producido cambios respecto a la que imperaba antes del anuncio de tregua, y en caso afirmativo si son cambios positivos, o quizá no tanto.

De vez en cuando conviene recordar que si estamos inmersos en lo que se han empeñado en llamar el proceso, es porque existe una realidad que es el terror ejercido por una organización que se llama ETA. Un terror cuya naturaleza debemos hacernos presente para no olvidar lo que nos ha sucedido y todavía nos sucede. Un terror que ha hurtado a muchos en la sociedad vasca la seguridad de vivir en libertad, que ha hurtado a algunos la vida de forma violenta, para además poder robar a otros muchos la tranquilidad y la libertad: la libertad de pensar y de sentir de forma distinta al nacionalismo radical de ETA; la seguridad de vivir tranquilo a pesar de pensar y de sentir de forma diferente.

Como muchos otros términos, también la palabra terror está sometida a la inflación y al vaciamiento de significado consiguiente. No sólo existe el terrorismo de ETA. Existe también el terrorismo internacional, el terrorismo de raíz islamista, la violencia doméstica también es terrorismo, hoy, al final, cualquier manifestación de violencia termina siendo construida por los medios y por los grupos implicados como terrorismo.

Con esta inflación se corre el riesgo de olvidar lo específico del terrorismo, que no consiste simplemente en el ejercicio de la violencia, ni siquiera cuando esa violencia adquiere las dimensiones de una masacre. Lo específico de la violencia es usarla, aunque sea de forma muy limitada, muy discriminada, muy focalizada, para asustar a grupos humanos concretos, a grupos sociales concretos. Muchas veces se ha dicho, y a veces con intención exculpatoria, que la violencia de ETA no era indiscriminada. Pero es que para ser terror es necesario que sea discriminada.

Los concejales del PP o del PSE están sometidos al miedo, a la angustia, y su libertad dañada, cuando se asesina a uno sólo de ellos. Incluso cuando se coloca una bomba en la puerta de su casa, aunque no sea mortal. Los periodistas como grupo están sometidos al terror cuando alguno de ellos es objeto de atentado, sea mortal o no. El terror es discriminado: se trata de usar la violencia contra una persona concreta que representa de alguna forma a un grupo concreto, los empresarios por ejemplo, para someter al miedo al resto de pertenecientes al grupo definido, bien delimitado. Para ello la violencia debe ser discriminada. Entonces se convierte la violencia en terror. Los pánicos de masa, cuando todo el mundo tiene miedo, pasan con bastante rapidez, y al final nadie tiene miedo. Los miedos producidos por la violencia discriminada, limitada y particularizada son terror porque el miedo que producen no pasa.

En los medios nos hemos acostumbrado últimamente a comentar los actos de violencia callejera diciendo que han producido mayores o menores daños materiales, pero que no han producido daños personales. Y se repite con solemnidad que llevamos tres años sin asesinatos. Como queriendo decir que el terror ha desaparecido de la sociedad vasca.

Pero es sabido quiénes son los potenciales destinatarios de la violencia de ETA en Euskadi. Y con la pervivencia de los actos que sólo producen daños materiales el terror sigue vivo. Y esos grupos de personas están sometidas al miedo, se sienten amenazados. Por eso, tendríamos que decir que los actos de violencia callejera son terror porque generan miedo concreto, particular y delimitado. Por eso debiéramos recordar que mientras ETA no desaparezca el terror sigue presente en la sociedad vasca. Y una sociedad en la que continúa presente el terror sigue sin ser una sociedad libre. Mejor dicho: sigue siendo una sociedad en la que algunos, muchos, son libres, mientras que otros, también muchos, no son libres, o son mucho menos libres que los primeros. Una sociedad desigual, una sociedad asimétrica en derechos y libertades, porque para unos el derecho simple de vivir está sometido al miedo, y el derecho de pensar y decir lo que piensa sigue siendo un ejercicio acompañado de peligros y de riesgos.

Tampoco es bueno dejar de lado otra característica específica del terror en Euskadi. Pocos dudarán de que una de sus fortalezas, probablemente la más importante, es, o por lo menos lo ha sido, la atmósfera de legitimidad social de la que ha gozado. Es lo que se reconoce implícitamente cuando se relaciona la violencia de ETA con el conflicto político de Euskadi, cuando no se es capaz de hablar sólo de la necesaria desaparición de ETA, sino que se le añade la normalización de Euskadi, cuando no se las vincula explícitamente.

De la misma forma que es necesario tener presente que el terror no ha desaparecido de la sociedad vasca, también lo es analizar qué va sucediendo con la atmósfera de legitimación de la violencia de ETA que ha sido una de sus fortalezas a lo largo de su horrible historia. Es cierto que parece haberse llegado a una situación en la que la mayoría, la gran mayoría, de la sociedad vasca entiende que ETA debe desaparecer, que algo como ETA no tiene cabida en el futuro político vasco. Es algo a valorar de forma muy positiva.

Pero esa valoración positiva se ve aminorada por las adherencias que a esa posición de la gran mayoría de la sociedad vasca se le han ido pegando, adherencias que tienen que ver con la atmósfera de legitimación que ha acompañado a ETA en su historia. Porque para muchos vascos la desaparición de ETA debe ir unida a una nueva definición de la sociedad vasca, a la consecución de un nuevo marco -negando y renegando del que nos rige en estos momentos y que es fruto de la palabra de los vascos-. Porque para muchos vascos la desaparición de ETA implica la necesidad de resolver el conflicto por el que ETA ha estado asesinando. Porque para muchos la desaparición de ETA debe significar una nueva forma de entender, de definir la sociedad vasca, de dar forma institucional a la misma; una en la que el respeto al pluralismo y la complejidad de esa misma sociedad quede relegado a un segundo plano, temporal y lógicamente: porque no es desde el pluralismo y la complejidad desde donde se debe, según algunos, alcanzar la nueva definición de la sociedad vasca, y porque temporalmente el pluralismo y la complejidad serán respetados, pero después de que la sociedad vasca haya sido definida desde la homogeneidad nacionalista gracias a la aceptación del derecho a decidir su futuro.

Antes del anuncio de la tregua permanente y del inicio del proceso de desaparición de ETA se había llegado a un ambiente social y político en el que se podía decir con razón que ETA había sido políticamente derrotada, que el Estado de Derecho había acorralado a ETA y se había hecho frente con fuerza, argumentos y claridad a la atmósfera de legitimación de la violencia terrorista. Se había alcanzado un ambiente social y político en el que era posible algo más de libertad de la que había existido durante demasiado tiempo. Y esa libertad, como sucede siempre en democracia, se debía a la presencia y a la fortaleza del Estado de Derecho.

Es más que probable que el Estado de derecho deba modular su fortaleza en unos momentos en los que responsablemente se pueda suponer que ETA puede desaparecer definitivamente. Pero esa modulación de la fuerza legítima del Estado de Derecho no tiene por qué estar acompañada de la destrucción de la atmósfera que en la lucha contra el terrorismo se había conseguido, del debilitamiento de lo conseguido contra la atmósfera de legitimación de la violencia terrorista.

No se trata de afirmar reiteradamente que lo que se haga se hará en el marco de la Constitución y dentro de la legalidad. Se trata de mucho más: se trata de cuidar el lenguaje, de no dar pábulo a los términos que construyen la atmósfera de legitimación del terror, de ser conscientes de que los cambios en las posiciones judiciales, argumentables racionalmente, deben ir acompañados de una pedagogía capaz de mantener lo que se había conseguido hasta antes de la tregua.

Creo, sin embargo, que en este terreno, no estamos acertando suficientemente.

Cita en Moncloa
Manuel Molares do Val Periodista Digital 23 Diciembre 2006

-- Mariano, buenos días. Tenemos que hablar, debemos hablar, vamos a platicar, porque las cosas están mal, deficientes, pésimas.

-- Estoy de acuerdo, José Luís. La situación es tan grave que como no la corrijamos el pueblo tomará la Bastilla y llevará al poder al Partido de los Ciudadanos.

-- Por fin, finalmente, coincidimos, estamos de acuerdo, Mariano. Conjuntados, unidos. Es importante, trascendental, para el país, este país y sus naciones, y para los planes de futuro, futuros próximos y lejanos.

-- José Luís, no se si hablamos del mismo problema: ¿te refieres a tus insensatas negociaciones con ETA, a las pateras y cayucos, o a la corrupción urbanística en la que están metidos hasta las orejas nuestro partidos, IU y los nacionalistas?

-- Mariano: dejemos lo de ETA para otro día. Es que están metiendo en prisión a nuestros cuadros. A los tuyos y a los míos, míos. Cienpozuelos, Canarias, Baleares, Valencia, Andalucía, y saldrán mucho más. Nuestros partidos viven de recalificar terrenos, y ahora los jueces encierran a nuestros testaferros en penitenciarías.

-- La culpa es vuestra, de los socialistas. Sois torpes. No sabéis derecho fiscal porque os quedasteis en bachilleres. Os cazan en todas. Y por vuestra culpa nos descubren también a nosotros y a los demás partidos. Con Aznar, que es inspector de Hacienda, no caía nadie del PP, ¿recuerdas? Hicimos bien nuestros deberes durante los ocho años que gobernamos. Y los nacionalistas también, que son superpícaros: llevan décadas robando, y tan tranquilos.

-- Tenemos que pactar, Mariano. Aconséjame tú, que eres Registrador de la Propiedad. Tenemos que arreglar juntos el problema más grande de España, hombre, compañero.

-- Vale. Te ayudaré. Pero ahora, al salir, declararemos que hemos tratado temas de terrorismo y que aún discrepamos.

Mensajes claros para Ahmadineyad
Editorial ABC 23 Diciembre 2006

EL presidente de Irán ha recibido dos mensajes que debería atender con atención: el primero, procedente de sus propios ciudadanos, que en las elecciones municipales lo han castigado por una arriesgada política exterior que conduce el país al aislamiento; el segundo, fruto del consenso alcanzando en el Consejo de la ONU, otro indicio no menos claro de que la comunidad internacional no acepta sus planes de convertirse en una potencia nuclear, construyendo bombas atómicas bajo el pretexto de desarrollar sistemas civiles de producción de energía. Ambos mensajes tienen sus matices y no se pueden leer al pie de la letra, pero van en la misma dirección: denunciar una deriva desquiciada que el régimen teocrático presenta como un intento legítimo de aumentar su influencia, pero que es percibida sin excepción -en la región y fuera de ella- como un plan desestabilizador cuyo alcance podría extenderse mucho más allá del Próximo Oriente.

El hecho de que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania se hayan puesto de acuerdo en perfilar una resolución -aunque más suavizada de lo que habría sido deseable- pone de manifiesto que el régimen iraní no cuenta con una patente de corso en la escena internacional. Aunque hasta ahora no haya pasado de sus excesos verbales y proclamaciones intolerables sobre quién debe ser borrado o no del mapa, Ahmadineyad sabe ya que no irá a ninguna parte con los discursos dirigidos a los fanáticos que le aplauden. Sus barbaridades han contribuido a incendiar a Irak, cuya minoría suní teme verse aplastada con el apoyo de Teherán; y Arabia Saudí por su parte, a la vista de que el presidente iraní parece dispuesto a resucitar la política agresiva de los antiguos persas, también se ha interesado por desarrollar su propia tecnología nuclear, naturalmente con los mismos «fines pacíficos» que el régimen de Teherán.

La resolución de la ONU no concibe sanciones propiamente dichas, pero es mejor que cualquier otra escenificación de divisiones entre la comunidad internacional. El Gobierno ruso ha trabajado para preservar sus propios intereses comerciales en el desarrollo nuclear iraní, lo que hace que Moscú haya contraído una responsabilidad muy especial en caso de que Irán haga un uso inadecuado de la misma. En su día, la URSS también colaboró con el mayor entusiasmo en el derrocamiento del Sha, pensando que así debilitaba a Estados Unidos, aunque luego fueran los comunistas los primeros a los que ordenó ahorcar Jomeini, el padre de la República Islámica.

En todo caso, el mensaje enviado al mundo por los propios iraníes con sus votos constituye un testimonio esperanzado: hasta los medios pro-gubernamentales más radicales se han dado cuenta de que el régimen está obligado a cambiar si no quiere perder el apoyo de los ciudadanos, sin el cual no es posible política alguna. Por ahora, buques de guerra norteamericanos y británicos se están concentrando en el Golfo Pérsico como señal de fuerza. Ahmadineyad debería ser capaz de entender los mensajes que le envían la ONU y sus propios ciudadanos, exigiéndole que abandone ese papel estridente que nadie aprecia, salvo él mismo.

LOS ENIGMAS DEL 11-M. CAPÍTULO 31
La furgoneta Kangoo llegó al complejo policial de Canillas una hora antes de lo que indican los informes oficiales Una de las incógnitas del 11-M era la gran cantidad de tiempo que le llevó a la furgoneta Kangoo llegar desde Alcalá de Henares hasta el complejo policial de Canillas, donde luego aparecería ese resto de Goma-2 ECO que los perros fueron incapaces de oler en Alcalá. La furgoneta salió de Alcalá de Henares, remolcada por una grúa, a las 14.15, pero los informes oficiales señalaban que no había llegado a Canillas hasta las 15.30. Demasiado tiempo para ese trayecto. En realidad, fue depositada en los hangares de los Tedax a las 14.35.
Luis del Pino Libertad Digital 23 Diciembre 2006

Son muchas las especulaciones que se han realizado acerca del posible trayecto que la furgoneta Kangoo hubiera podido seguir aquella mañana del 11-M, después de salir de Alcalá. Sabíamos que la furgoneta salió de Alcalá de Henares a las 14.15, pero no tuvo su entrada en el complejo de Canillas (según los informes oficiales) hasta una hora y cuarto después.  

Se había comentado, para explicar esa tardanza, que la furgoneta podría haber pasado por otras dependencias policiales antes de encaminarse hacia Canillas. En concreto, se dijo que la furgoneta podría haber hecho una parada en Moratalaz. Sin embargo, la realidad es bastante más sencilla: no es verdad que la furgoneta hiciera su entrada en Canillas a las 15:30, sino que lo hizo a las 14:35, casi una hora antes de lo que dicen los informes oficiales.  

Del transporte de la furgoneta se encargó una grúa municipal. Cuando la Policía requirió los servicios de la grúa, se presentó un vehículo en la C/ Infantado de Alcalá. Sin embargo, ese vehículo tenía la luz de emergencia del techo estropeada, lo que obligó a su conductor a volver al depósito para traer otro vehículo. Una vez llegada la nueva grúa, los dos empleados tuvieron que esperar unos minutos a que el policía que estaba al mando del operativo en Alcalá les diera la orden definitiva de llevarse la furgoneta. Recibida la orden, procedieron a calzar con una plataforma de ruedas la parte delantera de la furgoneta Kangoo y a tratar de subir la furgoneta a la grúa.  

Sin embargo, la furgoneta tenía una marcha metida, por lo que hubo que retirar el precinto policial y entrar en el vehículo por la parte de atrás, después de forzar con una palanqueta el portón.   Durante aquellos minutos, los operarios de la grúa tuvieron la oportunidad de ver el interior de la furgoneta. En la parte trasera, que estaba prácticamente vacía, había una bolsa de un supermercado y alguna herramienta: un martillo y unos alicates. No había prendas de ropa.  

El viaje de ida y vuelta
Partieron hacia Canillas, aunque los empleados de la grúa no conocían el destino que llevaban: un coche policial camuflado les iba abriendo paso. En ese coche viajaba, además del conductor, el policía que estaba al mando del operativo en Alcalá. Tardaron en llegar a Canillas unos 20 minutos, a lo sumo 25, porque apenas había tráfico. Llegados al inmenso complejo policial, les hicieron llevar la furgoneta a unos hangares situados junto a las oficinas de la Unidad Central de Desactivación de Explosivos y NBQ. Al ir a meter la furgoneta en uno de los hangares, una mujer vestida con bata blanca les indicó que no lo hicieran. El policía que dirigía la operación se llevó a la mujer al interior de las oficinas y volvieron a salir al poco tiempo, indicándoles que procedieran a introducir la furgoneta en el hangar.  

Tal como traían remolcada la furgoneta, la introdujeron dando marcha atrás con la grúa, con lo que el morro de la Kangoo quedó hacia el interior del hangar y la parte trasera hacia afuera. La furgoneta quedó pegada a la pared derecha del hangar, para dejar un pasillo de separación con respecto al mostrador que ocupaba la parte izquierda, en el que tan sólo había unas cinco bolsas de plástico cuyo contenido no alcanzaron a ver.  

Finalizada la operación, volvieron hacia Alcalá. En total, pasaron en Canillas no más de un cuarto de hora. El turno del conductor de la grúa finalizaba a las tres, así que estaba ansioso por llegar a su base, cosa que hicieron a las 15:15.   Los informes oficiales nos decían que la furgoneta llegó a Canillas a las 15:30, pero en realidad la grúa ya estaba de vuelta en Alcalá quince minutos antes de esa hora.  

Los informes oficiales
A las 22:51 de la noche del 11 de marzo, la Sección de Actuaciones Especiales del Servicio de Innovaciones Tecnológicas de la Comisaría General de Policía Científica enviaba al juez la lista provisional de efectos intervenidos en la furgoneta Kangoo, pero sin adjuntarle el acta oficial de registro.  

El informe de inspección ocular de la furgoneta Kangoo fue redactado por la Policía Científica (y enviado al juez) el 24 de marzo, trece días después de los atentados. Para empezar, llama la atención la fecha del informe. ¿Es que no se redactó ningún informe de registro o de inspección ocular anterior, con sus correspondientes fotografías? Parece imposible, así que la pregunta es: ¿dónde está ese informe original de inspección?  

En segundo lugar, sorprende un hecho curioso: el informe entregado al juez no contiene ninguna fotografía de la furgoneta abierta por la parte trasera, con los objetos que estaban en su interior. ¿Por qué se omite esa fotografía donde se nos muestre esa multitud de evidencias que, según la Policía, aparecieron en la parte de atrás de la furgoneta? Parece imposible que nadie realizara esa fotografía de la furgoneta, así que, de nuevo, la pregunta es: ¿dónde está esa fotografía?  

En tercer lugar, ese informe de inspección ocular indica que la furgoneta tuvo su entrada en Canillas a las 15.30, pero las peripecias de la grúa muestran que la furgoneta había sido depositada casi una hora antes en manos de los Tedax.  

En cuarto lugar, los testimonios recogidos por Fernando Múgica entre los policías que estuvieron en Alcalá inciden en un hecho de gran importancia: en la parte trasera de la furgoneta no estaban esos objetos que luego aparecerían en dependencias policiales, entre ellos las prendas de ropa con el ADN de los presuntos terroristas. Los operarios de la grúa tampoco vieron en la parte de atrás de la furgoneta esas prendas de ropa.  

El tarjetón de Mondragón
Fernando Múgica denunció también , a través de las páginas de El Mundo que, en la mañana del 11-M, había una tarjeta de la Corporación Mondragón en el salpicadero de la furgoneta Kangoo. El desmentido de la Policía a las informaciones de Fernando Múgica señalaba que, en efecto, en el salpicadero de la Kangoo había una tarjeta, pero que se trataba de un tarjetón de la empresa Gráficas Bilbaínas, radicada en Madrid; el propietario de la furgoneta utilizaba ese tarjetón para aparcar la Kangoo en doble fila, indicando en qué establecimiento comercial podían encontrarle en caso de que el coche estorbara.  

El episodio no tiene ningún sentido: ¿nos están diciendo que unos presuntos terroristas roban la furgoneta Kangoo el 28 de febrero cuando el propietario tenía su tarjetón puesto (¿quizá porque estaba aparcada en doble fila?) y no se molestan durante doce días en quitar del salpicadero ese tarjetón, que llama forzosamente la atención sobre esa furgoneta robada? Es completamente absurdo, pero, de todos modos, vamos a suponer que fuera cierto lo que dice la Policía. Vamos a suponer que lo que los policías vieron al llegar a Alcalá aquella mañana fue ese tarjetón de Gráficas Bilbaínas en el salpicadero de la Kangoo.  

Sin embargo, según el informe de inspección ocular de la furgoneta, en el salpicadero de la Kangoo no apareció nada. Por lo menos no se reseña esa tarjeta o tarjetón entre los elementos que estaban a la vista dentro de la Kangoo. ¿Por qué, si había efectivamente un tarjetón de Gráficas Bilbaínas en el salpicadero, se omite ese detalle en el informe de inspección ocular de la furgoneta?  

De hecho, la fotografía frontal de la furgoneta incluida en el informe de inspección ocular muestra que en el salpicadero no hay nada. Nada de nada. No aparece ninguna tarjeta de Corporación Mondragón, pero tampoco ese tarjetón de Gráficas Bilbaínas que, según la Policía, fue lo que los funcionarios policiales vieron al llegar a Alcalá. ¿Por qué se quitó ese tarjetón del salpicadero antes de hacer la inspección ocular? Evidentemente, alguien quitó algo (no sabemos qué) del salpicadero de la Kangoo antes de que se hiciera el informe de inspección ocular.   Demasiadas falsificaciones

  • ¿Cómo es posible que todos los testigos coincidan en que en la parte trasera de la furgoneta no había prendas de ropa y, sin embargo, luego aparezcan esas prendas de ropa con el ADN de los terroristas al llegar al complejo policial de Canillas?
  • ¿Cómo es posible que los perros no olieran ningún explosivo en la furgoneta mientras ésta estaba en Alcalá y luego aparezca un resto de cartucho en la furgoneta al llegar al complejo policial de Canillas?
  • ¿Cómo es posible que la Policía confirme que en el salpicadero de la furgoneta Kangoo había algo y, sin embargo, ese algo del salpicadero no aparezca luego reflejado en el informe de la inspección ocular que se le hizo al vehículo en el complejo policial de Canillas?
  • ¿Cómo es posible que los informes oficiales digan que la furgoneta llegó a Canillas a las 15:30, cuando en realidad a esa hora la furgoneta hacía ya casi una hora que había entrado en ese complejo policial?
  • ¿Qué se estuvo haciendo durante esa hora con la furgoneta en el complejo policial de Canillas? ¿Quizá introducir esas prendas de ropa que ninguna persona vio, añadir ese resto de cartucho que los perros no olieron, eliminar del salpicadero esa tarjeta, o tarjetón, o lo que fuera, cuya presencia no interesaba que constara?
  • ¿Qué pudo pasar el 11-M que fuera tan horrible como para que hubiera que falsificar todos los aspectos de las investigaciones?
  • ¿Qué pudo pasar el 11-M tan horrible como para que un juez como Del Olmo haya permitido que durante casi tres años le mintieran a él, y nos mintieran a todos los españoles, en todos y cada uno de los aspectos de la versión oficial?

Los peritos ratifican la vinculación ETA y 11-M
F. V. / R. L. V. La Razón 23 Diciembre 2006

MADRID- Los peritos Manuel Escribano e Isabel López Cidad, dos de los tres que firmaron el informe donde se relacionaba el 11-M con la banda terrorista ETA, a través del ácido bórico encontrado -1,3 kilos- en el domicilio de uno de los acusados de los atentados de Madrid, ratificaron ayer ante la juez Gemma Gallego sus declaraciones anteriores, en las que afirmaron que su dictamen fue alterado, según confirmaron fuentes próxima a su defensa. «No han modificado ni un ápice sus declaraciones», afirmaron al respecto.

El tercero de los peritos que suscribió ese informe, Pedro Manrique, quien hasta ahora no había comparecido ante la magistrada, reconoció que el jefe de la Unidad de Análisis de la Policía Científica, Francisco Ramírez, «tachó» la referencia a ETA nada más recibir el informe, el 21 de marzo de 2005.

Posteriormente, según su testimonio, Ramírez le preguntó si , una vez suprimida esa referencia, quería firmar el informe con él, a lo que el perito se negó. Por este motivo, el jefe de la Unidad estuvo «buscando» a otros funcionarios que quisieran firmar con él el dictamen, según explicaron fuentes jurídicas.

Una de las cuestiones centrales de los interrogatorios de ayer fue el relativo a las pruebas que se hicieron sobre la muestra del ácido bórico encontrado en el domicilio de Hassan El Haski, procesado en el 11-M. En este sentido, la acusación sostiene que los peritos aseguraron que realizaron 8 de las 9 pruebas, todas excepto la de infracción a Rayos X, que fue llevada a cabo por un compañero.

Sin embargo, la versión que tiene la defensa de los cuatro mandos de la Policía Científica imputados por falsedad -el comisario general de Policía Científica, Miguel Angel Santano; su «número dos» Pedro Mélida, el jefe de Análisis de la Policía Científica, José Andradas, y Ramírez-es bien distinta.

En este sentido, el abogado José Antonio Choclán aseguró que la declaración de Ramírez, al reconocer que se «tachó» la referencia a ETA el mismo día que entregaron el informe, acredita que el «único informe oficial» fue el del 22 de marzo de ese mismo año, el que se remitió al juzgado.

PARA LA DEFENSA, EL "ÚNICO INFORME OFICIAL" ES EL FALSIFICADO
Uno de los peritos del informe del ácido bórico dice que Ramírez tachó las referencias a ETA el mismo día que se lo entregaron
El perito Pedro Manrique, que declaró este viernes como testigo ante la juez de Instrucción número 35 de Madrid, Gema Gallego, manifestó que su superior, el jefe de sección de Unidad de Análisis de la Policía Científica, Francisco Ramírez, "tachó" las referencias a ETA que contenía el informe sobre el ácido bórico el mismo día que se lo entregaron, el 21 de marzo de 2005. La defensa de los mandos policiales imputados en este caso cree que este dato significa que el "único informe oficial" fue el del 22 de marzo de ese mismo año, es decir el que fue manipulado por Ramírez.
Europa Press  Libertad Digital 23 Diciembre 2006

Así lo manifestó el abogado de los jefes policiales, José Antonio Choclán, al concluir las declaraciones de los peritos ante la juez Gallego, quien les citó a petición del letrado después de que se reabriese la investigación, al estimar parcialmente el recurso interpuesto por el comisario general de Policía Científica, Miguel Angel Santano, su 'número dos', Pedro Mélida, el jefe de Análisis de la Policía Científica, José Andradas, y Ramírez contra su imputación por los delitos de falsedad, encubrimiento y falso testimonio.

El letrado Choclán sostuvo que durante la comparecencia Manuel Escribano, Isabel López Cidad y Manrique reconocieron que "no realizaron personalmente las técnicas analíticas", al igual que no lo hizo Ramírez, quien se reasignó el informe después de que Escribano se negase a eliminar las observaciones en las que se relacionaba a ETA con los atentados de Madrid, a partir del hallazgo de ácido bórico.

También destacó que Escribano, López Cidad y Manrique ratificaron durante una vista oral en la Audiencia Provincial de Madrid en 2004 un "informe ampliatorio" sobre el ácido bórico, donde manifestaron que esta sustancia no era "sustancia explosiva, ni incendiaria". A pesar de que en su declaración se negaron contestar sobre este hecho, el abogado insistió en que tuvieron conocimiento de las características del ácido bórico un año antes de realizar su informe.

Asimismo, el abogado Cloclán señaló en declaraciones a los periodistas que se ha puesto de manifestó que "no hubo designación judicial de peritaje", sino que se solicitó el informe al Servicio Central de Análisis Científicos de la Comisaría General de Policía Científica.Por todo ello, consideró que la imputación que pesa sobre los jefes policiales "carecen de fundamento", puesto que se sustenta en el testimonio ofrecido el pasado 6 de octubre por Escribano y López Cidad. A su juicio, "las declaraciones de hoy han matizado las anteriores y ha conseguido los objetivos de la defensa".

Los peritos llegaron a primera hora de la mañana a dependencias judiciales para evitar a la prensa. López Cidad abandonó el despacho pasadas las once y media a la carrera y cubierta con una bufanda para evitar ser fotografiada. Minutos más tarde, Escribano y Manrique salieron del Juzgado de Instrucción numero 35 de Madrid. Además de la defensa de los mandos policiales, estuvieron presentes durante las declaraciones la fiscal adscrita al juzgado, Patricia Fernández, las acusaciones populares que representan a la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M y Manos Limpias, así como el abogado del Estado.

La comparecencia obedece a una de las diligencias que solicitó el abogado Choclán en el plazo de siete días que dio la juez Gallego para presentar nuevas diligencias tras reabrir el caso. El letrado sostuvo que el secreto del sumario impidió que la defensa estuviera presente en el interrogatorio de Escribano y Cidad. En cuanto al perito Manrique, que no llegó entonces a declarar, el letrado afirmó que tuvo "conocimiento directo" de los hechos y aseguró que fue uno de los que firmó el informe de 21 de marzo de 2005. Además, sostuvo que su testimonio es "necesario" para aclarar las circunstancias que rodearon la devolución del informe a Escribano por parte de Ramírez.

Se trata de la segunda ocasión que Escribano y López Cidad comparecen en calidad de testigos, al igual que hicieron ante el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. Éste último les imputó un delito de falsedad documental y exculpó a los mandos. Garzón, que se inhibió a favor de los juzgados ordinarios de Plaza de Castillo, exoneró a los mandos de la Policía Científica imputados por la juez Gallego, al no hallar indicio alguno de su implicación en la supuesta manipulación del informe.

Incendian dos entidades bancarias en Baracaldo
Ep - Bilbao.- La Razón 23 Diciembre 2006

Desconocidos atacaron a las nueve y media de la noche de ayer con un 'cóctel molotov' el domicilio particular de un agente de la Ertzaintza, en la localidad guipuzcoana de Irún. Además, también fueron atacados dos cajeros automáticos en Baracaldo (Bizkaia).

Según informó el Departamento de Interior, la fachada de la casa del ertzaina resultó ennegrecida por la explosión, pero no se registraron mayores daños ni fue necesario ningún desalojo.

En el caso de los ataques de Baracaldo, ocurridos poco antes de las tres de la madrugada en sendos cajeros situados en las calles Miranda y Luis de Castrejana, se rompieron las lunas exteriores y se roció el interior con líquido inflamable, que después fue incendiado.

El cajero de la calle Miranda sufrió daños escasos, pero el fuego originado en el de la calle Castrejana obligó a la intervención de los bomberos y causó desperfectos en el propio cajero automático, además de ennegrecer el local. No se llevó a cabo ningún desalojo de los habitantes del inmueble.

El Ayuntamiento de Barcelona torpedea que los jóvenes estudien una hora más de castellano
El Gobierno tripartito -PSC, ERC e ICV- y CiU aprueban una declaración institucional en contra
Montse Espanyol La Razón 23 Diciembre 2006

BarcelonA- ¿Castellano o catalán? El debate lingüístico está de moda entre la clase política catalana. Las razones que han avivado la disputa son el giro catalanista de CiU para seducir a los votantes republicanos descontentos por el pacto con el PSC, la presencia de Ciutadans en el Parlament y el decreto del Gobierno para aumentar las clases en lengua castellana.

El Parlament de Cataluña estrenó el primer pleno de esta legislatura con una disputa sobre el idioma y el Ayuntamiento de Barcelona se despidió ayer, en el último pleno antes de las vacaciones de Navidad, discutiendo más de lo mismo. CiU logró que los socios del gobierno tripartito -el PSC, ERC eICV- le apoyaran para tirar adelante una declaración institucional en contra de enseñar una hora más de castellano en Primaria. Resultado: el Ayuntamiento es la primera institución que rechaza el decreto del Gobierno de dar una tercera hora de castellano en las escuelas.

Pese a «haberse criado» en la misma casa, el grupo del PSC en el Ayuntamiento de Barcelona no comparte la opinión del conseller de Educación, Ernest Maragall, sobre la realidad lingüística. Mientras Maragall se enfrentó con sus socios de ERC por defender que los niños necesitan esta tercera hora de castellano, los socialistas del Consistorio rechazaron de plano la propuesta.

Socialistas y socialistas
Gracias al voto de los socialistas, el Ayuntamiento aprobó una declaración institucional que denuncia que el decreto supone «una invasión de las competencias educativas de la Generalitat». Añade que todos los estudios indican que el conocimiento que tienen los alumnos catalanes del castellano es «equiparable» a la de los estudiantes del resto de España. Asimismo, rechaza cualquier posibilidad de que el catalán padezca un retroceso en la escuela, algo que podría pasar si se impartiera una asignatura troncal en castellano. La declaración institucional pone de manifiesto también que el proceso de inmersión lingüística , avalado por el Tribunal Constitucional, «es la única garantía que permite que el catalán tenga el mismo grado de conocimiento por parte de todos los alumnos catalanes».

El PP fue el único grupo que votó en contra. El dirigente del PP, Alberto Fernández, denunció que esta polémica no se hubiera producido si en vez de poner una hora más de castellano se hubiera puesto una más de inglés. Fernández, que pronunció parte de su discurso en castellano, negó que el decreto sea una amenaza para el catalán. El popular hizo una lectura contraria a la del tripartito y CiU. Para él, el decreto del Gobierno es «un decreto de mínimos».

Con la aprobación de esta declaración Barcelona se convierte en el primer ayuntamiento en el que CiU tira en marcha la moción. Los de Artur Mas anunciaron el pasado viernes que todos los grupos de CiU en todos los ayuntamientos de Cataluña presentarían en sus respectivos plenos municipales una moción reclamando la derogación del Real decreto de enseñanzas mínimas en educación primaria, impulsado por el Gobierno.

Las razones que pusieron los grupos que apoyaron la declaración fueron las siguientes. La concejal socialista de Educación, Montserrat Ballarín, mostró su apoyo al modelo de inmersión lingüística de la enseñanza en Cataluña porque garantiza la cohesión social. Asimismo, defendió las competencias que otorga el Estatut a las instituciones catalanas y tachó el decreto de «intervencionista». Por su parte, el concejal de CiU, Jaume Ciurana, que fue el encargado de leer la declaración, advirtió de que ésta no es un acuerdo contra el reconocimiento del castellano, sino «a favor de una educación que garantiza el aprendizaje del catalán entre todos los alumnos de los colegios».

El Ayuntamiento de Barcelona censura que se enseñe una hora más de castellano
El Ayuntamiento de Barcelona censura que se enseñe una hora más de castellano
ÀLEX GUBERN ABC 23 Diciembre 2006

BARCELONA. Los plenos consistoriales en el Ayuntamiento de Barcelona, además de tediosos, son de lo más variado. Junto a los asuntos propios de la actividad de la ciudad, los distintos grupos aprovechan para meter con calzador asuntos que escapan de las competencias municipales, convirtiendo el orden del día en un cajón de sastre con el que buscar las cosquillas al resto de las formaciones. En 2003, en una sola sesión, se llegó a debatir sobre el veto a Gotzone Mora en la UB, unas declaraciones del extremeño Rodríguez Ibarra, el trabajo infantil, el cierre del diario «Egunkaria» y la guerra de Irak, por supuesto.

Ayer, otro tanto. El grupo municipal de CiU, en una iniciativa común en el resto de ayuntamientos catalanes, sacó adelante con el voto favorable de todos los partidos, a excepción del PP, una declaración en contra del Real Decreto que establece unas enseñanzas mínimas en Educación Primaria, y en concreto aumentar de dos a tres horas la enseñanza de castellano.

«Invasión de competencias»
La declaración señala que el decreto supone «una invasión de las competencias educativas de la Generalitat», y se posiciona en favor de seguir con el proceso de «inmersión lingüística» como única garantía que permite que el catalán tenga el mismo grado de conocimiento por parte de todos los alumnos catalanes. A diferencia de lo que ha sucedido con el tripartito en la Generalitat, la respuesta de los grupos municipales fue casi unánime, saliendo en defensa de un modelo que hace que el conocimiento que tienen los alumnos catalanes del castellano sea «equiparable» a la de los alumnos del resto de España, y «equiparable, y en algunos casos superior», al que tienen de lengua catalana.

La iniciativa de CiU intentaba abrir una brecha en el equipo de gobierno, esperando reproducir en el Consistorio el conato de división y respuesta ambivalente que se ha dado en el otro lado de la plaza de Sant Jaume. Allí, en la Generalitat, el consejero de Educación, Ernest Maragall, tuvo que dar marcha atrás y posicionarse en contra del decreto, después de haber manifestado su aprobación inicial, debido a las presiones de ERC e ICV. El jueves, sin embargo, Maragall asumía en sesión parlamentaria que en Cataluña hay casos puntuales de niños que no dominan el castellano y que el decreto, mejorando el nivel de esta lengua, no perjudica el catalán. Se trata, en cualquier caso, de una postura oscilante, una ambivalencia que también ha hecho suya el presidente de la Generalitat, José Montilla.

Fernández: «Uso doméstico»
En la declaración municipal alentada por CiU se alerta del «retroceso» del catalán si se aumenta el peso del castellano. La concejal de Educación, la socialista Montserrat Ballarín, defendió el modelo de inmersión lingüística, que fue aprobado en su momento «con un gran consenso social y político, para evitar la segregación de los niños» y por tanto para fomentar la cohesión social.

El único grupo que se desmarcó de la declaración institucional fue el del PP, cuyo jefe de filas, Alberto Fernández, lamentó que defender el castellano se considere «un ataque al catalán». El concejal, que como es habitual en él alternó ambas lenguas en sus intervenciones en el pleno, se preguntó, si en vez de castellano, el decreto pidiese una hora más de inglés, se hubiera generado tanta polémica. «Para apoyar al catalán no hay que ir en contra del castellano», insistió Fernández, quien además de considerar que la iniciativa del Gobierno es un «decreto de mínimos», subrayó que a algunos «les gustaría que el castellano fuera una lengua de uso doméstico en Cataluña». En nombre de CiU, Jaume Ciurana aseguró que este acuerdo no va en contra del castellano, «sino a favor de un modelo que garantiza el aprendizaje del catalán». Para el presidente del grupo de ERC, Jordi Portabella, la lengua debe ser un instrumento de «cohesión», un aspecto en el que coincidió Ricard Gomà, de ICV.

educación
600 profesores de la UPV podrán ser fijos tras la retirada de un recurso del Gobierno central
No tendrán que superar oposición ni examen alguno
MARTA FDEZ. VALLEJO m.f.vallejo@diario-elcorreo.com/BILBAO El Correo 23 Diciembre 2006

El PSOE cumplió ayer su promesa: el Consejo de Ministros retiró el recurso de inconstitucionalidad contra la Ley del Sistema Universitario Vasco. Se daba así luz verde a la aplicación de varios artículos de esa normativa que tendrán importantes repercusiones en el funcionamiento de la UPV. Uno de ellos afecta de forma directa a una buena parte -cerca de 600- de los más de un millar de profesores contratados que no son funcionarios de carrera. La nueva normativa permitiría hacer fijo a personal laboral, muchos con veinte y más años de antigüedad, sin ser sometidos a examen alguno, explicaron fuentes sindicales.

En concreto, uno de los artículos establece que los profesores asociados con dedicación completa y, al menos, cinco años de antigüedad en la UPV en el momento de entrar en vigor la Ley Vasca de Universidades pasarán a ser fijos con categoría de agregado y colaborador permanente, según sean o no doctores, sin superar una prueba, explica Eduardo Virgala, portavoz de CC OO en la UPV. Para el resto del colectivo, los que no cuentan con esa antigüedad, la ley establece también vías para que permanezcan en la Universidad vasca con una relación laboral de carácter temporal.

Todos deberán contar con un informe específico de la Agencia Vasca de Evaluación, recién creada. «Ese informe no será un obstáculo porque se trata de profesores que trabajan desde hace años en la Universidad. Tiene ya su visto bueno», señala Miguel Henares, portavoz de UGT en la UPV.

Los responsables del Departamento de Educación recibieron ayer la confirmación de la retirada del recurso de inconstitucionalidad y adelantaron que necesitarán tiempo para revisar los contenidos de los artículos hasta ahora bloqueados y que implican el cambio en la situación laboral de profesores no funcionarios. El director de Universidades, Patxi Juaristi, calculó que puede haber 600 docentes de la UPV en esa situación, pero matizó que habrá que «confirmar» si ese paso de temporal a fijo será automático o si antes cada profesor deberá someterse a algún proceso de acreditación.

Docencia en euskera
La retirada del recurso coincidió ayer con la presentación a los sindicatos de la UPV del decreto elaborado por la consejería de Tontxu Campos que regula la contratación de docentes por otra vía diferente a la del funcionariado -que debe pasar una oposición y está vinculado a la Administración central-. La UPV cuenta en la actualidad con 3.000 funcionarios y cerca de 1.200 profesores a los que se les renueva el contrato por períodos determinados de tiempo.

El decreto establece dos categorías de docentes con contratos indefinidos: el profesor pleno, equivalente al catedrático, y el agregado. Entre los temporales crea las figuras de colaborador, adjunto, ayudante, emérito o visitante. «Se crean más figuras para reforzar la labor docente en la Universidad. Hay que tener en cuenta que la edad media de los profesores es muy alta», señaló Juaristi. La Universidad vasca se encargará de los procesos de selección.

Junto con la creación de un profesorado propio, otro de los objetivos de la nueva normativa es dar un empujón a la docencia en euskera en la UPV. Los requisitos del decreto apuntan ya a que todas las plazas que saldrán a concurso en el futuro serán bilingües. Educación negociará ahora con los sindicatos el contenido del decreto antes de que sea aprobado por el Gobierno. «Queremos alcanzar el mayor consenso posible», apuntó el director de Universidades.

 

 

 

 

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