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Recortes de Prensa     Jueves 4 Enero  2007

Tres años de la trampa de Perpiñán
Editorial ABC 4 Enero 2007

LA tregua que anunció ETA el 22 de marzo ha fracasado por la misma causa que fracasaron las anteriores: porque los terroristas nunca conceden un alto el fuego para alcanzar la paz, sino para mejorar su estrategia terrorista. Por eso no tiene sentido que el Gobierno se lamente de que el PP dedique la mayor parte de sus pronunciamientos públicos a Rodríguez Zapatero y no a ETA, pues de ETA nunca se puede ni se debe esperar nada, salvo terror: ayer fue encontrado entre los escombros de la T-4 el cuerpo de uno de los asesinados el pasado sábado. Es lógico que la oposición se dirija al Gobierno, más aún si su presidente es quien desde hace más de dos años ha venido anunciando el advenimiento de la paz, ha cancelado la política antiterrorista que arrinconó a ETA y ha sustituido los grandes acuerdos con el PP por pactos de oportunidad con minorías.

Si el fracaso de la tregua sólo es imputable a ETA, el fracaso de la política antiterrorista del Gobierno sólo es achacable a la serie de decisiones tomadas, en la mayoría de las ocasiones con un personalismo insólito, por el presidente del Gobierno. Y en este sentido es preciso recordar que hace tres años se produjo una infame reunión entre Carod-Rovira -reciclado como número dos de José Montilla- y la cúpula de ETA, revelada en exclusiva por ABC, de la que resultó una declaración singular de tregua acotada a Cataluña, respetada escrupulosamente desde entonces por los etarras. No fue un acuerdo entre terroristas y un demócrata, sino entre nacionalistas que iban a lo suyo. También aquella reunión puso de manifiesto el riesgo de que la nueva política de alianzas entre el socialismo y el nacionalismo extremista acabara catalizando un proceso de negociación con ETA, a lomos de una revisión del modelo de Estado que contemplara el reconocimiento de naciones distintas de la española y la relación confederal entre la comunidad autónoma y el Estado. Y así ha sucedido.

Aquella reunión de Perpiñán no es indiferente al curso de los acontecimientos posteriores; incluso fue un anticipo de lo que después se ha ido conociendo sobre los contactos del Partido Socialista de Euskadi con Batasuna y ETA, previos a la declaración de alto el fuego reventado con el atentado de Barajas. En todo caso, el tiempo ha dado la razón a quienes denunciaron, como se hizo desde esta página editorial, que el mantenimiento de los pactos entre PSOE y ERC tras el encuentro de Perpiñán delataba más a los socialistas que a los republicanos sobre sus intenciones en torno a la política antiterrorista. Fue entonces cuando realmente el PSOE rompió el Pacto Antiterrorista y descubrió su voluntad de enfocar el final de ETA por el camino de la negociación política y no de la derrota incondicional. Todo lo que ha sucedido con posterioridad no es más que una confirmación de aquellos temores.

La rectificación que tiene pendiente el Gobierno es, por tanto, mucho más profunda, radical y estructural que una mera adaptación de su discurso a las nuevas circunstancias. La vuelta al Pacto Antiterrorista implica compromisos más estrictos que una ración de buenas palabras del ministro del Interior. Supone, por ejemplo, revisar las alianzas parlamentarias actuales del Gobierno, porque, entre otras razones, el Congreso debe necesariamente aprobar una nueva resolución que cancele la de mayo de 2005, secuela del encuentro de Perpiñán. Con otras palabras, la asociación política con ERC es incompatible con una recuperación sincera de la voluntad de derrotar a ETA sin condiciones. Es posible que de aquella reunión saliera esa información privilegiada y personal en la que Rodríguez Zapatero depositó su convicción inquebrantable en el éxito del proceso de «paz». Sea o no así, el pacto con ERC es una secuela gravosa y caduca de un tiempo que el Gobierno debe finalizar íntegramente.

Las consecuencias del fracaso político del Gobierno en la gestión del proceso de paz van a tener un largo recorrido porque era la clave de su legislatura, el escenario de una nueva política de alianzas con el nacionalismo radical, así como de revisión del modelo de Estado, y el motivo de una grave crisis de confianza ciudadana y de relaciones con el Partido Popular. El camino de vuelta va a ser para Zapatero, y sólo por sus propias decisiones, mucho más difícil que el de ida.

30-D: la demolición de una forma de hacer política
Ignacio Villa Libertad Digital 4 Enero 2007

El atentado del aeropuerto de Barajas ha significado muchas cosas. Entre otras, la evidencia de que Rodríguez Zapatero nos había embarcado a todos los españoles en un auténtico embuste de efectos demoledores y que -esto es lo más grave- todavía no ha terminado. Es desde luego, la crudeza de los resultados del proceso de rendición iniciado por el Gobierno y del que no conocemos todavía su verdadero desenlace.

Pero además, el atentado de Barajas significa la demolición de una forma de hacer política que llevamos sufriendo desde hace tres años. Rodríguez Zapatero pensó que con su talante entre zalamero y engañoso iba a ser capaz de gobernar España; y los resultados ya los tenemos aquí. Tres años después sigue sin investigar el 11 de marzo, ha azuzado la división entre los españoles, ha roto el consenso constitucional, ha dinamitado el modelo nacional, ha alentado el independentismo en algunas Comunidades Autónomas, ha arrinconado la religión, ha maltratado a la familia, ha aplicado un plan de inmigración que ya se ha convertido en un problema nacional, ha sido incapaz de gestionar lo cotidiano ofreciendo el Gobierno una imagen lastimosa y mezquina.

El atentado de Barajas es, pues, el final de una etapa de hacer política vacía, ruín, sectaria y partidista. Es el ocaso de un presidente que había pensado que él era el artífice de la democracia española, que sus aportaciones a la vida de los ciudadanos eran espectáculares y que la historia de España tendría un antes y un después con Rodríguez Zapatero. En esta última cuestión, casi visionaria, hay que reconocer que ha tenido razón pero siempre en clave negativa. Con Zapatero, la democracia española se ha deteriorado, la estabilidad se ha puesto innecesariamente en juego, la crispación ha aparecido por decreto, la destrucción de la transición se ha puesto de moda, la persecución de la normalidad y del respeto se ha convertido en lo habitual, el desprecio a la convivencia de los últimos 30 años se ha impuesto por obligación. En fin, un estilo, unas obsesiones, unas fijaciones de Rodríguez Zapatero que se han desplomado el pasado sábado estrepitosamente.

Zapatero ha quedado en evidencia pública. Sus políticas ineficaces, sus triquiñuelas dialécticas, sus arranques ideológicos, sus constantes persecutorias se han desvanecido tal como llegaron. El presidente nunca ha querido aclarar la verdad sobre los atentados del 11 de marzo el punto de origen de la presente legislatura y por lo tanto ahora se encuentra sin argumentos para salir adelante. Estamos ante un Gobierno acabado, sin programa y sin gestión. Todo estaba abandonado al último regate diálectico del presidente y eso se ha acabado. El 30-D es el final de una etapa de hacer política de Rodríguez Zapatero. Y todo indica que el presidente no sabe hacer otra cosa que lo que ha hecho, por lo que el futuro no puede ser más negro y sobrecogedor. Pronto saldremos de dudas.

La desaparición de Zapatero y sus responsabilidades
EDITORIAL Libertad Digital 4 Enero 2007

Tras la visita del líder de la oposición a los familiares de las víctimas y a la "zona cero" del atentado de Barajas, y tras la posterior aparición del cadáver de Carlos Alonso Palate –una de las dos víctimas mortales–, el presidente del Gobierno no ha podido mantener un día más, como era su intención, su bochornosa desaparición de escena que ha maquillado con una fulgurante y nocturna visita a los familiares de las víctimas.

Si Zapatero ya se había caracterizado por no dar la cara en momentos tan decisivos como los vividos en los incendios de Guadalajara o de Galicia, poco puede sorprender su renuencia asumir sus responsabilidades como presidente del Gobierno en estos momentos en que han estallado, antes de lo previsto, las explosivas esperanzas que su gobierno hizo recobrar a la organización terrorista a cambio de un falso, temporal y electoral espejismo de paz.

En cualquier caso, con presencia o sin presencia del presidente en el parlamento, con explicaciones u ocultaciones de lo que va a hacer a partir de ahora, nosotros no "vamos a pasar página" ni a dejar de recordar lo que ha sido toda la política colaboracionista de José Luis Rodríguez Zapatero, que lo desacredita, tanto como presidente del gobierno, como líder del PSOE o como miembro de ningún pacto que tenga como verdadero objetivo la derrota y la desesperanza de ETA.

Todos los elementos de la política colaboracionista del Gobierno del 14-M resulta criticable: su maquillaje y encubrimiento de la naturaleza chantajista de los comunicados de "alto el fuego" de la banda, su pasividad ante la constante vulneración de la Ley de Partidos por parte de Batasuna, su ocultación de las cartas de extorsión que hasta ETA había justificado por razón de sus "permanentes necesidades financieras", la campaña de neutralización y desprestigio de las víctimas, la complicidad gubernamental a la hora de "internacionalizar el conflicto" en Bruselas, sus indecentes presiones a la Administración de Justicia para que la ley no fuera "obstáculo", la ocultación del "chivatazo" policial al aparato de extorsión de ETA advirtiéndole de que estaba siendo vigilado por orden judicial o su indecente determinación por quitar hierro a los actos de terrorismo callejero o al robo de pistolas o la creación de zulos, así como su oferta de impunidad y de un nuevo marco jurídico-político para el País Vasco, tan inconstitucional como para marginar al PP y satisfacer a todas las formaciones separatistas, incluida la "izquierda abertzale". Y esa crítica a la política de Zapatero constituye, en sí misma, la más clara y firme oposición a la organización terrorista que su gobierno ha tenido hasta ahora como compañera de viaje.

Desde el punto de vista moral, sólo habría una cosa peor que dejar políticamente impune la indecente política colaboracionista que el Gobierno del 14-M ha mantenido hasta ahora con sus maximalistas, impacientes y criminales compañeros de viaje: que Rajoy arremetiera contra Zapatero pasando a compartir y brindarse como vocero de las objeciones y el discurso de los terroristas, tal y como los socialistas hicieron con los autores de la matanza del 11-M, con la inaceptable excusa de que eran islamistas.

Atentado de ETA
Sin retorno
Cristina Losada Libertad Digital 4 Enero 2007

Érase un niño al que le dieron un globito que le pareció muy mono y aparente, que lo fue hinchando tan contento de haberlo recibido, que lo iba mostrando ufano, queriendo convencer a las gentes de que era así de guay como lo veía y que retenerlo en sus manos merecía que hicieran ciertos sacrificios. Pero los que se lo entregaron, se lo pincharon. Y causaron destrucción y muerte, porque el juguete no era inofensivo. El niño lo sabía cuando se encaprichó con él, pero cuando explotó, corrió a esconderse detrás de las faldas de mamá, quien lo excusó diciendo que estaba muy sorprendido y defraudado. ¡Cómo iba a esperar tal desenlace el rapaz! Si tenía la mejor de las intenciones. No podía suponer que los malvados se comportarían como malvados. Ha sido una víctima más, el pobrecillo, del cuento del "proceso de paz".

Que sigue. Pues a los que lo alimentaron, teorizaron el fin del ciclo de la violencia, alentaron la creencia de que ETA quería jubilarse, proclamaron –y proclaman– que negociar es el único camino y, en virtud de esas premisas, legitimaron las cesiones del Gobierno, no les llegan las horas para ponerle parches y bálsamos cambiantes al cuento. Ni tampoco para continuar atacando a quienes advirtieron que se ponían en las manos de ETA, que las concesiones acrecerían su apetito y que su artefacto era un embeleco y un trampantojo que ellos, los apólogos de la "vía dialogada", sostenían contra el viento y la marea de la realidad. Hecho trizas el decorado y con él, las vidas de dos personas, se escudan en la sorpresa y tratan de repartir las hieles, externalizar el fracaso y socializar el descalabro. Se parapetan tras las faldas de la unidad. ¡El mantra de la unidad ataca de nuevo! El Gobierno, como el quinqui tras un hurto, quiere escurrir el bulto entre la multitud. Volvamos todos juntos a la senda del Estado de Derecho.

Pero hay ríos sin retorno. No es posible regresar al punto de partida como si nada hubiera sucedido. Y menos pueden hacerlo quienes no asumen ninguna responsabilidad. Porque se da el caso sin precedentes de que este atentado no se ha perpetrado cuando el Gobierno mantenía la lucha contra la banda terrorista, sino cuando la había suspendido. Cuando le había mostrado a ETA, no que la violencia no conducía a ninguna parte, sino que conducía a la mesa de negociación, a la mesa de partidos, a la manga ancha judicial y al aflojamiento del acoso policial. Niegan esto, como niegan todo, pero se delatan al refugiarse en que la policía estaba in albis y aún lo está. Cómo no preguntarse por la gestión de Mesquida, el que no tenía indicio alguno de que ETA dispusiera de un solo comando en España. Por la de su jefe, Rubalcaba. Por la del que soltaba en su balance del año que "decir que la banda está más fuerte es absurdo" junto al hoy mejor que ayer pero menos que mañana. O nos interrogamos por su capacidad o por su sinceridad. Y qué decir de Cándido bajad-las-condenas, el que después de la T-4 susurraba que la noche era el día: ETA está derrotada manque atente. Ya. Será menos derrotada que antes. Será por cara.

Nunca se han pedido dimisiones tras un atentado, salvo tras el 11-M, cuando reclamaban, los que hoy achantan la suya, la cabeza del Gobierno. Mas nunca un Gobierno había desarmado al Estado frente al terrorismo como lo ha hecho éste, mientras los terroristas aprovechaban para rearmarse material y políticamente. Las sirenas del "final dialogado" se asombran de que ETA no diera el preaviso. Pues esta adivinanza es fácil. Para la banda, el ataque forma parte del "proceso". Como los que salpicaron sus primeros nueve meses y se consentían como gestos para el "consumo interno". Sus lacayos balbucientes, y no porque les tiemble el alma que no tienen, lo acaban de expresar más o menos: ETA dio el alto el fuego y no ha dicho que lo haya quitado. Santa Rita. Pero es que la vía de la negociación con terroristas consiste justo en eso. En un camino de "accidentes". Una carretera de la muerte. Y el niño lo tenía que saber y lo sabía.

La situación (III): Tristezas y alegrías
Pío Moa Libertad Digital 4 Enero 2007

Una prueba de la mala fe del actual gobierno y sus afines, prueba de que no han cambiado en absoluto, son sus acusaciones a la derecha por “condenar al gobierno más que a la ETA” (¡lo dicen los sujetos que llamaban “asesino” a Aznar y no a los terroristas del 11-M, que asediaban y asaltaban las sedes del PP y premiaron a los supuestos autores islámicos!); o por “alegrarse” del atentado. Desde luego, ningún demócrata dejará de alegrarse del serio golpe recibido por el “proceso de guerra” a la Constitución y al estado de derecho, como le entristecerá el destino de las víctimas, causadas por aquellos a quienes tanto había favorecido el gobierno, corresponsable, por tanto. Cuando las turbas pro socialistas, instrumentadas desde la SER y otros medios, llamaban “asesino” a Aznar, mentían radicalmente, porque Aznar no había favorecido ni premiado a los terroristas, fueran islámicos, etarras u otros; justo al contrario que Zapo. El gobierno no se ha rendido ante la ETA, es a la sociedad a la que quiere rendir. Lo suyo se llama colaboración política.

Ya lo indiqué otras veces, y perdonen la insistencia: con la irrisoria oposición actual, sólo una firme respuesta ciudadana o las peleas entre los socios del proceso gangsteril pueden echar abajo el siniestro apaño. Pero muy difícilmente se hundirá éste por una rectificación del gobierno. Para él, el proceso no es un error, sino el eje de una estrategia con muchos ingredientes, desde los acuerdos con los separatistas hasta la “memoria histórica”. No puede dar marcha atrás. Intentará algún rodeo, salvar la cara con medidas aparentes; quizá aumente o finja aumentar la presión sobre Batasuna, siempre con el horizonte de una no lejana liberación de los detenidos; maniobrará de cara a la galería para seguir en lo mismo. Pedirle que vuelva al Pacto Antiterrorista y por las Libertades no es una ingenuidad, sino una sandez descalificadora. Es ignorar voluntariamente la lógica de la situación, olvidar que el pacto ya fue traicionado a poco de firmado; es “mirar al futuro” y cerrar los ojos a la continua mentira e insidia que ha caracterizado el gobierno de estos personajes. Mentira nacida, no necesariamente de algún defecto personal, sino de la naturaleza misma de su estrategia política.

Otros ingenuos piden elecciones anticipadas. ¡Grave riesgo!

EL UNIVERSO DE LAS VÍCTIMAS
Editorial minutodigital  4 Enero 2007

Dentro de una semana ya no recordaremos su nombre. El terrorismo de ETA ha endurecido nuestro carácter y ha desarrollado un mecanismo psicológico que nos hace olvidar con enorme prontitud. Ha sido mucho el dolor.

Dentro de una semana ya no recordaremos su nombre. Pasará a ser otra fecha en esa enorme lista que repasa los asesinados por el terrorismo de ETA.

Puede que sea verdad, seguramente acabaremos olvidando su nombre, pero Carlos Alonso Palate, como víctima de ETA, será siempre recordado por aquellos españoles de bien que ayer, hoy y siempre se plantan en la calle para intentar que no se negocie con la memoria de las víctimas o se pretenda obviar la justicia a la que ellas y sus familiares tienen derecho. Es lo mínimo que podemos hacer.

Cuando salimos a la calle recordamos a toda esta gente, pedimos por su memoria y reivindicamos justicia.

Pero mal empezamos si nuestro Presidente tarda cuatro días en acudir a reconfortar a los familiares de los desaparecidos y se dedica a disfrutar de sus vacaciones mientras afirma que con los asesinos no se negocia... de momento. Justo lo contrario que ha hecho la sufrida oposición, que acudió con prontitud, encabezada por Rajoy, al lugar del atentado y mostro su solidaridad con las víctimas.

De la actitud de unos y otros se puede aprender mucho; aprender lo que sí se debe o no se debe hacer.

A los familiares de Carlos, por desgracia, los veremos en la próxima manifestación de la AVT rodeados de cientos de miles de españoles que no quieren dejarlos solos, de algunos políticos que entienden que por encima de todo está la dignidad y la justicia de las víctimas, y por un gran número de familiares de otros asesinados que desde ya mismo se han convertido en su apoyo más importante para superar este dolor.

Dentro de una semana ya no recordaremos su nombre -como tampoco recordamos los nombres de todos los Caídos-, pero pasará a formar parte de ese universo al que nunca podremos pagar sus servicios, ese universo al que nunca olvidamos... el universo cercano, caliente y vivo de las víctimas del terrorismo.

Apuntes para una crisis (VIII): Entre los escombros y entre los muertos
Luis del Pino Libertad Digital 4 Enero 2007

A medida que pasan los días desde el atentado de ETA en Barajas, la sensación de desorientación que transmiten el Gobierno, los demás partidos que le apoyan y sus medios afines va creciendo en intensidad. El País insta a la unidad de los demócratas mientras El Periódico y el Avui vuelven a arremeter contra las víctimas. Rubalcaba exige al PP apoyo para el Gobierno mientras Blanco embiste a los populares y Simancas El Inimaginable los acusa de ponerse al frente del "facherio más radical". Zapatero suspende el proceso, Blanco lo rompe y Rubalcaba lo liquida, al mismo tiempo que PNV y ERC afirman que el proceso no está muerto. El Ministro de Interior remite a Joan Mesquida para conocer los análisis de los explosivos, Mesquida remite al Ministro de Interior y Rubalcaba se sale por la tangente.

No hay información, no hay respuesta concertada, no hay un mensaje claro para la ciudadanía. La reacción del Gobierno es la del mentiroso a quien han pillado con las manos en la masa después de tres años de engaños y mentiras. No había proceso, no había informaciones secretas que avalaran nada de nada, no había ningún Plan B, pero es que tampoco había Plan A. Todo se reducía a un proyecto común en el que Zapatero se había entregado, atado de pies y manos, a quienes empuñan las pistolas.

Los dos muertos les han cogido con el paso cambiado. Por supuesto que esperaban un atentado, pero no de esta magnitud, ni tampoco con víctimas mortales. ETA no buscaba tampoco esas víctimas, pero tampoco le preocupa que se hayan producido: sabe que es el PSOE quien va a tener que cargar con el coste de opinión pública. Incluso, con una siniestra frialdad, los asesinos de ETA saben que esas víctimas acentúan la presión sobre un Zapatero que no tiene otra salida que huir hacia adelante.

Zapatero es consciente de que, abierta la veda de los muertos, ETA dispone aún de más poder de coacción sobre el Gobierno, poder que no dudará en utilizar con el fin de que éste respete el calendario de pagos. Pero en el banco de la opinión pública, esos dos muertos han hecho que el índice de solvencia de Zapatero se reduzca hasta extremos alarmantes. ¿En manos de qué usureros tendrá que ponerse Zapatero para conseguir el crédito con el que pagar y del que ahora carece?

Preparémonos para lo peor. No habrá vuelta al Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo: ya lo ha anunciado López-Garrido. Se cerrará de nuevo filas en un frente anti-PP: ya lo ha sugerido Rubalcaba. Se continuará el proceso de cesiones a ETA-Batasuna: ya lo dejó traslucir Zapatero. Y para compensar el coste que esa posición va a tener, la campaña contra el PP y contra los medios de comunicación independientes va a ser feroz.

Zapatero no va a detener su carrera hacia el abismo, y arrastrará con él a su partido. Y al propio régimen. Y la factura, como de costumbre, la pagaremos a escote entre todos los españoles.

A menos que la sociedad civil sea capaz de reaccionar y de decir de forma cívica y pacífica, pero firme y clara, que se acabó. Que se acabaron las mentiras. Que se acabaron las manipulaciones. Que se terminó lo de que la Ley no se respete. Que ya no hay barra libre para ningún asesino. Que tenemos derecho a saber la verdad sobre todo lo que ha ocurrido en España desde las 7:37 del día 11 de marzo de 2004. Que el hecho de que en España haga falta un partido socialista fuerte no quiere decir que haga falta este partido socialista. Que los españoles no nos merecemos este presidente de Gobierno.

Y, sobre todo, que no estamos dispuestos a seguir siendo la carne de cañón dentro de un proceso "duro y difícil" que no busca conseguir la libertad, ni siquiera la paz, sino simplemente garantizar el poder a un individuo capaz de largarse a tomar las uvas rodeado de patos en Doñana mientras, entre los escombros, los equipos de rescate seguían tratando de encontrar a los muertos.

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Apuntes para una crisis (I): El nuevo Pacto de Estella
http://www.libertaddigital.com/bitacora/enigmas11m/comentarios.php?id=1002
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Apuntes para una crisis (II): El golpe
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Apuntes para una crisis (III): Enigmas paralelos
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Apuntes para una crisis (IV): A paso de carga
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Apuntes para una crisis (V): Sedaciones irregulares
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Apuntes para una crisis (VI): El futuro abierto
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Apuntes para una crisis (VII): Quemar las naves

En caída libre
Lorenzo Contreras Estrella Digital 4 Enero 2007

Su primera reacción fue salir corriendo como una rata. En términos teatrales cabe decir que hizo mutis por el foro. Y para mayor bochorno fue a refugiarse en Doñana, como si se tratara de prorrogar unas vacaciones normales. Ahora se comenta que tal vez adelante las elecciones cuando en realidad lo que intenta es ganar tiempo. Cabe pensar que se la ha jugado. Hay que repetir algo que ya se ha considerado en ambiente políticos en términos castizos: puso todos los huevos en el mismo cesto. Es decir, se lo jugó todo a la carta de inmovilizar a ETA y luego acudir a las urnas, en 2008, con la pancarta de la pacificación.

Su comportamiento está siendo cobarde. Ha encargado a Rubalcaba la penosa tarea de hacerse corregir. Ya no se pretende reconstruir el esquema de lucha contra ETA apelando a la solidaridad del PP. A su aportación, a su colaboración. Increíble: se solicita el favor político, en términos de compañía, de los dirigentes populares que precisamente habían sido fumigados desde las trincheras socialistas o, mejor, zapateriles. Había, en su momento, según la miopía de ZP, que apartar al PP de cualquier sombra de protagonismo. Era preciso, según esa misma “visión”, que repetir a escala general, nacional, el famoso “pacto del Tinell” que expulsó al PP catalán de todos los foros. Y entre los voceros que hoy pregonan la necesidad de cerrar filas ente todos los partidos figura, haciendo el payaso, un tal Pepino Blanco, que nunca se vio en otra mayor.

Después del desenlace de la falsa “luna de miel” con ETA, Zapatero queda abocado a la derrota electoral futura. Lo que no se sabe es si el PSOE, y con él sus principales notables, intentarán evitar la catástrofe final. Este líder ya no garantiza la continuidad en el reparto del pastel. El Parlamento no le expulsará de la Moncloa por la vía de la moción de censura ni de la cuestión de confianza. Tendría que ser el partido quien se decidiera a desplazarle. ¿Cómo? Eso que lo averigüen ellos, los socialistas. Órganos internos hay para dilucidar los problemas y marcar los rumbos de la organización. Hay quienes en estos días recuerdan lo acertado que estuvo Bono cuando dio el portazo, primero yéndose del Gobierno y después rechazando la oferta de la candidatura para la alcaldía de Madrid. El manchego tendrá sus defectos, sin duda que los tiene, pero está dotado de intuición. Y la verdad —hay que insistir en ello— es que, tanto si Zapatero arregla las relaciones con ETA, por la vía de la claudicación necesariamente, como si se guarece en su reducto de Moncloa para capear el temporal, el futuro no le sonríe. Esto significa que el PSOE puede haberse quedado sin líder válido. Un líder que pasaba por tener la flor en el culo. Y lo malo es que se lo creía. La suerte venía siendo su compañera. Una compañera esquiva que le ha puesto los cuernos con ETA, fortalecía nuevamente, recuperada en su papel de árbitro de la situación. En condiciones, por tanto, a poco que apriete, de marcarle a España un determinado giro político.

A partir del cierre de esta etapa, ya en caída libre, a Zapatero sólo le queda en la agenda, con pretensiones de cosa vendible o comerciable, la triste Alianza de Civilizaciones. Lo único que le falta sería que la aventura militar española en Afganistán y Líbano conociera un toque de adversidad. Esperemos que no. Mientras tanto, no hay que descartar una crisis de Gobierno. Lo que suele llamarse una remodelación. Saldrían entonces varios ministros y entrarían caras nuevas. Pero la verdad es que quien está sobrando es el posible autor del maquillaje.

La llave de Carod bloquea el consenso alternativo
José Javaloyes Estrella Digital 4 Enero 2007

La onda expansiva del bombazo en la T-4 bloquea el alternativo consenso antiterrorista, negociado en el Parlamento, propuesto por Alfredo Pérez Rubalcaba como alternativa a las dos exigencias del Partido Popular: que sea el presidente del Consejo de Ministros quien proclame el fin del proceso de marras y que se relance el pacto por las libertades y contra el terrorismo.

Se localiza el bloqueo en la posición de Izquierda Republicana de Cataluña, que carga contra el Gobierno la responsabilidad de que el andamiaje de la negociación con ETA haya saltado también por los aires, como el cemento de Barajas. Quizá por la acelerada dinámica de la situación resultante, no parece haber reparado el muy perspicaz ministro del Interior —tan largo de reflejos en la noche del 13M el año de 2004: otra ocasión de vísperas— en que resulta prácticamente inviable su propuesta de que todo se difiera a la semana próxima, para que amaine el temporal y conseguir en sede parlamentaria, entre todos los partidos, la cuadratura del círculo en que consiste ese propuesto consenso alternativo.

Han pasado tantas cosas desde los oficios de Carod Rovira en Perpiñán, negociando con Ternera y Cia., y de los que se trajo como presente la exoneración para Cataluña de todo riesgo terrorista, que hasta el propio Rubalcaba parece haber olvidado donde empezó todo lo que ahora parece haber acabado. Quizá por exigencias del guión, Carod hubo de dimitir de sus responsabilidades como primer consejero del inefable Pascual Maragall, en el primer gobierno tripartito de la Generalidad de Cataluña. Y así han resultado de los oficios de entonces la exoneración de responsabilidades de ahora, para la Banda, por la fractura de las negociaciones con ella.

Todo cruje en la presente tesitura: la relación entre el PSOE y el Gobierno, entre el Gobierno mismo y su presidente; la distonía entre el lehendakari Ibarreche y el presidente del PNV, sobre si sólo debe haber suspensión, o ruptura definitiva del proceso que presentó el presidente Rodríguez en un zaguán de la sede parlamentaria.

Cruje también el momento político en la propia Administración de Cataluña, donde lo que siga haciendo o diciendo ERC, algún eco crítico habrá de tener con lo que diga y piense el presidente Montilla, a caballo entre el soberanismo catalanista al que ha basculado el PSC, y la condición integrada de éste con el PSOE.

De alguna manera, la onda política de la bomba de Barajas puede tener, desde enseguida, un efecto dominó sobre todas las piezas del artilugio montado por el eclipsado presidente del Consejo. Carod Rovira sigue disponiendo de alguna llave, tanto para cerrar crisis como para ampliarlas; incluida esta por la que atraviesa la propia sostenibilidad de Rodríguez en la Moncloa. Si los etarras tenían la posibilidad de hacer lo que hicieron en la T-4, el presidente de ERC tiene y dispone de la capacidad de dinamitar el arco que sostiene la actual legislatura.

Lo lógico sería la vuelta ordenada del PSOE al pacto con el PP, por las libertades y contra el terrorismo, y para más cosas. No cabe ignorar que la megabomba de la T-4 ha roto también, además del “proceso”, la propia legislatura en que se alumbró.       jose@javaloyes.net

Escisión en ETA
ANDRÉS MONTERO GÓMEZ /PTE. SOCIEDAD ESPAÑOLA DE PSICOLOGÍA DE LA VIOLENCIA El Correo 4 Enero 2007

El atentado de ETA en Madrid ha sorprendido a todos, menos a quienes lo cometieron. Cierto es que, unos en forma de desiderata y otros a la manera de una premonición, un número de voces venía advirtiendo sobre la eventual ruptura del proceso por parte de ETA. Los más, desde el Gobierno, desde la izquierda abertzale, desde los involucrados o desde quienes lo analizamos e incluso desde un sector de la propia ETA, estábamos en la convicción de que, aunque con sus momentos críticos, todavía era demasiado pronto para que esto se frustrara. El aparato que controla las armas en ETA se ha encargado de ponerlo más difícil si cabe, de sembrar la frustración además del terror.

Si algún fracaso podemos apuntar en el momento en que ETA quiebra sus años de atentados sin víctimas mortales es el de Arnaldo Otegi. La bomba de ETA asesinó a dos ciudadanos ecuatorianos, ha producido daños cuantiosos en un aeropuerto internacional, ha dinamitado el proceso de negociación para la desactivación terrorista y, desde luego, ha desautorizado a Batasuna y a la opción política que presuntamente quiere representar. El atentado de ETA es la ruina de Otegi. Al primero que se le quedaría expresión de estupefacción ante la noticia del atentado sería a Otegi. Estoy seguro de que no creería que ETA iba a llegar tan lejos. Probablemente, o bien estaba sobreestimando su propio liderazgo al frente del proceso o bien ignorando completamente la historia de ETA. En la banda terrorista siempre ha predominado el componente armado sobre el político, los 'txerokis' sobre los 'terneras'. Continúa siendo así.

La racionalización estratégica del atentado por parte de ETA es absolutamente equivocada. La matriz del argumento etarra es que Zapatero depende de obtener algo sustancial en el proceso de disolución de ETA para revalidar su escaño en La Moncloa. De entrada, es una premisa del todo cuestionable. Es evidente que, a estas alturas, varios serán los maitines que estarán dándole vueltas al paralelismo de que el PP perdiera las elecciones tras un atentado y el PSOE pueda sucumbir tras otro, aunque más en diferido. Ambos escenarios no resisten la comparación, desde luego, pero seguro que en muchos análisis ya habrán manejado la metáfora. Con todo, queda aún recorrido para que el proceso derive en resultados incluso sorprendentes. De momento, Otegi podría convertir su fracaso en un triunfo, pero para ello tendría que ser muy, muy valiente. Y me caben dudas de que sea tan inteligente.

Tras la reunión entre representantes de Zapatero y de ETA, el aparato armado terrorista debía de estar calculando que todavía podía ejercer más presión en el espacio de negociación. Los terroristas ejercen presión con la violencia. Kepa Aulestia describe brillantemente, en ese sentido, cómo la identidad de ETA está fraguada en una constante inercial hacia la expresión de la violencia. Así se han socializado como organización y su instinto de supervivencia, en los momentos de toma de decisiones, es decantarse por lo violento. De manera que ETA ha debido de sopesar, erróneamente como tendrán ocasión de comprobar, que un atentado obligaría al Gobierno a hacer alguna concesión antes de que Zapatero se metiera en campaña para las elecciones generales, siempre que el atentado no cruzara la línea roja de las víctimas mortales. ETA se ha equivocado, porque ni el retorno a la violencia va a generar más concesiones, pues Zapatero está limitado por su compromiso con el Congreso en ese sentido, ni ellos mismos pueden garantizar que su violencia en lugares públicos no ocasione muertes, pues han asesinado a dos ciudadanos.

Además de ser un instrumento absurdo de presión a Zapatero, el atentado tiene una lectura en la clave interna de ETA, como siempre. Es imprescindible no olvidar estas claves si se quiere leer apropiadamente el proceso, aunque a veces nos equivoquemos en las interpretaciones o en los pronósticos. Escribiendo en el lenguaje interno de la banda, la facción armada de ETA está haciendo un ejercicio de autoafirmación por encima de Otegi y de 'Ternera'. ETA ha bombardeado el puente hacia su propio final, aunque Otegi y 'Ternera' pueden reconducirlo. Afortunadamente, Zapatero no ha hecho ninguna concesión durante todo este tiempo, actuando con un olfato e inteligencia que puede que ni él mismo se esperara. Esta dosificación en los movimientos del Gobierno le otorga ahora una ventaja estratégica que no es desdeñable pero que, desgraciadamente, depende para materializarse de lo que ahora estén dispuestos a hacer Otegi y compañía.

El proceso puede reorientarse si Otegi, ahora ninguneado por el aparato armado de ETA, se desmarca definitivamente de la violencia y se presenta a las elecciones municipales. La jugada tendría el mismo valor posicional, en clave interna de ETA, que el atentado. La banda terrorista no se lo esperaría y quedaría momentáneamente fuera de juego, lo que recuperaría para Batasuna el centro del espacio negociador. Claro que esto supondría que Otegi es independiente de ETA, que tiene peso específico, que puede creerse eso de ser el Gerry Adams de Euskadi. Hace falta ser muy optimista para tener esperanza en esta alternativa.

La única opción de recobrarse ahora es una escisión, una lo suficientemente potente como para que sea creíble. Otegi puede convocar una rueda de prensa declarando que Batasuna descarta la violencia como medio para conseguir la autodeterminación y la independencia de Euskadi. La guinda sería que 'Josu Ternera' apoyara desde ETA esa maniobra. Lo máximo que le puede ocurrir es que 'Txeroki' le tenga a pan y agua durante un mes. No vamos a pedir el cielo. Sin embargo, si alguno de los dos estaba buscando el escenario ideal para pasar a la historia, éste es sin duda su momento. Ellos saben que las bases de la izquierda abertzale apoyarían esa aventura en las urnas. También son conscientes de que ETA anunció el cese de atentados hace nueve meses porque ya no tiene más recorrido. En ausencia de negociación, ETA puede ser reducida a escombros con acción jurídica, policial y judicial en dos legislaturas si se recupera el consenso contraterrorista.

Zapatero no ha fracasado. El presidente del Gobierno ha cumplido escrupulosamente lo que el Congreso le autorizó, sin trasladar a un solo preso. Menos mal. Ahora le queda desarticular comandos y continuar asfixiando legalmente a Batasuna, incluso abrir investigaciones alrededor del PCTV, a la espera de que se fracture la izquierda abertzale.

Menos palabra para Otegi y los suyos
POR VALENTÍ PUIG ABC 4 Enero 2007

EL sistema de libertades tiene pleno derecho a dimensionar el libre uso de la palabra que pueda hacer el representante de una organización ilegalizada por causa de su apoyo al terrorismo. Otra cosa es, sencillamente, coger el rábano por las hojas.

El Estado de Derecho puede fijar hasta qué punto ha de llegar la impunidad de una expresión que procede de una manifiesta voluntad de alterar la convivencia y dañar la vida. Más en concreto: quizás haga falta una norma o un consenso mediático para que el público acceda a las afirmaciones de Arnaldo Otegi -por ejemplo- procesadas «a posteriori» y en la medida en que por canales prefijados han sido vertidas al contexto de la legalidad. Ni en el ejercicio más laxo de la libertad de expresión hay medio de comunicación que esté obligado a transmitir apologías de la violencia, el lenguaje del terror o las consignas de una organización que ha sido ilegalizada precisamente porque dañaba los principios más elementales de la vida civil y atentaba contra la seguridad colectiva. No se trata de una mayoría que pretenda imponer su lenguaje a una minoría, sino de que el lenguaje de la convivencia y de la legalidad tiene unos límites a los que debe someterse todo ciudadano que quiera ejercer su derecho a la libertad de expresión.

Argumentaciones de esta naturaleza no son cómodas para quien se sienta liberal. No lo fueron para una Margaret Thatcher embebida en la filosofía de la libertad de Hayek. En el contexto de una muy sangrienta ofensiva terrorista del IRA, la primera ministra británica propuso la prohibición de declaraciones radiofónicas o televisivas por miembros del Sinn Fein -brazo político del IRA- o por cualquiera organización que diese su apoyo al terrorismo en Irlanda del Norte. Años después, Margaret Thatcher escribirá en sus memorias: «Esto inmediatamente provocó acusaciones de censura, pero no tengo duda alguna de que no solamente estaba justificado, sino que funcionó, y hay razones para creer que los terroristas así lo vieron». La cuestión es qué grado de tolerancia puede una sociedad abierta ofrecer en el trato con aquellos intolerantes homicidas cuyo objetivo no es otro sino destruir los fundamentos de esa misma sociedad abierta. Para algunos es una cuestión irresoluble, pero lo cierto es que en determinadas circunstancias es resolutivo que la irresolución filosófica dé paso a la voluntad política.

A los poderes del Gobierno del PSOE le correspondería articular, tan vez en torno a los postulados del Pacto Antiterrorista, las mínimas y sucintas limitaciones para que la ilegalizada Herri Batasuna y todo su entorno no puedan hacer propaganda y agitación en radio y televisión. Tal vez la vía fuera sugerir y propiciar un consenso mediático aplicado según plazos o ciclos de acuerdo con la evolución de las cosas. Desde luego, mejor tarde que nunca. Si esta iniciativa se hubiese tomado antes, el efecto ya se hubiese podido constatar, aunque está claro que hasta hace unos días la estrategia del Rodríguez Zapatero no pasaba por ahí. Sea como sea, lo que hemos comprobado trágicamente es que la publicidad -como dijo Thatcher en su día- le da oxígeno al terrorismo.

Cada vez que Otegi o cualquiera de los representantes de la ilegal Batasuna usan su lenguaje -profundamente adulterado y esencialmente sesgado- en los medios de comunicación, el terrorismo recibe una buena dosis de oxígeno. HB y el Estado de Derecho que ampara a todos los españoles dan nombres muy distintos a las cosas. De ahí la conveniencia de filtrar cuanto dice Otegi, en la medida en que su forma de decirlo desde la ilegalidad pervierte la semántica que es común a toda España. Sólo con empecinado candor se puede ignorar que, entre otras tantas cosas, el terrorismo es teatro -como dicen los expertos-. Largas décadas ha tardado en asumir la comunidad periodística mundial que ETA era una organización terrorista y no un movimiento de emancipación nacional. Influía la coreografía del terror y dar por válidos sus fraudes semánticos. La televisión ha sido un escaparate de efectos ilimitados. Un tipo con capucha alcanza fácilmente el estrellato del minuto televisivo, pero no sus víctimas, ni el Estado de Derecho que pretende destruir.
vpuig@abc.es

Ingenuo... o radical
POR EDURNE URIARTE ABC 4 Enero 2007

La insistencia en la ingenuidad de Zapatero incluso después de su reacción al atentado del sábado revela que los auténticos ingenuos de esta historia son los numerosos analistas y los muchos españoles que se han agarrado a ella en contra de todas las evidencias sobre ETA y sobre el precio político del proceso. La ingenuidad aplicada al concepto de paz de Zapatero es tan errónea como el supuesto talante de uno de los políticos españoles más sectarios de los últimos años.

El problema de Zapatero respecto a ETA no es la confusión o el desconocimiento. Su responsabilidad es justamente la contraria, la del conocimiento de las condiciones de negociación y de los objetivos de ETA y la persistencia del diálogo a pesar de todo ello. Incluso después del atentado, Zapatero dejó las puertas abiertas a una futura reanudación del diálogo. El significado de sus palabras fue tan claro que ha resultado ridícula la pretensión socialista de atribuirle un mensaje de ruptura que tan sólo emitió Rubalcaba tres días después ante el escándalo causado por la rueda de prensa del sábado.
Todos, el Gobierno en primer término, hemos conocido desde la proclamación del alto el fuego que la negociación política era irrenunciable para ETA y que no tenía ninguna intención de abandonar la violencia hasta concluirla. La posibilidad misma del atentado del sábado estuvo anunciada en cada uno de los comunicados de presión emitidos desde entonces que jamás mostraron el menor indicio de un cambio significativo en ETA.

El empeño en la continuación del diálogo en estas condiciones y con esta banda no es producto de la ingenuidad de un pacifista o del error de cálculo de un optimista. Ni siquiera se trata de la incapacidad de análisis de un inepto sino de la concepción del terrorismo etarra del político de la «transición inacabada», inacabada respecto a los nacionalismos, la memoria histórica, o respecto a ETA.

Si la opinión pública le deja un resquicio, retomará el diálogo cuando el horror del último atentado se difumine en nuestra memoria. Zapatero no cree en la derrota de ETA sino en el diálogo con ETA. Y no tiene plan alternativo a su «proceso de paz».

El espíritu de Perpiñán
POR MIGUEL PORTA PERALES ABC 4 Enero 2007

A Carod-Rovira le pasa lo mismo que a Rodríguez Zapatero. Ambos son adanistas. El adanismo, según el DRAE, es el «hábito de comenzar una actividad cualquiera como si nadie la hubiera ejercitado anteriormente». El adanista -incapaz de superar la adolescencia política- cree que ha sido el primero en descubrir las virtudes del diálogo como vía para alcanzar la paz. Y como la paz exige diálogo, dialoguemos.

Es lo que hizo Carod-Rovira -un adanista resabiado e interesado, que lo uno no excluye lo otro- hace tres años en Perpiñán. Y lo hizo sin el permiso del entonces presidente de la Generalitat, a escondidas del Gabinete del cual era consejero, obviando que antes o después el encuentro sería conocido por la prensa y la opinión pública. Una última ingenuidad: al parecer, se presentó a la entrevista en coche oficial y con papeles en la mano. Cuando el encuentro se conoció y divulgó, Carod-Rovira -que un par de años antes había mantenido conversaciones con Arnaldo Otegui- se obstinó en no reconocer su error.

De aquel viaje, quedan todavía un par de cuestiones por aclarar: ¿cuál fue el contenido de la conversación que Carod-Rovira mantuvo en Perpiñán con la banda terrorista? ¿Por qué hizo lo que hizo? A falta del acta oficial del encuentro, hay que suponer que el líder de Esquerra Republicana de Catalunya intentó convencer a los líderes de la banda de que, después del 11-S, el terrorismo no tenía sentido -disipemos cualquier duda: en los años de plomo del terrorismo etarra en Cataluña, Carod-Rovira siempre condenó los atentados- y que el camino de la llamada construcción nacional de Euskadi pasaba por negociar con un Estado políticamente debilitado, del cual se podrían obtener concesiones políticas a cambio de renunciar a la lucha armada.

Por lo demás, Carod-Rovira se postuló como intermediario o hilo conductor entre ETA y el Gobierno y pidió -lo consiguió- que la banda no atentará en una Cataluña gobernada por una coalición de socialistas y nacionalistas que podía ser el modelo a seguir en un País Vasco en que Batasuna estuviera legalizada. Prosigamos con la segunda cuestión.

A falta de otra hipótesis, hay que barajar la idea según la cual Carod-Rovira hizo lo que hizo por dos razones: una, psicológica; otra, política. La razón psicológica: el deseo de jugar el papel de príncipe de la paz de alguien -en eso Carod-Rovira coincidiría con Rodríguez Zapatero- con una personalidad narcisista que tiende a exagerar su talento y espera ser valorado como una cosa especial. La razón política: la intención de conseguir, como en el País Vasco, alguna contrapartida política para una Cataluña sin violencia.

¿Qué ocurrió después de Perpiñán? No resulta fácil saber si una ETA autista siguió los consejos del líder republicano. Tampoco si Rodríguez Zapatero siguió los consejos del republicano o ya tenía in mente el proyecto de negociar con ETA. En cualquier caso, Rodríguez Zapatero inició el mal llamado proceso de paz con una banda terrorista que necesitaba tiempo para rearmarse, reestructurarse y hacerse opaca. Y, Carod-Rovira, con razón o sin ella, se ha jactado en más de una ocasión de ser el origen intelectual del proceso de negociación con ETA.

Se encuentre o no Perpiñán en el origen del mal llamado proceso de paz, lo cierto es que el líder republicano impulsó la idea de negociar políticamente con ETA para acabar con el terrorismo.

En otros términos, Carod-Rovira -ése es el espíritu de Perpiñán- legalizó la existencia del llamado conflicto vasco, legalizó a ETA como interlocutor político, legalizó la concesión política como práctica del Estado frente al terrorismo. Y hoy, aunque el atentado de Barajas haya dinamitado la negociación, la triple legalización llevada a cabo por el líder republicano forma parte del discurso de un nacionalismo que no está dispuesto a perder la oportunidad de sacar tajada «nacional» del fin de la violencia -véase el Partido Nacionalista Vasco-, y de una izquierda que tampoco quiere perder la oportunidad de obtener beneficios electorales de dicho fin.

Que el espíritu de Perpiñán ha calado en la política se percibe analizando las reacciones que el atentado ha generado, por ejemplo, en Cataluña. Todos los partidos han condenado sin excepción el atentado. Pero la mayoría ha sido incapaz de criticar a un presidente que ha confundido realidad y ficción, ha vivido una quimera, se ha autoengañado y, casi con toda probabilidad, ha engañado -ocultado información- a los ciudadanos con filfas sobre la marcha del proceso.

¿Cómo es posible que el presidente otorgara a una banda terrorista el estatuto de interlocutor político? ¿Cómo es posible que el presidente, al aceptar la mesa de partidos -así se deslegitima la democracia-, convierta el Parlamento en convidado de piedra? ¿Cómo es posible que el presidente no tuviera en cuenta la kale borroca, la extorsión o el robo de coches, pistolas y explosivos? ¿Cómo es posible que el presidente, convencido antes del atentado de que la cosa mejoraría, sea la persona más desinformada de España?

La mayoría de unos partidos catalanes muy condescendientes con Rodríguez Zapatero y su diálogo del país de las maravillas han obviado estas preguntas. Y, como no podía ser de otra manera, alguien ha dado la nota indigna de la semana. No ha sido Carod-Rovira -en esta ocasión, el personaje se ha limitado a decir que «lo peor que puede pasar es que el proceso de paz se dé por acabad»-, sino Joan Ridao. En efecto, el portavoz de ERC en el Parlamento catalán ha afirmado que «quien ha puesto más de su parte en el proceso de paz ha sido ETA» por haber «aparcado cuestiones hasta hace poco innegociables como la territorialidad y la autodeterminación». Y Joan Ridao ha pedido al Gobierno que valore «los gestos y renuncias» de la organización terrorista.

Tiene su miga que Joan Ridao, después del atentado, diga eso sin inmutarse. Si Rodríguez Zapatero está en Babia, Joan Ridao no sabe en qué mundo habita. O quizá sí y por eso tensa la cuerda. Ahí está el peligro, el deseo de sacar partido que decíamos antes, del espíritu de Perpiñán.

¿Y ahora qué hacemos señor Presidente?
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 4 Enero 2007

(18.48 del dia 3-I-2007 el cadáver del primer asesinado por ETA desde el año 2003 acaba de ser rescatado entre los escombros de la T-4. Según parece puede tratarse de la víctima cuyo coche se encontraba más alejada de la furgoneta bomba, el ciudadano ecuatoriano Carlos Alonso Palate. A las 20,50 el presidente, regresado al fin de Doñana, se presentó en el hotel cercano a Barajas donde se encuentran las familias. Se había informado que Zapatero sería mañana a las 8,20 cuando acudiría al aeropuerto. )

El país sigue perplejo ante la huida de su presidente a Doñana mientras aun humeaba la T-4 y seguían buscando cadáveres entre los escombros. El suspendido Zapatero no suspendió sus vacaciones y en un acto que le pasara tanta factura como su desoladora comparecencia tras el atentado donde no se atrevió a romper con ETA se marchó al “Coto”. Y era miércoles y 3 de enero y no había regresado. Silente, mudo, dicen que traumado, el “proceso” se lo tuvo que “liquidar” “El País” en portada y rompérselo esa misma tarde Rubalcaba .

Perdido en la palabra suspender (“detener o diferir por algún tiempo una acción u obra”) ha pasado a serle aplicada a él otra acepción de la misma, pues suspendido también quiere decir "embelesado", que es como parecía estarlo de su propio ser hasta el propio día 29, su definición mas afín del pasado pero ahora ha migrado una nueva , la de estar "colgado", que es la que define mejor que ninguna su actual situación.

El presidente se jugó casi todo a “su proceso”. Su otra gran apuesta el Estatut ha salido, como poco, cojo y agrio. El “proceso” era pues en lo alguna manera se ponía la suerte de toda una acción de gobierno, todo un proyecto muy personal e interiorizado por otro lado, todo el presente y hasta futuro.

Habremos de convenir que de todo lo dicho, de todos aquellos cantos, lo miráramos cada uno como lo miráramos ya nada queda, medio llena la botella o medio vacia, de todo aquello de la irreversibilidad del la decisión de ETA , ni de que sería a cada día mas difícil matar , ni de que no había clima para los atentados, que eso sería su suicidio , que no podría soportarlo Batasuna. De todo aquello nada queda.

Han matado y los “botones”, que eso y nada mas son Otegui y compañía, se han puesto firmes y no solo no condenan sino que culpan a las victimas de los crímenes de sus señores y los justifican. Como siempre han hecho. Como harán siempre. Ya no hay ni irreversible, ni vacuna después de la hecatombe del 11-M. Sigue ETA.

Ha sido la política del gobierno, su política antiterrorista la que ha volado. La que está como el proceso al que unió su suerte, “rota, liquidada y acabada”.

Pero este es el Gobierno , este el presidente y es el Gobierno quien dirige la Nación y marca sus políticas y es por ello a quien hay que preguntarle .

¿Y ahora, qué?.
Parece que no debiera ser tan complicado ni traumático reconocer errores. Son obvios pero no hay nada más político que la negación de la evidencia. Así que puede que no haya lugar y tampoco importaría demasiado si los hechos los reconocieran y los corrigieran
Si se volviera a la senda del acuerdo, si se retomara el Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo.

Si se dejará claro a los terroristas de ETA-Batasuna que no pueden tener la paleta y la pistola al mismo tiempo y que quedan por su violencia fuera de las urnas de los pacíficos. Y que así va a ser , sea cual la marca con la que pretendan colarse, en las próximas municipales.

Si se persiguiera sin desmayo a todos y a todo aquello que delinque contra el estado de Derecho y las libertades ciudadanas. Los comandos, la cúpula de ETA, sus militantes, sus esbirros del terrorismo callejero y sus “botones” de Batasuna empezando por Permach y Otegui a los que va siendo hora de aplicarle la ley a la que burlan y mandarles al fiscal a que los procese y dejar luego a un juez que en estricta justicia los juzgue.

Si se volviera al cerco policial, social, económico e internacional sobre ETA que la tuvo hace menos de un año al borde del colapso.

Si todo ello se hiciera, con firmeza y con sentido, España podría recuperar la confianza. Pero ya hoy mismo empiezan a descomponerse hasta las primeras intenciones.

En vez de Pacto Antiterrorista y recuperar la unidad de criterio con el otro gran partido que un día puede gobernar España y con el cual se representa a la inmensa mayoría del electorado, ya se empieza con juegos malabares de verse con la pleyade de nacionalistas y derivados para camuflar lo que es la soledad aterradora, la del responsable ante sus hecho, la del Gobierno ante la sociedad española.

Resulta , esa tanda de contactos, si no tiene como eje lo firmado por PSOE y PP, tan tramposa como inútil. ¿Qué van a pactar con ERC, por otro lado sus socios de Gobierno en Cataluña, que por boca de su portavoz en el Congreso, Joan Ridao se atreve a afirmar sin que le tiemble el alma ni la razón que ha sido Eta quien “ha puesto más de su parte para salvar el proceso de paz”, en frase que no es descabellado definir como de auténtico delito de apología del terrorismo?.

Lo esencial es lo que hoy entiende todo el mundo. Recuperar la unidad entre las fuerzas que representan y lideran al conjunto de los españoles en una cuestión como esta, tan de Estado, aceptar los errores propios y los ajenos (la oposición debe asumir el suyo de haber acusado y condenado en un juicio de intenciones a Zapatero y al Gobierno de una rendición a ETA y de unas concesiones que jamás se hicieron) , concretar acuerdos y finalmente invitar a que se sumen a partidos razonables y democráticos como CiU o ese PNV de José Jon Imaz que es toda una esperanza de inteligencia y sensatez (y por supuesto piensa como piensa y es respetable que lo piense) al lado de un Ibarrtexe ya más que en el ocaso y a un Egibar en la tiniebla del fanático.

Esos serían los caminos. Eso lo que los ciudadanos esperan. Pero que siga la disputa, que se mantenga el error , que persevere la desunión y que se empecinen en el camino bombardeado es lo que se temen. Lo que todos nos tememos.

P.D. Me informan que, al fin,Zapatero regresa de sus vacaciones en Doñana y que mañana está previsto que visite Barajas.

P.D. El post que había colgado sobre el artículo en Avui contra el español, que desconocía y que ha resultado más viejo que la tos, lo he dejado como añadido, junto a los comentarios en el de "Al castellano, ni agua"

Barbarie galleguizadora
POR ALFREDO AYCART ABC 4 Enero 2007

El presidente nacionalista del ala oeste del bipartito -ya se sabe que el ala este, menos imaginativa, la dirigen los socialistas-, Anxo Quintana, ha paralizado la firma del acta de la última comisión de transferencias con el Gobierno porque los funcionarios de la Moncloa que redactaron el documento cometieron el intolerable abuso de aplicar el más estricto castellano al llamar en un texto redactado en la lengua común a todos los españoles Junta a la Xunta de Galicia.
Es de esperar que de ese paralizada acta no dependa un aumento en el cobro de pensiones -unas de las más reducidas de toda la nación- las ayudas a las mujeres maltratadas, la financiación de las paralizadas infraestructuras de Galicia, o los fondos para mejorar la Sanidad, después de que en 2006 la gallega haya sido precisamente la que ha experimentado un mayor crecimiento de problemas, según el informe del Defensor del Paciente.

Lamentablemente, mientras el presidente del ala este -ya se sabe, el socialista Emilio Pérez Touriño- sigue obnubilado desde su elevado sitial por la eficacia de la actuación de su gabinete en la lucha contra el fuego (que Dios le mantenga la vista, pero que no se la empeore), sus socios parecen empeñados en competir con los independentistas de ERC en lograr el premio a la más iluminada tontería del año. Partían con desventaja, que no en vano cuentan los catalanes con Carod-Rovira, un maestro en esas lides, pero de la cantera del BNG ha surgido en los últimos meses un muy digno antagonista en el parlamentario Bieito Lobeira.

Por si fuera poco su angustioso llamamiento para que las lápidas se esculpan en gallego, provocado por la constatación de que en los últimos años predominaba el castellano en la parafernalia mortuoria, ahora Lobeira extiende su incansable campaña contra lo que denomina «barbarie españolizadora» a la petición para que los políticos galleguicen sus nombres y sus apellidos.

Ya sólo falta que ganen la carrera y empiecen a dedicar su atención a los problemas que realmente preocupan a los ciudadanos.

70 años de la mayor matanza perpetrada en Vizcaya
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 4 Enero 2007

¿Para qué sirve la Memoria Histórica? Para reducir el pensamiento al nivel expresivo de un salvaje y poder decir, a la manera de Tarzán, "yo bueno, yo demócrata; tú malo, tú facha, tú asesino". Lo adecuado para los espectadores de Eva Hache.

Todos los promotores políticos de la Memoria Histórica, desde el PNV a ERC y desde el PSOE al BNG, pretenden reducir el período entre 1931 y 1975 a un cuento en el que el lobo feroz Franco, azuzado por Hitler, Mussolini, los curas y los marqueses, devoró a peneuvistas, socialistas, comunistas, catalanistas y otra fauna del parque natural de la democracia republicana, como si fueran Bambis y Tambores.

Hoy 4 de enero de 2007 se cumple el LXX aniversario de la matanza de presos indefensos en las cuatro cárceles de Bilbao. ¡Se masacró a unas 230 personas, casi el doble de los muertos en el bombardeo de Guernica! Nunca el Gobierno vasco ni los investigadores de su cuerda han dado una cifra justificada. El único que lo ha hecho ha sido el general Jesús Salas Larrazábal:unas 120, con su nombre y apellido, y han tratado de callarle.

Las cuatro cárceles estaban bajo la administración y protección del Gobierno vasco, cuyo presidente, José Antonio Aguirre, cuyo consejero de Gobernación, Telesforo Monzón, y cuyo consejero de Justicia, Jesús María Leizaola, eran todos del PNV.

Las matanzas las cometieron milicianos de izquierdas, sobre todo del PSOE y la UGT, con la excusa de la ira popular de un bombardeo en Bilbao en el que murieron entre tres y seis personas. Fue el mismo procedimiento que había aplicado Santiago Carrillo en Paracuellos para eliminar enemigos del pueblo. Los dirigentes del PNV estaban al tanto de lo que iba a ocurrir y no movieron un dedo. Las matanzas comenzaron a las cinco de la tarde y los ertzainas aparecieron más de tres horas después.

Meses antes, en los barcos prisión Altuna Mendi y Cabo Quilates también habían sido asesinados docenas de presos mediante torturas propias de las checas que ya funcionaban en muchos lugares de la España leal.

Entre julio y septiembre de 1936, en Guipúzcoa los partidarios de la legalidad republicana mataron a casi 500 personas, dato que aparece en el libro El péndulo patriótico. La comisaría de Orden Público de la Junta de Defensa de la provincia, formada por todos los partidos del Frente Popular más el PNV, la desempeñaba Telesforo Monzón. Éste señorito en la transición fue dirigente de Herir Batasuna.

Por supuesto, Ibarretxe no ha organizado ningún homenaje para los asesinados bajo la aparente protección del Gobierno vasco del que se condiera heredero. Y luego Spock afirma:

Siempre hemos tenido una sociedad a la que es preciso alabar porque ha sido modélica en relación con la exigencia del fin de la violencia. No seré yo quien la ponga en tela de juicio.

Que pregunte a los descendientes de esos muertos... o de los asesinados por los etarras, a ver qué le dicen.

Batasuna, cómplice y víctima
La formación ilegalizada, que no se esperaba el atentado, se niega a dar por finiquitado el «proceso»
Imaz le exige responsabilidades por su doble juego y que condene el atentado
Carmen Gurruchaga La Razón 4 Enero 2007

MADRID- Batasuna no quiere dar por finiquitado el proceso de paz, pese al atentado perpetrado por la banda terrorista el pasado sábado en el aeropuerto de Madrid. Se escuda en que «no hay ninguna constancia expresa de que el alto el fuego esté roto». Como si cientos de kilos de explosivos y la pérdida de dos vidas humanas no fueran suficientes para confirmar que la organización terrorista vasca ha hecho saltar por los aires las esperanzas de un final dialogado de la violencia. No obstante, los dirigentes de Batasuna no lo consideran suficiente y esperan el anuncio etarra de la ruptura mediante un comunicado.
Pernando Barrena habló en San Sebastián y Joseba Álvarez lo hizo en una entrevista en Radio Euskadi. Ninguno de los dos condenó el horror sembrado por el brazo armado de la izquierda abertzale en la T4 de Madrid. Es más, justificaron la decisión final de ETA de perpetrar el atentado. El argumento fue que la situación actual no la crea la organización terrorista el 30 de diciembre con la acción terrorista, sino con la inacción del Gobierno que, durante meses, alardeó de no hacer absolutamente nada para que el proceso marchara por el sendero pactado entre las partes. En su opinión, desde septiembre «había una conciencia general de crisis, que se agravó con «la historia» de José Ignacio de Juana Chaos. Pese a ello, Batasuna no esperaba un atentado como el sucedido, sin un comunicado previo de la banda.

La formación ilegalizada ha venido haciendo de agorero portavoz de los terroristas y ahora, sin demasiadas explicaciones, dice sentirse extrañado del desenlace de su predicción. Quizás hagan estas manifestaciones para que sus portavoces no sean procesados.

Barrena y Álvarez coincidieron al apostar por la continuidad del «proceso político» y al abogar por la necesidad de «crear las condiciones para que éste pueda ser viable». El bombazo y los dos muertos son un accidente en el camino… Este voluntarismo es la evidencia de que saben que se están jugando su futuro político. De momento, su partido sigue estando ilegalizado y el presidente del Gobierno, Zapatero, reconoció el pasado viernes que el PCTV, las siglas con las que actúa el brazo político de ETA, es lo mismo que Batasuna. No dudan de que si se rompe el mal llamado proceso de paz, es muy oscuro el futuro político que les espera a los Barrena, Permach, Otegi, Álvarez… Por eso, en la situación actual, su preocupación nace por los mensajes relacionados con la posible reactivación del Pacto Antiterrorista y de la reanudación de las vías judiciales con la Ley de Partidos, lo que pondría a muchos de ellos en una situación comprometida con la Justicia y les impediría actuar como un partido legal.

Al otro lado del nacionalismo se sitúa el Gobierno vasco y el partido mayoritario que lo sustenta, el PNV. Este no pudo evitar transmitir cierta tranquilidad por la ruptura de un proceso en el que esta formación tenía muy poco que decir.

Sentido común
Los socialistas y los abertzales radicales no le habían repartido cartas en esta partida que desde hace años jugaban ellos dos. Por eso, el presidente de este partido, José Jon Imaz, contestó a los batasunos repitiendo lo que, con sentido común, piensan muchos ciudadanos: «A lo largo de los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre, los dirigentes de Batasuna han dicho 217.000 veces que el proceso está quebrado, que no hay proceso, que está suspendido, que el proceso está no sé cuántos… Pone ETA una bomba de 500 kilos o no sé cuántos, mata a dos personas y el proceso está más vivos que nunca. ¿Pero nos hemos vuelto todos locos?», se preguntó.

Mientras, su compañera de partido y portavoz del Ejecutivo autonómico, Miren Azkarate, advirtió de que «si hay bombas no hay tregua y que si hay tregua no puede haber bombas». Disimuló algo más que Imaz su satisfacción por la presumible nueva situación política y, en nombre de su Gobierno aseveró: «Alguien en nombre de ETA ha vuelto a introducir en el corazón de los ciudadanos desesperanza, frustración y miedo, ha decidido dar la espalda al pueblo vasco y que los problemas se solucionan haciendo la guerra». Ahora queda por saber si el presidente Zapatero da la razón a los dirigentes de Batasuna, al no certificar la ruptura del proceso o a los del PNV.

Memoria histórica
HACE 70 AÑOS LAS MILICIAS DE IZQUIERDAS ASESINARON A 230 PRESOS INDEFENSOS EN BILBAO
Ninguna de las instituciones gobernadas por el PNV, ni los Ayuntamientos de Bilbao y Guecho, ni la Diputación de Vizcaya, ni el Gobierno vasco, han programado algún tipo de homenaje o recuerdo a estas personas
Minuto Digital 4 Enero 2007

La mayor matanza cometida en Vizcaya en el siglo XX no fue el bombardeo de Guernica, sino el asalto a las cárceles de Bilbao, controladas por el Gobierno vasco. Una horda de milicianos socialistas y comunistas asesinó a unas 230 personas. Los ertzainas y los gudaris tardaron más de tres horas en intervenir, ¿por miedo o para no interrumpir la carnicería de vascos españolistas?

El 4 de enero de 1937 había guerra en España, pero fue un día tranquilo, salvo en Bilbao. Por la mañana, unos aviones alemanes dejaron caer varias bombas en Bilbao y poblaciones de sus alrededores, controladas por el Gobierno vasco que presidía José Antonio Aguirre (PNV). El número de muertos osciló entre tres y seis. Las turbas lincharon a un piloto alemán que había saltado en paracaídas, pero no quedaron satisfechas.

Varios grupos de mujeres y milicianos de los partidos de izquierdas marcharon hacia las cuatro cárceles habilitadas en Bilbao para encerrar a los implicados en la rebelión del 18 de julio, a simples sospechosos o a gentes molestas para el PNV y el Frente Popular. En agosto y septiembre ya se habían perpetrado otras matanzas de presos en los barcos prisión de ‘Altuna Mendi’ y ‘Cabo Quilates’. Y en Madrid, las matanzas de presos realizadas bajo la dirección del comunista Santiago Carrillo en noviembre pasado habían segado la vida de miles de personas.

Varios cargos del departamento de prisiones, dependiente de la Consejería de Justicia, avisaron al consejero, Jesús María Leizaola (PNV), y al resto del Gobierno vasco. La Consejería de Gobernación estaba mandada por Telesforo Monzón (PNV), que en la transición se pasó a Herri Batasuna.

La guardia de las prisiones, Larrínaga, Casa Galera, los Ángeles Custodios y el Carmelo, abrió las puertas a las masas rojas. Éstas asesinaron a docenas de personas con bombas de mano, palos, hachas, pistolas... Muchos cuerpos quedaron irreconocibles. Entre ellos, había ancianos, sacerdotes y muchachos. El número total de muertos oscila entre 228 y más de 230, si se incluyen los fallecidos días después a causa de sus heridas. En abril, aviones alemanes e italianos bombardearon Guernica; el número de muertos, nunca esclarecido oficialmente, lo sitúan los estudiosos imparciales en 120 o menos.

DEJADEZ DEL GOBIERNO VASCO
Los asaltos comenzaron a las cinco de la tarde. A las ocho y media aparecieron uniformados mandados por el Gobierno vasco. ¡Más de tres horas de retraso cuando la sedes de la presidencia del Gobierno vasco y de la Consejería de Gobernación estaban en el hotel Carlton y La Bilbaína, a unos cientos de metros de las cárceles!

Algunos cargos del PNV a Monzón por su dejadez; éste tampoco había evitado las matanzas ocurridas en Guipúzcoa en el verano de 1936, ya que ocupaba el mismo puesto de jefe de orden público en la Junta de Defensa de la provincia. En Guipúzcoa, el número de asesinados se calcula en unos 500. Pero ni el partido fundado por los Arana ni Aguirre aceptaron su dimisión.

La realidad es que los dirigentes del PNV consintieron, impasibles, que los milicianos asesinaran a gentes a las que ellos conocían, por lazos familiares, por vivir en los mismos vecindarios, por haber estudiado juntos...

Ninguna de las instituciones gobernadas por el PNV, ni los Ayuntamientos de Bilbao y Guecho, ni la Diputación de Vizcaya, ni el Gobierno vasco, han programado algún tipo de homenaje o recuerdo a estas personas.

SARKOZY VISITARÁ LA ISLA EN LAS PRÓXIMAS HORAS
Seis atentados terroristas sacuden el norte de Córcega dejando un muerto y daños materiales
La Policía de Córcega ha confirmado que siete explosiones se han registrado en la isla horas antes de la visita del ministro de Interior y candidato conservador al Elíseo, Nicolás Sarkozy. Las autoridades explicaron que los atentados estuvieron dirigidos contra cinco sucursales bancarias y un edificio del Ministerio de Hacienda ubicados en la zona de Ajaccio, al sur. En Sollaro, cerca de una base militar, fue encontrado un cuerpo destrozado por una explosión. Al parecer, la víctimas manipulaba una bomba.
EFE Libertad Digital 4 Enero 2007

Un hombre murió en el norte de Córcega al estallar la bomba que manipulaba, que también hirió a otro. Además, durante la madrugada de este jueves se registraron otros seis atentados con explosivos, que no causaron víctimas, en el sur de la isla mediterránea.

En Sollaro, cerca de la localidad de Sollenzara que alberga una base militar, fue hallado anoche el cuerpo de un hombre destrozado por una explosión unas horas después de un atentado contra una residencia secundaria. Otro hombre, que presumiblemente era miembro del comando, resultó herido y ha sido hospitalizado en Bastia (norte de la isla), y será interrogado en cuanto lo permita su estado, dijeron hoy a Efe fuentes policiales.

La madrugada de este jueves, seis atentados con explosivos fueron perpetrados en la zona de Ajaccio, al sur de Córcega, contra cinco sucursales bancarias y contra un edificio de Hacienda, agregaron las fuentes. En esas acciones, no hubo heridos y se registraron daños materiales de diversa consideración, señalaron.

Esta serie de atentados, que se sospecha que son obra de militantes independentistas corsos, se ha producido en víspera de la visita del ministro del Interior y candidato conservador al Elíseo, Nicolas Sarkozy, a Córcega.

¡Me produces vómito!
José Donís Català Periodista Digital 4 Enero 2007

"LO HE DICHO: SERÁ UNA TAREA LARGA, DIFÍCIL Y DURA. HOY HA SIDO UN DÍA DIFÍCIL Y DURO"
Presidente Rodríguez expresando cómo se rinde un cobarde cuando su ansia infinita de poder supera a la más elemental humanidad.

el turno de preguntas de la comparecencia fue muy corto. Como no decía NADA (ZP estaba pensando en el fiestón al que se iría media hora después... ¡En un palacio! ¡Qué guay!), un periodista formuló al presidente la gran cuestión:

.- "¿Piensa usted romper, o no, el llamado proceso de paz, a la vista del gravísimo atentado de Barajas?"
Rodríguez respondió con evasivas ("¿me voy en un jet, o cojo el avión del rey?"), y otro reportero volvió con una pregunta parecida. El presidente estuvo a punto de hablar de su "ansia infinita de paz", pero le hicieron una seña y no dijo NADA.

Como allí hay gente que se gana el sueldo, y una no-respuesta ya era LA RESPUESTA, un tercer informador preguntó lo mismo, ante lo cual -acorralado- respondió finalmente que “suspendía el proceso de paz”. Así acabó la rueda de prensa.

Rodríguez NO ROMPE "EL PROCESO", LO SUSPENDE.
No hay TERRORISMO, hay "VIOLENCIA".
Un ATENTADO TERRORISTA, como un ASESINATO EN ACCIÓN DE GUERRA, es un "ACCIDENTE".
Los muertos son ahora "DESAPARECIDOS".

Un presidente del gobierno, hasta el más lerdo presidente de república (como Bush, por ejemplo), no sólo habría suspendido sus vacaciones y la "fiesta" de Nochevieja; hubiera estado inmediatamente haciendo acto de presencia en el lugar de la masacre. Más aún cuando hay dos cadáveres sepultados y dos familias humildes rotas, además de 44 millones de españoles desesperanzados.

A las 11´20h de la mañana, ninguna televisión nacional informaba del atentado.
Al fin y al cabo, el último militar asesinado en Afganistán, como las dos personas de ayer o los 150.000 engañados por la fraudulenta compañía aérea de la alto cargo del gobierno y su novio... ¡Son sólo carne de cañón!
¡Inmigrantes pobres, como los que USA utiliza para morir en sus guerras!

RODRÍGUEZ SE VA DE FIESTA MIENTRAS OTROS LLORAN SUS MUERTOS.
"¿EN MANOS DE QUIEN ESTAMOS?"

Una semana antes del descomunal ataque terrorista en el aeropuerto madrileño, Joan Mesquida, el máximo responsable de la lucha antiterrorista en España, afirma convencido que no hay pruebas que lleven a la conclusión de que ETA se está rearmando. Y esto después del hallazgo en España de un «zulo» con 60 kilos de material para fabricar bombas y el robo en Francia de 350 armas cortas.

Tras el descubrimiento de aquel zulo con explosivos, y haciendo suyas las declaraciones de Mesquida, Alfredo Pérez Rubalcaba dijo querer ser “prudente”, y de ahí a la ingenuidad, o a la mentira, en el peor de los casos, hay menos de un paso.
También él quitó hierro a un hecho tan grave como el que se acababa de descubrir, y llegó a decir que lo encontrado no era un zulo, sino un “proyecto de zulo” donde sus autores "iban a meter una serie de cosas". Lúcido. Y todavía no ha aclarado quien dio el soplo a los extorsionadores de ETA.

Pero la palma se la lleva el presidente del Gobierno, que se daba a sí mismo palmaditas en la espalda sobre lo bien que estaba España en cuestión de terrorismo, prácticamente al mismo tiempo que los asesinos de ETA aparcaban en la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas una furgoneta cargada de explosivos, que acabaría con la vida de dos personas.

”Hoy estamos mejor que hace un año, y dentro de un año estaremos mejor que hoy”.
el estruendo de la explosión en Barajas dejó al presidente en el mayor de los ridículos. Y es que esta furgoneta-bomba arrancaba de cuajo la base de sus palabras:

”Estamos mejor que hace un año cuando había coches-bomba coincidiendo, por ejemplo, con las Navidades”.
Y eso sin contar con su idílica visión de Arnaldo Otegi: “un hombre de paz” para el presidente, un dirigente de la banda terrorista, cuanto menos, para gran parte de los españoles.

Sin embargo, si todo era taaaaan bonito, los "hombres de paz" son personas de bien, como de Juana Chaos que "está a favor de la paz" en palabras del presidente; la extorsión, los 256 atentados desde abril, la policía traficando con bombas (serán para hacer petardos), los atentados, secuestros y robos en Francia y España "no existen"; y los muertos que no cesan ni en las múltiples guerras para tapar Irak (son "accidentes"), ni en plena Navidad (el "accidente" de Barajas)...
¿QUE HACIA EL GOBIERNO EN LA FRONTERA DE PUIGCERDA EL DIA 28? ¿UNA INOCENTADA?

Informaciones a las que ha tenido acceso Reportero Digital aseguran que (...) que el día 28 en el puesto fronterizo que divide Puigcerdà y Bourg-Madame, la Policía Nacional montó un control formado por al menos tres furgonetas, conos y policías armados con fusiles y pertrechados con pasamontañas en la rotonda de entrada a Puigcerdà, la ciudad más importante de esta comarca.

Sobre las ocho y media de la mañana ciudadanos vieron cómo un policía de paisano, pero con un chaleco reflectante en la misma frontera tomaba en una PDA las matrículas de los vehículos que entraban en Francia. Controles discretos por otro lado habituales que se suelen realizar en coche o apie como aquel día. Lo que no dejó indiferente a varias personas fue la intervención mencionada anteriormente de la Policía Nacional sobre las once de la mañana del también día 28. Sorprendente porque en la zona ya están desplegados desde hace años los Mossos d'Esquadra con competencias en seguridad y tráfico.

Entonces... ¿EL GOBIERNO HA VUELTO A MENTIR? ¿¡Pero no habiamos quedado en que "España no se merece un gobierno que miente"!?

Tajante, así se mostró Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro del interior cuando el pasado sábado aseguraba antes los periodistas, tan sólo varias horas después del atentado que "no había ningún indicio" que hiciese pensar al Gobierno en un atentado inminente de la banda terrorista. Eso sí destacó en aquella comparecencia que a pesar de esto las Fuerzas de Seguridad no habían bajado la guardia "ni un milímetro".

"Nadie podría imaginar que pudiera producirse un atentado".
Como apoyo de tales palabras:

"El comportamiento de ETA ha sido constante en su historia en esta materia y si rompe una tregua lo anuncia y además lo anuncia con un cierto tiempo. Así ha sido siempre y parece que estamos ante una situación distinta".
La intervención del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el pasado sábado por la tarde también en una comparecencia de prensa para informar de los aspectos políticos que traería consigo el atentado, además de aclarar que se suspendía el diálogo y eludir hablar del "proceso" dejó claro que nada podía hacer sospechar que ETA rompería las reglas del juego.

Todos ellos me producen vómito, son la escoria más putrefacta que jamás he tenido la desgracia de conocer.
Pero los hay peores, son aquellos que -TONTOS ÚTILES- llegan al paroxismo en cuanto a degeneración humana. Seres capaces de pensar que pueda haber quien se alegre de la muerte de dos personas, que digan que su muerte "ha sido accidental" porque ETA "NO QUERÍA MATAR".

INMUNDA BASURA QUE PONE EN EL MISMO NIVEL A LOS ASESINOS ETARRAS BRINDANDO CON CAVA POR EL 11-M CON CASI LA MITAD DE SUS COMPATRIOTAS. PIENSAN LOS ESBIRROS QUE PUEDE HABER MILLONES DE PERSONAS CON SUS MISMOS PROBLEMAS PSIQUIATRICOS.
NO.
ERES SOLO TU; Y ESTAS SOLO EN TU MISERIA.
SOLO TU ERES DE IGUAL CALAÑA QUE LOS QUE CELEBRAN ASESINATOS.
ESE ERES TÚ. TE RECONOCES ¿VERDAD?
TU CALIDAD HUMANA, INEXISTENTE; DESCONOCES LA ÉTICA Y LA PIEDAD: ERES TÚ.
ESPERO QUE TE AHOGUES EN TUS HECES Y TU ENFERMIZA BILIS.

A ESAS MIERDAS HUMANAS, RIDÍCULOS ESCLAVOS CONTENTOS DE SERLO -COMO TÚ- LES DEDICO LAS PALABRAS DE SUS AMOS. En nombre de Diego Armando Estacio, de 19 años, y Carlos Alonso Pelate de 35; de sus padres, hermanos, tíos... Y de Verónica, la novia de Diego que le recuerda como “un chico muy bueno, con muchos amigos” y “muy trabajador”; y que, este mes, se iban a comprar un piso en Getafe. Les gustaba España y se querían quedar a vivir en nuestro país; pero no lo harán, porque cuando se hacen explotar 700 kg de dinamita NO SE MATA "POR ACCIDENTE". LO DICEN TUS AMOS, ESOS QUE YA OS ESTAN ABANDONANDO, COMO JOSÉ BLANCO; O, AHORA YA EL MISMO RUBALCABA. LAS RATAS ABANDONAN EL BARCO.
SOLO QUEDA ETA y zETApé:

"Atentado de Barajas: dirigentes del PSE culpan a Rubalcaba por no haber hecho ningún “gesto” con ETA, y han pedido a Zapatero que lo cese"
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"Enorme enfado en las filas del Partido Socialista de Euskadi tras el atentado de ETA en Barajas. Dicen que estaba “cantado”, después de que el Gobierno no hiciera ningún gesto hacia la banda, echan la culpa a Rubalcaba y piden a Zapatero que lo cese como ministro del Interior".

Fuentes relevantes del PSE a las que ha tenido acceso en exclusiva El Confidencial Digital explican que:
"El atentado contra la Terminal 4 de Barajas estaba anunciado, y así se lo habían trasladado al Gobierno, porque el Ejecutivo no había hecho ningún “gesto” hacia la banda que los socialistas vascos –al menos los que están pilotando las “negociaciones” con el entorno etarra- estaban pidiendo.

el Partido Socialista de Euskadi se ha enviado al presidente del Gobierno el mensaje de que la única manera de restablecer el “proceso de paz”, es decir, de que ETA vuelva a las posiciones anteriores al atentado del día 30, es el cese del ministro del Interior. El PSE –repetimos, al menos quienes pilotan los contactos con ETA- pide la cabeza de Pérez Rubalcaba. También la de Mercedes Gallizo.

Al mismo tiempo, el Gobierno debería proceder a algún cambio en la política penitenciaria, con lo que en ETA se recibiría el mensaje de que las cosas se han modificado, y la banda terrorista retornaría a la situación anterior al 30 de diciembre".

Estos indeseables ¡PIDEN AHORA LO MISMO QUE ETA!

No es el PP, ni ese casi 70% de españoles que no están de acuerdo con el PROCESO DE RENDICIÓN, sino VUESTROS AMOS del PSOE quienes culpan al gobierno de algo por lo que sólo hay un culpable: ETA.

...Y ahora, me voy a vomitar.

Los partidos debaten el reconocimiento de "derechos históricos" para Galicia
El problema identitario se extiende a los símbolos e incluso a la denominación del 25 de julio
FERNANDO VARELA - Santiago  El País 4 Enero 2007

A menos de un mes de la fecha límite pactada por Emilio Pérez Touriño y Alberto Núñez Feijóo para llegar a un acuerdo en torno al Estatuto, el articulado de la reforma que se discute en el Parlamento sigue pendiente de numerosas reservas y
votos particulares. Los partidos, sin embargo, difieren ostensiblemente sobre la importancia de los desencuentros más allá de los que se refieren a la identidad nacional o la lengua, que habrán de ser resueltos por sus respectivos líderes. Los socialistas, por ejemplo, afirman que el PP acepta el reconocimientro de "derechos históricos". Los populares lo niegan.

Competencias exclusivas, compartidas y de ejecución
La ponencia parlamentaria sobre el Estatuto mantiene a día de hoy numerosos artículos abiertos, aunque en muchos de los casos existan coincidencias entre dos o, en algunos casos, los tres grupos políticos. El estado actual de la reforma es el siguiente:

- Preámbulo. La introducción del nuevo Estatuto (el actual carece de ella) se ha convertido en el eje de las discrepancias. Los partidos están de acuerdo en dividirlo en tres apartados: uno que haga referencia a los antecedentes del autogobierno (los Estatutos de 1936 y 1981), otro que refleje los principales hechos diferenciales (lengua y cultura) y un tercero que aluda a la identidad de Galicia. Aquí es donde el PP no está dispuesto a pasar de una referencia histórica al galleguismo (su línea roja es la "realidad nacional" andaluza) y donde el BNG exige reconocer a Galicia como nación. Su voluntad de incluir
todas las referencias al marco constitucional que sean necesarias no han conseguido hasta ahora modificar la postura del PP. El PSdeG se mueve a medio camino y en varias ocasiones ha declarado su disposición a aceptar tanto Galicia como nación como realidad nacional siempre y cuando haya un acuerdo a  tres bandas.

- Título Preliminar. Regula algunos de los asuntos más controvertidos. A falta de pactar el preámbulo, existe un acuerdo sobre la definición de Galicia como "nacionalidad histórica" en el marco de la Constitución, una fórmula sustancialmente idéntica a la actual. El BNG está dispuesto a obviar la cuestión nacional siempre y cuando la palabra "nación" sea incluida en el preámbulo.

La principal novedad de este título estaría en el reconocimiento de "derechos  históricos" que habilitarían a Galicia para defender sus propios planteamientos en los terrenos lingüístico, cultural, de derecho civil y de organización territorial. El PSdeG sostiene que en este asunto hay un acuerdo a tres, pero el PP se niega a fundamentar el autogobierno en estos derechos y propone que parta de la Constitución del año 1978.

Los tres partidos están de acuerdo en los límites territoriales de Galicia, pero no en la forma de expresarlos. BNG y PSdeG quieren sustituir la referencia actual a las provincias por la de los Ayuntamientos, pero el PP propone que coexistan las dos para que las provincias sigan apareciendo en el Estatuto. El problema sigue abierto, en parte pendiente de lo que ocurra con el artículo sobre la organización territorial.

La ponencia ha tenido menos dificultades para ponerse de acuerdo en torno a la ciudadanía gallega y a los gallegos en el exterior, dos asuntos que mantienen básicamente la formulación vigente. Hay acuerdo también en fijar la capitalidad
de Galicia en Santiago, que será sede del Parlamento, de la Presidencia y del Gobierno. A Coruña sería declarada sede del Tribunal Superior de Xustiza, aunque todo apunta a que esta mención quedará para el título que regula la Administración de Justicia.

La distancia que separa a los grupos es especialmente visible en los artículos relativos a la lengua gallega y a los símbolos de Galicia. Todos están de acuerdo en que se reconozca el derecho de opción lingüística sobre la base de la cooficialidad y en la consideración del gallego como la lengua normal de la Administración, la enseñanza y los medios de comunicación. El problema está en el reconocimiento del deber de conocer el gallego, que el Partido Popular no acepta.

Los símbolos, por su parte, se han hecho partícipes del debate identitario. El BNG quiere hablar de símbolos nacionales y que el 25 de julio siga siendo, como hasta ahora, el Día Nacional de Galicia. El PP no está de acuerdo.

- Derechos y deberes. Aquí hay un acuerdo casi cerrado gracias al que los partidos alcanzaron en Andalucía. En este capítulo figuran una gran variedad de derechos (desde la libre elección de médico. a que la enseñanza pública laica se
complemente con el derecho a recibir educación moral y religiosa). Entre las principales novedades destaca la promoción de la lengua de signos, pese a que los ponentes no han querido dar el paso de hacerla oficial, temerosos del coste
económico que supondría esta medida.

En este apartado, además de los derechos, que aluden a los ciudadanos, figuran los principios rectores, que hacen referencia a las instituciones. Hay tres o cuatro relacionados con la mujer: entre ellos el fomento la paridad y la integración social, la corresponsabilidad en el trabajo doméstico o previsiones sobre la violencia doméstica.

La ponencia debate todavía la denominación del órgano que deberá hacer una revisión previa de legalidad de las normas que aprueba el Parlamento y que nacería a partir del actual Consello Consultivo.

En Cataluña adoptó la denominación de Consello de Garantías Estatutarias y allí tendrá carácter vinculante, algo de lo que no son partidarios los grupos políticos gallegos.

En el título de los Poderes de Galicia (Parlamento, Gobierno y Presidencia) probablemente habrá un acuerdo para ampliar el número de diputados de la Cámara (en la actualidad son 75 y el BNG quiere llegar hasta 90). También para  incluir la iniciativa legislativa popular y la posibilidad de que los Ayuntamientos puedan, en determinadas condiciones, promover iniciativas.

Posiblemente habrá una referencia a la paridad en las listas electorales, aunque no más allá de un criterio general. Hay dificultades, en cambio, para que salga adelante la propuesta del PP de generalizar las mayorías cualificadas en la renovación de diferentes órganos y reformar varias leyes, entre ellas la de Elecciones.

En la ordenación territorial, el BNG no quiere ni oír hablar de diputaciones y de provincias, todo los contrario que el PP. El PSOE tiene, aquí también, una posición intermedia: le resulta indiferente la mención de las provincias y no juzga necesario hablar de diputaciones. No habría referencia a las comarcas, a diferencia de lo establecido en 1981, pero sí a las parroquias.

La consideración de la administración local como otro poder de Galicia también enfrenta a los partidos, que sí están en situación de pactar la necesidad de fusionar ayuntamientos y la creación del Consello de Gobernos Locais, que asumiría las funciones de la Fegamp.

En materia judicial el BNG trata de introducir un Poder Judicial a imagen y semejanza del estatal. El PP se opone y el PSdeG sugiere optar por un Consello Xudicial Galego como órgano desconcentrado del Consejo General del Poder
Judicial del Estado. Otro problema sin resolver es la demarcación y planta judicial.

Competencias exclusivas, compartidas y de ejecución
F. V. - Santiago El País 4 Enero 2007

La ponencia se ha puesto de acuerdo para dividir las competencias de Galicia en tres grandes apartados: las que tienen carácter exclusivo, las que se compartirán con el Gobierno central y las estatales que podrán ser ejecutadas desde Galicia. En lo que los partidos no logran ponerse de acuerdo a qué categoría corresponde cada competencia.

Entre los traspasos que la ponencia quiere incluir en el nuevo Estatuto figuran los aeropuertos, los puertos, los organismos de investigación, los museos y los archivos. Tráfico y seguridad vial llegarían por delegación y salvamento marítimo serían ejercidas de forma compartida.

Los partidos trabajan también en el establecimiento de mecanismos de garantía para las nuevas competencias, así como en la regulación de la ejecución de las políticas de la Unión Europea sobre aquellas materias que son exclusivas de Galicia. Y debaten la llamada cláusula Camps (en referencia al presidente de la Generalitat valenciana), que reclama para Galicia cualquier competencia no prevista que el Estado transfiera a otros territorios.

- Economía y Hacienda
Aquí hay ya un texto cerrado PP-PSdeG, aunque con algunos votos particulares. El BNG quiere otra definición. Hay un acuerdo básico en los principios de autonomía y suficiencia y en los criterios de reparto de los recursos de la financiación:
población, dispersión, envejecimiento y emigración, así como la lengua y la cultura propia. No hay consenso para aludir a la masa forestal, que propone el BNG.

Hay un acuerdo para establecer una Agencia Tributaria propia y se plantea una fórmula consorciada para gestionar los tributos del Estado.

En materia de haciendas locales existe un acuerdo para que sea la Xunta la que aporte a los ayuntamientos los fondos que vienen del Estado, aunque todavía no se ha establecido una fórmula que respeten criterios mínimos de reparto.

Los partidos trabajan también en la fijación de las inversiones pendientes del Estado en Galicia y que algunos cifran en el 8% anual del presupuesto estatal y otros en proyectos por valor de 2.500 millones de euros anuales durante diez  años.

- Acción exterior
Es un nuevo título. En él se regularían las relaciones con otras comunidades, con el Estado (a través de comisiones bilaterales) y con la Unión Europea (participando en la formación de la voluntad estatal en las competencias exclusivas). Habría una mención especial a la relación con Portugal y a la eurorregión, así como una referencia global a la relación cultural con el mundo de habla portuguesa.

Estatutitis Aguda
Nota del Editor 4 Enero 2007

Con el des(gobiern) desbordado en todos los flancos por los separatistas y terroristas, y la oposición en Babia, sólo falta que Vd. ciudadano, no se preocupe por defender sus derechos cívicos y constitucionales pensando que alguien le va a sacar las castañas del fuego, así que decídase a colaborar, a trabajar por su nación, por España donde Vd. lleva muchos años depositando una ingente parte de su producción: trabajo, impuestos, vivienda, etc., y si quiere que sus hijos no sufran el peor de los estados totalitarios de los profesionales de la política, espabile y a tomar las riendas de su destino y futuro.

Como esta estatutitis aguda es una enfermedad contagiosa súmamente serie, un grupo de ciudadanos, luchadores por las libertades cívicas, ha dispuesto de una dirección especializada en esta enfermedad: www.estatutogalicia.info

Comisión de Seguimiento de la Reforma del Estatuto de Autonomía de Galicia
Iniciativa ciudanada para denunciar una reforma del Estatuto de Galicia que ha sido concebida para engordar el poder del gobierno autonómico, reducir la libertad, vulnerar los derechos indivicuales y burlar la Constitución Española.


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