AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 11 Enero  2007

El PP, empujado a no participar en la manifestación del sábado
Editorial Elsemanaldigital 11 Enero 2007

ETA ha conseguido un éxito sin precedentes gracias al "proceso de paz", a su peculiar alto el fuego permanente y a las reacciones del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero tras el atentado del día 30 de diciembre. La banda terrorista se ha vuelto a colocar en el centro de la vida pública española, los enemigos de ETA están divididos y el asesinato de dos personas no ha liquidado las iniciativas políticas deseadas por los pistoleros.

El próximo sábado 13 de enero en Madrid se celebrará en Madrid una manifestación de condena del atentado cometido por los terroristas en el aeropuerto de Barajas, que asesinó a los trabajadores ecuatorianos Carlos Palate y Diego Armando Estacio. Convocada por los sindicatos UGT y Comisiones Obreras, la manifestación ha obtenido la adhesión de algunas organizaciones de inmigrantes y de parte del movimiento social de izquierdas ligado al PSOE, como el grupo Rosas Blancas, Actores contra la Guerra o Nunca Mais. Varios de los colectivos y organizaciones que han anunciado su asistencia no habían participado en las anteriores manifestaciones apoyadas por las víctimas del terrorismo.

Sin embargo, se anuncia que será una manifestación diferente a las anteriores. Aparte de una genérica petición de "paz", el Partido Popular y la Asociación de Víctimas del Terrorismo han señalado que el lema principal de la manifestación no reivindica la libertad, "que, junto a la vida, se trata del principal derecho amenazado por los terroristas" y que el manifiesto de los convocantes no es contrario a las concesiones, negociación, pactos o diálogo con los terroristas. PP y AVT, en esas circunstancias, han anunciado que no estarán en la manifestación del día 13, y a esa misma postura se han sumado algunas organizaciones de ecuatorianos en España.

Los teóricos adversarios de ETA están divididos, lo que constituye un triunfo para la banda abertzale. Una manifestación de esta naturaleza debe ser testimonio de la unidad de la sociedad, y no ocasión de división. Sin embargo han sido los convocantes, y en último extremo los círculos cercanos al PSOE, quienes han rechazado todo acercamiento a PP y AVT, impidiendo de hecho su participación en las manifestaciones. Si la división es una mala noticia para los demócratas, conviene recordar que la responsabilidad recae en quienes han forzado una convocatoria diferente a las anteriores y apartada del espíritu del Pacto Antiterrorista.

PP y AVT, por otro lado, ya han demostrado sobradamente durante años su postura de total rechazo de ETA. De hecho, su reivindicación del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, suscrito por PP y PSOE y ahora roto por Zapatero, se debe a la eficacia antiterrorista comprobada de aquel instrumento jurídico. La negociación no es camino para el verdadero objetivo, que debe ser la derrota del terrorismo; y el camino para la desaparición de la banda es el Estado de Derecho, como se demostró entre 2000 y 2004. La manifestación del sábado no se remite a estos principios y da pie a una ambigüedad que sólo conviene a quienes estén dispuestos a negociar y transigir con ETA.

ETA demostró en su último comunicado un notable grado de cinismo, al pretender que un atentado con dos muertos no rompe su supuesto "alto el fuego". No es excesivo decir que también demuestran cinismo aquellos que apenas enterrados los asesinados se han mostrado dispuestos a seguir negociando con los asesinos. Tal vez el PP sea el único partido político que no se adhiera a la ambigua convocatoria del sábado 13, pero cuenta en cambio con la comprensión y el apoyo de una parte creciente de la sociedad española.

Zapatero y ETA
Un presidente secuestrado
GEES Libertad Digital 11 Enero 2007

El presidente del Gobierno de España se ha convertido en un rehén político en manos de una organización terrorista. Sólo así puede explicarse la patética respuesta dada por Zapatero al mayor atentado con explosivos cometido por ETA en su historia, un atentado que ocasionó además la muerte de dos personas inocentes. Sólo así puede explicarse además la huida hacia delante del Gobierno al buscar tras el atentado un pacto con aquellos partidos minoritarios que consideran que la causa de este fracaso es precisamente que el Estado no ha cedido lo suficiente en el actual proceso negociador.

En todos los comunicados de ETA desde que declaró su falso alto el fuego, la organización terrorista insiste en el incumplimiento de los compromisos adquiridos por el presidente del Gobierno. Esos compromisos casi con seguridad están documentados y caben pocas dudas de que la banda terrorista los hará públicos en su momento, según su costumbre. El problema para Zapatero es que no sólo es prisionero de esos compromisos inconfesables, sino que está atenazado por sus propias mentiras al negar insistentemente su existencia.

En esas condiciones Rodríguez Zapatero no tiene más opción que continuar con el proceso a cualquier precio, como de hecho está haciendo. La brutalidad del atentado y la existencia de victimas mortales obligan a ambas partes a volver a sumergir el proceso durante un tiempo, pero las señales de que continúa vivo son evidentes, incluyendo el encuentro "informal" entre el PSE y Batasuna en la misma semana del atentado. Aquellos que en su Gobierno o en el partido socialista niegan la continuidad del proceso, simplemente no han sido informados por el presidente y serán pronto desmentidos y desautorizados por él.

La irresponsabilidad suma de Zapatero al caer en la trampa cuidadosamente urdida por los terroristas, cegado por su ambición electoral, por su ingenuidad infinita y por su absoluta inconsistencia moral e intelectual, coloca a la democracia española en una situación de grave riesgo. Zapatero dará a los terroristas todo cuanto le pidan con tal de intentar salvar su vida política. Un presidente del Gobierno secuestrado políticamente por una organización terrorista es sin duda el peor escenario que podríamos imaginar como desenlace del proceso actual.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

La vitalidad de ETA y Batasuna
Pablo Sebastián Estrella Digital 11 Enero 2007

Zapatero siempre pensó que el PP nunca lograría desenmascarar su incapacidad política y sus objetivos, improvisados y demenciales, de reforma constitucional encubierta para dar satisfacción a ETA y los nacionalistas y perpetuarse en el poder y pasar a la Historia de lo que quede de España. Pero lo con lo que no contaba Zapatero es que iba a ser ETA la que lo dejara en la mayor desnudez, ante los españoles y ante su partido, su Gobierno y sus aliados de manera especial. Ha metido la serpiente en su cama y le mordió.

Es verdad lo que ha dicho Rajoy, cuando habla que Zapatero ha revitalizado a ETA y a Batasuna. Eso está a la vista y probado, como también es cierto que, en contra de lo que nos dijo el presidente el 29 de diciembre, ETA y la crisis del terrorismo están ahora peor, mucho peor que cuando Zapatero llegó al poder en la primavera del 2004. Con Zapatero han empeorado las cosas en la lucha contra el terrorismo, en la unidad de España, en el Estado de Derecho y también en las libertades porque, a la sombra del atentado del día 30 de diciembre, se pretende amordazar al Parlamento y que no se diga la verdad, y que no se cuente lo que ha ocurrido, lo que prometió Zapatero a ETA y lo que quiere hacer en compañía de ERC y del PNV, sus socios de privilegio a la espera de que ETA vuelva a atacar.

Lo que está en juego no es la unidad de los demócratas sino la unidad de España, que es lo que verdaderamente inquieta a ETA y a los nacionalistas. Ese discurso unitarista y falso de la unidad de los demócratas es el último e inútil parapeto que ha sido inventado por la guardia pretoriana del presidente, en fuga, para salvar el deterioro creciente de su presidencia e intentar levantar un muro de contención en el que compartir y frenar los efectos demoledores del que será segundo atentado de ETA en un plazo de tiempo no muy lejano, como se anuncia en el último comunicado de la banda terrorista, donde se dice textualmente que, o se derogan las leyes y se reforma la Constitución, o habrá más respuestas como la de Barajas.

No queremos la unidad con los falsos demócratas o los demócratas de medio pelo que consienten que las libertades y la democracia estén bajo mínimos en el País Vasco, donde gobiernan Ibarretxe y el PNV desde hace muchos años —¿dígase, si no, cuántos dirigentes del PNV llevan escoltas?—, a sabiendas de que ETA no va contra ellos, de igual manera que Carod-Rovira negoció una tregua especial para Cataluña con ETA, que les pone a salvo de la salvaje actuación de la banda terrorista, mientras aislaban en el Pacto del Tinell —tan antidemocrático como la declaración de Artur Mas ante notario— al PP, y todo ello en pos de un Estado federal que no figura en la Constitución.

No queremos seguir oyendo la cantinela de la unidad de los demócratas frente a ETA en esas manifestaciones donde se sigue hablando de paz con ETA y de diálogo después del atentado de Madrid y de las nuevas amenazas de la banda. Lo que queremos es la inviolabilidad constitucional que no reconocen el PNV ni ERC, el imperio de la Ley y del Estado de Derecho y la verdad de lo ocurrido en las negociaciones con ETA, bajo la escalada de la violencia y contra el mandato del Congreso de los Diputados —¿por qué el PSOE se niega a suspenderlo en las actuales circunstancias?—. Queremos la verdad del desconcierto y pésima información del presidente del Gobierno, y la verdad sobre lo que Zapatero prometió a ETA para conseguir el alto el fuego, y que por lo que se desprende del comunicado de ETA va más allá de la legalidad porque, aparentemente, incluía su promesa de la reforma de la Constitución a cambio del fin de la violencia. ¿Eso es así? Queremos que el Partido Socialista deje de mentir y de tapar la incapacidad política de su secretario general y presidente del Gobierno y que reaccione en consecuencia y a la vista de la grave situación en la que estamos inmersos por culpa del jefe del Gobierno. ¿Hay alguien en el PSOE que pueda explicarnos el anuncio que hizo Zapatero del inicio de la negociación con ETA, el pasado mes de junio, cuando el presidente sabía que la banda terrorista exigía el vuelco de la Constitución y el aparcamiento de la legalidad? ¿Cómo pueden en el PSOE y en el Congreso de los Diputados consentir semejante burla y engaño por parte de Zapatero, y cuyas consecuencias las acabamos de ver en Barajas y van a continuar, con sangre, dolor y lágrimas en otro lugar de España?

Lo diga Rajoy, o el portero de nuestra casa, a nadie se le oculta que Batasuna ha pasado con Zapatero de la marginación a los primeros planos de la actualidad y a una situación de casi legalidad o legalidad consentida, en contra de lo que dice la Ley de Partidos. Eso que ha dicho Rajoy de la revitalización de ETA y Batasuna es una verdad de Perogrullo, es algo obvio, de cajón. ETA está mucho más fuerte que antes de llegar Zapatero a la presidencia del Gobierno, desde el punto de vista terrorista y político, y ha sido paseada como una organización política por el Parlamento Europeo de la mano del PSOE, y los dos, ETA y Batasuna, están preparando su presencia en las elecciones locales vascas, sin que el Gobierno español, la Fiscalía o el Gobierno vasco —que está en todo esto y otras muchas cosas a favor de Batasuna— hagan hasta ahora el menor movimiento en contra de semejante felonía. Y lo extraño es que Rubalcaba, el PSOE y el Gobierno se enfaden y pretendan, todavía, silenciar al PP, a los medios de comunicación y camuflar la más que absoluta incompetencia de Zapatero y la deslealtad constitucional tras el camelo de la unidad de los demócratas.

Además del problema de ETA, que ahora crece como una gigantesca bola de nieve, tenemos el problema de Zapatero —y también lo tiene el PSOE—, que es un asunto de gran envergadura porque está ligado al menosprecio de la Constitución y del modelo de Estado que subyace tras el gran fiasco de la negociación con ETA y el mal llamado proceso de paz. Proceso con el que el presidente pretendía salvarse, a pesar de que caminaba a ciegas por el borde del precipicio, y a la vez tapar sus disparates de la legislatura, sin imaginar que iba a ser ETA y no el destartalado PP el que lo iba a dejar en la mayor evidencia y desnudo ante el conjunto de los ciudadanos españoles. Y ahora se quiere tapar las vergüenzas con la “unidad de los demócratas”, que es lo mismo que llamar proceso de paz a la negociación con representantes del terror. Pero ¿adónde va Zapatero? ¿Acaso no sabe que ETA está a punto de volver a actuar?

Por lo que se ve, pretende que le pille el próximo bombazo en brazos de Ibarretxe y Carod, porque a lo mejor piensa que mientras esté con ellos ETA no va a atacar. Pero si atacó cuando Zapatero estaba con Batasuna, ¿por qué no lo va a hacer la banda cuando está de la mano de ERC y del PNV de Imaz, como dicen los propios etarras? Es tal la demencia y la incapacidad del presidente Zapatero, que no sabe ni ponerse a cubierto del próximo bombardeo de la banda, buscando, por ejemplo, el apoyo de más del 80 por ciento de los españoles, de la mano del PP, en vez conformarse con el 55 por ciento de la mano de los nacionalistas de PNV y ERC que repudian la Constitución. ¿Adónde va? Ni él lo sabe. Lo asombroso es que en el PSOE no haya nadie que se atreva a preguntar.

Manifestación del sábado
No a la guerra contra ETA
Cristina Losada Libertad Digital 11 Enero 2007

Hay mucho descreído que se pregunta para qué sirven los sindicatos. Pues asistan esos escépticos a una demostración del servicio que prestan algunos. Apliquen la lupa a la senda que desemboca en la manifestación del sábado. A diferencia de los caminos del Señor, los que utilizan los pastores políticos para encauzar a los rebaños son cognoscibles y están muy trillados. Las asociaciones de ecuatorianos se proponían expresar su repulsa por el atentado que asesinó a dos compatriotas, pero quienes debían de haber sido meros acompañantes se han hecho con el control del acto. Deciden los pícaros hurtadores de iniciativas cuál es el mensaje que ha de transmitirse y los ecuatorianos, a callar y a llenar la calle. Hablar de paternalismo suena amable. Esta usurpación apesta. Hiede la vieja correa de transmisión, pero más todavía el papel de segunda, de inferiores, de subordinados, al que se ha arrojado en la función a los inmigrantes.

Y la función es política. El pastor envió prontamente a sus canes y éstos van a llevar una sencilla protesta contra un atentado de ETA por los riscos de la paz falaz de Zapatero. Manda la UGT que el lema sea: Por la Paz. Contra el Terrorismo. Nombrar a los autores del crimen les ha parecido un exceso. No es de buena educación señalar con el dedo. Ni prudente cuando se está entre la espada de la amenaza y la pared del temor. Y la libertad, ¿para qué? En algún recodo genético guardará la ugeté madrileña la lección que dio Lenin con esa pregunta a uno de sus ancestros. El único misterio es cómo una veterana en estas lides, Comisiones Obreras, se ha dejado comer el tarro y el terreno. Y de la altura de su comunicado tras el acto criminal, ha caído en las simas de este otro, acomodándose tras el lema publicitario del "proceso" que saltaba por los aires el día 30. Si no figura en la pancarta el palabro, será porque un mensaje tan explícito resulta, a la vista de los escombros y los asesinados, contraproducente.

Digámoslo una vez más: detrás de la limpia fachada de la paz, se esconde el turbio afán de apaciguamiento. Interesado o cobarde, según. De manera que es natural que los del noalaguerra hayan salido de la catalepsia. Es cierto que a estas gentes los crímenes de ETA solían dejarlas indiferentes. Como a tantos. Y no nos digan lo contrario a quienes vivimos largos años en su cápsula. En ella, el terrorismo, en general, y el etarra, en particular, cuando no suscitan comprensión y admiración, son borrados para evitar la incomodidad de posicionarse. Pero no hay problema: no irán a manifestarse contra el atentado ni contra la banda. Su lema se adapta a la situación: no a la guerra contra ETA. O sea, no combatamos el terror, que es peor. Que viene a ser lo mismo que decían antes. Y la razón por la que tuvieron seguidores. Pues más allá de la obsesión antiamericana, en todo aquel masivo movimiento latía el miedo. El deseo de no provocar a quien puede hacer daño. No extraña que preparen carteles contra Aznar. Quiso el hombre luchar contra el terror. ¡Qué peligro!

Y qué gran estupidez la de los abonados a la teoría o lotería de la cesión. Zapatero los representa. Por eso y para eso le votaron. Véanse los resultados. A los terroristas islámicos no les pareció suficiente la retirada de Irak y siguen organizándose para atentar en España. Y la ETA no ha dejado de mantener la dictadura del terror y ha vuelto a matar. Pues nada, que piden más de lo mismo.

"Papelitos" y "compromisos adquiridos"
EDITORIAL Libertad Digital 11 Enero 2007

La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega se ha quejado de las acusaciones de "ambigüedad" dirigidas contra el Gobierno tras su reacción por el último atentado de ETA en Barajas. Estamos dispuestos a darle la razón, siempre y cuando, más que de "ambigüedad", hablemos de una clara disposición del Gobierno del 14-M a proseguir en la senda de apaciguamiento colaboracionista, con "más energía y determinación que nunca", que diría Zapatero.

Prueba de ello es la forma nada "ambigua" con la que la propia vicepresidenta se ha referido al más combativo, útil y claro pacto antiterrorista de cuantos se han firmado en España, como fue el Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo, y que Fernández de la Vega ha despreciado como un "papelito" que ya no es útil porque "el tiempo hoy ya no es el mismo que en el 2000".

Si Rajoy ha estado bien al exigir a Zapatero una rectificación a lo manifestado por la vicepresidenta, todavía mejor ha sido su petición de que el Gobierno retire la oferta de "fin dialogado de la violencia", que el PSOE y los nacionalistas aprobaron en sede parlamentaria cuando ni siquiera ETA había hecho público su comunicado de "alto el fuego". La respuesta negativa de Rubalcaba a retirar esa indigna e ilegítima oferta deja de nuevo en evidencia hasta qué punto eran mentira sus recientes palabras de "ruptura" y de "liquidación" de ese proceso que el Ejecutivo maquilló, y seguirá maquillando, con la "paz" y el "diálogo".

De hecho, los socialistas vascos ya han mantenido, tras el atentado de Barajas, una nueva reunión con ETA-Batasuna, tal y como informaba El Mundo, y es público y notorio que se van a manifestar con los separatistas del PNV con un lema que reivindica, precisamente, ese envilecido "diálogo".

Menos afortunado, sin embargo, ha estado Rajoy dándole a Zapatero una oportunidad de hacernos creer que el comunicado de alto el fuego de ETA no es el resultado de unos compromisos adquiridos previamente con el Gobierno. En lugar de denunciar algo que ETA no ha hecho más que confirmar en sus comunicados, Rajoy –absurdamente temeroso de que le culpen de dar credibilidad a ETA– se ha limitado a pedir al Gobierno que lo desmienta, algo que Zapatero puede hacer encantado el próximo lunes.

Cuando mantenemos que ETA, más que desvelar, ha confirmado la existencia de unos "compromisos previos" al alto el fuego por el Gobierno que preside Zapatero, no nos referimos exclusivamente al vago compromiso de diálogo en sede parlamentaria que antes señalábamos; ni siquiera a aquel otro genérico compromiso de Zapatero de que, con una tregua, "todo tendrá cabida, tenga el alcance que tenga". Nos referimos además a unos compromisos mucho más concretos que, desde El País y por una tregua "cuanto antes", "fuentes socialistas" quisieron o tuvieron que desvelar –en todo o en parte– el pasado 22 de mayo de 2005, casi un año antes del "alto el fuego". Además de dar "solución a la situación de los presos" –infame eufemismo para referirse a su impunidad–, también se comprometían a incluir "a la izquierda abertzale", es decir, a los representantes políticos de la banda, en unas negociaciones destinadas a acabar con el actual Estatuto de Guernica. Y todo ello, insistimos, antes del comunicado de "alto el fuego" y a cambio de una tregua "cuanto antes".

Si esos compromisos, políticos, penitenciarios y previos al "alto el fuego" no eran ciertos, ¿por qué no salió entonces nadie del PSOE o del Gobierno a desmentir a El País y a retirar esa oferta socialista a ETA que trataba al Pacto por las Libertades como algo todavía más despreciable que un simple "papelito"?

A muchos el atentado de Barajas les ha hecho recuperar la sensibilidad, pero no la memoria. Afortunadamente, y a falta de actas de reuniones clandestinas, disponemos de hemerotecas.

Cuando la libertad molesta
Editorial ABC 11 Enero 2007

LAS discrepancias entre el Partido Popular y los convocantes de la manifestación del sábado en Madrid no son meramente terminológicas. Al menos, la que enfrenta a los populares con el sindicato socialista UGT, dado que Comisiones Obreras y la Federación de Asociaciones de Ecuatorianos en España -la Federación de Ecuatorianos de Madrid se desligó ayer de la convocatoria- no se oponían a la inclusión de la palabra «libertad» en el lema de la manifestación «Por la paz. Contra el terrorismo». Sin duda, hace apenas dos años y medio, este lema habría sido aceptado pacíficamente por todos los partidos políticos nacionales, por los grupos cívicos y por los sindicatos. Pero los acontecimientos producidos desde que el Gobierno empezó a especular con el final de la violencia y, sobre todo, desde el «alto el fuego permanente» anunciado por ETA el 22 de marzo pasado han hecho necesario volver a reivindicar la libertad como bandera de la derrota de los terroristas. Lo incomprensible no es que el PP y las víctimas de ETA pidieran la inclusión de la libertad en el lema de la manifestación, sino que la UGT se negara a aceptar esta petición. Y si no la acepta no es porque se sobreentienda que la paz implica libertad, sino porque sabe que la libertad es un concepto político excluido del diccionario de la negociación con ETA. La paz siempre ha sido un objetivo fácil: sólo requiere la concesión a los terroristas de lo que reclaman, en todo o en parte (impunidad, autodeterminación, Navarra).

Lo difícil en el País Vasco ha sido y sigue siendo la libertad, porque sólo habrá plena libertad cuando ETA sea totalmente derrotada. Es esa libertad que reclamaba Joseba Pagazaurtundúa, asesinado por ETA, en la carta que envió al escultor Agustín Ibarrola, después de que los proetarras hicieran una de sus «razzias» en el bosque de Oma. Así lo recuerda hoy en ABC su hermana Maite, preguntándose, ella que es militante de UGT, cómo es posible que el sindicato socialista se niegue a situar la libertad en la cabecera de la manifestación del sábado. La explicación es tan sencilla como dramática: porque una parte de la izquierda española -esa que Savater calificaba ayer como «el izquierdismo más obtuso y falsario de Europa»- no quiere reconocer que el 30-D reventó un proceso de negociación con ETA basado en la legitimación retrospectiva del mensaje fundamental de los etarras: que en el País Vasco no hay un problema de falta de libertad de los no nacionalistas, sino de desconocimiento de los derechos colectivos del pueblo vasco.

Así también se explica que la pléyade de progresistas oficiales que tan puntualmente oficiaron de palmeros de la tregua de marzo -no así en la de 1998, cuando gobernaba el PP, un alto el fuego mucho más duradero que el de este año, pero que no mereció las ofrendas florales de Pilar Bardem y compañía- se hayan sumado de forma entusiasta a la manifestación del sábado. Su sectarismo contamina la convocatoria de la manifestación, pero, al mismo tiempo, desvela la mendacidad con que se pretende la unidad de los demócratas. En este sentido, el Partido Popular tiene motivos justificados para decidir que no procede acudir a la manifestación. Ya ha pasado el momento de seguir haciendo concesiones a la ficción y de anteponer la buena voluntad a la realidad de una situación política marcada por el doble juego del PSOE -pide unidad, pero la hace imposible- y la radical anormalidad que entraña un Gobierno confuso y sin estrategia para acabar con el terrorismo. Las condiciones de la unidad democrática deben ser otras. Deben ser un consenso claro entre los dos partidos nacionales; un propósito irrenunciable de acabar con ETA; una decisión firme de no entrar al trapo de más treguas, ahora ni nunca; un mensaje unísono a ETA, pero también al PNV y a los demás nacionalismos que esperan pescar en el río revuelto de esa «reforma del Estado» que reclaman los etarras (curiosa coincidencia con otras propuestas similares) de que no hay compensación política -actual o diferida- por dejar de matar. Mientras estas condiciones no se den, es lógico que el PP dude de las intenciones del PSOE.

PSOE y ETA
¿Libertad? ¿Para qué?
José García Domínguez Libertad Digital 11 Enero 2007

Cuentan las viejas crónicas de las viejas Cortes que, salvando las distancias morales, al Conde de Romanones, a la sazón presidente del Gabinete, le ocurría con don Francesc Cambó lo mismo que a Zapatero cuando le pone esos morritos de huy qué enfadado estoy a la ETA. Así, en cierta ocasión, tras un vibrante discurso del de la Lliga defendiendo el proyecto de la Mancomunitat catalana, el otro brincó hasta el estrado para replicarle: "Pero de autonomía política, de eso no consentiré que se hable jamás, jamás, jamás". Y a cada "jamás" el Conde aumentaba el diapasón de su voz, llegando a emitir un gallo estridente que, junto al semblante feroz que exhibía al lanzarlo, provocaba una carcajada general en la Cámara. Hasta que, al apagarse las últimas risas en el Hemiciclo, Romanones concluyó rotundo: "Naturalmente que, al decir jamás, me refiero al momento presente". En ese punto la hilaridad fue tan fenomenal, según relatan los papeles, que el presidente del Congreso, él mismo con lágrimas en los ojos, se vio obligado a levantar la sesión.

Una sesión y un carnaval que, salvando las distancias intelectuales, se reabrirán noventa años después de aquella jornada gloriosa para que Zapatero repita el célebre gag del Conde ante el Pleno. Que no otra cosa ha de ocurrir cuando el Niño de la Bola anuncie solemnemente a sus señorías que el proceso de autodeterminación de Euskal Herria se ha acabado, se ha acabado, se ha acabado. Es decir, que, naturalmente, se ha acabado hasta el momento presente. Y para que el revival histórico nos luzca todo lo completo y vistoso que sea posible, a estas horas, ya tenemos al Méndez disfrazado de Vladímir Ilich –¿Libertad? ¿Para qué?– y a Pepiño travestido nada menos que de Willi Münzenberg, que aquél sí que sabía montar circos heterodosos como ya no se ven.

Qué tiempos aquellos, Pepiño, cuando los chicos de la Komintern pastoreaban a las masas de Occidente y a la crema de la inteletualidá con el cuento chino de la paaaaaz y el antifascismo. Cuando el padrecito Stalin paseaba a sus "inocentes" tras las hermosas pancartas naïf de la paaaaaz y el diálogo por los bulevares de París. Y, mientras, pactaba en secreto el reparto a pachas del solar del matadero con Hitler. Aunque claro que no era lo mismo tener en nómina a H. G. Wells, Paul Eluard, Bertolt Brecht ("cuanto más inocentes son, más se merecen el paredón"), Hemingway o Dashiell Hammett que a Manolito Rivas, Suso de Toro, Miguel Bosé y las petardas de Rosas Blancas. Pero, homiño de Dios, tampoco Otegi le llega a las suelas a Goebbels, ni el otro, el tal Pernaldo, al dobladillo del pantalón de Himmler. Por lo demás, querido Pepiño Münzenberg, no temas por ese asunto (ya sabes, lo de la chirigota del Méndez). Hay algo que ni ha cambiado desde los viejos buenos tiempos, ni cambiará jamás: los tontos útiles

LA POLÉMICA DE LAS PANCARTAS
Editorial minutodigital 11 Enero 2007

Está siendo importante la polémica suscitada por la convocatoria de manifestaciones por parte del Gobierno Vasco en Bilbao y los sindicatos CCOO y UGT en Madrid. Polémica que crece de forma artificial con motivo de los lemas de las pancartas; otra muestra más, de que hay muchos españoles que no tienen nada clara la verdadera naturaleza de los asesinos.

Pero la cuestión sobrepasa a los lemas y las pancartas, y llega hasta el propio concepto que de la relación de la sociedad democrática con los asesinos tienen algunas fuerzas políticas y colectivos ciudadanos. Mientras algunos piensan que pese a los asesinatos de Barajas aún se puede hablar con los terroristas y ocultan intenciones tras lemas mas o menos tibios, otros nos situamos en una posición que planta cara a esa tibieza por grande que sea la pancarta que luzca la palabra libertad. De nada sirve la libertad sin dignidad. Y ninguna dignidad hay en asistir a una manifestación que desde nuestro humilde parecer esconde claros intereses de carácter partidista y político.

Y es que de nada sirve que unos cedan a las pretensiones de otros y se acuerde que una u otra palabra pueda o no pueda figurar en una pancarta.

Se trata de lanzar un mensaje claro, contundente y de la suficiente intensidad como para que a los terroristas -que es a quienes se dirigen estas manifestaciones-demostraciones de fuerza por si alguien lo había olvidado- les quede meridianamente clara la idea de que España no negocia con terroristas, sus políticos no van a ser chantajeados bajo ningún concepto, el Estado de Derecho se defenderá de la amenaza terorista con todas las herramientas legales a su alcance, los terroristas pagarán por sus crímenes por mucha huelga de hambre con la que pretendan presionarnos y que, finalmente, a las víctimas del terrorismo y a sus familias se les dará, hasta la extenuación si es preciso, dignidad y justicia.

Y todo lo demás son simples letras pegadas sobre trozos de plástico a los que se agarran algunos políticos para esconder sus miserias.

Papelitos y papelones
POR IGNACIO CAMACHO ABC 11 Enero 2007

SOSTENÍA el maestro Freud que los lapsus provienen del impulso humano a decir la verdad, como una transferencia del subconsciente rebelde ante la hipocresía social del lenguaje. Por eso resultan tan demoledores en política, donde la expresión verbal desempeña más que en ningún otro ámbito una función encubridora. En el discurso político, que es una superestructura de velos y camuflajes, un carnaval de disfraces intencionales, el lapsus irrumpe como un extemporáneo e involuntario strip tease que desnuda la conciencia del hablante, como una novia que se enredase la cola de su casto vestido y al tirar de él quedara expuesta, en lencería picante, ante el altar asombrado de la opinión pública.

El nerviosismo y la ansiedad en que el Gobierno anda sumido en estos días convulsos, zarandeado y groggy por la evidencia del fracaso de su proyecto angular de esta legislatura, está propiciando una catarata de traspiés dialécticos, de gazapos orales en los que cabe atisbar la dimensión real del estado anímico del presidente y su entorno. Algo muy serio trastorna el equilibrio gubernamental cuando hasta la prudente y eficaz vicepresidenta De la Vega se desliza por la bisoña impericia de convertir el Pacto Antiterrorista en «un papelito» arrumbado, manifestando en su descuido expresivo lo que ciertamente constituye una evidencia política: que el Gobierno enterró hace tiempo su propia iniciativa de acuerdo de Estado contra el terror, para sustituirla por el zigzagueante plan de diálogo con ETA que ha hecho crisis bajo los cascotes de Barajas.

Ese palmario afán revisionista, que ha sostenido toda la acción política del zapaterismo, sigue latiendo bajo las apariencias de rectificación desencadenadas por el atentado del día 30 y aflora a la menor oportunidad en un discurso oficial impregnado de voluntarismo forzoso. Era un lapsus el premonitorio término de «accidente» que se escapó de los labios presidenciales la víspera del bombazo. Era asimismo otro lapsus el verbo «suspender» con que el presidente se refirió, la tarde misma del atentado, al proceso de diálogo con ETA. Brotes del subconsciente que se abrían paso en medio de la zozobra que tambaleaba a un Gobierno comprometido por sus errores. No lo es, sin embargo, el cuidadoso empeño con que Zapatero evita hablar de «terrorismo» y de confrontación cuando proclama su determinación de alcanzar «el fin de la violencia». Pero es el mismo espíritu, consciente e inconsciente, el que anima una semántica nacida de la voluntad de insistir en un designio impermeable a la terquedad de los acontecimientos, más allá de las obligaciones impuestas por la oportunidad de las circunstancias.

El Pacto Antiterrorista es ya, en efecto, un mero papelito mojado por la lluvia del mantra pacifista del presidente. Pero lo que está haciendo el Gobierno en esta crisis nacional no es un papelito, sino todo un papelón, agarrado a la brocha de una obstinación estéril mientras los terroristas le retiran la escalera de la esperanza.

El servilismo y la sumisión amenazan el futuro del PSOE
Francisco Rubiales Periodista Digital 11 Enero 2007

Nadie entiende en España como el PSOE, un partido con tradición de gobierno y experiencia histórica en la lucha contra el terrorismo, ha permitido que Zapatero y su gobierno estén cometiendo errores tan pueriles y de principiante en su relación con el terrorismo etarra.

Los ciudadanos perciben que los terroristas etarras han engañado al gobierno y que, en lugar de llevarles hasta la victoria electoral, como esperaban Zapatero y su equipo, les están llevando hasta un ridículo que podría sepultar a los socialistas en una derrota electoral 2008 que, hasta hace pocos meses, era impensable.

El gobierno ha sido torpe, terco y opaco en su relación con ETA. No ha sabido o no ha querido leer las señales que le llegaban desde la banda, ni los consejos de los expertos, ni los avisos de los servicios de inteligencia franceses, israelies y españoles, ni los informes de las fuerzas de seguridad francesas y españolas, que advertian de un rearme de la banda y de una reaorganización de los comandos que sólo podía indicar la preparación de una contraofensiva. Todas las luces rojas estaban encendidas en el panel de mando y ZP no se ha dado cuenta o, lo que es más grave, no ha querido advertir a los españoles que el riesgo de un atentado era inminente para no aguar su esquizofrénica "fiesta" de la paz.

Ni siquiera han sabido los socialistas realizar una lectura correcta de su propia historia, cuajada de víctimas de ETA, entre ellas gente como Ernest Lluch, asesinado por la banda precisamente cuando abogaba por una negociación.

Zapatero, a pesar de contar con la ayuda de legiones de asesores, expertos, analistas, documentalistas y estrategas, no ha sabido interpretar gestos tan elocuentes como las advertencias de la propia banda, el robo de las casi cuatrocientas pistolas en Francia, el robo de coches en suelo francés y el rabioso comportamiento, cuando golpeaba furioso y amenazante los cristales de la Audiencia Nacional, del asesino Francisco Javier García Gaztelu, alias Txapote, uno de los caudillos de esos comandos de pistoleros inmisericordes que hoy y siempre han mandado en la banda.

ETA siempre ha engañado a los negociadores de la democracia española, cuando no los ha matado, como ocurrió con el periodista José María Portell, asesinado en 1978, cuando mediaba en una negociación con ETA, durante la época de Adolfo Suárez. A los miembros de la banda que flaquean o abogan por la negociación o los mata, como a Yoyes, o los humilla, como acaba de hacer con Josu Ternera y con Otegui, que se enteraron del atentado de Barajas por la prensa.

Tan sólo hay una explicación lógica para la increible torpeza del PSOE: en ese partido, los conceptos de "disciplina" y de "lealtad" se han deteriorado y, por causa del clientelismo y de la obsesión por el poder y los privilegios, hoy son entendidos como "servilismo" y "sumisión".

Muchos observadores políticos españoles saben que muchos militantes y hasta dirigentes socialistas ha emitido en privado críticas durísimas a Zapatero por la forma como ha llevado dos asuntos claves de su gobierno: el Estatut de Cataluña y la negociación con ETA. Esa gente, que fue capaz de hacer en privado análisis lúcidos, ha sido incapaz de plantarse ante sus dirigentes para hacerles ver sus terribles errores.

El PSOE es cada día más una cofradía de poderosos y una organización internamente vertical en la que la única manera de prosperar y hacer carrera es renunciando al librepensamiento y sometiéndose a las elites del partido. Como muestra del auge del servilismo y la sumisión a la elite, algunos militantes están siendo suspendidos por exigir procesos de "primarias" en el partido.

Esa defunción de la democracia interna, ese sometimiento a los líderes y esa incapacidad para elevar la crítica, producto de una perversa sustitución de la disciplina y de la lealtad por el servilismo y la sumisión, puede llevar a ese gran partido hasta la tumba.

El verticalismo autoritario de los partidos impide que las ideas e iniciativas viajen desde las bases hasta la cúspide, pero no en sentido contrario. Ese síndrome, que en la vida interna del partido hace que muchos debates sean estériles, porque nadie se atreve a defender tesis contrarias a las que defiende el líder o a plantear ideas que disgustan a los poderosos, cercena la libertad, asfixia la creatividad, reprime la imaginación y termina ofuscando el cerebro y convirtiendo a la organización un un músculo torpe, turbado y atrofiado, incapaz de garantizar su futuro como fuerza política y peligrosamente preparado para cometer errores tan garrafales como sorprendentes que, cuando se gobierna, se tornan letales para la democracia y la nación.

Voto en Blanco

El triunfo de la estulticia
POR M. MARTÍN FERRAND ABC 11 Enero 2007

LOS días que le tocaron vivir a Desiderio Erasmo de Rotterdam, a horcajadas entre el XV y el XVI, fueron muy parecidos a los nuestros. Tiempos de cambio profundo y confrontación intensa entre distintas formas de fanatismo. A Erasmo, hijo natural de una mocita burguesa y un sacerdote católico, le correspondió además la experiencia de la marginación y el desprecio, que sólo pudo superar con la medicina del talento, uno de los más diáfanos y fecundos de nuestro ámbito cultural. Incluso puede decirse, retorciendo un poco la Historia y el lenguaje, que Erasmo fue un precursor de las ideas centristas -moderación y equilibrio- que hoy demanda el mundo y, seguramente por eso, el sabio agustino tuvo -y tiene- en España menor predicamento que en el resto de Europa.

Entre la inmensa obra que Erasmo nos dejó escrita viene a cuento y resulta oportuno recordar un «Elogio de la Estulticia» -«Seu laus Stultitiae», generalmente mal traducido como «Elogio de la locura»- que, con perdón del anacronismo, podría editarse en edición gráfica ilustrada con fotografías de José Luis Rodríguez Zapatero tomadas en distintas poses y circunstancias. La Estulticia, según el sabio holandés, es hija de Plutón, dios de la riqueza y origen de todas las cosas, y de la Juventud. Es, visto con ojos generosos, el caso del actual presidente del Gobierno, la explicación de los principios generales que marcan su errática y peligrosa conducta y que, eso es lo malo, debilita al Estado, despieza la Nación y erradica el sentido de la Patria.

Zapatero es un caso tan límite de falta de cordura e inteligencia políticas como retratan, con precisión, sus poco más de treinta meses de Gobierno. Primero dio rienda suelta a su complejo de bombero y, tras avivar la llama, trató de apagar el incendio estatutario de Cataluña. Se enredó con la manguera y se vino abajo llevándose por delante unos cuantos jirones de la Constitución del 78 y sustituyendo un tripartito atemperado por Pasqual Maragall por otro, todavía imprevisible, que nadie modera y que, según vaya activando el Estatut, les dará más de un problema a los catalanes y algún disgusto al resto de los españoles. Después, y es donde más luce su escasez, Zapatero inició una lenta operación de suicidio político y, simultáneamente, de demolición nacional. Es lo que, con desparpajo y falsedad llamó «proceso de paz».

Lo que ahora pretende Zapatero como gran remate de su torpe jugada es la unanimidad de las fuerzas democráticas en la lucha contra ETA y sus cómplices. Es decir, el líder quiere cómplices, sordina que pueda atenuar sus muchos desafinos. No quiere cargar con su responsabilidad y trata de repartirla. Mariano Rajoy y los demás jefes de fila debieran meditar sobre ello antes del próximo lunes. La estulticia es altamente contagiosa.

Hay pistas falsas que despistan a Rajoy ante la manifestación-trampa
Pascual Tamburri elsemanaldigitall 11 Enero 2007

Vivimos en medio de equívocos. ETA mata, pero debemos creer que la tregua sigue. Zapatero yerra, pero el sábado una manifestación-trampa cargará contra el PP. El Pacto Antiterrorista funcionó, pero para María Teresa Fernández de la Vega era sólo "un papelito". Incluso la resistencia contra el "proceso de paz" siente la tentación de pistas falsas; y lo primero que hace falta en el entorno de Mariano Rajoy es claridad, para saber responder a la evidencia de que "el preámbulo del Pacto ya no vale".

Primero: el problema no es la violencia. La "violencia", es decir los delitos de ETA, es un instrumento. ETA, como parte del nacionalismo vasco, tiene unas metas cuyo cumplimiento evitaría más "violencia". Pero muchos no sólo rechazamos que ETA mate, sino que nos negamos a hacer posibles sus objetivos. La anti-violencia, si implica pagar cualquier precio, es una pista falsa. No son sólo "violentos", sino enemigos de España.

Segundo: la solución no es la unidad de los demócratas. El PNV, Eusko Alkartasuna, Aralar y Batzarre son partidos democráticos. Batasuna pretende serlo. La línea de falla no está hoy en la democracia, sino en la identidad colectiva que se afirma o se niega. Recompensar a una parte del nacionalismo vasco, alegando que es democrático, es una trampa que Zapatero emplea a sabiendas. Nadie niega la democracia, al menos en teoría, pero muchos están dispuestos a negar España.

Tercero: el antídoto no es sólo el liberalismo. La unidad y la entereza de un país no se pueden defender desde el puro individualismo. Fernando Savater, conocido por su hostilidad al nacionalismo y a su terrorismo, ilustró en 2005 una tendencia de moda: "La idea de España me la sopla... A mí me la suda... Me interesan los ciudadanos, me interesan los valores, me interesan las leyes, me interesan las libertades." Hay quien no se opone al nacionalismo vasco por basarse en unos hechos falsos y por crear desde la nada una identidad vertebrada por el odio; hay quien niega toda identidad comunitaria, absolutiza la libertad individual y la eleva a valor único de un nuevo paganismo. Un sano liberalismo puede ser parte del frente común contra la emergencia nacional-terrorista, pero el relativismo de las "gamas de grises", los "para mí" y los "depende" no es la solución al problema. Algunos no nos oponemos a Josu Ternera en nombre de una rancia ideología dieciochesca ni de "un luminoso mundo cosmopolita de sujetos racionales que sustentan su conciencia cívica sobre la democracia moral y la emancipación individual", sino de la patria grande y pequeña.

Cuarto: la barrera no es el navarrismo. Hay en la conciencia política un recuerdo de la contundencia de Navarra, de sus vecinos y oriundos y de algunas de sus instituciones en la Primera Transición. Esa batalla se venció en nombre de Navarra y su identidad foral contra Euskadi, que la negaba. Pero ahora todo el mundo es navarrista, no sólo UPN que nació al calor de aquella lucha sino todos, PSN, nacionalistas, comunistas de IU e incluso ETA. Todos albardados en fueros, envueltos en la milenaria bandera y arrastrando las cadenas de las Navas. Eso sí, hablan de otras Navarras. ¿La respuesta? Matizar el navarrismo para que no se convierta en una trampa, y recordar que España es anterior en el tiempo a Navarra y origen necesario de los Fueros. Sólo la Navarra foral y española puede ser freno y no motor del separatismo.

¿Se enzarzarán Rajoy y Miguel Sanz en esas trochas sin salida? Creo que no, porque es mucho lo que está en juego. Si la "operación Zapatero" llegase a completarse la derecha española quedaría, nostálgica de un "Pacto que ya no vale", en un país mutilado, en la misma condición de impotencia política, social y cultural del Partido Campesino polaco con Jaruzelsky. También es verdad que el centro derecha político "apenas representa a una pequeña porción de la sensibilidad real de la derecha social y cultural española" y que una derecha social y plural complementa ya lo que Rajoy hace en las instituciones. Conocer esas cuatro trampas debe ser estímulo para una acción concreta, directa y realista. "Lo que no sirve de nada es la queja privada que no se refleja después en actitudes públicas, el espíritu de secta o de capilla" ni el gimoteo de los que piensen sólo en intereses materiales y comodidades intelectuales.

Yo escribo tu nombre, Libertad
(En 1942, el poeta Paul Eluard, durante la ocupación nazi de Francia, escribió este poema antológico sobre el significado de la palabra Libertad.)
Santiago Delgado Martínez Periodista Digital 11 Enero 2007

En 1942, el poeta Paul Eluard, durante la ocupación nazi de Francia, escribió este poema antológico sobre el significado de la palabra Libertad. Casi cuarenta años más tarde, la argentina Nacha Guevara hizo una versión, en español cantada, con música de Pagliaro, que tuvo gran éxito en España, en la España posterior al 23F. Hoy, los mismos que entonces entonaban la canción, se avergüenzan de colocar la palabra en su panacarta para protestar contra los nuevos nazis de la eta. Para refrescar memorias, traigo aquí la versión de aquel entonces de hace veinticinco años, y se la dedico, tanto a los desmemoriados, para su vergüenza, como a todos los luchadores por la verdadera libertad del País Vasco, que tienen que ir acompañados de escoltas todos los instantes de su vida, y a los que se les ha negado la ínfima solidaridad de recordarles en la manifestación contra el terrorismo, convocada para protestar del salvaje atentado de Barajas, en el que murieron dos trabajadores ecuatorianos.

El poema dice así:
Por el pajaro enjaulado / Por el pez en la pecera / Por mi amigo que esta preso / Por que ha dicho lo que piensa / Por las flores arrancadas / Por la hierba pisoteada / Por los arboles podados / Por los cuerpos torturados / Yo te nombro Libertad Por los dientes apretados / Por la rabia contenida / Por el nudo en la garganta / Por las bocas que no cantan / Por el beso clandestino / Por el verso censurado / Por el joven exilado / Por los nombres prohibidos / Yo te nombro Libertad Te nombro en nombre de todos / Por tu nombre verdadero / Te nombro y cuando oscurece / cuando nadie me ve Escribo tu nombre / en las paredes de mi ciudad / Escribo tu nombre / en las paredes de mi ciudad Tu nombre verdadero / Tu nombre y otros nombres / que no nombro por temor / Por la idea perseguido / Por los golpes recibidos / Por aquel que no resiste / Por aquellos que se esconden / Por el miedo que te tienen / Por tus pasos que vigilan / Por la forma en que te atacan / Por los hijos que te matan / Yo te nombro Libertad Por las tierras invadidas, / Por los pueblos conquistados / Por la gente sometida / Por los hombres explotados / Por los muertos en la hoguera /Por el justo ajusticiado / Por el héroe asesinado / Por los fuegos apagados / Yo te nombro Libertad Te nombro en nombre de todo / Por tu nombre verdadero / Te nombre cuando oscurece / cuando nadie me ve Escribo tu nombre / en las paredes de mi ciudad / escribo tu nombre / en las paredes de mi ciudad Tu nombre verdadero / Tu nombre y otros nombres / Que no nombro por temor / Yo te nombro Libertad.

Y proclamo: la prevalencia de la palabra paz sobre la palabra libertad en la manifestación aludida no muestra sino la voluntad de presentar dicha manifestación como apoyo al gobierno en su negociación-claudicación ante los terroristas, en lugar de dar cauce a la protesta social frente a la barbarie. Es un intento de manipulación de los colectivos inmigrantes. Así las cosas, la palabra Libertad molesta. Como en el París de Eluard, de 1942. Vale.

EL ESTADO ESPAÑOL ESTÁ INDEFENSO
Antonio García Fuentes Periodista Digital 11 Enero 2007

Conviene recordar primero que el Estado, no es el rey y su familia, el Gobierno y sus ministros, amén de sus altos mandatarios, el Ejército, el aparato judicial; y en general, las altas cúpulas que se supone existen para el mantenimiento y seguridad del mismo… no, el Estado somos la totalidad de habitantes que vivimos y pagamos impuestos para que ese Estado se sostenga y nos sostenga, principalmente procurándonos una seguridad de personas y bienes, hoy cuasi inexistente: me explico.

Hemos visto durante ya muchos años (demasiados) cómo una enorme (debe ser enorme y bien organizada) banda de asesinos terroristas, ha puesto “a parir” al Estado, representado por gobiernos ineficaces, que culmina en la inutilidad del actual; el que engañado miserablemente, le producen un atentado de tal calibre, que igualarlo sólo lo imagino, empleando aviones de última generación y dirigidos por un alto Estado Mayor de un ejército estatal. Para analizar ello no hay que ser muy inteligente, sólo ver los planos que del atentado en el aeropuerto de Madrid, nos han servido las televisiones.

Pero es más; esa misma banda y en sus múltiples organizaciones o tentáculos incontrolados, han efectuado cientos de atentados en las provincias vascongadas y allí, no es que campan por sus respetos, es que son dueños de la calle; y además extorsionan y cobran “sus impuestos”, como lo que ya son; “un estado dentro del Estado”… ¿las policías y fuerzas del orden?... ¿pero existen?... ¿para qué sirven o nos sirven… para qué cobran de nuestros impuestos? ¿Y el Gobierno autonómico y estatal… existen?

Si nos fijamos y analizamos someramente, a lo que se denomina “delincuencia común” (también la denominada “de guante blanco”) vemos impotentes y horriblemente asombrados, que en general actúan bien organizados y; o quedan impunes, o mediante subterfugios que no comprendemos, salen indemnes o con “daños ridículos”; y es claro, que todo ello y a quienes no han conocido nunca los escrúpulos, los llena de seguridad y siguen avanzando en esa ya incuantificable delincuencia de todo tipo que asola al Estado español; en el que, y en inmensa mayoría estamos indefensos y ni nos dejan… “comprar armas para defendernos”; cosa esta indeseable si de verdad el Estado funcionara de forma aceptable. De la invasión de inmigrantes, mejor ni hablar.

Se ha conformado un ejército de policías uniformados, paralelo pero controlado particularmente, cosa que es una aberración en un Estado que se dice moderno… pues otra cosa no son, ese ejército de “vigilantes jurados”, que previo pago de su importe, luego no vigilan nada, puesto que la delincuencia sigue creciendo y creciendo.

Las capas “altas” y que pagamos directa o indirectamente el contribuyente… tienen sus guarda espaldas, sus coches blindados y todo lo necesario, para que como en tiempo medieval, vayan siempre seguros con “sus mesnadas”… ¿Los siervos… nosotros?… pues lean historias del medioevo y con las diferencias lógicas, estamos igual que aquellos, o sea… sujetos a los caprichos del señor o de sus bandas rivales… sólo nos han dejado el voto, que visto para lo que sirve, mejor tirarlo a la basura. ¿Progreso… qué es eso para los que dicen gobernarnos… lo saben ellos mismos?

No me referiré al último degollado en Cataluña, o al indefenso propietario de modesto chalé, que igualmente en Cataluña y habiendo sido robado siete veces, aparece llorando en la pantalla televisiva… “un pobre anciano llorando impotente ante tales latrocinios”… mientras los políticos del “estado catalán”, se dedican “a sus cosas y van en sus coches blindados y bien asistidos por una policía inútil para ese anciano”. ¿Cuántos más casos podría referir aquí, o usted mismo que lee este artículo? Sí, me afirmo, vivimos en un Estado indefenso… al menos nosotros y dentro de nosotros aún más, esas importantes clases medias (que son las que hacen grande al Estado) y que son las más asaltadas por todos… desde los delincuentes citados, hasta por los recaudadores de impuestos de ese Estado, que luego no sabe defenderles… “lo que les deja”.

No exagero nada en absoluto, medite y compruébelo… pero si tiene dudas, simplemente vaya a la cadena COPE, que en uno de sus grandes servicios ciudadanos; el pasado domingo (estaba amaneciendo) siete de enero; entrevista a un dirigente nacional de los sindicatos de policía de España y en el que intervienen múltiples oyentes con su voz o mensajes; y lo que allí se dijo y que lo tienen grabado… es como para que dimita, hasta el último celador “oficial”… y luego escriba usted, comente, hable; al menos para que nos oigan los “irresponsables que mantenemos y mantenemos muy bien”; que se dejen de esas asquerosas políticas de acoso y derribo entre ellos; y que atiendan a ese Estado indefenso, que les paga y mantiene…. Y que les desprecia con todas sus fuerzas, ya que es la única “arma” que en realidad poseemos y que no nos la puede arrebatar nadie, mientras tengamos dignidad suficiente para mantenerla.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen.ciudad.org (allí más)

Hasta aquí hemos llegado
COMUNICADO DE PRENSA DEL FORO ERMUA  11 Enero 2007
Bilbao, a 11 de Enero de 2007

El Foro Ermua, tras analizar la sucesión de hechos que han tenido lugar en relación con la manifestación del día 13 de enero de 2007 en Madrid, ha podido constatar que ésta ha sido conducida por la UGT, actuando de correa de transmisión del Gobierno, para generar un clima de desunión y desconfianza entre las fuerzas democráticas con el fin de propiciar una política favorable a la negociación con ETA. Por tanto, la manifestación ha dejado de ser el lugar de encuentro de todos los ciudadanos que deseamos solidarizarnos con Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate, asesinados en el brutal atentado cometido por ETA en Barajas, y con sus familiares y amigos.

Los hechos más relevantes han sido los siguientes:

1º.- La Federación Nacional de Ecuatorianos en España (FENADEE) procedió a convocar una manifestación para el día 13 de enero de 2007. El Foro Ermua se unió a dicha manifestación desde un primer momento. Se pretendía rendir un merecido homenaje a los dos ciudadanos ecuatorianos asesinados, expresando la condena por el atentado y el rechazo a ETA.

2º.- Lo que era una convocatoria al margen de cualquier interés de partido, fue rápidamente neutralizada y se procedió por parte de UGT –apelando al apoyo de CC.OO.- a organizar una manifestación paralela el mismo día en que estaba convocada la de la comunidad ecuatoriana.

3º.- La nueva convocatoria se realizó bajo el lema “Madrid, por la paz y contra el terrorismo”. El lema resultaba obviamente insuficiente y podía entenderse como un apoyo implícito a la política de negociación con ETA desarrollada por el Gobierno, en la que la inadecuada apelación a la paz ha servido para abdicar de la defensa de la libertad y del principio democrático de no realizar cesión política de grado alguno frente al terrorismo.

4º.- El Foro Ermua, ante un lema tan insuficiente y ambiguo, solicitó a los convocantes algo tan sencillo como la inclusión de la defensa de la libertad en el lema de la manifestación.

El Foro Ermua manifestó en todo momento su deseo de estar en la manifestación del día 13 de enero de 2007 junto a la comunidad ecuatoriana y a las fuerzas sindicales, pero anunció que la apelación a la paz sin incluir el valor de la libertad, puesto en peligro por el terrorismo, sería prueba inequívoca de que se trataba de orientar la convocatoria hacia objetivos ajenos a la solidaridad con las dos víctimas de ETA.

5º.- Tanto CC.OO. como la FENADEE rápidamente admitieron la inclusión de la defensa de la libertad en el lema y apoyaron la petición del Foro Ermua.

Por ello, queremos agradecer el esfuerzo realizado por ambas organizaciones y expresarles nuestro reconocimiento.

6º.- UGT, actuando a todas luces de mamporrero del Gobierno, se negó expresa y contumazmente a incluir la defensa de la libertad en el lema de la manifestación, imponiendo su posición al resto de los convocantes. A día de hoy no ha dado ninguna explicación coherente para negarse a defender un valor tan básico. ¿Qué sentido puede tener negarse expresamente a incluir la defensa de la libertad en la manifestación? Al hacerlo UGT ha abandonado los valores esenciales del sindicalismo y ha pervertido el sentido de la movilización.

7º.- La utilización de la manifestación por UGT ha derivado en la adopción de decisiones organizativas cuyo sentido ha sido crecientemente excluyente de la ciudadanía democrática que no se identifica con la política de negociación con ETA mantenida por Rodríguez Zapatero.

8º.- En resumen, la UGT, actuando al servicio del Gobierno, ha convertido lo que debía ser una marcha unitaria de solidaridad con las dos últimas víctimas de ETA, contra el terrorismo y por la libertad, en una manifestación con la que se trata de avalar una política de diálogo y cesión permanente al terrorismo que ha provocado el fortalecimiento de la banda y la división en la lucha antiterrorista.

Hasta aquí hemos llegado. Por el sectarismo mostrado por el sindicato socialista, por la apelación a una paz que se utiliza como anestesia para legitimar cualquier cesión o diálogo con ETA, por la negativa expresa a defender la libertad que garantizan la Constitución y el Estado de Derecho y, en definitiva, por la expresa voluntad de dividir, excluir e impedir el consenso de los ciudadanos que repudian el terrorismo, el Foro Ermua, que ha realizado todo tipo de cesiones y esfuerzos por buscar la unidad, no puede mantener su apoyo a la manifestación.

De esta manera, el Foro Ermua ha decidido no acudir a la convocatoria del día 13 de enero de 2007 en Madrid. Y advierte a los ciudadanos de que, como en su día hizo Ibarretxe con la marcha posterior al asesinato de D. Fernando Buesa y su escolta D. Jorge Díez Elorza, el Sindicato UGT ha convertido la de Madrid no en un acto solidario contra ETA y por la libertad, sino en un gesto de apoyo a Rodríguez Zapatero.

Para más información:
Mikel Buesa 650 974 204
Inma Castilla de Cortázar 686 652 710
Iñaki Ezkerra 657 700 792
Fernando García de Cortázar 609 980 802

VEN "FINES POLÍTICOS" EN LA MANIFESTACIÓN DEL SÁBADO
La CEP acudirá a la concentración de la AVT y Peones Negros contra la negociación con ETA
La concentración de este jueves de la AVT y Peones Negros contará con el respaldo de la Confederación Española de Policía. En declaraciones a Libertad Digital, el portavoz del sindicato policial ha explicado que no estarán en la manifestación del sábado porque "entienden" que se está "orientando en términos de fines políticos". No comprenden por qué quienes ahora la respaldan no han asistido a las organizadas anteriormente por la AVT. La CEP, ha explicado, "está con las víctimas" y quiere condenar este jueves la negociación con los terroristas y exigir que no se le vuelva a dar a los "criminales" un "estatus de interlocutor político". Mientras, Batasuna-ETA ha anunciado que asistirá a la marcha de Ibarretxe.
Libertad Digital 11 Enero 2007

En declaraciones para Libertad Digital, Rodrigo Gavilán ha explicado los motivos por los que la Confederación Española de Policía se une a la concentración de la AVT y Peones Negros. El sindicato policial, según el portavoz, quiere condenar "los últimos asesinatos" de la "banda mafiosa" ETA en la T-4 de Barajas y también la "irresponsable negociación" con ETA emprendida por el Gobierno.

La CEP recuerda que la inició el Ejecutivo con el respaldo de otros grupos políticos, asociaciones e "incluso otros sindicatos" del Cuerpo, "dando estatus de interlocutor político" a "criminales" que defienden la imposición de "un sistema antidemocrático en una parte de España.

Además, el sindicato secunda esta protesta para "impedir que continúe la negociación con ETA". El objetivo, que "el sufrimiento" que han padecido los Cuerpos de Seguridad del Estado al "proteger" los derechos y libertades "del resto de los españoles" no caiga en una "negociación con réditos políticos". El sindicato, ha subrayado Gavilán, "está con las víctimas" e "ir junto a la AVT".

Respecto a la manifestación del sábado, la CEP ha manifestado que "no entiende cómo algunos colectivos", como partidos políticos, asociaciones y sindicatos, "que ya han confirmado su asistencia" no han secundado, en cambio, otras manifestaciones de las víctimas, en alusión a las organizadas por la AVT. Ante esta situación, el sindicato "entiende" que la marcha "se está orientando en términos de fines políticos".

España y Libertad pide al TSJPV que impida las concentraciones a favor de los presos
La plataforma sostiene que "esta convocatoria tiene como fin contribuir a la estrategia de ETA para presionar al Gobierno"
EFE BILBAO El Correo 11 Enero 2007

La plataforma España y Libertad ha presentado una denuncia ante la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en la que se solicita la prohibición de las concentraciones organizadas este viernes en apoyo a los presos de ETA.
Según ha informado hoy en un comunicado esta organización, la denuncia está dirigida "contra los miembros de las organizaciones ilegales Askatasuna y Batasuna implicados" en esas concentraciones organizadas en localidades vascas para pedir la liberación del preso etarra Iñaki de Juana Chaos.

España y Libertad acusa a los convocantes, entre los que dice "podría figurar" el dirigente de Askatasuna Juan María Olano, de los delitos de colaboración con banda armada, ya que, según dicen, "la convocatoria tiene como fin contribuir a la estrategia de ETA para presionar al Gobierno para que excarcele a los presos de la banda".

También les acusa de enaltecimiento del terrorismo, al considerar que "en sus comunicados se ensalza la figura de terroristas tan sanguinarios como De Juana Chaos". "Igualmente en el caso de los miembros de Batasuna que han apoyado la convocatoria se les acusa de un delito de quebrantamiento de medida cautelar o desobediencia, ya que la organización ilegal sigue estando considerada parte de ETA y tiene prohibida la realización de cualquier actividad de carácter público o político", se dice en la nota de prensa.

Esta asociación califica de "intolerable este nuevo desafío al Estado de Derecho" y solicita de la Fiscalía que se adopten todas las medidas precisas para impedir la celebración de las concentraciones.

«Vas a morir», pintada «habitual» en las casas de los candidatos
ABC 11 Enero 2007

Aunque no se tiene la certeza de que en la campaña para las elecciones municipales vayan a aparecer, como en el 2003, pintadas con el mensaje «vas a morir» en los domicilios de los candidatos del PP vasco, faltan en estos momentos más personas para completar las listas electorales de los partidos no nacionalistas que hace cuatro años.

Ahora, en el País Vasco hay 630 cargos públicos del PSE y del PP que viven protegidos con escoltas frente a la amenaza de ETA. Para la elección de estos cargos hacen falta cientos de personas más que figuren en posiciones de «no salida» en las candidaturas y que arriesguen su seguridad personal por puro altruismo.

La mayoría de quienes figuran en esas listas son ciudadanos que tienen el valor de identificarse para apoyar al PP a costa de sufrir el «desprecio» de sus vecinos, algo que, para muchos de ellos, resulta más duro que asumir que se forma parte del colectivo de personas situadas en la diana de ETA.

En 2003 el PP consiguió presentar por primera vez candidaturas electorales en todos los municipios del País Vasco gracias a esos «héroes» que decidieron salir del anonimato en territorio «hostil» y a apoyos de personas independientes.
En junio de 2005 ETA «excluyó» de su lista de amenazados a los cargos electos, pero ni éstos, ni el Departamento vasco de Interior, confiaron en ese «indulto», como tampoco en las «treguas». Durante los últimos nueve meses, la mayoría de los cargos públicos del País Vasco han seguido protegidos.

María San Gil acepta la oferta del SUP y sus policías completarán las listas del PP vasco
D. MARTINEZ / M. L. G. FRANCO. MADRID/BILBAO. ABC 11 Enero 2007

El PP vasco ha aceptado la oferta del Sindicato Unificado de Policía (SUP) de completar con sus afiliados las listas electorales que los populares no puedan cerrar por falta de candidatos debido al clima de terror, agravado ahora por la ruptura de ETA de su tregua con el asesinato de dos ecuatorianos en la Terminal 4 de Barajas y el comunicado en el que amenaza al Gobierno con nuevos atentados. María San Gil, presidenta del PP vasco, ha aceptado la iniciativa que José Manuel Sánchez Fornet, secretario general del SUP, le hizo por carta el pasado 27 de diciembre -antes de la ruptura del alto el fuego- , impulsado por la información que ABC publicó ese mismo día sobre las dificultades que van a tener los populares en el País Vasco para cubrir sus candidaturas, no sólo por las amenazas de ETA y su entorno, sino por la ley de Igualdad, que se tramita en las Cortes -el PP ha anunciado que se abstendrá- y que obligará a los partidos a fijar cuotas obligatorias de mujeres en sus listas. De hecho, uno de los problemas del partido de Mariano Rajoy en esta Comunidad es contar con el número de candidatas suficientes para cubrir las listas.

El SUP, sindicato mayoritario en el CNP -con 30.000 afiliados de todas las escalas y categorías-, sopesaba desde hace tiempo hacer una oferta de estas características al PP vasco. En la carta dirigida a María San Gil, Sánchez Fornet precisa que la «lectura de hoy de la información que publica el diario ABC me mueve a hacer esta carta y trasladarte por escrito nuestra propuesta». El sindicato recuerda la incompatibilidad de los policías para ocupar cargos público y por ello subraya que ocuparían «puestos donde no podamos ser elegidos, por razones obvias de nuestra profesión». Indica a continuación que la iniciativa surgió durante una conversación sobre el «distinto apoyo que reciben las Fuerzas de Seguridad de los responsables políticos vascos».

Tras referirse al respaldo que desde el PP reciben el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil, Sánchez Fornet subraya que la iniciativa «ha sido acogida inmediatamente de manera muy positiva por la práctica totalidad de quienes la han conocido y estoy seguro de que, si fuera preciso, no sólo serían responsables y afiliados del SUP quienes la llevarían a cabo, sino que a dicha iniciativa se sumarían miembros de todas las organizaciones sindicales de la Policía».

Consciente del miedo provocado por la banda ETA, el SUP indica en la carta que «en principio nuestra intención pretendía ser un estímulo, una llamada de atención hacia ciudadanos remisos a integrarse en las listas populares, pero, salvando los impedimentos legales que pudieran existir, hoy puedo transmitirte con mucha satisfacción que he recibido el apoyo de todos los responsables sindicales y afiliados a los que he consultado esta iniciativa».

A continuación Sánchez Fornet señala que «España es un Estado Nación, una de las naciones más viejas de la Unión Europea, la única donde todavía persiste un problema terrorista y en una parte de cuyo territorio aún no ha llegado la plena libertad. En ese territorio de España que es el País Vasco tu trabajo, como continuidad del desarrollado por nuestro querido Gregorio es una garantía para todos los españoles. Por eso cuentas con nuestro aliento y apoyo». El SUP recuerda a Gregorio Ordónez, quien cuando fue asesinado por ETA el 23 de febrero de 1995 era candidato del PP a la alcaldía de San Sebastián y las encuestas daban por ganadora su lista electoral.

Ansiada libertad
Por último, Sánchez Fornet se dirige a la presidenta de los populares vascos para decirle: «Te animo a perseverar en tu trabajo político en aras de conseguir la ansiada libertad para tu pueblo y el fin del terrorista para todos los españoles».
San Gil se puso ayer en contacto con el sindicato policial para aceptar la oferta y agradecer la iniciativa porque, según manifestó a ABC, la situación a cuatro meses de las elecciones es «terriblemente complicada» y se trata de un gesto de «una enorme responsabilidad cívica y democrática. Seguimos teniendo la pretensión de cubrir todos los pueblos, porque nos parece importantísimo que quien quiera libremente votarnos tenga la oportunidad de hacerlo, pero no podremos conseguirlo sólo con nuestra gente y habrá que recurrir a compañeros de partido y a quien nos quiera ayudar», explicó.

Hasta 27 puestos
Ha habido otras personas que a título individual se han ofrecido a María San Gil para completar las listas, pero no colectivos tan importantes como el SUP. «Ellos saben que tendremos problemas para rellenar las listas, porque son muchos pueblos y en algunos hay hasta 27 puestos y son muchas las personas que nos hacen falta y han tomado la decisión de ayudarnos», dice.

Considera la dirigente del PP que «el panorama no es muy optimista para quienes luchamos para recuperar la libertad» y asegura que «en 2007 el apoyo del Estado de Derecho y la fuerza democrática en la derrota del terrorismo no es tanta como la que existía en el 2003. Entonces había determinadas garantías que hoy no están y volvemos a tener una ETA rearmada y reorganizada que acaba de matar a dos personas, y eso suele ser un impedimento a la hora de que las personas se apunten en las listas del PP».

Asegura María San Gil no haberse sorprendido porque la oferta se haya hecho al PP y no al PSE, ya que, según dice, «ya desde los tiempos de Gregorio Ordoñez yo mantenía una buena relación con el SUP».

Sin relación con el PSE
No ha habido contactos entre el PP y el PSE para analizar las dificultades que afectan a ambos partidos para completar las listas electorales. Según San Gil, «los socialistas no quieren tener ningún tipo de relación con nosotros. El PSE ha abandonado la defensa del constitucionalismo y de la derrota de ETA y está más al servicio del proyecto nacionalista que en la idea de volver al Pacto por las libertades y contra el terrorismo».

No considera San Gil que el aislamiento político del PP en el País Vasco, con el PSE en el mismo bloque que los nacionalistas, influya en la elaboración de las listas electorales. Entiende, por el contrario, que «esa soledad está acompañada por diez millones de votos y por la respuesta de los ciudadanos al análisis objetivo de los hechos que hemos hecho». A su juicio, el mensaje del PP «es cada vez más compartido por muchas personas que valoran que lo queremos es derrotar a la banda terrorista ETA por el bien del conjunto de la sociedad».

Recortes de Prensa   Página Inicial