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Recortes de Prensa    Jueves 1 Febrero   2007

Nacionalistas
El mandilón identitario
Cristina Losada Libertad Digital 1 Febrero 2007

Los sabios advierten de la facilidad con que los payasos que no ejercen en las pistas del circo sino en las del intelecto o la política pueden convertirse en "realizadores de la historia". Los hechos lo prueban. Así, por algún tiempo, se tuvo a Hitler por un bufón, un tipo excéntrico al que se podría engañar o domesticar a conveniencia. Era aquel rufianesco personaje uno de los tipos de loco que las eminencias que llevan siglos en el guindo creen que han de moderarse cuando lleguen al poder y se encuentren con la realidad cara a cara. ¡Imaginen los peneuvistas cuando asciendan los batasunos! Total, que estas y otras enseñanzas debían impedirnos tomar a chanza a quienes encarnan el producto typical spanish más estrafalario de que disponemos, es decir, a los nacionalistas. Pero no hay manera. Hacen lo posible para que no los tengamos por gente seria. Y aun sabiendo de su condición de sanguijuelas y su intención de chupar toda la sangre de un organismo que es, como si dijéramos, el nuestro, salen con ocurrencias como la de los mandilones y nos vuelven a sentar en la grada desde la que reíamos las gansadas de Tonetti y compañía. No vivimos en Jauja, pero no salimos de la carcajada. Los gusanos también hacen cosquillas.

La cosa ha salido en el DOGA, que es el BOE gallego, y reza así: que sacan a concurso el diseño de los mandilones de los niños que asistirán a las "galescolas" y que las prendas deberán identificar a sus portadores como miembros de una "red institucional propia de Galicia con identidad propia". Hete aquí una gran responsabilidad para esos rapaciños. Con menos de tres años de edad llevarán sobre sus cuerpos los signos de la propia identidad propia de Galicia, la cual es para los nacionalistas una identidad tan colectiva como excluyente. De paso, le harán publicidad al padre de la criatura galescólica, el vicepresidente Quintana, el cual, en punto a anuncios, no tiene límite ni de avidez ni de gasto. Cuáles serán esas señales está por ver, pero supongamos que en las guarderías españolas se hubiera vestido a los niños con mandilones a la rojigualda y un "España" en el pecho para hacer patria. Más que niños pequeños, parecerían pequeños soldados. Y eso es lo que pretenden los nacionalistas, que sólo viven para dar la batalla de la lengua y ganar la guerra de la nazón. Una tarea en la que no les van a la zaga los socialistas de Breogán, que acaban de presentar una campaña para promover el gallego durante el embarazo. Ni en el seno materno podrá uno escaquearse de los tentáculos de la imposición lingüística.

Desde que los Tonetti se hicieron cargo, no hay semana sin órdenes y propuestas para lo que llaman galleguización. La cual consiste no en conservar lo "propio", sino en erradicar lo "ajeno". En borrar del paisaje y el paisanaje todas las huellas de una larga historia común y una prolongada mezcla, para regresar a una pureza originaria que nunca existió. De la cuna a la tumba va el asunto. Desde la maternidad hasta la lápida, pasando por la escuela, donde la última es un decreto para que se enseñe a leer y a escribir primero en gallego, sea cual sea la lengua materna. Pues el gallego no goza de buena salud, o eso argumentan, van a poner en peligro las oportunidades de los gallegos. Y a quitarles la libertad de decidir en qué idioma desean nacer, estudiar, trabajar, vivir y morirse. Porque los nacionalistas invocan la pluralidad de puertas afuera, pero la trituran de puertas adentro. Todo su afán consiste en moldear la sociedad a su imagen y semejanza, en acabar con la heterogeneidad e imponer la uniformidad. Coherentes en la obsesión, recalan ahora en los uniformes. De manera que Galicia seguirá esperando por el Plan de mier..., por el AVE que no vuela sino repta, y por las empresas que en lugar de aterrizar, despegan. Pero, a cambio, avanza en la "construcción nacional" y podrá vestir a sus tiernos infantes con esa prenda única, original e identitaria. Manda mandilones.

El doble rasero de Ibarretxe
Editorial HERALDO DE ARAGÓN 1 Febrero 2007

Se convertía así en el primer lendakari en acudir a un tribunal imputado por la Justicia, lo que sus acólitos presentaron como su entronización, ya perpetua, en el particular Olimpo de los luchadores por la libertad del pueblo vasco. Tras hora y media de declaración ante el juez, la fiscal y la acusación particular, representada por el Foro Ermua y Dignidad y Justicia, el lendakari compareció ante los periodistas para explicar las tres ideas fundamentales sobre sus explicaciones ante el magistrado: que su compromiso de hablar "con todos y de todo" estaba en su programa y en su investidura, que el objetivo de sus entrevistas con Batasuna era "trabajar y buscar la paz", y que el control de sus actividades debe ser parlamentario y no penal.

Lástima que ese principio inicial suyo de hablar "con todos y de todo" lo quebrantase al negarse a responder a las preguntas que le formuló ante el juez el Foro Ermua, admirable asociación que, a juicio del lendakari, "incorpora dosis de odio y de crispación en la sociedad vasca".

Parece dar por sentado el lendakari que el entorno etarra no ha incorporado ni odio ni crispación a la sociedad vasca, y por eso acepta tan complacido "dialogar" con ellos con tanta diligencia como comprensión. Porque los encuentros de Ibarretxe con Batasuna no han sido sólo los conocidos, sino otros más, según ha reconocido el propio lendakari. Cuando la Justicia resuelva, éste será un caso cerrado. Pero, por desgracia, las consecuencias del doble rasero del lendakari Ibarretxe seguirán determinando, y no para bien, el complicado panorama político.

El “país de locos” de Ibarretxe
Pablo Sebastián Estrella Digital 1 Febrero 2007

El lehendakari Juan José Ibarretxe ha insultado al Foro de Ermua, que representa a las víctimas del terrorismo de ETA, acusándolos de generar odio en la sociedad, y no ha tenido una sola palabra de crítica o repulsa hacia la banda terrorista y sus últimos crímenes en el aeropuerto de Barajas para, finalmente, vanagloriarse ante el Tribunal Superior del País Vasco de que se ha entrevistado varias veces con los líderes de la ilegal Batasuna y que volverá a hacerlo para solucionar lo que ETA llama, y él mismo reitera, el “conflicto vasco”. Que no es otra cosa que el terrorismo que mata, atenaza y recorta las libertades y la democracia en la Comunidad Autónoma que él preside, donde los nacionalistas campan a sus anchas y los españolistas van con escolta y sufren el recorte de sus libertades y derechos democráticos, más el miedo y la amenaza del terror, lo que no sucede en otros territorios de España, la nación española a la que Ibarretxe llamó ayer “país de locos” porque un tribunal se ha atrevido a imputar al lehendakari y llamarlo a declarar.

Semejante espectáculo, que denigra la democracia, el Estado de Derecho y a las víctimas del terrorismo, sólo es posible en un país —más bien de tontos— como España, en el que el presidente Zapatero, lejos de amparar a las víctimas y defender la legalidad, se dedica a cubrir las espaldas a este Ibarretxe que pactó con ETA en Estella, que ha propuesto que el País Vasco se convierta en un Estado asociado a España y pasa el día intercediendo por ETA, sus presos y sus reivindicaciones políticas en vez de defender el Estado de Derecho, a las víctimas del terror y la Constitución a la que oficialmente representa en el País Vasco. Un Ibarretxe que aprovecha a su favor el río revuelto de su imputación para imponer su criterio y liderazgo frente al que se decía nuevo líder más razonable del PNV, Josu Jon Imaz, que corre como un corderito tras los pasos del loco —él sí que lo está— de Ibarretxe.

No sabemos si Ibarretxe ha cometido o no un delito por entrevistarse ostentosamente con ETA en la presidencia del Gobierno vasco y violando presuntamente la Ley de Partidos en vigor, porque son los jueces los que han de decidir al respecto. Pero su reunión con Otegi y otros dirigentes de Batasuna en Ajuria Enea constituye, de facto, una burla de la ley con la que pretende legalizar a Batasuna, y nada tiene que ver con los otros contactos de los partidos políticos y sus dirigentes con Batasuna, en público o en privado, porque él, el lehendakari, ha comprometido al Gobierno vasco, que es a la vez una institución del Estado al que además representa en su Comunidad Autónoma. Y ésa es la diferencia esencial, agravada por la chulería de afirmar que esas reuniones se han repetido recientemente y que las volverá a tener en contra de lo que estipula la ley y de lo que investiga el acosado Tribunal Superior del País Vasco, por cierto amenazado por ETA y, tras estos últimos episodios, en el punto de mira de las pistolas de la banda.

Naturalmente, semejante situación no sería posible si al frente del Gobierno de España estuviera un político con dos dedos de frente y un sentido del Estado, la nación y la legalidad que desde luego no tiene Zapatero. Ahora, si el Tribunal Vasco archiva esta causa, el nacionalismo de todo orden, el mal llamado democrático y el violento de ETA, festejara la decisión como un triunfo político contra el Estado. Ibarretxe hundirá a Imaz, y Otegi y Batasuna habrán conseguido la práctica derogación de la Ley de Partidos y su capacidad de presentarse a las elecciones municipales, mientras las víctimas del terror y los españolistas que habitan el País Vasco sufrirán por enésima vez y en soledad la gran decepción y la sensación de que el Gobierno de España, sin cuyo concurso nada de esto habría sido posible, los abandona en beneficio de sus verdugos y de quienes recortan en el País Vasco las libertades y los más esenciales derechos democráticos.

Y si el Tribunal sigue adelante en el procesamiento de Ibarretxe, el Gobierno vasco y el PNV montarán su gran bronca nacionalista contra España, la ley y la Constitución y en ese momento ETA tendrá toda la cobertura social que necesita para volver a matar, una vez que esta demencial actuación de Ibarretxe se ha llevado a cabo bajo el bombardeo de la banda en Barajas, que los asesores internacionales del lehendakari han calificado de mero “accidente” en el proceso negociador.

Parodiando ni más ni menos que a Rousseau, Ibarretxe dice que él puede violar la Ley de Partidos porque ha establecido en su discurso de investidura un “contrato social” con el pueblo vasco. Semejante idiotez no le ofrece el menor aval o amparo jurídico, porque puede prometer la luna o un Estado asociado, como ya lo hizo, sin que ello conduzca a nada concreto, y además lo que no puede hacer, aunque lo pueda decir, es violar la ley con premeditación, publicidad y chantajeando al Estado de Derecho, que es lo que hizo y lo que promete seguir haciendo, contra viento y marea. Y ¿quién lo para ahora?

Al margen de su irresponsabilidad política y presunta responsabilidad penal, lo peor de Ibarretxe ha sido su insulto y desprecio al Foro de Ermua, a cuyos representantes legales se ha negado a responder en el tribunal; sin embargo sí respondía a los representantes de Batasuna, que por lo que se ve no crean el odio ni crispan a la sociedad con los crímenes de sus jefes, la banda terrorista. Unos representantes los de Batasuna con los que el lehendakari presume de una continua y decidida promiscuidad. ¿Cómo se atreve este personaje a hablar así de los que tienen todo el derecho de denunciarle, de negarse a negociar con ETA y de pedir la derrota del terrorismo, aunque haya gente que piense lo contrario, haciéndolo además como lo hacen desde la representación y la memoria de sus familiares y amigos muertos o heridos, o perseguidos por el terror? Y ¿este Ibarretxe agresor de la víctimas de ETA es el presidente de todos los vascos? España no es un país de locos ni mucho menos, por más que en la Moncloa y en el PSOE —pero, ¿qué está pasando en el PSOE?— crezca el desvarío. El loco es Ibarretxe y eso lo saben hasta en el PNV, donde el presidente Imaz ha quedado desdibujado y desautorizado por este personaje, que ha utilizado para tapar su locura y sus vergüenzas a otros predecesores suyos como Garaikoetxea o Ardanza que nunca habrían actuado con semejante falta de tacto político y de sensibilidad social. Pero ahí está el loco de Ajuria Enea, actuando en los tribunales de una manera bastante parecida a como actúa ETA en la Audiencia Nacional. Ahí está el nuevo aliado y amigo de Zapatero y del PSOE rompiendo las reglas del juego democrático e insultando al Foro de Ermua, que por más que se empeñen, los insulten y amenacen no se van a callar.

Zapatero e Ibarretxe
Germán Yanke Estrella Digital 1 Febrero 2007

Todo es, claro, según el color del cristal con que se mira, pero hay algunas vergüenzas que no pueden dejar de verse sea como sea el cristal. Una de ellas es el esperpento de la comparecencia del lehendakari Ibarretxe tras su declaración ante el Tribunal de Justicia del País Vasco acompañado de sus hinchas que, por cierto, aprovecharon el entusiasmo para zarandear a los abogados de la acusación particular.

Ibarretxe, para empezar, no tiene reproche alguno que hacer en público a Batasuna y ETA, que no aparecieron en sus quejas acerca del “país de locos” en que vivimos. Lo que hace es hablar con ellos, una y otra vez, en el palacio de la presidencia del Gobierno vasco, con toda la parafernalia oficial y la delicadeza nacionalista, sobre el modo de solucionar “el conflicto”. Queda así claro su concepto de la paz: la solución del invento mediante las reivindicaciones nacionalistas. Ya optó por sumarse al programa de ETA con su famoso Plan; ahora alardea de sus charlas amistosas, sin queja alguna ni por la violencia ni por el totalitarismo de sus compadres.

Resulta por ello todavía más escarnio que el presidente autonómico aproveche la comparecencia para arremeter contra quienes quieren exigirle que cumpla la ley. Ibarretxe, por el contrario, responde en esta comparecencia a la representante legal de Batasuna. Muy educadamente. Pero a quien sí insulta es al Foro de Ermua que, según sus palabras, genera “odio y crispación”. Que se pueda decir esto, y callar referencia alguna a los terroristas agresores, sin que los representantes políticos y el propio Gobierno de España salten de sus asientos con indignación demuestra hasta qué punto se ha degenerado la vida política entre nosotros. Si el presidente Rodríguez Zapatero se conforma con avalar las presiones a los jueces amparándose en la libertad de expresión y calla ahora, demostraría un extravío ético del que espero no sea presa. Porque no tiene sentido salir en defensa de una manifestación nacionalista y no hacerlo en defensa del derecho de los ciudadanos a acudir a los tribunales sin ser insultados por el representante del Estado en la comunidad autónoma vasca.

Y mientras Ibarretxe perora, Imaz, detrás, callado.

Zapatero tiene bastante miedo, y por una vez tiene también razón
Pascual Tamburri elsemanaldigitall  1 Febrero 2007

No le gusta que la calle se le ponga enfrente, y eso es lo que va a ocurrir el día 3 en Madrid, a convocatoria del Foro de Ermua, para exigir que sea la justicia el fundamento de la paz.

1 de febrero de 2007. El próximo sábado las víctimas del terrorismo y una larga lista de asociaciones opuestas a todo lo que representa ETA convocan una manifestación en Madrid, Por la libertad. Derrotemos juntos a ETA. No a la Negociación. El Foro de Ermua, la AVT y otros convocantes no han tenido en los últimos años ningún amparo de las instituciones del Estado y se han financiado por sus propios medios; mejor dicho, por los medios de la gente de la calle que presta su colaboración en dinero y en trabajo a la lucha contra la rendición a ETA.

Zapatero tiene miedo. La calle no es ya de la izquierda, ni de los nacionalistas, y la calle quiere paz, pero una paz basada en la justicia y en la victoria de la verdad. Zapatero tiene miedo, porque ha buscado una ficción de paz basada en la aceptación de ETA como interlocutor legítimo, y se está encontrando con una España que, precisamente porque quiere paz, no quiere lo que Zapatero y el nacionalismo vasco ofrecen.

Desde luego, como ha escrito Javier Nagore Yárnoz, "no es lícito pensar en la guerra [la violencia] como solución de los problemas, pero es obligatorio prevenirse contra un enemigo que no piensa en licitudes". ETA no quiere la paz, sino su victoria, y la victoria del nacionalismo vasco sería la derrota conjunta de España, de la libertad y de la justicia. Parecen conceptos demasiado elevados y etéreos, pero en el pulso de la calle, en la movilización popular que se anuncia para el sábado y que media docena de veces ya ha puesto en evidencia los desatinos de Zapatero, las cosas están muy claras: en los palacios del poder anida la tentación de rendirse para satisfacer intereses de partido, de ideología y de empresa; y entre la gente cunde un descontento que una vez más va a salir a la calle.

Los gobiernos no son legítimos por el simple hecho de ser formalmente legales. Zapatero obtuvo el poder entre el 11 y el 14 de marzo de 2004 de modo legal que Mariano Rajoy y la derecha política reconocieron como legítimo de manera inmediata. Pero esa legitimidad, en todo caso, debe conservarse; y no hay poder legítimo si no preserva la unidad del pueblo y si no garantiza el orden y la libertad frente a quienes los amenazan con las armas y con el separatismo. La paz no es lo que Zapatero busca y defiende, ya que confunde paz con ausencia de muertes –y en Barajas hemos visto cómo el PSOE no consigue ninguna de las dos cosas-, mientras que sin justicia no puede haber paz verdadera. Zapatero tiene miedo, porque cientos de miles de españoles van a recordarle, una vez más y sin excusa posible, que "la defensa de la paz ha exigido siempre el riesgo [de la violencia]". Zapatero tiene que escuchar la voz de la calle, a la que teme, o renunciar.

EL CABECILLA SEPARATISTA ANTE LA LEY
Editorial minutodigital 1 Febrero 2007

El lehendakari, Juan José Ibarretxe, solicitó ayer ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco que se archive "cuanto antes" la causa abierta contra él por reunirse con Batasuna porque "vulnera" su derecho a hacer política.

No será la última vez que el cabecilla separatista deba dar razón de sus reuniones con terroristas ante la justicia: Foro Ermua anuncia nuevas acciones judiciales contra Ibarretxe mientras la Plataforma España y Libertad ya ha interpuesto denuncia contra él por su última reunión con Batasuna.

Durante la comparecencia de ayer, cientos de hooligans separatistas se dedicaban a insultar a los miembros de Foro Ermua que asistian al Tribunal mientras Daniel Portero, Presidente de Dignidad y Justicia, ponía las cosas en su sitio al mostrar su camiseta con la bandera de España y el lema 'Dignidad y Justicia' mientras los 'ultras futboleros' -al estilo de los de Peña Mújica- ladraban insultos a quien perdió a su padre a manos de ETA.

Y es que los radicales del PNV consideran que la Justicia no es para ellos, que sus cabecillas pueden saltarse a la torera cualquier Ley por el simple hecho de ser lehendakari o disfrutar de algún carguillo en la esfera separatista. 'Peces mas gordos' han visitado las celdas de las prisiones españolas, desde directores generales a ministros. Y si aquellos traspasaron las puertas de los centros penitenciarios para cumplir las condenas que los tribunales impusieron, de igual forma el cabecilla puede dar con sus huesos en la cárcel.

La Ley establece el entorno de convivencia y los límites que el Estado de Derecho ofrece a todos los ciudadanos. Traspasarlos no sale gratis. Ibarretxe los ha obviado. La Justicia debe satisfacer a todos los ciudadanos que cumplen y son respetuosos con la ley demostrando que por encima de ella no está nadie. Ni el cabecilla de los hooligans.

Al terrorismo lo llaman política
Por Edurne Uriarte ABC 1 Febrero 2007

En la sublevación de Ibarretxe contra los jueces están condensados los dos grandes problemas del nacionalismo vasco. Los de siempre. Y no tienen nada que ver con la judicialización de la política o con la libertad de crítica a los jueces. El primero, el rechazo a los jueces españoles y a la ley española, a España. Es el fondo del asunto y está estrechamente conectado con el segundo, la negativa a perseguir el terrorismo y la persistencia en su legitimación a través del argumento de que se trata de un problema político.

Ibarretxe decía ayer que con esta imputación los jueces pretenden impedirle hacer política. Llama política a la negociación con Batasuna. O diálogo con todas las sensibilidades políticas. Porque para él no hay una frontera clara entre política democrática y terrorismo o entre métodos democráticos y totalitarios. Y la sensibilidad terrorista, la de Batasuna, le parece completamente intercambiable con la sensibilidad de los partidos políticos democráticos. Y no porque el nacionalismo moderado vasco no tenga claro su rechazo teórico al uso del terrorismo, que lo tiene, sino porque ese terrorismo es vasco y nacionalista, y eso destroza en la práctica los fundamentos teóricos del rechazo. Ibarretxe no entiende la imputación porque ETA le parece, en primer término, un problema político, no un problema criminal. ¿Y qué hay de malo en sentarse en Ajuria Enea con un problema político?

Sobran las disquisiciones sobre la libertad de expresión en esta polémica. Pero también sobran las discusiones sobre los fundamentos jurídicos de la imputación de Ibarretxe. Ni una cosa ni otra sostienen la sublevación nacionalista. El problema es España y la confusión entre terrorismo anti-español y política. Les da igual el razonamiento jurídico. Lo que rechazan los nacionalistas es que la imputación provenga de los jueces españoles y que les obliguen a acatar una ley española.

Y reinciden en la sublevación porque siempre encuentran un colaborador útil, en este caso, Zapatero, que está dispuesto a mirar hacia otro lado y llamar a todo esto ejercicio de la libertad de crítica.

Jueces contra el Poder
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 1 Febrero 2007

En los años ochenta, los jueces vascos tuvieron que mantener un duro pulso con el Gobierno central. Su empeño en investigar las denuncias de torturas y malos tratos presentadas por detenidos acusados de terrorismo no gustó al Gobierno de Felipe González. Los magistrados tuvieron que librar una batalla firme y en ocasiones de extrema dureza para conservar su independencia y seguir con lo que consideraban su deber. Gracias a la firmeza demostrada entonces frente al poder los jueces vascos ganaron gran parte del crédito y la legitimidad que ahora tienen.

En estos últimos años, la Judicatura tiene que librar una nueva batalla contra otro poder, el autonómico, que se resiste como gato panza arriba a tener que dar cuenta de algunos de sus actos ante los tribunales. A toda administración le cuesta someterse al control de los jueces, pero en el País Vasco parece que un poco más que en otras partes. No hay más que recordar las reacciones airadas que en ocasiones ha tenido la Diputación de Vizcaya tras sentencias desfavorables en el TSJPV.

Ahora, estos días, el conflicto se ha planteado porque los jueces han llamado a declarar al presidente del Gobierno vasco. El conjunto del nacionalismo ha saltado como impulsado por un resorte alegando que el lehendakari no es un ciudadano más. En efecto, no lo es. Por eso su causa no la instruye un juzgado ordinario de Vitoria, sino el Tribunal Superior y ayer no tuvo que entrar al Palacio de Justicia por la puerta por la que entran todos los ciudadanos, sino que se le permitió el acceso por la entrada principal. Pero aparte de este gesto de cortesía y del privilegio procesal reconocido a todos los parlamentarios vascos, el lehendakari responde ante los jueces como cualquier otro ciudadano. Esto es lo que se demostró ayer.

A los partidarios del lehendakari, y a muchos que no lo son, puede resultarles duro ver a un dirigente político declarando ante los tribunales en calidad de imputado y pueden considerar injusto y fuera de lugar el motivo por el que el presidente autonómico tuvo que comparecer ayer ante los jueces. Es posible que, al final, la Justicia les dé la razón y, por supuesto, existe el derecho a criticar esta resolución de los magistrados.

Pero entre la crítica y la deslegitimación frontal de los jueces existe un trecho que en este caso ha sido recorrido al enfrentar al Poder Judicial con las instituciones vascas y al movilizar a los ciudadanos contra los magistrados. Por una vez, todos los miembros del órgano de gobierno de los jueces han estado de acuerdo en considerar que la manifestación celebrada en Bilbao tenía por objeto obtener una determinada decisión jurisdiccional «a través de presión política y al margen de los cauces legales», descripción que se parece bastante al delito de sedición regulado en el artículo 544 del Código Penal. f.dominguez@diario-elcorreo.com

Ibarretxe no está exento de cumplir la ley
MARÍA SAN GIL EL Correo 1 Febrero 2007

La declaración de ayer del Sr. Ibarretxe ante el Tribunal Superior Vasco por la reunión que mantuvo en abril en Ajuria Enea con los portavoces de la ilegalizada Batasuna es un ejemplo del normal funcionamiento del Estado de Derecho. Una democracia basada en el imperio de la ley debe ampararnos a todos, pero también debe obligarnos a todos por igual.

Nadie le niega a Ibarretxe su derecho de hacer política, como él reclama, pero a un dirigente político con responsabilidades de gobierno se le puede, y se le debe, exigir aún más que a un ciudadano corriente. El ciudadano Ibarretxe nos representa a todos los vascos y esta representatividad le exige un comportamiento impecable en lo que se refiere al cumplimiento de las leyes.

Como vivimos en un país en donde la anormalidad es la tónica y en donde los nacionalistas levantan más la voz por las decisiones de los jueces (siempre que no beneficien sus intereses) que por los crímenes y los desmanes de ETA-Batasuna, lo que ocurrió ayer ante la sede del Tribunal Superior de Justicia en Bilbao se puede calificar de espectáculo deplorable.

Un lehendakari, un Gobierno autónomo y un partido con responsabilidades de gobierno no pueden organizar la algarada contra los jueces, la independencia del poder judicial y contra la división de poderes y la igualdad de todos ante la ley que ayer presenciamos frente a la Audiencia de Bilbao. Es una prueba más de que quienes nos gobiernan sólo creen en el sistema para los que les conviene. Si la Justicia española no es «su justicia», tampoco debería serlo el resto de instituciones vascas, muchas de ellas ocupadas por nacionalistas desde hace 27 años.

Quienes sostienen que Ibarretxe no es un ciudadano más están defendiendo que el lehendakari está por encima de la ley, una actitud muy poco democrática que hace ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. Es la peor cara del PNV, ese PNV totalitario, que pretende el control político absoluto, incluido el de la Justicia, el privilegio de sus dirigentes y que presiona a los jueces desde las escalinatas del Palacio de Justicia.

Ibarretxe puede mantener su actitud y seguir dando valor de interlocutor político a quien no lo tiene, a una Batasuna ilegalizada que aún hoy sigue sin condenar los asesinatos y justifica la existencia de ETA, pero al menos debe saber que sus acciones pueden tener consecuencias jurídicas y penales, y que el Estado de Derecho sigue funcionando con normalidad, muy a su pesar.

Esperpento surrealista: ZP da clases de democracia
Francisco Rubiales Periodista Digital 1 Febrero 2007

Parece increíble, pero es cierto. ZP se atreve a dar clases de democracia. Es surrealista y esperpéntico que quien gobierna al frente de un partido que ha invadido los tres poderes básicos del Estado (Legislativo, Ejecutivo y Judicial), que ha ocupado la sociedad civil y la ha dejado al borde del coma, que decide en contra de la opinión mayoritaria de la sociedad, como ha hecho al imponer el Estatut Catalán, la negociación humillada del Estado con ETA, la ruptura del pacto antiterrorista y otras políticas básicas de gobierno, se atreva a decir a Juan Luis Cebrian, consejero delegado del Grupo PRISA, o a cualquier otro, sin pudor alguno: “No has entendido lo que es la democracia”.

Desgraciadamente, ningún jefe de gobierno de nuestra democracia, desde Adolfo Suárez a Zapatero, ha demostrado autoridad moral o intelectual suficiente para dar clases de democracia a nadie.

Zapatero, antes de exhibir con incomprensible orgullo su exiguo bagaje democrático, debería comprender que no existe democracia sin ciudadanos y que una política sin peso ciudadano y dominada por una legión de políticos profesionales no es, precisamente, una democracia digerible. También debería saber que, sin controles ciudadanos reales, el poder tiende a ser totalitario y que, en cualquier caso, ese poder es democráticamente ilegítimo, aunque sea legal. Que se mire en el espejo y verá a un político entronizado en un poder lejano e inalcanzable para el ciudadano, elegido mediante un proceso electoral escasamente democrático, donde no son los ciudadanos los que verdaderamente eligen, sino los partidos, que son los que hacen las listas. También contemplará a alguien a quien la ciudadanía ya no puede controlar, ni fiscalizar, sino únicamente soportar hasta que de nuevo se abran las urnas.

¿Se ha preguntado Zapatero por la causa de que el prestigio de los políticos y su imagen esten por los suelos? ¿No será porque el pueblo, que es más sabio de lo que parece, es consciente desde hace tiempo que ya no está gobernado por una democracia sino por una oligocracia de partidos?

Ojalá ZP se preguntara si puede ser democrático un sistema en el que el ciudadano no puede hacer nada frente a los que le gobiernan, salvo acatar sus decisiones, un sistema que ignora que, en democracia, el poder representativo se basa en la confianza y que, cuando la confianza depositada en el político se pierde, también desaparece la legitimidad democrática.

¿Es así como Zapatero entiende la democracia? ¿O tal vez es un demócrata decimonónico, de los que creen que el ciudadano sólo cuenta cada cuatro años, cuando se abren las urnas, y el resto del tiempo la política es monopolio de los electos? ¿Por qué no echa una mirada a la sociedad civil española y contempla el triste espectáculo de un territorio ocupado casi militarmente por los políticos, con instituciones que necesitan vivir en libertad bajo control político, como las universidades, los sindicatos, las confesiones religiosas, las cajas de ahorro, muchos medios de comunicación, que ya no pueden cumplir su misión de criticar y fiscalizar al poder, y una marea de instituciones y empresas “atadas” y “amordazadas” por las vías de los contratos públicos y las subvenciones?

Si ZP repasara los principios básicos del “Republicanismo” que dice profesar descubriría que él es un violador contumaz de los principios republicanos, entre los cuales figura el respeto a la opinión mayoritaria y la necesidad de que las grandes leyes y reformas se aprueben por mayorías muy cualificadas, justo lo contrario que el ha hecho con el Estatut catalán, un bodrio anticonstitucional que sólo contó con el “SI” de un tercio de los votantes.

Podríamos seguir cuestionando la “democracia” de ZP durante días y semanas, pero estamos en un blog de Internet y los espacios deben limitarse por respeto a los lectores.       Voto en Blanco

Esa mafia nacionalista
José A. Zarzalejos Buesa Periodista Digital 1 Febrero 2007

ETA asesina y los nacionalistas no dejan vivir. Esa es la realidad en el País Vasco, un lugar en el que los que recogen las nueces se concentran para cantar el eusko gudari a Ibarretxe después de declarar ante el Juez. Un lugar en el que Arzalluz habla de paz, libertad, y democracia cuando él y los suyos siempre se han comportado como los Corleone - pido disculpas al Sr. Francis Ford Coppola por la comparación -; unos señalan, y otros disparan...

Se manifiestan en defensa de sus instituciones - ahora resulta que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco no es una de las suyas, es el poder del Estado Español en Euskal Herria -, y avisan que seguirán haciendo lo que hasta ahora, lo que les viene en gana, vamos. Y luego salen los "moderados" - Josu Jon, Azkuna, etc -, esos hombres de paz de los que tanto habla Rodríguez Zapatero cuando se refiere al proceso, a la esperanza, y a la pazzzzzz.

Y para que Euskadi y el Estado Español alcancen la pazzzzz, los hombres de pazzzz tienen que estar en la calle, porque son hombres del proceso. Así que De Juana tiene que estar paseando por la Gran Vía bilbaína, acompañado de su hijo - otro angelito -, y no en la cárcel (ah! no, que no está en la cárcel, que está en el hospital ocupando unas instalaciones que otros merecen mucho más que él...). Bueno, y no nos olvidemos de la estrella invitada, el Sr. Patxi López!!! Ese político que se une a una marcha en la que no comparte ni el lema de la misma ni la forma de en que fue convocada - muy congruente Sr. López, muy congruente -. El mismo político que pide la libertad de De Juana; el mismo político que está traicionando todos los días el recuerdo de sus compañeros asesinados por ETA - me estoy acordando de Fernando Buesa -.

En fin, todo esto para recordar que aquello es territorio de terroristas y colaboracionistas, de asesinos y de cómplices - activos y pasivos -. Pero también es el territorio en el que todavía dan la cara valientes como María San Gil y muchos otros que no se resignan a que la podredumbre del nacionalismo vasco lo siga impregnando todo.

Caramba con el mando único
EDITORIAL Libertad Digital 1 Febrero 2007

Si querían convencernos de que las mentiras de la investigación del 11-M no fueron fruto de una decisión deliberada sino de una monumental negligencia, hay que reconocer que no se puede hacer mejor labor que la que Mesquida y los suyos están llevando a cabo estos días.

Lo normal es que, en esta situación, diéramos mayor credibilidad a lo que dicen la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil, vulgo mando único, y la Policía Científica. Sin embargo, Mesquida es el mismo que, pocos días antes del brutal atentado, afirmaba que no existían datos que hicieran pensar en un rearme de ETA. Lo más benevolente que cabe concluir de semejantes declaraciones es que no se trata de un político especialmente bien informado de lo que hacen sus subordinados y, por tanto, no debiéramos confiar en lo que pueda decir sobre este asunto.

En cuanto a la Policía Científica, no cabe duda de que es capaz de realizar análisis que los TEDAX no pueden hacer. Es algo que hemos repetido por activa y por pasiva a la vista del informe que presentaron al juez Del Olmo sobre los explosivos que se emplearon en el 11-M. Desgraciadamente, está aún dirigida por el comisario Miguel Ángel Santano, imputado por falsedad documental en el caso de la manipulación del informe sobre el ácido bórico, de modo que toda conclusión que provenga de ella debe tomarse al menos con precaución. Razón por la cual las defensas de tres procesados por el 11-M han recusado a los peritos escogidos por él para hacer un nuevo análisis de los restos de explosivos en el atentado, una decisión de lo más natural, vistos los antecedentes.

Se podría concluir, por tanto, que quizá sea en los TEDAX donde hemos de depositar nuestra confianza. Sin embargo, es precisamente su actuación en el 11-M lo que nos hace dudar de que el hecho de que no hayan podido determinar el explosivo utilizado signifique que no se pueda saber por medio de análisis en laboratorios más sofisticados que los suyos. Además, cabe preguntarse cómo es posible que Sánchez Manzano, su antiguo jefe cesado hace mes y medio, supiera de las conclusiones de su unidad cuando hace unos días intentó defenderse de su incapacidad para precisar qué explotó en el 11-M arguyendo que tampoco se sabía qué había explotado en Barajas.

Así pues, en esta España zapateril que nos ha tocado vivir, resulta que las distintas unidades y su mando único discrepan sobre la naturaleza de lo que explotó en el último atentado de ETA y no podemos fiarnos de las conclusiones de ninguna de ellas. Resulta casi un pecado venial comparado con la investigación del 11-M y las condenas a varios policías por detener a miembros de la oposición por un delito inexistente como fue la imaginaria agresión a Bono, sólo por ser del PP. En vista de cómo están las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado bajos las órdenes de Zapatero, quizá fuera mejor que, en lugar de un mando único para Policía y Guardia Civil, pusieran un mando único para la Policía. Se ve que hace falta.

Concentración patética en Bilbao
Editorial ABC 1 Febrero 2007

LA ridícula reacción de los nacionalistas vascos contra la citación judicial del lendakari Ibarretxe -en una liturgia patética orientada a excitar las pasiones más básicas de una muchedumbre reverenciosamente rendida al jefe- se resumió en la lapidaria frase del consejero de Justicia del Gobierno vasco, Joseba Azkárraga, según el cual «Ibarretxe no es un ciudadano más». Esta afirmación exuda la herencia de Sabino Arana, quien sentó las bases, desde un racismo indisimulado, para hacer creer que, en efecto, los nacionalistas vascos no son como los demás ciudadanos. Por ello se equivoca maliciosamente el lendakari cuando afirma que «sólo en un país de locos» puede encausarse a su presidente por «hablar con las distintas sensibilidades políticas». Se equivoca porque tal afirmación no sólo esconde una interesada y muy endeble simplificación de lo ocurrido, sino también porque un presidente autonómico debe ser, precisamente en razón de su cargo, el primero en dar ejemplo ante la ciudadanía cuando la Justicia cumple con su obligación de examinar la legalidad de su actuación. Aunque finja lo contrario para rentabilizar su victimismo, Ibarretxe es plenamente consciente de que, al contrario de lo que argumenta, un Estado de Derecho se convierte en «un país de locos» -esta vez sí- cuando la clase política, por la razón que sea, aspira a convertirse en una «casta de intocables».

El nacionalismo siempre ha hecho uso de la creencia de no ser como el resto para reclamar a su favor un estado permanente de impunidad, ya sea política, ya sea judicial. Este planteamiento es el que el Gobierno vasco y los partidos que lo integran han llevado a su extremo para, nuevamente, movilizar al nacionalismo frente a lo que ellos consideran como una agresión del Estado a las instituciones vascas. Pero, por más que el lendakari se empeñe en ser la encarnación del pueblo vasco, desde el punto de vista constitucional y estatutario es el máximo representante del Estado en el País Vasco. Y ese Estado lo es de Derecho, basado en la independencia judicial, la supremacía de la ley y la igualdad ante los Tribunales. Ayer, el lendakari no se quejó de su citación judicial; lo que hizo fue hurgar aún más en las fracturas y en las divisiones, despreciando incluso el dato fundamental de que la competencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco para investigar su actuación -y, en su caso, para juzgarlo- está establecida por el Estatuto de Guernica, por mucho que los nacionalistas se empeñen ahora en desacreditar a sus magistrados.

Ciertamente, la tipificación jurídico-penal de la participación de Ibarretxe en la reunión con los dirigentes de Batasuna como cooperación necesaria de un delito de desobediencia es compleja. Pero a Ibarretxe no se le está juzgando, sino investigando, lo que es muy distinto. Con frecuencia se están utilizando argumentos reduccionistas del siguiente tenor para criticar la actuación judicial: «¿cómo va a ser delito reunirse con Otegi?». Sin embargo, en la reunión que se investiga hubo algo más que una mera entrevista con Otegi; hubo una iniciativa personal del lendakari para facilitar una actividad política -la resolución del «conflicto vasco»- que los dirigentes de Batasuna, en cuanto tales, tienen prohibida por sentencia firme.

Las leyes vigentes incumben y vinculan a todos. Desafiar a la Justicia con expresiones del tipo «lo he hecho, lo estoy haciendo y lo seguiré haciendo», como el lendakari dijo ante el juez sobre sus citas con los batasunos, no es el mejor camino y traslada al ciudadano una imagen de ruptura entre dos poderes del Estado que sólo beneficia a los terroristas. Ibarretxe no está legitimado para una derogación sui generis del Código Penal y ha de asumir que la reivindicación de su «derecho fundamental a hacer política» está sometida al escrutinio judicial. Por si fuera poco, el sistema legal del que abomina Ibarretxe permite a la clase política gozar de privilegios procesales como la inviolabilidad parlamentaria, el suplicatorio o el aforamiento ante tribunales colegiados. Estas garantías cumplen la función de reconocer la singularidad de la actividad política, pero en ningún caso la convierten en una zona exenta de control jurisdiccional. Ibarretxe, le guste o no, es ante la ley un ciudadano español más y tiene los mismos cauces legales, si no más, para ejercer su derecho a la defensa que el resto de españoles. Incluso, por antiestético y despreciativo que sea, le está permitido negarse a responder a las preguntas del Foro de Ermua, como hizo ayer. Su deber ahora es aprovechar esos cauces de la manera que estime más favorable para él. Lo que no es razonable es atacar a la Justicia, organizar un chusco y lamentable espectáculo de adhesiones a las puertas del Tribunal y salir de él diciendo que está en «un país de locos».

La política del avestruz y la política del halcón
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 1 Febrero 2007

El PSOE mete la cabeza bajo tierra para no ver a ETA, la obviedad de ETA y sus cómplices, como dicen que hace el avestruz. El PP, solitario, ave de presa, acecha en el aire.Cuanto peor , mejor.

Escribía en el post anterior: En realidad lo que queremos, ansiamos, es olvidar es a ETA. Meter como los avestruces la cabeza en el suelo para no verla, para hacer que con nuestra ceguera desaparezca. Queremos olvidar que existe. Esa ansiedad, esa política es la que en el fondo marca los pasos del Presidente Zapatero. De lo que quiere convencernos a todos y que podamos llegar , en el delirio colectivo a olvidar que existe, a no quererla ver y a no verla .Es la política del avestruz. Tiene muchas ventajas y un indudable efecto de autosatisfacción sobre todos nosotros. Tan solo tiene un problema. ETA existe.

Pero la política del avestruz (en realidad el pobre bicho jamás hace eso sino algunos humanos que de ello le acusan) es persistente, repetida en la historia y reiterada en el presente. De hecho cada día parece más claro que nuestro Presidente lejos de levatar la cabeza y mirar la realidad ha vuelto, tras el atentando de la T-4 , y tras la explosión que se la hizo sacar por unos instantes asustado, a meterla en el agujero.
Y ¿que es lo que no quiso ver?. ¿Que es lo que sigue sin querer ver amen de esa globalización de que en realidad lo que quiere ver es que ETA es precisamente y solo eso, ETA?.

LA POLITICA DEL AVESTRUZ
A) No quiso ver que los terroristas no tenían desde el principio voluntad alguna de abandonar las armas y la violencia. No había la mínima intención de disolución de la banda terrorista.

B) Su terminal política , en justa correspondencia y sintonía tampoc tenía voluntad ninguna de renunciar a la violencia, de condenarla , de renunciar a ella como forma de acción política. Querían tener la gasolina en una mano, la papeleta en la otra y la pistola de apoyo.

C) Así no quiso ver que seguía el chantaje (extorsión a los empresarios), las amenazas, el terrorismo callejero que lejos de disminuir fue retomando la calle, el robo de pistolas, la reorganización de comandos, los zulos con explosivos y en vez de afrontarlo opto por percibir y trasmitirnos su realidad virtual, sus deseos que los hechos contradecían cada día rotundamente: Todo iba muy bien. Todo iría cada vez mejor.

D) Se resistió a ver, incluso, el propio atentado en toda su dimensión. De ahí el balbuceante “suspendo”.

E) Y se sigue sin quererlo ver.Sin percibir la hondisima conmoción social y el cambio de actitud que se ha producido. Se pretente “pasar página” lo mas rápidamente posible, tratándolo como un penoso incidente (ese es en el fondo el análisis coincidente con el PNV) . Poner en marcha el II Proceso de Paz, aunque para ello haya que arremeter contra un poder esencial del Estado de Derecho, el Judicial, que se mantiene firme. Segunda convergencia socialista-nacionalista (aunque mucho más sutilmente expresada) y peligrosísima con la terminal de ETA que avanza y reitera que son “tribunales represores” de sus “presos politicos”. Olvidando, claro, que pocos estados los hay más garantistas que el español y la pulcritud democrática de todas sus actuaciones. Esto me parece la vuelta de tuerca más peligrosa de todas, pues supone afectar a un muro esencial de la Constitución y el Estado . Caer en la máxima trampa y sembrar de minas el futuro. Que propicie desde el PSOE es alucinante.

F) Considerar a partidos radicales nacionalistas, que no han tenido empacho en defender las mismas tesis políticas que los “botones” de ETA, y en el caso de ERC han llegado a pactos realmente vergonzosos con ellos, como parte de un futuro pacto antiterrorista resulta tan increíble como aberrante. Más que un pacto antiterrorista eso parece conducir a un acuerdo para reiniciar la negociación con ETA. Del Pacto Antiterrorista, por su trascendencia, me permitirán ampliarlo otro día. Hoy lo que se pretende, ya digo, en muy otra cosa. Es la reedición del “via libre parlamentario” para reabrir el proceso y con la exclusión del PP.

LA POLITICA DEL HALCON
Es la que esta siguiendo, solitario y acechante, el PP

A) Cuanto peor vaya y le vaya al Gobierno, mejor. Si carga electoralista existe en el otro sitio, aquí se percibe con inusitado hedor.

B) Juicio previo de intenciones. Acusar de hechos aún no cometidos y que ni siquiera parece posible que puedan cometerse. Establecer que la voluntad del contrario, el Gobierno y su presidente, no es otra que la traición. No hay error viene a decirse. Hay voluntad de engañar, de traicionar.

C) Enrocarse en el Pacto Antiterrorista como trinchera. Util ha sido, mucho, y puede serlo. Sin romperlo, ni transformalo en otra cosa-la que quiere el PSOE- si pude mejorarse y ampliarse Si el PNV ha abandonado Lizarrra si Imaz, que no Ibarretxe-quien recupera terreno en su propio agitar de la tensión-tiene claro que Batasuna no solo no es amigo sino el peor de los enemigos de su partido, sus intereses y su futuro ¿por qué no abrirle la puerta? Y con muchas más razones ¿ por qué no hacer todo lo posible por darle entrada a CiU? ¿O a Izquierda Unida?. No puede negarse esa posibilidad si hay acuerdo en lo fundamental.

Esas dos son las políticas. El futuro no sólo no ofrece síntomas de encuentro sino de todo lo contrario. No hay jugadas de estado sino jugarretas electorales de partido. Las elecciones municipales y autonómicas están ahí. Y por cierto , el gran tema. La presencia o no de Batasuna, con marca propia, marca blanca o sin etiqueta. Me malicio ¿tendrá que ver el acoso a los jueces con un cierto aviso de que no sean beligerantes con algunas posibles listas? . El asunto será definitivo y piedra de toque. Lo que ha dicho el fiscal sobre las “nekanes” de Otegui y su partido fantasma, que ahora si es diáfano que no responde a nada mas que a la orden de Batasuna, es muy preocupante. Las pruebas están por todos los rincones y el único que-otra vez el avestruz-no quiere verlas es Conde Pumpido

Grave error de Moratinos

Editorial ABC 1 Febrero 2007

LA escena resultaría patética si no fuera por la gravedad que encierra. El ministro de Asuntos Exteriores recibe en su despacho oficial a Carod Rovira, en su calidad de vicepresidente de la Generalitat y encargado de las sedicentes «relaciones internacionales» de Cataluña, con los mismos honores que si fuera el representante oficial de un Estado soberano. A mayor abundamiento, el líder de Esquerra Republicana, revestido con apariencia institucional, tiene a bien informar a su imaginario «homólogo» de que Cataluña piensa abrir nuevas delegaciones en el extranjero y mantener vínculos privilegiados con Francia, Andorra, Portugal y Marruecos. Unos y otros parecen ignorar que España es uno de los Estados nacionales más antiguos del mundo y que los embajadores de la Monarquía española figuran entre los pioneros de la diplomacia renacentista, en la época de surgimiento de los Estados modernos. Por supuesto, nadie menciona que las relaciones internacionales son competencia exclusiva del Estado, según el artículo 149.1.3 de la Constitución, y que el Tribunal Constitucional -sóbre el que aún pende la resolución de varios recursos contra el Estatuto catalán- ya tiene fijada una doctrina muy precisa acerca de las oficinas autonómicas en el exterior.

La aventura confederal que ha emprendido Zapatero avanza así un nuevo paso en la peor dirección. Las relaciones internacionales son expresión de la soberanía nacional y, por tanto, cuando un Estatuto de autonomía reconoce a una supuesta «nación» como sujeto de derechos políticos se siguen de ello este tipo de consecuencias indeseables. Miguel Ángel Moratinos debería dedicar sus energías a reforzar la presencia de España en el mundo para frenar la evidente pérdida de peso de nuestro país en los foros más relevantes. Rendir «honores» a Carod, cuya única salida al extranjero como político catalán se remonta a la infausta entrevista de Perpiñán, es una actitud impropia del jefe de una diplomacia que ha demostrado siempre un brillante sentido del Estado. La opinión pública toma buena nota de este tipo de gestos, que reflejan la incapacidad del Ejecutivo para orientar su acción política más allá del oportunismo partidista y de la cesión continua ante la exigencia de sus socios radicales. Ninguna comunidad autónoma puede desempeñar un papel que no desarrollan ni los lander alemanes ni los Estados miembros de un sistema federal. En materia de política exterior, Carod no tiene absolutamente nada que decir.

Terrorismo y democracia en Irlanda y el País Vasco
Por Rogelio Alonso ABC 1 Febrero 2007

LA reciente decisión del Sinn Fein, el brazo político del IRA, por la que se compromete a apoyar a la policía y al sistema judicial en Irlanda del Norte ha sido definida como una noticia «histórica». Es sin duda relevante que una formación política vinculada a una organización terrorista responsable del asesinato de decenas de policías y de miembros de la judicatura decida finalmente respaldar a tan importantes pilares del Estado. No obstante, también debe advertirse que dicho apoyo se encuentra condicionado a la restauración del gobierno autonómico en Irlanda del Norte que se encuentra suspendido desde octubre de 2002, debido a las actividades del IRA y a las relaciones entre los brazos político y armado de ese movimiento terrorista dirigido por Gerry Adams, presidente del Sinn Fein. Así pues, la singularidad de la noticia debe matizarse mientras el tiempo confirma si el apoyo del Sinn Fein se materializa finalmente de forma plena y con respeto a los principios democráticos.

Entretanto puede destacarse lo paradójico que resulta comparar en estos momentos dos contextos tan diferentes como el País Vasco e Irlanda del Norte. Un día después de que Adams sometiera a votación en un congreso extraordinario de su partido la propuesta de apoyo a la policía y a la judicatura norirlandesa, el nacionalismo vasco se manifestaba en Bilbao para presionar a la Justicia ante la citación de Juan José Ibarretxe por sus reuniones con el representante de la ilegalizada Batasuna. Con este acto propagandístico se buscaba una evidente deslegitimación de las instituciones por parte de un nacionalismo institucional que ha administrado la autonomía vasca desde su origen, confirmando un insoslayable desprecio hacia un poder del Estado que se escapa al control político de los dirigentes nacionalistas. Mientras una organización terrorista como ETA continúa activa y dedicada a la deslegitimación del sistema autonómico del que se ha dotado la sociedad vasca, los representantes democráticos del nacionalismo plantearon una iniciativa como la señalada que tiene como claro efecto el cuestionamiento de la legitimidad de los jueces. Este objetivo nacionalista no es consecuencia exclusiva de la reunión de Ibarretxe con el dirigente de la formación ilegalizada, pues las presiones del nacionalismo institucional hacia la judicatura son ya una tradición en la sociedad vasca, habiendo comprendido críticas a todo tipo de decisiones relacionadas con la lucha antiterrorista y descalificaciones a propósito de otras cuestiones. Así por ejemplo, en el manifiesto del Aberri Eguna de 1999 se mantenía que el Estado de Derecho estaba «degenerando más y más cada día» a causa del «aherrojamiento de la Justicia por instancias políticas». Años antes, célebres fueron también las exhortaciones de Xavier Arzalluz a los jueces que no hablaran o entendieran euskera para que se fueran «a otro lado».

Así pues, a pesar de treinta largos años de gobierno nacionalista en el País Vasco, sus dirigentes continúan defendiendo una peculiar definición jurídico-institucional de dudosa calidad democrática. La toma en consideración de este precedente lleva a desear que el apoyo a la policía y a la judicatura que el Sinn Fein acaba de anunciar carezca de las máculas que en el referente vasco se aprecian al observar la actitud de los representantes vascos hacia el sistema de separación de poderes.

La decisión del Sinn Fein ofrece otra interesante lectura desde la perspectiva de nuestro país, pues demuestra que una organización terrorista puede y debe renunciar a sus planteamientos maximalistas a pesar de que dicho desistimiento choque con su ideología tradicional. Las palabras con las que Adams y su segundo, Martin McGuinness, solicitaron el apoyo de sus simpatizantes evidenciaban el fracaso de la organización terrorista al frente de la cual han permanecido durante décadas y que finalmente ha sido incapaz de hacerse con el ansiado poder perseguido mediante el asesinato. Unos días antes de la votación celebrada en Dublín se hacía público un informe elaborado por el Ombudsman de la policía norirlandesa en el que se confirmaba la connivencia de agentes de este cuerpo con integrantes de grupos terroristas unionistas años atrás. La ausencia de procesamientos por esa conexión que en diversos casos tuvo como resultado la muerte de seres humanos hubiese constituido en otro tiempo un valioso instrumento para el arsenal propagandístico del Sinn Fein y del IRA con el que deslegitimar y oponerse a la policía. Por ello, no resulta extraño que, tras conocer el nuevo apoyo del Sinn Fein a las instituciones citadas, la madre de un policía asesinado por el IRA formulara una pregunta devastadora para los asesinos de su hijo: «¿Para qué les ha servido tanta violencia?».

El interés del Sinn Fein por acceder al limitado gobierno autonómico aprobado en 1998 ha llevado a este partido a ignorar su clásica y férrea oposición a unas instituciones a las que ahora promete respaldar. Para ello Adams presentó la nueva política del partido como una positiva iniciativa encaminada a «trabajar por una policía diferente a la actual que está basada en un modelo represivo» y «otra justicia». Por lo tanto, a cambio de la reanudación de una restringida administración autonómica que dista un abismo de las aspiraciones tradicionales del IRA, el Sinn Fein asumía la necesidad de contribuir a la legitimación de esas instituciones que durante décadas intentó deslegitimar el movimiento terrorista. Esta actitud está motivada por la necesidad del Sinn Fein de rehabilitar su imagen como consecuencia de su prolongada vinculación con el terrorismo, algo necesario ante la proximidad de elecciones en Irlanda del Norte y en la República de Irlanda, país éste en el que su clase política coincide en negar la inclusión del partido de Adams en el gobierno de la nación mientras el IRA exista. Es oportuno recordar que, de forma injusta, los unionistas norirlandeses han sido calificados de intransigentes por exigir en el norte de Irlanda precisamente lo mismo que se le reclama al Sinn Fein en el sur.

El apoyo del Sinn Fein a policía y judicatura confirma que decisiones aparentemente imposibles para una organización terrorista no lo son siempre y cuando exista una necesidad u obligación de acometerlas ante la negación de expectativas de éxito para aquella si persiste en sus planteamientos. Se demuestra por tanto que opciones definidas como poco realistas, son por el contrario ineludibles, oportunas y pragmáticas desde la perspectiva del terrorista cuando éste se ve verdaderamente forzado a adoptarlas. Así pues, es posible presentar la aceptación de anatemas aparentemente intolerables para la organización terrorista mediante una pedagogía dirigida por sus responsables que incida en los costes que acarrea negarse a abandonarlos, maquillando así el fracaso una vez se haya interiorizado. En realidad los comunicados internos y públicos de ETA, al igual que los del IRA, son profusos en esos engañosos mensajes de propaganda que inventan éxitos constantes sobre el enemigo y que en caso de existir una verdadera voluntad de poner fin a la violencia pueden servir para construir una narrativa justificadora del abandono del terrorismo ante sus bases. Mucho más razonabley práctico es demandar de la organización terrorista esos pasos y renuncias que evidencien su derrota, en lugar de exigir, como viene haciéndose en nuestro país, que políticos y ciudadanos faciliten a ETA un escenario que dé sentido a su pasado, a su presente y a su futuro, legitimando por tanto el terrorismo y dañando a la democracia.
ROGELIO ALONSO_ Profesor de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos

Para el PP
Mensajes centrales para un año de campaña
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 1 Febrero 2007

Con el ligero sesgo de los primeros comicios que nos esperan –locales y autonómicos–, la prematura campaña que empieza presenta ya la forma e incandescencia de las generales. Recurra el político cansado a algún complejo vitamínico, pues le espera un año largo de enfrentamientos a cara de perro, según expresión tópica que llegará a hastiarnos, ya verán.

Curiosamente, los más dotados para la adopción de la facies canina suelen presentarse cargados de buenas intenciones, cantando (en falsete) al común entendimiento, a la unidad, al acuerdo en materias "de Estado". Hay manos tendidas que esconden dagas, como hay optimismos que invitan a ponerse a cubierto. Así, cuando oiga a Rodríguez afirmar que todo va bien y que el año que viene irá mejor, enciérrese en el refugio nuclear más cercano.

Siendo las gentes del común muy dadas a ablandarse con bonitas naderías, no es desaconsejable que el político liberal-conservador gallardonee un poco en sus primeras frases, marcándose incluso unos pasos de minué con el adversario. Evitará durante el baile la daga que le busca, atento a las mangas del contrario. Pero a continuación, le apetezca o no, habrá de entrar en materia.

Y la materia es que Rodríguez trabaja por hacer imposible la alternancia mediante la aniquilación de acuerdos básicos de nuestra democracia: primero, el modelo de Estado consagrado en la Constitución; segundo, la política antiterrorista; tercero, el principio activo de la Transición, la renuncia a las categorías guerracivilistas.

El modelo de Estado: no es sagrado y puede modificarse, pero sólo desde la reforma constitucional. Vía de la que los socialistas no disponen si no cuentan con el PP. Vía de la que los socialistas no quieren disponer para no tener que contar con el PP, lo que entraría en contradicción con la táctica del "cordón sanitario" y, por ende, con el fin primordial de impedir la alternancia.

La política antiterrorista: no es propiamente tal. Es otra herramienta que sirve al fin primordial. Aunque exija íntimas y a menudo dolorosas renuncias a los socialistas, tiene la ventaja de coadyuvar al punto anterior: el modelo de Estado se cambiará en gran medida por la vía extralegal, ajena al Parlamento, de la mesa de Patxi y Ternera. La mesa camilla.

Las categorías guerracivilistas: se le está yendo de las manos a los socialistas la gran operación propagandística de la memoria histórica con la que habían de marcar a fuego al PP. Comunistas y nacionalistas se habían tomado en serio al rojo Rodríguez, pero vender que Rajoy es Franco y Acebes es Millán Astray se hace más complicado de lo que pensaban.

Pues eso. A esas tres patitas del proyecto zapaterino, priísta, sectario, antidemocrático, ilegal y sembrador de odios habrá que zancadillear con preferencia. Después del minué.

El Estatuto, arma contra el Estado
EL MUNDO 1 Febrero 2007

Montilla anunció en diciembre un «requerimiento» contra el decreto del Gobierno que amplía en una hora semanal la enseñanza del castellano, con el argumento de que supone una «clara invasión competencial». En enero, en su primera visita como president a La Moncloa, empleó un tono conciliador y se mostró partidario de resolver el conflicto con «un diálogo previo». Ayer, sin embargo, anunciaba un recurso ante el Tribunal Constitucional (TC).

Unas horas antes, trascendía que un dictamen del Consejo Consultivo de la Generalitat establece que un 70% de los artículos de la Ley de Dependencia es «inconstitucional» porque invade competencias que el Estatuto confiere exclusivamente al Gobierno catalán, lo que abre la puerta a otro posible recurso ante el Alto Tribunal.

Al analizar las repercusiones que tendría el nuevo Estatuto, ya advertimos que limitaría la acción legislativa del Estado en materias básicas y que provocaría enfrentamientos entre la Administración central y la autonómica. A la vista está. Y si eso sucede cuando el mismo partido gobierna en España y Cataluña, no es difícil imaginar qué puede ocurrir cuando lo hagan formaciones de distinto signo.

Quizás el presidente Zapatero creyó que, por lealtad, Montilla no recurría al TC. De hecho, él sí ha retirado una treintena de recursos planteados por el Ejecutivo de Aznar contra las comunidades por invasión de competencias del Estado, siendo Cataluña la autonomía más beneficiada por esa decisión.

En este contexto, resultan de un gran cinismo las declaraciones del vicepresidente de la Generalitat. Crítico cuando el PP recurrió el Estatuto al TC, Carod-Rovira aseguraba ayer que recurrir el decreto de enseñanzas mínimas en Educación Primaria entra dentro de la normalidad democrática. E inmediatamente abogaba por la colaboración con el Gobierno para que, a tenor de las posibilidades que ofrece el Estatuto, se permita a Cataluña establecer «relaciones privilegiadas» y «estrictamente bilaterales» con Francia, Andorra, Marruecos y Portugal.

La posición del Gobierno no parece que vaya a cambiar. De hecho, el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, lejos de criticar ayer a Montilla instó a «no dramatizar» el recurso de la Generalitat. Así las cosas, queda claro que la decisión del TC sobre el recurso que plantea la inconstitucionalidad del Estatuto es la última tabla de salvación para evitar un daño irreparable a la cohesión del Estado que consagra nuestra Carta Magna.

Los colaboracionistas
Revista Chispas nº 46 1 Febrero 2007

Es hora de llamar a las cosas por su nombre. Quienes hoy siguen defendiendo el diálogo con ETA, cuando la banda terrorista ha demostrado la voluntad inequívoca de seguir matando e inoculando el terror, sólo merecen ser recordados como colaboracionistas Tras la estela de Ibarretxe -que con su intervención tras la manifestación de Bilbao ha explicitado una vez más su intención de utilizar la bandera del diálogo para seguir cosechando réditos políticos del terror- se han alineado una siniestra corte de colaboracionistas que esperan también recoger su ración de nueces ensangrentadas. Mantener la necesaria firmeza democrática ante el terrorismo exige no tolerar ni un segundo más las posiciones de los Ibarretxe, Madrazo o Carod Rovira.

Madrazo actúa como mamporrero de los padrinos del terror, los que, como Ibarretxe, tienen la capacidad de cobrarse el "precio político" del diálogo
Sumisos ante el fascismo

Imbuido del peor petainismo etnicista, el coordinador de Ezker Batua, Javier Madrazo, reclama al Gobierno que no caiga "en las redes del PP y continúe apostando por el diálogo democrático".

¿Qué hay qué dialogar sobre los dos cadáveres ejecutados cobardemente por ETA, señor Madrazo? ¿Cuántos asesinados y atentados serían necesarios para cerrar el diálogo, señor Madrazo?

Pero Madrazo es preciso. Para él, hay que persistir en el diálogo para tratar "la modificación de la política penitenciaria" o "la constitución de la mesa para la normalización". Es decir, hablar con ETA mientras las pistolas están activas y humeantes para ofrecerle nuevas concesiones y negociar el precio político de la paz.

Madrazo propone de la manera más abierta e indigna la claudicación total de la democracia ante el chantaje del terror.

Y es que el coordinador de Ezker Batua es ya experto en estas lides. Mientras los antifascistas vascos eran asesinados, tras haber sido señalados como enemigos del pueblo vasco por los Arzallus de turno, compró seguridad entrando en el gobierno de Ibarretxe. Ahora, mientras ETA sigue asesinando, defiende la continuidad del diálogo.

El coordinador de Ezker Batua carga con la responsabilidad de haber apuntalado con su apoyo político el régimen de fascismo étnico del que ETA se nutre y beneficia. Integrado en el gobierno de Ibarretxe, Madrazo ha hecho posible los presupuestos que han repartido generosas subvenciones entre el entramado etarra, ha suscrito una educación etnicista que inocula el odio a España, ha respaldado a quienes obligan a la ertzaintza a adoptar una indignante permisividad ante la kaleborroka...

Y al mismo tiempo, hemos escuchado numerosas veces a Madrazo atacar a las víctimas y a los amenazados por ETA, tachándolos de ultraderechistas o nostálgicos del franquismo.

Como último aldabonazo de iniquidad, Madrazo votó afirmativamente un plan Ibarretxe que legalizaba el apartheid político para los no nacionalistas, que arrebataba los derechos políticos para quienes no se doblegaran ante el fascismo étnico. Un plan imbuido de los mismos principios sobre los que el partido nazi elaboró su programa de Nuremberg, y que Madrazo respaldó.

Y ahora, caminando fiel y mansamente detrás de la senda abierta por Ibarretxe, Madrazo vuelve a reclamar la continuidad del diálogo, defiende la negociación política mientras ETA pone las bombas y los cadáveres.

El coordinador de Ezker Batua actúa como mamporrero de los padrinos del terror, los que, como Ibarretxe, tienen la capacidad de cobrarse el "precio político" del diálogo. Y en ese camino parece no conocer límites.

A cambio, Madrazo recibe un puesto marginal en el escalafón del régimen del terror, una sustanciosa

consejería desde la que distribuir los abundantes fondos públicos de la autonomía vasca. Para ello, la dirección de Ezker Batua se ha entregado con armas y bagajes al totalitarismo etnicista.

Sobre Madrazo y toda la dirección de Ezker Batua va a caer el estigma de los colaboracionistas con el fascismo. Ante esto no caben posturas tibias. Quienes en el seno de IU no comparten la indigna postura de Madrazo -que son muchos- no pueden permanecer callados. Tienen la obligación de denunciarlo.

El diálogo de Perpignan
Ante el fracaso que supusieron las ridiculas cifras de apoyo al estatuto en el referéndum y el varapalo electoral al régimen nacionalista, la cúpula de ERC se aferra a un diálogo ensangrentado del que pretenden arrancar concesiones.

Los dirigentes de ERC han apostado muchas nueces en que el "proceso de paz" desembocara en concesiones ante el nazifascismo en Euskadi. Esperaban beneficiarse de la debilidad de un Estado que claudicara ante el terror, y del que pudieran arrancarse sustanciosas ventajas para las castas locales catalanas,

Y la calculadora conduce hacia la infamia. Tras el atentado de ETA, tras los dos asesinatos, la cúpula de ERC persiste en seguir moviendo el árbol, a través del respaldo a un inaceptable diálogo, para obtener réditos políticos.

Pocas horas después del atentado de Barajas, el portavoz de ERC, Joan Ridao, afirmó que "quien ha puesto más de su parte en este proceso de paz ha sido ETA. Esto a pesar de este atentado sangriento".

Lo que ETA ha puesto de su parte, desde que decretó el alto y el fuego hasta el brutal atentado, son dos cadáveres, cientos de kilos de explosivos detonados en un lugar de masivo paso de gente, y que podrían haber provocado una masacre, autobuses calcinados a plena luz del día, sedes de partidos y casas de concejales agredidas, cartas de extorsión...

Pero aún así, Joan Rídao urge al gobierno a que "sepa valorar los gestos y renuncias que durante meses ha hecho la organización armada, mientras que por parte del Estado no se han concretado gestos como la aproximación de los presos".

Rídao no sólo toma partido por ETA, sino que carga el peso de la culpa de la ruptura del alto el fuego sobre el Estado de derecho, al no haber cedido a las exigencias de la banda terrorista.

Por su parte, Carod Rovira desea que "el proceso de paz continúe, y no se interrumpan los intentos de llegar a una solución dialogada al fenómeno de la violencia en el País Vasco".

Las bases morales y políticas que la dirección de ERC defiende para el proceso ya las ha establecido Ridao; exigencia de claudicación a la sociedad democrática española ante "los gestos y renuncias" de ETA, a la espera de que, quebrado el espinazo del país, ellos puedan recoger mayores frutos para su taifa estatutaria.

Los dirigentes de ERC negociaron con ETA en Perpígnan para ofrecer una indigna tregua local como argumento a favor de una "vía catalana" hacia la disgregación. Ahora -ante el fracaso que supusieron las ridiculas cifras de apoyo al estatuto en el referéndum y el varapalo electoral al régimen nacionalista- se aferran a un diálogo ensangrentado del que pretenden arrancar concesiones.

Si Lluis Companys levantara la cabeza no dudaría en denunciar a estos enanos que reclaman la herencia de gigantes. Companys representa la ERC que luchó en primera línea contra el fascismo, y para ello reforzó la unidad de Cataluña con el conjunto de España. La actual dirección de ERC sólo representa a quienes, en su afán por debilitar a España no tienen reparos en abrazarse con el fascismo.

"ESTÁN EN JUEGO LOS DERECHOS DE LOS CIUDADANOS"
Marimar Blanco hace un llamamiento para que la manifestación recupere el espíritu de Ermua "diez años después"
La hermana de Miguel Ángel Blanco ha pedido "a todos los españoles de bien" que acudan "por principios y convicciones" a la manifestación del sábado contra la negociación con ETA. "Debemos recuperar, casi diez años después, el espíritu de Ermua", ha reivindicado Mar Blanco al recordar esas multitudinarias manifestaciones que consiguieron "que los demócratas se enfrentaran sin miedo a los terroristas". El deseo de la presidenta de la Fundación Miguel Ángel Blanco, una de las noventa asociaciones que secundan la protesta, es que "podamos demostrarle al presidente que con la dignidad de nuestros familiares no se juega".
Libertad Digital 1 Febrero 2007

En una entrevista para La Mañana de la COPE, María del Mar Blanco ha recordado, para pedir la participación en la manifestación del próximo sábado a las 17 horas en Madrid, que "están en peligro y en juego los derechos de los ciudadanos". "Tenemos un presidente al que le encanta hablar de paz, pero a mí no me gusta la paz sin libertad". "No quiero paz viendo a mis compañeros escoltados", ha reclamado Mar Blanco.

La hermana del concejal asesinado ha manifestado que el sábado "debemos recuperar, casi diez años, después esas manifestaciones del espíritu de Ermua que consiguió que los demócratas ganáramos la calle y nos enfrentáramos sin miedo a los terroristas". "Ojalá podamos demostrarles a terroristas y al presidente que con la dignidad de nuestros familiares no se juega", ha sido el deseo expresado por Mar Blanco.

En la entrevista también se ha referido al "complicado" día de la declaración de Ibarretxe. "De la noche a la mañana, España ha entrado en el mundo del revés" porque "los que teníamos el respaldo social, ahora molestamos", ha lamentado Blanco, antes de añadir que no se podía creer "cómo el lehendakari podía decir que se había reunido con Batasuna y que no le importaría volverse a reunir para la paz negociada".

La hermana del concejal asesinado por ETA ha recordado que la formación de Otegi está ilegalizada, "sobre todo, porque con sus acciones ayudaba a cometer atentados". Ha aportado un dato para corroborar este hecho: la persona que dio el nombre para el secuestro de Miguel Ángel Blanco fue concejal de HB en Eibar.

Respecto al "giro de 180 grados" del PSE, Blanco ha recordado que los socialistas se posicionaron "al lado del PP para no ceder al chantaje de ETA con una vida humana en peligro", en alusión al secuestro de su hermano. Por ello, Blanco ha dichoque no entiende cómo este partido "está empecinado en seguir con la negociación a pesar del terrible atentado" de Barajas. "Todos los españoles estamos esperando la respuesta al por qué de este cambio", ha exigido.

CALIFICA DE "EQUIDISTANTES Y DECEPCIONANTES" LAS PALABRAS DE ZAPATERO
El vocal de CGPJ para el País Vasco acusa a los nacionalistas de "poner en el punto de mira de ETA a jueces y magistrados"
Juan Pablo González, el vocal del Consejo General del Poder Judicial para el País Vasco consideró este miércoles un "sarcasmo" que los que "nunca se han sentido amenazados por ETA –en alusión a los nacionalistas vascos– apelen a la "paz del miedo" para descalificar a los tribunales, poniendo de esta manera a jueces y magistrados, en el punto de mira de los terroristas". Además, censuró que Zapatero justificase la campaña de presiones contra los jueces iniciada por los socios del Tripartito vasco y Aralar. Ibarretxe ya ha anunciado su intención de reincidir en el delito que se le imputa.
Europa Press Libertad Digital 1 Febrero 2007

En declaraciones a Europa Press, González manifestó que el acto celebrado este miércoles por la mañana, en el que cientos de personas se concentraron en las inmediaciones del Palacio de Justicia de Bilbao, además de miembros de las Ejecutivas de PNV, EA, EB y Aralar, para apoyar al lehendakari, Juan José Ibarretxe, antes de que compareciera como imputado ante el TSJPV por reunirse con Batasuna-ETA, "es el colofón de una cadena de despropósitos sin precedentes en la reciente historia constitucional española".

Según denunció, el pensamiento político de los nacionalistas "sigue siendo predemocrático y demuestra su absoluto desconocimiento de las reglas del Estado de derecho y, en particular, la que establece que nadie, incluidos los gobernantes, están por encima de la ley, y de que son los jueces quienes resuelven las controversias jurídicas y determinan qué es y qué no es delito".

A su juicio, la concentración de esta mañana "permite hacernos una idea de lo que pudiera ser una justicia concebida como poder propio y no del Estado, y los riesgos para la independencia judicial de experimentos como la justicia de proximidad o los consejos de justicia autonómica, que esconden la pretensión de los partidos nacionalistas de configurar esos mismos poderes judiciales propios".

En esta línea, apuntó que actos como el de este miércoles ante el Palacio de Justicia "en poco ayudan a que las relaciones entre los poderes públicos caminen por la senda de la normalidad y a que los jueces y magistrados del TSJPV puedan adoptar con tranquilidad sus resoluciones definitivas, sin verse sometidos a una presión intolerable".

Finalmente, consideró "equidistantes y decepcionantes" las declaraciones del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "pues no es libertad de expresión y de crítica insultar, calumniar o convocar manifestaciones para presionar a los jueces", por lo que recordó a Zapatero que "todos los poderes públicos tienen el deber de defender la independencia judicial".

El PNV ataca al Foro de Ermua
POR M. L. G. F. ABC 1 Febrero 2007

BILBAO. El PNV llevó ayer su presión a los jueces hasta las puertas del Tribunal Superior Vasco, como lo hiciera con anterioridad para apoyar al que fuera presidente del Parlamento vasco Juan María Atutxa, o al miembro de la dirección del partido Gorka Agirre, relacionado con la extorsión etarra. En esta ocasión, la Ertzaintza marcó con cinta roja un pasillo para que el lendakari accediera, compartiendo paraguas con su mujer, Begoña Arregi, hasta las escalinatas de la sede judicial, entre los aplausos de cientos de simpatizantes.

Al inicio del paseo le esperaban los miembros de su Gobierno, a los que Ibarretxe saludó de uno en uno y, al final, otros cargos públicos. El apretón de manos se convirtió en abrazo rápido al llegar al presidente del PNV, Josu Jon Imaz, para escenificar unidad, convocante de las concentraciones.

Terminados los saludos, todos los miembros del Gobierno vasco entraron en la sede judicial arropando a Ibarretxe, mientras los convocados por PNV, EA, IU y Aralar gritaban «aurrera (adelante) lendakari» y exteriorizaban la indignación por que tuviera que «rendir cuentas ante la Justicia del Estado español».

Entre quienes acudieron a apoyarle pudieron oírse comentarios contra los jueces como «las vergüenzas las esconden bajo las togas». En ese ambiente, la exhibición de una bandera de España en la camiseta negra del presidente de la asociación Dignidad y Justicia, Daniel Portero, hijo del fiscal Luis Portero, asesinado por ETA, fue considerada una provocación y contestada con insultos de «fascista», que se extendieron al socialista vasco Antonio Aguirre, crítico con la actual estrategia de su partido, quien levantó un puño al llegar a la entrada del Palacio de Justicia. A la salida se repitieron los incidentes y hasta tuvo que intervenir la Ertzaintza ante el intento de atacar con paraguas al Foro de Ermua.

Entre los concentrados estaba el que fuera presidente de la ejecutiva del PN, Xabier Arzalluz, quien hace unos años tuvo la iniciativa de entonar el himno al soldado vasco en las escalinatas de la sede del Tribunal Superior de Justicia para expresar el respaldo del partido a Juan María Atutxa, iniciativa secundada ayer a la salida de Ibarretxe del Tribunal Superior vasco, tras gritos a favor del lendakari y otros como «gora Euskadi askatuta» (viva Euskadi libre).

TRAS SER INSULTADOS POR LOS SEGUIDORES DE IBARRETXE
Buesa denuncia en LDTV que "los asesinos sean tratados con respeto" y los que se oponen a sus crímenes "denigrados e insultados"
El presidente del Foro de Ermua, Mikel Buesa, dijo este miércoles en Libertad Digital TV que lo ocurrido con los seguidores de Ibarretxe en la puerta de los juzgados, donde fueron insultados, es propio de "personas totalitarias, nazis", aunque "estamos acostumbrados a que los asesinos sean tratados con respeto y quienes nos oponemos a los crímenes somos denigrados e insultados". Los simpatizantes de Ibarretxe llamaron "fascistas" y "provocadores" a miembros del Foro de Ermua.
Libertad Digital 1 Febrero 2007

Buesa criticó que se ensalce a un "presunto delincuente como Ibarretxe" mientras se agrede verbalmente al Foro de Ermua. Sobre la acusación del lehendakari de que Foro de Ermua provoca "crispación y odio" mientras charla tranquilamente con Otegi, Mikel Buesa ha explicado que "Batasuna y ETA matan, no crispan, los muertos nunca están crispados". Según el presidente del Foro de Ermua, "los nacionalistas quieren echarnos a todos los vascos que no compartimos su ideario. Estamos acostumbrados a la subversión de los valores, los asesinos son tratados con respeto y quienes nos oponemos a sus crímenes somos denigrados e insultados".

En cuanto a la política antiterrorista del presidente del Gobierno tras el atentado, Buesa denunció que "Zapatero pacta y acuerda con Ibarretxe, este energúmeno que nos excluye a todos en nombre de la democracia vasca que sólo les sirve a ellos y pretende rebanar el cuello a todos demás". Cree que Zapatero se inclina por el PNV, que es muy parecido a Batasuna y pretende "eliminar todo vestigio de oposición al nacionalismo" porque su gobierno solo se puede sostener con el apoyo "de estos energúmenos".

Consideró que el presidente del Gobierno no ha hecho nada explícito porque siempre dice "una cosa y la contraria y cuando le criticamos nos sabemos qué criticamos, si la cosa o la contraria". Para el hermano del socialista asesinado, Zapatero juega a la ambigüedad "y por esa vía va ganando tiempo a ver qué pasa". "Lo que va a pasar es que tiene que perder las elecciones, este desgobierno no nos lo merecemos".

Sobre la acusación del candidato socialista a la Alcaldía de Madrid, Miguel Sebastián, de que ni él ni el PSOE han sido invitados a la manifestación del día 3, Buesa explicó que Sebastián no había sido invitado personalmente porque "no es nadie, es candidato y ya veremos. Pero en todo caso, tiene ya una invitación en la sede de Feraz, que tampoco sabemos si le llegará porque tampoco es militante socialista. Hemos invitado al PSOE, a todos los cargos públicos y en todas las regiones, al PP y demás partidos políticos". Con la excepción de los partidos que han firmado pactos con ETA como PNV, EA, ERC y EB. "Con esos no queremos estar". Buesa aseguró que si Zapatero dice que quiere derrotar a ETA y se niega a la negociación "yo le cedo el sitio de la pancarta". "Yo lo que quiero es que acabemos de una vez con el terrorismo a través de la derrota de los terroristas. La experiencia internacional señala que las organizaciones terroristas cuando desaparecen es que han ganado o han perdido. Pues queremos que ETA pierda".

También se refirió el presidente del Foro de Ermua al auto Garzón sobre Otegi y lo tachó de "incomprensible" y "conclusión contradictoria" sobre lo que ha dicho siembre sobre la izquierda abertzale. "Hay que reconocerle el mérito de haber abierto un campo enorme contra el terrorismo y sus organizaciones y que luego por hacer un favor al gobierno o por alguna prebenda de repente incurre en una contradicción que le abre las puertas de la expresión política del terrorismo".

ABUCHEOS AL FORO DE ERMUA EN LAS PUERTAS DEL TSJPV
Los miembros del Foro de Ermua fueron recibidos con abucheos e insultos en la puerta del TSJPV donde tenía que declarar este miércoles Ibarretxe. Los seguidores del lehendakari obsequiaron con pitidos y abucheos a los representantes y el abogado del colectivo, Fernando García Capelo, además de miembros de Dignidad y Justicia. Todos accedieron inmediatamente al edificio judicial.

A la salida, arreciaron los gritos de "fuera", "fascistas" y "provocadores" de los simpatizantes del lehendakari que se encontraban en el exterior, que llevaban pegatinas como el lema "Juicios políticos, no".

El portavoz del PNV, Iñigo Urkullu, afirmó que es un día "lamentable" que espera que pase a la historia con el archivo inmediato de una causa "injustificable" contra el lehendakari por lo que aseguró que no contemplan la posibilidad de que prospere y se abra juicio.

Ampliación de la querella
El Foro de Ermua ampliará su querella por la reunión de Ibarretxe con Otegi después de que el lehendakari haya admitido ante los jueces que ha hablado con el líder de Batasuna-ETA en más ocasiones. Ibarretxe no ha contestado a las preguntas de la acusación y se ha limitado a responder ante el juez, según ha explicado el abogado del colectivo, Fernando García Capelo.

El letrado relató que, durante su declaración, Juan José Ibarretxe respondió a las preguntas del magistrado instructor y de la fiscalía, pero se negó a contestar a las del Foro Ermua, "con lo que deja muy en entredicho su voluntad de diálogo con todos". Detalló que el lehendakari dijo "tener la obligación de mantener encuentros con todas las sensibilidades políticas, incluida Batasuna o la izquierda abertzale".

Además, añadió, que el lehendakari dijo conocer la sentencia del Supremo que prohíbe toda actividad de Batasuna y, por tanto, el abogado concluyó: "creemos que desde un punto de vista jurídico la comisión del delito es bastante clara". El letrado explicó también que Ibarretxe justificó que detrás de las reuniones con Batasuna "estaba su intención de buscar la paz y conseguir una solución a lo que llama conflicto vasco".

«Una gran llamarada se metió en mi cabeza y sentí que iba a reventar»
Guardias civiles heridos en el atentado de la plaza de República Argentina rememoran su dolor en el juicio contra González Peñalva - La terrorista hace un alegato a favor de la negociación
Ricardo Coarasa La Razón 1 Febrero 2007

Madrid- Veintidós años después, esos segundos de horror, de «nervios, dolor y odio», están todavía grabados en su memoria, la de aquellos guardias civiles, la mayoría noveles, a quienes un 9 de septiembre de 1985 un coche-bomba de ETA oscureció de repente su futuro profesional y personal. «Terminó mi carrera militar y, durante muchos años, mi vida», se lamentaba ayer Juan Antonio Corredor, uno de esos agentes. Él, como algunos de sus compañeros, testificaron en el juicio contra Belén González Peñalva, una de las integrantes del «comando» que atentó en esa fecha, en la madrileña plaza de la República Argentina, contra el microbús en el que viajaban.

Ninguno pereció en el atentado (la única víctima mortal fue un ciudadano americano que practicaba «footing»), pero entre el armazón en llamas del vehículo todos se dejaron buena parte de una vida que ETA les privó de disfrutar. La mayoría no quiso ayer beneficiarse de las medidas de protección de testigos y declaró a cara descubierta. Lo explicó con aplomo Alfonso Sánchez, otro de los 16 guardias civiles a quien la banda intentó asesinar haciendo estallar 20 kilos de amonal. «Desde que quisieron asesinarme, siempre he querido ver a la persona que lo intentó», aseguró mientras buscaba la mirada de la etarra, impertérrita en la sala blindada.

«Ni veía ni oía. La onda expansiva me reventó los tímpanos y la sangre me impedía ver», rememoró Alfonso, entonces un joven de 19 años que, en esos segundos de desconcierto, recordó las enseñanzas de la academia, agarró el subfusil y abrió un abanico de fuego antes de auxiliar a sus compañeros. «Temíamos que nos remataran», explica este agente que, como los demás, arrastra secuelas físicas y psicológicas: además de los restos de metralla, sigue en tratamiento psiquiátrico y tiene el hígado dañado por los medicamentos. Su testimonio provocó los aplausos de parte del público, llamado al orden por el presidente del tribunal, Ángel Hurtado. «Perdone, pero es un héroe y ésta, una asesina», se excusó ante el magistrado uno de los asistentes.

Los testimonios se sucedieron ante la mirada despreocupada de la etarra. «Tengo el cerebro mutilado y para eso no hay prótesis. Es un tratamiento de por vida», se quejó Jesús. Y su compañero Marcos tampoco ahorró calificativos. «Una gran llamarada se te mete en la cabeza, como si te extrajeran el aire de los pulmones. Tienes la sensación de que vas a reventar».

En el juicio también declaró el etarra arrepentido Juan Manuel Soares Gamboa, que explicó cómo planeó y ejecutó el atentado junto con José Ignacio de Juana Chaos y González Peñalva, que componían el «comando Madrid». La acusada, añadió, «no participó directamente en la detonación del explosivo» porque había sido reconocida en un atentado anterior, y por precaución los esperó en el piso franco.

El fiscal pidió para la etarra 485 años de cárcel y que se le aplique el máximo de 40 de cumplimiento efectivo. La AVT secundó esa petición y la defensa pidió su absolución. En su derecho a la última palabra, la acusada reclamó «de una vez por todas una transición en clave democrática y que se garanticen los derechos de las naciones existentes en el Estado español». El presidente del tribunal le cortó en seco. «La única vía es el diálogo y la negociación política», se le escuchó aún decir. «¿Con pistolas o sin pistolas?», gritó alguien desde el público.

El Constitucional aplaza de nuevo la votación sobre la recusación de Pérez-Tremps... y ya van cuatro días de deliberaciones
Julia Pérez El Confidencial1 Febrero 2007

Cuarto día de deliberaciones y cuarto día sin acuerdo. El Tribunal Constitucional sigue dividido en dos a causa de si acepta, o no, la recusación presentada por el PP contra el magistrado Pablo Pérez Tremps al entender que no puede analizar su recurso de inconstitucionalidad sobre el Estatuto de Cataluña porque elaboró un estudio al respecto.

La presidenta del Alto Tribunal, María Emilia Casas, ha abandonado su idea inicial de alcanzar un acuerdo unánime respecto a Pérez Tremps, y se encuentra ante una situación delicada: si el magistrado es apartado del caso, sólo podrán deliberar y votar la constitucionalidad del Estatuto catalán once de los doce miembros que forman el Constitucional. Su fuera así, este órgano quedaría desequilibrado entre cinco componentes de tendencia progresista, cercana a las tesis del PSOE, y seis de línea conservadora, cercana a las del PP, por lo que se da por seguro que la reforma catalana será muy recortada.

Además, Pérez Tremps, de inclinación progresista, no puede ser relevado del puesto ya que, si el Gobierno quisiera hacerlo, tendría que pactarlo antes con el PP. Elegir nuevo magistrado exige una mayoría de votos en el Congreso de tres quintos; esto es, que 210 diputados voten a favor. Pero el PSOE y todos sus aliados juntos suman en total 202 votos.

El Pleno del Constitucional dedicó ayer diez horas para estudiar el caso del magistrado recusado, sin la participación del aludido. Al final, se acordó continuar hoy con las deliberaciones, que comenzaron el miércoles de la semana pasada entre fuertes presiones políticas y mediáticas.

Es la segunda vez que Pérez Tremps es recusado por el PP para el mismo caso. En la primera ocasión fue con motivo del recurso de amparo que presentó esta formación política antes de que la reforma catalana estuviera vigente, hace ahora un año. El Constitucional lo rechazó; es más, jamás en su historia ha aceptado la recusación de un magistrado.

El ‘caso Pérez Tremps’ amenaza con partir en dos al Alto Tribunal. Este académico formó parte de un equipo de especialistas -como experto en Derecho Internacional cuando estaba en la Universidad Carlos III- que elaboró un informe sobre las relaciones exteriores catalanas. El estudio, titulado La acción exterior y la participación europea ante la posible reforma del Estatuto de Cataluña, fue encargado en 2003 por el Gobierno de CiU y cuando esa reforma aún no existía, según figura en las alegaciones del magistrado que reveló este diario.

La participación del esposo de Casas
En el informe también participó Jesús Leguina, esposo de Casas, pero el PP no ha recusado a la presidenta del TC. Fue entregado al Instituto catalán de Estudios Autonómicos en 2004. En enero de ese año, se creó la ponencia parlamentaria que, en mayo de 2005, culminó la primera versión del nuevo Estatuto. Buena parte de las sugerencias se incluyeron en la reforma.

La mitad de los actuales miembros del Constitucional son académicos, investigadores del Derecho que han elaborado numerosos estudios en su pasado antes de entrar a formar parte del Alto Tribunal. Si se aprueba la recusación de Pérez Tremps, se sentará un precedente para que, en el futuro, toda persona que acuda al TC se plantee si puede apartar del caso a algún magistrado por haber elaborado algún informe en el pasado que afecte al asunto recurrido.

Derechos linguísticos
INICIATIVA POPULAR EN GALICIA CONTRA LA IMPOSICIÓN LINGÜÍSTICA

La nueva Plataforma quiere aglutinar a los colectivos de padres y profesores, así como al resto de la sociedad gallega para lograr conciliar el uso de las dos lenguas cooficiales en la comunidad con la libertad de elección de la persona
Minuto Digital 1 Febrero 2007

El peligro de que el bipartito nacional-socialista pretenda llevar a Galicia una política de inmersión lingüística similar a la desarrollada en Cataluña esta provocando la reacción de importantes sectores de la sociedad gallega. El pasado sábado tuvo lugar en Santiago de Compostela el primer encuentro para la constitución de la Plataforma por la Conciliación Lingüística en Galicia. A la reunión, que se celebró en el Gran Hotel Santiago, acudieron medio centenar de representares de diversos colectivos sociales gallegos, especialmente aquellos relacionados con el ámbito de la enseñanza. El acto estuvo presidido por Mª Paz de Bescansa y Pedro San Miguel Martínez.

Asociaciones de Padres de Alumnos (APAs), profesores de enseñanza primaria, secundaria y universitaria, así como asociaciones cívicas, debatieron sobre la necesidad de potenciar una fraternal relación entre gallego y castellano en un ámbito de libertad e igualdad. Los asistentes concluyeron que el hecho del bilingüismo en Galicia en modo alguno debe ser utilizado para tomar el idioma como instrumento para fomentar odios excluyentes, que nada tienen que ver la autentica naturaleza cultural y de comunicación de las lenguas.

Por ello el naciente movimiento social rechaza tajantemente toda imposición lingüística que violente la libertad de los padres a elegir el idioma en que desean educar a sus hijos, a la vez que desea evitar que los profesores se vean obligados a impartir sus clases en un idioma que no sea el materno y en el que no van a poder transmitir adecuadamente sus conocimientos a los alumnos.

La nueva Plataforma quiere aglutinar a los colectivos de padres y profesores, así como al resto de la sociedad gallega para lograr conciliar el uso de las dos lenguas cooficiales en la comunidad con la libertad de elección de la persona. Para ello pondrá en marcha diversas iniciativas de concienciación social y asesoramiento colectivo e individual.

Libertad si, igualdad no
Nota del Editor 1 Febrero 2007

La Constitución Española establece en su Art.3º. el deber de concer el castellano, y por lo tanto, cualquier intento de equiparar el español con cualquier lengua regional es claramente anticonstitucional.

La presión separatista, cuya fortaleza ideológica basa en la existencia de una lengua regional reconocida en la C.E.  exclusivamente para tres grupos separatistas de Galicia, Vascongadas y Cataluña, sigue su camino de imposición y trata por todos los medios conseguir que el conocimiento de la lengua regional sea también deber, pero afortunadamente, y por muy politizado que esté el TC, no podrá conseguir.

Una tolerancia mal entendida está llevando a mucha gente de buena voluntad a dar por buena otra vuelta de tuerca de la imposición lingüística de la lengua regional, pero los constitucionalistas debemos formar frente y no ceder ni un milímetro de lo que claramente establece la C.E.

Por otro lado, la inmersión lingüística lleva muchos años de vigencia en Galicia, Vascongadas, Cataluña, etc., como venimos denunciando en AGLI desde su inicio en 1.988, pues no hay que onvidar que su fundación estuvo motivada exclusivamente para luchar contra la imposición lingüística.

C's: «Acaben con la inmersión o la inmersión acabará con ustedes»
EL MUNDO 1 Febrero 2007

BARCELONA.- «Algo profundamente inmoral está pasando en Cataluña», sentenció ayer el diputado de Ciutadans-Partit de la ciutadania (C's) Antonio Robles, porque «se da por normal algo que es profundamente injusto». y preguntó a los diputados de la Cámara si consideran a «los niños castellanohablantes» como «ciudadanos catalanes normales». «Acaben con la inmersión o la inmersión electoralmente acabará con ustedes», concluyó Robles.

Le precedió en la palabra el líder de Ciutadans, Albert Rivera.Para Rivera la propuesta de decreto de la Generalitat, pese a aplicar una tercera hora de castellano, no garantiza el «equilibrio» de lenguas en la escuela catalana. En este sentido, el dirigente de Ciutadans coincidió ayer con el Partido Popular en pedir un debate político sobre el asunto, además del debate jurídico que se ha entablado.

Por su parte, Antonio Robles consideró el decreto anunciado por el Gobierno catalán como «un truco para no dar una hora más de castellano», por lo que reclamó que se cumpla el decreto estatal.

Robles preguntó al Govern «a quién quieren contentar, a sus socios de ERC, a sus amigos del PSOE o a ambos» con estas medidas «contradictorias», en alusión al anuncio de la Generalitat de recurrir al Tribunal Constitucional el decreto estatal. Para Robles, el aumento de horas en castellano «no se aplicará o se aplicará en asignaturas marías», consideradas más fáciles.

«¿Son extraterrestres los cuatro millones de catalanes que utilizan el castellano cada día, cada hora, con normalidad?»¿Encuentran civilizado que a plena luz del día quieran reducir la enseñanza del castellano a la mínima expresión, como si fuera una enfermedad de la que nos debiéramos curar?», cuestionó Robles.

Remarcando «las tres versiones distintas que han dado en 12 horas», el ciudadano Robles exigió al Gobierno catalán «que nos diga de una puñetera vez qué va a hacer» con la tercera hora de castellano.

Nueva escalada de hechos violentos en la Universidad Pompeu Fabra

www.uld.es  1 Febrero 2007

El jueves 25 de enero, tras una cena de estudiantes de la Facultad de Económicas de la Universidad Pompeu Fabra, frente a la entrada principal de la Universidad uno de los dirigentes de ULD en esta Universidad fue increpado y agredido por un grupo de radicales independentistas. El hecho, que va a ser denunciado a los Mossos d´Esquadra y a las autoridades académicas pertinentes, aconteció en el momento en el que el responsable de ULD en la Facultad de Económicas de la Pompeu Fabra se disponía a abandonar en coche el recinto Universitario, acompañado por varios compañeros que habían asistido junto a él a la cena, por un grupo de cinco radicales amonestaron y aporrearon el coche, obligándoles a bajar.

El grupo en cuestión, que salió sin mochilas ni nada de la universidad, se abalanzaron contra coche, incriminando a sus ocupantes, dando golpes al coche y dañando una de las puertas de éste. Los cinco radicales empezaron a proferir gritos y consignas, tachando repetidamente a los ocupantes del coche de fascistas y decir que la presencia de ULD en la Universidad era para ellos una provocación.

Poco a poco, el tono subió llegando a las descalificaciones personales, llegando a amenazar directamente los radicales con dar una paliza al miembro de ULD y a sus compañeros. Finalmente, al ver que se iba acumulando un nutrido grupo de observadores en la puerta de la universidad, amedrentados por la presencia de tantos testigos, los cinco radicales abandonaron el lugar de los hechos, tras recomendar al miembro de ULD “más vale que tengas un buen seguro de coche” o “nos vamos por no daros una paliza”.

Consideramos que este tipo de situaciones son ya algo cotidiano en la Universidad Pompeu Fabra, que además intenta encubrirlas, ocultando la aparición de pintadas amenazantes contra ULD que llevan apareciendo desde prácticamente la fundación de ULD en el 2003. Esta escalada de violencia, que se agravó con el asalto al despacho de ULD en la Pompeu Fabra, no hace más que incrementarse en intensidad, al tiempo que la universidad, que tiene medios técnicos para saber quiénes son los responsables, no lleva a cabo ninguna acción para impedir estos actos vandálicos.


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