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Recortes de Prensa    Jueves 8 Febrero   2007

La "novedad" del plan Ibarretxe
EDITORIAL Libertad Digital 8 Febrero 2007

El portavoz de ETA-Batasuna, Arnaldo Otegi, en su enésima vulneración de la Ley de Partidos, ha celebrado un acto político en el que ha explicado y concretado el procedimiento que se tiene que llevar a cabo para que ETA logre los objetivos soberanistas y anexionistas por los que ha asesinado a casi un millar de españoles.

Si los objetivos finales son los mismos que siempre, el procedimiento tampoco debería ser nuevo para quienes recuerden el apoyo de ETA al "plan Ibarretxe" o incluso al anterior "plan Ardanza" que, a través de Estella, sirvió de compromiso nacionalista para que ETA declarara la tregua del 98. Se trata ni más ni menos de un nuevo "estatuto" soberanista para el País Vasco y Navarra, que incluya el falso "derecho" de autodeterminación, que se ejercitaría hasta lograr la unión de ambos territorios y su conjunta secesión del resto de España.

Si Rajoy ha estado acertado calificando la propuesta batasuna como "el mismo discurso proetarra de siempre", todavía ha sido más ajustada la consideración de los separatistas del PNV al reconocer que esa "propuesta" ya estaba incluida en el "Plan Ibarretxe", respaldado por ETA. De hecho, ha sido el propio Otegi, quien se ha vuelto a negar a condenar la violencia, el que ha aclarado que "con esta oferta no hay renuncia a nada". Ciertamente el chantaje de plantear esta independencia por fases como conditio sine qua non para "resolver el conflicto" sigue tan repugnantemente vigente como lo ha estado siempre en ETA y en todas las formaciones separatistas vascas. Otegi ha sido muy claro al advertir que, si no hay referencia al Iparralde (parte del territorio francés) es, sencillamente, porque la "oferta" va dirigida al Estado español, mientras que a Francia ya se le ha presentado un planteamiento para convertir en una autonomía las tres provincias francesas que pretenden.

Ni que decir tiene que el Gobierno francés habrá tirado a la basura esa "oferta" con el mismo y admirable desprecio que siempre ha dedicado a los chantajistas comunicados de alto el fuego de ETA y sus mal llamados "procesos de paz".

Ante esta "apaciguadora" formulación del chantaje etarra, ante esta reiteración del plan Ibarretxe, la única "novedad" –y no tanta– ha sido la infame bienvenida que le han dirigido fuentes del Gobierno de Zapatero y del PSOE, comunicadas a la agencia Servimedia. Los socialistas consideran que, con esta chantajista "oferta", Batasuna ha dado un "giro notable" y puede ser revelador de que el entorno de ETA está evolucionando hacia posiciones "plenamente" constitucionales. Ahora ya sólo faltaría –añaden estas fuentes socialistas– que ETA desaparezca o, en su defecto, se produzca un desmarque claro e inequívoco de la violencia por parte de Batasuna-ETA.

No lo habrá. Pero lo que está claro es que para el Gobierno del 14-M, los dos asesinados en Barajas se suman al casi un millar de "accidentes" que hemos sufrido por no seguir la "apaciguadora" senda que nos dicta el terrorismo.

Las cartas marcadas de Batasuna
Editorial ABC 8 Febrero 2007

LOS integrantes de la denominada «comisión negociadora» de Batasuna -Arnaldo Otegi, Arantza Santesteban y Rufi Etxeberría- propusieron ayer, en rueda de prensa, un plan para superar lo que ellos llaman el conflicto político del País Vasco. La propuesta consiste no en un cambio de objetivos, sino de lenguaje, suficiente para engañar a quienes estén predispuestos a dejarse engañar y confundir a quienes ignoren la acreditada capacidad de ETA de manipular las palabras y los conceptos. Otegi lanzó la oferta de, primero, crear una autonomía integrada por Navarra y las tres provincias de la comunidad vasca, y, después, reconocer a esta nueva realidad autonómica «la capacidad de decidir libremente su futuro político e institucional». Es decir, territorialidad y autodeterminación. La trampa para incautos que tiende Batasuna radica en que dice aceptar como punto de partida de su propuesta el actual marco político -aunque lo califica de «antidemocrático»- y no incluir los territorios franceses en su demanda. Eso sí, los dirigentes de Batasuna recalcaron que el nuevo marco autonómico sería de «transición», porque esta formación ilegal -aunque no lo parezca por su permanente estado de impunidad- «no renuncia absolutamente a nada». Otegi sabe que esta propuesta no cambia un ápice el guión de ETA.

En su último comunicado, los terroristas reivindicaban nuevamente «un nuevo marco jurídico-político fundamentado en el derecho de autodeterminación y en la territorialidad». Esto mismo es lo que ayer ofreció Otegi como contrapartida para llegar a la paz. Y por el mismo conducto debe ser rechazado por el Gobierno de la nación. La propuesta de Batasuna cambia de táctica pero no de estrategia. Hace de la necesidad virtud y pretende convertir simples obviedades en méritos propios. La realidad constitucional y estatutaria del País Vasco existe, sea o no reconocida por Batasuna, de la misma manera que los territorios franceses están blindados frente al soberanismo «abertzale» por la firmeza de París, diga lo que diga Otegi. Por eso, lo realmente importante de la propuesta de Batasuna es que se trata de un señuelo para que el socialismo vasco y el Gobierno de Rodríguez Zapatero lo califiquen positivamente y les sirva para reemprender el proceso de negociación. Por esto es fundamental que el Gobierno no caiga en la trampa y su respuesta sea contundentemente negativa, no sólo porque Batasuna está proponiendo lo mismo que propone ETA -como no puede ser de otra manera dado que son la misma entidad terrorista-, sino porque el Estado no puede legitimar mínimamente cambio alguno que venga de la mano de una organización disuelta e ilegalizada. Sería realmente una ofensa a la democracia que se aceptara a Otegi como interlocutor válido para decidir el futuro desarrollo del Estado autonómico.

Estamos ante un nuevo ejercicio de camuflaje de ETA, de pura adaptación a las rugosidades del terreno mediante un mero cambio de apariencia que no altera la sustancia. El marco político del País Vasco y de Navarra está perfectamente asentado en las voluntades de sus respectivos ciudadanos, que si algún lastre antidemocrático sufren es el que les impone la existencia de ETA y la complicidad mafiosa de Batasuna. Dar audiencia a la propuesta «autonomista» de Batasuna es un sarcasmo, pues si realmente quiere autonomía, ya existe; y si quiere que vascos y navarros se pronuncien, ya lo han hecho, a pesar del terrorismo. Por el contrario, el objetivo de Batasuna y de ETA sigue siendo la derogación del orden constitucional y estatutario en el País Vasco y del régimen foral en Navarra.

El único déficit de la democracia española es ETA. Y lo único que interesa de ETA no es el funambulismo retórico de Otegi, ni sus planes para el País Vasco y Navarra, sino que comunique la entrega de sus armas, su disolución, el perdón que debe a las víctimas y la puesta de sus terroristas a disposición judicial. Todo lo demás sobra.

Batasuna propone a Zapatero un paso más en el "proceso de paz"
Editorial Elsemanaldigital  8 Febrero 2007

Batasuna, la rama política ilegal de la banda terrorista ETA, propuso ayer un nuevo marco para el País Vasco y Navarra, basado en la "autonomía política" democrática de las dos Comunidades Autónomas como paso intermedio hacia la exigida autodeterminación. Los dirigentes batasunos Arnaldo Otegi, Xabi Larralde, Arantza Santesteban y Rufi Etxeberria plantearon públicamente un nuevo paso en el "proceso de paz" que sea formalmente compatible, según ellos, "partiendo de la actual realidad política e institucional".

ETA, a través de Batasuna, revela a la opinión pública su actual posición en unos contactos políticos con el Ejecutivo y el PSOE que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no negó ayer en el Congreso de los Diputados en la sesión de control, interpelado por el líder del PP, Mariano Rajoy. ETA adapta su lenguaje y su táctica a lo que los terroristas consideran hoy posible, sin renunciar a ninguna de sus metas, que expresamente se mantienen en pie.

La propuesta de los batasunos no es, en sí misma, una novedad. La aceptación formal de la voluntad democrática de los navarros, vizcaínos, guipuzcoanos y alaveses y el planteamiento de una figura autonómica temporalmente bajo la soberanía española son pasos hacia la consecución de los objetivos de siempre de la banda, es decir la territorialidad –la unión de Navarra y el País Vasco- y la autodeterminación –es decir, la independencia soberana-. De hecho, lo que Batasuna pretende es que "todos los proyectos políticos, incluido el independentista, puedan ser no sólo defendidos sino materializados".

Uno de los primeros y más precisos análisis de la propuesta batasuna ha venido dado por el Gobierno autónomo de Juan José Ibarretxe, para el que la propuesta de Batasuna "no supone ni aporta novedad alguna", ya que el "Estatuto Político vasco, debatido y aprobado por mayoría absoluta en el Parlamento vasco, recoge el contenido de esta propuesta con mayor finura jurídica y más contundencia política". En resumidas cuentas, tanto lo que Batasuna propuso ayer como el Plan Ibarretxe y antes de él el Pacto de Estella coinciden en vestir con ropajes democráticos la propuesta independendista.

Este proyecto sin embargo no tiene cabida en nuestra democracia por al menos tres consideraciones. Ante todo, no hay democracia mientras persista el chantaje de las armas; el único anuncio que ETA tiene derecho a hacer es la fecha de su disolución, de la rendición de sus pistoleros y de la entrega de las armas. Sin eso, no hay ni siquiera una apariencia de democracia. Por otro lado, en España el sujeto de la soberanía es el pueblo español, no ninguna de sus partes, regiones o partidos políticos. Ningún Gobierno español puede siquiera negociar el reconocimiento de una "capacidad de decisión" que rebase la única soberanía democrática existente. Por último, es preciso recordar que la Constitución de 1978 se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación; no crea esa unidad, sino que depende de ella, de manera que ni en el fondo ni en la forma nada de lo que Batasuna propuso ayer tiene encaje constitucional.

Es absolutamente insólito en nuestro entorno europeo y democrático que una fuerza política ilegal, partícipe de una banda terrorista, convoque ruedas de prensa y, además, se permita dictar reglas a la organización territorial del Estado. José Luis Rodríguez Zapatero tiene la obligación de responder a los terroristas de la única manera posible, es decir aplicando la Constitución y las leyes y rechazando toda "mesa de partidos" que, además de aportar sólo confusión política, está fuera de toda posibilidad democrática.

De Juana en el Times
Ayuno de ética
Cristina Losada Libertad Digital 8 Febrero 2007

Con razón se han pedido responsabilidades al Gobierno, a Instituciones Penitenciarias y a Interior por el reportaje del Times que presentaba a De Juana Chaos como un ser indefenso y sufriente (esposado y demacrado) que, pese a ser un asesino, abogaba por la paz en su lecho de muerte. El portavoz del PP considera inadmisible que se haya permitido que el etarra utilizara "a los medios de comunicación para hacer propaganda y apología del terrorismo". Sin embargo, razonable como es la demanda, la reflexión queda incompleta. Es cierto que sin la negligencia o la connivencia de responsables de su custodia esa manipulación no hubiera ocurrido. Pero también lo es que tal utilización puede y debe esperarse de los terroristas. No, en cambio, que los medios, salvo los que simpatizan con ese tipo de crimen organizado, se dejen utilizar tan fácilmente. Y no lo digo por la foto, sino por su acompañamiento. Por el texto.

El terrorismo necesita de la propaganda tanto como de la acción. Requiere de una construcción verbal en la cual los crímenes que comete aparezcan como males necesarios e instrumentos de legítima defensa. Sin ese revestimiento, sin ese lenguaje, quedaría al desnudo, como lo que es. En el caso de la ETA y bandas similares, no son tanto los fines los que justifican los medios, como los agravios ancestrales que se proyectan y se actualizan en el presente. El terrorista preso, voluntariamente al borde de la muerte, se erige en nuevo agravio. El corresponsal del Times hace suyos, en su entrega de hoy, los antiguos que vienen recitando ETA y el nacionalismo vasco: "la región fue castigada por el general Franco por oponerse a él en la guerra civil: la lengua vasca fue suprimida y se le retiró la autonomía de que gozaba la región desde los tiempos romanos". He aquí un informador que no ha oído hablar del Pacto de Santoña ni de muchas otras cosas. Y uno que al presentar el caso, momento decisivo, olvida explicar que el huelguista de hambre se hallaba sujeto a la cama para mantenerlo con vida. Lo que no hizo Thatcher con Bobby Sands, for example.

Lo cual nos lleva a los rasgos que hacen de estos reportajes del Times, frente a lo que su director proclama, unos productos mal documentados y peor, es decir, nada, contrastados. O sea, basura. El corresponsal necesita con urgencia un par de libros de historia. No le vendrían mal, pero ¿vive aquí? Pues quien escribe que ETA resucita "el espectro de la ruptura de España, con los vascos y catalanes clamando por tener autonomía respecto de Madrid", ha de desconocer por fuerza que hay diecisiete comunidades autónomas, entre ellas, la vasca y la catalana, con un grado de autonomía propio de un estado federal. Y quien asume que ETA es la bestia negra de la derecha e induce a creer que el resto del personal se toma el terrorismo menos a pecho, no sabe nada. Pero nada. Claro que cómo extrañarse si su gurú de opinión es el analista de un think tank conocido en su casa a la hora de comer, y no habla con Mikel Buesa, Rosa Díez, los Múgica, Gotzone Mora, Fernando Savater y tantos otros que no son precisamente "conservadores".

Y eso nos conduce al otro gran vacío. A la ausencia absoluta de opiniones y datos que desvelen la naturaleza del lenguaje de "paz", "libertad de expresión", "raíces del conflicto", que desgranaba De Juana junto a la foto. Por eso resulta escandaloso. No porque el Times fotografiara y entrevistara a De Juana. Sino porque vehiculaba sin rebozo el mensaje de los terroristas. Y ello para trasmitir el mensaje de otros, los que consintieron la siniestra exclusiva: puede convertirse en un mártir y en la chispa que haga atentar de nuevo a ETA, sólo porque la derecha la armaría si se le manda a casa. Más claro, agua. Y ahora el Times se siente, no responsable, sino satisfecho de haber provocado una crisis. Ninguna que no hubiera ya. Menos lobos. Aunque esta jugarreta tenga mayor calado que las que hacía en tiempos de la Restauración, cuando Sagasta tenía comprado al corresponsal del respetable periódico para sus zancadillas y maniobras. Servir de vocero de una banda terrorista se compadece mal con la ética y con la reputación del Times. Y deja en situación muy delicada, como suele decirse, a uno de los principales consejeros de la cosa, el señor Aznar.

Navarra y el contexto
Germán Yanke Estrella Digital  8 Febrero 2007

Arnaldo Otegi —palpitaban ayer las agencias— propone, acompañado de otros dirigentes de Batasuna, una “autonomía política” que integre al País Vasco y Navarra “dentro del Estado español”. Y luego todo el día esperando, que llegaron, las reacciones comprensivas: hombre, ya era hora, una propuesta de Batasuna para un País Vasco dentro de España, parece interesante si lo aprueban los vascos y los navarros, un paso adelante, etc.

Desde luego, la capacidad de mistificación de ETA y Batasuna es paradigmática y la bobería con que a menudo se contemplan sus planteamientos, espectacular. Se diría que, unos por pusilanimidad y otros por mantener vivo el “proceso”, se hacen más esfuerzos por ver un hipotético “lado bueno” en los terroristas y sus secuaces que en defender simplemente el Estado de Derecho.

Lo que proponen Otegi y los suyos, con un rostro que se lo pisan, es un “proceso” (“el” proceso) que comenzaría con la incorporación de Navarra al País Vasco. A continuación, una “autonomía” vasca en Francia y, después, una decisión sobre “su futuro político e institucional”, que debería incluir la opción de la independencia, de los “vascos” de uno y otro lado de la frontera.

La cuestión que tiene importancia, por tanto, no es la repetición de lo mismo con distintas palabras —o en distinto orden—, sino el contexto en el que Batasuna sale ahora con este “invento”. Porque puede caer en saco roto o, más bien, en un contexto en el que las instituciones del Estado y sus representantes tienen como objetivo la derrota de ETA y el aislamiento político de quienes la amparan, ayudan u obedecen, o, por el contrario, en un escenario en el que, ávida e imprudentemente, se está a la espera de un “gesto” para reanudar diálogos y negociaciones. Tan ávidamente, por cierto, que se termina por interpretar como un “gesto” favorable hasta una buena bofetada.

El contexto, además, viene complementado por algunas declaraciones privadas de líderes socialistas según las cuales se podría estudiar, tras las próximas elecciones autonómicas, un posible acuerdo de gobierno en Navarra con el grupo nacionalista Nafarroa bai que incluyera algún tipo de consulta sobre el futuro de la Comunidad vía referéndum de la reforma del “amejoramiento foral”.

Convendría, por tanto, que el Gobierno, para tranquilidad de los propios y claridad de los extraños, determinara públicamente cuál es el “contexto” en el que se mueve ahora y piensa hacerlo en el futuro. En las ruedas de prensa tras los Consejos de Ministros, la vicepresidenta repite que el Ejecutivo no comenta declaraciones de otros grupos políticos —“y mucho menos si están ilegalizados”, suele añadir—. La regla, por cierto, no sirve para el caso del PP. Pero el “comentario” que ahora pido, la clarificación del proyecto político del PSOE, no es por ni para Batasuna, sino un deber para con los ciudadanos.

Si el catalán no está en peligro, por qué la obsesión por su supervivencia
EL MUNDO  8 Febrero 2007

Reveladoras declaraciones las realizadas ayer por el secretario general de Política Lingüística del Govern, Miquel Pueyo. En su opinión, recogida en un libro que presentó ayer, el catalán está muy lejos de ser una lengua en peligro. En su opinión, no es verdad que el catalán «esté retrocediendo a marchas forzadas» y asegura estar harto de que, «cuando se habla del futuro del catalán, en realidad se esté hablando de su muerte». Teniendo en cuenta que Pueyo es el responsable de la política lingüística del tripartito a las órdenes del vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluís Carod-Rovira, podemos concluir que el Govern modificará sus estrategias y dejará de adoptar medidas coercitivas para imponer el catalán y arrinconar el castellano en la vida pública.Hasta ahora, sin embargo, no ha sucedido nada de esto.

Al contrario.
La beligerancia de ERC con una propuesta en principio tan inocua como aumentar una hora y media las clases de castellano en las escuelas públicas catalanas es un ejemplo claro. Si el catalán no está en peligro, ¿por qué los alumnos de Cataluña no pueden incrementar las horas que dedican a la otra lengua oficial para que, al final de su educación obligatoria, tengan un dominio suficiente y adecuado de ambas, como dice la legislación? La peor forma de que los ciudadanos hagan suya una lengua es imponerla y, si el diagnóstico de Pueyo es acertado y el catalán está lejos de desaparecer, lo último que debería hacer la Generalitat es dificultar que los padres puedan elegir la lengua en que sus hijos reciben la primera enseñanza o multar a los establecimientos que no rotulan en el idioma de Pompeu Fabra. Es el momento de hacerle un favor al catalán y dejar de situarlo en la imposición.

Oigo patria tu aflicción...
ROBERTO L. BLANCO VALDES, www.bastaya.org 8 Febrero 2007

...y diseño un mandilón. Tal que así ha debido razonar la Vicepresidencia de la Xunta a la hora de dictar su Orden de 24 de enero pasado convocando un concurso de ideas para el diseño de los uniformes del personal y los alumnos de unas Galescolas que, a fuerza de curiosas, no dependerán de la Consejería de Educación, sino de la Vicepresidencia de la Igualdad y el Bienestar.

La Orden reguladora de las condiciones del concurso establece que dichos uniformes, además de ajustarse a las lógicas exigencias materiales (funcionalidad, mantenimiento y resistencia), habrán de cumplir un requisito temático auténticamente inenarrable: «Los diseños –dispone la Vicepresidencia– deberán encajar con el logo escogido para identificar las Galescolas y ofrecer una imagen vinculada a las Galescolas como red institucional propia de Galicia con identidad propia».

Aunque entre tanta propiedad no es fácil saber si esa identidad, tan cansinamente descrita, es la de Galicia, la de las Galescolas o la de ambas, conociendo el paño (¡nunca mejor dicho!) parece sencillo deducir cual es, a fin de cuentas, el auténtico objetivo de la norma: que los profesores, los cuidadores y los niños vayan vestidos de gallegos.

¿Y como se viste uno de gallego?, se dirán ustedes llenos de estupor. El asunto es de importancia, pues dado que de gallegos vamos vestidos por definición todos los que vivimos en Galicia, sólo existen tres posibles respuestas a la exigencia de la Vicepresidencia: que niños y personal vayan de calle, vayan de traje regional o vayan, no de gallegos, sino de galleguistas.

Para la primera opción –que cada uno lleve la bata o el mandilón que le apetezca, siempre que cumpla las cualidades materiales exigidas– convocar un concurso de ideas hubiera sido del todo innecesario, lo que indica que debe tratarse de otra cosa. ¿Quizás lo del traje regional? Me resisto a creerlo, pues no me imagino a niños y mayores, de refaixo, de mantilla y de mandil, con bata y mandilón.

Sólo nos queda, por tanto, la opción del galleguismo. ¿Es eso –que el uniforme de las Gelescolas sea acorde con la que, según el BNG, es la identidad propia de Galicia– lo que va a exigir la Vicepresidencia? Todo parece indicarlo, lo que nos lleva a un escenario, entre cómico y lunático, que soy incapaz de imaginar. O casi sí: basta con recordar a los niños vestidos con mono gris de la China popular. Todos iguales. Todos con la misma identidad. Es lo que tiene el patriotismo: que se empieza recitando El dos de mayo («Oigo patria tu aflicción...») y se acaba controlando la ¡identidad gallega! de un modesto mandilón.

Bermejo, rojo y oscuro
EDITORIAL Libertad Digital 8 Febrero 2007

Pocas noticias se nos antojan más negativas para la imparcialidad de la administración de justicia que el nombramiento de Mariano Fernández Bermejo como nuevo ministro de Justicia. El que fuera definido por Luis Roldán como "militante del partido y persona de gran confianza" posee un perfil sectario y politizado. Si a esto le unimos el poco respeto que ha demostrado por el imperio de la ley, esta designación es una grave amenaza para los principios sobre los que se asienta la Constitución Española.

Durante sus once años como fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Fernández Bermejo protagonizó algunos de los comportamientos más escandalosos que se recuerdan en la tristemente desacreditada Justicia española. Basta recordar los inopinados e improcedentes pronunciamientos en contra del Gobierno de José María Aznar, más propios de un político en campaña que de alguien cuya función es velar por la independencia de los tribunales. Así, su célebre "soy de izquierdas y como tal actúo" constituyó una afrenta inaceptable a los ciudadanos y al interés público.

Por si no fuera poco, el ex fiscal fue frecuente objeto de polémica por acciones que como mínimo podríamos calificar de oscuras. Entre otras, la filtración a El País de una supuesta sentencia condenatoria a Pablo Zúñiga, a la sazón alcalde de Alcorcón por el Partido Popular, y el enfrentamiento con el ministro de Justicia José María Michavila, quien acusó a Fernández Bermejo de rebeldía, asunto que le valió al popular una querella de la que fue absuelto.

Tras la victoria socialista del 14 de marzo, Fernández Bermejo fue ascendido por Conde Pumpido a fiscal jefe de lo Contencioso Administrativo del Supremo a pesar de no haber obtenido el apoyo del Consejo Fiscal. Una polémica decisión que inauguró una serie de maniobras nocivas para los principios que deben regir la actuación del Ministerio Fiscal.

Fernández Bermejo, un personaje rojo y sombrío cuya incorporación al Gobierno de Zapatero no deja de ser coherente con el afán socialista por socavar el principio de separación de poderes. Un nuevo entierro de Mostesquieu de ominosas consecuencias para la democracia española.

PSOE
Bermejo o el eterno retorno de lo peor
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 8 Febrero 2007

El sábado 21 de Junio de 2003 publiqué en Libertad Digital este artículo, que no debo alterar ni en una coma. Permítanme reproducirlo íntegro.

Lo del fiscal Bermejo metiéndose a averiguar –o a fingir que averigua– irregularidades urbanísticas en Alcorcón denunciadas por la SER no es, aun siéndolo, un escándalo. Es la simple confirmación de la existencia de un auténtico Partido Fiscal o de algo parecido a una agrupación paralegal de fiscales dispuesto a violentar todas las leyes y todas las éticas para ayudar al PSOE a encubrir sus vergüenzas.

El fiscal Bermejo (o sea, rojo, en castizo) ya acreditó en la Edad de Oro de la corrupción felipista su capacidad de entender las necesidades del progresismo español. Tras estallar el Caso Ibercorp, Felipe González anunció ante las cámaras de TVE que “ponía la mano en el fuego” por Mariano Rubio, el hombre que en su calidad de Gobernador del Banco de España firmaba los billetes. Se quemó de forma gravísima, si no en lo físico, en lo político. Y allí acudió Bermejo. En una operación fulgurante, Mariano Rubio entró en la cárcel justo a tiempo de salir en el telediario de las tres. Luego, salió, todos salían, pero la operación de fingir que González luchaba heroicamente contra la corrupción salió adelante.

La necesidad que tienen los socialistas de disimular la corrupción que reina en sus filas se ha acrecentado y acelerado en la Comunidad de Madrid por el episodio de los dos diputados rebeldes elegidos en la lista de Simancas. Por eso se han dirigido al Tribunal Superior de Justicia madrileño para que se cargue todo el ordenamiento legal y cualquier garantía constitucional encarcelando a los disidentes y privándoles el acta de diputados. Sin embargo, lo que en cualquier magistrado y en cualquier fiscal decente produciría sonrojo o consternación, puesto que se quiere utilizar a la Justicia contra la Ley al servicio de oscuros intereses partidistas, ha excitado el celo del fiscal Bermejo.

No sorprende, pero alarma. Después de la asombrosa petición del tío de Trinidad Jimenez, aún fiscal general anticorrupción, de aterrizar en el caso que perjudica a su sobrina carnal, llega el fiscal Bermejo a ilustrarnos sobre el uso alternativo del Derecho. Que es, esencialmente, torcido.

¿Y cómo nos podemos defender los ciudadanos del Partido Fiscal?

Casi cuatro años después, debo constatar que con el PSOE todo es repetible en peor, o sea, ineluctablemente empeorable. Con este sectario exhibicionista en el Ministerio de Justicia podemos tener la seguridad de que la media España de derechas se coloca en estado de sitio o persecución. Cándidos y Bermejos competirán en el uso alternativo del Derecho, para torcerlo del todo. Lo único bueno que puede decirse de un ministro o alto cargo zapaterista es que el sucesor lo hará bueno. Fíjense en López Garrido con respecto a Rubalcaba. Con semejante sucesor, podemos echar en falta a López Aguilar, alias Sorrocloco I. Encima, como Bermejo ya quiso empapelar a Michavila y es hombre de ideas fijas, es de temer que Shakira no vuelva a actuar en España. Las desgracias nunca vienen solas.

El futuro está escrito en el tiempo
Lorenzo Contreras Estrella Digital 8 Febrero 2007

Es prácticamente imposible zafarse en lo periodístico de la agobiante presión de la actualidad sobre una temática concreta y también dramática, cual es la efervescencia política que rodea los puntos candentes del triángulo España-Cataluña-Euskadi. Ya sabemos que España es un concepto global, pero no a todos los efectos. Cataluña se va yendo, Euskadi también, mientras España “se queda”. La mayoría ciudadana observa con relativo asombro la enorme trifulca política organizada, capaz de poner en solfa una ficción de normalidad que el Gobierno intenta mantener para no dar la sensación de que la situación se le escapa de las manos. Pero se le escapa. Y cuando las cosas se hacen demasiado evidentes, el Ejecutivo y su partido acuden al recurso de señalar que en este guirigay nadie juega limpio salvo él. Pero es cada día más ostensible que aquí no juega limpio nadie dentro de la órbita política. Y posiblemente quien más traiciona esa limpieza es la Moncloa y sus aledaños. Fragmento a fragmento, o pedazo a pedazo, los nacionalismos, con un eco de carcajadas etarras al fondo, se van comiendo, ante la incompetencia de Zapatero, el pastel de nuestra antigua Nación. Cataluña tiene ya diplomacia exterior con representación institucional incluida. Euskadi acecha el momento de acelerar en sus aspiraciones, hace tiempo en marcha, mientras un asesino llamado De Juana mantiene un pulso chantajista con la Justicia y con el Gobierno, logrando pasar aceleradamente de villano a héroe.

Hubo un momento, tal vez decisivo, que habría disparado el proceso, el proceso propiamente dicho, el que se refiere a la gran crisis que vivimos y que, por desgracia, no todo el español ve —porque para ver hace falta mirar y tener bien graduadas las gafas—, que no hace falta describir. Fue cuando Zapatero aceptó y consagró el concepto de que Cataluña es una nación a todos los efectos, por más que una alarma circundante haya puesto sordina verbal en sus concesiones. Era la guinda o el factor que necesitaba para su moribundia entreguista el Estado de las Autonomías. Era la vía para las “reformas” estatutarias generalizadas, auténticos fraudes anticonstitucionales en casos muy significados. Cataluña, por ahora, a la cabeza. Euskadi a sus alcances. Galicia degradándose a pasos rápidos, con un sucesor de Fraga, Núñez Feijoo, en la línea de Josep Piqué.

Se han encendido algunos pilotos y el Tribunal Constitucional, dividido internamente, ha pisado el freno. Los llamados ultraconservadores de la sala encargada de dictaminar sobre la constitucionalidad del recurrido Estatuto de Cataluña han logrado provisionalmente hacer un alto en la carrera hacia la concesión de la carta confederal catalana. Para ello han recusado a uno de sus colegas, el “progre” Pablo Pérez Tremps, que, por razones obvias, no podría sentarse a decidir con los demás sobre un “Estatut” del que ya se ocupó de antemano “académicamente” por encargo del Instituto de Estudios Autonómicos de la Generalitat. Un trabajo correcto, quién lo duda, pero “contaminante”. Y además retribuido, pero eso es lo de menos. La cuestión era el naufragio seguro del principio de imparcialidad a la hora del voto.

Sólo ha sido un frenazo temporal, que conste. Pérez Tremps será con toda probabilidad sustituido por otro magistrado ad hoc que el Gobierno se encargará de seleccionar. Y de este modo se restablecerá el empate a votos, seis contra seis. Con una particularidad: que la presidenta del TC, con su voto de calidad, deshará el empate y el “Estatut” entrará gloriosamente en el templo de la legalidad.

Para esta sutil maniobra sustitutiva, los que mandan en el TC —con la presidenta María Emilia Casas al frente— se tomarán el tiempo necesario. No hay prisas hasta mayo. Para entonces, con la más que presumible victoria oficialista en las elecciones municipales y autonómicas, el cartel de los inspiradores del “Estatut” se habrá robustecido. Y el Tribunal podrá sentenciar, con toda comodidad, en la dirección que el viento político aconseja.

El año que viene, en Pamplona
POR IGNACIO CAMACHO ABC 8 Febrero 2007

EN el imaginario abertzale, Navarra representa el papel simbólico de Jerusalén para la diáspora judía, un mito fundacional de la integridad ensoñada, el eje de la memoria común de un remoto paraíso perdido. El discurso independentista y nacionalista acaba siempre volviendo a esa aspiración liminal que sustenta su universo sentimental e ideológico, y cuya reivindicación acelera cada vez que se atisban ciertas condiciones de debilidad en la cohesión del Estado. En el sustrato de la conciencia del nacionalismo, Navarra es el nombre de la gran utopía, del anhelo esencial, de la ilusión primigenia: el año que viene, en Pamplona.

De ahí que lo más inquietante de la nueva propuesta unionista de Batasuna, es decir, de ETA, sea el significativo silencio oficial del Gobierno y del Partido Socialista o, peor aún, la manifiesta complacencia oficiosa filtrada ayer desde los círculos del entorno monclovita. Porque esa anuencia pasiva abona la sospecha de que la «cuestión navarra» estuvo sobre la mesa de negociación de Eguiguren y sus interlocutores -¿Otegui, Ternera?- y cifra en las próximas elecciones autonómicas un plebiscito encubierto que las va a convertir en un verdadero duelo a cara de perro sobre la integridad territorial de España.
Poco a poco, las cartas van quedando boca arriba. Cuando Zapatero hablaba de soluciones «al conflicto» dentro de la Constitución... ¿estaba pensando en la Disposición Transitoria Cuarta? Cuando los arúspices gubernamentales sugieren ahora la positiva evolución del discurso batasuno... ¿tienen la mente puesta en el panorama poselectoral inmediato? Cuando se citaba el «derecho a decidir»... ¿es un referéndum de integración de Navarra en el País Vasco lo que se perfila en el horizonte?

Para los incrédulos, conviene recordar que ese esquema es perfectamente posible al amparo de la citada Disposición de la Carta Magna, porque los constituyentes se dejaron, de buena fe, un portillo entreabierto. Basta un cambio de mayoría autonómica, una doble iniciativa parlamentaria en Pamplona y Vitoria y una consulta de refrendo. Los soberanistas ya tendrían un territorio común sobre el que cimentar su próxima demanda. Con ETA vigilando, la mano en el gatillo, el cumplimiento de la hoja de ruta.

Claro que el paso imprescindible de todo eso es que el Partido Socialista cambie de criterio, porque sin él no hay mayoría alternativa posible en Navarra. De ahí que constituya una exigencia moral de lesa democracia que el PSOE clarifique su posición antes de las elecciones. Y eso lo tiene que hacer el presidente del Gobierno y líder del partido, no el candidato autonómico. Porque lo que está en juego es el mapa de España. El de los abertzales, el del PNV, el de Eusko Alkartasuna, el de Batasuna, el de ETA, hace mucho tiempo que permanece diáfano. Dice: primero, territorialidad (o sea, Navarra). Después... independencia.

Y nadie puede llamarse a engaño. Porque cuando un dedo señala la luna, sólo los tontos se quedan mirando el dedo. Y ETA quiere la luna. Quizá porque ha entendido que la puede obtener.

El secreto de Navarra
Pablo Sebastián Estrella Digital  8 Febrero 2007

En medio del fragor político, sólo interrumpido por el lamentable fallecimiento de la joven hermana de la Princesa de Asturias, Doña Leticia Ortiz, una declaración del jefe de Batasuna, Arnaldo Otegi, sobre la unión autonómica de Navarra y el País Vasco ha vuelto a sacudir los cimientos de la crisis y la tensión que rodean la fallida negociación del Gobierno con ETA. La que el presidente Zapatero pretende reanudar a toda costa dejando abiertos los puentes del diálogo con la banda terrorista, tal y como lo insinuó ayer en el Congreso de los Diputados al citar con toda intención una frase de Aznar —pronunciada cuando ETA rompió la tregua de 1998— en la que el ex presidente venía a decir que había que explorar cualquier oportunidad de paz. Y eso lo recordaba, con toda intención, Zapatero tras calificar las críticas del PP al momento político español de “relato de la infamia”, y horas después de que Otegi presentará su nueva iniciativa política de crear una nueva comunidad autónoma vasco-navarra “en el seno del Estado español”.

Una doble alusión a la autonomía —en lugar de independencia— y al Estado español que ha sido bien acogida en círculos socialistas próximos a la Moncloa, por más que ello sea un gigantesco disparate político, histórico e institucional que viniendo de Otegi, es decir, de ETA, tiene el agravante de ser un nuevo precio político que ponen los terroristas para dejar las armas, a sabiendas que una operación semejante incluiría un referéndum en las dos Comunidades, lo que sería en cierta manera una autodeterminación, aunque sólo fuera para constituir una comunidad autónoma.

Las palabras de Otegi son esclarecedoras porque confirman ciertas informaciones que en los últimos días han circulado en Madrid sobre la negociación del Gobierno con ETA y en las que se afirma que, antes del atentado de Barajas, Batasuna y el PSOE ya habían llegado a un preacuerdo sobre el futuro de Navarra en términos parecidos a los que ha hecho públicos Otegi, pero a los que todavía presentaba algún tipo de resistencia tanto el Gobierno de Zapatero, que veía todo esto como algo peligroso, como ETA, que más bien al contrario le parecía insuficiente. Pero lo cierto es que el Gobierno y Batasuna han hablado de Navarra y de concesiones políticas a ETA, lo que rebate todas las declaraciones y argumentos de quienes decían que la bomba de Barajas desmentía que existieran semejantes concesiones. La bomba lo único que probó es que ETA quería más, y lo de Otegi de ayer demuestra que la mesa política de negociación ha estado en funcionamiento y en ella se ha hablado con ETA-Batasuna de cuestiones políticas como de Navarra, el último precio para el final de la violencia, lo que resulta asombroso.

¿Por qué Otegi desvela ahora esta propuesta que estaba en negociación? Sencillamente para decirle al Gobierno que si empieza a aceptarla ETA no volverá a matar, que es lo único que en este momento y con vistas a las elecciones de mayo le preocupa ahora al presidente Zapatero. La segunda parte del secreto de Navarra estriba en que, casi con toda seguridad, el Gobierno le ha dicho a ETA que antes de hablar definitivamente de esta cuestión hay que esperar a ver qué ocurre con las próximas elecciones autonómicas de Navarra, porque podría darse el caso que entre el PSOE y Nafarroa Bai pudieran lograr mayoría para gobernar y ello daría muchas oportunidades al debate navarro que exige ETA. Con este argumento Zapatero también quiere ganar tiempo e impedir que ETA vuelva a matar en los próximos días o semanas, antes de las elecciones. Pero hay mucho más. ¿Por qué Otegi habla de autonomía en el Estado español y no de independencia directamente? Porque ETA está buscando un pago político aunque no sea el de la independencia y porque piensan que con este lenguaje los españoles aceptarán el envite de abrir un debate sobre el futuro de Navarra, ni más ni menos que a petición de ETA. Y sobre todo porque tanto ETA como el PNV saben que el País Vasco es al día de hoy económicamente inviable si consiguiera la independencia y necesita a Navarra para poder hacer creíble, viable y fuerte el presunto nuevo Estado independiente.

Todo ello conduce a señalar que las próximas elecciones autonómicas de Navarra van a ser cruciales para dicha comunidad foral y para España. Y convendría que el PP y UPN se pusieran las pilas —y dejaran de coquetear con Aralar/Nafarroa Bai— porque se está presentando un escenario político de la mayor gravedad, en el que el PSOE tiene y va a tener una gravísima responsabilidad por prestarse a semejante maniobra, y en especial el PSOE de Navarra.

De manera que vamos a ver cómo discurren los acontecimientos en torno a este nuevo objetivo político de ETA que, en todo caso, descubre las cartas ocultas con las que se estaba jugando la partida de la negociación con ETA en esa mesa de partidos que se ha dicho que nunca se reunió y que está parada, pero en la que los jugadores no cesan de repartir cartas y de barajar de manera clandestina, decididos a negociar y a pactar. Por supuesto sobre cuestiones políticas que afectan a la unidad de España. ¡Faltaría más!

EUSKAL HERRIA EN EL HORIZONTE
Editorial minutodigital 8 Febrero 2007

Otegui, portavoz de los radicales separatistas, se descolgó ayer con una propuesta al gobierno de España a todas luces clarificadora: conformar una autonomía "dentro del Estado español" integrada por la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra, siempre que este marco sea aprobado por los ciudadanos de ambas comunidades.

Esconde a nuestro entender la oferta dos propuestas-trampa que, de materializarse, lograrían para el separatismo vasco una clara victoria en relación a dos de los frentes esenciales reivindicados por el secesionismo vasco desde el primer asesinato perpetrado por la banda asesina ETA: la anexión de Navarra y la autodeterminación.

En relación al primero de los objetivos habría que tener muy en cuenta los resultados de las próximas autonómicas; una UPN sin mayoría absoluta en Navarra pasaría sin duda a la oposición mientras el acuerdo con nacionalistas y extrema izquierda daría al PSOE el gobierno navarro y con ello la oportunidad de servir en bandeja de plata a Batasuna-ETA su tan ansiada anexión.

Sobre el proceso de autodeterminación -opción ésta ilegal a todas luces teniendo en cuenta las resoluciones internacionales- habria que tener en cuenta varios factores que para los separatistas pasarían por la aplicación de los métodos que ya defínia Txillardegi en su "Euskal Herria en el horizonte" (Txalaparta,1997): "Los inmigrantes (españoles) son personas sin derechos colectivos y tendrán que optar entre integrarse en Euskal Herria o quedarse como extranjeros"

Nos encontramos, otra vez, ante un problema de envergadura tras la 'propuesta' de Otegui que solo puede encontrar solución en la firmeza del Estado de Derecho a la hora de aplicar la Ley. Lamentablemente, no encontramos demasiado entusiasmo en el PSOE por la defensa de la Constitución y nuestros derechos. Se nos presenta de esta forma un futuro incierto que solo podrá atajarse acudiendo a la responsabilidad de los votantes que en próximas citas electorales no tendrán que valorar su voto en función de sus simpatías a derechas o izquierdas, sino a su idea de una España unida o destrozada.

Proceso de rendición
La sonrisa de Zapatero
GEES Libertad Digital 8 Febrero 2007

Hoy el presidente sonreía en el Congreso de los Diputados. Quizá la sonrisa de Zapatero tenga que ver con el alborozo con el que el Gobierno ha recibido la última propuesta de Batasuna para superar "el conflicto político vasco". En realidad se trata de la misma propuesta KAS por la que ETA ha venido asesinado a cientos de inocentes en los últimos cuarenta años: soberanía, territorialidad y socialismo. Si al Gobierno le alegra esa propuesta es que el proceso de claudicación no sólo está en marcha, sino que avanza a todo trapo.

Lo primero que hay que decir sobre el nuevo chantaje que hoy plantea Batasuna es que aquí no hay conflicto político que superar. Aquí lo que hay es una banda de asesinos que han causado un enorme dolor a la sociedad española y que deben ser derrotados, capturados y puestos a disposición de la justicia. Pero Zapatero sí cree en la existencia del conflicto y por tanto cree en la necesidad de un proceso de paz y por tanto se siente embelesado con cualquier propuesta para hacerlo avanzar, por falsa y engañosa que sea.

En segundo lugar hay que resaltar que Batasuna no dice nada en su propuesta de que ETA deba o vaya a desaparecer. Ni siquiera hace una tímida condena del terrorismo. Sea cual sea su formulación política, sin una previa disolución de ETA o sin una condena nítida del terrorismo, toda oferta de Batasuna debería ser rechazada de plano por el Gobierno y no acogida como ninguna buena noticia. Porque en democracia no es aceptable ningún proyecto político que se asiente sobre las pistolas y sobre la muerte de muchos inocentes.

En tercer término, la propuesta de Batasuna exige explícitamente un derecho de autodeterminación que, como hasta el propio Zapatero ha reconocido, no cabe en la Constitución española. La autodeterminación como vía a la independencia ha sido desde siempre el objetivo prioritario de ETA. Es evidente que con esta propuesta los terroristas no renuncian a conseguirlo. Lo sorprendente es que el Gobierno considere que esta propuesta sí cabe en la Constitución.

Navarra ha sido para ETA el segundo gran objetivo de su larga trayectoria terrorista, sin renunciar tampoco a anexionarse el País Vasco francés algún día. La territorialidad es a su vez un eje de esta nueva vieja propuesta de Batasuna. La trampa es que los terroristas ofrecen ahora una hipotética posibilidad de que los navarros decidan su anexión en un referéndum. Es una trampa porque mientras ETA exista esa decisión no será nunca plenamente libre. A los navarros se les ofrecería un chantaje inaceptable en términos democráticos: si queréis vivir en paz, os tendréis que anexionar.

Finalmente, el socialismo vendría de la mano de una coalición de comunistas, socialistas y batasunos que dejaría al tripartito de Cataluña y a Carod Rovira como unos burgueses acomplejados. Si ETA llega a un acuerdo con Zapatero, que el PNV vaya preparando las maletas para abandonar Ajuria Enea y Dios sabe si el destierro. El PP sería simplemente ilegalizado y criminalizado por generar el "odio" en la sociedad vasca, precisamente por su acreditada condición de victima rebelde del terror.

Zapatero sonreía hoy en el Congreso y a muchos españoles nos hiela la sangre con esa sonrisa. Esa sonrisa significa que la negociación sigue en marcha y parece que avanza. Los terroristas se deben sentir hoy más cerca de lograr sus objetivos. Nosotros un poco más lejos de la libertad.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Nada nuevo en Batasuna Rechazo contundente
Editorial El Correo 8 Febrero 2007

La propuesta lanzada ayer por Batasuna ofertando una nueva «autonomía política» que aúne al País Vasco y Navarra «dentro del Estado español», pero con capacidad para decidir sobre su soberanía, demuestra el empeño de la izquierda abertzale no sólo por conservar el protagonismo del que disfrutó durante el proceso reventado por ETA, sino por conducirse con la misma actitud que entonces, como si el abominable atentado de Barajas hubiera constituido un hecho accidental fácilmente superable. Es posible que quienes aún confían ingenuamente en una rápida metamorfosis del mundo de Batasuna, o aquéllos que se felicitan de esos gestos por acomodarse a sus propios intereses, saluden el último señuelo político de los independentistas como una aportación elogiable. Pero esa convicción no se justifica ni por el contenido literal del documento presentado por Arnaldo Otegi, ni por la reprobable cobertura que su grupo continúa prestando a la actividad terrorista.

Aunque la propuesta esté revestida de una apariencia posibilista, su coraza ideológica evidencia el encastillamiento de la izquierda abertzale en sus planteamientos de siempre, a lo que se añade su negativa a condenar el terrorismo. Resulta un sarcasmo inaceptable que Otegi y sus correligionarios se ofrezcan, con un lenguaje fingidamente democrático, para solventar el actual «bloqueo» atribuyéndolo al «acoso judicial y policial» y a la «falta de compromisos claros por parte de algunos agentes políticos», pero, en ningún caso, al regreso de ETA a las armas. Si la dogmática introducción del documento cuestiona su novedad, la iniciativa pierde cualquier credibilidad cuando se contrasta con la actitud, entre cómplice e indiferente, que han desplegado los dirigentes de Batasuna ante exhibiciones de presión como el acto propagandístico en apoyo a los condenados por el 'caso Jarrai' o el sabotaje que calcinó la estación de Lutxana.

La quiebra en la unidad de los dos grandes partidos y la persistente ambigüedad del presidente Zapatero respecto al futuro del diálogo con la banda han favorecido el propósito de la izquierda abertzale de sacudirse su inexcusable responsabilidad en la perpetuación de ETA. Hasta el punto de que el PP ha visto, en las intervenciones de Otegi y la consideración que han recibido algunas de ellas, un juego de señales recíprocas cuyo objetivo inconfesado sería preservar cauces de comunicación pese al terrible atentado del 30 de diciembre. El Gobierno, en primer término, y las fuerzas democráticas deben evitar especulaciones que, por activa o por pasiva, alientan falsas expectativas, propician el engreimiento fanático de los extremistas y desactivan a una ciudadanía sacudida a diario por las desalentadoras consecuencias del rebrote terrorista.

La propuesta de Batasuna ha coincidido en el tiempo con el conocimiento de la petición realizada a Amnistía Internacional para que amparara a Iñaki de Juana Chaos y la negativa y contundente respuesta recibida. La izquierda abertzale ha dado siempre suma importancia a lo que denomina 'internacionalización del conflicto'. Se trata de un intento de lograr fuera de nuestras fronteras la comprensión que no consigue dentro de ellas y de deslegitimar de paso la calidad democrática del Estado español. En este contexto ha de situarse la utilización propagandística que está haciendo de la entrevista y las fotografías que publicó el diario británico 'The Times' a propósito de la situación penitenciaria de De Juana. La campaña no le está resultando, sin embargo, favorable, como lo demuestra el rotundo rechazo de Amnistía Internacional a la solicitud de que fuera declarado 'preso de conciencia'. Y el motivo de su negativa deja bien a las claras el cinismo con que en este asunto está procediendo la izquierda abertzale: no cabe declarar 'preso de conciencia' a quien ha sido condenado por cometer asesinatos y actos de terrorismo.
La decisión de Amnistía Internacional es tanto más importante por cuanto se trata de una organización independiente que, en numerosas ocasiones, se ha mostrado sumamente crítica con algunas prácticas policiales y carcelarias de nuestro país, y porque sus dictámenes han sido con frecuencia utilizados por la izquierda abertzale para dar verosimilitud a sus denuncias. El hecho de que la prestigiosa organización internacional rechace ahora la solicitud y se niegue además a pronunciarse sobre la situación penitenciaria y la huelga de hambre de De Juana, denota hasta qué punto la criminalidad de ETA se ha sobrepuesto, en el ámbito internacional, a cualquier otra consideración sobre su pretendido carácter de movimiento de liberación.

Normalización lingüística: preguntas y respuestas
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 8 Febrero 2007

[Mapa anexionista] PREGUNTA: ¿Qué se entiende, a nivel teórico, por "normalización lingüística"?
RESPUESTA: El término de "normalización lingüística" se usa en España en las regiones bilingües. Es el proceso por el que se trata de convertir una de las dos lenguas habladas en determinada región, la denominada impropiamente "lengua propia", en el vehículo normal y exclusivo de comunicación de dicha comunidad.

P: ¿Qué supone, en la práctica, la normalización lingüística?
R: La declaración oficial de una lengua como "propia" conlleva la de la otra como lengua "impropia, extraña, impuesta, colonizadora, ajena a la identidad colectiva". Ello nos lleva a la dicotomía propia-impropia, normal-anormal, natural-antinatural, identitaria-impuesta… La normalidad lingüística sería, pues, hablar en la lengua propia, el gallego en el caso de Galicia o el catalán en el caso de Cataluña, y la anormalidad a corregir y desterrar sería hablar en la lengua impropia: el español o castellano.

P: ¿Qué es la sustitución lingüística?
R: Es la finalidad real del proceso de la mal llamada normalización lingüística. Los hispanohablantes deben abandonar su lengua materna y sustituirla por la llamada lengua propia de su territorio, el gallego en Galicia, el catalán en Cataluña. En Cataluña, sin embargo, no se da el hecho de que quienes han adquirido el pleno dominio del catalán hayan abandonado por ello el español o castellano. La proporción de hispanohablantes no sólo no ha disminuido tras el proceso "normalizador", sino que ha aumentado superando al de catalanohablantes. No hay razones para pensar que en Galicia, donde el gallego no tiene el prestigio social del catalán en Cataluña, las cosas vayan a ser diferentes. Por el contrario, cabe predecir que el gallego va a limitarse a las clases medias relacionadas con el mundo de la enseñanza o la administración, a la vez que disminuirá progresivamente en el mundo rural por la despoblación del mismo, conservándose, eso sí, como lengua institucional y cuasi litúrgica en el ámbito de la política que, dicho sea de paso, no goza de especial prestigio y afecto por parte de la ciudadanía por razones obvias.

P: ¿Se puede llegar a la total contradicción entre el uso institucional y el uso social del gallego?
R: Todo parece indicar que sí. De hecho la mayoría de los políticos que hacen sus discursos públicos en gallego, suelen hablar en castellano en su vida familiar y social. Si eso sucede con los representantes de los ciudadanos, ¿qué razón hay para que esta contradicción no sea todavía más acentuada en éstos? De hecho hay padres que hablan entre sí en gallego y en castellano con sus hijos. ¿Por qué? Porque quieren que sus hijos hablen, sobre todo, un idioma útil para su vida personal y profesional que, a la vez, les permita entenderse y trabajar dentro y fuera de los estrechos límites de su región.

P: ¿Cuáles son, en resumen, el objetivo y los medios de la normalización lingüística?
R: El objetivo real, ya lo hemos dicho, es la sustitución del español o castellano por el gallego, con la marginación o, si es posible, la eliminación total de éste. El ideal sería llegar al pleno monolingüismo gallego y a la consideración del castellano como una lengua extranjera, como el inglés, el francés o el alemán, con unas connotaciones negativas de las que éstos carecen. El medio idóneo a emplear para llegar al pleno monolingüismo gallego es la "inmersión lingüística", copiada por puro mimetismo -y sin el menor ápice de originalidad- de la catalana.

P: ¿Es probable el monolingüismo catalán en Cataluña?
R: Teniendo en cuenta que una lengua no sólo se emplea para hablar, sino para pensar, leer, escribir e incluso soñar, parece altamente improbable que se llegue a esta situación de monolingüismo catalán. El diario más emblemático de la prensa en catalán, Avui, presentó en 2004 un expediente de quiebra que requirió la intervención directa de la Generalidad que hubo de atajar el "problema" a base de subvenciones con dinero público. A esto hay que añadir la crisis por la que está pasando toda la prensa escrita no sólo en España, sino en aquellos países donde ha llegado a ser considerada nada menos que el cuarto poder, como son los Estados Unidos. ¿Quién iba a imaginar, por ejemplo, que "The New York Times" anuncie unas pérdidas de 650 millones de dólares trimestrales y que el valor del "Boston Globe" y el "Worchester Telegram & Gazette", adquiridos por éste, haya caído un 60%?

P: Si el monolingüismo catalán parece inviable en Cataluña, ¿qué razones hay para pensar que el monolingüismo gallego vaya a ser un éxito en Galicia?
R: Ninguna.

P: ¿Qué argumentos podemos utilizar para denunciar el proceso de sustitución lingüística en Galicia?
R: 1º El concepto de lengua propia es una ficción inventada por los nacionalistas que carece de base científica y no se corresponde con la realidad gallega actual.
2º La normalización o sustitución lingüística viola el derecho a la libertad de enseñanza en la lengua materna del niño.
3º La inmersión lingüística resulta sumamente perjudicial para los niños hispanohablantes tanto desde el punto de vista psicológico como pedagógico y reduciría las oportunidades de empleo de los adultos exclusivamente gallegohablantes tanto dentro como fuera de Galicia. Esto lo sabemos muy bien los padres y no hace falta que la Xunta de Galicia ni los partidos políticos nos vengan a dar lecciones sobre el tema.
4º La finalidad de la normalización o sustitución lingüística es la marginación o eliminación del español o castellano, lo que, sin duda, aumentará el secular aislamiento de Galicia tanto en el ámbito estatal como internacional y, al mismo tiempo, limitará seriamente las oportunidades de acceso a la cultura y al empleo de los gallegos.

© Xoán Xulio Alfaya, 2007

Subterfugio
KEPA AULESTIA El Correo 8 Febrero 2007

Los dirigentes de Batasuna designados como «comisión negociadora de la izquierda abertzale» ofrecieron ayer la enésima versión de su opción por la territorialidad y la autodeterminación, situando la primera como paso previo para la segunda, y la segunda como condición de acceso a la primera. Así, una nueva 'Autonomía Política', integrando al País Vasco y a Navarra, se convertiría en el ámbito territorial unificado en el que «la ciudadanía de los cuatro territorios» ejercería su capacidad de decidir, defender y materializar todos los proyectos, incluido el independentista. Pero para su conformación sería imprescindible «la aprobación mayoritaria de la ciudadanía tanto de la Comunidad Autónoma Vasca como de la Comunidad Foral de Navarra». Que la izquierda abertzale no se decida entre el huevo o la gallina, entre la territorialidad o la autodeterminación, para abrir la puerta a su proyecto no es un rasgo de indefinición sino de identificación plena entre un objetivo y otro.

El de ayer es un canto tentador para el resto del nacionalismo. Ya se sabe: en cada intento negociador, cada vez que le flaquea la complicidad con el poder central, la izquierda abertzale vuelve sus ojos hacia el resto de los nacionalistas para tratar de «acumular fuerzas» con ellos, a la espera de una nueva oportunidad. Si éste es el máximo movimiento que puede realizar Batasuna para recuperarse del unánime rechazo que cosecharon ETA y la izquierda abertzale con el atentado de Barajas, su pretensión no va más allá de tratar de desbaratar la oposición jeltzale y dejar en las crónicas el subterfugio de esa 'autonomía política' que, en palabras de Arnaldo Otegi, formaría parte -se supone que por ahora- del Estado español.

El autoengaño batasuno puede hacerles creer en su magnanimidad; en que tampoco piden nada inalcanzable a cambio de algo tan preciado como la paz. Se trata de una derivación sofisticada, en cuanto cínica, del matonismo. La propuesta, en sí misma, constituye una amenaza: de no ser atendida, la violencia continuará. Las posturas más críticas con la gestión gubernamental del 'proceso' han insistido en que no cabe cesión política alguna a cambio de la paz. En realidad la subcultura en que se mueve la izquierda abertzale no alcanza a ofrecer tanto. Puesto que en ningún momento han llegado a mentar siquiera la eventualidad de que la violencia desaparezca definitivamente, y mucho menos que desaparezca ETA.

Todo sigue igual en la izquierda abertzale, porque es este último déficit lo que sitúa cualquier oferta de ETA-Batasuna fuera de lo democráticamente admisible, y lo que vuelve temeraria cualquier aproximación a dicho binomio.

k.aulestia@diario-elcorreo.com

La justicia se pone la toga roja
Vicente A. C. M Periodista Digital 8 Febrero 2007

El nombramiento como Ministro de Justicia de D.mariano Fernández Bermejo, viste de rojo a la justicia. La elección de Zapatero sigue en su marcada huída hacia adelante, para afianzar la aceleración de su "proceso" con la ETA. Ya lo dice el refrán español "otros vendrán que bueno me harán". Pues se cumple. Lejos de rectificar en su infame política, Zapatero nombra a un fiel socialista confeso y que se enorgullece de ejercer como tal. Curiosa manera de entender la Justicia y la neutralidad, reconociendo un partidismo e ideología que aplicará desde el pedestal de poder al que le encumbra Zapatero. Si analizamos su trayectoria, esta no puede haber sido mejor recompensada, por ser un talibán socialista que llega a firmar cosas como :"tuvimos que luchar contra los padres y ahora debemos luchar contra los hijos". Solo con esa frase bastaría para haberle inhabilitado en un cargo público que se supone representa a todos los españoles. Además ¿de qué padres y de qué hijos habla?. Vuelve a surgir el revanchismo y la venganza histórica culpando a las nuevas generaciones de los errores del pasado

Todo el camino está siendo despejado en el tramo final de esta legislatura. Por un lado dando la puntilla de dignidad y credibilidad al Tribunal Constitucional, forzando la dimisión, bien recompensada, del juez Tremps, cubriendo su vacante con otro jurista afín y sensible con la postura de Zapatero y su Gobierno. Por otro lado, se sigue rastreramente con la negociación política con ETA, sí por que recordemos que BATASUNA es ETA, por mucho que Zapatero diga que en las últimas declaraciones del mahaikide Otegi, algo ha cambiado. Lo que está claro es que lo que no cambia es la actitud del Gobierno, arrinconando al PP, poniendo en todos los resortes del poder a personajes abiertamente enfrentados y beligerantes contra todo el que se oponga a los planes del Gobierno.

El día que este Ministro jure su cargo, empezará una nueva etapa en la Justicia Española. Será cuestión de poco tiempo que seamos testigos de la purga interior y las represalias contra aquellos que en su día se opusieron a sus múltiples nombramientos. Porque no podremos aducir ignorancia, cuando no se ha cortado ni un pelo en decir lo que pensaba y cómo iba a actuar. Así que se avecina una tormenta interna de dificil pronóstico, pero en la que seguro habrá cadáveres "políticos" y arrinconamientos o defenestramientos profesionales, o bien asistiremos a una insubordinación y oposición de grandes proporciones. El futuro con este cambio en el ministerio, poniendo a una persona que se vanagloria sin pudor de ser y ejercer como socialista, en una etapa tan decisiva con las elecciones municipales, el recurso de inconstitucionalidad del Estatuto de Cataluña, el proceso de negociación con ETA y el posible adelanto de las Generales, debe causarnos una profunda preocupación.

La justicia se ha puesto la toga de rojo, cuando debería ser de un blanco inmaculado sin dudas, ni prejuicios como los que trae consigo este futuro Ministro. Deberemos estar vigilantes y espectantes ante los futuros acontecimientos.

El terrorista suicida de ETA
ANDRÉS MONTERO GÓMEZ /DIRECTOR DEL INSTITUTO DE PSICOLOGÍA DE LA VIOLENCIA El Correo 8 Febrero 2007

De Juana se muestra tremendamente satisfecho de estar muriéndose. La fotografía del anglosajón 'The Times' es un retrato del fanatismo. No expresa dolor, ni padecimiento, sino soberbia, prepotencia y narcisismo. Ignacio de Juana Chaos no es una víctima sino un verdugo, un terrorista profesional enfermo de sí mismo. El aspecto físico de extrema desnutrición no se corresponde con la apariencia psicológica de ilusoria dominación que refleja la expresión de su rostro. De Juana parece estar convencido de que está marcando un hito para la reconducción del proceso de negociación entre ETA y el Estado. De hecho, en la entrevista con el diario británico es la presunta negociación política la que canaliza el centro del reportaje, que por otra parte es lo suficientemente endeble como para que sea la fotografía lo único que importe. En la negociación política es donde cree estar inmerso ahora De Juana, de la misma manera que lo pensaba cuando en su último enjuiciamiento por amenazas declaraba que él se dedicaba a la política.

El terrorista debe de estar encantando de percibirse como una figura clave en el delicado proceso de reconversión de ETA. El famelismo triunfante de De Juana es la traducción de su fanatismo narcisista, combinado con las carambolas que el azar le ha propiciado para encontrarse, como a él le gusta, en el centro de la fotografía. De Juana debe de pensar que la suerte se le ha puesto de cara y por eso la muestra con altivez. Porque, al contrario de lo que pueda percibir buena parte de la opinión pública, la apuesta del terrorista de ETA no es ser recluido en casa en prisión atenuada por condiciones médicas. Ése era el objetivo que se nos vendía antes del atentado de ETA en el aeropuerto de Barajas. Ahora, el horizonte estratégico es que el Tribunal Supremo reduzca su condena por amenazas.

Ignacio de Juana Chaos es un terrorista profesional, un hombre de la banda criminal totalmente entregado a la causa. Al contrario de lo que se nos ha vendido, su huelga de hambre no está disociada de la estrategia general de ETA sino que es, y ha venido siendo, un elemento instrumental cuyo termostato la banda terrorista ha venido subiendo o bajando según convenía. Ignacio de Juana es el primer terrorista suicida de ETA, imagen especular de los terroristas islamistas. Ya ha grabado su artículo fotográfico de despedida, como los vídeos de los suicidas yihadistas, y se ha rodeado el cuerpo con el explosivo de su propio pellejo. Es una bomba simbólica dirigida por ETA contra Zapatero.

Al principio, cuando De Juana inició su primera huelga de hambre, podía pretenderse que por un fallo orgánico del riñón o el corazón la Audiencia Nacional le enviara a un arresto domiciliario. Ese propósito personalista era un ingrediente de presión lateral en los cálculos estratégicos de ETA, que estaba inmersa en el contexto de conversaciones con el Gobierno de Zapatero y que percibía el narcisismo de De Juana como un factor coadyuvante. El Ejecutivo contemplaba con mucha prevención que el preso muriera en mitad de la negociación y les contaminara el pretendido clima de entendimiento, convirtiéndose en un mártir del fanatismo. Por ahí, De Juana llevó adelante su primera huelga de hambre, comunicando al exterior que lo hacía sin el apoyo explícito de ETA. Con este envoltorio se nos ha despachado la versión de que discutió con la cúpula criminal sobre la oportunidad de la huelga de hambre. No me lo creo. Lo que sobresale cada vez más cristalinamente es que la huelga de hambre siempre ha sido un mecanismo hidráulico más en el alambique coactivo de ETA. Por eso De Juana, debajo del tubo nasogástrico de alimentación forzada, tiene la sonrisa del terrorista que cumple con su deber.

La calibración del termostato de presión que representa Ignacio de Juana pasa a primera línea estratégica cuando ETA comete el atentado en el aeropuerto de Barajas, no para romper las negociaciones con el Gobierno, sino hablando su propio lenguaje en las negociaciones, autoafirmándose en las negociaciones. En un momento en que Zapatero se encuentra sometido a la disyuntiva de remodelar estratégicamente su conceptuación del diálogo con ETA, la banda terrorista aumenta la temperatura de la caldera que simboliza la huelga de hambre de De Juana para recordarle a Zapatero que la presión puede subir antes de que el presidente se decida a retomar el diálogo. Y las elecciones cada vez están más cerca, y el PP y las derechas cada vez movilizan a más gente en las calles.

El objetivo de ETA es la reducción de la condena de Ignacio de Juana. Al principio incubaron el farol de que pretendían la prisión atenuada, tanto que en algún momento el Gobierno pudo creerse la jugada. También habría sido buena para ETA en caso de producirse. Si la banda terrorista mantuvo a Ortega Lara casi eternamente secuestrado o asesinó a Miguel Ángel Blanco sin que el Gobierno español cediera a sus chantajes, haber conseguido la domiciliación penitenciaria de De Juana habría sido un logro que, si se hubiera materializado, habría sido un triunfo abominable de ETA. Afortunadamente para la democracia, la Audiencia Nacional truncó tal posibilidad. No obstante, no amputaban la estrategia de ETA, que tiene la mirada puesta en el Tribunal Supremo y ha visto cómo el azar en la secuencia temporal de los acontecimientos y en la salud de Ignacio de Juana le ha favorecido.

De Juana llega al Supremo casi muriéndose. Si el Tribunal falla una reducción de condena, la fotografía de 'The Times' se ha publicado en el momento más oportuno. ETA va a presentar la reducción de pena como un triunfo de la huelga de hambre de su terrorista Ignacio de Juana. Como sabemos, la verdad importa bastante poco en estos casos, y lo que cuenta es el argumento que se pueda construir con las apariencias. Si, en cambio, De Juana muere atado a la cama, va a ser presentado como un mártir del abertzalismo. Ignacio de Juana siempre ha sido un valor seguro para ETA: asesinaba sin piedad, no se arrepiente de nada sino todo lo contrario, sigue las consignas doctrinales con fanatismo acrítico, es un referente en la estructura de presos y, además, tiene la personalidad narcisista ideal para inmolarse por ETA. Ocurra lo que ocurra, la huelga de hambre tendrá consecuencias. Habría que haberle incapacitado, inducido un coma y mantenido en estado vegetativo hasta que ETA renunciara al terrorismo. Aunque tampoco es tan negativo un mártir en ETA. Al fin y al cabo, sería idolatrado en un universo donde la mitología de la violencia ya es un valor subcultural de adoración abertzale. Los británicos tienen a su Bobby Sands y el IRA ha dejado el terrorismo. Que ETA tenga a su Iñaki, si ésa es su voluntad.

Los méritos de Fernández Bermejo
Sancho Michell de Diego Periodista Digital 8 Febrero 2007

El Presidente del Gobierno ha optado por nombrar a Mariano Fernández Bermejo nuevo Ministro de Justicia, sin duda, el peor de todos los candidatos que podían optar a ese puesto de la órbita socialista. Después de todo, Juan Fernando López Aguilar ha respondido razonablemente bien y ha sabido llevar la cartera con profesionalidad, la misma que le llevó a la Cátedra de Derecho Constitucional, donde goza de cierto prestigio científico y académico.

Pues Fernández Bermejo, lo contrario; nos encontramos ante un claro ejemplo de sectarismo, desprestigio profesional y partidismo puro y duro. No digo nada nuevo; me remito al día en que Cándido Conde-Pumpido le promocionó a Fiscal de Sala del Supremo en contra de la práctica totalidad de sus compañeros del Consejo Fiscal, que se decantaron por otra persona mucho más cualificada para ejercer el cargo, como es Fernando Herrero.

¿Qué es lo que habrá podido atraerle a Zapatero de Bermejo? Su único mérito ha sido mostrar reiteradamente el mayor de los servilismos hacia el PSOE, al que viene manifestando de forma continuada una obediencia ciega. Otros méritos fueron la ordenación de la detención preventiva de Mariano Rubio para favorecer a Felipe González; la bochornosa afirmación de que, “tras luchar contra los padres” en la Guerra Civil, “ahora nos toca luchar contra los hijos”, manifestando el mayor de los rencores posibles, en referencia a los actuales dirigentes del Partido Popular; la argumentación de que no había motivos para ilegalizar al Partido Comunista de las Tierras Vascas; haber sido definido por Luis Roldán como “militante del partido y persona de gran confianza”; y la declaración en 1998 de que la persecución y el enjuiciamiento de los GAL fue «un acto de hipocresía colectiva», cuando Barrionuevo y Vera habían sido condenados por el Supremo.

Si Zapatero ha asegurado sin sonrojo y en repetidas ocasiones que había llegado la hora de “los fiscales independientes”, Fernández Bermejo jamás lo ha sido ni lo será, porque siempre ha primado en él el ideario socialista, muy por encima a sus obligaciones como fiscal. Por esta razón, si el Presidente del Gobierno pretendiera regenerar en un futuro la Justicia, acabando con la politización de la misma, no lo tendrá nada fácil, por no decir que será imposible que pueda llevarlo a término. Esta semana ha sido realmente negra para el Estado de Derecho en España y para la imparcialidad de la Administración de Justicia. Claro, como él dice: “soy de izquierdas, y como tal actúo”.

España
Batasuna propone una autonomía «trampa» entre el País Vasco y Navarra
No renuncia a sus exigencias de siempre y exige que esta nueva comunidad tenga capacidad de decidir sobre la independencia
Vasco Press / E. L. Palomera La Razón 8 Febrero 2007

Madrid-Batasuna propuso ayer la creación de una nueva «autonomía política» que integre al País Vasco y a Navarra «dentro del Estado español» y que tenga «capacidad de decidir» sobre la independencia, como salida al «conflicto político con el Estado español». El portavoz de la ilegalizada formación, Arnaldo Otegi, compareció ayer junto a los miembros de la «comisión negociadora» de Batasuna Arantxa Santesteban, Xabier Larralde y Rufi Etxeberria, en una rueda de prensa en San Sebastián en la que hizo público el planteamiento de la izquierda abertzale en torno a la «necesidad de alcanzar un acuerdo político».

Según recoge esta propuesta, la vía para «superar el conflicto político que vive el Estado español» es alcanzar «un acuerdo» que dé lugar a «un nuevo marco político» para los territorios de Álava, Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra constituido «dentro del Estado español en términos de autonomía política».

Este nuevo marco se constituiría como «autonomía política y depositaría en la ciudadanía de los cuatro territorios la capacidad de decidir libremente su futuro político e institucional», de manera que se garantice que «todos los proyectos políticos, incluido el independentista, puedan ser no sólo defendidos, sino materializados, si ese es el deseo expreso de la ciudadanía».

Otegi destacó además que la elaboración de esta nueva «autonomía política» se llevaría a cabo «rechazando los viejos esquemas anexionistas, integracionistas o particionistas y con la aprobación mayoritaria de la ciudadanía tanto de la Comunidad Autónoma Vasca, como de la Comunidad Foral de Navarra». «Esta es la propuesta que defiende la izquierda abertzale y que entiende que posibilita la superación del conflicto en términos políticos con el Estado español. Desde esta perspectiva, que es escrupulosamente democrática, se puede construir la paz, se puede construir un acuerdo político y se puede superar el conflicto», añadió.

El portavoz de Batasuna aclaró que la izquierda abertzale no renuncia a los territorios vascos franceses, sino que lo que planteó ayer es «una oferta al Estado español» para «superar el conflicto político».

En este sentido, explicó que la pasada semana presentaron una propuesta similar al Estado galo en la que planteaban la creación de una autonomía que integre a los tres territorios vasco franceses y que tenga «vocación independentista. Nosotros somos independentistas y aspiramos a construir un Estado de siete territorios. Para nosotros esta es una etapa que debería de permitir un día construir un escenario donde el conjunto de ciudadanos del conjunto del país podamos optar a la creación de un Estado independiente», señaló.

Postura legítima
Otegi aseguró que las formaciones políticas no conocen esta nueva propuesta, aunque se mostró «absolutamente convencido» de que «cualquiera que la lea, va a sacar la conclusión de que, planteado así, lo insensato es no resolver el conflicto político», por lo que ha hecho un llamamiento a las formaciones políticas para que «se manifiesten en torno a esta propuesta y digan cuál es la suya».

Respecto a la negativa del PSOE de dialogar con la izquierda abertzale tras el atentado de ETA en el aeropuerto de Barajas, señaló que es una postura «legítima pero muy poco constructiva» porque, a su juicio, «los obstáculos deben ser superados por medio del diálogo político». «Todo el mundo puede poner encima de la mesa una lista de agravios para no hablar. Nosotros también, pero no lo queremos hacer porque de lo que se trata ahora es de debatir, de acordar y de dialogar», finalizó.

¿Cómo se interpretó en Moncloa el mensaje de Otegi? Pues Gobierno y PSOE se mostraron optimistas al respecto. «Ha pasado de hablar de independecia a hacerlo de autonomía dentro del Estado español; de reivindicar la autodeterminación a reconocer el marco constitucional», enfatizó un alto dirigente socialista .

En el Gobierno, había división de opiniones. Desde quienes guardaron un mutismo absoluto, pasando por quienes se mantuvieron firmes en el «no me creo nada de nada», hasta los que hablaban de un «cambio radical en el lenguaje» de Batasuna y daban por hecho que ésta ya acepta la Constitución de 1978. En particular, hay quien se refirió a la disposición transitoria cuarta de la Carta Magna, la que regula la posible fusión de Navarra y la Comunidad Autónoma Vasca si así lo deciden los navarros.

Conclusión: en el Palacio de la Moncloa aún hay esperanzas de reconducir el llamado proceso. Aunque se trate todavía de una formación ilegal, apuntan fuentes del Ejecutivo, lo cierto es que el cambio de discurso es «notable» y puede ser revelador de que la izquierda abertzale evoluciona hacia «posiciones plenamente constitucionales». Ahora, añaden, sólo hace falta que ETA desaparezca o que, en su defecto, haya un desmarque claro e inequívoco de la violencia por parte de Batasuna.

Así se recibió, pues, en el partido del Gobierno la propuesta anunciada por Arnaldo Otegi, «que pretende superar el conflicto». Una solución que, partiendo del reconocimiento de la partición actual en dos autonomías, se daría lugar a un nuevo marco político para los territorios de Vizcaya, Álava, Guipuzcoa y Navarra. Hubo, luego, claro matizaciones. Corrieron por cuenta del portavoz parlamentario del PSOE, Diego López Garrido, para decir que la propuesta de Otegi, «quiere sonar distinto a lo que habitualmente hemos oído a la izquierda abertzale»... Pero, y aquí la apostilla, su partido, de momento, no la comparte porque falta «una premisa esencial: rechazar la violencia».

POLÍTICA
El Tribunal Supremo subraya que ETA «diseña, coordina y controla» la actividad de Jarrai
Estima que ejerce una «violencia complementaria» a la de la banda
M. SÁIZ-PARDO/COLPISA. MADRID El Correo 8 Febrero 2007

El Tribunal Supremo considera que Jarrai y sus sucesoras, Haika y Segi, son «organizaciones terroristas» porque es ETA la que «diseña, coordina, gradúa y controla» las acciones de estos grupos juveniles. El alto tribunal, que ayer dio a conocer los argumentos que sustentan la condena a seis años de cárcel a 23 dirigentes de estos colectivos y que fue anunciada el 19 de enero, subraya que el objetivo de estas organizaciones es ejercer una «violencia complementaria» a la de la banda.

La Sala de lo Penal, a diferencia de la Audiencia Nacional, no tiene dudas del carácter terrorista de esas organizaciones. «Jarrai-Haika-Segi es una asociación ilícita, no sólo por tener como objeto la comisión de algún delito común, sino por ser una organización terrorista que persigue producir profundo temor, atacando al conjunto de la sociedad democrática y constitucional del Estado de Derecho».

Los magistrados, en sentencia que ronda las trescientas páginas, destacan que Jarrai y sus sucesoras han sido «organizaciones estables en el tiempo» -desde 1978 a 2001- y que «lejos de dedicarse a la defensa pacífica y por medios legítimos de su opción política» han tenido como único propósito «complementar la actividad de lucha armada de ETA, mediante actos de kale borroka numerosos y reiterados». Según el fallo, para defender los postulados de la banda la organización juvenil no duda en «utilizar artefactos explosivos para causar daños, coacciones y amenazas; lanzar artefactos incendiarios; destruir vehículos de transporte público; provocar incendios intencionados; o realizar manifestaciones violentas». Todas estas acciones, insiste la Sala, están «controladas por ETA».

El Supremo dice no entender cómo la Audiencia Nacional no consideró la vertiente terrorista de Jarrai cuando la propia sentencia recurrida «reconoce la existencia» en el País Vasco y Navarra «de organizaciones juveniles que tienen como finalidad realizar actos contra bienes patrimoniales o personales, contra la libertad y la seguridad, por medio de actuaciones delictivas». Todo ello, «junto a la organización terrorista armada y bajo la apariencia de actividades sociales juveniles de ideología nacionalista y de izquierdas».

El Alto Tribunal recuerda incluso que la propia Audiencia Nacional hablaba en su sentencia anulada de que Jarrai no tenía como función «el simple apoyo moral a la acción armada», sino «complementar el verdadero terror ejecutado por la organización armada», siempre «bajo los designios de ETA», con «atentados contra la seguridad de la colectividad».

«Satélites terroristas»
Los magistrados reconocen, como ya hiciera la Audiencia Nacional, que existe una «dicotomía» entre la banda terrorista y sus «satélites», como Jarrai . Pero esta separación «en ningún modo empaña la calificación de terrorista». Los magistrados insisten en que el hecho de que los «satélites» estén «subordinados a la capacidad de diseñar la política terrorista» de ETA no es un «obstáculo» para considerar a Jarrai una organización terrorista.

Para el Tribunal Supremo tampoco el hecho de que Jarrai y sus sucesoras se dediquen a «actuaciones legales en el ámbito social juvenil» es un impedimento para considerarlas unas organizaciones terroristas. Sostiene la Sala que estas actividades legales sirven para «enmascarar sus verdaderos objetivos» y recalca que también son coberturas y pantallas «la utilización de todas las reivindicaciones, pretextos y banderines de enganche para penetrar lo más profundamente posible en el tejido social».

En varios puntos, el Alto Tribunal recalca que la Audiencia Nacional erró al intentar relacionar a Jarrai con una banda armada o una simple asociación ilícita, porque en realidad se trata de una organización terrorista, que nada tiene que ver con la «delincuencia común». Su argumentación es que Jarrai, como ETA, tiene como «finalidad subvertir el orden constitucional o alterar gravemente la paz pública».

Terrorismo
ZAPATERO ACORRALADO POR ETA
Empezamos a tener la sensación de que la situación se le está yendo de las manos a Zapatero
Minuto Digital 8 Febrero 2007

Lo que han cambiado las cosas. De una ETA debilitada, con sus presos completamente desesperados y su entorno dando traspiés hemos pasado a una Batasuna crecida, protagonista indudable de la actualidad política de España que ha tomado la iniciativa a un gobierno noqueado por su propia irresponsabilidad.

A la huelga de hambre de De Juana Chaos se le une la ofensiva del resto de asesinos encarcelados, que anuncian una serie de actos de protesta, con el objetivo de presionar al gobierno para que siga con la negociación política. «Sólo con la amnistía y la autodeterminación se podrá superar el conflicto», advierten los reclusos, al tiempo que llaman a las bases de Batasuna «a levantarse y rebelarse» contra la «injusticia».

ETA sigue acumulando armas y reorganizando a sus efectivos humanos. Según la policía gala la organización terrorista ETA tiene en Francia «escondites en casa de colaboradores en los que se guardan cientos de armas y explosivos», además de contar con 500 miembros operativos.

Los batasunos por su parte han retomado la calle, los atentados de “kale borroka” repuntan y se suceden los actos, marchas y manifestaciones del entorno etarra, conscientes de que han conseguido neutralizar su ilegalización y pueden hacer política libremente ante la inacción de un ejecutivo al que han tomado la medida. Este sábado en San Sebastián nuevamente se pisoteará el Estado de Derecho perpetrándose una nueva acción política de la formación ilegalizada para denunciar las condenas del caso Jarrai-Haika-Segi.

Ayer además Batasuna–ETA planteó la contrapartida al chantaje que tiene montado al gobierno, la serie de propuestas-precio sobre 'la necesidad del diálogo y la posibilidad de un acuerdo político' en el proceso, no son otras que los objetivos de siempre de la banda terrorista, excarcelación de los asesinos, reconocimiento del derecho de autodeterminación y Navarra.

Empezamos a tener la sensación de que la situación se le está yendo de las manos a Zapatero y que no solo es que esté dispuesto a hacer concesiones a ETA desde su posición de presidente de gobierno, sino que además va por detrás de los terroristas y que, a la vista de su galopante perdida de popularidad, actúa a la desesperada para salvar al PSOE del monumental “embolado” en que ha metido a su partido. Si hace dos años era ETA la que precisaba de la irresponsabilidad de Zapatero para conseguir un balón de oxigeno, ahora es el gobierno de España el que parece necesitar pacta a ETA para salvar la legislatura. El resultado es que Zapatero, aún presidente de España, está acorralado por los terroristas.

Separatismo
Y AHORA A POR CANARIAS

Gravísimo que en el preámbulo del nuevo estatuto se aluda a Canarias como parte de España debido a un “pacto” entre los pobladores africanos y la Corona de Castilla, cuando existe una resolución de la Organización de la Unidad Africana (OUA), que reclama la "africanidad del archipiélago
Minuto Digital 8 Febrero 2007

Un nuevo clavo en el ataúd que el PSOE esta fabricando para la unidad de España. El Pleno del Congreso de los Diputados admitió a trámite la propuesta de reforma de Estatuto de Autonomía de Canarias procedente del Parlamento autonómico, la séptima reforma estatutaria que recibe la Cámara. El texto, que pasa ahora a la Comisión Constitucional, contó con el apoyo de todos los grupos excepto el PP, que votó en contra.

El estatuto recoge competencias que evidentemente superan con creces la de cualquier estado federal europeo. Entre otras, las de sanidad exterior, espacio radioeléctrico, residencia de extranjeros, aeropuertos y puertos, o del litoral marítimo-terrestre. El estatuto prevé privar de jurisdicción al estado español sobre las aguas y el espacio aéreo Canario, competencia exclusiva reservada por la Constitución al gobierno central. De hecho el estatus jurídico que pretende la coalición socialista (PSOE) y nacionalista (Coalición Canaria) implica un ente más cercano al Estado Libre Asociado semejante a Puerto Rico en relación a EEUU.

Gravísimo que en el preámbulo del nuevo estatuto se aluda a Canarias como parte de España debido a un “pacto” entre los pobladores africanos y la Corona de Castilla, cuando existe una resolución de la Organización de la Unidad Africana (OUA), que reclama la "africanidad del archipiélago".

Nuevamente debemos denunciar que el proyecto político del PSOE implica un cambio de régimen para instaurar en España un estado federal. Naturalmente que los socialistas están en su derecho a proponer esta forma de gobierno, pero a lo que no tienen derecho alguno es a implantarlo con engaños y de tapadillo, por la vía de la reforma de los estatutos de autonomía, sin consultar al conjunto de la ciudadanía.

El país de ZP
TAHÚRES “ZURDOS” EN EL CONSTITUCIONAL
La victoria para el PSOE y sus aliados nacionalistas es una derrota para la independencia judicial
Minuto Digital 8 Febrero 2007

El PSOE parece que no duda en llevar el descrédito a todas nuestras instituciones, con tal de salirse con la suya. La fiscalía del estado nunca estuvo más desprestigiada ni más considerada como un apéndice político del gobierno como bajo la dirección de Conde Pumpido. La propia Asociación de Fiscales (AF), mayoritaria dentro de la carrera, considera que el «criterio cambiante» de la Fiscalía en los asuntos penales en que está implicada ETA ha «deteriorado su imagen» y no ha contribuido en absoluto a evitar que los ciudadanos perciban en ella «influencias políticas».

Ahora le toca al Constitucional. La recusación del magistrado Pérez Tremps, que elaboró un dictamen cuyas conclusiones fueron incorporadas al estatuto catalán sobre cuya constitucionalidad se debía pronunciar, parece que ha dejado en minoría a los magistrados favorables a las tesis del gobierno. La solución para tal “inconveniente”, que podría hacer que el estatuto catalán salga mal parado, pasa por la dimisión del polémico magistrado –sin duda ya le encontraran un bonito acomodo- para que el gobierno nombre a otro magistrado de su cuerda para recuperar una nueva mayoría favorable a su estatuto catalán.

El problema es que la victoria para el PSOE y sus aliados nacionalistas es una derrota para la independencia judicial y para las instituciones democráticas. Todo este escándalo en torno al funcionamiento del constitucional, lo único que está consiguiendo es poner al descubierto los entresijos internos del más alto Tribunal español, encargado de velar por la integridad del régimen constitucional.

Y de lo que los ciudadanos nos damos cuenta es que en las decisiones del Tribunal Constitucional no priman los criterios estrictamente jurídicos, sino los políticos, ya que parece que cada magistrado obra supeditado a los intereses partidistas de a quien debe el nombramiento. ¿Cómo podremos entonces confiar los ciudadanos en la independencia del Tribunal Constitucional?
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