AGLI

Recortes de Prensa     Martes 20 Febrero   2007

MANIFIESTO DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA LENGUA MATERNA
Asociación por la Tolerancia  20 Febrero 2007

"Por el derecho a la escolarización en castellano y en catalán en Cataluña"

Molt Hoble. President de la Generalitat de Catalunya

La UNESCO proclamó el 21 de febrero de 1999 Día Internacional de la Lengua Materna, y desde 2004, la Asociación por la Tolerancia ha escogido este día para reivindicar, en actos públicos, ante las autoridades educativas y responsables de política lingüística de la Generalitat, el derecho a la educación en lengua materna.

La UNESCO apoya la enseñanza en la lengua materna como medio de mejorar la calidad de la educación, basándose en los conocimientos y la experiencia de los educandos y los docentes. Recomienda, pues, que se extienda el empleo de la lengua materna en la enseñanza hasta el grado más avanzado posible, dando instrucciones muy precisas:

Todo alumno deberá comenzar sus cursos escolares en la lengua materna.

Para la alfabetización de adultos, se debe emplear su lengua materna, pasando luego a una segunda lengua si así lo desean y si pueden hacerlo.

Si en una localidad determinada hay diversas lenguas, la escuela deberá encontrar la manera de organizar grupos de instrucción por lengua materna.

Cuando no sea posible evitar la formación de grupos mixtos, la instrucción se deberá dar en la lengua menos difícil para la mayoría de los alumnos, y se tratará de ayudar especialmente a quienes no hablen esa lengua.

La alfabetización sólo puede ser mantenida si hay una provisión adecuada de material de lectura para adolescentes, adultos y niños en edad escolar y, tanto para entretenimiento como para estudio, se debe promover la producción y difusión de materiales didácticos en las lenguas maternas.

Por lo que respecta a la capacitación de docentes y la enseñanza en la lengua materna: "deberían incluirse, desde un principio, en cada etapa del planeamiento de la educación, disposiciones relativas a la formación y el perfeccionamiento profesional de un número suficiente de educadores nacionales plenamente capacitados y calificados capaces de impartir la enseñanza en la lengua materna".

Lo que nunca ha supuesto la UNESCO es que pueda darse la situación que una lengua materna en equilibrio numérico (más o menos) respecto a otra con la que comparte territorio, que además es oficial y común a todo el país, pueda encontrarse excluida como lengua de instrucción.

Solamente encuentra justificación (que no es el caso del español aquí) para no usar una lengua materna como vehicular cuando: se dispone de pocos materiales didácticos en esa lengua, el gran número de lenguas puede hacer que sea realmente muy difícil impartir la educación en todas las lenguas maternas, puede haber una carencia de profesores debidamente capacitados, puede haber una resistencia a la escolarización en la lengua materna por parte de los alumnos, los padres de familia y los profesores. La Asociación por la Tolerancia constata que:

1.- Es una obviedad que la filosofía de la UNESCO es contraria a los procesos de inmersión no voluntarios, aunque nuestros representantes no tengan pudor al invocar su nombre para respaldar una política que contraviene claramente sus recomendaciones. El caso es que en Cataluña, durante los años de dictadura, se esgrimieron todos esos argumentos contra la inmersión en español o castellano como muy perjudicial para los niños catalanohablantes. Pero desde hace 25 años, que asumieron las competencias necesarias, la filosofía de nuestros responsables políticos autonómicos parece haber experimentado un giro de 180º. Ahora, la inmersión en catalán es de lo más beneficiosa para todos y hasta sirve para aprender español con la misma competencia que los que lo utilizan como lengua vehicular en otras zonas de España.

Evidentemente, ocultan los datos del último informe PISA (2003). El rendimiento escolar entre los castellanohablantes de Cataluña es mucho peor que el de los catalanohablantes: 27 puntos menos en Ciencias, 24 en Lengua, 32 en Matemáticas y 33 en resolución de problemas; diferencias que se incrementan significativamente en el caso de las chicas, que llegan a 44 puntos menos en la resolución de problemas.

Parecería razonable que a la luz de esa evaluación externa, bastante objetiva y contrastada, de prestigio internacional, se abandonara el sectarismo lingüístico, del que no se libran, ni siquiera por razones humanitarias, los niños con discapacidad cerebral o los sordos.

2.- Han sustituido la lengua materna por la "propia de Cataluña". Con ello, han dejado sin derechos a los ciudadanos y los han transferido a la nación. A la ya abierta discriminación lingüística le llaman integración y cohesión social. A veces, contra toda evidencia, la niegan; otras, la justifican como medida necesaria para evitar la "muerte del catalán", a pesar de que en el informe sobre el estado de lenguas en el mundo, el director general de la UNESCO dice que el catalán, "a pesar de que algunos lo ven potencialmente en peligro, está siendo progresivamente reforzado".

3.- El hecho de que las autoridades educativas ignoren sistemática y deliberadamente que el castellano es lengua materna de un porcentaje muy alto de escolares de Cataluña y no hayan facilitado la educación en este idioma en las primeras etapas escolares, con incumplimiento grave (hasta la entrada en vigor del Estatuto de 2006) de la propia normativa catalana, ya ha sido objeto de sentencias condenatorias del TSJC y de reproche de instituciones como el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD) de la ONU, y la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI), que han instado al Gobierno español a que ponga los medios necesarios para corregir la discriminación que sufren los niños castellanohablantes en la Comunidad autónoma de Cataluña. Ahora, con la entrada en vigor del nuevo Estatuto, la situación se agrava porque su articulado no contempla ni siquiera la primera educación en lengua materna.

4.- El castellano es erradicado como lengua docente y queda reducido al escuálido reducto de la asignatura de esta lengua, recibiendo un tratamiento inferior al de la lengua extranjera. Hemos tenido ocasión de comprobar cómo nuestros gobernantes han desplegado una actividad inusitada (con el consiguiente gasto de recursos humanos y económicos) para impedir que en primaria se dé una tercera hora de español. Lo consideran como un ataque a Cataluña; como una injerencia del gobierno central en las competencias autonómicas. Como si su propia postura no fuera un ataque contra la libertad y un profundo desprecio hacia un segmento muy relevante de la población, parte de cuyos impuestos utilizan para cambiarles su lengua. Se rasgan las vestiduras como si la ofensa fuera en sentido contrario y así no sienten la más mínima obligación de dar explicaciones por una política que ellos saben que es agresiva e injusta.

5.- El tratamiento discriminatorio se extiende también a las denominadas aulas de acogida, en las que los alumnos extranjeros son inmersionados en lengua catalana –no en la castellana o española, a pesar de tener ésta la condición de lengua oficial del Estado y de ser una de las pocas lenguas internacionales.

6.- Nuestros máximos gobernantes piden la oficialidad del árabe en Ceuta y Melilla, y la del catalán en el este de Aragón, al tiempo que regatean una hora de español aquí y le cambian –de facto– su estatus de lengua oficial.

7.- No exponen ni una sola razón de orden práctico o moral para no tratar en pie de igualdad las dos lenguas oficiales. No es cuestión de presupuesto porque países mucho más modestos que el nuestro, como Senegal, con zonas donde conviven hasta 23 lenguas, respetan –con auténtica satisfacción de la UNESCO– la escolarización en lengua materna. En todo el país se enseña a niños en las mayoritarias wolof, pular, serer, dyola, mandingo y soninke, aunque el francés se vaya introduciendo gradualmente. Pero, además, nosotros ya pasamos por esa fase al principio de la democracia, cuando se incorporó el catalán como lengua vehicular. La escuela equilibradamente bilingüe es posible. Puede que después de tanta intoxicación a la ciudadanía sobre las maldades de mantener el español como lengua vehicular, haya demanda de escuelas públicas exclusivamente en catalán. También esa opción sería atendible, siempre y cuando paralelamente hubiera escuelas exclusivamente en español en proporción a la demanda, respetando el principio de igualdad.

8.- El argumento de que la separación de aulas significa división de la sociedad se cae por la contundencia de los hechos. Junto a la escuela pública, existen escuelas religiosas, institutos extranjeros, y escuelas privadas. En un mismo centro, existe la separación de aulas por opción de lengua extranjera, por ciencias y letras, por nivel académico, etc. Y no pasa nada. Pero, además, tenemos el ejemplo relevante de Finlandia, de enorme cohesión social, que tiene escuelas monolingües en finlandés, monolingües en sueco, y las escrupulosamente bilingües, dependiendo de la composición ligüística de los municipios.

Y pasa algo extraordinario: el informe Pisa lo destaca como el país con mejores resultados académicos. Parece que el anteponer los derechos de sus ciudadanos y la calidad de su educación a cuestiones identitarias –una lengua, una nación– es una buena inversión.

9.- En nuestras sociedades cada vez más diversificadas, resulta importante que los poderes públicos promuevan la igualdad de derechos y deberes y la convivencia armoniosa dentro del pluralismo existente. Las políticas que favorecen la inclusión y la participación de todos los ciudadanos garantizan la cohesión social, la vitalidad de la sociedad civil y la paz.

10.- El bilingüismo no es un problema que resolver, sino un patrimonio que conservar. El individuo, en un territorio oficial y socialmente bilingüe, tiene derecho, reconocido en nuestra Constitución, a utilizar la lengua que le convenga, o desee, sin que eso tenga que interpretarse como alta traición al conjunto. Según la UNESCO, los poderes han de preservar a cada persona la posibilidad de hablar su propia lengua, como forma prioritaria de expresión, a lo largo de toda su vida.

Por todo ello, la AT valora que mantener la discriminación, para supuestamente compensar agravios históricos, es llamar al conflicto, y que privar de la enseñanza de una lengua oficial que, además, es considerada como la segunda más importante en el mundo constituye un atropello para muchos y un fraude para todos.

Consecuentemente, SOLICITA AL GOBIERNO DE CATALUÑA, en la persona de su Presidente, que:

No imponga, ni restrinja, ni margine, ni excluya, ni penalice ningún uso lingüístico. Que se sume a las corrientes pedagógicas actuales y corrija cuanto antes las leyes que obstaculizan el ejercicio del derecho a ser educado en lengua materna.
En Barcelona, a 21 de febrero de 2007

Atentamente,
Marita Rodríguez, Presidenta
Asociación por la Tolerancia

El Foro Ermua apoya la concentración convocada por la AVT para el día 24 de febrero en Madrid
COMUNICADO DE PRENSA DEL FORO ERMUA 20 Febrero 2007

Bilbao. Martes, 20 febrero de 2007. El Foro Ermua confirma su adhesión a la concentración convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) para el sábado día 24 de febrero, a las 17:00h., en la Plaza Colón de Madrid, apoyo que ya hicimos público en la rueda de prensa de nuestra asociación el pasado jueves. Llamamos a los ciudadanos a asistir a esta movilización en solidaridad con las víctimas del asesino Iñaki de Juana Chaos y para reclamar justicia a las instituciones del Estado por los crímenes cometidos por la organización terrorista ETA.

Nunca olvidaremos a las 25 víctimas del terrorista Iñaki de Juana Chaos ­-enumeradas al final de este comunicado- y seguiremos exigiendo justicia, que es la garantía de la libertad y de la verdadera paz. La impunidad humilla a las víctimas e impide la eventual rectificación de los asesinos, fortaleciéndoles en su actitud criminal. La impunidad imposibilita la eventual reinserción de los terroristas. Por eso, exigimos justicia, por el respeto a las víctimas y por la libertad de todos.

A diferencia de lo que hacen los nacionalistas, el Foro Ermua ha acatado, como exigencia democrática elemental, la sentencia de la Sala Segunda del Tribunal Supremo que sorprendentemente ha rebajado la pena impuesta el pasado noviembre por la Audiencia Nacional a De Juana Chaos de 12 años, a tan sólo 3 años, al no considerar que las amenazas de este asesino tuvieran el carácter de amenazas terroristas.

Acatamos esta sentencia y la respetamos pero nos es imposible compartirla, por su extrema suavidad con un asesino que en ningún momento ha mostrado el más leve arrepentimiento, ni ha pedido perdón alguno a los familiares de sus numerosas víctimas y porque no entendemos cómo es jurídicamente posible que las amenazas de un terrorista contra objetivos potenciales de ETA puedan no tener el carácter de amenazas terroristas. El Gobierno está obligado a respetar y escuchar a las víctimas, en contra de lo que viene haciendo en estos años y sobre él pesa la obligación de que De Juana Chaos, al menos, cumpla de manera íntegra la leve pena impuesta por el Tribunal Supremo.

La anterior manifestación, celebrada en Madrid el pasado 3 de febrero tras la convocatoria efectuada por nuestra asociación y otras muchas más, puso especialmente de relieve que la política adecuada para vencer a ETA debe estar enraizada en la idea de una nación española unida, fuerte, solidaria y comprometida en la defensa de la libertad de todos frente a la amenaza terrorista y del secesionismo nacionalista que le justifica y apoya, de manera más o menos directa o encubierta, desde hace décadas.

El Foro Ermua continuará apoyando a las víctimas del terrorismo y a la rebelión cívica que está en marcha con la decidida voluntad de no desistir hasta alcanzar la derrota total y definitiva de ETA. No nos conformaremos con nada menos que eso.

Las 25 víctimas de Iñaki de Juana Chaos son las siguientes:

Vicente Romero
Juan García
Esteban del Amo
Fausto Escrigas
Eugene Kent Brown
Juan Carlos González
Vicente Javier Domínguez
Juan Catón Vázquez
Juan Mateos Pulido
Alberto Alonso Gómez
Ricardo Sáenz de Ynestrillas
Carlos Vesteiro Pérez
Francisco Casillas Martín
Jesús Marída Freixes
Santiago Iglesias Rodino
Carmelo B. Álamo
Miguel A. Cornejo Ros
José Calvo Gutiérrez
Andrés José Fernández Pertierra
Antonio Lancharro Reyes
José Joaquín García Ruiz
Jesús Gimeno Gimeno
Juan Ignacio Calvo Guerrero
Javier Esteban
Ángel de la Higuera López

Las víctimas de ETA pedirán en la calle justicia en el caso De Juana
Editorial Elsemanaldigital  20 Febrero 2007

El próximo sábado 24 de febrero Madrid volverá a ser escenario de una manifestación contra ETA. Es extraño en una democracia madura que, a apenas dos semanas de una marcha masiva convocada por el Foro de Ermua contra la banda terrorista, la Asociación de Víctimas del Terrorismo se considere en la obligación de llamar a los ciudadanos a movilizarse. Sin embargo, las circunstancias parecen obligar a este paso.

El Tribunal Supremo redujo la semana pasada la pena del asesino etarra José Ignacio De Juana Chaos. De Juana, que sigue en huelga de hambre porque exige su liberación inmediata, podrá salir pronto de prisión ya que ha cumplido los 18 años de condena efectiva por los veinticinco asesinatos de los que es culpable y pronto podrá obtener beneficios penitenciarios en la condena de sólo tres años por amenazas que cumple ahora. De Juana, que jamás ha mostrado arrepentimiento por sus crímenes y que nunca ha pedido perdón a los familiares de sus víctimas, depende sólo de una decisión del Gobierno.

La organización que preside Francisco José Alcaraz no quiere pedir en la calle que se viole la Ley ni que a De Juana se le aplique un trato injusto. El etarra ya ha pagado por sus asesinatos lo que legalmente le correspondía, aunque en la conciencia colectiva quede la impresión de una condena demasiado leve para una persona como él. Casos como éste, que podrían deteriorar la confianza de los ciudadanos en las instituciones, son los que llevaron al Gobierno de José María Aznar a instar una reforma del Código penal que, si se hubiese podido aplicar a De Juana, lo habría mantenido entre rejas durante cuarenta años.

La AVT y los ciudadanos que secunden su convocatoria pedirán, sencillamente, la justicia que es posible obtener. Del Gobierno depende administrativamente que De Juana cumpla o no su pena de manera íntegra; y al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se le está pidiendo desde sectores muy amplios de la sociedad que no ceda al chantaje del etarra y que, en atención a su peligrosidad social, no rebaje al menos esta condena menor.

La AVT ha anunciado que "en la concentración, además de exigir que el Gobierno deje ya de rendirse ante el chantaje de los asesinos de ETA y aplique la política antiterrorista que le están pidiendo todos los demócratas, tendrá lugar un homenaje muy especial a las víctimas del terrorista De Juana Chaos". El Partido Popular se ha adherido a la convocatoria, pero en realidad, considerando las razones que han movido a la AVT y lo escandaloso del caso De Juana, cualquier ciudadano puede compartir las buenas razones de Alcaraz. Que no apuntan contra el Tribunal Supremo ni personalmente contra Zapatero, sino contra un criminal convicto y contra cualquier cesión ante él.

Contra el Estado de las Autonomías
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 20 Febrero 2007

(Alegato contra una supuesta maravilla que ningún político quiere cuestionar)

Las autonomías , el celebrado Estado de las autonomías es el cáncer de la democracia española, la carcoma de su economía, la hemorragia por la que se desangra la Constitución y el pozo negro por el que día tras día se precipitan los elementos de cohesión , el concepto de ciudadanía , los principios de solidaridad y hasta el sentimiento de formar parte de una misma Nación. El Estado de las Autonomias ha supuesto el más absoluto fracaso y lejos de resolver el problema para el que fue “inventado”lo ha exacerbado hasta límites que nadie de sus “fundadores” hubiera ni siquiera sospechado.

El Estado de las Autonomías es el peor desastre en que se ha podido meter España pero nadie se atreve a decirlo. Al contrario no hay discurso en que no se pregone su excelencia y todos asistimos complacidos al espectáculo clamando enfervorecidos lo maravillosamente bien que funciona sin querer ni siquiera ver la evidencia de su auténtico fiasco y de la bomba de relojería en la tripas de la Nación en que se ha convertido. Descuiden, no habrá un solo político que ose decir tal cosa ni que deje de cantar loas al sistema. La razón de mayor peso es que a ellos les va muy bien como clase y como casta. En todo suelen estar muy enfrentados. Los Estatutos es lo que mas pactan. La Constitución puede reformarse. El Estado de las Autonomías es intocable. Aún más: irrefutable.

El Estado de las Autonomías tuvo como esencial función propiciar que determinados territorios con “hechos diferenciales” tuvieran un mejor encaje y pudieran desarrollarlos en la normalidad de una Nación . El disparate del “café para todos” inició la senda del desastre. Porque habrá que considerar desde luego como el más atroz de los fracasos que lejos de sentirse integrados hoy las voces de secesión e independencia son cada vez mas claras y mas potentes. Y nadie negará, en su sano juicio ese hecho. Aunque haya quienes pretendan convencernos y a algunos convencen de que la mejor manera de unir es separándolo todo y que como mejor se vertebra es deshaciendo y desvertebrando. El Estado es residual en Cataluña proclamó Maragall. Los que sabían que era así o que le faltaba muy poco se lo tomaron a broma para que nadie se lo tomara en serio. Pero es serio.

Pero no es la cuestión ahora las peculiaridades del caso catalán o las sangrientas del asunto vasco, la reflexión es en conjunto , es al dislate general y viene a cuento siempre pero hoy tiene la percha de que ayer, por lo visto, hubo un referéndum en Andalucía

Para aprobar un nuevo estatuto que lo mismo que todos los otros nadie desde la sociedad ha pedido(el catalán cuando empezaron con el lio no interesaba ni a un 5 por 100), ni nadie siente como necesidad, ni en realidad necesita nadie excepto los políticos. Dos de cada tres andaluces no fueron a votar. No hace mucho en el catalán tampoco acudió a las urnas, a pesar del enorme revuelo, el 52 por ciento y al final fue aprobado con un exiguo 33 por 100 del censo electoral.

Los Estatutos, las apetencias de poder autónomo de los políticos, las proclamas de identidad nacionalista, los blindajes de competencias y el largo ecetera de deseos de la clase política , no tienen nada que ver y así lo percibe la mayoría de la ciudadanía con las verdaderas necesidades de la población, ni con sus problemas reales.

Pero las autonomías son el gran, inmenso, total, indescriptible , maravilloso e inagotable pesebre de la clase política.

Las autonomías no han vertebrado la Nación española. La están desvertebrando cada día más, y no lo digo solo por casos de evidente síntoma de separación y ruptura que pretenden los nacionalistas radicales y no tan radicales, sino por el disparate que alcanza a todos y da igual que se trate de agua, de fuego, de sanidad o hasta de geografia. Ya no digamos si es de historia lo que se habla o de lengua lo que se discute.

Las autonomias, amen de romper y hacer añicos los conceptos de ciudadanía compartida, de bien publico común de todos los españoles, de volvernos al territorio, a la tribu y enaltecer como señas identitarias en muchas ocasiones al patetismo mas atroz, pero eso si tremendamente subvencionado , han convertido el Estado en 17 taifas, con boato de reyezuelos (este es el país de las dos decenas de presidentes), con pléyades de visires (hay más ministrillos que hormigas) , miríadas de funcionarios y constelaciones de “clientes” fijados a las ubres. Y todo con un estado que, encima, sonríe bobaliconamente , cada vez mas raquítico, solo gestiona ya el 19 por 100 mientras que las insaciables criaturas exigen “más, más y más” y cuando llega el problema , sea fuego, agua, luz, chapapote o la última carretera no dudan en quitarse el muerto de encima y echárselo encima al que han dejado sin resortes ni recursos.

Diecisiete sistemas sanitarios diferentes, diecisiete sistemas educativos contradictorios y todo casi por igual de malos, peleas entre territorios por que el “agua es mía”, disputas por ver quien no acude a apagar los incendios y , a un paso estamos, diecisiete fiscalidades, diecisiete justicias . Pero eso si, algo unificador: ¿cuántos centenares de miles de cargos públicos? ¿Cuántos?. ¿Se atreve alguien a contarlos y a contárnoslo?.

El Estado de las Autonomías, dicen los políticos, no tiene marcha atrás. Ese parece ser nuestro sino y nuestra sima. Pero ¿por qué no ha de tenerla?. Será solo si al pueblo soberano no le da un día la real gana de cambiarlo. Y porque no puede el pueblo español un día parar y corregir ese camino que por mucho que nos digan que nos lleva a no se sabe que paraíso donde nos esta acercando cada vez más es a un callejón de muy malas salidas.

Democracia de baja intensidad
POR IGNACIO CAMACHO ABC 20 Febrero 2007

EN una democracia deliberativa como la que defiende de boquilla el presidente Zapatero, cualquier dirigente honesto consideraría deslegitimado moralmente el nuevo estatuto andaluz de autonomía, tras el ignominioso resultado de su consulta popular. En la democracia nominal en la que se ha convertido de hecho el régimen virreinal de Chaves, la primera providencia ha sido echarle la culpa de la abstención al PP, sobre el que un jerarca socialista descargó una amenazadora advertencia propia de la extinta Brigada Político-Social del franquismo: «Sabemos en qué mesas votan». En la misma noche del recuento, el propio presidente del Gobierno, promotor del republicanismo cívico, agarró el teléfono para felicitar personalmente a Chaves por su enorme éxito democrático de lograr que dos de cada tres andaluces (y andaluzas, como dice el texto) se desentendiesen del referéndum.

En una democracia deliberativa, en la que «se impugna cualquier certeza situada más allá del acuerdo con los ciudadanos» -palabras textuales de Andrés Torres Mora, considerado el gurú ideológico del zapaterismo-, el Gobierno habría congelado su iniciativa de diálogo con los terroristas hasta que los estudios de opinión dejasen, como mínimo, de detectar una amplia mayoría contraria a ese proceso, expresa asimismo en gigantescas movilizaciones callejeras sistemáticamente desoídas. Empero, el mismo domingo en que se producía el clamoroso naufragio del estatuto de Andalucía, el presidente reafirmaba en Vitoria su convencida determinación de proseguir «trabajando por el final de la violencia», eufemístico mantra con el que gusta de referirse a la estrategia de acercamiento a ETA.

En una democracia deliberativa, centrada en las demandas populares, ningún ministro (o ministra, faltaría más) pondría en marcha una ley sectorial que atenta contra los intereses económicos de un pujante sector productivo que proporciona bienestar y empleo. Ésta es la hora en que el Ministerio de Sanidad continúa empeñado, con el expreso apoyo presidencial, en sacar adelante una norma que ha desatado la justificada alarma de viticultores, bodegueros y comercializadores del vino, producto en el que la mayoría de las regiones españolas han alcanzado excelentes estándares de desarrollo, calidad y prestigio.

Pero la nuestra es una democracia deliberativa muy peculiar, en la que un presidente iluminado delibera consigo mismo en un sordo soliloquio ajeno a las prioridades, demandas y sensibilidades de millones de ciudadanos que, cada vez que tienen ocasión de hacerlo, se expresan en sentido contrario a las intenciones del Gobierno que teóricamente los representa. El domingo por la noche, un dirigente andaluz de Izquierda Unida tuvo un rapto de escéptica lucidez bajo el shock del desdén popular y definió el sistema como una «democracia de baja intensidad». Bingo. Sólo que una democracia de baja intensidad es lo menos que se despacha en democracia. O sea, un engendro, un petardo, una chapuza. Un fiasco.

Juicio 11-M
Nervios y más nervios
Ignacio Villa Libertad Digital 20 Febrero 2007

El juicio sobre la matanza de Madrid que se está desarrollando en la Casa de Campo esta agotando sus primeras jornadas. Por ahora, todo está transcurriendo más o menos como preveía el guión, aunque es evidente que ninguno de los que se ha sentado en el banquillo de los acusados parece dar el perfil que se le supone a un terrorista que pertenezca a una trama internacional de criminales islamistas. Pero, en todo caso, lo más llamativo no han sido las declaraciones de los diversos acusados sino el nerviosismo que desde el pasado jueves se percibe en el entorno del Gobierno, del PSOE y de sus terminales mediáticas.

Lo primero que no puede dejarse pasar sin crítica es el comportamiento de algunos miembros de la asociación de Pilar Manjón, que han dedicado estos primeros días a gritar e insultar a otras víctimas de los atentados de Madrid que estaban asistiendo al juicio en el lugar reservado para ellos. La gente de Manjón, desde el primer día, ha estado provocando al resto de las víctimas, como si todas las demás, por el mero hecho de pertenecer a otras asociaciones, no tuvieran derecho ni a asistir al juicio ni a expresar su opinión sobre los atentados. Parecen dispuestos a todo con tal de ostentar de cara a los medios del monopolio de representación de las víctimas del que carecen. Algo realmente bochornoso. Y esto, al margen de las habituales descalificaciones de Manjón hacia los medios que reclaman la verdad de lo ocurrido el 11 de marzo en los trenes de la muerte.

Es en este ambiente de nerviosismo en el que se enmarcan las declaraciones del corresponsal en París del diario El País, pidiendo en una televisión francesa el cierre de la COPE y El Mundo por mantener encendida una pequeña luz sobre la oscuridad que oculta la verdad sobre aquellos atentados. Octaví Martí se ha despachado hacia estos medios de comunicación haciendo gala de ese pensamiento único por el que tanta devoción profesan algunos. No sólo es grave que Martí arremeta, cual policía político o censor franquista, contra la libertad de expresión, sino que su periódico se calle, demostrando así que están plenamente de acuerdo con las declaraciones de su empleado. También es cierto que poco puede sorprender que el diario del Grupo Prisa de así un apoyo tácito a sus palabras.
Estas son las dos últimas muestras de un nerviosismo que va a más en todo el entorno socialista. Y si con el juicio recién iniciado ya llegan a estos extremos, ¿qué cabe esperar cuando cinco meses es la duración mínima prevista del mismo? Van a acabar con las reservas de ansiolíticos de las farmacias.

Cualquier cesión ante el terrorismo es inmoral
Miguel Ángel Malavia Periodista Digital 20 Febrero 2007

En su día dije en este espacio que estaba radicalmente en contra del mal denominado “proceso de paz”. Ahora voy a explicar las razones de mi postura. En realidad podrían reducirse a una: Sencillamente considero injusto, ilegal e inmoral que una banda terrorista obtenga cualquier beneficio conseguido a través de la violencia. En democracia el único medio de conseguir un fin político es la palabra y la ley. Por tanto, si después de más de 40 años de asesinatos ETA consigue alguno (aunque solo sea uno) de sus objetivos, se estaría legitimando la violencia como medio de acción política. Y eso supondría ni más ni menos que la rendición del Estado y la derrota de todos los españoles.

Se ha abusado tanto de la palabra “paz” que ésta ha perdido su significado. Los defensores de la negociación con ETA buscan dar la sensación de que todos aquellos que nos posicionamos en contra del proceso, en realidad, no queremos que se acabe el terrorismo. Esa afirmación no es sino el reflejo de la hipocresía y la demagogia más absolutas. Todos queremos que ETA deje de matar. Pero no a cualquier precio.

Yo no quiero que haya más víctimas, pero tampoco quiero que las más de 800 personas asesinadas, tras 40 años de horror, queden en el ostracismo. Y eso es lo que ocurriría si ETA vence la batalla que mantiene contra todos los que nos oponemos a sus fines y sus métodos de acción. Todos los Gobiernos de la democracia podían haber acabado de forma inmediata con el problema. Bastaba con decirle a ETA que se rendían y le concedían sus reivindicaciones: independencia y anexión de Navarra. Hubiera sido muy fácil y nos habríamos ahorrado tanto sufrimiento. Pero todos sabemos que eso hubiera sido una barbaridad y una traición al conjunto del pueblo español.

Ya sé que el Gobierno de Zapatero siempre ha dicho que no se pagaría precio político. Y por ahora lo ha cumplido. Pero también sabíamos todos que los etarras pusieron sobre la mesa como condiciones irrenunciables la satisfacción de sus principales objetivos históricos (los ya mencionados, independencia y Navarra). Entonces, ¿qué diálogo real cabía? Solo había lugar a dos opciones creíbles. O que el Estado cediera un precio político o que los terroristas estuvieran llevando a cabo una de sus habituales treguas-trampa. Sencillamente no me creía una solución viable en la que ninguno de los dos bandos cediera en sus presupuestos esenciales e inviolables. O el Gobierno se rendía y ETA ganaba o el Gobierno se mantenía firme a los valores constitucionales y los etarras rompían la farsa. Desgraciadamente, la banda criminal hizo lo único que sabe hacer y volvió a matar el Barajas.

Esta crítica al actual Ejecutivo del señor Zapatero la hago extensible al anterior Gobierno del señor Aznar. Nadie puede olvidar los acercamientos de cientos de etarras a las cárceles vascas ni las referencias a ETA como el “Movimiento de Liberación Nacional Vasco”, que decía textualmente el anterior presidente. Es cierto que luego aplicó con decisión la única política antiterrorista eficaz. Esto es, la del “Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo”, propuesto por Zapatero, aunque ahora lo desprecie en la práctica. Pero no es justo que ahora el PP reproche al PSOE lo mismo que hicieron ellos al poco de iniciar su etapa de gobierno.

Todos los gobiernos de la democracia han intentado el diálogo con ETA. Todos hablaban de paz. Todos acabaron siendo engañados por los asesinos. La paz verdadera solo llegará el día en que ETA acepte su derrota, abandone las armas, pida perdón a las víctimas y acepte integrarse en el juego democrático. Ese día todos deberemos hacer el esfuerzo de ver en el Parlamento a personas que antes defendían la violencia. Será duro, pero lo legítimo y lo justo es permitir expresarse a todas las sensibilidades políticas siempre y cuando lo hagan de modo pacífico. Yo detesto todos los independentismos y separatismos, pero anhelo el día en que, tras condenar la violencia, pueda ver un partido independentista vasco de izquierdas (como ERC en Cataluña) integrado de verdad en nuestro régimen parlamentario. Será el momento de oponerse a él mediante la palabra y el verdadero diálogo. Será el momento de la derrota de ETA y el triunfo de la democracia.

“Ustedes están cómodos con ETA, aunque les asesinen”
Raúl González Zorrilla Periodista Digital 20 Febrero 2007

Miras la actual situación política del País Vasco y, de repente, sientes la urgencia insoslayable de marcharte, la imperiosa necesidad de huir a otros lugares que es, esencialmente, el deseo de los nacionalistas más radicales para con los ciudadanos constitucionalistas: que nos vayamos, que abandonemos el sagrado lugar de sus ancestros. Antes, en los tiempos en los que Jaime Mayor Oreja y Nicolás Redondo dirigían, respectivamente, los destinos del Partido Popular y del Partido Socialista de Euskadi, quienes pensamos que el Estado español es la única esperanza de civilidad que le resta a Euskadi aún podíamos tener cierta esperanza. Hoy, ya sabemos también que ese aliento se ha perdido absolutamente, en esencia porque los pseudoprogresistas de José Luis Rodríguez Zapatero y de Patxi López también han decidido, según anuncio el portavoz de los socialistas vascos en el Parlamento de Vitoria, que ni hablarán ni discutirán en la cámara vasca ningún propuesta antiterrorista planteada por el Partido Popular. Curiosamente, estos mismos socialistas no tienen ningún problema para discutir, en el mismo escenario político, cualquier tipo de iniciativa planteada por el Partido Comunista de las Tierras Vascas (franquicia de Batasuna en el Parlamento vasco) o, incluso, para dialogar de muchas cosas no solamente con la ilegal Batasuna sino también con los miembros de ETA que consideren oportunos. Esta es la forma que tiene el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de construir el camino hacia la paz: dialogar con los verdugos y despreciar cualquier contacto con el único partido que queda en Euskadi que defiende con convicción la vigencia de las instituciones españolas, el valor de la Constitución de 1978 y los múltiples beneficios que se han derivado y se derivan del Estatuto de Gernika.

La sorpresa por este comportamiento de los socialistas es cada vez menor, dada la deriva desquiciada en la que ha caído esta formación desde que José Luis Rodríguez Zapatero fuera nombrado presidente pero, de cualquier modo, sigue resultando increíble para quienes todavía recordamos cómo en 1998 Ramón Jáuregui, hoy portavoz de los socialistas en la Comisión constitucional del Congreso, le pedía al entonces presidente Aznar que no diera “más pasos en la dirección del diálogo con ETA hasta que la banda proclame el cese definitivo de la violencia” o a quienes no hemos olvidado que el actual flamante ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, decía en 1999 que “ETA pretende conseguir con la tregua lo que no ha alcanzado con la violencia y eso es imposible”.

Si a este panorama políticamente inhóspito creado por la estupidez, la cerrazón y la ignorancia socialista le añadimos que los nacionalistas vascos del PNV y de EA, con el apoyo siempre provechoso de la impresentable Izquierda Unida de Javier Madrazo, siguen empeñados en una estrategia de comprensión y tolerancia hacia el mundo ETA-Batasuna y en su estrategia de convertir a todos los ciudadanos no nacionalistas en los representantes de la ultraderecha española en Euskadi, nos encontramos con frases incongruentes, estrafalarias e indecentes como las pronunciadas el pasado viernes por el no menos obsceno portavoz peneuvítico en el congreso autónomo, José Antonio Rubalkaba que, sin vergüenza, afirmó, dirigiéndose a los parlamentarios del PP, que “ustedes están muy cómodos con que ETA siga existiendo, aunque les asesinen". Esto dicho, además, dos días después de que el Gobierno vasco (PNV, EA e IU) decidiera que las víctimas del terrorismo no pueden ir a dar su testimonio a los colegios vascos porque su testimonio puede ser “abrupto”. Ya les digo, un panorama como para marcharse lejos, muy lejos, aunque la historia nos repita una y otra vez que el abandono y desistimiento nunca han sido una solución frente al totalitarismo, la barbarie y la estulticia.
Blog de Raúl González Zorrilla

El Estatuto y el “Santo Entierro”
Lorenzo Contreras Estrella Digital 20 Febrero 2007

Al PSOE le ha salido en Andalucía el tiro por la culata. El Estatuto que impulsó, inspiró y predeterminó para que Andalucía se acercara al ideal de “nación” bajo la forma o modelo eufemístico de “realidad nacional”, se ha saldado con una votación descalificante para las ambiciosas pretensiones del “califa” Chaves. La gente, mucha sensata gente andaluza, prefirió quedarse en casa el domingo, Día del Señor, aunque no sabemos a estas alturas si Chaves había usurpado el honor de aparecer como tal. El actual presidente de la Junta de Andalucía, ante la abrumadora abstención o la ridícula participación, ha intentado convertir en triunfo lo que no pasa de ser una derrota política. De la exigua aportación de votos ha extraído Chaves un porcentaje consolador de síes. No obstante, le ha resultado imposible soslayar la realidad, de manera que ha optado por atribuir la gran abstención a la confianza del pueblo, a la falta de tensión que esa tranquilidad le reportaba y, en definitiva, a la seguridad de que el gran destino “nacional” de Andalucía no tenía por qué depender del trabajo individual de desplazarse hasta el colegio electoral correspondiente para depositar la preceptiva papeleta.

Con espléndida grandeza de ánimo, Chaves ha asumido la responsabilidad de la miniatura ratificadora conseguida, ofreciendo sus robustos hombros para llevar la carga de la decepción, al modo con que los “costaleros” de la Semana Santa los entregan para portar el trono de los más gravosos pasos, entre ellos, y especialmente en tal ocasión, el del Santo Entierro, con todo el tonelaje del enorme y procesional aparato. En cualquier caso se trataba esta vez del entierro del auténtico espíritu del pretendido Estatuto, que ha nacido políticamente muerto o, por lo menos, moribundo. Podría ser todo ello un ejemplo para otros Estatutos que esperan turno en otras Comunidades. Estatutos que, al igual que en Andalucía, la sana gente mayoritariamente no pide ni reclama, porque estas empresas paranacionales y taifales dejan indiferente al común del pueblo, especialmente cuando ya vienen funcionando estatutos que, bien o mal, han cubierto la función artificialmente creada o impulsada por los políticos al amparo del título octavo de la Constitución de 1978.

En el sur han vuelto a enterrar a Blas Infante, el inventor del nacionalismo andaluz, aunque la conveniencia política de los fracasados promotores ha procurado restar gravedad humillante a este parto de los montes. En Francia, algún periódico ha lanzado, tal vez sarcásticamente, la idea de que se ha puesto en marcha, con las dichosas “realidades nacionales”, el concepto de “las Españas”, que sólo existió literariamente en el famoso soneto de Quevedo a la memoria del Duque de Osuna, al que “tumba y cárcel le dieron las Españas,/ de quien él hizo esclava la fortuna”. Para entonces, en el declinante Imperio, “las Españas” se dispersaban por todo el planeta, o casi todo, mientras que ahora estamos ante el artificio de una pluralidad interior que pretende negar lo que desde hace más de quinientos años fuimos. Diecisiete mininaciones nos contemplan hoy sobre el solar de la que fuera España única, a la que la Constitución, todavía precariamente vigente, declara “patria común e indivisible de todos los españoles”.

Menos mal que a partir de ahora Andalucía es soportada y llevada en andas sobre los vigorosos hombros de ese gran “costalero” llamado Manuel Chaves. Simultáneamente, el PP, representado en este trance por Javier Arenas, está en la relativa necesidad de silbar y mirar al techo después de haber apoyado, por necesidad vergonzante, un Estatuto que deja fríos e indiferentes por distintos motivos a más de los dos tercios de los andaluces con derecho a voto. Un 64 por ciento de abstenciones son muchas abstenciones, aunque el “costalero” de este “Santo Entierro” procure disimular.

Zaplana tenía razón: el PP deja huérfanos a los andaluces por un plato de lentejas
Federico Quevedo El Confidencial 20 Febrero 2007

El pasado viernes, por la tarde, aterrizaba con algunos compañeros periodistas en Almería. Íbamos a participar en un programa de La Brújula de Onda Cero en Roquetas de Mar, y de camino del aeropuerto al hotel, en el coche, nos acompañaba la radio encendida y entrevistas a los políticos de turno en el último día de la campaña electoral sobre el referéndum del nuevo Estatuto de la Comunidad. La voz de Javier Arenas, presidente del PP andaluz, apareció en el interior del vehículo. Como siempre, don Javier hablaba con una fe en sí mismo y una confianza de esas que dan envidia, comiéndose el mundo, pero al mismo tiempo siguiendo al pie de la letra el manual del perfecto caballero, educado, amable, simpático... Y llegó el turno de hacer la porra radiofónica sobre la posible participación. Don Javier, modesto, creyendo realmente que sería más de lo que iba a decir, se mojó con un 53% que, de haber sido cierto, no hubiera estado nada mal, visto lo visto.

Dos días después, las urnas arrojaban un porcentaje desolador. La abstención llegó casi al 64%, la más baja de la historia electoral en aquella región y en toda España, creo. Es decir, que a dos de cada tres andaluces el Estatuto se la trae al pairo, y que esa es la respuesta que ha recibido de la población el proyecto de reforma de un estatuto detrás de otro que ha puesto en marcha Zapatero. En su día defendí el pacto que habían alcanzado Arenas y Chaves, pero es evidente que me equivoqué, y por ello pido mis disculpas. De nuevo, la fácil verborrea del líder del PP andaluz me había convencido de la conveniencia de ese pacto, pero es evidente que no solo no ha sido conveniente sino que, además, le ha hecho perder al PP la oportunidad de poder esgrimir el dedo acusador contra este Zapatero remendón, y hacerse con el voto de la abstención, un voto que en un país como este debería estar regulado, es decir, algo así como que para que un referéndum sea vinculante deba lograr al menos el 50% de participación, porque, dicho de otra manera, lo que es evidente es que ese ‘no voto’ es un voto de rechazo, no ya al texto del estatuto, sino en general hacia los políticos y su empeño por gobernar de espaldas a los ciudadanos.

Y es que no le falta razón al PP cuando dice que la baja, por no decir escasa, participación es un fracaso personal de Zapatero y de Chaves, pero también lo es de Rajoy y de Arenas porque han secundado esa política. Arenas dice ahora que si el PP se hubiera opuesto al Estatuto y hecho campaña a favor del ‘no’, el PSOE habría movilizado a su electorado y eso hubiera sido peor para el PP. No es cierto. No hacía falta que el PP se situara activamente en contra del Estatuto, sino que bastaba con apostar por la abstención como fórmula de rechazo, y hacerlo por una cuestión de principios, es decir, que si el PSOE quería pactar los estatutos con el PP, que hubiera empezado por el de Cataluña. Tal y como se ha hecho, para lo único que ha servido es para que ahora nadie se crea que la posición del PP respecto al Estatuto Catalán respondía a una cuestión de ortodoxia constitucional, sino que más bien parece una pataleta por no haber podido participar del enjuague. Y yo sé que no es así, pero lo que importa es que lo parezca, y gracias a estos pactos de última hora con el PSOE para reformar los estatutos, no lo parece.

Rajoy se dejó engañar, y lo digo así, como lo pienso, engañar por Javier Arenas, que no sé muy bien si es que se quería sacar la espina de la trampa saducea a la que condujo su suegro Manuel Olivenciaa Adolfo Suárez en el referéndum del primer Estatuto andaluz, y que fue el principio del fin de la UCD y las consecuencias son de todos conocidas -trece consecutivos años de gobiernos socialistas sin oposición-, o si simplemente forma parte de la natural tendencia de Arenas al acomplejamiento, un acomplejamiento que lleva alejando al PP del poder en Andalucía durante ya muchos, muchos años. ¿De verdad pensaba Arenas que apoyando el Estatuto iba a redimir las culpas –en su opinión, claro- de la UCD cuando aquella se posicionó en la abstención en 1981? Pues los andaluces le han dicho claramente que se ha equivocado, y que el sitio en el que tenía que haber vuelto a estar frente a un Estatuto intervencionista y, como decía también un dirigente de IU en ese programa de radio, “transversal y violeta” que es algo menos que “rojo”, era, nuevamente, en el de la abstención, de manera que esos cuatro millones de andaluces que no han querido respaldar el proyecto de Zapatero y Chaves, tuvieran un partido que sirviera de referente.

Por eso, en esto, tengo que darle la razón al portavoz parlamentario del PP, Eduardo Zaplana, cuando defiende que lo peor que podía hacer el PP era negociar los estatutos de autonomía con el PSOE, aunque fuera con el noble fin de hacerlos constitucionales. Constitucionales son, si, pero poco, o nada, tienen que ver con el modelo de sociedad que defiende el PP, por una parte, y, por otra, el hecho de respaldarlos supone, implícitamente, respaldar la apuesta de Rodríguez Zapatero por llevar adelante una serie de reformas estatutarias que, en el fondo, están dirigidas a caminar, aunque sea más despacio de lo que él pretendía, hacia un modelo confederal. Porque, seamos serios, pocos argumentos puede tener el PP para oponerse en el Consejo de Política Fiscal y Financiera a las reformas que se van a plantear para poder hacer efectiva la ambición soberanista catalana, cuando resulta que prácticamente en todos los demás estatutos está respaldando que lo que consiga Cataluña pueda ser bueno para los demás o, dicho de otra manera, la famosa ‘cláusula Camps’.

Zapatero había basado toda la acción política de esta legislatura sobre la reforma territorial, lo que él llama una Segunda Transición, y el pacto con ETA. En lo segundo el PP mantiene la firmeza necesaria en la defensa de la Ley y el Estado de Derecho frente a la política de rendición. Sin embargo, en lo primero, después de haber mantenido una posición inquebrantable en defensa del modelo de Estado que se acordó en la Constitución del 78, parece haber flaqueado hasta el punto de acceder a pactos que resultan vergonzantes por lo que tienen de concesión a los postulados socialistas, como ha ocurrido en Castilla-La Mancha y, sobre todo, a la ambición rupturista de Zapatero. La única alternativa que le queda al PP para que las cosas vuelvan a su cauce, al menos en parte, es que el TC vapulee a conciencia el Estatuto Catalán, pero confiar en la Justicia en un país en el que la Justicia lo es todo menos independiente del poder político es un brindis al sol. Mientras tanto, los ‘abstencionistas’ andaluces se han quedado huérfanos de referente político, y todo a cambio de casi nada, porque el único que puede salir beneficiado del abrumador ‘sí’ que le ha al Estatuto dado el puñado de andaluces que encontró tiempo para acercarse a las urnas, no es Arenas, sino Chaves. Y, sino, ya lo verán.

El fiasco del referéndum del Estatuto andaluz y la desconfianza en las clases dirigentes
Por Manuel Muela El Confidencial 20 Febrero 2007

El fiasco del referéndum del Estatuto de Andalucía, como también lo fue el de Cataluña, no parece afectar a los responsables del mismo. Tal y como ha declarado el presidente de la Junta de Andalucía, los ciudadanos se han abstenido porque han depositado toda su confianza en los partidos políticos. Ni más ni menos. De ahí a preconizar la inutilidad de las consultas electorales queda un paso que, al menos por omisión, ya esta dado. Se ha cubierto el trámite y la clase política continuará impertérrita con sus formulaciones huecas, abusando de la buena fe de los contribuyentes, en este caso de los andaluces. El déficit democrático de España seguirá aumentando con el mismo vigor que su déficit comercial.

Andalucía es una de las regiones más importantes de España tanto por territorio como por población. Cuando se inició el régimen constitucional de 1978, la región andaluza estaba en los umbrales del subdesarrollo, producto de una historia de incuria y abandono por parte de sus clases dirigentes: era una tierra de jornaleros y emigrantes con graves carencias económicas y educativas, que alimentaban el círculo virtuoso de la pobreza y de la sumisión al poder. Por eso, la llegada de nuevos tiempos políticos suponía una inyección de esperanza para quienes deseaban sacar a Andalucía de su postración.

La conversión de Andalucía en comunidad autónoma de 1ª categoría allá por 1980, tras unas controversias no exentas de demagogia, reforzó las expectativas en un cambio genuino a favor del progreso de la región. Y el encargado de dicho cambio, por decisión abrumadora y generosa de los andaluces, fue el PSOE, que anticipó así el caudal de confianza que recibiría en el resto de España en las memorables elecciones de octubre de 1982. Existían, pues, confianza y poder para poner en marcha un proyecto de progreso para España y, especialmente, para Andalucía. Pero el transcurso del tiempo, casi treinta años, ha dejado un sabor amargo sobre lo que pudo ser y no fue por mor de un entendimiento acomodaticio de la política, trufado de intereses meramente electorales para garantizarse la permanencia en el poder.

El modelo político desarrollado en la región ha consistido básicamente en estimular los sentimientos de sumisión y escepticismo, enraizados profundamente en un pueblo cansado de esperar mejores tiempos que, por unas u otras razones, nunca llegaban. La educación, como motor del desarrollo y el progreso social, estaba fuera de ese modelo: había que mantener el perfil bajo en beneficio del conformismo y en detrimento de la consecución de una ciudadanía instruida y exigente en todos los sentidos. Para ello los medios públicos de la región se han volcado en rescatar y promover una suerte de cultura autóctona, que ha tomado para sí lo más retardatario de las tradiciones andaluzas, con menosprecio de lo nuevo y ajeno que hubiera sido tan útil para salir del estancamiento.

Todo lo anterior se ha visto acompañado por la creación de una red clientelar, comparable al viejo caciquismo de la Restauración, que asegurara un caudal de sufragios suficientes para mantener inalterado el disfrute del poder. Los casi treinta años transcurridos son buena prueba de ello, teniendo en cuenta que Andalucía no ha salido en ningún parámetro importante (educación, sanidad, infraestructuras y empleo) del furgón de cola de las regiones españolas. Ese es el resultado de una gestión pública insatisfactoria, que no resistiría la prueba electoral en una sociedad abierta y plural.

La desafección mostrada por los andaluces hacia sus dirigentes puede tomarse como un síntoma previo de que las cosas podrían empezar a cambiar; pero también puede verse en ello una muestra actualizada del sentimiento de abandono de un pueblo que no tiene la más mínima esperanza en la capacidad de sus clases dirigentes y se conforma con sufrirlas y sobrevivir con el fatalismo que eso conlleva. Es la traducción colectiva del “no vale la pena”, para justificar la inacción.

Las declaraciones públicas comentadas al principio indican que no hay el menor propósito de enmienda. Antes al contrario, se profundizará en las políticas realizadas, para evitar cualquier atisbo de cambio progresivo para la región. En éste caso, además, se ha contado con la ayuda inestimable del PP, corresponsable del fracaso, dejando vacía, por el momento, cualquier alternativa a la situación creada. Mala suerte para los andaluces que continuarán refugiados en el descreimiento para no indignarse cada día con sus dirigentes.

* Manuel Muela es economista.

El gran error de Javier Arenas
Francisco Rubiales Periodista Digital 20 Febrero 2007

No conozco un sólo analista político andaluz que no considere un "error" el apoyo del Partido Popular de Andalucía al nuevo Estatuto andaluz. Por miedo a quedarse al margen del éxito, Javier arenas se ha metido de lleno en el fracaso y comparte hoy la vergüenza de una clase política a la que la ciudadanía, claramente, ha dado la espalda.

De haberse mantenido en contra del Referendum, llevando hasta sus últimas consecuencias sus análisis iniciales de que no existía demanda popular alguna, ni razones suficientes que justificasen un nuevo Estatuto, Arenas y el PP andaluz estarían hoy en una posición de fuerza moral frente al PSOE, con la cabeza alta por no haber participado en la consulta popular más triste y marginada de la democracia española.

Pero Arenas, cuya concepción de la política es por lo menos tan "prefosional" como la de Chaves, tuvo vértigo y cedió a la tentación de subirse a lo que él creia que iba a ser el caballo ganador, cuando en realidad era el perdedor, porque el único ganador, tras el Referendum del 18 de febrero, ha sido una sociedad andaluza que, al menos por esta vez, se ha expresado con dignidad al no apoyar un Estatuto pensado por políticos, redactado por políticos y configurado para fortalecer todavía más un predominio de los políticos que en Andalucía es ya atosigante.

Arenas, cuando podría ahora pasearse por Andalucía afirmando que el PP no participó en la "chapuza" del Estatuto, comparte hoy la responsabilidad y la vergüenza de haber apoyado para Andalucía un texto estatutario débil, sumiso, redactado desde la dependencia, sin orgullo y que no resiste una comparación con el catalán, un estatuto que, aunque insolidario e inconstitucional, fue arrancado al Estado desde la fuerza de una región que obtuvo privilegios y demostró que sí tiene peso real en el mapa político de España.

Sin entrar en la contradición jurídica que representa apoyar en Andalucía un Estatuto que tiene al menos quince artículos idénticos a los de un Estatuto de Cataluña que el PP ha recurrido por inconstitucional, la apuesta política de Arenas fue políticamente errónea y sus consecuencias serán más graves de lo que hoy parece. Ante los ojos de sus votantes y simpatizantes, el PP andaluz emerge como un partido que se parece demasiado al PSOE en su "profesionalismo" político, en su lejanía del ciudadano, en su concepción del poder y en una democracia sin protagonismo ciudadano.

La consecuencia primera: muchos de los que contemplaban al PP como la gran esperanza de alternancia en Andalucía, buscan hoy otros partidos más democráticos y respetuosos con la ciudadanía en los que depositar esa esperanza de cambio.

www.VotoenBlanco.com

Poder frente a política
POR IGNACIO CAMACHO. MADRID. ABC 20 Febrero 2007

«TRES días de críticas, y luego, el Estatuto». Manuel Pérez Yruela, sociólogo de cabecera de Chaves, resumía en Canal Sur, la misma noche del referéndum, la sensación dominante en la dirigencia de la Junta tras el varapalo de la marea abstencionista. Aguantar el chaparrón de reproches como una tormenta pasajera, y a continuación centrarse en el desarrollo del nuevo texto estatutario, que deja en las manos del presidente autonómico la mayor concentración de poder acumulada jamás en la historia de Andalucía desde el Califato de Córdoba.

Porque ésa es la realidad, y Chaves no va a permitir que se la estropee el deslucido desenlace de una consulta de la que, de todos modos, no esperaba gran cosa. El presidente y sus adláteres saben mejor que nadie que el proyecto estatutario es un enorme desconocido en el seno de una sociedad que se ha acostumbrado al régimen autonómico como parte del paisaje, y que ya no siente la sacudida emocional que provocó a principios de los 80 el agravio comparativo con Cataluña y el País Vasco. Entonces, el anhelo autonómico iba asociado a la ansiedad por salir del subdesarrollo y evitar la quiebra social en una España de dos velocidades. Ahora, aunque los índices de convergencia sigan retratando a Andalucía a la cola de las regiones españolas, la población no percibe ese gap estadístico acolchado por una pantalla de subvenciones y transferencias de renta. El incremento de las competencias de autogobierno ya es sólo una prioridad de la clase dirigente, no de los ciudadanos. Es decir, una cuestión de poder, más que de política.

Pero un partido como el PSOE, cuya maquinaria electoral es aplastante en Andalucía, no está dispuesto tampoco a permitir que el exiguo resultado del referéndum deje en entredicho su hegemonía. Así que desde ayer está en marcha una operación de maquillaje y propaganda, destinada a culpar al PP del alto porcentaje de desinterés y ausencia. Lo había anunciado en el cierre de campaña Luis Pizarro, número dos del PSOE-A: «Sabemos en qué mesas vota la derecha». Y ahora empieza el escrutinio interesado y partidista.

Puede que el argumento, que los socialistas van a repetir con su conocida capacidad de martilleo a través de su amplio y eficaz aparato de propaganda, no cale demasiado en las zonas urbanas, pero no es ahí donde el PSOE se juega su prestigio. Es en el ámbito rural y en las agrociudades donde radica el poder electoral del PSOE, y en ellas va a repetir la consigna como una apisonadora. En contra tiene los hechos, las cifras. El Estatuto sólo fue respaldado por alrededor de 1.900.000 personas, 340.000 menos que los votos socialistas en las últimas elecciones. Incluso en la imposible hipótesis de que todos los votantes de la derecha se hubiesen abstenido o votado que no, desobedeciendo la postura oficial del PP, queda patente que una amplia franja del electorado del PSOE tampoco ha sentido la llamada.

Concurre en estas circunstancias otro factor determinante. El voto socialista en Andalucía responde puntualmente a la convocatoria de la confrontación. Sin una derecha «contra» la que votar, los electores de la izquierda no se han sentido implicados, y se ha desactivado el enorme poderío hegemónico del PSOE. Ésa fue la astucia del líder del PP regional, Javier Arenas, al convencer a sus dirigentes nacionales de la necesidad de apoyar el Estatuto. Caso contrario, los socialistas habrían movilizado a unas capas de población sensibles al argumento de vencer a la derecha, presentada como enemiga de la autonomía. Ahora, la responsabilidad del fiasco corresponde al principal promotor del proyecto, que es Chaves, aunque Arenas, que indudablemente no ha desplegado en campaña más que la energía justa, tendrá que apechar con críticas que no le van a suponer un gran desgaste, sobre todo en comparación con el que ha eludido.

Sensu contrario, le espera una estrategia durísima en las próximas municipales. Porque los socialistas han aprendido la lección, y van a desatar una campaña bronca y hostigadora para movilizar a sus electores. En tanto, Chaves ya tiene lo que quería: un Estatuto que le da poderes omnímodos para apuntalar aún más su control casi absoluto de la sociedad civil andaluza. En cuanto amaine el chaparrón se pondrá manos a la obra.

Reformas estatutarias, innecesarias e imprescindibles.
Pedro de Hoyos Periodista Digital 20 Febrero 2007

Algunos políticos no escarmientan y siguen, erre que erre, tropezando en la misma piedra y ya van dos veces. Y las que quedan.... Me refiero a todos aquellos que han hecho el centro de su vida política la reforma de los estatutos de autonomía. Si repasamos el clima político previo a cada referendo veríamos que era asunto extremadamente urgente, cuestión prioritaria, trascendental y sagrada “la reforma de un estatuto alicorto que encorseta a nuestros ciudadanos, impidiéndoles el normal desarrollo de sus capacidades sociales y políticas, flagelando innecesariamente el natural y pacífico espíritu emprendedor de nuestra capa social y empresarial y cercenando de raíz nuestras esperanzas de progreso como demócratas de toda la vida y nuestro devenir como pueblo con orgullosa conciencia nacional”. Y ustedes perdonen si la frase les resulta demasiado larga y alambicada, pero me ha salido de corrido y no voy a modificarla porque expresa muy sencilla y coloquialmente la complicada entelequia de sus patrocinadores.

Bueno, pues primero en Cataluña y ahora en Andalucía el sentido común ha expresado bien claramente dónde pueden meterse los políticos sus aspiraciones nacionales respectivas, situando muy certeramente cuáles son las verdaderas preocupaciones del ciudadano. Las cifras son escandalosas en ambos casos, pero, aún siendo más bajas las de Andalucía, me parecen políticamente más llamativas las que en su momento se produjeron en Cataluña, que fue la locomotora de estos cambios, tanto por su relevancia en el conjunto de España como porque esas supuestas ansias diferenciadoras son drásticamente más populares.

En cualquier caso, el fracaso político del casi 64% de abstención en Andalucía es muy seria llamada de atención a los políticos de rostro duro e intención inquebrantablemente localista. Nadie se había atrevido a pronosticar este derrumbe de la asistencia, y eso que los vaticinios eran ya generosos. Los políticos correrán ahora a replantearse su estrategia en los futuros referendos que se vayan convocando. Y nos quedan unos cuantos guardando cola. Sin embargo esto es ya algo imposible de evitar, el tirón de autogobierno de Cataluña, el que se espera en Galicia y en el País Vasco, cuando toque, debe llevarnos a todos arrastras, nadie puede quedarse atrás.

Ya la Constitución y estatutos originales eran fuente de división de españoles según la comunidad donde residieran, con diferente nivel de derechos y de influencia en las decisiones económicas y políticas que deben corresponder a todos. La inapetencia política de la inmensa mayoría de los ciudadanos, que cobardemente ven, oyen y callan, había terminado por consagrar las diferencias entre autonomías de primera y otras de segunda, diferencias que hunden su raíz en la inoperancia de nuestros políticos chabacanos, conformistas y más amantes del escalafón de su partido que de la defensa de los intereses de sus representados.

Si ahora detuviéramos, minimizáramos o reconvirtiéramos la ejecución de las reformas estatutarias estas diferencias se agrandarían, originando la aparición de castas y subcastas de ciudadanos, convirtiéndonos a los castellanos, por ejemplo, en puros intocables, simple material de desecho, paganos de la torpeza de nuestros políticos y de las obligatorias inversiones del Estado en las regiones más afortunadas, dejándonos reducidos a mera mano de obra exportable, algo que ya logró Franco en los años sesenta.

En dicha situación, los españoles de segunda división, residentes en autonomías sin un fuerte partido nacionalista o donde el PSOE no ha elegido demostrar que el estatuto catalán no es un peligro, que es para lo que se ha pensado en Andalucía, quedaríamos indefensos a merced de los sucesivos gobiernos centrales que “hablan catalán en la intimidad” y sumisos ante el poder de determinados gobiernos autonómicos, puesto que seríamos incapaces de competir con ellos por carecer de los mismos instrumentos políticos y económicos así como de influencia en el Gobierno Central.

Café para todos, pero teniendo en cuenta que hasta ahora casi toda España ha recibido sólo achicoria.
PD Me dicen que Pepe Blanco echa la culpa de lo del referéndum andaluz al PP. Joé, qué tropa, son impagables, si no dieran pena darían risa......

Mi flamenco
Manuel Molares do Val Periodista Digital 20 Febrero 2007

¡Arsa, mi arma, con er Eztatuto!: “Corresponde a Andalucía la competencia exclusiva en materia de conocimiento, conservación, investigación, formación, promoción y difusión del flamenco como elemento singular del patrimonio cultural andaluz”.

Ele, ele, que ya está aprobado. Cuidado, murcianos del cante minero, extremeños y japoneses. El conocimiento del flamenco es de soberanía andaluza. Si lo aprendéis habrá pleito. Entre naciones y realidades nacionales.

Andalucía “dibuja el paisaje”, dice el Estatuto entre azahares y jazmines, y “ostenta competencias exclusivas sobre las aguas de la Cuenca del Guadalquivir que transcurren por su territorio”.

El Estado se queda con 1.411 kilómetros de riberas arriba, en Badajoz. Ya tenemos frontera fluvial España- Andalucía.

¡Arsa, quillo!, que la inversión del Gobierno central en esa región "será equivalente al peso de la población andaluza sobre el conjunto del Estado para un período de siete años".

Catalanes con inversión en relación al PIB, andaluces por población, algunos por brutos, otros por Suevos, una suma imposible: ¡Candela al presupuesto, siessso!

Y naciones como Cataluña que establecen relaciones bilaterales con el Estado y con países extranjeros. Ya anda Carod por la India con diccionarios de catalán-sánscrito, idioma olvidado que no hablan ni los clásicos de aquél país.

Pero así se desmonta la soberanía constitucional de los ciudadanos españoles solamente porque el partido gobernante necesita el apoyo de nacionalistas y secesionistas.

El futuro lo sintetiza el catedrático de Derecho Administrativo Sosa Wagner en su libro sobre el hundimiento del imperio austrohúngaro, una confederación de naciones como la que está creándose en España: “Vamos hacia el desastre”.

Porque la única oposición, el PP, se ha visto tan aislada por distintos pactos PSOE-Nacionalistas que también acepta, como en Andalucía, que los españoles sean diferentes según su origen.

Mientras en tierras no muy lejanas sueñan con revivir al-Andalus, el pesidrente Cháves, bien dicho lo de pesidrente, y Javier Arenas, eterno líder popular andaluz, increparán a cualquier forastero: ¡Quita tu sucia boca de mi flamenco, que te doy, leches! Como Ruiz-Mateos.

El eztatuto de los cojone
Javier López Periodista Digital 20 Febrero 2007

"Eso del eztatuto me importa dos cojone"...Esto es lo que ha contestado mayoritariamente el pueblo andaluz (siempre tan sabio) en la consulta popular sobre el nuevo estatuto de autonomía, el que consagra, crea y ensalza la realidad nacional de la Andalucía de Chaves (Manuel).

Dice el díscolo socialista José Bono que los españoles en general y los andaluces en particular tienen más interés en las carreteras que en los estatutos.

Y es verdad, pero nuestra casta política autonómica no toma nota y sigue empeñada en enfrascarnos en debates estériles sobre esencias y existencias autonómicas, tan inútiles como retrógrados.

Ha pasado en Andalucía lo que pasó en Cataluña. La gente quiere mejores servicios y menos debates estatutarios, y eso a pesar de campañas publicitarias millonarias sufragadas desde las arcas públicas. Entre las chirigotas del carnaval el pueblo andaluz se olvidó de ir a votar en una abstención masiva y sonora. El pueblo andaluz no quiso saber nada de ese otro baile de máscaras montado por el gobierno de Manuel Chaves con el señuelo de no tener nada que envidiar a Cataluña.

Y aseguran los analistas que los más abstencionistas han sido los votantes del PP, pero la dirección de los populares en Andalucia no ha estado fina participando en la mascarada. Si hubiera ignorado el referendum tanto como la mayoria de sus propios votantes, a esta hora se estaría apuntando un tanto muy importante: estar con la mayoria, con ese más de sesenta por ciento de andaluces que tuvo el día 18 algo mejor que hacer que ir a visitar las urnas. ¿Por qué ese empeño en posicionarse por el SÍ?.

El caso es que entre "realidades nacional-andaluzas", "estadillos catalanes" y "vascones libremente asociados", España, esa realidad histórica esplendorosa sin cuya presencia el mundo hubiera sido de otra manera, camina hacia un futuro incierto. El proceso queda perfectamente definido este domingo por Alvaro Delgado Gal en ABC: "No somos un país que se desvencija por causa de una adaptación imperfecta al modelo moderno de Estado, sino que somos un Estado moderno que está inaugurando en su interior las desigualdades y complicaciones del protoestado antiguo".

Una España, en fín, de estatutos surrealistas y feudales donde se regula legalmente el flamenco y se ponen blindajes a los ríos. Una España y unos españoles que pasan de algunos reyezuelos autonómicos que, sin embargo, les meten en su casa los estatutos "por cojone", como en Andalucia. Y si no les hacen caso no pasa nada.

Amenazas a Luis del Pino
Yolanda Couceiro Morín minutodigital 20 Febrero 2007

No es tolerable que en los años que corren y con la que está cayendo, determinados funcionarios del Cuerpo Superior de Policía se permitan la amenaza y el insulto a periodistas e investigadores.

Es por esto que desde España y Libertad hemos lanzado un comunicado de apoyo a Luis del Pino. El comunicado no dice mas de lo que se supone se debe denunciar en estas ocasiones a la vez que reafirma a nuestra organización en los principios de la libertad y el Estado de Derecho.

Ante la espiral de intolerancia que desde la izquierda se esta mostrando contra cualquiera que se atreva a opinar en contra de sus tesis, Plataforma España y Libertad quiere mostrar su solidaridad con Luís del Pino y expresar su preocupación por la declaraciones del representante del SUP, que demostrando una conducta más propia de las policías políticas, se ha atrevido a proponer un ajuste de cuentas contra el periodista como respuesta a las denuncias que cuestionaban ciertos comportamientos policiales durante la investigación del 11-M.

Como claros defensores del pluralismo y la libertad de expresión, debemos repudiar el comportamiento de Maximiliano Correal, que denota un profundo déficit de educación democrática, y evidencia la clara intolerancia de la izquierda a la hora de recibir cualquier crítica o reprobación.

> Extremadamente preocupante es que un representante policial no sea capaz de comprender que el juego de los mecanismos de una democracia, garantiza a Luís del Pino su derecho a expresar una opinión, tanto como el suyo propio a replicar sus argumentos, pero nunca a contestar las críticas por la vía del insulto, la fuerza o la coacción.

Mucho ánimo Luis
Yolanda Couceiro Morín
Coordinadora General de Plataforma España y Libertad

Una inmensa pedorreta
POR M. MARTÍN FERRAND ABC 20 Febrero 2007

MANUEL Chaves, todavía presidente de la Junta de Andalucía -la vergüenza se lleva corta esta temporada-, ha dicho que «asume toda la responsabilidad» sobre la absten-ción, cuasi gallega, en el referéndum que debía darle apresto al nuevo estatuto de autonomía y que, en la realidad, le ha dejado hecho unos zorros. Chaves es uno de esos políticos correosos y contumaces que amontonan más méritos en lo que no hacen que en aquello que emprenden y ejecutan. De ahí que resulte raro que, a estas alturas, se ponga a conjugar el verbo asumir. Bien es verdad que ha dicho el yo asumo como quien acepta la memoria de la cultura griega y no con la resolución de quien lo que asume es una deuda. Chaves está en lo literario, no en lo pragmático.

Tampoco hay que rasgarse las vestiduras ante la escasa participación en una consulta popular. Votar es un derecho democrático y mal está ver las urnas como una obligación. El desdén forma parte de los derechos y la expresión ciudadanos y lo que dos de cada tres andaluces le han hecho a Chaves, y a su asociado para la ocasión Javier Arenas, es una inmensa pedorreta. Lo inquietante no es que los ciudadanos no acudan a la llamada de las urnas, sino que quienes dicen ser sus representantes políticos -y sólo lo son, de serlo, en función de una marca y un lote- no trabajen según la demanda social, sino al ritmo de su propio gusto y el interés del partido al que, mucho más que a los votos, le deben la cuota de gloria que tanto disfrutan.

Conviene recordar, para ponerle sordina a las trompetas que quieren derribar las murallas de la democracia a las que estamos constitucionalmente acogidos, que la abstención es un concepto y el voto, una realidad. Sólo tienen valor decisorio los votos que pueden contarse. Interpretar el valor de las abstenciones es gratuito y equivale a buscar el futuro en los posos del té. Eso no nos impide entender la creciente abstención ante las últimas invitaciones para acudir a las urnas como el síntoma de una enfermedad que, tomado el pulso del enfermo y a la vista de la analítica disponible, no es otra que el distanciamiento abismal entre quienes elegimos y aquellos que son elegidos.

Las grandes líneas de las actividades gubernamentales -un Gobierno nacional y 17 autonomías- no coinciden, ni en poco ni en mucho, con las inquietudes prioritarias de la ciudadanía. Eso podría ser democrático si no se entiende que un sistema electoral de listas cerradas y bloqueadas es una forma light de totalitarismo partitocrático; pero es, en cualquier caso, ineficaz. Vamos llenando las estanterías legislativas del Estado con nuevas leyes, grandilocuentes estatutos y reglamentos fofos. Algo tan inútil como tener una bodega de botellas vacías. Esto sólo podría satisfacer a Elena Salgado por la misma razón que aquello reconforta a Jo-sé Luis Rodríguez Zapatero.

LA REALIDAD
POR ANTONIO JIMÉNEZ El Ideal Gallego 20 Febrero 2007

Entraba tan poquita gente a aquella discoteca, anunciada como Charada, que el ingenioso gracejo andaluz la utilizó hábilmente como sinónimo de inactividad y desdén: "Te aburres mas que el portero de Charada". No había más que observar la foto de prensa con los gestos de tedio de los integrantes de las mesas electorales instaladas en el vacío y desangelado patio del colegio San Felipe Neri de Cádiz para escrutar la verdadera "realidad nacional" andaluza ante el nuevo Estatuto. La presencia de un solo votante entre las seis mesas electorales desplegadas por los más de 1.000 metros cuadrados demostraba el entusiasmo que la reforma estatutaria había despertado entre los andaluces antes, durante su reforma y en el momento de ser refrendado: ninguno.

De las justificaciones empleadas para explicar el ridículo hecho en las urnas por quien apadrinó el proyecto me quedo con el símil futbolístico de Chaves: "Los andaluces no se han acercado a las urnas por exceso de optimismo. El partido estaba ganado de antemano". Le faltó añadir que por eso no se bajaron del autobús. Todo menos admitir que el fracaso es consecuencia de algo tan evidente como que la reforma nunca figuró entre las preocupaciones de los andaluces. Pero reconociendo ese extremo, tendría que asumir el error y las críticas de quienes hemos sostenido que la reforma sólo estaba motivada por el intereses partidista de Chaves, quien primero utilizó la confrontación con Aznar para maquillar la falta de proyectos con los que ilusionar a los andaluces, y después para darle cobertura a un Zapatero comprometido con el Estatut del tripartito, del que dependía su continuidad en la Moncloa.

Durante la anodina campaña los socialistas no se cansaron de repetir que el Estatuto era lo mismo que el catalán. Los andaluces debieron creérselo tanto que, incluso, imitaron a los catalanes hasta en el hecho de abstenerse. Ambos estatutos son la misma cosa que ha suscitado en las urnas el mismo desdén, cosa que no le importa nada al "optimista antropológico de La Moncloa", quien a pesar de tan descriptibles éxitos de democracia participativa sobre sus reformas territoriales, reparte felicitaciones, como ayer hizo con Chaves, sin reparar en gastos abstencionistas. Menos mal que Zapatero fue también el mismo que había prometido nada más llegar a La Moncloa que escucharía siempre la voz de los ciudadanos. Quizás por ello, preocupado sólo por las voces , no oyó el ensordecedor silencio de los cerca de cuatro millones de abstencionistas andaluces.

El atizador de Zapatero
POR JOSÉ MARÍA LASALLE ABC 20 Febrero 2007

EL pasado 30-D los etarras desestabilizaron emocionalmente este país. Lo hicieron asesinando, con una furgoneta-bomba que se llevó por delante dos vidas humanas y la imagen de vanguardia y seriedad que transmite la sociedad española a través de la T-4 de Barajas. Ya nada ha vuelto a ser lo mismo desde entonces. Entre los escombros que dejó tras de sí la explosión yace el crédito personal del presidente del Gobierno. En apenas un puñado de horas, la realidad experimentó un giro radical, conducida por la violencia planificada de ETA. Lo que era blanco pasó a ser negro y, lo que es peor, el horizonte descrito por quien tiene que dibujarlo legítimamente con el trazo de su agenda presidencial fue borrado de golpe y de manera brutal. Si el presidente Zapatero hubiese salido a la palestra enseñando los dientes democráticos a ETA, ahora todo sería distinto. Por lo pronto, la oposición del Partido Popular se hubiera colocado detrás de él, a su lado, compartiendo el deseo de la inmensa mayoría de los españoles de derrotar a los terroristas oponiendo la fortaleza de la legalidad y del Estado de Derecho.

Sin embargo, Rodríguez Zapatero no lo hizo. Eludió el ejercicio del liderazgo que demanda una sociedad democrática cuando es atacada y chantajeada. Retrocedió ante la explosión y se enredó en un bucle melancólico del que no ha salido todavía. A la ambigüedad de antes se han añadido nuevas dosis de lo mismo, elevando el discurso presidencial al nivel de un solipsismo que evoca -con perdón- aquella «idiotez de lo perfecto» que dibujaba poéticamente Wislawa Szymborska al recrear la imagen de la cebolla. Así, hemos vuelto al metarrelato sobre el fin de la violencia y, con él, a la manida narración en torno al absoluto moral de la paz. De hecho, sin ningún pudor intelectual se ha llegado a reeditar la panacea del diálogo con el fin de tapar el boquete causado por ETA en la fachada del discurso oficial sobre el consenso deliberativo. En este sentido habría que recordar al Partido Socialista aquello que decía Bobbio: que el consenso democrático tiene por objeto domesticar al gobierno bajo el imperio de las reglas, no utilizarlo para que el gobernante de turno pueda justificar políticas audaces que vulneren valores procedimentales o sustantivos.

Creo decir una obviedad si afirmo que la ruptura del consenso entre los dos grandes partidos nacionales es una fractura que desluce gravemente la historia ejemplar de nuestra democracia. Ha logrado algo que desestabiliza la arquitectura de la Transición, ya que sobredimensiona el peso real de los compañeros de viaje del Gobierno socialista. Es más, les confiere un protagonismo que entorpece la viabilidad de cualquier política de consenso -especialmente en materia antiterrorista- al atribuirles una visibilidad que las urnas les niegan en términos de representación democrática. Digámoslo sin rodeos: si la sociedad española quiere derrotar a ETA, necesita primordialmente que el PSOE y el PP se pongan de acuerdo. Este es el consenso que debemos conseguir a toda costa y, si no se logra, la responsabilidad reside básicamente en los que tienen la tarea de gobernar y promover los escenarios que hagan posible el acuerdo. Lo vio Kelsen en «Esencia y valor de la democracia» al señalar que el gobierno debe ejercer su labor pensando en sumar a esa minoría del presente que, de acuerdo con la lógica de la alternancia democrática, será la mayoría del mañana. De ahí que si no es capaz de integrar a la oposición cuando trata de poner en marcha una política que requiere una cobertura de consenso, entonces, el sentido de Estado y la prudencia imponen a los gobernantes abstenerse de ponerla en marcha, pues, de lo contrario, incurrirán en aquella parcialidad ideológica que, según, Francisco Ayala, tanto dañó en otros tiempos nuestro frágil pasado democrático. España no se merece un escenario político como el que padecemos.

Más allá de establecer en dónde y en quién están las culpas, lo cierto que es cualquier persona medianamente informada sabe que los problemas políticos los genera en una democracia quien tiene a su cargo la gestión de las instituciones públicas. No hay olvidar que en una sociedad abierta se gobierna para todos, a lo que hay que añadir que la fijación de las prioridades de la agenda política -y por tanto el emplazamiento de los escenarios de debate- es una responsabilidad exclusiva de quien ejerce el poder. De hecho, en una democracia la oposición nunca es, por principio, un problema más que para ella misma, pues si yerra en sus análisis y en su estrategia seguirá alejada del gobierno. Por otra parte, el alcance y la capilaridad social de sus decisiones tienen siempre un recorrido y unos efectos mucho más limitados que los derivados del Gobierno; no en balde, éste tiene a su disposición el Boletín Oficial del Estado.

Resulta preocupante, por tanto, la irascibilidad que exhiben el Gobierno y el Partido Socialista a través de sus nombramientos, decisiones e intervenciones públicas. Parece que no les interesa rebajar el nivel de conflicto y tensión, cuando es su obligación hacerlo. Es más, cualquiera diría que se han propuesto desmentir aquello que apuntaba Michael Oakeshott en «La política de la fe y la política del escepticismo» de que la «misión del gobierno está en disminuir los conflictos, nunca en agravarlos». Enrocado en una radicalidad schmittiana, Rodríguez Zapatero ha convertido al adversario en un enemigo, localizando sus energías en combatirlo. Aquí no hay más remedio que recordar que nada es más antiliberal que reprimir la crítica -sean cuales sean el contenido, la forma y la intensidad de la misma-. Sobre todo cuando esta represión la asume el gobierno cuestionando, incluso, la legitimidad moral de quien tiene todo el derecho del mundo a criticarlo. De ahí que la actitud del presidente Zapatero recuerde el inquietante perfil de aquel Wittgenstein ofuscado que, en medio de un debate filosófico, amenazó con un atizador a Popper porque éste había cometido el pecado de contradecirlo. Mala práctica democrática ésta de ver a un gobierno negando a la oposición su derecho a serlo. Más aún si quien la lleva a cabo olvida aquella máxima liberal de que gobernar nunca puede consistir en decretar el sometimiento de las circunstancias a los dictados del poder.

Terrorismo
La sangre de Zapatero
GEES Libertad Digital 20 Febrero 2007

El enemigo existe, y esta ahí, acechando para asesinar españoles. Lo estaba antes del 11-M, y lo sigue estando ahora. El juicio iniciado la semana pasada pone de manifiesto una verdad indudable; existe un enemigo que las instituciones judiciales deben identificar en este juicio con pelos y señales. Un enemigo al que hay que combatir hasta el final, por la justicia de los muertos y por la seguridad de los vivos.

Que hierva la sangre ante los crímenes: reacción esencial para cualquier gobernante, ¿no? Pues no. Desde marzo de 2004, el Gobierno se ha comportado con un grado de pusilanimidad ante los autores de la masacre desconocido en cualquier país occidental, oriental, del norte o del sur. Que toda la energía del Gobierno se vuelque en lanzarse propagandísticamente contra media España, en vez de lanzarse contra los terroristas, llena de preocupación y hace preguntarse acerca de las inquietudes últimas de Zapatero.

En septiembre de 2001, Estados Unidos identificó fehacientemente a su enemigo, y lanzó contra él toda la fuerza de que era capaz. Identificar a todos los responsables y castigarlos se convirtió en el objetivo norteamericano. Esto por supuesto escandalizó a la izquierda española, tan sofisticada ella ante los bárbaros yanquis. Pero, ¿imagina alguien a los franceses reaccionando como lo ha hecho el Gobierno de Zapatero tras sufrir semejante atentado? ¿A los británicos? ¿A los canadienses? Y no seguimos con el trato a los terroristas de los países amigos de Zapatero y Moratinos porque para sus presos Guantánamo es un balneario caribeño. Cualquier país del mundo, hasta el régimen más abominable, tiene claro que al terrorista se le caza y se le castiga.

Pero aquí no, naturalmente. Zapatero y su galaxia mediática se creen muy sutiles elaborando complejas teorías contra el terrorismo, y preconizando la paz universal como remedio a todos los males. Sustituyen el hecho esencial del terrorismo, la muerte deliberada de civiles inocentes, con cábalas ideológicas y electorales. Así, la sangre de Zapatero se calienta en los mítines de los domingos, pero el lunes, cuando hay que dirigir la política antiterrorista en España y en el exterior, se convierte en horchata. Horchata desnatada.

No hay ningún país del mundo, ninguno, que reaccione ante el terrorismo tal y como lo hace la España de Zapatero desde 2004, con pasividad y desgana. Los españoles pueden morir en Atocha o Barajas, pero su presidente del Gobierno habla de diálogo, de armonía cultural y de paz universal. Los domingos, cuando hay que hablar del Partido Popular, hierve su sangre. Pero cuando se trata de perseguir y castigar al enemigo, los bostezos sustituyen a la oratoria, y la sangre de Zapatero se enfría lo indecible. ¿Cambiará su actitud cuando escuche los testimonios de las víctimas y los testigos del 11-M? ¿Hervirá por fin su sangre ante los criminales?

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Referendos menguantes
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 20 Febrero 2007

Una de las cosas que más me llama la atención en su persona, mi señor Zapatero, es la falta de una correspondencia estricta entre sus palabras y los hechos. Aún recuerdo una gran intervención parlamentaria suya para explicarle al lehendakari por qué no debía admitirse a tramitación el Plan Ibarretxe.

Fue el 1 de febrero de 2005 y usted dijo algunas cosas muy sensatas que han quedado escritas en el Diario de Sesiones del Congreso. Por ejemplo, que «salvo en estos últimos 25 años, nuestra historia constitucional es un recetario de fracasos ( ) porque normalmente se hicieron constituciones de partido, normas políticas con el 51%, y las normas políticas con el 51% para ordenar la convivencia acaban en el fracaso ( ) Lo que expreso en esta Cámara es que busquemos el 70, el 80, el cien por cien para una norma institucional básica en Euskadi».

Ese era justamente el secreto del pacto de la Transición, que usted ha sustituido por la 'memoria histórica'. Ese era el quid del Pacto Antiterrorista, que sumaba al 89,14% de los diputados, antes de que usted cambiara formalmente de objetivos y de socios el 17 de mayo de 2005. Su nueva estrategia perdió 110 escaños para quedarse en 202, el 57,71% de los representantes de la soberanía popular.

Ahora se llevan las cocciones lentas y los consensos estilizados. Se empeñó usted en que España fuese el primer país en someter a referéndum el Tratado de la Unión. La abstención llegó al 57,68% del censo.

¿Y lo de los Estatutos? Se le dan a usted peor los referendos que al difunto Pinochet, perdone que le diga. Los dos celebrados hasta ahora han disminuido los consensos de los que partían. Vea la reforma del de Sau: participación inferior al 50%, diez puntos menos que aquel. El 'Sí' registró un bajón de 14 puntos sobre votantes y 16 sobre el censo electoral.

Pero lo peor es la reforma de un Estatuto que había conseguido llevar a las urnas al 53,49% de los andaluces contra el parecer de UCD, partido que entonces gobernaba. El apoyo de la oposición no hace que las tonterías dejen de serlo, presidente, y los tres partidos que aprobaron la reforma, (PSOE, PP e Izquierda Unida) sólo llevaron a las urnas al 36,28% de los andaluces y aun la décima parte de ellos votó en contra. Los votos afirmativos en 1981 fueron casi dos puntos más, 89,38%.

Esta reforma estatutaria es un fiasco, presidente, y lo será más aún cuando los que han diseñado ese procedimiento de calcular las inversiones en función del criterio que más beneficie a la Comunidad Autónoma (a aquél por PIB, a éste por población, a los gallegos por costa, a Castilla-León por superficie), descubran dos evidencias matemáticas elementales: las ventajas del común denominador para sumar quebrados y que la suma de las partes de un todo no puede superar el cien por cien. Hace dos años dijo usted que las normas de convivencia del 51% acaban en el fracaso. ¿En qué acabará la del 31,73%? Galicia espera.     s.gonzalez@diario-elcorreo.com

Amenazas a Luis del Pino
¡Pedroooooo...!
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 20 Febrero 2007

A lo mejor habrá que pedirle a Penélope Cruz que se encargue ella de requerir su presencia: ¡Pedroooooo...! Pero no la del Pedro de la Mancha de cuyo nombre nos acordamos todos, sino la del Pedro de los Tedax, nombre invocado por el "siniestro personaje" que lleva la portavocía del SUP, según descripción de la CEP.

¡Pedroooooo...! Levántate y habla. Habla aunque sea de espaldas a las cámaras, habla aunque lo hagas por teléfono y con la voz distorsionada, habla aun a costa de revelar tu identidad. Pero habla. No permitas que un policía amenace en tu nombre al presidente de los Peones Negros, a un periodista, a un ciudadano. No te dejes usar como instrumento para tratar de acallar a un hombre libre por la vía del miedo.

Que conste que ni el SUP entero ni ninguna otra correa de transmisión del PSOE iban a lograr el objetivo perseguido. A Luis del Pino no le van a cerrar la boca. Y si se la cierran en una habitación donde no exista el Estado de Derecho (un espacio que el socialismo ha habilitado repetidamente a lo largo de la historia, y me refiero tanto al socialismo real como al socialismo español), acto seguido tendrían que pasar por la misma checa a decenas de miles: los que cada día 11 exigimos en la calle la verdad sobre las matanzas de Madrid. Y luego tendrían que someter al mismo tratamiento a los millones de españoles dignos que no están dispuestos a aceptar la existencia de dependencias policiales ajenas al Estado de Derecho.

¿Está dispuesto a tanto el portavoz del SUP? Él, ¿y cuántos más? Se ha metido en un jardín que sólo puede acabar ante los jueces. Estas cosas, en los Estados de Derecho cuyas reglas tanto molestan al SUP, las dirime la justicia. Y si al SUP no le molesta el Estado de Derecho, que se desmarque inmediatamente, que salga otro portavoz y desautorice y condene las amenazas de Correal del mismo modo que lo han hecho sus compañeros de la CEP, quienes han calificado las sombrías palabras arrojadas contra nuestro querido y admirado Luis del Pino de "fascistas" y "propias de un matoncillo". Y que, afortunadamente, han defendido lo evidente: el derecho de los periodistas a investigar y el de cualquier ciudadano a discrepar.

TV3
La televisión del régimen
Daniel Sirera Libertad Digital 20 Febrero 2007

Lo que está pasando en TV3 no tiene nombre. O sí. Ni siquiera en los tiempos más oscuros de los gobiernos de Pujol se había utilizado de manera tan antidemocrática y sectaria a la televisión pública catalana. En los últimos años de gobierno tripartito, la Corporación Catalana de Radio y Televisión (CCRTV) se ha convertido en la empresa de comunicación de España con mayores pérdidas económicas y, por primera vez en su historia, ha cedido el liderazgo de las audiencias a Antena 3 TV y Tele 5. Además, la voluntad expresada por su director general de dirigirse "exclusivamente a los catalanes que hablan en catalán" excluye a los casi tres millones y medio de catalanes que tienen como lengua materna el castellano.

Montilla ha convertido definitivamente a TV3 en la televisión del régimen. La televisión catalana se ha convertido en una máquina de manipulación al servicio del poder político de turno. Todo vale para aniquilar al PP de la vida pública. Incluso un organismo como el Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC) ha amonestado a TV3 por "utilizar inadecuadamente" imágenes de Esperanza Aguirre intercaladas entre las imágenes de los afectados por el cierre de Air Madrid. Colocar imágenes de la presidenta de la CAM intercaladas entre otras en las que aparecía una persona llorando porque no podría ver a su familia en Navidad y otras de niños durmiendo en el suelo del aeropuerto es, simple y llanamente, una indignidad y una clara manipulación de la información.

Pero es que, además, los pocos espectadores que le quedan a TV3 no saben que quien ha confesado ser el asesino del alcalde del PP de Fago (Huesca) fue candidato del PSOE en la misma localidad. Para los espectadores de la televisión de Montilla, el asesino era, tan sólo, el guarda forestal del municipio. Los socialistas también utilizan la televisión pública catalana para intentar ganar elecciones en Baleares, donde se recibe perfectamente TV3 gracias a los repetidores pagados por la Generalidad de Cataluña. No hay día en el que los informativos no recuerden el presunto caso de corrupción de Andratx e incluso le ha dedicado un programa especial informativo en el que, por cierto, no se hizo ninguna referencia a los 27 alcaldes socialistas que hasta el momento han sido imputados por delitos urbanísticos en Andalucía.

Si Montilla siguiera los criterios del CAC, deberían cerrar TV3. Si la ley del audiovisual prohíbe expresamente mezclar información y opinión, el presentador del telenoticias noche del fin de semana aseguró textualmente y sin ningún tipo de rubor que, "como siempre en este tipo de manifestaciones (la convocada por el Foro Ermua contra el terrorismo y contra el diálogo con ETA el 3 de febrero en Madrid), la Comunidad de Madrid hincha las cifras de participación". ¿Pero de dónde han sacado a esta gente? ¿Por qué ni se plantean que la Delegación del Gobierno de España en Madrid deshincha los datos de participación? ¿Por qué no se limitan a informar de los datos que ofrecen la Comunidad y la Delegación sin más? ¿Informan u opinan? Sencillamente, desinforman y señalan a las administraciones gobernadas por el PP como manipuladoras, corruptas y culpables de todos los males del planeta. Todo vale para conseguir desacreditar al PP y expulsarlo de la pista de baile.

Pero es que además de manipular, la televisión de Montilla oculta información al Parlamento. A pesar de los 262 millones de euros de presupuesto público que acabaron en el año 2006 en la televisión de Montilla, el director general de la CCRTV, Joan Majó (ex ministro de Felipe González, para más datos), "considera inadecuado" que los diputados le pregunten lo que nos cuesta emitir por TV3 los grandes premios de Formula 1, los partidos de la Liga o los partidos del Barça. Entonces, ¿para qué queremos una comisión de control de la radio y televisión públicas en el Parlamento de Cataluña? Seguramente, Montilla y el director general de la CCRTV se preguntan por qué existe un Parlamento que tiene la manía de querer controlar la acción del gobierno y de las entidades y organismos que reciben recursos públicos. Es lo que tiene no creer en la democracia, no creer en el control al gobierno, pensar que el dinero que los ciudadanos depositan en sus bolsillos es suyo y no de todos. Quizá por eso, el director general de la CCRTV ve normal enviar durante tres días a 74 personas a la final de la Champions de París para realizar el seguimiento de un partido que, curiosamente, TV3 no retransmitía.

No es la primera vez que TV3 oculta información. En la anterior legislatura, el mismo director general negó información al Parlament sobre lo que había cobrado la televisión pública por retransmitir el anuncio "Una Nación, una Selección" de la Plataforma Pro Selecciones Catalanas. Después de solicitar el amparo del presidente del Parlament, pudimos acceder a la información para descubrir que TV3 había dejado de ingresar 178.000 euros al tratar a esta Plataforma como si fuera una ONG.

Ahora, el director general de la CCRTV, molesto porque el PP quiere controlar su gestión financiera, ha decidido castigarnos silenciando nuestra voz en los informativos de TV3. Corren malos tiempos para la libertad en Cataluña.

Daniel Sirera es portavoz adjunto PP en el Parlamento de Cataluña

GRAVES ACUSACIONES COMO CORTINA DE HUMO
El policía Correal intenta desviar la atención por sus amenazas a Luis del Pino abriendo la guerra contra el sindicato CEP

Por si faltaba gravedad a las amenazas vertidas por Maximiliano Correal, portavoz del Sindicato Unificado de Policía, a nuestro colaborador Luis del Pino, este lunes ha redondeado la faena en declaraciones a La Linterna de la COPE. Ahora esgrime informes de "un ministerio" contra dirigentes de la CEP, sindicato que precisamente ha condenado severamente el episodio de las amenazas. El aludido no tardó en contestarle durante la emisión del programa que dirige César Vidal. Resulta revelador someter las declaraciones de Correal a un examen con el Código Ético vigente en el SUP para sus afiliados.
Libertad Digital 20 Febrero 2007

El portavoz del SUP no ha parado de hacer declaraciones con la intención de desviar la atención sobre las gravísimas amenazas a Luis del Pino. Comenzó en el programa La Tarde con Cristina diciendo que lo de la habitación sin estado de Derecho era una forma de hablar porque en España hay estado de Derecho. Sin embargo la estrategia de levantar polvo para tratar de tapar la amenaza le llevó a lanzar acusaciones contra otro sindicato, la Confederación Española de Policía (CEP).

En declaraciones a La Linterna, también en la COPE, Maximiliano Correal habló de informes elaborados por un ministerio contra miembros de la directiva de CEP. La polémica estaba nuevamente servida y, minutos después, en los micrófonos de César Vidal llegó la contestación de Rodrigo Gavilán, portavoz de la Confederación. Según Gavilán, si existen informes oficiales elaborados por otros ministerios contra delegados de la CEP que obran en poder del SUP "significa que el SUP forma parte del PSOE. Una facción del PSOE, que es el SUP, parece que ha tenido acceso a un documento de que a mí y a otros nos han sometido a vigilancia".

Lo curioso de la nueva intervención de Maximiliano Correal es que llegara pocas horas después de que la CEP denunciara en un comunicado oficial las amenazas vertidas contra Luis del Pino poniendo de relieve que la Policía debe garantizar la seguridad a los ciudadanos. Para Gavilán, además de la cortina de humo, Correal tiene la vista puesta en las próximas elecciones sindicales.

En primer lugar, Gavilán aclaraba que la Confederación Española de Policía, "el lunes pasado superó los 20.000 afiliados y el SUP andará sobre 25.000 o 26.000". Para Gavilán es "es una pena" que "entre sindicalistas que se supone que deberían defender los intereses de los policías" desde en el SUP "se dediquen a salir en medios de comunicación insultándonos a nosotros" o a lanzar "amenazas a periodistas".

Rodrigo Gavilán explicó que el SUP "es un sindicato de un tinte bastante progresista que forma parte de la estructura del PSOE" frente al surgimiento del CEP "con bastante fuerza hace dos años y medio y un nivel de crecimiento de afiliación bastante elevado, pasando de 14.000 a más de 20.000". Dice del SUP que "desde el principio apoyó la negociación con ETA y la sigue apoyando". Según Gavilán, "en el año 2005 apoyó la reforma en política migratoria de Caldera y ahora dice que está en contra de papeles para todos, se pronunció a favor de la reforma del Estatuto de Cataluña, en todas aquellas planificaciones que realiza el Gobierno de Zapatero". En definitiva, al decir de Gavilán, "el SUP siempre da el primer campanazo en los medios de comunicación, hace labores de zapa para dejar el camino liso al partido socialista".

Gavilán explicó que en el SUP "no esperaban que la CEP empezar a reaccionar denunciando la política de inmigración, las agresiones a policías, denunciando los traslados a Mauritania y ahora no pueden aguantar la presión de sus propios comités y esa pérdida de afiliación". "Por eso se inventan un presunto informe, una circular diciendo que hay un informe por ahí de un Ministerio diciendo que están investigando la vida personal y profesional de un delegado sindical llamado Rodrigo Gavilán, que en este caso soy yo", añadió.

En su opinión, después de estas manifestaciones del SUP en prensa, y después de la intervención Correal en La Linterna "parece que es cierto que algún aparato del PSOE nos ha sometido a vigilancia a la CEP". "En virtud de mi percepción personal y profesional de lo que él acaba de decir –Correal–, que hay informes de algún otro Ministerio, ha dejado caer que no es Interior el que nos ha sometido a vigilancia y esto es gravísimo".

En opinión del portavoz de la CEP detrás de todo hay una "cortina de humo" para tapar la última metedura de pata de Correal y porque "han visto que están perdiendo muchísima afiliación y que pueden perder las elecciones", por lo que están "pegando un giro hacia el centro para que sus afiliados no se vayan y entre medias sueltan esto del informe contra mí". Pero aclara que "cuando se acaben las elecciones volverán a sus posiciones y a estar al lado del PSOE".

Por último, recordó que desde el SUP, además de amenazar al periodista Luis del Pino, se ha acusado a la COPE de ser "terroristas informativos", se ha llamado "enano rabioso" a Federico Jiménez Losantos y "periodistas fracasados" a César Vidal y los contertulios de La Linterna. Gavilán, que considera que en el SUP tienen un "ligero trastorno" que se ha puesto de manifiesto con las últimas amenazas a Luis del Pino, también quiso aclarar que el miembro de los GEO, Torronteras, muerto en la explosión del piso de Leganés en abril de 2004 "era y es afiliado a la CEP, lo mantenemos a través de su viuda, que viene a todos nuestros actos, a los comités regionales y nacionales" y por lo tanto no es del SUP porque, además, en los GEO "prácticamente el 100 por cien son del CEP".

Condena de CEP a las amenazas
En un comunicado remitido a Libertad Digital, la CEP afirma que "en relación con las amenazas efectuadas el pasado viernes en el programa “El Círculo a primera hora” de Telemadrid, por el portavoz del Sindicato Unificado de Policía, SUP, Sr. Correal, y dirigidas al periodista Luis del Pino, en las que literalmente dice: “a este Luis del Pino lo dejaría con Pedro en una habitación donde no existiera el Estado de Derecho”, quisiéramos manifestar lo siguiente:

1. Condenamos sin paliativos estas declaraciones de corte fascista, más propias de un matoncillo que de un funcionario del Cuerpo Nacional de Policía.

2. Defendemos el derecho de los periodistas a investigar o a interpretar bajo su conciencia y con sometimiento al Estado de Derecho, cualquier aspecto de la vida pública que deseen.

3. Defendemos el derecho de cualquier ciudadano a pedir amparo a los Tribunales cuando entiendan que su honor, dignidad o prestigio se vean injustamente menoscabados.

4. Defendemos el derecho de cualquier ciudadano a discrepar.

5. Tristemente, los dirigentes de este sindicato nos tienen acostumbrados a este tipo de pronunciamientos, tanto con sus propios compañeros de oficio, como con periodistas u otros profesionales con los que discrepen.

6. Por suerte, en el seno del Cuerpo Nacional de Policía, no existen habitaciones donde no impere el Estado de Derecho, y estas desafortunadas manifestaciones deben ser entendidas y achacadas, de forma exclusiva, a este siniestro personaje".

Carod-Rovira catalaniza India
El líder de ERC se desplaza a Delhi para presentar el diccionario Sánscrito-Catalán
Óscar Benítez La Razón 20 Febrero 2007

barcelona- A partir de ahora, en las remotas y exóticas aulas de la Universidad hindú de Jawaharla Nehrue, en Delhi, se enseñará catalán. Además, los privilegiados estudiantes de la Jawaharla Nehrue también contarán con el primer diccionario Sánscrito-Catalán. El encargado de repartir estas grageas culturales con sabor a Cataluña entre los escolares indios fue el vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluís Carod-Rovira.

El desembarco de las esencias identitarias catalanas en India formó parte de lo que el dirigente republicano denominó ayer la «prueba piloto» de una nueva era en la concepción de la política exterior de Cataluña.

En su primer viaje oficial como responsable de política exterior del gobierno catalán, el líder independentista elogió la «espléndida acogida» dispensada al séquito catalán por parte del representante de España en la India, Rafael Conde de Saro, que recibió a los representantes de la «nación» catalana con un opíparo almuerzo en la Embajada española.

Trabajo por delante
Tras la pitanza diplomática, los dos legados se presentaron ante los medios de comunicación para manifestaron su regocijo por la visita de la Generalitat. Conde de Saro aseguró que la presencia de Carod en tierra hindúes contribuye «al gran trabajo que tenemos por hacer en La India».

Carod, por su parte, hizo una encendida apología de la realidad multicultural del país asiático, que, con casi mil millones de habitantes y 22 lenguas oficiales, representa «una enorme lección de convivencia». El mandatario independentista se ufanó de que esa heterogeneidad cultural también se da en Cataluña, y recordó la existencia de una comunidad india de entre 10.000 y 11.000 personas en municipios como Olot o Lloret de Mar (Girona).

Para Carod, el primer día de su periplo hindú certifica que se ha inaugurado con éxito un nuevo periodo de «colaboración y lealtad» con el gobierno español en cuanto a política exterior. «Ésta es la primera experiencia que nos permite constatar cómo esta colaboración ha funcionado de forma perfecta», insistió Carod Rovira.

La visita del número dos de la Generalitat estuvo marcada esta vez por la ausencia total de banderas durante el acto que se organizó. Y es que en el año 2005, durante un viaje oficial que realizó a Israel, Carod Rovira se vio envuelto en una ruidosa polémica después de que se marchase de un acto en el que se homenajeaba al ex primer ministro Isaac Rabin porque no se exhibía la bandera catalana.

EN LA SALA DE CONFERENCIAS DEL CÍRCULO MERCANTIL, A LAS 20:00 HORAS
La asociación Vigueses por la Libertad presenta este miércoles La eclosión liberal de Juan Carlos Girauta
El columnista de Libertad Digital, Juan Carlos Girauta, presenta este miércoles (20:00 horas), en la Sala de Conferencias del Círculo Mercantil de Vigo, su último libro La eclosión liberal, en el marco de un ciclo de charlas y debates de la asociación Vigueses por la Libertad. En este trabajo, que lleva por subtítulo ¿Por qué los progres están tan nerviosos?, Girauta analiza las tendencias de fondo de la actual política española, con especial atención a la catalana, disecciona críticamente los prejuicios del “progresismo vulgarizado y sentimental”, defiende la globalización, y señala que ha llegado “la hora de los ciudadanos”.
Libertad Digital 20 Febrero 2007

Este miércoles 21 de febrero, a las 20:00 horas, en la Sala de Conferencias del Círculo Mercantil (Vigo) y en el marco de un ciclo de charlas y debates de la asociación Vigueses por la Libertad, el columnista de Libertad Digital, Juan Carlos Girauta, presenta su último libro La eclosión liberal.

Girauta analiza las tendencias de fondo de la actual política española, con especial atención a la catalana, disecciona críticamente los prejuicios del “progresismo vulgarizado y sentimental”, defiende la globalización, y señala que ha llegado “la hora de los ciudadanos”. Valora la aparición de multitud de blogs de tendencia liberal-conservadora en Internet y, en especial, el espectacular crecimiento de Libertad Digital.

El escritor es autor de varios libros de ficción y de ensayo, siendo los dos más recientes La República de Azaña y La eclosión liberal, que cuenta con un prólogo de Federico Jiménez Losantos. Además, ha ejercido como abogado, consultor estratégico de empresas y profesor en prestigiosas escuelas de negocios. Su experiencia en ese terreno se ha plasmado en la obra técnica Hacia dónde va el management. Ha obtenido el premio literario Gabriel Aresti. En su época de estudiante, creó el grupo de rock sinfónico Astrolabio.

La asociación ciudadana Vigueses por la Libertad desarrolla desde su fundación, el pasado año, un ciclo de conferencias en el que han participado Gotzone Mora, Pedro Arias Veira, Miguel Cancio, Alicia Delibes y Luis del Pino. La asociación está presidida por Cristina Losada, que es columnista de Libertad Digital.

Radicales atacan con cócteles molotov dos oficinas de Correos en Pamplona y Tafalla
La Policía ha detenido esta madrugada a un hombre y a una mujer a los que se acusa de haber dañado tres contenedores de basura en Ansoain
Radicales han atacado esta pasada madrugada dos oficinas de Correos de las localidades navarras de Tafalla y Pamplona, causando escasos daños materiales. La Policía ha detenido además a una pareja por haber dañado varios contenedores en Ansoain.
AGENCIAS PAMPLONA EL Correo  20 Febrero 2007

Según ha informado la Delegación del Gobierno en Navarra, sobre las 00.40 horas, desconocidos han lanzado cuatro botellas incendiarias contra la oficina de Correos de Tafalla, situada en la confluencia de las calles Cuatropea y Falces de la localidad navarra. El ataque ha provocado "escasos daños", consistente en el ennegrecimiento de la fachada y la rotura de un cristal.

La Guardia Civil, que se ha hecho cargo de las diligencias, analiza los rastros hallados y está recogiendo testimonios para averiguar el paradero de los autores de este acto de violencia callejera.

A las 0.30 horas, vecinos del barrio pamplonés de Iturrama han alertado a la Policía Nacional de una explosión en las inmediaciones de la oficina de Correos, ubicada en la calle Pedro I. Una vez en el lugar, los agentes han localizado un petardo sin deflagar y restos de otros que sí lo había hecho, sin que el ataque causase daños en la oficina.

"Condena"
La Delegación del Gobierno en Navarra ha mostrado su "rotunda condena" por los hechos y su solidaridad con la empresa Correos y Telégrafos. A su juicio, se trata de otro acto "tan incívico y antidemocrático , como estéril a los efectos de buscar cualquier rédito desde la coacción y la amenaza".

Asimismo, han explicado que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del estado siguen trabajando con "ahínco" para localizar a los autores, un trabajo que en el último mes ha supuesto 24 denuncias relacionadas con terrorismo por desórdenes públicos y daños, o apología del terrorismo, protagonizar movilizaciones o actos públicos de organizaciones ilegales o realizar llamadas telefónicas en nombre de ETA en falsos avisos de bomba.

Por otro lado, sobre las 5.00 horas, la Policía Nacional y la Policía Local de Ansoain han detenido a un hombre y una mujer a los que se acusa de haber dañado horas a antes tres contenedores de basura, situados dos de ellos en la Avenida Marcelo Zelaieta, en el barrio pamplónes de la Rochapea, y el tercero en la rotonda de Villaba. A los detenidos, que permanecen en dependencias policiales, se les imputa un presunto delito de daños y serán puestos en libertada en las próximas horas.
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