AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 22 Febrero   2007
Los centros de enseñanza de Galicia impartirán la mitad de las clases en lengua gallega
La conselleira de Educación, Laura Sánchez Piñón, afirma que es para potenciar el uso de la lengua en los centros público y privados de la región
EFE Santiago de Compostela Estrella Digital  22 Febrero 2007

Los centros de enseñanza gallegos impartirán, a partir del próximo curso, sus clases en lengua gallega y en castellano a partes iguales, según el acuerdo alcanzado hoy para la elaboración del nuevo Decreto de Enseñanza en Lengua Gallega. Se trata de potenciar el uso de la lengua en los centros público y privados de Galicia según puso de manifiesto -en la presentación del acuerdo- la conselleira de Educación, Laura Sánchez Piñón, quien adelantó que el decreto será aprobado en su día por el Consello Escolar y el Consello de Gobierno de la Xunta antes del próximo verano.

Junto a Sánchez Piñón estuvieron presentes los portavoces de Educación en el Parlamento autonómico por el BNG, Manuel Parga; PSdeG-PSOE, Guillermo Meijón y del PPdeG Manuela López Besteiro.

La conselleira adelantó que para potenciar el uso de la lengua gallega se constituirá un equipo de normalización y dinamización lingüística que actuará bajo la supervisión de la jefatura de estudios formado por profesorado y representantes del alumnado.

El coste de este equipo de coordinación será de 1.400.000 euros el primer año, al que se sumará otras cuantías vinculadas con la formación del profesorado.

El acuerdo establece que en la etapa de educación infantil el profesorado usará la lengua materna predominante entre el alumnado, tendrá en cuenta la lengua del entorno y cuidará de que los alumnos adquirirán de forma oral y escrita el conocimiento de la otra lengua oficial de Galicia, dentro de los límites propios a la etapa o ciclo correspondiente.

En toda la etapa de educación primaria se garantizará como mínimo que el alumnado recibirá el 50 por ciento de la docencia en gallego, será obligatoria en las áreas de matemáticas, conocimiento del medio natural, social y cultural.

En secundaria obligatoria se impartirán en lengua gallega ciencias de la naturaleza, ciencias sociales, geografía e historia, matemáticas y educación para la ciudadanía.

También se impartirá al cincuenta por ciento en bachillerato, formación profesional específica y enseñanzas de adultos.

Sánchez Piñón declaró que el acuerdo es fruto de cinco reuniones con los grupos políticos y dijo que el decreto tiene como punto de partida la Ley de Normalización Lingüística aprobada en el Parlamento de Galicia con el consenso de todos los grupos durante la etapa de gobierno anterior.

También tiene como fondo, apuntó, el Plan General de normalización de la Lengua Gallega del año 1995 y la carta de las lenguas minoritarias de la UE.

La conselleira destacó la actitud "positiva" y "colaboradora" de los grupos, con los que se alcanzaron puntos de acuerdo "que nos permitirán", agregó, "disponer de un proyecto de decreto de todos". También aseguró que el decreto recoge todos los aspectos de la enseñanza, "hace una apuesta importante en la educación infantil y tiene como objetivo fundamental que nuestros estudiantes finalicen la enseñanza obligatoria "teniendo una verdadera competencia" entre las dos lenguas oficiales.

Manuel Parga aseguró que el decreto es para el BNG "un avance" porque afectará a todas las etapas educativas y recordó que si la enseñanza en lengua gallega se sitúa hoy en torno al 30 por ciento, en el próximo curso alcanzará el 50%.

También el socialista Guillerme Meijón destacó la "firme convicción" de la Consellería por alcanzar el consenso y aseguró que el decreto concretará el trabajo realizado hasta ahora por los tres grupos parlamentarios.

La popular Manuela López Besteiro se congratuló de que el decreto ponga fin a "debates estériles y gratuitos" y recordó que este "avanzará en la promoción de nuestra lengua garantizando el equilibrio" con el castellano.

Contencioso-Administrativo
Nota del Editor  22 Febrero 2007

Pues en cuanto se atrevan a publicar algo en el Diario Oficial de Galicia, presentaremos los recursos oportunos.

El tripartito, a la desesperada contra el TC
Editorial ABC 22 Febrero 2007

LA confirmación de que el magistrado Pérez Tremps, con buen juicio, ha decidido continuar en el Tribunal Constitucional ha exasperado a la Generalitat de Cataluña, porque, según su peculiar visión de la independencia de aquel órgano, así no será posible el reequilibrio «ideológico» interno para resolver el recurso del PP contra el Estatuto catalán. En pocas ocasiones se ha visto un tratamiento tan partidista y sectario del Tribunal Constitucional y, sobre todo, del control de constitucionalidad de las leyes, a los que Montilla y su Gobierno intentan deslegitimar subordinándolos a sus intereses políticos. La primacía de la Constitución parece resultarles un incordio sólo útil si sirve contra el PP, pero que debe ser removido si entorpece el proyecto de reforma constitucional encubierta que se ha producido con el nuevo estatuto de Cataluña, ariete del modelo confederal puesto en marcha por José Luis Rodríguez Zapatero. El desprecio institucional al TC va además acompañado de un uso arbitrario de los procedimientos legales. La Generalitat ha presentado un recurso de súplica contra el auto que aceptó la recusación de Pérez Tremps, a pesar de que la ley orgánica del Poder Judicial declara expresamente que «contra la decisión del incidente de recusación no se dará recurso alguno» (artículo 228.3).

Pero lo más grave es el anuncio hecho por el gobierno autonómico de que, si el recurso no es aceptado por el TC, entonces recusará al magistrado Rodríguez Zapata. Esta táctica se descalifica por sí sola, porque supone un desconocimiento absoluto de la legalidad vigente sobre la figura de la recusación. También pone de manifiesto la desesperación que atenaza a Montilla y a su equipo. La ley del Poder Judicial, cuyas normas sobre recusación se aplican a los magistrados del TC, exige (artículo 223) que ésta se plantee «tan pronto como se tenga conocimiento de la causa en que se funde» y, en todo caso, en el plazo de diez días «desde la notificación de la primera resolución por la que se conozca la identidad del juez o magistrado a recusar», siempre que la causa fuera ya conocida. Por tanto, esta especie de recusación condicional que anuncia la Generalitat es radicalmente inadmisible, porque el motivo -un estudio doctrinal para una entidad del Gobierno catalán- no sólo fue informado por el propio magistrado a sus compañeros, sin que estos mostraran objeción alguna, sino que es público y notorio desde mucho antes del plazo previsto por la LOPJ. La recusación es un instrumento para garantizar la imparcialidad de los jueces, no un atajo para cambiar a capricho la composición de un Tribunal. La Generalitat catalana debería saberlo.

No estamos en 1936
POR VALENTÍ PUIG ABC 22 Febrero 2007

«ESTO es como el 36», dicen unos a la derecha y otros a la izquierda. Para unos, la izquierda socialista y los nacionalismos periféricos están a punto de echarse al monte y acabar con España; para otros, el PP es el iceberg de una derecha durísima, capaz de urdir un golpe de Estado. Será miopía histórica o malevolencia: lo cierto es que llevan un tiempo así, en el proceder de una torpe intoxicación que sólo reflejan aquellas terminales mediáticas que ya no se sabe si se nutren de la crispación «gratis et amore» o «pane lucrando».

2007 no es 1936, como Zapatero no es Largo Caballero ni Rajoy es Gil Robles, ni fascismo y comunismo están corroyendo el parlamentarismo como en la Europa de los años treinta. Ni el PSOE es lo que era en 1936, aunque no pase por su momento más lúcido y estable, ni el PP tiene que ver con la derecha de los años treinta. Sobre todo, la sociedad española no es la misma. La Historia siempre es la gran maestra, pero no todos los paralelismos históricos contribuyen a interpretar con lucidez el presente.

Incluso la tesis de las fosas y del guerracivilismo cerrado en falso no parece cuajar en la sociedad, a pesar de que ha sido utilizada por el zapaterismo en una versión que no por infantilista es menos nociva. Es uno de los ejes estratégicos del zapaterismo que la Transición democrática ocultó parte de la memoria colectiva, sobre todo a los perdedores de la guerra. Esa es una falacia que transforma el logro del consenso constitucional y el espíritu de concordia en una coerción vergonzante: hurtar la verdad del pasado a los españoles, en virtud de una presunta capacidad taumatúrgica de la derecha de siempre a la hora de manipular la memoria de todos. Pero ni el intento de volver a la dialéctica de buenos y malos, de opresores y oprimidos, de derechas e izquierdas, puede reconstituir con categoría de parangón histórico todo aquello que significó 1936. Quienes lo pretendan, a derecha e izquierda, tienen ya la responsabilidad moral de un testimonio deliberadamente sesgado y turbador.

La España de 1936 constataba en versiones antitéticas el fracaso de la Segunda República, la República sin republicanos, carente de justo medio. No era una nación, como ahora, inserta en la Unión Europea y en la Alianza Atlántica. La clase media -futuro fruto de los planes de estabilización de los cincuenta- todavía balbuceaba. Predominaba lo peor de las políticas ideológicas, arrastradas hacia la confrontación civil por los excesos de una demagogia surgida de lo más populachero e irresponsable de la tradición política española. Más de la mitad del censo constaba como población rural. Un lastre decimonónico trababa los pies a las reformas más razonables. El capitalismo estaba en fases evolutivas que ahora han logrado el despegue de un crecimiento económico muy notable. Todo eso era 1936, con el anarquismo pujante, núcleos de derecha involutiva, anticlericalismo, sedición en el PSOE.

Eso no es legítimamente comparable a este año de 2007. Aun así, con pesadumbre o con cierta predisposición de ánimo, algunos se espantan o espantan con la pretensión de que más de setenta años no son nada, de que vamos a volver a las andadas, de que hemos aprendido muy poco. En la operación -curiosamente- no está como vanguardia aguerrida una selección de las clases pasivas y de las capas prejubiladas. El mantenimiento del fuego sagrado -fuego con poca luz y mucho humo- corre a cargo de intelectuales medios o de un cierto «lumpenproletariat» cultural que ya echaron al vuelo las campanas del desencanto, muy pronto cansados por el ritmo portentoso de la Transición, huérfanos de la evolución permanente en un país que optaba por las libertades y la estabilidad, por mirar hacia atrás sin ira. Mientras tanto, la sociedad española en su conjunto había salido de un régimen autoritario, buscaba la trama institucional más hacedera y libre, superaba hondas crisis económicas, pactaba los términos de la paz social, redactaba la Constitución de 1978. ¿Qué aportaron entonces los derrotistas, los agoreros, los apocalípticos? Se tumbaron en el diván del desencanto como ahora otros velan armas al alba decrépita e imposible de un reencuentro psicodélico con 1936.
vpuig@abc.es

Rubalcaba tendrá que recurrir de nuevo al tipex
EDITORIAL Libertad Digital 22 Febrero 2007

El ministro del Interior, el sin par Pérez Rubalcaba, ha asegurado en el Senado que las fotografías del preso etarra Ignacio de Juana Chaos, publicadas en el diario británico The Times, fueron hechas en el Hospital por sus letrados, por lo que se pondrá en conocimiento del Colegio de Abogados este "incumplimiento de la Ley".

Al margen de quien perpetrase la ilegalidad, y de las eventuales responsabilidades políticas in vigilando por la misma, lo que es un hecho cierto es que el ministro del Interior ha incurrido en una clamorosa falsedad al negar rotundamente que se hubieran dado órdenes de no cachear a las visitas del etarra.

Que esa orden se dictó no es sólo algo que hayan denunciado la mayoría de los sindicatos policiales, sino que viene reflejado en la nota del Libro de Incidencias del 8 de octubre de 2006, que textualmente dice que "siendo las 18:25 horas nos comunica el subinspector del turno que por orden de la superioridad, que la compañera sentimental del detenido de la h. 110-1 que cuando vaya a visitarlo no es preciso que la cachee ninguna compañera y que solamente le pasemos el detector de metales".

Como estamos seguros de que Rubalcaba no optará por la dimisión, ahora al ministro le toca, o bien "echar mano del tipex", destruyendo y negando la prueba de su mentira, o bien reconocer que esa orden si se dictó, pero culpando de ella a sus subordinados.

Respecto al historial de Rubalcaba, y al margen de la manipulación de documentos del 11-M que hacían referencia a ETA, convendría recordar la falsedad en la que incurrió el entonces portavoz del PSOE cuando, en marzo del año pasado, aseguró que el Gobierno no había recibido un escalofriante informe de la Guardia Civil en el que, ya en diciembre de 2005, le alertaba de la muerte de 1.700 subsaharianos en aguas del Atlántico y de las dificultades de Mauritania para hacer frente a la lucha contra las mafias. La protesta de la Asociación Unificada de la Guardia Civil por esta clamorosa mentira de Rubalcaba obligó al Gobierno a reconocer la existencia del informe, asegurando que sí lo había recibido, pero que estaba "clasificado" en el Ministerio de Defensa.

También conviene recordar la denuncia del portavoz de la Confederación Española de Policía, Rodrigo Gavilán, quien en septiembre del año pasado, siendo ya ministro Rubalcaba, aseguró que ya se habían producido fugas de cientos de irregulares de los centros de internamiento de Canarias, pero que Interior había dado "orden de que no constaran por escrito".

No sabemos si esta vez la "superioridad" tampoco quería que sus órdenes respecto al privilegiado trato a De Juana constaran por escrito, pero lo el hecho es que así ha sido. Tampoco sabemos si, hace meses, hubo o no "orden de la superioridad" de chivar a los responsables de la extorsión de ETA de que estaban siendo sometidos a vigilancia judicial; el hecho, sin embargo, es que un par de agentes policiales, bien de motu propio, bien siguiendo esas órdenes, perpetraron lo que puede ser tipificado por un delito de colaboración con banda armada.

Mientras Rubalcaba decide ahora cómo disimula su alergia a la verdad, y mientras De Juana Chaos sigue, desde el hospital, perpetrando ese chantaje que el Gobierno de Zapatero ya ha dado innumerables muestras de querer pagar, los presos etarras acaban de recordar a sus gubernamentales compañeros de viaje algo que la banda ya dejaba en evidencia en su último comunicado: a saber, que la liberación de este sanguinario terrorista, siendo "imprescindible", no basta para avanzar en ese proceso colaboracionista, ese proceso que tanto el Gobierno del 14-M como ETA denominan "proceso de paz".

PSOE y Justicia
Manual del perfecto idiota
José García Domínguez Libertad Digital 22 Febrero 2007

Es sabido que en el Dictionnaire des idées reçues, aquel exhaustivo catálogo que elaborara Flaubert con todas las idioteces que se precisa decir en sociedad para resultar un hombre simpático, está escrita la crónica de los últimos tres años de la Historia de España. No obstante, y sin merma de su definitiva contemporaneidad, se echa en falta alguna actualización menor. Bien es cierto que no en el célebre prólogo del de Rouen, más vivo hoy que nunca ("demostraré que las mayorías siempre han tenido razón y las minorías no. Sacrificaré a los grandes hombres en aras de todos los imbéciles, a los mártires por los verdugos..."). Aunque sí en ciertas entradas de su glosario; por ejemplo, las que retratan la relación del cretino ideal con las voz "Justicia" y la expresión "Poder Judicial".

Pues ya sabíamos que el idiota perfecto en todo momento habrá de pontificar que los cipreses sólo crecen en los cementerios, que Maquiavelo fue un gran malvado, y que el frío es más sano que el calor. Pero la repentina muerte del autor nos hurtaría la nueva de que, además, él siempre "acata" las decisiones de los tribunales (como si existiese la opción de no acatarlas). Una aceptación que invariablemente habrá de ir precedida de la siguiente coletilla: "Manifiesto mi más absoluto respeto por la independencia del Poder Judicial".

En los años de la pana y el plomo, aquí, entre el PSOE, los Jueces para la Democracia y los Fiscales para lo que Mande el Señorito le organizaron un entierro de tercera a Montesquieu. Y, en la vísperas de las exequias, todas esas plañideras que acatarían calladitas la eutanasia activa para de la división de poderes, también acataron la charanga de aquella "dona" que era una "dona" y aquel banquero insolvente que era un presidente de la Generalidad. Así, calladitas, acatarían a la horda nacionalista que manifestó su más absoluto respeto a la independencia de los jueces por las calles de Barcelona. Tan silentes como cuando, algo más tarde, acataron las estocadas del Bellotari y los gangsters de Interior al juez Marino Barbero, el instructor del caso Felipe González. Y como cuando el presidente del Tribunal Constitucional hubo de marchar a morir lejos de España. Y como cuando...

Dicen por ahí que ese Bermejo dio a la imprenta un librito que se titula El espíritu de las leyes, donde predica: "La ley debe ser como la muerte: que no exceptúe a nadie". Y del otro, el tal Montesquieu, juran que dejó dicho en su epitafio: "El gobierno de los jueces sólo será legítimo cuando lo nombre Zapatero". O viceversa, que no sé ahora si lo entendí bien. En fin, sumémonos ya al beato coro de las plañideras. ¡Qué intolerable ese inaudito desacato al Supremo de la AVT!

Plumillas al borde de un ataque de nervios
Luis del Pino Libertad Digital 22 Febrero 2007

Durante muchos meses, hemos estado oyendo la tontería de que todo lo que íbamos denunciando los medios independientes tendría explicación cuando la información del sumario se conociera al completo. Después, cuando se desclasificó la documentación del sumario y se comprobó que las cosas que veníamos denunciando eran ciertas, se cambió el argumento, para sostener que "los conspiranoicos" seríamos definitiva e irremisiblemente refutados en cuanto el juicio se celebrara.

Bueno, pues ha llegado el juicio y lo que la sociedad española está viviendo es el paulatino derrumbe de la versión oficial. Un derrumbe primero de imagen: los españoles están teniendo la oportunidad de ver de primera mano a esos famosos "islamistas" a los que se responsabilizó de los atentados. Y lo que está viendo es a una panda de pringados que nada tiene que ver con los fanáticos terroristas de Al Qaeda que hemos podido contemplar en otros juicios. Y ese derrumbe de imagen amenaza con transformarse en un derrumbe de las pruebas fundamentales del caso en cuanto los testigos empiecen a desfilar por el estrado.

Así que aquí estamos tan tranquilos esos "conspiranoicos" a los que decían que el juicio iba a desmentir, mientras que en los medios que defienden la versión oficial los nervios empiezan a cundir de una forma realmente llamativa. Ya no son sólo las amenazas de presuntos policías a determinados periodistas; ya no son siquiera las agresiones de los miembros de cierta asociación a otras víctimas del 11-M; ahora se ha desatado la campaña contra uno de los abogados defensores desde los medios del Imperio Prisa.

Resultaba previsible, y así lo pronostiqué en petit comité hace ya unas semanas: el hecho de que el "culpable oficial" del 11-M, Jamal Zougham, tenga por fin un abogado capaz de defenderle destroza por completo la estrategia que se habían marcado para este juicio aquellos que tratan de imponer la versión oficial, así que cabía esperar una campaña de desprestigio más pronto que tarde. No me equivoqué en la predicción: ayer empezó esa campaña en la Cadena Ser.

¿Qué tiene el 11-M que les pone tan nerviosos? ¿No habíamos quedado en que España se merece un Gobierno que le diga la verdad? ¿No iba este juicio a dejar claro que todas las denuncias de "los conspiranoicos" no eran más que fantasías propaladas por periodistas que sólo buscan enriquecerse? Entonces, ¿por qué, en lugar de esperar tranquilamente a que los hechos nos desmientan, necesitan recurrir a las amenazas, a las intoxicaciones, a las campañas de desprestigio? ¿O es que, quizá, los hechos no nos van a desmentir?

La mentira tiene las patas muy cortas. Y yo les recomendaría, a esos defensores de la mentira oficial que tan nerviosos están, que se tomen un barril de tila. Porque, si están nerviosos a estas alturas, dentro de unas semanas les puede dar una apoplejía. Mientras tanto, los conspiranoicos seguimos aquí, donde siempre hemos estado: tratando de informar a la gente sobre los hechos. Y, al final, los hechos son tozudos. Ningún eslogan resiste su embate.

La información nos hace libres.

Palabras firmes y cartas marcadas
Lorenzo Contreras Estrella Digital 22 Febrero 2007

Teóricamente las conversaciones, los diálogos, las negociaciones o como quiera llamarse a esa componenda que protagonizan el Gobierno y el PSOE con ETA y sus adláteres de partenaires, son asuntos bloqueados. En realidad, todos los ensayos por las dos partes, en el afán de llegar juntos a “soluciones” rentables al cincuenta por ciento, se mantienen. Hay declaraciones discrepantes por encima de la mesa. Por debajo, las manos se estrechan. Es una partida de mus con las cartas marcadas.

Arnaldo Otegi, que se la juega en este envite, acusa a Zapatero de adoptar una “postura inmovilista” cuando agita la Ley de Partidos como factor indispensable para la solución del “conflicto”. El portavoz batasuno condena, con toda la sonoridad que le es posible, las palabras pronunciadas por el presidente del Gobierno en Vitoria, los llamados “cinco principios” de final de la violencia, respeto a la legalidad, acuerdo multipartito en el marco de la Constitución, ni un paso más si lo anterior se incumple y determinación sincera para lograr la paz.

Sobre el papel, por tanto, dadas las actitudes discrepantes, nada que hacer. Los zapateristas procuran armar ruido con la contundencia de tales principios. Uno de los socialistas vascos más significados, Miguel Buen, ha dicho de ZP que la sociedad española debería sentirse orgullosa de tener un presidente con ideas tan claras. Sí, las ideas así expuestas son claras, diáfanas y nítidas. Lo que ya no parece tan claro son las intenciones. Y como prueba del nueve de que la hipocresía política está ahí, bien abrigada por debajo de la mesa, es que si Dios no lo remedia, y parece que no está por la labor de meterse en dibujos que corresponden a los hombres, la tercera marca de Batasuna, el llamado Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV), marcha imparable en la empresa de saltarse la legalidad e incrustarse en el proceso electoral de mayo y los que vengan. Los parlamentarios socialistas del Congreso de los Diputados no quieren la ilegalización de la citada “marca”, según pretende el PP a través de una proposición no de ley. El Gobierno se atreve a defender la tesis de que “no hay pruebas” de que ETA y Batasuna estén detrás de su nueva criatura legal y, por tanto, nada de ilegalizaciones preventivas. El Tribunal Constitucional ha fortalecido esta actitud con su doctrina de que la no condena de un atentado no basta para la ilegalización de la organización que se abstiene de pronunciarse. Ahora, por tanto, ante la expectativa de tener que hacer frente a los requerimientos de la pacificación a costa de lo que sea (ZP se abonó en su día al famoso “cueste lo que cueste”), el Gobierno cuida la correspondiente coartada como oro en paño.

Lo que hace en el “ínterin” es impartir la consigna disciplinaria de que es preciso mostrar actitudes enérgicas en amparo de la más estricta legalidad. Ante todo, por consiguiente, respeto a lo establecido. Larga vida a la Ley de Partidos, que durará todo lo que tenga que durar y ni un minuto más. Lo que los nacionalistas olfatean es que la famosa “olla podrida” huele cada vez mejor, como corresponde a la conocida receta culinaria. Lo ha manifestado Joseba Egibar, el hombre fuerte del peneuvismo guipuzcoano: “Las cosas se están precipitando, y esperemos que para bien”, porque, además, tras el atentado de Barajas, “se han movido muchas cosas y los ciclos son cada vez más cortos”.

Y tanto que lo son. Egibar sabe lo que dice. Lo que la terrible explosión de Barajas ha movido ha sido algo más que un módulo de las nuevas instalaciones. Antes, evangélicamente, era la fe la que movía montañas. Ahora son las bombas de ETA, siempre bien y oportunamente administradas. Los ciclos cada día más cortos revelan la presión de las prisas. Y cuando el dirigente nacionalista insta al presidente Zapatero para que cumpla con el deber de “dar con la fórmula”, sabe bien a quién se remite.

No se den prisa por favor
POR FRANCISCO DE ANDRÉS ABC 22 Febrero 2007

No es fácil oponerse a la independencia de Kosovo, pero admitir la secesión de la ex provincia serbia sin estrictas garantías sería un gran disparate. Así lo creen muchos analistas en política balcánica y europea, que dan por sentado que el «plan Ahtissari» pasará al Consejo de Seguridad de la ONU el mes que viene tal como está redactado, con independencia de los zapatazos y amenazas de Serbia y de Rusia.

El plan del mediador internacional no menciona la «palabra maldita», pero el mismo ex presidente finlandés ha admitido que, una vez aprobado y cumplido el periodo de transición, la aparición del minúsculo Estado kosovar en el mapa europeo «irá muy deprisa». La Unión Europea calmará al gobierno serbio, todavía bajo control de la unión de partidos moderados, con la zanahoria de la apertura de negociaciones de adhesión y alguna que otra golosina más. En cuanto a Rusia, nadie podrá evitar que vete la aprobación del plan en el Consejo de Seguridad de la ONU; ni tampoco que en las semanas y meses posteriores a su veto el gobierno de Moscú sea uno de los pocos regímenes europeos que no reconozca la nueva realidad kosovar.

El ministro de Defensa ruso, Ivanov, candidato a suceder a Putin en el Kremlin, ha advertido que la eventual independencia de Kosovo podría crear una reacción en cadena en otras regiones separatistas de Europa y en el espacio postsoviético. Y no le falta razón. Desde la desaparición de Yugoslavia, el movimiento en favor de una «Gran Albania» (que los nacionalistas disfrazan piadosamente como la «Albania Étnica») ha ido a más. Con un 90 por ciento de ciudadanos de origen albanés entre los dos millones de kosovares, la tentación de unión con la vecina Albania será casi insoportable una vez que se retiren de Kosovo las tropas de la OTAN y se consagre por referéndum la independencia. Hay además importantes minorías albanesas en Macedonia (una cuarta parte de su población), así como en Serbia y en Montenegro, donde también se escuchan los cantos de sirena nacionalistas. Otro dato interesante. Los albaneses son musulmanes ajenos, hoy por hoy, a la cultura democrática como han puesto de relieve las recientes elecciones municipales.

España
Los policías no cachearon a la novia de De Juana «por orden de la superioridad»
Un parte oficial destapa privilegios para el etarra mientras Rubalcaba niega el trato de favor
R. Ruiz / R. L. Vargas La Razon 22 Febrero 2007

Madrid- Las pruebas se vuelven contra las palabras del ministro del Interior en el caso de la entrevista del diario británico «The Times» al etarra Iñaki de Juana Chaos. Alfredo Pérez Rubalcaba aseguraba ayer con contundencia durante su comparecencia en el Senado que «nadie ha dado instrucciones de no cachear a las visitas» que ha recibido el terrorista en el hospital Doce de Octubre de Madrid -donde está ingresado a causa de su huelga de hambre- e insistió en que el Ejecutivo ha cumplido «punto por punto» la Ley General Penitenciaria.

Sin embargo, el parte de incidencias del citado centro hospitalario que firman a diario los policías encargados de la vigilancia del preso quitan la razón al ministro. El documento afirma que hubo órdenes «de la superioridad» en las que se pedía expresamente que no se cacheara a la compañera sentimental de De Juana cuando fuera a visitarle y únicamente se le pasara el detector de metales, la llamada «raqueta», aunque Rubalcaba asegurase ayer que la fotografía publicada por «The Times» fue tomada por el abogado de De Juana. El parte, firmado por el funcionario de turno con fecha 8 de octubre de 2006, dice textualmente: «Siendo las 18:25 horas, nos comunica el subinspector de turno que, por orden de la superioridad, a la compañera sentimental del detenido de la habitación 110-1 -en la que se encontraba entonces el etarra-, que cuando vaya a visitarle no es preciso que la cachee ninguna compañera y que solamente le pasemos el detector de metales».

Ataques sindicales
Los dos sindicatos policiales más importantes, el Sindicato Unificado de Policía (CEP) y la Confederación Española de Policía (CEP), aseguraron ayer que fue Instituciones Penitenciarias de donde partió la orden de no realizar cacheos integrales a las visitas que recibía De Juana y que permitieron que alguien pudiera acceder con una cámara de fotos hasta la habitación del preso para sacarle las famosas imágenes.

El secretario general del SUP, José Manuel Sánchez Fornet, aseguró que le consta que existió «una llamada telefónica» desde la Dirección General de Instituciones Penitenciarias para que los cacheos, en lugar de integrales, fueran «ordinarios y más superficiales». «Si el ministro dice que no se ha realizado la orden de no hacer cacheos, no se ha dado, pero sí es verdad que es una orden de cacheo superficial, que desde el punto de vista policial no es un cacheo», afirmó tras una reunión con el portavoz del PP en el Senado, Pío García-Escudero.

Con García-Escudero también se reunió el secretario general de la CEP, Ignacio López, que mantuvo, igualmente, la existencia de dicha orden. «Esas instrucciones existen», afirmó López, que además advirtió de que negar esta evidencia es «un gran error» ya que «está documentado» en el libro de registros.
Los responsables de los sindicatos coincidieron en señalar que esta relajación en las medidas de seguridad fue lo que motivó que se pudieran hacer las fotos a De Juana publicadas en «The Times», como demuestra el hecho de que cuando se reanudaron los cacheos integrales a las visitas del etarra se le incautó un spray de gas pimienta su compañera sentimental.

Pese a que Rubalcaba afirmase que, «con toda seguridad», las fotografías fueron tomadas por sus abogados, su departamento no tiene capacidad para sancionar a los letrados. Prisiones sólo podría haber sancionado una conducta irregular de alguno de sus funcionarios, pero no es el caso, informaron a Europa Press fuentes del departamento que dirige Mercedes Gallizo.

Sanción a los abogados
Asimismo, las mismas fuentes explicaron que el solo hecho de hacer la foto tampoco es constitutivo de delito porque se realizara dentro de un módulo penitenciario, ya que la persona retratada dio su consentimiento para ello. Según los consultados, la decisión del Colegio de Abogados, a quien se comunicará el incidente, supondrá la única sanción posible a los letrados del terrorista.

El presidente del Consejo General de la Abogacía Española (CGAE), Carlos Carnicer, afirmó al respecto que antes de tomar medida alguna contra los abogados de De Juana hay que esperar las pruebas que pueda aportar Rubalcaba para sostener sus acusaciones y después comprobar que se trate de un hecho delictivo, ya que lo delictivo «es obtener fotografías sin permiso del fotografiado». «¿Conocen ustedes alguna norma que prohíba tomar fotos a un señor preso?», se preguntó.

Democracia sin patas
POR ÁLVARO DELGADO-GAL ABC 22 Febrero 2007

EL deterioro de la política en España ha adquirido un ritmo que los aficionados a la música calificarían de vivace, con visos de ir a más y rematar en prestissimo. Se trata de un hecho sin duda emocionante, pero también de una pésima noticia para quienes estiman que la conmoción constante de las reglas de juego genera caos y pone en riesgo la pervivencia del sistema. El gobierno democrático cobra cuerpo, y eficacia, gracias a una combinación adecuada de orden y desorden. La lucha por el poder es fatalmente brutal, y se encuentra, por lo mismo, en tensión permanente con las normas que asociamos a la convivencia civilizada. Tal es el motivo de que gente en absoluto estúpida -piensen en Hobbes- haya entendido que es preferible un mandamás, que muchos y simultáneos aspirantes a mandar. La democracia intenta vencer los escrúpulos hobbesianos mediante dos principios señeros. En primer lugar, se pone límite a la acción de los partidos. En los estados democráticos, rige la ley, la cual, además de hallarse bajo la tutela de los jueces, sólo podrá someterse a una alteración estructural mediante acuerdos que envuelvan a una parte sustancial de la clase política. Hablando en plata: sólo será agible cambiar la Constitución, con el beneplácito concurrente de los que, en el día a día de la pugna partidaria, se conducen como antagonistas, y muchas veces, como enemigos. La resultante es una contención del destrozo. Quizá ayude, para comprender mejor el caso, un símil balompédico. A lo largo de un partido, hay gente que acaba con el peroné roto, y a veces se mete el balón en la portería rival usando un puño, y no el pie. Pero la existencia de unas reglas de juego no impugnables unilateralmente, y las garantías que ofrece un árbitro falible, aunque no indigno de confianza, evitan que se ganen los partidos por medios extrínsecos al fútbol. El fútbol es fútbol, y la política democrática es política democrática, justo en la medida en que está determinado qué es lícito o no lo es en el trance de ganarle por la mano al rival.

El otro gran hallazgo de la democracia consiste en establecer una conexión entre la lucha de los partidos, y los programas de gobierno. En un mundo ideal, en un mundo idílico, el público democrático se compondría de individuos que, tras informarse adecuadamente, estudian serenamente los programas electorales y se pronuncian por el que les parece mejor. El mundo real, por desgracia, dista leguas de este mundo ideal. En el mundo real, nadie se toma demasiado en serio los programas, que los partidos tampoco elaboran con una regla de cálculo en la mano. Se vota, en fin, un poco a bulto. En el mejor de los casos, a la luz de datos imperfectamente transmitidos por medios de comunicación afectados de intereses, sesgos, y manías varias. Resultaría absurdo afirmar, no obstante, que el ciudadano vota como quien echa una moneda al aire. Existe una orientación partidaria, y suelen existir líderes de los que, como mínimo, no se esperan ciertas cosas. Por todo ello, la lucha partidaria genera información. Los políticos no se embisten a testarazos sino con argumentos, y estos argumentos facilitan pistas sobre lo que harán si logran auparse a las alturas. Esta reflexión, sumada a la anterior, nos depara una definición de urgencia de lo que es una democracia en estado de forma aceptable: en las democracias bien conducidas, los políticos pelean dentro de marcos estables y convierten sus estrategias de toma del poder en información útil al ciudadano. De aquí a las ambiciosas fórmulas de autogobierno que propugnan los adalides del republicanismo, media un abismo. Pero esto es lo que hay. Y lo que hay es mucho mejor que nada, y tal vez mejor que las construcciones de laboratorio que los decepcionados por la democracia realmente existente se entretienen en proponer desde la atalaya de la filosofía especulativa.

Dicho lo dicho, resulta fácil hacerse cargo de por qué la democracia ha dejado de funcionar bien en España. El origen del fenómeno viene de lejos -recuérdese el dóberman que la propaganda socialista incluyó en la campaña del 93; recuérdese el uso oportunista del caso Gal por el PP, y el pasmoso escapismo de González por esas mismas fechas; y recuérdese, por ir a desarrollos más recientes, el desastroso comportamiento de los dos partidos en el pasillo de tiempo que comunica el 11-M con el sufragio del día 14-. El proceso arranca, repito, de lejos. Pero se ha acelerado gigantescamente a impulsos de un factor añadido: la idea de Zapatero de mudar la Constitución eludiendo los mecanismos ortodoxos, los cuales exigen una mayoría sólo asequible mediante un acuerdo con la oposición. La iniciativa de Zapatero, además de gravísima, ha sido transparente. El Pacto del Tinell consagró el intento de expulsar a la derecha del espacio civil; y la broma de la recuperación de la memoria histórica añadió, a la exclusión de facto, el vejamen moral. Tengo amigos que, luego de criticar los excesos del presidente, añaden que el PP es intratable en vista de que sigue alojando a dos o tres figuras que tendrían que haber pasado a un segundo plano o a la vida privada por motivos urgentes de decoro público. Concuerdo con ellos en que la permanencia de esas personas es profundamente infeliz. Yo incluiría otros pasivos en el balance del PP, empezando por el hecho de que no tiene una noción precisa de lo que planea hacer, si es que se le presenta la oportunidad de hacer algo. Ahora bien, hay que tener claro el orden de magnitudes. Las patologías o disparates del PP se sitúan, todavía -vaya usted a saber lo que ocurrirá en un futuro- en el plano de la política ordinaria. Zapatero, sin embargo, ha ido mucho más allá. Ha convertido la política ordinaria, en extraordinaria.

Esto es, ha convertido en mercancía negociable el propio contexto de la política. Resucitó el Estatuto catalán, que probablemente es inconstitucional y que en todo caso es inviable, para salir del atolladero en el que atolondradamente había metido el pie. Y ahora prepara grandes cosas con el fin de no perder todas las plumas en el laberinto del llamado «proceso de paz». De momento, ha causado un daño enorme al Parlamento y a otros sistemas de control esenciales, como el Tribunal Constitucional. Y se registrarán, me temo, nuevas bajas ilustres durante el año que nos separa de las elecciones. Componiendo vectores, nos encontramos con que la democracia ha empezado a cojear de sus dos pies. La pugna partidaria no se circunscribe ya al espacio que dibuja la ley, puesto que es la propia ley la que está en el alero. Y por supuesto, los partidos han dejado de decir nada interesante sobre las cuestiones que más afectan a la vida material de los españoles: educación, economía, o I+D. Es imposible tomarse en serio estas cosas, cuando está pendiente la cosa de la que dependen las restantes cosas. Quiero decir, el tipo de país en que vamos a vivir.

Recupero la fórmula que usé hace un rato: cuando sólo se habla del Apocalipsis, la política deja de suministrar información útil. A lo tonto, y como quien no quiere la cosa, hemos concluido por colocarnos en una situación muy delicada.
ÁLVARO DELGADO-GAL

Monotema
KEPA AULESTIA El Correo 22 Febrero 2007

La ralentización de la actividad parlamentaria a causa de las diatribas que se suscitan en torno al terrorismo etarra y a sus efectos directos o inducidos invita a preguntarse por el retraso que habrá acumulado ya la propia sociedad, lastrada por ese mal que lo emponzoña todo. Resulta poco útil imaginarse qué hubiese sido de este país si ETA no hubiera existido. No es probable que, a través de semejante ucronía, pudiésemos llegar a alguna conclusión operativa. Pero lo que parece indudable es que la lacra violenta ha agudizado entre nosotros males que también aquejan a las sociedades de nuestro entorno. Nuestro mayor logro está ahí. Hemos conseguido diluir el bien y relativizar el mal mediante un recurso ciertamente ingenioso: acabar con la culpa. Todo gracias a la existencia de ETA. Mejor dicho, a la persistencia del asesinato cometido no por una o varias voluntades personales sino por el conflicto. De manera que si ahora nos pusiésemos a dilucidar quién tiene la culpa de que se haya ralentizado la actividad parlamentaria, asistiríamos a una múltiple transferencia de responsabilidades. Pero serían pocos los dedos apuntando a ETA.

La dialéctica entre la victimización y el victimismo ha acabado orillando o velando lo que en otras circunstancias sería materia de discusión en el legislativo y de prioridad para las estrategias de partido. Pero aquí lo único que destaca de las proposiciones, leyes y presupuestos es aquello que hace referencia a la identidad, es decir, a la división. Una identidad y una división exacerbadas precisamente por la sombra terrorista. Es más, la sospecha recae sobre iniciativas que en otras circunstancias podrían debatirse con normalidad -como los modelos lingüísticos-; mientras que otras, que en situaciones normales serían objeto de interés, pasan absolutamente desapercibidas -como la liquidación de las cuentas públicas-. Claro que los datos económicos ayudan mucho. De hecho, hemos acabado creyéndonos que Euskadi crece a pesar de ETA. Cuando la relación es la inversa: ETA se perpetúa porque Euskadi crece. Y si eso es así, qué importará que el Parlamento acumule un retraso de siete meses mientras Euskadi crezca. Y qué importará que el ejercicio de la política se reduzca a una pugna entre posturas verbales, entre retóricas que aspiran a recrear universos cautivos, mientras la economía vaya bien. El problema es que la lentitud parlamentaria conduce a la levedad. Y no hay levedad más evidente que la de un Parlamento cuyo objeto de control hace tiempo que se esfumó. Es verdad, no es éste nuestro principal problema. Pero es el grave problema con el que nos toparemos el día que ya nadie se sienta amenazado. Un tiempo perdido para siempre.

k.aulestia@diario-elcorreo.com

El error de tomarse en serio a ETA
Por José Luis González Quirós* El Confidencial 22 Febrero 2007

Rodríguez Zapatero ha tenido la habilidad de construir un discurso en torno a ETA que está lleno de equívocos, pero que le resulta muy rentable desde el punto de vista político. Tal vez no sea el primer político que procede de este modo, pero es el que ha conseguido elevar a ETA a la condición de problema primordial de la democracia, algo que nunca debería haber sucedido.

Los españoles estamos tan contentos de lo bien que nos van las cosas que corremos el riesgo de confundirnos de problemas, de incurrir en el vicio adolescente de desdeñar la complejidad del mundo para encerrarnos en el monocultivo de un sentimiento íntimo, intenso, arrebatador. Cualquier observador de nuestra realidad política concluirá que estamos viviendo una época de auténtico ensimismamiento, de exceso en el recato de nuestra mirada. El mundo exterior apenas existe, como no sea para sacrificarlo en el altar de nuestra empecinada lucha provinciana: Guantánamo, ha dicho hace poco el portavoz del PSOE, es una muestra de los errores de nuestra política y la prensa internacional sigue sin enterarse.

Entregados como estamos a nuestras minucias, a las cuitas de la clase política, a los pleitos de competencias que, en realidad nos debieran importar un ardite, pasamos por alto las cosas que deberíamos atender: la construcción de un sistema educativo sólido y durable, la reforma de una Universidad absolutamente retrasada y fuera de órbita, la construcción de una política de la ciencia seria y constante, los problemas que nos va a plantear la emigración, el cambio de la política del suelo, la consecución de una Justicia eficaz, creíble y equitativa, y así un largo etcétera. Como la economía va más o menos bien y mientras dure, nos entregamos a cambio a la ensoñación del diálogo de civilizaciones y al fin de ETA.

Nada nos está vedado: nuestra esperanza, lo ha dicho Zapatero, es un cimiento sólido para conseguir toda clase de bienes por quiméricos que sean. Así nos entregamos a una política de gran estilo con ETA, cuando lo de ETA debería haber sido una cuestión molesta, pero relativamente pequeña que un Estado serio debería entregar a sus funcionarios y al ejercicio ordinario de la policía y la ley. Aquí no, aquí con ETA hay que hacer castillos en el aire y así acabamos convirtiendo a Otegi en un estadista y a Iñaki en un héroe de portada.

Que la izquierda juegue a eso se entiende porque la izquierda es muy consciente de que se tiene que reinventar, que tiene que vender alguna especie de esperanza mística sin la cual se acaba viendo la clase de gestores que hay debajo de la capa y se comprueba que están hechos de la misma estofa, y a veces peor, que los políticos profesionales de cualquier tendencia. Pero que la derecha haya entrado a ese juego no deja de ser un error muy de principio. Haber hecho de la lucha contra ETA el problema de los problemas, el quicio en el que se discute el ser y el no ser de la derecha y de la izquierda es una barbaridad. Si a ello se añade que, de paso, nos dedicamos a agigantar el vetusto problema de España, se comprenderá que el negocio no es de los más inteligentes.

El fin de ETA llegará como llega todo, y a fe que habría llegado más deprisa si se hubiese continuado con una política eficaz y constante, de Estado, como la que se inició en la legislatura anterior. Además, como ha escrito en ABC Miguel Ángel Quintanilla, perder la esperanza de ver el fin de ETA es el único modo de que ETA pierda toda esperanza de ver el nuestro. Hay que acostumbrarse a convivir con lo que no nos gusta, porque eso es una consecuencia necesaria de la libertad. Y si los de ETA pegan tiros y ponen bombas, pues policía y jueces, pero nada más. Entre unos y otros les hemos hecho el favor de ser importantes, algo que seguramente les motiva más que la independencia. Tenemos que cesar en ese error y, muy particularmente, tiene que hacerlo Rajoy.

Son muchos más los españoles que se preocupan de lo caras que se están poniendo las hipotecas que los que pierden el sueño con el final de ETA. El PP tiene que dedicarse a que los ciudadanos se convenzan de que con Rajoy les va a ir mejor, y es lógico que los socialistas quieran hacernos creer que lo de ETA solo pueden arreglarlo ellos, que son imaginativos y no se cortan un pelo, mientras que la derecha puede llegar a parecer empeñada en darles la razón porque no evita el error de principio de convertir a ETA en el summum de su política. Rajoy, tiene, desde luego que defender la continuidad y la seriedad del Estado y el respeto a la ley, pero no tiene que esforzarse en que los españoles se crean eso porque ya lo saben: lo que quieren oír no es que habrá policía y cárcel para ETA si persiste en usar las pistolas que roba, eso la gente lo da por supuesto, eso no se discute. Lo que tiene que decir a los electores es que van a vivir mejor, quizá con menos ideales pero mejor, quizá sin irritar a los malos (entiéndase que hablamos de Bush) pero mejor, quizá con otro talante, pero mejor, quizá sin alianza de civilizaciones ni procesos de paz, pero con hipotecas menos apretonas, mejor.

Los españoles no somos demasiado buenos en la coordinación de masas, en cantar todos al tiempo, por ejemplo. Nos gusta más ir por libre y cantar el chunda, chunda a nuestro aire. El gobierno de ZP quiere meternos en cintura: que no comamos hamburguesas, que no corramos más de la cuenta si queremos llegar a fin de mes, que paguemos más impuestos solidarios, que pensemos como es debido. El gobierno aprieta las tuercas y buena parte de la oposición se dedica a hablar de si Pérez Tremps es incompatible o de si los tipos de dinamita son tres o cuatro (y, al parecer, dependiendo del número, la culpa podría ser de… ETA, más de lo mismo).

Felipe González ganó por goleada en el 82 diciendo que el cambio era que España funcionase: los españoles estaban hartos de noticias trascendentales, de sobresaltos. Ahora los españoles pueden empezar a estar hartos de grandes palabras, de bobadas solemnes. La derecha ha acreditado que sabe gestionar mejor, que resuelve problemas, pero parece empeñada en demostrar que no le cae bien la ETA. Ciertamente curioso.

* José Luis González Quirós es periodista

LOS TERRORISTAS, SATISFECHOS CON LA FUERZA INTERNACIONAL
Israel presenta una queja ante la ONU por el rearme de Hezbolá pese al despliegue de sus tropas en Líbano
El Gobierno israelí ha presentado una queja al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y al Consejo de Seguridad, tras las constantes violaciones por parte de los terroristas de Hezbolá de la Resolución 1701 que puso fin a la última guerra del Líbano. Israel exige a la ONU que preste más atención a la frontera entre Líbano y Siria, por donde se introducen armas para los terroristas. España aporta un millar de soldados a las fuerzas internacionales desplegadas en el sur del Líbano. En cambio el líder de los terroristas, Hasan Nasralá, elogiaba recientemente sus relaciones con las tropas de la ONU.
EFE Libertad Digital 22 Febrero 2007

La interceptación la semana pasada de un camión con armas para los terroristas de Hezbolá y el discurso de su líder, Hasan Nasralá, el viernes en el que confirmó que sus hombres se están rearmando y que están recibiendo armas del exterior, han sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia israelí.

En los últimos meses, pese al despliegue de las fuerza de la ONU en el sur del Líbano, Israel ya ha denunciado en reiteradas ocasiones que los terroristas de Hezbolá se están rearmando y reforzando sus posiciones destruidas durante la guerra de este verano.

En una carta entregada este miércoles al secretario general de la ONU y al presidente de turno del Consejo de Seguridad, Eslovaquia, por el embajador israelí ante ese foro internacional, Dani Guillerman, dijeron hoy a Efe fuentes del Ministerio de Exteriores en Jerusalén.

En la misiva, Guillerman expresa su "alarma por los últimos incidentes relacionados con Hezbolá". Israel subraya que Hezbolá viola con ello la resolución 1701 del pasado agosto, que establece un boicot de armas a los terroristas. El Gobierno israelí considera que Hezbolá "se burla de la resolución 1701" y exige a la ONU que preste más atención a la frontera entre Líbano y Siria, por donde, según los organismos de inteligencia de Israel, se introducen las armas.

Guillerman advierte en su carta de que "el rearme de Hezbolá pone en peligro a toda la región". "Deben realizarse más esfuerzos para supervisar la frontera entre Siria y Líbano para hacer respetar el embargo de armas", refiere la misiva.

LA GENERALIDAD "MIENTE" CUANDO ASEGURA QUE ES SIMILAR
Un estudio de Convivencia Cívica Catalana concluye que los estudiantes catalanes tienen un nivel de castellano inferior a los del resto de España
Convivencia Cívica Catalana ha elaborado un estudio sobre el conocimiento del castellano de los estudiantes catalanes que asegura que éste es "notablemente inferior" a los alumnos de la misma edad del resto de España, y que el dominio del catalán es siete puntos superior al del castellano. El presidente de esta organización, Francisco Caja, que ha presentado el estudio en conferencia de prensa, ha subrayado que éste pone de manifiesto que el gobierno de la Generalidad "miente" cuando asegura que el nivel de competencia en castellano de los estudiantes catalanes y los del resto de España es similar al finalizar la enseñanza obligatoria.
EFE Libertad Digital 22 Febrero 2007

El estudio de Convivencia Cívica Catalana (CCC) parte del análisis de dos estudios, uno del Instituto Nacional de Calidad y Evaluación (INCE), que depende del Ministerio y del que se han extraído los datos correspondientes a Cataluña, y otro del Consejo Superior de Evaluación del Sistema Educativo de Cataluña, de la Generalidad, y que utilizan información del curso 1999-2000.

El informe destaca que en aspectos como la ortografía del castellano el porcentaje de alumnos que cometen errores en castellano de forma frecuente es del 12 por ciento en el resto de España y del 26 por ciento en Cataluña. Otro ejemplo es el del conocimiento de la literatura en lengua española, apartado en el que la media de los alumnos catalanes que se considera que domina esta materia es del 35 por ciento frente al 79 por ciento en el resto de España.

Según este informe, el nivel global de dominio del castellano es además inferior al de la lengua catalana en siete puntos porcentuales ya que el 63 por ciento de los alumnos de cuarto curso de la ESO se considera que llegan a un conocimiento mínimo de castellano mientras son un 70 por ciento los estudiantes que adquieren este nivel en catalán. El único apartado en el que el conocimiento del castellano por los dos grupos de alumnos (catalanes y del resto de España) era similar es el de la comprensión del idioma.

El aumento de una hora a la semana de castellano no lo "subsanará"
Caja ha subrayado que, a la luz de estos datos, el incremento de una hora a la semana de castellano en la educación Primaria, que establece el decreto de mínimos del Gobierno, no subsanará "las carencias tan sustanciales que se exponen en el estudio".

En esta línea, Convivencia Cívica aboga por un cambio drástico de modelo educativo que pase por la supresión de la inmersión lingüística en catalán y garantice la enseñanza en la lengua materna de cada alumno hasta los ocho años y la introducción posterior de manera paulatina de la segunda lengua.

El presidente de CCC ha criticado en especial las aulas de acogida para inmigrantes que ha puesto en marcha el departamento de Educación en muchas escuelas para facilitar la adaptación de este alumnado al sistema educativo catalán, instrumento que Caja considera es "discriminatorio" y "segregacionista" porque separa a los alumnos.

Terrorismo
IKER GALLASTEGUI ANTE LA AUDIENCIA NACIONAL TRAS LA DENUNCIA DE ESPAÑA Y LIBERTAD
El fiscal no realizó ninguna pregunta a Gallastegui
Minuto Digital  22 Febrero 2007

En el día de ayer declaró como presunto autor de un delito de enaltecimiento del terrorismo Iker Gallastegui, tío de la etarra Irantzu Gallastegui que colaboró en los asesinatos del abogado Fernando Múgica y del concejal del PP en Ermua Miguel Angel Blanco, y de la que se sospecha que participó en, al menos, otros dos atentados contra concejales del Partido Popular y un policía.

Los hechos por los que se investiga al tío de la etarra se remontan al pasado día 12 de Julio, cuando en un reportaje realizado y emitido por Telecinco sobre el secuestro y asesinato del concejal del PP de Ermua Miguel Ángel Blanco, Gallastegui justificó los asesinatos de ETA.

Sus palabras exactas fueron: "¿Por qué tenemos que pedir perdón? ¿Quién nos ha pedido perdón a nosotros por cuarenta años de franquismo?", “En ETA no hay gente de esa a la que le guste matar, no la hay. Es su deber, matan porque es un deber patriótico".

Tras estas declaraciones la Plataforma España y Libertad se querelló contra Gallastegui.

En la declaración prestada ayer en la Audiencia Nacional Iker Gallastegui no se retractó de estas palabras y se limitó a decir que "está falsificado. hay declaraciones que hizo para una cadena italiana y las utilizaron en otra cadena española mal interpretado y fuera de contexto y que nunca hubiera hecho de saber que eran para ese programa. Que nunca hubiera intervenido sabiendo que era un reportaje sobre Miguel Ángel Blanco porque no echa vinagre sobre familiares que están sufriendo. Reitera que la persona que le entrevistó era para la televisión italiana".

Por parte del Ministerio Fiscal no se formuló pregunta alguna. El letrado de la Plataforma España y Libertad, Iñigo Martínez de Artola interrogó al imputado por su relación con colectivos del entorno etarra y su intención a la hora de hacer aquellas declaraciones ante las cámaras de TV, negándose en todo momento a responder las preguntas formuladas por la acusación particular. Igualmente asistió un letrado en representación del Foro de Ermua

"UNA POSTURA CÍNICA E IRRESPETUOSA"
La Coordinadora general de España y Libertad, Yolanda Morín, ha manifestado tras la comparecencia de Gallastegui que "a la alegría de ver como van pasando ante el juez todos estos que justifican la violencia, hay que restar la tristeza que produce comprobar como intentan a última hora justificarse y echar la culpa a cualquiera, en este caso a Tele 5"

La Coordinadora ha manifestado que "Gallastegui no ha querido responder a las preguntas de nuestro abogado Iñigo Martínez de Artola, y se han quedado en el tintero asuntos de extrema gravedad ya que se le preguntó, entre otras cosas, si apoyaba los métodos de ETA o si había militado en la izquierda abertzale"

Morín ha manifestado que "la Plataforma España y Libertad continúa trabajando en otros asuntos relacionados con la defensa de la libertad y el Estado de Derecho, y en breve podremos ver ante los tribunales a algunas personas muy conocidas que no han dudado en justificar la violencia"

Islam
LA ORGANIZACIÓN 'ULTRA' JUNTA ISLÁMICA PIDE A LOS MUSULMANES ESPAÑOLES QUE NO VOTEN AL PP
se recomienda votar al PSOE, IU, Coalición por Melilla o la UDCE
Minuto Digital 22 Febrero 2007

Cualquiera antes que el Partido Popular. Así piensan en la organización islamo fascista Junta Islámica, desde la cual aconsejan sin ningún recato que no se vote al PP. En un artículo de opinión firmado por Yusuf Fernandez, director de la web radical webislam, se recomienda votar al PSOE, IU, Coalición por Melilla o la UDCE, pero nunca al PP.

La organización radical hace un repaso a los 8 años de gobierno popular durante los cuales ellos consideran que sufrieron un 'ostracismo total'.

Los islamistas arremeten en una larga lista de despropositos contra el PP del que señalan que el "último bochorno ha sido la iniciativa del PP de Badalona de recabar firmas en contra de la construcción de una mezquita en suelo público." Tras un pormenorizado recorrido por asuntos de menor importancia y elucubraciones mentales de cierto calibre, el escrito de los radicales acaba diciendo:

"Por todo ello, cabe señalar que las victorias electorales del PP –ya sea a nivel local, autonómico o nacional- supondrían retrocesos graves en los derechos de los musulmanes en España y el alineamiento, una vez más, de nuestro país con los círculos más belicistas y reaccionarios de EEUU. Es por ello que los musulmanes no tienen más opción que participar activamente en política apoyando a las fuerzas políticas progresistas –como el PSOE, IU, Coalición por Melilla, la UDCE y otras- no sólo porque estas fuerzas apoyan en mayor o menor medida los intereses y aspiraciones de la comunidad musulmana, sino porque constituyen también una barrera frente a los sectores políticos islamófobos, que se encuentran hoy en día cobijados, en gran medida, dentro del PP. Esto también serviría para presionar al Partido Popular de cara a que en el futuro pueda evolucionar hacia una postura más constructiva y moderada. Es necesario, en especial, que los musulmanes de Ceuta y Melilla se impliquen para terminar con una situación vergonzosa, en la que las dos ciudades españolas que cuentan con una minoría musulmana más numerosa –y que en el futuro podría convertirse incluso en una mayoría- estén gobernadas por un partido que no oculta su hostilidad hacia los intereses de los musulmanes."

De esta forma, lo musulmanes españoles se alinean con la izquierda radical. Reproducimos a continuación el artículo completo de la organización radical y recomendamos su completa lectura para ilustrar la catadura moral de los musulmanes de Junta Islámica.

Los musulmanes y la política
Como es sabido, en una democracia los distintos grupos y comunidades que integran una sociedad están llamados y obligados a participar activamente en política, pues es dentro del campo de la política donde se toman las decisiones que afectan a sus vidas personales y como miembros de un colectivo. Este hecho es visto con normalidad en las sociedades democráticas más avanzadas, donde diversas comunidades, entre ellas la musulmana, mantienen de forma habitual entrevistas con los candidatos para exponerles sus puntos de vista y recabar apoyos para sus proyectos. Una vez celebrados estos contactos, estas comunidades suelen también hacer una recomendación de voto dirigida a favorecer al candidato que más se identifique con sus posiciones e intereses y dificultar el acceso al cargo de aquel otro que sea más contrario a los mismos.

La comunidad musulmana de España está integrada por casi un millón de personas, la mayoría de ellas inmigrantes y procedentes sobre todo de Marruecos. Sin embargo, un creciente número de musulmanes ha ido obteniendo la nacionalidad española debido a su arraigo social y laboral en España y a éstos hay que sumar a los miembros de la segunda y la tercera generación, que se identifican ya de una manera plena y absoluta con el país de acogida, que es el suyo, sin tener con el país de sus antecesores más relación que una vaga referencia de un origen cultural. Esta cada vez más estrecha vinculación de los miembros de la comunidad musulmana con España les plantea también una mayor responsabilidad en su actuación como ciudadanos plenos y sujetos de derecho. Desgraciadamente muchos musulmanes no parecen ser aún conscientes de esta obligación y prefieren no participar en la vida política, incluso a un nivel tan básico como es el de ejercer su derecho al voto.

La defensa de los intereses de la comunidad musulmana, como colectivo, es un derecho de cada una de las personas que se sienta integrada en dicho grupo social. Esto implica un respaldo a las opciones políticas que más se aproximen a sus intereses y aspiraciones. En España, esta labor no resulta difícil, lo cual es un hecho más para lamentar que para apreciar. En los últimos años y meses hemos sido testigos de cómo una fuerza política de raigambre nacional, el Partido Popular, ha adoptado políticas que se han opuesto a los intereses de la comunidad musulmana en España de forma bastante radical y, de forma más amplia, a las posturas favorecidas mayoritariamente por el mundo árabe y el musulmán en los foros internacionales.

En lo que respecta a la política interna, cabe señalar que durante los ocho años del gobierno del PP, los musulmanes sufrimos un ostracismo total. El Acuerdo de Cooperación de 1992, que tiene rango de ley, fue ignorado por completo y no pudo desarrollarse en ninguno de sus apartados en todo ese tiempo. Incluso algunos ministros del PP llegaron a congratularse públicamente de su falta de aplicación afirmando que ésta “no estaba en su agenda.” Las peticiones de dirigentes musulmanes para mantener reuniones con ministros y con el presidente del Gobierno fueron olímpicamente ignoradas. Al mismo tiempo, algunos ministros, como Mariano Rajoy, lanzaban mensajes a la sociedad en los que se vinculaba el fenómeno de la inmigración con el de la delincuencia, contribuyendo así a la creación, entre amplias capas de la población española, de un sentimiento de agudo rechazo hacia los inmigrantes en general y los procedentes de países de mayoría musulmana en particular.

El último bochorno ha sido la iniciativa del PP de Badalona de recabar firmas en contra de la construcción de una mezquita en suelo público. Es difícil creer que los dirigentes del PP de Badalona ignoren que entre los derechos recogidos en las cartas internacionales y en la propia Constitución Española figuran el derecho a construir lugares de culto y a ejercer y practicar la libertad religiosa, sin otra limitación que el mantenimiento del orden público. Tampoco es posible que desconozcan que las leyes y normas de ordenación urbanística aluden a la obligación de los poderes públicos de reservar espacios públicos para la construcción de dichos centros. El hecho de que la Iglesia Católica haya sido hasta ahora la única beneficiaria de esta normativa ya no tiene una justificación en la realidad social, que muestra un continuo incremento en el número de seguidores de otras confesiones –como la judía, la protestante y la musulmana- debido tanto a la inmigración como a la posibilidad que ya existe, dentro de nuestro ordenamiento constitucional, para que cada ciudadano pueda optar libremente por la opción religiosa o espiritual que prefiera. La recogida de firmas contra la mezquita de Badalona ha sido, en este sentido, un despropósito, del que sólo existen precedentes en partidos xenófobos de extrema derecha, que han convertido la manipulación desvergonzada y mentirosa del fenómeno de la inmigración en el principal recurso de sus programas electorales.

Otro triste ejemplo fue el rechazo del PP a la propuesta socialista para la aprobación de un pacto contra el racismo y la xenofobia en Canarias, presentada recientemente en el Parlamento autónomo. El PP manifestó que esta iniciativa era un intento de “vender humo de la hoguera del buen rollito de baboso talante.” Este “buen rollito” hubiera servido quizás para evitar agresiones como las sufridas por Zoraya, una mujer musulmana española de Canarias que ha sido agredida ya en cuatro ocasiones por el simple hecho de llevar un hiyab o pañuelo islámico.

A todo ello hay que sumarse la declaración del ex presidente José María Aznar acerca de la necesidad de que los musulmanes pidan perdón “por haber ocupado España durante ocho siglos”, lo que demuestra que sus conocimientos históricos parecen haber sido extraídos de un comic de los que en épocas franquistas vendían la versión del “árabe invasor” ignorando así la tesis más creíble de la presencia de un “musulmán oriundo”, bien por conversión o por su largo asentamiento en España, que integró la cultura y civilización de Al Andalus, notoria por la brillantez de su pensamiento.

En el terreno de la política exterior, la situación es similar. En la mente de todos está el hecho de que Aznar fue uno de los tres dirigentes mundiales que apoyó la invasión de Iraq, tragedia ésta que ha dejado un balance de centenares de miles de muertos y un país arrasado. No menos grave han sido las consecuencias para el patrimonio cultural de la que pasa por ser una de las naciones más antiguas de la humanidad. Un gran número de reliquias y objetos guardados en museos o fuera de ellos han sido objeto de destrucción o saqueo, incluso a manos de los propios soldados ocupantes. Aznar no dudó en hacerse eco de la mentira de George W. Bush sobre las inexistentes armas de destrucción masiva iraquíes, que fue empleada como justificación de la invasión de Iraq, y llegó a afirmar en el Parlamento nacional que tenía constancia de la existencia de tales armas. Ahora, sin ningún gesto de arrepentimiento por los centenares de miles de muertos y el sufrimiento provocado entre la población iraquí, Aznar acaba de reconocer que tales armas no existieron.

Desde la FAES, la fundación que preside, Aznar ha intentado importar a España el pensamiento extremista de los neocon estadounidenses, partidarios fervientes de la doctrina del “choque de las civilizaciones”, invitando a España a algunos de ellos, como por ejemplo a Richard Perle, llamado “príncipe de las tinieblas” en su propio país por su fervoroso apoyo a la guerra de Iraq y su radical oposición al proceso de paz entre palestinos e israelíes. Durante la reciente guerra del Líbano, el portavoz de la Comisión de Exteriores del PP, Gustavo de Arístegui, y el responsable de Exteriores del PP, Jorge Moragas, acusaron al gobierno de Zapatero de “mal disimulado antisionismo muy teñido de un fondo ideológico con fuerte carga antisemita,” debido a la postura crítica del presidente del Gobierno en relación a la agresión israelí contra el Líbano. También afirmaron en relación al hecho de que el presidente del Gobierno hubiera llevado un pañuelo palestino durante breves segundos en una reunión de Juventudes Socialistas que esto evidenciaba “la verdadera naturaleza ideológica de su Gobierno”. El PP criticó las manifestaciones ciudadanas en contra de la guerra del Líbano y ha mostrado también una similitud absoluta de puntos de vista con el gobierno de Israel en éste y otros asuntos. Más lejos aún ha ido Aznar, que se mostró partidario en julio de 2006 de que la OTAN bombardeara el Líbano “si fuera necesario.” Aznar ha pedido también de forma insistente la “urgente incorporación de Israel a la OTAN” para hacer frente al “Islam fundamentalista”. Del mismo modo, el PP ha mostrado repetidamente su oposición, incluso mediante el empleo de expresiones irónicas, a la iniciativa de Zapatero sobre la Alianza de Civilizaciones, a pesar de estar ésta respaldada por la ONU y decenas de estados.

Por todo ello, cabe señalar que las victorias electorales del PP –ya sea a nivel local, autonómico o nacional- supondrían retrocesos graves en los derechos de los musulmanes en España y el alineamiento, una vez más, de nuestro país con los círculos más belicistas y reaccionarios de EEUU. Es por ello que los musulmanes no tienen más opción que participar activamente en política apoyando a las fuerzas políticas progresistas –como el PSOE, IU, Coalición por Melilla, la UDCE y otras- no sólo porque estas fuerzas apoyan en mayor o menor medida los intereses y aspiraciones de la comunidad musulmana, sino porque constituyen también una barrera frente a los sectores políticos islamófobos, que se encuentran hoy en día cobijados, en gran medida, dentro del PP. Esto también serviría para presionar al Partido Popular de cara a que en el futuro pueda evolucionar hacia una postura más constructiva y moderada. Es necesario, en especial, que los musulmanes de Ceuta y Melilla se impliquen para terminar con una situación vergonzosa, en la que las dos ciudades españolas que cuentan con una minoría musulmana más numerosa –y que en el futuro podría convertirse incluso en una mayoría- estén gobernadas por un partido que no oculta su hostilidad hacia los intereses de los musulmanes.

Profesor dice que, intelectualmente, nacionalismo 'no tiene ni media torta'
El profesor de la Universidad de Barcelona Félix Ovejero declaró hoy que, 'desde el punto de vista intelectual, el nacionalismo no tiene ni media torta' y lo calificó como un 'pensamiento desvertebrado, lleno de costuras y con supuestos absolutamente cochambrosos'.
www.terra.es 22 Febrero 2007

Ovejero realizó estas declaraciones durante la presentación en el Círculo de Bellas Artes de Madrid de su último libro; 'Contra cromagnon. Nacionalismo, ciudadanía, democracia' (Montesinos Ensayo, 2007), a la que también acudieron el catedrático Antonio Elorza y el diputado socialista Joaquín Leguina.

Frente a los nacionalismos, el autor destacó que existe 'cierta cobardía a la hora de discrepar' dentro de la sociedad y, acompañado de escuetas risas entre la audiencia, recordó que el apellido más frecuente en las provincias catalanas 'es García', o que el segundo equipo con más aficionados en la comunidad es 'el Real Madrid'.

Además, Ovejero subrayó la 'inmoralidad de los principios' nacionalistas, especialmente al referirse a los derechos históricos que se utilizan 'para invocar reclamos políticos' y que comparó con el 'feudalismo', en el que unos tienen 'unos privilegios que están negados a otros que han nacido en otra parte'.

En 'Contra cromagnon. Nacionalismo, ciudadanía, democracia', el profesor catalán reflexiona sobre las relaciones entre la izquierda española y los nacionalismos periféricos para preguntarse si ambos términos pueden ir de la mano, y establece la paradoja de una izquierda que se declara no nacionalista pero que defiende todo lo que los nacionalistas defienden.

En este sentido, el autor señala en el libro que la izquierda española no parece haber comprendido que la obligación de proteger el derecho a la libre expresión no tiene que ir siempre unida a defender las opiniones que se vierten.

Joaquín Leguina explicó que el libro es 'necesario, racionalista y clarificador', pero destacó que 'ante todo y sobre todo es un libro catalán', ya que recoge, según él, 'el pensamiento, la sensación del complejo vivir de un catalán ni nacionalista, ni catalanista'.

El diputado socialista comentó que esta situación es 'una especie de tragedia colectiva de aquellos que se han quedado huérfanos políticamente' y reconoció que se había sentido 'desengañado' al vivir de cerca el proceso de ratificación del nuevo Estatuto de Cataluña.

Por su parte, Antonio Elorza aseguró estar 'hasta las narices' de lo que definió como 'hegemonía perversa' y apostó por 'el republicanismo' como ideal democrático frente a los 'nacionalismos existentes'.

Elorza lamentó que 'los que deberían leerlo -el libro de Ovejero- no lo van a leer' y subrayó que en Cataluña y en el País Vasco se están desarrollando programas políticos 'de naturaleza excluyente'.

Además de profesor en la Universidad de Barcelona, Félix Ovejero es Doctor en Ciencias Económicas por la misma, y es autor, entre otros textos, de 'Libertad inhóspita' (Paidós, 2002); 'El compromiso del método' (Montesinos, 2004) o 'Proceso abierto. El socialismo después del socialismo' (Tusquets, 2005).

Además, el escritor catalán es uno de los firmantes del manifiesto de la plataforma de intelectuales Ciutadans de Catalunya, que dio origen a la formación política Ciutadans-Partido de la Ciudadanía.

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