AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 24 Febrero   2007
Consternados por el acuerdo de "normalización" en las aulas
Nota de prensa Vigueses por la Libertad , AGLI (Asociación Gallega para la Libertad deIdioma) y Coruña Liberal 24 Febrero 2007
 
Las asociación cívicas Vigueses por la Libertad (VpL), AGLI (Asociación gallega por la libertad de idioma) y Coruña Liberal se muestran consternadas por el acuerdo alcanzado entre la consejería de Educación y los distintos grupos parlamentarios para incrementar el uso del gallego en las aulas. Según noticias de prensa, las nuevas medidas permitirán un mínimo del 50% en los contenidos en gallego, mínimo que podrá superarse hasta alcanzar todas las asignaturas excepto las lenguas.

Queremos denunciar el espíritu de este acuerdo: el de eliminar progresivamente el castellano como lengua de enseñanza en Galicia. Para la consejería, así como para nuestra clase política, la enseñanza gallega ya no tiene como principal objetivo la formación de  ciudadanos responsables o buenos profesionales, sino que es la excusa para un dudoso experimento socioeducativo más cercano a la formación del espíritu nacional que de una mentalidad democrática. El descenso en la calidad de la enseñanza o la quiebra de la autoridad del profesor en las aulas son problemas de escasa importancia para nuestra clase política, que prefiere consumir recursos económicos y esfuerzos políticos en una supuesta pero falsa "galleguización" de la enseñanza.

Recordamos que este acuerdo ignora la voluntad de padres y de alumnos, a quienes les es impuesta la lengua de enseñanza sin que tengan derecho ni a protestar ni a opinar. Bajo la falacia de la "galleguización",  este acuerdo representa un paso más en la lamentable tendencia a ignorar que el castellano no es sólo una lengua tan nuestra como el gallego, sino que es la lengua mayoritaria de los niños y jóvenes de nuestra tierra. Esperábamos tales propuestas por parte de la minoría nacionalista. Pero nos sorprende que los dos partidos de ámbito español abracen y participen de esta falacia.

Queremos animar a los ciudadanos a que protesten contra este acuerdo, alcanzado a espaldas de su voluntad. Les instamos a protestar ante sus representantes políticos antes de lo conviertan en norma de obligado cumplimiento. En caso de que lo lleven a efecto, será el momento en que todos reflexionemos si nuestra opinión está siendo legítimamente representada por los actuales partidos del arco político.

El PPdeG y la dictadura lingüística
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 24 Febrero 2007

El día 21 de febrero de 2007, Miércoles de Ceniza para los católicos, yo dejé de asistir a la misa de mi parroquia para escuchar la conferencia de Juan Carlos Girauta en el Círculo Mercantil de Vigo. Ahora lo lamento sobre todo por dos razones. Primera, porque Juan Carlos Girauta apenas tenía información de las características especiales de la dictadura lingüística en Galicia y menos aún del papel relevante que hasta ahora ha jugado el PPdeG en la elaboración y aprobación parlamentaria de la misma. Segunda, porque al final del turno de preguntas, cuando ya no había posibilidad de réplica, se levantó Ignacio López Chaves, diputado por el PPdeG en el parlamento gallego y concejal de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Vigo, para afirmar, de una manera tan fina y educada como profundamente cínica, que el PP no era un partido nacionalista.

Vamos a ver, el PPdeG solamente se diferencia de los nacionalistas del Bloque en un punto: el derecho de autodeterminación. En todo lo demás coincide con ellos: lengua propia, inmersión lingüística, Plan General de Normalización Lingüística, nacionalgalleguismo diferencialista, enseñanza obligatoria en gallego en las escuelas, etc.

Sería demasiado largo y prolijo hacer ahora un repaso pormenorizado de la trayectoria nacionalgalleguista del PPdeG desde los tiempos de Fernández Albor y Xosé Luis Barreiro, quien pronunció aquella célebre frase de que “la TVG no emitirá en castellano porque a mí no me da la gana”, hasta llegar a la conversión cuasi milagrosa de D. Manuel Fraga Iribarne al galleguismo, conversión que no tiene nada que envidiar a la de san Pablo en el camino de Damasco.

El antidemocrático Plan General de Normalización Lingüística, aprobado por el parlamento de Galicia el 22 de septiembre de 2004 y firmado por Fraga Iribarne, siendo Conselleiro de Educación y Ordenación Universitaria Celso Currás Fernández y Director General de Política Lingüística Xesús Pablo González Moreiras, fue sacado adelante en el parlamento gallego por el PPdeG.

Pues bien, ahora resulta que los centros de enseñanza gallegos impartirán, a partir del próximo curso, sus clases en gallego y en castellano a partes iguales, según el nuevo Decreto de Enseñanza en Lengua Gallega. El PP pedía que, como máximo, se impartiese en gallego el 50% de las clases, aunque sabemos que, de seguir por este camino, copia exacta del modelo catalán, la cosa no se quedará ahí. De eso no les quepa la menor duda.

Sobre este nuevo paso hacia el totalitarismo nacional-lingüístico, dice ahora la portavoz del PPdeG, Dña. Manuela López Besteiro: "El nuevo decreto supone un avance para el gallego, garantizando el equilibrio con el castellano". Según ella, supone la aplicación del antidemocrático Plan de Normalización que trata de convertir a Galicia en una comunidad monolingüe en la llamada “lengua propia”, es decir, el gallego.

No creo que tenga la fortuna de que me lea el Sr. López Chaves, pero si lo hace le ruego que se tome la molestia de informarse de la trayectoria nacionalgalleguista de su partido que consta en libros, publicaciones oficiales y hemerotecas y que describe magistralmente Manuel Jardón en su libro “La ‘normalización lingüística’, una anormalidad democrática. El caso gallego”.

Por si todo esto fuese poca artillería pesada para la ideologización de nuestros hijos [yo todavía tengo dos en edad escolar], la aplicación del Decreto de Enseñanza en Lengua Gallega no nos va a salir gratis. La conselleira de Educación, Dña. Laura Sánchez Piñón, dice que para potenciar el uso de la lengua gallega se constituirá un “equipo de normalización y dinamización lingüística” que actuará bajo la supervisión de la jefatura de estudios formado por profesorado y representantes del alumnado.

¡El coste de este equipo de coordinación será de 1.400.000 euros el primer año, al que se sumarán otras cuantías vinculadas con la formación del profesorado, sin especificar cantidades para no escandalizar al personal!

En resumen, Galicia es un país rico y afortunado que sólo tiene un problema: la lengua gallega. Lo demás son pequeñeces y pelillos a la mar.

© Xoán Xulio Alfaya, 2007

La a-normalización y sus canallas
catocensorinus http://radikaleslibres.blogspot.com/index.html 24 Febrero 2007

Los periódicos jalean la media. Los tres partidos la abrazan: se ha alcanzado un nuevo acuerdo de a-normalización lingüística en la educación. Si fuera políticamente correcto, rechazaría la medida porque no respeta el bilingüismo de Galicia ni la voluntad de los padres. Como no lo soy, - y como además soy lingüista-, la medida me parece cercana a la alta traición. Alta traición a Galicia, que es la que va a padecer estas insólitas "políticas" nacidas de la alianza entre una clase política hambrienta de poder y unos intelectuales mediocres que dicen defender el país cuando sólo buscan aumentar su sueldo.
 
Seguiré con las incorrecciones políticas. Les han engañado: El gallego no es una lengua adecuada para la educación. Carece de tradición, carece de bibliografía, carece de hablantes Campos semánticos enteros, los registros elevados de la lengua apenas han sido usados en gallego. De ahí que para usarlo en la enseñanza hayan tenido que inventar un léxico falso e ilógico (su única lógica es la del diferencialismo, que las palabras sean distintas al castellano), que sólo se usa en libros de texto, y que dificulta gratuitamente el siempre arduo aprendizaje. Es tan falso ese léxico que es revisado cada pocos años...
 
Por tanto, nuestros alumnos son sometidos a un inaudito experimento. Son educados en una lengua artificial al tiempo que tienen a su disposición una de las más importantes lenguas de cultura europeas. Su rendimiento se resiente, independientemente de cuál sea su lengua materna. Las interferencias entre ambas lenguas se suceden. Las clases educadas del país no notan el problema: sus hijos dominan el castellano culto, porque sus padres se lo han enseñado y les han leído en él los cuentos. Los demás, a joderse.. que en Canarias necesitan albañiles y en Barcelona camareros.
 
No, no hay palabras que expresen la indignidad de esta medida. Las gentes bien-pensantes, que no saben de lenguas (creen que existe un ente llamado gallego y otro llamado castellano), no comprenden la magnitud de la canallada. Pero que sepan que canallada es lo que le están haciendo a sus hijos. Y que sepan todos que algún día se pedirán cuentas de cómo fue posible prostituir la educación de un país para pònerla al servicio de los mediocres sueños de una pandilla de fanáticos ignorantes.
 
ETA continúa. Viaje a la última dictadura europea
RODOLFO CASADEI, TEMPI (Ita) 24 Febrero 2007

Cada mañana, o cada tarde, Pilar Elías pasa por delante del negocio del asesino de su marido. Tras quince años de prisión, ha regresado al pequeño pueblo de Azkoitia y ha abierto una cristalería a pocos metros de distancia de la casa de su víctima. Le remató de un tiro en la sien, después de que sus dos cómplices lo hubiesen acribillado y sacado de la carretera cuando conducía la furgoneta con la que volvía del trabajo. Dieciocho años antes, en 1962, Ramón Baglietto, el asesinado, había salvado la vida a su asesino, Kandido Aspiazu: cuando éste tenía apenas once meses, [Ramón] se lo arrebató de los brazos a su madre cuando ésta se lanzaba a la calzada para intentar salvar a su otro hijo, José Manuel, que perseguía una pelota; madre e hijo murieron arrollados por un camión. Sin embargo, nadie en Azkoitia se atreve a reprocharle nada a Kandido: por el contrario, cuando salió de la cárcel en 1995, mil personas (el pueblo cuenta con diez mil habitantes) le agasajaron, y hace un año, incluso encabezó una manifestación de mil personas que desfiló, precisamente, bajo las ventanas de la viuda de Ramón.

Pilar, en cambio, sale siempre de casa escoltada por dos policías, nunca pasa una semana seguida en su casa y hace algunos años se encontró un paquete bomba en el correo. Hay una sola explicación para todo esto: Azkoitia es un pueblo de la provincia vasca de Guipúzcoa, Kandido es un terrorista de ETA, Pilar es concejal del PP (Partido Popular) y una de las 2.500 personas que viven bajo escolta en las provincias vascas, Ramón era militante de la UCD, partido centrista de los años 70, y una de las 900 vidas truncadas por la banda armada vasca en los últimos cuarenta años.

“Es una historia de película: todos lo entienden. Pero aquí nunca la rodará nadie: la gente sabe lo que se debe y no se debe hacer si quiere vivir tranquila. En esta sociedad se convive con el miedo y con la falta de libertad de expresión desde hace años. Es como en la Alemania nazi: la mayoría de la gente vuelve la cabeza hacia otro lado y finge no ver. ¿Cómo decís vosotros en Italia? Ah, sí:' omertà' ”. Quien así habla es Iñaki Arteta, director de cine vasco, de Barakaldo, a las puertas de Bilbao. A las víctimas del terrorismo y al clima social sofocante creado por el nacionalismo vasco, tanto el institucional de los partidos llamados moderados (PNV y EA) como el ilegal de Batasuna, el partido afín a ETA, el autor ha dedicado dos documentales muy apreciados por la crítica: Voces sin libertad, ganador en su género en el Festival de Cine Independiente de Nueva York, y Trece entre mil, finalista de los Goya 2006 y proyectado en el Festival de Cine de Roma. Pero aquí, en su casa, le ha costado el ostracismo: el gobierno provincial de Vizcaya (coalición PNV-EA), para el cual había trabajado durante catorce años como fotógrafo oficial, no le ha renovado el contrato, y todos los bancos locales que le encargaban anuncios han dejado de llamarle.

El País Vasco fascina incluso en pleno invierno. Uno se pierde por las callejuelas del casco viejo de Bilbao incluso en su décimo paseo, pero se consuela atiborrándose de pinchos en los bares. Las geometrías elípticas y sinuosas del museo Guggenheim. La solemnidad de las iglesias góticas. El puente móvil de Calatrava sobre el río Nervión. Las escolleras desmochadas. Y el turista piensa que son folclore todas aquellas pintadas con spray contra el gobierno central escritas sobre los muros exteriores e interiores de la socialista Casa del pueblo, y todos aquellos cortejos con personajes vestidos con traje tradicional y carteles en euskera en homenaje al preso de ETA que está haciendo huelga de hambre para ser liberado (Iñaki de Juana, 25 homicidios a su cargo y un artículo en el diario proetarra Gara, en el cual escribía: “Me encanta ver los rostros desencajados de los familiares en los funerales. En la cárcel, sus llantos son nuestras sonrisas”). Porque el turista no ha hablado nunca con aquellos jóvenes vestidos de calle, siempre de oscuro, que permanecen inmóviles ante la puerta de los ayuntamientos durante las sesiones municipales.
También los campesinos tienen escolta

Ellos le hablarían de los interminables turnos para custodiar a un campesino que trabaja en su huerta; a una empleada de limpieza urbana durante su servicio; a un jardinero que cuida los parterres; incluso a un guardia jurado que, con su pistola, hace guardia en un banco. Son los cinco mil escoltas que intentan proteger la vida de los jueces, miembros de organizaciones civiles y concejales del partido socialista (PSOE) y del PP. En una lucha civil de baja intensidad contra rebeldes sin causa: las tres provincias vascas de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava forman, por su grado de autonomía política, bienestar económico y normativas lingüísticas, un territorio comparable en Europa tan solo al Alto Adige. Aquí se encuentran los salarios más altos de España y el gasto público per capita más elevado del país. Por la sencilla razón de que el País Vasco es la única región de España que tiene derecho a recaudar localmente impuestos y conservarlos, transfiriendo a Madrid sólo el 16 % para los gastos nacionales. Además recibiendo mucho más que ese 16% en infraestructuras (puertos, aeropuertos y autopistas), servicios (defensa, seguridad pública y justicia) y asistencia social.

“Si el País Vasco llegase a ser independiente como quieren no sólo ETA sino también los partidos nacionalistas –explica el economista de origen vasco Mikel Buesa, presidente de la asociación cívica anti-ETA Foro Ermua, cuyo hermano Fernando, portavoz socialista en el parlamento regional vasco, fue asesinado por los terroristas en febrero de 2000-, el PIL caería un 25% y el paro alcanzaría el 30%. El gobierno local tendría enormes dificultades para sostener el nivel actual de prestaciones en pensiones, frente a una población en proceso de envejecimiento”.

Los vascos, por otra parte, pueden escoger entre tres modelos de enseñanza para sus hijos: íntegramente en euskera, en castellano y euskera o totalmente en castellano. Según los últimos datos del Euskobarómetro, realizado por un equipo de científicos sociólogos de la Universidad vasca, solo el 43% de los habitantes de la región se considera políticamente nacionalista, solo el 32% quiere la independencia y apenas el 3% considera que es necesario practicar la lucha armada.
La lengua como un filtro

A pesar de todo esto, el País Vasco es el único lugar de toda España donde no se guarda el minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados de ETA, cuando éstos se producen. El único donde quienes tienen que avergonzarse son las víctimas y sus defensores y no los asesinos.

“Cuando, hace algunos años, los terroristas asesinaron a la primera mujer policía local”, cuenta Cristina López Schichtling, presentadora de la católica Radio COPE, “telefoneé a su tío para que hiciera alguna declaración. ‘No tengo nada que decir', me respondió. ‘Más bien, una sola cosa: sí a la paz'. ¡Y acababan de matarle a la sobrina! Tengo una amiga que es mujer de un guardia civil (el equivalente a nuestros carabineros, N.D.R.) Trabajan los dos en el País Vasco, pero para huir de la tensión social hacen turnos con Castro Urdiales, la última localidad de la colindante Cantabria. A los hijos, que cursan los estudios elementales en una localidad vasca, no les han dicho nunca en qué trabaja su padre, para evitar que sufran acoso por los otros niños o que se queden aislados. Lavan y secan de noche, tendido en el baño, el uniforme de él, que va al trabajo vestido de paisano”.

“Soy licenciada en farmacia, tengo también un master y hablo una lengua extranjera, pero como no hablo perfectamente el euskera no se me concederá permiso para abrir una nueva farmacia en mi pueblo”, dice María Monasterio, de Getxo. Actualmente, el euskera es utilizado en la vida cotidiana por el 15 % de la población en Álava, el 25 % en Vizcaya y el 40 % en Guipúzcoa, mientras prácticamente el 100 % de los habitantes es capaz de expresarse en castellano, primera lengua, por su uso, en las tres provincias. “Los nacionalistas utilizan la lengua como un filtro para seleccionar políticamente a los ciudadanos en los empleos públicos”, explica Ernesto Ladrón de Guevara, pedagogo y logopeda en la enseñanza pública, autor del libro Educación y nacionalismo. “La ley ofrece a los padres la posibilidad de elegir entre tres diversos modelos lingüísticos de enseñanza, pero los gobiernos nacionalistas han manipulado la oferta escolar penalizando la enseñanza en castellano y promoviendo la que se da en vasco, eliminando a los directivos escolares que se oponían. Conozco a padres que, para poder optar por la educación en castellano, han sido obligados a enviar a sus hijos a una escuela a 40 kilómetros de su casa, a cargo del gobierno regional”.

Los datos parecen darle la razón. En las escuelas privadas del País Vasco, los tres modelos lingüísticos están uniformemente representados, interesando cada uno de ellos aproximadamente a un tercio de los institutos existentes; en cambio, en la escuela pública, el modelo íntegramente vasco ocupa el 62% de los institutos, el mixto el 27% y el castellano apenas el 10%. En las escuelas elementales, el número de los que disfrutan del modelo A (castellano) ha descendido en el curso de la década de 1982-1992 del 74,8 al 46,8 %, mientras el D (vasco) ha ascendido del 14,8 al 26,7.
Las purgas burocráticas

Yolanda Salanova, ex-directora de una importante escuela de Bilbao, es una víctima de la limpieza étnica llevada a cabo por las autoridades nacionalistas para realizar su proyecto de “euskaldunización” de la escuela. “Mis problemas –cuenta- empezaron cuando promoví la primera iniciativa pública contra el terrorismo en una escuela de Bilbao. Comenzaron a mandarme continuas inspecciones administrativas, sin preaviso. Pero nunca encontraron un fallo. Pretendieron que separase físicamente las clases de los estudiantes que habían escogido el modelo A de las de aquellos que habían escogido el D. Me negué. Entonces, el ministerio regional de Educación me obligó a realizar un curso bienal intensivo de euskera, transfiriendo la dirección a otra persona. Enfermé por el estrés: reiteradas embolias pulmonares, anemia y depresión. Me ofrecieron seis anualidades anticipadas de salario para prejubilarme. Los médicos me dijeron que aceptase [prejubilarse] y yo, a regañadientes, firmé[1]. Ahora estoy civilmente muerta: no me llama ninguno de los antiguos colegas, la escuela para la cual he trabajado durante veinte años me ignora. Cuando no te disparan, te matan de este modo”.

“En treinta años, se han marchado del País Vasco entre las 150.000 y las 200.000 personas”, dice De Guevara. “Los que no somos nacionalistas nos iremos todos de aquí, es solo cuestión de tiempo”, concluye, amargo, Eduardo Uriarte, un ex-dirigente histórico de ETA que se pasó al PSOE y ahora está decepcionado por la política de cesiones de Zapatero. “Haremos como Humphrey Bogart en la última escena de ‘Casablanca'. Diremos también nosotros: ‘Siempre nos quedará París'”.

Además de las bombas, la expulsión del partido. Éste es el riesgo de ser vasco pero no simpatizante de ETA, de izquierdas pero no complaciente. Habla Gotzone Mora. “De esta larga lista quedamos cuatro o cinco. Aquí, en la facultad de Ciencias sociales y de la comunicación, quedo solo yo”. Gotzone Mora mira con melancolía la copia del documento La verdadera situación de la universidad vasca, que había firmado en febrero de 2002 junto con otros 41 académicos vascos para denunciar las intimidaciones y los condicionamientos ejercitados por el nacionalismo extremista sobre el sistema universitario. “En la universidad -se lee en el texto-, como en todas las instituciones vascas, hay una red mafiosa que apoya, justifica y utiliza el terrorismo en beneficio propio, sin que su colaboración con ETA sea perseguida como se debería hacer”.

Gotzone, profesora de sociología y concejal socialista en el ayuntamiento de Getxo, permanece, pero la puerta de su despacho en el campus de Lejona está protegida por cinco cerrojos, los cristales de la ventana están blindados y, fuera, ante el umbral de la puerta hay dos escoltas. “A veces me acompañan hasta seis, depende del nivel de alarma”. El problema, en efecto, es que ya en dos ocasiones los terroristas han intentado quitar de en medio a esta militante antinacionalista: la primera, directamente, colocando en un ascensor de la facultad una bomba que, por fortuna, no explotó; la segunda, con una emboscada en la universidad que nunca llegó a materializarse porque, poco antes, el comando encargado de la acción saltó por los aires con la bomba que transportaba cuando abandonaba un zulo. Así, hasta ahora, la presión sobre ella se limita a los enfrentamientos verbales con los estudiantes de las organizaciones afines a Batasuna, a sus insultos durante las clases y a las pintadas amenazadoras: hay una, incluso, en el ascensor señalando: “Gotzone ETA”.
El diálogo suicida de Zapatero

Abajo, en el patio de entrada, las paredes de los edificios están cubiertas por pintadas frescas del día y con panfletos que convocan a una manifestación de solidaridad con las ilegalizadas organizaciones afines a Batasuna. Gotzone arranca uno y me lo entrega como recuerdo. A las amenazas de muerte por parte de los terroristas se ha añadido el ostracismo por parte de la corriente del PSOE fiel a la línea negociadora de Zapatero: por haber denunciado los contactos del gobierno con la banda armada, los órganos del partido han impulsado un expediente de expulsión contra ella, que ha quedado en suspenso. “Con su política de diálogo, Zapatero se ha metido en un gran aprieto: en cualquier caso, saldrá mal. Si no mantiene sus promesas, ETA volverá a golpear; si las mantiene, ETA obtendrá la legitimación política del terrorismo”.

La “culpa” más grave de esta mujer es haber denunciado la facilidad con que las universidades vascas reconocen exámenes y conceden títulos a los presos de ETA, quienes gracias a ese expediente obtienen sustanciosas reducciones de condena. Pero ni siquiera con los colegas es suave: “La política de las autoridades académicas es: ‘No ver, no oír', para no comprometerse. A los profesores amenazados nos proponen el traslado a otras universidades o a cargos académicos distintos a la docencia. Pero yo no me iré de aquí. Soy socialista, pero también cristiana: como Jesús aceptó la Pasión para salvarnos, también nosotros debemos cargar con la cruz para que venga el reino de la verdad”.

[1] Se negó a aceptar la oferta, (previa a caer enferma), continuando en su centro de trabajo. El acoso y derribo se intensificó. El Departamento de Educación le envió la propuesta de incapacidad laboral por enfermedad, que, a instancia de sus médicos, firmó, sin aceptar nunca ningún tipo de compensación, ni profesional ni económica.

Genocidio selectivo
Revista "De Verdad", Unificación Comunista de España  24 Febrero 2007

La Asamblea General de la ONU definió (en 1948) "genocidio" como un crimen para "destruir, aniquilar o exterminar de forma premeditada y sistemática a un grupo nacional, étnico, racial o religioso". Pues bien: si ampliamos estos últimos supuestos también, no a una "etnia", sino a quienes en una sociedad no forman parte de la "etnia dominante", y, en particular, a todos aquellos que no aceptan o comulgan con la dominación de ese "grupo étnico superior", entonces lo que está teniendo lugar en el País Vasco, desde 1975 hasta hoy, no puede ser calificado sino como un genocidio: un genocidio "selectivo" y "a pequeña escala", que está dirigido contra los no nacionalistas en Euskadi y que persigue garantizar, por todos los medios, incluido el terror, la hegemonía y el dominio exclusivo del poder en Euskadi para los nacionalistas.
Lo que está teniendo lugar en el País Vasco, desde 1975 hasta hoy, no puede ser calificado sino como un genocidio: un genocidio "selectivo" y "a pequeña escala", que está dirigido contra los no nacionalistas en Euskadi

La realidad de lo ocurrido en Euskadi en los últimos 34 años y de lo que sucede aún en nuestros días es de tal magnitud y de tal gravedad que sólo el pesado y denso velo que los propios nacionalistas, pero sobre todo una izquierda ciega, que vive en la falacia y en la mentira ("ETA y Batasuna son de los nuestros, solo que tienen una táctica equivocada"), ponen incesantemente para ocultarlo, ha impedido e impide que se la reconozca por su propio nombre, y nos horroricemos. Parece difícil creer, efectivamente, que en nuestras narices, ante nuestra puerta, o peor aún, dentro de nuestra casa, esté teniendo lugar un genocidio... y ni nos enteremos. Ni lo reconozcamos.

Sólo las cifras ya deberían producir escalofríos. 850 asesinatos. Más de tres mil heridos. Decenas de miles de personas amenazadas de muerte. Un éxodo de más de 200.000 exiliados.

Pero quizá se han repetido demasiadas veces.

Quizá es más fácil tomar consciencia de ellas si hablamos comparativamente. Entonces se ve mejor lo que están tratando de ocultar. Si los datos anteriores, que corresponden a una comunidad de dos millones de habitantes, se extrapolaran a toda España, estaríamos hablando de unos 16.640 asesinatos, más de 60.000 heridos y 3 millones de exiliados. Extrapolándolo a un país como Alemania significaría el equivalente a 33.000 asesinatos, 120.000 heridos o 6 millones de exiliados, y para EEUU las cifras llegarían a 108.000 asesinados, más de 400.000 heridos y 16 millones de exiliados.

Nadie soportaría en Europa un genocidio de esas dimensiones. Pero a su "escala", no lo parece. O no lo parece tanto.

Y eso que los testimonios de los no nacionalistas, de los perseguidos, vienen hablando bien claro desde hace tiempo. Porque no se trata sólo de la violencia. Ni solo de ETA. Se trata de la ejecución de un plan, de un plan de "limpieza étnica", de limpieza "político-ideológica", en el que ETA pone el terror, pero el resto de nacionalistas (con el PNV a la cabeza), ponen los demás mecanismos de exclusión. La línea impuesta en el PNV por Arzallus e Ibarretxe no ha ido destinada sólo a "recoger las nueces" que caían después de cada hachazo de ETA. Toda su política ha sido de cooperación e impulso a la exclusión de los no nacionalistas: desde la política lingüística, educativa, de inmigración, en los medios de comunicación, hasta las ayudas a las empresas, etc. Y cuando ha hecho falta, de cooperación incluso con ETA; apoyo a los presos, e incluso apoyo a la recaudación del impuesto revolucionario (caso Aguírre). El PNV pactó con ETA la exclusión de los no nacionalistas de la vida pública de Euskadi en el Pacto de Estella. Cuando se hizo público el pacto, renegó de él: pero esa ha sido -y sigue siendo- la guía y el norte de su política. Excluir, expulsar, eliminar a los que no se someten, a los que no se doblegan, a los que no comulgan con el nacionalismo obligatorio, como ahora con los jueces del TSJPV

Fieles a su verdadero plan de eliminación de los no nacionalistas, de forma por tanto premeditada y sistemática, los dirigentes del nacionalismo étnico vienen ejecutando implacablemente en Euskadi desde hace 34 años un genocidio "selectivo" y "a escala", que ya no se puede seguir ocultando, y que es necesario que desenmascaremos, denunciemos y llevemos a los tribunales.

Decálogo de apoyo a la concentración de la AVT
Raúl González Zorrilla Periodista Digital 24 Febrero 2007

Una de las muchas perversiones que el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero ha logrado instalar en los ámbitos políticos más conformistas de la sociedad española es la que trata de equiparar a la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), principal agrupación de afectados por la violencia terrorista de las que existen en este país, con la ultraderecha más tremebunda y reaccionaria. Desde Euskadi, esta estrategia puesta en práctica por los estalinistas que dirigen el Partido Socialista no sorprende demasiado, pues es algo que desde los ámbitos nacionalistas vascos se ha venido haciendo desde hace más de veinte años, pero lo que sí resulta más sorprendente es que en el nuevo empeño por convertir a las víctimas en verdugos y por travestir a los asesinos en agentes referenciales futuro se hayan embarcado personalidades de los más variopintas, desde escritores mal informados como Javier Marías hasta titiriteros fundamentalmente imbéciles como los del no a la guerra o las de las rosas blancas, pasando por todo clase de presuntos intelectuales, periodistas y profesionales varios que, no habiendo dicho ni una palabra en los últimos años denunciando a los etarras se muestran ahora muy locuaces a la hora de insultar, despreciar, difamar y ultrajar a las víctimas del terrorismo y a la legítima actividad pública y política de su asociación.

Ciertamente, la única y fundamental idea que tienen los muchos progresistas de pacotilla que últimamente han aparecido en España al calor de lo políticamente correcto es que todos quienes no estamos con ellos, nos encontramos cerca de la ultraderecha más vehemente y, por ello, en ese territorio hoy tan poblado de la derecha extrema convivimos ahora desde este humilde Blog del País Vasco hasta figuras de la vida pública tan variadas como María San Gil, Arcadi España, Albert Boadella, Ciudatans de Catalunya, entre otros. Ante esta situación, y desde este hiperdiestro rinconcito, queremos recordar a tantos expertos y analistas de la cuestión vasca como han surgido en los últimos meses, un decálogo de razones y principios básicos para estar siempre al lado de las víctimas del terrorismo, más aún cuando éstas van a concentrarse democráticamente, como lo harán mañana, para mostrar su rechazo a la rebaja de la condena a un etarra asesino como Iñaki de Juana Chaos.

1) Las víctimas del terrorismo, como hombres y mujeres directamente afectados por el horror criminal, han de tener un derecho prioritario de participación política para defender la justicia democrática, para proteger la memoria de sus fallecidos y para proclamar la verdad de lo sucedido.

2) Frente a la presencia omnipresente de los verdugos, que ahora regresa a sus niveles más álgidos gracias a la legitimidad que les está proporcionando el Partido Socialista en el Gobierno, las víctimas del terrorismo, con el convencimiento de que es imposible alcanzar la paz sobre el olvido de lo padecido, sobre la injusticia y la impunidad, se han convertido en el único antídoto válido para superar el cáncer moral que el terrorismo ha extendido por no pocos rincones de la sociedad vasca y española.

3) Las víctimas del terrorismo, en condiciones profundamente dramáticas, siempre han dado un ejemplo modélico de respeto al sistema democrático, de lucha por la Justicia, de renuncia a la venganza, de repulsa a cualquier método violento para terminar con ETA y de trabajo firme por mantener la verdad de lo sucedido a pesar de los muchos intentos que en este país se han hecho por manipular tanto las historias particulares de muchos asesinados por ETA como la propia historia colectiva de los vascos.

4) Los familiares de las víctimas del terrorismo conocen mejor que nadie toda la atrocidad, el dolor, el drama y las consecuencias que se derivan de cada atentado criminal. Las víctimas acumulan en sus múltiples, ocultas y trágicas historias, toda la infamia que se ha vertido en este país y, por ello, poseen una absoluta autoridad para desmontar despropósitos ideológicos que, aún hoy, tratan de legitimar, directa o indirectamente, las mayores aberraciones terroristas.

5) Las víctimas del terrorismo son las únicas que pueden liderar el proceso que lleve a la sociedad vasca en particular, y a la sociedad española en general, a observar la realidad política desde el punto de vista de quien la sufre y no de quien la provoca, desde la mirada del que muere y no del que mata y desde el prisma de quienes, en muchos casos, han dado lo mejor de sí mismos para defender la libertad de todos.

6) El testimonio incansable e irreductible de las víctimas del terrorismo es la gran vacuna contra la permanente tentación de la impunidad. Ninguna ley tiene capacidad para devolver a la vida al casi millar de víctimas provocadas por la lacra del terrorismo etarra y, por ello, los familiares de las víctimas del terrorismo no demandan una justicia restitutiva que, por ejemplo, sí puede reclamar alguien que ha sido víctima de un robo. Pero la imposibilidad de que exista una justicia restitutiva no exime, de ninguna manera, de la demanda de una justicia reparadora. La justicia reparadora, que a pesar de lo que digan algunos dirigentes socialistas moralmente idiotizados nada tiene que ver con el odio y es sinónimo de ejemplaridad democrática y de probidad moral, es la principal petición de las víctimas del terrorismo.

7) Las reclamaciones de las víctimas han de tener una prioridad fundamental porque en ellas se agazapa el testimonio palpable del drama que vivimos en el País Vasco y en el resto de España y porque, como conocedoras directas del horror que se encierra detrás de cada crimen terrorista, las víctimas son han de ser referentes sociales privilegiados para poner de manifiesto toda la crueldad ética que se encierra detrás de cada atentado.
Blog de Raúl González Zorrilla

25 asesinados que merecen un homenaje, pero sobre todo justicia
Editorial Elsemanaldigital  24 Febrero 2007

La concentración convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo para las cinco de la tarde de hoy en la madrileña Plaza de Colón ha dado lugar a una polémica política que sólo se puede entender en el marco actual de absoluto desencuentro entre las fuerzas mayoritarias sobre la política antiterrorista. Discutir en una democracia si se puede protestar o no contra una sentencia judicial resulta verdaderamente sorprendente.

En efecto, el poder judicial está sujeto, igual que todos los demás poderes del Estado, al escrutinio público y a la crítica política. Una cosa es el respeto que merecen sus representantes y, por supuesto, la obligación de acatar y cumplir sus resoluciones, y otra bien distinta pretender que no se pueda hablar críticamente de ellas.

Éste es uno de esos casos en los que, además, se emplea sin recato alguno una doble vara de medir más que evidente. Así, por ejemplo, los nacionalistas pueden emitir las más radicales descalificaciones del poder judicial cuando alguno de sus dirigentes tiene que dar cuentas de sus continuos contactos con una formación ilegalizada, o el propio ministro de Justicia deslegitimar al Consejo General del Poder Judicial por el simple hecho de que no ha sido posible llevar a cabo todavía la renovación del mismo, mientras a la oposición no se le permite manifestar la más mínima discrepancia con una decisión judicial dudosa sin levantar una oleada de indignadas acusaciones.

De todas formas, no cabe duda de que ha sido un acierto por parte de la AVT reconducir su concentración de mañana para apartarla de tan absurda polémica. La sentencia del Tribunal Supremo que ha rebajado la nueva pena impuesta al sanguinario criminal De Juana Chaos por las amenazas emitidas desde prisión es firme y no tiene remedio, y ahora lo importante es, por una parte, tributar a sus víctimas el homenaje que merecen y, por otra, exigir que esos tres años se cumplan enteramente, sin rebajas ni beneficios penitenciarios de ningún tipo.

Este planteamiento de la manifestación ha facilitado también las cosas para que el PP vuelva a demostrar su compromiso con las víctimas del terrorismo sumándose a la concentración. Relevantes dirigentes de los populares, desde el secretario general del partido, Ángel Acebes, a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, pasando por políticos vascos de la talla de Jaime Mayor Oreja y María San Gil estarán presentes mañana en la Plaza de Colón.

Ni la AVT ni el PP quieren salir mañana a la calle en Madrid para gritar contra el Tribunal Supremo, pero esto no obsta que el mejor homenaje que pueden recibir las víctimas del terrorismo es que se les haga justicia. Y pagar por 25 asesinatos 18 años de cárcel cuando no se ha demostrado arrepentimiento alguno y se ha reincidido en la práctica del terror incluso desde la prisión no se compensa con sólo tres años más entre rejas.

El PSOE llora por los sufrimientos de ETA y se ríe de sus víctimas.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 24 Febrero 2007

Era ya lo que le faltaba a este esperpéntico PSOE de nuestras pesadillas, lamentarse por el sufrimiento de los etarras encarcelados, de sus familiares y sin embargo no pasa un día sin que se rían de las víctimas de ETA. A esto, antiguamente, se le llamaba podredumbre moral, hoy se le llama ansia de paz.

Hemos llegado a donde hemos llegado como antesala del lugar al que nos llevan. Ese lugar no tan lejano donde el PSOE lleno de solidarios humanitarios y buenos samaritanos lograrán por fin que se termine con el sufrimiento de tantos etarras, con el dolor de tantas madres de etarras, con el desconsuelo de tantos y tantos que en el País vasco padecen por nuestra vesania.

En La Razón nos dicen que un socialista concienciado y llamado Jesús Loza dijo ayer en el Parlamento vasco que reconoce que sufren los asesinos de ETA y sus madres. Si sufren es porque padecen sufrimientos varios, y esos sufrimientos les son provocador por quienes les hacen sufrir y quienes les hacen sufrir son quienes les tienen a su alcance en las cárceles, y quienes les tienen a su alcance son unos maltratadores de buenas personas como esos asesinos de ETA cuyas madres tanto sufren por ellos. Eso viene a decirnos el PSOE.

Ya lo dijo la madre de Pagazaurtundua a estos socialistas deseosos de tener a ETA como compañera de cama... “Día llegará en que diréis y haréis cosas que nos helará la sangre en las venas”. En ello están.

La realidad demostrada es que ETA se ríe del dolor de las víctimas, en eso el PSOE no le anda muy a la zaga zahiriendo a las víctimas por no plegarse a sus devaneos con ETA.

Y así pasan los días, viviendo en un sin vivir, sabiendo que el estupor que nos causa hoy el PSOE solo es un anticipo del suplicio que nos aguarda por sus acciones de mañana.

El control de calidad, al banquillo
EDITORIAL Libertad Digital 24 Febrero 2007

Con la desestimación de las peticiones de sobreseimiento de las defensas –y de la Fiscalía y la abogacía del Estado, muy interesadas al parecer en que no se lleve al banquillo a Santano y su troupe–, se levanta el último obstáculo para la celebración del juicio por el escándalo de la falsificación de uno de los informes policiales del sumario del 11-M instruido por Juan del Olmo, cuyo juicio se celebra estos días. Después de las maniobras de Garzón por amedrentar a los únicos que no habían cometido falta alguna en toda esta historia, los peritos que vieron su informe manipulado, el proceso está llegando a su lógica conclusión: ver a los autores del "control de calidad" de los informes periciales –Santano dixit– en el banquillo.

El principal inculpado es el jefe directo de los peritos, que fue quien realizó materialmente la manipulación. Y las acciones que llevó a cabo, y que quedan bien claras en el auto de la Audiencia Provincial de Madrid, deberían avergonzar a quienes tanto lo han defendido a él y a sus superiores. Primero, modificó el objeto del informe, que pasó de ser un "estudio, análisis e informe pericial", que es lo que se había solicitado, a limitarse al mero "análisis de las muestras". El argumento de que no había razón alguna para que en el informe original figurasen las referencias a ETA olvida que, precisamente, a los peritos se les pedía ir más allá del mero análisis químico e hicieron su trabajo al referir los otros lugares en los que se había encontrado ácido bórico. Era el juez instructor quien debía decidir si eso era o no relevante, no Santano y los suyos.

Además, Francisco Ramírez aseguró que se había hecho cargo él de las muestras y realizó materialmente los análisis, cuando ha quedado claro que no hizo ninguna de esas cosas. Pero necesitaba indicarlas en el informe porque, en caso contrario, hubiera necesitado la firma de los peritos honrados, y el objetivo era dar el cambiazo al informe sin que éstos se enteraran y lo denunciaran. Además, destruyó el sobre original de asignación de informes confeccionando un nuevo en el que él mismo resultara el escogido para realizar la tarea y ordenó usar el tipex para borrar del registro el nombre de uno de los peritos como receptor de las pruebas. Todo ello permite concluir que el jefe del laboratorio hizo todo lo que estuvo en su mano para hacer desaparecer cualquier evidencia que pudiera apuntar a la existencia de otro informe distinto al firmado por él.

Los otros tres imputados lo están por haber ordenado y encubierto la acción de Ramírez. El superior de todos ellos es el comisario Santano, jefe de la Policía Científica, fundador del SUP y hombre afín al PSOE. Es el mismo que apareció con uniforme y galones en el telediario de Prisa a defender la teoría del "borrador" y el "control de calidad". Parece que, como sucedió con el "caso Bono", algunos policías han utilizado su cargo para servir a sus amos políticos en lugar de a los ciudadanos que les pagan el sueldo.

Si entonces se detuvo ilegalmente a dos manifestantes por el delito de estar demasiado cerca de un ministro cuyo ego excede todos los límites conocidos por el resto de los mortales, con la posible excepción de Gallardón, en esta ocasión cabe acusarlo de hacer lo posible y lo imposible para que ETA no apareciera en ningún momento de la investigación del 11-M. Lo cual es quizá la principal razón que ha llevado a muchos a sospechas que, si tanto interés hay en ocultarlo, quizá es porque haya algo. Las conclusiones de los peritos sobre el ácido bórico y el uso que pueda hacerse del mismo en los pinreles de Garzón nunca fueron lo importante de este caso. Lo grave es lo lejos que llegaron para ocultar incluso algo tan nimio como esto. ¿Qué no habrán hecho entonces con otros asuntos más importantes? Si las paredes de tantas "habitaciones en las que no existe el Estado de Derecho" hablaran...

Islámicos por Zapatero
Rojos por fuera, verdes por dentro
GEES Libertad Digital 24 Febrero 2007

Cabalgan desbocados y es que no se aguantan. Esta semana, Yusuf Fernández, portavoz de la Junta Islámica, arremetía contra el Partido Popular, Rajoy y Aznar con una histeria casi –sólo casi– tan irrefrenable como la de Zapatero los domingos. Además pedía el voto islámico para PSOE e IU, de manera bastante inoportuna, justo cuando en el juicio del 11-M le preguntaban a Almallah Dabas porqué se afilio al PSOE en marzo de 2004 después de diez años en España.

La Junta Islámica de Yusuf Fernández lleva mucho tiempo fomentando al galope el "choque de civilizaciones". Imperturbable ante los sufrimientos que los regímenes islámicos provocan en sus ciudadanos, la Junta Islámica silba para otro lado cuando de lo que se trata es de denunciar la tiranía realizada en nombre de sus creencias. De Irak, donde musulmanes asesinan a musulmanes, a Yusuf le interesa Bush, pero no la señora destripada en nombre de Alá mientras hacía la compra en Bagdad. De los derechos de los cristianos en los países donde gobiernan los yusufes de turno, ni hablamos, porque no existe ningún derecho, y pronto no existirá ningún cristiano. Lo cierto es que el único choque actual es entre el islamismo criminal y cualquier ser humano decente, musulmán o cristiano.

De todo ello, la Junta Islámica ni hablar; ¿para qué denunciar los sufrimientos de los pueblos libio, iraní o sirio? Es mejor viajar en primera de vez en cuando a rendir pleitesía a los regímenes de turno que hablarles de la libertad que ellos disfrutan aquí. Y de vuelta a España, que mejor que arremeter contra el PP, y sobre todo contra Aznar. Aquí se disfrazan de rojos y se suman a la pancarta. Adivine el lector: ¿con quién se encuentran de compañeros de viaje? ¿Quién se presta a ir del bracete de los yusufes de turno?

La Junta Islámica se disfraza de rojo y pide el voto para Zapatero, Llamazares o Blanco, y lo hace en nombre de "los intereses de la comunidad islámica", adivinen representada por quién. Fernández no se corta un pelo, y amenaza a los cristianos ceutíes y melillenses cuando ellos sean mayoría, y denuncia que el PP gane allí las elecciones. Como muestra de fe democrática y parlamentaria, las palabras de la Junta Islámica no tienen desperdicio. Muestran qué es lo que espera a los españoles cuando el ya conocido dicho islámico, "os ganaremos con vuestras leyes, pero os gobernaremos con las nuestras", se haga realidad en nuestro país. Y es que bajo las consignas izquierdistas de los yusufes españoles se encuentra el islamismo antidemocrático y cristófobo militante, aquel que extendería a los españoles la miseria económica y política de sus congéneres musulmanes.

Ello es posible porque la izquierda española es entusiasta compañera de viaje del islamismo radical y moderado. Aún no se sabe muy bien por qué, y mucho nos tememos que Blanco no sea capaz de explicarnos por qué la parte más reaccionaria del Islam mundial y español adora a Zapatero y a su PSOE. Eso sí, para el resto una cosa parece bastante evidente; ¿alguien duda de qué ocurriría con los Zerolos y Peces Barba si la Junta Islámica les gobernara algún día? Se admiten apuestas.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

El fiscal Molina y su lucha contra el entramado de ETA
POR DANIEL PORTERO DE LA TORRE ABC 24 Febrero 2007

FLACO favor le han hecho a uno de los mejores fiscales de la Audiencia Nacional en la lucha contra el terrorismo de ETA. Me refiero a Enrique Molina, fiscal encargado de defender la legalidad en el macrojuicio contra parte del entramado de ETA en el sumario 18-98. Le han acusado de plegarse a los intereses del gobierno socialista y rebajar las condenas a casi la mitad contra los más de 50 acusados en el juicio más complejo de la historia de España.
El juicio del sumario 18-98, que comenzó con 62 procesados, y más de 2.000 tomos, es el que más acusados ha tenido en toda la historia de la democracia española. De hecho, ni siquiera el juicio del 11-M tiene tantos procesados ni tantos tomos -algo más de 300- en la fase de instrucción. Sin embargo, al juicio del sumario 18-98 no se le ha dado la importancia que merecía. La Fiscalía de la Audiencia Nacional no ha facilitado los medios necesarios para que el fiscal Molina pudiera desarrollar su trabajo con las condiciones mínimas de logística; ha estado solo desde el principio hasta el final, sin ningún tipo de ayuda.

La investigación del entramado etarra surgió en 1992 a raíz de la incautación a la cúpula de la organización terrorista ETA del documento «Comisión de Proyectos Udaletxe», en Bidart (Francia). En este documento se demostraba la vinculación de muchas organizaciones y empresas de la izquierda abertzale con la banda terrorista.

Desde el año 1992 hasta 1998, la Guardia Civil y la Policía Nacional realizaron intensas investigaciones sobre la vinculación con ETA de cada una de estas organizaciones y empresas, todo ello con el objetivo de poder iniciar el primer procedimiento judicial contra el entramado etarra. Fue entonces, cuando en 1998, el juez Garzón dio comienzo a la fase de instrucción del sumario 18-98 con el cierre cautelar del diario proetarra EGIN y sus empresas editoras y colaboradoras Orain S.A., Ardatza S.A., Erigane S.L. y Publicidad Lema 2000 S.L., así como el procesamiento de todos sus responsables. Posteriormente, se procedió al cierre de la revista Ardi Beltza y procesamiento de sus dirigentes por ser, junto a EGIN, el aparato mediático utilizado por ETA. Desde 1998 hasta 2002 se investigó y procesó a los responsables de las organizaciones internacionales de ETA: KHK, KEA y XAKI y de las empresas Gadusmar S.L, Grupo Ugao S.L., Untzorri BIdaiak S.L. por tratarse de algunas de las mercantiles del «Proyecto Udaletxe» que financiaba a parte del aparato internacional de ETA en América del Sur. Tanto EGIN como Ardi Beltza y todas estas empresas eran controladas por la organización KAS y su sucesora EKIN, y cuyos responsables también han sido acusados en el macrojuicio de pertenencia a ETA. Igualmente, fueron procesados los responsables de la Fundación Joxemi Zumalabe por ser un instrumento de KAS en la desobediencia civil dentro del País Vasco y seguir los dictados de la organización ETA.

A principios de la instrucción sumarial, Enrique Molina comenzó a estudiar este difícil entramado y ha sido la persona que indicaba al Juez Garzón las pautas a seguir en la investigación policial y judicial. Incluso, se iniciaron nuevos procedimientos contra el resto del entramado de ETA gracias a las investigaciones de este fiscal, tales como Batasuna-Herriko Tabernas, Jarrai-Haika-Segi, Udaltbiltza, Gestoras Pro Amnistía-Askatasuna, Egunkaria, etc, donde Dignidad y Justicia está personada como acusación. Ha sido Enrique Molina quién, junto al abogado Pedro Cerracín, sacaron adelante durante el año 2005 la acusación contra los dirigentes de la «kale borroka» (Jarrai-Haika-Segi) en la Audiencia Nacional y los que prepararon el recurso de casación ante el Tribunal Supremo que el pasado mes de enero les ha dado la razón y ha declarado terroristas a estas organizaciones y sus dirigentes.

En diciembre de 2004, el fiscal Molina solicitó en su escrito de calificación provisional casi 1.000 años de prisión para los 62 procesados en el juicio del sumario 18-98, y el 21 de noviembre de 2005 comenzaron las vistas orales en el pabellón de la Casa de Campo (Madrid) habilitado para juicios con numerosos procesados.

Sin embargo, se le ha criticado su actuación en la calificación definitiva de la petición de penas de prisión en el sumario 18-98, cuando lo que ha hecho es ajustarse a la jurisprudencia creada a raíz de la sentencia del Tribunal Supremo en el macrojuicio contra Jarrai-Haika-Segi. Lo cierto es que, en los 14 meses de juicio, el actual fiscal jefe, Javier Zaragoza, solamente ha aparecido por el pabellón de la Casa de Campo el último día. Y lo triste, es que Zaragoza, mientras Molina leía ante la Sala el escrito de calificación definitiva y 4 horas antes de la petición formal de penas ante el Tribunal, se dedicó a indicarle a los periodistas las condenas que iba a solicitar su compañero. Recuerdo que Eduardo Fungairiño, fiscal Jefe de la Audiencia Nacional cuya dimisión «a la fuerza» fue provocada por el fiscal general Conde Pumpido, acompañaba todos los lunes al fiscal Molina y le proporcionó un administrativo que le ayudaba en la Casa de Campo, pero que Javier Zaragoza le retiró sin que haya encontrado una explicación lógica hasta el momento.

A pesar de esta triste soledad del fiscal Molina, miembros de la Asociación Dignidad y Justicia siempre han estado apoyándole y tendrá todo el apoyo jurídico y mediático en el resto de macrojuicios que faltan por celebrarse contra el entramado de ETA, siempre y cuando el fiscal jefe y el fiscal general dejen trabajar a la persona más adecuada y con más conocimientos en estos asuntos: el fiscal Molina.
Presidente de la Asociación Dignidad y Justicia

Decepciones étnicas

JESÚS PRIETO MENDAZA/ANTROPÓLOGO Y PROFESOR COLABORADOR DE LA UNIVERSIDAD DE DEUSTO Y BAKEAZ El Correo 24 Febrero 2007

Sucedió en el incomparable marco de El Escorial, durante un curso sobre violencias organizado por la Universidad Complutense al que yo había sido invitado. La señora se acercó y titubeando me interrogó sobre si yo era realmente vasco. Si era nacido en el País Vasco, de padres vascos...vasco vasco de verdad.

Le respondí que sí, que efectivamente era vasco, y también requerí de ella amablemente explicaciones por tan sorprendente pregunta. La respuesta no se hizo esperar. Ella imaginaba a los vascos altos, fuertes y con un cerrado acento que denotaba su euskera mamado desde la cuna. Ciertamente no fue tarea fácil convencerla de que la gran mayoría de mis conciudadanos no son fornidos levantadores de piedras, o de que en gran parte de mi Álava natal las primeras palabras con las que nos dormían nuestras madres así como nuestros primeros balbuceos infantiles se hacían en la lengua de Cervantes, nuestra lengua también. Le conté que Euskadi no es, afortunadamente, monocolor y que como todas las sociedades actuales es plural y heterogénea.

Mas no se fue la buena mujer convencida de que el que esto escribe, ciertamente más parecido físicamente a Woody Allen que a Iñaki Perurena, fuera un vasco cien por cien vasco. Y es que los estereotipos sobre cualquier cultura tienen una gran fuerza en el imaginario social, tanto es así que cuando nos encontramos con un individuo que no responde a los patrones que sobre ese grupo humano hemos establecido como auténticos sufrimos lo que podríamos denominar una decepción étnica.

Esto es lo que le ocurrió a aquella alumna, sin duda defraudada por mi exigua vasquidad.

Los estereotipos, los moldes culturales cerrados, funcionan deformando nuestra percepción de la realidad. Pero esta distorsión puede ser extraordinariamente beneficiosa para cualquier grupo político que pretenda crear una conciencia identitaria no existente anteriormente o existente de forma compatible con otras identidades.

En este supuesto se ha de alimentar el estereotipo, lo que la ya Escuela de Viena denominaba los orígenes primigenios, pues cualquier mixtificación supone una degradación de los valores de esa edad fundante y toda contaminación cultural ha de ser excluida y considerada como una ganga funcional, algo inservible para el objetivo de construcción nacional previsto.

Es en estos parámetros míticos donde se mueven todos los nacionalismos, y el nuestro, el vasco, no es una excepción. Juan Aranzadi lo deja meridianamente claro cuando alude al milenarismo vasco como la edad de oro primigenia de esa concepción étnica, arcadia feliz sin contaminar por la influencia española.

Max Weber ya nos decía que la etnicidad es una construcción social producida por un discurso elaborado todos los días y cuyo eje central es definirme a mí mismo dentro de mi grupo por oposición a los que me rodean.

En infinidad de contactos con jóvenes he constatado muchas veces esa necesidad identitaria que se aferra con fuerza a los estereotipos sobre lo vasco. Fruto de ello retengo algunos razonamientos que formarían parte de la antología del disparate y que causarían la hilaridad general, si no fuera por los cientos de asesinados que esas mismas ideas han causado en nuestro país. He aquí una pequeña muestra de ello:

-Sabino Arana fue un patriota vasco fundador de ETA y fusilado por Franco.

-Los vascos ya luchábamos contra los moros blandiendo la ikurriña en los campos de batalla.

-En Vitoria siempre se ha hablado euskera hasta que Franco lo prohibió finalizada la Guerra Civil.

-España siempre ha sido desde tiempos inmemoriales de derechas y fascista, mientras que Euskadi siempre fue revolucionaria y de izquierdas, por eso se produjeron las Guerras Carlistas.

-Los presos políticos de ETA están en las cárceles de exterminio españolas por desear la independencia. Esto lo ha reconocido la ONU y organizaciones como Amnistía Internacional.

-Aquí no se puede pensar libremente, las actuales leyes, la bandera, la monarquía son las mismas que durante el franquismo. Contra todo eso luchan los patriotas vascos de ETA.

Estas y otras perlas -ciertamente he incluido aquí las más peregrinas - ponen de manifiesto el arraigo de las ideas preconcebidas sobre lo vasco que anidan en ciertos sectores, afortunadamente no en la mayoría, de nuestra juventud.

No sé dónde falla nuestro sistema educativo, pero es realmente preocupante que un número significativo de alumnos y alumnas de Euskadi crezcan creyendo que esa identidad robada por el Estado opresor español ha de ser recuperada incluso por medio de la violencia. Creo que durante muchos años hemos callado ante ello, fomentando así, de forma inconsciente unos y de manera militante otros, lo que Amin Maalouf denomina las identidades asesinas.

Identidades fanáticas que empujaron a unos jóvenes, vascos auténticos, el 22 de febrero de 2000, a violar (empleo deliberadamente el verbo violar y creo que todos ustedes suponen por qué lo hago) a Fernando Buesa Blanco y a Jorge Díez Elorza, para ellos vascos impuros. Hace ahora siete años una lluviosa tarde de invierno penetraron de forma indecente las carnes de ambos y derramaron su sangre. El gran antropólogo de lo simbólico Clifford Geertz nos prevenía contra lo que él denominaba los apegos primordiales. El descontento cívico puede ser superado por una sociedad mediante las normas establecidas: las leyes, la política, el diálogo civilizado... mas el descontento primordial tan sólo se supera por el enfrentamiento contra el otro.

Euskadi afronta en este nuevo siglo un reto, entre otros muchos, de vital importancia para su futuro. Integrar a los nuevos vascos de origen extranjero, a los denominados inmigrantes, en nuestra sociedad. Hablamos para ello de arbitrar políticas de inclusión que, evitando la marginación, tiendan a favorecer un futuro paisaje intercultural. Considero imposible afrontar el reconocimiento de esta interculturalidad exógena, si no somos capaces de soportar, ni siquiera reconocer, nuestra propia interculturalidad endógena.

Enseñemos a nuestra juventud nuestro ser mestizo. Huyamos de purezas y de planteamientos uniformizadores. Reconozcámonos diversos en nuestras diversas concepciones de la vasquidad. Fomentemos, en definitiva, la decepción étnica como un terapéutico ejercicio de autocrítica; elemento este fundamental para un sano patriotismo que se aleje del patrioterismo necrófilo que durante estos años ha crecido en base a su tributo de víctimas y de sangre. Taine lo dejó escrito. Nada tan peligroso como amplias ideas en cerebros estrechos.

El ajo repite
Arcadi Espada, EL MUNDO 24 Febrero 2007

Querido J:

La otra noche, mientras planeaba dormirme en un hotel extranjero, pensé en hacerte una serie de preguntas. De algunas me acuerdo.Juntan lo micro y lo macro, como apreciarás. Empecemos. Uno contrata un viaje con una línea de aviación barata o cara, española o foránea, para ir y volver a una ciudad europea. Llega al aeropuerto de destino y le espera un finger. Vuelve, y le espera la intemperie, el autobús, las mil vueltas. Y aún en cuanto a viajes: ¿de entre las ciudades europeas principales, cuáles son las que no están conectadas por autopista o tren veloz? Sin movernos: ¿cuánto vale un piso en el centro de Berlín, un piso amplio, luminoso, en el que cierren puertas y ventanas, y donde el vecino sólo se advierte si es estrictamente necesario? ¿Cuánto vale un piso parecido, aunque siempre peor, en el centro de Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla? ¿Y en Londres? ¿Incluso en París? Internet: ¿dónde hay menos cabezas de ganado?, digo, conexiones. Pero, sobre todo: ¿dónde internet ha penetrado menos en los hábitos generales, dónde es más sospechoso entre la gente del agro, digo, del pensamiento y la pluma? Se me ocurre: ¿hay algún lugar hermoso y tranquilo para sentarse a charlar en España, que ya no sea un Starbucks, bienvenidas, bienhechoras franquicias del mundo clónico, qué sería de nosotros sin ellas? Fuera de las ciudades, y salvo algunos severos núcleos castellanos: ¿hay campo más abandonado, más inculto que el español? Y la playa: ¿en algún lugar de Europa se ha practicado una destrucción comparable a la del litoral español? ¿Y los lavabos públicos?, ¡todavía!

Te hice también, en el duermevela, una larga serie de preguntas políticas. ¿Hay algún lugar de Europa donde la vida de las personas esté amenazada en razón de sus ideas? ¿Se da el caso de que reformas legales que han ocupado durante años las primeras páginas de los periódicos, los informativos de la televisión, que han congregado miles de intervenciones de los dirigentes políticos y miles y miles de opiniones mediáticas, sean ignoradas deliberadamente, casi con asco, por más de la mitad de la población? ¿Hay muchos ejemplos de comunidades donde la mitad de la población preferiría no vivir con la otra media, y no sólo eso, sino que en vez de arrepentirse por sus malos instintos, hace apología política de ese rechazo? Te pregunto, ¡oh dilecto!: ¿conoces algún caso donde la ideología política de los jueces se ventile como sábanas al sol de un prostíbulo y se sobreentienda que sus decisiones técnicas han de quedar irremediablemente supeditadas a un partido previo?

¿Crees que algún dirigente político del mundo libre habría iniciado una negociación con un grupo terrorista con el rechazo del principal, y único, partido de la oposición? ¿En qué país uno tiene que comprar cuatro periódicos para conocer los hechos, los hechos, digo, no las opiniones? Cuéntame, apúrate, ve si puedes. Esto: hasta el 30 de diciembre del año pasado, el Gobierno decía que la negociación con los terroristas progresaba y que el año que viene estaríamos mejor. La oposición aseguraba que el Gobierno ya había vendido España a los terroristas, empezando por Navarra. O sea: ¿conoces algún país del mundo donde sean los terroristas, con sus bombas, los únicos capaces de restablecer la realidad? Y aún con las bombas: ¿algún ejemplo próximo de que tras quedar destrozadas 191 personas en los andenes, los ciudadanos griten asesino en las calles a su presidente? Un país sin patentes, con niveles altísimos de fracaso escolar, un país donde las comunidades autónomas secuestran los ríos a su paso y donde los muertos dictan, como en ningún otro cementerio, la ley y el tiempo a los vivos. España, sin ir más lejos. Dirás, quizás: algo de esto pasa en todos los sitios. De acuerdo: pero no todo pasa en el mismo sitio.

Yo creo que quienes lo han resumido mejor ha sido la gente de Dolce & Gabanna, Doménico y Stefano, a los que han obligado a retirar un anuncio de hombres y mujeres ¡«por incitar a la violencia machista»! Lo habrías oído de no estar siempre entre tus paseos herméticos por los olivos. «España se ha quedado un poco atrás».Lo dicen suavemente, para no perder cuota de mercado, pero el diagnóstico es preciso. España no ha dejado de ser un país de curatos; sólo que ahora se ha añadido a ellos este centón de ursulinas que gobiernan. Y si el Tribunal Constitucional se mete en la cama y en la vida de los profesores de Religión, a ver qué pillan, nuestras izquierdas no le van a la zaga: prohíben las mujeres, la comida y el vino, que era lo único que hacía soportable el ser español.

Y no lo creerás: en España han prohibido al mismísimo butanito, por decir lo único que ha dicho siempre, es decir, pablo, pablito, pablete, fuese a don Pablo Porta o al teniente coronel. Butanito prohibido, Dragó obligado por los madrileños a ponerse orejas de burro (me habría gustado ver lo que decían los madrileños si el sucedido se hubiese dado en TV3) y un Gobierno, el catalán, of course, legislando sobre la brujería, es decir, sobre las llamadas medicinas alternativas, a las que reconoce una profunda carga de espiritualidad. España se ha quedado un poco atrás, en efecto. Este país vivió un momento muy decorativo en la Transición política. Contra todo pronóstico, fue capaz de dotarse de un sistema democrático, con poca zarzuela y poca sangre. Ese tipo de sorpresas españolas, tan parecido al de la Constitución de 1812. También entonces este país brindó al mundo la palabra liberal, quién lo diría. Pero, ahora como entonces, se plantea una pregunta. Entonces era, y salió bola negra, si España sería capaz de consolidarse como un Estado moderno. Ahora la pregunta, ya lacerante, es si España será capaz de convertirse en un Estado postnacional.

Tengo muy pocas esperanzas. El anacronismo sigue instalado en la vida española, y reforzado, como habrás visto, por la savia nueva de una izquierda beta (ojo, linotipista: también es beata, pero yo, ahora, digo beta) y meliflua. Los esfuerzos vitales tienen a veces un punto grotesco. Ya te habrás encontrado con el paso a la modernidad de las señoritas y caballeros de Movistar.No consiste en disponer de tarjetas ADSL de nueva generación (aunque para darse importancia las anuncien a tambor batiente), sino en el tuteo. La otra mañana hube de reprender a una: la conversación era larga, había dormido poco y yo, tan temprano, exijo el usted.

- ¿Puede usted dejar de tutearme, si es tan amable?
- No puedo, lo siento, es el protocolo.

Hace unos años, cuando España era el mejor lugar del mundo para hacerse rico, un Solana, que dirigía Telefónica pero que aún mantenía el usted, diagnosticó la enfermedad de su compañía.El cuello de botella. Las cosas iban bien, demasiado bien, según el director. Tan bien, que las viejas estructuras de la felicidad se veían incapaces de absorber la demanda. No creo que, aun en su tosca búsqueda de explicaciones prácticas, le faltara precisión metafórica. Hubo un tiempo en que los españoles parecían desbordados por sí mismos. Suele pasarles en sus frecuentes guerras civiles.Pero entonces se trataba de una fresca y espontánea paz civil.Ha durado poco. No sé por qué. Una razón no despreciable es, justamente, el juicio general que merecemos a los extranjeros.Suelen hablar maravillas de España. Son maravillas de 15 días, de luz y salitre, de la relativa cordialidad y de los buenos precios. Como en los 50, cuando Ava. Según todos mis indicios, España está a punto de ser otra vez estación privilegiada de la tournée des grans ducs. Barrio bajo y burdel, y esa deliciosa sensación de que a cada esquina nace una pelea brava y formidable a cuello de botella roto.

Sigue con salud.   A.

Franceses
Serafín Fanjul
Recomiéndenos Libertad Digital 24 Febrero 2007

Asegura Ramón J. Sender en una de sus novelas que los franceses inventaron la bragueta, constituyendo ésta su mayor aportación a la historia de la Humanidad. Sin negar la notable utilidad del invento, que tantos ardores y tensiones alivia, y desconociendo cuánto haya de verdad en la adjudicación del aragonés, sí podemos dejar sentado muy clarito que se queda corto en la apreciación: nuestros vecinos norteños también descubrieron el bidé, trasunto de palanganas y feliz olvido de corrales, el chovinismo implacable y la incapacidad absoluta para apreciar valores ajenos. Y cuando no tienen más remedio y les conviene, endilgan la Legión de Honor a éste o aquél pintor o poeta y de tal suerte lo hacen suyo. O eso creen. Pero como es bueno entreverar burlas y veras, no dejaremos en el tintero una evidencia clara: Francia es una de las seis o siete naciones determinantes de la historia humana desde la caída del Imperio Romano en el año 476 de C., como sabe cualquier escolar (canaco) y todo político (neozelandés).

Su eficiente sistema educativo republicano, erradicador en el XIX de las otras lenguas que en el país había, su gran esfuerzo editorial y estudioso de altos niveles, consecuencia de lo anterior, o la enorme máquina militarista desarrollada durante el XVIII y que inexorablemente debía culminar en las degollinas regadas por Bonaparte en toda Europa, son motivos bastantes para mover el aprecio, cuando no el amor ciego, por la Galia y sus champanes. Un amor que debe ser –como en las antiguas clasificaciones morales– "para mayores con reparos" y en el cual, al rozarse las personalidades reales en tan incierta pareja (usted y Francia), o ménage à trois (si me admiten en el grupo), la cosa acaba muy malamente porque, como concluye todo un García Márquez, se trata del "más bello país con la gente más grosera del mundo". Moderemos lo uno y lo otro y no más admitamos que, para llegar a Alemania, no hay otra sino pasar por Francia: hasta por avión amuelan los controladores aéreos franceses cada vez que se les pone.

Viene lo antecedente a propósito de unas declaraciones del aún presidente –y por tanto todavía no procesado– Jacques Chirac en un libro de próxima aparición que le dedica uno de los inevitables pelotas. Como sus asuntos de cama –y por ende de bragueta– no nos interesan nada, pasamos a la parte mollar. Podríamos errar el tiro apuntando a la personalidad atrabiliaria del individuo, pero si en Giscard d’Estaing o en el mismísimo De Gaulle encontramos idéntico pavo subido, parejas superficialidades y ninguna intención de tomar en serio a los demás, fuerza será pensar que lo da la tierra o que su naturaleza les obliga a ser como son. Históricamente, sólo han tomado en serio a los alemanes, que les patearon concienzudamente el trasero varias veces, de donde se siguieron las nada elegantes venganzas que después les dedicaron y gracias a la salvación que vino de allende el Atlántico.

Asegura don Chirac –con ese cómico desdén sólo al alcance de franceses– que el Descubrimiento de América no es suceso memorable ni nada; en alarde erudito afirma que ya la habían descubierto los vikingos (la erudición no le da para saber que el mapa de Vinland resultó ser una falsificación) y, para rematar la guinda del pastel, califica a los conquistadores de "hordas que iban a destruir" el Paraíso. Bueno está, pero como da la casualidad de que España es otra de esas seis o siete naciones susodichas y en la actualidad –fuera del capítulo educativo, que en nuestro país es pavoroso– nada tenemos que envidiar a los gabachos, viviendo relativamente bien sin necesidad de tanta mala leche, cumple algún comentario piadoso.

No perderé el tiempo rebatiendo, ni en pequeñito, lo de las hordas o la irrelevancia del 12 de octubre de 1492. Hay demasiado escrito sobre el particular y las posiciones están de sobra definidas, con las motivaciones e intereses de unos y otros, por tanto no más indicaré que si Cortés se hubiera llamado Courtois, que es mucho más fino, y en vez de nacer en Medellín hubiese tenido el buen gusto de ver la luz primera en Chatillon-sur-Seine, que sí es como para presumir –¡dónde va a parar!–, entonces, don Chirac proclamaría el inequívoco carácter civilizador y benéfico de su vida y obras, que serían de estudio obligado en los programas de difusión cultural de la Unesco. Y quien dice Courtois, dice Pizarre, Benalcazaré o Almagré. Y, por cierto, ¿saben ustedes que Diego de Almagro ni siquiera figura en la Enciclopedia Larousse, que se pretende –y se vende– en España como una gran cosa?

A fuer de sinceros, en la profundidad de pensamiento de don Chirac no sólo se perciben los celos quisquillosos tan propios de franceses, o la ineptitud del vecino para ver en España algo más que el pintoresquismo folklórico que ellos mismos inventaron. También refleja la permanente cuña que quieren introducir entre nosotros y los iberoamericanos, sabedores de los excesos del patrioterismo de por allá y de las muchas arrobas de cursilería que Francia pudo meter de rondón en las repúblicas americanas, aprovechando el inmenso vacío que dejó el declive español en el XIX, justo la centuria en que ellos desarrollaron su expansión colonial. François Mitterrand se fue de la lengua y lo dijo bien claro: "¡Ay, si tuviéramos la América Latina!". Eso sí son nostalgias imperiales. Y de un "socialista".

Mas no acaba aquí la cosa. Si hablamos de hordas destructoras y crímenes bien feos, el vecino tiene muestrario surtido y la historia de Francia en el siglo XX –por no irnos más lejos– es una cadena de asesinatos y vilezas. ¿Por dónde empezamos? ¿Por orden cronológico o saltando a granel, por aquí y por allá? La memoria nos lleva desde la bestialidad del general Massu en Argel o el millón de víctimas argelinas por conseguir la independencia, hasta el otro millón de asesinados en Ruanda en 1995 gracias a la inducción de los servicios secretos franceses. Podemos brincar de la guerra colonial en Indochina a las intervenciones militares en Tchad o Costa de Marfil, de ahora mismo, como quien dice. O regresar al pasado y recordar el miserable trato y chantaje infame a que sometieron a la Alemania hambrienta de los años veinte, con ocupación del Sarre incluida, para forzar el pago de unas indemnizaciones de guerra que el país no podía satisfacer porque, sencillamente, no tenían qué comer. Hablamos de 1923 –el año de la hiperinflación en Alemania- cuando la gloriosa Armée francesa reprimió a sangre y fuego las huelgas de obreros alemanes en el Sarre, remisos a apuntarse a tanta grandeur integrándose en Francia. Los historiadores conocen bien el efecto que para la ascensión del nazismo tuvieron las presiones francesas entre un pueblo nada dispuesto a dejarse pisar: se pasaron de listos, los vecinos.

Y si avanzamos hasta 1940 nos encontramos la monumental debâcle de mayo-junio, frente a fuerzas alemanas inferiores en número (a los franceses había que sumar los ingleses, recordamos), con fuga general comparable a la de los días previos a la batalla del Marne en 1914 ("Aux gâres, citoyens, / montez dans les wagons", remedaban La Marsellesa en París a la vista de la desbandada de funcionarios y público en general). Sin embargo, no fue la derrota lo peor, sino el encanallamiento de más de la mitad de la población francesa, encantada de colaborar con los alemanes, aunque luego dijeran lo contrario. Culebrearon personajes como François Mitterrand o Maurice Papon –recién fallecido–, hábiles trepadores tras la guerra, sin siquiera tener la decencia de Laval o Pétain asumiendo sus responsabilidades, cuando los angloamericanos les regalaron la liberación, pues sin ellos De Gaulle habría entonado el pío-pío en Londres hasta que las gallinas hicieran pipí: lo digo así de cursi porque hablamos de Francia, en español se dice de otra manera.

Pero no sólo esas glorias puede mostrar Francia en la Segunda Guerra Mundial: en 1942, se rindieron ante los angloamericanos en el norte de África casi sin tirar un tiro; a continuación, se ensañaron con sevicias espeluznantes con los prisioneros ítalo-alemanes (los restos del Afrika Korps) que los americanos les iban entregando y remataron la faena el 7 y 8 de mayo de 1945 con las matanzas masivas de manifestantes argelinos en Setif, Constantina, Bordj Bu Arreridj, etc. Veinte mil personas perecieron bajo los cañones y ametralladoras franceses. Como para estar orgullosos.

Y vamos con las hordas. Son bien conocidas las devastaciones, degüellos generalizados, saqueos y robos que produjeron los franceses en nuestro país entre 1808 y 1814. De saltimbanquis, aguadores y pordioseros (de los cuales cruzaban nubaradas los Pirineos en el XVI y XVII) se habían convertido en conquistadores que traían la "civilización" y parece que a los indígenas no gustó la idea de civilizarse encajando incendios y rapiñas, así que expresaron su discrepancia. De la infinidad de testimonios existentes sólo ofreceremos algún ejemplito, de polacos combatientes en el ejército francés en los regimientos de la Legión del Vístula:

"[Calatayud, 1808] Con la llegada de la infantería francesa el orden desapareció. Tanto las casas como iglesias fueron abiertas y saqueadas. Los soldados, emborrachados con el vino, vestidos con vestiduras litúrgicas, con antorchas y candelas, llevaban por las calles los recipientes de la Misa llenos de vino, cantando desvergonzadamente. Todavía ahora siento rabia y tristeza porque aunque no participé, fui testigo de estas insolencias y violaciones. Y de este modo la nación española estaba justificada por su venganza despiadada jurada contra los franceses", dice el sargento Wojciachowski. A lo cual agrega el oficial Stanislaw Broekere: "Si nos acuartelábamos en algún lugar durante un par de semanas o meses, tras nuestra permanencia todo quedaba destruido y saqueado de la forma más horrible, llegando incluso al extremo de no respetar las imágenes sagradas, que también acababan siendo pasto de las llamas". Toma hordas.

Han pasado dos siglos y el tiempo ha ido borrando en el imaginario colectivo español las huellas de la francesada, bien auxiliado –eso sí– por la ignorancia, cuando no el desprecio, por nuestra historia que se inculca a los celtíberos de ahora y desde su más tierna infancia, pero no apuntemos sólo a los pitecantropos de la boina o los charcuteros de la barretina: el actual alcalde de Madrid ya se ha esfumado de las últimas conmemoraciones del 2 de mayo. Veremos qué hace en 2008, si sigue en el cargo. No obstante las desagradables consecuencias inmediatas, está bien que, de vez en cuando, los agricultores franceses quemando camiones, Giscard favoreciendo a la ETA o don Chirac con sus muy prescindibles memorias nos refresquen la mollera y las burradas de la biografía conjunta. No es seguro que España salga perdiendo en el cotejo.

Acebes y Aguirre apoyarán hoy un acto de la AVT marcado por la polémica y la ausencia de Gallardón
Ep - Madrid. La Razon 24 Febrero 2007

El secretario general del PP, Angel Acebes, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, encabezarán hoy la delegación del PP que participará en la concentración que la AVT ha convocado en Madrid, en la que destaca la ausencia de su alcalde, Alberto Ruiz Gallardón.

Este acto, en el que se homenajeará a las 25 víctimas del preso de ETA Iñaki de Juana Chaos y se exigirá al Gobierno el cumplimiento íntegro de los tres años de condena que le impuso el Tribunal Supremo, viene precedido por la polémica surgida en torno a los motivos reales de la convocatoria, sobre todo, tras la difusión de la solicitud de permiso que la AVT realizó a la Delegación del Gobierno en Madrid.

En ese documento, la asociación indicaba que el motivo para la celebración de la concentración era protestar por el fallo del Tribunal Supremo de rebajar al ex jefe del comando Madrid de 12 años y siete meses a tres años la pena por amenazas terroristas.

Enseguida, y tras la confirmación de que el PP iba a adherirse a la marcha, desde el PSOE y el Gobierno se cargó contra esta decisión del principal partido de la oposición al considerarla una "falta de respeto a las instituciones del Poder Judicial", tal y como ayer la consideró la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.

En todo caso, la ministra de la Presidencia quiso dejar claro en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el derecho de manifestación "es un derecho fundamental" y que, por tanto, el Gobierno no tiene nada que decir ni reprochar a la AVT ante su convocatoria, aunque sí al PP.

MOTIVOS DE LA CONVOCATORIA.
A raíz de las críticas y, sobre todo, tras la publicación de la solicitud de permiso a la Delegación del Gobierno en Madrid realizada por la AVT, su presidente, Francisco José Alcaraz, se encargó de puntualizar cuál eran los dos motivos de la celebración de la concentración: homenajear, en primer lugar, a las 25 víctimas mortales del ex jefe del comando Madrid, y exigir al Gobierno el cumplimiento de la pena de tres años de cárcel "sin ningún tipo de beneficio penitenciario".
Asimismo, desde las filas 'populares' diversos dirigentes, empezando por su líder, Mariano Rajoy, aclararon que el PP "nunca" acudiría a una manifestación contra ninguna decisión de los tribunales, una posición en la que esta mañana incidió desde Génova la secretaria de Política Autonómica del PP, Soraya Sáenz de Santamaría.

Según recalcó, la asistencia del PP a la concentración de hoy "viene motivada" por el homenaje que se realizará a los familires de las víctimas de De Juana, que ven "cómo el terrorista se coloca en huelga de hambre y sigue sin arrepentirse de sus crímenes", y por la exigencia al Ejecutivo de que el etarra cumpla íntegramente la pena impuesta por el Tribunal Supremo sin que se le otorgue "ningún beneficio penitenciario".

Esta misma posición reiteró ayer, en declaraciones a Europa Press, el presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, quien acusó, además, a todos aquellos que pretenden "tergiversar" el objetivo del acto de mañana para favorecer al Gobierno.

"MEMORIA, DIGNIDAD Y JUSTICIA".
A pesar de todo, la pancarta con el lema 'Memoria, Dignidad y Justicia. Rendición en mi nombre `No! se plegará en la Plaza de Colón donde, a partir de las 17.00 horas, se darán cita diversas asociaciones, entre ellas el Foro de Ermua, Peones Negros o La Rosa Blanca, el sindicato policial CEP, el secretario general del PP, Angel Acebes, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y otros dirigentes del PP como Ignacio Astarloa, Jaime Mayor Oreja y María San Gil.
En esta ocasión, el primer edil madrileño, Alberto Ruiz Gallardón, no participará de la concentración, a pesar de que sí que estuvo presente en la manifestación organizada el pasado 3 de febrero por el Foro de Ermua en Madrid para mostrar su rechazo a la negociación con ETA.

A todos los citados se unirán los más de 30 autobuses de diferentes ciudades españolas que partieron desde primera hora de esta mañana a la capital para asistir a esta convocatoria, que, según Alcaraz, no busca que sea "masiva", a pesar de que pueda llegar a serlo.

La concentración, que tendrá una duración aproximada de una hora, comenzará con el testimonio de tres víctimas del terrorismo, dos de ellas de De Juana, a la que seguirá una ofrenda floral que más de 30 víctimas del terrorismo realizarán a las 25 personas asesinadas por el citado terrorista, un homenaje que, según señalaron a Europa Press fuentes de la AVT, será "muy humano y muy emotivo". La lectura del manifiesto final por parte del presidente de la AVT será el que ponga punto y final a la concentración.

En la Plaza de Colón de Madrid
La Asociación de Víctimas del Terrorismo protestará por la rebaja de la condena a de Juana Chaos
La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha llamado a concentrarse esta tarde en la Plaza de Colón de Madrid en protesta por la decisión del Tribunal Supremo de rebajar a tres años de prisión la condena al etarra José Ignacio de Juana y para exigir que cumpla íntegramente esa pena.
EFE La Opinión 24 Febrero 2007

La organización que preside Francisco José Alcaraz especificó en su solicitud de autorización a la Delegación del Gobierno de Madrid que el objetivo del acto, al que acudirán dirigentes del PP, era la "protesta por la rebaja de la condena al terrorista De Juana Chaos", además de tributar un homenaje a todas las víctimas del terrorismo y, muy especialmente, a las veinticinco personas asesinadas por el etarra.

Posteriormente, en diversos comunicados y declaraciones públicas de sus representantes ante la polémica surgida acerca de si la concentración iba dirigida contra el Tribunal Supremo, la AVT ha precisado que "siempre ha acatado y respetado todas las decisiones y resoluciones judiciales".

Así, la asociación asegura que el objetivo de la convocatoria "es reclamar que el terrorista De Juana Chaos cumpla íntegramente la condena que le ha impuesto el Tribunal Supremo" y recuerda que eso "depende ahora exclusivamente" del Gobierno.

La representación del PP en la concentración estará encabezada por su secretario general, Ángel Acebes, a quien acompañarán el secretario ejecutivo de Libertades Públicas, Seguridad y Justicia, Ignacio Astarloa, la presidenta del partido en el País Vasco, María San Gil, y el eurodiputado y ex ministro del Interior Jaime Mayor Oreja.

También asistirá la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, pero no lo hará el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, quien sí estuvo presente en la manifestación convocada el pasado día 3 por el Foro Ermua bajo el lema "Por la libertad. Derrotemos juntos a ETA. No a la negociación".

Además del PP han hecho público su respaldo a la movilización el Foro Ermua y la Confederación Española de Policía (CEP), entre otras organizaciones.

El PSE equipara el sufrimiento de las víctimas de ETA con el de sus asesinos
El parlamentario Jesús Loza lamenta los padecimientos de los terroristas encarcelados
L. Vázquez La Razon 24 Febrero 2007

Vitoria- Equiparando a las víctimas de ETA con sus verdugos. Así acabó ayer la argumentación del PSE en la Cámara de Vitoria para tratar de cambiar -que no para suprimir- el sistema de ayudas a los familiares de los presos de la banda terrorista recluidos fuera del País Vasco. Un debate que desembocó también en un nuevo enfrentamiento entre el PP y el PSE.

El choque y la sorprendente equiparación se produjeron en el pleno del Parlamento vasco, en el transcurso del debate de una propuesta del PSE que solicitaba la supresión del decreto que regula las citadas ayudas, que superan los 220.000 euros, por considerar más apropiado que se canalicen a través de la normativa que regula las Ayudas de Emergencia Social (AES). Salvo el apartado relativo a la anulación del decreto, que fue secundada por el PP, aunque tampoco fue aprobado, la iniciativa fue rechazada por todos los grupos, a excepción del PSE.

El parlamentario socialista Jesús Loza explicó que con su propuesta, el PSE no trataba de acabar con las ayudas que se conceden a los familiares de presos para que se desplacen a las cárceles a visitarles. «No proponemos que se quiten (las aportaciones), proponemos que se mantengan, y ahí está la discrepancia con el PP. Porque es un derecho de los presos, de los presos de cualquier tipo, recibir ayudas, y es un derecho de sus familias poder visitarlos».

Argumento del PSE
Loza, siguiendo su hilo argumental, se dirigió al PCTV. Y ahí llegó la comparación. El parlamentario socialista aseguró que «nosotros hemos reconocido que los socialistas, los populares, las personas que sufren violencia de persecución, los asesinados o las familias, no somos los únicos que sufrimos. Hemos reconocido que sufren los familiares de las víctimas del terrorismo, y que sufren los asesinos y las madres, pero queremos que ustedes reconozcan el origen primario de la situación, que es la existencia de ETA». El parlamentario del PSE continuó dirigiéndose al grupo de la izquierda abertzale para reclamarle que «si nosotros reconocemos el sufrimiento que su mundo pueda tener, reconozcan el nuestro, que es infinitamente superior». En este sentido, subrayó que «no es lo mismo la cárcel que el cementerio, porque los muertos no progresan de grado ni pueden salir al patio».

El discurso de Loza motivó las criticas de los populares, cuyo portavoz, Leopoldo Barreda, lamentó que el PSE, que en el debate presupuestario celebrado en diciembre presentó una enmienda para la supresión de estas ayudas, haya «rehecho» la postura de los socialistas en esta materia. «Ustedes siempre han rechazado las ayudas, y las han considerado una decisión política, no un derecho», recordó. «El PSOE ha modificado claramente y de fondo su actitud en este tema», le reprochó a Loza, a quien acusó de «defender literalmente lo contrario» que lo planteado por el coordinador de la Ejecutiva del PSE, Rodolfo Ares, en 2003, de quien afirmó que en otra intervención sobre este asunto rechazó que las administraciones tengan la obligación de financiar los desplazamientos de familiares de presos etarras.

Barreda atribuyó este cambio «de fondo» en la actitud de los socialistas a «una concesión más» de ese partido, a quien acusó de actuar de forma «profundamente incoherente con lo defendido en el pasado». Además, consideró que la propuesta de canalizar las aportaciones a través de la normativa de las AES es un intento de «disfrazar» la financiación de las visitas a presos.

La parlamentaria del PNV Nerea Antia defendió el mantenimiento de las ayudas porque «hay familias que sufren un importante trastorno económico» por los desplazamientos a centros penitenciarios. Además, exigió la transferencia de las competencias penitenciarias. El PCTV consideró que el debate sobre esta cuestión debe abordarse desde su «origen», que situó en la política de dispersión de los presos de ETA.

El PSE apoya que se financie a los familiares de presos de ETA porque «también sufren»
VÍCTOR ORTEGA. VITORIA. ABC 24 Febrero 2007

Los socialistas vascos defendieron ayer abiertamente el derecho de los familiares de los presos de ETA a recibir ayudas públicas para financiar sus viajes a los centros penitenciarios situados fuera del País Vasco y el establecimiento de programas por parte de las instituciones públicas para este fin. El PSE cambia de forma radical el criterio mantenido hasta ahora de rechazar este tipo de ayudas por «ofender y humillar» a las víctimas del terrorismo.

El PSE fijó su posición sobre esta materia durante el debate de una propuesta suya para modificar el decreto del Gobierno vasco que regula actualmente estas ayudas. Los socialistas no reclamaban en esta iniciativa la eliminación de este decreto, como hasta ahora, sino que defendían además como complemento la creación de un nuevo programa de ayudas a los familiares de presos etarras dentro del conjunto de ayudas sociales.

El parlamentario socialista Jesús Loza fue muy claro al respecto cuando dijo que «proponemos que se mantengan, no que se quiten, y ahí está la discrepancia con el PP. Nos parece que es un derecho de los presos recibir ayudas, presos de cualquier tipo, y un derecho de las familias el poder visitarlos. Y cuando hay problemas económicos los poderes públicos tienen obligación de establecer medidas de política social, universal e igualitaria».

Para el PSE, el problema no reside por lo tanto en que el Gobierno vasco conceda ayudas a los familiares de los presos de ETA, sino la regulación concreta de dichas ayudas. Y es que, a su juicio, el decreto vigente discrimina positivamente a los familiares de presos al establecer unos requisitos de renta para acceder a las ayudas mucho menos estrictos que para ser beneficiario de otras ayudas sociales mucho más básicas.

La iniciativa socialista, pese a abogar por mantener de distinta forma las citadas ayudas, no encontró apoyo por parte de los nacionalistas. El tripartito vasco, junto con el PCTV y Aralar, defendió el decreto vigente como una respuesta necesaria a la política de dispersión de los presos de ETA, negaron que exista discriminación positiva y sostuvieron que los requisitos establecidos en la normativa son «claros y ajustados». Y la propuesta del PSE, por lo tanto, fue rechazada por una amplia mayoría.

Oposición del PP
El PP se opuso también a la propuesta socialista, pero por motivos muy diferentes. Los «populares» sólo coincidieron con el PSE en que el decreto que regula estas ayudas es «muy generoso» para las familias de los presos de la organización terrorista, pero negaron que se pueda hablar como hacen los socialistas vascos de que se trate de un derecho de carácter social. «Es una asignación política que nada tiene que ver con las políticas de igualdad. Es la niña bonita, el juguete del consejero de Justicia, Joseba Azkarraga», subrayó el portavoz del PP vasco, Leopoldo Barreda. El parlamentario popular acusó a los socialistas de romper con su propuesta el discurso mantenido hasta la fecha, caracterizado por rechazar las ayudas a los familiares de presos. Dicho esto, leyó la intervención que realizó hace tres años un dirigente del PSE, en la que se oponía a estas ayudas con el argumento de que eran una «ofensa y humillación» para las víctimas del terrorismo. «Ahora cambian de posición e intentan disfrazar su incoherencia de política social», remarcó Leopoldo Barreda.

El debate no dio más de sí y lo único destacable fueron unas palabras de Loza dirigiéndose a los parlamentarios del PCTV. Así, el ayer portavoz socialista afirmó que «nosotros hemos reconocido que los socialistas, los populares, las personas que sufren violencia de persecución, los asesinados o las familias, no somos los únicos que sufrimos. Hemos reconocido que sufren los familiares de las víctimas del terrorismo, y que sufren los asesinos y las madres». «Pero queremos que ustedes reconozcan el origen primario de la situación, que es la existencia de ETA», transmitió a los herededos de Batasuna en el Parlamento vasco.

Desprecio
El presidente del Foro Ermua, Mikel Buesa, expresó su «desprecio» a la equiparación del dolor de las víctimas con el de los familiares de los presos de ETA.
En su opinión, esta comparación resulta «dolorosa» e «injusta», porque los afectados por los atentados de la banda «no han elegido su dolor».

El tripartito ha concedido 11,3 millones a entidades que apoyan el pancatalanismo
Organizaciones de Valencia, Baleares, Aragón y Andorra reciben millonarias subvenciones
Marcos Pardeiro La Razon 24 Febrero 2007

barcelona- Para difundir la lengua y la cultura catalanas a través del semanario «El Temps»: 305.000 euros. Para acondicionar el local del casal Jaume I de La Safor Valldigna (Valencia), destinado a la promoción de la lengua y la cultura catalanas: 30.000 euros. Para impartir la enseñanza del primer ciclo de secundaria en catalán en la escuela de Perpiñán: 84.000 euros. Para apoyar el «Acampalengua» de Mallorca: 20.000 euros. Y así un sinfín de subvenciones hasta alcanzar la multimillonaria cifra de 11.356.101 euros que la Generalitat de Cataluña, gestionada por el tripartito, ha concedido a entidades no catalanas en el período entre 2003 y 2007.
Basta con respaldar o promocionar el catalán fuera de Cataluña para ser susceptible de recibir una ayuda de la Generalitat. Entre los beneficiados, destacan tres entidades: Acció Cultural del País Valencià (que se ha embolsado 2,6 millones de euros), Edicions del País Valencià (2,3) y la Institución Cívica y de Pensamiento Joan Fuster (1,2), según datos recabados por el PP mediante preguntas parlamentarias que el diputado del Partido Popular Rafael López hizo ayer públicos en el Parlamento catalán durante la comparecencia del consejero de Cultura, Joan Manuel Tresserres.

Relaciones
«Usted cree que podemos hacer relaciones con gobiernos de otras comunidades cuando estamos destinando 11,3 millones de euros en la pasada legislatura a subvencionar a entidades con marcado carácter político. Pero yo no creo que sea la mejor forma», afirmó. Según López, la Generalitat no debería conceder estas ayudas a entidades cuyo propósito es «hacer oposición» a ejecutivos legítimos como el valenciano y el balear, ambos del PP.

Las ayudas se han gestionado desde varios estamentos de la Genetalitat, como Universidades, Medio Ambiente, Cultura, Educación y Bienestar, y han llegado a destinatarios de toda clase. Por ejemplo, el Círculo de Defensa y Difusión de la Lengua y Cultura Catalana del Alguer (Italia) recibió 15.000 euros para sus actividades; Òmnium Cultural obtuvo 22.000 euros para realizar 31 cursos de catalán en la «Catalunya Nord» (sur de Francia) y la Asociación Puerta de los «Països Catalans» se hizo con 10.000 euros para finalizar un monumento que representa a esta entidad.

Varias organizaciones de las comunidades limítrofes con Cataluña han expresado su disconformidad con esta actitud, que consideran «invasora». Es el caso de la Federación de Asociaciones Culturales de Aragón Oriental (Facao), que ha lamentado en decenas de ocasiones el intento de la Generalitat por expander la lengua catalana hasta el punto de deglutir otras hablas. Denuncian el pancatalanismo y la construcción de unos «Països Catalans» a golpe de talonario. La parte oriental de Aragón, «La Franja» para los catalanistas, ha sido una de las que ha recibido la lluvia de millones de la Generalitat. La Asociación Cultural del Matarraña (10.000 euros) y la Institución Cultural de la Franja de Ponent (40.000 euros) son testigos de la generosidad catalana.

Pero la chequera de la Generalitat también ha llegado a Valencia, Baleares y Andorra y no sólo para impulsar proyectos, sino para mantener el funcionamiento de entidades. Por ejemplo, para gastos del Centro de la Cultura Catalana de Andorra: 30.000 euros.

Las «ayudas» de Montilla
La Asociación Cultural del País Valencià -con 2,6 millones de euros-, Edicions del País Valencià -con 2,3 millones- y la Institución Cívica Joan Fuster -con 1,2 millones- son las principales entidades beneficiadas de las ayudas de la Generalitat.

El talonario de la Generalitat ha favorecido a entidades pancatalanistas de las comunidades limítrofes con Cataluña.
Una entidad recibió 10.000 euros para que pudiera finalizar su monumento en homenaje a los «Països Catalans».

Nacionalismo: Explotando la irracionalidad
Email de Concha  24 Febrero 2007

Extraído de la Web de Yamato, tristemente desaparecida de la red, y con el objeto de que un bien tan escaso como el sentido común no caiga en el olvido...

La irracionalidad no sólo se manifiesta en las creencias en ovnis, hadas y duendes o en poderes psíquicos. También, y sobre todo, aparece en forma de
sentimientos más o menos artificiales y más o menos hábilmente explotados. Y una de las formas de explotación que más éxito ha tenido en los últimos
tiempos es esa orientación política llamada "nacionalismo".

Me resulta muy difícil argumentar sobre el nacionalismo, sencillamente porque mi impresión es que se trata de una postura tan irracional que no
admite argumentos. En su lugar, tendré que limitarme a exponer las "razones" que suelen utilizarse para apoyar estas ideologías, y los motivos por los
cuales las encuentro irracionales. A ver qué sale.

Indeterminación.
El punto de partida del nacionalismo es la existencia de una "nación" o "pueblo". Pero... ¿qué es eso? Pues en la práctica, "nación" es lo que los nacionalistas entienden por "nación". No hay otra forma de definirlo. Los mejores intentos en este sentido se basan en la existencia de un grupo con una serie de afinidades
culturales, étnicas, religiosas e incluso geográficas. Lo cual, a mi modesto entender, es no decir nada.

La afinidad cultural, por ejemplo, es inútil como criterio para acotar un grupo. Es posible descubrir afinidades culturales entre todos los seres humanos, entre los occidentales, entre los europeos, entre los habitantes de los países mediterráneos de Europa, entre todos los españoles, entre los catalanes, entre los habitantes de cualquier ciudad de Cataluña y, si apuramos, incluso entre los que viven en el mismo barrio de esa ciudad. El resultado es que la distinción "cultural" entre las "naciones" sólo puede hacerse de una forma arbitraria y "a gusto del consumidor"; nunca desde parámetros objetivos.

Y eso no es todo. Como una de las aspiraciones de los nacionalismos es la potenciación de su "singularidad cultural" (el "hecho diferencial", como se dice ahora), el resultado es que un grupo nacionalista que detente el poder procurará orientar la política cultural y educativa de modo que, en la práctica, estará dando forma a esa singularidad cultural que dice defender.

Al final, es el propio nacionalismo el que contribuye a crear los particularismos en los que se supone que está basado. Maquiavelo o Napoleón hubiesen encontrado esta postura como perfectamente justificable desde un punto de vista político, pero a mí me da la impresión de que se trata de un simple proceso circular.

Y si eso pasa con las afinidades culturales, no hablemos ya de las étnicas. Un concepto tan discutible como la "raza" es un magnífico punto de partida para las "limpiezas étnicas" y las discriminaciones. La diferencia entre las tonterías de Xabier Arzallus sobre el RH negativo y la "Solución Final al problema judío" de Hitler sólo es cuantitativa, no cualitativa. E igual de absurda: en la actualidad, la "pureza racial" sólo es síntoma de empobrecimiento genético por endogamia, y se puede dar exclusivamente en comunidades aisladas; las condiciones económicas y sociales que hicieron surgir los nacionalismos durante el Siglo XIX implicaron, entre otras cosas, un proceso de progresiva disolución de las peculiaridades "étnicas".

Y no nos olvidemos, por supuesto, del problema clave: ¿dónde está esa frontera que separa una "raza" de otra? Al final la solución es la misma que en el caso cultural: la frontera está donde el nacionalismo de turno decide colocarla. En cuanto al argumento religioso, mejor "non meneallo". Suena demasiado a "Guerra Santa", ¿no?

Unidades de destino en lo particular.
A veces los nacionalistas renuncian a intentar justificar esas supuestas "diferencias". Sobre todo, cuando se sienten acorralados. Entonces acuden a la curiosa tesis de que una nación o pueblo es un grupo de personas unidas por un destino común. Igualito que los pasajeros de un autobús, vamos.

El corolario de esta tesis es que la nación surge cuando un grupo de personas tiene "conciencia nacional". Esta especie de argumento Beckeriano redivivo se aproxima más a las ideas clásicas sobre el nacionalismo, pero no por ello deja de ser falaz. Desde este punto de vista, si hay gallegos que tienen "conciencia" de que Galicia es una nación, surge la nación gallega.

Pero, habiendo también gallegos que consideran que pertenecen a la nación española, ésta también está justificada. Y si surgiera un grupo de coruñeses con conciencia de pertenecer a una nación diferenciada, La Coruña debería autodeterminarse. Nuevamente es una cuestión de límites, y nuevamente resulta que estos límites son puramente arbitrarios.

Más aún: todos los "argumentos" con los que se pretende defender a un nacionalismo sirven para defender a otro nacionalismo que excluya al anterior. Esta aparente contradicción es, en el fondo, bastante lógica: un nacionalista andaluz tiene que excluir, por definición, la existencia de una nación española o una nación cordobesa. Lo malo es que las ideas que utiliza para defender esa exclusión sirven perfectamente para que los nacionalistas españoles y cordobeses rechacen la idea de una nación andaluza. Un bucle sin fin del que, de nuevo, sólo hay una salida: la que marcan los propios nacionalistas, que deciden qué "naciones" reconocen y cuáles no.

La historia y la histeria.
Con todo, el "argumento" más socorrido suele ser el de la historia. Hace poco me dijeron que Cataluña pertenece a España porque perdió una guerra (en serio: no me lo invento). ¿Qué guerra? No me contestaron, pero es probable que se refiriesen a la Guerra de Sucesión española, en la que gran parte de Cataluña apoyó los derechos del Archiduque de Austria al trono de España. Una guerra que afectó a toda España (y a buena parte de Europa) para dirimir quién debía ocupar el trono español, se convierte por arte de birlibirloque nacionalista en una especie de guerra de conquista de Cataluña.
 
Semejante ficción histórica no es un hecho aislado. Recordemos que, dentro de España, los nacionalismos más relevantes no tienen un apoyo histórico real. El País Vasco nunca constituyó una unidad política hasta el Estatuto de Autonomía de la II República, y Cataluña jamás ha existido como Estado independiente. Claro que esto no suele ser demasiado importante: incluso los guías turísticos muestran con orgullo las tumbas de los "Reyes de Cataluña", y el árbol bajo el cual los diversos señoríos vascos juraban fidelidad a la corona de Castilla se ha convertido mágicamente en símbolo de unidad nacional.

Y es que los nacionalistas parecen tener en Von Däniken a uno de sus maestros. Buscando afanosamente, encuentran hechos que, convenientemente aislados y, si es preciso, distorsionados, justifican sus tesis. ¿Que un rey de Francia no pudo acudir a recibir el juramento de fidelidad del Conde de Barcelona por tener que sofocar una rebelión? Le damos la vuelta y resulta que el Señor de la Marca Hispánica estaba llevando a cabo un acto de reivindicación nacionalista. Solo les falta decir que en realidad era Pilar Rahola en una reencarnación anterior. Las guerras carlistas o incluso la adscripción a uno u otro bando en la Guerra Civil son utilizadas,
igualmente, como magníficos argumentos nacionalistas, una vez convenientemente reformados.

Con este panorama, ¿a alguien le extraña que los nacionalistas se opongan tan radicalmente a la "reforma de las Humanidades"?

El imperialismo.
Muchas veces, el resultado de esa manipulación histórica es la apropiación de los "méritos" del vecino. Los nacionalistas vascos reivindican con orgullo la trayectoria histórica de Navarra, y muchos libros de texto catalanes se apropian sin ningún rubor del Siglo de Oro de Valencia. No hay problema: recordemos que la imposibilidad de definir el concepto de "nación" permite extender sus límites hasta donde sea conveniente.

El resultado es, muchas veces, muy curioso. Los mismos que se quejan de una supuesta "opresión cultural" por parte de España no dudan en intentar aplicar una uniformización cultural para dar mayor relieve a su "nación". Hasta extremos que llegan a ser ridículos; playas abarrotadas de madrileños son rotuladas exclusivamente en la lengua vernácula, y no es raro ver a un extremeño buscando afanosamente al médico debajo del cartel señalador del "metge", o a un andaluz rellenar algún impreso indicando que su dirección de vacaciones es la "calle Carrer del Mar". Y no exagero: he conocido personalmente ambos casos.

Claro que también me han dicho que "una forma de imperialismo es no hablar el idioma del lugar en el que estás". Una novedosa definición que, supongo, no se aplicará a los antepasados del valenciano que me lo dijo y que no se resignaron a hablar el idioma anterior a la reconquista. Al fin y al cabo, todo depende del color del nacionalismo con el que se mira, ¿no?

La autodeterminación.
El caso es que, de un modo u otro, los nacionalistas suelen acabar reivindicando lo mismo: lo que llaman el "inalienable derecho de autodeterminación de los pueblos". No entraremos a recordar los origenes históricos de ese "derecho" (más de un nacionalista se llevaría una sorpresa desagradable). Pasemos sólo a sus
contradicciones intrínsecas.

La primera ya la hemos apuntado: la imposibilidad de definir objetivamente a un pueblo o una nación. La única justificación para acotar el "pueblo" que tiene derecho a autodeterminarse es que el grupo nacionalista de turno fije sus fronteras aquí o allá. De manera que un referéndum para el País Vasco convocado por el PNV, por ejemplo, no aceptaría nunca que una decisión de Álava contraria a la autodeterminación fuese bastante como para permitir que esa provincia siguiera perteneciendo a España. Sustitúyase Álava por el nombre de cualquier ciudad o barrio, y añádase el supuesto de que exista allí una "conciencia nacional" que pretenda autodeterminarse del País Vasco, y se verá cómo el absurdo puede extenderse de nuevo al infinito.

Y, aunque obviáramos ese problema, no sería ni el único ni el más grave. Por ejemplo, si el resultado del referéndum fuese negativo, los nacionalistas, por coherencia, deberían asumir que su "conciencia nacional" no existe y, en consecuencia, disolverse definitivamente. Pero no es así: en Québec, tras dos fracasados referéndum, los nacionalistas quebequeses se afanan en crear esa "conciencia nacional" para triunfar en un tercero. Nueva contradicción: esa "conciencia nacional" en la que pretenden justificarse necesita ser creada, como ya hemos apuntado, por el propio nacionalismo.

Además; ¿por qué esa insistencia? ¿Aplicarían la misma en el caso del "sí"? Si el hecho de que un referéndum de autodeterminación sea negativo sólo significa que hay que repetirlo más adelante, una decisión tan trascendental como la autodeterminación resulta ser sólo válida temporalmente. Así que es de esperar que, una vez obtenida la independencia, repitan el referéndum cada cuatro años, por ejemplo, para ver si la "conciencia nacional" ha aumentado o disminuido. O con mayor periodicidad. Por ejemplo, aprovechando la celebración de los partidos de fútbol, todos los domingos (un amigo con bastante mala uva me comentó una vez que el reciente éxito electoral de los nacionalistas gallegos se debe a que muchos esperan que, si Galicia se independiza de España, el Depor conseguirá ganar la liga de una vez...)

¿Y a mí que me importa?
La verdad es que podríamos seguir hablando de la irracionalidad del nacionalismo, pero... ¿para qué? Por mi parte, al escribir este comentario (muy deslabazado, lo reconozco), sólo pretendo dejar clara mi postura y evitar las eternas discusiones a las que me veo abocado frente a nacionalistas que, a la hora de la verdad, tienen un repertorio más reducido que las máquinas expendedoras de tabaco. Quizás así se animen a buscar algún argumento a su favor (o en mi contra) y, mientras tanto, me dejen tranquilo

El recurso de inconstitucionalidad del Defensor del Pueblo
Asociación por la Tolerancia 24 Febrero 2007

Muchos ciudadanos catalanes que han enviado quejas al Defensor del Pueblo relacionadas con el ejercicio de la libertad lingüística en Cataluña cuando se opta por el castellano, han recibido del mismo la siguiente respuesta, en ella queda patente la gran importancia que tiene el recurso interpuesto por el Defensor en torno al Estatuto de Cataluña.

Del recurso de inconstitucionalidad presentado por el Defensor del Pueblo en torno al Estatuto catalán, adjuntamos la parte que recurre los apartados del Estatut relacionados con el tema lingüístico y de anulación de competencias del Defensor en Cataluña. http://www.tolerancia.org/upimages/2007/Recurso_def_pueblo_lengua.pdf

Desde la Asociación por la Tolerancia reiteramos nuestra felicitación al Defensor del Pueblo por su recurso, felicitación que ya expresamos en su día mediante un comunicado: ...Por tanto, enhorabuena al Defensor del Pueblo, Sr. Múgica, por haber demostrado, una vez más, su compromiso democrático, su independencia, su honradez, su lealtad y su defensa del Estado de Derecho. Por el contrario, nuestra crítica a todos aquellos que inician su campaña coactiva dando bofetadas al Tribunal Constitucional en la cara del Defensor del Pueblo, aún a sabiendas de que ha cumplido con su deber. http://www.tolerancia.org/asp/index2.asp?area=area2&p=4&t=5

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