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Recortes de Prensa     Lunes 26 Febrero   2007

El Estado en precario
Editorial ABC 26 Febrero 2007

DURANTE los primeros meses de legislatura, Rodríguez Zapatero usó reiteradamente el mensaje de que iba a rebajar la «tensión territorial» heredada de los ocho años de Gobierno de José María Aznar. Así se daba a entender a la opinión pública que los nacionalismos vasco y catalán se habían radicalizado por reacción al centralismo de Aznar, no porque éste hubiera decidido no seguir haciendo más concesiones a hegemonías nacionalistas que no se tradujeron en mayor lealtad constitucional. El diagnóstico de Rodríguez Zapatero era intencionadamente mendaz porque ignoraba que había sido el gobierno presidido por un socialista -Pascual Maragall- quien había lanzado el mayor ataque al modelo del Estado autonómico con una propuesta estatutaria de corte confederal. También silenciaba a propósito que la radicalización del nacionalismo vasco se fraguó con el pacto de Estella, que fue una reacción soberanista al Espíritu de Ermua, surgido tras el asesinato de Miguel Angel Blanco. Sin olvidar que los socialistas vascos rompieron en 1998 la coalición de gobierno con el PNV porque sabían que este partido se hallaba negociando con ETA.

En todo caso, la carga de la prueba siempre recae en quien acusa, y Zapatero tenía la legislatura por delante para justificar su acusación, a pesar de que en los dos mandatos de Aznar se habían aprobado leyes de transferencias pendientes, un nuevo sistema de financiación autonómica y la renovación indefinida del concierto económico para el País Vasco. Sin embargo, adentrada esta legislatura en su último año, la tensión territorial que Zapatero iba a apaciguar -y que iba a ser el contexto político del fin del terrorismo- no sólo no ha desaparecido allí donde ya existía, sino que, además, se ha extendido a comunidades que nunca plantearon entre sí cuestiones de identidad, cultura, historia o recursos naturales. Rodríguez Zapatero ha impulsado personalmente una reforma del modelo autonómico que ha hecho mucho más precario al Estado, porque sus instituciones centrales tienen ahora menos recursos legales y económicos para aplicar políticas nacionales, y también porque ha provocado una litigiosidad constitucional entre comunidades que ha puesto en manos del Tribunal Constitucional todo el futuro del modelo de Estado.

El aventurerismo confederal del Estatuto catalán -enmascarado con otras reformas estatutarias leales a la Constitución, pero impulsadas por fuerza de una connivencia oportunista de la clase política más que por una necesidad real del sistema- ha supuesto un alto coste a la estabilidad del Estado, sin que se adivinen cuáles han de ser las ventajas para el conjunto de la nación. El nacionalismo catalán, al que está asociado el socialismo, sigue instalado en la reivindicación soberanista, impugna la enseñanza del castellano en las escuelas, amenaza con romper las reglas si el Tribunal Constitucional anula el Estatuto y mantiene sus lealtades al Gobierno central en condición provisional, siempre que sea rentable. No muy distinta es la situación del nacionalismo vasco, que nuevamente aspira a ganar terreno a costa -pero no en contra- del terrorismo, como ha venido haciendo en los últimos veinticinco años, y no para erradicar a ETA sin precio político, sino para cobrarlo en su integridad antes de que ETA desaparezca.

A mayor abundamiento, los dos Estatutos sometidos a referéndum ciudadano, el catalán y el andaluz, han salido escaldados, en términos absolutos, pues sólo han recibido el apoyo de algo más de un tercio del censo electoral; y en términos relativos, porque cuentan con mucho menos respaldo que sus predecesores. Este nuevo Estado que quería hacer Zapatero -realmente, un entramado de decisiones para satisfacción de alianzas partidistas- es débil, vulnerable e inestable. Está amenazado por sólidas acusaciones de inconstitucionalidad y, en vez de unir, ha separado más y a más regiones, azuzando enfrentamientos entre comunidades por bienes históricos y naturales que eran patrimonio común de esa nación española que no era discutible hasta que Zapatero decidió que lo fuera.

El doble juego de Otegi y el Gobierno
EDITORIAL Libertad Digital 26 Febrero 2007

Es la hora de retroceder menos de dos meses en el calendario. Una bomba había producido un estallido de enormes proporciones en la terminal 4 del aeropuerto de Barajas, aumentando en dos vidas la sangrienta lista de éxitos de la banda terrorista ETA. El grupo criminal había planteado lo que llamó "alto el fuego permanente" sobre la base de mantener intactos sus objetivos y no renunciar al chantaje del crimen para conseguirlos. Pero, con la oferta de no volver a matar durante un tiempo, pretendía abrir una negociación con el Gobierno, en el bien entendido de que sólo aceptaría como resultado sus objetivos políticos de siempre. En teoría la negociación había estallado por los aires, pero Rodríguez Zapatero eligió bien las palabras para no cerrar definitivamente la negociación con ETA. Dijimos entonces que al más mínimo gesto por parte del mundo batasuno retomaría la negociación (que, en verdad, nunca se abandonó), y Arnaldo Otegi, el "hombre de paz" de Zapatero, le ha brindado ese gesto.

El diario La Vanguardia se ha prestado como altavoz de las engañosas palabras de Otegi. Habla de "seducción", sí, pero ETA no conoce otra seducción que la del chantaje terrorista. Lo dejó claro en Barajas, pero lo recuerda a cada ocasión. No obstante, las declaraciones del portavoz batasuno le servirán al Gobierno y a los medios afines para vestir de nuevo a ETA de lo que no es: un interlocutor válido, una organización dispuesta a renunciar a su poder, que viene de las armas y de la actividad criminal, a cambio de no se sabe qué. Rodríguez Zapatero se ha apresurado a advertir "elementos distintos" en las palabras del batasuno. Pero el propio Otegi ha fijado como requisitos irrenunciables de la banda terrorista los de siempre: Navarra y la autodeterminación. La "seducción" para los titulares; Navarra y la burla a la Constitución, para la mesa de negociación.

Pero nada hay diferente en ETA de lo que había el 29 de diciembre, o el 31. Nada diferente a antes del anuncio del "alto el fuego permanente" o a después. Ni sus objetivos ni sus métodos han cambiado. Y quien manda en la organización es quien lo ha hecho siempre: quienes controlan el aparato criminal, que no están dispuestos a echarse atrás. Otegi no es, porque no puede ser, un Gerry Adams.

En perfecta sintonía con la pantomima de Otegi y Zapatero, que les permitirá retomar el proceso de negociación, es decir, de demolición del sistema nacido en la Constitución del 78, Gobierno y PSOE continúan con su política de cordón sanitario hacia el único partido de oposición, el PP. Rubalcaba, ex portavoz del Gobierno de los GAL, otra organización terrorista aunque chapucera, considera que la oposición del PP "es una desgracia para España". Lo es para esa España desnaturalizada y desfigurada que quiere crear el Gobierno. Pero no para la España auténtica que sale a defenderse en cuanto tiene ocasión, y que ha vuelto a hacerlo este sábado en apoyo de las víctimas del terrorismo.

Las víctimas
POR GERMÁN YANKE ABC 26 Febrero 2007

UNA vez más, como ocurrió el sábado, las víctimas del terrorismo de ETA y muchas otras personas que las acompañan, han tomado la calle para protestar -de manera general o sobre algún asunto concreto- contra la política antiterrorista del Gobierno, contra una actitud que engloba el «proceso», la «salvación» de una parte de la Izquierda Abertzale, el empeño por evitar problemas con ETA o con su «entorno», la creación de condiciones que den lugar, otra vez (por decirlo eufemísticamente), a una «solución dialogada». Son ya muchas las manifestaciones y concentraciones públicas, y con una asistencia más que significativa, como para que el Gobierno no constate un problema que, en vez de sortear, debería solucionar.

Las víctimas de ETA, a lo largo de estos tremendos años de terrorismo, han recorrido un trecho que merece la pena reseñar. Durante mucho tiempo fueron olvidadas, ocultadas, y su silencio atormentado se convirtió, desgraciadamente, en una segunda muerte añadida a los asesinatos de la banda. El modo en que soportaron esta doble tragedia tiene que ver, me parece, con el acomplejado ambiente social que España ha vivido muchos años ante el terror. No está de más recordar que Primo Levi, al preguntarse por el modo en que se padecía en los campos de concentración, reflexionaba sobre una degradación de los parámetros morales, fruto de la continuada violencia, que terminaba llevando a una reacción más pasiva de la que se habría dado en circunstancias normales.

Quizá nosotros no hemos reflexionado lo suficiente sobre tanto complejo y pusilanimidad ante el chantaje nacionalista y sus manifestaciones terroristas. Nos consolamos olvidándolo, dejándolo a un lado, al cambiar afortunadamente de actitud. Hay que tener en cuenta que, desde las elecciones de 1977, hubo que esperar a la reforma de la Ley de Partidos y a la consiguiente ilegalización de Batasuna para que los dos grandes partidos trabajaran juntos sin la condición previa de intentar, con la rebaja de los planteamientos propios, el pacto con los nacionalistas. Se modificó temporalmente el paradigma y se olvidó el examen de conciencia sobre lo que había ocurrido.

Puede que a ello se deba la fragilidad del cambio, al menos en buena parte de la izquierda. Por ello, las víctimas del terrorismo, apartadas antes, visibles después, pero siempre como acompañantes fieles, han terminado por representar públicamente un malestar que no puede dejarse, otra vez, de lado.

Ya sabemos que el Gobierno insiste en que el respeto y el cariño institucional (si es que existe tal cosa, lo que dudo) a las víctimas no implica que estas tengan el derecho de determinar la política, algo que corresponde a la soberanía nacional. No le falta razón. Las víctimas del terrorismo no tienen razón por el hecho de ser víctimas, no saben más que nosotros, no quedan santificadas a perpetuidad, no sustituyen la democracia. Pero sí representan una verdad que ni el Gobierno ni la sociedad española pueden olvidar. Son víctimas, con vidas dispares, ideas distintas y recorriendo senderos muchas veces contradictorios, porque hay verdugos. Y si nos preguntamos cómo ha sido posible que, con diabólica constancia, respondiendo a un plan bárbaro, hayan sido asesinados, agredidos y amenazados tantos, debemos concluir que la respuesta es que ante los agresores culpables, son víctimas inocentes. No estaban en guerra, no deseaban imponer nada, son inocentes que querían vivir en libertad.

Ésta es su verdad y, desde luego, es una verdad imponente. Y con ineludibles consecuencias. Lo que debemos a las víctimas -nosotros y el Gobierno, de manera especial y específica- no tiene su fundamento en una sintonía personal con ellas, ni en gustos similares o ideas políticas parecidas. Lo que les debemos tampoco se basa en que sus representantes acierten o no en sus estrategias o en su tono, que me parece, sincera y apenadamente, que en ocasiones no lo hacen. Es, por el contrario, una deuda con lo que significan en este momento de la historia de España y, de este modo, con nosotros mismos.

En primer lugar, les debemos el reconocimiento y el homenaje de su inocencia, es decir, el carácter de símbolo de una ciudadanía plural que ha sido y sigue siendo agredida por el terrorismo totalitario. El reconocimiento implica, naturalmente, el calor y la solidaridad con los que sufren. En segundo término, les debemos -y nos debemos- el reconocimiento, insisto, de su verdad: que ese sufrimiento es porque hay verdugos, no por una desgracia natural o un imperativo histórico. Y, en tercer término, les debemos -y también a nosotros- el compromiso por buscar la justicia, algo que a menudo puede asustar y que, seguramente, es lo que se quiso evitar apartándolas o se quiere evitar ahora convirtiéndolas, vergonzosamente, en un obstáculo para la «paz».

El argumento, tan usado, de que el apaciguamiento del terror, que implica como se ha reconocido públicamente una política de acercamiento, aunque sea a su entorno, es para evitar que haya más víctimas y más sufrimiento es, por todo ello, una falacia. La justicia cedería paso a la estrategia. No es algo muy distinto de considerar el sufrimiento padecido, hasta ahora algo inútil, al dejar de tratar al verdugo como verdugo. Albert Camus prologó el libro dolorido de la viuda de una víctima del nazismo y escribió lo que sigue: «Y si un día, como usted teme, sus hijos claman que hubiesen preferido un padre vivo a un héroe muerto, limítese a decirles que también él hubiese preferido vivir para ellos, y para sí, que un hombre necesita, para aceptar el dolor corporal y la agonía, razones muy terribles. Y esas razones provienen del amor a los suyos».

Si el Gobierno, empeñado en el desprestigio de las víctimas de ETA, abonado a subrayar las posibles contradicciones fruto de su espanto, no repara en que no es posible una política antiterrorista contra ellas, todo terminará desmoronándose. Porque las opciones, más allá de la retórica, sólo son dos: o se está con ellas o se está con los verdugos.

Concentración de la AVT
Del asesinato al sacrificio
Agapito Maestre Libertad Digital 26 Febrero 2007

Un viento gélido se levantó sobre Madrid el sábado, 24 de febrero, al caer la tarde. Al finalizar la concentración convocada por las víctimas del terrorismo un escalofrío terrible recorrió mi espalda. Este frío de febrero era extraño. Después de los relatos de las víctimas en la Plaza de Colón, tuve la sensación de que España había vuelto a las peores etapas de su cruel historia. Había regresado a la edad del sacrificio. Los relatos de las víctimas permanecerán en la memoria de los hombres. Expresan la suprema sabiduría del hombre de todos los tiempos: saber sacrificarse. Eso es lo que hicieron Gerardo, Manuel y Toñi. Por desgracia, ni Zapatero ni sus seguidores comprenderán este segundo sacrificio ofrecido por la AVT al cruel Gobierno de la nación.

Creo que el ambiente viciado y agobiante del Gobierno Zapatero ha tocado el alma de lo mejor de la sociedad española: las víctimas del terrorismo. El resentimiento y la perversión de este Gobierno con las víctimas está consiguiendo, a pesar de los esfuerzos civilizadores y democráticos de las asociaciones de víctimas, transformar el asesinato de ETA, el crimen contra los ciudadanos de España, en un sacrificio sobre el que montar un régimen, un tinglado político, donde el verdugo sea equiparado a la víctima.

Las víctimas fueron limpias, honestas y transparentes en sus objetivos en la concentración de Colón. No querían caer en provocaciones gansteriles. Tampoco querían ser cuestionadas por su primera, humana y justa reacción a la sentencia del Tribunal Supremo sobre De Juana Chaos. Seguro que hubo "consejeros prudentes" diciéndoles: "No os equivoquéis de adversarios". No criticaron, pues, a los jueces por su sentencia. Este cuerpo de la Administración no podrá quejarse. Se cumplieron estrictamente las exigencias formales del Estado de Derecho. Por cierto, las víctimas son las únicas que siempre las han cumplido.

Todo tenía que ser relato del dolor, de la pena, provocada por el asesino. Eso fue, exactamente, lo que hicieron los que hablaron en el acto. Hasta el bueno de Alcaraz, ejemplar ciudadano y referencia moral de un país comido por la inmoralidad y la calumnia, dejó de leer el manifiesto elaborado para la ocasión. Los estremecedores relatos de Gerardo, Manuel y Toñi eran, sin embargo, algo más que experiencias de sufrimiento y dolor. Eran las prendas que pagaban al nuevo dios del Palacio de la Moncloa. La autenticidad de sus testimonios, sí, traspasaba las barreras del sufrimiento para mostrarnos la crueldad del sacrificio que se le volvía a imponer por parte de este Gobierno.

Zapatero y sus seguidores no quieren víctimas que se rehabiliten en el espacio público, en la democracia, sino seres humanos reducidos a su dolor para ser de nuevo ofrecidos en sacrificios a ETA. Pues ahí los tiene, señor Zapatero, para su solaz y el de sus nuevos diosecillos. Lea los testimonios de Gerardo, Manuel y Toñi y ofrézcalos de nuevo en sacrificio. Pero sepan, señor Zapatero y todos sus seguidores, que esas víctimas eran conscientes de que estaban siendo sacrificadas otra vez por un tipo cruel. Sabían que asistían a un segundo sacrificio. Esto era lo terrorífico. Esto era lo que me producía escalofríos. Esto era lo asombroso. Sí, me resulta terrible e inmoral, fuera de toda lógica democrática, tener que aceptar que hasta las víctimas tienen que someterse al experimento cruel de Zapatero: es necesario abandonar la visión del asesinato de ETA como un crimen. Tienen que aceptar, sí, que su dolor fue un sacrificio para librarnos en el futuro, siempre terrible y odioso, de la tiranía de ETA.

El sábado en Colón intuí por enésima vez que un sector muy amplio de la sociedad española ha abandonado la edad de la razón y el escepticismo, de la discusión y la emoción, para instalarse en tiempos de sacrificios. Los españoles no quieren reconocer que el sacrificio tiene un límite. La intuición quedó constatada el domingo al contemplar el silencio del Gobierno ante la nueva actitud de las víctimas, el distanciamiento que la prensa del domingo mostró con la concentración de Colón, los editoriales de compromiso de algunos periódicos que aparentan estar con las víctimas, las quejas privadas del PP por tanta manifestación, etcétera...

¿QUIENES SON LOS IRRESPONSABLES?
Editorial Minuto Digital 26 Febrero 2007

La vicepresidente primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, calificó la actitud de los dirigentes del PP de asistir a la protesta del sábado convocada por la AVT de "inconsecuente, irresponsable e insostenible". Por su parte, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, dedicado según parece las últimas semanas a la labor de insulto, acusó al PP de "hipocresía, doble moral y engaño".

“ Las políticas de Zapatero en materia terrorista o territorial, merecerían una autentica debacle electoral, que desde luego ninguna encuesta adelanta. ¿Por qué? La respuesta es compleja, pero sin duda algunas respuestas podremos encontrarlas en el monopolio de los medios de comunicación ”
La pregunta que cualquier ciudadano con inteligencia media debe hacerse es si es una irresponsabilidad respaldar a las víctimas de ETA. Respaldar a las personas que ha perdido a familiares o han resultado mutiladas por el terrorismo separatista y convocan a la sociedad en su apoyo. También sería bueno que los ciudadanos se interrogasen y se contestasen a sí mismos si ven irresponsabilidad en mostrarse indignado porque un asesino de 25 personas solo cumpla 18 años de cárcel por sus crímenes.

En Minuto Digital pensamos que lo irresponsable es ceder ante el chantaje terrorista y sentarse con los etarras a negociar el futuro del país Vasco, Navarra, en definitiva de España y encima repudiar a sus víctimas porque piden Justicia. Lo irresponsable es conculcar el Estado de Derecho, infringir la Ley de Partidos, incumplir las resoluciones judiciales y humillar al Ministerio Fiscal para que el entorno etarra esté dispuesto a negociar.

La última encuesta del CIS sobre intención de voto refleja claramente que la población percibe claramente que la política de pacto con los terroristas ha fracasado. Pero nos llama poderosamente la atención de que un amplio sector de la población, que habitualmente vota izquierda, este tan fanatizado y embrutecido que no sea capaz de sobreponer, no ya principios patrióticos, de los cuales carecen, sino principios éticos a su elección electoral, castigando al menos con la abstención a un PSOE completamente desnortado y a un Zapatero que sin duda ocupará un puesto en la historia junto a personajes tan poco recomendables como Fernando VII o Bellido Dolfos.

Las políticas de Zapatero en materia terrorista o territorial, merecerían una autentica debacle electoral, que desde luego ninguna encuesta adelanta. ¿Por qué? La respuesta es compleja, pero sin duda algunas respuestas podremos encontrarlas en el monopolio de los medios de comunicación, ámbito cultural y movilización social por parte de la izquierda, o en la abdicación sistemática por parte de la derecha durante estos últimos 25 años en la lucha por difundir valores y principios ajenos al “progresismo”.

Las víctimas y la política
POR EDURNE URIARTE ABC 26 Febrero 2007

Hay dos elementos de la movilización en contra de su negociación con ETA que Zapatero no entiende, el moral y el político. El de la aversión a la legitimación social de los terroristas y el del rechazo a cualquier cesión política. Por eso tampoco entiende el profundo rechazo social provocado por De Juana Chaos y distingue, ayer nuevamente, entre su «comprensión humana» por la indignación de las víctimas y su rechazo «político» a la actuación del PP.

Zapatero y sus asesores calculan, equivocadamente, que la reacción ciudadana contra los deseos gubernamentales de sacar cuanto antes de la cárcel a De Juana es un problema emocional de las víctimas. Que la movilización contra su negociación con ETA se sustenta en el radicalismo de los afectados directamente por el terrorismo y en su utilización política por parte del PP. Y que la mayoría de la sociedad española será, en último término, pragmática, y admitirá la negociación política que está detrás de todos los movimientos del Gobierno respecto a De Juana siempre que a cambio se logre el fin de ETA.

Creo que el caso De Juana muestra, sin embargo, otra cosa bien distinta que es la inexistencia de esa supuesta frontera entre las víctimas y el resto de la sociedad o entre el pragmatismo de la mayoría y las emociones de la minoría. No hay política por un lado y víctimas por otro en la percepción social de la negociación con ETA sino que ambas cosas se han fundido en lo mismo.

O que el escándalo De Juana no es un asunto aislado provocado por la significada carrera criminal de este asesino sino que se trata de un indicador de lo que está por venir ante los posibles avances de la negociación en marcha. Zapatero no lo ha entendido porque sus propias posiciones políticas, coincidentes con los partidos nacionalistas con los que se ha aliado, ni le provocan aversión moral ni incompatibilidad con la negociación política. Él sigue siendo un político del postfranquismo, pero una buena parte de los votantes de izquierdas y el conjunto de los de la derecha abandonaron hace mucho tiempo el postfranquismo en lo que a ETA y a la negociación se refiere.

Para el socialista Leguina, antes el partido que la libertad y la patria
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital  26 Febrero 2007

Los socialistas parecen no tener más patria que su partido, en el que están tan aropados y alimentados como en los vientres de sus madres. Al partido se lo entregan todo: su independencia, su criterio, su honor y, a veces, su alma.

El domingo, el ABC publicó una entrevista al político profesional Joaquín Leguina (que empezó a cobrar nóminas públicas en 1979, a los 38 años) en la que decía cosas muy sensatas que muchos apoyamos con independencia de nuestras preferencias electorales.

por qué no se les ha exigido a los nacionalistas que sean leales con la Constitución, que les da muchas ventajas, y que si no son leales, por qué no cambiamos la ley electoral y vamos a otro escenario. Yo lo que achaco al presidente del Gobierno es que ha abierto un melón que no lleva a buen puerto, que afecta a la estructura del Estado.

No es que no haya habido debate [sobre el Estatuto catalán], es que no se ha oído nada.
Desde luego, este mecanismo [de reforma de los Estatutos] difícilmente conduce a un Estado federal donde se niegan las desigualdades, los hechos diferenciales. Tampoco a una confederación, porque se parte de un Estado unitario. Sería realmente original, aunque aquí algunos políticos no quieren entrar en la historia, sino en el «libro Guiness».

Sin embargo, este valiente diputado socialista se olvida de sus críticas y de sus opiniones en cuanto entra en el hemiciclo. Los nuevos estatutos catalán y andaluz se aprobaron con su voto.

Hace tiempo, en otra entrevista publicada en el boletín progre ElPlural (el nombre da risa cuando leemos a sus columnistas) explicaba por qué lo hizo:

Voté por disciplina, no por convicción. La disciplina de voto es importante.

Todo un ejemplo de progresista. Sus convicciones y el interés de sus electores madrileños ceden ante las órdenes del secretario general. Si no quería regalarle al odiado PP la victoria de un voto negativo, podía haber dimitido, pero ni eso hizo. El PSOE, ¿es un partido democrático o una checa?

También dice en esa entrevista que no va a ir en ninguna lista en las próximas elecciones. Bueno, ya tiene asegurada la pensión máxima de jubilación, más lo que cobre (si cobra algo; no lo sé) por haber sido presidente de la Comunidad de Madrid. Entonces podrá dedicarse a lo que le gusta, a escribir. Ya se ha ganado una beca perpetua gracias a su obediencia y a los contribuyentes españoles. Ahora puede darnos lecciones de pureza moral e ideológica junto con su compañero Alfonso Guerra, que también votó los dos Estatutos. Así no debe de sorprender el desprestigio de la política.

Cada vez tengo más claro que esta generación fue antifranquista sólo porque era la mejor manera de desplazar a los que ocupaban las poltronas. Ya comprobamos que no les mueven ni las ideas ni los principios. De nuevo cito a César Alonso de los Ríos: qué asco.

Precampaña 27-M
Los muertos vivientes
Isabel Durán Libertad Digital 26 Febrero 2007

A falta de una docena larga de días para que se cumpla el tercer aniversario de la matanza del 11-M que dio con los huesos de Zapatero en La Moncloa, los muertos vivientes asustan al presidente. Y no sólo los de la mayor masacre terrorista de la historia de España. La actitud de Zapatero con los etarras ha hecho salir de sus casas por primera vez en muchos casos a las víctimas del criminal en serie y reincidente De Juana Chaos. Octava rebelión cívica para decirle al "presidente por atentado" (que no por accidente) que el terrorista debe cumplir íntegra su condena. Como toda respuesta el jefe del Ejecutivo ha continuado con su proceso de lavandería etarra. Ahora ve "signos distintos" en Otegi.

Lo cierto es que el presidente del Gobierno ha entrado con pésimo pie en la recta final de su mandato y lo peor es que está dispuesto a seguir metiendo la pata hasta el corvejón en una huida hacia delante que le lleva a un precipicio que hasta un ciego podría ver. La ETA le ha metido prematuramente en precampaña al ponerle dos muertos encima de la mesa de negociación. Y con estos dos nuevos muertos vivientes le ha marcado el escenario electoral, la partitura y hasta el carné de baile. A dúo con su hombre de paz favorito, los desesperados intentos de Zapatero de convertir en víctimas a los verdugos y en verdugos a las víctimas carecen de credibilidad y le alejan cada día más hasta de su propia parroquia. Algo que ya no puede ocultar ni la cocina monclovita del CIS.

Porque al Gobierno se le escapa de las manos la capacidad de la gente de discernir por sí misma y a la flagrante injusticia con las víctimas de la ETA hay que sumar el espectáculo del juicio del 11-M retransmitido en directo. A la vista está que algo no encaja al ver a los cuatro desgarramantas de Lavapiés (Dezcallar dixit) como autores intelectuales y materiales como tampoco cuadra la irrupción del dinitrotolueno de la muestra de explosivo de los trenes en la versión oficial gubernamental.

Está claro que no hay nada claro. Y que no vale ya. Las víctimas y los muertos de la democracia no son el pasado. Son el futuro de esperanza para millones de españoles que estamos contra la desmemoria, la indignidad y la injusticia que pretende Zapatero.

Navarra no es Euskadi
Pío Moa Libertad Digital 26 Febrero 2007

"Decían los peneuvistas: “Palabra taumatúrgica que no acertó a sacar durante cuarenta siglos nuestra raza del fondo de su alma, palabra mágica creada por el genio inmortal de nuestro Maestro Sabino Arana: ¡Euzkadi!”. Arana inventó la palabra, en efecto, con la pretensión de englobar a las Vascongadas, Navarra trozos de otras provincias y del suroeste de Francia.

"Y, es verdad, la palabra nació de una mentalidad mágica y milagrera, y condensa todo el fraude del nacionalismo vasco. El inventor, observaron Unamuno y muchos otros, no hablaba bien el vascuence, pues introdujo la desinencia -di/-ti, sólo aplicable a vegetales: “Grotesca y miserable ocurrencia, como si a España la llamásemos “Españoleda”, al modo de “pereda, robleda, etc.” Ofensiva ocurrencia para los vascos, a quienes reduce no ya a animales, sino a vegetales.

"El designio expresado en la disparatada palabra también lo aclaró Arana. Según él maldecía, “El euskeriano y el maketo, ¿forman dos bandos contrarios? ¡Cá! Amigos son, se aman como hermanos, sin que haya quien pueda explicar esta unión de dos razas tan antagónicas”; “El bizkaíno tiene por suyas las glorias patrias de los españoles, por decadencia patria la de España, ríe y se regocija con el español y con él se entristece, piensa y obra como el español. Lo estamos viendo todos los días”. Y para destruir tal unión y fraternidad predicó que “El camino del odio es mucho más seguro y directo”; “No hay odio que sea proporcionado a la enorme injusticia que con nosotros ha consumado el hijo del romano”. Imaginaria injusticia contra la raza vasca, “la más noble y libre del mundo”, la cual “no tiene ningún punto de contacto o fraternidad ni con la raza española ni con la francesa, ni con raza alguna del mundo”.

"El nacionalismo vasco, en su doble versión terrorista y recogenueces, ya no usa frases tan descarnadas, pero bajo su hipócrita palabrería actual destila las mismas ideas alucinadas, el mismo torrente de odio y de narcisismo pueril que han devastado moral y espiritualmente las Vascongadas e intentan extenderse a Navarra; la degradación del asesinato por la espalda como suprema virtud de un nacionalismo enfermo.

“Euskadi” condensa un programa para obligar a vascos y navarros, a renegar del idioma castellano –la lengua materna de la gran mayoría–, a renegar de la gloriosa cultura española a la que pertenecemos, a renegar de la enorme contribución de vascos y navarros a todas las empresas políticas y culturales españolas, a renegar de la unidad política con el resto de las regiones españolas. Todo ello sería sustituido por una irrisoria “cultura” nacionalista, en el espíritu de la coacción, el ataque a las libertades y derechos ciudadanos, el chivateo, el control social y el crimen.

"Pero los navarros, por mucho que lo lamenten los nacionalistas desde Arana hasta hoy, hemos sido y somos españoles, al igual que los vascos. Y como españoles amantes de la libertad, decimos NO al ideal separatista, NO al ideal del tiro en la nuca, la extorsión y el secuestro, NO a la propaganda del odio y el racismo, NO, en una palabra, a Euskadi. E invitamos a los vascos, no menos españoles que nosotros, a proclamar el ideal de la unidad de España, en la libertad y la Constitución. El mal, se ha dicho a menudo, triunfa porque los buenos permanecen pasivos. Pues bien, el tiempo de la pasividad ha terminado. Hoy es el día de la movilización ciudadana contra los enemigos de España y de la libertad. Que todos sepamos cumplir con nuestro deber".

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Odiseus.
La izquierda sabe dos cosas que el PP ignora: a) que el pasado importa y condiciona al presente; b) que es más importante en política llegar a la mayoría de la gente que decir la verdad.
Si la verdad no se sabe explicar a la mayoría, si no se defiende con claridad y queda reducida a círculos de enterados, tiene poco efecto.
Para coordinarse, únete a "Ciudadanosporlaconstitución":
http://es.groups.yahoo.com/group/ciudadanosporlaconstitucion/
odiseus48@gmail.com

Zapatero desbarra
Germán Yanke Estrella Digital 26 Febrero 2007

Bueno, ya está bien. El presidente del Gobierno, y más en asuntos que afectan directamente al primer problema para los españoles (el terrorismo, según el último barómetro del CIS), debe mantener una coherencia y una sensatez que, desgraciadamente, ha perdido. Ya sería una desgracia (para todos, pero también para él, para la cordura de su proyecto político) que utilizara la misma vara de juzgar para referirse a Batasuna, que es —según sentencia del Tribunal Supremo— parte de ETA, y al principal partido de la oposición. Peor es, desde luego, que se empeñe en ver con buenos ojos cualquier movimiento táctico de la organización ilegalizada y, por el contrario, pretenda exagerar las decisiones y los puntos de vista del PP.

José Luis Rodríguez Zapatero se ha agarrado este fin de semana como a un clavo ardiendo a unas declaraciones de Arnaldo Otegi en las que, con tanta falsedad como es acostumbrada, pretende sostener la violencia con la negación del “precio político” y pretende conseguir éste, llamándole derecho del pueblo vasco en un entorno que llama paz y que incluye, como sabemos, que el Estado no cumpla la ley, a lo que se llama extorsión y ataques a Euskadi. Si el presidente del Gobierno español se traga, públicamente, con delectación, esta bazofia es que ya ha atravesado todas las fronteras de lo razonable. Si cree que la diarrea intelectual puede convertirse en análisis por añadir es preciso el abandono de la violencia, es que le faltan lecturas y un mínimo de decente inteligencia puesto al servicio de la acción de gobierno. Estamos aviados.

Pero si, el mismo día, al mismo tiempo, añade que no tiene “ninguna comprensión” por el PP es que ha convertido la Moncloa es una suerte de frenopático. Tiene todo su derecho a criticar a la oposición, pero no a costa de la simpleza. Puede parecerle inconveniente que el PP estuviera el sábado en la concentración de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, pero no debe enmascarar la verdad ante los ciudadanos. Esta asociación convocó una concentración contra la sentencia del Tribunal Supremo sobre De Juana Chaos y tuvo que cambiar ese objetivo por el apoyo a las víctimas del terrorista porque el PP se negó al inicial propósito. El presidente, precisamente el presidente, no puede convertirse ahora en un simplón agitador y decir que lo que hacía el PP en la calla es contestar al Tribunal Supremo.

Además, compárenlo con Batasuna… El presidente del Gobierno quiere salirse con la suya (dialogar con ETA-Batasuna en contra del PP) incluso a costa de dejar de ser razonable. Demasiado para su responsabilidad y su cargo.

Rajoy, Zapatero, Otegui: Duelo de palabras
Pedro de Hoyos Periodista Digital 26 Febrero 2007

Cierto que lo correcto debe ser aquello de que “Por sus hechos los conoceréis” y verdad es también que los tres quedan suficientemente retratados con el tiempo que llevan protagonizando sus respectivas vidas en este gran teatro que es España. Pero de momento tenemos palabras, muchas palabras, que nos dejan los tres, si les hiciéramos caso, si fuéramos capaces de creerlos, pensaríamos que estábamos ante un inmejorable futuro. ¿Por qué será que siempre nos cuesta creerlos? Es lo que tienen los fines de semana, que los políticos saben que nos relajamos, que saben que nos pillan en pijama y zapatillas y aprovechan para darnos el mitin. Queramos o no queramos.

Yo me creo las palabras de Zapatero cuando exige la imprescindible condena del terrorismo por parte de Batasuna. Por una vez son palabras contundentes, claras y firmes, algo poco usual en alguien que habitualmente se expresa con su habitual blandura, con imprecisión estudiadamente calculada, alguien cuya verborrea insustancial y huera (“Zapathuero” le puse de mote hace tiempo) a nada compromete. Por una vez su exigencia de que Otegui debe rechazar la violencia de una manera “creíble, fehaciente y convincente para la democracia” y que debemos tener también “la seguridad de que ETA abandona la violencia” son por una vez palabras claras que determinan contundentemente una posición firme. Sólo una precisión: No es violencia, es terrorismo.

Surgen preguntas, claro, a cualquiera con un poco de experiencia en estos terrenos le surgen varias preguntas: ¿Hasta cuándo mantendrá Zapatero esta firmeza? ¿Permanentemente hasta conseguir sus objetivos pacificadores o hasta que políticamente le convenga? Por sus hechos los conoceréis.

Más preguntas: ¿Servirá para algo que Otegui realice esa condena pública del terrorismo? ¿Dirá “terrorismo”? ¿Servirá eso para que desaparezca la kale borroka, las algaradas, las amenazas, los ataques a las sedes de los partidos? ¿Le seguirá toda Batasuna, y cesará por tanto todo tipo de presión cruel o renacerá un nuevo sector cafre/salvaje que aglutine a los más bestias entre los bestias, en cuyo caso estaríamos de nuevo en el punto de partida?

Otegui se encuentra en el buen camino, ha dado el primer paso pero le queda una maratón que recorrer, probablemente su esfuerzo deberá ser semejante al de un súper atleta. Convertir a un leninista, estalinista, maoísta, trotskista en un demócrata no sucede de la noche a la mañana. Cuesta, lleva tiempo, de reflexión, maduración, arrepentimiento y expiación de los pecados cometidos. Por sus hechos les conoceréis.

Por lo tanto es necesario mantener la vigilancia, que estas declaraciones no sean una trampa, como ya anuncian, bien que interesadamente, en el PP del País Vasco, que no sea una parte más de la estrategia de ETA, una parte más del chantaje ideológico al que está sometida la sociedad. Nos jugamos mucho en el envite, el Estado debe estar vigilante para que no se nos engañe, debe quedar claro que esto es algo más que una colección de guiños cómplices que se envían Otegui y Zapatero. Las pilas a las que alude Rajoy debe ponérselas la maquinaria de la Seguridad del Estado, que no nos vendan una moto sin ruedas, los nacionalistas vascos son grandes expertos en demagogia y en sacar petróleo de las palabras hueras.
Las que usa mucho Zapatero.Por sus hechos le conceréis

Arnaldo Otegi y Sabino Arana: dos españoles
Raúl González Zorrilla Periodista Digital 26 Febrero 2007

En 1902, Sabino Arana, fundador del Partido Nacionalista Vasco (PNV), dio un giro radical a las que habían sido sus tesis más radicales y rupturistas con respecto al papel que, en su opinión, Euskadi debía jugar dentro del Estado español y comenzó a ofrecer un torrente de ideas “integradoras” que sorprendieron a muchos de sus seguidores hasta el punto de que el propio Arana señala que solamente su hermano le comprenderá. “Hay que hacerse españolista y trabajar por el programa que se trace con este carácter. A mi modo de ver, la Patria nos lo exige. Esto parece un contrasentido, pero si en mí se confía debe creerse. Es un golpe colosal, desconocido en los anales de los partidos. Queda empañada toda mi reputación. Tú, Koldobika (su hermano), me comprenderás...". Para que no quedara dudas de la sinceridad de su “cambio”, el político de Abando añadió: "No hay que desaprovechar las energías que una juventud noble y generosa derrocha en esta patriótica campaña... No... Ahora, a fundar el partido españolista y a explotar a España". El problema de Sabino Arana era que, a pesar de insistir machocanamente en que su nueva estrategia pasaba por alcanzar “una autonoía lo más radical posible dentro de la unidad del Estado español”, nadie le creyó, entre otras cosas porque muchos meses antes de dar luz a sus nuevas convicciones ya había asegurado su sucesión dentro del PNV entregando su cargo a uno de sus seguidores más ortodoxamente independentistas: Ángel de Zabala.

Curiosamente, estas nuevas tesis que Sabino Arana propugnó apenas un año antes de morir recuerdan mucho a las que actualmente está publicitando Arnaldo Otegi allí donde le dejan. Por ejemplo, y en la reciente entrevista que ha concedido a “La Vanguardia”, el líder de la ilegalizada Batasuna también llama a profundizar en una presunta autonomía “para cuatro territorios”, apela a establecer lazos de cooperación con el Estado español, ya que éste “no tiene que pagar ningún precio político a ETA” y, en este constante lanzamiento de guiños a José Luis Rodríguez Zapatero, el político de Elgoibar incluso señala que quiere creer que el presidente del Gobierno es “una persona con convicciones y principios, y además de izquierdas.” El problema de todo esto es que, como a Arana, a Otegi solamente le van a creer y comprender los más mentecatos y los más majaderos, es decir, el presidente del Gobierno y su equipo de asesores, ya que como el fundador del PNV en el momento de su conversión tenía a sus espaldas el radicalismo de Ángel de Zabala, el dirigente batasuno sigue teniendo detrás a la banda terrorista ETA, que no hace aún dos meses asesinó a dos personas al explosionar el aparcamiento de la T-4 del aeropuerto de Barajas. De éstos, de los criminales, que hasta la fecha son quienes de verdad toman las decisiones en el ente ETA-Batasuna, lo último que sabemos es lo que nos quisieron comunicar a todos los ciudadanos en su último Zutabe, en el que seguían considerando que la “lucha” es el único método para que los Gobiernos demuestren su voluntad de “darle una solución racional al conflicto dando pasos concretos y valientes” y donde anunciaban, por si alguien tuviera dudas, que “ETA nunca se lo ha jugado todo a una carta y esta vez tampoco lo va hacer”.

Lo demás, y ya lo hemos señalado anteriormente en este Blog, son los globos de Arnaldo, a quien sin demasiada tardanza, sus amigos proetarras van a comenzar a recibir, y él lo sabe, al grito de ¡español! ¡español!. Tiempo al tiempo.
Blog de Raúl González Zorrilla http://gonzalez-zorrilla.blogspot.com/

Contradicciones flagrantes de los islamistas.
Doctor Shelanu Periodista Digital 26 Febrero 2007

[logo de los Hermanos Musulmanes]
Los islamistas pregonan que el Islam es una religión de paz, de amor y tolerancia, simultáneamente intervienen en casi todos los conflictos mundiales.

Las organizaciones islamistas niegan el papel de la espada –el rifle, en su versión moderna- y la violencia, cuando la historia árabe-musulmana está repleta de guerras e incursiones y los dirigentes islamistas, como Osama bin Laden, sunnita, y el Gran Líder o Líder Supremo de la República Islámica de Irán, chiíta, aparece siempre con un rifle en sus sermones del Viernes.

Los emblemas de las organizaciones islamistas, como Hamas, Hesbulláh, los Hermanos Musulmanes, están asociados con armas, espadas o rifles.

Cualquier empresa, organización, movimiento ideológico, religioso o político, utiliza emblemas como publicidad, para poder venderse mejor.
Todas las organizaciones islamistas emplean enseñas y lemas con armas, cuyo objetivo es “venderse mejor”, asustando a sus contrincantes o enemigos.

[logo nazis musulmanes bosnianos 2 Guerra Mundial]
Los islamistas presentan una doble contradicción al asociar a Alláh y al Corán con la violencia en sus propios eslóganes y emblemas y divisas, y al mismo tiempo, niegan el papel que ha tenido y tiene la violencia en el mundo del Islam y en su expansión histórica, volviendo a contradecirse al tratar violentamente con el mundo, en lugar de mostrar un espíritu de tolerancia, y pacificación del cual presumen, pero que totalmente carecen.

[logo Hamas]
Cualquier discrepancia, duda o crítica sobre sus creencias es objeto de amenazas de decapitación, cualquier disensión interna es resuelta con la ejecución del disidente, cualquier apostasía es solventada con la pena de muerte del apostata.

Los islamistas hablan de construir la civilización islámica, como la civilización que no tiene parangón, y lo único que hacen es quemar libros y matar a los librepensadores. La mayor parte de los librepensadores árabes y/o musulmanes o han sido asesinados en sus países de origen o están expatriados o mantienen el silencio para poder continuar viviendo.

Los islamistas recurren en sus divisas, emblemas, a las armas, como sistema de propaganda, están diciéndonos implícitamente que su ideología sólo puede imponerse pero no convencer.

[logo Hesbulláh]
Ellos piensan como los fascistas, que ganarán pero no convencerán.
Su objetivo es ganar, después Alláh dirá.

Occidente necesita frenar a todos estos iluminados, que como Ahmadineyad, buscan las armas nucleares.

La eliminación o destrucción de la capacidad bélica nuclear de Irán tiene que ser un objetivo primordial del mundo libre, para poder continuar siendo libre.

Memoria histórica
LA LEY DE MEMORIA HISTÓRICA DESDE EL PODER «SUENA A TOTALITARISMO E INTOXICACIÓN»
Minuto Digital 26 Febrero 2007

Así se ha pronunciado el conocido historiador Fernando García de Cortázar en una entrevista concedida al Diario Montañes. El intelectual ha mostrado su opinión sobre la iniciativa legislativa de la izquierda: “Me parece una soberana majadería, que además responde a dos términos que son claramente antagónicos: la palabra memoria y la palabra histórica. La primera hace alusión a lo personal, a lo subjetivo. En cambio, la palabra historia tiene ciertos visos de rigor y de ciencia. Por eso digo, que en cierta medida son términos que rivalizan. Por otro lado, el hablar de memoria histórica desde el poder suena a totalitarismo, a una enorme intoxicación y dirigismo. La memoria histórica concebida así desde el poder sería lo que se querría que se recordara y se quisiera inocular, mucho más allá de lo que los historiadores decimos.

Esa memoria histórica no se refiere ni a Felipe II, ni a Felipe V. Se refiere a la II República y a la Guerra Civil. Es el deseo del gobierno de hacer presente la República, concebida como el propio gobierno socialista dice, como un gran modelo político. No deja de ser un absurdo que se hable de un gran modelo de hace 75 años y que se ponga como modelo a una España que ha cambiado, que es una España de clases medias, no de antagonismos sociales, ni asolada por totalitarismos. Me parece que la Guerra Civil es historia de España e historia del mundo, en buena medida, y debe ser patrimonio de los historiadores y no utilizada como ariete de unos españoles contra otros. Este enfrentamiento no hace sino borrar el gran espíritu de consenso y de acuerdo que tuvo la transición política española y que ahora niegan. Ciertamente, no se puede creer que los estalinistas de la República fueran demócratas ni liberales. Totalitarismo también hubo en la parte que ahora se nos pone como modelo. Las guerras pueden ser justas o injustas pero los ejércitos nunca son inocentes. Efectivamente, los ejércitos de uno y otro bando no fueron inocentes, pero sí hubo mucha gente inocente de uno y otro bando”.

Los pasos de Batasuna hacia las elecciones de mayo
Redacción Periodista Digital 26 Febrero 2007

De forma lenta, pero constante. Así se acerca Batasuna a su relegalización de facto. Aunque sea con carácter temporal y sólo para presentarse a las elecciones del próximo mes de mayo. La estrategia seguida por Otegui y los suyos no deja lugar a dudas.

Lo básico en el montaje abertzale es no dejar de hacer lo que siempre han hecho pero haciendo parecer que tienen la intención de cambiar. Ante una estrategia tan burda e infantil cabría preguntarse quién puede picar, pero vista la respuesta del Gobierno al guiño de Otegui la respuesta resulta obvia.

Y es que ya desde antes de que la banda terrorista ETA hiciera volar el "proceso" con el atentado de la T4 de Barajas, Otegui ya se dedicaba a deshojar la margarita. De un tiempo a esta parte, la estrategia de los abertzale ha sido la de dar una de cal y una de arena: tras un día de "kale borroka", unas palabras de "esperanza por la paz", tras un atentado con dos muertos, un mensaje de "el proceso sigue abierto".

En las últimas semanas sobran los ejemplos. Desde la escenificación de la entrega de la mayoría de los prófugos de Segi, en la que los violentos se rieron de las Fuerzas de Seguridad, hasta las palabras de Otegui justo después de la detención de Permach.

LA ESTRATEGIA DE LA CAL Y LA ARENA
Todos estos pasos, trufados con las palabras aparentemente bienintencionadas de los abertzale, persiguen un fin último: presentarse a las elecciones. Aunque la relegalizaciónd de Batasuna se antoja imposible tras el atentado de la T4, los violentos llevan meses dando vueltas a la confección de listas electorales.

La primera opción es la del Partido Comunista de las Tierras Vascas, que ya utilizaron hace años. Ahora que el Partido Socialista no quiere ilegalizar a los socios de Batasuna, podría convertirse en la primera opción. Tal y como informa Pagola en ABC, a pesar de la ceguera del PSOE, ETA sí que considera dicha formación como parte integrante de su estructura:

" `La izquierda abertzale ha tenido opción de participar en las elecciones por medio del voto legal de EHAK´. Afirmación tan concluyente como esta no parte de informes de las Fuerzas de Seguridad del Estado, del más celoso de los fiscales o del PP, sino que se incluye en el «zutabe» número 108, correspondiente a julio de 2005. En el citado boletín interno, ETA se mostraba eufórica por el `éxito´ obtenido en los últimos comicios autonómicos vascos, cuando el Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK o PCTV) logró ocho escaños en el Parlamento de Vitoria".

"La banda se erige en representante del conjunto de la `izquierda abertzale´ y, sin embargo, en un reciente auto el magistrado Baltasar Garzón consideraba que no toda ella es ETA-Batasuna. Los etarras acogen el resultado electoral del PCTV como un `éxito´ propio y, pese a ello, el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero insiste en que no hay pruebas para ilegalizar al Partido Comunista de las Tierras Vascas".

LA OPCIÓN DE LA MARCA PROPIA
La otra opción sería presentar una marca propia, que ya ha sido anunciada en varias ocasiones, primero como "Orain" y después como "Izquierda Abertzale". Según publica Inmaculada G. De dolina en La Razón, dicha marca estaría formada por históricos `legales´ de la banda:

"Otegui dará a conocer en los próximos días la nueva marca con la que pretende estar presente el 27-M. La denominación elegida para esta nueva fuerza será muy similar a la actual. Su línea ideológica será `coherente con la historia´ de Batasuna, pero respetuosa a la vez con la Ley de Partidos" (...)

"Esta nueva formación no estará integrada por ninguno de los actuales dirigentes de Batasuna con causas pendientes con la Justicia. De esta manera, se evitará que el Alto Tribunal pueda ilegalizarla por una clara vinculación de sus miembros con Batasuna. Su lista de candidatos para las municipales vascas está ya prácticamente cerrada e incorporará a algunos históricos de la extinta Hasi, denominación de la actual Batasuna en la época de la dictadura franquista".

"En las candidaturas figurarán nombres como el de los históricos Antton Morcillo o Txomin Ziluaga. Y se completarán con dirigentes muy jóvenes poco conocidos. Serán estos últimos los encargados de llevar las riendas del nuevo partido político".

Los proetarras han cometido 89 ataques de terrorismo callejero desde el 30-D
La banda utiliza la «kale borroka» para presionar en la negociación y movilizar a su entramado
J. M. Zuloaga La Razon 26 Febrero 2007

madrid- Elementos proetarras han cometido, desde el pasado 30 de diciembre, un total de 89 ataques de terrorismo callejero, según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto. Las mismas subrayan que esta estrategia criminal responde a las órdenes de la propia ETA que, tras el atentado contra el aeropuerto de Barajas, ha incrementado o disminuido, en función de sus intereses, la intensidad de esta actividad delictiva.

De los 89 ataques, 30 corresponden a los grupos llamados «Y» y las restantes 59 a los grupos «X». La diferencia entre unos y otros estriba en que los primeros son «comandos» organizados que colocan artefactos de mayor o menor potencia pero que exigen unos ciertos conocimientos para su elaboración. Los segundos responden a actuaciones «espontáneas», después de manifestaciones o concentraciones convocadas por el entramado etarra o que no requieren mayor preparación. Los grupos «Y» son los que colocan las bombas que han destruido total o parcialmente varias estaciones de ferrocarril, sucursales bancarias, vehículos de correos, etcétera. Los «X», los que cruzan y queman contenedores, lanzan pintura o escriben amenazas en las paredes.

Como consecuencia de estas acciones criminales se detuvo a un total de 25 personas que fueron puestas en libertad sin llegar a comparecer ante la Audiencia Nacional, según las citadas fuentes.

ETA se ha cuidado mucho de asumir la dirección del terrorismo callejero, que ejerce de forma clandestina, con el fin de que los detenidos no puedan ser imputados por pertenencia a banda armada. En unas declaraciones que dos miembros de la banda realizaron al diario «Gara» el pasado 14 de mayo negaban la responsabilidad de los ataques que se habían producido después de la declaración de alto el fuego, entre ellos el incendio de la ferretería de un concejal de UPN en Bañarain (Navarra). No obstante, los justificaban como una «manifestación del enfado y la respuesta popular». Además, avalaban la posibilidad de nuevos actos de violencia, que de hecho se produjeron, al señalar que «mientras persistan los ataques» de los Cuerpos de Seguridad, las detenciones y seguimientos policiales «los ciudadanos vascos deben responder, movilizarse y utilizar los modos que tienen a mano». Sin embargo, en el «Zutabe» 111, publicación interna de la banda, asumían el citado ataque de Bañarain, tal y como publicó LA RAZÓN.

Mantener la presión
Las citadas fuentes han recordado que el terrorismo callejero, bajo la dirección de ETA, es una más de las actividades criminales que desarrolla para la consecución de sus objetivos, como lo son -según las épocas y las conveniencias de la banda- los atentados, los asesinatos, los secuestros o los robos de armas y explosivos. En épocas de alto el fuego, el terrorismo callejero resulta muy importante (para ETA) con el fin de mantener la presión en función de la marcha de las negociaciones y mantener «movilizado» a su entramado.

Restar importancia a esta actividad criminal, y llegar asumirla como una contribución necesaria, no deseada, para el «proceso de paz», resulta a la larga un suicidio. Negociar con los terroristas, como se ha hecho estos meses, sin haberles exigido la desaparición total de las actuaciones violentas lo único que consigue es el envalentonamiento de los etarras que, cuando consideraron que la «kale borroka» no suponía suficiente presión para el Gobierno, cometieron el atentado de la T-4. Los ataques de terrorismo callejero de los últimos meses han provocado la condena de los partidos, pero en ningún momento la ruptura del «proceso», que sólo fue suspendido tras el coche bomba del pasado 30 de diciembre. La tolerancia de la que ha disfrutado Batasuna y otras organizaciones del entramado no se ha visto alterada por la existencia de esta actividad criminal. En definitiva, según las fuentes consultadas, se ha «asumido» como algo que no debía ocurrir pero que no podía frenar los planes negociadores del Gobierno.

Unos textos desclasificados destapan una red de 500 agentes nazis en Cataluña
 La Razon 26 Febrero 2007

Vitoria- La revista «Spiens» expone, en su último número, que documentos desclasificados de los Archivos Nacionales de EEUU, en Washington, muestran la existencia, durante la Segunda Guerra Mundial,de una red de 500 agentes nazis en Cataluña.Era una red de colaboradores que el Tercer Reich tenía en Cataluña durante la guerra. La trama la componían unas quinientas personas, entre ellas un militante de ERC y un ex policía de la Generalitat republicana, según informa Efe.

Los nazis de Barcelona ejercían profesiones como agentes comerciales, ingenieros, médicos, periodistas, analistas, artistas o historiadores, y hacía años que vivían en Cataluña , con la aureola de héroes de la legión Cóndor, decisiva en la victoria de Franco en la Guerra Civil española.«Spiens» sitúa sobre Barcelona los domicilios de los agentes nazis en la capital catalana. Entre las fichas de los agentes alemanes en Cataluña figuran el nombre de un centenar de colaboradores catalanes al servicio del III Reich, entre ellos, Josep Trabal, de ERC, y el ex policía de la Generalitat republicana Benet Comas, que residía en Figueres (Girona), aunque fue policía de la Generalitat republicana, los avatares de la vida lo condujeron a estar a las órdenes de la Gestapo en mayo de 1944.

Conexión estadounidense
Este número de publicación incluye un dossier con los documentos más representativos localizados en los Archivos Nacionales de Estados Unidos y relacionados con la red de agentes nazis en Cataluña en los primeros años de la posguerra. Cabe destacar un organigrama elaborado por los servicios secretos de Estados Unidos que explica las relaciones entre los servicios secretos franquistas y los alemanes. Los informes de Estados Unidos también desvelan que los laboratorios farmacéuticos (Productos Químico-Farmacéuticos), sirvieron de tapadera para reclutar y preparar agentes que posteriormente actuaron en la Península.El reportaje de la revista se completa con un mapa que incluye los nombres y domicilios de los colaboradores y espías de los nazis y la reproducción de algunos de los documentos de los Archivos de Washington.
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