AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 3 Marzo   2007

Alta traición
Por Juan Manuel de Prada ABC 3 Marzo 2007

A las cosas hay que llamarlas por su nombre. Y el diccionario de la Real Academia define alta traición como «la cometida contra la soberanía o contra el honor, la seguridad y la independencia del Estado». La soberanía y el honor, la seguridad y la independencia del Estado han sido pisoteados y expuestos al escarnio con la concesión del segundo grado penitenciario al terrorista De Juana Chaos.

El Derecho se ha doblegado ante la irracionalidad, se ha torcido y desnaturalizado para amparar el chantaje de un criminal; a partir de ahora, cualquier otro criminal podrá hacer lo propio. La propaganda gubernamental se apresuró a divulgar, a las pocas horas de haberse consumado esta felonía, que durante los gobiernos de Aznar varios terroristas enfermos fueron excarcelados por razones humanitarias; los propagadores de esta especie indigna saben perfectamente que De Juana Chaos no estaba enfermo, y que por tanto en esta decisión oprobiosa no concurren las razones humanitarias que el ministro Rubalcaba invocó.

Si De Juana Chaos hubiese sido, en efecto, un enfermo incurable, diezmado por un cáncer galopante, aquejado de derrame cerebral o convaleciente de un infarto (como lo eran aquellos presos terroristas cuyas penas se aliviaron durante los gobiernos de Aznar), ninguna persona que merezca la designación de tal se hubiese rebelado contra la concesión del segundo grado penitenciario, y aun de la libertad condicional. La superioridad moral del Estado así lo exige. Pero De Juana Chaos no padecía ninguna enfermedad.

De Juana Chaos, en pleno disfrute de sus facultades mentales y gozando de una salud inquebrantable (sólo así se explica que haya podido sobrevivir durante ciento catorce días sin ingerir alimentos, hazaña que deja chiquitos los doce trabajos de Hércules), decidió ponerse en huelga de hambre con el fin de conseguir que el Estado dejara de ejercer potestades que le confiere el ordenamiento jurídico. Esto es, resolvió infligirse un daño y poner en riesgo su vida para que sus demandas, notoriamente injustas, fuesen atendidas.

El Tribunal Constitucional, en su sentencia 120/1990, estableció rotundamente, ante el caso de unos presos del GRAPO que se declararon en huelga de hambre para chantajear al Estado, que en modo alguno se pueden atender las reclamaciones de alguien que hace uso de su libertad para conseguir objetivos no amparados por la ley. El gobierno de Rodríguez Zapatero acaba de infringir la doctrina del Tribunal Constitucional, que es tanto como infringir la misma Constitución, que es tanto como declarar suspenso el imperio de la ley. El gobierno de Rodríguez Zapatero -digámoslo sin rebozo- ha cometido alta traición, que es la más triste forma de claudicación a la que puede rebajarse una autoridad legalmente constituida.

«A nosotros nos importa la vida», aseveró el ministro Rubalcaba en su comparecencia ante los medios. Si de verdad le importara no habría cedido a esta ignominia. La importancia que nuestra Constitución concede a la vida, principio rector de nuestro ordenamiento jurídico, obliga al Estado a velar por la salud de los internos sometidos a su custodia; en modo alguno a ceder ante sus chantajes o protestas reivindicativas. El Estado está autorizado a establecer limitaciones a los derechos fundamentales de los reclusos cuando tales derechos entran en colisión con el bien supremo de la vida; y, por lo tanto, la obligación del Estado era proteger la vida de De Juana mediante medios coactivos, sometiéndolo a alimentación forzosa, que en modo alguno puede considerarse trato vejatorio o degradante, sino remedio necesario para preservar su vida. La huelga de hambre iniciada por De Juana Chaos era de naturaleza reivindicativa; y, al aliviar su régimen penitenciario, el Estado ha claudicado ante su reivindicación. Llamemos a las cosas por su nombre: esto es alta traición.

Cabría preguntarse si un gobierno que humilla el honor de un Estado no merece algún tipo de castigo. En épocas menos confusas esta pregunta habría obtenido una respuesta inmediata y severísima.
JUAN MANUEL DE PRADA

Manifiesto íntegro de la Fundación DENAES
 3 Marzo 2007

Queridos amigos, ciudadanos de España:

Gracias por vuestro gesto valiente de compromiso. Gracias por vuestra lección de ciudadanía. Gracias por vuestro ejemplo de patriotismo. Una nación no se muere si su gente mantiene la conciencia viva. Que lo sepan quienes pretenden desmayar la conciencia democrática de los españoles. Estamos muy vivos. Nosotros no nos rendimos.

Un asesino con veinticinco muertos en sus manos ha chantajeado al Gobierno. El Gobierno ha cedido. No hay más realidad que esta. Que un asesino se comporte como un chantajista no puede extrañarnos: está en su naturaleza. Lo que nos indigna, lo que hoy nos ha reunido aquí, no es esto, ni tampoco los vericuetos de la administración penitenciaria. Lo que indigna a todos los españoles de conciencia sana es que nuestro Gobierno, el Gobierno de todos los españoles, se haya sometido al chantaje. Que les quede claro: hoy estamos aquí porque el Gobierno español ha claudicado ante la amenaza de un terrorista. Y con esa claudicación, ha rebajado a la democracia española hasta un nivel de indignidad simplemente insoportable. Los españoles no nos merecemos caer tan bajo.

Somos españoles: nos gusta nuestro país y lo queremos. Somos demócratas: no entendemos la vida pública sin la voluntad del pueblo. Queremos nuestras libertades: por ellas somos ciudadanos y bajo ningún concepto podríamos renunciar a ellas. Queremos justicia: es ella la que hace digna nuestra vida en común. Como españoles demócratas, amantes de nuestras libertades y de nuestra justicia, no podemos tolerar la victoria de unos asesinos que pretenden torcer el brazo de la justicia, violar nuestras libertades y romper España pasando por encima de la voluntad ciudadana. No podemos aceptar que un Gobierno lleve sus compromisos con una banda terrorista hasta el extremo de ignorar sus crímenes, algunos tan recientes; hasta el extremo de privilegiar a los asesinos y culpabilizar a las víctimas del terror, acusando de no querer a la paz a quienes, por elemental dignidad, se resisten a la claudicación. No hay derecho.

Como en las viejas cortes aragonesas, hoy le decimos al Gobierno: Nos, que valemos tanto como vos, y todos juntos más que vos, os exigimos: la inmediata rectificación de la política de acercamiento a la banda terrorista ETA; la inmediata suspensión de cualquier proceso de negociación y pacto con los terroristas; la inmediata recuperación del pacto por las libertades y contra el terrorismo, en los términos que tan buen servicio rindieron a la democracia española; la inmediata reparación pública del buen nombre de las víctimas del terrorismo, tan injustamente despreciadas por los portavoces gubernamentales.

Un asesino cruel, hoy elevado a héroe por la ceguera del Gobierno, dijo una vez que nuestras lágrimas eran su alegría. Hoy, sin duda, tiene razones para reír. Pero hay algo que debe saber el asesino, que deben saber sus cómplices, que deben saber también quienes han cedido ante su chantaje. Deben saber que nuestras lágrimas no son el llanto pasivo del vencido. Deben saber que por encima de estas lágrimas están nuestra determinación, nuestra firmeza, nuestro compromiso; nuestra voluntad decidida de hacer de España un país donde sea posible vivir sin vergüenza. Muy por encima de las lágrimas, tomando pie en este dolor y en esta indignación, justísimos, está nuestro propósito de no dar un paso atrás. Deben saber que un Gobierno puede doblegarse, pero que España no se rinde. Y que los españoles, aquí, hoy, están dispuestos a defender sin tregua una democracia donde la gente de buena voluntad pueda más que los criminales; donde la libertad de los ciudadanos pueda más que las bombas y las pistolas; donde la justicia pueda más que el terror; donde las víctimas puedan más que los asesinos.

Desde aquí apelamos a todos los españoles de bien, de izquierdas y de derechas, demócratas, amantes de sus libertades y de la justicia, a no desmayar; a movilizarse todos los días, a todas horas, en todas partes, hasta conseguir que esta indignidad, que esta vergüenza quede reparada. Tenemos nuestra voz; en todas partes debe escucharse nuestra indignación, que es una indignación movida por el amor a nuestra patria y a nuestra libertad. En nombre de todas las víctimas del terrorismo, en nombre de todos los españoles de bien, os invito a pronunciar las palabras que nuestro Gobierno no se atreve a decir:

Viva España.

El Gobierno del miedo
Ignacio Cosidó Libertad Digital 3 Marzo 2007

Es imposible derrotar al terror desde el miedo. La liberación de un terrorista sanguinario como De Juana Chaos ha sido antes que nada un acto de inmensa cobardía por parte del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. La liberación de este asesino no responde a razones legales, ni humanitarias, ni racionales, como mintió Rubalcaba en su más triste comparecencia. Ha sido el miedo su única causa. El miedo de un Gobierno atemorizado y rendido ante una banda de criminales terroristas y mafiosos.

Rodríguez Zapatero se ha escondido ahora en su guarida de poder esperando que pase la tormenta. Pero esta tormenta la ha desatado él con una jugada mucho más inmoral que estúpida, que también lo es. Ha desatado una tormenta de indignación democrática que le perseguirá siempre por mucho que se esconda. La sociedad española puede perdonar los errores, incluso aquellos que ponen en juego vidas humanas, pero lo que no puede perdonar es la indignidad, la humillación y la vergüenza de ponerse de rodillas frente a nuestros propios asesinos.

Liberar a De Juana no era ningún imperativo legal como pretende el Gobierno. Es, cuando menos, una decisión política que violenta la legalidad vigente. No es un acto humanitario y magnánimo, sino la cesión cobarde a un chantaje que resulta inaceptable para la ética democrática. No es una decisión inteligente, como presumió un patético Rubalcaba, sino un profundo error que tan sólo servirá para fortalecer y envalentonar aún más a los terroristas.

Los españoles tenemos un hondo sentido de la Justicia. La rebelión cívica que se ha desatado tras la liberación, disfrazada técnicamente de prisión atenuada, de este asesino sanguinario y exhibicionista tiene mucho que ver con ese arraigado sentido que los españoles tenemos de la Justicia. Ha sido el sentimiento de que el Gobierno ha cometido una imperdonable injusticia lo que más ha removido nuestras conciencias. De Juana no merecía este indulto encubierto. No lo merecía, sin duda, por las veinticinco vidas que vilmente segó. No lo merecía en absoluto porque jamás ha dado la más mínima muestra de arrepentimiento. Pero lo merecía aún menos porque ningún otro asesino se ha mofado y ha pretendido ultrajar en mayor medida a sus víctimas que este psicópata cuya única enfermedad es el odio. Que el Gobierno le conceda ahora la libertad anticipada no es ya un acto de pretendida magnanimidad, sino de profunda injusticia.

El Gobierno ha proporcionado a ETA con esta liberación su mayor victoria. Jamás en treinta años de lucha de la democracia española contra el terrorismo un Gobierno había cedido al chantaje terrorista de la ignominiosa forma que lo ha hecho esta triste semana Rodríguez Zapatero. Pero la liberación de De Juana no es un eslabón suelto. Forma parte de una ya larga y dolorosa cadena de cesiones con las que Zapatero está tejiendo su proceso claudicación ante los terroristas. Una cadena que si permitimos que continúe amenaza con exterminar nuestra libertad.

En su infinita cobardía, el Gobierno ha optado además por abandonar definitivamente el bando de las víctimas para ponerse del lado de los verdugos. Era un clamor unánime entre las víctimas del terrorismo que De Juana no merecía ningún privilegio, ningún trato de favor. Este asesino debía al menos cumplir hasta el último día de la condena por la que estaba en prisión. Pero Zapatero ha optado por traicionar a las víctimas para arrodillarse ante los que bajo la amenaza le exigían su inmediata liberación. Con esta decisión, Zapatero ha abierto una sima entre él y las víctimas, entre él y todos los españoles decentes, que jamás podrá ya restañar.

Al final nos queda la esperanza de un pueblo que jamás en su Historia se ha doblegado frente a la tiranía. Así, ante un Gobierno atemorizado, rendido y entregado a los pistoleros, ha vuelto a surgir con fuerza el coraje de un pueblo que jamás ha sucumbido al miedo, ni a la imposición, ni al chantaje. Se ha puesto en marcha una rebelión pacífica y democrática, pero que resulta ya imparable. Los ciudadanos se han echado de forma espontánea a la calle espoleados por su indignación, pero sobre todo por el valor de decirle a los asesinos lo que Zapatero no se atreve a decir: queremos vuestra derrota, vamos a por vosotros y vamos a acabar con vosotros. Lo lograremos. No nos rendiremos jamás.

Ignacio Cosidó es senador del Partido Popular por Palencia.

La justa indignación ciudadana
Editorial ABC 3 Marzo 2007

EL papel que asuma a corto plazo la sociedad española va a ser decisivo para el futuro del país. La excarcelación de Ignacio de Juana Chaos va a ser una prueba para el Gobierno, sin duda, pero también para los ciudadanos, a cuya resignación ante la política de hechos consumados confía Rodríguez Zapatero buena parte del éxito de su proyecto personal de negociación con ETA. Por eso, las primeras reacciones de la opinión pública ante la injusta decisión de dar a De Juana Chaos un segundo grado a la medida de las necesidades del diálogo con los terroristas apuntan a un cambio de tendencia que puede y debe marcar una inflexión política en España. Las manifestaciones improvisadas de ciudadanos muestran un estado de ánimo legítimamente indignado. No podía el Gobierno esperar otra cosa, por más que ahora pretenda compartir con la opinión pública su disgusto por una excarcelación que sorprendente y torpemente quiere presentar como inevitable. Y precisamente porque no era inevitable, porque responde a una decisión arbitraria -la arbitrariedad es la degradación de la discrecionalidad legítima que ampara al Gobierno-, se ha producido una reacción casi unánime en la sociedad española de oposición radical al tratamiento privilegiado que está recibiendo De Juana Chaos.

Para el Gobierno, el verdadero problema es que su proceso de negociación ha dado la cara, ha mostrado su verdadero rostro: ETA ordena y exige, el Gobierno acata y cede. Resultan patéticos los esfuerzos retóricos del PSOE y del Ejecutivo por vender la decisión sobre De Juana como una brillante jugada que deja sin mártir a ETA. Los etarras querían una victoria sobre la ley, los Tribunales y el Estado; y la han logrado. A muchos ciudadanos se les ha caído la venda de los ojos. A otros se les ha agotado el beneficio de la duda a favor de Rodríguez Zapatero. Este descrédito del Ejecutivo y de su presidente -con el que debilitan al Estado en su conjunto- es también un coste moral y político de la decisión de liberar a De Juana Chaos, y no porque el dirigente proetarra Juan María Olano afirmara ayer que el Gobierno ha pagado «el precio político» de sacar al terrorista de la cárcel; sino porque se trata de una decisión que golpea el más elemental sentido de la justicia. La respuesta ciudadana, en las calles y en los medios, se gana así el valor de la absoluta sinceridad, de la protesta verdaderamente cívica, no pastoreada por partido alguno, y realmente emplaza a un tiempo nuevo para lo que queda de legislatura.

Toda esta energía social que está mostrándose como reacción a un acto de profundo desprecio gubernamental por los sentimientos de los españoles, debe encauzarse para que no se pierda en el capítulo de los lamentos. El Espíritu de Ermua provocó una fuerza social con consecuencias históricas en la lucha contra el terrorismo. Ahora puede estar viviéndose el umbral de un movimiento similar, pero a nivel nacional. El Gobierno ha hecho que las elecciones de mayo se conviertan en unas primarias de las generales de 2008, si es que no se celebran antes. En una democracia, los ciudadanos tienen las urnas para decidir sobre el futuro de su país, la responsabilidad de sus gobernantes y la voluntad de alternancia.

Descartado que el PSOE genere en su seno una corriente crítica que lo saque de la dinámica filonacionalista en la que lo ha embarcado Zapatero, la carga de ofrecer una alternativa a los españoles recae en Mariano Rajoy, que ayer ya anunció su propósito de organizar una convocatoria masiva contra la excarcelación del sanguinario etarra. Sólo el PP puede, en este momento, reagrupar los estados de opinión y de ánimo de la sociedad en un gran compromiso de cambio político. Rajoy debe liderarlo con la máxima capacidad de integración, sin aspavientos ni sobreactuaciones impertinentes, para sumar la voluntad de quienes votaron al PSOE y ahora empiezan a considerar que su abstención no sería suficiente para expresar su rechazo a la gestión del Gobierno. Hay líderes que no pueden elegir sus responsabilidades. Son éstas las que eligen a quienes deben asumirlas y esto es lo que le sucede a Mariano Rajoy, puesto ante un escenario histórico que le exige todo su esfuerzo para que exista una oportunidad real de cambio.

Al fin, el PP convoca
EDITORIAL Libertad Digital 3 Marzo 2007

Hay quien se empeña en defender que lo blanco es negro y lo negro, blanco. La maquinaria propagandística de la izquierda se ha encargado de propalar la especie de que la excarcelación ha sido "un mal menor" ante el mal mayor que hubiera sido mantener al asesino en serie más sanguinario de la historia reciente de nuestro país entre rejas. Ignoramos en dónde reside exactamente la gravedad de la alternativa.

De Juana Chaos estaba siendo alimentado y no iba a morir, como demuestra tanto la intensa actividad que mantenía con su nekane como el mero hecho de que no hubiera fallecido ya. Los diez presos del IRA que intentaron el mismo chantaje en 1981 fenecieron en mucho menos tiempo del que De Juana estuvo de huelga. El etarra sabía de sobra que no iba a morir, porque ni los médicos ni la ley lo iban a permitir, y tenía buenas razones para pensar que Zapatero iba a ceder. El único mal mayor a evitar para estos portavoces del Gobierno hubiera sido, por tanto, no ceder a ETA, no humillar a las víctimas y no proseguir el camino del proceso de rendición. Proclamar ese hecho alto y claro es el objetivo que deben perseguir ahora los ciudadanos de bien.

Después de casi tres años de la ascensión al poder del Gobierno Zapatero y de cerca de dos desde que éste se opusiera a presentar las pruebas que obraban en su poder para ilegalizar el partido batasuno de las tierras vascas, el PP se ha decidido a ser él quien convocara una gran manifestación contra otra de las cesiones a ETA. Durante todo este tiempo se ha limitado a apoyar las manifestaciones convocadas por las víctimas y el Foro Ermua, sin acabar de atreverse a dar el paso. Se ha tenido que liberar a De Juana Chaos para que se decidiera al fin; quizá sea ésta la única consecuencia positiva de la cesión gubernamental al chantaje etarra.

Durante este tiempo, ha sido la sociedad civil y la derecha social la que ha ido sosteniendo a los dirigentes políticos del PP y los ha conducido por el camino correcto. Hace ya mucho tiempo y muchas manifestaciones que la derecha política tenía que haber tomado el testigo, aunque sólo fuera para descargar el peso de los hombros de las víctimas. Los ciudadanos deben saber que existe una alternativa a un proceso cuyos resultados visibles sólo empezamos a atisbar ahora. Y la única manera de hacerlo es colocándose a la cabeza de la rebelión cívica a la que dio vida el referente moral de nuestra España, las víctimas del terrorismo.

Los españoles debemos respaldar más que nunca la movilización que va a liderar el PP y arropar más que nunca a las víctimas. Sólo la cercanía a ellas marca una verdadera distancia con sus verdugos. No es de extrañar, por tanto, que los socialistas hayan hecho todo lo posible por destruirlas. Cada uno, con los suyos. La derecha, con las víctimas, y la izquierda, con De Juana.

Rubalcaba
El nombre de la infamia
José María Marco Libertad Digital 3 Marzo 2007

Ni una sola vez miró a la cámara: a los ojos de los ciudadanos, de la gente que estaba contemplando la rueda de prensa en su casa. Quienes lo conocen dicen que su cinismo llegaba a tal punto que resultaba divertido. Sería en otros tiempos. El jueves, cuando tuvo que declarar que había sido él –insinuación: y sólo él– el que había tomado la decisión de liberar en la práctica al etarra, se demostró que, a pesar de todo su cinismo, le resultaba difícil asumir el papel histórico que el destino, bajo la máscara sonriente y siniestra de Rodríguez Zapatero, le tenía reservado.

Ya había prestado su rostro a la manipulación de los casi doscientos muertos del 11-M, pero entonces le respaldaba su jefe. Ahora este le ha dejado solo ante la felonía, la traición, de poner en la calle al asesino de otras veinticinco personas. Un asesino que ha visto recompensada su falta de arrepentimiento, la farsa (pactada, según todos los indicios) de la "huelga de hambre" y, como la banda a la que pertenece, el recurso a la violencia política.

Es curioso cómo las catástrofes históricas, en este caso la demolición de la raíz moral del Estado español, que constituye da legitimidad última, cobran de pronto rostro y nombre. Rodríguez Zapatero es, obviamente, el gran inspirador, el promotor de la estrategia de demolición. Pero su subordinado, ese hombre que ha perdido su propio nombre en el camino, quedará ya para la historia como el que puso en la calle al etarra asesino de veinticinco personas, el que de una coz destruyó su propia legitimidad.

Rodríguez Zapatero se salva... por ahora. En estos momentos sólo Dios sabe qué pactos, qué chanchullos han obligado a su ministro del Interior a dar la cara. Aun así, se le notó demasiado abrasado para seguir coceando. Y habrá que cocear mucho para cumplir el proyecto de su jefe: la excarcelación de más presos –entre ellos Parot–, la legalización de Batasuna-ETA, la cesión de Navarra...

No faltarán candidatos para ocupar el puesto, hacer lo que haga falta e incluso justificar su acción, aunque sea como "mal menor", en la línea de los amigos del Gobierno. Pero el hecho de que el propio protagonista sepa ya la suerte que le espera, la marca de la infamia que ha sustituido a su nombre, indica que la marea del escándalo ha llegado demasiado lejos. En nombre de la democracia, en España se han hecho cosas que en ninguna democracia se aceptarían. Están a punto de anegar la democracia misma. La reacción de la gente, la misma tarde del jueves y el viernes, demuestra que es hora de acabar con esta situación.

Al Partido Popular le corresponde ponerse a la cabeza de esta iniciativa. Si no, ¿para qué nos sirve?

De Juana Chaos
Un Gobierno asustado
GEES Libertad Digital 3 Marzo 2007

Como decíamos ayer, la indignación social ha calcinado la figura del ministro del Interior, el que sale en televisión sacando terroristas de la cárcel en vez de enchironándolos. La sociedad se hace una única pregunta: ¿Con qué cara va Rubalcaba a dar órdenes a la Policía Nacional y la Guardia Civil respecto a ETA? ¿Cómo va a dirigir a partir de ahora la lucha antiterrorista quien, pudiendo mantener a un etarra en la cárcel, elige llevarlo en volandas a su casa? Lo cierto es que España no se puede permitir un ministro del Interior que desprecie en primer lugar a las víctimas, y en segundo lugar a quienes combaten a ETA.

Pese a esperar el disgusto, Zapatero y Rubalcaba calibraron mal la reacción de la sociedad española. El mitinero leonés puede permitirse estos comportamientos; no el jefe de las Fuerzas de Seguridad del Estado, en quien se centran las iras de los ciudadanos y a quien hacen primer responsable. Es lo que pasa cuando se saca pecho anunciando que se saca a un terrorista por la puerta de atrás. Pero la explosión que ha acabado con el ministro del Interior amenaza ya al propio Zapatero. En las primeras horas, ninguna barrera ha podido frenar la indignación nacional, y cunde el pánico en la galaxia gubernamental y en el escondite de La Moncloa.

La respuesta popular ha cogido desprevenido al Gobierno. En sucesivas tandas, López Garrido y De la Vega han tratado de arropar a un Rubalcaba desfondado, que intentó explicar su comparecencia de ayer enterrándose aún más, escurriendo el bulto y criticando al PP mientras Batasuna le daba las gracias... criticando también al PP. En la misma línea, el Grupo Prisa ha salido a defender histéricamente a su confidente gubernamental y al propio Gobierno, que se tambalea como un boxeador noqueado que da golpes al aire sin sentido aparente.

El Gobierno y su galaxia mediática esperan que ETA hoy les alivie las penas. Batasuna ofrece a Zapatero en Pamplona –precisamente en Pamplona– el balón de oxígeno de dar por avanzado el camino de la "paz", que parece ETA corroborará en breve vía comunicado. Ni los terroristas ni los "corbatasunos" piensan en otra cosa que en la autodeterminación y la independencia, como recuerdan cada día a quien quiera escucharles, pero no es eso lo que contarán los medios afines.

Mientras, los etarras deberán apuntalar a un Gobierno hoy asustado, puesto que ni demasiado muerto ni demasiado vivo les vale para nada. Para eso recompensarán a Zapatero con una galleta cada vez que éste les de la patita de los presos, de la legalización de Batasuna y de la anexión de Navarra. Tras la presión a la que le ha sometido ETA en los últimos meses, tras el escándalo nacional del caso De Juana, el Gobierno va a publicitar a bombo y platillo el avance de la "paz", y pasará al siguiente acto con el mismo descaro con el que ha demostrado que está hablando con ETA y cumpliendo su parte del trato. ¿Será con Rubalcaba cabalgando delante dando tumbos, por si es capaz de ganar alguna batalla más? Esperemos que Zapatero tenga con su ministro del Interior la misma piedad mostrada con De Juana. No por España, naturalmente, pero sí por caridad.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Defensa de la Carta Magna
A por la Constitución
Pío Moa Libertad Digital 3 Marzo 2007

Desde antes de la llegada del actual Gobierno al poder se formó una alianza entre el PSOE y los separatistas, con proyección hacia los terroristas, para destruir la ley constitucional y demoler la convivencia en libertad construida desde la Transición. Con la obtención del poder por esta liga anticonstitucional, antidemocrática y antiespañola, el proceso se ha desarrollado aceleradamente, por medio de actos consumados. De ahí que muchos, incluso entre quienes se oponen a esa infame alianza, den por liquidada la Constitución y piensen en un nuevo período constituyente, por lo demás impreciso en extremo. Creo que esa actitud es suicida porque:

1. Da por buenas o por irremediables las maniobras de unos políticos obviamente delincuentes. El precedente autorizaría en lo sucesivo maniobras del mismo género, es decir, la vulneración sistemática e impune de la ley abusando del poder.

2. Deja hundirse sin resistencia la Constitución más democrática y de mayor consenso en la historia de España. Será extremadamente difícil alcanzar un consenso parecido para establecer una nueva ley. Lo cual implica un peligro de ilegitimidad e inestabilidad crecientes.

Esa tendencia a dar por muerta la Constitución expresa también, en muchos casos, la insatisfacción de mucha gente con los evidentes errores que contiene y del modo en que fue elaborada. Esos defectos existen, no cabe la menor duda, pero precisamente la ley prevé los mecanismos para corregirlos, por reforma y sin incurrir en golpismo o delincuencia. Y a ellos debe recurrirse. En su momento habría que promover una reforma legal, en el sentido contrario a los deseos de los separatistas, los terroristas y el funesto Gobierno del niñato.

Pero en todo caso, ahora y luego, la defensa de la Constitución es prioritaria y debe ser el eje de cualquier política que busque la continuidad de la unidad de España y de la democracia frente a quienes las pisotean a diario. Con la Constitución hemos convivido aceptablemente y en paz –esa paz real que intentan echar abajo los delincuentes en nombre de la "paz" del terrorismo y la corrupción–, y sobre esa experiencia debemos construir y mejorar. España ha sufrido en los últimos dos siglos demasiadas convulsiones traídas, precisamente, por los necios que desprecian el pasado y creen que la historia puede empezar de la nada cada poco tiempo, para acomodarse a sus ideíllas calenturientas. El país ha sufrido demasiado de estos charlatanes voluntariosos y corrompidos, y si no les paramos los pies ahora, podemos perfectamente repetir lo peor de nuestra historia.

El abnegado Rubalcaba
Por M. Martín Ferrand ABC 3 Marzo 2007

ROQUE Barcia, uno de los muchos personajes atrabiliarios e inciertos que genera nuestra política -¡estuvo complicado en el asesinato de Juan Prim!-, redimió sus muchos disparates biográficos consagrando los últimos años de su vida, en el último cuarto del XIX, a la laboriosa y erudita redacción del «Primer Diccionario General Etimológico de la Lengua Española». Cinco inmensos tomos que, superados por la ciencia lingüística actual, no han perdido interés. En ellos se define el verbo asumir -atraer a sí, tomar para sí; según el DRAE- como anticuado. No es raro, en consecuencia, que lo conjugue Alfredo Pérez Rubalcaba, un espécimen superviviente de la primera glaciación socialista que, tras una espectacular transformación y sin que se le conozca ninguna obra de mérito, se integra en el desconcertante, y desconcertado, equipo con que gobierna José Luis Rodríguez Zapatero.

El abnegado ministro de Interior asume la responsabilidad política que suscita la nueva situación del asesino etarra José Ignacio de Juana Chaos, el segundo matón de más productividad entre los muchos que ha puesto en circulación la organización terrorista vasca. ¿Se puede asumir una responsabilidad política? Sólo en un sistema de poder, como el que padecemos, sustentado en las mentiras, las medias verdades y las artes del disimulo tiene sentido que un peón de la partida se quede con el demérito de las grandes decisiones para dejar impoluto el brillo de su jefe. La responsabilidad de la nueva y más confortable situación de De Juana corresponde a Zapatero. La de Rubalcaba es algo más parecido a la luctuosa entrega de una viuda hindú.

De Juana es un personaje menor en la estructura de ETA, un gran asesino sin función directiva, pero la habilidad del presidente para la fabricación de monstruos le ha convertido en un héroe. Eso es invertir los términos de la función de Gobierno, la aplicación de un discutible sentido humanitario a la consagración de un malvado malencarado, provocador y pendenciero. Justificarlo con la hipótesis de su muerte en prisión, tras una imposible huelga de hambre de más de cien días, como plataforma para la creación de un mártir glorioso es tanto como cambiar la posibilidad de lo malo por la certeza de los peor. Los mártires, según su causa, actúan desde el cielo o el infierno; pero los héroes lo hacen a pie de tierra.
Asúmalo o déjelo de asumir el ministro Rubalcaba, la decisión gubernamental se ampara en el principio del mal menor sobre el que se han escrito muchas de las más ignominiosas páginas de nuestra Historia. El retorno de De Juana al chuletón con pimientos de Guernica le facilitará a Zapatero la continuidad de su muy discutible proceso de paz. Ese es el único fruto de la situación; pero, como se sabe, donde no hay beneficio hay daño. Para la Nación.

Del suicidio de De Juana al haraquiri de Zapatero
Juan Carlos Escudier El Confidencial 3 Marzo 2007

De todo lo argumentado por Rubalcaba para justificar la concesión de la prisión atenuada a De Juana Chaos es posible compartir con cierto vómito que le asistan razones legales e, incluso, humanitarias. El ministro ha descubierto que tiene un corazón que no le cabe en el pecho y, a partir de ahora, cabe esperar que vigile personalmente la situación personal y familiar de toda la población reclusa, que ya sabe que tiene en este hombre a su ángel de la guarda. Lo que es muy discutible es que haya una pizca de inteligencia política tras esta medida, que si algo ha evitado es que el famélico etarra sea un mártir a cambio de convertirle en un héroe.

Desde aquí se han expuesto sobradamente todos y cada uno de los errores que el Gobierno ha cometido en ese caso, desde construir artificialmente una acusación contra De Juana para impedirle salir de la cárcel hasta negociar con el etarra el abandono de su huelga de hambre. Ha dicho Rubalcaba que todas las opciones que existían eran malas y es verdad. Le ha faltado contar que a ese callejón había llegado solo el Ejecutivo, saltando de despropósito en despropósito hasta el estrambote final.

Volviendo a la inteligencia política, deberíamos deducir de las palabras del ministro que Zapatero ha decidido engullir finalmente este “marrón” porque le asisten razones de peso –además de las del huelguista-, fundamentos de Estado que, a pesar de la impopularidad de la medida, deberían redundar en un bien mayor que la sociedad descubrirá tarde o temprano.

Llegados a este punto es donde uno se echa a temblar porque comprueba con espanto que el presidente del Gobierno no aprende y sigue dispuesto a partirse la crisma con la misma piedra una y otra vez, como si se hubiera echado sobre los hombros la responsabilidad histórica de lograr el fin del terrorismo y se sintiera llamado a culminar esta misión sobre todas las cosas.

En consecuencia, si Zapatero ha decidido hacer la puñeta a los candidatos socialistas en la próximas elecciones municipales y autonómicas de mayo –ahora, además de prometer más guarderías tendrán que explicar lo conveniente que resulta una alimentación sana y equilibrada para los etarras -es porque espera conseguir que ETA haga algo, tal que un nuevo comunicado en el que diga que su alto el fuego será permanente, indefinido y chiripitifláutico, o que no lo haga, es decir que no vuelva a cometer más atentados mortales.

Cualquiera de las dos alternativas es difícilmente digerible. La primera implica que el Gobierno sigue jugando a los gestitos con ETA y Batasuna como si el atentado de Barajas no hubiera tenido lugar y se pudiera hace de él borrón y cuenta nueva con alguna de las ocurrencias de Otegi para resucitar el proceso de paz. La segunda, que se alimenta a la bestia para que no salga de caza fuera de su guarida.

Lo que Zapatero olvida es que no ha sido elegido para que pase a la historia como José Luis el pacificador sino para resolver cuestiones más prosaicas por lo cotidianas. La gente, no sólo los congregados por SMS el jueves para protestar ante Interior –al parecer sólo es imposible convocar concentraciones por este método cuando se protesta ante las sedes del PP-, empieza a estar harta de que en este país sólo se hable de ETA y de unos Estatutos que, como se ha visto en los referendos de Andalucía y Cataluña, quitaban el sueño a los ciudadanos.

Todos esperamos ver el final de ETA pero el paso lo debe dar la banda de forma inequívoca, es decir, con las armas por delante. Los terroristas han tenido una oportunidad y la han dilapidado matando a dos personas y haciendo saltar por los aires un aparcamiento. Como Zapatero ha reiterado, tenía el mismo derecho que sus antecesores a intentarlo, pero demostraría muy poca inteligencia política si cometiera el mismo error dos veces seguidas. De momento, se ha evitado que De Juana se suicide; alguien en el PSOE tendría que impedir que el presidente del Gobierno se haga el haraquiri.

escudier@elconfidencial.com

Rio Cabe
Iguales ante la ley
Serafín Fanjul Libertad Digital 3 Marzo 2007

Temor causa la España oficial y ya de antiguo por ese su soliloquio inagotable, aventajada y ciega en hablar y vivir desacompasada y ajena a los hechos reales, por visibles y crudos que sean. Claro que por "oficial" entendemos mucho más que el Gobierno de la nación en un momento dado: la totalidad de las instituciones (la totalidad) y el conjunto ideológico y social que las sostiene forman parte también del entramado. Todos a una hacen girar la manivela de la retórica, ya se trate del 12 de octubre o de los perseguidos por el franquismo. Se calcan los modelos cambiando meramente los nombres y algún elemento circunstancial y –hip-hop– ya tenemos máscara nueva y guiñol a punto. Esta disociación esquizofrénica procede de los tiempos en que España perdió el poder y la fuerza verdaderos y las moribundas "fuerzas vivas"inventaron una realidad ficticia con la cual distraer o apabullar al estado llano en tanto construían un discurso para el propio consumo: algo había que decir cuando se tiene el cerebro en blanco o se está cometiendo cualquier felonía, como es el caso actual.

Los españoles de a pie han contestado al teatrillo oficial con una desconfianza sistemática o inhibición absoluta ante la vida pública y las instituciones, por ejemplo la Justicia, limitándose a hurtar el bulto para que "a mí no me toque" y trasluciendo en omisiones, chistes o refranero su nula predisposición a creer en la eficacia de la Policía, en la independencia de los jueces o en la honradez de los políticos: "– Y ¿qué has ganado en el gobierno? – preguntó Ricote" (Don Quijote de la Mancha). Están cargados de razón y razones aunque, como todas las generalizaciones, termine siendo excesiva. Pero dichos como "pleitos tengas y los ganes", "el que hace la ley, hace la trampa" o "tigre no come a tigre" (más sus múltiples variantes) no animan precisamente a tomar en serio las decisiones judiciales, canonizadas en el acto por el solo hecho de emitirse, como si los jueces no fueran falibles (vamos a pensar bien), carecieran de intereses –empezando por el de su carrera profesional– y no estuvieran sujetos a gran variedad de presiones, incluso ajenas a ellos por completo. Y sin entrar en los casos de corrupción, que, evidentemente, constituyen otro asunto.

La verdad es que nadie se fía. No es socavar el Estado de Derecho (pomposa pirueta) afirmar en estos días, aunque con sordina, que no otorgamos credibilidad a la decisión del Supremo de rebajar al asesino De Juana la pena a tres años, por muchos tecnicismos leguleyos que acumulen los responsables. Y cuantos más esgriman, menos les creemos, sobre todo si –oh, casualidad– su decisión pone la carambola "a huevo" al incomparable Rodríguez. "¡No se puede criticar al Supremo!", salta conminatorio cualquier asalariado. "¿Por qué?", nos preguntamos. Si podemos aprobar y aplaudir, no veo por qué no tenemos derecho a discrepar. Otra cosa es aquello de "acatamos y bla, bla". Pues claro que acatamos. ¿Qué remedio nos queda? Mas de confianza, nada.

¿Con qué se come una decisión que empezó con la petición fiscal de noventa y seis años (el fiscal que lo hizo se quitó de en medio para no tragarse el bochornoso papelón de reducirla a doce), se continuó con la sentencia de doce de la Audiencia Nacional y se remata con los tres del Supremo? ¿Cómo se pueden mantener criterios tan dispares? ¿O es que no se debió procesar al asesino por esa última causa? ¿Podemos pensar que el ministro López Aguilar lanzó una oportunista finta propagandística ante el pésimo efecto que en 2005 produjo en la opinión pública el cumplimiento de los dieciocho añitos del criminal por veinticinco asesinatos y quiso montar un engañabobos de los que habitualmente se gastan los socialistas? ¿Cómo han dilucidado los muy honorables e intachables ilustrísimos (o excelentísimos, no sé) magistrados del Supremo que las amenazas del asesino no eran "terroristas"? ¿Es que la palabra de los ilustrísimos (o excelentísimos) es palabra de Dios?

Pero aun faltaba el empujoncito de Rubalcaba el Humano para mandar a la alimaña a su casa: ¿pensará que así le perdonará la ETA haber sido el portavoz del Gobierno del GAL? ¿Quién se va a creer que la idea de la "atenuación" carcelaria le acudió a Rubalcaba el Veraz en lucha nocturna con sus remordimientos? Al revés te lo digo, para que me entiendas. Pero no era necesario tal esfuerzo en el embrollo: sabemos bien quién es el responsable primero y último y qué espera trincar, así pues, señor ministro, sosiegue y no nos dé la barrila con su prescindible verbo.

Hace ya bastantes años una editorial oficial, pero que publicaba obras excelentes –y poco después cerrada por el primer Gobierno socialista–, me regaló un libro de vistosa encuadernación y presencia, escrito a mano con hermosa caligrafía y repleto de bellas propuestas. En la cubierta rezaba –y reza: aún lo tengo, como quien conserva la chistera del abuelo por no saber qué hacer con ella– un título simpático: Constitución Española, una de las más divertidas florestas de jácaras, sales y donaires que se han compilado jamás en nuestra lengua. Desde afirmar "el deber de conocer y el derecho a usar el castellano" en todos los puntos del territorio nacional, hasta proclamar la unidad de la nación española, la soberanía del pueblo o la propiedad privada. Sin que falte la igualdad de los ciudadanos ante la ley a todos los efectos. Todo es bonito –diríase que chuli, diver y guay– pero cuando un partido, sólo uno, invoca que se aplique la Constitución, todos los demás (todos) le tildan de fascista y lo aplastan sin atender a razón ninguna. Y disponen de un Constitucional de miembros designados en cuotas digitales, que, cuando conviene, sanciona y cohonesta lo que sea, llámese Rumasa o Ley del Catalán (ahora viene el Estatuto de Cataluña: cosas veredes).

En fin, dicen –tampoco mucho– que somos iguales, aunque los planes de estudio, el sistema impositivo, las prestaciones de la Seguridad Social y las normativas legales se apliquen obedeciendo al sabio criterio distributivo del federalismo asimétrico que inventó otra lumbrera, según a quién y según dónde. Con el infame De Juana, Rodríguez ha inventado otro procedimiento de igualdad, el cómico tiovivo montado por el fulano y su chica en la clínica:

– Pon la sábana.
– Quita la sábana.
– Que no me comes nada.
– ¿Qué no te como nada? Ahora verás.
– Tira de la manta.
– Hombre, tanto no. A ver si vamos a favorecer a los fascistas.
– Que vienen los chacurras.
– Muérdeles tú.
– En la foto me sacasteis con cara de mala leche.
– Hijo, la que tienes...

¿Qué preso no querrá otro tanto? El Príncipe de la Paz ya puede engarzar otro florón en su corona (todavía no Corona), feliz de proporcionarnos tanto entretenimiento. Para que luego digan que su talante adolece.

N. B.: En un artículo anterior utilicé el verbo "detentar" con el sentido de "ostentar". Algunos lectores –incluso alguien personalmente– han tenido la amabilidad de manifestar su discrepancia. Tienen toda la razón y ni siquiera me refugio en el frecuente empleo de coloquialismos y dialectalismos en mis escritos, de manera consciente y diría que muy pensada, lo cual es un rasgo estilístico que puede gustar o no, pero que es el mío. Sin embargo, no es el caso, se trató simplemente de un lapsus, resultado de escribir deprisa, aunque intente releer y pulir los textos lo más posible. En los dos años y medio que vengo colaborando en Libertad Digital no será el único caso, aunque no haya tenido noticia de ello. En el conjunto total no parece mucho, pero agradezco las críticas. Los comunicantes pueden estar seguros de que ese error, al menos, no se repetirá.

De rodillas
Por Ignacio Ruiz Quintano ABC 3 Marzo 2007

EL portavoz del Gobierno que invitaba a fabada en Colindres a don Segundo Marey ahora es ministro de la gobernación y ha puesto en la calle a un asesino en serie por motivos, dice, «humanitarios», ante lo cual ninguno de sus oyentes ha hecho siquiera alguna de estas tres cosas: vomitar, reír o llorar. De momento están de rodillas, que hasta este punto llevan los españolejos interiorizado el esperpento. De hecho, lo de las mil personas, el jueves, ante el Ministerio del Interior, más parecía «La Noche de Max Estrella» que la protesta de unos humillados por la rendición de una clase política de progreso al verdadero amo —con boina y a lo loco— de España.

El lema de esa clase política de progreso que se pasea por el Callejón del Gato es el muerto al hoyo y el vivo al bollo, que esto es lo que antiguamente se conocía por traicionar a los muertos, pero a sus votantes les parece muy bien, pues de estar al bollo se trata. Le faltó valor al ministro para salir al balcón de la Castellana a saludar con su dudosa cara de pegatina del anís. Claro que, si tuviera valor, tampoco habría soltado al asesino en serie. Y es que el españolejo, en general, tiende a confundir el valor con la caradura. A los españolejos les falta valor y les sobra caradura.

Las víctimas de un asesino en serie exigen justicia y se les contesta: «¡A mí me lo van ustedes a decir, que en la guerra fusilaron a mi abuelo!». Todos intuimos que el nieto del capitán Lozano no es un Millán Astray y que por eso ha mandado a su ministro a dar la cara por el asesino en serie. El españolejo tiende a confundir la caradura con el valor y también la triquiñuela con la inteligencia. El ministro de la suelta del asesino en serie se echa encima fama de inteligente porque domina la picaresca y el menudeo de la política. Como ministro de la gobernación, para España ha resultado ser el ministro más prescindible de la democracia. Para el Partido, no sabemos. Concede una medalla al geo de Leganés, pero, después de tres años, todavía no ha pillado a los profanadores de su cadáver. Los coleguillas del asesino en serie le ponen una bomba en Barajas y... ¿dónde están? Qué pequeños somos y qué encogidos vamos.

Hambre de justicia
Por Laura Campmany ABC 3 Marzo 2007

Me imagino que De Juana, tras 115 días sin probar otra cosa que el suero obligatorio, más algún tentempié de contrabando, ya sabrá lo que es pasar hambre. Habrá experimentado durante muchas horas -largas como un desfile de minutos eternos, como un bucle de calvarios- esa sensación que uno tiene, cuando no se alimenta, de estar siendo devorado por su propio organismo. Como si unas hormigas invisibles fueran creciendo a costa de tu carne. Pero también el hambre es relativa. Si Gandhi la sufrió como un ayuno, para otros puede ser un gran banquete.

Me pregunto si estaría dispuesto el ya «famous» De Juana a inmolarse con la misma frialdad, con la misma reseca indiferencia con que se despachó a las 25 víctimas de su currículum. Si ha pensado o sabido, durante todo este tiempo de martirio mediático, que el Estado acabaría cediendo a su chantaje -y él mismo mordería el fruto cosechado- o si en verdad estaba decidido a dar su alma al demonio. Y a darla complacido con tal de degustar, como una avispa, el manjar exquisito de morirse matando.

Quien hable en este caso de chantaje no dice nada que no esté en el diccionario. Presión bajo amenazas. Lo malo es que habrá otras. Lo malo es que quien triunfa acostumbra a crecerse. Lo malo es el recuerdo de la ya inútil sangre derramada. Lo malo es que si apagas un fuego con estopa, corres el riego de avivar la llama. Lo malo es que no hay fin humanitario en la liberación de un asesino. Lo malo es que un llamémosle gobierno nos ponga al borde de esta paradoja. La de un pueblo con hambre de justicia que ya empieza a saber lo que es hartazgo.

Vuelve la izquierda vil y cobarde del ‘No a la Guerra’
Federico Quevedo El Confidencial 3 Marzo 2007

El diario El País en su edición de este viernes publicaba un editorial, bajo el título El mal menor, en el que el buque insignia de la izquierda mediática española realizaba un notable ejercicio de equilibrio entre la justificación y las razonables dudas que le plantea al decano del Grupo Prisa una medida que casi el 70% de sus propios lectores –según encuesta de El País digital el mismo viernes- rechaza. El problema de las medias tintas es que llevan a incongruencias tales como afirmar que “la ley no obliga a atenuar la prisión de De Juana, por lo que sería más exacto decir que la decisión entra dentro de lo que la ley permite, y aun esto con una interpretación favorable. Es esa interpretación la que encuentra su justificación en razones humanitarias. Es cierto que la situación de peligro de muerte en que se pone un recluso en huelga de hambre no puede equipararse a la del preso con una enfermedad terminal al que se concede el régimen abierto por presumírsele escasa peligrosidad”. Y uno no sabe con que quedarse porque, obviamente, la medida es ciertamente legal, pero también los es que responde a una interpretación sobradamente favorable de la ley, en la medida, sobre todo, que ninguna de las instituciones judiciales competentes en este asunto, es decir, ni el Supremo ni la Audiencia Nacional, la recomiendan. Y también es verdad que no puede equipararse una huelga de hambre voluntaria con una enfermedad terminal.

Que diga esto El País, al margen de que luego respalde la decisión, lo cual a la vista de este párrafo resulta incomprensible y solo responde a sus propias servidumbres –como las de otros muchos compañeros, algunos muy cercanos, a los que les ocurre tres cuartos de lo mismo-, tiene mucho de reconocimiento de la gran mentira a la que nos tiene sometidos este Gobierno y su sicario de Ferraz, es decir, Pepiño, cuando manosean hasta la saciedad el argumento de que Aznar hizo lo mismo. Miren, no. El problema es que son muchas las personas que, incluso de buena fe, se lo creen, y es rotundamente falso. Lo reconoce también El País cuando afirma que “muy posiblemente la medida no se habría adoptado sin el chantaje de muerte voluntaria. No hay por qué disimular esa realidad”. Esa es la enorme, la brutal diferencia entre una situación y otra: Aznar nunca sacó de la cárcel a un preso como consecuencia de un chantaje. Es más, fue tan firme su posición ante ETA, que Miguel Ángel Blanco cayó abatido por las balas de los asesinos precisamente porque el Gobierno de Aznar no cedió al chantaje etarra. Decir lo contrario no es más que una infamia indecente. Este viernes, también en un ejercicio de cinismo sin precedentes y de mentira capciosa, el diario digital El Plural afirmaba lo siguiente en una información: “A pesar de que Ángel Acebes afirma que nunca se había producido una situación similar en la democracia excarcelando a un preso etarra por enfermedad, el Gobierno de José María Aznar, del que él mismo formaba parte, concedió la libertad condicional por enfermedad a 21 presos de ETA y además excarceló a 54, que tenían condenas entre 30 y 327 años, cuando sólo habían cumplido entre 15 y 20 años de prisión”.

Partiendo de la base de que Acebes nunca dijo semejante cosa –mentira, por tanto- sino que lo que dijo es que nunca un Gobierno democrático, desde Suarez a Aznar, había cedido al chantaje de ningún terrorista, e incluso recordó las dos huelgas de hambre de terroristas del GRAPO que en algún caso acabaron con fallecimiento, el propio diario -que de plural tiene lo que yo de monje tibetano- reconoce la realidad, es decir, que aquellas excarcelaciones se produjeron por enfermedades terminales o incurables, y que las reducciones de pena lo fueron como consecuencia de un Código Penal que el Gobierno del PP heredó del Gobierno del PSOE, el mismo Gobierno del PSOE del que formaron parte los señores Sopena y Sotillos, animas mater del mencionado diario que todas las mañanas parece inspirarse en el argumentario de Ferraz. Luego, el Gobierno del PP cambió el Código Penal, de ahí que, por cierto, ahora los terroristas no puedan acogerse a reducciones de pena por trabajo, como sí pudo hacer De Juana en su momento porque se lo permitía el Código socialista. Pues bien, por decir estas cosas, por afirmar que este Gobierno ha cedido al chantaje del terrorista, algo que incluso de manera sinuosa reconoce hasta El País, a mí se me dicen cosas como esta: “Omites por completo, al igual que todos los que lanzáis este tipo de soflamas, que De Juana no está detenido en estos momentos por asesinato sino por escribir algo que es menos peligroso que las rebeliones a las que nos tiene acostumbrada tu prosa”.

¿Cómo quieren que lo interprete? Si no fuera porque Internet permite el anonimato, a este aprendiz de Goebbles lo llevaría a los tribunales por compararme con semejante malnacido asesino de 25 personas. Pero, ya lo saben, Dios los cría y ellos se juntan. Hay todavía casos más escandalosos de intransigencia e intolerancia: “Artículo rastrero como todos los que escribes. Eres un insulto para el periodismo y, lo que es más grave, para la inteligencia. Tú sí que eres un peligro para la democracia, tú y todos los fascistas (metidos a periodistas) que, amparados en la libertad de expresión, atacáis un día tras otro a las instituciones democráticas. Y todo por no querer reconocer que el Frente Nacional de Jean Marie Le Pen (el PP) perdió las elecciones el 14 de marzo de 2004. Vete al Valle de los Caídos y flagélate!!!”. Pues bien, a estos sicarios del pensamiento único les va a venir bien un repasito por las hemerotecas, al igual que a unos cuantos periodistas de pacotilla que tienen más perfil de sobrecogedores que de profesionales independientes. Cuando el Juez Pedraz decidió no procesar a De Juana por pertenencia a banda armada y por considerar que las amenazas en sus artículos en Gara no eran tales –estamos hablando de inicios de 2005-, en contra de la sentencia de Grande Marlaska por esos motivos, lo cual lo hubiera puesto en la calle en agosto de ese mismo año, el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, reaccionó dando orden al Fiscal Conde Pumpido de recurrir todas las excarcelaciones, y de “construir una nueva imputación penal por pertenencia a banda armada, amenazas o por continuidad de alguna forma de la actividad terrorista” contra De Juana.

No quedó ahí la cosa, porque el entonces secretario general del Grupo Socialista y hoy portavoz del mismo, Diego López Garrido, fue mucho más allá que su ministro afirmando que tal excarcelación era “un escándalo”, porque De Juana saldría a la calle “sin arrepentimiento, sin reinserción”, y que por eso “el PSOE y el Gobierno estarían dispuestos a aplicar cualquier posibilidad legal para impedir la salida a la calle de este etarra”. ¡Vaya por Dios! ¿Qué ha pasado de entonces a ahora? Y una pregunta a mis foreros fanáticos de la verdad oficial: ¿López Garrido y López Aguilar también tienen que ir a flagelarse al Valle de los Caídos? No, ya lo sé. En lugar de eso, la izquierda, esta izquierda vil y cobarde que igual le da blanco que negro, que no se atiene a ni un solo principio de moralidad, para la que siempre el fin justifica los medios, y cuyo respeto por la democracia se limita exclusivamente a que se les respete a ellos cuando tienen el poder y se callen las voces de la crítica, va a volver a salir a la calle en nombre del No a la Guerra. Volverán los bardenes y los gladiadores del cordón sanitario contra el PP a manifestarse en la calle contra Aznar... Da igual que ya no gobierne ni que España ya no tenga tropas en Iraq. El día 17 de marzo volverán a sacar a las calles toda la violencia que desplegaron contra el PP. Llega a tal punto el cinismo y la hipocresía de quienes demuestran un abierto desprecio por la ley y por las instituciones, el mismo desprecio que han demostrado siempre las ideologías totalitarias, que en el motivo de la convocatoria se incluye la protesta por el despliegue de tropas en Iraq y Afganistán... Y la convocatoria la firma el mismo PSOE que niega las mínimas medidas de seguridad a nuestra tropas en Afganistán, enviadas por este Gobierno, y para las que sería necesario el reconocimiento de un riesgo de conflicto bélico que el Ejecutivo de Zapatero se niega a aceptar.

Soy consciente de que no toda la izquierda es así. Es más, creo que la mayor parte de la izquierda no es así, como me ha demostrado las encuestas de El País e incluso los comentarios, mayoritariamente contrarios a esta decisión del Gobierno, en los foros de su edición digital. Comentarios llenos de sentido común, pero que seguramente para estos secuaces del pensamiento único también son los comentarios de fascistas infiltrados en las redes de sus medios. Pero no es así. Hay una izquierda, sin embargo, que no ha sido capaz de sobreponerse a sus propios temores y a sus propios errores. Es la izquierda que todavía vive de la nostalgia del Muro de Berlín y del estalinismo; la izquierda que no acepta nada fuera de su pensamiento único y su verdad; la izquierda que utiliza la democracia y sus leyes y sus normas en beneficio propio y en detrimento de las aspiraciones del contrario; la izquierda que destruye todo espacio de libertad entre los hombres y los oprime unos contra otros, pero que al mismo tiempo los condena a la soledad del desierto ideológico y moral. Es una izquierda totalitaria predispuesta a la dominación tiránica de la sociedad. Es una izquierda minoritaria, eso sí, pero que hoy por hoy detenta el poder y, en respuesta a su propia ambición, ha ido eliminando cualquier posibilidad de discrepancia dentro de sus propias filas. Esa izquierda, cuando ve que corre peligro su poder, vuelve a tomar la calle en nombre de un No a la Guerra que fue el estandarte del peor de los populismos y la mayor de las hipocresías.

fquevedo@elconfidencial.com

Zapatero afrenta a la nación española
Miguel Torres Galera Periodista Digital 3 Marzo 2007

[Matanza en Madrid provocada por el terrorista De Juana Chaos ] La excarcelación de Iñaki de Juana Chaos constituye el acto político más ignominioso de cuantos ha tomado el presidente del Gobierno en lo que va de legislatura. Aducir razones de legalidad y de humanitarismo para justificar la prisión atenuada (en su casa) a un criminal que ha asesinado a veinticinco personas, que jamás ha mostrado el más mínimo signo de arrepentimiento, que se ha jactado de la muerte de otros seres humanos a manos de sus correligionarios, y que se ha permitido -desde la cárcel- hacer públicas amenazas contra el sistema democrático que impera en España y contra las personas que lo encarnan, supone el acto de cinismo y de bajeza moral más detestable que se podría esperar de un gobierno democrático y defensor de los derechos humanos.

El caso De Juana Chaos supone todo un precedente de deterioro irreparable del orden de valores que sustenta la convivencia nacional. Es verdad que en el pasado se han hecho muchas cosas mal, tanto por acción como por omisión: desde la falta de decisión política para endurecer el Código Penal en los primeros veinte años de democracia, hasta cometer delitos injustificables como los GAL, pasando por reiteradas medidas de indulgencia como una amnistía general y diversos decretos de gracia y de excarcelación a terroristas convictos. En cualquier caso, los gobiernos del pasado -con sus errores y con sus aciertos- dieron pruebas sobradas de firmeza y de espíritu humanitario. Por eso resulta ahora tan dolorosamente infame que se pretexte como coartada que el ex presidente Aznar excarcelara en su día a más de doscientos etarras.

Enmendar los errores del pasado en una de las obligaciones esenciales que todo gobernante debe afrontar; sobre todo para tratar de impedir que se repitan en el presente o en el futuro. Pero peor todavía es deshacer lo que funciona bien. Razón esta por la que a muchos españoles nos duele el alma cuando asistimos a la liquidación del Pacto Antiterrorista y por las Libertades, suscrito por el PP y PSOE en 2000. Todo ese caudal de fructífero esfuerzo se ha tirado por la borda. El presidente por accidente Rodríguez Zapatero ha quebrantado, una vez más, el espíritu y la letra de la Constitución; ha subvertido sus principios apoyándose en ideologías depredadoras y en ambiciones espurias; ha trapicheado con la legalidad retorciéndola hasta lo inverosímil, y ha mentido y engañado a la ciudadanía con artera retórica y falaz contumacia.

Sí, definitivamente sí. El asesino De Juana Chaos ha embridado al Gobierno de la Nación y al Estado de Derecho. Les ha chantajeado, y ha ganado. La insuficiencia moral de quien tenía que responder ha quedado en evidencia. Rodríguez Zapatero y los que le secundan y jalean se han achantado y han cedido. Ha sido un acto claro de cobardía. Apenas dos meses después del atentado de Barajas, en el que fueron asesinados dos personas, Rodríguez Zapatero, escudado por los ínclitos Pérez Rubalcaba y Fernández Bermejo, tiende la mano generosamente a ETA. El problema político en la democracia española ya no es el terrorismo sino el conflicto que enfrenta a los que gobiernan (el Estado y las autonomías históricas) con el Partido Popular y la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Así se escribe la historia.

Si el injusto y humillante Código Penal franquista, entonces vigente, permitió a De Juana Chaos cumplir nueve meses de cárcel por cada uno de los veinticinco seres humanos que asesinó, ahora, con el Código reformado, el Gobierno tenía la potestad, y la obligación moral, de hacerle cumplir integra su última condena, máxime cuando el terrorista jamás ha mostrado el más leve síntoma de arrepentimiento. Y si la voluntad del reo es poner fin a su vida, allá él. No es ni será el primero. Contra el chantaje, firmeza. Es un principio de libro. Lo demás es dejación de responsabilidad y cubrir de oprobio y de indignidad al Gobierno, al Estado, a la Nación y a los españoles. Y si víctimas somos todos, peor aún.

¿DESNUDOS O DESNUDADOS?
POR RAMON PI El Ideal Gallego 3 Marzo 2007

Hemos de ir haciéndonos a la idea: De Juana quedará libre antes de las elecciones municipales, porque Zapatero se lo debe a la ETA; y si no se lo debe, lo parece tanto que no se encuentra otra explicación verosímil. También veremos a Batasuna acudir a las elecciones municipales y autonómicas de mayo; no sabemos mediante qué subterfugio, pero lo hará. Y si la ETA logra que en la agenda política se incluya la negociación de sus pretensiones y el olvido de cumplir la ley con los criminales que aguardan justicia, probablemente podremos ver también un abandono de las armas (que nunca garantizará la vuelta a las andadas, pero eso es inevitable). Y, si tenemos suerte, veremos cómo Rodríguez se cuelga la medalla de haber sido el presidente del Gobierno en cuyo mandato la ETA dejó de existir.

Digo que hemos de ir haciéndonos a la idea de estas cosas porque la sociedad española ya está lo bastante infectada de relativismo, y no le importa que hasta noticias magníficas como el cierre de la ETA signifiquen que robar, secuestrar y asesinar les valió la pena a los terroristas. Compensó. De manera que ahora, las viudas y los huérfanos por causa de la banda que no se quejen, porque se entenderá que la sangre derramada ya no puede clamar justicia, sino sólo venganza. Las viudas y los huérfanos deberán dejar de crispar la convivencia.

¿Quiero decir que no me alegro de un posible final de la ETA? De ninguna manera. Me alegraría mucho. Me alegraría lo mismo que ver cómo un ciudadano sometido a chantaje dejase de estar bajo esta presión por haber pagado. Pero esta alegría por el resultado nunca podrá borrar la tristeza, la indignación y el asco por la victoria del chantajista que se va, además, de rositas. No es lo mismo una sociedad sin terrorismo porque se le ha vencido, que una sociedad sin terrorismo porque ha sido vencida. Parece igual, pero no lo es, como no es lo mismo una mujer desnuda que una mujer desnudada. Es la diferencia que hay entre el arte y la pornografía.

ramon.pi@sistelcom.com

DE JUANA COMO SíNTOMA
POR CARLOS CARNICERO El Ideal Gallego 3 Marzo 2007

El desenlace provisional de la peripecia carcelaria del sanguinario terrorista José Ignacio de Juana Chaos confirma que las decisiones políticas complejas tienen consecuencias muchas veces imprevisibles. Los mismos que decidieron envidar, motivando una petición de pena de noventa y seis años para un delito de amenazas, para tratar desesperadamente de evitar la excarcelación del etarra, han tenido que atenuar su prisión que evitara su muerte y se enfrentan a un escándalo mayor que el que se hubiera producido con el cumplimiento de su condena por veinticinco asesinatos.

La algarabía con la que se ha recibido al etarra en el País Vasco es una foto robot de lo que ocurrirá si el llamado proceso de paz, en el que está empecinado el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, culmina sus efectos en la constitución de una mesa de negociación política sin haber obtenido la rendición de ETA.

El rearme moral del entorno terrorista ha comenzado después de un proceso de descrédito que había conducido a ETA a los peores momentos de su historia. Los ingenuos y los voluntaristas debieran aprender con estas lecciones que los temas que conectan el terrorismo con la política tienen una proyección en el tiempo mucho más allá de la fotografía que se pueda obtener para una campaña electoral.

La legitimación del terrorismo es una posibilidad que se materializará si el final de su existencia no certifica fehacientemente que quienes asesinaron no pueden escribir sus horrores en los libros de la historia como un proceso que permitió cambiar las coordenadas políticas del País Vasco.

Como estas ecuaciones no tienen una comprobación matemática, es posible que el presidente del Gobierno no las tenga en consideración, habida cuenta que sus comportamientos han certificado el carácter coyuntural y utilitarista con él que afronta todos los retos políticos.

La paz no puede ser a cualquier precio y no es una declaración vacua. Si hemos esperado treinta años para creer que el terrorismo de ETA puede terminar, no sería mala cosa que ahora no tuviéramos prisa.

El PP tiene el deber de liderar la reacción de un país humillado
Editorial Elsemanaldigital  3 Marzo 2007

En muchos españoles, el sentimiento predominante que provoca la decisión supuestamente personal del ministro de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba de ceder al chantaje del sanguinario asesino Ignacio de Juana Chaos y permitirle que termine de cumplir en su domicilio la condena por amenazas rebajada por el Tribunal Supremo es de pura y simple humillación, por encima incluso de la indignación. Humillación, por el recibimiento triunfal tributado por los proetarras a quien tiene en su haber veinticinco muertes y no se ha arrepentido de ninguna de ellas. Humillación, también, por la puerta que se acaba de abrir a que cualquier terrorista en prisión haga lo mismo.

Es imposible no acordarse en estos momentos de que por no doblegarse el Gobierno anterior frente a un chantaje más fuerte por el ser humano empleado como moneda de cambio, pero menos costoso en cuanto al precio exigido por los terroristas, fue vilmente asesinado Miguel Ángel Blanco. Como bien ha dicho el líder el PP, Mariano Rajoy, "el hecho que se ha producido es excepcional: es la primera vez en más de treinta años que un Gobierno de España acepta la amenaza y el chantaje de una organización terrorista".

En la actual situación política, el PP es el único partido del que la sociedad española puede esperar que lidere la obligada y necesaria reacción a la humillación colectiva que le ha infligido el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Por eso esta vez para los populares no vale ya el adoptar un perfil bajo, limitándose a secundar las movilizaciones de organizaciones cívicas como la Asociación de Víctimas del Terrorismo o el Foro de Ermua.

Así lo ha entendido de inmediato Mariano Rajoy, que anunció en Córdoba que en fechas próximas dirá a los españoles "cuándo les convoco y a qué les convoco". Esta protesta será la primera que el PP organice directamente a escala nacional en la presente legislatura.

No menos importantes son las declaraciones del secretario general de los populares, Ángel Acebes, advirtiendo que, si su partido gana las próximas elecciones generales, no reconocerá ninguno de los compromisos que el presidente del Gobierno haya adquirido con la banda terrorista ETA y "volverá a echar de las calles y de las instituciones" a los proetarras "hasta la derrota definitiva". En efecto, es sobre todo en las urnas, y no sólo en las plazas, donde realmente se puede poner remedio a lo que está ocurriendo.

No es creíble que la prisión atenuada para De Juana haya sido una decisión "personal" de Rubalcaba. La responsabilidad recae inevitablemente en el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y sería una auténtica cobardía política que la intentase rehuir escudándose en uno de sus ministros. Un acto como éste, que le asegura de manera definitiva pasar a la historia, justifica la exigencia de que abandone un cargo a cuya altura es evidente que no ha sabido estar.

34. De Juana: "el día de la infamia" (JM Mújica)
Juan M. Delafuente Periodista Digital 3 Marzo 2007

José Mari Múgica, militante socialista e hijo de Fernando, asesinado por ETA, socialista histórico al igual que su hermano, Defensor del Pueblo; decía el día uno de marzo, ante las puertas del hospital, donde habían trasladado a De Juana. "Venimos a conmemorar el día de la infamia..." "Nos han roto, la decisión del Gobierno nos ha roto, nos ha hecho al conjunto de los ciudadanos peores; porque ha envilecido la propia democracia". Y es que mientras a unos el dolor les arruina porque se refugian en él y son incapaces de salir de ese círculo vicioso; a otros por el contrario, les acendra, les fortalece y les hace más valiente. Esto es lo que les pasa a algunas personas en el País Vasco que han sufrido el manotazo de la Bestia (como así la denomina Rosa Díez a ETA). El joven abogado de la saga de los Mújica, es uno de estos gigantes, ha definido con clarividencia lo que sucede entre el Gobierno socialista y ETA: infamia, envilecimiento, chantaje.

El Presidente de Navarra, Sr. Sanz, recordaba que cuando mataron al concejal por Pamplona: Caballero, el sujeto De Juana pidió una botella de cava y langostinos para festejarlo. No lo sabía. Se conoce que ya tenía costumbre, pues cuando asesinaron al Concejal de Hacienda de Sevilla, Jiménez Becerril y esposa, a quien conocía personalmente y tuve que leer en la plaza del Ayuntamiento de Toledo el pesar de la ciudad de Toledo por su pérdida, e ir a dar el pésame a Sevilla a sus familiares; De Juana enfermo de odio, al ver por TV el dolor y llanto de los niños y familia, aseveró por escrito, que eran su comida y su risa. A su vez, también amenazaba por escrito, de muerte al juez Bermúdez y a funcionarios de prisiones. Con este sujeto es el que Gobierno nos quiere hacer creer que lo libera por humanitarismo. "Es difícil de creer" dice el Gobierno.

Todo este espectáculo, trufado entre huelgas de hambre bajo control, entre coito y coito, con altavoces internacionales como The Times; son el ejercicio más grosero y repugnante a lo que se ha visto sometido el Estado y por consiguiente la democracia española. Y como colofón de la hazaña del angelito en connivencia con el talante de ZP, por humanitarismo, le perdona un año de prisión. Para el Gobierno es "dificil de creer", los demás sabemos que es mentira.

Para su excarcelación han tenido que usar todos los subterfugios legales: cambiarle de módulo en la cárcel de Aranjuez al de enfermería, porque la Comisión del tercer grado del módulo estaba en contra y en el de enfermería había empate, que fue deshecho por el director de la prisión. Todo ello, sabiendo que ha cumplido una pena de nueve meses por cada asesinato cometido, y que por amenazas ha sido condenado por el Supremo al mínimo, tres años de prisión. Con todo el Gobierno de España, presidido por R. Zapatero y apoyado por el partido socialista, le liberan con la excusa del humanitarismo. No se lo creen ni ellos mismos, chantaje puro y duro de ETA. No le restregaremos "la victoria por la cara" al Gobierno, dice Olano, uno de los duros del entorno de la banda, porque saben que han vencido, y pasan al ataque para la siguiente victoria.

A mí lo que me sorprende es el silencio cómplice de tantos socialistas serios, honrados y que no quieren volver a etapas de inestabilidad como históricamente hemos padecido, y sin embargo se convierten en cómplices necesarios para que se perpetre "la infamia". Ya sé que hay voces socialista de gigantes como J. M. Mújica, Rosa Díez, Buesa, …, pero ¡son tan pocos! No me vale en absoluto las voces que soto voce no están de acuerdo con la decisión, eso tiene un nombre: cobardía.

En fin, mentiras, subterfugios, chantajes, con enorme coste político, ¿para qué, si el proceso de paz está roto? Tengo derecho a pensar, a dudar, ante indicios fragrantes que las conversaciones con ETA siguen: antes de las elecciones, durante y después; antes del atentado de la T-4 y después también; tengo derecho a pensar que ETA chantajea, porque es imposible que un gobierno decente caiga ante la "infamia" de De Juana. "¡¡Qué vergüenza!!" lo titula Rosa Díez, ¡qué verdad! Que el terrorista más sanguinario de la banda más sanguinaria de Europa, haya ganado –como restriega Olano con el mismo cinismo que Rubalcaba- mediante chantaje al Gobierno ZP y se haya presentado ante sus fanáticos como un héroe y mártir de película; flameando banderas inventadas anteayer, como enseña de una nación inventada ayer y que ahora también se reconocerá.

Esta deriva o se corrige, o el Estado y las instituciones que lo sostienen se tambalearán hasta caer y luego se buscarán culpables por doquier, como ya sucedió en otras nefastas experiencias históricas, por cierto, a las que ahora se exalta.

Exculpar a De Juan tiene un sentido más profundo, equipara, pone al mismo nivel la violencia asesina de ETA con la violencia del imperio de la ley. El Estado se envilece como bien ha definido Mújica, con estas equiparaciones; porque el relativismo de los conceptos, de los principios, de la ética y de la moral, de lo que tan partidario es Zapatero, no se pueden llevar hasta tal extremo, que todo dé igual; porque entonces nos quedamos sin principios, sin ética ni moral, y … las instituciones se envilecen y el Estado deja de ser, de existir en la práctica. Ya sabemos de esto los españoles. Por eso casi nadie, cree que el gobierno sea capaz de correr con tan alto coste político sin que ETA tenga un as bajo la manga para chantajear al Gobierno hasta la humillación de mentir con subterfugios legales, hasta llegar a convertir al paradigma del asesinato, de la venganza y del odio en héroe y en el mártir de la banda y de sus fanáticos seguidores.

Estoy, pues, plenamente de acuerdo con J. M. Mújica, cuando dice que "el día 1 de marzo, ha sido el día de la infamia. El día en que el Gobierno se ha rendido ante el terrorismo. El día en que el Gobierno ha ofendido a la democracia en España. Es el día de la infamia y yo acuso al Gobierno de entregar nuestra libertad ante el terrorismo. Yo acuso al Gobierno de derrotar nuestra esperanza. Yo acuso al Gobierno de humillar a los ciudadanos." Los terroristas vencedores, alabando al Presidente del Gobierno elegido democráticamente y diciendo: "Sí, le vamos a ayudar, puede contar con nosotros..." ; mientras tanto las victimas de socialistas: "Nos han dejado solos...", (Pilar Ruiz) "Joxeba hubiera querido que estuviéramos aquí, ¿verdad?". Sigue Rosa Díez: "Terrible es lo que está pasando. El Gobierno dice comprender; pero se muestra insensible ante la crítica política, ante la exigencia de millones de ciudadanos que le pedimos que cambie de política, que escuche a la gente, que sea valiente para enfrentarse a ETA y resistir ante sus intentos de chantaje"

Y después de De Juan ¿qué? Ya han pedido que suelten a 150 nuevos presos, auque el objetivo inmediato es presentarse a las elecciones municipales próximas, sin tapujos. Y ¿después?: otra prórroga, eso sí con las pistolas sobre la mesa y algún accidente entre medias como el de la Terminal T-4,y ¿después?: autodeterminación confusa, equívoca; con un Tribunal Supremo domesticado, y ¿después?: Lo que dice Rosa: es una auténtica vergüenza. "Soy ciudadana española; y militante socialista desde hace más de 30 años. Hoy me siento doblemente avergonzada y humillada. En esta doble condiciones que tengo el deber de denunciar esta última decisión del Gobierno y del PSOE. Lo hago desde la convicción de que es mi obligación como ciudadana y como socialista. Ni debemos callar, ni debemos dejar que nos engañen." Esto, exactamente esto, es lo que sentimos millones de españoles de uno y otro signo político, por favor Sres. socialistas, no permanezcan callados hagan rectificar al Sr. Rodríguez Zapatero antes de que sea demasiado tarde.

Zapatero el más nefasto
Paco Sande Periodista Digital 3 Marzo 2007

Siempre creí y seguiré creyendo que en cualquier país para que haya una política sana y democrática, tiene que haber un partido político gobernante contrarrestado por una oposición fuerte y democrática. Este partido de la oposición debe de ser el contrapunto al gobierno, para que este no se endiose y se salga de madre y ambos Gobierno y oposición deben respetar y hacer que se respete la Constitución.

Por lo dicho, también creo firmemente que los partidos nacionalistas-separatistas que no crean en la nación Española como una e indisoluble, entonces dichos partidos tampoco creen en la Constitución y por lo tanto deberían ser considerados inconstitucionales y prohibidos, y no me venga nadie con el cuento de que hay gente con muchas ideas diferentes y que hay que respetarlas todas, porque no es verdad, no todas las ideas merecen nuestro respeto. Imaginémonos por un momento, -ahora que se legalizan tantas cosas controvertidas, el derecho de los homosexuales a tener niños, la eutanasia etc.,- que alguien pidiera, por ejemplo: que sea permitido que un adulto, digamos cuarentón, pueda tener sexo con un niño de…por decir algo: entre 5 y diez años, -hay ha quien le gustaría hacerlo, en este mundo hay de todo- ¿también esa es una idea que se debe respetar? ¿No verdad? Claro que no, por lo tanto hay ideas que no merecen ningún respeto.

Dicho lo anterior, también creo que este país, España, no resistiría otra legislatura con el Gobierno del Sr. José L Rodríguez Zapatero. Éste hombre fue la mayor calamidad que le ha ocurrido a España desde la independencia de Hispano América.
Se dice que el pueblo español, cuya gesta, tanto en Flandes, como en América, como luchando contra Napoleón, es para quitarse el sombrero, -de tener EEUU nuestra historia se hinchan de hacer películas, ellos que se inventaron una de un Far West que nunca ocurrió- nunca tuvo gobernantes que lo merecieran, con esto ultimo no estoy completamente de acuerdo, yo creo que cada pueblo tiene el Gobierno que se merece, por lo menos antiguamente teníamos reyes que se sucedían de padres a hijos y todavía…, pero ahora los votamos nosotros.


Para reyes, aunque los tuvimos muy buenos, Reyes Católicos, Carlos I y Felipe II, también los tuvimos de pena: Felipe III que dándose cuenta de lo inútil que era para gobernar dejo el poder en manos los validos como el Duque de Lerma y el Duque de Uceda que solo se ocuparon de hacer caja para ellos mismos. Felipe IV, tres cuartos, -valga la redundancia- de lo mismo, éste delegando en el Conde Duque de Olivares. Carlos segundo, este ya nació tontito, pero de eso el pobrecillo no tuvo la culpa.

Y después vinieron algunos mas que exceptuando a Felipe V, que lo hizo bastante bien, los demás ni fu, ni fa, hasta llegar a Carlos IV que era tonto de capirote y carecía de la formación mas elemental para hacerse cargo de la Corona, -igual que Pepiño Blanco, vamos- aunque, eso si, era un buen carpintero, algo es algo, y además un cornudo, porque hay que ver como se los puso la Maria Luisa con el Godoy y con unos cuantos mas, ¡por cierto!.

Y el mas felón de todos: Fernando VII, que conspiro contra su propio padre para arrebatarle la Corona, hastiado de ambos Napoleón los encerró y puso a su hermano José I (Pepe botella) como rey de España, es aquí donde los españoles, por una vez unidos se le echaron al cuello a los franchutes y los pusieron a todos mirando para Antequera y Fernando VII el Deseado, -así fue conocido- volvió a España, pero el Deseado les pago el favor a los españoles comenzando por rechazar la Constitución redactada por las Cortes de Cádiz, era tal su vileza que llego a comprarle a Rusia, a sabiendas, una flota de barcos podridos para quedarse con las comisiones.

Y aquí dejo a los reyes y vamos con las Republicas I y II y sus gobernantes.

El mas inútil fue sin duda Pi y Margall, -I Republica- fue tan corto de miras como de apellido, aunque tiene a su favor su gran honradez, le fueron a la saga, quizás, Samper y Pórtela Valladares, -II Republica-.

El más maniqueo: Alcalá Zamora, sus manejos a favor de las izquierdas les dieron a estas una fuerza que no tendrían de otra forma y esto contribuyo en gran medida a la tragedia que vino más tarde.

El más engreído: Manuel Azaña, aunque bastante inteligente, se creyó el único con capacidad para gobernar España, como al final, fue ignorado por unos y otros se murió creyendo que España no lo había sabido aprovechar.

El mas bobo: Largo Caballero, se creyó su propia propaganda y se creía el Lenin español, al final se dio cuenta de que los comunistas lo tenían por el payaso que era y que solo lo utilizaban, después lo defenestraron cuándo ya no les fue de utilidad.

El mas dañino: Juan Negrin, un gangster, macarra, vividor, mujeriego y morfinómano, solo en sus vicios, solo en sus correrías a Paris, a Londres y a otras partes de Europa se gasto una fortuna incalculable y termino, -quizás sin saber muy bien lo que hacia, pues su cerebro para entonces debía de estar ya hecho una ruina- por entregarle a los rusos el oro del Banco de España, planeo vender o entregar también los cuadros del Museo del Prado, que fueron transportados a Francia a través de las montañas en condiciones tan penosas, que fue un milagro que se salvaran.

El más asesino: El de Paracuellos.

Y el más nefasto: José Luis Rodríguez Zapatero, es tan tonto como Carlos IV –y además no sabe de carpintero- tan inútil como Pi, -pero no tan honrado-, tan bobo como Largo, tan engreído como Azaña y tan dañino como Negrin, quizás también tenga alguna de las “virtudes” de los demás, pero eso lo dejo para quien lea esto, porque después de mirar la historia de los tres años de Gobierno del Sr. Zapatero, rubricados con la ignominia final, la vileza última a que puede llegar un gobernante, ceder al chantaje de una banda criminal y dejando en libertad a un asesino como de Juana Chaos que mato a al menos a 25 personas y brindaba con champán y cigalas cada asesinato cometido por ETA y confesaba que lo que mas le deleitaba era ver la cara desencajada por el dolor, de los familiares de las victimas y que además no dijo en ningún momento que se arrepentía de ello. Si después de todo esto que esta ocurriendo en España, hay alguien que todavía no crea que el Sr. Zapatero sea nuestro gobernante más nefasto, entonces todo lo demás que yo pueda escribir, que pueda añadir aquí, me temo que seria inútil.

El Gobierno de la mentira y la responsabilidad de sus votantes
Enrique de Diego elsemanaldigital 3 Marzo 2007

"Acabaremos a carcajada limpia", dijo De Juana tras los asesinatos de Jiménez Becerril y su esposa. El etarra ha demostrado ser vidente. Zapatero se lo ha puesto en bandeja.

3 de marzo de 2007. Vicente Romero, Juan García Jiménez, Esteban del Amo García, Fausto Escrigas Estrada, Eugene Kent Brown, Juan Mateos Pulido, Alberto Alonso gómez, Vicente Domínguez González, Juan José Catón Vázquez, Juan Carlos González Rentero, Carlos Vesteiro Pérez, Ricardo Saénz de Ynestrillas, Francisco Casillas Martín, Jesús Gimeno Gimeno, José Joaquín García Ruiz, Antonio Lancharro Reyes, Andrés José Fernández Pertierra, José Calvo Gutiérrez, Jesús María Freixes Montes, Santiago Iglesias Rodino, Carmelo B. Álamo, Miguel Ángel Cornejo Ros, José Ignacio Calvo Guerrero, Javier Esteban y Ángel de la Higuera López. Estos son las veinticinco personas, los veinticinco seres humanos, los veinticinco españoles asesinados por Ignacio de Juana Chaos, el amigo de José Luis Rodríguez Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba y el Partido Socialista.

Estamos asistiendo a la disolución de la nación, a la rendición del Estado a uno de los peores asesinos de la historia de la humanidad. Vemos al Estado y al Gobierno de rodillas ante un asesino. Hemos asistido y estamos asistiendo y vamos a tener que seguir haciéndolo a escenas que nunca deseábamos haber visto. a los policías –compañeros de tantos asesinados- haciendo cordón al asesino, dándole protección. Al Poder Judicial –Fiscalía y juez de Vigilancia Penitenciaria- al servicio del chantaje de ETA. Los contribuyentes vemos que a todos los que pagamos para que nos defiendan y protejan, como utilizan nuestro dinero para defender y proteger a un asesino en serie, a quien se jacta de la muerte de los mejores de entre nosotros.

Este es el Gobierno de la mentira, el Gobierno protector de ETA. El presidente alabado por los etarras. El ministro de Interior que no detiene terroristas sino que rodea a uno de los peores de privilegios. Porque a lo que estamos asistiendo es a un abismo de infamia.

La mentira domina el mundo, decía el maestro Jean François Revel. Vemos a la mentira gobernando España, al Gobierno de la mentira, a la Justicia de la mentira. Dice el auto judicial que "no constituye ningún beneficio penitenciario". Mentira. No hay precedente en ninguna nación de que se libere a un terrorista por ponerse en huelga de hambre. Porque todo es mentira. No va a cumplir su pena. Nada de su pena. Ha sido indultado de manera infame. Podrá salir a la calle. Será escoltado.

"Acabaremos a carcajada limpia", escribió tras el asesinato de Alberto Jiménez Becerril y de su esposa.

Se han cumplido los formalismos formales, pero esto afecta a la legitimidad de ejercicio del Gobierno. Lo que nos diferencia de los terroristas es el Estado de Derecho, lo que se ha mancillado.

La historia de De Juana Chaos es, desde luego, el paradigma del privilegio y la reducción al absurdo de un Estado débil y acomplejado. Pero este último tramo, esta ceremonia de la apología del terrorismo amparada por el infame Zapatero –el peor de los presidentes posibles y aún de los imaginables- la pagamos con nuestros impuestos. Nos asesinan y se ríen de nuestros muertos y de nosotros.

Estos son tiempos en que la responsabilidad es una palabra proscrita, porque hay poco amor a la libertad. Pues bien, la responsabilidad es de Zapatero y de Rubalcaba, pero también de todos y cada uno de los militantes y de los votantes socialistas, a los que Zapatero ha utilizado para este abismo de infamia.

LA PAZ DE LOS VENCIDOS
POR CONSUELO SáNCHEZ-VICENTE El ideal Gallego 3 Marzo 2007

Para Batasuna, el caso De Juana es un tema resuelto, pero visto el destrozo que ha formado cabe preguntarse, resuelto ¿para quién? Para las víctimas del terrorismo, a juzgar por la desolación generalizada con que han recibido la noticia, no parece, todo lo contrario, e igual podría decirse de los millones de ciudadanos y ciudadanas del común que no consiguen salir de su asombro al ver al presunto moribundo salir de la ambulancia por su propio pie como un nuevo Lázaro tras 115 días de huelga de hambre. Aunque los avances médicos en alimentación por vía nasogástrica son notabilísimos, sólo la inhumanidad del personaje tiene parangón con lo inhumano de su resistencia: debe ser que la maldad alimenta.

Desde el punto de vista político el caso tampoco está cerrado sino de par en par, abierto en canal, y supurando reproches más duros que nunca entre las dos grandes fuerzas democráticas. La reacción del PP ante la decisión del Gobierno de mitigar las condiciones de prisión de este etarra en atención a su salud ha sido de ruptura total, y lejos de apelar a su "comprensión", como ha hecho con los ciudadanos, el Gobierno ha respondido acentuando aún más la confrontación que caracteriza las relaciones entre ambos partidos frente a todo lo que se mueve -incluidas las víctimas del terrorismo- desde que empezó la actual legislatura. No menos si no más (y peor) división: saña, odio, esto es lo único que me parece que ustedes y yo, simple gente, podemos esperar de ambos hasta las elecciones generales.

¿Para quién entonces está cerrado y resuelto el caso De Juana? Volvamos a Batasuna: "Vamos a pasar página, no tenemos ninguna intención de crearle dificultades a este Gobierno ni de pasarle la bandera de la victoria por la cara". Textual. O sea, que no sólo se sienten vencedores sino tan fuertes como para ser generosos con ¿el vencido? Me chirrían los dientes al escribir que sí, que aunque judicialmente todo ha sido legal, políticamente esta mano la ha ganado ETA. ¿Saldrá de esto la paz? Eso es lo que espera el presidente, ésa es su apuesta. Mi impresión, por el contrario, es que ETA se ha aprendido el camino, y que amortizada la concesión del "pobrecito" De Juana, no tardará en plantear la siguiente. ¿La legalización de Batasuna? ¿Navarra, ya veremos como? Las dos, una tras otra. Si el precio de la paz son los principios, tendremos una paz con vencedores y vencidos, sí, pero de "mundo al revés": vencedora, ETA, vencida, la democracia.

Rubalcaba y ZP ponen a Jack El Destripador a tomar vinos en Donosti
Eduardo Arroyo elsemanaldigital 3 Marzo 2007

Este Gobierno ha conseguido que el "yuppie-terrorismo" de los De Juana, Otegi y demás ralea campe a sus anchas y se ría en nuestra cara del Estado, de las víctimas y de los españoles.

3 de marzo de 2007. Imagino que ahora, una vez más, los simpatizantes del asesino De Juana nos vendrán otra vez con la historia de "la lucha de Euskal Herria" por defender sus derechos. Durante años, la izquierda abertzale vende lo perseguida que está como manera de justificar su incapacidad para parir ni una sola idea sensata. Desde un border line como Arnaldo Otegui, que cree que Euskal Herria sufre secularmente porque ignora absolutamente todo de su propio pueblo y vive intoxicado en una polución ideológica mezcla de voluntarismo y marxismo, hasta una especie de rockabilly seboso como Pernando Barrena, que es incapaz de inventar una mentira más sutil que atarse el brazo en cabestrillo, todos ellos lloran por lo perseguidos que están.

Eso sí: salen en ruedas de prensa y conceden entrevistas; si les prohíben delegan en otros con menos capacidad cerebral que ellos, lo cual les permite poderse entrevistar con el lendakari. Reciben donativos, montan empresas, poseen varios periódicos y si un pobre desgraciado que va a trabajar es destripado por una bomba o una pareja que vuelve del teatro es rematada a tiros en el suelo, se pasan una temporada en la cárcel sin demasiado problema. Está cada vez más claro que Batasuna, De Juana, Otegui y su pandilla han inventado el yuppie-terrorismo, que consiste en violar todas las leyes posibles en base a invenciones que solo existen en su cabeza y luego ir de mártires por la vida alegando "la lucha", "los derechos de nuestro pueblo" y "un conflicto" cuya existencia solo es obvia para retrasados mentales o para lectores compulsivos de revistas del corazón.

Pero es evidente que se lo tienen que creer porque si no, ¿cómo justificar que en la historia de ETA no existe ni una sola acción audaz? ¿Cómo justificar el tiro por la espalda a simples policías municipales o el asesinato de trabajadores? ¿Cómo conciliar la supuesta condición de gudaris de gentucilla que no llega más allá del tiro por la espalda y la bomba lapa?

Todo el enjambre de la denominada izquierda abertzale y del sector nacionalista tiene la misma gravedad intelectual y política que un grillo de campo. Sus propuestas carecen de la más mínima base histórica política. En toda su existencia jamás han producido un solo intelectual de relieve y, lo que es peor, los vascos más ilustres, los que tuvieron proyección universal, se ríen del conflicto imaginario.

Todo esto debería ser obvio si no fuera por el hecho de que queremos subrayar que el peligro está en otro lado. El atajo de niñatos –refinado producto de la LOGSE- que entra a carcajada limpia en la Audiencia Nacional, lo mismo que Txapote y su orda, sabe que no tienen enfrente un enemigo en condiciones, sino uno que titubea y disfraza su debilidad y su traición al pueblo llano de "inteligencia y firmeza". Ocurre que el enemigo al que combaten jamás ha tenido voluntad de responder con las mismas armas. Esto es: jamás, por ejemplo, se ha realizado una campaña concienzuda, de manera sostenida en el tiempo, para demostrar que los nacionalismos periféricos tienen la misma calaña y profundidad intelectual que la revista Penthouse. Nunca los políticos han decidido de manera firme responder con ideas a la propaganda –hecha de embustes y sandeces- de la izquierda abertzale. Durante años se han limitado a decir que todo era defendible "desde la democracia", incluso la abracadabrante idea de que Euskal Herria es una país ocupado. Y aquellos polvos trajeron estos lodos. Mientras tanto ETA es hoy la banda de asesinos que mejor vive del mundo. La mafia siciliana, en sus mejores tiempos –y en los peores del FBI- jamás soñó la permisividad y ligereza de nuestros gobernantes.

La excarcelación de De Juana es la consecuencia típica de una gripe que no se trata. Ahora ya basta únicamente un ministro del Interior cuyo cinismo es solo comparable a la decisión judicial que le excarceló, para que un alumno aventajado de Jack El destripador pueda ir de vinos por el casco viejo de Bilbao.

Locos por votar
TONIA ETXARRI El Correo 3 Marzo 2007

El traslado, con prisión atenuada, para el preso De Juana Chaos, en efecto, elimina en principio, uno de los principales focos de tensión política en Euskadi. Pero alimenta otros. Cuestión de prioridades. Bastaba con oír al portavoz del colectivo de presos, Olano, dando por cerrado este capítulo («vamos a pasar página») y así no poner en otro aprieto al Gobierno socialista, para comprobar que el entorno de la banda envía al Gobierno el mensaje de que levanta, de momento y al menos en este caso, el pie del acelerador, dando a entender que el precio político le ha parecido, de momento, suficiente. Que no van a echar leña al fuego de un Ejecutivo cuya fortaleza frente al chantaje terrorista está siendo puesta en cuestión.

A ver si, después de este gesto personal del Gobierno socialista, el proceso sigue superando los próximos obstáculos. ¿Habrá terrorismo callejero este fin de semana? ¿ETA anunciará lo que Zapatero espera? Cuando el ministro Rubalcaba se enfrentaba a la opinión pública con su mensaje en torno a su única responsabilidad sobre el destino de este preso, que no acabó de calar, ya sabía que iba a tener que soportar el reproche de los colectivos mayoritarios de las víctimas del terrorismo en una doble vertiente: por haber decidido aplicar la vía suave de la ley con el etarra no arrepentido y por haber hecho de escudo político del presidente Zapatero que es quien ha metido a todos en un proceso del que él personalmente ya salió públicamente escaldado el día del atentado en la terminal de Barajas.

La situación no termina aquí, por mucho que el entorno de ETA quiera poner un punto en esta fase para tomarse un respiro. Porque, si para Olano termina, para muchas víctimas, sigue el calvario público; y para otros empieza. A los lamentos y decepciones de Maite Pagazaurtundua (junto con los Blanco, Múgica o el mismo Ortega Lara) se ha unido esta vez el testimonio de un artificiero de los Tedax. Indignado. Humillado. Angustiado por la injusticia que él cree que se comete contra la memoria de sus compañeros asesinados.

Con eso también contaba el presidente cuando valoró la posibilidad de conceder beneficios penitenciarios a De Juana Chaos (¿o alguien se cree que todos los presos enfermos pueden tener visitas sin cupo, encuentros con sus parejas o entrevistas permitidas con los dirigentes de la ilegalizada Batasuna desfilando por el hospital?). Pero, para demostrar que el Estado no ha cedido y que el Gobierno no ha sido débil, no es de recibo que la vicepresidenta Fernández de la Vega llame «obsceno» al PP por querer convocar una manifestación de protesta. No son maneras. A pesar de los nervios ante las próximas elecciones. Los ciudadanos indignados que no entienden de revanchas ni de intimidaciones, esperan su momento para decir lo que piensan. Están locos por votar. Eso dicen.      etxarri@diario-elcorreo.com

Una obra para niños incita al odio hacia los castellanohablantes
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 3 Marzo 2007

[Vigueses por la Libertad] La asociación ciudadana Vigueses por la Libertad quiere manifestar su más enérgica protesta por la programación, en un recinto público como el Museo Verbum, de una obra de títeres para niños en la que se presenta a los castellanohablantes gallegos como personas malvadas e imbuidas de odio hacia Galicia y se instiga la animadversión hacia ellos.

En dicha pieza para marionetas, creada por la empresa Mekané Didáctica, aparecen cuatro personajes que son “buenos” porque hablan gallego y un personaje apodado “Maldito”, que es “malo” por el hecho de que habla castellano. El objetivo de los “buenos” es que los niños utilicen el gallego y el propósito del “malo”, que usen el español.

Siendo éste el núcleo argumental, se hace inevitable y lamentable tener que señalar que la obra induce a los espectadores a identificar el mal y la maldad con la lengua española y, por lo tanto, a aborrecer a quienes la utilizan. Lo cual constituiría una perversidad fuese cual fuese el idioma vilipendiado, pero resulta que se trata, además, del idioma común de todos los españoles, incluidos los gallegos y los hispanoamericanos. Es decir, de un idioma que se habla habitualmente en el entorno de los espectadores de la obra. Esa visión falaz e intolerante, difícilmente compatible con las normas de convivencia de un sistema democrático y una sociedad plural, se va a transmitir a un público infantil, extremadamente influenciable. Y se difundirá, no en un teatro privado, sino en uno público, y no en una sola ocasión: la obra, que se estrena este domingo, permanecerá durante todo el mes de marzo en el Verbum.

Una incitación tan clara al repudio de las personas, en este caso, en razón de la lengua que hablan, puede ampararse quizás en la libertad de expresión, pero es inaceptable que se lleve a cabo con el respaldo de las instituciones. Para encontrar mensajes parecidos de instigación al odio contra sectores de la población por sus características diferenciales respecto de otros, habría que buscarlos en el historial de los grupos racistas.

Esta asociación defiende la libertad de expresión y de creación, pero cuando el mensaje que se transmite a un público sin capacidad crítica, como son los niños, alienta ideas y conductas de tipo xenófobo, se ve obligada a reclamar a los patrocinadores públicos, como el Ayuntamiento de Vigo y la Xunta de Galicia, que retiren la obra de los centros subvencionados.

Asimismo, esta asociación ciudadana estudia la presentación de una querella contra todos los responsables, por entender que la pieza incita a la discriminación de las personas por razones lingüísticas.

www.viguesesporlalibertad.es

España
Protesta masiva en toda España contra el Gobierno por «excarcelar» a De Juana
Decenas de concentraciones exigen la dimisión de Zapatero y Rubalcaba por «traicionar a las víctimas y a la nación española» y por no representar ya a la sociedad - Acusan al Ejecutivo de haber «herido de muerte al Estado de Derecho»
Óscar Rekalde La Razón 3 Marzo 2007

Madrid- La decisión de trasladar al etarra Iñaki de Juana Chaos al País Vasco para que cumpla lo que le queda de condena en su casa ha indignado a buena parte del colectivo de víctimas del terrorismo y ha desatado una cadena de protestas a lo largo y ancho de toda España en contra del responsable último de la decisión, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Si ya a última hora del mismo jueves, día en que se acordó y se realizó el traslado del etarra, cientos de personas se concentraron frente a la sede del Ministerio del Interior exigiendo la dimisión del jefe del Ejecutivo, ayer las movilizaciones continuaron congregando a miles de personas en toda España.

A las ocho de la tarde, y convocados por la Fundación para la Defensa de la Nación Española (Denaes), miles de españoles mostraron su repulsa e indignación por la decisión frente a todos los ayuntamientos de las capitales de provincia. En el manifiesto de la convocatoria, a la que se sumaron la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), el Foro Ermua, Ciudadanía Democrática, Convivencia Cívica Catalana y Peones Negros, Denaes acusó al Gobierno de haber traicionado «a las víctimas del terrorismo y a la nación española. La decisión del Ejecutivo de excarcelar al sanguinario terrorista De Juana Chaos deja herido de muerte al Estado de Derecho», afirmaba.

Uno de los actos más representativos tuvo lugar en Madrid, donde varios miles de personas se concentraron en la Plaza de la Villa y en la aledaña calle Mayor. El presidente del Foro Ermua, Mikel Buesa, leyó un manifiesto en el que denunció que «el Gobierno cede ante lo que ETA exige sin importarle la ley, las víctimas y la ética política». Asimismo, llamó
a todos los españoles a que prosigan con «la rebelión contra el Gobierno de Zapatero» para, finalmente, dirigirse a los «compañeros socialistas» para recordarles que, «con su silencio», son «cómplices» del Ejecutivo socialista y de los terroristas.

Entre gritos de «De Juana a prisión, Zapatero dimisión» y «Viva España», los asistentes, que inundaron el centro de la ciudad de banderas españolas, permanecieron ante la Plaza del Consistorio hasta las nueve de la noche. Después, trataron de dirigirse a la calle Ferraz, sede del PSOE, pero la Policía les impidió el paso.

A la concentración asistieron el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón; el vicealcalde, Manuel Cobo; y la segunda teniente de alcalde y concejala de Empleo y Servicios a la Ciudadanía, Ana Botella.

El marido de esta última, el ex presidente del Gobierno José María Aznar, se sumó a la protesta que tuvo lugar en Murcia, donde se encontraba ayer. Junto a él estuvieron el presidente de la Región de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, y el alcalde la ciudad, Miguel Ángel Cámara.

Los concentrados portaban pancartas con lemas como «Rendición en mi nombre no», «Todos juntos derrotaremos a ETA» o «Yo no me rindo». Corearon también lemas pidiendo la dimisión de Rodríguez Zapatero y contra De Juana por abandonar la prisión.

En Sevilla, unas 2.500 personas, según los cálculos de la Policía Local, se concentrado pacíficamente a las puertas del ayuntamiento. Como en Murcia y Madrid, también se gritaron consignas contra la medida acordada en cuanto a la pena de De Juana Chaos, aunque no se registraron incidentes de ninguna clase mientras la Policía Local desplegó un dispositivo en torno a la Plaza Nueva para garantizar la seguridad.

En el resto de capitales de provincia españolas se celebraron concentraciones similares. La manifestación más multitudinaria fue la de Valladolid, a la que asistieron 7.500 personas. En Valencia y Guadalajara, por ejemplo, los concentrados alcanzaron una cifra similar a los de Sevilla. En Zaragoza, Toledo y Logroño la cifra rondó las mil personas. Y en otros puntos como Santander, Pamplona o Barcelona ascendieron a varios centenares.

Un par de horas antes, representantes del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (Covite) se congregaron frente al hospital donostiarra en el que está ahora internado De Juana. Los concentrados denunciaron que el jueves fue «el día de la infamia», por el ingreso en ese centro hospitalario de De Juana, al tiempo que acusaron al Gobierno central de haberse «rendido ante el terrorismo» y le exigieron que «cese ya» en esa política que «nos pone a los pies del chantaje del terrorismo».

Los concentrados portaron folios en los que se podía leer «Sin Justicia no hay libertad» y, en euskera, «Iñaki de Juana asesino». Mientras tanto, José María Múgica, hijo del abogado socialista asesinado por ETA Fernando Múgica, leyó ante los medios de comunicación un comunicado en nombre de Covite. Entre los congregados se encontraban familiares de víctimas de ETA como Estibaliz Garmendia y Pilar Ruiz, la viuda y la madre de Joseba Pagazaurtundua, respectivamente.

Miles de personas protestan en numerosas ciudades por la prisión atenuada de De Juana
Miles de ciudadanos protestan por la prisión atenuada de De Juana
EFE | MADRID ABC 3 Marzo 2007

Miles de personas se concentraron ayer en diversas ciudades españolas para protestar contra la concesión de la prisión atenuada al etarra José Ignacio de Juana Chaos.

En las concentraciones, convocadas por la Fundación para la Defensa de la Nación Española (Denaes), se pidió la dimisión del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, así como la convocatoria de elecciones generales.

Asimismo, se exhibieron banderas de España, algunas de ellas preconstitucionales, y se escucharon consignas como "España merece otro presidente", "No a la rendición", "Zapatero cómplice" ó "Zapatero eres un traidor".

Aznar, en Murcia
Las protestas más numerosas tuvieron lugar en Castilla y León, donde más de 20.000 personas se reunieron ante los ayuntamientos de las nueve provincias, especialmente, en Valladolid, con 7.500 asistentes, y Burgos, con 5.000. En la concentración de Salamanca, participaron la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el secretario general del PP en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco.

A la protesta de Murcia, asistió el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, acompañado por el presidente de la Región de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, y el alcalde de Murcia, Miguel Angel Cámara.

Alrededor de 5.500 personas se concentraron en la Plaza del Ayuntamiento dePamplona, en presencia de políticos de UPN y CDN y la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina.

En Sevilla, unas 3.000 personas, entre ellas, el presidente del PP-A, Javier Arenas, se concentraron frente al Ayuntamiento, donde se encuentran encerrados varios concejales del Partido Andalucista en protesta por la decisión del Gobierno.

De la Plaza de la Villa a Ferraz
Unas 2.000 personas abarrotaron la Plaza de la Villa y parte de la calle Mayor de Madrid, en presencia del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y Ana Botella, concejal de Empleo del Ayuntamiento de Madrid y esposa del ex presidente del Gobierno José María Aznar

Alrededor de un millar de los asistentes a la concentración convocada en Madrid se desplazaron posteriormente hasta las inmediaciones de la sede del PSOE en la calle de Ferraz, situada a un kilómetro de distancia, donde, al retirarse el grueso de la concentración, permaneció un grupo de unos 300 jóvenes falangistas coreando gritos de reivindicación de la figura de Franco y con un tono más violento.

El presidente del PP de Aragón, Gustavo Alcalde, acudió a la concentración de miles de personas en la Plaza del Pilar de Zaragoza, mientras que la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, estuvo presente en la protesta de Valencia, con alrededor de 2.500 participantes.

En Las Palmas de Gran Canaria, se reunieron unas 2.000 personas, entre ellas, la alcaldesa capitalina, Josefa Luzardo, y el senador José Macías. En la concentración de la plaza de Cort de Palma, se encontraban la vicepresidenta del Govern, Rosa Estarás, y los dirigentes populares Pere Rotger, Joan Huguet, Pedro Álvarez, y Jaume Font, entre otros.

Unas 1.500 personas se concentraron en las tres capitales vascas y en torno al millar de personas se reunieron en Oviedo, Toledo y Melilla, en la que participó su presidente, Juan José Imbroda, y la mayor parte de su Gobierno, del PP.

Los participantes fueron 400 en Ceuta, y cientos de personas en Jaén, entre ellos, el presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Francisco José Alcaraz.

Claudicación del Gobierno español
En el manifiesto que se leyó en estos actos se señala que "el Gobierno español ha claudicado ante la amenaza de un terrorista y ha rebajado a la democracia española hasta un nivel de indignidad simplemente insoportable" en referencia a la concesión de la prisión atenuada a De Juana Chaos.

En el texto, se exige la inmediata rectificación de la política de acercamiento a la banda terrorista ETA; la suspensión de cualquier proceso de negociación y pacto con los terroristas; la recuperación del pacto por las libertades y contra el terrorismo y la reparación pública del "buen nombre" de las víctimas del terrorismo, "tan injustamente despreciadas por los portavoces gubernamentales".

La lectura del discurso concluyó con un "Viva España" y con los acordes del himno nacional, entre aplausos y aclamaciones a "España" en la mayoría de los casos.

La Fundación para la Defensa de la Nación Española (Denaes) se presentó en octubre de 2006 en Madrid con el objetivo de defender España y lograr un "gran acuerdo" entre todos los partidos en torno a "la unidad y la fortaleza" del país, con el propósito de que "sobreviva España como entidad".

Protesta contra la aplicación de la prisión atenuada a De Juana
a coruña La Voz 3 Marzo 2007

Alrededor de seiscientas personas, según fuentes de la Policía Local, se concentraron ayer a las ocho de la tarde en la plaza de María Pita, ante el palacio municipal, para protestar por la concesión de la prisión atenuada a Ignacio de Juana Chaos. Durante la manifestación, convocada por la Fundación para la Defensa de la Nación Española, se pidió la dimisión del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

A CORUÑA
Casi mil personas se concentran en repulsa de la política antiterrorista
Aunque el día no acompañaba, cerca de mil personas se manifestaron en la plaza de María Pita para protestar por la decisión del Gobierno de concederle a Ignacio de Juana Chaos la prisión atenuada. La protesta fue convocada por la Fundación para la Defensa de la Nación Española (Denaes), la Asociación de Víctimas del Terrorismo y el Foro de Ermua al mismo tiempo en todas las ciudades del país en contra de la política antiterrorista del Gobierno.
REDACCIóN > A CORUñA El Ideal Gallego 3 Marzo 2007

Con gritos de "Zapatero dimisión" y "negociar es claudicar",los asistentes a la manifestación no se sintieron intimidados por la lluvia y acudieron con pancartas y paraguas decorados con la bandera española y la ikurriña para demostrar su repulsa por la decisión del ministro de Interior, Alfredo Rubalcaba, de conceder a De Juana el traslado a un hospital del País Vasco.

Los más pequeños se convirtieron en los protagonistas de unas protestas, que aunque no entendían su significado, repetían lo que sus padres jaleaban. Ellos los mostraban orgullosos ante alguna cámara de televisión que grababa el acontecimiento. En apenas 30 minutos de protesta se leyó un comunicado que era interrumpido por un "Viva España" u otros vítores más agresivos como "Zapatero asesino". Sobre las 20.30 horas, cuando la lluvia empezaba a desaparecer, el millar de manifestantes despidieron el acto con un largo silencio mientras sonaba el himno nacional que sólo se rompió con los aplausos y el repetitivo "Viva España".

El preso Ignacio De Juana Chaos estaba condenado a tres años de cárcel por un delito de enaltecimiento del terrorismo por dos artículos publicados en el diario Gara pero sólo le quedaba un año para cumplir la condena. El ministro Rubalcaba alegó razones "legales, humanitarias y de inteligencia política" para concederle a De Juana la prisión atenuada. El ministro aseguró en la comparecencia de esta semana que sólo se ha aplicado el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, que permite un tratamiento flexible para casos especiales.

Las víctimas vascas se concentran ante la habitación de De Juana
La madre de Joseba Pagazaurtundua clama contra los «cobardes» que «nos han dejado solos... con Dios»
J. ROLDÁN/SAN SEBASTIÁN El Correo 3 Marzo 2007

Varias decenas de víctimas del terrorismo se concentraron ayer tarde ante el Hospital Donostia para protestar por la decisión del Gobierno de «atenuar» la situación penitenciaria de Iñaki de Juana. A pocos metros de la habitación en la que está ingresado desde el jueves el antiguo miembro del 'comando Madrid', representantes del Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco (Covite), comparecieron ante la prensa en la entrada del centro sanitario portando carteles con frases como «De Juana Chaos, hiltzaile» y «Sin justicia no hay libertad». Los concentrados mostraban también los nombres de las 25 víctimas mortales atribuidas en sentencia condenatoria a De Juana.

Consuelo Ordóñez, que fue la primera en hablar a través del sistema de altavoces instalado en las aceras, arremetió contra el Gobierno por su «claudicación ante ETA» y calificó su actitud de «bochornosa» e «indigna». La hermana del concejal popular de San Sebastián Gregorio Ordóñez, asesinado por la organización terrorista, tachó al preso etarra de «asesino de serie».

El encargado de cerrar el acto fue José María Múgica, hijo del histórico dirigente socialista Fernando Múgica. Advirtió que el 1 de marzo -fecha en que De Juana fue trasladado a San Sebastián- será recordado como «el día de la infamia, el luto y la tristeza para la democracia española». Múgica sostuvo que «estamos peor que hace un año», porque «los demócratas nos encontramos divididos». Asimismo, denunció la política del Gobierno, que «nos envilece, nos hace peores y nos pone a los pies del chantaje terrorista».

A la protesta también acudieron Pilar Ruiz y Estíbaliz Garmendia, madre y viuda de Pagazaurtundua; Caty Romero, viuda de Alfonso Morcillo; Silverio Velasco, cuñado del general Garrido; la eurodiputada socialista Rosa Díez, Cristina e Irene Cuesta, hijas del delegado de Telefónica asesinado por ETA Enrique Cuesta; Pilar Elías, viuda del militante de UCD Ramón Baglietto, y Miguel y María Jesús Olaciregui, hermanos del empleado de una tienda de bicicletas.

Hubo momentos especialmente emotivos protagonizados por la familia Pagazaurtundua. La viuda, Estíbaliz Garmendia, no pudo reprimir el llanto minutos antes de la concentración. Pilar Ruiz, la madre del militante socialista, clamó por su hijo: «A Joseba lo mataron y no le dieron abogado. No hay derecho. Han sido unos cobardes y nos han dejado solos... con Dios», denunció.

Jon Juaristi:«No esperaba una victoria tan fácil de ETA frente al Estado de Derecho»
POR DAVID MARTÍNEZ. ALICANTE. ABC 3 Marzo 2007

Jon Juaristi_ Escritor, colaborador de ABC, ganador del XIV Premio Azorín de novela
El profesor vasco Jon Juaristi se adjudicó el pasado jueves la XIV edición del Premio Azorín de novela, que convocan la Diputación de Alicante y la editorial Planeta, con su primera obra de ficción, aunque seguramente «no será la última». «La caza salvaje» narra, a través de las vicisitudes de un cura vasco, el periodo de la historia de España y Europa que abarca desde 1931 hasta la formación de la banda terrorista ETA.

-¿Qué supone para un autor con su trayectoria recibir ahora el Premio Azorín?
-Cualquier premio literario supone siempre un estímulo, aunque el principal sea el reconocimiento del público. En cualquier caso, que un jurado escoja mi obra entre 179 a concurso es un aliciente, y me da cierta seguridad.

-La editorial lamenta que las últimas obras premiadas no se han vendido como esperaba. ¿Espera romper la tendencia?
-No entiendo la lógica de la publicidad, pero la novela fue divertida de escribir y es divertida para leer. En cualquier caso, tampoco soy capaz de imaginar un perfil lector distinto a mí mismo.

-Hasta el momento se había decantado por el ensayo. ¿Por qué una novela?
-Esta obra es consecuencia directa de la escritura de mis memorias. Me entró el «gusanillo» de la narrativa. Aunque no había escrito novela, sí soy un gran lector de ficción.

-¿Qué va a encontrar el lector en «La caza salvaje»?
-Es la historia de una vida, la de un cura nacionalista. Se trata de un personaje amoral y sin escrúpulos, que aprende a sobrevivir con la traición y la impostura. En un momento, además, en el que se enfrenta a una Europa tomada por los totalitarismos. Se puede decir que es una historia itinerante, porque recorre, desde los últimos días de la Guerra Civil, la Francia ocupada, la Alemania nazi, la Yugoslavia de Tito, Italia y, de nuevo, la España de los años cincuenta y sesenta.

-¿En qué genero la enmarcaría?
-La novela contiene elementos de intriga, de «thriller», pero también pinceladas de ficción fantástica, y homenajes a escritores como Cervantes, Unamuno, Joyce, Dumas...

-Volvamos al protagonista. ¿Se trata de una persona real?
-Está inspirado en una persona real, pero no quiero desvelar su nombre. Estoy seguro de que los lectores lo irán averiguando cuando lean la novela.

-¿Qué papel ha jugado la Iglesia en la aparición de ETA, y en su día a día posterior?
-Parte de la Iglesia vasca entró en descomposición y se deslizó hacia el nacionalismo y la extrema izquierda, pero su participación en la fundación de ETA no fue tan desmedida como se pretende. No obstante, es innegable que un sector importante de los fundadores de ETA pertenecían a movimientos cristianos, que encontraron, en ese momento, esa forma de oposición al franquismo. Sin embargo, la historia del cura de mi novela empieza mucho antes.

-¿Cómo valora la situación política actual en el País Vasco?
-No quiero ser agorero, pero sí realista. Creo que la situación empeorará, si es que no era ya bastante mala. Especialmente tras los acontecimientos desarrollados en los dos últimos días -la excarcelación del etarra José Ignacio de Juana Chaos-. Estos acontecimientos han supuesto un paso más hacia la claudicación frente a ETA. La verdad es que no esperaba que la banda terrorista obtuviese una victoria tan fácil frente al Estado de Derecho.

ENRIQUE LÓPEZ
"Bermejo no ha dicho ni una palabra sobre sus planes para la Justicia"
Juan Delgado elsemanaldigital 3 Marzo 2007

El portavoz del Consejo General del Poder Judicial mantiene que el comienzo del mandato del nuevo ministro de Justicia no ha sido el más adecuado para lograr el consenso en plena crispación.

3 de marzo de 2007. Mide las palabras. Enrique López es rápido en las respuestas, pero se nota que las piensa y las calcula. No quiere meter la pata. El horno no está para bollos. Al portavoz del Consejo General del Poder Judicial le analizan con lupa hasta los monosílabos que salen de su boca. No obstante, se ve que disfruta con esta labor que le encomendaron y que le ha traído en el tiempo que la ha ejercido más de un quebradero de cabeza y de una riña. Qué duda cabe de que la apariencia personal de Enrique López proyecta una imagen de la Justicia más fresca y moderna de la que estamos acostumbrados. Su despacho es cada día más provisional porque algún día los partidos llegarán a un acuerdo para renovar el Consejo tal y como manda la Constitución y, por tanto, volverá a su puesto de juez.

¿Qué le llevó, junto con otros tres compañeros, a impulsar la reprobación del nuevo ministro de Justicia?
No era una reprobación a ningún ministro porque, desde luego, no estaba en el ánimo de los vocales que suscribieron esa propuesta de declaración institucional crear ningún tipo de conflicto, sino todo lo contrario. Se trataba de salir al paso de unas manifestaciones que realizó el nuevo titular de Justicia cuestionando la legitimidad de la composición del actual Consejo General del Poder Judicial. El objetivo era poner de manifiesto que este órgano es legal en tanto cuanto está trabajando en funciones porque así lo obliga la Ley mientras no haya un nuevo Consejo. Todas sus decisiones son legítimas puesto que están tomadas de acuerdo con este precepto legal. En tercer lugar, este Consejo ha puesto en marcha todos los mecanismo que la norma establece para proceder a su propia sustitución. Y, en última instancia, la actual composición se debe a una decisión de un Parlamento democrático que no se ve afectada en absoluto por un cambio de mayorías en el Parlamento. El CGPJ no sólo es legal y legítimo, sino también necesario, puesto que el Poder Judicial no puede quedar sin gobierno que garantice su independencia.

¿Cuándo estima que habrá, por fin, renovación del CGPJ?
Depende obviamente de la voluntad política de los grupos parlamentarios. La Constitución estableció un plazo máximo de cinco años de mandato del CGPJ, pero también unas mayorías cualificadas para la elección de los miembros por parte del Congreso y del Senado. Esas mayorías cualificadas requieren un consenso básico y, por tanto, un acercamiento de posturas, que en muchas ocasiones no resulta fácil. Por eso, la norma establece la posibilidad de que el Consejo quede en funciones. El Consejo de 2001 estuvo casi seis meses en funciones y el de 1995 casi 10.

La llamada minoría progresista les acusa frecuentemente a ustedes, los de "la mayoría conservadora", de utilizar su puesto para hacer oposición al Gobierno socialista.

Este argumento es tan cierto o falso como decir que esos vocales están haciendo seguidismo al Gobierno y una política contra la oposición. Es un juicio de intenciones que se ha producido desde el primer momento. No estoy dispuesto a hacer ese tipo de juicios de intenciones. Yo valoro decisión por decisión, y, desde luego, las que he contribuido a tomar en cada momento las justifico por vocación y necesidad.

Lo que se está poniendo de manifiesto una vez más es que esta fórmula política de elegir el Consejo no es la más adecuada.

Muchos somos los que defendemos volver al sistema primitivo de los vocales judiciales por sus propios compañeros, que sin duda ayudaría a evitar esta imagen de politización. En cualquier caso, esa imagen de politización está alentada muchas veces desde fuera, es decir por los propios partidos políticos, para sacar ventaja de las decisiones que aquí se adoptan. Y, concretamente, desde el partido que en las dos ocasiones que ha llegado al poder -1982 y 2004- ha emprendido grandes reformas en el CGPJ que han supuesto un cambio de las reglas de juego. Quizá el problema no sea tanto el modelo de elección, que lo es, sino el interés que le suscita diariamente a los políticos los acuerdo de este órgano.

¿Cómo interpreta la designación de Fernández Bermejo como nuevo titular de Justicia?
A mí me importa más lo que haga ahora como ministro que lo que ha hecho antes como fiscal. Espero que las polémicas declaraciones que le han precedido no sean su guía de trabajo. Pero, desde luego, las que ha hecho nada más tomar posesión respecto al Consejo me parecen impropias y muy desafortunadas. La búsqueda del necesario consenso para renovarlo no se consigue con descalificaciones.

¿Qué familia del Gobierno socialista ha ganado con este nombramiento?
Lo desconozco. Lo que sí me llama poderosamente la atención es que en el tiempo que lleva ejerciendo el cargo aún no haya dicho nada sobre lo que va a hacer, ni cuáles son sus proyectos sobre la modernización la Justicia, que lleva tres años parada. Las grandes ilusiones que depositamos en la Ley Orgánica de 2003 que diseñaba la nueva Oficina Judicial y que requería un gran trabajo del Ministerio en su desarrollo, se están esfumando.

¿Le parece el hombre adecuado en un momento de crispación como el actual?
De lo que no cabe duda es de que sus declaraciones iniciales no ayudan a crear un ambiente de prudencia y sosiego necesario en la Justicia.

¿Le cree capaz de resolver los problemas que tiene planteados la Justicia?
No lo puedo valorar porque desconozco sus planes, prioridades y objetivos. Lo que sí sé es que resta muy poco tiempo de legislatura y que las grandes reformas están paradas. Y que se necesita una política clara por parte del ministro tras la aprobación del Estatuto de Cataluña que impone condiciones insoslayables al Estado.

¿Cuáles son los principales retos de la Administración judicial española?
Hay dos claros. Primero, reafirmar nuestro modelo de Estado en materia de Justicia que está muy claro en la Constitución: la existencia de un solo Poder Judicial, único e independiente con un solo órgano de gobierno. Segundo, la modernización de su gestión. Tenemos un modelo vigente que procede del siglo XIX y otro aprobado que no se ha desarrollado. Hoy por hoy, las noticias que tenemos al respecto son desgraciadamente negativas.

¿Cómo valora el mandato de Juan Fernando López Aguilar?
De claros y oscuros. Entre los primeros, destacaría su buen carácter. Un hombre con unas ideas sobre la Justicia que yo no comparto, pero muy leal a ellas. Por el contrario, su gestión ha estado muy lastrada por la polémica de quién manda en la Justicia y la tensión autonómica que le ha impedido imponer su propio modelo. Es un periodo bastante ineficaz. No ha habido más logros Al margen de los que él denominó la extensión de los derechos civiles.

¿Se encuentra la Justicia más politizada que hace tres años?
Hay más intentos de politización de la Justicia que hace tres años debido en gran medida al enconamiento entre los partidos y a la política antiterrorista.

¿Ve factible acabar con el terrorismo de ETA al margen de la lucha policial y judicial?
La única forma de acabar con cualquier tipo de terrorismo es utilizar los instrumentos que pone a nuestra disposición el Estado de Derecho. Otras fórmulas intentadas no son más que atajos que pueden alentar a otros grupos a recurrir a la violencia y al asesinato para sacar rentabilidad política.

¿Han bajado la guardia algunos jueces y fiscales en la lucha contra la banda terrorista?
No. Lo que ocurre es que en momentos de convulsión en el que todas las decisiones judiciales se analizan en términos de ventaja política. Las resoluciones, duras o benevolentes, sólo se pueden analizar desde el punto de vista de la aplicación del derecho a cada caso concreto. A pesar de esos llamamientos de algunos a tener en cuenta la nueva realidad social, que sólo algunos percibían, los jueces han respondido como tenían que hacerlo aplicando la ley hasta el punto de que alguna decisión ha sido calificada por los políticos como un obstáculo para lo que se dio en llamar "proceso de paz".

¿Existen indicios suficientes para iniciar el proceso de ilegalización del PCTV?
Creo que como mínimo debería realizarse un estudio por parte del Ministerio Fiscal y del propio Gobierno de todos esos indicios que puedan existir. El silencio y la inacción son negativos y producen desaliento en la sociedad.

¿Se está incumpliendo de hecho la Ley de Partidos?
Se están produciendo los suficientes hechos para que, como mínimo, el Ministerio Fiscal los estudiara. Hoy por tenemos a una serie de personas que se presentan como portavoces de un partido ilegalizado. Algo expresamente prohibido por la Ley. A quien le corresponde velar por el cumplimiento de la sentencia del Supremo que ilegalizaba a Batasuna es al Gobierno de la Nación y la Ministerio Fiscal.

¿Es comparable la última concentración de la AVT con la manifestación del PNV contra la declaración del lendakari ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco?
No. Una, en solidaridad con unas víctimas concretas del terrorismo, no tiene nada que ver con la otra en la que se exigía al Poder Judicial que dictara una resolución concreta al margen de los procedimientos legalmente establecidos.

¿Qué consecuencias tendrá a medio y largo plazo para la Justicia la falta de un pacto entre los principales partidos?
Habrá soluciones para la Justicia que tendrán fecha de caducidad en función de las mayorías parlamentarias. La falta de un pacto conduce a que tengamos un sistema judicial pensado más en las necesidades de los políticos que en las de los ciudadanos y que esté pensando más en satisfacer demandas por ejemplo nacionalistas que no responden en absoluto a nuestro espíritu constitucional.

ARGUMENTARIO DE USO INTERNO
Ferraz distribuye entre sus dirigentes un "manual" sobre De Juana
Manuel Ortega elsemanaldigital 3 Marzo 2007

El PSOE teme que la puesta en libertad del etarra le pase factura en las urnas. La dirección del partido adoctrina para evitar meteduras de pata y así deslegitimar la posición del PP.

2 de marzo de 2007. El argumentario que la dirección socialista ha distribuido a sus dirigentes bien podría titularse "doctrina Rubalcaba". En el documento de uso interno al que ha tenido acceso Elsemanaldigital.com, se hace referencia a las explicaciones dadas por el ministro de Interior el jueves en el Congreso tras anunciar la concesión de "prisión atenuada" al etarra Ignacio de Juana Chaos, eufemismo utilizado por el Gobierno sobre la puesta en libertad real del preso que tras llegar al País Vasco decidió abandonar la huelga de hambre.

Ferraz pone así a disposición de sus dirigentes un manual con las consignas a las que tendrán que ajustarse sus declaraciones públicas en todo lo relacionado con el caso De Juana y que ya han sido pronunciadas por Alfredo Pérez Rubalcaba. El documento, donde aparecen en negrita y subrayadas las frases que deberán memorizar, resalta que el etarra "no ha sido puesto en libertad", que "su condena es de régimen atenuado" o "segundo grado", y que permanecerá "bajo control policial permanente".

Ante la mayoritaria protesta social suscitada por la "decisión política", atribuida exclusivamente a José Luis Rodríguez Zapatero (pese a que el ministro de Interior la hizo cien por cien suya), el PSOE teme que el asunto termine pasándole factura en las urnas, teniendo en cuenta el periodo preelectoral que se vive en estos momentos de cara a los comicios de mayo. Así, la dirección socialista ha puesto en circulación este argumentario que deberán aprenderse al dedillo sobre todo aquellos dirigentes que como candidatos a las elecciones autonómicas y municipales estarán en primera línea en los próximos tres meses.

"Puntos de vista"
El Gobierno dice asumir las consecuencias que pueda traerle una decisión tan impopular a la que además se ha opuesto frontalmente el PP, cuyo presidente, Mariano Rajoy, ha decidido por primera vez en esta legislatura convocar una manifestación en protesta por el excarcelamiento de De Juana Chaos. Por ello, los socialistas pretenden cargarse de argumentos para hacer frente a una ofensiva que se prevé muy dura por parte de la calle. El propio Rubalcaba reconocía este viernes: "El marrón no lo vamos a comer todos".

Que el etarra "no estaba en la cárcel por sus asesinatos, sino por un delito de amenazas"; que "se ha aplicado la Ley", que "todos los informes médicos indicaban que el preso iba a morir, a falta por cumplir un año y medio de condena"; y que además "se ha evitado la muerte de De Juana y que se convierta en un mártir y en un símbolo para realizar nuevas campañas de violencia", son las consignas o "puntos de vista" que figuran y que ya están siendo utilizadas por algunos socialistas como el portavoz en el Congreso Diego López Garrido, cuyas últimas notas de prensa inciden sobre estas cuestiones en respuesta a las críticas del PP.

"Datos a tener en cuenta"
La segunda parte del texto, bajo el título "unos datos a tener en cuenta", recopila las excarcelaciones de etarras que se produjeron durante el Gobierno de José María Aznar. En primer lugar señala que el "único beneficio penitenciario del que ha disfrutado De Juana" cuando estaba cumpliendo condena por sus 25 asesinatos "se lo concedió el PP". Fue en 1998 "en plena tregua de ETA, cuando Aznar realizó varios acercamientos de presos a cárceles próximas al País Vasco y De Juana fue trasladado desde la prisión de Melilla a una cárcel de la Península", señala.

El documento alude además a Jaime Mayor Oreja, Mariano Rajoy y Ángel Acebes para señalar que en su etapa como ministros de Interior "fueron excarcelados anticipadamente numerosos presos de ETA". Así, pone como ejemplo que 21 etarras fueron puestos en libertad por enfermedad (un tercio de ellos durante la tregua) como el caso de Esteban Esteban Nieto (condenado a 3.150 años de cárcel por 21 asesinatos, de los que cumplió 12 años). Refuerza su argumentario poniendo de manifiesto que entre 1996 y 2004 (etapa de gobierno del PP) se excarceló a 3.491 presos comunes por motivos de salud, un dato que se cae por sí solo ya que se está hablando de reos condenados por otros delitos y no por terrorismo. Además nunca se había producido el otorgamiento de un beneficio penitenciario a un preso que voluntariamente se ha puesto en huelga de hambre, defienden los populares.

Se nota la mano de José Blanco
El manual sigue relatando que durante el Gobierno de Aznar 54 terroristas "que tenían condenas entre los 30 y los 327 años, fueron liberados tras permanecer en prisión entre 15 y 20 años; y que 250 "con condenas inferiores a 30 años", salieron a la calle "tras permanecer en prisión entre 6 meses y 14 años". Asimismo pone el acento en un significativo caso que ya se ocupó de citar a principios de semana el secretario de Organización del PSOE José Blanco, cuando aún no era conocida la decisión adoptada por el Gobierno sobre De Juana. El número dos socialista recordó que el etarra Iñaki Bilbao Goicoechea fue liberado en septiembre de 2000, cuando había cumplido 17 de los 52 años a los que había sido condenado: "Dos años después de su liberación asesinó al concejal socialista de Orio, Juan Priede".

La fórmula para justificar lo injustificable cae por su propio peso. Lo que demuestran estos datos es que etarras que ya habían cumplido su pena salieron a la calle. No es esto por lo que protesta el PP, sino por la concesión de beneficios penitenciarios a un etarra que no se arrepiente de lo que ha hecho, primera condición que fija la ley para que goce de dichos privilegios. En segundo lugar, los presos que fueron excarcelados por motivos de salud en la etapa Aznar eran mayoritariamente presos "comunes", y algún caso por enfermedad a etarras y no por una situación que pudieran forzar ellos mismos como ha sido el caso de la huelga de hambre de De Juana.

El BNG reclama que los jueces que no sepan gallego no puedan ejercer en esa Comunidad
E. MONTAÑÉS / J. L. JIMENEZ ABC 3 Marzo 2007

SANTIAGO. La defensa del gallego por parte de Bieito Lobeira, diputado del BNG, no tiene límites. Si el político nacionalista ya reclamó en su día que las muñecas hablaran en gallego y posteriormente que todas las lápidas de los cementerios de esta Comunidad figuraran en esta misma lengua, ayer fue más allá en sus peticiones. Así, Lobeira pidió que los magistrados «que no conozcan el idioma gallego» no puedan impartir justicia en esta autonomía. Por este motivo, el Grupo Parlamentario del BNG solicitó la puesta en marcha de medidas en defensa de los derechos lingüísticos en la administración de la Justicia, y especialmente la implantación del gallego en las facultades de Derecho de las tres universidades de esta Comunidad para que se «normalice» el uso del idioma en la Justicia.

A través de una iniciativa parlamentaria, Lobeira denunció actitudes como las mostradas por el juez decano del Juzgado de lo Social número 3 de La Coruña en las que se manifestaba «harto con el tema del gallego». Lobeira recordó que no es el único «ataque» a la lengua gallega que protagoniza este magistrado y se refirió a que en otra ocasión negó el derecho a recibir una notificación judicial en gallego. Además le acusó de emplear, «de manera provocadora», el «topónimo deturpado de La Coruña». De esta forma, el diputado del BNG reclamó que «no se pueda impartir justicia» en Galicia por magistrados que no conozcan el idioma gallego. Por ello, según informa Efe, pidió a la Secretaría General de Política Lingüística de la Xunta que informe al respecto, así como que dé a conocer si existen campañas de información sobre derechos lingüísticos en la Justicia.

«Seguidismo» del presidente
Pero el «protagonismo» del BNG en la jornada de ayer también se trasladó al Ejecutivo bipartito, donde suenan tambores de guerra por el futuro del astillero fenés de Navantia. Y todo porque el BNG no está a dispuesto a hacer el mismo seguidismo de las doctrinas del Gobierno central que ayer protagonizó el presidente de la Xunta, el socialista Emilio Pérez Touriño. El día después de que la Comisión Europea le comunicase al consejero de Industria, Fernando Blanco (BNG), que no veía razones para permitir una renegociación de la situación de Navantia-Fene, Touriño se limitó a acatar la decisión de Bruselas, acorde con la nota hecha pública también por el Ministerio de Economía y Hacienda, en la que se afirmaba tajantemente que «no existe posibilidad de renegociación de los acuerdos que limitaron la actividad del astillero» ubicado en Perlío.

Desde Barcelona, el jefe del Ejecutivo autonómico reafirmó ayer el «compromiso efectivo y cierto» de su Gobierno con la comarca de Ferrolterra, al tiempo que anunció que en breve se presentará el Plan de Reindustrialización de la zona, que seguirá las líneas que ha mantenido la SEPI y el Gobierno central desde el primer día: que los terrenos ociosos de Astano sirvan para albergar proyectos industriales alternativos. O lo que es lo mismo, la Xunta cierra el capítulo de defender a Galicia y asume como suyo el plan del Estado.

Pero si el presidente de la Xunta no critica ni por error a ningún representante del Gobierno de Rodríguez Zapatero, ayer Fernando Blanco mostró su contrariedad ante un Estado que se enfrenta a la UE «en algunos temas como las opas» pero se niega a renegociar la situación del astillero gallego.

A juicio del titular de Industria, la postura del director general de la Competencia podría haber sido otra si en su visita a Bruselas hubiese contado con el respaldo del ministro del ramo, Joan Clos, o el presidente de la SEPI, Enrique Martínez Robles.

Los jueces, bomberos, médicos, farmacéuticos, profesores, padres, madres, hijos, cualquier persona, que no sepa gallego únicamente puede ser ciudadano de tercera en Galicia.
Nota del Editor 3 Marzo 2007

Cualquier persona que no sepa la lengua regional, a lo más que puede optar es a ser ciudadano de tercera, los de primera son los políticos de todo rango, que incluso sin saber la lengua "propia" cuando no algo complicada como el vasco, son ciudadanos de primera, con todo tipo de derechos y ninguna obligación, a continuación están los ciudadanos de segunda, aquellos que conocen la lengua "propia", y en la última posición del escalafón estamos los ciudadanos que no conocemos la lengua "propia" y que sí cumplimos la obligación constitucional de conocer el español, y que en las regiones donde el español es lengua impropia prácticamente no tenemos derechos civiles, empezando por el más importante, el derecho a la educación en lengua materna.


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