AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 14 Marzo   2007

Mucho más euskera
JUAN BAS j.bas@diario-elcorreo.com EL Correo 14 Marzo 2007

Hace unos años, escribí un artículo que se titulaba 'El derecho a carecer de interés por el euskera', respecto al que algunos me tildaron de traidor a la patria.

A la vista del proyecto de reforma lingüística en Educación, nadie que se escolarice en un colegio público o concertado podrá prescindir del euskera, ya que se exigirá académicamente que al final de los cursos de enseñanza obligatoria el alumno acredite un conocimiento alto de la lengua. Así, Educación del Gobierno vasco anuncia que el euskera se convertirá progresivamente en «la principal lengua» durante la enseñanza.

De este modo, se pretende que el euskera sea a todos los efectos la «lengua vehícular». Define la RAE: «Dicho de una lengua: que sirve de comunicación entre grupos de personas de lengua materna distinta». A tenor de este anhelo, el consejero de Educación proclama que «mejorarán la cohesión social y la convivencia».

¿Alguien puede creer que este incremento de implantación forzosa de una lengua puede servir para que la sociedad esté más unida y sus miembros se lleven mejor entre ellos? ¿Ese papel vehicular no lo juegan ya el castellano y el euskera cada uno en su área de influencia? Porque si se está pensando en las comunidades de inmigrantes, los que aquí vienen son en su mayoría hispanohablantes, ya tienen vehículo. Y en toda caso, que manden a sus hijos a estudiar en euskera porque quieren, no porque se obliga por decreto. El nacionalismo vasco no se conforma con nada respecto al euskera, lengua que goza de la máxima protección. Lo que por ley se llama normalización del euskera es muy poco normal. El euskera ya ha conseguido mediante su protección y medios de divulgación el que no desaparezca como lengua y un paulatino crecimiento. Pero no es suficiente. Para la gente a la que no le interesa aprenderlo, por la razón que sea, se impone como requisito laboral para muchos empleos públicos y toma un papel preponderante en la educación que no se corresponde con la realidad social.

Considero que una lengua, en la posición que ya tiene hoy el euskera, debe crecer por medios más naturales y voluntarios, aunque sea de un modo más lento o incluso se estanque. Al final, van a conseguir lo contrario de lo que pretenden, por rechazo a lo que se impone. Y por otro lado, me parece que hay otras prioridades en educación. El enorme esfuerzo económico y de preparación lingüística de profesores que conlleva esta reforma creo que sería más necesario volcarlo en los contenidos de la educación, en que nuestros colegiales sean más cultos y reciban una mejor preparación, por encima de que las disciplinas las estudien en una lengua, en otra o en las dos. Así es como se mejoran la cohesión social y la convivencia.

Rubalcaba
De los GAL al 13-M pasando por De Juana Chaos
Ignacio Villa Libertad Digital 14 Marzo 2007

¡Qué cosas tiene la vida política! Tres años después de la violación del día de reflexión por parte del partido socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba vuelve a escena. Tres años después de aquel triste día para la democracia española el actual ministro del Interior ha tenido que salir como parachoques de Zapatero a justificar lo injustificable. La excarcelación del etarra De Juana Chaos.

Rubalcaba no se ha perdido una en su larga vida política. Fue portavoz del Gobierno de González, del Gobierno de los GAL; fue el encargado de esa violación sin precedentes del día de reflexión cuando calificó de mentiroso al Gobierno de Aznar el 13 de marzo y ha sido ahora el encargado de explicar la excarcelación del sanguinario De Juana, que se ha convertido en el símbolo de las cesiones del Gobierno al chantaje de los terroristas, que Zapatero publicita como "proceso de paz".

Pero Rubalcaba ya no es el que era. El político que ahora ocupa la cartera de Interior ha bajado muchos enteros desde la época en que, con todo desparpajo, defendía en Moncloa a un Gobierno enfangado y corrupto, que intentaba negar su responsabilidad en la creación de los GAL. Eso sí, aunque haya perdido habilidades, sigue manejando la mentira con soltura y constancia. Rubalcaba ha vuelto a evitar en su comparecencia parlamentaria el meollo de la cuestión. Habla de legalidad, cuando en la excarcelación del etarra De Juana la clave está la cobardía, la de ceder al chantaje de la banda terrorista ETA.

Pérez Rubalcaba ha convertido su comparecencia en comisión en un ataque sistemático al Partido Popular. Como si en todo este asunto el problema hubiera sido el Partido Popular. Los únicos que tienen algo que explicar a los indignados ciudadanos son los miembros del gabinete de Zapatero. Claro que, desde su punto de vista, es cierto que el PP es el culpable. Porque para ellos el problema no parece ser la excarcelación sino la protesta contra la misma.

El ministro del Interior ha servido de escudo a un Zapatero que se ha negado a ir al Congreso para hablar de la decisión que más ha indignado a los ciudadanos desde que llegó al poder hace tres años. Si es el único capaz de dar la cara en este Gobierno, el panorama es desolador. Rubalcaba fue protagonista destacado en los gobiernos del GAL y del pelotazo y portavoz el 13-M del golpe mediático; ahora ha decidido responsabilizarse de la decisión de su jefe de excarcelar a De Juana Chaos. ¡Ahí es nada!

Rubalcaba miente
EDITORIAL Libertad Digital 14 Marzo 2007

Si algo puede sacarse en claro del duelo dialéctico que ayer mantuvieron el ministro del Interior y Eduardo Zaplana en el Congreso de los diputados, es que Alfredo Pérez Rubalcaba es un mentiroso incorregible y escurridizo. Durante días ha estado sembrando de falacias las portadas de los medios afines en su búsqueda incansable de un caso parecido a la excarcelación de De Juana. No decimos igual sino parecido, pero no lo ha encontrado, porque no existe una arbitrariedad semejante en los treinta años de lucha antiterrorista en democracia; ni con Suárez, ni con Calvo Sotelo, ni con González, ni con Aznar.

Lo que se cocinó a finales del mes del febrero a caballo entre el Ministerio de Interior y el Palacio de la Moncloa no tiene parangón, de ahí los malabarismos que Rubalcaba ha tenido que hacer para hacerlo pasar por bueno. El problema es que, en cualquier democracia que se precie de llamarse así, la mentira tiene las patas muy cortas y se termina cogiendo a los embusteros, por muy ministros que sean y por muy dura que tengan la cara.

Ha dicho Rubalcaba, para empezar la sesión de patrañas, que a Iñaki de Juana se le aplicó el artículo 100.2 del Reglamento penitenciario obviando que este artículo no es pertinente en el caso. Lo que se ha otorgado al terrorista es un tercer grado encubierto ya que el tercer grado de verdad no podían concedérselo con la Ley General Penitenciaria en la mano. Lo peor de todo no es que no pudiesen porque la Ley en sí se lo impidiera, sino porque De Juana se ha negado a arrepentirse de sus delitos y no ha mostrado intención de abandonar su actividad criminal. Así de duro. Así de fraudulento con la Ley.

Pero esta no ha sido la única mentira de un ministro que, por días, se está cociendo en la propia ponzoña que él mismo ha tratado de inyectar. Desdiciéndose de lo anterior, aseguró ante la cámara que barajó la opción de conceder el tercer grado y la deshechó a sabiendas de que se le podía aplicar al preso. Dejando a un lado las imperdonables lagunas jurídicas del ministro; ¿en qué quedamos? ¿El tercer grado o el atajo del 100.2? ¿Cuántas opciones tuvo el ministro sobre su mesa antes de perpetrar la infame excarcelación de un asesino? Todo indica que lo que Rubalcaba hizo fue buscar un hueco para sacar a De Juana de la cárcel lo antes posible y cargándoselo a la Junta de Tratamiento de la prisión. De un modo silencioso, violentando la Ley y burlando al Estado de Derecho y al sentido común más elemental.

Encerrado en su laberinto ha vuelto sobre el tercer grado asegurando que De Juana se lo merecía en virtud del artículo 104.4, que dice que puede concederse a un preso el tercer grado si padece una enfermedad incurable. Doble mentira. Una, De Juana Chaos no padece una enfermedad incurable sino simple delgadez por dejar de comer. Y dos, el artículo 104.4 del Reglamento Penitenciario está por debajo del 72 de la Ley General Penitenciaria, el mismo que establece las condiciones para que se otorguen los terceros grados, es decir, arrepentimiento y abandono de la actividad criminal. Por principio un Reglamento está siempre subordinado a una Ley y no al revés. Un ministro debe saber de lo que habla, y más en un asunto tan importante como este.

No nos cabe duda de que Rubalcaba sabe de lo que habla, sabe bien lo que oculta y conoce a fondo las razones por las que el sanguinario De Juana tiene un pie en la calle. Sus mentiras reiteradas están a la vista. Ha intentado escurrirse pero la cacicada es de tal magnitud que, al menos esta vez, no lo ha conseguido. Zapatero, entretanto, ni sabe ni contesta.

Mentiras de Rubalcaba
Redenciones extraordinarias
Agapito Maestre Libertad Digital 14 Marzo 2007

Sin embargo, y esto es lo más grave, es la primera vez que la "argumentación" de Rubalcaba no está basada en la mentira y el engaño, sino en algo mucho peor, la abyección. El ministro no ha mentido directamente sino que utiliza la "ética" como principal medio para "tener razón". Es lo más abyecto, como diría Max Weber, que puede hacer un político.

En otras palabras, la moral del Gobierno de Zapatero es la misma que la de Aznar, según Pérez Rubalcaba. Falso. Por dos razones.

Primera razón. Jamás el PP aplicó medidas excepcionales y extraordinarias a ningún reo de ETA como ha hecho el Gobierno socialista con De Juana Chaos. Resumo: De Juana, después de la rebaja de pena del Supremo, ha sido clasificado en segundo grado (en tercer grado no es posible porque exige arrepentimiento y haber satisfecho las responsabilidades civiles, es decir, las indemnizaciones que tendrá pendientes), porque permite un modelo individualizado de tratamiento aplicándole el régimen de vida que se estime oportuno. Estas decisiones jamás se habían tomado anteriormente. Lo cierto es que De Juana no ha sido excarcelado (se dice mucho en la prensa, pero no es exacto). Excarcelación es técnicamente la puesta en libertad. Lo que han hecho ha sido aplicarle un régimen de vida individualizado (legal pero indigno), mas su situación legal sigue siendo de preso penado con condena pendiente de cumplir. Disfrutará de permisos ordinarios de salida y se pasará la condena en su casa.

Segunda razón. A principio de los noventa los socialistas impulsaron una instrucción de aplicación de redenciones extraordinarias de penas. Fueron los socialistas los que instaron a rescatar esta figura de la redención a través de una instrucción. Dichas redenciones se sumaban a las ordinarias, y tenían cabida en el Reglamento del año 56 –vigente entonces legalmente en lo que a redenciones de condena ser refería–. Se instruyeron normas para aplicar dichas redenciones extraordinarias a los penados por trabajos "intelectuales" (matricularse en la Universidad, escribir libros, aprobar el graduado escolar, participar en certámenes literarios...). En fin, a la redención ordinaria se le sumaba la extraordinaria y gentes como De Juana Chaos con cientos de años estaba en la calle en poco tiempo.

El escándalo fue tan grande en la época socialista que cuando llegó el PP quiso reformar el código penal para acabar con toda esa inmundicia... No lo consiguió, porque no tenía mayoría absoluta. Por fortuna, en la época del PP la Audiencia Nacional puso un poco de racionalidad en el "cachondeo" de las redenciones extraordinarias quitándoles las competencias a los jueces de Vigilancia Penitenciaria, y creó su propio juzgado de Vigilancia Penitenciaria para todos los juzgados por la Audiencia Nacional.

El PP, en fin, tuvo que someterse a aplicar la ley existente, empezando por cumplir la Constitución que insta a aplicar la ley más favorable para el reo, hasta que consiguió la mayoría absoluta, en el 2000, y reformó el Código Penal que acabó con el Reglamento del 56 y suprimió, definitivamente, la figura de la redención extraordinaria de corte franquista revitalizada por los socialistas.

A la luz de estas dos razones, dos breves argumentos, de ninguna manera el proceder moral del PSOE y el PP es comparable.

De Juana, como modelo
Pío Moa Libertad Digital 14 Marzo 2007

Con sus bestiales celebraciones de los asesinatos y sus jolgorios por las lágrimas y expresiones de angustia de los familiares de las víctimas, Dejuana representa cabalmente el espíritu de la ETA. Y con sus chulerías y jactancias exhibe su convicción de que está ganando y de que va a ganar frente al “estado español”, gracias a los “gorrinos”. He ahí a los asesinos, triunfantes, pisoteando el honor del estado democrático, burlándose de una justicia en gran parte despreciable, escupiendo sobre las víctimas, del brazo del partido más corrupto de la historia contemporánea de España y practicante también del terrorismo… Es difícil llegar a una abyección mayor, pero ahí nos han llevado.

Asombrosamente solo dos de cada tres españoles ven con alguna claridad lo que pasa, lo cual revela la ínfima calidad de la labor informativa del PP. La gente saca sus conclusiones de la misma evidencia de los hechos, no de las confusas explicaciones del PP, y menos todavía de sus actos –véanse los estatutos—. Basta que la canallería en el poder pretenda que Aznar hizo lo mismo, es decir, colaborar con los asesinos, para que se pierdan en disquisiciones de detalle. No es que el PSOE haya cedido al chantaje y el PP no. El PSOE no ha cedido a ningún chantaje, ha colaborado con la ETA en el chantaje a la democracia. El PP cometió algunos errores, pero los fue rectificando, y el partido GAL-Filesa no ha rectificado ninguno, los ha agrandado al máximo.

Con Aznar, la ETA fue reducida a la mínima expresión de toda su historia, augurando su no lejana liquidación definitiva. Con el rojete niñato iluminado y su pandilla, la ETA está ahora en la mejor posición política y acaso organizativa de su historia. Una posición que le permite hablar de “paz” y de amenazar con “romperla” si no se cede a su chantaje. El chantaje de los asesinos y los gorrinos, compinchados, a España y a la libertad.

Otra cosa muy propia de los gorrinos: con el dinero de todos, la miserable Junta de Extremadura está promocionando pornografía blasfema. Qué dirían estos macarras si alguien aplicara tales métodos al Islam o al propio PSOE, de historia tan cuajada de ladrones y chequistas.

Una vez más, la estupidez y la canallería, como diagnosticó Marañón. Una tradición a la que les es imposible renunciar.
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Odiseus:
Comentaba Gotzone Mora que le preguntan por todas partes qué se puede hacer. Tres cosas: organizarse, informar y movilizarse. A menudo se nos ocurren buenas ideas, pero que resultan inviables por falta de organización. Esto es, por tanto, lo primero. Pero las tres cosas han de ir juntas: organizarse para movilizarse e informar; informar y movilizarse, para organizarse.

El PSOE y la nación
España no es cosa de fachas
Cristina Losada Libertad Digital 14 Marzo 2007

Las críticas de la plana mayor del zapaterismo y de sus estrellas invitadas a la manifestación convocada por el PP, exponen el fondo de un conflicto, que no es actual, sino contemporáneo: tan largo o corto como esta democracia. Todo su esfuerzo se dirige a identificar a los que defienden la pervivencia de la nación con la extrema derecha. A que se vislumbren tras los símbolos nacionales los bigotillos y los brazos en alto del franquismo. A explotar el viejo tópico en el que se crió –nos criamos– buena parte de la izquierda bajo la dictadura y que, ya caducado, pasaría engordado por los nacionalistas a ese maletín de la señorita Pepis con el que se maquilla de emociones una progresía aburrida de sí misma: que eso de España es cosa de fachas.

Pero las reacciones de los dirigentes del PSOE no sólo alimentan una de las anomalías más estúpidas y peligrosas de las que han lastrado el sistema político, como es ésta de visualizar la nación como un residuo franquista. También revelan que ellos, los socialistas de cualquier guardia que esté de guardia, participan de la absurda idea de que España exuda, aunque no sabrían decir por qué, un tufillo reaccionario; que no está del todo bien ni es del todo presentable defenderla frente a quienes desean trocearla; que empeñarse en ello no es una actitud de "izquierdas" y, por lo tanto, no es decente, democrática y moderna. Se han explorado los complejos de la derecha, pero hete aquí uno de los mayores complejos de quienes persisten en presentarse como la izquierda y, a efectos de voto, la representan. De momento.

De momento, porque al final de la calle, quienes se encontrarán frente a frente no son las dos Españas de Machado y del tópico, otro más y por igual caduco. No son la España de izquierdas y la de derechas las que se ojean y disputan, aunque la izquierda oficial así lo haga creer para desdibujar su opción reciente: la de alinearse y aliarse con quienes llevan veintitantos años (la ETA, más) tratando de destruir la nación. Una meta que debió de parecerles muy lejana hasta que llegó un presidente para quien aquello que gobierna resulta tan discutido y discutible como la alineación del Real Madrid o el Barça. No. Lo que está en cuestión trasciende la antigua querella. Se trata de conservar el cuadro o de hacerlo pedazos. Las cesiones a ETA representan del modo más hiriente la liquidación de la nación, y por ello, no sólo levantan ampollas, sino también banderas. Pero no son las únicas señales de que ésta es la confrontación entre un proyecto civilizado y un plan retrógrado y delirante. Un plan perfecto para el nacionalismo y suicida para un PSOE que sólo ha querido ver sus ventajas y ahora se debate con los efectos imprevistos soltando bandadas de "aguiluchos" y soflamas de corte racista: por su físico los reconoceréis (a los franquistas, y eran todos el 10-M).

Izquierda y derecha se habían venido inclinando con genuflexión variable ante una ortodoxia dominante que prescribía como inconveniente, y poco menos que ordinaria, la reivindicación de España frente a los que abominaban de ella. Las minorías amedrentaban a quienes desobedecían el diktat y la mayoría achantaba, siempre tan prudente. Las manifestaciones y el movimiento cívico surgido al calor de las naves que quema ZP no habrán conseguido que el gobierno rectifique, pero han logrado algo quizás más importante: quebrar esa hegemonía ideológica y acabar con el pusilánime acatamiento de los tabúes que impedían expresar lo evidente: la voluntad de unión entre los españoles. España no es cosa de fachas sino de ciudadanos.

Tres años de proceso
F Domínguez El Correo 14 Marzo 2007

Si hubiera que buscar una palabra que simbolizara, en lo que concierne a la política antiterrorista, los tres años transcurridos desde la victoria socialista en las elecciones del 14-M esa palabra sería proceso. Luego cada uno le pone el apellido que más le conviene: proceso de paz, dice el Gobierno; proceso democrático, apostillan ETA y Batasuna; proceso de negociación con ETA, precisa la oposición.

José Luis Rodríguez Zapatero, en la campaña electoral del 2004, eligió la Feria de Muestras de Bilbao para exponer sus compromisos en política antiterrorista. En ese escenario se comprometió a mantener en vigor el Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo mientras subsistiera ETA. Una vez tomada posesión del cargo, comenzó a cambiar el lenguaje. Fue un cambio temprano pues ya en julio de 2004 el presidente hablaba de desarrollar una «agenda progresista» contra el terrorismo, pero sin concretar en qué consistía ni en qué se iba a diferenciar de la anterior.

Las diferencias, sin embargo, comenzaron a intuirse pronto, cuando en determinados ámbitos comenzó a extenderse la noticia de que ETA había enviado una carta al presidente sobre cuyo contenido se difundían versiones optimistas que todavía hoy no ha sido posible confirmar de manera objetiva. La carta, es cierto, existía, pero no parecía el primer mensaje intercambiado entre la banda y el PSOE a juzgar por la documentación interna de la organización terrorista cuya dirección, en febrero de 2004, un mes antes de las elecciones, debatió una solicitud procedente de un dirigente socialista para mantener un contacto oficial.

De esa forma, cada parte, el Gobierno socialista y ETA, exponía ante la otra su disposición al diálogo, disposición que se mantendría a pesar de que en agosto de 2004 la banda reanudaba la colocación de bombas tras una interrupción acordada a raíz de los atentados del 11-M. Se mantendría también a pesar de los intentos de cometer asesinatos por parte de ETA a principios de 2005, que no se consumaron unas veces por azar y otras gracias a la acción policial.

Desde finales de 2004, en las filas del PSE-EE comenzaban a extenderse rumores sobre la inminencia de una tregua de ETA, aunque todavía tardaría en materializarse quince meses, tregua que estuvo precedida de contactos directos secretos, además de gestos públicos.

En la medida en que el Gobierno reafirmaba su disposición al diálogo con ETA y Batasuna, aumentaban las distancias con el primer partido de la oposición que quedarían consagradas en el acuerdo del Congreso de los Diputados del 17 de mayo de 2005 por el que, con el voto en contra del PP, se daba el visto bueno a los contactos con la banda si ésta ofrecía muestras de querer abandonar las armas. El Gobierno cambió en ese momento de manera definitiva el apoyo del PP por el de la suma de todas las minorías parlamentarias. La unidad estratégica alcanzada cinco años antes con el Pacto Antiterrorista acabó ese día, aunque todavía hoy nadie quiere admitir que ese acuerdo ha muerto.

El alejamiento del PP fue acompañado de un acercamiento al nacionalismo vasco, en concreto al 'PNV de Imaz', ya que la sintonía se ha alcanzado entre Zapatero y el presidente de la formación nacionalista, mientras se mantienen las distancias con el lehendakari. El presidente del Gobierno, sin embargo, ha jugado a cuidar los contactos con Ibarretxe, a pesar de las discrepancias, escuchándole, pero como quien oye llover. Con el que realmente se ha establecido una relación de entendimiento ha sido con Josu Jon Imaz, tal como el propio Rodríguez Zapatero se encargó de resaltar en la comparecencia efectuada en el Congreso de los Diputados el pasado mes de enero. Esa relación había estado precedida por un canal de comunicación que desde hace muchos años tienen abiertos los dos químicos, Imaz y Alfredo Pérez Rubalcaba, ahora ministro del Interior.

En la lógica de Zapatero subyace la idea de que el PNV puede jugar un papel de contención del nacionalismo representado por ETA y Batasuna. Para ello ha buscado implicar de lleno al PNV en 'el proceso' haciéndole participar en las conversaciones secretas que se han mantenido con Batasuna en las que se ha hablado de autodeterminación y Navarra, pero de las que no se ha informado nada a nadie.

Probablemente, una gran parte de las desconfianzas del PP en este momento proceden de la sospecha de que en esas conversaciones se han producido pactos secretos con el nacionalismo.

f.dominguez@diario-elcorreo.com

La manifestación
José Luis Manzanares Estrella Digital 14 Marzo 2007

La manifestación del sábado por la libertad y contra toda concesión al terrorismo fue un espectáculo impresionante. Su razón inmediata ha sido la excarcelación del etarra De Juana Chaos, que pronto se irá del hospital a su casa, pero antes se habían ido acumulando otros síntomas inquietantes para el futuro de España. Siguen la violencia callejera, con víctima mortal incluida. Aumentan las extorsiones. La ilegalizada Batasuna ha vuelto descaradamente a la vida pública. A Otegi se le recibe como representante de aquella organización proscrita. Se roban automóviles, armas y explosivos. Vuela por los aires un aparcamiento de Barajas. Mueren dos personas. Pero no pasa nada. O sí; el entramado terrorista está más exultante y envalentonado que nunca. Por algo será.

Fue una manifestación multitudinaria, con un mar de banderas españolas y vivas a España, porque el deseo de derrotar al terrorismo no es patrimonio de un solo partido político. Se trata de nuestro destino colectivo, de nuestra dignidad y de nuestra patria. Y los muchos españoles que rechazan la política del Gobierno en cuestión de tanta importancia no sólo pueden, sino que deben ejercitar sus derechos constitucionales de manifestación y libre expresión. Nuestros gobernantes sabrán así de primera mano lo que piensan los titulares directos de la soberanía popular o al menos un elevado porcentaje de ellos. Un testimonio masivo como éste no será fácilmente desvirtuado por encuestas o guerras de cifras.

Fue, además, una manifestación modélica, cívica y pacífica, sin incidentes de ninguna clase. Se defendió la unidad de España, patria común de todos los españoles según proclama la Constitución. Y se advirtió de que en ese punto no caben ni complacencias ni transacciones ni guiños hacia quienes intentan chantajearnos con el terror. El futuro de la nación española está muy por encima de cualquier sigla partidista.

Tildar de extrema derecha a los centenares de miles —o a millones— de españoles que se manifestaron en el centro de Madrid es una falacia insensata. No vale manipular la realidad adversa para poder alancearlo mejor. Y menos aún con el esquema cainista de un pasado que la Transición y la Constitución cerraron con un arrollador respaldo popular. Resulta, además, que la oposición a la excarcelación de De Juana Chaos y a todo lo que esta línea de actuación significa es mucho mayor que lo que la reflejada en la misma manifestación madrileña. A sus innumerables asistentes habrá que sumar la cifra de aquellos otros españoles que, compartiendo la crítica al Gobierno por este llamado proceso de paz, no quisieran atender a una convocatoria de un partido que no es el suyo.

Ya iba siendo hora de que los españoles nos presentáramos como tales, sin complejos frente a las minorías separatistas. En la capital de España han ondeado millares de banderas españolas y han sonado los acordes del himno nacional. Elemental, querido Watson.

Navarra como objetivo
Lorenzo Contreras Estrella Digital 14 Marzo 2007

Concluida la cuestión del ‘caso De Juana’, lo que se avecina es otra polémica o controversia también relacionada con los precios que ETA-Batasuna exige para una paz que en último término no será tanto una paz como un armisticio más o menos duradero, pero siempre armisticio. O sea, suspensión de hostilidades hasta que otros intereses apremiantes para las ambiciones nacionalistas surja en el horizonte político.

Esa otra tensión, controversia o pugna, como quiera llamársela, es la anexión de Navarra por el País Vasco y su integración por grados en la llamada Euskal Herria. Los actuales gobernantes del Viejo Reino, empezando por Miguel Sanz, están persuadidos de que Navarra se encuentra “sobre la mesa de negociación” entre Zapatero y ETA-Batasuna, con el PNV al acecho como parte interesada que no desaprovechará la ocasión de participar en la renta política del botín territorial.

Con Navarra —o Nafarroa— convertida en moneda de cambio para esa supuesta paz en la que ZP basa el grueso de sus posibilidades de conservar el poder, el partido gobernante en el territorio, la UPN de Miguel Sanz, sabe que el naufragio electoral de las pretensiones anexionistas representa la otra cara de la moneda, es decir, la consolidación del actual régimen de la Navarra foral o, por lo menos, el alejamiento temporal del riesgo planteado.

Sanz ha convocado una manifestación para el sábado en Pamplona, y allí estará la plana mayor del PP, con Rajoy a la cabeza. Lo primero que al líder autonómico se le ha ocurrido como baza esencial para alcanzar el éxito frente al nacionalismo vasco-navarro es el recurso a un arma o instrumento político que todos los partidos emplean para rebatir al adversario: la imputación de mendacidad. Unos y otros proclaman en efecto que el enemigo —más que adversario en esta situación— miente. La fórmula elegida por Sanz reproduce el esquema de un programa televisivo y se enuncia así en palabras del propio dirigente: “Cuando pregunten a Zapatero si ha liberado a De Juana por razones humanitarias, dirá que sí y el polígrafo dirá que no dice la verdad. Cuando le pregunten si es verdad que detrás de esa liberación hay algunos acuerdos ocultos en relación con Navarra, dirá que no y el polígrafo dirá que no dice la verdad”.

La invocación del “polígrafo”, término aplicado a la conocida máquina de la verdad o detector de mentiras, permite a Sanz volver por pasiva la utilidad del aparatejo: “El polígrafo dirá que yo digo la verdad cuando afirmo que Navarra está y sigue estando en el punto de mira de Batasuna- ETA en el proceso de negociación que no ha sido interrumpido por los atentados de Barajas”.

La argumentación de Sanz parece sólida, en la medida en que es ampliamente secundada: “Los terroristas nunca van a dejar de ser terroristas”. El presidente navarro aplica su atención a una circunstancia que considera significativa: el Gobierno de Zapatero guarda silencio y no informa sobre la negociación que tiene abierta con Batasuna-ETA respecto a la Comunidad en disputa. Dice Sanz que algunos dirigentes del PSN (Partido Socialista Navarro) comparten sus puntos de vista, pero duda de que desde Madrid se les permita exteriorizarlos.

En el partido socialista de allí sigue siendo líder formal Carlos Chivite, pero Zapatero impidió desde la Moncloa que ganara las elecciones primarias de su organización e impuso a Fernando Puras como candidato a la presidencia del Ejecutivo navarro. Puras es un político tibio y ambiguo, naturalmente sintonizado al sentir de ZP. Cree que la movilización promovida por Sanz es inútil o sin fundamento porque, a su entender, “no hay ninguna posibilidad de que el futuro de Navarra sea negociado por el Gobierno con ETA-Batasuna”. Añade que la sospecha de que se negocia sobre ese futuro “es una mentira y una infamia”. Según tal estimación, todo sería por parte de Sanz estrategia electoralista. Le respalda en esa interpretación la diputada de Nafarroa Bai Uxue Barkos, para quien el llamamiento a la manifestación de Pamplona ha sido diseñada por Génova 13.

La negación de que haya pretensiones anexionistas sobre Navarra por parte del nacionalismo vasco tropieza con distinta valoración del conocido abertzale Floren Aoiz, según el cual sólo hay dos proyectos nítidos para Nafarroa: el de la Navarra foral y española y el de la izquierda abertzale que pasaría, y para Aoiz pasa, por una Navarra protagonista de la unidad de los territorios vascos.

¿Unidad de los territorios vascos? ¿Y eso cómo se llama? ¿No se llama anexionismo más o menos encubierto e incluso sin encubrir?

El ensayo general de Iñaki
ANDRÉS MONTERO GÓMEZ /DIRECTOR DEL INSTITUTO DE PSICOLOGÍA DE LA VIOLENCIA El Correo 14 Marzo 2007

Si todos los presos de las cárceles españolas se pusieran en huelga de hambre, habríamos solucionado de golpe la política penitenciaria. Los domicilios de cada condenado se convertirían en prisiones improvisadas y los hospitales en casas de acogida de tránsito para el reo en riesgo de muerte. Obviamente, es un planteamiento que no tiene el mínimo sentido. Sin embargo, si descontextualizamos el caso de Ignacio de Juana Chaos, eso es exactamente lo que ha ocurrido. Cualquier preso normal de las Españas estará preguntándose si le saldría rentable situarse en estado de inanición para regresar a su casa.

El inconveniente con la solución proporcionada a De Juana no es que le haya sido aplicado el segundo grado por problemas de salud. Esa medida está prevista para cualquier preso. Lo disfuncional en el caso del terrorista de ETA es que la modificación de la situación penitenciaria, y la decisión gubernativa y judicial que la respaldan, hayan venido inducidas por el propio preso.

La amplia legislación procesal, penal y penitenciaria prevé innumerables circunstancias a tenor de las cuales se atenúan tanto la responsabilidad criminal como las situaciones post-procesales de alguien que ha transgredido la ley. Estas atenuaciones de pena o de cumplimiento, incluso eximentes en algunos casos, no se aplican cuando es el propio sujeto el que las fabrica con el propósito de beneficiarse torticeramente de unas condiciones que están previstas, en la mayoría de los supuestos, para ofrecer un tratamiento legal menos punitivo para la concurrencia de enfermedad. Cuando un toxicómano delinque en pleno síndrome de abstinencia con el fin de obtener droga se le aplica un atenuante en la condena porque se entiende, primero, que la toxicomanía es una enfermedad y, segundo, que esa enfermedad ha influido directamente en su conducta de transgresión, disminuyendo la capacidad del sujeto para conducirse a sí mismo bajo el control total de su voluntad. La atenuante de toxicomanía no se aplica nunca, en cambio, si el sujeto ha decidido drogarse para delinquir, es decir, utilizar la droga y sus efectos desinhibidores para facilitar la comisión del delito. Es decir, el toxicómano que delinque es tratado (parcialmente) como un enfermo, pero el delincuente que se droga es tratado como un criminal.

La atenuación del grado penitenciario de Ignacio de Juana ha venido condicionada por una coacción. Esto es incuestionable, se disfrace como se disfrace. El miembro de ETA ha logrado el beneficio penitenciario fabricando él mismo la causa para obtenerlo. Si el preso no hubiera sido un terrorista de ETA, probablemente la decisión judicial y gubernativa de trasladarle a Donostia no se habría producido nunca, salvo que lo trasladado hubiera sido su féretro. Sin embargo, Ignacio de Juana Chaos es un preso de la banda terrorista ETA y, en función de esa cuestión y no de otra, se ha tomado la decisión. Es una premisa que debemos tener clara para aplicar esa cualidad propia de los ciudadanos libres de una democracia moderna a la que deberíamos abrazarnos como un tesoro: la capacidad de analizar las noticias con juicio crítico y luego decidir en consecuencia.

La grandeza de la democracia atenuando las penas a presos enfermos, o aceptando que un delirante que asesina a un transeúnte porque le confunde con un extraterrestre tiene que ingresar en un psiquiátrico penitenciario, no se tiene en cuenta cuando la auspicia la extorsión criminal. Todo lo contrario, la grandeza de la democracia suele bloquearse ante la extorsión. Cuando se ha aplicado la grandeza de la democracia a Ignacio de Juana Chaos no ha sido en el capítulo penitenciario, sino en el capítulo político. Y ahí se juega con otras claves. Es lo que hay que entender y lo que la autoridad competente no explica, no quiere explicar o prefiera no explicar. El Gobierno de Zapatero ha pecado de complejo en este asunto y por ello va a pagar las consecuencias de manipulación de la opinión pública que está instrumentando el Partido Popular. Tal manipulación es tan sencilla como que el propio Ejecutivo socialista le ha facilitado el argumento, un argumento ficticio con el que el Gabinete de Zapatero ha pretendido disfrazar, a mi modo de ver innecesariamente, la realidad de Ignacio de Juana.

Si se dice que se ha (prácticamente) liberado a Iñaki de Juana por razones de salud tras una huelga de hambre, enseguida se nos vienen a la mente las imágenes de Miguel Ángel Blanco y de José Antonio Ortega Lara... ¿Pero qué esperaban? ¿No habría sido más sencillo aguardar a que De Juana se muriese? ¿No habría sido más claro decirle a la opinión pública que se transfiere al preso de ETA a una cárcel de Euskadi como elemento para facilitar la desactivación de ETA? Claro, ello habría exigido que Zapatero argumentara ante la población que continúa pensando que la negociación con ETA sigue en marcha a pesar del atentado de la T-4. Pues hágalo, presidente. Si se explica bien, la población entiende eso mejor que las mentiras que huelen a podrido y que pueden ser instrumentadas fácilmente por grupos interesados. Por este camino, hasta un Rajoy plenamente amortizado va a ganar las elecciones generales.

Ahora que el PSOE va a desplegar una campaña de comunicación para ilustrarnos sobre el dosier de Iñaki de Juana, seremos capaces de comprobar si Zapatero ha aprendido las lecciones de (in)comunicación de su predecesor en el cargo. La realidad penitenciaria del terrorista de ETA ha sido ablandada porque el Supremo ha permitido, legalmente, que así lo fuera reduciendo su condena. Por esta razón, el juez de Vigilancia Penitenciaria no ha tenido obstáculo para aplicar la legislación penitenciaria. Éste es el envoltorio con que se ha dulcificado el caramelo que se ha administrado a la opinión pública. El relleno de ese caramelo es que Ignacio de Juana Chaos es el laboratorio que sirve de ensayo general a las medidas de suavización que los presos de ETA recibirán, necesariamente, en caso de que un entendimiento con la banda terrorista tenga traducción real en su abandono de la violencia. Lo que ha ocurrido con Iñaki de Juana sucederá con más de un terrorista encarcelado, esta vez sin que llegue ninguno a la huelga de hambre. Y eso será así porque siempre se ha argumentado, incluso por la derecha política, que lo único que cabría negociar con ETA, si acaso, iba a ser la situación de sus presos. En efecto, es algo aceptado, pero no antes de que ETA se desactive. De manera que Iñaki de Juana es un ensayo general de la reordenación penitenciaria en el patio de ETA si el empeño negociador de Zapatero fructifica. Cuanto antes vayan administrando esta dolorosa vacuna a la población y a las víctimas, antes podrá posicionarse el ciudadano sobre si está dispuesto a pagar el precio.

Lo de ETA, un suponer
Juan Carlos Escudier El Confidencial 14 Marzo 2007

Las grandes preguntas se hacen en dos palabras; lo que cambian son los enunciados. Si Zapatero sabía que la excarcelación del etarra De Juana Chaos no le iba a convertir en el personaje más popular al sur de Burgos, si era más que previsible que una medida semejante fuera inmediatamente aprovechada por el PP para escenificar por enésima vez la rendición de Gobierno ante ETA, si arrostrar un desgaste así es una temeridad en un año electoral, si su propio partido tendría que merendarse tantos sapos que hasta la supervivencia de los batracios correría peligro, ¿por qué demonios lo ha hecho? ¿Por qué?

Antes del atentado de pasado 30 de diciembre, la respuesta hubiera sido intuitiva: el presidente dispone de razones y de información que el resto de la humanidad desconoce, y esta medida impopular es una jugada más en el complicado tablero de ajedrez de la negociación con ETA. Ocurre que en estos momentos no hay razones lógicas, porque ni siquiera debería haber tablero en el que ese movimiento de peón tuviera sentido. En conclusión, nos hallamos ante lo inexplicable, o si se prefiere, ante lo inexplicado, y el entendimiento medio nos llega para la cotidiano pero no para la metafísica.

De Zapatero siempre se ha elogiado esa capacidad suya para asumir riesgos, como si la política fuese una cosa muy aburrida que necesita de vez en cuando salpimentarse de emociones fuertes para que el presidente pueda cambiar el traje y la corbata por el disfraz de Indiana Jones. Si estuviéramos en una de esas aventuras, no tendríamos que preocuparnos, porque ya se sabe que el bueno encuentra el arca, el cáliz o la tibia de Nepomuceno y, al mismo tiempo, se lleva a la chica, pero es que ya no sabemos de qué película estamos hablando porque existe el riesgo de que a este hombre le hayan cambiado el guión en un descuido y se quede hasta sin sombrero.

Volviendo a la respuesta a la gran pregunta, sólo cabe especular. Supongamos, como se ha dicho, que la prisión atenuada a De Juana obedece a razones legales y que el Gobierno es muy mirado para estas cosas. ¿Por qué no se acerca a los presos de ETA a las cárceles más próximas a sus domicilios, tal y como establece la ley, o por qué no se concede la libertad condicional a alguno de los presos que ha cumplido más de las tres cuartas partes de su condena, como prevé la misma ley?

Supongamos, como también se ha dicho, que la excarcelación de este etarra viene motivada por razones humanitarias. ¿Por qué no se ha aplicado el mismo trato a la media docena de internos de la banda con graves dolencias, cuya excarcelación iba a constituir el primer gesto del Gobierno en la negociación con ETA?

Supongamos que, como finalmente se ha argumentado, el desenlace del ‘caso De Juana’ es una muestra de la inteligencia política gubernativa, es decir, que forma parte de un plan perfectamente diseñado. Supongamos que con ella se pretende desactivar la kale borroka; supongamos también que, tras este gesto, Batasuna estaría dispuesta a abrazar la fe democrática, a cambio claro de que se le permitiera estar presente en las instituciones vascas; supongamos además que ETA y su entorno están muy arrepentidos de haber volado el aparcamiento de la T4 y haber asesinado a dos personas; y supongamos, por último que, en compensación, la banda habría prometido un nuevo comunicado en el que tiene escrito cien veces la frase “no volveré a matar”. ¿No quedaría Zapatero a expensas de que ETA y Batasuna cumplieran si palabra? ¿Acaso es inteligente confiar en la palabra de esos sujetos?

La mayoría de españoles había apoyado que el Gobierno buscara el fin dialogado del terrorismo. Tras el atentado de Barajas, esa misma mayoría habría disculpado el optimismo del presidente del Gobierno y hubiera apoyado el retorno a una política de firmeza contra ETA. Esos mismos españoles entenderían que, pasado un tiempo prudencial, este mismo Gobierno u otro distinto retomara el camino del diálogo para poner punto y final a la violencia. Lo que nadie puede entender es esta obcecación absurda, cuando si alguien sabe que su tiempo se ha acabado es ETA y si alguien tiene verdadera urgencia para volver a las instituciones es Batasuna. Son ellos los que tendrían que convencernos –y lo tienen difícil- de que sus intenciones han cambiado y es a ellos a quienes corresponde hacer gestos significativos, más allá de la retórica de Arnaldo Otegi. Todo lo demás es, como se ha visto, un suponer.

Recuperar el Estado de Derecho
LÍNEA EDITORIAL minutodigital 14 Marzo 2007

Ha llegado el momento de acabar con cualquier atisbo de complejo que perjudique gravemente al buen funcionamiento del Estado de Derecho. Por eso, entendemos que ha llegado el momento de hablar claro y decir, tal y como lo ha hecho Zaplana, que el PSOE no ha creído en el poder del ordenamiento jurídico para acabar con el terrorismo por lo que optaron, en su momento, por la creación del GAL y ahora lo hacen con el sometimiento a los chantajes de la banda terrorista.

Y es que no se puede defender la legalidad vigente sin atacar a las constantes mentiras que han producido la crispación en la que nos hemos visto envueltos en los últimos tres años. No es cierto que el PP se plegase a los dictados de ETA liberando a los presos que, según la normativa vigente, accedían a los beneficios que otorga la actual política penitenciaria. Comparar esos actos con la bajada de pantalones, televisada, fotografiada y narrada, que ha supuesto la virtual liberación de De Juana es un insulto hacia el pueblo español.

Aquí es cuando los dirigentes del PP deben apuntalar su mensaje y ser contundentes en la respuesta. No estamos jugándonos unas elecciones donde hay que contemporizar en busca del voto de ese millón y medio de personas que fluctúa según el estado en que se encuentren. Hoy en día hay más de media España crispada aguantando los ataques a la unidad nacional, a la tradición y cultura católica y soportando la prepotencia y las risas de personas como Pepe Blanco, Rubalcaba o López Garrido que no pasarán a las grandes páginas de la Historia de España. No se juegan solamente el Gobierno de la nación sino la propia supervivencia de esta.

El papel de Navarra es crucial. Es imprescindible que UPN siga gobernando en esa región, española y foral, para que no caiga en manos batasunas. Pero la gravedad del hecho es que si, al final, el Gobierno navarro traidor estuviese compuesto por socialistas y abertzales, su “victoria” no se hubiera producido sino por un escaso margen en una sociedad dividida en unas posturas peligrosamente enfrentadas. Y así, en Cataluña, Vascongadas y Galicia donde, no lo olvidemos, el PP ha sido relegado al ostracismo a pesar de contar con trece puntos porcentuales más de votos que el PSGa en las últimas elecciones. Hay que quemar las naves para conseguir, como única salvación para el Estado de Derecho, que el PP obtenga una mayoría absoluta que recomponga la situación actual. Y si no fuera así, los populares deberán tener preparado un plan B para no abandonar a esa media España que se siente acosada permanentemente.

Punto de inflexión
Eduardo García Serrano minutodigital 14 Marzo 2007

ZP y su gobierno son la obra de una generación desleal que se ríe de las víctimas. Ninguno de ellos encanecerá en el honor porque ante el terrorismo y su chantaje hacen más uso de las espuelas que de la espada, vuelven grupas y huyen a los prados de la Arosdia donde cortan flores para ofrecérselas a ETA mientras bailan con De Juana sobre las tumbas de las víctimas para olvidar la sangre, las lágrimas de España y la verguenza de la claudicación. Por eso el fiscal general del PSOE, que no del Estado, acaba de decir que no entiende la movilización popular contra el Gobierno en las calles de España porque, al fin y al cabo, últimamente no ha habido casi muertos.

Su miseria moral es tan evidente como su servilismo político. Para Cándido Conde Pumpido y para la mano que le echa de comer parece ser que es sólo una cuestión de número, de cantidad, de cifras. Claro que, como él y ZP llegaron al Poder sobre una fosa voraz de 192 muertos, tres muertecitos más últimamente no son casi nada.

Si con 192 cadáveres despedazados sobre la mesa del forense fueron incapaces de aplazar unas elecciones generales porque el rebufo del miedo, la inercia de la sangre y la coyuntura política les regalaban una victoria que las urnas, en condiciones normales, les negaban, no van ahora a romper la negociación con ETA por un quítame allá tres muertitos de nada. Dos en un "accidente terrorista" en Barajas, y un ancianito, que casi no cuenta, fallecido por una chiquillada de la kale borroca.

Es desolador y es devastador pues no hay crimen, traición o claudicación que merezcan reproche si han sido coronados por el éxito electoral, pues bajo su luz millones de votantes lo olvidan todo y reciben con salvas la mentira de unas promesas que no valen el papel sobre el que están escritas, la traición a las víctimas y la humillante rendición del Estado, mientras todos ellos, siguiendo al pie de la letra las consignas que el forraje propagandístico del partido les suministra a diario a través de sus poderosísimas terminales periodísticas, se entretienen en el jueguecito de objetivos menores y tratan de que el adversario político pierda seguridad y se desangre en el estéril debate del "y tú más". Temen el conocimiento y aman la ignorancia. Tienen derecho al voto, pero han renunciado voluntariamente a la primordial obligación de los hombres libres: pensar por sí mismos. Por eso su única "patria" es el partido y su única verdad la consigna que vomite Pepiño Blanco, hoy Almunia, ayer, y Borrel, ante ayer.

No sé que conclusiones sacará Mariano Rajoy de la esperanzadora y emocionante manifestación del sábado en Madrid. Para mí supuso un punto de inflexión a partir del cual no se puede hacer política ni gobernar como hasta ahora se ha venido haciendo. La voluntad y la esperanza que inundaron Madrid claman para que las fuerzas centrífugas que separan a los españoles se desvanezcan ante la desbordante energía centrípeta de un gobierno no fragilizado por ese chantaje institucional, al que tanto el PSOE como el PP se han doblegado siempre, que es el consenso con los separatistas que han hecho una religión del odio a España y de la tarea de saquearla.

Fiesta en Pamplona
POR CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 14 Marzo 2007

Durante estos días podemos comprobar cómo ciertas gentes de la derecha se resisten a creer que el PSOE termine por colaborar en Navarra con la realización del sueño de Euskal Herría que acarician los independentistas vascos. Si sucediera tal cosa, ¿acaso no se rebelaría la mayor parte de los socialistas navarros?, se preguntan. Es conmovedora esta fe de la derecha en el patriotismo, en la coherencia y en la independencia de los militantes socialistas.

La polémica sobre la posición que puedan mantener los socialistas ante el proyecto de ETA de anexionar Navarra al País Vasco es un capítulo más. ¿El penúltimo? Llevamos años con esta peligrosa experiencia de confiar en la política de la izquierda que al fin termina en unos resultados catastróficos desde el punto de vista de los intereses nacionales. Como si no hubieran sido suficientes las pruebas de monolitismo que ha venido dando el PSOE cada vez que sus dirigentes han planteado a los militantes cuestiones tan comprometedoras como el proyecto de Estado plurinacional o como la legalización del Partido Comunista de las Tierras Vascas o la aprobación del Estatuto catalán. Sin el testimonio de una sola «deserción».

La excarcelación de De Juana Chaos ha arañado la conciencia de algunos compañeros de viaje del PSOE. Eugenio Trías, tan entusiasmado con la línea que venía siguiendo Zapatero, se ha quedado desconcertado. Para Fernando Savater ha sido el primer gran error del líder socialista. De Joaquín Leguina no se espera el heroísmo de Rosa Díez, pero sí que deje de rezongar por los círculos madrileños, políticos y laicos, y diga claramente lo que piensa.

Yo entiendo que la derecha se haya venido resistiendo durante estos años a reconocer la naturaleza de la izquierda. Realmente es muy inquietante hacerse a la idea de que los socialistas y los (ex) comunistas se hayan pasado a las posiciones de confederales e independentistas especialmente cuando éstos siguen defendiendo el terror como método. Pero, ¿no es peor, acaso, escudarse en la ignorancia, en la estupidez o, quizá, en la mala fe? Por eso creo que la noticia de la manifestación del sábado en Pamplona es muy buena señal.

España es una gran nación
POR JAIME MAYOR OREJA ABC 14 Marzo 2007

ESTE título podría resumir la extraordinaria movilización que muchos españoles protagonizamos el pasado sábado en las calles de Madrid: España no se merece la actual negociación política entre su Gobierno y ETA. Confío en que el sentido común de una gran mayoría de los españoles haga valer este título. Pero la peligrosa dinámica política en que nos encontramos y la perversidad de la estrategia que anima a este Gobierno me mueven a escribir unas líneas para unir mi voz a la de tantas gentes de bien que quieren defender la autenticidad de España, de una España consecuente con los valores que han hecho de ella una gran nación, y de una España fuerte, que es su más sólida opción política en un mundo globalizado.

Ya sabemos que la estrategia actual del Gobierno de Rodríguez Zapatero y de su ministro del Interior consiste en negarlo todo. Si se les escucha con cierto detenimiento no hay riesgos, no hay proceso de paz; ni mucho menos una negociación política entre ETA y el Gobierno, ni ha habido chantaje en el caso de De Juana Chaos, ni Navarra tiene riesgo alguno de ser gobernada por los nacionalistas, ni la legalización de hecho en estos meses de ETA-Batasuna y, de la que de modo efectivo -con las siglas que fueran- se va a producir en los ayuntamientos vascos... Nada tiene que ver con este proceso.

No hay nada, nada existe: todo es un invento de una derecha radical, por lo que cabe preguntarse: ¿es que hemos enloquecido al mismo tiempo millones de españoles por nada, para pasar un sábado por la tarde en una manifestación? Si no existe nada, entonces ¿por qué el «mal llamado proceso de paz»? ¿Por qué el alto el fuego permanente en España o la tregua en Cataluña? ¿Es que el Partido Popular y algunos medios tienen ahora una capacidad casi infinita de movilización y comunicación, basado en la nada? Aunque sólo sea por reducción a lo absurdo, sabemos que estamos viviendo una gran mentira protagonizada por el Gobierno.

No creo faltar a la verdad, ni incurrir en exageración, al considerar extremadamente radical, incluso, si se quiere, de extrema izquierda, algunos aspectos claves del proyecto político del señor Rodríguez Zapatero, que quiere disimular anticipándose a calificar de extrema derecha las ideas que defiende el Partido Popular, pues esta conclusión puede perfectamente extraerse de la acumulación de hechos ya constatados:

-Su personal venganza histórica, realimentando todos los viejos resentimientos que creíamos superados en la Transición.

-Su progresiva aceptación de las crecientes exigencias nacionalistas, en detrimento de la fortaleza del Estado.

-Su significativa política exterior, que le lleva a mantener relaciones preferentes con dictadores hispanoamericanos.

-Su agresividad respecto a los valores tradicionales, religiosos y del propio concepto de familia.

-Su negación del derecho de los padres a elegir libremente la educación de sus hijos.

En definitiva, toda una revolución desde el poder con un gran objetivo: construir y dibujar una España irreconocible respecto de nuestra España constitucional.

Por lo que se refiere a los nacionalismos, resulta evidente su radicalización, la insaciabilidad de su ambición y el impulso que han recibido de la organización terrorista ETA, que tiene dos momentos determinantes: Estella y Perpiñán. En este caso, el objetivo es distinto; el diseño es lisa y llanamente para la ruptura.

El Pacto de Estella supuso la incorporación de todo el nacionalismo vasco al proyecto de construcción nacional de Euskal Herria, propugnado por ETA desde su nacimiento como su razón de ser y que a partir de este momento se ha constituido en el objetivo común de todos los nacionalistas.

Lo vamos a ver en las próximas elecciones municipales y forales, en las que el nacionalismo vasco va a librar la primera de sus dos grandes batallas políticas, intentando la anexión de Navarra para pasar, después, a la segunda y definitiva, que será la reivindicación del derecho de autodeterminación.

Las conversaciones mantenidas en Perpiñán entre los representantes de la organización terrorista y Esquerra Republicana de Cataluña, que dieron lugar a una tregua en esta comunidad, sirvieron para sumar a los radicales y nacionalistas catalanes a un proceso de debilitamiento del Estado, que ETA necesitaba para conseguir unos objetivos imposibles contra un Estado fuerte.

Y así asistimos hoy a un intento de conjunción de estos dos proyectos: el de la España irreconocible del señor Rodríguez Zapatero y el de la ruptura desde la organización terrorista ETA, que el presidente del Gobierno español ha prologado y alimentado mediante la apertura de un disparatado proceso de reformas estatutarias, la legalización de hecho de Batasuna y los favores a De Juana Chaos.

Rodríguez Zapatero, empeñado en devolver la esperanza a ETA y en provocar el desasosiego al Partido Popular, debe saber que, en mi opinión, esta conjunción está condenada al fracaso, pues la autodeterminación, la esencia para ETA de esta negociación, es un obstáculo insalvable desde cualquier punto de vista, pero que, eso sí, permite al Gobierno seguir manteniendo una mayoría parlamentaria, aislando simultáneamente al PP, y a la organización terrorista avanzar y alimentar su proyecto de ruptura.

Frente a tanta quimera, anacronismo, totalitarismo e injusticia, estoy convencido de que hay una gran mayoría de españoles que creen que España es nuestra auténtica realidad política y nuestra realidad nacional; que España es una gran nación y la única garantía de un futuro en libertad y bienestar para todos los españoles, o, lo que es lo mismo, la única garantía del bien común, que debe ser el único objetivo de la acción política.

Sin pretender ser exhaustivo, creo que puede decirse que España es una potencia histórica, con importantes hitos que culminan en la modélica transición a la democracia, una potencia cultural y económica y, sobre todo, una sociedad con iniciativa, con ilusión, con un empuje que nunca habíamos tenido, componentes de una gran nación cuya condición nos lleva a pensar que la acción política en todas las áreas de gobierno debe ser precisamente de signo contrario al que le imprime el señor Rodríguez Zapatero.

Muchos millones de españoles se han manifestado ya en la calle por la defensa de estos valores, pero el señor Rodríguez Zapatero sigue empeñado en dirigir su acción política en sentido contrario, y no hay señal más evidente de ello que su indigna actitud ante la organización terrorista ETA, que como miembros de una gran nación no podemos aceptar. Al parecer, solamente el PP parece dispuesto a representar a esta gran mayoría de españoles y los valores que con tanta dignidad están defendiendo.

Solamente tenemos que exigirnos la mayor decisión y la mayor determinación en la defensa de España como una gran Nación.
Portavoz del PP en el Parlamento Europeo

Las cosas que de verdad se esconden bajo los pliegues de la bandera
Graciano Palomo elsemanaldigitall 14 Marzo 2007

Si el presidente del Gobierno quiere una explicación de por qué tuvo el éxito que tuvo, en un mar rojigualda, Mariano Rajoy este sábado, le apuntamos unas cuantas por si le son útiles.

14 de marzo de 2007. Ignoro si el 27 de mayo será la antesala de la victoria de Mariano Rajoy dentro de unos meses. Pero es un hecho cierto que el pasado 10-M, a los acordes del himno nacional (¡ya está bien de esconderse ante el nacionalismo de vuelo gallináceo!), ganó una formidable batalla, justamente en el que históricamente ha sido el predio de la izquierdona: la calle.

El presidente Rodríguez Zapatero lleva tres años hurgando, estúpidamente, en el corazón del pueblo y éste (o una parte del mismo) le ha vendimiado. Punto. Porque son muchas las lecturas que se pueden hacer de esa riada humana, pero la esencial desde mi punto de vista es ésta: dedíquense, señores políticos, a cosas serias, dejen de jugar con nuestro presente y poner en almoneda nuestro futuro, porque de lo contrario no respondemos. O ¿es que no hay ni un sólo problema serio al que tengan que hincar el diente?

Le voy a relatar, señor presidente, a bote pronto, algunos de los más perentorios que, Su Excelencia, con el inmenso pesebre para ganapanes que se ha construido con dinero público, no es capaz de poner en candelero.

- El 80% de la población española vive con menos de 1500 euros al mes… Y usted presumiendo de rico.

- El déficit comercial español (para que usted se entere, la diferencia entre lo que se importa y lo que se vende en el exterior) alcanza cifras escalofriantes. Tendrá como corolario el cierre de empresas y el aumento del paro.

- La industria del ladrillo se evapora, van a desaparecer 200.000 puestos de trabajo y no saben dónde meter a los parados.

- Los mejores talentos científicos y técnicos tienen que emigrar porque aquí todos son palabras, programas vacuos y humo.

- Los grandes problemas estructurales (agua y energía) están al mismo nivel que hace cien años. Eso sí, hay mil oficinas públicas que teóricamente se dedican a resolver esos problemas.

- La calidad de la democracia española (nepotismo, listas cerradas, amiguismo, enchufismo, autoritarismo) es de calidad ínfima.

- El despilfarro en las cinco administraciones públicas que paga y sufre el pueblo es manifiestamente mejorable. Ni sus rádares son honrados: tienen una clara intención recaudatoria.

- La primera universidad española que aparece los ránkings de los grandes centros mundiales de enseñanza superior ocupa el puesto 110. Teóricamente, España es la octava potencia del mundo.

- La dependencia tecnológica y técnica del exterior es insoportable para la economía de España. Si los británicos deciden no tumbarse en nuestras playas, posiblemente comeríamos cecina leonesa… durante una semana.

- El gas (elemento de primera necesidad, consumido fundamentalmente por las familias menos pudientes) va a subir un 20%, entre otras cosas, por sus morreos con el Moro.

- Pese a su retórica cansina al respecto, los españoles somos cada vez más "súbditos" y menos "ciudadanos". Ni siquiera Endesa puede venderse libremente…

- La gente que le rodea, señor presidente, no pasaría el conocido método Wasserman de calidad técnica en un instituto de enseñanza media en Israel.

- La deuda del conjunto de la sociedad española (empresas incluidas) supera en tres veces el Producto Interior Bruto para el presente ejercicio 2007.

- La situación de la Justicia sólo es comparable con aquel gazapo de antaño denominado humorísticamente por el pueblo llano como del "joder judicial".

- El mundo rural se cae a pedazos, muchos de sus habitantes viven en la miseria, mientras su cultura y su civilización pasan a mejor vida.

- Pese a las "soluciones habitacionales" la vivienda no deja de subir y sus amados "descamisados" son los que peor parte llevan.

Este catálogo de prioridades, señor presidente, se lo doy gratis. Pero la próxima semana le prometo nuevo cuaderno de trabajo. Y deje ya de gastar telefóno con Otegi. A sus patronos, es decir, a los contribuyentes, no nos interesa esa música.

Por todo ello, dignidad incluida, es por lo que el pueblo está encorajinado. Y usted bailando tangos.

España
Las respuestas que el ministro calló

El titular de Interior reconoce que el Gobierno decidió liberar al terrorista cinco días antes de la propuesta de la Junta de Tratamiento y que barajó el tercer grado - El PP habla de fraude de ley
C. Morodo La Razón 14 Marzo 2007

Madrid- El ministro del Interior no debió encontrar respuesta en la hemeroteca a algunas de las principales incógnitas de la decisión política, «decisión de Gobierno», de excarcelar a De Juana Chaos.

¿Qué programa de tratamiento propuso el equipo técnico a la Junta de Tratamiento que no pudiera ser ejecutado más que excarcelando al penado? ¿Qué tienen que ver las razones humanitarias vinculadas a la salud del huelguista con un programa de tratamiento penitenciario? ¿Si el programa de tratamiento tenía que realizarse en un hospital de la red pública, por qué no se le mantuvo en el Doce de Octubre de Madrid? ¿Qué razones aconsejaron su traslado a San Sebastián? ¿Contempla su modelo de ejecución la vuelta al confinamiento carcelario propio de la clasificación en segundo grado del terrorista? ¿Si los jueces, teniendo posibilidad, no lo excarcelan, por qué el Gobierno, dos meses después, sí lo hace?...

Eduardo Zaplana cuestionó en su discurso la utilización del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, en base a que no es el que se aplica a las «razones humanitarias», sino que se establece para situaciones excepcionales que requieran, precisamente, un programa específico de tratamiento. Las razones humanitarias a las que se ha aferrado el Ejecutivo se fundamentan en otro artículo, que exige unos requisitos que el etarra no cumplía: De Juana no es un enfermo incurable y no podía clasificarse en tercer grado porque la reforma legal del PP de 2003 exige para ese régimen de semilibertad el arrepentimiento y el abandono de la violencia. Fraude de ley, fue la conclusión popular.

Rubalcaba incurrió en varios lapsus en su intervención. Afirmó que la decisión sobre De Juana se adoptó el día en que se quitó varias veces la sonda: eso ocurrió el 24 de febrero, cinco días antes de la propuesta de la Junta de Tratamiento Penitenciario, por lo que la conclusión es que ese fin de semana se adoptó la decisión política y se empezó a analizar cómo materializarla. El segundo desliz es que negó que fuera un tercer grado encubierto, porque esa posibilidad la había tenido «encima de la mesa» y se había desechado. Es decir, se buscó un subterfugio legal para una decisión política.

Tres años de Gobierno de Zapatero
Juan C. Osta Periodista Digital 14 Marzo 2007

"The accidental Prime Minister". Las urnas arrojaron un resultado que ni los analistas más fieles a Ferraz habrían siquiera soñado el día 11 a las siete de la mañana. Zapatero sale vencedor y tiene cuatro años por delante para aplicar su programa. Este miércoles es el tercer aniversario. Un país profundamente dividido, unas relaciones internacionales degradadas con nuestros alidados naturales y, sobre todo, la banda terrorista ETA en el centro de la política nacional es el balance del que ya es considerado por muchos el peor presidente de la democracia.

En tres años Zapatero tiene un país enfangado, crispado, con heridas que habían cicatrizado abiertas en canal, con una imagen de debilidad en el exterior, sin saber qué hacer con las tropas en Afganistán y con ETA en el centro de la política nacional. Ah, y con la mayoría de los ministros de su Gobierno desaparecidos en combate.

Zapatero basó su campaña electoral en la guerra de Iraq. Echó a sus bases a la calle contra el Gobierno de Aznar, que había mostrado su apoyo a Estados Unidos y el Reino Unido contra el régimen de Sadam Hussein. Y comenzó su andadura en La Moncloa con un golpe de efecto.

La promesa de José Luis Rodríguez Zapatero de retirar las tropas españolas en Iraq antes del 30 de junio si no se producía una resolución de la ONU, se llevó a cabo antes de lo previsto. El 18 de abril, José Bono, ex ministro de Defensa, explicaba los detalles para hacer efectiva la vuelta inmediata de los soldados.

El punto caliente lo tiene ahora en Afganistán. Desde el Ejército se habla ya de guerra en aquel país y desde organismos internacionales se solicitan más efectivos a los países que están colaborando en la pacificación. El Gobierno del "no a la guerra" tiene un problema morrocotudo con Afganistán, pues no puede retirar las tropas, como se le solicita desde grupos de izquierdas, ni podrían aumentarlas por lo impopular de la medida en sus bases.

Pero hubo más medidas en los primeros cien días del Gobierno de Zapatero. Una de las más destacadas, y que más bombo recibió por sus medios afines, fue la Ley sobre la violencia doméstica. "Nuevas medidas para reducir víctimas". El restulado, después de pasados tres años, es que los datos siguen siendo dramáticos. El PP alega que la Ley no tiene dotación presupuestaria.

Otra de las primeras medidas adoptadas por el Gobierno socialista, se encontró con gran parte de la sociedad enfrente. El día 29 de junio el Congreso aprobaba una proposición no de ley presentada por el PSOE en la que se insta a una modificación de la legislación civil para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo. Seguida de esta medida se aprobaron las no menos polémicas del divorcio exprés y la ley de identidad sexual, que permite que en el DNI figure el nombre que deseen los transexuales.

Pero los cien días de gracia dieron para mucho. Sobre todo para echar atrás proyectos aprobados por el Ejecutivo de Aznar. El día 18 de junio el Consejo de Ministros echaba atrás por decreto ley el trasvase del Ebro. Cristina Narbona, ministra de Medio Amiente, anunciaba un plan alternativo que aseguraba "el ahorro, la mejora de la gestión y reutilización del agua". Las secas Valencia, Murcia y Almería siguen a la espera de las anunciadas desaladoras de la ministra Narbona.

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero paralizaba tambien por decreto ley el 28 de mayo la Ley Orgánica de Calidad de la Enseñanza que había sido aprobada por el Gobierno anterior.

"OTRA POLÍTICA EXTERIOR ES POSIBLE"
Especial insistencia se hizo durante la campaña electoral en las relaciones internacionales. "Otra política exterior es posible". El "nuevo talante" del presidente del Gobierno se hizo notar al poco tiempo de llegar a la Moncloa. Estados Unidos coloca a Zapatero como persona "non grata" y España coloca como interlocutores privilegiados a Marruecos, Venezuela, Cuba, Bolivia,... Y comienza a fraguar su propuesta estrella: La Alianza de Civilizaciones, que cuenta con el aval del ex Secretario General de la ONU Kofi Annan.

Éstas sólo fueron las primeras medidas. Otra de las más criticadas, y que más revuelo social han tenido, ha sido la Ley de la Memoria Histórica y, aprovechando el 75 aniversario de la proclamación de la II República, la decisión de dedicar el año 2006 a la Memoria Histórica.

Fundamental para entender el desgaste sufrido por el actual Ejecutivo liderado por José Luis Rodríguez Zapatero es el Estatudo de Cataluña. La ley marco de aquella Comunidad Autónoma define en su Preámbulo a esa región como "nación". Gran parte del texto se encuentra recurrido ante el Tribunal Constitucional.

En la actualidad, la brecha social abierta es palpable. Más de una decena de manifestaciones numerosísimas han colocado al presidente del Gobierno en la picota. La última: la liberación del sanguinario etarra De Juana Chaos. Este es el último episodio derivado del conocido como "proceso de paz", que tiene como base la negociación entre el Gobierno de España y la banda terrorista ETA. Otro tema que causa desasosiego en gran parte de la ciudadanía son sus buenas relaciones con los nacionalistas.

Junto a Zapatero, los ministros han hecho también su labor. Unos jefes de Cartera que han tomado medidas que no han pasado desapercibidas. Maria Antonia Trujillo y las "Kelly Finders" para que los jóvenes encuentren viviendas, Elena Salgado y su suspendida "ley del vino", Carmen Calvo y su ley de cine para subvencionar cine español, Magdalena Álvarez y "Air Madrid", el nuevo ministro de Justicia, Mariano Bermejo, que le toca luchar contra los hijos de "los papás", Cristina Narbona y su aversión a la Fiesta Nacional. Además está Miguel Ángel Moratinos y sus amistades peligrosas; Rubalcaba con los cayucos que no cesan y su papelón con el proceso y, en especial, con la liberación De Juana Chaos.

Pero tampoco los que ya no están sentados en el Consejo de Ministros han pasado desapercibidos. José Bono y su paliza fantasma; José Montilla y su empeño en la OPA de Gas Natural sobre Endesa.

El balance de los tres años es claro: Zapatero es el presidente más "sectario"; el más degradado en el menor tiempo de toda la democracia. Según algunas encuestas, el peor presidente de estas tres décadas de democracia.

LUCHA CONTRA INCENDIOS
La Xunta repesca a 365 aspirantes a peón antiincendios que rechazó
El 25% de los candidatos habían sido descartados por no acreditar que saben gallego
El servicio forestal desechó en principio 972 demandas de empleo en exclusiva por razón de idioma
M. Cheda santiago La Voz 14 Marzo 2007

Más de 1.100 personas podrán concurrir a unas inminentes pruebas físicas organizadas por la Xunta para seleccionar a los peones que se encargarán de combatir el fuego en los montes de la comunidad autónoma durante cuatro meses de la campaña del 2007. De acuerdo con una resolución administrativa difundida el 2 de marzo, en esos exámenes sólo deberían participar 757 de los 1.467 candidatos originales. Sin embargo, se han beneficiado de una especie de repesca otros 365 aspirantes. Equivalen a un 24,9% del total y en un principio habían sido clasificados como rechazados por no documentar que saben gallego, sin importar su experiencia con la manguera ni el conocimiento del entorno.

Ahora tendrán derecho a presentarse al test físico y, si lo superan, a demostrar que, pese a no haberlo acreditado, en realidad sí controlan el idioma del país. Para ello bastará con que lean un breve texto y contesten tres preguntas utilizando esa lengua. Su inclusión en la criba inicial se fundamenta en una normativa de la Xunta aprobada hace un año, el Decreto 37/2006 (artículo octavo). Y también halla amparo legal su posterior recuperación: una medida de gracia, de aplicación solamente a lo largo de este ejercicio, que fue añadida como disposición transitoria en el Decreto 5/2007, del 25 de enero pasado.

Además de peones convencionales para su servicio de prevención y defensa antiincendios, la Administración está seleccionando contratados temporales para otras diez clases de puesto (ver cuadro adjunto). La consellería se ha marcado el objetivo de firmar contratos de 120 días de duración con 2.110 brigadistas. Del global de solicitudes recibidas (4.920), de entrada, menos de seis de cada diez fueron admitidas, 2.820, exactamente.

Por lo tanto, otras 2.100 corrieron la suerte opuesta: 972, exclusivamente por no ir acompañadas de la famosa certificación de manejo del gallego; 522, por una combinación de la misma causa con otra u otras distintas; y 606, por razones completamente diferentes (tasas no abonadas, incumplir los requisitos de edad, carecer de los preceptivos carnés...). Con esos 972 expedientes citados en primer lugar ocurrirá lo mismo que con los 365 de antes, o sea, repesca al canto.

Analizando los números en términos generales, al contrario que con el asunto particular de los peones, no se puede hablar de gente desechada y acogida, sino de papeles visados o no. Sucede esto al no producirse una equivalencia entre el número de candidatos y el de formularios cursados, pues algunos de los sujetos que han presentado solicitudes se han inscrito como aspirantes a más de un puesto, para vigilante fijo y móvil, por ejemplo.

Sobre patriotas, bomberos y filólogos
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 14 Marzo 2007
¿QUÉ hablan los gallegohablantes de Galicia? La pregunta, aunque aparentemente absurda, responde al pintoresco signo de los tiempos. Unos en los que, sin ir más lejos, esos gallegohablantes son rechazados para desempeñar un puesto de trabajo al no poder acreditar que conocen ¡la lengua en la que hablan! Y lo son además, para monumental recochineo, por una Administración dirigida por un Consello de Gobierno donde -¿por qué no decirlo sin tapujos?- se sientan algunas personas de las que sólo con gran generosidad y chispeante fantasía podría decirse que, cada vez que creen hacerlo, hablan en gallego.

Tenía razón el escritor Muñoz Molina cuando sostenía no hace tanto que hoy vivimos en España en un «estado de delirio». El que ese estado se mantenga depende en gran medida de la cobardía con la que abusos y desaguisados se silencian por quienes podrían y deberían denunciarlos. Y es que muchos de nuestros intelectuales à la mode están en la actualidad plena y confortablemente convencidos de que el supremo acto de heroísmo consiste en llamar franquista el Partido Popular, cuidando muy bien, al mismo tiempo, de no decir ni «esta boca es mía» sobre los abusos o majaderías del que manda, no vaya a ser que el que mande se moleste y le retire a uno de la lista de los paniaguados del poder.

Por eso pasa lo que pasa. Por ejemplo: que la Xunta de Galicia haya procedido a rechazar inicialmente a cientos de aspirantes a formar parte de las brigadas rurales antiincendios que, al no disponer de un certificado de haber hecho cursos de gallego, no han podido acreditar que hablan esa lengua.

El hecho de que por su origen geográfico y social esos aspirantes rechazados sean, sin duda, en su inmensa mayoría gallegoparlantes desde niños y el hecho, todavía mucho más fundamental a los efectos de realizar la labor para la que iban a ser provisionalmente contratados, de que, por ser habitantes del lugar, conozcan bien las zonas donde han de trabajar, ha pesado menos que la exigencia de presentar un certificado de gallego.

¿No es un delirio? Lo es, en efecto, y de los grandes. Tanto, que la consellería competente se ha visto obligada a rectificar de plano para no quedarse sin bomberos, y para no verse obligada a dar un espectáculo que, ¡ay!, hubiera resultado, sin duda, inenarrable: el de buscar en las facultades de Gallego a los aspirantes a bombero. ¿Se imaginan?

Eso es, en todo caso, lo que ocurre cuando la gestión es sólo política, y la política sólo ideología: que los bomberos se convierten en filólogos y los filólogos en columna vertebral de esa patria asoballada que aspira a ser Estado.

Cortafuegos lingüísticos
Nota del Editor 14 Marzo 2007

Si desgraciadamente volvemos a sufrir un incendio que desborde los medios antiincendios de la Junta de Galicia, cosa altamente probable cualquier verano caluroso, a los bomberos de otras regiones que pretendan venir a impedir mayores desastres, les presentarán un texto en la lengua regional que tendrán que leer e interpretar ante los comisarios lingüísticos para conseguir su visto bueno y poder entrar en faena.

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