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Recortes de Prensa     Viernes 16 Marzo   2007

Entrega de Navarra
Entre Orellana y Zapatero
Agapito Maestre Libertad Digital 16 Marzo 2007

Entre Orellana y Zapatero me quedo con el primero. Miguel Ángel Orellana ha dado razón de una conversación del presidente de Gobierno, en El Semanal Digital, que éste ha negado melifluamente en una entrevista que le ha hecho Carlos Herrera. Lejos de mí preguntarme sobre quien de los dos, el periodista o el político, dice la verdad. La ética de la responsabilidad demostrada por el periodista a lo largo de sus colaboraciones en este medio es superior, muy superior, a la ética de la convicción, si es que tiene alguna, exhibida por el político Zapatero desde que llegó a La Moncloa. No hay, pues, comparación. Por supuesto, pongo la mano en candela a favor del compañero Orellana.

Pero no es esa la cuestión, sino por qué nadie con sentido común puede creer a Zapatero. Eso es lo verdaderamente dramático. Este hombre ha perdido toda su credibilidad política. No hay posibilidad de ponerse de acuerdo en nada con él. Su técnica es negarlo todo. Poner tierra de por medio y, al final, cuando nadie lo espera, dar el golpe. Sí, sí, dar el golpe. Lo ha hecho cientos de veces, por ejemplo, con la cuestión de los estatutos, especialmente con el de Cataluña. Ha vuelto hacerlo con la excarcelación de De Juana Chaos y lo seguirá haciendo con todo... Imposible con este "político" hacer política, o sea, llegar a algún tipo de acuerdo, consenso o, sencillamente, alcanzar algunos "bienes comunes". Zapatero es la negación de la política democrática, del acuerdo, excepto para llegar a enjuagues y pactos secretos con los nacionalistas y los terroristas. Eso es todo.

De la conversación narrada por Orellana y su posterior negación por Zapatero podemos aprender un par de cosas relevantes para el futuro. En primer lugar, es un ejemplo de la "táctica" de Zapatero. Cuenta el periodista que Zapatero le preguntó a un empresario de Castilla y León, en un ambiente distendido en La Moncloa, lo siguiente: "¿Tú tienes algún problema por decir que eres un ciudadano de Castilla y León?" La respuesta del interlocutor fue inequívoca: "Desde luego que no, presidente". "Entonces –prosiguió el jefe del Ejecutivo–, ¿qué problema puede haber con que uno diga que es a la vez ciudadano del País Vasco y Navarra?"

La conversación es una síntesis perfecta de la ideología de Zapatero. Más aún, es el procedimiento ideal en el que persistirá el presidente para desmontar la nación española y convertirla, finalmente, en una confederación de carácter balcánico. Es, sí, una conversación absolutamente plausible y creíble en la mentalidad de Zapatero. Sin embargo, él le ha dicho de modo frío y calculador a Herrera: "No reconozco esa conversación, por tanto, la refuto." Y punto. Ni un atisbo de sorpresa, nada de nada, curiosísimo. O sea, que es verdad. El Gobierno, en efecto, no rectificará su acuerdo con ETA: después de De Juan Chaos, la próxima pieza es Navarra. La operación, naturalmente, no es sencilla, pero en ella está Zapatero con ETA, a saber, primero, pregonar que Navarra será lo que quieran los navarros; segundo, que no pasa nada por ser del País Vasco-Navarro; tercero, presentación de candidaturas de Batasuna; cuarto, formar coaliciones entre socialistas y nacionalistas; quinto, crear un ente supra-autonómico que recoja los acuerdos entre el Gobierno y el terrorista Josu Ternera y así sucesivamente...

En fin, tiene tanta razón Orellana, representante de la mejor ética de la responsabilidad del periodismo español, como Salvador Ulayar, representante de las víctimas del terrorismo, cuando dice: "Zapatero debería decir con firmeza y contundencia que el futuro de Navarra no está en juego, pero no lo hace. Nos vendió transparencia, pero todo es oscuridad y deslealtad. Tiene crédito cero." Y, por eso, porque tiene crédito cero, hay que manifestarse el sábado en Pamplona.

Y ahora Navarra, donde España se lo juega todo
Pascual Tamburri elsemanaldigitall 16 Marzo 2007

Pilar Ruiz Albisu, madre del concejal asesinado Joseba Pagazaurtundúa, escribió una carta al socialista Patxi López: "Ya no me quedan dudas de que cerrarás más veces los ojos y dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre, llamando a las cosas por los nombres que no son. A tus pasos los llamarán valientes. ¡Qué solos se han quedado nuestros muertos!". El proceso de paz había empezado y estaba ya clara la factura de ETA a Zapatero, pero éste aún no había dado señales inequívocas de rendición. Hoy, con De Juana fuera de la cárcel, los navarros no podemos dudar que este Gobierno está dispuesto a helar la sangre a los españoles y a traicionar a los muertos. El precio somos nosotros.

La situación excepcional creada por Zapatero nos obliga a todos a movilizarnos, para defender España, y a tomar la calle mañana en Pamplona siguiendo un llamamiento de la Diputación Foral que no carece de precedentes históricos cercanos y lejanos. Somos los navarros, los de siempre, y como siempre necesitamos además el apoyo, la ayuda y el estímulo de quienes ven en Navarra un baluarte de la identidad común contra la disgregación. Los navarros no quieren ser súbditos de De Juana, y su lucha es la de todos porque, como Otegi y ETA –valga la redundancia- han dejado muy claro, "sin Navarra no hay proceso".

Enemigo de la libertad de Navarra es el nacionalismo vasco en todos sus matices. Aliado del nacionalismo es, puede ser o no renuncia a ser el PSOE de Zapatero, de López y de Fernando Puras. Colaborador necesario del proyecto de nacionalistas y socialistas es el distante escepticismo de sedicentes intelectuales, individualistas de todo género, frígidos observadores egoístas del drama de España que se consideran por encima del bien y del mal, que miran con desprecio al pueblo que se siente español porque lo es y lo manifiesta porque es su deber y derecho. Contra esa alianza de abertzales, socialistas y relativistas nos manifestamos mañana por la libertad, por la verdad, por la identidad de Navarra y por la entereza de España.

Ya se demostró en Madrid el sábado pasado que el pueblo español es mucho mejor que la media de sus políticos profesionales, y los principios que hoy están en peligro valen más que las bajezas, trifulcas e intereses mezquinos de los candidatos de 2007 y 2008. La resaca de felicidad y de triunfo que viven hoy los españoles orgullosos de serlo debe llevar a unas conclusiones políticas inexcusables: para bien o para mal todo voto que no vaya al PP y especialmente a UPN será un voto perdido para España, y por el bien de todos es necesario que la manifestación de mañana sea una oleada más de entusiasmo. Ya no hay dudas en Madrid, y debemos ahogarlas en Pamplona. Para lo demás, tiempo habrá después.

Libertad, identidad y autogobierno
POR JUAN CRUZ ALLI ABC 16 Marzo 2007

La LORAFNA concretó los derechos históricos de Navarra en el marco de la Constitución de 1978. Así, el régimen foral liberal se incorporó al orden liberal-democrático como exponente de los derechos históricos del pueblo navarro reconocidos por la Constitución. Además, su Disposición Transitoria (DT) IV reconoció a los navarros su libre y democrática capacidad de decidir su encuadre en la organización territorial del Estado, pudiendo optar entre una comunidad diferenciada o incorporarse a la vasca por acuerdo de su Parlamento y referéndum del pueblo navarro. La Constitución fue apoyada mayoritariamente por los navarros.

A partir de ahí, los navarros deciden su presente y futuro en cada elección. Con el apoyo ciudadano se configuraron las instituciones y éstas, con legitimidad democrática, aprobaron en 1982 el Amejoramiento. Este instrumento de ejercicio del autogobierno ha posibilitado 25 años de libertad, democracia y progreso social, cultural y económico.

Este estatus es constantemente cuestionado por quienes tienen otro proyecto para Navarra. Las opciones nacionalistas vascas pretenden que forme parte de su territorialidad y autodeterminación, pero la sociedad navarra no los secunda. Quienes lo persiguen en las instituciones, respetando sus reglas, son una opción. Pero otros intentan coaccionar a la sociedad con la violencia terrorista para imponer su fórmula a quien mayoritariamente los rechaza.

Periódicamente se acrecienta su presión y hoy vivimos uno de esos momentos. Argumentan que conseguir la paz pasa por imponerse y doblegar al Estado, a Navarra y al pueblo navarro. Lo han dicho: «Sin Navarra no hay nada, nada, nada». La oferta al Gobierno es evidente: «Acabamos nuestra guerra por la autodeterminación y la territorialidad, si nos ofrecen Navarra». La mayoría de los navarros queremos seguir en libertad, sin coacciones, para mantener nuestra identidad en democracia y desarrollar nuestro autogobierno. No aceptamos ni imposición ni entrega, porque sólo el pueblo navarro es dueño de su destino. Nos lo garantizan la Constitución y el Amejoramiento.

Navarra: sigue la revuelta
LÍNEA EDITORIAL minutodigital 16 Marzo 2007

Los estertores de la legislatura de ZP sacan de su casa hasta las conciencias más acomodadas.

Ahora es Navarra, ayer fue la respuesta de la dignidad ciudadana frente a ETA y anteayer la revuelta social en defensa de la familia y el derecho a la elegir la educación de nuestros hijos.

El gobierno nihilista del PSOE va camino de cerrar una ruinosa política de enfrentamiento nacional al pretender administrar una victoria pírrica, despreciando a la mitad de un país que decidió no votarle ni siquiera influenciado por la niebla de unos trenes humeantes, orlados por la musiquilla golpista.

Navarra quiere seguir siendo española. Esto no es ninguna novedad; el panvasquismo de moqueta y el de pistola lo saben. La novedad es la alfombra que ahora les allana el camino y que está dispuesto a extender una parte del Partido Socialista. La convicción de ZP cuando afirma que Navarra no es moneda de cambio es tan poco creíble como la debilidad de De Juana poco antes de acostarse con su novia.

Nadie confía en el españolismo de un partido como el socialista en cuyas siglas la “E”, parece un zarcillo incómodo, que nadie sabe cómo desasir. Hoy, ser socialista y español va camino de convertirse en una rareza política que no se compadece ni siquiera con la historia general de este partido.

La sociedad navarra, la sociedad española, en definitiva, no están –sin embargo- dispuestas a esperar a que el socialismo resuelva sus contradicciones frente o a favor de ETA. Allá ellos con sus dejaciones. Ni siquiera la sociedad confía en las tutelas políticas. Las organizaciones cívicas han demostrado que, en la revuelta ciudadana, llevan la delantera a las organizaciones políticas.

Así debe ser también en Navarra. La manifestación del sábado no es una manifestación de partido; es otro ejemplo más de revuelta social. Otro ejemplo de dignidad cívica.

No a la guerra
Cacerolas contra banderas nacionales
Jorge Vilches Libertad Digital 16 Marzo 2007

La manifestación convocada por los socialistas para el 17-M no responde a un rubalcabeño "sentimiento humanitario" ante las víctimas iraquíes, sino a la necesidad de responder a la movilización de la derecha. La política del gobierno Zapatero ha sembrado confusión y desilusión entre el electorado socialista. Y es muy posible que los votos prestados del 14-M no vuelvan.

La ocurrencia para paliar esto es resucitar los tópicos de la oposición socialista a Aznar entre 2002 y 2004. Y como manifestarse por el Prestige ya no es posible, sobre todo estando reciente el chapapote de Huelva, resucitan el "No a la guerra".

El anacronismo de la manifestación socialista contra la intervención en Irak es claro. La "resistencia" ante la "ocupación" ha dejado el paso al conflicto sangriento entre sunníes y chiíes, y al terrorismo yihadista. Volver al tópico de la "guerra ilegal" es absurdo. ¿O es que alguien piensa que si la intervención hubiera estado avalada por la ONU no habría una guerra entre la comunidad sunní y la chií? ¿O que el terrorismo no existiría? Debe ser que el miliciano del Ejército del Mahdi, o el yihadista de Al Qaeda, cuando comete un atentado, piensa que lo perpetra porque el Consejo de Seguridad de la ONU no autorizó la "guerra de Bush".

El disparate es mayúsculo. ¿En qué democracia de nuestro entorno un Gobierno y el partido que lo sostiene convocan una manifestación contra la oposición? Pero además, es que se excita a los manifestantes a ir a las sedes del PP a protestar con cacerolas. Este acto trasciende el mero ejercicio de un derecho constitucional: muestra la concepción totalitaria y exclusivista del poder, tanto como su desprecio al pluralismo. ¿Qué concepto tienen de la democracia los que basan su gobierno en el insulto a la oposición legal y en su exclusión sistemática?

Las banderas nacionales que se vieron en Madrid el 10-M, y las que se verán en Navarra el sábado 17, simbolizan la Constitución, la democracia y la libertad. No así las banderas rojas y republicanas con las que se engalana cierta izquierda, y menos las pancartas procedentes de la imprenta del 13-M, o las cacerolas.

Los socialistas deberían plantearse si el mejor argumento para defender una política hipotecada a la negociación con ETA-Batasuna es manifestarse contra la guerra de Irak. Y si la respuesta política más conveniente al mar de banderas nacionales son, al parecer, las cacerolas.

La conspiración y el juicio del 11-M
EDITORIAL Libertad Digital 16 Marzo 2007

Los medios conspiranoicos insisten en achacar al prójimo sus propias dolencias. Así pues, nos acusan de pergeñar una siniestra "teoría de la conspiración" que nunca precisan, pues tiene el pequeño defecto de no existir. Los medios críticos hemos denunciado que la versión oficial no se sostenía por ninguna parte por más que la intentaran apuntalar. Y las declaraciones que han tenido lugar esta semana en el juicio que se desarrolla en la Casa de Campo no hacen más que darnos la razón.

Gómez Bermúdez tuvo que preguntar a Sánchez Manzano, atónito, por su imposible afirmación de que en unos restos hay "componentes genéricos de las dinamitas" sin poder precisar ni uno sólo de esos componentes. El policía terminó admitiendo que la afirmación de que en los trenes estalló Goma-2 ECO no es sino una deducción sobre la que no hay prueba directa alguna. Es decir, que los explosivos de los trenes se deducen por los que se encontraron en la mochila de Vallecas, la furgoneta Kangoo, las vías de Mocejón y Leganés.

Sin embargo, es precisamente la relación directa de todos esos escenarios con el 11-M lo que se ha puesto en duda. Y también en esto los testimonios han puesto negro sobre blanco las cuestiones que sobre ellos hemos planteado los medios que hemos querido saber la verdad sobre la matanza, en lugar de aceptar acríticamente lo que Olga Valeyá tuviera a bien poner en su escrito de acusación. Los TEDAX han explicado que revisaron todas las bolsas encontradas en los trenes dos veces y que las abrieron, lo que hace inverosímil que la mochila de Vallecas estuviera en ellos. El guía canino indicó que el perro que examinó la Kangoo no estaba cansado, entre otras cosas, porque no había estado en los escenarios de las explosiones y, por tanto, no había olido explosivo aún, lo que hace difícil de creer que la Goma-2 ECO que se encontró después estuviera en la furgoneta mientras era inspeccionada en Alcalá.

Los testigos oculares también dejaron clara la endeblez de las evidencias que sitúan a los acusados en los trenes. No sólo la única testigo que implicaba a Basel Ghalyoun ha cambiado ahora de parecer, sino que los testimonios de los testigos que aseguraron ver a Zougham resultan muy difícilmente compatibles. Uno de ellos aseguró haberlo visto en un tren en el que nunca pudo estar si hacemos caso a los demás testigos. Y éstos lo vieron en distintos trenes, con distinta ropa y hasta con una escayola que aparece y desaparece. La credibilidad de alguno de ellos se reduce aún más al cambiar su declaración para ajustar el lugar donde el hombre que asegura era Zougham dejó una mochila con el lugar donde se produjo la explosión, y finalmente refugiarse al ser advertido de la contradicción con sus anteriores afirmaciones en que no lo recordaba bien.

Como nosotros no tenemos ninguna teoría conspirativa predefinida que sostener, estamos seguros que algunas de las dudas que tenemos sobre algunos de los hechos clave de la matanza y la investigación pueden ser explicadas durante el juicio, ya que la instrucción no lo ha hecho. El jefe provincial de los TEDAX, por ejemplo, que había indicado que la inspección ocultar de los efectos de las explosiones la mañana del atentado le habían llevado a la conclusión de que correspondían a un explosivo militar, ha explicado en el juicio que la Goma-2 ECO también podría haberlos producido, pero que entonces no conocía los efectos de esa marca de dinamita, entre otras cosas porque, en contra de lo asegurado por su jefe Sánchez Manzano, jamás habían practicado con ella. Evidentemente, eso no quiere decir que necesariamente tuviera que ser ese el explosivo empleado, pero aclara por qué dijo lo que dijo sobre el uso de C3 o C4.

Así, la discusión durante este juicio se sigue produciendo entre quienes defienden una versión oficial en la que una conspiración de camellos y confidentes, todos ellos controlados por las fuerzas del orden, cometieron el mayor atentado de la historia y quienes hemos aportado pruebas de por qué las evidencias que sostienen esa versión son falsas. Entre medias, los bromistas de ERC, cuya única preocupación a estas alturas de legislatura es Acebes. Hay que entenderlos; no dan más de sí.

¿Y el "No a la guerra" en Afganistán?
EDITORIAL Libertad Digital 16 Marzo 2007

La presencia de tropas españolas en Afganistán y en Irak, tras el derrocamiento de los talibanes y de Sadam Husein, tuvo, en ambos casos, el explícito amparo de la ONU y un objetivo muy similar: colaborar en las tareas de estabilidad, reconstrucción y de transición democrática de ambos países, sofocando el terrorismo islamista que, a sangre y fuego, trataba y sigue tratando de abortarlas.

Aunque el terrorismo islámico –presunto responsable de la mayor matanza de nuestra historia–, celebrara y elogiara la decisión de Zapatero de hacer caso omiso a las resoluciones 1483 y 1511 de la ONU, tal y como hizo al retirar nuestras tropas de Irak nada más llegar al Gobierno, lo cierto es que las advertencias terroristas de que el Gobierno español debía hacer lo mismo en Afganistán se han transformado hace unos días en una clara pero silenciada amenaza por parte de Al Qaeda.

Dicha amenaza se ha producido después de saberse que efectivos del Ejército español participan desde el pasado 5 de marzo en la "Operación Aquiles", la mayor ofensiva lanzada contra los talibanes en Afganistán. Bajo mando italiano, el objetivo de las tropas españolas es bloquear el paso de los talibanes desde el sur hacia el oeste de Afganistán. En la ofensiva aliada toman parte cerca de 4.500 soldados de la OTAN y unos 1.000 del Ejército afgano.

Precisamente ha sido en Helmad, la provincia en la que se encuentran combatiendo las tropas españolas, donde los talibanes capturaban hace poco más de una semana al periodista italiano Daniele Mastriogia, al que ayer amenazaron con matar si el Gobierno de Prodi no entra en negociaciones en un plazo de 48 horas.

¿Recomendará Zapatero a Prodi que haga en Afganistán lo mismo que él hizo en Irak? Lo decimos porque Zapatero, no contento con haber dejado en la estacada a la población iraquí y a nuestros aliados tras su retirada de tropas, volvió en septiembre de 2004 a satisfacer al terrorismo islamista recomendando a los aliados que hicieran lo propio, tal y como exigían los terroristas que en esos mismos momentos tenían secuestradas en Irak a dos ciudadanas italianas.

En cualquier caso, si la demagogia y la hipocresía del "no a la guerra" ha quedado en evidencia ante el elocuente silencio de lo que está pasando en Afganistán, Zapatero deberá decidir si mantiene su hipócrita doble rasero o pasa a satisfacer también las pretensiones del terror en Afganistán.

Tres años después, Zapatero se consolida como el peor presidente de la democracia
Federico Quevedo El Confidencial 16 Marzo 2007

Yo comprendo que no debe ser fácil asumir que uno es presidente del Gobierno gracias a unos atentados terroristas, e incluso entiendo que eso influya necesariamente en la manera de actuar de Rodríguez Zapatero. Lo normal es que alguien que ambiciona tan alta designación quiera llegar a ella por méritos propios, no por el efecto nefasto de unas bombas, pero el caso es que tres años después el 11-M sigue pesando, como una losa, sobre la Presidencia de Zapatero. No se me asusten, que no les voy a hablar de conspiraciones ni nada de eso. Simplemente conviene recordar que cuando sólo queda un año para las elecciones, cada vez son más los españoles –son mayoría, de hecho- que disienten de lo que se ha dado en llamar verdad oficial sobre el 11-M, que cada vez son más los españoles que dudan de la autoría y de la factura de los atentados, y eso es una espada de Damocles sobre la cabeza de Rodríguez Zapatero, aunque a día de hoy ha ganado tantos enteros para ser considerado el peor presidente de nuestra Historia a cuenta de otras muchas decepciones, que el 11-M es solo un peldaño más en la escalera que le conduce a tan baja consideración.

Lo cierto es que, como me decía ayer un buen amigo, Zapatero perdió una inestimable oportunidad estas pasadas Navidades para intentar revalidar su Presidencia. Entonces, me consta, tanteó la posibilidad de adelantar las elecciones, y no lo hizo convencido de que su principal apuesta, es decir, el mal llamado proceso de paz, iba a salir adelante y eso le permitiría encarar las generales seguro de lograr la mayoría absoluta. Imagino que hoy se estará arrepintiendo, porque por poco inteligente que sea, ya se habrá dado cuenta de que en estos doce meses le espera un calvario. Claro que él mismo se lo ha buscado con una gestión política que desde el primer día ha cimentado en cuatro frentes complementarios entre sí: el primero, la deconstrucción del Estado; el segundo, la exclusión de la oposición; el tercero, la negociación con ETA; y el cuarto, el cambio de alianzas internacionales. Cuatro frentes dirigidos a una única finalidad: la permanencia en el poder, la consolidación de un régimen priista fundamentado en una ideología mezcla de buenismo y populismo, pero enraizada en las peores secuelas del marxismo-leninismo.

Así, Zapatero ha gobernado tres años a golpe de mentiras, como la que le llevó a sacar nuestras tropas de Iraq y a aumentarlas en Afganistán, es decir, retirando tropas que estaban en misión humanitaria y enviando otras a un conflicto bélico. Pero, sobre todo, ha gobernado –y lo sigue haciendo- buscando siempre la confrontación, lo que ha provocado un elevadísimo nivel de crispación en la sociedad. La búsqueda del enfrentamiento le llevó a aprobar leyes como la de los matrimonios gays eludiendo el consenso con la oposición, o a derogar el trasvase del Ebro y la LOCE. Ha querido hacer de la política social una tapadera de sus verdaderas intenciones, y por eso se aprobó una Ley contra la Violencia de Género que contó con el apoyo obligado por las circunstancias de todos los grupos y que no ha servido absolutamente para nada. La ausencia de programa y de ideas ha llevado a su Gobierno a practicar la peor política posible respecto a la inmigración, la seguridad ciudadana o la vivienda, tres de los asuntos que siguen siendo los que más preocupan a una sociedad en la que crece a velocidad de vértigo el sentimiento de decepción.

No quiero extenderme, pero qué me dicen de las leyes prohibicionistas de las que es experta Elena Salgado, o las nuevas modalidades impositivas como los cánones, o una política económica que ha conseguido que la economía oficial no tenga nada que ver con la economía real... Por no hablar de la burda manera en que este Gobierno ha practicado el intervencionismo económico y ha degradado la imagen de los organismos de regulación. Son algunos ejemplos, pero lo más grave, sin duda, ha sido y es el proceso de deconstrucción nacional iniciado con el Estatuto Catalán, y que tiene su continuidad en el pacto que Zapatero busca con una ETA con la que comparte objetivos políticos y que exige también una reorientación de nuestra política exterior hacia aquellos regímenes que puedan amparar la actual deriva desde un punto de vista ideológico... Y, por supuesto, la exclusión del PP y la utilización de todos los resortes del Estado contra la oposición política, desde los judiciales hasta los policiales, en una operación de acoso de la discrepancia que recuerda lo peor de los regímenes del otro lado del Telón de Acero.

Esta ha sido la tónica de tres años de Gobierno. Zapatero ha llevado al país al peor de los escenarios posibles sobre la base de un convencimiento que está en el origen de todo su proyecto político: que la Transición fue una continuación del franquismo. Por eso nada de lo que se construyó entonces en favor de la libertad y la democracia y la superación de nuestros conflictos colectivos le sirve. Por eso busca el entendimiento con ETA. Por eso quiere deshacerse del PP. Por eso ha roto todos los consensos y dinamitado todos los puentes de diálogo con la oposición. Por eso le daría igual que salieran uno, dos o diez millones de españoles a decirle que no están de acuerdo con él. Son las dos españas, la división que él mismo ha buscado para que una de las dos refuerce su proyecto político, no sobre un fundamento democrático, sino sobre la base de la exclusión del contrario. El problema es que la España que quiere Zapatero, la España rendida a De Juana y Otegi, no es que hiele el corazón, es que provoca la muerte.

El reino de... Euskal Herria
POR CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 16 Marzo 2007

Escribe un listo que carecen de base las pretensiones de los nacionalistas en relación con la inclusión de Navarra en Euskal Herría ya que entre todas las tendencias y agrupaciones no cuentan más que con el diez por ciento de los votos. El analista es un listo. Se olvida de la clientela electoral socialista que está detrás del «proyecto de paz». ¿Ha calculado este listo qué habría sido de las reivindicaciones «nacionales» de los descendientes de Rovira i Virgili, Castelao y Arana si hubiesen contado sólo con sus propios votos y no hubiesen sido apoyados por los herederos de Prieto y Largo Caballero? ¿Acaso este listo analista no sabe que, entre todos los nacionalistas gallegos, vascos, catalanes y algún aragonés y canario, no pasan del ocho por ciento de la población electoral y sin embargo estamos «reconstruyendo» el Estado autonómico para dar paso a la locura confederal que ellos vienen defendiendo históricamente.

En Navarra no habría problema alguno si los socialistas no lo quisiesen. Hay un problema navarro en la medida que Navarra forma parte del paquete que los socialistas están negociando con ETA. Pero los comentaristas cercanos al poder tratan de disimular la operación abstrayendo de la operación a los socialistas. Porque lo importante es ganar tiempo. Lo he dicho muchas veces: estamos ante un gran golpe «territorial» que se va haciendo a partir de pequeños golpes, de fraudes de ley, de reformas anticonstitucionales, de hechos consumados que nadie podrá corregir en el futuro... Así que el papel de muchos de nuestros analistas es disimular algunos de los objetivos tácticos del poder en función de los fines estratégicos. La anexión de Navarra es un paso que hay que negar al tiempo que se prepara todo para llevarlo a cabo. Será una obra de la «izquierda abertzale» y la izquierda estatal, de Batasuna y el PSOE. A pachas. Otegi está quitándole hierro al presentar la anexión como la construcción de una sola y nueva autonomía dentro del Estado español. Con «respeto» -dice- de la actual configuración estatal. Luego vendrá ETA con la rebaja, esto es, con la autodeterminación.

Zapatero sobreactúa
Germán Yanke Estrella Digital 16 Marzo 2007

El presidente del Gobierno sobreactúa. Es una técnica que no sirve para el teatro —ni para el teatro de la vida—, pero que a veces logra distraer de las cuestiones importantes. Sobreactúa, además, en el fondo y en la forma. Ya nos propuso una nueva España, la plural o plurinacional, un nuevo mundo, la Alianza de las Civilizaciones, y ahora, según sus palabras, “una nueva sociedad” con la Ley de Dependencia. Suena todo tan grandilocuente y tan afectado que no hay modo de dejar de preguntarse por este paradójico modo de ocultar y no resolver, con grandes palabras, los problemas concretos. Recuerda a aquel personaje del que afirmaba Graham Greene: “Nunca conocí a un hombre que tuviera mejores motivos para todos los problemas que causó”.

En cuanto cesan los fuegos artificiales, el presidente Rodríguez Zapatero se enreda en los problemas. Ayer, en Onda Cero, dijo que no espera nada de los beneficios penitenciarios de De Juana (como si fuese una medida única, para su situación particular, sin conexión con la política antiterrorista) y, a continuación, añade que la muerte del terrorista podría haber alimentado los peores instintos de los jóvenes radicales vascos, por lo que, como él debe ocuparse de garantizar la seguridad, tomó la decisión mejor para el interés general. Es tanta la sobreactuación que pasma. En primer lugar, parece que sí espera algo con la excarcelación del etarra: que no pase nada, que no haya reacciones violentas. En segundo lugar, no hay que dejar de subrayar lo curioso que resulta que la seguridad y el interés general vayan a garantizarse no con la Ley y la actuación de las Fuerzas de Seguridad, sino con beneficios penitenciarios a un único terrorista.

Eso es lo que espera y, en ese contexto que él mismo se empeña en construir con la “política”, lo que desea es que Batasuna se presente a las elecciones. La sobreactuación, en este asunto, traspasa las fronteras de la ficción. El presidente se empeña en hacernos creer, en contra de la evidencia y de las sentencias judiciales, que Batasuna y ETA son cosas distintas, que tienen una suerte de relación coyuntural y que, en determinadas circunstancias, podría separarse. Pero no es así, son dos patas de un mismo banco y Batasuna sólo tendrá existencia autónoma si la banda terrorista desaparece. De otro modo, no saldremos de ese absurdo tiovivo en el que, por un lado, se dedica el tiempo que debería emplearse en la aniquilación de la banda, en tratar de ver falsas diferencias. Y, de otro, se dedica el tiempo que debería emplearse en asegurar la libertad de los ciudadanos, en construir condiciones —siempre cediendo, siempre sobre la base de las reivindicaciones totalitarias de los violentos y sus secuaces— para hacer realidad esa utopía pacificadora.

Hasta en el optimismo sobreactúa el presidente: ETA —dice— “sólo tiene un destino: el fin de la violencia”; la Izquierda Abertzale “no tiene otra alternativa” que rechazarla. ¿Sólo un destino? ¿Sólo una alternativa? ¿Por qué entonces hay que crear condiciones específicas, dialogar una política determinada? ¿O es que se trata de forjar intencionadamente en una negociación política ese destino y esa alternativa?

Todo maravilloso
Lorenzo Contreras Estrella Digital 16 Marzo 2007

En veinticuatro horas, Zapatero pasó por una sesión de control del Congreso de los Diputados y por una sesión informativa de Onda Cero en forma de entrevista con el presentador Carlos Herrera. En ambas ocasiones, el presidente, que acaba de cumplir tres años de mandato en la Moncloa, dejó intactas prácticamente todas las incógnitas que gravitan sobre su gestión y sobre el futuro de ésta. Lo único que dejó claro, en medio de notables evasivas, es que no acepta chantajes de ETA —con el caso De Juana como trasfondo— y que en esta etapa España no se ha roto, sino que ha crecido en muchos órdenes, y en términos de desarrollo “somos la envidia de los países europeos”. Esto último obra para la inmediata posteridad en sus respuestas radiofónicas a las preguntas que fueron formuladas. Respuestas que adornó con el diagnóstico político de que todo va maravillosamente bien en cuanto a empleo, infraestructuras y renta de los españoles. Incluso el idioma español, que atraviesa serias tribulaciones en Cataluña —por poner el ejemplo más evidente—, goza de sus mejores momentos. No especificó si existe algún lugar geográfico en que los castellanohablantes disten de experimentar tanto placer.

El caso De Juana parecía lo más acuciante. Ya se sabe lo que Zapatero responde en cuanto a la no aceptación de chantajes, pero no respecto a que el chantaje del terrorista etarra haya sido una fantasía. Para el presidente del Gobierno, la muerte de De Juana “habría alimentado a sectores jóvenes del mundo radical”. Dejó sin aclarar si esos sectores radicales han obtenido una victoria política con el trato aplicado a De Juana, pues para ZP el dilema “o libre o muerto” se ha resuelto bajo la fórmula “ni libre ni muerto”. De Juana ha pasado simplemente de un hospital —el 12 de Octubre— de Madrid a otro vasco —el Donostia de San Sebastián—. Todo, por tanto, solucionado en beneficio de la equidad.

Perfecta la solución. Pero, ¿volverá De Juana a prisión cuando se haya recuperado de su largo y discutible ayuno? Entonces, puntualizó el presidente a Onda Cero, ya hablará la Junta de Tratamiento Penitenciario.

ETA, una vez más, ocupaba el centro del debate, en este caso radiofónico, porque en el Congreso lo que se ventilaba de nuevo era una pugna partidista en la que la sustancia de lo debatido se diluía con el consumo del tiempo. Los minutos devoraban el compromiso de tener que extenderse en cuestiones tan enojosas. El problema para ZP fue el salto a las ondas. Ahí le esperaban la actitud de Otegi, el futuro electoral de Batasuna y el porvenir de Navarra.

Según Zapatero, él no dijo nunca que el portavoz de Batasuna-ETA fuese un “hombre de paz”, sino un hombre que optaba por un “proceso de paz”. Hay que ser comprensivo con los matices. De análogo modo conviene entender las expectativas de Batasuna a la hora de las urnas cercanas. Porque, según el presidente, si aspira a concurrir, tendrá que acatar la Ley de Partidos. Ahora bien, ya participó bajo la máscara del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) en un anterior compromiso. Para esta objeción, ZP tenía una respuesta preparada: la Ley de Partidos no censura ideas, sino conexión con ETA y apoyo a la banda. Pero, ¿y los nombres incluidos en las supuestas listas blancas? El presidente entiende que habrá que analizar esas listas caso por caso, o sea, nombre por nombre, cabe suponer.

En resumen, para toda la problemática planteada, Zapatero sugiere: “Seamos estrictos”. ¿Y qué es ser estricto? “Nada a través de la violencia”. Y de pagar precios políticos, nada de nada. Resolver una situación como la de De Juana, ¿equilibrada o equilibrista?, no es para el presidente someterse a un chantaje. Lo que ocurre, a fin de cuentas, es que el PP no sabe estar en la oposición.

Quedaba el asunto de Navarra. Pero también en tan delicado punto, ZP demuestra capacidad de estadista: Navarra será lo que los navarros quieran que sea; naturalmente, se apresuró a añadir, dentro de la Constitución y lo que prescriba el Amejoramiento del Fuero. O sea, que para todo hay una salida legal y una buena palabra que decir. Ya se sabe: los fiscales, ¿incluido el fiscal general señor Conde-Pumpido?, fueron libres en el caso De Juana. ¿Hubo alguna excitación de celo para el ministerio público? No se ha hablado de ello, pero se supone que los fiscales, siempre libres bajo el Gobierno de Zapatero, usaron su criterio y su sentir sin la menor interferencia.

En resumidas cuentas, todo normal. Incluso en Afganistán, donde no habrá incremento de efectivos militares españoles. ¿Ni actividad bélica? Zapatero sólo habla de labor humanitaria. En su día, el helicóptero Cougar se cayó solo, con los muertos correspondientes. Fatalidad: el blindado de la soldado gallega “pisó” una mina talibán. Mala suerte. Y las amenazas de Al Qaeda se tendrán en cuenta. Están tomadas todas las precauciones. ZP lo acaba de asegurar.

Salir de la ley, volver a ella
ROBERTO L. BLANCO VALDÉS La Voz 16 Marzo 2007

LA IMAGEN de Pernando Barrena hablando de democracia y libertad recuerda a la de Augusto Pinochet proclamando su voluntad de defender en Chile el Estado de derecho. Libertad y democracia son palabras que sencillamente queman en la boca de quien lleva muchos años defendiendo que es legítimo asesinar a los que no piensan como él y a los que garantizan la libertad y seguridad de quienes persiguen objetivos diferentes de los suyos.

Barrena, Otegi y toda su manada de canallas, carecen de cualquier autoridad para reclamar para su partido la libertad que su partido ha negado siempre en Euskadi a los no nacionalistas, perseguidos por ETA a sangre y fuego mientras Batasuna justificaba, protegía y alentaba a los de la goma 2 y las pistolas.

Fue, de hecho, esa acción continuada de apoyo a ETA militar, y no sus reivindicaciones independentistas, la que determinó que un día el Estado democrático, en un acto de decencia, decidiera poner fin a la vergüenza que suponía la existencia de un partido que no era otra cosa que el brazo político de un grupo terrorista.

Que la ilegalización de Batasuna supuso un acto democrático, además de constitucional, fue algo que pocos más que sus amigos discutieron. Más dudas hubo sobre la oportunidad de adoptar una medida que, se decía, podía hacer que fuera peor el remedio que la enfermedad.

Sin embargo, y como pronto pudo comprobarse, tales temores estaban infundados. Batasuna fue ilegalizada y nada ocurrió en el País Vasco, salvo que un partido que nunca debería haber estado dentro de la ley fue puesto fuera de la ley por el poder judicial del Estado democrático en aplicación de una ley plenamente constitucional.

Como era de esperar, la ilegalización constituyó para Batasuna una catástrofe política, económica y social de tal envergadura que su objetivo desde el día en que quedó fuera de la ley no fue otro que el de volver a entrar en ella. Sólo entonces Batasuna empezó a considerar la necesidad de que ETA fuera haciendo mutis por el foro.

Por eso, porque la ilegalización contribuyó como pocas cosas a la lucha contra ETA, sería ahora un error descomunal legalizar a Batasuna sin que se cumplan una de estas dos indispensables condiciones: o que ETA se disuelva o que Batasuna rompa con ETA de una forma clara e irreversible.

Actuar de otro modo y permitir que Batasuna entre en el juego democrático con la esperanza de que tal decisión favorezca ese fantasmal proceso de paz en el que algunos siguen empeñados no sólo constituiría una violación flagrante de la ley. Constituiría, además, una irresponsabilidad inadmisible. Y una solemne estupidez.

Segunda República y Guerra Civil
La moderación de Prieto
Pío Moa Libertad Digital 16 Marzo 2007

Cuenta Ansón que Prieto fue un político realista y moderado. ¿Lo fue realmente? A la cabeza se vienen enseguida algunas frases magnánimas y pacificadoras del personaje, pero también los hechos, los duros hechos.

En la crisis de la bolchevización del PSOE en 1933-34, Prieto no tomó partido por el legalista Besteiro, sino que contribuyó a liquidarlo políticamente, en alianza con Largo Caballero. Preparó con este la guerra civil y la intentó en octubre del 34. Ideó el putsch a lo Dollfuss con el que, imitando el golpe nazi en Viena, quería eliminar a los gobernantes legítimos. También propuso sabotajes para dejar a Madrid sin abastecimiento de agua.

Fracasada la insurrección, contribuyó como quien más a la campaña de infundios sobre la represión de Asturias, la cual envenenó al pueblo español y le predispuso para la guerra civil, a la que en 1934 solo habían estado dispuestos los dirigentes socialistas, comunistas y nacionalistas catalanes. Organizó con Azaña una coalición demagógica y antidemocrática, que derivó rápidamente hacia un Frente Popular de estilo soviético, ya antes de reanudarse la guerra en julio del 36. Formó un grupo de pistoleros guardaespaldas, "la Motorizada", que sembró el terror durante la repetición de las elecciones en Cuenca, deteniendo arbitrariamente a personas de derechas para impedirles votar. Fueron sus guardaespaldas y policías ligados a él quienes organizaron el secuestro y realizaron materialmente el asesinato de Calvo Sotelo.

Durante la guerra, Prieto tomó parte en el envío del oro a Rusia, se alió con los comunistas para defenestrar a su antes amigo Largo Caballero, participó en la corrupción organizada por su partido con las compras de armas –corrupción que pagaban los propios soldados socialistas en el frente– y organizó el siniestro SIM a sugerencia de Orlof, el representante del NKVD soviético, y a imagen y semejanza de este. Hay indicios sólidos de que, cuando se desengañó de los soviéticos, quiso atraerse a los ingleses ofreciéndoles a cambio de su ayuda la ría de Vigo y Menorca... Y al terminar la guerra, y por no entrar en más detalles, birló a Negrín el tesoro del Vita, saqueado a su vez al patrimonio artístico e histórico español y a miles de particulares, incluyendo personas humildes; y con ese tesoro prosiguió su labor corruptora.

A Prieto le ha tratado muy bien la derecha, desde los falangistas a los monárquicos, y todo porque, en su oportunismo sin límites, el jefe socialista les hizo algún favor alguna vez. Lo pintan incluso como el gran ministro de Hacienda que no fue. Para Ansón, lo que parece pesar decisivamente en la balanza es que, en su ilimitada vocación intrigante, Prieto buscara el pacto con los monárquicos contra Franco, después de la guerra. Comparado con ese mérito, ¿qué es todo lo demás?

Pasa aquí algo semejante a lo ocurrido con Negrín: sus partidarios encuentran perfectamente aceptable su corrupción, su prolongación inútil de la guerra, su intento de multiplicar el número de víctimas enlazando con la guerra mundial, sus ilegalidades constantes, su servicio a la política de Stalin, incluso su brutal represión de las izquierdas desafectas... Nimiedades, según parece, comparadas con su mérito sin par: ¡todo lo hacía para derrotar a Franco!

Es una forma de escribir la historia. Reduciéndola a una farsa idiota, claro. A quien nunca reivindican tales "demócratas" es a Besteiro, el dirigente realmente moderado del PSOE.

El embudo
POR IGNACIO CAMACHO ABC 16 Marzo 2007

A un preso común de Sevilla le han retirado el tercer grado de que gozaba por irse de la lengua sobre la vida carcelaria de Farruquito. Por el momento no consta que el recluso tenga previsto declararse en huelga de hambre para pedir que le traten como a un terrorista. Si lo hiciese, es poco probable que tuviera éxito; para obtener ciertos privilegios en España es menester liquidar primero a dos docenas de ciudadanos. Con ese currículum, puedes hablar con la prensa extranjera y posar de mártir en la portada, que si no tienes tercer grado, te lo concede graciosamente el Gobierno. Pero si eres un presidiario del montón y se te ocurre largar de Farruquito en un programa rosa, estás listo: un celoso juez de vigilancia penitenciaria te mandará de regreso al trullo, por hacer mal uso de la libertad tutelada. Esto es lo que hay.

Bueno, no, hay más cosas. Hay manga ancha con los dirigentes de Batasuna, un partido ilegal que hace ya abiertamente propaganda preelectoral en el País Vasco y Navarra, mientras desde dependencias del Gobierno autonómico catalán se convocan por correo electrónico caceroladas contra el partido de la oposición, representante legítimo de diez millones de ciudadanos. Hay un rigor meticuloso contra la campaña publicitaria de unos diseñadores de moda, forzados a dejar de anunciarse por incitar supuestos instintos de dominación machista, mientras un sedicente artista extremeño recibe una subvención por un montaje blasfemo que, entre otras delicadezas, presenta a Jesucristo como un pederasta. Hay una joven detenida y esposada en su colegio, en plena clase y delante de alumnos y profesores, por hallarse implicada en la trama de corrupción de Marbella, mientras un antiguo secretario de Estado condenado por secuestro y apropiación de fondos públicos presenta libros exculpatorios acompañado de un ex presidente del Gobierno. Hay una intensa, asfixiante sensación de doble moral, de raseros desiguales, de acepción diferente de los derechos y los deberes según se esté a un lado o al otro del poder y de sus preferencias.

Hay un enorme embudo nacional en cuya parte ancha se ha situado el Gobierno con sus aliados circunstanciales y su trama de intereses políticos de corto plazo. Hay un clima desconcertante de tolerancia con el conglomerado filoterrorista que contrasta con la dureza de ciertas exhibiciones de autoridad. Hay una intervención caprichosa y arbitraria en determinados ámbitos de la justicia y la Administración que siempre favorecen la conveniencia del poder. Hay una suerte de demonización de la discrepancia y un acusado instinto de hostigamiento del adversario. Y hay un profundo sentimiento de marginalidad por parte de un numeroso segmento de población que, pese a cumplir con escrupulosa atención las leyes y obligaciones cívicas, comienza a sentirse injustificadamente expulsada del ámbito de acción pública. Hay un riesgo palpable de fractura que, entre episodios de desconcierto y perplejidad, incuba el descontento ante una escena política errática y desequilibrada.

Callar también es ceder

Eduardo ZAPLANA * La Razón 16 Marzo 2007

El pasado fin de semana, cientos de miles de personas se manifestaron en toda España para protestar cívica y democráticamente por lo que consideraban una cesión del Gobierno ante el chantaje terrorista. Lo que hemos sabido esta semana confirma la oportunidad de esa protesta, y genera nuevos factores de intranquilidad.

En efecto, en la comparecencia del ministro del Interior en el Congreso de los Diputados para explicar la decisión de excarcelar al etarra De Juana Chaos, aunque la intención no era ofrecer explicación alguna, pues el ministro venía con la única estrategia de dirigir ridículas acusaciones contra los gobiernos del Partido Popular, entre acusación y acusación al menos tres cosas quedaron meridianamente claras.

En primer lugar, quedó claro que la decisión de excarcelar a De Juana Chaos fue una decisión política adoptada con el fin de no enfadar a ETA, para la que después se buscaron los subterfugios legales y procedimentales que pudieran encubrirla, un tanto chapuceros, por cierto. En otras palabras, el ministro del Interior reconoció que el Gobierno ha cedido al chantaje de Ignacio de Juana Chaos y del mundo etarra. Se hizo «para evitar males mayores». Y, al día siguiente, el presidente del Gobierno confirmaba esa misma conclusión. Se hizo «para garantizar la seguridad de todos».

En segundo lugar, quedó claro que el Gobierno no se va a emplear para evitar que Batasuna concurra a las elecciones municipales. El Gobierno socialista parece estar preparando una nueva cesión a la presión de los etarras, la más importante, que supondría traicionar una vez más los compromisos que adoptó ante la sociedad española al apoyar la Ley de Partidos y al firmar el Pacto Antiterrorista. Así se desprende de las declaraciones del ministro en el Congreso el martes y el miércoles: «Nosotros queremos que Batasuna esté, pero queremos que esté cumpliendo la Ley». En los próximos días tendremos ocasión de comprobar qué entiende el Gobierno por cumplir la Ley, y qué subterfugios se buscan para que Batasuna pueda concurrir a las elecciones, con esa o con cualquier otra marca.

Y, en tercer lugar, quedó claro que el Gobierno no está dispuesto a comprometerse con claridad a preservar la identidad constitucional y estatutaria de Navarra. Ante esta cuestión, el Gobierno, alarmantemente, se evade, posiblemente también para no enfadar a los etarras. Y, cuando algunos están dispuestos a derrumbar las bases fundamentales de nuestra convivencia, renunciar a defenderlas públicamente y con firmeza constituye ya una victoria de los atacantes y una cesión a sus propósitos.

«Navarra nunca será lo que no quieran los navarros», afirmó el ministro del Interior en el Congreso de los Diputados. Pero esta afirmación aparentemente tan razonable en realidad encubre una falacia. Porque en estos momentos nos encontramos precisamente a las puertas de la campaña electoral de unas elecciones municipales y autonómicas. Y, si el Partido Socialista concurre a estas elecciones, en Navarra, sin manifestar sus propósitos sobre el futuro de Navarra y sin aclarar si está dispuesto a gobernar con quienes propugnan la integración de Navarra en el País Vasco, estará hurtando a los ciudadanos elementos de juicio esenciales para decidir el sentido de su voto. Y si, tras su silencio en la campaña electoral, después de las elecciones -en caso de que las urnas le otorguen esa capacidad, lo que hoy afortunadamente no parece posible- hace la más mínima maniobra para alterar el estatus de Navarra, estará engañando a los ciudadanos al haberles ocultado un aspecto esencial de la política que piensa emprender. Como ha engañado a los ciudadanos al romper el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo que el Partido Socialista firmó y que en su programa electoral prometió preservar, vulnerándolo al iniciar una estrategia de diálogo con ETA.

El disimulo del Partido Socialista sobre Navarra resulta, además, cuando menos sospechoso. Porque dicen los socialistas que Navarra nunca será lo que no quieran los navarros. Pero es que lo que los navarros quieren lo han manifestado ya reiteradamente, y forma parte de los acuerdos esenciales que vertebraron la transición y la construcción del Estado de las Autonomías, respaldados por la inmensa mayoría de los españoles, y también por la inmensa mayoría de los navarros. La identidad específica de Navarra como Comunidad Foral singular y diferenciada ha sido firmemente defendida por el propio Partido Socialista. Si hoy los socialistas se callan, y no son capaces de salir en defensa de ese legado cuando es reiteradamente atacado desde el entorno etarra, traicionando su propia trayectoria histórica, dan razones fundadas para temer que se pueda alterar en el futuro.

Por eso, es también sumamente oportuna la manifestación convocada para mañana por el Gobierno de Navarra. Porque Navarra nunca será lo que no quieran los navarros, es muy razonable que se les ofrezca la oportunidad de alzar su voz. De alzarla frente a la presión de los etarras, y frente al silencio sospechoso e injustificable del Partido Socialista y del Gobierno, exigiendo a estos últimos que no jueguen con la palabra.

Y por eso el Partido Popular va a respaldar esta manifestación, y nuestro Presidente, Mariano Rajoy, acudirá a apoyar a los navarros. Porque no es el momento de callar, sino el de hablar en voz alta aunque ello incomode a los violentos, pues de lo contrario se estaría cediendo otra vez ante el chantaje y la extorsión. Y porque lo que está en juego es el diseño de España que acordamos en la transición, y que está descosiendo el Gobierno socialista de forma irresponsable.

*Portavoz del Grupo Parlamentario Popular

Foro El Salvador se adhiere a la manifestación
 16 Marzo 2007

Foro El Salvador se adhiere a la manifestación que, convocada por el Gobierno de Navarra bajo el lema “Fuero y Libertad. Navarra no es negociable”, se celebrará el próximo sábado día 17 de marzo en Pamplona
Foro El Salvador participará en la manifestación que, en defensa de la identidad de nuestra Comunidad Foral, e impulsada por el Gobierno de Navarra, tendrá lugar el próximo sábado 17 de marzo en Pamplona.

Navarra, a su pesar, se encuentra sobre la mesa del mal llamado “proceso de paz”. No podía ser de otra manera. El tantas veces pregonado Nafarroa Euskadi da; la propuesta de un órgano común permanente; la reciente propuesta abertzale de una autonomía de los cuatro territorios, como paso previo a la autodeterminación; etc.; son variaciones sobre un mismo tema: la utopía nacionalista. Pero, sin Navarra, los nacionalistas no pueden avanzar más en su particularista proyecto antisolidario y secesionista. Sin Navarra, sus hipócritas apelaciones a la paz no significan NADA para los nacionalistas.

Quienes nos manifestemos este sábado, no incitamos al odio, ni buscamos problemas artificiales para beneficio de unos pocos políticos: son los nacionalistas quienes día a día imponen la confrontación en todos los escenarios de la vida navarra. Ante semejante fanatismo militante nacionalista, que no escatima medios y que justifica incluso el terrorismo, los constitucionalistas NO nos hemos movido de nuestro proyecto ni de nuestro estilo de vida.

Por todo ello, desde Foro El Salvador animamos a los socialistas navarros para que recuperen orgullosos sus banderas fraternas, igualitarias e hispanas; herencia de una cultura política antagónica con la ideología nacionalista empeñada en dividir artificialmente a los pueblos.

Frente a cortas y calculadas ambigüedades, frente al oportunismo político, frente a las negociaciones secretas y las “visiones” de futuro esotéricas, frente a los juegos de palabras, los constitucionalistas tenemos una oportunidad privilegiada para defender la justicia, la libertad y la verdad en Navarra.

Para más información: Jaime Larrínaga (Presidente). Teléfono: 913080254
José Luis Orella (Portavoz). Teléfono móvil: 630231132

José Basaburua (Delegado en Navarra). Teléfono móvil: 651101668
Correo electrónico: foroelsalvador@wanadoo.es
Página web: http://foroelsalvador.blogia.com

LE RESPONSABILIZA DE LA CRISPACIÓN POR INTENTAR AISLAR AL PP
Acebes acusa a Zapatero de colocar a España "en manos de nacionalistas extremistas y terroristas"
Acebes acusó directamente este jueves al presidente del Gobierno de ser el "responsable" de los "enfrentamientos entre comunidades, entre instituciones, entre partidos políticos y, sobre todo, entre ciudadanos". Para el dirigente popular, "el PSOE ha colocado al Gobierno de España en manos de fuerzas extremistas como las nacionalistas y, ahora, de una banda terrorista, lo que puede acabar afectando al conjunto de la sociedad". En vísperas de la manifestación para que el futuro de Navarra no se negocie con ETA, Zapatero no ha querido aclarar cuáles son sus planes para esta comunidad foral. El mismo día de la marcha, el sábado, LAB ha convocado otra protesta para "reivindicar que es posible otra Navarra".
Agencias Libertad Digital 16 Marzo 2007

Acebes dijo que "el clima de división y enfrentamiento" se debe a que "el presidente del Gobierno de manera deliberada intenta aislar y radicalizar la vida política contra el PP".

"El PSOE ha hecho una política en contra del PP durante tres años, y esto es algo que tiene muchísimos riesgos, porque ha llevado consigo la decisión unilateral de romper acuerdos", señaló. Según Acebes, "la intención del presidente del Gobierno de poner en marcha toda una política para aislar al PP ha hecho que España, en estos momentos, sea el único país de la Unión Europea que no tiene ningún consenso básico". "El PSOE rompió el Pacto Constitucional, ha roto el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo y los acuerdos importantes en materia de política internacional", aseveró.

"Todo esto nos ha llevado a unas muy malas consecuencias, entre ellas la división dentro de la sociedad; los enfrentamientos entre comunidades autónomas, dentro de instituciones, entre partidos políticos y, sobre todo, entre ciudadanos", agregó. En este sentido, el secretario general de los populares apuntó que "el responsable de todo es José Luis Rodríguez Zapatero, que ha hecho cosas que no habían ocurrido en ninguno de los mandatos de gobiernos anteriores". "Han sido tres años donde se han producido una involución y un retroceso en la propia calidad democrática que habíamos conseguido lograr", se lamentó.

Acebes se refirió además a la decisión del Gobierno de conceder la prisión atenuada al terrorista Ignacio de Juana Chaos señalando que "no me cabe ninguna duda de que la indignación de los ciudadanos es muy grande; lo demuestran no sólo las movilizaciones y las manifestaciones masivas, sino también las encuestas". "Es natural que los españoles estén en contra de la decisión del PSOE, porque es la primera vez que un Gobierno toma la iniciativa de someterse a un chantaje de un terrorista", afirmó, al tiempo que señaló que "esto abre un camino, que es el de la cesión a los terroristas".

Tres años de Gobierno socialista
Acebes, quien participó en Málaga en una conferencia titulada 'España, tres años después', señaló en su discurso que "tres años después del cambio de Gobierno, vivimos uno de los momentos más críticos de nuestra historia democrática". "El problema del PSOE es que ha colocado al Gobierno de España en manos de fuerzas extremistas como las nacionalistas y, ahora, de una banda terrorista, lo que puede acabar afectando al conjunto de la sociedad", dijo.

En este sentido, apostilló que "la semana que viene, se cumple un año del alto el fuego de ETA. Esta vez, no creo que Zapatero se atreva a hacer un balance triunfalista ni un pronóstico eufórico como los que hizo apenas unas horas antes del bombazo de Barajas, porque la realidad objetiva no se lo permitiría". "En estos doce meses se ha disparado el terrorismo urbano; ha aumentado la extorsión; los proetarras han tomado otra vez las calles; ETA se ha rearmado y hay tres nuevos rostros y nombres en la larga lista de víctimas del terrorismo", agregó.

Según Acebes, cuando el PSOE reconoce que la excarcelación se hizo para "evitar males mayores, lo que quiere decir es que se ha cedido ante un chantaje". "Zapatero añadía esta mañana que la muerte de De Juana Chaos habría alimentado los peores instintos de los jóvenes radicales, pero esta 'doctrina del mal menor' es una auténtica aberración, ya que dice que debemos darles a los terroristas todo lo que nos exigen para que nos perdonen la vida", añadió.

Política económica y social del PP
Acebes adelantó además que mañana ofrecerá dos conferencias en Málaga y Córdoba "en materia de política económica y social, con la que estamos elaborando la alternativa popular". "Estas conferencias resumen el proyecto que vamos a presentar a los ciudadanos en las elecciones, tanto en el programa marco para las municipales como en el de las generales", aseguró, al tiempo que manifestó que "el PP quiere elaborar un programa en un momento en el que hay muchas familias que empiezan a notar dificultades a fin de mes, porque están subiendo los tipos de interés y los precios de los servicios básicos, pero no suben los sueldos".

Por esta razón, Acebes tildó al PSOE, en la conferencia, de ser "un Gobierno que genera problemas nuevos y multiplica los existentes en lugar de resolverlos, como la vivienda, la seguridad o la inmigración". Por último, señaló que "España tiene arreglo; el consenso y la convivencia se pueden recuperar". "El Partido Popular tiene la obligación de encauzar y liderar a esa gran mayoría de españoles que reivindican su derecho a vivir en un país en el que el Gobierno ampare a las víctimas, persiga a los terroristas, aplique la ley y dedique sus esfuerzos a mejorar la vida y el bienestar de los ciudadanos", concluyó.

El PP recurrirá ante el TC la elección de magistrados por las comunidades autónomas
El Congreso remite al Senado la conocida como «ley Casas» con el voto en contra de PNV y populares
Esther L. Palomera La Razón 16 Marzo 2007

Madrid- Si Mariano Fernández Bermejo logra acompasar los tiempos de la Justicia con los suyos propios parlamentarios, jueces, magistrados y ciudadanos se lo agradecerán. Será un «crack». Ayer, le sobraron 16 de los 20 minutos que le asignó el marcador electrónico del Congreso para la defensa de la reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional. Y eso que era ésta una modificación legislativa de órdago, y no sólo porque haya logrado «blindar» la presidencia de María Emilia Casas hasta por lo menos el próximo diciembre, sino porque se trata de una norma de desarrollo del llamado bloque constitucional. Pues ni por esas.

Unas palabras de agradecimiento al «esfuerzo de los grupos parlamentarios», un breve argumentario sobre las «mejores herramientas con las que se dota desde ahora al Tribunal para su trabajo» y sobre las garantías que tendrá el ciudadano en aquellos conflictos en los que la Constitución está implicada, y una efímera alusión a la modificación del recurso de amparo para que «sólo se admita a trámite aquél que tenga relevancia constitucional»... Y acabó su exposición.

Como ya había pasado la hora del almuerzo y el pleno había comenzado a las nueve de la mañana, muchos agradecieron su brevedad. Otros, no. El popular Igancio Astarloa fue uno de ellos. Él sí se despachó. Y, además, no sólo no regaló tiempo sin que arañó varios minutos al marcador. Claro, el portavoz de Justicia del PP entiende que la reforma, -a la que él se refiere como «ley Casas» o «efecto Bermejo»- es una «pura maniobra oportunista del Gobierno y del PSOE».

Ha sido una modificación aprobada «por sorpresa y a última hora. Hablaba, sobre todo, de la enmienda que IU introdujo en comisión para que se prorrogara el mandato de tres años de la presidenta del TC si éste no coincidiera con la renovación del Alto Tribunal. Si la medida entra en vigor antes de junio, que seguro entrará, afectará a María Emilia Casas, a quien el Gobierno «blinda sine die para convertirla en una aliada segura de los socialistas» en la resolución de recursos, como los del Estatuto catalán, que tiene pendientes el TC.

Pues eso, que Astarloa defiende que la Legislatura comenzó con una «cacicada legislativa» cuando se aprobó de «forma escandalosa» una reforma del sistema de nombramientos de la Ley Orgánica del Poder Judicial y ayer «repetimos experiencia y escándalo». Pero tuvo otros motivos para la crítica: la limitación de los recursos de amparo, la no introducción de los recursos previos de los Estatutos de Autonomía y el nuevo artículo 16. Es el que prevé que las comunidades autónomas elijan a magistrados en detrimento de los cuatro que la Constitución atribuye al Senado. Este punto, ya adelantó, será recurrido ante el propio TC por el PP.

De nada sirvieron las apelaciones que haría el socialista Jáuregui para que el PP votara sí y abandonara su visión «melodramática» del asunto. No lo hizo. El texto fue remitido al Senado con el voto en contra del PP y del PNV, éste porque niega que las normas forales sólo las revise el TC.

DESTACAN POR SU ADICIÓN AL 'ENCHUFE'
Los Gobiernos nacional-socialistas de Galicia y Cataluña enchufan a docenas de políticos
Los dos Gobierno autonómicos que presenta Rodríguez como modelo de su nuevo PSOE y de las relaciones ‘constructivas’ con los separatismos, destacan, no por su capacidad para hacer las cosas mejor que sus predecesores, sino por su adición al enchufe.
Minuto Digital 16 Marzo 2007

Los políticos locales están encantados con las autonomías, porque disponen de unos presupuestos descomunales que gastar en enchufes y en ganar las próximas elecciones. José Montilla tiene 200 altos cargos un número superior a los gobiernos de Pasqual Maragall y Jordi Pujol. Y el nepotismo de Emilio Pérez Touriño supera al de Manuel Fraga.

El nacionalismo es un espléndido negocio para las oligarquías regionales, tanto de empresarios como de políticos: más presupuesto, más contratos y más enchufes, y encima sin los molestos controles de Madrid.

Los dos Gobierno autonómicos que presenta Rodríguez como modelo de su nuevo PSOE y de las relaciones ‘constructivas’ con los separatismos, destacan, no por su capacidad para hacer las cosas mejor que sus predecesores, sino por su adición al enchufe.

El tripartito catalán tiene 200 altos cargos, entre consellers, secretarios y directores generales. En la etapa de Pasqual Maragall la cifra era de 168 (un 19% menos) y en el último mandato de CiU fue de 157 (un 27% menos). Los datos los ha obtenido CiU después de rastrear los nombramientos en el Diario Oficial de la Generalidad.

El departamento con más altos cargos es Vicepresidencia, dirigido por Josep Lluis Carod-Rovira (ERC), con 23. Carod dispone de más cortesanos que el propio Montilla, que solo tiene 17. El roji-verde Joan Saura, compañero sentimental de la antisistema Inma Mayol y compañero político de Gaspar Llamazares, ha colocado a 18 aguerridos militantes en la consejería de Interior. Los enchufes en la consejería de Economía y Finanzas, presidida por el socialista Antoni Castells, ascienden a 22.

Aunque la economía gallega es menos potente que la catalana, la Xunta nacional-socialista no se queda atrás. El Diario Oficial de Galicia del 2 de marzo de 2007 contiene la convocatoria o la adjudicación de 49 plazas de libre designación. El consejero de Presidencia, el socialista y pedagogo (sic) José Luis Mendez Romeu, había declarado que se estaba eliminando este tipo de provisión de puestos de trabajo.

La relación de plazas es la siguiente:
22 en Vicepresidencia, el feudo del ‘bloqueiro’ Anxo Quintana.
1 en la Consellería de Presidencia.
4 en la Consellería de Pesca.
1 en la Consellería de Traballo.
21 en el SERGAS (Servicio Gallego de Salud), controlado por la socialista María José Rubio Vidal.

Enhorabuena de parte de los contribuyentes a los afortunados ganadores de la lotería de los cargos públicos.

La ruptura entre PSOE y PP forzará al TC a arbitrar sobre su propia norma
G. LÓPEZ ALBA. MADRID. ABC 16 Marzo 2007

La ruptura entre el PSOE y el PP, que vivió ayer un nuevo episodio con motivo de la aprobación por el Pleno del Congreso de la reforma de la ley orgánica del Tribunal Constitucional, provocará la rocambolesca situación de que el alto tribunal tenga que pronunciarse sobre la norma que regulará su funcionamiento y composición.

Así ocurrirá porque el portavoz del PP, Ignacio Astarloa, adelantó antes de la votación final que «vamos a recurrir de inconstitucionalidad» el nuevo artículo en virtud del cual los cuatro vocales que corresponde elegir al Senado serán propuestos por los Parlamentos de las comunidades autónomas,disposición que los populares interpretan como «una nueva cesión a los nacionalistas».

El proyecto de ley, que ahora pasa al Senado, fue aprobado con el rechazo de PP, PNV, Eusko Alkartasuna y Nafarroa Bai, siendo el resultado final de 180 votos a favor, 131 en contra y una abstención. El rechazo de los nacionalistas vascos y navarros obedece a que, al contrario que el PP, juzgan insuficiente la representación de las comunidades autónomas en el Tribunal Constitucional. Así, el portavoz del PNV, Aitor Esteban, defendió sin éxito la creación de una sala especial para dirimir conflictos entre el Estado y las Autonomías, que, según su propuesta, estaría integrada por tres miembros del alto tribunal y otros tres propuestos por el Parlamento autonómico de la comunidad afectada. Esteban indicó como causa fundamental de su oposición que no prospere su pretensión de que las normas forales sólo puedan ser revisables por el Constitucional.

El portavoz socialista, Ramón Jáuregui, rechazó la descalificación formulada por el PP. Argumentó que «no es un asalto nacionalista» porque la propuesta de esos magistrados «será una facultad de todas las comunidades autónomas», y «no fractura nada porque será el Senado quien haga ese nombramiento», además de ser «congruente con la naturaleza arbitral del Tribunal Constitucional y con el modelo autonómico».

Astarloa calificó esta reforma como «la primera manifestación del «efecto Bermejo»» y culpó al ministro de Justicia de la ruptura de un supuesto «preacuerdo» entre su partido y el PSOE, que fue negado por el ponente socialista. Jáuregui elogió «el sentido de Estado que muchas veces se les niega» a las minorías que apoyaron la reforma y reprochó al PP que interprete el consenso como «la aceptación de sus postulados y la exclusión del resto del arco parlamentario».

Doce mil recursos pendientes
Para CiU, ERC e IU, la reforma «se queda corta», pero «aborda algunos de los problemas fundamentales que aquejan al Tribunal Constitucional», en palabras de Llamazares. Uno de los aspectos fundamentales es dar al recurso de amparo un carácter de auténtica excepcionalidad para combatir el colapso que provoca. Más de 12.000 están pendientes de admisión.
La reforma incorpora también la llamada «enmienda Casas», que permitirá prolongar el mandato del presidente y vicepresidente. Esta disposición, a juicio del PP, tiene por único objeto «blindar» a la actual presidenta del TC para garantizar su permanencia ante la decisión que el alto tribunal tiene que adoptar sobre el nuevo Estatuto de Cataluña.
Jáuregui tachó de «injuria» tal imputación porque lo que se hace es dar carácter de norma a algo que se viene haciendo desde hace 27 años: prorrogar el mandato del presidente y el vicepresidente, aunque haya vencido, hasta que corresponda su renovación como miembros del TC dentro del mecanismo habitual de renovación por tercios cada tres años.

PP y Ciutadans intentan, sin éxito, que las vías catalanas se señalicen en castellano
ABC 16 Marzo 2007

BARCELONA. La señalización viaria en Cataluña seguirá siendo exclusivamente en catalán. Así lo decidió ayer el Parlamento autonómico al rechazar una moción de Ciutadans -secundada tan sólo por el PP- en la que se pedía que la rotulación y señalización viaria se realizara en catalán y en castellano «por motivos de seguridad y para garantizar los derechos lingüísticos del administrado». En la misma moción se defendía trasladar esta rotulación bilingüe a los edificios de la administración pública, a los impresos oficiales, a la publicidad institucional y a las páginas web de las instituciones autonómicas.

En la iniciativa, que el Grupo Popular respaldó por considerarla «de sentido común», se exigía también la supresión de las denominadas «oficinas de garantías lingüísticas», que vigilan por el cumplimiento de la ley de política lingüística y cuyas acciones derivan en sanciones a comercios y empresas por rotular exclusivamente en castellano.

Por otra parte, el Tribunal Constitucional admitió ayer a trámite el conflicto positivo de competencias, promovido por la Generalitat, contra el decreto del Gobierno en el que se establecen las enseñanzas mínimas en la Educación Primaria y que incluye una tercera hora de enseñanza en lengua castellana. Precisamente, CiU intentó ayer que el Parlamento catalán aprobara una moción para evitar la implantación, en Cataluña, de esta tercera hora. Todos los grupos rechazaron la propuesta
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