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Recortes de Prensa     Martes 20 Marzo   2007

El momento político que está viviendo España
Nota del Editor 20 Marzo 2007

Ayer por la tarde, a las 17:00, el PP de La Coruña había invitado a Jaime Mayor Oreja a dar una charla sobre el momento politico que vive España, y en una sala abarrotada de simpatizantes de su partido y de numerosas personas de las asociaciones cívicas de La Coruña, aparecieron Carlos Negreira, candidato del PP a la alcaldía de La Coruña, Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP y el conferenciante. Tras una pequeña introducción de Negreira y otra más larga de Núñez, tomó la palabra Jaime Mayor Oreja, quien con su habitual ritmo, claridad y conocimiento del entresijo de los terroristas, reiteró a los oyentes lo que ya saben:el gravísimo peligro de los nacionolismos separatistas, amparados en una aureola de confusión orquestada por Rodríguez Zapatero mediante los estatutos anticonstitucionales de Cataluña para conseguir desmembrar la nación española.

Iniciado el coloquio, uno de los asistentes, preguntó a Mayor que dado el PP defiende la unidad de España, y que la lengua española es lo que tenemos en común los españoles, lo que nos une, y que la lengua regional es la base de los nacionalismos separatistas, sin lengua regional, los separatistas son Zero Patatero, el PP tenía que aclarar su posición y definir la defensa del español, de los derechos constitucionales de los ciudadanos,en toda España (fuertes aplausos del público asistente). La respuesta de Mayor, fue una divagación de político avezado, diciendo que el PP hacía casi todas las cosas bien, y que no se merecía una matrícula de honor pero sí un sobresaliente.

Después de otras preguntas, de poca enjundia, otro de los asistentes le preguntó a Núñez también por el tema de la lengua, y este contestó explicando que la única reforma estatutaria que no había sido aprobada era la gallega, porque el PP se había negado al deber de conocer el gallego, y que en la educación, los demás grupos habían pretendido que el 70% de las materias se impartiesen en gallego y que el PP lo había bajado al 50%, y que además, se dedicaría el 33% a una tercera lengua, el inglés, en la más tierna infancia (esto parece el milagro de los panes y de los peces).

Alguna pregunta más de poca enjundia, y cuando ya Negreira anunció que se terminaba el coloquio, el primer asistente, sin micrófono, se dirigió a Mayor diciendole que en su respuesta le había dado un magnífico pase por verónicas, que el PPno merecía un sobresaliente apenas conseguía un 3,5, como podía demostrar mediante el libro que le iba a regalar "La  imposición lingüística: una anormalidad democrática. El caso gallego", y que la pretensión de Núñez Feijóo de que al menos el 50% de la enseñanza fuera en gallego era absolutamente anticonstitucional, que no hay obligación legal alguna de estudiar la lengua regional; todavía peor, se despojaba a los padres del derecho fundamental de elegir para sus hijos la  lengua materna, el español como lengua vehicular en la enseñanza. Mayor contestó diciendo que no era torero, que no había pretendido dar un pase, que en la ciudadanía hay muchas sensibilidades, que hay que apoyar al PP porque el momento español es grave.

Después algunas preguntas más de poca enjundia ( ¿ para enfriar al personal ?) se terminó el acto. El asistente citado se acercó a Mayor Oreja para regalarle el libro prometido (lo pueden descargar en la página inicial de Agli), así como un ejemplar del libro "Educación y Nacionalismo. Historia de un modelo" de Ernesto  Ladrón de Guevara, y un ejemplar del periódico de los Peones Negros, casi una biblioteca.

Está claro que el PP, como muy bien dijo Mayor, busca el poder (no dijo el gobierno), y para ello pretende pescar en todas las aguas, abusando de la condescendencia de los hispanoparlantes, que como mal menor pierden sus derechos constitucionales, pero esto se ha terminado.

Proceso de rendición
Cuando un Gobierno depende de un comunicado de ETA
Ignacio Villa Libertad Digital 20 Marzo 2007

El Gobierno se ha mostrado nervioso, sin capacidad de reacción y superado por los acontecimientos tras la manifestación de Navarra. Ha sido la puntilla para Zapatero y los suyos. El Gobierno se ha mostrado siempre incapaz de lidiar con lo que sucede en la calle, sobre todo porque no tiene intención de desmarcarse del camino que la banda terrorista ETA quiera dibujar para el futuro.

Es difícil de aceptar, cuando se parte de una situación previa de normalidad democrática, que el Gobierno esté esperando un comunicado de ETA para seguir adelante con su estrategia. Pero no queda más remedio que constatarlo. Estas últimas semanas hemos visto a un presidente del Gobierno incapaz de apearse de la burra, mirando hacia otro lado tras el atentado de Barajas, cediendo al chantaje de los terroristas con la excarcelación del sanguinario De Juana Chaos e intentando ignorar las manifestaciones organizadas en mes y medio por el Foro de Ermua, la AVT, el Partido Popular y el Gobierno foral navarro. Tras insultar a todos los españoles contrarios a su política de rendición, se ha visto en un pozo sin fondo del que sólo cree poder salir si ETA emite un nuevo comunicado en el que anuncie algún gesto que pueda vender como resultado de su política.

No es ninguna exageración, por tanto, concluir que Rodríguez Zapatero se encuentra en manos de los terroristas. El presidente del Gobierno está dejando a los etarras que marquen las pautas, señalen los tiempos y ordenen los pasos. Semejante posición es una auténtica bomba de relojería que amenaza con explotar destruyendo la nación y la libertad de la que gozan sus ciudadanos.

Esa dependencia política de la banda terrorista es lo que explica el nerviosismo constante del Gobierno y de los socialistas, cuyo fruto es el tono agrio y exasperado con que adornan los habituales insultos que dedican a la oposición. No son capaces de aceptar que puedan haber cometido un error. No hablemos ya de pensar en rectificar. El sentido común es un completo desconocido en Ferraz.

Su reacción es la de siempre: Blanco ruge en sus fervorines de los lunes, Llamazares emplea su franquicia del PSOE en afirmar que Aznar ha de ser juzgado por la guerra de Irak y López Garrido tararea de nuevo la canción de la exclusión. No pueden hacer otra cosa, pues su política no es defendible con argumentos racionales. Así, intentan capear el temporal mientras esperan un comunicado de los terroristas que pueda salvarles el pellejo. Menos mal que ETA ya estaba finiquitada, que si no..

Aplazar juicios y encubrir extorsiones
EDITORIAL Libertad Digital 20 Marzo 2007

Tras advertir que "no se ha escuchado a Zapatero condenar la nueva remesa de cartas de extorsión de ETA", el secretario general del PP, Ángel Acebes, se ha preguntado "con qué cara y fuerza moral le dice Zapatero a los empresarios que no cedan al chantaje de ETA, cuando él ha cedido al chantaje de De Juana".

Para condenar algo hay que empezar por reconocer la existencia de ese "algo" condenable. Y la verdad, por bochornosa que sea, es que el Gobierno del 14-M no es que reconozca, es que encubre –vuelve a encubrir, mejor dicho– la existencia misma de las cartas de extorsión de ETA, con la misma desfachatez con la que negó el chantaje etarra en el caso de Ignacio de Juana. De hecho, ha sido el propio Ministerio del Interior el que ha señalado este lunes "no tener constancia" de esas cartas de extorsión; unas cartas que los empresarios vascos han denunciado con todo detalle y que sus autores etarras ya justificaron en su día por razones de financiación.

No es la primera vez que el Gobierno de Zapatero encubre las cartas de extorsión etarras, pues ya lo hizo con las recibidas por los empresarios navarros poco tiempo después del comunicado de "alto el fuego". Un comunicado, por cierto, en sí mismo chantajista, pero que al Gobierno no le faltó ayuda para maquillarlo de "proceso de paz". Tampoco ese encubrimiento ha sido, este lunes, la única muestra de ese felón apaciguamiento colaboracionista con el que Zapatero quiso y quiere, desde el primer día, llegar a las próximas elecciones generales.

Y es que la disciplinada fiscalía del muy obediente Fiscal General del Estado se ha vuelto a alinear este lunes con los abogados defensores de Batasuna, para solicitar una nueva prórroga en el juicio contra el dirigente proetarra Arnaldo Otegui por apología del terrorismo.

Sabemos que para Conde Pumpido la "Justicia no debe ser obstáculo" para ese infame "proceso" que empezó antes del comunicado de "alto el fuego" y que se ha intensificado tras la criminal advertencia de ETA en Barajas. Sin embargo, la premura y la insistencia con la que la fiscalía vuelve a pedir una prórroga, tres días después de habérsela denegado el Tribunal, es el colmo del servilismo.

Ya va siendo hora que Arnaldo Otegi –ese "hombre de paz" según Rodríguez Zapatero–, responda ante la Justicia por los elogios que dedicó "a todos los gudaris que han caído en esta larga lucha por la independencia", durante el entierro de una etarra que murió en el verano de 2001 mientras manipulaba una bomba en un apartamento de Torrevieja.

Lo que está en juego con ese juicio a Otegi –a quien, desde luego, no cabe aplicarle el principio de non bis in idem–, ya no es el pésimo lugar en que, en cualquier caso, ya ha quedado Zapatero y sus elogios a este proetarra irredento. Es el revés judicial que la merecida condena supondría a los esfuerzos de Zapatero por no perder el favor y la esperanza de quienes, como los etarras, no están dispuestos a entregar las armas si no es a cambio de todo aquello por lo que las han utilizado. Lo que está en juego es la esperanza de ETA en los "compromisos adquiridos" por Zapatero y en su capacidad para que "ningún ordenamiento jurídico, ninguna ley y ninguna constitución sea obstáculo". Obstáculo para eso que tanto el Gobierno como los etarras maquillan como "proceso de paz".

Estatut
"Ya hablará el Tribunal Constitucional"
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 20 Marzo 2007

Los días del estatut están contados si hay que atender a la sentencia que el Tribunal Constitucional ha emitido en el contexto de la llamada "deuda histórica" andaluza. Qué pesados, por cierto, con la deuda histórica. ¿Y la que contrajo el PSOE con España en el 34? ¿Y la que arrastra el nacionalismo catalán desde la misma fecha? ¿Eh, eh? Se me ocurren ahora mismo tantas deudas históricas... Pero ese es otro artículo.

Centrémonos en la deseable coherencia del supremo intérprete de la Carta Magna, que ha establecido, por práctica unanimidad, la necesidad de que en materia de autonomía financiera "se adopte la decisión correspondiente de forma coordinada entre el Estado y las comunidades autónomas en el seno de un órgano en estén representados todas éstas y aquél". Lo que equivale a condenar al infierno de la inconstitucionalidad la fórmula de la bilateralidad, huevo de serpiente incubado no sólo por el vasto nacionalismo, sino también por el basto socialismo. El PSC defendió el principio con uñas y dientes, y se lo vendió al PSOE.

Por qué el cinturón rojo de Barcelona se limitó a abstenerse en el raquítico referéndum estatutario en vez de arrojarle un rotundo "no" a la cara a sus montillas, zaragozas e icetas es asunto de gran misterio, toda vez que el diseño financiero que les servían consistía en hacerles la higa a sus parientes andaluces y extremeños. Ellos verán.

La progresía ha introducido una interesante transformación en el concepto territorial de la Transición: del "café para todos" al "maricón el último". Y no pocos populares se han echado a correr. La innovación nos lleva, en bonito salto histórico, de la extravagante creación de parlamentos riojanos y gobiernos cántabros a la frenética carrera por dejar sin fondos a las autonomías que se retrasen en su reforma estatutaria. Los lentos han de encontrar la caja común más vacía que la conciencia de Rodríguez. Que se repartan la nada.

Cuando no es puro soberanismo unilateral, es una bilateralidad no menos soberanista la filosofía que informa el estatut. Durante la gestación del engendro, los de Piqué y los embrionarios ciutadans advirtieron de la flagrante inconstitucionalidad del principio. La clase política catalana respondía con una consigna: ya hablará el Tribunal Constitucional. Idéntica hipocresía exhibió esa casta periodística a la que ahora el Govern amenaza en la persona del redactor jefe de La Vanguardia: "Te juro que no voy a parar hasta joderte". Yo creo que es amor.

Sin embargo, en cuanto el PP planteó el oportuno recurso, se hizo la oscuridad y se hizo la tormenta: ¡Enemigos de Cataluña! Tal escaqueo sólo ha de sorprender a quien aún considere al establishment catalán capaz de formular una verdad, ni que sea por despiste. Pues eso, queridos, ya hablará el Tribunal Constitucional.

La arrogancia de Zapatero empieza a perjudicar los intereses del PSOE
Miguel Ángel Orellana elsemanaldigital 20 Marzo 2007

La sumisión del partido al presidente se aprecia en el obsesivo intento de romperle las piernas a Rajoy hasta con el palo de la bandera republicana. Los efectos internos se hacen notar

20 de marzo de 2007. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afronta posiblemente los momentos más difíciles de su agitado mandato. El Partido Popular, con un desmelenado Mariano Rajoy a la cabeza, le está poniendo contra las cuerdas, pero sus problemas van más allá de las monumentales manifestaciones de repudio a su política de tejerle la tela a la araña etarra. La protesta en la calle no tumba a los gobiernos, como pudo comprobarse durante la ventisca por la guerra de Irak, pero les pueden complicar extraordinariamente la vida (y la agenda), como sí ocurrió con aquellas fiebres pacifistas de la primavera de 2003. En tanto que expresión de rechazos frontales a realidades impostadas, las grandes manifas acotan el terreno de juego. Y fortalecen los cercos.

Un "estrecho traje"
Ése viene a ser el principal problema de Zapatero: el riesgo de que la legislatura entre en una fase definitiva de colapso por falta de oxígeno. La agenda permanece atornillada al delirio de quien, desde La Moncloa, pretende reinventar nuestra historia reciente, edificando una supuesta paz sobre una guerra inexistente, reflejo de otra Guerra –aquélla sí, tan cruel como real- que le obsesiona, sobre la base de la claudicación del Estado de Derecho ante el terrorismo. De manera que el oxígeno que necesita el jefe del Ejecutivo solamente puede venir del Cantábrico. Es fácil adivinar cómo: un eventual gesto de ETA. Si no se produce, las municipales y autonómicas del cuarto domingo del mes de mayo pueden quedar atrapadas por el efecto José Ignacio de Juana Chaos, con el consiguiente colapso de la legislatura.

El estrecho traje con el que José Luis Rodríguez Zapatero ha condenado a moverse a sus huestes podría romperse por algunas costuras. El choque emocional, el precio que pagar, el desgaste sufrido por el PSOE es de los que están resultando difícilmente cuantificables, pero, como esas lesiones internas que cuando salen a la superficie llegan con la parca puesta, sin duda van a marcar un antes y un después en la historia de un partido que tuvo con el almunismo en el año 2000 su punto de inflexión a la baja desde la gloria de 1982. El partido empieza a sentirse tocado con el envite terrorista. Y no tanto por el calibre de las pruebas a que ha sido sometido, como por la soberbia y el desdén con que su líder, José Luis Rodríguez Zapatero, lo trata, actuando como el sátrapa liberado de la obligación de rendir cuentas, de lograr los consensos, de escuchar otras opiniones y, lo que es más importante, de obrar en consecuencia.

Está claro que la apuesta vasca es una operación personal de liderazgo de Zapatero. Pero "la clave, al final, es saber si esta encrucijada se trasladará a la sociedad, acabará siendo percibida por la opinión pública o no, porque si lo fuera, eso tendría efectos muy negativos en las elecciones", me asegura una personalidad del PSOE.

El mismo sociata con el que parlamentaba me parecía tan sinceramente contrariado por lo mal que estaba el Ejecutivo haciendo las cosas, por la descomposición que observaba y por la ausencia de urdimbre, el exceso de vacuidad, la carencia de un gran proyecto de Estado, que le lancé el guante:

"¿Levantarás este lunes [Ejecutiva Federal] la mano para decirle a Zapatero en público lo que me estás diciendo a mí en privado?".

"No, pero aplaudiré con menos entusiasmo...".
Es una anécdota, real como la vida misma, que revela el grado de descomposición democrática que vive el partido del Gobierno, el nivel de ridículo endiosamiento en que está instalado el presidente y su entorno de aides de chambre, y el irremediable daño que ha de derivarse para la nación de un proyecto personal, el de Zapatero, que tiene decidido jugarse la reelección a un nuevo mandato en la ruleta de un acuerdo político con el terrorismo, pero apostando con el dinero –la libertad- de todos los españoles. ¿Cómo no pedir, en estas circunstancias, unas elecciones generales cuanto antes y que sean los votantes los que decidan si están dispuestos a jugársela con quien jamás debió aspirar a algo más que regentar un concesionario de SEAT en León?

Y los rumores
Los rumores dentro del partido. Uno de ellos sostiene que Zapatero va tomando nota del comportamiento en esta crisis de los dirigentes del PSOE, con la clara intención de pasar factura, adjudicar premios y castigos, cuando pase la tormenta. Otro, que es menos rumor y más constatación empírica, arremete precisamente contra José Blanco y su débil papel como secretario de Organización: "No está sabiendo movilizar al partido para hacer frente al asedio constante del PP". Y mientras esto ocurre en la acera del Gobierno, "Rajoy ha logrado lo que parecía imposible: enfriar las tensiones en su formación y que todos le respalden", según se advierte. Ya decía en privado un alto cargo gubernamental días atrás que va a ser necesaria una acción a la venezolana, con sábanas en los balcones o así, para frenar a los peperos.

¿Culpable? El empedrado
¿Cómo reacciona ante esta realidad el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero? Pues –es de temer- con una sobredosis de revival de la guerra de Irak en las fechas que nos acerquen a la cita con las urnas, es decir, embistiendo contra José María Aznar, auténtica bicha del socialismo hispano. Todo en la táctica tiene aire de lo escasamente meditado, de lo cogido por los pelos, lo poco serio. De aurora boreal. En primer lugar, porque España no participó militarmente en la guerra de Irak. España no invadió Irai, por mucha foto de las Azores -fruto de la absurda megalomanía del ex presidente- que los socialistas puedan airear. De modo que la premisa sobre la que se asienta el chamizo teórico es falsa.

La verdad es muy otra y camina por distinto derrotero. La verdad es que Zapatero seguirá disparando con entusiasmo contra unas golondrinas pasadas con tal de desviar la atención de las avutardas patrias que asolan el sembrado a su paso.

Con el "proceso" de Zapatero, ETA incrementa la extorsión
Editorial Elsemanaldigital 20 Marzo 2007

En los últimos días se ha confirmado que la banda terrorista ETA ha enviado una nueva oleada de cartas de extorsión a los empresarios vascos. De momento esta fase de la recaudación del "impuesto revolucionario" no se ha extendido a los navarros, pero las Fuerzas de Seguridad no conocen con precisión cuántos y cuáles son los ciudadanos chantajeados. El clima de incertidumbre y miedo se extiende en las empresas del País Vasco y de Navarra.

ETA no ha dejado de existir, ni de actuar fuera de la Ley. No se trata sólo del brutal atentado del 30 de diciembre de 2006 en el aeropuerto de Barajas, que causó dos víctimas mortales más, sino de una continua actividad delictiva contra la vida, la integridad y la seguridad de los ciudadanos, que también le costó la vida a un ciudadano de Mondragón, víctima de la kale borroka. El "alto el fuego permanente" que dio pie al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para sus reconocidos contactos con los asesinos, no es más que una ficción política.

ETA no es terrorista por casualidad, sino por naturaleza, y sólo dejará de romper la paz pública –matando, hiriendo, extorsionando y mintiendo- si consigue todos sus objetivos o si es derrotada con todo el peso del Estado de Derecho. Cuando gobernó el Partido Popular se emprendió sin concesiones la vía de la legalidad, combatiendo sin concesiones pero sin atajos a los enemigos de la libertad; el PSOE, ahora en La Moncloa, parece preferir la vía de la negociación, que en palabras del secretario general del PP, Ángel Acebes, constituye una política de "cesión" de Zapatero.

No hay vías intermedias: o se aplican las Leyes o se cede al chantaje terrorista. Conviene recordar que pagar a ETA es un delito, ya que supone financiar las otras actividades criminales de la banda. Para un empresario pagar a los terroristas puede ser la solución más rápida para evitar peligros, pero el Estado debe ser firme en la aplicación de las normas, tanto a los criminales como a quienes por una razón u otra los apoyen.

Ahora bien, Zapatero se encuentra en esto ante una de sus mayores contradicciones: si él mismo, titular del poder ejecutivo del Estado, accede a dialogar y negociar con los terroristas, ¿está moralmente cualificado para exigir de los empresarios la entereza precisa para rechazar el chantaje? Al renunciar a defender a los españoles de bien, al aceptar conversaciones con quienes desean imponer su deseo por la fuerza, Zapatero abre la puerta a que otros le imiten.

ETA incrementa su actividad en la medida en que encuentra resistencias más débiles. Cuanto más se ceda ante la banda mayores serán las peticiones de ésta. Por eso no es sorprendente que ETA extorsione más ahora que hace sólo tres años, ya que hoy el Estado está gobernado por personas proclives a la transacción y las concesiones. Si se desea conservar en pie el Estado de Derecho es necesario retornar a una política de lucha sin fisuras contra el delito. El "proceso de negociación" no garantiza ni la libertad de todos ni la seguridad de nadie.

El TS inicia la campaña electoral
Vicente A.C.M. Periodista Digital 20 Marzo 2007

Como siempre, hay que conceder el beneficio de la duda, pero en esta ocasión me resulta tremendamente difícil hacerlo. La irrupción en campaña electoral del Tribunal Supremo ha sido inesperada pero muy significativa. Su decisión de aplazar por "cuestiones políticas" la repetición de la causa contra el líder de la organización ilegalizada Batasuna-ETA, marca un hito en la judicatura, al mezclar Ley con política de Gobierno, haciendo a aquella totalmente dependiente de los tiempos políticos y no de las Leyes en vigor.

La excusa de no querer entorpecer o influir en unas futuras elecciones- recuérdese que estas no son hasta el mes de mayo-, suenan a falsas, a auténtico esperpento de un Organismo cuyas últimas sentencias dejan la credibilidad del instrumento Supremo de la Justicia de España en cotas mínimas o inexistentes. De hecho, con esta decisión, el TS se mete definitivamente en Campaña, aportando su particular apoyo a la política de distensión con el mundo etarra del Gobierno y de la Fiscalía General. El TS acata como doctrina propia la permisividad con los representantes políticos del terrorismo de ETA, dejando que la Ley se enlentezca y se congele hasta que los hechos dejen el tema por inabordable, pues se puede dar la paradoja de que el Sr. Otegi, una vez legalizada su candidatura, sea presumiblemente elegido representante.

Me cuesta pensar qué motivaciones o injerencias han llevado al TS a dictaminar ese aplazamiento, totalmente contrarias a lo que debe seguir siendo la independencia de Poderes en el Estado de Derecho. La pregunta es ¿Pueden los españoles seguir confiando en esa Institución?¿ Se puede aceptar sin denunciarlo que un hombre como Arnaldo Otegi, siga impunemente enalteciendo el terrorismo?. Sinceramente creo que decisiones de este cariz nunca podrán ser comprendidas por quienes aún creemos que la Justicia es posible. Que los Jueces son el arma que tiene la Sociedad para defenderse de las tropelías de gentes sin escrúpulos, de chantajistas asesinos y de vulgares matones de mafias terroristas.

Personalmente no admito la excusa dada por el TS para su actuación, pues no se fundamenta en ningún aspecto legal, sino político lo cual es inadmisible desde cualquier análisis imparcial y jurídico. El todo vale y el "como sea" se ha instalado en las mentes y en las decisiones del TS, y con ello será el propio Estado de Derecho el que pierda otro de los pilares fundamentales en los que se apoyaba. Se ha abierto la veda para que campen a sus anchas los cazadores de oportunidades políticas, y esa veda la ha abierto el propio TS. Sin Justicia son las mafias las que toman el mando.

Rubalcaba da sus primeros pasos
Raúl González Zorrilla Periodista Digital 20 Marzo 2007

El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha señalado en San Sebastián que el Gobierno está dispuesto “a dar pasos para lograr la paz en Euskadi” si la ilegalizada Batasuna se aleja de la violencia y apuesta “explícitamente” por las vías democráticas para presentarse a las elecciones del próximo mes de mayo. Con estas declaraciones, Rubalcaba vuelve a poner de manifiesto que el Ejecutivo está dispuesto a ceder, acceder y conceder ante las exigencias de la banda terrorista ETA, ya que no otra cosa significa lo de “dar pasos hacia la paz”. Esta expresión, tan querida por el totalitarismo nacionalista vasco, implica que el final de la violencia “ha de ser una cosa de todos”, una especie de negociación entre iguales (tú das pasos para que yo también los dé) en la que quienes han asesinado a tres personas en los últimos tres meses siempre habrán de tener la última palabra.

La firmeza ética, la integridad ideológica, la solidez democrática y la dignidad institucional que han de caracterizar al Gobierno de la octava potencia económica del mundo implicarían asumir que los únicos pasos que hay que dar en el País Vasco para alcanzar la paz son los de las actuaciones policiales y judiciales en contra de quienes tienen el tiro en la nuca y el coche bomba como único argumento de participación ciudadana. Pero la Administración de José Luis Rodríguez Zapatero y sus secuaces sigue empeñada, tal y como nos recordó ayer el Ministro de Interior, en mantener viva una negociación política con los terroristas que implica no solamente la puesta en libertad de psicópatas como Iñaki De Juana Chaos sino también, tal y como señalábamos en nuestro anterior post, la llegada a acuerdos sobre la Comunidad Autónoma de Navarra, la progresiva puesta en libertad de los presos etarras y la puesta en marcha de una demencial mesa de partidos que, por encima de los Paralamentos de Vitoria y Madrid, tiene la misión de poner en marcha las bases para que, de hecho, la presencia del Estado español en Euskadi sea prácticamente inexistente. Estos y no otros son los pasos que el Gobierno dará para avanzar en la paz de Euskadi. Andares que, indefectiblemente, llevan a la consecución del objetivo último de los terroristas etarras por el que éstos han asesinado a casi un millar de personas.

Efectivamente, estimados lectores, alguien habrá de detener democráticamente y en las urnas, y antes de que comiencen a “dar sus pasos”, a este atajo de irresponsables, cínicos e ignorantes que, con el Presidente a la cabeza, dirigen la política del Gobierno socialista con respecto a la banda terrorista ETA. Por cierto, que la vicepresidenta dice que esto es política antiterrorista. Los españoles demócratas y constitucionalistas sabemos que este Ejecutivo no tiene tal cosa y, lo que es peor, que tampoco quiere tenerla.
Blog personal del periodista vasco Raúl González Zorrilla

¿Por qué no en castellano?
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 20 Marzo 2007

Han echado Vds. en mi buzón, sin mi permiso, un ejemplar de Páxinas Locais, una pequeña guía telefónica exclusivamente en gallego.

¿Por qué no en castellano?
¿Qué mal le hemos hecho a Galicia los gallegos hispanohablantes?
¿Carecemos del suficiente nivel de galleguidad?
¿No trabajamos honradamente y pagamos impuestos?
¿Somos acaso gallegos de segunda?
¿No tenemos derechos lingüísticos?

Sintiéndolo mucho, su guía de Páxinas Locais la he tirado a la basura.

No me parece democrático eliminar un idioma que en Galicia hablamos y escribimos la mayoría de los ciudadanos.
El gallego no creo que sea nunca el idioma escrito preferido por los gallegos por más que se empeñen en imponérnoslo coactivamente desde arriba.

En Vigo, mi ciudad, hablamos en castellano más del 90 % de los vigueses.
El castellano es mi lengua materna.
El castellano es el idioma que en el que hablo, pienso, sueño, amo y escribo.
Y en él, a veces, como en este caso, también reclamo y exijo derechos.

Atentamente.
 

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