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Recortes de Prensa     Viernes 23 Marzo   2007

Los acuerdos firmados
EDITORIAL Libertad Digital 23 Marzo 2007

Una de las consecuencias más desgraciadas de la deriva del Gobierno de Zapatero es la nula credibilidad que tienen sus desmentidos ante las afirmaciones de ETA-Batasuna sobre los "acuerdos firmados" por ambos y que hicieron posible el "alto el fuego permanente" durante el cual se puede asesinar. Los actos del Gobierno desde el atentado de Barajas hacen aún más increíble cualquier palabrería que puedan intentar aducir en su defensa.

Que López Garrido considere un desmentido el afirmar que su único compromiso es con "la ley y el Estado de Derecho", unas horas después de tirarlos por el retrete vía Conde Pumpido, ya clama al cielo. Pero que además pida que estemos "a los hechos y no a los dichos" en lo que respecta a la actitud del Gobierno frente a ETA es una burla al ciudadano escandalizado por la liberación de De Juana y el servicio propagandístico que el fiscal Burgos hizo a la causa etarra durante el "interrogatorio" a Otegi. López Garrido miente con excesivo descaro y sin pericia alguna, lo que hace evidente incluso para el más ardoroso defensor de la política relacionada con el terrorismo del Gobierno que existen esos acuerdos.

Hay, además, otras pruebas de ello. Ni socialistas ni miembros del Gobierno desmintieron jamás la noticia que su vocero, el diario de Polanco, daba hace ya casi dos años, en la que "fuentes socialistas" afirmaban estar dispuestos a pagar a los terroristas a cambio de una tregua. El precio consistía, además de en dar "solución a la situación de los presos", infame eufemismo para referirse a su impunidad, en incluir "a la izquierda abertzale", es decir, a los proetarras, en las negociaciones destinadas a acabar con el actual Estatuto de Guernica.

ETA jamás ha matado por matar, sino para obtener un rédito político del crimen. Naturalmente, si se le paga por no matar un precio que estime adecuado, dejará de hacerlo, al menos hasta el momento en que reciba el último céntimo de lo prometido. Pero claro, desde el momento en que un Gobierno toma la decisión de pasar por caja, queda en manos de los terroristas, del mismo modo que pagar a un chantajista por primera vez garantiza tener que hacerlo continuamente, hasta que éste decida dejar de pedir. Y ETA no va a dejar de exigir concesiones hasta que lo tenga todo: sus De Juanas en la calle y su País Vasco independiente y marxista, con Navarra y parte de Francia incluidos en él.

Y si el Gobierno se hace el remolón con el pago, pues destruyen el aparcamiento de la recién terminada nueva terminal del aeropuerto de la capital de España. Y si mueren dos personas, encima la culpa es de los policías, por no evacuar con diligencia, que ellos avisaron, oiga. Sin embargo, si se paga con premura lo acordado, desaparece el incentivo para no asesinar, pues tienen que provocar muertes suficientes como para obligar al Estado a nuevas concesiones. En definitiva, Zapatero ha entrado en una espiral de la que no se puede salir sin que se produzca más dolor y más sufrimiento.

Pero mientras tanto, levantada la presión policial y judicial sobre los terroristas para "facilitar el diálogo" y el "buen entendimiento", la banda ha podido recobrar la capacidad operativa perdida tras años de persecución con la ley en la mano. Cuando decidan volver a matar, ya sea porque el Gobierno incumpla los acuerdos firmados o porque haya terminado de cumplirlos, podrá hacerlo a pleno rendimiento. Es la consecuencia de la maldición de nuestro socialismo: o luchan fuera de la ley, o negocian fuera de la ley. Pero que sea el Estado de Derecho quien derrote a ETA, eso jamás. Sería demasiado de derechas.

Un año de "alto el fuego" convertido en tregua del Estado por Zapatero
Editorial Elsemanaldigital  23 Marzo 2007

El 22 de marzo de 2007 ETA anunció en un comunicado un "alto el fuego permanente". No era la rendición ni la entrega de las armas de la banda terrorista, como habría exigido la dignidad del Estado de Derecho y como habían deseado durante décadas los hombres y mujeres que habían luchado contra ETA. No era la "tregua definitiva" que se suponía requisito mínimo para lograr el final del terrorismo sin contrapartidas políticas. A pesar de la fragilidad de la situación, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se embarcó en un polémico "proceso de paz".

ETA siempre ha dejado muy claras sus premisas para tal "paz", entendida como "final negociado de la violencia". La banda abertzale no ha renunciado a la independencia de su proyectada Euskalherria, ni ha dejado de exigir la anexión de Navarra, ni admite la ilegalidad de sus brazos políticos, sociales y económicos. A cambio de todo eso ETA ofrecía a Zapatero sólo la "paz", es decir el final de su propio terrorismo.

El año transcurrido no ha sido, sin embargo, un año de paz, como explicó ayer el secretario general del PP Ángel Acebes. A un año del alto al fuego permanente de ETA, "lo único permanente han sido las amenazas, el terror, las cesiones del Gobierno como hemos visto en estos doce meses". Al empezar el "alto el fuego" ETA llevaba tres años sin asesinar, no por falta de voluntad sino por la presión policial incrementada por los Gobiernos del PP. Durante un año ETA se ha rearmado robando armas de fuego en Francia, ha extorsionado a empresarios vascos y navarros, ha reclutado y entrenado a los integrantes de nuevos comandos.

El balance más importante de este año, por lo que se refiere a la banda terrorista, es su reforzamiento y el regreso de los atentados. El Gobierno y el PSOE han dialogado con ETA y con Batasuna, sin llegar a un acuerdo definitivo pese a sus acercamientos. En el curso de esa negociación ETA voló, el 30 de diciembre de 2006, un módulo entero del aparcamiento de la terminal T-4 del aeropuerto de Barajas, donde murieron asesinadas dos personas. Por si hubiese pocas pruebas antes, ¿puede hablarse desde entonces de "alto el fuego"?

El Gobierno quiere creer que sí, porque sus bazas electorales y su proyecto político pasan por un acuerdo con ETA que pueda presentarse a la opinión pública como el fruto de la política de Zapatero. En las últimas semanas y en los últimos días el etarra Ignacio De Juana Chaos ha salido de la cárcel, tras chantajear al Estado, por una decisión del Gobierno, y el dirigente de la ilegal Batasuna, Arnaldo Otegi, ha recibido un trato de favor por parte de la Fiscalía que dirige en último término Cándido Conde-Pumpido a las órdenes de Zapatero.

Como en 1998 y 1999, el alto el fuego es una trampa de ETA. Según Acebes "el Gobierno es cómplice de la trampa que se está haciendo a los ciudadanos", ya que ETA no ha renunciado a nada, no ha concedido nada y ha colocado al Gobierno en una posición de inferioridad. ETA sólo quiere negociar los modos y los plazos de su victoria, y el año transcurrido no ha sido un año positivo para la democracia en España.

Resistencia ciudadana: el sistema se pudre, la gente despierta
José Javier Esparza elsemanaldigital 23 Marzo 2007

Crece la impresión de que el país anda cabeza abajo: criminales protegidos, leyes inútiles, mayorías heridas en beneficio de minorías… Pero la resistencia ciudadana ya es una realidad.

23 de marzo de 2007. Están pasando cosas gravísimas y con un punto grotesco, alucinante, como en una de esas pesadillas que nos asaltan tras una digestión gruesa. La sensación de que todo se rompe viene extendiéndose de manera imparable. Las conciencias más sensibles lo perciben con agudeza dolorosa; otros muchos prefieren entumecerse la conciencia con televisión y consumo, para no sentir. A fin de cuentas, a Zapatero habrá que reconocerle el mérito de haber hecho patente lo latente, de haber levantado el telón sobre el cáncer que venía corroyéndonos en secreto, de habernos dado a todos el empujón final: disolver la nación bajo la presión separatista, reducir la Constitución a una parodia de ley, invertir los criterios morales generalmente aceptados, transformar la educación en estabulación de masas, resucitar lo peor que tenemos detrás por incapacidad de mirar hacia delante, sustituir la cultura por la farándula, qué sé yo; cosas que venían pasando desde mucho tiempo atrás, pero que sólo ahora se han manifestado con total crudeza. Y uno puede vivir con una grieta en el techo, pero las cosas se complican cuando la techumbre cede y constatas que te has quedado a la intemperie.

¿Alucinación catastrofista? Pues no, mire, oiga. Estamos en un país donde, por ejemplo, no puedes fumar en ningún lado, pero puedes abortar a barra libre. Si echas por ahí el humo que te ensucia los pulmones, eres poco menos que un criminal; pero si arrojas al cubo de la basura los cadáveres desmembrados de fetos de siete meses, te protege la ley. La contraposición parece demagógica, ¿verdad? Lo terrible es que es real como la vida misma. Estamos en una sociedad extraordinariamente restrictiva en mil cosas, pero asombrosamente indulgente con otras que, sin embargo, son muchísimo más graves. Extiéndase la misma contradicción a cuantos terrenos se desee, desde la rendición ante el chantaje de un criminal hasta la subvención de pornografía antirreligiosa. Es obvio que aquí hay algo que funciona mal: cuando una sociedad persigue menudencias pero tolera crímenes, cuando extrema la ley para ciertos asuntos de rango menor pero la anula para otros de gran fuste –cuando eso ocurre, estamos ya enfangados en la ciénaga de la injusticia, en un mundo puesto del revés, en un lugar donde sólo cabe huir o resistir (para pasar a la ofensiva).

Ojo, que aquí no estamos hablando de una batalla de carácter confesional. Por ejemplo, que la comunidad autónoma de Madrid permita abortar niños de siete meses no es algo que afecte únicamente a ciudadanos católicos con un especial grado de conciencia sobre la vida nonata, sino que nos concierne a todos, a cualquiera que aún no haya perdido el sentido natural de lo que vale una vida. También por ejemplo, que un Gobierno de alucinados sectarios pretenda determinar la formación moral de los alumnos no es algo que deba incomodar sólo a quienes no comparten la ética zapateriana, sino que tiene que despertar la resistencia de cualquier ciudadano celoso de su libertad; porque aquí el problema no es qué doctrinas quieran meter en la cabeza de los críos, sino que lo grave está en que alguien ose invadir terrenos que deben permanecer bajo la radical soberanía de las personas. Este tipo de desafíos va incluso más allá de la fe; alcanzan también a quien no la tiene. Y así sucesivamente.

Aviso para navegantes: podemos desesperar tranquilamente –o sea, trágicamente- de la capacidad de nuestro sistema para regenerarse. Hace falta una fe infinita para pensar que esta gente que nos gobierna –políticos, financieros, tiburones mediáticos- va a limpiar la habitación que ella misma ha ensuciado. ¿No veis cómo se revuelven, histéricos, ante el menor síntoma de resistencia, ya se trate de unas banderas españolas al viento o de una protesta ciudadana en defensa de un belén? Levantan la voz trémula –pero acostumbrada a mandar- y arrojan el grito de alarma: "Fascistas", "franquistas" y demás repertorio de lo políticamente correcto. ¡Tantos años con esa gaita! No nos damos cuenta de lo que mandan estos señores hasta que nos topamos con el guardia de la porra. Entonces vemos que, en realidad, no nos enfrentamos con una oligarquía, con un partido, ni siquiera con una corriente social, sino que es un sistema entero el que nos amenaza: una democracia de ficción, unos partidos encerrados sobre sí mismos, un caciquismo de la prensa o de la Administración o del dinero (¡o de los tribunales!) cuya supervivencia depende de que se mantenga intacto el orden de las cosas –y, sobre todo, de que la "mayoría silenciosa" siga en silencio.

Pero si nuestro sistema no puede regenerarse ya, porque está podrido, sin embargo la gente, la sociedad, sí puede limpiar el suelo. Hay cosas que no tienen pase. Y en ese sentido, en los últimos meses empiezan a aparecer signos verdaderamente esperanzadores. Es esperanzador, por ejemplo, que los ciudadanos salgan a la calle sublevados por el "escándalo De Juana", que la gente redescubra sus banderas, que los padres de familia se planteen la objeción de conciencia ante la asignatura de "educación para la ciudadanía". ¿Echamos la vista atrás? Todo esto empezó como manifestación de malestar y pronto se convirtió en señal de resistencia. La Boca Caliente profiere advertencias contra la estrategia del PP. No, Pepiño, no: ¡ya quisiera el PP! Lo que se está moviendo aquí es algo mucho más profundo. La irresponsabilidad de un Gobierno muy mediocre ha despertado la resistencia de los ciudadanos. No hay más secreto que ése. La ola no la mueve Rajoy: es una parte importante de la ciudadanía quien la empuja; el PP sólo surfea. Y si la ola no se deshace, también la derecha política tendrá que dar cuentas de sus responsabilidades –de sus complicidades.

Hace unos meses apelábamos a la resistencia. Ya está aquí: es eso que estamos viendo en la calle. Pero el baile no ha hecho más que empezar.

Movimientos vascos de resistencia contra el terrorismo etarra y por la reivindicación de sus víctimas
COMUNICADO DE PRENSA DEL FORO ERMUA 23 Marzo 2007

Bilbao, 23 de Marzo de 2007

Esta mañana el delegado del gobierno ha impedido a las asociaciones cívicas vascas, Foro Ermua, Basta Ya y CIVITE, realizar la rueda de prensa en Paseo de la Castellana nº 5 donde estaban convocados los medios de comunicación, a pesar del recurso de alzada presentado tras la denegación, como ya se informó ayer.

Los miembros de estas asociaciones vascas y medios de comunicación se han visto obligados por los cuerpos de seguridad a desplazarse a la esquina de Castellana con C/ Goya, donde está teniendo lugar la rueda de prensa prevista, con la lectura del siguiente manifiesto que transcribimos a continuación

Manifiesto 23 de marzo

Madrid. Ante la sede del Ministerio del Interior. 23 de marzo de 2007. Los aquí reunidos representamos a tres movimientos vascos de resistencia contra el terrorismo etarra y por la reivindicación de sus víctimas. Creemos haber acreditado suficientemente nuestro compromiso con la defensa de los valores constitucionales, así como nuestro conocimiento de primera mano de la situación social y política creada en nuestra tierra por la intimidación de los violentos, que ya dura décadas. Entre nosotros hay votantes de distintos partidos. Recogemos así el pluralismo de la sociedad vasca, sin que por ello respondamos a la obediencia ni a las consignas de ninguno.

Queremos hacer hincapié en que la contienda electoral entre los diversos partidos, con su legítimo intercambio de críticas y mutuas reconvenciones, enmascara a menudo el problema de fondo de lo que nos jugamos en la lucha para derrotar a ETA. Aunque se trata sin duda de una lacra que afecta a todos los españoles, somos los ciudadanos en Euskadi quienes sufrimos más directa y continuamente no sólo la amenaza terrorista, sino sus efectos en la libertad de expresión, en las campañas electorales, en la información audiovisual, en la educación y en general en la vida cotidiana. No sólo quienes han padecido en carne propia los atentados son víctimas de ETA: también lo hemos sido y lo somos cuantos vemos cercenadas nuestras libertades ciudadanas. Nuestra principal preocupación se resume así: después de que la violencia de ETA haya logrado que cuanto no es radicalmente nacionalista sea difícilmente visible y audible en Euskadi, no queremos que el cese del terrorismo conlleve como premio o consecuencia la consolidación definitiva de esta espuria hegemonía.

Hemos encontrado graves motivos de preocupación en las últimas actuaciones del Gobierno español en este tema y sobre todo en las declaraciones realmente irresponsables de algunos de sus portavoces. El mal llamado “proceso de paz” se mantuvo desde un principio -en contra de lo acordado en el Parlamento- pese a la existencia del terrorismo callejero y de la extorsión terrorista a los empresarios. Resulta evidente que en estas condiciones la negociación con ETA emprendida por el Gobierno deroga de hecho el Pacto Antiterrorista, tal como siempre han pretendido tanto los nacionalistas que gobiernan como los que ejercitan la violencia, pues ven en ese Pacto el principal obstáculo político y democrático a sus proyectos de hegemonía independentista. Aunque oficialmente interrumpido tras el atentado de Barajas, hay razones para suponer que el proceso de negociación entre el Gobierno y ETA prosigue de modo extraoficial y oculto, incluso cuando la kale borroka no solo perdura sino que ya ha causado la primera víctima mortal de su historia. Lo más flagrante ha sido la encubierta excarcelación del terrorista Iñaki de Juana Chaos, en lo que nos parece indudablemente una cesión por razones políticas a su chantaje. Queremos recordar que el chantaje es siempre el instrumento del terrorismo: “cuando me des lo que pido, te dejaré en paz”. Y cuando el Estado cede a este chantaje, sean cuales fueren las justificaciones tácticas o jurídicas que se esgriman, está deslegitimando a las instituciones democráticas y, de manera especial, a todas las personas que desde sus puestos de trabajo, responsabilidades familiares o cargos públicos, llevan décadas resistiéndose cívicamente al permanente chantaje del terrorismo. Nada de lo que pueda ganarse así compensa lo que definitiva y radicalmente se pierde.

Por tanto, desde nuestra experiencia y compromiso contra el terrorismo, que pensamos mantener en el futuro pese a quien pese, solicitamos del gobierno de España:

Primero. Que se mantenga con firmeza y sin rodeos la exclusión de Batasuna del sistema político, impidiendo que participe en las próximas elecciones municipales, autonómicas y forales si no se desvincula explícita e inequívocamente de la actividad terrorista de ETA, y no de la violencia en general. Mientras la violencia terrorista persista y ETA no se disuelva, no cabe aceptar ninguna transacción política con Batasuna o con cualquier otra organización que pretenda dar voz política y participación institucional al terrorismo nacionalista. Por ello, no son aceptables fórmulas de encubrimiento que, a través del partido EHAK/PCTV o de otras organizaciones, acaben colocando a los representantes de ETA en los Ayuntamientos y Diputaciones vascas. A este respecto, conviene recordarle al Gobierno que no es lo mismo lo meramente legal que lo políticamente decente, ni siquiera que lo aceptable por simple prudencia.

Segundo. Rechazar con absoluta claridad cualquier forma de entrega de Navarra a la comunidad de la Gran Euskal Herria con que sueñan los terroristas. Por un camino u otro, aunque sea sinuoso y “light”, los de ETA y Batasuna consideran esencial para su proyecto político -y como precio al final de la violencia terrorista- apropiarse de Navarra. Para quienes constitucionalmente se les resisten debe ser igualmente crucial que no lo consigan. Y el partido socialista tiene una buena ocasión de acallar a sus críticos, manifestando su inequívoca decisión de no unir sus votos a los nacionalistas para ninguna forma de asimilación encubierta de Navarra al País Vasco

Tercero. Una vez que acabe efectiva y totalmente la actividad terrorista, sólo deberá hablarse con ETA, y exclusivamente sobre la propia ETA, sobre su disolución y el modo en que sus militantes asumen las responsabilidades penales en las que hayan incurrido. No son aceptables mesas de partidos que obtengan refuerzos para la hegemonía nacionalista con pretexto del final de la violencia o que sencillamente fomenten dudas sobre la “insuficiencia” de la democracia estatutaria y constitucional hoy vigente.

Cuarto. Es urgente e imprescindible que los poderes públicos emprendan la investigación y en su caso el castigo penal de los pagos a ETA de particulares o entidades corporativas, extorsionadas por la banda mafiosa. En ese campo, la eximente de necesidad por miedo insuperable se convierte en franco amparo de la complicidad. Sin dinero, ETA se acaba: no debe haber más dinero para ETA. Dado que hasta ahora ningún gobierno se ha tomado este tema realmente en serio, es una buena ocasión para que el actual se reivindique ante los escépticos y confirme su liderazgo antiterrorista.

COVITE - BASTA YA - FORO ERMUA
Foro Ermua, 23 de Marzo de 2007
1. Mikel Buesa
2. Inma Castilla de Cortázar
3. Gustavo Jaso
4. Iñaki Ezkerra
5. Hermann Tersch
6. Jon Juaristi
7. Fernando García de Cortázar
8. Fernando García-Capelo
9. María Jesús Lejarreta
10. Germán Yanke
11. Ana Vidal-Abarca
12. Ana Velasco
13. Iñigo Martínez Pisón
14. Rogelio Alonso
15. Mapi Heras de Múgica
16. Urkiola de Palacio
17. Mamen Gurruchaga
18. María José Delclaux
19. Carlos Fernández-Casadevante
20. Jesús Zarzalejos
21. Ricardo Benedí
22. Michelo Artiach
23. Carmen Ladrón de Guevara
24. José María Pérez Lastra
25. Fidel Sendagorta
26. Santiago Aguirre
27. Ignacio Martinez Churiaque
28. Marisa Arrue
29. Joaquín de Paúl Ochotorena

NO PUDO HACERLO PORQUE EL FISCAL RETIRÓ LOS CARGOS
El tribunal de la Audiencia que absolvió a Otegi dice que existían 'pruebas' para condenarle
 El fiscal dijo que el líder de Batasuna formuló una 'opinión' en el entierro de la etarra
Al ser el Ministerio Público la única parte acusadora la causa tuvo que ser archivada
EFE El Mundo  23 Marzo 2007

MADRID.- El tribunal de la Audiencia Nacional que el pasado miércoles absolvió al portavoz de Batasuna Arnaldo Otegi del delito de enaltecimiento del terrorismo dice en la sentencia que existía "prueba de cargo directa y suficiente" para condenarle y que sólo la retirada de la acusación le impidió hacerlo.

En la resolución la sala afirma que "existe prueba de cargo directa, objetiva, suficiente para desvirtuar la presunción de inocencia, lícitamente obtenida y practicada" en el juicio y que podría constituir un delito de enaltecimiento terrorista.

Los magistrados añaden que la retirada de la acusación por parte del fiscal, "única parte acusadora", impidió al tribunal "dictar cualquier otro tipo de resolución que no sea la absolución del acusado".

El pasado miércoles, el dirigente de la formación ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, fue absuelto de un delito de enaltecimiento de terrorismo por un homenaje a la etarra Olaia Castresana después de que el fiscal de la Audiencia Nacional decidiera retirar los cargos.

En su informe final, Fernando Burgos expuso que no puede haber un delito de enaltecimiento y que la actuación del portavoz de Batasuna, por aquel entonces parlamentario vasco, en el entierro de la etarra "no desborda lo que es una opinión, que puede resultar deplorable, deleznable o irritante", pero en ningún caso, subrayó, supone un delito.

La decisión obligó al tribunal a archivar la causa y dejar libre a Otegi ya que el Ministerio Público era la única parte acusadora.

Tras conocer la sentencia de la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia, la Fiscalía se refirió a ella como "pataleta infantil e impropia" y tachó la sucesión de acontecimientos que tuvieron lugar el pasado miércoles hasta la celebración del juicio contra el dirigente de Batasuna, Arnaldo Otegi, pasadas las ocho de la tarde, como "vergonzoso teatro". "Todo fue absolutamente anormal", según fuentes fiscales.

A pesar de esta recriminación del tribunal hacia la actitud del Ministerio Público, que ha impedido a la Sección Cuarta dictar "otra resolución que no sea la absolución", la sentencia no será recurrida ya que la Fiscalía coincide con el espíritu del fallo a pesar de disentir respecto a las apreciaciones reflejadas en el texto.
Absuelto tras una jornada rocambolesca

La salida de Otegi de la Audiencia Nacional cerró una jornada de gran tensión judicial. La sesión estaba prevista para las 10.30 horas, pero el acusado no llegó a tiempo argumentando que se había visto inmerso en un atasco en Burgos de camino a Madrid. El tribunal aplazó entonces la vista hasta las 16.30 horas y envió a la Guardia Civil hasta la zona para verificar los datos comunicados por la abogada de Otegi.

Mientras, éste había decidido dar marcha atrás y regresar a su domicilio en Elgoibar (Guipúzcoa). La Audiencia Nacional ordenó su detención y sobre las cinco de la tarde los agentes le trasladaron a la fuerza a Madrid, donde llegó tres horas más tarde en avión.

En la Audiencia el acusado aceptó contestar a las preguntas del fiscal, Fernando Burgos, lo que le llevó una media hora. El portavoz de Batasuna negó haber enaltecido a ETA y explicó que en el entierro de esta etarra, que se celebró el 31 de julio de 2001 en el cementerio de Polloe (San Sebastián), se limitó a reivindicar el derecho a la autodeterminación y reclamar la solución al conflicto en el País Vasco "en términos democráticos".

Al concluir el juicio, el presidente de la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional informó a Arnaldo Otegi de que quedaba de forma inmediata en libertad.

MALESTAR EN LA CARRERA FISCAL
ZP coloca la Audiencia Nacional a los pies de los caballos de ETA
Miguel Ángel Orellana elsemanaldigital 23 Marzo 2007

Los miembros del ministerio fiscal están que trinan, al saberse ahora objeto de un rechazo social que no merece su trabajo. La decisión con Otegi fue, dicen, "puramente política".

23 de marzo de 2007. La absolución del líder de Batasuna, Arnaldo Otegi, por un delito de enaltecimiento del terrorismo no ha sentado bien en la propia carrera fiscal. Representantes del Ministerio Público han confesado en privado a Elsemanaldigital.com su malestar por esa decisión, ya que consideran que ha dejado a la Audiencia Nacional a los pies de los caballos.

Los fiscales consultados dicen sentirse íntimamente avergonzados con la apuesta por librar al dirigente proetarra de la quema. "Estamos que echamos las muelas, nos parece absolutamente impresentable este episodio de absoluto desprecio a la ley y al Estado de Derecho", dicen las fuentes. "Se ha actuado con una línea claramente política", añaden. El caso Otegi, al margen de los disfraces argumentales varios, supone lisa y llanamente el sometimiento del Imperio de la ley al chantaje planteado por ETA, algo que entiende todo el mundo sin necesidad de haber opositado a la judicatura.

Con su decisión de retirar la acusación contra Arnaldo Otegi, la fiscalía se ha expuesto al serio riesgo de ser repelida por la sociedad y alimenta la cada vez más extendida impresión de que las instituciones del Estado se están amoldando a las necesidades que requeriría, pretendidamente, el manido "proceso de paz". Y ese mero hecho ha creado un hondo desasosiego en el Ministerio Público. "Nos sentimos simplemente avergonzados con esta maniobra", inciden las mismas fuentes internas.

La propia actitud de Otegi al forzar su detención refleja hasta qué punto el tenido como el proetarra más proclive a reciclar a la "izquierda abertzale" se ve necesitado de jugar al victimismo ante sus bases proetarras entablando un pulso con el Tribunal que le juzgaba y la Fiscalía que acabó renunciando a imputarle. Aún sin apagar de forma definitiva el fuego creado por el caso del etarra José Ignacio de Juana Chaos, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se enfrenta a un nuevo periodo de tensión política.

Pese a que el Ejecutivo se quitó de en medio con el manido "respeto" a la decisión de la Audiencia Nacional, el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, se empeñó en justificar el fallo. Sin inmutarse, Fernández Bermejo mantuvo que la Fiscalía ha apoyado su decisión de retirar los cargos contra Otegi en razones técnico-jurídicas "poderosas". Al tiempo, rechazó lo que, a su juicio, son "lecturas interesadas de algo que es pura y dura normalidad" del funcionamiento de los tribunales.

Críticas cruzadas
Fernández Bermejo salía así al paso de las críticas lanzadas desde el Partido Popular, que tildó la actuación del Ministerio Público de "escándalo", "indecencia", "disparate" y "vergüenza" porque "pisotea la ley y el Estado de Derecho". "Para el PP se pisotea el Estado de Derecho siempre que ocurre algo que no le gusta, pero el Estado de Derecho exigiría el respeto a los tribunales que el PP, mejor dicho, quienes en estos momentos lo dirigen desde su frustración, no están respetando", replicó el ministro. El secretario general de los populares, Ángel Acebes, incidió en la repulsa a la decisión, que catalogó como "tan grave o peor" que la excarcelación de De Juana Chaos y acusó al Ejecutivo de ser "cómplice" en la "tregua trampa" de ETA.

El "mejor abogado de ETA"
Ocurre que el PP no está solo en las críticas al Gobierno. La Asociación de Víctimas del Terrorismo tiene previsto presentar una querella por prevaricación contra la Fiscalía, mientras que el Foro de Ermua convocó para este jueves una movilización de protesta frente a la sede de la Fiscalía General del Estado en Madrid. Además, pidió la dimisión del fiscal general, Cándido Conde-Pumpido, al que consideró el "mejor abogado de ETA". "Su actuación no sólo es indigna y cobarde, sino que puede ser constitutiva de un delito de prevaricación y otro de omisión del deber de perseguir delitos", sostuvo.

Resulta contraproducente que Zapatero mendigue el favor de ETA con supuestos gestos de distensión que hasta ahora han confirmado al ala más dura de la banda asesina en la utilidad de su fuerza, mientras provocan desorientación e indignación en la ciudadanía. ETA se plantea su pulso con el Estado y su juego de mensajes cruzados con el Gobierno con el afán de obtener concesiones de éste a cambio de nada que sea sustantivo para la trama terrorista. Y, desde luego, nada hay más sustantivo para dicha trama que preservar la que denominan "lucha armada" de todo juicio moral, histórico o legal.

Necesaria reacción de los fiscales
Editorial ABC 23 Marzo 2007

PESE al empeño del Gobierno y del PSOE en presentar la retirada de acusación contra Otegi como una decisión «normal», nadie mejor que los propios fiscales sabe que una decisión de tal naturaleza siempre es excepcional y debe tomarse únicamente cuando el resultado de la prueba practicada en el juicio es claramente absolutorio. En el caso de Otegi concurren, además, otros datos que hacen de la decisión del Fiscal General y del Fiscal Jefe de la Audiencia Nacional una iniciativa irregular, atendiendo a los criterios de actuación de la Fiscalía y a la valoración de los hechos concretos que se imputaban al dirigente proetarra.

Otegi ya fue condenado por enaltecer el terrorismo durante el homenaje a la etarra Olaia Castresana. La falta de imparcialidad objetiva de dos de los magistrados del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco que lo condenaron causó la nulidad de la sentencia. Pero lo relevante no fue el motivo de esta anulación, sino que la Fiscalía del País Vasco acusó a Otegi como autor de un delito por el que logró su condena. Luego, la Fiscalía de la Audiencia Nacional mantuvo la misma calificación de los hechos en los trámites previos al segundo juicio que se celebró el miércoles en la Audiencia Nacional.

Por tanto, la retirada de acusación contra Otegi, después de oír únicamente al acusado, vulnera tanto el principio de unidad de actuación de los fiscales -porque rompe sin justificación el criterio aceptado en la acusación formulada por la Fiscalía del País Vasco-, como el principio de legalidad. Por este último, la ley de Enjuiciamiento Criminal dice que «los funcionarios del Ministerio Fiscal tendrán la obligación de ejercitar, con arreglo a las disposiciones de la Ley, todas las acciones penales que consideren procedentes, haya o no acusador particular en las causas». Y en el caso de Otegi no se puede legitimar la decisión de no acusar porque se considerara improcedente la acción penal, pues ya había sido ejercida con éxito en el juicio celebrado ante el TSJ del País Vasco y mantenida previamente a la celebración de la segunda vista.

Salvo que Conde-Pumpido sea capaz de aplicar la alquimia a las leyes penales -convirtiendo en lícito lo que cuarenta y ocho horas antes era delito- o el desdoblamiento de personalidad al Ministerio Fiscal, el cambio de criterio sobre Otegi es una muestra de la subordinación de esta institución a la voluntad política del Gobierno. Por eso, son los fiscales los que deben apreciar, con toda la seriedad que requiere el momento, el desprestigio que la actual cúpula del Ministerio Público está infligiendo a la institución. La jerarquía no es una patente de corso para la arbitrariedad ni una mordaza a los fiscales frente a instrucciones contrarias a Derecho. A diferencia de los jueces, que resuelven de forma independiente cada caso, los fiscales actúan siempre con el visto bueno de sus superiores, pero no están sujetos al principio de obediencia debida cuando se les ordene actuar conforme a criterios que consideren ilegales.

El Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal concede a sus miembros instrumentos suficientes para, sin abandonar los cauces corporativos y dentro de la más estricta legalidad, exigir de sus superiores la revisión de las instrucciones ilegales, con el derecho añadido a que consten por escrito. Igualmente, el Ministerio Público tiene órganos colegiados para contrapesar la discrecionalidad del fiscal General, como el Consejo Fiscal, antaño muy activo durante el mandato de Jesús Cardenal. También puede llegar la discrepancia hasta la Junta de Fiscales de Sala, órgano igualmente muy recurrido durante los mandatos del anterior Gobierno, para resolver cuestiones jurídicas no más graves que la impunidad forzada de Otegi. El hecho mismo de ser la única acusación debió llevar a la Fiscalía a actuar con mayor sentido de la responsabilidad institucional. No lo hizo y muchos ciudadanos tienen razones para dudar de que la democracia, la ley y el interés general puedan ser defendidos por una Fiscalía General que no duda en asumir la defensa de un representante activo y contumaz de ETA.

Los fiscales, a título individual o a través de aquella asociación que se sienta llamada a defender ahora el buen nombre de la institución como lo hiciera años atrás, tienen su oportunidad para contribuir a el enderezamiento de la situación. Y, en todo caso, pueden y deben dejar claro que comparten con la opinión pública española la convicción de que la responsabilidad exclusiva de esta grave injusticia cometida con la impunidad de Arnaldo Otegi tiene nombre y apellidos en la Fiscalía General y en la Fiscalía de la Audiencia Nacional.

Alta tensión en el aniversario
Pablo Sebastián Estrella Digital 23 Marzo 2007

España se ha convertido en un tobogán infernal. Crece la bronca entre el PSOE y el PP en todos los frentes, Batasuna reaparece amenazante en el fallido primer aniversario de la tregua, Polanco advierte de que el PP quiere regresar al poder con ansias de revancha, y se recrudece la batalla de Endesa con una posible contraopa de los italianos de Enel, y todo ello envuelto en una disputa permanente por el control político del poder judicial —no es de extrañar que le diera un “patatús” al magistrado Pérez Tremps, recusado en el Tribunal Constitucional—, y lo que nos espera en el Parlamento, los medios y en la calle, donde ayer se celebró otra manifestación en Madrid, del Foro de Ermua, contra el fiscal general, mientras se aproximan las elecciones municipales del mes de mayo.

No parece que nadie quiera, a estas alturas, una guerra civil como ha dicho Polanco en su discurso de la despedida de Prisa, pero una batalla política, mediática y económica, sin cuartel y a palo limpio sí que existe y crece, subiendo el nivel de la crispación y ofreciendo a los ciudadanos la imagen de un presidente desconcertado que no sabe a dónde va y al que ya no saben cómo proteger o justificar los suyos. Y de una oposición bastante bronca, como la del PP, que hace una montaña de todo y que cree tener en sus dientes la presa de Zapatero y no parece dispuesto a soltarla por nada del mundo, ni a bajar la guardia que han llegado a extender hasta las mismas puertas del Palacio Real, una vez que el presidente de Navarra y compañero del PP involucró al monarca en la crisis política y terrorista del País Vasco.

Se cumple un año de la declaración de alto el fuego de ETA, que estalló por los aires el pasado 30 de diciembre con el atentado criminal de Barajas, después de que la banda se mantuviera activa con el robo de pistolas en Francia, más envíos de cartas chantaje a los empresarios vascos y actividad permanente de la kale borroka en las calles del País Vasco, donde Batasuna ha recuperado, en la práctica, su legalidad política a pesar de que ayer sus dirigentes acusaran al Gobierno de incumplir los “compromisos firmados” para la puesta en marcha de la citada tregua. Es decir, ETA mata, chantajea, aviva la violencia callejera y acusa a Zapatero de no cumplir sus compromisos firmados. Si eso es así, ¿qué ha firmado o mandado firmar el presidente con la banda? ¿Acaso que ETA puede hacer lo que le dé la gana mientras el Gobierno acepta, como hizo, una reunión del PSOE con Batasuna, bloquea la Fiscalía del Estado, excarcelan a De Juana y buscan una fórmula para que Otegi pueda presentarse a las próximas elecciones vascas?

La inconsistencia política de Zapatero es tan grande como su temeridad y su ambición a la hora de buscar una negociación con ETA al precio que sea, al margen de la ley si es necesario, sin el consenso con el PP y por encima de la dignidad de las víctimas. Y un año después del anuncio del alto el fuego etarra en la Moncloa están a la espera de otro comunicado sorpresa y milagroso de la banda en el que ETA les anuncie su rendición, o sus disposición a hacerlo o que consienten que Batasuna acate la Ley de Partidos, lo que es difícil de imaginar. La respuesta del aniversario ha sido la declaración del batasuno Barrena diciendo que existen “compromisos firmados” con el Gobierno y que Zapatero no cumple.

Y esta situación, que empieza a preocupar en importantes dirigentes del PSOE y a sus aliados mediáticos, la ha convertido el PP en un campo de batalla permanente en el que no pierden una oportunidad, como la detención rocambolesca y el juicio para nada de Otegi en la Audiencia Nacional, para organizar una nueva bronca política, apoyando de paso la enésima manifestación, ayer ante la Fiscalía General por iniciativa del Foro de Ermua. Eso sí, el PP lanza sus huestes a la calle y arma la escandalera en los medios de comunicación pero calla sobre la guerra de Iraq y agita la teoría de la conspiración del 11M reivindicando el pasado liderazgo de Aznar.

¿Hacia dónde vamos? El presidente del Grupo Prisa, Jesús de Polanco, dijo ayer que la última manifestación del PP en Madrid era franquismo puro, que el PP quiere recuperar el poder con aires de venganza, que algunos desean volver a la guerra civil, y que en esas condiciones resulta muy difícil ser neutral, y que cuando lo ha intentado el diario El País, con alguna crítica a Zapatero, en la Moncloa se lo han tomado muy mal. A lo mejor lo que debía haber dicho y reconocido Polanco es que todo esto tiene su origen en el cúmulo de disparates de la legislatura de Zapatero y que lo mejor que podría ocurrir es que el PSOE sustituya a su líder lo antes posible. Sin mayor motivo y por cuestiones de intereses personales, el grupo Prisa colaboró en la sustitución de Borrell. Pero da la impresión de que el deteriorado patrón de Prisa al final se conforma con la situación y sólo culpa al PP de lo que ocurre y dice, frente a Zapatero, eso de “a lo hecho pecho”.

En todo caso lo que ya sabemos, desde ahora, es que las urnas del mes de mayo van a ser un test nacional fundamental, por lo que nos espera una campaña electoral a cara de perro y no pocos sobresaltos de aquí al día 27 de mayo. Porque esta crispación que hoy inunda la vida política y mediática no sabemos hasta qué punto llega e influye en el conjunto de la población y de los electores con ganas de votar, de manera especial. En un par de meses se sabrá.


Otegi, nuevo precio político
Lorenzo Contreras Estrella Digital

Otegi, portavoz de Batasuna y oficiosamente también de ETA, ha pasado por la Audiencia Nacional, requerido por ella para responder de los cargos que se le imputan como enaltecedor del terrorismo, pero lo ha hecho como el sol por el cristal, sin romperlo ni mancharlo. Y sin sufrir personalmente el más mínimo menoscabo de su libertad, ya que el fiscal general, previa orden de Zapatero, ordenó a su vez al fiscal del caso que retirara la acusación correspondiente. Y todo ello después de haber sido llevado Otegi en avión, y presuntamente a la fuerza, a presencia del juez, que ordenó y reclamó su comparecencia porque el acusado se permitió no acudir —al menos no acudir a la hora indicada— en vista del mal tiempo reinante en el norte de España o, si se prefiere, de la Península. La Guardia Civil se molestó en vano y los españoles hemos contribuido en alguna proporción al pago del gasto de traslado a Madrid, en avión, del personaje que en su día alabó públicamente el comportamiento de una militante etarra muerta en “acto de servicio” cuando le estalló la bomba que se disponía a colocar en Torrevieja (Alicante), en un objetivo que a la heroica gudari le habían asignado los dirigentes de la banda.

Otegi, como diría un mexicano, se había “dilatado” en su casa de Elgoibar. Un retraso injustificado que motivó la orden perentoria de la autoridad judicial, puntualmente cumplida por la Guardia Civil en paralela correspondencia con la puntualidad con que el fiscal, obedeciendo órdenes superiores, retiró los cargos que al portavoz batasuno se le imputaban.

De todos modos, las formalidades de la comparecencia se cumplieron, el señor Otegi fue interrogado y declaró que nunca tuvo intención de enaltecer el terrorismo y lo único que hizo fue pronunciar un discurso político. Recordó que ahora existe una oportunidad de resolver los “problemas” que determinan el “conflicto” vasco con España. Se emitieron los vídeos con la actuación pública del portavoz batasuno y el fiscal se dio por satisfecho, ya que retiró la acusación, como queda referido.

La verdad es que, con la situación de libertad de Otegi, se puede decir que llueve sobre mojado, si se tiene en cuenta que esto ocurre dos semanas después de la atenuación de la pena carcelaria que gravita o gravitaba sobre el etarra De Juana Chaos. Del escándalo nacional que ello representó se pasa ahora a este otro polémico “escenario”, gracias al cual el Gobierno del señor Zapatero, y el propio presidente de manera directa, puede preservar el interés político que actualmente le inspira en provecho de la pacificación que dice buscar.

De esta manera se comprueba una vez más que la negociación con ETA existe, aunque oficialmente se niegue tal circunstancia. Con De Juana se pagó un precio político en beneficio de ese objetivo y con la retirada de los cargos que pesaban sobre Otegi en la presente ocasión se añade el pago de otro precio de la misma índole. Todo sigue estando claro a la hora de las interpretaciones, siempre en aras de la lógica, y lo difícil sería no entenderlo así. Precio y sobreprecio.

La Fiscalía ha argumentado, para la retirada de la acusación, que los elogios vertidos por Otegi a la memoria de la gudari Olaia Castresana fue en realidad el elogio de una ideología, pero no un ilícito penal. O sea, que alabar una ideología independentista cuyo instrumento esencial de actuación es la práctica terrorista no tiene por qué significar elogio de dicha práctica aunque lo sea de las ideas que la hacen posible. Ahora sólo falta esperar que ETA quiera corresponder al esfuerzo pacificador del señor Zapatero, excitador del celo benevolente del ministerio público, y de esta manera se consiga que los pistoleros y activistas de la banda no cometan atentados por lo menos hasta después de las elecciones generales del 2008.

Que no se resfríen
POR IGNACIO CAMACHO ABC 23 Marzo 2007

DESPUÉS del sainete de la Fiscalía con Otegui y de la ignominia de De Juana Chaos, el Gobierno va a necesitar bastante más que un comunicado al uso de ETA para recuperar la dignidad que está tirando por el sumidero del «Proceso». Porque no es que se haya postrado de hinojos ante los terroristas, implorando de ellos un gesto de conmiseración -que debería ser al revés, por cierto- para gozar de un respiro político, sino que se ha bajado los pantalones y se ha puesto como los musulmanes cuando rezan mirando para La Meca. Todo un Gobierno democrático, todo un Estado al fin, pendiente de que coma De Juana, que no adelgace, que no le falten sopitas ni mimos familiares en el hospital donostiarra, y cuidando de que no se enfríe Otegui por esos nevazos de Dios, arropado por la Guardia Civil con mantitas para que no se vaya a acatarrar el diálogo. Y el fiscal, obligado a comerse su propio escrito de acusación con patatas, usted perdone las molestias, don Arnaldo, nos hemos equivocado, cómo hemos podido pensar mal de usted, que es hombre de paz. Puede irse, se trataba de un malentendido, y abríguese bien, que hace mucho frío ahí fuera. Y no se le olvide decir donde usted sabe lo bien que le hemos tratado.

Hombre, después de todo eso no basta con un comunicado de los que gastan los etarras, llenos de proclamas dogmáticas y reproches, en los que acaban perdonándonos provisionalmente la vida con arrogancia jactanciosa. Para que Zapatero pueda recobrar algo del prestigio perdido en este ridículo vodevil en que las instituciones se han arrastrado por el polvo de la humillación, le van a tener que compensar con un favor muy gordo, contundente e inapelable. No vale con continuar el alto el fuego o insinuar el abandono de la violencia: se van a tener que presentar los encapuchados cargaditos de grilletes y flagelándose, ahora que se acerca la Semana Santa, como los penitentes de la Vera.

Pero en vez de eso va y sale el tal Fernando Barrena y agradece con una coz los servicios prestados y los arrumacos dispensados a sus colegas, con la añadidura de denunciar el incumplimiento de «compromisos firmados», se supone que por el Gobierno y ETA. Si se trataba de fruncir el ceño para fingir cabreo y echarle un cable a la Moncloa, como mínimo ha sobreactuado el batasuno, y el cable lo ha atado al cuello del presidente como si fuera la soga de un ahorcado. «Sabemos quiénes fueron los agentes que firmaron ese compromiso y acordaron esas cláusulas». ¿Qué es eso de compromisos firmados? ¿Quién ha suscrito qué cosas? A lo peor se refería Barrena a unos presuntos papeles presuntamente guardados en una presunta caja fuerte de Ginebra, que naturalmente no existen, porque Zapatero y sus ministros sostienen que jamás nadie ha firmado nada. Y Zapatero y sus ministros no mienten porque ya se sabe que los españoles merecemos un Gobierno que no nos mienta.
Pero con amigos así, para qué querrán enemigos.

Caída en barrena de la confianza nacional
José Javaloyes Estrella Digital 23 Marzo 2007

El blindaje reiterado a Arnaldo Otegi por parte del Ejecutivo frente al poder judicial, mediante las intervenciones puntuales de la Fiscalía, para nutrir así las expectativas de una continuada interlocución con los terroristas de ETA, suma a las tribulaciones de la crispación de la vida política lo evidente de una confusión nacional que implica riesgos mayores todavía que los propios de episodios de los atentados de la banda.

Componente muy destacado de la expansiva ceremonia de la confusión es la insistida propuesta de que ese “proceso de paz” resulta viable, además de ser necesario, como se habría venido a demostrar en el caso de Irlanda del Norte y los acuerdos establecidos con el Sinn Fein, al que se insiste en llamar “rama política del IRA”, cuando la realidad es que éste es la máquina terrorista de aquél; es decir, el instrumento del terrorismo político del nacionalismo irlandés.

Contrariamente, Herri Batasuna ha sido la rama o instrumento político de ETA. Ésta es quien manda. (Lo mismo que en Palestina quien mandaba en los tiempos de Yaser Arafat era la OLP y quien ejecutaba era Al Fatah.) De ello hubo de derivarse, en su momento, la ilegalización de Batasuna, porque era el brazo político, el instrumento de ETA, que así se podía permitir tener un pie en la legalidad política y el otro en el menester del terrorismo en todas sus manifestaciones. Desde la extorsión a empresarios y profesionales a la kale borroka, pasando por el secuestro, el empleo de la dinamita y la práctica urbana del tiro en la nuca.

Así las cosas, la renaciente Batasuna, desde su dependencia instrumental y su condición ancilar de ETA, denuncia a través de P. Barrena que el Gobierno ha incumplido los “compromisos firmados” con la banda antes de que se estableciera el “alto el fuego”. Ante esto habría que preguntarse si el Gobierno estaría dispuesto a rechazar tal acusación, tildándola de mentira. Los delegados políticos de ETA podrían mostrar las pruebas, y el prestigio que le pueda quedar al Gobierno quedaría por los suelos. Parecida cosa puede ocurrir si el Gobierno calla y con ello se consolida la percepción de que todo lo referente a la reforma del Estatuto vasco se está haciendo a la sombra, con desprecio palmario a la claridad de las cuentas exigibles en democracia. Y de la seguridad jurídico-política propia de todo Estado de Derecho.

Pero hay otras fuentes de confusión nacional que las emanadas de la mayoría parlamentaria que sostiene al Gobierno. Se sitúan estas fuentes en concretos medios de la derecha cultural, a los que obviamente no contradicen ni los nacionalismos cooperantes ni tampoco la izquierda establecida y aplicada fervorosamente al copilotaje. Me refiero a quienes sostienen la inmensa chorrada de que España es una “nación de naciones”, y a los que desde la misma óptica apuestan por el modelo austracista para la organización territorial del Estado.

Lo que calla esta “serpiente multicolor”, como en tiempos se decía en el periodismo deportivo, es que no se pueden repetir sucesivamente los procesos de cambio de la organización territorial propia del Estado unitario y centralizado que hicieron los liberales españoles, inspirándose en la racionalización administrativa y política de Francia.

Quiero decir que si en el Estado Autonómico introducido por la Constitución de 1978 se hubiera dejado Castilla sin romperla, junto a la histórica percepción de Andalucía como “Castilla Novísima”, y Canarias igual que siempre había sido desde su incorporación a la Corona de Castilla, sin fermentarlas además con las levaduras del nacionalismo, ninguna estabilidad se pondría en cuestión si se “volvía” incluso a la España de los Austrias…

Tal distribución de los pesos propios de cada una de las partes verdaderas conformaba una ecuación centrípeta capaz de neutralizar los impulsos nacionalistas, tal como ocurrió durante la II República con el Estatuto de Cataluña, propiciado por Manuel Azaña y después ajustado por él mismo, con la asistencia irrebatible de las mayorías nacionales.

Pero ahora, si la ruta estatutaria emprendida por José Luis Rodríguez y sus mariachis parlamentarios implica un “austracismo” que se habría de sumar en sus efectos descoyuntadores al autonomismo establecido por la Constitución de 1978, España, sin el contrapeso dirimente de la función histórica de Castilla, se desharía como un helado de frutas dejado al sol de agosto.

Hay por todo ello motivos más que sobrados para la caída en barrena de la confianza nacional en el futuro unido de los españoles.

¿Qué se debe?
Fernando Savater bitácora Criterio, EL PAÍS 23 Marzo 2007

De vez en cuando nos llaman por teléfono o nos llega una carta con el jubiloso anuncio de que acaba de tocarnos un apartamento con vistas al mar: ¡enhorabuena! Naturalmente, las personas con experiencia sabemos ya que el supuesto regalo no es tal y que aceptarlo nos saldrá a la postre más caro que comprarlo de nuestro bolsillo. Siento una sensación parecida al escuchar el comunicado de ETA (es un detalle tierno que por primera vez sea una paloma, digo una mujer, quien lo lee) en el que anuncia su alto el fuego permanente. Se le viene a uno a los labios la pregunta guasona y legendaria de Josep Pla tras recibir no sé qué condecoración: "¿Qué se debe?".

Primero, aclaremos las cosas. Este alto el fuego no es una concesión graciosa de ETA, que finalmente ha comprendido lo abominable de sus crímenes, sino una conquista de la democracia española, que tras una larga lucha policial, legal y cívica, ha logrado arrinconar y desactivar el terrorismo. Es una victoria de la sociedad, pero no de toda por igual: los que han luchado son quienes no se dejaron intimidar ni persuadir por los violentos ni sus portavoces, los que han mantenido la necesidad de cumplir las leyes y de aplicar estrictamente la constitución, los que no fueron engatusados por los embelecos de la "voz del pueblo" y han defendido los derechos de la ciudadanía; es decir, los políticos que firmaron el pacto antiterrorista así como la Ley de Partidos, y no los que se opusieron a ambas cosas, los jueces como Garzón o Grande-Marlaska, y no los que les acusan de intransigencia derechista, los periodistas que tuvieron que irse de Euskadi porque no les dejaban vivir, y no los que se quedaron haciéndose los valientes porque criticaban a la Guardia Civil, quienes salieron a la calle para defender el Estatuto vasco y la Constitución, pero no quienes los denunciaron por crispar a la sociedad, etc. A cada cual lo suyo. Que ahora no se pongan medallas quienes nada han hecho en serio contra ETA: si fuera por ellos, ETA hubiera dejado las armas mucho antes, desde luego, pero por haber ganado ya la partida y no por haberla perdido, como ahora.

En segundo lugar, ETA y los nacionalistas que la apoyan (y que se apoyan en ella, no lo olvidemos) pretenden que, ya que acaba la violencia, acabe o quede entre paréntesis también todo lo demás. Mañana en Euskadi no habrá terrorismo; por tanto, admitamos que no hay tampoco instituciones democráticas, leyes ni Constitución española. Hasta nueva orden, todo debe quedar entre paréntesis. Partamos de cero, olvidemos el pasado (sobre todo los crímenes, que suelen tener desagradables secuelas penales) y convoquemos mesas de partidos o de sectas, asambleas de barrio, lo que sea con tal de dar voz en pie de igualdad a quienes han asesinado y a quienes han resistido. Hagamos un referéndum preguntando a la gente con discreción si quieren que vuelvan los de la partida de la porra con la porra en alto o se resignarán mejor a verlos en las instituciones públicas tratados como a próceres. ¿Encarcelar a Otegi o a gente de su bando? ¡Por favor, las circunstancias han cambiado, que se lo piensen los fiscales! Si Al Capone jura que su banda no asaltará más bancos, sería de mal gusto pasarnos la vida recordándole los que ya asaltó. Estamos en la última fase de la imposición mafiosa: ETA extorsiona a empresarios y a eso se le llama "impuesto revolucionario"; ahora, en nombre de la ETA ya caduca, Batasuna y tantos otros nacionalistas tratan de extorsionar al Estado de Derecho, y para llamar a eso tienen otro eufemismo: "diálogo".

No deja de asombrar la naturalidad con que hoy todos los medios de comunicación asumen tranquilamente que, claro, Batasuna es el brazo político de ETA. Ayer, decir eso mismo o defender la ilegalización de Batasuna era como ser compañero de armas del general Mola y de Tejero. ¿Cuánto tardaremos en asumir que los nacionalistas, con Ibarretxe a la cabeza, al exigir la supresión de la Ley de Partidos, la mesa petitoria al margen del Parlamento, el referéndum, etc., están solicitando para ETA las concesiones estrictamente políticas que el Gobierno se ha comprometido a No hacer y que la mínima decencia política prohíbe? O sea, que cierto nacionalismo ni sabe ni quiere desligarse de los fines de ETA, como tantas veces hemos dicho algunos despertando santas indignaciones..., y de sus métodos sólo se desligan ahora, cuando ya no dan los resultados apetecidos. Pues bien: no. Ahora es el momento de la firmeza y de la unidad constitucional. Sólo faltaría que lo que hemos defendido ante las armas, lo cediésemos ante la palabrería de quienes no tienen más remedio que renunciar a ellas. Para la pregunta "¿qué se debe?" no hay más que una respuesta: nada de nada de nada. Y el resto, que lo pidan por favor.

Fernando Savater es catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid.

Polanco, a por todas
EDITORIAL Libertad Digital 23 Marzo 2007

Que algunos empresarios y periodistas amamantados por el franquismo, como Jesús de Polanco o Juan Luis Cebrián, hagan suyos los insultos proferidos por ETA-Batasuna contra "la derecha fascista" del PP-UPN o contra los dos millones de "franquistas nostálgicos" que se manifestaron contra la decisión gubernativa de excarcelar al sanguinario De Juana, no es nada nuevo. Ya lo hicieron del 11 al 14-M, cuando la original infamia de Batasuna de acusar al Gobierno del PP de mentir sobre la autoría del atentado para ganar las elecciones, fue inmediatamente arrebatada y hecha suya por los poderosísimos medios de comunicación de Prisa, hasta el extremo de que muchos han olvidado que el pionero de esa vigente insidia fue, en realidad, Arnaldo Otegi.

Por mucho que sea una delirante bajeza, propia de Batasuna, que Jesús de Polanco haya calificado la multitudinaria y ejemplar manifestación convocada por el PP como "muestra de franquismo puro y duro", ¿es acaso menor que la que escribió Juan Luis Cebrián, un día después del vuelco electoral del 14-M en un artículo en El País, donde venía a decir que la decisión de Aznar de no presentarse a las elecciones obedecía a su deseo de no cosechar personalmente el fracaso electoral del PP?

Que Polanco, que tanto respaldo mediático ha otorgado a las pulsiones guerracivilistas del Gobierno de Zapatero y de sus aliados nacionalistas, a sus cainitas exhumaciones de cadáveres y a sus leyes de "memoria histórica", venga ahora a calificar de "guerracivilistas" a los dirigentes del PP, es ciertamente una muestra de desfachatez. Pero no mayor que la que cometió Cebrián titulando "De la Mentira" aquel inolvidable artículo, anticipo de la noche orweliana que nos venía encima.

Que Polanco haya despedido a Hermann Tertsch podrá ser noticia, pero no tan sorprendente como que este hiciera hasta ahora su lúcida y abierta crítica a la mal llamada "política antiterrorista" de Zapatero trabajando en un medio de Prisa.

Las palabras de Polanco ante la Junta de Accionistas han de recordarnos algo que nadie debía olvidar como es que el frente anti-PP, que el PSOE tenía que lograr, como fuera y con quien fuera, tiene un origen prisaico. Si fue Cebrian el que marcó la "decapitación" de Redondo Terreros y la ruptura de los consensos más básicos y necesarios entre el PP y el PSOE ante la ofensiva nacionalista, es Polanco quien ahora, personalmente y de viva voz, ordena que no haya marcha atrás.

Confiemos que el temor por el revés del PSOE en las encuestas, que Polanco encubre con su agresividad, no siembre el pánico entre los dirigentes del PP y les haga volver al perfil bajo cuando aún no lo han abandonado del todo. Capaces serían.

El mundo al revés
Crispar
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 23 Marzo 2007

En un pasado incierto, el mérito del columnista político pudo ser el de hallar algún asunto diario de interés al que aplicar su particular perspectiva. Este columnista no ha tenido jamás ese problema, sino más bien el contrario. Un vistazo a las informaciones del día nos sobresalta diez, veinte, treinta veces. ¿Sobre qué sobresalto aplicarse esta vez?

A título de ejemplo, estas son algunas de las cuestiones más recientes que exigen formulación de opinión, canalización de inquietud y esfuerzo interpretativo: la organización juvenil de ERC, un partido de gobierno, se planta ante un stand de militares con una pancarta que reza "Matar no es un oficio" y exige que el ejército español se retire de los Països Catalans; el presidente del Parlament de Cataluña –miembro del mismo partido– y el propio presidente de la Generalidad formulan amenazas apenas veladas ante la posibilidad de que el Tribunal Constitucional "recorte" el nuevo estatuto de autonomía; la portavoz del gobierno vasco amenaza a un juez por citarla como testigo: estas actuaciones "no pueden salirle gratis", dice; se emplea medio millón de euros en detener al líder de una formación terrorista que, acto seguido, es puesto en libertad sin cargos al retirarlos la Fiscalía; el consejero socialista de cultura extremeño, blasfemo y pornógrafo, echa la culpa de su escándalo al PP; el ex franquista Polanco, magnate capaz de barrer a un juez de la Audiencia si se le pone por delante, hombre tan temible que ni el valiente Aznar se atrevió a pronunciar su nombre o el de su empresa tras el golpe mediático del 13-M, decide que el PP no puede volver a gobernar y lo acusa de franquista; el responsable de comunicación del presidente de la Generalidad no pierde el cargo a pesar de advertirle a un periodista que no parará hasta joderle, como no lo perdió cuando, sirviendo al mismo señor en el Ministerio de Industria, llamó por escrito a un abogado "fascista de mierda", "subnormal" y "cerdo hijo de puta" (el pecado del abogado: haber firmado un manifiesto de apoyo a la COPE).

Todos estos insultos, todos estos ataques a las instituciones, todas estas amenazas a la oposición y a los jueces, todas estas mentiras generan gran crispación en media España. Sin embargo, es la gente que las sufre la acusada de crispar, es decir, de irritar y exasperar al prójimo.

TV3 acaba de dedicar un programa a la crispación. Entre los invitados aparecía, en calidad de escritor, el secuestrador y ladrón Rafael Vera. El programa entero se centró en la crispación que provoca el PP. Debo ser un marciano, pues lo que a mí me irritó sobremanera fue la presencia de ese sujeto en el plató. Supuestos representantes de la prensa española de derechas le regalaron los oídos con ácidas críticas al PP: no supo gestionar el 11-M, se aferró a teorías conspirativas, etc. El tema de la crispación me está crispando. Adiós.

¡Huy, qué miedo!, nacionalistas al ataque...
Alejandro Campoy Periodista Digital 23 Marzo 2007

Hoy ha tenido lugar una conjunción espacio-temporal en la que se han alineado tanto el satélite catalán como el vasco con relación al planeta España en una recta inclinada unos 25 grados sobre el plano de la eclíptica. Esto, según Aramis Fuster, desencadena unas energías agresivas que se concretan en amenazas desbordadas y no propician un clima adecuado para establecer nuevas relaciones amorosas. Estudiemos el fenómeno con más detalle.

El primero en llegar al plano de conjunción astral ha sido Ernesto Benach, Presidente del Parlamento catalán, el cual ha venido a decir que si el Tribunal Constitucional llegara a modificar o invalidar el Estatuto catalán, tendrían que plantearse muy seriamente como país las posibles actuaciones a seguir, que en cualquier caso supondrían una crisis de estado sin precedentes. Sin precedentes supone que ni siquiera la declaración de independencia de Cataluña realizada en su momento por Luis Companys da idea de lo que podría llegar a pasar. Quizás tengamos que entender que Cataluña se dispondrá a invadir España con el nuevo arsenal que les pueda haber proporcionado la India tras la reciente visita de Carod Rovira.

La segunda que se ha situado en el nefasto ángulo con la eclíptica ha sido la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azcárate, que nos ha dejado una perla similar a la de Ernestito, cuando afirma muy enfadada que la desverguenza de citarla a declarar por la entrevista de Ibarreche con Otegui no les saldrá gratis a los jueces. Y esto podríamos entenderlo muy bien como que les está señalando como futuros blancos para ETA, por lo que quizás tengamos que llamarla a declarar no ya como testigo, sino como imputada.

Pues bién, señora o señorita Azcárate y señor o señorito Benach, cojan papel y boli y empiecen a tomar apuntes: los españoles estamos ya hasta el moño de treinta años de chulerías, insultos, agresiones, desprecios, escupitajos y vómitos procedentes de sus estúpidos e infantiloides nacionalismos de opereta, estamos hasta el moño de treinta años en los que decir España significaba decir Franco (perversión ideológica procedente de la izquierda), o en los que utilizar la bandera española era símbolo de fascista. Y eso se ha terminado. Han ido ustedes demasiado lejos, han traspasado ya todos los límites. Por tanto, sepan que lo peor que pueden hacer es ponerse chulitos y amenazantes, pues una marea, un tsunami que ustedes mismos han contribuido durante estos treinta años a provocar está a punto de arrastrarles, ahogarles y no dejar de ustedes más que unos guiñapos harapientos.

Apunten, señoritos: la historia tiene ciclos pendulares, y estamos asistiendo al fin de un ciclo en el que el péndulo se movía en la dirección de los nacionalismos periféricos, la de ustedes, y en estos mismos momentos se ha detenido el péndulo para iniciar el movimiento en la dirección contraria, la dirección hacia la recuperación de España como centro aglutinador de identidades y marco común de la convivencia. Cuatro manifestaciones, cuatro, desde la del Foro de Ermua del pasado 3 de Febrero hasta la reciente celebrada en Pamplona dan fé de este cambio de ciclo, de este cambio en el movimiento del péndulo. Y a la corriente de la Historia no le ha resistido nadie, cuanto menos lo va a hacer un puñado de Lópeces, Bermejos, Zapateros o Pepitos, y mucho menos ustedes.

Por lo que les recomiendo muy encarecidamente que guarden su chulería y sus amenazas para la sala de estar de sus casitas, porque se van a encontrar enfrente con algo que ni imaginan. Los tornas se han cambiado, ustedes han traspasado todos los límites aceptables y ahora les va a tocar a ustedes recoger lo que han sembrado. Que duerman bien, señoritos.

La normalidad según Bermejo
Antonio Jiménez Periodista Digital 23 Marzo 2007

Fue Pedro Pacheco quien, siendo alcalde de Jerez, soltó aquello de "la justicia es un cashondeo". No digo yo que lo sea, pero a veces se esfuerza en aparentarlo.

El rocambolesco vodevil montado con Otegi al que la Guardia Civil esposó y condujo a Madrid desde su domicilio en Guipúzcoa, para que una vez en la Audiencia Nacional se le notificara el archivo de su causa por un delito de enaltecimiento de terrorismo, porque el fiscal había retirado su acusación, es imposible de entender o compartir y menos desde el sentido común, la imparcialidad y la independencia que deben animar las decisiones de quienes administran justicia.

La dependencia del Ministerio Público respecto al Gobierno se intuía, pero no en los niveles de obediencia y sumisión que nos ha deparado el caso Otegi. La actuación de la fiscalía ha sido escandalosa por más que trate de justificarla el ministro de Justicia, Fernández Bermejo, quien no es ajeno ni mucho menos al ruidoso proceder del fiscal Fernando Burgos al permitir la vuelta a casa sin condena del dirigente proetarra.

Según Bermejo, las razones técnico-jurídicas en las que el Ministerio Público apoyó su decisión "habrán sido poderosas" y no lo dudo, pero haría bien en explicarlas de manera convincente dada la desconfianza general que su sospechosa decisión ha suscitado entre los españoles.

Teniendo en cuenta el antecedente del caso De Juana, no es difícil aventurar que los supuestos y poderosos argumentos técnico-jurídicos de los que habla el ministro para justificar el papelón de la fiscalía con Otegi, sucumbieron ante las poderosas razones políticas que inspiran la estrategia de Zapatero respecto a ETA-Batasuna.

El ministro de Justicia pretende hacernos creer que lo ocurrido forma parte de la "pura y dura normalidad" del funcionamiento de los tribunales y lejos de tranquilizarnos nos ha inquietado aún más por lo que pueda venir.

Ya es difícil digerir sin asombro que el mismo fiscal que acusó en su día a Otegui de un delito por el que le solicitó 15 meses de cárcel, decida más tarde retirar la acusación por falta de pruebas. Debería aclarar el porqué sí había antes motivos para "empapelarle" y ahora ya no tiene ninguno para acusarle. Si éste es el funcionamiento normal de los tribunales, ¿cómo será el desequilibrado y anormal?.

Más bien cabe pensar que el "negociado" que regenta Conde Pumpido se ha adaptado, como un guante a la mano, a las exigencias de la política que sigue Zapatero y que en momentos como el presente pide gestos y decisiones que molestan e insultan al común de los españoles, sobre todo a las victimas, pero reconforta a quienes se pretende agradar en la creencia de que van a responder con un comunicado que siga alimentando la ensoñación de una paz sin pagar precio alguno.

Si pagas el primer chantaje, pagas todos hasta quedarte arruinado
Vicente A.C.M. Periodista Digital 23 Marzo 2007

Como podíamos imaginar, ETA no se conforma con los gestos de buenísima voluntad que el Gobierno de Zapatero lleva haciendo en este casi año de " falsa tregua". No les basta con ver libre a su héroe de Juana Chaos. No les basta con la impunidad manifiesta y el apoyo total de la Fiscalía a sus representantes como Arnaldo Otegi. No les basta con que se incumpla la Ley de Partidos y se les deje hacer política sin restricciones, con ruedas de prensa, manifestaciones, no persecución de la Kale Borroka, no detención de etarras en suelo español. Parece que eso no les basta y consideran que son insuficientes y que no se cumplen los compromisos acordados con el PSOE antes del alto el fuego. Así que amenazan con publicar las Actas de las reuniones y decir los nombres de los asistentes y los compromisos adquiridos.

Como dice la Vicepresidenta Fernández de la Vega, "se podrá decir más alto, pero no más claro". Aún así, aunque la evidencia sea tan nítida, el Gobierno y el PSOE lo siguen negando y lo harán mientras intentan dar otro paso más en el cumplimiento de los objetivos y ese es la legalización de Batasuna "como sea". En cuanto a los presos etarras, esa es harina de otro costal. Aunque ya puestos a incumplir la Ley y a hacer dejación de sus funciones, no me extrañaría que promovieran una revisión global de la situación penal de los presos, con un acercamiento masivo a las cárceles del País Vasco y Navarra, e incluso a una concesión del tercer grado a la inmensa mayoría. Esa será la promesa que cumplirá caso de que los resultados de las elecciones municipales no le supongan un descalabro. Sinceramente, creo que no lo será y por tanto será interpretado como un apoyo expreso de la ciudadanía a la política de Zapatero en esta materia, aunque no sea ese el fin de las elecciones municipales.

En resumen, las amenazas del mahikide Pernando Barrena son solo a título informativo para consumo interno de sus propios afiliados batasunos y abertzales en general. El Gobierno sabe que no lo podrán publicar puesto que ello significaría un verdadero terremoto político, que el PP usaría para forzar el adelanto de las elecciones generales y el descontento popular, ya bastante alimentado con las últimas actuaciones del Gobierno y sus servidores en la Fiscalía. Es claro que el Gobierno está cumpliendo los compromisos, pero a un ritmo lento y midiendo en cada paso las consecuencias de descrédito, dejando reposar y pasar el tiempo y avanzando otro paso. Ese caminar, lento pero seguro, impacienta a las bases de ETA y por ello Batasuna debe actuar como colchón amortiguador para no provocar una revulsión interna más radical si cabe.

Desde luego que son solo conjeturas, pero no hay que ignorar que estamos asistiendo a una representación en varios actos. Es una farsa en la que nada parece lo que es y se confunde la realidad para mantener a los espectadores siguiendo el hilo argumental que los autores han preparado. El final es lo que cuenta y es darle a ETA lo que pidió a cambio de dejar de matar. Quizás halla alguien que aún esté intrigado y esperando un final feliz, pero eso solo ocurre en la ficción, no en esta realidad tan miserable a la que nos llevan.

Firmas para que no desaparezca el español como lengua vehicular en la enseñanza
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 23 Marzo 2007

Tan gallego como el gallego

Los abajo firmantes queremos expresar nuestra preocupación por el acuerdo alcanzado entre la consellería de educación y los distintos grupos políticos que obliga a un mínimo de 50% de clases en gallego y permite, incluso, que los centros impartan todas las materias en ese idioma, excepto las lenguas. Es un acuerdo que desdeña los derechos de los padres y la libertad de expresión de los profesores, e impulsa al sistema educativo hacia un monolingüismo que en nada refleja la realidad social de Galicia.

La calidad de la educación parece un asunto de menor importancia para los promotores del decreto. En estos tiempos en que toda la sociedad reconoce los graves problemas que aquejan a las aulas, la consellería concentra esfuerzos y recursos en continuar la expulsión del idioma castellano de la enseñanza. Da la impresión de que la prioridad de nuestro sistema formativo ya no es el desarrollo de buenos ciudadanos y profesionales competentes, sino la de modificar los hábitos lingüísticos de los gallegos.

Este último factor es de gran importancia. El acuerdo ha sido publicitado como una nueva "galleguización" del sistema educativo. Ignora que el castellano también es, legítimamente, una lengua gallega. No es sólo una lengua de proyección universal; es, además, la lengua materna de buena parte de los estudiantes y aquella en la que mejor pueden hacer su trabajo gran número de docentes. Nos parece que hay muchas razones, tanto pedagógicas, como sociales y económicas para oponerse a su continua reducción en las aulas.

Por todo ello, queremos hacer oír nuestras protestas. Con nuestras firmas, pretendemos recordar que somos muchos los gallegos que disentimos de esta política educativa y que preferimos avanzar hacia una educación orientada a las necesidades específicas de cada uno de los alumnos, una educación basada en la calidad y el rigor de la formación, una educación, en fin, fundada sobre un espíritu abierto y universalista. Es por eso que solicitamos de la consellería que recapacite acerca de la sensatez del camino emprendido y retire el acuerdo sobre el futuro decreto.

Puedes firmar en la página de Coruña Liberal:
http://www.corunaliberal.es/index.php

Gallego, castellano
Vicente Torres Periodista Digital 23 Marzo 2007

Cada idioma representa una forma distinta de ver el mundo. Deberíamos procurar salvarlos todos, y mimarlos y protegerlos para que no se desvirtúen. Desgraciadamente, en estos tiempos que corren no resulta políticamente correcto defender al castellano ni al valenciano. Cada uno de ellos sufre agresiones de distinto tipo, pero en ambos casos inaceptables. Los idiomas no hacen daño a nadie, sirven para la comunicación y, como es sabido y he dicho antes, cada uno de ellos indica un modo distinto de ver las cosas. Los principales enemigos que tiene el valenciano son los políticos locales, que han creado la onerosa AVL, costeada con los impuestos públicos, para acabar con él. Al castellano se le trata de marginar en muchos sitios. Uno de ellos es Galicia. Para promocionar el musical idioma gallego no es necesario tratar de erradicar al castellano.

El bilingüismo es muy sano y enriquecedor. Lo que no creo que dé resultados, y no me gusta que se haga en ninguna parte, es obligar a que se hable un determinado idioma a costa de otro. Como valenciano parlante, me gustaría que se cuidara este idioma y que se habilitaran centros para que lo pudieran aprender quienes quisieran. Que se hiciera publicidad del Siglo de Oro valenciano y se explicara su importancia. Y todo esto, como es obvio, sin menoscabar ni tratar de arrinconar al castellano, en el que se han escrito tantas obras de grandiosa literatura. Y los valencianos consideramos tan nuestro al castellano como al valenciano. Yo los uso ambos indistintamente cada día, según con quien trate en cada momento. Idénticas pretensiones tiene el grupo Coruña Liberal, que insiste en que el castellano es tan gallego como el gallego, cosa que como ya he dicho parece muy puesta en razón. Y ha habilitado una web para la recogida de firmas, con el fin de evitar que el castellano sea expulsado de la enseñanza y para exigir que la calidad en la educación sea el principal objetivo.

Otegui, la esperanza de un sistema caduco
Juan Carlos Juárez Arriola Periodista Digital 23 Marzo 2007

De verdadero sainete habría que tomarse lo acontecido ayer en la Audiencia Nacional si no fuese por la importancia que tiene el tema y la posición tomada por el Gobierno de la nación española.

De un lado, lo que ayer se vivió ha costado a los españoles casi medio millón de euros con traslados en avión incluido, según hoy mismo puede leerse en diversos medios. De otro, este enésimo caso protagonizado por ese batasuno separatista ha dejado bien clarita la política de Rodríguez Zapatero, quien, erre que erre, busca la negociación a todas luces con ETA, pero también dejar en la mejor posición posible al PSOE de cara a las inminentes elecciones municipales.

Queda suficientemente claro que la Fiscalía del Estado es más del PSOE que la sede de Ferraz. Sus instrucciones al fiscal del caso Otegui han servido para dejar libre a ese amigo de los etarras. ¿Cuál es el motivo que se persigue?

La respuesta está obviamente en actuar como si de una primera fase de tratase para que tras esa mano tendida del Gobierno y la Fiscalía del Estado al entorno etarra los criminales saquen un comunicado en el que incluso es previsible que entreguen algunas armas. Si eso ocurre, Rodríguez Zapatero hará ver lo ganado y así intentará tener la mejor imagen posible para las elecciones de mayo.

Evidentemente hay también otra contraprestación importante: saltarse a las bravas la Ley de Partidos y hacerse el loco para que, mediante varias agrupaciones de electores, los batasunos vuelvan a los ayuntamientos vascos y así puedan seguir teniendo una cuenta corriente saneada esa organización.

El tiempo nunca se detiene, por eso, tras esas elecciones, el Gobierno se encontrará con un problema que tiene su origen en lo que pasó ayer en la Audiencia Nacional, que no es otro que el asalto batasuno y socialista a Navarra. No quedará aquí el tema, ya que de los polvos vienen los lodos y acto seguido será la petición de una consulta para la autodeterminación de las provincias vascongadas. No es el cuento de la lechera, es una realidad inmediata.

Por tanto, no es de extrañar lo que está haciendo el Gobierno, porque más que dotar a los españoles de soluciones o de planteamientos sensatos para un país miran más las encuestas electorales. Triste condición.

Por lo visto nadie del club del puño y la rosa roja es capaz de ver que por mucho que se negocie, por mucho que pueda beneficiar al PSOE este compadreo bastardo con el entorno etarra, detrás de todo, sin duda, está la autodeterminación. La van a pedir, la van a exigir y volveremos a estar como siempre. Para un viaje así no son necesarias alforjas de ningún tipo.

El Gobierno persiste en claudicar ante esa banda y la única respuesta que tiene ante esos hechos es que Aznar debería estar condenado por Irak. Sin comentarios.

EL ATENTADO EN LA T-4 FUE "UNA RESPUESTA A LOS INCUMPLIMIENTOS"
ETA-Batasuna amenaza con desvelar los "acuerdos firmados" con el Gobierno horas después de conseguir la libertad de Otegi
Cuando se cumple un año desde que ETA anunciara un "alto el fuego indefinido" con rearme, extorsión y tres asesinatos de por medio, Pernando Barrena ha acusado al Ejecutivo de Zapatero de incumplir todos los compromisos "firmados" con la banda. "Sabemos quiénes fueron los agentes que firmaron ese compromiso", dice Barrena como adelanto. La amenaza llega horas después de que el fiscal pusiera en la calle a Otegi al retirar su acusación. El ministro Fernández Bermejo no ha tenido reparos en respaldar a la Fiscalía. Para Astarloa, es un "escándalo" y el Foro de Ermua ha vuelto a dar la cara en la calle.
EFE Libertad Digital 23 Marzo 2007

En una rueda de prensa, Pernando Barrena hizo un balance, acompañado por la miembro de la Mesa Nacional de Batasuna Marije Fullaondo, del año transcurrido desde la declaración del alto el fuego de ETA, durante el que en su opinión el Gobierno ha hecho una gestión "nefasta", pese a lo cual "la oportunidad histórica sigue abierta".

El portavoz de Batasuna emplazó a todos los "agentes políticos", incluida ETA, a que asuman su responsabilidad para "posibilitar el diálogo" que permita reactivar el proceso de paz.

Barrena, quien no citó el atentado de Barajas en su exposición inicial, explicó en el turno de preguntas que este atentado de ETA, que costó la vida a dos personas, fue una "respuesta" a los incumplimientos del Gobierno, tras la cual, según recordó, Batasuna-ETA emplazó tanto a ETA como al Ejecutivo a "mantener los compromisos".

"Sabemos quiénes fueron los agentes que firmaron ese compromiso, que acordaron esas cláusulas que hicieron posible posteriormente ese alto el fuego, y quisiéramos hacer un llamamiento a que esos compromisos se cumplan" para hacer "viable" el "proceso de resolución", indicó el dirigente proetarra.

No obstante, eludió detallar si esas cláusulas firmadas figuran en algún documento escrito y se remitió a informaciones periodísticas sobre esos supuestos acuerdos previos al alto el fuego de ETA. Barrena indicó que la organización terrorista cometió el atentado de Barajas tras nueve meses de incumplimientos entre los que citó las actuaciones judiciales contra el entorno de ETA.

El coportavoz de Batasuna-ETA tachó de "estéril" el debate sobre la legitimidad de la violencia de ETA y explicó que para el entorno de ETA "la violencia no tiene cabida en una sociedad democrática", tras lo que matizó que en el País Vasco existen vulneraciones de derechos por todas las partes como, a su juicio, demuestra la detención el miércoles de Arnaldo Otegi.

Barrena insistió en que la "llave" de la resolución del "conflicto armado" está en el "tejado de todos los agentes políticos", a los que reclamó "responsabilidad" para abordar un diálogo en torno a "la partición territorial del país" y de "la negación de la capacidad de decidir" del pueblo vasco. Resaltó los esfuerzos efectuados por el entorno de ETA y defendió su última propuesta de conformar una autonomía con el País Vasco y Navarra, que calificó de "factible, implementable y asumible desde diferentes culturas políticas".

Además, Barrena dijo no tener "ninguna duda" de que Batasuna-ETA "va a estar en las elecciones de mayo" y consideró que la imposibilidad de concurrir "diría muchísimo sobre las intenciones reales del Gobierno en cuanto a la viabilidad del proceso de resolución".

Por su parte, Fullaondo acusó al Gobierno de "desvirtuar la naturaleza y los objetivos del proceso de paz" y de "dar la espalda" a la negociación política entre los partidos al otorgar prioridad al diálogo con ETA

La infantería togada del «proceso»
POR ÁLVARO MARTÍNEZ ABC 23 Marzo 2007

MADRID. Desde que el 17 de octubre Cándido Conde-Pumpido, fiscal general del Estado, afirmase públicamente en el Senado que ponía el Ministerio Público a disposición de la negociación con ETA, en la esfera judicial va tomando encarnadura lo que ya se conoce como la «infantería togada del proceso». Este grupo de fiscales ha sido protagonista de una serie de decisiones muy discutidas, criticadas en sectores jurídicos por los vaivenes, zarandeos y tantarantanes a los que someten a las calificaciones jurídicas, pero interpretadas como balsámicas para la negociación. Lo que un día es blanco, al siguiente es negro; lo que un jueves son amenazas, un lunes es libertad de expresión. La tarea de estos infantes es, desde luego, entretenida.

El último episodio polémico -retirar la acusación de Otegi por enaltecimiento del terrorismo y facilitar así que quedase libre - lo ha protagonizado Fernando Burgos, uno de los más aventajados miembros de este cuerpo de infantería fiscal, protagonista, asimismo, de dos decisiones muy favorables al etarra De Juana Chaos: la primera, sustituir sin rechistar al fiscal Alonso en el «caso de las amenazas» cuando éste se negó a asumir la rebaja de pena (de 96 a como máximo 13 años) que le fue impuesta por el fiscal-jefe de la Audiencia, Javier Zaragoza; la segunda, cuando pidió el traslado de De Juana a su domicilio, en plena huelga de hambre-chantaje, «ya que de esta forma se preserva su vida a la vez que se evita que pueda eludir la acción de la Justicia». Tiempo más tarde, y después de que todos los jueces de la Audiencia no accediesen a ello, el Gobierno, en una decisión administrativa -que se atribuyó el ministro del Interior- le daba por fin la razón al fiscal Burgos. Por ambas decisiones se ha hecho bastante famoso. No así popular.

Y todo ello en poco tiempo, porque la actual mano derecha de Zaragoza (a su vez mano derecha de Conde-Pumpido) llegó a la Fiscalía de la Audiencia con el año 2000, procedente de la Fiscalía de Madrid, donde fue subordinado de Mariano Fernández Bermejo, actual ministro de Justicia y mano izquierda de casi todos.

Burgos es uno de los fiscales de más edad de la Audiencia (64 años) y en el terreno de las relaciones personales tiene bastante más cartel que entre la opinión pública. Y no sólo con sus conmilitones de la Unión Progresista de Fiscales sino también con algunos compañeros del sector «conservador» de la carrera. La tranquilidad y el parsimonioso paso de su deambular por los pasillos de la Audiencia poco tienen que ver con su extraña propensión a residir en el mismo ojo del huracán. Y tan campante. Y con convicción, eso sí, porque no es de esos fiscales que se limitan a no romper la cadena de mando y acatar disciplinadamente lo que le diga su jefe. Burgos se lo cree y hasta acoge con regocijo, como el arte al que es muy aficionado, todo lo inscrito en el manual «progresista». Y el «proceso», claro, lo está.

No, no es Burgos un fiscal al que su jefe le haya que repetir las cosas. Una virtud, de siempre, de la infantería.

PROCESO DE RENDICIÓN
La absolución de Otegui no es una decisión jurídica
A estas alturas, aquel que no se de cuenta de que Zapatero se está pasando por el arco del triunfo el Estado de Derecho para seguir con sus pactos con ETA es que no le da la gana enterarse
Minuto Digital 23 Marzo 2007

No se trata de que un juez se haya pronunciado sobre el comportamiento de Otegui, sino que el Ministerio Fiscal, precisamente ha impedido que los jueces hagan su trabajo analizando si los hechos denunciados eran o no constitutivos de un delito de enaltecimiento del terrorismo. Al no sustentar acusación el fiscal, el tribunal, aunque no quiera, no puede condenar. No se trata pues de una decisión judicial, sino del uso torticero por parte del gobierno de la institución del Ministerio Fiscal, para favorecer al jefe de la banda terrorista Batasuna, en una más de sus claudicaciones ante ETA, porque esa es la política antiterrorista de Zapatero: ceder ante las imposiciones de los terroristas y usar como moneda de cambio lo más esencial de nuestras instituciones.

A estas alturas, aquel que no se de cuenta de que Zapatero se está pasando por el arco del triunfo el Estado de Derecho para seguir con sus pactos con ETA es que no le da la gana enterarse y pertenece a esa clase de individuos ciegos de sectarismo y radicalidad, fanáticos, que defenderán cualquier barbaridad con tal de que venga de su partido.

Simplemente, hagan un ejercicio de honestidad y sinceridad a la vista de lo que dicen unos y otros, para luego decidir en su fuero interno, quien dice la verdad.

Por el PP Mariano Rajoy habló de "trato privilegiado" a Arnaldo Otegi, mientras que Angel Acebes y Eduardo Zaplana afirmaron que el Ejecutivo busca "resucitar" a Batasuna para permitir que se presente y continuar la negociación con ETA. Rajoy denunció que Batasuna se "reúne con el PSOE", da ruedas de prensa "todos los días" y "recibe un trato de favor lamentable de la Fiscalía". Recalcó que lo que está sucediendo es "muy preocupante" ya que además no se ha actuado contra el PCTV, ni el fiscal ni la Abogacía del Estado, pese a que este partido "alardea" de apoyar a ETA y no condenó el atentado de Barajas.

Por el PSOE Zapatero dijo no extrañarle que Rajoy no tuviera "ningún respeto a la autonomía y función de la Fiscalía General del Estado en general". "Ya demostraron el respeto al Tribunal Supremo cuando dicta sentencias como en el caso de De Juana", le indicó. Reiteró que el PP sólo hace política con el terrorismo y que, con la de hoy, son ya 16 las preguntas que el líder de la oposición le había dirigido sobre ETA desde el inicio de la Legislatura. "Ninguna sobre sanidad, sobre pensiones, sobre discapacitados, sobre investigación, sobre cambio climático".

"POR UN DELITO DE OMISIÓN DEL DEBER DE PERSEGUIR DELITOS"
El Centro Jurídico Tomás Moro presenta una querella criminal contra Conde Pumpido y el fiscal Burgos
Después de que la Fiscalía forzara la absolución del líder de Batasuna-ETA, Arnaldo Otegi, al retirar los cargos por enaltecimiento del terrorismo, el Centro Jurídico Tomás Moro ha presentado ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo una querella criminal contra el fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, y el fiscal de la Audiencia Nacional Fernando Burgos "por un delito de omisión del deber de perseguir delitos". Ésta puede que no sea la única querella que se le imponga a Conde Pumpido y a Burgos. El Foro de Ermua y la AVT también están estudiando presentar una denuncia.
Europa Press Libertad Digital 23 Marzo 2007

Así lo anunció hoy el presidente de este Centro, Javier María Pérez-Roldán, quien estimó "contrario a derecho" que este miércoles el Ministerio Fiscal retirara la acusación contra Otegi por un presunto delito de enaltecimiento del terrorismo. Pérez-Roldán considera que esta decisión el Estado de Derecho ha llegado a una situación "inadmisible" y en la que el Gobierno pretende "desmontarlo para dar a ETA lo que pide". Y, en este contexto, el Centro Jurídico Tomás Moro apunta al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, como "el último responsable de la actitud servil y partidista de Conde Pumpido, que ha decidido primar los criterios políticos sobre los jurídicos".

"Hemos llegado a un punto tal que los ciudadanos no nos podemos fiar de las instituciones controladas por el PSOE (...) porque Zapatero ha convertido en el derecho en un instrumento para que los malos puedan vivir entre los buenos sin ser molestados", subrayó Pérez-Roldán. Así las cosas, propone que sean las asociaciones cívicas las que se personen en todas las actuaciones penales relativas al terrorismo.

De hecho, el citado Centro está valorando la posibilidad de "personarse en todas las actuaciones judiciales que se sigan por causas de terrorismo y por delitos cometido por miembros del PSOE u organizaciones afines y en las que no exista acusaciones particulares".

Y es que "si el fiscal retira en este caso la acusación, ¿quién nos garantiza que no lo haga en supuestos de delitos urbanísticos en los que estén implicados socialistas?". "Si en estos casos –concluye– no existe acusación particular y una vez iniciado el juicio la Fiscalía retira la acusación, el imputado podrá quedar absuelto sin posibilidad de revisar la Sentencia".

CORTARON EL PASEO DE LA CASTELLANA
Cientos de personas protestan en la sede de la Fiscalía del Estado por la retirada de cargos contra Otegi
Cientos de personas secundaron este jueves la concentración convocada por el Foro de Ermua frente a la sede de la Fiscalía del Estado para protestar por la decisión del Ministerio Público de retirar los cargos por enaltecimiento del terrorismo contra el portavoz de Batasuna-ETA, Arnaldo Otegi. Se pudieron escuchar gritos pidiendo la dimisión de Zapatero y Conde-Pumpido, así, como cánticos como "Conde-Pumpido, eres un vendido". La Policía pidió el DNI a algunos de los congregados. Los manifestantes cortaron durante una hora la Castellana.
Agencias Libertad Digital 23 Marzo 2007

Minutos antes de que diera comienzo el acto, previsto para las 20.00 horas, los agentes de la Policía que se encargaban de vigilarlo procedieron a identificar a los primeros concentrados, dado que la convocatoria no había sido comunicada a la Delegación del Gobierno en Madrid y, por tanto, carecía de la autorización pertinente, informaron a Europa Press fuentes policiales. Momentos más tarde comenzaron a escucharse ya los primeros gritos de dimisión dirigidos contra el titular de la Fiscalía General del Estado, Cándido Conde Pumpido, y el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero. "Cobardes", "Conde Pumpido, eres un vendido" o "España merece otro presidente" fueron algunos de las consignas más coreadas.

Pero también se pudieron escuchar otras contra la formación abertzale y, en concreto, contra su portavoz, Arnaldo Otegi. 'Otegi, capullo, tu sitio está en el trullo o "Todos a una, contra Batasuna" fueron las cánticos más destacados.
Los asistentes cortaron de manera espontánea uno de los carriles del Paseo de la Castellana, justo enfrente de la sede de la Fiscalía, dejando el tráfico cortado durante al menos una hora. Esto obligó a los agentes del Cuerpo Nacional de Policía desplazados al lugar a montar una barrera de seguridad para evitar incidentes y tratar de restablecer la circulación rodada en la zona, mientras que efectivos de la Policía Municipal desviaban a los vehículos que trataban de circular por ese punto de la capital con el objetivo de minimizar los atascos.

Al margen de esta situación, lo más destacado de la concentración fueron las tres pancartas que llevaron consigo más de 80 jóvenes de Nuevas Generaciones del PP de Madrid, con su presidente, Pablo Casado, a la cabeza. En las mismas se podía leer "Zapatero nos calla", "Zapatero no escucha" y "Zapatero no ve" y justo debajo una decena de jóvenes representaron estas frases tapándose la boca, los oídos y los ojos.

Según explicó a Europa Press el presidente de NN.GG del PP de la capital, Pablo Casado, con ello pretendían evidenciar que el Gobierno "no quiere ver lo que está pasando, no quiere escuchar y, por si fuera poco, pretende callar" sus voces. "Es indecente lo que está pasando", subrayó Casado, quien, a continuación, acusó al Ejecutivo de estar "cediendo y dejándose chantajear ante ETA" al haberse convertido en los "abogados defensores" de Batasuna. Por todo ello, Casado pidió al presidente del Gobierno que "se vaya a su casa, si no está dispuesto a coger el toro por los cuernos, a derrotar a ETA y a escuchar por fin la voz de la calle".

Esta misma línea se pronunció el presidente del Foro de Ermua, Mikel Buesa, quien fue recibido entre aplausos por los asistentes. En declaraciones a los medios, denunció la decisión adoptada por la Fiscalía porque, en su opinión, retirar los cargos de enaltecimiento del terrorismo de los que se le acusaba a Otegi supone "una completa tergiversación" del papel que ha de cumplir este órgano judicial. Asimismo, señaló que sólo puede entender que se haya tomado esta decisión porque el Gobierno ha alcanzado "algún tipo de acuerdo con ETA" o bien porque España tiene enfrente un Ejecutivo "demente que se dedica a soltar terroristas y defenderlos sin contrapartidas", matizando que ésta última es, sin duda, la peor de las dos opciones.

Aunque no era de esperar su asistencia a la concentración, la europarlamentaria socialista Rosa Díez hizo acto de presencia en la misma. Sin embargo, cuando los participantes empezaron a corearla 'valiente, valiente', ella optó por retirarse. Reseñable fue también el minuto de silencio que los asistentes guardaron en memoria de los dos fiscales asesinados por ETA, Luis Portero y Carmen Tagle, que fue roto a los gritos de 'Viva España', 'España es una, y no 51' y 'Este fiscal es un inmoral'.

La concentración, que se extendió por espacio de hora y media, concluyó pasadas de las 21.30 horas después de que la Policía decidiera no intervenir para no dar pie a que se produjeran incidentes y para propiciar que la misma se disolviera espontáneamente, de la misma forma que empezó, según informaron a Europa Press fuentes policiales.

Los pasos atrás de la Fiscalía en la tregua
El Ministerio Público ha pedido el archivo del «caso Egunkaria» y la liquidación de las «herriko tabernas» - También ha reducido casi a la mitad su petición de penas para el presunto entramado etarra y apoyado la prisión atenuada de De Juana
R. Coarasa La Razón 23 Marzo 2007

Madrid- La Fiscalía estaba decidida hace un año a solicitar prisión incondicional para Arnaldo Otegi por los desórdenes provocados en el País Vasco y Navarra a consecuencia de la huelga ilegal convocada por la izquierda abertzale. Lo dijo en voz alta el propio fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, en marzo de 2006, días antes de que el alto el fuego de ETA cambiase de un plumazo esa «realidad social» tantas veces invocada para apuntalar los cambios de criterio que vendrían después. Otegi abrió el fuego en su comparecencia ante el juez Fernando Grande-Marlaska del 29 de marzo del pasado año. De prisión incondicional, finalmente, nada de nada. El fiscal pidió entonces que el líder batasuno pudiese eludir la cárcel pagando una fianza de 100.000 euros. Y precisamente Otegi cerró, el pasado miércoles, ese rosario de actuaciones en las que el Ministerio Público ha dado un paso atrás durante este año de tregua terrorista.

Las decisiones relacionadas con el etarra José Ignacio de Juana Chaos, el propio Otegi, los procesados del «caso Egunkaria» (el diario abertzale clausurado por el juez Baltasar Garzón) y las «herriko tabernas» han sido, con mucho, las que más polvareda han levantado. Pero las «rebajas» de la Fiscalía (tan ceñidas a la ley como polémicas) también han afectado a algunos etarras, a varios presuntos colaboradores de la banda terrorista y a un puñado de acusados de protagonizar actos de «kale borroka» (ver gráfico).

Entre estos últimos están siete procesados por terrorismo callejero que, el 9 de octubre del pasado año, fueron condenados a trece años de prisión (en lugar de los 400 que pedía el fiscal) después de la conformidad alcanzada entre el Ministerio Público y las defensas de los procesados. La Fiscalía varió su calificación y consideró que habían cometido un delito continuado de daños terroristas en lugar de varios delitos de estragos.

Un mes antes, el 7 de septiembre, el etarra Iñaki Bilbao, atrapado en un bucle interminable de procesamientos por amenazas (cada vez que acude a la Audiencia Nacional aprovecha para intentar amedrentar a un nuevo magistrado), fue juzgado por un enfrentamiento con el juez Baltasar Garzón, a quien tildó en 2003 de «cobarde y fascista». El vehemente procesado (que fue excarcelado en 2000 gracias a las redenciones de pena y a su «positiva» evolución) se enfrentaba en esta ocasión a doce años de prisión, pero el teniente fiscal de la Audiencia Nacional, Jesús Santos, rebajó esa petición a dos años porque la pena no guardaba «proporcionalidad con los hechos» al no distinguir el Código Penal entre amenazas leves y graves. Bilbao no se mostró demasiado agradecido. «¡Mantén los doce años, qué dos años ni qué hostias!», bramó indignado.

Motivos humanitarios
Pero la decisión más polémica, el auténtico «rubicón», llegó el 27 de octubre de 2006, cuando el fiscal Fernando Burgos (que sustituyó a su compañero Jesús Alonso, que se había negado a reducir la pena) rebajó de 96 años de cárcel a un máximo de trece su solicitud de condena para el etarra De Juana Chaos. Sólo unos meses después, la Fiscalía respaldó que el recluso (que se declaró en huelga de hambre para forzar su excarcelación) cumpliese el resto de la condena en su domicilio por motivos humanitarios.

Cuando la posible liquidación de las «herriko tabernas» llegó al Tribunal Supremo, la Fiscalía también dejó clara su opinión al oponerse a esta medida dado que, insistió, no estaba claro que estos locales formasen parte de Batasuna. El Ministerio Público despidió el año solicitando el archivo del «caso Egunkaria», en el que están procesados siete directivos del diario abertzale clausurado hace cuatro años por orden del juez Garzón. Ahora la decisión está en manos de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

Ya en 2007, los 53 acusados de integrar el supuesto entramado etarra (un juicio que siempre ha estado en el punto de mira de la izquierda abertzale) vieron cómo la Fiscalía reducía casi a la mitad sus propuestas de condena.

Protestas en Madrid contra el fiscal general del Estado
Redacción La Razón 23 Marzo 2007

MADRID- Un centenar de personas se concentraron ayer frente a la sede de la Fiscalía General del Estado, ubicada en el número 4 de la calle Fortuny de Madrid, para protestar por la decisión del fiscal Fernando Burgos de retirar la acusación por enaltecimiento del terrorismo contra el líder de la ilegalizada Batasuna. Durante la concentración, convocada por el Foro Ermua a partir de las 20.00 horas, se pudieron escuchar gritos pidiendo la dimisión de Zapatero, y consignas contra el fiscal general del Estado, Conde-Pumpido.

Además, agentes del Cuerpo Nacional de Policía procedieron a identificar a los primeros concentrados frente a la sede de la Fiscalía General del Estado, a quienes requirieron su DNI, por carecer esta convocatoria de la autorización pertinente por parte de la Delegación del Gobierno en Madrid. El acto de protesta contó con el apoyo del PP, las Nuevas Generaciones del PP de Madrid y la AVT.

Tanto el Foro Ermua como la Asociación de Víctimas del Terrorismo anunciaron que estudiarán la interposición de una querella contra la Fiscalía para exigirle las responsabilidades penales pertinentes.

La enseñanza del español se triplica en los dos últimos años en el Alentejo portugués
BELÉN RODRIGO CORRESPONSAL ABC 23 Marzo 2007

LISBOA. Los últimos datos dados a conocer por la Dirección Regional de Educación de Portugal revelan que la enseñanza del español en las escuelas públicas portuguesas del Alentejo se ha triplicado en los dos últimos años. En el actual curso escolar están inscritos un total de 247 alumnos en las aulas de español, repartidos en 280 clases. Unos números muy diferentes a los del año 2004 en el que se registraron 48 clases con 786 estudiantes en total y en el 2005, con 1551 alumnos.

El aumento de esta demanda se explica, en parte, por la posibilidad de los alumnos de ir a estudiar a las universidades de Salamanca o Badajoz, próximas a la frontera con España. El distrito en el que hay más estudiantes de español es el de Portalegre, con 124 clases y 1.191 alumnos y el de Beja es donde se ha registrado una mayor subida: han pasado de 217 estudiantes en el curso escolar 2005/2006 a 657 en el actual.

El director regional de Educación del Alentejo, José Verdasca, considera que el castellano «da aspiraciones desde el punto de vista formativo y profesional». Además, cree que el español «es una lengua más fácil y útil que el francés, y los alumnos creen que pueden alcanzar notas mejores».

Una Gramática no parda, sino «normativa, descriptiva y reflexiva»
A. ASTORGA. MADRID. ABC 23 Marzo 2007

Desde la sala de máquinas de nuestro idioma, en la Real Academia Española (RAE), Ignacio Bosque, uno de los primeros gramáticos del español, ha llevado con mano maestra el timón de la Nueva Gramática de la Real Academia al puerto de Colombia. Catedrático de Lengua Española de la Complutense, tuvo que solicitar una licencia de estudios para consagrarse en cuerpo y alma desde 1998 a la dirección de la nave gramatical, que se publicará en 2008, y cuyo texto básico se debate desde ayer en el XIII Congreso de Academias de la Lengua Española de Medellín para ser aprobado mañana. «Es un proyecto muy ambicioso en el que hemos trabajamos las 22 Academias. Analizamos la lengua culta del español común, atendiendo a la vez a sus variedades, tanto si plantean dudas de tipo normativo como si no», explicaba a ABC.

La Real Academia no renueva su Gramática desde el año 1931, aunque a principio de los años 70 se publicó un «Esbozo» de lo que sería una edición que nunca llegó a ver la luz del idioma: «Ya iba haciendo falta que la Academia publicara una versión completa y actualizada de su Gramática», se congratula Bosque. No es una Gramática técnica, «ni puede serlo», matiza, «pero tampoco puede dar la espalda a lo que se ha avanzado en los últimos años».

¿Cómo se ha edificado? Los borradores preparados en la RAE se remitían a las 21 Academias Iberoamericanas y desde allí eran devueltos a Madrid con incorporaciones para su estudio e inclusión. Para Bosque, «el esfuerzo puesto en esta Gramática ha sido ingente y ha servido para demostrar que se puede trabajar en equipo. La labor individual y aislada en los proyectos de cierta envergadura pertenece a otro siglo». La obra la firma la Asociación de Academias y será la Gramática del español común.

En España hablamos español el 10 por 100 de los hispanohablantes del mundo (México tiene más de cien millones) y la Gramática, que será «normativa, descriptiva y reflexiva», incluye todas o casi todas las construcciones del universo hispano. «España es probablemente el único país del mundo donde se dice «A María no la creí» -ejemplifica Bosque-. En toda América se dice sin vacilar «A María no le creí». Allí es la forma correcta, por mucho que en España no lo sea».
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