AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 2 Abril   2007

REFLEXIONES SOBRE LA POLÍTICA LINGÚÍSTICA (I)
¿Quién es el bilingüe?
J. M. RUIZ SOROA El Correo 2 Abril 2007

Escribía hace ya quince años Aurelio Arteta que el problema esencial que plantea la política lingüística es la del 'por qué', es decir, la cuestión de su legitimidad. Y lo triste es que seguimos igual hoy todavía. Porque lo que sólitamente escuchamos debatir a nuestros representantes políticos son simples matices, los del 'cómo', el 'cuánto' o el 'en qué grado' de la euskaldunización. Cuando de lo que hablan tantos y tantos ciudadanos en voz baja no es de modulaciones sino de razones. Lo otro, los matices, no son sino las patéticas escaramuzas de retaguardia que libra una izquierda en franca desbandada desde el momento mismo en que admitió sin oposición el principio de donde nació toda la política lingüística: el de que los ciudadanos vascos deben llegar a ser bilingües. Pues bien, es ante este mismo principio ante el que la razón crítica dice: ¿Por qué?

Una política que pretenda cambiar la realidad requiere una justificación que la legitime. Si se cambia la distribución social de la renta es por razones de justicia; si se modifica la situación respectiva de los ciudadanos de uno y otro sexo es por igualdad. Por eso, cuando el poder público decide convertir coactivamente en hablantes del euskera a quienes no lo son, surge imperiosa la necesidad de una justificación; máxime cuando esa política afecta al ámbito privado y autónomo de la persona, es decir, es una política intervencionista Y no vale argüir que esa política se ha decidido democráticamente por el Parlamento, pues eso vale tanto como el «sic volo sic iubeo, stat pro rationae voluntas» de Juvenal (así lo mando porque así lo quiero, la voluntad vale como razón). Porque no se discute de la legalidad de la política intervencionista, sino de su legitimidad, la cual requiere mejores argumentos que los votos de la mayoría.

No ignoro, claro está, que existe un pretendido discurso legitimador de la política lingüística asimilacionista. Habría que estar sordo para no escuchar la serie argumentativa que pretende justificar los objetivos perseguidos por ella. Lo que sucede, dicho crudamente, es que todos esos pretendidos argumentos no son sino una asombrosa montaña de falacias, paralogismos y metáforas inadecuadas, que ofenden a la razón humana con su solo enunciado. Bien conozco que al hacer esta afirmación tan tajante me arriesgo a recibir una pita universal como engreído presuntuoso, pero me comprometo a demostrarla en las líneas que siguen. Juzguen ustedes.

Vayamos en primer lugar con los paralogismos que la lógica denomina 'falacias', y que no son sino razonamientos construidos con aparente corrección pero en los que se ha deslizado (deliberadamente o no) un fallo insubsanable. Las falacias se han clasificado desde la antigüedad en familias, de las cuales nos interesa ahora la de las 'falacias de composición y de división'. La falacia de composición consiste en atribuir al conjunto las características propias de los elementos individuales que lo componen: «Todos los hombres tienen una madre, la Humanidad tiene una madre», ejemplificaba Bertrand Russell. Esta falacia es básica en la teoría política del nacionalismo, puesto que permite pasar mágicamente del principio de autonomía individual al derecho de autodeterminación de las naciones: 'Todos los seres humanos tienen derecho a autorregularse, luego las naciones tienen ese derecho'. Pero no nos interesa ahora este paralogismo, sino su inverso, el de 'división', que consiste en atribuir las propiedades del conjunto a cada uno de los elementos que lo componen: 'Esta orquesta es excelsa, luego todos sus miembros son excelentes'. Un salto en el vacío tan obvio como el volatín que se realizaría al decir: 'La sociedad vasca es de centro-izquierda, todos los vascos son de centro-izquierda'.

Pues bien, aunque resulte increíble, el principal argumento de la política lingüística gubernamental consiste en una parecida biribilketa lógica: 'La sociedad vasca es bilingüe, luego los vascos son (deben ser) bilingües'. En términos lógicos estamos ante un 'non sequitur': del enunciado no se deduce la conclusión que se pretende, sólo 'parece' que se deduce. Pero esta apariencia se derrumba no bien se reflexiona, o se compara el propuesto con paralogismos semejantes: 'La sociedad española es políticamente plural, luego los españoles son individualmente plurales'. 'El pueblo vasco posee un idioma propio, luego todos los vascos hablan ese idioma propio'. Puras falacias.

La falacia organizada sobre el término 'bilingüismo' se completa ordinariamente con otro paralogismo, derivado éste de la idea de igualdad. Dice más o menos lo siguiente: 'En un país bilingüe las dos lenguas deben estar en igualdad de condiciones', lo que, dado que una de ellas es universalmente dominada (el castellano), obliga a que también lo sea la otra. Si así no fuera, no se cumpliría el principio de igualdad de las lenguas. Es bastante obvio, sin embargo, que el principio de igualdad a quien se aplica es a las personas, no a las lenguas, y su enunciado correcto dice: En un país bilingüe todos los ciudadanos tienen los mismos derechos lingüísticos; es decir, tienen derecho a ser atendidos por la Administración en la lengua de su elección sin discriminación entre ellos. Las lenguas son objetos o instrumentos, no sujetos, y no tienen ningún 'derecho a ser iguales'. Y, si no lo ven así, piensen por un momento en el siguiente razonamiento: 'Todos los ciudadanos pueden profesar libremente la religión que deseen; luego todas las religiones existentes en el país tendrán la misma difusión, número de fieles y ayudas estatales'. O en éste: 'Todos los ciudadanos tienen derecho a una vivienda, todas las viviendas son iguales'. Una cosa es la igualdad de los sujetos del derecho y otra muy distinta la igualdad de los distintos objetos de ese derecho. Nuestro discurso oficial cae una y otra vez en la confusión entre ciudadanos y lenguas para poder justificar lo injustificable.

Al lado de los paralogismos se sitúan las metáforas deslizantes; es decir, las que inducen a pensar incorrectamente la realidad y llevan a conclusiones erróneas (las 'metáforas que nos piensan'); ejemplos señeros son las de la 'riqueza' y el 'patrimonio': 'El plurilingüismo es un patrimonio y una riqueza que debemos conservar, fomentar y proteger', nos dicen con extraña unanimidad desde arriba. Bien, es más que discutible que la metáfora sea acertada; estoy seguro de que muchos estarían más de acuerdo con la idea de que la pluralidad de lenguas y culturas es una maldición para la Humanidad, aunque no se atreverán a decirlo en alto, como hizo el poeta de la Biblia que inventó el relato de Babel. Pero bueno, aun admitiendo la metáfora del 'rico patrimonio a conservar', ¿qué se sigue de ella? Pues, si no me equivoco, como mucho se sigue que el Estado debe conservar y cuidar el patrimonio lingüístico en cuestión, pero no veo cómo podría seguirse que los ciudadanos debamos usarlo y practicarlo. Nunca he oído decir que el rico patrimonio artístico religioso español (y mira que es amplio y hermoso) autorice al Estado a exigirnos a los ciudadanos acudir a las iglesias y practicar sus ritos para mantenerlos vivos y operantes. Los ciudadanos no formamos parte del patrimonio, sino que lo poseemos. Lo cuidamos, lo desbaratamos, o lo ignoramos. Es nuestro patrimonio, no nuestro señor.

No acaban aquí las metáforas, porque hay otra serie de ellas igualmente poderosas para justificar la conservación obligatoria de la 'riqueza cultural': son las analogías orgánicas. La biodiversidad en el mundo vegetal y animal es un bien indudable, luego la diversidad cultural humana es también un bien. Lo dice así hasta la Unesco, sin parar mientes en que el universo humano no es como el orgánico (en el que habitan especies destructivas, ofensivas y colonizadoras de otras), sino que es un universo habitado por seres morales. Por ello, hay diferencias buenas y las hay malas, pero en cualquier caso ello depende de criterios de valor exógenos a la diversidad misma, tales como la justicia, la igualdad o el amor. La diversidad cultural es en sí misma moralmente neutra.

No es verdad que las lenguas 'vivan' o 'mueran'. Eso sólo les pasa a las personas. El euskera desaparecerá, como el castellano desaparecerá (¿acaso lo dudan?), pero seguirán viviendo personas que hablarán 'su' lengua. Su lengua de ellos, claro.

Coraje contra miedo
Agapito Maestre Libertad Digital 2 Abril 2007

Pocas certidumbres y muchas desconfianzas son los principales defectos de la política de Rodríguez Zapatero, dicen las críticas tibias de un Gobierno que, en realidad, sólo produce miedo a su alrededor. Demasiado suave me parece esa crítica a quien tiene por lema y acción producir miedo para que le crean. Todo es ambigüedad y medias palabras respecto a lo fundamental. Todo es relativismo absoluto para que nadie esté tranquilo. Todo puede suceder con el Gobierno de Zapatero. Su fin relativista justifica cualquier medio. Estamos en los límites del terror. Porque El Gobierno crea algo peor, muchísimo más grave que la desconfianza y la incertidumbre, hay que oponerle no sólo confianza y determinación sino coraje moral y político. Sin valentía y resolución nadie acabará con el miedo que invade a la nación española.

Está bien, pues, la campaña electoral del PP para las municipales y autonómicas, porque propone positivamente políticas claras y distintas, basadas en la defensa de la continuidad de la nación española y en el respeto a los grandes consensos políticos del que surgió esta democracia. Pero, desengañémonos, eso no es suficiente para contrarrestar, combatir y ganar por amplías mayorías las elecciones. Se necesita arriesgar un discurso que muestre o levante acta ante los ciudadanos de cuál es la principal acción del Gobierno: producir miedo en la ciudadanía para asegurarse su voto. Política tan antidemocrática es, obviamente, apoyada por todas las corporaciones y autonomías socialistas, entre otras razones porque todos tienen miedo a disentir de las decisiones patológicas de Zapatero. Un hombre mirado ya con recelo y miedo por todas las democracias occidentales. Zapatero provoca miedo en todos los ámbitos y sobre los más diferentes partidarios y enemigos.

Sus bases y militantes tienen miedo a oponerse a la locura de Zapatero, que le ha llevado, en el ámbito de la política interior, a entenderse con ETA, según los críticos más inteligentes, hasta que logre romper España en tres trozos, por encima de consideraciones morales y democráticas; por no decir nada del enfrentamiento ideológico y cruel que el Gobierno atiza cada día con la gran potencia mundial y amiga tradicional de España, EEUU, en política exterior. Sus votantes y simpatizantes tienen miedo a que los incluyan entre los falangistas. Tienen pánico y no se atreven a articular la más leve crítica a los órganos de dirección del partido. Todos los cercanos al PSOE tienen miedo a ser estigmatizados por sus dirigentes. También sus adversarios y enemigos, en fin, los ciudadanos tienen miedo del presidente del Gobierno y de todos sus ministros, porque hasta ahora esta máquina de producir miedo ha funcionado sin muchas averías. Zapatero está consiguiendo sus objetivos sin importarle el precio.

Pocos se libran en España de este ataque del Gobierno. Los cristianos son vilipendiados por todas partes. Los liberales son despreciados por franquistas. Los socialistas que no pactan con ETA son apartados y apaleados. Las víctimas del terrorismo son sometidas a un segundo asesinato a través de su escarnecimiento y ocultación, que muchos llaman muerte civil. Y, en fin, a la oposición hay que encerrarla, según los ideólogos socialistas, en un cinturón sanitario o campo de concentración. En esta circunstancia cruel, de miedo generalizado, casi de crimen de guante blanco, aparece el PP presentando una campaña electoral inmaculada. Limpia. Habla de "firmeza, determinación, convicción, tranquilidad y serenidad" y tenemos que verla con respeto, pero también con desconfianza, porque ninguna de esas palabras se llenará de sentido sin el coraje civil de pensar y decidir a contracorriente de un Gobierno que ha hecho del relativismo más radical su bandera.

Bienvenido sea todo mensaje que crea confianza, base de toda política democrática, tenga una dirección unitaria, signo de coherencia para alguien que cree en una nación de ciudadanos libres e iguales ante la ley, y apoyado con la participación activa de un líder democrático, Rajoy, recorriendo el mayor número posible de pueblos y regiones de España. Bienvenida sea la campaña del PP, basada en un discurso político claro y transparente, pero no será moral ni eficaz si no está apoyado en la determinación, coraje y valentía ciudadana de todos y cada uno de los candidatos del PP a la hora de denunciar que el PSOE ha instalado en España un régimen político basado en el miedo. A veces cercano al terror ideológico.

Denunciar el miedo, antítesis de la democracia, producido por la maquinaria socialista, engrasada por los aportes nacionalistas, es la clave de las próximas elecciones.

Pruebas científicas contra la versión oficial
EDITORIAL Libertad Digital 2 Abril 2007

Una de las muestras de restos de explosivo, la única no sometida al lavado con agua y acetona en el laboratorio, por llamarlo así, de los TEDAX, ha revelado los componentes de lo que estalló en El Pozo. No fue Goma-2 ECO. Había DNT, como en los demás focos, y nitroglicerina, como Sánchez Manzano reconoció ante la comisión del 11-M, aunque luego achacara sus palabras a un error. No deja de ser irónico que la muestra que hunde definitivamente la versión oficial se recogiera precisamente en El Pozo, de donde se asegura que salió la mochila que llevó a las detenciones en la jornada de reflexión.

Aunque los análisis parecen mostrar que lo más probable es que el explosivo empleado fuera Tytadin, lo realmente importante de esos resultados es el profundo pozo en el que entierran las cenizas del cadáver de una gigantesca mentira. Cabe, eso sí, recordar que la apresurada conclusión de que el culpable había sido ETA se fraguó la mañana de los atentados con la información de que había estallado Tytadin con cordón detonante, por aquel entonces la señal inequívoca de que había sido la banda. El Gobierno del PP fue acusado entonces y aún ahora de mentir por lo que sucedió aquellas horas. Mucho nos tememos que nadie, ni siquiera los populares, elevarán el tono contra el Ejecutivo de Zapatero por haber ocultado durante tres años la verdadera naturaleza del explosivo empleado.

Nada de esto, sin embargo, detendrá a quienes defienden a capa y espada la versión oficial. Esta teoría sobre cómo sucedieron los hechos parte del axioma de que fueron quienes murieron en Leganés los que cometieron el mayor atentado de la historia de España. Originalmente, esa tesis se apoyaba en una serie de pruebas, que la investigación independiente de unos pocos medios, entre los que se encuentra el nuestro, ha ido desmontando. Eso no ha hecho cambiar de opinión a sus defensores, tan sólo les ha hecho ignorar los hechos inconvenientes o hacer progresivamente más enrevesadas e increíbles sus explicaciones para que pudieran llegar, finalmente, al mismo sitio.

Así pues, cabe esperar que ahora inventen una nueva teoría para ajustar su conclusión preconcebida a los hechos objetivos que se conocen, al igual que sucedió con la extravagante tesis de la contaminación en fábrica de la Goma-2 ECO, desmentida por los análisis de los peritos. Previsiblemente se trate de la ya adelantada por el director de El Mundo, que consistiría en aducir que se habrían empleado cartuchos de dos variedades de dinamita, ambas sustraídas de Mina Conchita.
Sería una hipótesis inverosímil, no sólo porque hasta anteayer Olga Valeya sólo fue la más vehemente de entre quienes se decían segurísimos de que en los trenes sólo había explotado Goma-2 ECO, sino porque obligaría a pasar por encima de hechos ciertos como que en Leganés, la Kangoo, la mochila y las vías del AVE sólo se encontró Goma-2 ECO, o que el exagerado número de envoltorios de dinamita pertenecían todos a esa variedad. Lo más que demostraría sería la incapacidad de algunos por cambiar su visión de los atentados por más pruebas que se pongan encima de la mesa.

Fiscalía a la orden
Editorial ABC 2 Abril 2007

EL Ministerio Fiscal se enfrenta a una nueva reforma de su estatuto orgánico después de que el Congreso de los Diputados rechazara, el pasado jueves, la enmienda a la totalidad presentada por el Partido Popular. En plena polémica por la actuación de la Fiscalía en la excarcelación de Ignacio de Juana Chaos y en la impunidad de Arnaldo Otegi, la politización impuesta por el fiscal general del Estado a la actuación de sus subordinados en relación con el llamado «proceso de paz» realmente justificaría una revisión del funcionamiento de esta institución. Sin embargo, la reforma presentada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero profundiza los más graves defectos ya constatados en la Fiscalía y crea otros nuevos.

Dijo el ministro de Justicia en la defensa de la reforma que «desaparece la intervención del Ejecutivo» en el Ministerio Fiscal gracias al sistema de causas tasadas para el cese del fiscal general del Estado. No sólo no es cierta esta afirmación, sino que lo previsto en el proyecto ata con mayor fuerza al jefe de la Fiscalía con el Gobierno que lo nombra, que extiende e intensifica aún más su tutela sobre el Ministerio Público. Por un lado, la reforma prevé que el fiscal general cese al mismo tiempo que el Ejecutivo, lo que hace de ese cargo un puesto de mera confianza política del partido en el Gobierno. Por otro lado, entre las causas «tasadas» de cese del fiscal general se encuentra «el incumplimiento reiterado o grave» de sus funciones, pero quien debe valorar tal incumplimiento es el propio Gobierno. De esta manera, la identificación del fiscal general con el Ejecutivo se hace aún más fuerte y notoria para poner a los fiscales a la orden de sus indicaciones políticas, justo ahora que parece imponerse la doctrina de que las actuaciones de éstos deben valorar y tener en cuenta la realidad política y el escenario diseñados por el Ejecutivo.

Además, la reforma incrementa de forma desproporcionada la potestad de investigación de los fiscales, con carácter previo a la judicial, en relación con los delitos económicos, al aumentar a doce meses -prorrogables- el plazo para llevar a cabo dicha investigación, que se ejecuta sin garantías para la defensa de los sospechosos; que, en el mejor de los casos, sólo da lugar a la presentación de una querella -por tanto, habrá que repetir toda la investigación en sede judicial-, y que se presta a una utilización política y por meros criterios de oportunidad. En cuanto a la organización interna del Ministerio Público, el Consejo Fiscal -órgano de representación de los fiscales- sigue siendo un convidado de piedra, y más ahora que es percibido por el Gobierno socialista como una fuente de oposición ideológica, dada su mayoría conservadora.

Tampoco las nuevas competencias de la Junta de Fiscales de Sala -algo así como el «estado mayor» del Ministerio Fiscal- relacionadas con los asuntos que afecten al Gobierno implican una mejora de la autonomía de la institución, pues Cándido Conde-Pumpido ha designado a su gusto y conveniencia a los nuevos fiscales de sala, de forma que esta Junta quedará como herencia muy limitativa para un próximo fiscal general, más aún si lo nombra un Gobierno del Partido Popular, de manera que el PSOE se asegura un perfil ideológico para cuando se produzca la alternancia en el poder.

Se trata, en definitiva, de una reforma legal que sigue la pauta de las demás reformas socialistas sobre la justicia: carece de un modelo definido de institución, persigue un efecto claramente político e intervencionista y se basa en una idea subordinada del Poder Judicial.

Del brillo de las pistolas a la democracia centrífuga
Por Pablo Sebastián ABC 2 Abril 2007

LAS pistolas que ETA robó en Francia brillan en manos de los comandos que tienen la posibilidad de condicionar el resultado de las elecciones de mayo y las generales de 2008, lo que prueba el alcance de la crisis democrática española, porque nunca, y gracias al consenso del PSOE y del PP, la banda terrorista tuvo una influencia tan determinante, dado que si ETA volviera a matar, como se teme, el proceso de paz habrá terminado y Zapatero sufriría una severa derrota electoral.
Por el contrario, si Batasuna acata la Ley de Partidos y ETA anuncia su fin sería el PP quien pagaría en las urnas las consecuencias que, de manera simultánea, elevarían a los altares de la política al pretendido arcángel Zapatero, tras la bendición ciudadana de las reformas que conducen al modelo confederal del Estado, aunque, por ahora, todo indica una solución intermedia donde Batasuna, con las ayudas de Pumpido y Garzón, podría acceder a las elecciones de mayo vestida de Abertzale Sozialisten Batasuna (ASB), o de PCTV, a pesar del coste electoral que ello tendría para el PSOE. Lo que preocupa poco o nada al presidente, quien piensa que su partido aguantaría bien la denuncia del PP, al tiempo que considera que, para él, las elecciones importantes son las generales de 2008, fecha para la que espera alcanzar una declaración de ETA que anuncie su final.

Sin embargo, los poderes fácticos que intentan moderar al presidente, con Rubalcaba a la cabeza, están propiciando movimientos de presión contra ETA y Batasuna -captura del comando Donosti y acciones legales contra ASB- para ver si la banda les ayuda a superar el trance de las elecciones de mayo sin asumir los riesgos que Zapatero acepta soportar para que no se derrumbe el castillo de la legislatura, que hace agua por sus flancos, como se aprecia en la pugna por el poder judicial o en las iniciativas de CiU y ERC a favor de la independencia y autodeterminación de Cataluña.

La crisis democrática, política e institucional -de la que han escrito con buen criterio en ABC Juan Pablo Fusi, Antonio Garrigues Walter y José Antonio Zarzalejos y cuya existencia negaba ayer en el diario El País, «¿Qué crisis?», Josep Ramoneda- es una dolorosa realidad, al margen de lo que decidan hacer ETA y los nacionalistas radicales. Incluso aunque se confirme el supuesto más favorable al Gobierno, como podría ser el anuncio del final de ETA.

Porque el triunfo de Zapatero, y de su reforma confederal del modelo territorial de España, con un PP entonces derrotado, sentaría las bases de un nuevo marco político en el que, lejos de alcanzarse el idílico punto final de la España vertebrada, se abriría hasta el infinito la peligrosa centrifugación actual del Estado (que denunció Felipe González), y de la que viven los partidos nacionalistas y una clase política, que -como la que también habita en el PSOE y el PP- no representa el sentir de las ciudadanos (se vio en los fallidos refrendos de Cataluña y Andalucía). Una clase política que puede acabar en un gueto a la italiana, como dice Garrigues, o dar paso a nuevos partidos porque, como escribe Zarzalejos, nuestros representantes están alejados de la sociedad (café a 80 céntimos) y no representan los intereses generales. Entre otras cosas, porque lo permite una Ley Electoral que esconde en listas cerradas a «vividores» de la política, prima a las minorías nacionalistas y exime a los diputados de su responsabilidad ante los electores.

Puede que el modelo territorial del Estado no estuviera «definitivamente resuelto» en la Constitución de 1978, como cree Fusi y niega Ramoneda. Pero sí estaba apuntalado por el consenso del PSOE y el PP, hoy liquidado. Pero no porque el Partido Popular se haya «arrogado el derecho de veto» sobre las reformas de Zapatero, como dice el columnista de El País, sino porque -como reconoce él mismo- la reforma autonómica y el proceso de la negociación con ETA estaban «emparentados», lo que implica el precio político a pagar a la banda por el fin de la violencia. Precisamente por ello, ha sido Zapatero, y no Rajoy, quien buscó la ruptura del consenso a sabiendas de que el PP nunca apoyaría dicha contribución a ETA. El pacto del Tinell, el Estatuto catalán, la foto del PSE con Batasuna, el sí a la mesa de partidos y la excarcelación de De Juana lo prueban. Sin olvidar que el PP también hizo aportaciones a dicho desencuentro negando el resultado de las elecciones del 14-M, objetivo de fondo de la teoría de la conspiración del 11-M.

El presidente buscó el desencuentro constitucional y propició un frenazo al necesario viaje de la partitocracia a la democracia que bien merecen los españoles para alcanzar las más altas cotas de representatividad electoral y la efectiva separación de los poderes -y no sólo de sus funciones- del Estado, dos carencias esenciales de nuestro sistema político que están en el origen de la actual crisis democrática y que, clonadas al ámbito del País Vasco y Cataluña, han facilitado -en manos de los reyezuelos de ambos taifas- efectos demoledores en contra de la unidad de España, sobre la base de un continuo y premeditado ataque a las instituciones y símbolos de la identidad nacional, la lengua, la Historia, la Educación, la Cultura, la Justicia y la solidaridad interterritorial. Y a más irán si, como algunos pretenden, se aumenta la potencia de la máquina de centrifugar.
LA CRÓNICA DEL LUNES Pablo Sebastián

El cadáver y la palabra
Por Edurne Uriarte ABC 2 Abril 2007

Otra viñeta antológica de Mingote resumía el viernes pasado el insulto a la inteligencia y el absurdo moral en que se ha convertido una buena parte del tratamiento político y legal del brazo político de ETA. Un cadáver en el suelo, dos pistoleros huyendo del lugar del crimen y una recomendación de un asesino al otro: «Y ahora procura no hacer comentarios, no sea que nos procesen por enaltecimiento del terrorismo, que es una lata».

La desolación moral y democrática de la reflexión de Mingote era premonitoria del auto de Garzón que conocimos ese mismo día. Quien demostró judicialmente lo que ya sabíamos policial y sociológicamente, que Batasuna es parte de ETA, parece querer demostrar ahora todo lo contrario, que quizá no sea exactamente así. Que aquella izquierda abertzale, la que él mismo mostró como concepto aglutinante de las organizaciones del MLNV, es una nebulosa, un misterio, un interrogante. Que no está seguro, que mientras ETA no firme con todas las letras, puede haber cadáver, pero no prueba. Que lo que cuenta es la palabra, no los hechos. Que mientras rellenen correctamente el formulario y no pongan ETA, no va a ser él quien se dedique a escudriñar detrás de los formalismos.

Que ya no importa el delito sino la apariencia del delito. Que cubran las apariencias, que es suficiente. Que no presenten ASB pero que celebren el acto, siempre, claro está, que no hayan pedido el permiso con la firma de Batasuna. Que lo ilegal es la marca, la palabra, no lo que incluye, personas, ideología y hechos. Que el brazo político de ETA siga actuando a condición de que la palabra terrorismo se evite escrupulosamente.

Muchos, demasiados, los malabarismos políticos y legales alrededor de Batasuna como para no temer una nueva burla a la ley en las elecciones. Si Batasuna está ilegalizada es por su vinculación organizativa e ideológica con ETA, no porque deje su firma en cada cadáver. Fue ilegalizada por los cadáveres, no por la firma. Pero ahora algunos quieren hacer creer que lo que importa es la firma y no los cadáveres. Y los asesinos de la viñeta de Mingote han aprendido el juego.

ZP y el Gulag
Javier Orrico Periodista Digital  2 Abril 2007

Mientras a Zetapero un inteligente y republicano programador informático catalán le proponía que Rubalcaba sustituyera al Rey como Jefe del Estado, vaya tropa, en la aparición televisiva en la que le habló a todo el mundo de tú, también como si fuera el Rey, la no menos inteligente y elocuente portavoz de Escabetxe acusaba al socialista Antonio Aguirre (pre-expulsado del PSOE por defender la libertad en el País Vasco) de haber provocado la patada en los cojones que le arrearon pasando delante de la concentración del PNV con el par de huevos en su sitio. Podríamos llamarlo “aconteceres del Régimen”.

Ese mismo día, la Universidad Complutense de Madrid, en la que hasta ahora me honraba de haberme licenciado en Literatura Hispánica, represaliaba, comandada por un rector genares que dice ser militante de CC.OO. (éste se merece lo de ceceoó), a Amando de Miguel y le negaba la condición de emérito a la que se acogen casi todos los profesores al llegarles la jubilación. A De Miguel ya lo habían echado de Cataluña veinticinco años antes los terroristas de Terra Lliure, y ahora lo echan de la universidad los nuevos fasciprogres que ya empiezan a poner en marcha, sin duda, el cordón sanitario demandado semanas atrás por los artistas orgánicos. De momento se desconoce dónde van a comenzar a montarse los gulag, si bien, ya que aquí no hay Siberia, un buen sitio podría ser la montaña leonesa donde se hielan las piedras, o las estepas soriana o turolense.

Pero lo mejor es que, también ese mismo histórico día, el Partido Único Pluralista de Esquerra Nazionalista Galega y Nafarroa de la Chunta Canaria que hoy gobierna Espainya, se negó en el Congreso a condenar la agresión a Aguirre, todavía militante de lo que se conoció por PSOE en los años oscuros anteriores a la llegada de ZP, el Cercano, considerando, se deduce, que la patada resultaba inevitable a causa de la crispación generada por Aguirre al oponerse al ansia infiiiiiinita de PaZP. Es lo que les pasa a los jodíos judíos desde que los gasearon, que van y se resisten y hay que freírlos a puntapiés antes de echarlos inmisericordemente de Euskalherría en cuanto el Proceso se culmine.

Por supuesto, el informe de la policía del PNV revela que los siete militantes del Foro de Ermua que intentaban entrar en la Audiencia atravesando el cerco pretoriano de mil nazionalistas encendidos, lo que hicieron fue “contramanifestarse”, y ello, claro, originó la respuesta defensiva de los gudaris de Escabetxe. Lo que se debatía, por lo demás, en aquella “democrática y pacífica” –así ha sido definida- concentración era nada menos que si el presidente regional vasco es un ciudadanos más, y ha de someterse a las mismas leyes que el resto; o si, como sostienen, se trata de la representación de una soberanía oprimida por la malvada España representada por el señor juez y los Siete Samurais del Foro. Los gitanos, cuando acuden en patulea a los juicios, se comportan con mucho más respeto hacia la ley paya de lo que lo hace el PNV con Montesquieu.

Sin embargo, hace tan sólo dos semanas tuve que volver a escuchar, por boca del portavoz de IU en la Región de Murcia, en su pretensión imposible de justificar a Madrazo, que el PNV es “una derecha democrática”. Indudablemente, el bueno de José María Ortega, que es de Bullas y monastrell, ha conocido a pocos nacionalistas aparte de su compañero Madrazo. “Esto es el PNV”, gritaba valiente Iñaki Ezquerra mientras intentaba, en el suelo y rodeado de peneuvistas rubicundos de cristiana (vieja) ira, reanimar a un Aguirre desvanecido por el dolor.

Dos días después hablo con un amigo, magnífico y reconocido poeta de muy larga trayectoria, y me cuenta que lo han excluido de los actos y recitales de una importante institución española en el mundo. No hay que achacarlo a nada: quizás podría ser una medida bienintencionada para que no coincida con la folletinista afusilaora y salvarle así la vida.

Y no quiero insistir en la purga llevada a cabo por el diario El País con Hermann Tertsch, ya que estoy seguro de las próximas convocatorias y manifiestos de periodistas ofendidos ante semejante ataque a la libertad de expresión e infame represalia contra un profesional libre. Con el Comité Audiovisual de Cataluña, al frente. Si no lo han hecho todavía, es porque en el periodismo progubernamental y procómico están muy ocupados precisamente defendiendo a Prisa.

En fin, hay que reconocer que tenemos una derecha extrema realmente rara, a la que las intachables fuerzas democráticas oficiales apalizan, insultan, represalian y excluyen. Esto de los fascistas pacíficos sí que es una novedad: hacen bien las fuerzas progresistas en machacarlos antes de que se note quiénes ocupan hoy los viejos papeles de la Historia. Cuando Alexander Solzhenytzin vino por primera vez a España y contó qué era el gulag soviético, los campos de exterminio, la opresión infiiiiinita, la cárcel espantosa en que habían convertido a su país, lo llamaron fascista. Mañana volverán a Berlín a levantar el Muro, que ese sí que fue un cordón sanitario.

El cuento de Batasuna
Por Germán Yanke ABC 2 Abril 2007

SE está construyendo una absurda ficción en torno a Batasuna. No parece haber nadie convencido de que esa organización ilegalizada se haya desligado de la violencia o vaya hacerlo y, sin embargo, se parlotea constantemente sobre su posible presencia, cumplidos ciertos requisitos, en las próximas elecciones. Incluso en torno al intento de registro de una nueva formación política, volvemos al cuento, como si la habilidad para encontrar personas «no contaminadas» o alguna fórmula retórica aparentemente novedosa sirvieran para olvidar que sólo hay una Batasuna y que esa Batasuna forma parte de un entramado de raíz terrorista, el de ETA, tal y como evidencian tanto el sentido común —la observación elemental de la realidad— como la sentencia judicial por la que fue ilegalizada.

El presidente del PNV, José Jon Imaz, que no confía en que Batasuna vaya a condenar el terrorismo, afirma que todo depende de esa organización: si lo hiciera estaría presente en los comicios. El presidente del Gobierno parece todavía más generoso: piensa que puede hacer algo en el ámbito de la política para que algunos de los votantes o de los militantes de Batasuna abandonen esa organización. Pero Otegi y los suyos saben que condenar a ETA, separarse de la banda de una u otra manera, significa el fin de Batasuna. Y el presidente Rodríguez Zapatero se debate en el absurdo dilema de considerar a los votantes de Batasuna, que fueron numerosos y podrían volver a serlo, como un elemento que implica algunas transacciones políticas y, al mismo tiempo, utilizar esas transacciones para que sean menos. La política tiene algo de teatro, pero el dominio de la ficción como fundamento de la misma nunca había alcanzado estas cotas.

El cuento conlleva pensar que los independentistas vascos de izquierda no tienen otra opción que Batasuna. Se alude a menudo a que no puede «ilegalizarse» a ciento cincuenta o doscientos mil votantes, como si impedir que den su voto a una banda terrorista fuese limitar sus derechos. Tras el acto del sábado en Baracaldo, un dirigente del PNV, Iñigo Urkullu, al que los observadores colocan en el sector «moderado» del nacionalismo vasco, considera necesario que Batasuna tenga «cauces de expresión». Sin embargo, Aralar es una formación de izquierda e independentista. ¿Por qué Otegi y los suyos, incluidos sus votantes, no apoyan a ese partido? ¿Por qué no sirve esa formación, u otra similar, de cauce de expresión de la izquierda abertzale? Porque eso no sería ETA, que es lo que tenemos delante en sus diversas ramificaciones orgánicas y que es lo que Batasuna no quiere dejar de ser.

Da la impresión de que hasta el juez Garzón se siente cómodo en esta sorprendente ficción elevando a categoría de auto judicial la distinción entre Batasuna y la izquierda abertzale. La ilegalización —y la suspensión que él dictó y fue después prorrogada por Grande Marlaska— afectaría a la primera y no a la segunda. En la comparecencia judicial del lehendakari Ibarretxe por haberse reunido con Batasuna, algunas significativas preguntas de la defensa, de la representación de la propia Batasuna y de la misma fiscalía, iban en ese mismo sentido. El cuento se refuerza: Batasuna está ilegalizada, es evidente que depende y obedece a ETA, pero deberíamos buscar una solución, una fórmula para que la izquierda abertzale esté presente y tenga sus cauces de expresión. Se quiere dar al cuento tanta verosimilitud que el lehendakari y el propio PSE podrían no haber estado reunidos con Batasuna, aunque lo estuvieron con Otegi y compañía porque, en realidad, hablaban con la izquierda abertzale.

Sin embargo, la izquierda abertzale no es un concepto sociológico. No son los independentistas vascos de izquierda, no incluye a los votantes de Aralar o de otras agrupaciones similares, no responde a los votantes que, ante la ausencia de Batasuna, reforzaron la posición electoral del PNV porque no querían que ganaran los partidos no nacionalistas. La izquierda abertzale, como concepto político en el País Vasco, es Batasuna. Los citados antes no necesitan «otro» cauce de expresión más allá de la democracia que disfrutan. Es Otegi el que quiere la legalización de «la izquierda abertzale» —como dijo el sábado claramente —porque «va a estar (en las elecciones) tal y como es, sin subterfugios ni disfraces».

La ficción, por cierto, es la misma antes y después del atentado de Barajas, aunque ahora el cuento es sensiblemente más sangrante. Antes de la bomba del 30 de diciembre, se trataba de disimular la indeleble vinculación de Batasuna con ETA con una suerte de bucle mental que venía a implicar la inconsecuencia de pensar, o de querer pensar, que, como la banda no actuaba, no existía. Batasuna, así, estaba, ¿cómo decirlo?, desligada de la violencia. Se sabía, claro, que ETA seguía activa, robaba armas, extorsionaba económicamente, desplegaba violencia callejera, pero, como no mataba, no actuaba. Es irracional, pero lo hemos padecido: ETA no mata, podemos hablar con Batasuna.

Cuando ETA mata en Barajas, hasta el presidente del Gobierno pareció todavía subyugado por el cuento, como si pensara que la barbarie iba a servir para que dos cosas distintas (Batasuna y ETA) se separasen definitivamente. Pero las dos forman parte de una misma realidad que, como se ha visto apenas tres meses después, ha aceptado las consecuencias del atentado y los asesinatos y sigue dispuesta a seguir utilizando el chantaje del terrorismo, como demuestran las detenciones que desde aquel día se han llevado a cabo en Francia y España. Y la actitud de Batasuna, como parte del entramado, ante esta evidencia.

Pasmosamente, todavía hay quienes viven en el cuento. Y Batasuna del cuento. Así, si dice que quiere seguir gozando de la actividad institucional que impidió la Ley de Partidos, sin renunciar a nada, pretenden convencerse de que, en realidad, desean utilizar «la vía política». Todos los gestos, inusitados, del Gobierno, desde la entrevista de López con Otegi que rompió las amarras con el PP hasta los beneficios parlamentarios a De Juana, que quebró definitivamente el hilo que pudiera aún subsistir, son parte del cuento. Puro cuento.

Dos Iglesias
Pío Moa ABC 2 Abril 2007

El obispo Uriarte, digno sucesor del digno Setién, como siempre, en la línea de apoyo al terrorismo, de simpatía íntima por él, de recogida de nueces, de implícito escupitajo sobre las víctimas y sobre el estado de derecho. Todos sabemos lo mucho que debe la ETA a esa parte sabiniana del clero vasco, hipócrita desde la punta de los pies hasta la coronilla, hipocresía ambulante y parlante. Como lo debe al PNV, a Giscard d´Estaing, a Bumedián, y a tantos otros, y, sobre todo, a Zapo. Prodigiosa historia, la de la amplitud y variedad de solidaridades que el totalitario TNV despertó tan pronto empezó a asesinar, y sigue despertando. Uriarte es ahora el obispo de Zapo, del PNV y de la ETA, una perfecta manifestación de la Infame Alianza.

Dicen algunos que Uriarte representa la continua intromisión de la Iglesia en la política, la prueba de que no existe verdadera separación entre la Iglesia y el estado. Manías jacobinas. El obisparra tiene perfecto derecho a expresarse, faltaría más. Como los demás ciudadanos podemos y debemos hacerlo, a nuestra vez.

Además, Uriarte no es la Iglesia, solo una parte de ella, incluso tiene algo de "otra" Iglesia. El grueso de la Iglesia española, hoy, es un valladar, incluso el principal valladar de las libertades contra el asalto de los liberticidas. Véase la COPE, por poner un ejemplo, siempre en el punto de mira de los enemigos de la unidad de España y de la democracia. ¿Paradójico? Solo para quienes tienen un conocimiento tópico de la historia. En 1934, cuando la izquierda en pleno se abalanzó, arma y tea en mano, contra el gobierno legítimo, el diario El Debate, un órgano de los obispos, llamó a los ciudadanos a defender las libertades y la legalidad constitucional. Lo hizo a pesar de los manifiestos defectos de aquella Constitución y de su carácter no laico, sino antirreligioso, pero reformable.

No hace falta ser creyente para constatar esta evidencia. Basta con ser demócrata.
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De "Una historia chocante. Los nacionalismos vasco y catalán en la historia contemporánea de España" (p. 508 y ss):

Pese a su temprana decisión de recurrir a las armas, la ETA tardó diez años en matar a alguien. Con alguna salvedad. Según parece hubo ya en 1959 el proyecto o intento, algo legendario y en todo caso frustrado, de provocar el descarrilamiento de un tren que llevaba a Bilbao a ex combatientes del ejército de Franco para un acto conmemorativo, lo que habría ocasionado probablemente una carnicería. Y en 1960 la organización mató a un bebé de 22 meses, la niña Begoña Arroz Ibarrola, abrasada por la explosión de un artefacto colocado en la estación de Amara, en San Sebastián. Este asesinato, por razones obvias, no fue reivindicado

Todo cambió el 7 de junio de 1968, con la muerte de un guardia civil, cerca de Tolosa. Los hechos sólo serían relatados con veracidad treinta años después, por uno de los participantes, Iñaki Sarasqueta. Éste iba en un coche con el autor de los disparos, Javier Echevarrieta “Txabi”, cuando el guardia civil José Antonio Pardines, gallego, les hizo parar: “Supongo que se dio cuenta de que la matrícula era falsa (…) Nos pidió la documentación y dio la vuelta al coche para comprobar si coincidía con los números del motor. Txabi me dijo: “Si lo descubre, lo mato”. “No hace falta –contesté yo–, lo desarmamos y nos vamos”. “No, si lo descubre, lo mato”. Salimos del coche. El guardia civil nos daba la espalda, en cuclillas, mirando el motor por la parte de atrás. Sin volverse empezó a hablar: “Esto no coincide…” Txabi sacó la pistola y le disparó en aquel momento. Cayó boca arriba. Txabi volvió a dispararle tres o cuatro tiros más, en el pecho. Había tomado centraminas y quizá eso influyó (…) Era un guardia civil anónimo, un pobre chaval. No había necesidad de que aquel hombre muriera”.

“El relato de Sarasqueta no hace concesiones a la hagiografía. Echevarrieta disparó por la espalda a un hombre agachado y lo remató cuando yacía en el suelo, boca arriba. No fue un enfrentamiento, no fue la heroica lucha de un guerrillero contra un enemigo prevenido, sino un asesinato, como el del nazi que dispara sobre el judío arrodillado junto a una zanja en los bosques de Lituania, o sobre la del rehén de las Fosas Ardeatinas (…) Instituyó el estilo de los futuros atentados de ETA: tiro por la espalda y, si es posible, con la víctima maniatada”, comenta J. Juaristi en Sacra Némesis.

El autor de los disparos y su acompañante se refugiaron en casa de un cura. Pero Echevarrieta, en quien la euforia provocada por las centraminas había cedido al pánico, insistió en marcharse. “Salimos de la casa y nos detuvo una pareja de la Guardia Civil. Los dos llevábamos una pistola en la cintura. Primero me cachearon a mí y no la notaron. Recuerdo que Txabi lanzó un rugido. Y después una escena típica del oeste, de las de a ver quién tira primero… El guardia civil disparó antes que yo, y salí corriendo… No supe en ese momento que Txabi había muerto…” Sarasqueta cayó detenido poco después, y, condenado a muerte, la sentencia le sería conmutada”.

La ETA, el PNV, el clero nacionalista y la oposición antifranquista transformaron este doble episodio de muerte en un relato, entre heroico y martirial, de lucha por la libertad y venganza represiva. La versión difundida afirmaba que Echevarrieta había sido “cazado a tiros”: sacado del coche, esposado, puesto contra la pared y asesinado de un tiro en el corazón”. Los curas nacionalistas, incluso tibios, celebraron por él muchas decenas de misas con las correspondientes homilías; en su honor se compusieron poemas y canciones, una de las cuales adaptaba otra compuesta por los comunistas para Julián Grimau, y que empezaba: “He conocido el crimen una mañana/color tiene mi pena de sangre humana/ solo nubes y plomo/lo contemplaron/Txabi Echevarrieta, te asesinaron, te asesinaron”. El nombre del grupo terrorista empezó a sonar dentro y fuera de España, levantando solidaridades. No sólo la ETA, también el nacionalismo y el antifranquismo en general se identificaron con el mártir.

El asesinato del guardia civil, gratuito, sórdido y sin asomo de épica, realizado por un estudiante semidrogado, tuvo verdadero carácter inaugural. Hasta entonces la ETA era un grupo sin demasiada importancia, molesto para el gobierno, aunque mucho menos que el PCE, que organizaba frecuentes huelgas en Vascongadas. En adelante se convertiría, junto con los comunistas –y siendo ella misma en buena medida comunista– en el enemigo principal del régimen. Y más allá de las lucubraciones teóricas de los años anteriores, inauguraba también, como observa Juarista, el método de “lucha” predilecto de la ETA: el disparo por la espalda a la víctima indefensa”.

La dirección etarra decidió tomar venganza por la muerte de Echevarrieta, y dos meses después, el 2 de agosto, mataba a tiros en Irún al comisario Melitón Manzanas, de la Brigada político-social. Este atentado ilumina muchos aspectos de la realidad de entonces, y es también Sarasqueta quien explica algunos de ellos. Ya antes del asesinato de Jardines estaba siendo vigilado Manzanas, pero no por los etarras, sino por un dirigente medio del PNV: “La primera información sobre sus movimientos me la dio Jon Oñatibia, miembro del PNV y antiguo delegado del gobierno vasco en Nueva York. Fue una decisión personal, no digo que el PNV tuviera nada que ver. Supimos qué autobús cogía, a qué hora, incluso dónde solía sentarse… Yo se la pasé a Txabi. En aquella época media Guipúzcoa estaba aterrorizada por este hombre, con una terrible fama de torturador. Siempre he pensado que se valía más de esa fama que de la propia tortura. El caso es que fui yo quien levantó el pájaro”.

Las palabras de Sarasqueta sobre el supuesto torturador son bien expresivas. La oposición antifranquista, que describía comúnmente a los policías como torturadores, era a veces víctima de su propia propaganda, al crear un ambiente de miedo que, como da a entender Sarasqueta, facilitaba los interrogatorios –sin que ello niegue la existencia de torturas en algunos casos–. El órgano del PCE “Mundo Obrero” dio una justificación al tentado definiendo a Manzanas como “torturador de comunistas, católicos, socialistas y otros demócratas”. Obsérvese la inclusión de los católicos como demócratas, al lado de los comunistas.

Más interés tuvo la reacción del PNV, que, después de haber acusado a Manzanas de atrocidades, desaprobó el asesinato e hizo correr el rumor de que el mismo obedecía a un asunto de faldas. Interpretación llamativa cuando un peneuvista destacado –su nombre tardaría muchos años en salir a la luz– había estado, por lo menos, en el origen e inducción del atentado. Oñatibia, activista del servicio de información y propaganda del PNV en Usa, relacionado con la CIA, había vuelto a España en los años 60 para centrarse en la promoción de actividades culturales de matiz nacionalista, como cursos de verano para estudiantes useños. Lo hasta hoy sabido impide asegurar nada, pero la actitud del PNV tiene todos los rasgos de la intoxicación.

Y, por supuesto, la leve condena al crimen se volvía incondicional al régimen. En un comunicado oficial tras la muerte de Manzanas, el exiliado “gobierno vasco”, con asistencia de socialistas y republicanos, rechazaba “con la mayor vehemencia los abusos de poder del gobierno franquista, que se instauró y funciona violentamente, pues esta violencia ha dado lugar a la otra. Y el PNV añadía: “El genocidio sañudo y persistente, la negación y atropello sistemáticos de los derechos de la persona humana, y la práctica repetida e inhumana de la tortura que el régimen franquista viene practicando ininterrumpidamente durante los largos años de su dominación sobre el Pueblo vasco, han creado en Euskadi un clima de extrema tensión y violencia”. En octubre hablaba de “más de ciento cincuenta presos y cincuenta confinados como resultado del estado de excepción, lo que no parece una cifra exagerada para el masivo “terror de Estado”; y organizaba colectas pidiendo a todos los vascos identificarse con los perseguidos.

Cabría preguntarse cómo, si la violencia de la ETA nacía de la represión del régimen, no había habido mucha más violencia cuando la represión había sido mucho mayor. El PNV, al tiempo que suministraba a los terroristas todo género de justificaciones y les facilitaba un inapreciable aliento propagandístico, personal y económico mediante colectas, exhibía su distanciamiento de ellos porque, afirmaba, el partido tenía carácter democristiano y exigía “el respeto integral a la vida y la dignidad del hombre, base esencial de toda convivencia civil y razón de nuestra propia lucha frente al sistema de opresión imperante hoy en el Estado español”. Un etarra algo cínico podría haberse extrañado de que a tan altas razones correspondiese una lucha tan tibia.

Ocurrían también estos hechos en un año, especialmente un verano, marcado en Europa por la revolución del 68 en Francia, la proliferación de huelgas obreras y estudiantiles, violentas con frecuencia, en Alemania, Italia y otros países, el recrudecimiento de la guerra de Vietnam, las marchas de apoyo al Vietcong, la mitificación del Che Guevara y la lucha guerrillera, el aplastamiento de la “Primavera de Praga” por los tanques soviéticos, la matanza de cientos de estudiantes perpetrada por el gobierno del PRI en la plaza de Tlatelolco, en Méjico, etc. Vistos en la perspectiva del terrorismo posterior, en España y otros muchos países, aquellos atentados etarras parecen poca cosa, pero en el plácido ambiente español del momento cayeron como una pesada piedra en un estanque. Tres muertos en sólo dos meses, y la agitación no ya de la oposición, sino de fuerzas mucho más poderosas en el exterior, constituían el ataque más grave, directo y sangriento al franquismo desde la época del maquis.

El gobierno respondió decretando el estado de excepción en Guipúzcoa por tres meses. Menudearon las redadas y detenciones, muchas veces por simples sospechas. La oposición, empezando por el PNV en el exterior, clamó con redoblada energía contra el “terror de Estado”, acusándole de las acciones de la ETA, cuando había sido exactamente al revés. Se desataba la espiral diabólica de la acción-represión-acción, y la simpatía y colaboración en ella de muy variados elementos, incluso de la derecha. El nombre ETA se envolvía en Europa y América de un halo de heroísmo o al menos de justificación: un grupo patriota y democrático en lucha por la liberación de un pueblo oprimido o una colonia, contra una dictadura fascista.

Quizá nunca logró tales ganancias con tan poca inversión un grupo terrorista. Desde el punto de vista de sus planes había logrado una victoria inimaginable, un “salto cualitativo” que marcaba un antes y un después.

Por supuesto, en otro orden de cosas el éxito le salió muy caro, de momento, pues en 1969 la policía desarticuló prácticamente la organización y detuvo a la mayoría de sus dirigentes, entre ellos, con toda probabilidad, a los autores materiales del asesinato de Manzanas. Ello provocó una desorganización momentánea y un duro enfrentamiento interno, que reproducía el anterior a la V Asamblea entre los nacionalistas socialistas y los socialistas nacionalistas”.

La contumacia de Zapatero
Manuel Martín Ferrand Estrella Digital 2 Abril 2007

El que cava un hoyo, caerá en él
(Eclesiastés; XXIV, 29)

Es una vieja tradición cultural europea, llegadas estas fechas de la Semana Santa, el repasar los llamados Libros Sagrados. Algo que, al margen de la intención piadosa o de la asunción de la fe católica, conviene para el fortalecimiento de la cultura cristiana en la que se basa nuestra amenazada civilización. Aquí, en España, esa tradición suele ceñirse al Nuevo Testamento – los Evangelios – porque la Contrarreforma, y la luchas de religión que tanto nos han extenuado, no favorecen el conocimiento del Antiguo. En ese ambiente me parece oportuno, ajustado al calendario y consecuente con nuestras raíces abrir estas líneas con una cita tomada del Eclesiastés. Parecen una prudente advertencia a José Luis Rodríguez Zapatero y hasta es posible que se trate de un pronóstico de futuro.

Zapatero, erre que erre, sigue soñando con un “proceso de paz” que resuelva de una vez por todas el problema del terrorismo vasco. Arnaldo Otegui, que le ha tomado la medida al presidente del Gobierno, insiste en que la presencia de la “izquierda abertzale” en las elecciones del próximo mes de mayo es indispensable para que pueda producirse un “proceso democrático de solución”. No le basta al líder socialista la evidencia sobre las intenciones de ETA que se transparentan en la última y eficaz redada de la Guardia Civil: una demostración de las intenciones de los asesinos etarras y sus cómplices políticos. Doscientos kilos de explosivos no son, en ningún caso, una herramienta dialéctica para avanzar en un proceso beatífico. A pesar de ello, contra la evidencia y la razón, Zapatero confía en seguir hablando con los que aprovechan la “tregua” para rearmarse. Esa es la contumacia.

Soy uno de los que opinan, en contra de la corriente dominante, que la solución del problema etarra, y de sus ramificaciones sociales y políticas, van para largo. Habrá terrorismo mientras un desalmado, uno solo, disponga de una pistola y, con sinceridad o sin ella, revista sus disparos con la “nobleza” de una causa nacionalista. Un terrorismo amparado por un grupo social numéricamente relevante en su ámbito de actuación solo se enmienda con leyes rotundas, jueces resueltos y policías eficaces e incansables. Todo lo demás es folclore, ganas de andarse con rodeos de buenas intenciones y apariencias de arcángel redentor.

Los separatismos, tanto más cuanto mayor sea su radicalidad y cercanía a la violencia operativa, son una forma de vida, antes que un posicionamiento ideológico, para unos cuantos millares de personas. Eso no se puede arreglar sentados alrededor de una mesa y mes tras mes, año tras año, asistiendo impávidos al lamentable espectáculo por el que los hechos desmientes a los dichos. El sistema es temerario y, más aún, cuando sucesivos procesos electorales – nacionales, autonómicos y locales – van legitimando unos partidos políticos en el poder que no tienden a comportarse según las pautas democráticas al uso.

Muchos de los votantes en los próximos comicios vascos, si es que acuden a las urnas, lo harán con miedo y, de hecho, buena parte de la población, la no nacionalista, vive con ese miedo puesto. Eso es una parodia de la democracia e impide la confianza en un diálogo que pueda erradicar los miedos y devolverle al País Vasco una serenidad que tuvo y ha perdido en esa espiral del nacionalismo feroz. Zapatero no quiere verlo. Ha hecho del “proceso de paz”, calentado por las reformas estatutarias que reclaman los distintos nacionalismo del Estado, su único eje de actuación. Así nos luce el pelo. Su necesaria rectificación le dejaría sin contenido y hasta sin talante. De ahí la contumacia. Ya forma parte de su definición política y hace previsible su caída en el hoyo al que se aplica con tanto entusiasmo

Autodeterminación de Cataluña
Cuatro solemnes gansadas
José García Domínguez Libertad Digital 2 Abril 2007

El inalienable derecho a ser considerados a la altura de Zambia, Gabón y Senegal a todos los efectos descolonizadores vuelve a ser el eje central de la política doméstica en Barcelona. Por lo demás, el asunto es tomado tan en serio por los legítimos representantes del MLNL (Movimiento de Liberación Nacional de Liliput) que hasta Artur Mas, mirando a la Cámara con semblante dramático, se ha hecho un lío con el número de veces que se ha votado la soñada homologación al Tercer Mundo.

Así, el jueves, aseguró muy emocionado que en dos ocasiones anteriores el Parlament hubo de pronunciarse sobre la grave cuestión que no nos deja dormir a los aborígenes desde el origen de los tiempos. En realidad, fueron justo el doble, o sea cuatro, y todas bajo la hégira de Pujol. Pero ni el hereu se acuerda ya del guión de la comedia patriótica. La primera vez –toma nota Artur– fue en 1989. Entonces, con el voto entusiasta del estadista Duran Lleida, los diputados del Parque de la Ciudadela sentenciaron que "el pueblo catalán no renuncia al derecho de autodeterminación, tal como establecen los principios de los organismos internacionales".

Poco después, en 1991, y contando también con el sufragio eufórico del ministrable Duran Lleida, se acordó que "la recuperación de las libertades nacionales en el despliegue del derecho de autodeterminación deberá configurar de forma decisiva la nueva realidad de la Europa de los Pueblos, en la cual Cataluña quiere participar desde su personalidad nacional diferenciada". En 1998, una tarde que se aburrían porque no había partido del Barça, volvieron a redactar y votar otra resolución en la que anunciaban a la Humanidad el "derecho del pueblo catalán a determinar libremente su futuro como pueblo, en paz, democracia y solidaridad".

Y la última se acordó en 2002, cuando ratificaron su apoyo "al ejercicio de todos los derechos fundamentales y las libertades públicas de las personas, como los derechos de asociación, de participación política, de opinión, de manifestación, y el derecho al sufragio, además de las libertades democráticas colectivas expresadas en el derecho de los pueblos a la libre determinación". Cuatro, Artur, cuatro. Cuatro solemnes gansadas, Artur, que a buen seguro sirvieron para que Tarragona no albergue hoy la sede mundial del proyecto ITER, uno de los centros de investigación tecnológica más importantes del planeta.

Recuerda si no cómo imaginó Girauta el informe final del comité decisor: "Vandellòs se encuentra en la Comunidad Autónoma de Cataluña, una de las 17 en que está dividida España, el país más descentralizado de Europa y donde las CCAA ostentan la mayor parte de las competencias de gobierno. ERC, un partido secesionista que contará pronto con amplios poderes ejecutivos sobre un presupuesto de casi 20 millardos de euros, se muestra dispuesta a mantener desde el gobierno autonómico una campaña de reivindicación permanente de la soberanía de Cataluña; propósito desestabilizador en el que compite con los nacionalistas 'moderados' de CiU."

Venga, a por la quinta, Artur.

Nacionalismo catalán
Malos vientos
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 2 Abril 2007

A Xavier Vendrell, ex miembro de Terra Lliure, ex conseller de Governació, número tres de ERC y mano derecha del verdadero jefe del separatismo catalán, Joan Puigcercós, se le ocurrió subastar el Gobierno autonómico a cambio de un referéndum por la independencia. Todo lo que rodea a esta iniciativa es penoso.

De entrada, presenta el dudoso mérito de haber concitado las críticas de todos los partidos, en Barcelona y en Madrid... ¡incluyendo a la propia ERC! Así, Carod ha tenido que regañar públicamente a sus enemigos internos: "no tocaba"; "cada cosa tiene su tiempo"; "lo peor en política es confundir el hoy por el mañana" (?); etc. Estas vaguedades son interpretadas como muestras de verdadera indignación.

Lo que sí tocaba, por lo visto, era negarse a aprobar una declaración propuesta por el PP que contenía cierta afirmación intolerable: las sentencias del Tribunal Constitucional hay que acatarlas. ¡Qué montaraz está esa extrema derecha guerracivilista! Así no hay quien construya una nación, caramba. Con mucha más hombría, "el bombas" reconoció abiertamente que su referéndum era ilegal. Vuelve el hombre.

Sin embargo, a mis ojos, lo más lamentable de la falsa improvisación autodeterminista y referéndica de Vendrell fue el marco escogido. Tuvo que ser en medio de una calçotada, espeluznante ritual que, desde siempre, ejerce una atracción irresistible sobre los políticos catalanes; consiste en engullir con fruición largas cebollas tiernas que se cogen con los dedos, se alzan y se comen por abajo mientras se saca un poco la lengua. La procacidad gastronómica tiene lugar preferentemente al aire libre. Muchos de los que hoy alardean de pasado antifranquista sólo podrían alegar como pruebas los ochocientos calçots que se trajinaron, un par de excursiones a Montserrat y la posesión de un disco de Núria Feliu.

Dado el contexto, no es extraño que varios observadores hayan calificado de "eructo" la idea de Vendrell. Qué manía con apuntar hacia arriba, como si la metáfora del cuesco no fuera igualmente válida. Malos vientos soplan, en cualquier caso. Regresa la política a trompicones, estéril y paralegal, siempre, eso sí, bajo su capa virtual de modernidad. Matrix, ya saben. ¿Qué mal nos aqueja? Una mezcla de sentimentalismo y brutalidad llamada nacionalismo. En el País Vasco se caracteriza por que el presidente da patadas en los huevos, por gañán interpuesto, a quien molesta. En Cataluña, por la inagotable capacidad para crear problemas inexistentes.

De nuevo el tripartito es noticia (mala), tras cien días de una calma chicha a la que no es ajeno el hieratismo de Montilla, próximo a la parálisis facial. Pero el de Iznájar está maniatado y se ha de tragar las traiciones de sus socios como si fueran calçots: si hiciera con la Esquerra lo que debe, adiós poder y adiós presupuesto. Cataluña, mientras tanto, bien gracias. Es decir, como suele, perdiendo el tiempo y las energías.

Los ideólogos del Carnaval
FERNANDO SAVATER El País 2 Abril 2007

Parece que hoy, en nuestro país, los ciudadanos sólo estamos de acuerdo en dos cosas: una, que hay un exceso alarmante de crispación y enfrentamiento maniqueo en la vida pública; dos, que esta situación es mala para la convivencia y para el funcionamiento de la democracia. A partir del diagnóstico compartido, los doctores difieren en cuanto al reparto de culpas y sobre todo en el tratamiento a seguir para sanar esta dolencia. En este tipo de polarizaciones, lo realista es admitir que los adversarios contribuyen cada cual por su lado a echar leña al fuego, provocando uno con su exceso la reacción desmesurada del otro y así en lo sucesivo. Acepto este planteamiento, pero quiero señalar en cualquier caso que tiene más clara obligación el Gobierno de ganarse a la oposición que ésta de llevarse bien con el Gobierno. Si hoy el país está casi partido por la mitad (ya está bien de repetir el estribillo "el PP se queda de nuevo solo", porque están solos con sus diez millones de votantes, muchísimo más de lo que pueden reunir entre todos los partidos que apoyan al PSOE), habrá que señalar a la cabeza de los responsables a quien ocupa la responsabilidad máxima del Gobierno. Seguramente no carece de virtudes y aciertos el presidente Zapatero, pero falta en esa lista el haber sabido propiciar la cohesión armónica en asuntos fundamentales de la plural sociedad española.

Los ideólogos que en los medios de comunicación emprenden la defensa de la gestión gubernamental establecen como punto de partida que la oposición ataca desaforadamente al Ejecutivo porque no ha digerido su derrota del 11-M y quieren a toda costa su revancha, es decir, desalojarlo del poder (lo cual, por cierto, es lo que pretenden todas las oposiciones que en el mundo han sido, revanchistas o no). Como intentan ocultar los éxitos del Gobierno en economía o asuntos sociales -es interesante señalar que ni los más adictos mencionan nunca la política antiterrorista entre estos grandes logros-, el PP y sus adláteres acuden a proclamar falsedades como que "España se rompe" y "se han rendido ante ETA". A partir de ahí, todo vale, etcétera, etcétera. Claro que también es posible leer todo el cuento al revés y concluir que los servicios auxiliares gubernamentales convierten a todos sus críticos en una horda atroz de extrema derecha y vociferante nacionalismo español para evitarse la molestia de analizar detenidamente los errores cometidos en administración territorial y lucha antiterrorista.

De la versión de los ideólogos pro-gubernamentales, los lectores de este diario ya tienen abundante noticia. En otros medios no menos unánimes pueden familiarizarse con la de quienes culpan al equipo de Zapatero de las peores intenciones y las más viles complicidades. Pero como algún entusiasta de los vivas de rigor ha mencionado a ¡Basta Ya! entre los apoyos inestimables del PP en sus peores empeños satanizadores, voy a permitirme como miembro de ese colectivo exponer -a título personal- una versión de la situación política actual algo distinta a las más habituales... y extremistas. Hago esta última mención porque estoy convencido de que entre los ciudadanos que votan a unos o a otros hay posturas más matizadas y autocríticas de lo que dejan entender las declaraciones de los portavoces. A ellos me dirijo.

¡Basta Ya! es un colectivo nacido de la resistencia política y no meramente moral contra el terrorismo: es decir, que no sólo hemos condenado como tantas personas decentes los crímenes y la extorsión, sino que también hemos denunciado el nacionalismo obligatorio que se ha impuesto bajo el amparo del terror en el País Vasco y, por contagio oportunista, en otras comunidades españolas. Por ejemplo, yo no creo que la reforma del Estatuto catalán y después de los demás vaya a "romper" España como creen algunos apocalípticos. Lo que pienso es que ciertamente la empeora, agudizando desigualdades y mutuos recelos. Dejando aparte las desmesuras de la lunatic fringe separatista, que por cierto ha adquirido en los últimos años una magnitud política y mediática que para nada se corresponde con su peso electoral, los nacionalistas no quieren romper el país sino obtener privilegios dentro de él. No se trata de matar a la vaca sino de ordeñarla al máximo y durante el mayor tiempo posible, lo cual es incompatible con hacerla filetes y consumirla de una sentada. Es la tradicional estrategia del caciquismo hispano, que consistía en que unos cuantos tuviesen vara alta sin interferencias en la demarcación que convertían en su cortijo a cambio de apoyar al Gobierno complaciente en el Parlamento estatal. El nacionalismo que hoy padecemos -el de los nacionalistas propiamente dichos y el de quienes ante su ejemplo no quieren quedarse atrás-

es el viejo caciquismo, dotado de bandera y señas identitarias hipostasiadas. Como demuestran los resultados de los referendos estatutarios, es un proyecto que no entusiasma precisamente a la mayoría de la población en ninguna parte.

En el caso del País Vasco, que es el que más directamente nos afecta a los miembros de ¡Basta Ya!, puede constatarse que el nacionalismo obligatorio no ha decrecido con la disminución de los asesinatos -"sólo" tres últi-mamente-, sino que se hace más irremisible y opresivo. Quizá Patxi López, Egiguren o algunos otros cargos políticos vivan hoy más desahogadamente (aunque no hasta el punto de renunciar a sus escoltas, claro), pero la ciudadanía no nacionalista sigue viviendo en una semiclandestinidad de facto en todos los terrenos. No hay concesiones conciliadoras para ellos. ETB o Radio Euskadi prosiguen marginando las voces de los escritores, artistas o simples particulares que representan opciones e iniciativas distintas a las del régimen establecido. Las personas desafectas no pueden aparecer en público para tomarse una copa en gran parte de las poblaciones de su propio país, como no sea acompañadas por los GEO. De la protección que se les ofrece da idea lo que le ha ocurrido a Antonio Aguirre y demás miembros del Foro de Ermua frente a la Audiencia de Bilbao: aunque sean media docena contra mil, son culpables de haber enturbiado la pacífica manifestación cuyo único objetivo era presionar indecentemente a los jueces y demostrar que no hay nada, ni legal ni ilegal, por encima de la santa voluntad nacionalista. Ahora el tripartito vasco homenajea a las víctimas, siempre que ya hayan padecido martirio: hasta el día antes de matarles, eran meros crispadores (hoy mismo han detenido en el País Vasco a ocho etarras que se preparaban para hacernos pasar a unos cuantos de una a otra categoría). En los homenajes a las víctimas y en la educación para la paz que se dispone oficialmente (risum teneatis) se omite la mención a ETA, el reconocimiento de la licitud del compromiso político antinacionalista por el que fueron asesinados y se sigue predicando la existencia de un "conflicto" político, cuya resolución al gusto nacionalista es el primer y único requisito para acabar con la violencia. Mientras, el departamento de educación local prepara un plan que consagra al euskera como única lengua materna realmente reconocida en la CAV. ¿Reconciliación? Su mejor imagen la tenemos en la actual Korrika, financiada con dinero público y en la que, con el pretexto de potenciar la lengua, se exhiben todos los símbolos e imágenes del nacionalismo más radical. Un par de concejales socialistas de buena voluntad se avienen a tomar parte en el festejo y deben correr un trecho llevando detrás las fotos de quienes asesinaron a sus compañeros...

¿Se ha entregado ¡Basta Ya! a un nuevo fundamentalismo antigubernamental? Pregunto a mi vez: ¿alguien nos ha visto manifestándonos contra los matrimonios de homosexuales, o la Ley de Igualdad o la enseñanza laica y cívica? Si siempre hemos combatido contra la falta de libertades en el País Vasco y esa falta continúa, incluso agravada en algunos casos, ¿por qué debemos abandonar nuestras reivindicaciones y callar nuestra preocupación ante ciertas decisiones gubernamentales? Estamos acostumbrados a que se nos llame intransigentes y crispadores desde hace años, aunque gracias al movimiento cívico que impulsamos llegara a producirse el pacto antiterrorista y la ley de partidos. ¿Bloquea la exigencia de garantías y el rechazo de componendas al gusto de los violentos la paz o, lo que más nos importa a nosotros, el logro de la libertad? Conviene no olvidar que ahora, en la muy citada Irlanda, se ha llegado al armisticio no sólo merced al diálogo, sino también gracias a la suspensión de la autonomía y a la obstinación del denostado Ian Paisley, que finalmente ha conseguido que el Sinn Fein acepte la policía y la legalidad que negaba. ¿Está mal denunciar a los cínicos? Aunque ¡Basta Ya! no ha llevado flores a la plaza de la República Dominicana, no se extraña de que haya quien lo haga ahora y no hace veinte años, porque es ahora cuando se ha excarcelado al serial-killer De Juana Chaos. Hay que ser caradura para escandalizarse de algo tan obvio. Etcétera.

Schopenhauer inventó el dicterio de "criaturas ministeriales" para denigrar a los profesores más dedicados a justificar al Gobierno que a practicar la honradez intelectual. El atrabiliario don Arturo exageró aplicándolo a Hegel o Schelling, pero el calificativo es útil. Hoy puede dedicarse a esos ideólogos entregados a desenmascarar supuestamente a los críticos de la política antiterrorista del Gobierno, revelando con estrépito las máscaras carnavalescas de extrema derecha, reaccionarios y saboteadores de la paz que ellos mismos les han confeccionado. Cierto, vivimos una época de adhesiones inquebrantables y unanimidades a la soviética. Pero sólo puedo decirles una cosa: con ¡Basta Ya!, lo tienen claro.

Fernando Savater es catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid.

Tal como son
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 2 Abril 2007

Arnaldo Otegi viene asegurando en los últimos días que la izquierda abertzale estará en las elecciones «tal como es, sin subterfugios y sin disimulos», sin darse cuenta de que lo primero, presentarse tal como es, no es posible desde que Batasuna fue ilegalizada, y lo segundo, sin disimulos, no es deseable. Lo que se exige a Batasuna no es que disimule lo que es, sino que cambie en un asunto de capital importancia: su vinculación con ETA y la violencia. Mientras pretenda jugar al mismo tiempo la carta de la política y la carta de la violencia, como hizo durante casi veinticinco años, no tendrá espacio dentro del sistema democrático.

Los dirigentes de Batasuna intentan presionar a la sociedad y a las instituciones democráticas con la amenaza de que si no se les permite presentarse bajo sus condiciones «no habrá proceso», es decir, seguirá la violencia. Parecen no ser conscientes de que son ellos quienes no tienen alternativa «al proceso», entendido como el intento de poner fin al terrorismo de la manera menos traumática posible. Si no hay avances, los únicos que permanecerán proscritos serán aquellos que se han mostrado incapaces tanto de arrastrar a ETA hacia el abandono de las armas como de distanciarse de la violencia.

El Estado sí tiene alternativa: en lugar de seguir intentando negociar con ETA y Batasuna, el Gobierno de Rodríguez Zapatero puede volver a una política de persecución implacable. Puede dar por cerrado el intento en el que se ha volcado prácticamente desde que ganó las elecciones, explicar a los ciudadanos que el esfuerzo ha fracasado y que, puesto que la otra parte no ha entrado en razón, vuelve a perseguir con todos los recursos de la ley a los terroristas y a quienes se cobijan bajo sus alas. Con un anuncio de este tipo, el Gobierno se recuperaría, seguramente, de todo el desgaste que ha sufrido por empeñarse en dialogar con los terroristas. Además, sellaría algunas de las fracturas sociales que se han abierto en España.

En esa situación, sin embargo, Batasuna seguiría «tal como es», pero fuera de la ley, mientras que el Estado estaría mucho más atento para evitar que se produjeran nuevos 'disimulos' como ese subterfugio llamado Partido Comunista de las Tierras Vascas o cualquier otra sigla de conveniencia.

Los dirigentes de Batasuna estos días se están haciendo merecedores de la misma crítica que Madeleine Albright, secretaria de Estado en el Gobierno de Bill Clinton, dirigía a Yasser Arafat, de quien decía que no perdía la oportunidad de perder una oportunidad.

fdominguez@diario-elcorreo.com

Espejo resquebrajado
Editorial El Correo 2 Abril 2007

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Los resultados de las elecciones en Québec han quebrado el histórico equilibrio bipartidista entre los defensores del federalismo y quienes abogan por que la provincia francófona se independice de Canadá, al tiempo que han enfriado todo entusiasmo secesionista por volver a celebrar un referéndum, tras los precedentes de 1980 y 1995. Aunque el Partido Liberal retiene el poder, será la primera ocasión desde 1878 en la que el futuro Gobierno no dispondrá del colchón de la mayoría absoluta. Tanto el desgaste sufrido por los federalistas del primer ministro, Jean Charest, como el hecho de que el soberanismo del Partido Quebequés haya obtenido su peor resultado desde 1970 evidencian el agotamiento de un modelo político condicionado por las tensiones separatistas. Resulta revelador que el electorado haya primado a Acción Democrática, una formación autonomista cuyo empuje puede favorecer, indirectamente, los intereses del Ejecutivo conservador de Canadá.

Ese mismo Gobierno entró en crisis hace apenas cuatro meses al reconocer el Parlamento que los quebecois son una nación, lo que pareció alentar las aspiraciones independentistas que se vieron frustradas hace doce años por tan sólo 30.000 sufragios. Los recientes comicios confirman, sin embargo, el debilitamiento de la opción soberanista, al que no ha sido ajeno la Ley de Claridad federal que admitió la eventualidad jurídico-política de la independencia, pero liberándola de las ambigüedades utilizadas por el separatismo y asumiendo la especificidad de la provincia. Los riesgos que conllevan la frustración perpetua y la división social han situado al soberanismo ante sus propios límites. El silencio con el que los nacionalistas, y en especial los vascos, ha reaccionado ante estos resultados certifica que el espejo quebecois ha comenzado a resquebrajarse.

Da para pensar
IÑAKI EZKERRA i.ezkerra@diario-elcorreo.com 2 Abril 2007

Da para pensar. Durante los últimos tres años ha habido en este país docenas de manifestaciones contra la política del Gobierno en materia terrorista, estatutaria y de educación. De ellas se ha dicho de todo y no precisamente bueno desde las filas socialistas y nacionalistas. Se ha dicho que eran obra de la extrema derecha, de franquistas, de falangistas, de fachas, de crispadores natos que desean el retorno a la Guerra Civil y a la España más negra, de gente torva, vil, sombría, bestial, ultramontana, terrible Y, sin embargo, en ninguna de esas manifestaciones ha habido una sola agresión. Pero luego se juntan para acompañar al lehendakari y para dictarles a los jueces lo que deben hacer unos pocos cientos de los 'más grandes y selectos demócratas' del País Vasco -la mayoría de ellos de la tercera edad-, unos pocos cientos de militantes del partido más católico y más modélico del mundo mundial y del Universo universal; de buenísimas personas que dicen estar muy preocupadas por la paz y se produce un espectáculo tan lamentable como el del lunes pasado ante el Palacio de Justicia de Bilbao, el cerco a siete ciudadanos, la patada en los testículos a uno de ellos, los gritos de 'que se muera'

Da para pensar al que sepa cómo se hace eso y al que quiera además hacerlo. Cuando se produjo el abucheo a Bono en aquella famosa manifestación convocada por la AVT, que fue tan criticada pese a que no hubo agresión alguna (luego se demostró que todo se quedó en un zarandeo), uno escribió en defensa de Bono. El hecho de que fuera la causa de aquella manifestación la mejor causa de todas las que pueda haber (¿qué mejor y más noble causa que la de las víctimas del terrorismo?) no le cegó a uno ni le impidió solidarizarse con quien en aquel momento estaba en inferioridad de condiciones físicas aunque no se le tocara ni un pelo y aunque se llegara luego a la arbitrariedad de detener a dos 'presuntos culpables de un delito que no se había cometido'. Sin embargo, lo que ha ocurrido en Euskadi es justo lo contrario. A la patada le siguió la pasividad de la Ertzaintza y la incapacidad para la menor autocrítica, la pretensión de convertir a la víctima en culpable y de que media docena de individuos que arropan a un abogado son toda una peligrosa manifestación, la increíble invención del delito que no existe de 'contramanifestarse'

Da para pensar quiénes son aquí más ultras, si los del aguilucho preconstitucional y residual, heráldico y anacrónico que no va a ninguna parte o estos otros energúmenos que se creen por encima de la ley así como el futuro de Euskadi y que podían tener como bandera y noble escudo de armas una boina y un zapato pisoteando dos grandes huevos de gules ornamentados sobre campo de plata con un armiño rampante.

Si ETA jura no matar Zapatero seguirá pactando.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 2 Abril 2007

Han ido pasando los meses de escarnio y cada día que pasaba Zapatero ha ido rebajando el listón de sus exigencias a ETA para hacer el gran pacto sin concesiones pero con cesiones. Comenzó constatando la voluntad de ETA de abandonar la violencia, cuando ya lo tenía bien constatado se da cuenta de que ETA no ha parado de extorsionar y de sus guerras terroristas callejeras. Tras dos muertos en la T4 lo mejor es dar una vuelta de tuerca a ETA pero para liberar la presión. Ahora solo les pide que juren que no habrá ni un muerto más.

La noticia aparece en El Confidencial Digital y es tan clarificadora del futuro que nos espera que ya podemos dar por seguro varias cosas.

1.- Zapatero nos confirma que Otegi y Pernando Barrena son miembros de ETA, pues es a ellos dos a quien su enviado Jesús Eguiguren les emplaza a jurar que no mataran más.

2.- Zapatero no nos dice sobre qué van a jurar, si por el polen de las angiospermas, por los genes de Sabino Arana, por sus pistolas o por los futuros muertos que ellos van a matar cuando juren no volver a matar.

3.- Zapatero no ha dejado de negociar con ETA. Luego mintió y miente al decir que el proceso estaba roto y sigue roto.

4.- Zapatero acepta que hayan accidentes que dejen inválidos, voladuras controladas de edificios emblemáticos, heridos y gentes maltrechas siempre que no mueran, que siga la extorsión, que continúe su rearme siempre que juren que no volverán a matar más hasta que empiecen a asesinar de nuevo.

En la hoja de ruta de Zapatero al infierno consta que debe esforzarse en tomarle el pelo al país, en tomarnos por tontos, pero lo que no es admisible es que no exija a ETA que pague el impuesto de sociedades.

¿Por qué hay tanta cobardía en España?
Francisco Rubiales Periodista Digital 2 Abril 2007

El rotundo fracaso de unas élites españolas acobardadas y débiles, que no han sabido resistirse al poder dominante.

Casi todos hemos escuchado a miles de personas criticar el mal gobierno y los abusos del poder, indignándose ante el creciente deterioro del sistema, pero nadie hace nada por mejorar la situación. Muchos de esos críticos, militantes de partidos que gobiernan, no se atreven, por miedo, a plantar cara a sus dirigentes. El deterioro de la convivencia es grave y muchos creen que estamos llegando al punto de no retorno, donde nos jugamos el futuro, pero nadie mueve un dedo. Es triste, pero la peor de las cobardías campea por España y se hace dueña absoluta de la situación.

Aunque tengo mis propias explicaciones del fenómeno, he querido consultar sobre las causas de la cobardía generalizada a un experto, sociólogo y profesor de la Universidad de Sevilla, el cual me ha dicho que, sin duda, España es un país plagado de cobardes, pero que la clave de esa cobardía masiva está en que los intelectuales, los periodistas, los políticos, los empresarios y todos aquellos líderes sociales y prescriptores que debieron resistir y reaccionar ante el deterioro del sistema, los abusos del poder y el hundimiento de los grandes valores no han tenido valor para hacerlo y han doblado la cerviz ante el poder, arrastrando con ellos a toda la sociedad.

Su tesis culpa a las élites del desastre, partiendo del principio de que son las elites, por su formación y teórica lucidez, las que debieron denunciar y reaccionar, haciendo frente a la decadencia, dando ejemplo y abriendo un camino de dignidad al resto de los ciudadanos.

"Nuestos políticos están acomodados en el poder y el privilegio y conviven sin traumas con la corrupción, el abuso y la degeneración de la democracia", dice, para agregar que "Para nuestra desgracia, han contagiado, amordazado o comprado a los líderes naturales de la sociedad civil, y ahí está el problema".

Yo coincido en el análisis pero agrego un matiz: España se ha enriquecido demasiado deprisa y ha pasado del hambre a la opulencia en un tiempo record. Ese tránsito ha sido traumático y ha generado legiones de conservadores y de cobardes dispuestos a soportarlo todo con tasl de no perder las comodidades que conlleva la riqueza.

El enriquecimiento rápido nos ha esclavizado y hoy somos un deleznable ejemplo de sometimiento ciudadano a un liderazgo que no está a la altura de lo que España ha representado en la historia. Nuestra sociedad se parece más a un rebaño domesticado que a una ciudadanía libre.

Nuestros políticós son culpables porque son mediocres, han olvidado las reglas de la verdadera democracia y viven a gusto en la corrupción, pero los intelectuales, periodistas y demás líderes de opinión han preferido entregar su libertad y rebeldía a cambio de poltronas, sueldos, subvenciones y privilegios emanados del poder.

La solución: Practicar la rebeldía frente al poder los que sigamos conservando la libertad de pensamiento y de análisis y, sobre todo, formar con urgencia a verdaderos ciudadanos, gente libre que sea capaz de pensar por cuenta propia, de autogobernarse, de considerar que su voluntad politica es indelegable, de dar, de exigir, de arriesgar defendiendo las conquistas y libertades y de liberar en su momento a la manada esclavizada.

Voto en Blanco

Díaz de Mera y el síndrome Putin
Miguel Cancio Periodista Digital 2 Abril 2007

En el juicio del 11M acabamos de escuchar al policía Díaz de Mera y que fue director general de la policía cuando tuvo lugar el atentado del 11M. Le hemos escuchado negarse a dar la fuente policial que ha elaborado un informe sobre la vinculación con pruebas de la ilegal banda terrorista ETA-Batasuna con terroristas islámicos.

Algunos deberían informar no solo de la vinculación histórica de ETA con Argelia y siguiendo el viejo modelo comunista, sino de la vieja-nueva vinculación de ETA con el Irán fundamentalista vía Hezbola, con la Siria de Bachar el Asad (responsable de asesinatos de lideres como Hariri de periodistas como Tueni, Kassir, etc.) vía Hamas y con otros regímenes y fuerzas antioccidentales y contrarios a una democratización real con garantías y seguridad, de su vieja-nueva vinculación con la guerra terrorista internacional (y que, entre otros, alimentan los Establecimientos y las fuerzas profundamente corruptas en el poder en los llamados Estados árabes y musulmanes moderados, y que por mantenerse, reproducirse en el poder están dispuestos a todo lo peor. La mayor parte de los Estados árabes y musulmanes, teocráticos, corruptos y represores, son completamente contrarios a la existencia de un Estado democrático, abierto, con garantías y seguridad en Irak, pues, sus degradados sistemas, que mantienen a la mayor parte de sus poblaciones en el atraso, la corrupción y el teocratismo arcaico, quedarían en evidencia), con el neocomunismo internacional, con el neofundamentalismo, el neoanarquismo, el nuevo movimentismo occidental destruccionista-nihilista, etc.. y que estan presentes en el movimiento antiglobalización, los Foros Sociales Mundiales, etc.

Díaz de Mera en el juicio del 11M dijo también que la fuente policial que hizo el informe sobre la vinculación con pruebas de ETA con el terrorismo islámico estaba siguiendo su testimonio en dicho juicio y que no podía ponerse en contacto con la misma, pues, los teléfonos están completamente intervenidos como un queso de gruyère. Llama la atención que ni el juez del 11M ni nadie se preocupase por saber si esta grave intervención de los teléfonos es legal y mas aún cuando hay un gobierno que a todas horas dice que defiende los derechos civiles y su desarrollo. En cualquier caso el eurodiputado y exdirector general de policía Díaz de Mera y cuanto antes debería colaborar con la justicia e informar de todo lo que sabe sobre el 11M. Y máxime después de haber dado públicamente las informaciones que dio. En cualquier caso, la justicia española e internacional, el gobierno y parlamento españoles, las fuerzas realmente democráticas, la Unión Europea deberían dar todas las garantías a Díaz de Mera y a todos los que honradamente quieran colaborar en el esclarecimiento del atentado terrorista del 11M (de los atentados terroristas) y puedan facilitar informaciones de interés.

Conviene tener presente, en este sentido y a la luz de las declaraciones de Díaz de Mera, que Lavandera un asturiano vinculado con el 11M y las tramas de delincuentes, traficantes y confidentes que se mueven en torno al mismo; que este asturiano no colaboró como debía con la policía y mas tarde vio como exesposa, con la que tenía un hijo (y que trabajaba en un local de alterne) moría en extrañas circunstancias en la playa de San Lorenzo de Gijón ante varios testigos y sin que nadie, ni las fuerzas de seguridad presentes en la zona, hiciesen nada por evitarlo. Lavandera después de facilitar algunas pruebas sobre el 11M ha sufrido varios ataques y todo tipo de descalificaciones.

Antes de testificar en el juicio del 11M, Díaz de Mera había dado cuenta en la radio del informe anteriormente citado y que establecía la vinculación de ETA con terroristas islámicos. Al hacer este descubrimiento, y en antena, le pidió al Ministro de Interior que protegiese a sus hijos policías, pues, podrían correr serio peligro por lo que estaba revelando. Conviene recordar que Pedro J. Ramírez, por descubrir en su diario El Mundo y entre otros, el caso GAL de terrorismo de Estado y el de la esquilmación masiva de los fondos reservados destinados a combatir el terrorismo y el crímen mas peligroso (del orden de 15.000 millones en los 13 años de los gobiernos González-Guerra) sufrió (Pedro J.) una gravisima violación de su vida privada montada con un video grabado ilegalmente y que fue anunciado y distribuido públicamente.

¿Cómo es posible que en España se apliquen procedimientos mafiosos y linchadores como los que acabamos de señalar y que afectan a instituciones del Estado, a personas que han ocupado, siguen ocupando altos puestos en la seguridad del Estado y en otras instituciones españolas?

LA RUSIA DE PUTIN
La Rusia de Putin es el titulo del libro de la periodista asesinada en Moscu Anna Politkovskaya de la revista Novaya Gazeta. Esta periodista rusa, que venía denunciando la mano dura, la mano negrisisima del nuevo régimen ruso, su profunda corrupción y la implacable represión del Estado putinista (continuación del de Yeltsin), había sido amenazada en varias ocasiones (lo que en algún caso hizo que se viese obligada a trasladarse a Viena) por poderosas fuerzas del Establishment ruso, continuación del soviético vía el control, la toma de sus inmensas riquezas naturales y que han dado lugar a inmensos y rapidísimos enriquecimientos y a la nueva nomenklatura rusa, y, sobre todo, vía la KGB, Comité para la Seguridad del Estado soviético, y que había sustituido a la policía política y a los muy duros y desarrollados servicios secretos zaristas (Okrana). La KGB soviética ahora se denomina Servicio Federal de Seguridad. A la KGB y a la FSB pertenecía Putin antes de llegar a ser presidente del Estado federal ruso.

Antes de Politkovskaya fueron asesinados otros periodistas y profesionales rusos por denunciar el Estado corrupto, mafioso, ultrarrepresor ruso de Putin y como este, de la mano de la KGB/FSB y de viejos-nuevos nomenklaturistas que siempre se apuntan al poder y a sus privilegios aunque sea a costa de lo que sea y se tercie; este (Putin) que era prácticamente desconocido como candidato a presidente de Rusia (solo lo conocían el 15%), merced al control muy calculado y planificado de los medios de comunicación y otros emisores, y sobre todo, merced a una serie muy grave de atentados terroristas en Rusia y a la guerra de Chechenia fue llevado en volandas y por el peor juego sucio a la presidencia de Rusia.

Rusia como China fueron grandes valedores del régimen terrorista, asesino y corrupto de Sadam Hussein y que empleo armas químicas y bacteriológicas para matar, por cientos de miles, a sus oponentes. El régimen terrorista de Sadam Hussein pagaba importantes cantidades de dinero a los terroristas suicidas y a sus familias, y pago también a los terroristas que atentaron en 1993 con una furgoneta bomba contra el World Trade Center (Torres Gemelas) de Nueva York (atentado terrorista que causo seis muertes, destrozos por valor de 300 millones de dólares y que tenía el objetivo de causar una masiva destrucción con el hundimiento de las Torres Gemelas).

Conviene no olvidar que el Estado soviético y otros Estados bajo su órbita como el castrista cubano, junto a países árabes y musulmanes, apoyaron el terrorismo internacional liderado por el terrorista venezolano marxista-leninista Ilich Ramírez Sánchez ³Carlos El Chacal² (de las clases acomodadas venezolanas y al que le atraía el lujo, la buena vida y a lo grande) condenado a cadena perpetua en Francia por varios atentados terroristas, desde donde se cartea con el exgolpista, extremista y líder neocomunista Chavez y donde ha defendido y legitimado atentados terroristas de destrucción masiva como el del 11S.

Después del asesinato de Politkovskaya en Moscú fue asesinado en Londres irradiándole polonio el excoronel del FSB (antigua KGB y a la que había pertenecido) Aleksandr Litvinenko autor del libro El FSB dinamita Rusia, y que iba a revelar, desde su exilio en Inglaterra, datos muy comprometedores para el Establishment de Putin en Rusia y en otras partes del mundo donde actúan su agentes pero, también, diversas y poderosas mafias rusas.

PRISOE & SOCIOS & LOBBIES: TODO VALE POR EL PODER
En España con la mayoría absoluta de Aznar en el 2000, PRISOE & Socios & Lobbies (¡¡Todo vale por el poder!!) pone en marcha un proceso guerracivilista de cacerías y ninguneos, de deslegitimación, desestabilización y liquidación del PP y sus candidatos, de todos aquellos que no se plieguen a su política de tomar el poder como sea, contra lo que sea y quien sea para presentarse como los buenos entre los buenos, los nuevos liberadores (Con este negocio de la salvación, de la liberación, de la democracia participativa, del altermundialismo, del socialismo del siglo XXIŠ todos salimos ganando), gozar de sus inmensos privilegios y para reproducirse en el mismo siguiendo el modelo del PRI mejicano, del peronismo (viejo y nuevo) argentino, del chavismo neocomunista venezolano, del nuevo nomenklaturismo ruso, etc.

Las manifestaciones de Polanco y Cebrian, que figuran en la lista de los hombres mas ricos de España (Polanco figura entre los cinco primeros de España y aparece en la lista de las personas mas ricas del mundo; Cebrian tiene una riqueza que se cuenta en miles de millones de pesetas), que hicieron carreras franquistas durante el franquismo puro y duro (como Gabilondo, Mayor Zaragoza y otros y que ahora dan lecciones de antifranquismo, pacifismo y otras contaminaciones del alimento espiritual), donde gozaron de importantes privilegios franquistas que les permitieron hacer importantes negocios político-editoriales-mediaticos, de altos cargos y de fructíferas conexiones con ministros y altos cargos franquistas que les reportaron pingues beneficios y mientras otros arriesgaban sus vidas, sus carreras y la salud de sus familias luchando por la democracia para España; Polanco y Cebrian que se vienen caracterizando personalemente y en sus medios (soy pequeño accionista de PRISA y estoy completamente en contra de la política ultrapartidista, politiquera y sectaria de El País, cadena SER, etc.) por injuriar, calumniar e insultar al PP como dictatoriales, como franquistas puros y duros y a los que acusan de querer volver a la Guerra Civil; estas muy lamentables manifestaciones, como las que sitúan al PP en la extrema derecha, en la derecha extrema, en la caverna, la falange, etc., como las que proponen en plan totalitario aislar completamente al PP (que representa a mas de 10 millones de votos) e incluso con un cordón sanitario; todas estas manifestaciones forman parte del calculado proceso guerracivilista para aislar, deslegitimar, desestabilizar y liquidar al PP y a sus candidatos, para crear partidos y fuerzas domesticadas y que se integren en la oligarquia, en las nomenklaturas que se están repartiendo España, que se las quieren repartir en los diferentes campos sociales.

Esta claro que, al igual que sucedió en la Rusia de Putin, el atentado terrorista de destrucción masiva del 11M y los piquetes ilegales, golpistas (según Fernando Savater en El Diario Vasco) y de agiprop promovidos por PRISOE & Socios & Lobbies le dieron la vuelta a las elecciones de 14M (que todas las encuestas daban al PP como ganador y por amplio margen) y le dieron el triunfo a PRISOE & Socios & Lobbies liderado por ZP y que llevaba en su programa electoral, en la página 46, la propuesta siguiente: ³Todos contra el terrorismo; todos con sus víctimas. Nos comprometemos al cumplimiento escrupuloso y estricto del Pacto de Estado por la Libertad y contra el Terrorismo suscrito entre el PSOE y el PP. Y nos comprometemos a mantenerlo vivo y en vigor hasta la derrota total de ETA o su disolución efectiva².

Esta claro que después de atentado terrorista de destrucción masiva del 11M y sobre el cual, al poco de producirse, salía a los medios Otegui, líder político del Batasuna, el ilegal brazo político de la ilegal banda terrorista ETA, para decir que creía que dicho atentado era obra de la resistencia árabe; esta claro que después de este atentado terrorista del 11M que causo la muerte a cerca de 200 personas y miles de heridos y que fue hasta ahora el mayor atentado terrorista de España y Europa que se produjo tres días antes de la celebración de las elecciones generales del 14 de marzo 2004 y cuando España estaba en la máxima alerta de seguridad con la movilización máxima de la policía, la guardia civil, los servicios secretos y el ejercito para garantizar la celebración de las elecciones sin ningún tipo de amenazas, conflictos y atentados; esta claro, como decíamos, que tras este atentado terrorista de destrucción masiva del 11M (alguna carta de algún etarra ha hablado de la acción positiva para su política de llevar a cabo acciones terroristas de destrucción masiva) la ilegal banda terrorista ETA-Batasuna, que estaba siendo aislada y derrotada, ha pasado a un primerísimo plano y es una de las grandes beneficiarias de dicho atentado terrorista de destrucción masiva del 11M y al igual que las fuerzas mas izquierdistas, demagógicas, oportunistas, extremistas, antiespañolas y anticonstitucionales.

Otros beneficiarios del atentado terrorista de destrucción masiva del 11M han sido y siguen siendo los regímenes de Irán, Siria, Marruecos (que sirvió de punta de lanza en el proceso deslegitimador, desestabilizador y liquidador del PP y de sus candidatos; de ahí, y entre otras muchas cosas, el cambio de PRISOE & Socios & Lobbies del gobierno ZP con relación al Sahara y a favor del régimen corrupto, teocrático y represivo de Marruecos; cambio en el que ha intervenido muy directamente el lobbista expresidente González pero también el grupo político-mediático de PRISA y que también promueve invitaciones a España de lideres fundamentalistas como Taric Ramadan y que tiene prohibida su entrada en Francia, Estados Unidos, etc.), de Cuba, Venezuela, Bolivia, etc.

En la España actual, como en Rusia, Argentina, Venezuela, etc., sigue muy vigente: el principio marxista-leninista de que el fin justifica cualquier medio (incluidos los peores); lo de gato negro, gato blanco, pardozorronaŠ lo importante es que cace ratones; lo de que la democracia es buena (dictadura del proletariado) si esta en manos de los buenos, de sus representantes y es mala, malisima si esta en manos de los malos (dictadura de la burguesía) en cuyo caso vale todo para deslegitimarlos y desestabilizarlos (incluido el peor juego sucio, las peores contaminaciones, desinformaciones, manipulaciones), contra los mismos todo esta permitido para echarlos del poder y, si no se portan bien, si no se dejan domesticar, para liquidarlos y sustituirlos por unos que se dejen.

La Guardia Civil desmantela la redacción central del «Zutabe» de ETA
MADRID. JAVIER PAGOLA ABC 2 Abril 2007

La Guardia Civil ha desmantelado la redacción del boletín interno de la banda, «Zutabe», que tenía su sede en un piso del barrio donostiarra de Errotaburu y fue registrado el pasado sábado por agentes de la Benemérita. Se trata del primer golpe que se da en España al «aparato de publicación y propaganda» de la banda, ya que los anteriores siempre se llevaron a cabo en territorio francés. En el registro, los agentes se incautaron de numerosos boletines, algunos antiguos y otros que estaban a punto de poner en circulación.

El desmantelamiento de la redacción del «Zutabe» es de gran trascendencia por cuanto este boletín es el principal medio de expresión que ETA tiene en estos momentos. En él se recogen las «reflexiones» de la dirección y de la militancia y también se exponen sus líneas estratégicas. Por así decirlo, junto a los comunicados, el «Zutabe» es la voz de ETA.

Hasta ahora se creía que su redacción estaba en Francia, y por ello la sorpresa de los investigadores fue mayúscula cuando procedieron al registro de la vivienda situada en el barrio de Errotaburu, dentro de las investigaciones abiertas tras la detención de los integrantes del «comando Donosti».

El anterior golpe que recibió el órgano de expresión de ETA se produjo en 2001, cuando en Francia fue detenido Vicente Goikoetxea Barandiarán, «Willy», quien junto a «Mikel Antza» estaba al frente del «aparato político». Además, «Willy» era el encargado de elaborar y escribir las publicaciones internas. El doble cometido que ejercía este individuo da cuenta de la importancia que tiene para ETA el mantenimiento de la infraestructura, que le permite elaborar su boletín interno y también ponerlo en circulación.

Pero el piso de Errotaburu no era sólo la redacción del Zutabe. Era también utilizado para el intercambio y coordinación de mensajes. En ella se recibían consignas e instrucciones de activistas en su paso de Francia a España y viceversa.

Además, esta operación de la Guardia Civil ha sido capital, ya que se ha conseguido desmantelar el «comando» con el que la banda pensaba poner contra las cuerdas al Gobierno de Zapatero en función de la suerte electoral de Batasuna. Los criminales no sólo tenían material explosivo suficiente para poner en marcha una intensa campaña de atentados, sino también recortes de prensa sobre políticos del PP y del PSOE.

El grupo criminal había recibido el encargo del Garikoitz Aspiazu, jefe del «aparato militar» de la banda, de estar preparados para «dar duro» durante la campaña electoral si Batasuna no alcanza su objetivo de estar en los comicios, y para ello había encomendado al «liberado» José Ángel Lerín el reclutamiento de activistas y «marcar» objetivos, entre los que también podrían estar miembros de distintos Cuerpos policiales.

Dos nuevas detenciones
La importante operación realizada por la Guardia Civil en el País Vasco y Navarra aún no está cerrada. De hecho, ayer se produjeron dos nuevas detenciones que se suman a las ocho registradas el pasado día 28, aunque uno de los capturados fue puesto en libertad. Sergio García Lazkano e Unai Lamariano fueron detenidos en la vía pública. El primero, en Rentería, y el segundo, en San Sebastián. Se trata de dos miembros «legales», es decir, que hasta ayer no estaban fichados por las Fuerzas de Seguridad del Estado. García Lazkano, que está domiciliado en la capital donostiarra, fue arrestado cuando montaba un escenario para la celebración de un «acto político», mientras que Lamariano estaba en el polideportivo municipal del barrio del Antiguo.

Hoy, el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno comenzará a tomar declaración a los siete primeros detenidos. Entre ellos está el presunto jefe del grupo, el «liberado» -a sueldo de la banda terrorista- José Ángel Lerín Sánchez, que fue arrestado en la localidad guipuzcoana de Andoain. Los agentes hallaron en su poder una pistola que procede del lote de armas robado en Francia meses después de que la banda declarara su «alto el fuego permanente». Fue en la vivienda de Andoain donde la Guardia Civil halló varios recortes de prensa con informaciones relativas a dirigentes políticos del PP y del PSOE. En esta casa, última residencia de Lerín, la Guardia Civil también encontró en un trastero una maleta con 30 kilos de explosivos.

Además del «liberado», del «comando Donosti» formaban parte los también detenidos Juan Carlos Herrador Pousa, Endika Zinkunegi Zubizarreta, Iñigo Orúe, Arkaitz Agote, Itziar Aguirre y Lorea Irigoyen. Julián Larrañaga. En la operación también fue arrestado Julián Larrañaga, aunque con posterioridad la Guardia Civil lo puso en libertad.

Según fuentes de la lucha antiterrorista, el caso de este «comando Donosti» viene a demostrar, una vez más, que la banda aprovecha sus declaraciones de tregua para reorganizarse, y recuerdan, en este sentido, que en el anterior alto el fuego la dirección de la banda también «mantuvo activo» al «comando Donosti».

Los mismos medios subrayan el hecho de que el «liberado» José Ángel Lerín Sánchez se hubiera trasladado a España, por indicación de Garikoitz Aspiazu, dos meses después de la declaración de tregua del 22 de marzo de 2005. Durante este tiempo, la misión de Lerín ha sido la de reclutar activistas y adiestrarlos. Además de organizar el «comando Donosti», el etarra tregua recibió desde Francia -en plena tregua- dos entregas de explosivos, la última en enero, según las fuentes consultadas por este periódico. De esta forma el grupo había conseguido almacenar 170 kilos de explosivo y contaba con varios artilugios para la confección de artefactos que luego utilizaba para montar coches bombas y bombas lapa.

Mientras, el presidente de la Asociación Española de Escoltas (ASES), Vicente de la Cruz, pidió que se expliquen «cuáles eran los objetivos del nuevo «comando Donosti». Esto último nos interesa especialmente porque es la gente a la que nosotros protegemos», en referencia a los políticos del PP y del PSOE sobre los que el grupo criminal tenía recortes de prensa. El presidente de ASES se mostró «encantado» por las detenciones efectuadas hasta ahora y se preguntó también por la existencia de otros «comandos» en el País Vasco. «Siempre hemos oído que hay también un «comando Vizcaya»», explicó.

Navarra: «Foral y española»
POR PABLO MINGOTE. MADRID. ABC 2 Abril 2007

Navarra se ha convertido para muchos en una suerte de línea Maginot de la España tal y como la conocemos frente a Batasuna. Una línea de defensa que corre el peligro de desbordarse con la connivencia del Partido Socialista de Navarra (PSN) esgrimiendo la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución.

La mayoría de los navarros se han alzado en pie de guerra ante las afirmaciones de los batasunos de que sin la anexión de Navarra al País Vasco no quieren «nada, nada, nada». Una amenaza de los proetarras que ha calado hondo en los navarros diseminados por toda la geografía española y que, en muchos casos, se han apresurado a empadronarse para poder votar en las elecciones autonómicas de mayo y tratar de evitar la victoria electoral del PSN.

Representativo es el caso de María Pilar Luri, presidenta del Hogar de Navarra de Madrid, que sigue empadronada en casa de su madre en Pamplona «para poder votar». Esta pamplonesa se confiesa «muy preocupada y alarmada» por el cariz que están tomando las cosas. «Hay ikastolas por todos los sitios, oyes a la gente hablar en vasco y hay muchos vascos que se han instalado en la ribera navarra y ahora votan allí», comenta. Por todo ello, junto con la Comisión de navarros de Madrid, organizaron desde la capital -donde viven más de 10.000 navarros- el viaje a Pamplona para la multitudinaria manifestación del 17 de marzo, gestionando plazas en varios autobuses y numerosos coches.

Cada vez más acalorada, María Pilar se pregunta «¿cómo es que tenemos que votar si queremos ser navarros? ¡Si ya lo somos!», y asegura con rotundidad: «Cuando caiga Navarra, adiós a España».

La misma opinión la comparte Javier Lizarra, miembro de la Comisión de navarros en Madrid. «La Transitoria Cuarta es un desastre -comenta-. Navarra no tiene por qué decidir, porque ya está configurado el plano autonómico y es inamovible». Para este abogado navarro, los que «esgrimen razones históricas» para la anexión caen en el absurdo: «Navarra era un reino y el País Vasco, no; eran provincias de Castilla».

Lizarza lo tiene claro. «El problema es que está aislado, no tiene frontera con Francia y para ser independiente es imprescindible tenerla. Navarra es ideal porque tiene 96 kilómetros de frontera» con el país vecino.

Para Íñigo, las cosas no están tan claras. «Yo no me lo creo; es imposible la anexión». Este pamplonés que trabaja en Madrid cree que pese a que la amenaza «está presente en el imaginario navarro, el Gobierno no puede hacer lo que le dé la gana; hay un contrapunto de poderes muy importante» para evitarlo. Eso sí, apunta a que estamos en una deriva de revisión histórica muy peligrosa», a lo que añade con ironía que no olviden que el Osasuna juega en el reino de Navarra».

Sandra es más dura. «Nuestra comunidad no necesita «salvapatrias»». Para esta navarra, «el carácter foral, la personalidad inequívocamente independiente de nuestra tierra es tan fuerte que nosotros mismos llevamos años y años plantando cara a todos los que quieren diluir a Navarra en una entelequia dibujada en la mente de unos pocos», y asegura que «no necesitamos que salgan del despacho de Madrid esos que sólo lo hacen cuando hay votos en juego a corto plazo».

Alberto, un joven de 23 años que está fuera de Navarra por motivos de estudio, opina que «el discurso de Batasuna es el de siempre; lo que cambia es que hay un elemento peligroso que antes no estaba ahí: el «proceso de paz»». «Hay quien dice que la manifestación era un acto electoral, y puede que fuera así, pero para haberlo anulado lo tenían tan fácil como que hubiera acudido el PSN», concluye.

300 euros de multa por protestar contra la reunión en San Sebastián de Patxi López y Arnaldo Otegui
La 'popular' Lucía Peralta, candidata a la alcaldía de Rentería por el PP no tenía nada que ver con la convocatoria de la protesta, pero la Ertzaina se apresuró a multarla con 300 euros
Minuto Digital 2 Abril 2007

Lucía Peralta, concejal desde hace 8 años en el Ayuntamiento de Renteria, será la candidata a alcaldesa por el Partido Popular en las próximas elecciones municipales. Cerrará la lista, como ya es tradicional, Javier Arenas, que no se pierde esta cita o el tradicional regalo a todos los concejales vascos del PP. Este año fueron polvorones.

Durante la reunión de Patxi López con Otegui un grupo de ciudadanos se concentró a las puertas del Hotel Amara para protestar contra el encuentro. La concentración fue espontanea y se fueron sumando transeuntes. Una de las personas que se congregó es Lucía peralta, que ha visto cómo el Gobierno vasco ha aplicado con ella la eficacia que nunca muestra con los abertzales que se manifiestan de forma ilegal.

300 euros por manifestarse contra la reunión de Patxi López con Batasuna ¿Qué le ha dolido más el dinero o las mentiras que han utilizado para multarla?
Lo que más me ha molestado han sido las mentiras.

Usted si estaba a título individual aquel día ¿por qué se acercó usted a protestar?
Porque me parece indignante y además es una falta de respeto a las víctimas del terrorismo, que se merecen memoria, dignidad y justicia.

Concejal del PP y además en Rentería ¿Duerme tranquila?
Duermo tranquilísima y además no daré ni un paso atrás ni para coger impulso.

Usted es edil del Ayuntamiento de Rentería desde hace años ¿Cómo valora la evolución de su localidad en los últimos años?
Buena, aunque volvemos hacia atrás por la mala gestión del Alcalde.

¿Qué es lo mejor y lo peor de Rentería para usted?
Lo mejor las personas de bien que me encuentro todos los días, y lo peor encontrarme con los asesinos que andan sueltos.

¿En que aprobaría al alcalde del PSOE, Sr. merino? ¿En que tema o temas lo suspendería?
Aprobar al Sr. Alcalde en nada, lo suspendería en las relaciones personales.

¿Cuáles son sus expectativas para las próximas elecciones municipales?
Espero que sean buenas, y por lo menos poder tener un cOncejal más.

Imaginese ganando las elecciones y como nueva alcaldesa de Rentería ¿cuál sería su primera medida?
Colocar la Bandera de España en el sitio de honor que le corresponde, que hasta ahora no la tenemos.

Cómo persona amenazada por ETA, ¿preferiría que el gobierno siguiese negociando para estar más segura?
No es negociación, es rendición.

Están amenazados precisamente por defender la libertad, el estado de derecho, la democracia ¿cree que se puede negociar con estos principios para salir más tranquila a la calle?
No, eso me parece de cobardes.

Rentería es una localidad vasca poco conocida en el resto de España ¿Qué diría usted a nuestros lectores para que se decidiesen a viajar al País Vasco y conocer Rentería?
No es poco conocida, tienen un gran potencial en todos los aspectos; rutas turísticas, gastronomia,etc.

Los mapas de «Euskal Herria» seguirán en los libros vascos
POR S. R. 2 Abril 2007

MADRID. No es nada extraño encontrar en los libros de texto que estudian los niños vascos mapas de Euskal Herria, en los que las tres provincias de Euskadi forman un territorio común con las tres del País Vasco francés y con la Comunidad Navarra. De hecho, lo extraño es que en esos manuales se hable de España, un concepto totalmente ausente de sus páginas, en las que también se llega a equiparar a ETA con CC.OO. y con el PSOE y en las que se identifican las treguas con una inyección de oxígeno. Esta situación que está impulsada y avalada por el Gobierno vasco y que fue combatida judicialmente por los ejecutivos de Aznar, no va a ser recurrida sin embargo por el actual Ministerio de Educación.

El Gobierno central no tiene previsto interponer recursos por los libros de texto editados en el País Vasco que el Ejecutivo del PP ya intentó retirar en 2003 y 2004. El gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero alega que «la situación es la misma que hace tres años»cuando «no fue posible demostrar la ilegalidad o los planteamientos contrarios a la norma que parecía haber en los libros denunciados».

Así consta en la respuesta que el Ejecutivo ha dado al diputado de UPN Carlos Salvador, quien preguntó al Gobierno si tenía conocimiento de que algunos textos didácticos para primaria y secundaria autorizados por los responsables de educación del País Vasco «manipulan y distorsionan la realidad institucional de la Comunidad Foral de Navarra, diluyendo su existencia en el mapa irreal de la entidad nacional pretendida, denominada Euskal Herria».

En su escrito de contestación, al que tuvo acceso Europa Press, el Ministerio de Educación y Ciencia recuerda que los recursos contencioso administrativos presentados por este asunto por la Administración General del Estado por el uso del término «Euskal Herria» ya fueron rechazados en su momento.

El primero se interpuso en 2003 contra la orden que regula la implantación generalizada del bachillerato en los centros docentes de Euskadi y fue desestimado por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, que alegó «carecer de datos para considerar que este término tenga una base acientífica o vaya contra lo establecido en la Constitución española o sus leyes básicas».

Requerimiento al lendakari
Un año después, el delegado del Gobierno en el País Vasco planteó un requerimiento al lendakari, Juan José Ibarretxe, en relación con los libros de texto de las editoriales Erein, Elkarlanean e Ibaizabal. Como el presidente del Ejecutivo vasco no contestó, el delegado del Gobierno solicitó la interposición de otro recurso a la Abogacía del Estado, pero ésta, teniendo en cuenta la sentencia del TSJPV, consideró que «no se encontraba debidamente fundamentado» y reclamó que se acompañara un informe. Asimismo, el Gobierno explica que también en 2004 el TSJPV desestimó el recurso que un grupo de padres de algunos presentaron contra otra orden del Gobierno vasco sobre esta cuestión.

ETA entrena a sus nuevos militantes en un «cursillo» que dura una semana
LA RAZÓN ha tenido acceso al cuadro que detalla las distintas «materias» que se imparten a los terroristas para que aprendan a fabricar y utilizar todo tipo de armas ? La banda da más importancia al adiestramiento en el uso de artefactos explosivos
J. M. Zuloaga / R. L. Vargas La Razón 2 Abril 2007

Madrid-Las últimas operaciones antiterroristas, en especial la realizada en los últimos días por la Guardia Civil contra el «comando Donosti», demuestran que ETA ha aprovechado el alto el fuego para adiestrar a nuevos pistoleros en el uso de armas y explosivos y no en los sistemas para integrarse en una sociedad democrática, lo que hubiera sido más apropiado si realmente hubiéramos estado ante un «proceso de paz».

La desarticulación del «Donosti» y la detención de un «liberado» que había entrado en España en mayo del año pasado, cuando dicho «proceso» se encontraba en su supuesto mejor momento, demuestran las intenciones de ETA de no entregar las armas, sino de utilizarlas para el logro de sus objetivos.

LA RAZÓN ha tenido acceso a un documento de la banda en el que se hace una planificación de los cursillos que se imparten a los nuevos pistoleros. En sesiones de mañana y tarde y durante siete días, aprenden las técnicas para el uso de bombas y otro tipo de armas.

Aspectos técnicos
Fuentes antiterroristas han señalado a este periódico que el citado documento se refiere sólo a los aspectos «técnicos» del aprendizaje de los nuevos militantes etarras que también son aleccionados en materias relativas a la seguridad interna, la captación de colaboradores y la forma de tratarlos, obtención de información para fijar objetivos contra los que atentar, etcétera.

ETA parece haber optado por orientar su estrategia criminal a los atentados con explosivos en detrimento de aquellos en los que se usan armas cortas o largas. El riesgo para el pistolero es mucho menor y los efectos, mucho mayores

En el manual que los agentes del Cuerpo Nacional de Policía encontraron en poder de Iker Aguirre, detenido el pasado mes de enero cuando acababa de atravesar la frontera con Francia por Gerona, se detallaba el funcionamiento de las bombas-lapa, que en el citado «planing» es uno de los primeros artefactos que los etarras deben aprender a utilizar.

Este tipo de bombas se suelen colocar en los bajos de los coches o en su interior y se activan al ponerse en movimiento el vehículo con un sistema que incluye una ampolla de mercurio, como las que encontró la Ertzaintza en los «zulos» de Atxondo que tenía el «comando Vizcaya» y las que han sido halladas ahora por la Guardia Civil.

La «novedad» es la posibilidad de activar este tipo de artefactos mediante la vibración que, según se decía en el manual, «explotan con un golpe o movimiento y se pueden colocar de cualquier modo». Los terroristas también contemplan la posibilidad de activar las «lapas» mediante un mando a distancia cuando la víctima esté mirando debajo del coche dentro de las medidas de seguridad que se suelen adoptar en estos casos.

Las citadas fuentes subrayan la maldad de ETA, que también ha ideado un sistema para poner la bomba en el reposacabezas de manera que, al explotar, causaría la muerte instantánea de la víctima. Las «lapas» son cargadas con medio kilo de pentrita.

Una de las «materias» que se «estudian» en la segunda jornada es la de los mandos a distancia para activar las bombas y que, según el manual, «son utilizables en ciudades más o menos en 500 metros de extensión, y también en el monte con una eficacia de en torno a los 2.500 a 3.000 metros». Los terroristas son entrenados para que puedan detectar la presencia de inhibidores, aparatos que se utilizan con el fin de impedir la eficacia de dichos mandos.

Las utilización de bombas de mano, las ofensivas, que «no tienen metralla», y las defensivas, con metralla y que se usan en huidas, se aprende en los cursillos, así como el lanzamiento de granadas, en sus variantes de anticarro y antipersonal, mediante «bazocas».

Los «instructores» etarras dan una gran importancia a que los nuevos pistoleros aprendan todos los sistemas de robo de coches. En el manual que traía Iker Aguirre se daban todos los detalles para sustraer automóviles según la marca y modelo. Los consejos generales son de los más obvio: «Optar por un color que se adapte a nuestras necesidades; no darle golpes; cuidado con la alarma; no abrir puertas; irse y regresar en 2 o 3 minutos; lugar correcto y discreto».

El «kit» del etarra
El «kit», o material necesario, del «buen» (malo, en cualquier caso) terrorista incluye las cosas más diversas: «guantes; brocas; martillo; alcohol; linterna pequeña; alicates diminutos; spray negro/gris; espátula: destornilladores de precisión; navaja y spray antiagresión; llave inglesa; destornillador en forma de T; gasolina; diferentes destornilladores; remaches y remachadora; llaves fijas; cintas; ganzúa; llaves Allen; tijeras; taladro; llaves de paso; tapones universales».

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