AGLI

Recortes de Prensa     Martes 3 Abril   2007

Operación contra ETA
Alerta ma non troppo
Cristina Losada Libertad Digital 3 Abril 2007

Qué tiempos aquellos. Los de hace dos semanas, más o menos. La ETA estaba a punto de devolver las pistolas que había robado en Francia y de anunciar alto y claro su buena disposición hacia la paz de Zapatero. Desde Ferraz se transmitía una esperanza y un optimismo a prueba de bomba. Como siempre. Un gesto de la banda terrorista se esperaba, uno como nunca había hecho: entregar armas. Y ello sin haber manifestado hasta ahora su voluntad de deponerlas. Un gesto tan insólito como aquel, y ya podía recomponer el Gobierno el proceso sepultado, junto con dos cadáveres, bajo el aparcamiento de Barajas. Sepultado oficialmente. Y más que remendar el proceso, rehabilitar su imagen. Pero de que en Ferraz habitaba Antoñita la Fantástica nos cercioraríamos al cabo de unos días. ¡Estábamos en alerta máxima! Aparecía, sí, una de las pistolas sustraídas en Vauvert, pero no por entrega voluntaria sino forzosa. Disponía de ella uno de los detenidos. ¿Tal vez para disparar al aire? Eso ha faltado, pero los auténticos creativos, como Pepiño, están de vacaciones. Y la proximidad de las urnas recomienda al Gobierno demostrar que cumple con su deber de perseguir, por lo menos, a la facción armada de la banda.

Rápidamente, sin embargo, la alerta dejó de ser máxima y dejó de ser. Antaño, algún responsable de Interior comparecía para explicar las operaciones antiterroristas y ofrecía una sola versión. Ahora, nos podemos entretener cotejando declaraciones varias y diversas, hechas aquí y allá, en Madrid o en Bruselas, en una emisora o en otra. Y el mismo alto cargo dice una cosa o la contraria, según y depende. Así, por ejemplo, Mesquida, que el otro día presentaba a una ETA que podía atentar en cualquier momento, se desmentía al siguiente afirmando que la banda no había dado órdenes de hacerlo de modo inminente. Pero esta rebaja de la alarma, su práctica desaparición, conviene observarla desde la óptica del número dos de Interior, quien cree con paternal afecto que "no es necesario preocupar en este momento excesivamente a los ciudadanos". ¿No es "necesario" o no es "conveniente"? Pensábamos, en todo caso, que no era su cometido el suministro de valiums.

Pero este desconcierto que tan concertadamente interpretan desde el gobierno, no suena por primera vez. Es un bis. Sonaba en diciembre parecida cantinela. Entonces no había comandos de ETA en territorio español. Ahora "no hay otras estructuras de ETA en España". Entonces no había zulos, sino proyectos de. Ahora hay seguimientos, pero no están "muy elaborados". Entonces no había peligro de atentados. Ahora estas gentes que seguían a Savater, a policías y a cargos políticos no tenían órdenes de matarlos. Tan era así entonces, que Zapatero pudo cerrar el año 2006 con un "estamos mejor que ayer pero menos que mañana". Y fue entonces cuando ocurrió lo de Barajas. De manera que la pregunta es, de nuevo, si el Gobierno quiere desconcertar o está realmente desconcertado. O ambas cosas. Si trata de quitarles hierro a las actividades de rearme y reorganización de ETA porque niegan de raíz la justificación de sus negociaciones y sus cesiones a la banda. Y si, además, le cogen con un pie en Doñana y otro en Babia.
Hay donde elegir. Un Gobierno que conscientemente rebaja el riesgo del terrorismo, incluso a la vista de los preparativos para cometer atentados, es un Gobierno que engaña. Y un Gobierno que espera feliz un comunicado de entrega de armas y se encuentra con unos terroristas prestos para atacar, es un Gobierno que se autoengaña.

Operación contra ETA
A ver si ahora entiende algo
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 3 Abril 2007

Les seguían, tomaban nota de sus movimientos y hábitos. Amasaban con lento y malvado primor la futura desgracia de los libres. ETA-Batasuna ejecuta los designios de una meritocracia inversa. Así, torcerán la fortuna de los mejores, de los que no se callan, de los capaces de sobreponerse al miedo y a la estulticia del grupo, al qué dirán, a las puertas que creían favorables y que se cierran una tras otra hasta. Pero el perseguido del PSOE no estará solo: lo arroparán sus adversarios políticos, los temibles revanchistas del PP.

Quieren matar a los de siempre. Si se salen con la suya, luego les irán acompañando al más allá, en filas separadas, los discretamente críticos. Y más tarde los tibios. Y finalmente los nacionalistas de la patada en los huevos, cuya falta de luces les ha impedido vislumbrar el infierno en que se va a convertir para ellos la patria independiente.

Seguían los pasos de sus presas preferidas –políticos populares y socialistas– con el estilo de los fantasmas y las intenciones de las hienas. Algunos correligionarios de Rodríguez pueden llegar a extrañarse: ¡Con todo lo que hemos hecho por ellos! Es el mismo tipo de idea –fugaz y siempre abortada por un zarpazo mortal– que abisma en la negrura, en décimas de segundo, al domador de osos, justo antes de ser desmembrado por su criatura.

También observaban desde la sombra, esperando su momento, a policías nacionales y a filósofos, a testigos protegidos e, incluso, a miembros de esa policía autonómica que los aranistas de la patada en los huevos tienen por policía de partido.

Sombríos enterradores tomaban con cinta métrica las medidas de los inadvertidos. Mientras, Rodríguez desesperaba a las víctimas, situaba en el pasado a sus correligionarios más valientes, regalaba el futuro a los verdugos de sus compañeros caídos, trataba de descabezar y dejar sin fondos a las víctimas del terrorismo, les colgaba sambenitos de su repertorio guerracivilista, arrojaba carne cruda a sus fieros opinadores para que mordieran con más fuerza los miembros restantes de los mutilados, regalaba los oídos de ETA-Batasuna, gente de paz, obviaba los muertos de Barajas, hostigaba a la oposición y aquietaba la acción de la fiscalía.

Por ensanchar un poquito su entendimiento, le recomiendo al presidente lo último de Robert Greene, Las 33 estrategias de la guerra. Concretamente la vigésimo primera: "Debes continuar avanzando antes y durante las negociaciones, creando una presión incesante y obligando a la otra parte a aceptar tus condiciones. Cuanto más consigas, más podrás devolver en concesiones insignificantes. Créate la fama de ser duro e intransigente, y así la gente no querrá plantarte cara". A este Rodríguez, ¿quién demonios lo ha asesorado? Quizá nadie. O sea, Patxi López.

Batasuna, la Ley y el ectoplasma
Lorenzo Contreras Estrella Digital 3 Abril 2007

El nuevo desafío de Batasuna con su concentración en Bilbao Exposition Center (BEC), bajo la supuesta máscara de Izquierda Abertzale y la silenciosa cobertura de Abertzale Sozialisten Batasuna, ha representado una de las más lamentables comedias del zapaterismo, siempre con la fianza, aparentemente escrupulosa con la legalidad, extendida sub conditione por el juez Baltasar Garzón. Al mismo tiempo, la Guardia Civil, naturalmente, bajo las órdenes del ministerio del Interior, desarrollaba un “operativo” consistente en detenciones estratégicas de etarras con arsenales y programa de intenciones criminales para unas fechas indeterminadas, pero tenidas por próximas. En apariencia, todo bajo control dentro de un peligro reconocido oficialmente.

Otegi y Barrena se han despachado en dicho acto con palabras desafiantes que venían a decir más o menos: “Os pongáis como os pongáis, iremos a las selecciones de mayo y volveremos a las instituciones sin disfraces”. Desde el PNV, uno de sus principales dirigentes, Iñigo Urkullu, ha reclamado el derecho a la presencia legal y social del mundo proetarra batasuno, como si la estructura organizativa de su grupo, ilegalizada de acuerdo con la Ley de Partidos, fuese una especie de ectoplasma político inofensivo e invulnerable.

Otegi no necesita presentación a estas alturas. Es el mismo personaje que a finales de febrero manifestaba que ZP “es una persona con convicciones y principios”, dotada de “valores cívicos republicanos”, que de este modo facilitará una “solución democrática” al llamado conflicto actual, según reflejó el dirigente batasuno en las fechas indicadas a través de declaraciones al periódico catalán La Vanguardia. Conviene recordar que en la correspondiente entrevista periodística, el portavoz abertzale negó que la llamada “solución democrática” significara tener que pagar el Estado un precio político a ETA. Nada de eso. Se trataría de cambiar “un tablero de confrontación por otro de seducción”.

De esta manera, poco a poco, o más bien mucho a mucho, la patria común e indivisible de todos los españoles camina hacia todo lo contrario. Ahora el ectoplasma va siendo la Constitución. Y no quedan suficientes instancias morales para frenar el alevoso “proceso”. El obispo de San Sebastián (perdón Donostia), Juan María Uriarte, que ya fue testigo en su día de la aproximación intentada con ETA por parte del Gobierno de Aznar, acaba de lamentar la existencia de lo que ha llamado una “paz bloqueada”, como si, a su entender, la paz en realidad hubiese existido por parte de ETA en algún momento. Ni siquiera dejó de existir, si hemos de creer tan optimista aserto, cuando la banda cometió el atentado de Barajas, porque, siempre volviendo a las palabras de Otegi en La Vanguardia, aquello fue “un fenómeno coyuntural”.

En un alarde de imparcialidad y ecuanimidad, el obispo guipuzcoano ha demandado la creación de las condiciones propicias “para perdonar y ser perdonados”. Todos culpables, todos inocentes, ¿o qué? ¿Y para eso la amnistía de 1977? Monseñor Uriarte estima que “los nubarrones” existentes son eso, condensaciones de vapor obedientes a las situaciones climáticas, y, por tanto, es preciso tener “confianza” para que la paz sea posible el próximo año. Podía haber sugerido un plazo intemporal, más o menos cercano dentro del optimismo que le caracteriza; pero no: el año próximo. Total, después del verano viene el otoño e inmediatamente el invierno abre el pórtico del año 2008, el de las elecciones generales. Toda una promesa de novedades políticas, probablemente con Zapatero de nuevo en la Moncloa.

¿Ya todo esto, qué dirá la Conferencia Episcopal Española, con sus Blázquez, sus Cañizares, sus Rouco Varela, sus Martínez Camino, o incluso su monseñor Sebastián, obispo de Pamplona (perdón Iruñea), uno de los tres prelados que en junio de 2006, aprovechando una Asamblea extraordinaria de la Conferencia Episcopal, trazaron el guión que reclamaba el derecho de los obispos a “iluminar” a los fieles sobre los senderos de la política?

Reconsideración
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo 3 Abril 2007

Sean mis primeras palabras, mi señor Zapatero, para felicitarle cordialmente por el brillante servicio que hizo la Guardia Civil a la convivencia democrática con la desarticulación del 'comando Donosti'. Es la noticia más importante que la lucha contra el terrorismo ha proporcionado en mucho tiempo. La detención de sus integrantes ha permitido abortar cualquiera de las acciones que planeaban para el futuro. Ha permitido, además, esclarecer más de 40 atentados terroristas perpetrados entre 2004 y 2006 y corta una serie de datos preocupante: entre 2003 y 2006, mientras aumentaban de año en año los atentados y las acciones de kale borroka, disminuían paralelamente las detenciones y el esclarecimiento de atentados por parte de las Fuerzas de Seguridad.

Según datos de la agencia Vascopress, de los 71 atentados cometidos por ETA en el periodo 2005-2006, sólo uno estaba aclarado policialmente. Creo, como usted, que «el único destino de ETA es el abandono de la violencia y la entrega de las armas», pero es mejor no confiar mucho en que vayan a hacerlo 'motu propio' y es mejor que les ayude un poco la Guardia Civil.

Al saber que el jefe del 'comando Donosti' tuvo entre sus objetivos a Fernando Savater, mi querido presidente, el sentimiento me ha activado el relé de la memoria. No de la histórica, entiéndame, sino la de verdad, la personal, la que a lo largo de este tiempo tan largo y tan convulso ha ido registrando y clasificando los acontecimientos, las palabras y las actitudes.

He recordado que durante la otra tregua, la del 98, eran los nacionalistas los que acuñaron esa locución mágica del «proceso de paz» y que ustedes se sentían también grupo de riesgo. Los terroristas aprovecharon la tregua para seguir a las personas que iban a asesinar después de romper el alto el fuego. Uno de ellos, como sabe, fue Fernando Buesa, portavoz socialista en el Parlamento vasco.

También me ha asaltado el recuerdo del buchito de indignidad que su secretario general en Guipúzcoa vertió en una carta pública a Fernando Savater. Esta es una buena ocasión para que Miguel Buen se arrepienta de haber llamado a Savater «teórico de la extrema derecha», reconsidere una alusión envenenada -«yo a Savater por Rentería le he visto más bien poco»- y no se engañe al asumir como vivencias propias esas leyendas de las arpías avisonadas que acosan a su secretario de Organización por el barrio de Salamanca o los improbables taxistas madrileños que llaman «¿roja!» a Rosa Regàs en cuanto requiere sus servicios. Tiene una buena ocasión para arrepentirse.

También es una buena ocasión para que usted le coja la palabra al líder de la oposición. Verificada la inexistente voluntad de los terroristas de abandonar las armas en los términos que definió el Congreso el 17 de mayo de 2005, toca recomponer lo que nunca se debió romper. Este éxito policial le brinda una oportunidad, quizá única, de rectificar sin gran coste, presidente. Debería aprovecharla.     s.gonzalez@diario-elcorreo.com

El hundimiento
PEDRO ARIAS VEIRA La Voz 3 Abril 2007

NO HAN sido las declaraciones de Díaz de Mera en el juicio del 11-M el terremoto informativo de la semana; tampoco la rebelión mediática del PP; ni siquiera la evidencia del rearme de ETA. La gran convulsión ha llegado en forma de dato sociológico; es la del ínfimo nivel de aceptación de Zapatero por parte de la población española. Y lo ha dado precisamente el CIS, el observatorio oficial.

En su último barómetro, la valoración gubernamental se había desplomado a un 25,4%, algo menos de la mitad de aquel 52,5% de ciudadanos que en el 2004 tenían una apreciación positiva. El presidente va en caída libre de valoración pública y esta creciente debilidad se explica en que no acertó en sus proyectos estrella.

Concibió la reforma de las leyes civiles como una transgresión frontal de la experiencia histórica, sin matices ni cautelas. Se presentó como el grado cero de la libertad sexual, de la igualdad de género por decreto, del «divórciate al momento y disfruta el elixir del instante»; pero resulta que las relaciones entre sexos y personas son más complicadas y profundas que las superestructuras legales que las canalizan, pero que no las conforman. Confundió causas con efectos y, lo peor de todo, simplificó la complejidad de ser el mundo, en el tiempo y en el género. Hoy su agenda civil no interesa a casi nadie; incluso se considera contraproducente.

Tampoco sus megalómanas ideas de reconfigurar España y de rehacer de facto la Constitución, sin mayoría legal, excluyendo al otro partido nacional y apoyándose de forma alternante en las minorías nacionalistas de turno, ha resultado un fracaso. Los ciudadanos no acuden a votar sus estatutos, letras muertas de una clase política cada vez más apartada del latir del pueblo. Las nomenclaturas más agresivas, como la catalana, se permiten jugar al independentismo de salón parlamentario sin que pase nada de nada; la vasca se burla de la justicia y agrede a la disidencia que encarna la honorabilidad con principios. Y la andaluza se reviste de cemento para justificar la huelga de urnas de su ciudadanía.

Ha protegido a etarras y batasunos desde el ciego buenismo que, con ojo de acero, los terroristas diagnostican como evidente prueba de fragilidad. No habrá paz más que si la precede una rendición real. El Gobierno zigzaguea; ETA, da, amaga y tiende cebos; el Gobierno enseña uñas, más para consumo electoral que como voluntad de derrotar a los terroristas, y los juristas de ambas partes calibran la forma presentable de una homologación electoral.

La mayoría de la gente se ha cansado; no es de plastilina a configurar por la estrategia mediática de Moncloa. Ha dicho basta ya y no cree al presidente Zapatero. Debiera vernos tal como somos y, por el bien de todos, rectificar en consecuencia.

Verificado
Editorial El Correo 3 Abril 2007

El auto de prisión para seis presuntos terroristas confirmó ayer judicialmente la relevancia de los arrestos y la importancia de las pruebas que corroboran el propósito etarra de estar en disposición de volver a atentar. La operación permite concluir con absoluta certeza que ETA no cesó en ningún momento su actividad interna, el señalamiento de posibles objetivos, el acopio de los medios necesarios y la instrucción requerida para llevar adelante nuevos atentados. Es más, como en las dos anteriores treguas, son ya muchas las evidencias que apuntan a que aprovechó ese 'impasse' para recuperarse. Aunque, afortunadamente, resulta absurdo afirmar que hoy esté más fuerte que nunca.

Es evidente que éstos no son los acontecimientos que esperaba hace un año el Gobierno, que quiso ahuyentar con su voluntarismo los negros vaticinios que comenzaron a apuntarse a medida que ETA incrementaba su actividad y endurecía, junto a la izquierda abertzale, sus exigencias. Pero ahora resultaría temerario minusvalorar la amenaza. Porque incluso el matiz introducido por el director general de la Guardia Civil y la Policía, Joan Mesquida, señalando que el grupo desarticulado no contaba con órdenes para atentar, podía haber cambiado de signo en un segundo. Si la verificación material constata la existencia de medios humanos y de recursos dispuestos para proseguir con la violencia, la otra verificación, la de las voluntades, permite albergar los más oscuros presagios sobre hasta dónde está dispuesta a llegar ETA. Y, por encima de todo, deja meridianamente claro a qué no está dispuesta. Si la Guardia Civil intervino fue probablemente porque no tenía garantía de que no fuese a cometerse un inminente atentado. Por maniquea que resulte la disyuntiva 'diálogo o derrota', ETA sólo reaccionará cuando carezca de la mínima expectativa de victoria. El Gobierno ha tratado de restar razones a la banda terrorista, para que las bases abertzales no pudieran admitir un recrudecimiento de su actividad. Pero ni siquiera la eventualidad de que la izquierda radical lograra sortear la Ley de Partidos para ir a las urnas, un objetivo que hoy obstaculizarán la Fiscalía y el Abogado del Estado, garantizaría el retraimiento etarra. Todo lo contrario, podría servir de acicate para que persevere en su chantaje.

A lomos del tigre
ANTONIO ELORZA /CATEDRÁTICO DE PENSAMIENTO POLÍTICO DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE El Correo 3 Abril 2007

Curiosa medida la adoptada por el juez Garzón al propiciar la celebración del mitin batasuno en Barakaldo. Hay antecedentes históricos de cosas semejantes. En los primeros tiempos de la prensa democrática en España, entre 1840 y 1843, un periódico era prohibido, por ejemplo 'El Peninsular', y al día siguiente salía a la calle con una frase en la cabecera: «Este periódico no es 'El Peninsular'». Batasuna, organización prohibida, luego inexistente en términos de la ley, crea una coalición electoral-disfraz titulada Abertzale Sozialisten Batasuna, cuyo expediente de prohibición se inicia de inmediato, y en consecuencia Garzón prohíbe que en un mitin preelectoral su nombre sea utilizado ni mencionado por los organizadores, habida cuenta de la presunta continuidad respecto de Batasuna. Hasta aquí, todo normal. Sólo que quienes toman la palabra y hablan en nombre de una señora llamada 'izquierda abertzale', al parecer nunca emparentada con Batasuna ni con ETA, son los líderes de la misma Batasuna, la extinta y bien viva, conocidos de todos desde hace tiempo. Prohibida la tapadera, queda autorizada la propaganda de cara a las elecciones de la organización prohibida. La Justicia es ciega, sin duda, y la política democrática queda sumergida en el remolino creado por sus propios gestores.

Nunca ilegalidad alguna recibió mayor dosis de tolerancia, y así no es extraño que Otegi proclame su segura próxima participación en las elecciones, al tiempo que denuncia el 'atentado' que supondría negarles su participación sin máscaras ni límites. Desde ahora, la palabra atentado tendrá que reservarse en el diccionario para designar todo límite puesto por el Estado a la libre acción de un partido asociado al crimen político. Sólo falta que para amenizar la fiesta ETA realice una 'ekintza' ingenua, para nada un 'atentado', de esas que sólo por inadvertencia provocan lo que algunos publicistas llaman 'muertes colaterales', como lógica protesta contra los injustificados retrasos que está sufriendo el 'proceso de paz'. Zapatero tendría entonces que agudizar su habitual ingenio, cargando las culpas sobre el PP, y dejando de nuevo en manos de Eguiguren y compañía el encargo de los contactos en la oscuridad.

Estamos ante la hora de la verdad. Me encuentro entre quienes pensaron que las soluciones dadas a la huelga de hambre mantenida por De Juana Chaos y al procesamiento de Otegi valían la pena, ya que en definitiva eran cuestiones secundarias respecto del problema central, que Batasuna creara las condiciones para ser legalizada al romper con el terror, y no era momento de crear falsos mártires que sirvieran de referencia para la agitación. Además, si bien la ley no exigía tales actos de conmiseración, los hacía posibles. De manera que incluso si no producían el efecto deseado a corto plazo, eran útiles para mostrar que el Estado de Derecho podía ser flexible y generoso dentro de la ley. Ahora bien, todo podía y puede derrumbarse si tales resoluciones se inscriben en un proceso de erosión de la legalidad vigente, puesto en marcha por el propio Gobierno con la idea de que así los etarras se ablandarán, si ETA se obstina en la práctica del terror y Batasuna en actuar como su fiel lacayo. Por eso, la insistencia de Otegi en la territorialidad y la autodeterminación, después del respiro de la 'autonomía de transición' planteada en Iruña, hace temer lo peor, en cualquiera de sus dos formas, un regreso en toda regla del terror a cargo de sus patrones de ETA, al tiempo que Batasuna exige la entrada del Gobierno en una vía de concesiones. Una vez descartado que Batasuna rompa de manera clara el cordón umbilical con ETA, lo que ocurra con la legalización de cara a las elecciones, sea el mantenimiento de la ley (y con ello la prohibición de participar al brazo político de ETA) o sea la legalización abierta o enmascarada de las candidaturas batasunas, constituye una piedra de toque fundamental para entender el futuro. La irracionalidad aquí y ahora de la segunda opción resulta evidente ante las noticias sobre la reconstrucción abortada del 'comando Donosti' y sobre los preparativos de tres coches-bomba cargados con ciento setenta kilos de explosivo.

De haber elegido Zapatero esta vía, lo más probable es que la maniobra de encubrimiento consistiera en dar por bueno que el grupo de Otegi renunciase por el momento a exhibir las siglas de Batasuna, al modo de lo ocurrido en el mitin, añadiendo una profesión de fe en los valores de la democracia para resolver el 'conflicto vasco', como si ya no se hubiera llamado Alternativa Democrática la propuesta de ETA a mediados de los noventa, en medio de una cosecha de sangre. Entre tanto, ETA tendría libertad de acción, confiando en su benevolencia, mientras el Ejecutivo cerraba los ojos ante la realidad al aceptar la falacia de que ETA es una cosa y Batasuna otra. En la ulterior negociación, tras recuperar la izquierda abertzale su presencia en las instituciones, con el consiguiente incremento de los recursos de todo tipo, la cadena de concesiones podría seguir. Tal sería la pauta de comportamiento de ZP para presentarse ante la Historia como el político que culminó el proceso de paz. Sin pensar en el precio político, claro. Adaptando una vieja fórmula de Maurice Duverger, el constitucionalismo vasco queda aplastado; el nacionalismo radical, y en particular el vinculado a ETA, triunfa.

No parece además que ETA vaya a tener la paciencia de esperar, ni siquiera ante la previsión de que Zapatero siga dispuesto a ceder y ceder. Como le sucediera al PNV hace una década, la historia se ajusta al cuento de Kipling sobre la señora de Riga que se fue a pasear a lomos de un tigre, y el paseo terminó con la señora dentro y una sonrisa en la boca del tigre.

Claro que también es el momento de que Zapatero haga balance, explique lo ocurrido a españoles y vascos, las causas de su error al insistir en una misión imposible, y proceda a aplicar la ley. Creo que la opinión pública lo entendería, pero también cuenta que nuestro presidente es como esos jugadores opuestos a reconocer que han perdido. Acabar con el terror merecía una apuesta arriesgada. No tiene sentido en cambio empecinarse en prolongar una partida cada vez más costosa, fingiendo ignorar que esa 'derrota de ETA' que sus plumas de servicio proclaman callando sus causas políticas (el Pacto Antiterrorista y la Ley de Partidos, sobre el acuerdo PP-PSOE) deja de serlo si Batasuna regresa a la escena legal con ETA a sus espaldas. Sin embargo, los hechos son tan duros que de momento no le queda a ZP otra opción que el ejercicio de la firmeza, con las consecuencias que todos conocemos y sin que quepa esperar del presidente la imprescindible explicación de lo sucedido al otro lado del espejo.

ETA ordenó al «comando Donosti» no atentar contra el PSOE, pero sí contra el PP
El pistolero José Ángel Lerín declaró a la Guardia Civil que «Txeroki» le había marcado como objetivos a Maite Pagazaurtundua y Fernando Savater  Entre los excluidos de los atentados estaban también los miembros de PNV, IU, EA y Aralar
J. M. Zuloaga / F. Velasco La Razón 3 Abril 2007

Madrid- Garikoitz Azpiazu, «Txeroki», uno de los responsables del «aparato militar» de ETA, había ordenado al pistolero José Ángel Lerín, del «comando Donosti», que «en general no se atentase sobre miembros del PSOE y que, en ningún caso, se atentase sobre miembros de PNV, Izquierda Unida, Eusko Alkartasuna y Aralar», aunque sí del Partido Popular, según reveló este individuo a la Guardia Civil tras ser detenido. Entre las personas que debían ser vigiladas para su posterior asesinato estaba la presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundua, hermana de un policía municipal al que dio muerte la banda criminal.

Un militar de Pasajes
En su declaración a la Guardia Civil, de la que han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, Lerín reveló que, al entrar a España, en mayo del año pasado, en pleno alto el fuego, «Txeroki» le entregó una serie de informaciones sobre objetivos que debía vigilar, entre los que se encontraban Maite Pagazaurtundua; el filósofo y presidente de «¡Basta Ya!», Fernando Savater; y un militar en Pasajes. Asimismo, los miembros «legales» (no fichados) del «comando» le aportaban datos sobre otros objetivos.

«La organización (por ETA) me había marcado directrices generales y otras más particulares -afirmó-. Entre las generales se encuentran miembros del PP, militares, miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, funcionarios de prisiones que no fueran miembros de ELA, mandos policiales de la Policía Autónoma Vasca, así como patrullas uniformadas del mismo cuerpo, oficinas de Correos, oficinas de INEM, oficinas de varios sedes bancarias... en general sedes oficiales. Del mismo modo, la organización me había marcado que en general no se atentase sobre miembros del PSOE y que, en ningún caso, se atentase sobre miembros de PNV, Izquierda Unida, Eusko Alkartasuna y Aralar».

Por otro lado, el auto de prisión dictado por el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno respecto a José Ángel Lerín pone de manifiesto que ETA reorganizó sus grupos criminales y comenzó a «marcar» objetivos durante el proclamado «alto el fuego permanente». Y entre otros , el «comando» disponía de información sobre Fernando Savater, además de un policía nacional de San Sebastián, «un individuo conocido como Chofo» -se refiere a «Txofo», testigo protegido en el «caso Lasa-Zabala»-, dos ertzainas de Tolosa y un miembro de las Fuerzas Armadas en Loyola.

El magistrado decretó ayer prisión provisional incondicional para seis de los siete detenidos. Sólo Endika Zinkunegi quedó en libertad provisional, con la obligación de comparecer ante las autoridades cada quince días.

Como presuntos responsables del «comando» aparecen Lerín y Arkatiz Agote Cillero, a quien se considera implicado en la colocación de diez artefactos explosivos los días 29 y 30 de julio de 2005 en distintas carreteras nacionales y en cuyo domicilio se encontró información sobre posibles objetivos de la banda.

Objetivos durante la «tregua»
En cuanto a Lerín, el magistrado señala que, junto con Leire López Zurutuza, formó parte del talde «Zapa», recibiendo las órdenes directamente del considerado principal responsable de ETA en Francia, Garikoitz Aspiazu, «Txeroki». En 2004 comenzó su actividad terrorista , con acciones contra intereses económicos, en Guipúzcoa ,y turísticos, en la costa mediterránea.

En mayo de 2006, apenas dos meses después del decretado «alto el fuego» por la banda ETA, se integra en el «comando Urederra», junto con el «liberado» Alejandro Zobarán. Una de sus misiones era servir de enlace entre el «liberado» conocido como «Ehún» y «Txeroki».
La actividad de ese «comando», asegura el juez al respecto, «se circunscribía a la provincia de Guipúzcoa y se limitaba a realizar diversas informaciones», entre ellas las relativas a Fernando Savater, un policía nacional de San Sebastián, dos ertzainas de Tolosa y a «Txofo», además de entidades bancarias, oficinas de correos, etc.

También se le acusa por tener en su poder una pistola de las robadas en Francia en noviembre pasado y por los 30 kilos de material para hacer explosivos encontrados en el domicilio de Itziar Aguirre, otra de las detenidas para la que el juez decretó prisión por colaboración con ETA y tenencia de explosivos, por haber alojado a liberados en su domicilio y haber realizado labores de «lanzadera».

En el domicilio del hermano de José Angel Lerín, el huido Ignacio Lerín, se encontraron 150 kilos de material para confeccionar explosivos, así como elementos que podrían servir de metralla, el «zutabe» (boletín interno de ETA) 111 y publicaciones de la banda terrorista como «Ikusi eta Ikasi».

Información sobre políticos
En cuanto a Arkaitz Agote, el juez señala que realizó «labores de información» sobre miembros de la Guardia Civil, Policía Nacional, Ertzaintza y políticos del PP y PSOE, «de la zona de San Sebastián», desde finales de 1999 a mayo de 2003.
En septiembre de 2006, en plena «tregua», se integra en el «complejo Donosti», junto con Lerín, Juan Carlos Herrador y «Xarla», formando parte como miembro «legal» del mismo. Dentro del «comando» tenía como misión «la recopilación de informaciones sobre objetivos, información que guardaba en soporte informático en su domicilio», lo que fue incautado en el registro efectuado.

Sobre Juan Carlos Herrador, el juez señala que alojó y transportó a miembros «liberados» de ETA y realizó funciones de «lanzadera», labores de «correo» y diversas informaciones sobre objetivos de la banda «para entregárselas posteriormente a miembros liberados». En su domicilio se encontraron diversos materiales explosivos, detonadores, sistemas de iniciación y documentación relativa a vigilancias realizadas sobre posibles objetivos de la banda terrorista.

Antonio Aguirre: “No me importa que me abran otro expediente: ojalá UPN y CDN ganen en Navarra.”
Antonio Aguirre declaró en el programa A Fondo de Radio Intereconomía que la estrategia política del socialismo vasco que se está llevando a cabo es “triste, lamentable y denunciable interna y públicamente”.
Minuto Digital 3 Abril 2007

El vicepresidente del Foro de Ermua considera preocupante, de cara a las próximas elecciones municipales y forales, la pérdida de votos por el elevado número de personas que han tenido que abandonar el País Vasco: “Va a ser difícil, pero eso no significa que vamos a dejar de luchar”.

Antonio Aguirre declaró en el programa A Fondo de Radio Intereconomía que la estrategia política del socialismo vasco que se está llevando a cabo es “triste, lamentable y denunciable interna y públicamente”. El dirigente del Foro de Ermua afirmó que el socialismo vasco está dirigido “por personas que quieren el poder a cualquier precio” y por ello “ceden y renuncian a los principios de una sociedad democrática”.

Aguirre expresó su deseo de que UPN y CDN ganen las próximas elecciones en Navarra, a pesar del riesgo de que el PSE, del que es militante, le abra un expediente. Otro más, ya que Antonio Aguirre está expedientado por la querella que el Foro de Ermua formuló contra los socialistas Patxi López y Rodolfo Ares, por reunirse con Batasuna.

Además, Aguirre aseguró que seguirá luchando y haciendo lo posible por consolidar una alternativa democrática en el País Vasco fuera del nacionalismo. También hizo referencia el socialista a una frase de Javier Arzallus. “Dijo que unos agitan el árbol, o sea ETA mata, y otros recogen las nueces, o sea el PNV consigue el poder social, político, económico, hegemónico en el País Vasco. Lo dijo y nadie lo criticó dentro del Nacionalismo. Y ahora lo siguen haciendo sólo que el PNV se ha subido al árbol y ellos mismos están agitando el árbol para coger las nueces de este proceso mal llamado de Paz”.

Antonio Aguirre defendió también la importancia del Poder Judicial. “Es imprescindible no trocear el Poder Judicial en España. Es el último baluarte que nos queda para mantener el estado derecho”.

«Zutabe», la voz de ETA
D. MARTÍNEZ ABC 3 Abril 2007

MADRID. La operación realizada por la Guardia Civil contra la revista «Zutabe» es de gran trascendencia porque, de momento, ETA se ha quedado sin su principal órgano de expresión. Durante años, la banda ha utilizado esta publicación para dar a conocer sus exigencias en periodos de negociación-tregua, lanzar amenazas y exponer sus «reflexiones políticas», que abarcan desde el País Vasco hasta el «movimiento tamil» de Sri Lanka. De periodicidad más o menos mensual, sus escritos, a los que intenta dar la forma de ensayos, se distinguen por ser farragosos y por una anorexia «intelectual», que se alimenta sólo de una rancia literatura del marxismo-leninismo, características que también están presentes en los discursos de «ideólogos» de la izquierda abertzale como Arnaldo Otegi, Pernando Barrena y compañía.

Como órgano de expresión, el «Zutabe» ha recogido a lo largo de los últimos años las «estrategias» de ETA, unas veces escritas en castellano y otras en euskera. Los criminales utilizan las dos lenguas, aunque cuando quieren ser entendidos directamente, sin intermediación de traductores, se expresan en castellano para prevenir que se den dobles interpretaciones a sus palabras.

De la importancia que para la banda tiene tiene esta publicación da cuenta el hecho de que su elaboración siempre ha estado en manos del «aparato político». Un lugarteniente de «Mikel Antza» fue durante años responsable de los «zutabes». Era Vicente Goicoechea Barandiarán, detenido en 2001 en Toulouse. En su poder se hallaron los útiles y la documentación con los que elaboraba la publicación. Siempre se creyó que la «redacción» del «Zutabe» estaba en Francia y, por ello, los agentes de la Guardia Civil que irrumpieron en la casa del barrio de Errotaburu se quedaron sorprendidos al descubrir, dentro de la operación contra el «comando Donosti», que en San Sebastián estaba la sede central del «órgano de expresión» de la banda.

Número especial
La revista, que no tiene un número fijo de páginas, sirve, junto a los comunicados, para dar a conocer «el pensamiento» de los criminales. Así, por ejemplo, el primer aviso de que la tregua de marzo de 2006 estaba en peligro fue lanzado en un «Zutabe», en el mes de octubre de ese año. Los criminales hacían saber al Gobierno de Zapatero que no iban a renunciar a ninguna de sus reivindicaciones y le exigían establecer una interlocución entre iguales. En ese «Zutabe», la banda, tras anunciar «un nuevo esfuerzo en el carril de la negociación con el Gobierno de España» y asumir el robo de 350 pistolas en Francia, advertía que si Zapatero «no cumple sus compromisos y no hay pasos visibles el proceso se romperá». El pasado 30 de diciembre la explosión de un coche bomba en el aeropuerto de Barajas acabó con la vida de dos inmigrantes ecuatorianos.

A raíz de la declaración de esa tregua, ETA hizo un número especial de su boletín interno. Redactado en abril de 2006, recogía la intención de llevar el «proceso político iniciado hasta el final» y , tras hacer un repaso histórico de diferentes procesos de negociación, remarcaba que «el camino suele ser largo e irregular, con altibajos y momentos de ruptura».
También la tregua que negoció con Josep Luis Carod-Rovira para Cataluña fue explicada en un «Zutabe». Los criminales reconocieron en la publicación que se habían reunido con el dirigente de ERC y aclararon que tal «suspensión de actividades» tenía dos objetivos: «profundizar en la crisis del Gobierno español (el presidente era José María Aznar) y ayudar a la liberación del pueblo catalán».

El «Zutabe» también ha sido utilizado para dar a conocer otras «maniobras políticas». En el número 108, correspondiente a julio de 2005, la banda reconocía como propio al Partido Comunista de la Tierras Vascas al escribir que la «izquierda abertzale ha tenido la opción de participar en las elecciones por medio del voto legal de EHAK». ETA titulaba: «El éxito de EHAK. La fortaleza de la izquierda abertzale» y agregaba: «Hemos recuperado el sitio que nos corresponde». Pese a esto, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero insiste aún hoy en que no hay pruebas para ilegalizar al partido de las «Nekanes»

Además, el «Zutabe» ha sido presentado como prueba. El número 106 (noviembre de 2004) fue aportado ante el Tribunal Supremo en el procedimiento de impugnación de «Aukera Guztiak», plataforma con la que la ilegalizada Batasuna pretendía presentarse en las elecciones autonómicas vascas del 17 de abril. En ese número, la banda marcó las «pautas a seguir en los próximos meses» y advirtió que el diseño de la nueva estrategia «habrá de hacerse analizando, ordenando y aprendiendo de las otras experiencias del ciclo de ilegalización...tomando en cuenta y adaptándose a las especificidades de estas elecciones». Al ser impugnada, el testigo de «Aukera Guztiak» fue entregado al Partido Comunista de las Tierras del Vascas (EHAK).

También en el «acto político» del velódromo Anoeta estuvo el número 106 del «Zutabe». Cuando Arnaldo Otegi terminó de hacer «la propuesta», varios encapuchados repartieron ejemplares entre los asistentes a la convocatoria.

Los objetivos
Como la revista está presente en todos los «frentes», no puede faltar el de las amenazas. De hecho, su páginas son utilizadas para «señalar» a empresarios, especialmente vascos, que se niegan a pagar.

En varias ocasiones han sido publicadas listas de industriales junto a otra de asesinados. Incluso en el número 108, los etarras llegaron a difundir listas negras de empresas y reclamaron su boicot por parte de los ciudadanos, al tiempo que advertían de que estaban en su punto de mira.

Periodistas, políticos, jueces e intelectuales, entre otros, han formado parte de los listadados de la revista etarra. El universo de amenazados ha alcanzado hasta futbolistas. Fue en un «Zutabe» donde ETA reveló que había mandado una carta de extorsión al jugador Bixente Lizarazu. En la misiva decía que el lateral izquierdo de Atlhetic de Bilbao se había enriquecido «jugando con la camiseta de un Estado opresor», por lo que le exigía que «dé dinero a favor de Euskal Herria, bien financiando a la organización, a centros escolares o a medios de comunicación».

Bombas y nacionalismos
Juan Pedro Quiñonero ABC  3 Abril 2007

REVISTA DE PRENSA
Se teme que los virus nacionalistas también estén amenazando la cúspide del poder político y económico, acosando a muy altas personalidades.

Las amenazas del nacionalismo violento son bien conocidas. En Alemania, Junge Welt afirma que «ETA deja abiertas todas las posibilidades» para «intervenir» cuando lo considere oportuno, poniendo sobre la mesa sus «argumentos» tradicionales. En Inglaterra, la BBC subraya que José Luis Rodríguez Zapatero continúa «estudiando» la posible legalización de Batasuna. En Austria, Der Standard se inclina por temer que ETA termine decidiendo una acción que recuerde el precio del café etarra.

En Burdeos, Sud Ouest publica un análisis bastante fino de A. M. Bordes, que desbroza una coyuntura de la que pudiera concluirse, quizá, que es ETA quien impone sus criterios a varias bandas. Zapatero, afirma Bordes, «se encuentra cogido en una situación cada día más confusa y complicada», que contrasta con el nuevo «margen de maniobra» del que se ha beneficiado ETA tras la «tregua». La analista de Sud Ouest se limita a constatar que la nueva realidad permite a ETA «jugar» en dos planos complementarios: «proceso político y remilitarización», un «juego» que ofrece a la banda terrorista la posibilidad de barajar varias amenazas complementarias: Otegui «amenaza con bloquear el proceso» mientras que ETA prosigue la «remilitarización» comenzada durante la «tregua».

En Londres, Financial Times publica un análisis de Leslie Crawford sobre la dimisión de Manuel Conthe, subrayando el posible alcance canceroso de otra forma de nacionalismo perverso: «La dimisión de Conthe deja a Pedro Solbes mucho más aislado en un gobierno que ha hecho suyo el nacionalismo económico y la doctrina de los campeones nacionales». Leslie Crawford insinúa que Pedro Solbes pudiera ser la víctima política, al más alto nivel, de tal ataque de cáncer «patriótico»: «Personalidades próximas a Solbes afirman que es improbable que el ministro de Economía fuese confirmado en su cargo si los socialistas ganan las próximas elecciones».

EL FILÓSOFO DICE QUE "TODOS LOS CIUDADANOS" ESTÁN AMENAZADOS
El etarra Lerín Sánchez realizó seguimientos a Fernando Savater
El juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, acusó este lunes al presunto jefe del desarticulado grupo Donosti de ETA, José Angel Lerín Sánchez, de realizar seguimientos del filósofo y miembro de Basta Ya, Fernando Savater, a un policía del barrio de Amara de San Sebastián, dos ertzainas, y otros objetivos. Según consta en los autos de prisión dictados por el magistrado para seis de los siete detenidos el pasado miercoles por la Guardia Civil, el juez acusa a Lerín Sánchez de pertenencia a ETA, falsificación de documentos, tenencia ilícita de armas y de explosivos y delito de estragos.
EFE Libertad Digital 3 Abril 2007

De acuerdo con la resolución judicial, Lerín Sanchez, presunto miembro liberado (a sueldo de la banda), está acusado de formar parte junto con Leire López Zurutuza del talde "Zapa" que comenzó a actuar en 2004 siguiendo instrucciones del jefe de ETA Garikoitz Aspiazu, "Txeroki", contra intereses turísticos en Guipúzcoa y la Costa Mediterránea. Posteriormente, se integró en el grupo "Urederra" en mayo de 2006, cuando estaba vigente la tregua de ETA, y uno de los jefes de ETA, Garikoitz Aspiazu, "Txeroki", le asignó el alias de "Jacinto".

Entre las actividades que realizó, hizo el seguimiento a Savater, de quien ya tenía algunas informaciones, de un policía nacional en el barrio de Amara de San Sebastián y del testigo protegido del caso "Lasa y Zabala" Pedro Luis Migueliz, alias "Txofo", señala el auto, y de dos ertzaintzas en Tolosa, además de recabar información de bancos y oficinas de correos.

En el piso donde residía en Andoain (Guipúzcoa), propiedad de Itziar Aguirre, a la que en esta causa se ha imputado un delito de tenencia de explosivos y colaboración por alojar a miembros liberados, se hallaron unos 30 kilos de material explosivo, detonadores y matriculas sin marcar, mientras que en otro piso utilizado por él en San Sebastián, la Guardia Civil encontró una pistola y un "pendrive" con diversa información.

Al acusado Arkaitz Agote, el juez le atribuye un delito de pertenencia a banda armada, tenencia de explosivos y estragos y, entre otras actuaciones, el auto indica que recabó información sobre miembros de la Guardia Civil, Policía Nacional, Ertzaintza y políticos del PP y del PSOE de la zona de San Sebastián. También le atribuye la preparación de un atentado con diez artefactos explosivos en diferentes carreteras de España entre los días 29 y 30 de julio de 2005, una acción que no llegó a realizarse.

A los acusados Lorea Irigoyen y Juan Carlos Herrador, que son pareja, Moreno les imputa un delito de pertenencia a banda armada y tenencia de explosivos, mientras que al último de los acusados, Iñigo Orue, le ha acusado de colaboración con banda armada.

Los siete presuntos terroristas, que estuvieron detenidos en las dependencias de la Dirección General de la Guardia Civil de Madrid tras su arresto el pasado 28 de marzo, fueron trasladados esta mañana a la Audiencia Nacional, donde permanecieron en los calabozos hasta el momento en que comenzaron a declarar, sobre las 10.45 horas.

Los detenidos, que comparecieron en situación de incomunicados, es decir asistidos por un abogado de oficio y no por un letrado de su elección, prestaron declaración durante tres horas, en un interrogatorio en el que el fiscal Vicente González Mota pidió el ingreso en prisión para seis de ellos.

Aunque en un principio fueron detenidas ocho personas –seis hombres y dos mujeres–, una de ellas, Julen Larrañaga, quedó en libertad sin cargos al día siguiente, después de ser interrogada.

En el marco de esta operación antiterrorista, que sigue abierta, la Guardia Civil también detuvo el domingo en Guipúzcoa y Navarra a Sergio García Lazkano, Unai Lamariano y Joseba González Pavón, todos presuntos miembros legales de la banda armada –no fichados por las Fuerzas de Seguridad del Estado–, con lo que son ya diez los detenidos desde el comienzo de esta actuación, la mayor contra ETA desde que José Luis Rodríguez Zapatero asumió la presidencia del Gobierno.

El nuevo grupo "Donosti", que ha sido desarticulado antes de que comenzara actuar, es heredero de uno de los más activos de la banda terrorista, que se ha reconstruido tantas veces como ha sido desactivado, y el Ministerio del Interior le atribuye 24 atentados cometidos entre 2004 y 2006.
Todos estamos amenazados

El filósofo y miembro de Basta Ya, Fernando Savater, afirmó a Europa Press que mientras la banda terrorista ETA "esté en activo", "todos los ciudadanos" pueden ser su objetivo. "Ya sabemos que ETA se dedica a esas cosas y no hay que darle más vueltas, ya que mientras ETA esté en activo todos podemos ser objetivo", subrayó.

Asimismo, aseguró no haber recibido ninguna llamada por parte del Gobierno o del Ministerio de Interior, aunque reconoció haber tenido "muchas de periodistas". "Lo hemos sabido todos a la vez", indicó.

Por tanto, abogó por "dedicarse a lo serio", que es que ETA "está activa y que no lo deja", e insistió en que "mientras así sea, todos estamos en peligro". Según subrayó, "por eso hay que acabar con ella cuanto antes".

PEDIRÁN QUE EL DEFENSOR DEL PUEBLO LO HAGA EN SU NOMBRE
Ciudadanos recurrirá el Estatuto andaluz porque quieren ser coherentes y decir lo mismo "en Cataluña que en Andalucía"
El presidente de Ciudadanos de Cataluña, Albert Rivera, ha confirmado que su partido está preparando un escrito en el que instará al Defensor del Pueblo a presentar un recurso de inconstitucionalidad contra el Estatuto andaluz, porque quieren ser "coherentes" y decir lo mismo "en Cataluña que en Andalucía". La formación catalana remitirá su escrito a Enrique Múgica para que presente el recurso ante el Tribunal Constitucional puesto que el partido no tiene legitimidad procesal para hacerlo. Sobre la petición de ERC de plantear un referéndum de autodeterminación, Rivera lo considera un "anacronismo" y ha dicho que este asunto está creando una sentimiento de "hartazgo" entre los catalanes.
Europa Press Libertad Digital 3 Abril 2007

El presidente de Ciudadanos de Cataluña, Albert Rivera, es claro:"Igual que instamos en Cataluña al Defensor en algunos asuntos, queremos ser coherentes y decir lo mismo en Cataluña que en Andalucía, no como otros partidos". Señaló que lo que quieren por el bien de los catalanes, "también lo queremos para los andaluces".

En declaraciones a Radio Nacional, Rivera dijo que piensan "en todos los españoles" y añadió que si algunos de los asuntos que pueden ser considerados inconstitucionales en el Estatuto catalán "están calcados y escritos con la misma terminología y las mismas palabras" en el Estatuto de Andalucía "se merece el mismo trato y no diferente, como está haciendo el PP".

Crisis catalana
El presidente de Ciudadanos se pronunció también sobre la última crisis en el Gobierno catalán y reclamó más contundencia por parte del presidente de la Generalidad, pues cree que "debería haber tomado medidas". "Hemos visto que el president ha callado y a veces quien calla otorga", subrayó.

"Esquerra Republicana ha salido otra vez del armario en términos políticos y vuelve a plantear la independencia abiertamente en una cámara"; independencia que Rivera considera un "anacronismo" en la modernidad pues le resulta "chocante" crear fronteras y estados dentro de España "estando en una Europa que acaba de celebrar el cincuenta aniversario".

Además, dijo que este asunto está creando una sentimiento de "hartazgo" entre los catalanes y contribuye a alejar la política del ciudadano porque "este debate no está en la calle" y la gente "tiene otros problemas para llegar a fin de mes".

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