AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 21 Abril   2007

«The question»
POR LAURA CAMPMANY ABC 21 Abril 2007

Entre las cuestiones que Mariano Rajoy tuvo que contestar el jueves por la noche en el programa de Televisión Española, las hubo casi amables, las hubo impertinentes y las hubo furiosas. Es sorprendente que tantos españoles estén convencidos de que nuestro verdadero problema radica en que la oposición discrepe de las políticas del Gobierno y se atreva, en lo que algunos consideran el colmo de la insidia y la arrogancia, a sacar a la calle el descontento. Me pregunto si a ratos se preguntan qué será de nosotros cuando un hombre gobierne y no haya ni una voz que se le oponga.

Así como sobraron argumentos, faltaron, a mi juicio, compromisos. Ése, por ejemplo, que nos dejara dicho y rubricado que, en el caso improbable de ganar las elecciones generales, el PP tratará de devolver a sus justas medidas el peso parlamentario de los partidos nacionalistas. Es cierto que la ley electoral no puede ni debe modificarse sin un amplio consenso. Pero nada hay de malo en tratar de buscarlo, si ya es más que evidente que las reglas no sirven y es toda una nación lo que está en juego.

También eché de menos una defensa más decidida, más puesta a predicar con el ejemplo, de la lengua española frente a quienes se empeñan, desde instancias que pecan de estatales, en reducirla al ámbito privado. Dijo Rajoy que a él lo que le interesa es que los españoles aprendamos bien el inglés, y luego el castellano, y luego, si se tercia, algún habla vernácula. Con el orden no puedo estar de acuerdo: podemos hacer viajes a la lengua de Shakespeare, pero somos la lengua de Cervantes. Por más que en esta España hamletiana, «to be or not to be» sea ya «the question».


El Foro Ermua suple a la Fiscalía en un caso de enaltecimiento del terrorismo contra Otegi
COMUNICADO DE PRENSA DEL FORO ERMUA 21 Abril 2007

Bilbao. 20 de abril de 2007. El Foro Ermua ha presentado hoy un escrito de personación en la causa seguida en el Juzgado Central de Instrucción nº 3 de la Audiencia Nacional contra Arnaldo Otegi y otros líderes de Batasuna por apología del terrorismo durante una manifestación en 2003 que se convirtió en un acto de homenaje al terrorista Arkaitz Otazua, que acababa de morir en un enfrentamiento con la Ertzaintza. La causa había sido sobreseída provisionalmente a principios de este mes de abril por petición del fiscal Luis Barroso, al no considerar acreditados los hechos y al ser la Fiscalía entonces la única acusación personada. Esta fue la segunda vez en menos de un mes en que la Fiscalía cambió su criterio para favorecer a Otegi. La primera fue en el juicio oral a finales de marzo por el homenaje a la etarra Olaia Castresana, al retirar la Fiscalía los cargos contra Otegi.

Sin embargo, con posterioridad al archivo de la causa se ha hecho público un vídeo con imágenes de la manifestación que ha supuesto que el magistrado Grande Marlaska cite a las partes este próximo miércoles día 25 de abril para su visionado con objeto de determinar la posible reapertura de la causa.

Dado que la Fiscalía viene actuando más como defensa de los miembros de ETA-BATASUNA que en defensa de la legalidad, el Foro Ermua ha decidido personarse en dicha causa con objeto de suplir la pasividad del Ministerio Público.

El Foro Ermua, además de solicitar la reapertura de la causa, ha aportado numerosas informaciones periodísticas que acreditan la comisión del delito de enaltecimiento del terrorismo por parte de Arnaldo Otegi y de los otros dirigentes de Batasuna.

Pacto para la revancha histórica
Editorial ABC 21 Abril 2007

EL acuerdo entre el PSOE e Izquierda Unida para impulsar definitivamente la llamada ley de «memoria histórica» constituye un ejercicio de cinismo político y legislativo que retrata las verdaderas intenciones de ambos partidos. Con la intención formal de «reconocer y ampliar derechos a favor de quienes padecieron persecución o violencia, por razones políticas o ideológicas, durante la Guerra Civil o la Dictadura», socialistas y comunistas han elevado a rango de ley su estrategia de división ciudadana y revisionismo histórico. No lo han hecho hasta los extremos más radicales que se habían planteado al iniciarse el trámite parlamentario del proyecto de ley, pero el dato de que la letra de la norma se quede por detrás de sus intenciones ideológicas no resta gravedad a la responsabilidad política de Zapatero.

Este acuerdo del PSOE con la extrema izquierda resume la voluntad del Gobierno de plantear esta legislatura como un punto y final de la concordia democrática pactada en la Transición y retrotraer a los españoles, otra vez, a una dialéctica maniquea y cainita. Una democracia, por definición, no puede ser sectaria, pero este proyecto de ley pretende que la democracia de todos los españoles se convierta en un arma arrojadiza contra aquellos que legítimamente pueden sentirse agraviados por la segregación partidista que promueven socialistas y comunistas. ¿Dónde quedan los que por sus creencias religiosas fueron también perseguidos y asesinados por miles durante la Guerra Civil, y aun antes? ¿Por qué una mención específica a los condenados de tribunales franquistas y no a los que lo fueron por los «jurados populares» del bando republicano? Esta es, y no otra, la brecha que ha abierto la política de revisión instada por Zapatero. Los españoles ya estaban reconciliados mucho antes de que el presidente del Gobierno se sintiera llamado a rescatarlos moralmente. La Transición y el pacto constitucional fueron mucho mejores que estos tratos de revanchismo, pero, por desgracia, son particularmente vulnerables a la mala fe de quienes ya no se sienten vinculados al proyecto nacional iniciado en 1978.

Además, el proyecto de ley vende humo a las víctimas de la persecución posterior a la Guerra Civil porque, por más que se declare «ilegítimos» los tribunales franquistas y las condenas y sanciones que estos impusieron, no se les reconoce una acción judicial específica para la revocación de sus sentencias, y por eso deja a salvo su derecho al «ejercicio de las acciones a que hubiere lugar ante los tribunales de justicia», esto es, a utilizar el mismo recurso judicial -el extraordinario de revisión- que ya está previsto por la ley de Enjuiciamiento Criminal. En su lugar, el proyecto de ley crea una «declaración de reparación y reconocimiento personal», cuya expedición se encomienda al Ministerio de Justicia, es decir, al Gobierno, lo que extrema el carácter político de la finalidad de esta norma.

¿Se reconocerá esta declaración, por ejemplo, a los herederos de las víctimas de Paracuellos del Jarama? ¿Quedarán excluidos los que lucharon contra la dictadura franquista para instaurar la dictadura del proletariado, que nada tiene que ver con el «restablecimiento de un régimen democrático en España», como dice el artículo 3.3 del proyecto pactado por socialistas y comunistas? Estas preguntas habrían sido demenciales hace sólo unos meses, pero ahora sencillamente abren la puerta a que se las puedan formular muchas personas que se sienten zaheridas con el ataque a la convivencia promovido por la acción de este Gobierno.

Nada más justo que reparar los agravios infligidos a los españoles que perdieron la guerra y a quienes sufrieron muchos de los abusos inherentes a los regímenes totalitarios, como ya se venía haciendo por los sucesivos Gobiernos democráticos, mediante reconocimientos honoríficos, históricos y económicos. Pero para ello no era necesaria una ley como la pactada por PSOE e IU, que es ante todo una satisfacción visceral para quienes están incómodos con la concordia democrática de 1978 y quieren sustituirla con la ruptura. Además, es un hecho que la ley llega históricamente tarde, no sólo en España, sino también en Europa, donde cada día cobra más fuerza el movimiento de condena a los crímenes tanto del nazismo como del estalinismo. Es posible que socialistas y comunistas confíen excesivamente en el silencio de los que discrepan de esta «memoria histórica», pero temen verse asociados al franquismo si expresan su oposición. Es un cálculo que siempre fallará con ABC, comprometido con los valores de la Transición democrática y del pacto constitucional.

La memoria legislada
POR CARLOS HERRERA ABC 21 Abril 2007

MIRAMOS adelante. Por eso dedicamos esfuerzos ímprobos a fijar nuestras energías en la reapertura del pasado. La entrada estruendosa en este siglo XXI consiste en detener la mirada setenta años atrás y en engrasar toda la metralla oral posible para crear un ambiente propicio al reajuste de los hechos. La historia como debió ser, no como fue. No la podemos cambiar, pero sí podemos reescribir y reinterpretar sus dramas para obtener beneficio electoral. La llamada Ley de Memoria Histórica queda oficialmente desbloqueada después de que PSOE e IU hayan llegado a un acuerdo en vista de la proximidad de las elecciones: se declara ilegal o ilegítimo todo juicio realizado durante el franquismo y se disponen mecanismos de compensación a aquellas personas que padecieran dichos arbitrios, se articulan mecanismos de ayuda para aquellos que quieran desbrozar cunetas y se abre el debate sobre el futuro del Valle de Los Caídos. Todo eso a grandes rasgos. Las pequeñas pinceladas quedan para la improvisación política que pueda surgir de aportaciones ocurrentes sobre el terreno.

Se trata, como pueden imaginar, no sólo de reparar aquellas cuitas trágicas que no hayan quedado suficientemente resueltas con las medidas diversas que se han tomado desde la Transición; la intención poco oculta tras las palabras de los inductores de la ley consiste en arrojarnos cadáveres a la cabeza unos a otros con la pretensión de separar cuáles son los buenos y cuáles los malos, cuáles murieron por la injusticia y cuáles por la defensa de la libertad. Es decir: no se trata sólo del natural deseo de recuperar restos humanos, sino, fundamentalmente, de recuperar rencores. Y, a ser posible, contemplar el pasado con ojos de la actualidad y así poder justificar su visión incompleta, falsa. El hecho inapelable de que las víctimas siempre son víctimas, independientemente de quien fuera su verdugo, no está contemplado en el espíritu de este acuerdo político de jugadores tramposos.

La ley, que nació como un deseo de contentar a los energúmenos de ERC -que finalmente ni siquiera se han sumado al acuerdo-, hará al menos felices a los que, como el magistrado Martín Pallín, piensan que los muertos por el bando republicano o por los desmanes anarquistas de los años treinta ya tuvieron suficientes homenajes durante el franquismo. No reparan siquiera en la posibilidad de que estas familias se sientan legitimadas tan sólo por el homenaje de la democracia, no de un dictador. La tesis del juez viene a decir que esos son los muertos malos: el régimen democrático no puede homenajear jamás su memoria y quien ya lo hizo, un dictador, satisfizo suficientemente sus necesidades. Tremendo.

Santiago Carrillo, el nonagenario comunista que tan buen servicio brindó a su país en los años setenta cuando templó y modernizó las estructuras de su partido y adaptó sus aspiraciones a las que meramente favorecieran la convivencia y la democracia, parece estar ahora mucho más orgulloso de su trágico papel en la guerra civil que de su sensata aportación a la Transición española. ¿De verdad le interesa a Carrillo que se reabran las fosas de Paracuellos y se le asignen formalmente los muertos que provocó? ¿Tan respaldado se siente por esta ley fragmentada y fragmentadora?

La memoria, desgraciadamente, no se legisla. Si acaso sólo se legisla en las dictaduras más feroces, donde se decide la oficialidad de lo que pasó. Nunca en regímenes de convivencia racional. Cuando se desencadena una legislación adecuada a una forma de actuar, pensar y guerrear como la que representaba el escaso amor por la libertad y la democracia del Frente Popular se está intentando volver a poner el reloj en la hora del ayer. En la hora de un ayer que resultó trágico para una España que aprendió a mirar al futuro en tiempos que ya empezamos, lamentablemente, a añorar.

Y el que no esté de acuerdo con los preceptos elementales de esta ley ya sabe que, tácita o explícitamente, será acusado de franquista. Cosa que quizá sea uno de los objetivos de la misma, mire usted por donde. Que poco se imaginaba ese dictador que iba a seguir siendo protagonista de la política española tantos años después. Qué país.

Un poco de sentido común sobre terrorismo
EDITORIAL Libertad Digital 21 Abril 2007

El que fuera asesor del Ministerio del Interior en asuntos de terrorismo, Fernando Reinares, ha dado muestras de un sentido común que se ha echado en falta desde que Zapatero decidiera que el proceso de rendición ante la ETA le procuraría la reelección y tomara las riendas de la política, es un decir, antiterrorista. El catedrático ha expuesto todo lo que Libertad Digital viene defendiendo durante estos últimos años, pero con la notable diferencia de haber sido asesor del ministro socialista Alonso, lo que hace resaltar que ciertas claves no son de izquierdas ni de derechas sino, simplemente, del más elemental sentido común.

En lo que se refiere al terrorismo islamista, ha recordado que nuestra historia de reconquista a los musulmanes nos convierte en blanco perenne, aunque pretendamos mirar hacia otro lado y huir de la confrontación. Además, nuestra presencia en tierra del Islam, aunque sea en misiones que el Gobierno considera de paz como Afganistán y el Líbano, produce el mismo efecto que pudiera tener estar en Irak, de donde Zapatero retiró las tropas nada más alcanzar la presidencia, como si Al Qaeda estuviera formado por progres que diferenciaran entre guerras justas y guerras "imperialistas" a la hora de atacar al infiel.

Hay que tener en cuenta, además, que la banda terrorista se ha recuperado en parte del mazazo que supuso para su organización la invasión de Afganistán y la destrucción de sus refugios en la zona. Tras mantenerse durante un tiempo casi exclusivamente como marca a la que podían adscribirse criminales islamistas de todo el mundo, está logrando construir campamentos en la frontera con Pakistán y atraerse para sí a otros grupos organizados. Entre otros éxitos cuenta en su haber con la incorporación de varios grupos terroristas locales en el Magreb, grupos que cuentan con una nutrida presencia en Europa. Las amenazas de Al Qaeda tienen hoy mucho más valor que cuando Bin Laden las balbuceaba desde una ignota cueva poco después del 11-S. No es de extrañar, por tanto, que Reinares tema porque ahora estemos "más señalados que antes del 11-M" por parte de los islamistas.

Por otro lado, en el otro frente del terror que se dirime en España el enemigo también ha recobrado su salud. ETA "está hoy más armada y más organizada que en otoño de 2004", como se encargó de demostrar el atentado de Barajas. La inexistente verificación de la inexistente voluntad de la banda por dejar las armas no pudo, claro, constatar esta realidad tan evidente; cuando se relaja la persecución contra los terroristas, lo normal es que éstos se aprovechen para rearmarse.

Evidente resulta también que ha crecido "la proyección internacional de la banda terrorista" y que el entorno de ETA-Batasuna "tiene también más fortaleza". El empeño de Zapatero en ayudar a la banda a "internacionalizar el conflicto", como ellos lo califican, llevando al parlamento europeo su proceso de rendición, la foto de Ares y López que legitimaba a Batasuna y el incumplimiento de facto de la ley de partidos en lo que se refiere al PCTV y, en breve, a la ANV no pueden sino ayudar en los objetivos totalitarios del terrorismo nacionalista vasco. El proceso de rendición no sólo ha sido un fracaso, sino que ha supuesto un error que ha fortalecido a ETA, tal y como los críticos denunciamos desde el principio, aguantando que se nos calificara, encima, de "no querer la paz".

Entendemos, eso sí, la razón por la que Rubalcaba prescindió de Reinares nada más llegar al ministerio. Un viejo zorro tan experto en propaganda no podía permitirse una voz dentro del Gobierno que contradijera tan a las claras toda la doctrina oficial de Zapatero sobre el terrorismo. En el socialismo siempre se ha valorado mucho más la adhesión sectaria que la eficacia y la sensatez.

Aliados de Zapatero
Democracia y totalitarismo
GEES Libertad Digital 21 Abril 2007

Si algo ha demostrado la historia del siglo XX, es que el término democracia es, más allá de un concepto teórico, una formula legitimadora. Mientras en Estados Unidos e Inglaterra la democracia suponía dejar al policía en la puerta de casa si no llevaba una orden de registro, o denunciarle por brutalidad, en Albania o la URSS la democracia suponía el registro nocturno, el gulag y el pelotón de fusilamiento. Es decir, el diálogo sobre la democracia carece de sentido si no se define en qué régimen e instituciones está uno pensando. La enseñanza es sencilla; casi todos los regímenes y proyectos se legitiman en la apelación a la democracia.

En España, a nosotros no nos cabe duda del carácter democrático de ERC, pero tampoco acerca del proyecto político que públicamente proponen y llevarían a cabo si gobernaran como quisieran hacerlo. Del comunismo del partido de Llamazares recordaremos que es culpable del mayor número de crímenes de la historia. No nos cabe duda de qué quisieran hacer los herederos de Carrillo con todos los situados a su derecha, socialistas incluidos. De los nacionalismos más moderados y antipluralistas de PNV y CIU, bastará con echar un vistazo al estado en que han sumido a nuestras dos comunidades tras veinte años de monopolismo, o leer qué futuro proponen el Estatuto y el Plan Ibarreche para vascos y catalanes. Eso sí, todos muy democráticos.

Y por supuesto, no nos cabe duda de que ETA asesina en nombre de la democracia, y mucho menos de que lo que Otegi, Ternera y Cheroki entienden por ella, lo que nos recuerda a Miguel Ángel Blanco o Ortega Lara. Del proyecto de democracia islámica que proponen los ideólogos yihadistas y sus terminales hispanas, tampoco nos cabe duda, trayéndonos a la mente Kabul, Bamiyán y las degollinas bagdadíes. Todos estos hablan también de democracia, pero con las manos embadurnadas de sangre.

Comunistas, nacionalistas, nacionalsocialistas o islamistas hablan de democracia, lo que nos parece muy bien; y lo que es mejor, no esconden en qué democracia están pensando, lo que a nosotros nos parece una pesadilla a medio camino entre Auschwitz y el Gran Hermano. A ellos les encanta, y ni siquiera nos ocultan lo que resulta evidente; sus proyectos democráticos son incompatibles con la democracia española actual. Democracia constitucional-pluralista, que reconoce la legitimidad de una pluralidad de grupos y partidos bajo el imperio supremo de la ley. Democracia que impera en Estados Unidos, Gran Bretaña, o Alemania y a la que quiso sumarse en 1978 España.

Pero recordemos que no es éste el tipo de régimen que proponen los socios que Zapatero ha elegido para la reforma constitucional; el PSOE debiera reconocer qué tipo de régimen quieren construir Puigcercos o Tardá, Llamazares o Imaz, por no hablar ya de Otegi y Josu Ternera. Grupos "democráticos" que tienen algo en común; su enemistad ideológica total hacia el constitucional-pluralismo vigente en Madrid, Londres o Paris. Pues bien, estos son los compañeros de viaje de Zapatero, aquellos con los que consensuar la reforma del régimen político español. ¿Hacia donde? No lo sabemos, pero sí sabemos que es un sitio en el que un español, un inglés o un belga jamás querrían vivir. Eso sí, tan democrático como China, Corea del Norte o Marruecos.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

La víctima útil
POR EDURNE URIARTE ABC 21 Abril 2007

Hay un personaje que se parecería mucho al tonto útil si no fuera por el odio, la sangre y los crímenes que conforman su patética utilidad. Me refiero a la víctima útil, la triste figura en la que se ha convertido Patxi López y su partido, el PSE. Esta semana creía burlarse de los jueces y de la ley de partidos afirmando en el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco que se reunió «con la izquierda abertzale, no con Batasuna». Trágica paradoja de la historia del terrorismo, la víctima utilizaba la misma estratagema que los terroristas para trampear a la ley aprobada para acabar con sus perseguidores. La víctima respondía amablemente a la abogada de los terroristas y despreciaba y negaba la respuesta a la acusación particular, Foro de Ermua y Dignidad y Justicia, a las otras víctimas. Para no politizar... dijo la víctima.

Algo parecido a lo que se disponen a hacer esas otras víctimas útiles del partido socialista con las estratagemas etarras para colar a las agrupaciones de electores y a ANV en las elecciones. Trampear a la ley para que sus opresores encuentren acomodo en las instituciones democráticas y las utilicen para complementar la labor que no culminaron con sus crímenes.
Las víctimas útiles, junto al miedo, explican una buena parte de la perduración del terrorismo. Perseguidos que asumen el discurso de la opresión y lo asientan socialmente, que le dan un lugar en la sociedad como antes se lo dieron en su mesa. Aquellos que, como Patxi López, han aceptado que son ellos, las víctimas, los que no aceptan el conflicto y las soluciones al conflicto, quienes crispan e impiden la paz. Que sobran quienes denuncian a Batasuna, no la propia Batasuna.

El PSE rechazaba ayer nuevamente en el parlamento vasco las iniciativas del PP contra ETA acusando a los populares de ser los «únicos que necesitan a ETA». El PSE ya no entiende esta obsesión de los perseguidos por acorralar a los terroristas. No puedo dejar de imaginarlos acusando a los ministros de Interior de la UE que han aprobado una ley contra la negación del Holocausto de «necesitar a los nazis». Ésa es la lógica de la víctima útil.

Entre el miedo y la desvergüenza
Vicente A.C.M. Periodista Digital 21 Abril 2007

Los diálogos a través de los medios de comunicación aprovechando mítines o presentaciones, es la forma habitual de lanzarse los dardos venenosos entre los líderes políticos de este País. Mientras unos por enésima vez ofrecen apoyo sobre el tema de la lucha anti terrorista, los otros, embarcados por su ofuscado líder, se afanan en conseguir que se cumplan los compromisos adquiridos. Así que andan entre el miedo y la desvergüenza. Miedo a las posibles represalias de los terroristas si se ven engañados y desvergüenza en los métodos que se ven obligados a usar para ceder al chantaje.

A pesar de las advertencias policiales, este Gobierno sigue adelante con su plan de legalización de los representantes de ETA, se llamen como se llamen. Ahora con las nuevas siglas ANV, o PCTV o ASB, ¿qué mas da mientras se pueda acceder a su petición?. El tiempo se agota y saben que por mucho esfuerzo policial, caso de que existiese alguna voluntad de excitar su celo profesional, no habrá tiempo material para poner pruebas concluyentes delante de los jueces, por lo que no habrá motivos para la ilegalización. Objetivo cumplido. Se ha hecho lo que se ha podido.

Tanto descaro y mezquindad política no nos debe extrañar, pues desde que comenzó este desgraciado y equivocado "proceso" de Zapatero, son todo oídos sordos, ceguera voluntaria a cuantas advertencias se han realizado desde todos los foros e Instituciones. ¿Cómo nos va a asombrar esta pasividad, cuando estamos siendo testigos de acciones tan bochornosas como la liberación de un asesino sin justificación alguna?. Nada ya nos puede sorprender, ni siquiera el monocorde discurso de estos representantes de un Gobierno incapaz de reconocer su error y seguir esa máxima de "mantenella y no enmendalla".

Pues deberían tener miedo a las consecuencias que sus acciones llevan al Estado de Derecho y al futuro de ese País. Deberían sentir vergüenza de sus propias palabras, de sus injustificados y furiosos ataques a una oposición que solo aspira a mantener un mínimo de decencia y dignidad de una Nación. Deberían tener miedo al juicio de la Historia y la vergüenza de que sus nombres en el futuro figuren en el Cuadro del Deshonor y de las infamias.

Si ETA consigue acceder a las elecciones, todos habremos perdido nuestra dignidad.

Memoria histórica
No merecemos vivir
José María Marco Libertad Digital 21 Abril 2007

El pacto al que han llegado IU y los socialistas para la Ley de la memoria histórica es revelador en varios aspectos.

Primero, por lo que aclara, por si quedara alguna duda, sobre la debilidad del gobierno de Rodríguez Zapatero. Está obligado a movilizar, o mejor dicho resucitar, la franja radical-lunática de su electorado en vista del desastre al que ha conducido la rendición no aceptada –colmo de sarcasmo– por los etarras. Si ganan las próximas elecciones nos gobernarán unos zombis. Rojos, eso sí.

Segundo, por lo que se viene diciendo una y otra vez, con razón, acerca de la demolición de los pactos en los que se fundó la Transición y por tanto la democracia liberal española. Un solo matiz: quizás se insiste poco en que no se trata aquí de la consecuencia indeseada de una decisión política, sino, más probablemente, del resultado de un programa deliberado de cambio de régimen. A Rodríguez Zapatero no le vale la legitimidad del pacto que llevó a la Constitución del 78. Quiere apuntalar otra para su sueño de una nueva... ¿España? Esa legitimidad se remonta a la ideología progresista, revanchista y antidemocrática que inspiró la Segunda República. Más resucitados.

Pero aún queda otro aspecto. El pacto de los comunistas con los socialistas de Rodríguez Zapatero borra de la "memoria histórica" las víctimas de los defensores de la llamada "legalidad republicana". Al querer enterrar otra vez y volver a olvidar a los asesinados en Paracuellos, en la Cárcel Modelo, en los "paseos" y las checas de Madrid, en la represión de Barcelona, en las guerras intestinas entre comunistas, nacionalistas, anarquistas y trotskistas, en el genocidio contra los religiosos, lo que hace el Gobierno y sus aliados es, irremediablemente, dar legitimidad a la violencia política. Unos cometían un crimen, se nos dice, y los otros (los nuestros, es decir, los de Rodríguez Zapatero), un error, una equivocación. Como mucho. Probablemente estuvieran cometiendo una heroicidad.

La misma mentalidad inspira el proceso de rendición ante los etarras, que no es vivido por los socialistas como tal, sino como la renovación de una alianza natural entre progresistas de distinto pelaje. La excarcelación de De Juana, la complicidad de la Fiscalía, el desprecio hacia las víctimas, la negativa a interrumpir el "proceso" nos llevan a lo mismo. Siempre que sea contra el "enemigo político", la violencia, la violencia política, es aceptable, tal vez incluso recomendable. Los demás, los que no piensan como nosotros, no tienen ningún derecho. Ni siquiera a ser recordados. Los condenados por el social nacionalismo en el País Vasco saben que en una afirmación como esta no hay la menor hipérbole.

Esos son los presupuestos morales sobre los que se funda el nuevo régimen de Rodríguez Zapatero.

De qué depende la democracia española
Pío Moa Libertad Digital 21 Abril 2007

"Los ataques que sufrimos hoy tienen el máximo peligro: están corroyendo la unidad nacional y amenazan muy seriamente nuestra paz y nuestra libertad. Las circunstancia ofrecen muchas semejanzas con las de 1923, aquel año de la Triple Alianza. No por casualidad los secesionistas vascos, catalanes y gallegos se reunieron en Barcelona en 1998 –fecha simbólica, centenario del “Desastre” que permitió a los nacionalismos regionales pasar de círculos aislados y poco apreciados a movimientos considerables– y emitieron la Declaración de Barcelona, donde reivindicaban aquella alianza como “inspiradora” de su ofensiva actual. Por supuesto, hay diferencias entre 1923 y ahora: la sociedad española es más sólida y fuerte. Pero también hay semejanzas llenas de sentido: unos separatismos convencidos de haber llegado su gran oportunidad, un doble terrorismo, una incidencia musulmana acompañada de presión marroquí y un gobierno sin firmeza, cargado de prejuicios ideológicos.

De este modo el éxito de los atentados del 11-M ha sido también un gran éxito para el TNV (Terrorismo Nacionalista Vasco) y para los separatismos. Pues también con respecto a estos ha cambiado drásticamente la política de Madrid. De ahí la escalada ofensiva de los Ibarreche, Ternera, Carod y Maragall.

Por mi parte tengo fe en que esta vez no ocurrirá como aquel año, y que la democracia española superará la prueba y saldrá más fortalecida. Pero eso solo ocurrirá si los ciudadanos se hacen conscientes de la amenaza y reaccionan con la energía precisa. No es hora de preguntarse “qué va a pasar” sino “qué puedo hacer”. Y ante todo debemos percibir con claridad el alcance del reto, desmontar la demagogia supuestamente progresista y no admitir ya el menor retroceso en la unidad de España y las libertades democráticas. Han sido demasiadas las claudicaciones, y si permitimos que el proceso avance, la convivencia construida en al último cuarto de siglo se agrietará y caerá pronto por tierra. Muchos esperan que España se deje llevar mansa y obtusamente a la ruina como un buey al matadero. Eso no debe ocurrir, y no ocurrirá si todos ponemos nuestras fuerzas a contribución”.

(“Contra la balcanización de España”, 2005)

Irene Villa
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 21 Abril 2007

[Irene Villa a los doce años, después del atentado de la ETA] Recuerdo como si fuera hoy las estremecedoras imágenes del atentado que sufrió Irene Villa González el 17 de octubre de 1991, cuando era una niña de doce años. Su madre, María Jesús González, había cometido el imperdonable delito de ser funcionaria de la Dirección General de la Policía y, según los terroristas étnico-lingüísticos de la ETA, tenía que pagar por ello. Su hermana presintió algo raro y esa mañana no quiso ir al instituto. Quería acompañar a Irene y a su madre en el coche. Ante la negativa de ésta, hubo de renunciar a un deseo que le hubiera acarreado una muerte segura, dado que la parte trasera del coche, donde ella solía ir, quedó totalmente destrozada.

En este atentado Irene perdió las dos piernas y tres dedos de una mano. Su madre, María Jesús, perdió una pierna y un brazo. Desde un mes antes del atentado, Irene sufría de terribles pesadillas, lo que demuestra que nuestro inconsciente o como ustedes le quieran llamar, sabe mucho más acerca de la realidad e incluso de nuestro futuro que nuestra inteligencia consciente.

Irene Villa ha convertido su sufrimiento en una herramienta para ayudar a los demás, por eso ha estudiado Psicología y ha escrito dos libros: "Saber que se puede", Editorial Martínez Roca y "SOS. Víctimas del Terrorismo", Editorial Pirámide.

El terrorismo ha destruido vidas y esperanzas, pero ha engendrado personas de una increíble calidad humana, de una formidable fuerza interior, de un optimismo y unas ganas de vivir "a prueba de bomba" (nunca mejor dicho). Personas capaces de perdonar sin renunciar a la justicia, de recuperar la esperanza y de luchar contra viento y marea por una sociedad mejor.

Los terroristas viven atados a su odio, mientras se autoengañan viendo enemigos y opresores fuera de sí mismos. Por ello su lucha no tiene salida, pues su problema no está fuera, sino dentro de ellos mismos. Igual que la solución.

La miseria humana de los terroristas y de quienes les apoyan produce maravillosos frutos de dignidad humana en sus víctimas. Es el milagro de la vida y un motivo para no capitular ante la cobardía y la ignominia.

Para quienes la paz interior es un valor irrenunciable, no existe un tiempo para el odio. La paz interior y el odio son incompatibles, no pueden convivir ambos en el corazón de una misma persona. Tenemos que optar clara y decididamente por una cosa o por otra, pero no por las dos a la vez. Mejor por la paz, claro.

© Xoán Xulio Alfaya, 2007

El nacionalismo pertenece al orden tribal
Enrique de Diego elsemanaldigital 21 Abril 2007

El terrorismo de ETA es nacionalista, se alimenta de las vetas de odio, abundantes en el nacionalismo, que pertenece al orden tribal. A la nostalgia de una sociedad jerarquizada.

21 de abril de 2007. Nacionalismo es tribalismo sublimado. En esta aparente debilidad, en esta ucronía, estriba su fortaleza, pues ofrece respuestas sencillas, claras y la seguridad de pertenecer a un colectivo, dentro del cual –se supone- existe una fuerte solidaridad interna.

Parte de errores intelectuales de fondo, que nos retrotraen al medieval debate sobre los universales. La consideración, mantenida por buena parte de la escolástica, de que existen caballos porque hay esencia de caballo, un caballo puro.

Guillermo de Ockham, la otra gran línea filosófica de los siglos medios, negó la existencia de los universales. En realidad, existen los caballos. El esencialismo que, en ciertos momentos puede aparecer como realismo, hundía sus raíces en Platón, para quien la realidad era el pálido reflejo de ideas puras. El mito de la caverna. Desde ese momento originario, lo que hay es decadencia. Aristóteles modificó el criterio de su maestro, situando la esencia, la idea pura, como la síntesis final. En realidad, entre los caballos hay una serie de regularidades, de semejanzas, mas nunca existió un caballo perfecto, puro. Para entendernos, un caballo angélico.

La sociedad abierta se basa en la consideración de que cada hombre es un universo, una especie en sí. El nacionalismo es esencialista. Considera que en todos los miembros de un grupo, de una colectividad, de una nación, se da coincidencia y participación en una esencia. Los términos hecho diferencial son eufemismos para consumo general. Se trata de una identidad, algo que confiere la pertenencia al grupo, inserto en una especie de código genético o metahistórico que, en buena medida, adquiere las trazas de vocación predeterminada, ante la que sólo cabe la postura de adhesión o de traición.

Podemos distinguir con facilidad la pertenencia a los masai o a los sioux por ciertos rasgos étnicos comunes, fruto del rechazo a cualquier mestizaje, por la utilización de un mismo atuendo y el respeto a un código interno, según el cual los miembros de la tribu son gobernados por su mandos naturales. El orden tribal conduce a la consideración de que el género humano se reduce a sus límites. Conviene que retengamos este criterio porque se da en todo nacionalismo y es el fundamento de su negación de los valores universales. ¿Cómo puede sostenerse en sociedades industrialmente avanzadas, y socialmente complejas, esa idea de identidad tribal? El nacionalismo ofrece a sus adeptos doble respuesta, platónica y aristotélica. Por un lado, hay un decaimiento histórico, ancestral; una decadencia, una putrefacción de la esencia. Por otro, la historia del pueblo-tribu es un éxodo hacia la perfección de la nación. Ser vasco o catalán o alemán, en el nacionalismo, no es simple hecho, sino categoría moral.

No se entiende la mentalidad nacionalista si no se tiene en cuenta que tal esquema se blinda a la contrastación de la realidad, pues de hecho la verdad en sí se circunscribe a los límites de la colectividad. Tanto nacionalistas vascos como catalanes recurren al esoterismo de referirse, con frecuencia, a que para entender el problema "hay que ser de aquí", cuando, normalmente, los problemas se comprenden mejor, si hay un cierto distanciamiento contemplativo. Ese ser de aquí implica connotación étnica y telúrica.

Puede haber siglos y milenios de decadencia, de traición completa por parte del pueblo, mas no ello no empece la existencia de un destino manifiesto. Esto hace que los debates históricos resulten estériles respecto a tal mentalidad. En propiedad, la concepción nacionalista de estado nacional no se da hasta finales del siglo XIX, por lo que sus profetas han abundado en admoniciones hacia el pasado o en exultaciones ante la nueva iluminación.

Por la senda de las «nekanes»
POR J. PAGOLA. MADRID. ABC 21 Abril 2007

Acción Nacionalista Vasca (ANV) aún desconoce si se va a presentar a los próximos comicios municipales y al Parlamento navarro, y eso que ya acreditó a sus representantes legales en las juntas electorales del País Vasco y Navarra, ya que está a la espera de lo que le ordene Batasuna, en función de que pueda colar o no sus agrupaciones electorales.

La historia se repite. También el Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) aguardó hasta el final para presentarse a las elecciones autonómicas vascas de 2005, una vez que la plataforma tapadera de Batasuna, Aukera Guztiak, fue ilegalizada. Si ahora la Justicia «tumba» Abertzale Sozialista Batasuna, así como las agrupaciones electorales de la coalición proetarra, ANV tendría luz verde para concurrir a estos comicios.

Ambos, PCTV y ANV, son, en cualquier caso, partidos fantasmas. Salvo algún local, carecen de sedes oficiales, están encabezados por un puñado de dirigentes, algunos «invisibles», no tienen militancia, lo que les impide conovocar actos públicos. Cuando levantan sospechas sobre connivencias con ETA-Batasuna, los representantes de ambas formaciones no dan la cara -las «nekanes» sólo lo hicieron cuando se vieron obligadas ya a aparecer en público una vez iniciada la campaña electoral de 2005-. Así pues, antes como ahora, son los propios cabecillas Otegi y Barrena los que han de salir en su defensa asegurando que ambas formaciones no su «apuesta electoral».

El engaño
Cuando en las últimas autonómicas vascas Nekane Erauskin tuvo que desempeñar el «papel» de candidata en el teatro montado por la coalición ilegalizada, declaró que «el PCTV y Batasuna son partidos diferentes y los parlamentarios serán del PCTV». Los hechos han demostrado que fue eso, teatro, engaño, fraude, porque poco después seis miembros de Batasuna se colaron en la Cámara de Vitoria por la puerta de atrás, como «asesores» del nuevo partido fantasma. En realidad los seis batasunos constituyen el auténtico grupo parlamentario en la sombra del PCTV, mientras que los nueve figurantes que ocupan escaño son diputados virtuales.

Ahora, los de ANV han dicho lo mismo, que no tienen intención de sustituir a Batasuna. Eso sí, sin dar la cara, a través de un comunicado.

Tras los comicios de 2005, el Partido Comunista de las Tierras Vascas quedó secuestrado en el Parlamento de Vitoria. Si, al final, ahora le toca a ANV suplantar en las urnas a la coalición ilegal, su actividad quedará limitada a las instituciones. La calle es para Batasuna, según la consigna de ETA.

Así las cosas, ANV y PCTV parecen destinados a llevar vidas paralelas. Ambas formaciones eludieron los efectos de la ilegalización, al abandonar a tiempo Batasuna. ANV se fue de la coalición porque, después de haber participado en la fundación de Herri Batasuna, se quedó sin un solo representante en la mesa nacional. Así pagaban los Otegi y compañía 30 años de lealtad sumisa. Por su parte, el PCTV se dio de baja porque su ponencia, en la que primaba el marxismo-leninismo, quedó derrotada en el «debate» interno.Pero ninguno, ni ANV ni PCTV, esgrimió el rechazo a ETA como motivo de su deserción.

En septiembre de 2002, un mes después de la ilegalización de Batasuna, el PCTV se inscribió en el registro de partidos políticos. A ANV no le hizo falta porque ya lo había hecho en 1978 y como tal sobrevivió en HB, sumisa, como ahora.
Los dirigentes de ANV aseguran que no tienen intención de sustituir a Batasuna. Lo mismo dijeron hace dos años las «nekanes» del PCTV. Y ahí están, poniendo en la Cámara de Vitoria lo que les dicta la banda

El PP insiste en que Barcelona sólo se acuerda del bilingüismo para cobrar impuestos
À. G. ABC 21 Abril 2007

BARCELONA. El candidato del Partido Popular a la alcaldía de Barcelona, Alberto Fernández, no está dispuesto a que nadie le arrebate un argumento ante la campaña electoral de las municipales. Aunque el fenómeno de Ciutadans tiene por el momento en esta campaña una pegada mediática muy relativa, Fernández levantó ayer de nuevo la bandera del bilingüismo, presentando una campaña específica que realizará con motivo de la diada de Sant Jordi y el inicio de la Feria de Abril de Cataluña.

El candidato del PP, que, como el resto del grupo municipal popular que dirige, alterna de manera natural el castellano y el catalán en sus intervenciones en el Consistorio de la Ciudad Condal, bien sea en el pleno, bien sea en el resto de su actividad pública, insistió ayer en que los ayuntamientos catalanes tienen que ser bilingües.

La campaña «Hablamos el mismo idioma, parlem el mateix idioma» -de la cual se repartirán unos 40.000 folletos- quiere denunciar que los partidos nacionalistas quieren «silenciar lo obvio»: que Cataluña tiene dos lenguas, catalán y castellano, «pero los ayuntamientos y la Generalitat sólo son bilingües para cobrar multas e impuestos», subraya el dirigente popular.
Elegir con libertad

Para Fernández «los ayuntamientos han de ser bilingües, para que los ciudadanos puedan elegir con libertad en qué idioma se quieren relacionar con las administraciones», ya sea en catalán o en castellano.

En el caso del Ayuntamiento de Barcelona, por ejemplo, el «problema» lingüístico reaparece puntualmente con motivo del pregón de la fiesta mayor de la ciudad. Por ejemplo, la elección de la escritora Elvira Lindo como pregonera en las últimas fiestas de la Mercé desató una fuerte polémica, al leer su texto en castellano en lugar de en catalán. El asunto llegó hasta el punto de que se produjo un boicot promovido por el grupo de ERC.

UN JUZGADO DE BILBAO LE ACUSA DE PROVOCAR AL AGRESOR
El PP califica de "mundo al revés" que se impute "desórdenes públicos" a Aguirre tras ser pateado por un cargo público del PNV
El presidente del PP vizcaíno, Antonio Basagoiti, aseveró este sábado que la imputación de Antonio Aguirre por una falta de desórdenes públicos es "una de las mayores aberraciones que se han oído en los últimos tiempos", porque fue este miembro del Foro Ermua el que fue agredido el pasado 26 de marzo al recibir una patada en los testículos y su inclusión como imputado supone que "los verdugos se hacen víctimas". "Parece que ahora el que tiene que pedir perdón es el que ha recibido la patada". El Foro Ermua, por su parte, ha anunciado que se querellará contra la Ertzaintza por elaborar "un falso atestado" y contra la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate.
Agencias Libertad Digital 21 Abril 2007

Según Europa Press, Antonio Basagoiti, presidente del PP de Vizcaya, indicó que "se está viviendo el mundo al revés" después de que un juez del Juzgado de Instrucción número 3 de Bilbao haya imputado por desórdenes públicos al citado, Antonio Aguirre, además de a Iñaki Ezkerra, ambos del Foro Ermua, así como a Daniel Portero, presidente de Dignidad y Justicia.

Los hechos ocurrieron el pasado 26 de marzo ante el Palacio de Justicia de Bilbao, en el contexto de las declaraciones del lehendakari por sus reuniones con miembros de Batasuna, cuando uno de los asistentes a la concentración de apoyo a Juan José Ibarretxe propinó una patada en los testículos a Aguirre. El juez ha admitido a trámite la denuncia por esta agresión pero también ha realizado las mencionadas imputaciones por desórdenes públicos, conforme a lo indicado en el informe remitido por la Ertzaintza a la autoridad judicial.

"El mundo al revés"
Para Basagoiti, "esto es el mundo al revés: a una persona le dan una patada en los testículos y acaba como imputado". En este sentido, consideró que la decisión del juez "es el resumen de lo que ha pasado en la política vasca y en la sociedad vasca en los últimos años: las víctimas son verdugos y los verdugos, víctimas".

"Parece que ahora el que tiene que pedir perdón es el que ha recibido la patada y así es imposible que consigamos la paz. Está claro quién agrede y quién es agredido en este país, nunca conseguiremos que lleguemos a un punto de sentido común", añadió.

Además, consideró que estas imputaciones suponen "una de las mayores aberraciones que se han oído en los últimos tiempos" y pueden llevar a pensar que los agredidos teman que "puede haber un juez que diga que la razón la tiene el agresor". "Si nos tomamos las cosas en broma e imputamos a los agredidos, creo que este país va a ser una locura permanente", reiteró.

El "absurdo" informe de una policía "política"
En referencia al informe policial de la Ertzaintza, consideró "absurdo" que se pueda acusar de "contramanifestación" a seis o siete personas. "Me parece más que el escrito de la Ertzaintza pueda estar relacionado con que la persona que pegó la patada en los huevos era una persona que trabajó para la Ertzaintza y era una persona miembro del PNV", denunció.

En este sentido, advirtió de que si esta relación se confirmara, daría credibilidad a "esas acusaciones que dicen que tenemos una policía política, al menos unos dirigentes políticos en la policía, que son capaces de pinchar el teléfono a un periodista o de imputar un delito a uno que sufre una agresión".

"Se demostraría que los miembros de la Consejería de Interior no están al servicio de los vascos, sino al servicio del partido y eso sólo pasa en algunas dictaduras", concluyó.

El Foro de Ermua solicitará las grabaciones de la agresión
Por su parte el miembro del Foro de Ermua, Antonio Aguirre, según Efe, ha anunciado este sábado que solicitará al Juzgado la aportación de las cintas de televisión de las cámaras del Palacio de Justicia de Bilbao y de los medios de comunicación donde "quedaron perfectamente grabadas las agresiones que sufrimos".

Una vez que se archive la denuncia, Antonio Aguirre anunció que presentarán una querella contra los funcionarios de la Ertzaintza que han elaborado "ese falso atestado, cuya única finalidad es dar cobertura a la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, que ya anteriormente de forma pública acusó falsamente al Foro de Ermua de convocar y provocar una contramanifestación", agregó.

También tienen previsto presentar otra querella contra Azkarate por "las calumnias públicas que realizó contra los miembros del Foro, que fuimos insultados, coaccionados y agredidos".

La declaración del Foro Ermua señala a Juan José Ibarretxe como máximo responsable de lo que está sucediendo porque "no admite ser juzgado como un ciudadano más y por acusar al Foro Ermua de ser generador de odio y crispación en Euskadi".

"Primero nos mandó a sus militantes a agredirnos y ahora a la policía a proteger a esos agresores. Euskadi se parece cada vez más a la Alemania nazi de Hitler y a su temible policía, las SS dirigidas por Hitler", concluye la declaración.

Antonio Aguirre mostró su confianza en que "los sindicatos de la Ertzainza se rebelen ante esta situación en la que los mandos políticos están poniendo a los propios agentes".

El PSE respeta la decisión del juzgado de Bilbao
Por su parte, el secretario general del PSE, Patxi López, aseveró este sábado que, "como todas las resoluciones judiciales", respeta la decisión de un Juzgado de Instrucción de Bilbao de imputar a miembros del Foro Ermua y Dignidad y Justicia por una presunta falta de desórdenes públicos por los incidentes registrados en marzo en el TSJPV, en los que fue agredido Antonio Aguirre.

"Todos los autos y todas las resoluciones de la Justicia me merecen lo mismo, respeto. El PSE-EE siempre acata las decisiones de la Justicia, me merecen respeto incluso cuando me llaman a mi a testificar", declaró en el transcurso de un acto político celebrado por el PSE-EE en Bilbao.

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