AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 26 Abril   2007

PP y nacionalismo catalán
Despierten, señores
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 26 Abril 2007

Llevamos en Cataluña varias bromas seguidas, pues bromas serán (aunque a mí no me lo parezcan) por su escasa resonancia en los medios nacionales. De memoria podría citar, en menos de un mes: un rendido canto a Terra Lliure en TV3; el homenaje a un condenado por terrorismo (con muertos), con calle incluida a su nombre; las pintadas amenazantes en el domicilio de un diputado de Ciutadans; la llamada al boicot de Barajas del conseller Huguet; el ataque de una docena de uniformados contra un tenderete de Ciutadans, en plena Diagonal de Barcelona; más pintadas intimidatorias en las sedes del PPC, como es preceptivo en cada precampaña.

La falta de eco suele ir acompañada de una falta de respuesta política, lo que se entendería si el PP anduviera ocupado en la preparación de una moción de censura por el escándalo Rodríguez-Enel-Acciona-CNMV. Pero no. La actitud del PP ante el nacionalismo catalán hay que deducirla de sus gestos. Por ejemplo, la enésima mano tendida de Rajoy en TVE (para estas cosas tiene más manos que Shiva) a los responsables máximos de la pedagogía del odio durante un cuarto de siglo; el fichaje de la pancatalanista Maria de la Pau Janer en las Baleares, que es como si el PSOE hubiera presentado a Vizcaíno Casas en sus listas valencianas para darle el departamento de cultura. Hay que ser burros.

Por fortuna, en el PPC queda vida inteligente, y tanto Daniel Sirera como Alberto Fernández han dicho y escrito lo que Matas se merece. Al primero debemos también esta impagable pregunta, dirigida desde el Parlament al director general de la Corporació Catalana de Ràdio i Televisió: "¿Por qué razones el reportaje Terra Lliure, punt final no calificó en ningún momento de terroristas a los miembros de esta organización terrorista?"

En cuanto a la otra esperanza del PPC, Alberto Fernández, a juzgar por el caso que le hacen en Madrid, no parece que los medios cercanos a su partido hayan comprendido la importancia capital de que coseche un buen resultado en las municipales. Eso sí, dan por hecho que ha de pactar con el convergente Xavier Trias. No se enteran. El jefe de campaña de Trias es Antoni Vives, vicesecretario de militancia de Convergència, secretario del último Govern de CiU y ex militante del Moviment de Defensa de la Terra. Y escribe cositas así:

"Si quieren clases en castellano, le doy una idea al Departamento de Educación: que hagan en español la clase de gimnasia."

"Propongo poner en marcha un boicot a todos los ayuntamientos que programen música foránea [entiéndase en español]."

Qué majo, ¿verdad? Pues no veo yo a Fernández pactando con estos.

Maragall destapa la reforma constitucional encubierta
EDITORIAL Libertad Digital 26 Abril 2007

No hay que extrañarse de que socialistas y nacionalistas hayan corrido a desmarcarse de las explosivas declaraciones de Pasqual Maragall al diario italiano Europa, en las que el ex presidente de la Generalitat considera "un error" el haber impulsado la reforma del Estatut de Cataluña sin modificar antes la Constitución, y en las que confiesa, "vista con la perspectiva de hoy", que dicha reforma estatutaria ha supuesto "un esfuerzo que no ha valido la pena".

Vaya por delante que, para que nuestra Ley de leyes hubiera podido ser compatible con el farragoso engendro soberanista con el que socialistas y nacionalistas han pretendido y todavía pretenden reformarla de manera artera, hubieran sido necesarias muchas más modificaciones en nuestra Carta Magna que la que sugiere Maragall con un simple cambio en su artículo 2. Habría hecho falta una auténtica voladura de nuestra Constitución, empezando por el pilar histórico, jurídico y político que la sustenta, como es la Nación española.

Para Maragall, sin embargo, es "un error" que nuestra Constitución no reconozca a España como una "nación de naciones". Corregir ese supuesto fallo sería no reconocer la realidad de España, sustituyéndola por una delirante e ingobernable falsedad histórica, jurídica y política que supone, además, una contradicción en los términos y un atentado a la lógica más elemental. ¿Sería Maragall, por otra parte, capaz de decir los nombres de esas supuestas naciones que, junto a Cataluña, Galicia y el País Vasco, conforman, según él, la nación española?

Muchas cosas se podrían puntualizar a la afirmación de Maragall de que "la nación de naciones" es "una denominación que utilizaba el federalismo español", al margen de señalar que resulta una manera bastante pobre de maquillar un disparate que equipara la parte al todo. Sin embargo, lo importante ahora es subrayar que Maragall admita que eso no forma parte de nuestra Ley de Leyes y que reconozca que el Estatut soberanista fue un "intento de corregir manera indirecta" ese supuesto error de nuestra Carta Magna.

Aunque tampoco deje de ser relevante la forma despectiva con la que Maragall parece referirse a los "287 artículos, en los que se especifican las competencias de Catalunya, una por una y en cada campo" , más importante es que señale, respecto a la reforma de la Constitución, que "probablemente" hubiera sido "imposible", "pero también la del Estatuto ha sido imposible", ya que "está vigente, pero sólo de forma provisional", a causa del proceso pendiente en el TC.

Y aquí está la cuestión que Maragall, sin embargo, no se atreve a desarrollar. Y es que vista esa "imposibilidad" de cambiar las reglas constitucionales sin el consenso con el PP, lo que pretendieron y siguen pretendiendo socialistas y nacionalistas –en una operación tiempo atrás calculada, aunque en parte desbaratada por las recientes y justificadas recusaciones de algunos magistrados– es que el Tribunal aceptara el pulpo como animal de compañía. Y esas pretensiones de los impulsores del Estatut no son un simple "error que no ha merecido la pena", sino, por el contrario, un deliberado intento de fraude de ley que todavía puede prosperar si no lo impiden los magistrados del Tribunal Constitucional.

Proceso de rendición
Policía contra Guardia Civil
GEES Libertad Digital 26 Abril 2007

Las diferencias hechas públicas ayer por Baltasar Garzón entre los informes remitidos a la Audiencia Nacional por el Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil sobre el partido Acción Nacionalista Vasca, el nuevo caballo de Troya utilizado por Batasuna para los próximos comicios municipales, ha puesto en evidencia la existencia de fuertes divergencias entre ambos cuerpos policiales respecto al proceso de negociación con ETA y el futuro de la lucha antiterrorista.

La Guardia Civil no parece haberse dado por aludida por el proceso abierto por Zapatero. El servicio de información de este Cuerpo ha mantenido abiertas todas sus operaciones y ha colaborado decisivamente en la mayoría de las detenciones efectuadas en los últimos meses por la policía francesa, pese a ser consciente de que nada desagradaba más al Gobierno que esa permanente diligencia. La importante detención de la célula terrorista reconstruida en Guipúzcoa ha demostrado que la Guardia Civil no ha dado un minuto de tregua a la banda durante su supuesto alto el fuego. La Benemérita ha demostrado así ser un seguro de vida con el que cubrir, al menos parcialmente, los riesgos que acarreaba inevitablemente la temeraria política de negociación con los terroristas emprendida por el presidente del Gobierno.

En sentido contrario, el Gobierno ha convertido a la Comisaría General de Información del Cuerpo Nacional de Policía en el principal instrumento para dar cobertura a su proceso de negociación con los terroristas. Su anterior jefe, el comisario Telesforo Rubio, practicó una purga implacable en el seno de esta comisaría, sustituyendo a la mayoría de los veteranos expertos en ETA por personas de la confianza política del PSOE o, al menos, por funcionarios más dóciles a las directrices políticas de sus jefes. Así, no sólo se decretó, por orden del Gobierno, una tregua policial para facilitar el proceso de negociación, sino que se ha llegado al extremo de protagonizar chivatazos a miembros de la banda terroristas sobre operaciones policiales que conducían a la detención de alguno de sus miembros.

El último informe del CNP pone además de manifiesto la verdadera voluntad del Gobierno para que Batasuna pueda finalmente presentarse a las próximas elecciones municipales bajo el disfraz de ANV. Tras el visto bueno inicial de la vicepresidenta De la Vega a este partido en rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la petición expresa del PSE para que se les deje concurrir y la ambigüedad mostrada por Rubalcaba sobre las pruebas existentes que relacionan directamente a este partido con ETA, este informe de la Policía serviría para dar una apariencia de legalidad a esta decisión política.

Finalmente, el hecho de que una Dirección General única remita a la Audiencia Nacional dos informes no sólo distintos sino contradictorios sobre una cuestión tan crucial para la lucha contra el terrorismo es una buena muestra de que la coordinación reina por su ausencia en ese caos en el que se ha convertido el Ministerio del Interior. Lo que es seguro es que si Rubalcaba es el encargado de fusionar ambos documentos, seguro que el informe final se parecerá mucho más al de la Policía que al de la Guardia Civil.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

A cuestas con la memoria histórica
LÍNEA EDITORIAL minutodigital 26 Abril 2007

El PSOE ha resucitado, ante las exigencias de IU, la división de los españoles. Bajo la disculpa de la pretendida memoria histórica, ambas fuerzas políticas han alcanzado un principio de acuerdo para desbloquear la que pomposamente se ha dado en llamar “Ley de la Memoria Histórica”.

La izquierda y los nacionalistas siempre se defendieron de la acusación de genocidas sosteniendo que no fueron responsables, pues las masacres y los crímenes fueron obra de incontrolados. A partir de ahora, y debido a que la nueva ley no contempla la condena de estos supuestos incontrolados, la izquierda separatista asume con total alegría sus actos.
En el proyecto no se encuentra ni un solo principio de consenso o concordia, y sí varios preceptos que buscan sólo la división y el enfrentamiento de los españoles, pues se elimina la equidistancia entre ambos bandos contendientes en la Guerra Civil.

Ya de por sí, esta ley está viciada de origen, pues después de 70 años no tiene ningún sentido un debate político de lo que sucedió, que es lo que pretende la izquierda. Esta es una materia que debiera quedar reducida al ámbito académico. Sin embargo, la izquierda española, ayuna de futuro, cree que en el pasado podrá encontrar el salvavidas de sus opciones electorales. Con ello comete un grave error, pues los españoles, con mucho más sentido común que sus políticos, cada día son más conscientes del alejamiento de la izquierda de los problemas reales. El PSOE busca la revancha histórica sin darse cuenta que para bien o para mal la guerra la perdió y nada se puede hacer sobre el pasado.

Sin embargo, la ley sirve para mostrar a la ciudadanía como la izquierda se mueve sólo por rencores desfasados y odios cainitas; y como han recuperado una vena totalitaria que creíamos felizmente abandonada, y es que el hecho de aprobar una ley para anular las sentencias en su día aplicadas a aquellos que lucharon en el bando “rojo” (ZP dixit), supone la confusión del poder legislativo y del judicial, y, además, con efectos retroactivos. Dentro de nada, echarán a Juan Carlos (que por cierto lleva tiempo cobrando su sueldo sin trabajar, pues está por ver que se decida a ejercer el poder moderador que la Constitución le otorga) y su familia alegando que son inmigrantes sin papeles, pues la Segunda República privó a Alfonso XIII y a su descendencia de la nacionalidad española, y fue Franco quien derogó esta disposición. Si ahora es nulo todo lo que se hizo en época de Franco, será nula la devolución a Juan Carlos de su nacionalidad.

La Ley tiene además un aspecto aún más ruin: el económico, pues resulta que los supuestos represaliados sólo podrán obtener una compensación moral con la anulación de sus sentencias de condena, pero no verán un duro, pues son los partidos (lógicamente solo los nacionalistas y los de izquierda) los únicos que cobrarán por los agravios pretendidamente sufridos durante la era de Franco. El PSOE, IU, ERC y PNV hincharán a cambio sus arcas con el dinero de todos los españoles. Esto tiene un nombre: financiación ilegal de los partidos, y es que el dinero saldrá del Estado con destino a los partidos sin los controles fiscalizadores ordinarios. Evidentemente, esto de forrarse a costa de los muertos debiera ser investigado por el Fiscal anticorrupción.

Finalmente, no hay que olvidar un último aspecto de la ley, y es que se trata de un acto simple y llano de apología del terrorismo. Nos explicamos. En el bando republicano la represión fue proporcionalmente más numerosa y sangrienta. La izquierda y los nacionalistas siempre se defendieron de la acusación de genocidas sosteniendo que no fueron responsables, pues las masacres y los crímenes fueron obra de incontrolados. A partir de ahora, y debido a que la nueva ley no contempla la condena de estos supuestos incontrolados, la izquierda separatista asume con total alegría sus actos.

Así pues, a partir de ahora ya sabemos a quien tenemos enfrente: a los genocidas que creíamos enterrados con la caída del muro de Berlín.

Propaganda del PSOE y listas trampa
Editorial ABC 26 Abril 2007

ETA dijo en la entrevista al diario «Gara» que «no puede imaginarse unas elecciones sin la izquierda abertzale». El mensaje al Gobierno era muy claro: la exclusión de candidaturas proetarras sería respondida con atentados, que es lo mismo que ayer declaró, con otras palabras, el líder del sindicato abertzale LAB, Rafael Díez Usabiaga, para quien «no es posible construir vías pacíficas y democráticas si un sector de la sociedad vasca no tiene cauces para estar representado política e institucionalmente». Estas amenazas explican la conducta del Gobierno, que nuevamente acompasa sus decisiones políticas a las exigencias de la banda terrorista. A pesar de los datos objetivos que van aflorando sobre la vinculación directa de ANV con Batasuna, el Gobierno y el PSOE actúan como si no supieran nada al respecto, para confundir, eso sí, a la opinión pública con la idea de que han hecho lo que han podido contra las listas proetarras, pero sin hallar pruebas suficientes. Ayer mismo, ABC desvelaba que las candidaturas de ANV fueron elaboradas por un «comité electoral» de Batasuna en encuentros que ambas formaciones celebraron en las últimas semanas.

Ante la acumulación de evidencias en contra de ANV, el Gobierno y el PSOE han vuelto a poner en marcha la misma maquinaria de propaganda que funcionó para aparentar ante los ciudadanos la «limpieza» del alto el fuego de ETA y del proceso de negociación con los terroristas. El Ministerio del Interior no ve relación de ANV con Batasuna; el ministro de Justicia tampoco ha hallado indicios de ilegalidad; el Grupo parlamentario socialista dice que «la mera imaginación o presunción» no basta para ilegalizar una formación política, y el Partido Socialista de Euskadi ya ha pedido al Gobierno que franquee el paso a las candidaturas de ese partido nacionalista, abducido por Batasuna y ETA. Estos gestos ya son conocidos desde que el PSOE negaba contactos con Batasuna para preparar el alto el fuego, luego confirmados; desde que los socialistas vascos hicieron a Batasuna interlocutor político, pese a estar ilegalizada y no condenar la violencia, o desde los informes de verificación anunciados por el Ministerio del Interior, en los que se afirmaba que el alto el fuego de ETA «era completo y real» mientras el «comando Donosti» se estaba reconstituyendo.

Los mensajes complacientes del Gobierno con ANV son la respuesta a la amenaza de ETA, como también lo fueron la excarcelación de De Juana Chaos o la impunidad que Otegi consiguió gracias a la abdicación de funciones del fiscal general del Estado. La negociación con ETA ha fracasado en otros frentes, como la independencia judicial, la resistencia cívica de las víctimas y la firme oposición del Partido Popular, pero no en los que dependían sólo del Gobierno. Contra ETA no bastan resultados a medias. Bien está ilegalizar a ASB, partido señuelo como lo fue Aukera Guztiak en 2005. Pero ASB es una trampa para dejar pasar otras opciones tan ilegales como aquélla. El Ejecutivo no habrá cumplido con su obligación si no actúa contra todas las candidaturas de ANV.

Estrategia
KEPA AULESTIA El Correo 26 Abril 2007

El interminable enredo del sinfín de candidaturas con las que la izquierda abertzale pretende entre concurrir a las elecciones y desafiar a los tribunales ofrece una imagen confusa de lo que realmente quiere Batasuna. El descomunal esfuerzo de reunir más de ochenta mil firmas que previsiblemente sean anuladas, para utilizar después la vía de ANV con listas claramente contaminadas y otras que podrían pasar con apuros el filtro de la legalidad, compone un cuadro ciertamente descabellado. Es, probablemente, la constatación de que la izquierda abertzale no podía hacer otra cosa. ¿Responde todo ello a una estrategia? Sería excesivo calificarla como tal. Aunque estrategia es la denominación que en política se concede a una determinada actuación una vez se conocen los resultados de la misma. Sobre todo cuando acaban siendo positivos para su protagonista.

Lo único parecido a una estrategia en la trayectoria última de la izquierda abertzale es la intención, expresada en su día por Arnaldo Otegi, de dejar para después de las elecciones locales y forales la creación de la mesa de partidos y el inicio del «diálogo resolutivo». Dando por supuesto que para entonces Batasuna habría vuelto a las instituciones. Tan generosa disposición no revelaba, claro está, su razón de fondo: situar al gobierno de Rodríguez Zapatero entre la espada de las exigencias de ETA y la pared de los nueve meses que restarían para las elecciones generales. La estrategia se basaría en la consideración de dicho período como el momento de mayor debilidad del Ejecutivo.

Es cierto que la formulación del plan descrito fue muy anterior al atentado de Barajas. Pero cabe preguntarse si, de conseguir un mínimo de presencia institucional, el tandem ETA-Batasuna no estaría en condiciones de acariciar el propósito nuclear del mismo: apretar a Rodríguez Zapatero en la recta final de su carrera a la reelección como presidente. Dependerá del número de concejales y alcaldes que logre colar la izquierda abertzale. Pero sobre todo de que consiga sentarse en las Juntas Generales de Guipúzcoa y en el Parlamento de Navarra. Si Batasuna sortea de manera apreciable los requisitos de la ley y su interpretación por parte de impugnadores y magistrados, será muy difícil que nacionalistas y socialistas puedan contener su tentación de jugar más con que contra la izquierda abertzale. Se convertirá en el enésimo error de quienes insisten en colocar a la izquierda abertzale en el lado de la solución cuando ETA continúa siendo el problema.

k.aulestia@diario-elcorreo.com

La voluntad de Zapatero
POR EDURNE URIARTE ABC 26 Abril 2007

¿Tiene Zapatero la voluntad de impedir que el brazo político de ETA entre de nuevo en las instituciones? Ésa es la única pregunta relevante respecto a ANV y no todas maniobras de distracción a las que estamos asistiendo en los últimos días sobre las supuestas dificultades técnicas para probar la vinculación con ETA, la presión de los plazos legales, la doctrina del Supremo o la del Constitucional.

Los datos ya recabados por las fuerzas policiales no dejan ningún resquicio de duda sobre la utilización de ANV como instrumento de ETA. Y tampoco la ley de partidos sobre la exigencia legal de impugnar esas listas y de ilegalizar ese partido. El problema no es si se puede hacer sino cómo se va a hacer. Y si el Gobierno no sabe a estas alturas si puede hacerlo o cómo va a hacerlo es que no quiere hacerlo.

El eslogan de que «se cumplirá la ley» no quiere decir ni mucho menos que el Gobierno vaya a impedir a ETA volver a las instituciones. Se puede hacer todo lo contrario por la sencilla vía de aceptar sus trampas a la ley. Lo ha hecho con el PCTV, a pesar de la acumulación de pruebas. Y lo ha hecho con Batasuna desde el inicio de esta legislatura. En la práctica, el Gobierno no ha cumplido en ningún momento la ley de partidos que ahora asegura sí cumplirá respecto a las próximas elecciones.

Esperar que Zapatero aplique esa ley con ANV es razonar con una lógica que no tiene nada que ver con la que ha seguido el propio Gobierno, antes y después del 30D. La negociación con ETA se ha fundamentado precisamente en su incorporación a las instituciones a través de su brazo político. Con el instrumento de la mesa de partidos. El Gobierno lo acordó con ETA sin disolución de la banda, sin entrega de armas y sin renuncia a sus objetivos.

Y después del 30D, Zapatero en ningún momento ha comunicado que ese su proyecto político de acabar con el terrorismo a través de la integración de ETA en las instituciones haya caducado. Suponerle un cambio de voluntad es una ficción semejante a la de la negación del precio político. No tiene ninguna relación con los hechos. Con los hechos y la voluntad de Zapatero.

ANV
La legalización encubierta de Batasuna
Ignacio Villa Libertad Digital 26 Abril 2007

El espectáculo que está ofreciendo el Gobierno no tiene nada nuevo. Se ha repetido en innumerables ocasiones, con los mismos protagonistas y hasta por los mismos hechos. Primero se ocultan las acciones del Ejecutivo, luego se miente sobre ellas y, finalmente, se insulta a todo lo que se mueve para intentar esconder tras el griterío las graves responsabilidades en las que han incurrido Zapatero y los suyos. Lo hicieron tras el atentado de Barajas, tras la liberación del etarra De Juana Chaos, tras la retirada de las acusaciones contra Otegi y ahora lo repiten con la legalización encubierta de Batasuna.

A estas alturas ya nadie duda de que Batasuna estará en las elecciones municipales del 27 de mayo representada por alguna de sus franquicias. Sin ir más lejos, este miércoles Zapatero, De la Vega y Pérez Rubalcaba tuvieron una espléndida oportunidad de dejar clara cuál es la posición del Ejecutivo en la legalización de Acción Nacionalista Vasca, es decir, Batasuna. No ha habido más respuesta que los insultos al Partido Popular.

A esto hay que añadir la providencia del juez Garzón, en la que pide una serie de datos sobre esta marca etarra a entregar en cuarenta y ocho horas. A primera vista podría parecer que ha tomado cartas en el asunto, pero ha dado tan poco tiempo que no parece posible que puedan cumplir con éxito su orden, lo que le daría la excusa perfecta. Estamos asistiendo a algo parecido a lo que ya ocurriera con el Partido Comunista de las Tierras Vascas. Se hace mucho ruido para cumplir el expediente pero, al final, no impiden que se presenten a las elecciones.

Quizá hace unos meses nos podríamos haber tragado todo esto, pero a estas alturas ya resulta difícil. Después de ver a De Juana paseando por las calles de San Sebastián o a Arnaldo Otegi saliendo tranquilamente de la Audiencia Nacional con la bendición de la Fiscalía, los patéticos intentos de hacer ver que se está actuando ya no son creíbles. Esa es la realidad, guste o no guste.

Pero precisamente porque no le gusta a nadie, el Gobierno se lanza a insultar, gritar y atacar como una banda de posesos al Partido Popular. Es la única artimaña que les queda para intentar desviar la atención. Lo que ocurre es que la humillación es tan grande, la rendición tan llamativa que ni los gritos ni los pataleos del Ejecutivo pueden tapar la verdad de los hechos.

El Juego de las listas

Íñigo de Garés www.zpromesas.blogspot.com  26 Abril 2007

Al final, ya sabemos, el gobierno de Zapatero mirará para otro lado, se tapará las narices, contendrá las arcadas y dirá que bien, que bueno, que adelante. Y así ETA tendrá la oportunidad de entrar de nuevo en el Parlamento y en los Ayuntamiento navarros, a predicar con su fétido aliento de sangre. Y los asesinos habrán marcado un nuevo gol a la legalidad, la democracia, la justicia y la paz: una delantera magnífica a la que le falla por alto, por bajo, en el regate y en el despeje la nula defensa del gobierno socialista.

Pero aunque nos barruntamos el final de la historia, aunque sabemos desde el principo y por desagracia quiénes son los asesinos, la situación nos brinda la posibilidad de practicar un bonito juego: el de desenmascarar las tontas listas de los terroristas. Para que Zapatero y sus adláteres, los monaguillos que inciensan cuanto hace, por más torpe, pernicioso e incluso ilegal que sea, no pueda luego poner su sonrisa boba y decir que no lo sabía.

Las nuevas tecnologías y la sociedad de la información nos brindan magníficos instrumentos, útiles herramientas y socorridos métodos para no perder la memoria. Me consta que ya lo están haciendo los cuerpos policiales. Me gustaría pensar que lo hacen también los partidos constitucionales y navarristas. Hasta podría ser un magnífico pasatiempo para plataformas del estilo de Ciudadanos de Navarra, si algún día deciden hacer "algo más" que escucharse mutuamente conferencias, teorías, tertulias de colegio mayor y versos en flor.

Modo de juego: conéctese a Internet y eche mano de cualquiera de los muchos buscadores que facilitan la navegación por la red. Introduzca, por orden o aleatoriamente, los nombres que figuran en las listas que han presentado los forofos del terror y compruebe como, por aparente arte de birlibirloque, quedan pristinamente definidos sus ascendientes, su carrera, su innegable conexión con ETA/Batasuna. Su vínculo, al fin y al cabo, con formaciones ilegalizadas por la justicia española e inhabilitadas, por tanto, para concurrir a unas elecciones.

Así, Pernando Barrena, gran amigo de este blog, "es un tuercebotas. No creo que pueda existir un tipo más torpe en política que Pernando Barrena hasta el punto de que si yo fuese de Batasuna organizaría una plataforma interna para mandarlo a la mierda". Y antes de que se disparen los críticos, les diré que son palabras textuales de Iñaki Anasagasti, escritas en su blog en octubre del año pasado. Nada que desconozcamos del número uno de Nafarroako Abertzale Sozialistak (NAS).

Pero está muy bien recordar que su número dos, Gloria Recarte, cumplió -más bien no termino de cumplir- una condena de más de 60 años de cárcel por su implicación en dos asesinatos, y firma sus colaboraciones en Gara con el título de "ex-presa política". O que la número tres de NAS, Ainara Armendariz, miembro de la Mesa de Batasuna, fue señalada por Garzón, el pasado mes de octubre, por un presunto delito de integración en ETA. También a la Mesa Nacional de Batasuna pertenecía el cuarto de esta lista, Jon Garay, sobre cuyas visitas a Ajuria Enea investiga el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en la querella del Foro de Ermua contra Ibarretxe por sus reuniónes con el partido ilegal.

Y como no hay quinto bueno en esta lista, Elena Urabayen, por si no se acuerdan, fue la número uno de la lista de Euskal Herritarrok en las elecciones municipales de junio de 1999 por Estella.

Precioso ¿verdad? Bien, pues jueguen a lo mismo con la lista "legal", la que los cofrades del odio pretenden que "pase", la de la tan traida y llevada Accion Nacionalista Vasca (ANV), la que al Gobierno de ZP no le parece suficiente que figurara en los papeles del etarra "Antza" y tuviera un "protocolo de colaboración" con Batasuna, que es quien ha hecho las listas.

Y ahí tenemos a Santi Lorente, que con su segundo nombre, Carmelo, figuraba como número 21 en las listas de Euskal Herritarrok por Tudela en las municipales de 1999. ¡Lo que ha subido este chico! O Ainhoa Irigibel y Tomás Azpiroz que se presentaron al Parlamento Foral por AuB, ilegalizada por el Tribunal Supremo en 2003 por su vinculación con Batasuna. O Juana Galarza, hermana del etarra Lázaro Galarza Larrayoz. O Aránzazu Santesteban, que iba en la lista de Herritarren Zerrenda al Parlamento Europeo en 2004; José Luis Moreno, ex miembro de la Mesa Nacional de HB y ex concejal de Burlada; o la número uno al Ayuntamiento de Pamplona por ANV, Marina Pueyo, ex concejal en Pamplona por HB y parlamentaria de Euskal Herritarrok en la legislatura 1999-2003.

Consultar las listas publicadas por la Junta Electoral en el Boletin Oficial de Navarra del 25 de abril (http://www.cfnavarra.es/bon/074/bon07051.pdf), entre las páginas 4554 y 4629, atendiendo a las variadas versiones de NAS y EAE-ANV, así como a las agrupaciones electorales menores que seguro hay por los pueblos y que nadie mejor que los propios vecinos conocen, es asomarse a un surtido escaparate de los enemigos de Navarra, de la democracia y de la paz: de esos ejemplares que, exclusivamente por su decisión de mantenerse aparte y no seguir las reglas del juego de la democracia han sido ilegalizados, inhabilitados y excluidos por la sociedad española.

Si el gobierno socialista y sus conmilitones en Navarra quieren mirar hacia otro lado, para así lograr sus espúreos objetivos políticos, allá ellos. Nosotros, aquí, pretendemos que quede muy claro quienes son, qué defienden y cual debería ser su situación en justicia y legalidad. Y divertirnos un rato, de paso, con lo que les escuece.

Post Scriptum: Y si no fuera porque, en un marco de convivencia como es la democracia hay que ser rigurosamente oservantes de las reglas de juego, y que estas vienen dadas por la legalidad vigente, ¿saben una cosa? A lo mejor, por aquello de la Ley D'Hont de aplicación de escaños por resultados electorales, hasta nos convenía que se disgregara el voto terrorista en cuantas más mejor opciones electorales que quisieran presentar. Pero es que en democracia, para garantizar la libertad, estamos, ¡oh, paradoja!, sujetos a la ley hasta cuando no nos conviene.

¿Español o castellano? (1)
Xoán Xulio Alfaya  Periodista Digital  26 Abril 2007

¿Qué diferencia existe entre decir "hablo español" o "hablo castellano"? Aunque en la práctica son expresiones equivalentes, no sucede lo mismo desde el punto de vista cultural e histórico.

El castellano recién nacido se constituyó como tal en la segunda mitad del siglo X, en una especie de cuña que comprendía parte de Cantabria, Álava, La Rioja y Burgos. Por su proximidad y relación con el vasco se ha hablado de lengua vascorrománica. Tiene como primera documentación escrita las Glosas Emilianenses, anotaciones a un manuscrito latino, entre las cuales se encuentra la siguiente oración:

"conoajutorio de nuestro dueno, / dueno Christo, dueno Salbatore, / qual dueno get ena honore, / equal duenno tienet ela mandatjone / cono Patre, cono Spiritu Sancto, / enos sieculos delosieculos. / Facanos Deus ompipotes tal sebitjo / fere ke denante ela sua face / gaudioso segamus. Amem"

[con la ayuda de nuestro señor, señor Cristo, señor Salvador, el cual señor tiene el honor, el cual señor tiene el poder con el Padre, con el Espíritu Santo, en los siglos de los siglos. Háganos Dios omnipotente hacer tal servicio que delante de su rostro seamos bienaventurados. Amén]

Los Glosas Emilianenses se encuentran en el monasterio de San Millán de la Cogolla, localidad riojana vinculada durante siglos al Camino de Santiago. Se redactaron en los márgenes de unas hojas de papiro con el fin de aclarar algunas partes del texto en latín, idioma desconocido para los habitantes de aquella zona. Con el avance de la Reconquista, este idioma recién nacido se extendió y se implantó en una determinada región de España: Castilla, a la que debe su nombre.

Castellano es, pues, el idioma de Castilla. Si bien no nació en Castilla, fue allí donde echó raíces y se hizo adulto. A lo largo de los ocho siglos de la Reconquista fue expandiéndose hacia el sur y abriéndose en la llamada cuña castellana, limitando la extensión de los otros romances peninsulares e imponiéndose como lengua literaria y científica. Tras el Descubrimiento de América en 1492 fue llevada a este continente que ahora concentra el mayor número de hispanohablantes.

El español es, pues, el castellano que desborda las fronteras de Castilla para convertirse en el idioma común de todos los españoles, de gran parte de América y Filipinas, coexistiendo con otras hablas autóctonas que no lograron tal desarrollo y expansión. Cuando nos movemos dentro del contexto lingüístico de la Península Ibérica, por una razón de cortesía hacia las demás lenguas, solemos decir "castellano" en vez de "español" como un modo de evitar roces debidos a las connotaciones negativas que algunos le atribuyen a la denominación más extendida. Parece que ésta es una norma aceptada por todos sin mayor problema. Sin embargo, cuando queremos subrayar su universalidad o su expansión internacional, me parece más correcto decir "español", pues ya no nos estamos refiriendo al idioma de una región determinada como es Castilla, sino a toda España, gran parte de Sudamérica, casi toda Centroamérica, México y a millones de habitantes de los Estados Unidos.

Por otra parte, cuando siento mi identidad lingüística atacada por quienes consideran que mi lengua materna y de uso habitual es una lengua de opresores y colonizadores, creo que me reafirmo mejor diciendo que soy un gallego hispanohablante.

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