AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 12 Mayo   2007

Concentración
'Rendición en mi nombre, ¡no! De Juana, a la cárcel'
 Sábado 12 de Mayo,  a las 19.00 horas
frente a los ayuntamientos de todas las capitales de provincia españolas

Convoca Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT)
Este acto se enmarca dentro su campaña para exigir que De Juana vuelva a la cárcel
para cumplir la condena de tres años que le impuso el Tribunal Supremo.

Tiranía de la mayoría y tiranía de la minoría
Por Manuel Jimenez de Parga ABC 12 Mayo 2007

PARECE que se está limpiando de asperezas el lenguaje de algunos de los políticos que hablan en nombre de los grandes partidos. Hay excepciones, pero si la limpieza se generaliza el pronunciamiento correcto y respetuoso mejorará la marcha de nuestra democracia. (Nicolás Sarkozy y Ségol_ne Royal nos acaban de dar un ejemplo de singular valor).

La Constitución Española de 1978 menciona en dos ocasiones, de forma expresa, la «voluntad popular». Lo hace en el Preámbulo, al definir el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular, y lo hace en el artículo 6, al considerar que los partidos políticos son unos instrumentos para la formación y manifestación de la voluntad popular. De modo implícito, en el artículo 1.2, se alude a la voluntad popular: «La soberanía nacional reside en el pueblo español».

Estas afirmaciones solemnes, que con estilo rotundo encontramos en el texto constitucional, requieren una interpretación que sea conforme con el desarrollo real de la vida política. ¿Cómo se forma, en un momento determinado, la voluntad popular? ¿Ha de entenderse por voluntad popular lo que opina y decide la mayoría? ¿Qué papel juegan las minorías discrepantes en la configuración de la voluntad popular?

Una visión simplista de estas cuestiones nos lleva a concluir que la voluntad popular hay que buscarla siempre en el parecer de la mayoría. Se piensa, en la línea de J.-J. Rousseau, que puede alcanzarse así la «voluntad general indestructible». Podría ser éste el buen camino democrático. Sin embargo, algunas de las dictaduras que ensombrecen la historia se apoyaron en una supuesta -o real- opinión mayoritaria, dentro de unos regímenes políticos que excluían a las minorías discrepantes.
Esta posible tiranía de la mayoría debe tenerse en cuenta si de verdad deseamos la convivencia de ciudadanos iguales en derechos, que actúan libremente. Debemos precisar dónde se halla el principio democrático, raíz y causa de la voluntad del pueblo, de la voluntad general.

Hans Kelsen, el inolvidable maestro, nos dio la solución que buscamos: «La voluntad general -escribe- formada sobre la base del principio mayoritario no debe ser una decisión dictatorial impuesta por la mayoría a la minoría, sino que ha de resultar de la influencia recíproca que los dos grupos se ejercen mutuamente, del contraste de sus orientaciones políticas antagónicas». Y agrega: «Esta es la verdadera significación del principio mayoritario en la democracia real: por ello sería preferible llamarlo principio mayoritario-minoritario».

La colaboración de la Oposición con el Gobierno, y del Gobierno con la Oposición, se convierte además en una exigencia práctica en determinados momentos. La historia de las Monarquías parlamentarias europeas, por ejemplo, ofrece unas experiencias especialmente interesantes. Se han dado «coaliciones políticas», formadas por partidos que, superando sus diferencias iniciales, asumieron un programa amplio inspirado por una ideología común, y se han registrado «coaliciones circunstanciales» de fuerzas políticas que, no renunciando a su propio ideario, se unieron para afrontar unos temas graves, verbigracia la crisis del modelo de Estado. Y singular importancia adquirieron en su día la «gran coalición» en Alemania y la «cohabitación» en Francia.

Sin llegar a estas coaliciones gubernamentales, circunstanciales o de duración dilatada, el principio mayoritario-minoritario, bien entendido, genera el consenso, una palabra de uso frecuente y a veces peligroso.

Los que hemos pasado gran parte de nuestra vida en un régimen sin discrepancias oficiales, bajo un sistema autoritario que confundía a los oponentes con los enemigos, el consenso nos inquieta y preocupa: ¿sería, acaso, volver al pasado de la unanimidad, o de dar preferencia a lo que ahora se difunde como «lo políticamente correcto»? ¿Habrá que otra vez silenciar las voces críticas?

Pero el consenso deja libre las opiniones. Me refiero, claro es, a lo que en sociología suele denominarse «consenso básico o genérico». El antiterrorismo es un componente del consenso básico de los españoles. La eliminación de la ETA es un sentimiento generalizado.

Sobre el consenso, y apoyándonos en él, aparecen en las democracias las opiniones de los diferentes partidos. No hay por qué prestar la conformidad a todos los programas de un Gobierno. La opinión de la minoría discrepante proporciona fuerza a la voluntad general. El reconocimiento de las minorías evita la tiranía de la mayoría, tantas veces lamentada en el siglo XX europeo.

Volvamos a recordar a Kelsen: «Una dictadura de la mayoría sobre la minoría no es posible a la larga por el solo hecho de que una minoría condenada a la impotencia terminará renunciando a su participación. Como quiera que el conjunto de los sometidos a las normas se organizan esencialmente en dos grupos, la mayoría y la minoría, se crea la posibilidad de la transacción en la formación de la voluntad colectiva, una vez que esta última ha preparado la integración haciendo obligado el compromiso, único medio a cuyo través puede formarse tanto la mayoría como la minoría».

Son, en suma, dos niveles de concurrencia de pareceres: en la base de la convivencia y acerca de los asuntos esenciales, es necesario el consenso; sobre los asuntos no capitales -en un plano distinto- cada partido puede y debe mantener las ideas y las soluciones de su programa. El consenso no excluye la diversidad de opiniones. El consenso básico robustece la democracia. (Vuelvo a recordar lo ocurrido recientemente en Francia. Para mí el discurso de Sarkozy, después de su victoria electoral, fue magnífico, digno de ser leído en las escuelas como lección de democracia).

Debemos reconocer, sin embargo, que no siempre resulta fácil trazar la línea divisoria entre cuestiones esenciales, objeto del consenso básico, y las cuestiones que han de someterse a la libre discusión. Puede ocurrir que una ampliación improcedente de la materia del consenso paralice el funcionamiento de la democracia. Y nos encontraríamos con la dictadura de la minoría.

A veces he recordado a mis estudiantes en la Universidad la advertencia que un consejero de John F. Kennedy le hizo llegar en ocasión solemne: «La democracia, Presidente, es algo más que el gobierno del pueblo y el reino de la mayoría». Es un recordatorio que me viene a la memoria cuando la política discurre por derroteros inquietantes.
MANUEL JIMÉNEZ DE PARGA  de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas

Hasta el último voto
Editorial ABC 12 Mayo 2007

LA encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas dedicada a sondear los resultados del 27-M ratifica en buena medida todas las variables conocidas hasta el momento y que son las que condicionan las estrategias de PP y PSOE para los próximos comicios. Los índices de participación previstos por los estudios del CIS, tanto para comicios autonómicos como municipales, superan el 80 por ciento -algo realmente ilusorio- y los niveles de indecisos oscilan entre el 20 y el 25 por cierto. Ambos datos aconsejan ser prudentes en la valoración de los datos de las encuestas, porque de ellos puede depender, el 27-M, la obtención del escaño o el concejal que falte a uno u otro partido para alcanzar la mayoría absoluta. Sin embargo, con carácter general, el CIS confirma a cada partido en sus feudos y mantiene las dudas donde ya estaban: el Partido Popular se consolida o amplía su ventaja en Madrid, Valencia, Castilla y León, La Rioja y Murcia; por su parte, el PSOE conserva las mayorías absolutas de Castilla-La Mancha y Extremadura, si bien con una relativa mejora del PP. Y las espadas siguen en alto en Baleares, Cantabria, Canarias y Navarra, comunidades donde el vencedor electoral puede no ser el que finalmente gobierne, lo que reproduciría una anomalía del sistema, legítima en términos de aritmética parlamentaria, pero peligrosa cuando en la formación del Gobierno da la vuelta a un resultado electoral claro a favor del ganador que, finalmente, queda excluido, como sucedió tras las últimas elecciones autonómicas en Galicia.

Es evidente que tanto PP como PSOE deberán desplegar mucha responsabilidad y recursos políticos para formar gobierno allí donde no haya una mayoría absoluta. En este sentido, cobran aún más relevancia las palabras con las que Josu Jon Imaz, presidente del PNV, rompió el tabú de los pactos poselectorales con el PP. Aunque el principal y más inmediato efecto pretendido por Imaz fuera lanzar un aviso al PSOE, la idea que se pone a circular con el planteamiento del presidente del PNV es que el llamado «cordón sanitario» contra el PP -cuya más reprobable puesta en práctica fue el Pacto del Tinell- empieza a presentar grietas. Y esto es muy importante tanto para abrir expectativas al PP en sus relaciones con partidos regionalistas o nacionalistas no independentistas, como para dejar sin efecto la estrategia socialista de aislar a Mariano Rajoy como fuera.

Para el PSOE, sus opciones de Gobierno donde no puede formarlo por sí solo también suponen una seria responsabilidad. Por ejemplo, en Navarra, donde sólo podría desplazar a los partidos foralistas que actualmente sostienen el Gobierno de la comunidad -Unión del Pueblo Navarro y Convergencia de Demócratas Navarros- si uniera sus votos a la coalición Nafarroa Bai. Dar paso al nacionalismo vasco en las instituciones forales navarras puede ser un punto de no retorno que el PSOE debe evitar, porque las aspiraciones soberanistas de esa coalición no son compatibles con la conservación del Amejoramiento del Fuero y, por tanto, del orden constitucional en Navarra. En general, el PSOE no debería pasar por alto la inestabilidad que se ha generado allí donde ha pactado coaliciones de gobierno con partidos nacionalistas radicales, que únicamente parecen mantenerse unidas por el deseo de no perder el poder antes que por desarrollar un proyecto político que, a la postre, lejos de ser común, presenta grietas en cuanto empieza a aplicarse, como en Cataluña o Galicia.

Parece posible que, esta vez, la campaña electoral, así como los acontecimientos ajenos a ella que se produzcan a lo largo del proceso, puedan influir más de lo habitual en mover, o en dejar en sus casas, a ese puñado de electores que tienen en sus manos algunos resultados estratégicamente decisivos para el resto de la legislatura. Rajoy y Rodríguez Zapatero lo saben y no va a haber concesiones, entre otras cosas porque nadie duda de que los comicios del 27-M se celebrarán en «clave nacional» y marcarán el pistoletazo de salida para la larga recta final de las elecciones generales.

La cocina del CIS, de nuevo en acción
EDITORIAL Libertad Digital 12 Mayo 2007

Existen pocas instituciones públicas cuya existencia tenga menos sentido que el Centro de Investigaciones Sociológicas. El dinero público, ese que no es de nadie pero que pagamos todos bien caro, se derrocha en hacer encuestas aún menos de fiar que las realizadas por las empresas privadas de demoscopia. Es difícil, por no decir imposible, que quienes alegan el bienestar de los favorecidos o el bien común como razón para quedarse con nuestro dinero puedan encontrar alguna excusa plausible que justifique destinarlo al CIS. Si no se cierra es porque sirve al mismo objetivo que las televisiones públicas, aunque sea a menor escala: manipular a la opinión pública en la dirección que marque el Gobierno de turno.

Sólo con esto en mente cabe interpretar tanto ésta como todas las anteriores encuestas del CIS. Sus resultados resultan razonables y, previsiblemente, se acerquen a la realidad, porque no pueden apartarse mucho de ella si quieren ser creíbles. No está de más recordar hoy aquella encuesta previa a las elecciones al Parlamento Europeo en la que predecían una participación aún mayor que la que tuvieron las generales del 14-M, ya de por sí excepcionalmente alta. Las risotadas ante la metedura de pata de Fernando Vallespín fueron de las que hacen época. E incluso sirvieron para que el PP hiciera propaganda con el hecho de que la candidatura de Jaime Mayor Oreja había hecho una remontada espectacular.

Así pues, todo lo que predice la encuesta del CIS podría acabar sucediendo. El PP podría perder la mayoría absoluta en Baleares y Navarra y, por tanto, ambas autonomías, ante la alta probabilidad de pactos en contra suya. El resto del mapa autonómico no sufriría grandes cambios. Esta es la predicción más favorable al PSOE que puede hacerse sin resultar increíble, lo que no dice mucho a favor de Zapatero. Con el plus que siempre otorga poseer el Gobierno central, y en su primera legislatura, donde no debería haber sufrido demasiado desgaste si se hubiera movido con inteligencia, apenas aspira a arañar un par de autonomías al principal partido de la oposición.

Tampoco el PP sale muy bien parado. El desastre que está resultando ser la gestión de Zapatero no está siendo aprovechado como cabría esperarse. Después del infame proceso de rendición ante la ETA y las continuas cesiones que aún hoy y pese a estar el diálogo oficialmente roto se hacen a los terroristas se siguen haciendo, de los estatutos y su efecto letal para la Nación española, de la corrupción al por mayor que empieza a aflorar en los asuntos de la CNMV, Ibiza o Ciempozuelos o de la pérdida de poder adquisitivo de los españoles no sería inaudito que el PP perdiera un par de autonomías más, después de no alcanzar la mayoría absoluta en Galicia. Cierto es que buena parte de la culpa la tiene el invierno mediático que Aznar le dejó en herencia a su partido, pero aún así los populares podrían hacer bastante más para capitalizar el descontento con el Gobierno de Zapatero.

No obstante, todo esto ya lo sabíamos mal que bien antes de que el CIS publicara su sondeo pre-electoral. De donde vuelve a surgir la misma exigencia: que lo cierren o, si encuentran algún comprador, lo vendan al mejor postor. No nos quiten el dinero para esto, que en nuestro bolsillo encontrará sin duda un uso mejor.

Borrar las huellas
Por Eduardo San Martín ABC 12 Mayo 2007

AQUÍ no ha habido nada de nada. La ley de Partidos, nos recuerda todos los días el Gobierno, sigue plenamente en vigor, y la Fiscalía no hace sino trabajar a destajo para taponar posibles coladeros, como bien se ha visto; el Pacto Antiterrorista nunca ha sido arrumbado, mucho menos abandonado definitivamente, y, si no se ha reunido en ninguna oportunidad en los tres últimos tres años, ha sido por culpa de una oposición absolutamente cerril. No se ha hablado, ni se ha negociado, y no se ha hecho, obviamente, ninguna concesión a Batasuna; y mucho menos a ETA.

Sin embargo, muy pesar del celo impagable con el que Ejecutivo ha hecho cumplir las leyes «en su espíritu y su letra», Batasuna ha emergido, como por ensalmo y con una fuerza inusitada, de las catacumbas a las que había sido confinada por la voluntad acordada de los dos grandes partidos, y de las que era prácticamente imposible salir. Y ETA dispone en estos momentos de una capacidad (y de una voluntad) de matar de la que carecía entonces. ¿Cómo ha podido ocurrir? ¿De dónde habrá sacado el mundo batasuno esa capacidad de regeneración en circunstancias tan sumamente adversas como las que le ha impuesto la inflexible acción del Gobierno? Lo debe dar la tierra. Menos mal que el presidente Zapatero no ha incurrido en la tentadora debilidad de dejar alguna «puerta entornada» a esas gentes, porque, si no, quién sabe dónde nos encontraríamos a estas horas.

No es una ironía. En España, son legión los discípulos Benedetto Croce. Aquí sí que toda la historia es siempre historia del presente, como sostenía el filósofo italiano, para quien «los requerimientos prácticos que subyacen en cada juicio histórico dan a toda la historia la condición de historia contemporánea» (La historia como pensamiento y acción. 1938). Más recientemente, Santos Juliá (Historias de las dos Españas) recupera de Croce ese concepto para recordarnos que «contamos el pasado requeridos por las necesidades del presente». Y, en consecuencia, añade, también la memoria es casi siempre memoria contemporánea: «Recordamos o echamos al olvido según lo que el presente requiere que hagamos con las huellas del pasado».

El presente es desolador para quienes han aplicado todo su voluntarismo en reconstruir para el País Vasco el mismo itinerario en el que sus predecesores quedaron atrapados. Y así, «requeridos por las necesidades» de ese presente, y en vísperas de elecciones locales y antevísperas de generales, se han dedicado a rescribir su pasado con el mismo fervor con el que predicaban entonces un futuro prometedor. Pasado, presente y futuro, todo en el mismo lote.

La mayor dificultad se presenta, no cuando lo que se rescribe es un pasado más o menos próximo -no existieron encuentros con Batasuna ya desde antes de 1974; Zapatero no recibió ninguna comunicación de ETA en los meses siguientes a su toma de posesión; no se ha celebrado en todo este tiempo ninguna reunión con ETA; no se ha pactado ningún tipo de concesión con el mundo de Batasuna, al que se ha aplicado con todo rigor la Ley de Partidos; la Fiscalía del Estado no ha cambiado de criterio en la petición de penas a reos de ETA; el Gobierno no tenía otra solución legal en el caso de De Juana-; no, en ese caso el Gobierno puede jugar con la volatilidad (o la militancia) de la memoria de los ciudadanos.

Pero surge un problema insuperable, incluso para las tesis de Croce, cuando lo que se pretende es hacer «historia contemporánea» de ayer mismo, del propio presente. Por ejemplo, cuando se ensaya una relectura de la impugnación de algunas candidaturas de ANV que Fiscalía y Abogacía del Estado presentaron ante el Supremo, y del fallo de éste: se hizo «lo que se pudo», no había otra solución legal y, además, el Supremo le ha dado la razón al Gobierno. Sospecho que en casos como éste, ni la memoria más entusiasta puede borrar huellas tan recientes.

El atentado de cada día
Por Edurne Uriarte ABC 12 Mayo 2007

PARECÍA difícil encontrar más manipulación sobre la guerra de Irak. Pero el vídeo electoral del PSOE demuestra que sí, que se puede. Y no me refiero a su lectura del papel del anterior Gobierno en el apoyo a la guerra contra Sadam Hussein, sino a la manipulación practicada por los socialistas sobre la autoría de la violencia que asuela Irak. Con su mensaje del «atentado de cada día», el PSOE atribuye la responsabilidad de los miles de civiles iraquíes asesinados a la coalición internacional que invadió el país, a Estados Unidos y sus aliados, el PP, entre ellos. A la guerra que el PSOE no apoyó.
El error de las armas de destrucción masiva fue al menos certificado por Naciones Unidas y por los servicios secretos de varios países. Pero esta tergiversación es responsabilidad exclusiva del PSOE. Y no porque en este partido padezcan una supina ignorancia sobre Irak sino porque han decidido practicar una abierta manipulación sobre la naturaleza de la violencia en Irak.

Un grupo de investigadores del programa Terrorismo Global del Real Instituto Elcano, dirigido por Fernando Reinares, está realizando un estudio sobre la violencia de Al Qaeda en Irak que será publicado en unas semanas. Están analizando detalladamente los atentados de un mes, enero de 2007, más de 700, que atribuyen a Al Qaeda. Este grupo cree que si en 2004 la mayoría de los atentados era de autoría baazista, ahora lo es de Al Qaeda. Y alerta de un dato igualmente importante: Al Qaeda ha constituido junto a otros grupos yihadistas un Estado paralelo, el Estado Islámico de Irak, cuyo primer principio es suficientemente significativo, «los chiíes son politeístas y apóstatas».

Ése es el origen de la mayor parte de los atentados de cada día en Irak, a los que hay que añadir los enfrentamientos entre chiíes y suníes. Atribuir esos crímenes a la invasión de la coalición internacional es más o menos como atribuir los atentados etarras desde 1976 a la llegada de la democracia. Algo parecido a lo que Paul Berman denunciara en su libro Terror and Liberalism de los numerosos occidentales que han justificado el terrorismo palestino, su consideración de cada atentado palestino como una medida de la culpa de Israel.

El yihadismo no es una consecuencia de la guerra. Ni una medida de la culpa de las democracias occidentales. El yihadismo estaba antes en esa región. Y si ahora centra sus operaciones en Irak es porque rechaza radicalmente la instauración de un sistema democrático y liberal. El atentado de cada día es el atentado contra el sistema democrático, y las víctimas, los musulmanes iraquíes que quieren la libertad. Y la responsabilidad de España no es el apoyo al ataque contra la dictadura de Sadam Hussein sino nuestra negativa actual a proteger a los iraquíes de las bombas yihadistas. Mientras los asesinan, nosotros no sólo no estamos allí para defenderlos, sino que algunos señalan falsos culpables a sabiendas de que no lo son.

La diferencia en Cataluña
POR IVA ANGUERA DE SOJO ABC 12 Mayo 2007

BARCELONA. Algo más de nueve mil habitantes en 633 kilómetros cuadrados y una de las rentas per cápita más altas de España. Lengua propia dentro de una comunidad con lengua propia, instituciones autóctonas y el reconocimiento de su especificidad dentro del nuevo Estatuto de autonomía. El Valle de Arán ha conseguido ser la diferencia dentro de una Comunidad con tan ta voluntad de diferenciarse como Cataluña. De hecho, apenas 24 horas después de que el Parlamento catalán aprobara iniciar el proceso de reforma del Estatuto, un millar de araneses se manifestaba para reclamar la independencia, de la que gozaron hasta 1834.

El acuerdo alcanzado finalmente configura el Valle de Arán como una comarca catalana con algunas competencias cedidas por la Generalitat y reconoce las instituciones propias de este territorio: el Conselh Generau d´Aran, integrado por 13 consejeros que forman una suerte de parlamento regional, y el Síndic de l´Aran, máximo responsable del gobierno regional. Además de comprometerse a proteger y potenciar la lengua aranesa.

De hecho, si el Valle de Arán reclama «un pacto de libre unión con Cataluña» -en línea con las reivindicaciones del nacionalismo vasco, quizá porque junto a los madrileños, los vascos han hecho de Baqueria su estación de esquí en el Pirineo- es porque no se siente en absoluto catalán. Por lo menos, catalán al uso. La orografía del valle, la única comarca catalana que pertenece a una cuenca fluvial atlántica, marca su carácter independiente.

Aislado del resto de España durante medio año por la nieve, hasta que en 1948 se inauguró el túnel de Viella, este valle ha sabido conservar su lengua y sus instituciones, así como un escenario político propio, diferenciado del catalán. Los principales partidos araneses son Unitat d´Aran (UA), referente del PSC, Converg_ncia Democràtica Aranesa (CDA), coaligado a Converg_ncia Democrática de Catalunya, y el Partido Renovador Arties Garós (PRAG).

Aunque más allá de los partidos, en una comarca de 9.219 habitantes, por muy rica que sea, quienes mandan son las personas. Y en el Valle de Arán manda Carlos Barrera (CDA), síndico de Aran desde 1995. Los nacionalistas de CDC controlan además el Ayuntamiento de Naut-Aran, donde se encuentra Baqueira-Beret, motor económico del valle. Y Unitat Aranesa-PSC gobierna el Consistorio de Vielha, la capital del Valle de Arán y donde reside la mitad de los habitantes.

El nacionalismo catalán y sus héroes
Pío Moa Libertad Digital 12 Mayo 2007

En el blog de Arcadi Espada:

"Querido J:

El asesinato del industrial José María Bultó Marqués, el 9 de mayo de 1977, fue aquello que se llama un crimen de época. En la frase hay subsumido un juego de palabras, que sólo he advertido al escribirlo. Tal vez recuerdes que el único condenado en firme por este crimen fue un dirigente del llamado Exèrcit Popular Català (EPOCA), como con una cierta pompa de acrónimo preferían llamarse. Pero la verdad es que no pretendía jugar, sino subrayar la extraña capacidad de algunos crímenes para iluminar un tiempo. Fue el de nuestra juventud y el de la Barcelona de la transición, de pronto estremecida por un salvajismo inédito.

Aquel día de mayo tres hombres asaltaron una vivienda de la calle de Muntaner y adosaron al cuerpo del industrial Bultó una bomba. Él estaba comiendo, como acostumbraba, en casa de un familiar. Le exigieron 500 millones de entonces y le advirtieron que si intentaba desprendérsela la bomba explotaría. Cuando los terroristas huyeron, dejando la bomba y un pliego de instrucciones, el industrial decidió volver a su casa. El chófer le esperaba abajo. Durante el camino le fue contando lo que había pasado y aún le animó a que palpara la bomba. En cuanto llegó a la casa dio instrucciones nerviosas, pero precisas, al servicio: la primera que avisaran a su hijo. Y luego subió por la escalera interior hasta sus habitaciones

El hijo, Manuel, estaba en su despacho. Descolgó el teléfono y sólo oyó los gritos y lágrimas de una criada, que le urgía a venir, porque había pasado algo terrible. Preguntó el qué, pero era imposible entenderse. Estaba a pocos minutos de la casa, que era también la suya. Su padre, viudo desde muchos años antes, vivía con el matrimonio en una torre del barrio de Pedralbes. Cuando llegó las criadas repitieron el llanto. "Ha explotado", alcanzó a entender. Dedujo que su padre estaba arriba y que algo había pasado allí. Ninguna de las mujeres había subido al oír el estruendo. El hijo subió. Se fijó que había algunas manchas indeterminadas en la pared y entró en la habitación sin saber qué iba a encontrarse.

Su padre estaba tumbado boca arriba en el dintel que separaba la habitación estricta del cuarto de baño. Medio cuerpo en cada pieza. Iba vestido con chaqueta y corbata y tenía el pecho abierto, mostrando las entrañas. El hijo vio que el brazo izquierdo estaba en un rincón de la habitación y que el otro permanecía en el cuerpo, sin trauma aparente. En las paredes había trozos de vísceras y cuajarones y del techo del baño caían gotas de sangre. Los periódicos dirían que el industrial Bultó Marqués murió al intentar desprenderse la bomba. Una de esas hipótesis rápidas, con su grieta de exculpación, que permanecen durante siglos. Lo cierto es que antes de que se lo llevaran su hijo se fijó en las manos. Tanto la del brazo que yacía suelto como la del otro estaban intactas.

El estremecimiento barcelonés se produjo, especialmente, cuando el crimen de la bomba en el pecho se repitió meses después con el matrimonio Viola y, en especial, cuando se supo que uno y otro habían sido cometidos en nombre de la independencia de Cataluña, por su ejército popular. Dos hombres lo mandaban. Uno de ellos era Jaume Martínez Vendrell (1915-1989), y es la espita de esta carta. Porque la otra mañana, en la Colonia Güell del municipio de Santa Coloma de Cervelló, el ayuntamiento homenajeó y puso placa a la memoria de este hombre. Ya sabes que tengo un criterio algo diferente del común sobre las placas y los lapidarios homenajes urbanos. No creo que en las calles de una ciudad deba constar sólo el Bien. Al cabo del tiempo, las calles y los muros no homenajean: sólo recuerdan. Por lo tanto no me parece mal que se recuerde a Martínez Vendrell en su pueblo. Ahora bien: espero que conste en la lápida el rasgo principal y más nítido (en términos, digamos, colectivos) de su paso por el mundo. Es decir, cabe esperar que la lápida ponga: Jaume Martínez Vendrell, terrorista. He llamado esta mañana al Ayuntamiento de Santa Coloma para preguntar por ésta y otras cuestiones relacionadas con el caso, pero el alcalde, el señor Josep Comellas i Marín, había salido de fin de semana. Martínez Vendrell fue el único condenado por el asesinato. Doce años, que no cumplió, por complicidad en el crimen. Algún día te explicaré la historia judicial y política de los presuntos asesinos del industrial Bultó. Pero ahora estamos en la plaqueta de Martínez Vendrell. Ha producido un cierto sobresalto el homenaje. El hijo Manuel ha hecho lo que ha de hacer un hijo: querellarse contra el Ayuntamiento de Santa Coloma. Y los periódicos han levantado algunas exclamaciones. Lo comprendo.

Sin embargo, si uno mira bien al fondo de los asesinatos de Bultó y Viola encuentra muchos otros motivos de exclamación. Te explicaré uno de ellos. Trata del otro jefe del Ejército Popular. El 16 de marzo de 1978 los periódicos dieron publicidad a una larga nota de la Jefatura Superior de Policía de Barcelona donde se detallaba la detención de Jaume Martínez Vendrell y de otras personas vinculadas con los asesinatos. El diario La Vanguardia publicaba la nota completa. Una de las grandes noticias estaba en estos párrafos: "En 1967 Jaime Martínez Vendrell (según sus propias manifestaciones) es requerido por José María Batista Roca quien le encarga la creación de una organización que mediante la lucha armada pudiese llegar a conseguir la independencia total de los Países Catalanes (...) El visto bueno para llevar a cabo la acción contra el señor Bultó la dio en principio Jaime Martínez Vendrell y en última instancia José María Batista Roca". Estos párrafos provocaron una insólita nota adjunta de la redacción del periódico. La leo y reconozco en su punta seca la voz de Manuel Ibáñez Escofet, que era entonces el director práctico del periódico. Después de un aseado reconocimiento a la labor de la policía la nota continuaba: "Pero nos resistimos a aceptar la culpabilidad de don Josep Maria Batista i Roca [1895-1978], profesor ilustre y hombre de recta trayectoria, en primer lugar porque no puede defenderse de las acusaciones. Es corriente que los detenidos culpen a una persona que no puede hablar y la muerte de Batista i Roca, en agosto del pasado año cerró para siempre sus labios".

Se resistían. Pero tanto Martínez Vendrell como otro de los acusados ratificaron en el juicio ante la Audiencia la implicación de Batista i Roca en la actividad de EPOCA. Precisaron, incluso, que Batista i Roca estaba por una lucha armada "responsable". Ninguno de los dos estaba endosando su responsabilidad al muerto. Sólo estaban orgullosos de haberle servido. Se resistían: Ibáñez Escofet, La Vanguardia y seguramente hasta Tarradellas, entonces presidente de la Generalitat, que fue su amigo y compañero durante mucho tiempo y que probablemente estaba al fondo de la nota de la redacción del periódico. Se resistían, pero la implicación del etnólogo en la lucha armada responsable es hoy un lugar común aceptado por el independentismo catalán.

Y siguen resistiéndose, como es natural. En Santa Coloma de Cervelló homenajean a Jaime Martínez Vendrell. Pero Batista i Roca tiene calles en media Cataluña, monolitos y un premio que lleva su nombre. El premio es a la proyección exterior de la cultura catalana, concretamente.

Sigue con salud"

Valdría la pena recordar a otros héroes. Macià, sin ir más lejos. O Companys. O mismamente Casanova, el de la Diada.

El efecto ZP
Ignacio Cosidó Libertad Digital 12 Mayo 2007

El Gobierno socialista afronta estas próximas elecciones locales y autonómicas en su peor momento de la Legislatura. Zapatero tiene abiertos hoy todos los frentes posibles. La negociación con ETA presenta los peores augurios, a pesar de las últimas cesiones del Gobierno con la indignante excarcelación de De Juana o la presencia de los terroristas en las elecciones a través de ANV. Su fragilidad parlamentaria es cada vez mayor, como la Comisión del Mercado de Valores o la fracasada negociación de la mal llamada Ley de la memoria histórica.

La situación económica presenta señales cada vez más inquietantes que anuncian el fin del largo ciclo de crecimiento impulsado en la última década por la gestión de los gobiernos del PP. Escándalos como el de los dossiers de la Oficina Económica del Presidente socavan en buena medida la credibilidad del Gobierno en esta materia. El flujo migratorio ha vuelto a explosionar en Canarias con cientos de inmigrantes llegados en las últimas horas. En el exterior, la reciente victoria de Sarkozy en Francia no sólo indica un cambio de tendencia en Europa, sino que supone una derrota casi personal de Zapatero que no sólo se había implicado directamente en la campaña de Royal sino que era en buena medida referencia y fuente de inspiración de la candidata derrotada.

¿Cuál será el efecto de esta desastrosa gestión del Gobierno Zapatero en las próximas elecciones? En principio, el efecto debería ser limitado porque lo que está en juego el 27 de mayo son los gobiernos locales y autonómicos para los próximos cuatro años, que no es poco. Sin embargo, muchos candidatos socialistas van a sufrir en estas elecciones un voto de castigo por los errores del Gobierno Zapatero. Así, bajo una apariencia de unidad se percibe en las filas de muchas agrupaciones locales del PSOE un creciente nerviosismo por el desgaste añadido que suponen políticas como la negociación con ETA o determinadas concesiones a los socios independentistas del Gobierno.

Es la propia estrategia del PSOE la que va a provocar que este efecto sea mayor del que debería ser en circunstancias normales. Por un lado, el ataque al Partido Popular como único argumento electoral, llegando al despropósito de retrotraerse cuatro años para volver a hacer de Irak un elemento central de unas elecciones locales, hace que Zapatero parezca querer confrontar ante los electores el caos de sus tres años de gobierno con los ocho de estabilidad que protagonizó el Partido Popular y que llevaron a nuestro país al mejor periodo de crecimiento y proyección de su historia.

Por otro lado, Zapatero parece querer también convertir estas elecciones locales en un plebiscito sobre su política de negociación con los terroristas, sobre su política de desmembración territorial e incluso sobre su política de enfrentamiento con las democracias y alianza con las dictaduras. Una victoria del PSOE en estas elecciones sería claramente interpretada por Zapatero como un aval de la sociedad española para poder seguir claudicando ante los asesinos, desguazando el Estado y fortaleciendo sus relaciones con dictadores como Hugo Chávez o Fidel Castro.

En el estado de crispación y de enfrentamiento al que nos ha conducido Zapatero será difícil sustraer estas elecciones del contexto político general. El Partido Popular esta tratando de centrar su campaña en propuestas en positivo que aporten soluciones a los problemas reales de la gente. Por el contrario, el PSOE parece empeñado en plantear estas elecciones como un nuevo proceso de confrontación entre buenos y malos. A la hora de decidir su voto los ciudadanos deberían por tanto tener muy presente que su papeleta no pueda utilizarse como un aval para poner en su casa anticipadamente a un asesino como De Juana, para conceder nuevos privilegios a los independentistas o para favorecer a los dictadores mientras se humilla a los demócratas que les hacen frente.

Ignacio Cosidó es senador del Partido Popular por Palencia.

Seguro que Zapatero es 'gafe'
Francisco Rubiales Periodista Digital 12 Mayo 2007

Antes era una sospecha; después fue un rumor, pero ahora es ya un clamor: Zapatero es "gafe" y todo lo que toca se hunde.

"Dime de qué presumes y te diré de qué careces". Aunque alardea en privado de ser un tipo con suerte, alguien que nunca ha perdido, su larga cadena de desgracias, cada día más densa y espectacular, está consiguiendo que crezca como la espuma el número de los que creen precisamente lo contrario, que está gafado, que lo que él toca se estropea sin remisión.

A su larga y pertinaz cedena de desgracias, hay que agregar cinco nuevas en apenas un trimestre:

- Apoyó a la candidata socialista Ségolène Royal, perdedora de las elecciones frente a Nicolás Sarkozy.
- En abril pasado protagonizó una entrada triunfal en la bolsa española para hablar con euforia de la marcha de la economía, pero poco después de que abandonara el edificio la bolsa se desplomó.
- En las mismas fechas, su "amigo" Pascual Maragall, sorprendió a la opinión pública española afirmando que el Estatut de Cataluña, probablemente la pieza política clave del gobierno Zapatero, había sido "un error".

-Su amigo Miguel Sebastián, designado por el propio Zapatero candidato a la Alcaldía de Madrid, se hunde en las encuestas tras verse implicado en los escándalos de la CNMV y se perfila como un gran fiasco electoral que podría quedar humillado en su enfrentamiento a Ruiz Gallardón.
- Por último, las encuestas reflejan ahora también que su mandato se impregna de un sucio tinte de corrupción que no para de crecer, un hedor parecido al que envolvió a Felipe González en sus últimos años de poder y que terminó arrojándolo fuera de la Molcloa.

Pero la lista de fracasos y reveses del presidente español es prodigiosa y casi inverosimil:

El más antiguo, inmisericorde y grave revés quizás sea el de su negociación con ETA, un largo camino cargado de espinas y fracasos en el que él aparece como débil y suplicante frente a un terrorismo etarra que parece dominarle y chantajearle. La humillación de Zapatero y su desgaste político y humano en lo que él llama "proceso de paz" son de una crueldad sobrecogedora y lastimosa.

En febrero, Zapatero asistió en Ibiza a la cumbre hispano-italiana, donde abrazó a Romano Prodi, quien, nada más regresar a Roma, tuvo que presentar la dimisión.

Bajo su mandato, por primera vez en la democracia, las encuestas reflejan que los ciudadanos no sólo desconfían ya de los polítiicos sino que los consideran un grave problema para el país, concretamente el quinto mayor problema, lo que demuestra un deterioro de la la política y hasta del sistema mucho más grave de lo que pensaban los más pesimistas .

El Estatut de Cataluña, impulsado personalmente por Zapatero y considerado como una de las piezas políticas claves de su mandato, obtuvo una aprobación vergonzosa en referendum: sólo un ciudadano catalán de cada tres le dio su apoyo. Peor le fue todavía al Estatuto de Andalucía, un documento extraño, sacado adelante por Manuel Chavez para cubrir las espaldas a su amigo Zapatero sin que los andaluces lo quisieran ni lo conocieran. El escaso apoyo que obtuvo en el referendum fue todavía más vergonzoso.

Pero no terminan ahi las desgracias de Zapatero, cuya teoría de que es un ganador nato y un tipo con suerte cada día suena más falsa. La excarcelación camuflada del terrorista de Juana Chaos fue otra tragedia personal para un Zapatero que la impulsó personalmente. Otro tanto le ocurrió con la OPA a ENDESA, un "affaire" que le ha desgastado peligrosamente tanto interna como externamente y que, según algunos analistas hasta podría costarle el poder, sobre todo tras las acusaciones del presidente de la CNMV, Manuel Conthe, que implican a los asesores económicos de Zapatero en irregularidades corrruptas.

El deseo de Zapatero de sustituir la enseñanza de religión en los colegios españoles por una asignatura llamada “Educación para la Ciudadanía” ha resultado otro desastre, sobre todo tras el varapalo que le propinó el Consejo de Estado en su informe.

El destino es cruel con Zapatero si se tiene en cuenta lo que le ocurrió en los últimos días del año 2006, cuando el presidente del gobierno se dirigió a los españoles para transmitirle un optimismo desbordado (hoy estamos mejor que ayer y el año que viene estaremos mejor que hoy) y al día siguiente el terrorismo etarra e colocó una enorme bomba en los aparcamientos de Barajas, dando al traste con el optimismo presidencia y provocándole un depresión que tuvo que superar escondido en el Parque Nacional de Doñana.

No menos cruel fue lo que le ocurrió antes de las ultimas elecciones generales en Alemania, cuando Zapatero presto todo su apoyo a Gerhard Schroeder y su partido, el SPD, resultó derrotado por Angela Merkel y el CDU, o cuando Zapatero prestó todo su entusiasmo para apoyar el voto afirmativo en el referendum sobre el proyecto de la constitucion europea. El resultado es conocido por todos: la victoria abrumadora del voto negativo mandó al proyecto de cosntitución al basurero.

Similares fracasos ha cosechado ZP en casi todas las restantes líneas básicas y operaciones claves de su gobierno, entre las que cabe mencionar el descontrol de la inmigración y su frustrada alianza con Convergencia y Unió, dinamitada por un Montilla rebelde que cerró el camino de la Generalitat a los convergentes al reeditar, contra la opinión de Zapatero, el desprestigiado “tripartito” en Cataluña.

Pero hay más desastres: ZP es el único dirigente democrático de Occidente que no es recibido en la Casa Blanca. La alianza de Civilizaciones no despierta más apoyos que los fríos de Turquia, Irán y Siria, además de los del poco prestigiado ex-secretario general de la ONU, Koffy Annam.

Ni siquiera la amistad con el gorila rojo de Venezuela está ofreciendo los frutos deseados a Zapatero, después de que quedara frustrada la venta de aviones y barcos al díscolo dictadorzuelo venezolano, mientras que Fidel, otro de los aliados del zapaterismo, se muere en La Habana y Evo Morales, el líder autoritario boliviano, flagela y llama imperialistas a las empresas españolas radicadas en su país.

La enumeración de fracasos inexplicables de un ZP que parece tocado por el infortunio podría incrementarse hasta la saciedad, incorporando otros más sutiles, aunque no menos importantes, como la pérdida de la calle, tomada por la oposición en sucesivas manifestaciones, el estúpido e impopular enfrentamiento con las víctimas del terrorismo, el goteo de soldados españoles que mueren en escenarios bélicos extranjeros que Zapatero quiere camuflar como pacíficos, la impopularidad derivada de sus amistades e incomprensibles alianzas con los más siniestros, radicales e independentistas nacionalismos vasco y catalán y la inesperada recuperación del PP en intención de voto, ya dos puntos por encima del PSOE en algunas encuestas, todo una “gesta” política de un Zapatero que, cuando alcanzó el poder, en 2004, tenía enfrente una oposición noqueada y desmoralizada que hoy, sorprendentemente y más por obra de ZP que por méritos propios, recobra vida a ritmo de Formula Uno.
Voto en Blanco

Ulster-Euskadi
Manuel Molares do Val Periodista Digital 12 Mayo 2007

Políticos apaciguadores y partidarios de concederle a ETA parte de sus exigencias políticas y territoriales “porque algo habrá que pagarle”, presentan como ejemplar para Euskadi el acuerdo sobre el Ulster entre el Reino Unido, el reverendo Ian Paisley y Gerry Adams.

Dejémonos de siglas. Y de manipular frases sacadas de contexto como se hizo con una declaración del Rey que no sugirió en absoluto que esa salida fuera adecuada para España.

Se trata de que los dos millones de habitantes del norte de Irlanda, el Ulster, están divididos en partes casi iguales: protestantes descendientes de los conquistadores de la isla en 1607, y herederos de los católicos nativos, que quedaron sometidos al Reino Unido.

Mayoritariamente católico-romanos, los habitantes del centro y del sur, las tres cuartas partes de la isla, se independizaron en 1921 y crearon la República de Irlanda.

La mitad católica del norteño Ulster exigía integrarse en esa república. Los protestantes se negaban porque, más liberales, temían vivir dominados por los papistas, como le llaman a los irlandeses, con numerosos seguidores de normas preconciliares.

Como si fueran chiítas y sunnitas, los extremistas de las dos sectas sólo estaban de acuerdo en asesinarse mutuamente: se hicieron entre ellos 4.000 muertos en las dos últimas décadas.

Tú me matas, yo te mato. Ese fue el resultado. Gente común masacrándose. Vecinos, examigos, compañeros de trabajo.

Y como el Gobierno provincial fue incapaz de mantener la paz, Londres envió a su ejército para imponerla. A veces disparando contra aglomeraciones populares.

El Ulster es muy mal ejemplo para Euskadi. Porque para poder igualar ambos casos, las víctimas de ETA tendrán que empezar a matar a los etarras y a sus familiares hasta hacerles mil muertos. Entonces, ambas partes podrían mirar a Belfast-Londonderry.

Donde hay un solo parecido con el caso vasco: los terroristas crearon mafias, como está haciendo ETA. Empieza a ser Sicilia. Se seguirá matando por dinero, no por supuestas creencias.

Casa tomada
FERNANDO SAVATER, www.bastaya.org 12 Mayo 2007

Como no soy jurista –y cada vez entiendo menos el guirigay de quienes lo son- no puedo decir nada relevante sobre la sentencia del Tribunal Supremo que parte salomónicamente por la mitad a ANV, éstos si, aquellos no, pasemisí, pasemisá. Lo único claro es que el brazo político de ETA (que adopta nombres distintos pero practica siempre la misma obediencia) va a estar ampliamente presente en las elecciones y luego en las instituciones vascas, salvo una intervención de última hora del Tribunal Constitucional. Y también resulta indudable que la Ley de Partidos hubiera autorizado otras salidas legales para impedir real y totalmente esa presencia. ¿Qué no había plazo para una impugnación de ANV? Si usted lo dice, le creeré, pero resulta raro que se nos haya echado el tiempo encima cuando la estrategia de ETA se conoce desde hace meses: primero un partido en clara continuidad con Batasuna como señuelo, luego reactivar la cáscara vacía de otro partido “dormido” en la legalidad y dotarlo milagrosamente de militantes, medios etc…de modo que permita el avance travestido de los de siempre. Larvatus prodeo, que diría Descartes. ¿Qué ANV rechaza desde 1930 el recurso a la violencia? Parece que a estas alturas y mediando un reciente atentado con víctimas habría que exigir un deslinde del terrorismo etarra más explícito a quienes tan a las claras provienen de él: si no le entendí mal, se lo oí decir al propio Fernández Bermejo en una entrevista con Iñaki Gabilondo en la Cuatro.

¡Ah, pero es que lo realmente infumable es la Ley de Partidos! Ahora se oye por todas partes: en el País Vasco lo dicen desde el consejero Azkárraga, ese espejo de juristas, hasta el rejuvenecido Alfonso Sastre, cuyas ideas políticas siempre han sido un poco peores que sus obras de teatro, háganse una idea. Pongo la radio y en la tertulia escucho a un mequetrefe que compara esa ley aprobada por amplia mayoría parlamentaria con las dictadas por Franco: es que prohibe cosas y nuestro héroe es partidario caiga quien caiga (él no caerá, descuiden) del prohibido prohibir. Supongo que de genialidades como ésta le viene el descrédito a Mayo del 68. Acudiendo a fuentes mas serias, me deja perplejo leer en un editorial de “EL PAIS” (7 de mayo) que “es una ley excepcional y de muy problemática aplicación, en la medida en que es limitativa de derechos”. Hombre, muchas leyes limitan derechos… pero siempre los de quienes los utilizan para lesionar o impedir el ejercicio de los de otros. Como explica a continuación el propio editorial, es el caso de quienes impiden la libre competencia democrática apoyando la eliminación física o la intimidación permanente de sus adversarios políticos. La Ley de Partidos defiende el ejercicio de los derechos políticos de todos, menos de los que quieren simultanear política y crimen para ganar a dos bandas. ¿Y “excepcional”? ¿Por qué es excepcional, si no fue dictada por decreto del ejecutivo sino aprobada en la sede legislativa adecuada? Claro que siempre contó con la oposición de los nacionalistas de toda laya y desde luego hoy mantener una ley que contraríe a los nacionalistas es algo realmente excepcional… ¡Ha sido recurrida en el Tribunal de Estrasburgo! Bueno, no sabemos si prosperará el recurso, pero existe algún precedente orientativo. Por ejemplo, cuando se ilegalizó el Partido de la Prosperidad turco –al que pertenecía entonces el islamista Gül y que contaba con seis millones de votos- por apoyar la violencia separatista y atentar contra la laicidad de Estado, el Tribunal de Estrasburgo ratificó tal medida dictaminando que “la democracia representa un valor fundamental en el orden público europeo pero si se demuestra que los responsables de un partido político incitan a la violencia o mediante mecanismos ilegítimos buscan la destrucción de la propia democracia su disolución puede considerarse justificada” (citado por R. Navarro Valls, “Las dos almas de Turquía”, el Mundo, 3-V-07).

Puede ser que la culpa de todo la tenga, en última instancia, el obstruccionismo del PP a la buena voluntad pacificadora gubernamental. Es lo que parece dar a entender, entre otros miles, John Carlin en su artículo “Es la hora de gobernar juntos” (El PAIS, 6-V-07). Compara la oposición inicial de Ian Paisley a sentarse junto al Sinn Feinn, sus actuales socios de gobierno, con declaraciones semejantes de Mariano Rajoy o María San Gil respecto al reconocimiento de Batasuna. Entre otras diferencias que sería obvio señalar (los dos extremos irlandeses en colisión tenían mutuos lazos con grupos violentos, mientras que en España el brote de terrorismo antiterrorista no vino precisamente de los populares), omite Carlin que la intransigencia de Paisley no ha cesado porque sí, sino porque IRA ha entregado las armas y el Sinn Feinn a reconocido finalmente la policía y la magistratura norirlandesas. Puede que el feroz clérigo haya cambiado, pero sólo cuando también han cambiado las circunstancias, tras una suspensión del parlamento autonómico y una renovada actitud de firmeza del siempre oportunista Blair. Muchas cosas pueden objetarse a la política del PP, sin duda, pero ahora que la valiosa y valerosa María San Gil se ha visto apartada momentáneamente de la política por enfermedad, conviene recordar en su honor y en el de su partido que cualquier concejal del PP en el País Vasco ha hecho más por la defensa de las libertades constitucionales de ustedes y mías que todos los intelectuales abajofirmantes que luchan contra la derechización del mundo desde sus cómodos negocios artísticos o académicos.

Aunque duela decirlo y dejando a un lado la pureza de las intenciones iniciales, ejem, lo indudable ya es que el Gobierno de Zapatero ha fracasado en toda regla en el supuesto “proceso de paz”. Una ETA acorralada, políticamente cortocircuitada y que podía haber sido eliminada en año y medio de haber seguido la política conjunta PP-PSOE de finales del ejecutivo anterior (según afirma la policía francesa) se encuentra hoy revitalizada, rearmada y dispuesta a actuar en cualquier momento. Batasuna no ha cambiado ni un ápice sus planteamientos políticos, ha pasado de fuerza marginal y casi mendicante a interlocutor político privilegiado, además de volver como fuerza electoral y recuperar probablemente sus posiciones perdidas en muchos municipios claves para su financiamiento y reafirmación estratégica. Ha aumentado la presencia radical en los medios de comunicación vascos, sigue la coacción sobre los ciudadanos disidentes y desde luego la extorsión a empresarios y profesionales, contra la que por lo visto nada puede hacerse (¿se imaginan lo que sería saber que cientos de empresas, comercios, restaurantes, profesionales, etc… están pagando mensualmente cantidades importantes a Al Qaeda pero que nada puede intentarse penalmente contra ellos porque bastante sufren ya los pobrecillos?). De Juana Chaos se pasea tranquilo por el mundo y dentro de poco tendrá problemas de sobrepeso, por lo que habrá que mandarle a su domicilio para que haga régimen. Y para colmo todo el mundo asume como inevitable que ETA volverá matar. Digo yo que en cuanto acabemos de desvelar las patrañas y mentiras de la supuesta “conspiración” del 11M, habrá que empezar con las del “proceso de paz”. Denunciar a quienes dijeron que no había negociaciones políticas (lean, lean los documentos incautados al Comando Donosti), a los que aseguraban sin enrojecer que Aznar hizo lo mismo, a los que sacaban la foto de las Azores cada vez que se les señalaba la de Patxi López con Otegi, a los que nos contaron las virtudes humanitarias y los efectos salvadores del tratamiento penal a De Juana, por no mencionar a quienes aseguraban que había “indicios borrosos” de la voluntad de ETA de dejar próximamente las armas… La Cuatro podría hacer otro buen reportaje, muy objetivo, sobre este tema y hasta les sugiero un título, más triste pero no menos verdadero que el del anterior: “La victoria de los embusteros”.

Uno de los mejores cuentos de fantasmas que conozco es “Casa tomada”, de Julio Cortázar. En él, una pareja de hermanos mayores y solteros vive en la casa de sus antepasados. Poco a poco, deben ir cerrando habitaciones y bloqueando puertas de las estancias “tomadas” por entidades que no se precisan pero se presienten… hasta que finalmente tienen que abandonar su hogar invadido por el Mal. En el País Vasco, muchos de quienes hemos luchado contra el expansionismo del nacionalismo obligatorio estamos en la misma tesitura. ETA y adláteres ocupan las localidades pequeñas, luego las medianas, luego barrios de las grandes y espacios públicos comunes: nosotros vamos cerrando puertas y retrocediendo. Cada vez con menos apoyos y más críticas de quienes se impacientan por nuestras quejas. Los socialistas vascos por ejemplo nos tienen por “miserables”, cuando no por extremistas de derechas (con el PSE pasa lo que con la Ertzaintza, aunque peor: en sus filas hay gente decente y combativa, pero con los mandos actuales no hay manera). Y aún eso es preferible a los que nos muestran su “solidaridad humana” por las amenazas que sufrimos, para acto seguido criticar la Ley de Partidos o recomendar el diálogo como solución de nuestros males. No, que quede claro: no queremos solidaridad “humana” sino política. La “humana” que se la guarden los simpáticos dónde mejor les encaje…

Y habrá que irse, claro. Ya no podemos hacer más. Ustedes, nuestros conciudadanos, tienen la palabra. Si refrendan electoralmente lo que hasta ahora se viene haciendo, sólo nos queda salir a la intemperie y buscar refugio dónde sea. “Antes de alejarnos tuve lástima, cerré bien la puerta de entrada y tiré la llave a la alcantarilla. No fuese que a algún pobre diablo se le ocurriera robar y se metiera en la casa, a esa hora y con la casa tomada”.

Ay, el progresismo de Nafarroa Bai
AURELIO ARTETA, www.bastaya.org  12 Mayo 2007

Pasan los años, pero el grueso de nuestros políticosno ha aprendido mucho. Tampoco han creído nunca que tuvieran que esforzarse en ello, porque la democracia y sus fundamentos son pan comido. Por lo demás, las palabras en el foro público carecen de importancia: vale decir cualquier cosa y emitir cualquier juicio, porque toda opinión es respetable, ¿o no? Aquí tenemos a Na-Bai y su candidato a presidente, Patxi Zabaleta, en su reciente rueda de prensa. Si este periódico, el Diario de Navarra, ha sido fiel al recogerlas, cada una de sus afirmaciones fue un monumento a la nada o aún menos.

1. Los de Na-Bai quieren participar en un futuro “gobierno de progreso”. ¿Por qué lo llaman así?; porque estarían ellos, que se autocalifican de progresistas. Lo cierto es que, no por oponerse a un gobierno conservador, se llega a formar un gobierno progresista. Se puede convertir también en un gobierno no menos conservador, aunque por distintas razones. Un gobierno conservador procura mantener sin cambios el equilibrio de intereses dominantes -económicos, sociales y hasta religiosos- en una sociedad, y éste es el caso de Unión del Pueblo Navarro. Pero si fuera Na-Bai la que accediera al poder, daría lugar a otro gobierno conservador cada vez que impulsara cambios en favor de supuestos e intereres tan obviamente reaccionarios como los del nacionalismo vasco.

2. El suyo será un gobierno en que “se prioricen las políticas sociales”, un deseo piadoso pero de imposible cumplimiento. Por naturaleza, el objetivo nacionalista es alcanzar la máxima cota de soberanía para su presunta nación; todo lo demás es secundario. Por definición, un partido nacionalista no tiene políticas sociales, porque éstas deberán esperar a la conquista de la soberanía nacional. Si de ellos dependiera, lo que antepondría ese gobierno serían las políticas nacionalistas en educación, lengua vasca, órgano común permanente y otros dislates. Sería otra derecha, desde luego, y en varios sentidos más cerril, costosa y temible que la que conocemos.

3. Será también un gobierno en que “se fomente la pluralidad”, nos explica. Debería decir el pluralismo, que no es lo mismo, pero a los que adquieren sus categorías ciudadanas tan sólo por la prensa diaria todo les suena igual y se apresuran a seguir la moda lingüística. La pluralidad señala la presencia en una sociedad de diversas creencias o formas de vida, criterios morales y políticos, que no siempre son una riqueza ni, por tanto, sería bueno fomentar. Al contrario, en múltiples ocasiones, lo mejor sería cuestionarlas para así reducirlas en pro de la verdad y de la paz social. Lo que hay que fomentar es el pluralismo, es decir, el respeto institucional de esa pluralidad (dentro de ciertos límites) a partir del principio de tolerancia.

4. Dicen aspirar a un gobierno en que “se realice una contribución positiva a la paz”, aunque no aclaran el sentido de esa idea cuando queda desnuda de adjetivos. Pues de la paz importa sobre todo su contenido particular, porque también el más bruto desea la paz; eso sí, la suya. Así que es de temer que, como a todo el nacionalismo vasco, semejante paz sólo signifique para ellos ausencia de violencia (que se resisten a llamar terrorismo) y mera desaparición de ETA. Ni se les ocurre aludir a una paz justa, nacida del disfrute de la igual libertad política por parte de todos los ciudadanos. Y esa paz no vendrá mientras se asiente en las mismas creencias y pretensiones que trajeron el enfrentamiento civil.

5. Incluso será un gobierno, fíjense, en que “se apueste por el medio ambiente”. Dudo que esta frase tenga sentido, pero es la salsa ecologista que faltaba en un guiso con sabor a progreso. Inseguros al parecer de sus razones, o convencidos de que en democracia cuentan los votos y no las razones que fundan los votos, los partidos no se sienten obligados a justificar argumentalmente sus pretensiones. Como si estuvieran en el casino o en un hipódromo, hoy prefieren apostar, o sea, entregarse al azar.

6. No se pierdan eso de que “UPN lo que quiere es seguir en el poder”. Un pecado imperdonable que cometen todos los partidos que están en el poder y que cometería, a no dudar, Na-Bai si algún día -la ciudadanía no lo quiera- llegara a él.

7. Y Zabaleta remató la faena pontificando que “no hay ciudadanos ilegales”, para referirse con gran finura jurídica a los ciudadanos privados del derecho de sufragio pasivo (o sea, de ser elegibles). Pero el caso es que los hay, y por variadas y sensatas razones; verbigracia, por cumplir condena en la cárcel. Nuestro tribuno sin embargo advierte que “se debería votar a quien uno quiera”, verbigracia a Batasuna y a sus máscaras, como si fuera democrática la posibilidad de elegir diputados antidemócratas o señal de buena tolerancia tolerar a los intolerantes. Claro que la Ley de Partidos es un “retroceso” y él sueña con un gobierno de progreso. El, el firme defensor de la reintegración foral plena.

No me parece mal que se recuerde
Arcadi Espada, El Mundo  12 Mayo 2007

Querido J:
El asesinato del industrial José María Bultó Marqués, el 9 de mayo de 1977, fue aquello que se llama un crimen de época. En la frase hay subsumido un juego de palabras, que sólo he advertido al escribirlo. Tal vez recuerdes que el único condenado en firme por este crimen fue un dirigente del llamado Exèrcit Popular Català (Epoca), como con una cierta pompa de acrónimo preferían llamarse. Pero la verdad es que no pretendía jugar, sino subrayar la extraña capacidad de algunos crímenes para iluminar un tiempo. Fue el de nuestra juventud y el de la Barcelona de la Transición, de pronto estremecida por un salvajismo inédito.

Aquel día de mayo, tres hombres asaltaron una vivienda de la calle de Muntaner y adosaron al cuerpo del industrial Bultó una bomba. Él estaba comiendo, como acostumbraba, en casa de un familiar. Le exigieron 500 millones de entonces y le advirtieron que si intentaba desprendérsela, la bomba explotaría. Cuando los terroristas huyeron, dejando la bomba y un pliego de instrucciones, el industrial decidió volver a su casa. El chófer le esperaba abajo. Durante el camino le fue contando lo que había pasado y aún le animó a que palpara la bomba. En cuanto llegó a la casa dio instrucciones nerviosas, pero precisas, al servicio: la primera que avisaran a su hijo, y luego subió por la escalera interior hasta sus habitaciones

El hijo, Manuel, estaba en su despacho. Descolgó el teléfono y sólo oyó los gritos y lágrimas de una criada, que le urgía a venir, porque había pasado algo terrible. Preguntó el qué, pero era imposible entenderse. Estaba a pocos minutos de la casa, que era también la suya. Su padre, viudo desde muchos años antes, vivía con el matrimonio en una torre del barrio de Pedralbes. Cuando llegó, las criadas repitieron el llanto. «Ha explotado», alcanzó a entender. Dedujo que su padre estaba arriba y que algo había pasado allí. Ninguna de las mujeres había subido al oír el estruendo. El hijo subió. Se fijó que había algunas manchas indeterminadas en la pared y entró en la habitación sin saber qué iba a encontrarse.

Su padre estaba tumbado boca arriba en el dintel que separaba la habitación estricta del cuarto de baño. Medio cuerpo en cada pieza. Iba vestido con chaqueta y corbata y tenía el pecho abierto, mostrando las entrañas. El hijo vio que el brazo izquierdo estaba en un rincón de la habitación y que el otro permanecía en el cuerpo, sin trauma aparente. En las paredes había trozos de vísceras y cuajarones y del techo del baño caían gotas de sangre. Los periódicos dirían que el industrial Bultó Marqués murió al intentar desprenderse la bomba. Una de esas hipótesis rápidas, con su grieta de exculpación, que permanecen durante siglos. Lo cierto es que antes de que se lo llevaran, su hijo se fijó en las manos. Tanto la del brazo que yacía suelto como la del otro estaban intactas.

El estremecimiento barcelonés se produjo cuando el crimen de la bomba en el pecho se repitió meses después con el matrimonio Viola y, en especial, cuando se supo que uno y otro habían sido cometidos en nombre de la independencia de Cataluña por su ejército popular. Dos hombres lo mandaban. Uno de ellos era Jaume Martínez Vendrell (1915-1989), y es la espita de esta carta. Porque la otra mañana, en la Colonia Güell del municipio de Santa Coloma de Cervelló, el Ayuntamiento homenajeó y puso placa a la memoria de este hombre.

Ya sabes que tengo un criterio algo diferente del común sobre las placas y los lapidarios homenajes urbanos. No creo que en las calles de una ciudad deba constar sólo el Bien. Al cabo del tiempo, las calles y los muros no homenajean: sólo recuerdan. Por lo tanto no me parece mal que se recuerde a Martínez Vendrell en su pueblo. Ahora bien: espero que conste en la lápida el rasgo principal y más nítido (en términos, digamos, colectivos) de su paso por el mundo. Es decir, cabe esperar que la lápida ponga: Jaume Martínez Vendrell, terrorista. He llamado esta mañana al Ayuntamiento de Santa Coloma para preguntar por ésta y otras cuestiones relacionadas con el caso, pero el alcalde, el señor Josep Comellas i Marín, había salido de fin de semana. Martínez Vendrell fue el único condenado por el asesinato. Doce años, que no cumplió, por complicidad en el crimen. Algún día te explicaré la historia judicial y política de los presuntos asesinos del industrial Bultó. Pero ahora estamos en la plaqueta de Martínez Vendrell. Ha producido un cierto sobresalto el homenaje. El hijo, Manuel, ha hecho lo que ha de hacer un hijo: querellarse contra el Ayuntamiento de Santa Coloma. Y los periódicos han levantado algunas exclamaciones. Lo comprendo.

Sin embargo, si uno mira bien al fondo de los asesinatos de Bultó y Viola encuentra muchos otros motivos de exclamación. Te explicaré uno de ellos. Trata del otro jefe del Ejército Popular. El 16 de marzo de 1978, los periódicos dieron publicidad a una larga nota de la Jefatura Superior de Policía de Barcelona donde se detallaba la detención de Jaume Martínez Vendrell y de otras personas vinculadas con los asesinatos. El diario La Vanguardia publicaba la nota completa. Una de las grandes noticias estaba en estos párrafos: «En 1967 Jaime Martínez Vendrell (según sus propias manifestaciones) es requerido por José María Batista Roca, quien le encarga la creación de una organización que mediante la lucha armada pudiese llegar a conseguir la independencia total de los Países Catalanes [...] El visto bueno para llevar a cabo la acción contra el señor Bultó la dio en principio Jaime Martínez Vendrell y, en última instancia, José María Batista Roca».

Estos párrafos provocaron una insólita nota adjunta de la redacción del periódico. La leo y reconozco en su punta seca la voz de Manuel Ibáñez Escofet, que era entonces el director práctico del periódico. Después de un aseado reconocimiento a la labor de la Policía, la nota continuaba: «Pero nos resistimos a aceptar la culpabilidad de don Josep Maria Batista i Roca [1895-1978], profesor ilustre y hombre de recta trayectoria, porque no puede defenderse de las acusaciones. Es corriente que los detenidos culpen a una persona que no puede hablar y la muerte de Batista i Roca, en agosto del pasado año, cerró para siempre sus labios».

Se resistían. Pero tanto Martínez Vendrell como otro de los acusados ratificaron en el juicio ante la Audiencia la implicación de Batista i Roca en la actividad de Epoca. Precisaron, incluso, que Batista i Roca estaba por una lucha armada «responsable». Ninguno de los dos estaba endosando su responsabilidad al muerto. Sólo estaban orgullosos de haberle servido. Se resistían: Ibáñez Escofet, La Vanguardia y, seguramente, hasta Tarradellas, entonces presidente de la Generalitat, que fue su amigo durante mucho tiempo y que, probablemente, estaba al fondo de la nota de la redacción del diario. Se resistían, pero la implicación del etnólogo en la lucha armada es hoy un lugar común aceptado por el independentismo catalán.

Y siguen resistiéndose, como es natural. En Santa Coloma de Cervelló homenajean a Jaime Martínez Vendrell. Pero Batista i Roca tiene calles en media Cataluña, monolitos y un premio que lleva su nombre. El premio es a la proyección exterior de la cultura catalana, concretamente.

Sigue con salud
A.

Control total de Intermoney
Estalinismo en la CNMV
Emilio J. González Libertad Digital 12 Mayo 2007

La Comisión Nacional del Mercado de Valores ha entrado en una dinámica peligrosa de purgas y tomas de control, de la que no puede salir nada nuevo teniendo en cuenta que en medio de ellas, y como principal protagonista, se encuentra el mismísimo Carlos Arenillas, uno de los miembros del clan de Intermoney y correa de transmisión entre la Oficina Económica de la Presidencia del Gobierno y el supervisor de los mercados financieros. Arenillas ha iniciado dentro de la CNMV una purga que tiene todos los ingredientes del estalinismo.

Arenillas ha emprendido una caza de brujas, no solo contra quienes eran hombres próximos al ex presidente Manuel Conthe, sino contra quienes desde dentro de la CNMV avalaban sus propuestas. De hecho, la primera víctima de la purga ha sido el director general de Entidades, Antonio Carrascosa, quien no solo respaldaba a Conthe sino que proporcionó a éste los argumentos necesarios para defender en el consejo del organismo su propuesta de sancionar a Enel y Acciona por sus actuaciones durante la OPA de E.On sobre Endesa. Carrascosa acaba de ser quitado de en medio y eso no augura nada bueno para la CNMV.

La caza de brujas, sin embargo, no concluye ahí. Dentro de la CNMV se dice los próximos en caer van a ser las personas del área de supervisión de mercados que también dieron argumentos a Conthe para proponer una sanción a Interdin por sus compras de acciones de Endesa en el tramo final del periodo de aceptación de la OPA de E.On, unas operaciones que sirvieron para mantener la cotización de la eléctrica por encima del precio ofrecido por los alemanes y condicionaron el fracaso de la oferta.

Todos estos movimientos dan mucho que pensar, puesto que apuntan tanto a que desde dentro de la CNMV se quiere tapar todo cuanto ha tenido que ver con la OPA de E.On y la salida de Conthe, como a que Arenillas, o la Oficina Económica, no quiere dentro del supervisor de los mercados financieros a nadie que se oponga a sus designios.

La guinda a este envenenado pastel la ponen los movimientos de Arenillas para hacerse con el control total de la CNMV, a costa, o con la aquiescencia, del nuevo presidente, Julio Segura, que empieza a quedarse como una figura decorativa. Eso mismo intentó hacer Arenillas con Conthe, pero éste presentó batalla y durante un tiempo pudo pararle los pies, hasta que Segura, la directora general del Tesoro, Soledad Núñez, amiga personal de Miguel Sebastián –otra vez Intermoney–, y la ex jefe de gabinete de Solbes, Soledad Abad, provocaron la salida de Conthe votando en contra de sus propuestas.

Todo esto huele a trama organizada para hacerse con el control de la CNMV por parte de la gente del clan de Intermoney, como también intentaron hacerse con el control del Banco de España cuando llegó el momento de sustituir a Jaime Caruana como gobernador, aunque en esa ocasión la jugada les salió mal. Teniendo en cuenta las vinculaciones de Intermoney con la Oficina Económica y con la CNMV, así como sus actuaciones en el caso Endesa, esto huele a un intento de ocupación de las instituciones por parte del clan con fines que resultan más que sospechosos, teniendo en cuenta los informes contra el presidente del BBVA, Francisco González, elaborados por dicha Oficina o lo ocurrido en el seno del supervisor de los mercados financieros con ocasión de la OPA de E.On. Purgas, control total... estalinismo en estado puro.

Cuando el Tribunal Constitucional intenta hacer trampa para ayudar a ZP
Periodista Digital 12 Mayo 2007

Han intentado hacer trampas. Para ayudar al presidente Zapatero y maquillar lo que ha sido una nueva claudicación ante ETA-Batsuna, "alguien" en el Tribunal Constitucional coló un párrafo, que había sido suprimido. Un parrafo en el que se decía que hubiera sido "desproporcionado" ilegalizar ANV.

El párrafo es el siguiente:

«La disolución y hasta la suspensión de dicho partido en razón de esa sola circunstancia hubiera planteado quizás el problema de si cabría entenderla manifiestamente desproporcionada, aun cuando no pueda descartarse que, en unión de otras, pudiera llevar en su momento a esa última consecuencia.
En cualquier caso, es evidente que el hecho de que esa solución radical se estimase hoy impracticable por quienes pudieran instarla o decidirla, no implica que no fuera obligado arbitrar otras, toda vez que la actividad defraudatoria intentada habría producido, de perfeccionarse, consecuencias de muy difícil reparación, pues la eventual disolución posterior del partido ahora legal no afectaría al mandato representativo de aquellos de sus candidatos que resultaran elegidos.»

Dado que era muy difícil llegar a un acuerdo, los magistrados del Constitucional alcanzaron a última hora una fórmula de compromiso que consistía en aceptar el texto que proponía la mayoría progubernamental a cambio de suprimir un párrafo de 12 líneas. Ello permitió conseguir la unanimidad, que era lo que pretendía su presidenta, María Emilia Casas.

Grande fue la sorpresa de los magistrados de la minoría cuando se dieron cuenta al leer en los medios de comunicación que la resolución divulgada por el Constitucional contenía el párrafo que se había acordado suprimir.

Ante la amenaza de estos magistrados de denunciar lo sucedido y provocar un escándalo, ayer por la tarde el Constitucional tuvo que dictar un nuevo auto en el que precisaba que ese párrafo «no forma parte de la sentencia».

Su inclusión en el texto divulgado difícilmente puede ser atribuida a un error fortuito, como hizo ayer la presidenta, ya que esas 12 líneas permitieron al Gobierno ZP sacar pecho y subrayar que el fallo del Constitucional avalaba las tesis de la Fiscalía y del Ejecutivo.

Ese párrafo era absolutamente clave para el Gobierno porque en él se afirmaba que la disolución o suspensión de ANV habría sido una medida «manifiestamente desproporcionada».

Ésta era la tesis que defienden Zapatero, Rubalcaba, Conde Pumpido, el PSOE y los periodistas afines. Todo ello para justificar que el Ejecutivo optase por impugnar 133 listas de ANV, descartando la solicitud de ilegalización al Supremo.

Y ésta era la tesis contraria a lo que había venido sosteniendo el PP, partidario de ilegalizar el partido, una vía sugerida en el propio fallo del Supremo.

Quien decidió en el Constitucional mantener ese párrafo quería favorecer al Gobierno y buscaba que los medios hicieran una interpretación favorable a sus intereses. El tiro le salió por la culata al hacerse pública la trampa.

Pero, entrando en el fondo del asunto, la teoría de «la desproporción» es sencillamente absurda cuando se decide anular más de la mitad de las listas de un partido. Lo lógico habría sido proceder a la ilegalización o al menos a la impugnación y anulación de todas y cada una de sus listas.

Un cuerpo no puede estar la mitad sano y la otra mitad, enfermo.

Y sin embargo, es ETA.
Vicente A.C.M. Periodista Digital 12 Mayo 2007

Lo podrán disfrazar de partido impoluto y fiel cumplidor de la legalidad. Podrán decir que sus listas son el fruto de una organización consolidada durante años. Podrán querer hacer pasar gato por liebre. Pero lo que no podrán es convencernos de que la mitad del cuerpo tiene cáncer y el resto está sano como una manzana.

La sentencia del TC, como cabía esperar, se ha pronunciado sobre los alegatos de la impugnación de los abogados de la ANV, para ratificar la decisión del TS sobre la anulación de las 133 listas. No obstante, se permite opinar este Alto Tribunal que "la total ilegalización sería desproporcionada". Claro hasta que no esté el cuerpo totalmente putrefacto por el cáncer, no será evidente su afección por la enfermedad.

Los argumentos son muy discutibles y diría que absolutamente irracionales. Reconociendo que detrás de ese partido ANV está BATASUNA-ETA, lo que no tiene sentido es decir que una parte lo es y no lo es el todo. Es una apreciación a medias. Una intervención a medias. Supongo que a estos magistrados no les agradaría que en una operación quirúrgica, el cirujano se detuviera a la mitad de la extirpación del tumor y no saneara todas las zonas, dudando sobre la conveniencia de su extracción.

Las pruebas han sido concluyentes y el comentario del TC solo deja el camino libre a la organización terrorista, que se ha apresurado a pedir el voto para ANV. Estamos volviendo a vivir lo mismo que sucedió con el PCTV y la pasividad del Gobierno en aplicar la Ley de Partidos. Para cuando quisieron rectificar ya era tarde. Ahora también, ETA volverá alas Instituciones y tendrá a su disposición poder y presupuestos de los contribuyentes, de esos mismos a los que chantajea y coacciona. Y todo eso se lo debemos a este Gobierno, que incluso se ha alegrado al ver esta insólita sentencia del TC. La verdad es que no veo ningún motivo para esa alegría, salvo que sea por el pacto cumplido y otra amenaza menos, respirando aliviados.

Anexionismo nacionalista
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 12 Mayo 2007

[Euskal Herria] Euskal Herria es un término vascuence que significa "País del euskera". Designa un territorio que se caracteriza por la presencia minoritaria o residual del vascuence. No se corresponde con fronteras político-administrativas reales, sino que pretende crearlas a partir de la ideología expansionista del nacionalismo vasco.

Componen dicho territorio las siguientes provincias, comunidades o regiones: Álava (Araba), Vizcaya (Bizkaia), Guipúzcoa (Gipuzkoa), que forman parte País Vasco, y Navarra (Nafarroa), en España; y Baja Navarra (Nafarroa Beherea), Labort (Lapurdi) y Sola (Zuberoa), que forman parte de Francia. Para el nacionalismo vasco Euskal Herria está formada por estos siete territorios que ellos denominan históricos. ¿Existe algún territorio en el mundo que no lo sea?

Nadie les ha consultado a los navarros ni a los franceses si quieren pertenecer a semejante proyecto expansionista, simplemente los nacionalistas vascos tratan de imponérselo combinando la estrategia del terrorismo de la ETA con los tejemanejes políticos del PNV y la influencia pseudoespiritual de gran parte del clero vasco. No pararán hasta desestabilizar toda la región y arruinar su convivencia ciudadana, provocando el exilio, ya iniciado, de miles de ciudadanos vascos hacia las regiones limítrofes o incluso fuera de España.

El uso cultural del término Euskal Herria data del siglo XVI, refiriéndose a los territorios en los que se hablaba el vascuence o, aun sin hablarse, tenían una clara influencia del mismo, como es el caso de la Ribera de Navarra. El uso político del término Euskal Herria por el nacionalismo vasco es mucho más reciente.

Según el Estatuto Vasco de Autonomía de 1979:

Artículo 1º: “El Pueblo Vasco o Euskal Herria, como expresión de su nacionalidad, y para acceder a su autogobierno, se constituye en Comunidad Autónoma dentro del Estado español bajo la denominación de Euskadi o País Vasco, de acuerdo con la Constitución y con el presente Estatuto, que es su norma institucional básica”.

En el Estatuto no existe una clara diferencia entre la Comunidad autónoma del País Vasco, Euskadi, País Vasco, Pueblo Vasco y Euskal Herria, dando a entender que todos estos términos son equivalentes. A ver si se aclaran.

Según datos del Euskobarómetro de noviembre de 2006, un 43% de los vascos se considera nacionalista frente a un 50% que se considera no nacionalista. Un 62% de los vascos ve compatible las identidades vasca y española, mientras que un 6% se considera sólo español y un 29% sólo vasco.

El sentimiento de pertenencia en exclusiva a Euskal Herria podría ser mayoritario en Vizcaya y Guipúzcoa. Basándonos en los resultados electorales nacionalistas, en Navarra podría inferirse que el sentimiento de pertenencia como nación de Navarra a Euskal Herria no sobrepasaría un 25% de la población.

Países Catalanes (en catalán Països Catalans) es el término aplicado por algunos para designar a aquellos territorios en los que se habla catalán o valenciano. El término se politiza en el pancatalanismo, ideología que afirma la existencia de una nación cultural basada en dicha comunidad lingüística que aspira a su autodeterminación como paso para lograr un estado propio e independiente.

Los Països Catalans estarían formados por: Cataluña (Catalunya); Islas Baleares (Illes Balears); Andorra, donde el catalán es el único idioma oficial; Comunidad Valenciana (Comunitat Valenciana) o País Valenciano (País Valencià), donde la lengua cooficial se denomina en el estatuto de autonomía "valenciano" (valencià); la región francesa del Rosellón (Catalunya Nord), zona que comprende las comarcas del Rosellón, el Capcir, el Conflent, el Vallespir y la parte norte del antiguo condado de la Cerdaña, denominada Alta Cerdaña, integradas dentro del departamento francés de los Pirineos Orientales, donde el catalán no tiene reconocimiento oficial; una zona de Aragón limítrofe con Cataluña a la que denominan La Franja de Poniente (La Franja del Ponent), formada por las comarcas de La Litera (La Llitera) y el Matarraña (Matarranya), en torno al cincuenta por ciento de la Ribagorza (Ribagorça), Bajo Cinca (Baïx Cinca) y Caspe-Bajo Aragón (Caspe-Baïx Aragó) zaragozano. En ellas, el catalán no es oficial, pero ha obtenido cierto reconocimiento por parte de las leyes aragonesas desde 1990; la ciudad sarda de Alguer (l'Alguer, L'Alghero, Cerdeña, Italia), donde el catalán es cooficial con el italiano y el sardo, la pequeña región murciana de el Carche (el Carxe), compuesta por unas pocas pedanías de los municipios de Abanilla, Jumilla y Yecla, cuyos habitantes (unos 500) son de habla valenciana, y donde el catalán carece de reconocimiento oficial.

El nacionalismo gallego defiende la integración en la Nazón de Breogán de los ayuntamientos gallegohablantes de Asturias y Castilla-León. El pangalleguismo no pasa de ser el pariente pobre del expansionismo vasco y catalán, con mucha menor fuerza y apoyo popular.

Conclusión: digan lo que digan los nacionalistas, los anticolonialistas son, curiosamente, anexionistas y, por lo tanto, colonialistas.

La pescadilla se muerde la cola.

El País miente a sabiendas de nuevo otra vez.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 12 Mayo 2007

Que El País miente publicando noticias falsas ya lo admitió, con motivo del 30 aniversario de El País, el mismísimo Juan Luis Cebrián cuando dijo que la "arrogancia" les ha llevado a "publicar noticias falsas". Que EL País miente cada vez que le interesa es algo más que contrastado. Que para PRISA la mentira es un arma cargada de futuros dividendos a la vista está. Hoy saca una noticia diciendo que el Constitucional ha retirado un párrafo de la sentencia sobre ANV aparecido por error y a la vez hace un editorial basado en ese párrafo que no forma parte de la sentencia porque les interesa a ellos y a sus auspiciados socialistas.

En principio es extrañísimo que los magistrados del Constitucional acordaran retirar un párrafo de la ponencia sobre las listas anuladas al ANV y el tal párrafo apareciese en la sentencia comunicada a los medios. Es mucha casualidad que los errores siempre beneficien al mismo o a los mismos. La falta de tiempo que alegan como justificación no es excusa, pues borrar un párrafo de un documento informático requiere la friolera de 7 segundos si el que lo hace es del grupo de los lentos torpes y 4 segundos si es más normalita profesionalmente esa persona.

El párrafo aparecido en la sentencia por error dice:

"la disolución y hasta la suspensión de dicho partido en razón de esa sola circunstancia hubiera planteado quizás el problema de si cabría entenderla manifiestamente desproporcionada, aun cuando no pueda descartarse que, en unión de otras, pudiera llevar en su momento a esa última consecuencia. En cualquier caso, es evidente que el hecho de que esa solución radical se estimase hoy impracticable por quienes pudieran instarla o decidirla, no implica que no fuera obligado arbitrar otras, toda vez que la actividad defraudatoria intentada habría producido, de perfeccionarse, consecuencias de muy difícil reparación, pues la eventual disolución posterior del partido ahora legal no afectaría al mandato representativo de aquellos de sus candidatos que resultaran elegidos".

El País publica en su edición impresa una noticia que he sido incapaz de localizar en su edición digital titulada:

“El Constitucional retira un párrafo de la sentencia de ANV que se mantuvo por error “

En otros medios, por ejemplo en El Mundo, la noticia del párrafo remolón aparece el viernes 11 a las 18:08, por lo que podemos imaginar que El País disponía de la noticia mucho antes de publicar el editorial mendaz.

El editorial de hoy de El País que titula “Habló el Constitucional” basa su argumentación en el párrafo juguetón y erróneo de la sentencia.

“Pero, de acuerdo con un criterio garantista que es propio de su función, el Tribunal Constitucional considera que sería desproporcionado disolver ANV,”

El País sabía que el Constitucional no había dicho lo que dice que dijo porque era conocedor de la rectificación de la que incluso se hace eco y publica en el mismo ejemplar que el editorial mendaz.

Al parecer rectificar es de sabios salvo cuando las rectificaciones fastidian un bonito editorial de El País, en tal caso rectificar es de inoportunos.

Cuando El País miente, miente Polanco y si Polanco miente miente dios, y claro, hasta ahí podríamos llegar. No es mal título para un libro “Las mentiras de dios”

El TC deja en evidencia al Gobierno, ya que «no era impracticable ilegalizar ANV»
N. COLLI/Madrid ABC 12 Mayo 2007

La sentencia notificada a la una de la madrugada del viernes por el Tribunal Constitucional cuestionaba la oportunidad de ilegalizar ANV, por «desproporcionada» e «impracticable», y lo hacía en un párrafo introducido por error, que fue retirado ayer mismo. Precisamente el Gobierno se había basado en ese párrafo para argumentar que los tribunales habían avalado su postura ante las listas de ANV.

Las afirmaciones incluidas en el párrafo eliminado después no sólo son plenamente coincidentes con el criterio de la Fiscalía y de la Abogacía del Estado, sino que, además, venían a contradecir al Supremo, para cuya «Sala del 61» los demandantes contaban con pruebas suficientes para haber instado algo más que la anulación de 133 candidaturas.

El párrafo en cuestión fue introducido «por error» en el original de la sentencia notificado a las partes, puesto que, durante las deliberaciones, los magistrados decidieron eliminarlo a cambio de dictar una resolución unánime.

Tres de los seis magistrados que integran la Sala Primera del TC no compartían en absoluto esa tesis, sino la contraria, y fueron los que propusieron introducir en los fundamentos jurídicos algo que se afirma justo antes del polémico párrafo (y que también dijo el Supremo): que la Justicia no ha podido ir más allá de la ilegalización parcial de las candidaturas de ANV porque ni el fiscal ni el abogado del Estado lo pidieron.

Auto aclaratorio
El acuerdo alcanzado finalmente por la Sala Primera del TC consistía en eliminar el párrafo a cambio de la unanimidad. De lo contrario, tres magistrados habrían redactado votos particulares concurrentes. Así, «advertido su error», tal y como señala un auto aclaratorio dictado ayer por el Tribunal, la Sala hace constar que el citado párrafo del fundamento jurídico sexto «no forma parte de la sentencia».

Para la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, es evidente que tanto la sentencia del Supremo que anuló 133 candidaturas de ANV, como su ratificación por parte del Constitucional «confirman que el Gobierno tenía razón».

Sin embargo, el secretario ejecutivo de Libertades Públicas del PP, Ignacio Astarloa, exigió ayer al Gobierno que pida disculpas a los ciudadanos por haber basado su argumentación sobre la anulación de listas de ANV precisamente en el párrafo eliminado.

El dirigente popular consideró «intolerable» y de «vergüenza» que «el Gobierno de España base toda su argumentación en párrafos de una sentencia que no están en la sentencia». «Es lo último a lo que podía llegar este Gobierno en este proceso de histeria para justificar el porqué ha permitido a ETA presentarse a las elecciones», argumentó.

Sin embargo, el Ejecutivo consideró ayer mismo que el auto aclaratorio es «una mera corrección» del dictado en un primer momento.

La AVT se echa hoy a la calle con respaldo de dirigentes del PP en toda España
ABC 12 Mayo 2007

MADRID. El escándalo de los paseos del asesino etarra De Juana por San Sebastián con aspecto perfectamente saludable han supuesto el desencadenante de las concentraciones que ha convocado la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) hoy a las siete de la tarde ante los ayuntamientos de más de 40 capitales de provincia, aunque en Madrid la protesta tendrá lugar en la plaza de la República Dominicana, lugar en el que el etarra mató a 12 guardias civiles. El Partido Popular respalda plenamente la convocatoria, y por ello Mariano Rajoy tiene previsto participar en la de Murcia, ya que se ha desplazado a Levante para varios mítines.

La AVT confía en que la respuesta ciudadana sea masiva, porque, según fuentes de la entidad, «es el momento de exigir que el Gobierno envíe de nuevo a la cárcel a De Juana. Es algo que está en su mano, y, al no hacerlo, demuestra que ha cedido al chantaje».

Durante la celebración de las distintas convocatorias se leerá un manifiesto común en el que se denunciarán los «privilegios» de los que goza el etarra De Juana Chaos y se reclamará su «vuelta inmediata» a prisión. En Madrid, se hará una especial referencia al esposo de Pilar Elías, Ramón Baglietto, de cuyo asesinato se cumplen hoy sábado 27 años.
La asociación que preside Francisco José Alcaraz ha encontrado problemas para celebrar sus actos en Cáceres, Murcia y Barcelona, donde las delegaciones del Gobierno no han autorizado las convocatorias alegando que las deberían haber comunicado con más antelación.

elecciones 27M
Seis heridos tras enfrentarse un grupo de radicales con los escoltas de una concejal del PP en Bilbao
La mujer pegaba carteles electorales con una amiga a la una menos cuarto de la madrugada en la plaza del Sagrado Corazón
EUROPA PRESS / BILBAO El Correo 12 Mayo 2007

Un total de seis personas han resultado heridas esta pasada madrugada en Bilbao al producirse un enfrentamiento entre una concejal del PP que realizaba una pegada de carteles electorales en la Plaza del Sagrado Corazón, su amiga y sus dos escoltas, y varios radicales, según ha informado la Ertzaintza.

El incidente ocurrió a la una menos cuarto de la madrugada cuando la edil popular y su amiga pegaban carteles y pasaron por el lugar varias personas que les increparon, registrándose un enfrentamiento físico en el que los implicados sufrieron golpes y contusiones. Dos jóvenes de 17 y 18 años fueron atendidos por sanitarios de la DYA y evacuados con heridas de pronóstico reservado y leve, respectivamente, al hospital de Basurto.

Por su parte, la edil del PP, su amiga y sus escoltas acudían por sus propios medios al hospital de Cruces para ser atendidos de sus lesiones. Las dos partes se acusaban mutuamente de la agresión y anunciaron su intención de interponer denuncia por los hechos, pero la Policía vasca no tiene constancia de que la hayan formalizado.

Pintadas
También esta noche, varios radicales han realizado varias pintadas en las sedes que Ezker Batua-Berdeak y Aralar poseen en el barrio de Algorta en la localidad vizcaína de Getxo en las que les acusan de "ladrones" y "traidores". Según ha informado el candidato de la coalición de ambas formaciones a Juntas Generales por Busturia-Uribe, Josu Murgia, la sede de Aralar registró pintadas como 'Putreak' (buitres), 'Hauteskunde antidemokratikoak' (elecciones antidemocráticas), 'Traidoreak' (traidores). Asimismo, los carteles de la coalición fueron tachados con una equis.

Por su parte, la sede de EB, en la que también se tacharon con equis los carteles electorales, las pintadas realizadas fueron 'Akordiorik gabe, pakerik ez' (sin acuerdo, no hay paz) o 'Lapurrak' (ladrones). Para Murgia, el hecho de que se hayan atacado a la vez las sedes de ambas formaciones supone que "se ataca directamente a la coalición". "Es necesario denunciar este tipo de ataques que no llevan a ningún lado y, por supuesto, éste no es el camino para la normalización política", añadió.

En este sentido, lanzó dos preguntas a los que han realizado las pintadas , sobre "cómo entienden la pluralidad política" y sobre "cómo quieren hacer la construcción de Euskal Herria". El candidato a Juntas Generales explicó que la agresión de esta noche supone que "quieren hacerlo con aquellos que piensan al 100% como ellos" ya que, si lo que pretenden es "buscar en el camino de la construcción nacional de este pueblo a compañeros de viaje para un futuro a través del respeto y del diálogo, las pintadas no son la fórmula". Además, en referencia a la pintada 'Akordiorik gabe, pakerik ez' (sin acuerdo, no hay paz), advirtió de que "no se puede mezclar pacificación y normalización".

LOS PASEOS DEL ETARRA "SON UN ESCARNIO PARA LAS VÍCTIMAS"
Buesa pide a la ciudadanía que denuncie junto a la AVT los privilegios del "pseudopreso" De Juana
El Foro de Ermua respalda las concentraciones de la AVT en casi medio centenar de ciudades para exigir el regreso a prisión de De Juana Chaos porque sus paseos, de los que este viernes se emitieron más imágenes, suponen un "escarnio para las víctimas" provocado "por el propio Gobierno". Según Mikel Buesa, vídeos como estos ponen en evidencia los "privilegios" de que goza el "pseudopreso" De Juana y que quieren denunciar junto a la mayor asociación de víctimas de España. El PP ha anunciado su presencia en las concentraciones donde este sábado tengan previstos actos electorales.
Europa Press Libertad Digital 12 Mayo 2007

En declaraciones a Europa Press, Mikel Buesa recordó y criticó los paseos "con total libertad" de los que disfruta el etarra por las calles de San Sebastián y por el hospital de la capital donostiarra, donde se encuentra ingresado en régimen de prisión atenuada, una situación que, según indicó, constituye "un escarnio para las víctimas del terrorismo (...) provocado por el propio Gobierno".

Tras acusar al Ejecutivo de "ceder" ante las "exigencias" de De Juana y censurar que éste "actúe como si estuviera en libertad sin haber cumplido la pena a la que fue condenado por un delito terrorista", Buesa llamó a los ciudadanos a que estén este sábado en la calle para mostrar su rechazo a que "los terroristas estén en la calle, y menos aún si sobre ellos pesa una condena".

Algo se mueve en Navarra
El CIS confirma que Miguel Sanz se expone a perder la mayoría absoluta y avala las posibilidades de que Nafarroa Bai se convierta en la segunda fuerza de la comunidad foral, por encima del PSN
IGNACIO MEDRANO i.medrano@diario-elcorreo.com/BILBAO El Correo 12 Mayo 2007

La proximidad de la cita con las urnas no parece cautivar a los navarros. En las últimas semanas, los comicios que decidirán la composición del futuro Gobierno foral han despertado más expectación en el marco de la política nacional, dado el empeño del PP en incorporar esta comunidad a su arsenal opositor. El pasado jueves, la enseña de las cadenas de oro sobre fondo rojo jugó un papel estelar en el escenario que los populares instalaron en Madrid para dar comienzo a su campaña electoral.

Pese a su aparente desinterés, los navarros tienen ante sí, por vez primera en once años, la oportunidad de precipitar un cambio político en la dirección de las instituciones autonómicas, que ahora controla UPN con el apoyo del CDN. De lo que ya no hay duda es de que en el Parlamento foral que los votantes elegirán el próximo día 27 no tendrán cabida ni ANV ni la plataforma Abertzale Sozialistak, opciones definitivamente rechazadas por el Tribunal Constitucional. Por segunda legislatura consecutiva, la aplicación de la Ley cierra las puertas de la Cámara autonómica a la izquierda abertzale histórica.

Encuesta electoral
La encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas difundida ayer avaló los pronósticos que apuntan a un cambio de rumbo en la política navarra. El CIS, sin embargo, introdujo al mismo tiempo dosis de incertidumbre: el socialismo navarro corre el riesgo de sufrir un retroceso que podría limitar su margen de maniobra.

Los datos del sondeo relegan a la condición de tercera fuerza política a la candidatura que encabeza Fernando Puras. Con diez escaños - desde 1995 permanecía anclado en once-, se situaría muy por detrás de Nafarroa Bai, que, merced a la concentración del voto nacionalista en torno a una única sigla, superaría de largo el techo histórico de la representación vasquista: según el CIS, la lista de Patxi Zabaleta obtendría entre 13 y 14 escaños.

El bloque foralista perdería, en efecto, la mayoría absoluta. Aunque Unión del Pueblo Navarro volvería a ser el partido más votado, debería conformarse con 20 ó 21 escaños (ahora tiene 23). Convergencia de Demócratas de Navarra sumaría tres, uno menos que en la actualidad, e Izquierda Unida también bajaría de cuatro a tres.

Un resultado de este calibre abriría el camino hacia la formación de un 'gobierno a la catalana' integrado por Na-Bai, el PSN e IU. El tripartito aparecería ante la sociedad navarra como la alternativa de progreso capaz de acabar con la hegemonía de la derecha. Pero el sombrío futuro que el CIS depara a la candidatura de Puras complica la situación. Para el PSN es muy distinto presidir el Ejecutivo con el apoyo de Na-Bai que contribuir a que ese mismo gabinete lo encabece un independentista como Zabaleta. En tal caso, los sectores del socialismo navarro que rechazan el acercamiento al nacionalismo aún a costa de permanecer en la oposición intentarían hacerse oír y apostarían por condenar a Sanz a abordar una complicada legislatura en minoría. Sin embargo, en un contexto como el actual, de ruptura de cualquier lazo entre el PSOE y el PP, no es fácil imaginar a un Partido Socialista capaz de poner en bandeja el Ejecutivo autonómico a la formación que representa a los populares en Navarra.

El escenario dibujado por el CIS tampoco resultaría sencillo para la coalición que integran Aralar, EA, el PNV, Batzarre y un grupo de independientes. Aunque el resultado de la encuesta es más que positivo para Nafarroa Bai, la candidatura nacionalista está empeñada en desalojar a UPN del palacio foral. Así las cosas, socialistas y nacionalistas seguirían, abocados a explorar todas las vías posibles para no ser señalados como los responsables de una nueva investidura de Sanz.

Propuesta polémica
La tercera posibilidad -un acuerdo de gobierno entre UPN y el PSN- parece completamente inviable. En marzo, Sanz ya ofreció a Puras un acuerdo para «blindar el régimen foral» a cambio de «un reparto en las cuotas de poder». La polémica propuesta no prosperó.

El presidente navarro trasladó esta oferta al candidato socialista apenas dos días después de que una manifestación convocada por su Gobierno recorriera las calles de Pamplona en defensa de la foralidad de Navarra. La movilización tenía como objetivo rechazar una hipotética unión con Euskadi, aunque, según establece la disposición transitoria cuarta de la Constitución, esta posibilidad jamás prosperaría sin el consentimiento de los ciudadanos de la comunidad foral expresado en referéndum.

Frente a las acometidas del discurso identitario monopolizado por Sanz, Puras ha dejado entrever sus cartas en contadas ocasiones. Cada vez que lo ha hecho ha puesto todo su empeño en proclamar que no pactará «a cualquier precio» y que considera «irrenunciable» la integridad de la comunidad foral.

Ahora, los datos del CIS parecen poner en entredicho el acierto de los estrategas del PSN, pero también el de los de UPN, que no evitan la pérdida de la mayoría absoluta. Sin embargo, el resultado de este sondeo puede condicionar no solo el comportamiento de los partidos, sino también el de los electores. En principio, contiene elementos suficientes para incentivar la participación o para utilizarlo como una llamada a ejercer el 'voto útil', la amenaza que planea desde ahora sobre los minoritarios CDN e IU.

El manifiesto de las clases medias (IV):
El Estado se convirtió en el impulsor de la envidia y administrador del resentimiento.
Enrique de Diego Periodista Digital 12 Mayo 2007

Enrique de Diego (Periodista Digital)-. La democracia devino en prebendaria. Cada vez más gente pasó a depender del Estado y a participar en la expoliación de las clases medias. El viejo caciquismo fue perfeccionado.

Y mientras aquél podía haber sido tenido, sin duda, por indigno, mas justificado como forma voluntaria de redistribución de la riqueza, el nuevo pasó a hacerse a gran escala con dinero público; es decir, mediante la expoliación, utilizando ésta contra sus víctimas.

Los programas de los partidos –sobre todo los denominados de izquierdas- se convirtieron en ofertas de depredación de unos sectores en beneficio de otros; en fórmulas, cada vez más laxas, de clientelismo y en un botín cada vez más amplio mediante una depredación fiscal cada vez más sistemática.

El Estado se convirtió en el impulsor de la envidia y en el administrador del resentimiento.

Quien menos trabajaba, más era protegido y mimado por el Estado. La socialdemocracia, mero lastre, retardatario del progreso, llegó a instalarse como un consenso del que participaron los partidos conservadores, con su lejano resentimiento aristocrático hacia las clases medias.

COMUNISMO
El esquema precisaba que el comunismo funcionará y, simplemente, no funcionó. El comunismo había depredado los recursos naturales y había llevado el esquema parasitario a sus últimas consecuencias, a su reducción al absurdo:

Una nomenklatura, una exigua minoría pretendía, mediante el ejercicio de la represión, vivir del trabajo de la inmensa mayoría.

Cuando la casta dominante, que había puesto en práctica niveles de explotación del hombre por el hombre antes nunca inventados, vio en riesgo su propia supervivencia, el sistema, herrumbroso e instalado en la mentira, quebró. Fue un cataclismo interno, una consunción.

Lo fue también para la socialdemocracia, pues la privó de su mejor argumento. ¿Qué hacer? La parasitaria socialdemocracia se aprestó a defender sus cuarteles de invierno. Durante un tiempo deambuló angustiada por el escenario.

Contaba a su favor que las víctimas se habían acostumbrado al expolio. Las castas, a sus privilegios. Vivir a costa de los otros se había convertido en un estilo: hurtar, mediante subterfugios legales, el dinero de los demás, eso es la izquierda y el progresismo. Tan perverso afán de lucro había ido adquiriendo la pulsión compulsiva de la fiebre del oro.

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