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Recortes de Prensa     Miércoles 16  Mayo   2007

¡No nos rendiremos jamás!
Federico Quevedo El Confidencial 16 Mayo 2007

Aquel 13 de mayo de 1940, tres días después de que el Rey le propusiera como primer ministro, y tras la ofensiva devastadora de Hitler en Bélgica, Francia y Holanda, Winston Churchill reunió a la Cámara de los Comunes y, tras ofrecer a sus representantes “sangre, sudor, lágrimas y fatiga”, les explicó cuál sería, a partir de ese momento, su política: “Combatir por mar, por tierra y por aire, con toda nuestra voluntad y con toda la fuerza que nos dé Dios; combatir contra una tiranía monstruosa, jamás superada en el catálogo oscuro y lamentable de crímenes humanos”. Y les expuso, también, cual sería su objetivo: “La victoria, la victoria a toda costa, la victoria a pesar del terror; la victoria, por largo y difícil que sea el camino; porque sin la victoria no hay supervivencia”.

Después de más de treinta años luchando contra la tiranía monstruosa de un nacionalismo excluyente y radical de características similares al nazismo, y después de que la democracia consiguiera arrinconarlo, el próximo día 27 de mayo va a ser uno de los días más tristes de nuestra reciente historia en libertad, porque ETA va a volver a las instituciones, y lo va a hacer amparada por un Gobierno irresponsable, y por una Justicia que no tiene instrumentos legales para impedirlo. No los tiene, en primer lugar, porque al igual que les ocurriera en la Transición a Suárez y a los padres de la Constitución, también el PP, en la pasada legislatura, cometió el error de confiar en que nunca un gobierno democráticamente elegido actuaría en contra del interés general.

Si hace treinta años, al redactar la Constitución, se ofreció un margen a la reivindicación nacionalista en la confianza de que los gobiernos centrales sabrían actuar de muro de contención ante los excesos, cuando el PP elaboró la Ley de Partidos y situó en el propio Ejecutivo, a través de la Abogacía del Estado y la Fiscalía General, la potestad de iniciar un proceso de ilegalización, lo hizo también con la convicción de que así se garantizaba el cumplimiento de la ley y se respetaba el derecho constitucional al pluralismo. Lo que nunca pensó el PP, entonces, ni la UCD hace treinta años, es que un gobierno llegaría al extremo de dar carta de naturaleza al nacionalismo más extremo y, sobre todo, al de ceder al chantaje de una banda terrorista.

Si a ese marco de referencia se une una absoluta dependencia del poder judicial del Ejecutivo, esta vez ETA-Batasuna resulta que ha encontrado como coartada de su pretensión antidemocrática y totalitaria al propio Estado de Derecho. La sentencia del TC es, sin duda, ajustada a derecho, pero resulta un insulto a la inteligencia de ciudadanos normales y, sobre todo, una humillación para las víctimas del terrorismo. Por eso, el día 27 será un día triste. Ese día, ETA habrá conseguido la mayor de sus victorias, se habrá impuesto a quienes durante tantos años han luchado por la libertad y por la justicia, y volverá a ocupar sillones en los ayuntamientos y en las diputaciones, con lo que eso significa de ingresos para sus actividades criminales y, también, de capacidad de acceso a información sensible para la comisión de atentados.

El hecho de que ya mismo haya listas de ANV que pueden presentarse a las elecciones supone un riesgo extremo para la vida de muchas personas. No es la primera vez que ETA sitúa sus objetivos en los censos electorales que las juntas envían a todos los partidos políticos. ¿Se dan cuenta de la irresponsabilidad? Si unas listas de ANV estaban contaminadas, es que todo el partido está contaminado, y sin embargo el Gobierno, no queriendo instar a su ilegalización y permitiendo que la mayoría de las listas concurran, pone en bandeja de los etarras el acceso a los censos... ¿o es que creen ustedes, ingenuamente, que los de las listas supuestamente legales les van a ocultar los censos a sus ‘jefes’ en la banda?

Más que nunca, en esta ocasión, la convicción firme en la democracia y la lucha por la libertad cobran sentido en toda su dimensión. La tiranía oscura y amarga de ETA, al amparo de Rodríguez, se ríe nuevamente de nosotros y buscará, por todos los medios a su alcance, la aniquilación de los no nacionalistas. ¿Nadie se ha preguntado por qué ETA ha dado instrucciones a sus comandos de que no atenten contra nadie del PSOE, salvo que sean los críticos con Rodríguez? La convergencia de intereses entre ETA y Zapatero es cada vez más peligrosa y supone un riesgo real para el futuro de nuestra convivencia en libertad. Por eso no podemos rendirnos, no podemos dejar de luchar por la libertad. Por eso es necesario tener fe en la victoria, como la tenía Churchill.

En caso contrario, “no sobrevivirían los impulsos de los siglos, que hacen que la humanidad avance hacia su objetivo”. Estas que vienen no son unas elecciones primarias. Son unas elecciones municipales, pero, sin embargo, tienen una significación como pocas veces han tenido a lo largo de estos años de democracia. Quizá sea este el momento en el que personas íntegras, de la izquierda y de la derecha, que han sabido resistir a la amenaza de la bestia, asuman su misión con optimismo y esperanza, seguros de que, como decía Churchill a los Comunes, “nuestra causa no puede fallar entre los hombres”, la causa de la libertad por la que sus defensores tienen derecho a reclamar la ayuda de todos, y nosotros la obligación de prestársela.

Campaña del 27-M
Una selva sin ley de partidos
Ignacio Villa Libertad Digital 16 Mayo 2007

Zapatero ha hablado por fin este martes en Vitoria de la gran cuestión de estas elecciones: el regreso de ETA-Batasuna a las instituciones democráticas. El presidente del Gobierno ha defendido, sin argumentos y con insultos, la presencia de Acción Nacionalista Vasca en las elecciones del 27 de mayo. La pobre justificación de Zapatero ha sido anunciar a los cuatro vientos que la Fiscalía y la Abogacía del Estado –pese al rapapolvos del Supremo– han cumplido la ley de partidos. El problema es que si hay algo que todo el mundo tenga claro es que el Gobierno ha dinamitado esta ley para cuya aprobación se reunió un consenso que tanto tiempo y esfuerzo necesitó para su construcción.

La ley de partidos sirvió para que los terroristas desaparecieran de las instituciones democráticas y dejaran de recibir los fondos que la ley garantiza a quienes están en ellas. Si ahora los mismos que tuvieron que abandonar escaños, concejalías y alcaldías van a volver a estar donde entonces es que la ley de partidos ha sido demolida. Lo demás son juegos florales.

Nunca hemos dudado de que, pese al atentado de Barajas, el proceso de rendición nunca fue interrumpido, como demuestran los casos de De Juana Chaos, Otegi y ANV. Está claro que Zapatero ha sido receptivo a las exigencias de los terroristas y ha cedido a todas ellas. Con todo lo que estamos viendo, con las cesiones de este Gobierno frente a ETA, con los gestos cariñosos que Moncloa dedica a los terroristas, resulta imposible negar que el proceso de rendición sigue en marcha. Pero si además Zapatero vuelve a dejar abierta la puerta a que siga adelante, resulta imposible cerrar los ojos ante una infamia de semejante calibre.

Han bastado cinco días de campaña para que Zapatero reconozca que vuelve a recorrer el sendero de la rendición ante ETA. El resultado es que los terroristas mandan en el calendario e imponen sus objetivos. Ante esto, el presidente del Gobierno sólo es capaz de aducir unas torpes excusas que nadie se cree sobre un supuesto cumplimiento de la ley de partidos que permite a Batasuna presentarse en la mayor parte de sus feudos más importantes a través de una franquicia pactada. La realidad es la que es, y ante ella poco pueden las mentiras de Zapatero.

Vergonzoso Pumpido, lamentable Bermejo
EDITORIAL Libertad Digital 16 Mayo 2007

Con este Gobierno de saltimbanquis los ciudadanos no saben bien a qué atenerse: lo que un día vale al día siguiente es un disparate, y viceversa. Así, esta semana nos hemos encontrado con que las palabras del Fiscal General del Estado caducan en unas pocas horas dependiendo de dónde sople el viento. Si sopla desde ciertos medios de comunicación madrileños, el Fiscal se torna duro e implacable con los terroristas; si, por el contrario, sopla desde el País Vasco, Conde Pumpido se deshace como un terrón de azúcar en la leche. Quizá no sea aventurado suponer que, en el fondo, lo que el Fiscal General dice no vale ni la mitad que lo que no dice.

Porque, y en esto sería estúpido llevarse a engaño, el verdadero culpable del obsceno sainete al que estamos asistiendo por culpa de las listas de ANV no es otro que Cándido Conde Pumpido. Gracias a sus silencios, a su vergonzosa inacción reiterada, Batasuna ha vuelto a las elecciones. Lo ha hecho con otro nombre, tal y como se temían hace años los padres de la ley de partidos. No contaban, evidentemente, con la traición desde arriba, con el maridaje anti natural de batasunos y Fiscal General del Estado. La quiebra del Estado de Derecho que anunciábamos con el anuncio de las negociaciones entre el Gobierno y la ETA hubiera podido evitarse si el Fiscal General que, por definición, tiene que hacer cumplir la Ley, se hubiese dedicado a su trabajo.

No nos cansaremos de repetir que el problema de fondo es que en España la independencia judicial es pura ficción. La Fiscalía trabaja por y para el Gobierno de turno, y tanto el Consejo General del Poder Judicial como el Tribunal Supremo o la Audiencia Nacional son meras extensiones de la Moncloa o, en el mejor de los casos, del Congreso de los Diputados. La teoría política advierte de los riesgos de amputar la independencia de los jueces, la doliente realidad es que, de tres supuestos poderes, sólo uno es efectivo y cuenta. Una democracia que se queda sin contrapesos no es tal sino una pantomima en la que, siquiera superficialmente, se guardan las formas. Los gobernantes lo saben y hacen un uso intensivo de la judicatura y la Fiscalía en su beneficio. Zapatero no iba a ser menos y, claro, está siendo el que más y peor utiliza los resortes judiciales en su provecho. De casta le viene al galgo.

Es tarde de cualquier modo para sorprenderse por la parcialidad y desvergüenza de Pumpido. En los tres años que lleva en el cargo ha dado sobradas muestras de sectarismo y de atender única y exclusivamente a la voz de su amo. Lo que no estaba escrito hasta ahora era el guión que ha empezado a interpretar el ministro de Justicia con tanta pasión y arrebato que Pumpido, a su lado, se ha quedado en nada.

Fernández Bermejo, izquierdista sectario hasta la médula, ha entrado en campaña electoral mordiendo. Con aire matonesco, impropio por otro lado de un ministro de Justicia, ha insistido en el presunto derecho que asiste a Batasuna a presentarse a las elecciones municipales bajo otras siglas. El que en su día fuera enemigo declarado de la ley de partidos ve en este orden de cosas recién alumbrado una ocasión pintiparada para radicalizarse a placer defendiendo lo indefendible y, ya de paso, apuntándose a la campaña contra el PP orquestada por toda la izquierda. Nombrar ministro a un personaje tan lamentable fue un error perfectamente calculado por Zapatero que ve en estos hoolingans de salón el complemento ideal para su política de tensión permanente. Con Bermejo tenemos exactamente lo que esperábamos de él. En esto, y en casi todo lo demás, no nos ha defraudado.

Bárbaros en el jardín
POR IGNACIO CAMACHO ABC 16 Mayo 2007

HAY chasquidos de cristales rotos en la campaña y el Gobierno no se da por enterado porque su presidente vive instalado en la nube de un pensamiento mágico que acaso ni siquiera sea él mismo capaz de creerse. Hay una crecida de violencia coactiva que amenaza la esencia misma de la libertad democrática, el derecho de hablar y de elegir, mientras la autoridad se agarra a la ficción de una normalidad cuyo quebranto trata de no ver a base de cerrar los ojos. Hay una marea de sabotaje y boicot que emerge de las cenizas redivivas del terrorismo y anega con su espuma las orillas del Estado, pero el poder se finge impasible y entero para no admitir su encogimiento pusilánime. Hay una grieta abierta en las costuras del sistema, un desgarrón en el traje de fiesta de las libertades, pero el Gobierno se mira en un espejo de autocomplacencia que le devuelve el reflejo de una realidad trucada. Hay un griterío de bárbaros en el jardín de la democracia, pero los inquilinos de la residencia prefieren ignorarlo bajando las persianas de su propia razón ensimismada.

Ayer, mientras el mismo Zapatero invocaba en Vitoria el discurso ficticio de una normalidad imaginaria, los escuadrones de la violencia acampaban ante su puerta en una exhibición de impunidad consentida. Ha sido él quien les ha abierto las verjas en que estaban confinados por la ley de una nación dispuesta a resistir, y quien tolera como mal menor, con los dientes apretados y aparente templanza, su pendenciero desafío de matonismo y soberbia. Y ellos lo saben, y se le suben a las barbas con la ingrata chulería de los rufianes, petulantes y envalentonados ante la arrugada pasividad de los débiles. No van a agradecer el favor ni conformarse con migajas, sino que incrementarán el chantaje porque son plenamente conscientes de que quien cede la primera vez ya ha perdido para siempre la virginidad de la resistencia. Eso sí, saben graduar su presión y diferenciar a las víctimas: gritos e insultos contra los socialistas y el PNV, palizas y agresiones contra los candidatos del PP. Que se note quién es quién en cada caso.

Pero la escala de la amenaza va subiendo, y pronto no distinguirán remilgos. Lo escribió Brecht: «primero fueron por los comunistas, pero no me importó porque yo no era comunista...». Porque lo importante, lo grave, es que han vuelto. Que se saben impunes porque han percibido que el poder les tiene miedo. Que se recrecen alzados en la debilidad de un Gobierno alobado que se ha atado a sí mismo las manos de la firmeza. Que se han reencontrado en el esplendor de una chulería consentida y conocen el modo de conquistar el terreno abandonado por el imperio de una ley acobardada. Acaso el presidente llegue a creer que puede victimarse, llegado el caso, como uno más ante el regreso de los siniestros escuadrones rampantes del fuego y la violencia. Pero su discurso legalista, paciente, equidistante y conciliador ya no cuela. Él es el responsable. Y no puede fingirse al margen de las consecuencias de su acongojado apocamiento.

España bajo Zapatero
De ciudadanos a siervos
Agapito Maestre Libertad Digital 16 Mayo 2007

El PP ha sufrido ocho ataques violentos en cuatro días de campaña electoral. El dato para algunos es alarmante, para otros, como es mi caso, era previsible e, incluso, menos duro de lo pactado entre Zapatero y ETA. De todos modos, son sólo los primeros efectos hirientes que han recibido quienes aún tienen conciencia de la dignidad del ser humano. Esto es el inicio de lo que vendrá después. Prepárense. Déjense llevar por el olfato. Hagan caso a su nariz. No miren en su interior. No confundan sus bellos deseos con la perversa realidad. Salgan a la calle e intenten oler a la gente. No corran. Soporten los hedores. Sigan los instintos, aunque luego persuadan a la razón para que les ayude con sus argumentos.

Nadie con sensibilidad que haga la prueba de la nariz negará que el mandato de Zapatero infecta todas las instituciones. Reducidos el legislativo a una pantomima y el judicial a una prolongación de las decisiones de unas camarillas socialistas, el sistema democrático ha sido sustituido por un "régimen de libertades" más parecido al franquismo que a una democracia avanzada. Sí, sí, la cosa actual es más cercana al franquismo que a un sistema democrático. Y esto no sólo lo digo porque el "control del poder por el poder" haya desaparecido, sino porque ahora, como en los tiempos de Franco, la plebe está contenta. Gorda y robusta, sólo piensa en las próximas vacaciones. El régimen de Zapatero ha conseguido que los ciudadanos regresen a un escalón inferior de su evolución: han regresado de su condición ciudadana a ser meros siervos.

Zapatero triunfa. Da mítines para públicos que manosean los "ideales" modernistas. "Creyentes" invertidos. Gentes que odian la religión cristiana y adoran cualquier imbecilidad. La chusma prevalece sobre la ciudadanía. La plebe se impone al hombre con conciencia pública. El civismo del español es arrollado por el semimundo de Zapatero. En esta circunstancia produce hilaridad la queja de algunos sobre el silencio de Zapatero a la hora de hablar de política. Ingenuos. Tampoco hablaba jamás Franco de política. La odiaba tanto como Zapatero. Aquél sólo maldecía la hidra judeo-masónica-marxista. Éste únicamente escupe contra el PP, o sea, con quien debería debatir, y contra la guerra de Irak.

Zapatero, pues, no habla de política. Tampoco la hace. La mata. ¿Y de violencia? Menos. Ésta es muda. Él, como los caballeros de todas las tiranías, la impone. En los mítines, siguen lamentándose los ingenuos, no habla de ETA. Normal. Lo impuesto, la violencia pactada entre el Gobierno y ETA, permanece. ETA es un partido más en el proceso electoral. Zapatero ha "legalizado" el terror. Aunque los efectos serán devastadores para toda la nación, será la oposición, el PP, quien de modo inmediato sufrirá el castigo. Sus sedes, sus candidatos, sus ideas, sus programas, sus discursos, sus tradiciones, en fin, su vida será sometida a escarnio, extorsión y violencia por parte del terror y sus compañeros de viajes, el PSOE.

Entonces, ¿de qué hablará Zapatero durante toda la campaña electoral? Pues de lo mismo que hablaba Franco: de paz, de pazzzzzzzzzzz. Comida para la chusma.

La lealtad según Zapatero
Editorial ABC 16 Mayo 2007

TAL como se había anunciado, Rodríguez Zapatero habló ayer en Vitoria sobre las candidaturas de ANV, en su primera referencia al «proceso» vasco durante la campaña electoral. El líder socialista sigue a lo suyo. Es una falsedad de grueso calibre asegurar que la ley de Partidos se está cumpliendo escrupulosamente, sin excesos y defectos. En realidad, el presidente del Gobierno es el único responsable de que la nueva «marca» electoral de ETA participe en los próximos comicios. Sus palabras de ayer ante los candidatos del PSE sólo se explican por la decisión de huir hacia adelante, con el empeño inútil de presentarse ante la sociedad española como un hombre de Estado que hace frente a los extremistas de uno y otro signo. Aunque pretenda evitar que su figura se identifique con la ruptura del Pacto Antiterrorista y con la «relegalización» de los secuaces de ETA con uno o con otro nombre, los ciudadanos saben muy bien quién ha tomado esa decisión que refuerza a la izquierda abertzale y rompe la unidad de acción de los demócratas contra el terrorismo. En ese contexto, suena a sarcasmo que el presidente exija lealtad al PP cuando lleva toda la legislatura tratando de aislar a la oposición, pactando con partidos antisistema y permitiendo la quiebra del Estado de Derecho ante las exigencias de ETA. El PP ha sido y es profundamente leal a la Constitución, y no es Rodríguez Zapatero el personaje más apropiado para hacerle reproches en este terreno. Otra cosa es que el Gobierno pretenda obtener un cheque en blanco para cambiar el modelo territorial y buscar un acuerdo «como sea» en el País Vasco, al servicio de sus intereses de partido.

Zapatero no dijo nada nuevo en Vitoria, limitándose a pedir con la boca pequeña a los radicales un compromiso contra la violencia, con una retórica que ya no engaña a nadie. Al tiempo, Fernández Bermejo hacía méritos utilizando metáforas de gusto muy dudoso al afirmar que el PP debe tomar laxantes contra el «estreñimiento mental». No es éste el lenguaje propio de un ministro de Justicia, que debería reflexionar seriamente sobre el fracaso del Estado de Derecho por la actitud intolerable de Conde-Pumpido en relación con ANV y sobre los reproches de los jueces a la Fiscalía y a la Abogacía del Estado en la impugnación de esas candidaturas. El caso es que Zapatero pretende tapar sus concesiones al entorno de ETA con palabras grandilocuentes que nadie se va a creer. El objetivo último es -una vez más- descalificar a la oposición, como si Mariano Rajoy fuera el culpable por denunciar una política de concesiones que sólo beneficia a los enemigos de la España constitucional. Si eso es todo lo que Zapatero tenía que decir sobre el «proceso», podría haberse callado, porque ahora ETA y sus socios se sentirán todavía más seguros que antes.

Irak como problema municipal
POR ANTONIO BURGOS ABC 16 Mayo 2007

EL mayor problema municipal de España no es la inseguridad ciudadana, eso de que los chavales no puedan venir solos del instituto sin que los atraque otro de su edad para quitarles el teléfono móvil y la chupa. El mayor problema municipal de España no son los atascos, eso de que te pasas medio jornal dentro del coche yendo o viniendo del currelo: dos horas para allá y dos horas para acá, ya me contarás, la mitad justa de ocho horas. El mayor problema municipal de España no es el ladrillo como fuente de financiación de las arcas vecinales, que hay ayuntamiento que vende hasta la plaza mayor para hacer pisos, a fin de que un promotor inmobiliario afecto a la causa y adicto al régimen le dé la tela marinera del telón que hace falta para poder pagar la mamela mensual a los siete mil millones de paniaguados del partido que han colocado como cargos de confianza o como funcionarios de empleo, que es algo así como tener a los votantes en plantilla con el dinero de los demás.

Nada de esto es un problema municipal. No hay ayuntamiento de España donde estos asuntos le quiten el sueño a nadie. Y si ese ayuntamiento está regido por el Partido Socialista Obrero, es que ni te cuento.

Fiel espectador de televisión, devoto radioyente (uf, qué antigüedad, eso es más rancio que llamar espíquer al locutor...) Consumidor habitual, decía, de medios de comunicación audiovisuales dominados por la actual Belchite Mediática de la zapatiesta nacional del zapaterismo, he llegado a la conclusión de que ni transportes públicos ni empleo; ni centros de enseñanza ni asistencia sanitaria en los barrios; ni vigilancia en los colegios contra la droga ni aumento de la delincuencia a causa de los miles de indeseables que hemos fichado con plaza de extranjero. Nada de eso preocupa lo más mínimo a los españoles a la hora de elegir alcalde. El mayor problema municipal de España, señoras y señores, ciudadanos y ciudadanas, vecinos y vecinas, es que el tío del bigote nos metió en la guerra de Irak.

Y a eso de la guerra no hay derecho, tío.
Y cuantos más días pasan de la campaña, más me reafirmo en mi convicción. No hay más que ver el vídeo electoral del PSOE. ¿Con qué arranca? ¿Con los ciudadanos (y ciudadanas) esperando el autobús municipal que nunca llega? ¿Con las últimas estadísticas sobre asaltos a pisos a cargo de las bandas de oriundos kosovares o ucranianos? Esas son minucias que no preocupan a nadie. ¿Cómo va a arrancar con esas pamplinas algo tan alejado de la mentira y de la crispación como el vídeo electoral del PSOE? Ese vídeo arranca como tiene que arrancar: con la guerra de Irak, oé. Con la guerra de la que menos mal que nos sacó el protector de la ETA, el padrino de Batasuna, el mentor de la ANV, el amparador del Juana Chaos, el defensor de oficio de Otegui. Yo la verdad es que cada mañana, cuando salgo de casa, le doy las gracias a estos señores tan pacifistas. Contemplo cómo un simpapeles de un país del Este le da un tirón a una vieja, pero No Passsa Nada: menos mal que mandaron retirar las tropas de Irak. La cola del autobús da dos vueltas a la manzana, pero No Passsa Nada: menos mal que mandaron retirar las tropas de Irak. El atasco del semáforo de la esquina llega cinco calles más allá, en el habitual concierto de bocinas, pero No Passsa Nada: menos mal que mandaron retirar las tropas de Irak.

Y el debate electoral en una televisión local de mi pueblo, Polanco puro de oliva, me da la razón. Salen el candidato del PP aspirante al sillón, un papafrita, y el del PSOE, monstruo, que eres un monstruo. El candidato del PP, un chufla, saca los papeles que demuestran que los han pillado con el carrito del helado, metiendo la mano en la manteca de las facturas falsas. ¿Y qué dice nuestro alcalde? Pues lo que hay que decir: que se calle la boca, que su partido de ellos, el del tío del bigote, nos metió en la guerra de Irak, y que gracias a los nuestros podemos votar pazzzzzzzz. Con los asesinos terroristas sueltos y honrados por el Estado y con los simpapeles atracándote en la esquina, pero eso no tiene la menor importancia. Usted sabe mejor que nadie que el verdadero problema de su pueblo era la guerra de Irak.

Bagdad PP
POR IGNACIO RUIZ QUINTANO ABC 16 Mayo 2007

EN países estrafalarios, como España, estas cosas funcionan. Y son cosas que ya venían en «La rama dorada» de Frazer. Quiero decir que saca por la mañana el «Marca» en su portada una foto de Emerson -el pivote de Pelotas, no el filósofo de Boston- estrangulando a un puma, y el Madrid, por la noche, se transforma en gallo liguero y arrolla a los suplentes del Español. Y Rodríguez, que sueña con una democracia a la calderona, como la madridista, que le dé ganador sin el engorro de contar los votos, sigue el ejemplo. Asustar a un notario con un lirio cortado o dar muerte a una monja con un golpe de oreja es cultura de izquierdas. Rodríguez se ha propuesto asustar a Rajoy, que es registrado de la propiedad, con un video de Bagdad.

-¿Es que los socialistas españoles se presentan por Bagdad? -protestan los intelectuales del PP.
Nuestra civilización carece del poderoso sentido de lo grotesco que tenía la medieval. Si los socialistas españoles se presentaran por Bagdad, perderían, porque contra la segunda guerra de Iraq parece estar todo el mundo, menos los iraquíes, que podrían decirnos lo que don Luis Mazzantini dijo, con ese humor que ha sido desde el Libro de los Proverbios el martillo de los idiotas, a un actor vanílocuo que le recriminaba desde el tendido que no se arrimase más al toro: «¡Baje usted, que aquí se muere de verdad!» Ningún cursi lugarcomunista nos ha ahorrado su elogio de la participación electoral en las presidenciales francesas, pero todos se quedan como los tres monos ante las colas de iraquíes que se juegan la vida por votar.

Rodríguez perdería en Bagdad. Y en Madrid, su «provincia traidora», no sacaría ni concejales, si no fuera por la condición tripera del voto español. Un demócrata nacional nunca morirá por no saber a qué pesebre quedarse, como el asno de Buridán. Si el votante de derechas tiene algo de rana de Volta, el votante de Rodríguez es, simplemente, el perro de Paulov, y muerde. Rodríguez no pone el video de Bagdad para atraer el voto pauloviano, que lo tiene tan pillado por el gargüero como Emerson al puma de la foto del «Marca», sino para darse importancia mundial y, de paso, arrancarle otro pelo al lobo de la oposición. En un país que tiene en Gala, el bardo de Brazatortas, a su Suetonio, es normal que Rodríguez aspire a pasar a la Historia, aunque fuere en el papel de traidor de melodrama, papel que, sin embargo, en la guerra iraquí ya le arrebataron Schroeder y Chirac, a cuyo lado Rodríguez no da ni para un «cameo» como el de Carmen Calvo en «María querida», el homenaje que la acreditada agrafia española del cine dedicara a María Zambrano.

Con el video de Bagdad, pues, no acaba Rodríguez de darse importancia mundial, pero, en cambio, tiene asustada a la oposición, cuyo jefe de juventudes lo es porque tiene declarado que la derecha no cabe en el PP, y porque en los días de manifestación compra de su bolsillo todas las águilas de San Juan que encuentra por la calle para retirarlas de la circulación. ¿Que qué le pasa a este hombre? Pues que es un centrista tremendo. Sólo que el centrismo, como la universalidad, es una contradicción en los términos: no se puede ser todo si se es algo. O como lo diría un chestertoniano: un polígono puede tener un número infinito de lados, pero ninguno de ellos puede ser un círculo.

Total, que si el macho alfa tira de Bagdad, ¿qué va a hacer la manada sino constituirse en «insurgencia»? La ministra del tren de Gamoneda sólo se figura a la presidenta de Madrid colgada de una catenaria. Y una vocal vallecana con nombre de fadista del partido de González, Barrionuevo y Vera llama «asesinos» a Gallardón y Botella. Hablando de asesinos, todavía no han aparecido los de Barajas: los ecuatorianos llevan cinco meses a la espera de que Rubalcaba -¡cráneo privilegiado!- ponga un huevo. No hay prisa: un maltratador de género ha arrancado de los etarras el indulto para los progres, así que... ¡peor se vive en Bagdad!

Acoso y violencia contra el PP
Editorial ABC 16 Mayo 2007

DESDE 2003, las sedes y los candidatos del Partido Popular sufren constantes agresiones en campaña electoral. No son hechos aislados, sino comportamientos que, aun no estando organizados, revelan una animadversión contra los populares que es, por supuesto, delictiva y antidemocrática, pero también una perfecta identificación de dónde está, en la España del siglo XXI, la violencia y el extremismo. En apenas una semana, dos candidatas del PP han sido agredidas por proetarras en Bilbao; la sede popular en Valencia sufrió daños por un artefacto explosivo; también ha sido atacada la sede de la localidad madrileña de San Agustín de Guadalix y otros dos militantes de este partido fueron golpeados por una cuadrilla de «antisistema» en Alcorcón. El recuerdo de las campañas de 2003 y 2004 obliga a no menospreciar estos actos de violencia mafiosa contra los populares. Por el contrario, demuestra que en España existe un clima de confrontación que algunos consideran una disculpa, cuando no una invitación, para dar rienda suelta a su fanatismo.

Lo fácil y cómodo sería decir que son actos esporádicos y que todos los partidos sufren agresiones. No es cierto ni lo uno ni lo otro. Que tales agresiones no estén planificadas no significa que no sean consecuencia de un discurso recurrente de deslegitimación de la derecha democrática. Sistemáticamente, el Partido Socialista, el Gobierno y algunos de sus aliados parlamentarios acusan al PP de ser la derecha extrema y de situarse fuera de la democracia. Este mensaje -burdamente falso y, además, cínico, porque el único partido que pacta con lo más extremista de este país es el PSOE- acaba calando en los sectores más antidemocráticos, que lo procesan como un veredicto de culpa contra el PP y como una legitimación del uso de la violencia.

Los ciudadanos deberían tomar nota de que quienes practican la violencia política contra sus oponentes en todas las campañas electorales están, de forma abrumadora, en la izquierda y en el nacionalismo radical, significativa coincidencia con las noches de salvajismo protagonizadas en Francia por grupos de izquierda contra la contundente victoria de Nicolás Sarkozy, después de que la candidata socialista advirtiera de que la victoria del líder conservador provocaría la violencia. Profecía cumplida.

Lo más preocupante es que el PSOE lleva su obsesión contra el PP hasta el extremo de no condenar, sin reserva alguna, los actos de violencia que se están produciendo, un silencio o unas condenas a medias que acaban dando a entender que al PP le está pasando lo que se merece. Algo así como negar inocencia a la víctima, porque, en el mejor de los casos, a renglón seguido del rechazo a la violencia se recuerda, a modo de explicación, que el PP crispa mucho el ambiente. Un cinismo que delata a quien lo exhibe, pero que aún puede dar lugar a consecuencias mucho más graves.

Plañideras
POR CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 16 Mayo 2007

Navarra se come toda la actualidad electoral. Es lógico. De los resultados de allá arriba dependerá la suerte de «Euskal Herria». La gran cuestión. ¿Y qué dicen las gentes del PP, los comentaristas políticos del PP y aquellos que parecen serlo? Tratan de conmover al público de la pasividad de Zapatero y de Conde-Pumpido ante el hecho de la ANV. Pero, ¿acaso no estaba bien claro que el Gobierno había concebido y negociado esa estrategia con la propia ETA (como ha revelado este periódico) y que por ello aplicó el fórceps al Supremo y al Constitucional?

En varias ocasiones he escrito que no es lícito decir que el Gobierno sea chantajeado o chuleado por ETA ya que lo que se hace responde a un pacto, a un convenio, a un acuerdo... y que, en esa perspectiva, ya va implícito que la actitud de ETA sea la más agresiva mientras la del Gobierno deba aparecer como la forzada. Pero algunos se empeñan en presentar al Gobierno como a una doncella acorralada. No han entendido nada. Llegan siempre tarde.

Una oposición de plañideras. Me refiero a la oposición en su totalidad, no ya a la que podría entenderse como la que hace la dirección del PP. Se preguntan algunos con un estudiada indignación: ¿por qué no denuncia el presidente Zapatero las agresiones a las sedes del PP? Como si no hubieran vivido aquel terrible año previo a las elecciones del 14-M.

Ahora a los más oportunistas de la legión tertuliana les ha venido de perlas la propuesta de José Jon Imaz sobre un acuerdo con el PP para recomendarle a este nuevo e imaginativo ensayo de colaboración con el PNV con el fin de restar a ETA. ¿No se habrán enterado a estas alturas que existe realmente un MLNV (Movimiento de Liberación Nacional Vasca) para cuyos miembros, incluido el PNV, resulta esencial la independencia?

No parece que surjan propuestas para detener el «proceso». Es el resultado de un desconocimiento de la naturaleza de la izquierda. La de Putin, que ha construido el capitalismo de Estado en la antigua Unión Soviética y la de ZP/Sebastián Arenillas/Segura/Solchaga/ Rojo, para quienes «su» capitalismo de Estado pasa por la liquidación.

Zapatero exige y Rajoy flaquea
Pablo Sebastián Estrella Digital 16 Mayo 2007

No hay mejor defensa que un ataque, y así lo ha entendido Zapatero, quien con el mayor de los descaros ha exigido a Rajoy lealtad en la política antiterrorista, evitando con ello el responder a la flagrante evidencia de haber legalizado Batasuna en las siglas de ANV. Precisamente es la deslealtad del presidente con las víctimas del terrorismo y con la legalidad lo que aparece como telón de fondo de esta campaña electoral en la que, una vez más, el líder de la oposición y del PP, Rajoy, parece incapaz de mantener un buen y firme discurso político. Ayer, por ejemplo, no supo responder a la teatral exigencia del presidente, exigiéndole a su vez que deje de mentir y que dé instrucciones al fiscal para ilegalizar Batasuna, y se limitó a explicar que si Zapatero cambia de política él lo apoyará.

Entre las flaquezas personales —la falta de energía y de discurso político— de Rajoy y la incapacidad de su equipo de campaña y comunicación para transmitir mensajes claros y contundentes en tiempo y hora, el PP navega incierto en estas elecciones, temeroso de perder Navarra y Baleares y con la esperanza puesta en el hartazgo de los electores del centro político a ver si se deciden por el PP o, en el peor de los casos, no votan al PSOE y el día 27 de mayo se quedan en su casa, o votan en blanco.

Una opción, esta de los votos en blanco, que parece conseguir adeptos visto lo ocurrido en los últimos comicios autonómicos y que constituye la nueva manera silenciosa y directa de ofrecer un voto de castigo a la clase política. Aunque en el PP consideran que este voto blanco, como la abstención, les va a beneficiar a ellos porque están convencidos de que la derecha está hoy más motivada y movilizada para votar que la izquierda.

Pero si Rajoy sigue así, flaqueando en sus discursos y sin la firmeza que merece la situación, puede ocurrir lo contrario de lo que espera el PP. No en vano, en el día de ayer, con todo en contra y con la evidencia de la clara complicidad del Gobierno en la legalización de Batasuna/ANV, el jefe del Gobierno en vez de dar explicaciones se puso a dar órdenes al líder de la oposición con un cinismo asombroso y recordando que piensa seguir con el proceso de negociación con ETA, del que dijo que era el objetivo y la tarea más importante de su mandato.

Quedan diez días de campaña electoral y da la impresión de que, a estas alturas, los respectivos estrategas de las campañas electorales del PSOE y del PP no tienen nada guardado para la recta final y que se van a limitar a concluir sus respectivas rutas mitineras engarzando sus discursos solo al ritmo de la actualidad, como lo prueban las alusiones a la corrupción, a la inmigración y al problema vasco. Lo que si no es llamativo para el PSOE, porque cuenta con el absoluto dominio mediático y el poder del Gobierno, sí llama la atención en el caso del PP, por el hecho de que este partido haya concurrido a estas elecciones sin un discurso definido y contundente —por ejemplo, explicando todo lo que está en juego en estos comicios— y un plan que les permita reaccionar a los acontecimientos sobrevenidos en plena campaña electoral. Ayer, una vez más, Rajoy no supo contestar al ataque de Zapatero, que con su aparente firmeza lo desarboló y, de paso, ganó tiempo y el sitio para responder a la interpelación parlamentaria que el PP había anunciado sobre el mismo debate vasco, sobre el que Zapatero ni responde ni dice la verdad.

Zapatero en Vitoria
Germán Yanke ABC 16 Mayo 2007

El presidente Rodríguez Zapatero, en Vitoria y ante los candidatos del Partido Socialista de Euskadi, define la posición de su Gobierno (es decir, el modo en que ha actuado ante los tribunales en el caso de las listas de ASB y ANV) como el cumplimiento de la Ley de Partidos “no menos de lo que exige ni más de lo que establece”. Pero la Ley de Partidos no se refiere a la “contaminación” de las listas ni establece el criterio según el cual más de dos nombres vinculados con Batasuna servirían para su impugnación.

Este criterio procede de la doctrina del Tribunal Constitucional para el análisis de las agrupaciones electorales, caso en el que tiene lógica ya que las agrupaciones suman personas individuales y el criterio no puede ser otro que ellas mismas. Lo curioso es que haya sido utilizado, tanto por la Fiscalía como por la Abogacía del Estado, para un supuesto distinto, como es el de la utilización de otro partido como continuación de la ilegalizada Batasuna. Y que, precisamente por ello, no se haya abordado la cuestión mollar de este asunto, que no es otra que la existencia de una estrategia en la que Batasuna utiliza ANV para seguir activa después de la maniobra de despiste de las listas de ASB.

Como el Gobierno no quiere seguir esta línea de evidencia –que le llevaría, de acuerdo con la Ley de Partidos (que prevé la prohibición de nuevas formaciones o de las ya registradas para dar continuación a partidos ilegalizados), ofrece a Batasuna la posibilidad de maquillar sus listas de acuerdo con el criterio de “contaminación” y ofrecer una posición aparentemente más “blanca” en aquellos municipios en los que más interés electoral tienen. Como los informes policiales han sido políticamente “unificados” no sabemos el contenido del trabajo de campo de Policía y Guardia Civil pero, al margen de la comparación de listados viejos y nuevos, una simple conversación con ciudadanos de cada municipio vasco o navarro habría aportado datos para que incluso esa “blancura” quedara en entredicho. El concejal socialista Nicolás Gutiérrez ha explicado muy bien como en su pueblo, Miravalles, las listas de ANV eran “blancas” sólo en apariencia. Y hay decenas de casos similares.

Así que el presidente Rodríguez Zapatero debería haber dicho, a mi juicio, que, por no querer aplicar directamente los resortes de la Ley de Partidos (que atienden, como digo, a las estrategias de suplantación más que a los nombres de las listas), ha elegido, sobrepasando la lógica, aplicar un criterio del Constitucional para agrupaciones electorales a un partido como ANV. Ahora quiere que nos conformemos y, con una dosis de hipocresía llamativa, hace como que se enfada porque haya ciudadanos y partidos irritados con esta política.

El presidente y su partido, pretendiendo un debate que olvide lo fundamental, plantean la discusión como si las críticas supusiesen defender la idea de que el Gobierno se ha rendido a ETA o ha pactado con la banda todos los extremos. Pero no es esa la cuestión, no se trata de discutir una exageración, sino los hechos. Toda esta estrategia trata de mantener un hilo para una hipotética vuelta al “proceso” en otras condiciones. A ello responde la estrategia utilizada. A ello los continuados contactos de socialistas vascos y similares con representantes de Batasuna y similares. A ello los beneficios penitenciarios concedidos a De Juana. A ello la marginación del PP y el imposible retorno al Pacto Antiterrorista. Ahora se le proporciona una gatera a ETA para colarse en un importante número de ayuntamientos.

El presidente no dice la verdad que debiera y, además, se equivoca. ETA-Batasuna no estará en los ayuntamientos con el disfraz de ANV para propiciar el diálogo o tratar de alejar de la violencia a una parte de los suyos. Quiere estar allí para seguir haciendo lo que hace: extorsionar, amenazar, pretender imponer una doctrina totalitaria, sostener el terrorismo. La irritación, mal que le pese, es la reacción más lógica.

La oleada de ataques al PP amenaza las elecciones
Editorial Elsemanaldigital  16 Mayo 2007

La campaña electoral está siendo marcada por la violencia. No se trata sólo de la violencia con la que ETA sigue amenazando, sino de un terrorismo de baja intensidad que toma como objetivo al Partido Popular de Mariano Rajoy. Grupos de extrema izquierda extraparlamentaria han lanzado ya una decena de ataques a sedes y candidatos del PP, desde Burgos a Valencia y desde Bilbao a la periferia de Madrid. Curiosamente estos ataques coinciden con la campaña del PSOE acusando a los populares de crispar la vida pública española.

Hay precedentes, en nuestra democracia, de situaciones de intolerancia como la que vive el PP. La presión contra las sedes de ese partido en los días posteriores al 11-M y especialmente en la jornada de reflexión lastra aún el recuerdo de las elecciones generales de 2004; y en Cataluña el PP vive una presión creciente por parte de grupos radicales. Pero el fenómeno nunca había sido tan extendido, duradero y preocupante, pues sólo en el País Vasco y en Navarra, como resultado del terrorismo abertzale, se habían vivido actos sistemáticos de violencia contra unas siglas y unas ideas. El PP vasco y UPN ya conocen la acción de los violentos, como también el PSE y el PNV; pero esa situación de anormalidad democrática se está extendiendo a otras regiones.

La libertad de expresión para los ciudadanos y la libertad de acción para los partidos políticos son condiciones previas de una verdadera democracia. No puede presumir de convicciones democráticas quien incita, ampara o simplemente tolera ataques a la libertad política; sin libertad política igual para todos los que respeten las leyes no puede hablarse de Estado de Derecho, sino de una situación de excepción, dudosamente democrática. No está en juego la libertad del Partido Popular, sino la de todos los españoles.

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero tiene el deber inexcusable de salir al paso de esta situación. Garantizar la libertad no es una opción, sino un imperativo para un Gobierno democrático. Zapatero tiene el poder para defender la seguridad de todos, y para proteger a quienes reciben ataques de los enemigos de la paz pública. Si el PP no es debidamente protegido no podrá pedirse a sus votantes que se sientan libres, ni podrá exigirse a sus afiliados y dirigentes que se sientan representados por un Gobierno que descuida sus deberes. Aunque las medidas de protección de los agredidos y de represión de las agresiones hayan de afectar a grupos de izquierda o nacionalistas, hasta ahora tolerados por el PSOE, el Gobierno debe actuar, y debe hacerlo ahora. La democracia española no merece que las elecciones del 27-M se celebren en las mismas condiciónes de violencia de hace tres años.

Corrupción a la abertzale
POR CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN ABC 16 Mayo 2007

Antaño, los vascos presumían de producir buenos futbolistas y políticos honrados. Pues bien, treinta años de hegemonía nacionalista con terrorismo han acabado con ambas tradiciones. Futbolistas ya no quedan, y en cambio afloran los chorizos. El PNV ha conseguido arrebatar a las listas de ANV -ilegal e ilegalizable- el protagonismo en esta desdichada campaña electoral, que por lo demás transcurre entre amenazas, agresiones, pasividad e impotencia cívica. ¿Tiene que ver esta repentina floración de corruptelas con la pugna entre Imaz y Egibar? Sí, claro. Como indicio, «El País» ha consagrado, con inenarrable entusiasmo, la disposición de Imaz al pacto y el consenso antiterrorista: gran chico.

Para que Imaz se imponga y nada interno se oponga a un pacto con el PSOE, necesita acabar con Egibar, hegemónico en Guipúzcoa. Casualidad: al PNV guipuzcoano le están brotando corruptos como hongos primaverales. A Jon Jauregi, que ocultaba patrimonio inmobiliario a la Hacienda foral, le ha sucedido el fraude en la oficina fiscal de Irún, organizado por celebridades del PNV. De momento, ha provocado la dimisión del senador Víctor Bravo. Y el candidato donostiarra, Xabier Ezeizabarrena, amaga con retirarse de persistir el marcaje de Egibar, quizás buscando perder para ganar. Nada hay, en cambio, de la «lista B» de la Hacienda vizcaína, investigada desde el 2003 por la Fiscalía anticorrupción, que ocultaría el fraude fiscal tolerado a las fortunas del Señorío. Claro que en ese caso no estaba en juego el futuro político de Imaz. Ni el de Zapatero. Y eso marca la diferencia.

Irán
Nos acercamos al día D
GEES Libertad Digital 16 Mayo 2007

El New York Times acaba de publicar un artículo firmado por uno de sus redactores más solventes, David Sanger, en el que se recogen importantes filtraciones sobre las conclusiones a las que han llegado los inspectores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica sobre el programa nuclear iraní. Según este medio, los inspectores creen que los ingenieros iraníes han conseguido superar las dificultades técnicas que tenían para hacer funcionar correctamente las centrifugadoras. En este momento están concentrados en producir e instalar "cascadas" (grupos de 164 centrifugadoras). Se calcula que de aquí a fin de año podrían pasar de 1.300 centrifugadoras a unas 8.000. En cuanto al nivel de enriquecimiento de uranio, los inspectores consideran que en la actualidad no supera el 5%, un índice muy bajo. Sin embargo, si las cascadas funcionan correctamente, en cuatro o cinco meses podría alcanzarse el 90% necesario para uso militar.

Los alarmistas tenían razón y tanto al-Baradei como aquellos que quitaban importancia al programa iraní se equivocaron. El tiempo se acaba. El Consejo de Seguridad, es decir, los cinco grandes que forman el Directorio que tiene en su mano el control de este organismo, tiene que tomar una decisión en breve o, por el contrario, ser fiel a su historia y mostrar una vez al mundo que es incapaz de llegar a acuerdos en su seno sobre los temas realmente importantes.

El régimen de no-proliferación se fundamenta en el compromiso de impedir su violación. Si tras la violación norcoreana llega la iraní podemos darlo por muerto. Queda un último intento diplomático. Si fallara nos encontraríamos en el umbral del uso de la fuerza. Para aquellos que por principio se niegan a utilizarla, la opción ya está hecha: la renuncia no explícita al régimen de no proliferación y la aceptación inevitable de un nuevo período lleno de incertidumbres para las que no estamos preparados. Para los que están dispuestos a considerar su uso, llega el momento de la verdad.

Rusia ha apoyado a Irán y está pagando por ello un precio que le incomoda. La posible instalación de diez lanzadores de misiles de interceptación en Polonia y de un radar en Chequia suponen un nuevo vínculo de Europa con Estados Unidos, precisamente cuando la Alianza Atlántica hace aguas por todas partes. La propuesta de Merkel de llevar la instalación de dispositivos de defensa antimisiles a la OTAN, implica desde su perspectiva algo aún peor. Su objetivo ha sido desde hace decenios romper el vínculo atlántico y su política proiraní, despreciando los sentimientos de vulnerabilidad europeos ante los misiles persas, ha tenido un efecto perverso para sus intereses estratégicos. Rusia ha congelado su colaboración con Irán en materia nuclear, pero de ahí a apoyar una acción militar contra ese país hay un abismo que difícilmente saltarán.

Los gobiernos británico, alemán y francés han criticado duramente las intenciones iraníes y, con la llegada de Sarkozy al Elíseo, todos ellos tienen gobernantes con buenas y cómodas relaciones con Bush. Sin embargo, las minorías musulmanas en estos tres países son importantes y un sector nada despreciable de la población es contrario al uso de la fuerza. En Alemania, donde Merkel gobierna en coalición con los socialdemócratas y donde la población vive todavía bajo el estigma de lo ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial, la posición pacifista es absolutamente mayoritaria. En Francia una opción militar pondría en serios aprietos su tradicional política pro-árabe. A estos elementos hay que sumar sus previsibles consecuencias: un ataque militar complicaría la situación en Iraq, provocaría una violenta reacción iraní y elevaría el precio del barril de petróleo por encima del listón de los cien dólares.

Bush ha repetido que no le temblaría la mano a la hora de ordenar el ataque contra las instalaciones militares iraníes si las opciones diplomáticas hubieran fracasado y el tiempo hubiera concluido. Recientemente, Cheney ha declarado desde la cubierta de uno de los dos portaviones norteamericanos situados en el Golfo Pérsico que Estados Unidos no permitirá que Irán acceda al armamento nuclear. ¿Son creíbles estas declaraciones? El Congreso está en su contra, el índice de popularidad de la Administración es muy bajo y el Partido Republicano trata desesperadamente de escapar del conflicto iraquí. En estas condiciones, ¿será Bush capaz de ordenar el ataque? Cualquiera que le conozca mínimamente sabe que sí, que actuará en conciencia. Pero eso no quiere decir que lo vaya a hacer. Puede concluir que hay todavía tiempo para que sea el próximo presidente quien tome la decisión.

Tampoco parece que ni la popularidad de Olmert, 2% de apoyo, ni las capacidades militares de Israel ni el coste diplomático implícito en un ataque a Irán aconsejen una operación militar exclusivamente israelí.

El tiempo se acaba y sea cual sea la decisión que se tome y dónde se tome, sus consecuencias serán muy importantes para el futuro.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

ETA ordena centrar la «kale borroka» en los municipios donde no se presenta ANV
J. PAGOLA. MADRID. ABC 16 Mayo 2007

ETA ha ordenado excluir de los ataques de «kale borroka» a aquellos municipios que tradicionalmente han sido feudos de Herri Batasuna, y que a partir del próximo 27 de mayo podría recuperar a través de las candidaturas de Acción Nacionalista Vasca (ANV). Por el contrario, ha dado directrices para que se ataque sañudamente en aquellos cuyas listas han sido anuladas por el Tribunal Supremo.

«A nuestros pueblos ni tocarlos» es la consigna que los cabecillas de la banda han dado a los grupos que practican el terrorismo urbano, si se tiene en cuenta el mapa que describe la última ofensiva de «kale borroka». Una ofensiva que, precisamente, ha coincidido con la decisión del Supremo de tumbar todas las candidaturas de Abertzale Sozialista, algunas agrupaciones y la mitad de las presentadas por ANV.

Durante el mes de marzo y parte de abril, ETA ordenó una «parada técnica» del terror callejero a la espera de lo que decidiera, primero la Fiscalía y después el Supremo, en relación al aluvión de candidaturas de la denominada «izquierda abertzale». La «kale borroka», por su carácter más indiscriminado, es impopular incluso en amplios sectores de las bases de Batasuna y de ahí que la banda ordenara un repliegue.

Una vez despejada la incógnita sobre las candidaturas tumbadas y las que ha logrado colar, ETA ha elaborado su siniestro plano, en el que parece haber delimitado con claridad las zonas susceptibles de ser castigadas con sus razias -los municipios en los que no puede presentarse- y aquellas merecedoras de una tregua táctica -los pueblos en los que puede concurrir y, muy especialmente, en los que tiene posibilidades de ganar-.

Así, el pasado día 12 de mayo, los grupos que practican la «kale borroka» atacaron los «batzokis» que el PNV tiene en las localidades de Lequeitio, Forua, Lezama y Bilbao; las sedes de IU y Aralar en Guecho; el apeadero de Renfe en Cizúrquil y la casa del pueblo en Portugalete. Se da la circunstancia de que ANV no puede presentarse en ninguna de estas localidades al haber sido anuladas sus candidaturas correspondientes. Bilbao, donde la «izquierda abertzale» tampoco puede concurrir, ha sido especialmente castigada en esta última ofensiva.

Por el contrario, municipios como Pasajes, Lezo, Oyarzun, Hernani, Usúrbil, Mondragón, Vergara, Gatica, Berriozar, Leiza o Alsasua, antiguos feudos de ETA-Batasuna que ahora podría recuperar, parecen haber quedado al margen de los sabotajes. Si los actos de terrorismo urbano fueran «expresiones espontáneas» de una juventud «descontenta», como asegura Batasuna para negar su vinculación, lo lógico sería que el terror urbano se perpetrara con mayor intensidad en estos pueblos donde la «izquierda abertzale» tiene implantación.

Amenazas en Azpeitia
En Azpeitia, los integrantes de la lista de ANV, encabezada por Iñaki Errazquin, que se ha colado, campan a sus anchas mientras se intimida a los candidatos del PSE y PP. Errazquin integraba también la candidatura de la marca electoral de Batasuna para las Juntas Generales de Guipúzcoa por la circunscripción de Deba-Urola, que sin embargo ha sido tumbada.
Según fuentes municipales, hace pocos días la «izquierda abertzale» desplegó una pancarta de grandes proporciones desde un puente, con las fotografías de las cabezas de lista del PSE y PP, Manuela Uranga y Julia Terecero, respectivamente, y el anagrama de ETA. La Ertzaintza retiró la pancarta sin informar de la amenaza a las dos candidatas. La representante socialista se enteró días después, cuando acudió a la comisaría para denunciar las pintadas amenazantes aparecidas en el portal de su casa y se lo comentaron los agentes.

Dignidad y Justicia se querella ante Marlaska contra los directivos de ANV
N. V. ABC 16 Mayo 2007

MADRID. La asociación Dignidad yJusticia presentó ayer ante el juez de guardia de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska, una querella dirigida contra los ocho representantes legales de Acción Nacionalista Vasca (ANV) por su presunta colaboración con organización terrorista.

Los querellantes han optado por esta vía (que podría desembocar en la apertura de unas nuevas diligencias sobre ANV, como ya sucedió con el PCTV) en lugar de hacerlo ante el Juzgado Central de Instrucción número 5, cuyo titular es Baltasar Garzón. Este magistrado ya denegó la suspensión de actividades de ANV, aunque ante una nueva solicitud de suspensión -al apreciarse elementos nuevos- tendría que volver a pronunciarse. Esta vía (sumario de Batasuna) no está cerrada, pues de hecho la AVT, personada en la causa de Batasuna, moverá ficha en los próximos días.

Dignidad y Justicia basa su querella, de 25 folios, en la vinculación de los dirigentes batasunos a ANV, y cita los últimos episodios que constatan este extremo, entre ellos la petición de voto de Pernando Barrena para esta formación.

LA "BRONCA LINGÜÍSTICA" CONTINÚA A FALTA DE CINCO MESES PARA LA CITA
Los autores catalanes que escriben en castellano no han sido invitados aún a la feria de Francfort
A falta de cinco meses para la feria literaria de Francfort, todavía no se sabe si asistirán autores catalanes que escriben en castellano. Los más destacados con los que ha consultado La Vanguardia –Javier Cercas, Enrique Vila-Matas, Eduardo Mendoza, Juan Marsé, Ignacio Vidal-Folch, Carlos Ruiz-Zafón, Ildefonso Falcones e incluso la misma Rosa Regás– dicen que no han sido invitados de manera oficial, ni por las Instituciones ni por sus editoriales. El director del Instituto Ramon Llull, el ex consejero independentista Josep Bargalló, ha dicho que sí estarán presentes, "pero hay que matizarlo". Sostiene la representación oficial de la Generalidad debe estar formada prioritariamente por escritores en catalán, ya que "es el identificador único" de la literatura catalana. La "bronca lingüística" continúa.
Libertad Digital 16 Mayo 2007

A la pregunta del periodista del diario La Vanguardia sobre si habrá escritores catalanes que publican en castellano en la feria de Francfort, el director del Instituto Ramon Llull, el Josep Bargalló, replica: "Si publica el titular de que sí habrá, no se lo podré desmentir, pero hay que matizarlo".

Bargalló tiene muy presente –explica el diario– que la orden proveniente del Parlamento catalán es que la representación oficial de la Generalidad en esta feria literaria debe estar formada prioritariamente por escritores en lengua catalana, ya que "es el identificador único" de la literatura catalana.

El caso es que una buena representación de escritores catalanes, entre los que se encuentran Javier Cercas, Enrique Vila-Matas, Eduardo Mendoza, Juan Marsé, Ignacio Vidal-Folch, Carlos Ruiz-Zafón, Ildefonso Falcones y Rosa Regás, y a falta de cinco meses para la celebración de esta feria alemana, todavía no han recibido ningún tipo de invitación, ni por parte de las Instituciones implicadas, ni de sus editoriales.

Sí han destacado que existe un espectáculo de Joan Ollé en el que se tratará la cultura catalana durante ocho siglos en el que se quiere involucrar a personajes de la talla de Ferran Adrià, Cercas, Mendoza y Vila-Matas. Su trabajo sería leer textos de literatura catalana.

La "bronca lingüística" continúa
Bargalló ha convocado para este miércoles "una reunión con los editores" para que le faciliten "sus listas de escritores y poder coordinarnos con ellos". El director del Llull ha dado menos de un mes –hasta el 13 de junio– a las editoriales para que presenten su programación. Ha querido matizar, además, que "no es verdad que los escritores en castellano no tendrán dinero público. Hay ayudas del Ministerio que gestiona la Conselleria y que ésta facilita sin condiciones a las editoriales para que inviten a quien quieran".

Mientras las editoriales en castellano están preparando la feria como si fuera una edición más, los escritores más veteranos no ven con muy buenos ojos una cita que entienden es más económica que literaria en medio de –apunta La Vanguardia– una "bronca lingüística" que les hastía.

Convocan concentraciones en 56 ciudades para exigir la ilegalización de ANV
AGENCIAS/MADRID El Correo 16 Mayo 2007

La Plataforma Libertad -que agrupa a numerosas organizaciones cívicas y sociales- anunció ayer la convocatoria de concentraciones en al menos 56 ciudades españolas -incluidas todas las capitales de provincia- para exigir la ilegalización de Acción Nacionalista Vasca, contra el regreso de ETA a las instituciones vascas y navarras y para reclamar responsabilidades políticas al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Los actos se celebrarán el próximo martes a las 19.40 horas en las plazas de los respectivos ayuntamientos.

El presidente del Foro de Ermua -uno de los integrantes de esta plataforma-, Mikel Buesa, explicó que existen pruebas «abrumadoras» sobre la relación entre ANV y Batasuna. A su juicio, la posibilidad de que Acción Nacionalista pueda estar en los próximos comicios es «contrario a la libertad de todos los españoles e incompatible con la existencia de España como nación libre y democrática». A los actos se ha sumado la AVT. Por su parte, Dignidad y Justicia presentó ayer una querella en la Audiencia Nacional contra los «representantes legales» de ANV, por ser el «aparato durmiente de ETA-Batasuna».

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