AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 20 Mayo   2007

Elecciones y deterioro democrático
EDITORIAL Libertad Digital 20 Mayo 2007

Uno de los principales requisitos de la democracia es la libertad de competir en busca de apoyo político. Por tanto, difícilmente puede considerarse democrático a un Gobierno que no garantice este derecho, o que incluso fomente, de forma directa o indirecta, a aquellos cuyo objetivo es acabar con la libertad de asociación, expresión y voto ajenos. La salvaguarda de los derechos políticos individuales en un marco pacífico es una de esas líneas rojas que ningún gobernante debería sobrepasar.

Sin embargo, igual que el delincuente pierde sus derechos cuando decide atentar contra los de los demás, el que se dedica a la amenaza y al amedrentamiento, o aquel que se sitúa fuera de cualquier forma de sociedad civil, no debe ser legitimado y menos aún asistido por la autoridad, sino reprimido en aras de la libertad y la convivencia pacífica. De no ser así, el responsable político de que una banda armada pueda aterrorizar a los pacíficos rompe de forma unilateral el pacto sobre el que se sustenta la autoridad legítima: la protección de la vida y la propiedad a cambio de la sujeción a ciertas normas de conducta que limiten al mínimo el juego libre entre los miembros de una sociedad.

Por desgracia, el desarrollo de la campaña electoral de las elecciones municipales y autonómicas del 27 de Mayo no hace sino evidenciar el grave deterioro institucional en el que el Partido Socialista y sus socios están sumiendo a la sociedad española. En el libro VIII de La República, Platón describe los medios de que se sirve el déspota para apelar al pueblo, aislarse, eliminar a sus rivales y levantar su poder personal. El aspirante a tirano suele recurrir a la utilización torcida de las palabras y a la excitación a la plebe para que realice actos violentos, que luego justifica culpando a las víctimas de haber provocado su propia desgracia. Es el "algo habrán hecho" de los llamados años de plomo del terrorismo de ETA, una etapa que muchos creían felizmente superada y que ahora regresa ante la cómplice indiferencia de Rodríguez Zapatero y de los que dentro y fuera de su partido han decidido prestarle su apoyo.

No sólo consiente el Gobierno que en el País Vasco los totalitarios se dediquen a amenazar a los que legítimamente intentan recabar el apoyo de la ciudadanía para su proyecto político. Además de esto, y ante la reaparición de los brotes de violencia y coacción en otras partes del territorio nacional, y tal y como sucedió en las elecciones de 2003 y 2004, la izquierda insiste en achacar de forma falaz y torticera al Partido Popular la comisión de supuestos crímenes en Irak y en exigir un acto de contrición. El insidioso mensaje de Zapatero es claro: dados los delitos del PP y la supremacía moral de la izquierda, cualquiera puede tomarse la justicia (sic) por su mano y, por ejemplo, agredir, asaltar propiedades, o incluso pedir a ETA que acabe con la vida del competidor político. Unos actos que en cualquier democracia consolidada serían objeto de censura general y persecución por parte de las autoridades, pero que aquí algunos silencian y otros incluso justifican.

Más allá de mentiras y campañas de desprestigio personal, vicios de la democracia populista que a menudo se resuelven con el duro castigo electoral y el fin de la carrera de quienes los promueven, el comportamiento del Gobierno del PSOE y de sus aliados es claramente pernicioso para el interés público. La conducta de Rodríguez Zapatero y sus subalternos, de quienes parafraseando a Walter Lipmann podríamos decir que fomentan visiones confusas, pensamientos irracionales y actuaciones malevolentes, merece la movilización civil y pacífica de todos aquellos que quieran legar a los generaciones futuras un país más libre.

La ocasión para expresar este deseo no es otra que las elecciones del próximo domingo, en las que los españoles nos pronunciarnos sobre asuntos que trascienden el desempeño de un político local. Cualquier intento de atajar el actual proceso de degeneración política pasa necesaria y racionalmente por apartar del poder a sus responsables, una etapa que comienza el próximo 27 de mayo.

Como dijo la mujer sabia, "no pienses en lo feliz que serías si tuvieras todas esas cosas que no tienes. Piensa qué sería de ti si te quitaran las que tienes."

Los riesgos de pactar con Zapatero
Editorial ABC 20 Mayo 2007

EL comienzo de esta legislatura estuvo definido por el PSOE como la nueva etapa en la que se haría lo contrario de lo que hizo Aznar: se iba a decir siempre la verdad, el Parlamento sería el centro de la vida política y Zapatero aplicaría a la «tensión territorial» el bálsamo de su talante. Toda esta retórica superficial escondía un proyecto político consistente en la ruptura del ciclo democrático mediante la convergencia definitiva del PSOE con las nacionalismos, el aprovechamiento de los efectos del 11-M y la aniquilación política del PP. El entendimiento con los nacionalistas se basó en el pacto de la demolición del Estado autonómico y su suplantación por un Estado confederal, como el que recoge el nuevo Estatuto de Cataluña. El problema de algunos nacionalistas es que contribuyeron a esta estrategia saliéndose de sus carriles tradicionales y ahora empiezan a pagar las consecuencias de pactar con el PSOE. Tanto CiU como PNV, cada uno en su ámbito territorial y en la dimensión institucional que les corresponde, están advertidos de que el PSOE no tiene dudas a la hora de cambiar de aliados según su conveniencia.

La revelación de sus reuniones con Batasuna demuestra que los socialistas firmaban el Pacto Antiterrorista con una mano, y la otra se la ofrecían a la izquierda proetarra mientras ETA seguía matando. Después de saber ésto, Artur Mas ya puede explicarse cómo es posible que, tras haber ayudado a Zapatero a salir del atolladero estatutario y de volver a ganar las elecciones autonómicas catalanas, se quedara compuesto y sin presidencia a las puertas de la Generalitat. En el camino se dejó los últimos restos de pragmatismo pujolista, forzó un discurso soberanista en términos excesivamente radicales para sus votantes urbanos y de clase media y remató su incursión por un extremo político impropio con la declaración notarial de no pactar con el PP. Ahora, las encuestas ponen a CiU en el umbral de un fuerte revés electoral (puede perder las tres Diputaciones que gobierna y el ayuntamiento de Tarragona), lo que supondría sumar a la dureza de la oposición parlamentaria la pérdida de amplios terrenos de poder municipal y local. La marcha atrás de un discurso soberanista y excluyente no le va a ser fácil.

Por su parte, Josu Jon Imaz, presidente del PNV, ha avisado de que Zapatero no le va a hipotecar como a Mas. Esta es la razón de haberse mostrado dispuesto a pactar con el PP si Rajoy llegara a formar gobierno. Imaz sabe que lo mejor es no fiarse de Zapatero, menos aún cuando el futuro de la democracia en el País Vasco va a entrar en turbulencias a partir del 27-M cuando la izquierda proetarra recupere el control de algunos ayuntamientos clave para su estrategia de captación, financiación y propaganda. Ya nada es imposible con la actual dirección del socialismo vasco, ni siquiera que una prolongación del proceso de negociación con ETA se traduzca en acuerdos de gobierno municipal con las candidaturas de Acción Nacionalista Vasca coladas por la Fiscalía. Pues si tales listas son «pacíficas y legales», como dijo el viernes la vicepresidenta del Gobierno, Patxi López no debería tener ningún problema para pactar con ANV, formación a la que distintas encuestas, una de El Correo y otra del Gobierno vasco, conceden una nutrida representación en ayuntamientos y diputaciones a partir del próximo domingo. Esta expectativa es relevante para Josu Jon Imaz porque el PNV es un partido que sólo existe como sujeto de poder político; y una pinza PSE-izquierda abertzale puede recortar sus posiciones de forma preocupante.

Con cierta retrospectiva, se puede decir que los nacionalistas están recibiendo un poco de su propia medicina, esa con la que han pretendido tener un pie en cada orilla, recibiendo del Estado competencias y recursos y, al mismo tiempo, cuestionando permanentemente su legitimidad. La mala noticia para los intereses generales no es precisamente que los nacionalismos tengan problemas, sino que sus crisis e incógnitas vengan dadas por la decisión del PSOE de aliarse con la opción nacionalista más radical de cada comunidad. En esta situación, sólo ganan los extremistas y siempre perderán los intereses nacionales.

Vista a la izquierda
POR IGNACIO CAMACHO ABC 20 Mayo 2007

ESTÁN desencantados y se van a abstener el próximo domingo. No votarán al PP porque lo consideran un partido lastrado por confesionalidades y conservadurismos, pero su confianza en Zapatero se ha derretido como un helado al sol. Creyeron en su discurso regeneracionista y ofuscados por el shock del 11-M le dieron una patada a Aznar en el culo de Rajoy, pero se sienten perplejos ante la deriva difusa, desbaratada e irrelevante de este Gobierno sin bitácora. Han visto con asombro e inquietud cómo se deconstruía el Estado solidario de la Constitución, han soportado con gesto contrariado los devaneos de la izquierda con el nacionalismo más insaciable, y los paseos de De Juana unidos a la crecida prepotente de los batasunos han acabado de consumir su margen de paciencia. Se definen de centro-izquierda en los sondeos, suelen vivir en ciudades, son laicos, instruidos y europeístas, votaron a González hasta que se asquearon de la corrupción y el GAL, y creen que España es una sola nación. Si fuesen franceses muchos habrían votado a Sarkozy, pero aquí sienten aún recelos históricos ante la derecha. Se han hartado de Zapatero, de su endeble pensamiento mágico y de su hueca retórica de ambigüedad, y se van a quedar en casa el día 27. La incógnita que va a decidir las elecciones es cuántos son, o sea, hasta dónde ha llegado la decepción de esa socialdemocracia moderada.

A ellos ha dirigido Rajoy sus guiños más recientes de esta campaña, pero el terreno no está maduro aún para que se decidan a cruzar al otro lado de la trinchera que el Gobierno ha cavado en tres años con su dialéctica de enconos. Tampoco el PP ha vuelto a ser todavía ese «partido atrapalotodo», ese all catch party que construyó Aznar en su primer mandato para deshacerlo en el segundo; le sobran adherencias y le falta impulso de apertura. Aunque está en ello; ha habido un salto cualitativo en su estrategia desde que Rajoy salió del televisivo cara a cara con los ciudadanos mucho más imbuido de confianza en sí mismo. Ahora se proyecta él solo, un palmo por encima de sus pretorianos, a los que ha recortado presencia pública para que emerja su perfil de líder incontestado que se enfrenta casi a una emergencia nacional. Envidia a Sarko, capaz de nombrar ministro a un socialista y de abrirse a la mejor tradición reformadora de la izquierda, pero también sabe que la izquierda española está mucho más atenazada por los prejuicios.

De momento, tendrá que conformarse con el desencanto. El que ha expresado Fernando Savater al pedir públicamente un castigo para este Gobierno incompetente y cobarde. Hoy por hoy, ese correctivo está más en la abstención que en un improbable voto al Partido Popular, de cuya capacidad de movilización propia depende en buena medida que se produzca el sorpasso. Si mantiene sus cifras de hace tres años, es probable que el PSOE tenga que enfrentarse a la evidencia de su desgaste. Con la derecha y el centro dispuestos a revertir el rumbo de este país en zozobra, la clave del futuro inmediato reside en el hastío de cierta izquierda desolada y su capacidad para rectificarse a sí misma.

Laberinto de mentiras
Ignacio Cosidó Libertad Digital 20 Mayo 2007

Es todo tan falso que provoca hartazgo. No han sido tres, sino infinitas las veces que desde el Gobierno se ha negado la existencia de contactos con ETA antes de la falsa tregua anunciada por los terroristas. No sólo se ha mentido, sino que nos han insultado y calumniado por decir la verdad, por decir que ETA y el gobierno hablaban, que había conversaciones y que el alto el fuego no fue consecuencia de la voluntad de ETA de abandonar las armas, sino una concesión de los terroristas a las cesiones previas del Gobierno, en un trapicheo secreto e indecente en el que ETA ponía los muertos y Zapatero entregaba nuestra libertad.

No ha sido una, sino muchas las mentiras. ¿Cuántas veces ha dicho Zapatero que no ha existido ningún tipo de negociación política con los terroristas? Teníamos la certeza de que las reuniones con ETA que el Gobierno negaba eran reales, pero ahora sabemos además que en esos 25 encuentros de lo que se hablaba y de lo que se negociaba no era de cómo ETA entregaría las armas, sino sobre cómo solucionar el imaginario conflicto político vasco, poniendo sobre la mesa la independencia del País Vasco y la anexión de Navarra. ETA marcaba la agenda y los contenidos en esos contactos. Zapatero nos ha reiterado que primero la paz y luego la política, pero han hablado de política y no han hecho la paz.

Sabemos también que Zapatero mintió a los españoles impulsando el Pacto por las Libertades. Lo firmó porque le convenía electoralmente, pero entonces ya creía que la única forma de acabar con el terrorismo era claudicando ante él. Zapatero ha incumplido sistemáticamente el espíritu y la letra de un Pacto cuya esencia era precisamente negar a los terroristas cualquier posibilidad de beneficio político por su actividad criminal. Con esa inmensa deslealtad no sólo ha traicionado a la otra parte firmante, sino al conjunto de los españoles.

Ahora el Gobierno intenta encubrir todas esas mentiras con nuevas mentiras. Ayer Fernandez de la Vega se negó por tres veces a confirmar o desmentir la información llegando a negar la propia realidad de que ETA existe. La realidad es que por desgracia ETA existe, la negociación con el Gobierno la ha fortalecido y Zapatero no sólo conocía esos encuentros, sino que los ha impulsado. Esas 25 reuniones están en la base y forman parte de su proceso de negociación con ETA. Zapatero tenía la voluntad de pactar con ETA desde antes de llegar a la Moncloa y lo que es peor, mantiene intacta esa voluntad de claudicación a pesar de todo lo ocurrido desde entonces, traicionando la memoria de los casi mil muertos asesinados por los terroristas y pisoteando diariamente la dignidad democrática de todos los españoles.

Zapatero está preso en su laberinto de mentiras y es ya incapaz de salir de él. Cada vez que ETA le pone en evidencia, ya sea con un atentado o con nuevas revelaciones, Zapatero se esconde y envía a sus emisarios a ocultar la verdad con más mentiras y a calumniar a quienes las denuncian. Ya ni siquiera se atreven a desmentir a ETA. Simplemente dicen que no existe la realidad. Y mandan al Fiscal General del Estado a pedir perdón a ETA por haber impugnado la mitad de sus candidaturas en un intento desesperado de que ETA que se calle.

Zapatero ha perdido toda credibilidad en la lucha contra el terrorismo. Es imprescindible que el presidente explique en el Parlamento qué ha negociado con los terroristas. Pero ya no basta una rectificación en su política de claudicación ante el terror. Con su manifiesta deslealtad Zapatero ha perdido la legitimidad moral para enfrentarse a los terroristas. No tiene ya ni la credibilidad ni la capacidad para liderar a la sociedad española en su lucha contra el terror.

Nuestra única esperanza es que Mariano Rajoy pueda volver pronto a llevarnos a la senda que conduce a la derrota de ETA. Tiene para ello el crédito de haber protagonizado en primera persona el éxito de los gobiernos de Aznar en la lucha contra ETA, de haber defendido esa misma política en el Gobierno y en la oposición y de haber sido fiel en todo momento al Pacto por las Libertades. Tiene además el valor de no haber sucumbido nunca a ninguna de las mentiras de Zapatero a pesar de los muchos insultos y calumnias que le han lanzado por no hacerlo.

Ignacio Cosidó es senador del Partido Popular por Palencia.

Vuelta al laberinto
JAVIER ZARZALEJOS El Correo 20 Mayo 2007

Cuántos granos hacen un montón? A estos términos absurdos ha llevado el Gobierno una operación necesitada de la más afinada lógica jurídica, sentido democrático y responsabilidad política como la de someter a juicio del tribunal competente - en este caso la Sala Especial del Supremo- la colonización por parte de Batasuna-ETA de otro partido durmiente en el registro, sin actividad alguna hasta ahora, que de la noche a la mañana se convierte en una potencia electoral.

El Tribunal Supremo, primero, y el Constitucional, después, no han podido ser más explícitos. Han juzgado sobre lo que se les ha sometido a su consideración. En el caso de ANV, la anulación de aproximadamente la mitad de sus candidaturas, dejando a salvo la integridad del partido que las promueve, decide, presenta, financia y apodera. Es ridículo, ciertamente, pero es así, tan ridículo como sostener que la organización política denominada Partido Socialista Obrero Español no tiene nada que ver con la mitad de las listas en las que se integran sus candidatos. Y, sin embargo, esto es lo que el fiscal general del Estado y la Abogacía del Estado han forzado a aceptar al Supremo.

El Gobierno deliberadamente ha sustraído del conocimiento del Tribunal Supremo la posible ilegalidad de Acción Nacionalista Vasca, de acuerdo con lo previsto en la Ley Orgánica de Partidos Políticos. Deliberadamente, sí. Porque los jueces -que de tontos tienen lo justo- debieron de detectar la albañilería procesal construida por la Fiscalía y la Abogacía del Estado y les advirtieron de que el procedimiento elegido no era el adecuado, ya que impedía enjuiciar la cuestión central en relación con ANV, que no son sus listas más o menos contaminadas sino su condición de partido sucesor de la ilegalizada Batasuna. Después del escandaloso ejercicio de simulación del fiscal general del Estado dándoselas, a la vez, de prudente y decidido al anunciar que si Batasuna pedía apoyo para ANV entonces la cosa ya sería más sería, sabemos que para el Gobierno nada habría sido suficientemente incriminatorio para instar la ilegalización de ANV. Si Otegi o Barrena hubiesen jurado dirigir ANV, alguien en el Gobierno habría contestado, encima con pretensiones de quedar bien, que esta gente no tiene credibilidad.

A pesar de que algunos juristas han puesto su mayor entusiasmo en dar cierto vuelo al argumentario del Gobierno y otros han pretendido salir a la ofensiva impartiendo lecciones de legalidad mientras recomendaban laxantes a la oposición, el artefacto de elusión de la ley ideado en los servicios jurídicos del Estado no ha conseguido despegar. Las palabras del presidente del Gobierno reclamando para sí el mérito de la firmeza y la legalidad escrupulosa suenan más huecas que nunca y eso que parecía difícil que Rodríguez Zapatero se superase a sí mismo en banalidad. Como los argumentos oficiales no parecen calar, se deslizan las razones que parecen más nobles y, paradójicamente, menos confesables. La paz, por supuesto, las encabeza. Si se les dejan unas cuantas candidaturas y a ANV intacta, ETA no matará o lo hará poco. Ante lo que sólo se puede preguntar por las décadas de asesinatos jaleados en la legalidad por la servidumbre etarra instalada en las instituciones.

A la coartada de la paz le sigue la de la esperanza. Según este razonamiento, la operación reabre la puerta para que se pueda retomar el proceso. Lo insinuó Rodríguez Zapatero en Vitoria. En realidad, el presidente nunca lo ha dejado de hacer. Aunque sus ministros y portavoces se empeñen en corregirle, cuando habla de accidentes y no de atentados, cuando se refiere a la suspensión que no ruptura del proceso eso es exactamente lo que quiere decir.

Y se termina con la apelación a la caridad, el argumento tierno. ¿Cómo vamos a privar a nadie del derecho a votar a quien quiera? Pero es que ésa no es la cuestión. El derecho al voto se refiere a las opciones legales. No hay un derecho a la representación ilegal y nadie ha planteado que la ilegalización de una organización política implique la privación del derecho de sufragio de sus miembros, ni menos aún de sus votantes. Las últimas declaraciones del fiscal general expresando su íntimo arrepentimiento por haberse excedido en el número de listas cuya anulación instó y hablando de un supuesto «Guantánamo electoral» al que conduciría la Ley de Partidos Políticos revelan toda la mezquindad sectaria, el insulto del ignorante de la realidad que sufren tantas vidas amenazadas y la triste degradación de un jurista como Conde Pumpido.

Resulta patéticamente oportunista exhibir, como hacen el Gobierno y la dirección del Partido Socialista, las amenazas de ETA y Batasuna después del proceso de anulación de candidaturas como la prueba definitiva de que no ha habido contemplaciones. La reacción de ETA-Batasuna, las agresiones de sus matones, el sabotaje de la campaña electoral acordado por los que el PSOE sigue considerando interlocutores políticos necesarios, no demuestran que el Gobierno no haya cedido. Demuestran que, una vez más, el Ejecutivo se equivoca, que es distinto. Porque cuando, frente a un asesino, un chantajista, un profesional de la violencia, se opta por un mal para evitar otro, se acaba sufriendo los dos.

Este deprimente espectáculo que ha deparado el Gobierno, arrastrando al Ministerio Fiscal y a la Abogacía del Estado a un descrédito que no merecen los profesionales que integran estos órganos, hace que se vuelvan a oír los golpes de pecho de los que públicamente se duelen de su credulidad ante Rodríguez Zapatero. Ya deberíamos saber que tratándose de Rodríguez Zapatero hay pocas cosas que queden fueran del alcance de su osadía -el coraje y la valentía son otra cosa-, de las urgencias electorales, de su obstinación errada, o de la instrumentalización irresponsable de las instituciones del Estado. Es cierto que la desnudez del emperador parece cada día más reconocible. Pero todavía secretos a voces se rechazan como especulaciones sin fundamento, exigencias legítimas de explicaciones se censuran como comportamientos de mala fe o desleales, evasivas inaceptables se elogian como modelos de habilidad política.

Los crédulos pueden seguir creyendo que en vez de haber vuelto al laberinto nos encontramos en el terreno despejado de la esperanza. Quedarán decepcionados. Sí, desgraciadamente hemos vuelto al laberinto que dejamos atrás al negarnos a buscar salidas imposibles siguiendo los caminos de engaño que señalizaba ETA. Fue entonces cuando el Estado de Derecho -no 'Guantánamo electoral' alguno- emprendió una ruta de firme defensa de la libertad y de aplicación de la ley haciendo saltar la trama creada por el terror para doblegar a la sociedad. ¿De verdad no se acuerda el fiscal general?

Apoteósis de la impostura: el PSOE pillado dándose el pico con Otegi
Antonio Jiménez elsemanaldigital 20 Mayo 2007

El gobierno y el PSOE ya no podrán negar que mientras Zapatero impulsaba desde la oposición el Pacto Antiterrorista y por las Libertades, su gente negociaba con ETA-Batasuna.

20 de mayo de 2007. Aunque el citado acuerdo prohibía expresamente cualquier contacto con los proetarras, los socialistas vascos, tal y como reconoce el órgano periodístico de ETA, se daban el pico con Otegi y compañía a espaldas del PP y del Ejecutivo de Aznar. Es más, en esas primeras negociaciones previas a la llegada de Zapatero a La Moncloa y al margen del PP, con el que habían suscrito el citado pacto, los socialistas, según reconoce ahora el diario altavoz de ETA, admitieron ante los batasunos que en el País Vasco existe un "conflicto político", aceptando así las tesis de los asesinos sobre Navarra y la autodeterminación.

Hasta veinticinco veces se reunieron socialistas y batasunos antes de que ETA anunciara el alto el fuego. Gara ha confirmado, en suma, la gran impostura, el engaño con apariencia de verdad, que ha vendido Zapatero sobre la negociación con ETA-Batasuna desde el primer momento. Los intentos actuales del Gobierno por convencer a la opinión pública de los razonamientos legales, y no políticos, que han permitido a la franquicia de Batasuna, Acción Nacionalista Vasca, presentarse a las elecciones municipales en sus consolidados feudos electorales del País Vasco y en buena parte de Navarra, podría ser, a la vista de las nuevas revelaciones, una consecuencia más de esas conversaciones. La forma en que el cuestionado y desacreditado fiscal general del Estado se ha disculpado ante los proetarras al admitir que quizás "se han pasado" con las impugnaciones, es otra prueba más del interés del gobierno por mantener expeditos los puentes del proceso a pesar del bombazo en la T-4 de Barajas.

Cabe preguntarse una vez más, cuando ha dicho la verdad , si es que alguna vez no mintió, Zapatero en todo este tiempo de negociaciones sobre las que ha pivotado esta convulsa legislatura que declina. El presidente del Gobierno ha arruinado además las expectativas que había generado, incluso, entre quienes como Fernando Savater confiaron en su palabra. Ahora el filósofo se ha erigido en la voz más acreditada de los desengañados y defraudados y ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que castigue al PSOE en las urnas del 27-M. Todo un síntoma del grado de frustración y enfado que se advierte también en un amplio sector de la izquierda, harto de que el presidente, Pepiño Blanco, López Garrido, Bermejo o Conde Pumpido le haga comulgar con la rueda de molino de que Batasuna no estará en las elecciones.

Estará y se colará en muchos ayuntamientos en los que cobrará impuestos para financiarse, tendrá acceso a datos del censo para controlar a los ciudadanos constitucionalistas y, en suma, seguirá aprovechándose, gracias a la nula voluntad política de Zapatero por impedirlo, del sistema político, social y económico que le sirve para mantener la amenaza terrorista de la banda y su poder de desestabilización.

España: silencio cómplice y cobarde
Francisco Rubiales Periodista Digital 20 Mayo 2007

España está dejando de ser una democracia. El sistema de gobierno que la sociedad española acogió con ilusión y orgullo para que sustituyera al denostado Franquismo, apenas existe ya, tres décadas después de su brillante entrada en la escena. La democracia española ha sido transformada en una oligocracia de partidos y de políticos ante el silencio cómplice y cobarde de la sociedad española, que ha sido incapaz de defenderla.

Todos guardan silencio; todos somos culpables, pero unos son más culpables que otros y es bueno que se sepa a la hora de exigir cuentas y de hacer balance.

¿Quién está denunciando en España la transformación de la democracia en una oligarquía, en la que ya no es el pueblo quien manda, sino las elites de los grandes partidos políticos dominantes? ¿Quién ha denunciado, por ejemplo, que el Estatut de Cataluña ha sido un torpedo letal lanzado desde el mismo gobierno sobre la linea de flotación de la democracia, que consagra la violación de la igualdad y la solidaridad garantizadas por la Constitución? ¿Alguién ha denunciado que los poderes básicos del Estado ya no son independientes ni autónomos en España, o que la sociedad civil española agoniza en estado de coma, o que las listas cerradas y bloqueadas han arrebatado al ciudadano su derecho a elegir libremente a sus representantes, sagrado en democracia y garantizado por la Constitución? ¿Alguién se ha rebelado cuando desde la Fiscalía del Estado se ha defendido la terrible tesis de que las leyes deben aplicarse de acuerdo con ciertos intereses que, por desgracia, suelen ser políticos?

Vergüenzas y asimetrías
POR HERMANN TERTSCH ABC 20 Mayo 2007

Yerra dramáticamente el jefe de la oposición, Mariano Rajoy, cuando dice que el presidente del Gobierno calla sobre sus complicidades con ETA porque está avergonzado. ¡Caro iluso! No hay vergüenza que valga. Zapatero siente tanto pudor en negociar los avatares españoles con José Ternera como en organizarle a Usted una sesión de prestidigitación en La Moncloa para después ridiculizarle con sus peores amigos. Luego, querido registrador, no se crezca. Malo es que la vergüenza sea escasa. Pero peor que ya sea gratuito e inútil el flagelo de quienes en nuestra sociedad democrática, civil y moderna española sienten realmente vergüenza por lo que sucede y no pueden sumar fuerzas contra la infamia. Cierto que era imprevisible, inimaginable y injusto que los españoles sufriéramos este cruel ridículo del engaño de unos gobernantes que no nos ven ciudadanos sino tan lacayos como a sí mismos.

España ha sido ejemplo de dignidad, decencia y sentido común en tres décadas prodigiosas. Era absurdo pensar que la traición a la verdad y la probidad se convertiría en mensaje de un Gobierno electo. Todo comenzó como aventurismo sectario de un jefe de Gobierno insensato e ignorante que quiso convencer a ETA de que haría coincidir intereses comunes para unificar «como fuera» a los enemigos vocacionales de la «derecha española». Piensan que la traición granjea favores. Y que su simpatía hacia ETA tendría reciprocidad. Parece que los traidores saben menos de historia que los idiotas.

La lucha por Navarra
Vicente A.C.M. Periodista Digital 20 Mayo 2007

Es indudable que se va a poner toda la carne en el asador por parte de ETA para obtener la anexión de Navarra. Ayer se manifestaron los de ANV, haciendo ostentación de sus vínculos directos con BATASUNA-ETA, llegando a intervenir con un discurso una representante de ese Partido ilegalizado. A pesar de la ilegalización de las listas para las elecciones a la Comunidad, los candidatos aparecieron pidiendo el voto como otros candidatos más.

Las encuestas, siempre poco fiables, indican un aumento del sentido del voto hacia el PSN y la formación NAFARROA BAI. Si ese fuera el resultado, será una derrota de la opción de UPN y CDN, y de todos los navarros que no quieren su integración en el sueño quimérico de los nacionalistas vascos.

Queda una semana para intentar concienciar a los navarros de lo mucho que se están jugando. Queda una semana para advertirles que el PSN y el PSOE incumplen promesas y pactos y están dispuestos a venderles a los nacionalistas vascos a cambio de cuotas de poder. Queda una semana para que los que se oponen a esta aberración, se manifiesten y hagan que sea su voz y no la de los separatistas la que se oiga por las calles de las ciudades de Navarra.

Mientras me queden ánimos, seguiré defendiendo la Unidad territorial de España. Seguiré sintiendo que Navarra forma parte importante y fundamental de esta Nación, sea reino o lo que quieran los españoles que sea. Por Navarra y por España, denunciemos que no engañen otra vez a los ciudadanos con sus falsas promesas.

Conde-Pumpido, progresismo y política
POR GERMÁN YANKE ABC 20 Mayo 2007

El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, se ha convertido en uno de los personajes más controvertidos de la escena política. Siempre lo han sido los que han ocupado ese puesto, pero Conde-Pumpido los ha convertido en casi pacíficos. La causa está en el hecho de que están presentes en el debate nacional algunas cuestiones que afectan a derechos fundamentales y a las bases mismas del Estado de Derecho. Lo que en tiempos más tranquilos pertenecería al consenso básico se ha convertido en materia de batalla política y el papel desempeñado por el fiscal general es visto por muchos como la actuación en los pleitos de una parte que no es la suya. Conde-Pumpido es proclive a las intervenciones públicas, a las declaraciones de urgencia y todo ese territorio es menos proclive a la precisión que las actuaciones judiciales. Su papel, en estas circunstancias, sería siempre polémico y él lo acentúa.

Se ha escuchado sobre él de todo y hasta he leído que es «el brazo armado del presidente» para lograr un acuerdo con ETA. Yo no puedo decir que sea su amigo ni que le frecuente, pero mi discrepancia es de otra naturaleza. Conde-Pumpido asegura que sus decisiones son independientes y echa mano de su biografía para remachar que siempre ha sido así. Se diría que entiende que el Derecho no es algo unívoco que sólo admita una interpretación y que la suya -que puede coincidir ideológicamente más con la de Zapatero que con la de Rajoy- está en el ámbito de un progresismo que altera a la derecha. Añade que a veces se critican sus decisiones con ligereza o, en todo caso, porque no gustan, sin reparar en que se ajustan a las exigencias de la ley o a los requisitos procesales.

Pero la defensa de la legalidad en asuntos de tanta trascendencia debería quizá revestir un ropaje distinto de la discusión teórica sobre el Derecho. Lo que el fiscal general debe defender es la Ley y, sin vulnerar su conciencia, una concepción de la misma más templada que la de sus convicciones. No se trata de convertirle dialécticamente en un servidor del poder, sino de pedirle que su actuación esté menos influida por una particular concepción ideológica del Derecho y más atenta a los «intereses generales» que son más amplios que los del Gobierno y que las convicciones intelectuales de cada cual.
Se podrían evitar así, por otra parte, algunos cambios que no pueden sino sorprender a la opinión pública al margen del juicio que a cada cual le merezca el fondo de los asuntos. Porque es difícil no atribuirlos a las condiciones políticas del momento o, en todo caso, a las dudas intelectuales de un estudioso de gabinete, que no es la función de los organismos del Estado. En el caso de los beneficios penitenciarios del terrorista De Juana y en los procesamientos del portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, las modificaciones de la posición de la fiscalía son sorprendentes. Y no sólo para el lego en Derecho, sino también para los que, razonablemente, solicitan un poco de meditación previa -institucional, no la propia de la discusión teórica- y una continuada coherencia. En algunos de estos casos, la Fiscalía aduce que las actuaciones que se han modificado proceden de fiscales anteriores nombrados por otros gobiernos de ideología distinta. No se entiende bien, en este supuesto, que los cambios no procedan del origen de esta nueva situación, sino que se hagan al paso de las circunstancias políticas (que no son ni ideológicas) y, desde luego, esta argumentación produce una lamentable desconfianza en las instituciones. Aún más teniendo en cuenta que algunas de esas tomas de posición en el pasado contaban con el respaldo de los dos grandes partidos.

Pero las disquisiciones jurídicas parecen haber quedado atrás con el tema de las listas de ANV. En primer lugar, porque la decisión de la Fiscalía -y de la Abogacía del Estado- sobre la impugnación parcial por el criterio de «contaminación» es más política que otra cosa. Sólo la mudable política y sus estrategias -los intereses políticos en vez de generales- pueden justificar que no se haya visto ni se haya querido plantear a los tribunales la existencia de una estrategia de Batasuna para utilizar como continuación ilegal ANV. Si no se quiere ver esta evidencia, sería como aceptar que la «contaminación» no forma parte de un plan de suplantación, sino de una casualidad lamentable que tiene sus efectos jurídicos.

Y, abandonada ya del todo la «concepción progresista del Derecho», Conde-Pumpido nos sorprende con un sesgo político que no es de recibo en su trabajo. Ya se ha comentado hasta la saciedad que se tuvo que tragar sus propias palabras cuando señaló que la petición de apoyo de Batasuna a ANV podría ser esas «otras circunstancias» que, añadidas a la contaminación de las listas, podría iniciar un proceso de ilegalización. Llegó el apoyo, se reiteró hasta la saciedad, se constató la unidad de acción, la obediencia de ANV y... nada. Por eso queda en agua de borrajas la advertencia de que precisa pruebas y no sólo convicciones («eligieron -dice él mismo de los dirigentes de Batasuna- un partido político ya constituido...»): aparecen incluso las pruebas que él mismo se fija y todo sigue igual.

No contento con ello, hace alusión a interpretaciones de la Ley de Partidos como un «Guantánamo electoral». Se trata de una comparación tan desafortunada, tan alejada de la realidad vasca en la que la falta de libertad para presentarse a las elecciones y opinar sin miedo es de otro orden, que el fiscal debería, antes de firmar un nuevo escrito oficial, pedir disculpas públicamente. Y, descontento al parecer con la falta de aliento político de estas manifestaciones, se pregunta si incluso en la impugnación por contaminación su propia Fiscalía no habría ido «demasiado allá». Ya no se sabe, la verdad, si quiere desprestigiar su institución, si reconocer que actúa sin criterio ni prudencia o el «allá» al que hemos llegado, y que se ve como inconveniente ahora, es la reacción violenta de Batasuna. Parece no bastar ya con las disculpas: es preciso que Conde-Pumpido vuelva a la discusión académica, a la defensa de su concepto progresista del Derecho, y deje el puesto a quien se sienta más a gusto con la Ley que con la discusión ideológica y política.

Mario Vargas Llosa: «El PSOE se ha vuelto el caballo de Troya de los nacionalismos»
POR TULIO DEMICHELI ABC 20 Mayo 2007

Hace sólo unas horas —es viernes— Mario Vargas Llosa acaba de tener su quinto nieto. Sus hijos Álvaro y Gonzalo ya le habían hecho abuelo cuatro veces y ahora le ha tocado el turno a Morgana con una preciosa niña. Al otro lado del teléfono y allá, en Lima, se le escucha encantado. Felicidades. Sin embargo, no crea que se va a escapar: es la hora del tercer grado y todo girará en torno a los grandes males de la política española e iberoamericana: los nacionalismos y el populismo. Además, aquí estamos en campaña electoral y la cosa está que arde.

—En España, el PSOE ha mostrado veleidades populistas. De hecho, el propio Felipe González aspiraba al mismo techo social que el PRI durante las elecciones de 1982. Echeverría y López Portillo apoyaron y ayudaron al partido que nació en Suresnnes... González extendió esas amistades a Carlos Andrés Pérez, un populista que fue expulsado del poder a la vista de la corrupción de su régimen. Ahora, Zapatero, impulsa políticas claramente populistas...
—Bueno, yo no soy socialista, nunca he votado por el PSOE y voy a votar en estas elecciones por Esperanza Aguirre y por Alberto Ruiz-Gallardón, así que a mí nadie me puede acusar, ¿no es cierto?, de complicidades con el PSOE… Pero creo que no es justo comparar a este gobierno socialista con el PRI, que no era democrático y que impidió la democracia en México. En España la democracia es una realidad irreversible. Y eso es algo que se debe tanto a las fuerzas de derecha como de izquierda que en la Transición establecieron unos consensos que le han dado a España su formidable progresión tanto en el campo político como en el económico. Y es el resultado de que las dos fuerzas políticas más importantes: el PSOE y el PP, han establecido un consenso para preservar y profundizar la democracia. Ahora bien, claro, son dos partidos que se pelean, que se insultan, lo cual es muy hispánico, pero la democracia no está amenazada en absoluto, afortunadamente para España y para Europa.

—Algo habrá que no le guste en el PSOE cuando vota al PP...
—Dicho lo anterior, sí, yo tengo muchas cosas que criticarle al PSOE, sobre todo su política con ETA, que yo creo que ha sido una política muy equivocada. Tampoco me gusta su decisión de establecer alianzas con los nacionalismos periféricos extremistas —como ERC— para tener el poder. Porque en España, tradicionalmente, el socialismo era una fuerza antinacionalista muy grande y hoy el PSOE se ha vuelto el caballo de Troya de los nacionalismos; y eso lo lamento muchísimo.

—El historiador británico Michael Burleigh en su obra «Poder terrenal» califica a los nacionalismos como «iglesias» y como «patologías» políticas... ¿Cree lo mismo?
—El nacionalismo, lo mismo el centralista que los periféricos, es una catástrofe en todas sus manifestaciones. Eso ya lo sabemos. Claro que es una enfermedad; en la práctica, un rechazo del otro porque es la aspiración completamente utópica de ir hacia sociedades racial, religiosa o ideológicamente homogéneas. Y eso no es democrático y, además, no es realista, porque todas las sociedades han evolucionado y se han diversificado extraordinariamente, que es lo que la globalización significa, un fenómeno del que nadie puede apartarse. Creo que, en última instancia, el nacionalismo está reñido con la democracia. Aunque hay que diferenciar el nacionalismo de pistoleros terroristas del nacionalismo burgués de CiU o del PNV. Pero si usted escarba en las raíces ideológicas del nacionalismo, éstas son un rechazo de las formas democráticas, un rechazo a la coexistencia en la diversidad, que es la esencia de la democracia. Por eso yo combato el nacionalismo en todas sus manifestaciones.

—Los populismos nacionalistas están en auge en Iberoamérica, como demuestran los casos de Hugo Chávez, Evo Morales o Rafael Correa.
—El populismo tiene, por desgracia, una antigua y robusta tradición en toda América Latina, de tal manera que fenómenos como los de Chávez, Morales o Correa no son nada novedosos. Continúan una inercia ideológica que, a pesar del enorme daño que ha hecho, todavía sigue enraizada en algunos de nuestros países. De todas maneras, a mí me gustaría salir al frente a ciertas afirmaciones completamente pesimistas, según las cuales América Latina una vez más perdió su oportunidad y dio un salto atrás. Y no es verdad. Está ocurriendo en Venezuela y como Hugo Chávez promueve el populismo más radical, el estatismo, un socialismo totalmente caduco, y lo hace con sus petrodólares, ha conseguido que tanto Bolivia como Ecuador se alineen detrás. Lo cierto es que en el resto de América Latina el populismo más bien está siendo resistido y rechazado con energía, incluso por gobiernos de izquierda o de centro izquierda.

—Es el caso de Luiz Inácio «Lula» da Silva, ¿verdad?
—Es muy interesante ese fenómeno porque, cuando Lula era candidato, se creyó que iba a dar un nuevo impulso al populismo, pero ha dado marcha atrás y está haciendo una política, digamos, socialdemócrata a la europea y en muchos aspectos, sobre todo el económico, de tipo liberal. Lula no está alineado con Chávez, sino que ha tomado unas distancias clarísimas, aunque se abrace con él y acepte sus intentos de soborno.

—Eso no sólo ocurre en Brasil...
—Claro, también pasa en Uruguay, donde hay un gobierno de izquierda que, sin embargo, no sigue para nada los lineamientos de Chávez. Y otros países como Perú, por ejemplo, o Colombia, que están exactamente en los antípodas de Chávez. El caso de Chile es ejemplar, sin ninguna duda, aunque haya perdido algo del dinamismo que tenía en los últimos años, pero sigue avanzando en una línea totalmente antipopulista. Así ocurre en México, por supuesto, y en casi toda Centroamérica, con la excepción relativa de Nicaragua, donde Ortega coquetea con Chávez, pero todavía no está aplicando políticas estatistas ni nacionalistas. Hay esperanzas de que en América Latina no cunda esa política, en última instancia suicida, que es el populismo extremista de Hugo Chávez y Fidel Castro.

—¿No es cierto que, comparada con la segunda mitad del siglo XX, hoy la situación de Iberoamérica es mucho mejor, incluso absolutamente democrática?
—Si hacemos las sumas y las restas, dictaduras dictaduras hoy no hay, a excepción de la dictadura prehistórica de Fidel Castro en Cuba. La nueva aprendiza de dictadura aún no está del todo asentada, aunque Hugo Chávez avanza hacia ella. La verdad es que en el resto de América Latina tenemos gobiernos democráticos nacidos de elecciones donde, más bien que mal, están funcionando las instituciones democráticas. No hay un ambiente favorable ni a los golpes de Estado militares, ni a la política revolucionaria extremista.
—En Perú, el aprista Alan García ha recuperado la presidencia, a pesar de haber sido el responsable de una brutal crisis económica cuando gobernó de manera populista a mediados de los 80.
—Es muy interesante lo que está ocurriendo aquí y me sorprende que se esté llevando adelante una política económica tan positiva, con la que el país está creciendo a este ritmo tan elevado, entre un 6 y un 7 por ciento anual. Y es una verdadera sorpresa que lo haga un gobierno presidido por Alan García, quien en su primer mandato hizo una política populista catastrófica, porque hoy día está siendo económicamente muy responsable al hacer una defensa del mercado y de la empresa privada, alentando, además, la inversión extranjera.

—Vaya, también sorprende oírle hablar bien de quien orquestó aquel «todos contra Vargas Llosa» que le entregó la presidencia a Alberto Fujimori en la segunda vuelta de las elecciones de 1990.
—Todo eso parece haber quedado atrás. Es interesante ver cómo las ideas que yo defendí y que fueron recibidas con gran hostilidad, hoy han generado un consenso general, pues, salvo una izquierda minúscula y completamente anacrónica, ya nadie pide en el Perú que se nacionalicen empresas ni que se cierre la frontera a las inversiones extranjeras. Parece como si los peruanos finalmente hubieran aprendido la lección.

—Valdimiro Montesinos parece un personaje inspirado en Cayo Bermúdez, el gran represor de su novela «Conversación en la catedral», inspirado en Alejandro Esparza, el fouché de la dictadura de Odría, al que usted conoció. ¿Supera la realidad a la ficción?
—Todas las dictaduras han tenido siempre ese hombre que trabaja en las sombras, que es el especialista en el crimen y en los grandes desfalcos, que organiza los robos, que suprime opositores, acaba con la libertad de prensa, maneja los cuerpos de asesinos y organiza el terrorismo de Estado. Todo eso era Montesinos, pero, claro, llevado a una potencia que en América Latina se desconocía. Nunca se robó, se manipuló la opinión pública, se asesinó y se torturó con la ferocidad con la que él lo hizo. Por supuesto, en complicidad con Alberto Fujimori. Por una vez en la historia, el tal Montesinos está preso y siendo juzgado, ya ha reunido una buena cantidad de condenas y ahora se le vienen los juicios peores por los asesinatos de estudiantes, sindicalistas, profesores y de otros, disimulados como actos terroristas o como lucha antiterrorista… Yo creo que pasará el resto de sus días en la cárcel. Y esperemos que pase lo mismo con Fujimori una vez que Chile lo extradite, como la razón reclama por los crímenes contra la Humanidad que cometió.

—En esa misma novela, el periodista Zavalita se pregunta: «¿Cuándo se jodió el Perú?». pregunta que muchos se hacen por Argentina. ¿Jodió el general Perón con su populismo filofascista para siempre el futuro democrático de esa gran nación?
—La forma de populismo que se encarnó en Argentina fue muy triste porque era un país desarrollado cuando dos tercios de las naciones de Europa aún estaban subdesarrollados. Hay que acordarse de que Argentina no sólo era una potencia mundial económica, sino que fue un país que implantó el sistema educativo más amplio, más eficiente y más democrático de su época. Nadie recuerda que Argentina es uno de los primeros países que acaba con el analfabetismo, creando una educación pública de altísimo nivel, que permitía realmente una igualdad de oportunidades para la población. Y tampoco que tenía una economía muy pujante y abierta. Todo eso acaba con las políticas insensatas del peronismo que nacionaliza todas las empresas exitosas, que establece un sistema estatista inspirado en el fascismo, porque parece que también se ha olvidado que Perón sentía una enorme admiración por Mussolini… Todo esto se fue comiendo aquella prosperidad hasta convertirse en un país subdesarrollado. Es un país que se subdesarrolló a sí mismo por culpa del populismo y que no acaba de enderazar su rumbo, por desgracia.

—Néstor Kirchner tiene muchos resabios populistas y le hace más de un guiño a Chávez... ¿Qué opinión le merece?
—Kirchner es la confusión encarnada y representa ese populismo. Ha tenido un ministro de Economía en su primera época, Roberto Lavagna, que fue bastante sensato y eficiente, y eso le permitió estabilizar el caos en que se hallaba Argentina \[es la época del «corralito»\]. Pero clarísimamente todos sus instintos y sus predisposiciones son populistas, no son liberales, no son modernos sino anticuados, y por eso da las bandazos que vemos. Desgraciadamente no soy muy optimista con Argentina, donde la vida política parece un monopolio de las distintas facciones peronistas. Algo que parece más propio de la literatura de ciencia ficción que de la realidad política contemporánea.

—Otro caso bien distinto es el de México, que vivió prisionero del populismo del PRI durante 70 años de «dictadura perfecta», como tan polémicamente la definió.
—Bueno, felizmente no fue tan perfecta como creíamos... Ha desaparecido y yo creo hoy la democratización ha avanzado muchísimo en México; tengo la casi absoluta seguridad de que lo que fue el PRI ya nunca va a volver al poder. El país está vacunado y lo que queda del PRI es una forma muy degenarada de lo que fue su sistema, tan absolutamente eficiente, de control del poder durante 70 años y que estableció una especie de dictadura disimulada que, al final, causó grandes estragos. Tengo la certeza de que es una etapa superada y que México sigue un proceso de democratización sistemático con el actual gobierno de Felipe Calderón.

—Para terminar, el comandante Fidel Castro ha superado ya al general Franco, caudillo gallego como él, y al generalísimo dominicano Léonidas Trujillo, a quien dedicó «La fiesta del Chivo».
—Castro tiene esa tristísima credencial de ser el dictador más longevo de la historia del Occidente moderno. Y eso que la historia latinoamericana está repleta de dictadores longevos. De todas maneras, creo que está dando las últimas boqueadas y tengo la absoluta seguridad de que su dictadura no va a sobrevivirle, porque en América Latina nunca una dictadura ha sobrevivido a su dictador. O sea, que el final de la pesadilla cubana yo creo que está cerca; y ojalá que la transición de Cuba a la democracia sea pacífica, porque ya los cubanos han sufrido bastante con estos 50 años de tiranía comunista.

"EL DESPRECIO AL CASTELLANO DEJA A LA LENGUA INTACTA PERO A LAS PERSONAS NO"
El 86 por ciento de las páginas de la Generalidad catalana no ofrece información en castellano
Arcadi Espada, en un artículo publicado este sábado en El Mundo, denuncia, entre otras discriminaciones a los castellanohablantes, que el 86 por ciento de las páginas oficiales de la Generalidad en Internet están sólo en catalán. La información en castellano no llega a la mitad del contenido en ningún departamento de la Generalidad y en dos de ellos, el de la Vicepresidencia, presidido por Carod Rovira, y el de Justicia, en manos de Monstserrat Tura, no hay una sola página escrita en castellano. Una situación que evidencia, según Arcadi Espada, el "desprecio institucional" que sufre el castellano en Cataluña pese a que es el idioma materno de más de la mitad de sus ciudadanos.
Libertad Digital 20 Mayo 2007

En un artículo publicado este sábado por el diario El Mundo, Arcadi Espada, promotor de la plataforma cívica "Ciudadanos de Cataluña", es contundente: el castellano, lengua materna para más de la mitad de los ciudadanos de Cataluña, "no corre ningún peligro", por eso "el desprecio oficial y político deja a la lengua intacta, pero a las personas no".

Arcadi señala que en Cataluña se dio la extraña circunstancia de que la lengua "que trajeron consigo los emigrantes era más poderosa", porque tenía "más poder de comunicación", que la que "hablaban la gran mayoría de los que le daban trabajo" y continúa explicando que si esta circunstancia, poco habitual, hubiese sido al revés, es decir, que si la lengua de los pobres hubiese sido "tan inútil como su bolsillo", "el discurso nacionalista de asimilación habría incorporado la variable de eficacia". Pero el castellano "es poderoso" y "el comercio lo mantiene y no es previsible que esta situación varíe", asevera Arcadi. Pero denuncia que no así los castellano parlantes, que ven cómo se les discrimina todos los días desde las instituciones públicas.

Arcadi denuncia varios ejemplos, entre ellos el hecho de que la presencia de la lengua castellana en las páginas web del Gobierno catalán no llega al 15%, o lo que es lo mismo, el 86% de las 1.700 páginas en las que el Gobierno Catalán informa a los ciudadanos sólo están escritas en catalán, según un estudio realizado por la Asociación por la Tolerancia. Dicho estudio es contundente: "Entre la información no disponible en castellano se encuentra la web de la policía autonómica, información sobre teléfonos de emergencia, planes de protección civil, sistemas de alarmas, ayudas a personas con dependencias o enfermedades mentales, becas y ayudas para estudiantes, acceso a la función pública, múltiples trámites con la administración y ayudas para el acceso a una vivienda".

La situación discriminatoria a todos los castellano hablantes es muy grave, "en dos departamentos, el de la Vicepresidencia (presidido por Josep Lluís Carod-Rovira) y el departamento de Justicia (en manos de Montserrat Tura), no hay ni una sola página escrita en castellano". Y "en otros seis" (Educación, Gobernación, Cultura, Economía, Acción Social y Agricultura), la presencia es sólo testimonial" y en ningún caso la "información en castellano llega a la mitad del contenido, aunque bien es verdad que los departamentos de Salud y Medio Ambiente ofrecen porcentajes próximos".

Para Arcadi, esta situación revela con nitidez cuál es el aprecio y la importancia que las autoridades políticas dan a la herramienta más poderosa de información que ha concebido el hombre" y "tampoco es descartable" que el Gobierno de la Generalidad considere que "internet aún no está al alcance de los castellanos, sospecha menos demagógica de lo que pudiera parecer a primera vista". Arcadi concluye que "los ciudadanos de Cataluña son fundamentalmente bilingües y es imprescindible que el principio de la realidad les sea aplicado. Es legítimo y es legal".

El Gobierno pidió a ETA en Bruselas que no atentara durante la campaña electoral
Redacción Periodista Digital 20 Mayo 2007

Es lamentable ver a un Gobierno democrático implorando a una banda terrorista que no le fastidie la campaña electoral poniendo bombas. Esto es lo que ha hecho Zapatero. Enviados del Gobierno se reunieron con ETA con el fin de arrancar a la banda terrorista la garantía de que no cometería un atentado. ETA se ha negado a garantizar nada.

En el encuentro estuvieron presentes el hijo de Josu Ternera, el ex parlamentario Jon Salaberría y Ainhoa Ozaeta, según publica el diario El Mundo(€).

El tema del que se habló fue de la participación de Batasuna en los próximos comicios. El encuentro de abril tuvo como precedente un contacto preparatorio en marzo al que asistió una representación muy reducida. Se habla de dos o tres personas cuyas identidades no han trascendido y que utilizaron, de nuevo, los oficios de intermediación del Centro Henri Dunant.

Según información difundida por Europa Press, el Ejecutivo tendría la expectativa de celebrar una tercera cita pasadas las elecciones si ETA no perpetra un atentado antes de los comicios, "pensando ya en los últimos meses de la legislatura".

UN DESMENTIDO SIN CRÉDITO
El secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, desmintió este sábado -por tercera vez en sólo dos meses- que el Gobierno haya mantenido contactos con ETA después del atentado de la T-4.

En circunstancias normales, un desmentido así hubiera sido suficiente para espantar los rumores de que el Gobierno socialista sigue empecinado en la senda de la claudicación y ha retomado el llamado proceso de paz.

El drama de Moraleda y de todo el equipo Zapatero es que la credibilidad del Ejecutivo está por los suelos y, a la vista de los detalles que venimos conociendo sobre las reuniones, es evidente que éstas se han producido.

El Gobierno ZP está faltando a su palabra.
¿O acaso no dijeron Blanco, De la Vega y Rubalcaba -éste en The New York Times con su célebre «never again»- que el proceso estaba roto después del atentado de la T-4?

¿Cómo podrán ahora explicarle a las familias de los asesinados Estacio y Palate que se han sentado a negociar con sus verdugos cuando no han transcurrido ni cinco meses desde que sus cadáveres fueron rescatados de entre los escombros?

La reunión de abril no fue un hecho aislado. Hubo un encuentro preparatorio en marzo y las dos partes acordaron volver a reunirse después de las elecciones.

Los emisarios de Zapatero dejaron claro a los etarras que el Gobierno está dispuesto a hacerlo siempre y cuando lo matarifes no perpetren un atentado con víctimas o «de mucha intensidad».

Esta perversa distinción entre violencia tolerable y violencia intolerable ejemplifica como pocas la mezcla de ingenuidad y voluntarismo con la que está actuando Zapatero en este asunto.

Empezó a negociar con ETA sin que se cumplieran las condiciones que él mismo se había impuesto, se resistió con uñas y dientes a decir que la bomba de Barajas había sepultado el proceso y en cuanto ha podido ha vuelto a las andadas, decidido a salvarlo a toda costa. Lo ha hecho sin que ETA pusiera nada de su parte.

Antes al contrario, la banda ha intensificado la extorsión y la kale borroka y ha reclutado nuevos activistas.

Zapatero actúa con miedo, pero convencido de que puede seguir engatusando al entorno proetarra con decisiones como la impugnación parcial de las listas de ANV. Se cree capaz de amansar a la fiera.

En cualquier caso y como no se fía de los facinerosos, porque nadie puede fiarse de semejante ralea de asesinos, les implora que no muerdan.

LOS TERRORISTAS SE NEGARON A GARANTIZARLO
El Gobierno pidió a ETA en Bruselas que no atentara durante la campaña electoral
* La cita se celebró a mediados de abril con la mediación del Centro Henri Dunant
* Los emisarios del Ejecutivo plantearon la hipótesis de otra reunión si no se atentaba
EL MUNDO 20 Mayo 2007

MADRID.- Enviados del Gobierno se reunieron con representantes de la dirección de ETA el mes pasado con el fin de arrancar a la banda terrorista la garantía de que no cometería un atentado, según informa EL MUNDO. Los enviados de la organización, según ha podido saber este periódico, se negaron a garantizar nada al Ejecutivo en un encuentro que resultó especialmente tenso.

En el encuentro estuvieron presentes el hijo de Josu Ternera, el ex parlamentario Jon Salaberría y Ainhoa Ozaeta, y se habló de la participación de la izquierda 'abertzale' en los próximos comicios. El encuentro de abril tuvo como precedente un contacto preparatorio en marzo al que asistió una representación muy reducida. Se habla de dos o tres personas cuyas identidades no han trascendido y que utilizaron, de nuevo, los oficios de intermediación del Centro Henri Dunant.

Según información difundida por Europa Press, el Ejecutivo tendría la expectativa de celebrar una tercera cita pasadas las elecciones si ETA no perpetra un atentado antes de los comicios, "pensando ya en los últimos meses de la legislatura".

Otros expertos consultados por este periódico sostienen que el Ejecutivo puede haber asumido la conveniencia de intentar los contactos con la banda aunque se produjese un atentado sin víctimas con el objetivo de evitar que los terroristas puedan emprender una campaña violenta de mayores consecuencias y para, en un plazo menos inmediato, intentar encontrar una salida al terrorismo.

El exilio del empresariado vasco (II)
«El nacionalismo siempre es cobarde»
Los industriales constitucionalistas vascos y navarros insisten en que «ser de verdad empresario se da de tortas con las ideas nacionalistas» - Creen que «cuando se toca el bolsillo no hay ideología de este tipo que valga y la gente paga porque tiene miedo»
Marta Gómez de Castro La Razón 20 Mayo 2007

MADRID- El temor, desde otro punto de vista, viene marcado de nuevo por las diferencias obvias que el Gobierno Vasco aplica a los empresarios según su vara de medir: nacionalistas o no nacionalistas. «Los gobiernos hoy día -afirma el empresario B. I.- tienen tanto control sobre la economía que tienes que ser dócil a las instituciones. En el País Vasco, no creo que nadie ajeno al PNV tenga ninguna posibilidad de conseguir un contrato de Obras Públicas y los no afines lo tienen más duro a la hora de las subvenciones. Nosotros hemos sido muchos años seguidos premio a la exportación vendiendo algo más del 95% de nuestra producción. En cuanto hemos tenido problemas no hemos tenido ninguna ayuda por estar significados. Yo pienso que el empresario debe servir a todo el mundo pero aquí no te queda más remedio que significarte.

Aunque el voto es secreto todos sabemos de qué pie cojea cada uno».
La reflexión de S. S. apunta directamente al miedo de los empresarios frente a la amenaza asegurando que si el pago fuera voluntario, muy pocos lo harían. «No nos engañemos. Los empresarios, sean del tinte que sean, están para ganar dinero y crear riqueza dando trabajo, generando empleos indirectos y pagando impuestos. Es verdad que unos medran mejor en un entorno que en otro. Lo que suele pasar es que el entorno a veces se convierte en pesebre y en el País Vasco hay muchos empresarios estabulados. El nacionalismo siempre ha sido cobarde. Cuando se toca al bolsillo no hay nacionalismo que valga y los empresarios nacionalistas pagan porque tienen miedo. Ser de verdad empresario se da de tortas con las ideas nacionalistas».

«La bestia se hizo poderosa»
N. A. no distingue entre empresarios nacionalistas y no nacionalistas. Está convencido de que es un problema de concepto. «El PNV ha utilizado a ETA durante décadas para conseguir sus propósitos. No han aprendido nada. Deberían dar un repaso a su admirada Alemania y ver que lo mismo intentó la derecha y los empresarios alemanes con Hitler, hasta que la bestia se hizo demasiado poderosa y los fagocitó. ETA no quiere la independencia, quiere el poder. Si no tienen el poder, al día siguiente de su preciada independencia comenzaría una guerra civil. El PNV se tapa la nariz cuando trata con ETA, pero les sonríen porque piensan que sirve a sus propósitos. Los empresarios de ideología nacionalista son una simple extensión de este engaño».

El 20 de julio de 2006, se presentó en Pamplona la Plataforma de Empresarios Constitucionalistas del Foro Ermua bajo el lema: «¡Con mi dinero, NO!». Varias decenas de empresarios vascos, navarros y de otras regiones de España, muchos de ellos obligados al destierro, se reunieron para hacer público un manifiesto en el que en siete puntos se denunciaba la insólita y vergonzosa situación de la que son víctimas desde hace más de tres décadas.

Su postura frente al pago a los terroristas es contundente: «...nos negamos en privado y en público a que con nuestro dinero se financie el terrorismo y se rearme ETA. Nos negamos a pagar el mal llamado impuesto revolucionario durante la mal llamada tregua o alto el fuego. Lo realmente revolucionario en el País Vasco y en Navarra, y puede hacer digna la paz con libertad a la que aspiramos, es la resistencia democrática al chantaje habitual de los extorsionadores del independentismo totalitario». El lector puede consultar el manifiesto completo en la página web: http://www.foroermua.com

Unos meses antes, en noviembre de 2005, ETA había hecho pública una carta en la que solicitaba el boicot a determinadas marcas y productos pertenecientes a empresas que rechazaron la extorsión de la banda terrorista y etnicista: «Las empresas y empresarios que han optado por ir en contra de Euskal Herria no pueden ser premiadas y deberán recibir el castigo que se merecen a fin de que cambien de conducta. Según ETA también deberían recibir el castigo que se merecen a través del boicot del pueblo». (Carta de ETA. Noviembre-2005)

Frente a las elecciones del próximo 27 de mayo, los empresarios se muestran bastante pesimistas y escépticos, coincidiendo todos ellos en su preocupación por Navarra y la presencia de ANV. Además para B. I., si después de las elecciones hay cambios, serán para peor: «Los empresarios tendremos que seguir aguantando el tipo viéndonos totalmente abandonados por las instituciones, a no ser que sean empresarios de “Txartela”, esto es, con carné del PNV, que gozan de todo tipo de ayuda. Como se ha visto en Vizcaya, a pesar de que lo han querido tapar y ya no se habla del tema, tiene tratamientos fiscales especiales. A mí eso me da a entender que hay muchos negocios legales que financian de forma ilegal la estructura del partido. No sé por qué Imaz ha declarado que no le importaría pactar con el PP. No sé por qué lo ha dicho y lo que busca, pero yo no le creo». Reflexionando sobre la postura del PSE/PSOE añade: «En la comunidad vasca los socialistas llevan mucho tiempo sin tocar coche oficial y ten en cuenta que cada consejero tiene más o menos capacidad para nombrar cien puestos a dedo. Ésta es la verdad de lo que hacen con nuestros impuestos. A Patxi López lo único que le interesa es estar en posición de negociar con el PNV para entrar en el Gobierno y chupar del bote. Con Jáuregui se hizo eso y solo lo rompió Nicolás Redondo Terreros con Jaime Mayor para intentar echar a los nacionalistas».

Según entiende N. A., nuestro anónimo empresario navarro, tras las elecciones pueden plantearse varios escenarios: «Si UPN-CDN pierde la mayoría en Navarra nos encontraremos con los que apoyan la política de criminalizar a los empresarios (Zapateros) y de jalear a ETA (Na-Bai) en el poder. Además, estarían en el poder como fruto de la cesión del Gobierno de España a ETA, lo que la convertiría claramente en triunfadora de todo este tinglado. En consecuencia, al ser y sentirse más fuerte, el recrudecimiento de la extorsión empresarial será inevitable. En caso de que UPN-CDN ganara con mayoría absoluta se rompería el llamado proceso de paz por su parte más débil, al imposibilitar que Zapatero pueda entregar Navarra». Para N. A., que al presidente le salgan mal las cosas puede tener dos consecuencias: «Que rectifique, cuestión en la que tengo pocas esperanzas dada la experiencia de lo ocurrido tras el atentado de Barajas o que se eche cada vez más en manos de ETA. Hay que prepararse para ello. Yo y otros muchos estamos dispuestos a morir porque nuestros hijos no vivan en la dictadura fascista y nazi que ETA nos quiere imponer. No se olviden nunca de que ETA-Batasuna quiere el poder, no la independencia. Que los socialistas no se olviden de que están fuera del objetivo asesino de ETA sólo de modo táctico. No van a tardar mucho en volver a estar en la diana, al igual que lo estarán las gentes del PNV cuando se crucen en el camino de ETA».

«Situación insostenible»
Si las cosas no le salen a ETA/Batasuna como quiere en Navarra, es de esperar un recrudecimiento en sus acciones ya que para S. S., éste es un objetivo ante el cual los terroristas nunca cederán. Sobre la situación en Euskadi tras las elecciones comenta: «Los batasunos cada vez estarán más activos y, además, cobrando del Estado importantes emolumentos gracias a ANV, que a su vez irá arrinconando cada vez más a este Gobierno débil. En el País Vasco habrá más radicalismo y extorsiones. Los sindicatos abertzales serán cada vez más fuertes y se implantarán modelos de cogestión con presencia laboral y radical progresivamente más fuerte. La situación para el empresariado se irá haciendo insostenible y lamentablemente la estrategia del Gobierno está clara: cederá lo que haga falta porque su problema no es resistir el empuje nacionalista radical, sino hacer las cosas de forma que se asegure su permanencia en el poder. Es un asunto de forma, no de fondo. Por cierto, que se prepare el PNV, que ya le empieza a ver las orejas al lobo y habla de pactos con el PP».
El votante socialista en general, y el navarro en particular, debería empezar a pensarse su voto con la cabeza y dejar el corazón para tiempos mejores si quiere que su Comunidad Autónoma siga siendo independiente. La serpiente de ETA acecha Navarra como nunca y volverá a las instituciones del País Vasco con el beneplácito del presidente del Gobierno. ¡Cómo se nota que el señor Zapatero no vive en Euskadi! Torturar a la sociedad vasca y navarra desde Madrid no salpica lo suficiente su conciencia…pero todo llegará.

«El empresario nacionalista es de una secta»
El debate sobre empresarios nacionalistas y no nacionalistas debería hacernos reflexionar en muchos aspectos. ¿Cómo se entiende al empresariado nacionalista?, o cuando pagan a la banda terrorista ETA, ¿debemos pensar que es por miedo?: «En Guipúzcoa increíblemente hay empresarios que apoyan la lucha armada -asegura B. I.-. Hay que recordar a los empresarios de máquina herramienta que los etarras secuestraron a José Antonio Ortega Lara y estaban dispuestos a dejarlo morir de hambre. El empresario nacionalista no es de un partido, es de una secta y ya se sabe que no se cuestiona nada que afecte a la secta. Quiero creer que los nacionalistas hoy en día no recomiendan el pago. Hace diez años supongo que lo hacían», reflexiona. El funcionario de prisiones estuvo secuestrado 532 días en un zulo minúsculo de Mondragón, durante los cuales pensó en quitarse la vida si no le liberaban.

Temor en el empresariado a que el nacionalismo gane en Álava el 27-M
Otra de las grandes preocupaciones de B. I. es la situación de Álava que tras estas elecciones podría pasar a manos nacionalistas: «No creo que el PSOE siga pactando con el PP y perderemos un Ayuntamiento y una Diputación que estaban haciendo muy bien las cosas y eran el freno al “Imperialismo Nacionalista”».

Además, como primera medida económica, si estos supuestos se dan, vendrá la unión de las Cajas Vascas. «Los nacionalistas quieren un Banco “Estatal” y nada mejor que la unión de las Cajas que están dominadas por los políticos de turno de los Ayuntamientos en las Cajas Municipales y por las Diputaciones en las Cajas Provinciales. Esto sería bueno si en los políticos no primasen los intereses partidistas. A los empresarios que necesitan financiación continuamente para su trabajo, llega un momento en que en una entidad llegas al límite de tu riesgo y tienes que acudir a otra mientras vas liquidando las anteriores financiaciones. Si todas las Cajas Vascas se convierten en una, pierdes posibles puertas a tocar y además todas ellas serán controladas por nacionalistas. Lo más grave de todo esto es que con los ahorros de todos los vascos, harán lo que quieran».

Crónica | Error ministerial
Fomento castellaniza en la A-8 la playa de As Catedrais
La transcantábrica gallega se estrenó con faltas en los carteles de señalización
José Alonso  ribadeo La Voz 20 Mayo 2007

«¡Vaia oh!», exclamó el alcalde de Ribadeo, Pérez Vacas, para masticar la sorpresa y el desagrado de ver cómo el topónimo del lugar más representativo del municipio y el segundo más visitado de Galicia, la playa de As Catedrais, aparecía castellanizado en los grandes tipos de los indicadores de la autovía. Vacas conducía el coche en que viajaba con dos periodistas para mostrarles en primicia el tramo de la transcantábrica momentos antes de que se abriese al tráfico. El regidor hizo gala de su cintura y cambió de tercio: «Pero vaia paisaxe, ¿eh?»

¿Error o descuido? El relumbrón de la apertura de la autovía no es suficiente para atenuar el ataque al amor propio que para muchos ribadenses supone ver los indicadores cada vez que circulan por la autovía. Fomento es contumaz en su incumplimiento de la normalización lingüística, porque estaba avisado. Hace más de un mes, el primer teniente de alcalde de Ribadeo, Fernando Suárez (BNG), le remitió un escrito pidiendo que se subsanase el error. Pero nada se ha hecho. Y no deja de resultar chocante, puesto que el resto de los topónimos, con la excepción de Illa Pancha, sí están en gallego.

En vísperas electorales, cuando en Castropol, al otro lado del Eo, el alcalde y el Principado enarbolan la bandera localista reivindicando el nombre de ría del Eo en lugar del de ría de Ribadeo, nadie se va a rasgar las vestiduras por este error. Ni siquiera por un puñado de votos. La autovía significa tanto que obliga a ser benévolo... de momento.

A ver si leen la Constitución y se enteran
Nota del Editor 20 Mayo 2007

A ver si se enteran de que nadie tiene el deber de conocer la lengua regional.
A ver si se enteran de que el derecho a usar la lengua regional no implica que otros tengan el deber de conocerla.
A ver si se dedican a lo importante y dejar de desplifarrar los recursos públicos que tanto nos cuesta ganar y pagar.

Recortes de Prensa   Página Inicial