AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 21 Mayo   2007

La "paz" es el chantaje
EDITORIAL Libertad Digital 21 Mayo 2007

El diálogo del PSOE con ETA, como sabemos, lleva produciéndose desde la legislatura en la que el PP demostró poder alcanzar el poder sin el concurso de ningún otro partido; sin más apoyo que el mayoritario de los españoles. Y se produce con José Luis Rodríguez Zapatero como líder del Partido Socialista. Tenemos el derecho de preguntarnos a dónde quería llegar el PSOE de Zapatero con esas conversaciones con ETA durante la segunda legislatura de José María Aznar. Y el propio Zapatero tiene la obligación moral de explicar puntualmente en qué consistían esos encuentros, qué exigían ambas partes y qué acordaron. Entre otras cosas, ni siquiera se puede descartar que a ETA no le pillaran por sorpresa los atentados del 11 de marzo de 2004.

PSOE y grupo terrorista llevan más de seis años negociando, con Zapatero al frente de los socialistas. Hoy están en el poder, por lo que a qué esté dispuesto a pactar el actual presidente resulta ser una cuestión de la máxima importancia para la nación. Hemos ido comprobando que las peores sospechas, que eran también las más razonables, se han ido corroborando. Partido y grupo terrorista habían pactado el concurso de la marca electoral de ETA en las elecciones autonómicas y municipales del próximo domingo. Los asesinos se han comprometido, por su parte, a no dar curso a su actividad criminal antes de la fecha de los comicios. Muertos y votos puestos sobre la mesa. Favores políticos y abstinencia criminal con plazo fijo. Un acuerdo como el de Carod Rovira respecto de Cataluña, pero negociando con un plazo en lugar de con una región española.

También hemos comprobado que los dos muertos en el atentado de la T-4 de Barajas no han pasado de ser un episodio incómodo que ha paralizado unas negociaciones que se han extendido muchos años, y que se han vuelto a retomar. Zapatero no sabe ya gobernar sin mantener su relación con ETA. Como dice Mayor Oreja, está "encadenado" a ella.

En estas circunstancias, "la paz" de la que tanto habla Rodríguez Zapatero sólo puede ser, como el acuerdo referido a las próximas elecciones, una concesión temporal de ETA a cambio de que ésta se sienta más cerca de sus objetivos políticos, que hoy ve más al alcance de su mano que nunca antes en su historia. Es decir, "la paz" es el tiempo transcurrido antes de que los terroristas vuelvan a atentar. "La paz" no es más que otro nombre que Zapatero da al chantaje etarra. Puesto que él no puede salir de ese chantaje, debemos ser los españoles quienes demos al traste con él, echando del poder al PSOE de Zapatero.

El sondeo de Opina
Agapito Maestre Libertad Digital 21 Mayo 2007

El principal órgano difusor de las consignas de la izquierda, El País, maneja con destreza una de las principales armas de la política electoral contemporánea, las encuestas y sondeos de opinión. Ejemplo de esa conducta es la interpretación de los datos del estudio del Instituto Opina sobre las elecciones del próximo domingo en cinco comunidades autónomas. Aparte de la falsificación del titular de la primera página, que olvida el avance y consolidación del PP en Madrid y Valencia, y su consolidación en Baleares, Canarias y Navarra, miente con sutileza al confundir con intención las expectativas de los votantes con sus preferencias. Esta mentira es aún más grave que la manipulación del titular de portada: "El PSOE avanza en Baleares, Canarias y Navarra y el PP se afianza en Madrid".

Son conscientes de que esa es la principal arma para ganar. Es una de las más mortíferas para reducir al ganador real y convertirlo en perdedor potencial. Basta repetir con todo tipo de engaños y falacias una "expectativa", un "posible", para arruinar las preferencias reales de los electores. El caso de Navarra es de libro para mostrar el funcionamiento de esta falsificación. Basta observar el gráfico dedicado a Navarra para percatarse de que las preferencias de los encuestados, o sea, quienes prefieren que ganen para determinar la futura agregación electoral son obvias: UPN-PP, con 23 ó 22 escaños, sigue siendo la fuerza política mayoritaria respecto al PSN-PSOE, que conseguiría entre 11 y 14 escaños.

Se trata, pues, de difundir perversamente una expectativa de gobierno conjunto entre socialistas y nacionalistas, para arruinar las preferencias mayoritarias de los navarros. ¿Cómo se lleva a cabo esa operación? Mintiendo descaradamente sobre la identidad de Navarra y sobre el proceso de negociación del Gobierno con ETA. Por eso, se afirma, primero, que son muy pocos los preocupados por la identidad de Navarra –sólo tres de diez les interesa el asunto–, y, segundo, que Zapatero ha de seguir intentando alcanzar la paz con ETA, porque así lo quieren tres de cuatro encuestados.

Es, pues, una mentira atroz que la "fórmula preferida por los encuestados" sea un Ejecutivo formado por el Partido Socialista y Nafarroa Bai. Falso. Eso sería, en el mejor de los casos, una expectativa, sustentada en una mentira aún más grosera, a saber, "el 61,7 % de los encuestados no cree que se encuentre en peligro la identidad de Navarra". Por favor, este dato niega cualquier verosimilitud a la encuesta. Lo cierto, el único dato no interpretable, es que los navarros encuestados sólo muestran una preferencia real: la consolidación de UPN-PP. ¿O es que existe alguien en su sano juicio que crea que un escaño arriba o abajo cambia las preferencias mayoritarias de los votantes?

Este tipo de encuesta me lleva a pensar que la clara reflexión, el pensamiento genuinamente político, no es una facultad que adorne a la reaccionaria izquierda española. Por el contrario, más parece que la torticera propaganda para atraer a las masas es su línea dominante de actuación. Miente a destajo sin reparar en los cambios espirituales del país. Miente sólo para la chusma. Su único interés está centrado, según dice el manual del candidato socialista, en mantener movilizados a sus votantes. Miente sin importarle que la ciudadanía más desarrollada podría votarla si tuviera algo sensato que ofrecer o alguna verdad que difundir.

Democracia y PSOE
Rodríguez o el auge de lo peor
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 21 Mayo 2007

Antes de la ira zapaterina, la calidad democrática de nuestro sistema era notablemente superior. Puede que no lo recuerden, todos estamos afectados de inmediatez. El hecho es que convirtieron a un partido que había gobernado trece años en una red profesional de agitación, sin hacer ascos a los negocios. Su versatilidad es innegable: tan pronto se morrean con la ETA como miran de hacerse con un banco.

Las mutaciones que siguieron a la salida de González despertaron a familias políticas durmientes, pero la catarsis post corrupción y post crimen nunca llegó. Grupos de intereses que movieron sus fichas: en eso consistió la esperada transformación del alicaído socialismo español de final del siglo XX. Recordará el lector el desconcierto de aquellas primarias rechazadas por Prisa, con el súbito ascenso y más súbita caída de Borrell; o la etapa Almunia, aquel líder investido de fracaso; o el modo en que Rodríguez, dañina nulidad, aprovechó el horror al vacío y puso en juego su absoluta falta de realismo acerca de sus propias capacidades para alzarse a hombros de Maragall y los balbases y sacar a Bono de la pista.

Antes de que descubriéramos el verdadero rostro de Rodríguez llegaban elecciones, las que fueran, y el PP podía desarrollar su actividad sin persecuciones, amenazas y asedios de partidos supuestamente democráticos. Estaban, claro, las conocidas zonas de excepción democrática donde la Constitución del 78 aún está por estrenar. Por cierto, no vaya a ser que fenezca sin que la caten los vascos.

La mayoría absoluta de Aznar y, sobre todo, el tremendo contraste de resultados en la gestión de los intereses generales imponían respeto al común de las gentes, inmunes aún en gran parte de España a la alergia. Al polen envenenado que ya esparcían por vocación y por naturaleza las flores del mal nacionalista.

La gran epidemia sectaria fue cosa de Rodríguez, a quien la historia señalará, que no se engañe, como autor de un grave atentado contra la salud democrática. Usó, sabido es, el Prestige e Irak, el Tinell y Perpiñán. Usó oscuramente el 11-M. Usó los más demagógicos resortes: de la cursilería mariprogre a las injustas cuotas; de las histéricas alarmas ambientalistas (en las que no creen los científicos libres de hipotecas) a un antiamericanismo burdo que nos alineó con Castro y el gorila rojo; de las suicidas regularizaciones masivas a la Alianza de Civilizaciones, de marchamo iraní. Usó la "memoria histórica" e identificó al PP con el franquismo, el golpismo y la derecha extrema.

Suya es la culpa si hoy no hay manera de profundizar en las materias que atañen a las elecciones autonómicas y locales. ¿Dos Españas? Sí, una que intenta hablar de gestión y otra que se divierte con los garrotazos de Bermejo.

Líderes del PSOE y del PP, en baja forma
Pablo Sebastián Estrella Digital 21 Mayo 2007

Uno de los datos que revelan las encuestas que se están publicando en estos días sobre las elecciones en curso es la caída de prestigio de los primeros líderes políticos nacionales, Zapatero y Rajoy. Lo del presidente del PP no es nuevo porque nunca, desde el inicio de la legislatura, ha conseguido obtener una buena valoración por encima del suspenso. Pero sorprende que, después de los muchos errores del Gobierno y del presidente, Rajoy no haya conseguido mejorar sus posiciones personales, ni siquiera al ritmo de la recuperación lenta de su propio partido.

Rajoy permanece, pues, en la zona del suspenso claro e incluso por detrás de otros líderes de su partido como Aguirre o Gallardón, pero también por detrás de Zapatero, presidente del Gobierno que en su primera legislatura ha sufrido un severo desgaste de imagen y de credibilidad. Algo inusual porque en España, quien disfruta del poder y con mayor motivo en tiempo de bonanza económica, lo normal es que el presidente mejore su posición y su notoriedad. Sobre todo después de las tensiones creadas por Aznar y de las expectativas que provocó la llegada al poder de Zapatero y la que fue su primera decisión, la retirada de las tropas de Irak.

Pero el presidente Zapatero se ha metido solo en la boca del lobo y en vez de llevar a un país que había salido tenso y dividido de la masacre islámica de Madrid, hacia puntos de encuentro y de reconciliación, se dedicó a aumentar las heridas, abrió el portón de la reforma autonómica, se fue en solitario a negociar con ETA, se estrelló en Cataluña y con el atentado de Barajas, y ha transmitido una imagen de incompetencia política y de clara temeridad que poco a poco va calando en los ciudadanos, a pesar de que su primer adversario, Rajoy, no es precisamente un líder muy apreciado.

Y no es mayor el desgaste de Zapatero gracias al muro televisivo, todas las cadenas nacionales, que lo protegen de sus graves errores, de ahí que sea en las grandes ciudades donde los ciudadanos están más informados donde el presidente ha ido perdiendo apoyos, mientras mantiene su prestigio en las pequeñas poblaciones y ámbito rural, con su discurso populista y pacifista.

A Zapatero le ayuda más la fuerza del PSOE que su propio liderazgo y eso que se ha quedado a solas – con Pepiño Blanco – al frente del partido, una vez que, uno a uno, fue eliminado a los barones socialistas de los primeros planos de la política nacional – González, Guerra, Bono, Ibarra, Vázquez, Redondo, Leguina, etc - . Y algo parecido le ocurre a Rajoy, pero con la diferencia de que, aunque el tirón electoral del PP es superior al del líder, en este caso otros dirigentes autonómicos como Gallardón, Camps, Aguirre y Arenas si tienen protagonismo nacional y en la mayoría de los casos están todos ellos mejor valorados que Rajoy.

Sin embargo la encuesta verdadera, la que va a medir el prestigio y el nivel de los liderazgos de Zapatero y Rajoy va a ser la del recuento de votos de las elecciones municipales del próximo domingo. Ahí se va a conocer cómo están, de verdad, las cosas de la política, partidos y líderes incluidos. Y de ese definitivo test se van a desprender, con seguridad, consecuencias políticas importantes de aquí a las elecciones generales de marzo de 2008. De manera que sólo nos queda esperar seis días para obtener la primera radiografía certera del cuerpo electoral nacional. Los sondeos de opinión preelectoral detectan, por ahora, síntomas de debilidad en el gobierno y en la oposición, pero el verdadero diagnóstico son los ciudadanos los que lo deben dar.

Elecciones del 27-M
Zapatero y ETA están en nuestras manos
Isabel Durán Libertad Digital 21 Mayo 2007

Nunca antes como ahora había sentido la imperiosa necesidad de acudir a las urnas y ejercer a conciencia el derecho de sufragio. Cuento los días que faltan para acudir a votar a sabiendas de que el futuro está en mis manos y en las de cada uno de los españoles. Porque todo es susceptible de empeorar, pero también de ir a mejor. El próximo domingo 27 de mayo, cuando se cierren los colegios electorales a las ocho de la tarde, España, que es lo que está en juego, será lo que nosotros queramos que sea. Ni más ni menos.

Es cierto que tras la masacre del 11-M y la gigantesca orgía de confusión, odio y manipulación organizada por el PSOE y sus tentáculos se sembró una marea de ansiedad por el cambio que concluyó con un éxito sin paliativos de los terroristas. Y con ellos, el de José Luis Rodríguez Zapatero. Una conjunción de intereses única en la historia de las democracias que consiguió echar a los conservadores de una victoria segura.

Para todos aquellos para los que ZP fue una suerte de esperanza en el cambio, hoy, tres años después, ya saben en qué consistió su opción. Nada de lo que hizo desde su primer día de mandato lo llevaba en su programa electoral. Por incumplir, incumplió hasta su promesa de esperar una resolución de Naciones Unidas para sacar a los soldados de Irak. Una alternativa, la de Zetapé, convertida en tres años de tramposa y mentirosa realidad cotidiana.

Y es que desde la llegada de Rodríguez Zapatero a la Secretaría General del PSOE, su partido habló con los terroristas en secreto y a espaldas de todos, incluidos los dos muertos socialistas. Los etarras han anunciado un serial de datos. La primera entrega, publicada con pelos y señales en su diario de cabecera, no deja lugar para la duda: mientras los terroristas asesinaban, Zapatero asumía el "conflicto político" con los pistoleros y sacaba el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo con el PP.

Veintisiete muertos hemos sufrido desde entonces y aún habrá más. A contrarreloj mendiga el presidente, tras la felicidad anunciada y contestada con la T-4, que no pongan bombas a cambio de que De Juana incumpla la condena del Tribunal Supremo, el fiscal no acuse a los terroristas y que estos se instalen cómodamente en las instituciones. Pero Zapatero, afortunadamente, poco más puede hacer. No podrá entregar Navarra, es decir, el "compromiso adquirido" número cuatro, si los navarros no le votan.

De cada uno de nosotros depende el futuro de cada rincón de España. La victoria del cordón sanitario y de la persecución y el acoso a la mitad de los españoles o el regreso a la tolerancia, a la democracia y al acorralamiento político y judicial a los etarras. A la ETA le interesa que gane Zetapé. Cada voto al Partido Popular nos hará más libres. No es tiempo de silencios ni de mirar para otro lado. Es tiempo de votar. Zapatero y ETA están en nuestras manos.

Juicio e investigación
Lo que queda del 11-M
GEES Libertad Digital 21 Mayo 2007

Zapatero, elegido como secretario de transición por su insignificancia, llegó a donde nadie esperaba gracias al 11-M y se apresuró a pagar tributo instantáneo e incondicional a quienes lo lanzaron, y con qué fuerza, al poder. Ahora quiere seguir ganando con los mismos méritos, pero no parece que dé para tanto la sangre de los iraquíes que abandonó y la de nuestras víctimas que pagaron su oportunista y desaprensiva promesa, que no punto del programa electoral, de hacer lo que anhelaban quienes resultaron ser implacables terroristas.

El atentado pasó de la vía muerta de la hiperpolitización sectaria para entrar en la estrechísima de la judicialización, sólo destinada a declarar culpabilidades o inocencias, pero de escasa utilidad para llegar al fondo de fenómenos internacionales y cuasi-bélicos de la amplitud del terrorismo yihadista. El Gobierno vivió años en el pánico de que una serie de sorprendentes coincidencias entre la obscuramente conocida trama del atentado y ETA fuesen algo más que puras casualidades y de que todo hubiera podido ser la joint venture que Felipe González temió el primer día. Los que nunca han visto más que conspiración en la derecha y se pasan la vida conspirando para calumniarla, deslegitimarla y liquidarla políticamente, se convirtieron al anticonspiracionismo furibundo, como si fuera posible hacer un atentado sin un complot previo.

Por increíbles chapuzas policiales o por cualesquiera otras razones, incluso conspirativas, posibles pistas quedaron emborronadas, manchadas, contaminadas y contagiadas hasta extremos de juzgado de guardia en el caso de la más decisiva y delicada de todas las hipótesis a probar: la igualdad o diferencia entre lo que explotó en los trenes y los cartuchos recuperados intactos en diversas localizaciones. Al parecer nunca lo sabremos. Cabos y maromas importantísimos quedan sueltos, pero no son de la competencia del juez si no se puede demostrar una relación con los acusados.

El Gobierno respira hondo y sus turiferarios de la prensa también. Salvo sorpresas totalmente imprevisibles, podrá dar carpetazo a peligrosas investigaciones. Deberemos conformarnos con la improbable teoría de que una serie de camellos y robaperas sin ningún adiestramiento y con numerosos contactos con diversas fuerzas de seguridad españolas lo hicieron todo sin ninguna relación con las omnipresentes organizaciones del mundo religioso-político que los inspira. Tampoco el juicio ha demostrado la más mínima conexión del atentado con Irak. No cabe esperar que lo reconozcan quienes quieren seguir viviendo del cuento, aunque sea una historia de terror. No quiere decir que no existiera en las mentes de los autores. Dejaron pruebas falsas, reivindicaciones inverosímiles incluidas, apuntando en la dirección islámica de una manera tan burda que no podían menos de resultar sospechosa. ETA lo hace a menudo, no para rechazar la autoría de sus hazañas, sino para ganar tiempo en la huida. Los resultados de las elecciones parece ser lo único que les importaba. Les facilitaron el camino a los que apostaron a muerte por esas pistas intencionadas porque nada tenían que perder y todo por ganar.

El extraordinario trabajo llevado a cabo por El Mundo y Libertad Digital es un servicio público y una contribución a la Historia que no debe terminarse. Esperemos que Emilio Campmany nos lo siga contando en GEES, con la misma maestría con la que está haciendo una sucinta, informativa, analítica y equilibrada crónica diaria del juicio para los que quieren ver más allá sin partidismos y no tienen tiempo para largos seriales.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

La lealtad contra ETA no es un cheque en blanco a Zapatero
Editorial Elsemanaldigital 21 Mayo 2007

Los medios de comunicación proetarras y los portavoces de Batasuna han alterado el rumbo de la campaña electoral. Las revelaciones de contactos entre la banda terrorista ETA y el PSOE mucho antes de la victoria electoral socialista del 14 de marzo de 2004 y después de la voladura de la T-4 de Barajas por ETA, con dos asesinatos incluidos, han obligado a una inflexión en el discurso de José Luis Rodríguez Zapatero. Pero el presidente del Gobierno ha hablado más para pedir y para exigir que para explicar, y no ha convencido.

Zapatero no ha explicado sus supuestos contactos con ETA, que sus propios actos corroboran tanto como las declaraciones de Pernando Barrena, y no puede pedir al PP sentido de Estado a ciegas. Ni los ciudadanos en general ni la oposición en particular pueden confiar en un Gobierno que no dice nítidamente qué está haciendo con el terrorismo. Zapatero no ha aclarado las cosas, y se ha limitado a unas declaraciones informales en las que la única conclusión cierta es que el PSOE intenta salir de este atolladero exigiendo a Mariano Rajoy un cheque en blanco y reprochándole que no lo dé.

Ayer domingo, Zapatero decía que no había habido "diálogo" con ETA desde el atentado de Barajas, pero no dejaba claro si habían tenido lugar los contactos que los terroristas confiesan, y que cabrían dentro de la calculada "obligación de manejar la mejor información posible" de ETA que el presidente dice tener. Mientras, se publicaban informaciones que zanjaban la ambigüedad, informando de que enviados de Zapatero y de Josu Ternera se habrían reunido en algún lugar de Europa en abril a petición del Gobierno, interesado en pedir que la banda no matase durante la campaña electoral del 27 de mayo.

Por razones de partido Zapatero se ha negado a recibir a Rajoy antes de las elecciones, y ha pospuesto el encuentro en La Moncloa para principios del mes de junio. Antes, la oposición no recibirá ninguna respuesta distinta de la ya constante acusación gubernamental de romper el consenso antiterrorista y de la permanente exigencia de que la oposición siga en esto al Gobierno sin dudas ni críticas. La pregunta, que los ciudadanos se hacen ya y que no admite espera, es si el PP está obligado a respaldar a Zapatero haga lo que haga y diga lo que diga, incluso si esto supone violar de hecho el pacto Antiterrorista, saltarse la Ley de Partidos o dar a ETA algún tipo de compensación política. El presidente no ha contestado.

Derechos lingüísticos
EDITORIAL El Correo 21 Mayo 2007

Este otoño se cumplirán 25 años desde que el Parlamento vasco aprobó, por amplio consenso, la Ley de Normalización del Uso del Euskera. El 26 de noviembre de 1982 se respaldó una normativa que fijaba las bases de la promoción pública de la lengua vasca en un marco legal de conciliación de los derechos lingüísticos de los ciudadanos de Euskadi. Desde entonces se ha producido una notable extensión del conocimiento del euskera, que no se ha visto directamente correspondida por su uso cotidiano y social. De hecho, existe el riesgo de que derive, para una parte significativa de la población euskaldun, hacia un idioma académico y administrativo. En este tiempo, además, se han sucedido los desencuentros entre las formaciones que avalaron la ley, a medida que se desgranaban las políticas de acompañamiento y que la población respondía a su implantación. Una controversia que ha tenido la consecuencia indeseada de hacer del idioma, en muchas ocasiones, un elemento de diferenciación e identificación partidista. Y si algo requiere una materia tan sensible como una lengua es asepsia política, no ser poseída en exclusiva por ninguna opción que haga de ella bandera de encuadramiento y que, por defecto, convierta en rivales a los no hablantes. Euskadi tiene el privilegio de contar con dos idiomas no sólo oficiales, sino propios, y su coexistencia, dentro del libre ejercicio de los ciudadanos, es un importante aval de convivencia.

La reflexión ahora abierta sobre los modelos lingüísticos en la educación es un buen momento para revisar el que ha sido un objetivo equivocado: intentar alcanzar una sociedad simétricamente bilingüe integrada por ciudadanos simétricamente bilingües. Un concepto que, llevado al límite, convierte a la lengua en depositaria de un derecho que corresponde a los ciudadanos, hasta alentar los planteamientos más extremistas. Superar estas desviaciones, zanjar los radicalismos, evitar apresuramientos y reforzar el compromiso social y político, es el mejor camino para que nuestra comunidad transite con naturalidad en su doble posibilidad lingüística. La promoción del euskera ha de basarse en una oferta adecuada de oportunidades para su aprendizaje y de servicios para su uso, pero sin medidas impositivas. Son los ciudadanos quienes deben otorgarle un trascendental peso como herramienta comunicativa, pero también como bien cultural y de consumo. Iniciativas multitudinarias en apoyo del euskera, como Ibilaldia o Araba Euskaraz, demuestran que la lengua cuenta con un apoyo activo y decidido.

La intimidación
TONIA ETXARRI El Correo 21 Mayo 2007

Se conocía la estrategia de reventar los actos electorales del PNV, PSE y PP, por parte de los amigos de Otegi, desde que así lo decidieron en asamblea. Pero lo que no se sabía es que los acosadores del entorno de la ilegalizada Batasuna iban a coger tanto 'gustillo' a la persecución de los candidatos demócratas al ver que el boicot les está saliendo gratis. Han ido extendiendo la red de intimidación. Cada vez un poco más. Ni siquiera se han librado de semejante tensión los ministros más favorables a que ANV tenga voz y voto en la cita electoral del próximo domingo. En algunos lugares, el mal rato se lo han llevado seguidores de la izquierda de Madrazo o, incluso, EA, cuyos candidatos llevan todavía el susto marcado en la cara.

Pero lo más abyecto de esta estrategia se produce cuando van a la caza de una persona, lejos de actos multitudinarios donde pueda encontrarse arropada por los suyos. Ocurrió ayer en San Sebastián cuando la candidata popular María José Usandizaga, fue literalmente acorralada por un centenar de intolerantes mientras paseaba con dos amigas por el centro de la ciudad. Fueron quince minutos eternos según ellas mismas relatan hasta que acudió la Policía autónoma después de que una de las acorraladas hubiera logrado hacer la pertinente llamada de socorro. Después de la escena, la Ertzaintza disolvió a los acosadores sin practicar ninguna detención.

Con este resultado, cabe esperar que los episodios de acoso y persecución sigan subiendo su nivel, si alguien no lo remedia. Este es uno de los discursos en torno a los que pivota el mensaje electoral del PP, la denuncia del envalentonamiento de la llamada izquierda abertzale en esta campaña. Un mensaje incómodo para quienes gobiernan porque los colocan frente al espejo de su incapacidad de controlar situaciones como éstas en las que los ciudadanos se ven intimidados por quienes pretenden imponer sus proyectos a la fuerza y valiéndose de la amenaza terrorista.

Poco antes de que la candidata donostiarra sufriera esa persecución, su compañero de partido y ex presidente del PP vasco, Jaime Mayor comparecía en su único mitin, en Barakaldo, con su 'bola de cristal'. Esa en la que vio un día que la tregua planteada por ETA en el 98 era una trampa, que preconizó que el Pacto de Lizarra no era otra cosa que un acuerdo para el reparto de poder entre nacionalistas y en la que ahora ve que «se está haciendo un reparto de poder político entre PNV, PSOE y ETA». Los suyos le escuchaban y se temían que con este discurso tan directo se queden condenados a la más absoluta soledad. Su candidato en Bilbao, Antonio Basagoiti, prefiere atenerse a las encuestas. Teniendo en cuenta que el PP se mantiene en las tres capitales sin gobernar en Madrid, «es un triunfo», les dice a quienes le paran por la calle para decirle que les parece «más sensato lo que dice Imaz que los del PSOE».

t.etxarri@diario-elcorreo.com

El matón de barrio
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 21 Mayo 2007

Cualquier niño sabe que en el colegio, en la cuadrilla o en el barrio lo peor que puede uno hacer es acoquinarse o intentar apaciguar a base de ofrendas al matón.

La reacción de éste ante la debilidad es agudizar su matonismo,envalentonarse, exigir cada vez más y ser insaciable en sus demandas

Ante los matones no cabe otra cosa que plantareles cara
Los batasunos son los matones de barrio.
Lo que sabe cualquier niño se niega a aprenderlo Zapatero

Hace unos dias polemizaba en RNE con un contertulio. Este esgrimia que la actitud de los batasunos y sus ataques era la demostración de que no se había cedido.Discutiamos por las 123 listas de ANV presentadas y que hasta el lucero del alba sabe que han sido confecionadas y son avaladas por Batasuna

Los filoetarras siguen con sus intimidaciones,agresiones y amenazas.Le ha tocado hasta al ministro de Justicia
ZP esgrime ello tambien como prueba
Y no. La prueba es en contra. Los matones se envalentonan cuando se cede ante ellos.

Lo innegable es que el 27-M Batasuna-ETA volverá alos ayuntamientos. Eso será un hecho y es ya una evidencia
Cabe decir que no se podía legalmente hacer otra cosa. No lo comparto pero es más razón que negar la evidencia de
que Batasuna tendrá escaos y dineros sin renunciar a la pistola.

Zapatero huye hablar de ETA y de todo ello en la campaña. Pregunta ¿si el "proceso", ese al que ahora ni se menta,no hubiera saltado por los aires en la T-4 no estaría ZP hablando de ello todo el día?

DOS ELEMENTOS MAS:A)Reunion en abril con ETA. Lo destapó ABC, lo ha confirmado Europa Press y ahora El Mundo. Dan los nombres de los etarras asistentes.

De confirmarse,y quedan pocas dudas de que la reunión, existió es un hecho grave que debería explicarse
B) reuniones del PSOE con ETA desde el 2002.Gara es la fuente. Pero da todos los detalles.25 encuentros. A espaldas del entonces gobierno del PP con el que tenían firmado el Pacto Antiterrorista.El intelocutor socialista: Eguiguren. Lo ha seguido siendo y sus posciones son las que más ha apoyado Zapatero. Sus informaciones tambien, aunque le llevaran al bochorno de final de año unas horas tan sólo antes del atentado.

Vuelvo como final de estos apuntes a lo que decía al principio. La peor forma de tratar a los matones de barrio es esta.
Cuando se les planto cara no asomaban la narzi por las calles de Euskadi. Ahora campan por ellas como si fueran de su entera propiedad e imponen su terror.

P.D. Si se confirma la censura a Savater en El Pais, ello va a tener consecuencias muy significativas en el mundo intelectual español.Savater es la voz más comprometida y respetada de la izquierda ajena a los pesebres.

LA FACTURA PUEDE RESULTAR "IMPAGABLE"
Solbes recomienda a Zapatero que adelante las elecciones porque los presupuestos serán un coladero de exigencias nacionalistas
El ministro de Economía y vicepresidente segundo del Gobierno ha recomendado al presidente José Luis Rodríguez Zapatero que adelante las elecciones generales al próximo otoño. Según informan este lunes el diario La Razón y la cadena COPE, Pedro Solbes opina que la negociación de los próximos presupuestos, en año electoral, será un coladero imparable de demandas nacionalistas que desembocará en una factura impagable. El titular de Economía, que es uno de los ministros más "quemados" del Ejecutivo, ya ha anunciado a sus colaboradores más cercanos que no volverá a presentarse a los siguientes comicios.
Libertad Digital 21 Mayo 2007

El Gobierno socialista se ha visto forzado a negociar con los grupos nacionalistas, año a año, el apoyo a los presupuestos. A diferencia de la primera legislatura de José María Aznar, en la que el entonces presidente alcanzó un acuerdo para los cuatro años, José Luis Rodríguez Zapatero ha tenido que renovar el pacto con los nacionalistas a cada ejercicio.

De acuerdo con la Cadena COPE, Pedro Solbes habría recomendado a Rodríguez Zapatero que adelante las elecciones, previstas para marzo de 2008, al otoño de este año. La razón es que, en año electoral, las exigencias de los nacionalistas para dar su apoyo a los presupuestos serán aún mayores que en los anteriores ejercicios. La posición del propio Gobierno será más débil, ante la necesidad de sacar adelante las cuentas del Reino justo antes de las elecciones. En esta coyuntura, la negociación con los nacionalistas resultará muy dura y supondrá todo un "coladero" para sus exigencias.

Este proceso acabará siendo, según las advertencias de Solbes a Rodríguez Zapatero, muy onerosas. La factura de las cesiones ante los grupos nacionalistas puede resultar impagable. A pesar de que el Estado ha acumulado más de un punto de superávit en el último año, los expertos creen que en las actuales condiciones el superávit debería haber sido muy superior. Un aumento inmoderado del gasto público rompería el equilibrio en las cuentas públicas y se sumaría a la ya larga lista de riesgos que tiene que afrontar para este año y el que viene.

Por todas estas razones, Pedro Solbes le ha recomendado a José Luis Rodríguez Zapatero el adelanto de las elecciones. No obstante, la posición de Pedro Solbes en el propio Ejecutivo no es tan fuerte como antes. Ya ha anunciado a sus colaboradores más cercanos que se va tras las elecciones, independientemente de los resultados. Y los últimos escándalos asociados a la CNMV le han afectado, al ser responsable de la cartera de Economía.
El diario La Razón abre su edición de este lunes con el siguiente titular "El PSOE apuesta por adelantar las elecciones generales a otoño" y pone en boca de la Ejecutiva del Partido Socialista la propuesta de adelanto electoral. De hecho, el rotativo citando fuentes gubernamentales, asegura que la Ejecutiva habría propuesto el 28 de octubre como fecha señalada para los comicios generales, el día en el que "se cumplen 25 años de la histórica mayoría absoluta lograda por Felipe González".

Además, este diario llama la atención sobre la relación entre el ministro de Economía y Rodríguez Zapatero. La Razón asegura que Pedro Solbes habría presentado su dimisión al presidente cada año desde la llegada del PSOE al poder el 14 de marzo de 2004. Los continuos apoyos de Zapatero a Sebastián contra la opinión de Solbes habrían tenido la culpa. El diario cita las discrepancias entre ambos a tenor de la negociación de los astilleros de la SEPI, la reforma de sociedades o el estatuto de Cataluña. El último motivo esgrimido por Solbes para poner su puesto a disposición de Zapatero sería, según La Razón, apoyar "a su amigo Conthe".

ELECCIONES 27M
Radicales acorralan al diputado general de Vizcaya y a la líder en San Sebastián del PP
Los violentos tratan de boicotear un acto del socialista Patxi López en el Kursaal
UNAI MORÁN/BILBAO El Correo 21 Mayo 2007

El último domingo de la campaña electoral estuvo cargado nuevamente de incidentes. Los actos de protesta anunciados por Batasuna volvieron a tomar forma ayer en San Sebastián, por partida doble, y en Balmaseda. Los simpatizantes de la izquierda abertzale intentaron boicotear los mítines de las principales fuerzas políticas vascas, aunque fue la candidata del PP a la Alcaldía donostiarra, María José Usandizaga, quien más directamente sufrió la ofensiva de los violentos. La edil popular se vio acorralada por «un centenar» de radicales y tuvo que refugiarse apresuradamente en el mercado de La Bretxa para evitar ser agredida.

En Vizcaya, el diputado general, José Luis Bilbao, y el presidente del Bizkai buru batzar, Iñigo Urkullu, recibieron también los insultos de un grupo de radicales que se manifestaba aprovechando el Ibilaldia. Los concentrados acosaron a la comitiva peneuvista y protagonizaron algunos conatos de agresión.

Usandizaga padeció el acoso de los alborotadores en la parte vieja de San Sebastián poco después del mediodía, a la conclusión de un acto electoral en el que mostró su apoyo a los comerciantes y hosteleros. «Todo había terminado y me dirigía ya a realizar unas compras cuando un pequeño grupo de personas comenzó a gritarme 'asesina' y 'fascista' por las calles», explicó ayer la concejal popular, quien definió el ataque como «la peor experiencia» de su trayectoria política. El número de violentos creció «de repente» y la edil, ante la magnitud del ataque, decidió refugiarse en un quiosco de prensa.

Agentes de la Ertzaintza, alertados del suceso, acudieron «un cuarto de hora después» al lugar de los hechos para contener a los alborotadores. Identificaron, además, a algunos de los supuestos radicales. «Es lamentable que en pleno siglo XXI no se pueda hacer campaña por las calles de la ciudad», denunció la candidata popular a la Alcaldía, quien recordó además las palabras de algunos dirigentes nacionalistas. «Dicen que les preocupa que haya grupos que no concurran a las elecciones, pero luego pasan de nosotros, que somos plenamente democráticos y no podemos ejercer con libertad», censuró.

El PNV, precisamente, tampoco se libró ayer del acoso de la izquierda abertzale. El batzoki de Lekeitio fue atacado de madrugada, mientras que el candidato a diputado general por Vizcaya, José Luis Bilbao, y el presidente del Bizkai buru batzar, Iñigo Urkullu, fueron insultados en Balmaseda por un grupo de unas 25 personas que, según fuentes del partido, intentaron también agredirles. Los alborotadores, que perpetraron su ataque durante la inauguración del Ibilaldia, portaban varios carteles en los que denunciaban la existencia de un «pucherazo electoral».

Algunos testigos explicaron que los violentos fueron estrechando el cerco a los dirigentes nacionalistas y, tras los gritos, comenzaron a empujarles en medio de un ambiente de creciente tensión. La intervención de los escoltas y del servicio de seguridad de la organización de la fiesta de las ikastolas impidió que el incidente fuera a mayores.

La «presión» anunciada por la izquierda abertzale contra los partidos alcanzó también al mitin que ofreció en el Kursaal de San Sebastián el secretario general del PSE-EE, Patxi López. En esta ocasión no hubo conatos de agresión, aunque sí insultos y una pancarta que pedía 'Respetad la palabra del pueblo'. Durante la protesta, el dirigente de Batasuna Joseba Álvarez intentó entregar al líder socialista un ejemplar de la 'Propuesta de marco democrático' de la izquierda abertzale.

Los actos de protesta provocaron una oleada de críticas por parte de diferentes líderes políticos. Las condenas del PP fueron las más airadas. Anoche, el secretario general, Ángel Acebes, mostró su repulsa por el «salvaje» ataque que sufrió la candidata donostiarra y su acompañante. Acebes expresó su respeto hacia ambas «por defender la libertad y la democracia» y censuró que el Gobierno permita «a los agresores presentaarse a las elecciones», subrayó antes de pedir la ilegalización «de manera inmediata» de ANV. El eurodiputado popular Jaime Mayor Oreja lamentó también el acoso a la candidata de su partido en San Sebastián y señaló que los ataques son fruto de la política antiterrorista del Gobierno, que «necesita la presencia de ETA en los Ayuntamientos para llevar adelante su proyecto de nación».

«Cría cuervos...»
El presidente del PP en Vizcaya, Antonio Basagoiti, incidió en cambio en los ataques sufridos en los últimos días por los socialistas. «Cría cuervos y te sacarán los ojos», parafraseó el mandatario popular, en clara alusión al Ejecutivo central y el proceso de paz. Entre los dirigentes nacionalistas el más crítico fue el presidente del PNV, Josu Jon Imaz, quien definió a los protagonistas de los últimos incidentes «no como abertzales, sino como fascistas con un proyecto totalitario». «Para nosotros lo más importante serán siempre las personas».

Batasuna tampoco fue ajena a las valoraciones. Aunque de otro signo. La dirigente Jone Goirizelaia achacó las protestas a la Ley de Partidos y acusó a PNV y EA de mantener una actitud «irresponsable» de cara a la solución del conflicto político vasco.

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