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Recortes de Prensa     Jueves 21  Junio   2007

Nacionalismo
El coste de discrepar
Cristina Losada Libertad Digital 21 Junio 2007

Mientras Félix Ovejero decía este lunes, en una conferencia del Club Faro de Vigo, que "discrepar dentro de una comunidad de dirección nacionalista supone un coste y nadie se atreve a contradecir ciertos códigos", una parte de ese coste caía sobre algunos de los que en Galicia disienten de lo que el profesor de la Universidad de Barcelona denominaba una ficción colectiva. Y es que cuando el integrante de Ciudadanos afirmaba que las comunidades dominadas por el nacionalismo son "fuertemente tribales", que en ellas "cualquier crítica es presentada como una provocación, una ofensa" y que "las discrepancias se traducen en exclusión u ostracismo", una pandilla acogida al abrigo de un periódico digital con asiento en la guía de comunicación del gobierno autonómico trataba de sabotear la labor de quienes se oponen a la imposición lingüística en la enseñanza.

La página web que recoge firmas para un manifiesto titulado Tan gallego como el gallego fue víctima estos días de varios ataques informáticos diseñados desde los foros de ArroutadaNoticias.com. El propósito era hundir la web disidente y así lo proclamaban: qué tal si afundimos a porcaria Tangallegocomoelgallego? Y uno de los primeros objetivos, borrar o boicotear las firmas allí reunidas, tal como, según decían, ya habían hecho en otros casos. No consiguieron ni lo uno ni lo otro. Posiblemente lograron que hubiera más visitas a la web atacada y más firmas para el manifiesto. Los habituales efectos imprevistos. Pero la incursión permite echar un vistazo a los vertederos del nacionalismo galaico. A esos márgenes de la tribu donde se vive siempre al borde de pasar a la agresión contra los discrepantes. Y se pasa con frecuencia. En esas zonas donde el fanatismo alimentado por el discurso de partidos, intelectuales y académicos de apariencia respetable, es decir, por el establishment erigido sobre la ficción nacional y el victimismo, estalla en pronunciamientos del tipo: "pena no fusilarlos a todos". O "son mierda y como mierda han de ser tratados". O "cumple arrancar esa mala hierba ya, de raíz".

Ya puede imaginar el lector que había otras perlas. Pero entre el basurero y la zona VIP las diferencias son de lenguaje. Unos parlan en fino y otros en soez. El rancho nacionalista siempre alimenta y engorda a las fieras. Fieras que pueden ser de poca monta al principio y altamente peligrosas después, como las de ETA y su entorno. Hablar de nacionalismo excluyente resulta esclarecedor, pero es un pleonasmo. O es excluyente o no es. No concibe la pluralidad y empieza justamente por erradicar la pluralidad lingüística. No concibe el espacio para el oponente y se apresta a amedrentarlo y eliminarlo. La libertad es su enemigo. El ataque contra la web de unos profesores y padres que hacen uso de su libertad para protestar contra un decreto del gobierno socialista-nacionalista, avalado también por el PP, es una muestra de hasta qué punto una voz disidente les inquieta y saca de quicio. Tan endeble intelectualmente es su constructo, tan frágil su poder. Sólo el silencio de los corderos lo mantiene.

El problema catalán
POR XAVIER PERICAY ABC 21 Junio 2007

DE entre lo mucho que Gaziel escribió sobre el encaje de Cataluña en España, destaca sin duda el prólogo a la edición castellana de «Castella endins». El texto, titulado «Entendimiento de la Península Ibérica», lleva fecha de octubre de 1962. Por entonces, Gaziel, ya jubilado del mundo editorial, apuraba afanosamente sus últimos años de vida y de escritor. Puede decirse, sin exagerar un ápice, que no paraba. Y, en este no parar, uno de los temas que volvían de forma incansable a su pluma era «el problema catalán», un problema que, a su juicio -y el suyo era un juicio templado a partes iguales por la experiencia y la razón-, no podía desligarse en modo alguno de «el problema español».

Los tiempos, por supuesto, no invitaban al optimismo. Pero menos iban a invitar si unos y otros no entendían qué es lo que estaba en juego. Para ilustrarlo, Gaziel recordaba en su prólogo lo que Antonio Maura -«el político que más hizo por reformar sin sangre el Estado español»- le había dicho cuarenta años antes, a comienzos de la década de los veinte, cuando andaba ya retirado de la cosa pública: «¿El problema catalán? Sólo es cuestión de cincuenta años de administración honrada». A lo que el joven periodista de «La Vanguardia» había replicado, según propia confesión: «Con eso, y con un buen tratamiento espiritual, sobre todo en cuanto al idioma».

Ignoro si han transcurrido en España, desde entonces, cincuenta años de administración honrada. Si consideramos que una administración de esta naturaleza sólo puede darse en un régimen democrático, parece evidente que la respuesta ha de ser «no»: hechas las cuentas, a lo sumo habrán transcurrido treinta -dejo a un lado el lustro republicano, indiscutiblemente democrático, aunque demasiado turbio y convulso como para merecer el beneficio de la honradez-. Pero también es cierto que las tres décadas que conmemoramos el pasado 15 de junio bien valen, visto el desarrollo del Estado de las Autonomías, las cinco a que aludía el venerable político mallorquín. Y en cuanto al idioma y al buen tratamiento espiritual que Gaziel reclamaba, dudo mucho que el actual estatus del catalán -hegemónico y casi exclusivo en todos los ámbitos que dependen de la Generalitat, y en especial en el educativo y en el de los medios de comunicación- suscitara alguna queja en el escritor y periodista ampurdanés. Al contrario, estoy convencido de que Gaziel, de estar hoy entre nosotros y como hiciera ya Josep Tarradellas en 1981, habría expresado en más de una ocasión sus reservas ante la política lingüística llevada a cabo por los distintos gobiernos autonómicos a lo largo de los últimos 27 años.

Así las cosas, lo normal sería que, a estas alturas de siglo XXI, el encaje de Cataluña en España hubiera dejado de constituir un problema. Nadie en su sano juicio -eso es, nadie que no acostumbre a subordinar el ejercicio de la razón a los instintos más primarios- puede sostener que Cataluña no cuenta en estos momentos, desde todos los puntos de vista, con un nivel de autonomía jamás soñado. Pues bien, la sensación que uno extrae de las declaraciones y los hechos que tienen como protagonistas a la clase política catalana y a la sociedad civil que vive a sus expensas es justamente la contraria. Como si siguiéramos donde estábamos en 1962. O como si el objetivo no fuera ya el perseguido durante toda su vida por Gaziel, es decir, encajar a Cataluña en España, sino, en el mejor de los casos, perpetuar el eterno desajuste, la insoportable colisión, entre ambas instancias políticas.

Valgan un par de ejemplos, de los más recientes. Tras medio año de negociaciones a dos bandas -entre el poder central y el autonómico, por un lado, y entre los propios socios del tripartito catalán, por otro-, el Gobierno de la Generalitat, con su vicepresidente a la cabeza y su presidente a rebufo, ha decidido incumplir el decreto de mínimos del Ministerio de Educación que prescribe para el próximo curso la enseñanza en Cataluña de una tercera hora semanal de lengua española en todo el ciclo de Primaria. ¿Las razones de semejante negativa? Según el vicepresidente, de las dos lenguas que el Estatuto califica de oficiales, la única que requiere cuidados es la catalana. De ahí que, en adelante, el Gobierno de la Generalitat, además de mantener en Primaria el ridículo cupo de dos horas semanales de aprendizaje del castellano, vaya a extender la política de inmersión lingüística en catalán a todos los confines de la Secundaria. Como se ve, a los gobernantes autonómicos les trae al pairo que ambas lenguas sean oficiales en la Comunidad, que la población catalana las hable por igual y que el castellano, encima, sea el idioma oficial del Estado. Nada, ellos a lo suyo. Y lo suyo es insistir en que el problema de Cataluña sigue llamándose España.

Lo mismo con Fráncfort y la dichosa Feria. Dos largos años ha durado el culebrón. Dos largos años discutiendo -en los medios, en el Parlamento, en las capillitas- si la delegación catalana a la Feria Internacional del Libro debían integrarla los escritores más significativos de la cultura del país, con independencia de la lengua en que se expresen, o sólo los que se sirven del catalán como lengua literaria. Al final, no podía ser de otro modo, la expedición va a estar compuesta exclusivamente por estos últimos. Un centenar en total, entre los que no figuran, por cierto, Valentí Puig, que ni siquiera fue invitado en su momento, o Sergi Pàmies, que sí lo fue pero rechazó el ofrecimiento. Y aunque el responsable del evento haya insistido en que él había extendido la invitación a media docena de ilustres escritores en castellano y eran esos escritores los que se habían negado a ir, en semejante rechazo uno no puede ver sino la consecuencia lógica de una política cultural miserable, donde lo único que cuenta son las señas de identidad supuestamente colectivas y, en particular, la lengua. Si esta política reduce la cultura catalana a una parte -y no la más lustrosa, que digamos- de lo que realmente es, no importa; la realidad siempre está de más en estos casos. Para la Generalitat, qué duda cabe, el problema de Cataluña sigue llamándose España.

Y lo más preocupante es que no parece que las cosas vayan a cambiar en un futuro. Ni siquiera la creciente percepción de que Cataluña es un país socialmente escindido entre quienes participan de los asuntos públicos y quienes viven al margen ha activado la alarma. En las últimas elecciones municipales, la Comunidad Autónoma registró la mayor abstención de su historia en esta clase de comicios: un 46 por ciento, diez puntos por encima de la media española. Y en la ciudad de Barcelona la participación no llegó al 50 por ciento. Una desafección de los votantes que venía a sumarse, por otra parte, a las registradas recientemente en el referéndum sobre el Estatuto y en las elecciones autonómicas. Pues bien, cuando le preguntaron al presidente de la Generalitat a qué atribuía ese incremento de la abstención, contestó, ni corto ni perezoso, que «a una cierta aceptación pasiva del éxito colectivo y al notable bienestar en las ciudades».
Si Gaziel levantara la cabeza...
XAVIER PERICAY Escritor

El «no proceso»
POR IGNACIO CAMACHO ABC 21 Junio 2007

A fuerza de tropiezos, engaños, ambigüedades, errores, mentiras y avatares diversos, el llamado «Proceso de paz» -pronúnciese pazzzzzzz- ha acabado desembocando en una suerte de limbo indeterminado y equívoco en el que toda confusión tiene deliberada cabida. Es el No Proceso, o sea, el Proceso sin Proceso, un Proceso deconstruido como las tortillas de Ferran Adriá o la sangría con nitrógeno líquido de Dani García, un fenómeno de nueva cocina política que conserva intactas las propiedades del modelo original bajo una formulación de apariencia licuada, desestructurada o gaseosa.

El No Proceso tiene sobre el Proceso propiamente dicho la ventaja esencial de eliminar la presión sobre sus protagonistas. No requiere acuerdos parlamentarios, no exige treguas, no está expuesto al desgaste del debate público. Cada uno permanece en su sitio: los terroristas hacen de terroristas y el Gobierno hace de Gobierno. El No Proceso desactiva a la oposición, que no puede protestar por algo que no existe, y activa a las bases batasunas, que se sienten fortalecidas por el respaldo de sus primos de zumosol de la «lucha armada». El No Proceso elimina los riesgos políticos del Proceso en cuanto que, al no existir, suprime la contestación, la crítica, el forcejeo, las renuncias. En el No Proceso todos quedan bien: ETA se reserva el derecho de matar gente, de golpe o poquito a poco, graduando el terror a su conveniencia, y el Gobierno el de meter en la cárcel a los terroristas que tenga a mano. Ambos pueden acercarse o alejarse según el clima de opinión pública o el interés estratégico. El No Proceso no tiene calendario concreto, reglas claras ni contrapartidas explícitas, porque lo que no existe no puede ser regulado. El No Proceso tiene riesgos, aristas, incertidumbres y contingencias, pero son los mismos que antes del Proceso. El No Proceso permite a ETA administrar su presión, y al Gobierno administrar su firmeza. El No Proceso es una joya del cinismo político, un ejercicio virtuoso de pragmatismo maquiavélico. El No Proceso, en fin, es un hallazgo, una bicoca, un chollo.

El único punto débil del No Proceso reside en su propia condición de inexistencia. Se trata de una cuestión metafísica, ontológica, esencialista. Cualquier aspecto o detalle del No Proceso que lo aproxime al Proceso ha de ser suprimido o, en su defecto, negado, refutado, desmentido. El No Proceso ha de no ser, o como mínimo resultar invisible, que en la sociedad mediática equivale a dejar de ser. Porque si es, si se hace visible, inmediatamente se convierte en Proceso, y hemos quedado en que el Proceso ya no existe. En política, cuando algo que ha dejado de existir sigue existiendo no constituye un asunto filosófico, sino moral. Porque pasa a tratarse, simplemente, de una ocultación, de un engaño, de una mentira. De un fraude.
Así que, necesariamente, el No Proceso tampoco puede existir. Pero en realidad está ahí. En alguna parte. En Ginebra, quizá. O en el limbo.

Ibarretxe insulta en la Moncloa
Pablo Sebastián Estrella Digital 21 Junio 2007

Después del estrepitoso fracaso del Plan Ibarretxe y de su permanente desautorización por los dirigentes del PNV, desde Josu Jon Imaz a Egibar, el fantasma del lehendakari, Juan José Ibarretxe, ha recalado en Madrid para decir que en España no se respetan los Derechos Humanos, exigir la retirada de la Ley de Partidos, la negociación con ETA bajo el bombardeo, la unión de Navarra con Euskadi, sobre la que, según él, no se puede opinar desde Madrid y sí desde Vitoria o desde la dirección de la banda terrorista, y un montón de despropósitos más lanzados en la sede de la presidencia del Gobierno español, ante los oídos complacientes de su anfitrión, Zapatero, sin que nadie sepa con qué objetivo ni por qué han traído a la Moncloa a semejante, y políticamente amortizado, personaje.

A este caradura que no respeta los verdaderos Derechos Humanos, que son violados todos los días en el País Vasco por los terroristas y sus secuaces de Batasuna y de ANV, que tienen bajo amenaza de muerte, de chantajes económicos o de presión social a miles de ciudadanos vascos, políticos, escritores, periodistas y empresarios, sin que se inmute o se le caiga la cara de vergüenza, el peor lehendakari de la historia del País Vasco. Ibarretxe debió marcharse cuando fracasó su funesto plan, y ahora viene a Madrid a dar amparo político a los criminales y a dar lecciones sobre los Derecho Humanos y la democracia, siendo el único presidente de la Unión Europea que consiente precisamente eso, la violación de las libertades, los Derechos Humanos y la democracia como ocurre en Euskadi bajo su docto mandato.

Basta con asomarse a ese pueblo dominado por el terror que es Ondarroa, donde nadie se ha atrevido a recoger —salvo el valiente concejal del PP— las credenciales para constituir el Consistorio por miedo a ser liquidados por la mafia local o del entorno. Basta darse una vuelta por Ondarroa para saber quién gobierna en Euskadi. Cuando lo que tenía que haber hecho el lehendakari, en vez de venir a Madrid a darse pote ante las narices de Zapatero, es trasladarse él y todo su Gobierno a Ondarroa, para garantizar la legalidad, las libertades, la democracia y los más elementales Derechos Humanos de los ciudadanos, que empiezan por el derecho a la vida. ¿Cómo se atreve este fantoche, que ampara a los presos de ETA, a venir a Madrid con la misma chulería con la que habla ante los jueces después de mofarse de la legalidad? Y ¿cómo ha consentido el presidente Zapatero que se pronuncie semejante e insultante discurso en la presidencia del Gobierno español, sin suspender de manera inmediata la entrevista y darle un portazo en las narices a quien no hace mucho pedía perdón a las víctimas de ETA, para justificar luego el amparo que le quiere dar a sus verdugos? Y ¿Cómo consiente el PNV que un lehendakari hable así, para bailarle el agua a ETA a ver si le dejan tocar pelota en la negociación? En democracia se puede ser independentista, pero no insultar a los demócratas, a ciudadanos de bien, a la dignidad de las víctimas y al sentido común.

Pero esto sólo pasa en la España donde gobierna Zapatero. Ni con Suárez, ni con Calvo Sotelo, ni con González, ni con Aznar, nadie podía imaginar un espectáculo antidemocrático como el que Ibarretxe ha dado en Madrid, ante nuestro sonriente, complaciente y cómplice presidente del Gobierno. El que al término de la infamante rueda de prensa de Ibarretxe debió dar la cara para poner las cosas en su sitio y lamentar haber invitado a Ibarretxe al palacio presidencial. Pero, por lo que se ve, el talante está reñido con la democracia y la libertad.

Ibarretxe brinda a ZP el apoyo de Estella
EDITORIAL Libertad Digital 21 Junio 2007

Mientras la nueva franquicia electoral de ETA, Acción Nacionalista Vasca, cifraba este miércoles en 77 el número de electos –incluido uno del PSE– que ya han sucumbido a sus amenazas y han renunciado al acta de concejal obtenida en las pasadas elecciones municipales en el País Vasco y Navarra, el lehendakari Ibarretxe se entrevistaba con Zapatero para condicionar su apoyo al Gobierno del 14-M a que en materia antiterrorista "no se apliquen viejas recetas del pasado decididas durante la época del PP".

Ibarretxe, que ha sido el único en comparecer tras la entrevista, no sólo ha elogiado el proceso de negociación con ETA emprendido por Zapatero como "un intento honesto de conseguir la paz, que ha merecido la pena", sino que le ha animado a intentarlo "una y mil veces".

Con la claridad y coherencia propia de un dirigente separatista que reclama un precio político por la paz, Ibarretxe no sólo ha arremetido contra la política penitenciaria y la ley de partidos, sino que ha dejado por enésima vez en evidencia que lo que él entiende por "paz" no es sino la consecución de "un acuerdo político para convivir entre Euskadi y España". Nada de que extrañarse, si tenemos en cuenta la célebre cita de Arzalluz de que "unos sacuden el árbol y otros recogemos las nueces", o que fue el PNV el que logró imponer, en aquel lamentable Pacto de Ajuria Enea, aquello del "final dialogado de la violencia".

Aquí lo que ha fracasado "una y mil veces" es precisamente el paradigma de acabar con ETA a través de la oferta de impunidad y la cesión a las tesis nacionalistas que eufemísticamente se denominó –y se vuelve a denominar– como "final dialogado de la violencia". El breve periodo en el que hubo una política verdaderamente antiterrorista, conforme a un Estado de Derecho, fue precisamente el momento en que más asfixiada estuvo la organización terrorista. De esa asfixia mediática, política, legal y policial vinieron a rescatarla los nacionalistas con el pacto de Estella, como luego lo haría el propio partido de Zapatero desde antes incluso de llegar al Gobierno.

Es por esa unidad con los nacionalistas por la que Zapatero traicionó el Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo y negoció una tregua con ETA. Y es a esa unidad con el nacionalismo a la que Zapatero no renuncia, con o sin tregua.

Navarra
La patata caliente de ZP
Ignacio Villa Libertad Digital 21 Junio 2007

Han pasado ya tres semanas desde las elecciones autonómicas y, en ese tiempo, por más que los socialistas navarros aireen públicamente sus dudas, el hecho de que sepamos incluso las nuevas consejerías que tendría un Ejecutivo con Nafarroa Bai mientras se niegan a considerar siquiera una negociación con UPN demuestra por la vía de los hechos que los socialistas, especialmente el presidente Zapatero, quieren y necesitan pactar con los anexionistas para mantener abierto el proceso de rendición. Si no fuera así, el PSN habría respondido al voto de la Unión del Pueblo Navarro al candidato socialista para la presidencia del Parlamento Foral con un apoyo inmediato a Miguel Sanz.

En la calle Ferraz son conscientes de que un Gobierno navarro entre socialistas y anexionistas vascos provocaría un desgaste importante al PSOE ante las próximas elecciones generales. Al mismo tiempo, Zapatero sabe que el proceso de rendición sólo tiene futuro con un Ejecutivo navarro proclive a la anexión y que durante toda la legislatura no sólo haga todos los gestos posibles para apaciguar a ETA, sino que comience la labor cultural y educativa para hacer crecer en la opinión pública la voluntad de anexionarse al País Vasco. Ante la duda entre estas dos opciones la estrategia está siendo, por el momento, la de siempre: ocultarse y esperar a que baje la presión.

Entre los socialistas navarros hay una mayoría aplastante que quiere un Gobierno con los anexionistas y además Fernando Puras fue colocado a dedo por Zapatero como su líder para hacer al pie de la letra lo que ordenara Moncloa. Sin embargo, nadie puede olvidar que las generales están a la vuelta de la esquina y que un Ejecutivo anexionista en Navarra puede ser una baza decisiva a favor del PP en esas elecciones. Esa es la raíz de todas las dudas, enfrentamientos y enfados que se están viviendo en las filas socialistas. No tienen problemas en formar un Gobierno de coalición con Nafarroa Bai; el temor lo causa un posible desgaste electoral que impida la reelección de Zapatero.

No obstante, que nadie se engañe. El presidente del Gobierno ha demostrado con claridad que su apuesta política es el proceso de rendición ante los terroristas etarras y que va a seguir apoyando esa estrategia. Por tanto, al final tendremos a Puras liderando un Ejecutivo conjunto con Nafarroa Bai. No lo harán de forma descarada, a no ser que perciban que la sociedad está suficientemente adormecida como para tragar sin más. Volverán a lo de siempre: callarse sus verdaderas intenciones, insultar al PP y a UPN y terminar optando por lo que más conviene a los objetivos del nacionalismo vasco y de ETA.

De hecho, si han conseguido hacernos tragar sin demasiados problemas algo tan aberrante como facilitar que la franquicia de ETA-Batasuna, Acción Nacionalista Vasca, vuelva a las ayuntamientos, llegar a un acuerdo en Navarra con una coalición anexionista con el País Vasco no tiene porque ser un problema para un presidente del Gobierno que tiene muy claro lo que quiere. Puede que estemos en un periodo de amagos, pero será breve. Navarra no tardará mucho en estar en manos de los nacionalistas vascos.

Los derechos históricos (I)
POR GRACIÁN ABC 21 Junio 2007

EN el escenario simplista y maniqueo en el que con demasiada frecuencia se sitúa el debate público y nuestra clase política en general, presos del fetichismo de las palabras, llevamos oyendo hablar, desde hace tiempo, de naciones, de autodeterminación, de reinos, de pueblos, de derechos históricos, de fueros, y en términos que sin duda provocan el desconcierto, ya que de lo que se está hablando en definitiva es del Reino de España, cuya historia precisamente no es la de un Estado frágil y torpe en busca de una nación que haya que inventar, pues somos el pueblo europeo que más tiempo lleva viviendo juntos con cierta estructura política.

Es más, asistiendo a un proceso de reformas estatutarias como el presente, en el que se intenta redescubrir el concepto de derechos históricos y se apela constantemente a la historia de unos pueblos de España, el desconcierto es aún mayor, pues mediante la utilización de fórmulas alambicadas y retóricas, con resultados grotescos y artificiosos, se exhuman cadáveres del pasado, se reviven instituciones jurídicas que no han resistido el paso de los tiempos, y todo ello con la pretensión de apropiar nuevas competencias sobre las que atesorar una mayores cuotas de poder regional en detrimento del Estado, limitado a un ámbito prácticamente residual.

A quienes colocan la autonomía en la historia y el fundamento del autogobierno en el carácter singular de sus pueblos hay que preguntarles a partir de qué momento en el devenir histórico hemos de deducir conclusiones constitucionales. Les preguntaríamos si hacemos el reconocimiento histórico en los derechos peninsulares, en los baleáricos prerromanos o en los canarios prehispanos o en el Derecho hispanorromano; o si lo prefieren nos remontamos al Derecho hispano-musulmán o a los derechos privilegiados de carácter local o a los privilegios de tipo personal y de clase. Nos quedamos en la Alta Edad Media o nos trasladamos a los derechos territoriales de la Baja Edad Media. Y ello pese a que es evidente que las Constituciones no habían nacido todavía.

AL mismo tiempo nos preguntamos qué sentido tiene apelar en nuestro tiempo a sentimientos localistas mediante la utilización moderna de técnicas jurídicas tan arcaizantes como los fueros y los derechos históricos, que impedirían la igualdad de hombres y mujeres o cambiar leyes que han discriminado a la mujer en sus relaciones con el hombre. Y mucho más allá, si tenemos en cuenta que son los derechos históricos los que imponen el poder político personal del rey y los privilegios y los que impiden que la soberanía resida en el pueblo. Y también son los derechos históricos los que como elemento para frenar la revolución liberal y la aplicación uniforme del Derecho, con su rechazo al Estado liberal frente al poder real y los poderes locales aristocráticos, encierran al individuo en el colectivo, sacrificando a favor de una construcción nacional el ejercicio democrático de los derechos individuales propios del constitucionalismo que se consolida en Europa a partir de 1945 y cuyos rasgos básicos configuran el Estado de Derecho.

Y, sinceramente, no creemos que la moderna apelación a los derechos históricos en el marco de un constitucionalismo útil, sea el instrumento válido para encauzar la presión de los nacionalismos periféricos dentro del marco constitucional. En el ámbito jurídico-positivo, ni hay otros derechos que los generados por el Derecho, ni la Ley de Leyes puede ser mercancía de intercambio de ninguna negociación.

DESDE nuestro punto de vista, y como posicionamiento inicial de nuestra reflexión, rechazamos el argumento histórico como factor de organización. No se puede explicar el ordenamiento jurídico volviendo a un punto de la historia que no tiene existencia de por sí y que es tan digno como lo son otros muchos de sentido distinto y aun contrario. Ni la autonomía de las nacionalidades y regiones es pre-constitucional, ni la invocación histórica del carácter singular de los pueblos, ni la apelación a los derechos históricos como técnica, son fundamento del autogobierno. La legitimidad democrática no se funda en la historia.

Como ha recordado el Tribunal Constitucional (STC 76/1988), la Constitución, que es la que reconoce el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones de España, en cuyo ejercicio pueden acceder al autogobierno constituyéndose en comunidades autónomas -cuya creación es la gran novedad de la de 1978-, «no es el resultado de un pacto entre instancias territoriales históricas que conserven unos derechos anteriores a la Constitución y superiores a ella».

Colectivo que reúne a 60 intelectuales y profesores de reconocido prestigio

La ética del presidente
POR EDURNE URIARTE ABC 21 Junio 2007

Un segundo aspecto de esta paz sucia hacia la que quiere conducirnos el presidente del Gobierno amenaza con superar en gravedad lo que parecía hasta ahora su lado más oscuro, la negociación política. Me refiero a las formas, al método. A la ocultación, la manipulación y la mentira sobre los tratos con los etarras. A la negociación a espaldas de los ciudadanos, de la oposición y de las demás instituciones del Estado y sobre asuntos para los que el presidente ni está autorizado ni legitimado.

Lo que ha concedido o prometido a los terroristas comienza a palidecer al lado de lo que ha ocultado a los españoles sobre esos tratos. Ha negado sistemáticamente todas las reuniones con ETA realizadas antes del 2004, o después, sin tregua terrorista, o tras el 30-D, con el proceso teóricamente cerrado. Cuando las pruebas sobre su existencia se han mostrado contundentes, hasta para la opinión pública más despistada, ha continuado mintiendo. Con otra modalidad. Manipulando su naturaleza y el papel del Gobierno.

De las que hizo el PSE, Zapatero alegó que las desconocía. Y de las que tuvo antes de la tregua o después del 30-D, ha explicado que se trataba de tomas de temperatura, de contactos para conocer la auténtica voluntad de la banda. Algo así como aquella reunión del PSE con Batasuna, para pedirles que condenaran la violencia.

El último dato sobre el papel de un secretario de Estado en las reuniones posteriores al 30-D demuestra que la información etarra, transmitida por «Gara», era cierta. Que se trataba de reuniones de negociación al más alto nivel, entre el Gobierno y ETA, y no de tomas de temperatura. O que todo el «proceso», desde antes de que comenzara y hasta después de que acabara oficialmente, es un gigantesco montaje llamado paz en torno a tratos inconfesables con una banda de criminales.
Las sombras que proyecta sobre la ética del presidente no sólo tienen que ver con sus flexibles principios sobre el tratamiento democrático del terrorismo sino con la ligereza de sus posiciones en torno a los límites de los gobernantes y el derecho de los ciudadanos a la verdad.

El partido que defienda el patriotismo ganará las próximas generales
Francisco Rubiales Periodista Digital 21 Junio 2007

Quizás sea una reacción lógica ante los abusos del nacionalismo extremo vasco y catalán o tal vez sea la respuesta de la gente de bien ante la disgregación nacional impulsada por el gobierno de Zapatero, pero el patriotismo está tomando cuerpo en la sociedad española, donde aumenta cada día el amor a la patria común y el respeto a los simbolos patrios, la bandera y el himno.

Salvo entre los núcleos recalcitrantes de militantes y simpatizantes de los partidos nacionalistas, socialistas y de Izquierda Unida, donde el concepto de patria, la bandera y el himno siguen siendo tratados como estigmas anatemizados del llamado "fascismo", la recuperación del sentimiento patrio crece no sólo en la derecha sino también en la izquierda, en los caladeros del centro y en esa masa creciente de ciudadanos que cree más en la democracia que en los partidos y que, asqueados de la degradación política, cada vez se inclina más por la abstención o el voto en blanco.

La amenaza de ruptura de España es tan grande y el riesgo de disgregación tan real que el sentimiento de recuperación de la patria y de los simbolos se está convirtiendo en una clave electoral, hasta el punto de que el partido que mejor encarne ese sentimiento será el que venza en las próximas elecciones generales.

Lo reconoce ya públicamente Esperanza Aguirre, la presidenta de la Comunidad de Madrid, quien ha afirmado que es hora de "reivindicar el patriotismo", después de haber reflexionado en voz alta: "Los españoles no tenemos por qué avergonzarnos de formar parte de este país y de compartir este proyecto común que es España".

Pero lo afirman con idéntica rotundidad muchos asesores y analistas al servicio del PSOE, que no cesan de advertir a los líderes socialistas, aunque por ahora con poca fortuna, que el rechazo a la disgregación y el sentimiento de amor a la patria y a sus símbolos no paran de crecer en la sociedad española, advirtiéndoles que dar la espalda a esa corriente puede tener desastrosas consecuencias electorales.

Voto en blanco

Zapatero, accidentes mortales y alta traición.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 21 Junio 2007

Zapatero nos ha dado pruebas mas que sobradas de su calaña, de su mendacidad y hasta diría de sus actos que podrían ser tildados de alta traición por sus componendas con los terroristas de ETA. Hoy ETA le refriega por la cara sus bajadas de pantalones. No solo es importante que quede ya claro y hasta asumido por su propio jefe Polanco que ha dicho en El País que Zapatero estuvo negociando y pactando con ETA muchos años antes de que el Parlamento le diese permiso para ello, sino que llegó a la indignidad de consensuar, por no decir dejarse dictar, el contenido de su discurso de anuncio de establecimiento de diálogos con ETA.

Por una vez les pediría que leyesen el artículo de Gara en el que ETA detalla todo el proceso de negociaciones con Zapatero previas a la declaración del alto el fuego. Yo solo quiero analizar un detalle que define a este presidente de gobierno.

Se trata del detallazo de los accidentes mortales, término con el que Zapatero se refirió a los atentados mortales de ETA por 3 veces y que quisieron después convencernos que había sido un lapsus.

Vamos a documentarnos en la propia cadena SER, que al respecto tiene publicado en su página:

“Los otros ‘accidentes’ de Zapatero
Hasta en tres ocasiones el presidente del Gobierno cometió el mismo error

11-01-2007 CADENASER.COM
No es la primera vez que el presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, se refiere públicamente a los atentados de ETA como “accidentes”. El ‘lapsus’ le sobrevino al presidente al menos en tres ocasiones. La primera vez, en una entrevista al diario El País el pasado 26 de marzo; la segunda, el día antes de la bomba de ETA en Barajas; y la tercera, hoy en la Conferencia de Presidentes.”

Tres veces cometió un error según los chicos de Polanco que son cubre vergüenzas oficiales de Zapatero. Tres veces tuvo un lapsus según quisieron hacernos entender, pero la cruel realidad, lo sangrante del hecho es que lo de accidentes mortales Zapatero lo dijo para que ETA tomase nota de que les hacía caso, pues habían pactado antes del alto el fuego que si ETA cometía un atentado mortal se le llamaría solo accidente.

El Gara, o sea ETA dice al respecto:
“Los «accidentes»
El fruto de la negociación Gobierno-ETA en esta primera fase iba todavía más allá. Como detalle significativo, GARA ha podido saber que entre los acuerdos figuraban incluso los relativos a la gestión de los «accidentes» que pudieran producirse en el proceso, entendiéndose como tal el incumplimiento puntual de las garantías pactadas. Se estableció que las dos partes deberían esforzarse en evitarlos, pero que en caso de ocurrir deberían ser resueltos en la mesa de negociación y «con la voluntad de seguir avanzando en las negociaciones».”

¿Hay motivo aquí para considerar que Zapatero ha cometido alta traición?
El diccionario define alta traición como: “La cometida contra la soberanía o contra el honor, la seguridad y la independencia del Estado”. Evidentemente el que el presidente del gobierno de España se rebaje a que una banda terrorista le dicte sus discursos es un atentado al honor y la independencia del Estado.

Ya sabemos pues que en zapaterés “lapsus” y “error” significan “Instrucciones de ETA de obligado cumplimiento”

Puras no es más que el caballo de Troya del nacionalismo
Enrique de Diego minutodigital 21 Junio 2007

El gobierno y Zapatero son responsables de que ETA haya vuelto a las instituciones. Son responsables de que en Ondarroa los concejales electos no puedan tomar posesión por la coacción de los totalitarios.

Este gobierno ha consumido cualquier resto de credibilidad. Sólo se comunica con los ciudadanos mediante la mentira o a través de estrategias cortoplacistas de pura manipulación. Algunas tan toscas como las vulgares y desproporcionadas chorradas del ministro de injusticia.

Por supuesto, que el gobierno cedió ante ETA y, como sospechábamos y ahora sabemos, prometió entregar Navarra. Esa operación está en marcha. Fernando Puras no es otra cosa que el caballo de Troya del nacionalismo anexionista. Eso es una manifiesta obviedad, aunque Prisa lo vista de seda.

Así que cuando esa lumbrera política de Pepiño Blanco pregunta al PP si el apoyo al gobierno en la lucha contra ETA depende de si se deja gobernar a UPN, la respuesta debería ser sencilla. En mi opinión: por supuesto. Porque Navarra es la llave, porque Navarra es la clave de la ensoñación totalitaria, porque el PSOE no puede seguir jugando al todos contra el PP y luego pedir apoyo, porque el acuerdo más mínimo es que o UPN gobierne Navarra en minoría o que UPN y PSN formen un gobierno de coalición.

Ya dije que Zapatero no hacía otra cosa que, con la foto con Rajoy, buscar ganar tiempo y recibir un balón de oxígeno. Zapatero no es sabio, no es capaz de corregir errores, no varía el rumbo, lo suyo es una constante huida hacia delante. Hay tres líneas de las que no sale: aislar al PP, ceder a los nacionalistas y negociar con ETA. Y, como corolario, dividir a los españoles.

Otrosí: Un grupo de buenos amigos ha recopilado toda la información sobre mi libro ‘El manifiesto de las clases medias’ en la web el manifiesto de las clases medias.com

Enrique de Diego
Director del programa A Fondo que se emite todos los días de 8 de la tarde a 10 de la noche en Radio Intereconomía

Sucesos catalanes
POR M. MARTÍN FERRAND ABC 21 Junio 2007

JOSEP Lluís Carod-Rovira, ¡responsable de las relaciones internacionales de Cataluña!, y Josep Bargalló, director del Instituto Ramón Llull, han vetado a Valentí Puig, grande en dos idiomas, como representante catalán en la Feria del Libro de Fráncfort. Mal estaba el supuesto previo que negaba la condición de «escritor catalán» a quien lo fuera en castellano; pero, como para demostrar que a la saña separatista se une la rabia ideológica, además de prohibirle la presencia en Alemania a catalanes tan notorios y brillantes como Marsé, Ruiz Zafón o Mendoza, escritores acostumbrados a la lengua castellana, se le impide también a Puig, en el que costaría trabajo discernir si su obra principal y de mayor mérito está escrita en uno u otro de esos dos idiomas españoles.

A Puig le quitan la teta del Presupuesto, pero, como el talento resulta inexpropiable, seguirá escribiendo con grandeza y ejerciendo el periodismo con garbo y oportunidad. El domingo, en estas mismas páginas, entrevistaba nuestro admirable compañero a Jordi Pujol y el ex president, con la precisión del entomólogo que examina con lupa el bichito que acaba de atravesar con un alfiler para ponerle en un corcho, le dijo: «La política actual es poco coherente y de bajo nivel». Ahí está el detalle que, por quedarnos sólo en Cataluña, sirve para explicar la marginación de Puig, la patología del Govern tripartito, la guerra interna de CiU y tantos cuantos episodios irregulares van debilitando la potencialidad de la que debiera ser, y ha dejado de serlo por el empecinamiento estéril de ser una nación, la primera entre todas las regiones del Estado.
Antes, dicho sea con palabras de Pujol, CiU representaba un nacionalismo en busca de profundizar en la autonomía; pero los desajustes generados por las alianzas que, contra la razón y la Historia, mantuvieron a Pasqual Maragall y sostienen a José Montilla han convertido a la coalición, a pesar de sus victoriosos réditos electorales, en oposición permanente y, sin las ligazones del poder, entra en lo posible que se pueda ser de la «C», convergentes, pero no resulta probable la permanencia en la «U», la unión.

Lo que hoy distancia a Converg_ncia de Unió no es una cuestión ideológica ni, si se apura, una disputa fundamental de liderazgo. Es la alarmante escenificación de la irrespirabilidad del ambiente político que, en su propio beneficio y para su mayor gloria, está forzando José Luis Rodríguez Zapatero. Nunca hay efectos sin causa y cuando se debilita el tronco del Estado -la gran tarea del último trienio monclovita- las ramas tienden a desgajarse. Es el destrozo total que mal se justifica con el daño para cuarenta y cinco millones de vecinos y la pretendida gloria de un abuelo. El clavo de la herradura de Zapatero nos puede costar la victoria en la batalla de España contra su propio futuro. Lo que acontece en Cataluña es un aviso diáfano.

Las nuevas dos Españas
POR IRENE LOZANO ABC 21 Junio 2007

EXISTEN dos Españas, sí. Una está ya en la ducha cuando aún es de noche y sabe que el mundo se ha vuelto interdependiente. Los hijos de esa España conectada tienen perros obesos y leen en inglés o en rumano. La otra España sigue viviendo en la península y cree que nada de lo que suceda más allá de los Pirineos puede ser más importante que un hecho diferencial, una clase de religión o las declaraciones de un tal Bermejo. El artilugio de última generación con que juguetean se llama Na-Bai.

La España de la muchedumbre habita el mundo de hoy, y la España del poder -el de los partidos, la Iglesia o los medios de comunicación- vive en el siglo XIX. Por eso nos tienen secuestrados los debates. Cuando quisiéramos abordar las carencias de nuestro sistema educativo, la discusión se precipita hacia la clase de religión o la hora adicional de castellano. Cuando quisiéramos hablar de una televisión que nos condena a 24 horas de aldeanismo con tomate, se enfangan en si tal o cual grupo obtuvo más licencias. Cuando quisiéramos discutir sobre el escaso arraigo de los valores ciudadanos, tuercen la polémica hacia las objeciones episcopales. Dicen que hay que organizar el Estado, pero nos enredan en preámbulos para luego despacharnos con referendos solitarios.

Padecemos un debate público que asfixia de forma sistemática el fondo de las cuestiones para centrarse en las pugnas de poder de los grupos dirigentes y la agitación de sus parroquias. El cambio climático, la globalización y las migraciones masivas están en marcha; el mundo se ha mudado a nuestro barrio, y nos siguen hablando de dos Españas. Existen dos Españas, sí, pero todos ellos pertenecen a la misma.

NUEVA FILTRACIÓN DE LOS TERRORISTAS A GARA
Gobierno y ETA pactaron el primer comunicado de la banda y la declaración de Zapatero en el Congreso
ETA sigue poniendo en un brete a Zapatero con sus filtraciones sobre la negociación a su diario de referencia. Este jueves, Gara desvela que el Ejecutivo y la banda terrorista pactaron el contenido de la declaración del alto el fuego permanente, así como el del anuncio de Zapatero en el Congreso en el que se oficializaban los contactos con los terroristas. Para ello, representantes de La Moncloa y de ETA se reunieron en más de diez ocasiones entre julio y noviembre de 2005. También se pactaron las llamadas "garantías" entre las dos partes.
Agencias Libertad Digital 21 Junio 2007

El diario afirma que ninguna de las dos iniciativas se realizó de manera unilateral y que ambas cuestiones habían sido "largamente debatidas, maduradas y consensuadas" por interlocutores de ambas partes entre julio y noviembre de 2005. Asimismo, añade que se pactaron también las llamadas "garantías" y las condiciones para las siguientes fases. Según explica, el acuerdo para impulsar la búsqueda de un proceso de paz surgió a partir de más de una decena de reuniones celebradas en un lejano país europeo en julio de 2005 y en las que participó una delegación de ETA y representantes del Gobierno.

En estos encuentros se suscribieron unos compromisos de índole política que se ratificarían cuatro meses más tarde, dice el diario. El acuerdo incluía tanto el carácter "permanente" de la declaración de alto el fuego de ETA como el contenido del mensaje del presidente del Gobierno, así como una serie de garantías de las que Gara informó hace ahora casi un año.

Estas reuniones, que fueron denominados como "punto cero", contaron también con la mediación y colaboración de una organización internacional especializada en resolución de conflictos. Los encuentros, que duraron ente dos y tres horas cada uno, dieron pie a otra ronda de reuniones celebradas en el mes de noviembre de ese mismo año 2005.

Según informa el diario, el Gobierno socialista habría admitido "expresamente" en estas entrevistas que, tanto el diálogo de Argel, en 1987, como el de Zurich, en 1999, "habían nacido muertos a nivel teórico y de metodología". En ese sentido, coincidió con la banda en la necesidad de dejar a un lado las experiencias frustradas del pasado. Asimismo, ambas delegaciones habrían destacado también las posibilidades abiertas por el método establecido en Anoeta.

Tras los prolegómenos, la cuestión central consistió en abordar el modo en el que el presidente Zapatero haría "una declaración de respeto a la decisión de la ciudadanía vasca" y cómo previamente ETA proclamaría un alto el fuego que terminaría siendo definido como "permanente" en el acuerdo.

En cuanto al contenido de la declaración que tenía que hacer el presidente del Gobierno, fueron necesarias un total de siete reuniones, cerca de 20 horas, sobre cuatro párrafos de la misma, que debía incluir, según el diario abertzale, que el Gobierno y ETA "abrirán una negociación de cuestiones 'técnicas'".

Los principales escollos entre ambas partes radicaban en la decisión de determinados conceptos –Gara cita los términos "conflicto" o "sociedad vasca"– que, por falta de acuerdo entre las partes, finalmente fueron suprimidos del texto "pactado" y concretadas en las llamadas "aclaraciones" o "anexos".

Sobre el texto del anuncio de alto el fuego por parte de ETA –cuyo contenido exacto del mensaje quedaba en manos de la banda, pero con la condición de ser redactado tanto en castellano como en euskera para no generar malentendidos–, las intervenciones del Gobierno en estos encuentros se centraron en garantizar que la organización terrorista debía incluir la palabra "permanente" en el texto y "apuntar a un horizonte final de la cese de la lucha armada". El Ejecutivo también intentó que se incluyera la eliminación de la 'kale borroka', a lo que los etarras contestaron "que no tenían responsabilidad sobre ello".

En la iniciativa de ETA se incluyeron unos anexos en los que se pactó el lenguaje que se iba a emplear durante la negociación, así como un preámbulo en el que se dice textualmente: "aun con diferentes consideraciones ideológicas, y aunque no compartamos el modelo estratégico y de construcción política, estamos de acuerdo en que existe una realidad con vínculos sociopolíticos, culturales lingüísticos e históricos llamada Euskal Herria".

«Kale borroka» en Tudela y Alsasua horas antes de la consumación del pacto
Redacción La Razón 21 Junio 2007

pamplona- La «kale borroka» volvió a hacer acto de presencia en las calles de Navarra horas antes de la constitución de su Parlamento. Un grupo de desconocidos atacó de madrugada las oficinas de Instituto Nacional de Empleo (INEM) de Tudela, contra las que lanzaron cuatro botellas incendiarias que no llegaron a explotar. Además, también de madrugada, otro grupo de individuos cortó la pasada medianoche la catenaria de la línea férrea Pamplona-Alsasua. Este acto de sabotaje, que no causó heridos, provocó que el tramo entre Uharte y Alsasua se quedara sin tensión en el tendido eléctrico, hasta que los operarios de Renfe pudieron restablecer el servicio sobre las seis de la mañana. Como consecuencia del ataque, Renfe tuvo que desviar de madrugada el tren que cubre el trayecto Irún-Barcelona.

En Tudela, sobre las 0.15 horas, un grupo de desconocidos lanzó cuatro botellas incendiarias que no llegaron a explotar contra las oficinas del INEM. El líquido manchó la puerta de acceso y la fachada, según informó la Delegación del Gobierno, que expresó su «rotunda condena» a este acto de violencia callejera y manifestó su solidaridad con los trabajadores del INEM, a la vez que reiteró «la esterilidad de estos ataques, que no van a lograr amedrentar a la sociedad».

El Gobierno navarro también mostró su «rechazo y condena» hacia los dos ataques terroristas y manifestó su solidaridad y apoyo a los trabajadores de «tan importantes servicios públicos como el de empleo o el ferroviario». El Ejecutivo foral destacó la «inutilidad de estas acciones».

MOVIMIENTO CÍVICO
La Plataforma España y Libertad hace un llamamiento a los ciudadanos pidiendo apoyo a sus actividades
España y Libertad ha pedido ayuda a los ciudadanos para que colaboren economicamente con las actividades del movimiento cívico.
minutodigital.com 21 Junio 2007

Mediante un mensaje personalizado, España y Libertad ha pedido ayuda a los ciudadanos para que colaboren economicamente con sus actividades. La Plataforma reconoce que las últimas actividades han dejado la caja "bajo mínimos".

España y Libertad no tiene ningún tipo de ayudas oficiales o subvenciones.

La Plataforma finaliza haciendo un llamamiento: "Aquellos que quieran ayudarnos pueden hacerlo ingresando cualquier cantidad en nuestra cuenta de Banco Santander:
0049-4419-03-2810000102

¿En qué gasta el dinero España y Libertad?
Recogemos a continuación algunas de las actividades de Plataforma España y Libertad realizadas durante el último mes

Acto en Sevilla
ACTO DE HOMENAJE Y DESAGRAVIO A RAFAEL PADURA EN SEVILLA

Acto en Bilbao
ESPAÑA Y LIBERTAD BRINDA EN BILBAO POR EL ENCARCELAMIENTO DE OTEGUI Y DE JUANA

Denuncia
ESPAÑA Y LIBERTAD PIDE LA INHABILITACIÓN DE LOS ENTRENADORES Y JUGADORES QUE FORMARON PARTE DE LOS SUPUESTOS COMBINADOS ESPAÑOL Y CATALÁN QUE JUGARON EN RUSIA

Denuncia
DENUNCIA CONTRA MIGUEL SEBASTIÁN, CARLOS ARENILLAS Y DAVID TAGUAS
más...

La perversión de la política
Rosa Díez González  EL MUNDO 21 Junio 2007

Pervertir (Del lat. pervertere).1. tr. Viciar con malas doctrinas o ejemplos las costumbres, la fe, el gusto, etc. 2. tr. Perturbar el orden o estado de las cosas.

Para explicar lo que está ocurriendo en España desde hace al menos tres años sirven las dos acepciones que el Diccionario de la Real Academia de la Lengua aplica a la palabra pervertir. En España se está pervirtiendo la política desde el mismo momento en que se empezó a pervertir el lenguaje gubernamental, «para llamar a las cosas por los nombres que no son», en feliz y nunca suficientemente ponderada definición de Pilar Ruiz Albizu.

Todo empezó cuando se rompió el Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo para derrotar a ETA, y al acuerdo para negociar las cesiones con ETA se le llamó Pacto para el final dialogado de la violencia. Luego llegaría la denominación del tinglado como proceso de paz, forma eufemística de llamar al proceso de reconocimiento a ETA como interlocutor político del Gobierno.

Al robo de armas en Francia se le calificó como «incidente aislado». A los terroristas desplegados y disparando tiros al aire en Aritxulegi -la primera vez que ETA toma territorio- se le llamó «payasada». Al zulo encontrado en Amorebieta, «proyecto de zulo». Al atentado terrorista de Barañáin, «enfrentamientos personales entre vecinos». A la aplicación de la ley de partidos, «Guantánamo electoral». A ceder al chantaje planteado por De Juana Chaos, «cumplir la ley». A retirar la acusación contra Otegi, «favorecer el proceso». A mantener en secreto las negociaciones con ETA tras el atentado de la T-4 de Barajas, «dar por roto el proceso». A permitir que ETA vuelva a las instituciones vascas, «cumplir rigurosamente la ley».

No soy capaz de hacer un relato exhaustivo; no terminaría a tiempo este artículo. Baste decir que la perversión del lenguaje ha tenido un objetivo: pervertir la realidad y, a partir de ahí, la política. Pervertirla en el sentido más amplio del término: viciar con malos ejemplos las costumbres, la fe, el gusto, etcétera, y perturbar el orden y el estado de las cosas. Ése ha sido el objetivo perseguido. Por el nivel de atonía con que reacciona la sociedad española, diría que lo han conseguido. Han decidido pervertirlo todo, hasta el extremo de cambiar nuestra propia Historia. Y ya que no pueden invisibilizar a las víctimas, han decidido invisibilizar a los verdugos. Por eso hoy los llaman izquierda abertzale -otra muestra de perversión del lenguaje-. El Gobierno y el PSOE no parecen tener otro objetivo que convertir a los monstruos en personas honorables; al fin y al cabo, hasta este Ejecutivo sabe que más pronto que tarde todos sabremos que están negociando con ellos; y han decidido convertirles en honorables para evitar que los ciudadanos perciban que su deshonor les ha contaminado definitivamente.

Nada de lo que se dice desde el Gobierno o desde los portavoces del PSOE se corresponde con la verdad. Las pruebas de la falsedad de sus afirmaciones suelen llegar en apenas unos días; primero, a través de los medios de comunicación no adscritos a la disciplina gubernamental; después desde El País.

Uno de los ejemplos más elocuentes de esto que afirmo fue la información publicada en el diario de Prisa en la que se contaban, con todo lujo de detalles, las negociaciones iniciadas en 2001 entre el Partido Socialista, el Gobierno, Batasuna y ETA. O sea, entre la rama política y gubernamental de la democracia española y de la banda fascista y totalitaria. Cada uno se sentaba con los suyos, con los más próximos al interés de su negociado. ABC y EL MUNDO llevaban muchos meses publicando la información. El Gobierno siempre lo desmintió, solemnemente. Hasta que lo publicó el diario oficial del PSOE y lo firmó el periodista de cabecera del presidente del Gobierno.

Ahora toca desmentir las informaciones aparecidas en Gara. Y sacan pecho acusándonos de dar crédito a lo que dice ETA a través de su diario oficial. Pues claro que hemos de creer a ETA; la banda es una organización criminal, no se presenta a elecciones; no tiene que mentir para proteger su honor y para garantizar su permanencia en el poder.

Claro que, para desmentir la información de Gara, la vicepresidenta del Gobierno ha dicho que «ETA no ha conseguido nunca ni uno solo de los objetivos. No lo ha logrado tras 40 años empleando la violencia y no lo va a conseguir. Eso es todo». Sus palabras añaden un nuevo elemento de preocupación: o el Gobierno cree que la sociedad española no es digna de respeto o cree que lo cedido hasta el momento presente no es nada. O ambas cosas a la vez.

Nunca en la historia de la democracia los terroristas habían conseguido de ningún Gobierno lo que han logrado -en tan poco tiempo, además- del de Zapatero. Nunca, ni siquiera cuando asesinaban cada semana, cuando estábamos en plena Transición hacia el proceso de consolidación de la democracia; nunca, ni siquiera cuando ETA atentaba a la vez que se producía ruido en los cuarteles. Siempre los gobiernos tuvieron más dignidad que miedo; más sentido de Estado que soberbia.

Nunca un Gobierno democrático había legitimado la negociación política con los terroristas. Nunca había aceptado hablar de política con ETA. Nunca se había accedido a la exigencia de ETA de formar dos mesas, una política para negociar el nuevo marco y otra entre el Gobierno y la banda. Nunca se llevó el refrendo de la interlocución a las instancias europeas. Nunca se mintió a la sociedad española para proteger las negociaciones, con falsedades que convirtieron al Gobierno en rehén y a la banda criminal en la dueña de la agenda; de la agenda y del calendario.

Ya nadie puede creer a este Gobierno y a esta dirección del PSOE, salvo que las palabras vengan acompañadas de los hechos. Dentro de unos días, lo que hoy cuenta Gara lo explicará -convenientemente ordenado por fechas y horas- El País. O se lo reconocerá Zapatero a Gabilondo. Aparecerá ante las cámaras presentándose como víctima; hablará de lo que hizo con gesto sombrío y quejumbroso; minimizará cada una de las cesiones al chantaje terrorista aplicando adjetivos diminutivos: hablaron de la mesa, pero por encima; se vieron, pero poco; hablaron de Navarra, pero apenas...

Ya nadie les puede creer si sus palabras no se corresponden con sus hechos; salvo aquéllos que funcionan por obediencia debida o por odio a los demás. Por supuesto, los demás somos nosotros, no son los terroristas. Los odiados somos los discrepantes, los de las filas de la izquierda y los de las filas del PP; los movimientos cívicos; las víctimas; los otros somos nosotros, los que representamos al pasado, los que nos empeñamos en mantener viva la voz y la palabra. Los que nos empeñamos en ser su hemeroteca. Y su conciencia.

Ya nadie les puede creer si cambian el discurso pero mantienen la política. Porque nos han venido engañando al menos desde hace tres años. Según El País, desde el año 2001, mientras enterrábamos compañeros. Nos han engañado mientras arriesgábamos nuestras vidas, mientras convivíamos con el miedo de nuestros hijos; nos han engañado porque asumíamos el riesgo y el dolor en su nombre; creíamos que ellos defenderían la libertad; pero se fueron a negociarla con ETA.

Han pervertido la política. Pero lo más dramático es que esto no ha acabado aún. El sábado se escribieron varios capítulos de nuevas entregas, de nuevas cesiones. ETA ha tomado posesión de las concejalías que el Gobierno de España le entregó. Las imágenes desmienten que en este país haya democracia. Pero el Ministerio Fiscal -o sea, Conde Pumpido- no parece haberlo percibido; y el ministro Bermejo tampoco. Y portavoces del PSOE calificaron las coacciones de «incidentes aislados». ¿Por qué no vendrán los de la Ejecutiva Federal a vivir a Ondarroa, o a Hernani? ¿Por que no matricularán aquí a sus hijos? Es insoportable que minimicen nuestra inseguridad, nuestro miedo y nuestra falta de libertad.

Nafarroa Bai, el socio preferido del PSOE y de Zapatero, ha dejado vacantes las concejalías que reclama ETA para no molestarla. Y Blanco dice que si se pacta con Nafarroa Bai no será para la anexión con el País Vasco. Y le llama a eso, a un pacto con la derecha independentista y nacionalista vasca, un «gobierno de centro izquierda». No lo entiendo; salvo que crea que por ser Aralar una escisión de una banda criminal es de izquierdas, de la «izquierda abertzale», esto que tanto les gusta decir para justificar sus devaneos con ellos. Los nacionalismos -lo saben hasta los niños chicos- son siempre de derechas. Y Aralar es antes que nada una organización nacionalista. Que además comparte los mismos objetivos de ETA. O quizá Blanco piense que es por su profundo sentido social por lo que Patxi Zabaleta tiene contratados en su despacho a Vicente Nazabal, uno de los asesinos, nunca arrepentido, de Salvador Ulayar y a Gonzalo Boye, que cumplió 10 años de cárcel por el secuestro de Revilla y que es hoy el abogado defensor del último comando Donosti.

Pues ni será un pacto de izquierdas ni existirá jamás garantía alguna de que no trabajen para la anexión con el País Vasco. En unos, días el periódico oficial publicará lo que otros ya han publicado, que Zapatero ofreció a ETA la creación de un órgano común para que no rompieran la tregua. Poco importa que no llegaran a un acuerdo. El paso ya está dado y la banda criminal parte desde esa posición.

Si alcanzan un acuerdo en Navarra, que vulnerará la voluntad de los ciudadanos expresada en las urnas, será un pacto para intentar apaciguar a la bestia; para seguir con el proceso en marcha. Hay que juzgar a los políticos por lo que hacen, no por lo que dicen. Y no les podemos creer cuando dicen defender una cosa y practican la contraria. ¿No dijo Puras, candidato del PSN, que él nunca sería presidente de Navarra si quedaba el tercero en las urnas? ¿Cómo vamos a creer ahora lo que digan los socialistas navarros? Han quedado los terceros y dicen -otro ejemplo de perversión del lenguaje- que los ciudadanos han votado contra UPN y por el cambio. Pues menos mal que han votado por el cambio; por eso UPN tiene más votos y más apoyo porcentual que hace cuatro años y el PSN ha pasado a ser el tercero. Ése es el cambio que han votado los navarros: Puras no hubiera ni siquiera pasado a la segunda vuelta en un sistema como el francés. Pero claro, no pueden permitir que la verdad les estropee un eslogan.

La degradación democrática no ha tocado fondo aún. Mañana habrá más noticias. Veremos más cosas que nos escandalizarán y nos humillarán como ciudadanos. Dentro de nada sabremos quién era cada uno de los que se sentaron en las mesas en las que se aceptó negociar sobre nuestra libertad. Quienes no nos dedicamos a calcular los réditos electorales de esa negociación siniestra sabemos bien que importa poco que no se alcanzara el acuerdo; ETA ya ha cobrado pieza. Y lo único cierto es que tras estos tres años de Gobierno de Zapatero hoy somos menos libres. Y que de nuestra falta de libertad existen culpables, aquéllos que han de ser objetivo de la acción de la Policía y de la justicia. Pero la responsabilidad política les corresponde al Gobierno y al Partido Socialista Obrero Español.

Rosa Díez González, diputada socialista en el Parlamento Europeo.

Media Catalunya en Frankfurt

Francesc de Carreras  La Vanguardia 21 Junio 2007

Ciento un escritores en catalán, cual si fueran dálmatas, viajarán a Frankfurt, financiados por la Generalitat, para asistir a la Feria del Libro más importante del mundo, que se celebra anualmente en aquella ciudad. Los organizadores alemanes han escogido para este año como invitada especial a la cultura catalana. El Institut Ramon Llull, dirigido actualmente por el ex conseller en cap señor Bargalló y dependiente del departamento de vicepresidencia que ocupa el señor Carod-Rovira, ha organizado esta visita y ha seleccionado a los escritores invitados.

Tal iniciativa puede ser comentada desde muchos puntos de vista.

En este artículo nos centraremos en uno: cuál es el concepto de cultura catalana que subyace en la propuesta de Bargalló. Ciertamente, no se trata de ninguna sorpresa ya que no hay novedades especiales respecto a la posición tradicional: sólo es cultura catalana aquella que está escrita en catalán. Podría argüirse, con alguna razón, que los escritores catalanes en castellano pertenecen a la literatura castellana, diferenciando así literatura de cultura. Pero también ello es discutible.

Jordi Llovet, siempre tan agudo y erudito, recordaba la semana pasada aquella confesión de Goethe a su fiel Eckermann: "El concepto de literatura nacional ya no tiene mucho sentido; ha comenzado la época de la literatura universal y todos hemos de esforzarnos en colaborar a su desarrollo". Esto ya lo decía aquel viejo ilustrado cosmopolita a principios del siglo XIX. Pero la historia va lenta y la de Catalunya mucho más.

Aquí, por ejemplo, los estudiantes de secundaria, desde hace veinticinco años, sólo tienen dos asignaturas literarias: la de literatura catalana y la de literatura española. Desapareció, sin funeral alguno, aquella asignatura que en tiempos se llamaba literatura universal, quizás una asignatura inspirada por Goethe. Pero nuestras autoridades educativas, españolas y catalanas, deben de considerar que la literatura no forma parte de la cultura, sino que es, simplemente, una técnica lingüística más: sólo se estudian aquellos autores cuyo idioma se domina. Demencial. Desde hace décadas, nadie explica, pues, a los estudiantes, quiénes son Tolstoi,

Stendhal, Verlaine, Ibsen o Kafka, ni siquiera Dante o Shakespeare, ni tantos otros. Después lamentamos que los jóvenes no lean: previamente, nadie les ha dicho lo que han de leer, aparte del Cantar de Mío Cid o el Tirant lo Blanch, Verdaguer o Lorca, que, sobre todo a sus edades, son auténticos tostones y fácilmente provocan un natural rechazo por la literatura. Visto lo visto, es natural que el joven decida no volver a leer literatura en su vida, con lo cómodo que se está repantigado delante del televisor, viendo anuncios. Pero esto ya es una causa perdida, una más.

Volviendo a Frankfurt, decía que si la invitación fuera a la literatura catalana aún podría justificarse que los autores catalanes que escriben en castellano no formen parte de ella. Pero no es el caso: como hemos dicho, la invitación de los organizadores alemanes es a la cultura catalana y, me parece indiscutible, a menos que uno sea un fundamentalista de las identidades nacionales, que toda aquella manifestación cultural que tiene lugar en Catalunya forma parte de la cultura catalana. Mendoza, Marsé, Cercas, Azúa, Ruiz Zafón, Vila-Matas, Fernández Cubas, González Ledesma, los Goytisolo, y tantos otros, son escritores que forman parte de la cultura catalana, una cultura que se produce en sociedad bilingüe que, como es natural, tiene escritores en las dos lenguas y, algunos (Iván Tubau, Lluís María Todó y Xavier Pericay, por ejemplo) perfectamente bilingües. Pues bien, no es éste el criterio de nuestras autoridades. Parece que en las últimas semanas Bargalló ha realizado intentos de atraerse a algunos de estos escritores catalanes en castellano, imponiéndoles unas condiciones que, por dignidad personal, no han aceptado. Así pues, sólo irán a Frankfurt invitados por la Generalitat escritores en lengua catalana, los curiosos 101 escritores ya aludidos.

El tripartito que nos gobierna dice que propugna un catalanismo social, un nacionalismo inclusivo. Dice, dice. Palabras, palabras. Ante casos así, mi piedra de toque es siempre aquella frase evangélica: "Por sus obras los conoceréis". Efectivamente, los conocemos, desde hace tiempo, mucho tiempo, los conocemos por sus obras, no por sus palabras. Simbólicamente, media Catalunya no irá a Frankfurt. Así lo lamentaba ayer Paco González Ledesma, viejo periodista de La Vanguardia,que ha novelado Barcelona desde todos los ángulos: "Yo quiero a mi país, pero mi país no me quiere a mí y, además, piensa que no formo parte de él. Esto me llena de perplejidad y de dolor". Catalanismo inclusivo, catalanismo social. Palabras, palabras.

¿Tiene todo esto mucha importancia? La verdad es que, según parece, estos homenajes a culturas minoritarias pasan casi desapercibidos en Frankfurt. La feria es un acontecimiento comercial y los actos de este género sólo sirven para dar un barniz cultural a la compraventa de derechos de autor y de edición. Pero esta decisión política que comentamos es una piedra más de una construcción - ¿reconstrucción?- nacional excluyente, un retroceso en el camino de una Catalunya abierta, una mala imagen exterior de nuestro país de la que ya ha comenzado a hacerse eco el Frankfurter Allgemeine.Y, además, todo ello cuesta un pastón: India, hace unos pocos años, envió a 22 escritores, nosotros 101. Así somos de nuevos ricos.
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