AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 22  Junio   2007

El valor del español y su literatura
POR JAVIER BARRACA AMIRAL ABC 22 Junio 2007

ES ya innegable el profundo malestar social que suscita, entre nosotros, la actual situación de la enseñanza y el uso del español. La lengua y la riqueza literaria españolas no gozan hoy de todos los apoyos que sería conveniente, curiosamente, dentro de nuestras fronteras (recordamos la contundente Tercera de ABC, «Cuestión de Estado», de X. Pericay, del 5-III-2007). Dado que el conocimiento de la lengua y su expresión literaria juegan un papel vital en la formación y desarrollo de la personalidad e identidad de los sujetos y sus comunidades, esta tendencia resulta destructiva. Cuando lo antedicho se concentra en una lengua y un haber literario concretos, como el español, que constituye el núcleo de un determinado vínculo cultural común, los efectos son demoledores. Tal vez, se trata de una simple figura de nuestros avatares sociopolíticos. Pero ¿qué se extravía con ello? Ya Camilo José Cela llegó a afirmar que: «La literatura y el pensamiento son dos ingredientes a considerar en eso de la buena marcha de los pueblos» («Algunas inevitables palabras», Cela, 1989:795). De entrada, el hecho exhibe un suicida espíritu de confrontación que avoca al empobrecimiento personal y colectivo. Mucho, por tanto, cuando no «demasiado», perdemos con este autodestructivo cerco ideológico o político al español, a la cultura y al arte generados desde él.

PARA mostrarlo, conviene recordar los innumerables valores que la lengua y el patrimonio literario españoles han comportando y deben aún aportarnos. En primer lugar, debemos notar que lo más valioso de una lengua se halla en las personas, cuya comunicación facilita; y, así, en la historia o el patrimonio de tradición, valores y experiencias que sus vidas comportan. Además, toda lengua desarrolla la grave función de facilitar la unión e integración y, por tanto, la cohesión social, tal como expuso Nebrija. La lengua, implícitamente, fomenta la convivencia; de ahí que ésta peligre siempre cuando atacamos a lo que ha colaborado a esa pacífica vida en común. No estamos siendo alarmistas al indicarlo; léase la historia. Recientemente, esto ya se ha denunciado de manera pública («Fobia hacia el castellano en CC.AA. en las que se gobierna con partidos nacionalistas radicales», Escuela Libre, nº 111, febrero, (2007).

De hecho, cualquier forma de encuentro humano y social, fundada en lo cultural, resulta vulnerable cuando el marco educativo y los medios de comunicación o relación social le infligen desgastes severos durante algún tiempo. Pero la unidad no es el único tesoro que la lengua contribuye a fomentar. Ella colabora con todo un rico abanico de valores de muy diverso tipo, tanto de carácter estético como ético e incluso religioso o de relación con la transcendencia (tal como cuenta el anecdotario histórico que apuntó el propio Carlos I, acerca del castellano). A través de la unión, fraguada gracias a la lengua y la cultura comunes, podemos participar en un rico concierto de valores. Porque cada lengua supone una visión, única e irremplazable, de la realidad (G. Steiner). En el corazón de esa cosmovisión palpita una forma distinta de habitar el mundo, vinculada a una filosofía de la vida determinada. De aquí que Unamuno escribiera: «El lenguaje es el alma del individuo y del pueblo» (1886). A ello ha de añadirse el que la lengua y la literatura españolas constituyen una realidad dotada de gran belleza, así como de una acendrada eficacia comunicativa, de singular flexibilidad. Esto no es una cualidad exclusiva suya, por supuesto; pero no puede negarse.

Testimonio de este patrimonio estético ofrece la estima universal que se le ha tributado (pensemos en Corneille, Dostoievsky o Hemingway); y el eco de símbolos o mitos literarios como la alcahueta o celestina, el pícaro y el don juan o tenorio de éste, una mínima erudición nos llevará enseguida a recordar a Moli_re, Byron, Pushkin o incluso a Mozart. A ello, debemos sumar el valor humanístico más hondo de nuestra cultura, pues toda lengua y cultura cooperan, tácitamente, con sus interlocutores en ese vital «comprender al otro» (la lengua se desarrolla muy especialmente gracias al diálogo y a la interacción social, y las mejores obras literarias amplían nuestro conocimiento de los sereshumanos). Advirtamos la profunda humanidad de textos como El Quijote, La vida es sueño o el conjunto del Romancero; la fecundidad moral de nuestros cuentos y leyendas, de los animados cuadros de Lope, o de la ironía desencantada de autores como Quevedo o Gracián. Este afán de unidad en la diversidad, de conjugar identidad y alteridad, se ejemplifica, de modo genial, a través de los célebres «contrastes», ese juego de los contrarios tan destacado en nuestro Arte (lo atestiguan el celebrado barroco español, el romanticismo o el 98).

EN todo esto encontramos una escuela de humanidad y de vida particularmente fecundas. Por descontado, al tratarse de realidades de la vida intelectual, ni la lengua ni la cultura específica, ligada a ella, constituyen patrimonios inertes. Se hallan en movimiento perpetuo, como todo lo viviente; y, en ellas, lo recibido acrece o mengua. Por esto, cuando a alguien se le priva de un contexto, verdaderamente idóneo, para el crecimiento adecuado en el seno de una cultura lingüística, se coartan a la par su dignidad y sus propias posibilidades de desarrollo personal y social. Lo mismo vale en el orden colectivo: el porvenir de un modo de vida en común pende del fomento pleno de su lengua y cultura.

ES un hecho el que si no favorecemos el desarrollo del español, en realidad, minamos la futura identidad española de las personas concretas y las colectividades. Sin el fomento adecuado de la lengua y la cultura españolas, no cabe esperar sencillamente un porvenir compartido de los propios españoles. Lo mejor radica en que para advertir esto, basta con amar el español y su cultura, tal como señaló Salinas: «Yo, sin ser filólogo, llevo cerca de treinta años en diaria y estrecha convivencia con mi lengua. Soy profesor de literatura... enseñar literatura ha sido siempre, para mí, buscar en las palabras de un autor la palpitación psíquica que me las entrega encendidas a través de los siglos: el espíritu en su letra» («Defensa del lenguaje»). Existe, en efecto, un caudal espiritual inagotable en la Literatura y la sensibilidad estética expresadas en nuestra cultura. Estos humanistas cauces de desarrollo constituyen la cumbre de nuestro obrar y vivir en común.

SI desdeñamos el trato con nuestras más insignes realizaciones literarias no cabe esperar un futuro de alcance para España. Porque la cima de una lengua o cultura, aquello que ha alcanzado en ella el signo de la excelencia, supone su más precioso tesoro, y la garantía de sus logros venideros. Los entes autonómicos, las instituciones promotoras de la cultura, en el ámbito del Estado español, poseen una responsabilidad decisiva. No basta con que no dañen este patrimonio vivo, ni siquiera es suficiente el que lo preserven y defiendan, sino que deben hacer cuanto sea posible para promoverlo, de una manera activa, incrementando su valor futuro. Sin esta riqueza cultural, no hay posibilidad ni esperanza fiable, en España, de un saber hacer y convivir adecuados. Lo que nos jugamos, en síntesis, es lo mejor de nosotros mismos; lo mejor de ayer, de hoy y de mañana. No tratemos con ligereza la lengua española y nuestro patrimonio cultural más destacado. Arriesgar la lengua y cultura españolas es tanto como poner en peligro nuestro hacer en común futuro, y -al cabo- a nosotros mismos.
Profesor de la Universidad Rey Juan Carlos

La mentira y el crimen
EDITORIAL Libertad Digital 22 Junio 2007

Poco antes de que la Guardia Civil localizara en Ayamonte un coche en el que los etarras transportaban más de cien kilos de explosivo, el diario proterrorista Gara desvelaba que el gobierno de Zapatero y la banda terrorista consensuaron, tanto el contenido de la declaración etarra del alto el fuego, como el comunicado posterior de Zapatero con el que se iban a "emprender" unos contactos con los terroristas que, en realidad, habían comenzado años antes.

A nadie deberían sorprender las revelaciones del diario proetarra que dejan en evidencia la inmoralidad y felonía del gobierno del 14M, al que no por nada hemos acusado en tantas ocasiones de perpetrar una política colaboracionista frente al terror. De hecho, el escalofriante dato de que el gobierno y los etarras consensuaron el comunicado de alto el fuego era algo que ya apuntaba un editorial del diario El País veinticuatro horas después de producirse. En cuanto a que también se pactó con los etarras la declaración presidencial de que "el gobierno respetará las decisiones que sobre su futuro adopten libremente los ciudadanos vascos", este no dejaba de ser un conocido eufemismo que los propios etarras ya habían utilizado en innumerables ocasiones para referirse a la autodeterminación.

De todas formas, y por sospechosos que fueran la reducción de detenciones etarras o la escandalosa pasividad ante la incesante e ilegal actividad política de batasuna antes incluso del inicio oficial del proceso, no deja de resultar escalofriante la revelación de que se trataban de "garantías" dadas previamente por el gobierno.

Que ETA siempre condicionó el horizonte del abandono definitivo de la violencia a la consecución de todos los objetivos por los que la ha venido practicando, era algo que el gobierno ya sabía desde antes del comunicado de alto el fuego y que la propia organización terrorista no ha dejado de poner de manifiesto en todos y cada uno de sus comunicados. A Zapatero no le importó hacer concesiones al terror y generar falsas esperanzas, tanto a ETA como a los españoles, si el bien pagado espejismo de la paz le alcanzaba para las próximas elecciones. Lo de "accidente" para referirse a la brutal advertencia de ETA en Barajas encaja perfectamente con quien ha elegido tener a unos criminales como compañeros de viaje en un proceso que tenia que utilizar la paz como coartada. Ahora sabemos que hasta esta expresión había sido consensuada con la organización terrorista. Y "accidentes" eran tanto que hubieran muertos por el camino, como que un juez incontrolado como Marlaska ordenara someter a vigilancia policial al aparato de extorsión de ETA. "Accidente" también hubiera podido ser que algún fiscal hubiera insistido en acusar a Otegi, sin hacer caso a Cándido Pumpido y su llamada a jueces y fiscales a tener en cuenta "las nuevas circunstancias" y a no tener reparos a "ensuciar sus togas con el polvo del camino".

No menos demoledor es la revelación de que los representantes del gobierno de Zapatero justificaron desde el primer momento la negociación política y que consideraron que tanto el diálogo de Argel en 1987 como el de Zurich en 1999, precisamente por excluir la negociación política, "habían nacido muertos a nivel teórico y de metodología".

Nosotros que creemos que la interlocución con prófugos de la justicia es un error incluso si es para constatar su voluntad de abandonar las armas a cambio de la impunidad, ya advertimos pocos meses después del anuncio de tregua de que "el gobierno de ZP "más que insistir en los errores del pasado, edifica sobre ellos la más infame maniobra política que hayamos conocido hasta ahora". Y no otra cosa es urdir una tregua con el objetivo de dar cobertura electoral a un frente anti-PP con los nacionalistas, mientras se juega con las esperanzas de los españoles y se cede ante los terroristas.

¿Y ahora? dos políticas frente a ETA
POR FRANCISCO RODRÍGUEZ ADRADOS ABC 22 Junio 2007

TRAS las elecciones municipales y autonómicas escribí un artículo para ABC especulando sobre lo que los dos grandes partidos podrían hacer con el futuro de España una vez que el ala zapaterista fuera desplazada, como ya estaba siendo desplazada. Pero el fin de la tregua indefinida de ETA hace más claro el problema. Reescribo el artículo.

Dice la vicepresidenta que las posiciones del PP frente a ETA son políticas. Pues claro: y no solo para tratar de ganar las elecciones, todo movimiento amplio de opinión en un gran problema nacional es política. También el del «ala Zapatero» del PSOE, que trataba de vencer, a su vez, a ETA mediante otra política. Que ha sido derrotada, ETA se ha mofado de ella. Hoy tiene enfrente a ETA y a todos los demás.

Hay, pues, una política nacional frente a ETA, como la hubo contra los franceses tras 1808, contra los musulmanes tras 714, entre otros ejemplos. Pero hay dos variantes de esa política.

La Política A, la de Aznar, trataba de asfixiar a ETA legal y económicamente y en el terreno de la propaganda. No le dieron tiempo. Llegó la política B, la de Zapatero, que en su primera fase pedía la entrega de las armas a cambio de ciertos beneficios que podríamos llamar «humanitarios». Antes la habían intentado González (dejemos que salven los muebles, le oí decir) y Aznar. Cuando vieron que era imposible, desistieron de ella y se pasaron a la política A, Aznar la culminó. Pero no le dieron tiempo.

Llegó Zapatero con su política B, la blanda, tras ser vendida de una manera subliminal a buena parte del país. Y fracasó la primera fase: ETA no entregaba las armas, sus aliados ni siquiera condenaban verbalmente la violencia. En vez de retroceder y girar 180 grados, como sus predecesores, Zapatero aplicó una segunda fase: el Gobierno, sus aliados en varios sectores, esto es, aquellos que creían aún que ETA y sus aliados cederían (¡y que vendría el gran vuelco, el triunfo electoral decisivo!) hicieron concesiones y concesiones, abrieron el caminos de la política a las formaciones pro-ETA. O medio se lo abrieron. E hicieron rectificaciones: abrieron las puertas de la cárcel para De Juana, metieron en ella a Otegui. ¿Cosa legal? Desde luego, pero primariamente política.

¿Qué sucedió? Está a la vista. ETA llamó fascista a Zapatero, rompió la «tregua indefinida». El PP y gran parte del país se le puso enfrente. Zapatero recibía todas las bofetadas, como un payaso de circo.

Naturalmente, un hombre que fracasa en tan grande empeño sólo tiene, en política, una salida: dimitir. Alguien del otro partido o del suyo propio, alguien con prestigio, debe ensayar otro movimiento. En definitiva, volver a la Política A, la única efectiva, como bien se ha visto.

Pero Zapatero quiere conducir el nuevo giro a su manera. Dice que se mostrará implacable y doblegará a ETA. Sus medios afines piden la unidad de los demócratas. Su vicepresidenta se queja de la ruptura de la lealtad. Dicen que toda la culpa es del PP y de ETA. ¡No de ellos mismos, los que estiraron su Política, la B, hasta extremos increíbles! Se veían a sí mismos como una especie de mediadores entre dos bandos equiparables.

¿Cómo va a haber unidad en esos términos? Y ¿cómo puede pedirse lealtad, ni al PP ni a nadie, que jamás consensuaron ningún pacto ni, por tanto, rompieron ninguno? Esa Política fue original de Zapatero y de un sector en principio muy estrecho, luego más ancho cuando había esperanza (ilusoria), luego más estrecho todavía, conforme iba agrandándose su derrota y recibiendo las bofetadas desde más sectores.

Si quiere salvar al Partido Socialista, el sector zapateril debe dejar, sin más, el centro del escenario. Y no seguir atribuyéndose, de una manera prerracional, la Verdad, ni empujando a todos a servir, bajo su mando, a esa Verdad que ha resultado ser absolutamente falsa e imposible. Las contraofensivas nunca las han hecho los generales derrotados.

Lo que han logrado ese gobierno y sus afines es:
1. Más violencia por parte de ETA, Batasuna y los demás, más insultos, puestos municipales y quizá autonómicos para ANV, más distanciamiento del PP. Atribución a ETA y al PP de los propios errores.

2. Distanciamiento de la ciudadanía española, como se ha visto en las elecciones municipales y autonómicas, pese a que el PSOE trató de escamotear el tema.

3. Distanciamiento de tantos socialistas, miedo a perder las elecciones generales.

Sí, todos querían el fin de ETA, las intenciones de todos eran buenas, en principio, pero había dos Políticas, la A y la B, y Zapatero eligió la equivocada. Recibe, lógicamente, los reproches de todos. Eso es todo. Ahora medio quiere rectificar.

Nadie se fía. Si se quiere (y se quiere) que desaparezcan ETA y su entorno, hay que volver a la legalidad plena, a la Política correcta. Y el que tiene que rectificar es el Gobierno: dimitir. Y los que han estado con él.

La Democracia es la unión en lo fundamental, dejando lo demás a los votos. Y en 2004 se propuso una versión extremista supuestamente para siempre -una versión que, fracasada, frente a ETA y en otros temas se ha echado encima a casi todos-.

En fin, hay que pensar que la base socialista es sólida, resistente a los excesos de la cúspide (los que no resisten votan a Izquierda Unida, o al PP o se quedan en casa). Zapatero se ha metido en un buen lío: no sabe qué hacer con el País Vasco y Navarra, ni con los terroristas, que lo han simplemente utilizado. ¿Qué hacer con ETA? ¿Con el PSE? ¿Con los filo-ETA navarros?

No puede estar ni en un lado ni en otro, cumplir o incumplir sus promesas y semipromesas. De un lado, ETA le amenaza con bombas y follones. De otro, pierde el apoyo de la nación y hasta de su partido. Recibe bofetadas por todos lados. Fracasada su política, ¿por qué no vuelve (o deja que otros vuelvan) a la propiamente española? Nadie cuestiona su buena intención, sí su juicio político. La Política B, la suya, era inviable. Lo que desde el principio se veía.

Esa vuelta, ese giro, pondría la base a una recuperación socialista. Y no solo en este tema, también en otros. Ha entrado en alianzas antinaturales. ¿A qué eso del catalán obligatorio, que dice el nuevo Estatuto? («todos los ciudadanos de Cataluña tienen el derecho y el deber de conocerlas -las dos lenguas oficiales-»). A más de anticonstitucional, es irreal y fantasmático, por más tornillos burocráticos que se apliquen. El catalán sería la «lengua común» de Cataluña. Esto no es cierto. Las dos lenguas pueden vivir y convivir perfectamente, pero el eliminar o reducir la lengua española, materna de muchos y común de todos, es erróneo y fracasado de antemano.

Y en otros temas más. Naturalmente, en el futuro hay que llegar a soluciones razonables. No todo lo de Zapatero es desmantelable: tiene que haber una continuidad, incluso con los que rompen la continuidad. Porque la verdad es que, pese a sus errores, ha operado en ocasiones desde una plataforma amplia. No es que vaya a venir el socialismo, hoy socialistas lo somos todos, con los matices que sean. Pero tenemos juicio político, sabemos mucho, no nos tientan las soluciones ilusorias.

Este Gobierno se ha pasado. Incluso para los socialistas. Y, creo, para muchos nacionalistas, que saben que todos esos excesos son cosas dichas de boquilla que al final tiran contra ellos. Tensar demasiado la cuerda no es conveniente a la larga. Y un poco de sentido común es necesario. Y un cambio.
FRANCISCO RODRÍGUEZ ADRADOS
de las Reales Academias Española y de la Historia

Un gobierno atrapado en su mentira
Editorial ABC 22 Junio 2007

EL hallazgo, ayer en Ayamonte, de un coche cargado con cien kilos de explosivos confirma que ETA sigue a lo suyo, desafiando al Estado de Derecho y chantajeando a un Gobierno que no sabe ya cómo disimular su desconcierto después de que las nuevas revelaciones de «Gara» lo hayan colocado en una situación imposible. El Ejecutivo no puede ampararse en la nula credibilidad del diario proetarra después de que Zapatero haya convertido a la banda terrorista en parte decisiva del «proceso», de manera que -por desgracia- las informaciones publicadas resultan verosímiles. Atrapado en su propia mentira, el Gobierno carece ya de crédito, por mucho que se esfuerce, en un ejercicio tan inútil como patético, en negar la evidencia. Ahora se entiende que el Gobierno desmintiera la información publicada por ABC sobre la participación del secretario de Estado Bernardino León en los contactos con ETA: el Ejecutivo ya no es capaz de enfrentarse a la realidad y trata de distorsionarla.

El presidente del Gobierno tendría que haber desmentido ayer tajantemente a los portavoces mediáticos de ETA y expresar a las claras un compromiso personal de que las cosas no han sido como las cuentan. Sin embargo, el Ejecutivo balbucea y se pierde en vacuos ejercicios retóricos que ponen de manifiesto su imposibilidad de salir del callejón en el que decidió meterse.

Es lamentable que se negocien con ETA los detalles de la declaración de tregua que la banda realizó en marzo de 2006, pero supone una ofensa a la dignidad del conjunto de la sociedad española y, en particular, de las víctimas del terrorismo, que los asesinos participasen, incluso, en la redacción del texto leído por el presidente del Gobierno en el Congreso de los Diputados, un documento que queda contaminado sin remedio mientras no se desmienta de forma convincente la información de «Gara». Se explican en ella con todo detalle diversas reuniones de larga duración, con textos en español y en euskera y con la presencia de organismos internacionales. Se habló, según se dice, de Navarra y de abrir un «proceso democrático» en el País Vasco, lo que significa aceptar la tesis de ETA frente a la realidad política e institucional. Especialmente siniestra resulta la referencia a la superación de «accidentes» -término empleado por el presidente del Gobierno y que La Moncloa atribuyó a un «lapsus»-, lo que explicaría muchas cosas ocurridas después del atentado de la T-4 de Barajas.

Zapatero tiene el deber moral y político de negar los hechos punto por punto. De lo contrario, quedará atrapado en la red que él mismo tejió para avalar una negociación imposible y que ahora pasa factura. Todas las «líneas rojas» que debían marcar los límites de lo que se puede hablar con una banda terrorista han quedado superadas, mientras el Gobierno oculta a los ciudadanos los elementos esenciales de ese infame «proceso de paz» que está demostrando ahora su verdadera cara. Una vez más, no hay otra salida que asumir los errores, las mentiras y la magnitud de la crisis provocada por este «proceso» y convocar elecciones generales para que, a la vista de los datos, los ciudadanos decidan. No sirven las ambigüedades ni las puertas entreabiertas para seguir adelante en cuanto cambien las circunstancias. A pesar de los aparentes gestos de firmeza con Otegi y De Juana, el Gobierno ha permitido que ANV esté presente en los ayuntamientos, y los socialistas siguen negociando con Nafarroa Bai para tratar de desalojar del Gobierno a UPN en Navarra, piedra angular de un «proceso» que Zapatero no ha dado por roto, ni cuando ETA asesinó en diciembre pasado ni ahora que los terroristas han oficializado la ruptura de una tregua que nunca lo fue.

Zapatero y su Gobierno no dan más de sí, humillados por las revelaciones de una ETA crecida que maneja los tiempos con el convencimiento de que puede zarandear a su antojo y conveniencia a un Ejecutivo en estado de «shock». No hay salida para Zapatero, por mucho que ahora pretenda aferrarse al consenso contra ETA en una finta imposible, agarrándose al PP para tratar de descargar en los hombros de Mariano Rajoy una responsabilidad que a él sólo compete. Bien está que el Partido Popular mantenga la prudencia después de la reunión entre el presidente y Rajoy en La Moncloa, pero ninguna cautela justifica que la oposición no pueda exigirle a Zapatero una explicación veraz, rotunda y sin rodeos.

Aquí hay gato encerrado y usted nos engaña, ¿verdad, señor Zapatero?
Federico Quevedo El Confidencial 22 Junio 2007

Nunca pude imaginar, señor Rodríguez Zapatero, que el presidente del Gobierno de mi país haría una declaración pública a los ciudadanos pactada de antemano con una banda terrorista. Nunca. Le he visto, se lo digo sinceramente, caer muy bajo en esta legislatura, pero esto supera todo lo imaginable. Se que los suyos saldrán a decir que todo es mentira, que cómo le podemos hacer caso a un diario que forma parte del entramado terrorista... Pero también forma parte del entramado terrorista ANV y gracias a usted están en las instituciones de nuevo. Y, sobre todo, usted sabe que es verdad, e imagino que el temor a que en las próximas semana el citado diario siga sacando a la luz el contenido de sus conversaciones e, incluso, en algún momento las actas firmadas por los mediadores internacionales de la Fundación Henry Dunant, debe ser creciente y, porqué no decirlo, axfisiante.

El problema, señor Rodríguez Zapatero, es que algunas de las cosas que el diario señalaba como parte de sus acuerdos con la banda terrorista, vistas ahora, aportan mucha luz, y explican otras que, hace meses, interpretábamos de muy diferentes maneras. Así, por ejemplo, ahora comprendemos el malestar evidente que estos meses atras mostraron las autoridades francesas. Según hemos sabido ayer, ustedes se comprometieron, y comprometieron a las autoridades del país vecino, a rebajar la intensidad policial contra la banda y su entorno, y de ahí la insistencia de los jefes de la Gendarmería del país galo en señalar que ETA mantenía su actividad delictiva al otro lado de la frontera e, incluso, de este lado, lo que sólo podía interpretarse como que la banda terrorista estaba aprovechando el alto el fuego para reforzar sus estructuras. Que esto fuera así, es muy grave porque indica que su Gobierno tiene una indudable responsabilidad en lo que pueda pasar a partir de ahora.

Lo que es evidente, señor Rodríguez Zapatero, es que usted nos ha engañado a todos los españoles, y ha engañado a sus legítimos representantes, entre ellos al líder del PP cuando le preguntaba en las reuniones que mantenía con usted en La Moncloa si era verdad que había compromisos y usted le respondía que no. Porque resulta que, al menos que sepamos tras la interesante lectura de lo publicado ayer por Gara, asumió usted tres compromisos de calado y que, claramente, contradecían su afirmación de que no habría precio político para la paz. Mire, señor Rodríguez Zapatero, el simple hecho de que usted se prestara a la humillación de que ETA le dictara sus palabras y le dijera que sus actos de terrorismo debían calificarse de “accidentes”, es mucho más que un precio político, es una victoria de tal calado sobre la libertad y la democracia por parte de sus enemigos que, probablemente, la herida que eso ha supuesto en el sistema tarde mucho en cerrarse y todavía tenga gravísimas consecuencias en el futuro.

Pero, por si eso fuera poco, usted aceptó dos premisas que para la banda terrorista eran irrenunciables. La primera, eso que usted llama “derecho a decidir” de los vascos, y que incluso volvió a reiterar en su declaración posterior a la ruptura del alto el fuego. Estaba previamente negociado con la banda terrorista, que renunció al tan traido término de ‘autodeterminación’ para facilitar el acuerdo con el Gobierno de España. Aceptar, como hizo usted, el ‘derecho a decirdir’ de los vascos, una expresión que enseguida comenzó a utilizar la izquierda abertzale –ahora entendemos también el porqué- era un paso previo al segundo compromiso, que no es otro que el reconocimiento, por su parte, de la existencia de un espacio cultural, político, geográfico y económico llamado Euskal Herria, y que incluye, necesariamente, a Navarra. ¿Y a qué más se comprometió usted, señor Rodríguez Zapatero? Porque esto ya suponía una renuncia sin precedentes al modelo de Estado que nos dimos en el 78 y una humillación para las familias de quienes murieron defendiéndolo. ¿Hasta donde llegó su obstinación por estrechar lazos con el nacionalismo radical para excluir al centro-derecha de la vida política? Porque ese era el objetivo real, su objetivo real, cuando inició este proceso de deconstrucción del proyecto que surgió en la Transición española. ¿O no?

¿Sabe lo que ocurre ahora, señor Rodríguez Zapatero? Que es imposible creerse su voluntad de acabar con ETA, entre otras cosas porque todavía no le hemos escuchado decir que quiere derrotar a la banda terrorista. Lo han dicho, es verdad, su vicepresidenta y su ministro del Interior, pero no usted que, en definitiva, es quien tiene la vara de mando y la dirección política del Gobierno. Sospecho, por el contrario, que sigue usted todavía colgado de un hilo, el hilo de la esperanza en que ETA le de otra oportunidad porque, al contrario de lo que creemos los españoles de bien, usted sigue empeñado en ese final dialogado de la violencia del que tanto le gusta hablar. Sus gestos de dureza vendrán condicionados, seguramente, por la necesidad electoral, pero su verdadera intención, señor presidente, sigue siendo la de negociar con la banda terrorista o, al menos, con su entorno político. ¿Puede usted decir que esas negociacione se han roto para siempre, que nunca más volverá a intentarlo? No lo creo.

Es más, estoy convencido, y perdóneme que se lo diga así, de que detrás de todo esto hay gato encerrado. No ha querido usted darnos explicación alguna sobre estos contactos que ahora vamos conociendo por las filtraciones de una parte de los interlocutores, y sería fundamental para la convivencia democrática y para la consolidación del sistema, gravemente dañado por su irresponsabilidad, que conociéramos el contenido de esas conversaciones para saber a qué atenernos. Pero es que, además, ha seguido usted haciendo gestos hacia el mundo de ETA, porque sabiendo como sabía que la banda iba a romper la tregua, aún así favoreció la presencia de ANV, que no es más que una marca de las muchas que tiene ETA –igual que el diablo tiene muchos nombres-, en los ayuntamientos. Creo que mientras esté agarrado a ese hilo, va a seguir tendiendo la mano al mundo de ETA. Usted fundamentó su supervivencia política, al principio de esta legislatura, en el pacto con los nacionalistas radicales y el aislamiento del PP. Y ahora es prisionero de sus propios errores. Lo siento por usted, pero es tanto el daño que le ha hecho a este país, que lo único que merece es que algún día la Justicia le señale con su dedo.

Ni confirma ni desmiente
Jorge Vilches Libertad Digital 22 Junio 2007

ETA prefiere que los socialistas de ZP estén en el Gobierno. Han sido muchas horas juntos, sentados a la misma mesa, negociando citas, manifiestos, palabras, garantías y buen trato mutuo. Y cuando agonizaba la banda, cuando la Ley de Partidos y el Pacto Antiterrorista la tenía acogotada, allá en 2003, contándose con los dedos de una mano los etarras en activo, vino el socialismo vasco a negociar con ella.

No sólo se dialogó, como muchos han insistido para negar las cesiones, sino que se negoció. El zapaterismo, visionario y adanista, quiso superar al PP de Aznar y, sobre todo, al PSOE de González. El “republicanismo cívico” y la libertad como “no dominación” animaron a ZP asegurar a la banda que abordaría el asunto mejor que aquellos dos, que lo haría con otro “nivel teórico y metodológico”.

¿Qué nivel teórico? La defensa de la realidad plurinacional del Estado y, en consecuencia, la desvalorización de la nación española, su soberanía, y la exaltación del marco de decisión de las naciones periféricas. Por esto, Zapatero y los suyos han insistido tanto en que el futuro de los vascos y de los navarros sólo les pertenece a ellos, no al conjunto de los españoles.

Y, ¿qué nivel metodológico? Dado que la nación española es una invención de la burguesía del XIX –¡mala, mala!–, una engañifa cuyo tiempo ha pasado, se impone la reivindicación de las micronaciones étnico-lingüísticas. Esto se traduce en la vuelta de Batasuna a las instituciones, la reforma alocada de los Estatutos, la interpretación laxa de las leyes que puedan afectar al mundo etarra, y el “reconocimiento” del “derecho de decisión” de vascos y navarros. Esto último, curiosamente, es lo que le ha reclamado Ibarretxe a Zapatero en La Moncloa este miércoles, y lo que pide Na Bai al PSN.

Sin embargo, al Presidente le han fallado los tiempos, y ninguna política es viable sin un buen cálculo del calendario. Los etarras querían una declaración oficial de Zapatero en la que reconociera la existencia de una “realidad con vínculos sociopolíticos, culturales, lingüísticos e históricos llamada Euskal Herria”. Una afirmación que oficializara la “nación vasca” y diera paso a su “derecho de decisión”. Si tal declaración no ha llegado, a día de hoy, no ha sido por falta de ganas o de voluntad de Zapatero, sino porque no le era rentable en las urnas.

Pasado el tiempo de declaraciones, ETA, reforzada y animada, ha roto la tregua para seguir presionando y logrando objetivos. La banda se ha recuperado tanto que abandona coches cargados con explosivos, y desvela sus intimidades con los hombres de Zapatero. Pero el gobierno no reaccionará. No habrá una comparecencia del Presidente para tocar a rebato, ni una ruptura de las negociaciones con el independentismo vasco instalado en Navarra. Simplemente, cuando se le pregunte a la Vicepresidenta, dirá, como en otras ocasiones, que ni confirma ni desmiente. Y a vivir... digo, a negociar.

Eta le dicta los discursos a Zapatero
Vicente A.C.M. Periodista Digital 22 Junio 2007

Esa es otra de las noticias que se van desvelando por fascículos en el GARA. portavoz oficioso de ETA y altavoz de sus reivindicaciones y acusaciones. Resulta que todo estaba pactado y bien pactado. Reuniones, todas las que fueran necesarias, hasta más de diez para dejar el texto y los compromisos bien pulidos y sin flecos. Tanto es así que en el preámbulo del texto aparece lo siguiente:"aun con diferentes consideraciones ideológicas, y aunque no compartamos el modelo estratégico y de construcción política, estamos de acuerdo en que existe una realidad con vínculos sociopolíticos, culturales lingüísticos e históricos llamada Euskal Herria". Eso me recuerda mucho al preámbulo de algunos de los nuevos Estatutos de Autonomía, solo superado por el articulado del Estatuto de Cataluña en el que directamente se denominan nación.

La hipocresía de este Gobierno y sus manejos ocultos y cesiones a los terroristas solo puede ser calificada como infame, indigna y de traición al Estado y la Constitución. El solo reconocimiento de la entidad nacional de Euskal Herria, con la agravante de falsedad histórica, es solo tan despreciable como haber insinuado que los demás contactos e intentos de diálogo de los diferentes gobiernos de Felipe González o de Aznar estaban muertos antes de comenzar. Eso además de una presunción y arrogancia impropia y desleal, ha demostrado que al final este Proceso de Zapatero ha seguido el mismo camino, aunque con más deshonor y vileza.

En cualquier caso, aunque GARA se deje toneladas de tinta descubriendo los trapicheos de Zapatero, no va a lograr tumbar el fanatismo que parece rodear a este personaje y la absolución por sus incondicionales votantes, a tenor de lo que reflejan las diferentes encuestas. La aprobación de estas actuaciones solo pueden significar el que los ciudadanos empiezan a estar más que hartos de tener que desayunarse todos los días con la misma historia y han llegado al punto de que este asunto termine ya "como sea".

La verdad es que no veo que el PP esté precisamente siendo lo suficientemente creíble en su oposición, cuando hace peticiones mendicantes y no mantiene una postura digna y firme sin concesiones. El caso de la Comunidad Foral de Navarra, es un ejemplo del servilismo y sumisión a las exigencias de los socialistas, que no son comprendidas por el fiel electorado del PP.

Creo que va siendo hora de que el PP evalúe si su estrategia de caer en la trampa de Zapatero, de concederle otra foto de un apoyo leal, y de suplicarle que no pacte con Nafarroa-bai, no le va a llevar a una posición inadmisible para sus votantes y que pierda la credibilidad en su honestidad, que hasta ahora era su mejor aval político.

Muchos ilusos creen que ETA es de izquierdas
Francisco Rubiales Periodista Digital 22 Junio 2007

Algunos ilusos todavía creen que ETA es de izquierdas. Otros muchos creen hasta que ETA y su brazo político, Batasuna, pueden adaptarse a la democracia. Muchos de esos crédulos están en la izquierda española e internacional, donde la confusión y la desideologización les lleva a convivir con totalitarismos de tinte izquierdista sin admitir lo que es obvio: que todos los totalitarismos son fascistas, independientemente del color que vistan o defiendan. Pero la mayoría de estos pobres diablos que creen que ETA es una organización revolucionaria de izquierdas militan en los nacionalismos radicales, donde el virus totalitario también corre por las propias venas.

¿Cómo puede ser de izquierdas y parte de un sistema democrático un grupo terrorista, ETA, cuyo principal objetivo es el “restablecimiento”, mediante la violencia ejercida contra una población civil inerme, de una unidad política definida por su homogeneidad racial y cultural? Cualquiera que analice la historia descubrirá que esos eran los objetivos y métodos del partido nazi en la Alemania de los años treinta del siglo XX.

¿Quién sino ETA somete a violencia y terror a más de cuarenta millones de españoles y ha contaminado con sangre la ilusionante experiencia de la joven democracia española, a la que ha contribuido a degradar? ¿Por qué ETA pretende imponer con sangre la independencia del País Vasco y no opta porque se decida democráticamente, mediante un referéndum, como hizo Quebec (Canadá) en 1995?

Algunos líderes osados e imprudentes, como Zapatero, creen poder "domesticar" a la bestia y obligarla a que encuentre un sitipo en la democracia. Tal despropósito sólo es posible cuando se desconocen las reglas, se ignora que la democracia es un complejo sistema de convivencia en paz y armonía y se cree que democracia es sólo votar cada cuatro o cinco años.

Ya va siendo hora de que cambiemos el "chip" decimonónico y admitamos que la verdadera división que separa nuestro mundo en dos bandos no es la de las izquierdas y las derechas, sino la de los demócratas y los totalitarios. ETA es, simplemente, una organización totalitaria y, por desgracia, muchos de los que creen poder "redimirla", también.

Esa parte española que se autodenomina de izquierda y que cultiva amistades tan peligrosas y totalitarias como ETA y los nacionalismos excluyentes, tanto la hipócrita Izquierda Unida, capaz de apoyar el centralismo en Madrid y el independentismo en el País Vasco y Cataluña, como buena parte del PSOE, cuya política de "paz" ha alimentado y revitalizado a una banda terrorista ETA que estaba casi derrotada, está contribuyendo a difundir la peligrosa confusión que identifica al nazismo violento y asesino de ETA con una inexistente izquierda independentista y romántica.

Todos pagaremos de algún modo esa irracional frivolidad ideológica.    FR   Voto en Blanco

ETA ataca en Andalucía y Zapatero debe responder en Navarra
Editorial Elsemanaldigital 22 Junio 2007

Las Fuerzas de Seguridad localizaron ayer en Ayamonte un vehículo cargado por ETA con un quintal de explosivos. La banda terrorista se dispone a actuar y a seguir haciendo lo único que han sabido hacer ininterrumpidamente durante cuatro décadas: violar las leyes y causar dolor y miedo para lograr la independencia de un futuro Estado euskaldún. José Luis Rodríguez Zapatero, como presidente del Gobierno, tiene todo el respaldo de los ciudadanos para cumplir su obligación más básica: defender el orden y la seguridad de todos con los medios del Estado de Derecho.

El problema de Zapatero y de su Gobierno está en sus tratos previos con los abertzales en general y con la banda y la ilegal Batasuna en particular. Desde antes de alcanzar el poder, el 14 de marzo de 2004, el PSOE mantuvo conversaciones con los representantes de los terroristas, que entre otras cosas violaban el Pacto por las Libertades que PSOE y PP firmaron en respuesta al pacto de los independentistas con ETA en Estella. ETA declaró en 2006 un "alto el fuego permanente" que en sus intenciones traería la paz a cambio de unas negociaciones políticas cuyo alcance se discutía. Zapatero hizo posible ese clima, y a su obligación de combatir el terrorismo se une ahora su necesidad de demostrar la intención de hacerlo, de la que muchos ciudadanos dudan vistos los precedentes.

Además, ETA nunca respetó ninguna "tregua", y ésta no ha sido la excepción. En los últimos meses y años ETA ha reconstruido sus comandos con nuevos reclutas, ha impartido cursillos de formación terrorista, dispone de abundantes armas y explosivos como se demostró ayer jueves en Ayamonte, ha extorsionado a empresarios para financiarse, vuelve a tener a través de ANV portavoces en las instituciones, ha vuelto a matar –con tres víctimas durante el "proceso de paz"- y en definitiva se ha recuperado de los duros golpes recibidos entre 1999 y 2004, que llevaron a la banda al borde de la extinción. Zapatero ha presidido ese proceso, y ha roto la unidad antiterrorista de los dos grandes partidos que estaba en la base de la eficacia del Estado.

Zapatero tiene en sus manos una manera simple y nítida de demostrar que no cede al chantaje de los independentistas. En Navarra los constitucionalistas vencieron las elecciones del 27 de mayo. El PSOE obtuvo un resultado malo y quedó como tercera fuerza política, pero en sus manos está dar el Gobierno de la Comunidad Foral a los populares de UPN –que triunfaron en las urnas y duplican en votos a los socialistas pero no tienen mayoría absoluta por un escaño- o entregarlo a los abertzales de Nafarroa Bai. Teniendo en cuenta que Navarra es una petición política irrenunciable de ETA, el presidente del Gobierno dejará claras sus intenciones con su decisión.

Lo significativo
Pío Moa Libertad Digital 22 Junio 2007

La izquierda en España es, en su gran mayoría, antidemocrática. Siempre lo fue el PCE, la ETA, ERC, y casi siempre el PSOE, que ha vuelto a tirar al monte. Los elementos moderados y decentes, como Rosa Díez, Gotzone Mora o Redondo, quedan marginados.

Más o menos al revés ocurre en la derecha: el sector abiertamente contrario a las libertades está constituido, hoy por hoy, por personas y grupos sueltos sin empuje, combatividad ni liderazgo, más murmuradores que otra cosa, aunque forman una opinión difusa relativamente extensa. El grueso de la derecha solo en alguna época ha sido antidemocrática, debido a la conmoción de la guerra civil; en general ha sido más bien a-democrática: dispuesta a aceptar a las libertades, aunque sin entusiasmo.

A diferencia del PSOE, el PP sigue siendo un partido democrático, pero sin energía ni verdadera convicción, de ahí su enorme flojera y su proclividad a doblegarse ante los desafueros cometidos por el PSOE, separatistas y terroristas, hasta colaborar con ellos, entre quejas irrisorias. Al entreguismo, en suma. Rajoy, Rato, Gallardón, Piqué, Arenas, etc., son los prototipos. Hace años propuso Mayor Oreja, en el momento justo, una verdadera regeneración y ofensiva democrática. Su partido le respondió marginándolo. Lo significativo.

El coche bomba
Pablo Sebastián Estrella Digital 22 Junio 2007

La aparición de un coche de ETA con cien kilos de material explosivo, tras la fuga de sus ocupantes con la ayuda de otro coche y de una moto, prueba que ETA ya está en la fase de ultimar su primer gran atentado tras romper la tregua. Otro indicio de ello está en las últimas revelaciones del diario Gara, en las que deja al descubierto las concesiones de Zapatero para la puesta en marcha del alto el fuego, en referencia a la frase que se refiere al llamado “ámbito vasco de decisión”, o capacidad de decidir de los vascos, que es una manera sutil de admitir el principio de autodeterminación. Una frase pronunciada por Zapatero en el Congreso de los Diputados el día que anunció el inicio de las negociaciones con ETA. Y lo que es peor, frase que repitió en la patética declaración del presidente tras el anuncio etarra de la ruptura de la tregua, lo que da idea de la desesperación de Zapatero, que con ese guiño in extremis estaba implorando a la banda que no rompiera el alto el fuego.

Pero ETA ha decidido romper, está preparando sus comandos y también sus atentados, y además está desvelando en Gara los acuerdos secretos que había ido acordando con el Gobierno de Zapatero con la intención de dañar su imagen y credibilidad ante los ciudadanos, lo que podría significar que la dirección de ETA considera que Zapatero ya no les sirve y que dan por definitivamente cerrada esta oportunidad de fin de la violencia. De ahí que el presidente haya dado instrucciones a los socialistas navarros para que no pacten con Nafarroa Bai, porque si después de meter a los independentistas en el Gobierno de Navarra ETA hace estallar una bomba, Zapatero habría puesto punto final a su carrera política, porque todo el mundo sabe que la unión de Navarra con Euskadi era uno de los pilares de la negociación y que el otro era el derecho de autodeterminación, la frasecita de marras del ámbito de decisión vasco, que tanto ha utilizado Zapatero, añadiendo con timidez el latiguillo de la legalidad, para no escandalizar demasiado.

El presidente está quedando al desnudo y dando pruebas de que no sólo no debió embarcarse en la negociación sin garantías y sin el apoyo del PP y de las víctimas, sino que además se ofreció a debatir grandes concesiones a ETA como la reforma territorial del Estado o el derecho a decidir o de autodeterminación, y, naturalmente, ahí se estrelló por haber abierto dos puertas que luego no podía ni franquear ni cerrar. Es, en cierta manera, lo mismo que le pasó con el Estatuto catalán, que fue demasiado lejos y que luego ha tenido que rectificar una vez, en su pacto con CiU y después de engañar a todos, a Carod, Mas y Maragall, y aún está pendiente una segunda rectificación del Tribunal Constitucional.

Y buena prueba del fracaso está en el coche bomba abandonado por ETA en Ayamonte ante la presencia cercana de un control de la Guardia Civil, como la prueba fehaciente y terrorífica de los que se nos viene encima, mientras ANV y sus compinches siembran el terror en los ayuntamientos del País Vasco como consecuencia de su legalización, otra de las concesiones de Zapatero que lamentablemente no tiene marcha atrás. La última que les estaba ofreciendo a ETA era la entrada en el Gobierno de Navarra, a través de Nafarroa Bai, pero el hallazgo del coche bomba parece echar por tierra esa posibilidad.

ETA sólo cambia de frontera
EDITORIAL El País 22 Junio 2007

Con posterioridad a la bomba de Barajas, la policía ya había detenido, en enero, cerca de la frontera de Port Bou, a un activista que se proponía organizar una red para realizar atentados en la costa levantina; y a ocho más, en marzo, en el País Vasco y Navarra, cuando trataban de reconstruir el llamado comando Donosti, y en cuyo poder se hallaron informaciones sobre personas a las que la banda consideraba asesinables. La de ayer es, por tanto, la tercera ocasión en que la policía, ayudada por la colaboración ciudadana y quizá la buena suerte, consigue frustrar los propósitos criminales de ETA en lo que va de año. Pero es evidente que la decisión de atentar está tomada, aunque no se sepa si la banda se propone lanzar una ofensiva contra personas señaladas o, como auguraba un informe policial de abril, realizar atentados con coche bomba, "de carácter alarmista", con o sin aviso previo, en una escalada que podría iniciarse en torno a las vacaciones de verano.

Sea cual sea el plan de los jefes etarras, pocas dudas hay sobre la forma de hacerle frente: la misma que llevó a varios ex dirigentes presos, encabezados por Francisco Mugica, Pakito,

a concluir, en agosto de 2004, que "nuestra estrategia político-militar ha sido superada por la represión del enemigo", lo que les llevaba a proponer el abandono de la lucha armada y el traspaso a la izquierda abertzale de la decisión sobre la estrategia a seguir; la misma respuesta policial y judicial que a comienzos de 2003 había llevado a sectores de esa izquierda a sostener (en un debate abierto en el periódico Gara) que lo que ETA aportaba a su causa era menos de lo que les quitaba al dar motivo para la actuación del Estado contra ellos.

Desde Imaz a Rajoy, todos los dirigentes políticos democráticos están de acuerdo con el Gobierno en que su primera obligación es ahora, en palabras del presidente del PNV, el "apoyo a los mecanismos policiales para hacer frente al terrorismo", y la "deslegitimación social del discurso" con que ETA trata de justificarlo. Las divergencias existentes sobre si el final de ETA requerirá o no una fase de diálogo en nada influyen en la convicción compartida de que la prioridad política del momento es crear las condiciones para que no sólo Pakito piense que ETA no sirve.

Nacionalismos
ETA en Ayamonte y Matas en la calle
Agapito Maestre Libertad Digital 22 Junio 2007

El salvajismo nacionalista avanza protegido por el Gobierno y el PP duda ante los nacionalismos moderados. Malo. Ha llegado el verano. El período de sesiones toca su fin. La espera es tensa. Zapatero y los criminales de ETA siguen estudiándose. Preparan sus últimos movimientos para sacar definitivamente al PP del espacio político. ETA avisa en Ayamonte, pero Zapatero sigue agazapado sin abrir la boca. ¿Por qué se esconde Zapatero? ¿Por qué no hace una declaración sobre el hallazgo de la policía de un coche de ETA lleno de explosivos? ¿Por qué no dice algo contra los criminales que querían atentar en Ayamonte? Las respuestas desaniman. Porque no le da la gana salir al foro público. Porque no le merece ningún respeto la ciudadanía. Porque es un político preso de los acuerdos con ETA.

Todo eso es verdad. Pero ¿no estará Zapatero también preso de terror? ¿Por qué él se iba a salvar de esa ola de terror que lo invade todo? El terror de ETA determina la calma chicha, la falta de tensión, entre el Gobierno y la oposición. Extraña situación. Todos esperando qué hacer, qué decir, cuando llegue el próximo zarpazo criminal. Extraño país. Esto más parece un territorio salvaje que una nación vertebrada por la justicia y la ley. Mientras un relativo desánimo embarga la conciencia de este cronista, me llega la noticia de la dimisión de un político. Mi estado mental cambia. Grito: bravo, por fin, el culpable de un desaguisado político es capaz de dimitir. Bravo, por fin, alguien da el salto desde la estulticia política a la dignidad personal.

Curioso. Estaba escribiendo sobre el enorme asco que me producía el Gobierno de Zapatero en su negociación con los criminales de ETA, cuando me llega la noticia de la dimisión de Matas, el responsable del fiasco del PP en Baleares. En un instante mi ánimo ciudadano ha cambiado. He visto luz donde sólo veía oscuridad. Se alegra mi cuerpo y mi alma. La política genuina siempre deja una ventana abierta a la esperanza. Ojalá se extienda este comportamiento civil en el resto del PP. ¿Para cuándo los dirigentes del PP de Cataluña se irán a su casa por su infecta política de alianzas con los nacionalistas? Y, sobre todo, tome nota, señor Rajoy, del desastre de Baleares; y ya que no impidió que se presentara en las listas del PP la nacionalista Pau Janer, por favor, no se deje llevar por los cantos de sirenas del llamado “nacionalismo moderado”.

Olvídese, señor Rajoy, de los nacionalismos buenos y atrévase con un discurso nacional. Sólo a partir de ahí podrá sacar al país del salvajismo en que lo ha instalado Zapatero y los nacionalistas. Inténtelo, entre otras razones, porque este Gobierno aún no ha conseguido desmoralizar por completo a la sociedad española. Todavía quedan energías morales y políticas en un sector de la población para decir basta a un Gobierno que ha sustituido el sometimiento a la ley por el sometimiento al nacionalismo terrorista.

El alienígena
POR CARLOS HERRERA ABC 22 Junio 2007

LA misma nave que lo trajo, por favor, que vuelva a buscarlo y que se lo lleve al lejano planeta del que vino. Ibarreche, ese extraño caso de iluminación mental permanente, ese ejemplar político que consigue caminar sin pisar el suelo, ese hombre de aspecto cordial -lo es, sin excesos innecesarios pero lo es-, trato educado y discurso incendiado, se despidió del presidente, se afiló las cejas y las orejas y se despachó a gusto horas antes de que haya sido intervenido en Ayamonte un coche cargado de explosivos. Tras su paso por Moncloa, el presidente de la CAV tomó el micrófono y describió el panorama como sólo alguien criado en Matrix puede hacer. Vino a decir el lendakari que en España no se respetan los derechos humanos, lo cual, siendo cierto, no lo es desde su óptica separadora. Hay, efectivamente, una parte de España -la única en Europa- en la que no se respetan los derechos humanos, pero es justamente aquella en la que él gobierna. En el País Vasco puedes ser extorsionado, amenazado o muerto por una banda terrorista a la que Ibarreche nunca ha querido enfrentarse y a la que sigue sin querer derrotar. Mediante el viejo cuento del «conflicto» subyacente, este extraterrestre se justifica para no hacer frente a una banda de criminales de la que sigue pareciendo obtener beneficios y a la que considera poco más que un error histórico; ya saben, nueces y árboles.

La misma capacidad escénica que desarrolló cuando hubo de ir a declarar ante el Tribunal Superior de Justicia -con patada en los testículos incluida- podría ponerla en marcha para defender a aquellos concejales que no han podido tomar posesión de su acta por la campaña de terror que ha desarrollado el hijo tonto de Batasuna en diversos pueblos de la comunidad. Ibarreche, si tanto cree en los derechos humanos, debería presentarse con todo su gobierno en Ondarroa para respaldar a ciudadanos electos mediante el voto democrático. ¿En qué lugar de Europa pasa algo parecido? Díganme un solo lugar de la Unión en el que un ayuntamiento no puede constituirse por las amenazas y bravuconerías de la secuela política de un grupo terrorista. Ya, por poner, ni siquiera pasa en Colombia. Pero sí en esta España en la que la clase política gobernante se desentendió de la única política que ha puesto en aprietos a la banda ETA: mediante la aplicación severa de todos los aparatos del Estado de Derecho, las manos de la justicia y de la policía se cernieron sobre el cuello de aquellos que llevan matando en España desde hace cuarenta años.

De esa agonía les sacó primero el PNV mediante el Pacto de Lizarra y después el gobierno de Rodríguez Zapatero -muy bien intencionado, sí, lo sé- merced a la negociación con concesiones que abrió poco antes, incluso, de llegar al poder. Y ante ese panorama desolador nos viene Ibarreche a decir que no respetamos a los criminales -debe querer decir que les torturamos- y que hay que negociar una y mil veces sin desfallecer. Justo lo contrario que dice Imaz y justo lo contrario que el Gobierno quiere hacernos creer que dice. Nos hubiera quedado el consuelo de una declaración gubernamental claramente opuesta a la rueda de prensa que ofreció el alienígena después de la larga tarde de cafés y tabaco, pero desde Moncloa sólo se subrayó el refuerzo a la unidad que supuso su paso por los cómodos sofás de palacio.

El dilema para Rodríguez Zapatero no es sencillo, no le envidio. O elige poner en marcha la mano dura que anunció o se queda con la ronda permanente de negociaciones a la que le invita Ibarreche. Es decir, opta por tener como aliado al PP o prefiere pactar con los nacionalistas comprensivos con la base del conflicto. Combinar ambas como hizo Blair sólo es posible si tienes enfrente un Sinn Fein decidido a cambiar el paisaje de la batalla por siempre jamás. Con socios como el de Ajuria Enea quedará muy bien en las fotos, pero difícilmente podrá evitar que el monstruo se lo acabe zampando mediante un par de coches como el de Huelva.

Por cierto, enhorabuena a la Guardia Civil. Y gracias. Siempre gracias.

¿Justicia politizada o política judicializada?
LÍNEA EDITORIAL minutodigital 22 Junio 2007

La elevación a definitivas de las conclusiones, tanto por la Fiscalía como por las acusaciones particulares, nos están mostrando el verdadero debate político sobre el Estado de la Nación antes que se celebre el preceptivo reglamentario en la Carrera de San Jerónimo. Es realmente penoso que, sobre los cadáveres de 192 personas y el dolor de más de 1.800 heridos, más que la búsqueda de la verdad y de la implantación de Justicia se intenten dilucidar las responsabilidades políticas de quienes entonces gobernaban o estaban en la oposición.

De esquizofrenia procesal, y nunca mejor dicho, tildó el propio Fiscal Zaragoza el espectáculo de la Casa de Campo. Pero no es menos cierto que él colaboró plenamente en ello al intentar culpar del atentado al anterior Gobierno debido a la, según su parecer, entrada de España en la ilegal guerra de Irak. En vez de apuntalar las pruebas que componen la instrucción, nefasta instrucción, por cierto, para determinar quienes, por qué y cómo cometieron los atentados acaba diciendo que da igual el explosivo ratificando aquel ya famoso ¡vale ya! de su compañera Olga Sánchez como único elemento de aseveración sobre la goma 2 eco como arma homicida. Pus no, señor Zaragoza, si no fue goma 2 eco lo que estalló en los trenes, la trama asturiana quedaría diluida en cuanto elemento necesario para la comisión de tan horrendo crimen.

Para reforzar la denominada versión oficial y culpar a Díaz de Mera, Astarloa, Acebes y Aznar de aquel fatídico 11-M, la Fiscalía se rodea de una serie de asociaciones que, actuando como acusaciones particulares, están haciendo un ejercicio de lo que se ha dado en llamar dislexia judicial y que sonrojaría a cualquier estudiante de primero de Derecho. No sabemos si será casualidad o no pero entre los abogados de estas acusaciones que, como inicio de su deposición comienzan con tiernos guiños a la señora Manjón, se encuentran algunos tan curiosos como Fuster-Fabra, abogado del general Galindo en el caso Gal, Manuel Murillo, abogado del comisario Francisco Alvarez en la misma causa o el curiosísimo Gonzalo Boye, chileno perteneciente al grupo terrorista MIR y condenado a catorce años de prisión aquí en España por su condición de colaborador necesario en el secuestro de Emiliano Revilla por parte de la banda terrorista ETA. Dos antiguos miembros de la factoría de Jorge Argote y un ex etarra que, casualidades del destino, tuvo ante sí, como testigo, al asesino Henry Parot, el mismo que le contrató para privar de libertad al industrial español.

Frente a ellos quienes intentan desmontar la versión oficial y, así, segar la hierba a los pies del actual Gobierno. Tal cúmulo de despropósitos policiales señalados a lo largo de la causa no quiere decir que se hayan debido exclusivamente a negligencias dolosas. Sería extremadamente peligroso que este extremo se confirmase aunque, no obstante, además de la insistencia con la que algunos intentan incluir a ETA en la alineación delictiva hay quien habla de una cuarta trama donde jugarían los CyFSE. Antón Fernández, otro de los corifeos de la Fiscalía, se basa para culpar a Rabei Osman como autor intelectual “porque ayer se rió en la pecera y, quien se ríe, es culpable”. Más prosaico, Fuster-Fabra nos arrancó una sonrisa a todos cuando finalizó su alegato diciendo “que la oscura visión del Pino no impida ver el bosque de la Justicia”. Quizás, al sonreír, todos somos culpables.

TV3
Una buena maragallada
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 22 Junio 2007

Tras envainarse con gran elegancia la tercera hora de castellano, Ernest Maragall, conseller de educación, ha tomado una decisión que traerá cola: las televisiones públicas tendrán que emitir siempre las películas en versión original subtitulada. Los efectos de esta medida, que como amante del cine no puedo sino aplaudir, serán diversos y benéficos. Las intenciones, naturalmente, no las juzgo.

Que el oído del televidente sin idiomas se acostumbre al inglés podrá no ser muy útil de cara al aprendizaje de la lengua de Shakespeare y de Benny Hill. Por sí solo. Pero abunda el televidente con rudimentos de inglés, y el que estudia inglés. Seguir los diálogos por los subtítulos mientras se reconocen las construcciones, el léxico y entonación ingleses equivale a una clase gratis.

Como efecto colateral, TV3 ya no podrá amargarnos programando series y películas españolas dobladas al catalán, una cosa que da mucha grima. Entendiendo la audiencia entera el original, es cosa de guasa ofrecerle otra versión. Por ejemplo, si ahora repusieran “La saga de los Rius” deberían ofrecer el original, que es en castellano.

La tercera lengua hay que cuidarla, pero es raro que se olviden sistemáticamente de la primera lengua de la mayoría de los catalanes, que es el castellano. Salvo para vejarla, claro está. Los nacionatas arguyen que el castellano ya lo usan las otras cadenas, que son muchas. Quizá, pero esa no es la cuestión. La cuestión es que una televisión pública, como todo lo público, debe servir –y reflejar– a la sociedad real, no a una pesadilla de ingeniería social como la diseñada por Pujol y gestionada por el tripartito. (Importa entender que CiU ha muerto de éxito.)

CiU montó un buen negocio –también– con el doblaje. Ahora se oponen con vehemencia a la medida anunciada por Ernest Maragall. Pero él insiste en que lo suyo favorece más al catalán, pues habrá que leerlo para seguir las películas. A ver si así empieza a escribirse correctamente, pues tanta inmersión no ha servido de nada en ese terreno. Aquí se sigue escribiendo mal en todos los idiomas. Empezando por los que van a Frankfurt con mi dinero.

Claro que, a la vista de la ortografía que se gasta en España, en general (¿han reparado en los SMS de la tele?), lo que habría que hacer es subtitular (al español) toda la programación (en español) de TVE, Tele 5 y Antena 3. Y poner a la Calvo mirando a la pantalla.

COMPROMISO PARA LEGALIZAR BATASUNA
Zapatero, dispuesto a la anexión de Navarra para ganarse a ETA
Elsemanaldigital 22 Junio 2007

El diario "Gara" continúa poniendo contra las cuerdas al presidente del Gobierno. La última entrega resalta cómo estaba dispuesto a dinamitar la Ley de Partidos y la ordenación territorial.

22 de junio de 2007. Siguen las filtraciones de los terroristas. El diario Gara relata en su edición de este viernes el desarrollo de una de las reuniones de diciembre en la que, según dice, "estalló la crisis" entre el Gobierno y ETA. La banda acudió al encuentro remarcando que el acuerdo de 2005, que había dado pie al alto el fuego, había sido incumplido en su totalidad. Ante esto, "el representante de nivel más cualificado del Gobierno" indicó a los interlocutores de los etarras: "Parece que tenéis la sensación de que existe un intento o una estrategia de desnaturalizar el proceso. Quitaos eso de la cabeza".

No obstante, la banda acusó al Gobierno de negarse, en esa misma reunión, a la legalización de Batasuna. En ese punto de la discusión - detalla el diario - uno de los interlocutores del Gobierno aseguró: "Todo lo condicionáis al acuerdo político". "Nosotros jugábamos con otro esquema... Primero, los presos. Tenéis que comprender que para nosotros es muy duro que se hable de Zuberoa, de relación con Navarra... Todo eso para el Gobierno es muy duro", admitió otro de los interlocutores gubernamentales.

El fracaso de esta reunión de diciembre fue presenciado, según Gara, por un alto representante gubernamental del país anfitrión de los contactos, además de los mediadores de la organización internacional especializada en resolución de conflictos que había facilitado el trabajo en las fases anteriores. Otro punto de enfrentamiento fue el tema de Navarra. El diario proetarra destaca que, si bien en un primer momento los representes gubernamentales eran contrarios a su anexión al País Vasco, luego cambiaron su discurso para decir que la Comunidad Foral "no era un problema".

Crisis lejana
ETA ya advirtió al Gobierno a finales de junio del pasado año, en la primera reunión desde que la banda terrorista decretó el alto el fuego, que debido el incumplimiento de las garantías establecidas en el acuerdo para dar viabilidad al proceso éste podría empezar a torcerse. En una serie de encuentros celebrados en días consecutivos, ETA denunció el incumplimiento de estas garantías, entre las que cita la detención de etarras, el mantenimiento de la ilegalización, así como ciertas dudas de que el ´pacto de Estado´ se estuviera labrando.

Gara también cita que a la banda terrorista no le gustó que el presidente del Gobierno dijera en una entrevista a Catalunya Radio que con ETA hablaría "de su disolución y del futuro de sus integrantes", cuando "el compromiso mutuo era que la definición de los siguientes pasos y el modo en que se iban a anunciar a la opinión pública debía ser también pactado". La representación del Gobierno - que incluía ya en esta fase a tres importantes dirigentes del PSOE - no negó estos incumplimientos "pero trató de culpar a factores externos y asegurar que su voluntad de avanzar era firme".

Desactivación de la Justicia
"A modo de ejemplo, tildaron las detenciones producidas en esos meses de "accidente importante" que intentó justificar por la dificultad para cerrar sumarios judiciales en marcha o por la existencia de jueces que "son instrumentos del PP", dice el diario proetarra. Asimismo, los interlocutores del Gobierno calificaron de "disparate" el proceso contra el lendakari Juan José Ibarretxe por reunirse con Batasuna.

En estos encuentros, ETA entregó a sus representantes una escueta carta personal dirigida al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la que se decía textualmente: "La vulneración de las garantías establecidas en los acuerdos es motivo y puede suponer la ruptura del proceso de negociación y por lo tanto la suspensión del proceso abierto. ETA le hace un llamamiento directo para que actúe con responsabilidad y adopte las medidas pertinentes para cumplir las garantías y acuerdos alcanzados en la Mesa de Negociación".

Las "puyas" de Zapatero
Después de estos encuentros, las delegaciones de ambas partes no se volvieron a reunir hasta finales de septiembre. En ellos, según Gara, ETA denunció que la declaración de Zapatero en el Congreso anunciando el inicio oficial de conversaciones "no se había atenido a lo pactado" porque el Presidente incluyó lo que la banda terrorista consideró como "puyas". Entre ellas, el rotativo proetarra cita "la Constitución como tope" o "la ratificación de la Ley de Partidos Políticos".

El Gobierno, por su parte, también criticó los comunicados de ETA, "muy negativos" y argumentó que con ellos "la judicatura no se puede mover". De hecho, el Ejecutivo reclamó un comunicado que supusiera "un salto decisivo" en el proceso. A esta demanda, ETA contestó: "Tras 6 meses de incumplimientos, no vamos a dar ningún cheque en blanco" y le advirtió de que "si vuestra intención - la del Gobierno - es llevar a cabo una negociación técnica nos vais a tener enfrente otros 40 años más". El Ejecutivo dijo entonces que nunca pensó en un proceso basado en "paz por presos".

Legalización de Batasuna
Por otra parte, Gara recuerda que en las reuniones que dieron pie al inicio del proceso, los representantes de la banda y el Gobierno pactaron que "la actual organización llamada Batasuna solicitará su inscripción en el registro de los partidos políticos, de acuerdo con las exigencias de la legislación vigente". Asimismo, el Gobierno debería obtener la habilitación de los grupos políticos del Parlamento "para flexibilizar la política penitenciaria con respecto a los presos de ETA y de la izquierda abertzale".

Voladura de la Ley de Partidos
De igual modo, el Ejecutivo trabajaría para "adoptar el compromiso de garantizar la presencia en los próximos procesos electorales de la organización de la izquierda abertzale que represente a la actual Batasuna". Además, el Gobierno de Zapatero presentaría "inmediatamente después de las próximas elecciones generales una nueva Ley de Partidos Políticos, que sustituirá a la vigente, con el objetivo de garantizar la participación política de la izquierda abertzale en condiciones de igualdad con el resto de partidos políticos".

ETA abandona en Huelva un coche con 130 kilos de explosivos para atentar este verano
Un comando se dio a la fuga al detectar un control de la Guardia Civil en Ayamonte, a escasos kilómetros de la frontera lusa Investigan si ETA tiene apoyos en Portugal, donde se alquiló el vehículo
o.b.otalora@diario-elcorreo.com EL Correo 22 Junio 2007

El descubrimiento ayer en Ayamonte (Huelva) de un coche abandonado por ETA con 130 kilos de material para fabricar explosivos ha confirmado las sospechas policiales de que la banda pretendía iniciar en breve una serie de ataques contra intereses turísticos, en lo que serían los primeros atentados después de que la organización diera oficialmente por rota su tregua. Los expertos de la lucha antiterrorista habían barajado esta hipótesis en las últimas semanas, al entender que la banda buscaría el mayor efecto propagandístico a su vuelta a la violencia, causando la máxima conmoción al actuar en zona repletas de veraneantes.

El descubrimiento del coche, según los portavoces del Ministerio del Interior, fue totalmente casual. Ayer, a las nueve de la mañana, la Guardia Civil y la Guardia Nacional Republicana habían instalado un control policial en la frontera hispanoportuguesa, en las inmediaciones de Ayamonte, destinado a perseguir el narcotráfico y el contrabando. Alrededor de las nueve y media, varios trabajadores de una gasolinera próxima a una rotonda situada varios kilómetros antes de llegar al control vieron cómo un 'Ford Focus' familiar, de color plateado y con matrícula portuguesa que se dirigía hacia ese país, se detenía en el arcén. Una persona descendió del automóvil, cruzó al otro lado de la carretera y allí fue recogida por un segundo vehículo que se alejó por la autovía en dirección a Huelva.

Los empleados no sospecharon en ningún momento, ya que creyeron que se trataba de una avería. Dos horas más tarde, sin embargo, se produjo un incidente extraño junto al 'Ford Focus'. Una moto 'BMW' de gran cilindrada con dos personas se detuvo junto al coche. Según la declaración de los testigos, una mujer que viajaba en la parte posterior descendió de la motocicleta y, tras quitarse el casco, lo empleó como una maza improvisada para romper una de las ventanillas. Luego abrió la puerta y extrajo varios paquetes que estuvo manipulando. Tras coger algunos objetos, regresó a la moto y ambos continuaron el viaje en dirección al país vecino.

Los trabajadores, convencidos de que habían presenciado un robo, avisaron a la comandancia de la Guardia Civil y se acercaron a inspeccionar el coche, que había quedado con la puerta abierta. Al observar el interior contemplaron varios sacos de color blanco en los que estaba impreso el anagrama de ETA.

Este descubrimiento hizo que la Guardia Civil acordonara la zona y cortase el tráfico en la autovía. El vehículo fue controlado por los expertos en explosivos del instituto armado, que comprobaron que en su interior no había ninguna bomba montada pero sí material para fabricar explosivos.

Según un primer recuento realizado por la Guardia Civil, en el automóvil se hallaron 115 kilos de nitrato amónico, 15 kilos de polvo de aluminio -los componentes del amonal que fabrica la banda-, diez temporizadores, ocho detonadores y un mando de radiocontrol para deflagrar coches-bomba a distancia. También se encontraron varias maletas con ropa y un manual en euskera para fabricar explosivos y bombas. Según las hipótesis de las fuerzas de seguridad, la documentación de los etarras y sus pistolas fueron los objetos que recuperaron las dos personas que se acercaron con la moto hasta el vehículo. Al hilo de la reconstrucción provisional realizada, lo más probable es que un vehículo que viajaba por delante del 'Ford Focus' detectara el control del instituto armado, por lo que avisó a sus cómplices. Estos subieron al automóvil lanzadera y, posteriormente, una moto tuvo que regresar a recuperar parte del material abandonado.

El coche fue conducido a dependencias de la Guardia Civil para ser examinado. El tráfico recuperó la normalidad en Ayamonte alrededor de las cuatro de la tarde.

Miembro 'legal'
Las investigaciones iniciadas en ese momento por las fuerzas de seguridad permitieron saber que el 'Ford Focus' había sido alquilado esta misma semana en Lisboa por una persona que se identificó como U.A. y que presentó una documentación auténtica. LaPolicía investiga ahora si es un miembro 'legal' de ETA -no fichado- o bien los terroristas emplearon su carné de identidad. El hecho de que los etarras regresaran al automóvil para llevarse los documentos refuerza la tesis de que en el comando había miembros 'legales'.

A raíz de estos datos, las fuerzas de seguridad iniciaron una serie de pesquisas para determinar si la banda cuenta con estructura en Andalucía, investigación que se extendió a Portugal al entender que ETA podría intentar utilizar la zona turística del Algarve. Esta comarca cuenta con perfectas comunicaciones con España y una alta densidad de veraneantes, lo que permitiría a la organización pasar desapercibida a la hora de poner en marcha sus pisos francos.

Los expertos antiterroristas mantienen abiertas todas las hipótesis al valorar cuál era la misión de los terroristas que huyeron en Ayamonte, aunque consideran la más probable que se tratase de un comando de, al menos, dos personas que había recibido una entrega de explosivo y se disponía a ocultarlo en su escondite para comenzar a preparar bombas y atentar. En este sentido, los expertos están convencidos de que la banda cuenta con infraestructura en Andalucía, con toda probabilidad desplegada en la comunidad durante los meses de la tregua. En el anterior alto el fuego, ya envió varias células a diferentes puntos de España antes de anunciar que volvía a atentar y contar así con información para iniciar una campaña de ataques de manera inminente.

CRECE LA OPOSICIÓN A LA ASIGNATURA
Cincuenta padres de un instituto de El Puerto de Santa María objetan a EpC
La Asociación de Padres y Madres de Alumnos del Instituto de Educación Secundaria "Javier de Uriarte" de El Puerto de Santa María aprobó por unanimidad un escrito enviado al centro en el que piden que se respete su derecho a la objeción de conciencia frente a la asignatura Educación para la Ciudadanía. De momento ya son cincuenta padres, pero se espera que el número aumente sensiblemente cuando se abra el plazo de matrícula en agosto.
Libertad Digital 22 Junio 2007

La oposición de la sociedad civil a la asignatura de adoctrinamiento ideológico que el Gobierno socialista va a imponer en todos los centros educativos a partir del próximo curso es cada vez mayor.

Además de las numerosísimas solicitudes de objeción de conciencia que se han presentado de forma individual, este jueves ha transcendido la primera solicitud en bloque de nada menos que cincuentas padres del Instituto de Educación Secundaria "Javier de Uriarte" de El Puerto de Santa María.

La Asamblea de la Asociación de Padres y Madres de Alumnos de este centro ha aprobado por unanimidad mandar un escrito a la Dirección del Colegio en el que se exponen las razones por las que los padres del Instituto se oponen a la asignatura Educación para la Ciudadanía en los términos previstos en el decreto de enseñanzas mínimas del Ministerio de Educación.

Los padres solicitan, además, que se respete el derecho a la objeción de conciencia de los padres ofreciendo a los alumnos una actividad alternativa y evitando ningún tipo de represalias hacia los alumnos. La Asociación de Padres y Madres de Alumnos presentó en la secretaría del Instituto cincuenta formularios de objeción de conciencia. Los padres esperan que, una vez abierto el plazo de matrícula, a principios de Agosto, este número se incremente significativamente por la creciente preocupación ante la implantación del adoctrinamiento estatal en los colegios.

En el escrito enviado a la dirección del colegio, los padres del instituto portuense argumentan que las materias incluidas en Educación para la Ciudadanía "no son neutrales, y únicamente buscan la ideologización del alumnado, lo que atenta rotundamente contra la libertad de pensamiento y de conciencia". En este sentido subrayan que "buena parte de sus contenidos no respeten la libertad ideológica y religiosa amparadas por el Artículo 16 de la Constitución Española, y son contrarios a gran parte de los valores a los que no renunciamos y en los que deseamos educar a nuestros hijos". También recuerdan que es "su responsabilidad como padres, elegir la formación moral de nuestros hijos".

Entre los aspectos concretos que critican de la asignatura, señalan que "la propuesta de las autoridades educativas, olvida la existencia de una antropología de fondo, sin la cual, o se puede hablar de conceptos como “capacidades emocionales” o “ sentido crítico". Asimismo consideran que "la educación afectivo-emocional centra la constitución de la persona ligada a las diferentes orientaciones sexuales, afirmando que únicamente depende de la libre elección de cada uno, y que han de ser aceptadas por todos".

También critican que "renuncia a la identidad de la persona – varón o mujer­–, suplantándola por el género, hasta el punto que constituye uno de los criterios con los que se evaluará al alumnado y, en definitiva, a su conciencia moral". Los padres indican que la asignatura olvida valores como "la responsabilidad, la justicia, la inteligencia, la voluntad, los argumentos, la razón y las razones, valor trabajo". Tampoco se recogen los valores de "la honradez, la honestidad, la verdad y la sinceridad en el ejercicio de las funciones públicas". Además critican que de los contenidos viene a expresar que "algunos conceptos universales como persona o familia, han de ser definidos por la legalidad vigente".

Un acuerdo indigno con ETA que no sirvió para nada
Editorial EL MUNDO 22 Junio 2007

Desde el día en que ETA anunció el final de la tregua muchos ciudadanos se preguntan cómo y dónde se va a producir la primera acción criminal de la banda. Seguimos sin saberlo, pero lo cierto es que varios etarras abandonaron ayer un coche cargado con 100 kilos de explosivos y detonadores en Ayamonte (Huelva), muy cerca de la frontera con Portugal, ante la proximidad de un control policial.

Las Fuerzas de Seguridad barajan como hipótesis que la organización terrorista quería introducir estos explosivos en España para cometer diversos atentados en las próximas semanas. Por tanto, hay que felicitarse por esta incautación que, muy probablemente, ha salvado vidas humanas. En cualquier caso, ello demuestra que ETA no está sumida en la contemplación sino que prepara activamente atentados que pueden llevarse a cabo en cualquier momento.

ETA no ha cambiado y ello pone en evidencia los errores cometidos por Zapatero en una negociación en la que, según revelaba ayer el diario Gara, el Gobierno y la banda pactaron el alto el fuego, la declaración del presidente en el Congreso del 29 de junio del año pasado y otras condiciones como la libertad de acción para Batasuna.

Según Gara, los representantes del Ejecutivo y de ETA mantuvieron 25 reuniones a lo largo de 2005 en las que se discutió la creación de una mesa de partidos, la eventual incorporación de Navarra al proceso, la relajación de la presión policial contra la banda y la paralización de detenciones de miembros de la izquierda abertzale.

Era previsible que la banda acabara filtrando el contenido de la negociación con el Gobierno, pero lo que sorprende es que Zapatero aceptara una negociación de contenido político con ETA, como se desprende de las revelaciones del diario de la izquierda abertzale.

El Gobierno no quiso ayer pronunciarse sobre la versión de Gara, aunque oficiosamente admite que Zapatero habló del «derecho a decidir» de los vascos en su alocución del 29 de junio de 2006 a cambio de que ETA hubiera incluido en su comunicado que el alto el fuego tenía un carácter «permanente».

Es evidente, por tanto, que Zapatero sí pagó un precio político por la paz y que se avino a ese reconocimiento a cambio de dicha tregua «permanente», una transacción muy poco honorable entre un Gobierno democrático y una banda terrorista sin legitimidad alguna.

Pero igualmente grave resulta que el Gobierno aceptara que Batasuna pudiera actuar «en igualdad de condiciones que el resto de las fuerzas políticas y sociales y sin limitaciones de derechos civiles y políticos». ¿Es eso cierto? Todo indica que sí a juzgar por la actitud que ha mantenido el Gobierno hacia Batasuna y, más tarde hacia ANV.

Gara habla también de un compromiso de ambas partes para superar los obstáculos en caso de surgir «accidentes» a lo largo de la negociación. Ésa es la expresión que ha utilizado Zapatero para referirse a los atentados de ETA. Fuera de forma deliberada o no, da la impresión de que el presidente ha asumido el lenguaje de ETA.

Según la versión de Gara, Gobierno y ETA acordaron comenzar la negociación desde un «punto cero», como si las casi 1.000 víctimas de la banda no hubieran existido jamás. El chivatazo policial a un recaudador de ETA, la excarcelación de De Juana y la complacencia de la Fiscalía con Otegi y los suyos se explican perfectamente a la luz de este indigno pacto, en que el Gobierno cedió al chantaje de la banda con la vana esperanza de que ello supondría el fin de la violencia. Hoy estamos más lejos de esa paz y ETA está mucho más fuerte que antes de su tregua.

DEJÀ VU
Rosa Díez/www.bastaya.org 22 Junio 2007

Hace apenas una semana, al terminar una conferencia-coloquio que había sido orgnizada por la Asociación "Málaga Ciudad Abierta", se me acercó una de las personas que habían asistido a la misma. Era una mujer más joven que yo, una mujer guapa. En un perfecto español me dijo:

- "Hola. Soy de Sarajevo. Periodista. Me gustaría hablar con usted. Quiero hacerle alguna reflexión sobre lo que ha dicho".

- "Hola. Por supuesto, encantada".

-" Verá, yo soy de Sarajevo y llevo tres años viviendo en España. Me fui de allí para no tener que recordar cada día lo que nos había pasado, para vivir en un país en el que no tuvieramos que identificarnos con ninguna tribu para asegurar nuestra libertad. Me vine a España creyendo que este era el país adecuado. Hoy vivo asustada, pensando que todo lo que está ocurriendo en España es lo mismo que ocurrió en la antigua Yugoslavia, temiendo que se repita la historia, que me pille otra vez en medio. Tengo una terrible sensación de dejà vu que no me deja vivir".

- "No le diré que me alegro de lo que me está diciendo; pero sus palabras me confirman mis pores temores; me confirman que no somos unos agoreros o unos exagerados quienes alertamos del riesgo de balcanización en el País Vasco. Es verdad que España es miembro de la Unión Europea y eso es un importante escudo; pero es también cierto que si las cosas que están ocurriendo en Euskadi no se atajan el riesgo de que esto degenere es cada vez mayor".

- "También a quienes escribíamos sobre los riesgos de la división de Yugoslavia nos llamaban exagerados. Hasta que los vecinos de una misma escalera empezaron a descubrir entre ellos bosnios, croatas, serbios... Quienes unos días antes se sabían y sentían iguales empezaron a buscar sentimientos de pertenencia que los separara, que los permitiera identificarse dentro de un colectivo comcreto en el que los otros no pudieran entrar. Tuvieron que adjetivarse como miembros de una tribu para poder empezar a matarse entre ellos. Y ante este caos el Estado no tuvo una respuesta de firmeza, un discurso de cohesión, un discurso con el que todos se pudieran sintir protegidos . La debilidad de Estado, su desestimiento, fue lo que le dió el triunfo a Milosevic, el único líder con un discurso firme y claro que ofreciía seguridad a quienes le siguieran. Sólo Milosevic ofreció certezas a una sociedad que vivía con incertidumbre la pasividad del Estado."

-" Sí, lo que me cuenta coincide con una reflexión que escuché hace cuatro años a una colega suya en unas jornadas que organizamos desde Basta Ya en San Sebastián. El tema era "Europa y los nacionalismos". Su colega, periodista de Sarajevo también, fue interpelada tras su intervención por uno de los participantes al acto. Le preguntó si no creía ella que la masacre podía haberse evitado si la autoridad internacional hubiera suspendido las elecciones en las que Milosevic salió elegido. Ella le contestó que el problema habría que haberlo atajado mucho antes. Que para ese momento ya no había nada que hacer. Que el problema fueron los referéndums previos; unos referendums celebrados con una absoluta ausencia de discurso nacional, sin alternativa al de Milosevic, con miedo, sin libertad real. De aquellos referéndums trufados surgió el escenario final. Ella dijo que el problema había sido justamente ese, el que usted sugiere: Milosevic fue el único que tenía un discurso, como en su día Hitler, que identificaba a sus seguidores, que les protegía, que les hacía sentirse especiales, pertenecientes a una etnia superior. La debilidad del estado, su renuncia a actuar, su resignación, fue .lo que le dio la victoria".

- "Eso fue exactamente lo que ocurrió. Y es lo que a mi me parece que esá ocurriendo hoy en España. Es como si el Gobierno se resignara ante lo que pasa en el País Vasco, en Navarra. Es como si no se dieran cuenta que lo que ocurrió hace unos años en el corazón de Europa puede terminar ocurriendo aquí. También entonces relativizaron el triunfo de Milosevic, la independencia de las repúblicas del norte, el creciente etnicismo... Hasta que tuvo que intervenir la OTAN cuando ya era demasiado tarde. Ya, ya sé que no es lo mismo, pero el proceso es similar, muy similar. Y los sicursos se parecen como dos gotas de agua. Los de los unos y los de los otros.Me da mucho miedo porque no se si podré soportar vivirlo una vez más".

Intercambiamos nuestras direcciones y quedamos en seguir hablando. Me he prguntado estos días que habrá pensado cuando vió la constitución de los ayuntamientos del Páis Vasco Y Navarra. Cuando vió las imagenes de los filoterroristas ocupando los escaños reservados para los reperesentantes legítimos de los ciudadanos ,ante la pasividad del poder consituido. Me pregunto que habrá pensado cuando haya escuchado decir al Ministro de Justicia que lo ocurrido en la toma de posesión de los concejales en el País Vasco y Navarra son conflictos puntuales, que todo se ha desarrollado con normalidad. Me pregunto que pensará cuando haya conocido que 77 concejales de los partidos democráticos no han tomado posesión de sus actas por miedo a un partido que está legalizado en la mitad de Euskadi.

De unas elecciones trufadas, celebradas en ausencia de libertad real, pueden surgir referéndum trufados también. Y cada vez resultará más difícil intervenir para frenar la deriva antidemocrática y sus consecuencias. La ausencia de autoridad de los poderes públicos es notoria. No existe justificación alguna para permitir entender que la borrokada ocupe el Ayuntamiento de Ondárroa, hable desde los escaños del salón de Plenos de la Casa Consistorial. ¿Dónde estaba la ertzaintza? ¿Dónde está la fiscalía que no actúa de oficio contra un partido político que manda a sus militantes a usurpar los puestos de los concejales electos? ¿Cómo es posible que en Zaldibia Aralar ocupe sólo cuatro escaños de los nueve que ha obtenido y le "ceda" cinco a ANV que no pudo presentar candidatura por la impugnación de la fiscalíA? ¿Cómo es posible que los cinco" no electos" hablen desde los escaños? ¿Dónde está la autoridad? ¿Donde está el principio de legalidad? ¿Quien lo debe aplicar? ¿Dónde está la ertzaintza?

Mi nueva amiga de Sarajevo estará perpleja y asustada. No más que nosotros, se lo aseguro. Este principio de alegalidada que se extiende por Euskadi y Navarra es muy preocupante.No hay nada más peligroso que la impunidad ante las tropelias. Si frente a todos estos actos de barbarie la Estado da la callada por respuesta, esto empezará a ser un territorio sin ley. Mejor dicho: imperará la ley de la selva. Porque ellos nos aplicarán las suya. Y en su territorio, en el territorio ocupado, en los feudos en los que la Fiscalía les ha permitido entrar y en aquellos otros en los que han conseguido intimidar a los concejales de otros partidos para que no tomen posesión, nosotros, los constitucionalistas y lo que no son de su tribu no podremos entrar.

Si esto no es un principio de balcanización, que venga Dios y lo vea.
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