AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 29 Junio   2007

El PP rectifica y en Galicia se inicia el conflicto lingüístico
Luis Miguez Macho  elsemanaldigital 29 Junio 2007

La semana pasada daba cuenta desde estas páginas de la nueva agresión contra los derechos educativos de los padres, en este caso contra los derechos lingüísticos, que se estaba preparando en Galicia por obra del bipartito PSdeG-BNG, previo pacto con el PP. Hoy, por desgracia, debo añadir que la agresión se ha consumado, y el Consejo de la Xunta ha aprobado el decreto que permitirá que, a partir del próximo curso, se desequilibre absolutamente y al margen de la opinión de los afectados el régimen lingüístico de la educación no universitaria, pública, privada y concertada.

Este lamentable episodio tendrá su continuación en los tribunales, porque el decreto será recurrido con sólida base jurídica en los diversos reparos de legalidad que el Consejo Consultivo de Galicia le había puesto y que no se han corregido en la versión finalmente aprobada. Pero, además, ya ha producido un trascendental efecto que, para los pesimistas, supondrá la iniciación de un conflicto lingüístico donde no lo había, y para los optimistas, el cuestionamiento de algo que hasta ahora era un tabú en la política gallega, el proceso de la mal llamada normalización lingüística, porque el PP se ha negado a avalar el decreto.

En esto ha tenido mucho que ver la reacción social a la que me refería en mi artículo de la semana pasada, pero también un cierto proceso de reflexión interna acontecido en el PP gallego. Al PP, como a cualquier partido que llevaba mucho tiempo en el poder, le ha costado asumir su nuevo papel de oposición, y esto se aplica también a la política lingüística.

Si hasta ahora la política de "normalización" lingüística se había podido llevar pacíficamente en Galicia, se debía a un sencillo compromiso tácito: el PP, contra la opinión y el sentimiento de buena parte de su base social, se plegaba a las exigencias minoritarias de los nacionalistas con la discutible excusa de "no darles argumentos" y "para mantener la paz social" y, a cambio, no aplicable o aplicaba tibiamente las medidas acordadas.

Todo esto se ha acabado. Pactar con los nacionalistas en el poder (o con los socialistas nacionalistas, que son lo mismo a estos efectos) que "como mínimo" el cincuenta por ciento de la enseñanza no universitaria se impartirá en gallego es invitarles a imponer donde y cuando les dé la gana la enseñanza íntegramente en gallego. Ya hemos visto cómo se las gastan los socialistas nacionalistas de la Consellería de Educación con el caso de la programación docente de lengua y literatura españolas.

Pero donde el decreto muestra más claramente su verdadero carácter es al no garantizar a los alumnos la libertad elemental de utilizar la lengua de su elección en las asignaturas impartidas en gallego. Pronto asistiremos a amenazas de suspensos a alumnos por el solo hecho de hablar su lengua, como ya se están lanzando contra los que optan en conciencia frente a la educación para la ciudadanía.

El consenso político (porque, no nos dejemos engañar por la prensa subvencionada, consenso social sobre esto nunca lo había habido) respecto del proceso de "normalización" lingüística se ha roto en Galicia. Y es que la única normalización lingüística aceptable es la que consiste en que los padres puedan elegir libremente la lengua o lenguas en las que quieren que sus hijos se eduquen, y éstos puedan valerse del idioma que prefieran sin coacciones, en la escuela y fuera de ella. Lo demás es la tiranía, y contra la tiranía hay el derecho imprescriptible de resistencia.

El precio lo paga España
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 29 Junio 2007

El poder lo obtiene el PSOE. El peaje lo paga España.

La Nación, sus ciudadanos, nuestra lengua común, e incluso nuestro profundo pacto de convivencia, nuestra Constitución. El PSOE cobra en presidencias autonómicas, en cargos, en poder. El precio que paga a sus aliados, esa cofradía de secesionistas y separatistas cuya identidad común,( se diferencian en el frenesí o en el cálculo del tiempo en que habrá de pasar hasta que proclamen sus exigencias finales), es la creciente desvertebración de la Nación que solo el PSOE pretenden no ver o aparentan ue no existe en su esquizofrénica teoría de que separando es como se unen las cosas. Entrega y genuflexión a los postulados nacionalistas que encima pretenden hacernos colar como la verdadera impronta del progresismo y que sirve para acallar a todo el que ose replicarla acusándolo de catastrofista y además de facha.

Los pactos son la esencia de la política. Solo han de quedar ineludiblemente excluidos de ellos quienes no acepten la norma esencial de la democracia: renunciar a la violencia cómo método de acción política. Que va más allá de esa “condena”tan de moda. Se trata de una renuncia tajante, asumida, propia y ajena, inherente a la convivencia entre humanos en un estado de ley y de derechos humanos. Se trata de elegir entre “papeleta” o “pistola”. Pero los pactos aún siendo posibles con todos los que respeten ese principio,( y los independentistas democráticos los respetan , eso no esta en juicio) son algo que comprometen a las partes y lo que se entrega no puede afectar ya no sólo al partido que por el poder los firma sino a quienes acabamos sufriendo y pagamos el precio.

Sucede en el caso balear, va a suceder (todo esto huele a juego de artificio para intentar “limitar daños por la tropelía) en Navarra.En Baleares y más allá del disparate sociológico, de olla podrida de siglas, ideologías e intereses, el PSOE pacta con quienes defienden la segregación de los Paisos Catalans, que proclaman a voces su despego contra la Constitución, con quienes quieren sumir a las islas en una inmersión lingüística. El castellano, idioma común de los españoles, y de 400 millones más de personas, va a recibir , eso es lo pactado , el trato de idioma extranjero, lo mismo que el ingles. La educación se ejercerá de manera masiva en catalán y sólo un 20 por ciento en castellano y en ingles. Hasta ahora el catalán y el castellano recibían trato igualitario. No se trata pues de restablecer igualdad sino de aplicar discriminación. No se trata de apoyo a una lengua sino de agresión a la otra.

En Navarra el PSOE va a pactar con un conglomerado, Nafarroa Bai, cuyos principios y objetivos son la anexión de Navarra a Euskadi y la posterior independencia de España. Han tomado la decisión de no decirlo mucho ahora , para no asustar a la población. O sea, que se callan por el momento para engañarla y podérsela llevar más tarde, adormecida y lavado el cerebro al huerto. Para ello lo que sí exigen es la euskaldunización de la comunidad foral. Enseñanza en euskera en todo ese territorio, aunque en algunos sitio resulte mas que ridículo y una agresión total, y toda la carga de propaganda, rotulación e imposición de una lengua que a muchos de los navarros les es por completo ajena. Ese es el paso y junto a el la educación de las nuevas generaciones. Como han hecho en Euskadi. En el odio a lo español, en el odio a la lengua y a la historia. Con la falacia, la terrible mentira de que son, cuando no lo han sido jamás en la historia, un pueblo ocupado.

El PSOE dice en este pacto no se contempla la autodeterminación de Baleares ni la anexión de Navarra. Pero pactan con quienes la exigen, reparten poder con ellos, dan instrumentos a quienes la exigen. Y , aun más, ofrecen la coartada ante el conjunto de la sociedad española, son esenciales en el engaño y en el suministro de opio ideológico, de tragaderas de ruedas de molino a su propio electorado para que asuman como propio , como no lesivo esa auténtica traición ideológica a su propio ser de socialistas. Lo han hecho ya con los votantes del PSC catalán, reconvertidos en nacionalistas. Lo quieren hacer en todo el conjunto de la España donde por poder se entregan al nacionalismo, a veces al más radical, al independentismo puro y duro. Y encima pretenden decirnos que es mentira. Que no pasa nada.

Y pasa. Y es cada vez más preocupante para el futuro, que por ese peaje de poder que ha de pagar el PSOE sé este dando todas las alas a quienes abjuran, desprecian y rechazan el gran pacto, el gran acuerdo de convivencia que es nuestra Constitución y que nos ha permitido la más larga época de libertad y progreso de nuestra historia. Se esta pactando con quienes más allá de ella tiene como seña de identidad el odio (y no es palabra mía sino perfectamente explicitada por ellos mismos) y la deslealtad a España, a la Nación, al todos y cada uno de los ciudadanos que nos sentimos parte de ella.

Y todo por el poder, por ese pan para hoy, que es nuestra hambre y nuestra confrontación de mañana, liderado por este insensato y contumaz aprendiz de brujo que se llama José Luis Rodríguez Zapatero, presidente de una Nación en la que no cree y a la que no defiende y a la que si puede, ni siquiera menta. Son los hechos, lo han sido hasta ahora y son lo que se perpetra para mañana y por relatarlos, por poner la venta al descubierto, por denunciar la evidencia de la genuflexión y el pago en especie a los secesionistas, el anatema y el sambenito caerá sobre todo aquel que ose levantar la voz contra ellos. Defender la Constitución y a España, es ser en la España Constitucional reo de facha.

Negociación con ETA: errores y consecuencias
IGNACIO SUÁREZ-ZULOAGA El Correo 29 Junio 2007

Ante los numerosos indicios sobre la continuidad de los 'contactos' -es decir, negociaciones- entre el Gobierno y ETA, conviene repasar las abundantes razones por las que los anteriores acabaron en fracaso. Algunas de las cuales es posible analizarlas desde la teoría de la negociación. Pues del análisis de la información disponible se puede afirmar que ha sido ETA la que ha conseguido aventajar tácticamente al Gobierno. Aquélla ha aprovechado los errores de comunicación de Zapatero, la ausencia de una presión efectiva contra los comandos y la kale borroka, alcanzando una considerable legitimación internacional.

Para empezar, conviene que el lector sea consciente de que ningún proceso negociador de estas características comienza desde cero. Antes de que las Cortes autorizaran el inicio del mismo, los responsables de los contactos preliminares debieron de constatar que ese nuevo intento reunía elevadas probabilidades de éxito. Pero la correcta apreciación de esas expectativas es tan difícil como arriesgada, porque el mero anuncio de diálogo a bombo y platillo constituyó -por sí solo- un extraordinario éxito para los terroristas.

Aun suponiendo que las expectativas del Gobierno fuesen acertadas y que resultase cierta la voluntad de ETA de aceptar un acuerdo que no implique graves vulneraciones de la legalidad vigente, la gestión pública del proceso ha estado plagada de graves errores de libro de texto.

El primero de ellos fue la denominación de 'proceso de paz'. Pues esto es lo mismo que atribuir a la banda ETA la categoría de 'ejército' (¿de liberación nacional?) legitimado para firmar una paz en nombre del pueblo al que dice defender. Nada más empezar, el Gobierno ascendió a los terroristas a soldados, reconociéndoles tácitamente una bilateralidad entre un bando legítimo y otro legitimado por aquél. Es posible que esa concesión semántica fuera a cambio de algo -esperamos que muy importante-, porque de lo contrario habría sido una monumental metedura de pata. De lo que se desprende de las revelaciones de 'Gara' acerca de aquellos encuentros, no parece que haya sido así.

Otra gravísima equivocación fue la aceptación de la continuidad de la extorsión y de la kale borroka mientras se producían las negociaciones; tratando de negar o restar importancia a estos hechos. Esa actitud de debilidad supuso una vulneración de su responsabilidad de hacer cumplir las leyes y fue percibida como un prolegómeno a nuevas dejaciones en la preservación del Estado de Derecho. Aumentando así la esperanza etarra de que el PSOE y sus aliados lleguen a cambiar aquellas leyes que obstaculicen un acuerdo final.

En tercer lugar cabe añadir el estilo comunicativo del presidente: sus gestos y tonos. Aun mencionando él expresamente la incertidumbre del proceso, su forma de expresarse ha venido denotando tal seguridad y optimismo que parecía descartar cualquier resultado que no fuera el éxito. De esta forma se generalizó la impresión de que 'tenía que conseguirlo'; algo que en ningún momento ha estado -ni está- enteramente en sus manos. Esto ha supuesto una magnífica baza negociadora para ETA, que sabe cuánto depende el futuro político del señor Zapatero del éxito de esta negociación. ETA puede continuar resistiendo como lo ha hecho hasta ahora, porque tiene una nueva generación de militantes que todavía no ha sufrido el desgaste de los veteranos y porque su posición negociadora se ha fortalecido extraordinariamente en los últimos dos años.

Todavía no sabemos si ETA decidió incrementar las exigencias iniciales o si, por el contrario, hubo algún tipo de malentendido o incumplimiento por parte del Gobierno. Lo cierto es que el atentado de la T4 y la finalización de la tregua no han supuesto un punto y final al proceso y la reanudación de la lucha armada se entiende como algo temporal.

Después de haber afirmado tajantemente que se acababan las negociaciones, los gestos del Gobierno no hacen más que confirmar lo contrario. Pues la transigencia ante el chantaje de la huelga de hambre, los numerosos gestos de la fiscalía hacia el señor Otegi y las continuas alusiones al 'proceso de paz' denotan, como mucho, un paréntesis. Especialmente reveladoras fueron las palabras de Zapatero en contestación al comunicado de ETA, mencionando que el futuro será lo que los vascos decidan; poco faltó para que citara la palabra 'mágica': autodeterminación. La vuelta a la cárcel del asesino De Juana ha sido un imprescindible gesto de rectificación para apaciguar a una opinión pública indignada con el Gobierno.

Prueba de la fortaleza de ETA es que el MLNV ha seguido como siempre: jugando al ratón y al gato con las listas electorales, sin rechazar explícitamente la violencia, preparando nuevos atentados Dada la sustancial mejoría de su posición negociadora, raro sería que se limiten a aceptar el magro premio de consolación que se les ofrece: reinserción de los presos e imprecisos compromisos sobre la integración con Navarra y la consulta de autodeterminación. El MLNV lleva demasiados años luchando denodadamente por su ideal de Estado independiente, socialista y euskaldun, como para soltar las armas ahora. No hay más que ver cómo siguen arrasando las calles al grito de 'en la lucha está el camino'. Para ellos, la continuidad del combate es en sí misma un éxito, porque no pierden la esperanza de que los demócratas nos cansemos antes que ellos.

Cualquier manual sobre negociación explica que cuando las condiciones del oponente resultan absolutamente imposibles de aceptar -en este caso la vulneración de la legalidad establecida y la suplantación de la voluntad popular- hay que dejar de negociar. Esto incluye unos 'contactos' (sic) que también son negociaciones. Porque estos implican que se está dispuesto a tolerar los actuales métodos de lucha 'de baja intensidad' del adversario: amenazas a cargos electos, kale borroka, extorsión, preparación de nuevos atentados, hasta que les compense asesinar a alguien

A ETA le resulta muy beneficiosa su táctica actual, porque mantiene la presión a un coste mínimo. La combinación de gestos de apaciguamiento y algunas detenciones no es suficiente para mover a una gente tan endurecida y convencida de su razón histórica. Con este panorama, lo único que puede hacer el Gobierno es dedicarse a combatir el terrorismo con todos los medios legales a su alcance; porque sólo así ETA cambiará de actitud. Entonces será el momento de reconsiderar el asunto de los 'contactos'.

La política tiene mala memoria
Lorenzo Contreras Estrella Digital  29 Junio 2007

Como suele ocurrir, los acontecimientos muy gruesos alejan de la actualidad a otros de no menor importancia objetiva, pero no tan llamativos para despertar con preferencia el acuciante interés público y periodístico. Es lo que viene ocurriendo con la muerte de los soldados del contingente español en el Líbano cuando se está produciendo algo tan serio como la basculación del PSOE hacia las izquierdas nacionalistas, tanto en Navarra como en las Islas Baleares. Y es que la pérdida de vidas, especialmente cuando esa tragedia va ligada a errores de las autoridades, tanto militares como civiles, desborda por su dramatismo las valoraciones en orden de importancia inmediata. Dentro de algún tiempo, no mucho, ya se habrá olvidado la tragedia del Líbano o se habrá reducido su impacto en los medios de comunicación y en la órbita política, del mismo modo que casi nadie se acordaba a estas alturas, salvo sus familiares y amigos, de la muerte de Idoia Rodríguez en Afganistán, lo cual no deja de ser una ley dolorosa de la condición humana. La soldado constituyó una baja “emblemática”, como suele decirse, y sólo hechos paralelos o cualitativamente graves son capaces de devolver la memoria al necesario recuento de todos los dramas que afectan nada menos que a la vida de las personas.

En este “revolutum” de hechos que se van sucediendo, desaparecen y quedan refugiados en el anecdotario mínimo estampas muy ilustrativas del devenir político. El día a día, con sus imperativos de actualidad, aleja de la consideración inmediata algo tan importante como la consolidación de ANV, la llamada “otra máscara de ETA”, en el País Vasco y en Navarra, tras los comicios locales. Una consolidación en la que han participado, bajo las encubiertas o no tan encubiertas órdenes del Gobierno, la Fiscalía General del Estado y algún que otro juez de la Audiencia Nacional, como ha sido el caso de Baltasar Garzón, que hace tres días rechazó una vez más suspender las actividades de Acción Nacionalista Vasca (ANV), según pedían la Asociación de Víctimas del Terrorismo, el Foro de Ermua o el grupo de Dignidad y Justicia. Para Garzón, lo que era de aplicación “indiciaria” a Batasuna no podía ser adaptado, a base de “interpretaciones extensivas”, al caso de la sucursal electoral de ETA. Antes, el Tribunal Supremo negó identidad entre la izquierda abertzale y Batasuna-ETA, facilitando la posterior argumentación garzoniana.

Por cierto que al famoso “juez estrella”, que en su día acertó con el cierre de “Egin” en cuanto órgano directo de la banda terrorista, le han dado en Venezuela, país que acaba de visitar para cumplir con determinados “compromisos”, un soberano rapapolvo de signo bolivariano. El juez había criticado y censurado la no renovación de licencia a un canal de televisión hostil al Gobierno de Chávez. Garzón pronunciaba una conferencia ante la Confederación de Industriales venezolanos, en Caracas. La respuesta del Gobierno venezolano consistió primeramente en recriminar al juez por haber cerrado “Egin” en 1998, según sus críticos de ultramar “por el mero hecho de ser de izquierdas”, y en esa crítica iba incluida la referencia a que Garzón “no está para dar lecciones de democracia a nadie”.

Calificado de “payaso” y de “mercenario” (en palabras de la presidenta del Tribunal Supremo venezolano), la paliza verbal contra Garzón no acabó en esto, sino que se prolongó con la denuncia del ministro de Relaciones Exteriores, según el cual “Garzón ha sido un cobarde”, capaz de equiparar a Chávez con un totalitario por estar luchando con dignidad y valentía contra la visión del mundo de Aznar y de Bush. De manera que, según el canciller venezolano, el juez “es un mercenario de la palabra”. En este sentido le recordaba que ha visitado Venezuela “pagado y tarifado para decir lo que quiere escuchar la oligarquía venezolana”. Como cabe apreciar, ya han olvidado el episodio de Pinochet.

La autodeterminación de Baleares
POR CARLOS HERRERA ABC 29 Junio 2007

ES que ya me pierdo. Si las Islas Baleares tienen derecho a la autodeterminación, como exigen los parlamentarios del «Bloc», es porque consideran que aquel territorio es una nación. Nación oprimida, supongo. Lo que no sé, y de ahí mi legendaria desorientación, es si esa nación lo es por sí sola o lo es por el hecho de estar encajada en la Gran Nación Pancatalana, es decir, si la autodeterminación es para proponer un país independiente o una federación entre islas, principado y lo que caiga. Ignoro, asimismo, si la propuesta encierra un secreto casi atómico: la de incorporar Baleares a un nuevo imperio alemán que se anexionaría las bellas tierras mediterráneas. Lo ignoro todo, hasta quiénes son estas dos lumbreras autocráticas. Sí que adivino que se debe tratar de una mezcla moderna de asaltapiscinas y revolucionarios de cuatro tenedores con toque de pana y espesura de rizos e ideas. El nuevo gobierno de Antich ha tranquilizado a las masas y ha evidenciado que no está entre sus inmediatos proyectos exigir la autodeterminación de nada y que tranquilos, hombre, que estas son cosas de estos chicos y no hay que darle más importancia. Sin embargo no ha dicho, y lo echo en falta en un miembro de un partido que dice ser socialista español, que eso es una gilipollez inconmensurable y que no piensa perder ni un solo minuto de su vida en analizar tonterías de ese calado. No lo hace porque a los socialistas esas cosas les hacen gracia, las consideran elementos progresistas del pensamiento político: una idiotez así, efectivamente, sólo la puede decir un progresista, con lo que, como mucho, le dicen que no comparten la idea, pero jamás le afean el discurso.

La consecución del legítimo gobierno de Baleares lleva a incorporar a las filas del mismo todo lo que se mueva en las islas y no parezca del PP, incluidos merluzos. La sirenita mallorquina, el político que sabe sacarle más partido, más jugo, a sus pocos votos, ha optado por amortiguar su futuro penal merced al acuerdo parlamentario con el batiburrillo de izquierdas que forma el llamado Pacto de Progreso. Una fiscalía sensible a la presión política podría crearle algunos problemas a la princesa, mientras que una fiscalía perezosa le garantiza más tiempo sin problemas, y el PSOE puede influir debidamente en ello. Eso es todo. Entre todos han tomado una primera medida que da a entender el alcance político de su apuesta de futuro: suprimir una hora de enseñanza de castellano en las escuelas del archipiélago. Tal vez teman que los niños baleares aprendan demasiado castellano y eso les perjudique cara al apasionante futuro autodeterminado que les espera. ¿De qué se trata realmente?, ¿de que no hablen español en condiciones? ¿En el programa del Partido Socialista estaba recogida la pretensión de rebajar las horas de enseñanza del idioma común de todos los españoles? ¿Están en eso los votantes del PSOE?

En el ideario básico de todo nacionalista bisagra figura como elemento principal el desmarque escénico de cualquier nexo con el resto del país. Eso está más investigado que la fórmula de la cocacola. El idioma, evidentemente, es la primera víctima. No se trata de que aprendan más mallorquín, cosa muy saludable por otra parte, sino de que no aprendan tanto español, aunque con ello lastren sus posibilidades de futuro. En Navarra, los pactos que van cerrando los varios Petain que habitan en el PSN y los independentistas de Nafarroa Bai comienzan por establecer una mucho más acentuada enseñanza en vascuence en la comunidad foral en detrimento, evidentemente, de la lengua natural y propia de Navarra, que es el español. Que ello lo exija una formación que tiene como inspiración definitiva la anexión de Navarra a esa gran majadería llamada Euskal Herría es comprensible, pero que lo acepte un partido como el socialista es indicador de la ambición sin límite y de la falta de principios de la supuesta izquierda española.

Lo de Baleares y Navarra, como ven, va a dar para mucho. La fiesta no ha hecho más que empezar.

La mezquindad que exige la mentira
EDITORIAL Libertad Digital  29 Junio 2007

Aunque la mentira sea el rasgo más esencial del Gobierno de Zapatero, la mezquindad la está acompañando de manera muy particular y forzosa a proposito de la muerte de nuestros soldados en el Líbano. Si la razón de la negativa de Zapatero a conceder a los soldados muertos la Cruz al Merito Militar con distintivo rojo no fue otra que su renuencia a admitir que ha enviado a nuestras tropas a un escenario de guerra, esta bajeza y falsedad de nuestro Gobierno las ha dejado en evidencia hasta el Gobierno libanés al conceder a nuestros compatriotas caidos la Medalla de Guerra.

No menos en evidencia han tenido que dejar los altos mandos de nuestro Ejército y hasta los del italiano otras falsedades y bajezas con las que el Gobierno pretende eludir sus responsabilidades en el insuficiente equipamiento de nuestras tropas. Así, el Ejército ha elaborado un informe para responder al ministro Alonso por sus acusaciones de que la responsabilidad de la compra de inhibidores es del Estado Mayor del Ejército de Tierra. En dicho informe, el EME asegura que no se produjo ningún error ni retraso en la adquisición de estos sistemas y recuerda al ministro Alonso que el dinero de los Presupuestos para adquirir el material no llegó hasta mayo y tuvo que recurrir a otros fondos.

Sin embargo, como nuestro ministro de Defensa no sólo trató de descargar sus responsabilidades en sus subordinados de uniforme, sino que también tuvo la ocurrencia de aseverar que ningun país de la FINUL tenía inhibidores, ha sido el mismísimo Estado Mayor de la Defensa italiano el que ha tenido que salir a la palestra para desmentirlo y asegurar que las tropas italianas "siempre" han estado dotadas de sistemas inhibidores de frecuencia en sus vehículos tácticos "desde el inicio de la misión" en octubre de 2006.

Ya hay que ser mezquino para endosar las responsabilidades propias a los subordinados, pero todavia es peor la irresponsabilidad o la falsedad de apuntar las carencias de nuestros aliados para encubrir las nuestras. Como díria Romanones, "Jo, que tropa". La que gobierna, naturalmente.

Atentado en el Líbano
El pacifista guerrero y Hezbolá
Agapito Maestre Libertad Digital 29 Junio 2007

Zapatero ha vuelto a demostrar su firmeza para mentir en la comparecencia del miércoles en el Congreso. El jueves volvió a repetir los insultos a la razón del día anterior, cuando en presencia del representante del Líbano, nación que ha concedido todos los reconocimientos a los soldados españoles por haber muerto en una emboscada de guerra, dijo que las tropas españolas allí desplazadas no estaban en guerra alguna. Excepto los socialistas y sus socios, nadie con sentido común puede creer estas mentiras. Ni el más osado defensor de las palabras, de los nombres, sobre las cosas, puede aceptar el nominalismo reglamentista y cruel de Zapatero, que prefiere agarrarse a un clavo ardiendo, en este caso la interpretación torticera de una resolución de la ONU, que reconocer lo real: nuestros soldados han muerto en una acción de guerra contra España.

Pero independientemente de los insultos de Zapatero a la inteligencia, hay que reconocerle a este hombre perseverancia y coherencia en el engaño y la mentira desde el 14-M hasta hoy. Más aún, parece que está en la naturaleza del presidente del Gobierno llevar a España a la catástrofe sin mover un músculo. Ciertamente, lo está consiguiendo con la inestimable ayuda de la chusma del "pacifismo" a palos, los medios de comunicación, los nacionalistas y el ejército.

¿El ejército? Sí, sí, también el ejército está poniendo su granito de arena para que España no sea reconocida por aportar algún tipo de racionalidad a las zonas de guerra en el mundo. O es que acaso no es desvergonzado el informe del CNI sobre la carencia de riesgos de nuestras tropas en el Líbano. Con toda razón, ante ese informe penoso del CNI, la prensa europea ha puesto el grito en el cielo y ha criticado con justeza la inteligencia, o mejor, la falta de inteligencia de ese sector del ejército español que está enquistado en el CNI.

Por fortuna para la democracia, la prensa europea no sólo no ha dejado de criticar al gobierno de Zapatero por esa estulticia del CNI, sino que ha puesto en evidencia la "cobarde" política de Zapatero con el grupo terrorista de Hezbolá. Parece ser que este grupo terrorista y cruel, al que Zapatero le había concedido cierta confianza con su propuesta ridícula de "alianza de civilizaciones", sabía con todo tipo de detalle la mala dotación, especialmente la carencia de inhibidores de frecuencias, de nuestros vehículos militares, y habría llevado a cabo con plena conciencia una emboscada de guerra contra España.

A pesar de todo, Zapatero persistirá en su ideología. Seguirá hablando de paz para ocultar la verdad y, sobre todo, para ganar elecciones. A la chusma le va la marcha. Persistirá en sacarle frutos a su "pacifismo guerrero". Por suerte, a nadie en el mundo libre se le escapa ya quién es Zapatero, a saber, el último representante del pacifismo estalinista, o sea, hacer de la paz una cuestión ideológica para eliminar a los adversarios políticos. La prensa europea, mucho más que la española, lo está poniendo en evidencia. Tanto que la lectura de los diarios europeos de estos días parecen más contundentes y críticos que las "correctas" y, a veces, melifluas críticas del PP al Gobierno.

Zapatero en estado de shock
Federico Quevedo El Confidencial 29 Junio 2007

El pasado fin de semana, al término de la última cumbre europea de Bruselas, al llegar a Madrid el presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, manifestó a los suyos que estaba muy cansado, extraordinariamente cansado, y que en las horas y días siguientes se mantendría al margen de toda actividad. No es la primera vez que Rodríguez manifiesta fatiga después de una o varias jornadas algo más intensas de lo habitual. Le ha ocurrido tras largos debates parlamentarios, e incluso eso le ha llevado a cancelar viajes al extranjero y suspender citas importantes. Es mucha, cada vez más, la gente que dice que el traje de presidente le viene grande, que le sobra manga y bajos por los cuatro costados y que de hombros le está enorme. Eso tiene ya poco arreglo, aunque lo cierto es que antes de que ganara las elecciones tampoco en su partido le tenían por un hombre hecho para el cargo al que aspiraba. La evidencia de este aserto está en la manera en que Rodríguez está reaccionando a los perores momentos de su trayectoria política. El hecho de que ni siquiera la muerte en atentado terrorista de seis soldados españoles en el Líbano le sacara de su letargo ofrece una buena medida de su verdadero talante.

Es en situaciones como ésta donde los políticos se forjan y ofrecen la verdadera medida de sí mismos, y Rodríguez ha demostrado ser un político mediocre. Yo no voy a entrar en el debate de si debía haber concedido a los muertos en ese atentado un distintivo u otro, porque saben ustedes perfectamente lo que pienso sobre eso y sobre la misión de nuestras tropas en esta guerra contra el terrorismo islamista, por mucho que quieran ocultárnoslo. Pero es en gestos como éste donde un político demuestra el verdadero alcance de su grandeza como ser humano, y en el caso de Rodríguez deja mucho que desear. Ahora sabemos que Rodríguez es un político sin talante, mediocre y moralmente escaso. Y sabemos, además, que cuando se le acumulan los problemas aparece como un boxeador al que acaban de noquear por K.O. No es capaz de enfrentarse a las situaciones de crisis, le superan, y eso se trasluce en la manera en que afronta los debates parlamentarios y en su propia reacción ante esas situaciones. Y la verdad es que, a unos pocos meses de que esta legislatura llegue a su fin oficial –al oficioso llegó hace tiempo-, cuando Rodríguez se baja del coche para cruzar la puerta del Hemiciclo parece un fantasma de sí mismo.

La razón última no es otra que el propio agotamiento de su proyecto político, que ha naufragado sin contemplaciones a las puertas de sus segundas elecciones generales. Son muchos, dentro de su propia órbita ideológica, los que reconocen que Rodríguez ha dilapidado el caudal de esperanza que en él deposito una parte importante de la sociedad, dolida por una segunda mitad de la segunda legislatura de José María Aznar que abrió un abismo entre el PP y los ciudadanos. Rodríguez Zapatero lo tenía todo para haber llevado a cabo un proyecto de futuro que hiciera muy difícil al centro-derecha volver al gobierno en una larga temporada. Y, sin embargo, movido sin duda por un absurdo resentimiento y por un conglomerado ideológico de muy distinta procedencia que ha convertido esta legislatura en una permanente contradicción, se ha enfrascado en un proyecto político cuya mayor ambición ha sido aislar al centro-derecha, y para eso no ha dudado en remover toda la estructura político-jurídica que desde la transición daba estabilidad al sistema –con sus enormes errores-, bajo la premisa falsa de que era una herencia del franquismo.

Pues bien, ese proyecto político ha fracasado estrepitosamente, y lo ha hecho por una razón muy simple, muy sencilla y fácil de entender, y que no es otra que la de que todo ese proyecto político se cimentaba en una sucesión de mentiras, a cada cual más elaborada y compleja, pero mentiras en suma, que se descubren con toda su crudeza cuando, por ejemplo, seis de nuestros soldado en misión de paz en el Líbano mueren en una acción de guerra. Cuando este próximo martes el presidente del Gobierno suba a la tribuna de oradores del Congreso de los Diputados a pronunciar su último discurso del Debate sobre el estado de la Nación antes de las elecciones generales, el balance que podrá hacer de esta legislatura será muy pobre. Lógicamente se agarrará a los datos económicos y a alguna que otra medida de tipo social como la Ley de Igualdad, pero poco más puede ofrecer como resultado de su gestión. Su proyecto de modelo territorial ha acabado fracturando los principios de solidaridad e igualdad en los que se fundamentaba el Estado de las Autonomías. La recuperación de la memoria histórica solo ha servido para profundizar en los motivos de división y enfrentamiento entre los españoles. Y la negociación con la banda terrorista ETA ha otorgado importantes ventajas a los terroristas y, a cambio, los demócratas hemos perdido trascendentales batallas que hoy nos hacen más débiles frente al terror.

La semana que viene veremos cómo ese bloque monolítico que hasta hace pocas fechas respaldaba la gestión de Rodríguez Zapatero se ha resquebrajado y presenta importantes fracturas, tan importantes como las que ofrece una sociedad que hasta que llegó Rodríguez al Gobierno caminaba en una misma dirección, y que ahora lo hace por caminos diferentes en direcciones distintas y mirando de reojo con absoluta desconfianza. Ese es, sin duda, el mayor reproche que puede hacérsele a Rodríguez Zapatero, por encima, fíjense, de sus cesiones a ETA o de no haber sabido responder a los grandes retos a los que se enfrentaba nuestro país, hoy convertido de nuevo en una nación de segunda fila. Por encima de todo eso, Rodríguez ha dividido a los españoles en buenos y malos, lo ha hecho en todos y cada uno de los ámbitos en los que la actuación del Ejecutivo ha tenido una influencia social indudable y pretendida. Y habiendo conseguido ese mérito tan poco presumible, sin embargo, ha fracasado en el grueso de sus objetivos, y este próximo martes, se enfrenta a su propio fracaso consciente –supongo, y si no peor para el- de que de aquí al final de la legislatura las cosas lo único que pueden hacer es empeorar.

Bravo, Luis
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 29 Junio 2007

La Xunta y el timo de la Constitución española
Luis A. Balcarce
Reportero Digital Galicia 27.06.2007

Los inquilinos de la Xunta, preocupados por la mejora de la especie humana, anuncian en el DOG una convocatoria que pretende premiar las experiencias educativas innovadoras. Viniendo de quien viene, no deja de llamar la atención que lo hagan para "promover la reflexión y el análisis del régimen democrático y de los principios y derechos establecidos en ¡la Constitución española! y los derechos humanos universales". La convocatoria establece 20 premios de 2000 euros para los ganadores y 1500 euros para los segundos finalistas.

Insistiendo hasta el cansancio en que se trata de "resaltar la solidaridad, la libertad, la democracia y la participación ciudadana", sorprende leer que se exigirá la presentación de una memoria descriptiva del proyecto obligatoriamente redactada en gallego. Es más, todos los trabajos deberán estar redactados y presentados en gallego, menos "los contenidos dirigidos al alumnado que versen sobre la materia Lengua Castellana y Literatura, que sí podrán estar en castellano, salvo, lo dicho, la memoria descriptiva que no se salva ni Dios de hacerla en gallego.

La trampa de la Xunta es defender con huecas soflamas las libertades y los derechos humanos hasta convertirlos en una operación propagandística de las identidades culturales. Entienden a la educación como un mazazo sobre el individuo para reforzar su subordinación a la ideología de la tribu. Con estos premios, inspirados paradójicamente en una Constitución que fija taxativamente al castellano como lengua oficial del Estado, se busca lo contrario de lo que se quería enaltecer: dar la impresión de que el castellano no es la lengua propia de los gallegos (olvidando que fue la que ayudó a salir adelante a todos los emigrantes que se afincaron en Hispanoamérica), segregar a quienes no quieren someterse a los cánones normalizadores de la identidad y enmascarar con falsas distinciones burdas consignas patrioteras.

Ciudadanos y PP
Dos mejor que uno
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 29 Junio 2007

Como el miedo aguza los sentidos, los nacionalistas perciben antes que nadie lo que amenaza sus munditos, sus sociedades modeladas y protegidas, su Cataluña jibarizada, su Euskadi inserta en un gran preservativo (del virus de la democracia), su Galicia en busca de mitos fundacionales y edades doradas. (Nótese cuánto se parecen todos; una vez conseguidas sus independencias, son capaces de volver a fundar España. Sería una acto religioso: ¿religare o reeligere?)

Es para ellos peligro principal la consolidación, junto al PP, de otro partido opuesto a la superstición nacionalista (para el nacionalismo como superstición, acúdase a la autora del hallazgo, la ciudadana Teresa Giménez Barbat, y su Diari d’una escèptica).

Comprendo que a los populares les preocupe la competencia electoral. Y es competencia, claro, quien también defiende la realidad frente a la alucinación nacionalista, una vez el PSOE ha renunciado. Pero el cálculo electoral no debería pasar por encima de lo esencial: la salud democrática del país exige que más de un partido formule discursos lúcidos y desacomplejados frente al esencialismo centrífugo.

Otra cosa es que Ciudadanos atraviese una crisis de identidad y de liderazgo. Es problema suyo y ellos deben afrontarlo este fin de semana, con el congreso que ha de tratar su enfermedad infantil. Lo deseable es que se recuperen pronto y sepan acercar a otras voces que ponen a la izquierda en evidencia –desde dentro– por su traición.

Aquellos no nacionalistas que deseen otra cosa, como por ejemplo la consunción y desaparición de Ciudadanos, no valoran el impacto cultural que ya está teniendo en Matrix lo que Arcadi Espada, Boadella et altri desataron. Comprender lo anterior no significa dejar de votar al PP. Significa admitir que una causa se refuerza cuando se defiende a izquierda y a derecha.

Por otra parte, mejor le iría al PPC si en vez de lamentarse por el inesperado robavotos dejara de dar motivos a los que huyen. ¿Qué tal si empiezan dignificando el partido en Gerona y Lérida? De una vez.

Savater, horizonte de Ciudadanos
Antonio Robles Libertad Digital 29 Junio 2007

El 9 de junio de 2006, la Asociación Ciutadans de Catalunya, convertida ya en partido en su primer congreso constituyente, cambiaba de nombre en sintonía con su horizonte de futuro: extenderse a toda España y convertirse en un partido cuyas señas de identidad fueran la regeneración democrática, la igualdad de todos los españoles en derechos y obligaciones y la denuncia de los excesos nacionalistas.

No fue idea general, hubo resistencias, pero el paso de los meses ha convencido a todos de la necesidad de un partido visagra capaz de ofrecer sus escaños a los dos partidos nacionales mayoritarios (PP o PSOE) para evitar el chantaje de los nacionalistas.

Ese propósito primero, sin embargo, era una quimera mientras no demostráramos si realmente éramos algo en el ámbito autonómico de Cataluña. Pronto saldríamos de dudas: el 1 de noviembre de 2006 las elecciones autonómicas catalanas nos dieron tres diputados. Ahora sí podríamos soñar con la quimera de un partido nacional.

Desde entonces, se han ido creando agrupaciones a lo largo y ancho de la geografía española: Madrid, Sevilla, Málaga, Valencia, Pamplona, Zaragoza, Salamaca, León... El objetivo es hacer una tupida red de agrupaciones capaz de darnos realidad en toda España. Sin embargo, el revés sufrido en las municipales nos ha situado en la realidad. No es fácil crear un partido, más difícil hacerlo real e infinitamente más complicado mantenerlo a salvo de los ataques directos e indirectos de los intereses políticos y nacionalistas consolidados. Sumado a ello, y quizás aún más difícil, la vertebración de un partido no nacionalista nacido en Cataluña por problemas específicos (lengua e identidad) con una ideología no definida o, si quieren, difícil de asumir por todos la que está definida en su ideario (liberalismo progresista y socialismo democrático), convierten la empresa en un encaje de bolillos.

He comprobado en su corta vida que la gente que se acerca y se entusiasma por este proyecto es muy variopinta, a veces contradictoria entre sí, casi siempre sin tener claro cuál es la naturaleza más generalizada de Ciudadanos. Y eso no sólo no facilita las cosas, sino que incluso puede desvirtuar completamente el proyecto inicial. La razón de este torrente espontáneo, precipitado y diverso tiene mucho que ver con una larga acumulación de agravios democráticos contra una práctica política quebrada después del entusiasmo adolescente de la transición. Frustraciones, impotencias, desilusiones, nuevos ideales... un sinfín de encantamientos personales quebrados que han visto en Ciudadanos su última oportunidad o una nueva ilusión. Y mezclados en el alboroto, idealistas, ilustrados, ecologistas, altruistas e incluso arribistas, fracasados y listillos en busca de cacho. Todo en el mismo río, aquel de la ganancia de pescadores.

Adobar tantas energías y tan diversas sin ideario diáfano y autoridad para hacerlo respetable se me antoja tarea enrevesada. Por ello, el primero de los problemas de Ciudadanos para convertirse en algo más que una anécdota electoral autonómica ha de ser la definición de un referente vital capaz de servir de faro y sincretismo para esa diversidad.

En Cataluña ese referente habría de ser el espacio de centro izquierda. No hablo de ideología, sino de espacio. En él podrían y deberían convivir liberales y progresistas de izquierdas enriqueciéndose mutuamente. Ese espacio de centro izquierda sería la referencia de cualquier ciudadano de Cataluña que acepte las reglas básicas del Estado del Bienestar y, sobre todo, de los ciudadanos traicionados por el partido de los socialistas de Cataluña y los centristas incómodos con la tibieza de los populares. Nadie desplazará esa realidad de votantes si el espacio de Ciudadanos se confunde con el espacio del Partido Popular de Cataluña. La criminalización del PP llevada a cabo por el nacionalismo ha convertido a cualquier idea o partido político sospechoso de ocupar ese espacio en inservible. Sin un plus de autoestima política, el votante acomplejado del cinturón carece de coartadas para acercarse, sumarse o declararse abiertamente seguidor de Ciudadanos.

Con el fogonazo de los intelectuales, la autoestima inundó instintivamente razones y corazones. Y se consiguió lo imposible, que miles de personas progresistas se sintieran orgullosas de votar a Ciudadanos. Sin embargo, esto se ha diluido según el fulgor de los Boadellas, Azúas, Carreras, Arcadis, Ovejeros etc. se ha ido desdibujando en la vorágine del tiempo y empezó a tener éxito la propaganda del oasis mediático extendiendo el infundio de que Ciudadanos era una copia del PP. El proyecto ilustrado y laico, de formas políticas espontáneas, capaz de huir del conservadurismo moral y político de la derecha y del nacionalismo lingüístico y cultural de la izquierda, se ha retraído al sentirse blanco de nuevo de la fealdad política.

Ante ese revés hay dos salidas: asumir el envite y sus consecuencias (reparen en las dificultades del PP) o hacer el esfuerzo político diario de situarse en ese espacio de centro izquierda que facilite a miles de ciudadanos acercarse a nosotros sin miedo a ser estigmatizados. Sólo así tenemos una oportunidad de erosionar al PSC y ganarnos el voto de la abstención. Y de paso, ensanchar el perímetro de la política no-nacionalista allí donde el socialismo la construye.

Sin esa nueva frontera, ni este partido ni ningún otro podrá jamás disputarle la hegemonía social y política al nacionalismo. Pelearle los votos al PP es un error: No ampliaríamos el perímetro del voto no nacionalista y el que ya existe lo dividiríamos. Mientras tanto, los medios de comunicación cercanos a la derecha posiblemente nos maltratarían tanto como los medios nacionalistas. Sin contar con la posibilidad de la vuelta a Cataluña de un Vidal Cuadras, que dejaría inmediatamente vacías las arcas de quienes se han acercado a Ciudadanos porque el PP de Piqué es demasiado condescendiente con el catalanismo.

Ese espacio de centro izquierda debe unir a liberales y ciudadanos de izquierdas en un proyecto sincrético, no sectario, capaz de atreverse a pedir la reforma de la Constitución justo en la dirección contraria a los nacionalistas, poner por ley la limitación de mandato y las listas abiertas, recuperar competencias en educación, cerrar el modelo autonómico, pactar una ley de educación y firmar un pacto nacional contra el terrorismo a 20 años vistas por encima de coyunturas políticas partidistas. Hacer una ley de lenguas del Estado para evitar el abuso de gobiernos nacionalistas y regenerar la vida política de España entera serían el inicio de una batería de nuevas ambiciones sin complejos, que pondrían a prueba la autenticidad democrática de la sociedad española, pero la liberarían también de la fatalidad nacionalista.

Para tan ingente tarea, Ciudadanos necesita una tupida red de agrupaciones y complicidades en toda España y un referente político e intelectual comprometido con el proyecto, capaz por sí mismo de darle personalidad ideológica, además de confianza a los afiliados y futuros votantes.

Si Albert Boadella, Iván Tubau, Arcadi Espada, Xavier Pericay, Francesc de Carreras, Félix de Azúa y Félix Ovejero fueron referentes en Cataluña, ahora habrían de serlo Fernando Savater y Rosa Díez para toda España. Con un añadido, Rosa y Savater no han de ser sólo referentes, han de encabezar la rebelión democrática de Ciudadanos. Con ellos, el espacio ideológico dejaría de ser problema porque sus propias biografías constituyen una cosmovisión compartida por millones de españoles. Con ellos, la marca del territorio sería tan evidente que muy pocos se confundirían a la hora de acercarse y sumarse al proyecto nacional. Cuestión no menor para hacer cuajar un referente nítido y acogedor.

Las elecciones generales están a la vuelta de la esquina; sólo la generosidad, la capacidad de acoger y darse, de crear junto a otros un proyecto constitucionalista nos puede dar una oportunidad para presentarnos con éxito. De otra manera, el fracaso no será de quien lo relata sino de quien lo construye.

Ciudadanos nació para devolver a las ideas su capacidad de hacer cambiar la realidad frente a siglas y dogmas ideológicos. Las votaciones parlamentarias en bloque son una aberración propia de un sistema caduco y sectario donde los intereses de partido son un fin en sí mismo. Y sus intereses casi nunca coinciden con los de la sociedad representada.

Antes que aparato, Ciudadanos ha de ser un proyecto al servicio de la sociedad. Tenemos la primera oportunidad para demostrarlo. Basta ya de profesionales de la política... viejos y de nuevo cuño.
antoniorobles1789@hotmail.com

Excma. Sra. Ministra de Educación y Ciencia:
Alejandro Campoy Periodista Digital 29 Junio 2007

Sra. Cabrera de Arenillas:

Por la presente deseo manifestarle mi opinión sobre el informe final que resultó de la reunión mantenida en el Consejo Escolar del Estado, reunión en la que insistentemente se preguntó a los representantes de su departamneto qué tipo de medidas piensan adoptar con relación a los que hemos objetado a la asignatura Educación para la Ciudadanía, y que a partir del próximo curso iremos personalmente a sacar a nuestros hijos del aula en la hora de docencia de la dichosa asignatura, y verificaremos "in situ" el tipo de atención alternativa que el centro educativo les dispensa.

Pues bien, ante su reiterado argumento de que la mentada asignatura está regulada por ley, tiene un carácter obligatorio y nadie puede dejar de cumplir la ley, deseo decirle en primer lugar que usted no tiene ninguna autoridad moral para decirme a mí ni a ningún español que debo cumplir con una ley que atenta contra mis derechos fundamentales considerando que su marido está incumpliendo la ley de incompatibilidades que estaba vigente cuando se dedicó a traficar influencias desde su cargo en la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

Comprenderá usted que no voy a admitir que me indique cómo tengo que cumplir la ley una persona que pertenece a un Gobierno que está permanentemente incumpliéndola; que elabora decretos que se aprueban en Consejo de Ministros con una redacción y luego aparecen publicados en el BOE con otra redacción distinta; que elabora leyes adaptadas a los delitos previos de su marido para tratar de taparle, ignorando el principio de irretroactividad de las leyes, que además está en la Constitución. ¿Cómo se ateve a exigirme que cumpla la ley quién la incumple permanentemente de sol a sol?. Ni Joseph K. se encontró ante situación más inimaginable.

Comprenderá usted que representa a un Gobierno que no tiene la más mínima credibilidad en lo relativo al cumplimiento de las leyes; un gobierno que aprueba resoluciones en el Congreso para inciar un diálogo con ETA en ausencia total de violencia e inmediatamente comienza a incumplir lo acordado en esa resolución; un Gobierno que se salta cómo y cuando quiere los procedimientos constitucionales de reforma de la Carta Magna para hacerlo por la vía de las reformas estatutarias; un Gobierno que actúa en todo momento en contra de su propio programa electoral; un Gobierno que ha estado más de tres años demostrando a los españoles como incumplir todas las leyes vigentes sin llegar a derogarlas y manteniendo una perfecta impunidad.

Comprenderá usted que el hecho de que usted me diga que tengo que cumplir la ley cuando de lo que se trata es la formación de la cosmovisión de mis hijos no es más que una broma pesada y de mal gusto, que no admitiría a ningún gobierno honesto, cuánto menos voy a admitirlo de un Gobierno que empezó su andadura incumpliendo sus propias promesas electorales y retirando a las tropas españolas de Irak antes de que se produjera la resolución de Naciones Unidas que autorizaba la misión y que su presidente había puesto como condición para permanecer allí, condición que fué cumplida escrupulosamente por la ONU cuando nuestros soldados ya habían sido retirados.

Comprenderá usted que no sólo no le reconozco autoridad ninguna para exigirme nada, sino que estoy firmemente convencido de que usted y todos sus compañeros de gabinete tienen que abandonar sus cargos lo antes posible por indignos gestores de la cosa pública, por incumplimiento de las leyes, por amenazas y coacciones sobre los ciudadanos, por incapaces y por ineptos.

Comprenderá usted, Sra. de Arenillas, que no pienso dar cuartel a la esposa de un presunto delincuente según las declaraciones de su antiguo jefe, el Sr. Manuel Conthe; que no sólo estaré yo y miles de padres más el próximo curso en la puerta de la clase de mis hijos en la hora de Educación para la Ciudadanía para sacarles fuera en el acto, sino que, además de llevar a los tribunales a su lacayo Tiana, vamos a seguir, vamos a llegar hasta el Supremo si es necesario, al Constitucional, y si ustedes, como ya han demostrado, manejan el poder judicial casi como un títere, entonces saldremos a Estrasburgo, Bruselas, La Haya y si fuera necesario, saltaríamos el charco hasta Nueva York.

Quiero que sepa que esta batalla ya la han perdido, por tanto actúe usted como crea conveniente, pero no menosprecie el poder de una sociedad consciente de sus derechos y libertades y dispuesta a defenderlas. Por ese error han caído torres muchísimo más altas que usted y ese infrahombre que tiene por Presidente. No caiga en el error de la prepotencia y la chulería tan extendida en su partido, porque estará equivocando por completo el cálculo sobre la relación de fuerzas que juegan en este tema, y seguramente no terminará 2007 en su cargo. Le doy mi palabra de honor.

Cervantes no, Islam sí
EDITORIAL Libertad Digital 29 Junio 2007

A la hora de analizar la reunión del Consejo Escolar del Estado hay que partir del hecho básico de que no tiene ninguna función ejecutiva y se limita a ser una tribuna donde estén representado lo que se ha dado en llamar la "comunidad educativa", que no es más que la progresía dominante en sindicatos y asociaciones de padres y alumnos. Por tanto, el interés que tenía el sarao en el que se ha aprobado un informe era doble: por un lado ver por dónde van los tiros en la secta pedagógica y, por otro, saber dónde se sitúan los representantes del Ministerio que, estos sí, pueden imponer sus decisiones en los colegios e institutos españoles.

Especialmente significativo resulta que el departamento de Cabrera se haya negado a responder a la pregunta del miembro del Consejo Álvaro Vermoet, que ha retransmitido la reunión desde dentro para Libertad Digital, ha planteado: ¿cómo es posible que objetar Educación para la ciudadanía impida acceder a un título académico, cuando se permite suspender otras asignaturas? Es más, el Consejo ha incorporado en el informe la propuesta de que se pueda suspender medio curso de Primero de Bachillerato y aún así pasar a Segundo. Sin embargo, la totalitaria ministra Cabrera propone que se pueda suspender todo y aprobar, siempre y cuando ese suspenso no sea en una asignatura creada para lavarle el cerebro a los niños en la ideología progre.

La secta pedagógica ha insistido en la fracasada vía del igualitarismo a ultranza, aquel que defiende la igualdad de resultados, no de oportunidades. Así, los niños con talento no podrán aprovechar sus habilidades para mejorar en la vida, a no ser que sus padres dispongan de dinero para enviarles a un colegio privado. Esta gente de izquierdas, progresista y que tanto defiende a los pobres ha votado en contra de los niños más despiertos y que más se esfuercen puedan acudir, sea cual sea la capacidad del bolsillo de sus padres, a institutos donde se exija más y se enseñe más a los estudiantes. Tampoco quieren que distintos institutos puedan especializarse en distintas vías de estudio que puedan desembocar en opciones distintas para los alumnos. No, claro que no. Que todos acaben siendo igual de zoquetes, excepto aquellos cuyos padres tienen dinero para pagar la escuela pública de los hijos de los vecinos y la privada de los propios, como suelen hacer los dirigentes del PSOE.

También se ha defendido en el Consejo, con el pleno apoyo de los representantes del Ministerio, la creciente balcanización del sistema de enseñanza. No sólo no han reconocido la legalidad de que varias comunidades autónomas puedan aunar criterios y enseñar lo mismo, sino que han reducido hasta la más mínima expresión los contenidos comunes a toda España. Así, si las autoridades regionales así lo deciden, nuestros hijos podrán terminar la secundaria sin haber estudiado a los visigodos o la Reconquista, sin conocer España en las clases de geografía, sin tener referencias del Lazarillo de Tormes o el Quijote... En cambio, sí se incluye como obligación la enseñanza del Islam. ¿Cómo sorprenderse? Es la consecuencia natural de la acción de un Gobierno cuya representante de Cultura menciona a Cervantes, el manco de Lepanto, preso en Argel, como ejemplo de la convivencia entre culturas.

Si hay algo que ha dejado claro la reunión del Consejo Escolar del Estado es que es un órgano que no sirve más que para la propaganda progre. El PP debería eliminar tanto éste como los demás consejos, que sólo sirven para que la izquierda se otorgue una representatividad en las escuelas que le niegan las urnas. Aunque, claro, sólo como un paso previo para acometer de verdad una revolución en el campo de la educación. Si parece que tanto liberales como conservadores y democristianos se han puesto de acuerdo en que el cheque escolar es la mejor opción para evitar que la secta pedagógica siga destruyendo la enseñanza, sería de agradecer que algunos políticos que parecen tener más amor a la burocracia que a las ideas que sustentan las siglas de su partido dejaran de poner pegas a que esa opción vaya en el programa electoral del PP en las próximas elecciones generales.

ESPAÑA Y LIBERTAD
Esta gran nación
Por Miguel Gil Libertad Digital 29 Junio 2007

"Sigo convencido de que la formulación de la autodeterminación, tal y como la necesita ETA, no tiene solución en la España de hoy. A pesar de la energía y el voluntarismo que le eche Zapatero, estoy convencido de que esta negociación está condenada al fracaso y que nos coloca en un callejón sin salida". Se trata del análisis sobre el falso proceso de paz que realizaba Jaime Mayor Oreja allá por febrero de este mismo año. No podía ser más acertado.

Esta gran nación es el resultado de horas de conversaciones entre el ex ministro del Interior y hoy eurodiputado y el escritor César Alonso de los Ríos. De carácter marcadamente autobiográfico, el libro se revela como un documento imprescindible para situar en su contexto el proceso de rendición ante ETA emprendido por José Luis Rodríguez Zapatero. No sólo se muestran las diferencias y similitudes, que las hay, entre la anterior tregua-trampa de ETA y la que acabamos de padecer (y el papel desempeñado en cada una de ellas por el Ejecutivo), sino que se ofrece un panorama global sobre la génesis de la ofensiva del totalitarismo nacionalista desde finales de la década de los 60 hasta nuestros días.

La clarividencia de Mayor Oreja no se debe, como recurrentemente intenta prevenirme una destacada personalidad del País Vasco hoy alejada del establishment nacionalista, a que sus profecías de persona "enfermizamente resentida" se cumplan misteriosamente. El ex ministro tan sólo analiza la realidad desde la perspectiva de sus décadas de experiencia en la política vasca y con la honestidad de quien ha defendido la libertad y su proyecto político aun a costa de sangre, sudor y lágrimas.

La ofensiva nacionalista confluyó en el Pacto de Estella, tras ver frustradas sus aspiraciones ante la acción del Gobierno de José María Aznar. La sociedad española, lejos de anestesiarse, había mostrado un músculo cívico sin precedentes tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco; había nacido el Espíritu de Ermua.

José María Aznar.ETA se enfrentaba a la acción de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y los partidos nacionalistas veían peligrar su hegemonía en las instituciones. El pacto de Gobierno de 1996 entre el PP y el PNV se circunscribía al concierto económico. Punto. Además, la organización terrorista vio cómo el Ejecutivo de Aznar, nada más llegar al poder, cortaba los tres tipos de canales de comunicación que mantenían la banda y los socialistas: el de Pérez Esquivel, el del director de Instituciones Penitenciarias con los presos y el establecido con los miembros de ETA instalados en la República Dominicana. Durante aquel tiempo, el PNV actuaba como protagonista, asumiendo junto a ETA el compromiso de la autodeterminación en Estella (actualizado tras la tregua-trampa como "precio político" a ETA mediante la presentación del Plan Ibarretxe).

Hoy, dice Mayor, la vanguardia es ETA. Ha encontrado en el Gobierno socialista el instrumento perfecto para avanzar hacia la autodeterminación y la ruptura de España. El PSOE ha asumido el papel del PNV: "Los dos han hecho lo mismo, han abierto una negociación política con ETA". Es más, ambos coinciden en la necesidad de una segunda transición. La primera, liderada por el PNV en el País Vasco, desembocó en el estatuto. La segunda, liderada ya sin intermediarios por ETA, busca directamente acabar con la Constitución. Mayor Oreja sitúa el inicio de esta estrategia en Perpiñán: "ETA se compromete a no matar en Cataluña en la medida que se avance hacia la ruptura de España a través del nuevo Estatut".

Con Zapatero en el poder, se da la razón a los nacionalismos. No sólo no se aplaca la deriva nacionalista que transita del autonomismo (siempre táctico) hacia la autodeterminación, sino que se impulsa desde el propio Gobierno la "segunda transición", dentro de una estrategia de eliminación de los populares de la vida pública. Mayor destaca que entre ETA y Zapatero se ha dado "una coincidencia profunda": mientras uno busca una España "irreconocible" (que el eurodiputado popular identifica con la ruptura moral, cultural e histórica), la banda persigue la "ruptura" de la propia nación. Sin embargo, pese a la sintonía, Mayor ve imposible la alianza: se toparán antes o después con el escollo de la autodeterminación. No hay ingenuidad en el Gobierno; en todo caso, "quizá pueda hablarse de mal cálculo por parte de Zapatero". Así ha sido.

En cuanto a los comportamientos de los Gobiernos durante las dos últimas treguas, sobran las comparaciones. Cierto: cuando el PP se encontró con una tregua que ni había buscado ni pactado (y no le habían faltado oportunidades: San Egidio, emisarios...), echó mano de la política penitenciaria –a pesar de Mayor Oreja– y acercó presos. Alrededor de un centenar. Un error que podría haber sido mayor: el ex ministro relata cómo, en una tensa reunión con Aznar, uno de los presentes planteaba la posibilidad del acercamiento al País Vasco de todos los presos de ETA... Ahora, aunque más que discutibles, los acercamientos forman parte de la política penitenciaria. Algo legal, aunque no por ello legítimo. Una medida que el PSOE ha obviado (por pura estética y cálculo electoralista) mientras negociaba políticamente con la banda, cedía ante sus exigencias y se comprometía con ella.

¿Cómo se ha llegado a este punto? Mayor Oreja rescata algunos recuerdos de su infancia en San Sebastián, a finales de la década de los 50: una tierra "sin igual" donde aún no se había puesto en marcha el proyecto de ingeniería social nacionalista. Señala que la primera vez que vio una ikurriña fue en Francia, concretamente en una repostería de San Juan de Luz. No sería hasta el Preu cuando supo lo que significaba. En el mismo colegio, los marianistas, estudiaba, en un curso superior, Eduardo Moreno, Pertur (miembro crítico de ETA asesinado en 1976), a quien identifica como "precursor y vanguardista" de los polimilis.

A finales de los 60 llega la revolución. La eclosión de las ideas nacionalistas, escasamente extendidas y reivindicadas, coincidirá con la decadencia de buena parte de la Iglesia vasca. La nueva religión justifica los atentados para algunos, se desarrolla una transición "cruenta"... y hasta hoy.

Mayor Oreja considera que, hoy, "España y la libertad son las dos caras de una misma moneda". España es la condición indispensable para la libertad en el País Vasco. Es más, el ex ministro considera que "las manos blancas de Ermua son ahora la bandera española y el himno nacional". Asimismo, aboga por una refundación del PSOE y por que su partido adopte una postura firme, que renuncie al pactismo: "No porque no lo queramos ni apreciemos, sino porque hoy no es posible". Desde el liderazgo, apuesta por que el PP formule "con una especial fortaleza lo que es exactamente un programa de Gobierno sobre la idea de lo que España exige como una gran nación que es". De ahí deberían partir el resto de propuestas sectoriales. Nos va en ello la libertad.

JAIME MAYOR OREJA Y CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS: ESTA GRAN NACIÓN. Libros Libres (Madrid), 2007, 175 páginas.
MIGUEL GIL, jefe de Nacional de la revista Época.

ZETAPAÑA. NACIONES PARA TODOS
Hasta aquí llegó la riada del talante
Por Pablo Molina 29 Junio 2007

La mayor virtud que cabe atribuir a ZP desde que llegó por accidente a la presidencia del Gobierno es la de haber contribuido a revitalizar el género del ensayo político en las letras españolas. Pocas veces un gobernante ha suscitado un interés tan notable entre los analistas, como lo demuestra la docena larga libros dedicados al personaje y su circunstancia.
En esta tesitura, el libro de Javier Orrico Zetapaña. Naciones para todos podría ser considerado por el lector despistado como un título más a la menor gloria de Zapatero. No es así. Nos encontramos con el estudio definitivo para entender en toda su magnitud el fenómeno Zapatero y las consecuencias que su llegada a La Moncloa va a acarrear, está acarreando ya de hecho, para la nación española y la libertad de sus ciudadanos.

Javier Orrico ya avisó de sus intenciones con su anterior trabajo, La enseñanza destruida, que se ha convertido en el título de referencia esencial para entender la catástrofe educativa instaurada por los Gobiernos progresistas, sus consecuencias y sus culpables, con nombres y apellidos. Esta diatriba monumental contra la Logse y sus secuelas es el acta de acusación, formal y definitiva, contra los responsables de la depauperación de la educación pública, que en poco más de una década pasó de instrumento para la formación intelectual y humana de los niños a herramienta de adocenamiento colectivo, convirtiéndose de paso en una vía eficaz para la promoción profesional de los más ineptos y sectarios, con la única condición de que se sometieran al dictado permanente de la dictadura pedagógica.

A Orrico, como maestro vocacional, le duele la educación. Como ciudadano libre, le duele España. O Expaña. O Zetapaña, que vaya usted a saber lo que somos actualmente. La idea central que permea todo este libro es que sin nación no hay libertad. Libertad individual, no el florilegio de libertades colectivas y derechos grupales con que el progresismo camufla su proyecto totalitario.

Pero es que, además de sufrir la mengua constante de nuestro derecho a la libertad como individuos (el aplastamiento de la educación es el ariete principal en esta operación masiva, pues para ser libre un ciudadano tiene que poseer un instrumental analítico básico que le permita interpretar la realidad), los constantes vaivenes de la primera legislatura de ZP en su tarea de refundación histórica han provocado la increíble situación de que los ciudadanos de un mismo país disfruten de más o menos derechos según el lugar donde elijan vivir.

El proyecto político de las nacioncitas periféricas (de sus elites nacionalistas al menos, aunque el mal ya está demasiado extendido), como explica muy bien este libro, no es otro que someter el resto de territorios españoles a un régimen de vasallaje económico que les permita seguir usufructuando su condición de regiones privilegiadas, en detrimento del principio de igualdad que informa la acción política de toda nación moralmente sana.

Hasta la llegada de ZP al poder, el impulso asimétrico fue más o menos contenido, supeditado a la aritmética de las mayorías en las Cortes españolas. Con él en La Moncloa, toda región con aspiraciones independentistas (pero conservando intactas las mangueras proveedoras del maná estatal) tiene al frente del Gobierno a su principal valedor. La libertad, la igualdad y la fraternidad invocadas por los revolucionarios franceses, destruidas a conciencia por quien se declara su heredero intelectual.

Tampoco la herencia política de la II República, convertida por el interesado en el eje principal de su pensamiento, sirve a ZP para promover en su país mayores dosis de bienestar y concordia. En lugar de reivindicar los valores republicanos de los sectores moderados, el PSOE de Zapatero prefiere asumir como propio el extremismo sectario de quienes destruyeron el régimen desde dentro. Con este discurso, las terminales mediáticas del Gobierno exacerban continuamente unos odios que debieron quedar encerrados "bajo siete llaves" durante la Transición. Lo peor de nuestros años 30, actualizado en la España del siglo XXI como fundamento vertebrador de la política del Gobierno, mientras su titular continúa repartiendo sonrisas bobas a quien quiera seguir engañado. Esto es lo que el talante dio de sí, si es que alguna vez existió.

Especialmente destacable es el capítulo dedicado al terrorismo. El autor conoce de primera mano el "problema vasco", y denuncia con toda energía el proceso de envilecimiento de una sociedad como la vasca, ante cuyos dirigentes políticos no parece tener ZP la menor intención de dejar de rendirse cada vez que se lo exijan. Frente a esta claudicación colectiva, a la que no son ajenos los dos grandes partidos nacionales, por su tradición de hacer concesiones a quienes sabían que jamás iban a aceptar el sistema, Orrico dedica otro capítulo al análisis del resurgimiento de la sociedad civil española, que, encabezada por las asociaciones de víctimas del terrorismo, ha escrito algunas de las páginas más bellas en defensa del decoro nacional.

Pasearse por las páginas de este libro es hacerlo por unas de las más negras de nuestra historia reciente. Triste singladura, pero necesaria para los lectores que no han renunciado a pensar por sí mismos y que aún consideran que el proyecto de una nación unida, solidaria y moderna sigue teniendo validez como aspiración de futuro.

Zetapaña, como todos los trabajos de este autor, está escrito en una prosa amena y extraordinariamente elegante. Es que Javier Orrico es poeta. Así cualquiera.

JAVIER ORRICO: ZETAPAÑA. NACIONES PARA TODOS. Sekotia (Madrid), 2007, 230 páginas. Prólogo de HORACIO VÁZQUEZ-RIAL.

PÉREZ TOURIÑO LAMENTA QUE SE ROMPA EL CONSENSO HISTÓRICO EN MATERIA DE LENGUA
La Xunta aprueba sin el apoyo del PP el decreto del gallego en la enseñanza
Los populares exigen que la normativa incorpore las recomendaciones del Consello Consultivo y retiran el respaldo al Gobierno gallego hasta conocer el texto íntegro.
I. Bascoy / P. Pérez.Santiago La Opinion 29 Junio 2007

La Xunta aprobó ayer el decreto que fija que al menos el 50% de las clases se cursarán en gallego sin el beneplácito del PP, que a última hora se replanteó su respaldo al acuerdo alcanzado por los tres grupos parlamentarios el pasado mes de febrero. El informe desfavorable emitido por el Consello Consultivo en relación a este decreto fue determinante en el cambio de postura del Partido Popular. Así, la oposición condiciona su apoyo a que el Gobierno autonómico haya recogido en el texto final de la normativa las recomendaciones formuladas por este órgano consultor que, entre otros aspectos, criticaba que el decreto "desbordaba" las previsiones del Estatuto de Autonomía. El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, considera que el PP "ha roto el consenso" en materia lingüística.

"Tendrá que explicar a que se debe, que le pasa internamente para este cambio de posición", reclamó. El decreto sobre el uso del gallego en la enseñanza fue pactado por la Consellería de Educación con los tres grupos parlamentarios hace cuatro meses y fijaba la ampliación del porcentaje de clases que deben ser impartidas en lengua gallega -se pasa del 30% actual a un 50%-.

El Consello de la Xunta aprobó ayer finalmente esta normativa en la que se incluyeron, según defiende la Consellería de Educación, "la práctica totalidad" de las recomendaciones formuladas por el Consello Consultivo y que, en su mayor parte, aludían a defectos formales del texto.

Pese a esto, según Touriño, el PP le anunció horas antes de aprobarse el decreto que "se salía" del acuerdo. Los populares criticaron que la Xunta no les remitió el texto definitivo hasta última hora y, por lo tanto, se negaron a dar su respaldo al decreto hasta que no hayan comprobado que se recogen las consideraciones del Consello Consultivo.

"Queremos que esta norma sea legal y respete el equilibrio del bilingüísmo armónico en Galicia", enfatizó el presidente del PP gallego, Alberto Núñez Feijóo, que, de entrada, tiene la "sensación" de que la Xunta "no va a admitir las recomendaciones del Consello Consultivo".

En todo caso, Feijóo negó que los populares rompiesen el consenso sobre el decreto del gallego y añadió que "si no se respeta el dictamen del Consultivo" ha de ser el presidente de la Xunta quien lo explique. "Si Touriño no quiere contar con el PP, es su responsabilidad", aseguró.

El titular del Gobierno gallego defiende, por el contrario, que el texto aprobado por la Xunta "cumple estrictamente" con el Plan de Normalización Lingüística, aprobado por unanimidad en el Parlamento y lamenta el "cambio de posición" del PP que rompe el consenso que siempre hubo en Galicia en materia de lengua.

Desde la Consellería de Educación se aclaró que se había remitido una copia del texto definitivo a todos los grupos parlamentarios antes de su aprobación por la Xunta. Según explican, se incorporaron casi todas las recomendaciones del Consello Consultivo, salvo alguna como la que aconsejaba que se especificase qué materias se impartirían en gallego al llegar a Bachillerato, ya que, según Educación, eso dependerá del desarrollo futuro de la LOE.

La mitad en castellano
A partir del próximo curso los estudiantes de Educación Primaria, Secundaria, Bachillerato y FP, así como las enseñanzas de adultos recibirán al menos la mitad de las clases en lengua gallega, cupo superior al que existía hasta ahora que fijaba que sólo un tercio de las asignaturas se impartía en este idioma.

Además, los niños de Educación Infantil aprenderán a leer y escribir en su lengua materna, aunque cuando vayan cumpliendo años se les irá enseñando a hacerlo en el otro idioma oficial de la comunidad autónoma.

La idea es que cuando los niños terminen la enseñanza obligatoria tengan "plenas competencias lingüísticas" en ambas lenguas.

En concreto, en Educación Primaria será obligatorio impartir en gallego las áreas de matemáticas, conocimiento del medio natural, social y cultural, y educación para la ciudadanía y los derechos humanos.

En ESO se dará clase en gallego en ciencias de la naturaleza, sociales, geografía e historia, matemáticas y educación para la ciudadanía, aunque el claustro completará el número de materias que garantice que, como mínimo llegue al 50%.

Recurso contencioso
Nota del Editor 29 Junio 2007

Los expertos jurídicos de AGLI, Coruña Liberal y otras asociaciones cívicas ya han están trabajando para presentar en plazo el correspondiente recurso.

Por otro lado, parece que comienza a surtir efecto nuestro pequeño esfuerzo de evangelización sobre el Art.3º. de la Constitución Española en algunas gentes del PP. Está claro que si pretenden ser un partido que defiende España, la Constitución Española, los españoles, no puede andar por ahí machacando los derechos de los castellanohablantes, de la supermayoría de los españoles.

LO EQUIPARA AL INGLÉS
El "hexágono balear" reduce más las horas de castellano en las aulas
El líder del conocido como "hexágono gubernamental" en Baleares, Francesc Antich, ha presentado su alternativa para la inmersión lingüística en las islas: "Inglés para todos, pero si reducir la presencia del catalán". En la práctica, según informa El Mundo, esto significa eliminar el trilingüismo de las aulas promovido por el ex Gobierno de Matas y relegar al castellano a tan sólo la clase de Lengua Española, equiparándolo a la lengua extranjera.
Libertad Digital 29 Junio 2007

El decreto de mínimos aprobado por el PP en Baleares en 1997 permitía que más del 70 por ciento de las clases se impartieran en catalán. En la práctica, el porcentaje se eleva hasta el 90 por ciento, relegando al castellano tan sólo para la clase de Lengua Española.

Según informa este jueves el diario El Mundo, el Gobierno de coalición de seis partidos en Baleares (PSOE, Unión Mallorquina, ERC, Partido Socialista de Mallorca, Esquerra Unida y Els Verds), liderado por Francesc Antich adoptará un modelo educativo que equipara las horas lectivas de español a las de una lengua extranjera, el inglés. Así, los centros en los que el español ocupaba el 10 por ciento de las clases puede quedar reducido hasta un triste 5 por ciento.

Antich, elimina con su "Inglés para todos, pero si reducir la presencia del catalán" cualquier intento del anterior gobierno del PP de mantener una cuota de castellano en la enseñanza balear. Además, en el pacto firmado, tanto el Bloc como Unión Mallorquina se han comprometido a "cumplir estrictamente la Ley de Normalización Lingüística en los medios de comunicación públicos".

De esta forma, casi de la misma manera que en las aulas, la radio y televisión autonómica de Baleares emitirá exclusivamente en catalán y desaparecerán de la parrilla los espacios que se presentan en castellano.

Puigcercós propone «nacionalizar» a los inmigrantes a través del catalán
IVA ANGUERA DE SOJO ABC 29 Junio 2007

BARCELONA. El secretario general de ERC, Joan Puigcercós, señaló ayer la lengua y la economía como los ejes necesarios para el fortalecimiento del soberanismo en Cataluña y abogó por «nacionalizar» a los inmigrantes para sumar al independentismo a todos aquellos que ahora tienen «como referente a España». En una conferencia con la que el número dos republicano debía dar respuesta a la desorientación de su partido y a las críticas de una parte importante de la militancia, decidida a descabalgar a la dirección actual y dejar el gobierno tripartito para devolver a ERC a sus esencias, Puigcercós reclamó tiempo para «resolver las debilidades que tenemos como país y que dificultan el envite con el Gobierno español».

Oleada catalanizadora
En este contexto, el número dos de ERC se preguntó si Cataluña «puede aspirar a ser independiente cuando un 40 o 50% de la población catalana no habla, no conoce o no le interesa el catalán» y recordó la «tautología de que Cataluña será independiente pero hablará castellano». Ante este peligro, abogó por «nacionalizar a este millón de nuevos catalanes» que conforman la población inmigrante en Cataluña.

«El Estado español no nos puede impedir una gran oleada de de alfabetización en catalán» prosiguió Puigcercós, que también ocupa la Consejería de Gobernación. Y reclamó «no tener miedo a la guerra lingüística, porque peor es la paz de los cementerios». Así, aseguró que «hemos blindado el modelo de la inmersión lingüística» en las escuelas, pero eso no es suficiente. El dirigente republicano abogó además por «garantizar que el catalán sea la base de la integración» de los inmigrantes.

Al margen de la cuestión lingüística, Puigcercós reconoció que el proceso estatutario, «ha creado un cierto desánimo a corto plazo» pero señaló también que «ha abierto los ojos a sectores dirigentes» entre los que el republicano destacó a las patronales que hace tres años veían con pavor la entrada de ERC en el Gobierno catalán. «Ahora Esquerra no está sola», concluyó Puigcercós.

Relevo generacional en ERC
En este contexto, lengua y economía son los dos «pilares básicos para fortalecer el país y prepararlo para el próximo embate al Estado» señaló, sin olvidar que «una de nuestras principales debilidades es convencer y traer a nuestro bando» a aquéllos cuyo marco de referencia es España.

Puigcercós abrió su conferencia con un reconocimiento a Josep Lluís Carod-Rovira -quien excusó su asistencia al acto por motivos de agenda- pero abogó por el relevo generacional en el independentismo catalán al señalar que «nos toca a nuestra generación dibujar los pilares sobre los que queremos construir el nuevo Estado catalán».
«Ahora toca sumar y no dividir» insistió una y otra vez el número dos de ERC.
Recortes de Prensa   Página Inicial