AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 4 Julio   2007

Estado de la Nación
Cambio de régimen político
Agapito Maestre Libertad Digital 4 Julio 2007

Zapatero ha vuelto a engañar a los españoles. Ha ganado en el Congreso de los Diputados. Ha vendido la patria y la oposición ha tragado. La nación española no es ya sólo una palabra discutida y discutible, sino la excusa perfecta que ha servido para cambiar el régimen político sin contar con la mitad de los españoles. Zapatero ha conseguido lo que pretendía al comienzo de la legislatura. Gobierna con los nacionalistas y, quizá, seguirá gobernando con quienes odian la nación española. Además, todavía sigue teniendo el visto bueno de los criminales de ETA.

¿Qué ha respondido Rajoy al durísimo discurso de Zapatero? Poco. Por momentos, Rajoy ha quedado fuera de juego. Parecía atado por la negociación del cambio de los Estatutos. Y, lo que es peor, pasaba de puntillas por la actitud de sus posibles socios. Parecía que sólo le quedaba seguir mendigando la ayuda de los nacionalistas, o mejor, de los nacionalistas que han sido despreciados por Zapatero. El panorama es oscuro. Negro. El grupo dirigente del PP debería estar preocupado. O se toman en serio este debate o seguirá en la oposición.

A pesar de todo, y con el descaro que caracteriza a los populistas, Zapatero ha pedido unidad a Rajoy para combatir el "terrorismo" de ETA, sí, contra esos con los que él ha pactado su vuelta a las instituciones. Pide ayuda a Rajoy por si acaso sus "socios" de negociación le mueven la poltrona. ¿Bochornoso? No, es la desvergüenza de un político totalitario. Implacable y duro para destrozar la posibilidad de tender puentes entre el Gobierno y la oposición. A Zapatero no le interesa la democracia. Sólo quiere poder y poder para perpetuarse en un trozo de España. Por eso, precisamente, el modo de hacer política de Zapatero me da asco, porque difícilmente se compadece con la defensa de la nación democrática española. Creo que casi toda su acción de gobierno limita con el populismo guerracivilista. Más aún, su actuación y su "discurso" son casi prepolíticos, siempre dirigidos a anatemizar el adversario político hasta convertirlo en un enemigo.

No comparto, pues, la política de Zapatero, pero reconozco que su intervención en el debate del estado de la Nación no me ha defraudado. En su perspectiva, ha hecho una intervención casi perfecta y, encima, se ha adornado con un libro-basura sobre la Educación para la Ciudadanía. Ha hecho un discurso propio de un ganador. Ha dejado claro que su proyecto está ganando. ¿Cuál era su proyecto político? Aparte de su negociación con ETA, lo expuso, en primer lugar, en Perpiñán a través de sus socios de gobierno en Cataluña; posteriormente, lo ratificó en toda España con su pacto con ERC y, finalmente, con el cambio de los Estatutos de Autonomía, especialmente el de Cataluña. Sí, sí, su objetivo no era otro que cambiar el régimen político. En esto Zapatero siempre ha sido transparente. No ha engañado a nadie. Tampoco ha engañado en el debate con Rajoy.

Y, sin duda alguna, este cambio de régimen político lo está consiguiendo. El régimen democrático surgido de la Constitución de 1978 ha sido destrozado. ¿Qué ha hecho el PP para detener tal monstruosidad? Que lo diga el actual grupo dirigente del PP. Hoy, lo digo con tristeza, prefiero guardar silencio.

Sensatez frente a demagogia
EDITORIAL Libertad Digital 4 Julio 2007

La única sorpresa que ha dejado el debate sobre el estado de la Nación, el último de la legislatura, ha sido la brillantez y resolución de Mariano Rajoy en el estrado de oradores del Congreso. El resto era previsible. Un presidente a la defensiva, con demasiados frentes abiertos y acorralado por su propia incompetencia. El líder del PP no necesitaba más que ir poniendo el dedo en las muchas llagas que cubren la piel de un Ejecutivo totalmente desgastado.

Pero Rajoy, escarmentado por las jugarretas de debates anteriores, no se ha quedado ahí. Ha insistido una y otra vez, con un delicioso estilo digno del mejor parlamentarismo, en ver las actas de la negociación con la ETA. En este, que es el flanco más débil del Gobierno, Zapatero se ha quedado en blanco y ha puesto en marcha el magnetófono con los consabidos eslóganes que siempre e inevitablemente se repiten en todos los debates, se hable de lo que se hable. A saber, Irak, Irak e Irak con guiños al Yak-42, al 11-M y al naufragio del Prestige.

En esta ocasión con tal de evitar referirse a la ETA o al Líbano, Zapatero se ha recreado en los clásicos que le acompañan desde que estaba en la oposición, y es que, por momentos, parecía que los papeles se habían invertido y era el presidente del Gobierno el que estaba controlando al líder de la oposición. Un absurdo que no tendría explicación en cualquier otro país pero que aquí es moneda de cambio habitual desde que los socialistas llegaron al poder. Zapatero y el grueso del PSOE siguen emperrados con latiguillos que, si bien funcionaron en el pasado, hoy a lo único que mueven es a risa o a hartazgo. No es casual que hasta Durán i Lleida, firme aliado del Gobierno, haya reprochado a Zapatero la obstinación con los mismos temas.

Lo cierto es que el Gobierno no puede presumir de mucho, de ahí que esté continuamente recurriendo a un pasado que a él se le antoja glorioso. En el campo económico los méritos son más del ciclo expansivo que aun arrastramos que de la política económica de Zapatero que, por lo demás, ha sido continuista en lo esencial. En lo demás la gestión socialista ha sido desastrosa. Dentro se ha abierto un debate territorial innecesario que lo único que ha creado es inestabilidad y problemas. Fuera se ha pasado de ser aliado preferente de los Estados Unidos a tutearse con dictaduras bananeras de medio pelo con la ya olvidada Alianza de Civilizaciones como excusa. Es lógico que el presidente no encuentre donde esconderse, y más cuando es sabido que es una calamidad parlamentaria.

No obstante, Rajoy debe dar más de sí, afinar sus críticas y mantener la cintura tan ligera como la que ha demostrado en este debate. El lujo que no puede permitirse es el de confiarse. Zapatero, a pesar de su nulidad manifiesta en el hemiciclo, es traicionero y no duda en recurrir al navajazo con tal de salir bien librado en los resúmenes televisivos, que es a fin de cuentas lo que llega a la opinión pública.

Estado de la Nación
El debate acaba con Zapatero
Ignacio Villa Libertad Digital 4 Julio 2007

El debate sobre el estado de la Nación ha respondido a las expectativas creadas. La situación terminal de un Gobierno entregado a las exigencias etarras era tan evidente y Rajoy la ha expresado tan bien que el presidente no ha podido evitar mostrarse aún más nervioso y encrespado de lo que era previsible.

Zapatero no tiene fácil justificar tanta prepotencia, tanto engreimiento y tanto desprecio si las cosas van tan bien como dicen que van. Es llamativo el contraste entre el "país feliz" del que presume a todas horas y los sonoros enfados con los que responde a las críticas de la oposición. ¿Que pretende? ¿Tener una oposición dócil y pesebrera? Pues eso es algo propio de repúblicas bananeras; en España disfrutamos de un sistema de democracia parlamentaria y, por lo tanto, el Gobierno debe dar cuenta de su gestión y la oposición no debe tener piedad a la hora de controlar la actuación del Ejecutivo. Lo demás son pataletas del presidente y sus acólitos.

El presidente del Partido Popular no lo tenía fácil. Disponía de un tiempo muy tasado para abordar el gran número de barbaridades cometidas por el Gobierno de Zapatero durante esta legislatura convulsa, inestable y descontrolada. Pero lo cierto es que Mariano Rajoy ha sabido poner de los nervios a Zapatero al hablar de varias cuestiones clave y ha conseguido llevar el debate a los asuntos que el jefe del Ejecutivo pretendía rehuir. El presidente ha sangrado por varias heridas, pero el control lo ha perdido cuando se Rajoy le ha obligado a hablar de la asignatura de Educación para la Ciudadanía y del proceso de rendición ante la banda terrorista ETA.

Sobre su asignatura de Formación del Espíritu Nacional, a Zapatero no le ha hecho ninguna gracia escuchar que se defina como el "nuevo catecismo del buen socialista". El presidente, en un tono insultante y despectivo pero sobre todo dictatorial ha dicho que esta incursión sin precedentes del Estado en la tarea educativa de los padres, que esta imposición de sus valores sobre los niños, en realidad amplía nuestra libertad. Podía haberse buscado una excusa mejor, la verdad. O quizá es que no tiene ninguna.

Sobre el proceso de rendición, el envite de Mariano Rajoy ha sido muy claro: Zapatero debe publicar las actas de las negociaciones con ETA o convocar elecciones generales. Zapatero ha evitado responder al guante lanzado por el jefe de la oposición dando a entender que agotará la legislatura, pero negándose a publicar nada, lo que prueba que tiene mucho que esconder.

Preguntarse por el ganador del debate es siempre lo más socorrido en estas ocasiones. Aunque esta vez creo que la pregunta sobra. Zapatero no ha entrado en la lucha, la ha rehuido. Se ha refugiado en datos triviales en comparación con lo que allí se hablaba, cuando no increíbles, como cuando se ha referido a la inmigración ilegal. Se ha agazapado en sus formas de siempre, empeñándose en el insulto y en la descalificación a Mariano Rajoy y al Partido Popular. Demasiados nervios y demasiada agresividad como para ofrecer la imagen de un gobernante seguro de lo que hace. Lo que hemos podido ver es a un Zapatero en estado terminal que, si se empeña en agotar la legislatura, va a padecer una agonía lastimosa y dañina para todos. El debate del estado de la Nación ha confirmado que estamos ante un presidente acabado. Lo único que le queda por decidir es la fecha de caducidad.

"ZP cree ser omnipotente, pero es un vago"
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 4 Julio 2007

Ante columnas como la que leí ayer en El Periódico de Cataluña firmada por Félix de Azúa, sólo me queda aplaudirlas, envidiarlas y reproducirlas en mi blog. Pocas veces he leído un comentario más agudo sobre el temperamento del Bobo Solemne.

Aquí extracto unos párrafos de la columna, pero os recomiendo que la leáis entera y la difundáis.

Los siniestros comunicados del diario Gara ponen de manifiesto cuántas facilidades se daba José Luis Rodríguez Zapatero. Tras el asesinato de los ecuatorianos en el aeropuerto de Madrid, aún andaban los funcionarios del Gobierno regateando con los terroristas sobre Navarra. Ahora ya no importa. Toda esa basura moral no es sino la constatación de que Zapatero no sabe trabajar con seriedad. Se guía por la ley del menor esfuerzo: creyó poder negociar contra la oposición, es decir, contra diez millones de españoles, y con una mano a la espalda.

La ingenuidad de Zapatero, o su frivolidad, tanto en este asunto como en la Alianza de Civilizaciones, la Memoria Histórica o el Estatuto catalán, obedece a una escasa preparación para el sacrificio, unida a la pereza intelectual que le impide analizar asuntos que exigen esfuerzo, trabajo, tesón, unidad y sacrificio. Zapatero comparte un peculiar defecto con muchos de sus coetáneos: no admite que haya problemas irresolubles, o que solo los resuelven el tiempo, el estudio, la fatiga, la obstinación.

(...) a partir del dominio del espectáculo sobre la realidad, los relatos para inmaduros detestan el esfuerzo y el sacrificio. Incluso las mejores lecturas, como las del joven Potter, dan por sentado que los problemas se arreglan mágicamente. Es un delirio que los psiquiatras infantiles diagnostican cada vez con mayor frecuencia en niños y muchachos que se creen omnipotentes, superhéroes [o el Justiciero de las Mujeres].

Un análisis similar, aunque más centrado en la partitocracia y en la decadencia del PSOE, lo ha hecho Hermann Tertsch. Quizás quienes provienen de la izquierda o siguen en ella pero con actitud crítica entiendan mejor a Rodríguez que los de derechas, porque nosotros, simplemente, estamos aterrados y pasmados ante su comportamiento, que no conseguimos descifrar.

Que ZP es vago lo he confirmado hoy, de casualidad, al ojear el libro Viajando con ZP. En la página 149, su autor cuenta que Rodríguez podía pasarse una tarde de domingo entera hablando con Pedro J. El príncipe heredero de Noruega pidió la baja por paternidad; ZP, que es de la misma madera, respeta el fin de semana como si fuera un oficinista. ¡Éste en su vida ha trabajado. Desde los 26 años está enchufado al Presupuesto!

Admito que Valenzuela no es fiable del todo. Cuando habla de su odiado Aznar miente como sus jefes Juan Luis Cebrián y Jesús Polanco. Por ejemplo, en su blog (30 de junio) aparece esta comparación entre una misión de paz buena y solidaria y otra mala y neocón:

En el caso libanés, el envío de soldados españoles se efectuó a petición de Naciones Unidas, la Unión Europea, el Parlamento Español y los contendientes implicados. Todo lo contrario de lo ocurrido en el caso iraquí.

¡Y esta mentira lo escribe un experto en Oriente Próximo al que le puede más la inquina que la honradez! Aznar ordenó el envío de 1.300 militares españoles el 11 de junio de 2003, amparándose en la Resolución 1483, del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada el 22 de mayo de 2003. Estamos ante otro Hombre ZP. Con semejante pienso alimenta el PRISOE al elemento progre.

Para despedirme por hoy, os dejo un símbolo de una España mejor y más feliz en la que la gente trabajaba confiada en el futuro. ;-) Si no he oído la canción en estos días 50 veces no la he oído ninguna.

¿Debate? ¿Qué debate?
Alejandro Campoy Periodista DigitalPartido Nacional Republicano

Primero fué la torpe inciativa de sacar el dichoso debate fuera del calendario escolar, de forma que ya pillaba a una parte aún no mayoritaria de la población española de camino a las playas o las montañas. Pero lo de este año ha sido el remate. Si algún ciudadano ha descubierto alguna nueva luz sobre el estado real de la nación por causa de este debate, es que antes del mismo debía estar subido a una parra.

Particularmente no he conseguido otra cosa que irritarme bastante ante el espectáculo de ayer; el de hoy me sobra por completo, no me interesa ver al Cordón Sanitario debatir entre sí, cosa que ya comenzaron a hacer anoche. Ayer no hubo nada, pero absolutamente NADA que no supiera ya previamente; ni siquiera la demagógica e increíble promesa de los 2.500 euros por hijo nacido me dice nada, salvo que el individuo del escaño azul está como una chota, y una chota histérica, peor si cabe, cosa que también sabía desde hace algún tiempo.

Tampoco Rajoy me aportó ninguna novedad; donde este hombre ha pedido actas o dimisiones algunos llevamos pidiendo desde hace bastante tiempo responsabilidades penales directamente; todo esto me llega muy tarde y muy a destiempo, casi cuando el hartazgo y el hastío ante tanta farsa me impulsan a unas larguísimas vacaciones: que el gobierno de Zetapé en pleno deberá rendir cuentas a la justicia algún dia es una simple cuestión de tiempo (no en pleno; no imagino a la Ministra Carmen Calvo implicada en toda la tramoya criminal etarra. Posiblemente sólo afecta a cuatro o cinco miembros del gabinete).

El debate de ayer no creo que haya aportado nada tampoco a casi ningún ciudadano español; los hay que se entretienen con este tipo de espectáculos como los hay apasionados del fútbol o los toros; muy bien, a eso no tengo nada que objetar, cada cual es libre de divertirse como le venga en gana, pero otra cosa distinta son aquellos que se lo toman realmente en serio: podemos salvar a los profesionales del circo, los miembros de los partidos y cargos públicos de todo tipo, que a fin de cuentas viven de esa parodia, y a los profesionales de la comunicación que no tienen más remedio que informar a los devotos del esperpento igual que se informa a los asíduos al teatro o a la ópera.

Pero los ciudadanos de a pié, esa inmensa mayoría a la que no afecta para nada en sus quehaceres diarios un sainete de más o de menos antes de cerrar el curso parlamentario, han debido escuchar el soniquete de las emisoras o de las cadenas televisivas como el habitual ruido de fondo que en toda gran ciudad proporciona el tráfico rodado; esa inmensa mayoría tiene ya muy claro su personal balance de la legislatura; por una parte, los habrá que justifiquen la ¿gestión? de Zetapé y le renueven su confianza dentro de unos meses; y por otra parte estamos los que ya no necesitamos oír nada más: estamos deseando enviar a Zetapé y sus cuatro años a los libros de Historia lo antes posible, siempre y cuando seamos una mayoría suficiente en las próximas elecciones generales.

Y a los que estamos en esta situación este debate nos sobraba por completo; sospecho que a los que andan por la otra orilla también, así pués, ¿qué necesidad había de ello?. ¿Debate? ¿Qué debate?.

Debate del estado de Rajoy.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 4 Julio 2007

Zapatero, ha tenido una fase inicial para ponerse medallas que comenzó con una frase para la historia: “Puedo decir con orgullo colectivo...”. Ese orgullo colectivo con el que ha hablado le ha llevado a decir entre otras cosas:

España se ha engrandecido.... Un país más justo.... Tenemos mayor estatura moral.... España es un país mas seguro que en 2004.... España valedor de la paz y de la solidaridad internacional.... Impulsor del dialogo entre pueblos, religiones y civilizaciones.... España genera confianza y resulta atractiva para el exterior.... Fértil periodo de 3 años, ha avanzado el bienestar, la libertad, los derechos, la justicia y la solidaridad.... A España y a los españoles le han sentado muy bien estos años.... Los españoles pagan hoy menos impuestos.... 5 millones mas acceden a banda ancha de Internet.... No es merito del gobierno, es merito de todos, pero el gobierno también tiene merito.... Brillante gestión de la política económica.. Avanzar en el camino de la excelencia.... Vitalidad cultural. España ha avanzado en calidad democrática.

Juro que tras oírlo he pensado que yo debía estar en un error, que debería dejarme de conspiranoias y votar a este gran hombre pero se ha puesto a hablar de ETA y se me han ido las ganas de votarle.

La mayoría apoyaba el fin dialogado de la violencia.... Se terminó tras el atentado de la T4 y se perdió definitivamente con el fin del alto el fuego..... ETA volvió a tomar un camino sin salida..... Reiteré mi determinación para combatir y vencer al terrorismo y con todos los instrumentos del estado de derecho..... Su inserción social será cuando renuncien definitivamente a la violencia..... Explorar la vías para el final dialogado de la violencia..... Ningún precio político para conseguir ese final..... No hay vía ni margen para el dialogo, para intentarlo..... La respuesta será implacable por mi parte..... No entreguemos a los terroristas el premio de nuestra desunión.

En cuanto sale Zapatero el mendaz ya se va la magia del gran hombre. Cada cosa que ha dicho sobre ETA es una mentira, ni la mayoría le apoyaba en lo dialogar con ETA, ni terminó de negociar con ETA tras el atentado de la T4, ni es de luchador contra ETA como quiere hacerse pasar decir que el que ETA vuelva a matar es un camino sin salida para ETA, ha combatido a ETA doblegándose ante ella. Hoy miente pues sigue diciendo que si hay que volver a negociar lo hará cuando ETA diga de nuevo que renuncia definitivamente a la violencia. Ha pagado precio político.

En la réplica a Rajoy se ha pasado todo el tiempo hablando del estado de Rajoy, sabemos mucho de Rajoy y es algo que agradezco.

Termino de escribir esto mientras Zapatero está mintiendo de nuevo al decir que solo una vez tuvo un lapsus al calificar el atentado de ETA como accidente, cuando no fue una vez, sino varias en esos días.

Ni manos tendidas ni componendas: Rajoy desenmascara a Zapatero
Editorial Elsemanaldigital 4 Julio 2007

El debate sobre el estado de la Nación en el Congreso de los Diputados es uno de los momentos más intensos del año político. En 2007, además, hay motivos adicionales de interés. Los acontecimientos más recientes han puesto en evidencia algunas de las políticas estrella del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. El presidente se ha enfrentado a un Mariano Rajoy crecido, que sin perder la mesura no ha hecho concesiones. Y sobre todo los dos líderes saben que esta oportunidad puede ser la última para al menos uno de los dos: es el último gran debate político de la legislatura en el Congreso.

Zapatero no ocultó en su discurso la importancia que ha dado a lo largo de los tres últimos años al "proceso de paz" con ETA. Pero el debate ha tenido lugar precisamente después de que la banda terrorista –que no el Gobierno- diese por rotas las negociaciones, después de una larga y documentada reorganización de los criminales abertzales, que se disponen a matar y que están haciendo públicas todas las concesiones del PSOE en sus largas conversaciones. Zapatero no puede ahora pedir sin más "buena fe", y ha sido rebatido por Rajoy con un argumento inapelable: en este asunto Zapatero se ha equivocado, "lleva tres años tratando de engañar a todo el mundo" y la única opción que tiene de que el PP acepte su mano tendida es para luchar contra ETA. No para otra cosa, ya no.

Lo cierto es que los triunfos que Zapatero pretendió exhibir se volvieron a lo largo del debate en su contra, porque la nueva política autonómica, allí donde se ha hecho sin el PP (es decir, contra el PP) sólo ha generado crispación, además de poner en cuestión los más firmes principios constitucionales. Y lo que en Cataluña es motivo de división en Navarra es motivo de preocupación extrema, porque si el PSOE da entrada en el Gobierno foral a los abertzales –que desean la anexión de Navarra y la independencia- serán inevitables las sospechas de que la negociación con ETA no ha terminado. Según Rajoy "allí está en juego algo más que una simple disputa por el poder", ya que "se enfrentan dos formas de entender España" y Zapatero debe decidir. Ayer no supo contestar con claridad, y del debate territorial Rajoy sale triunfante.

Los triunfos de Rajoy son amargos, porque se hacen a costa de constatar todos los problemas que España tiene en 2007 y no tenía en 2004, o que Zapatero prometió que no tendría nunca más. Siete turistas españoles murieron asesinados por los islamistas en Yemen horas antes de empezar el debate. Los soldados españoles, más numerosos que nunca en escenarios de guerra a miles de kilómetros de sus hogares, mueren mientras el Gobierno es incapaz de protegerlos. La política exterior, como la interior, no parece tener más rumbo que el del resentimiento ideológico.

A pesar de los aplausos bien organizados de su Grupo parlamentario, Zapatero perdió ayer varias oportunidades de rectificar. El consenso que los españoles necesitan y piden implica un cambio en las políticas que han llevado al país a este punto. Rajoy no necesitó aspavientos para señalarlo, y ganó nítidamente el primer asalto del debate.

¡Cómo hemos cambiado, ‘monsieur’ presidente del Gobierno!
Federico Quevedo El Confidencial 4 Julio 2007

Debo de reconocer que la capacidad de recuperación de Rodríguez Zapatero es sorprendente. Parecía noqueado después de que ETA rompiera la tregua y de que el terrorismo yihadista se llevara por delante la vida de seis soldados del Ejército español en el Líbano, pero ayer demostró que tiene tablas y que, aunque su oratoria deje mucho que desear –francamente, entre ustedes y yo, ¡da pena!-, es capaz de hilvanar un discurso rabiosamente electoralista y que parezca que en este país no pasa absolutamente nada. Claro que eso va con el carácter del personaje, al que, sin duda alguna, le importa un bledo lo que pase a su alrededor, tanto si mueren seis como seiscientos. Él a lo suyo, oye, que con lo bien que va España, ¡para qué vamos a preocuparnos! Bendita sea la madre que lo parió... El día que nació él, nacieron todas las flores y ya estaba predestinado a ser el salvador universal de los oprimidos y el hombre más modesto del planeta, oiga, que menuda autocrítica hizo ayer de sus errores... ¡J...! Si por cada vez que se daba un sobresaliente en su gestión le regalaran un euro, ya sería el segundo hombre más rico del mundo después de Bill Gates...

Ya desde el principio de su intervención tenía la sensación de haberme quedado dormido y de encontrarme en medio del cuento de Alicia en el País de las Maravillas, cuando empezó a sonar en mi interior la música de Cómplices con arreglos musicales y letra de Rodríguez Zapatero: “...sólo si la superponemos a la foto de la España de 2004 seremos plenamente conscientes de cuánto y cómo hemos cambiado...”. Hombre, ya salió Rodríguez El Bardo con el laúd para contarnos lo mucho que se ha engrandecido España en estos tres años. Vamos, la leche. Nunca habíamos visto tanto despliegue de gestión, ¡que bar-ba-ri-dad! No les voy ha hacer el recuento porque no hay megabites suficientes en este periódico para sostener tanto peso, pero ya se pueden imaginar ustedes que no existe un solo asunto, dependa o no del Gobierno, eso da igual, que no vaya como una moto, que digo como una moto, como un ferrari testarossa. Pero si hasta se lo dijo a Rajoy: “Usted debería ponerme un diez por mi política económica”. Y no le dijo un doce porque no se lo pensó.

Hombre, seamos serios. Aún reconociendo que la situación económica es buena, y que lo será en años futuros porque ni siquiera los más pesimistas se atreven a vislumbrar una crisis como las que hemos vivido antaño, aunque el ciclo cambie, que lo hará, de ahí a plantear la gestión de esta legislatura como si aquí no hubiera pasado nada, y aquí paz y después gloria, hay que echarle caradura. Ayer no fue, probablemente, el día más acertado de Rajoy, no tanto por su intervención que, a mi entender, fue demoledora y evidenció la verdadera realidad de la España de 2007, sino porque el líder del PP no contó con un presidente del Gobierno al que parece que todo lo que se le diga le resbala, por duras que sean las palabras que se le dediquen, y en lugar de dirigir sus argumentos a los ciudadanos se empeñó en buscar una victoria por KO en el combate con Rodríguez Zapatero, y esa no es una tarea fácil para un líder de la oposición. En todo caso, si Rodríguez fuera un buen parlamentario, hubiera tenido una oportunidad de noquear a Rajoy, pero ya he dicho que sus dotes como orador no es que dejen mucho que desear, es que brillan por su absoluta ausencia.

Pero que Rodríguez sea a la oratoria parlamentaria lo que Iñaki Perurena a la declamación poética no quita para reconocerle que, dentro del más absoluto de los cinismos, el presidente tuvo el acierto de saber colocarse en el cuadrilátero, de tal manera que el combate acabó en empate a puntos, a pesar de que, por argumento y por solidez de sus afirmaciones, Mariano Rajoy le diera mil vueltas. Pero en este negocio de la política, y a menos de ocho meses de unas elecciones generales, el que no gana por KO, no gana. Y Rajoy ayer, pese a llevar toda la razón, no ganó. Y fíjense que a mí su discurso me pareció de los que es conveniente guardar para darle un repaso más adelante, cuando pase algo de tiempo y se haya enfriado el calor del debate, porque recoge en toda su crudeza la verdadera intensidad de la política errática y cruel de Rodríguez Zapatero, y supone una denuncia hecha desde la absoluta convicción democrática de la manera en que Rodríguez ha destrozado la convivencia y sus fundamentos –consenso, reconciliación, libertad- hasta hacer casi irreconocible esta España de 2007 respecto de la de 2004... Y eso que aquella ya empezaba a sufrir los efectos de la estrategia excluyente de la izquierda.

¡Claro que hemos cambiado! Pero a peor. Lo digo como lo siento, pero hoy, gracias a Rodríguez Zapatero, los españoles somos menos capaces de convivir y de expresar nuestro respeto por las ideas de los demás. Hemos dividido la sociedad, como bien denunciaba Rajoy, en buenos y malos, y ellos, los que están con Rodríguez, sean de lo que sean, son los buenos. Los demás, los malos. Y esa no es, ni mucho menos, la España que queremos. ¿Verdad?

Debate y cuenta atrás para las generales
Editorial ABC 4 Julio 2007

TODOS los agravios patentes y latentes acumulados durante la legislatura estallaron ayer en el Congreso de los Diputados durante el más duro y tenso debate sobre el Estado de la Nación de toda la democracia. Ni José Luis Rodríguez Zapatero ni Mariano Rajoy ahorraron valoraciones, juicios y descalificaciones recíprocos, poniendo el punto final político a una legislatura que resulta ya insalvable en lo que le resta y que debería contar con una disolución anticipada de las Cámaras. Cuando Gobierno y oposición alcanzan el grado de enconamiento que ayer se exhibió en el Congreso y tal confrontación hace imposible la reserva de espacios de consenso sobre los asuntos de Estado, la última palabra es de los ciudadanos, no de los partidos políticos. Éste es el momento en el que en España debe prevalecer el sistema democrático sobre la partitocracia, el interés de la Nación sobre las estrategias de partido; éste es el momento en el que la soberanía popular debe emitir su veredicto sobre el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero.

Ayer se recogió lo que el PSOE empezó a sembrar en 2003 con el Pacto del Tinell, aquella trama política que hizo de Cataluña el laboratorio de un experimento llamado a aplicarse en toda España. Ese pacto, por el que el PSOE y sus aliados de extrema izquierda e independentistas acordaron la exclusión del PP de la vida política, buscaba realmente lo que ayer Rajoy denunció en un certero discurso: la derogación del consenso constitucional y el repudio del legado de la Transición. La izquierda apostó por el ajuste de cuentas, la revancha revisionista y la ruptura a la que renunció en 1977 con el sentido patriótico y de Estado que ahora no tiene. Éste era el mandato de la quiebra de las reglas del juego y ayer se vieron las consecuencias. Nunca antes izquierda y derecha habían estado tan enfrentadas, y las causas fundamentales de esta situación están en el proyecto político sectario que impulsó Rodríguez Zapatero en 2004.

El país dibujado por el presidente del Gobierno tenía que ser, necesariamente, un edén, con ciudadanos y ciudadanos colmados de nuevos derechos y libertades, rescatados de la pobreza cívica en la que habían vivido hasta ahora y encaminados a una nueva sociedad de la mano de Rodríguez Zapatero. Con esta actitud ilusionista, sin atisbo de autocrítica, sin objetividad mínima sobre su gestión, el presidente del Gobierno quiso enmascarar sus silencios sobre los aspectos más dramáticos, unos, y más graves, otros, de estos tres años. No se dio por aludido a cuenta de las revelaciones periodísticas que demuestran el engaño permanente que desde 2002 vienen practicando el PSOE, primero, y su Gobierno, después, con sus negociaciones encubiertas con Batasuna y ETA. No dio respuesta digna a la amenaza directa que el terrorismo islamista ha ejecutado por dos veces -en el Líbano y el Yemen- contra España, como si el asesinato de trece ciudadanos españoles en poco más de una semana no fuera motivo suficiente para que el presidente del Gobierno se sintiera obligado a dos cosas: a redefinir la política exterior de seguridad del país y mostrarse ante la opinión pública con la actitud propia de un gobernante. Fueron duras las palabras de Rajoy, pero ciertas, cuando reprochó a Rodríguez Zapatero sus ausencias en los momentos más graves.

La intervención inicial de Mariano Rajoy representó un discurso sólido y de gran altura, su mejor alocución parlamentaria, en la que reivindicó algo tan elemental como el deber del líder de la oposición de controlar al Gobierno y pedir cuentas a su presidente. Si ETA fue el motivo central de la legislatura, el objeto de una moción parlamentaria y el guión principal de la acción del Ejecutivo, ETA debía estar ayer en el debate sobre el Estado de la Nación, porque el diálogo con los terroristas ha marcado decisivamente este mandato socialista. No fue, por tanto, la política antiterrorista lo que enfrentó a Rajoy con Rodríguez Zapatero, sino la ausencia de la misma y su sustitución por una política de pactos ocultos, negociaciones negadas y compromisos recíprocos aún por desvelar. Tampoco fue ETA el único argumento del cruce de reproches, porque el presidente del Gobierno se encargó de poner por delante sus méritos por el estado de bienestar en el que se encuentra España. Y así es en las cifras macroeconómicas, pero el endeudamiento familiar, la falta de productividad y la pérdida de poder adquisitivo, por ejemplo, hacen que los ciudadanos vean las cosas de otra manera. No es extraño que Rodríguez Zapatero pretendiera un golpe de efecto con una medida económica y social, la ayuda de 2.500 euros por cada nuevo hijo, propuesta que, obviamente, es positiva, pero que está marcada tanto por los apremios electoralistas del PSOE como por la falta de originalidad, al ser una oferta electoral del PP, cuyo programa cifraba esa ayuda en 3.000 euros. En todo caso, cuando un Gobierno se encuentra con las arcas llenas no es complicado echar mano del presupuesto para ganar puntos.

Tras el debate de ayer, la perspectiva de España es la de un país en situación provisional, a la espera de que cuanto antes lleguen las elecciones y puedan los ciudadanos decidir el rumbo de su Gobierno. El Ejecutivo ha invertido sus energías en proyectos fallidos o averiados y no los ha sustituido por otros, viables y creíbles. El proceso de paz con ETA ha anulado el crédito político de Rodríguez Zapatero, porque ha faltado a la verdad desde el primer día. Los atentados del Yemen y el Líbano desenmascaran la vacuidad de una política exterior basada en la ausencia de compromisos -como los que exige el combate, incluso con las armas, contra el terrorismo islamista allí donde lo reclaman nuestros aliados- y en la coartada de una insulsa Alianza de Civilizaciones. El nuevo Estatuto catalán pecha con las consecuencias de la forma y el fondo de las negociaciones que lo alumbraron, sin reflexión, sin ánimo de consenso, sin respaldo social y en puertas de un decisivo juicio constitucional sobre el ser o no ser del Estado autonómico. Las políticas «sociales» no han demostrado su eficacia y parecen sólo la percha del Gobierno para enjugar su mandato, aunque la inmigración ilegal se haya agravado, aumente el número de mujeres asesinadas por sus parejas y esté por ver la viabilidad financiera de la ambiciosa ley de dependencia. Educación, agua, infraestructuras, intervencionismo social y empresarial, son también capítulos en números rojos de este mandato.
En definitiva, el debate de ayer rompió los eufemismos y los frenos entre Gobierno y oposición y mostró con toda su crudeza el saldo de la legislatura socialista, a la que no queda nada más que cancelarse cuanto antes.

La auténtica catadura
POR HERMANN TERTSCH ABC 4 Julio 2007

Poco consuelo puede arrancarse a la descorazonadora jornada de ayer en el Congreso de los Diputados. Quizás uno sea el hecho de que Gaspar Llamazares haya tenido el coraje de coincidir con el Partido Popular en que José Luís Rodríguez Zapatero se lanzó a un mitin -tabernario o no- dedicado a sus hinchas del socialismo del pensamiento mágico perfectamente impropio de un presidente del Gobierno. Pero a estas alturas pocos deberían ya sorprenderse ante el espectáculo que dio el presidente con una intervención inicial de autosatisfacción púber en su insólita manipulación de realidades y fantasías y una posterior diatriba virulenta contra la oposición negándole el derecho a toda crítica, es decir, a existir como tal. El fracaso y los consiguientes nervios le han hecho quitarse aderezos al presidente. El alarde de talante es ya despliegue de su auténtica catadura.

Por la mañana había dado pruebas de esa peculiar visión que tiene del debate cuando agradeció la «oposición constructiva que ha apoyado al Gobierno». Ayer advirtió a Rajoy que debía encuadrarse en esa oposición constructiva y quizás hacerse un «cordón sanitario» a sí mismo, pero éste no le hizo caso y por eso se armó. Es evidente que el presidente del Gobierno español no entiende ni acepta las reglas de juego del parlamentarismo y que, igual que desea a los cubanos «la mayor libertad posible», cree poder tratar como el «Granma» hace con los disidentes, a aquellos que, por mandato, están obligados a fiscalizar la actuación del Gobierno y a denunciar sus posibles desmanes.

Si es inquietante la falta de pudor de Zapatero para negar lo obvio y su detestable hábito de responder a toda demanda de aclaraciones con invectivas contra Gobiernos del pasado, aterrador resulta que el grupo socialista, probablemente ya mimético con su jefe don Diego, crea ya necesario demostrar un entusiasmo inverosímil con las malas artes retóricas, las ofensas a la inteligencia y las caricaturas tramposas de Zapatero. Tan sólo don Pedro Solbes, por timidez o dignidad, parecía tener las manos atadas bajo el pupitre salvo cuando la vicepresidenta lo invitaba a aplaudir con esa su mirada amable. «Faltón» le llamó el presidente al jefe de la oposición y le acusó de haber pasado «inadvertido» a quien fue cuatro veces ministro. Precisamente él, ignoto durante dos décadas salvo en conspiraciones de mesa camilla. Toda una biografía la del presidente que ayer volvió a dejar huella indeleble.

Si no nos jugáramos la seguridad y el bienestar de la sociedad española -si no se los hubiera estado jugando el presidente a nuestras espaldas-, sería gracioso que el presidente dijera que hacerle oposición a su política es «hacer oposición al Estado». «Le etat ce moi» nos viene a decir quien ha negociado clandestinamente durante cinco años y hasta hace dos semanas con una organización terrorista, el principal enemigo del Estado, para coordinar intereses y acomodar fines. Tiene Rajoy razón cuando dice que Zapatero ha engañado a todo el mundo salvo a ETA. Debería estar claro que su permanencia en el poder es un peligro para nuestra dignidad y nuestras libertades.

El Estado del Estado
POR CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 4 Julio 2007

Si este debate, mal llamado Estado de la Nación, puede tener la función de termómetro político, especialmente a estas alturas de la legislatura, hay que decir que su desarrollo ayer no permite pensar en una crisis ni del electorado del Partido Socialista ni del bloque de fuerzas nacionalistas que apoyan a éste. Las críticas que los socios han hecho al discurso de Zapatero por triunfalismo son el mínimo reproche que podían hacerle los que, además de apoyarle en la gobernación, son sus competidores. ¿Qué menos podría decir el BNG o EA? ¿En qué podrían diferenciarse sino Ercoreka, Durán Lleida o incluso Labordeta? Por cierto, ninguno de ellos se atrevió a criticar «el fin dialogado de la violencia».

La apuesta del PP en relación con este debate se fundaba en la rentabilidad que podrían proporcionarle el fracaso del «proceso de paz» y las tensiones territoriales. Alimentaba la esperanza de posibles fisuras en el propio Partido Socialista y de corrimientos en el voto provocados por las posiciones de la dirección de aquel en relación con el cambio del modelo de Estado y la defensa del derecho de autodeterminación de los vascos. En el PP se pensó que podía haber muchas Rosa Díez y que la experiencia de Ciudadanos de Cataluña podría tomar mayores proporciones. Pero había sido el propio PP el que se había encargado de arruinar estas posibilidades. Al proponer Rajoy y otros dirigentes del PP posibles pactos con CiU y el PNV abortaba los movimientos de contestación en el socialismo. ¿Por qué deberían huir del PSOE cuando cundía la peste en el PP?

La dificultad mayor que tuvo ayer Rajoy en su discurso vino de ahí. ¿Con qué argumentos podría criticar a Zapatero si el PP había asumido el cambio de los Estatutos? Cuando el PP se convirtió en el líder del Estatuto de la Comunidad Valenciana se puso una soga en el cuello. Después vino la defensa de la «realidad andaluza», después... Ahora tendrá que elegir entre el pacto con CiU y los recursos contra el Estatuto catalán ante el Tribunal Constitucional. ¿Cómo podría haber replicado Rajoy a ZP ayer? Al menos éste fue quien tuvo la idea del replanteamiento territorial.

Liquidada la idea de España como nación, ¿cuándo se comenzará a llamar a este debate el Estado del Estado?

«Apartheid» en Lizarza
Editorial ABC 4 Julio 2007

LO ocurrido el pasado lunes en la localidad guipuzcoana de Lizartza es un síntoma más del profundo deterioro que ha causado en la convivencia, sobre todo en el País Vasco, la errática política antiterrorista del Gobierno durante toda la legislatura. Lizarza es un pequeño pueblo con apenas seiscientos votantes y del que desde hace dos días es alcaldesa Regina Otaola, del Partido Popular. Sólo ella y los ediles de su partido, que lograron veintisiete votos en las pasadas elecciones locales, tomaron posesión de sus cargos. Ni el PNV, que hasta ahora regía la localidad, ni Eusko Alkartasuna, ni ningún otro partido se ha atrevido a presentar listas en este feudo abertzale por miedo a las amenazas y las coacciones de los proetarras, a quienes iban dirigidos 186 votos que fueron contabilizados como nulos tras la suspensión judicial de la lista que ANV pretendía imponer.

Otaola acudió a la sede del ayuntamiento escoltada por agentes de la Ertzaintza y fue recibida con insultos y gritos amenazantes, fotografías de etarras en las ventanas, emblemas de ETA y la pintada de una cruz gamada junto a las siglas PP. ¿Son necesarias más pruebas de que no es cierto que en España hay ahora más libertad que antes de retornar el PSOE al poder, como defiende José Luis Rodríguez Zapatero haciendo un uso espurio del significado de ese concepto? Por más que el presidente del Gobierno se empeñe todavía en manosear esa palabra como eje demagógico y propagandístico de su acción de gobierno, con ETA y su entorno ha llevado a cabo una oscurantista política de sumisión y cesiones, ha destrozado el Pacto Antiterrorista, ha manipulado al Ministerio Público en interés de un proceso de paz que los propios terroristas siempre despreciaron, ha deslegitimado la política penitenciaria y ha maltratado a las víctimas del terrorismo. Y, peor aún, ha permitido el rearme efectivo y anímico de ETA y, por ende, la pérdida de libertad en el País Vasco.

En este escenario, la actitud de Otaola y de los ediles que la acompañan merece, sin duda, mucho más que respeto institucional. Merece, por lo que reúne de demostración de valentía personal, coraje político y sentido de la responsabilidad, el elogio unánime de los demócratas y de todos los que realmente creen en la causa de la libertad sin hacer una utilización retorcida y mendaz de ella. Son dignos herederos del ejemplo que hace ahora diez años ofreció Ortega Lara, y de la causa que representaron Miguel Ángel Blanco y tantos otros a los que ETA hizo pagar con su vida el precio de la libertad. José Luis Rodríguez Zapatero incurrió en una irresponsabilidad al situar en un plano de igualdad a un Estado democrático y de Derecho y a una banda terrorista sin medir las consecuencias reales de sus actos. El cruel «apartheid» de Lizarza es una de esas nefastas consecuencias. Por eso Regina Otaola sí está legitimada para invocar -así lo hizo al jurar su cargo- la causa de la libertad con el fin de «borrar los vestigios de la coacción terrorista de manera definitiva».

Triunfalismo demagógico
LÍNEA EDITORIAL minutodigital 4 Julio 2007

De insulto a la razón podríamos calificar el mitin-homenaje que Zapatero se auto dedicó en su discurso inaugural del pomposamente denominado Debate sobre el Estado de la Nación. No es de extrañar, pues, que el Presidente del Gobierno pretenda aborregar aún más a las generaciones venideras de españoles (o lo que decida que sean) mediante el adoctrinamiento impartido en las clases de Educación para la Ciudadanía.
Solo así puede garantizarse ese grupo de “hooligans” que aplaude todo lo que este Presidente diga o haga.

Mitin electoral donde aprovecha para decir que dará 2.500 euros a todas las familias residentes (¡ojo! cuando dice residentes está fomentando el efecto llamada sobre la inmigración) que tengan o adopten un hijo. Acto político, quizás pistoletazo de salida para las próximas elecciones generales, donde nuevamente se vanagloria de los buenos resultados de la economía sin pensar, probablemente, que se está dirigiendo a un pueblo español donde el 79 % de las familias no llega a final de mes, donde el endeudamiento debido a la subida de intereses ha provocado que el 35 % de las familias renuncien a sus vacaciones estivales y donde la carestía de la vida sube imparablemente.

Un minuto escaso para hablar sobre ordenación territorial aunque quizás sea lo lógico cuando da toda la impresión de que ni él mismo sabe lo que quiere. Y, por supuesto, casi de puntillas sobre el terrorismo cuando hace ahora seis meses dijo que España estaba mejor que nunca y, dentro de un año, estaría mejor aún. Difícilmente podría jactarse de haber pronunciado esa frase cuando hay siete cadáveres de españoles asesinados por el terrorismo islamista y ETA amenaza, día sí y día también, con poner muertos sobre la mesa donde este Presidente espera reanudar las conversaciones sobre su proceso de paz. No se atrevió a culpar al Gobierno de Aznar de los últimos muertos, militares en zona de guerra o turistas en zona de paz, aunque en su subconsciente flotara la idea de que ambos hechos son producto de nuestra entrada en la guerra de Irak.

El triunfalismo del Presidente, adornado con una insultante demagogia, no corresponde a un hombre de Estado sino a un mitinero pueblerino. Los aplausos, risas, voces y gritos de sus seguidores desde los escaños, pancistas pesebreros de ese mismo Estado que pretenden destruir, sí que serían causa de debate sobre la idoneidad de quienes nos representan. El problema es que la oposición tampoco ayuda mucho a aclarar el panorama y, ante tal cúmulo de despropósitos como se cometen en las distintas taifas autonómicas, hasta un aprendiz de titiritero puede permitirse el lujo de lanzarle unos cuantos golpes bajos. Mientras los protagonistas del Debate sobre el Estado de la Nación no sean auténticos hombres de Estado, su visión no distará mucho de la que perciben los españoles cuando se asoman a la televisión para dormirse viendo cualquier “reality show”.

Humanidades
La izquierda contra la cultura española
Álvaro Vermoet Hidalgo Libertad Digital 4 Julio 2007

Lo que más me sorprendió del Consejo Escolar que pude narrar a los lectores de Libertad Digital es el rechazo absoluto a mi propuesta de ampliar los contenidos en la enseñanza de las Humanidades. La verdad es que yo, ingenuamente, creía que parte de esa izquierda que se arroga la defensa de la cultura, las letras y las artes votaría a favor de una propuesta que criticaba el recorte de los programas de Humanidades a nivel nacional y pedía la vuelta del Lazarillo, de Cervantes y de la Generación del 27, entre otros, a los programas nacionales de Literatura, y de Grecia, Roma, Egipto, Bizancio, el Reino Visigodo, la Reconquista y un largo etcétera a los temarios de Historia.

He llegado a la conclusión de que ese rechazo a unos contenidos que reflejen la herencia cultural española se debe sencillamente al rechazo de la izquierda hacia esa construcción nacional occidental llamada España. Es verdad que probablemente haya influido también ese pedagogismo progresista que se basa en rechazar todo método de enseñanza tradicional, como la memoria, el estudio o la lectura y en cambiar todo de nombre, de tal forma que todo suene más interactivo y participativo. Por ejemplo, en Literatura, se hace referencia a la lectura de "obras adaptadas a la edad del alumno", cuando toda la vida se ha leído a los clásicos en la enseñanza media.

Pero, ideas pedagógicas aparte, creo que el rechazo a unos contenidos nacionales en Humanidades esconde un rechazo a la herencia cultural española, de la cual la izquierda española no se siente heredera. España es una construcción romana, cristiana y occidental, y eso para la izquierda no es sino la Historia de la opresión y las luchas de poder. La izquierda no se siente heredera ni de la revolución de Cádiz ni de la Restauración; no hablemos ya de la Reconquista. Y así lo ha demostrado siempre: el PSOE ha permanecido al margen de cualquier sistema representativo desde la Restauración Canovista (recordemos la amenaza de muerte de Pablo Iglesias hacia Antonio Maura) hasta Largo Caballero y el golpe del 34.

No creo que sea relativismo lo que se esconde bajo este rechazo a la herencia cultural occidental. En el fondo, la admiración por el islam, el nacionalismo, el etnicismo, el indigenismo y todo lo que no sea occidental y liberal no se debe a la idea de que Occidente no pueda compararse al resto de culturas, sino a que Occidente es el gran opresor de la Historia de la Humanidad, desde el colonialismo hasta la globalización, lo que convierte en justicieros universales a todo tipo de integristas o terroristas anti-occidentales, ya que su acción se debe, al final, a un "mar de injusticia universal". He ahí que el Islam aparezca en Historia y las “diferencias culturales” en Ciudadanía mientras no queda rastro de la Historia de España en los planes de estudio.

Así se explica que la izquierda votara a favor de que se enseñe en asturiano en Asturias, en gallego en Galicia y en árabe o tamazight en Ceuta y Melilla, pues fomentando identidades localistas y étnicas se debilita también esa idea de España que se considera reaccionaria. El rechazo a la idea de España se sustenta en los nacionalismos de la misma forma que los anti-globalización protestan de la mano de los indigenistas: el rechazo al "expansionismo occidental", justifica el intento de que cada pueblo se mantenga en sus orígenes culturales, alejado de la modernidad y de la libertad. No es que el PSOE esté preso del nacionalismo, sino que el nacionalismo forma parte del rechazo de la izquierda hacia la herencia cultural española y occidental.

Álvaro Vermoet Hidalgo es presidente de la Unión Democrática de Estudiantes y consejero del Consejo Escolar del Estado y del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid.

Ataque en el Líbano
El azar y el terror
GEES Libertad Digital 4 Julio 2007

El que no cree en casualidades no sabe en lo que cree. Pertenecen al orden de lo infinito el número de acontecimientos que se suceden sin nexo causal alguno. Pero de ahí a convertir la coincidencia en religión oficial del Estado debería haber un gran trecho que Zapatero y beneficiarios múltiples cruzaron de una gran zancada en el acto mismo de su advenimiento al poder. Atentado y Moncloa, ¡ninguna relación! Desde entonces se baten incansablemente por la causa del azar.

Lo que no tiene nada de casual es esta pía devoción por las coincidencias. Es de un asqueroso utilitarismo. Moratinos, simplón, acude con presteza a responder la pregunta que se hacen todos los españoles: Líbano, Yemen, juicio del 11-M, cada uno de su padre y su madre, asegura. Dime lo que niegas y te diré lo que temes. El editorialista de El País, más astuto, ignora por completo cualquier posible relación entre hechos tan geográficamente dispares. A la bicha, mejor ni mentarla, que ya los nuestros saben muy bien lo que deben descreer para que todo siga igual. Y si tienen dudas se las callan, que es mucho lo que está en juego.

Pero relaciones, causas y efectos haberlos haylos; un terrorista es por antonomasia un profesional de la conspiración. O al menos un aficionado con mucha entrega. No hay atentados por arrebato momentáneo. La buena planificación lo es todo. Si no que se lo pregunten a esos matados que lo intentaron en Londres y Glasgow hace cuatro días. Planificaron, pero no sabían y el oficio es el oficio y no se improvisa. Ante un tal grado de chapuza cabe pensar en una actuación espontánea, para hacer méritos ante una superioridad con la que no se ha contado. En el Líbano y Yemen la eficacia ha sido mucho más alta. En el primer caso no es fácil decidirse entre el número de autores posibles, pero los yihadistas suníes de la cuadra de Bin Laden están muy bien colocados. Respecto al antiguo reino de Saba no parece haber duda. En pocas ocasiones llegamos a conocer con exactitud el grado de autonomía o de dirección centralizado con el que procede una célula asesina.

En el caso de nuestro trágico 11-M sólo sabemos que no lo sabemos, pero que la desconexión total es lo menos verosímil. Y sobre un par de cosas sí que podemos tener una certeza absoluta. Bin Laden, Zawahiri y toda su plana mayor están en el complot dormidos y despiertos y su visión es universal. No lo consiguen controlar todo pero lo intentan. Lo suyo es establecer conexiones en pro de las mejoras en la productividad letal al servicio del reino islámico de este mundo. La otra es que consideran a la España de Zapatero un eslabón débil de cualquier cadena de la que forme parte. Así pensaban y lo difundieron por la Internet yihadista ya antes del 11-M, con Zapatero todavía en lejana e improbable perspectiva, en un documento premonitorio que explica la obvia finalidad política del atentado.

Desde entonces nuestro jefe de gobierno se ha dedicado a confirmar esa estimación sin dejar la más mínima sombra de duda, tanto en su acción exterior como interior. Y eso crea tentaciones: es un factor de vulnerabilidad. Otros factores también cuentan. La manera en que se hayan combinado últimamente no lo sabemos y la posición de Moratinos y demás corifeos del Gobierno es que no hay nada que saber y así estaremos todos más contentos. Casualidad de casualidades y todo casualidad.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Un artefacto casero explosiona en Vitoria e incendia dos vehículos del Ayuntamiento
Grupos de desconocidos prenden fuego a un cajero y un contenedor en Guipúzcoa durante una noche de violencia callejera en el País Vasco
AGENCIAS - Bilbao El Mundo 4 Julio 2007

Un artefacto pirotécnico casero ha explosionado la pasada madrugada en Vitoria y ha incendiado dos vehículos propiedad del Ayuntamiento de la ciudad. No ha sido el único acto de violencia callejera en el País Vasco durante una noche en la que también se ha producido un ataque contra un cajero en San Sebastián y ha ardido un ciclomotor junto a un contenedor en Pasaia (Guipúzcoa).

Fuentes del departamento vasco de Interior han confirmado estos incidentes entre los que destaca la colocación de un artefacto casero en la calle Reyes de Navarra de Vitoria. El aparato pirotécnico ha explosionado hacia la una y media de la madrugada junto a dos turismos del Ayuntamiento, uno de los cuales ha quedado totalmente calcinado, y el otro ha sufrido importantes daños.

Los dos vehículos estaban aparcados en el recinto vallado del colegio Odón de Parais, en la calle Reyes de Navarra, 22, según han informado los bomberos de la capital alavesa. Los turismos son un Ford Fiesta blanco, con la parte delantera "totalmente calcinada" y un Chevrolet kalos, "totalmente destrozado", según los bomberos. Las tareas de extinción se han retrasado al tener que aparcar el camión en el exterior del recinto vallado.

Además, hacia las once de la noche de ayer de ayer unos desconocidos han rociado con gasolina y han prendido fuego a un cajero automático de una sucursal de Bankoa, situada en la calle Miracruz del barrio de Gros de San Sebastián. El fuego ha destrozado el cajero y ha provocado el ennegrecimiento de la fachada del banco.

En Pasaia, un grupo de desconocidos han prendido fuego, poco después de las cuatro de la mañana, un contenedor situado en la calle Donibane que, al arder, ha afectado a un ciclomotor estacionado junto al mismo.

LO QUE DICE EN EL CONGRESO NO CASA CON LO PUBLICADO EN EL BOE
El Foro de la Familia acusa a Zapatero de engañar sobre los contenidos de EpC
La insistencia de Rodríguez Zapatero en hacer de Educación para la Ciudadanía una de las bazas de su intervención en el Debate sobre el estado de la Nación ha recibido una rápida respuesta del movimiento opositor a la nueva asignatura. Benigno Blanco, presidente del Foro de la Familia, denuncia este miércoles que el presidente "ha engañado describiendo unos contenidos que no se corresponden con los publicados en el BOE".
Libertad Digital 4 Julio 2007

El Foro Español de la Familia lamenta la "absoluta incongruencia" del presidente José Luis Rodríguez Zapatero que, "presentándose como adalid de los derechos y las libertades, desprecia la libertad de conciencia de las familias españolas", indica esta plataforma en un comunicado al que ha tenido acceso LIBERTAD DIGITAL.

El presidente del Foro Español de la Familia, Benigno Blanco, declaró este miércoles que “resulta sorprendente que un gobernante de un país europeo en el siglo XXI intente adoctrinar ideológicamente a todos los escolares. Aún más sorprendente y rechazable es su absoluto desprecio en el Congreso de los Diputados a las conciencias violentadas de aquellos padres que reivindican su derecho constitucional a formar moralmente en libertad a sus hijos”, señaló.

Asimismo, el presidente del Foro de la Familia añadió que “el presidente del Gobierno, en su intervención de esta mañana en el Congreso de los Diputados, ha engañado describiendo unos contenidos de Educación para la Ciudadanía que no se corresponden con los publicados en el Boletín Oficial del Estado, suma así Zapatero a la cadena de engaños a la opinión pública que distintos miembros del Gobierno y del Partido Socialista están realizando para defender el ataque a la libertad que supone Educación para la Ciudadanía”, recalcó.

Finalmente, Benigno Blanco destacó que “el presidente Zapatero ha desperdiciado hoy una buena oportunidad para demostrar que es capaz de dialogar, de respetar la libertad de conciencia de los españoles y de rectificar ese inmenso error que es Educación para la Ciudadanía”.

Tiempo de mudanzas en ETA
POR J. PAGOLA/P. MUÑOZ. MADRID. ABC 4 Julio 2007

ETA tiene capacidad de matar, pero en el seno de la banda ha comenzado a cundir el nerviosismo. Quiere golpear cuanto antes para demostrar que está fuerte, pero hasta ahora todos sus intentos han acabado en fracasos, tanto en lo que se refiere a la detención de pistoleros -nueve en menos de un mes-, como en la intervención de material explosivo -más de 300 kilos-, armas, temporizadores y, lo que es también fundamental, documentación. Los pistoleros, tanto los jefes como los que integran los «comandos», tienen la sensación de estar vigilados, de que las Fuerzas de Seguridad disponen de muy buena información y controlan sus movimientos, que su caída es sólo cuestión de tiempo.

La mejor prueba de que esta es la sensación en buena parte del seno de la banda es la detención en la noche del lunes de dos terroristas cerca de París cuando estaban de mudanza, trasladándose de casa probablemente por la sensación de que las Fuerzas de Seguridad les seguían los pasos muy de cerca. «Cada vez que hay detenciones, los más cercanos a los arrestados se «sensibilizan» y suelen intentar cambiar de escondite», afirman las fuentes consultadas.

La seguridad, una obsesión
La seguridad de los «comandos» se ha convertido en una obsesión para los jefes de ETA, hasta el punto de que hay un «subaparato» que se creó específicamente para evitar fugas de información. La sensación del jefe «militar» de la banda, Garikoitz Aspiazu, alias «Txeroki», era que las Fuerzas de Seguridad habían logrado colocar colaboradores en su estructura y que esa era la razón de las numerosas caídas que se habían producido a lo largo de los últimos años, que habían colocado a la organización en la situación de máxima debilidad de su historia.

Convencido de que la organización estaba «agujereada», «Txeroki» decidió blindar los comandos del resto de la banda y aumentar hasta límites casi obsesivos las medidas de seguridad. La caída del último «comando Donosti» a finales de marzo aportó también datos de interés en este sentido: el «liberado» José Ángel Lerín era el único que tenía acceso al jefe militar de ETA y luego transmitía las órdenes precisamente a Ekaitz Aguirre, detenido el lunes en Francia a pocos kilómetros de la frontera con Navarra y que en aquella época dirigía el segundo grupo del «complejo Donosti».

De esta forma, la única persona cuyo seguimiento podía llevar hasta «Txeroki» era José Ángel Lerín.
«Las medidas de seguridad que toman son cada día mayores -afirman fuentes de la lucha antiterrorista-. Si suben al coche, lo examinan a fondo para encontrar posibles dispositivos electrónicos; en muchas ocasiones utilizan bicicletas como medio de transporte, o mantienen sus citas en montes donde es muy fácil detectar la presencia de extraños». De hecho, las detenciones del lunes se produjeron en un camino muy apartado, en una zona rural.

La psicosis sobre posibles «topos» infiltrados en los aledaños de la cúpula etarra no es nueva, pero va «in crescendo» hasta rayar en la histeria. Los expertos en la lucha antiterrorista aseguran que las últimas operaciones que han abortado las suscesivas intentonas de ETA de introducir «comandos» en España con «licencia para matar» son fruto de la investigación y, también, de las medidas de vigilancia preventivas. Pero, reconocen, lo más probable es que los dirigentes del «aparato militar» hayan iniciado ya una «caza de brujas» para localizar al chivato o chivatos. «Seguro que sospechan que todas las caídas que están sufriendo vienen de un mismo filón que tienen las Fuerzas de Seguridad dentro de la banda, porque algunas de esas caídas tienen un denominador común, se han producido coincidiendo con la entrega de material a los «comandos»», agregan estos medios de la lucha antiterrorista.

Las fuentes consultadas insisten en que los éxitos son fruto de la prevención, aunque reconocen que sí se dispone de «valiosa información» interna de ETA. En buena parte por los datos obtenidos tras la detención de etarras. Pero, a este respecto, se recuerda que el desmantelamiento de Jarrai-Haika-Segi dejó a la banda sin un instrumento que utilizaba para filtrar a los candidatos a pistoleros. En efecto, los expertos antiterroristas subrayan que «aún hay cola para entrar en ETA, pero la banda carece de organización suficiente para hacer la selección y evitar que se cuele algún «topo»».

«Trienio negro para las víctimas»
SERGIO CORRAL ABC 4 Julio 2007

BURGOS. Cuando José Antonio Ortega Lara, que sufriera el secuestro más largo llevado a cabo por la banda terrorista ETA -532 días- recordó a Miguel Ángel Blanco como «una buena persona» que «representa el sacrificio y la lealtad a los principios y valores que recoge nuestro Ordenamiento Jurídico», Consuelo, madre de Miguel Ángel, rompió a llorar. Era el momento más emotivo del encuentro que, propiciado por la Fundación Miguel Ángel Blanco, protagonizaron la familia del concejal asesinado, el funcionario de prisiones burgalés y ciudadanos anónimos que, superando el centenar, arroparon ayer en Burgos a la familia Blanco-Garrido.

Durante unos minutos, y gracias a este encuentro entre la familia del edil popular y José Antonio Ortega Lara, que personificaba la presentación en Burgos de la campaña «Diez años sin Miguel Ángel Blanco. Retorno a Ermua. 1997- 2007», todos los allí presentes recordaron aquellos días de julio en los que la sociedad española pasó de la mayor de las alegrías, con la liberalización por parte de la Guardia Civil de Ortega Lara, a la más profunda tristeza, con el secuestro y posterior asesinato de un joven concejal Ermua de 29 años de edad.

Mientras tanto, Miguel y Consuelo, sus padres, arropados por el alcalde de Burgos, Juan Carlos Aparicio, y el presidente de la Diputación Provincial, Vicente Orden Vigara, miraban al cielo, como si de un gesto de complicidad con su hijo Miguel Ángel se tratara. Junto a ellos, Ortega Lara, quien apeló a la «obligación moral y jurídica de honrar su memoria, defender su dignidad y luchar por que se le haga justicia a él y a todos los que murieron, ya que ellos ya no pueden hacerlo».

«Un esfuerzo más»
José Antonio Ortega Lara pidió a los miembros de la Fundación Miguel Ángel Blanco «un esfuerzo más» para «insuflarnos de valor y esperanza a los que todavía, ignorantes de nosotros, no nos hemos enterado de la calamitosa situación a la que hemos llegado tras este trienio negro que nos ha tocado vivir» a las víctimas, en alusión a las negociaciones que el Gobierno ha mantenido con la banda terrorista ETA.

Finalmente, dos ramos de flores que José Antonio entregó a Mari Mar y Consuelo, sirvieron para simbolizar el cariño de todo un pueblo, el de Burgos, a una familia que el próximo 10 de julio se volverá a concentrar en la Plaza Mayor de Ermua coincidiendo con el décimo aniversario del secuestro y asesinato de su hijo Miguel Ángel.

El BNG propone que la Cámara reconozca al pueblo mapuche y la lengua mapazugún
J. L. JIMÉNEZ ABC 4 Julio 2007

SANTIAGO. Rizado el rizo, bien cuadrado el círculo respecto a las propuestas peregrinas sobre el uso del gallego dentro y fuera de los límites geográficos de la Comunidad gallega, el BNG se convierte ahora en adalid de las lenguas de otros. O al menos su portavoz adjunto en el Parlamento, el diputado Bieito Lobeira, quien ha demostrado una vez más los perjuicios del excesivo ocio al presentar para su debate en comisión una proposición no de ley a la que ha tenido acceso ABC «relativa a la adopción de medidas de reconocimiento y apoyo al pueblo mapuche en el proceso de normalización de su idioma, el mapazugún».

Entre Chile y Argentina, 200.000
Dice Lobeira que este pueblo cuenta con unos 200.000 representantes, repartidos entre Argentina y Chile, y que está sumido «en un evidente proceso de minorización y pérdida de hablantes». Lo más grave a su juicio es que el mapazugún «está ausente de la administración, de la justicia, de la enseñanza, de los medios de comunicación», y no posee «oficialización ni reconocimiento jurídico», así como tampoco «estandarización que cuente con estandarización que fije normas gramaticales y ortográficas».

Por todo ello, sigue Lobeira en su relatorio, «desde Galicia, nación que también afronta un conflicto lingüístico ya histórico» -no especifica qué o quiénes le prohíben hablar en gallego, comprar un diccionario de la lengua de Rosalía o incluso leer un libro de Manuel Rivas-, el nacionalista estima que es el Parlamento autonómico quien debe «adoptar medidas que contribuyan, con respeto y solidaridad, a la defensa de la lengua mapuche en la tierra de los mapuches, rico aporte al conjunto de la humanidad». No especifica Lobeira si sería procedente la creación de una comisión parlamentaria que visitara «in situ» la región mapuche y se personara en las Cortes argentina y chilena reclamando derechos para los oprimidos mapuches. Algo así ya pidió recientemente con motivo de la promoción del gallego en Asturias, Extremadura y Castilla y León, y precisamente recibió sendos portazos en estas tres Autonomías, de muy distintos signos políticos. Desde la Junta extremeña se llegó a calificar de «aprendices de brujo» a los nacionalistas por este tipo de iniciativas.

De lo que ya no queda duda es de que lo de Bieito son las lenguas. En su defensa del castigado y vejado idioma propio llegó a reclamar su uso en las lápidas para que en caso de holocausto nuclear la civilización que sobreviviese acreditara a través de las tumbas que el gallego era una «realidad social».

Este argumento, lejos de ser extracto de monólogo alguno, se escuchó en el Parlamento. Luego vinieron la petición para que las muñecas lloraran con el acento del terruño, la invitación a que se galleguizaran los apellidos «deturpados por la barbarie castellanizadora» y hasta que los teléfonos móviles nos dijeran en la lengua de Cunqueiro que estamos fuera de cobertura. Pero el gallego ya es el pasado, después de que la Xunta haya aprobado con un dictamen negativo del Consejo Consultivo un nuevo decreto para que las dos lenguas cooficiales de la Comunidad coexistan en la enseñanza al 50 por ciento. Ahora, el futuro son los mapuches.

ANV «toma» el Ayuntamiento de Lizarza y pone la foto de una terrorista donde ondeaba la bandera
S. E. ABC 4 Julio 2007

LIZARZA. No han tardado mucho los proetarras en reaccionar a la toma de posesión el lunes como alcaldesa de Lizarza de Regina Otaola, presidida por la bandera de España, y cuya primera orden fue la retirada de las fotos de los etarras que colgaban de la fachada del Ayuntamiento, que fue cumplida por trabajadores municipales. Ayer, los miembros de ANV que se atribuyen la mayoría de las concejalías de la localidad guipuzcoana «tomaron» las dependencias y dieron en ellas una rueda de prensa, a pesar de no ser concejales. No sólo eso. Donde el día anterior ondeaba la bandera nacional -los populares tuvieron que llevar una suya a la toma de posesión porque no había ninguna en el Consistorio-, ellos colocaron la foto de la terrorista Inazia Zebeiro, muerta en un tiroteo con la Ertzaintza en 1998. Lo justificaron en que la enseña nacional había sido «impuesta» por los mandatarios del PP a cambio de «los símbolos queridos para el pueblo».

El resto formó parte de la verborrea habitual de este tipo de individuos, que aseguraron que Otaola «nunca será la alcaldesa» de la localidad pues, según dijeron, los representantes municipales son ellos, al haber sido «elegidos» por el pueblo. La mujer que actuó de portavoz añadió que el lunes había sido «un día negro» para la villa, puesto que, en su opinión, «Regina Otaola y el PP tomaron el pueblo con las armas y se hicieron dueños del Ayuntamiento, tal y como hicieron en 1936 los militares fascistas». Además, se quejó de la «ocupación policial y militar», en referencia al amplio y eficaz despliegue de la Ertzaintza, a pesar de que admitió que sin él «el robo de ayer (por el lunes) no hubiera ocurrido». Naturalmente, aunque eso no lo dijo, porque ellos lo habrían impedido por la fuerza.

11-M: OSAR CON LA VERDAD
Artículo de próxima publicación en LA III REPUBLICA, portavoz del Partido Nacional Republicano
Partido Nacional Republicano  4 Julio 2007

Redacción.- En el 11-M se inició un golpe contra la Nación española, perpetrado desde enclaves de su mismo Estado. Es el mejor golpe que quepa imaginar: el que cuenta con la garantía de su impunidad puesto que dispone del sumario como mecanismo de encubrimiento. Todo un lujo. Finalizada la fase del golpe/sumario, hemos asistido a un estrafalario juicio oral encarrilado por el mismo, que también está en sus últimos pasos.

Después de más de tres años, muchos españoles vislumbramos la verdad del 11-M. Hay quienes la consideran descorazonadora. Son los corazones débiles. La verdad no constituye tanto una cuestión de inteligencia como de redaños, de cuajo para afrontar la realidad.

No fue AlQueda. No fue ETA que, si en algo intervino, fue de modo encubierto dentro de una superior división del trabajo. No fueron servicios secretos extranjeros. Fueron gentes que se llaman españoles los que planificaron y ordenaron la ejecución de una matanza de españoles, la encubrieron y señalaron unos falsos culpables, mediante detenciones arbitrarias, un descomunal lavado de cerebro mediático y el posterior montaje sumarial.

Hay en todo esto cuotas individuales y grupales de odio feroz, de afán de venganza y de pura ambición, o simplemente cobardía. Pero se insertan dentro de un movimiento más vasto. Se trata del movimiento del capital y sus aparatos políticos por acceder a una nueva fase de expolio.

Los trabajadores españoles sólo somos ganado que una oligarquía económica y política pastorea para su propio beneficio. Esa oligarquía vive del excedente que producimos, de nuestros impuestos, de nuestras hipotecas, de los artículos que les compramos. Pero llegó un punto en que núcleos decisivos de la oligarquía consideraron absolutamente intolerable lo que aún quedaba del Estado nacional unitario. Había que romperlo en múltiples “naciones”. Había que avanzar hacia la instauración del juancarlismo confederal de las etnias asimétricas, para que el capital bancario y los oligopolios, perfectamente centralizados, pudiesen “liberar” completamente al mercado; para que los caciques regionales irredentos pudiesen saciarse, metiendo su hocico en el botín general y manejando con sus propias manos el ariete de la inmigración contra los trabajadores españoles; para hacer ofrenda de nuestros últimos sectores industriales estratégicos al capital “comunitario” europeo; para des-regular hasta el fin un empleo y unas condiciones de trabajo que no se estimaban suficientemente precarizados; para privatizar todos los servicios y sistemas de protección social y para abismarnos para siempre en la impotencia de la división, una vez enclaustrados en “naciones identitarias”. Para esto se hizo el 11-M. ¡Es la economía, amigos!

La eclosión de la verdad completa del 11-M es impensable al margen de un baldeo general de España, de un profundo cambio nacional-democrático y social que, hoy por hoy, sólo una minoría está dispuesta a impulsar. Después de los trenes desmantelados a los dos días del 11-M, de la destrucción sistemática de pruebas, del ocultamiento de análisis, del falseamiento de informes y de la completa manipulación de lo acontecido desde los esquemas de la derecha y la izquierda –ha sido ETA, ha sido AlQeda- hay que prepararse para una sentencia "oficial". Sin fe ni respeto la aguardamos. Y hay que enfocar, desde hoy mismo, la lucha por la verdad del 11-M en la perspectiva de la reconstrucción de España sobre la base un nuevo régimen político y social.

Pero si no podemos aspirar, al menos a día de hoy, a alcanzar a los instigadores, sí debemos entablar una lucha política para que sus siervos empiecen a recorrer el vía crucis al que se han hecho merecedores.

La simple consideración de la destrucción generalizada de pruebas debería haber impulsado al juez Bermúdez a plantear la nulidad de las actuaciones del sumario. Pero, ¿cuántas veces se ha declarado la nulidad de actuaciones en un juicio de importancia? El 11-M es un juicio del que depende la suerte del régimen vigente. Y está claro que el juez Bermúdez no es un héroe.

Sin embargo, aún dando por buenas, como hizo el juez Bermúdez, las muestras-basura que le aportó el comisario Santano, en estos momentos procesado por falsificación de informes, resulta que no se ha podido identificar exactamente el explosivo que estalló en los trenes, si bien se han hallado componentes que no forman parte de la Goma 2 ECO, explosivo que según la tesis oficial provocó la masacre. El fiscal Zaragoza, incapaz de defender que en los trenes estallara Goma 2 ECO, se ha visto impelido a sostener que "da igual" el explosivo utilizado. Tampoco se ha probado que los explosivos proviniesen de una mina asturiana, como pretendió el juez Del Olmo. Súmese a esto que los supuestos suministradores de los explosivos eran confidentes y controlados por la policía y estaban dirigidos por un esquizofrénico.

Sin Goma2 ECO en los trenes, tanto la Goma2 ECO de la bolsa aparecida en la comisaría de Vallecas, la del resto de cartucho de la Kangoo descubierto en el complejo policial de Canillas, la del AVE o la localizada en el piso de Leganés, no pueden considerarse pruebas inculpatorias en el atentado. Dicho sea de paso, tampoco creemos que sean “pruebas falsas”: tarde o temprano se demostrará que son verdaderas pruebas del intento de los golpistas de encubrir la autoría real del atentado y condenar “como sea” a unos cabezas de turco “islamistas”. Todo ello para resaltar que AlQueda se vio obligada a dar la orden de volar los trenes por culpa de Aznar.

En estas condiciones, deben ser absueltos de implicación en la masacre todos los acusados relacionados con el 11-M a través de la Goma2 ECO. Tanto Trashorras, como Antonio y Carmen Toro, los asturianos mineros y supuestos “mochileros” (Otman El Gnaoui, Rachid Aglif, Rafá Zouhier y Jamal Zougham). Y no sólo ellos. También los que pretendidamente transportaron la Goma2 ECO a Madrid y cuyos cadáveres se nos ha dicho que fueron identificados, rodeados de Goma2 ECO, tras la explosión del piso de Leganés: Jamal Ahmidan el Chino y sus cuatro compinches (Rifaat Anouar, Mohamed Oulad AKha, Rachid Oulad Akcha y Abdennabi Kounjaa).

No existen tampoco pruebas que acrediten la presencia en los trenes de ninguno de los suicidados de Leganés, incluidos El Tunecino y Lamari quienes, por otra parte, eran confidentes.

Sepamos a que nos enfrentamos. Paradójicamente, los apóstoles de la “alianza de civilizaciones” nos acusarán de tratar de impedir “que los putos moros se pudran en el talego”. Necesitan congregar populacho. Su lema es: para los cuerpos, la violencia, para las almas, la mentira. Nosotros, en cambio, aspiramos a reconstituir pueblo español. Nuestros valores son: la verdad, la justicia y la libertad.

Julio 2007
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