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Recortes de Prensa     Jueves 12 Julio   2007

Aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco
Diez mentiras de la negociación con ETA
Jaime Mayor Oreja Libertad Digital 12 Julio 2007

Nunca, desde el arranque de la transición, había sentido el mismo grado de preocupación ante la situación política e histórica de España.

El principal problema de España es la deconstrucción de nuestro régimen constitucional en el marco de una negociación con una organización terrorista y de una paralela y convergente ofensiva nacionalista que tiene como objetivo último poner fin a la cohesión, a la unidad y a la fortaleza de España.

La negociación fortalece siempre a la organización y debilita siempre a la democracia, pero si además esa negociación política se realiza en el marco de una ofensiva nacionalista y de un proyecto de cambio de régimen, entonces la negociación se convierte en un suicidio para la nación. No hay disparate mayor que darle a una organización terrorista la opción de presentar sus reivindicaciones en medio de un programa de segunda transición.

No se trata de alarmar a nadie, sino de decirles la verdad a los españoles. En ese sentido, flotan en el ambiente político español diez mentiras de la negociación con ETA, diez mentiras del Presidente del Gobierno, diez verdades a medias que dan a entender lo que parece ser y no es. Son las siguientes:

1. Una tregua es un cese temporal de actividades terroristas
Bien, esto es cierto, pero no es toda la verdad. Una tregua, cuando se negocia, es mucho más que un cese temporal del terrorismo. Es también una unión temporal de empresas y proyectos entre los negociadores. Las treguas con negociación, además de significar un cese temporal de acciones terroristas, significan acuerdos políticos, significan UTEs.

En la primera negociación, la UTE ETA-PNV acordada en Estella en 1998, consistió en la convergencia entre los dos actores en el objetivo de la autodeterminación. En la segunda tregua, la UTE se realizó entre ETA y ERC y fue escenificada en Perpiñán en el 2003. ETA marcó un hecho diferencial en su trayectoria saltando por vez primera a un territorio distinto del País Vasco y alcanzando un compromiso de ruptura total de la Constitución, de autodeterminación desde Cataluña, con la contrapartida de siempre de ETA en estas uniones temporales: un cese temporal de asesinatos en Cataluña, que por cierto constituye el único que todavía no ha roto formalmente.

Por último llega la tercera tregua negociada, la tercera UTE, entre el proyecto de ETA y el proyecto del Gobierno de Rodríguez Zapatero, como después veremos.


2. Zapatero se equivoca, es un ingenuo, pero tiene buena intención
Nuevo espejismo, nueva mentira. Porque no se trata de que Zapatero sea ingenuo, puro y limpio, que es engañado. Se trata de que aquí hay dos proyectos que convergen, el de ETA y el del presidente del Gobierno. Por lo tanto la crisis del sistema no está en la ingenuidad del presidente sino en que su proyecto de una España irreconocible converge con el proyecto de ETA. Y en consecuencia, se necesitan mutuamente.

Zapatero tiene un modelo de sociedad sin valores, progre, relativista y débil, y para cambiar la sociedad necesita cambiar el Régimen de la Transición, necesita sustituir al actor que es el PP por otro actor político distinto, por una izquierda nacionalista, y para eso tiene que alterar y cambiar el mapa político y territorial español. Tiene que hacer una España irreconocible, proyecto que necesita como complemento a una ETA legalizada y legitimada en el nuevo escenario político español.

En el fondo, se trata de construir un nuevo tablero político para España en el que ya no tenga cabida el PP y entre a jugar ETA, aun a costa de derribar el edificio constitucional y debilitar la unidad de España, y por lo tanto hay una convergencia de proyectos entre ETA y el proyecto de Zapatero. La UTE Zapatero-ETA ha consistido en cambiar el tablero político español, con expulsión del PP y entrada de ETA.

3. El gobierno del PSOE habla con ETA igual que el del PP lo hizo en el año 99
Otra verdad aparente que encierra otra gran mentira, porque el PP no negoció la declaración de una tregua, no buscó la tregua, no tuvo con ETA ni un solo contacto previo a la tregua. Fue el PNV quien negoció con ETA una tregua en Estella y el PP se encontró con una tregua ya declarada, que no negoció.

Antes al contrario, nosotros cerramos todos los contactos con ETA, cerramos las puertas a ETA, incluso clausuramos las famosas tomas de temperatura a que tan aficionado era el Gobierno anterior. Nosotros, una vez que ETA declaró la tregua unilateralmente –acordada con el PNV contra el PP–, exploramos sus razones y sus intenciones. En ningún momento se produjo una negociación política con ETA.

4. ETA sólo es un grupo terrorista y por lo tanto para derrotarlo basta con luchar contra el terrorismo
Eso es necesario pero no es suficiente. ETA es un grupo terrorista pero es también un grupo totalitario y ha que saber combatirlo como tal.

ETA, además de ser una organización terrorista de comandos que matan, es también grupo totalitario y como tal su objetivo no es otro que la obtención del poder, y del poder total. Su proyecto para alcanzarlo es el ejercicio de la autodeterminación como camino a la independencia, porque sólo con la independencia del País Vasco ETA podrá ejercer el poder total en esa región. Por eso la presencia y el significado de España en el País Vasco es garantía de libertad.

Por eso, porque es una organización totalitaria y revolucionaria de izquierda radical, su objetivo es sustituir al PNV, sustituyendo la autonomía por la independencia, que es lo que le dará el poder total en el País Vasco. Y por eso, por su naturaleza totalitaria, por sus objetivos, por su razón de ser y de estar, ETA no puede cambiar. A ETA no se le puede engañar ni convencer. A ETA hay que derrotarla.

5. El PNV abandonó el pacto de Estella y ya no está protagonizando la ofensiva
Eso es cierto, pero al mismo tiempo mantiene el objetivo de la autodeterminación que es el contenido último del pacto Estella. No protagoniza la ofensiva pero está donde le situó la UTE que firmó con ETA.

Hay muchas discusiones en torno a la posición actual del PNV, hay muchos debates sobre si el PNV continúa o no en el Pacto de Estella, sobre si el PNV de Josu Jon Imaz es o no el mismo PNV que el de Arzallus, sobre si el Plan Ibarretxe está hibernado o es una reliquia. No son más que especulaciones. Lo importante no es si de tal gesto se desprende una interpretación más favorable a esta tesis o a aquella. Lo importante es comprobar si el PNV ha hecho o no alguna rectificación, ver si continúa haciendo suyo el objetivo de la autodeterminación que asumió en Estrella y que hoy cuelga de él como una espada de Damocles, porque en la medida en que esa autodeterminación se realizara, ellos estarían a los pies de los caballos de ETA, que le sustituiría inmediatamente en el poder.

Este mal llamado proceso de paz, que es un proceso de radicalidad del tablero político español, va a conducir al PNV a una crisis interna muy fuerte que culminará con la elección de una nueva dirección y que se moverá en una contradicción: por un lado, saben que la independencia les conduce a ser sustituidos por ETA en el poder, y por otro lado el debate se centrará en cuál de las dos facciones es más nacionalista, más pura.

6. La paz, el diálogo y la unidad son exigencias de la estrategia antiterrorista
Nueva verdad a medias. Porque para avanzar en esos tres objetivos lo primero que hay que hacer es recuperar la verdad. Sin verdad no es posible la paz, ni el diálogo, ni la unidad. Lo que no se puede es engañar a la sociedad.

La paz y la unidad son sólo posibles si nos atrevemos a recuperar la verdad. Es muy bonito y muy popular referirse a la paz, y a la necesidad de recuperar la unidad frente a ETA, pero ni la paz ni la unidad son recuperables dando la espalda a la verdad. Hay que atreverse a hacer un diagnóstico crudo y certero de la realidad, hay que atreverse a decirle a los españoles qué es lo que está ocurriendo con España, y sobre esa verdad es sobre la que hay que construir todos los puentes, todas las unidades y la única paz posible, que es la paz de las libertades.

7. La clave en la lucha antiterrorista es saber ocupar la centralidad política
Es verdad, pero no es toda la verdad, y tras estar en el PDP y en la UCD, creo que tengo algo de experiencia con el centro político. Cuando se pierde el norte no sólo se pierde el centro, no sólo se pierde la razón de ser y de estar en la política, sino que se roza el ridículo y se termina en el naufragio. Un norte que es más que nunca el centro político español. Ese norte es la nación española. Por eso la respuesta a nuestra incertidumbre política está en España. En nuestra Nación. En nuestra Constitución. En nuestra Transición.

8. ETA ha roto la tregua
Eso es cierto, pero no es toda la verdad. ETA ha roto la tregua pero no el llamado proceso de paz. Antes al contrario, de lo se trata ahora es de convertir un proceso de paz en una negociación en la que ETA siga matando.

En realidad, el mal llamado "proceso de paz" llega con las tres exigencias clásicas de ETA: la legalización de ETA en los Ayuntamientos, la territorialidad y anexión de Navarra y el compromiso de alcanzar un acuerdo sobre la formulación de la autodeterminación, que para ETA constituye el escenario para alcanzar el poder. Todo lo demás es accesorio, propagandístico, mera cortina de humo. Lo esencial es eso. Se trata, una vez más, del proyecto de ETA, el de siempre, el suyo, y por eso es quien tiene la iniciativa en esta UTE, el que marca los tiempos; el único que puede romperla es la organización terrorista.

A diferencia de las dos primeras uniones temporales de proyectos y de empresas, en las que el acuerdo político con PNV y ERC era muy fácil, en esta tercera todo es mucho más difícil y está condenada al fracaso. Y el atentado de la T-4 confirmaba que esta UTE entraba en crisis y que la "autodeterminación ya y ahora" como arranque y garantía del proceso como en el Ulster daba paso a una "autodeterminación a plazos".

Una vez finalizadas las elecciones municipales, una vez que ETA recupera parte de su poder y de su financiación a través del PCTV y de ANV, una vez que confirma que no regresa con las manos vacías, pone fin "temporalmente" a esta UTE. ETA tiene la iniciativa, maneja los tiempos y condiciona la acción de gobierno de Zapatero. Y ETA abre un paréntesis, como si se introdujera en el descanso de un partido, como si quisiera separar estratégicamente la primera parte de una futura segunda parte.

No necesitamos verificar a ETA, porque ETA no ha cambiado ni cambiará nunca. ETA querrá que este mal llamado proceso de paz pueda pervertirse hasta el extremo de que, aunque asesine, la negociación con el Gobierno continúe. Y por eso la vuelta del Gobierno a los contactos después del atentado en la T-4 vuelve una vez más a fortalecer a ETA, a darle la iniciativa y a asegurar su avance sin interrupción. Digamos que con la vuelta a la negociación el Gobierno sigue cumpliendo milimétricamente el plan de ruta fijado por ETA. Por ello, lo único que hay que verificar es la actitud de Rodríguez Zapatero, cuando este paréntesis, este intermedio de muerte, se instale en la sociedad española.

9. Lo importante es intentarlo, asumir riesgos
De acuerdo, pero no a cualquier precio. No convergiendo con ETA. El balance de las tres treguas es claramente esclarecedor y negativo a este respecto. Sumemos las consecuencias de estas tres nefastas UTEs, de estas tres treguas. El balance debe abarcar al conjunto de la ofensiva nacionalista, al debilitamiento de la nación española, al retroceso de la libertad, para comprender la gravedad en la evaluación de los daños. El balance es el siguiente:

  1. El PNV asume la autodeterminación como proyecto propio desde Estella.

  2. Tenemos un Estatuto de Cataluña, abiertamente inconstitucional. Y ERC nos anuncia la "desconexión" de Cataluña si el Tribunal Constitucional falla en contra.

  3. El nacionalismo radical de ERC ha sustituido a CIU en el cogobierno de las instituciones catalanas desde Perpiñán.

  4. Se ha legalizado política y socialmente la vanguardia de esta ofensiva, es decir, a ETA, en la sociedad y en las instituciones vascas.

  5. Se ha llevado a la crisis real a muchas de las organizaciones que surgieron del Constitucionalismo español, que emergieron tras el espíritu de Ermua.

  6. Se ha generado un sentimiento de indefensión, de impotencia y a veces de persecución en las víctimas del terrorismo.

  7. Por primera vez desde la transición democrática, hay expectativas reales de que el nacionalismo vasco puede introducirse en el Gobierno navarro.

  8. La UTE entre ETA y el Gobierno ha destrozado en la práctica la Ley de Partidos y el Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo.

  9. Hay una nueva doctrina jurídica política que ha expresado abiertamente el ministro de Justicia y que ha llevado a la practica el Fiscal General, basado en que el Estado de Derecho se fundamenta en que, a situaciones políticas cambiantes, las leyes tienen que aplicarse de manera diferente.

  10. Y por último, en el terreno moral, lo que en mi opinión es lo más grave, la mentira, el que el fin justifica los medios, y la consideración de que los españoles son menores de edad a los que se les puede despreciar en su inteligencia son los fundamentos de la política que preside el actual Gobierno.

10. España, tres años después de la llegada de Rodríguez Zapatero, no se ha roto y en consecuencia, los agoreros del PP exageraban o mentían
Ultima mentira, ultima verdad a medias, porque las crisis profundas, los procesos de ruptura, no llegan de un día para otro.

Los procesos políticos en la buena o en la mala dirección son, al mismo tiempo que profundos, lentos.

España es una gran nación pero necesita gobernantes que estén convencidos de ello. Y todo lo que está pasando en España a lo largo de estos últimos años encuentra su explicación en esa falta de convicción.

Uno de los mayores errores que se han cometido desde que arrancó la transición ha sido considerar que lo políticamente correcto era no hablar de España, de los valores de orden moral que encierra siempre la historia de una Nación, de sus símbolos. Siempre se han encontrado razones para no hacerlo. Al principio fue la proximidad del régimen anterior, luego era un impedimento para pactar con los nacionalistas, y siempre se ha considerado que esta autoafirmación era una manera de excitar los nacionalismos del País Vasco y de Cataluña.

Error, inmenso error, que ha permitido y ha facilitado que los únicos que han tenido un proyecto político invariable, sin necesidad de cambios y de transiciones, hayan sido los nacionalistas del País Vasco y de Cataluña. Los demás, de forma suicida, prescindimos de nuestro instrumento político mas poderoso para hacer frente al terrorismo, que es España, España como Nación, como proyecto, como realidad histórica, mucho más que nuestras respectivas siglas, mucho mas que nuestras tácticas y estrategias como políticos.

Por todo ello, la alternativa, hoy más que nunca se debe fundamentar y articular sobre la convicción de que España es una gran nación.

Mayor Oreja
Pío Moa Libertad Digital 12 Julio 2007

Mayor Oreja siempre me pareció, salvo por cierta tendencia a la reiteración cansina, la mejor cabeza política del PP. Cuando este partido llegó al poder, parece haber sido el único en comprender la necesidad de un impulso de reafirmación y renovación democrática después de los estragos del felipismo. En lugar de ello se produjo el simple acoplamiento a “la realidad”, el “pasar página”, y el "centrismo", como, muy erróneamente, propugnó Aznar, ansioso de demostrar la falsedad de las acusaciones de “derechona” que le hacían los corruptos, los terroristas de estado, los separatistas cómplices de la ETA o los enterradores de Montesquieu. Con esa debilidad el PP perdió la iniciativa y defraudó a gran parte de sus votantes. Quizá porque Aznar pensó, con generosidad temeraria, que socialistas y separatistas habrían aprendido la lección de la experiencia anterior y estaban dispuestos a regenerarse. No solo no pensaron nunca en regenerarse, sino que la pérdida del poder o la amenaza de perderlo en algunas regiones, redobló su furia no solo contra el PP, que sería lo de menos, sino contra el sistema democrático español.

Mayor Oreja fue desoído en el PP y finalmente marginado –por su propio partido, insisto, no por los socialistas, como también ocurrió con Vidal Quadras--. En su lugar han ido ascendiendo y marcando la orientación los Rajoy, los Piqué, los Gallardón, los Arenas, los Elorriaga, los Rato… Todos ellos caracterizados por su concepción marrullera de la política, por su carrerismo y falta de principios, por su decisión de aprovechar los votos que creen asegurados para traicionarlos y acoplarse, en definitiva, a la política anticonstitucional de los liberticidas.

Ayer publicó Mayor Oreja en Libertad Digital un artículo merecedor de la más amplia reflexión. Invito a los lectores del blog a difundirlo tan masiva y persistentemente como puedan. La lucha, una vez más, es por la opinión pública.

Adiós, espíritu
Lorenzo Contreras Estrella Digital 12 Julio 2007

El décimo aniversario del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, a manos de ETA, ha servido sobre todo para comprobar que el famoso “espíritu de Ermua” ha fenecido. Ha quedado, eso sí, la fecha el crimen como hito histórico de una crueldad fanática que eligió para manifestarse al hijo de un albañil emigrante, elegido concejal del citado pueblo en la lista del PP. La banda terrorista tenía que resarcirse del fracaso que para ella representó la liberación del funcionario de prisiones Ortega Lara, en una acertada y casi milagrosa operación de la Guardia Civil. Y para conseguir ese desquite, ETA optó por lo más fácil y lo más cobarde. Eligió como víctima a un inocente muchacho sin historial de ningún tipo, un objetivo fácil y además originario de un mundo obrero que intentaba abrirse paso en un medio político hostil.

Todos los detalles de esta siniestra historia son de sobra conocidos. No hay que repetirlos. A estas alturas lo significativo es que ya no hay, por mucho que se diga, “espíritu de Ermua”. Mantener con posibilidades de perpetuación o duración el brote de ira ciudadana que sacudió a la localidad vasca y a casi toda España, Euskadi incluido, no interesaba al PNV por el descrédito que lo ocurrido arrojaba sobre el nacionalismo vasco en general. Pero el paso del tiempo, con la conmemoración de la fecha fatídica, ha demostrado que su recuerdo tampoco interesaba al PSOE porque la víctima no pertenecía a sus filas y además su martirio operaba contra cualquier acercamiento a la pretendida “solución dialogada” del “conflicto político”. Aquello había sido un baldón que ensuciaba cualquier arreglo futuro. El PNV tocó a rebato en medio de su alarma y orquestó con ETA, que también notaba la indignación social, el famoso pacto de Estella o de Lizarra. Era como decirle a la banda “aquí todos somos uno” y más vale demostrarlo mientras convenga. En cuanto a la estrategia venidera, ya veremos.

El PSOE de Zapatero prefirió también que el tiempo aliviara la memoria de la inmensa fechoría. Todo menos dejar que el PP capitalizara políticamente lo sucedido. Poco a poco fue haciéndose más matizada la actitud del alcalde de Ermua, el socialista Totorika. Había que dividir la manifestación del aniversario. Y así se ha hecho. El espíritu de Ermua es un asunto de Ermua, Miguel Ángel Blanco un militante del PP, y el crimen en sí, uno más en la lista negra de ETA, donde tantos socialistas significados figuran. Nada de martirologios exclusivos. Cada cual con su pena y con su propaganda. Cada cual con su administración del rechazo a la banda terrorista. Y para el PSOE tanto más así por cuanto las elecciones generales están cercanas y consta que el décimo aniversario de la inaudita fechoría coincide con una tregua falaz cargada de concesiones inconfesables a ETA por parte del Gobierno de Zapatero, cuando la banda se ha rearmado, se ha entrenado, se ha motorizado y ha diversificado sus nuevos comandos con más de cien sicarios añadidos, sin olvidar el final del “alto el fuego” y la promesa de que habrá más fuego y más muertos. Ya se sabe cuál fue el prólogo. Ocurrió en la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas.

Francia sigue siendo el “santuario” de ETA y Sarkozy, tras la desaparición política de Chirac, una relativa esperanza, por no decir una simple teoría sobre el cambio efectivo de la situación. De vez en cuando se producen redadas y detenciones parciales que nunca desactivan el potencial de la organización terrorista. Hay que dejar a España con sus problemas y su capacidad de decadencia progresiva. Al vecino lo que el del vecino. A la larga, a ser posible ni agua, aunque hoy parezca que la persecución policial conjunta franco—española se acentúa.

Le Monde reconoció el pasado 14 de junio: “El territorio nacional (francés), en particular el suroeste, sigue siendo un santuario y una zona de repliegue para los activistas vascos (…) Francia es también una zona de preparación logística para los atentados previstos en España (…) El comando (que atentó en Barajas) habría llegado a España procedente del sur de Francia”.

En este marco, que sitúa al Gobierno de Zapatero en su lugar, Ermua sobraba. Adiós, espíritu.

Diez años con Miguel Ángel
EDITORIAL El Correo 12 Julio 2007

Hoy hace diez años fue asesinado Miguel Ángel Blanco, después de padecer durante cuarenta y ocho horas la tortura cruel de un cautiverio cuyo final estaba dictado. Su secuestro desató una movilización ciudadana sin precedentes. Nunca el clamor popular había sido tan unánime frente a ETA. Pero aquella masiva y sentida solicitud de clemencia, de justicia, que fue expresada mediante las más variadas manifestaciones del sentir popular, fue desatendida por quienes ya tenían decidida su suerte. El 12 de julio de 1997, dos días después de apresar al joven militante del Partido Popular para convertirlo en rehén y víctima de su extrema intolerancia, ETA volvió a mostrar su rostro más despiadado. La noticia de que el concejal de Ermua había aparecido malherido provocó un llanto general en el que se fundieron las lágrimas de millones de ciudadanos, que en los hogares y en las calles de toda España se abrazaban sin saber muy bien cómo expresar sus sentimientos de rabia, de frustración y de profundo pesar. Su muerte soliviantó a la ciudadanía, que respondió con las mayores manifestaciones de la historia de España.

Transcurridos diez años, ETA sigue existiendo y continúa intentando atentar contra la vida y la libertad. La radical indignación que produjo el asesinato de Miguel Ángel Blanco, el aislamiento social y político a que en un primer momento fueron sometidos quienes volvieron a dar cobertura a la banda terrorista y la definitiva demostración de que tras ETA no había nada más que un totalitarismo sanguinario tampoco consiguieron acabar con semejante ignominia. Pero el desenlace de aquel chantaje a la condición humana hizo que la sociedad y la clase política reaccionasen. A la paz se le unió la demanda de libertad. Y a la protesta pacifista, una respuesta más sonora que desde entonces no ha dejado de oírse contra el terrorismo.

Puede resultar sugerente y hasta tentador polemizar hoy sobre la vigencia o no del llamado 'espíritu de Ermua', e incluso sobre la fidelidad y sobre la traición a dicho espíritu. Pero semejante debate corre el riesgo de volverse estéril e incluso contraproducente. Tanto porque no resulta ni fácil ni justo simplificar de manera unívoca el sentido de una movilización como la que siguió al secuestro y al asesinato de Blanco, tan masiva y de gentes tan diversas, como porque será mejor que la política contra el terrorismo se centre en dar respuesta al desafío que acaba de lanzar la banda y a la amenaza que representa actualmente. Nunca como entonces ETA había pretendido someter al Estado constitucional a un chantaje tan execrable. Pero la crueldad de un secuestro cuyo rescate en ningún caso podía ser abonado por el Estado de Derecho se convirtió en el ejemplo extremo de lo que los terroristas pretenden: someter a la sociedad y a las instituciones a un trueque por el que ETA concedería la paz a cambio de concesiones políticas que la aproximen a su objetivo último de lograr un Estado independiente y socialista en el que sojuzgar a los vascos.

El homenaje por separado que anteayer escenificaron los dirigentes del Partido Popular, acompañando a los padres y a la hermana de Miguel Ángel Blanco, y los socialistas, secundando la convocatoria unánime del Ayuntmiento ermuarra, fue una dolorosa expresión de desunión. Descorazonadora para los familiares de las víctimas y para esa mayoría de ciudadanos que precisa verse arropada por un clima político unitario. Quienes reivindican la memoria de Blanco y la de aquellos cuya vida ha segado ETA tienen toda la razón moral de su parte cuando exigen que ninguna concesión a la banda terrorista pueda acabar explicando e incluso justificando a posteriori la vileza de los asesinatos cometidos. Esa es la línea que ningún gobierno democrático puede sentirse legitimado a traspasar. Pero, respetando dicho límite, es necesario que el entendimiento entre los partidos políticos -especialmente entre el PP y el PSOE- borre cuanto antes las expresiones de abatimiento y de frustración entre las víctimas y en la sociedad. La derrota de ETA será la consecuencia de negar a la banda la más mínima razón de ser, por insignificante que parezca. Es el legado de aquellos días de julio. Pero sobre todo es un deber que los partidos representativos no pueden eludir para con la libertad y el futuro de la sociedad.

Los españoles hemos vivido estos diez últimos años con el recuerdo de Miguel Ángel Blanco. Su imagen de inocencia y entusiasmo forma parte de la memoria colectiva de este país. Su mirada de bondad hace aún más incomprensible que acabasen con su vida, y que lo hicieran con tanta saña. Quienes le asesinaron eran jóvenes como él que, en su delirante posesión de una verdad totalitaria, se creyeron con autoridad para sentenciar a muerte y ejecutar a aquel chico que descendía del tren. Pero hasta el quebranto provocado por un crimen tan injusto y brutal puede hallar una invitación a la esperanza en los ojos del Miguel Ángel, que nos acompañará siempre.

Sigue la lucha contra ETA, enemigo principal de la democracia
Elsemanaldigital 12 Julio 2007

Desde que la banda terrorista ETA anunció en junio el final de su "alto el fuego permanente" las Fuerzas de Seguridad del Estado han realizado un importante esfuerzo en la lucha contra el terror. Con la colaboración de las instituciones francesas, al menos catorce etarras en condiciones de cometer crímenes han sido detenidos en las últimas semanas. Ayer miércoles, en Francia, se realizaron otras dos detenciones de la máxima importancia.

La policía de Nicolas Sarkozy, en colaboración con las Fuerzas de Seguridad españolas, detuvo ayer a dos terroristas de ETA, Iker Mendizábal y José Juan García González, cuando viajaban entre las ciudades de Burdeos y Angulema. Uno de ellos iba armado con una de las trescientas pistolas robadas por ETA durante la tregua, y ambos se desplazaban en un vehículo robado con placas de matrícula falsificadas. Esta detención confirma que la cooperación francesa es altamente eficaz en la lucha contra el terrorismo, como ya demostró hace diez días, cuando en San Juan Pie de Puerto fueron interceptados terroristas dispuestos a atentar con bombas en Pamplona, en los alrededores de las fiestas de San Fermín.

La gran cantidad de información sobre ETA disponible, las detenciones realizadas y sobre todo la incapacidad de la banda de atentar desde que anunció su intención de hacerlo son tres datos significativos sobre las consecuencias del fracasado "proceso de paz" entre José Luis Rodríguez Zapatero y los terroristas.

Ante todo, está demostrado que ETA se ha rearmado y reorganizado, ya que dispone de armas, comandos, infraestructura y planes que no tenía antes de 2004 ni tampoco antes del "alto el fuego".

Aún más importante es constatar que las Fuerzas de Seguridad, tanto españolas como francesas, no han estado de brazos cruzados durante la tregua. Al margen de cuáles fuesen a lo largo de los meses pasados las instrucciones políticas del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, sobre las detenciones, la Policía y la Guardia Civil disponen de información que es resultado de un trabajo ininterrumpido. Estas detenciones y la impotencia de ETA son el fruto de un buen trabajo antiterrorista, que nunca se ha interrumpido y que merece la felicitación de todos los ciudadanos.

Por último, ETA está dejando claro que no ha cambiado. La banda terrorista sigue decidida a hacer lo único que sabe, matar, extorsionar y sembrar miedo y dolor; buena prueba son los frustrados planes en Santander de los criminales Aritz Arginzoniz y Saioa Sánchez Iturregi. El "alto el fuego" y el "proceso de paz" han fracasado, pero ETA no ha aprendido nada, ya que sigue queriendo construir un Estado totalitario independiente y euskaldún sobre las bombas y las pistolas.

ETA sigue siendo una preocupación principal para los españoles, y el Gobierno, responsable de la exitosa acción policial, debe ser felicitado por ella. Rubalcaba y Zapatero deben estar orgullosos de los hombres y mujeres a los que mandan, y tienen ante sí el único camino posible para acabar con ETA: la acción del Estado de Derecho. En esto tendrán sin duda el apoyo de todos.

Zapatero y la unidad de los españoles
Pablo Sebastián Estrella Digital 12 Julio 2007

A una pregunta sobre la ausencia del Gobierno y del PSOE en el homenaje a Miguel Ángel Blanco, que organizó el Foro de Ermua y la familia del joven político asesinado, el presidente Zapatero ha dicho muy solemne que no quiere comentar ese desencuentro, del que es el primer responsable, para no desunir a los españoles que él ya ha dividido profundamente a lo largo y ancho de la legislatura. Está Zapatero tan acostumbrado a mentir que ya lo hace con una asombrosa naturalidad, como quien oye llover, o como quien pasea plácidamente por la playa al atardecer.

El presidente lanza la piedra de la ruptura en Ermua y mira para otro lado, y si alguien se descuida pregunta quién ha sido. Pues ha sido él, como en casi todo lo que desunió a los españoles en estos más de tres larguísimos años de permanente desencuentro. Una legislatura que comenzó con esa gran fractura política y social que provocó el atentado del 11M junto a la jornada electoral del 14M del 2004, lo que merecía el esfuerzo especial del presidente del Gobierno de todos los españoles para curar la herida. Pero no, Zapatero se fue al Tinell a pactar el arranque de un Estatuto catalán insolidario y soberanista y, de paso, para firmar, a través del PSC, el oficial aislamiento del PP.

Luego se fue a negociar con ETA, sin el apoyo del PP y de las víctimas del terrorismo, lo que nunca hicieron Suárez, González o Aznar, y mientras tanto desenterró la Guerra Civil con la ley de la Memoria Histórica, partió el archivo de la citada contienda de Salamanca y pactó en Cataluña, el País Vasco, Galicia, Baleares y Navarra con los nacionalistas que defienden la ruptura de la unidad de España y la independencia de sus territorios.

Y después de estos hechos importantes, que no son precisamente amores, Zapatero nos da ayer en la Moncloa, y en presencia del presidente de Ecuador, buenas razones y nos dice que él no quiere hablar de lo que divide a los españoles, por no decir del que divide a los españoles, que es él mismo. No, si ahora va a resultar que es el paladín de la unidad de España y de los españoles. Ahora da la impresión de que nunca dijo aquello de que la nación española era “discutida y discutible”, como negaba —menos mal que está grabado por las cámaras de las televisiones— que él hubiera prometido apoyar en Madrid el Estatuto que saliera del Parlamento catalán, como ha mentido hasta límites insospechados en la negociación con ETA, sobre la libertad de expresión y sobre casi todo y sin pestañear, porque el concepto que tiene de la verdad y de la democracia es, sin lugar a duda, discutido y discutible y está marcado por el don de la oportunidad.

Y todo ello con la mejor de sus sonrisas, como cuando nos anunció el 29 de diciembre que lo de ETA iba muy bien y al día siguiente estalló Barajas y se le quedó esa cara de estupor que suele llevar escondida bajo la máscara de su inagotable carnaval. Ahora nos ha dicho que no habla de Ermua para no dividir a los españoles y se queda tan tranquilo y satisfecho, convencido de que nos ha vuelto a engañar.

La memoria viva
por Javier Zarzalejos El Correo 12 Julio 2007

Diez años después del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, su obituario está ya escrito. Diez años después, no es un obituario lo que merece el recuerdo de Miguel Ángel sino la plena reivindicación del significado de su muerte. Precisamente porque puede resultar un recuerdo incómodo. Se dice que la nuestra es una sociedad post-heroica en la que todo aquello que Miguel Ángel Blanco representa choca con la aceptación extendida de que no hay valores que en mayor o menor medida queden al margen de la posibilidad de transacción. Enfrentados a la amenaza contra la vida y la libertad, hay que muchos que vuelven a creer no sólo posible sino deseable sustituir la lucha contra los terroristas por la búsqueda inútil de su acomodo en la sociedad que quieren destruir.

Este aniversario es incómodo para todos aquellos que quisieran escamotear la abyecta realidad del terrorismo. A los que quisieran escapar de esta realidad, el recuerdo de Migue Ángel les devuelve al territorio de su debilidad y su fracaso y es así como la memoria de Ermua deja en evidencia a aquellos que necesitan el olvido de las víctimas para legitimarse.

Vivir, hablar, hacer política como sí el terrorismo no existiera, como si su amenaza no fuera más que una paranoica exageración ha sido un mecanismo devastador de insolidaridad e impostura al que con tanta frecuencia se ha recurrido desde las propias instituciones vascas. El mal se ha extendido y con el pretexto de impulsar otras agendas políticas, se nos exhorta a dar de baja a ETA en la relación de nuestras preocupaciones, a no señalar a los terroristas como los enemigos de la democracia que son, a no extraer enseñanza alguna del encadenamiento de errores, mentiras y alucinación sectaria que ha alimentado el falso proceso de la falsa paz prometida.

¿Incómodo este recuerdo? Para algunos, sencillamente insoportable. Porque no se trata sólo de que Miguel Ángel Blanco quede encerrado en los límites cada vez más estrechos del recuerdo. Quieren destruir su memoria como víctima referencial, como impulsor de la reacción de una sociedad que experimentó la sensación de liberarse del miedo, harta de tener que someter a la bajeza moral y la cobardía de los rentistas del terror. A los que entonces pactaron con ETA para mantener atenazada a una sociedad dispuesta a emanciparse del miedo y del nacionalismo obligatorio y a los que ahora, también desde la mentira, han querido pactar con ETA les conviene volver estéril ese recuerdo. Por eso vimos cómo el alcalde de Ermua pasaba de encabezar la rebelión cívica contra los asesinos y sus cómplices alojados en nuestras calles e instituciones a someterse disciplinadamente a la venganza deseada por su partido contra el Foro que, a pesar de los intentos en contra, sigue llevando el nombre de Ermua.

Cuando supimos que Miguel Ángel Blanco había sido secuestrado y conocimos las exigencias de sus secuestradores que no eran otra cosa que una coartada para su venganza después de la liberación de José Antonio Ortega Lara, nos preparamos para lo peor. Ahora sabemos también que desde que los ciudadanos en toda España emprendieron la movilización más impresionante y auténtica que podíamos imaginar en defensa de la libertad y contra ETA, aquellos asesinos podían ser derrotados en la calle, en los tribunales, en sus propios escondrijos. Una derrota que además de cárcel para los terroristas y justicia para sus víctimas, significa extirpar la narrativa justificativa de la violencia y el crimen de modo que, en vez de callar, la democracia pueda declarar la victoria sobre sus enemigos. Este podría haber sido el aniversario en el que juntos recordáramos a Miguel Ángel Blanco, confortáramos a su familia y trasmitiésemos el significado de aquellos días imborrables a los que no los vivieron. Este podría ser el aniversario en el que, juntos, podríamos haber celebrado la conclusión de la tarea que incorporó de forma explícita y activa las energías de la sociedad española. Ante esta oportunidad frustrada, la memoria de aquel joven concejal del Partido Popular de Ermua, hace que los silencios de los mendaces y los oportunistas, lejos de ser el refugio seguro que creen haber encontrado se convierten en la más elocuente imputación política de aquellos.

Miguel Angel murió para que España no muriese.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 12 Julio 2007

Estoy convencido y siempre lo he estado de que Miguel Angel Blanco murió simplemente por ser español y que su dolorosa muerte va a servir para que España no muera, le pese a Zapatero, le pese a quienes les pese. Y va a servir para eso porque cada vez que Zapatero cumpla un plazo de su rendición a ETA podremos mirar a aquel joven que murió porque no quisimos ceder antes los asesinos. Lo que hace que muchos clamemos al cielo cada vez que vemos a Zapatero ceder ante ETA es el recuerdo de aquellas 48 horas en que la vida de Blanco dependía de que el gobierno español llevase a los presos de ETA a cárceles del país vasco.

Oír a la hermana de Miguel Angel dar las gracias a Aznar por no ceder lo que hubiese salvado la vida de su hermano es el mayor bofetón que puede recibir Zapatero cada vez que su traición a esta nación le lleva a realizar un nuevo acto de vesánica cesión a los terroristas.

El mensaje es claro, si Miguel Angel murió para que España no muriese, yo bien puedo al menos gritar a quienes llevan a esta nación a la hecatombe que no me callaré, que son unos indignos y arteros felones.

Si el murió yo bien puedo molestarme en hacer lo que buenamente pueda para intentar evitar la marcha hacia el precipicio del horror al que nos empuja Zapatero, y lo que buenamente puedo es hacer esto, escribir y decirlo, manifestarme y decirlo, hablar con quien quiera oírme y decirlo, en definitiva no callar.

Hoy aquí quiero hacer un homenaje a Miguel Angel Blanco como tantos otros millones lo harán, estoy seguro, y lo quiero hacer repitiendo más o menos las palabras que me dijo ayer tarde una luchadora y preciosa mujer, ya abuela, “mientras yo siga viva sé que al menos habrá una persona que hará lo que pueda para que España siga siendo España y se lleve” . Me contó que eso se lo dijo a un señor que le comentó al verla en una terraza de un bar y fijarse en un pin con la bandera de España que siempre lleva colgado del pecho que eso hoy en día ya no se llevaba.

Que España ya no se lleve para muchos no quiere decir que España no se lleva para nadie. Para mi, como para esa amiga, España se lleva.

Zapatero, he decirte solo una cosa o dos, si quieres ceder el futuro a ETA cédele el tuyo si gustas, pero no el mío. España no se merece un felón como tú, que juraste defender nuestra Constitución y ya solo defiendes a ETA en los tribunales y fuera de ellos. Cada cesión que haces a ETA es otro rejón de muerte clavas a España.

Me gustaría que el recuerdo de Miguel Angel Blanco sirviese para que despertase la España dormida y anestesiada.

Un perfil para perder las elecciones
EDITORIAL Libertad Digital 12 Julio 2007

El Partido Popular es de esas organizaciones políticas que no aprenden ni pizca del pasado, que reinciden una y otra vez en los mismos errores. Es como un círculo vicioso que no se rompe nunca. Como, en el fondo, sus líderes están acomplejados de ser lo que son prefieren no hacer ruido y molestar lo mínimo a sus adversarios. Esto les aleja de su base social, de sus votantes y, por pura lógica, se mantienen alejados del poder. La frustración de no tocar poder o, como se ha visto recientemente, tocarlo y perderlo en pocos días, les lleva a replantearse si ellos se merecen estar donde están, si piensan lo que deben pensar, si actúan como deben actuar: en definitiva, les asalta el complejo y vuelta a empezar.

Es exactamente el caso contrario de la izquierda, que presume de serlo –aunque sólo sea de boquilla– y que confía en el poder de la comunicación en un régimen de opinión pública como el nuestro. Los socialistas están siempre uno o más pasos por delante. Ayuda indudablemente que dispongan de multitud de terminales mediáticos a su servicio y les hace en esta faena un gran favor su aversión a la verdad y su gusto por la propaganda, pero es innegable que la izquierda no se avergüenza, jamás recula, siempre tiene un argumento en la recámara y en la acción política no perdona. Es más, desconoce el significado de "perfil bajo", esa monomanía tan propia de los asesores de Aznar y Rajoy, de los Elorriaga y compañía que pululan por Ferraz bajando el tono y por los medios adictos al PSOE pidiendo disculpas por ser quienes son o peor, por recibir votos de quien los reciben.

Lo más dramático de todo esto es que electoralmente al Partido Popular no le renta el dichoso "perfil bajo". Es matemático, allá donde planta cara a la hegemonía progre en el campo de las ideas cosecha buenos resultados en las urnas. Que se lo pregunten sino a Esperanza Aguirre, contrafigura del perfil bajo y presidenta de la Comunidad de Madrid por mayoría abrumadora, casi sonrojante para sus oponentes y para ciertos artesanos del "perfil bajo" muy caros a Rajoy. Aguirre no se calla, dice lo que piensa y piensa que el liberalismo es netamente superior al socialismo por muy suavizado que éste venga. Y la gente lo entiende, y vota en consecuencia.

La tentación de no armar escándalo, de no quedar mal ante los popes mediáticos de la izquierda, de jugar a gentilhombre con un trilero se termina pagando cara. Cuando sobran los motivos para oponerse al Gobierno sin contemplaciones, sin tregua, sin dar un minuto de descanso, los de Rajoy no pueden dormirse en los laureles y mucho menos cambiar de estrategia para sentirse mejor con ellos mismos. Los diez millones de españoles que votaron el pasado mes de mayo por las candidaturas populares en ayuntamientos y autonomías no saben de perfiles. Pudieron elegir otra papeleta pero escogieron la del Partido Popular porque ellos sí saben distinguirse de la izquierda. Por ahora Mariano Rajoy se debe a estos votantes tanto como a las ideas que dice defender y representar. A quien no se debe bajo ninguna circunstancia es a los profesionales de la política que abundan en su partido y que, como toda burocracia, sólo pretende perpetuarse.

El Voto en Blanco, 'símbolo' de la resistencia a la partitocracia
Francisco Rubiales Periodista Digital 12 Julio 2007

Este blog "www.votoenblanco.com es pionero en España, desde su nacimiento, en mayo de 2004, de la defensa del voto en blanco como símbolo de la regeneración democrática y de la protesta de los verdaderos demócratas frente al mal gobierno.

Hoy, el Voto en Blanco es ya todo un movimiento libertario de fuerza creciente en todo el mundo democrático.

El Voto en Blanco está creciendo en todos los países democráticos y se convierte en símbolo de la resistencia de los ciudadanos a la partitocracia y en bandera de la regeneración democrática.

El voto en blanco, interpretado como un rechazo a los políticos y a sus programas, pero no a la democracia, que se acepta, gana adeptos cada día y es considerado por muchos como una protesta ejemplar y como la mejor manera de rechazar la corrupción y los abusos del sistema oligárquico de partidos políticos, que se ha consolidado tras la II Guerra Mundial y que ha degenerado profundamente la democracia.

Los defensores del Voto en Blanco argumentan que el mayor mal que nos azota no es el mal gobierno, sino la degeneración de la democracia, transformada sutilmente y a espaldas del ciudadano en una partitocracia oligárquica, donde los ciudadanos han sido expulsados de la política y sustituidos por políticos profesionales ávidos de poder y de privilegios.

Afirman que lo grave no es que gobierne un partido u otro, sino la degradación del propio sistema. Cualquier intento de avanzar hacia una democracia auténtica se encuentra con la oposición real de una casta política profesional, que vive de la política con privilegios y poderes ilícitos, abrazada a prácticas seudo-representativas y demagógicas que ya los griegos bautizaron como “oligocracia”.

El voto en blanco se alza cada día más como la opción de protesta más seria y consistente, superior a la abstención porque es activa y nunca puede confundirse con el pasotismo o la indiferencia política. Los que votan en blanco acuden a las urnas y depositan su voto, pero lo hacen sin elegir a nadie, como símbolo de su rechazo a la degradación de la democracia, al abuso de poder, a la corrupción, al mal gobierno y al fracaso de la casta de políticos profesionales que se ha atrincherado en el sistema.

Los partidarios del voto en blanco piensan que la abstención es ambigua y coloca en el mismo saco a los que pretestan, a los indiferentes y a los enemigo de la democracia, todos ellos "ausentes" de las urnas, pero sin especificar las razones de esa ausencia.

Los políticos saben que el voto en blanco es su verdadero enemigo y por eso lo devaluan y, arbitrariamente, lo dejan sin la representación que merece. En una democracia uténtica, los votos en blanco deberían traducirse en escaños parlamentarios vacios, símbolo de la protesta y del rechazo de los ciudadanos soberanos. Esos escaños vacíos tendrían un efecto terapeutico sobre el sistema y ejercerían una presión positiva para que los políticos y sus partidos cumplieran con sus deberes y abandonaran sus frecuentes practicas antidemocráticas.

Castigar a un partido votando al contrario no arregla el problema, ni mejora un ápice la democracia. Sólo se sustituye a un partido por otro. Ni siquiera se perjudica gravemente a los perdedores. Mientras votemos a la oposición para castigar al gobierno, seguimos alimentando el sistema y aportándole una legitimidad que no merece. En la práctica, estamos beneficiando a todos los partidos que viven del sistema. El partido que gana obtiene como premio el gobierno, pero los que pierden van a la oposición, donde también ellos han creado beneficios y privilegios: dinero público para el partido, sueldos pagados por los ciudadanos, coches oficiales y participación, como cuota, en instituciones y empresas públicas o dominadas por el poder político.

Si creemos que la democracia está hoy bloqueada por la partitocracia, el voto en blanco es la mejor opción porque ese voto lanza un claro mensaje al sistema: “somos demócratas y queremos democracia, pero no la vuestra, la que negáis o corrompéis, sino una democracia auténtica, limpia, en la que el ciudadano controle a los poderes y participe en los procesos de toma de decisiones”.

Votar en blanco es decirle a los polítiicos que la única democracia que nos interesa es la que se basa en la soberanía popular y se define como “el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. Votar en blanco es rechazar a los actuales caciques políticos y decirles que dejen de hablar en nombre de la democracia, que somos ciudadanos, no súbditos, que sin ciudadanos, sin atender permanentemente a la opinión ciudadana y sin ganarse cada día la confianza de los votantes, la democracia no existe y que lo que ellos están haciendo es apoyarse en una falsa democracia para ejercer un dominio depravado, gozar de privilegios injustos y conducir a la Nación a la catástrofe.

Es evidente que las actuales oligarquías políticas son plenamente conscientes de que el único voto que les hace daño y que pone en peligro su cuidado sistema de privilegios y dominio es el voto en blanco. Por eso lo han devaluado y por eso, arbitrariamente, lo han despojado de representación. Si los ciudadanos quieren que existan escaños vacios, ¿en base a qué criterios se les contradice?

Sólo hay una respuesta: los oligarcas quieren silenciar la protesta y evitar por todos los medios la imagen acusadora de esos escaños vacíos, testimonio palpable del rechazo ciudadano al Estado oligárquico de partidos, a la corrupción, al abuso del poder y a los muchos privilegios injustificados.

Voto en Blanco www.votoenblanco.com

Sigue habiendo razones para resistir
POR ROSA DÍEZ ABC 12 Julio 2007

HAN pasado diez años desde que ETA secuestró y asesinó al joven concejal del Partido Popular en Ermua, Miguel Ángel Blanco. Han pasado diez años desde que la gente se vistió definitivamente de dignidad y salió a la calle a gritar ¡Basta Ya!; diez años desde que surgió aquel clamor contra el totalitarismo y por la justicia que se dio en llamar el espíritu de Ermua. Diez años desde que los españoles todos nos empeñamos en derrotar a ETA; diez años desde que gritamos en las calles y pueblos de toda España que no nos íbamos a conformar con menos que la derrota de los criminales y de sus cómplices; con nada que estuviera por debajo de la deslegitimación radical de todos sus objetivos, de toda su historia.

Hoy todos rememoramos aquel espíritu; y la enorme crueldad, el drama humano, que hizo estallar nuestra indignación. Los acontecimientos que verdaderamente han marcado nuestra vida permanecen nítidamente en el recuerdo a pesar del paso del tiempo: recuerdas dónde estabas, con quién, lo que pensaste, si era de día o de noche, quién te dio la noticia, la ropa que llevabas, qué estabas haciendo o diciendo en ese momento... Todo queda como congelado en nuestra memoria, que no se sabe por qué raro estímulo decide registrarlo todo, hasta los detalles aparentemente más insignificantes.

El día que secuestraron a Miguel Ángel Blanco yo estaba en Israel. Como consejera de Comercio del Gobierno Vasco había viajado a ese país acompañada por un reducido grupo de empresarios y representantes de los Parques Tecnológicos Vascos con el objetivo de fomentar las relaciones entre los empresarios e investigadores de ese dinámico sector de nuestra economía. Era por la tarde, tarde noche, cuando nos llegó la noticia del secuestro. Estábamos todos en la Embajada de España, en Jerusalén, acompañados por nuestros correligionarios israelitas, tras un par de días de trabajo y contactos.

Estábamos en el jardín, tomando un aperitivo cuando me llamó por teléfono una directora del Departamento que se había quedado en el País Vasco:
-Rosa, ETA ha secuestrado a un concejal del Partido Popular de Ermua..., no te hemos podido localizar hasta ahora.
-¿Qué...? ¿A quien...?
-Se llama Miguel Ángel Blanco...; Nico dice que le conoce, que es muy joven... Dicen que le matarán si el Gobierno no cede con los presos... Está saliendo la gente a la calle, por toda España...

Así entramos en contacto con el drama. Luego vendrían las imágenes de televisión, los comentarios incrédulos, la espera... Siempre pensé que le iban a matar; nunca tuve la menor duda de que ETA lo tenía decidido desde el primer momento; que ETA sabía que ningún Gobierno decente puede ceder a un chantaje; siempre pensé que era un asesinato calculado, con más dosis de maldad y crueldad que las habituales, decidido así precisamente para hacernos más daño, para provocar nuestro desestimiento.

Recuerdo vivamente aquellos días: la sensación de impotencia, de rabia de dolor... sólo mitigada por la noticias que nos llegaban paralelamente de una reacción ciudadana que nos parecía impensable, que nos reconciliaba con los ciudadanos de toda España, con los mejores sentimientos de la gente. Pero la sensación de rabia e impotencia estaban por encima de todas las demás; recuerdo el dolor por la injusticia, las imágenes de Miguel Ángel, las primeras que veíamos quienes no le conocíamos -y muy poca gente le conocía-, allí, sentado en el salón de plenos del Ayuntamiento, diciendo unas breves frases... «Un niño, pensé, es un niño...»

Y su imagen cuando entró prácticamente muerto en el hospital de San Sebastián... la desolación en los rostros de la gente que en la calle esperaba la noticia, la enorme tristeza... Recuerdo la cara de dolor inmenso de sus padres, la desolación de su padre llegando del trabajo, con la dignidad de un trabajador humilde, con el rostro marcado por el dolor, incrédulo, abatido...

Y también recuerdo el surgimiento del Espíritu de Ermua, la explosión de civismo que se rebeló contra los monstruos terroristas, contra los cómplices, contra los silenciosos... Aquello marcó un antes y un después en la lucha contra ETA: supimos que la gente no era insensible ante el dolor y la crueldad, que se podía rebelar, que no todo estaba perdido. Recuerdo que la gente empezó a salir en los pueblos: veinte, treinta, cien personas en la plaza del pueblo, a la vista de los vecinos, entre los que sabíamos estaban los chivatos. Recuerdo que pensé: «A esta gente no la mete en casa ya ni Dios...». Y que me pareció que más allá de la emoción que nos producía ver a los centenares de miles de ciudadanos por las calles de las ciudades de toda España, la verdadera revolución estaba protagonizada por esos ciudadanos que decidieron perder el anonimato ante sus vecinos, que decidieron hacer un ejercicio de civismo y de valor, que decidieron hacerle frente al terror. Que decidieron mirar a los ojos a sus convecinos, que decidieron tirar de la levita a los políticos, que nos dijeron, sin hablar: hay que derrotar a ETA, no nos conformaremos con menos.

Hoy que vivimos tiempos oscuros mucha gente nos pregunta qué es lo que queda de entonces. Pues queda mucho; queda que sabemos que esa misma gente que salió a la calle entonces sigue estando ahí, dispuesta a salir, a sumarse a la resistencia frente al totalitarismo, a resistir las coacciones, a reaccionar ante la injusticia. Queda que sabemos que en España hay muchos ciudadanos anónimos capaces de tomar el relevo cuando sea preciso. Queda que sabemos -aunque vivimos tiempos muy difíciles- que algún día seremos capaces de volver a unirnos contra los terroristas, contra sus cómplices, contra sus protectores. Queda la confianza en nosotros mismos, en nuestras fuerzas, en la razón de nuestros ideales. Queda que sabemos -porque existen centenares de miles de ciudadanos anónimos que siguen siendo capaces de movilizarse-, que sigue habiendo razones para luchar.

Para mantener la resistencia hay razones morales, de principio, de justicia; porque luchar por la libertad siempre merece la pena. Y existen también otras razones que tienen nombre y apellidos: se llaman Miguel Ángel, Joxeba, Luis, Antonio, Pilar, Fernando, Irene, Ascensión, Sergio... A ellos les quitaron la vida porque eran un estorbo para la sociedad totalitaria que ETA quiere construir; les asesinaron porque eran nuestros escudos, porque estaban en primera línea defendiendo la libertad de todos nosotros. Pero no debemos olvidar que ETA les asesinó para amedrentarnos a todos, para que desistiéramos; por eso ellos son nuestras primeras razones para seguir. Ellos y nuestros hijos, a los que la única herencia que les podemos dejar que merezca la pena es una sociedad en libertad.

Ojalá Miguel Ángel pudiera saber, diez años después y allá donde esté, que muchos jóvenes como él han tomado, en su nombre, el relevo. Ojalá supiera que su recuerdo es para nosotros una poderosa razón para nodesistir, para seguir resistiendo, para proclamar que su memoria es un antídoto contra la resignación. Y no le olvidaremos nunca.

Acabar con ETA
Enrique Arias Vega Periodista Digital 12 Julio 2007

Vuelvo del País Vasco, donde he encontrado a mis amigos más animados que otras veces:

—Esto se acaba —dice uno de ellos, refiriéndose con “esto”, obviamente, a ETA. —Y si no se ha hecho antes es por culpa de los políticos.

Argumenta que la gente está hasta el gorro de la violencia, que muchos nacionalistas favorecidos indirectamente por los terroristas quieren ponerles en su sitio definitivamente y que si los violentos parecen envalentonados es por la cuerda que les ha dado durante un año Rodríguez Zapatero.

—Lo peor de ETA ha pasado ya —sigue explicando—, con esos años increíbles en que Josu Ternera iba de la dirección de la banda a presidir la Comisión de Derechos Humanos de la cámara vasca para volver luego a la clandestinidad. ¡La leche!

Pero Josu Ternera ya no representa a nadie en Euskadi, argumenta. Tampoco Arnaldo Otegi:

—¡Lo chulo que se mostraba hasta que entró en la cárcel…! Y ahora hasta los suyos lo han olvidado.

Puede que tenga razón. Existe un hastío generalizado. Y la convicción, hasta en los menos proclives a la represión, de que si a los terroristas se les zurra la badana se quedarán sin reacción. La actitud enérgica y continuada de Francia con Sarkozy va en ese sentido.

Hasta las cartas de extorsión a los empresarios son más dubitativas que antes. Y los nuevos criminales, como ese Aritz Arginzoniz, detenido en Santander con su pistola y todo, parecen unos pipiolos aparvados.

Ya se evidenció en su día que ilegalizar a Batasuna y perseguir la kale borroka casi acaba con ETA.

—Sólo hace falta media docena de alcaldes que los tengan tan puestos como Regina Otaola —refiriéndose a la alcaldesa de Lizartza, del PP— y se acabó la impune chulería de “esa gente”, es decir, de los del voto en una mano y la pistola en la otra.

Quiero creer que sí; que acabar con la violencia organizada no resulta tan difícil y que para conseguirlo basta con tener ideas claras y una inequívoca voluntad de respeto a la libertad.

Réplica de Gloria Lago a Fernán Vello
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 12 Julio 2007

Publicado en El Correo Gallego
Miércoles, 11 de julio de 2007

Señor Fernán Vello. Pertenezco a la iniciativa ciudadana "Tan gallego como el Gallego", la misma que en un reciente artículo publicado en Galicia Hoxe calificaba usted como "esa especie de colectivo". La misma que, sin medios económicos ni infraestructura, ha recogido en tan sólo dos meses 20.000 firmas de apoyo a un manifiesto en el que se protesta por la imposición lingüística que supone el polémico nuevo Decreto.

Como usted menciona en su artículo, en el manifiesto que todos estos ciudadanos han apoyado se afirma que el castellano también es legítimamente una lengua gallega. Por ser poeta, entiendo que será usted una persona interesada en conocer el significado de las palabras. No alcanzo a comprender, pues, la extrañeza que esta expresión le produce. La RAE define legítimo, en su primera acepción, como "conforme a las leyes".

Por lo tanto, el castellano es "legítimamente" una lengua gallega, ya que es una de las dos lenguas oficiales de Galicia y, es "lícita" su calificación como tal (segunda acepción de la RAE) ya que, se habla en Galicia, incluso "cada vez más" como reconoce usted en su artículo.

Podemos por lo tanto afirmar que es un idioma tan gallego como el gallego, ya que hace siglos que se habla en este territorio, es la lengua materna o de elección de un gran número de ciudadanos, y es legítimo y lícito que la Administración les permita educar en ella a sus hijos, del mismo modo que es legítimo y lícito que los que así lo deseen puedan educar en gallego a los suyos. Es una cuestión de libertad para elegir.

En cuanto a la comparación que hace usted al "argumentar" que, siguiendo el mismo razonamiento, se podría decir que "el inglés es también una lengua española", esto ya no me produce extrañeza, sino sonrojo, y me recuerda al pueril paralelismo que algunos utilizan al decir: en Francia francés, en Galicia galego.

Supongo que podríamos continuar recitando: en Argentina argentino y en Bélgica belga. Por cierto, señor Fernán Vello, no quiero ni pensar lo que le podrían decirle a usted en Irlanda si afirmara que el inglés no es una de sus lenguas. Por supuesto, no necesito recordarle en qué idioma escribieron los irlandeses ­Joyce o Beckett, o nuestro gallego Valle-Inclán.

Gloria Lago
Santiago de Compostela

Hablar en gallego - Despropósitos
Andrés Nidáguila Pascual Cartas al Director La Opinión 12 Julio 2007

Tengo una edad que supera en algo la cincuentena y desde esta atalaya acierto a ver que el verbo imponer es sinónimo de no saber el porqué de una cosa, falta de credibilidad en los conceptos que se quieren exponer... en resumidas cuentas, fracaso.
Todo lo anterior viene al, para mí, despropósito de que la mitad de las asignaturas de los diferentes ciclos de los estudios de nuestros hijos y nietos, se den en gallego. No soy gallego-parlante, por desgracia, y acepto que deberíamos hacer un esfuerzo para que nuestra lengua madre se implantase mayoritariamente en Galicia, pero no imponerlo. Desde que llegó la democracia hasta ahora, los diferentes gobiernos autonómicos, no tuvieron una política lingüística adecuada con respecto al pueblo, no supieron imbuirle la idea de "pueblo con su idioma", estoy de acuerdo, pero ahora las tesis de "porque sí", para mi punto de vista impuestas por el BNG, me parecen esperpénticas. Primero porque van a causar el efecto rebote en la misma proporción en que se intensifique su implantación y, segundo, lo más grave es que a los que hoy obligamos a hablar en gallego y que salen de las aulas y hablan español, serán los padres del mañana, y por encima de todo van a procurar que sus hijos no pasen por obligatoriedades que para ellos son ilógicas. Ilógicas porque, nos guste o no, el gallego está sentenciado a desaparecer desde hace mucho tiempo y las imposiciones son malas. Aún recuerdo que el hablar gallego era sinónimo de "aldeano, paleto, poco menos que de una casta despreciable", y, repito, no tuvimos ni un gobierno que consensuase una política lingüística con las demás formaciones políticas y desde ahí continuar hacia delante. No se nos puede obligar a hablar gallego cuando lo desconocemos cultamente hablando y lo único que hacemos es un mezcladillo que en nada favorece a nuestro idioma materno. Por lo cual, dentro de mi ignorancia, pido a quien corresponda que recapacite sobre esta medida y le vuelvo a recordar que el verbo imponer es sinónimo de fracaso.

Aire enrarecido en el TC
A. M. ABC 12 Julio 2007

MADRID. La tramitación de los siete recursos de inconstitucionalidad contra el Estatuto catalán que permanecen desde hace meses sobre la mesa de sus doce magistrados ha situado al TC en su momento más tenso de esta legislatura. Superado ya hace tiempo el episodio de la recusación planteada contra el magistrado Pablo Pérez Tremps (quien quedó apartado de la futura resolución del recurso presentado por el PP contra el texto estatutario), y superada también la posterior decisión del propio TC de que, en cambio, Pérez Tremps sí pueda participar en las deliberaciones de los otros seis recursos, en las últimas semanas el ambiente se ha enrarecido por otras cuestiones. Distintas, pero convergentes en el mismo conflicto: las enormes dudas de inconstitucionalidad del Estatuto catalán y los criterios de oportunidad política para que el Tribunal se pronuncie.

La prórroga de Casas
Tras otra polémica decisión adoptada hace unas semanas -la de no agrupar los siete recursos en uno solo para dictar una única sentencia-, días atrás dos magistrados elegidos a propuesta del PP, Roberto García Calvo y Jorge Rodríguez Zapata, vieron frustrado su intento de poner en evidencia la arbitrariedad que supuso la aprobación por el Congreso de la norma que permitirá a la presidenta del Tribunal prorrogar su mandato.

Tal mandato venció en mayo. El PP ha denunciado la motivación política de esa prórroga por cuanto desde ese partido se atribuye a la presidenta, María Emilia Casas, una inclinación favorable hacia buena parte del Estatuto, y porque llegado un hipotético caso de empate en el pleno del TC, su voto de calidad decantaría las sentencias en un sentido o en otro.
Sin duda, el TC no está hoy por hoy en absoluto pacificado. Parece haberse instalado la sensación de que no habrá resolución de los recursos contra el Estatuto catalán incluso hasta después de la celebración de las elecciones, en principio previstas para marzo de 2008. Sin embargo, son varios los magistrados disconformes con la excesiva dilación que se está produciendo en tal resolución.

Efectos jurídicos
A las indudables tachas de inconstitucionalidad que estos magistrados perciben en muchos artículos del Estatuto, añaden las negativas consecuencias y los efectos jurídicos desfavorables que puede acarrear el desarrollo en Cataluña de aspectos estatutarios pendientes de ser avalados -o directamente revocados- por el TC. Por ejemplo, la hipotética puesta en marcha de la Agencia Tributaria catalana, cuya ley ayer se aprobó en el Parlamento autonómico, puede ser muy problemática porque su aplicación efectiva hoy puede ser inconstitucional mañana si finalmente algunas de sus funciones quedan invalidadas por una mayoría del Tribunal.

También viene planteándose desde hace semanas una «batalla de calendarios» puesto que al no estar acumulados todos los recursos en uno solo, la resolución de cada uno de ellos será escalonada. No obstante, la doctrina que marque la primera sentencia estará llamada a condicionar, en buena lógica, a las siguientes si los puntos en conflicto son los mismos en los distintos recursos. Desde esta perspectiva, la ponencia del recurso que presentó el Defensor del Pueblo -muy extenso y crítico con un amplio porcentaje del Estatuto-, recayó en uno de los magistrados que, en principio, parece proclive a declarar inconstitucional buena parte del articulado.

Si este recurso fuese el primero en dirimirse, marcaría con toda probabilidad el devenir de los demás. De ahí, la soterrada guerra de «calendarios» y el interés de otros magistrados progresistas por estirar el debate. Sin duda, un varapalo al Estatuto supondría una desautorización expresa a una de las apuestas personales de Rodríguez Zapatero (su polémico modelo territorial), y en el plano jurídico, un problema de primera magnitud.

Detenidos dos cabecillas del «comando» de ETA que robaba armas y explosivos en Francia
J.P / D.M / C. DE LA PEÑA. MADRID/SANTANDER. ABC 12 Julio 2007

La Policía francesa, en colaboración con las Fuerzas de Seguridad españolas, prosigue su acoso al jefe del «aparato militar» de ETA, Garikoitz Aspiazu, «Txeroki», con la detención de dos nuevos etarras, en la ciudad de Angulema, cerca de Burdeos. Ambos fueron identificados, a través de fotografías, como Iker Mendizábal Cubas y José Juan García González, aunque la confirmación se obtendrá hoy por el cotejo de las huellas dactilares. A ambos se les relaciona con el «comando» especializado en asaltos, encargado de robar en Francia armas y material explosivo.

La operación es fruto de laboriosas investigaciones iniciadas hace varias semanas, de forma conjunta entre los agentes antiterroristas galos y la Comisaría General de Información. Las pesquisas condujeron a la ciudad Angulema, donde los agentes observaron ayer a un joven con una mochila que se subió a una furgoneta -se trataba de una cita- y procedieron a su seguimiento, hasta que el vehículo fue interceptado en una carretera en dirección a Dirac. La Berlingo había sido robado el pasado 26 junio y tenía matrícula falsa.

Los agentes franceses intervinieron a los criminales dos pistolas -podrían ser de las robadas en Veuvert el pasado mes de octubre- y documentación falsa. Los terroristas no opusieron resistencia y fueron conducidos a las dependencias policiales de Burdeos.

Se da la circunstancia de que el vehículo con 150 kilos de explosivo interceptada el pasado día 2 en Saint Pied de Port era también una furgoneta Citroën Berlingo y las Fuerzas de Seguridad tenían conocimiento de que en fechas recientes habían sido sustraídos dos vehículos de este modelo.

La Policía sospecha que Iker Mendizábal es el jefe del «comando», dividido en varios «taldes», especializado en el robo de armas y de sustancias para elaborar explosivos. Entre estas acciones destacan la sustracción, el pasado 23 de octubre, de 300 revólveres y 50 pistolas, y, con anterioridad, de polvo de aluminio y clorato sódico. Además, se le relaciona con el asalto a una patrulla de gendarmes, el 5 de marzo del pasado año, a los que robaron los uniformes, las armas reglamentarias y los grilletes. Estas esposas fueron empleadas en el robo de los revólveres y pistolas para inmovilizar a la encargada de la armería.

Instalación militar
La última vez que se tuvo pistas de los movimientos de Iker Mendizábal por Francia fue hace unos meses, cuando aún estaba vigente el «alto el fuego permanente». Su presencia fue detectada junto a una instalación militar, donde había acampado. Entonces se especuló con la posibilidad de que el etarra, en compañía de otro, hubiera estado recabando información sobre el recinto militar con la intención de robar explosivo allí almacenado. Se cree que José Juan García González desempeñaba también un papel destacado en este «comando» especializado en asaltos.

Ambos tienen numerosos antecedentes delictivos en España. Antes de pasar a ETA, estuvieron encuadrados en grupos que practican la «kale borroka». Así, Mendizábal, cuando tenía 19 años, fue detenido por ataques a una cabina telefónica, la quema de un autobús y el lanzamiento de cócteles molotov contra oficinas bancarias. Tras quedar en libertad, fue reincidente y participó en un atentado con artefactos incendiarios contra la Ertzaintza. Huyó a Francia y se incorporó a ETA. El juez Fernando Grande-Marlaska dictó una orden de busca y captura por el delito de colaboración con ETA y fue incluido en la lista de etarras más buscados.

Juan García González está acusado de colaborar con el «comando Vizcaya». Se le relaciona con atentados contra la Hacienda Foral de Vizcaya, un hotel de Guecho y el aparcamiento del aeropuerto de Santander, entre otros.

Por otra parte, el etarra Aritz Arginzoniz reconoció a la Policía que se había trasladado a Santander para recabar información sobre objetivos para atentar con coche bomba. Dijo que viajaba solo y que era un mero «correo» que trasladaba los datos a Francia. En su poder se intervino un plano turístico de la capital con varios centros oficiales señalados: Plaza Porticada, Parlamento regional, sede del Gobierno, Juzgados, Palacio de la Magdalena y la zona del ferry.

El etarra fue detenido cuando despertó las sospechas de un inspector de la Brigada de Información que se encontraba en la estación de autobuses. Acompañado de dos policías, alumnas de primer curso de la Escuela de Ávila, observó a un joven con una mochila en la zona de las consignas que se movía de banco en banco. Los agentes se acercaron a él y le pidieron la documentación.

-«¿Cómo se llaman tus padres?», le requirió el inspector.
-«Ahí lo pone», respondió el etarra
-«No. Me lo dices tú», insistió el policía.
-«Que ahí lo pone», apostilló de nuevo el sospechoso, cada vez más nervioso.
-«Acompáñanos», fue la respuesta de los agentes. Estos cogieron la mochila y condujeron el presunto etarra hasta la oficina policial que existe en el andén. En ese momento se identificó como miembro de ETA y no opuso resistencia alguna.

Totorica desoyó la petición de retirar un cartel etarra en los actos de Ermua
B. TORQUEMADA/J. L. LORENTE ABC 12 Julio 2007

MADRID. «Agurtzane etxera», o sea, «Agurtzane a casa», y «extradiciones no», rezaba el cartel. Esa fue la escenografía que aguardaba a la familia Blanco y a otras víctimas del terrorismo que el martes se desplazaron a Ermua, junto con otros cientos de personas, para rendir homenaje a Miguel Ángel, diez años después de su secuestro y asesinato. La pancarta en favor de la etarra Agurtzane Delgado Iriondo estaba colocada en un lugar estratégico, bien visible, justo en un balcón de la plaza donde la Fundación Miguel Ángel Blanco había convocado la lectura del manifiesto y la posterior marcha hasta el cementerio para el responso y la ofrenda floral en memoria del edil del PP.

«Falta de autoridad»
La Fundación denunció ayer a ABC que esa ofensa del entorno batasuno no era casual, obviamente, pero que «para más inri, fue consentida por falta de autoridad». La directora de la entidad, Cristina Cuesta, relata cómo al llegar a Ermua el martes por la mañana se puso «de un pésimo humor» al ver ese cartel desafiante y cómo intentó que lo retiraran: «Hablamos con el alcalde, Carlos Totorica, para que lo quitaran. No hubo manera. Nos dijo que a él tampoco le gustaba nada, pero que no había nada que hacer. Que una cosa era la consideración moral y otra que legalmente se pudiera actuar, porque el cartel se exhibía en un inmueble particular. Además, argumentó que lo tenía que autorizar el secretario del Ayuntamiento, y el secretario lo denegó por escrito, al dictaminar que esas proclamas respondían a la libertad de expresión». «Dije ante todas las instancias -explica- que en el Código Penal está tipificada como delito la humillación a las víctimas del terrorismo, y éste me parecía un caso sangrante, justo en el lugar en que íbamos a homenajear a Miguel Ángel. No sirvió de nada». Así, al no reaccionar el Consistorio, llamó a la Ertzantza, «que me dijo que esos mensajes no podían considerarse alegato terrorista», y también a la directora de Atención a las Víctimas del Gobierno vasco, Maixabel Lasa, «que ni siquiera contestó».

Fue el triste preludio de la posterior manifestación, en la que Totorica no participó: «Allí -comenta Cuesta-, quizá no le esperaba como alcalde, pero sí como persona, como Carlos». Por la mañana, el munícipe había visitado el «Bus por la Memoria» de la Fundación que ha recorrido España y que concluyó su periplo en Ermua. Sin embargo, en esos momentos no comentó a nadie que no pensaba ir a la marcha.

Bronca en el Congreso
Mientras tanto, los actos en memoria de Miguel Ángel Blanco motivaron ayer un tenso enfrentamiento entre populares y socialistas en el Congreso de los Diputados. El primero en romper el fuego fue el portavoz del PSOE en la Cámara Baja, Diego López Garrido, quien defendió la «concentración unitaria» organizada por el Ayuntamiento de Ermua, «donde estuvieron todos los partidos de la corporación». «Otros decidieron acudir a otra manifestación convocada por ellos mismos», reprochó López Garrido a los dirigentes populares. Con esta afirmación, ignoró que ese acto fue organizado por la Fundación Miguel Ángel Blanco, y no por el PP, y que en él tomaron parte familiares directos de los socialistas Joseba Pagaza, Fernando Múgica y Fernando Buesa, asesinados por ETA.

En todo caso, las palabras del portavoz socialista tuvieron una rápida réplica por parte del PP. El diputado Alejandro Ballestero sostuvo que la concentración a la que acudieron los populares es «donde tenía que haber estado» el PSOE. Además, Ballestero calificó de «paripé» el acto al que acudieron los socialistas y lamentó que no se hubiesen encontrado con la familia del edil asesinado. En este sentido, acusó al presidente del Gobierno socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, de «chantajear a las víctimas, despreciarlas e intentar comprar su silencio».

Indignación con Ballestero
El diputado del PP quiso ir más allá y atribuyó las últimas operaciones contra ETA a que la banda terrorista ha logrado «rearmarse y reorganizarse» gracias a que Zapatero «miraba al tendido».

Los socialistas, molestos con estas últimas declaraciones de Ballestero, hicieron pública una nota en la que exigen al líder del PP, Mariano Rajoy, que desautorice al parlamentario popular.

CENSURA EN PRENSA
Los partidos nos sacan del bolsillo 269 millones de euros al año para financiarse
Y si añadimos las partidas de cultura, asociaciones, fundaciones y demás saraos e inventos propagandísticos, que todos bien sabemos para sirven ¿Por cuánto nos sale mantener el sistema de partidos?
minutodigital 12 Julio 2007

Según el último informe del Tribunal de Cuentas referido al año 2004, el total de subvenciones oficiales que recibieron los partidos políticos fue de 175.624.335 euros. Sin embargo a esta cifra hay que añadir además los 94.026.974 euros que los partidos se embolsaron en 2004 por las subvenciones por campañas electorales, lo que nos ofrece un salto total de 269.651.310 euros. Es decir 45.000 millones de las antiguas pesetas.

Todo un negocio esto de la partidocracia. La parte del león se la llevan lógicamente los grandes partidos. En el ejercicio 2004 los partidos políticos con representación en Cortes han cobrado 170,6 millones de euros. Con otros 2,5 millones han sido agraciadas otras formaciones con solo representación en las Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas y 2,5 millones de euros han caído para formaciones con representación en las Corporaciones Locales.

El PP se ha llevado 96 millones de euros, pero los del PSOE junto a su satélite –o lo que sea- Partit dels Socialistes de Catalunya, son los que más dinero trincan, 100 millones de euros. Les siguen ya de lejos los comunistas de IU, que cobran de las arcas públicas 17 millones de euros, pero que están a la cabeza del resto de partidos en España (¿cuantos pobres se pueden salvar con esa pasta Llamazares?) Y aún así a los comunistas no les salen las cuentas. Según el informe del Tribunal de Cuentas en Izquierda Unida, la falta de fiscalización de los estados financieros de una parte de las Federaciones ha supuesto una importante limitación al alcance de la fiscalización, que ha impedido valorar adecuadamente los posibles efectos sobre las cuentas anuales.

Esto es lo que nos cuestan a los españoles directamente los partidos. Pero sólo se trata del coste directo, Otro problema es el de las ‘aportaciones privadas’ a los partidos políticos, que suman según dicen 9,6 millones de euros, y, de ese total, las ‘aportaciones anónimas’ han supuesto un total de 7,9 millones de euros, para las que, dada su naturaleza, no se ha podido comprobar el cumplimiento del límite legal establecido para las aportaciones procedentes de una misma persona. Además de las trilladas deudas de los partidos con los bancos, que como todos sabemos son como los pimientos de Padrón, unas se pagan y otras non. ¿Cuántos favores tenderemos que pagar al final los ciudadanos?

Y si añadimos las partidas de cultura, asociaciones, fundaciones y demás saraos e inventos propagandísticos, que todos bien sabemos para sirven ¿Por cuánto nos sale mantener el sistema de partidos?

Foro de Ermua pide dos años para Ibarretxe y cuatro para Otegi por desobediencia
BILBAO. ABC 12 Julio 2007

El abogado del Foro Ermua, Fernando García Capelo, presentará hoy ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) el escrito de acusación relativo a las reuniones celebradas entre dirigentes de Batasuna, el lendakari y los representantes del PSE-EE Patxi López y Rodolfo Ares. En él solicita una pena de prisión de dos años y 9 meses para Ibarretxe y de cuatro años para Arnaldo Otegi. El escrito señala que para que Batasuna haya llevado a cabo una actividad prohibida ha sido necesaria la participación de otras personas para llevarla a cabo. Por ello, imputa a todos los implicados un delito de desobediencia del artículo 556 del Código Penal, a unos como autores directos y otros como cooperadores necesarios, entre los que estarían Ibarretxe, Patxi López y Rodolfo Ares (para estos dos últimos pide nueve meses de cárcel). El letrado anunció que solicitará las actas de Ginebra de la negociación Gobierno-ETA.

UNA PROPUESTA DE RECONSTRUCCIÓN NACIONAL
www.juntasrepublicanas.com  12 Julio 2007

1. HACIA LA REPÚBLICA NACIONAL

Ante la terrible crisis nacional que sufre nuestra Patria, entendemos que sólo existe una vía de salvación: la ruptura con el régimen de 1978, que conduce a España hacia la extinción, y el avance hacia la República Nacional.

Proponemos:
a) Una república unitaria de ciudadanos, y no de territorios “étnicos” y cortijos lingüísticos (“comunidades autónomas”, “nacionalidades”, “naciones”, “realidades nacionales”, “Estados asociados”, etc.). Protagonismo de las Provincias y los Municipios, con sus diversas formas de asociación.

b) Una república democrática presidencialista, con elección directa del Jefe de Estado por el conjunto de la Nación. Una única Asamblea Nacional, elegida sobre base provincial, ejercerá funciones legislativas y de control del gobierno.

c) Magistratura y Fiscalía independiente de los partidos políticos.

d) La lengua oficial de la República, en todas sus instituciones, administraciones y niveles educativos, será el español. Se protegerá y promocionará a las demás lenguas de España sin que ello les confiera el carácter de cooficiales.

e) Una república laica, promotora de una moral nacional basada en los valores de verdad, justicia y libertad.

Juntas Republicanas Españolas.
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