AGLI

Recortes de Prensa     Martes 31  Julio   2007

La impunidad asalariada
EDITORIAL Libertad Digital  31 Julio 2007

Desde muchos meses antes de que ETA declarase su "alto el fuego", sabíamos por el diario El País y por unas indiscretas y cándidas revelaciones de Fernando Sabater que Zapatero tenía un plan para "dar salida a los presos por una tregua cuanto antes". Lo que no sabíamos –aunque de este Gobierno no nos sorprenda en absoluto– es que esa oferta de impunidad incluía un estudio encargado al CNI donde el Gobierno del 14-M barajaba la posibilidad de pagar hasta 1.500 euros mensuales durante diez años a los terroristas "reinsertados", tal y como informaba este domingo el diario El Mundo.

A nadie debería sorprender que Fernández de la Vega haya desmentido este lunes la información, teniendo en cuenta que se trata de la vicepresidenta de un Gobierno que desde sus orígenes ha hecho de la mentira el eje de su actuación política, de manera muy particular en sus tejemanejes con ETA. También negó el Gobierno de Zapatero haber mantenido contactos previos con la organización terrorista, cuando los había tenido desde antes incluso de llegar al poder. También dio Zapatero por válida la "fase de verificación" y la "voluntad de paz" de ETA pese a que los terroristas habían dejado en evidencia, desde su primer comunicado de tregua, que volverían a la lucha armada si el Gobierno no cumplía su compromiso de acceder a todas las soberanistas y totalitarias pretensiones por las que la banda había asesinado a casi un millar de españoles. También dijo el Gobierno de Zapatero durante la tregua "no tener constancia" de las cartas de extorsión a los empresarios, pese a que no sólo las denunciaron las victimas sino hasta los verdugos, que las justificaron en un comunicado por razones de "financiación". También aseguró el Gobierno que sería respetuoso con la "letra y el espíritu" de la Ley de Partidos, y ahí están los proetarras de ANV y PCTV disfrutando de fondos públicos e interlocución política, no sin antes haber descalificado la legislación antiterrorista, por boca del Fiscal General del Estado, como un "guantánamo electoral" y haber incitado a jueces y fiscales a "ensuciar sus togas con el polvo del camino". Eso, por no hablar de los "hombres de paz" como Arnaldo Otegi o Ignacio de Juana y tantas otras mentiras con las que este Gobierno colaboracionista maquilló a sus criminales compañeros de viaje.

Nos llevaría, ciertamente, varios editoriales reproducir todas las mentiras del Gobierno como para que ahora nos sorprenda una más, como la relativa a esas retribuidas ofertas de impunidad. Lo que sí nos sorprende es que el diario que se ha marcado un tanto informativo al desvelarlas, considere editorialmente que "la sociedad española habría aceptado probablemente esta concesión como el precio inevitable de la paz, e incluso las víctimas podrían haberlo asumido como quien toma aceite de ricino porque una cosa es facilitar una salida a unos etarras para reinsertarse en la sociedad y otra negociar en el plano político." Y decimos que sorprende no sólo por el profundo desconocimiento que desvela el diario sobre lo que piensan un inmenso número de víctimas del terrorismo a este respecto, sino por la injustificada consideración de que una oferta de impunidad, que para colmo es retribuida económicamente, no sea una "negociación en el plano político". Lo es, y de manera radical. La justicia es el mayor bien político que puede y debe ofrecer el Estado.

Bien es cierto que nuestro ordenamiento jurídico contempla la reinserción, pero no como el resultado de una negociación con prófugos de la justicia, sino del tratamiento individualizado de la pena sobre aquellos que ya cumplen condena, con independencia de que los demás sigan o no en tregua. Y una cosa es la "reinserción", que también debe respetar la función disuasoria y punitiva de las penas, y otra muy distinta un oferta de recolocación a cargo del erario público a unos chantajistas que, para colmo y según la propia información de El Mundo, hicieron ver a sus interlocutores gubernamentales "las repercusiones que tendría para la economía española una campaña de bombas en las playas en época estival, y lo fácil que es para ellos realizarla".

A nadie debería sorprender la persistencia de ETA cuando de forma permanente nuestras élites políticas y mediáticas han tenido la oferta de impunidad sobre la mesa "como el precio inevitable de la paz". Pero si en ocasiones hemos denunciado la generalizada condescendencia con lo que fueron los "procesos de paz" en tiempos de Aznar y de sus antecesores, más nos sorprende la insistencia en esos errores sobre los que Zapatero edificó la infamia de prenegociar la tregua sobre ofertas que no sólo incluían la impunidad, sino cambios en los estatus políticos del País Vasco y Navarra. Todo para generar falsas esperanzas, tanto a los ciudadanos como a los terroristas, con la que dotarse de una atractiva pero falsa y caduca paz electoral.

Quienes consideramos que las fronteras y la unidad más sagradas que una nación debe preservar son las que la configuran como Estado de derecho no deberíamos distinguir entre "precios políticos" y "penitenciarios", sino confiar en el imperio de la ley para derrotar a ETA rechazando cualquier oferta de impunidad, que lejos de ser "el precio inevitable de la paz", es lo que oxigena a ETA y le hace creer que es capaz de lograr objetivos mayores.

Todo naufragó sin explicaciones
Lorenzo Contreras Estrella Digital 31 Julio 2007

A medida que se van filtrando tremendos datos, más o menos fundados, pero terriblemente verosímiles, sobre el contenido de las “negociaciones” entre representantes del Gobierno (y del PSOE) y delegados de ETA, la opinión pública todavía interesada en saber qué ha pasado tiene motivos para no salir de su asombro. Esos casi cristalizados acuerdos han fracasado cuando más parecían beneficiar los intereses de la banda, con una especie no de paz, sino de armisticio parecido a una rendición incondicional española, que ha terminado sin embargo en una nueva declaración de guerra. El aparente acuerdo a punto de fraguar pasaba por todas las exigencias del mundo abertzale, especialmente en lo que atañe a la autodeterminación vasca y la territorialidad, incluyendo una especie de eurorregión vasca equivalente a lo que los radicales del independentismo llaman Euskal Herria. Las filtraciones incluyen una humillante —si se hubiera concretado— cláusula para hacer de los gudaris etarras reinsertados nada menos que pensionistas del Estado español, con una “recompensa” de mil quinientos euros mensuales. Lo que se dice una prejubilación que ya quisieran para sí miles de jubilados españoles.

Cuesta trabajo creer que todo esto haya sido concertado en serio, pero más cuesta creer que si tal acuerdo se hubiera pactado, aunque sólo fuera en principio, todo se hubiese venido abajo. Podría parodiarse el verso de Machado diciendo que la primavera pacifista no ha venido y nadie sabe por qué ha sido. El diario Deia, portavoz del PNV, publicó el pasado domingo un editorial en el que afirmaba que “ETA volvió a imponerse a la izquierda abertzale”, que la representación de Batasuna “quedó en evidencia” y que, en definitiva, “la autoridad militar competente mandó parar”, entendiendo por tal autoridad a la cúpula de la organización terrorista.

Esto habría sido el naufragio póstumo de las “conversaciones de Loiola” (Loyola para los españoles), en las que habrían participado representantes del PNV, PSE–EE (o sea, PSOE) y, por supuesto Batasuna, con el zapaterismo al fondo. Lo que estaba a punto de ser acordado, e incluso concretado con fecha de 31 de octubre del 2006, habían sido las bases del diálogo y del acuerdo político, destinadas a ser depositadas en ¡el Vaticano! Como en una especie de registro–notaría que serviría de inicio para el fin del llamado conflicto, naturalmente bajo chantaje etarra de ruptura del “proceso” si la marcha del diálogo se torcía en sentido mínimamente contrario a sus puntos de vista.

Con este contexto de fondo se produjo el anuncio etarra del fin de la tregua, que no fue tregua en realidad, y luego, cuando todo ha estado empantanado pero con dudas nacionalistas sobre la confirmación del hecho, vino el mensaje-carta electrónica del presidente del PNV, Josu Jon Imaz, contrario a la celebración de un referéndum que plantearía, aunque sólo a escala vasca, nada menos que todas las grandes pretensiones soberanistas y nacionalistas anticonstitucionales y antinacionales. Imaz calibró la peligrosidad de la situación y parece que provisionalmente ha venido a ser más español que Zapatero. En consecuencia ha vetado, como líder del PNV, esa consulta popular telecomandada por el ala radical nacionalista, ha derrotado por ahora a los Arzalluz y Egibar y ha venido a enterrar por segunda vez el famoso y cadavérico Plan Ibarretxe.

Porque para Imaz, lo prioritario, antes que un pretendido referéndum en septiembre, debe ser “hacer frente a ETA” a través de la eficacia policial y cerrar la inoperante “vía del diálogo” cuya vigencia pide desde la cárcel de Martutene un tal Otegi, “El Gordo”, que cuando así se le conocía formó parte del comando que intentó secuestrar al hoy difunto Gabriel Cisneros, tal vez la cabeza más clara que le quedaba al PP en la reserva. Las balas que entonces le dispararon los del comando de “El Gordo” han pasado sin gloria a la historia universal de la infamia, que diría Jorge Luis Borges.

PNV: menos votos, más poder
Editorial ABC 31 Julio 2007

EN el autocomplaciente balance de gestión que hizo recientemente Zapatero no hubo mención alguna, como era previsible, al que corresponde a su política con los nacionalismos. El presidente del Gobierno arrancó la legislatura con el propósito de arreglar la «tensión territorial» heredada de Aznar y dio por hecho que los nacionalistas abandonarían sus posiciones extremistas gracias a su nueva política conciliadora. Tres años después, los resultados evidencian el fracaso en ambos objetivos. El acceso del Partido Nacionalista Vasco a la presidencia de la Diputación General de Álava desnuda la incapacidad de los socialistas para ser alternativa política en el País Vasco. Lo mismo podría decirse en Navarra. A pesar de que el PNV ha obtenido los peores resultados de su historia en unas elecciones locales, logra dirigir los tres Territorios Históricos, los cuales ostentan el verdadero poder financiero en la compleja organización de la comunidad vasca, en la que se solapan el sistema autonómico y el sistema foral. Así es como el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero cierra su tercer año de mandato con un saldo negativo en el País Vasco para los intereses nacionales, pues, a pesar de que el PSOE se define como una fuerza no nacionalista, al menos en su programa, ha permitido que los distintos nacionalismos vascos se consoliden en las instituciones. Las cosas podían haber discurrido de otra forma, porque hoy habría sido posible que ETA no tuviera representación en el Parlamento vasco, a través del Partido Comunista de las Tierras Vascas, ni en los ayuntamientos y diputaciones forales, a través de Acción Nacionalista. Habría bastado aplicar en sus propios términos la Ley de Partidos, sin lecturas oportunistas ni servidumbres al fracasado «proceso de paz».

Por su parte, el PNV ha podido dar la vuelta a los resultados de las elecciones celebradas el 27 de mayo, de las que salió con un serio revés, al conseguir gobernar en las tres provincias y, lo que es más preocupante, reforzando al sector liderado por Joseba Egibar, cuyo control sobre la Diputación de Álava no favorecerá, en absoluto, la corrección de rumbo de su partido propuesta por José Jon Imaz.

El Gobierno de Zapatero y los socialistas vascos han desaprovechado tres años decisivos para llevar al País Vasco una verdadera alternativa constitucionalista, dejando pasar las crisis del nacionalismo, en todas sus modalidades, y facilitando su recuperación. El resultado de la votación para elegir al diputado general de Álava les ha vuelto a demostrar que los nacionalistas no suelen defraudarse unos a otros cuando está en juego el poder. Acción Nacionalista Vasca había anunciado que sus cuatro junteros apoyarían al candidato del PNV, Xavier Agirre, para evitar la elección del socialista Txarli Prieto, y Aralar, por su parte, se abstuvo en la segunda votación para facilitar un gobierno nacionalista, pese a que el PSE dio por hecho que recibiría el apoyo de esta formación abertzale. Con las cifras en la mano, la elección del candidato del PNV es un despropósito. PP y PSE suman 29 junteros en la diputación de Álava, frente a los 22 del PNV, Aralar, Izquierda Unida, Eusko Alkartasuna y ANV. Hay, por tanto, una mayoría autonomista y constitucionalista que tenía haber gobernado en Álava. El PSE debió hacer en la diputación foral, lo que el PP hizo en el ayuntamiento de Vitoria: permitir la elección del candidato más votado, aunque fuese el del PP, quien, por cierto, ofreció a los socialistas un gobierno paritario. Al final, con Zapatero hay más nacionalismo en las instituciones del País Vasco, incluso cuando pierden votos en las urnas.

Las sumas improbables de Zapatero
POR VALENTÍ PUIG ABC 31 Julio 2007

ZAPATERO ha ido sumando cantidades antagónicas durante mucho más tiempo del que podríamos creernos. Tuvimos que suponer que todo valía -según el presidente del Gobierno- para lograr que terminasen el tiro en la nuca, la extorsión y el exilio de miles y miles de ciudadanos vascos. Durante una fase que -de forma eufemística- llamaríamos «suspensión de la incredulidad», amplios sectores confiaron en que el presidente del Gobierno sabía lo que hacía y que si lo hacía con riesgos excesivos al final iba a resultar que el objetivo alcanzado bien habría merecido asumirlos. Al fin y al cabo, para eso están los políticos o son ellos que creen estar para eso.

Lo dijo en el Congreso de Diputados: primero la paz, luego el diálogo. Por aquel entonces, ya se había hablado mucho con ETA, según vamos sabiendo aún sin tener las actas que el líder de la oposición pedía en el debate del Estado de la Nación. Demasiadas cosas se han puesto sobre una mesa que tenía muchas características de una mesa de negociaciones. Eso ocurría en Loyola, por ejemplo. Quedaban implícitos pre-acuerdos que de una u otra manera inducían a ETA a suponer concesiones, a ver factible el logro de sus objetivos. El PNV ha filtrado a «Eguin» que en Loyola quedó esbozada una «eurorregión vasca» de acuerdo con las conversaciones entre el propio PNV, Herri Batasuna y el socialismo vasco. La prudencia política alcanzó su grado cero, la compostura institucional quedaba bajo sospecha y el visto bueno de Zapatero a tales avances presagiaba la incertidumbre actual. Mientras tanto, ETA mataba en Barajas y ETA rescindía la tregua. Desde las páginas de «Gara», Arnaldo Otegui ha amenazado: «Sólo un acuerdo político que devuelva e instale en Euskal Herria un marco democrático puede resolver este conflicto». Es la vieja voz de ETA retumbando, siniestra, por tabernas y valles.

Como de repente, el Gobierno de Zapatero incrementa el acoso policial a ETA y aparecen las fotos de los seis etarras más peligrosos. Se producen detenciones de primera magnitud, desde París se acerca el primer ministro François Fillon para escenificar la solidez de la cooperación policial francesa y ETA vuelve a ser el peligro máximo, el mal que ha sido, es y será. Rubalcaba explica que los terroristas lo van a intentar enseguida que puedan. Dejando ahora al margen sus respectivas trayectorias en el pasado, el cotejo de las posiciones del actual ministro del Interior y el de Justicia revela una discrepancia equiparable a la del adolescente turbulento y el adulto. Difícilmente se trata de un reparto de papeles en el que uno va de izquierdista algo procaz y el otro de sensato circunspecto: no llega a tanto La Moncloa en sus asignaciones de roles. No, se trata de una contradicción genérica de este Gobierno.

En el curso de este giro, Zapatero está pretendiendo que aquella confianza que diseminó al hacer creer que podía ingresar a ETA en el redil de la buenas voluntades se sume ahora a las expectativas de seguridad policial que propugna en esta segunda fase, en la que de otra parte no puede desdeñarse que prosigan encuentros y coloquios con ETA. En todo caso, lo que está buscando es el portento de que lo que es suma nula no lo sea. Se entiende por juego de suma nula -o suma cero- aquella en la que al final la adición de los distintos resultados, tanto los positivos como los negativos, da cero. Es decir: sumar los aventurados tanteos de negociación que ahora conocemos a la posterior reconversión a la iniciativa policial da un resultado cero en términos racionales. Zapatero pretende, en cambio, que no sea así en términos electorales. Quién sabe si en el entretiempo se dirige a electorados distintos o si se cree que son el mismo y de naturaleza prácticamente simultánea. Ahí es donde los políticos intuitivos aciertan o se dan un batacazo. Sea como sea, es una extraña noción del discurrir del tiempo y del «continuum» de la responsabilidad cuando se gobierna. Lo que todo eso implica es el gran concepto que tiene Zapatero de sus cualidades como gobernante y revela, de forma colateral, hasta qué punto es peculiar su valoración de los que solo existimos el día en que nos convocan a las urnas.
vpuig@abc.es

Zapatero, el peor sexador de burros etarras.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 31 Julio 2007

Seis años, seis ha estado Zapatero tocándole los huevos al burro etarra para terminar diciendo que el tal burro es macho. Tiene bemoles nuestro presidente. Todas las noticias aparecidas sobre las negociaciones con ETA vienen a decir que Zapatero se levantó de la mesa de negociaciones porque ETA quería la independencia del País Vasco y la anexión de Navarra. Y para ese viaje necesitó seis años, hay que ser burro, por no decir traidor.

Una miembro del conglomerado etarra lo expresa muy claramente hoy en Gara.

“Según dijo Goirizelaia, en las conversaciones que mantuvieron PNV, PSOE y la izquierda abertzale "se habló de Euskal Herria como nación, del derecho a decidir, de buscar una solución democrática y de la territorialidad" pero "en términos muy genéricos, muy difusos y tan amplios, que luego cada uno los podía interpretar de una manera o no interpretarlos".

Ha defendido que lo que hizo la izquierda abertzale fue intentar que esos términos se concretaran porque "si todo es muy amplio el problema está luego en las interpretaciones y en la concreción", y aseguró que fue entonces cuando "comenzaron a surgir los problemas".

"La izquierda abertzale hizo una propuesta, que fue la propuesta de marco democrático, la propuesta de un Estatuto a cuatro con derecho a decidir, que es eminentemente democrática y que tiene su base y su fundamento en la decisión de los hombres y las mujeres que la tienen que sustentar. Y ante esto, el PNV y el PSOE no hicieron una contrapropuesta, no dijeron por qué les parecía mal y lo que hicieron fue levantarse de la mesa", ha explicado“

Todos estos 6 años han valido para redenominar las viejas exigencias de ETA, el cambio es llamativo, pero solo eso, la independencia y la anexión de Navarra ahora los etarras lo llaman un estatuto a cuatro con derecho a decidir, no me dirán que el cambio en las exigencias de los asesinos es cosméticamente delirante.

Hasta el más tonto sabía desde siempre que ETA solo se avendrá a dejar de matar, que no a entregar las armas a cambio de lo que siempre ha pedido, independencia y anexión de Navarra con algunas cosas concomitantes como suelta de etarras y similares, pero aunque parezca mentira Zapatero es más burro que el más tonto conocido al necesitar seis años para saber que ETA ya no pedía la independencia y la anexión de Navarra sino “un estatuto a cuatro con derecho a decidir”.

Hoy para no ser menos, nuestra sin par vicepresidenta, la del super extenso fondo de armario, miente por enésima vez al decir que "Ni ha habido ninguna concesión, ETA no ha conseguido ningún objetivo ni nunca en democracia va a conseguirlo". Esta mujer miente por amor, y eso tal vez le sirva de eximente, por amor a su jefe, por fidelidad, porque decir que tras lo del ANV, lo de Otegi, lo de los fiscales defensores de ETA, lo de no detener etarras en año y pico, lo del asesino con almorranas de Juana, lo del PCTV, etc., etc., no son concesiones ya es el colmo de la mendacidad.

Lo malo de todo esto no es que le haya costado a Zapatero seis años descubrir que el burro etarra es macho, lo malo es tener el convencimiento de que Zapatero realmente no esta convencido de que sea macho y volverá de nuevo a tocarle sus exterioridades a ETA porque en el fondo cree que no es ni macho ni hembra, sino que los de ETA son ángeles asexuados, entes pacíficos y plenos de bondad.

El sacrificio de Zapatero para conseguir la paz es digno de encomio, pues pocos serían capaces de hacer el sacrificio que el hace, pasar por el más tonto sexador de burros etarras de la historia.

Miedo a ETA
LÍNEA EDITORIAL minutodigital 31 Julio 2007

Hace unos días fue Zapatero quien nos avisó del riesgo de sufrir algún atentado de la ETA en los próximos días. Este sábado fue Rubalcaba quien lo volvió a recordar y, finalmente, el domingo lo recordó Mesquida. ¿Qué busca el Gobierno con todos estos avisos? ¿Una mejor información de los ciudadanos u otra cosa?

Evidentemente la información de los ciudadanos no es ninguna preocupación para el Gobierno. Por eso ha llevado a cabo una política de desinformación en todo lo relativo a las negociaciones con ETA y a los acuerdos con ella. Así pues, habrá que pensar en otro objetivo. Éste, sin duda, es la preparación para el futuro. El PSOE tiene pánico a que se le pueda acusar de imprevisión. Con el atentado de Barajas, ocurrido sólo unas horas después de que el Presidente Rodríguez anunciara que el año siguiente sería mejor, el Gobierno experimento el fuerte desgaste que ocasiona la falta de acercamiento a la realidad.

Ahora, pues, los miembros del Gobierno van avisando de los riesgos existentes para que la opinión pública no le pueda achacar lo que el mismo PSOE achacó al PP en las jornadas del 11 al 14 M. Sin embargo hay que ir más lejos, pues tanta insistencia en los riesgos existentes parece buscar algo más, quizá el surgimiento de un desánimo colectivo, una especie de neurosis por el terror. Así quedaría perfectamente justificada la negociación con ETA, pues el gobierno podría defender que si inició la negociación fue para evitar situaciones como esa. Insistiría igualmente en que los españoles, gracias a la tregua, hemos olvidado lo que ocasiona el terror de la ETA.

Finalmente, quien sabe, si el Gobierno busca algo más: ayudar en la estrategia de la ETA de desgastar la resistencia de los españoles. El miedo y la psicosis al terror, impulsados tanto desde la banda criminal como desde las Instituciones Públicas puede tener efectos devastadores... y lo peor del asunto que todos los españoles creemos al Sr. Rodríguez y sus ministros capaces de cualquier cosa.

La FERE gallega
Los portamaletas del nacionalismo
Cristina Losada Libertad Digital 31 Julio 2007

En tiempos del comunismo se popularizó la expresión "compañeros de viaje", aunque era más acertada la que empleaban en privado los apparatchik: "tontos útiles". Esta última es también la que mejor se ajusta a quienes desde hace años prestan asistencia a los nacionalistas en su empeño por destruir una nación integradora para levantar sobre esas ruinas sus feudos excluyentes. La pureza racial no constituye, desde el nazismo, un proyecto presentable. Así que, siguiendo a aquel filósofo fraudulento llamado Fichte (los límites de una nación se hallan determinados por el idioma), el primer y decisivo trayecto del periplo es acabar con la pluralidad lingüística en sus zonas de influencia. Crear comunidades lingüísticamente puras, limpias de la mácula del idioma anatemizado. Y para ese viaje, propulsado por un motor de probada eficacia como el odio al Otro –en este caso, España– los portamaletas, tontos o no, son muy útiles.

Nunca se acaba de descubrir a todos los que ejercen esa labor servicial, aunque es notorio que abundan. En cualquier caso, a medida que se destapan, conviene conocerlos. En Galicia se nos ha brindado esa oportunidad hace sólo una semana. El 20 de julio se presentaba con gran aparato en el Auditorio de Galicia un Manifiesto por el ensino en galego, es decir, a favor de que se aplique sin paliativos un decreto que relega el idioma español a asignaturas en las que apenas se habla: plástica, música, educación física. Era el contraataque esperado a la campaña contra ese decreto que había surgido de la sociedad civil. Se conseguían más de 20.000 firmas sin el apoyo de partido alguno y bajo la tromba de calumnias de rigor: antigallegos, traidores, ultraderechistas. Y ello bastó para que en el establishment nacional-socialista se encendiera la alarma. Del susto, pues, nacía ese manifiesto contrario a que los gallegos elijamos libremente nuestra opción lingüistica. Un texto que, por citar solo un aspecto, tergiversa la Carta Europea de Lenguas Regionales y Minoritarias, presentándola como si legitimara la conculcación de los derechos de quienes hablan la lengua común.

Lo más interesante del manifiesto no era, sin embargo, el contenido –predecible– sino los firmantes. O por mejor decir, un firmante. Pues entre los que de suyo suscriben estas maniobras políticas, a saber, los chiringuitos del BNG, más CCOO y UGT, viejos conversos a la reaccionaria doctrina nacionalista, destacaba una joyita: la FERE. La Federación Española de Religiosos de la Enseñanza, que en Galicia dispone de una sucursal adicta a la "normalización lingüística". Con 125 centros y 62.501 alumnos, no era moco de pavo la rúbrica de esa asociación. Aunque su principal valor añadido no procedía de la cantidad, sino de la calidad. Su presencia sirve de coartada para hacer pasar el manifiesto por una iniciativa plural y transversal. En otras palabras, le confiere la legitimidad de la que carecería de haberlo firmado únicamente "los de siempre".

No puede decirse que la FERE haya prestado un servicio a la libertad, sino lo contrario. Tampoco puede afirmarse que haya velado por los intereses de sus clientes ni, por tanto, por los suyos, salvo, quizás, los pecuniarios. El temor a perder dinero público explica muchas conductas indignas y nunca las justifica. Si la FERE galaica no pertenece a ese sector del clero católico que rinde culto a la religión pagana del nacionalismo, nos hallamos ante los típicos y trémulos portamaletas de los que hablaba al principio. Sus servicios han sido de inconmensurable valor para los nacionalistas, que sin su auxilio serían minorías de escasa influencia. Los fanáticos y los totalitarios son pocos, pero su efecto se multiplica por el monto de los débiles, los claudicantes y los recolectores varios. Y, en fin, los hay tan necios que no dudarían en firmar su propia sentencia de muerte si creen que con ello pueden retrasar el desenlace.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

El humo ciega tus ojos
Vicente A. C. M. Periodista Digital 31 Julio 2007

Cortinas de humo, mucho humo que inunda el escenario de iniquidades e irresponsabilidades de un Gobierno. Un humo que no es producto de un atrezzo, sino del propio incendio, de la quema de sus ropajes infectados con la infamia de una cesión ante el terrorismo de ETA. No por más difamar, calumniar y echar la culpa al expresidente Sr. Aznar o al presidente de ENDESA Sr. Pizarro, se van a borrar los textos de los viles acuerdos con el nacionalismo separatista y los terroristas.

Han pasado más de 24 horas y nadie ha sido capaz de desmentir ni los participantes, ni los acuerdos de esas reuniones ocultas y culposas. Unas reuniones cuyo contenido el insigne Ministro rojo Sr. Bermejo dice que no interesa a los españoles. El si que no interesa como representante de la Justicia en España. El sí que es un exponente de sectarismo y de practicar el apagón informativo. Mientras, Zapatero, como es su táctica, se esconde y calla. Rubalcaba no contesta y la Vicepresidenta está de gira en defensa de os derechos de la mujer en el tercer mundo, loable actitud, pero que la aleja de las responsabilidades que tiene en el Gobierno de España en este momento.

Aquí nadie quiere reconocer esta triple traición. Esas promesas desveladas que dejan el salario a ETA en una simple anécdota. Y todo sin contar para nada con el Parlamento. Esa es la forma en que tiene este Gobierno de entender el cheque en blanco.

Aún recuerdo aquella frase de esperanza del ex presidente Sr. Suarez que tanta mofa produjo, pero que encerraba la firme convicción democrática y la tenacidad en conseguir un futuro para España alejado de ese pasado. "Puedo prometer y prometo que...". Pero Zapatero y sus emisarios, con la complicidad del PNV han prometido algo que no podían cumplir sin vulnerar la Ley, sin traicionar la Constitución. Del PNV no asombra ese hecho, pero sí de quienes están para defender la Constitución. El PSE bajo las ordenes del Presidente Sr. Zapatero "prometió pero no podía prometer".

No podemos dejarnos cegar por este humo que se empeñan en echarnos a los ojos. No podemos seguir ciegos ante una traición a España. No podemos permitir que ese humo sirva para que los autores escapen y se alejen quedando impunes de sus tropelías. Es nuestro deber exigir que se den todas las explicaciones y se desmientan las informaciones. Si no son satisfactorias, no se puede seguir tolerando a un Gobierno que negocia con la Unidad territorial de España a espaldas de sus ciudadanos. El pueblo español debe saber la verdad y mediante el voto ejercer su derecho de juzgar y dar el Gobierno a quienes le otorgue su confianza.

Yo no he sido... (Rosa Díez)
Nicomedes Pastor Díaz Periodista Digital 31 Julio 2007

"Pese más la demoscopia o la política, lo que nadie puede negar sin que le crezca la nariz es que la opción del Partido Socialista no ha sido respetar la voluntad de los navarros; sino leer la voluntad de los navarros e reinterpretarla en función de sus intereses. Vamos, que han negociado con NaBai; que han intentado formar ese gobierno; y que no les ha salido o por la demoscopia o por las consecuencias políticas de la demoscopia."

Por Rosa Díez en su blog en Basta ya!

Como todo el mundo sabe, hace dos días se dieron por rotas las negociaciones entre el Partido Socialista de Navarra y Nafarroa Bai para formar gobierno en la Comunidad Foral de Navarra. Como todo el mundo sabe, desde el día siguiente de las elecciones de 27 de mayo el Partido Socialista de Navarra y el PSOE hicieron una lectura de los resultados electorales según la cual los navarros habían votado "cambio" y "un gobierno de progreso" que habría de estar ineludiblemente encabezado por Fernando Puras. Como todo el mundo sabe el Comité Federal del PSOE instó al Partido Socialista de Navarra a interpretar en esa misma clave los resultados electorales y a seguir con el proceso de negociación abierto con los independentistas-secesionistas-anexionistas y nacionalistas radicales que componen el conglomerado denominado Nafarroa Bai. Como todo el mundo sabe --porque El País ya adelantó esa información el pasado domingo-- las negociaciones se han roto porque no se han puesto de acuerdo en el reparto de poder. Como todo el mundo sabe --porque Pepe Blanco lo ha dicho ayer así en declaraciones a Onda Cero-- las negociaciones s han roto porque el PSOE ha decidido que no se llevaran a término. Como todo el mundo sabe, porque ayer así lo contó el dirigente navarro de Izquierda Unida tras una conversación con Fernando Puras, éste le dijo que no era posible el acuerdo porque había elecciones en ocho meses y el PSOE no se lo podía permitir...

Vamos, que componiendo el relato de unos y otros lo que parece indiscutible es que el Partido Socialista (el navarro y el español) han intentado formar gobierno en Navarra desplazarando de la presidencia de esa Comunidad Foral a UPN, partido que casi les duplicaba en votos y en escaños. Pese más la demoscopia o la política, lo que nadie puede negar sin que le crezca la nariz es que la opción del Partido Socialista no ha sido respetar la voluntad de los navarros; sino leer la voluntad de los navarros e reinterpretarla en función de sus intereses. Vamos, que han negociado con NaBai; que han intentado formar ese gobierno; y que no les ha salido o por la demoscopia o por las consecuencias políticas de la demoscopia. En definitiva, que han abandonado la opción porque el riesgo aparente era mayor que el beneficio.

Pues escuchando a algunos dirigentes del PSOE nadie lo diría; no parece sino que las críticas por intentar formar ese gobierno estaban basadas en un hecho incierto; escuchando ayer mañana a José Blanco en Onda Cero se diría que el hecho de que no se haya formado ese gobierno con Na Bai es prueba suficiente de que nunca estuvieron dispuestos a hacerlo. Vean si no:

El número dos del PSOE ha dejado clara la influencia de la Dirección federal de su partido, es decir, de Rodríguez Zapatero, en la ruptura del PSN con Nafarroa Bai.Lo que hasta ayer era "plena autonomía" de la federación navarra para negociar, hoy, tras la ruptura, se ha convertido en "una reflexión compartida", ha dicho Blanco en Onda Cero.

"Nosotros hemos hecho un ejercicio de responsabilidad, a partir de ahora, serán otros los que tengan que mover ficha", ha subrayado Blanco.El dirigente socialista ha dejado claro que el PSOE no va a mover un dedo para gobernar junto a UPN ni para que un Gobierno en minoría de los foralistas tenga estabilidad.

Para llegar a una sintonía, ha señalado Blanco, UPN deberá "dejar a un lado la consigna de partido que ha llevado a tanta confrontación, acusando al PSOE de cosas que el tiempo ha demostrado que son falsas". "No nos pueden pedir que pasemos del negro al blanco. Todavía no hemos observado cambios, disculpas, por habernos acusado de cosas que no se han hecho. Hay que hacer una reafirmación clara de que la política basada en la mentira no va a volverse a poner sobre la mesa en Navarra".

O sea, que es mentira que hayan negociado. Y que ahora que no les ha salido su opción lo que tenemos que hacer los que pedíamos que no se negociara es felicitarles y pedirles perdón por no haber hecho ese gobierno. Es el colmo, francamente. Ya estamos otra vez con la tergiversación de los hechos, con la perversión del lenguaje. ¿Tanto cuesta reconocer el error? ¿No se dan cuenta de que por mucho que traten de ocultarlo todo el mundo sabe que han perseguido por todos los medios combinar rentabilidad electoral futura con reparto de poder presente? En fin, que esto no parece tener arreglo.

Réplica a Espinosa
Un Goebbels austríaco y un Zhdánof español
Pío Moa Libertad Digital 31 Julio 2007

Entre los desaguisados de Santos Juliá se encuentra la coordinación de unos panfletos de propaganda de diversos historiadores a la lisenka, titulados en conjunto Víctimas de la guerra, con la pretensión de hacerlos pasar por la palabra definitiva en torno a las represiones de la guerra civil. Posteriormente, Juliá, más razonable, escribió sobre la masiva manipulación en curso, que empieza su letanía con la pretensión de que la transición se había basado en el olvido de las fechorías franquistas. Como sabe cualquiera que simplemente haya tenido los ojos abiertos, desde la transición se han publicado cientos de libros y artículos sobre el terror de los dos bandos, con absoluto predominio de los dedicados a condenar el del franquismo. Esto es simplemente una evidencia. Pero la historiografía lisenkiana se basa, precisamente, en negar las evidencias, y ha salido Francisco Espinosa en la revista Hispania Nova criticando duramente a Juliá por señalar una verdad que no tiene vuelta de hoja.

Este Espinosa, conviene recordarlo, enfoca sus historias al modo estalinista, lo que él y los suyos llaman óptica "social", que en realidad es de "lucha de clases", pura propaganda. Tal enfoque lleva consigo, de modo automático y casi inconsciente, la exigencia inquisitorial, o más propiamente chequista, de la censura contra las interpretaciones divergentes; pues por algo van contra los intereses "del pueblo", del "progreso" y demás maravillas que ellos defienden. No podrá extrañar que el individuo haya pedido la prohibición de mis libros en el antiguo programa de Gabilondo, sin que el periodista, espejo de demócratas, protestase, por supuesto. Con ello quedaron bien retratados ambos. Pero nos hemos acostumbrado durante demasiado tiempo a que personajes de este género vengan dispensando títulos de democracia y a callar ante sus arrogancias y amenazas, y eso no debe continuar, por el bien de la salud intelectual del país. Opino que hay que salirles al paso en todo momento, aclarando sus enredos, pues solo así iremos saliendo del marasmo en que han sumido el panorama cultural español, entre su vocerío y el silencio de los corderos.

Espinosa, pues, mantiene que la Transición se asentó en el "olvido", y si hubo lo contrario fueron "los fascículos de Ricardo de la Cierva". Y he aquí cómo fundamenta su exigencia de memoria, contra el por una vez razonable Juliá: "El artículo (de Juliá) concluía: 'A estas alturas no es la memoria lo que hay que recuperar; es la verdad lo que hay que conocer.' Le contestó de manera contundente el cineasta austríaco Günther Schwaiger, coordinador del ciclo Imágenes contra el olvido, quien le planteó varias preguntas: '¿Qué es lo que pasa a algunos historiadores españoles para que tengan tanto miedo a la memoria de la gente? ¿De cuándo la memoria no sirve para testimoniar la verdad? ¿O acaso en los juicios ya no hacen falta testigos para condenar a alguien? ¿Ya no vale el testimonio de un hijo que ha visto fusilar a su padre para testimoniar el horror del fascismo? ¿Hemos llegado a tal arrogancia académica que las víctimas tengan que pedir permiso a los historiadores para saber si su sufrimiento fue verdad o simplemente un espejismo?'Y concluía: 'Está por ver si el señor Juliá hubiese formulado semejante ataque al valor de los testimonios sobre el Holocausto en países como Alemania, Austria, EEUU o Israel.'"

¡Gran autoridad el cineasta austríaco, perfecto ignorante de la historia de España como revela, entre otras cosas, su alusión al Holocausto, al que de hecho insulta con su equiparación! Pero a un estalinista le viene de perlas (se ve que volvemos a la época feliz del pacto germano-soviético) porque la "argumentación" del austríaco respira a pleno pulmón aquel estilo tan del gusto de los nazis. Obviamente, ¿ya no vale el testimonio de un hijo que ha visto fusilar a su padre para testimoniar el horror del comunismo, o del anarquismo, o del separatismo catalán, o de la izquierda republicana, pongamos por caso? Porque casos parejos los hubo en abundancia. ¿Y qué decir de los parientes de izquierdistas fusilados o torturados por otros izquierdistas? ¿Van a ser despreciados? Nadie tiene miedo a esos testimonios (salvo los Zhdánof de turno). Lo que pasa es que no puede construirse una historia veraz sobre ellos exclusivamente. El autorizado (por Espinosa) cineasta austríaco pretende, al estilo goebbelsiano, exacerbar la sentimentalidad del público para dirigirla fácilmente contra lo que llama, por pura ignorancia una vez más, "el fascismo".

La cuestión clave de la guerra civil no es en absoluto la competencia de atrocidades de un lado y del otro, como pretenden estos recuperadores de la propaganda y del odio. Las atrocidades se debieron al derrumbe de la legalidad republicana, en gran parte democrática. Pues la ley es el instrumento que mantiene la convivencia social. ¿Y quiénes destruyeron esa legalidad? He aquí la verdadera cuestión clave. Creo haber demostrado documentalmente y con pruebas de sobra que fueron las izquierdas y los separatistas quienes primero desbordaron, luego asaltaron y finalmente arruinaron la república. La guerra no destruyó la democracia, sino que la previa destrucción de la democracia por las izquierdas trajo la guerra. Una democracia que hoy están socavando de nuevo los Zhdánof y los Goebbels con sus manipulaciones.

No a la no Educación para la Ciudadanía
POR ISABEL MARÍA DE LOS MOZOS TROYA ABC 31 Julio 2007

CUANDO las palabras dejan de significar aquello que de entrada expresan y, sin embargo, pasan a expresar lo que sólo unos cuantos «iniciados» pretenden, entonces, estamos en condiciones de percibir que «el abuso del lenguaje es la primera forma del abuso de poder» (J. Piepper). Y, por desgracia, llevamos tiempo viendo cómo se confirma esto con nuestro errático sistema educativo, donde la mal llamada Educación para la Ciudadanía aparecía ya como una de las novedades de la Ley Orgánica de Educación, que debía ocupar «un lugar muy destacado en el conjunto de las actividades educativas», según su Exposición de Motivos, y que comporta la introducción en el sistema educativo de «nuevos contenidos», cuya finalidad consistiría en estudiar lo que es propio de «un régimen democrático» y, en último término, «los valores comunes que constituyen el sustrato de la ciudadanía democrática en un contexto global».

Si la somera justificación legal de esta nueva asignatura ya resultaba un tanto pretenciosa y alarmante, ahora, el principal problema radica en que su contenido reglamentario, tal y como aparece en el Boletín Oficial del Estado, no responde en absoluto a su propio enunciado. Éste exigiría un contenido concreto, ceñido a enseñar -desde la neutralidad constitucional, donde deberíamos caber todos- el marco jurídico-público español y, por tanto, la Constitución misma, con todo lo que significa, tanto desde el punto de vista de la identidad de nuestra unidad política española -donde radica la soberanía nacional, la Corona y la bandera, sí, pese a quien pese-, como desde el punto de vista organizativo y programático, con el consiguiente reconocimiento de derechos y libertades que, por ser previos a la Constitución, no pueden ser interpretados por ésta de un modo exclusivo, ni excluyente, porque, como no es quien los constituye ni los crea, únicamente puede reconocerlos. La lectura del contenido, los objetivos y criterios de evaluación de esta asignatura en sus dos modalidades, diseñadas para la ESO (3º y 4º), puede sumir al lector en la más profunda parálisis depresiva o, por el contrario, obligarle a tomar partido y exigirle no pasar de largo... es mucho y muy fuerte lo que aquí se ventila. Fundamentalmente, porque encierra un engaño manifiesto, disfrazado de un fingido «buenismo» universal, aunque -eso sí- obligatorio y vinculante. Expresión palmaria de dirigismo público, ideológico y totalitario.

El engaño consiste en que, so capa de una supuesta ética universal, se ha configurado una disciplina de contenido específicamente ideológico. Pero no de cualquier contenido ideológico, sino del que tiene el respaldo de la mitad -más o menos- de los representantes populares, que a eso le llaman algunos «régimen democrático» y que supone, claro está, aquello de que, «al que asome la cabeza, duro con él». Es decir, se pretende enseñar como ética universal, incuestionable y obligatoria -en la teoría y en la práctica-, una moral cívica exclusiva y excluyente de cualesquiera otras que legítimamente puedan caber en el marco constitucional, la que sustente las leyes vigentes, la del rodillo parlamentario, en lo que pueda tener de moral, si es que tiene algo. Ello no supone negar otras morales de fundamentos distintos, también religiosos, sino descalificarlas «sibilinamente», en su caso, por «incívicas», porque no son las aplaudidas por quienes ganan las elecciones y, según esto, no son por ello ni democráticas, ni cívicas. Para la ministra, «es necesario formar ciudadanos para nuestro sistema democrático», lo que, al parecer, justifica el dirigismo ideológico descarado que late en el contenido de esta asignatura. Por el contrario, es la democracia la que debe servir a los ciudadanos y no a la inversa, porque no es más que un medio (por cierto que, manifiestamente mejorable en muchos aspectos todavía hoy en España), mientras que los ciudadanos, todos y cada uno de ellos son fines en sí mismos, y cuando son ellos los que están al servicio de la democracia, mal asunto. Porque entonces estaremos como en el malhadado socialismo real, que precisa recubrirlo todo, hasta la forma del Estado, con una palabra mágica, «democrático», que es su mejor certificado de falsedad.

Por su parte, el pretencioso y absurdo «buenismo» se concreta en que se aspira a imponer una determinada actitud ideológica, un método postmoderno, donde lo que importa no son las decisiones mismas, sino cómo se adoptan éstas de la forma más irresponsable posible, es decir, entre todos, sin que nadie ose tener ninguna certeza verdadera de nada. Subyace en todo el planteamiento un marcado relativismo que es ya una opción ideológica precisa, disfrazado de falso respeto, o de no discriminación que -incluso, en contra de lo que ya ha dicho el Consejo de Estado- el reglamento, donde se establecen estos nuevos contenidos «educativos», tampoco diferencia de la desigualdad no prohibida y permitida, como la que viene siendo legítima, al menos, hasta ahora, entre hombres y mujeres. Y es que entre los objetivos de esta asignatura, se insiste desmesuradamente, también por la ley, en la igualdad de género, ocultando que debe tratarse sólo de una igualdad jurídica y de oportunidades, porque la igualdad aritmética y de cuota sólo coarta la libertad de los propios hombres y mujeres, y aspira a imponer lo que no es más que una verdad a medias y, por tanto, una gran mentira, porque no somos iguales. Me niego a serlo. Claro, que con esta actitud, yo no podría aprobar esta asignatura tan problemática... La libertad de las personas es una conquista de cada quien, que se gana con el tiempo, y sólo las personas libres pueden ser buenos ciudadanos. Por eso, el mejor modo de asegurar una buena ciudadanía, capaz de controlar responsablemente al poder público, es respetar al máximo la libertad ideológica y de expresión. Pero el Gobierno pretende justo lo contrario.

Además, el supuesto concepto de ciudadanía global del que parte esta imposición ideológica educativa, no tiene mucho que ver con el sentido que una recomendación del Consejo de Europa (C.M. 12/ 2002) da a una legítima y posible Educación para Ciudadanía, que sirva como marco de convivencia de un determinado ámbito social, y ello, a pesar de que dicha recomendación viene invocándose como pretendido fundamento externo de todo este montaje. Por eso, y con bastante papanatismo, algunos han intentado descalificar la actitud de la Iglesia Católica en España, por venir denunciando la gravedad del planteamiento de esta asignatura que, tal y como ha quedado reglamentariamente configurada, constituye una verdadera imposición ideológica. No se trata, por tanto, de ningún conflicto entre el Estado y la Iglesia, de poder a poder, en el que tenga que intervenir arcaicamente ninguna instancia europea, sino de un ataque del poder del Estado contra la sociedad española. Y la Iglesia, como expresión de la realidad social, que carece de todo podertemporal en la actualidad -a Dios gracias-, no se opone a la asignatura en sí, sino a su fraudulento contenido. Se ha llegado a decir por la jerarquía eclesiástica que sería tolerable y hasta deseable una educación para la ciudadanía que fuese realmente eso, a pesar de que algún destacado eclesiástico, más preocupado por dejar clara su postura que por defender su institución (a la que yo también pertenezco), haya querido ofrecer en este mismo periódico la cuadratura del círculo, al afirmar que «el Gobierno tendría que ser generoso y la Iglesia debería aceptar la asignatura»...

Finalmente, no debe olvidarse que los padres de los educandos son los responsables de la prestación educativa, por lo que tienen no sólo el derecho, sino también el deber de objetar contra esta falsa Educación para la Ciudadanía. Porque tienen que evitar que a sus hijos se les imponga que cursen una asignatura ideológica, cuyo planteamiento contiene todos los elementos de una cosmovisión, de una particular filosofía cutre, pero filosofía, que bien podría denominarse «des-educación para la tiranía». Y porque nada justifica hacer el juego a una maniobra gubernamental tan poco respetuosa de la libertad propia y ajena. Si no podemos nunca renunciar a nuestra libertad, tampoco a la de los demás. Nobleza obliga.

LOS POPULARES DENUNCIA LA "DEVALUACIÓN" DEL PROFESORADO
El TC admite a trámite el recurso de inconstitucionalidad del PP contra la LOU
El Tribunal Constitucional ha admitido a trámite el recurso de inconstitucionalidad presentado por el PP el pasado día 11 contra la Ley Orgánica de Universidades. Los populares habían recurrido varios artículos de la reforma sobre la selección de los profesores funcionarios por las universidades, la regulación de los títulos oficiales y las competencias de la Conferencia de Política Universitaria.
EFE Libertad Digital 31 Julio 2007

En una notificación enviada al Congreso de los Diputados figura que el recurso de inconstitucionalidad se dirige también a la potestad normativa que se confiere a las Comunidades Autónomas en el desarrollo del régimen de los docentes funcionarios y la organización de las universidades privadas.

El Constitucional acuerda dar traslado de la demanda y documentos presentados al Congreso, al Senado y al Gobierno, a través del Ministerio de Justicia. El objetivo es que en el plazo de quince días puedan personarse en el proceso y formular las alegaciones.

Los artículos recurridos son el 34, 35, 37, 62, 56.2, 27 bis y 27.1 de la Ley Orgánica de Universidades.

MOVIMIENTO CÍVICO
Centro Jurídico Tomás Moro recurre el Auto del Tribunal Supremo el archivo de las querellas contra Conde Pumpido
En el citado auto se imponen las costas procesales a ambas entidades.
minutodigital 31 Julio 2007

El Centro Jurídico Tomás Moro ha recurrido el Auto del Tribunal Supremo notificado a las partes el jueves 26 de julio, por medio del cual se archivan las querellas interpuestas por Centro Jurídico Tomás Moro y la AVT por el supuesto delito de omisión del deber de perseguir delitos cometido por el Fiscal General Conde Pumpido y el fiscal Fernando Burgos.

Además, en el citado auto se imponen las costas procesales a ambas entidades.

En palabras del Presidente del Centro Jurídico, Javier Mª Pérez-Roldán y Suanzes-Carpegna, “lo sorprendente del caso es que parece que el Tribunal Supremo ni siquiera se ha tomado la molestia de leer nuestra querella. Según el TS no podemos fundar la misma en el contenido de la Sentencia de la Audiencia Nacional que absolvió a Otegui ¡Y resulta que nosotros nunca jamás citamos esta Sentencia en nuestra querella! Es más, ni lo hicimos ni lo pudimos hacer, pues la querella se presentó el 22 de marzo, el día siguiente a la retirada de la acusación del Ministerio Fiscal, y por tanto un día antes de que la Sentencia se dictara, pues ésta es de 23 de marzo. Es vergonzoso, pues, que el más Alto Tribunal español resuelva una querella de tan importante trascendencia jurídica y social sin haberse leído siquiera el texto de la misma”.

Por otra parte, el Sr. Pérez-Roldán estima que el Auto recurrido “viene a sentar el principio de irresponsabilidad del Ministerio Fiscal, una institución jurídica reservada hasta ahora al Rey, que era el único español penalmente irresponsable de cualquier delito que pudiera cometer. Además, no deja de resultar cómico que por cumplir nuestro deber, es decir, denunciar aquellos comportamientos que pudieran ser constitutivos de delito, se nos impongan las costas procesales mientras que a los Fiscales, que incumplieron su deber de perseguir los delitos, se les ampara hasta al punto de archivar las querellas sin haber practicado ni una sola diligencia de las solicitadas en las querellas presentadas”.
 

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