AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 11 Agosto   2007

La ley, contra los homenajes a ETA
Editorial ABC 11 Agosto 2007

LA decisión de la Audiencia Nacional de ordenar a la Ertzaintza que impida hoy un homenaje al etarra Sabino Euba, «Pelopintxo», fallecido el pasado día 5, no sólo está suficientemente razonada, sino que resulta lógica. Ante este nuevo desafío de los proetarras, a los que el Gobierno lleva meses consintiendo un infame envalentonamiento con su complaciente política antiterrorista, no cabía otra respuesta judicial. Sin embargo, en este episodio han faltado agilidad y voluntad política para responder con más rapidez. Y ha faltado contundencia desde el mismo momento en que, días atrás, se conoció por los medios de comunicación que el colectivo Etxerat y un individuo vinculado a la organización ilegalizada Segi invitaban a la convocatoria. El juez Juan del Olmo aclara en su resolución que al no constar una solicitud expresa para homenajear en Amorebieta (Vizcaya) al etarra muerto y, por tanto, ante la inexistencia de un permiso administrativo para celebrar el acto, no puede revocarlo y prohibirlo expresamente. Pero para «prevenir» posibles conductas delictivas, insta a la Ertzaintza a impedir su celebración.

El enaltecimiento de etarras fallecidos es una práctica más de la habitual estrategia de ETA de provocar a las instituciones, insultar a las víctimas y rearmarse anímicamente. Buen ejemplo de ese rearme y de esa provocación fue lo ocurrido ayer mismo en el ayuntamiento de Ondarroa, donde varios simpatizantes de ANV insultaron y escupieron a los miembros de la gestora que rigen la corporación. Pero enaltecer a un etarra muerto es también una práctica indiciaria de una más que probable comisión de delitos terroristas, lo que exige respuestas inmediatas y firmes. El hecho de que la Consejería vasca de Interior, la Delegación del Gobierno en el País Vasco e, incluso, la Fiscalía se hayan dejado enredar en los últimos días en un laberinto administrativo a cuenta de las notificaciones oficiales y de las competencias de cada una de ellas antes de decidirse a actuar no ha hecho sino realimentar la estrategia de ETA. Es normal que de nuevo hayan sido las víctimas de etarras como «Pelopintxo» quienes se hayan sentido menospreciadas y se hayan visto obligadas a denunciar el aletargamiento institucional ante esta clase de afrentas.

Desde esta perspectiva, sobran alegaciones como las realizadas desde la Delegación del Gobierno en el País Vasco, desmarcándose de las competencias administrativas en materia de reunión o manifestación toda vez que corresponden al departamento autonómico de Interior. Porque aun siendo esto cierto, también lo es que cualquier autoridad que tenga conocimiento o sospecha de la previsible comisión de un delito debe ponerlo de inmediato en conocimiento de la Fiscalía. En este caso, aunque se ha llegado a tiempo -eso sí, previa denuncia de la inactividad de las instituciones-, se ha reaccionado tarde. Para combatir a ETA y su entorno, las conductas dubitativas y esquivas sobran tanto o más que la tardanza en la respuesta, especialmente si ésta se basa en virtuales formalismos administrativos. La respuesta eficaz contra estos homenajes no debe residir en la arbitrariedad de los despachos, los ocupen quienes los ocupen. Ya reside en el Código Penal.

Los nietos y los pitonisos
Pío Moa Libertad Digital 11 Agosto 2007

Con típica y radical deshonestidad, (“cien años de honradez”) Gibson y compañía no paran de hablar de los “nietos” de los fusilados. Se diría que hay un movimiento espontáneo de nietos (de izquierda, por supuesto) por todo el país, a quienes de repente les ha dado por desenterrar a sus abuelos, todos ellos inocentes defensores de la libertad y la democracia asesinados y enterrados a millares “como perros” por los "fascistas". Ellos, los políticos e historiadores lisenkianos, lo único que hacen es servir, dándole voz, a ese movimiento nietista, tan razonable, digno y democrático. Pero ocurre exactamente lo contrario: esos políticos y lisenkos de la historiografía se dedican a falsificar la historia para crear un movimiento de intereses políticos muy actuales y concretos, explotando el cuento de los nietos.

Ocurre exactamente como con el terror izquierdista durante la guerra. Según estos individuos, fue “el pueblo”, sin duda harto de “la explotación capitalista y de los señorones”, el que se libró a venganzas y excesos, lamentables pero perfectamente comprensibles. De este modo encubren la realidad, justamente contraria: fueron gentes como las de la “memoria histórica” las que sembraron la propaganda fratricida y organizaron las checas y los asesinatos, que achacan luego, justificándolas y encubriéndose de paso, “al pueblo”,; así eluden su responsabilidad particular y justifican de paso el crimen, pues el pueblo, ya se sabe, en definitiva siempre tiene razón. La misma jugada ahora con "los nietos", a quienes achacan su memoria falsaria. En cuanto se entiende el truco, el timo se viene abajo.

La hipocresía sin límites de los gibsons y compañía sabe poner a la defensiva a los pitonisos: una derecha “moderada”, unas personas “cristianas” tienen que comprender, cómo no, este anhelo irresistible de los nietos por “la dignidad” y esas cosas. De otro modo serían "extremistas", la "extrema derecha", como dice el fascistoide Cebrián.

Y ahí tenemos al pitoniso Cosidó replicando que el gobierno, con estas historias “reabre heridas” y comete un “error”, porque centra la atención del público “sobre una de las páginas más negras de nuestra historia”. Vamos a ver, señor Cosidó, centrar la atención en una página negra de nuestra historia no es nada malo, no todo va a ser cánticos de gloria. El terror, tanto de las izquierdas como de las derechas, existió y no hay por qué apartar la vista de él para “mirar al futuro” como recomienda Rajoy. Y no es un error, en todo caso no es un error de los sociatas, que saben que por estos medios ponen al Partido Pitoniso a la defensiva con tanta facilidad y eficacia como se está demostrando, y lo desacreditan como “extremista” ante millones de personas. El error, si acaso, es el de ustedes.

La cuestión, señor Cosidó, es la que ustedes rehúyen sistemáticamente: la aclaración de la historia frente a su desvirtuación sistemática. Y la verdad podrían explicarla ustedes de manera sencilla y convincente para todos los públicos, si no les temblaran las piernas cada vez que surge el tema: En España, como en toda Europa y en todo el mundo, se cometen atrocidades cuando la ley es conculcada sistemáticamente y cae por tierra, y esto afectó a izquierdas y derechas. Pero quienes destruyeron la ley republicana y todo lo que tenía de democrática –que era bastante-- quienes quisieron y organizaron la guerra civil, según prueban sus propios documentos, fueron las izquierdas y los separatistas en conjunción. Tal como vuelven a conjuntarse ahora, vueltas a su viejo extremismo, para liquidar la Constitución… Por cierto que con la ayuda del PP.

Ocurre que la izquierda tiene una política con respecto a la historia, y los pitonisos --como su propio nombre indica--, no la tienen. Como no la tienen sobre casi nada, excepto sobre el futuro (hacer promesas no cuesta nada, y ustedes recordarán la sorprendente campaña electoral de Rajoy). Los pitonisos creen que la historia no importa: están comprobando que sí importa, pero creen que quien comete “un error” son las izquierdas. Creen también que, como tienen asegurados millones de votos negativos contra la izquierda, siempre conseguirán las poltronas necesarias. Que es de lo que se trata.

Gobierno de Navarra
Una opción razonable
José María Marco Libertad Digital 11 Agosto 2007

La opción de gobierno elegida por UPN en Navarra tiene varios inconvenientes. Sanz parece, y tal vez llegue a ser, un rehén de un Partido Socialista que desde el primer momento ha amenazado con la moción de censura y avisa de la necesidad de gobernar de otra manera. (¿Qué querrá decir esto, como no sea que gobiernen quienes han perdido las elecciones?)

Otro aspecto negativo es que retira la dimensión nacional de la política navarra, dejando reducido la gobernación de Navarra a una cuestión estrictamente local. Esto no estaría mal, y de hecho sería lo deseable, si Navarra no estuviera amenazada por el anexionismo nacionalista vasco. Ahora bien, después de todo el movimiento de defensa de la identidad foral y española de Navarra, el repliegue puede ser mal entendido, incluso como un acto de desapego por parte de quienes apelaron a la solidaridad del resto de los españoles, y la obtuvieron con generosidad.

Juan Cruz Alli recurrió el otro día en la COPE a un argumento de índole identitario: lo propio de Navarra es su tradición pactista, que han salvaguardado ahora asumiendo las riendas del gobierno y tendiendo la mano a los socialistas. Personalmente, es el argumento que menos me convence, e incluso que más sospechas me suscita. Parece que el resto de los seres humanos no fuéramos capaces de comprender la "cultura" Navarra. Así empiezan siempre los nacionalismos.

Se han escuchado argumentos más sólidos para justificar la conducta de UPN. Primero, que las salidas de tono de Rodríguez Zapatero desde Sanlúcar son de consumo interno, para intentar aplacar el problema que él mismo ha montado. Que finja salir victorioso de esta crisis no quiere decir que eso sea cierto: al revés, los socialistas han salido perdiendo en todos los frentes.

Es cierto que el Gobierno de Miguel Sanz va a depender de quienes se han declarado sus enemigos. Pero como bien ha recordado Sanz ante el Parlamento local, es él quien tiene la carta de la disolución. La moción de censura de los socialistas llevará aparejada la vuelta a primer plano de lo que ahora se ha querido evitar, que es la escenificación de la alianza del Partido Socialista con el salvajismo nacionalista.

Entre los salvajes parece haber, además, ciertas diferencias. Quiere decirse que algunos, tal vez, se dejarán pasar la mano por el lomo. Siempre que no se les dé consejerías como la de Educación puede valer la pena intentarlo.

Tampoco parece ser una buena estrategia machacar al adversario en un momento tan dramático como este. Entre otras cosas porque no está mal que el electorado, incluido el socialista, siga comprobando que los únicos radicales en España están entre sus filas y las de aquellos con quienes se han empeñado en gobernar.

En total, creo que los argumentos a favor de la posición de Sanz son consistentes y hay que desearle suerte y buena mano. Y nada de ingenuidades: la tragedia de este asunto es que el Partido Socialista ha demostrado una vez más, por si a alguien le quedara alguna duda, que se ha convertido en una organización frentista, antidemocrática, y que prefiere lamer la mano de quienes están dispuestos a hacerles la vida imposible, cuando no a matarlos, que a defender las instituciones constitucionales y la libertad de todos.

La pendiente de Batasuna
TONIA ETXARRI El Correo 11 Agosto 2007

Conociendo la persistencia del entorno de ETA, incluso en momentos políticos a la baja como éste, no cabe duda que el terrorista fallecido 'Pelopintxo' tendrá su consabido homenaje. Si no es hoy en Amorebieta, mañana en San Sebastián. En forma de manifestación, paseo de pancartas por la playa entre las toallas de los bañistas o citando a la policía desde el callejón. Pero el núcleo duro del conglomerado de Batasuna, que ha dedicado 60 homenajes a los activistas de la banda durante los dos últimos años, no puede permitirse que cunda el desánimo entre sus bases, con Otegi encarcelado y con Navarra a partir de hoy presidida por Miguel Sanz, un poco más lejos del sueño nacionalista de anexionarla a Euskadi.

No le están yendo bien las cosas a Batasuna desde que ETA le interrumpió el proceso de negociación. Va lentamente hacia abajo aunque haya logrado volver a muchos ayuntamientos. Sus grandes exigencias no acaban de tomar cuerpo. Del giro político en Navarra no esperaban gran cosa, es verdad, desde que la banda anunciara la ruptura de su tregua. «Sin Navarra, ni el derecho de autodeterminación, no hay proceso» ¿Lo recuerdan?. Lo decían, retadores, los portavoces de la ilegalizada Batasuna tres veces por semana durante unos cuantos meses. Pero llegaron a creer que si los nacionalistas llegaban a dirigir el destino de Navarra, barrerían para casa. A estas alturas ya nadie tiene el cemento suficiente para negar que Navarra estuvo sobre la mesa mientras se habló con ETA (por lo tanto, los miedos expresados por la oposición en el Congreso no eran cantos de sirena).

Hoy, salvo sorpresas de última hora, Navarra estrenará gobierno. Minoritario. Un ejecutivo que representa al 48% de los votantes, que no está nada mal pero que le impedirá a su presidente gobernar con prepotencia y sectarismo. Desde Nafarroa Bai Zabaleta no disimula su decepción. Lógico. Alguien les hizo creer que podrían tocar poder. Y, seguramente, si ETA no hubiera echado por tierra la tregua, el viento habría soplado en esa dirección. Pero de ahí a decir que los socialistas, al facilitar el gobierno a UPN, han faltado al respeto a los votantes, media un abismo. ¿Qué han dicho los votantes? Que pertenecen a una comunidad plural, desde luego. Pero que quieren que gobierne UPN, con ayuda de otros. Que Nafarroa Bai esté haciendo política institucional es un buen síntoma para la democracia. Pero desde la oposición, que es de momento donde les han colocado las urnas.

De Sanz habrá que ver cómo se amolda a sus nuevas necesidades. Se le empieza a notar el mismo pragmatismo que mostró cuando ETA anunció su tregua. Los socialistas empiezan a celebrar lo que ellos entienden como un «desmarque del PP». Pero Sanz, en estos momentos y después de todo lo que ha visto, no se fía ni de su sombra.

t.etxarri@diario-elcorreo.com

La lengua viva
Insultos y malas palabras
Amando de Miguel Libertad Digital 11 Agosto 2007

Miguel Ángel Taboada Pascual me acompaña un artículo de Gregorio Martínez (Washington, D.C., Estados Unidos) en el que se da cuenta de tres palabras prohibidas: cachar (= joder), chocha (= vulva) y pinga (= pene). Las tres se emplean en algunos países americanos. Añado que las tres se entienden perfectamente en España, como tantas veces ocurre con las voces y modismos que se creen solo de influencia regional o de procedencia americana. Los españoles entienden, por lo menos, que cacha equivale a una buena nalga apetecible. No hace falta apelar al verbo inglés to catch (= coger), para comprender que cachar es una acción que algo tiene que ver con las nalgas. Mejor será recordar el parentesco de cachondo (= que excita el apetito carnal) con catulus (= cachorro, y de ahí "perra en celo"). Es clara también la semejanza de chocha con el sonido de una almeja al abrirse o al ser succionada. En España se dice chocho y todo el mundo se entiende y se deleita con esa onomatopeya. Chochos son en Castilla los altramuces, por su clara semejanza con la vulva femenina. Respecto a pinga, es evidente su relación con algo que pende o cuelga. De ahí también pendejo, que asimismo puede ser un insulto, como pingo (= persona despreciable). Es indiscutible el parentesco con picha (= pene). Recuerdo otra vez que los sonidos con ch y p son muy corrientes en las palabras prohibidas. Bueno, últimamente ya no son tan prohibidas.

Xavier Botet se enfada conmigo por mis "repetidos insultos" a Cataluña. El hombre me dice que siente "pena por las [sic] miles de personas a las que induce a odiar a Catalunya y a los catalanes". Francamente, me sorprende que yo pueda haber insultado a Cataluña. Me es difícil insultar a una nación (o región) entera, que, además, ha sido siempre una parte de España. En todo caso habré insultado a los miles de furibundos nacionalistas catalanes, cuando se lo han merecido. Más bien habrán sido personas concretas de esa acción.

El insulto no me parece un acto tan grave cuando cumple determinadas condiciones. Por ejemplo, en la vida pública el insulto puede ser una forma de desplazar otras formas más rechazables de violencia. El principio de "todas las personas y todas las ideas son respetables" me parece una hipocresía. Hay personas (sobre todo si pertenecen al círculo público) que son muy poco respetables, y menos lo son algunas de sus ideas o conductas. Ya digo que peor que el insulto es la violencia en su forma más dañina. Por ejemplo, es violencia que mi nombre no pueda aparecer en determinados medios de comunicación más que si es para vituperarme. No es una fantasía. En algunos cuarteles nacionalistas o progresistas existen "listas negras" de personas que no pueden ser mencionadas más que para dañarlas. La cosa tampoco es tan grave con tal de que se respete la libertad de expresión, la oportunidad de réplica. Aquí la tiene don Xavier Botet para decir lo que le plegue. Odiaré algunas de sus ideas, pero amaré siempre a Cataluña, porque es parte de mi nación, de mi cultura.

Osprats me espeta: "Usted es un memo. ¿Porqué? [sic] Pues porque dice memeces". Estupenda lógica. El vituperio de memo me parece un tanto relamido o amariconado. Memo quiere imitar el lenguaje balbuceante de un niño o de una persona que no encuentra las palabras. Memo es también onomatopeya del balido de los corderos. Es una voz emparentada con mimo (= payaso de gestos) y mamar. Un derivado obsceno es mamón.

Don Osprats me considera "nacionalista español". No me tengo yo por tal, pues los nacionalistas suelen ser excluyentes, agresivos y violentos. No me identifico con esos sentimientos.
Puesto a buscar insultos, don Osprats me dedica esta inimaginativa contumelia: "Se va haciendo mayor, Sr. Amando... y se le nota. Sus argumentos son repetitivos". Supongo que el insulto es llamarme "Sr. Amando". No quiero pensar que el hecho inevitable y placentero de cumplir años sea un insulto. Me temo que, si eso es así, don Osprats debe de ser un lechuguino. Por otro lado, mis últimas publicaciones son ensayos, comentarios lingüísticos y novelas. Son géneros que se alejan bastante de los primeros cien libros por mí publicados.
Contacte con Amando de Miguel mailto:fontenebro@msn.com

Rio Cabe
Memoria de al-Andalus
En este panorama general al-Andalus desempeña un importantísimo papel, de bandera ideológica y refugio sentimental que justifique cualquier irracionalidad y sinrazón del tipo "como fue nuestro, es justo que lo recuperemos"
Serafín Fanjul Libertad Digital 11 Agosto 2007

España, como país occidental que es, soporta ante el islamismo idénticos riesgos que cualquier otro, aunque con dos características especiales: la debilidad global de su sociedad y el innegable hecho histórico de que un lapso (largo en algunos lugares) de la historia de la Península Ibérica estuvo imbricado en la historia general del islam con el nombre de al-Andalus. Ambos datos convierten a nuestro país en diana permanente y segura de islamistas fanáticos y árabes en general, sean cuales sean sus intenciones inmediatas y visibles. La "recuperación" de al-Andalus hace años que dejó de ser ensoñación chistosa de poetas para convertirse en objeto tangible de codicias colectivas. Palestina en primer término –como meta más acuciante en orden cronológico y por imperativo geográfico– y al-Andalus, en tanto que continuación del destino manifiesto de expansión islámica, constituyen los dos polos de atracción de islamistas "moderados" y extremosos.

En este panorama general al-Andalus desempeña un importantísimo papel, de bandera ideológica y refugio sentimental que justifique cualquier irracionalidad y sinrazón del tipo "como fue nuestro, es justo que lo recuperemos"; o de paso previo, por ser España región fronteriza, para la absorción de Europa. Ha venido a coincidir este expansionismo islámico con un período de debilitamiento y ruina del Estado nacional español, fenómeno que, objetivamente, favorece, por el vacío que deja, la penetración de fuerzas lo bastante convencidas de su propia verdad y su designio de convertirse en universales.

Una coincidencia dramática porque, incluso de buena fe, en algunas regiones españolas o en círculos intelectuales más o menos documentados sobre la historia de al-Andalus ha tomado cuerpo y se ha consolidado la exaltación de un pasado imaginario, de exquisitas bondades, tomado como guía de actuación para el presente, de suerte que se mezclan de forma errónea, en cuanto a métodos y objetivos, la realidad y la ficción (lo concreto y lo ideal). El resultado sólo puede ser desastroso si se insiste con contumacia de neófito en la resurrección del conmovedor y tierno al-Andalus que nunca existió. En otros tiempos, arabistas de primer orden como Asín Palacios o García Gómez pudieron disfrutar el lujo de embellecer y adornar su visión de las parcelas de al-Andalus que tocaban –aunque sus escritos adolecieran a veces de cierto folklorismo amanerado– porque entonces no había, ni en España ni en el resto de Europa, peligro islámico de ninguna clase y por ignorar cómo se utilizarían, años después de su muerte, para recrear en la práctica un pasado detestable.

Al tiempo, el renacimiento de al-Andalus, verbal, pero con buenas inversiones económicas del Estado y sus múltiples tentáculos autonómicos, sirve a los propósitos de crear, inventar o revitalizar personalidades diferenciadas en diversas regiones como base justificativa teórica de reivindicaciones políticas o abusos institucionalizados frente a comunidades vecinas. El dislate como norma se ha corporeizado y extendido en un suicida mimetismo de absurdos cuyo denominador común es la negación de la nación española y la poda sistemática no sólo de atribuciones administrativas o políticas del Estado, sino también de la ocupación en solitario de logros morales o culturales elaborados por infinidad de españoles anónimos o conocidos a lo largo de los siglos y de las más variadas procedencias. Y si unos "se blindan" el Ebro, en perjuicio de otros españoles y sin provecho para ellos mismos, otros "se blindan" el Guadalquivir y proclaman el flamenco de su propiedad exclusiva. Es como blindarse la rotación de la Tierra, el recuerdo de los Reyes Magos o, recientemente, el nombre de un pueblo (Ermua). Es incalculable el daño que todos estos terratenientes frustrados están infligiendo a la patria y la sociedad comunes.

La rememoración de al-Andalus constituye una de las piezas básicas para inventar una nación andaluza, como si la Bética romana o visigoda y la Andalucía posterior a la Reconquista no hubiesen contribuido más que la etapa musulmana a la configuración de la sociedad y la vida en esa región. Aunque en menor grado, otras viven el mismo fenómeno (Murcia, Aragón), si bien algunas que cuentan con otros signos diferenciales (Valencia, Baleares) como la lengua no hacen tanto hincapié en tales recuerdos del pasado, a no ser en vertientes lúdicas y festivas que a nadie dañan.

Sin embargo, la autocensura –o la exigencia de censura por musulmanes sobrevenidos desde dentro o llegados de fuera– ha alcanzado hasta al inofensivo desarrollo de las fiestas de Moros y Cristianos o los Belenes navideños. Digámoslo con crudeza: por nuestra propia medrosidad e indiferencia. Hemos llegado a una situación de autoinculpación y miedo tan descabellada que hoy en día serían impensables textos de Asín Palacios o Manuel Alonso por políticamente incorrectos y peligrosos para sus autores. Dice Asín, por ejemplo:

El islam no es más que un hijo de la Ley Mosaica y del Evangelio cuyos dogmas de la vida futura se asimiló, aunque sólo en parte, y que al alejarse de su primitivo origen para convivir con todas las religiones y pueblos del oriente, faltándole el discreto freno del magisterio infalible de un pontífice que pusiese límites a la fértil fantasía de los fieles en la interpretación de aquellos dogmas.

Y a esto añadía Alonso:
El islam coincide con el judaísmo y el cristianismo en ser una religión monoteísta. Mirada de cerca, más que una religión aparte diríase que es una herejía cristiana mixta de antitrinitaria y arriana; fuera de la Trinidad y la Encarnación, que el islam niega, el resto de los dogmas cristianos coinciden grosso modo con los islámicos.

Y, sin embargo, se idealiza cuanto concierne al islam pasado y presente sin entrar en detalles, pues de tal guisa se patentizaría en exceso lo insostenible de la tesis. En lo referente a al-Andalus, a los desmelenamientos de los románticos siguieron la utilización arbitraria de la erudición por Américo Castro, las estupideces de Olagüe y la beata parcialidad de Juan Goytisolo, que se limita a suscribir las "luminosas enseñanzas" de Castro (sic, aunque parezca mentira en tan notable escéptico) y a formar en el victimista pelotón de los escritores autoproclamados malditos, en tesitura de gran bonanza para su andorga y fama. Y es que, en España, fungir de marginado oficial proporciona excelentes utilidades de todo orden.

Al-Andalus, en suma, se halla en el punto de arranque no sólo de organismos oficiales o semioficiales con él relacionados (Casa Árabe, Legado Andalusí, Fundación Garaudy, Fundación Tres Culturas, Fundación Barenboim, etc. ), sino también con otros privados como la Fundación Atman y hasta con el eje principal de la política exterior del actual gobierno: la Alianza de Civilizaciones. Casi por descontado, todos estos entes propagandísticos y burocráticos están prendidos de los presupuestos del Estado en sus diversos disfraces y advocaciones. Otros, como el Real Instituto Elcano, se vuelcan en la promoción interna y externa de un hallazgo tan prodigioso como esa Alianza.

Sin embargo, es preciso insistir en que al-Andalus, o más bien la ficción sobre él construida, sustenta en el lado español gran parte de estas construcciones entre imaginarias y absurdas. No volveremos aquí a detallar lo irreal del mito o los mecanismos de pensamiento de quienes lo forjaron, pero sí debemos cuando menos recordar la gran responsabilidad que incumbe en ello a viajeros extranjeros románticos o prerrománticos que, a partir de elucubraciones erróneas de otros autores o de su propia observación equivocada, o interesada en dar una imagen falsa porque eso se vendía bien en la Europa coetánea, edificaron una España al gusto de sus búsquedas de pintoresquismo. Casi dos siglos más tarde, seguimos pagando las consecuencias de las fantasías de Irving, Ford o Mérimée: que Dios se apiade de nosotros.

Peligroso
JOSEBA ARREGI EL Correo 11 Agosto 2007

Peligroso. No se me ocurre otro término más adecuado para caracterizar el enésimo exabrupto nacionalista afirmando que los sentimientos no se imponen, que están sobre las leyes y las sentencias judiciales. Asegurar lo anterior significa afirmar que los sentimientos son los que deben dirigir la política, y no las leyes, en línea con la vieja aseveración de Arzalluz diciendo que el nacionalismo es más un sentimiento que una ideología. Por mucho que estemos acostumbrados a este tipo de exabruptos, sigue existiendo la obligación cívica de protestar.

Porque lo que afirma el portavoz del PNV, Íñigo Urkullu -de profesión maestro, si no estoy equivocado, educador y no mero transmisor de conocimientos, espero, y como educador modelador de sentimientos por medio de los valores, supongo- no es la existencia de un sentimiento nacionalista que merece ser tenido en cuenta. No es, tampoco, la existencia de un conflicto entre ese sentimiento nacionalista, que se identifica sólo con la ikurriña, y las leyes del Estado.

Lo que afirma el portavoz del PNV es mucho más, y mucho más grave: porque tal conflicto no puede existir, el conflicto entre el sentimiento nacionalista que merece ser respetado y la legalidad constitucional, desde el momento que ésta ha asumido el principio de doble lealtad, de doble patriotismo de tanta tradición en la historia vasca. No. Lo que afirma Íñigo Urkullu es la negación pura y simple de la política democrática.

¿En qué consiste la política democrática? En la constitución de un espacio público definido por reglas, procedimientos y normas que hacen posible la convivencia de distintas creencias, de distintos sentimientos, de distintas identidades y de distintos intereses. Y el espacio público constituido por la política democrática posibilita la convivencia de todas esas pluralidades porque limita, particulariza y controla cada una de ellas: respeta cada una de las identidades porque las respeta todas y hace sitio a todas. Afirmar sólo una sería ahogar el espacio público y hacer imposible la convivencia democrática.

Los sentimientos son posibles y merecen respeto si se someten a la ley, si aceptan su limitación, si hacen sitio a otros sentimientos, si no pretenden agotar, y ahogar, el todo del espacio público. Las identidades personales y colectivas tienen sitio en el espacio público de la democracia si cumplen las mismas condiciones: si se limitan y hacen sitio a otras identidades, si no quieren y no pretenden imponerse a todos los ciudadanos como obligatorias.

Si los sentimientos están por encima de la ley, no hay política posible, no es posible la democracia. El portavoz del PNV no entiende, porque parece no saber mucho de política ni de democracia, que la bandera española representa los derechos y las libertades fundamentales garantizados en la Constitución. Una Constitución que lo es, y hay que repetirlo una y otra vez, porque somete la voluntad constituyente al imperio del derecho y de la ley, y la transforma en voluntad constituida. La diferencia que media entre voluntad constituyente y voluntad constituida es la que marca el imperio del derecho y de la ley.

Por eso no implica la bandera española y lo que representa exclusión de la bandera vasca, de la ikurriña, y del sentimiento nacionalista, sino que los supone, los admite y los incluye.

Pero para el nacionalismo vasco la bandera sólo es identificadora de sentimiento. Ahí está el problema. Para algunos nacionalistas vascos los símbolos no han llegado, no pueden llegar al universo de lo político, al mundo definido por el derecho y la ley. Para el nacionalismo vasco la ikurriña sólo expresa el sentimimiento de pertenencia exclusiva al pueblo vasco -aquí hay un pueblo: o dos o tres, depende de la definición-. El símbolo que es la ikurriña debe desandar el camino que lo condujo a ser un símbolo político compartido por los ciudadanos vascos, nacionalistas y no nacionalistas, con sentimiento de pertenencia exclusiva o con sentimientos de pertenencia enormemente complejos. Sólo debe significar la identificación con un modo de sentir la pertenencia al pueblo vasco. Por eso no admite otra bandera a su lado, porque piensa que el resto de símbolos no han andado el camino a la política, o lo han desandado como quisieran ellos.

Por cierto: cada vez que escucho el 'aquí hay un pueblo' en boca de algunos nacionalistas, incluido el portavoz del PNV, implicando ese sentimiento de pertenecia exclusiva, me siento excluido, anatematizado, entregado a las tinieblas exteriores donde sólo hay llanto y crujir de dientes.

Pero peor es aún la solución que parece se le ha ocurrido al Gobierno vasco. Éste parece que pretende interpretar la ley en el sentido de que es posible la opción de no colocar ninguna de las enseñas, ni la ikurriña ni la bandera española. Ni la que representa derechos y libertades fundamentales, ni la que, sin negarlos, representa una identidad diferenciada y compleja en el marco de esos derechos y libertades fundamentales. Esta opción implica la negación rotunda de la política, la incapacidad de entender los símbolos representativos de colectividades más allá de su carácter de identificación sentimental y ver el valor político que supera su mera sentimentalidad. Reducción de la política a mero sentimiento, y así negación de la posibilidad misma de la política democrática. En democracia los símbolos pueden estar cargados emocionalmente y servir de mediación de sentimientos y de identidades. Pero su valor básico radica en su capacidad de represesentar valores constitucionales, valores de derecho y de legalidad, valores de ciudadanía, en definitiva, representar instituciones democráticas.

Claro que para estos casos están los minimalistas de turno, los que ante cualquier problema se apresuran a decir que no importa tanto, que la cuestión no es de tanta transcendencia. ¿Cómo va a estar en riesgo la comprensión de la política democrática por una mera cuestión de banderas? Para los minimalistas nunca pasa nada, todo es igual, nada tiene importancia, ni las leyes, ni las instituciones, ni las representaciones, ni los discursos políticos, y por supuesto tampoco los sentimientos, ni las creencias, ni los valores, ni las ideas.

De tanto minimizar -que a veces no es más que el reverso del miedo a tomar partido, no sea que el Señor se moleste-, el día que les despojen de todo estarán pidiendo perdón por no haber sido capaces de hacerlo ellos mismos. Hubo quien minimizó la apuesta de Estella-Lizarra, porque no iba a ser para tanto. Hubo quien no veía en el plan Ibarretxe tanto peligro. Ha habido, y hay, quien piensa que la consulta, la autodeterminación, la territorialidad tampoco importan tanto, pues al final va a quedar todo en papel mojado. Por eso, las palabras no importan. Se pueden utilizar las que nos manda usar el adversario, o mejor dicho, el enemigo.

Pero en democracia importan hasta los gestos más mínimos. Es más: la política democrática vive precisamente de ser muy respetuosos con los pequeños gestos, con las palabras, con las representaciones políticas, con las instituciones, con los símbolos. La política democrática vive de la pedagogía política que llevan a cabo los actores políticos e institucionales todos los días, en todos sus actos y en todas sus palabras. Y lo que muchas veces vemos no es pedagogía política sino todo lo contrario: antipedagogía democrática. Y ya que hablamos de minimalismos: es legítima la crítica a determinado nacionalismo porque se toma, siendo parte, por el todo. El nacionalismo vasco no representa al todo de la sociedad vasca. Pero actúa como si fuera el todo. Minimiza el todo de la sociedad vasca a la parte que es el nacionalismo vasco. Pero existen otras formas de minimalismo, de minimización. Al igual que el nacionalismo vasco se tiene por el todo de la sociedad vasca, el socialismo vasco ha empezado a tenerse por el todo del no nacionalismo -basta con que estén ellos en un acuerdo con el nacionalismo para que exista transversalidad-, y los populares, a su vez, se tienen por los únicos intérpretes adecuados de la Constiutción y del significado de España.

¿Qué difícil resulta en la práctica hacer política desde el reconocimiento de ser sólo parte -partido político no significa otra cosa- desde el reconocimiento efectivo del pluralismo y no tenerse a uno mismo y a sus ideas por el todo, por la verdad definitiva de la sociedad entera!

CATALUñA COMO REFERENCIA
POR ALFONSO CABALEIRO El Ideal Gallego 11 Agosto 2007

Desde hace muchos años políticos y medios de comunicación nos obligaron a hacer profesión de fe papanatista en el "hecho catalán" en su conjunto, y en cada una de sus particularidades. Claro que tiene Cataluña aspectos admirables, pero su modelo no era fácilmente exportable, y en los últimos años ha dado muestras de que está agotado. Durante algo más de un año políticos y medios de comunicación nos han aburrido hasta la saciedad con la redacción del nuevo estatuto catalán. Ese protagonismo sirvión para ir apagando distintos problemas que iban surgiendo y que sí realmente afectaban al día a día del ciudadano. Quién no se acuerda del hundimiento de todo un barrio y de la manipulación para minusvalorar el suceso. Tanta preocupación y entrega al estatuto hizo postergar la gestión y la eficacia en la administración de los intereses comunes. Cataluña lleva años de endogamia política, y cada día se destapan nuevas consecuencias.

Curiosamente, un año después del estatuto Barcelona sufría un gran apagón, no sé si metáfora de la nueva Cataluña o simple constatación de la necesidad urgente de recuperar las políticas de gestión y olvidarse del debate identitario. En este punto es necesario recordar el fracaso del referéndum con una abstención histórica, que también fue destacada en las últimas elecciones municipales, lo que demuestra el hastío ciudadano con una forma de hacer política alejada de la vida real.

Pero en Cataluña, al Carmelo, y al apagón, se le suman los problemas en los aeropuertos, en las cercanías ferroviarias, por no hablar de los problemas generados por la discriminación lingüística, o los retrasos en obras por los impedimentos de grupos radicales o de ecologistas de salón. A ello hay que sumarle también los problemas de competencias y los continuos recursos en el Tribunal Constitucional, que resumen también un modo de hacer política. Es ya idea común que Cataluña ha perdido en estos últimos años el empuje, la fuerza y la solidez mostrados en los años 80 a raíz de los Juegos Olímpicos. Otras Comunidades marcan la iniciativa y consiguen el éxito basado en servicios e infraestructuras, y aparcando el sectarismo; es decir, hacer política por y para el ciudadano. Con ello se consigue la implicación colectiva. También se consigue el éxito electoral para premio y beneficio de quien aparca sus intereses políticos en aras del servicio público, que es la mejor forma de conectar a la clase política con la ciudadanía, y la de unir las prioridades políticas con las necesidades sociales.

Justicia valiente o acojonada, depende frente a quien.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 11 Agosto 2007

Era un día de abril de 2007, no hace tanto pues como para haberlo olvidado, cuando dos miembros del Foro de Ermua que habían sido agredidos por gentes del PNV a la salida del tribunal superior de justicia del País Vasco tras una comparecencia del lendakari a declarar, fueron imputados por el Juzgado nº 3 de instrucción de Bilbao por desordenes públicos, un informe de la policía autónoma para el juez decía que habían participado en una contramanifestación ilegal. La gallardía, valentía y decoro democrático de la justicia para atajar el delito como ven fue de lo más palmario.

Pero claro, cuando se trata de hacer lo mismo con las gentes del coro de ETA que coaccionan los plenos y otras actividades municipales ya no se tiene tanta valentía, ya no hay jueces dispuestos a decir basta ya, ya la policía autónoma no considera ilegal nada de lo que hacen las tropas auxiliares de ETA. En Ondarroa revientan un pleno municipal y busquen ustedes donde aparece la noticia de la imputación de algún delito a los participantes, todos ellos salen en las fotos de los periódicos.

El señor del Foro de Ermua cometió el gravísimo delito de golpear con sus testículos el zapato o bota de un tipo del PNV que la iba a dar una patada en los mismísimos, ahí no había duda de la ilegalidad del acto y por ello no tardaó en ser imputados por un valiente y diligente juez.

Seguro que no actúan contra los vociferantes del ANV a pesar de que eso del vociferar dijo un ministro de Zapatero que era motivo suficiente como para imponer multas gubernativas, aquí nada de nada, ni los jueces mueven un dedo, ni la policía mueve una pierna, ni la autoridad gubernativa multa a nadie, aquí simplemente no pasa nada.

Hagamos un ejercicio mental y pensemos que pasaría si eso lo hiciesen 20 miembros del PP en un municipio donde gobierna el ANV. ¿Creen que la justicia tardaría mas de 57 minutos en tener imputados, detenidos e interrogados a los del PP que osasen tal cosa?

No se si la justicia, policía y autoridad gubernativa en el País Vasco están acojonados por la izquierda etarra abertzale, pero si no lo están lo parecen.

Documentación:
El País, “Radicales revientan el primer pleno de Ondarroa”
http://www.elmundo.es/papel/2007/04/21/espana/2113139.html
El Mundo, “Imputan al representante del Foro de Ermua al que le dieron una patada”

El escupitajo
POR EDURNE URIARTE ABC 11 Agosto 2007

Primero la llamaron fascista y ladrona y después le pegaron un escupitajo. Pero la dirigente peneuvista Josune Ariztondo contestó, con una llamada a la concordia, que «no hemos venido aquí a confrontar». Después de guarecerse, eso sí, en un despacho, no fuera a ser que los enviados de ETA en Ondarroa acompañaran el escupitajo con una paliza. Ésta es la tragedia del PNV, no sólo la responsabilidad. Los insultan y los amenazan, tienen casi tanto miedo como los que ocupan el centro de la diana etarra, pero ellos se humillan ante sus agresores. Es el retrato del centenario y noble partido del «Jaungoikoa eta Lege Zarra», burlado y pateado por sus retoños salvajes. Engullido por las bestias que ayudó a crear, su supuesta grandeza dilapidada en bochornos plegamientos a una banda de matones.

El miedo del PNV a ETA es el aspecto más desconocido de la supervivencia terrorista. Un miedo matizado, pero miedo. Matizado, porque ellos saben que no están en el centro de la diana, que están en una esquina. Pero la esquina impone lo suyo en estos casos. Les gustaría creer que los hijos asesinos con los que conviven jamás osarán matar a sus propios padres. Pero no las tienen todas consigo. No sólo porque ya han asesinado al primo ertzaina o al tío empresario, sino porque nunca se sabe con los asesinos. Aunque sean tus propios hijos.

Y no son capaces de deshacer la diabólica familia porque hicieron de ella una razón de vida y un negocio. Romperla sería acabar con una cosa y con otra. Expulsar a esos hijos de casa y ponerlos en la puerta de la comisaría supondría reconocer el lado oscuro de unos ideales, los grandes errores, la co-responsabilidad en los crímenes. Rectificar una trayectoria de vida, en suma. Y acabar, además, con el negocio del poder.

Prefieren celebrar el Pleno encerrados en el cuarto de baño mientras los hijos destrozan el salón. De vez en cuando, los padres hacen amagos de poner orden. Josu Jon Imaz incluso amenazó con llevarlos a la puerta de la comisaría. Pero, de momento, siguen en el salón. Y los del cuarto de baño prometen dialogar, que esto es al fin y al cabo una familia, aunque esté un poco desestructurada.

Ayudas de EEUU
La Casa Blanca y la Casa de Saúd
Julián Schvindlerman Libertad Digital 11 Agosto 2007

La semana pasada la Administración Bush anunció su decisión de reforzar militar y económicamente a sus aliados clave en Oriente Medio. A lo largo de una década, Israel recibiría 30.000 millones de dólares, Egipto 13.000 y entre Arabia Saudí y los demás países del Golfo Pérsico otros 20.000. Israel y Egipto han sido los dos mayores receptores de asistencia financiera y militar estadounidense durante casi tres décadas ya, y si bien Arabia Saudí es también un aliado clave de Washington (a partir de la dependencia petrolera), la decisión de incluirla en el paquete, no obstante, ha sido recibida con escepticismo en no pocos rincones de Israel y del propio Estados Unidos.

Tal escepticismo deviene de la naturaleza del régimen saudí, así como de la sospecha de un giro en la política exterior de esta Casa Blanca. Luego del 11 de septiembre de 2001, la Administración Bush comprendió que era imperativo reevaluar las premisas de la política exterior en Oriente Medio. Un comunicado de la Casa Blanca dio expresión a esa inquietud: "Durante medio siglo, el objetivo primario de Estados Unidos en Oriente Medio fue la estabilidad...El 11-S comprendimos que años de perseguir la estabilidad para promover la paz nos ha dejado sin ninguna de las dos. En lugar de ello, la ausencia de libertad ha hecho de Oriente Medio una incubadora de terrorismo. El status quo anterior al 11-S es peligroso e inaceptable". De aquí surgió la impetuosa corriente democratizadora para esta región, que parece no haber colmado sus propias expectativas al cabo de estos años. Con esta última decisión de apuntalar a la monarquía feudal de Riyadh, Washington parece haber abandonado su noción libertadora de manera definitiva.

Es cierto que la determinación de reforzar con arsenal político, económico y militar a aliados regionales es eminentemente lógica. Ante el avance del chiísmo extremista iraní, por un lado, y el del sunnismo radical de Al-Qaeda y Hamás por el otro, parece sensata la idea de ayudar a los países interesados en contener dichas amenazas. Ello a su vez podría servir de aliciente para que naciones como Siria, que están hoy bajo la órbita iraní, reconsideren su actitud al apreciar los beneficios del tutelaje americano. No es casual que los integrantes del Eje del Mal regional hayan protestado contra esta iniciativa. Además, tal como analistas han señalado, un abandono americano de la Casa de Saúd sería contraproducente para Washington sin una contrapartida de mejoramiento en la conducta saudí. Riyadh podría adquirir armamento de otros proveedores internacionales y al hacerlo no solo permanecería bien armada, sino que dejaría de depender de USA para el mantenimiento y actualización de sus equipos, algo que debilitaría políticamente a Washington ante Riyadh.

Aún así, las dudas persisten. Cabe preguntarse primero si Riyadh estaba tan necesitada de asistencia económica a la luz de los ingresos de 650.000 millones de dólares que ha tenido la OPEP el año pasado, de la cual Arabia Saudí es su principal miembro. En segundo lugar, la conducta política de Riyadh ha dejado mucho que desear como para merecer semejante premio. Aún continúa poco dispuesta a cooperar en la estabilización de Irak, a controlar la financiación que sus muchos príncipes dan al integrismo islámico, a endurecer su relación con Hamás, a normalizar seriamente sus vínculos con Israel, a liberalizar su política interna o a detener la promoción de educación yihadista en sus mezquitas. Seis años después de que 15 sauditas participaran del peor atentado terrorista en suelo norteamericano, el 45% de todos los terroristas suicidas en Irak hoy son saudíes, según informa el diario Los Angeles Times.

Y, por supuesto, está el tema de la inestabilidad oficial. Tal como ha indicado Bret Stephens, del Wall Street Journal, la edad de los actuales dirigentes sauditas anuncia su inminente partida, y con ellos quizás la gobernabilidad. El Rey Abdulah, actual líder, nació en 1924. Su sucesor designado, el Príncipe Sultán, nació en 1926. Los siguientes en la línea son el Príncipe Nayef, nacido en 1933, y el Príncipe Salman, de 1935. Otros candidatos posibles son el Príncipe Bandar, de 58 años, que por ser presumiblemente hijo de una esclava no sería elegible, y el Príncipe Saud al-Faisal, de 67, que tiene problemas de salud. Y luego restan una docena de príncipes multimillonarios como condimento perfecto para la intriga palaciega. Como trasfondo, la posibilidad de un golpe de estado islamista no es descabellada, y es un escenario en el que este nuevo armamento quedaría en sus manos. En vista de todo esto, resulta cuestionable la idea de invertir tanto en una monarquía no del todo cooperativa, no del todo estable, y no del todo amigable.
En la actual coyuntura geopolítica, reforzar a los saudíes es lógico. Queda por ver si es prudente y, a largo plazo, conveniente.
Julián Schvindlerman es escritor y comentarista político. Autor de "Tierras por Paz, Tierras por Guerra".

El nuevo partido de Savater podría presentarse en Septiembre
Redacción MinutoDigital 11 Agosto 2007

La Plataforma Pro, embrión para un nuevo partido político nacional liderada por Fernando Savater, Rosa Díez y Carlos Martínez Gorriarán, continúa implantandose en diferentes regiones de España. Durante el pasado mes de Julio dirigentes de la Plataforma han tenido reuniones en lugares tan dispares de la geografía española como Madrid, Murcia, Valencia, Barcelona, Oviedo, Santiago, Valladolid, Mérida, Sevilla y Málaga.

Según Carlos Martínez Gorriarán, impulsor junto a Savater de la operación, “ya están constituidas coordinadoreas teritoriales en Guizpúzcoa - Navarra, Vizcaya - Alava -Cantabria-La Rioja, Murcia-Alicante, Valencia-Castellón, Asturias, Galicia, Valladolid-León-Salamanca-Palencia-Burgos-Soria, Madrid (que incluye de momento las provincias vecinas), Extremadura, Sevilla (Andalucía Occidental) y Málaga (Andalucía Oriental)”

La Plataforma espera formalizar en septiembre nuevas coordinadoras en Aragón, Cataluña, Canarias, Baleares, Castilla-La Mancha y Cantabria

FORMAR EL PARTIDO POLÍTICO
La misión de todas estas coordinadoras será la de organizar un programa de actos públicos en septiembre y octubre para presentar el nuevo partido político.

De momento, la Plataforma Pro ya tiene adheridas unas 2.000 personas, cifra ilusionante a pesar de ser insuficiente como base para la formación de un partido político.

REPRESENTACIÓN PARLAMENTARIA
Carlos Martínez Gorriarán, ante la posibilidad de lograr representación parlamentaria, reflexiona: “¿Cuántos diputados?: sinceramente no lo sabemos, aunque lo realista es pensar que sería un gran éxito si fueran más de cinco (cifra mínima para formar grupo parlamentario), aunque algunos estudios demoscópicos anuncian una gran demanda social de un nuevo partido de centro. Para despejar algo esta incógnita, hemos encargado dos estudios que están en curso. Uno sobre las características de la abstención electoral, porque pensamos que el nuevo partido debería convencer a muchos abstencionistas para que confiaran en nosotros. Otro sobre la intención de voto para el posible nuevo partido, realizado en las ciudades principales, donde es más fácil conseguir algún escaño. Este último estudio costará, aproximadamente, unos 20.000 euros, y esto nos lleva a otra cuestión importante: la financiación de los trabajos en curso de Plataforma Pro.”

Del miedo al heroísmo
POR V. O. ABC 11 Agosto 2007

VITORIA. Ondárroa es la localidad del País Vasco más importante que está siendo gobernada a través de una gestora después de las elecciones municipales del pasado 27 de mayo ante la imposibilidad de constituir un gobierno municipal ordinario, tras la «espantada» de los concejales nacionalistas en el pleno de la constitución del Ayuntamiento el pasado 16 de junio. Pero no es la única.

Mendeja, un pequeño pueblo también de Vizcaya, se encuentra en la misma situación. El PNV ganó los comicios con un número de votos inferior a los sufragios nulos que se atribuye ANV y los siete concejales nacionalistas también renunciaron a tomar posesión de su cargo y la solución fue igualmente el nombramiento de una gestora.

Otro caso distinto, aunque igualmente excepcional, se localiza en el municipio guipuzcoano de Lizarza. La lista de ANV a la alcaldía de esta localidad fue anulada por los tribunales; el PP quedó como única opción electoral a pesar de ser un feudo propicio para los proetarras, y ganó las elecciones.

Todos los integrantes de la candidatura popular en Lizarza rehusaron ser concejales y el PP nombró una lista alternativa encabezada por la que hoy es alcaldesa, Regina Otaola. Otaola tomó posesión el 2 de julio como primera edil de este pequeño municipio guipuzcoano en medio de protestas de simpatizantes de Batasuna.

Gracias a 23 votos de vecinos anónimos, frente a 186 nulos y 142 en blanco, Otaola tomó el bastón de mando para devolver la normalidad a este municipio «sometido a un dictadura pura y dura», como afirmó. La alcaldesa explica así su objetivo: «No soy una inconsciente, tengo sentido común. Algunos hemos dado un paso al frente para defender la libertad en los pueblos y si esta responsabilidad implica un mayor nivel de riesgo, francamente, me importa un bledo».

El día de su toma de posesión, una decena de proetarras consiguieron colarse en el Ayuntamiento: «Les soliviantó enormemente comprobar que, por una vez, estaba colocada la bandera de España en el lugar que le corresponde. Algunos de ellos salieron a contárselo a los que estaban fuera y se armó un griterío».

Tras las elecciones municipales, ANV consiguió 23 alcaldías en Guipúzcoa y 11 en Vizcaya, más otras nueve en Navarra. En total, pasaron a controlar 43 ayuntamientos y a gestionar más de 230 millones de euros anuales en dinero municipal. Los proetarras mostraron entonces una lista de 14 pueblos en los que el PNV y EA, entre otros, renunciaron a sus cargos por entender que correspondían a las candidaturas impugnadas de ANV.

POR ENALTECIMIENTO DEL TERRORISMO
Del Olmo ordena a la Ertzaintza que impida el homenaje al etarra "Pelopintxo"
Las denuncias de las víctimas y el PP llevaron a la Fiscalía a pedir la prohibición del homenaje al etarra "Pelopintxo" que los simpatizantes de ETA han convocado para este sábado en Amorebieta (Vizcaya). Ahora el juez asume los argumentos del Ministerio Público y ha ordenado a la Policía autonómica vasca que impida el acto. Habrá qué ver cuál es la orden directa que los agentes reciben del Gobierno vasco, del que dependen. El Ejecutivo de Vitoria ya había adelantado que consentiría el homenaje si no había vítores a la banda terrorista. Ahora dice que "acatará la sentencia".
Europa Prees Libertad Digital 11 Agosto 2007

Sólo 24 horas median entre la decisión del juez de la Audiencia Nacional y la convocatoria del acto en la localidad vizcaína de Amorebieta. El magistrado Juan del Olmo ha ordenado a la Ertzaintza que "adopte las medidas necesarias para prevenir la presunta actividad delictiva" que pudiera producirse en el homenaje al dirigente de ETA Sabin Euba, "Pelopintxo". En el auto, el juez pide también a los agentes que "promuevan la persecución de los delitos que pudieran cometerse o haberse cometido con ocasión de la convocatoria, incluido el de enaltecimiento del terrorismo".

La decisión del magistrado llega a instancias de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que reclamó este jueves la prohibición del acto porque está convocado por una persona vinculada a la organización ilegal Segi y podría ser constitutivo de un delito de enaltecimiento del terrorismo. Cambiaba así de opinión el Ministerio Público, que en un principio no tenía intención alguna de pedir que se evitara esta nueva ofensa a las víctimas del terrorismo. Fue precisamente la denuncia de las víctimas, la AVT y el Foro de Ermua especilamente, y del PP lo que provocó que la Fiscalía pidiera informes policiales. Llegaron este jeuves y en ellos basó su petición de prohibición que dirigió al juez de guardia, estos Juan del Olmo.

El acto está convocado para este sábado en Amorebieta y pretende ser un homenaje al etarra Sabin Euba, "Pelopintxo", máximo responsable de finanzas de la banda terrorista entre 1986 y 1992. Falleció el pasado día 5 a los 70 años de edad a causa de un cáncer.

Las víctimas se concentran contra el concierto de Soziedad Alkoholica
EFE ABC 11 Agosto 2007

VALLADOLID. El Foro Burgalés de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo ha convocado para hoy, frente al Ayuntamiento de la localidad de Miranda de Ebro (Burgos), una acto de repulsa por el concierto que por la noche tiene previsto ofrecer el grupo vasco Soziedad Alcoholika. La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha anunciado que apoyará la concentración, a la que también acudirán representantes de esa asociación en Castilla y León. Durante el acto, convocado para el mediodía, se guardará un minuto de silencio y leerá un breve manifiesto.

El grupo vasco Soziedad Alkoholika fue absuelto de un delito de enaltecimiento del terrorismo hace menos de un mes por el Tribunal Supremo, que consideró que «por más repulsa social» que merezcan sus canciones, tienen cabida «en el legítimo ejercicio de la libertad de expresión». El TS confirmó una sentencia de la Audiencia Nacional recurrida por la AVT.

SOZIEDAD ALKOHÓLIKA Y BANDA BASOTTI, A SUELDO DE ALCALDES DEL PSOE
Requero (CGPJ): "No es de recibo contratar a grupos de rock que humillan a las víctimas del terrorismo"
Banda Basotti y Soziedad Alkohólika volverán este sábado a escarnecer a las víctimas de ETA. La novedad es que ahora lo hacen a sueldo de alcaldes del PSOE. En Miranda de Ebro (Burgos), el festival Petróleo Rock, pagado con fondos municipales, se pregona en Internet entre insultos como "AVT reviénta y jódete". En Ferrol, la fanfarria italiana Banda Basotti tiene vía libre para enaltecer a ETA como "brazo del pueblo". José Luis Requero, vocal del Poder Judicial, ha opinado en COPE que "no es de recibo que ayuntamientos democráticos se presten a contratar a esta gente".
Libertad Digital 11 Agosto 2007

Vecinos de Miranda de Ebro, apoyados por la Asociación de Víctimas del Terrorismo, se manifiestan este sábado a las 12:00 horas a las puertas del Ayuntamiento, en protesta por la inclusión en el cartel del festival Petróleo Rock de Soziedad Alkohólika, algunas de cuyas canciones celebran la tortura y el asesinato de policías y guardias civiles por ETA.

En el foro de la web oficial del festival, se leen insultos como "AVT reviénta y jódete" o "Puta AVT". Petróleo Rock está financiado con fondos municipales. El alcalde, Fernando Campo Crespo, del PSOE, ha ratificado el pasado miércoles la convocatoria de la muestra de punk-rock, que se celebra durante el sábado y el domingo.

En Ferrol, mientras tanto, Banda Basotti podrá cantar aquello de: "Te vitoreamos ETA, tú eres el brazo del pueblo", gracias a los honorarios aportados por el Ayuntamiento gobernado por el PSOE.

El presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, ha anunciado en Libertad Digital Televisión que la asociación presentará una querella contra el Ayuntamiento y contra la fanfarria italiana, por esta nueva humillación a las víctimas.

En La Mañana de Fin de Semana, de COPE, José Luis Requero ha considerado este sábado que "no es de recibo que ayuntamientos democráticos se presten a contratar a esta gente, que les meta unos miles de euros en el bolsillo por cantar esas cosas".

Requero ha distinguido entre la libertad de expresión, desde un punto de vista jurídico –recordó, de hecho, que Soziedad Alkohólika ha sido absuelto por el Supremo de una acusación de enaltecimiento del terrorismo– y la libertad de expresión, desde la sensibilidad con las víctimas, una dimensión que, a su juicio, debería ser tenida en cuenta por las instituciones democráticas.

Para Requero, aunque los tribunales absuelvan, "no es de recibo" que los Ayuntamientos contraten a este tipo de grupos que hacen del escarnecimiento y la provocación a las víctimas un modo de vida.

"PARA QUE GESTIONE, RECAUDE, LIQUIDE E INSPECCIONE"
Publicada en el BOE la creación de la nueva Agencia Tributaria para Cataluña
El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica este viernes la ley del Parlamento catalán para la creación de la Agencia Tributaria en Cataluña. La nueva Agencia Tributaria fue aprobada por el Gobierno tripartito junto con CiU el pasado 11 de julio, en cumplimiento de uno de los aspectos del recurrido Estatuto de Cataluña. Será gestionada durante dos años por "un consorcio con participación paritaria de la Agencia Estatal de Administración Tributaria y de la Administración de Cataluña" y después alcanzará independencia.
EFE Libertad Digital 11 Agosto 2007

La citada norma, no obstante, entró en vigor el pasado 24 de julio, un día después de su publicación en el Diario Oficial de la Generalidad catalana.

El Parlamento catalán, con el acuerdo de los partidos que forman el Gobierno catalán y de CiU, aprobó el pasado 11 de julio la ley para cumplir uno de los aspectos del Estatuto, la creación de una Agencia Tributaria en la comunidad autónoma.

Fue la primera iniciativa legislativa que, en cumplimiento del texto estatutario, sacó adelante el Parlamento de Cataluña.

"Graves perjuicios"
Según figura en el contenido, un consorcio formado entre las administraciones fiscales del Estado y de Cataluña asumirá la gestión de la Agencia hasta que, pasados dos años, se transforme en una "administración tributaria única" en la comunidad autónoma.

Esta expresión abrió la polémica, toda vez que el PP criticó la medida y los inspectores de Hacienda del Estado advirtieron de que la creación de dicho organismo supondría "graves perjuicios" en la lucha contra el fraude fiscal.

La Generalidad de Cataluña, sin embargo, niega que la ley culmine en la configuración de una administración tributaria única.

El "consorcio paritario"
El consorcio, que empezará a funcionar dos años después de la entrada en vigor del Estatuto, el 9 de agosto de 2008, comenzará entonces sus trabajos con la gestión del IRPF.

El preámbulo de la Ley 7/2007, de 17 de julio, de la Agencia Tributaria de Cataluña, publicada este viernes en el BOE, recoge que se creará un "consorcio que potencie la colaboración y evite la fragmentación tributaria en el ámbito territorial de Cataluña, y que permita, asimismo, a la Agencia Tributaria de Cataluña participar en igualdad de condiciones en la gestión y en las decisiones relativas a los impuestos del Estado recaudados en Cataluña cuando su aplicación corresponda a la Administración Tributaria del Estado".

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