AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 15 Agosto   2007

Un extravagante Tribunal Constitucional
Juan Francisco Martín Seco Estrella Digital 15 Agosto 2007

Se me ocurre un cuento, quizás onírico y quimérico como casi todos los cuentos. Tres alumnos muy distintos van a ir a visitar un museo con su profesora, doña Teresa. El mayor es Gabriel, mayor en edad (12 años), pero no así en altura (1,35 m) ni en peso (30 Kg.). Vamos, que se puede decir que el pobre está un poco escuchimizado. Después está Isabel, la mediana (10 años), a quien se le aplicaría el calificativo de espigada, poco peso (30 Kg.) y mucha altura (1,60 m); por último, Juan, 8 años, obeso (40 Kg.) y muy bajito (1,05 m), casi una bola. Los tres, sin embargo, tienen algo en común, una escasa afición a los museos.

La directora del colegio, doña Angustias, para persuadirles, les ha prometido que a la vuelta les tendrá preparada una tarta. Pero los tres alumnos coinciden en algo más, en su astucia, y no contentos con tal promesa, cada uno de ellos ha negociado por separado la parte que le corresponderá del pastel. Gabriel, como es el de más edad, piensa que tiene derecho a una porción mayor y logra de la directora el compromiso —y por escrito— de que la tarta se repartirá en función de los años de cada uno. Juan piensa que para mantener su magnífica barriga es acreedor también a una ración mayor y llega con doña Angustias al acuerdo escrito de que la tarta se distribuirá en función del peso. Finalmente, Isabel no permanece cruzada de brazos y obtiene de la directora la promesa, también escrita, de que la tarta se repartirá en proporción a la altura.

De vuelta del museo, cuando doña Teresa se dispone a repartir el pastel, cada alumno saca su respectivo papelito. La maestra no es muy ducha en matemáticas, pero no precisa realizar operaciones muy complicadas para llegar a la conclusión de que a cada alumno le corresponde el 40% de la tarta. Cosa sorprendente, exclama con desesperación, qué digo sorprendente, prodigiosa, inverosímil, insólita, extravagante.

Idéntica exclamación habría que realizar al leer los nuevos estatutos de autonomía. Otros asuntos juzgados más importantes por la opinión publicada desplazaron de forma rápida de la actualidad la sentencia del Tribunal Constitucional por la que se rechazaba el recurso presentado por la Generalitat Valenciana acerca de la contradicción entre el precepto del Estatuto de Andalucía en el que se fijaban las inversiones en esa Comunidad para los próximos siete años y el equivalente del Estatuto catalán. El asunto, desde luego, no es baladí y puede ser interesante retomarlo, especialmente ahora que el victimismo nacionalista catalán vuelve a hacerse presente, aireando su hipotético déficit de infraestructuras a propósito de los problemas que está experimentando Cataluña, y especialmente Barcelona, en algunos servicios, no distintos de los que en otras ocasiones se tienen en el resto de España

En el Estatuto de Cataluña se establece que las inversiones estatales en esta comunidad deberán representar el mismo porcentaje sobre el total que el PIB catalán alcanza con respecto al PIB de toda España. En el andaluz, por el contrario, la cuantía de la inversión se fija con relación al número de habitantes. Así pues, la inversión en Andalucía deberá representar un porcentaje del total equivalente al porcentaje de la población. No sería extraño que Castilla León o Castilla-La Mancha escogiesen la superficie como variable a la hora de determinar las inversiones que el Estado debe acometer en su región. Siguiendo esta tónica, es previsible que cada comunidad elija el criterio que más le convenga.

Cada una de estas prescripciones por separado podrán juzgarse, quizás, plenamente constitucionales, pero cuando se consideran todas en conjunto son algo más que inconstitucionales, atentan contra la lógica y el sentido común. Como con la tarta de mi cuento, tal reparto es metafísicamente imposible: 40 más 40 más 40 nunca pueden sumar 100.

Los juristas tienen alergia a los números y a los porcentajes, pero lo cierto es que no precisan realizar muchos cálculos para llegar al convencimiento de que lo que no puede ser, no puede ser y además, como se suele decir, es imposible. De extravagante y gazmoño hay que tildar a un Tribunal Constitucional que despacha alegremente un asunto de tal gravedad por el simple hecho de que no se adecue a los recursos clásicos ni se oponga expresamente a la letra de ningún artículo de la Constitución. Una visión amplia y con profundidad del tema, considerando en conjunto no sólo el precepto del Estatuto andaluz sino relacionándolo con su homólogo catalán y, sobre todo, con la senda que ambos abrían, podría sin duda haber llegado a la conclusión de que tales determinaciones, al margen de un sistema de financiación global, conducirían a situaciones contradictorias y de imposible cumplimiento, y no sería demasiado difícil, por tanto, encontrar varios principios constitucionales que tales situaciones violentaran.

Todo ello sería posible si el citado Tribunal pretendiese ejercer correctamente sus funciones y no salir lo más rápidamente posible del paso, cuando se encuentra ante encrucijadas que queman políticamente. El Tribunal Constitucional se ha quitado de en medio calificando de extravagante el recurso. Al margen de que estuviese mejor o peor planteado, mejor o peor fundamentado, lo cierto es que lo extravagante es repartir 100 y pretender que las partes sumen 120, y extravagante resulta que un Tribunal Constitucional se lave las manos, quedándose en la superficie sin entrar en el fondo de un asunto cuyas implicaciones políticas y constitucionales van a ser sumamente graves.

www.telefonica.net/web2/martin-seco

Ridículo identitario
José Javaloyes Estrella Digital 15 Agosto 2007

Ha sido la apoteosis de la burbuja tripartita. Nunca cupo hinchar más y jamás pudo llegar a tanto el espíritu del Tinell donde se hizo el pacto contra todo lo que estuviera fuera del nacionalismo identitario y del socialismo. Habían cogido por banda, tras de los apagones de julio, al presidente de Endesa, en una liturgia, mestiza y sincrética de vudú y de talmudisno.

Los alfilerazos a Manuel Pizarro por rechazar aquella OPA ramplona de Gas Natural, y la imputación a la primera empresa eléctrica española de toda suerte de responsabilidades y culpas por causa de los apagones del pasado mes, constituían a ésta y a quien aún la preside en chivo expiatorio, de cuyo sacrificio se habría de derivar la solución de todos los males compendiados y compendiables en el victimismo nacionalista cursante en Cataluña.

La comparecencia del turolense Pizarro en el Parlament, además de dar pie a la descortesía suprema de inquirirle en catalán, idioma que no domina (en la Corona de Aragón se hablaba, además de castellano, aragonés, catalán, mallorquín y valenciano), sirvió, no obstante, para varias cosas.

Una, para encajar en Red Eléctrica la responsabilidad técnica de las graves perturbaciones padecidas por Barcelona, pues a ella corresponde la función de transportar hasta allí el fluido eléctrico. Y otra, para demostrar con números que, contrariamente a lo manifestado por los portavoces del poder tripartito, Endesa no sólo no discrimina negativamente en sus inversiones, sino que la discrimina positivamente, tanto en términos relativos como en términos absolutos.

Todo este episodio pone de manifiesto que el episodio de la gran perturbación eléctrica padecida en Cataluña ha traído consecuencias políticas absolutamente desalentadoras sobre la salud mental mayoritaria en su clase política. Toda la justa queja por lo ocurrido y la desviada atribución de la responsabilidad por lo sucedido, han dado la medida de la deriva colectiva en que está instalada la mayoría gobernante, alienada en la neurosis del victimismo nacionalista.

La opinión pública, además de arbitrar sobre las distintas calidades de gestión en las dos empresas políticamente imputadas, Endesa y Red Eléctrica —donde brilla la nesciencia de quien fue uno de los más objetables ministros de Agricultura padecidos por el campo español—, tomará cumplida nota de lo sucedido en las próximas elecciones generales, sea cual sea la fecha en que se celebren.

El capítulo al que corresponde el episodio del Parlament, escandalosamente expresivo de la falta de seny en la actual coalición ideológica gobernante, tanto allí como en el resto de España, habrá de tener su correspondiente traducción en las urnas. Tanto en el fondo como en la forma, el ceniciento espectáculo de incompetencia política y administrativa desplegada en la Cámara cuasi-soberana de Barcelona, resulta inseparable de la larga y desgarbada sombra del presidente Rodríguez, en tanto que motor del retrocambio político hacia el dislate nacional.

jose@javaloyes.net

Favoritismo con Cataluña
El error de Fecsa-Endesa
Agapito Maestre Libertad Digital 15 Agosto 2007


Magistral fue la intervención de Manuel Pizarro en el parlamento de la Comunidad Autónoma de Cataluña. Unos datos bien expuestos ponen en su sitio al ridículo nacionalismo catalán. Esos datos hicieron obvia lo que es una mentira. El victimismo nacionalista fue puesto en evidencia. Sin embargo, es menester reconocer, en honor a la verdad y a la historia reciente de España, que Fecsa-Endesa, la empresa de Manuel Pizarro, ha cometido un error garrafal en Cataluña. Peor aún, ha cometido una injusticia. Es una empresa que ha imitado más los vicios de la administración del Estado español que las virtudes de las empresas catalanas.

Fecsa-Endesa no ha sido capaz de aprender en cabeza ajena; de ahí que, en los últimos años, haya invertido más en Cataluña que en otros lugares de España. Ha caído en la misma injusticia histórica que cometieron Franco, González y Aznar: dar más a Cataluña que al resto de regiones españolas. Se equivocaron como ahora se ha equivocado Fecsa-Endesa. Porque quien da a quien no se lo merece, acaba siendo doblemente injusto: se hace daño a sí mismo a la par que perjudica a otras regiones que atesoran mayores méritos. Y, por supuesto, es despreciado por aquellos a los que favorece, que se comportan antes como "esclavos" llorones que como individuos emancipados.

La gran empresa eléctrica Fecsa-Endesa, según ha demostrado con datos objetivos Manuel Pizarro, se ha volcado en inversiones en la comunidad catalana. Más aún, comparado con los beneficios que esta empresa adquiere en otras comunidades, ha cometido una injusticia. Sí, sí, no deja de ser injusto, además de obtuso desde el punto de vista del beneficio empresarial, invertir más allí donde las expectativas de beneficios son menores que en otras zonas. Lo ha reconocido el propio Manuel Pizarro: "Por primera vez Barcelona ha superado a Madrid en calidad de suministro", y eso, digo yo, a pesar de que los beneficios de la empresa son mayores en Madrid y, seguramente, en muchos otros lugares de España que en Barcelona.

Mientras que en Cataluña Fecsa-Endesa invierte 538 euros por cliente, en el resto de España la inversión de esta empresa no alcanza a los 487 euros. La injusticia no acaba ahí, sino que esta entidad es, según Manuel Pizarro, el mayor inversor privado de Cataluña en el período 2002-2006, con 5.229 millones de euros... Sin embargo, los nacionalistas y los socialistas catalanes culpabilizan a la empresa del señor Pizarro, sí, al mayor inversor privado de Cataluña, de los apagones de Barcelona y su entorno. Increíble.

¿Qué ha hecho mal Fecsa-Endesa? Dejarse chantajear por el victimismo nacionalista. La empresa de Pizarro ha interiorizado, o mejor ha hecho suyo, la gran mentira nacionalista: la culpa de los males de Cataluña las tiene cualquiera, excepto los gestores catalanes. Mentira. El problema está en los nacionalistas catalanes. Mientras que sean éstos los únicos gestores de la administración del Estado, o los controladores de la empresa privada, el desarrollo de las infraestructuras de Cataluña será un desastre.

En fin, el nacionalismo catalán no sólo destroza al Estado Social y de de Derecho, España, sino que también erosiona a la empresa privada. La solución, pues, no puede ser otra que acabar con el victimismo catalán. ¿Cómo? No es suficiente una teoría crítica, una argumentación, contra el nacionalismo, sino retirándole su capacidad de gestión, o sea, no hay otro arreglo para Cataluña que quitarle el poder a los nacionalistas y socialistas. O llegan otros políticos al poder o se suspende la autonomía de unos tipos, en verdad, unos paletos que no se atreven a utilizar el castellano con Manuel Pizarro.

Apaciguamiento de Zapatero
Al Qaeda no paga a traidores
GEES Libertad Digital 15 Agosto 2007

Desde el mismo día en que fue elegido, el Gobierno de Zapatero puso en práctica su doctrina sobre el terrorismo islámico; era producto de la arrogancia de Estados Unidos en particular y Occidente en general, que se dedicaban a expander su poder por el mundo. Así, frente a la guerra contra el terrorismo, ZP propuso la política del apaciguamiento. Al terrorista no se le vence, se le convence. Y se le convence cambiando de actitud respecto al mundo árabe.

En consecuencia, Zapatero retiró las tropas de Irak, animó a los demás a hacerlo y es hoy el Gobierno occidental que mejor trata a todo tipo de radicalismos islámicos. Desde que fue elegido presidente, Zapatero y Moratinos han pasado la mano por el hombro a Irán, a Hezbolá, a Hamás y a todo aquel islamista de turno con el que se cruzan en el camino, de uno u otro signo o secta. Incluso Al Qaeda se felicitó de la retirada española de Irak.

Pero he aquí que la guerra que el islamismo ha declarado a Occidente en general tiene a los españoles en primera línea. No tiene nada tiene que ver con lo que el progresismo español nos está vendiendo y Zapatero lleva a la práctica. El atentado contra los turistas españoles en Yemen no era simple casualidad en un país desestructurado, semisalvaje y dejado de la mano de Dios. Existía la inteligencia del terrorista detrás, eligiendo el blanco y preparando el crimen en vista de lograr el golpe psicológico buscado.

Ahora nos enteramos de que la muerte de ocho españoles en Yemen no era la única preparada. Los esbirros de Ben Laden en la región buscaban, después del atentado del 2 de julio, asesinar a los miembros de la Guarda Civil, CNI y Policía Nacional desplazados para investigar el atentado. Si fue casualidad que se tratara de turistas españoles o no, lo que está claro es que después sí buscaron masacrar a nuestros investigadores. Tras matar españoles, Al Qaeda buscaba matar más españoles. Y además funcionarios, representantes de nuestra nación.

La lección es simple; por mucho que intentemos apaciguar a los terorristas, Al Qaeda buscará matar españoles, turistas, militares o policías, en cualquier lugar del mundo. Y esto con un Gobierno que dice comprenderles mejor que nadie y que ha renunciado a perseguirles allí donde se escondan.¿Creía alguien que la retirada de Irak aplacaría el ansia infinita de sangre de Al Qaeda? ¿Que la Alianza de Civilizaciones sería recibida como algo distinto a una prueba de debilidad y traición? Zapatero abandonó a nuestros aliados. Se quedó sólo y aislado de la guerra contra el terror, tendiendo la mano a quien quiere cortárnosla. En consecuencia, Ben Laden sigue queriendo matar españoles. Y es que Al Qaeda no paga traidores.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Presión intolerable
EDITORIAL El Correo 15 Agosto 2007

El hallazgo en Biarritz de un depósito de explosivos de ETA y la oleada de sabotajes perpetrada en Euskadi y Navarra constituyen las últimas expresiones de la obstinada voluntad de la banda y su entorno de proseguir con su actitud violenta y amenazadora. El hecho de que los terroristas hubieran alquilado el garaje localizado ahora el pasado mes de febrero no hace más que confirmar, frente a quienes siguieron confiando en la frustrada continuidad del alto el fuego, cuáles eran las verdaderas intenciones que albergaban los etarras en el periodo que medió entre la brutal explosión de la T4 y la ruptura formal de la tregua el 5 de junio. Desde ese día, y a pesar de las exitosas operaciones policiales que han abortado sus criminales propósitos, ETA no ha desistido de su inaceptable presión para tratar de amedrentar a la sociedad; una determinación que ha plasmado con crudeza en las cartas de extorsión enviadas recientemente a los empresarios. Esa premeditada estrategia coactiva se está viendo apuntalada por la sucesión de actos de 'kale borroka', cuyos variados objetivos persiguen extender la sombra de la amenaza impune a amplias capas de la ciudadanía.

El rebrote de la violencia callejera pone a prueba, una vez más, la capacidad de las fuerzas de seguridad y en especial de la Ertzaintza, para identificar a los autores de los ataques y ponerlos a disposición de la autoridad judicial. Un esfuerzo que se hace aún más exigible y obligado, si cabe, en unas fechas repletas de citas festivas, que han sido utilizadas en ocasiones precedentes por los violentos para sembrar el miedo y que la izquierda abertzale acostumbra a aprovechar a fin de amplificar sus reivindicaciones. Los actos convocados la semana pasada para homenajear al etarra 'Pelopintxo' y los anunciados con motivo de la semana grande de San Sebastián y de Bilbao evidencian que la izquierda radical no sólo pretende volver a forzar en la calle los límites de la legalidad y la respuesta de los responsables de garantizar el orden público; también acreditan que está dispuesta a expandir el tramposo mensaje de que es posible alentar nuevas expectativas sobre el proceso mientras persiste la violencia y se hostiga a los representantes democráticos en ayuntamientos como el del Ondarroa. Las reiteradas apelaciones de los partidos para que Batasuna y ANV se desmarquen de estos hechos resultan ya un gesto tan estéril como huidizo ante la propia responsabilidad para hacer frente a los mismos.

Tele 5 “adució” que lo de ETA en las calles es vandalismo.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 15 Agosto 2007

En las noticias de las 14:30 de ayer martes día 14, los señores del programa de noticias de Tele 5 nos enseñaron los cajeros automáticos quemados por los chicos de ETA en Amorebieta, creo, y de paso también unos contenedores achicharrados y un juzgado. La locutora en off calificó al conjunto de actos terroristas como “una noche de vandalismo”. Tanto el redactor de la noticia, el presentador del programa como su director, así como el presidente de la cadena creo que ni se han enterado de que eso por ley no es vandalismo sino terrorismo puro y duro. O bien se han enterado pero siguen aún las directrices de Zapatero de quitar hierro y dulcificar las “hazañas” terroristas de ETA.

La calidad del programa de noticias es comparable a la del Tomate, llegando el presentador a decir en referencia a un secuestro en Venezuela que “una autoridad del país adució que....”. Ya se que es un error más, nada más, pero yo podría calificarlo de autentico “vandalismo lingüístico”.

Es un pequeño hecho muy significativo y que indica como va este país, de los asesinatos con bomba convertidos en meros accidentes por Zapatero, al terrorismo mutado en vandalismo en el país vasco, la reciente grapización y sectarización de ETA realizada por la eximia y sin par Gallizo, pasando por las mil y una cesiones que hacemos todos los días en la guerra del lenguaje, guerra ganada hace mucho tiempo por los nacionalistas y abertzales. Vamos que para Tele 5 el último asesinado por ETA, el anciano muerto en un incendio hace algunos meses no deja de ser un mero acto vandálico.

Todo vale con tal de crear la sensación y trasmitir el mensaje de que aquí no pasa nada, salvo la crispación creada por los crispadores profesionales que retozan crispando sin motivo, razón ni causa alguna que lo justifique.

Una televisión que es capaz de hacer de un polvo una cordillera más grande que el Himalaya, a pesar de ser sus partícipes entes sin esencia ni sustancia y que hace de un gravísimo problema de terrorismo un grano vandálico es la televisión más vista de este país.

Así nos va.

Reaparece la «kale borroka»
Editorial ABC 15 Agosto 2007

EL pasado sábado, los convocantes de un acto en recuerdo del etarra fallecido «Pelopintxo» consiguieron desairar a todos los demócratas: se les consintió negociar con la Ertzaintza a pie de calle, y entre pancartas con lemas indiciariamente enaltecedores del terrorismo, se les permitió burlar de facto la decisión de un juez de la Audiencia Nacional de prohibir, incluso por la fuerza, la celebración de homenaje alguno. Esto ocurrió en la localidad vizcaína de Amorebieta, el mismo escenario elegido por los proetarras para una voraz madrugada de terrorismo callejero. Atacaron con cócteles molotov hasta siete entidades bancarias y el juzgado de paz de la localidad, lo que unido al incendio intencionado de un vehículo del Ayuntamiento de Vitoria, y al lanzamiento de artefactos incendiarios contra la fachada de la sede social del PNV en San Sebastián, constituye la reaparición de una auténtica ofensiva de terrorismo callejero.

Estos hechos, constitutivos de delitos terroristas por leves que puedan resultar sus efectos -no conviene olvidarlo- son la consecuencia directa de la atmosófera de condescendencia y permisividad con que el Gobierno se ha manejado durante el fracasado «proceso de paz». Y si esto ocurre pactando subrepticiamente con líderes batasunos el formato que ha de tener el homenaje público a un etarra para que no parezca que se vulnera una decisión judicial, cabría preguntarse qué habría ocurrido en Amorebieta si la Ertzaintza hubiera impedido realmente la cita. Desde esta perspectiva, está cargada de lógica la querella que el Foro Ermua ha anunciado para que la Audiencia Nacional aclare quién y por qué consintió que una concentración improvisada, y paralela al prohibido homenaje a «Pelopintxo», se transformara realmente en una evocación pública del etarra.

Pero siendo el retorno de la «kale borroka» una pésima noticia, más desalentadora aún resulta la amarga sensación de vuelta a una «normalidad» que, con la ley en la mano, nunca debería ser tal: de nuevo se reproducen grandilocuentes declaraciones de condena por parte de los mismos partidos -y aquí reside la tragedia de la paradoja- que negocian en secreto con los jefes de esos terroristas callejeros en lugar de combatirlos; de nuevo se instala entre la ciudadanía el temor a un efecto dominó que extienda estos ataques por muchas otras localidades vascas; y de nuevo queda acreditado el envalentonamiento de unos proetarras a los que el sentimiento de impunidad con el que actúan en la calle sirve de palanca a su estrategia de amedrentamiento y coacción. Y todo, aderezado con el desprecio de ANV, la vigente marca institucional de los batasunos, a cualquier amago de condena. Por si a alguien le quedara aún alguna duda, es su generosa contribución a la «convivencia» y la «paz» que con tanto cinismo pregonan y con tanta eficacia pisotean.

Para entender Navarra
POR CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 15 Agosto 2007

La marcha atrás que ha dado Zapatero en Navarra ha tenido una innegable audacia. De hecho, aunque no haya provocado una sangría escandalosa, como ha dicho Juan Ignacio del Burgo, sí ha tenido unos costes altos. Lo más tentador para la dirección del PSOE habría sido formar gobierno con NaBai (que era lo que esperaba la inmensa mayoría del PSN) aunque, a juzgar por las encuestas, habría supuesto un fuerte desgaste para elecciones generales.

Para la mayoría de observadores es claro, por tanto, que Zapatero ha sacrificado el éxito inmediato de Navarra por el inseguro de marzo del 2008. Asimismo, se piensa que una vez superada la prueba de las legislativas, sea cual fuere su resultado, tratará de entenderse con NaBai para desplazar del poder a Sanz y, al tiempo, recuperar la unanimidad y cohesión del partido socialista navarro. Por fin, también resulta comprensible que este golpe de timón que ha dado Zapatero en Navarra es una consecuencia de la interrupción del «proceso de paz» si tenemos en cuenta que la anexión de Navarra al País Vasco era una de las condiciones básicas de las negociaciones con ETA.

Siendo todo esto así, el punto más oscuro para ciertos observadores es la recuperación -y no precisamente retórica- del perfil antiterrorista que ha adoptado el Gobierno. Se trata, en efecto, de uno de esos cambios de orientación, tan propios de los socialistas, que suelen provocar un enorme desconcierto en la sociedad excepto en los militantes socialistas para quienes la solución es tener fe ciega en «el partido». En todo caso, a todos los demás les recomiendo que tengan en cuenta algunos hechos que considero clave:

a. Las disidencias que se han producido en el PSN no han tenido precisamente un signo españolista sino autodeterminista. Esto indica hasta qué punto era ya grave desde hace tiempo la situación navarra y española.

b. La fase antiterrorista en la que está ahora el PSOE forma parte del «proceso de paz».

c. Para Zapatero, las primeras «víctimas» fueron Euskadi y los euskaldunes en el franquismo. Ese es, para él, el principio y fundamento del proceso y de su superioridad frente a la derecha.

ETA se hace fuerte en las calles
La banda ordena intensificar el terrorismo callejero ante la falta de atentados ? Trata de paliar la eficacia policial con actos de «kale borroka» durante las fiestas de municipios vascos y navarros
J. M. Zuloaga La Razón 15 Agosto 2007

madrid- El recrudecimiento del terrorismo callejero, que tuvo una especial incidencia durante la noche del lunes, y que se cree que va a continuar durante las próximas semanas, en que se celebran fiestas en numerosas poblaciones del País Vasco y Navarra, responde a una estrategia que ETA ya ha desarrollado a lo largo de su siniestra historia. Se trata de paliar la falta de atentados por este otro tipo de acciones criminales que causan temor entre la población y contribuyen a mantener el clima de violencia y desasosiego.

Fuentes antiterroristas consultadas por LA RAZÓN han señalado que el aumento de la llamada «kale borroka» obedece a órdenes directas de los cabecillas de ETA por más que en los comunicados de la banda intenten presentar esta actividad criminal como una «reacción popular» ante la supuesta represión que sufre el pueblo.

ETA ha combinado siempre los atentados con el terrorismo callejero dentro de su estrategia de desestabilización de la sociedad. En épocas en que no ha podido (eficacia policial) o no ha querido (treguas) perpetrar acciones criminales directas, ha intensificado la «kale borroka». Las operaciones policiales desarrolladas contra la banda desde el final del alto el fuego transmiten a la población una imagen de ineficacia de ETA que los terroristas tratan de enmascarar con el vandalismo callejero. No obstante, las fuentes subrayan que la banda va a tratar de cometer atentados y que no se descarta que intente una «acción espectacular».

Grupos proetarras cometieron durante la noche del lunes al martes una serie de once atentados. La localidad vizcaína de Amorebieta fue la más castigada, ya que fueron atacadas siete sucursales bancarias y el juzgado de Paz. Los episodios de «kale borroka» se extendieron también a San Sebastián, Vitoria y Navarra. Las acciones criminales perpetradas en Amorebieta ocurrieron alrededor de las once de la noche. Los proetarras lanzaron artefactos incendiarios contra sedes de los bancos BBVA, Popular, Pastor, Santander y Guipuzcoano, así como dos cajeros automáticos de la BBK. Minutos antes, habían cruzado e incendiado varios contenedores en plena vía pública. Poco más tarde, sobre las 23:30, se produjo otro ataque de similares características en San Sebastián contra el batzoki (sede del PNV) de la calle Hernani. En ese momento, cientos de personas se encontraban en las proximidades para presenciar los fuegos artificiales de las fiestas.

Además, Renfe suspendió seis horas el tráfico ferroviario en la vía Tudela-Castejón-Pamplona tras un sabotaje en una catenaria. Los daños han sido valorados en unos 36.000 euros. Además, un vehículo del Ayuntamiento de Vitoria fue quemado en la calle Iturritxu.

Por otro lado, el juez Juan del Olmo decretó ayer el ingreso en prisión de Igor Maiora, detenido el lunes por quemar un cajero el 19 de mayo.

Las pistolas de ETA
Por otro lado, dos de las tres pistolas automáticas encontradas en el arsenal de ETA descubierto el lunes en un garaje de Biarritz pertenecen a las 300 que miembros de la banda terrorista robaron a mano armada en una armería de Vauvert en octubre de 2006, informaron fuentes cercanas a la investigación. La otra pistola «es un arma modelo Hertsal que cuenta con una inscripción del logo de la organización terrorista».

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