AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 13 Septiembre   2007

Un futuro poco esperanzador
Pío Moa Libertad Digital 13 Septiembre 2007

La situación en España se está volviendo ciertamente muy grave. Mientras la ETA y sus decisiones se convertían en el centro de la política, mientras la pandilla de Zapo esperaba que los asesinos abandonasen las pistolas a cambio de la demolición constitucional, para vender lo primero como justificación de lo segundo y ganar así las elecciones, los separatistas estaban agazapados sin hacer demasiado ruido, pensando que todos iban a salir enormemente beneficiados con la victoria de Zapo, la victoria de todos ellos, pistoleros y recogenueces. Pero el chanchullo entre el gobierno y los asesinos se ha venido abajo, al menos de momento, y Zapo podría perder las elecciones incluso ante un partido tan cantamañanas como el PP. Por consiguiente, los separetas extreman su radicalismo y sus exigencias, no vaya a ser que las cosas se compliquen luego.

Un pequeño síntoma: le preguntan a Ana Pastor en la COPE sobre la política educativa: "Si la LOGSE y las ideas sociatas son tan malas, ¿qué hizo el PP en sus ocho años de gobierno?" Ana Pastor se ha extendido en consideraciones varias, pero no ha contestado. Mira al futuro, como el gran Rajoy. Un futuro poco esperanzador, si no para el PP, para la España democrática.
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Hay quien sostiene que los simpáticos señores/as Bofarull i Bofarull, Eguaraz Hernandorena, Aixa Modrejón Cogolludo etc., no pueden ser personajes reales, de tanto como disparatan. Pero ¿es que no prestan atención esos escépticos a los disparates de los Carod, Ibarreche, Mas, Ternera, Quintana, Joel, etc. etc.? ¿No son perfectamente reales todos ellos, a pesar de que desbarran aún más que Bofarull, Carballeira y compañía? Pues así es la cosa, volvemos a la política surrealista.

Como los demás jueves, en "El economista":
¡VIVA RAFAEL CASANOVA!
Pío Moa

Una de las cosas más graciosas que se les ocurrió a los nacionalistas catalanes, también conocidos por “catalufos” (no confundir con los catalanes a secas) ha sido declarar a Rafael Casanova héroe nacional, y convertir la heroica resistencia de Barcelona a los Borbones en una especie de lucha por la independencia o al menos por “las libertades”. Hace meses hubo una interesante polémica entre unos profesores nacionalistas, Bofarull i Bofarull, catalán, y Carballeira O´Flanaghan, gallego, en que se ponían mutuamente de chupa de dómine por ese asunto. Incluyo parte de ella en mi blog de Libertaddigital.com, del pasado día 11.

Como todo el mundo sabe, menos los “catalufos”, Casanova fue lo que ellos, despectivamente, suelen llamar un “botifler”, es decir, un catalán españolista. En rigor, todos aquellos barceloneses eran españolistas, pues luchaban, o creían luchar y así lo decían, por la libertad de España frente al modelo francés; y, desde luego, por el destino de la monarquía española. La verdadera alma de la resistencia no fue el alcalde Casanova, que en realidad vacilaba mucho y deseaba rendirse, sino el jefe militar, Antonio de Villarroel, al parecer de origen gallego. Casanova, de quien han pintado una leyenda de sufrimiento y persecución, terminó integrándose tranquila y productivamente como abogado en el aparato borbónico, demostrando su buen sentido -- tan ausente en el mundillo catalufo, que tanta desgracia ha traído a Cataluña.

En cuanto a las libertades en cuestión, la cosa es algo complicada, pero permítanme simplificar: no tenían nada que ver con lo que entendemos por libertades democráticas, pues se trataba de usos de tipo feudal que, de haberse mantenido, habrían impedido, por ejemplo, el desarrollo de la industria catalana o el comercio plenamente libre entre Barcelona y América. Así que, finalmente, lancemos un hurra por Rafael Casanova

Retirada de Imaz
La patada gana
Cristina Losada Libertad Digital 13 Septiembre 2007

Con Zapatero, la centrifugadora española ha subido de revoluciones. Tanto que, de vez en cuando, salen despedidos del bombo algunos de los responsables de esa aceleración. Imaz es el último de ellos. El hombre que en el Alderdi Eguna del 2004, tal que en un septiembre como éste, exigía al Gobierno que se reconociera el derecho a la autodeterminación de los vascos y anunciaba que "nunca aceptaremos una Constitución que no nos reconozca este derecho", se marcha después de que su partido se reafirmara en su voluntad de realizar por las bravas aquello que él reclamaba entonces. Hay nacionalistas que optan por la patada en los testículos y hay nacionalistas que prefieren tácticas menos contundentes. A esto último lo llaman pragmatismo.

Visto que en el PNV los de la coz llevan las de ganar y se encarrilan por la senda sin retorno del referéndum ilegal con una ETA activa en la calle y en las instituciones tras la prolongada tregua que le proporcionó ZP, su apreciado Imaz se retira y, de paso, plantea un órdago. No es probable que lo gane. La patada es lo que se estila. Es ahora o nunca. Los nacionalistas saben aprovechar una oportunidad cuando la ven. No se han dedicado a otra cosa. Zapatero representa su mejor oportunidad desde 1978. Lo que no significa que no vayan a asestarle un golpe en salva sea la parte cuando les parezca oportuno.

Zapatero era el hombre que iba a arreglar este lío. Eso decía. El que con el diálogo y las concesiones –Cataluña es una nación; la nación española es discutida y discutible– conseguiría limar las aristas a los nacionalismos. Hay que recordar esto para examinar después el resultado. Haciendo constar también que ZP no es la única lumbrera que ha manifestado en España el propósito de contentar a los que no quieren contentarse. Sólo que a Zapatero el precio no le importaba. Si había que quebrar la Constitución, se encogía de hombros –siempre está encogido de hombros– y adelante.

El resultado es que los nacionalismos se han radicalizado. Todos sin excepción. Y que el PSOE ha ido a rastras de ellos, o arrastrándose tras ellos, como el hombre desorientado y perdido en busca de un norte. No amansó ZP a la fiera, que tampoco era exactamente lo que quería, sino que la excitó. Le abrió el apetito con expectativas, como hizo con la ETA. A fin de cuentas, la negociación con la banda terrorista, la alianza con los nacionalistas y la revisión de los estatutos para constituir de facto un Estado plurinacional, formaban un número que tenía su coherencia. Dentro del delirio, claro.

Imaz es el enésimo favorito de Zapatero que cae en desgracia. Que el presidente del Gobierno confiese "cierta perplejidad" ante la retirada del dirigente jeltzale no nos deja perplejos. Nos reafirma en que al inquilino de La Moncloa se le escapan las dinámicas que él mismo pone en marcha y azuza. A otros caídos dicen que los engañó, y se dice como si eso fuera un punto a su favor. Como escribió Revel, elogiar a un político por su astucia, su arte de embaucar a la opinión pública y su capacidad para engañar a sus rivales, viene a ser como si los clientes de un banco respaldaran al director por su habilidad para el latrocinio. Pero ahora es él el sorprendido. Más que engaño, ha sido autoengaño. Imaz era el representante de ese nacionalismo moderado y democrático tan anhelado como imaginado, y ZP y sus coros lo presentaban cayéndoseles la baba, como si fuera un éxito suyo. ¿Recuerdan? Era Aznar el que había echado al PNV al monte. Imaz ha comprobado la profundidad del abismo desde las alturas y ha decidido largarse.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Orgía de talibanes
POR IGNACIO CAMACHO ABC 13 Septiembre 2007

LES está hirviendo el radiador. Toda la política apaciguadora de «Chamberlain» Zapatero frente a la crecida del nacionalismo ha desembocado en una escalada de exigencias que no sólo recalienta la tensión frente al Estado, sino que se lleva por delante a los moderados en medio de una orgía de talibanes en trance de iluminada excitación. Cuando Pujol y Maragall compiten a ver quién llega antes a la montaña sagrada del soberanismo, adelantando a Carod Rovira por el camino, es que la temperatura ambiental ha alcanzado el grado rojo de fusión de los materiales de la sensatez. Cómo estaría el patio que hasta Duran Lleida prefirió quedarse en casa para no participar del akelarre de la Diada, o acaso para preservar su imagen razonable por si llega el momento de muñir un pacto. Pero esto fue el martes, y los acontecimientos se precipitan en un vértigo inquietante; ayer la manada de lobos del PNV se comió por los pies a Josu Jon Imaz, que tampoco es que sea un españolazo: simplemente discrepaba en el manejo de los tiempos y proponía dejar la autodeterminación para pasado mañana.

Eso es muy tarde para los fundamentalistas de la secesión, que quieren apretarle las tuercas a Zapatero el Pacificador al verlo parapetarse tras el logotipo del «Gobierno de España». A ver si el Gobierno de España se comporta como tal cuando Ibarretxe, Egibar y su enloquecida tribu de fanáticos abertzales saquen a la calle las urnas de cartón para celebrar la farsa del referéndum. Imaz, que gastaba fama de comedido porque hablaba bajito y sin decir barbaridades, ha tirado la toalla al verse en minoría y desprotegido ante el «tsunami» levantisco, sin fuerzas para ejercer de amortiguador de la presión soberanista. Lo han arrollado por ponerle reparos estéticos a la idea de celebrar la consulta con ETA haciendo campaña a bombazos; no es que no le pareciese bien el fondo del asunto, sino que repugnaba a su talante atemperado la manera tan zafia de abordarlo y trataba de mitigar siquiera un poco el frenesí de la secesión. Pero ya no hay sitio para escrupulosos; los jerarcas de la nomenclatura «jeltzale», la cúpula de poder del nacionalismo vasco, temen precisamente que si ETA mengua decaigan los argumentos chantajistas con que sostienen su huida hacia delante.

Así que he aquí el fruto del imaginativo hechizo del Gran Mago de Moncloa, que con sus caricias y arrumacos iba a amansar a las fieras como San Francisco de Asís, en contraposición a aquel arisco Aznar que les quería arañar el hocico con su áspero bigote. Quizá creía que los mantras de la pazzzzzzz y la nación de naciones iban a adormecer a las bestias, pero éstas lejos de narcotizarse con la retórica se meriendan a los colegas más apacibles de la manada, y con sus despojos entre los dientes desafían al presunto hipnotizador retándole a desplegar otro sortilegio más eficaz.
Y sin embargo, él sonríe.

El PNV sin anestesia
EDITORIAL Libertad Digital 13 Septiembre 2007

El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, ha anunciado su decisión de abandonar la política dos días después de que la Ejecutiva de su partido aprobara por unanimidad la ponencia que respalda la celebración de un ilegal referéndum soberanista en el País Vasco en caso de no alcanzarse un acuerdo con el PSE para acabar con el actual marco estatutario del País Vasco.

Como ya dijimos hace dos meses, los enfrentamientos en el seno del PNV –que ahora se saldan con la victoria del "sector duro" de Egibar, Arzalluz y el propio Ibarretxe–, no son tanto una discrepancia en relación a esos objetivos secesionistas que el PNV abandera desde su fundación, sino, más bien, una cuestión de tiempos, de coyuntura y de alianzas.

Por amable que sea la imagen y expresión de Imaz, o por ponderado que haya sido su comunicado de despedida, su apuesta por "el derecho a decidir de los vascos en ausencia de violencia" o su participación en comandita con el Gobierno de Zapatero en las negociaciones con ETA, antes y después del "alto el fuego", deben estar lo suficientemente presentes para que nadie caiga en el autoengaño de pensar que estamos ante la marcha de una especie de converso al autonomismo constitucional.

Lo que ha ocurrido, simplemente, es que Imaz ha sido y es tan consciente de la función anestesiante que debía tener el alto el fuego de ETA para sus irrenunciables avances soberanistas, como lo era y es Zapatero para extender su frente anti-PP al País Vasco y Navarra.

De la misma forma que Zapatero comprende lo electoralmente contraproducente que sería, con ETA activa de nuevo, insistir en pactar estatutos y Gobierno con los separatistas en el País Vasco y Navarra, Imaz también considera que es mejor esperar a un nuevo proceso de paz para recoger "nueces" soberanistas.

Algunos dirán que esta marcha de Imaz es, en cualquier caso, negativa, por cuanto gana el sector más duro del partido. En cualquier caso, se gana en claridad, por mucho que algunos añoren una falsa moderación que sólo iba a servir de excusa para acordar, más adelante, pactos sin principios.

A este respecto nadie debería olvidar que la radicalizada apuesta del PNV por Estella fue, paradójicamente, lo que permitió a PP y PSOE liberarse del neutralizante y estéril Pacto de Ajuria Enea y apostar fuerte por el Pacto por las Libertades. Claro que, para que nuestro optimismo tuviera ahora verdadero fundamento, el abandono de la política que deberíamos comentar no sería el de Josu Jon Imaz, sino el de José Luis Rodríguez Zapatero.

Imaz se va
Pablo Sebastián Estrella Digital 13 Septiembre 2007

El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, deja la política y no volverá a ser candidato al liderazgo de su partido, como consecuencia del enfrentamiento abierto que mantiene con el lehendakari Ibarretxe y el sector del PNV que encabeza Joseba Egibar y que controla Xavier Arzalluz desde su aparente retiro. Pero Imaz se va también como víctima de esa epidemia confederal que el presidente Zapatero —que ahora se declara “perplejo” por la dimisión de Imaz— comenzó a expandir en el PSOE y el nacionalismo vasco, catalán, gallego y navarro, desde su llegada al palacio de la Moncloa, dando alas y esperanzas a unos y a otros sobre una reforma constitucional encubierta, a través de los estatutos de autonomía, con la que pensaba dibujar en el aire —¿dónde si no?— una España confederal en la que pretendía facilitar el fin de ETA y su entrada en la política.

Un acelerón, desmedido e irracional, de Zapatero que luego se ha visto obligado a frenar en seco, provocando estragos en su partido y en sus socios nacionalistas. Todos ellos víctimas del engaño confederal que ahora se ha quedado en nada, y que ha atizado la furia de los sectores más radicales de los nacionalistas vascos y catalanes, dejando en entredicho a los moderados que no saben cómo afrontar la nueva situación.

Así ha ocurrido con Imaz en el País Vasco, donde Ibarretxe y Arzalluz le han ganado la partida, hartos de razón ante el fiasco confederal de Zapatero y su fallido proceso de paz. Obligándole a Imaz, antes de hacer pública su dimisión, a aceptar un documento con el que el PNV se compromete a celebrar un referéndum sobre el derecho a decidir de los vascos, en contra de lo que Imaz había defendido públicamente hace pocos días, y que se ha convertido en la gota que derramó el vaso rebosado de la crisis interna del PNV y de la paciencia de su presidente Imaz. El que, dicho sea de paso, ha defendido posiciones realistas y racionales, algo poco usual en ese extraño mundo del nacionalismo.

Puede que Imaz, con esta dimisión, se lleve a su tumba política a Ibarretxe, y que en el PNV se produzcan novedades tanto en su candidato a la jefatura del Gobierno vasco como a la dirección del PNV, donde aparece con fuerza la figura del número dos de Imaz, el vizcaíno Urkullu, otro político que no tiene el carisma ni la fuerza de Arzalluz, como le ocurre a Erkoreka, actual portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados. Lo que aventura un congreso a cara de perro del primer partido del nacionalismo vasco, y ya se verá si una escisión como la que en su día abanderó Carlos Garaikoetxea.

Lo que sí sabemos es que la lista de muertos políticos que Zapatero ya tiene en su armario es bastante larga. En el PSOE catalán a Maragall, en el de Navarra a Puras, en el País Vasco a Rosa Díez, y hay que ver qué pasa con López y Eguiguren —promotores del pacto con Batasuna y la negociación con ETA—. Pero, a su vez, Zapatero, con su demencial desparpajo confederal, ha provocado crisis ajenas: en CiU, donde Más está a palos con Duran y con el hijo de Pujol; en ERC, donde Puigcercós espera sustituir a Carod-Rovira, y ahora en el PNV, como lo acabamos de comprobar. Sin olvidar el otro reguero de cadáveres políticos del líder del PSOE en su propio partido, jubilando o marginando a González, Guerra, Bono, Redondo, Vázquez, Ibarra, Leguina, Simancas, etcétera, hasta quedarse él solo en la compañía de Pepe Blanco, y poco más, con Rubalcaba como el único superviviente de la Transición del PSOE.

Es demasiado pronto para aventurar lo que puede ocurrir en el PNV, y si ello tendrá efectos en las elecciones generales de marzo y en los pactos de Gobierno tanto en el Ejecutivo de España como en el vasco. Pero ya está claro que la crisis del nacionalismo vasco es una realidad en todos y cada uno de sus frentes, empezando por el PNV y siguiendo por EA y Batasuna, que ya tienen sus barbas puestas a remojar.

Imaz abandona y deja abierto en canal el nacionalismo vasco
Editorial Elsemanaldigital  13 Septiembre 2007

El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, se convirtió ayer en centro de la vida política, precisamente por su anuncio de que no se presentará a la reelección al frente del Euskadi Buru Batzar y de que abandonará la política activa, volviendo a la empresa privada. Imaz justifica su decisión en el deseo de "evitar la división en el partido" y de devolver al nacionalismo vasco democrático la cohesión. La noticia supone un duro golpe para las relaciones que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, desea mantener con los partidos abertzales, y confirma los peores temores de los partidos constitucionalistas, expresadas con toda claridad por Mariano Rajoy.

Frente a muchas opiniones poco fundadas, conviene recordar que Josu Jon Imaz es un independentista vasco, es decir un miembro fiel del partido fundado por Sabino Arana en el siglo XIX, que desea construir una nación –Euskadi- que en el futuro se constituya en Estado independiente y que incluya Navarra además de las tres provincias vascas. Es importante señalar, en efecto, que Imaz es un hombre educado, una persona grata y moderada en las formas y que mantiene graves discrepancias políticas, tanto tácticas como estratégicas, con los nacionalistas radicales e incluso con otros miembros de su partido, pero que busca a largo plazo los mismos ideales. Eso sí, por muy diferentes caminos y con una valoración radicalmente negativa del terrorismo de ETA.

En efecto, la gran novedad del PNV más reciente, a diferencia de lo experimentado durante la última parte del liderazgo de Xabier Arzalluz, con Juan José Ibarretxe en la presidencia autonómica y con Joseba Egibar como delfín del veterano líder, era que Imaz estaba dispuesto a participar activamente en la política española y a mantener una colaboración tanto con PP como con PSOE si era beneficioso para ambas partes; y en cambio Imaz rechazaba la idea de convocar un referéndum por la soberanía o la independencia –como el que desea proponer Ibarretxe- mientras existiese el terrorismo de ETA. El PNV con Imaz no había dejado de ser nacionalista, pero se alejaba de la colaboración con los radicales, de los rescoldos del Pacto de Estella y del frentismo independentista, para defender sus ideales dentro de la legalidad y de la convivencia. Sus posturas han quedado recientemente en minoría en los órganos internos de gobierno del PNV, al menos en apariencia.

Imaz fue pues una buena noticia –aunque obviamente la inmensa mayoría de los españoles rechace de plano sus objetivos, constitucionalmente imposibles-, y su marcha no lo es. No lo es para el Gobierno y el PSOE, no lo es tampoco para el PP y no lo es, seguramente, para la parte más prudente del PNV.

Quien más pierde a corto plazo con la marcha de Imaz es Zapatero. Sin Imaz deja de existir un nacionalismo vasco moderado con el que llegar a acuerdos, y la única hipótesis de acercamiento a los abertzales pasaría ahora o por el entorno de ETA o por partidos que, como EA y PNV, no ven en el terrorismo un obstáculo para su independentismo. Zapatero tendrá que reorientar su política vasca, que ha quedado en evidencia y ha terminado dando la razón a Nicolás Redondo Terreros.

Jaime Mayor Oreja compartió con Redondo, cuando éste dirigía el PSOE vasco, un análisis negativo de la evolución del PNV. Para el presidente del PP, Mariano Rajoy, esta dimisión implica una "deriva" dentro del PNV que resultará "mala para España". El frentismo no es bueno para la convivencia, y Rajoy, que aspira a gobernar España, tendrá que buscar soluciones a la crisis provocada por los planes de Ibarretxe. Un PP fuerte en el País Vasco, y un trato inteligente a los vascos que, habiendo votado durante décadas al PNV, comparten el talante de Imaz, pueden ser un freno a esa deriva.

El PNV está en crisis. Como al iniciarse la escisión que llevó al nacimiento de Eusko Alkartasuna, se trata de dos lecturas del nacionalismo, no de un abandono de éste; pero España en general y el País Vasco en particular necesitan orden, paz y estabilidad, y la marcha de Imaz no anuncia nada de esto.

Imaz deja a Zapatero frente al laberinto del fauno del radicalismo
Federico Quevedo El Confidencial 13 Septiembre 2007

Sin duda lo que voy a escribir volverá a resucitar las antipatías de ese grupo de mercenarios del socialismo oficial que pululan por la red, pero lo diré sin tapujos: la amenaza de ruptura de la idea de España es, hoy, letal, y la culpa de que esto sea así la tiene única y exclusivamente José Luis Rodríguez Zapatero. Lo puedo decir más alto, pero no más claro. Y les añadiré algo: ni la deriva radical de CiU, ni la deriva radical del PNV se producirían, hoy también, si el Gobierno de España, ese del que tanto alardea Rodríguez, estuviera en manos del PP o hubiera una seguridad absoluta de que va a estarlo en los próximos meses. Sin embargo, la propia incertidumbre del resultado electoral y la política llevada a cabo estos años atrás por Rodríguez Zapatero es lo que permite que la amenaza de ruptura del modelo de Estado vuelva a emerger con una fuerza inusitada.

Solo la creencia de que con otro gobierno liderado por Zapatero a partir de marzo podrán alcanzar sus objetivos soberanistas es lo que hace que tanto el PNV como CiU hayan iniciado una deriva radical de consecuencias hoy por hoy difíciles de evaluar. El nacionalismo es, en si mismo, un movimiento irracional, que se mueve por impulsos victimistas, que anula en su seno la discrepancia y que se vuelve excluyente cuando logra el poder. Pero, a veces, surjen dentro del movimiento personas con una visión más allá de la ‘aldea’ en la que todo nacionalista confluye. Una de esas personas era Josu Jon Imaz, como lo fue el lehendakari Ardanza. De manera inteligente, si quieren sutil, intentaron abrir la mente cerrada del nacionalismo a un mundo global y completamente ajeno a ese sentimiento de corral tan arcaico y ancestral. Lean la carta de Imaz, y ese párrafo en el que afirma que “conceptos como estado-nación, soberanía o independencia adquieren hoy tintes necesariamente diferentes de lo que en el pasado representaban (...) y desde el nacionalismo vasco democrático tenemos que ser pioneros en las reflexiones de actualización de nuestro bagaje fundacional...”.

Pero en lugar de enfocar su visión de futuro hacia una concepción del nacionalismo asentada más en la reivindicación de mayor libertad económica, el PNV rancio anclado en el aranismo, ha preferido continuar con esa idea obsoleta de soberanía y nación que es la misma que ETA defiende con las armas y las bombas. Y a esa deriva radical se ha sumado, también, Convergencia i Unió o, mejor dicho, Convergencia a secas, aunque al final los chicos de Durán acaben por agachar la cabeza por la simple razón de que fuera de la coalición no son nada. ¿Y porqué ocurre esto? Lo he dicho, y lo vuelvo a repetir: porque tanto CiU como el PNV saben, lo saben no solo porque lo crean, sino porque les consta que va a ser así, que si Rodríguez vuelve a ganar las elecciones llevará adelante ese proyecto confederal que se ha quedado en el tintero en esta legislatura, entre otras cosas gracias a que la posición del Partido Popular ha sido tan absolutamente firme que ha hecho imposible avanzar en esa dirección.

Pero, ¿qué ocurriría si el PSOE vuelve a ganar las elecciones y en el PP se abre una crisis de liderazgo? Rodríguez, que siendo un irresponsable de tonto no tiene un pelo, se garantizaría un periodo extenso de libertad de movimientos, y en esas circunstancias es cuando volvería a retomar el diálogo con ETA y el proyecto inacabado de ruptura del modelo de Estado que nació de la Constitución y al que tanto odia porque lo considera una herencia del franquismo. Esta es la realidad, nos guste o no, me digan lo que me digan. Lo que ahora esta haciendo Rodríguez con su campaña de marketing españolista no es más que una comedia bufa. La realidad es que no moverá un dedo por defender a Regina Otaola en Lizarza, ni por imponer la ley para que las banderas de España cuelguen en todos los edificios oficiales, porque para él el término Nación sigue siendo “discutido y discutible”, y lo seguirá siendo en el futuro porque, en definitiva, estamos, y si nadie lo remedia, estaremos en manos de un personaje que lo único que siente por la idea de España es odio, rencor y resentimiento.

Cataluña en su laberinto
Por Manuel Muela El Confidencial 13 Septiembre 2007

Un año más la clase política catalana, que no los catalanes, ha celebrado el 11 de septiembre sacando a relucir la lista de agravios tradicional junto con la ensoñación de dotarse de un estado propio, que actuaría como bálsamo de fierabrás contra los males que aquejan al país. Un remedo alicorto de los ‘cahiers de doleances’ de la prerrevolución francesa de 1789, sin concesión alguna a la autocrítica de quienes vienen gobernando la amplísima autonomía de Cataluña desde hace casi treinta años.

Desde la segunda mitad del siglo XIX, Cataluña aparece entre las primeras regiones de España por su nivel de desarrollo y de educación: las burguesías emergentes contribuyeron al impulso de la industrialización catalana y supieron sacar provecho del repliegue de España a su territorio peninsular, una vez independizadas las grandes colonias de América del Sur, cuya conclusión fue la pérdida de Cuba y Filipinas en 1898. Esa crisis española, combinada con la inteligencia de algunas clases dirigentes catalanas, convirtieron a Cataluña en uno de los sostenes más destacados de la Restauración canovista, que va de 1874 a 1931.

Durante la Restauración, Cataluña fue consciente de su importancia y se esforzó por desarrollarse para lograr unos niveles de bienestar que otras regiones españolas ni pudieron ni supieron obtener. Bien es verdad que para ello contó con el apoyo de los gobiernos de la Monarquía, que nunca dudaron en atender las peticiones fiscales y de otro orden, procedentes de Cataluña. Pero como ocurre con frecuencia, el saberse importante o casi indispensable conduce a elevar el listón de las exigencias. Y así sucedió cuando una parte de la burguesía catalana abrazó los contenidos de las Bases de Manresa de 1892, que son la primera formulación nacionalista de Cataluña. A partir de ahí, una parte de las clases sociales ilustradas catalanas se introduce en el romanticismo nacionalista, creando dudas sobre el porvenir de Cataluña en España. La cuestión catalana, trufada de nacionalismo y anarquismo, se convirtió en uno de los elementos de la crisis de la monarquía de Alfonso XIII hasta el punto de situarse en el epicentro de su hundimiento.

La Segunda República española fue generosa con Cataluña: las Cortes Constituyentes aprobaron en septiembre de 1932 su primer Estatuto de Autonomía, que pretendía dar satisfacción a las aspiraciones catalanas, sin poner en riesgo la unidad española. Pero tal objetivo no se consiguió: la deslealtad del nacionalismo catalán para con la República es un hecho histórico, demostrativo además de la cortedad de miras y de la ignorancia sobre el contexto social y político en el que pretendía desarrollarse el régimen republicano.

Como la inteligencia y la capacidad innovadora no son fáciles de eliminar, Cataluña tuvo la oportunidad de situarse a la cabeza del crecimiento económico de España cuando se inició la liberalización de la economía en los años 60 del siglo pasado, en pleno franquismo. Fue tierra de promisión y acogida para cientos de miles de españoles de otras regiones, que buscaban salir de la penuria de sus lugares de origen. Su bienestar y laboriosidad eran un ejemplo a imitar.

La aprobación de la Constitución de 1978 permitió a Cataluña la obtención de su segundo Estatuto de Autonomía, también amplísimo de facultades. Eso unido a un apoyo inequívoco a las tesis nacionalistas por parte de los gobiernos centrales que, a lo largo de estos treinta años, han permitido que el nacionalismo parezca la única expresión legítima de Cataluña, sacrificando en ese altar nacionalista la pluralidad y la tolerancia propias de cualquier sistema democrático. El nacionalismo ha sido dueño y señor de los destinos de Cataluña, disponiendo de los presupuestos y capacidades suficientes para procurar su desenvolvimiento y bienestar, que es lo que cabe esperar del poder público. Pero no ha sido así.

Después de la aventura osada de un nuevo Estatuto de Autonomía, que ha herido de muerte al orden constitucional, todos nos hemos dado de bruces, incluidos los propios catalanes, con el colapso de las infraestructuras de Cataluña. En mi opinión, uno de los hechos más relevantes de la política española reciente, porque pone de manifiesto adonde conduce la renuncia a gobernar, pensando en el futuro y el interés general, cambiándola por prioridades de nacionalismo virtual a las que se ha venido dedicando tiempo, esfuerzo y dinero. Han sido largos años de inacción en los que es posible que alguna responsabilidad incumba a los gobiernos centrales; pero la mayor de ellas corresponde a los políticos nacionalistas catalanes que no han estado a la altura de sus responsabilidades. Los ciudadanos catalanes vienen avisando de su insatisfacción: elección tras elección, con referéndum de por medio, los niveles de participación son cada vez más escuálidos y nadie se da por enterado.

Por eso, resulta desalentador comprobar el empecinamiento de muchos de los responsables del desaguisado, que perjudica notablemente el futuro de su propio país, en achacar sus fracasos a tal o cual ministro de turno, proponiendo como salida recetas rancias y poco realistas que ya no satisfacen ni a sus menguantes clientelas electorales. Vale la pena que en Cataluña y en el resto de España se reflexione sobre esa triste realidad, como prueba de que el poder público tiene que gestionar los intereses de sus ciudadanos y no dedicar el esfuerzo y el dinero de todos bien a fabricar estados bien a construir realidades nacionales.

* Manuel Muela es economista.

Navarra
Con el presidente en el Congreso
Jaime Ignacio del Burgo Libertad Digital 13 Septiembre 2007

El pasado 4 de septiembre en el Congreso de los Diputados mantuve una conversación con el presidente del Gobierno. A pesar de las grandes discrepancias que he mantenido en esta legislatura con el señor Rodríguez Zapatero, el tono de nuestro encuentro fue absolutamente cordial y amistoso, aunque me reprochara que en unas declaraciones a la cadena COPE estuve muy duro con él pese a que el PSOE ya había anunciado su decisión de facilitar la investidura del candidato de UPN a la presidencia del Gobierno foral. Me cogió desprevenido, pues no era consciente de que hubiera censurado al presidente desde las elecciones del pasado 27 de mayo en relación con la formación del Gobierno de Navarra.

Así que recurrí a Internet y encontré, en efecto, unas declaraciones que efectué el pasado 6 de agosto en el programa La mañana. He repasado mis respuestas y, en mi opinión, no hubo ningún ataque despiadado al presidente, sino todo lo contrario.

Se me preguntó qué margen de maniobra le iba a dejar a Miguel Sanz el Partido Socialista. Repliqué que el mayor riesgo, en mi opinión, era que no formara gobierno quien había ganado las elecciones forales con claridad. Añadí que gobernar sin mayoría absoluta en el Parlamento resulta más complicado, pero apelé a la experiencia de otras épocas en que el entendimiento entre los dos partidos constitucionalistas en los temas básicos había garantizado la estabilidad política de Navarra.

A la pregunta de si me fiaba de las garantías dadas por el PSOE dije que no tenía por qué fiarme ni desconfiar. Y añadí que en los próximos seis meses veríamos si el PSOE hace frente común con NB para bloquear las iniciativas del Gobierno, incluidos los presupuestos. Si así fuera, concluí, al presidente Sanz no le quedaría más remedio que convocar nuevas elecciones a partir del 1 de enero de 2008.

Esto fue todo respecto a la formación del Gobierno foral. A partir de ahí, la entrevista entró en otros temas de actualidad, como las últimas cartas de extorsión de ETA. Dije entonces que desearía que el Gobierno fuera solidario con las víctimas del mismo modo que en estos momentos las fuerzas de seguridad están actuando con precisión y eficacia.

Por último, se me preguntó si no estaríamos en otro escenario distinto si el Gobierno hubiera pensado desde el principio del mismo modo que acababa de pronunciarse el director general de la Guardia Civil y de la Policía en el sentido de que en ETA solo hablaban las pistolas. En mi respuesta dije que tenía la impresión de que alguien le había contado al presidente una película que luego no se había producido: que ETA estaba dispuesta a rendirse y que bastaba con hacer algo simbólico o testimonial para ayudarle a salvar la cara. Ocurre, añadí, que con ETA no se puede jugar y que el fracaso de las conversaciones mantenidas estaba en la imposibilidad para el Gobierno de dar satisfacción a las dos cuestiones irrenunciables mantenidas desde siempre por la banda terrorista: la autodeterminación y Navarra.

Dije que nunca es tarde cuando la dicha es buena, por lo que ahora lo único que esperaba es que de la misma forma que el Gobierno viene dando pruebas de firmeza contra ETA, se llegara a la conclusión de que no se puede dejar abierta a la esperanza de volver a la negociación, porque eso lo único que hace es alimentar sus aspiraciones. Terminé diciendo que hasta ahora no habíamos oído al presidente declarar que no iba a hablar nunca nada con ETA y que sólo utilizaría las herramientas del Estado de Derecho para acabar con el terrorismo. Y concluí: "Pero si las fuerzas y cuerpos de seguridad están no sólo en situación de alerta sino de ofensiva total contra el terror y han recibido esa orden, cosa que evidentemente parece que sí, hay motivo para pensar que tal vez el Gobierno empiece a reaccionar, a cambiar y a olvidar la intención que tuvo en el pasado de negociar con los terroristas".

Comprendo que la sensibilidad del presidente se encuentre a flor de piel ante la posibilidad de que ETA vuelva a cometer nuevos atentados mortales. Pero no encuentro en mis declaraciones ninguna crítica acerada contra él. Al contrario, valoré la orden dada a los servicios policiales de actuar con toda contundencia contra la banda terrorista.

Ahora bien, me ratifico en que si el presidente quiere recuperar en su plenitud la confianza en el Gobierno resulta imprescindible que cierre definitivamente la puerta a cualquier tipo de negociación, directa o indirecta, sobre los objetivos políticos de ETA.

En mi grata conversación con el presidente abordamos otros temas que por sentido de la responsabilidad considero deben quedar en el secreto del sumario. No me duelen prendas en reconocer –y no se entienda esto como una rectificación o disculpa– que celebro y alabo que el presidente del Gobierno no se haya plegado a satisfacer el precio exigido por los terroristas. Como también valoro que haya impedido el acceso de los nacionalistas al gobierno foral, cuya peor consecuencia habría sido la definitiva fractura de la sociedad navarra en dos mitades.

Por último, considero oportuno hacer pública la carta que el 31 de mayo de 2007 dirigí al presidente Rodríguez Zapatero. No sé si mis consideraciones le hicieron alguna mella a la hora de tomar su decisión, pero me hubiera gustado que cuando justificó su decisión de dejar gobernar a UPN, además de hacer referencia a que el PSOE quedó en tercer lugar en las elecciones forales, a las contradicciones existentes en el seno de NaBai y a las negativas consecuencias electorales que para su partido podría tener la formación de un gobierno de coalición con los separatistas vascos, hubiera hecho hincapié en las "razones de Estado" que aconsejan apoyar a quienes defendemos que Navarra siga siendo Navarra y por lo tanto España.

Carta al presidente del Gobierno
Madrid, 31 de mayo de 2007

Excmo. Sr. D. José Luis Rodríguez Zapatero
Presidente del Gobierno
Palacio de la Moncloa
Madrid

Respetado presidente:

Como se va demorando aquel café que me prometiste tomaríamos en la Moncloa y los acontecimientos se precipitan, quiero transmitirte algunas consideraciones ante la trascendental decisión que como secretario general del Partido Socialista has de adoptar respecto a la política de pactos en Navarra.

Vaya por delante que no me mueve al hacerlo ningún interés personal. Anuncié el pasado mes de septiembre que ésta sería mi última legislatura, después de casi treinta años en las Cortes Generales.

Dijiste ayer en el Congreso que UPN había generado crispación en Navarra y había ofendido la dignidad de los socialistas navarros. Aun en el supuesto de que fuera así, ello no justificaría dar entrada en el gobierno a Nafarroa Bai, pues eso sería proporcionar a los nacionalistas un instrumento poderoso para promover sus objetivos políticos que no son otros que la integración de Navarra en Euskadi y la independencia de Euskal Herria. No te dejes engañar por la cara amable de Uxue Barcos que, entre otras cosas, ya ha anunciado que si se convierte en alcaldesa sólo pondrá en el balcón del consistorio la bandera de Pamplona y, tal vez, la de Navarra, porque le parece "ridículo" que ondee la de España que no une a los ciudadanos sino los divide. No olvides tampoco que Aralar surgió de una escisión de Batasuna, pero no condenó la violencia histórica de ETA (de la que Zabaleta como miembro cualificado de la mesa nacional de HB no podía renegar), sino que la rechazó, o por ser más exactos, la "reprobó" por considerarla contraproducente en ese momento –ruptura de la tregua de 1998– para la consecución de los objetivos políticos de la izquierda abertzale.

Tampoco te dejes influenciar por la campaña de descalificación de la política lingüística de UPN. La señora Barcos llegó a calificarla de "genocidio cultural", cuando se viene aplicando con gran amplitud y flexibilidad la ley foral elaborada en tiempos de Gabriel Urralburu. El euskera en Navarra pasa por su mejor momento. Pero, por desgracia, en la gran mayoría de las ikastolas y líneas monolingües de los colegios públicos los alumnos sufren un adoctrinamiento político que les hace odiar lo español al transmitírseles la idea de que España oprime a Euskal Herria de la que Navarra forma parte de manera indefectible, según sus maestros.

Quiere esto decir que si la alcaldía de Pamplona pasara a manos de NB y los nacionalistas accedieran al Gobierno de Navarra el resultado será un crecimiento exponencial del voto separatista. Hablar de integración de los nacionalistas y de respeto a la pluralidad de Navarra después de "echar" a los partidos que representan casi el cincuenta por ciento del electorado resulta sarcástico.

En toda campaña electoral se producen salidas de tono. Son muchas veces propias de la calentura de un mitin. Quien esté libre de culpas, que tire la primera piedra. Pero UPN tenía la obligación de alertar a los navarros de que el futuro de la Comunidad estaba en juego si los socialistas pactaban con Nafarroa Bai las instituciones más importantes.

Me gustaría que leyeras mi libro titulado Navarra, el precio de la traición. (Sabemos el precio fijado por Batasuna-ETA para el fin del "conflicto": la entrega de Navarra; "sin Navarra, nada, nada, nada". La traición sería pagarlo). Todo cuanto se dice en él está basado en el testimonio –fielmente reflejado– de los protagonistas del proceso de paz. Fueron los batasunos quienes pusieron sobre la mesa el tema de Navarra y no ha habido en todo este tiempo una respuesta contundente que les hiciera ver que con Navarra, nada, nada, nada. Más aún, cada vez que en el Congreso intentamos clarificar la situación nuestras mociones recibieron el voto en contra del Grupo Socialista. Y quiero recordarte que el pasado 15 de enero de 2007 tú mismo afirmaste ante la Cámara que compartías cuanto había expresado Uxue Barcos, lo que permitiría futuros "acuerdos y entendimientos". Si finalmente, Nafarroa Bai consigue sus objetivos ("Ahora podemos", era su lema de campaña) nuestros temores no eran infundados. Por otra parte, lo ocurrido en Estella, Tafalla, Barañaín y Sangüesa te debería llevar a la conclusión de que la alianza con los nacionalistas acaba por perjudicar vuestras expectativas electorales por el disgusto que genera en los ciudadanos. No tengo la menor duda de que el pacto con NB acabará por fagocitar al PSN. Y también que Navarra experimentará un claro retroceso en todos los órdenes con un Gobierno integrado por seis partidos políticos con proyectos y programas radicalmente contrapuestos.

A lo largo de mi larga vida política he conocido a todos los presidentes de la democracia. Siempre he tenido la convicción de que, cualquiera que fuera su color político, tenían la idea clara de lo que España se jugaba en Navarra y valoraban la importancia de la batalla política para defender la identidad navarra y su vocación española. En estos momentos no tengo esa sensación a juzgar por las muestras de amistad que recibe la representante de Nafarroa Bai y que contrasta con la negativa a recibir al presidente Sanz a lo largo de los últimos tres años

Una última reflexión. Se habla del "castigo" del pueblo navarro a UPN. Nada más falso. Lo cierto y verdad es que el actual Gobierno foral –UPN más CDN– ha obtenido el 47 por ciento de los votos. En Canarias, López Aguilar ha alcanzado el 34,7 por ciento y ha quedado a cinco escaños de la mayoría absoluta. Sin embargo, se siente "legitimado" para gobernar porque los ciudadanos –dice– han votado por el cambio. En Navarra, la mitad del electorado ha votado por la permanencia del actual Gobierno. Si finalmente pactáis con los separatistas, Navarra quedará fracturada en dos mitades tal vez de forma irreversible. Apelo a tu amor a España para que tal cosa no ocurra.

Por último, en el entendimiento entre UPN y el PSN lo esencial debiera ser el acuerdo sobre un programa de gobierno que dé estabilidad y garantice el progreso de la Comunidad, al tiempo que pueda aplicar vuestras aspiraciones en cuanto a la política social. No creo que sea difícil conseguir ese programa común. Lo secundario debiera ser el reparto de cargos. Estoy seguro de que también en este aspecto UPN sabrá ser generosa.

Recibe un fuerte abrazo, Jaime Ignacio del Burgo
Jaime Ignacio del Burgo es diputado por Navarra. Representa a UPN en el Comité Nacional del PP

El paleto Zapatero
POR M. MARTÍN FERRAND ABC 13 Septiembre 2007

EN Suresnes, a las afueras de París, donde el PSOE germinó una de sus muchas e históricas mutaciones y consagró la figura de Felipe González, los monjes de la abadía de Saint-Germain-des-Prés producen -4.000 botellas anuales según el Larousse Gastronomique- un buen vino blanco de suaves efectos laxantes. Sabiéndolo se entienden algunos de los retortijones que marcan la línea del socialismo según lo entiende José Luis Rodríguez Zapatero. Es decir, el disparatado socialismo confederal que, lo mismo a través de un «proceso de paz» en el País Vasco que de una provocación estatutaria en Cataluña, está rompiendo la Constitución, debilita al Estado, pone en cuestión la idea nacional y ridiculiza cualquier sentimiento patriótico.

Cuando, animados por el ambiente, dos nombres del pasado, tal que Jordi Pujol y Pasqual Maragall, invitan a los catalanes a una movilización soberanista tenemos bien clara la muestra del daño que Zapatero le viene haciendo desde el Gobierno de España al Estado español. El dos veces gárrulo Zapatero ha impulsado desde la franquicia catalana de su partido el desbordamiento del Título VIII de la Constitución y ahí, para mal de todos, están los resultados y las voces que les acompañan. El líder, que no pasará a la historia del pensamiento político, se defiende con mohines y asegura que «el PP ha dedicado mucho tiempo a crispar y poco a trabajar».

Dando por buena la segunda parte de su pueril disculpa, ¿quién crispa la realidad nacional? ¿Quién promete lo inalcanzable y, rodeado de un equipo menor, acredita incoherencia y empuja despropósitos? Cuando un diario tan veterano y lúcido como The Wall Street Journal, con más de dos docenas de premios Pulitzer en la barriga, nos dice que «en unos días» Zapatero llevó a España «de ser un país de primera línea a la retaguardia» debemos, independientemente de nuestras respectivas intenciones de voto y al margen de filias y fobias, dedicarle un cuarto de hora a la reflexión. El diario económico compara en su análisis a Zapatero con los hermanos Kaczynki, los polacos, y concluye que les une su condición de «provincianos». No tienen horizontes y empequeñecen a dos naciones que, por historia y potencialidad, están llamadas a un mayor protagonismo europeo. Progresistas para el retroceso.

No hay nada como la distancia para ajustar los juicios críticos. Cuando el colega norteamericano le llama «provinciano» a Zapatero -paleto, traduciría yo para mejor ajustar su intención- está dando en el clavo. Esa es la médula, dejando al margen el talento y la intención, de una personalidad acomplejada que ha bebido los recuelos del vino de Suresnes y, que sin haberlos digerido, se ha entregado a la ensoñación y el culto de la memoria de su abuelo, algo tan familiarmente entrañable como políticamente irresponsable.

Nacionalismo (Desbarre catalán y pésimas noticias de Euskadi)
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 13 Septiembre 2007

La esencia del nacionalismo, tanto filosófica como emocional, no se define ni se estructura tanto como amor por lo propio sino, y esencialmente, como odio, confrontacion y exclusión de "lo otro".

Dejo aquí esta primera reflexión, como conclusión de muchas otras y sobre todo de los reiterados hechos y manifestaciones de los nacionalistas, paricularmente de actualidad tras la Diada de ayer

Con un poco más de sosiego añadiré las consideraciones y considerandos que me llevan a concluir en esa afirmación.

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APUNTES Y REFLEXIONES

El estilo blog me viene hoy que ni pintado para dejar correr ideas y palabras sin cerrar el artículo o la columna como habría de hacer de utilzar los medios periodísticos convencionales:

Apunto, pues, reflexiones al hilo de la frase que encabeza el escrito.

HISTORIA Y LENGUA
Historia, geografía y lengua se utilizan como armas arrojadizas. Son la fuente del agravio. Lejos de visualizar los elementos de contacto y cercanía , estos se suprimen, poniendo todo el énfasis en aquello que enfrentamiento y conflicto.

Lo sucedido con las lenguas vernáculas de Cataluña. Galicia y País Vasco es ejemplarizante. Con el franquismo y su exacerbado nacionalismo fascista se persiguieron esas lenguas intentando IMPONER en “EXCLUSIVA”,el castellano. El nacionalismo exacerbado, sobre todo en Cataluña pretende ahora IMPONER en EXCLUSIVA el catalan . imposición y exclusión son las señas comunes. No se “ama “ al catalán, se odia el castellano. Se intenta su exterminio.

Esos mismos parámetros se aplican a historia y a la propia geografia hasta crear unas generaciones educadas en el “odio” al otro.

SIMBOLOS, BANDERAS E HIMNOS
El elemento esencial , porque esta ligado al sentimiento, son los símbolos. La pauta es la misma. Excluir al unitario, imponer el excluyente. Se percibe un himno o una bandera con la “emoción “ de que elimine a la otra . La anulación, la desaparición de los símbolos españoles unitarios son algo esencial y perfectamente orquestado. No es una cuestión baladí. No vale con decir “total que importa”, política de apaciguamiento y ceguera suicida que han llevado a cabo no pocos socialistas. Que llevan hoy mismo. La vergüenza de la patria común, de sus símbolos, de su lengua, de su cultura, de su historia común , su humillación continua o como poco su abandono y dejación . Los nacionalistas saben que eso si importa y desde luego ellos inundan el vergonzante vacío, el territorio abandonado. A veces, muchas veces, hasta el ridículo más absoluto , provinciano y aldeano , hasta paroxismo histriónicos y en los que para nada puede ni pensarse en competir.

LA SUMISION DE LA IZQUIERDA
La izquierda estatal ha caído en esa trampa y se ha dejado suplantar en su principios por presuntos socialistas camuflados que como en el caso de Maragall son antes nacionalistas que socialistas.

Temo que muchas veces es así, por esa cretina identificación del nacionalismo con algo progresista que ha ejercido la izquierda con su desapego a la idea de España y a sus símbolos por considerarlos herencias franquistas. En las formas y después de años de flirt con todo lo contrario Zapatero ahora parece girar de dirección. Cabe la sospecha por los antecedentes. Y por lo que ha quedado al descubierto en Cataluña y Baleares, asoma la oreja en Galicia- se lleva con fuerzas claramente separatistas, se lleva a la gente engañada – con el truco de negar hacer lo que luego se hace escondido en otra palabra o artificio- sobre todo a las bases (emigrantes en muchos casos) al otro lado del río y cuando se quieren dar cuenta están metidas de hoz y coz en la “orilla” nacionalista.

LA TACTICA DE ZP
El discurso esencial de ZP al respecto ha sido que la culpa de la exasperación de los nacionalismos era de Aznar por su cerrazón centralista. Los había enfadado y claro ellos se habían disparado. SU TALANTE DISOLVERIA ESA CRISPACIÓN. EL NACIONALISMO SE AMANSARIA

Veamos la realidad actual:
Tres años después con su politica de ,concesiones, pactos, entregas y apaciguamientos alguien puede , basta con ver el día de ayer, que ¿SE HA SOSEGADO EL NACIONALISMO?

El nacionalismo está absolutamente desatado, la independencia se clama y reclama ( y voy a dejar a lado a los 200 energúmenos anuales dueños y señores del insulto y la Diada -este año la estrella ha sido un actor de telenovelas declarandose "amigo de ETA" desde las más institucionales posiciones y hasta desde las propias del partido del Gobierno de España. Pujol, el presunto prudente, y Maragall unidos ayer en la exigencia de un estado catalan y compartiendo la idea de Carod de que España es el peor enemigo de Cataluña, de que en ella Cataluña no cabe es de las cosas más graves entre todas las cosas graves y cada vez a peor que han ido sucediendo.

Otra perla ha sido la firma y promoción del manifiesto independentista por parte de un miembro(a propuesta de CiU) del Consejo Superior del Poder Judicial del estado Español afrtimando que quien no era un independentista era "cobarde o español".

Conclusión : la política de Zapatero ha empeorado de manera acelerada este problema. Su apuesta por el estatuto catalán, una enloquecida quimera contra la Constitución cuando llego a las Cortes y hoy, aun cepillado, claramente inconstitucional como casi nadie duda que dictaminará el Tribunal en algunos puntos, ha sido inicio de mayores y más graves problemas, cuace de nuevas pretensiones y para nada solución ni siquiera momentanea.

La defensa de lo que esa política ha provocado es siempre una, única la misma por parte de sus "voceros": “ A pesar de todo lo que se nos ha criticado NO SE HA ROTO ESPAÑA".

Podría responderse que todavía no, pero que eso no ha sido gracias sus socios y algunos de sus propios dirigentes territoriales que han hecho todo lo posible y siguen haciéndolo por dar pasos en esa dirección.
Dicho lo anterior: Sería injusto no reconocer que Montilla no es Maragall y que intenta reconducir situación y hasta su propio partido o al menos moderarlo mínimamente en tal sentido. La sombra de la escisión y el abandono del sector maragaliano no es algo descartable. Y hay consejeros, el hermanísimo o Nadal que están en esas tesis .

PÉSIMAS NOTICIAS DE EUSKADI:
La voz más sensata y la esperanza de un nacionalismo vasco con encaje en Constitución y estado ha quedado dinamitada. Arzallus, Egibar e Ibarrtexe, el talibanismo , la utilización y el acercamiento a ETA y el desafío a toda ley, a la soberanía de la nación y de España sobre cualquier parte de su territorio y la imposición de un nacionalismo etnográfico acaban de hacer abandonar a José Jon Imaz.
Es la peor noticia para el futuro del País Vasco y de España .

Lo es también para el gobierno y para las posibles estrategias del PSOE que pasaban y ya estaban pasando por pactos en tal sentido.

Pero sobre todo es una pésima noticia para el futuro de todos, tambien del de los propios vascos.

Quizás tambien es que espere alguna reflexión interesante de vuestra parte para enriquecer puntos de vista y contenidos.

Una fecha que cambió el mundo
Generación 11-S
GEES Libertad Digital


El 11 de septiembre de 2001 pasará a los anales de la Historia como una fecha en la que cambió el mundo. Aunque en Europa –y más ahora con la distancia de los seis años transcurridos desde entonces– se prefiere pensar que "aquello" fue un episodio de entre tantos, alarmante pero pasajero, los hechos se empecinan en demostrar lo contrario: así como noviembre de 1989 fue el final del sistema comunista y la tiranía de la URSS, los ataques de Bin Laden de 2001 fueron un mazazo estratégico contra Occidente.

La URSS se deshizo como un azucarillo por su incapacidad interna y por la presión externa. Occidente ha sabido aguantar mejor el envite, pero solo gracias a la actitud y el empeño de unos pocos hombres: Blair en el Reino Unido, Aznar en España y Bush en Norteamérica. Los dos primeros han desaparecido de la escena política y al tercero ya le quedan unos pocos meses para poner fin a su presidencia. ¿Qué puede ocurrir cuando ya no quede ninguno en el poder?

Es verdad que la generación 11-S no se mide por la edad de sus miembros, sino por sus convicciones y sus deseos. Para empezar, considerar la yihad global –y no sólo Al Qaeda– un problema existencial para los occidentales y el sistema liberal. Combatir Al Qaeda era necesario en primera instancia, pero la guerra santa del islamismo radical no es un invento de Bin Laden; al contrario, Al Qaeda es un producto del radicalismo teocrático. Por eso no basta con decir que europeos y americanos comparten una misma percepción de la amenaza que se cierne sobre nosotros. En Europa seguimos aferrados a ver a Bin Laden como un criminal. Más poderoso, pero criminal al fin y al cabo. Mientras que para la generación 11-S Bin Laden y sus secuaces son, sin lugar a dudas, enemigos combatientes.

Muchos en Europa tienden a interpretar los diversos actos terroristas como acontecimientos aislados, sobre todo porque no suele haber conexión física ni personal entre los terroristas. Pero ese se debe a que Europa niega la yihad global en sus planteamientos actuales y, en consecuencia, no puede entenderse ni sus instrumentos ni sus procedimientos. La generación 11-S sabe que para el extremismo islamista, la yihad es un fenómeno sin fronteras y que su objetivo es igualmente algo que no respeta naciones: la umma o comunidad universal islámica. Los yihadistas no quieren nuestras riquezas, ni tomar el poder en nuestras capitales. Aspiran a instaurar un califato que consiga imponer la ley coránica sobre todos nosotros y someternos a ella.

La generación 11-S es consciente de lo que nos jugamos en tanto que sociedad abierta y tolerante. No todos los líderes forman parte de ella. Rodríguez Zapatero es un hombre que niega el significado del 11-S. Es un hombre del 10-S, para el que nada sustancial ha cambiado, aunque por resultar más moderno se autodefina como del 12-S. Es una de las muchas cosas que le distancian de un Gordon Brown acosado por sus propios islamistas o un Sarkozy deseoso de librarse de ellos.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Testigo de cargo contra ETA
POR J. PAGOLA/P. MUÑOZ ABC 13 Septiembre 2007

MADRID. «Si alguien cree que a ETA se le puede derrotar desde un despacho del barrio de Salamanca está muy equivocado». La afirmación es de uno de los máximos responsables de la lucha antiterrorista y da una idea clara de la importancia que el Gobierno daba a poder contar con la colaboración del PNV de Imaz en su plan para acabar con la banda. Su dimisión, pues, plantea un serio problema en la estrategia del Ejecutivo, que ve con preocupación una posible radicalización de la formación nacionalista en su intento de ocupar el espacio electoral de Batasuna.
Todos los pasos que el Gobierno ha dado a lo largo de los últimos meses en materia antiterrorista los ha consultado previamente con el dirigente nacionalista, que se convirtió en uno de los principales enemigos de los pistoleros, tal como ha quedado patente en sus comunicados, los «zutabes» (boletines internos) y las declaraciones de los habituales portavoces filoetarras.

En ayuda de Eguiguren
El papel clave jugado por Imaz es reconocido por el Ejecutivo y probado por los acontecimientos. En el mes de junio de 2006, el presidente del PSE, Jesús Eguiguren, protagonista además de los primeros contactos con la banda, pedía al PNV que se incorporara a las conversaciones con Batasuna para que ayudara a intentar superar los recelos que ambas partes levantaban entre sí. Hay que recordar además que en aquella época Zapatero anunciaba mediante una declaración oficial en el Congreso que había autorizado los contactos con los terroristas.

Josu Jon Imaz, que siempre ha mantenido una buena relación con el presidente del Gobierno, accedió a esa petición y a partir del mes de septiembre las reuniones con el entorno etarra eran ya a tres bandas. El propio dirigente nacionalista y su hombre de confianza, Íñigo Urkullu, participaron activamente en esos contactos, que se prolongaron hasta noviembre. En total, fueron once los encuentros celebrados en el Santuario de Loyola.

Las negociaciones avanzaron a pesar de que los pistoleros habían comenzado ya a lanzar señales evidentes de que esta vez tampoco estaban dispuestos a ceder un milímetro en sus posiciones. El robo de las pistolas en Francia o los tiros al aire disparados por un etarra en Oyarzun durante la celebración del «gudari eguna» así lo confirmaban.

La espantada de Batasuna
El 31 de octubre se produjo la reunión clave. Después de semanas de intensas negociaciones los asistentes a esa reunión se levantaron de la mesa con un preacuerdo, que incorporaba la creación de una Eurorregión vasca, un nuevo marco jurídico-político para el País Vasco y la creación de un órgano común con Navarra que dispondría además de capacidad legislativa. En esos momentos, tanto Imaz como el Gobierno estaban convencidos de que el final de ETA era posible.

Poco duró el optimismo. La siguiente reunión, convocada en principio para firmar el acuerdo, acabó con un fracaso rotundo después de que Batasuna, siguiendo como siempre las instrucciones de la banda, pusiera encima de la mesa unas exigencias imposibles de asumir, ni siquiera por los nacionalistas. En diciembre llegó el atentado de la T-4 de Madrid, en el que dos personas fueron asesinadas. Este verano, cuando ETA, a través de «Gara», contó su versión de las negociaciones, Imaz no dudó en saltar a la arena pública para atribuir toda la responsabilidad de la ruptura a ETA y a la falta de autonomía política y coraje de los batasunos. Fue el propio dirigente del PNV quien desveló, por primera vez, la espantada de Batasuna, porque la organización criminal no quería el acuerdo. Además, a través de «Deia», el PNV ofreció su versión de los acontecimientos, que en la práctica suponía una defensa de la actuación del Gobierno en el «proceso de paz».

Los dirigentes de Batasuna, a la hora de repartir responsabilidades por la reanudación de la actividad terrorista, arremeten abiertamente contra el «PNV de Imaz y Urkullu», admitiendo así la existencia de un PNV de Ibarretxe o Egibar al que, por lo visto, no tienen nada quev reprochar.

No parece ser una casualidad. Mientras que el lendakari y el dirigente guipuzcoano sostienen que incluso con atentados es necesario el diálogo con ETA y factible una consulta sobre la autodeterminación, el todavía presidente del PNV pone como condición previa la ausencia total de la presión terrorista. Imaz lo dejó claro en un artículo publicado en julio, en el que sostenía que antes de convocar un referéndum habría que llegar a un acuerdo con el Estado. «Una consulta ciudadana planteada como escenario de acumulación de fuerzas para una confrontación política es muy discutible», escribía.

«Pero en las condiciones actuales es más grave. Puede ser el «plan b» al que se acoja una ETA, que declare un alto el fuego «permanente» como los anteriores, esperando que la misma se lleve a cabo. ¿Qué pasaría el día después si no hubiera acuerdo político con el Estado? Visto lo visto durante tantos años, no hace falta ser adivino para imaginar a ETA matando en nombre de la defensa de una presunta voluntad popular no atendida. La consecuencia de todo ello puede ser diabólica. No en nuestro nombre». Así, sostenía que ahora «sólo la acción policial» y su «debilitamiento operativo» pueden llevar a ETA a «cerrar definitivamente la persiana».

APLAZA LOS CONTACTOS CON C's HASTA EL 29 DE SEPTIEMBRE
Rosa Díez abre las puertas del nuevo partido a la "derecha liberal"
La ex eurodiputada del PSOE ha vuelto a insistir en el carácter "transversal" que tendrá el nuevo partido que promueve. Rosa Díez ha afirmado, además, que en él podrán convivir personas procedentes tanto de la izquierda como de la "derecha liberal" o la "derecha de progreso". La política vasca también ha aclarado que hasta que su nuevo partido político no se presente oficialmente, el 29 de septiembre, no se abrirán contactos oficiales con Ciutadans, formación con la que su partido tiene "muchos puntos de convergencia" .
EFE Libertad Digital 13 Septiembre 2007

Rosa Díez y el portavoz del colectivo ¡Basta Ya!, Carlos Martínez Gorriarán, han acudido este miércoles a Barcelona para constituir la agrupación territorial catalana de la Plataforma Pro, impulsora de la nueva formación política.

"Nacemos inequívocamente desde la izquierda, pero esperamos que en nuestro seno puedan trabajar gentes que vienen desde la derecha de progreso hasta la izquierda liberal, o desde la derecha liberal hasta la izquierda de progreso", ha explicado Díez, que considera que desde la izquierda pueden promoverse políticas "reaccionarias", igual que en la derecha pueden encontrarse políticas "de progreso".

Ahondando en esta idea, Martínez Gorriarán ha subrayado que el nuevo partido, registrado ya con el nombre provisional de "Unión, Progreso y Democrática", debe abarcar un "espectro amplio".

Según Martínez Gorriarán, en este partido deben poder "encontrar representación tanto personas con unas preferencias de tipo liberal como personas de la izquierda renovadora y, sobre todo, la gran mayoría social, que para unas cosas se identifica con posturas tradicionales de izquierdas y para otras, quizá, con posturas que se suelen entender que son más de derechas", ha señalado.

De hecho, para adherirse a la iniciativa no piden "currículos" y ni tan solo se exige romper con el partido del que se provenga, si bien todas las adhesiones deben ser "a título personal" y no en nombre de algún colectivo concreto, ha añadido Martínez Gorriarán.

El partido, que también promueve el filósofo Fernando Savater y que se presentará en Madrid el próximo 29 de septiembre, se dirigirá asimismo a aquellos ciudadanos "hartos de la confrontación estéril" entre PP y PSOE, que según Díez han "secuestrado" la política.

Díez, en rueda de prensa, ha recalcado que la nueva formación política "no nace para ser la escisión del PSOE ni del PSC", ni tampoco nace "para moderar al PSOE, al PSC o al PP", sino que se constituye porque "existe la demanda de un partido inequívocamente nacional, sin complejos, que apueste por la regeneración de la política y por las modificaciones necesarias en la Constitución".

La ex dirigente socialista ha alertado del "riesgo real" de que "España se rompa". "España se rompe si se rompe la cohesión y la igualdad de los ciudadanos", ha asegurado.

Preguntada por si, en pos de la "igualdad" entre los españoles, estaría dispuesta a finiquitar el concierto económico vasco, Díez ha advertido de que aún falta elaborar el programa del nuevo partido, pero ha avanzado que su plataforma propone "medidas de unidad fiscal" y está dispuesta a "hacer la revisión necesaria para garantizar la unidad fiscal". "En el estudio de la revisión de la Constitución que haremos, entraremos hasta donde sea necesario", ha asegurado.

Aplazados los contactos con C´s
La ex eurodiputada del PSOE dejado claro que, hasta que su nuevo partido político no se presente oficialmente, el 29 de septiembre, no se abrirán contactos oficiales con Ciutadans-Partido de la Ciudadanía (C's) para explorar vías de colaboración y convergencia.

En la rueda de prensa no ha asistido ningún miembro de la dirección de C's. En cambio, sí han estado presentes ex militantes de C's como Teresa Giménez Barbat, Clemente Polo o Almudena Semur, agrupados en la corriente Regeneración Democrática, escindida del partido tras su enfrentamiento con el presidente de Ciutadans, Albert Rivera.

Díez ha evitado polemizar sobre las escisiones registradas en el seno de C's y ha rechazado hacer "juicios personales" sobre Rivera. "Tengo montones de amigos en C's, en la dirección y en las bases, entre los que se quedaron y los que se fueron", ha asegurado. La ex dirigente socialista ha explicado que, a partir de que se constituya el nuevo partido, "se hablará" con la dirección de C's, un partido que "inspiró muchísima simpatía en toda España".

Díez ha asegurado: "Debemos hacer un esfuerzo por trabajar juntos de la mejor manera que podamos a partir del día 29". Según Díez, entre ambos proyectos hay "muchos puntos de convergencia", aunque "ya veremos en qué podemos trabajar juntos".

Esta tarde se constituirá formalmente, ya con doscientos adheridos, la agrupación territorial catalana de la Plataforma Pro, impulsora de la nueva formación y que cuenta con unos 2.800 seguidores en toda España.

EDUCACIÓN
LOS NACIONALISTAS BUSCAN SOMETER A LOS NIÑOS A LA VIGILANCIA Y EL CONTROL LINGÜÍSTICO
La Generalitat impone el catalán en los recreos
Convivencia Cívica Catalana denuncia que la Generalitat ha especificado por escrito que el tiempo de recreo cuenta como horario lectivo en la educación primaria, y manifiesta su temor a que esa salvedad extienda a las dos horas y media semanales de patio la condición del catalán de "lengua vehicular de toda la enseñanza".
Acusan a la Generalitat de convertir el recreo en horario lectivo para imponer el catalán
Agencias Periodista Digital 13 Septiembre 2007

La asociación Convivencia Cívica Catalana denuncia que, "por primera vez", la Generalitat ha especificado por escrito que el tiempo de recreo cuenta como horario lectivo en la educación primaria, y manifiesta su temor a que esa salvedad extienda a las dos horas y media semanales de patio la condición del catalán de "lengua vehicular de toda la enseñanza".

La ola soberanista que invade Cataluña con la complacencia del Gobierno de Zapatero ha impulsado que la única lengua en la educación sea exclusivamente el catalán, mediante un sistema que se llama de inmersión lingüística, una asfixia idiomática sólo para castellanohablantes. Porque los catalanohablantes reciben la enseñanza en su lengua materna, lo cual indica un trato radicalmente discriminatorio y una desigualdad o discriminación por razón de lengua. Pero el problema va a más.

El artículo 10.4 del decreto 142/2007 de la Generalitat -un texto creado para desarrollar el decreto de enseñanzas mínimas de la ministra Mercedes Cabrera- dice, en efecto, que «el recreo se considera una actividad educativa integrada en el horario lectivo del alumnado y, por lo tanto, se tienen que respetar también los principios del proyecto educativo».

Algunas asociaciones y profesores denuncian que puede ocurrir que se quiera controlar desde las instituciones el idioma que se utiliza en el patio. Pese a que la Generalitat siempre lo ha negado, Francisco Caja, profesor universitario, presidente de la plataforma Convivencia Cívica Catalana e impulsor de una Iniciativa Legislativa Popular que defiende el bilingüismo en las escuelas, lo tiene claro: "Esta medida significa que los niños están sometidos a vigilancia y control lingüístico".

¿Qué tiene que hacer un padre para que su hijo estudie en castellano en Cataluña? Para eso tiene que matricularlo en un colegio privado extranjero: alemán, francés, inglés… donde, al menos, se tiene asegurado un 30% de las clases en castellano. El caso más sangrante es el de los inmigrantes sudamericanos que, en las escuelas públicas, son recluidos en unas aulas que Convivencia Cívica denuncia que son llamadas de ’acogida’. En estas se les somete a la total inmersión lingüística en catalán a costa de las clases de matemáticas, ciencias sociales, etc.

De hecho, para Caja se trata de «una perversión» del sistema educativo, y la Plataforma Convivencia Cívica Catalana ultima estos días la presentación de un recurso contencioso-administrativo contra el decreto del Govern que legitima esta práctica, al considerarla no ajustada a derecho.

La diputada del PP en el Parlament encargada de temas de Educación, Carina Mejías, sospecha una maniobra a la inversa. Es decir, que esas "horas lectivas" cuenten como si fueran clases en castellano y se sumaran al recuento global de horas cursadas en castellano durante la educación primaria.

ES EL IDIOMA VEHICULAR PARA LAS CLASES
Acusan a la Generalitat de convertir el recreo en horario lectivo para imponer el catalán
EL MUNDO 13 Septiembre 2007

BARCELONA.- La asociación Convivencia Cívica Catalana denuncia que, "por primera vez", la Generalitat ha especificado por escrito que el tiempo de recreo cuenta como horario lectivo en la educación primaria, y manifiesta su temor a que esa salvedad extienda a las dos horas y media semanales de patio la condición del catalán de "lengua vehicular de toda la enseñanza", informa EL MUNDO.

El artículo 10.4 del decreto 142/2007 de la Generalitat -un texto creado para desarrollar el decreto de enseñanzas mínimas de la ministra Mercedes Cabrera- dice, en efecto, que «el recreo se considera una actividad educativa integrada en el horario lectivo del alumnado y, por lo tanto, se tienen que respetar también los principios del proyecto educativo».

Algunas asociaciones y profesores denuncian que puede ocurrir que se quiera controlar desde las instituciones el idioma que se utiliza en el patio. Pese a que la Generalitat siempre lo ha negado, Francisco Caja, profesor universitario, presidente de la plataforma Convivencia Cívica Catalana e impulsor de una Iniciativa Legislativa Popular que defiende el bilingüismo en las escuelas, lo tiene claro: "Esta medida significa que los niños están sometidos a vigilancia y control lingüístico".

De hecho, para Caja se trata de «una perversión» del sistema educativo, y la Plataforma Convivencia Cívica Catalana ultima estos días la presentación de un recurso contencioso-administrativo contra el decreto del Govern que legitima esta práctica, al considerarla no ajustada a derecho.

La diputada del PP en el Parlament encargada de temas de Educación, Carina Mejías, sospecha una maniobra a la inversa. Es decir, que esas "horas lectivas" cuenten como si fueran clases en castellano y se sumaran al recuento global de horas cursadas en castellano durante la educación primaria.

El 12,2 por ciento de los habitantes de Estados Unidos ya habla español
WASHINGTON. ABC 13 Septiembre 2007

Estados Unidos ha registrado desde el año 2000 un aumento del uso del español, que lo habla el 12,2 por ciento, según un informe divulgado ayer por la Oficina del Censo. El análisis ofrece una radiografía de las tendencias demográficas desde el último censo nacional en 2000, y pretende ayudar a la clase política «a responder mejor a los cambios de la nación», porque «diez años es demasiada espera», explicó el director del Censo, Louis Kincannon, informa Efe.

Los legisladores utilizan estos datos para determinar, por ejemplo, la distribución de más de 300.000 millones de dólares en fondos federales para distintos programas sociales. El análisis incluye centenares de tablas sobre los cambios económicos, sociales y de vivienda en más de 7.000 áreas geográficas, desde el condado más pequeño hasta zonas de más de 65.000 habitantes.

Aislamiento lingüístico
El 80,3 por ciento de la población mayor de cinco años de edad en EE.UU. habla sólo inglés en casa, pero, entre 2000 y 2006, el número de personas que habla un idioma extranjero aumentó en ocho millones, hasta alcanzar el 19,7 por ciento. En 2000 era del 17,9 por ciento. El español es el idioma dominante, pues lo habla un 12,2 por ciento de la población. De los hispanohablantes, un 52,7 por ciento «habla muy bien el inglés», en comparación con el 47,3 por ciento que lo habla con mucha dificultad. California tuvo el mayor porcentaje de personas que hablan otro idioma en casa, con el 42,5 por ciento, seguido por Nuevo México (36,5 por ciento), y Texas (33,8 por ciento). No obstante, la Oficina del Censo advirtió que cerca de uno de cada diez hogares en California sufre «aislamiento lingüístico», lo que significa que «tienen alguna dificultad para hablar el inglés». Los hispanos conforman el 14,8 por ciento de la población estadounidense. En el ámbito nacional, el 19,7 por ciento de habitantes, o una quinta parte de la población mayor de cinco años de edad, habló otro idioma aparte del inglés en comparación con el 17,9 por ciento en 2000. Estas cifras sobre el uso del inglés y el bilingüismo tendrán un impacto en los programas de educación y en los medios de comunicación no anglosajones, según observadores.

DATOS DE LA OFICINA DEL CENSO
El uso del español aumenta en EEUU
Un 19,7% habla un idioma extranjero, en comparación con el 17,9% de 2000
ADRIANA GARCÍA (REUTERS) El Mundo 13 Septiembre 2007

WASHINGTON.- El número de hogares donde se habla un idioma extranjero en Estados Unidos, y en especial el español, ha aumentado en ocho millones desde el año 2000, según los datos de la Oficina del Censo estadounidense.

El aumento implica que actualmente un 19,7% de la población estadounidense mayor de cinco años habla un idioma foráneo, en comparación con el 17,9% registrado en 2000.

Ello se debe principalmente al crecimiento en la inmigración latinoamericana de los últimos años, según los expertos en demografía que han analizado los datos.

"El crecimiento predominante es en el mundo de habla hispana, pero los idiomas asiáticos también forman parte de eso en Estados Unidos", explica William Frey, demógrafo del Brookings Institution, un centro de investigación en Washington.

Estados tradicionales para los inmigrantes latinoamericanos, como California, Nuevo México y Texas tuvieron el mayor aumento.

Uno en cada 10 hogares en California vivió aislado lingüísticamente en los últimos seis años, lo que significa que cualquier persona con 14 años o más en ese grupo demostraba dificultades para hablar inglés.

Pese a eso, el número no refleja totalmente la realidad, según Frey, ya que los hijos de los inmigrantes casi siempre hablan inglés y lo adoptan como su idioma en las generaciones siguientes. "Los niños aprenden inglés a medida que crecen".

"Se ha demostrado que la segunda y la tercera generación habla inglés muy bien y el español pasa a ser una pequeña parte de su lengua", agregó.
Nuevos estados

El demógrafo explica que algunos nuevos destinos para inmigrantes se están transformando en puntos de atracción, lo que ha hecho que aumente rápidamente el número de los que hispanoparlantes.

La población ha crecido en localidades no tradicionales como Delaware, Nevada, Utah y hasta Dakota del Sur, dijo Frey. "Esa es una tendencia que va a continuar", afirmó.

Los hispanos forman la principal minoría del país, con 43 millones de personas en una población de más de 300 millones. Entre los hispanos, se estima que 12 millones de inmigrantes ilegales, en su mayoría mexicanos, viven en el país.

Muchos de ellos, principalmente los que llegaron en años recientes, no hablan inglés y trabajan en más de un empleo, con largas jornadas para mantenerse en Estados Unidos y enviar dinero a sus familias, lo que dificulta su aprendizaje del idioma.

Grupos conservadores que intentan frenar la inmigración ven una amenaza a los valores y a la cultura estadounidense en la creciente popularidad del español y argumentan que los latinos se resisten a aprender inglés.

Pese a ello, el número de libros, discos y todo tipo de productos destinado al mercado hispano en el país esta en aumento.

Además, es común la señalización en ese idioma en aeropuertos, oficinas del Gobierno y todo tipo de tiendas.

"Hablar otro idioma no es necesariamente un retroceso, el bilingüismo es ampliamente visto como un 'boom' para una persona o para un país", dijo Jeanne Batalova, experta en inmigración en el Migration Policy Institute (MPI).

En un estudio reciente, el MPI mostró que si el Gobierno estadounidense gastara 200 millones de dólares anuales en clases en los próximos seis años, enseñaría inglés a todos los inmigrantes legales.

Y, si gastara otros 2.900 millones de dólares para enseñar a los que no tienen papeles, estaría garantizada la integración de todos los inmigrantes a la vida cívica estadounidense, dijo Batalova.

Un colegio de Madrid presenta 800 objeciones contra Ciudadanía
ABC 13 Septiembre 2007

MADRID Padres de alumnos del colegio católico «Monte Tabor», que la Fundación «Tiempos más nuevos» tiene en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón, han presentado más de 800 objeciones a la asignatura de Educación para la Ciudadanía, según informó el centro en un comunicado.

A estas objeciones, el colegio añade, sin cifras, que hay que sumar las de los alumnos y las del claustro de profesores.
La Comunidad de Madrid no impartirá la polémica asignatura hasta el curso 2008-09, en Segundo de la ESO, lo que significa que hasta entonces ninguno de los alumnos del Monte Tabor se verá afectado.

Debate judicial en Andalucía
Asimismo, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) debate hoy si tramita como vulneración de derechos fundamentales el recurso contra Educación para la Ciudadanía, decisión que puede suponer una diferencia de un mes a tres años en su tramitación.

La tramitación como vulneración de derechos fundamentales permitiría una resolución en apenas un mes. Y serían al menos tres años los que habría que esperar a la decisión de los jueces si los recursos se tramitan por proedimiento ordinario, según dijeron a Efe fuentes judiciales.

DESAFIO NACIONALISTA / El sistema educativo
La Generalitat manipula el recreo para obligar a los niños a hablar catalán
Convierte el tradicional tiempo de asueto en parte del horario lectivo, en el cual los alumnos también deberán emplear la lengua vehicular única
El Mundo  13 Septiembre 2007

BARCELONA.- La comunidad autónoma catalana descorcha estos días el curso escolar con las polémicas lingüísticas habituales y con alguna novedad. La asociación Convivencia Cívica Catalana denuncia que, «por primera vez», la Generalitat ha especificado por escrito que el tiempo de recreo cuenta como horario lectivo en la educación primaria, y manifiesta su temor a que esa salvedad extienda a las dos horas y media semanales de patio la condición del catalán de «lengua vehicular de toda la enseñanza».

El artículo 10.4 del decreto 142/2007 de la Generalitat -un texto creado para desarrollar el decreto de enseñanzas mínimas de la ministra Mercedes Cabrera- dice, en efecto, que «el recreo se considera una actividad educativa integrada en el horario lectivo del alumnado y, por lo tanto, se tienen que respetar también los principios del proyecto educativo».

El hecho de que el tiempo de recreo se considere horario lectivo en los colegios de Primaria tiene en Cataluña matices que son ajenos a las comunidades sin lengua cooficial. Algunas asociaciones y profesores sospechan que la Generalitat puede plantearse un silogismo cuya conclusión es fácil: si la hora del patio es lectiva, y la «lengua vehicular» de toda la enseñanza en Cataluña es el catalán, entonces el catalán es la lengua vehicular del recreo.

Por ello, esos grupos denuncian que puede ocurrir que se quiera controlar desde las instituciones el idioma que se utiliza en el patio. Pese a que la Generalitat siempre lo ha negado, Francisco Caja, profesor universitario, presidente de la plataforma Convivencia Cívica Catalana e impulsor de una Iniciativa Legislativa Popular que defiende el bilingüismo en las escuelas, lo tiene claro: «Esta medida significa que los niños están sometidos a vigilancia y control lingüístico».

De hecho, para Caja se trata de «una perversión» del sistema educativo, y la Plataforma Convivencia Cívica Catalana ultima estos días la presentación de un recurso contencioso-administrativo contra el decreto del Govern que legitima esta práctica, al considerarla no ajustada a derecho.

Desde algunos grupos políticos también se sospecha de los objetivos de la Generalitat. La diputada del PP en el Parlament encargada de temas de Educación, Carina Mejías, sostiene que el debate que se abrió por la tercera hora de castellano que introdujo, en diciembre de 2006, el primer decreto de Enseñanzas Mínimas de la ministra Mercedes Cabrera ha sido aprovechado para profundizar en el sistema de inmersión lingüística.

«Lo único que hizo el Gobierno español es ejercer sus competencias en materias troncales» y asuntos de ordenación curricular, sostiene la diputada popular. Sin embargo, el hecho de que el nuevo Estatuto otorgue también algunas de esas competencias a la Generalitat ha provocado «interpretaciones torticeras» por parte del Ejecutivo catalán.

Con todo, Mejías cree que el consejero de Educación, Ernest Maragall, ha sido una víctima del proceso. «CiU, y sobre todo ERC, presionaron a Maragall, que retorció los argumentos para no incumplir la normativa básica del Estado», apunta.

La diputada del PP también cree que el hecho de que los partidos nacionalistas se rasgaran las vestiduras al conocer que, según las órdenes del Ministerio, los niños catalanes pasarían de dar dos horas de castellano a tres supuso una especie de chantaje al consejero. «Es exagerado decir que el decreto del Gobierno ponía en crisis el sistema. Es evidente que con dos horas de estudio semanal no se puede aprender una lengua», asegura.
Hora de castellano

En cuanto a las dos horas y media a la semana de recreo, Mejías tiene una opinión diferente acerca de cómo usa la Generalitat en su propio beneficio el hecho de que se considere horario lectivo.

Al igual que sucede en el comedor de algunos colegios, o en las clases de gimnasia, la diputada popular sospecha que los centros podrían «escudarse» en esas horas en las que «los niños eligen libremente la lengua en la que se relacionan» para añadirlas al recuento de horas cursadas en castellano durante la educación primaria.

Así, podrían descontarlas de otras asignaturas para burlar las órdenes del Ministerio, sobre todo en las escuelas ubicadas en entornos fuertemente castellanohablantes.

No es un secreto que el castellano y el catalán no se hallan en igualdad de condiciones en las aulas. De hecho, la tesis de la Generalitat, desde que se restauró la institución en la Transición, es que la escuela debe suplir los problemas que puede generar a la lengua catalana el hecho de convivir con otra tan potente y extendida como el castellano.
Vuelta de tuerca

El propio presidente de la Generalitat, el socialista José Montilla, dijo en julio que «mientras el catalán continúe siendo una lengua en desventaja con respecto al castellano, y todavía lo es», el Gobierno catalán «pondrá en marcha medidas de discriminación positiva hacia nuestra lengua, que es el catalán».

Pero este año la tradicional refriega entre los que defienden la inmersión lingüística -el nombre que recibe la utilización del catalán como lengua vehicular en todos los ciclos educativos- y los que se oponen a ella ha sufrido algunas modificaciones, que tienen que ver básicamente con el titular de la cartera de Educación del Gobierno de Montilla.

La opinión de Ernest Maragall sobre la cuestión ha ido dando bandazos al albur de las presiones de ERC, socio del PSC en la Generalitat: el consejero ha pasado de cuestionar la inmersión en algunas zonas a escudarse en el aumento de niños inmigrantes para dar una vuelta de tuerca al sistema establecido.
...Y la sexta hora

La Plataforma pel Català a l'Escola ha iniciado, coincidiendo con el arranque del curso escolar, una campaña dirigida a las direcciones de las escuelas y a los consejos escolares para animarles a utilizar la sexta hora como un tiempo adicional para la enseñanza del catalán. Para potenciar la oralidad, la plataforma plantea que esa sexta hora prevista incluya asignaturas con un gran peso de oralidad, como talleres de canto coral, talleres de radio o bien que se potencie la lectura en lengua catalana.

La plataforma está formada, entre otros, por el principal sindicato de educación de Cataluña, Ustec-Stes, y por la federación de padres Fapac. Para los promotores de la iniciativa, la sexta hora podría así contrarrestar el efecto de una tercera hora que deja al arbitrio de cada centro escolar la decisión de impartirla en castellano o catalán. Desde el 'Govern' y desde los partidos de la oposición se considera, en cualquier caso, que esa tercera hora se impartirá en catalán en la mayoría de centros educativos.

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