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Recortes de Prensa    Viernes 14 Septiembre   2007

El español crece, a pesar del Gobierno
Editorial ABC 14 Septiembre 2007

LOS últimos datos del censo de Estados Unidos confirman que el español se ha consolidado como la segunda lengua del país, muy por delante de cualquier otra, lo que tiene a su vez consecuencias en la proyección mundial de la cultura norteamericana. Hay una segunda y una tercera generaciones que han asumido con normalidad su condición bilingüe y que muy probablemente van a consolidar la presencia de nuestro idioma en el país de adopción de sus padres. En Europa se constata también que el español es una lengua de estudios atractiva para miles de jóvenes, mientras que en China, las autoridades han descubierto la importancia de nuestra lengua en sus planes de expansión económica. De todo ello deberíamos congratularnos si no fuera porque se trata simplemente de un crecimiento «vegetativo» y en cierto modo natural de un progreso que se produce por sí mismo, sin intervención de grandes políticas públicas que contribuyeran a abonar y a aumentar el florecimiento del más valioso patrimonio que tiene España.

En esta legislatura se ha podido constatar esta falta de entusiasmo, muy especialmente en las instituciones europeas, donde el Gobierno ha desgastado todas sus fuerzas en la promoción de las lenguas cooficiales con el único objetivo de complacer a sus inquietantes socios nacionalistas. Y como no existían ni convicción ni objetivos, la maniobra, además de costosa, ha sido estéril o en muchos casos contraproducente. A costa por ejemplo de llevar a las instituciones de Bruselas la polémica lingüística entre Cataluña y Valencia, el gallego y el euskera, hemos provocado que los irlandeses hicieran lo propio y obligasen a incluir el gaélico. A cambio, las estadísticas han hacho que el español aparezca por debajo del polaco (en algunas entidades se entiende que si hay tal necesidad de utilizar otras lenguas distintas del español se debe a que no se conoce esta lengua). Esta ha sido la contribución del Gobierno a la mejora del prestigio del español en Europa y a la simplificación de la vida comunitaria. En lo segundo, tal contribución es evidente, porque ha hecho que, al revés que en Estados Unidos, lo que se promocione en las instituciones sea directamente el inglés. En cuanto al uso del catalán u otras lenguas cooficiales en estas comunidades españolas, las estadísticas confirman que no era en ningún caso una necesidad apremiante ni una demanda masiva.

Al margen del trabajo a veces heroico de muchos directores de los centros del Instituto Cervantes, el Gobierno se ha olvidado de la proyección cultural de nuestro idioma, al que ha hecho pasar por el mismo tamiz que la idea de Nación. Si no se tiene en cuenta el centenario del Quijote, que por otro lado era cosa de calendario, el Ministerio de Cultura, depositario de esta misión, no ha estado a la altura.

El tigre y las buenas intenciones
POR CARLOS HERRERA ABC 14 Septiembre 2007

SUPONGÁMOSLE al presidente del Gobierno la mejor de las intenciones, la más absoluta de las noblezas, el sincero deseo de confeccionar, sin otros intereses que los del pueblo español, el futuro más estable posible para la ciudadanía. Supongámosle una audacia a prueba de asesores timoratos, una visión clarividente y un tesón inquebrantable en la puesta en práctica de sus convicciones. Supongámosle un forro de titanio aislante de la corrosión que producen los contratiempos y un apoyo firme de sus seres más próximos. Supongámoselo todo. En su día, ZP debió de pensar que lo mejor era amortiguar el metálico tacleteo de las reivindicaciones nacionalistas con una propuesta novedosa y valiente: reformemos la Constitución sin tocarla, por la puerta de atrás, conseguid vosotros el puñetero autogobierno, jugad a la soberanía menuda y mientras tanto dejadme que yo convenza a ETA de que puede dedicarse a la política. Por demás, dejadme que pacte en Galicia y Cataluña con los independentistas y ayudadme a arrinconar al PP en toda España mediante el Tinell y lo que se tercie.

Perfecto sobre el papel; ni una sola pega. El único problema es que la realidad no es un dictado, la realidad es un capricho, y Rodríguez Zapatero se ha topado con la crudeza de las cosas, no siempre adecuadas a su voluntad. Los estatutos han fracasado desde el momento en que han sido recortados por la sensatez de las leyes -sin que aún el lento e irresponsable Tribunal Constitucional haya dicho esta boca es mía- y los nacionalistas que en el mundo han sido se han sentido traicionados: los convergentes no han raspado poder en Cataluña y el PNV ha visto cómo el proceso de negociación con ETA, sus niños díscolos, lo ha protagonizado el partido socialista vasco.

Nada hay peor que un nacionalista traicionado en sus pretensiones más elementales. El enfado les ha llevado a querer ser más independentistas que el inventor del independentismo y mostrar su rostro más furioso. Pujol, esa gran mentira de la política de estado, ha acabado en abuelo cebolleta instando a la insumisión fiscal, y Maragall, la cabeza que no acaba de rodar por la ladera del Tibidabo, reclama a estas alturas un estado propio para Cataluña después de muchos años de engañarnos a todos haciéndose pasar por un catalanista comprometido con la España común.

Los independentistas del PNV, por su parte, no contentos con el disparatado Plan Ibarreche, dedican su tiempo a preparar un fantasmagórico referéndum en cajas de colacao, y, para un nacionalista que les había salido dialogante y educado -que no te escupe trozos de bacalao al pil pil mientras te habla-, van y se lo pulen. En resumen, al supuestamente bienintencionado Rodríguez Zapatero le ha salido la apuesta absolutamente al revés: se le encabrona el nacionalismo, ETA no le cree, le rompe la tregua y los supuestos amigos con los que ha afrontado la legislatura se le suben a la chepa. A los gobiernos de Aznar les reprocharon no entender a los nacionalistas con sus posturas rígidas y displicentes, pero lo cierto es que los que ahora gobiernan, con sus maneras cercanas a la servidumbre, no han conseguido más que elevar sus reivindicaciones al máximo nivel conocido.

Un desastre en la práctica. Sin Imaz en la dirección del partido del nazi Arana todo va a ser más difícil, porque Imaz, aunque independentista por igual que sus compañeros de taller, manejaba otros plazos de ejecución y otro discurso, otras maneras y otro sistema de cautivación colectiva. Ahora es cuando quiero ver yo al bueno del presidente y al menos bueno de Pachi López negociando con los eguíbares el futuro de la cosa. En Cataluña le pide la independencia hasta Artur Mas, el socio del Pacto del Tabaco, y en Galicia, sus socios del BNG, quieren criar bebés soberanistas desde la guardería. Menudo panorama.

El mundo está lleno de buenas intenciones, pero también está lleno de políticos excesivamente ambiciosos que nunca acaban de comprender que dar de comer a los tigres tiene un único problema: que si les parece poca carne la ración diaria, acaban comiéndote el brazo. Y ahora, el bienintencionado Rodríguez Zapatero busca uno ortopédico. Desgraciadamente, no es fácil encontrarlo.
www.carlosherrera.com

Dimisión de Imaz
Las neuronas nacionalistas
Jorge Vilches Libertad Digital 14 Septiembre 2007

La marcha de Imaz por la presión de los soberanistas del PNV descubre no sólo la perturbación cotidiana del mundo nacionalista, sino la intoxicación que padecemos por el mal uso de los conceptos "progresista" y "conservador".

Hace unos días, el diario El Mundo publicaba lo que llamó un "hallazgo neurológico", un "primer paso –decía el articulista– hacia una nueva forma de analizar la política". El neurólogo en cuestión había dividido al género humano, con osadía, en "progresistas" y "conservadores". Y, tras someter a 43 voluntarios a estímulos varios, sentenciaba que la corteza anterior singular del cerebro del progresista le predisponía a abandonar viejos hábitos y a adoptar cambios. El "conservador" se resistía.

Aparte de la confusión, evidente, entre emociones, valores, principios políticos, tendencias, momentos históricos, circunstancias personales, temporales y geográficas, el hallazgo neurológico olvidaba algo que las pobres 43 cobayas estadounidenses desconocen: el nacionalismo étnico-lingüístico, excluyente y carca que recorre algunas regiones europeas, entre las cuales hay algunas españolas.

De esta manera, el "hallazgo" para analizar la política deja demasiadas cosas sin resolver. Por ejemplo: ¿los nacionalistas son progresistas o conservadores? Es difícil, incluso para la neurología, argumentar que una ideología que crea fronteras, elimina derechos, que excluye a los diferentes y que pretende volver a una inventada Edad de Oro étnica, puede ser "progresista". A no ser que aceptemos "cambio" como sinónimo de "progreso", y creamos, con ingenuidad o ignorancia, que toda modificación es un adelanto.

Los ejemplos nacionalistas en este sentido son palmarios. El nuevo Estatuto de Cataluña es un cambio que no supone una mejor gestión del dinero y servicios públicos, o una ampliación y garantía de los derechos del ciudadano catalán. La independencia del País Vasco tampoco supondría un crecimiento exponencial de su riqueza ni un aumento de las libertades individuales, sino el establecimiento en Europa de un totalitarismo nacionalista. Cambio y progreso no van, como se ve, inevitablemente unidos.

Quizá a lo que se refería el neurólogo no era a "progresista", sino a "progre". Con esta distinción limpiaríamos un concepto tan maltratado como el de "progresista", y ajustaríamos más el discurso político. El "progre" es lo más parecido a lo que acertadamente sistematizó Horacio Vázquez Rial: la izquierda reaccionaria. Hablamos de esa izquierda que recorta libertades en pos del igualitarismo, que desprecia el equilibrio presupuestario y el mercado, que apoya a las dictaduras antiamericanas, al indigenismo, al islamismo y a los antiglobalización, o que justifica el terrorismo por la pobreza. Son los amantes del adoctrinamiento y la uniformidad, del pensamiento y sentir únicos, como los nacionalistas.
Por esta razón, los socialistas de Zapatero y los eco-comunistas de Llamazares son los que más han sentido la marcha de Imaz. Porque tantas respuestas neuronales comunes, ahora que no está Otegi, el "hombre de paz", iban a derivar en una gran coalición para el progreso en Euskadi y el Estado español. Al irse Imaz, los progres tendrán que buscarse otro enlace con el nacionalismo vasco o, como dijo la ministra Magdalena Álvarez: "Tiene que trabajar su circuncisión... digo, circunscripción". Un lapsus neuronal muy "progre".

El talante de Salgado es el de los maulets
EDITORIAL Libertad Digital 14 Septiembre 2007

Para los batasunos, la "violencia" –como califican en un eufemismo indignante los asesinatos de la ETA– es una consecuencia del "conflicto vasco" y sólo resolviendo éste la banda terrorista dejará de actuar. Para la ministra Salgado, las amenazas de los independentistas catalanes a Alberto Fernández Díaz son "una expresión de la normalidad que todos tenemos que asumir" y responden al uso "de símbolos con fines partidistas" por parte del PP, que debería "aprender convivencia" en lugar de protestar por recibir amenazas de muerte. En definitiva, tanto unos como la otra evitan condenar la violencia y la justifican en nombre de las supuestas culpas de las víctimas.

Para el PSOE y los partidos nacionalistas, el PP es un problema que hay que solucionar, no un partido político legítimo que representa opciones respetables aunque distintas a las suyas. De ahí la creación y mantenimiento entusiasta del "cordón sanitario"; la consideración de que los rivales políticos son unos apestados a los que hay que mantener fuera de las instituciones. No hay mejor prueba de la diferencia entre unos y otros que lo ocurrido con la petición para que compareciera Zapatero para explicar que no cese a su ministra de Fomento; el PP no tuvo reparos en apoyar la moción de ERC minutos después de que este partido se negara a hacer lo propio con una equivalente de los populares.

No es precisamente el PP, por tanto, quien ha de aprender nada. Bastantes veces, de hecho, se ha excedido en su intento de acercarse a las tesis de los demás partidos, como si fueran mejores o tuvieran más legitimidad moral que las de la formación liberal-conservadora. Son los socialistas quienes deben explicar por qué no pacta con el PP los cargos del CGPJ y se presenta en rueda de prensa con fuerzas políticas que proponen para la institución a personas que, como López Tena, desean destruirla. Son los socialistas quienes deben explicar su alianza con unos nacionalistas que no sólo amenazan de muerte a Alberto Fernández Díaz, sino que queman la efigie del Rey cuando éste visita tierras catalanas.

Habrá que esperar a ver si Conde Pumpido recibe la llamada de Zapatero –que es lo que mueve a actuar al independiente Fiscal General del PSOE, tal y como reconoció José Bono hace pocos días– y actúa contra los manifestantes que en Gerona quemaron un retrato de los Reyes. Al fin y al cabo, esto parece bastante más grave que publicar una viñeta con los príncipes en una postura sexual, y ni siquiera pueden acogerse los maulets al animus iocandi. Eso sí, en ese caso, tendría que explicar por qué se mueve cuando es el Rey el afectado y no alza una pestaña ni ante el acoso proetarra a Regina Otaola ni ante las amenazas de muerte recibidas por Alberto Fernández Díaz. Habría que concluir que, como la ministra Salgado, estima justificadas ambas acciones. Que piensa que la mera existencia del PP es razón más que suficiente para que se les amenace y coaccione.

El sectarismo y el radicalismo que muestran a estas alturas de legislatura el PSOE y los nacionalistas no se cura cambiando unas banderas de sitio para que aparezca la de España detrás de la vicepresidenta en las tomas televisivas de las ruedas de prensa posteriores al Consejo de Ministros. Son los hechos, y no los símbolos o las palabras, lo que nos revela la verdad. Y lo cierto es que la ministra Salgado, un día después de haber justificado que a un político rival se le amenace de muerte, sigue en su puesto. Lo que significa que Zapatero está de acuerdo con ella, y su famoso "talante" incluye el apoyo a acciones de este tipo.

... Y otra vez de vuelta al monte
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 14 Septiembre 2007

En 1992 escribía el periodista Patxo Unzueta, conocedor excepcional del tema vasco, un trabajo indispensable para entender lo que el autor denominaba «las trayectorias del nacionalismo». El largo artículo, cuyo título ( Del monte al llano ) procedía de unos versos hermosísimos del poeta Luis de Góngora («Do la paz viste pellico / y conduce entre pastores / ovejas del monte al llano / y cabras del llano al monte») explicaba cómo en el PNV habían convivido, desde sus orígenes, dos almas diferentes (la autonomista y la independentista), lo que había forzado en el partido una marcada ambigüedad y una lucha constante por el control del aparato y del discurso.

Con el Estatuto de Guernica (1979) el PNV vino al llano, donde permaneció una larga temporada, hasta que el Pacto de Estella (1998) hizo a los herederos de Sabino Arana tirar otra vez, como la cabra, al monte. Desde la firma de ese acuerdo, hito ignominioso en la historia del PNV, sus dos almas (representadas últimamente por Imaz y por Egibar) han vivido una lucha sin cuartel, que anteayer se resolvió a favor de los más duros: los Egibar e Ibarretxe, partidarios no sólo de la independencia, sino también de impulsarla, aunque subsista una banda terrorista que asesina a quienes la combaten.

La renuncia de Imaz, adelantada ya hace semanas por la rumorología peneuvista, es, por ello mismo, una noticia de primera importancia para la política española, más allá de su estricta trascendencia partidista. Imaz tira, cansado de estar harto, la toalla y, al tirarla, echa por tierra la esperanza de mantener al nacionalismo vasco moderado, que a partir de ahora lo será cada vez menos, en el espíritu -aunque ya no en la letra- del pacto constitucional y estatutario. ¡Que nadie se equivoque! Sentiremos hablar de nuevo a diario de ese referendo ilegal por la autodeterminación que Ibarretxe ha prometido y veremos cómo su causa va ganado aliados fuera y dentro de las tres provincias vascas.

Si a ese desafío se une el que supone un nacionalismo catalán envalentonado -que defiende también, como si tal cosa, el referendo de autodeterminación- y un PSOE desorientado como nunca en la cuestión territorial, habremos de llegar a una triste, pero evidente, conclusión: que, lejos de haber resuelto esa cuestión de una vez por todas, como con su habitual soberbia y optimismo suponía Zapatero, su deriva pronacionalista no ha hecho otra cosa que llenar de razones las alforjas de los que sólo se sentirán satisfechos -cómodos, llegó a decirse en su momento- cuando obtengan lo que el propio Zapatero presumió que dejarían de exigir con su reforma estatutaria: la secesión. Y es que no se puede engañar siempre a todo el mundo.

Vuelve Sabino
ANTONIO ELORZA El Correo 14 Septiembre 2007

Cuando hace un par de años publiqué un estudio sobre la omnipresencia de Sabino Arana en la historia posterior del nacionalismo vasco, es muy posible que muchos interesados en el tema pensasen que tal preocupación carecía ya de sentido. Nadie lee ya a Sabino en el mundo nacionalista, y no sólo porque los nacionalistas vascos lean poco, hoy como ayer, sino porque la izquierda abertzale se las da de progresista, tercermundista, y entre los jelkides, hoy jeltzales, prevalece la intención de que el fundador, además de ser un retrato en los batzokis suyos y en los de Eusko Alkartasuna, no cuente en su ideario supuestamente moderno. Todos saben que una profesión de fe abiertamente sabiniana se convirtió en impresentable a partir de 1945. En cuanto a los políticamente correctos, la solución venía dada por la explicación 'pendular' de que en el patriotismo vasco hay dos almas, una radical independentista y otra pragmática, autonomista, que coexisten, y permiten al PNV mantener un discurso fuerte en cuanto a las reivindicaciones nacionales y una actuación política razonable, del todo ajustada a las exigencias de la democracia. Y por añadidura, no han faltado historiadores que proporcionasen el fundamento de tal interpretación al evocar la fase final 'españolista' de Sabino, que habría representado un viraje hacia la inserción del movimiento nacionalista en la legalidad del Estado español. Todo perfecto a la hora de mostrar que el nacionalismo vasco, en su versión EAJ-PNV, es un puntal nato del ordenamiento democrático español, y que poner en cuestión esa imagen no sólo es un error histórico, sino que constituye una muestra implícita de españolismo antivasco.

Lástima que las cosas no sean así, y que el propio Sabino, en sus escritos sobre la famosa Liga de los vascos españolistas, dejó claro que la finta política estaba dirigida a impulsar el crecimiento del nacionalismo en unas circunstancias difíciles, sin rectificar para nada el planteamiento de fondo: la lucha por la independencia, desde el supuesto de una absoluta incompatibilidad entre vascos y españoles (es el tiempo en que redacta 'Libe', versión teatral de 'Bizkaya por su independencia'). No hay dos almas en el nacionalismo, sino una sola, ortodoxa, independentista, que reivindica la legitimidad que le proporciona la religión política creada por Sabino frente a todo aquel que intente poner en marcha una deriva autonomista, por mucha fuerza transitoria que este falso nacionalismo, como en tiempos de Sota, como en estos años de Imaz, con sólido respaldo económico, pueda conseguir. El pragmatismo es admisible, tal y como lo practicara el Arzalluz del 'espíritu de Arriaga', siempre que tras entrar con 'el enemigo' -todo aquel que responda a los intereses españoles-, se salga consigo mismo. Proyectado este planteamiento sobre el nacionalismo contemporáneo, ello significa que en el fondo las doctrinas sabinianas, el enfoque sabiniano sigue vigente tanto para el PNV como para la izquierda abertzale sometida a ETA. El primero rechaza la violencia, léase el terror, pero confluye con el segundo en la visión de fondo del problema vasco, en la asunción de todos y cada uno de los mitos sabinianos, en el rechazo sin reservas de todo cuanto huela a España, democracia incluida, y, de modo simbólico, en la consideración de que existe un 'conflicto vasco' de raíces supuestamente históricas, que nada menos que afectan a un 'pueblo vasco' que estaría instalado en el territorio que media entre el Adur y el Ebro. Una pura y simple construcción imaginaria, basada en una sarta de falsedades, pero que merced al recurso a la violencia se impone sobre un sector de la sociedad vasca de acuerdo con las conocidas reglas del efecto-mayoría.

Y como tantas veces en el pasado, el intento de convertir el nacionalismo vasco en un nacionalismo cívico, que en las circunstancias actuales tome nota de la composición plural de la sociedad vasca, asuma un proyecto de relación con la democracia española y con partidos hispanovascos (transversalidad), rechazando sin reservas a ETA, estaba condenado al fracaso. La legitimidad lleva al PNV por otro camino, y los pigmeos políticos que le acompañan en el tripartito se han apresurado a recordárselo a Imaz. En un partido tan amigo de la discreción como el jeltzale, fue ya significativo que su presidente tuviese que salir a la prensa no nacionalista para exponer su proyecto de modernización democrática del partido. La táctica de Egibar, respaldada por personajes como Azkárraga y Madrazo, con ese ciclista de piñón fijo que es Ibarretxe al fondo, fue la ya conocida de plantear una estrategia rompedora, envuelta en una voluntad aparente de unidad. Es decir, si no aceptas lo mío en nombre de la unidad, rompo la baraja. Y al ver cómo ha quedado la ponencia para la próxima Asamblea Nacional, con una aprobación unánime, Imaz ha tenido que renunciar, derrotado, para no quebrantar la 'unidad'.

Porque el texto aprobado supone un regreso en toda regla de Sabino Arana, citado desde su primera frase e inspirador de los planteamientos fundamentales. A diferencia de los tiempos de Arzalluz, e incluso del plan Ibarretxe, aquí ya no hay máscaras. Sabino Arana puso en marcha «un movimiento social», siendo la expresión de un «pueblo vasco», sólidamente cohesionado en torno a los principios que enunciara el fundador. «Euskadi es la patria de los vascos», se nos dice, y, claro es, a lo largo de las cuarenta páginas del texto, los vascos son los nacionalistas. Lo de movimiento social sugiere ya el enfoque totalista, de configuración de una sociedad homogénea mediante procesos de presión horizontal. Al ser Sabino la fuente de la argumentación, nada tiene de extraño que la justificación histórica del soberanismo coincida punto por punto con la mitología etarra. Al parecer, sin que muchos de sus habitantes lo sepan, existe «un País desde el Adour hasta el Ebro con sus señas de identidad inequívocas (no hay más que comparar a un bayonés con un vitoriano, un habitante del Goierri o un tudelano, nota propia), con unos derechos históricamente articulados que le fueran arrebatados por la fuerza, siendo origen primigenio de lo que conocemos como 'conflicto vasco'. Y si nos tragamos tal sucesión de mitos, no cabe otro remedio que proponer un único camino: la recuperación de la existencia de esa nación vasca por medio de la autodeterminación, con la independencia como meta ineludible. España, y Francia con sordina, son los enemigos. No cabe otra coordinación con la política española que preparar la 'consulta'. ETA al parecer no cuenta. Su 'ciclo' ha terminado, lo cual permite seguir cargando con estupidez culpable contra la Ley de Partidos que hizo posible su desmantelamiento. Cómo no, el 'diálogo' es para eso la solución.

El terror, visto como violencia, es desestimado, lo cual implícitamente supone excluir la problemática del impulso que el soberanismo jeltzale proporcionará a la supervivencia de ETA. En la ponencia, hay distintas frases que recogen la actitud de Imaz, pero quedan sofocadas por la claridad del discurso independentista. Introducir la presencia de ETA en el proceso de 'normalización' política «no es otra cosa que una excusa política del Estado para no reconocer la existencia de la Nación Vasca». Probablemente, añadiríamos, detener etarras es también una forma de ejercer desde 'el Estado' perversamente esa negación. Ibarretxe y Egibar han vencido, y con ellos se consuma el pleno regreso del fundador. «La llamada de Sabino pronto encontró eco social», nos dicen los redactores. Un eco que sigue resonando hoy y que gracias a esta ponencia rígidamente independentista, devuelve sentido político a la supervivencia de ETA.

Perseguidos hasta en el recreo
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 14 Septiembre 2007

A nosotros, de niños, en el recreo no nos perseguían ni invadían nuestra intimidad, y eso que los jesuitas de aquellos tiempos no se andaban con bromas. Hoy se han pasado al extremo contrario y lo mismo te los encuentras de guerrilleros en la selva Lacandona defendiendo a tiros los derechos de los indios; pero aún en las épocas de mayor rigidez y conservadurismo, en los recreos yo lograba escaquearme con relativa facilidad de un deporte que jamás entendí ni me gustó: el fútbol.

A mí me gustaba internarme en el bosque, quizás porque estaba prohibido y todo lo prohibido siempre me sedujo. Allí buscaba escondites, me imaginaba historias emocionantes, jugaba con los insectos, buscaba plantas raras, cogía lombrices, caracoles, lagartos, culebritas de cristal...

De aquella no nos lavaban el cerebro con el himno gallego, pero de lo que no nos salvaba nadie, eso sí, era de la Marcha de San Ignacio que todavía recuerdo:

Fundador sois, Ignacio, y general de la Compañía Real, que Jesús con su nombre distinguió. La legión de Loyola con fiel corazón sin temor enarbola la cruz por pendón. Lance, lance a la lid fiero Luzbel a sus monstruos en tropel...

Divertido no era, la verdad, pero al menos no se metían con los "malos gallegos", ni se les llamaba "imbéciles y oscuros", sino con Luzbel y sus negros pendones que hacían "el sol enlutar".

Pelín exagerados aquellos hombres enlutados (ellos sí) que nos describían el infierno con un derroche de siniestra imaginación que nos ponía la carne de gallina y nos impedía conciliar el sueño.

Así nacieron mis primeros insomnios. La madre que los parió.

Gobierno Zapatero
Inmoralidad sin límites
Agapito Maestre Libertad Digital 14 Septiembre 2007

¿Por qué Rodríguez Zapatero no se solidariza con Regina Otaola? ¿Por qué la ministra Elena Salgado no condena la conducta criminal de los independentistas catalanes con los dirigentes del PP? ¿Por qué, en vez de la perplejidad del presidente de Gobierno, éste no reconoce que la conducta de Imaz tenía una pizca de moralidad respecto a su partido que le lleva la dimisión? Sencillamente, porque estamos ante un Gobierno que pasa de cualquier opción que tenga alguna relación con la moralidad.

En efecto, su única preocupación es prometer pisos gratis, dentistas gratis, colegios gratis, salud gratis, ropas gratis... Todo gratis es el eslogan socialista desde aquí hasta las elecciones. En otros términos, nada interesa más al Gobierno de Rodríguez Zapatero que no sea extender la infamia contenida en la famosa frase de que "primero es comer y luego la moral". Esta expresión pertenece a una obra de Bertold Brecht. Es un texto de su etapa nihilista y anarquista, o sea, premarxista, titulada La opera de los tres centavos, pero será la síntesis de la campaña socialista. Todo quedará supeditado a esa terrorífica expresión, que negará cualquier tipo de política entendida como diálogo y persuasión, como la posibilidad de alcanzar consensos sobre cualquier tema, entre los partidos políticos que compiten en el espacio público.

Aunque la frase es pronunciada en la obra de Brecht por una prostituta, que en el esquema de clases marxistas pertenece al lumpen-proletariado, o sea, a alguien que no contaba para hacer la revolución, sacada de contexto sirve para que la negra socialdemocracia española pueda rendir culto a su principal causa: satisfacer la "gran barriga" a la que es reducida la pobrísima "sociedad civil" española. Esa frase, en realidad, toda una política populista, resumida en que a través del socialismo Papá Estado llenará todas nuestras andorgas hasta hacernos felices, inunda la vida pública española, que muy pronto se convertirá en un estercolero.

Por eso, de acuerdo con la prostituta de Brecht, el Gobierno niega un día sí y otro también cualquier posibilidad de comportamiento moral. No entro ahora en calificar de inmoral el comportamiento del Gobierno, sino en la imposibilidad de tratarlo como una conducta susceptible de ser calificada de moral. Terrible. Sí, sin duda alguna, la acción de este Gobierno no es posible calificarla de inmoral, porque es sencillamente amoral. Su "salvajismo" es paralelo al de las masas de nacionalistas que increpan, agraden y amenazan de muerte a la alcaldesa de Lizarza y a los dirigentes del PP catalán el día de la Díada.

En ese pozo negro del salvajismo residen los motivos fundamentales que conducen a Rodríguez Zapatero antes a estigmatizar a Regina Otaola que a solidarizarse con su defensa de la ley. Es el mismo pozo negro que sirve de escondite a la ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado, para matar civilmente a las víctimas amenazadas de muerte por los independentistas catalanes. Por lo tanto, desde ahora hasta las elecciones, este Gobierno no sólo no hará política, sino que todo lo manchará de amoralidad. Contribuirán de modo decisivo a este objetivo todas las televisiones, empezando por la primera de TVE y sus programitas de "debate político".

Izquierda liberal
¡Pobre Dalai Lama!
Antonio Robles Libertad Digital 14 Septiembre 2007

Le miré con resignación. Allí, a unos pasos de mi mirada, el Dalai Lama escuchaba al presidente del Parlamento de Cataluña, Ernest Benach, en un acto institucional para vender la misma historieta de siempre: Cataluña, pueblo perseguido, la independencia y con el Dalai Lama de cuerpo presente, la paz. Era la víspera del 11 de septiembre de 2007, esa fiesta "nacional" inventada sobre una derrota inexistente para imponer la concepción de media Cataluña sobre la otra media. La naturaleza goyesca de España me recuerda cada vez más a la de Cataluña. Si, como dice Carod Rovira, Cataluña consigue bingo en 2014, desde ese mismo momento será Cataluña una España en pequeño con un problema idéntico: su pluralidad.

A lo que iba, por la mañana los periódicos daban cuenta de los intentos de Carod Rovira de implicar al Dalai Lama en los afanes independentistas de Cataluña. Ya saben, el Tibet es territorio aplastado por el imperialismo chino, ergo, Cataluña es el Tibet: "El deseo normal que todos los pueblos del mundo comparten" de "querer vivir en paz y en libertad". Así tradujo su entrevista en el Palacio de Pedralbes ante los medios de comunicación.

Vuelvo a lo que iba. Allí, en los pasos perdidos del Parlament de Cataluña, el Dalai Lama sonreía el discurso interesado del presidente del Parlamento. "¡Pobre Dalai Lama!", pensé para mi. ¡Qué encerrona! Como si fuera un vulgar ratoncillo de indias, todo estaba dispuesto para utilizar su paz interior y su felicidad exterior en beneficio de la nación catalana. No picó. En su intervención se conformó con pedir autonomía para el Tibet, que no independencia y recalcó la suerte de Cataluña por la suya. Ni un guiño a las señales nacionalistas del presidente del Parlamento, ni una frase para sacar de contexto. Al contrario, el pobre maestro espiritual del Budismo pronunció en dos ocasiones la palabra España. No importa, la traductora de su inglés internacional no sabía que Spain significaba España y prefirió omitirla. Las ventajas de estar en un entorno donde País Vasco y Cataluña sobran y bastan para traducir a un líder extranjero.

Después, en la intimidad del despacho presidencial, a salvo de periodistas y cámaras, los pocos diputados allí presentes tomamos un refrigerio y nos fotografiamos con el papa budista. Fue entonces cuando el grupo de ERC, sacó de una bolsa de regalo al Dalai Lama una bandera independentista. El pobre incauto la fue a desplegar, pero ante el sonrojo general, Ana Simó tuvo los reflejos de volverla a meter en la bolsa y entregársela sin más.

Al final del acto de los pasos perdidos, el presidente del parlamento, Ernest Benach concluyó con una frase histórica de Ghandi: "No hay camino para la paz, la paz es el camino". Efectivamente, "no hay camino para la decencia política, la decencia política es el camino". ¡Pobre Dalai Lama!

Cataluña
Ira sin libertad
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 14 Septiembre 2007

Los catalanes aún no lobotomizados llevamos varios días subidos a una montaña rusa, con remontadas al ridículo, súbitos descensos a la náusea, vertiginosas curvas al abuso y a la infamia. Ridículas son todas las ocurrencias liliputienses, como esa de Carod, celebrar el encuentro Cataluña-EEUU en Perpiñán. Esperemos que el árbitro vaya sin capucha. Asco da ver cómo se amenaza de muerte a cara descubierta, a voz en grito, impunemente, a Alberto Fernández, representante democrático de la ciudad de Barcelona con más votos detrás que la Esquerra, tan ufana i tan superba ella.

Amenazas vertidas ante la absoluta pasividad de decenas de agentes policiales. Cada día que pase sin que dimita el conseller de Interior, Joan Saura, será un abuso y una usurpación. El más incapaz –y ya es decir– de la nueva clase política zurupeta debe estar satisfecho con la labor de sus mossos en la Diada. ¿Qué instrucciones seguían los muchos policías presentes, de uniforme y de paisano? ¿Cómo es posible que ninguno de ellos cumpliera con su obligación de detener o identificar a quienes profirieron –en flagrante delito– amenazas terroristas, a quienes vitoreaban a Terra Lliure?

Carod promete siete años ininterrumpidos de montaña rusa con su referéndum ilegal, avalado por socialistas que rechazan y esconden la bandera española en los ayuntamientos de Gerona, Lérida y Tarragona, así como en las sedes de cinco distritos barceloneses. Y que desde la siniestra coselleria de Ernest Maragall trocan el recreo infantil en horario lectivo para mejor manipular la maleable mente del infante, erradicar su equivocada lengua, cercenar su naciente sentido de la libertad, meterse en su conciencia hasta que no quede espacio sin intervenir.

Cuando, abatido, me decía que el único resumen fiel de todo esto es que en Cataluña se está acabando la democracia, penalizando la discrepancia, premiando la inobservancia de la ley y consintiendo el delito... llega una ministra del "Gobierno de España" y deja en nada todo lo anterior. Para Elena Salgado, la culpa de las amenazas de muerte es de los amenazados, que "tienen que aprender a convivir".

¿Es consciente, ministra inmerecida, de que está justificando pasados y futuros atentados? Creía que la náusea de la Diada no se podía superar, pero nunca hay que subestimar a los socialistas. Segunda transición: de libertad sin ira a ira sin libertad.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Garzón no está para dar lecciones
EDITORIAL Libertad Digital  14 Septiembre 2007

Vaya por delante que nosotros no consideramos –ni, por cierto, la ley– que todo incumplimiento del deber por parte de un juez deba ser considerado como "una prevaricación, por la que, además, deberá responder ante la justicia", tal y como ha manifestado Garzón durante una charla sobre el llamado "proceso de paz". Sin embargo, lo que nos llama la atención es que quien tiene una consideración tan extensiva del delito de prevaricación sea curiosamente un juez que, como Garzón, no está precisamente para dar lecciones sobre lo que es el "cumplimiento del deber". Al menos en lo que respecta a sus labores judiciales y, menos aun, durante el mal llamado "proceso de paz".

Uno de los delitos más graves que se perpetraron durante la "paz sucia" de ZP, el chivatazo policial que alertó al aparato de extorsión de ETA de que estaba siendo vigilado por orden del juez Marlaska, todavía sigue, meses y meses después, en el cajón del olvido de Garzón, sin esclarecerse.

Tampoco parece una muestra de probidad en su labor judicial el pretérito "olvido" de este "juez estrella" a la hora de prorrogar órdenes preventivas destinadas a evitar que Batasuna pudiese recuperar al menos 48 herriko tabernas embargadas desde 2002.

Desde luego tampoco fue un ejemplo de cumplimiento del deber judicial su alteración procesal, con ocasión de la manipulación de los informes en el caso del ácido bórico, cuando citó como testigos –y, por tanto, sin abogados– a unos agentes que terminó por acusar y que eran, precisamente, los que habían denunciado la manipulación de los informes; un caso, por cierto, del que se hizo cargo Garzón sin tener competencias para ello.

También el "sentido del deber" como juez de Garzón brilló por su ausencia a la hora de impedir o de castigar los innumerables actos políticos que Batasuna perpetró durante el proceso de paz, en claro incumplimiento de la sentencia de ilegalización dictada en su día por el Supremo.

Lo cierto es que durante la "paz sucia" de ZP muchos se opusieron a los infames llamamientos gubernamentales a jueces y fiscales para que "no fueran obstáculo" y para que se avinieran a "ensuciar sus togas con el polvo del camino" teniendo presente las "nuevas circunstancias": El presidente de la Audiencia Nacional, Carlos Dívar, llegó incluso a considerarlos una especie de "incitación a la prevaricación". Garzón, por el contrario, no perdió ocasión –como ha vuelto a hacer este jueves– de mostrarse partidario de este infame proceso "extrajudicial" alegando que "hay que dialogar hasta con el diablo".

Mostrarse partidario de dialogar con criminales a los que el Estado de Derecho exige sentar en el banquillo, y no en una mesa de negociación, es una muestra más no de lo que Garzón entiende por prevaricación sino, más bien, de lo alterado de su sentido del deber.

¡Aprenda a convivir, hombre!
Alejandro Campoy Periodista Digital 14 Septiembre 2007

A los mienbros del PP participantes en la Diada catalana, ese 11 de Septiembre suyo en el que celebran la definitiva "invasión" de Cataluña por las tropas "extranjeras" de Felipe V, les han insultado y amenazado de muerte, principalmente a Alberto Fernández, pero el problema lo representa el propio PP, pues según la ministra Elena Salgado, debe aprender a convivir. Otro tanto parece ocurrir con el Rey Juan Carlos I.

Tanto Zetapé como cualquier miembro de su Gobierno SIEMPRE tienen razón, y la culpa de todo, por supuesto, SIEMPRE la tiene el PP. Este simple axioma es el responsable de que el PSOE se mantenga todavía por delante en las encuestas de intención de voto. Personalmente lo considero un insulto insoportable a la inteligencia de los votantes socialistas, pero si ellos se dejan, que les aproveche. Siento vergüenza ajena al ver como la mitad de mi país no tiene ningún problema en aparecer públicamente como subnormal profundo. ¡Vote usted al PSOE si le da la gana, hombre, pero no se trage sapos de semejante tamaño, que al final le van a reventar el hígado, por lo menos!.

Siguiendo la nueva receta de la Doctora Salgado, el Rey Juan Carlos I no ha aprendido a convivir, que para esta buena señora debe significar algo así como poner el culo en pompa por sistema ante los retrasados mentales de las agresiones y las banderas quemadas. La prueba es que ha ido a Gerona de visita y se ha montado una buena bronca, con incineración simbólica del monarca incluída. Tenemos unos reyes muy deficientes en convivencia, por lo que no estaría de más que cursaran la Educación para la Ciudadanía, que entre otros contenidos, enseña a poner el trasero en la posición adecuada para poder convivir en paz. Mientras te dejes dar, jamás habrá violencia ni crispación, salvo en tu propio esfínter, claro.

Otro ejemplo notable de personaje incívio, indeseable, crispador y que altera gravemente la convivencia es Regina Otaola, como todos sabemos. Esta mujer ha osado alterar el pacífico devenir de un idílico pueblo eskaldún llamado Lizarza colocando un trapo rojo y amarillo en el Ayuntamiento, cuya simple visión ha provocado conjuntivitis aguda en todos los vecinos, así como graves alteraciones que han transmutado en desquiciados Hydes a los pacíficos Jekills locales. Y encima se atreve a decir la indeseable crispadora que sólo cumplía la ley de banderas, siendo, como todos sabemos, nuestro actual Gobierno el máximo garante de tal cumplimiento, como pronto comprobaremos los inofensivos padres objetores de conciencia a la Educación "para la Convivencia". Mientras, en Lizarza, ese mismo Gobierno se prepara para poner el culo en posición de "convivir". "En España se cumple la ley", nos dicen a los objetores. Naturalmente, eso debe ser porque ni Lizarza ni Gerona ni Barcelona son España.

Ante tan flagrante contradicción, hipocresía e incluso, carencia completa de decencia, moral o la más mínima ética, lo único que me cabe decir a los que aplican ante los débiles su fuerza (Bermejito, Cabrera de Arenillas, de la Vega, etc...) y simultáneamente se orinan ante los broncas y borrokaris de turno (Rubalcaba, el propio Zetapé, Alonso, Salgado...) es que son personas por completo indignas y cuya miseria moral les incapacita no sólo para formar parte del Gobierno, sino para cualquier cargo en la vida pública. Los límites de lo que la gente normal podemos soportar se han rebasado con mucho hace tiempo.

Pero el peor epílogo está por llegar: el PP da síntomas ocasionales de que ¡¡está dispuesto a "aprender a convivir"!!. La notabilísima excepción de los miembros del Partido Popular Vasco no quita que hayamos visto y sigamos viendo a destacados dirigentes del PP como Nuñez Feijoo, Piqué, Matas o el mismísimo Gallardón haciendo intensos ejercicios para aprender a adoptar la "posición de convivencia". Creen los muy lerdos que tal posición les ayudará a ganar las elecciones, cosa que aspiran a hacer por la mínima, y para ello el propio Rajoy ya estaba adoptando también por anticipado esa posición frente a catalanes y vascos. Por suerte, la renuncia de Imaz le ha dejado literalmente con el culo al aire por lo que al "ámbito" vasco se refiere. Igual ahora hasta se sube los pantalones, pero no parece estar muy claro.

Diferentes modos de ver España
Vicente Torres Periodista Digital 14 Septiembre 2007

En algunos lugares, periféricos por cierto, se insiste en que hay diferentes formas de ver España, achacando de paso al centralismo el deseo de imponer una sola manera de entender la nación española. Yo creo que todo eso está muy bien, pero habría que comenzar por decir que una nación no es un hecho absoluto y perenne, sino algo circunstancial y que debe estar al servicio humano y no al revés. Si es mejor para la humanidad hacer algún cambio, conviene llevarlo a cabo. Luego y volviendo al principio, creo que es cierto que hay que aceptar los distintos modos de ver las cosas. Y hacer hincapié en que tampoco se puede ver a Andalucía, Canarias, Cataluña o Castilla la Mancha de una sola manera. Porque lo curioso es que quienes piden que se acepte la diversidad española a lo mejor ven Cataluña de un modo monolítico y no aceptan que surjan partidos discrepantes como Ciutadans.

Tampoco es raro que menosprecien a los valencianos, sobre todo a los que desean ser valencianos y no catalanes. Tampoco en el País Vasco se acepta la discrepancia e incluso se incumple la ley. Para izar la bandera española hay que tener madera de héroe. Una buena parte de los vascos viene obligada a mirar debajo del coche antes de utilizarlo. La otra parte, lo consiente. Esta es una actitud de sinvergüenzas y cobardes. Con ella se está construyendo la patria vasca. Creo que todos podemos convenir, volviendo a la diversidad española, que la descentralización es un gran avance. También se puede observar, empero, que el sistema español necesita muchas mejoras, ya que no se meditó lo suficiente el sistema de las autonomías. Habría que intentar aunar todas las voluntades, buscando el punto medio y procurando la solución más justa en cada caso. Se debería procurar que el diálogo se impusiera siempre y que no hubiese lugar al uso de la fuerza o a hacer valer la ley del más fuerte, como viene ocurriendo, puesto que unas Comunidades Autónomas tienen más predicamento que otras.

Enrique de Diego | El comunismo: La mayor secta de asesinos (III)
Redacción minutodigital 14 Septiembre 2007

¿Y los partidos socialistas? ¿No revisaron sus postulados y asumieron los principios democráticos? Sólo tras la segunda guerral mundial, cuando, con generoso sacrificio, los vástagos de las clases medias defendieron los principios de la libertad. Antes de eso, los socialistas sin excepción participaban de la sentencia universal de muerte contra la burguesía y hasta hace dos días, casi todos, de la ideología sustentadora de ese odio criminal de clase. El socialismo no pertenece a la gloria de la especie, ni a sus ansias de injusticia, sino a su miseria y a sus más bajos instintos depredadores.

La exculpación del socialismo, el ocultismo de los genocidios comunistas tan intensos y universales adquieren las características de una conspiración interesada. Porque socialismo y comunismo no sólo han sido la ingeniería social más extensamente experimentada en el tiempo, también alcanzaron, como pensamiento único, el control de las universidades y de la mayor parte de los cauces de difusión de la cultura. Los defensores de la sociedad abierta han sido disidentes en las democracias.

Tras el fracaso en el intento de exterminio, en el postotalitarismo, los socialistas han encontrado más rentable expoliar a las clases medias. Mientras éstas rechazan vivir a costa de los demás, ser de izquierdas consiste en tratar de vivir del sudor de otros, mediante sublimaciones semánticas con pretendidas ínfulas morales. Socialismo ha devenido en coartada del parasitismo fiscal de nuevas manos muertas.

Por qué ganan los extremistas
Editorial ABC 14 Septiembre 2007

EL desistimiento absoluto de Josu Jon Imaz no es la causa sino el efecto de la radicalización del Partido Nacionalista Vasco. Por tanto, no está justificado temer una deriva futura de este partido hacia posiciones ultranacionalistas porque ya está plenamente instalada en ellas. El proyecto de ponencia política aprobado por su dirección es la prueba más evidente de que el PNV sigue comprometido con los principios del Pacto de Estella y el plan soberanista de Ibarretxe. Basta leer su diagnóstico sobre el origen del «conflicto vasco», que no es el terrorismo de ETA, sino la supresión de sus derechos históricos por la fuerza.

La cuestión política que empieza a dominar otra vez el panorama político en este final de legislatura socialista es por qué los nacionalistas no sólo no se sienten concernidos por actitudes moderadas y planteamientos integradores -que parecen el destino natural de toda fuerza política europea del siglo XXI-, sino que públicamente apuestan por estrategias de confrontación y beligerancia hacia el orden constitucional. Es más, cabe preguntarse por qué la opción extremista está ganando de forma tan rotunda en las formaciones nacionalistas que, tradicionalmente, se han denominado a sí mismas «democráticas», calificación que encerraba supuestamente una aceptación más ideal que real de las propuestas separatistas y una disposición a pactar con los partidos nacionales en la estabilidad del Gobierno central.

La causa inmediata de este envalentonamiento independentista se encuentra principalmente en la política seguida por el Gobierno de Rodríguez Zapatero en su relación con los nacionalismos. La lectura que éstos han hecho de los pasos seguidos por el presidente del Gobierno es muy sencilla: ser nacionalista moderado no sirve de nada con Zapatero porque con el PSOE siempre salen ganando los más radicales. La estrategia del Gobierno de implantar un régimen confederal asimétrico o la negociación política con la banda terrorista son argumentos decisivos para que los moderados del nacionalismo -categoría política en sí misma discutible- se queden sin discurso frente a quienes propugnan vías de ruptura. Si Esquerra Republicana de Cataluña apuesta por un Estado catalán para 2014 y, a pesar de este disparate político, es socio de gobierno en el tripartito catalán y aliado de Zapatero en el Congreso de los Diputados, es lógico que en CiU -sobre todo en Convergencia Democrática de Cataluña- se persuadan de que la mejor opción es el radicalismo. Y otro tanto habrán pensado Joseba Egibar y sus seguidores cuando Imaz les emplazaba a aparcar la consulta popular sobre el Plan Ibarretxe, después de que, durante estos años, el PSOE y el Gobierno hayan estado negociando con ETA y Batasuna una agenda política que, aun presentada con eufemismos, contemplaba el respeto a la libre decisión de los vascos, como dijo el presidente del Gobierno en su alocución de junio de 2006 en un salón del Congreso de los Diputados. La aprobación de un Estatuto como el catalán, que establece una relación bilateral entre el Estado y Cataluña, en pie de igualdad; el reconocimiento nacional de la comunidad catalana y la aceptación de unos «derechos históricos» como fuente legitimadora, al mismo nivel que la Constitución, de su régimen autonómico, es toda una bendición de las demandas del nacionalismo extremista.

Los nacionalistas «moderados» han sido meros puntos de apoyo de Rodríguez Zapatero para vadear situaciones críticas. Lo fue Artur Mas cuando dio su respaldo in extremis a un Estatuto catalán cuyo proyecto estaba moribundo y luego siguió en la oposición. Y habría podido serlo Josu Jon Imaz, para sacar al PSOE del atolladero de la negociación frustrada con ETA, si el presidente del PNV hubiera calculado mejor con qué fuerzas contaba dentro del PNV. La consecuencia de esta falta de política de Estado frente a los nacionalismos -sustituida por un mero análisis de intereses partidistas- es que el mandato de Zapatero termina con un fracaso absoluto de su política de apaciguamiento nacionalista. Los nacionalismos están más alejados de posiciones integradoras, más reafirmados que nunca en sus planteamientos soberanistas y más convencidos de que, en este momento, no tienen enfrente un Estado fuerte, dirigido por un Gobierno firme, que no les da motivos para cambiar de actitud. Por eso quieren más y son más radicales.

El cortafuego (i)
POR JON JUARISTI ABC 14 Septiembre 2007

LA editora Ana Nuño me sugiere unas siglas para la criatura política a la que todo el mundo se refiere como «el partido de Rosa Díez». Con apresuramiento, la calificaba yo el otro día de «neonata». Sus promotores sostienen que aún no ha concluido la gestación, pero, por si acaso, ya han propuesto algún nombre -abstruso y difícilmente memorizable- para el bautizo. Ana piensa que lo más sensato sería referirnos a dicho proyecto como NP, que lo mismo podría corresponder a Nuevo Partido que a No-Partido, habida cuenta de que no acaba de nacer y se anuncia además como superación hegeliana de los partidos realmente existentes. Me parece útil su propuesta, y la adopto sin más dilación en la siguiente tentativa de análisis, que trata de ceñirse estrictamente a los datos conocidos. El primero, la personalidad de los que aparecen como principales impulsores del NP; es decir, Díez, Savater, Martínez Gorriarán y, desde el jueves pasado, Mikel Buesa. ¿Qué tienen en común? Yo diría que unas cuantas cosas: son vascos, de izquierda y pertenecen a una misma generación. A pesar de la diferencia de edad entre el senior Savater y el junior Martínez Gorriarán, caen todos dentro de los límites orteguianos de lo que puede llamarse generación del 68, de la que representan, sin duda, la parte más limpia, porque jamás se dejaron tentar por sirenas totalitarias, ya fueran comunistas o abertzales. Díez y Buesa vienen del socialismo democrático, y Savater fue algo así como el Cohn-Bendit español. Martínez Gorriarán, más joven, se inició en política enfrentándose al terrorismo etarra. No tienen, por tanto, un pasado del que avergonzarse, lo que está muy bien, pero, en cierto sentido, supone una desventaja respecto a quienes probamos el veneno: si nunca te has emborrachado, te costará reconocer los síntomas de la embriaguez.

El segundo dato corrobora el romance de la inocencia: no sabemos aún qué será el NP, pero sí que se enfrentará por igual al desmadre confederal de la izquierda y al clericalismo de la derecha. Yo decía que la fórmula me sonaba a tradición republicana y ahora añado dos adjetivos más: ateneísta e intelectual, con la connotación compartida de política de casino y velador. Me recuerda, en efecto, a la larga procesión de partidos republicanos que va de Pi y Margall a Azaña y que cifraron los males de la patria en la Iglesia y el espíritu de campanario, a los que aplicaron siempre la misma receta: anticlericalismo (el anticatalanismo republicano -y nada digamos del antibizkaitarrismo- fue siempre inseparable del anticlericalismo; no eran manías independientes). Alguien me ha reprochado ya utilizar contra el NP la misma acusación que los nacionalistas catalanes lanzan contra Ciutadans, o sea, la de «lerrouxismo». Pues sí, no tengo inconveniente en admitirlo. Algo hay de ello: frente a los nacionalismos y al PP, la posición del NP huele a lerrouxismo clásico, de la época de la Rosa de Fuego (no es una alusión malévola a Rosa Díez), pero, en lo que concierne a su posición frente al PSOE, se me ocurre un símil mucho más evidente: trosquismo.

A propósito del trosquismo del 68, observa Paul Berman (Power and the idealists) que los trosquistas nunca han destacado en nada, «salvo en su habilidad para dividir al electorado de izquierdas y favorecer las victorias conservadoras en los comicios», lo que podrá parecer una reedición de las viejas acusaciones estalinistas, pero no por eso deja de ser una apreciación bastante exacta. Pero, paradójicamente, no parece que la irrupción del NP en la escena electoral vaya a ser más perjudicial para la izquierda que para el PP. Es difícil prever sus resultados -aunque Martínez Gorriarán haya especulado con la perspectiva de dos o tres diputados-, pero no creo aventurado suponer, con el propio Martínez Gorriarán, que buscarán sus votos en un electorado urbano de izquierda, desilusionado por las concesiones del PSOE a los nacionalismos y la chapuza del «proceso de paz». Está claro que nadie sabe todavía si tal electorado existe, pero pongámonos en la hipótesis de que hay, en efecto, una cantidad de votantes del PSOE descontentos de la gestión del Gobierno, suficiente para sacar dos o tres representantes en las próximas legislativas. A la cuestión de dónde iría su voto en el caso de que no se presentase el NP caben varias respuestas, todas hipotéticas, pero algunas más probables que otras. Por supuesto, los promotores del NP ni se plantean que pueda ir a la derecha, pero sospecho que en esta hipótesis -que implica la abstención como destino mayoritario de dicho voto- influye un doble prejuicio: la suposición de que ese electorado es homogéneamente de izquierda y la suposición de que un votante de izquierda nunca dará su voto al PP (que es, por cierto, lo que Savater afirma de sí mismo).

Las cosas no me parecen tan claras. En primer lugar, no todos los votantes de izquierda son como Savater: algunos no tienen tantos escrúpulos. Pero, además, parece lógico pensar que buena parte de esos votantes desengañados no son de izquierda, sino de ese centro más o menos oscilante que en 2004, conmocionado por el 11-M, dio su voto a Rodríguez Zapatero y que, en 2008, podría muy bien dárselo a Rajoy. En tal supuesto, el NP actuaría como un cortafuego para impedir que ese voto llegase al PP. Como es obvio, los partidarios del NP arguyen que, previsiblemente, sus votos procederán de la izquierda y que, por tanto, no perjudicará al PP en su zócalo electoral. El argumento es engañoso, porque se trataría de un voto ya definitivamente perdido para el PSOE y cuyo destino «natural» sería la abstención. O no. Es cierto que el voto adscriptivo del PP no se moverá hacia el NP, pero este partido será, sin duda, el más perjudicado por la aparición de la nueva opción política.

Hay tres factores que favorecen el desplazamiento del voto oscilante hacia el NP. En primer lugar, el atractivo personal de sus promotores, verdaderos símbolos de la resistencia cívica al terrorismo nacionalista. Los otros dos son falaces: el espantajo del clericalismo de la derecha, presentado subrepticiamente como amenaza de mangoneo político de la Iglesia, no se sostiene al contrastarlo con la realidad. Sería estúpido pretender que el PP está totalmente exento de excrecencias clericales, pero aquí se juega con la ecuación catolicismo igual a clericalismo, lo que me parece deshonesto.

Indudablemente, el NP puede inclinar de este modo a su favor la opinión de un sector del electorado, no estrictamente laicista pero radicalmente secularizado. El tercero de estos factores tiene que ver con el objetivo expreso de «regeneración de la democracia» (se me ha reprochado atribuirles un objetivo distinto, la «regeneración de la izquierda»; lo cierto es que los promotores han hablado indistintamente de uno y de otro). Es posible que esta consigna encuentre eco en quienes se sienten legítimamente angustiados por una serie de problemas que van desde el terrorismo hasta la subida de las hipotecas, pero nada de esto tiene que ver con degeneración alguna de la democracia debida a la perversión de los grandes partidos, y pretenderlo es sencillamente demagógico. Seguramente, nuestro sistema político necesita reformas y retoques, pero no porque la democracia haya degenerado. El problema está en otra parte: los frentes partitocráticos nacionalistas y la desastrosa política del gobierno de Rodríguez Zapatero, pero para enmendarlo está la alternancia, a la que no va a contribuir precisamente el NP.
JON JUARISTI

NP (no pueden) con UPD
Nota del Editor 14 Septiembre 2007

Es curioso, los que andamos luchando por los derechos constitucionales de los ciudadanos español-hablantes, estamos tan contentos con la aparición de UPD, con la esperanza de que pueda presentarse a las elecciones del Marzo 2008, pues parece que es el único grupo político que va a defender específicamente nuestros derechos. En las últimas elecciones, sólo un intento de partido, Innovación Democrática, defendía nuestros derechos, y digo intento porque el estamento burocrático del estado impidió su salida por sin razones, con el único objeto de no permitir aflorar ante la opinión pública que ninguno de los dos partidos mayoritarios, PSOE y PP tienen compromiso alguno de defensa de los derechos constitucionales de los ciudadanos español-hablantes, al contrario, constituyen una moneda de cambio para negociar con los nacionalistas-separatistas.

Por eso, todo el humo que están removiendo para tapar las verdaderas ideas de UPD, especialmente en el tema del idioma español, suena a cabreo por haberles sacado los colores de su poca vergüenza, de su abandono del idioma español, de su cesión ante las lenguas regionales, verdadera arma mortífera de los nacionalismos-separatismos.

Martínez Gorriarán "¿Sostienen que los ciudadanos estamos de acuerdo en perder nuestros derechos constitucionales cuando debemos trasladarnos a vivir a Cataluña, País Vasco o Galicia? ¿Se creen que los padres están de acuerdo en renunciar al derecho de sus hijos a ser educados en su lengua materna sólo porque así lo diga un Estatuto de autonomía a la medida de una pandilla de burócratas de las llamadas «políticas identitarias»? "

Y no olviden: separatistas sin lengua "propia" = ZeroPatatero.

La feria de los juguetes rotos
POR GERMÁN YANKE ABC 14 Septiembre 2007

En 1994, cuando Josu Jon Imaz encabezó la lista del PNV al Parlamento Europeo, Xabier Arzalluz, entonces presidente del partido, publicó a toda página en los periódicos una carta-anuncio en la que señalaba que una diferencia entre el PNV y otras formaciones eran sus dirigentes jóvenes, como Imaz, ante la necesidad de rejuvenecer la política. La ironía es que lo dijera él, tan veterano ya entonces, aparentemente eterno en la dirección del PNV. Y más ironía supone ahora que el incombustible Arzalluz, en compañía de otros, haya estado entre los duros opositores internos del pragmatismo de quien es todavía su sucesor. En compañía de otros, que en 1994 no eran precisamente los aliados de Arzalluz, y que defienden ahora posiciones más extremas, alejadas de la «transversalidad» (del entendimiento con los no nacionalistas) y del gradualismo en las aspiraciones del PNV.

El abandono de la política que ahora anuncia Imaz coincide con la negativa del PNV a aceptar esas coordenadas. O, más bien, la dividida dirección del PNV, en la que, ya sea por las «esencias» o por evitar la escisión, han triunfado materialmente los promotores del «frente nacionalista» y las propuestas de autodeterminación. Fuera del mundo, sí, pero dentro de un imaginario nacionalista que se ha impuesto en sus rasgos más radicales apoyado por Ibarretxe, que es el que maneja el presupuesto para contentar a quienes le sostengan.

Visto desde fuera, el final político de Imaz resulta paradójico. En la segunda legislatura de José María Aznar, sobre todo tras las conversaciones del PNV con ETA y el Pacto de Lizarra, se reprochó al PP una política de «tierra quemada» ante el nacionalismo vasco que, según los agoreros, implicaría el radicalismo de un PNV que podía «tirarse al monte». Cuando el PSOE firma con los populares el Pacto Antiterrorismo, que implicaba la ausencia de colaboración con quienes mantuvieran los presupuestos de Lizarra, las críticas se sumaron a este partido. El presidente Rodríguez Zapatero, al llegar al poder en 2004, dio por terminada esa política, aunque se sostuviera formalmente el Pacto Antiterrorismo, e inició el acercamiento a los nacionalistas, para los que había que encontrar un territorio en el que se sintieran a gusto y cooperaran con el sistema constitucional. La paradoja es que, en aquellas circunstancias, el pragmático Imaz fuera elegido presidente del EBB en enero de 2004 y que ahora, en el ambiente de entendimiento de la «España plural», sean los más radicales los que propician su retirada y traten, a su modo, de aprovechar las posibilidades abiertas del río revuelto de la «reforma territorial».

El nacionalismo catalán
Otra víctima del tira y afloja del buenismo gubernamental es Artur Mas, con el que se pacta para que CiU se apalanque en el sistema. El procedimiento es sorprendente: después de dar diez pasos rebasando toda lógica se pacta avanzar siete y la superación de lo constitucional aparece como un frenazo. Pero los límites del poder no terminan de posibilitar todas las transacciones con ERC y Mas. En definitiva, el nacionalismo catalán inicia este curso político, según Pujol, con más independentistas que nunca y el líder de CiU, escamado y con un caótico Estatuto en la mano, se embarca en la refundación de un catalanismo bajo la estrella del soberanismo. El que quedaría desplazado y quejoso sería, claro, el más moderado y pragmático Duran.

Rodríguez Zapatero precedió la última campaña de elecciones autonómicas en Galicia con una conferencia en la que, con el optimismo «antropológico» del que hace gala, invitó a las comunidades autónomas a pedir lo que precisasen para sentirse a gusto en España. Puestos a reclamar, el Bloque -que estaba en horas más que bajas cuando el PSOE llegó al Gobierno- está y condiciona la gobernabilidad de Galicia e incrementa la presión nacionalista, desde el soberanismo a la copia gallega de las ikastolas.

Volvamos al principio. Los adversarios -o enemigos- de Imaz en el PNV se han visto reforzados estos últimos meses con la consecución del poder en las instituciones de Guipúzcoa y Álava. Sobre todo en este último territorio, la falta de voluntad de los socialistas vascos (en este caso para entenderse con el PP) ha sido clave. Toda la inconsistente aventura intelectual de la «nación de naciones», la «España plural» y la ruta hacia el «federalismo» o «confederalismo» no ha hecho sino radicalizar los nacionalismos periféricos y acercar las federaciones socialistas hacia posiciones más proclives al nacionalismo y, en muchas ocasiones, a sorprendentes formulaciones etnicistas. Un saldo, por tanto, más próximo al caos constitucional que al pretendido orden de una «segunda Transición», más cercano a abonar la radicalidad nacionalista que a integrarla en un proyecto constitucional y ciudadano. Un juego, en definitiva, que va convirtiéndose en una feria de juguetes rotos.

Navarra cambia su política lingüística y extiende el euskera
A.L. MADRID. ABC 14 Septiembre 2007

En una muestra más del paulatino cambio de rumbo que ha tomado tras las pasadas elecciones respecto a lo hecho en las pasadas legislaturas, el Gobierno de Navarra formado por UPN y CDN ha decidido impulsar el euskera mediante la creación del Instituto Navarro para el Vascuence. En la presentación del organismo, el consejero de Educación, Carlos Pérez Nievas, afirmó que el objetivo es «normalizar» el esukera y negó que esta inciativa sea un «cambio revolucionario en política lingüística» -aunque sí admitió que se trataba de un cambio- o un «lavado de imagen».

Además, el viraje de la política sobre el vascuence del Gobierno de Navarra se completó cuando el propio Nievas se mostró partidario de ampliar la zona donde se pueda implantar el afamado «modelo D» de educación -el que se explica íntegramente en euskera- en algunas localidades de la comarca de Pamplona donde actualmente esa opción no se oferta.

Vitoria aprovecha
El consejero de Educación explicó que este cambio -impensable tan sólo hace unos meses- se hace en virtud a un estudio realizado en la pasada legislatura según el que el 70 por ciento de la población de la citada zona quiere ser incluida en la zona mixta de castellano y euskera. Eso sí, Nievas aclaró que esa ampliación se llevará a cabo en el supuesto de que esa demanda continúe en el futuro.

Ante esto, el Ejecutivo vasco no ha desaprovechado la ocasión de exponer una vez más sus ansias de inmiscuirse en el ámbito foral y ayer mismo ofreció la creación de un órgano común permanente con el Gobierno foral para fomentar el euskera y para poder «colaborar mutuamente a favor de nuestra lengua», en palabras del viceconsejero de política lingüistica del Gobierno vasco, Patxi Baztarrika, que además se mostró ilusionado con que este tipo de medidas se amplíen en el futuro. «El euskera es un bien que compartimos por encima de ningún límite», por lo que espera que, con el nuevo Gobierno navarro, «se den grandes pasos en este sentido».

El Instituto Navarro del Vascuence será un organismo autónomo adscrito a Educación, con personalidad jurídica propia. El decreto foral recoge los estatutos del organismo, que concretan las funciones, definen su estructura orgánica, su patrimonio, recursos, presupuestos y personal asignado, informa Servimedia.

LE GUSTARÍA QUE UPD FUESE UN CONTRAPESO TRAS LAS ELECCIONES
Buesa dice que la dimisión de la directiva del Foro de Ermua se debe a las presiones del PP
El presidente del Foro de Ermua, Mikel Buesa, explicó este viernes que la dimisión de la junta directiva de este organismo se debe "a las presiones ejercidas por el PP" a la mayoría de sus miembros. Según dijo, en un primer momento fueron partidarios de que compaginase la presidencia del colectivo cívico con su adhesión al nuevo partido UPD, que tiene como cabeza más visible a Rosa Díez, pero posteriormente, debido a estas presiones, se mostraron contrarios "a esta nueva situación".
Agencias Libertad Digital 14 Septiembre 2007

En declaraciones a Europa Press Televisión, sostuvo que la dimisión se produjo después de que él mismo mostrase su deseo de que la directiva "pusiese su cargo a disposición de la asamblea del Foro de Ermua" y que el próximo día 23 ésta se reunirá nuevamente para formar una nueva directiva, de la que "probablemente" él no formará parte.

"Comprendo que haya causado sorpresa, pero no he planificado las presiones que se han ejercido sobre mi para que abandonara Unidad Progreso y Democracia", añadió. Asimismo, hizo referencia a las funciones que desempeñará en la plataforma cívica liderada por Rosa Díez, que se materializará a partir de mañana "con una reunión para definir los estatutos fundacionales".

En este sentido, manifestó su deseo de que tras las elecciones de marzo esta formación "pueda ejercer de contrapeso" en la mayoría parlamentaria resultante y que incluso "formase parte de esa mayoría", rompiendo con el bipartidismo existente. "Es un bipartidismo 'sui generis', porque las minorías que deben apoyar al partido dominante son antisistema, de ahí que se produzcan unas discrepancias enormes", recalcó.

Así, señaló que era el momento de ejercer "una reforma en el sistema político", que permita que las minorías parlamentarias no sean "determinantes" a la hora de llevar a cabo la gobernabilidad e España.

Situación del PNV
Por otra parte, aludió al momento que se está viviendo en el seno del PNV tras la retirada de su presidente Josu Jon Imaz de la política, y dijo que con esta decisión "han ganado los radicales de los radicales", que plantearán un reto al sistema democrático como es "la celebración de un referéndum de independencia".

"Esto se traducirá en una transformación de la dirección de este partido que impulsará esta decisión y por tanto en un problema muy importante para el conjunto de los españoles", concluyó.

Dimite en pleno la Junta directiva del Foro Ermua tras el anuncio de Buesa de participar en el partido de Rosa Díez
El Foro iniciará un proceso que culminará en la renovación de todos los cargos en la Asamblea General de la plataforma el próximo día 23
El presidente del Foro de Ermua anunció el pasado viernes su propósito de participar en Plataforma Pro, “por un impulso moral que nace de la deriva disgregadora de España”
Efe Estrella Digital 14 Septiembre 2007

La Junta Directiva del Foro Ermua presentó ayer su dimisión en pleno y decidió convocar para el próximo día 23 una asamblea para renovar todos los cargos. Esta decisión se produce a raíz del anuncio de la adhesión del hasta ahora presidente de la plataforma cívica, Mikel Buesa, a Unión, Progreso y Democracia (UPD), el partido que liderará Rosa Díez. Durante la reunión de la Junta, celebrada ayer por la tarde, sus diez miembros decidieron dimitir en bloque e iniciar un proceso que culminará en la renovación de todos los cargos en la Asamblea General de la plataforma que tendrá lugar el próximo día 23 para así garantizar la independencia de la plataforma después de que Buesa anunciara su apoyo a UPD, según explicaron fuentes cercanas a Foro Ermua.

A pesar de que el presidente del Foro de Ermua anticipó que no iba a abandonar su cargo al frente de la plataforma cívica a pesar de su apoyo al partido de Rosa Díez, varios miembros de la Junta Directiva del Foro Ermua, especialmente su vicepresidenta, Inmaculada Castilla de Cortázar, manifestaron durante la reunión su deseo de que Buesa abandonara la plataforma.

De hecho, el propio Buesa propuso como solución a la crisis del Foro la dimisión de la Junta Directiva al completo. Ahora, dadas las discrepancias sobre su presencia en el órgano directivo de la plataforma cívica, todo parece indicar que Buesa, presidente de la misma desde junio del 2005, no será reelegido en el cargo el próximo día 23 al no contar con los apoyos necesarios, indicaron las mismas fuentes.

Los miembros de la Junta Directiva creen que Buesa "no debería estar" presidiendo la organización tras su decisión pública de apoyar la nueva formación, puesto que, como se señaló el propio Foro de Ermua en un comunicado, ello podría afectar a la independencia de la plataforma y a su objetivo prioritario: "desalojar" del poder al PSOE.

Se "dudaba" de su honorabilidad
Buesa explicó que tras anunciar su propósito de participar en Plataforma Pro la vicepresidenta del Foro, Inma Castilla de Cortazar, realizó unas declaraciones en las que se "dudaba" de su honorabilidad y en las que se "falseaba" la realidad.

Explicó que en una reunión precedente a esta se le pidió que dimitiera, a lo que él se negó y afirmó que exigió que si se quería prescindir de él debía dimitir toda la Ejecutiva, compuesta por diez personas.

Por un "impulso moral"
El presidente del Foro de Ermua anunció el pasado viernes 7 de septiembre su propósito de participar en Plataforma Pro, el nuevo partido que impulsan Rosa Díez y otros miembros de Basta Ya, por un "impulso moral" que nace de la "deriva identitaria y disgregadora" de España.

Así lo anunció en un artículo titulado "Por un partido nuevo" que publicó el diario Abc, en el que afirma que el nuevo partido nace con la vocación de que "no acaben en el abismo" los anhelos de aquellos a los que les queda "una pretensión de unidad, una ambición democrática y un sueño de libertad".

Entre los motivos de su decisión, Buesa destaca el "malestar profundo" ocasionado por "la falaz negociación" del jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, con ETA "para dar impulso a su proyecto político sin importarle ni la memoria de quienes cayeron bajo la violencia de esa organización terrorista, ni la reclamación de justicia de quienes, víctimas por ellos, les hemos sobrevivido".

"Inquietud ante los acontecimientos vividos"
Añade que su impulso de participar en esta "aventura" nace de "la inquietud ante los acontecimientos" vividos en esta legislatura, y "de la constatación de que la actual coalición de gobierno se orienta hacia una modificación del sistema político en un sentido confederal, haciendo tabla rasa de los procedimientos legales y de las garantías constitucionales".

El presidente del Foro de Ermua se dirige en su artículo a "los que creíamos mejores en el terreno político -principalmente, en el campo socialista-" y les acusa de no haber sido "capaces de reaccionar y poner freno a la deriva disolvente" del PSOE dejando que "se alejara de toda moral".

"Porque ellos no actuaron, tenemos nosotros ahora que afrontar la reconstrucción de nuestro destino para que no nos lo escriban los que nos traicionaron, tenemos que soportar la pesada carga que supone enfrentar la incertidumbre, tenemos que crear un partido nuevo", concluyó.

Políticas Lingüísticas
El Gobierno vasco exige que el euskera esté presente en todos los servicios del Estado
Acusa al Ejecutivo central de «inclumplir» la actual legislación europea
MARTA FDEZ. VALLEJO m.f.vallejo@diario-elcorreo.com El Correo

La Viceconsejería de Política Lingüística reclama al Ejecutivo español que garantice la presencia del euskera en todos los servicios del Estado -como Renfe o Correos-, en sus organismos, en las Cortes, en la Administración de Justicia o en los medios de comunicación públicos, y que promueva su conocimiento en el sistema educativo del resto de comunidades. El responsable de este área del Departamento de Cultura, Patxi Baztarrika, aseguró que la utilización del euskera en esos ámbitos es «nula», con lo que el Gobierno central «incumple» la Carta Europea de Lenguas Minoritarias y la legislación vigente en Euskadi.

El viceconsejero, Patxi Baztarrika, presentó ayer el informe que ha elaborado su equipo sobre el grado de cumplimiento de esa normativa europea en la comunidad vasca, Navarra y en España. La valoración es dura: «Al Gobierno español le queda todo por hacer». «La Administración del Estado y sus organismos están lejos de cumplir lo recogido en la Carta Europea de las Lenguas Minoritarias. Tiene un larguísimo camino por recorrer», sentenció.

Los encargados de diseñar las Políticas Lingüísticas en Euskadi dan, a pesar de todo, un voto de confianza a Madrid. «Se perciben señales en la actitud del Ejecutivo central», dijo Baztarrika, «que inducen a pensar que la situación puede cambiar». Alabó que el Ministerio de Administraciónes Públicas les haya «abierto la puerta» a la colaboración: «Ha incluido nuestra valoración, sin censura alguna, en su informe sobre la situación de las lenguas minoritarias», apuntó.

El equipo de Baztarrika suspende también al Ejecutivo navarro. «No ha sido posible establecer el más mínimo marco de colaboración porque no lo ha querido el Gobierno de Navarra, que ha puesto un color y un uso político al euskera, que nada le favorece», critica el estudio.

En el informe que presentaban ayer en Madrid los reponsables de la Viceconsejería al Comité de Expertos del Consejo de Europa sólo aprueba en promoción del euskera el Ejecutivo autónomo. «Acudimos a la reunión con los deberes hechos», señaló Baztarrika.

Los deberes que les puso el Consejo de Europa en sus recomendaciones de 2005 eran tres: Avanzar en la euskaldunización del personal de Justicia, en la enseñanza en euskera en FP y Secundaria, y extender su uso en medios comunicación privados. Hay «un plan de Normalización Lingüística en Justicia», más «oferta» en euskera en esas etapas educativas y las ayudas a los medios privados «han aumentado un 90%», detalla el informe.

Educación para la ciudadanía
El TSJA admite el recurso contra la asignatura de Ciudadanía a pesar de la negativa del Fiscal y la Junta de Andalucía
La tramitación supondrá un proceso preferente y urgente que podría resolverse en cuestión de semanas
Estrella Digital/Efe 14 Septiembre 2007

Sevilla
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha admitido tramitar, como una posible vulneración de derechos fundamentales, el recurso de cinco padres sevillanos contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía, que entienden que afecta a su derecho constitucional a la libertad religiosa. Fuentes judiciales dijeron a Efe que la admisión a trámite por esta vía supondrá un proceso preferente y urgente, que podría resolver en cuestión de semanas la implantación de la asignatura en la comunidad autónoma andaluza. Tanto la Junta de Andalucía como la Fiscalía y el abogado del Estado se manifestaron ayer contra la admisión del recurso por la vía de Derechos Fundamentales.

El abogado del Estado y la Fiscalía andaluza se opusieron ayer a la tramitación del recurso, para lo que el fiscal apeló a su papel como garante del derecho supremo de los menores. La sala de lo contencioso-administrativo del TSJA, con sede en Sevilla, debatió ayer sobre la tramitación por vía de derechos fundamentales del recurso contra la asignatura que presentaron, en nombre de otros tres padres, los abogados sevillanos Carlos y Manuel Seco Gordillo, este último diputado nacional del PP durante dos legislaturas.

Tanto el letrado de la Junta como el abogado del Estado y el fiscal se pronunciaron contra la admisión del recurso por la vía de vulneración de derechos fundamentales, lo que permitiría tener una resolución en apenas un mes, frente a los tres años de un recurso contencioso ordinario.

Argumentaron que la asignatura y su obligatoriedad no vulneran derechos fundamentales, no contienen "ninguna referencia a ideología de género" y además los padres recurrieron dos decretos de la Junta que no son propios, sino desarrollo de una legislación estatal, según explicó a los periodistas al término del acto el representante del Ministerio Fiscal, José Manuel Rueda.

Por su parte, Carlos Seco insistió ante los periodistas en que no recurren "la totalidad de la asignatura, sino solo los aspectos que vulneran el derecho de los padres a elegir la educación moral y religiosa de nuestros hijos", ya que "hay muchos otros contenidos a los que no nos oponemos".

A su juicio, "determinados contenidos de Educación para la Ciudadanía colisionan con los derechos fundamentales porque los alumnos tienen que cursarla con carácter obligatorio, ya que si hubiera sido optativa no se hubiera producido esa vulneración".

Seco denunció la "clara situación de indefensión de los padres recurrentes" pues tanto el letrado de la Junta como el abogado del Estado argumentaron que los padres andaluces no pueden recurrir unos decretos de ámbito nacional, pero a la vez la nueva asignatura "es una norma de derecho estatal que requiere para su aplicación de la ejecución por parte de la administración autonómica".

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Además, aseguró que la nueva asignatura "tiende a construir una conciencia moral o ética basada en unos principios sociales que pueden ser conformes o no a nuestra orientación de una formación moral o religiosa".

Explicó que debe debatirse si "a través de una asignatura se puede conformar la conciencia de los alumnos y si eso se puede hacer al margen del derecho de los padres a la formación de nuestros hijos. Dentro de un año podemos estar planteando lo mismo con otra orientación distinta", dijo, y por eso "lo que pedimos es que ni un gobierno ni otro pueda introducir contenidos de tipo ideológico, al socaire de quien esté gobernando".

También anunció a los periodistas que no va a recurrir la decisión del TSJA de no suspender cautelarmente la implantación de la asignatura en Andalucía porque "se podría recurrir en casación al Supremo y nos plantaríamos en enero próximo o con el curso terminado y la asignatura desarrollada", mientras su única pretensión es paralizarla antes de comenzar el curso.

La comparecencia se celebró en curiosas circunstancias, pues no tuvo lugar en una sala de vistas, sino en medio de una oficina, entre las mesas de los funcionarios, que continuaban con su trabajo, y con el juez ponente, la secretaria judicial y los abogados puestos en pie, al igual que los periodistas que seguían como podían las intervenciones de uno y otro.

El juez ponente, Rafael Sánchez Jiménez, anunció que hoy mismo emitirá su resolución sobre la tramitación que seguirá a partir de ahora el recurso.

Educación
Tres sentencias europeas avalan el derecho a objetar contra Ciudadanía
El Tribunal de Derechos Humanos accedió a reclamaciones similares en Grecia, Noruega y Dinamarca ? Hoy se decide en Sevilla si se admite el primer recurso presentado en España
J. Brandoli La Razón 14 Septiembre 2007

Madrid- La sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía decidirá hoy si admite el recurso presentado por tres padres de Sevilla para que sus hijos no estudien este curso Educación para la Ciudadanía. No sólo debe decidir si admite el recurso, también debe resolver si se tramita por vía de derechos fundamentales o por vía ordinaria. La diferencia es que el primer procedimiento acelera mucho los tiempos de resolución. Éste es el primer pronunciamiento judicial que se producirá en España sobre esta cuestión. Los opositores, mientras, siguen buscando jurisprudencia en Europa que avale su derecho a objetar por intromisiones del Estado en la educación de los niños. Varias sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos dieron la razón en casos parecidos al planteado en Sevilla a los padres.

La Fiscalía se opone
El abogado del Estado y la Fiscalía andaluza se opusieron ayer a la tramitación del recurso contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía como una vulneración de derechos fundamentales, para lo que el fiscal apeló a su papel como garante del derecho supremo de los menores. Ambos se pronunciaron contra la admisión del recurso por la vía de vulneración de derechos fundamentales, lo que permitiría tener una resolución en apenas un mes, frente a los tres años de un recurso contencioso ordinario.

Argumentaron que la asignatura y su obligatoriedad no vulneran derechos fundamentales, no contienen «ninguna referencia a ideología de género» y además los padres han recurrido dos decretos de la Junta que no son propios, sino desarrollo de una legislación estatal, según explicó a los periodistas al término del acto el representante del Ministerio Fiscal, José Manuel Rueda.

Por su parte, Carlos Seco, uno de los abogados que representan a los padres, insistió ante los periodistas en que no recurren «la totalidad de la asignatura, sino sólo los aspectos que vulneran el derecho de los padres a elegir la educación moral y religiosa de nuestros hijos», ya que «hay muchos otros contenidos a los que no nos oponemos».

Seco denunció la «clara situación de indefensión de los padres recurrentes», pues tanto el letrado de la Junta como el abogado del Estado argumentaron que los padres andaluces no pueden recurrir unos decretos de ámbito nacional, pero a la vez la nueva asignatura «es una norma de derecho estatal que requiere para su aplicación de la ejecución por parte de la administración autonómica», informa Ep.

El abogado aclaró también que, a título particular, tiene decidido que, «pase lo que pase, el próximo día 17, en el comienzo del curso, voy a objetar». Una opción que parece que se puede repetir en diversos centros y provincias españolas.

Europa obliga
Ya adelantó LA RAZÓN el pasado 17 de julio que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos había emitido alguna resolución en la que amparaba el deseo de los padres de impedir que el Estado se subrogue el derecho de educar a los hijos. Y es que el Convenio Europeo de Derechos Humanos en su artículo 2 dice: «A nadie se le puede negar el derecho a la instrucción. El Estado, en el ejercicio de las funciones que asuma en el campo de la educación y de la enseñanza, respetará el derecho de los padres a asegurar esta educación conforme a sus convicciones religiosas y filosóficas».

Los grupos opositores a Ciudadanía saben que pueden acogerse a este precepto y buscan jurisprudencia. Tanto en Dinamarca como en Grecia y Noruega se han emitido resoluciones comunitarias en las que se les da la razón a padres que no querían que se les diera algunas asignaturas que eran consideradas obligatorias por los países.

La sentencia que incumbe a Dinamarca, de 1976, dice que «está prohibido al Estado perseguir una finalidad de adoctrinamiento que pudiera ser considerada como no respetuosa de los derechos de los padres a sus convicciones religiosas y filosóficas». La resolución griega, de 1996, amplía el fundamento de la anterior y añade que «es amplio en su extensión y se aplica no sólo al contenido de la educación y el modo en que se realiza, sino también a su ejecución en todas las funciones asumidas por el Estado». En Noruega, en 2007, el Tribunal obligaba a salvaguardar el pluralismo religioso en la escuela.

La última opción
Los objetores de Educación para la Ciudadanía saben que en caso de que los tribunales españoles no les den la razón les queda una última instancia: el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos. ? El organismo europeo tiene facultad para emitir resoluciones vinculantes. Ya en tres ocasiones ha dado la razón a padres que se oponían a la educación que sus hijos recibían en la escuela. ? En Noruega, en 2007, los padres reclamaban la exención total -negada por el Estado noruego cuya religión oficial es la evangélica luterana- de asistencia a una materia escolar de contenidos religiosos luteranos. El Tribunal les dio la razón. ? En Grecia, en 1996, la sentencia hablaba de que «además de la obligación primaria de no injerencia, existe una obligación positiva de hacer», en referencia al respeto que el Estado debe tener sobre la educación que los padres quieren dar a sus hijos. ? En Dinamarca, en 1976, el fallo dice que el Estado no puede adoctrinar sobre cuestiones que los padres no consideren respetuosas con sus propias creencias.

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