AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 20 Septiembre   2007

Mesa por la libertad lingüística
Xoán Xulio Alfaya Periodista Digital 20 Septiembre 2007

“Tan gallego como el gallego” ha sido un maravilloso movimiento ciudadano que sin más medios que la palabra y el esfuerzo de unas pocas personas ha removido el rígido pensamiento "políticamente correcto" y ha conseguido (era uno de sus principales objetivos) que se pueda hablar con más libertad de un tema que de tabú pasó a ser sólo inconveniente.

De esta iniciativa ciudadana nacen dos asociaciones “Galicia Bilingüe” y “Mesa por la libertad lingüística”, que aunque proponen soluciones distintas para la libertad bajo un régimen de cooficialidad, están en contra de la imposición, que es lo fundamental.

La que os presento es “MESA POR LA LIBERTAD LINGÜÍSTICA”, el nombre está elegido conscientemente. Mientras la otra "Mesa" quiere imponernos un idioma, la nuestra proclama la libertad de poder expresarse en el que cada cual tenga por conveniente.

Os invitamos a entrar en nuestra web que irá teniendo más contenidos cuanta mayor sea vuestra demanda de ellos.

Gracias anticipadas por vuestro apoyo.

Mesa por la libertad lingüística http://libertadlinguistica.com/
Concha Pedrido

Mesa por la libertad lingüística: enhorabuena y bienvenidos a las mismas trincheras
Nota del Editor 20 Septiembre 2007

Ante todo deseamos dar nuestra más cordial bienvenida a la fundadores, socios y simpatizantes de la "Mesa por la Libertad Lingüística".

Con nuestros escasos medios, siempre estamos a disposición de los que con buena voluntad quieren trabajar por la libertad de idioma.

Hay quien se preguntará si no somos demasiados grupos, si no sería más conveniente que estuvieramos todos unidos, si no debiéramos buscar un mínimo de principios y luchar por ellos, si no nos sentimos celosos o molestos de que otros irrumpan en parte de nuestro territorio de principios: pues no se preocupen, seguro que trabajaremos juntos en defender esos principios fundamentales y teniendo varios grupos, cada cual puede trabajar con más ahínco en el que mejor refleje sus inquietudes.

Desde aquí, sólo una apreciación, y es que la libertad lingüística, si no se matiza de acuerdo con los criterios constitucionales, deber respecto al idioma español, derecho respecto a las lenguas regionales, se penetra en un mundo tenebroso donde la libertad del uno irrumpe en la libertad del otro, y el equilibrio es imposible.

Gallego en la escuela, la prueba del nueve
Fernando González Macías La Opinión 20 Septiembre 2007

Llegó la hora de la verdad. Con el inicio del nuevo curso, entra en vigor el polémico decreto de galleguización de la enseñanza, que establece que al menos la mitad de las asignaturas se impartan en gallego y que posibilita que en los centros que así lo decidan prácticamente todas las materias se den en lengua gallega. Hasta aquí el debate era puramente teórico, sobre el papel, filosófico si se quiere, aunque con una fuerte carga ideológica y política. Se discutía sobre las consecuencias que esta medida podía tener en el equilibrio lingüístico más o menos inestable que ha existido en nuestras aulas, sobre el riesgo de marginación del otro idioma oficial, el español, o sobre el perjuicio que se puede causar a los castellanohablantes con este tipo de planteamientos normalizadores, vista la experiencia de otras comunidades, y en especial el caso catalán.

La puesta en práctica efectiva de decreto galleguizador es como la prueba del nueve para determinar si tenían razón los que creen que no es para tanto, que no hay razones para que se produzcan situaciones conflictivas, o si estaban más en lo cierto quienes se movilizaron desde un principio para evitar la aplicación de medidas que consideran atentatorias con los derechos lingüísticos de padres y de alumnos y que enturbiarán gravemente el clima académico.

Porque desde ahora en la mayor parte de los colegios e institutos, profesores y alumnos, e indirectamente también los padres se enfrentan a una situación distinta de la que había en el curso pasado en cuanto a las consecuencias que para unos y otros pueda tener el empleo del gallego o el castellano, no sólo en clase, sino en los pasillos, en los despachos y puede que hasta en el patio, por la aplicación de un marco legal que cambia de raíz el statu quo lingüístico y amenaza la pacífica convivencia entre idiomas que se ha registrado en nuestro sistema educativo durante las últimas décadas.

De todos los argumentos a favor del dichoso decreto el más inconsistente es el que sostiene que apenas modifica la situación anterior, que no es para tanto y que no estaría justificado que se encendieran determinadas alarmas. Para bien o para mal, en este cambio habrá un antes y un después, como bien saben los que se han movilizado o a favor o en contra, con un encono inédito en estos pagos. Porque ya nada será como hasta ahora.

Y además, no nos engañemos, todos sabemos que se está abriendo la puerta a iniciativas mucho más ambiciosas, encaminadas a dar la vuelta a la tortilla, de modo que en Galicia la lengua de Rosalía y Castelao desplace a la de Valle y Cela a partir de un curioso convencimiento de que una convivencia en pie de igualdad no es buena para ninguna de las dos lenguas cooficiales. Y a lo mejor es verdad, pero parece que hasta hoy, y es lo que importa, con ese bilingüismo a los gallegos, a usted y a mí, no nos ha ido mal de todo. Vamos, digo yo.

FERNANDOMACIAS@TERRA ES

Cielo adentro
Ramón Farré La Opinión 20 Septiembre 2007

Es probable que muchos españoles piensen que ZP es un castigo inmerecido. Es probable también que muchos ciudadanos opinen que España no puede permitirse otra legislatura presidida por él, "mortal como el abrazo de las hoces". Pero es seguro que sólo una derrota electoral obligaría al PSOE a deshacerse de ese lastre y promover a alguien como César Antonio Molina -tal vez- para conducir al partido hacia su inaplazable refundación. Para sanearlo. Para regenerarlo.

Es el caso sin embargo, que, tras el fiasco del Partido de la Ciudadanía, la esperanza que apunta la plataforma encabezada por Rosa Díez -"... en la noche hay siempre un fuego oculto"- parece aún lejana y habría de ser el PP -la única oposición- quien asumiera la obligación de derrotar al gobierno.

Las encuestas avanzan un empate técnico y a ZP y a Blanco -"¿quién hace menos creados cada vez a los seres?"- no les llega la camisa al cuerpo y en la voz del viento se escucha ya un runrún apagado y malévolo que insinúa en el adversario vicios nefandos. Un runrún persistente que insinúa que Mariano Rajoy -y de paso Feijóo- fuera epiceno.

Sin duda procede el runrún noticiero de las filas del PSOE, el partido de un gobierno que ha apuntalado la institución legalizando el matrimonio homosexual para regocijo de Zerolo, por ejemplo, a quien algún ayatollah -¡ay!- hubiera ahorcado varias veces de haber triunfado esa Alianza de Civilizaciones, durísima deposición presidencial, que el mismo Zerolo, haciendo de ella "vida y labor propias", sublima con sonrisa detersoria.

Por lo demás, lo que sexualmente fuera Mariano Rajoy resulta irrelevante para los ciudadanos que hubieran de votar en marzo. Tan irrelevante como lo sería lo que fueran Borrell o De la Vega, pongo por caso. Al cabo, "¿quién podría decir que es suyo el viento?".

Sea cada uno lo que quiera y séalo enhorabuena. Siempre que cumpla las leyes y pague sus impuestos.

¿Por qué, aunque desconociéramos sus méritos, habríamos de pensar que Domingos Merino, ayer vicevaledor 2º y hoy vicevaledor 3º, manifiesta un comportamiento heterófobo cuando archiva una solicitud de amparo ante un atropello de la Xunta cuyas autoridades pretenden imponer un idioma en contra de otro. Y en contra de las libertades y del buen juicio... Y en contra de la Constitución que, no habiendo sido derogada, es el hontanar del que manan todas nuestras leyes como todas nuestras garantías?

¿Por qué habríamos de suponer que esa misma heterofobia anima a Callón, presidente de A mesa (¿), a arremeter una y otra vez contra el sentido común?

No, los ciudadanos no debemos enredarnos en los episodios erótico-sentimentales de nuestros políticos. El interés por su orientación sexual es inducido, una trampa que urden para distraernos de lo que verdaderamente nos importa. Su sexualidad, su vida privada, es sólo un asunto particular o familiar, exclusivamente doméstico, tal y como, a pesar del escándalo, enseñó al mundo Hillary Clinton, probablemente la próxima presidenta de los EEUU.

Cese pues de una vez esa matraca trasnochada y morbosa. Ahora que ya casi lo sabemos todo sobre el "proceso de paz", casi todo sobre la sangre de esa sierpe, más que el mariposeo, a los ciudadanos ha de interesarnos el mamoneo, que compromete más, mucho más. Porque, si en román paladino habláramos, convendríamos que el mamoneo compromete antes el mulo de todos que el culo de cada quien. Antes el huerto y la era que el jardín. Jamás puede interpretarse como un desliz y de él pudieran derivarse responsabilidades no sólo políticas.

¿Por qué habríamos de ver en Alfonso Guerra, que era un andaluz casi bereber aunque fuera al tiempo vicepresidente del gobierno, un símbolo intemporal del hombre ibérico y su imperecedera vocación de sultán? ¿Acaso no tenían dos familias

-por lo menos- muchos camioneros de "la ruta", aquellos hombres recios y esforzados que criaban hijos en Barbastro y en Puentegenil, en Lorenzana y en Viladecans?

No, de Guerra, y en tanto que ciudadanos españoles, nos interesa saber y recordar que como presidente de la Comisión Constitucional del Congreso -ayer mismo- y ayuno del sentido de estado que el PSOE ha proclamado históricamente, votó a favor de la disgregación territorial, de la desigualdad y de la injusticia que suponía el nou estatut. Nos interesa saberlo y recordarlo a los ciudadanos que aún esperamos que nuestros dirigentes se guíen por criterios de justicia. De eficacia, también. Que atiendan a nuestro bienestar, con algo más que himno y mandilón. Que se muestren fraternalmente dispuestos a defender la libertad y la igualdad...

Por eso mismo, porque ha de preocuparnos más el mamoneo, de Mariano Rajoy, amén de su consabida entrega a la jerarquía eclesiástica, nos preocupan sus guiños a CiU y PNV que pudieran anunciar otro consabido mamoneo postelectoral. Como si Mariano Rajoy no supiera que nosotros sabemos que en Cataluña y el País Vasco ocurre lo que ocurre porque en buena medida unos y otros lo han alentado y consentido. En Cataluña y en el País Vasco ocurre lo que ocurre. También en Galicia donde Touriño, al dictado del dux, se ha decidido por el mamoneo.

Ocurre lo que ocurre, exactamente allí, en ese preciso lugar donde curas y nacionalistas se confunden para confundir delitos y pecados. Y, allá en su gloria, se muestran decididos a ensombrecer el mundo y apesararlo con arena y malpaís.

Ocurre lo que ocurre, exactamente allí, en ese preciso lugar al que un político de mi pueblo -antiguo albañil- se ha encaramado y habiendo cambiado diligentemente el dril por la seda y el contray proclama a voz en cuello que los anhelos de la buena gente - follar incluso- son una ordinariez. De gente sin estilo. Cosas de obreros, vaya.

Y siente pena el justo cielo adentro. Mucha pena ya. La pena "de no poder ser hostia para darse."

¿Y en arameo qué tal?
Álvaro Vermoet Hidalgo Libertad Digital 20 Septiembre 2007

Francisco Camps dijo ayer que en Valencia Educación para la Ciudadanía se daría en inglés. O sea, Education for the Citizenship. A mi que el inglés sea lengua co-vehicular me parece muy bien, como pasa con los colegios bilingües de Esperanza Aguirre. Ahora, lo que no me parece nada bien es que Camps hable de "trilingüismo" cuando en Valencia, que tiene dos lenguas oficiales, los padres no tienen garantizado el derecho a escolarizar a sus hijos en su lengua materna. Es decir, que está muy bien que se enseñe en varias lenguas para mejorar su aprendizaje, pero lo que no está ni medio claro es utilizar argumentos pedagógicos para justificar que en un tercio de España los padres no pueden educar a sus hijos en castellano.

Pese a todo, Valencia sigue siendo una Comunidad liberal, abierta y española y habrá que ver si el trilingüismo trata de verdad por igual a las tres lenguas o si como en Baleares implicará arrinconar aún más el castellano. Ahora, esto de que Camps hable ya de lo que hará si pierde Rajoy (porque si gana no habrá EpC) lo veo poco útil. Podría haber añadido que, además, respetarán la objeción ¿no? Porque puede que EpC sea neutral en Valencia pero si es así es porque Camps quiere. Y si pierde, ¿quién nos garantiza que EpC seguirá siendo neutral? No, contra lo que hay que luchar, es decir, objetar, es contra una asignatura que puede ser o no propaganda política según quiera el gobierno regional de turno.

Ahora, el que ya ha traicionado rematadamente al PP es el Consejero de Educación de Navarra, Carlos Pérez-Nievas. No sólo se ha estrenado defendiendo la euskaldunización de Navarra y arremetiendo contra anteriores responsables de UPN por su supuesta beligerancia contra el euskera, sino que el tío ha adelantado Educación para la Ciudadanía un año, es decir, que en Navarra hay que objetar ya (como en Valencia, por cierto), y se justifica en MAGISTERIO diciendo lo siguiente: "Ni Rajoy ni Zapatero tienen idea de cómo es Navarra". Por lo visto, su partido, el CDN, con ese abrumador resultado electoral, con esos aplastantes dos escaños, tiene mucha más idea de Navarra.

Autonomías, «sudoku» insolidario
Editorial ABC 20 Septiembre 2007

FUE el vicepresidente Solbes quien calificó de sudoku la reforma del sistema de financiación autonómica. El problema no está en que Cataluña reciba 34.486 millones para infraestructuras en siete años, sino en que lo hace de manera automática en virtud de una interpretación electoralista de un estatuto insolidario, pendiente de aprobación por el Tribunal Constitucional, y sin proyectos concretos en que materializar semejante cantidad de dinero, como reconoce la propia Generalitat.

La inversión del Estado es uno de los principales instrumentos de vertebración territorial. Por eso, someter su distribución geográfica a fórmulas fijas de reparto es una práctica regresiva, impropia de un Estado moderno. Habrá periodos, y este puede ser uno de ellos, visto el colapso de las infraestructuras en Cataluña, en que el Estado tenga que hacer un esfuerzo particular en una determinada comunidad autónoma. Pero no se trata de eso, sino de la materialización de una fórmula de reparto cuya generalización resulta imposible y cuya aplicación acelerada responde a las necesidades electorales del Partido Socialista. La fórmula es en sí mismo un absurdo, tanto como que el 10 por ciento de los españoles más ricos tuviera derecho a recibir automáticamente el 10 por ciento del gasto en educación, sanidad y vivienda.

Pero, además, da lugar necesariamente a agravios comparativos. Las comunidades que se beneficiarían ya han reclamado su parte proporcional, y las que tendrían que financiarlo han expresado su malestar. Si se aplicase esta fórmula -y más aún con la interpretación abusiva del concepto de inversión pública utilizado para satisfacer la voracidad del tripartito- Madrid aumentaría su participación en la inversión del Estado en más de 1.000 millones de euros anuales; Valencia, en casi 400 millones, y así sucesivamente. Con un reparto semejante, las diferencias regionales de renta aumentarían permanentemente. Será interesante ver cómo se justifica esta generosa dádiva desde las regiones más pobres, como Extremadura y Andalucía, auténticos graneros de voto socialista. Una hoja de cálculo aguanta todo, aunque desde el propio Ministerio de Hacienda, en un ejercicio de transparencia democrática, se niegan a dar la distribución que resultaría de aplicar esta metodología. El presupuesto del Estado no lo aguantará sin subir los impuestos o sacrificar la cohesión.

Políticamente, el acuerdo de inversión en Cataluña es profundamente disgregador porque evidencia la necesidad de contar con un partido nacionalista fuerte, o de una conversión nacionalista de los partidos nacionales, para sacar tajada. En las democracias avanzadas el momento álgido del año político es la confección del presupuesto, algo que con el Gobierno Zapatero no sólo se está convirtiendo en un mercado persa, como ha acertado a describirlo Mariano Rajoy, sino en un poderoso mecanismo de creación de nacionalistas. En eso ha quedado la segunda transición autonómica.

El partido de las víctimas
POR TERESA JIMÉNEZ-BECERRIL ABC 20 Septiembre 2007

LA mayoría de las víctimas no tienen partido; lo que tienen son ideas claras, y casi siempre las defienden con más vehemencia que quienes por fortuna no lo son. Por eso reciben las críticas más crueles de aquellos que no las apoyan. Muchos de nosotros, privadamente o englobados en las asociaciones o foros que nos representan, hemos soportado duras acusaciones simplemente por denunciar que el Gobierno estaba traicionándonos, llevando a cabo una indigna y peligrosa negociación con ETA.

Los insultos, salvo excepciones, no solían proceder de la clase política, demasiado preocupada por su imagen como para caer en la trampa de deshonrar públicamente a las víctimas, sino de quienes deseaban y desean que la izquierda se mantenga en el poder eternamente. Para conseguirlo no dudaron y no dudarán, si alguno de nosotros asoma la cabeza, en lanzar toda su artillería contra un enemigo enormemente debilitado por el dolor que el terrorismo le causó y la humillación gratuita que quien hoy nos gobierna les regaló durante estos años de amoríos con sus verdugos. Dicen que del amor al odio hay sólo un paso, y si no que se lo pregunten a De Juana, a Otegi o a Ternera.

Hay quien puede decir que más vale tarde que nunca. Siento contradecirles. En estos casos, tiene que ser siempre nunca, sin un antes ni un después. No voy a enumerar los ataques a las víctimas porque sería inútil, pero creo obligatorio recordar, dada la indignación que me produjo en su día, el que una tertuliana política hizo a Toñi Santiago, quien vio morir a su hija de seis años por una bomba de ETA. Esta docta señora catalana ironizó, tras la intervención de Toñi en la plaza de Colón de Madrid, acerca de cómo un ama de casa podía saber tanto de política, con la intención de probar que su discurso estaba dirigido por la oposición. La madre de Silvia sufrió, y yo con ella, y me confesó que quería estudiar para no soportar otra humillación como aquella. Desconozco si Toñi pertenece o no a algún partido, pero de lo que estoy segura es de que esta brava mujer de Santa Pola sabe perfectamente quién es Otegi -que en vez de condenar el atentado de su hija exclamó: ¿y qué hacía una niña de seis años en un cuartel de la Guardia Cívil?-, qué es el PCTV, quién es la alcaldesa de Hernani, de ANV, que pone las fotos de los presos de ETA en su municipio, y quién es Regina Otaola del PP, que alza la bandera nacional arriesgando su vida y dignificando la nuestra.

Me pregunto a veces de dónde viene ese odio visceral hacia las víctimas de ETA que se ha extendido desde que Zapatero llegó al poder, y creo que se debe al miedo que les produce a los partidarios de éste enfrentarse a un enemigo que no es político, por tanto libre y, además, enormemente motivado. Es nuestra libertad lo que les desconcierta; por eso es tan importante mantenerla. Porque son nuestros valores, los de siempre, los que llevamos años repitiendo a golpe de manifestación y de bandera, justicia, memoria y dignidad, los que nos dan la fuerza, no las siglas de ningún partido. Los repetimos adonde vamos, a veces menos valientes, no siempre esperanzados, pero nunca dudosos, nunca confundiendo nuestros principios, sencillos y verdaderos, compartidos por anónimos ciudadanos que aplauden nuestro paso.

A las víctimas puede faltarle el partido, pero nunca les va a faltar la dignidad para distinguir a un asesino de un «hombre de paz», como le faltó al señor Zapatero cuando otorgó a un terrorista ese noble título. Por eso nadie debe extrañarse del alejamiento que existe entre el PSOE y quienes siempre se han opuesto a ceder ante ETA y el nacionalismo, que contrasta con la sintonía que la mayoría de nosotros tenemos con el PP. Es simple: donde no hay valores no habrá nunca víctimas. Por eso estamos viendo nuevos partidos, donde sí los hay, y desde donde algunos han decidido defender nuestra noble causa, que es la de ellos, porque, como españoles y vascos, son los más interesados en ganarse una libertad sin la que les es imposible vivir. Yo no tengo partido, tengo principios y fines, como tienen María San Gil, Regina Otaola, Pilar Elías, Rosa Díez, Mari Mar Blanco, Consuelo Ordóñez, Ana Iríbar, M. Alcaraz, Mapi Múgica, Cristina Cuesta, Maite Pagaza, Gotxone Mora, Conchita Martín, Pilar, Toñi y miles de mujeres y hombres que no olvido y que se juegan diariamente la vida en el País Vasco y fuera de él, batallando por un poder que va más allá de un escaño parlamentario.

Dentro de este caudal humano que ha frenado las tan infinitas como innobles ansias de paz de quien hoy nos gobierna, existen personas de todas las condiciones, con inclinaciones políticas diferentes, con creencias religiosas o sin ellas, que han sacrificado su individualidad para no hacer sombra al verdadero motivo de la lucha común: impedir que una banda terrorista se viese de algún modo recompensada por sus crímenes. Considero que entre todos hemos hecho un buen trabajo, cada uno desde donde podía o sabía hacerlo. Sería arriesgado bajar la guardia cuando ETA y el nacionalismo no la bajan, cuando nadie nos garantiza que este Gobierno o el próximo, si sale del mismo molde, no dé un golpe de timón y busque de nuevo la costa del falso diálogo, más aún cuando el capitán cree que la suya es una misión divina. No podemos permitirnos el lujo de distraernos con críticas poco dignas. Lo que nos une es mucho más que lo que nos separa. ¿O acaso no nos hierve a todos la sangre al pensar que quienes se han permitido asesinar a tantos inocentes y quienes han alimentado ese odio durante años acaben siendo los amos y nosotros sus esclavos? Entonces, ¿qué más da el método que cada uno elija para evitar que eso ocurra? No se trata de unirnos para que gane el PP, no se trata de unirnos para echar a Zapatero; se trata de seguir luchando juntos para que quien quiera que nos gobierne no olvide que los españoles siempre tendrán presentes a quienes han pagado el precio más alto en la conquista de nuestra libertad.

Cien mil objeciones a Educación para la ciudadanía
EDITORIAL Libertad Digital 20 Septiembre 2007

Cuando los mismos socialistas que han hecho de pasar curso una práctica posible y hasta deseable aunque se suspendan todas las asignaturas aseguran que los alumnos que objeten a Educación para la ciudadanía no podrán obtener el título, negarse a ser adoctrinados se convierte no ya en un derecho, sino en un deber de los ciudadanos que quieran seguir siéndolo. Por eso, en Libertad Digital hemos preparado un blog, escrito por Álvaro Vermoet –uno de nuestros más jóvenes colaboradores y presidente de la Unión Democrática de Estudiantes–, que propone a los españoles una rebelión contra la imposición de un ideario ideológico a nuestros escolares.

"Si el adoctrinamiento se vuelve demasiado opresivo, la sociedad reacciona, a condición de que continúe siendo democrática", escribió Jean-François Revel en una de sus obras más importantes, El conocimiento inútil, en el capítulo titulado "La traición de los profes". Allí reseñaba, entre otras cosas, las multitudinarias manifestaciones que impidieron a Mitterrand poner en práctica su proyecto de "unificar" la educación, una propuesta que hubiera eliminado en la práctica a las escuelas privadas. Revel despreciaba los argumentos de quienes decían que aquellos millones de personas actuaron movidos sólo por su fe, como pretende ahora hacer el Gobierno con quienes se niegan a que sus hijos sean adoctrinados en el buenismo. No, entonces como ahora, lo que nos mueve es "la percepción de una amenaza de monopolio ideológico".

El derecho de los padres a educar a sus hijos es una de las bases de una sociedad libre. No porque éstos no se puedan equivocar, sino porque su interés en el bienestar y el futuro de sus niños siempre será mucho mayor que el que pueda tener un político o un burócrata, y más si el funcionario es un pedagogo de los de Marchesi. Pero, sobre todo, ese derecho permite que sobreviva una sociedad plural de verdad, es decir, una sociedad en que puedan convivir libremente personas distintas con visiones diferentes sobre el mundo. Todo lo contrario a la "España plural" de Zapatero, que sólo consiste en la obligación de todos los ciudadanos a creerse las mentiras de los nacionalistas.

El blog pretende ser el centro de una campaña cuyo objetivo es conseguir que al menos cien mil escolares objeten a la asignatura que quiere convertirlos en pequeños "mini-yos" de Zapatero. En él se propondrán diversos modos de propagar la iniciativa. El primero es colocar en blogs, foros y páginas web el contador con el número aproximado de objeciones de los que las asociaciones que participan en la promoción de la objeción de conciencia han tenido noticia.

La violencia como compañera de viaje
EDITORIAL Libertad Digital  20 Septiembre 2007

El presidente del PP catalán, Daniel Sirera, ha anunciado su decisión de denunciar ante la fiscalía al que fuera candidato de ERC al Ayuntamiento de Montmeló en las últimas elecciones, Marc Palacios, tras ser identificado como el energúmeno que, al grito de "Gora ETA", "tots morts", y con gesto de rebanarles el cuello, insultara y amenazara de muerte a los dirigentes del PP durante la reciente y violenta "celebración" de la Diada.

Hace bien el PP en tomar estas oportunas medidas judiciales de forma inmediata contra esta violencia política que sufre y que tanta condescendencia ha suscitado en el Gobierno de Zapatero desde antes incluso de su llegada al poder. La rapidez de reacción de la administración de Justicia ante estos crecientes casos de violencia política se ha ralentizado durante esta legislatura, como bien demuestra el caso de Oier Amorrortu: detenido esta mañana por delitos de terrorismo callejero, sobre Amorrortu ya pesaba desde 2003 una denuncia por amenazas al entonces concejal del PP en Llodio, Santiago Abascal.

Por su parte, la vicepresidenta Fernández de la Vega ha vuelto este miércoles a dejar en evidencia en el Congreso la condescendencia del Ejecutivo hacia quienes se niegan a cumplir la Ley de Banderas, ultrajan a la Corona o amenazan de muerte a los miembros del principal partido de la oposición, a quienes, encima, se permite dar lecciones de democracia. Eso, pocas horas después de que la alcaldesa socialista de Gerona, Anna Pagans, permitiera el martes por la noche que radicales independentistas, que habían interrumpido violentamente el pleno, leyeran un manifiesto en el que hicieron apología de un delito de ultraje a España y a la Corona, tal y como el que recientemente se perpetró en aquella localidad con la quema de un retrato de los Reyes.

No hay que extrañarse de la poca importancia que los socialistas han dedicado durante toda la legislatura a estos insultos y amenazas que han tenido de destinatario al PP –y, más recientemente, a la propia Corona–, si tenemos en cuenta la radicalidad sin precedentes de sus socios de gobierno.

De risa
Lorenzo Contreras Estrella Digital 20 Septiembre 2007

La política comete muchos pecados en su trayectoria. Pero hay uno que posiblemente supera en gravedad a todos los demás, desde la corrupción al crimen organizado incluso. Y ese pecado se llama falta de seriedad. Falta de seriedad en el sentido de convocar no tanto al escándalo como a la risa. Un ejemplo: el actual pleito de las camisetas de fútbol, que enzarza en disputas ridículas a parlamentarios de distintas comunidades y partidos, cuya dialéctica a favor de que las selecciones “regionales” respectivas compitan con las de Estados hechos y derechos ha servido para un baile de colores, emblemas y escudos. Esta pantomima grotesca intenta equivaler a un debate parlamentario en condiciones. Antes los diputados se lanzaban dardos verbales o se apedreaban con argumentos y conceptos. Ahora agitan camisetas de fútbol o de otros deportes. Parecerían niños, si ello no representara un insulto para las criaturas. La cuestión es que algunos parlamentarios dirimen sus diferencias a “camisetazos”. Parecen imbéciles.

Hay falta de seriedad y sobra de ridiculez. Quieren ahora los llamados “padres de la patria” (muchas patrias en realidad por lo que se ve) labrar su gloria a base de goles autonómicos. Y llevan esa pretensión al Congreso de los Diputados, camisetas en ristre, no sólo por buscar una repercusión noticiosa, sino además con la solemne intención de modificar la vigente Ley del Deporte. Con el tiempo puede ser que hasta lo consigan. Probablemente se apoyan en el ejemplo del Reino Unido, cuyos equipos nacionales son Inglaterra, Escocia y País de Gales propiamente hablando.

Ellos, los “nuestros”, “nuestro separatistas”, entienden que, mediante esa participación competitiva internacional, se afirman como “naciones”. La Cataluña nacionalista y además definida como “Nación”, aunque sólo sea en el preámbulo de su “Estatut”, aspira nada menos que a medirse con Estados Unidos, cuyo fútbol, por cierto, va progresando y podría incluso medirle las costillas a los cuatribarrados. Pero claro, los norteamericanos, que hubieron de superar hace más de dos siglos una secesión interna, con sangre de por medio, parecen inclinados a tributarle a España un respeto consistente en no competir con Cataluña, a escala de selecciones, sabiendo como saben que las autoridades españolas interpretarían ese gesto como un agravio.

En la antología de las imágenes gráficas quedará para una ridícula posteridad esa foto de diputados nacionalistas mostrando sendas camisetas con los colores catalán, vasco y gallego. Y entre las camisetas, esta leyenda – letrero en catalán: “Una Nació, Una Selecció”. Y el escenario elegido para exhibir tal reivindicación, el mismísimo Congreso, si no dentro del recinto, sí ante la portada del llamado templo de las leyes.

No por risible, el gesto deja de ser un desafío a España, cuyo Gobierno no se ha pronunciado negativamente —tampoco positivamente— contra la magna empresa de las autonomías, comunidades o “nacionalidades” que integran el precario Estado de las Autonomías, cada vez menos autonómicas y más próximas al soberanismo o incluso al independentismo, que todo se andará con los zapatos que Zapatero se gasta, por mucho que en las comunicaciones oficiales se haya impuesto la fórmula tautológica de esa firma que dice “Gobierno de España”.

¿Es que hacía falta establecer tal precisión? ¿Sería imaginable en una comunicación del Eliseo, por ejemplo, la firma “Gobierno de Francia”? Pues nosotros, nuestros gobernantes, para curarse de sus dudas, aclaran al mundo, a la comunidad internacional y a los propios españoles que el Gobierno “es de España”, es decir, que España es todavía una propiedad del Gobierno.

Pelillos separatistas a la mar.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 20 Septiembre 2007

Amenazan de muerte a gentes del PP y para el gobierno del PSOE son nimiedades insignificantes que como mucho demuestran que el PP va provocando a los chicos separatistas con sus actitudes crispadoras.

Queman la efigie del rey de España y para la tropa de Zapatero, vicecomandada por de la Vega, eso es un hecho baladí cargado de anodina trivialidad que el PP utiliza como arma arrojadiza contra el buen gobierno de esta nación de naciones con espíritu de confrontación entre los españoles.

Las banderas no ondean donde legalmente está establecido que deben ondear y eso para los ministros de Zapatero es algo que siempre ha ocurrido y siempre ocurrirá y que tampoco es nada importante, siendo lo relevante el que el PP utilice los símbolos nacionales para obtener réditos políticos aunque ello suponga crear en los ciudadanos miedo, tensión y mucha zozobra. El mensaje del PSOE en todos estos atentados a nuestras esencias por parte de los separatistas y a veces por alcaldes de su mismo partido, es que se deberían olvidar y pelillos a la mar.

Para Zapatero lo importante no es la espiral incontenible de actos contra esta nación por parte de nacionalistas separatistas, no le preocupa jamás la aproximación al abismo que llevamos, solo le inquieta y eleva la voz para atacar al PP por “ utilizar los símbolos y la Corona para provocar la confrontación entre españoles”.

Para Zapatero lo ruin y malvado no es ir cumpliendo a rajatabla las especificaciones de la hoja de ruta que nos lleva al infierno, lo perverso es la actitud del PP que nos lleva al abismo por intentar denunciar la hecatombe a la que nos conduce ZP. Cuando en un barco que hace aguas los que van haciendo agujeros en el casco culpan de la situación a quienes están achicando porque eso asusta al pasaje se puede decir que es un barco de locos.

Peces-Barba
Sobre ciudadanía y libertad
Jaime Urcelay Libertad Digital 20 Septiembre 2007

Ayer, en la tribuna de un diario nacional de corte gubernamental, Gregorio Peces-Barba, catedrático de Filosofía del Derecho, acusaba a Profesionales por la Ética de intentar engañar a los padres con una guía de asesoramiento a padres (Educación para la Ciudadanía: los padres elegimos) sobre la objeción de conciencia a la nueva materia de la LOE.

La extendida objeción de conciencia frente a la polémica asignatura parece haber llamado la atención del ilustre catedrático a pesar de que, según el periódico que le cede su tribuna, el 14 de septiembre pasado "sólo se habían producido 84 objeciones de conciencia frente a Educación para la ciudadanía", pese a la constancia fehaciente de que se trata ya de más de 15.000.

Peces-Barba acusaba a Profesionales por la Ética de manipular la jurisprudencia constitucional y de omitir el art. 27.2 de la Constitución, conforme al cual "la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales". En consecuencia y dado que, a su entender, este precepto avala la constitucionalidad de la asignatura Educación para la ciudadanía, los promotores de la objeción de conciencia estaríamos empujando a los padres a la desobediencia civil.

Además, nuestra entidad estaría ocultando, siempre según Peces-Barba, información acerca de las consecuencias académicas derivadas de la negativa a cursar Educación para la ciudadanía, afirmación ésta difícilmente sostenible para quien se tome la molestia de leer las páginas 14 a 17 de la referida guía.

Mucho nos tememos que quien realmente trata de confundir es Peces-Barba. Profesionales por la Ética asume la totalidad de la Constitución Española y por lo tanto también el artículo 27.2, según el cual la educación debe respetar los principios democráticos de convivencia y los derechos y libertades fundamentales. Pero nuestras preguntas, a propósito de la discutida asignatura, son muy claras. ¿Qué tienen que ver los principios democráticos de convivencia con la formación de la conciencia moral de los alumnos que se propone explícitamente la asignatura Educación para la ciudadanía? ¿Qué sentido tiene incluir entre sus contenidos aspectos como "los interrogantes del ser humano", "la orientación afectivo-sexual", "la educación emocional", "la dimensión moral del ser humano" o "los dilemas ético-cívicos"? La paradoja, además, es que Educación para la ciudadanía omite sistemáticamente principios democráticos, derechos y libertades fundamentales que sí se encuentran en la Constitución: la libertad religiosa, la libertad de educación, la protección de la familia, la unidad indisoluble de la Nación española o la libertad de empresa.

Peces-Barba también nos acusa de obviar que "la objeción tiene que ser reconocida en cada caso por la jurisprudencia del Tribunal Constitucional sobre la base de la libertad ideológica y religiosa". ¿Por qué este afán de malentender todo cuando precisamente es esa la postura que Profesionales por la Ética y otras muchas entidades estamos defendiendo? Lo que silencia el ilustre catedrático es que para que la objeción pueda llegar al Tribunal Constitucional es preciso que, con carácter previo, haya sido invocada en situaciones concretas de vulneración de la libertad ideológica y religiosa, como es el caso de esta asignatura.

Por último, el ex rector de la Universidad Carlos III dedica gran parte de su artículo a desear que la Iglesia española se comporte como la francesa o la alemana. Con este argumento, a nuestro juicio, desenfoca el núcleo del debate y desempolva un rancio anticlericalismo que no sabemos a cuento de qué viene. En el debate sobre Educación para la ciudadanía no se trata de dilucidar qué papel debe tener la Iglesia Católica en la vida pública española, sino de cómo proteger la libertad de los padres de familia para decidir cómo quieren educar a sus hijos.

A Peces-Barba se le escapa que "aunque el creyente está protegido con la laicidad, en sociedades democráticas, con la Constitución o la ley, no es protagonista político". ¿Significa esta frase que se propone recluir al ciudadano creyente, al que tenga convicciones diferentes a las suyas, en un guetto, en un museo o en una reserva para especies exóticas? Negar que los ciudadanos creyentes puedan ser protagonistas en la vida social y política es excluirles y condenarles al ostracismo cívico. ¿Es que no pagan sus impuestos, no cumplen sus obligaciones ciudadanas, no votan? No es admisible en una sociedad democrática y pluralista que alguien, ni siquiera Peces-Barba, se arrogue la potestad de decidir quién tiene protagonismo y quién no lo tiene en la vida pública. Eso se llama, sencillamente, mentalidad totalitaria.

Menos explicable aun es que Peces-Barba quiera amedrentar a los padres de familia con "el coco" de que sus hijos no recibirán el correspondiente título. En cualquier caso los padres no se van a dejar amedrentar por amenazas, pero que lea, por favor, él y cuantos desde la Administración han elegido el camino del no-diálogo, la propia LOE, que señala en su art. 28 que se puede pasar de curso con hasta dos asignaturas suspendidas, añadiendo en el art. 31 que "los alumnos que al terminar la educación secundaria obligatoria hayan alcanzado las competencias básicas y los objetivos de la etapa obtendrán el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria".

Mucho nos hubiera gustado, en fin, poder debatir abiertamente en el terreno de las ideas y los planteamientos con quien a todas luces es el primer responsable ideológico de este formidable "trágala" que la nueva asignatura representa. Lamentablemente, Peces-Barba y sus seguidores han optado por descalificarnos y amedrentar a los padres y a la comunidad educativa en general, dramatizando con que la oposición a Educación para la Ciudadanía producirá daños, desorden en el sistema escolar y otras apocalípticas consecuencias. Es una verdadera pena, cuando podíamos haber hablado de la libertad, que es lo que está de verdad en juego.

Jaime Urcelay es presidente de Profesionales por la Ética

Ni un paso atrás
JOSEBA ARREGI EL Correo 20 Septiembre 2007

No es exagerado decir que el mundo del nacionalismo vasco anda revuelto. Y tampoco es exagerada la constatación de que ese mundo del nacionalismo vasco nos obliga a estar preocupados por lo que sucede en su seno, por sus peleas, por sus contradicciones, por las amenazas que se dirigen unos a otros, por las enemistades que ponen de manifiesto, por las consecuencias que pueden tener para el Gobierno tripartito, y no por los problemas inherentes a la época del año, por la vuelta de vacaciones, por la cuesta de septiembre, por los gastos escolares, por el euríbor, por el encarecimiento anunciado de productos básicos de alimentación. Nada de todo esto debe interesarnos según el mundo del nacionalismo vasco. Sólo podemos interesarnos por sus achaques internos.

Esta insana situación puede servir, si no para otra cosa, para refrescar la memoria. A mediados de los años ochenta el mundo del PNV también andaba revuelto. Su asamblea nacional había retirado la confianza a Garaikoetxea. Se planteó una pelea por controlar los aparatos de poder del PNV, hasta que la lucha llegó a la situación de la escisión: da lo mismo que fuera por exclusión o por autoexclusión, pero surgió un nuevo partido, liderado por Garaikoetxea, EA, y quedó el PNV de siempre liderado por Arzalluz. Dos partidos enemistados, liderados por dos personas contrapuestas, con escasa o nula relación entre ellos.

A lomos de la escisión, el nuevo partido comenzó con fuerza representando -las hemerotecas estén llenas de testimonios en este sentido- la renovación y la modernización del nacionalismo, mientras que el PNV era el nacionalismo viejo, tradicional. Resistía ese nacionalismo viejo en Vizcaya, mientras que el nuevo mostraba su pujanza en Álava, en Guipúzcoa y en Navarra. Los resultados electorales iniciales lo acompañaban.

No duró mucho la ensoñación. Y no sólo por lo que a la capacidad de arrastre electoral se refiere: también en las cuestiones de renovación y modernización las cosas fueron quedando en su sitio. El PNV comenzó a repensar y reformar sus estatutos. El trabajo institucional de los nacionalistas del PNV no podía ser encasillado en las rúbricas de viejo y tradicional. Se lo creyera él mismo o no, Arzalluz produjo el llamado 'espíritu del Arriaga'. Y poco a poco fue quedando claro que la renovación y la modernización de EA se reducía a un nacionalismo radical, algo tan viejo como Sabino Arana.

Y como sucede siempre en Euskadi, la existencia de ETA condicionó el devenir posterior -pues ETA condiciona la agenda política vasca mientras ésta siga dedicándose a lo que se dedica, a la taumaturgia de la cuadratura del círculo, por mucho que le pese a Ibarretxe-. Algunos de los renovadores en el PNV descubrieron que para conseguir la paz el verdadero camino no era el de la modernización del nacionalismo, sino el de su radicalización: ETA no tiene solución sin derecho de autodeterminación y sin territorialidad, como repetían estos modernizadores-radicalizadores.

Y ahí comenzó la convergencia del nacionalismo escindido, empezando por la posibilidad de gobernar juntos, pasando por conformar alianzas preelectorales hasta la firma conjunta del acuerdo de Estella-Lizarra, firma en la que también estaba Batasuna, y de forma incomprensible para muchos, IU-EB. Con ese acuerdo no sólo quedaba cerrada la escisión en el seno del nacionalismo de Sabino Arana, sino que todo el nacionalismo, el de siempre y el que siempre se quiso de nuevo cuño y opuesto radicalmente al tradicional, se unieron para expulsar de la posibilidad de definir la sociedad vasca a todos los que no fueran nacionalistas.

Como sucede siempre que ETA-Batasuna anda por medio, la unidad de fuerzas de los nacionalistas se articula en torno a la propuesta más radical. Y de esa apuesta por la radicalidad anda sin saber cómo salir el PNV, o algunos en el PNV, pues el paso dado firmando aquel acuerdo le está resultando más indigesto de lo que pensaba. Y estas zozobras son las que están haciendo que las aguas bajen revueltas en el río del nacionalismo vasco.

Algunos, liderados por Ibarretxe, tratan de salvar la apuesta de Estella-Lizarra, siguen apostando por que sean sólo los nacionalistas quienes definan el estatus político de la sociedad vasca, pues no otra cosa significa someter dicho estatus a una consulta popular. Creen quienes siguen aferrándose a dicha apuesta que la indigestión sólo procedía de haber planteado el proyecto nacionalista radical como condición para la desaparición de ETA. Por eso afirman ahora que no se trata de una condición, sino de la demostración de que ETA y el terrorismo no son necesarios. Aunque una y otra vez les traiciona el subconsciente y reniegan de la frase 'primero la paz y luego lo demás', al igual que dejan caer que la consulta sería el último elemento necesario para que ETA dejara de amenazar a la sociedad vasca.

Durante la campaña a las autonómicas de 2001, en un acto celebrado en el Hotel Carlton de Bilbao y al que estaban invitados quienes hubieran sido consejeros nacionalistas en el Gobierno vasco, Garaikoetxea mantuvo una alocución en la que, como refrán recurrente, sonó varias veces la frase 'ni un paso atrás, lehendakari'. Y en declaraciones recientes Arzalluz, además de no identificarse con la política de su partido, afirmaba que lo único que aceptaba era lo que hacía y decía Ibarretxe. Ahí tenemos, pues, a los enemigos de antaño, a Arzalluz y a Garaikoetxea, unidos en la radicalidad del nacionalismo que Ibarretxe dice representar. Nada queda ni de la renovación, ni de la modernización del nacionalismo. Fueron meros espejismos. Han pasado a ser satélites en el torbellino que crea el ojo del huracán que es el terrorismo de ETA. Asumen la radicalidad del nacionalismo de ETA como condición de que desaparezca, como demostración de que ETA no hace falta. En cualquier caso, para posicionarse lo mejor posible para cuando llegue el momento del reparto de la tarta electoral que aún administra ETA-Batasuna, pensando que el fin de ETA -esa ETA con la que ni Franco pudo y que según ellos mismos se autoregeneraba permanentemente y para cuya desaparición tan poco han hecho, pues han estado siempre en contra de todas las medidas efectivas adoptadas por el Estado de Derecho, y siguen estándolo- está próximo.

Claro que el hecho de que estén unidos en la radicalidad nacionalista no significa que hayan hecho las paces: si cada uno de ellos pretende ser el heredero natural del espacio nacionalista que se abra a la izquierda del nacionalismo moderantista, el momento de la desaparición de ETA será también el momento en el que se inicie una lucha encarnizada entre todos ellos, una lucha en la que no va a haber ningún perdón y que será decidida a dentellada limpia.

Mientras, la sociedad vasca sigue estando tomada como rehén de esas peleas y de esos intereses internos al nacionalismo, peleas e intereses que poco tienen que ver con la vida diaria de los ciudadanos vascos y con sus perspectivas de futuro. La sociedad vasca soporta con cierta tranquilidad esta su situación de rehén de los problemas del mundo nacionalista vasco porque la economía va bien, hay trabajo, se produce riqueza y la riqueza hay que repartirla entre menos. Otra cosa son las perspectivas de futuro en atención a la situación de la enseñanza y de la Universidad, por ejemplo.

Sea lo que sea, parece que la amenaza de la consulta va tomando cuerpo. Un cuerpo sin contornos, una consulta sin contenidos, un referéndum sin acuerdo que refrendar, pero una pócima mágica para quienes se metieron en un camino del que no saben cómo salir. Recientemente se ha podido leer una afirmación atribuida a Joseba Egibar, según la cual la consulta podría suponer el desbloqueo del problema vasco. Dada la tendencia de algunos nacionalistas a confundir nacionalista y vasco, hemos aprendido a leer e interpretar ese tipo de frases. Sólo quieren decir que el nacionalismo vasco está bloqueado, que se le atragantó la apuesta de Estella-Lizarra, que no sabe cómo superar aquella indigestión, y que necesita una pócima milagrosa, la famosa consulta, que alguien desde fuera se empeña en negarles. El bloqueo es del nacionalismo vasco, la indigestión es suya, están atascados porque no son capaces de reconocer la complejidad y el pluralismo de la sociedad vasca. Es la única medicina que necesitan, y no recetas taumatúrgicas como la amenazante consulta.

EN LDTV: "2.000 MILLONES PARA MANTENER AL PNV"
Buesa anuncia que el nuevo partido "acabará con el pufo del Cupo Vasco"
La llamada "Tercera Vía" no comulgará con el Cupo Vasco. Mikel Buesa es partidario de que Unión, Progreso y Democracia (UPD) defienda en su oferta electoral la revisión de "un pufo de 2.000 millones de euros que van a parar al PNV, para que mantenga su poder y lo reparta entre organizaciones que apoyan el terrorismo", ha anunciado el promotor del nuevo partido en el primer programa de la nueva temporada de Debates en Libertad, en Libertad Digital Televisión. La iniciativa es todo un órdago al PP, que difícilmente se atreverá a secundarla. VEA DENTRO EL PROGRAMA.
Libertad Digital 20 Septiembre 2007

El ex presidente del Foro Ermua respondió al último estigma con el que el PSOE ha marcado al nuevo partido. UPD es "anti-constitucional" porque defiende la reversión de competencias autonómicas, es la última especie lanzada por Patxi López, después de que otros dirigentes del PSOE hayan ubicado a la nueva asociación política de Rosa Díez, Fernando Savater, Mikel Buesa y Carlos M. Gorriarán en la órbita del PP.

"Dicen que el nuevo partido será inconstitucional, y yo respondo que no acepto el cálculo del Cupo Vasco y vamos a luchar contra el injusto sistema que lo fija", anunció Buesa en el programa Debates en Libertad, club semanal de Opinión de Libertad Digital Televisión, dirigido y moderado por Javier Somalo, que en la nueva temporada pasa a emitirse los miércoles en prime time, a las 22.00 horas.

Buesa abordó la reforma del Cupo Vasco en su primera intervención en el debate televisivo.

"Defenderemos", avisó, "un proyecto de enmienda para acabar con un pufo de más de 2.000 millones que hoy sirve para mantener al PNV en el poder, que lo reparte entre quienes apoyan a los terroristas".

Buesa fue incluso más detallista en la crítica y subrayó que el Cupo Vasco actual significa "1.000 euros para cada vasco, para que el PNV siga en el poder".

El primer programa del nuevo curso de Debates en Libertad estuvo dedicado al partido impulsado, entre otros, por la disidente del PSOE Rosa Díez, y contó con la presencia de Mikel Buesa, Antonio Robles –de Ciudadanos de Cataluña–, Luis del Pino –analista de Libertad Digital– y Horacio Vázquez Rial –escritor y co-fundador de Ciudadanos–.

También intervino Rosa Díez, por medio de declaraciones telefónicas a LDTV, en las que explicó que UPD surge porque "el PSOE ha renunciado a una de sus señas de identidad, la defensa de la igualdad de todos los españoles ante la Ley, y porque el PP no se atreve a defender esa igualdad por la presión de sus barones locales que se han sumado a las demandas de reformas estatutarias".

FISCALIDAD
El Tribunal de la UE condena a España por incumplir la sentencia contra las "vacaciones fiscales" vascas
Bruselas llegó a la conclusión en 2001 de que ese régimen era "incompatible con el mercado común", por lo que pidió a las autoridades españolas que suprimieran las ayudas
AGENCIAS BILBAO El Correo 20 Septiembre 2007

El Tribunal de Justicia de la UE condenó hoy una vez más a España por el régimen de ayudas a empresas conocido como "vacaciones fiscales vascas" y confirmó la obligación de recuperar el dinero. La sentencia de hoy se refiere a las ayudas aplicadas en las tres provincias vascas en 1993 y 1994, por las que las empresas creadas en esos años que cumpliesen determinados requisitos quedaban exentas del Impuesto sobre Sociedades durante diez ejercicios consecutivos.

La Comisión Europea llegó a la conclusión en 2001 de que ese régimen era "incompatible con el mercado común" y tenía un efecto perjudicial sobre la competencia, por lo que pidió a las autoridades españolas que suprimieran las ayudas y recuperaran las ya desembolsadas. En 2005 y tras constatar que España no había tomado aún ninguna medida concreta para recuperar los fondos, el Ejecutivo de la Unión Europea recurrió ante la Justicia de la UE.

En su sentencia de hoy, la corte da la razón a Bruselas y confirma que Madrid no ha presentado ningún documento que acredite la identidad de los beneficiarios de las ayudas, la cuantía y los procedimientos llevados a cabo para recuperarlas. Además, como es habitual en los fallos condenatorios, España tendrá que pagar las costas judiciales.

Esta sentencia contra España por las "vacaciones fiscales" vascas se suma a varias anteriores, la última de diciembre de 2006, en las que también se respaldó la decisión de Bruselas de considerar las ayudas ilegales y la obligación de recuperarlas. El Tribunal de Primera Instancia tiene todavía pendientes varias demandas de las Diputaciones forales y la patronal vasca, Confebask, contra el conjunto de decisiones de Bruselas por las que declaró ilegales el marco de ayudas fiscales a las empresas en las tres provincias vascas.

Asimismo, el Tribunal de Justicia debe responder a una cuestión planteada por el Tribunal Superior del País Vasco sobre si las medidas aplicadas desde 2005 en las tres provincias vascas respecto al Impuesto sobre Sociedades constituyen ayudas de Estado que han de ser notificadas a la Comisión Europea. Esta cuestión fue planteada tras la sentencia de septiembre de 2006 sobre el régimen fiscal de las Islas Azores, que determinó la autonomía política y fiscal de las regiones en materia de ayudas de Estado.

Cronología
La disputa entre Madrid y Bruselas en torno a la fiscalidad vasca comenzó en 1999, cuando la Comisión abrió varios procedimientos por los sistemas tributarios aplicados en Álava, Guipúzcoa y Vizcaya para impulsar la implantación de empresas en la región. Dichos sistemas establecían, por un lado, créditos fiscales del 45% y, por otro, reducciones en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades para empresas de nueva creación. En 2001, mediante varias decisiones separadas, la Comisión concluyó que dichos sistemas eran ayudas estatales ilegales, incompatibles con el mercado interior, y conminó a España a ponerles fin y tomar las medidas necesarias para recuperar el dinero.

A la vista de que España no acataba su decisión o, en cualquier caso, de que no notificaba la resolución para hacerlo, la Comisión interpuso seis recursos por incumplimiento ante la corte europea. Según la información facilitada por el Tribunal, en marzo de 2002, el Tribunal de Primera Instancia dictaminó que las ayudas fiscales individuales concedidas por la provincia de Álava a las empresas Demesa (filial de Daewo) y Ramondín eran incompatibles con las normas comunitarias sobre ayudas de Estado.

Más de dos años después, en noviembre de 2004, el Tribunal de Justicia desestimó los recursos de casación interpuestos contra esa decisión por las dos compañías. También en 2002, el Tribunal de Primera Instancia decidió no estimar los recursos de las Diputaciones forales de Guipúzcoa, Álava y Vizcaya en las que solicitaban la anulación de la decisión de la Comisión Europea de declarar ilegales las ayudas en forma de crédito fiscal del 45%.

La Confederación de Empresarios de Navarra denuncia que ETA ha extendido su extorsión a otras CCAA
José Manuel Ayesa señala que el envío cartas de extorsión a los empresarios por parte de ETA se está incrementando “de manera muy notable” en los últimos meses
EFE Pamplona Estrella Digital 20 Septiembre 2007

El presidente de la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN), José Manuel Ayesa, insistió en que el envío cartas de extorsión a los empresarios por parte de ETA se está incrementando "de manera muy notable" en los últimos meses y añadió que no sólo las reciben empresarios de Navarra y País Vasco, sino también de otras comunidades.

Ayesa, que ofreció esta mañana una rueda de prensa tras reunirse con el nuevo consejero de Economía y Hacienda del Gobierno foral, manifestó que la extorsión "no ha cesado". "Se está incrementando en los últimos meses de forma notable tanto en la agresividad del lenguaje que emplean los terroristas en sus cartas como en las cantidades que reclaman a los empresarios", expuso.

El presidente de la CEN señaló que la extorsión por parte de la organización terrorista "no está sólo focalizada" en Navarra y el País Vasco. "Otros empresarios de otras zonas de España también están recibiendo amenazas o cartas de extorsión de ETA", concluyó.

CON LA PLATAFORMA "SÍ AL PROCESO DE PAZ"
La Generalidad patrocina la actuación de un grupo que defiende a los presos etarras
Según ha revelado este jueves la Cadena COPE, la Generalidad de Cataluña –presidida por el socialista José Montilla–, el Ayuntamiento de Barcelona y la plataforma "Sí al proceso de paz" patrocinan un concierto de un grupo que defiende y pide la libertad de los terroristas de ETA, a los que califica en algunas de sus canciones como "presos políticos". Betagarri participará en las festividades de La Merced organizada por Euskal Etxea, una asociación que recibió por parte del Instituto de la Cultura de Barcelona una subvención de 19.000 euros en 2006. El PP catalán cree que es "una vergüenza y una indignidad" que se siga favoreciendo la presencia de proetarras en la ciudad.
Libertad Digital 20 Septiembre 2007

Al grupo Betagarri no le es ajeno participar en conciertos a favor de terroristas y presos de ETA tal y como hizo en el año 2002 en Gerona cuando se organizó un acto en apoyo el terrorista Juan Ramón Rodriguez, detenido en Ámsterdam en enero del mismo año, acusado por colaboración al "Comando Barcelona". Además, también estuvo presente en las 24 horas de ayuno en solidaridad con los presos etarras realizado el pasado mes de diciembre de 2006.

La plataforma que organizó la concentración realizada en Gerona apunta en su página web que "durante las actuaciones se desplegaron pancartas en apoyo a los presos y las presas" además de "quemar banderas de los EUA e Israel entre otros". Además en una página web llamada La Haine ("El odio" en francés) señalan en una entrevista que "a la gente se le olvida lo del chapapote cuando el gobierno les dice que los presos políticos vascos se van a pudrir en la cárcel. Es curioso pero en este caso también, el chapapote se limpia con más represión para los vascos".

Algunas de las letras de sus canciones también hace referencia al levantamiento en armas. En "Amerika Latina Zutik!" señalan: "Que se levante toda la gente! ¡Y coja rápidamente el fusil! ¡El pueblo que quieren callado está vivo y no muerto!". Además, apuntan claramente a su ideología política. En la canción "Lana" dicen: "¡Viva Lenin! ¡Viva el Marxismo! Viva la unidad de los trabajadores. Acabar con el capitalismo es nuestro objetivo, nuestro deseo, nuestro mayor sueño" mientras que en "Soldaduzka" creen que "hay que romper tanto la mili como el ejército".

Vergüenza e indignidad
Alberto Fernández Díaz, presidente del PP en Barcelona califica esta contratación de vergüenza e indignidad: "El Gobierno socialista del Ayuntamiento de Barcelona sigue favoreciendo la presencia de proetarras en las calles de nuestra ciudad. Ya en Gracia les cedieron espacios públicos desde donde hicieron apología de sus tesis violentas. Ahora, en las fiestas de La Merced se contratan grupos musicales que organizan conciertos de los proetarras. Una verdadera vergüenza y una indignidad".

En esta línea, la Asociación Catalana de Víctimas del Terrorismo también considera indignante y muy sorprendente que Ayuntamiento y Generalidad patrocinen este concierto cuando hace apenas dos meses alcalde y presidente asistían al homenaje de las víctimas del atentado del Hipercor.

Touriño aclara que en las «galescolas» sólo tienen plaza el 1,5% de los niños
E. MONTAÑÉS ABC 20 Septiembre 2007

SANTIAGO. No como detractor del proyecto, pero el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, sí salió ayer en Madrid al paso del revuelo formado en torno a las «galescolas» auspiciadas por el departamento del número dos de su Ejecutivo, Anxo Quintana, y aclaró que esa red de guarderías sólo integra al 1,5 por ciento de los niños con edades comprendidas entre los 0 y los 3 años. El resto sigue accediendo a la escuela infantil, bien a través de los centros públicos, tanto de la Xunta como de los ayuntamientos, o centros privados.

Estas apreciaciones las hacía Touriño coindiciendo con la visita, ayer, de Albert Rivera, presidente de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía, para alumbrar la nueva «delegación» de esta agrupación en Galicia, que ha debido caer como un jarro de agua fría en el seno del BNG, puesto que, uno tras otro, Rivera fue denostando y desmontando la defensa de cada uno de los ideales nacionalistas.

El proyecto de creación de una red de guarderías en toda Galicia -las llamadas «galescolas»- fue la diana donde enfocó prioritariamente Rivera, quien tachó la iniciativa de «auténtica aberración» y avisó de que su formación será una «vigía» de estas propuestas obsoletas.

No comparten postulados
Y es que el presidente de Ciudadanos consideró que «muchos ciudadanos y muchos progresistas no comparten tales postulados» y «creen incompatibles sus ideales de solidaridad e igualdad con los derechos y privilegios medievales» que preconizan los nacionalistas. Se mostró dispuesto, desde su formación, a atajar el hecho de que el nacionalismo, como ocurre en Galicia, «marque el día a día en las instituciones» y defendió el aborto de la reforma estatutaria en esta comunidad, que no es más que una «copia del Estatuto catalán» al centrar el debate esencial en el concepto de «nación» para Galicia.

En su visita, Rivera también quiso pronunciarse al respecto de la polémica generada por la intención de enseñar el himno gallego en las «galescolas» a niños de entre 0 y 3 años. Ante situaciones de este cariz, defendió un nuevo «modelo educativo que no viole los derechos individuales al no permitir que un niño estudie en la lengua que quiera».

La Torre de Babel se viene abajo
POR ANNA GRAU. SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. ABC 20 Septiembre 2007

Hay lenguas que se extinguen más rápido que muchos peces, muchos mamíferos, muchos pájaros y muchas plantas. Hay lenguas extinguiéndose ahora mismo, porque ahora mismo se está muriendo la última persona en el mundo que entendía y que hablaba una de ellas. Hay alrededor de 7.000 pequeños grandes lenguajes en el mundo, que desaparecen a razón de uno cada quince días. La Torre de Babel, o lo que queda de ella, se viene abajo.

Tiene un punto entre significativo y agridulce que esto se esté poniendo de relieve en un estudio que patrocina «Nacional Geographic», cuya curiosidad esta vez se aventura en un desierto lingüístico. Alrededor de 80 lenguas, habladas por el 80 por ciento de la Humanidad, resisten hoy porque mantienen un cierto impacto global. El resto, que como se ve son miles y miles, desaparecerán todas con el tiempo.

Testamento lingüístico
Así lo concluyen en «The New York Times» los implicados en el proyecto interdisciplinar Voces Duraderas, que está intentando elaborar una especie de testamento lingüístico del planeta. Ante la evidencia de que muchas de las lenguas inventariadas no tienen salvación, Voces Duraderas se dedica a grabar sus destellos últimos, las últimas palabras de sus postreros hablantes. Hacen con las lenguas como el arca de Noé con las especies animales, intentan preservar por lo menos un ejemplar -mejor si son dos- de cada una de esas lenguas.

Estos expertos han señalado cinco zonas del mundo particularmente calientes por lo que a extinción lingüística se refiere. La más expuesta se halla en el noroeste de Australia, en una zona que acoge hasta 153 lenguajes distintos, algunos de ellos sólo con tres hablantes vivos. En su mayoría se trata de verdaderos idiomas -nunca dialectos- con los que llevaban comunicándose ancestralmente entre sí las comunidades aborígenes.

El segundo punto crítico se localiza en Suramérica, concretamente entre la cordillera andina y la cuenca del Amazonas, incluyendo territorios de Ecuador, Colombia, Perú, Brasil y Bolivia. Los expertos han localizado ahí hasta 113 idiomas indígenas al borde de la desaparición. Se da el caso curioso, y significativo, de la etnia Kallawaya, que usa indistintamente el español y el quechua en la vida cotidiana, pero que en cambio recurre a un lenguaje propio casi secreto para preservar sus tradicionales y esotéricos conocimientos sobre las propiedades de las plantas medicinales.

En Paraguay resiste todavía una lengua que habla con los dedos (como otros cuentan con ellos): para decir once, dice «al llegar al pie, uno», y dice veinte con la expresión «cuando ya se han terminado los dos pies».

Las «reservas» indias
También existen 54 lenguajes de pueblos aborígenes en peligro al norte de América, en una amplia región comprendida entre la zona anglófona canadiense y los estados norteamericanos de Washington y Oregón. Mientras que 40 variantes amerindias más están a punto de extinguirse mucho más al sur, entre los estados de Oklahoma, Texas y Nuevo México. En una región al este de Siberia que afecta a Rusia, Japón y China se tambalean 23 lenguas más.

En muchos casos eso es así porque se ha ejercido una represión directa. Al este de Siberia la obligación de hablar las lenguas mayoritarias es férrea. En otras latitudes esta represión se ha relajado bastante con el tiempo, aunque no conviene olvidar que muchos indios norteamericanos comenzaron a perder sus raíces lingüísticas cuando sus niños empezaron a ser castigados si no hablaban el inglés en la escuela. Toda una ironía si tenemos en cuenta que los servicios de inteligencia de los Estados Unidos se sirvieron durante la Segunda Guerra Mundial del idioma navajo para que sus comunicaciones militares fueran indescifrables para el enemigo.

De todos modos, los expertos concluyen que la caída final de la Torre de Babel no se deberá tanto a la represión como a un abandono espontáneo por parte de los mismos hablantes. La globalización empuja a los individuos hacia las lenguas mayoritarias desde la infancia, cuando toda ventaja competitiva es poca. Un idioma empieza a estar condenado cuando se pierde su continuidad en el seno de las familias: cuando los hijos dejan atrás la lengua de sus padres, para abrazar la que predomina entre sus amigos, en la escuela y en los medios de comunicación.

Sin expresión escrita
El retrato robot de una lengua que se muere coincide, entonces, con un habla muy restringida y muy tradicional, que frecuentemente ha perdido su expresión escrita, si es que alguna vez la tuvo. De ahí la determinación del equipo de Voces Duraderas de llevar a cabo un registro sonoro de las lenguas que una por una se van extinguiendo a un ritmo vertiginoso.
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