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Recortes de Prensa    Viernes 21 Septiembre   2007

PP y UPD
Entre el pesimismo y el optimismo
Rubén Osuna Libertad Digital 21 Septiembre 2007

El optimismo se debe a la reciente creación de un nuevo partido político (Unidad, Progreso y Democracia, UPD) por parte de lo mejor del PSOE vasco, lo que puede ser el comienzo de un gran cambio en la política española. Si esa iniciativa tiene un moderado éxito en las próximas elecciones, lo mejor de los militantes y votantes tradicionales del PSOE que, por las razones que sea, y compartiendo valores esenciales, no se sienten identificados con el PP, pueden empezar a movilizarse.

Es más, un partido con este perfil, y liderado por personas de gran talla intelectual y ética, como Rosa Díez, Mikel Buesa o Fernando Savater (este desde fuera), más otros muchos que se irán sumando, puede dañar de forma letal, por contraste, la imagen de un PSOE cuya habilidad para embaucar con demagogia vacía no deja de sorprender. Siempre que se mantengan, ante todo, fieles a unos principios democráticos compartidos con la derecha política –en la misma medida en que la mayoría de los ciudadanos de este país, de derechas o de izquierdas, los comparten–, su consolidación tendrá un efecto muy positivo para todos.

El pesimismo viene, precisamente, con la actitud del PP, inútil para cuestionar la capacidad del actual Gobierno de enfrentarse a una situación delicada y peligrosa como la actual, y para generar un mínimo entusiasmo con propuestas factibles e interesantes. Zapatero viene anunciando el dispendio del superávit presupuestario en políticas sociales, y acusando a la derecha de insolidaridad por criticarlo. Rajoy no acierta a explicar, de forma clara y sencilla, lo peligroso de la situación económica y lo importante que sería contar con el margen de maniobra que ofrece ese pequeño superávit si la situación se complica. Además, no ha sabido cuestionar el burdo argumento de la política social “solidaria”, señalando por ejemplo que las ayudas por nacimiento beneficiarán igual a una familia rica que a una pobre. El despilfarro de ese superávit será más indignante aún, y más insolidario a la larga, si una crisis empuja a muchas familias a una situación desesperada y el Estado se queda sin recursos para ayudarlas. Qué fácil resulta condensar esta idea en unas pocas palabras, y qué difícil debe parecer a los portavoces del PP, y especialmente a su líder. No es de extrañar que merodeen los buitres.

Para rematar la faena, Rajoy encarga el programa del partido para las próximas elecciones generales a un siniestro personaje que pretende ilusionar a los españoles con temas como el cambio climático. Esta falta de claridad en las ideas, y de fidelidad a los principios (entreguismo en Cataluña o Andalucía, corrupción desvergonzada en Baleares), condenarán al PP a una victoria electoral pírrica en el mejor de los casos.

El nuevo partido de Rosa Díez o una fuerte crisis económica pueden tener un impacto en la trayectoria electoral del PSOE, e incluso en la capacidad de maniobra de un más que probable nuevo gobierno socialista, pero, incluso si ocurre, el efecto será lento. Quede claro que no es deseable una crisis. Las consecuencias de todo tipo serían terribles para todos. Una fractura interna del PSOE, en cambio, a falta de un castigo electoral sustancial –y de una alternativa estimulante para una amplia mayoría de españoles–, puede ser, con el tiempo, decisiva para corregir el rumbo suicida que este país se empeña en mantener desde hace 30 años.

¿Representa Savater la idea de España de UPD?
EDITORIAL Libertad Digital 21 Septiembre 2007

Sorprende que el nuevo partido de izquierda nacional liderado por Rosa Díez tenga como principal inspirador intelectual a un hombre que declara que "España se la suda" o que "la idea de España se la sopla". Posiblemente, nadie ha expresado mejor y en menos palabras el pensamiento y trayectoria como presidente del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, contra la cual ha nacido precisamente esta nueva formación. O eso creíamos.

Fernando Savater, al aclarar su exabrupto, ha terminado por definirse con precisión, pues ha asegurado que lo que le importa de verdad es "el Estado" y que todos los ciudadanos tengan los mismos derechos en él. El filósofo se ha confesado así como un jacobino, es decir, como un centralista que desea un Estado grande. Su ideal sería el modelo francés, justo ahora que Sarkozy ha anunciado una revisión a fondo debido a lo insostenible de su Estado del bienestar. Si no recibe un desmentido, que sería necesario en caso de que UPD no apoye estas tesis por querer acercarse a la "derecha liberal" y a la "izquierda de progreso" o viceversa, tendríamos perfectamente definido el ideario de este nuevo partido, que no se centraría tanto en la defensa de España como en la del Estado.

Asombra que Savater no se pregunte por qué allí donde hay más España, hay más libertad, algo que le obligaría a interesarse por esa "idea de España" a la que tan poca importancia otorga. Se vería obligado, entonces, a reconocer en las raíces de nuestra nación como Estado moderno, en la Constitución de Cádiz, la fuente de la que nacen los derechos y libertades que disfrutan los ciudadanos españoles que aún pueden calificarse como tales, por no vivir en regiones gobernadas por el nacionalismo étnico, excluyente y liberticida.

Rosa Díez, por su parte, asegura que UPD ha nacido porque "el PSOE ha renunciado a una de sus señas de identidad, la defensa de la igualdad de todos los españoles ante la Ley", y Mikel Buesa ha asegurado que defenderá que el nuevo partido proponga una revisión a fondo del Cupo Vasco, para evitar que el Gobierno del País Vasco disponga de 2.000 millones de fondos que no le corresponden para promover el ideario nacionalista y repartir dinero a quienes apoyan a los terroristas, posturas ambas que sin duda encontrarán adeptos en ambos lados del espectro político.

No obstante, el anticlericalismo mal disimulado de Savater y sus salidas de pata de banco, seguramente fruto de la necesidad de que nadie dude de su pedigrí "progre", dificultarán que el nuevo partido obtenga apoyos de votantes del PP, algo que sin duda se celebrará en Génova. Pero que no descorchen el champán, porque declaraciones como las de Pío García Escudero, haciendo ver que pactarán con CiU y PNV "como en el 96" si ganan las elecciones, como si estos partidos fueran los mismos que entonces, como si no existiera el Plan Ibarretxe, como si Artur Mas no hubiera acudido a un notario para certificar su adhesión al Pacto del Tinell, no hacen sino sembrar la duda entre los mismos votantes que abarrotaron Madrid para defender España de la negociación con ETA. El PP no debería temer nada de UPD, pero sólo si defiende con claridad y sin ambigüedades esa idea de España que a Savater parece importarle tan poco.

Bajo el espíritu de Ermua
www.nucleosoa.org   21 Septiembre 2007

Comunicado nº 18. SEPTIEMBRE 2007.

Estos días se está constituyendo, por fin, una organización política que dice desea romper el cerco nacionalista al sistema político, las instituciones, la economía y la misma existencia de la nación española.

Se considera que este proyecto aprende de los errores de “Ciudadanos”, que sufre una escisión, divisiones y abandonos en sus filas, según ellos sólo por “personalismos”. Lo cierto es que las causas son también abstrusos enfrentamientos por definiciones ideológicas y acusaciones alucinantes de “nacionalismo español de brocha gorda”, empleando un lenguaje propio de nuestro enemigo común, los nacionalismos disgregadores y explotadores.

Del mismo modo que saludamos el nacimiento de “Ciudadanos”, en cuyos ya lejanos antecedentes participamos (el Foro Mogambo o el Foro Babel y la Asociación por la Tolerancia), hace ya quince años, apoyamos hoy la creación de cualquier organización que dé batalla al nacionalismo y su dominación, que sirva de eje a todo el archipiélago de grupos, iniciativas y voluntades que conforman el movimiento de resistencia actual. Es necesario, es urgente.

Pero informaciones recibidas de la propia promotora local del partido nos llevan a lanzar un aviso: si se vuelve a hurtar la verdadera meta, si se enzarzan en luchas por definiciones políticas periclitadas o secundarias, si no se parte de posiciones claras y antagónicas de principio, el proyecto será de nuevo una victoria pírrica como “Ciudadanos”.

No parece sino que los líderes y animadores de las diversas organizaciones estén más atentos a que nadie saque una bandera nacional o tararee el himno que a criticar y combatir a los nacionalismos opresores. Han sido la alarma y la indignación por sus abusos y barrabasadas por las que millones de ciudadanos salieron a las calles enarbolando las enseñas nacionales como representaciones de su voluntad y su conciencia.

La obsesión, en el debate interno, por dotarse de siglas de “prestigio” en no se sabe qué nimbo beatífico, conduce de nuevo al despiste ideológico esterilizante que ya hemos conocido.

No basta con utilizar oportunísticamente las llamadas públicas a la oposición al nacionalismo; ha de ser verdad. Más aún, esa es la principal razón de ser de cualquier nueva formación de ámbito nacional, ya que ese es precisamente el principal y más perentorio problema de España (aunque a alguien “se la sude”). Si dejamos de lado esa “cuestión”, un tanto molesta o casposa, todo nuevo partido sobra; ya hay formaciones de “izquierda” con ideas mucho mejor establecidas y claras ... y para qué hablar del “centro” o de la “derecha”.

“Cuando no se especifica donde se quiere ir, se acaba llegando donde no se quería”. Y así ha ocurrido en la tentativa anterior; en la inconcreción se abren las puertas a los personalismos, a los arribistas, y a criptonacionalistas.

Y así, mientras se frustran costosas iniciativas, los nacionalistas avanzan en sus Estatutos que aparte de su contenido intrínseco, tienen la virtud de inducir en los demás, junto con las tenaces campañas de “pedagogía” que han llevado a cabo por todo el territorio, la ya perceptible tendencia a la disgregación (el todos contra todos), anestésico que facilitará el golpe final al país. No podemos dejar de admirar en ellos su unidad en torno a un objetivo claro, claramente explicitado sin dudas ni vacilaciones, monotemático, por encima de siglas, que no se pone en juego por disensiones internas a las que se sobrepone su capacidad de colaboración táctica.

No puede ser que las organizaciones del movimiento estén bajo un permanente “Síndrome de Estocolmo” del lenguaje y los ataques del nacionalismo. Y menos, grupos como Basta Ya, la AVT o la Asociación por la Tolerancia. No. Urge ponerse bajo el espíritu de Ermua. Un espíritu de resistencia y lucha, de dignidad y orgullo, no de congoja y servilismo.

Forjad vuestro proyecto con los medios que consideréis más eficaces, compañeros, pero no perdáis de vista su finalidad, que no la sustituyan aquellos.

Nuestra debilidad es su fuerza
Saludos fraternales: N.O.A. Núcleos de Oposición Antinacionalista
www.nucleosoa.org, oa@nucleosoa.org
Adheridos a la plataforma España y Libertad
Adheridos a la plataforma Comunidad Antiterrorista

Amenazas y advertencias
Pablo Sebastián Estrella Digital 21 Septiembre 2007

El otoño caliente está haciendo honor al tópico con el que se suele calificar el inicio del curso político en España que, en este caso, precede a un proceso electoral como el que culminará en marzo de 2008 y sobre el que planean grandes incertidumbres en relación a los posibles resultados y consecuencias. Porque si el presidente Zapatero estuviera seguro de su victoria, el Gobierno y el PSOE no estarían anunciando, un día sí y otro también, medidas de ayudas económicas a distintos sectores y segmentos de la Sociedad, tal y como está ocurriendo con mayor o menor fortuna, porque semejantes actos están recibiendo la resistencia del vicepresidente Solbes —ayer confirmó que el plan de alquileres de la ministra Chacón ya lo puso en marcha su predecesora Trujillo— por el aumento del gasto público que incluyen, y las duras críticas de la oposición que califica todo ello de electoralismo oportunista, en el caso del PP y de invasión de competencias autonómicas en el caso de CiU.

Sin embargo, estos enfrentamientos, propios del tiempo pre electoral, son asuntos de menor cuantía si los comparamos con otros acontecimientos como la amenaza hecha pública ayer por el número dos de Al Qaeda, Al-Zawahiri, contra la presencia española y francesa en el Magreb, al mismo tiempo que ETA ampliaba su habitual chantaje económico —el llamado impuesto revolucionario— a los empresarios vascos al territorio de Navarra, en un tiempo en el que además se teme que la banda lleve a cabo nuevos atentados terroristas.

Y todo ello en un tiempo difícil en el que los sectores más radicales del nacionalismo han impuesto en Cataluña y el País Vasco su línea dura de enfrentamiento con el resto de España, a sabiendas los nacionalistas de que su posición en el futuro Parlamento que salga de las elecciones de 2008, puede ser decisiva si las urnas confirman —como ocurrió en las elecciones municipales— un resultado muy parejo entre el PSOE y el PP, lo que haría muy difícil la gobernabilidad del Estado, y la consecución de mayorías estables que no estén dispuestas a pagar un precio político y económico, que es lo que ahora se lleva. Porque desde el inicio de 2004 Zapatero aceptó concesiones soberanistas —como las del Estatuto catalán— y grandes inversiones, como las que se acaban de anunciar a favor del gobierno de José Montilla.

Y no digamos si entre los partidos decisivos para formar el futuro Gobierno está, como ocurrió en 2004, la Esquerra Republicana que ha derivado hacia unas posiciones excesivamente radicales donde ya no se oculta su pasión independentista, ni su apoyo a ETA/Batasuna, lo que deja al PSOE en una difícil situación por compartir, de momento en la Generalitat, el gobierno catalán, entre otras muchas cosas. Como pretende el PSOE dar entrada a estos grupos en el Consejo General del Poder Judicial, sometido a nuevas y serias tensiones y bloqueos como las que planean también sobre el Tribunal Constitucional.

Y, por si algo faltara en el escenario de la política, aparece en el horizonte el fantasma de la crisis económica que viene de los Estados Unidos y que podría encontrar en España un terreno abonado para causar estragos en la caída del consumo y el aumento del paro y de la inflación, invirtiendo la tendencia favorable al crecimiento de los últimos años.

Como se ve todo un abanico de tensiones, amenazas y advertencias que van a dar mucho juego en el debate político y electoral y que están provocando, otras batallas paralelas y complementarias entre grandes grupos y medios de comunicación que, además de sus propias batallas internas como ocurre con el caso de los derechos audiovisuales de la Liga de Fútbol entre Prisa y La Sexta y Mediapro, están preparándose para entrar en liza electoral en un tiempo en el que la militancia política e ideológica de los medios parece ser la norma habitual, en menoscabo de un periodismo independiente.

De aquí a las elecciones nos quedan seis meses por delante, quizás mucho tiempo para que se pueda clarificar el panorama político y podamos contar con un nuevo gobierno y un horizonte de cuatro años para actuar y poder hacer frente a los muchos desafíos a los que se enfrente el actual Gobierno saliente de Zapatero que no parece en condiciones de reaccionar ante el cúmulo de problemas planteados, a los que se le van a añadir, el debate y la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado como primer test pre electoral.

Ni Zapatero ni el PP
Sin políticos en la reapertura de la T-4
Agapito Maestre Libertad Digital 21 Septiembre 2007

Ha vuelto abrirse al público la parte destruida de la Terminal 4 de Barajas. Murieron dos hombres y la reconstrucción del edificio ha costado 24,5 millones de euros, pero el presidente del Gobierno no ha estado en el acto. Las palabras de la ministra de Fomento eran fingidas y el resto de asistentes eran figurantes para enterrar lo que allí había pasado el 30 de diciembre pasado: un atentado contra la Nación española. "Han sacado" a la víctima del mismo modo que enterraban a los asesinados de ETA en los años setenta y ochenta. Aunque el acto fue a primera hora de la mañana, los modos recordaban a los familiares de las víctimas que aguardaban a la noche para sacar a los cadáveres y enterrarlas a escondidas; también aquí parecía que las palabras de la ministra no querían ofender al separatismo criminal.

El acto de reapertura de la T-4 ha sido bochornoso. Una vergüenza. Nadie importante ha estado en el lugar del crimen. El Gobierno ha hecho una faena de aliño. Era necesario olvidar lo sucedido. De ningún modo había que recordar que los criminales de ETA pusieron las bombas en Barajas mientras negociaban con el Gobierno de España. Pero, sobre todo, era menester que Rodríguez Zapatero no apareciese en el acto no sea que se equivocara de discurso y comprometiese en período electoral su pobre y desvaída palabra. Por todos los medios había que evitarle el pasar por el bochorno trance de volver a contemporizar con ETA; en efecto, quien está en su sano juicio sabe que Rodríguez Zapatero, si hubiera asistido, no habría sido capaz de mantener con contundencia y claridad que es urgente "acabar con ETA por todos los medios legales y policiales".

Es comprensible que el presidente del Gobierno no estuviera en la T-4, porque no esta dispuesto a negar su "política de diálogo" con los criminales de ETA. Pero no me entra en la cabeza la ausencia de los políticos relevantes del PP. Ni la presidenta de la Comunidad ni el alcalde de Madrid ni, por supuesto, Rajoy tienen disculpa alguna. Además, no se olvide que los terroristas atentaron, sí, contra España pero dejando claro que también atentaban contra uno de los símbolos más importantes del anterior Gobierno: la bellísima Terminal 4 de Barajas, que es conocida internacionalmente como una de las obras civiles más importantes del Gobierno de Aznar.

Lo dicho, el acto fue penoso, porque el Gobierno no quiere rectificar su política de diálogo con ETA, y porque el PP quizá no quiere ser tildado de partido crispante en época electoral. Todos han disimulado sus responsabilidades.

Caos autonómico
Germán Yanke Estrella Digital 21 Septiembre 2007

Una cosa es el Estado de las Autonomías y otra que se convierta en el caos de las Autonomías. Las inversiones en Cataluña, incluso más allá de las previsiones legales (establecidas increíblemente mediante una suerte de pacto bilateral), no son sólo el resultado de una negociación privilegiada ni la respuesta a los desastres del verano. Se trata, en esta circunstancia, de una operación electoral que debe añadirse a otras. Y, por ello, no se reduce el reparto a Cataluña, sino que ya se anuncia el de Andalucía, quizá para que, además, la Junta cuente con fondos para sus regalos particulares en materia de vivienda. Una feria en la que se intercambia el dinero de los impuestos por una teórica buena posición en importantes caladeros de votos.

Súmese a ello que quien considere beneficiosas las promesas del Gobierno en materias tan distintas como la asistencia dental de los menores o las subvenciones a los alquileres chocan de plano con el sistema autonómico de competencias transferidas. Sobre los tratamientos dentales lo señaló el propio vicepresidente Solbes. Como ya no está para más avisos llamativos, no lo ha repetido acerca de las ayudas para alquileres, pero sí los representantes de las minorías nacionalistas catalana y vasca.

El presidente Rodríguez Zapatero, además, no parece preocupado por el hecho de que su partido, en el Congreso y en algunas comunidades autónomas, ha aceptado el esperpento de que determinadas legislaciones generales —las medidas que puede poner en marcha el Gobierno para resolver problemas— sean necesariamente negociadas con ejecutivos autonómicos privilegiados. Pero, si sigue esa ruta, por un lado el dinero y por otra los compromisos aceptados en estatutos de autonomía, la acción gubernamental puede terminar siendo tan inútil como incomprensible. Piensa Zapatero que la preocupación alemana por la paralización que de hecho suponen los vetos de los estados federados es una consecuencia de su menor crecimiento económico, que si Alemania creciese como lo hace ahora España no tendría esos problemas en la agenda política. Se equivoca. Es precisamente lo que los alemanes, a la derecha y a la izquierda, quieren corregir lo que les lleva a un menor crecimiento por la ineficacia de la acción del Gobierno federal.

Cuando, siguiendo el camino emprendido, veamos que no hay modo de crecer como hasta ahora, que se ha apoderado de nuestra política el caos, ya será tarde.

Descalzaperros
POR IGNACIO CAMACHO ABC 21 Septiembre 2007

HASTA Pasqual Maragall, que últimamente no es uno de los caletres más ágiles de Europa, ha admitido que se han «metido en un lío» con el asuntillo ése del Estatuto de Cataluña. Imposible no estar de acuerdo con el honorable, pero esas cosas hay que pensarlas un poco antes, sobre todo a tiempo de dar marcha atrás. Ahora es un «imposible rompecabezas», por seguir con el diagnóstico maragalliano, aunque en realidad nunca haya dejado de serlo, lo cuál no parece impedimento para que la Generalitat esté exigiendo y logrando que Zapatero afloje -la expresión es de un periódico catalán- como si estuviese todo claro. Que afloje la voluntad y afloje la pasta, por supuesto.

Donde ya es más difícil el consenso con Maragall es en la solución que sugiere: volver a votar en referéndum si el Constitucional retoca demasiado el invento. Incluso un cacumen tan disperso como el del ex presidente de la Generalitat sabe que en los estados de Derecho no se someten a votación las decisiones de los tribunales. Hay veredictos muy antipáticos, sobre todo para los que resultan perjudicados, pero el concepto de la soberanía popular en la justicia es algo más sofisticado y complejo: los magistrados que revisan la constitucionalidad de nuestras leyes ya han sido refrendados por el Parlamento. Lo que tenían que haber hecho razonablemente Maragall y sus colegas es, primero, no volverse locos en aquel enajenado calentón, aquel «rampell» soberanista que sabían que no cuadraba con la Constitución ni a martillazos, y segundo, someterlo a dictamen antes de pasarlo por las urnas. Pero tenían prisa. Y la siguen teniendo, visto cómo aprietan para que se aplique un Estatuto sobre el que falta la última palabra. La última, sí, que es la de los jueces.

Tampoco se vio al honorable muy dispuesto a repetir la consulta cuando el texto se aprobó con una participación claramente insuficiente, cuya escasa masa crítica suponía de hecho una deslegitimación de todo el proceso político emprendido a uña de caballo por la clase dirigente catalana. Aquello fue un descalzaperros, una enloquecida fuga hacia delante en la que el único objetivo era aprobar el Estatuto «como fuese», según la acreditada filosofía del presidente Zapatero, con el milagroso resultado de no dejar a nadie satisfecho. Unos querían más y otros menos, y los remiendos de urgencia no contuvieron el dislate. Efectivamente fue un lío gordo, del que aún no se ha salido, ni está claro que se vaya a salir, pero uno de los principales culpables de ese fenomenal embrollo es el que ahora se pasa la mano por la frente con gesto contrito, aunque también fuese la primera víctima. El otro responsable cardinal ni siquiera se arrepiente; sólo sonríe y se da palmaditas en la espalda a sí mismo.

Pero bueno, todavía es posible enredar un poco más, por ejemplo tratando de deslegitimar el fallo del TC antes de que se produzca... o después. Total, el rompecabezas puede durar toda la vida. Eso sí, mientras Zapatero afloje.

Esto va que arde
POR CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 21 Septiembre 2007

El Tribunal Supremo no podrá salvar la bandera como símbolo. Es lógico: con leyes no se pueden cubrir los agujeros negros de la conciencia colectiva. La Nación no es un hecho administrativo. Si acaso, el Estado.

El desguace simbólico no sólo no les está suponiendo costes presupuestarios a los rebeldes, sino que, incluso, les está favoreciendo. En virtud de un Estatuto sobre el que pesa un recurso por anticonstitucional, el Gobierno central ha tomado ya una medida escandalosamente injusta para el resto de las regiones: ha decidido «compensar» a Cataluña con treinta mil millones de euros.

¿Exigirá el mismo trato la Generalidad valenciana en nombre de su propio Estatuto? O ¿acaso no lo defendió el Partido Popular con el argumento de que nunca podría ser superado por ningún otro? La protesta de los socialistas extremeños ante los ventajismos catalanes es ya una cláusula de estilo. De oprobioso estilo.

Así que ni siquiera el Partido Socialista Catalán se ha visto obligado a sacar la bandera al balcón para asegurar el privilegio de siete años de infraestructuras por adelantado. Más aún, en estos mismos momentos, los chicos de Esquerra están tan crecidos, se sienten tan sobrados, que hacen declaraciones públicas contra la permanencia de Cataluña en el «Estado» y, por su parte, el nieto de Maragall pide la independencia para ya mismo.

Las muchachadas republicanas y convergentes salen a la calle. Los mozos de escuadra observan el incendio de fotos del Rey sin mover un músculo. Han recibido órdenes de mantenerse en la neutralidad por respeto a la libertad de expresión. Están creciendo tanto las tentaciones independentistas en estos momentos en las huestes de Artur Mas que José Antonio Durán Lleida amenaza con la ruptura.

Esto va que arde. Se huele a «Intifada» en el País Vasco y a algarada en Cataluña. ETA quiere tener las calles permanentemente tomadas, y los nacionalistas catalanes tienen nostalgias de la «rosa de fuego».

La lección de Sarkozy
POR M. MARTÍN FERRAND ABC 21 Septiembre 2007

LA izquierda española -lo que queda de ella- dedica buena parte de su mucho tiempo libre a denostar a líderes que, como Angela Merkel o Nicolas Sarkozy, acreditan en Europa el talento y la eficacia de la derecha, de la que tampoco queda mucho en razón de los efectos demoledores del centrismo socialdemócrata dominante en los últimos años y del temor a cualquier planteamiento liberal que anida en el alma conservadora española. Es lo mismo. Europa es el pensamiento griego, la moral cristiana y el derecho de los romanos agavillados con un cinturón, mitad fenicio y mitad hanseático, que perfecciona el conjunto por el comercio. Lejos de esas referencias, de todas ellas en su conjunto, Europa sería sólo un lugar geográfico o, peor, un mero recuerdo histórico.

Otra cosa es que el Viejo Continente, precisamente por viejo, esté repleto de contenidos caducados. Pasados de fecha, de sentido y distantes de la nueva sociedad. Hay líderes, como José Luis Rodríguez Zapatero, que de lo que tratan es de volver al pasado y anclarse en él. De reconstruir odios superados y actuar como si los hechos que conforman el puzle histórico nacional no se hubiera producido. Para compensar, hay otros, como Sarkozy, que sin perder un instante tratan de reverdecer la pasada grandeza de su Nación, venida a menos, quitándole a las costumbres y hábitos todo cuanto dificulta la buena marcha futura de Francia en el seno de la Unión Europea.

Dijo Baura que Francia sería la primera Nación del mundo de no ser por la arrogancia de los parisienses y la abundancia de sus funcionarios. El presidente vecino, naturalmente, no ha tomado en consideración lo de los empadronados en París, pero ya se dispone a reducir la sobredosis funcionarial -¡5,2 millones de empleados públicos!- que, materialmente, se comen el 44 por ciento del Presupuesto galo. Es una tarea titánica. Especialmente si se considera que los graduados en la Escuela Nacional de Administración, la ENA, heredera de una tradición que arranca con Luis XIV, han creado toda una casta -los enarcas- que constituye el segmento social más poderoso e influyente del país.

Lejos de andarse por las ramas, inventar lo ya inventado, ofertar quimeras y vender humo, Sarkozy trata de remediar, no sin coste electoral futuro, los grandes problemas que afectan a Francia. Toda una lección para nuestro inane Zapatero que, de ocurrencia en ocurrencia, viene resquebrajando la Nación y confundiendo a la sociedad. Aquí, en un Estado que apenas tiene competencias después de habérselas transferido a las Autonomías sin adjuntarles los funcionarios encargados de su gestión y administración, no entra en el horizonte gubernamental el repaso y ajuste de la elefantiásica nómina pública. Un porcentaje de gasto muy parecido al francés e igual de demoledor.

Peones Negros en Barcelona
Todo muy normal
Juan Carlos Girauta Libertad Digital 21 Septiembre 2007

Ya explicamos aquí –pero habrá que repetirlo– que en la Cataluña tetrapartita, previamente envenenada con tesón, lo aberrante es lo normal. Normal les resulta a muchos periodistas lo que hasta el CAC reprobó: la identificación entre el lenguaje de los terroristas y el de la voz en off de un maldito reportaje. Es decir, entre Terra Lliure y la Corporació Catalana de Ràdio i Televisió.

Como normal le parece a la socialista alcaldesa de Gerona el repetido ultraje a España y a la Corona. A ella y a cuanto socialista catalán vive del erario. Aquí hubo escándalo, gritos de guerra, verbos mortales y portadas incendiadas cuando un jubilado salmantino –que no se representaba más que a sí mismo– exhibió un folio con Carod colgando de una soga. Pero si un candidato de ERC grita "Gora ETA" en las narices de la policía, hace gestos de rebanar el cuello a los populares, y escupe su "tots morts, tots morts", se mira hacia otro lado, la Esquerra comunica que no piensa condenarlo y la prensa más estabulada de Occidente calla.

Flota en el ambiente algo que sólo pronuncian los descerebrados pero comparte un ejército de encorbatados que sientan sus posaderas en redacciones y escaños, sillones de consejos de administración y butacas del Liceo: se lo merecen. Ya dijo Felip Puig antes de la Diada que la presencia de los populares era una provocación. Y luego está la tolerancia infinita de Saura, paradigma de la incapacidad y del uso sesgado del poder, con la violencia anti PP: se lo merecen.

Se ha sabido de las impunes amenazas de muerte a Alberto Fernández y al resto de representantes populares catalanes. Se ha sabido de la quema simbólica del Rey. Se ha sabido de las justificaciones de los socialistas: la Geli, la Pagans y el sursum corda. Se ha sabido de las instrucciones del conseller de Interior para no actuar. Pero, como siempre, la prensa española se ha olvidado de los parias entre los parias, las buenas gentes que se reúnen cada día once en la Plaza de San Jaime para recordar a las víctimas del 11-M y exigir la verdad. El 11 de septiembre, los parias entre los parias, concentrados con la preceptiva autorización, fueron acosados, provocados e insultados por un nutrido grupo de sujetos que vitoreaban a Terra Lliure y gritaban "Puta España".

La policía, en vez de desalojar a los filoterroristas, instó a los pacíficos a suspender su acto de inmediato. Lo hicieron, no sin antes poner el himno español. Sonaron unos compases antes de que alguien, filoterrorista o policía, no lo sabemos, desconectara el equipo de sonido.

A ver si alguien se acuerda de esta gente de una puñetera vez. A ver si los micrófonos y las rotativas los amparan y el próximo día once se presentan a apoyarles unos miles de personas, coño.
Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Zapatero huye de la T4 para olvidar que ETA asesinó durante el proceso
Editorial Elsemanaldigital 21 Septiembre 2007

El 30 de diciembre de 2006 la banda terrorista ETA asesinó a dos ciudadanos ecuatorianos en un atentado terrorista contra la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas. Al volar un aparcamiento de la T-4, los asesinos recordaron a José Luis Rodríguez Zapatero cuáles son sus métodos preferidos precisamente cuando el presidente del Gobierno acababa de mostrarse esperanzado por el "proceso de paz" que entonces mantenía con ellos. Ayer jueves, el aparcamiento de la T-4 fue inaugurado, una vez reconstruido. Pero Zapatero no quiso estar presente.

No es casualidad ni despiste que el presidente del Gobierno dejase sola a la ministra Magdalena Álvarez en la reapertura del aparcamiento de Barajas. En memoria de las víctimas las dos plazas en las que murieron permanecerán para siempre vacías, pero la memoria del PSOE se hace comprensiblemente débil al acercarse las elecciones generales de 2008, en las que los españoles tendrán muy presente la negociación del Gobierno con la banda terrorista, que ha demostrado ser desde su origen un error sin paliativos. Y los errores, si son recordados, se pagan en votos.

Zapatero diseñó el acercamiento a ETA como una estrategia básica de su legislatura. Sus representantes y los del PSE-PSOE dialogaron con ETA, con gentes del entorno de Batasuna y simultáneamente con portavoces del independentismo democrático del PNV. El "proceso de paz", al que sólo el presidente del Gobierno llamaba seriamente así, no podía consistir sino en una rendición a las exigencias de ETA, que un presidente de la España democrática jamás podía aceptar. Era, por tanto, un intento condenado al fracaso y destinado además a causar dolor. El dolor llegó en la T-4, y Zapatero no quiso estar allí ayer para recordarlo.

En la T-4, en diciembre, ETA hizo lo único que realmente sabe hacer, destruir y matar; ayer, en el mismo lugar, el Gobierno hizo lo que mejor ha demostrado hacer, negar la evidencia y cerrar los ojos a la realidad. La única realidad de ETA es que se trata de una banda de criminales, con la que no hay ninguna negociación posible porque no renunciará nunca a sus objetivos. Zapatero sabía esto antes de empezar su "proceso", pero buscó un rédito político aunque fue advertido de su equivocación y también de que al quedar en evidencia esa equivocación, y también como medida de presión en los "diálogos", ETA mataría. ETA mató en la T-4, pero el hombre que creyó en el "proceso de paz" y lo presidió ayer no estuvo para honrar a los muertos.

España tiene en el terrorismo una fuente de preocupación y de debilidad. Está demostrado que sólo la unidad democrática de los grandes partidos nacionales en torno a las instituciones del Estado de Derecho puede derrotar a la banda hasta su extinción. La T-4, aunque Zapatero no quiera asumirlo, demuestra para siempre que con ETA la única negociación posible es sobre la fecha y lugar de la rendición de los asesinos a la Justicia. Marzo de 2008 es un buen momento para recordarlo.

El PSOE usa el dinero de todos los españoles para 'comprar' a andaluces y catalanes
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 21 Septiembre 2007

Rodríguez y Solbes entregarán 4.271 millones de euros a Montilla, Carod y demás clase política para acarrear catalanes a las urnas. Esto es robar a los pobres para dárselo a los ricos. O sea, socialismo.

El País está aplicándole a Rodríguez su conocido tratamiento del poli bueno y poli malo: un día, editorial malo; al siguiente, editorial bueno. Así, al editorial en el que se burlaba del plan de promoción del alquiler que Carme/n Chacón copió a María Antonia Trujillo, ha seguido otro en el que aprueba que la Generalidad catalana le diga al Estado español cuánto dinero debe invertir en Cataluña.

La verdad, dan risa y asco las justificaciones a que recurre la izquierda española sobre la imposición de la oligarquia del 3% a las Cortes Españolas y al Gobierno, representantes de todo el pueblo español: mantener el motor de la economía española, de la que sólo tira Cataluña; los agravios de los años de Aznar; etcétera.

La izquierda, toda la izquierda, incluido Labordeta, se han cargado los principios de progresividad, solidaridad y redistribución de la riqueza. ¿Por qué hay que dar más al que más tiene? ¿Podrán exigir La Moraleja o Marbella inversiones equivalentes a su aportación a la Hacienda nacional? ¿Y qué decir de las grandes fortunas españolas, los Botín y los Ortega? Hasta ahora la izquierda defendía que los ricos (en el aspecto territorial, Cataluña, Madrid y País Vasco) debían pagar para ayudar a los pobres (Extremadura y Andalucía) a desarrollarse. La doctrina Rodríguez es que los pobres paguen a los ricos. Ni los ultraneoliberales texanos de la Asociación del Rifle propondrían algo así.

Leamos la explicación de El Faro del islam: el interés compartido por el Gobierno central y el catalán por contener la tendencia a la abstención de votos socialistas en uno de los mayores graneros de voto del PSOE.

El Periódico fue igual de claro hace unos días:  Zapatero invertirá 4.300 millones para reconciliarse con Catalunya

Ya sabéis que Cataluña es una señora de mucho carácter.

Es decir, todos los españoles, salvo vascos y navarros, vamos a pagar de nuestros impuestos una burrada de millones para que los socialistas compren votos en Cataluña. Y al interés general, que le vayan dando. Antes el PSOE compraba votos en los pueblos extremeños y andaluces con el PER. Gracias al avance y al desarrollo de Cataluña por parte de los nacionalistas que la han gobernado desde 1980, esta región ya está al nivel de Puerto Hurraco.

Unas horas más tarde, Rodríguez hizo lo mismo con Andalucía: otros 4.000 millones de euros. Éstos, en función de la población y de la deuda histórica.

Y para mejorar las cosas, Esperanza Aguirre pide la transferencia de los trenes de cercanías y de Barajas y 2.050 millones de euros. Habrá que esperar las peticiones de las demás comunidades. Todos quieren un trozo de la piel de toro.

Por fortuna, esta locura nos acerca a una catástrofe económica que quizás haga recuperar cierta sensatez a los españoles. Si la pobreza trae el fin de Rodríguez y del Estado autonómico, bienvenida sea.

Más noticias sobre dinero:
--Bajos salarios españoles
--Los diputados se suben el sueldo y se fijan una indemnización por despido.
--Supresión de los descuentos del precio de los libros de texto.
--Subidas de las tarifas eléctricas.

¡Menos mal que nos gobiernan socialistas, que se preocupan de los pobres y los trabajadores!

Y la clase media, que es a la que los políticos le sacan los impuestos, callada. Tan callada como el Rey.

Entre gallos y borregos
POR JUAN ANTONIO SAGARDOY ABC 21 Septiembre 2007

DICE, con acierto, el Prof. Nieto que lo primero que hizo el liberalismo constitucional decimonónico fue recoger la herencia absolutista del Príncipe, pero agravando su alcance en el sentido de que, amparándose también en la fuerza, prohibió a los demás agentes sociales su tradicional participación en el universo jurídico, que reservó totalmente para sí mismo. De este modo el Estado pasa a ser un monopolio de la creación, ejecución y aplicación del Derecho. Esto es lo que Wiacker ha denominado el secuestro del Derecho por el Estado. El Estado legitima el Derecho, como éste legitima a aquél, cerrándose así un círculo hermético que se denomina Estado de Derecho. No entro ahora en el apasionante tema de las quiebras del Estado de Derecho especialmente en su ámbito aplicativo, pues lo que me interesa señalar es el monopolio absoluto y asfixiante del Estado sobre todas las cuestiones entre las que se encuentra la muy importante de nuestra vida diaria. Cada vez, y curiosamente a la vez que se predican por unos y por otros políticas liberales, la ambición reguladora es más intensa, más total. Se llega incluso a disponer, por una Consejería autonómica de Agricultura, que «no se podrá labrar la tierra en la dirección de la pendiente cuando la pendiente media exceda del 10 por ciento en cultivos herbáceos, salvo si la dimensión principal de la parcela está orientada en el sentido de la pendiente y la dimensión secundaria sea inferior a 100 mts. o que la parcela presente una forma compleja» ¡¡Qué pensarían de esto los eficaces y rudos labradores de antaño!!

Pero es que el Estado le ha cogido gusto -por defensa, según dicen, de nuestras vidas, del medio ambiente, de la cultura, de la racionalidad económica, etc., etc.- a regular todo y a regularnos todos nuestros actos. ¡No beba, no coma, no fume, practique sexo seguro, no corra, no grite o cante a partir de las 12, no gaste agua, no utilice el masculino sólo al hablar, no toque un matojo... y tantas y tantas más cosas, que sobre todo al tocar el medio ambiente llegan al paroxismo!

Esta omnipresencia del Estado, que quiere «hacernos felices», sin consultarnos sobre el procedimiento ni las formas, hace que la sociedad y los que la componen, los ciudadanos, corramos el peligro cierto del aborregamiento. Peligro de parálisis, de la dejación de la iniciativa en manos del Estado, de abulia, de contraer el virus de la «subvencionitis», de odiar el esfuerzo, de esperar que nos den todo hecho y en definitiva del ocaso de la llamada sociedad civil con todos sus componentes. Con tal ocaso abundan los cortesanos más que los ciudadanos. Cortesanos -en palabras de Pérez Díaz- de actitud obsequiosa y con la espalda convexa, proclive a la deferencia con el poder y al compromiso acomodaticio con éste, teniendo la vista puesta en su medio particular. Y ello frente al ciudadano, que, la espalda recta, mira a sus líderes políticos a los ojos, y los mira, incluso, como si tuviera la vista puesta, a través de ellos, en el bien común.

Quizá por ello las clases políticas de la democracia se han acostumbrado o dan por hecha la pasividad cívica a la hora de resolver los problemas del país, sin atender al hecho, según sigue diciendo el autor citado, de que si los ciudadanos soberanos nos reducimos a ser meros votantes (electorado cautivo), nuestra virtud cívica se atrofia y desaparece. Pasamos a ser borregos, aunque con derecho a voto para la elección del pastor.

De ahí que, para que una sociedad sea pujante, sea necesario que lo sean los que la componen. Que los ciudadanos tomen conciencia de su papel decisivo en la conformación de la sociedad y en su propio destino y felicidad. ¿Es el Estado el que nos debe hacer felices? Sería terrible que la respuesta fuera globalmente afirmativa. El Estado debe hacer lo posible para que podamos ser felices, pero ser felices es una tarea personal. El Estado debe procurarnos unos medios y un campo de juego que propicien la felicidad o, al menos, que alejen la infelicidad, pero nada más. Tales medios son económicos, culturales y sociales, y entre los sociales adquiere un papel primordial la familia. Unas políticas que no contribuyan a la solidez familiar, a su rol decisivo en la educación, y a su prosperidad económica, son políticas ciegas respecto al desarrollo armónico de la sociedad.

Hay que señalar, asimismo, que la omnipresencia del Estado en nuestras vidas nos va acostumbrando a jugar con handicap. Nos gusta poco la adversidad, el esfuerzo personal, la aventura empresarial, en definitiva, el riesgo. Hasta el punto que en las sociedades europeas, y en la nuestra desde luego, los ciudadanos van canjeando dosis de libertad por dosis de seguridad, de bienestar. Sin caer en la cuenta de que con ello van traspasando al Estado -a cambio del silencio y del asentimiento a sus decisiones- dosis trascendentales de su personalidad. Ser gallo, tener la mirada alta y la cresta enhiesta, tiene un coste que cada vez nos cuesta más asumir.

En nuestra propia profesión de abogados, a éstos les cuesta aceptar que son profesionales liberales y prefieren trabajar con sueldo fijo y seguridad contractual. Es un reflejo de lo que pasa en otros campos poco propicios al ejercicio profesional por cuenta propia. La medicina interna es un ejemplo clamoroso de lo que digo. Los médicos rurales, que han sido pieza inseparable de nuestra existencia durante siglos, han desaparecido. Habrá médicos en paro pero ninguno quiere ir a ejercer en un pueblo. En definitiva nos gusta el invernadero y tenemos pánico al páramo frío e inhóspito que, sin embargo, esconde más allá la tierra prometida. De ahí que los trabajadores autónomos y los pequeños empresarios sean en nuestro país una realidad digna de respeto y admiración. Como recuerda un viejo dicho, en España es más fácil trabajar por cuatro que hacer trabajar a cuatro.

¿Y qué hacer? Desde luego si esperamos que sea el Estado el que fomente la participación real y efectiva (y crítica) de los ciudadanos en la vida pública, podemos esperar sentados. Es preciso arrancar desde la propia sociedad, con líderes en los distintos campos de la vida social que sepan encauzar las ilusiones participativas (y vitalizadoras) de tantos y tantos ciudadanos. En esa línea, están las organizaciones cívicas de distinto signo (cultural, económico, social, etc.); los think tank o instituciones de elaboración de ideas, que tanto éxito tienen en el mundo anglosajón y tan poco en el nuestro; el propio mercado, y las empresas con sus reglas de juego establecidas, a los que hay que dejar funcionar, acierten o se equivoquen; las Fundaciones docentes, culturales y de beneficencia, dándoles un tratamiento fiscal mucho más generoso (menos rácano) que el que hoy tenemos, pues al final vuelve por otro camino lo que se da en el otro; y sobre todo necesitamos, desde la infancia, una educación orientada a la responsabilidad de cada uno en las tareas político-cívicas, al afán emprendedor, al amor a la libertad, al compromiso personal. Si por el contrario la educación se basa en el respeto al Estado, la minusvaloración del esfuerzo, la igualdad indiscriminada haga uno lo que haga y la afección proteccionista, poco se podrá hacer luego. Está muy bien que todos tengamos igualdad de oportunidades, pero unavez admitido en el campeonato y con la misma línea de salida, el que más corre llega primero y es el campeón. Estas son las reglas de juego en una sociedad pujante.
UAN ANTONIO SAGARDOY
de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación

Los crímenes del Partido Comunista conmocionan a toda Francia
JUAN PEDRO QUIÑONERO. CORRESPONSAL PARÍS. ABC 21 Septiembre 2007

«Le Monde», «Le Figaro», «Le Point», «L´Express» estiman que se trata del libro-acontecimiento del año: la historia de los crímenes del PCF durante la Ocupación nazi, secuestrando, torturando y asesinando a militantes comunistas en desacuerdo con la línea oficial del partido, que había comenzado por asumir la colaboración con los nazis, dictada por el pacto Stalin - Hitler, antes de entrar en resistencia.

Se trata de un libro de historia: «Liquider les traîtres: la face cachée du PCF (1941 - 1943» («Liquidar a los traidores: la cara oculta del PCF», Ed. Robert Laffont), del que son autores dos especialistas respetados, Jean Marc Berli_re y Franck Liaigre, que se han beneficiado de documentos indispensables: los archivos oficiales del PCF, en París y en Moscú; y los archivos oficiales de la policía francesa, durante la Ocupación (1940-45). Presentando esta obra, «Le Monde» insistió en uno de los aspectos políticos capitales: antes de entrar en resistencia contra el ocupante nazi, el PCF prefirió adoptar la línea oficial del pacto germano-soviético entre Stalin y Hitler, «repartiéndose» las áreas de influencia en Europa, con un pacto de no agresión, finalmente roto por el dictador comunista.

«Le Monde» recordaba que esa etapa de colaboración inconfesable entre Stalin y Hitler, entre nazis y comunistas, provocó trágicos enfrentamientos. Quizá sea oportuno recordar que esa colaboración entre nazis y comunistas se prolongó en algunos campos de concentración, como Buchenwald, donde los comunistas tuvieron trato privilegiado aceptando puestos de «kapos».

Por su parte, «L´Express» presenta la obra de Berli_re y Liaigre con esta frase: «Resistentes, con frecuencia, los comunistas también cometieron los peores crímenes durante la Ocupación». ¿En qué consistieron esos crímenes? Detener, secuestrar, torturar y asesinar a militares comunistas que no seguían la línea oficial del partido, fiel a Moscú.

«L´Express» describe los mecanismos de la represión contra los disidentes. Un minúsculo núcleo de la dirección del Partido decidía la «verificación», denuncia y eliminación física de los acusados. Sin juicio, sin defensa, las ejecuciones, a tiros, en París, en las afueras de París, en provincias, eran consumadas por un grupo de militantes «con pocos escrúpulos». Se desconoce la cifra total de asesinatos. Los historiadores han comprobado documentalmente unas 800 «verificaciones» de «camaradas sospechosos». Y unas 250 «decisiones». La «decisión» era una manera elíptica de anunciar la eliminación física.

De la Resistencia al asesinato
«Le Figaro» presenta el ensayo de Berli_re y Liaigre a toda página: «De la Resistencia al asesinato político». Stéphane Courtois, gran especialista en historia del comunismo, habla de una pacífica «revolución» documental: el acceso definitivo a los archivos comunistas, en Moscú y París, y a los archivos oficiales de la policía francesa, en la Ocupación, están precipitando un «renacimiento desmitificador» de los estudios sobre la Resistencia.

Courtois insiste en el origen diplomático de tanpavorosa historia: «Entre julio de 1941 y julio de 1942, el grupo «Valmy», responsable de muchos crímenes comunistas, estuvo consagrado a los asesinatos privilegiados contra ex dirigentes comunistas que, tras el pacto entre Hitler y Stalin, el mes de agosto de 1939, se consideraron traicionados en su compromiso anti fascista y abandonaron el partido». Dicho de manera menos elíptica: el PCF ordenó el asesinato de los dirigentes y militantes que se consideraron traicionados cuando Stalin ordenó a los comunistas colaborar con Hitler.

Courtois desmenuza el «fanatismo ideológico» que permitió pasar «de la resistencia al asesinato político», sin escrúpulos morales. Los dirigentes y resistentes comunistas en Francia y campos de concentración como Buchenwald consideraban perfectamente «natural» la eliminación física de quienes se apartaban de la línea oficial del Partido.

Los métodos descritos por Berli_re y Liaigre recuerdan las novelas clásicas del Terror político: seguimiento «sofisticado», secuestro, «torturas físicas y psicológicas», ejecuciones sumarias, con tiros en la nuca, en la oscuridad nocturna, en las afueras de París. «L´Express» recuerda un detalle político de carácter esperpéntico: los mismos dirigentes comunistas que perpetraron tales crímenes, durante la Ocupación, se colgaron las medallas de la Resistencia y la liberación. Como Jacques Duclos, que fue candidato del PCF a la presidencia de la República.

Fernando Savater: “La idea de España me la sopla”
El fislósofo aboga por mover el “tapete” de la Autonomías para que el Estado recupere competencias perdidas como la fiscalidad
Asegura que uno de los objetivos de su nuevo partido será fomentar la igualdad, “porque vivimos en una sociedad fragmentada ideológica y terrorialmente”
Madrid EP Estrella Digital 21 Septiembre 2007

El filósofo y escritor Fernando Savater señaló ayer, durante la presentación de la nueva biblioteca que lleva su nombre, que "la idea de España me la sopla" y abogó por mover el "tapete" de la Autonomías para que el Estado recupere competencias perdidas como la fiscalidad. En su opinión, en el futuro, todas las Comunidades Autónomas tienen que tener "idénticas competencias" dentro de un Estado que sea "sólido" e "igualitario".

Este es uno de los objetivos que Savater planteará en la nueva formación política que saldrá de cara a las próximas elecciones y que ha organizado junto a Rosa Díez, como alternativa al PP y al PSOE. "Uno de los sentidos de la nueva formación será fomentar la igualdad real entre los ciudadanos porque vivimos en una sociedad fragmentada ideológicamente y terrorialmente".

"La igualdad es necesaria para el desarrollo de la libertad", agregó. Asimismo, defendió una "educación pública laica" y espera que este partido sea como una "lección práctica" de la asignatura de Educación para la Ciudadanía. "Tenemos que tener una educación científica, laica y pública", añadió. En este sentido, argumentó que un Estado tiene que ser laico al igual que la educación porque "la religión es un derecho de cada uno de nosotros y no un deber". "Defender el laicismo no significa derecho a salir a la calle a quemar iglesias", advirtió.

En esta misma línea, recordó que la religión es un derecho individual y no se tiene que convertir en una "obligación" para nadie, como ocurría durante la dictadura de Franco "en donde te obligaban a asistir a las procesiones". "El laicismo es una muestra de cordura cuando vivimos en una sociedad actual", insistió este filósofo, para quien la religión "no es un deber del Estado" y por ello no debe de ser financiada.

Sávater no quiso dar más detalles de la línea ideológica de este partido, cuyo manifiesto se presentará públicamente el próximo día 29 en Madrid en la Casa de Campo, para después preparar un programa electoral de cara al final de año. "España será lo que los españoles quieran que sea", apuntó este escritor, para quien los nacionalismos son el "apendicitis" de la nación y a quien le preocupa los que se definen como "no nacionalistas" "porque luego también lo son", matizó.

En este sentido, indicó que formar parte del nacionalismo o defender sus ideas se ha convertido en una "forma de sacar dinero" o de conseguir cosas y a muchos les da miedo sentirse "diferentes" al resto. Preguntado por últimas "primas" que va a conceder el gobierno de Zapatero, Savater afirmó que puede ser "peligroso" comprometerse a conceder cosas que luego no se pueden llevar a cabo económicamente, pero "esas primas demuestran que no hay buenos servicios públicos".

"Todo lo que refuerza los servicios públicos favorece la igualdad", agregó este filósofo para quien sería más eficaz y duradero reforzar los servios públicos que conceder "primas".

«La idea de España me la sopla»
Savater, creador del partido que acogerá a Rosa Díez, asegura que no piensa dar «el salto a la política, pero sí hacer de GPS» - Entiende la nueva formación como una lección de Educación para la Ciudadanía
J. García Libertad Digital 21 Septiembre 2007

MADRID- «La idea de España me la sopla. Es una idea metafísica que no me interesa en absoluto». Así se manifestaba ayer el filósofo Fernando Savater, creador del nuevo partido Unidad Progreso Democracia (UPD) que acogerá a la ex eurodiputada socialista, Rosa Díez, y del que se ha dicho que podría restar votos al Partido Popular.

El filósofo, que a pesar de promover su nuevo partido, asegura que no piensa dar «el salto» a la política, «porque yo sirvo para hacer de GPS, pero estoy ya muy mayor para saltar», también aseguró que la nueva formación «no quiere ser un partido antinacionalista, sino un partido a favor de la igualdad».

«No me preocupa el nacionalismo de los nacionalistas, sino el nacionalismo de los no nacionalistas que funcionan como si fueran nacionalistas, porque así piensan que les van a hacer más caso y van a tener más votos», apuntó Fernando Savater, para quien «es ridículo que por el hecho de haber nacido en un sitio se tenga más privilegios que si se hubiese nacido en otro».

Tras declarar que «España será lo que los españoles quieran que sea, si bien, lógicamente, cada uno puede tener su propia voz y defender unas características distintas», el filósofo hizo también referencia al aluvión de medidas sociales que se prometen en vísperas de unas elecciones generales para asegurar que «esto tiene el peligro obvio de comprometerse a algo que después tal vez no se pueda satisfacer, pero, en cualquier caso, también demuestra que en España no tenemos unos servicios públicos eficaces y de buena calidad».

El filósofo aprovechó la presentación de su última obra, «Diccionario del ciudadano sin miedo a saber», para hablar del nuevo partido y aseguró que «esta nueva formación busca fomentar la igualdad real entre los ciudadanos dentro de una sociedad cada vez más fragmentada que pierde de vista el que la base de la libertad es la igualdad, porque la verdadera igualdad es que todos puedan desarrollar su libertad», aseguró.

Sobre la maquinaria de la nueva formación política, Savater adelantó que «la cosa va marchando y el próximo día 29 haremos el mitin de presentación en la Casa de Campo de Madrid y también presentaremos el manifiesto. Después tendremos unos meses, hasta Navidad, para trabajar en el programa y luego, cruzaremos los dedos». A pesar de que el programa aún no ha sido confeccionado, Fernando Savater, que entiende la nueva formación «como una lección práctica de educación para la ciudadanía», apuntó algunos de los aspectos que debería contemplar y entre ellos «la propuesta de delimitar de una manera federal cerrada cuáles son las atribuciones de las autonomías, para que el Estado se reapropiase de algunas competencias ya transferidas como la de la fiscalidad».

IDEÓLOGO, Y NADA MÁS
Savater no irá a la cabeza de UPD: "Sirvo de GPS, pero no sé conducir"
Ana I. Martín elsemanaldigital 21 Septiembre 2007

El filósofo quiere mantenerse en la sombra del nuevo partido que ha contribuido a fundar. Pero por delante tiene tres meses de intenso trabajo para diseñar un programa con "gancho".

21 de septiembre de 2007. Fernando Savater lleva años siendo un personaje público, pero desde que se embarcó en la aventura de fundar un partido político de ámbito nacional aún lo es más. Todo el mundo le pregunta últimamente qué "fichajes" darán la sorpresa después de los de Rosa Díez y Fernando Buesa, pero el filósofo no quiere entrar en esa harina. Él se limita a contestar que su función en Unidad, Progreso y Democracia (UPD) -nombre definitivo elegido para la formación- no será la de estar en primera línea, sino la de "orientar" a los suyos. "Sirvo como GPS, pero no sé conducir", resume.

Este jueves el donostiarra estuvo en Madrid para presentar la primera entrega de la Biblioteca Fernando Savater, un compendio de sus obras publicado por la editorial Ariel. Pero, inevitablemente, su salto a la arena política centró las preguntas de los periodistas. Como ya contó Elsemanaldigital.com, su partido se pondrá de largo el 29 de septiembre en la madrileña Casa de Campo. Allí sus impulsores leerán un manifiesto que servirá para abrir boca hasta que esté listo el programa electoral, en el que trabajarán hasta finales de año.

Mientras tanto, Savater dibujó las líneas maestras de ese ideario de UPD. Será, sobre todo, un partido que fomente la igualdad entre los ciudadanos, en una sociedad "cada vez más fragmentada". Se refería el filósofo con estas palabras a los nacionalismos, que serán uno de los caballos de batalla del nuevo partido. "Uno puede tener nación y no ser nacionalista, igual que tiene apéndice y puede que no tenga nunca apendicitis. El nacionalismo es la apendicitis de la nación", señaló.

Es por eso que UPD propugnará que el Estado recupere algunas de las competencias que ha cedido a las comunidades autónomas, sobre todo en materia de educación y fiscalidad. Sería una educación laica, puesto que el laicismo es una constante en el pensamiento de Savater. "El laicismo debe estar presente en la educación y en el Estado. Yo que me he criado en una dictadura sé los efectos que produce una religión de Estado. En democracia es tan imprescindible como el sufragio universal", argumentó.

Y en ningún caso habrá promesas estrella como las de José Luis Rodríguez Zapatero. Más que 2.500 euros por un niño o 210 de ayuda al alquiler, Savater aboga por "mejorar los servicios públicos". El resto de sus propuestas se irán conociendo hasta fin de año.

Fernado Savater: «España será lo que los españoles quieran que sea»
TULIO DEMICHELI. MADRID. ABC 21 Septiembre 2007
La presentación de los primeros volúmenes de la Biblioteca Fernando Savater: «Apóstatas razonables», «Diccionario filosófico», «Idea de Nietzsche» y «Política para Amador» (Ariel), derivó hacia un debate que tuvo dos ejes fundamentales. Por una parte, la asignatura Educación por la Ciudadanía y el laicismo; por la otra, el ideario de la nueva formación política UDP.

Después de reseñar las novedades que ha introducido, se refirió a un nuevo capítulo de «Política para Amador», su libro de filosofía política para los jóvenes, como un aterrizaje de la teoría en cuestiones concretas. Para Savater, si esa obra «fue un embrión de Educación para la Ciudadanía -una asignatura que está lejos de ser un invento genial de Zapatero, pues otros ya la defendíamos antes-, ahora serviría como una lectura complementaria de los libros de texto que acerque los problemas actuales». Entonces, alguien le acusó de ser un «apóstol del laicismo» y él defendió que «el laicismo debe estar presente en la educación pública porque ésta tiene que presentar un abanico de alternativas (sociales, políticas, religiosas) para que el neófito, que puede haber sido criado dentro de algún rigorismo, tenga opción a salir de él (o bien aprenda a respetar a los que no piensan igual). En este sentido, el laicismo es tan necesario como el sufragio universal».

Savater tambien explicó que UDP fomentará «la igualdad entre los ciudadanos. Vivimos en una sociedad cada vez más fragmentada y perdemos de vista que la base de la libertad es la igualdad». Asimismo criticó los privilegios que causan ciertos avances autonómicos, por ejemplo, en materia de educación y fiscalidad; y propuso «delimitar cuáles son las atribuciones del Estado y cuáles las de las Autonomías. El Estado tendría que reapropiarse de ciertas competencias». En cuanto a la pretensión de que Cataluña o Euskadi serán lo que los catalanes o vascos quieran que sean, Savater opuso que «España será lo que los españoles quieran que sea, la única autodeterminación es la de los españoles». Por último, alguien le preguntó si había dicho que «la idea de España me la sopla». En el contexto de su oposición a los nacionalismos excluyentes (vasco, catalán... o centralista), respondió que «esa idea de España me la sopla, no me da ni frío ni calor».

Golpe al terrorismo islamista en España
Redacción / Agencias El Confidencial 21 Septiembre 2007

Agentes de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional, en una operación conjunta con el FBI, han detenido en Madrid y Barcelona a dos pakistaníes, Anar Muhammad Shan y Preces Mehmood Sandhu, presuntamente vinculados a la financiación del terrorismo internacional islamista. Se les imputa un presunto delito de integración y colaboración con organización terrorista.

Las detenciones han dado fruto tras practicarse cuatro registros, dos en Madrid, uno en Hospitalet de Llobregat y otro en Barcelona capital, en los que, entre otros efectos, se ha intervenido documentación bancaria con órdenes de transferencia de dinero a países árabes por valor de 53.000 euros y 7.000 euros en efectivo.

Según fuentes policiales, estas dos personas se dedicaban a la canalización de fondos destinados a miembros o a simpatizantes de organizaciones terroristas islamistas radicales tanto en España como en el extranjero. La operación se inició en octubre de 2005, en el marco de la coordinación y colaboración con el FBI americano.

Las investigaciones desarrolladas durante los años 2006 y 2007 dieron como resultado el descubrimiento de actuaciones delictivas enmarcadas en el sistema 'Hawalap', uno de los sistemas que utilizan los terroristas islamistas para su financiación, por un importe de 1.000.000 de euros. Mediante este sistema desvían el dinero obtenido con el tráfico de drogas hacia organizaciones islamistas radicales y grupos terroristas ubicados en Pakistán y otros países. Las entregas de dinero fueron efectuadas en Madrid y Barcelona, lugares de residencia de los detenidos.

Sobre estos dos individuos existe una Comisión Rogatoria Internacional, relacionada con las diligencias previas 444/05 del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, en el marco de la 'Operación Atlántico'. En los registros se han intervenido además 7.000 euros en dinero en efectivo, documentación y numeroso material informático, teléfonos móviles, numerosa documentación de ciudadanos pakistaníes y cintas de vídeo.

Limpiad el Magreb de los "hijos de España y Francia"
Mientras, ayer jueves vio la luz un video del número dos de la red terrorista Al Qaeda, Ayman al Zawahiri, en el que instaba a sus seguidores a "limpiar" el Magreb de los "hijos de España y Francia", al tiempo que aseguraba que Estados Unidos está siendo derrotado en Afganistán e Iraq, seis años después de los ataques terroristas del 11 de septiembre en Washington y Nueva York.

En un vídeo en el que también pide que se ataque a las fuerzas de paz de la ONU y africanas que sean desplegadas en la región sudanesa de Darfur, Al Zawahiri insta a sus partidarios a "limpiar el Magreb de los hijos de Francia y España". "Apoyad con vuestros hijos a los muyahidines que luchan contra los cruzados y sus hijos", ha proclamado.

Al Qaeda ha amenazado en varias ocasiones a España. Lo ha hecho por la participación en los conflictos de Iraq y Afganistán, por la presencia en Ceuta y Melilla y en aras de la reivindicación de Al Andalus como territorio sagrado de los musulmanes.

La grabación fue transmitida días después de que el máximo líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, divulgara dos mensajes con motivo del 11-S, que incluyeron su primera presentación en vídeo en casi tres años. El nuevo vídeo de Al Zawahiri, de 80 minutos, fue colocado en portales digitales relacionados con milicianos islámicos y tiene el formato de documental. En él, se presentan actividades de Al Qaeda en varios lugares, como Iraq, Afganistán, Somalia y el norte de Africa.

Pocas horas después, el líder de la organización terrorista, Osama Bin Laden, clamar venganza contra el presidente pakistaní, el general Pervez Musharraf, tras el asalto en julio a la Mezquita Roja y la muerte del líder de los radicales, Abdul Rashid Ghazi, junto a un centenar de sus partidarios.

"Su decisión (la de Musharraf) de atacar la mezquita Roja de Islamabad confirma su lealtad a los Estados Unidos y a los cruzados contra los musulmanes, lo que confirma la necesidad de seguir con la rebelión contra el presidente Musharraf", dijo Bin Laden en este vídeo, del que sólo se ha adelantado un pequeño extracto.

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